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ARQUIDIÓCESIS DE BUCARAMANGA

PARROQUIA SANTA MARÍA DE LOS ÁNGELES


AÑO DEL BAUTISMO 2020

GUÍA DE ORACIÓN
EN

MARTES 31 DE MARZO
INTENCIÓN DEL DÍA: Oremos por las personas aisladas, por las que están en
cuarentena, por los ancianos solos, por las personas hospitalizadas y en
terapia, por los padres que al no tener un sueldo no pueden dar comida a sus
hijos.
Oración de la Mañana
En el nombre del Padre y del Hijo y del Espíritu Santo. Amén. Señor, abre mis labios.
Y boca proclamará tu alabanza. Gloria al Padre y al Hijo y al Espíritu Santo, como
era en el principio, ahora y siempre por los siglos de los siglos. Amén.
Habla con Dios
Mi vida sin tu amor,
no es más que un oscuro caminar;
mi débil corazón
quiere alabarte y adorarte.
Mi todo eres tú, Señor;
a pesar de mis pecados y errores,
que me han alejado de tu amor.
Dame tu amor y tu gracia
para unirme más contigo,
para ser como tú
para salir de mi pecado,
para vivir como tú me pides.
Me he alejado mucho tiempo de ti,
Sólo quiero estar ahora en tu
presencia.
Sé que nunca me has abandonado, acompáñame ahora…
Necesito de tu amor…
Protégeme de la tentación…
De la tormenta, líbrame…
En medio de la tempestad y el pánico, ayúdame a confiar más en ti.
Bendice este día que inicio, y que sea un día lleno de tu amor. Amén.
Escucha su Palabra: Del Evangelio Según San Marcos 15,23-27
Le ofrecieron vino mezclado con mirra, pero él no lo tomó. Después lo crucificaron.
Los soldados se repartieron sus vestiduras, sorteándolas para ver qué le tocaba a cada
uno. Ya mediaba la mañana cuando lo crucificaron. La inscripción que indicaba la
causa de su condena decía: «El rey de los judíos». Con él crucificaron a dos bandidos,
uno a su derecha y el otro a su izquierda.
Palabra del Señor.
Medita
Se acerca la semana santa, esta vez la viviremos desde los hogares, una oportunidad
para acercarnos más como familias a la presencia de Dios. Quisiera que hoy medites
estas palabras de San León Magno acerca de la Cruz de Cristo:

