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PRESENTACIÓN

A finales del siglo pasado, en México, se intensifico el desarrollo de la agricultura protegida, con
el empleo cada vez mayor de estructuras de protección de cultivos, en diferentes sistemas
productivos de alto rendimiento, entre ellos la producción de plántulas, producción de hortalizas
tanto hidropónicas como bajo sistemas de fertigación, así como en la producción de plantas
ornamentales y en los últimos años en la producción de frutillas. Con ello los invernaderos, las
casas sombra, los túneles y otras estructuras de protección cobraron gran importancia en la
agricultura nacional, al grado su empleo se considera con carácter de política nacional.

En este trabajo se pretende documentar algunos de los aspectos más relevantes sobre el desarrollo
de la agricultura protegida, su importancia, las modificaciones climáticas que se pueden logran
dentro las estructuras de protección, los materiales empleados en su construcción, las principales
consideraciones para su diseño y las posibilidades que dichas estructuras ofrecen para la
automatización de procesos agrícolas, hasta las perspectivas que tiene el desarrollo de la
agricultura protegida en nuestro país y en el mundo.

Se ha intentado elaborar un escrito que pueda ser consultado como manual tanto por estudiantes
de agronomía y carreras afines, como por quienes necesiten conocer sobre diseño, construcción y
manejo de invernaderos. Así mismo de espera que sea de utilidad para quienes tengan bajo su
responsabilidad el manejo de cultivos en agricultura protegida.

Con este fin se ha realizado una recopilación, de alguna de la información disponible en el


mundo, sobre los principales tópicos referentes a los invernaderos y la agricultura protegida para
adaptarlos, en la medida de las posibilidades, a las condiciones de nuestro país. Además de
plasmar algunas de las experiencias generadas, en el manejo de invernaderos para el cultivo de
hortalizas y plantas ornamentales, en la Universidad Autónoma Chapingo y en otras instituciones
de enseñanza e investigación.

Esta versión constara de varios capítulos, que se pondrán a disposición de los cibernautas con la
finalidad de contribuir, en la medida de lo posible, al desarrollo de la agricultura protegida.

Aurelio Bastida Tapia


CONTENIDO

CAPÍTULO 1. LA AGRICULTURA PROTEGIDA Y LOS INVERNADEROS.

Aurelio Bastida Tapia


1.1. La agricultura y el desarrollo.
1.2. La agricultura protegida.
1.2.1. El concepto y dimensión de agricultura protegida.
1.2.2. La plasticultura o agroplasticultura.
1.2.3. Tipos de plásticos y sus usos.
1.3. Técnicas y estructuras para proteger cultivos.
1.3.1. Los acolchados.
1.3.2. Uso de mallas, enmallados y casas sombra.
1.3.2.1. Cubiertas flotantes o mantas térmicas.
1.3.2.2. Redes o mallas anti granizo.
1.3.2.3. Mallas corta vientos o contra vientos.
1.3.2.4. Mallas contra insectos plaga.
1.3.2.5. Mallas cubre pisos.
1.3.2.6. Mallas contra pájaros.
1.3.2.7. Mallas sombra.
1.3.2.8. Casas sombra.
1.3.2.9. Pantallas térmicas.
1.3.3. Invernaderos, túneles y cubiertas de plástico.
1.3.3.1. Diferencia entre invernaderos y túneles.
1.3.3.2. Mini invernaderos y terrarios.
1.3.3.3. Túneles bajos.
1.3.3.4. Túneles altos.
1.3.3.5. Cubiertas protectoras o cubiertas de plástico.
1.3.3.6. Invernaderos.
1.3.4. Otras técnicas de protección para cultivos.
1.3.5. Empleo de técnicas combinadas.
1.4. Concepto y definición de invernadero.
1.5. Efectos propiciados por los invernaderos y su manejo.
1.5.1. El efecto invernadero.
1.5.2. Efecto sombrilla.
1.5.3. El efecto paraguas o impermeable.
1.5.4. El efecto escudo.
1.5.5. El efecto cortavientos o rompe vientos.
1.5.6. Efecto termo o hermetismo.
1.5.7. El efecto oasis o aumento de humedad relativa.
1.5.8. El efecto barrera.
1.5.9. Efecto chimenea.
1.5.10. El efecto venturi o sifón.
1.5.11. El efecto abrigo y protección.
1.6. Ventajas y desventajas del uso de invernaderos.
1.6.1. Ventajas.
1.6.2. Desventajas.
1.7. El aporte temprano de México a la agricultura protegida.
1.8. Bibliografía citada y consultada.

CAPÍTULO 2. DESARROLLO Y EVOLUCIÓN DE LOS INVERNADEROS EN EL MUNDO.

Aurelio Bastida Tapia


2.1. Introducción.
2.2. Desarrollo histórico de los invernaderos.
2.3. Los invernaderos para la producción comercial.
2.4. Situación mundial contemporánea.
2.5. Los invernaderos y el futuro.

CAPÍTULO 3. LA AGRICULTURA PROTEGIDA Y LOS INVERNADEROS EN MÉXICO.

Aurelio Bastida Tapia


3.1. Introducción.
3.2. El desarrollo de los invernaderos y la agricultura protegida en México.
3.3. Situación contemporánea de la agricultura protegida en México.
3.4. Desarrollo la agricultura protegida por condiciones climáticas.
3.4.1. Agricultura protegida en zonas tropicales lluviosas.
3.4.2. Agricultura protegida en el trópico seco.
3.4.3. Agricultura protegida en climas transicionales.
3.4.4. Agricultura protegida en zonas templadas.
3.4.5. Agricultura protegida en zonas semiáridas.
3.4.6. Agricultura protegida en zonas áridas.
3.5. Principales características de los invernaderos.
3.6. La agricultura protegida y los invernaderos en la política agropecuaria de México.
3.6.1. Los apoyos a la agricultura protegida en el sector social.
3.6.2. Fomento a la agricultura protegida en el sector empresarial.
3.7. Las organizaciones con mayor participación en la agricultura protegida.
3.7.1. El Consejo Mexicano de la Flor.
3.7.2. La Asociación Mexicana de Horticultura Protegida.
3.7.3. El Consejo Nacional de la Fresa.
3.7.4. La Asociación Mexicana de Constructores de Invernaderos.
3.8. La norma mexicana para el diseño y construcción de invernaderos.
3.8.1. Ventajas de la normalización.
3.8.2. Contenido de la norma NMX-E-255-CNCP-2008.
3.8.3. Especificaciones relevantes a considerar en la construcción de invernaderos.
3.9. Problemática que enfrenta la agricultura protegida en México.
3.9.1. Problemática de la agricultura en el sector social.
3.9.2. Problemática de la agricultura protegida en el sector empresarial.
3.10. Perspectivas de la agricultura protegida y los invernaderos en México.
3.11. Bibliografía citada y consultada.

CAPÍTULO 4. PRINCIPALES REGIONES CON AGRICULTURA PROTEGIDA EN MEXICO.

Aurelio Bastida Tapia


4.1. Introducción.
4.2. Concepto y definición de regiones con agricultura protegida.
4.3. Principales regiones con cultivos protegidos.
4.4. Principales cultivos y sistemas de producción bajo cubiertas.
4.4.1. Producción de hortalizas.
4.4.1.1. Hortalizas para exportación.
4.4.1.2. Hortalizas para mercado nacional.
4.4.2. Producción de plántulas.
4.4.2.1. Producción de plántula para hortalizas.
4.4.2.2. Producción de plántula de ornamentales.
4.4.2.3. Producción de plántula de tabaco.
4.4.2.4. Producción de plántula forestal.
4.4.3. Producción de frutillas.
4.4.4. Producción de plantas ornamentales en maceta.
4.4.5. Producción de flores de corte.
4.4.6. Producción de follajes.
4.4.7. Producción de árboles de navidad.
4.4.8. Producción de nopal para verdura.
4.4.9. Producción de plantas aromáticas.
4.4.10. Producción de forraje verde hidropónico.
4.4.11. Producción de plántula de agave.
4.4.12. Producción de hongos.
4.4.13. Producción de especies acuícolas.
4.4.14. Producción de bovinos de engorda para carne.
4.4.15. Otros sistemas de producción.

CAPÍTULO 5. LOS FACTORES AMBIENTALES Y SU INFLUENCIA EN EL DESARROLLO


DE LOS CULTIVOS BAJO CUBIERTAS.

Aurelio Bastida Tapia


5.1. Introducción.
5.2. Los factores ambientales y la agricultura protegida.
5.3. La luz y la temperatura.
5.3.1. Energía luminosa o visible.
5.3.1.1. Importancia de la luz para plantas.
5.3.1.2. Calidad y cantidad de luz y su influencia sobre las plantas.
5.3.1.3. La luz dentro de los invernaderos.
5.3.1.4. La radiación fotosintética activa.
5.3.2. La temperatura.
5.3.2.1. Temperatura y calor.
5.3.2.2. Formas de transmisión del calor.
5.3.2.3. La temperatura y las plantas.
5.3.2.4. La temperatura dentro de los invernaderos.
5.4. La humedad ambiental.
5.4.1. Humedad ambiental dentro del invernadero.
5.5. El dióxido de carbono (CO2).
5.5.1. El CO2 dentro de los invernaderos.
5.6. Ambientación de invernaderos.
5.6.1. Estrategias para aumentar y reducir luminosidad.
5.6.2. Estrategias para reducir y aumentar temperatura.
5.6.3. Estrategias para controlar la humedad ambiental.
5.6.4. Estrategias para el manejo del CO2 dentro de los invernaderos.
5.7. El medio para el desarrollo de la raíz de las plantas.
5.7.1. Cultivo en un medio sólido.
5.7.1.1. Cultivo en el suelo.
5.7.1.2. Cultivo en sustratos.
5.7.1.2.1. Características deseables en un sustrato.
5.7.1.2.2. Clasificación de sustratos.
5.7.1.2.3. Sustratos disponibles en México.
5.7.2. Cultivo en medio líquido.
5.7.2.1. Los sistemas hidropónicos.
5.7.3. El cultivo en un medio gaseoso.
5.8. Bibliografía citada y consultada.

CAPÍTULO 6. FACTORES A CONSIDERAR PARA ESTABLECER EMPRESAS DE


AGRICULTURA PROTEGIDA.

Aurelio Bastida Tapia


6.1. Introducción.
6.2. El proyecto de inversión agrícola.
6.3. El tamaño de la empresa.
6.4. Elaboración del proyecto técnico y planeación de actividades.
6.4.1. Instalaciones necesarias en una empresa productiva.
6.4.2. Memoria del proyecto.
6.4.3. Presupuesto y administración de recursos.
6.4.4. Programa de manejo de cultivos y comercialización.
6.5. Características ambientales y servicios.
6.5.1. Ubicación y acceso.
6.5.2. Características del terreno.
6.5.3. Agua y energía eléctrica.
6.6. Condiciones climáticas y orientación de las estructuras.
6.7. Disponibilidad de personal.
6.8. Costos de las instalaciones.
6.9. Cultivos y tipo de mercado.
6.10. Sugerencias y recomendaciones.
6.11. Bibliografía citada y consultada.

CAPITULO 7. ELEMENTOS Y COMPONENTES ESTRUCTURALES DE LOS


INVERNADEROS Y OTRAS INSTALACIONES PARA PROTEGER CULTIVOS.

Aurelio Bastida Tapia


7.1. Introducción.
7.2. Elementos estructurales y partes de un invernadero.
7.2.1. La estructura y sus componentes.
7.2.1.1. Los cimientos.
7.2.1.2. Muro perimetral.
7.2.1.3. Columnas, postes o pilares.
7.2.1.4. El capitel.
7.2.1.5. Arcos y formas de la estructura para la cubierta.
7.2.1.6. Largueros y travesaños.
7.2.1.7. Tensores, tirantes y vientos.
7.2.1.8. Puertas de acceso y cabina sanitaria.
7.2.1.9. Ventilas o ventanas.
7.2.1.10. Canaletas de desagüe.
7.2.1.11. Otros componentes estructurales y sistemas de unión.
7.2.2. La cubierta.
7.2.2.1. Orientación y formas de las cubiertas de los invernaderos.
7.2.2.2. Clasificación de tipos de cubiertas.
7.2.2.3. Sistemas de fijación de las cubiertas.
7.3. Áreas de crecimiento y manejo de los cultivos.
7.3.1. Áreas de crecimiento y pasillos.
7.3.2. Sistemas de soporte o tutorado.
7.3.3. Sistemas de riego y drenaje.
7.3.4. Sistema de ventilación y aireación.
7.3.5. Sistemas de calentamiento y enfriamiento.
7.3.6. Sistemas de iluminación.
7.3.7. Sistema eléctrico.
7.3.8. Sistemas mecánicos y de automatización.
7.4. Bibliografía citada y consultada.

CAPÍTULO 8. MATERIALES PARA CONSTRUCCIÓN DE INVERNADEROS Y OTRAS


ESTRUCTURAS PARA PROTEGER CULTIVOS.

Aurelio Bastida Tapia


8.1. Introducción.
8.2. Materiales para cimentación.
8.3. Materiales para estructuras.
8.3.1. Estructuras de madera.
8.3.2. Estructuras y elementos de metal.
8.3.2.1. Cables, alambre, tornillos, tuercas, bridas y abrazaderas.
8.3.2.2. Alambrón y varilla corrugada de acero.
8.3.2.3. Ángulos de acero negro.
8.3.2.4. Perfiles estructurales de acero negro.
8.3.2.5. Perfiles estructurales de acero galvanizado.
8.3.2.6. Tubos de acero negro galvanizado.
8.3.2.7. Perfiles de PTR.
8.3.2.8. Polines estructurales.
8.3.2.9. Aluminio y otros metales.
8.3.3. Estructuras de concreto.
8.3.4. Otros materiales.
8.4. Materiales para estructuras estabilizadoras y de apoyo.
8.4.1. Emparrillados de cubierta, contra vientos, tensores y tirantes.
8.4.2. Sistema de tutores y espalderas.
8.5. Materiales para cubiertas de invernaderos.
8.5.1. Características deseables de los materiales para cubiertas.
8.5.2. Principales características y propiedades de los materiales para cubiertas.
8.5.2.1. Características del vidrio.
8.5.2.2. Características de los plásticos.
8.5.2.2.1. Características de los plásticos rígidos y semirígidos.
8.5.2.2.2. Características de los plásticos flexibles.
8.5.3. Los aditivos en plásticos agrícolas.
8.5.4. Otros materiales para cubierta.
8.6. El futuro de los materiales para construcción y cubiertas de invernaderos.
8.7. Bibliografía citada y consultada.

CAPITULO 9.- TIPOS DE INVERNADEROS Y CLASIFICACIÓN DE INVERNADEROS.

Aurelio Bastida Tapia


9.1. Introducción.
9.2. Los invernaderos y su clasificación.
9.2.1. Clasificación de estructuras por tamaño.
9.2.2. Clasificación por disposición o emplazamiento de las estructuras.
9.2.3. Clasificación de invernaderos por la forma o perfil externo.
9.2.3.1. Invernaderos planos.
9.2.3.2. Invernadero de un agua.
9.2.3.3. Invernaderos en capilla o caseta a dos aguas.
9.2.3.4. Invernaderos tipo capilla asimétrica.
9.2.3.5. Invernaderos dientes de sierra.
9.2.3.6. Invernaderos tipo túnel o arco y sus variantes.
9.2.3.7. Invernaderos elípticos y semielípticos.
9.2.3.8. Invernaderos tipo paraguas, raspa y amagado o tienda de campaña.
9.2.3.9. Invernaderos inflables.
9.2.3.10. Otras estructuras.
9.2.4. Clasificación de invernaderos por tipo de material de construcción.
9.2.4.1. Clasificación de invernaderos por materiales empleados en las estructuras.
9.2.4.1.1. Invernaderos de madera.
9.2.4.1.2. Invernaderos de estructuras metálicas.
9.2.4.2. Clasificación de invernaderos por materiales empleados en las cubiertas.
9.2.5. Clasificación de invernaderos por régimen térmico nocturno.
9.6. Clasificación de invernaderos por periodo de vida útil.
9.7. Clasificación por manufactura o fabricación.
9.8. Clasificación por características del control ambiental.
9.9. Clasificación de invernaderos por orientación social.
9.10. Clasificación de invernaderos por niveles tecnológicos.
9.10.1. Niveles tecnológicos en la agricultura mexicana.
9.10.2. Niveles tecnológicos en los invernaderos.
9.10.2.1. Invernaderos de nivel tecnológico básico o manual.
9.10.2.2. Invernaderos de nivel tecnológico medio, con sistemas mecánicos.
9.10.2.3. Invernaderos automatizados.
9.10.2.4. Invernaderos computarizados.
9.11. Situación de los niveles tecnológicos en los invernaderos de México.

CAPÍTULO 10. DISEÑO AGRONÓMICO DE INVERNADEROS.

Aurelio Bastida Tapia


Felipe Sánchez del Castillo
10.1. Introducción.
10.2. El concepto de diseño y el diseño agronómico de invernaderos.
10.2.1. El diseño de invernadero.
10.2.1.1. El diseño estructural.
10.2.1.2. El diseño funcional.
10.2.1.3. El diseño económico o análisis económico.
10.2.1.4. El diseño agronómico de invernaderos.
10.2.2. Bases y parámetros del diseño agronómico.
10.2.2.1. Elementos y componentes del diseño agronómico de invernaderos.
10.2.2.1.1. Factores y elementos climáticos de la región.
10.2.2.1.2. Requerimientos climáticos y edáficos del cultivo.
10.2.2.1.3. Características del cultivo, sistemas y prácticas de manejo.
10.2.2.2. Características estructurales del invernadero y equipamiento.
10.2.2.3. Características del terreno para la ubicación del invernadero.
10.3. El diseño agronómico de invernaderos por niveles tecnológicos
10.3.1. Invernaderos de tecnología básica.
10.3.2. Invernaderos de tecnología intermedia.
10.3.3. Invernaderos de alta tecnología.
10.3.3.1. Invernaderos automatizados.
10.3.3.2. Invernaderos computarizados.
10.4. Características de los invernaderos de acuerdo al tipo de cultivo.
10.4.1. Invernaderos para cultivo de jitomate y otras hortalizas de fruto.
10.4.1.1. Invernaderos para ciclos largos de jitomate.
10.4.1.2. Invernaderos para ciclos cortos de jitomate.
10.4.1.3. Invernaderos para producción intensiva de jitomate.
10.5. El diseño de invernaderos por condiciones climáticas.
10.5.1. Las regiones climáticas de México.
10.5.1.1. Los climas de México y sus características.
10.5.1.1.1. Grupo de climas A. Tropicales lluviosos.
10.5.1.1.2. Grupo de climas Aw. Cálidos subhúmedos con lluvias en verano.
10.5.1.1.3. Subgrupo de climas A(C) y (A)C. Semicálidos o transicionales.
10.5.1.1.4. Grupo de climas C. Templados húmedos.
10.5.1.1.5. Grupo de climas B. Secos y muy secos o semiáridos y áridos.
10.5.1.1.6. Grupo de climas E. Fríos.
10.5.2. El diseño agronómico de invernaderos para jitomate por condiciones climáticas.
10.5.2.1. Diseño agronómico de invernaderos para cultivo de jitomate en climas
templados.
10.5.2.1.1. Condiciones deseables de los invernaderos en climas templados.
10.5.2.1.2. Características de los invernaderos de tecnología básica o apropiada.
10.5.2.1.3. Características de los invernaderos de alta tecnología.
10.5.2.2. Diseño agronómico de invernaderos para jitomate en climas tropicales secos.
10.5.2.2.1. Condiciones deseables de invernaderos en climas tropicales secos.
10.5.2.2.2. Características de los invernaderos de tecnología básica o apropiada.
10.5.2.2.3. Características de los invernaderos de alta tecnología.
10.5.2.3. Diseño agronómico de invernaderos para jitomate en climas tropicales
húmedos.
10.5.2.3.1. Condiciones deseables de invernaderos en climas tropicales húmedos.
10.5.2.3.2. Características de los invernaderos de tecnología básica o apropiada.
10.5.2.3.3. Características de los invernaderos de alta tecnología.
10.5.2.4. Diseño agronómico de invernaderos para cultivo de jitomate en climas áridos.
10.5.2.4.1. Condiciones deseables de invernaderos en climas áridos y extremosos.
10.5.2.4.2. Características de los invernaderos de tecnología básica o apropiada.
10.5.2.4.3. Características de los invernaderos de alta tecnología.
10.6. Bibliografía citada y consultada.

CAPÍTULO 11. SISTEMAS DE RIEGO PARA INVERNADEROS.

Aurelio Bastida Tapia

CAPÍTULO 12. ASPECTOS ECONÓMICOS DE LOS INVERNADEROS.

Aurelio Bastida Tapia

CAPÍTULO 13. MEDIDAS DE SEGURIDAD.

Olmo Axayacatl Bastida Cañada


Aurelio Bastida Tapia

CAPÍTULO 14. RECOMEDACIONES BÁSICAS PARA EL MANEJO DE INVERNADEROS.

Aurelio Bastida Tapia


Aurelio Bastida Tapia La agricultura protegida y los invernaderos

CAPÍTULO 1

LA AGRICULTURA PROTEGIDA Y LOS INVERNADEROS

Aurelio Bastida Tapia

En Almería han sido los invernaderos los que han logrado,


en el último tercio del siglo XX, sacar a la provincia
de una prolongada situación de pobreza.
(Instituto de Estudios Cajamar, 2004)

En este capítulo se presenta un panorama general de la agricultura protegida, en México y


en el mundo. Se abordan los principales conceptos que en ella se manejan y se diserta sobre
la importancia de las diferentes técnicas empleadas para proteger cultivos que actualmente
se utilizan en la producción agrícola de México y el mundo, desde los acolchados hasta los
invernaderos, pasando por la hidroponía y la fertigación. Además se exponen las ventajas y
desventajas del cultivo bajo invernadero.

1.1. La agricultura y el desarrollo.

Los avances de la ciencia y la tecnología en las últimas décadas del siglo XX y primera del
presente siglo han sido espectaculares, impulsando todas las ramas del saber humano,
desarrollo que sin duda será superado por los logros científicos y tecnológicos de los años
futuros. La agricultura no es ni será ajena a estos acontecimientos y tarde o temprano se
beneficia de muchos de los descubrimientos y avances tecnológicos desarrollados en las
diversas ramas del conocimiento humano.

Actualmente, en el ámbito de la producción agrícola existen nuevos conceptos que


engloban y dan cuenta de los avances que están contribuyendo a revolucionar todas las
ramas de la agricultura. Términos como agricultura protegida, cultivos protegidos,
agricultura intensiva, agricultura de precisión, invernaderos, casas sombra, plasticultura,
cultivo de tejidos, semillas artificiales, ingeniería genética, riego localizado, hidroponía,
fertigación, agrótica, acolchados, sustratos, agricultura orgánica, labranza de conservación,
implante de embriones, ganadería alternativa, inocuidad alimentaria, entre otros, son de uso
frecuente en el medio agronómico para hacer referencia a las nuevas tecnologías que están
impulsando el desarrollo agrícola mundial y nacional.

Al mismo tiempo modernas herramientas, como los satélites, las computadoras y los
programas, los sensores, la Internet y los sistemas de información geográfica, hacen más
fácil la toma, envío y procesamiento de datos e información necesaria para encontrar
Aurelio Bastida Tapia La agricultura protegida y los invernaderos

solución a muchos problemas específicos que se plantean a diario en la producción de


alimentos y materias primas del agropecuario.

Así, la agricultura, actividad que inicio como sistema económico hace unos diez mil años,
cuando los grupos humanos prehistóricos domesticaron las primeras plantas, inventaron las
primeras herramientas y desarrollaron los procesos necesarios para acondicionar los
terrenos y el medio donde realizaron sus primeros cultivos, hoy vislumbra nuevos
horizontes para abastecer de alimentos a una población mundial en constante crecimiento y
cada día más numerosa, para de esta forma enfrentar mejor una serie de cambios que están
ocurriendo a nivel global.

A diferencia de la flora natural, donde los vegetales crecen espontáneamente, mediante una
serie de prácticas y cuidados, al inicio de la agricultura los primeros agricultores
propiciaron condiciones más favorables para el desarrollo de las plantas cultivadas,
modificando el entorno natural y dirigiendo su desarrollo y evolución mediante la selección
cuidadosa de los materiales y semillas utilizadas en su reproducción, siempre buscando
aquellos elementos de mayor utilidad e interés.

Proceso mediante el cual generaron un cúmulo de conocimientos necesarios para


desarrollar la agricultura, conocimientos que con el paso de los siglos se fueron
perfeccionando y agregándoseles nuevos aportes hasta constituir un bagaje cultural que se
heredaba de generación en generación. De esta forma, con la domesticación de plantas y
animales se dio origen a la revolución del neolítico, época en que se originó e inicio nuestro
modo de vida en sociedades o grupos sociales.

Actualmente la agricultura se practica en una amplia variedad de ambientes modificados


conocidos como agro ecosistemas, con diferentes niveles de evolución. Entre ellos destacan
una serie de estructuras utilizadas para la protección de plantas y animales, donde las
granjas automatizadas y los invernaderos con cultivos en sistemas hidropónicos o sustratos
inertes y control ambiental, representan el sector tecnológico más elevado de los
ecosistemas artificiales creados para desarrollar una agricultura más intensiva, misma que
tiene como finalidad satisfacer una creciente demanda de alimentos y productos
agropecuarios que se requieren para el desarrollo de la sociedad.

Los cambios experimentados durante el desarrollo y evolución de los sistemas agrícolas


han contribuido al aumento de los rendimientos pero también han implicado alteraciones
drásticas del entorno, algunas de graves consecuencias.

Sin embargo, así como la ciencia tiene posibilidades de destrucción, también tiene la
posibilidad de creación y restauración de la naturaleza. En este sentido, lo criticable no es el
uso de la técnica y la tecnología, sino su mal empleo, en sí misma la tecnología no es la
Aurelio Bastida Tapia La agricultura protegida y los invernaderos

responsable de los desequilibrios ocasionados al medio, los responsables son quienes las
usan indiscriminadamente en aras de una acumulación de riqueza desmedida. Cuando la
sociedad cobra conciencia de esos desequilibrios está dando el primer paso para corregirlos,
situación que se logra empleando diversas técnicas y estrategias (Cubero y Moreno, 1993).

Aun cuando el problema del deterioro ambiental presenta muchas aristas, una forma de
contribuir a minimizar los efectos negativos de la agricultura sobre el medio natural es
intensificando la producción agrícola por unidad de superficie, esto es aumentando la
productividad mediante el uso de tecnologías modernas que sean compatibles con el
entorno, tecnologías con las que se puede apoyar para que los agricultores, sobre todo los
de escasos recursos de diferentes regiones montañosas, obtengan en pequeñas superficies
de cultivo los productos agrícolas necesarios para su alimentación utilizando tecnologías de
producción intensiva de la agricultura protegida y los invernaderos, mientras las tierras
actualmente erosionadas e infértiles puedan destinarse a usos más ecológicos, como
plantaciones forestales, pastizales, restablecer la vegetación natural con diversos fines de
conservación y ecoturismo, entre otros. Usos en los que se puede incluir la captura de CO2,
la purificación del aire, la captación de agua y recarga de los mantos acuíferos, así como la
conservación de la biodiversidad.

Lo anterior implica que los agricultores deberán estar cada día más y mejor preparados en
conocimientos e infraestructura para desarrollar una agricultura más eficiente y menos
contaminante, los invernaderos y las nuevas tecnologías agrícolas, entre ellas los modernos
sistemas de riego por goteo y micro aspersión, están contribuyendo a minimizar el impacto
ambiental, situación que exige una mayor capacitación de los productores. De esta forma,
los agricultores del futuro se parecerán más a técnicos de laboratorio que a los actuales
trabajadores del campo (Calvo, 1995).

Esta situación ya es una realidad en muchas partes del mundo, incluido México, y lo más
importante es que las nuevas tecnologías son aptas para usarse en cualquier tamaño de
predio, permitiendo un alto control de las variables productivas, haciendo a la agricultura
una actividad más productiva (Sánchez, 2004).

El caso de Almería en España se ha constituido en un caso emblemático a nivel mundial,


como una de región ejemplo del desarrollo alcanzado por la agricultura bajo invernaderos,
situación que se trata de reproducir en muchas partes del mundo. Esa zona hace 40 años era
una de las regiones más pobres de Europa debido problemas ambientales como elevadas
temperaturas, alta insolación, vientos extremadamente fuertes, mala calidad de los suelos,
escasez de lluvias y ausencia de aguas superficiales. Condiciones que hacían prácticamente
imposibles las actividades agrícolas. Hoy nos deja una gran enseñanza ya que se ha
convertido en uno de los sistemas más rentables, productivos y eficientes de la agricultura
Aurelio Bastida Tapia La agricultura protegida y los invernaderos

europea, sobre todo mediante el empleo de los invernaderos (Junta de Andalucía, s/f;
Sánchez y et al, 2001).

Figura 1.1. Región de Almería, España (Fecha ingreso: 11/05/12)

A finales del siglo pasado la superficie cubierta por invernaderos en Almería era de más de
25 mil hectáreas y representaba alrededor del 50 % de la superficie de España (Valera, et
al, 1999).

Muchas regiones de México cuentan con mejores condiciones naturales para el desarrollo
de los invernaderos que las presentes en Almería. Debido a ello en varias partes de México
la agricultura protegida se está desarrollándose en forma acelerada, buscando la obtención
de productos de alta calidad tanto para el mercado interno como de exportación.

De esta forma los invernaderos y otras técnicas de la agricultura protegida están


contribuyendo ampliamente en la producción de alimentos y en el desarrollo de varias
regiones del mundo y de México.

1.2. La agricultura protegida.

En las últimas décadas, los principales cultivos hortícolas y ornamentales han


experimentado una tendencia cada vez más marcada hacia la obtención de una producción
anticipada o fuera de estación, en condiciones diferentes a aquellas en las que
tradicionalmente dichos productos se cultivaban a campo abierto.

Tendencia que ha creado la necesidad de usar diversos elementos, herramientas, materiales


y estructuras en la protección de los sistemas de producción agrícola, con la finalidad de
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obtener altos rendimientos con productos de mejor calidad y en mayor cantidad que a
campo abierto.

A esta actividad es a la que se le conoce como agricultura protegida y en gran medida ha


sido resultado de la conjunción de diversas tecnologías, entre otras, semillas mejoradas,
fertilizantes más solubles, el cultivo de tejidos, el control ambiental y uso de sustratos, así
como del desarrollo de los materiales plásticos, los cuales a su vez son resultado del
desarrollo de la petroquímica, misma que se aceleró a mediados del siglo pasado, dando
como resultado nuevos materiales para cubierta de estructuras de protección con diferentes
propiedades, como plásticos y mallas de diversos tipos, así como materiales plásticos
utilizados para la conducción y control del agua para riego.

1.2.1. El concepto y dimensión de agricultura protegida.

El concepto agricultura protegida hace referencia una amplia variedad de técnicas,


estrategias y estructuras que se utilizan para proteger cultivos y animales domésticos.
Mismas que van desde una simple bolsa que se coloca en los racimos de los plátanos para
protegerlos durante su desarrollo, hasta invernaderos y granjas altamente tecnificados en los
cuales se tiene control completo de los factores ambientales.

Figuras 1.2 y 1.3. Racimos de plátanos e invernaderos con cubierta de vidrio,


dos extremos de la agricultura protegida en México.

La agricultura en si misma implica una serie de actividades y prácticas tendientes a proteger


a las plantas y animales para reproducirlos en condiciones más idóneas que aquellas
presentes en el ambiente natural. Sin embargo cuando nos referimos a la agricultura
protegida se hace alusión a algunas de las modernas técnicas de cultivo que se están
implementado para aumentar los rendimientos y la productividad.
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Así, en un sentido amplio, la agricultura protegida es aquella que utiliza estructuras y


técnicas de protección para abrigar en su interior a plantas y animales, con la finalidad de
protegerlos de los fenómenos ambientales adversos a su desarrollo.

Ejemplo de ello en la producción animal son las estructuras utilizadas en las granjas de
pollos y otras aves, así como los establos donde se reproducen bovinos, ovinos, caprinos y
cerdos. En la producción agrícola son ejemplo los invernaderos, túneles y casas sombra o
enmallados, para el cultivo de diversos vegetales, así como los viveros, tanto de
ornamentales como forestales donde se producen y multiplican gran variedad especies
vegetales. Además de sistemas de producción en los que se hace uso de la hidroponía, los
acolchados y la fertigación.

En un sentido restringido, la agricultura protegida, u horticultura protegida, referida a los


vegetales, es aquella que se realiza bajo estructuras construidas para protegerlos y utiliza
técnicas de cultivo como las mencionadas arriba, con la finalidad de evitar las restricciones
que el medio impone al desarrollo de las plantas cultivadas.

Así, mediante el empleo de diversas estructuras y técnicas se reducen al mínimo algunas de


las condiciones restrictivas del clima sobre los vegetales.

De esta forma, a través de los años, pero sobre todo en las últimas décadas se han
desarrollado varios tipos de estructuras y técnicas para la protección de las plantas, mismas
que plantean diferentes alternativas para recrear condiciones ambientales óptimas para el
desarrollo de los cultivos, de acuerdo a los requerimientos climáticos de cada especie y en
concordancia con los factores climáticos de cada región.

Lo anterior tiene con base el que en la agricultura los límites productivos de las plantas
cultivadas están determinados por dos factores principales; la información genética de las
distintas especies o variedades y el ambiente en el cual se desarrollan.

Muchas de las especies cultivadas presentan un amplio rango en su rendimiento, en


diferentes condiciones climáticas y bajo diferentes sistemas de cultivo, aspecto indicador de
un alto potencial productivo que en muchos casos no ha logrado expresarse de manera
plena debido a las restricciones que impone el medio en el cual se cultivan. Otras por el
contrario presentan poca plasticidad genética.

Entre los principales factores ambientales que impiden la expresión del potencial genético
de los cultivos están; la baja fertilidad de los suelos, las enfermedades, las plagas, la
competencia con otras plantas, condiciones climáticas poco favorables; entre ellas falta de
agua y bajas o altas temperaturas, así como métodos y técnicas poco apropiadas para su
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cultivo. Factores todos ellos que inciden sobre las plantas cuando se desarrollan a campo
abierto o al aire libre, dando como resultado bajos rendimientos.

Para evitar las pérdidas atribuidas a los factores ambientales adversos al desarrollo de los
cultivos, han surgido una serie de elementos para proteger a las plantas dando origen al
desarrollo y fortalecimiento de la agricultura protegida, la parte más dinámica de la
agricultura del siglo XXI, basada en estructuras agrícolas, sistemas de riego y prácticas de
cultivo apropiadas a cada especie.

El tipo de protección utilizada y los resultados obtenidos están estrechamente relacionados


con el conocimiento de las condiciones climáticas de la zona en la que se trabaja, de las
exigencias y requerimientos ambientales y edáficos de cada especie y de la eficiencia de la
estructura de protección (Tesi, 2001).

Con ello, las modificaciones ambientales logradas con cada uno de los tipos de estructuras,
empleadas en la agricultura protegida, permiten ofrecer un medio más favorable para que
las plantas expresen su potencial productivo, sin las restricciones ambientales a que están
sometidas cuando se desarrollan a campo abierto, ya sea en sistemas de riego o temporal.

En este panorama, los invernaderos son los elementos de la agricultura protegida que
permiten un mejor control de las condiciones ambientales y combinándolos con las ventajas
de la hidroponía se logra un control óptimo de las condiciones edáficas para logara un
mejor desarrollo de las plantas.

Como ya se indicó, un eje fundamental de este tipo de agricultura son los plásticos para uso
agrícola, cuyo uso y empleo que se engloba bajo en concepto plasticultura.

1.2.2. La plasticultura o agroplasticultura.

En los últimos 50 años, la agricultura, actividad básica de la humanidad, primordial en la


evolución social desde épocas remotas, se ha asociado con una de las actividades más
recientes; la industria de los plásticos. Actualmente la variedad de plásticos es tal que ha
penetrado en todos los ámbitos de la sociedad moderna y la agricultura de nuestros días no
es la excepción. A los plásticos, en la agricultura, se les emplea con diversos fines
tendientes a obtener mejores cosechas y mayores rendimientos (Papaseit et al, 1997; Díaz
et al, 2001).

De esta forma, el término plasticultura, hace referencia al empleo de materiales y elementos


de plástico en la producción agrícola, mismos que se les encuentra tanto apoyando sistemas
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a campo abierto, como en las estructuras empleadas en la protección de cultivos donde se


usan como apoyo para el manejo y control de factores como la luz y la temperatura, en
forma de películas para cubiertas de invernaderos y casas sombra, en la distribución del
agua cuando se usan para fabricar mangueras, tuberías y goteros que se emplean en
sistemas de riego, así como para la conservación y el empaque de frutos, entre otros
procesos inherentes a la producción agrícola.

Los plásticos empezaron a usarse a mediados del siglo pasado y para el año de 1995 ya se
reportaba que la plasticultura mundial había tenido un consumo del orden de las 3 millones
de toneladas de materiales plásticos, de los cuales por lo menos 2 millones se dedicaron a
cultivos protegidos y ensilaje (Martín, 1995).

Pendiente

Figura 1.4. Diferentes ejemplos del uso de elementos de plástico en la agricultura.

El origen de la plasticultura se dio a mediados del siglo pasado y se desarrolló y consolidó


en las siguientes cuatro décadas con la fabricación de artículos de plástico para el apoyo y
uso de diversas actividades en la agricultura, así como la implementación y expansión de
estructuras para proteger cultivos.

Antes de esa fecha solo existían los invernaderos de acero con cubierta de vidrio, mismos
que se usaban para proteger plantas en jardines botánicos, pero no se les concebía como
elementos de apoyo a la producción agrícola debido a su alto costo.

Con el advenimiento de la plasticultura, los invernaderos paulatinamente empezaron a


construirse con materiales estructurales más ligeros, mientras el vidrio fue sustituido, como
material único en las cubiertas de los invernaderos, por las cubiertas de plásticos derivados
de la petroquímica.

Debido a lo anterior, a los invernaderos actuales, se les consideran como parte fundamental
de la plasticultura o agroplasticultura. Actividad que en sus inicios se le conoció como
plastopónia (Bauman, 1969; Papaseit et al, 1997, Castilla, 2005).

Al respecto, las referencias indican que la historia de la aplicación de los plásticos en la


agricultura inicio en el año de 1948, cuando Emery Myers Emmerrt, profesor de la
Universidad de Kentucky, ante la imposibilidad de comprar un invernadero con cubierta de
vidrio, construyó uno de madera y lo cubrió con películas de hidrato de celulosa (papel
celofán), mismo que utilizó para cultivar plantas en su interior. De esa forma, su intuición
lo llevo a concebir las principales aplicaciones de los plásticos en la protección de cultivos,
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dando origen a la plasticultura, incluso antes de que los plásticos se desarrollaran y mucho
antes de su aplicación a la agricultura.

Posteriormente, a inicio de la década de 1950, cuando aparecieron los polietilenos y otros


materiales plásticos, como resultado del desarrollo de la petroquímica, ya tenían un lugar
asegurado en la protección de cultivos (Garnaud, 1992; Jensen, 1997; Díaz et al, 2001;
Castilla, 2005).

En otro extremo del planeta, la literatura señala que en Japón, en la década de los años
cincuenta del siglo pasado, también se sustituyó el papel impregnado con aceite, utilizado
para proteger los cultivos de frutas y verduras tempranas, por cintas de cloruro de polivinilo
(PVC), dando un paso más en la plasticultura y la agricultura protegida (Castilla, 2005).

De esta forma, el desarrollo comercial de los plásticos en la agricultura, inicio y se


desarrolló entre los años 50 y 70, del siglo pasado, constituyéndose en el principal sustituto
del vidrio en las cubiertas de los invernaderos y de la paja empleada para el acolchado de
los cultivos. Funciones en las cuales los plásticos demostraron sus ventajas y cumplieron
con creces, debido tanto a su bajo costo, con relación al vidrio, como a las ventajas y
facilidades en su manejo.

Esta situación contribuyó a la expansión de los plásticos como materiales de apoyo en


diferentes actividades agrícolas en todo el mundo.

Muchas de las aplicaciones encontradas a los plásticos en la agricultura fueron obra del azar
y no necesariamente de la investigación científica. Los químicos que inventaron los
plásticos no los concibieron, originalmente, para usos agrícolas, sino para aplicaciones
industriales.

De esta forma, las diversas aplicaciones que los plásticos tienen en la actualidad en la
producción agrícola fueron apareciendo de manera casual y fortuita, desde finales de los
años 40 del siglo pasado y las siguientes décadas, como resultado de la necesidad de
solventar los problemas inmediatos y concretos que a los productores se les presentaban en
la agricultura. Nacieron cuando los agricultores de diferentes partes del mundo se
auxiliaron de materiales plásticos para buscar la solución a problemas como el alto costo de
los invernaderos de cristal, el ensilaje del forraje, la escasez de agua o la necesidad de
ajustar los calendarios agrícolas a las necesidades del mercado (Garnaud, 1992; Papaseit et
al, 1997).

A partir de la década de 1960, a la fecha, las exigencias de los usuarios han influido para
que en las universidades y centros de investigación se desarrollen investigaciones más
precisas y practicas sobre el uso de los plásticos en la agricultura. Así mismo los problemas
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de la crisis energética han estimulado el desarrollo de investigaciones sobre el empleo de


los plásticos en todos los ámbitos de la vida moderna. Lo anterior ha llevado a que las
características de los plásticos utilizados en la agricultura se hayan reafirmado con nuevas
formulaciones para adaptarlos mejor a cada tipo de uso. Actualmente las investigaciones
agrícolas ponen a prueba nuevos materiales plásticos, donde se analizan sus propiedades
con relación a las necesidades de los cultivos (Papaseit et al, 1997).

No obstante lo anterior, hacen falta materiales plásticos adaptados a cada una de las
posibles aplicaciones, así como una mayor difusión y conocimiento de las características de
los mismos.

Para atacar el problema en 1964 se creó el Comité Internacional de Plásticos en la


Agricultura (CIPA), que organiza congresos internacionales, en los que se dan a conocer
los avances logrados en la materia y edita la revista "Plasticulture", misma que está
marcando la pauta para lograr una mayor colaboración y difusión internacional sobre el
empleo de plásticos agrícolas. En España funciona el Comité Español de Plásticos en
Agricultura (CEPLA), mismo que tiene una filial en México.

Por otro lado, falta mucho por hacer sobre el reciclaje de plásticos o la generación de
plásticos biodegradables, para evitar la contaminación ambiental y visual que ellos generan,
esto no solo es válido para los plásticos utilizados en la agricultura, también lo es para
todos los plásticos empleados en otras actividades, principalmente los usados como envases
de diversos productos.

El problema del reciclaje de los plásticos es un problema de grandes dimensiones, a nivel


mundial y en todos los ámbitos de la vida moderna, para el que están pendientes las
soluciones necesarias para evitar la contaminación provocada por ellos. Aspecto en el cual
las empresas fabricantes y usuarios de los productos de plástico tienen una gran
responsabilidad social.

1.2.3. Tipos de plásticos y sus usos.

La evolución de los polímeros plásticos ha desarrollado una serie de productos que


actualmente se usan en diferentes actividades agrícolas, entre ellas destacan los plásticos
empleados en las cubiertas de los invernaderos y otros usos relacionados con estas
estructuras.

Entre los materiales plásticos para uso agrícola existen plásticos para acolchados, plásticos
para emplearse como cubiertas flotantes; plásticos para cubiertas de túneles bajos, túneles
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altos e invernaderos, así como para muchos otros usos a los que dichos materiales se
pueden aplicar, tanto actuales como potenciales, de acuerdo a sus características y
propiedades. (Papaseit et al, 1997; Díaz et al, 2001).

Entre los plásticos agrícolas destacan los polietilenos, plásticos flexibles, a los que se les
han encontrado diferentes aplicaciones en la agricultura y ganadería. De ellos existen varios
tipos como polietilenos normales, polietilenos de larga duración y polietilenos térmicos.

En la tabla 1.1 se presenta un listado con los nombres y abreviaciones, tanto en español
como en inglés, de los principales productos de plástico disponibles en el mercado
internacional y nacional, y en la tabla 1.2 se presentan las posibles aplicaciones de cada uno
ellos. Mientras en la tabla 1.3 se presentan algunas ventajas y desventajas del uso de los
polietilenos.

Tabla 1.1. Principales productos plásticos aplicados a la agricultura.

Español Inglés
Nombre Abreviatura Nombre Abreviatura
Polietileno de baja densidad PEBD Low density polyethylene LDPE
Polietileno de baja densidad lineal PEBDL Linear low density polyethylene LLDPE
Polietileno de alta densidad PEAD High density polyethylene HDPE
Etileno de acetato de vinilo EVA Ethylene vinyl acetato EVA
Policloruro de vinilo PVC Polyvinyl chloride PVC
Polipropileno PP Polypropylene PP
Policarbonato PC Polycarbonate PC
Polimetracrilato PMMA Polymethyl methacrylate PMMA
Fuente: Papaseit et al, 1997

Tabla 1.2. Posibilidades de usos agrícolas de los plásticos.

USO PEBDL PEBD PEAD EVA PVC PP PC PMMA


Acolchados * * * *
Cubiertas flotantes * * * *
Micro túneles * * *
Túneles * * *
Invernaderos * * * * *
Estructuras ligeras * * *
Ensilaje * * * *
Mallas * * * * * *
Sacos hidroponía * * *
Impermeabilización * * * * *
Cortavientos * * * *
Riego y drenaje * * * * * *
Contenedores * * * *
Fuente: Papaseit et al, 1997
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Tabla 1.3. Ventajas e inconvenientes de las láminas de polietileno.

Tipo lámina Usos o aplicaciones Ventajas Desventajas


Polietileno normal * Invernaderos * Precio bajo. * Corta vida útil en climas
(sin aditivos) * Túneles soleados.
* Acolchados * Poca protección térmica
* Desinfección para los cultivos en
* Empaque forraje invernadero y túneles.
* Riesgo de inversiones
térmicas.
* Riesgo de heladas.
Polietileno larga * Invernaderos * Precio medio. * Precio mayor al PE normal.
Duración * Duración de 2 a 4 años según * Comportamiento térmico
condiciones climáticas. similar al PE normal.
Polietileno * Acolchados * Reducción del riesgo de * Precio considerable en
térmico de una * Micro túneles heladas. comparación con el PE
campaña * Doble cubierta * Mayor precocidad en normal.
cosechas.
* Aumento de la producción.
* Gran difusión de la luz.
Polietileno térmico * Invernaderos * Duración de 2 a 4 años de * Precio alto en comparación
de larga duración acuerdo con el clima. con el PE normal.
* Protección térmica. * Necesidad de mayor
* Escasa posibilidades de ventilación en épocas
inversión térmica. calurosas.

Fuente: Papaseit et al, 1997

1.3. Técnicas y estructuras para proteger cultivos.

Las técnicas y estructuras para proteger cultivos se enfocan a minimizar el efecto de alguno
o varios de los elementos que afecta la producción agrícola, como el viento, el granizo, las
heladas y bajas temperaturas, el exceso de radiación lumínica, las altas temperaturas, la
evaporación y la protección del suelo, entre otras (Tesi, 2001).

Los elementos de la plasticultura enfocados a proteger cultivos son diversos, desde los
acolchados y las cubiertas flotantes, que se emplean para cubrir los terrenos agrícolas o los
cultivos, las cubiertas de mallas para disminuir luminosidad y evitar el daño de insectos y
granizadas, pasando por los túneles bajos o micro túneles, hasta modernos invernaderos
dotados de dispositivos automáticos y equipos apropiados para el control de los principales
factores climáticos.
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En todos los casos, los efectos de las estructuras protectoras se deben completar con
eficientes sistemas de riego, así como cuidados y prácticas de cultivo apropiadas a cada
especie en desarrollo bajo alguna estructura para proteger cultivos.

De esta forma, los principales dispositivos empleados para proteger cultivos se pueden
agrupar en los siguientes elementos: cubiertas flotantes, cubiertas de plástico, casas sombra
y enmallados, túneles bajos, túneles altos e invernaderos de diversos tipos.

Además de otros elementos de apoyo como los acolchados, las pantallas térmicas y mallas
de diversos tipos que se usan con diferentes objetivos en la agricultura protegida y otras
actividades agrícolas.

Un aspecto central a determinar con precisión en la agricultura protegida es de que factor o


elemento ambiental y/o edáfico, o grupo de ellos, se requiere proteger a los cultivos. Una
vez precisado este aspecto es más fácil determinar qué tipo de protección o estructura se
requiere.

A continuación se explica brevemente en que consiste cada una de las estructuras


empleadas para proteger físicamente a los cultivos y los elementos que las hicieron
posibles. Sobre todo aquellas técnicas que tienen mayor aplicación en la agricultura
protegida de nuestro país.

Los acolchados, las técnicas contravientos, los medios utilizados contra las heladas y el
granizo, así como los sistemas de sombreado constituyen un primer estadio en la protección
de los cultivos donde se brinda una protección parcial ya que en términos generales dichas
técnicas no cubre completamente la planta o no la aíslan del exterior (Tesi, 2001).

Desde esta perspectiva, los diferentes materiales que se utilizan como cubiertas se pueden
agrupar en permeables a la lluvia y el aire, como las mallas, e impermeables como las
películas de plástico tanto flexibles como en placas o el vidrio.

1.3.1. Los acolchados.

Las técnicas de acolchado no constituyen propiamente una estructura para proteger cultivos
en su totalidad, es una técnica cuya principal función es cubrir el suelo para proporcionar
mejores condiciones de desarrollo para las raíces y lograr algunos cambios del medio
favorables a los cultivos. Aspectos con los que se han logrado rendimientos de importancia
en la producción agrícola.
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Se trata de una técnica muy antigua con origen en diversas partes del mundo, incluido
México, que consistía en aplicar una cubierta de rastrojo para impedir el desarrollo de las
malezas, proteger el suelo de las bajas temperaturas y evitar la evaporación de la humedad.

La utilización de láminas o filmes de plástico en acolchado tuvo lugar después de la


Segunda Guerra Mundial y se consolido en muchos países, entre ellos Estados Unidos,
Japón, Francia e Italia (Tesi, 2001).

Figura 1.5. Acolchado blanco en surcos para cultivo de hortalizas.


Yurécuaro, Michocán.

Actualmente son varios los cultivos en los que se aplican acolchados con películas de
plástico. Las áreas protegidas por la utilización práctica de este medio de protección tan
elemental se van extendiendo progresivamente en varios países.

Entre las principales ventajas de los acolchados están: 1) incrementar la temperatura del
suelo y reducir fluctuaciones de la misma, 2) ayudar a reducir la evaporación del agua del
suelo, 3) evitar el contacto de los frutos con la tierra, 4) disminuir el consumo de agua, 5)
disminuir labores culturales, 6) ayudar a reducir la erosión hídrica y eólica, 7) evitar el
desarrollo de malezas, 8) elevar la eficacia de los fertilizantes, 9) incrementar la eficacia de
la fumigación del suelo al retener gases, 10) ayudar a reducir la incidencia de plagas y
enfermedades, 11) promover el desarrollo de las raíces, 12) disminuir problemas de
compactación y encostramiento de los suelos, 13) promover la actividad de los micro
organismos del suelo, y 14) ayudar a conservar la estructura del suelo. Efectos que se
obtienen con diferentes tipos de plásticos, sin embargo no hay un solo material que logre
todos los efecto anterior por si solo (Ramírez 1996; Papaseit et al, 1997; Gómez, 2002).
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Figura 1.6. Acolchado negro en cultivo de fresa.


Baja California, México.

Actualmente el acolchado se emplea a campo abierto o bajo invernaderos y otras


estructuras protectoras de cultivos. El mismo consiste en cubrir los surcos o camas de
crecimiento, con películas de plásticos de diferentes colores, de acuerdo con el objetivo
particular en cada caso, con la finalidad de modificar el micro clima del suelo y del aire
superficial. Con ello se crea un ambiente favorable para el crecimiento de las plantas,
incrementando los rendimientos y mejorando la calidad de las cosechas (Ramírez, 1996).

En la tabla 1.4 se presentan algunos de los plásticos utilizados para acolchado y sus
características. Sin embargo están surgiendo nuevos productos con nuevas características y
propiedades, que posiblemente aquí no se consideren.

Tabla 1.4. Características de los plásticos empleados para acolchados

Color o tipo de plástico Principales características


Transparente • Calentamiento del suelo en el día.
• Mayor precocidad de los cultivos.
• Evita la evaporación del agua del suelo.
• Rápido desarrollo de la raíz.
• Apropiado para terrenos sin maleza.
Negro • Impide el desarrollo de malezas.
• Calentamiento lento del suelo.
• Evita la evaporación del agua.
• Mejora los rendimientos y calidad.
Blanco • Alta reflexión de la luz.
• Aumento de fertilización lumínica.
• Evita evaporación del agua.
• Repele insectos.
• Estimula precocidad de cultivos.
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• Poco aumento de temperatura del suelo.


Blanco / negro • Impide el crecimiento de malezas.
• Refleja la luz sobre las plantas.
• Evita evaporación del agua.
• Retarda el ataque de áfidos y mosca blanca.
• Controla el exceso de temperatura.
Plata/Negro • El lado negro evita el desarrollo de malezas.
• El lado plata refleja la luz aumentando fotosíntesis.
• Retarda el ataque de áfidos y mosca blanca.
• Evita evaporación del agua.
Plata / plata • Refleja luz y calor aumentando la fotosíntesis.
• Ayuda a desarrollar plantas con tallos vigorosos.
• Evita el calentamiento excesivo del suelo.
• Evita la evaporación del agua.
Térmico / opaco • Retiene el calor durante la noche.
• Impide el desarrollo de malezas.
• Mejora el uso del agua.
• Evita la evaporación del agua.
Aluminio • Ayuda a controlar insectos.
• Refleja luz y calor aumentando la fotosíntesis.
• Favorece la precocidad de los cultivos.
• Controla aumentos de la temperatura.
• Evita la evaporación del agua.
• Por la noche permite el paso del calor.
Amarillo • Alta reflexión de luz.
• Aumento de fertilización lumínica.
• Ayuda a controlar insectos.
• Aumento de precocidad del cultivo.
• Evita la evaporación del agua.
Café • Excelente reflexión de la luz.
• Trasmite calor al surco.
• Permite el control de maleza.
• Evita la evaporación del agua del suelo.
Biodegradable • Aumenta la temperatura del suelo.
• Permite la recolección mecánica.
• Evita evaporación del agua.
Fuentes: Ramírez; 1996; Papaseit et al, 1997 y folletos comerciales.

El ancho de las láminas para cubrir surcos, va de 1.1 a 1.5 m. La duración del acochado es
de una sola temporada, pero las ventajas son tan importantes como para garantizar su
aplicación. Cuando se emplean plásticos que deja pasar luz es necesario aplicar herbicidas
para impedir el desarrollo de malas hierbas (Tesi, 2001).

En el caso del acolchado en surcos, tanto a campo abierto como el invernadero, antes de
colocar el plástico se requiere darle la forma apropiada a los surcos y colocar el sistema de
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riego, el cual debe quedar por debajo del acolchado y sobre el surco o enterrado unos
centímetros.

En cuanto a la situación mundial, en 1997, se reportaban más de cuatro millones de


hectáreas de cultivos acolchados. La tendencia futura es incrementar la superficie en los
próximos años (Papaseit et al, 1997).

Los factores que han contribuido a su expansión son principalmente la duración del
material, su ligereza y flexibilidad, la facilidad de colocación, que puede ser manual o
mecánica y la posibilidad de realizarse sobre grandes extensiones (Tesi, 2001).

Las ventajas del acolchado están en función del color o tipo de acolchado. Entre las
principales ventajas está el que los acolchados ayudan a adelantar la siembra en meses
fríos, reducen el periodo de germinación y el desarrollo de los cultivos e incrementan los
rendimientos y mejoran la calidad de los frutos.

Como principales desventajas de la producción agrícola bajo el sistema de acolchados se


tienen las siguientes: a) el sistema es más caro que los cultivos sin acolchar, b) se requiere
equipo especial para instalarlos y mayores conocimiento para su manejo, con relación a los
necesarios para realizar agricultura convencional, c) los plásticos deben retirarse cuando
termina el ciclo agrícola y, d) si no se retiran o recogen los plásticos aumentan la
contaminación ambiental.

