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PONER LA MIRADA EN JESUS

HEBREOS 12: 1-2

La expresión ” puestos los ojos en Jesús “ el origen de esta palabra “ver”, es decir, que
nuestra atención no debe estar dividida, o distraída en otras cosas, sino fija con un solo
objetivo, Cristo Jesús. Nuestro salvador.

Colosenses 3: 1-3

Es un desafío poner nuestra mirada siempre en Jesús.


Poner los ojos en Jesús es:
 Mirar intensamente al Señor
 Es poner nuestra mirada en sus ojos
 Es enfocarnos
 Es mirar de qué manera él lo hace, como ama, como perdona, como supera
situaciones difíciles.

En la vida hay muchos ejemplos para imitar o seguir pero ninguno como el de Jesús.

1 Samuel 17:

24. Los varones de Israel miraban al gigante (huían y tenían temor) la mirada estaba
puesta en el lugar incorrecto

25. Nadie pone la mirada en la recompensa, a nadie le interesa la recompensa, porque el


resto que tienen enfrente es para ellos muy grande

26. explicar David pone la mirada en la recompensa. Tiene seguridad de lo que va hacer
(derrotar) obtener la victoria.

¿Por qué David pone la mirada en la recompensa?

Porque su corazón tenía una plena relación con Dios y sabía que lo que el gigante hacía
en contra de Israel estaba avergonzando el nombre que es sobre todo nombre y sabía
que en Dios iba a tener la victoria.

Hay cosas en nuestras vidas que no se han podido vencer porque nuestra mirada esta
puesta en el gigante

Cuando enfrentamos situaciones difíciles, a veces la carne nos gana y el mundo están
sutil que atrae nuestra mirada. Pero volvemos en amistad con Dios, tenemos una relación
con el y ponemos nuestra mirada nuevamente en las cosas de arriba.

Isaías 40: 31

La biblia dice que renueva nuestras fuerzas como las águilas, renueva nuestro espíritu
hace de nosotros nueva criatura y eso es por poner nuestra mirada en Jesus.

Dar el paso de fe ( Dios nos Honra)


Dar los siguientes puntos

1.- Tener la mirada fija en Jesús

¿Cómo lograr que nuestro corazón y nuestra mente estén siempre en cristo?

 Obediencia
 Practicando la palabra
 Tener dominio propio ( no dejarnos llevar por las cosas que no provienen de Dios?
 Confiando siempre en Jesús y que nuestro camino será más fácil aun a pesar de
las pruebas o situaciones que se presenten.

2.- No tener la mente dividida (corazón) entre dos pensamientos


(1 Reyes 18:21)

 Nuestra mente y corazón dudan de lo que Dios puede hacer.


 Las circunstancias que atravesamos nos hace caer en un estado de incredulidad
 No ver respuestas rápidas de parte de Dios nos desmotiva para seguir esperando
 O por los procesos largos

Pero nuestra mente y corazón deben estar firmes, a pesar de lo que pasemos.
Debemos creer en una sola verdad y es que Cristo pago con precio de sangre por
toda la humanidad. Así que puesto los ojos en Jesús es que cumpliremos lo que Dios
nos ha llamado a hacer.

Ejemplo de brujos (curaciones etc)

3.- No desenfocarse de Él; no perder las perspectivas de Cristo


Jesús.
Debemos reconocer que hemos sido llamados por Dios y asi como dice su palabra los
dones y llamamientos son irrevocables, Dios no ha cambiado eso.

No dejar que le bendición de otros nos distraiga. Llegará nuestro tiempo.

¿Por qué quitamos la mirada de Jesús?


 1. Por qué tenemos prioridades equivocadas.
 2. Por no tomar el evangelio como un compromiso
 3. Porque no entendemos que el evangelio es una carrera con obstáculos que
tenemos que salvar antes de llegar a la meta.
 4. Porque nos enfocamos es en los obstáculos. En todo lo que se opone a nuestro
andar en Cristo
 5. Porque dejamos que las distracciones nos atraigan
 6. Porque no ejercitamos el dominio propio.
 7. Por la falta de determinación en Jesús y sobre todo de carácter.
¿Qué sucede cuando quitamos la mirada de Jesús?
 1. Nuestra atención hacia Jesús deja de ser prioridad.
 2. Comienza en nuestras vidas una desviación del rumbo señalado.
 3. Cual quiera que sea el camino que tomemos, será siempre equivocado y
erróneo
 4. El camino a la Gloria de nuestro Padre lo perdemos.
 5. Se nos olvida sus promesas y sus palabras.
 6. Se va diluyendo el amor y la fe en Jesús.
 7. El centro de nuestra atención serán los asuntos personales. (Filipenses 2:21)”
Porque todos buscan lo suyo propio, no lo que es de Cristo Jesús.”
 8. Se nos vuelve fastidiosa la oración y la comunión con Dios entonces la
eliminamos.
 9. Nos dejamos de congregar, buscamos excusas para no hacerlo.
 10. Ponemos la mirada en las cosas que están fuera de la voluntad de Dios.
 11. Nos volvemos esclavos en asuntos que dominan nuestra atención: el trabajo,
la televisión, los deportes, las viejas amistades, y las diversiones, entre otras.
 12. Nuestro corazón se insensibiliza y se endurece a Dios.
 13. Nos convertimos en personas amargadas, sombrías, y  resentidas.
 14. Nos volvemos personas que critican los defectos de los demás.
 15. Nos empieza a invadir un espíritu de lamentación, queja y murmuración.