Nuestro entendimiento, iluminado por el


Espíritu de la verdad, debe aceptar con
corazón puro y libre la gloria de la cruz, que
irradia sobre el cielo y la tierra, y penetrar
con su mirada interior el sentido de las
palabras del Señor, cuando habla de la
inminencia de su pasión. ¡Oh admirable
poder de la cruz!, Tu cruz Señor, es fuente
de toda bendición, el origen de toda gracia:
por ella, los creyentes reciben, de la
debilidad, la fuerza y de la muerte, la vida.
Tu cruz Señor, es prueba de que has venido
al mundo para salvarnos. Tanto es el amor
de Dios por nosotros, que dio a su Hijo para
salvarnos.
Ora
Concédenos, Señor, ser perseverantes en el fiel cumplimiento de tu voluntad, para
que en nuestros días crezca tu pueblo no sólo en número, sino también en santidad.
Por nuestro Señor Jesucristo, tu Hijo, que vive y reina contigo en la unidad del
Espíritu Santo y es Dios, por los siglos de los siglos.
Amén. Bendice Señor esta jornada que inicio en el Nombre del Padre, del Hijo y del
Espíritu Santo. Amén.
Comprométete
Medita en el sacrificio de Cristo en la cruz por ti y ofrece un pequeño sacrificio (algo
que te cueste) por alguien a quien amas mucho.
Oración de la Tarde
En el nombre del Padre y del Hijo y del Espíritu Santo. Amén.
Dios mío, ven en mi auxilio, Señor date prisa en socorrerme. Gloria al Padre y
al Hijo y al Espíritu Santo, como era en el principio, ahora y siempre por los
siglos de los siglos. Amén.
Habla con Dios: Te seguimos, Señor Jesús
Te seguimos, Señor Jesús,
Pero para que te sigamos, llámanos,
Porque sin ti nadie avanza.
Que sólo Tú eres el Camino, la Verdad y la Vida.
Recíbenos como un camino acogedor recibe.
Aliéntanos como la verdad alienta.
Vivifícanos, puesto que Tú eres la Vida.
(San Agustín)
Escucha su Palabra: Del Evangelio Según San Juan 8,21-30
En aquel tiempo, dijo Jesús a los fariseos: «Yo me voy y me buscarán, y morirán por
su pecado. Donde yo voy no pueden venir ustedes».
Y los judíos comentaban: «¿Será que va a suicidarse, y por eso dice: “Donde yo voy
no pueden venir ustedes”?».
Y él les dijo: «Ustedes son de aquí abajo, yo soy de allá arriba: ustedes son de este
mundo, yo no soy de este mundo. Con razón les he dicho que morirán en sus pecados:
pues, si no creen que Yo soy, morirán en sus pecados».
Ellos le decían: «¿Quién eres tú?».
Jesús les contestó: «Lo que les estoy diciendo desde el principio. Podría decir y
condenar muchas cosas en ustedes; pero el que me ha enviado es veraz, y yo
comunico al mundo lo que he aprendido de él». Ellos no comprendieron que les
hablaba del Padre.
Y entonces dijo Jesús: «Cuando levanten en alto al Hijo del hombre, sabrán que “Yo
soy”, y que no hago nada por mi cuenta, sino que hablo como el Padre me ha
enseñado. El que me envió está conmigo, no me ha dejado solo; porque yo hago
siempre lo que le agrada». Cuando les exponía esto, muchos creyeron en él.
Palabra del Señor
Medita
Tengamos en cuenta, tres indicaciones que pueden ayudarnos a reflexionar el
Evangelio de hoy: 1) Creer en Jesús: Él es… para no morir en nuestros pecados,
porque Él es el único que puede sacarnos de la tormenta, su amor es el único que nos
puede liberar. 2) Acércate a Él, Él no te condena como lo recuerda el Evangelio
“Podría decir y condenar muchas cosas en ustedes, pero yo comunico al mundo lo
que aprendido del Padre” y esto es, su amor y misericordia por nosotros. 3) Mira la
Cruz: El Evangelio nos recuerda: “Cuando levanten en alto, al Hijo del Hombre,
sabrán que yo soy…” La cruz a la cual muchas veces tenemos miedo, la cruz que
cada uno lleva, esa cruz sólo se puede cargar con el amor de Dios. Si no miramos
esa cruz, con el amor se nos hace pesada y cruel, signo de maldición. Pero si miramos
la cruz en el amor de Dios, se nos hace más llevadera. Muy pronto contemplaremos
el viernes santo a Cristo Crucificado que dio su vida por amor a ti y a Mí. No tengas
miedo, déjate amar por él, Él ya lo ha dado todo por ti.
Ora
Oremos con el ángelus ofreciéndolo por el Papa Francisco, por nuestra Arquidiócesis,
por las intenciones de Monseñor Ismael Rueda Sierra y por el fin de esta pandemia.
V. El Ángel del Señor anunció a María.
R. Y concibió por obra del Espíritu Santo.
Dios te salve, María... Santa María...
V. He aquí la esclava del Señor.
R. Hágase en mí según tu palabra.
Dios te salve, María... Santa María...
V. Y el Verbo se hizo carne.
R. Y habitó entre nosotros.
Dios te salve, María... Santa María...
V. Ruega por nosotros, santa Madre de Dios.
R. Para que seamos dignos de alcanzar las promesas de Cristo.
Oración: Derrama, Señor, tu gracia sobre nosotros, que, por el anuncio del Ángel,
hemos conocido la encarnación de tu Hijo, para que lleguemos, por su pasión y su
cruz, a la gloria de la resurrección. Por Jesucristo, nuestro Señor. R. Amén.
Comprométete
Haz una oración muy sencilla para bendecir los alimentos en la cena.
Oración de la noche
En el Nombre del Padre y del Hijo y del Espíritu Santo. Amén. Dios mío, ven en mi
auxilio. Señor, date prisa en socorrerme. Gloria al Padre, y al Hijo, y al Espíritu Santo.
Como era en el principio, ahora y siempre, por los siglos de los siglos. Amén.
Habla con Dios: Himno: Tú, a quien he buscado, Señor.
Tú, a quien he buscado, Señor,
en este día,
a quien he escuchado,
dame el reposo de esta noche.