En México, la mayor superficie de acolchados se localiza en el noroeste del país, sobre todo
en los Estados de Sinaloa, Sonora y Baja California. En la actualidad los acolchados están
ganando terreno en muchas otras regiones agrícolas, incluyendo su empleo dentro de los
invernaderos.

La duración de la mayoría de los plásticos para acolchados es de un año. Recientemente se


han empezado a introducir los filmes de polietileno fotodegradables con espesores de 0.02
milímetros con una duración diferenciada según los cultivos; esta innovación evita las
operaciones de recuperación de los plásticos con notable ahorro de trabajo y con menos
problemas de contaminación ambiental (Tesi, 2001).

Otro uso de los plásticos de poco calibre es para la solarización del suelo. La solarización
es la técnica que consiste en cubrir el terreno con polietileno a fin de elevar su temperatura
a niveles que resulten letales para los organismos que en el habitan, como nemátodos, virus,
bacterias, hongos y semillas de malezas, logrando así un proceso de pasteurización que
permite el desarrollo de los cultivos sin la presencia de organismos patógenos que los
dañen. El proceso se realiza durante la época del año que tenga las más altas temperaturas,
para ello se limpia el terreno de residuos y se aplica un riego que proporcione la humedad
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suficiente para favorecer la germinación de semillas de malezas y esporas de hongos.


Después se coloca el plástico y se deja de cuatro a ocho semanas. Este mismo
procedimiento se aplica para fumigación de los terrenos (Gómez, 2002).

1.3.2. Uso de mallas, enmallados y casas sombra.

El uso de mallas en la agricultura determina una serie de técnicas y estructuras basadas en


redes o telas, que tienen como característica principal ser cubiertas permeables a los vientos
y las lluvias, pero que aportan una serie de beneficios para el cultivo de las plantas, sin
llegar a brindar una protección total de todos los factores ambientales.

Figura 1.7. Dos usos de mallas, en primer plano enmallado para cultivo de piña y al fondo
estructuras con malla para cultivo de limón. Tecomán, Colima.

La utilización de redes de plástico en la agricultura se inició en los años 60 del siglo


pasado, con su aplicación para proteger diversos cultivos de cultivos de frutales,
posteriormente se extendieron a otros cultivos (Tesi, 2001).

Además de las mallas sombra, existe una amplia variedad de mallas o redes de plástico que
se emplean con diferentes fines, entre las que se pueden citar: cortinas rompe vientos,
mallas antigranizo, mallas mosquiteros, mallas antiáfidos, mallas extruidas para recolección
de frutos, mallas para tutorado y soporte de frutos y flores, mallas anti pájaros, cubiertas de
piso anti malezas, mallas para secado de fruta, mallas para protección de plantas, mallas
para empaque de frutos y hortalizas, mallas para refuerzo de césped, mallas para usos
avícolas, mallas para refuerzo de concreto y estabilización de suelos y mallas o pantallas de
aluminio para escudos térmicos (Papaseit et al, 1997).
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A continuación se abordan las principales técnicas y los principales usos de las mallas en la
agricultura protegida de nuestros días.

1.3.2.1. Cubiertas flotantes o mantas térmicas.

Las cubiertas flotantes, también conocidas como mantas térmicas, son protecciones textiles
de textura suave y películas de plásticos ligeros, de 15 a 20 gramos por metro cuadrado, que
se colocan sobre el terreno una vez sembrada la semilla o trasplanta la plántula.

Estas cubiertas protegen los cultivos del ataque de insectos, de daños por la acción de los
vientos, las lluvias, o granizadas y bajas temperaturas, sin interferir con el desarrollo de los
vegetales, ya que debido a su poco peso las plantas las van levantando conforme se
desarrollan.

Las cubiertas con películas de plástico requieren de perforaciones para permitir la


circulación de aire y renovación del dióxido de carbono (CO2), necesario para la
elaboración de materia vegetal mediante la fotosíntesis.

Con el empleo de las cubiertas flotantes se crea un micro clima más apropiado para el
crecimiento de los cultivos mediante el control de temperaturas extremas, así como una
disminución de daños por factores meteorológicos como viento, granizo y lluvias,
favoreciendo la calidad de los productos y una mayor precocidad de los mismos, que puede
ser de una a dos semanas con respecto a los cultivos a campo abierto. Así mismo, las
cubiertas contribuyen a la sanidad de los cultivos disminuyendo la necesidad de
tratamientos fitosanitarios, (Papaseit et al, 1997).

La colocación de las mantas térmicas es relativamente fácil, ya sea en forma directa sobre
los cultivos, sin ninguna estructura de soporte, enterrando los extremos en el suelo o atando
las orillas a estacas u otras estructuras de soporte, en este caso se deja una holgura
suficiente para que no limite el crecimiento de los cultivos, o empleándose sobre estructuras
de mini túneles.

En el año de 1997 se reportaban 68,000 hectáreas protegidas con cubiertas térmicas en el


mundo, la mayoría de ellas en Europa. En México esta técnica ha tenido poco desarrollo, en
1995 se reportaban menos de 20 hectáreas (Reyes, 1995).

Las mantas térmicas también se emplean como doble cubierta dentro de los invernaderos,
mismas que se colocan a la altura del canalón y se utilizan para mantener relativamente
estable la temperatura y disminuir luminosidad.
Aurelio Bastida Tapia La agricultura protegida y los invernaderos

1.3.2.2. Redes o mallas anti granizo.

Las mallas antigranizo, como su nombre lo indica, son cubiertas de tejidos o redes que se
colocan sobre postes para proteger a los cultivos de los daños físicos ocasionados por el
granizo y permitiendo el paso de la lluvia y la energía luminosa.

Son relativamente fáciles de instalar y de poco peso por lo que no requieren de estructuras
de soporte complejas y robustas.

Figura 1.8. Malla antigranizo para proteger cultivos de rosas.


Xochimilco, Distrito Federal.

Por lo general son redes de color negro y alta resistencia a la presión (500 a 550 kg/m2),
muy ligeras (40 g/m2), con mallas cuadrangulares de unos 4x7 mm que se fabrican en una
achura entre 2 y 5 m y una longitud variable entre 100 y 300 m.

En las instalaciones antigranizo es muy importante la fijación y la sustentación de las redes


que pueden ser estables, así como capaces de resistir los más fuertes vientos. En el caso de
invernaderos de vidrio en lugares con riego de granizadas intensas, es conveniente
protegerlos con redes antigranizo (Tesi, 2001).

También en zonas donde la intensidad y frecuencia de los vientos es fuerte se hace


necesario proteger a los cultivos de sus efectos dañinos en los cultivos a campo abierto,
protección que se logra colocando mallas contra el viento, las cuales además se les emplea
para la protección de invernaderos y túneles así para la protección de cultivos leñosos y
frutales en zonas con mucho viento (Tesi, 2001).
Aurelio Bastida Tapia La agricultura protegida y los invernaderos

Figura 1.9. Malla antigranizo para producción de plántula de fresa.


Zamora, Michoacán.

1.3.2.3. Mallas corta vientos, rompe vientos o contra vientos.

Las mallas rompe vientos son permeables a los vientos, por lo que una parte de ellos las
atraviesan y otra se desvía. La parte de viento que atraviesa la cortina disminuye su
velocidad a niveles en los que no hay riesgo de daños a los cultivos.

La reducción del viento con mallas puede ser entre el 30 y 80 %, pero la permeabilidad
óptima es del orden del 50 % de forma que no se interrumpa el movimiento de las masas de
aire y evitando por lo tanto, las turbulencias de las parte bajas del resguardo. La acción
máxima de reducción de la velocidad del viento se consigue colocando la protección en
posición perpendicular respecto a la dirección de las corrientes del aire dominantes y
disponiendo el corta viento a una distancia entre dos y tres veces su altura (Tesi, 2001).

Figura 1.10. Cortina rompe viento de malla, utilizada para proteger invernaderos.
Alvarado, Veracruz.
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El efecto perjudicial de los vientos sobre los cultivos puede evitarse colocando diferentes
tipos de barreras, desde cortinas rompe vientos realizadas con vegetación arbustiva y
arbórea, hasta el uso de mallas de plástico fabricadas con este fin.

La mallas son redes tejidas con monofilamento de polietileno de alta densidad, con anchos
o alturas variables de 2 a 3 m que están provistas de borde en el sentido de su longitud para
permitir la su fijación a los postes de sostenimiento, que pueden ser de hormigón o de
madera. La vida útil de estas mallas es de 6 a 10 años. Los cortavientos, además de atenuar
los efectos mecánicos del viento, que empieza a manifestarse a partir de una velocidad de 8
a 10 m/s, ejercen una acción favorable a reducir la evaporación y la transpiración,
determinando un incremento de la humedad relativa y un aumento de la absorción de CO2
gracias a un período más prolongado de la apertura de los estomas (Tesi, 2001).

Figura 1.11. Cortina rompe viento protegiendo cultivos de frutillas.


Región de Ciudad Guzmán, Jalisco.

Este tipo de tecnología se empieza a utilizar en México, en la protección de cultivos


delicados, de la fuerza de los vientos y de invernaderos en regiones con fuertes vientos.

1.3.2.4. Mallas contra insectos plaga.

El uso más común de las mallas contra plagas son las malla anti insectos y anti áfidos que
se colocan en las ventilas de los invernaderos.

Sin embargo, ya se están construyendo estructuras tipo casas sombra con mallas del mismo
tipo para proteger frutales, como el caso del limón ante el ataque de la bacteria
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huanglongbing (HLB), también conocida como “dragón amarillo” cuyo transmisor es la


Diaphorina citri o psilido asiático de los cítricos.

Figura 1.12. Mallas anti insectos en ventilas laterales de invernaderos.

El tejido en hilos por pulgada determina el tamaño del orificio por lo que una malla de 40 x
40 es mucho más cerrada que un de 40 x 25, impidiendo así el paso de los insectos más
pequeños.

Estos dos calibres se utilizan contra mosca blanca y áfidos, mientras malla antitrips son de
52 x 26 hilos por pulgada cuadrada. Por lo general en rollos de 3.6 metros de ancho por 100
metros de largo.

Una de las desventajas es que las mallas atraen el polvo y reduce la entrada de aire en un
alto porcentaje. Por ello en la época de secas en lugares donde se levanta polvo, se deben
lavar para permitir una buena ventilación. Bajo condiciones normales de uso su duración es
de cinco a siete años.

Figura 1.13. “Casa sombra” con malla cristalina para proteger cítricos.
Tecomán, Colima.
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Las mallas antiáfidos por lo general se fabrican de color cristal. Las hay con hilos de 9
milésimas de pulgada, un tejido de 55x30 hilos por pulgada cuadrada o 22x12 hilos por
centímetro, hasta 25x25 hilos por pulgada cuadrada o 10x10 hilos por centímetro, en
presentaciones de 1.15 a 3.70 metros de ancho, por 100 o 150 metros de largo, tratadas
contra rayos ultravioleta (Tabla 1.5).

Figura 1.14. Malla contra insectos de 16x16 hilos por centímetro cuadrado.
(Fuente: Folleto Textiles Agrícolas).

Tabla 1.5. Características y tipo de mallas anti insectos.

Tipo Colores disponibles Grosor hilo Hilo x pulgada Presentaciones


(mm) cuadrada o cm2 (Ancho x largo m)
Cristal 0.25 55x30 o 22x12 3.65 x 150 metros
Antiáfido Cristal ND 52x26 3.60 x 100
Cristal 0.25 50x25 o 20x10 2.5, 3.2 y 3.56 x 150 m
Ámbar, negro y cristal 0.25 40x40 o 16x16 3.60 x 150 m
Cristal ND 40x40 o 16x16 1.15, 2.30 y 2.90 x 100 m
Bicolor y cristal 0.25 40x25 o 16x10 3.20, 3.65 x 150 m
Cristal ND 40x25 o 16x10 1.15, 2.35, 3.0, y 3.6 x 100
m
Anti insectos Bicolor y cristal 0.25 25x25 o 10x10 3.20 y 3.70 x 150 m
Cristal ND 25x25 o 10x10 1.20, 2.35 y 3.70 x 100 m
Fuente: Folletos comerciales.

1.3.2.5. Mallas cubre pisos.


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Este tipo de malla se utiliza para cubrir el piso de los invernaderos y aislar el interior del
lodo y las enfermedades del suelo, además de impedir el desarrollo de malezas.
Comercialmente se conocen como Graund Cover.

Las mallas cubre piso se fabrican en colores negro y blanco, elaboradas con cintas planas
de 2.5 y 1.4 mm de ancho, con una construcción de 24x11 cintillas por pulgada cuadrada o
9.44x4.33 cintas por centímetro cuadrado, en presentaciones de 1.83, 2.10, 3.10, 3.66 y
4.20 metros de ancho por 100, 150 y 152 metros de largo. Están tratadas con aditivos contra
rayos ultravioleta y su vida útil es de dos a cinco años en condiciones normales de uso.
Cuando se colocan sobre arena u otro material de partículas se ha observado que su vida
útil se reduce drásticamente.

Figuras 1.15. Invernadero con malla para piso o Grand Cover.


Irapuato, Guanajuato.

Se utilizan tanto para cubrir piso de invernaderos y casas sombra, como en viveros a cielo
abierto donde además del aislamiento del suelo e impedir el desarrollo de malezas, tiene
como finalidad no permitir que las raíces de las plantas penetren en el suelo.

1.3.2.6. Mallas contra pájaros.

Las mallas contra pájaros se utilizan para proteger del ataque de aves a cultivos como
frutales o granos como trigo y girasol para semilla, así como en la acuacultura donde se
evita que las aves rapaces capturen a los peces.

Algunas de las mallas utilizadas contra los pájaros son de características similares a las
utilizadas contra el granizo, otras son de mayor apertura del cuadro.
Por lo general los entramados de las redes son mayores que se utilizan para otros usos.
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Figura 1.16. Mallas contra pájaros en la producción de peces.


Alvarado, Veracruz.

Su duración es de tres a cinco años en condiciones normales de uso. Los colores son en
negro, aunque pueden utilizarse otros colores.

Figuras 1.17. Malla contra pájaros en la producción de arándano.


Tangancicuaro, Michoacán.

También se utilizan para impedir que las palomas y otras aves se posen y deterioren
monumentos históricos como fachadas se templos y museos.

1.3.2.7. Mallas sombra o enmallados.

Las mallas sombra o para sombreo pueden usarse como protección mediante una cubierta
cuya finalidad es reducir la radiación directa y proteger los cultivos de lluvias, granizo,
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vientos, insectos y aves, además de evitar el exceso de temperatura. Funciones inherentes a


ellas tanto en su versión de enmallado como casa sombra.

Los enmallados son protecciones que se colocan sobre los cultivos en dos versiones; a) sin
una estructura de soporte, b) con estructura de soporte sin cerramiento total. Cuando se
presenta un cerramiento total con malla en techos y laterales son casas sombra.

Figuras 1.18. Enmallado para proteger el cultivo de piña.


Isla, Veracruz.

Por lo tanto el concepto enmallado se emplea para describir el uso de una malla para
proteger o ayudar el desarrollo de los cultivos, como los usos anteriores y el término casa
sombra cuando se hace un cubrimiento total del área de cultivo con mallas utilizando una
estructura de soporte.

Los enmallados cada día se utilizan más, como ejemplo está el uso de mallas para proteger
cultivos de piña, en los cuales las mallas se colocan directamente sobre el cultivo sin
necesidad de ninguna estructura de soporte (figura 1.18).

El color más utilizado en las mallas sombra es el negro, aunque también se usan colores
verdes, blancos, azules, rojos; así como diferentes combinaciones de estos.
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Figuras 1.19 y 1.20. Dos aspectos del uso de enmallados sobre estructuras para el cultivo de follajes
ornamentales. Catemaco, Veracruz.

Los materiales más comunes para la fabricación de mallas sombra son el polietileno y el
polipropileno. En la actualidad se empiezan a emplear otros materiales como el poliéster.

Estos materiales contienen aditivos para protegerlas las mallas contra los rayos ultravioleta,
siendo su duración en promedio es de tres a diez años, bajo condiciones normales de uso.

El empleo de mallas se recomienda para muchos usos como proteger de la radiación


excesiva a cultivos de alto rendimiento, en la propagación de especies mediante métodos
vegetativos, para proteger almácigos, como sombra en viveros, sombras para el ganado,
puesto o stands de exhibición, sombra en lugares recreativos y cortinas para disminuir la
velocidad de los vientos.

Mediante el uso de mallas se puede reducir entre un 30 a 95 % del total de la luminosidad


del sol en un lugar determinado, para reducciones menores se utilizan otro tipo de mallas,
como las antigranizo. La cantidad de luz, que se debe dejar pasar al interior, depende de la
especie bajo cultivo.
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No se debe perder de vista que con las mallas no se evita el paso del agua de lluvia, además
de que son permeables a los vientos.

En la siguiente tabla se presentan las principales características de las mallas disponibles en


el mercado.

Las mallas sombras también se usan en los invernaderos para disminuir luminosidad,
colocadas pon debajo, sobre o por encima de la cubierta del invernadero con el propósito de
proporcionar sombra y disminuir la cantidad de energía luminosa que penetra al interior.

Cuando se coloca por arriba de la cubierta se requiere de una estructura de uno 30 a 40 cm


por arriba de la cubierta, lo que aumenta el costo de las instalaciones.

Cuando las mallas se colocan por debajo de las cubiertas o dentro del invernadero, se
disminuye luminosidad pero aumenta la temperatura, ya que la luz retenida se transforma
en calor que la malla irradia aumentando la temperatura interna, esta condición puede
resultar benéfica en invierno pero negativa en otras temporadas (Tesi, 2001).

Tabla 1.6. Características y tipo de mallas sombras disponible.

% de Colores disponibles Grosor hilo Hilo x pulgada Presentaciones


sombra (mm) cuadrada y cm2 (Ancho x 100 m largo)
35 Negro 0.30 9x11 o 3.5x4.3 3.70
Negro y blanco nd nd 1.70, 1.8, 3.75, 3.80
40 Negro y blanco nd nd 1.70, 2.70, 3.80
50 Negro, blanco y bicolor 0.30 20x20 o 8x8 3.70
Negro, blanco y bicolor nd nd 1.70, 1.85, 3.30, 3.70,
3.75, 3.80 y 6.50
55 Negro y blanco nd nd 1.70, 2.70 y 3.80
60 Negro y blanco nd nd 1.70, 1.85, 3.30, 3.7,
3.75, 3.80 y 5.00
70 Negro y verde 0.30 33x22 o 13x8.5 3.70
Negro, blanco y verde nd nd 1.70, 1.85, 3.30, 3.70,
3.75, 3.80 y 6.50
80 Negro, verde, azul marino 0.30 50x19 o 20x7.5 3.70
Negro, verde y blanco nd nd 1.70, 1.85,3.30, 3.60,
3.75, 3.80 y 5.00
90 Negro, verde, azul marino. 0.30 60x19 o 24x7.5 3.70
azul cielo, beige y ámbar
Negro, verde, blanco, azul y nd nd 1.70, 1.85, 2.70, 3.25,
rojo, combinadas azul-blanco 3.30, 3.60, 3.75, 3.80,
y verde-blanco 5.00
95 Negro y verde nd nd 1.85 y 2.80
Fuente: Folletos comerciales
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Si las mallas colocan encima de cubierta de plástico, el aumento de temperatura puede


disminuir la vida útil de la cubierta del invernadero.

Si se considera que el calor es producido por la radiación infrarrojo cercano del espectro
electromagnético, o energía radiante del sol, una malla sombra ideal para sombrear
invernaderos debería ser un filtro selectivo que detuviera esa radiación sin afectar la parte
visible o útil para la fotosíntesis, además debería reflejar la radiación infrarroja ya que si la
absorbe será emitida parcialmente hacia el interior del invernadero en forma de calor, sin
embargo no existe un material con esas características y la industria de los plástico busca
elaborar materiales que se aproximan a ese perfil ideal (Díaz et al, 2001).

Figura 1.21. Sombreado para la producción de plántula de palma de aceite.


Soconusco, Chiapas.

Los enmallados son una evolución natural de los sombreados con ramas u hojas utilizados
para disminuir la alta radiación sobre algunos cultivos, como la producción de plántula de
café, el enraizado de esquejes de ornamentales en almácigos de regiones de México y el
mundo.
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Figura 1.22. Sombreado con hojas de helecho y mallas, utilizado para enraizado de esquejes de
ornamentales. Tenango de las Flores, Puebla.

1.3.2.8. Casas sombra.

Se conoce como casa sombra a las estructuras, utilizada para el cultivo de plantas o la cría
de animales, construida con materiales diversos; como madera, perfiles estructurales de
acero, postes de concreto o cualquier otro material de soporte, misma que se cubre
totalmente con algún tipo de red o malla. A estas estructuras también se les conoce como
net houses, bioespacios y umbráculos.

Estas estructuras se utilizan tanto para el cultivo de plantas ornamentales como para
hortalizas, producción de plántula y protección de frutales. Se recomienda que los colores
utilizados para las utilizadas en la producción de ornamentales y hortalizas de follaje sean
negros y recomendándose material cobertura de color blanco o cristalino para la producción
de hortalizas de fruto como pimiento, pepino, jitomate, calabacita o berenjena. Estos
colores también son los más apropiados para frutales.

Figura 1.23. Casa sombra con malla de color negro para producción de ornamentales.
Estado de Morelos.

Las mallas empleadas con este fin, consisten de una tela tejida de plástico con entramados o
cuadros de diferentes tamaños que proporcionan diferentes porcentajes de disminución de
la luminosidad para regular la cantidad de luz que llega a las plantas y proteger de los
efectos del granizo, las lluvias torrenciales además de impedir el paso de los insectos, aves
y roedores.
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Figura 1.24. Casa sombra con malla de color cristalina para la producción de hortalizas de fruto.
Cruz de Elota, Sinaloa.

En la norma mexicana para la construcción de invernaderos se define una casa sombra


como. “Estructura metálica cubierta con malla plástica, que permite la entrada del agua de
lluvia al interior, empleada para el cultivo y/o protección de plantas, de los insectos, plagas
y granizo, la cual optimiza la transmisión de radiación solar y algunas condiciones
climatologías para mejorar el entorno del cultivo y cuyas dimensiones posibilitan el trabajo
de las personas en su interior” (CNCP, 2008).

En la siguiente tabla se presentan algunas de las principales características y los colores de


mallas con un 50 % de sombreado, utilizadas para casas sombra.

Tabla 1.7. Características técnicas de redes de plástico de textura plana para sombreado (50
%) de diversos colores, de 48 (8 x 6) mallas/cm2 y de 100 g/m2.

Colores Sombreado Sombreado Superficie abierta de Resistencia del Resistencia de la


contra la luz contra la luz la red (paso del aire tejido medida urdidumbre
perpendicular al oblicua a 45º perpendicular a la sobre 5 cm medida sobre 5
tejido (%) sobre el tejido red) (kg) cm (kg)
(%) (%)
Negro 48 55 65 106 80
Verde 35 42 65 106 80
Gris 31 35 65 106 80
Blanco 10.7 19.2 65 106 80
Fuente: Tesi, 2001.

1.3.2.9. Mallas redes para otros usos.


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Además de los usos señalados para las mallas, se fabrican mallas o redes para el tutorado de
cultivos, donde la red se puede utilizan horizontalmente o verticalmente, el primer caso se
da en cultivos como el pepino o melón donde se requiere sostener los frutos y el segundo
caso en cultivos de flores de corte como el clavel.

También se utilizan mallas para el empaque de productos agrícolas como flores, follajes,
frutos, tutorado de cultivos, cría de peces, para protección de plantas forestales, para
sombra del ganado, mallas avícolas, mallas para césped y mallas para control de erosión,
entre otros usos.

Figura 1.25. Mallas para tutorado de cultivos.

1.3.2.10. Pantallas térmicas.

Las pantallas térmicas son mallas de plástico y aluminio, con un tejido alternativo de cintas
de aluminio y franjas abiertas, de diferentes anchos, que permiten disminuir un cierto
porcentaje de iluminación. Se emplean para la retención del calor o energía infrarroja que
es reflejada del interior del invernadero y de esta forma conservar por más tiempo el calor
en el ambiente interno del invernadero, también se usan para reflejar la luz solar cuando se
tiene en exceso.

Pueden colocarse por debajo o por arriba de las cubiertas de los invernaderos, con efectos
diferentes en cada caso. Lo más común es que se ubiquen dentro de los invernaderos.

Las pantallas de aluminio se usan principalmente en invernaderos dedicados a la


producción de flores y hortalizas de alta calidad destinada a la exportación.
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Figura 1.26. Pantalla térmica en el interior de un invernadero.

Existen de diferentes anchos de cinta lo que determina diferentes porcentajes de


iluminación y retención de calor.

Para evitar que las pantallas provoquen sombras durante el día, es necesario contar con
mecanismos y estructuras que permitan plegarlas y desplegadas, en forma automática, de
acuerdo a las necesidades de iluminación o control de temperatura, debido a ello es
necesario que su resistencia mecánica se suficiente para soportar este manejo.

A un tipo de pantalla térmica se le conoce como pantalla termo-reflectora aluminizada, la


cual consiste de una red que se extendida sobre un cultivo produce un efecto térmico al
reducir el paso de la energía calórica infrarroja a la vez que refleja luz difusa sobre el
cultivo. Este material de cubierta aprovecha la propiedad del aluminio de no ser traspasado
por las frecuencias infrarrojas.

Figura 1.27. Motor y automatismos para accionar la pantalla térmica.


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Este producto está elaborado con cintas de polietileno de alta densidad sometidas
previamente a un proceso de aluminizado en forma homogénea por ambas caras y cubiertas
de una capa antioxidante especial. Las cintas de polietileno cuentan con aditivos contra
radiación ultravioleta por lo que tienen una larga vida.

En el diseño estructural de la pantalla se consideró que al ser tejidas las cintas presentan
una torsión, lo cual combinado con la alta capacidad de reflexión del aluminizado, permite
que gran parte de luz que no alcanzó a entrar como luz directa choque con la cinta y sea
cambiada su dirección, por lo que entra como luz difusa, permitiendo aportar entre un 15 a
un 25 % de luz difusa (Barrañon, 2005).

1.3.3. Invernaderos, túneles y mini invernaderos.

Los invernaderos y otras estructuras similares se ubican en la categoría de estructuras con


cubierta impermeable a la lluvia y al viento, ya sea con cubrimiento completo de toda la
estructura, o cubiertas impermeables parciales en la parte superior de la misma para evitar
que el agua caída sobre los cultivos.

En esta situación se ubican los mini invernaderos, los túneles bajos, los túneles altos, las
cubiertas de plástico y los propios invernaderos.

1.3.3.1. Diferencia entre invernaderos, mini invernaderos y túneles.

No existe una línea divisoria bien definida entre lo que se considera invernadero y lo que es
otro tipo de estructura, por ejemplo un túnel alto o macro túnel, sin embargo se ha optado
por considerar como elemento divisorio el volumen de aire encerrado por metro cuadrado
de piso cubierto.

Este criterio define la capacidad global de la instalación para mantener uno de los
parámetros fundamentales en su manejo, la temperatura.

Así cuando mayor sea el volumen de aire encerrado bajo la cubierta, mayor será la cantidad
de calor acumulada durante el día, por unidad de superficie, misma que disminuirá
paulatinamente durante la noche, de esta forma una estructura con un volumen mayor tiene
más inercia térmica, lo cual representa una ventaja en cuanto a gastos de calefacción
(Bernat et al; 1990; Tesi, 2001).
Aurelio Bastida Tapia La agricultura protegida y los invernaderos

Al respecto, Bernat et al (1990) aportan los elementos necesarios para diferenciar túneles
bajos túneles altos e invernaderos.

a) Túneles bajos. Estructura con una relación v/s (volumen/superficie) entre 1/1 a 1.7/1 es
decir de un m3 de aire por m2 de superficie cubierta a 1.7 m3 de aire por m2 de superficie
cubierta por la estructura. Agregan que son simples protecciones dentro de las cuales
apenas se pueden realizar alguna labor mínima de cultivo.

Precisando, los túneles bajos no son transitables por lo que las labores necesarias al
cultivo se deben realizar desde el exterior levantando la cubierta.

b) Túneles altos. Son estructuras con relaciones volumen/superficie comprendidas entre


1.7/1 y 2.5 a 3/1 metros cúbicos de aire sobre metro cuadrado de superficie cubierta por
la estructura.

En los túneles altos ya se puede trabajar en su interior, cuentan con posibilidades de


ventilación controlada y pueden disponer de dispositivos necesarios para calentar el
ambiente interno, como calentadores.

c) Invernaderos. Se considera como tal a todas las estructuras en las que existen relaciones
v/s superiores a 3/1, esto es tres metros cúbicos de aire sobre metro cuadrado de
invernadero.

Por consiguientes, en estas estructuras existen mayores posibilidades de lograr un


control ambiental interno.

Por su parte Tesi (2001), señala que partir de volúmenes unitarios mínimos de 1.8 a 2 m3,
ya se puede considerar a una estructura como un invernadero. Mientras otros autores
señalan que las estructuras que superan los 2.75 a 3 m3/m2, son a las que se les considera
como invernaderos y las que presentan una relación menor son macro túneles o túneles
altos.

De acuerdo con este autor, como uno de los elementos distintivos del invernadero, con
respecto a las demás protecciones, deberíamos considerar la facilidad de desplazamiento de
los trabajadores para realizar las labores dentro del invernadero, así como de los medios
mecánicos y la disponibilidad de manejo y control del ambiente interno, condiciones que
precisan de determinadas dimensiones en cuanto a altura, anchura y por lo tanto al volumen
por unidad cubierta.

A continuación se describen las principales características de estas estructuras.


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1.3.3.2. Mini invernaderos y terrarios


terrarios.

El término mini invernaderos se puede aplicar a estructuras pequeñas, con cerramiento


total, en las cuales por sus dimensiones no se puede trabajar en su iinterior.

Figura 1.28. Ejemplo de terrarios o mini invernaderos.


(Fuente: Fuente: www.rosae.info/contenidos/diseno
www.rosae.info/contenidos/diseno).

Los mini invernaderos se utilizan para cultivo de plantas ornamentales y al igual que los
terrarios proporcionar abrigo y protección a las plantas que crecen en su interior.

Estos pueden adoptar la forma de invernaderos en miniatura, aunque llos


os hay de diferentes
formas y tamaños como; piramidales, octógonos, en forma de gota, redondos o en forma de
kioscos. Estos son destinados a la dec
decoración
oración y en ellos se colocan plantas de interior,
siempre buscando el mejor efecto estético.

Además de la función protectora de las plantas que contienen en su interior, son elementos
decorativos. Generalmente son de vidrio montados en un armazón de made
maderara o de metal.

Debido a su poco espacio, las especies que en ellos crezcan deben tener un follaje limitado,
de otra forma lo llenarían totalmente. Se puede optar por colocar las plantitas en pequeñas
macetas dentro y cubrirlas con tierra o plantarlas dire
directamente
ctamente sobre algún tipo de sustrato.

Entre las especies que se pueden utilizar en ellos destacan diferentes tipos de cactos,
crasuláceass y plantas de follaje, mismas que se pueden encontrar en gran variedad de
diseños algunos muy originales.

Las plantas que


ue vivan dentro del ambiente del invernadero miniatura tendrán más humedad
ya que las paredes de este condensarán la que las plantas desprenden por transpiración.
Aurelio Bastida Tapia La agricultura protegida y los invernaderos

De todas formas estos invernaderos necesitan ciertos cuidados, deben tener una buena
ventilación procurando abrir la tapa con frecuencia, para que no se produzcan
condensaciones excesivas en el interior del mismo ni un exceso de carbónico procedente de
la respiración de las plantas.

En cuanto al riego deberá hacerse con mucho cuidado tratando de evitar encharcamientos
sobre todo si las plantas se colocan directamente en el suelo, si se encuentran en macetitas
pueden sacarse para regarse por separado.

Si tienen imaginación pueden agregar algún detalle de adorno como caracoles, pequeñas
casitas para que parezca un bosque encantado, pedacitos de maderas formando troncos y
todo lo que las mentes creativas puedan imaginarse.

Este tipo de recipiente ya proporciona una protección completa a las plantas, de aquí que el
concepto de mini invernadero sea aplicable a ellos.

1.3.3.3. Túneles bajos.

También conocidos como micro túneles, se trata de estructuras pequeñas construidas con
arcos sobre los que se colocan cubiertas de plástico, en menor porcentaje cubiertos con agro
textiles y mallas, se utilizan para proteger cultivos en surcos o camas angostas.

En lo personal considero que el concepto de micro túnel de debe aplicar a elementos que no
puedan ver a simple vista, donde al menos se requiera de una lupa para observarlos, cosa
que no ocurre en este tipo de estructuras y de allí que el concepto más apropiado sea túneles
bajos.

Por sus dimensiones no se puede trabajar en el interior y cuando los cultivos requieren de
alguna labor se realizan desde el exterior levantando total o parcialmente la cubierta, que
puede ser permeable o impermeable.

La función de los túneles es minimizar los efectos perjudiciales de las bajas temperaturas,
sin recurrir estructuras costosas.
Aurelio Bastida Tapia La agricultura protegida y los invernaderos

Figura 1.29. Túneles bajo de forma triangular para cultivo de hortalizas.


Xochimilco, Distrito Federal.

En nuestro país se les conoce como micro túneles ya que la forma que más frecuentemente
adoptan es redonda, sin embargo algunos son de formas triangulares, como se puede
apreciar en la figura anterior.

En algunos cultivos su empleo se limita a la primera parte del ciclo, por ejemplo en la
producción de plántula y en algunos sistemas de producción de hortalizas donde en la
primera fase de emplean este tipo de estructuras combinadas con acolchados y riego por
goteo.

Se les emplea para proteger los cultivos y acortar el ciclo productivo al lograrse una
precocidad de unos días con respecto a campo abierto (Tesi, 2001; Sánchez, 2004).

Figura 1.30. Túneles bajos.


San Quintín, Baja California.

Los factores principales que pueden determinar el mayor o menor rendimiento térmico del
túnel y por lo tanto, sus resultados económicos, se relacionan con los materiales de
Aurelio Bastida Tapia La agricultura protegida y los invernaderos

cobertura, la forma y dimensiones de la estructura, el sistema de ventilación, la orientación,


la hermeticidad, la naturaleza de la estructura de sostenimiento, el sombreado y la
conductividad térmica.

Las dimensiones optimas dependen de la especie a cultivar, garantizando que la altura del
túnel permita un desarrollo normal, por ejemplo para la fresa, rabanito, lechuga y zanahoria
requieren de entre 40 a 60 cm, mientras que el jitomate, pimiento y berenjena precisan de
80 a 90 cm de altura. El ancho debe ser tal que las plantas no queden demasiado cerca de
las paredes laterales para evitar daños por quemaduras (Tesis, 2001).

Por sus reducidas dimensiones no es posible que las personas trabajen en su interior y todas
las labores se realizan desde el exterior de las mismas, destapando o levantando el plástico.

Figuras 1.31 y 1.32. Túneles bajos para producción de plántula de tabaco, con cubierta de agro
textiles y sistema de charolas flotantes. Región de los Tuxtlas, Veracruz.

Los túneles bajos se emplean para el establecimiento de almácigos de hortalizas, en la


propagación vegetativa de especies ornamentales, para proteger cultivos comerciales cuya
disposición sea en hileras o surcos con hábito de crecimiento de porte bajo como hortalizas;
entre ellas chile y calabaza y en la producción de nopal para verdura.

Estas estructuras también se emplean dentro de los invernaderos de mayor tamaño para
proteger almácigos o para aumentar y mantener temperaturas estables, durante el invierno,
en cultivos en producción.

Los materiales más usados para la construcción de los mini invernaderos son; varillas,
alambrón, alambre, madera, caña, carrizo, bambú, mimbre o cualquier otro material que se
preste para ello.
Aurelio Bastida Tapia La agricultura protegida y los invernaderos

En la cubierta se emplean plásticos, mallas sombras y cubiertas térmicas. Las estructuras


pueden ser de forma semicircular, elíptica o triangular.

Por lo general son de menos de 1.50 metros de altura y de un ancho de 90 a 150


centímetros, con longitudes variables que pueden ser de unos cuantos metros hasta más de
cien metros.

Papaseit et al, (1997), reportan 372 700 hectáreas de micro túneles, la mayoría de ellos en
Asia, mientras que para México se reportan 4 170 hectáreas de este tipo de estructuras.

Las principales desventajas de estos elementos de protección son las altas temperaturas
diurnas, la dificultad para ventilación o renovación del aire y las variaciones de temperatura
entre el día y la noche.

Para ello en la actualidad se empiezan a emplear plásticos perforados que permiten el


intercambio gaseoso y mayor estabilidad de la temperatura.

La construcción y cobertura de estas estructura puede ser manual o mecanizada existiendo


máquinas que colocan los arcos, extienden la película de plástico y la fijan al suelo (Tési,
2001).

1.3.3.4. Túneles altos.

Actualmente los túneles altos están siendo utilizados para una gran diversidad de cultivos,
desde árboles de navidad hasta hortalizas.

Los túneles altos o macro túneles ofrecen una variedad de beneficios: extienden la
temporada de producción, mantiene la calidad del fruto y se presta para fomentar
operaciones donde el consumidor va y recoge los frutos que desea comprar. Entre las
opciones de macro túneles se encuentran aquellas suficientemente fuertes como para apoyar
cultivos de viña, o suficientemente altos como para la producción de zarzamoras (Vazzano,
2009).

Son mucho más simples en diseño que invernaderos y más baratos por unidad de superficie.
Los macro túneles son similares a los invernaderos, pero en estructuras sin calefacción. No
necesitan abanicos, calefacción ni electricidad — haciendo los costos de producción,
mucho más bajos.
Aurelio Bastida Tapia La agricultura protegida y los invernaderos

Los túneles altos o macro túneles son estructuras que no tienen las características
apropiadas en ancho y altura al canal para ser consideras como invernaderos, pero ya
permiten las labores se realicen en el interior (Castilla, 2005).

Figura 1.33. Túneles altos para cultivo de árboles de navidad.


Región de Valle de Bravo, México.

De acuerdo a Scarascia, Italia posee 25,999 ha de túneles bajos, mientras que España posee
29,999 ha de invernaderos de plástico. Casi todos los invernaderos de plásticos en Almería,
España se utilizan para la producción de hortalizas. (Hortalizas, 2009).

Los túneles para ser considerados como tales, deberían estar completamente cubiertos con
plástico, sin embargo muchos de ellos solo se cubren parcialmente, por lo tanto son una
cubierta de plástico, pero como es un detalle menor, llamaremos túneles altos a estas
cubierta de plástico.

Son estructuras que tienen un ancho de cuatro a cinco metros y dos a tres metros de altura
en la parte más elevada, con longitudes variables que se recomienda que no excedan los 50
a 60 metros para facilitar su manejo, aunque en México los hay que pueden tener más de
100 metros.

Este tipo de estructuras son las ideales para semilleros o almácigos de especies hortícolas y
ornamentales, como abrigo en la propagación vegetativa de especies de interés comercial y
para la producción de hortalizas y plantas ornamentales.
Aurelio Bastida Tapia La agricultura protegida y los invernaderos

Figura 1.34. Tunel alto para cultivo de ornamentales.


Coquimatlan, Colima.

Tienen como ventaja su fácil construcción y como principal desventaja, con respecto a los
invernaderos de mayor tamaño es que retienen menos calor durante la noche, debido a su
poco volumen. Otra desventaja es su elevada temperatura durante el día por carecer de
ventilación cenital.

Figura 1.35. Túnel alto para cultivo de fresa.


Región de Zamora, Michoacán.

La ventaja, con respecto a los túneles bajos, es mantener un poco más alta la temperatura
nocturna ya que el volumen de aire calentado durante el día es mayor.

Por otro lado permite mayor facilidad en el manejo de los cultivos ya que por su tamaño
posibilita el desarrollo de las labores en el interior de los mismos.
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Figura 1.36. Túnel alto para cultivo de chile.


Recinto de la Expo Agroalimentaria, Irapuato, Guanajuato.

Por lo general en la construcción de este tipo de estructuras se emplean perfiles tubulares,


redondos, cuadrados o rectangulares y se cubren con polietileno o mallas sombra, y la
cubierta se fija mediante perfiles sujetadores o sogas.

Pueden ser estructuras unitarias o en batería. Una variante del uso de los macro túneles es
unir invernaderos tipo túnel para formar baterías, facilitando el manejo y las labores,
durante el invierno los túneles pequeños se cubre con plástico para mejor control de la
temperatura y en la época cálida sólo se cubre con malla empleándose para facilitar la
ventilación.

Un tipo de túnel alto se han utilizado como invernaderos familiares en zonas marginadas
para producir hortalizas para el consumo familiar, así se han desarrollado programas de
invernaderos familiares en varios municipios de los Estados de México, Hidalgo y Puebla,
para el cultivo de hortalizas de autoconsumo familiar o la producción de ornamentales
(Bastida, 2004 y 2006).

1.3.3.4. Cubiertas protectoras o cubiertas de plástico.

En algunas condiciones tropicales, las estructuras tienen una cubierta de plástico que
protege los cultivos de las lluvias mientras los laterales se cubren con mallas antiáfidos, con
ello se logra mayor ventilación para reducir la temperatura.

Una cubierta protectora consiste de una cubierta de plástico que se coloca sobre los
cultivos, cuya estructura se hace de postes o arcos que la sostiene, por lo general no
Aurelio Bastida Tapia La agricultura protegida y los invernaderos

presenta protecciones laterales. Las cubiertas protectoras tienen como finalidad proteger a
los cultivos de las lluvias, el granizo y en parte de los vientos y la alta radiación solar.

Figura 1.37. Cubierta de plastico para hortalizas.


Tixtla, Guerrero.

Las cubiertas de plástico, en nuestro país, tuvieron dos orígenes; por un lado las cubiertas o
sombreados a los que ya se hizo referencia y por otro el uso de cubiertas de manta que
algunos productores de ornamentales de Xochimilco y Morelos hicieron con mantas de
algodón de color blanco, práctica que todavía conservan algunos productores de bajos
ingresos en Tenango de las Flores, en el Estado de Puebla.

Figura 1.38. Cubierta plástica para producción de ornamentales.


Región de Guadalajara, Jalisco.

En la región de Villa Guerrero, México, así como en otras regiones tropicales, se cultivan
flores y plantas ornamentales bajo el sistema de cubiertas protectoras colocadas sobre
estructuras de macro túneles. El material más empleado es el polietileno, aunque con esta
finalidad también se usan otros materiales de plásticos transparentes.
Aurelio Bastida Tapia La agricultura protegida y los invernaderos

Los plásticos de color negro se emplean como cubiertas para proporcionar oscuridad a los
cultivos que requieren pocas horas luz, por ejemplo en el cultivo de noche buena, en estos
casos la cubierta se emplea por debajo de la cubierta del invernadero, como una doble
cubierta. En muchos casos las estructuras que sostienen estas cubiertas son macro túneles o
túneles altos.

Figura 1.39. Túneles tipo cubierta para la producción de ornamentales.


Región de Villa Guerrero, México.

1.3.3.5. Invernaderos.

Como ya se indicó, se asigna el nombre de invernadero a toda estructura utilizada para


proteger cultivos con una altura superior a los tres metros, que tenga una cubierta
relativamente trasparente a los rayos del sol.

De todas las estructuras empleadas para proteger cultivos, los invernaderos permiten
modificar y controlar de forma más eficiente los principales factores ambientales que
intervienen en el desarrollo y crecimiento de las especies vegetales, ya que en su interior se
reproducen micro climas artificiales ideales para aumentar los rendimientos agrícolas, al
margen de las condiciones ambientales externas.

De esta forma, la finalidad de los invernaderos es proteger cultivos de los factores y


elementos adversos a su desarrollo; como son altas y bajas temperaturas, granizadas,
vientos, lluvias torrenciales, calidad y cantidad de energía luminosa. Factores y elementos
que pueden ser modificados y controlados eficientemente mediante el diseño, construcción
y manejo apropiado de cada invernadero, considerando las condiciones climáticas locales y
los requerimientos de cada especie agrícola a cultivar dentro de ellos.
Aurelio Bastida Tapia La agricultura protegida y los invernaderos

Figura 1.40. Ejemplo de un invernadero sencillo.


Atlacomulco, México.

El nivel de aplicación de los invernaderos va de unos cuantos metros cuadrados, en


pequeños invernaderos utilizados como almácigos para la producción de plántula o en la
protección de algunas plantas ornamentales tropicales en jardines de climas fríos, a varias
hectáreas bajo una misma estructura. Infraestructura productiva que en México se ha
desarrollado en varias regiones.

Mientras que el rango tecnológico se manifiesta desde invernaderos rústicos, cuya


operación y manejo es completamente manual, orientados al autoconsumo o mercados
locales, hasta modernas instalaciones completamente automatizadas en los que se refiere al
control climático, con una producción orientada a mercados nacionales selectos a para la
exportación (Bastida, 2004).

Los invernaderos modernos son acondicionados con una serie de mecanismos y equipos
necesarios para controlar la temperatura, la luminosidad, la humedad ambiental y del
sustrato, la ventilación y aireación, el aporte de CO2, los riegos y la fertilización.

De tal manera que a cada cultivo se le proporcionan las mejores condiciones para su pleno
desarrollo y máximo rendimiento. Con ello se ha logrado aumentar los rendimientos
agrícolas a niveles superiores a los alcanzados a campo abierto mediante cualquiera de los
sistemas de producción tradicional de la agricultura mecanizada.

Esta tendencia todavía no alcanza sus límites superiores y cada día se cuenta con datos
sobre resultados mayores en diferentes cultivos, así cada día se tiene conocimiento de
nuevos datos y estudios sobre los rendimientos alcanzados bajo diferentes sistemas y tipos
de cultivos y de invernaderos.
Aurelio Bastida Tapia La agricultura protegida y los invernaderos

El desarrollo tecnológico de los invernaderos, como elementos de apoyo para la


modernización e intensificación de la agricultura, ha contribuido a lograr mayores
rendimientos por unidad de superficie, impulsando el desarrollo de un nuevo tipo de
agricultura, la agricultura de precisión. Por agricultura de precisión se entiende el concepto
que postula que a las plantas se les debe proporcionar todos los elementos y condiciones
necesarias para lograr su óptimo desarrollo y obtener rendimientos máximos.

Los invernaderos son estructuras construidas con diversos materiales, cuya altura es mayor
de dos metros en la parte útil, con anchos mayores de seis metros y largos variables.
Uniendo varias naves o módulos se obtienen grandes dimensiones de superficies cubiertas,
conocidas como invernaderos en batería.

Por su tamaño permiten que todas las labores y prácticas que requieren los cultivos se
realicen en el interior de las instalaciones, así mismo posibilitan el uso de diferentes tipos
de maquinaria. En México las unidades más grandes son módulos de cinco hectáreas
cubiertas, en Río Verde, San Luis Potosí y de diez hectáreas bajo una sola cubierta en
Pasteje, Estado de México.

1.3.4. Otras técnicas de protección para cultivos.

Existen otro grupo de técnicas para proteger cultivos, algunas de las cuales son las
siguientes:

a) Cohetes y cañones antigranizo. Para combatir las granizadas se utilizan cohetes


“granífugos”, y cañones antigranizo. En nuestro país la técnica de disparar cohetes contra
las nubes tipo cúmulos nimbus, que son las que provocan las granizadas, es muy antigua.
Dichos cohetones se dispara contra las nubes para que exploten en su seno.

Este sistema es muy aleatorio y no siempre recomendable, aunque no puede negarse que en
determinadas circunstancias se han obtenido resultados satisfactorios. La técnica de su
emplea es complicada y peligrosa y existen pocas investigaciones que hayan llegado a
resultados concluyentes (Tesi, 2001).

Actualmente, en forma experimental, en algunas regiones de Michoacán, Hidalgo, México


y Chihuahua, se están probando los cañones antigranizo, mismos que están sustituyendo a
los cohetones de pólvora.
Aurelio Bastida Tapia La agricultura protegida y los invernaderos

Este sistema antigranizo, que algunos llaman "cañón", cuya función es la de liberar
concentraciones de aire comprimido contra las nubes que incuban el granizo, para mediante
una combinación de temperaturas y ondas sonoras desbaratar o desintegrar el hielo.

En el interior de cañón se juntan dos gases en un depósito, combinación de gases LP y


acetileno explotan y sale un aire comprimido al espacio, que libera ondas sonoras que abren
las nubes cargadas de hielo evitan las granizadas a un kilómetro a la redonda. El cual
origina explosiones periódicas, cuyas ondas de sonido y choque originan la lluvia y evitan
la formación de granizo, protegiendo un kilómetro a la redonda o un área de 100 hectáreas.
Es un sistema molesto, por el ruido de las explosiones, ello ha provocado oposición al
mismo.

Quemadores de Yoduro de Plata. Las partículas de yoduro de plata sube arrastradas por las
corrientes ascendentes de los desarrollados cúmulos nimbos tormentosos, hasta capas altas
de la atmósfera, donde impiden la sobré difusión de las gotas de vapor de agua, con las que
se forman pequeños cristales de nieve en lugar de gránulos de hielo (Tesi, 2001).

Campas y caperuzas. Se trata de dispositivos individuales, utilizados para proteger cultivos


en la primera etapa de desarrollo o para adelantar en 7 a 15 días las operaciones de siembra
o trasplante (Tesi, 2001).

Cajoneras o camas. Son estructuras con la parte de abajo construida con material de
albañilería o de madera con cubiertas de cristal o plástico fijadas a bastidores móviles para
permitir la aireación. Se pueden orientar de norte a sur o de está a oeste. Generalmente la
parte norte es más alta que la parte sur para darle una inclinación con la finalidad de captar
mayor energía radiante del sol y desalojar el agua de la lluvia (Tesi, 2004).

Figuras 1.41. Protección parcial de cultivos con faldones o redondeles de películas de


plástico contra el viento y los conejos. Camalú, Baja California.
Aurelio Bastida Tapia La agricultura protegida y los invernaderos

Además en la práctica se han encontrado cultivos que son protegidos parcialmente con
películas de plástico, como barreras rompe vientos y para evitar la entrada de roedores que
atacan los cultivos, como las que se muestran en la imagen anterior.

1.3.5. Empleo combinado de técnicas.

Es común que varias de estas técnicas se empleen en forma combinada, junto con otras
tecnologías de la agricultura moderna, como los sistemas de riego por goteo y micro
aspersión.

Figuras 1.42 y 1.43. Acolchado, túneles bajos y casa sombra para en la producción de jitomate.
San Quintín, Baja California.

Así encontramos el uso de varias de ellas en combinación con otras, como ejemplo están: 1)
el uso de acolchados, túneles bajos y riego por goteo para la producción de hortalizas, 2) el
empleo de túneles bajo para la producción de plántula y enraizado de esquejes, dentro de
invernaderos en la temporada de invierno, 3) así mismo el uso de acolchados, pantallas y
mallas sombra es común dentro de los invernaderos para el manejo ambiental y la
regulación del micro clima interno.

En la región de San Quintín Baja California se utilizan casas sombra para el cultivo de
jitomate, y a mediados o finales del invierno trasplantan el cultivo, como las temperaturas
todavía son bajas utilizan acolchados y túneles bajos dentro de las casas sombra.

Una vez que las plantas crecen y las temperaturas disminuyen se retiran los túneles para
que no obstruyan el crecimiento y el cultivo sigue su desarrollo normal dentro de la casa
sombra.
Aurelio Bastida Tapia La agricultura protegida y los invernaderos

Figura 1.44. Uso de malla sombra y túneles.


Coquimatlan, Colima.

En otras regiones se utilizan túneles bajo casas sombra para el enraizado de esquejes de
plantas ornamentales o barreras de plástico para proteger túneles para el cultivo de la fresa.

Figura 1.45. Uso de barrera de plástico y túneles altos.


Jaconá, Michoacán.

Los anteriores son algunos de los varios ejemplos del uso de técnicas combinadas en la
agricultura protegida mexicana.

Las diferentes estructuras y técnicas para proteger cultivos, considerando el control


ambiental sobre los elementos adversos a la producción, se ubican en diferentes niveles
tecnológicos, siendo los invernaderos los que posibilitan un mejor en control de los factores
ambientales de la producción agrícola, mientras los enmallados, las cubiertas flotantes y los
túneles, altos y bajos no posibilitan todo en control de dichos factores.
Aurelio Bastida Tapia La agricultura protegida y los invernaderos

Por lo tanto, los acolchados se ubicarían en las tecnologías de poco alcance en el control
ambiental, las cubierta flotantes, los enmallados túneles e invernaderos rústicos en las
tecnologías intermedias, mientras los invernaderos dinámicos o de alta tecnología como
aquellas tecnologías que hace posible el control ambiental.

1.4. Concepto y definición de invernadero.

En los diccionarios de habla hispana se define invernadero como un sitio acondicionado


para abrigar plantas durante el invierno o una estructura para proteger cultivos de las bajas
temperaturas que se presentan en los países fríos. En términos más generales se concebía
como un lugar para invernar, haciendo alusión a un sitio donde las plantas se protegen
durante las estaciones invernales.

En lengua inglesa se usa el término greenhouse para denominar las construcciones


empleadas para proteger las plantas del frío invernal, mismo que se traduce como casa
verde, haciendo alusión a una casa con plantas o casa para que las plantas se desarrollen.

En los tiempos que corren el concepto de invernadero, entendido como un abrigo para
proteger plantas durante el invierno ha sido rebasado, motivo por el cual no se puede
aplicar estrictamente, puesto que se construyen y emplean invernaderos tanto en ambientes
de climas fríos, como en zonas tropicales donde nunca se presentan los rigores invernales.

Tal vez el nombre de “casa de sol”, que les dan los campesinos mayas a los invernaderos
que se han construido en la Península de Yucatán, sea apropiado. Otros emplean el
concepto de “veranero” para las estructuras de utilizada en los trópicos para desarrollar
cultivos dentro de ellas.

No obstante lo anterior, la palabra invernadero se ha arraigado, en los diferentes países


hispano hablantes, para definir las estructuras con cubierta transparente o traslucida a los
rayos solares, empleadas en la producción de plantas y cría de animales, independiente de
la época o de las estaciones del año y el tipo de clima en el que se utilicen.

Por lo que a falta de un concepto más amplio que defina estas construcciones, seguiremos
utilizando el concepto invernadero para referirnos las estructuras con una cubierta de algún
material relativamente transparente a la radiación solar e impermeable a la lluvia y que se
empleen para cultivar plantas en su interior. Aunque cuando sean estructuras utilizadas en
lugares cálidos como los trópicos, donde aplicaremos en concepto de “invernaderos
tropicales”.
Aurelio Bastida Tapia La agricultura protegida y los invernaderos

De tal forma que a los invernaderos actuales se les considera como herramientas
productivas de alta tecnología, en las cuales los agricultores modernos se apoyan para
obtener altos rendimientos agrícolas. Así, en la actualidad, los invernaderos son estructuras
o construcciones de diversos materiales, con una cubierta transparente a la luz del sol,
empleadas para proteger a las plantas de los efectos negativos de diversos factores y
elementos climáticos.

Los invernaderos funcionan bajo dos principios elementales, 1) la transformación de la


energía luminosa en energía calorífica y, 2) el movimiento ascendente del aire caliente y el
movimiento descendente del aire frío.

Sin embargo, sobre el concepto y la definición de lo que se considera son los invernaderos,
existen serias controversias entre los distintos autores que han tratado el tema. A
continuación se exponen algunas de las ideas principales, desarrolladas al respecto.

Una definición italiana de 1962 describe al invernadero como; “una construcción de madera
o de hierro u otro material, cubierta por cristales, provista por lo general de calefacción,
que, a veces está iluminada artificialmente y en donde se pueden cultivar hortalizas
tempranas, flores y plantas verdes, en épocas en las que la temperatura y la luz del lugar en
donde se está cultivando serían insuficientes para su crecimiento y fructificación” (Alpi y
Tognoni, 1991).

Matallana y Montero (1995), conciben al invernadero como. “Conjunto formado por una
estructura ligera y cubierta que permite la protección y/o crecimiento de las plantas
mediante el uso de la energía solar y la defensa contra el frío y otras condiciones climáticas
adversas. El tamaño del recinto permite a una persona trabajar cómodamente en su
interior”.