Razones por las que debemos tener puestos los ojos en Jesús
1. Jesús se hace el centro de nuestra vida, y le obedecemos en su palabra.
2. Jesús es nuestro guía y aliado en todos los aspectos de nuestra vida. (Mateo 28:20)”
enseñándoles que guarden todas las cosas que os he mandado; y he aquí yo estoy con
vosotros todos los días, hasta el fin del mundo. Amén.”
3. Jesús nos representa en el cielo, y nosotros lo representamos aquí en la tierra.
4. Jesús intercede y ruega constantemente a nuestro Padre celestial por cada uno de
nosotros, cuando cometemos algún tipo de pecado. (Romanos 8:34)” ¿Quién es el que
condenará? Cristo es el que murió; más aún, el que también resucitó, el que además está
a la diestra de Dios, el que también intercede por nosotros.”
Jesús muestra su sangre por nosotros. A través de su pacto de sangre detiene todos los
castigos y las sentencias divinas que nos lanzaría el Padre por nuestros pecados.

5. Jesús es quién aboga por nosotros en los momentos de conflicto. (1 Juan 2:1)”
Hijitos míos, estas cosas os escribo para que no pequéis; y si alguno hubiere pecado,
abogado tenemos para con el Padre, a Jesucristo el justo.

6. Jesús es quién nos da la fortaleza en momento de debilidad. (Habacuc 3:19)”


Jehová el Señor es mi fortaleza, El cual hace mis pies como de ciervas, Y en mis alturas
me hace andar.”

7. Jesús es el que provee cada una de nuestras necesidades espirituales y


físicas.  (Filipenses 4:19)” Mi Dios, pues, suplirá todo lo que os falta conforme a sus
riquezas en gloria en Cristo Jesús.”
8. Jesús garantiza un pacto mejor que el primero. (Hebreos 7:22)” Por tanto, Jesús es
hecho fiador de un mejor pacto.”
Fundamentos para tener la mirada puesta en Jesús.
 1. Haz que en tu vida la prioridad sea Jesús, el cielo, y lo divino. (Colosense
3:2)” Poned la mira en las cosas de arriba, no en las de la tierra. (Jesús debe ser 
la primera,  la segunda, y la tercera.)
 2. No permitas que ninguna circunstancia te aparte de Dios.  (Romanos
8:39)”ni lo alto, ni lo profundo, ni ninguna otra cosa creada nos podrá separar del
amor de Dios, que es en Cristo Jesús Señor nuestro.”
 3. No permitas que para ti tus pertenecías tengan mayor valor que
Jesús. (Filipenses 3:8)” Y ciertamente, aun estimo todas las cosas como pérdida
por la excelencia del conocimiento de Cristo Jesús, mi Señor, por amor del cual lo
he perdido todo, y lo tengo por basura, para ganar a Cristo.”
 4. Esfuérzate en que tu profesión de fe en Cristo, nunca se diluya. (Hebreos
4:14)” Por tanto, teniendo un gran sumo sacerdote que traspasó los cielos, Jesús
el Hijo de Dios, retengamos nuestra profesión.”

 5. No importa si te sientes estancado o has caído, lo que importa es que tomes


el enfoque a seguir adelante y logres cruzar la meta por la cual has sido
llamado. (Filipenses 3:14)” prosigo a la meta, al premio del supremo llamamiento
de Dios en Cristo Jesús.”
 6. Que sea constante tu confesión de Jesús en los aspectos privados de tu
vida. (1 Juan 4:15)” Todo aquel que confiese que Jesús es el Hijo de Dios, Dios
permanece en él, y él en Dios.”

Que nuestra mirada este siempre puesta en Jesús, porque de él procede nuestra fe y es
quién la perfecciona. Que en tu andar mantengas puestos los ojos en Jesús, para que la
manifestación del carácter de Cristo en ti sea de bendición para otros.

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