Tú, a quien he cantado, Señor,


en este día,
a quien he orado,
dame el reposo de esta noche.

Tú, a quien yo he negado, Señor,


en este día,
a quien he amado,
dame el reposo de esta noche. Amén.

Escucha su Palabra: Sal 101


Señor, escucha mi oración, que mi grito llegue hasta ti
Señor, escucha mi oración,
que mi grito llegue hasta ti;
no me escondas tu rostro
el día de la desgracia.
Inclina tu oído hacia mí;
cuando te invoco,
escúchame enseguida.
Los gentiles temerán tu nombre,
los reyes del mundo, tu gloria.
Cuando el Señor reconstruya Sión
y aparezca en su gloria,
y se vuelva a las súplicas de los indefensos,
y no desprecie sus peticiones.
Quede esto escrito para la generación futura,
y el pueblo que será creado alabará al Señor.
Que el Señor ha mirado desde su excelso santuario,
desde el cielo se ha fijado en la tierra,
para escuchar los gemidos de los cautivos
y librar a los condenados a muerte.
Gloria al Padre, y al Hijo, y al Espíritu Santo.
Como era en el principio, ahora y siempre por los siglos de los siglos. Amén.
Medita
Sabemos Dios de misericordia, que tú siempre estás para nosotros y que nos estás
escuchando, a pesar de las dificultades por las que podemos estar pasando, no dejes
de acompañarnos. Te necesitamos y necesitamos tu amor y fortaleza para salir de este
momento de prueba. Tú conoces nuestro corazón, Señor. Danos lo que tanto
necesitamos. Amén.
Ora
En tus manos, Señor, encomiendo mi Espíritu. Tú, el Dios leal, nos librarás. Gloria
al Padre, al Hijo y al Espíritu Santo. Como era en el principio ahora y siempre por los
siglos de los siglos. Amén.

Concede, Señor, a nuestros cuerpos fatigados el descanso necesario, y haz que la


simiente del reino que con nuestro trabajo hemos sembrado hoy crezca y germine
para la cosecha de la vida eterna. Por Cristo nuestro Señor. Amén.

El Señor todopoderoso nos conceda una noche tranquila y una santa muerte. Amén.

Comprométete
Busca un crucifijo en tu casa, quédate ahí contemplando a Cristo Crucificado y dile:
“Señor, tú me amas, transfórmame”.
ORACIÓN DE S.S FRANCISCO A LA VIRGEN ANTE EPIDEMIA DEL
CORONAVIRUS
“Oh María tu resplandeces siempre en nuestro camino
como signo de salvación y de esperanza. Nosotros nos
confiamos a ti, salud de los enfermos, que bajo la cruz
estuviste asociada al dolor de Jesús, manteniendo firme
tu fe. Tú, Salvación del pueblo romano, sabes de qué
tenemos necesidad y estamos seguros que proveerás,
para que, como en Caná de Galilea, pueda volver la
alegría y la fiesta después de este momento de prueba.
Ayúdanos, Madre del Divino Amor, a conformarnos a
la voluntad del Padre y hacer lo que nos dirá Jesús,
quien ha tomado sobre sí nuestros sufrimientos y ha
cargado nuestros dolores para conducirnos, a través de
la cruz, a la alegría de la resurrección. Amén.

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