Agregan que un invernadero es un sistema productivo capaz de aportar cosechas fuera de la


época normal en que aparecen en el mercado o se encuentran a campo abierto. Señalan que
dos características distintivas de los invernaderos son su eficiencia y funcionalidad,
entendiendo por eficiencia la idoneidad para condicionar algunos de los principales
elementos del clima dentro de límites bien determinados de acuerdo con las exigencias
fisiológicas del cultivo y la funcionalidad como el conjunto de requisitos que permiten la
mejor utilización del invernadero, tanto desde el punto técnico como económico.

Por su parte Rosete (1998), explica que un invernadero es “el sistema productivo capaz de
generar cosechas con una programación de carácter continuo, en especial fuera de la época
normal en que aparece en el mercado.”
Aurelio Bastida Tapia La agricultura protegida y los invernaderos

Mientras que Serrano (2002), define al invernadero como una instalación cubierta y
abrigada artificialmente con materiales transparentes para defender a las plantas de la
acción de los meteoros exteriores, permitiendo en control de determinados parámetros
productivos como temperatura ambiental y del suelo, humedad relativa, concentración de
anhídrido carbónico y luz, en los más cercano posible al óptimo para el desarrollo de los
cultivos que se establezcan.

Por su parte Sánchez (2005), define al invernadero como una construcción agrícola, con
una cubierta traslucida que tiene por objetivo reproducir o simular las condiciones
climáticas más adecuadas para el crecimiento y desarrollo de las plantas de cultivo
establecidas en su interior, con cierta independencia del medio exterior. Para lograr el
objetivo se recurre al diseño y equipamiento del mismo.

Así, los autores citados coinciden en definir a los invernaderos como estructuras que
permiten reproducir, simular y mejorar las condiciones necesarias para el desarrollo de los
cultivos, mediante el control de factores como la luz, la temperatura, el aire, la nutrición y
la humedad. Al respecto se puede observar que las definiciones toman los elementos
estructurales y los empleados en las cubiertas como parte de las mismas.

La gran diversidad de opciones en la construcción y diseño de invernaderos presentes en el


mercado mundial, ha llevo a la comunidad europea a crear una norma por la cual se debería
regir el diseño y la construcción de invernaderos. Así, El Comité Europeo de
Normalización (CEN), creador de dicha norma, define al invernadero como: un “conjunto
formado por estructura ligera y una cubierta que permite la protección y/o crecimiento de
las plantas mediante el uso de la energía solar y la defensa contra el frío y otras condiciones
climáticas adversas, las dimensiones del recinto permite a una persona trabajar
cómodamente en su interior”. Esta norma también establece que la estructura debe estar
anclada al terreno por medio de zapatas de concreto (Serres, 1997, Vigouroux, 1998).

En España a partir de la norma arriba referida, se establece la norma UNE 76-208/92 para
normar la calidad en la construcción de invernaderos españoles, en donde se retoma la
definición de invernadero establecida por el CEN y especifican las características, los
métodos de cálculo y los procedimientos de ejecución de los invernaderos multicapilla de
estructura metálica con cubierta de materiales plásticos, rígidos o flexibles (Papaseit, 1992).

De acuerdo con esta norma el invernadero debe tener una estructura metálica anclada a una
cimentación, así mismo debe permitir colocar cubiertas con plástico flexible o rígido y
contar con dispositivos que permitan regular las condiciones climáticas en su interior.

Además dispondrá de un acceso al interior de forma que permita la entrada de personas y


herramientas, manuales o mecánicas, necesarias para realizar las labores a los cultivos
Aurelio Bastida Tapia La agricultura protegida y los invernaderos

establecidos en su interior. También señalan que la forma de un invernadero puede ser


circular, semielíptico, a dos aguas o de otra forma, pero la estructura debe estar anclada y
dispuesta de forma que impida la entrada de agua de lluvia.

En cuanto a la altura de los invernaderos la norma establece mínimos a considerar en su


construcción. Así del suelo hasta el canal, la altura no será menor a 2.50 metros y en la
cumbrera variará según el tipo de invernadero, pero no será en ningún caso inferior a 3.80
metros. Las puertas de los invernaderos deberán tener unas dimensiones mínimas de 1.50 x
2.40 metros para una sola hoja y de 3 x 2.4 para puertas con dos hojas. Los canalones de
recogida desalojo del agua deberán ser accesibles para su limpieza y en longitudes
superiores a 50 metros se colocarán bajadas intermedias.

Dadas las actuales condiciones de globalización internacional de los mercados y la gran


afluencia de empresas constructoras de invernaderos en México, dicha normalización está
siendo retomada por las empresas nacionales que quieran competir en el mercado
internacional referente a la fabricación, venta y construcción de invernaderos. Sin embargo
en este aspecto se ha ido más allá y en 2008 se emitió la Norma Mexicana para la
Construcción de Invernaderos.

La Norma Mexicana para la Construcción de Invernaderos, defina una invernadero “una


construcción agrícola de estructura metálica, usada para el cultivo y/o protección de
plantas, con cubierta de película plástica traslucida que no permite el paso de la lluvia al
interior y que tiene por objetivo reproducir o simular las condiciones climáticas más
adecuadas para el crecimiento y desarrollo de las plantas cultivadas establecidas en su
interior, con cierta independencia del medio exterior y cuyas dimensiones posibilitan el
trabajo de las personas en el interior. Los invernaderos pueden contar con un cerramiento
total de plástico o plástico en la parte superior y mallas en los laterales” (CNCP, 2008).

Un dilema se presenta al tratar de conceptualizar o definir los las estructuras con cubiertas
impermeables, principalmente plásticas, para proteger cultivos en las regiones tropicales, ya
que como indicamos más arriba, la palabra invernadero proviene del vocablo “Invernar” y
en dichas regiones no existe propiamente la estación invernal, de tal suerte que a dichas
estructuras se les ha llamado de diferentes formas; “invernaderos tropicales”, “casas de
sol”, “veraneros” o “casa de cultivo”, sin que hasta la fecha algunos de ellos se imponga,
posiblemente el primer nombre sea el que más se utilice y popularmente se les sigue
llamando “invernaderos”. Tal vez el concepto más apropiado para dichas estructuras se el
que utilizan los cubanos, ello les llaman “casas de cultivo” (Calzadilla, et al; 2007).

En este contexto, se dio una polémica o discusión entre que significaba un producto de
campo abierto e invernadero, de donde California (USA), saco su definición “tomates
cultivados en invernadero” significa tomates cultivados en una estructura de acero fija,
Aurelio Bastida Tapia La agricultura protegida y los invernaderos

utilizando irrigación y control climático en un medio artificial que sustituye a la tierra


(Campaña, 2008).

De este resumen de opiniones se desprende que son cuatro los elementos que definen un
invernadero.

1) Son estructuras de diversos materiales, provistas con un cerramiento total o parcial,


relativamente transparente a la energía solar e impermeable al agua.

2) Son empleados en la protección de cultivos para evitar el efecto negativo de los factores
climáticos.

3) La altura mínima de la parte útil es de 1.8 a 2.0 metros.

4) permiten que las personas trabajen en su interior.

Así en el ámbito productivo los invernaderos se plantean como estructuras que permiten
reproducir, controlar y mejorar las condiciones ambientales para el crecimiento de los
vegetales fuera de temporada o de su distribución geográfica natural, al permitir recrear las
condiciones necesarias para el desarrollo de todas las especies vegetales contribuyendo al
aumento de los rendimientos en la producción de alimentos por unidad de superficie,
haciendo más rentables las actividades agrícolas.

Bajo este enfoque, los invernaderos se conciben como estructuras que modifican en menor
o mayor medida las condiciones ambientales dependiendo de múltiples factores como el
diseño, las características de la estructura, el manejo del invernadero y del cultivo, el
equipo de control de factores ambientales, la ubicación geográfica y topográfica, las
condiciones ambientales, la época del año y la hora del día.

En el ámbito académico los invernaderos se convierten en laboratorios para la investigación


y la enseñanza, los cuales se constituyen en herramientas de primer orden debido a su gran
potencial didáctico y productivo, al proporcionar las condiciones óptimas para el desarrollo
de las plantas y permitir el estudio de las mismas, en muchos casos fuera de su hábitat o
condiciones naturales donde se desarrollan.

1.5. Efectos propiciados por los invernaderos y otras estructuras de protección.

Las estructuras utilizadas en la agricultura protegida, principalmente los invernaderos


permiten fomentar y determinar una serie de efectos, mismos que se relacionan
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directamente con el control y manejo de factores ambientales que inciden sobre el


desarrollo de los cultivos como son la luz, la temperatura, la humedad relativa, en
contenido de CO2, los vientos y las lluvias.

El más conocido de ellos es el efecto invernadero, ya que se expresa a nivel planetario y en


los últimos años se ha puesto en boga asociado al cambio climático.

A los otros se les conoce menos y son el efecto sombrilla, el efecto paraguas, el efecto
rompe vientos, el efecto oasis, el efecto chimenea, el efecto escudo, el efecto Venturi y el
efecto abrigo o efecto protección.

Saber utilizar e implementar apropiadamente estos efectos es de vital importancia para un


buen manejo de los factores ambientales en el interior de los invernaderos, recreando
condiciones apropiadas para un desarrollo óptimo de los cultivos. En caso contrario el
ambiente interno de los invernaderos se pueden convertir en un lugar hostil para las plantas.

Aun cuando estos efectos están estrechamente interrelacionados entre sí, aquí se abordan
por separado con la finalidad de explicar la importancia de cada uno y el papel que
representan en el manejo de las estructura de acuerdo a la ambientación que cada cultivo
requiere.

Estos efectos son interdependientes unos de otros y su correcto manejo o control depende
del clima exterior, del manejo de cultivo y del manejo que se le de al invernadero.

1.5.1. El efecto invernadero.

Es el principal efecto determinado por una estructura con cubierta transparente. Es un


fenómeno que consiste en aumentar la temperatura interna de un invernadero en algunos
grados por arriba de la que existen en el ambiente exterior, mediante la trasformación de la
energía luminosa en energía calorífica, efecto que se logra utilizando cubiertas, en paredes
y techos, relativamente transparentes o traslucidas a la energía radiante procedente del sol.

Lo anterior se logra cuando la energía luminosa procedente del sol atraviesa la cubierta en
forma de onda corta y al impactarse sobre las plantas, el piso y los objetos, se transforma en
energía calorífica de onda larga, misma que al ser retenida, en mayor o menor porcentaje
por los diferentes materiales utilizados como cubiertas, calienta el aire y aumenta la
temperatura dentro del invernadero.
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Temperatura que puede manejarse mediante distintos tipos de materiales para cubiertas con
diferentes porcentajes de paso de la luz y diversos sistemas de ventilación ubicados
estratégicamente dentro de los invernaderos.

Así, el efecto invernaderos es el resultado de dos fenómenos distintos:

1) Un efecto de abrigo o de confinamiento, derivado de la reducción de los intercambios de


aire con la atmósfera exterior, y que es perceptible aún en estructuras permeables al viento
como las casas sombra.

2) Un efecto de aumento de la temperatura, debido a la existencia de la cubierta, que actúa


como una pantalla poco transparente a los rayos infrarrojos largos que emiten el suelo, la
vegetación y todos los elementos interiores expuestos a los rayos solares (visibles e
infrarrojos cortos), a los cuales la cubierta es muy transparente (Castilla, 2005).

Este efecto es de gran importancia las regiones con climas templados o climas fríos, así
como zonas desérticas donde se presentan bajas temperaturas, ya que con ello se puede
aumentar la temperatura interna de los invernaderos dando mejores condiciones para las
plantas cultivadas.

Por el contrario en los climas tropicales donde la temperatura ya de por sí es alta, este
efecto puede ser negativo al provocar aumentos de temperaturas por arriba de las que
puedan soportar los cultivos. En esas condiciones se requiere de estructuras con mucha
ventilación y la implementación de sistemas alternativos de enfriamiento, así como el uso
de cubiertas que no permitan el paso de la energía calorífica procedente del sol.

La captación de energía radiante y su transformación en calor se puede aprovechar en


regiones frías para disminuir el gasto de combustible para calentar invernaderos, ya que el
aire caliente se puede conservar por más tiempo cerrando el invernadero un poco más
temprano, de esta forma el invernadero se puede convertir en un almacén que guarde calor
durante la tarde para usarse por la noche y mantener una temperatura apropiada para los
cultivos.

Calor que se perderá con mayor o menor rapidez dependiendo de factores como el manejo
de la instalación, de la capacidad de las cubiertas para retener la energía infrarroja, del
volumen y tamaño del invernadero, de la hermeticidad con que se cierre para disminuir
intercambios con el aire frió del exterior, de la presencia o ausencia de dobles capas, así
como de la temperatura externa.

Por otro lado, un efecto derivado del uso de cubiertas impermeables como el vidrio y los
plásticos, es la modificación del contenido de los gases dentro del invernadero, sobre todo
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el CO2, ya que al impedir la circulación de aire, se agota este elemento necesario para la
fotosíntesis.

A nivel planetario, la atmósfera de la tierra actúa como un invernadero atrapando el calor y


haciendo más cálido el planeta, en ello intervienen varios gases, en particular el dióxido de
carbono (CO2) y el vapor de agua (H2O).

La Tierra debido a su fuerza de gravedad retiene en su superficie al aire y al agua del mar, y
para poner en movimiento al aire y al mar en relación con la superficie del planeta se
necesita la energía cuya fuente primaria es el Sol que emite en todas direcciones un flujo de
luz visible o próxima a la radiación visible, en las zonas del ultravioleta y del infrarrojo.
Este es uno de los procesos naturales del planeta, sin el cuál la tierra tendría 32 °C menos
de temperatura.

Sin embargo, la actividad humana está agregando más CO2 a la atmósfera, aumentando
posiblemente el efecto invernadero y favoreciendo así el calentamiento global (Castilla,
2005).

La quema de combustibles fósiles, como petróleo, carbón y gases naturales, es una fuente
de energía que despide CO2 en la atmósfera. El CO2 es uno de los gases primarios en la
atmósfera que atrapa el calor y calienta la tierra.

Los científicos pueden medir la cantidad de CO2 en la atmósfera de la tierra y han


descubierto que las cantidades de este gas están aumentando. Teniendo en cuenta este
aumento, existe la posibilidad que una mayor cantidad de CO2 conduzca a un aumento del
efecto invernadero a nivel planetario provocando un cambio climático.

1.5.2. Efecto sombrilla.

Como su nombre los indica, este efecto consiste en la posibilidad de disminuir la cantidad y
calidad de la radiación solar o energía luminosa que llega al interior de los invernaderos,
misma que debe estar en función de las necesidades de energía radiante que cada cultivo
requiera para realizar la fotosíntesis y otros procesos fisiológicos relacionados con la luz, ya
que existen plantas con mayores requerimientos de energía solar, mientras que otras son de
media sombra y requieran menor cantidad de luz, situación que para algunos cultivos varia
con la etapa fenológica (Papaseit et al 1997; Tesi, 2001; Castilla, 2005).
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Figuras 1.46 y 1.47. Las cubiertas y las mallas provocan un efecto sombrilla
disminuyendo la energía radiante del sol.

El manejo de la cantidad y tipo de luz se logra mediante el empleo, de forma apropiada, de


diferentes tipos de cubiertas, mallas sombra y pantallas térmicas, con diferentes porcentajes
de sombreo o disminución de energía radiante, incluso de la orientación y los materiales de
construcción del invernadero.

Al reducir la radiación o iluminación también se reduce la temperatura dentro de los


invernaderos, así mismo al disminuir la temperatura se ayuda a disminuir la transpiración
excesiva de las plantas.

El manejo del efecto sombrilla cobra mayor importancia en las regiones con alta insolación
como los trópicos secos y las zonas áridas, donde la radiación es excesiva para los cultivos
durante una buena parte del año.

Téngase presente que para colocar un tipo de cubierta, primero se debe saber la cantidad de
luz que transmite hacia el interior y la cantidad de luz que requiere el cultivo que este
dentro del invernadero que se va a cubrir con dicho material.

Las mallas sombra y pantallas térmicas, pueden ser móviles o retirables para poder manejar
diferentes condiciones de iluminación, o pueden ser de diferentes grados de disminución de
los, sobre todo cuando se manejan diferentes tipos de cultivos, por ejemplo el cultivo de
diferentes especies en la producción de plantas de interior y plantas ornamentales de follaje.

1.5.3. El efecto paraguas o impermeable.


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El efecto paraguas, también conocido como efecto impermeable, como su nombre lo indica
consiste en impedir o evitar la caída del agua de las lluvias sobre los cultivos, y con ello
disminuir los daños directos provocados por lluvias torrenciales y granizadas, así como
daños ocasionado por las enfermedades, mismas que son propiciadas por la alta humedad
relativa y el agua acumulada sobre la superficie de las hojas de las plantas (Papaseit et al
1997; Díaz et al, 2001; Tesi, 2001; Castilla, 2005).

Este efecto se logra utilizando cubiertas impermeables a las lluvias, como las películas de
diferentes tipos de plásticos y el vidrio.

Las mallas utilizadas en las casas sombra no cumplen la condición de impermeabilidad y el


agua de la lluvia cae sobre los cultivos.

El efecto paraguas es una aspecto de importancia en las regiones tropicales y subtropicales


con alta precipitación donde se hace necesario desalojar en forma eficiente una gran
cantidad de agua de las lluvias y donde la humedad relativa del ambiente ya de por si es
alta.

Para propiciar este efecto se requiere del diseño de invernaderos altos, con cubiertas
inclinadas, evitando los techos con poca pendiente. Con ventilas laterales protegidos con
mallas para lograr una gran área de ventilación, pero dotadas de cortinas enrollables para
evitar la entrada de la lluvia.

Además se debe tener cuidado en el diseño de canaletas y la ubicación de bajadas para


desalojar el agua de las alta precipitaciones propias de regiones con lluvias torrenciales.

Una situación a evitar, para que se cumpla la condición de efecto paraguas, es la


condensación de la alta humedad relativa en la parte superior interna del plástico o material
de cubierta, donde se condensa el agua y se forman gotas, que por las mañanas caen sobre
los cultivos, propiciando enfermedades fungosas. Para ello se deben emplear cubierta con
aditivos o tratamientos anti goteo, los cuales evitan que el agua se condense, y forme gotas,
al propiciar su escurrimiento hacia los lados, donde se recoge en canalillos especiales o cae
fuera del área de cultivo (Díaz, et al, 2001; Castilla, 2005).

Otra forma de evitar la condensación del agua es utilizando invernaderos con cubierta con
techos de pendientes pronunciadas, por ejemplo invernaderos tipo túnel gótico, las cuales
hacen que el agua de la condensación escurra hacia los lados.

1.5.4. El efecto escudo.


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Se refiere a evitar la entra de los rayos ultravioleta y los rayos infrarrojos al interior de los
invernaderos. Los primeros contribuyen al envejecimiento de los materiales, los tejidos y
células, y los segundos son responsables del aumento de la temperatura. Se sabe que el 46
% de la luz que llega del sol es energía infrarroja, un 9 % es energía ultravioleta y el 45 %
restante corresponde al espectro visible (Elías y Castellvi, 2001).

Para potenciar este efecto se debe hacer un uso apropiado de plásticos tratados contra rayos
ultra violeta o anti uv, que evitan la entrada de dicha energía.

Cuando se usan plásticos multicapa se debe tener cuidado en que la capa que contiene
dicho tratamiento quede en el exterior, de forma contraria este efecto se anula. Así mismo,
para impedir la entrada de la energía calorífica, actualmente, en el mercado se ofrecen
plásticos antitérmicos, con aditivos especiales, que reflejan la energía radiante procedente
del sol, además del tratamiento anti uv (Díaz, et al, 2001).

Este efecto está estrechamente relacionado con el efecto sombrilla y también cobra mayor
importancia en las épocas o lugares con alta radiación directa.

El efecto escudo en parte se puede aplicar a la protección que las cubiertas y mallas
proporcionan contra el efecto de las granizadas y plagas, donde se combina con los efectos
barrera y paraguas.

1.5.5. El efecto cortavientos o rompe vientos.

El efecto rompe vientos consiste en disminuir o minimizar la velocidad y fuerza de los


vientos que impactan sobre los invernaderos y enmallados, evitando daños a los cultivos.
Este efecto lo padecen las plantas a campo abierto.

Las cubiertas con que se cubre los invernaderos, la mallas que se colocan en las ventilas y
las utilizadas en casas sombra, disminuyen la velocidad del viento en menor o mayor
porcentaje, dependiendo de las características de los materiales, protegiendo a los cultivos
que se desarrollan en el interior de las estructuras (Papaseit et al 1997; Elías y Castellvi,
2001; Castilla, 2005).

Al disminuir la velocidad del viento se evitan efectos negativos como la caída de flores,
hojas y frutos o el acame de plantas completas, sin embargo también se da la disminución
de efecto positivos como el aporte de CO2, la polinización y la ventilación o renovación del
aire dentro del invernadero.
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Para obtener una buena renovación del aire se hace necesario un buen diseño de las
estructuras, con un sistema de ventilas eficiente que permita el intercambio del aire, así
como recurrir a sistemas de ventilación forzada y de aplicación de CO2 en forma artificial.

Al respecto se recomiendan índices de ventilación del 25 al 33 %, para ventilas protegidas


con mallas, con respecto a la superficie que ocupa el invernadero (Castilla, 2005).

Además se requiere de recurrir a métodos de polinización artificial de los cultivos,


mediante sistemas de vibración, polinización mediante chorros de aire o empleo de insectos
polinizadores como los abejorros y abejas, entre otras estrategias.

Existen regiones donde los vientos son tan fuertes que se hace necesario instalar cortinas o
barreras rompe vientos para proteger los invernaderos del lado donde los vientos soplan con
mayor fuerza, cortinas que pueden ser con vegetación natural o con mallas rompe vientos.
Además de la construcción de estructuras robustas y con contravientos que permitan una
mayor fijación de las construcciones al terreno (Elías y Castellvi, 2001; Serrano, 2002;
Castilla, 2005).

1.5.6. Efecto termo o hermetismo.

Este efecto consiste en la posibilidad de diseñar invernaderos que por las noches se cierren
herméticamente y no permitan el intercambio de aire con el exterior, con la finalidad de
mantener la temperatura interna en los niveles apropiados para los cultivos, con pocos
aportes artificiales de calor durante las noches frías.

Lo anterior se puede lograr mediante el uso de dobles capas, con una capa de aire entre
ellas, para propiciar el efecto termo, utilizando materiales aislantes en las paredes laterales
o dobles capas, colocando cortinas que cierren herméticamente las ventilas y tapando bien
todos los orificios.

Invernaderos destinados a cultivos donde se requiera de relativamente poca iluminación,


como la producción de plántula o la producción de plantas ornamentales, las paredes
pueden ser de material de construcción como tabique o tabicón, para minimizar las perdidas
de calor.

Este efecto es importante en las regiones fría, donde las temperaturas bajan durante las
noches por debajo del punto crítico para los cultivos. Por el contrario no es apropiado
propiciarlo en condiciones de altas temperaturas nocturnas, como es el caso de los trópicos.
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1.5.7. El efecto oasis o aumento de humedad relativa.

Este efecto consiste en lograr un ambiente más húmedo y fresco en el interior de los
invernaderos con respecto al que se presenta en el exterior, fenómeno directamente
relacionado con la transpiración de las plantas y del manejo de sistemas de riego mediante
nebulización y micro aspersión.

Como resultado de ambos aspectos aumentan el contenido de humedad en el ambiente


interno, situación que contribuye a regular la temperatura dentro del invernadero, de tal
forma que la primera medida para limitar las altas temperaturas dentro de los invernaderos,
es regar bien para que las plantas traspiren al máximo y reduzcan su temperatura (Castilla,
2005).

Se debe tener presente que la principal función de la mayor cantidad del agua que entra en
las plantas consiste en evaporarse para enfriar a las hojas durante la fotosíntesis y evitar que
se deshidraten, situación que se logra transpirando la mayor cantidad posible de agua. Esta
es la principal estrategia que las plantas utilizan para ambientar su entorno.

En parte este efecto también se obtiene por la disminución de la radiación incidente, al


interior de los invernaderos, cuando se disminuye la radiación y por consiguiente el
aumento de la temperatura.

Este efecto es más notable y de mayor importancia en invernaderos de zonas de trópico


secos y zonas áridas, donde el aislamiento que aporta la cubierta, proporcionar un aumento
de la humedad ambiental interna, contribuyendo en la disminución de la temperatura, con
respecto al exterior seco y caluroso. En estas condiciones es puede ser mas agradable estar
dentro de un invernadero por tener un ambiente mas fresco, que en el exterior con un
ambiente seco y caluroso.

El mismo efecto también se puede propiciar utilizando muros o paneles húmedos en un


extremo del invernadero, con extractores en el lado opuesto para sacar el aire caliente del
interior de las estructuras, además de utilizar sistema de riego por micro aspersión y
nebulización (Tesi, 2001).

Este efecto tiene gran importancia en condiciones con humedad relativa baja y altas
temperaturas, pero se convierte en un verdadero problema en los climas templados y
tropicales húmedos donde la humedad relativa de por si es muy alta. Para esas condiciones,
como ya se indico, se recomiendan invernaderos con mucha ventilación y sistemas de
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cultivo con menor densidad de plantación para propiciar una circulación eficiente del
viento.

Otro aspecto negativo derivado de este efecto consiste en la condensación del agua de la
transpiración por dentro de las cubiertas y su caída sobre los cultivos por las mañanas.
Aspecto que como se puede paliar mediante el uso de cubiertas anti goteo e invernaderos
con techos bastante inclinados.

1.5.8. El efecto barrera.

Se refiere a la posibilidad de impedir la entrada de plagas de insectos, roedores y aves, al


interior de los invernaderos y casas sombra, así como en otros tipos de estructuras,
mediante el uso de mallas y cubiertas. En parte también se aplica para el viento y granizo;
como ya se indico paginas atrás. De esta forma, las cubiertas, cortinas y mallas aíslan el
interior del exterior del invernadero, contribuyendo a la protección y sanidad de los cultivos
(Tesi, 2001).

Para una mayor eficiencia de este aislamiento, las ventilas deben estar cubiertas con mallas,
para impedir la entrada de agentes nocivos a los cultivos, y no debe haber espacios
descubiertos por los que ingresen las plagas, que a su vez son transmisoras de virus y otros
agentes patógenos.

Para ello las estructuras deben contar con cabinas sanitaria, dotadas de un sistema de dos
puertas de acceso, laberinto de mallas y tapetes sanitarios. Además el ingreso a las
instalaciones debe estar restringido a solo el personal autorizado e ingresar con la ropa y las
medidas de seguridad e higiene adecuadas.

1.5.9. Efecto chimenea.

Este efecto consiste en la posibilidad de expulsar el aire caliente, cargado de humedad, por
la parte superior del invernadero, mediante diferentes tipos de ventilas cenitales, mientras
que por las ventilas laterales entra aire fresco, enriquecido con CO2, que ayuda a disminuir
la temperatura. La explicación de este efecto radica en que el aire caliente es más ligero que
el aire fresco o frió. Entre más altas sean las estructuras y más inclinadas las pendientes del
techo, mayor efecto chimenea se logrará (Elías y Castellvi, 2001; Tesi, 2001; Castilla,
2005).
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Cuando los invernaderos no presentan ventilas cenitales, la renovación del aire ocurre por
las ventilas laterales. En este caso el aire caliente que se ubica por arriba de las ventila
laterales forma una isla de calor que aumenta la temperatura en la parte superior del
invernadero calentado los perfiles de los arcos y cristalizando el plástico de las cubiertas en
la áreas que esta en contacto con ellos.

Figura 1.48. Invernaderos enfrente del Ingenio Casasano, simulando el efecto chimenea.
Cuautla, Morelos.

Si el punto de crecimiento del cultivo llega a esta zona se puede deshidratar, un cuando mas
abajo tenga la temperatura adecuada. En todos los casos se recomienda pintar de blanco la
parte superior de los arcos y todas las piezas metálicas que están en contacto con las
cubiertas para disminuir un poco la temperatura, mediante la reflexión de la energía
radiante que incide sobre los metales.

Figura 1.49. Invernadero con ventila cenital.


Mixteca Poblana.

Mediante un manejo adecuado de este efecto se ha logrado la construcción de grandes


superficies de invernaderos, de mas de cinco hectáreas bajo una sola cubierta, algunas de
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las cuales solo funcionan con ventilas cenitales, mismas que se abren y cierran
automáticamente permitiendo la entrada y salida de aire por diferencias de presiones.

Cuando la ventilación natural no es suficiente se debe recurrir a la ventilación forzada


mediante extractores y ventiladores recirculadores. Por ello los invernaderos en condiciones
climáticas de altas temperaturas se recomienda que sean altos y angostos para propiciar una
buena ventilación natural (Sánchez, 2007).

1.5.10. El efecto Venturi o sifón.

El Principio de Bernoulli establece que a medida que aumentamos la velocidad de


desplazamiento de un fluido, su presión interna disminuye. Así, cuando el aire está en
reposo, la fuerza de expansión que ejerce es igual a la presión atmosférica, cuando circula
su densidad disminuye y la presión que ejerce es menor que la atmosférica provocando un
vacío que origina una succión (Young et al, 1999).

Esta efecto se presenta cuando las ventilas cenitales de los invernaderos están orientadas al
lado contrario de donde soplan los vientos, de esta forma cuando la velocidad del viento
crece la succión creada por el viento exterior ayuda a sacar el aire caliente de los
invernaderos (Castilla, 2005).

Por lo anterior, se recomienda que las ventilas cenitales se oriente en sentido contrario a los
vientos dominantes, sobre todo los que se presentan en las épocas mas calurosas, para con
ello propiciar un efecto sifón, mismo que ayudara a expulsar el aire caliente del interior. En
caso contrario puede ocurrir que el viento sople sobre las ventilas con tal intensidad que
impida la salida de dicho aire provocando un efecto tapón.

1.5.11. El efecto abrigo y protección.

Si los efectos anteriores se manejan apropiadamente, como resultado de ello los


invernaderos siempre tendrán una buena ambientación, donde los cultivos encontraran
condiciones óptimas para su desarrollo, aspecto que se busca con el uso de estructuras en la
agricultura protegida (Castilla, 2005).

En regiones calorosas tendremos un efecto de protección de los cultivos, sin que los
aumentos de temperatura sean excesivos para ellos.
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Por su parte, en las en las regiones frías lograremos, además del efecto de protección, un
buen efecto abrigo para que las plantas no sufran las consecuencias de las bajas
temperaturas del invierno.

Lo anterior implica que el diseño del invernadero y el manejo de los efectos que propicia
deberán encaminarse a mejorar las condiciones naturales presentes en una región
determinada aprovechando las ventajas que ofrecen las condiciones climáticas de la zona,
mejorándolas con un buen diseño, en función de cubrir las necesidades ambientales de los
cultivos a establecer. En caso contrario, la instalación, sobre todo los invernaderos, podrán
ser una verdadera cámara de tortura para los cultivos (Bastida, 2006).

En otras palabras, el diseño y la construcción de invernaderos debe ser para mejorar


aquellas condiciones que el clima local no aporte. Por ello primero se debe conocer los
requerimientos ambientales del cultivo y las condiciones climáticas locales o regionales,
además del sistema de manejo a implementar y después diseñar los invernaderos en función
de dichos aspectos, proceso que se conoce como diseño agronómico de invernaderos, o
realizar las modificaciones pertinentes para lograr un buen manejo de los factores
ambientales, esto cuando se trata de instalaciones ya estén construidas.

Una primera sensación sobre el clima interno de un invernadero se obtiene directamente


con los sentidos, cuando se entra a un invernadero al medio día, de un día soleado y el
ambiente se mantiene fresco y agradable para el cuerpo humano, sin duda que en términos
generales será un ambiente propicio para los cultivos. Si por el contrario a los pocos
minutos se tienen deseos de salir corriendo, téngase por seguro que las plantas harían lo
mismo si pudieran.

Además de un ambiente apropiado, una estructura bien diseñada permite trabajar en su


interior y desarrollar eficientemente todas las actividades inherentes al cultivo, sin
dependencia de aspectos externos que interrumpan las labores, como las lluvias, el frió o las
altas temperaturas.

1.6. Ventajas y desventajas del uso de invernaderos.

Como en toda empresa, no existe riesgo cero, ni impacto cero, en los invernaderos, existe
una serie de ventajas y desventajas que se deben tener presentes al tomar la decisión de
construir un invernadero o seguir cultivando a campo abierto, al igual que cuando se están
buscando alternativas de inversión en el sector agrícola, ya sea para aumentar la
productividad de una empresa establecida o al iniciar una nueva (Quintero, 1998; Serrano,
2002; Sánchez, 2005; SAGARPA, 2009).
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1.6.1. Ventajas.

En cuanto a las ventajas de la agricultura protegida bajo invernadero, estas son tanto
ambientales como sociales, económicas y técnicas, que presenta el crecimiento de plantas
cultivadas bajo invernaderos, respecto al cultivo de las mismas a campo abierto, a
continuación señalamos algunas de las más relevantes.

1) Generación de empleo y polos de desarrollo. Con las tecnologías de la agricultura


protegida es posible generar en promedio de 8 a 10 empleos directos y otro número
similar de empleos indirectos, ocasionando la formación de polos de desarrollo regional
y una derrama económica que incrementa el ingreso de los productores.

2) Intensificación de la producción. Los invernaderos son estructuras que ayudan a


intensificar la producción agrícola, al establecer las condiciones apropiadas para
acelerar el desarrollo de los cultivos y permitir mayor cantidad de planta por unidad de
superficie que la que se puede establecer a campo abierto. Aspecto de relevancia para
considerar a los invernaderos como elementos de la agricultura intensiva. Sobre todo
cuando poseen un sistema de control climático; temperatura iluminación y humedad
relativa, para el buen desarrollo de los cultivos.

3) Posibilidad de cultivar todo el año. Los invernaderos, diseñados, construidos y


equipados considerando las condiciones ambientales del lugar donde se ubican, de
acuerdo a las necesidades de los cultivos y con un buen manejo, permiten el desarrollo
de los cultivos en cualquier época del año, así como la obtención de dos o más ciclos de
cultivo al año, dependiendo de la especie. Lo anterior al margen de las condiciones
climáticas prevalecientes en el exterior, como pueden ser bajas o altas temperaturas,
sequías y otros fenómenos atmosféricos que limitan el desarrollo de los cultivos a
campo abierto.

4) Obtención de productos fuera de temporada. De acuerdo con lo anterior, un


invernadero permite obtener productos agrícolas fuera de la temporada de producción a
campo abierto, con las ventajas de mercado y precio que ello representa. Dando
seguridad en el abasto continuo con productos de excelente calidad y la confianza de
poder cumplir compromisos con clientes exigentes, así como la seguridad de cumplir
con las normas de calidad establecidas para la exportación de productos agrícolas.

5) Obtención de productos en regiones con condiciones restrictivas. Los invernaderos


permiten la obtención de cultivos en regiones donde el clima no es el apropiado para el
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establecimiento de los mismos. Por ejemplo, la producción de frutas tropicales con alto
valor comercial en zonas templadas, la producción de jitomate en zonas frías cercanas a
los centros de consumo, para aprovechar la ventaja de la ubicación del mercado, el
desarrollo de cultivos en zonas poco favorecidas climáticamente como las zonas áridas,
donde se presentan variaciones drásticas de temperaturas que afectan la producción y en
ocasiones son letales para los cultivos a campo abierto.

6) Aumento de los rendimientos por unidad de superficie. Los rendimientos de los


cultivos bajo invernadero directamente en el suelo aumentan de 2 a 3 veces,
comparados con los cultivos a campo abierto. Utilizando sustratos y sistemas
hidropónicos, los rendimientos pueden ser varias veces superiores a los obtenidos en el
campo. La productividad, puede llegar a ser hasta diez veces superior a la obtenida a
campo abierto con los sistemas convencionales de mecanización y riego. Este aumento
se explica por varias razones, como:

(1) Al establecer una mayor cantidad de plantas por unidad de superficie que a campo
abierto, se obtiene mayor cantidad de producto.

(2) Las plantas se desarrollan en un ambiente protegido contra los efectos negativos de
los factores ambientales presentes en el exterior del invernadero.

(3) El ambiente controlado dentro de un invernadero proporciona las condiciones


apropiadas para un rápido crecimiento, acelerando el desarrollo de los cultivos.

(4) Se puede controlar la densidad de población, la cantidad, el tamaño y la calidad del


producto, mediante podas de ramas, brotes y frutos. Se puede ejecutar un buen manejo
del cultivo en cuanto a nutrimentos, disponibilidad de humedad y control de patógenos.

7) Obtención de productos de alta calidad. Los productos obtenidos en invernadero son


de mejor calidad y tiene mejor presentación que los obtenidos al aire libre, ya que no
están sometidos a los daños ocasionados por las inclemencias ambientales como las
lluvias, el granizo, las heladas y los vientos. Con un buen sistema de riego y drenaje se
evitan los problemas de estrés del cultivo provocado por sequías e inundaciones. Una
nutrición apropiada proporciona a las plantas todos los elementos necesarios para su
óptimo crecimiento, desarrollando tejidos tiernos, suaves, de buen color y sabor.

8) Menor riesgo en la producción. Como estructuras para proteger los cultivos, los
invernaderos permiten el desarrollo de los mismos con pocos riesgos para la
producción. A diferencia de los cultivos al aire libre donde están expuestos a las
variaciones ambientales y dependen en mucho de la aleatoriedad de los factores
naturales.
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9) Uso más eficiente del agua e insumos. Con la instalación de sistemas de riego
localizados o de precisión como el riego por goteo, micro aspersión, aspersión y
nebulización, el uso de agua dentro del invernadero es más eficiente que en otros
sistemas. Igualmente se abaten los costos de la fertilización al usar la fertirrigación e
hidroponía, técnicas que permiten dar los elementos esenciales para los cultivos
disueltos en el agua, con la ventaja de aportar a las plantas las cantidades de fertilizantes
necesarias para su crecimiento en cada una de las etapas de su desarrollo.

10) Mayor control de plagas, malezas y enfermedades. Un invernadero bien construido


facilita el control de los patógenos, las malezas y plagas. El cultivo en invernaderos
facilita los tratamientos preventivos y permite realizar una programación adecuada para
el control de parásitos y enfermedades empleando métodos de control integrales con
mayor efectividad que en los cultivos a campo abierto.

11) Mayor comodidad y seguridad para realizar el trabajo. Bajo la cubierta del
invernadero es posible trabajar jornadas completas sin importar el tiempo prevaleciente
en el exterior dando seguridad en la realización de todas las actividades programadas,
sin los retrasos a que se expone la programación de actividades en los cultivos al aire
libre por el mal tiempo ocasionado por lluvias, nevadas, vientos u otros factores
ambientales.

12) Condiciones idóneas para la experimentación e investigación. Los invernaderos,


principalmente aquellos que cuentan con control automático de variables ambientales,
permiten estudiar el comportamiento de los elementos de la producción sin que estos se
vean sometidos a la influencia distorsionante de los factores climáticos.

Como ejemplo de los altos rendimientos de la agricultura protegida se presenta el siguiente


cuadro con los rendimientos de jitomate por sistema productivo.

Así es posible estudiar el potencial productivo, de acuerdo con la información genética, de


las especies cultivadas y determinar los factores óptimos para su desarrollo. Este aspecto
cobra relevancia en las escuelas de agronomía e institutos dedicados a llevar a cabo
investigaciones sobre el desarrollo y comportamiento de las plantas y cultivos agrícolas.

1.6.2. Desventajas.

La construcción y manejo de invernaderos presenta algunos inconvenientes o desventajas


que se deben tener presentes antes de emprender la empresa de construir o comprar un
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invernadero y así estar preparados para enfrentar o minimizar los efectos negativos. Entre
los más importantes están:

1) Inversión inicial alta. La primera desventaja consiste en los costos. La construcción


de invernaderos representa una inversión relativamente alta, que en la actualidad sólo se
justifica para cultivos altamente redituables como algunas hortalizas, especies
ornamentales y algunos frutales. No son recomendables, por el momento, para los
cultivos básicos o de poco valor comercial.

2) Desconocimientos de las estructuras más apropiadas para un uso determinado en


función de las condiciones climáticas y los requerimientos ambientales de los cultivos.

3) Alto nivel de especialización y capacitación. El cultivo y manejo de plantas en


invernadero dependen por completo del hombre, más si se emplean sistemas
hidropónicos y se cultiva en sustratos, por ello es necesario una capacitación apropiada
de productores, técnicos y trabajadores para un mejor desarrollo de sus funciones. Así
mismo se requiere de una especialización empresarial para comercializar los productos,
recuperar la inversión inicial y hacer la empresa rentable.

4) Altos costos de producción. Los gastos de operación y algunos de los costos de


insumos, como semillas y fertilizantes, son más altos que los mismos productos
utilizados en cultivos a campo abierto en la misma superficie. Sin embargo, los
rendimientos obtenidos bajo los invernaderos son mayores si el cultivo se atiende bien,
situación que permite obtener mayores ganancias por unidad de superficie.

5) Condiciones óptimas para el ataque de agentes patógenos. Así como los


invernaderos propician condiciones óptimas para el desarrollo de los cultivos, también
aportan las condiciones ideales para la proliferación de enfermedades y el desarrollo de
plagas, que de no controlarse pueden acabar con la producción y hacer fracasar la
empresa.

6) Dependencia del mercado. La mayoría de los productos agrícolas, principalmente


las hortalizas y flores son altamente precederos, por lo que se requiere tener un mercado
seguro para su venta. Ello conlleva saber los gustos y preferencias de los consumidores.

1.7. El aporte temprano de México a la agricultura protegida.

Aunque el concepto de agricultura protegida tiene una connotación moderna, muchas de las
técnicas tienen origen en prácticas que se implementaron en diferentes momentos del
Aurelio Bastida Tapia La agricultura protegida y los invernaderos

desarrollo de la agricultura y por diferentes pueblos. Al respecto, México a contribuido en


con las bases de algunos aspectos de la agricultura protegida, por ejemplo las Chinampas,
antecedentes de la hidroponía. Además en el mismo Xochimilco, ya en 1912 se reportaba
una estructura para proteger cultivos de jitomate, con antecedentes muy antiguos (Rojas,
1983).

Santamaría (1912), citado por Rojas (1983) refiere que para el cultivo de jitomate, en los
“Cuidados de conservación en la almáciga. En el mes de Octubre en que tiene lugar este
primer trasplante, ya se comienzan a sentir las primeras heladas. Para precaver el plantío de
sus efectos desastrosos, hacen unas tapas de carrizo y tule, o bien de césped, que tienen 80
centímetro por lado y 10 de espesor, son conocidas por los indios con el nombre de
tochimales, y sirven para tapar las plantitas durante la noche, necesitándose una tapa para
cada cuatro matas. Con cuatro pequeños trozos de carrizo, colocados uno al lado de cada
plantita, se sostiene la tapa. Cuando temen que la helada sea muy fuerte, suprimen los
carrizos acostando la planta sobre el suelo y colocando encima las tapas.”

Figura 1.50. Estructura para proteger cultivos empleada en Xochimilco.


(Fuente: Rojas, 1983).

En algunas comunidades campesinas todavía se utilizan este tipo de sombreadores para el


cultivo de plantas ornamentales, entre ellas orquídeas, helechos y plántula de café y otras
especies, incluyendo plántula forestal. Para ello construyen sombreados con poste de
madera de la región y lo techan con hojas de palma, hojas de helechos o ramas de arboles,
como los que se muestra en las imágenes siguientes.
Aurelio Bastida Tapia La agricultura protegida y los invernaderos

Figura 1.51. Cultivo de orquídeas bajo sombreado.


Lagos de Monte Bello, Chiapas.

Figura 1.52. Sombreado para enraizado de esquejes de ornamentales.


Tenango de las Flores, Puebla.

1.8. Conclusiones.

Los invernaderos son estructuras de apoyo a la producción agrícola que deben usarse como
parte fundamental de un sistema productivo constituido por una serie de elementos,
igualmente importantes, para aumentar los rendimientos. Los invernaderos por si solos no
son una panacea ni la solución universal a los problemas que enfrenta la agricultura
nacional.

Como estructuras para proteger cultivos son herramientas modernas, que impulsan el
desarrollo de la agricultura, basadas en una serie de tecnologías que definen la agricultura
de precisión, como parte de lo métodos modernos de producción empleados en la
agricultura tecnificada. .
Aurelio Bastida Tapia La agricultura protegida y los invernaderos

Como en todo el cuidado y la operación de los invernaderos depende de las personas y el


trabajo directo tiene un alto componente en el resultado final.

1.8. Bibliografía citada y consultada.

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Aurelio Bastida Tapia Desarrollo y evolución de los invernaderos en el mundo

CAPÍTULO 2

DESARROLLO Y EVOLUCIÓN DE LOS INVERNADEROS EN EL MUNDO

Aurelio Bastida Tapia

La tripulación a Marte podría cultivar lechugas, tomates,


cebolla, trigo y otros alimentos y reciclar el aire,
el agua y los desechos sólidos.
(Michel E. Long. Supervivencia en el espacio. 2001)

La finalidad de este capítulo es presentar un panorama general sobre el desarrollo de los


invernaderos y la agricultura protegida en el mundo, como marco general para el estudio de
estas nuevas herramientas de la producción agrícola, que nos ayude a entender las
diferentes vías de evolución y desarrollo, de los invernaderos y otras estructuras, como
herramientas de apoyo en la producción agrícola, además de exponer algunos datos sobre la
situación mundial contemporánea de la agricultura bajo invernadero y las perspectivas de la
producción de alimentos para una población de más de seis mil millones de personas.

2.1. Introducción.

La historia de los invernaderos como estructuras de protección a plantas cultivadas es


relativamente corta y más corta es la historia de su aplicación al desarrollo de cultivos
comerciales de alto valor en forma generalizada. Así, entre los primero usos prácticos que
se les encontró fue para proteger las plantas exóticas llevadas a Europa de distintas regiones
tropicales, después de los descubrimientos geográficos, conquista y colonización de muchas
regiones del mundo. Plantas que se ubicaron en jardines botánicos y grandes palacios o
castillos de personajes pudientes de los países que participaron en los eventos referidos.
Muchos años después, se emplearon para la producción de plantas ornamentales y
posteriormente en la producción de hortalizas y otros cultivos de alto valor económico.

La expansión comercial de los invernaderos por todo el mundo data del último medio siglo,
siendo en los países desarrollados de Europa y Asia donde actualmente se ubica la mayor
superficie de estas estructuras y en menor medida en otras regiones del mundo.

Los materiales, que hicieron posible este desarrollo, en un inicio, fueron las estructuras de
acero negro con cubiertas de vidrio y en la actualidad son los perfiles estructurales de acero
galvanizado utilizado en la construcción, así como los plásticos flexibles empleados en las
cubiertas con menor participación de los plásticos semirrígidos y el vidrio.
2.2. Desarrollo histórico de los invernaderos.

Los anales de la historia no registran con precisión a quien o quienes corresponde el mérito
de haber inventado el cultivo protegido de plantas. Algunos historiadores afirman que
fueron los egipcios mientras que otros lo atribuyen a los romanos, aunque también existen
referencias a estructuras y prácticas para proteger cultivos entre los griegos, los judíos, los
chinos y otros pueblos de la antigüedad (López, 1998; Pinske, 1998; Enoch and Enoch,
1999; García y Serrano, 2005).

Así, algunas referencias que señalan hace más de 3500 años en el antiguo Egipto se
construían especie de invernaderos o estructuras para proteger plantas cultivadas cuando las
condiciones ambientales exteriores eran adversas a su desarrollo. Mientras que otras fuentes
apuntan que los romanos, durante el primer siglo de la era actual, cultivaban pepinos bajo
placas de mica o “piedras transparentes”, cuyos frutos el emperador Tiberio consumía
diariamente por prescripción médica. En este caso el cultivo se hacía en macetas montadas
sobre plataformas con ruedas para transportarse fácilmente al sol y durante la noche o en
los días invernales se protegían en sus abrigos transparentes (López, 1998; Pinske, 1998;
Tesi, 2001; García y Serrano, 2005).

Al respecto se dice que los egipcios ya sabían cómo fabricar vidrio unos 1500 años antes de
nuestra era, tecnología que se conoció en Europa hasta unos mil quinientos a dos mil años
después, en las postrimerías de La Edad Media. Por lo que los más probable es que los
actuales invernaderos sean resultado de una de las tantas aplicaciones encontradas al vidrio,
una vez que este se difundió en Europa, como una extensión de su empleo en los grandes
ventanales de los palacios de reyes y monarcas, donde alguien observo que las plantas de
las macetas colocadas tras esos ventanales crecían mejor que otras que no tenían las mismas
condiciones de iluminación por estar más lejos de los ventanales (Jensen, 1997; Pinske,
1998).

Las fuentes consultadas indican que en el siglo XVI ya se utilizaban técnicas para proteger
los cultivos contra el frío, mismas que incluían linternas de vidrio, jarrones, campana,
armazones y camas calientes cubiertas con vidrio. Mientras que para el siglo XVII ya se
empleaban armazones portátiles de madera cubiertos con papel transparente aceitado para
calentar el ambiente donde se desarrollaban las plantas. Por la misma época en Japón se
usaron esteras de paja en combinación con papel impregnado de manteca para proteger a
los cultivos de ambientes naturales severos. En ese mismo siglo, en Francia e Inglaterra,
algunos invernaderos fueron calentados con estiércol y cubiertos con piezas de vidrio
(Jensen, 1997).
Sin embargo, las referencias sobre el empleo de los invernaderos difieren, por ejemplo
García y Serrano, (2005), escriben que se cuenta con información sobre modificaciones al
jardín botánico de Papua, Italia, donde se indica que alrededor del año 1550 se modifica
parte de su estructura para construir algunas partes de cristal, lo cual significa que dicho
jardín conto con un invernadero al menos a partir de esa fecha. Mientras que otros autores
indican que el primer invernadero con cubierta de vidrio, que se construyó en el año 1700 y
sólo usó vidrio en uno de los costados a modo de techo inclinado. Así mismo se dice los
primeros techos de cristal que dejaban pasar la luz hicieron su aparición en Inglaterra hacia
1717 y se fueron transformando hasta llegar a convertirse en los invernaderos Victorianos,
exuberantes y extravagantes. A finales de ese siglo el vidrio ya se usaba en estructuras que
se empleaban para el cultivo de melón, uvas, duraznos, fresas y cítricos. Algunos de ellos
fueron verdaderos palacios de cristal, como el que se presentó en la Exposición Universal
de 1851 en Inglaterra. (Jensen, 1997; Pinske, 1998; García y Serrano, 2005).

Por su parte Tesi (2001), resume esta parte de la historia en la siguiente cita. “El
invernadero comienza a forma parte del jardín botánico desde su aparición en la primera
mitad del siglo XVI; en 1513 en los jardines Vaticanos de Roma, 1545 en Padua; 1549 en
Pisa; 1569 en Bolonia, etc.” Algunas de estas estructuras originalmente se les denomino
orangeries, y pertenecían a personas con el poder adquisitivo suficiente para ceder a su
pasión por las plantas y frutas exóticas, mismas fueron populares en los palacios y las
grandes fincas del norte de Europa. En esa época fueron famosos las orangeries de
Versalles construidas bajo la dirección de La Quintinye durante el reinado de Luis XVII, a
fines de 1600 (Pinske, 1998).

El Palacio de Cristal de la Exposición Universal de 1851 en Inglaterra, fue un símbolo de la


Revolución Industrial que caracterizo al siglo XIX por la construcción de grandes
estructuras de acero y cristal, algunas de las cuales todavía están en uso albergando jardines
botánicos, sobre todo en Europa.
Figura 2.1. El Palacio de Cristal de la Exposición Universal de 1851 en Inglaterra.
(Fuente: Internet. Fecha ingreso: 16/09/10).

Figura 2.2. El Palacio de Cristal alrededor de 1910


(Fuente: http://www.alpoma.net/tecob/?p=485. Fecha ingreso: 16/09/10).

Así, las conquistas territoriales, los grandes descubrimientos geográficos y el advenimiento


de la revolución industrial fueron factores determinantes para fomentar el desarrollo inicial
de los invernaderos, desarrollo que tuvo su origen en los países europeos, sobre todo en
aquellos en los que ocurrió la revolución industrial, así como en los países que participaron
el descubrimiento y colonización del mundo.

De esta forma empezó y se desarrolló la construcción de estructuras metálicas con cubiertas


de vidrio destinadas a la aclimatación y el cultivo de las plantas traídas de latitudes y
condiciones ambientales diferentes a las de Europa. Los materiales más usados en la
construcción de esos invernaderos fueron el vidrio para las cubiertas y los metales para la
estructura, sobre todo los perfiles angulares y las grandes vigas de acero para soportar tanto
la estructura como el peso de la cubierta, aunque también se empleaban algunas piezas de
madera.

Posteriormente a finales del siglo XIX e inicio del Siglo XX, los invernaderos empezaron a
utilizar en la producción comercial de cultivos como plantas ornamentales, flores de corte y
hortalizas. Holanda fue el exponente más representativo de las nuevas tecnologías sobre la
construcción de invernaderos empleando acero y cristal. Así, en el año de 1904, este país,
contaba con 30 hectáreas de invernaderos cubiertos de vidrio y para el año de 1970 existían
unas 7 000 hectáreas con estas características (López, 1998; Tesi, 2001).

Sin embargo, los altos costos de los invernaderos de acero con cubierta de vidrio no
permitieron un desarrollo mayor de la superficie con agricultura protegida, situación que
frenó su expansión en regiones del mundo poco desarrolladas. Al respecto, Tesi, (2001),
escribe. “Con anterioridad a 1940 este tipo de protecciones se les concebía como una
verdadera y adecuada protección de cristal”. Así mismo el uso más común de los primeros
invernaderos comerciales fue el cultivo de plantas ornamentales, posteriormente, en las
décadas de 1920 a 1940, se establecen las bases de producción hidropónica bajo
invernadero. Sin embargo, la producción masiva de alimentos bajo invernaderos se
estableció totalmente hasta la introducción de los plásticos flexibles como cubiertas, lo cual
ocurrió después de la Segunda Guerra Mundial (Jensen, 1997; Resh, 1997; López, 1998).

El primer invernadero con cubierta de plástico se estableció en 1948, cuando el Profesor


Emery Myers Emmert de la Universidad de Kentucky, usó celofán para cubrir un pequeño
invernadero, dando origen al uso de los plásticos en la agricultura, por ello se le considera
como el padre de la plasticultura, ya que fue el primero que desarrolló mucho de los
principios de las tecnologías plásticas con propósitos agrícolas a través de sus invernaderos
de investigación (Jensen, 1997; Jensen, 2003).

A mediados del siglo XX, después de la Segunda Guerra Mundial, con el advenimiento de
los vuelos espaciales, surgen materiales más ligeros y resistentes para la construcción de
estructuras en general e invernaderos en particular, desarrollo que da como resultado
construcciones ligeras, resistentes y más económicas, situación que se complementó con la
existencia de materiales plásticos, resultado de los avances en la industria petroquímica,
mismos que se empezaron a emplear en las cubiertas de los invernaderos. Estos fueron los
elementos que propiciaron una rápida expansión de los invernaderos, incrementándose
notablemente la superficie dedicada a los cultivos protegidos.

Los plásticos y los perfiles estructurales, permitieron la construcción de estructuras más


baratas que las de acero y cristal e hicieron posible que las nuevas tecnologías de la
agricultura protegida y los invernaderos estuvieran al alcance de un mayor número de
productores, fomentando un rápido desarrollo de los cultivos protegidos en varias regiones
del mundo.

2.3. Invernaderos para la producción comercial.

Actualmente existe una amplia gama de materiales para la construcción de estructuras y


recubrimiento de invernaderos, así como para el desarrollo de la agricultura protegida en
general. Materiales que comprenden desde la madera a los perfiles tubulares y ángulos de
acero de diversos calibres, hasta el aluminio o concreto, elementos que son empleados en la
fabricación de estructuras, mientras que en las cubiertas se emplean placas de plásticos
rígidos y semirrígidos de diversos tipos, películas flexibles, mallas sombra, mallas
protectoras y pantallas térmicas. Materiales, estos últimos, que han desplazado al vidrio
como elemento único de recubrimiento de los invernaderos. Así, los invernaderos se ubican
como elementos centrales de la agroplasticultura, por el uso de diferentes tipos de plásticos
como cubiertas de los mismos, práctica común en los últimos años en todas las regiones
con agricultura protegida.

De esta forma, el desarrollo y evolución de los invernaderos para la producción comercial


de cultivos se aceleró a partir de la década de los años setenta, mediante tres vías
determinadas por diferentes circunstancias económicas, sociales y tecnológicas bien
definidas (López, 1998).

La primera vía fue la continuación de las estructuras tradicionales, la cual se difundió poco
por sus altos costos, que caracterizaban a los primeros invernaderos de acero con perfiles
angulares, diseñadas para soportar el gran peso de las cubiertas de vidrio, en algunos casos
incluyendo algunas partes de ladrillo o concreto. Estructuras a las que posteriormente se les
incorporaron elementos metálicos como el aluminio para recibir y sujetar los materiales de
las cubiertas, donde además del vidrio se empezaron a emplear placas de plásticos rígidos y
semi rígidos. Estos tipos de estructuras se caracterizan por perfiles rectos y techos a dos
aguas, aunque también los hubo con techos curvos, dando la curvatura en las uniones de las
piezas.

La segunda vía de evolución de los invernaderos, que inicio a mediados del siglo XX, se
fomentó mediante la construcción de estructuras de bajo costo, realizadas artesanalmente,
poco elaboradas y caracterizadas por un bajo nivel tecnológico. Muchos de estos
invernaderos fueron manejados dentro de un esquema familiar, con la participación de
productores de bajos ingresos, que se organizaron en sociedades y cooperativas con la
finalidad de conseguir créditos y apoyo para construir sus instalaciones e iniciar sus
empresas. Estas estructuras se construyeron de madera, tubos de hierro sin galvanizar y
perfiles tubulares de acero negro, los materiales empleados en la cubierta fueron plásticos
flexibles como los polietilenos y las láminas de fibra de vidrio.

La tercera vía de desarrollo de los cultivos protegidos fue propiciada por la construcción de
invernaderos ligeros, mismos que se fabrican en forma industrial empleando estructuras
modulares de poco pesos. Los materiales empleados en estas construcciones son perfiles
tubulares de acero galvanizado, en menor medida de aluminio, de diferentes calibres,
mientras en las cubiertas destacan las películas o filmes plásticos, materiales que permiten
la construcción de estructuras más ligeras y aerodinámicas, preferentemente modulares para
instalarse en baterías de varias naves. Por esta vía está ocurriendo el principal desarrollo y
expansión de los invernaderos modernos de la actualidad.

Los mejores ejemplos sobre la evolución y desarrollo de los invernaderos; son Holanda,
con los invernaderos de acero y cristal y España, en particular la región de Almería, con los
invernaderos de madera y perfiles tubulares con cubiertas de filmes plásticos flexibles
(Tabla 2.1).

Tabla 2.1. Evolución de los invernaderos en Holanda y España (hectáreas).

España
Año Holanda
Nacional Almería
1904 30 0 0
1968 6 946 546 30
1994 10 640 42 426 25 000
Fuente: López, 1998; Varela et al, 1999.

De estos datos se infiere que Holanda, en medio siglo, incrementó la superficie de


invernaderos de 30 a 6,946 hectáreas. Considerando sólo el período de 1968 a 1994, el
incremento fue de 142 hectáreas al año en un período de 26 años. España, en el mismo
período, experimentó un incremento a razón de más de 1,400 hectáreas de invernaderos por
año. Actualmente se estima que en Almería existen más de 30 mil hectáreas de
invernaderos.

Figura 2.3. Imagen de satélite de la región de Almería, España.


(Fuente: http://es.wikipedia.org/wiki/Archivo:Almeria-Invernaderos.jpg. Fecha ingreso: 19/09/10)

Por otro lado en el extremo oriente, Japón es uno de los países con mayor desarrollo en
invernaderos, donde según referencias, los cultivos protegidos se inician a finales del siglo
XIX con la construcción de invernaderos de cristal para la producción de uva de mesa. Ya
para el año de 1982 se reportaba una superficie de un poco más de 27 mil hectáreas de las
cuales casi 26 mil eran de cubierta de plástico (Resh, 1997).

A partir de 1975, la plasticultura en el Japón genera una importante extensión de árboles


frutales bajo estructuras protectoras y para 1993 se calculaba en 10800 hectáreas la
superficie cubierta de invernaderos destinados a la producción de frutales, superando la
superficie de invernaderos dedicada al cultivo de plantas ornamentales y hortalizas
(Kamota, 1997).

Actualmente China es el país que cuenta con la mayor superficie de invernaderos, que
supera las 700 mil hectáreas. Holanda es el país con la tecnología más desarrollada en el
sector y España se ubica con la mayor concentración de invernaderos en la región de
Almería, aunque los expertos indican que el crecimiento en superficie se ha detenido en los
últimos años, a cambio de una sustitución tecnológica de invernaderos de bajo nivel por
estructuras más modernas.

2.4. Situación mundial contemporánea de los invernaderos.

Aunque los datos estadísticos no son muy confiables y difieren notablemente de una fuente
a otra, para 1980, se estimaba una superficie mundial de 100 mil hectáreas invernaderos,
misma que para 1998 se estimaba que había alcanzado las 450 mil hectáreas, con un
crecimiento continuo cercano del 20 % anual. De esa superficie en Asía estaba el 66 %,
Europa contaba con el 26 %, mientras en América y África había un 4 % en cada región.
Para el año de 1992 se reportaban unas 280 mil hectáreas de invernaderos con cubiertas de
plástico en todo el mundo, de ellas en Europa se concentraban unas 127 mil, en el área
oriental otras 140 mil, mientras que en el continente americano se reportaban otras 13 mil
hectáreas cubiertas de plástico flexible. A mediados de la década pasada se calculaba que
existían unas de 300 mil hectáreas de invernaderos y otro tanto de micro túneles, la mayoría
de ellas con cubierta de plástico (Papaseit, et al, 1997; Cobos y López, 1998; Díaz et al,
2001).

Tabla 2.2. Situación mundial de la plasticultura, por regiones a finales del siglo pasado.

Región Acolchados Cubiertas flotantes Micro túneles Invernaderos


Asía 350 000 12 000 192 960 192 000
Europa 380 000 40 000 90 000 86 080
América 200 000 3 150 9 000 10 000
África 15 000 n. d. 11 050 27 000
Total 945 000 55 150 303 010 315 080
Fuente: Papaseitet al, 1997
Un estudio realizado en Europa entre 1996 y 1997, indica que de más de 93 mil hectáreas
de invernadero que existían en la región, el 74 % tenían cubierta de plásticos y el 26 % de
los mismos tenían cubierta de vidrio; de esta superficie destacaba Holanda y Dinamarca
con un 98 %, Bélgica con 95 % Alemania (Oeste) con 90 %, Suiza con un 86 %, Inglaterra
con un 85 % y Austria con el 80 % de invernaderos de vidrio (Elsneret al, 2000).

Para inicios del siglo XXI, Tognoni (2000), señalaba que determinar la superficie que
ocupan los invernaderos y otras estructuras propias de la agricultura protegida, era una tarea
bastante difícil, por la falta de datos confiables y agregaba que se puede considerar con una
razonable aproximación, que la superficie mundial de cultivos protegidos rondaba el millón
de hectáreas, dado que en China se estimaban alrededor de 700 mil hectáreas y otras 80 mil
que se cultivan en Corea del Sur, además de las que se tienen en Europa y América.

Por su parte Núñez (2000), dice que existían unas 445 mil hectáreas en producción bajo
invernaderos, de las que aproximadamente unas 300 mil están cubiertas por films de
polietileno.

Datos mas conservadores, se estimaba que a mediados de la década pasada existían más
600 mil hectáreas de invernaderos, con cubiertas de plásticos, de las cuales más de la mitad
se ubican en China y Japón (Jensen, 2004; Sánchez, 2005). Por otro lado existe una
superficie importante de invernaderos con cubiertas de vidrio, la cual se presenta en el
anexo 2.2.

De esta forma, en las dos últimas décadas, la plasticultura ha penetrado en casi todos los
ámbitos de las actividades agrícolas, además de los invernaderos, casas sombra, túneles y
acolchados, también se emplean productos de plástico para casi la totalidad de los sistemas
de riego y en el empaque de productos hortícola, entre otras actividades donde los plásticos
tienen un amplio uso. En el anexo 2.1, se presentan algunos datos sobre la superficie de
invernaderos, túneles, acolchados y cubiertas flotantes, que se han registrado en diferentes
regiones del mundo, el diferentes fechas y por diferentes autores.

Tabla 2.3. Estimación de la situación delos invernaderos a inicios del presente siglo.

REGION SUPERFICIE (HETAREAS)


Norte de Europa 17,000
Mediterráneo 95,000
Continente Americano 16,000
468,000
Continente Asiático
367,000 China
Total 596,000
Fuente: Jensen, 2004.
Entre los sistemas de mayor producción bajo invernadero están las hortalizas, tanto en el
suelo como en hidroponía, la producción de flores de corte y la producción de plantas
ornamentales en maceta, además de otros sistemas como la producción de plantas
forestales, plántulas para hortalizas, especies aromáticas y cultivo de frutillas, sin descartar
su uso en la acuacultura y la producción pecuaria.

Actualmente el desarrollo de los invernaderos, presenta una amplia variabilidad de


tipologías que nos permiten comparar las diversas situaciones nacionales y regiones, así
como las diferentes posibilidades de control de los elementos climáticos. Por lo tanto en las
condiciones climáticas más severas se encuentran los invernaderos más perfeccionados y
las instalaciones de protección más sofisticadas. Así, en los países del centro y norte de
Europa prevalecen los invernaderos de cristal con alto nivel tecnológico gestionados por
ordenadores y de gran potencia productiva; como Holanda, mientras en los países
mediterráneos, del norte de África y América predominan invernaderos de plástico y baja
tecnología (Tesi, 2001).

2.5. Los invernaderos y el futuro de la humanidad.

Hacia el fin del siglo actual, la población humana sobre la Tierra alcanzará una cifra que
oscila entre ocho y once mil millones de seres humanos; su supervivencia será difícil, sobre
todo por lo que se refiere a la alimentación (De la Isla, 2009).

Actualmente para alimentar a 6800 millones de habitantes con que cuenta el planeta, se
dedican a la agricultura y a la ganadería extensiva, una superficie total equivalente a la de
América del Sur. Para obtener nuestro sustento en tierras que antes estaban ocupadas por
bosques y praderas estamos destruyendo al planeta e instaurando las bases de nuestra
propia desaparición (Despommier, 2010).

Lo anterior conlleva a que cada vez será más urgente desarrollar sistemas intensivos de
producción de alimentos para asegurar el sustento para toda la humanidad, sistemas que a la
vez sean menos agresivos con el ecosistema global, además de ser respetuosos con la
biodiversidad vegetal y animal del planeta. El reto es grande e implica la conjunción de
muchos esfuerzos y voluntades.

Las tecnologías de la agricultura protegida; entre ellas la hidroponía y los invernaderos, no


solo representan una posibilidad real de contribuir a intensificar la agricultura y producir
los alimentos necesarios para una población mundial en pleno crecimiento, sino que
también se perfilan para contribuir en la conquista espacial, dado que los invernaderos
aíslan a las plantas de las condiciones externas adversas mientras que proporcionan
condiciones internas optimas de para su desarrollo y crecimiento.

El tema de la colonización de otros cuerpos celestes ha sido tratado por varios autores, entre
ellos el escritor norte americano Carl Sagan, quien, en su libro “Un punto azul pálido. Una
visión del futuro humano en el espacio”, publicado en 1994, cuyo capítulo 19 se titula
“Remodelar los planetas”, escribe sobre la posibilidad de hacer habitable el planeta Marte
desarrollando estructuras en forma de cúpulas trasparentes para producir cultivos,
manufacturar oxígeno a partir del agua y reciclar desperdicios (Sagan, 2000).

Hoy el tema sobre la colonización de otros planetas del sistema solar es cosa cotidiana y se
espera que en las siguientes generaciones ello sea posible.

Pero antes que los seres humanos puedan viajar sin problemas a regiones distantes del
espacio, en trayectorias que pueden durar varios años, se deben desarrollar estrategias y
técnicas viables para la producción de alimentos en condiciones diferentes a las existentes
bajo la atmósfera terrestre, para que el cultivo de plantas sea factible como soporte de la
vida en otros cuerpos celestes. Los retos a vencer no son fáciles, por ejemplo en las
condiciones de la atmosfera de Marte u otros cuerpos celestes, para ello ya se está
investigando sobre determinados cultivos que se adapten a esas condiciones, buscando que
las plantas a cultivar en los viajes espaciales sean altamente productivas para optimizar
espacio, al mismo tiempo tanto el agua como los nutrientes deben ser reciclados. Hoy se
sabe que en un invernadero en órbita, las plantas no sienten la constante fuerza de atracción
de la gravedad, esto hace que sea más difícil que el agua y el aire lleguen en cantidad
suficiente a las raíces, un aspecto que tendrá que ser superado para cultivar en ambientes
con poca gravedad (Arano, 1998; Sagan, 2000).

A continuación se describen algunos de los proyectos que apuntan a investigar, obtener y


generar información para la producción de alimentos y generación de oxígeno en el
espacio.

2.5.1. El Proyecto Biosfera II.

A unos 30 minutos de Tucson, Arizona, en medio del desierto se levanta el Centro Biosfera
2, una estructura de acero y cristal de 1.27 hectáreas, donde hace algunos años comenzó la
investigación para colonizar otros planetas. Bajo esta estructura se reprodujeron biomas
como el desierto, el bosque lluvioso, la sabana, los manglares y el océano con arrecifes.
Después de una serie de problemas y dos misiones fracasada, la Universidad de Columbia
se hizo cargo del sitio y las instalaciones se dedicaron al estudio de problemas ecológicos,
principalmente al calentamiento global, además de organizar visitas guiadas para turistas.
(http://es.wikipedia.org/wiki/Biosfera_2. Fecha de ingreso: 13/09/10).

En septiembre de 1986 inició el programa Biosfera 2, un ambicioso proyecto privado del


Space Biosphere Ventures, en el que más tarde participarían departamentos de Agricultura
de varias universidades e instituciones como el Goddard Spaceflight Center de NASA. Un
experimento biológico consistente en recrear un ecosistema global cerrado idéntico a la
Tierra, con enormes cúpulas acristaladas e interconectadas entre sí, abarcando una
superficie de 1.30 hectáreas, con un volumen total de 204,000 metros cúbicos. La estructura
cerrada más grande jamás construida, repleta de conductos mnemotécnicos, cableados
eléctricos y miles de sensores electrónicos.

Fuente: http://pasaporteblog.com/wp- http://www.google.com.mx/images?hl=es&rlz=1


content/uploads/2007/02/biosfera2.jpg. G1GGLQ_ESMX378&q=Bioafera%202&um=1
(Fecha ingreso: 13/09/10). &ie=UTF-8&source=og&sa=N&tab=wi. (Fecha
ingreso: 13/09/10).

Figuras 2.6 y 2.7. Dos vistas de las instalaciones del Proyecto Biosfera 2, en Tucson, Arizona.

En septiembre de 1991, un primero grupo de científicos se aisló en la estructura para una


misión de dos años, un equipo de cuatro mujeres y cuatro hombres, con edades
comprendidas entre 24 a 43 años, ingenieros, biólogos, bioquímicos y agrónomos se
encerraron dentro de este pequeño mundo probeta para un periodo estimado de dos años.
Con la única misión de reproducir un hábitat autosuficiente idéntico a La Tierra. El objetivo
era encontrar las claves que permitieran a los humanos reproducir las condiciones
semejantes a las del planeta Tierra, pero en sitios cerrados, como se esperaba fueran los
hábitats para poblar otras regiones del Universo, Estos ocho biosferianos, aislados del
mundo exterior, tenían que gestionar y regenerar su energía, la biomasa (agua, agricultura,
alimentos), así como también, el control de su atmósfera (oxigeno, humedad y
temperatura).
La dimensión humana del proyecto radicaba en analizar el comportamiento humano, los
cambios en el carácter derivados de una prolongada convivencia del grupo en espacio
reducido. Todos estos trabajos científicos y sus conclusiones se tendrían en cuenta para
futuras bases en La Luna o en el inhóspito planeta Marte. Aventurarse en próximos viajes
interplanetarios, o la muy futura tentativa de un viaje interestelar, conlleva que la selección
del perfil psicológico de la tripulación resulta esencial para la larga convivencia de estos
nómadas del espacio en módulos reducidos. Fue un experimento para recrear un ambiente
artificial y autosuficiente, una especie de Arca de Noé habitada por un grupo de humanos
junto a 3800 especies, entre animales y vegetales.

El ecosistema Biosfera 2, tras varios intentos, nunca llegó a ser autosuficiente, los
principales problemas que enfrento fueron; las repetidas caídas en el porcentaje de oxígeno,
llegando al preocupante índice del 14 %, cuando en situación normal la molécula de
oxigeno que respiramos ocupa el 21 % del aire. En este ambiente artificial colateralmente
proliferaban nuevos microorganismos que también consumían oxígeno. En el ecosistema
Biosfera 2 el oxígeno no se regeneraba al ritmo previsto, con lo que los responsables del
proyecto se veían obligados a recurrir reiteradamente a los pulmones auxiliares para
inyectar al sistema oxigeno nuevo, abandonando así, el objetivo inicial de autosuficiencia
completa. También se detectaban altos niveles de óxido nitroso (gas hilarante), en nuestra
atmósfera este gas nitroso es neutralizado por la radiación ultravioleta, pero allí, su propia
estructura de vidrio bloqueaba esta radiación.

Con esta enrarecida atmósfera los biosferianos padecían un agotamiento y fatiga similar al
mal de altura. Otro importante problema fue la insuficiente producción vegetal destinada a
la alimentación. Las plagas, tanto conocidas como nuevas, proliferaban con virulencia,
mermando la producción vegetal. Algunos biosferianos registraron pérdidas de peso.
(http://es.wikipedia.org/wiki/Biosfera_2. Fecha de ingreso: 10/09/10).

No obstante lo anterior, el Biosfera 2 tuvo la virtud de llamar la atención del mundo y de la


comunidad científica sobre los retos que plantea el recrear o reproducir ecosistemas
similares a existente en la Tierra.

2.5.2. El Centro Epcot de Walt Disney World.

Otro proyecto que aborda el problema de la reproducción de ecosistemas terrestres es el


Centro Epcot de Walt Disney World, en Orlando, Florida, donde se ha diseñado una
muestra espacial llamada “Las Tierras” que simulan la producción de alimentos en el
espacio. Antes que sea posible cultivar con éxito plantas en condiciones de atmósfera cero
han de resolverse numerosos problemas. Uno de ellos es la necesidad de mantener el agua y
los nutrientes en las raíces de las plantas, sin que se dispersen flotando por todo el
invernadero. Entre los métodos de cultivo de plantas en fase de ensayo se encuentra la
práctica de plantaciones a través de pequeños orificios en grandes tubos de plástico. Estos
tubos contienen en su interior las raíces de las plantas, de suerte que a través de ellas
circulan nutrientes en intervalos regulares. En este cultivo llamado hidroponía no se usa
suelo. Otra práctica agrícola experimental consiste en dejar las raíces vegetales expuestas al
aire dentro de un recipiente cerrado. Sobre ellas se dispersa una “nube” de nutrientes en
intervalos regulares. Esta práctica se conoce como cultivo aeropónico (Devere, 2000).

Así, el Mundo Mágico de Walt Disney no deja de impresionar a grandes y chicos. El


afamado parque de atracciones ha captado la imaginación de todo visitante por más de 30
años de productores de tomates incluidos. Un invernadero experimental en el Centro Epcot
ha sido creado por la compañía Nestlé para Walt Disney. El invernadero es sede de la única
planta en Estados Unidos cuyo rendimiento es de miles de tomates a la vez, todo en una
sola rama. Hasta el momento ha producido más de 20,000 tomates con un peso total que
supera 850 libras. Plantada en diciembre de 2004, la planta continúa creciendo y sus frutos
tamaño bola de golf siguen surtiendo a los restaurantes del parque (RPH, 2006).

2.5.3. El Proyecto Edén.

El Proyecto Edén fue inaugurado en abril de 2201 y se ubica en una vieja cantera de caolín
cerca de St Austell en Cornualles, en el sudoeste de Inglaterra. En un terreno de 50
hectáreas, que incluye jardines externos, y en él se construyó el invernadero más grande del
mundo. Consiste de un sistema de varios invernaderos en forma de cúpulas de estructuras
geodésicas, de acero y plástico, constituyendo los invernaderos más grandes del mundo. La
cúpula más grande mide unos 200 metros de largo, 100 metros de ancho y 65 metros de
alto, con una superficie de 1.55 hectáreas, en ella se estableció el ecosistema de las zonas
húmedas de los trópicos, otros ecosistemas se encuentran en domos de 35 metros de alto,
65 metros de ancho y 135 metros de largo, con 650 metros cuadrados de superficie
(http://www.amics21.com/canaymerich/eden/. Fecha ingreso. 13/09/10).

Los domos fueron cubiertos con hexágonos con un promedio de nueve metros de largo cada
uno, siendo el más grande de 11 metros, fabricados con ETFE (etileno, tetra flouro etileno
copolimero) de tres capas, que es un material ultraliviano con peso del uno por ciento del
cristal y una vida útil de más de 25 años. La idea de su creador, Tim Smit, fue de crear un
inmenso jardín con todas las plantas del mundo entero. Así que unas de las cúpulas esta
dedicada a las zonas tropicales, otra refleja el Mediterráneo, Sur de África y California con
plantaciones de olivos y vinyas, otra área de 12 hectáreas abierta al clima, contiene plantas
locales, de Chile, Los Himalayas y Australia. Para ello se tuvieron que remover dos
millones de toneladas de arcilla y se introdujeron 90 mil toneladas de tierra fértil.

Figura 2.8. Panorama general del Proyecto Edén.


(Fuente: http://es.wikipedia.org/wiki/Proyecto_Eden. Fecha ingreso: 13/09/10)

La razón por que las cúpulas se cubrieron con plástico, es que una estructura así no se
puede construir en vidrio, ya que pesa demasiado, no es flexible y peligroso si cae encima
de los visitantes. La solución fue el EFTE, fuerte, ligero, antiestático y, lo más importante,
transparente a los rayos ultravioletas. Eso permitió la construcción de cúpulas geodésicas,
con paneles del tamaño de un autobús. La resultante estructura es tan ligera que en el
invernadero tropical pesa menos que el aire que contiene.

Hasta el desafío de la falta de tierra en la cantera original se convirtió en otra ingeniosa


invención. La vieja cantera estaba pelada de tierra fértil. El proyecto requería 90.000
toneladas de tierra, lo que obligo el desarrollo de una nueva manera de crear compostaje
con residuos de arcilla.

Pero lo más importante del Proyecto Edén es que trabaja dentro de la Agenda 21 de la
Conferencia de las Naciones Unidas sobre el Medio Ambiente y el Desarrollo. Como bien
dice su declaración: "La misión del Proyecto Edén consiste en promover el entendimiento y
la responsable gestión de la relación vital entre las plantas, la gente y los recursos, que nos
lleve a todos hacia un futuro sostenible."

Debido a su carácter singular, se han podido crear colaboraciones con el World Wildlife
Fund, la Universidad de Reading, Cornwall College, los Jardines Botánicos Reales de Kew,
el Instituto Internacional por el Medio Ambiente y Desarrollo.

2.5.4. La Estación Espacial Internacional y los Programas de la NASA.


La evolución de los invernaderos y los sistemas de cultivo sin tierra han permitido el
desarrollo de plantas en condiciones insospechadas, generando la posibilidad de producir
alimentos en ambientes distintos a la tierra, por lo tanto serán de gran importancia en la
conquista espacial, así cuando los humanos viajen a La Luna o a Marte, probablemente
llevarán plantas en sus viajes. Para ello investigadores financiados por la NASA están
estudiando el funcionamiento de los invernaderos y desarrollando cultivos, simulando
condiciones similares a las de otros planetas, en otras palabras, están experimentando y
aprendiendo a cultivar plantas en espacios diferentes a los de la tierra.

Con ello se pretende que en los futuros viajes espaciales las plantas no solo proveerán de
alimento a los astronautas, y con ello ayudar a reducir el peso de las provisiones que
necesitan enviarse fuera de la atmósfera terrestre, sino que también se emplearan para
purificar el aire y hacerlo respirable, así como para potabilizar el agua, conviviendo con los
humanos en un hábitat balanceado y autosuficiente. Este concepto de colonias
autosuficientes en el espacio ha existido por varias décadas en las páginas de innumerables
novelas de ciencia ficción. Los progresos logrados en La Estación Espacial Internacional
(EEI) y en los programas de la NASA, sobre el cultivo de plantas en condiciones de poca
gravedad, hace que esta visión actualmente se acerque más a la realidad (Arano, 1998).

Los investigadores de NASA de los Centros Espaciales Kennedy (KSC) y Johnson (JSC)
están investigando y estudiando las tecnologías que podrían emplearse en el cultivo de
plantas en las naves espaciales creando "ecosistemas" en miniatura, con capacidad para
sostener a los viajeros espaciales indefinidamente. Este tipo de soporte de vida sería
completamente autosuficiente, creando un microcosmos ecológicamente confiable donde
cada elemento sostiene y es sostenido por cada uno de los otros.

En el programa del Sistema Ecológico Controlado de Soporte de la Vida del Centro


Espacial Kennedy, desde mediados de la década de 1980 inicio actividades de investigación
al respecto bajo la idea de utilizar las plantas para producir alimentos, producción de
oxígeno, remoción de carbono y purificación del agua (Arano, 1998).
Aurelio Bastida Tapia Desarrollo y evolución de los invernaderos en el mundo

Figura 2.9. Lechuga creciendo en un domo a baja Figura 2.10. Diseño de robot invernadero que
presión en el Centro Espacial Kennedy. (Fuente: sería capaz de posibilitar el crecimiento de una
http://ciencia.nasa.gov/science-at-nasa/2004/25 planta de la Tierra en Marte. (Fuente:
feb_greenhouses. Fecha de ingreso: 13/09/10) http://mundoastronomia.portalmundos.com/robots
-invernaderos-en-marte/Diseño de un robot. Fecha
de ingreso: 13/09/10.)

Por supuesto que aún no existen invernaderos en otros planetas del sistema solar, pero en
viajes largos a Marte o a la Luna, los exploradores necesitarán cultivar plantas como
alimento, para reciclarlas o para renovar el aire. Las plantas, sin embargo, no van a
"comprender" este ambiente fuera de la Tierra por la falta de gravedad. Los prototipos de
invernaderos selenitas y marcianos deben colocarse en lugares donde la presión atmosférica
es, como máximo, menos del uno por ciento de lo normal en la Tierra. Estos son algunos de
los muchos retos que la colonización espacial tiene que resolver.

2.6. La agricultura vertical y las granjas urbanas.

Tal vez antes que se construyan invernaderos en otros planetas, en la Tierra ocurra el
desarrollo de la agricultura en edificios acristalados o granjas verticales, con sistemas de
cultivos hidropónicos y aeropónicos, donde se produzcan alimentos en forma intensiva,
empleando modernos sistemas de riego, que hagan un uso más eficiente del agua
reciclándola e incluso purificando la aguas residuales de las ciudades, además de reducir
drásticamente el uso de energía derivada de combustibles fósiles y la emisión de
contaminantes. Sistemas en los que se espera que en 30 pisos de cultivo alzados sobre una
hectárea se pueda producir tanto como en 500 hectáreas a cielo abierto. Ello podrían
revolucionar nuestra alimentación y las de las generaciones futuras (Despommier, 2010).
Aurelio Bastida Tapia Desarrollo y evolución de los invernaderos en el mundo

http://elblogverde.com/granjas-verticales-
rascacielos-verdes-para-solucionar-el-cambio-
Fuente: ttp://erenovable.com/2007/04/04/granjas-
climatico/ (Fecha de ingreso: 10/03/2011
verticales (Fecha de ingreso: 10/03/2011)

Figuras 2.11 y 2.12. Ilustraciones de una granja vertical.

Actualmente existen varias ideas sobre dichos proyectos, como el que se presenta en las
imágenes anteriores y se explica a continuación (ttp://erenovable.com/2007/04/04/granjas-
verticales. Fecha de ingreso: 10/03/2011)

1. Paneles solares. La mayoría de las granjas verticales planteadas serían auto suficientes
mediante su propio sistema energético. Los paneles solares rotatorios en
dirección del sol (seguidores solares) instalados en la parte alta del edificio
son una de las posibilidades. Además serviría para mantener el interior de la
granja fresco.
2. Turbina de viento espiral. Una alternativa o un complemento es una espiral rotativa
eólica. Estaría colocada también en la parte alta del edificio con el fin de
generar energía eólica.
3. Paneles de cristal. Especiales para que el agua deslice lo mejor posible. De esta forma
ensucia menos, permite mayor claridad y entrada de luz, y el agua que se
recoge para su tratamiento es mayor que si se quedara adherida, ya que se
evaporaría.
4. Sala de control. El edificio entero estaría controlado 24 horas por un equipo de
especialistas.
5. La arquitectura. Con un diseño circular que permitiría aprovechar de forma más
eficiente el espacio. Además permite una máxima iluminación natural en el
centro.
6. Los cultivos. Los expertos estiman que un edificio de estas características podría
proporcionar fruta, verdura, agua, pescado y carne para unas 50 mil
personas. Toda una granja con cultivos y ganadería en un rascacielos.

Si bien dichos proyectos enfrentan muchos obstáculos y todavía no son viables, apuntan a
una solución futura para el problema de la alimentación humana en el futuro.

2.7. Bibliografía consultada y citada.

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15) http://elblogverde.com/granjas-verticales-rascacielos-verdes-para-solucionar-el-
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16) ttp://erenovable.com/2007/04/04/granjas-verticales/
Aurelio Bastida Tapia Desarrollo de la agricultura protegida en México

CAPÍTULO 3

DESARROLLO DE LA AGRICULTURA PROTEGIDA EN MÉXICO

Aurelio Bastida Tapia

Con el uso de películas plásticas acolchadas, riego por goteo y cubiertas flotantes
en cultivos como melón, sandía, pepino, jitomate y calabaza, agricultores
de todos los estados de la República han logrado acortar entre siete y
veintiún días los periodos de cosecha y han duplicado y hasta triplicado
los rendimientos de cada cultivo, comparado con otros hechos a cielo abierto.
(Gilberto Gómez Priego, 2002)

En este capítulo se presenta un panorama general sobre la evolución de la agricultura


protegida y de los invernaderos en México, abordando su desarrollo histórico y la situación
contemporánea, así como los principales sectores que participan en ella, las políticas
implementadas al respecto en los últimos años, además de la situación de los invernaderos
por condiciones climáticas y la problemática que enfrenta. También se aborda lo referente
a la Norma Mexicana NMX-E-255-CNCP-2008, emitidas en el año 2008 para normar en
diseño y construcción de invernaderos.

3.1. Introducción.

México es uno de los países donde la agricultura protegida está en expansión, acorde con el
desarrollo de la agricultura a nivel mundial. Así, en los últimos años se ha experimentado
un gran incremento de la superficie cubierta con estructuras para proteger cultivos en
muchas regiones del territorio nacional, mismas que se ubican en prácticamente todas las
condiciones climáticas, desde las zonas desérticas hasta las regiones tropicales y desde el
nivel del mar hasta los tres mil metros de altura sobre el mismo. Lo anterior como
respuesta a la mayor demanda de alimentos que en las últimas décadas requiere el
crecimiento tanto nacional como mundial de la población.

Por otro lado las cambiantes condiciones climáticas hacen cada vez más aleatoria la
producción agrícola a cielo abierto. Situación que está motivando una fuerte tendencia al
desarrollo de la agricultura intensiva, misma que se manifiesta en el uso cada vez mayor de
estructuras para proteger cultivos, estructuras entre las que destacan los invernaderos, los
túneles y las casas sombra, como principales elementos de la protección de cultivos.
Aurelio Bastida Tapia La agricultura protegida y los invernaderos en México

Ello conlleva un cambio tecnológico que por un lado se está experimentando en algunas de
las principales y tradicionales regiones agrícolas, las cuales se están reconvirtiendo a la
agricultura protegida para la producción de hortalizas, flores y frutillas. Mientras que en
otras regiones donde en el pasado predominaba una agricultura de temporal, o no
registraban actividades agrícolas de importancia, ahora destacan con la implantación de
técnicas de la agricultura protegida.

El desarrollo acelerado de estas tecnologías en la agricultura mexicana se debe, dicen los


expertos, entre otros factores a que nuestro país cuenta con condiciones estratégicas que no
tienen otras regiones del mundo, como son: 1) cercanía con uno de los mercados más
grandes y con mayor poder adquisitivo; Estados Unidos y Canadá, países con los que
México han firmado tratados de libre comercio, 2) diversidad de condiciones climáticas
apropiadas para la instalación de diferentes tecnologías y estructuras para la protección de
cultivo y la obtención de productos agrícolas durante todo el año, 3) mano de obra
relativamente barata, 4) Costos de producción entre 20 y 30 % más bajos que en USA y
Canadá, así como bajos costos de la tierra, 5) energía y combustibles relativamente
baratos, 6) carreteras y vías de comunicación hacia Norte América. A lo anterior se
agregan una serie de apoyos estatales que han dado a este tipo de agricultura en las últimas
décadas.

Actualmente se estima que en México existen entre doce mil y quince mil hectáreas de
invernaderos, considerando la superficie que está operando y las que están en construcción.

Así mismo se calcula que hay entre dos y tres mil hectáreas de túneles altos, cubiertas de
plástico y casas de mallas sombra, estructuras que se emplean en la producción de diversos
cultivos como hortalizas, flores de corte, producción de plantas de interior y follajes
ornamentales, producción de nopal para verdura, producción de frutillas como fresa,
zarzamora y frambuesa, así como en otros sistemas intensivos de producción agrícola.

No obstante dicha diversidad, la mayor superficie de la agricultura protegida está enfocada


principalmente al cultivo de hortalizas para exportación, entre los que destaca jitomate,
pimiento, pepino y lechugas. En menor escala a la producción de plantas ornamentales y
flores de corte; después se ubican los otros sistemas.

3.2. El desarrollo de la agricultura protegida y la plasticultura.

El desarrollo de la agricultura protegida de México fue fuertemente influenciado por el


desarrollo y usos de los plásticos. Sin duda que el desarrollo de las distintas técnicas y
tecnologías que hoy integran la agricultura protegida mexicana tuvieron diversos orígenes
Aurelio Bastida Tapia La agricultura protegida y los invernaderos en México

y ocurrieron en diferentes épocas, regiones, circunstancias y diferentes actores, no solo de


México sino de muchas regiones del planeta y se fueron sumando hasta conformar el
conjunto de los que hoy es la agricultura protegida de nuestros país.

Por ejemplo se ha documentado que uno de los primeros usos de los plásticos en México
fue la sustitución de botes de aceite por bolsas de polietileno en la actividad forestal para
simplificar el trabajo. Situación que despertó el interés de algunas empresas e
investigadores, quienes viajaron a Israel para conocer las aplicaciones del plástico en la
agricultura (Gómez, 2002).

Esto ocurría a inicios de la década de los años setenta del siglo pasado. Por esos mismos
años ya se planteaba captar el agua de lluvia con embalses recubiertos de plástico para
solventar las necesidades de la ganadería, para ello se realizaron algunas pruebas piloto con
plástico traídos de España.

El autor citado describe que en la década de los años 70’s del siglo pasado, la Secretaria de
Agricultura y Recursos Hidráulicos, con la participación de varias instituciones y empresa,
entre ellos la UNAM, implemento el “Plan Nacional para el Desarrollo de los Plásticos en
la Agricultura”, resultado de ello, en 1974, se probaron los primeros plásticos para
acolchados de piña en Loma Bonita Oaxaca y la primera olla de agua impermeabilizada
con plástico en Uruapan, Michoacán para riego de aguacates. Además de los primeros silos
forrajero enterrados cubiertos con polietileno que permitieron conservar alimento para la
ganadería.

A mediados de esa década el DIF del Estado de México inicio un programa de huertos
familiares horizontales con tubos de polietileno para producir verduras bajo pequeños
invernaderos, como apoyo de la economía familiar. Para esos años en México ya se
manejaban varios productos de plástico como los tubos bananero, las bolsas forestales, los
acolchados, las ollas de agua, los túneles florícolas y los invernaderos y se formó el Comité
Mexicano de Plásticos para la Agricultura (COMEPA) (Gómez, 2002).

En la actualidad los plásticos se utilizan no solo en el sector agropecuario y forestal, sino


también en actividades tan diversas como la acuacultura y la producción de sal.
Aurelio Bastida Tapia Desarrollo de la agricultura protegida en México

Figura 3.1. La plasticultura en la agricultura Figura 3.2. Uso de plásticos en obtención de


protegida. Villa Guerrero, México. sal. Salinas de Cuyutlán, Colima.

Lo anterior indica que en México los invernaderos y la agricultura protegida son una
actividad relativamente reciente ya que como tal lleva unas cuatro décadas. Aun cuanto los
primeros invernaderos datan de hace unos cincuenta a sesenta años.

Así, la agricultura protegida, en nuestro país, tuvo sus inicios en los años 70, cuando los
antecesores de estas tecnologías utilizaron invernaderos para la producción de flores;
posteriormente, en los 80, se usó para la producción de plántula para trasplantar a campo
abierto; pero no fue hasta 1985, cuando se empezaron a utilizar invernaderos para producir
y cosechar hortalizas, de allí empezó un crecimiento lento, para posteriormente acelerarse.

Su expansión se dio principalmente en el noroeste, centro occidente del país, donde


surgieron invernaderos replicando instalaciones de países con condiciones climatológicas
quizá distintas a las nuestras. Para finales de década de los 90, se genera la etapa del boom
de los invernaderos, con la participación de empresas extranjeras que encuentran una gran
oportunidad para vender tecnología, acero, plástico, financiamiento y asesoría técnica
sobre agricultura protegida en nuestro país.

3.3. Los invernaderos y la agricultura protegida.

Como ya se indicó, los invernaderos constituyen una de las mejores herramientas con que
se cuenta en la agricultura para controlar los factores climáticos.

Al respecto, los primeros invernaderos que se tienen referencias que en México son los que
se establecieron en algunas escuelas e institutos de Agronomía y Biología, situación que
Aurelio Bastida Tapia La agricultura protegida y los invernaderos en México

ocurrió a mediados del siglo pasado. Estas instalaciones se utilizaron como elementos de
apoyo en la enseñanza e investigación.

Como ejemplo de ello, en la Escuela Nacional de Agricultura (ENA), hoy Universidad


Autónoma Chapingo (UACh), se conservan invernaderos que datan de las décadas de los
años cuarenta a cincuenta del siglo pasado.

Fueron invernaderos de estructuras metálicas construidas con ángulos de acero negro,


tubos y vigas del mismo material, con cubierta de vidrio en base a piezas de pocas
dimensiones (Bastida, 2006).

Figura 3.3 y 3.4. Ejemplo de los primeros invernaderos de acero y cristal que se construyeron en
México. Universidad Autónoma Chapingo. Chapingo, México.

La unión de las piezas de estas estructuras se hacía con soldadura, dando como resultado
estructuras rígidas y pesadas, apropiadas para sostener cubiertas de vidrio o cristal, mismas
que se sujetaban con argamasa, como el vidrio de cualquier ventanal de esa época.
Posteriormente se empezaron a utilizar perfiles atornillados a las estructuras para sujetar
las placas de vidrio.

Estos invernaderos tuvieron poca difusión debido a su alto costo y a que no existían las
condiciones para su aplicación a escala comercial, ni el desarrollo tecnológico que
posibilitara su expansión. A ello se agrega que se les considero más como elementos de
apoyo en la investigación, que como herramientas de trabajo y apoyo en la producción
agrícola (Bastida, 2006).

En cuanto al diseño básicamente fueron tipo capilla, aunque existe el referente de la


construcción de uno con cubierta curva, donde la curvatura se encontraba en la estructura
mientras el material de cubierta era plano y rígido.
Aurelio Bastida Tapia La agricultura protegida y los invernaderos en México

Posteriormente, en las décadas de los años cincuenta a sesenta, con la revolución verde,
llegaron a la UACH invernaderos de aluminio y cristal, tipo capilla, con ventilas laterales y
cenitales muy pequeñas, diseñados para condiciones climáticas con inviernos más
rigurosos que los que se presentan en estas latitudes, por lo mismo tampoco prosperaron,
aunque para su época fueron de los mejor equipados y de alto nivel tecnológico, sin
embargo no pasaron de ser elementos utilizados para apoyar la investigación sobre
mejoramiento genético, desarrollar de experimentos sobre usos de agroquímicos o
variedades mejoradas, así como para validar otras técnicas de cultivo que acompañaron a la
revolución verde.

Figura 3.5. Invernaderos de aluminio y Figura 3.6. Invernadero con cubierta de fibra
vidrio. UACH. Chapingo, México. de vidrio. Loreto, Zacatecas

Existen referencias de que los primeros invernaderos con enfoque comercial se instalaron
en la década de los años setenta, en la región oriente del estado de México y otras regiones
como Villa Guerrero y Morelos, por emigrantes alemanes y japoneses, destacando la casa
Matsumoto como empresa pionera en la construcción y manejo de invernaderos. La
mayoría de estas estructuras fueron para la producción de ornamentales. Sus instalaciones
eran de concreto, herrería y cristal y estaban enfocadas a la producción de flores de corte y
plantas ornamentales (Gómez, 2002, Sánchez, 2005; comunicación personal).

Son estos últimos, junto con los invernaderos utilizados para almácigos en la producción
de plántula de hortalizas, los que de una o de otra forma sentaron las bases para el
desarrollo de la agricultura protegida en el plano comercial, situación que ocurrió una vez
que existieron las condiciones económicas y tecnológicas para ello; por ejemplo materiales
para estructuras y cubiertas, económicas y ligeras.

A la par, o posiblemente como resultado de esas primeras experiencias exitosas, durante el


periodo que va de la década de los años setenta a inicios de los ochenta, los invernaderos se
empiezan a difundir como elementos de apoyo en la producción agrícola, por parte de
Aurelio Bastida Tapia La agricultura protegida y los invernaderos en México

algunos programas de gobierno, con paquetes tecnológicos al alcance de los productores.


Eran invernaderos basados en estructuras de madera metal y cubierta de plásticos flexibles.

Figura 3.7 y 3.8. Invernadero de madera y cubierta de plástico, para cultivo de ornamentales.
Texcoco, México y Zinacantán, Chiapas.

De esta forma mediante los programas de COPLAMAR (Comisión para el desarrollo de


las zonas marginadas), se promovió la construcción y uso de invernaderos, principalmente
estructura de madera y cubiertas de plástico, aunque también los hubo de perfiles tubulares
de acero negro. Posteriormente se dio difusión al uso y manejo de invernaderos
comerciales para la producción de flores y se iniciaron proyectos empresariales para la
producción de ornamentales, los cuales adoptan tecnologías basadas en estructuras
metálicas de perfiles más ligeros con cubiertas de fibra de vidrio y películas de polietileno,
así como algunos dispositivos para control ambiental, entre los que destacan calentadores
de gas y extractores de aire, mismos que se emplearon para la producción de flor para el
mercado nacional y de exportación (Torres, 1997).

Ello conlleva que a finales de la década de los año 70 s y principio los 80´s del siglo
pasado, se inicie el auge de los invernaderos y la plasticultura, con la conformación de
varias empresas, que se instalan en el sur del estado de México, en la región de Villa
Guerrero, así como en los estados de Morelos y Michoacán. Este desarrollo que se basó en
la construcción de estructuras multicapilla o multituneles a dos aguas, que se
caracterizaban por alturas de cinco a siete metros y amplias ventilas laterales,
complementadas por ventilas cenitales.

Algunas de las actuales empresas productoras de flores de corte, se dice, tuvieron su origen
en los apoyos brindados por diferentes dependencias de gobierno de esa época, ya que la
floricultura fue el sector donde primero se utilizaron los invernaderos.
Aurelio Bastidaa Tapia La agricultura protegida y los invernaderos en México

Los modelos más comunes de los primeros invernaderos fueron tipo capilla a dos aguas.
Posteriormente se empiezan a construir modelos de invernaderos con cubiertas curvas, tipo
túnel, principalmente.

Figura 3.9 y 3.10.. Invernadero tipo capilla en batería. Villa Guerrero, México.

Para la sujeción de las primeras películas de plástico se empleaban cintillas de madera,


fijadas a las estructuras con clavos y tornillos, poster
posteriormente
iormente se introdujeron perfiles
sujetadores tipo cortinero donde se introducían alambres en zig – zag a presión, mismos
que todavía son de uso común aunque modificados, conocidos con el nombre de perfiles
sujetadores o polygrap.

Figura 3.11.. Invernadero con cubierta de Figura 3.12.. Invernadero con cubierta mixta, fibra
láminas de fibra de fibra de vidrio. El Chico, de vidrio y polietileno.. El Chico, Hidalgo
Hidalgo.

Como ya se menciona, a la par que se desarrollaba la floricultura protegida, los


invernaderos se empezaron a utilizar en la producción de plántula de hortalizas, misma que
se refiere inicio en los años setenta del siglo pasado. D
Dicha
icha producción fue para trasplante
t a
campo abierto. Posteriormente, entre esa década y la siguiente se establecen los primeros
proyectos de producción de hortalizas bajo cubiertas, por algunos empresarios visionarios
Aurelio Bastida Tapia La agricultura protegida y los invernaderos en México

que decidieron adoptar los invernaderos que eran se uso común en otras regiones del
Mundo (Molina, 2004).

Figura 3.13y 3.14. Invernadero para producción de plántula de hortalizas. El Bajío, Guanajuato

Para la década de los años noventa, en México ya se perfilaba la consolidación de un gran


desarrollo de la agricultura protegida y la plásticultura, como se desprende de los datos que
se presentan en la siguiente tabla.

Tabla 3.1. Situación de la agricultura protegida de México en los años noventa del siglo
pasado.

Tipo de estructura o uso Superficie (has)


Acolchados 7 964.00
Micro túneles 3 970.00
Macro túneles 113.00
Invernaderos producción de plántula 141.00
Invernaderos producción de flores 582.00
Mallas sombra 4794.00
Cubiertas flotantes 1728.00
Cortinas 100.00
Fuente: Reyes, 1995

Actualmente, a nivel nacional los productores de hortalizas para exportación y los que
surten los mercados selectos nacionales, constituyen el principal sector que emplea
invernaderos en la producción.

Desarrollo que se explica, en parte, debido a los altos rendimientos obtenidos con los
cultivos protegidos, con relación a campo abierto, ya que los productores más exitosos a
inicios de este siglo habían logrado rendimientos de jitomate de hasta 45 kg/m2, unas 450
Aurelio Bastidaa Tapia La agricultura protegida y los invernaderos en México

toneladas por hectáreas cuando el rendimiento promedio a campo abierto era de unas 40 a
50 toneladas (Steta, 2003).

Asimismo son muchas las empresas agrícolas que cada año están cambiando de agricultura
a campo abierto
bierto a algún tipo de agricultura protegida. Ello ha implicado un fuerte
crecimiento de la superficie cubierta con invernaderos, como se desprende de la siguiente
tabla.

Tabla 3.2. Desarrollo de los invernaderos en México en las últimas tres décadas.
décadas

Año Superficie (ha)


1980 300.00
1999 721.00
2005 3,214.00
2008 9,948.00
Fuente: Am
Amhpac, 2008; citado por Sagarpa, 2009

El otro
tro ejemplo de este crecimiento se presenta en la floricultura, así en el estado de
México se estimaba que en el año 2001 existían más de 2 500 hectáreas de invernaderos y
túneles altos dedicadas a la producción tanto de plantas ornamentales como hortalizas. De
esa superficie, la empresa más fuerte del ramo de flores para corte, en el año de 1991
contaba con 18 hectáreas y para el 2001 ya contaba con 160 hectáreas de cultivos
ornamentales bajo invernadero (Agrored, 2001).

Figura 3.15. Túneles en invernaderos para Figura 3.16. Invernaderos para la producción
producción de flores de corte. Villa Guerrero, de plantas ornamentales. San Lorenzo
México Tlacotepec, Atlacomulco, México.

Un ejemplo más reciente es la producción de fresa que hhaa permitido aumentar los
rendimientos de menos de 30 toneladas por hectárea, en el sistema tradicional con riego
Aurelio Bastida Tapia La agricultura protegida y los invernaderos en México

rodado y siembra en surcos a cielo abierto, a cerca de 100 toneladas por hectárea bajo
túneles altos con acolchados de los surcos y fertigación, en la región de Zamora, Michoacán
(http://conafre.com/nosotros.php. Fecha de ingreso: 20/03/2011).

Lo anterior es válido para otros rubros de la producción de la producción de hortalizas


como pimiento, pepino, lechugas y calabacita, así como la producción de arándano,
zarzamora y frambuesa.

Para apreciar mejor las ventajas de la agricultura protegida, a continuación se muestra un


comparativo sobre la productividad de los invernaderos con respecto a otros sistemas de
producción.

Tabla 3.3. Estimación de rendimiento, productividad y ganancias en tres sistemas de


producción, considerando una hectárea para un periodo de un año (datos de 1989).

Sistema de producción y entidad federativa


Factor Maíz Jitomate Jitomate Jitomate
(Puebla) (Morelos) (Baja California (México)
Norte)
Sistema Campo Campo abierto Acolchados, túneles Invernadero e
abierto Temporal bajos y fertigación hidroponía
Temporal
Costo de producción 1 400 3 000 240 000 1 200 000
(pesos)
Producción (ton/ciclo) 2 20 60 130
Ciclos por año 1 1 2 4
Producción (ton/ha/año) 2 20 120 520
Precio medio (pesos/ton) 1 400 3 000 5 000 6 000
Ingreso bruto (pesos) 2 800 60 000 600 000 3 120 000
Productividad (pesos/peso) 2 2 2.5 2.6
Ganancia neta (pesos) 1 400 30 000 360 000 1 920 000
Factor de ganancia vs maíz 1 21.4 257 1 371
Factor de costo vs maíz 1 21.4 171 857
Riesgo de siniestralidad 30 30 10 5
(%)
Efecto negativo sobre el Medio Alto Alto Bajo
medio
Jornales ocupados 5 300 1 400 3 650
Empleos indirectos Incipientes Regulares Altos Muy altos
Divisas potenciales 0 0 36 000 187 000
(dólares)
Fuente: Sánchez, 2004
Aurelio Bastida Tapia La agricultura protegida y los invernaderos en México

Los rendimientos promedio por metros cuadrado bajo invernaderos han sido diversos
experimentado un aumento con el paso de los años, en función de factores diversos como el
tipo de tecnología empleada, el equipamiento de los invernaderos, tipo de productores y
sistemas de cultivo utilizados. Así lo demuestran diversos estudios sobre la producción de
jitomate, como en los siguientes ejemplos que se presentan en las siguientes tres siguientes
tablas.

Tabla 3.4. Costos de producción para jitomate en Sinaloa, México.

Sistema de producción Rendimiento Costos de producción Precio de venta


(kg/m2) (Cts. dólar /kg) (Cts. dólar /kg
Campo abierto 9 0.45 0.58
Malla sombra 14 0.51 0.64
Invernadero 22 0.55 0.87
Fuente: Montoya, 2001

Actualmente se sabe que la mayor superficie de invernadero está dedicada a la producción


de jitomate, hortaliza de la cual México exporta grandes volúmenes a Estado Unidos y
Canadá, principalmente.

Los rendimientos comparativos de diferentes sistemas de producción de esta hortaliza se


muestran a continuación.

Tabla 3.5. Comparación de rendimientos por sistema de producción y tipo de invernadero

Cultivo Sistema de producción (ton/ha/año)


Campo abierto Invernadero Invernadero Invernadero
rectratable tradicional climatizado
Pimiento 14 - 20 74 96 180 – 240
Jitomate 60 238 150 - 250 300 – 700
Fuente: Suárez, 2004

De los datos anteriores se puede ver como con los invernaderos se han logrado los más
altos rendimientos agrícolas, situación por la cual el sector de la agricultura protegida sigue
creciendo y atrayendo capitales, tanto nacionales como internacionales y cada mes se
informa del inicio de nuevos proyectos de invernaderos, en diferentes regiones de México.
Desarrollo para el que se dice que no existen los técnicos nacionales suficientes y con
experiencia para sacar adelante la producción, debido a ello han ocurrido diversos fracasos.

Tabla 3.6. Producción por sistema productivo con jitomate o tomate rojo
Aurelio Bastida Tapia La agricultura protegida y los invernaderos en México

Sistema de producción Rendimiento (ton/ha)


Cielo abierto 40.00
Cielo abierto con ferigación 120.00
Invernadero de tecnología media y fertigación 200.00
Invernadero de tecnología media y mejora de sustrato 250.00
Invernadero de alta tecnología 600.00
Fuente: Sagarpa, 2009

En lo que se refiere a ornamentales, Suarez (2011), Señala que no obstante que el mercado
interno de flores y plantas ha crecido de forma sostenida durante la última década, el futuro
de la industria está en la exportación pero para ello se requiere realizar trámites y prácticas
que permitan obtener certificados como productos libres de plagas y enfermedades para
acceder a los mercados internacionales como Estados Unidos, Canadá y la Unión Europea.

De acuerdo con el autor referido, el mercado de Estados Unidos representa 14 mil millones
de dólares que podrían ser divisas para los productores mexicanos. Sin embargo, a pesar de
que algunas empresas productoras de ornamentales –las de mayor tamaño- cuentan con
certificados de sanidad del Departamento de Agricultura de Estados Unidos (USDA) con el
que pueden vender a ese país, el volumen de exportación es bajo y sólo les permite
comercializar esquejes y flores de corte, sin sustrato por cuestiones fitosanitarias.

Se estima que en la producción de plantas de ornato en México se dedican alrededor de 20


mil personas, en una superficie total de 22 mil 700 hectáreas, de las cuales 90 por ciento se
cultiva a cielo abierto y 10 por ciento en invernaderos. Actividad, adicionalmente, genera
más de 152 mil empleos directos y 200 mil indirectos, con una alta participación de mujeres
del sector rural (Suarez, 2011).

Figura 3.17. Desarrollo de la floricultura Figura 3.18. Invernaderos para producción de


protegida en Zinacantán, Chiapas. ornamentales de interior. Atlacomulco,
México.
Aurelio Bastida Tapia Desarrollo de la agricultura protegida en México

Para el año 2008 las empresas dedicadas suministrar insumos para la agricultura señalaban
a nuestro país como el mercado con mayor crecimiento en el desarrollo de proyectos bajo
agricultura protegida, con un crecimiento promedio de mil doscientas hectáreas por año, la
mayor parte destinada a casas sombra e invernaderos poco tecnificados. De ello se espera
que en los próximos años ocurra una tendencia a la profesionalización y tecnificación en el
desarrollo de los invernaderos, como resultado del aumento de la demanda de alimentos de
mejor calidad (Tessler, 2008; Rodríguez, 2008).

Un buen porcentaje de los invernaderos comerciales, que se emplean en México, son


tecnologías con origen en países desarrollados como Holanda, España, Israel, Francia,
Estados Unidos y Canadá, entre otros.

Tecnologías que no siempre se han sido las más apropiadas para las diferentes regiones de
nuestro país, ya que originalmente fueron diseñadas de acuerdo a las condiciones climáticas
imperantes en los países de origen y de acuerdo al nivel de conocimiento y preparación de
los productores de esas regiones. De allí que los costos de aprendizaje han sido muy altos.
Situación que determina la necesidad de estudiar, generar conocimiento y experiencias para
determinar los diseños de invernaderos más apropiados para un buen desarrollo de los
cultivos en cada una de las principales condiciones climáticas de México (Steta, 2003;
Olivares, 2008).

En cuanto a tamaño de las unidades de producción, en el territorio nacional se ubican desde


pequeñas unidades de menos de quinientos metros cuadrados, hasta algunas de las
empresas más grandes del mundo.

Figuras 3.19 y 3.20. Desarrollo de los invernaderos para hortalizas en Aquixtla, Puebla

Así tenemos regiones donde se han desarrollado invernaderos muy rústicos o de baja
tecnología y poca superficie, mismos que son manejados por productores de bajos recursos
económicos; como son los casos de Xochimilco, Distrito Federal; Texcoco y Atlacomulco,
Aurelio Bastida Tapia La agricultura protegida y los invernaderos en México

en el estado de México; San Felipe de los Alzati en Michoacán; Mineral El Chico en


Hidalgo y Zinacantán, Chiapas. Además de la región de Villa Guerrero, en el estado de
México y Atlixco en Puebla donde se han desarrollado todo tipo de empresas medianas y
grandes o el caso de la Mixteca y Valles centrales de Oaxaca donde los invernaderos
empiezan a repuntar, entre otras regiones.

Figuras 3.21. Invernaderos modernos, con Figuras 3.22. Invernaderos cubierta de


cubierta de plástico flexible. Tuscacuexco plástico flexible. Pachuca Hidalgo.
Jalisco.

En el otro extremo están los invernaderos que producen hortalizas para exportación, como
el caso de la empresa Desert Glory que cuenta con más de 400 hectáreas de invernaderos
mismas que se ubican en Colima, Jalisco y Nayarit, para la producción de diferentes tipos
de jitomate cherry de exportación, misma que esta catalogadas como una de las más grande
del mundo, o el Rancho los Pinos en San Quintín, Baja California con más de 300 hectáreas
de casas de mallas sombra destinadas también a la producción de jitomate de exportación.

Así mismos, en México, se han construido algunos de los invernaderos con las mayores
superficies bajo una sola cubierta, entre los que destacan los invernaderos de Santa Rita en
Río Verde, San Luis Potosí que cuentan con ocho módulos de cinco hectáreas cada uno
bajo una misma cubierta de plástico. Al igual que la empresa Bionatur, con módulos de 10
hectáreas bajo una sola unidad de manejo, ubicadas en Pastaje, Estado de México (Bastida,
2006).
Aurelio Bastida Tapia Desarrollo de la agricultura protegida en México

Figura 3.23. Invernaderos de alta tecnología, Figura 3.24. Complejo Bionatur. Pasteje,
en Santa Rita, Rio Verde San Luis Potosí. México (Fuente: Revista Expansión
03/03/04).

En cuanto a los invernaderos de más alta tecnología, estos son los de vidrio y sistemas de
automatización para la apertura y cierre de ventilas, sistemas de riego y aplicación de CO2.

Los primeros invernaderos de este tipo se instalaron hace más de dos décadas, en 1992, en
la empresa Agros, ubicada en el municipio de Colon, Querétaro. Agros es una empresa
dedicada a producir hortalizas de primera calidad de exportación, que se considera punta de
lanza en la industria de la horticultura protegida en América latina
(http://www.agros.com.mx/. Fecha de ingreso: 23/09/10).

Posteriormente se instalaron otros invernaderos de vidrio en Imuris, Sonora; también con


módulos de cinco hectáreas bajo una cubierta de cristal. Otros invernaderos con cubierta de
vidrio se instalaron en Villa de Reyes, San Luis Potosí;en Etzatlán, Jalisco y en Agropark,
en Colón, Querétaro. (Bastida, 2006).

Figura 3.25. Invernaderos con cubierta de


vidrio. Imuris, Sonora.
Aurelio Bastida Tapia La agricultura protegida y los invernaderos en México

Figura 3.26. Invernaderos con cubierta de


vidrio. Agropark. Colon, Querétaro.

Los invernaderos se han desarrollado en todo el territorio nacional, tanto en condiciones de


clima templado como zonas áridas y clima tropical.

Sobre el desarrollo de la agricultura protegida en el trópico existen varios ejemplos, uno de


los más representativos es la empresa Hidroponía Maya que está ubicado en el municipio
de Felipe Carrillo Puerto, en el estado de Quintana Roo. Empresa que inició operaciones en
el 2001 mediante un fideicomiso del Gobierno del Estado de Quintana Roo, para la
construcción de 40 hectáreas de invernaderos, divididas en ocho invernaderos de 5.2
hectáreas cada uno, con un empaque y módulos de servicio
(http://www.invernaderomaya.com/index.php).

Esta empresa se fundó con el propósito principal de producir pepino inglés y actualmente
también se produce chile habanero.

(Fuente: http://www.invernaderomaya.com/index.php)

Figuras 3.27 y 3.28. Invernaderos de la empresa Hidroponía Maya. Felipe Carrillo Puerto, Quintana
Roo.

En el plano de la alta tecnología, a mediados de esta década empezó el desarrollo del


complejo Agropark, en el municipio de Colón, a 20 km de la Ciudad de Querétaro. Un
Aurelio Bastida Tapia La agricultura protegida y los invernaderos en México

complejo agroindustrial de alta tecnología, para la producción de hortalizas y flores en


invernaderos. Cuenta con infraestructura suficiente para una primera etapa de 300 hectáreas
equipadas con energía eléctrica, gas natural y redes hidráulicas, que garantizan el
abastecimiento de agua (Bojórquez, 2009).

Así mismo, en Nuevo León se desarrolla la primera experiencia de asociación entre


ejidatarios y empresarios con la implantación de proyectos de agricultura protegida en el
Tecno - Parque Hortícola FIDESUR-Sandia, el cual inició su operación en marzo del año
2008 con 55 invernaderos propiedad del mismo número de ejidatarios, asociados con doce
empresarios de la entidad (http://www.imagenagropecuaria.com/articulos. Fecha de
ingreso: 23/09/10).

Las empresas y proyectos señalados son ejemplo de los diferentes niveles tecnológicos y el
desarrollo alcanzados en los invernaderos instalados en México. Por otro lado, a partir de la
primera década del presente siglo, se empiezan a consolidar los programas de gobierno para
apoyar a diferentes grupos del sector social para empiecen a incursionar en la agricultura
protegida.

En lo referente al uso eficiente del agua en las actividades agropecuarias del país, la
Secretaría de Agricultura, Ganadería, Desarrollo Rural, Pesca y Alimentación (SAGARPA)
informó que se registra la tecnificación de riego en un millón 815 mil 280 hectáreas en el
territorio nacional. Del 2001 al 2010, se han tecnificado 713 mil 657 hectáreas, con lo que
el promedio de tecnificación anual, en este periodo, es de 71 mil 366 hectáreas; este tipo de
acciones permite el ahorro de agua para uso agrícola (Sagarpa, 2011 b).

Lo anterior da como resultado un amplio espectro tecnológico de los invernaderos


mexicanos, donde se ubican desde construcciones muy rústicas, hasta invernaderos de la
más alta tecnología, comparables con los más modernos de los países desarrollados.
Actualmente México es uno de los países en que la agricultura protegida muestra su mayor
expansión (Sagarpa, 2009).

3.4. Situación contemporánea de la agricultura protegida en México.

La tendencia natural del desarrollo de los países conlleva a que cada vez sea menos el
sector de la población económicamente activa dedicada a las actividades primarias.
Situación que también ocurre en nuestro país.

En la actualidad en México a la agricultura se dedica aproximadamente el 25 % de su


población, sector que, en teoría, debiera producir los alimentos para el resto de la sociedad,
Aurelio Bastida Tapia La agricultura protegida y los invernaderos en México

situación que no sucede, pero que en nuestras condiciones se puede contribuir a cumplir
mejor mediante el empleo de las nuevas tecnologías de la agricultura protegida como los
invernaderos, las casas sombra y otras tecnologías altamente productivas que permite
intensificar la agricultura y aumentar los rendimientos por unidad de superficie.

No obstante que la agricultura protegida lleva más de tres décadas de desarrollo en nuestro
país, durante muchos años solo se manejaron estimación sobre la superficie cubierta por los
invernaderos y otras técnicas de la agricultura protegida. Es reciente que se incluye tomar
datos de los invernaderos a nivel nacional mediante un censo.

Antes de esa fecha los dato estadísticos oficiales, sobre la superficie cubierta con
estructuras para proteger cultivos, eran relativamente escasos y solo se contaba con algunas
estimaciones al respecto.

Así, a mediados de la primera década del presente siglo se hace el intento de iniciar un
“Inventario Nacional de Invernaderos” utilizando imágenes de satélite y sistemas de
posicionamiento global. Entre los estados donde se inventario la superficie de invernaderos
están el Distrito Federal con 120 hectáreas, Morelos con 400 hectáreas, Sinaloa con 398, el
Estado de México con 1784 y Tlaxcala con 12 hectáreas. Dicho programa continúa pero no
se conoce la publicación de más resultados (SIAP, 2007).

Posteriormente, en el Censo Agrícola, Ganadero y Forestal 2007, por primera vez se


incluye la obtención de información referente a los invernaderos. Los resultados se
reportaron dos años después y arrojan que en México existían 12,504 hectáreas de
invernaderos, a nivel nacional, agrupadas en 18,127 unidades de producción de las cuales
7,857 reportaron tener ventas. Los datos sobre los invernaderos y la superficie que cubren
en cada estado se presentan en la tabla 3.7.

Datos que deben tomar con todas las reservas del caso ya que los resultados de los estados
inventariados por el SIAP, los del Censo y otras fuentes difieren en algunos casos en forma
drástica, siendo que la toma de información es para años relativamente cercanos.

Así, un comparativo entre los datos de la Amhpac, la Sagarpa, el Inegi y Castellanos y


Borbón se presenta en la tabla 3.8, sin diferenciar entre invernaderos y casas sombra u otro
tipo de estructuras. (El año en el encabezado corresponde al de toma de datos, no al de la
publicación).

Tabla 3.7. Unidades de producción con invernadero, superficie ocupada por el invernadero
e invernaderos que reportan venta. Por entidad federativa según el Censo Agropecuario
2007.
Aurelio Bastida Tapia La agricultura protegida y los invernaderos en México

Entidad Unidades de Superficie Invernaderos que


producción invernaderos reportan ventas
(ha)
Aguascalientes 101 93.15 37
Baja California 117 284.15 35
Baja California Sur 90 235.58 16
Campeche 34 20.17 5
Coahuila 72 120.21 13
Colima 56 91.04 15
Chiapas 1 187 882.91 702
Chihuahua 386 292.55 59
Distrito Federal 509 98.37 432
Durango 206 187.59 34
Guanajuato 540 355.25 183
Guerrero 326 298.65 55
Hidalgo 862 340.65 423
Jalisco 629 765.67 227
México 5 034 1 868.74 2 911
Michoacán 946 860.94 437
Morelos 507 250.53 310
Nayarit 244 164.63 71
Nuevo León 106 95.53 26
Oaxaca 1 074 572.70 277
Puebla 2 309 835.30 827
Querétaro 197 118.71 70
Quintana Roo 26 9.58 7
San Luis Potosí 233 313.82 62
Sinaloa 351 783.79 49
Sonora 138 773.94 54
Tabasco 104 224.83 8
Tamaulipas 53 173.93 6
Tlaxcala 429 308.45 182
Veracruz 795 525.69 234
Yucatán 71 74.40 23
Zacatecas 395 508.99 67
Estados Unidos Mexicanos 18 127 12 530.46 7 857
NOTA: la información presentada corresponde a los datos captados en el cuestionario de Unidades de
Producción por medio de las preguntas: 28, 29 y 30 A.
FUENTE: INEGI. Estados Unidos Mexicanos. Censo Agropecuario 2007, VIII Censo Agrícola, Ganadero y
Forestal. Aguascalientes, Aguascalientes 2009.
Aurelio Bastida Tapia La agricultura protegida y los invernaderos en México

Como se desprende de los datos anteriores, en algunos casos las cifras de dos fuentes están
muy disparatadas, como es el caso de Tabasco y Tlaxcala. Situación que en parte se explica
por la confusión de conceptos sobre lo que es y lo que se entiende por invernadero, ya que
debido a lo reciente de la actividad conocida como agricultura protegida y lo nuevo de los
concentos que en ella se manejan, todavía no hay un conocimiento amplio de los mismos,
por lo tanto enfrentamos el problema de concepción sobre el termino invernadero y los que
son otros tipos de estructuras.

Al respecto es frecuente que se llame invernadero a las casas sombra o túneles altos y e
incluso túneles bajos, de allí se pueden, deber en parte, la gran variación en los datos sobre
la superficie de los invernaderos censada (Bastida y Sánchez, 2010).

En otros casos al revisar los datos a nivel de municipio encontramos que no fueron
considerados invernaderos que cubren extensiones amplias, es el caso de la región de
Tuxcacuesco, Jalisco, donde existen más de cien hectáreas de invernaderos y solo se
reportan 34 hectáreas

Tabla 3.8. Comparativo de la superficie con agricultura protegida en México, de acuerdo


con diferentes fuentes.

AMHPAC SAGARPA INEGI Castellanos y


ESTADO (2008) (2008) (2007) Borbón (2008)
HECTAREAS
Aguascalientes 161.00 16.00 93.15 65.00
Baja California 2,300.00 1,314.00 284.15 1,220.00
Baja California Sur 170.00 1,268.00 235.58 1,000.00
Campeche 0.00 4.00 20.17 33.00
Coahuila 65.00 23.00 120.21 195.00
Colima 375.00 26.00 91.04 100.00
Chiapas 380.00 30.00 882.91 --
Chihuahua 50.00 418.00 292.55 80.00
Distrito Federal 12.00 32.00 98.37 --
Durango 45.00 7.00 187.59 40.00
Guanajuato 100.00 75.00 355.25 200.00
Guerrero - - 298.65 5.00
Hidalgo 120.00 108.00 340.65 20.00
Jalisco 970.00 619.00 765.67 900.00
México 160.00 978 1 868.74 100.00
Michoacán 85.00 22.00 860.94 140.00
Morelos 45.00 64.00 250.53 --
Nayarit 40.00 6.00 164.63 --
Nuevo León 20.00 40.00 95.53 33.00
Oaxaca 70.00 47.00 572.70 71.00
Aurelio Bastida Tapia La agricultura protegida y los invernaderos en México

Puebla 140.00 239.00 835.30 300.00


Querétaro 115.00 87.00 118.71 65.00
Quintana Roo 65.00 55.00 9.58 62.00
San Luis Potosí 240.00 0.00 313.82 460.00
Sinaloa 2,980.00 2,526.00 783.79 2,500.00
Sonora 890.00 79.00 773.94 990.00
Tabasco 0.00 2.00 224.83 5.00
Tamaulipas 35.00 180.00 173.93 20.00
Tlaxcala 45.00 39.00 308.45 15.00
Veracruz 110.00 85.00 525.69 25.00
Yucatán 10.00 24.00 74.40 60.00
Zacatecas 150.00 156.00 508.99 230.00
Nacional 9,948.00 8,569.00 12 530.46 8,934.00
Fuentes: Sagarpa, 2009; Inegi, 2009; Castellanos y Borbón, (2009).

Más recientemente, la Amhpac estimaba que existían alrededor de 15,000 hectáreas de


agricultura protegida, de acuerdo a los resultados obtenidos de un estudio implementado en
el 2009, denominado. “Estudio de Oportunidades Externas para el Desarrollo de la
Inteligencia Comercial del Mercado de Exportación de la Horticultura Protegida Nacional”.
Dicho trabajo tuvo como objetivo, entre otros, de determinar los principales cultivos bajo
algún sistema de protección y al respecto se encontró que destacan los siguientes sistemas:
1) tomates (roma, bola, cherry), 2) pimiento (en todos sus colores), 3) pepino (europeo y
americano), 4) berenjena y 5) chiles picosos. (http://www.amhpac.org/menu%20pricipal/
CensoGHmexico/censo.php. Fecha de ingreso: 23/09/10).

Por su parte Pacheco (2010), estima que en México deben existir alrededor de 25,000
hectáreas de agricultura protegida, distribuidas de las siguiente forma; 10,000 hectáreas de
invernaderos y casas sombra para hortalizas, 2,700 hectáreas de invernaderos para flores,
7,000 hectáreas de macro túnel para flores, 600 hectáreas de invernaderos para viverismo,
4,700 hectáreas de macro túnel para berries o frutillas como fresa, frambuesa, zarzamora y
arándano.

Datos que no están fuera de contexto, dado que las diez mil hectáreas para la producción de
hortalizas coinciden con los datos de otras fuentes que señalan una superficie similar. Una
buena parte de las siete mil hectáreas para flores se ubica en la región de Villa Guerrero, en
el Estado de México, así como en Morelos y Puebla; en Atlixco y Tenango de la Flores.
Sobre la superficie para frutillas, unas 1500 hectáreas se ubican en la región de Zamora,
otras mil en Villa de Reyes, ambas regiones del Estado de Michoacán y otras mil en Jalisco,
principalmente en Jocotepec, en la margen poniente del lago de Chapala y en la región de
Sayula.
Aurelio Bastida Tapia La agricultura protegida y los invernaderos en México

Lamas (2010), haciendo un collage estadístico con datos del Censo Agropecuario 2007 y
los reportes de la Amhpac, señala que en nuestro país existían, en ese año, alrededor de 12
mil 242 hectáreas de invernaderos y un estimado de dos mil con mallas sombra, operadas
por 18 mil 127 empresas o unidades de producción. Estructuras, que en números gruesos,
dice, un 50 porciento se dedican a producir hortalizas, 40 porciento a plantas de ornato y
flores de corte, 5 porciento a producir frutillas, 3 porciento a plántulas para interiores y 2
por ciento para viveros forestales. Del total de las unidades de producción, sólo 56 por
ciento reportan ventas permanentes, el resto estaba fuera de operación, tenían ventas
irregulares o generan productos para autoconsumo, como es el caso de los invernaderos con
superficies cubiertas de mil metros cuadrados o menos.

De acuerdo con la Sagarpa (2009), el 79% de los invernaderos son de alta y media
tecnología, el 17% son de tecnología media y el 5% de tecnología baja. La misma fuente
indica que el 30% de la agricultura protegida y los invernaderos se ubican en Sinaloa, un
16% en Baja California, otro 12 % en el Estado de México, un 7 % en Jalisco y el 35% en
el resto del país.

Por su parte la FAO, citada por la Sagarpa (2009), dice que en el 2007, México ocupaba el
cuarto lugar en superficie de invernaderos, en la región accidental del mundo, después de
España, Turquía y Marruecos.

En el mercado internacional de las ornamentales, según los datos registrados para el año
2002, México ocupaba el 14o lugar como exportador de flores de corte siendo su principal
destino Estados Unidos y Canadá (99.7%) y el 0.3% restante Europa (Sagarpa, 2007).

Un artículo periodístico, señalaba que pese a fallas y debilidades en el medio rural


mexicano, la agricultura protegida ha logrado avanzar en un 15 por ciento anual con 15 mil
300 hectáreas reconvertidas de cielo abierto a invernaderos, casas sombra y macro túneles y
hace referencia al estudio de la Amhpac donde se identificaron mil ocho empresas en el
país que basan su producción en la agricultura protegida, acaparando las 15 mil 300
hectáreas, de ellas 50 por ciento casas sombra, 40 por ciento invernadero y el resto macro
túneles. Del total de esas empresas identificadas unas 193 pertenecen a la Amhpac, mismas
que están distribuidas en 24 estados del país, representando cinco mil 333 hectáreas,
cubriendo el 70 por ciento de las exportaciones (http://www.milenio.com/node/511301.
Miércoles, 10 de noviembre de 2010. Fecha de ingreso: 10/11/2010).

Finalmente, al margen de otras consideraciones, tomando como base una superficie con
agricultura protegida del orden de unas diez mil hectáreas, ello requiere de un promedio de
unos mil a 1500 técnicos capacitados para su atención, considerando que un técnico puede
atender de tres a diez hectáreas en promedio. Además contribuye con la creación de cerca
Aurelio Bastida Tapia La agricultura protegida y los invernaderos en México

de cien mil empleos directos, considerando en promedio unos 10 trabajadores por hectárea
de agricultura protegida. Además, se estiman unos 78 000 empleos directos en la
agricultura protegida (Campaña, 2010).

En cuanto a la generación de empleos, los productores hacen referencia que en promedio se


ocupan de 5 a 10 personas por hectárea de invernaderos para el cultivo de hortalizas y entre
10 a 20 personas cuando se producen plantas ornamentales en maceta, sin contar los
empleos indirectos o derivados, los cuales, en ocasiones, pueden alcanzar cifras similares.
Esa es la importancia de la agricultura protegida en nuestro país.

Actualmente, si bien se cuenta más con datos sobre el desarrollo de los invernaderos en
alguna medida para las casas sombra o enmallados, los túneles altos. No ha ocurrido lo
mismo con otras tecnologías de la agricultura protegida, como túneles bajos, los acolchados
y el fertirriego, tecnologías que ha experimentado un fuerte crecimiento donde se dispones
de menos información al respecto. Para efecto de apoyo, la Sagarpa señala que una hectárea
de invernadero equivale a tres de casa sombra y diez de macro túneles (Sagarpa, 2013).

Finalmente, de acuerdo con los últimos datos que se conocen, la agricultura protegida se
ubica en el orden de las 21 mil hectáreas, contabilizando instalaciones que van de 100 m2 a
300 hectáreas tanto en túneles como, invernaderos y casa sombra (Del Toro, 2012).

Además señala que las empresas grandes se ubican en el occidente y noroeste, mientras en
el centro del País la mayoría de las unidades de producción no rebasan las tres hectáreas.

Menciona que actualmente el 30 % de las hortalizas son producidas bajo condiciones de


agricultura protegida y el 47 % de ellas se comercializa en los supermercados. En los
últimos cinco años se ha dejado de cultivar 22 mil hectáreas de jitomate a campo abierto,
cuya producción ha sido sustituida por la obtenida en cuatro mil hectáreas de invernaderos.
Actualmente los invernaderos aportan unos 26 mil empleos directos.

Lo anterior conlleva que cada año se han instalado unas 1500 hectáreas de invernaderos por
año, tendencia que se estima que se mantendrá por los siguientes 15 años. La superficie
actual ocupada por cultivos en la agricultura protegida es del orden siguiente.

Tabla 3.9.- Distribución de cultivos en agricultura protegida

Cultivo Porcentaje
Jitomate 41
Pepino 20
Pimiento 16
Aurelio Bastida Tapia La agricultura protegida y los invernaderos en México

Otros 23
Fuente: SINAPRO

En la actualidad el 20 % de los invernaderos están parados por: a) falta de capacitación, b)


falta de tecnología, c) falta de mercados, d) falta de integración a cadenas productivas.

En cuanto al censo de infraestructura de la agricultura protegida menciono que en el año


2010 el SIAP dio inicio al Censo nacional estructuras de la agricultura protegida con los
siguientes ejes rectores; a) conocer las características físicas de la infraestructura, b)
conocer su vocación productiva y d) conocer el destino de la producción. A la fecha se
lleva un avance de 16,800 hectáreas inventariadas. De ellas el 60 % corresponden a
invernaderos.

Tabla 3.10.- Estado Físico de las estructuras

Porcentaje Condición
10 Excelente
42 Buena
28 Regular
8 Mala
12 S/R
Fuente: SINAPRO

Para tener una noción de la tendencia de los apoyos federales, a continuación se presenta la
distribución de 218 proyectos apoyados por Sagarpa en el año 2012; para jitomate 68 de
ellos, pimiento 40 proyectos, chiles 33 proyectos, fresa 22, pepinos 21, zarzamora 9,
frambuesa 4, berenjena 3, arándano 2 y 16 proyectos para otros cultivos.

En cuanto a los avances en apoyos en infraestructura se señaló que se llevaban 500


hectáreas, de las cuales el 58 % correspondía a invernaderos, 26 % a casa sombra y 16 % a
macro túneles (Del Toro, 2012).
Aurelio Bastida Tapia La agricultura protegida y los invernaderos en México

Fuente: http://www.sagarpa.gob.mx/agricultura/Paginas/Agricultura-Protegida2012.aspx

Figura 3.29. Principales cultivos de la Agricultura Protegida y su distribución en México

El 50% de la superficie con agricultura protegida se concentra en cuatro estados: Sinaloa


(22%), Baja California (14%), Baja California Sur (12%) y Jalisco (10%). Los principales
cultivos que se producen bajo agricultura protegida son el jitomate (70%), pimiento (16%),
pepino (10%). En los últimos años se ha intensificado la diversificación de cultivos como la
papaya, fresa, chile habanero, flores, plantas aromáticas (Sagarpa, 2012).

3.5. Situación la agricultura protegida por condiciones climáticas.

A continuación se plante un breve panorama general del desarrollo y la situación general de


la agricultura protegida en cada condición climática. De acuerdo a las condiciones
predominantes en la climatología nacional, donde tenemos cinco grandes condiciones
climáticas; zonas tropicales húmedas, trópicos secos, climas templados, zonas semi áridas y
zonas áridas. En todas ellas se han implementado estructuras para la protección de cultivos,
con diferentes características y diferente desarrollo tecnológico.

3.5.1. Agricultura protegida en zonas tropicales lluviosas.


Aurelio Bastida Tapia La agricultura protegida y los invernaderos en México

Las zonas tropicales lluviosas de nuestro país se ubican desde el paralelo 22 de latitud norte
y desde el nivel del mar hasta los 1300 a 1500 metros de altura. Se caracterizan por
presentar temperaturas medias mensuales superiores a 18 ºC, con lluvias todo el año o
durante la mayor parte del año, con precipitaciones anual por arriba de los 1800 milímetros.
De acuerdo con la clasificación climática de Köppen, modifica por García (1983), son
climas tipo Af y Am. Además de la transición de estas condición con los climas A(C) y
A(C), correspondientes a bosques de niebla o bosque húmedos, también conocidos como
bosques mesófilos de montaña.

Las regiones tropicales lluviosas representa las condiciones más difíciles para establecer
invernaderos, para la producción de hortalizas, por las altas condiciones de temperatura y
humedad relativa, mismas que son propicias para el desarrollo de enfermedades fungosas y
bacterianas, además de la presencia permanente de plagas en el exterior debido a la
existencia de vegetación siempre verde, que al menor descuido se introducen a los
invernaderos. Debido a la alta humedad relativa, tanto en el exterior como en el interior de
la instalación, no es recomendable la instalación de muros húmedos para ayudar en la
disminución de la temperatura.

Figura 3.29. Producción de follajes bajo Figura 3.30. Cultivo de orquídeas en


enmallado. Catemaco, Veracruz. invernaderos. Región de Córdoba, Veracruz

No obstante la condiciones señaladas, en varias regiones tropicales húmedas como Los


Tuxtlas, Fortín de la Flores, y Jalapa, en Veracruz; así como Xicotepec en Puebla, además
de la Península de Yucatán, ya existe la agricultura protegida desarrollada, así mismo inicia
en algunas regiones de Chiapas, principalmente, con invernaderos y casas sombra o
enmallados para la producción de hortalizas y plantas ornamentales (Bastida, 2004; Díaz,
2009; Bastida y Sánchez, 2010).
Aurelio Bastida Tapia La agricultura protegida y los invernaderos en México

Se ha constatado que en condiciones de trópico húmedo están funcionando mejor los


enmallados y las casas de mallas, de más de tres metros de alto, que se emplean para
disminuir radiación y evitar el ataque de plagas, sobre todo en la producción de plantas
ornamentales, principalmente en maceta y la producción de follajes ornamentales. También
los invernaderos altos y con amplios sistemas de ventilación son apropiados para estas
condiciones.

El ejemplo más destacado se ubica en Catemaco, en la región de los Tuxtlas, Veracruz,


donde se han instalado más de 60 hectáreas para la producción de follajes ornamentales
para exportación. Así mismo en la región de Papantla, en el mismo estado, se utilizan las s
sombra para la producción de vainilla.

Por el contrario, los invernaderos para la producción de hortalizas han tenido serios
problemas para desarrollarse debido a las condiciones de alta humedad relativa y alta
temperatura, factores que crean condiciones propicias para plagas y enfermedades.
Actualmente la producción de hortalizas de fruto bajo invernaderos se ha desarrollado
poco, sin embargo existen algunos ejemplos al respecto.

Figura 3.31. Casa sombra para cultivo de Figura 3.32. Cultivo de ornamentales bajo
ornamentales. Región de Córdoba, Veracruz. casas sombra. Región de Córdoba, Veracruz.

Una de las posibilidades de desarrollo de la agricultura protegida en los trópicos húmedos,


se presenta en la producción de ornamentales como heliconias, anturios y orquídeas, con
mayores ventajas que las hortalizas. Cultivos que se pueden desarrollar bajo casas sombra y
cubiertas de plástico con estructuras tipo macro túnel.

3.5.2. Agricultura protegida en el trópico seco.


Aurelio Bastida Tapia La agricultura protegida y los invernaderos en México

Las zonas tropicales secas, correspondientes a los climas AwyAx´(w). Son condiciones
cálidas subhúmedas que se caracterizan por presentar temperaturas mensuales superiores a
18 ºC y lluvias de verano, con precipitaciones entre 800 y 1800 milímetros anuales, con
estación seca larga y temperaturas altas. Se ubican al sur del paralelo 26, desde el nivel del
mar hasta los 1000 a 1500 metros de altura (García, 1988).

En desarrollo de la agricultura protegida en condiciones de trópico seco, sobre todo en su


transición hacia los climas templados, tiene gran importancia en algunas regiones de
Jalisco, como la región del Llano en llamas ubicada el noroeste del volcán de Colima, así
como en otras regiones de Jalisco, Michoacán, Morelos, Guerrero, Veracruz, Colima y la
Península de Yucatán, entre otras regiones. Lugares donde se han desarrollado invernaderos
y casas sombra o enmallados, mismos que se utilizan, tanto para la producción de hortalizas
de fruto, como para ornamentales y producción de frutillas.

Varios de las empresas más grandes de producción de hortalizas de fruto se ubican en


condiciones de trópico seco, principalmente con invernaderos y en menor medida con casas
sombra. Así mismo muchas de las empresas productores de ornamentales en maceta se
ubican en estas condiciones, tanto en invernaderos como túneles y casas sombra.

Figuras 3.33 y 3.34. Invernaderos para el cultivo de hortalizas. Felipe Carrillo Puerto, Quinta Roo.

En estas condiciones se pueden emplear las casas sombra con mayor eficiencia para
producir hortalizas de fruto, que en el trópico húmedo, debido a que se cuenta con
alrededor de medio año sin lluvias. Las características de las estructuras de estas casas
sombra son similares a las que se empleadas en el trópico húmedo.
Aurelio Bastida Tapia Desarrollo de la agricultura protegida en México

Figuras 35 y 36. Ejemplo de invernaderos en Guerrero

3.5.3. Agricultura protegida en climas transicionales.

Los climas en transición pertenecen al subgrupo de climas A(C) y (A)C, semi cálidos o
transicionales. Se les define así porque que tienen rasgos intermedios entre climas cálidos y
templados.

La temperatura media anual oscila entre 18º y 22º C, pero con algunos meses con
temperaturas por debajo de 18º C, situación que puede determinar que tenga más
características de clima cálido o clima templado, según tengan la temperatura del mes más
frió por encima o por debajo de 18º C. Con precipitación más frecuentes entre 950 a más de
3500 milímetros anuales. Se ubican entre los 1500 a 1800 metros de altura sobre el mar,
algunos de ellos correspondiéndose con los bosques de niebla mismo que ocupan poca
superficie del territorio nacional (García, 1988).

Figura 3.37. Cultivo de frutillas en túneles


altos. Región de Sayula, Jalisco.
Aurelio Bastida Tapia La agricultura protegida y los invernaderos en México

Figura 3.38. Cultivo noche buena bajo


invernaderos. Región Guadalajara, Jalisco.

En varias regiones con climas transicionales se han desarrollado diversas tecnologías de la


agricultura protegida. Como ejemplo de ello están las regiones de Atlixco y Xicotepec en
Puebla; Los Reyes, Uruapan, Zamora y Yurecuaro en Michoacán; así la ribera de Chapala,
Guadalajara y Sayula en Jalisco, además algunas aéreas del Bajío, entre otras regiones con
condiciones de climas transicionales.

Figura 3.39. Túneles para producción de Figura 3.40. Invernaderos para jitomate.
frutillas. Tangancicuaro, Michoacán. Yurecuaro, Michoacán.

En estas condiciones se presenta un buen desarrollo de los invernaderos, túneles y casas


sombra para la agricultura protegida, tanto para la producción de hortalizas como plantas
ornamentales y frutillas. Ello se debe a que las temperaturas medias extremas se dan entre
los 10 y 30 ºC, situación que los hace propicios para el cultivo plantas bajo estructuras de
protección de cultivos. Por ello una gran cantidad de empresas se ubican en este tipo de
condiciones ambientales.

Una condición particular de estos tipos de climas transicionales los constituyen los que se
ubican en condiciones de transición de los climas templados a los tropicales húmedos, que
en varios sitios de corresponden con la vegetación del bosque de niebla. En ellos las
Aurelio Bastida Tapia La agricultura protegida y los invernaderos en México

características ambientales son semejantes a las del trópico húmedo, con alta humedad
relativa, un periodo largo de lluvias, pero bajas temperaturas.

Figura 3.41. Invernadero para la producción Figuras 3.42. Casa sombra para producción
de bromelias y orquídeas. Xicotepec, Puebla de plántula de café. Xicotepec, Puebla

Este tipo de condiciones son ideales para la producción de ornamentales y se dificulta la producción
de hortalizas de frutos por la alta incidencia de enfermedades. Una ventaja es que se puede producir
en estructuras relativamente poco equipadas por la baja presencia de heladas.

3.5.4. Agricultura protegida en zonas de clima templado.

Las zonas templadas de México se ubican en altitudes entre los 800 a más de 3000 metros
de altura, sobre las regiones montañosas y en sitios algunos sitios de menor altitud donde la
temperatura media de al menos un mes desciende por debajo de los 18º C. Los climas de
estas zonas se caracterizan por ser templados, húmedos, con precipitaciones entre 600 y
1500 milímetros. La temperatura del mes más frío oscila entre –3 y 18º C y la del mes más
caliente mayor de 10º C. Corresponden a los climas C, los principales subtipos son Cf, Cw
y Cs (García, 1988).

Varias de las regiones con agricultura protegida del centro de México se ubican en clima
templado; como Xochimilco, Distrito Federal; Atlacomulco, Pasteje, Texcoco,
Teotihuacán, y la parte alta de la región de Villa Guerrero, en el Estado de México, algunas
regiones del Altiplano como San Martin Texmelucan, la parte alta de Atlixco y Aquixtla, en
Puebla; Tulancingo y Mineral del Monte en Hidalgo y San Felipe de los Alzati en
Michoacán, además de Zincantán en Chiapas, principalmente mediante el uso de
invernaderos y túneles altos.
Aurelio Bastidaa Tapia La agricultura protegida y los invernaderos en México

En estas condiciones la principal limitante son las bajas temperaturas en invierno que
obligan a utilizar sistemas de calefacción, situación que desde el punto de vista técnico no
representa grandes problemas ya qqueue la tecnología de los invernaderos se ha desarrollado
para calentar el ambiente interno de los invernaderos.

Figura 3.43. Cultivo de ornamentales. Región Figura 3.44. Cultivo de ornamentales en


de Atlacomulco, México maceta. Xochimilco, D. F.

Por las características propias, de esta región es de esperarse que esta tendencia siga,
también con amplia diversificación de modelos de invernaderos y sistemas de cultivo.
Sobre todo por la existencia
ncia de uno de los mercados más grandes del país, la ciudad de
México, que demanda todo tipo de productos.

Figuras 3.45 y 3.46. Producción de jitomate


jitomate.. Expo Agroalimentaria, Irapuato, Guanajuato

3.5.5. Agricultura protegida en climas de zonas semiáridas.


Aurelio Bastida Tapia La agricultura protegida y los invernaderos en México

Las zonas semí áridas o secas esteparias; corresponden a climas del tipo BS, que se ubican
principalmente en el norte de México, en algunas áreas de ambas costas, al igual que en
algunas áreas de la cuenta del Río Balsas, en la parte norte de la Península de Yucatán, la
Península de Baja California, algunas regiones de Puebla, Oaxaca y Guerrero. Se
encuentran desde el nivel del mar hasta más de 2000 metros de altura. Se caracterizan por
una precipitación entre 300 a 700 milímetros anuales y condiciones térmicas más
favorables que las zonas áridas, sobre todo en las costas del Pacifico (García, 1983; 1988).

En las zonas semi áridas de Sinaloa, Sonora y la Península de Baja California, se están
desarrollando aceleradamente los invernaderos y las casas sombra, así como los túneles
bajos en surcos y los acolchados. Estos últimos se utilizan solos o dentro de los
invernaderos y las casas sombra para forzar el desarrollo de los cultivos en el invierno y
que la producción salga en aprovechado determinadas ventanas de mercado. Por lo general
son empresas grandes orientadas a la exportación de hortalizas.

Figuras 3.47 y 3.48. Invernaderos para producción de hortalizas. Ensenada Baja California.

Las casas sombra están adquiriendo mucha importancia debido a que su costo es más bajo
que las estructuras de invernaderos y a que las bajas precipitaciones permiten trabajar con
eficiencia diferentes cultivos sin tanto riesgo de enfermedades, situación a la que en
ocasiones contribuye la ausencia de agricultura a campo abierto donde se desarrollen las
plagas. Por ello es de esperar que mucho del crecimiento de la agricultura protegida ocurra
mediante este tipo de estructuras, con la finalidad de reducir radiación solar y proteger a los
cultivos de plagas. Por su parte los invernaderos, que se construyen cuando se requiere de
mayor control climático, son altos y con amplias ventilas laterales para una mejor
ventilación.

Por las altas temperaturas en una época del año, los invernaderos más apropiados para estas
condiciones deben ser altos, con ventilas cenitales y laterales amplias para desalojar el aire
caliente y permitir una renovación de aire frescos. En otra época del año por las bajas
Aurelio Bastida Tapia La agricultura protegida y los invernaderos en México

temperaturas se puede requerir de invernaderos voluminosos, con paredes laterales


reforzadas con placas de plástico o doble capa para evitar la pérdida de calor por la noche y
eficientes sistemas de calefacción por tuberías radiantes o calentadores de aire.

La limitante de agua y la salinidad de la misma, se está eliminando mediante su extracción


de pozos profundos y su tratamiento mediante grandes plantas de osmosis inversa.

El desarrollo de grandes proyectos empresariales, como grandes superficies de agricultura


protegida de hortalizas para exportación, se pronostica que ocurrirá en el noroeste de
México, principalmente en este tipo de condiciones climáticas.

3.49 y 3.50. Casas sombra para producción de hortaliza, San Quintín, Baja California.

3.5.6. Agricultura protegida en zonas áridas.

Las zonas áridas se ubican en los climas BW y se localizan en la parte norte de la


Altiplanicie Mexicana, en altitudes menores a los 1500 metros, así como en una buena
porción de la llanura costera del Pacifico situada al Norte del paralelo 25º y en las zonas
litorales de la Península de Baja California (García, 1983 y 1988).

Las condiciones de las zonas áridas del país son relativamente extremosas en temperatura,
con variaciones de más de 20º C entre el día y la noche, en algunos meses del año. La
temperatura de abril a mayo es muy alta y en invierno se presentan picos con temperaturas
muy bajas. Además de baja humedad relativa, incidencia de vientos y alta radiación solar,
con disminución de las horas de luz solar en la época de invierno. Las precipitaciones por
los general son por debajo de los 500 milímetros anuales. No existe una división tajante
entre las zonas áridas y semi áridas ya que sus condiciones son relativamente similares y se
ubican en franjas aledañas.
Aurelio Bastida Tapia La agricultura protegida y los invernaderos en México

Al igual que en las zonas simi áridas, en las zonas áridas actualmente se construyen algunos
invernaderos relativamente altos con estructuras resistentes a los fuertes vientos, con frentes
de policarbonatos y dobles capas de plásticos flexibles en las cubiertas, en algunos casos
con cubiertas inflables, formando una capa térmica de aire caliente que aísla el interior del
invernadero del exterior para disminuir el consumo de energía, necesaria para calentar todo
el volumen de aire del invernadero.

En estas condiciones se ubican algunos de los invernaderos de más alta tecnología, mismos
que se localizan en Sonora, Durango, Chihuahua y Nuevo León, los cuales están enfocados
a la producción de hortalizas, aprovechando la cercanía con la frontera con Estados Unidos.
Así mismo existe un creciente interés de los productores, de las zonas áridas y semiáridas,
en la agricultura protegida y los gobiernos estatales le están dando promoción y apoyo a
este tipo de agricultura.

Por otro lado, en las zonas áridas está cobrando mucho auge la construcción de
invernaderos para la producción de forraje verde hidropónico, destinado a la alimentación
del ganado en las épocas de secas.

Figuras 3.51 y 3.52. Un día con fuertes vientos y tolvaneras en Torreón, Coahuila.

Por todo lo anterior, es de esperarse que siga el desarrollo de los invernaderos orientados a
la producción de hortalizas para exportación y la construcción de invernaderos para la
obtención de forraje verde hidropónico para suplir la falta de pastos para el ganado en una
buena parte del año.

Las estructuras más recomendables para estas condiciones son las voluminosas y grandes,
en las cuales se logra un mejor efecto invernadero, con cubiertas de placas de plásticos o
con doble cubierta de plástico flexibles para formar una capa térmica que permita ahorros
sustanciales de combustible.
Aurelio Bastida Tapia La agricultura protegida y los invernaderos en México

3.5. Principales características de los invernaderos.

La mayoría de los invernaderos instalados en México son de estructuras de acero


galvanizado y cubiertas de plásticos flexibles, principalmente polietileno, aunque en
algunos casos las cubiertas son de plásticos semi rígidos como policarbonato, acrílico y
láminas de fibra de vidrio, así mismo los hay con cubierta de vidrio. Los invernaderos con
estructuras de acero negro cada vez tienden a desaparecer al igual que los invernaderos de
madera.

En cuanto a tamaño, tecnología y equipamiento de los invernaderos en México, se


encuentran de todos los niveles y tamaños, desde pequeños túneles e invernaderos rústicos
sin equipos de apoyo, hasta modernos complejos agroindustriales complemente
automatizados y computarizados, así mismo se encuentran prácticamente todos los tipos y
formas de invernaderos que existe en el mundo. Además en la construcción participan todo
tipo de empresas, desde constructores locales, hasta empresas internacionales (Steta, 2003;
Bastida 2004).

En cuanto a origen, en el México se cuenta con invernaderos de empresas mexicanas,


españolas, francesas, israelitas, holandesas, norteamericanas y canadienses, principalmente.
Los invernaderos de tecnología española, francesa, israelita y mexicana, de acuerdo con los
propios usuarios, son a base de simples estructuras con cubiertas de plástico o mallas
sombra, sin calefacción o con sistemas simples, con control climático poco automatizado o
sin automatización, sistemas de riego automatizado y cultivo en suelo o en hidroponía. Por
el contrario las estructuras de origen holandés o canadiense y de algunas empresas
norteamericanas son estructuras más sofisticadas, con cubiertas de vidrio o doble plástico,
control de clima y riego totalmente automatizados, sistemas de calefacción por agua
caliente en tuberías radiantes o con calentadores de gas, dosificación de CO2, cultivos
hidropónicos y diversos sistemas de ahorro de energía (Steta, 2003).

En cuanto a tamaño, forma, orientación, materiales de estructuras y cubiertas, así como el


equipamiento de los invernaderos, estos son factores que dependen de los requerimientos
ambientales de las especies que se van cultivar, las condiciones ambientales prevalecientes
en el exterior, el grado de control que se pretenda lograr sobre el microclima del cultivo y
las posibilidades económicas del productor y/o la rentabilidad potencial de la especie a
cultivar. En estructuras predominan las metálicas, con un bajo porcentaje de estructuras de
madera. Las cubiertas más utilizadas son películas de polietileno y en menor cantidad
acrílico, policarbonato o poliéster-fibra de vidrio, la mayoría de ellas tratadas con
inhibidores de radiación ultravioleta. Para el caso de los plásticos el grosor de las películas
más comúnmente usadas es de 150 a 200 micras o de 600 a 800 galgas (Sánchez, 2004).
Aurelio Bastida Tapia La agricultura protegida y los invernaderos en México

Las dimensiones de los módulos son variables, siendo las más comunes de 30 a 100 metros
de largo con 7 a 12 metros de ancho, en estructuras unitarias y de 3.5 a 8 metros de alto.
Así mismo las superficies bajo una misma cubierta van de 300 metros cuadrados, o menos,
a una hectárea, aunque existen complejos agroindustriales con cinco y diez hectáreas bajo
una sola cubierta. Actualmente en México existen muchos tipos de invernaderos, la mayor
parte de ellos son tipo túnel, con sus diversas variantes, así como tipos diente de sierra y en
menor porcentaje otros como los tipo capilla (Bastida, 2004).

Se estima que del total de la superficie de estructuras para proteger cultivos, el 59 % está
cubierta con plásticos, un 34 % son casas sombra, un 3 % con vidrio el 4 % restante con
otros materiales. También se estima que en promedio se ocupan unas 13 personas por
hectárea de invernaderos. Mientras que a los principales países que se exportan los
productos de invernaderos son Estados Unidos con el 87 %, Canadá con el 9 %, Europa con
el 2 % y Japón con 1 %, el resto a otros países (Steta, 2003).

Los principales productos de exportación son hortalizas, flores de corte, esquejes de


ornamentales y especies aromáticas. Mientras que las plantas ornamentales en macetas son
exclusivamente para mercado interno, al igual que otros cultivos de menor importancia.

3.6. La agricultura protegida y los invernaderos en la política agropecuaria de


México.

Actualmente se observa una reconversión o desplazamiento de la agricultura de campo


abierto por algún tipo de agricultura protegida, de allí que los apoyos de los diferentes
niveles de gobierno consideren a la agricultura protegida. Dichos apoyos, en la
implementación de invernaderos, tienen una larga historia, pero fue en las últimas décadas
del siglo pasados cuando se consolidaron mediante la participación de diferentes
dependencia de gobierno. Así desde mediados de la década de los 90s, los apoyos de del
gobierno a productores con técnicas de agricultura protegida fueron en aumento en la
medida que aumentaba el interés por este tipo de agricultura. Tendencia que se consolido a
mediados de la primera década del presente siglo, ante la demanda de apoyos para la
construcción de invernaderos por diferentes grupos y organizaciones campesinas y en
fechas recientes la agricultura protegida ha elevado al rango de política nacional para el
desarrollo de la agricultura mexicana.

Fue el 15 de enero de 2009, en Cuautla Morelos, cuando el gobierno federal anunció la


Estrategia Nacional de Agricultura Protegida, con la inversión de 887 millones de pesos en
apoyo a proyectos, buscando detonar una inversión por casi dos mil 400 millones de pesos,
Aurelio Bastida Tapia La agricultura protegida y los invernaderos en México

cuyos impactos en productividad pretendían aminorar los efectos de la crisis económica con
una mayor oferta de alimentos (Perea, 2009).

De esta forma la agricultura protegida y los invernaderos pasaron a formar parte de las
políticas implementadas en el sector agropecuario, con dos vertientes principales, por un
lado considerando los apoyos brindados al sector social y por el otro el sector empresarial
de la agricultura protegida.

3.6.1. Los apoyos a la agricultura protegida en el sector social.

Los primeros apoyos para invernaderos fueron con poca información del tamaño
apropiados de los mismos para hacer de ellos empresas rentables, esto es no se contaba con
datos del tamaño apropiado y era común que se apoyara con invernaderos de 50 o 100
metros cuadrados por individuo o que una estructura de mil metros fuera para una sociedad
de diez miembros. Situación que mejoro con en la última década, cuando se empiezo a
manejar mil metros cuadrados como el tamaño mínimo necesario por productor para tener
un empleo permanente.

De acuerdo con los datos aportados por la Sagarpa, los apoyos al sector social por parte del
gobierno federal, entre 2001 y 2006 fueron de 925.7 millones de pesos, mismo que se
aplicaron a 4,419 proyectos de agricultura protegida, con una superficie cubierta de mas de
1,200 hectáreas. Apoyos que en el año 2007 representaron 1,119.6 millones de pesos,
aplicados a 1,655 proyectos, para 981.2 hectáreas de agricultura protegida, como se
desprende de la siguiente tabla (Sagarpa, 2009).

De acuerdo con la misma fuente, entre el 2001 y el 2008 se apoyó la construcción de 2,578
hectáreas de agricultura protegida (Sagarpa 2009).

Cuando en enero del 2009 se anuncia el Proyecto Estratégico de Agricultura Protegida, se


plantea como un sistema de producción alternativo, competitivo y sustentable para el
desarrollo integral de la gente del campo generando nuevos empleos permanentes. Las
principales líneas políticas fueron; a) impulsar y fortalecer el apoyo a proyectos de
inversión que estén orientado al mercado como el de exportación y nichos (mercados
especializados, orgánicos y gourmet étnicos), b) identificar las aéreas que propicien polos
de desarrollo regional, c) introducir tecnologías apropiadas, d) impulsar mecanismos de
integración y de desarrollo de los actores involucrados en la red de valor que permita su
operación armónica hasta su consolidación en clúster (Sagarpa, 2009).

Tabla 3.9 Apoyos de la Sagarpa la agricultura protegida en el periodo 2001 - 2007


Aurelio Bastida Tapia La agricultura protegida y los invernaderos en México

Programa Proyectos Monto Federal Beneficiarios Superficie (Ha)


(mdp)
Agricultura Protegida 2001 – 2006
Fomento Agrícola 2,270 378.1 8,628 454.00
PAPIR 2,014 237.6 19,092 218.30
FIRCO (FOMAGRO) 135 310.0 8,676 548.00
Total 4,419 925.7 36,396 1,220.3
Agricultura Protegida 2007
Programa Proyectos Monto Federal Beneficiarios Superficie (Ha)
(mdp)
Fomento Agrícola 526 123.0 3,425 105.2
PAPIR 870 118.6 8,274 87.0
FIRCO (FOMAGRO) 158 360.6 1,001 577.8
Desarrollo Rural (Menos 101 517.4 1,710 211.2
de 3 Ha)
Total 1,655 1,119.6 14,410 981.2
Fuente: Sagarpa, 2009.

La estrategia nacional, consistió en el impulso a proyectos de inversión que integren la


producción a través de esquemas de red de valor denominado agrupamientos o clústeres,
que agrupen a productores de diferentes capacidades de producción por superficie y nivel
tecnológico, para integrarse a un nivel de producción homogéneo y en una dinámica de
producción con visión de mercado nacional y/o de exportación. El esquema del clúster
debería cubrir las siguientes características: i) apoyos por unidad de producción mínima de
2500 m2, ii) generar dos empleos permanentes, iii) el retorno de la inversión de 4 a 5 años,
iv) proyectos vinculados a una superficie cubierta mínima de cinco hectáreas, v) economía
de escala: asesoría técnica, insumos, ventas y empaque, vi) tecnología conforme a
características de los solicitantes (tipo de productor, mano de obra especializada, nivel de
escolaridad, etc.) y agroecológica de cada región, vii) garantizar servicios de apoyo y
soporte, capacitación y asistencia técnica (Sagarpa, 2009).

Para el año 2009 se esperaba una inversión de 700 millones de pesos del gobierno federal y
189 millones de pesos de coejercicio de los gobiernos estatales para cubrir una superficie
cercana a los 700 hectáreas, con unos 130 proyectos de ejecución directa y 225 de
coejercicio, para generar más de 5,500 empleos y beneficiar a más de 3000 productores
(Sagarpa, 2009).

Líneas políticas que para el 2010 se establecen como: 1) Desarrollo integral mediante el
establecimiento de polos de desarrollo integral o “closters”, 2) Apoyo a proyectos de
inversión que estén orientados al mercado interno, externo y nichos especializados
(orgánico y gourmet), 3) Introducir tecnologías apropiadas, capacitación y asistencia
técnica apropiadas y, 4) impulsar mecanismos de integración y de desarrollo de los actores
Aurelio Bastida Tapia La agricultura protegida y los invernaderos en México

involucrados en la red de valor, que permita su operación armónica hasta su consolidación


en “closters” (Sagarpa, 2010).

Para ello se establecieron niveles de closters; el básico, el intermedio y el especializado,


como se indica en la tabla 3.10.

Tabla 3.10. Tipología de Clúster propuestos para apoyo con invernaderos


Tipo de Requisitos mínimos Nivel de
Clúster integración
Básico • Pequeñas empresas como alternativa de 5 ha
autogeneración de empleo.
• Mercado local.
• Asistencia técnica durante tres ciclos productivos.
Intermedio • Empresas pequeñas y grandes con capacidad 5 – 20 ha
gerencial y tecnológica, basada fundamentalmente en
la cooperación conjunta de sus integrantes.
• Mercado nacional y regional.
• Asistencia técnica.
• Valor agregado d la producción (centro de acopio y
área de selección y empaque).
• Transporte.
• Carta de intención.
Especializ • Asistencia técnica permanente. >20 ha
ado • Empresas consolidadas.
• Valor agregado a la producción.
• Transporte especializado.
• Certificación: BPA, BPM, Orgánicos, Registro FDA.
• Contratos de venta.
• Integrado a industria de la trasformación.
Fuente: Sagarpa, 2009.

Los objetivos para esta estrategia fueron; 1) Identificar y promover la agricultura protegida
en aéreas que propicien polos de desarrollo. 2) Impulsar mecanismos de integración y
desarrollo de los actores involucrado en la red de valor correspondiente. 3) Fortalecer el
desarrollo de mercados regionales estratégicos y nichos de mercado.

Para el año 2010, los apoyos fueron para proyectos de inversión en infraestructura y equipo
a productores de agricultura protegida, considerando invernaderos, mallas o casas sombra,
macro túneles, centros de acopio y empaques y cámaras de conservación. Además se
establece como superficie mínima a apoyar de una hectárea para macro túnel y casa sombra
Aurelio Bastida Tapia La agricultura protegida y los invernaderos en México

y de ½ hectárea de invernadero, estableciéndose apoyos del 50% para localidades de alta


marginación y 40% para el resto de productores. Con monto máximo de apoyo de cuatro
millones de pesos, y se indica que de preferencia los proveedores de invernaderos deben
contar con certificación NMX-E-255 CNCP “diseño y construcción” (Sagarpa, 2010).

Para finales de agosto del 2010, el Subsecretario de Agricultura, al asistir a la inauguración


del Tercer Congreso Técnico Empresarial de la Asociación Mexicana de Horticultura
Protegida, (Amhpac), informó que en los últimos tres años se habían invertido tres mil 800
millones de pesos para apoyar la construcción e instalación de macro túneles, mallas
sombras e invernaderos en más de dos mil 600 hectáreas.

Asimismo, señaló que en lo que iba de 2010 los recursos federales destinados a esta
actividad ascienden a más de mil millones de pesos, para establecer mil hectáreas
adicionales de infraestructura, lo que, apuntó, privilegiará la diversificación de
cultivos.(http://www.2000agro.com.mx/Agriculturaprotegida/agricultura-protegida-
herramienta-contra-el-cambio-climatico. Fecha de acceso: 21/09/10).

El siguiente año se habló del Proyecto Estratégico de Agricultura Protegida, donde través
de las Reglas de Operación 2011, la SAGARPA designó a la Dirección General de
Vinculación y Desarrollo Tecnológico de la Subsecretaría Agricultura como la Unidad
Responsable y al FIRCO como Instancia Ejecutora para operar la Componente de
Agricultura Protegida 2011.(http://www.sagarpa.gob.mx/programas/Documents/RO_2011.
Fecha ingreso: 14/03/2011).

El objetivo específico es fomentar la producción de alimentos sanos y de calidad, con


enfoque de red de valor y de manera sustentable, a través de la producción bajo agricultura
protegida. Se apoyan proyectos para la instalación de micro túneles, macro túneles, mallas
sombra e invernaderos, además de capacitación especializada y asistencia técnica. Así
mismo, hubo apoyos para seguros de invernaderos, estudios de prospección y mercado,
certificación de buenas prácticas agrícolas y de manufactura, promoción y difusión de
productos de la agricultura y para la instalación de plantas de reciclado y tratamiento de
plásticos agrícolas de desecho. Para la instalación proyectos nuevos, uno de los requisitos
para acceder a los apoyos es que se comprometan a tomar cursos de capacitación (Sagarpa,
2011).

3.6.2. Fomento a la agricultura protegida en el sector empresarial.

El sector empresarial, también ha recibido diferentes tipos de apoyos para el desarrollo de


la agricultura protegida. De ello existen diferentes ejemplos impulsados por empresarios en
Aurelio Bastidaa Tapia La agricultura protegida y los invernaderos en México

los estados de Chihuahua, Sonora, Sinaloa, Estado de México, San Luis Potosí, Quintana
Roo, Querétaro y Nuevo León, entre otros (Bojó
(Bojórquez, 2006).

Dos de los ejemplos, representativo


representativos de los últimos tiempos, son Agropark, en el Estado de
Querétaro y Tecno – Parque Hortícola FIDESUR en el sur de Nuevo León.

3.6.2.1. El caso de Agropark


Agropark.

Agropark, se ubica cerca de la Ciudad de Querétaro, fue que resultado de una asociación
entre una incubadora agroindustrial, y una fundación dedicada a promover negocios
agroindustriales en México, con el Fondo de Capitalización e Inversión del Sector Rural
(Focir),
Focir), perteneciente a la Secretaría de Ha
Hacienda
cienda y Crédito Público (SHCP) (Rodríguez,
2009).

Agropark es una sociedad mayoritariamente privada con apoyos de desarrollo del Gobierno
Federal, constituyendo en un parque agroindus
agroindustrial
trial para invernaderos de alta tecnología,
diseñado como una solución integral. El Parque está orientado a productores de flores y
hortalizas que desean competir exitosamente en los mercados de exportación más
sofisticados del mundo como lo son Estados Un Unidos y Canadá. Cuentaenta con una superficie
sup
total de 805 hectáreas, de las cuales están en desarrollo 300 hectáreas con un potencial
productivo de 170 hectáreas. El tamaño de los lotes son desde 6.5 hasta 12.5 hectáreas. El
Parque se ubica estratégicamente en el centro geográfico de México en el Estado de
Querétaro, sobre la carretera Querétaro - Bernal, en el kilómetro 28. A sólo 200 kilómetros
de distancia
istancia de la Ciudad de México y a 38 kilómetros de la Ciudad de Querétaro, y a tan
solo veinte kilómetros del aeropuerto internacional de Querétaro. En cuanto a su
proximidad con E.U.A., el Parque queda aproximadamente a sólo 900 kilómetros de
distancia de la frontera de Laredo, Texas. El concepto se sustenta en 5 principios
fundamentales: 1) lograr
ograr condiciones ccompetitivas
ompetitivas que garanticen la rentabilidad, 2)
administrar responsablementente los recursos naturales, 3) pprocurar
rocurar beneficios mutuos y
economías de escala por pertenecer a un ecosistema empresarial, 4) garantizar
arantizar condiciones
de seguridad laboral y sanidad vegvegetal
etal que cumplan con los más rigurosos estándares
estándare
internacionales, y 5) asegurar
segurar los servicios y recursos básicos necesarios
necesario para un
funcionamiento óptimo. Actualmente Agropark se está convirtiendo en uno de los pilares
de vanguardia que utiliza invernader
invernaderos
os de alta tecnología, principalmente de origen
holandés, para la producción de hortalizas. (http://www.agropark.com.mx/agropark.html.
Fecha de ingreso: 26/09/10).

En un evento realizado a principios de febrero, de 2009, el Presidente de México dio el


banderazo de salida para avalar las nuevas inversiones de grupos industriales que han
Aurelio Bastida Tapia La agricultura protegida y los invernaderos en México

decidido incursionar en la producción intensiva


(http://www.hortalizas.com/noticias/?storyid=1593. Fecha de ingreso: 26/09/10).

A esa fecha estaban operando tres empresas de alta tecnología de origen holandés, con un
poco más de 20 hectáreas de invernaderos de vidrio y estaba en proceso de construcción
otras 30 hectáreas de invernaderos de alta tecnología, pero con cubierta de plástico, las
cuales a la fecha ya están operando.

3.6.2.1. El caso de Tecno-Parque Hortícola FIDESUR-Sandia.

El otro ejemplo, lo constituye el, ubicado en el sur del Estado de Nuevo León, el cual es
una experiencia de asociación entre ejidatarios y empresarios que inició su operación en
marzo del 2008, con 55 invernaderos propiedad del mismo número de ejidatarios, asociados
con doce empresarios de la entidad. Para marzo de 2009 ya contaba con 80 invernaderos en
producción de 2570 metros cuadrados cada uno, de un total de 114 invernaderos, lo
integran 112 empresarios agrícolas y ahí se generan 420 empleos directos y 580 indirectos,
lo cual contribuye al desarrollo de la región y propicia el arraigo de la gente a su lugar de
origen (González, 2008; Arzate, 2009;http://www.nl.gob.mx/?. Fecha de ingreso:
21/09/10).

El proyecto fue impulsado por el gobierno del estado de Nuevo león, ubicado en la
localidad de Sandia El Grande, Municipio de Aramberri, en Nuevo León, a unos 240
kilómetros del área metropolitana de Monterrey. El complejo cuenta con una empresa
integradora que se llama Productores del Sur de Nuevo León SA de CV que es la que
compra y vende. Tiene un Centro de Empaque donde se acopia la producción del total de
los invernaderos y su capacidad es de 60 toneladas de la hortaliza empacadas por día. El
cultivo se desarrolla de abril a junio y se esperaba comercializar de julio a diciembre.

Además se están impulsando agro parques en otros estados de la República, como Jalisco y
Guanajuato, entre otros. Anqué parecieran de menores dimensiones que los arriba referidos.

3.7. Las organizaciones con mayor participación en la agricultura protegida.

En el sector empresarial de la agricultura protegida existen organizaciones que le están


dando un fuerte impulso al desarrollo y adaptación de tecnologías innovadoras.
Organizaciones entre de la cuales destacan la Asociación Mexicana de Horticultura
Protegida, A. C. (Amhpac), la Asociación Mexicana de Constructores de Invernaderos
Aurelio Bastida Tapia La agricultura protegida y los invernaderos en México

(Amci) y el Consejo Nacional de la Fresa (Conafre), el Consejo Mexicano de la Flor A C,


entre otras.

3.7.1. El Consejo Mexicano de la Flor.

El Consejo Mexicano de la Flor A C, (Conmexflor) fue una de las primeras organizaciones


de productores que se creó el 14 de febrero de 1995 como una asociación civil de carácter
nacional. Actualmente está integrada por asociaciones y uniones regionales de productores
de flores y plantas de ornato, así como empresas del sector florícola nacional. Agrupa tanto
a productores de ornamentales a campo abierto como bajo cubierta. Se estableció como una
entidad de representación, defensa y fomento de la actividad y está constituido como el
organismo cúpula del sector florícola nacional, agrupando a todas las asociaciones
regionales de la República Mexicana. Actúa como representante y gestor de los intereses
del sector florícola nacional ante las tres instancias de gobierno Federal, Estatal y
Municipal, así como ante otros organismos e instituciones públicas y privadas, nacionales y
del extranjero, en apoyo a la solución de los problemas y demandas justas de los
productores (http://conmexflor.org/frontitems.php. Ingreso: 02/11/10).

Dicho consejo tiene como objetivo fundamental promover el desarrollo de la actividad,


impulsando la creación de un entorno favorable que permita a los productores de flores,
follajes y plantas de ornato para contar con las condiciones necesarias para dignificar y
ampliar su derecho a realizar libremente su actividad, así como propiciar su desarrollo
integral para que este se refleje en un mayor bienestar para ellos y sus familias. Ha venido
atendiendo asuntos referentes a: 1) organización, 2) desarrollo empresarial, 3) producción
sustentable, 4) aspectos fitosanitarios, 5) aspectos fiscales, 6) aspectos aduanales, 7)
regulación y legislación protectora de variedades en riesgo de extinción, 8) importación de
material vegetal de punta; 10) publicidad, 11) seguridad social y también ha contribuido de
manera constante en la búsqueda de alternativas que permitan el aprovechamiento de la
flora endémica de México entre otras actividades.

Aunque el porcentaje, de ornamentales que se produce con técnicas de la agricultura


protegida, es bajo, su importancia es alta y se ha impulsado la formación de dos centros de
acopio y comercialización de importancia como Conaplor en Cuatla, Morelos y Floracopio
cerca de Toluca, en los cuales se comercializan tanto productos de campo abierto como de
la agricultura protegida.

De acuerdo con información de la Secretaría de Agricultura, Ganadería, Desarrollo Rural,


Pesca y Alimentación (Sagarpa) e International Floriculture Trade Statistics, en 2009 en
México existían 25 mil productores que se dedicaron al cultivo de plantas ornamentales,
Aurelio Bastida Tapia La agricultura protegida y los invernaderos en México

generando más de 360 mil empleos directos e indirectos. En el ámbito mundial sólo China
y la India superan la superficie dedicada a la producción de plantas ornamentales mexicana,
misma que se ubicaba en 16 mil hectáreas.

Uno de los principales mercados de flores y follajes de corte los constituye en merado de
Tenancingo, en el sur del Estado de México. Por su parte los principales mercados de
plantas ornamentales en maceta se ubican en Cuemanco y Madre Selva, en Xochimilco, D.
F. También tienen importancia mucha importancia el mercado de Tenango de las Flores, en
Huauchinango, Puebla así como Cuautla y Cuernavaca, en Morelos.

3.7.2. La Asociación Mexicana de Horticultura Protegida.

La Asociación Mexicana de Horticultura Protegida A. C, (Amhpac), nació bajo el nombre


de Asociación Mexicana de Productores de Hortalizas en Invernadero (Amphi) en octubre
de 1999, a raíz de la iniciativa de un grupo de 16 productores de invernadero de diversos
estados del país, los cuales decidieron agruparse para formar un organismo que los
representara en la búsqueda de objetivos comunes, y que coadyuvara facilitando el
desarrollo de esta industria incipiente. En aquel entonces existían poco más de 600
hectáreas de agricultura protegida en el país, y una de sus tareas iníciales fue de promover
esta rama de la actividad agrícola en México, por lo que en verano del 2000 se celebra el
primer congreso de la Amphi, buscando integrar a todos las partes involucradas en este
gremio, tanto productores como proveedores de insumos y servicios, comercializadores,
técnicos y asesores, dependencias gubernamentales, instituciones de crédito, universidades,
etc. (http://www.amhpac.org/portal/: Fecha de ingreso: 02/11/10).

Posteriormente, en Junio de 2007, cambia su nombre por el de Asociación Mexicana de


Horticultura Protegida A.C (Amhpac), en el marco del séptimo congreso de Amphi, como
respuesta a estos nuevos tiempos y circunstancias de la industria hortofrutícola,
aprovechando la experiencia ganada como productores, a través de toda esta etapa, para
tener más clara su misión, visión, objetivos y funciones (http://www.amhpac.org/portal/:
Fecha de ingreso: 02/11/10).

Su misión consiste en: “Unir y consolidar a la industria de la horticultura protegida


mexicana en un gremio sólido que permita la representación y la defensa de sus intereses,
así como proveer de servicios y herramientas útiles que permitan fomentar la productividad
y competitividad de nuestra membrecía”. Mientras que su visión consiste en; “Ser el
organismo nacional que represente la voz unificada y firme de la industria de la agricultura
protegida; y ser el proveedor de servicios y soluciones para nuestros agremiados”.
Aurelio Bastida Tapia La agricultura protegida y los invernaderos en México

Visión que con su Plan Estratégico 2010-2013, se plante como “Ser la organización que
represente a los empresarios de la agricultura protegida mexicana, con el propósito de
defender sus intereses de forma organizada y proporcionar los servicios y gestiones que los
ayuden a encontrar la competitividad, rentabilidad, sustentabilidad y productividad de sus
empresas” (Amhpac, 2010).

En dicho plan los objetivos que se plantean son: 1) Ser el organismo cúpula de la
agricultura protegida mexicana, modelo de excelencia y competitividad a nivel nacional e
internacional, construyendo una estructura operativa de la Asociación basada en la
profesionalización y fomento a la eficiencia. 2) Crecer en cuanto al número y calidad de
socios y asociados, que aporten beneficios al concepto de unión.3) Promover el desarrollo
empresarial de la membrecía. 4) Fomentar la riqueza y distribuirla equitativamente,
haciendo un uso adecuado de los recursos, mantenido el equilibrio, para así ser una
industria sustentable. 5) Representar a la industria en negociaciones y gestiones ante
autoridades federales, estatales e internacionales para defender sus intereses. 6) Promover
la organización y unión empresarial para fomentar la productividad y competitividad,
mediante la incorporación de modelos de “clusters”, cooperativas, integradoras, entre otras.
7) Buscar el desarrollo tecnológico que permita la implementación de tecnologías validadas
y adecuadas para las condiciones de nuestras regiones productivas del país y así poder
cumplir los requerimientos de mercado a los que atendemos. 8) Fomentar el desarrollo
humano y profesionalización dentro de la industria, para el desarrollo de empleos de
calidad. 9) Construir y fomentar la confianza de los socios comerciales, mediante el
fortalecimiento del Blindaje Agroalimentario. 10) Fortalecer los canales de comunicación
internos y externos de esta industria, mediante la implementación de estrategias.

En el año 2008 esta organización contaba con 38 socios y para el 2010 su membrecía era de
cerca de 200 socios, que en su conjunto agrupaban 5,333 hectáreas de agricultura protegida,
la mayoría de exportación, y se plantea llegar tener unos 350 socios en los siguientes años.

3.7.3. El Consejo Nacional de la Fresa.

El sistema producto fresa mexicano agrupa a unos 2400 productores que cultivan unas 6
mil 214 hectáreas de fresa de en los estados de Baja California, Estado de México,
Guanajuato, Jalisco y Michoacán, registradas en el 2008, de las cuales más de 1,300
hectáreas son de cultivos que se desarrollan en túneles altos o macro túnel, con cubiertas
plásticas, acolchado del suelo y fertigación, mejorando el rendimiento, al obtener entre 70 y
90 toneladas por hectáreas, en vez de las 33.86 toneladas por hectárea promedio del año
2008. Este tipo de tecnología se presenta principalmente en el Estado de Michoacán
Aurelio Bastida Tapia La agricultura protegida y los invernaderos en México

comprende los municipio de Tangancícuaro, Jacona, Ixtlán y Zamora


(http://www.conafre.com./nosotros.php. Fecha de ingreso: 02/11/10).

En el Plan Rector del Sistema Producto Fresa, validado el cinco de diciembre del 2008
contemplaba la tecnificación para la producción de fresa en 1000 hectáreas con macro
túnel, por lo que es de esperarse que el cultivo de la fresa en ambientes protegidos aumente
en los próximos años.

3.7.4. La Asociación Mexicana de Constructores de Invernaderos.

Por otro lado, recientemente se ha formado la Asociación Mexicana de Constructores de


Invernaderos (Amci), la cual es una organización civil que agrupa a los principales
constructores de invernaderos de México. Unas de las primeras actividades que emprendido
fue impulsar la elaboración de una propuesta de Norma mexicana para la construcción de
invernaderos, misma que fue aprobada en el 2008.

Se estima que en México existen más de 100 empresas constructora de invernaderos, a las
que se suma más de 30 empresas extranjeras, que son las que más superficie de
invernaderos han construido en nuestro país.

Para el caso de las empresas mexicanas, la mayoría de ellas son pequeñas y de bajo nivel
tecnológico, las cuales han proliferado con el desarrollo de los invernaderos. Estas
empresas están dispersas en todo en territorio nacional y hasta mediados la primera década
del presente siglo estaban sin ninguna organización gremial. Fue hasta el Simposium
Internacional de Tecnologías Agrícolas con Plásticos, celebrado en la ciudad de Puebla, en
febrero de 2004, surgió la idea de reunir a los constructores de invernaderos, mismos que
un año después, en febrero de 2005, en las oficinas de FIRA del Estado de Morelos, se
reunieron 24 fabricantes de invernaderos y deciden sentar las bases de una organización
nacional de constructores de invernaderos y el cinco de abril de ese año nació formalmente
la Asociación Mexicana de Constructores de Invernaderos, A. C. (Amci).
(http://www.amci.org.mx/inicio.htm. Fecha consulta: 29/10/10).

La misión de la Amci se plantea como; “Ser un organismo que integre a los principales
fabricantes y constructores de invernaderos, así como a sus proveedores y demás actores de
la industria de la agricultura protegida en México para influir positivamente en elevar la
competitividad de todo el sector y así lograr un mayor desarrollo económico y social del
campo mexicano” y su visión consiste en; “Integrar en la Asociación a los fabricantes y
constructores que participan con la mayoría del crecimiento en superficie cubierta en
México y a sus principales proveedores, Posicionar a la Amci como la principal referencia
Aurelio Bastida Tapia La agricultura protegida y los invernaderos en México

del sector de la agricultura protegida en México, en cuanto a: información, transferencia de


tecnología, desarrollo de esquemas financieros, influenciando las políticas públicas para
aplicación de recursos en agricultura protegida y normalizar la construcción de
invernaderos en México”.

Entre sus objetivos se plantean los siguientes: 1) Obtener, generar y difundir información
relevante de la propia asociación y en general de la industria de la agricultura protegida. 2)
Hacer transferencia de tecnología en agricultura protegida, mediante la vinculación con las
Universidades e Institutos de investigación del país. 3) Desarrollar un adecuado esquema
para el financiamiento de invernaderos en México. 4) Lograr que la norma de construcción
de invernaderos sea exigida en los principales estados que invierten en agricultura
protegida. 5) Participar en el desarrollo del Plan Nacional de Agricultura Protegida, de
manera activa e importante. 6) Promover que a los constructores de Amci se les de
preferencia en los concursos de los principales estados que invierten en agricultura
protegida. 7) Difundir y capacitar en la norma de construcción de invernaderos a los
principales actores de la Industria.

En el tiempo que lleva de existencia, la Amci ha logrado tener una gran participación activa
en los principales eventos de agricultura protegida en México difundiendo, en conjunto con
los constructores mexicanos, la cultura de los invernaderos y el gran desarrollo que están
teniendo en nuestro país. Como parte de esta labor ha organizado: a) el 1er y 2º Simposio
Internacional de Invernaderos, b) impulso la elaboración de una Norma para la
construcción de Invernaderos, que sería en gran medida, la que regiría a la Asociación
Mexicana de Constructores de Invernaderos y posteriormente a toda la construcción de
Invernaderos en México. Dicha norma fue elaborada por un grupo técnico, como a
continuación se comenta.

3.8. La norma mexicana para el diseño y construcción de invernaderos.

Hasta antes del año 2008, en México no existía ningún lineamiento para la construcción de
invernaderos. A partir de ese año se cuenta con la Norma Mexicana NMX-E-255-CNCP-
2008, Invernaderos - Diseño y Construcción - Especificaciones, en la cual se tomó como
referencia la Norma Europea EN3031-1.

Una norma es una especificación técnica, establecida con el consenso o la aprobación


general de todas las partes interesadas, basada en los resultados conjuntos de la ciencia, la
tecnología y la experiencia para regular las especificaciones, atributos, directrices,
características o prescripciones aplicables a un producto, proceso, instalación, sistema,
actividad, servicio o método de producción u operación, así como aquellas relativas a
Aurelio Bastida Tapia La agricultura protegida y los invernaderos en México

terminología, simbología, embalaje, marcado o etiquetado y las que se refieren a su


cumplimiento o aplicación. (http://www.amci.org.mx/Descargar/Norma.pdf. Fecha de
ingreso: 27/01/2011)

La norma fue elaborada por el “Grupo Técnico-Invernaderos” del Comité Técnico de


Normalización Nacional de la Industria del Plástico y emitida por el Centro de
Normalización y Certificación de Productos, A.C., (Cncp),

Dicho comité trabajo por espacio de más de dos años, finalmente el 8 de julio de 2008 se
concluyó formalmente la Norma Mexicana para el Diseño y Construcción de Invernaderos.
Cuya declaratoria de vigencia se publicó el 8 de Julio del 2008 en el Diario Oficial de la
Federación, por conducto de la Dirección General de Normas, de la Secretaría de
Economía, como Norma Mexicana NMX-E-255-CNCP-2008, Invernaderos - Diseño y
Construcción - Especificaciones (Greenhouses - Desing and Construction - Specifications).
Lo que implica que es una norma voluntaria, de libre adhesión a la misma.

Anteriormente a la elaboración de dicha norma, en México no existía ningún reglamento o


regulación que indicara funcionalmente la manera en que debería de crearse un diseño de
invernaderos bajo normas técnicas, por lo que la elaboración de ella es un paso importante
en esta materia para el desarrollo de la agricultura protegida en México.

Objetivo y campo de aplicación. Esta norma específica el proceso a seguir para el diseño de
invernaderos, así como los principios generales, requisitos de resistencia mecánica,
estabilidad, estado de servicio y durabilidad para el proyecto y la construcción de
estructuras de invernaderos comerciales con cubiertas de películas plásticas, incluyendo las
cimentaciones, para la producción de plantas y cultivos. No establece los criterios de
construcción para el acceso a los invernaderos; por ejemplo: rampas, pasillos de trabajo,
pasarelas o escaleras de acceso a la cubierta.

Esta norma solo aplica para estructuras de invernaderos construidas con perfiles de acero
galvanizado y cubiertas de plásticos flexibles. No aplica para túneles, casas sombra e
invernaderos con cubiertas de vidrio, plásticos semirrígidos o estructuras de materiales
diferentes al acero galvanizado.

La norma mexicana para diseño y construcción de invernaderos, tiene varios puntos a


favor. 1) Permite contar con un documento técnico que reglamentará de manera adecuada
los procedimientos para el diseño y construcción de invernaderos en México. 2) Establece
información técnica básica, parámetros, definiciones, especificaciones y procedimientos
tanto para fabricantes, como para personas e instituciones directamente involucradas. 3)
Este documento es aplicable en cualquier región de México. 4) Establece las características
de los elementos estructurales de alta resistencia que constituirán un sistema de soporte
Aurelio Bastida Tapia La agricultura protegida y los invernaderos en México

para invernaderos. 5) Con este documento, México se coloca a la vanguardia de la


normatividad que se rige a nivel mundial. 6) Con este documento, se impulsa a la industria
nacional, tanto proveedores de materia prima, como a los fabricantes formales de
invernaderos.

3.8.1. Ventajas de la normalización.

Sobre el tema se han definido varias ventajas, entre las que destacan algunas como las
siguientes:

a) Para los fabricantes de Invernadero. 1) Racionaliza clasificaciones, variedades y tipos


de productos. 2) Disminuye el volumen de existencias en almacén y los costos de
producción. 3) Mejora la gestión del diseño y simplifica la gestión de compras. 4)
Agiliza el tratamiento de los pedidos. 5) Facilita la comercialización de los productos y
su exportación.

b) Para los consumidores y productores agrícolas bajo invernadero.1) Establece niveles de


calidad y seguridad mínimos de los productos y servicios que contratan al invertir en un
invernadero, disminuyendo el riesgo. 2) Informa de las características técnicas del
producto. 3) Facilita la comparación entre diferentes ofertas.

c) Para la Administración Pública (Gobierno Federal, Gobiernos Estatales y Municipales,


FIRA, Financiera Rural, entre otros.1) Simplifica la elaboración de textos legales. 2)
Establece políticas de calidad, medio ambientales y de seguridad. 3) Ayuda al desarrollo
económico. 4) Da mayor certidumbre a la inversión de los recursos públicos y del
productor agrícola. 5) Acelera el desarrollo tecnológico en el campo al disminuir el
riesgo de que un invernadero se colapse por un mal diseño o mala construcción y genere
una mala imagen de la tecnología, de los constructores mexicanos y del propio gobierno.

La norma ha sido uno de los elementos claves para que en el sector de la agricultura
protegida se puedan otorgar seguros sobre infraestructura productiva, situación que en el
pasado no existía.

3.8.2. Contenido de la norma NMX-E-255-CNCP-2008.

El contenido de la norma es el siguiente: 0) Introducción. 1) Objetivo y campo de


aplicación. 2) Referencias. 3) Definiciones. 4) Simbología y abreviaturas. 5) Clasificación
Aurelio Bastida Tapia La agricultura protegida y los invernaderos en México

de los invernaderos. 6) Datos de entrada (revisión de requisitos y factibilidad). 7)


Generación del diseño. 8) Cálculos. 9) Verificación del proyecto. 10) Durabilidad,
mantenimiento y reparaciones. 11) Acciones en invernaderos. 12) Desplazamiento y
deformaciones (ELS). 13) Bibliografía. 14). Concordancia con normas internacionales. 15)
Anexos: (a) Capacidad estructural de las cubiertas (normativo). (b) Acción de viento
(normativo). (c) Acción de nieve y granizo Wg (normativo). (d) Estado límite último de los
arcos (normativo). (e) Efectos de temperatura (normativo). (f) Manual de propietario y
placa de identificación (normativo). (g) Instrucciones para mantenimiento (informativo).
(h) Detalles constructivos (informativo). (i) Métodos de cálculos para cubiertas de película
en invernadero (informativo). (j) Regiones y coeficientes sísmicos (normativo). (k)
Materiales (normativo). (l) Requisitos del proyecto ejecutivo (normativo) (CNCP, 2008).

3.8.3. Especificaciones relevantes a considerar en la construcción de invernaderos.

Las principales especificaciones y normatividad de los materiales para la estructura son los
siguientes:

a) Los materiales empleados en las estructuras, deben ser económicos, ligeros,


resistentes y esbeltos; deben formar estructuras poco voluminosas, a fin de evitar
sombras de las mismas sobre las plantas, de fácil construcción, mantenimiento y
conservación, modificables y adaptables al crecimiento y expansión futura de
estructuras, sobre todo cuando se planean ensamblar en batería.
b) Los materiales para anclas para cimentación, columnas, arcos, flechas, largueros y
refuerzos, pueden ser de perfiles tubulares cuadrados, rectangular o redondos, de
acero galvanizado a base de una capa G-90 por ambas caras. Metalizado a base de
Zinc en la costura de la soldadura y de diferentes secciones o dimensiones.
c) Para los canalones y perfil sujetador se recomienda lámina de acero galvanizado a
base de una capa G-90 por ambas caras, en varios calibres.
d) Los cables deben ser de acero galvanizado capa G-90, en varias medidas.
e) El alambre debe ser de acero bajo carbón galvanizado G-90, en varios calibres.
f) El resorte o alambre sujetador debe ser de acero alto carbón galvanizado.
g) La tornillería utilizada para las uniones debe ser galvanizada de alta resistencia G-5,
en varias medidas.
h) En la cimentación se debe utilizar concreto con resistencia f’c=150 Kg./cm2 para la
fabricación de las bases donde se ahogarán las anclas y columnas para cimentarlas.

En lo referente a las normas a cumplir en aspecto de materiales, para el acero a utilizar en la


estructura de un invernadero, se deberá cumplir con las siguientes especificaciones de
acuerdo al fabricante.
Aurelio Bastida Tapia La agricultura protegida y los invernaderos en México

1) Perfil cuadrado, rectangular o redondo de acero fabricado según norma NMX-B-


009, con acero grado 30 (Fy=2,320 Kg. /cm2), rolado en frío.
2) El recubrimiento de éstos perfiles debe ser de Zinc-Aluminio galvanizado en
caliente, capa AZ-90 (0.90 Oz/Ft2 = 274 gr. /m2 = 0-0015 in., según norma NOM-
B-469, ASTM-792), el cual debe proporcionar resistencia del material a ambientes
corrosivos.
3) Además se debe de cumplir con que las estructuras deben de tener de 5 a 6 kg/m2 de
acero. Las columnas deben de ser mínimo de 2” y los arcos de 1 ¾”.

En la construcción se recomienda utilizar el mínimo de soldadura y recurrir al uso


tornillería, bridas o abrazaderas y otros elementos de unión flexibles, para lograr estructuras
poco rígidas al embate de los vientos y mayor resistencia a la carga del cultivo.

Para velocidades de los vientos se debe consultar el Manual de Diseño de Obras Civiles de
la C.F.E. (sección C-14), la cual define las condiciones de viento y sismo a considerar de
acuerdo a la ubicación de la estructura dentro de la República Mexicana.

Para la cubierta se siguieren cubiertas de polietileno calibre 720, tratado contra rayos
ultravioleta UV II, con diferentes porcentajes de sombra y transmisión de energía radiante
de acuerdo a las necesidades fisiológicas de los cultivos.

En lo referente a la ventilación, es recomendable que el área de ventilas sea


aproximadamente del 15% al 30% del área del piso ocupado por la nave de invernadero. El
nivel de enfriamiento será mejorado cuando las cortinas de las paredes laterales son
incluidas en el área total de ventilación

Cuando las estructuras de los invernaderos se utilicen para soportar los cultivos, en el
diseño se debe considerarse el peso de las plantas y los productos, así como el crecimiento
medio de estos. Los valores propios de las plantas, productos y crecimiento medio deben
estimarse de acuerdo con la variedad y tipo de producto a cultivar, pero no deben ser
menores que los valores indicados en la siguiente tabla.

Tabla 3.11. Capacidad de carga de los invernaderos de acuerdo a la norma

Tipo de cosecha Kg/m2


Cosecha de carga ligera 10 Kg/m2
Cosecha de carga media 20 Kg/m2
Cosecha de carga pesada 35 Kg/m2
Fuente: CNCP, 2008.
Aurelio Bastida Tapia La agricultura protegida y los invernaderos en México

Además de los aspectos descritos anteriormente, como se puede observar en el índice de la


norma, son muchos otros los que contiene la misma y el cumplimiento de todos los anexos
normativos, son los que darán la garantía de que el invernadero tiene las especificaciones
técnicas mínimas de un buen diseño, resistencia mecánica, estabilidad, servicio de
mantenimiento y durabilidad, incluyendo las cimentaciones.

A partir del año 2010, se inició el proceso para la acreditación de empresas que cumplen
con los lineamientos de la norma NMX-E-255-CNCP-2008, en cuanto al diseño y
construcción de invernaderos.

Entre el 2011 y 2012, se llevó a cabo la revisión y adecuación de la norma de referencia,


dado que al empezar a utilizarse se han detectado aspectos que están poco claros. Para el
año 2013 se espera que se publique nuevamente esta norma actualizada.

3.9. Problemática que enfrenta la agricultura protegida en México.

Son varios los problemas que enfrenta el desarrollo de la agricultura protegida,


especialmente por ser una actividad relativamente nueva. Esta problemática se ubica en
todo el sector y forma parte de los problemas que enfrenta la agricultura nacional, que es
muy compleja dada la heterogeneidad del territorio nacional en todos los aspectos y de una
sociedad pluricultural como es la nuestra.

De acuerdo con los datos de Censo Agrícola, Ganadero y Forestal 2007, del total de las
unidades de producción, sólo 56 por ciento reportaban ventas permanentes, el resto estaba
fuera de operación, tenía ventas irregulares o generaban productos para autoconsumo, como
es el caso de los invernaderos con superficies cubiertas de mil metros cuadrados o menos,
así mismo existen algunos invernaderos y mallas sombra de una y hasta dos hectáreas
improductivas. La razón principal que argumentan los propietarios es que durante la curva
de aprendizaje para la producción y comercialización, se quedaron sin capital de trabajo,
cuando tuvieron pagar el alto costo de los fertilizantes y la mano de obra contratada; y
cuando tuvieron que vender, lo hicieron con acopiadores o en centrales de abasto a precios
de productos convencionales de campo abierto, por lo su utilidad se redujo o fue negativa.
Adicionalmente, se sabe que la agricultura protegida, también conocida como agricultura
intensiva, conlleva un alto riesgo de contaminar aguas y suelos por la acumulación de
agroquímicos que se desechan y lixivian en niveles tóxicos (Lamas, 2010).

3.9.1. Problemática de la agricultura en el sector social.


Aurelio Bastida Tapia La agricultura protegida y los invernaderos en México

El interés del sector social por el uso de invernaderos es algo relativamente reciente, dado
que es en la última década cuando las tecnologías de la agricultura protegida se popularizan
y cuando los apoyos del gobierno a este sector se incrementan.

Dentro de esta problemática, según los datos oficiales, en el periodo que va del año 2001 al
2006 la SAGARPA y el FIRCO apoyaron 3197 proyectos de invernaderos, en todo el país,
con una inversión promedio de 293.4 miles de pesos por proyecto. Así mismo, entre 2002 y
2005, mediante el programa PAPIR se apoyaron otros 1300 proyectos con una inversión
promedio de 141.3 miles de pesos para invernadero (Sagarpa. 2007b).

Para conocer los resultados de dichos apoyo, durante el año 2006 se realizó una evaluación,
considerando una muestra de 1252 proyectos apoyados y se concluyó que el 60 % de ellos
habían fracasado, otros 20 % se mantenía con dificultad y solo el 20 % había tenido el éxito
que se esperaba (Sagarpa, 2007b).

Las causas o explicaciones de este fracaso son diversas, entre ellas se pueden destacar las
siguientes:

1) Falta de experiencia y preparación de los productores. Muchos de los proyectos


apoyados fueron a productores sin ninguna experiencia en agricultura protegida, incluso
agricultores de básicos en temporal. Las experiencias de campo abierto no son aplicables
al cultivo en ambiente protegido, aplicarlas resulta contraproducente, por lo que los
beneficiaros entraron en un proceso de aprendizaje en base a ensayo y error con más
errores que ensayos. La agricultura protegida exige el uso de tecnología elevada, tanto
en su velocidad cono en su contenido, es decir su ritmo está más cerca de parecer una
actividad industrial que la de una cuyo comportamiento está más cerca de los ritmos de
la naturaleza, como la actividad agrícola tradicional, situación para la que los
productores no se le preparo (Olivares, 2008).

2) Falta de capacitación, asesoría técnica y oferta de servicios. Los apoyos no estuvieron


acompañados de programas o acciones de capacitación en las tecnologías y técnicas de
la agricultura protegida, mediante las cuales se dotara a los productores del
conocimiento necesario para manejar los cultivos y los invernaderos, como tampoco se
diseñaron programas suficientes de asistencia técnica, capacitación y apoyo con
servicios e insumos.

3) Tamaño inadecuado de las unidades de producción. La mayoría de estos apoyos fueron


para proyectos de menos de mil metros cuadrados por productor, superficie insuficiente
para que un productor se dedicara de tiempo completo a la agricultura protegida. De
acuerdo con un estudio realizado en el Estado de Hidalgo, se requiere que al menos sea
Aurelio Bastida Tapia La agricultura protegida y los invernaderos en México

de 1000 m2 de invernadero o una superficie mayor por productor, para el cultivo de


hortaliza de fruto, de tal forma que se pueda vivir de ello. (Olivares, 2008).

4) Instalaciones poco apropiadas. Las instalaciones no siempre son las apropiadas para las
condiciones climáticas donde se instalan. Hasta la fecha faltan conocimientos y
validación en cuanto los tipos o modelos de invernaderos y estructuras más apropiado a
cada región climática de México y para un cultivo o grupo de cultivos determinado.

5) Falta de técnicos capacitados en agricultura protegida. Se dice que no existen en


número suficiente de técnicos capacitados para asesorar el manejo de las estructuras y el
desarrollo de la agricultura protegida, que se han tenido que formar sobre la marcha con
curvas de aprendizajes muy prolongadas.

6) Falta de información, divulgación y transferencia de conocimientos y tecnología. La


falta de información y conocimientos sobre las sobre las técnicas de cultivo bajo cubierta
es relativamente escasa al igual que su divulgación. Cada caso es particular y la mayoría
tiene que desarrollar su propia experiencia, en ocasiones con altos costos.

7) Falta de validación de paquetes tecnológicos por regiones. No existen suficientes


centros de desarrollo y trasferencia tecnológica sobre la agricultura protegida, donde se
capitalice la experiencia generada en una región, aspecto que ayudaría en mucho al
sector.

8) Poca organización de productores. Ha faltado organización por parte de los productores


para la compra de insumos y equipo, así como para la comercialización y la planeación
de la producción. Todo mundo compite con todo mundo y todos los productores quiere
hacerla de todo, no hay especialización en actividades concretar que permita desarrollar
más eficientemente la producción.

9) Falta apoyo y experiencia en la comercialización. Los productores tampoco han tenido


apoyo en la comercialización. Muchos venden a pie de invernadero y con poco valor
agregado. La tendencia ha sido hacia la siembra de jitomate principalmente, producto
que cada día está más competido.

10) El dinero que da el gobierno es regalado. Existe la idea de que los apoyos del
gobierno, es dinero regalado, que a nadie les cuesta y por lo tanto no se le valora.

Por ello se requiere, para este sector, de la implementación e impartición de cursos de


capacitación, del establecimiento de centros de capacitación, de centros reproductores de
material reproductivo, así mismo se requiere desarrollar paquetes tecnológicos sobre otros
cultivos, perosobre todo faltan acciones de organización de productores en asociaciones que
Aurelio Bastida Tapia La agricultura protegida y los invernaderos en México

les permita competir con volumen. Además se requiere de otros aspectos como el
conocimiento de materiales regionales potenciales para emplearse como sustratos,
conocimiento de especies a cultivar y nutrición de cultivos, entre otros muchas carencias.

Varios de estos aspectos, se pusieron de manifiesto en un estudio sobre el caso de los


pequeños productores de jitomate del Estado de Hidalgo, donde se tomó una muestra de 64
casos de agricultura protegida apoyados por diferentes programas de gobierno, cuyos
resultados se abordan a continuación (Olivares, 2008).

En ese estudio se encontró que más de la mitad, el 55 %, de los beneficiario de apoyos para
agricultura protegida no eran agricultores antes de adoptar la tecnología de agricultura
protegida. El 25 % de los entrevistados inicio actividades en el año 2000 y tenía cuando
mucho cuatro o cinco ciclos agrícolas de experiencia, el 38 % tenía una experiencia
acumulada de dos a tres ciclos de producción y el 12.5 % de un ciclo. De ellos el 53.3 %
recibió asistencia técnica, el 75 % la recibió de un técnico independiente y un 69 % la
califico de calidad, contra un 31 % que la califico como mala. En la operación del
invernadero un 33.3 % respondió que su mayor problema era la asistencia técnica, el 25 %
declaro que la cubierta, el 18.8 % que el sistema de riego y un 10.4 % que la estructura.

En cuanto al tipo de propiedad de la unidad de producción el 50 % de las unidades de


producción son de propiedad individual y el otro 50 % de propiedad colectiva. El 80 % de
los productores entrevistados recibió algún nivel de financiamiento, el 67 % declaro que el
origen del mismo es de una institución pública, un 15.6 % recibió financiamiento del
comercializador. El 58 % recibió financiamiento del Programa Alianza para el Campo,
otros 12.5 % del Gobierno del Estado y el 6.3 % de FIRA.

En lo que respecta al tamaño de las unidades de producción el 51:6 % tenía unidades de


producción entre 500 y 1,499 m2 de superficie, un 25 % poseía entre 1500 y 2499 m2 y un
12.5 % de 4,000 m2 o más. En cuanto al tamaño mínimo necesario, el 88.4 % afirmo que el
tamaño de la unidad de producción capaz de sustentar a una familia de cuatro miembros
debería ser mayor de 1000 metros cuadrados y el 55 % cree que debe estar entre los 1000 y
2000 metros cuadrados. Al respecto, el estudio arrojo que en Hidalgo la superficie
promedio de las unidades de producción era de unos 550 metros cuadrados.

De lo anterior se desprende que los apoyos para las nuevas tecnologías de agricultura
protegida, para productores pequeños deben ir acompañados de acciones y medidas como
las siguientes: a) Investigación aplicada para adaptarlas y validarlas en diferentes
localidades. b) Capacitación y organización de productores para una agricultura más
empresarial. c) Formación de técnicos calificados en las nuevas tecnologías y en la
comercialización de productos. d) Subsidio con créditos a muy bajas tasas de interés y
compartiendo riesgos. e) Apoyo a los productores con un sistema de información oportuna
Aurelio Bastida Tapia La agricultura protegida y los invernaderos en México

de compradores, mercados, oferta y demanda de productos, precios, etc. f) Apoyo a la


comercialización de los productos a través de una canalización a los mercados adecuados,
sin intermediarios, “coyotes” o especuladores y con el establecimiento de precios mínimos
de compra.

Un aspecto central debiera ser desarrollar estudios sobre la diversificación de cultivos y


mercados, aspecto para el que los productores del sector social carecen de recursos. Otro
aspecto debiera ser sobre la implementación de las tecnologías intermedias de la agricultura
protegida como el fertiriego, los acolchados, los túneles y las casas sombra, que son más
baratas que los invernaderos.

3.9.2. Problemática de la agricultura protegida en el sector empresarial.

En el sector empresarial de la agricultura protegida, la problemática también es fuerte,


como se ha expresado en diferentes foros como congresos y simposios, donde se ha
discutido la problemática, así como en algunos documentos de trabajo de los cuales se ha
destacan los siguientes aspectos; a) falta de personal técnico capacitado para el manejo y
operación de los invernaderos. b) Falta de información sobre los tipos de invernaderos más
apropiados para una región específica y cultivo determinado. c) Falta diagnósticos de las
cadenas productivas para definir la problemática que enfrentan, necesidades, acciones y
estrategias, d) falta de estudios financieros y de investigación sobre la comercialización de
hortalizas en invernaderos orientadas al mercado nacional e internacional. e) Falta
planeación de mercados y producción. f) Falta de acercamiento de los servicios de
asistencia técnica con el objeto de mejorar las producción, el manejo post cosecha y la
formación de empresas. g) Falta orientar a los productores en el tipo de cultivo a sembrar.
h) Hace falta dar a conocer las normas de calidad, requisitos para la certificación y
denominación de calidad de origen de productos hortícolas. i) Falta incentivar y aumentar
la participación de en la formulación de legislación relativa a la industria hortícola. J)
Faltan organizaciones que representar y orientar los intereses de los agremiados ante los
organismos públicos y privados de carácter estatal, nacional e internacional. k) Se requiere
propiciar el establecimiento de centros de transferencia de tecnología. l) Hay necesidad de
orientar la obtención de créditos ante instituciones públicas y privadas con el objeto de
mejorar la producción mediante adquisición de materias primas, equipos e insumos
requeridos. m) Es necesario participar y organizar ferias y exposiciones regionales,
estatales, nacionales e internacionales, propiciando el desarrollo de cursos y talleres con
temas afines. n) Falta promover la realización de campañas de difusión a nivel nacional e
internacional que incremente el consumo de hortalizas, promocionando la marca de origen
(Minuta de reunión de trabajo del Comité Consultivo de Horticultura en Invernadero del
Estado de México, 2003).
Aurelio Bastida Tapia La agricultura protegida y los invernaderos en México

Por su parte la Amphi, en al año 2003, señalaba que los problemas más relevantes de la
producción bajo invernadero eran: a) en la producción; (i) problemas de plagas y
enfermedades, (ii) problemas climáticos en lo que se refiere a extremos entre frío y calor,
así como exceso de humedad relativa, (iii) problemas con algunas variedades, (iv) equipos
inadecuados, (v) falta de planeación de proyectos, (vi) falta de información en diferentes
latitudes de México, b) problemas con los proveedores; (i) pocos o únicos proveedores, (ii)
calidad de insumos, semillas contaminadas, fertilizantes adecuados, resistencia de
empaques, etc. c) en personal capacitado; (i) faltan técnicos capacitados y poco se está
haciendo en las escuelas y universidades, (ii) limitado apoyo gubernamental, (iii)
“Growers” con experiencia en latitudes similares, d) en la planeación; (i) faltan estudios de
para la ubicación de determinadas tecnologías, (ii) proyectos demasiado grandes o muy
pequeños, (iii) malos diseños, (iv) falta de visión al futuro o compromisos de largo plazo, e)
altos costos financieros, de los insumos, gas y electricidad, f) factores que afectan la
competitividad; (i) infraestructura inadecuada en carreteras y otras vías de comunicación,
redes de gas natural, electricidad y agua, (ii) falta disponibilidad de mano de obra en
muchas regiones, y (iii) falta de financiamiento, g) en manejo postcosecha y
comercialización (i) falta de cadenas de frío, (ii) falta calidad de los materiales de empaque,
(iii) falta logística de transporte terrestre y aéreo, (iv) falta de mercados terminales (v)
mayor cuidado en los aspectos sanitarios, (vi) competencia con otros países exportadores de
hortalizas, (vii) falta de acuerdos con cadenas comerciales nacionales e internacionales, y h)
falta de organización (Steta, 2003).

Más recientemente señalan que entre las grandes debilidades del sector está la falta de
ordenamiento en la oferta, los estándares de inocuidad y seguridad alimentaria y desorden
comercial (Amhpac, 2010).

Para subsanar parte de las limitantes que la agroindustria de los invernaderos enfrenta, los
empresarios de la agricultura protegida se organizaron primero en la Asociación Mexicana
de Productores de Hortalizas de Invernadero (Amphi), organismo que agrupo a los
productores de hortalizas de invernadero para exportación, misma que posteriormente se
trasformó en la Amhpac (Asociación Mexicana de Horticultura Protegida A. C.).

La Amhpac, en su Plan estratégico 2010 - 2013 se plantea como metas: a) Promover


diversos eventos de capacitación sobre aspectos técnicos y de administración en diferentes
regiones de México, b) Implementar esquemas de certificación de competencias laborales,
c) Implementar las Unidades de Promoción de Crédito. d) Poner en operación los servicios
de la “Integradora Amhpac” con la finalidad de ofrecer servicios múltiples (Amhpac,
2010).
Aurelio Bastida Tapia La agricultura protegida y los invernaderos en México

Así, dado el potencial que tiene la horticultura protegida para la consolidación e integración
productiva nacional, se busca establecer las gestiones que permitan la operación de Centros
de Desarrollo Tecnológico y Humano de Servicios Integrales para atención de la
problemática que afecta a la Horticultura Protegida. Para ello buscarán apoyar al
fortalecimiento de empresas y/o instituciones dedicadas a la capacitación y desarrollo
tecnológico con orientación a la agricultura protegida en México, para organizar,
desarrollar, capacitar y actualizar personal directivo, técnico y administrativo en temas
esenciales del sector. Este método de capacitación y desarrollo tecnológico, pretende
desarrollarse buscando el aprovechamiento de infraestructura existente, así como la
experiencia en la operación de dichos centros, que esté operando bajo un esquema de
producción, cosecha, distribución y comercialización en condiciones reales, para
distanciarse de la práctica de construir y desarrollar infraestructura que en un futuro pueda
ser obsoleta y convertirse en “elefantes blancos”.

Señalan que el aspecto técnico ha sido en gran medida el mejor promotor de la


productividad que tanto se busca en su gremio, a través de las actividades que hoy se
desarrollan bajo este eje, han alcanzado grandes avances en el fortalecimiento de la
industria de la agricultura protegida. Por ello para el periodo 2010‐ 2012 su departamento
técnico instalará de manera formal su programa de capacitación, mismo que ha de
integrarse con apoyo de los patrocinadores, instituciones de educación y desarrollo técnico,
así como de las dependencias gubernamentales sobre que estén relacionadas con; a)
validación de tecnologías para aplicarse en las distintas regiones productoras del país, b) la
profesionalización de técnicos y profesionistas que trabajan en las empresas relacionadas
con la agricultura protegida.

Así mismo plantean que realizarán gestión con dependencias federales y estatales,
instituciones de investigación y educación técnica superior para la integración y/o
operación de Centros de Desarrollo Tecnológico en las regiones Norte, Centro y Sur del
país.

Las principales líneas de acción que se plantean al respecto son las siguientes.

• Desarrollar y equipar empresas y/o instituciones dedicadas al desarrollo humano y


tecnológico, para poder impartir capacitación y certificar competencias laborales en
actividades específicas de instalación, producción, cosecha, post cosecha, operación,
administración y comercialización, dentro de la horticultura protegida, a través de centros
de servicios integrales.

• Desarrollar convenios con empresas agrícolas operantes dedicadas a la producción y


comercialización, donde se puedan extender modelos para desarrollo humano y tecnológico
sobre escenarios reales de producción, por medio de centros anfitrión que puedan fortalecer
Aurelio Bastida Tapia La agricultura protegida y los invernaderos en México

los trabajos y proyectos de los centros de desarrollo tecnológico en otras regiones, como
extensiones de los mismos, y así desarrollar capacidades humanas dentro de un ámbito y
medio practico, bajo condiciones de un negocio real.

• Promover el desarrollo tecnológico y validación de tecnologías y técnicas para las zonas


del Occidente, Centro, Noroeste, y Sureste, en condiciones reales de producción, cosecha,
postcosecha y comercialización.

• Promover la vinculación de los actores de la industria de la horticultura protegida en todos


los eslabones de la cadena productiva.

Los productos que esperan son:

* Capacitación integral: Programas de capacitación modular que conste de por lo menos


ocho horas cada uno, sobre temas orientados a promover la operación eficiente de las
empresas, dirigidos a las empresas dedicadas a la producción de hortalizas bajo tecnologías
de protección, a sus dueños, personal técnico, administrativo y mano de obra calificada, con
temas tales como: i) Planeación estratégica, ii) Negociación efectiva. iii) Comunicación y
acción, iv) Recursos humanos y su desarrollo, v) Administración y operación, vi) Compras
especializadas, vi) Contabilidad, vii) Innovación de productos y empresas, viii) Plan de
operaciones productivas, ix) Regulaciones y requisitos oficiales, x) Actualización fiscal, xi)
Capacitación integral para la validación de técnicos de campo en Módulos de capacitación
con diversas aéreas de competencia para actualizar, evaluar y en su caso certificar al
técnico decampo. xii) Capacitación integral para actualizar, evaluar y en su caso certificar
al jefe de empaque. xiii) Módulos de capacitación con diversas aéreas de competencia que
debe cumplir el personal responsable de la post cosecha y cadena de frio. xiv) Capacitación
integral para actualizar, evaluar y en su caso certificar al personal responsable de inocuidad,
seguridad y calidad en Módulos de capacitación con diversas áreas de competencia para
actualizar temas de inocuidad, seguridad y calidad. xv) Capacitación integral de
administración de empresas agrícolas con Módulos para el diseño de planeación estratégica
y administración básica de las empresas hortícolas.

*Capacitación en Sistema Integral de Gestión de Inocuidad y Calidad SQF. Este


lineamiento estratégico pretende la formación de recursos humanos especializados dentro
de las empresas, evitando la dependencia de consultores externos y mejorando la calidad y
conocimiento de los responsables de la implementación y mantenimiento de los programas
de inocuidad y calidad de alimentos en las unidades de producción y empaque/procesado,
basado en las siguientes directrices.(1) Proporcionar capacitación y consultoría a los socios
de AMHPAC que participan del Programa de Blindaje Agroalimentario de la AMHPAC,
para la implementación de un Sistema Integral de Gestión de Inocuidad y Calidad que les
permita orientar sus procesos productivos a normas y estándares nacionales e
Aurelio Bastida Tapia La agricultura protegida y los invernaderos en México

internacionales. (2) Brindar servicios de capacitación y asistencia técnica a los productores


afiliados a la AMHPAC y que se han adherido al programa de blindaje de la asociación,
elevando su competitividad, mejorando la imagen de sus productos en el mercado y
protegiendo sus inversiones mediante estrategias de reconocimiento global, con la
participación de todos los actores de la red de valor en el sector de la horticultura protegida.

Con lo anterior se busca: i) Mejorar los niveles de confianza de los clientes actuales y
potenciales. ii) Promover el ingreso de los productos certificados a nuevos mercados. iii)
Mejorar las condiciones de operación en las instalaciones que manejan alimentos. iv)
Preparar a la empresa para que un organismo de certificación nacional o internacional lo
certifique. v) Impulsar la competitividad de las empresas participantes en el proyecto, ante
los riesgos comerciales y las barreras no arancelarias presentes en el mercado nacional e
internacional.

*Capacitación y certificación en competencias laborales. En este rubro se busca promover


y diseñar Normas de Competencia Laboral, en aspectos de:

1) Abastecimiento, 1.1 Abastecimiento de insumos


2) Desarrollo tecnológico; 2.1 Diseño y manejo ambiental de invernaderos, 2.2 Producción
de plántula, 2.3 Nutrición y fertiriego, 2.4 Control de plagas y
enfermedades, 2. 5 Producción, orgánica, 2.6 Labores de cultivo, 2.7
Cosecha, 2.8 Manejo postcosecha
3) Administración de Recursos Humanos
4) Infraestructura empresarial; 4.1 Planeación estratégica, 4.2
Contabilidad y finanzas, 4.3 Técnicas de comercialización. 4.4 Legislación
y normatividad relacionada con la horticultura protegida, y 4.5 Seguridad e
inocuidad.

Como se puede observar, la Amhpac ha diseñado toda un estrategia global para enfrentar la
problemática que afecta a sus agremiados, con ello se puede decir que están a la vanguardia
en la búsqueda de las soluciones a la problemática que los aqueja.

3.10. Capacitación para la agricultura protegida.

Las diversas instituciones de enseñanza e investigación y dependencias oficiales


relacionadas con la agricultura, han planteado una serie de iniciativas para la solución de la
problemática arriba referida. Así la Universidad Autónoma Chapingo (UACH), después de
impartir una serie de corsos cortos implemento el “Diplomado Internacional en Horticultura
Protegida” y los “Cursos de Especialización en Horticultura Protegida”. A partir de 2008 se
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imparte la Licenciatura en Horticultura Protegida. Esta institución además cuenta con la


Maestría y Doctorado en Horticultura, en ambos niveles una de su orientación es en
horticultura protegida.

Además, la Universidad del Pacifico creo la Ingeniería en Agricultura Protegida y


Bionegocios. Así mismo se creó la Especialidad en Ingeniería de Invernaderos de la
Universidad de Querétaro.

Más recientemente algunos tecnológicos y universidades tecnológicas han establecido


carreras que tienen que ver con la agricultura protegida, con un enfoque regional para la
solución de los problemas que enfrenta este sector, como es el caso de la carrera de Técnico
Superior Universitario en Agricultura Sustentable y Protegida que se imparte en varios
lugares como Puebla y Chiapas.

Por otro lado, varias otras instancias han impartido cursos y diplomados sobre aspectos
relacionados con la agricultura protegida. Entre ellos están: El Diplomado en Horticultura
Protegida de la Universidad de Almería, España, impartido por INTAGRI. Los Cursos de
capacitación sobre invernaderos e hidroponía de FIRA Banco de México., El Simposio
Internacional de Producción de Cultivos en Invernaderos de la Facultad de Agronomía de
Universidad de Nuevo León, El Congreso de Hidroponía de la Universidad de Chihuahua,
los Simposios Internacionales de Invernaderos, los cursos sobre hidroponía e invernaderos
de la Narro.

Actualmente, bajo diferentes nombres se han establecido Centros de Capacitación en


Agricultura Protegida en los estados de Jalisco, Querétaro, San Luis Potosí, Sinaloa y
Nuevo León y Puebla, en estos dos últimos en sus respectivas universidades estatales, entre
otros.

En el año 2012, las instituciones autorizadas por la Sagarpa para impartir capacitación con
requisito para acceder al Programa de Apoyos a la Inversión en Equipamiento y
Infraestructura para agricultura protegida fueron; La Universidad Autónoma Capingo,
FIRA, El Colegio de Postgraduados, El Centro de Investigaciones y Capacitación Koppert,
Intagri, Cycasa, Centro Regional de Servicios Integrales para la Agricultura Protegida y el
Centro Estratégico de Agro negocios de la Universidad Tecnológica de Cancún (Sagarpa,
2012b).

Sin embargo, dado el rápido crecimiento de la agricultura protegida, por el momento, estas
iniciativas y esfuerzos parecen ser insuficientes para atender la problemática, por lo que se
requiere redoblar los esfuerzos para encontrar soluciones a dicha problemática.
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3.11. Perspectivas de la agricultura protegida y los invernaderos en México.

El futuro de la agricultura protegida y los invernaderos, en México y en el Mundo, depende


de que los sistemas de cultivo implementados en ellos sean altamente productivos para ser
competitivos, en términos de costos y rendimientos, con la agricultura desarrollada a campo
abierto, de allí que actualmente se recomienden para cultivos altamente rentables como las
hortalizas, sobre todo cultivos de exportación, así como aquellos en las que se pueda
modificar la época de cosecha para aprovechar algunas ventanas de los mercados
nacionales, cuando no exista esos productos en los comercios y su precio es más alto.

Sin embargo se requiere desarrollar paquetes tecnológicos y apoyos para implementarlos en


cultivos de menor rentabilidad como los granos básicos. En esto la solución puede estar en
las tecnologías intermedias como los túneles; bajo y altos, y las casas sombra o enmallados.
Tecnologías que deben probarse e implementares con apoyo gubernamentales de diversa
índole. Situación que cada día se hace más necesaria debido a los problemas ambientales
que enfrentamos como el cambio climático y la falta de agua. De hecho, ante lo aleatorio de
las condiciones y factores climáticos, en regiones agrícolas existe la tendencia a utilizar
casas sombras o enmallados para proteger cultivos de plagas y enfermedades, esto se está
dando un desplazamiento de la agricultura a cielo abierto por la agricultura protegida.

Por regla general, el desarrollo de los procesos de producción presenta una tendencia a ser
cada día más tecnificados. Así, evolutivamente la agricultura que nació con el apoyo de
instrumentos manuales paso a ser un proceso realizado mediante tracción animal,
posteriormente evoluciono a procesos mecánicos, para finalmente llegar a los niveles de
automatización que se están implementando en la actualidad y de los cuales los
invernaderos son uno de los mejores ejemplos. Lo anterior sin que necesariamente hayan
desaparecido los niveles anteriores, los cuales todavía subsisten debido al desarrollo
desigual y combinado de los países y las regiones que los conforman.

En cuanto a tecnología, en los invernaderos mexicanos, como ya se indicó, actualmente


presentan prácticamente todos los niveles tecnológicos. En el futuro es de esperar que cada
vez sean más los invernaderos con altos niveles de tecnificación, cuando menos en partes
de sus procesos más importantes como son el riego, la apertura y cierre de ventilas y la
calefacción. Así mismo cada día será más común ver altos niveles de equipamiento en los
invernaderos.

Considerando que en el devenir de la industria de invernaderos seguirán teniendo gran


influencia las empresas internacionales de los países desarrollados y que estos son tiempos
de globalización mundial, con mayor comunicación y flujo de información, es de esperarse
que el sector de punta, que son las hortalizas para exportación, siga desarrollándose de
Aurelio Bastida Tapia La agricultura protegida y los invernaderos en México

acuerdo a los estándares de automatización que imperan en los países de origen de la


tecnología y cada día sea mayor el control del ambiente.

En este contexto uno de los principales elementos de la revolución tecnológica de nuestros


días son las computadoras y su aplicación a todos los ámbitos de la vida humana, sin faltar
la agricultura, siendo la producción bajo invernadero una de las áreas agrícolas donde
mayor contribución han aportado en la automatización agrícola. Actualmente existen
dispositivos para censar o medir una amplia variedad de elementos y las computadoras
pueden operar cientos de dispositivos dentro de un invernadero, utilizando docenas de
parámetros para mantener el ambiente más adecuado para el desarrollo de las plantas.

De esta forma, se espera que la automatización de invernaderos sea un proceso que cada día
alcance mayores niveles, de tal forma que cada vez haya mayor cantidad de invernaderos
que mediante mecanismos de automatización y programas informáticos permiten controlar
automáticamente todos los parámetros ambientales que van influyen directamente sobre el
cultivo, como son temperatura, humedad relativa, radiación solar, aporte de CO2 y
dosificación del riego con solución nutritiva a la demanda.

Así la agricultura en ambientes controlados, entre ellos la producción de hortalizas en


invernaderos, representará una de las formas más exactas e intensivas de la agricultura
moderna y el paradigma de una empresa moderna, que tendrá más semejanzas con la
producción industrial de una fábrica o laboratorio, donde se controlan muchos de los
factores de la producción, que con la empresa rural a campo abierto con una alta
dependencia de los factores naturales, cuyo mejor ejemplo es la agricultura de temporal.

Para ello los invernaderos deberán ser herméticos, con la finalidad hacer posible una mayor
eficacia en el control de todos los parámetros, para un mejor aprovechamiento y ahorro de
energía, así como el restringir la entrada de insectos transmisores de enfermedades que
merman la producción, además de la incorporación de métodos y equipos de control
climáticos para mejorar la ventilación, temperatura, humedad relativa y aporte de CO2.

Por otro lado se debe tener presente que la agricultura con control automatizado del
ambiente o agricultura de precisión hace un uso intensivo de tecnología y capital que sólo
se justifica si es altamente productiva y dentro de economías de escala donde sea rentable
dicha tecnología. Así la automatización en la fase actual está reservada, en primero lugar,
para unidades grandes y medianas, mientras que las unidades pequeñas dispondrán de
menos posibilidades de acceder a niveles tecnológicos altos. Con el paso del tiempo y la
investigación y desarrollo tecnológico, es de esperar que la situación mejore.

Los principales elementos a controlar bajo un invernadero son la temperatura, la


luminosidad y la humedad relativa. Sobre la primera se actúa mediante la ventilación que
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proporcionan las ventanas cenitales que pueden estar orientadas según la dominancia de los
vientos, el empleo de sistemas de nebulización o fog-system y muros húmedos que ayudan
en épocas de mucho calor. También la incorporación de ventiladores facilita la rápida
homogeneización del clima interior.

Los sistemas de nebulización y los muros húmedos también se emplean para aumentar y
controlar la humedad relativa en el interior de los invernaderos, mientras un exceso de ella
se eliminará ventilando y aumentando temperatura, en condiciones donde ello sea posible.

Sobre la iluminación se tiene efecto desde el diseño y construcción de invernadero hasta los
distintos materiales para cubierta y sombreo, como plásticos opacos o blancos lechosos,
mallas y pantallas térmicas.

Cada vez serán más comunes nuevos materiales para el cubrimiento de los invernaderos,
entre ellos plásticos coextruidos con diferentes propiedades, como plásticos térmicos,
antigoteo, fotoselectivos y biodegradables, paredes rígidas de policarbonato ondulado o de
doble capa y los sistemas de sombreo y pantallas térmicas aluminizadas que actúan de
aislante térmico, sistemas que pueden ser retractiles o desplegables.

Mención aparte merecen los nuevos diseños de invernaderos con techos y ventilas
retráctiles, mismos que empiezan a comercializarse por algunas empresas. Diseños
recomendados para zonas con altas temperaturas donde se requiere de una ventilación más
eficiente, como es el caso de los trópicos y las zonas áridas en los meses de primavera y
verano.

La incorporación de CO2 o fertilización carbónica, los sistemas de captación y recirculación


de agua y la instalación de sistemas fitosanitarios, como puertas válvula o cabinas
sanitarias, son elementos que en el futuro tendrán muchos invernaderos, como una forma de
contribuir a cuidar el medio ambiente y minimizar los efectos del cambio climático.

Como en México existen todo tipo de invernaderos y todos lo niveles tecnológicos, las
empresas han ido perfeccionando sus estructuras, de acuerdo a las experiencias, entre ellas
el manejo de las condiciones ambientales, así se empiezan a construir estructuras en
función de las condiciones climáticas.

En parte las empresas constructoras de invernaderos están haciendo las adecuaciones


necesarias para que sus invernaderos tengan las características más apropiadas de acuerdo a
las distintas regiones. Con ello se pretenden aprovechar condiciones climáticas, tratando de
que las estructuras sean las apropiadas a cada clima.
Aurelio Bastida Tapia La agricultura protegida y los invernaderos en México

De acuerdo con la información recabada, los cultivos que se establecieron en los primeros
invernaderos comerciales fueron flores de corte, mismos que predominaron por algún
tiempo, posteriormente inicio el cultivo de plantas ornamentales en maceta, el cultivo de
plántulas de hortalizas y finalmente se extendió el cultivo de hortalizas. Actualmente bajo
invernadero se cultiva una amplia gama de productos, como ya se indicó paginas atrás,
donde quedo establecido que la mayor superficie se destina a las hortalizas.

En el futuro es de esperarse que los sistemas de producción arriba indicados continúe y que
la superficie de los cultivos de tomate rojo, pimiento y pepino sigan incrementándose tanto
en función de la demanda internacional como del crecimiento del mercado interno y a que a
esos cultivos se vayan agregando otros con nuevas expectativas de mercados, entre los
cuales ya se perfilan: 1) producción de plantas aromáticas, cultivadas tanto en el suelo
como en hidroponía; 2) cultivo de fresa y otras frutillas como frambuesa, zarzamora y
arándano; 3) el cultivo de otras especies de hortalizas como lechuga, verdolaga, berros, etc.;
4) la producción de forraje verde hidropónico; 5) adaptación de plántula de diferentes
especies producidas en laboratorios de cultivo de tejidos; 6) producción de plantas
medicinales, sobre todos en aeroponía para obtener extractos de raíces; 7) producción de
frutales bajo casas de mallas sombra y otras estructuras para proteger cultivos; 8) cultivo de
flores tropicales de corte como orquídeas, bromelias, eliconias, etc.; 9) producción de
hongo; 10) uso de invernaderos para cría de especies animales; ejemplo pollos, borregos; y
11) cultivo de camarones y otras especies acuícolas. Muchos de estos sistemas de
producción, están empezando y otros su desarrollo es acelerado.

En la producción de hortalizas la tendencia es a dejar el cultivo en suelo e introducir


diferentes sistemas hidropónicos con sustratos como lana de roca en cubos y almohadas,
almohadas y costales de agrolita o perlita, diferentes recipientes con fibra y polvo de coco,
arena de tezontle y sustratos regionales. Los invernaderos con cultivos en sistemas
hidropónicos cada día son más populares, ya que mediante el invernadero se controlan los
factores climáticos y mediante las soluciones nutritivas, en sustratos inertes, se puede
controlar el riego y la asimilación de nutrientes en forma óptima. También es de esperarse
que cada vez se difunda más el uso de acolchados con fines de manejo de iluminación, para
evitar la evaporación de la humedad y obtener productos más limpios e inocuos.

Son tres los principales mercados para los productos obtenidos mediante sistemas agrícolas
bajo invernaderos: 1) mercados nacionales populares, 2) mercados nacionales selectos y 3)
mercados de exportación. Cada uno de ellos con diferentes características y diferentes
estándares de calidad. Producir para exportación es la máxima aspiración de muchos
productores de hortalizas, mientras que para los que ya lo hacen se puede convertir en un
calvario, debido que las hortalizas de exportación destinadas al mercado de los EUA, no
obstante el tratado de libre comercio firmado entre México, Estados Unidos y Canadá,
enfrentan restricciones, principalmente el tomate rojo, ya que enfrentan las presiones de los
Aurelio Bastida Tapia La agricultura protegida y los invernaderos en México

productores norteamericanos y la competencia de países como Canadá, Holanda y España,


los que cuentan con producción bajo invernadero y que también concurren al mercado
norteamericano.

Los mercados de exportación de jitomate exigen calibres grandes, por lo que muchas veces
el manejo de los cultivos requiere una polinización adecuada que solo se puede lograr con
abejorros, asperjando aire con mochilas o aplicando hormonas. Así como con aclareo de
racimos para lograr la calidad que se requiere. Por el contrario el mercado nacional requiere
de frutos no tan grandes, por lo que la no se requiere de un manejo sofisticado de los
cultivos, pero si altos rendimientos.

Parte de la solución, en lo que a mercados se refiere, radica en el establecimiento de


compromisos para abastecer de hortalizas de sistemas protegidos a grandes cadenas
comerciales y cadenas de comida rápida. Así como la organización de productores para
firmar contratos con las grandes cadenas comerciales, nacionales e internacionales, así
como la organización para el abasto directo a los consumidor.

Por otro lado está el afinar los procesos de producción de alimentos libres de productos
químicos residuales, en respuesta a que cada día hay más consumidores bien informados
que exigen alimentos producidos bajo estándares de inocuidad alimentaria.

Así mismo se espera que crezca y se desarrolle el mercado internacional de las plantas
aromáticas y ello motive su cultivo bajo invernadero.

El principal mercado de plantas ornamentales en maceta es interno, ya que las


oportunidades para exportar a Estados Unidos y Canadá están muy limitadas por los tipos
de sustratos con los que se producen. En el sector se comenta que sólo se pueden exportar
plantas deshidratadas y bajo muchas restricciones macetas con cinco sustratos; agrolita,
vermiculita, lana de roca, peat moss y a últimas fechas se habla de incluir polvo de coco.

En el caso de la flor de corte, la superficie de invernaderos dedicadas al cultivo de rosas


decrecido, sobre todo porque enfrenta problemas de mercado y competencia con países
grandes productores como Colombia y Holanda, y el mercado interno se suerte de flores
cultivadas en el suelo al aire libre.

El desarrollo natural que se presenta en todos los procesos de producción es la tendencia a


ser cada día más tecnificados. Así de actividades y procesos manuales se pasa a actividades
realizadas mediante tracción animal, posteriormente se desarrollan como procesos
mecánicos para finalmente llegar a los niveles de automatización que ya existen en la
actualidad y que cada día se difundirán más.
Aurelio Bastida Tapia La agricultura protegida y los invernaderos en México

De acuerdo con lo anterior se espera que para el año 2020 en México existan más de 30 mil
hectáreas de invernaderos, la mayoría de esa superficie destinada a la producción de
hortalizas para exportación.

Finalmente, el cambio climático y el calentamiento global favorecen el desarrollo de la


agricultura protegida, ya que cada día es la agricultura a campo abierto enfrenta serios
problemas de inestabilidad de los factores ambientales.

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CAPITULO 4

AGRICULTURA PROTEGIDA Y SISTEMAS DE PRODUCCION EN MEXICO

Aurelio Bastida Tapia

Este capítulo presenta un panorama general sobre las principales regiones con agricultura
protegida en México, considerando el estado actual por condiciones ambientales, así como
de los principales cultivos y sistemas de producción implementados. Además se explican
algunos de los parámetros que se utilizaron para definir las regiones con agricultura
protegida

4.1.- Introducción

Aun cuando en la actualidad existen invernaderos y otras tecnologías de la agricultura


protegida en toda la geografía nacional, son pocas las regiones que cuentan con una
agricultura protegida bien desarrollada. La mayoría de las regiones con invernaderos y
agricultura protegida no están bien delimitadas ni se ha estudiado los principales aspectos
que están propiciando su desarrollo.

Los principales sistemas de producción y cultivos están enfocados a la producción de


hortalizas, flores y frutillas, tanto para exportación como mercado nacional, pero existe
poco desarrollo de los sistemas de producción de alimentos básicos.

Aquí se hace un intento por determinar esas regiones, los principales sistemas de
producción y cultivos que integran el actual desarrollo de la agricultura protegida en
México.

4.2.- Concepto y definición de regiones con agricultura protegida

En México el desarrollo de regiones o áreas con invernaderos obedece a diferentes factores


tanto naturales como sociales y económicos, ya que dichas estructuras se ubican en todo el
territorio nacional. Las regiones con agricultura protegida se pueden considerar como partes
integrantes de regiones geoeconómicas, mismas sé que se conforman mediante la
interacción de los elementos naturales y la acción de los factores económicos que son
producto del trabajo humano y su influencia trasformadora sobre la naturaleza (Bassols,
2002).

Al respecto González (1990), plantea que el hombre no sólo vive en el espacio geográfico,
por el contrario lo transforma constantemente, en un grado tal, que en la actualidad muchos
fenómenos geográficos resultan inconcebibles fuera de la actividad humana. Este es el caso
de las regiones en las que se desarrollan los invernaderos y la agricultura protegida, cuyos
elementos imprimen una nueva fisonomía al paisaje y se desarrollan aprovechando
condiciones ambientales favorables a la agricultura protegida con las que la naturaleza las
doto a determinadas regiones.
Lo anterior implica que el concepto de región agrícola se entiende como un espacio
geográfico o porción de la superficie terrestre definida por el arreglo específico de
características y factores ambientales que la hacen única y diferenciable de las demás, en la
cual se puede desarrollar uno o varios proceso de producción agrícola, por lo tanto es
posible estudiarlas y delimitarlas estableciendo límites o fronteras en función del mismo
objeto de estudio.

En este contexto se concibe que una región agrícola es porción territorial de una zona
geoeconómica, fruto de la actividad productiva del hombre sobre el medio geográfico, la
cual se define por la homogeneidad de características atribuidas a la existencia de una
combinación especifica de determinados tipos de tecnologías utilizadas en la producción
agrícola. Por lo tanto las regiones con agricultura protegida, como regiones geoeconómicas,
son resultado de la historia material de la sociedad sobre una base de carácter natural,
donde influyen principalmente las condiciones climáticas y las vías de comunicación.

Para determinar las regiones con agricultura protegida, se establecieron los siguientes
criterios o sus combinaciones de los mismos; 1) considerar áreas donde existan varios
productores con cultivos bajo invernaderos u otras técnicas de la agricultura protegida,
principalmente estructuras, 2) áreas donde exista una superficie superior a diez hectárea de
invernaderos, 3) zonas en las que exista una o varias actividades agrícolas en las cuales
parte o todo el proceso se realice con técnicas de la agricultura protegida, 4) que sean áreas
que experimenten un desarrollo creciente en la construcción y uso de invernaderos, casas
sombra o túneles altos y bajos, 5) que sean áreas que presenten condiciones naturales o
sociales que propicien el desarrollo de los invernaderos y otras estructuras para proteger
cultivos, 6) que se trate de áreas o zonas que conserven cierta homogeneidad en cuanto a
condiciones climáticas y fisiográficas, 7) zonas o regiones que este separada físicamente de
otras áreas con agricultura protegida, y, 8) la combinación de dos o más de estos criterios
(Bastida, 2004).

De esta forma se considera como región, con agricultura protegida, toda área donde existan
cultivos bajo cubierta y cumpla con algunos de los criterios arriba indicados, sobre todo
aquellas áreas donde existen varios productores con una actividad agrícola que requiera de
estructuras para proteger cultivos. Aunque solo sean utilizadas en una época del año y parte
del proceso se desarrolle a campo abierto, como el caso de la producción de plántula bajo
invernaderos y enmallados, la cual posteriormente se trasplante a campo abierto. Al igual
que los procesos en los que solo una parte del año se cubre los cultivos, como el caso de la
producción de nopal para verdura bajo túneles, donde solo se utilizan protección en el
invierno.

Las estructuras y técnicas para proteger cultivos pueden ser de cualquier tipo o la
combinación de varios de ellas como son; acolchados, túneles bajos y altos, enmallados,
casas sombra e invernaderos. El fertirriego y la hidroponía se consideran como
componentes de los sistemas de producción implementados bajo estructuras para proteger
cultivos y como parte de los sistemas de cultivo con acolchados.

Los acochados, el fertirriego y los túneles bajos son técnicas que pueden variar o cambiar la
superficie cultivada de una año para otros, por ello se consideran como elementos de
segundo nivel para determinar regiones con agricultura protegida, después de los túneles
altos, los invernaderos y las casas sombra.

4.3.- Principales regiones con cultivos protegidos

De acuerdo con lo anterior, en este contexto se consideran como regiones con agricultura
protegida, aquellas áreas donde existen cultivos bajo invernaderos, túneles y casas sombra,
principalmente.

Como ya se indicó, las tecnologías de la agricultura protegida se encuentran en toda la


geografía nacional. Así existen muchas regiones con invernaderos y otras estructuras para
proteger cultivos las cuales se ubican desde Yucatán en el sureste, hasta Baja California en
el noroeste de México, desde la frontera con Guatemala, hasta la frontera con Estados
unidos. Tenemos regiones en la cuales los invernaderos se han desarrollado como resultado
de los apoyos brindados por el gobierno, otras son resultado de las inquietudes de
productores que en su momento invirtieron para innovar o cambiar los sistemas de
producción agrícola de campo abierto a agricultura protegida. La mayoría de las veces, las
regiones, son producto de una combinación de diversos factores que han propiciado el
desarrollo de la agricultura protegida.

Lo anterior ha dado como resultado desde regiones donde los productores campesinos se
han apropiado de la tecnología de la agricultura protegida, hasta regiones en las que se
ubican verdaderos complejos agroindustriales con varias hectáreas de invernaderos de alta
tecnología o casas sombra para la producción de hortalizas, flores y frutillas de exportación.

Figura 4.1. Panorama de la agricultura Figura 4.2. Construcción de invernaderos en


protegida en San Quintín, Baja California. Agro Park, Colon, Querétaro.

Existen regiones en las cuales la agricultura lleva varios años de practicarse, incluso
décadas, mientras que en otras es una actividad reciente en proceso de consolidación. En
algunas se presentan aéreas con agricultura protegida concentradas en núcleos o polos de
desarrollo, mientras en otras las instalaciones están dispersas en una amplia región. Así
mismo existen regiones que combinan varios tipos de estructuras protectoras de cultivos y
técnicas, mientras que en otras solo se presenta un tipo de estructura o tecnología.
Una estimación general de la agricultura protegida, por estado y las principales regiones en
las cuales se desarrolla, se presenta en la tabla siguiente, con datos estimados para los años
2007 a 2010. En ella se consideran tanto invernaderos, como casas sombra y túneles altos.

Tabla 4.1. Superficie estimada de agricultura protegida en México y principales regiones.


(Invernaderos, túneles altos y casas sombra).

Estado Regiones Superficie. Superficie estatal


aproximada (ha) estimada (Ha)
Quintana Roo Puerto Carrillo 40.00 55.003; 65.001
Yucatán Mérida 118.00 74.402
Campeche Campeche 1.00 20.172
Tabasco Tabasco 1.00 2.003
Chiapas Zinacantán (rapc) 250.00
Comitán 20.00 380.001
Frontera Comalapa 40.00
(Paso del Toro) 15.00*
Veracruz Fortín de las Flores 110.00 525.692
Orizaba 5.00
Los Tuxtlas 80.00
Atlixco (rapc) 50.00
Puebla Tenango de las Flores 42.00 239.003
(rapc) 835.302
Altiplano – Tehuacán 161.00
Aquixtla (rapc) 112.00
Tlaxcala Tlaxcala 14.00 39.003; 45.001
Tlaxco 20.00
Morelos Cuautla (rapc) 110.00 250.532
Cuernavaca (rapc) 150.00
Oaxaca Valles Centrales 30.00 70.001
Mixteca 10.00 147.434
Guerrero Iguala - Buenavista 12.00 30.004
Tixtla - Chilapa 15.00
Distrito Federal Xochimilco (rapc) 66.00 98.372
Milpa Alta 10.00
Texcoco - Teotihuacán 161.00
México Villa Guerrero (rapc) 1259.00 1868.742
Atlacomulco (rapc) 145.00
Valle de Bravo 40.00
Pachuca – El Chico 30.00
Hidalgo Valle del Mezquital 20.00 120.001
Tulancingo 30.00 180.003
Querétaro San Juan del Rio 100.00 115.001
Querétaro 10.00 118.712
Guanajuato El Bajío 60.00 100.001
Norte 20.00 75.003
Aguascalientes Aguascalientes 90.00 93.152; 161.001
Tabla 4.1. Superficie estimada de agricultura protegida en México y principales regiones.
(Invernaderos, túneles altos y casas sombra).
(Continuacion)

Río Verde 65.00


San Luis Potosí San Luis 45.00 240.001
Villa de Arista 52.00 313.822
Salinas 30.00
Matehuala 20.00
Los Cañones 85.00
Zacatecas Rio Grande 150.00 508.992
Zacatecas - Villa de 145.00
Coz
Pinos 106.00
Mil Cumbres (rapc) 205.00
Michoacán Uruapan – Los Reyes 700.00
Zamora (rapc) 1400.00 860.982
Yurecuaro 100.00
Guadalajara 250.00
Jalisco Sayula (rapc) 60.00 970.001
Tuxcacuesco (rapc) 300.00
Chapala (rapc) 400.00
Colima Colima 80.00 91.002
Tecomán y la Costa 20.00 375.001
La Costa 30.00
Nayarit Jala 5.00 164.632
Nayarit 30.00
Culiacán (rapc) 500.00 2526.003
Sinaloa Elota (rapc) 150.00 2980.001
Los Mochis 85.00
Norte (Imuris) 37.00
Sonora Hermosillo 383.00 773.943
Valles Yaqui y Mayo 340.00 890.001
Baja California Ensenada (rapc) 300.00 1314.003
San Quintín (rapc) 450.00 2,300.001
La Paz 100.00
B. California Sur Vizcaíno 50.00 170.001
Constitución 10.00 235.582
San Ignacio 20.00
Chihuahua Norte 10.00 50.001
Delicias 50.00 302.162
Coahuila La Laguna 90.00 120.212; 3754
Durango Ceballos 50.00 187.592
Nuevo león Aramberri 40.00 40.002; 95.533
Tamaulipas Aldama 35.00 35.001
Total 10425
Fuentes: 1) Amhpac, 2008; 2) INEGI, 2009; 3) Sagarpa 2009; 4) Fuentes diversas
Nota: (rapc) Regiones con agricultura protegida concentrada
De acuerdo con la estimación arriba indicada, la agricultura protegida de nuestro país se, a
finales de la década pasada se ubicaba entre diez mil y quince mil hectáreas. Mismas que se
encontraban dispersas en todo territorio nacional, en mas de ochenta regiones con
agricultura protegida, la mayoría de ellas con instalaciones dispersas en un amplio
territorio.

Solo en unas veinte regiones se puede considerar que existe una agricultura protegida consolida que
comprende a varios productores, cuyas instalaciones se ubican en una zona compacta. Por lo mismo
no habría riegos de que desaparecieran como tales. Estas regiones son las siguientes: Zinacantán en
Chiapas; Atlixco, Aquixtla y Xicotepec -Tenango de las Flores en Puebla; algunas aéreas de las
regiones de Cuautla como Casasano y Tetecalita en Cuernavaca ambas en Morelos; Xochimilco, D.
F.; Texcoco, Teotihuacán, San Lorenzo Tlacotepec en Atlacomulco y toda la región de Villa
Gurrero, en el Estado de México; San Felipe de los Alzati en la región de mil cumbres, Zamora y
los Reyes en Michoacán; Ajuchitan en la región de San Juan del Rio, Querétaro; Chápala en Jalisco;
Culiacán y Cruz de Elota en Sinaloa; Ensenada y San Quintín, en Baja California.

Xochimilco es un caso único cuya superficie con agricultura protegida se ve limitada en su


desarrollo por el crecimiento urbano y tiende por tanto no cuenta con espacio para
desarrollarse y permanece estancada.

Otro caso a resaltar es el de Paso del Toro, en Veracruz, donde a inicio de la década pasada
existía una empresa con cerca de diez hectáreas de invernaderos dedicadas a la producción
de hortalizas de exportación y en la actualidad ya desapareció y las instalaciones las
quitaron.

Figuras 4.3 y 4.4. Ejemplo del desarrollo de la agricultura protegida en dos comunidades
campesinas. Zinacantán Chiapas y San Lorenzo Tlacotepec, Atlacomulco, México.

Como ya se mencionó, en varias regiones predominan los grandes proyectos desarrollados


por empresarios quienes ha establecido varias hectáreas de invernaderos para el cultivo de
productos agrícolas de exportación, constituyendo verdaderos complejos agroindustriales
como los de Santa Rita, Río Verde, San Luis Potosí; Pasteje, México; Tuxcacuesco, Jalisco
o en la región de La Paz, en Baja California Sur y en San Quintín, Baja California, al igual
que en otras regiones de Jalisco, Colima, Querétaro, Sinaloa y Sonora, entre otros estados.

En algunas regiones agrícolas de importancia como Culiacán en Sinaloa; Obregón en


Sonoro y el Bajío, entre otras regiones, las empresas agrícola se están modernizándose
mediante el cambio de cultivo a cielo abierto por la agricultura protegida, implementando la
construcción de invernaderos y casas sombra (Rodríguez, 1994).

Los últimos polos de desarrollo de la horticultura protegida, con casas de mallas sombra e
invernaderos se están dando en Sinaloa, en las inmediaciones de Culiacán y Mochis; en el
Sur de Sonora, hacia el Valle del Yaqui y en Baja California Sur, en la zona de Melitón
Albañez y Todos Santos. Así mismo existe invernaderos que se están desarrollando en
Ensenada y el Valle de San Quintín, en Baja California; en el Noroeste de Sonora en la
región de Imuris; en Atlixco, Puebla; en el estado de Jalisco, Tuxcacuezco, Ciudad
Guzmán, Guadalajara y Etzatlán; en Celaya, Irapuato, San Miguel de Allende, Dolores
Hidalgo y San Luis de la Paz, en Guanajuato; cerca de Torreón, Coahuila; en Chihuahua,
Cuidad Delicias y Cuauhtémoc, y Pasteje, estado de México. Por otro lado existen grandes
proyectos en marcha para construir invernaderos en Chihuahua con más de 100 hectáreas,
la Laguna con unas 30 hectáreas; en Veracruz, Puebla e Hidalgo. A ello se debe agregar la
región de San Juan del Rio con el Agropark en Querétaro y Sandia en Nuevo León
(Castellanos y Muñoz, 2003; Bastida, 2006).

Otras regiones dan cuenta de cómo los productores campesinos se han apropiado de la
tecnología de los invernaderos y la han adaptado de acuerdo a sus necesidades: Por ejemplo
en la región de Texcoco y Atlacomulco en el Estado de México; San Felipe de lo Alzati en
Michoacán; Xochimilco en el Distrito Federal; Zinacantán en Chiapas y Aquixtla en
Pueblas, entre otras regiones (Bastida, 2004).

Todo lo anterior determina una amplia variedad de tipos de invernaderos y sistemas de


producción bajo los mismos, donde se han generado una amplia variedad de experiencias
en el desarrollo de la agricultura protegida. De todas las regiones, es en la parte central de
México donde se presenta la mayor diversificación de sistemas de producción de la
agricultura protegida con más de 20 sistemas de cultivo (Bastida, 2004)

Por superficie, el mayor desarrollo de los invernaderos, se presenta en el noreste, siendo los
estados de Sinaloa, Sonora y las dos Baja Californias los que concentran la mayor cantidad
de invernaderos y casas sombras. En segundo lugar se ubica la zona central donde destacan
los estados de Jalisco, México, Morelos, Querétaro, San Luis Potosí, Colima y Guanajuato.
Después esta la Península de Yucatán, con invernaderos en los estados de Yucatán y
Quintana Roo. Recientemente en la parte norte se está dando un fuerte impulso a los
invernaderos, principalmente en los estados de Chihuahua, Durango, Nuevo León y
Coahuila. Por ultimo inicia el desarrollo de los invernaderos en regiones de los estados de
Guerreo, Oaxaca y Chiapas en cuanto a la producción de hortalizas se refiere (Bastida,
2004).

Al respecto, se presenta la siguiente tabla, donde se ven las regiones con mayor porcentaje
de estructuras de protección de la agricultura protegida, a mediados de la década pasada.
Tabla 4.2. Distribución de invernaderos de hortalizas por región

Región Superficie (Ha) Porcentaje (%)


Noroeste 640 46.20
Occidente 358 25.90
Norte 160 11.60
Centro 113 8.16
Península de Yucatán 73 5.30
Golfo de México 40 2.90
Total 1384 100.00

Fuente: Revista Productores de hortalizas, Agosto 2004

Al respecto, en el medio de los constructores de invernaderos se tiene la expectativa de que


el mayor crecimiento de los invernaderos y casas sombra seguirá dándose en el norte y
noroeste donde la agricultura protegida está en pleno desarrollo orientada hacia el mercado
de las exportaciones, aprovechando la cercanía con los Estados Unidos de Norte América y
Canadá.

Así mismo hay quienes señalan que México puede llegar a ser la región con mayor
superficie de invernaderos en el Continente Americano por la cercanía el mercado de una
de las regiones con mayor desarrollo económico como es América del Norte.

Cada vez son más los empresarios no agrícolas que se involucran en la agricultura
protegida al ser esta un área de oportunidades, con retorno de inversión alto en un tiempo
relativamente corto; eso mismo hace que el capital invertido se destine a proyectos de alta y
muy alta tecnología (Tessler, 2008; Rodríguez, 2008).

Del panorama anterior se puede deducir que México es una de las regiones que a futuro
contará con una gran superficie de agricultura protegida, que incluso puede llegar a ser
similar a la de España.

4.4.- Principales cultivos y sistemas de producción

Actualmente, la lista de los sistemas de producción bajo estructuras de protección


comprende a varios cultivos y algunos sistemas de producción animal. Entre los principales
sistemas destacan los siguientes; 1) producción de plántula para diversos cultivos, 2)
producción de hortalizas de fruto y follaje, 3) producción de ornamentales en maceta, 4)
producción de flores de corte, 5) cultivo de follajes, 6) cultivo de frutillas, 7) cultivo de
plantas aromáticas y especies, 8) producción de forraje verde, 9) producción de nopal para
verdura, 10) producción de árboles de navidad, 11) producción de hongos, 12) cultivo de
piña, 13) producción pecuaria y 14) cría de especies acuícolas, entre otros sistemas de
producción.
En este panorama, el mayor porcentaje, de la superficie cubierta con invernaderos y otras
estructuras para proteger cultivos, se dedica a la producción de hortalizas para exportación
y mercado nacional. Por lo general son empresas que se ubican en todo el país, pero
principalmente en el noroeste, centro y norte del territorio nacional, así como en la
Península de Yucatán. La producción se realiza tanto en el suelo como en sistemas
hidropónicos, las especies de mayor cultivo son; jitomate o tomate rojo, pimiento morrón,
pepino, lechugas y chile habanero.

En segundo lugar está la producción de plantas ornamentales y flores de corte, la cual se


localizan principalmente en la parte central del País, en los estado de Veracruz, Puebla,
Morelos, México, Querétaro, Guanajuato, Jalisco, Colima, Michoacán y Guerrero. En
menor medida en la región de Ensenada a Tijuana, en Baja California, San Luis Potosí y
Chiapas.

Después se ubican otros sistemas como la producción de plántula de hortalizas para


trasplante a campo abierto; producción de frutillas como fresa, frambuesa, zarza mora y
arándano; producción de esquejes de ornamentales, producción de plantas aromáticas y
especias, producción de nopal para verdura, producción de follajes de corte, producción de
plántula forestal, producción de plántula de tabaco, producción de forraje verde
hidropónico, cría de lombrices, producción de hongos, huertos familiares para auto
consumo, producción de camarón y como abrigo de algunas especies de animales (Bastida,
2004).

Varios autores indican que la industria de la horticultura protegida en México es un sector


en franco crecimiento, con un gran potencial de desarrollo, dada la demanda que está
generándose en el mercado de Estados Unidos por las hortalizas frescas producidas en
forma inocua.

El manejo agronómico de los cultivos bajo invernadero está directamente relacionado con
el equipamiento y los niveles tecnológicos que se maneja en las distintas unidades
productivas y ampliamente determinado por el mercado de sus productos.

Así, los productos destinados a los mercados de exportación y mercados nacionales


selectos, se desarrollan bajo procesos de producción donde se cuenta con las estructuras
más modernas y mejor equipadas, aunado a un manejo eficiente de los cultivos, observando
todos los lineamientos de las buenas prácticas de manejo y de empaque. Las unidades de
producción enfocadas a la exportación, por lo general, son grandes empresas cuyas
instalaciones productivas cuentan con muchos de los adelantos tecnológicos de los que se
dispone en el sector a nivel mundial; como son control ambiental automatizado, fertigación,
manejo integral de plagas y enfermedades, uso de insumos modernos y semillas mejoradas,
así como una programación de la producción de acuerdo a ventanas de mercado o el
cumplimiento de contratos preestablecidos. Todo encaminado a cubrir los estándares de
calidad que les imponen o pactan con sus compradores.

Por el contrario los productos de agricultura protegida que tienen como destino los
mercados nacionales populares, son producidos en estructuras rústicas y menos tecnificadas
que las que tiene como principal objetivo la exportación.
Otro elemento de importancia es la ubicación física de los invernaderos en sitios
estratégicos en cuanto a clima, disponibilidad de mano de obra y otros elementos de apoyo
a la producción, de tal forma que se busca abaratar los costos de producción para ser más
competitivos en los mercados internacionales.

Por sectores el mayor desarrollo tecnológico de los invernaderos se ubica en las hortalizas
para exportación, seguido de la producción de plántula de hortalizas para trasplante a
campo abierto y por último se ubica la producción de esquejes y plantas ornamentales, así
como otros sectores de menor importancia. En los siguientes apartados se da un panorama
general de los principales cultivos desarrollado en la agricultura protegida de México
(Bastida, 2004).

4.4.1.- Producción de hortalizas

Como ya se indicó, la producción de hortalizas es la actividad que se estima ocupa la mayor


superficie de agricultura protegida y cubre todo el territorio nacional. Producción que se
destina tanto para los mercados de exportación como para un mercado nacional, tanto
selecto, como popular, siendo el sector destinado a la exportación el más dinámico de la
agricultura protegida y el que presenta los niveles más altos de tecnificación. En seguida se
analiza por separado cada uno de estos dos sectores.

4.4.1.1.- Hortalizas para exportación

Las principales hortalizas para exportación y mercados nacionales selectos, que se


producen bajo invernadero, son: 1) hortalizas de fruto; a) jitomate o tomate rojo,
principalmente tipo bola en diferentes presentaciones ya sea individual, en racimo o cluster;
así como tipo saladette o guaje; jitomate cherry, también en diferentes presentaciones y
tomates gourmet, b) pimiento morrón de diferentes colores; rojo, verde, amarillo, morado y
naranja, c) pepino de diferentes tipos, incluyendo el tipo europeo y el persa, d) berenjena, e)
melón y chile habanero en menor porcentaje, 2) hortalizas de hojas, principalmente
lechugas de diferentes tipos, las cuales se cultivan en agua.

En este sector se ubican algunas de las empresas que presenta el mayor nivel tecnológico y
los niveles de equipamiento más altos, conformados por modernos invernaderos con control
climático automatizado y operados mediante ordenadores que controlan apertura y cierre de
ventilas para la aireación, sistemas de fertigación, calefacción, mallas sombra o pantallas
térmicas, para ello cuentan con sensores de monitoreo de parámetros ambientales internos y
externos. Con sistemas de cultivo en sustratos con hidroponía o en el suelo mediante
fertigación y en menor medida con sistemas hidropónicos en agua como balsa flotante o
sistema floting.

Por lo general el manejo de los cultivos en estos sistemas comprende, desde la producción
de la plántula en almácigos bajo condiciones controladas, muchas veces con siembra
automatizada en charolas de unicel o poliestireno expandido, empleando sustratos
comerciales como mezclas de peat moss, agrolita o perlita y vermiculita, hasta la obtención
y empaque de los productos para exportación.
Figuras 4.5 y 4.6. Cultivo de jitomate para exportación en invernaderos de alta tecnología con
cubierta de vidrio. Imuris, Sonora.

El cultivo hidropónico se realiza empleando diferentes materiales como sustratos; lana de


roca, vermiculita, peat moss y agrolita. Aunque cada vez es más común el uso de materiales
como tezontle (arena y grava volcánica), polvo y fibra de coco, así como mezclas de
diferentes materiales para lograr las características ideales para un tipo de cultivo. En
algunos casos se emplean hidrogeles para lograr una mayor retención de humedad.

Cuando el cultivo se realiza en suelo, por lo general se busca que sean terrenos planos con
suelos profundos, con buenas características físicas y químicas o se emplean suelos
modificados a los que se mejoran sus características mediante aportaciones de materiales
que los dotan de mayor retención de humedad y nutrientes. En muchos casos se practica el
acolchado o cobertura de surcos y camas de cultivo con plásticos para disminuir la
evaporación, mantener estable la temperatura del suelo e impedir el desarrollo de malezas.
Asimismo se pueden encontrar instalaciones con una cubierta total de piso o los pasillos
con mallas plásticas de color negro o blanco y los hay con pasillos de piso de cemento.

Figuras 4.7 y 4.8. Cultivo de pimiento para exportación en invernaderos de alta tecnología.
Irapuato, Guanajuato.
Una vez que las plántulas se llevan a los invernaderos destinados a la producción se les dan
riegos constantes, se controlan los factores climáticos y reciben todos los cuidados y
practicas necesarias para su desarrollo. Los riegos son con soluciones nutritivas de acuerdo
a cada etapa de desarrollo de las plantas. En las unidades de producción con sistemas
automatizados, que son la mayoría, los riegos se aplican en forma automática con
ordenadores programados por radiación solar o por tiempos, llegando a proporcionar más
de 30 riegos diarios con drenados del 20 al 40 %. En la mayoría de los casos la solución
nutritiva se introduce al flujo de agua mediante inyectores que forman parte de modernos
sistemas de fertigación.

El control de plagas y enfermedades se realiza de acuerdo a las normas de calidad para


exportación. Cada vez es más común que se aplique un control integrado de plagas y
enfermedades para evitar residuos de productor químicos en los productos de exportación.
Para la polinización se emplean diferentes métodos; como aplicación de aire con bombas
aspersoras, uso de vibradores, empleo de abejorros.

Los rendimientos por unidad de superficie son relativamente altos, como ejemplo están los
del jitomate bola que oscila de 30 a 50 kg/m2/año y de 15 a 20 kg/m2/año en el caso de
pimiento morrón. En todos los casos las empresas han entrado a los programas de buenas
prácticas agrícolas (BPA) o buenas prácticas de manejo y buenas prácticas de manufactura
(BPM).

En muchas empresas la siembra se realiza de acuerdo a una programación predeterminada


en función del cumplimiento de los compromisos establecidos con sus compradores. La
cosecha se realiza cuando la producción alcanza su madurez comercial, el manejo post
cosecha y el embarque de los productos toma en cuenta las instrucciones de los
compradores. Por lo general son empresas que cuentan con cámaras frías o refrigeradas y
modernos empaques para el envasado de la producción, así como trasportes refrigerados.

Los estándares de calidad son verificados por inspectores enviados directamente por las
compañías importadoras de Estados Unidos o Canadá. La verificación puede ser periódica
o los inspectores permanecer de tiempo completo en la planta cuando son unidades grandes.
Las empresas pequeñas por lo general comercializan a través de las empresas grandes.

Los estados con mayor cantidad de invernaderos con hortalizas para exportación son;
Sinaloa, Sonora, Baja California, Baja California Sur, Jalisco, San Luis Potosí, Querétaro,
México, Colima, Veracruz y Yucatán, aunque se pueden encontrar empresas que exportan
en otros estados.

Como dato adicional se tiene que todos los productores asociados a la Amhpac deberán
estar certificados para el año 2011, con la finalidad de cumplir los estándares de calidad e
inocuidad internacionales (Campaña, 2010).

Aun cuando la finalidad principal de estas empresas es la exportación, parte importante de


su producción se comercializa en los mercados nacionales.
4.4.1.2.- Hortalizas para mercados nacionales

La producción de hortalizas para el mercado nacional y los mercados locales, se realiza en


unidades de producción menos tecnificadas, lo común es que se realice en unidades de
producción más pequeñas que las anteriores, con rendimientos más bajos y menor calidad
en la producción. En ocasiones, a veces marginalmente, estas empresas llegan a exportar
parte de su producción.

Figuras 4.9 y 4.10.- Cultivo de jitomate para mercado nacional, en el suelo y en hidroponía.
Aquixtla, Puebla.

El principal producto de invernadero para el mercado nacional lo constituye el jitomate en


su versión de saladette o guajillo y el tipo bola en menor medida. Así mismo empieza a
desarrollarse la producción de lechuga, pimiento, pepino y otros cultivos como chile
manzano, chile habanero, calabazas, cilantro y rábanos; entre otras hortalizas de follaje.

Figura 4.11. Cultivo de pepino bajo Figura 4.12. Cultivo de Pepino bajo casa
invernadero. Culiacan, Sinaloa. sombra. Huimilpan, Querétaro
Las prácticas y labores de cultivo son las mismas que en el caso anterior, pero con mayor
participación de la mano de obra. El producto de la cosecha se embarca directamente,
trasportándose en vehículos sin refrigeración, en la mayoría de las veces.

En este caso el cultivo se realiza en el suelo con sistemas de fertigación o en sistemas


hidropónicos con tezontle como sustrato. Por lo general el nivel tecnológico es más bajo
que en las unidades dedicadas a la exportación, cuentan con sistemas de fertiriego o
hidroponía con solución inyectada a las redes de riego o preparadas directamente en
cisternas. Algunas empresas pueden llegar a tener algunos elementos del proceso
productivo automatizados, sin que esto sea lo dominante.

Figura 4.13. Cosecha de jitomate con Zancos. Figura 4.14. Cultivo de chiles. Expo
Yurecuaro, Michoacán Agroalimentaria 2008

Muchos de los productores de agricultura protegida orientada a los mercados nacionales


son pequeños y para la construcción de sus instalaciones han recibido apoyos del gobierno.
Sus productos tienen que competir con los productos de la agricultura de campo abierto.

4.4.2.- Producción de plántulas

La producción de plántula bajo cubiertas, en sus diferentes vertientes como producción de


las plántulas de hortalizas, de ornamentales, de tabaco, plántula forestal y para frutillas,
presenta diferentes modalidades y grados de desarrollo, mismos que se describen a
continuación. Esta se ubica principalmente en todas las regiones donde se ha desarrollad la
agricultura protegida, aunque sus productos tengan como destino el trasplante a campo
abierto.

4.4.2.1.- Producción de plántula para hortalizas

La producción de plántula de hortalizas constituye uno de los sistemas de producción bajo


cubierta con mayor consolidación, no obstante que existen estructuras con todos los niveles
tecnológicos, desde enmallados y casas sombra muy rústicas, hasta invernaderos
completamente automatizados.
El número de especies de plántulas de hortalizas potenciales a cultivar bajo agricultura
protegida es amplio, comprende, jitomate o tomate rojo, lechugas, pimientos, pepinos,
calabaza, chiles, brócoli, coliflor, melón, sandía, betabel, espárrago, tomate de cáscara y
berenjena, entre las principales especies. Se producen en charolas de plástico color negro o
de poliestireno expandido, empleando sustratos y mezclas de peat moss, vermiculita,
agrolita o perlita y cubos de lana de roca o recipientes de fibra y polvo de coco.

Figura 4.15. Producción de plantula de Figura 4.16. Producción de plántula de


hortalizas bajo enmallados rusticos. Altiplano hortalizas en invernaderos de alta tecnología.
Poblano. Ezequiel Montes, Querétaro

La mayor cantidad de plántula de hortalizas que se produce bajo cubierta se destina para
trasplante y cultivo a campo abierto, donde cada día la demanda es mayor, y una pequeña
parte se destina al cultivo bajo invernaderos en sistemas hidropónicos o en el suelo con
fertiriego. Lo anterior ha motivado el desarrollo y crecimiento de las empresas dedicadas a
este tipo de producción, utilizando semillas mejoradas y sustratos comerciales. Muchas
empresas operan bajo un esquema de agricultura por contrato, donde los productores llevan
su semilla para que se les produzca la planta en función de la fecha de trasplante y las
empresas maquilan la producción.

Las instalaciones dedicadas a la producción de plántula van desde pequeñas instalaciones;


enmallados e invernaderos rústicos hasta empresas con dos a tres hectáreas de invernaderos
completamente automatizadas.

Los invernaderos rústicos en muchos casos solo cuentan con una cubierta de plástico en la
parte superior, con los laterales descubiertos y sin malla anti insectos o en otros casos,
donde las condiciones climáticas son favorables solo utilizan mallas sombra. Las charolas
se colocan encima de plataformas elevadas sobre el piso y los riegos se dan en forma
manual mediante mangueras con regaderas tipo cebolla.

Los invernaderos totalmente modernos están integrados a cadenas productivas donde se


emplean sembradoras automatizadas, charolas estandarizadas, sustratos comerciales y
cámaras de germinación para acelerar la emergencia de las plantas. Con este sistemas
cuentan algunas empresas dedicadas a la exportación de hortalizas frescas, que se ubican en
la región del Bajío en Guanajuato, así como una empresa que se ubica cerca de Ezequiel
Montes, Querétaro; las cuales son de los principales productores de plántula de hortalizas
en la región central del país. Así mismo existen invernaderos para la producción de plántula
en otras regiones como Michoacán, el Noroeste y Jalisco.

Los cuidados que reciben las plántulas en este caso van desde el control climático, riego
con solución nutritiva, misma que se aplica una vez que aparecen las hojas verdaderas,
hasta el control de plagas y enfermedades mediante diversas técnicas.

En todos los sistemas de producción de plántula bajo condiciones protegidas, el material


que se obtiene es de mejor calidad que el obtenido en planteles construidos en el suelo, la
principal razón es que las plántulas están provistas de un sistema radical completo
formando un cepellón compacto, en forma individual, del tamaño de la celda utilizada a
diferencia de las plántulas obtenidas en el suelo, las cuales al extraerse se daña su sistema
radical.

Además en muchos casos a las plántulas, de almácigos en agricultura protegida, se les da


un periodo de preparación o endurecimiento el cual consiste en disminuir los riegos y algún
tratamiento físico o químico para soportar el cambio que implica su trasplante a campo
abierto.

En los últimos años la producción de plántula se empieza a combinar con técnicas de


injertos sobre patrones resistentes a enfermedades y condiciones adversas del medio de
cultivo como suelos salinos o ácidos.

Actualmente este es un sector en pleno crecimiento, donde existe una gran oportunidad de
negocio ya que se pueden obtener más de diez ciclos por año. Sin embargo se debe
considerar que es un sector que trabaja por contrato ya que son productos altamente
perecederos.

4.4.2.2.- Producción de plántula de ornamentales

La mayor parte de la producción de ornamentales en maceta es para consumo nacional y se


propagan mediante esquejes o semilla. Utilizando esquejes se reproduce una gran cantidad
de ornamentales, entre ellas los crisantemos y la noche buena, dos de las especies de mayor
consumo, además de claveles, geranios, hiedras y calanchoes, entre otras muchas especie.

La producción de esquejes para exportación solo se lleva a cabo en unidades de tecnología


básica, media a alta. La mayoría de los sistemas de ubican en los dos primeros niveles y
para el tercer nivel existen pocas unidades de producción.

Este sistema de producción se ubica principalmente en la parte central del país, siendo los
estados de Veracruz, Morelos, Puebla, México, Distrito Federal, Michoacán, Guanajuato,
Jalisco y Colima en donde mas se presentan.
Figura 4.17. Plantas madre para la producción Figura 4.18. Enraizado de esquejes para
de esquejes de noche buena. Región de producción de flor de noche buena. San
Guadalajara, Jalisco Lorenzo Tlacotepec, Atlacomulco, México.

La producción de plántula y esquejes de ornamentales, para el mercado nacional, se realiza


en diferentes sistemas que comprenden desde semillero o camas de enraizado muy rústicos,
hasta algunos invernaderos altamente tecnificados o automatizados y ligados a laboratorios
de cultivo de tejidos o cultivos in vitro, que producen plántula para la floricultura nacional
y para exportación.

Figura 4.19. Siembra manual de similla de Figura 4.20. Centro de producción de


plantas ornamentales. San Lorenzo esquejes de crisantemo. Zinacantán, Chiapas.
Tlacotepec, Atlacomulco, México.

En los invernaderos rústicos, muchas plantas pequeñas y vivaces se propagan por semilla
mediante siembra directa y se dejan germinar en algún espacio de los invernaderos, otros
productores establecen áreas específicas para la germinación y empiezan a utilizar
máquinas para la siembra mecánica y en algunas empresas cuentan con instalaciones
modernas, con sistemas automatizados de siembra. La semilla, por lo general es producida
por empresas comerciales trasnacionales.
Figura 4.21. Planta madre para esquejes de Figura 4.22. Esquejes de crisantemo.
crisantemo. Quesería, Colima Quesería, Colima

En la propagación asexual o producción de esquejes existen centros de propagación de


crisantemo, noche buena, clavel y geranio donde se propagan grandes cantidades para el
mercado nacional e internacional. Los sustratos para el enraizado son agrolita, tezontle y
tepojal, un tipo de piedra pómez producto de la actividad volcánica.

4.4.2.3.- Producción de plántula de tabaco

El tabaco es un cultivo de campo abierto, no así la plántula para el mismo la cual se obtiene
en almacigo bajo invernaderos y túneles enmallados. Las principales regiones en las que se
cultiva tabaco como son Nayarit y la región de los Tuxtlas en Veracruz, aunque también se
producen en otras regiones, en menor escala.

En los Tuxtlas, Veracruz, la plántula se cultiva en túneles altos enmallados con el 30 % de


sombra y en túneles bajos con diferentes tipos de mallas, como antiafidos y agribón. El
tabaco se produce para utilizarse en la elaboración de puros y una parte de la producción se
procesa en México, tanto a nivel regional como en otros sitios y la mayor parte se exporta a
Norte América, Europa y Centro América. El cultivo se hace con semilla criolla, que
proviene de algunas plantas que deja madurar en el ciclo de cultivo anterior, aunque existe
una empresa que está desarrollando mejoramiento genético. Se cultiva tabaco de temporal y
de riego, el primero se siembra desde finales de abril y se trasplanta en mayo.

La mayor parte de la siembra de tabaco se realiza durante mayo o 35 a 40 días antes del
trasplante al campo. La forma tradicional de siembra se hace depositando la semilla en
charolas con sustrato utilizando regaderas manuales con agua donde va la semilla y se
distribuye en las charolas en dos pasadas. Antes de realizar esta acción las semillas son
remojadas de 3 a 4 días, esto con el fin de que absorban la suficiente cantidad de agua para
que germinen, como es de esperarse, por cavidad se deposita más de una semilla. En
algunas empresas modernas utilizan sembradoras automáticas que siembran cientos de
charolas por jornada de trabajo, en este caso las semilla es regulada y depositada una por
cavidad.
Para la producción de plántula de tabaco se utilizan charola de 220 cavidades, con mezclas
de sustratos comerciales como peat moss, vermiculita y agrolita, además de fungidas y
plaguicidas. Los túneles altos cuentan con sistema de riego por aspersión y en los túneles
bajo utilizan sistema de charolas flotantes en depósitos de agua construidos en el suelo y
cubiertos con platicos.

Figuras 4.23 y 4.24. Producción de plántula de tabaco bajo túneles altos enmallados. Región de los
Tuxtlas, Veracruz

Una vez que nacen las hojas verdaderas se aplican riegos con solución nutritiva, se dan
podas de hojas para inducir un desarrollo homogéneo en todas las plantas. Cuando las
plántulas empiezan su desarrollo se practica el depilado, que consiste en dejar una sola
planta en cada cavidad. Las plantas restantes se trasplantan en otras charlas o se desechan.
El tiempo que las plántulas permanecen en los almácigos, antes del trasplante es de 40 a 45
días, en esta zona, alcanzando una altura de 15 centímetros y raíz suficiente para ser
trasplantada a campo abierto sin que se presenten problemas de estrés.

Figuras 4.25 y 4.26. Producción de plántula de tabaco en túneles bajo con almacigo flotantes.
Región de los Tuxtlas, Veracruz.

En el Estado de Nayarit la producción de plántula de tabaco se contiene en invernaderos


tipo túnel unitarios de 300 a 350 metros cuadrados, sin ventila cenitales, solo con ventilas
laterales. El ancho más común es de 10.5 m por 30 metros de largo, con una altura de pared
de 2 metros y altura total de 4 metros, ventilas laterales de 1.6 metros, con un redondel
inferior de 40 centímetros elaborado con plástico de polietileno, mallas anti afidos en las
ventilas.

Figuras 4.27 y 4.28. Invernaderos tipo túnel individual, para cultivo de plántula de tabaco. Jala,
Nayarit.

Los postes son de perfil de acero galvanizado de 4 centímetro cuadrado y los arcos son de
perfiles tubulares de 3 centímetros cuadrados. Llevan cubiertas de plásticos flexibles, de
color verde clorofila o trasparente y mallas sombra de color negro para disminuir
luminosidad. En algunos invernaderos construidos recientemente se ha instalado plástico
color blanco lechoso.

Figuras 4.29 y 4.30. Producción de plántula de tabaco con el sistema de flotación. Jala, Nayarit.

En esta región se han instalado invernaderos con un sistema de riego mediante flotación de
charolas para la producción de plántula de tabaco. Para ello dentro de la estructura se
construyen dos albercas, en lugar de camas de soporte de charolas, separadas por un pasillo
central de 1 a 1.5 centímetros de ancho, con una profundidad de 15 centímetros, mismas
que se llenan con la solución nutritiva, en las que se colocan las charolas de poliestireno
para que floten.

144
Cuentan con pasillo central de 90 a 100 centímetros de ancho, por donde se desliza el carro
del riego y sistemas de fertigación con riego por aspersión. Los cultivos se establecen en
porta charolas elevadas unos 30 a 50 centímetros.

Aunque la producción de plántula de tabaco se ubica en pocas regiones, merece destacar


que se realiza con sistemas de riego por aspersión y están introduciendo el sistema de
charolas flotantes.

4.4.2.4.- Producción de plántula forestal

La producción de plántula forestal se realiza, principalmente bajo casas sombra, cubiertas


de plástico y a cielo abierto, empleando materiales orgánicos como tierra de monte, tierra
de hoja de monte, corteza de pino y sustratos comerciales como agrolita, vermiculita, peat
moss o mezclas. La semilla se colecta en rodales semilleros y bosques naturales. Por lo
general la plántula se emplea para reforestaciones y plantaciones locales en terrenos
degradados y erosionados o en terrenos forestales bajo aprovechamiento legal.

La producción de plántula forestal se realiza en todas aquellas regiones que cuentan con
bosques bajo aprovechamiento forestales, como Chihuahua, Durango, Jalisco, Michoacán,
México, Guerrero, Oaxaca, Puebla, Chiapas, Veracruz, Campeche, Quintana Roo e
Hidalgo. Pero también se realiza en muchas regiones donde se requiere planta para la
reforestación de aéreas degradadas.

Figura 4.31. Producción de plántula forestal. Figura 4.32. Producción de plántula de


Zinacantán, Chiapas. mangle. Cuyutlán, Colima

El nivel tecnológico va desde instalaciones rústicas, lo común es que sean casas sombra,
con sistemas de riego manuales con manguera, hasta algunos viveros con sistemas de riego
por aspersión y micro aspersión con robots, con los cuales se aplica el riego se se fertiliza
con una solución nutritiva.

207
Algunos viveros dependen de organismos de los diferentes niveles de gobierno y otros son
de bufetes particulares de apoyo técnico a aprovechamientos forestales o empresas
forestales.

Figuras 4.33 y 4.34. Vivero con riego automatizado. Chignahuapan, Puebla

Además de lo anterior, en algunos viveros de las región montañosas se utilizan túneles


bajos para la producción de plántula forestal que se emplea en la reforestación de aéreas
arboladas donde se está realizando aprovechamiento forestal, así como para establecer
plantaciones de árboles de navidad.

Son estructuras pequeñas construidas con varillas forradas con mangueras de plástico,
alambrón y madera, formando arcos o triángulos para sostener películas de polietileno, el
cual se retira durante el día para realizar algunas labores como deshierbe y aplicación de
productos agroquímicos.

Figuras 4.35 y 4.36. Túneles bajos utilizados en la producción de plántula forestal. Villa del
Carbón, México.

Cada vez son más los viveros que producen plántula forestal bajo casas de malla sombra,
empleando sustratos comerciales y aserrín de madera, ello debido a que se ha restringido el
uso de la tierra de monte como sustrato.

146
4.4.3.- Producción de frutillas

Las principales regiones productoras de frutilla en agricultura protegida son; Zamora y los
Reyes, en Michoacán; Chapala y Ciudad Guzmán, en Jalisco y la región de Camalú, cerca
de San Quintín, Baja California, aunque se cultivan en otras regiones como la Sierra Norte
de Puebla, Ixtapan de la Sal México, Quesería Colima; Tacámbaro, Uruapan y Maravatio,
Michoacán, entre otras. Las principales frutillas son fresa, zarzamora, frambuesa y en los
últimos años también se ha impulsado el cultivo de arándano.

Figura 4.37. Panorama de la agricultura Figura 4.38. Cultivo de fresa bajo túneles
protegida en la Región de Zamora, altos, con fertigacion y acolchados. Región de
Michoacán. (Fuente: http://www. Zamora, Michoacán. (Fuente: http://www.
conafre.com/nosotros.php) conafre.com/nosotros.php

El crecimiento de la superficie con agricultura protegida de frutillas se ha incrementado año


tras año, con estructuras sencillas, desmontables y de bajo costo.

En sistemas como la fresa cada año se puede estar cambiando de lugar de cultivo, mediante
la renta de parcelas, situación que se facilita porque es un cultivo anual o bianual. En
cambio en los otros cultivos lo más común es que el mismo terreno se utilice por mas de
dos años.

Son tres las principales regiones donde existe la de producción de fresa y frutillas bajo
cubiertas; Zamora y Los Reyes, en Michoacán y Chapala en Jalisco e inicia en Irapuato,
Guanajuato, además de Baja California donde se tienen grandes superficies de acolchados,
para el cultivo de fresa de exportación.

En los Reyes Michoacán y Chapala, Jalisco los cultivos son de principalmente de


frambuesa y zarzamora, en menor medida fresa, la mayor parte para exportación, mientras
que en la región de Zamora se concentra la zona de mayor importancia en la producción de
fresa bajo cubierta, tanto para el mercado de exportación como para consumo interno.

En los que se refiere a la producción de fresa en la región de Zamora, existen tres sistemas
de producción; a) sistema tradicional a cielo abierto y riego rodado, b) sistema semi

147
tecnificado, con uso de acolchado y fertirrigación, y c) el sistema tecnificado, mediante el
uso de túnel altos, acolchados y fertirrigación (http://www. conafre.com. Fecha de ingreso
10/11/10).

Figuras 4.39 y 4.40. Túneles para la producción de fresa. Región de Zamora, Michoacán.

La mayor superficie de producción de la fresa en esta región es a campo abierto con riego
rodado, sin embargo de unos años a la fecha se está cambiando por sistemas de producción
con acolchados y fertigación bajo túneles altos, tipo cubiertas de plástico, esto es sin
cubiertas laterales, solo con la cubierta superior, situación que ha permitido aumentos
considerables en los rendimientos.

Figura 4.41. Planta madre de fresa bajo Figura 4.42. Producción de plántula de fresa
enmallado de color negro. Tangancicuaro, bajo enmallados. Tangancicuaro, Michoacán.
Michoacán.

Las plántulas se obtienen mediante los brotes o estolones de plantas nuevas o plantas
madre, que por lo general son importadas de Estados Unidos un año antes de que se instale
el cultivo. Las plantas vienen sin hojas para reproducirlas en invernaderos o en viveros bajo
túneles altos, cubiertos de malla sombra y sin acolchado, el riego es por gravedad y también
con ayuda de aspersores con una fertilización completa. La función que tiene la planta

148
madre es producir estolones. En una hectárea se plantan unas 80,000 plantas madre y cada
una de ella produce entre 30 a 60 nuevas plantas.

Para establecer el cultivo primero se prepara el terreno, con un barbecho, rastreos y en


ocasiones subsoleos, para posteriormente proceder a su nivelación con niveladora de rayo
láser con la finalidad de facilitar el funcionamiento del sistema de riego y desalojo del agua
(Zamora, 2009).

Después de la preparación del terreno se realiza la desinfección con bromuro de metilo, o


metan sodio. Posteriormente se hace el surcado o formación de camas de 1.2 metros de
ancho, recomendándose que no rebase los 60 metros de largo y una altura de de 20 a 30
centímetros, para facilitar las labores culturales y la cosecha, el ancho de los pasillos es de
40 centímetros. Una vez formadas las camas se establece en sistema de riego y se coloca el
plástico del acolchado en forma simultánea con maquinaria, y se procede a la colocación
del túnel.

Los túneles son de deferentes anchos, por lo general entre 5 y 7 metros. Consisten de
estacas que se entierran unos 80 centímetros en el suelo, con una altura de 1.2 metros y
terminación en “Y”, con una separación entre ellas de 6 metros. En la terminación se
colocan los arcos que pueden llegar a una altura de 2.90 a 3.20 metros, sobre estos se
colocan películas de platico blanco lechos calibre 600, que proporciona una sombra del 25
%. La sujeción del plástico se hace mediante sogas de plástico tratadas contra rayos
ultravioleta.

Bajo este sistema se han logrado cultivos simi perennes de dos años de duración con buena
producción, que puede ser tres veces superior a la obtenida a cielo abierto.

Figuras 4.43 y 4.44. Cultivo de frambuesa bajo túneles altos. Región de Zamora, Michoacán.

La producción de frambuesa y zarzamora bajo túneles altos o macro túneles, presenta


algunas diferencias con la producción de fresa. En principio los dos cultivos requieren de
un sistema de tutorado y que no todo el tiempo están cubiertos con el plástico.

149
Tanto la frambuesa como la zara mora se propagan por medio de raíz. Antes de plantar las
raíces se tratan con fungicidas y enraizadores para evitar enfermedades. Para el trasplante
se abren surco los, esta práctica se hace más o menos en junio. Se levantan las camas y se
implementa un surco a la mitad de la cama se trasplanta y se riega continuamente para
evitar la formación de costras que impidan que broten las plantitas.

Figuras 4.45 y 4.46. Túneles con los plásticos recogidos en el cultivo de frambuesa, Sayula, Jalisco

La cosecha dura tres meses, después de este tiempo se realiza una poda selectiva. La planta
se deja que llegue a 1.50 metros de altura y a los 4 a 5 meses del trasplante se comienza la
producción. La cosecha se inicia en los meses de octubre-noviembre. La producción es
diseñada de tal forma que se obtengan producciones escalonadas cada tres meses

Figuras 4.47 y 4.48. Cultivo y empaque de zarzamora. Los Reyes, Michoacán

Los túneles son de 3.7 m de altura, postes a cinco metros. Cuando termina la cosecha se
recogen los plásticos y se amarrar al poste de un lado del túnel, cuando empiezan a aparecer
los frutos se vuelven a colocar las cubiertas.

150
El cultivo de arándano es una actividad más, que en los últimos año ha sido impulsado
fuertemente en varias regiones de Jalisco y Michoacán bajo sistemas de agricultura
protegida con túneles altos e invernaderos y fertigacion.

Figuras 4.49 y 4.50. Cultivo de arándano bajo túneles altos. Región de Zamora, Michoacán.

4.4.4.- Producción de plantas ornamentales en maceta

El cultivo de ornamentales en maceta tiene dos grandes vertientes, una es la producción de


plantas de flores, como la noche buena, crisantemo, rosas y orquídeas que se comercializan
cuando la planta emite flores. La otra es la producción de plantas de follaje como los
helechos y otras especies donde el atractivo es el follaje y no las flores.

Figura 4. 51. Cultivo de bromelias en Figura 4.52. Cultivo de orquídeas. Xicotepec,


invernaderos tecnificados. Xicotepec, Puebla Puebla.

De acuerdo con La Enciclopedia de plantas y flores (1996), la diversidad de plantas


ornamentales es muy amplia, con más de ocho mil especies y variedades que comprende
desde plantas vivaces, hasta arbustos y árboles. Muchas de ellas son objeto de cultivo en los
invernaderos y casas sombra como plantas de interior, constituyéndose en un producto para

151
consumo nacional. El principal mercado de plantas ornamentales es el de Madre Selva en
Xochimilco, en la Ciudad de México, el cual controla un gran porcentaje del mercado
nacional de las ornamentales que se comercializan en el País.

La región central es la principal productora de ornamentales, principalmente los estados de


Veracruz, Puebla, Morelos, México, Distrito Federal, Michoacán, Jalisco Guanajuato y
Colima,, aunque en otros estados también existen algunas empresas dedicadas a estees giro.
La producción se realiza en macetas y otros recipientes como bolsas de polietileno,
empleando sustratos como tierra de monte o suelos andosoles, tierra de hoja, tierra de
azolve, tierra agrícola de diferentes tipos, compostas, tepojal o piedra pómez
póm y algunos
sustratos comerciales como peat moss, polvo y fibra de coco, agrolita o perlita y
vermiculita.

Figura 4.53.. Cultivo de ornamentales en Figura 4.54.. Cultivo de ornamentales en


maceta. Tlajomulco, Jalisco maceta. San Lorenzo Tlacotepec,
Atlacomulco, México.

Los métodos de producción van desde el uso de semillas, división de plantas adultas, hasta
métodos vegetativos como esquejes, estacas, estolones, cormos, bu bulbos,
lbos, tubérculos y
propagación mediante técnicas de cultivo in vitro.. Actualmente destaca la tendencia al
aumento de la producción de ornamentales a partir de plántula producida en laboratorios de
cultivo de tejidos, sobre todo para aquellas de mayor valor comercial.

Las ornamentales en macetas se producen en unidades de todos los niveles tecnológicos y


económicos, desde sistemas muy rústicos empleando mini túneles y casas sombra con riego
manual, hasta unidades productivas altamente tecnificadas con sistemas de control
climático automatizado.

En términos generales cuentan con un nivel tecnológico más bajo que en las hortalizas de
exportación y muy similar al que se emplea en la producción de hortalizas para mercado
nacional. Son pocas las unidades de producción que tienen con control climático
automatizado y algunas poseen sistemas de fertigación y riego por goteo o aspersión, pero
lo más común es que el riego sea en forma manual.

152
Figura 4.55 y 4.56. Propagación de cactus bajo invernaderos con mallas sombra. Barranca de
Metztitlán, Hidalgo.

4.4.5.- Producción de flores de corte

Al igual que en otros sistemas, las mayor superficie de plantas para corte se cultiva en el
suelo y se produce a campo abierto, producción que muestra evidentes señales de estarse
desplazando hacia la agricultura protegida con macro túneles o túneles altos e invernaderos
y casas sombra. La producción de flores de corte que se realiza en agricultura protegida es
tanto para exportación, como para el mercado nacional. Las principales especies cultivadas
son rosas, claveles, crisantemos y margaritas, gerbera, lilis, anturios, statice, limonium,
gypsiphila y alcatraces de colores. Un caso particular de este sector es la producción de
orquídeas para corte.

Figura 4.57. Cultivo de lilies para corte. Villa Fotografía 4.58. Cultivo de rosa para corte.
Guerrero, México. Zinacantán, Chipas

La mayor superficie se concentra en los estados de México, Puebla, Morelos y Querétaro,


aunque también se da en otros como Hidalgo, Michoacán, Jalisco y Colima. En el sureste
destaca la región de Zinacantlán, Chiapas.

153
La mayoría de los cultivos se establecen en el suelo, con sistemas de riego por goteo y
micro aspersión y existen algunos caso donde se han producido flores de anturios, con
sistemas hidropónicos, bajo invernaderos completamente automatizados. Así mismos hanh
existido unidades con sistemas hidropónicos para producción de clavel, gerbera y
orquídeas.

La producción de flores en México se caracteriza por un gran número de pequeñas o micro


empresas y solo algunas empresas medianas o grandes. La estructura empresarial
empre en este
sector está muy atomizada (Bancomext, 1998).

Aunque en el sector se da el caso de grandes empresas con varios años en el mercado, las
cuales exportan parte de su producción, mismas que están al día en cuanto a nuevas
variedades se refiere.

Figuras 4.59 y 4.60. Cultivo de rosas y gerbera para flor de corte. Coatepec Harinas, México.

En la región de Villa Guerrero, México existe la mayor superficie de flores de corte bajo
cubierta, donde se emplean invernaderos y macro túneles o cubiertas de plástico, con cerca
de tres mil hectáreas, de ellas más de dos mil hectáreas se cultivan en temporal en el suelo,
donde se producen crisantemos, margaritas y claveles para las festividades de todos santos
que ocurre
rre del 31 de octubre al 2 de noviembre.

El consumo de flores es altamente estacional, las principales fechas para la venta son el mes
de febrero en el día de San Valentín, el tres de mayo, día de la Santa Cruz, el 10 de mayo o
día de las madres, todos santos en los primeros días de noviembre y en diciembre
considerando el 12 día de la virgen de Guadalupe y la navidad, esto en cuanto a mercado
interno en México, en los mercados internacionales los meses de mayor demanda son
febrero, mayo y diciembre, los anterior de acuerdo con la información vertida por algunos
productores.

En el pasado, esta actividad tuvo mayor auge, en la actualidad se mantiene la superficie en


algunas regiones, mientras que en otras la superficie cubierta está pasando a la producción
producció
de hortalizas hidropónicas, como es el caso del Bajío en Guanajuato, donde algunos
invernaderos que cultivaban rosas incursionaron en el cultivo de jitomate.

154
Figura 4.61. Cultivo de crisantemo. Figura 4.62. Cultivo de crisantemo. Villa
Instalaciones de la Expo Agroalimentaria. Guerrero, México.
Irapuato, Guanajuato

4.4.6.- Producción de follajes

La mayor parte de follajes ornamentales para corte se produce a campo abierto y en menor
medida bajo mallas sombra o casas sombra y poco en invernaderos. La producción bajo
casas sombra en condiciones tropicales y semitropicales corresponde a dos empresas de
importancia, además de algunas empresas pequeñas dedicadas a esta actividad.

Las principales especies utilizadas como follajes son helecho cuero (Rumhora
adiantiformis), espárragos (Asparagus spp), Aspidestra (Aspidistra elatior), garra de león
(Monstera deliciosa) y Palma Camedor (Chamaedorea spp), entre otras. La mayoría de
ellas se cultivan bajo casas sombra o enmallados y la palma camaedor se cultiva bajo el
dosel de las selvas o acahuales.

Figuras 4.63 y 4.64. Enmallados para el cultivo de follajes. Región de los Tuxtlas, Veracruz y
Atoyac de Álvarez, Jalisco

155
En la región de Catemaco, existe una empresa que inicio actividades en el año de 1989, que
cuenta con casas sombra o mallas sombra para la producción helecho cuero, esparrago y
otros follajes para exportación. Cuenta con unas de 60 hectáreas de enmallados y cerca de
100 hectáreas de plantaciones de palma camedor bajo el dosel de la selva y acahuales. Otra
por el estilo se ubica en Atoyac, Jalisco y cuenta con casas sombra para la producción de
follajes, entre ellos de helecho cuero.

Las estructuras de los enmallados consisten de una armazón de postes de varillas, de


aproximadamente una pulgada de diámetro, sobre las que se colocan cables tensores de
acero, los cuales sostienen las mallas. La altura es de uno ochenta a dos metros y medio, los
largos y anchos son variables dependiendo de las características del terreno y un solo
enmallado puede cubrir varias hectáreas. Las mallas solo cubren el techo mientras los
laterales están descubiertos, estas son de color negro con alrededor de un 50 % de
disminución de la radiación solar y están equipadas con sistemas de riego por aspersión, el
cultivo de los follajes se hace en surcos o camellones.

Figuras 4.65 y 4.66. Cultivo de helecho cuero en macetas bajo invernaderos. Quesería, Colima.

Actualmente están construyendo enmallados con postes rollizos de madera y cables de


acero, como las casas sombra utilizadas para el cultivo de helecho cuero, en Atoyac,
Jalisco. El helecho cuero se cultivan en suelos mejorados, con riego por aspersión y goteo,
bajo mallas sombra con un 50 % de disminución de luminosidad. Las frondas se cortan y
califican por tamaño y calidad y se empacan para enviarse al mercado.

Otros follajes de importancia son los de confieras que se producen a cielo abierto en la
región de Tenango de la Flores, Puebla o en la región baja del Pico de Orizaba en Veracruz.
Estos se utilizan como relleno para arreglos florales.

4.4.7.- Producción de árboles de navidad

En la producción de árboles de navidad también se utilizan túneles altos, enmallados y


casas sombra. Al respecto existe una empresa dedicada a la producción de árboles de
navidad, que está ubicada cerca de Valle de Bravo, que hace uso de estructuras para
proteger cultivos.

155
Los enmallados son estructuras sencillas, fabricadas con perfiles de acero negro y madera,
con cubiertas de mallas negras, con disminución de luz de un 30 a 50 %, que pueden ser
tipo casa sombra o enmallados simples. Los túneles e invernaderos, algunos de dos metros
de alto y uno cinco de ancho, mientras otros son más altos, unos cuatro metros de alto y
unos siete de ancho.

Figuras 4.67 y 4.68. Cultivo de árboles de navidad en invernaderos tipo túnel. Valle de Bravo,
México

Los árboles de navidad se cultivan en el suelo o en contenderos de unos 15 a 20 litros. La


especies con que trabajan son pseudosuga, pino ayacahuite y oyamel, principalmente, la
semilla se obtiene de rodales naturales, como tratamiento preliminar las semillas debe de
ser aplicado un fungicida para evitar la proliferación de hongos, además que deben de pasar
por un proceso de refrigeración el cual se efectúa entre 7 y 8° centígrados por un periodo de
dos meses.

Figuras 4.69 y 4.70. Uso de mallas para el cultivo de árboles de navidad. Región Valle de Bravo,
México

Se siembra la semilla se hace en charolas, utilizando túneles altos, tarda aproximadamente


14 a 20 días en germinar, la plántula obtenida se mantiene allí durante 12 o 14 meses,

162
periodo en el las principales prácticas son el riego, la fertilización y se hacen constantes
monitoreos para detectar algún síntoma, presencia de enfermedad, plaga y malezas.

Después de ese tiempo se le coloca a cada árbol una maceta de dos galones o una bolsa de
34 x 34, utilizando diferentes mezclas de materiales como sustratos, por ejemplo: 40% de
tierra, 30% de corteza y 30% de cacahuatillo o tepojal. El riego como en el vivero es por
microaspersión. El tiempo que los arbolitos están en las macetas es de dos a dos años y
medio. Durante ese tiempo se le dan podas de formación, además de riegos y control de
plagas y enfermedades.

4.4.8.- Cultivo de nopal para verdura

La producción de nopal para verdura utilizando túneles bajo y altos e invernaderos es una
actividad que se realiza en dos regiones principales; Teotihuacán, México y Milpa Alta,
Distrito Federal, aunque existen otras áreas de producción en Morelos, Zacatecas,
Michoacán y otras entidades, pero su evolucionan hacia la agricultura protegida es muy
lenta.

El nopal se cultiva principalmente en el suelo con riego rodado e inicia en hidroponía,


principalmente para mercado nacional, aunque existe algo de exportación. Las cubiertas de
plástico se utilizan solo en la época de frío y el tiempo que las estructuras están tapadas
depende del precio del producto, cuando baja de precio se retiran los plásticos para volver a
colocarlos en la siguiente temporada de frío.

Figura 4.71. Cultivo de nopal para verdura en Figura 4.72. Nopal para verdura.
túnel alto. Mil Cumbres, Michoacán Teotihuacán, México.

Los túneles que se utilizan en Teotihuacán, por lo general son estructuras de varilla de un
centímetro de diámetro, la cual a veces se mete dentro de manguera de plástico, o alambrón
redondo de iguales dimensiones. La mayoría de los túneles tienen de 1.2 a 2 metros de alto
por 1.5 a 2.7 metros de ancho y se remata con un arco de menor tamaño, en cada orilla, que
puede ser de 1 a 1.2 metros de alto y de 1.3 a 1.8 metros de ancho y de 50 hasta 100 metros
de largo, aunque pueden ser más cortos, pero es difícil que se encuentren de más de 100
metros de largo, debido a que ello dificulta la colocación y el manejo del plástico en las
cubiertas, sobre todo para amarrarlo y sujetarlo. Así mismo mayores distancias aumentan

157
los daños provocados por los vientos. El alto es apropiado para que todos los trabajos, que
implica el cultivo, puedan realizarse en el interior y para establecer las líneas de plantación
o cultivo.

Los arcos se colocan cada 2 a 3 metros de distancia y se unen en la parte alta mediante
tirantes de alambres o cuerdas de polipropileno. Los extremos de los arcos se entierran
directamente en el suelo unos 40 a 50 centímetros. Entre túneles quedan pasillos de 90
centímetros a 1.2 metros de ancho, mismos que sirven para el desplazamiento en el interior
de las parcelas y realizar las labores necesarias al cultivo.

Figuras 4.73 y 4.74. Túneles bajo para cultivo de nopal para verdura. Teotihuacán, México.

En las cubiertas se emplean películas de polietileno verde clorofila PF 602, por lo general
tratados contra rayos ultravioleta, mismos que se sujetan en los extremos con cuerdas de
plástico y flejes, los cuales se fijan al terreno mediante estacas o se amarran de los arcos
vecinos. Para ventilar y cosechar se levantan los laterales de las cubiertas, durante el día,
sujetándolo con cordeles y por las tardes se bajan para mantener mayores temperaturas
nocturnas.

La cubierta se coloca desde agosto y se retira en febrero, una vez que el precio del producto
disminuye o al terminar el inverno cuando el precio se mantiene alto.

4.4.9.- Producción de plantas aromáticas

En los últimos años está aumentando el interés por el cultivo de plantas aromáticas como
albahaca, mejorana, hierbabuena, tomillo, menta y salvia entre otras especies, que empiezan
a cultivarse en hidroponía o en el suelo, sobre todo para exportación. Se cultivan bajo
invernaderos y mallas sombra. Morelos es la entidad donde más se están desarrollando
estos cultivos.

4.4.10.- Cultivo de frutales

Actualmente varios cultivos de frutales se protegen de las granizadas con mallas


antigranizo y mallas sombra para un mejor control de la radiación. En algunos casos como

158
en cultivo de plátano, solo se protege en fruto con bolsas, para logara una mejor calidad. En
otros como la región de Cuauhtémoc, Chihuahua se utiliza enmallados y casas sombra para
proteger las manzanas contra las granizadas y las plagas.

Mas reciente es el caso de cultivo de limón y papaya bajo enmallados y casas sombra en
algunas regiones tropicales como la costa de Colima.

Figuras 4.75 y 4.76. Cultivo de limón y papaya bajo casas sombra, Tecomán Colima.

4.4.11.- Producción de forraje verde hidropónico

La producción de forraje verde hidropónico es una actividad que cada día aumenta su
importancia para la para alimentación del ganado en la temporada de sequía. Para la
producción del forraje se emplean gramíneas como maíz, trigo, cebada y avena.

Esta actividad apenas inicia en la parte central de México, a diferencia del norte de México,
en las zonas áridas donde los últimos años de sequía ha acelerado el desarrollo de este
sistema de producción de forraje, siendo Chihuahua la entidad pionera, donde se han
diseñado invernaderos apropiados para esta actividad. Es de esperar que la producción de
forraje verde siga aumentando, sobre todo en el norte y noroeste de México.

4.4.12.- Producción de hongos

Así mismo, cada vez es más común encontrar invernaderos para la producción de los
hongos de diferentes tipos, principalmente champiñones y setas. Con la cubierta del
invernadero se aumenta la temperatura, por lo que la cubierta puede ser de color negro, no
se requiere de luminosidad. Los hongos se cultivan en paja de cereales.

4.4.13.- Producción de especies acuícolas

Las estructura protectoras se han utilizado tanto para peces como camarón. La producción
de camarón bajo cubiertas protectoras es una realidad en el Noroeste y la Península de
Yucatán, Mientras en el Golfo de México se utilizan para la producción de tilapia y otras
especies, así mismo se utilizan estructuras rusticas en la producción de agua dulce en el
centro de México.

159
Al parecer en el noroeste el cultivo de camarón bajo invernaderos se ha convertido en una
actividad de importancia por los altos rendimiento que se están logrando.

Figura 4.77. Cría de camarón. Península de Figura 4.78. Instalaciones para el cultivo de
Yucatán tilapia. Alvarado, Veracruz.

En estos sistemas de producción se están utilizado desde invernaderos relativamente


tecnificados; como los que se usan en Alvarado, Veracruz y las Costas de Sonora y
Sinaloa, hasta simple enmallados colocados sobre arcos de varillas metidas dentro de
mangueras de plástico, utilizados en granjas pequeñas de producción de mojarras en las
partes altas y frías de los estados de Puebla y México.

Figuras 4.79 y 4.80. Enmallados para cultivo de peces. Amanalco, México

4.4.14.-Producción de bovinos de engorda para carne

La plasticultura está incursionando en la producción pecuaria con el uso de cubiertas de


plástico para la protección del ganado bobino en engorda, mismo que se lleva de regiones
tropicales y al llegar a la parte alta y fría se estresa y no gana peso, sobre todo en el
invierno. Sin embargo estas estructuras no solo protege al ganado del frio, también le

160
proporciona mayor confort al evitar la caída de agua en el interior de las instalaciones con
los que disminuyen las enfermedades.

Las estructuras son de metal, de diversos tipos y calibres, así como dimisiones variables,
sobre las que se colocan cubiertas de platico blanco lechoso al 30 % de disminución de luz.

Figuras 4.81 y 4.82. Cubierta de plástico para la engorda de bovinos. Ezequiel Montes, Querétaro y
Tepetlaoxtoc, México.

Algunas cuentan con algunas paredes de material de construcción del lado donde soplan los
vientos, mientras los otros laterales están descubiertos. El agua se desaloja mediante
canales que la conducen a cisternas de almacenamiento para de allí dar de beber al ganado.

Este sistema de protección al ganado se ha desarrollado en Texcoco, Zumpango y Toluca,


en el estado de México, así como Puebla y Querétaro.

4.4.15.- Otros sistemas de producción

Además de los sistemas de producción arriba referidos, se da la aplicación de las


tecnologías de la agricultura protegida en otros sistemas como el cultivo de la vainilla en
casas sombra con mallas de color negro, en la región de Papantla, Veracruz y en el cultivo
de piña, en el mismo estado.

Figuras 4.83 y 4.84. Casa sombra para cultivo de vianilla, Region de Papantla, Veracruz.

160
La producción de plántula de agave fue una actividad derivada de la crisis que afectó a la
industria tequilera la década antepasada, cuando hubo escases de materia prima. Se
realizaba a partir de semilla y mediante técnicas de cultivo in vitro, para la propagación de
material vegetativo libre de virus y enfermedades. Fue una actividad impulsada por la
industria del tequila después que la misma enfrento algunos problemas fitosanitarios de los
agaves que se emplean para la obtención de esta bebida. Se realizaba principalmente en
algunas regiones Jalisco y Guanajuato. La plántula se producía en charolas de polietileno
expandido o unicel, empleado sustratos comerciales y mezclas con corteza de pino en
composta. Los cuidados son similares a los que se les dan a las plántulas forestales.

Figura 4.85. Estructura para mariposario Figura. 4.86. Secado de semilla forestal
Cuetzalán, Puebla.

Ya se vislumbra la aplicación de varias técnicas de la agricultura protegida en otros


sistemas como la cría de insectos; por ejemplo en la producción de grana, insectos
comestibles, establecimiento de mariposarios, producción de lombrices y abonos orgánicos,
acuaponia, biodigestores y sedado de semillas, entre otras muchas aplicaciones de las
técnicas de la agricultura protegida.

Figuras 4.87 y 4.88. Invernaderos para producción de lombrices y abonos orgánicos

78
4.5.- Las tecnologías de la agricultura protegida en la investigación y la enseñanza

Otro uso para los invernaderos y otras estructuras es su empleo en las instituciones de
enseñanza e investigación, tanto de agricultura como de biología, para realizar
investigaciones sobre el comportamiento de las plantas en condiciones de ambientes
controlados, así como la experimentación y adaptación de una serie de sistemas de la
agricultura protegida. Además del establecimiento de jardines botánicos y colecciones de
plantas en vivo.

Figuras 4.89 y 4.90. Cosmovitral y jardín botánico en Toluca, México.

Actualmente se está trabajando en el uso de mallas para proteger cultivos de granos básicos
como trigo, sorgo, maíz y frijol, además de hortalizas y flores.

Figuras 4.91 y 4.92. Enmallados para protección de maíz y flores. Comitan, Chiapas

4.6.- Bibliografía citada y consultada

Bancomext. 1998. Oportunidades de negocios para el sector florícola. Banco Nacional de


Comercio Exterior. México.

78
Bastida T., A. y Ramírez A., J. A. 2002. Invernaderos en México. Diseño, construcción y
manejo. Departamento de Preparatoria Agrícola. Universidad Autónoma Chapingo.
Chapingo, México.
Bastida T., A. 2004. Tipificación estructural de invernaderos de láminas flexibles en la
zona central de México. Departamento de mecanización y tecnología agraria,
Universidad politécnica de Valencia, España. Universidad de Guanajuato, México.
Trabajo de investigación de doctorado. México.
Bastida T., A. 2006. Manejo y operación de invernaderos agrícolas. Departamento de
Preparatoria Agrícola. Universidad Autónoma Chapingo. Chapingo, México.
Bassols B., A. 2002. Geografía socioeconómica de México. Aspectos físicos y económicos
por regiones. Editorial Trillas. México, D. F. 422 paginas.
Campaña, A. C. 2010. Situación actual de la agricultura protegida en México. Fundación
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78
CAPITULO 5

LOS FACTORES AMBIENTALES Y SU INFLUENCIA


EN EL DESARROLLO DE LOS CULTIVOS BAJO CUBIERTAS

Aurelio Bastida Tapia

Queremos hacerle entender a la gente que el ser humano


no es un espectador ,sino parte del gran ecosistema.
Tim Smit. Proyecto Edén. 2002. La Nación

En este capitulo se presenta un panorama general de los principales factores y elementos


ambientales más importantes en la generación de ambientes artificiales en el interior de los
invernaderos y otras estructuras utilizadas para proteger cultivos, así como algunas ideas
sobre la forma de manejarlos en favor de las plantas mediante la climatización o
ambientación de dichas estructuras. El tema se refiere principalmente a los invernaderos,
debido a que es donde mejor se pueden controlar los factores ambientales de la producción.

5.1.- Introducción

El ambiente esta constituido por factores y elementos físicos, químicos y biológicos, o


factores bióticos y abióticos, estrechamente interrelacionados entre sí, a los que se les
conoce como los elementos y factores naturales. Las interrelaciones de elementos abióticos
con los distintos organismos, así como las interacciones de éstos, conforman los
ecosistemas.

Los ecosistemas son los espacios en los que, dependiendo de la interrelación de los factores
y elementos presentes, se establecen determinadas condiciones favorables para el desarrollo
de distintos organismos vivos. De esta forma en los ecosistemas ocurre una serie de
relaci7ones entre las diversas poblaciones de plantas y animales con su entorno.

Cuando los ambientes naturales se modifican para desarrollar la agricultura, se transforman


en agro ecosistemas o ecosistemas agrícolas. Las modificaciones pueden ser de tal
magnitud que se generen verdaderos sistemas artificiales. Un ejemplo de ello es el interior
de los invernaderos donde se recrean condiciones micro ambientales especificas, de
acuerdo a las necesidades de los cultivos. Otro ejemplo son las granjas agrícolas con
control ambiental.

Conocer los factores ambientales y manejarlos en función de los requerimientos de los


vegetales es un elemento fundamental en el éxito de los cultivos protegidos. Para ello se
requiere conocer y entender el clima exterior e instalar las estructuras apropiadas para cada
condición climática, de acuerdo a las necesidades ambientales de los cultivos a establecer
en el interior de ellas y el manejo a implementar, tanto de la especies en desarrollo como el
manejo de las mismas estructuras.

Por lo anterior se recomienda realizar un estudio detallado de las condiciones ambientales y


climáticas predominante en la localidad donde se van a instalar empresas con agricultura
Aurelio Bastida Tapia Los factores ambientales

protegida o donde ya existe, para mejorar el manejo de dichas instalaciones con


conocimiento de causa.

5.2.- Los factores ambientales y la agricultura protegida

El ambiente, para el desarrollo de los cultivos protegidos, está constituido por todos los
factores y elementos climáticos; la energía luminosa o radiación solar, la temperatura, la
humedad ambiental, los vientos, la lluvia, los gases atmosféricos, el medio de crecimiento
de las raíces; conformado por suelos naturales, los sustratos naturales o artificiales y los
medios líquidos; las interacciones entre los individuos que conforman el cultivo y el efecto
que otros organismos; como animales, plagas, hongos, bacterias y virus, ocasionan sobre
las plantas. Así mismo puede considerarse como parte del medio todas las modificaciones y
prácticas desarrolladas por el hombre para manejar de la mejor manera posible los cultivos
y el entorno donde se desarrollan (Hudson, 1967).

De esta forma los factores naturales son mas o menos modificados por la estructuras de los
invernaderos, sus cubiertas y los dispositivos utilizados para el equipamiento de los
mismos. Bajo este enfoque la función de los invernaderos es servir de abrigo para proteger
a las plantas de los factores ambientales adversos a su desarrollo, ya que en el interior de
estas estructuras es posible recrear las condiciones más apropiadas para el crecimiento y
desarrollo de los cultivos en condiciones ideales.

Las condiciones, elementos y factores ambientales, de un lugar, son los que determinan el
tipo de invernadero o tipo de estructura a instalar, así como su diseño y orientación. El
ambiente interno, o micro clima a reproducir en el interior de la estructura, es el que
interesa para fines del establecimiento y desarrollo de los cultivos. El micro clima, dentro
de cada invernadero, en cierta medida, se deriva del ambiente exterior y adquiere
características propias en función de la estructura, del manejo y los equipos, instalados en
cada situación particular, para el control de los factores ambientales.

Los principales factores que intervienen en el desarrollo de los cultivos, mismos que
pretenden controlar mediante el uso y manejo de estructuras para proteger cultivos, son; la
temperatura, la luminosidad, la humedad ambiental y el contenido de bióxido de carbono
(CO2). Estos elementos son interdependientes entre sí y cuando se modifica uno de ellos los
otros resultan afectados.

En forma secundaria, pero no menos importante, los invernaderos y otras estructuras


modifican la acción y efectos negativos de otros elementos como los vientos, las granizadas
y las lluvias torrenciales. Además contribuyen a controlar elementos como la disponibilidad
de humedad del sustrato, las plagas y enfermedades, así como los daños ocasionados por
animales. Ya que la cubierta de plástico, vidrio o malla representa una barrera física que
aísla el interior del entorno exterior.

Factores como el tipo de cultivo y el sistema de manejo, la fertilización, el riego y los


medios de cultivo o sustratos a utilizar, que quedan enteramente a la decisión de los
productores. Estos elementos pueden modificarse o variar con relativa facilidad, dentro de
un rango apropiado, para lograr mayores rendimientos.

83
Aurelio Bastida Tapia Los factores ambientales

Cada uno de los principales factores y elementos arriba señalados presentan efectos
particulares en los cultivos, de allí la importancia de un manejo apropiado para lograr las
metas trazadas. A continuación analizaremos las características y particularidades de cada
de los principales factores, así como su comportamiento dentro de los invernaderos.

5.3.- La luz y la temperatura

La luz y la temperatura son dos factores de gran importancia para el desarrollo de los
cultivos, ambos tienen como origen la energía irradiada por el sol. Esta energía llega hasta
la superficie de la tierra en forma de ondas electromagnéticas, ondas que son parcialmente
eléctricas y parcialmente magnéticas, de diferentes longitudes de onda y diferentes
frecuencias, que comprende de los rayos cósmicos a las ondas hertzianas. Se conoce como
longitud de onda (λ = c/f); al cociente entre la velocidad de propagación de la luz en el
vacío (c = 300,000 km./s), entre la frecuencia de la onda (f) (Hewitt, 1995; Serrano, 2002).

Para medir la longitud de onda de la radiación solar se utiliza la milimicra (µm), el


Ángstrom (Å) y el nanómetro (nm). La milimicra corresponde a la millonésima parte del
milímetro y el Ángstrom representa la diezmillonésima parte del milímetro o la décima
parte de la milimicra. El nanómetro es la millonésima parte de un milímetro e igual a una
milimicra.

Figura 5.1. Esquema del espectro electromagnético, radiación visible y


su relación con los fenómenos fisiológicos

Fuente: Serrano, 2002

84
Aurelio Bastida Tapia Los factores ambientales

La longitud de onda de la energía que nos interesa analizar, por su importancia para las
plantas, comprende una pequeña parte de la energía ultravioleta, toda la porción de la luz
visible y los rayos infrarrojos térmicos. Esta energía se ubica en el rango del espectro
electromagnético
tromagnético que cubre de los 22000
000 a los 30000 Ángstrom, o de los 200 a los 3000
nanómetros (figura 5.1).

En este esquema se puede observar que los principales fenómenos fisiológicos de los
vegetales encuentran su óptimo de función y desarrollo en la radiación de
dell espectro visible,
entre los 3900 y 8 100 Ángstrom.

La energía comprendida entre los 200 a los 1000 nanómetros de longitud de onda se
considera energía de onda corta y de los 1000 en adelante se consideran como longitud de
onda larga. Ambos tipos de energía son importantes para el desarrollo de los vegetales y el
manejo de la agricultura
ra protegida
protegida. Así entre
ntre los 400 y los 700 nm se encuentra la radiación
fotosintéticamente activa,, radiación PAR por sus sigla
siglas en ingles,, que es la luz aprovechada
por las plantas para la fotosíntesis (Muñoz et al, 1998; Núñez, 2000;; Salisbury y Ross,
2004).

En cuanto a su composición, la energía procedente del sol tiene una naturaleza dual, puede
comportarse como partícula o como onda y viaja en el espacio con una velocidad de
300,000 km/segundo (Hewitt, 1995; Serrano, 2002).

Figura 5.2. Balance de la radiación

Fuente: Serrano, 2002

85
Aurelio Bastida Tapia Los factores ambientales

La cantidad de energía radiante que llega a la tierra procedente del sol depende de varios
factores, tales como la duración del día y la noche, la distancia de la tierra al sol, el ángulo
de inclinación con que los rayos solares inciden sobre la superficie de la tierra; inclinación
determinada por la altura del sol sobre el horizonte, la latitud y la época del año, así como
de la transparencia atmosférica. La transparencia está determinada por la cantidad de vapor
de agua, la presencia de nubes y otras partículas suspendidas en la atmósfera, que pueden
interferir el paso de la luz solar. Por lo tanto, la energía solar al atravesar la atmósfera está
sometida a una serie de procesos que modifican su composición; como son la transmisión,
la reflexión y la absorción (figura. 5.2).

La energía total que llega del sol y alcanza la capa exterior de la atmósfera de la tierra es en
promedio de 2 calorías.cm-2.minuto-1. A este valor se le conoce como constante solar y de
ella a la superficie terrestre llega aproximadamente el 45 %. En promedio la superficie
terrestre recibe unas 300 calorías.cm-2.día-1. Para México, los valores diarios en un día sin
nubes, en verano, varían de 500 a 700 calorías.cm-2.día-1. Considerando todo el año, días
nublados y días despejados, a la superficie de la República Mexicana llegan un promedio
diario de 350 a 500 calorías.cm-2.día-1. Los valores más bajos se presentan en el Golfo de
México, mientras los valores mayores ocurren en el noroeste (Ortiz, 1987; Ayllón, 1996;
Torres, 2001).

La energía procedente del sol, se puede clasificar en los siguientes rangos.

Tabla 5.1. Bandas espectrales de las diferentes radiaciones

Tipo de radiación µm)


Longitud de onda (µ
Ultravioleta 0.3 a 0.4
Visible 0.4 a 0.8
Fotoactiva (PAR) 0.4 a 0.7
Infrarroja 0.7 a 2.5
Radiación térmica 5.0 a 40.0
Muñoz et al, 1998

Del total de energía radiante que llega a la superficie de la tierra, aproximadamente el 9 %


corresponde a la zona del ultravioleta (uv), un 46 % se ubica en la luz visible y el 45 %
restante en el infrarrojo. La atmósfera terrestre es transparente a una gran cantidad de
longitudes de onda corta, que es la forma en que nos llega la energía solar, pero es
impermeable a la energía en forma de ondas largas o caloríficas, de manera que no deja
escapar la energía de este tipo de ondas. Para que el ambiente pueda absorber el calor, las
ondas cortas se deben transformar en ondas largas, ondas que son de poca penetración, por
lo que esta energía es absorbida y reflejada por el vapor de agua, el CO2, las nubes y el
ozono. Este fenómeno es conocido como efecto invernadero (Torres, 2001; Elías y
Castellvi, 2001).

En otras palabras, la tierra esta irradiando energía constantemente hacia la atmósfera, pero
su superficie se encuentra en un estado relativamente frío en comparación del sol.

86
Aurelio Bastida Tapia Los factores ambientales

Figura 5.3.. Efecto invernadero

Los rayos del sol viajan en el espacio como


energía de onda corta, que cruza la atmósfera, al
impactarse contra la superficie de la tierra se
transforman en energía de onda larga o energía
calorífica, que es retenida por la atmósfera
manteniendo relativamente estable la temperatura.
Fuente: Fuentes, 1996
1996.

Un efecto similar ocurre dentro de un invernadero, donde la cubierta transparente o


traslucida permite el paso de la energía luminosa de onda corta, que aal impactarse con los
cuerpos opacos se transforma en energía calorífica, o de onda larga, que es retenida por el
material de la cubierta, aumentando la temperatura del aire dentro del invernadero (figura
5.4).

Figura 5.4. Energía y temperatura dentro de


un invernadero

La energía llega al invernadero en forma de de


onda corta misma que atraviesa la cubierta
trasparente. Al incidir sobre el suelo y los objetos
del invernadero se transforma en energía de onda
larga o calor el cual es retenido por la cubierta del
invernadero.

Fuentes, 1996

En la República Mexicana, mayor radiación se presenta en el Norte y Noroeste de su


territorio debido a que la mayor parte del añ año o la presencia de nubes es baja. Por en
contrario,
trario, las menores tasas de radiación se ubican en el Golfo de México, donde la
presencia de nubes es mas frecuente (figura 5.5).

5.3.1.- Energía luminosa o visible

La luz es la energía radiante, luminosa o visible; comprendida entre los 390 a los 760
nanómetros de longitud de onda del espectro electromagnético, es responsable de la
luminosidad que capta el ojo humano. Al incidir sobre los objetos, la luz es reflejada
afectando nuestra vista, lo que hace posible el fenómeno de la visión. Este tipo
t de energía
ocupa una pequeña porción del total de la energía emitida por el sol, siendo de diferentes
colores de acuerdo con su longitud de onda.

La luz es energía transportada por una onda electromagnética producida por cargas
eléctricas vibrantes en el interior de los átomos. Cuando la luz incide sobre la materia
obliga a las cargas eléctricas de los objetos a vibrar. La luz visible vibra con una frecuencia
muy elevada, de unos 100 billones de veces por segundo (Hewitt, 1995).

87
Aurelio Bastida Tapia Los factores ambientales

Figura 5.5. Incidenci


Incidencia de radiación solar en la República Mexicana

Fuente: Ayllón, 1996.

Los materiales transparentes a la luz tienen una frecuencia de vibración menor a la de la luz
visible y sus átomos no pueden ser afectados por las ondas de este tipo de energía,
energía por lo
tanto dejan pasar diferentes longitudes de onda. Este es el caso del vidrio, el agua y los
materiales plásticos transparentes. Las ondas infrarrojas, cuyas frecuencias son menores
que las de la luz visible, hacen vibrar no sólo los electrones, sin
sino o toda la estructura del
material, aumentando la temperatura del cuerpo afectado. Esto ocurre con todos los cuerpos
opacos y negros, la luz solar los calienta cuando incide sobre ellos porque captan la mayor
parte de ella, la convierten en calor y reflejan poca energía (Hewitt, 1995).

La disposición de los colores de la luz, de menor a mayor longitud de ondas ocurre en


siguiente orden; el color violeta (390 a 420 nm), el azul (420 a 492 nm), el verde (492 a 535
nm), el amarillo (535 a 586 nm), el naranja ((586
586 a 647 nm) y el rojo (647 a 760 nm). La
mezcla de estos colores da origen a la luz blanca y cuando se presentan por separado en
secuencia forman el arco iris (Hewit
(Hewitt, 1995; Fuentes, 1996; Torres, 2001; Elías y Castellvi,
2001).

5.3.1.1.- Importancia de la luz para plantas

La energía solar radiante es el factor ambiental que ejerce mayor influencia sobre el
crecimiento de las plantas. De ella depende la mayoría de los procesos biológicos,
incluyendo la fotosíntesis, que es el proceso de cconversión
onversión de la materia inorgánica en
materia orgánica, constituyendo la base de todas las cadenas alimenticias de la tierra. En
este proceso, los rayos luminosos son absorbidos por los cloroplastos y utilizados como
energía para la formación y asimilación de compuestos orgánicos complejos, a partir del

88
Aurelio Bastida Tapia Los factores ambientales

CO2, capturado por los estomas y de los elementos que la planta toma del suelos, los
sustratos o la solución nutritiva, procesos en el que principalmente intervienen las raíces.

Así, la energía luminosa es fundamental en varios procesos que realizan los vegetales.
Además de los procesos foto energéticos y foto químicos, que conforman la fotosíntesis,
también interviene en los procesos de movimiento y formación de las plantas, los
tropismos, la orientación, el alargamiento del tallo, la formación de pigmentos y la
clorofila. Al transformarse de energía luminosa en energía calorífica, la luz, interviene en
todos los procesos bioquímicos de los vegetales. Así la luz actúa sobre el crecimiento y
desarrollo de las plantas verdes, como fuente energética para la asimilación fotosintética de
CO2, así como fuente primaria de calor y estímulo para la regulación del desarrollo de todos
los tejidos vegetales. (Alpi y Tognoni, 1999; Elías y Castillvi, 2001).

Cada especie vegetal requiere de una cantidad específica de radiación luminosa para
desarrollar la fotosíntesis y expresar su potencial productivo. Si falta luz, las plantas tienden
a alargarse y crecen con tallos y ramas débiles. Por el contrario, si una planta tiene más
iluminación de la requerida, crecerá lentamente, presentará tallos duros, hojas arrocetadas y
sus flores serán de colores pálidos. Dentro de un invernadero una cantidad excesiva de luz
traerá como consecuencia temperaturas altas y baja humedad relativa, aumentando la
transpiración de las plantas y el consumo de agua.

5.3.1.2.- Calidad y cantidad de luz y su influencia sobre las plantas

En cuanto a los requerimientos de energía luminosa por las plantas, se puede distinguir dos
aspectos; calidad y cantidad de energía luminosa.

a) Calidad de luz

La calidad de la luz, o energía radiante, está determinada por el color de la misma y este a
su vez está en función de su longitud de onda. La respuesta fisiológica de las plantas para
distintas longitudes de onda difiere con las especies y las variedades.

Los principales fenómenos fisiológicos ocurren cuando las plantas son afectadas por
diferentes tipos de longitudes de ondas luminosas. Así, el proceso de la fotosíntesis se
activa, con diferentes intensidades, en presencia de la luz azul-verde-amarillo-naranja-rojo,
energía comprendida entre los 400 a 700 nm. El fototropismo, fenómeno que consiste en el
crecimiento de los vegetales orientándose hacía la luz, ocurre entre los 400 a 490 nm, que
corresponde al color azul, mientras que longitudes del orden de los 660 a los 800 nm
inhiben la germinación de la semilla, por ello no es apropiado que se empleen colores rojos
como cubiertas en las camas de germinación. Se sabe que la germinación ocurre con mayor
facilidad en el color amarillo y naranja, entre los 540 a 680 nm de longitud de onda. La
influencia de la porción ultravioleta del espectro en las plantas está poco estudiada, si bien
es importante porque elimina muchos microorganismos e influye en el poder de
germinación y en la calidad de las semillas (Halfacre y Barden, 1984; Alpi y Tognoni,
1991; Elías y Castellvi, 2001; Serrano, 2002).

89
Aurelio Bastida Tapia Los factores ambientales

Los colores de los objetos se deben al tipo de luz que reflejan. Un objeto azul lo es porque
refleja las longitudes de onda correspondientes al azul mientras retiene otro tipo de
longitudes, mientras otro objeto es verde por el tipo de longitud de onda que refleja. Las
películas de plástico de colores retienen un determinado tipo de longitud de onda mientras
dejan pasar otras, una película roja presenta ese color porque absorbe todos los otros
colores y deja pasar el rojo. Por lo tanto dentro de un invernadero se puede manejar la
calidad de la luz, empleando diferentes colores de películas plásticas como cubrimiento.

La atmósfera terrestre es transparente a la energía de la luz visible y parte de la energía


infrarroja, pero es bastante opaca a las ondas de luz ultravioleta de onda corta, que son las
causantes del envejecimiento y deterioro de los materiales y los tejidos vivos. Por el
contrario es relativamente refractaria a las ondas infrarrojas de longitud de onda larga
provenientes de la tierra.

En la siguiente tabla se presentan algunos de los efectos de los distintos tipos de energía
sobre los cultivos.

Tabla 5.2. Calidad y efecto de la radiación solar sobre las plantas

Banda Longitud se onda Frecuencia (v) Sensibilidad Efectos sobre las plantas
λ ondas por espectral del
(cm) (Å) segundo ojo humano
(%)
UV-A 2.8 x 10-5 2 800 1.1 x 1015 Invisible Deterioro
UV-B 3.2 x 105 3 200 9.4 x 1014 Invisible Deterioro
Violeta 3.7 x 10-5 3 700 8.1 x 1014 Deterioro
4.4 x 10-5 4 400 6.8 x 1014 1 Fototropismos
4.4 x 10-5 4 400 6.8 x 1014 1 Cambios de viscosidad
Azul protoplàsmica
5.0 x 10-5 5 000 6.0 x 1014 21 Asimilación de CO2
Verde 5.0 x 10-5 5 000 6.0 x 1014 21 Asimilación de CO2
5.5 x 10-5 5 500 5.5.0 x 1014 67 Asimilación de CO2
5.5 x 10-5 5 500 5.5 x 1014 67 Asimilación de CO2
Amarilla 5.7 x 10-5 5 700 5.3 x 1014 98 Incremento en vigor, tamaño y
calidad de los frutos
5.9 x 10-5 5 900 5.1 x 1014 81
6.0 x 10-5 6 000 5.0 x 1014 57 Asimilación de CO2
Anaranjada 6.3 x 10-5 6 300 4.8 x 1014 44 Germinación de semillas y
crecimiento de plantas y brotes
jóvenes
Roja 6.3 x 10-5 6 300 4.8 x 1014 44 Germinación de semillas
7.6 x 10-5 7 600 3.9 x 1014 8 Asimilación de CO2
IR-A 1.4 x 10-4 14 2.1 x 1014 Invisible Temperatura
000
IR-B 3.0 x 10-4 30 1.0 x 1014 Invisible Temperatura
000
Fuente: Torres, 2001

90
Aurelio Bastida Tapia Los factores ambientales

b) Cantidad de luz

La cantidad de luz está determinada por las horas que dure el sol sobre el horizonte en un
día cualquiera y por la cantidad de la misma que llega a la superficie terrestre. En ello
intervienen los diferentes obstáculos que la energía del sol encuentra en su camino hacia la
superficie de la tierra, por ejemplo las nubes, las tolvaneras y la sombra de los objetos como
los árboles y las construcciones.

La intensidad de la luz se puede considerar como la cantidad de iluminación que puede


proporcionar una fuente determinada, por ejemplo el sol o una lámpara y puede expresarse
como la energía radiante, medida en calorías.cm-2.día-1, en joules.cm-2 .día-1, o en Luxes.

La duración de la luz esta relacionada con el fotoperíodo. No todas las plantas responden de
la misma manera a las horas luz. Las plantas que requieren más de 12 horas de luz para
florecer son de día largo, las especies vegetales que requieren de entre 10 y 12 horas de luz
son las de día intermedio, las que necesitan de 8 a 10 horas de luz, son de día corto. Los
cultivos neutros florecen con cualquier cantidad de horas luz. A estas últimas también se les
conoce como plantas facultativas. Cabe aclarar que muchas hortalizas son de Fotoperíodo
neutro debido a mejoramiento genético (Torres, 2001; Elías y Castillvi, 2001).

En cuanto a la cantidad de luminosidad que pueden soportar, las plantas se clasifican en


plantas de sol, plantas de media sombra y plantas de sombra. La cantidad de iluminación,
dentro de los invernaderos, se puede manejar empleando mallas sombra y pantallas
aluminizadas.

Tabla 5.3. Horas luz promedio por mes para México

Latitud Ene Feb Mar Abr May Jun Jul Ago Sep Oct Nov Dic
Norte
15º 11.21 11.53 11.91 12.35 12.71 12.89 12.80 12.49 12.07 11.64 11.28 11.11
16º 11.15 11.19 11.91 12.38 12.76 12.95 12.86 12.53 12.07 11.62 11.23 11.05
17º 11.09 11.46 11.90 12.40 12.81 13.01 12.92 12.56 12.08 11.59 11.18 10.99
18º 11.04 11.43 11.89 12.43 12.86 13.07 12.97 12.60 12.08 11.57 11.13 10.92
19º 10.98 11.39 11.88 12.45 12.91 13.14 13.03 12.63 12.09 11.54 11.07 10.86
20º 10.92 11.36 11.88 12.48 12.96 13.21 13.09 12.67 12.09 11.51 11.02 10.79
21º 10.86 11.32 11.87 12.51 13.01 13.27 13.15 12.70 12.09 11.49 10.97 10.73
22º 10.80 11.29 11.86 12.53 13.07 13.34 13.21 12.74 12.10 11.46 10.91 10.66
23º 10.74 11.25 11.86 12.56 13.12 13.41 13.27 12.78 12.11 11.43 10.86 10.59
24º 10.68 11.21 11.85 12.59 13.18 13.48 13.34 12.82 12.11 11.41 10.80 10.52
25º 10.62 11.17 11.84 12.61 13.23 13.55 13.40 12.86 12.12 11.38 10.74 10.45
26º 10.55 11.14 11.84 12.64 13.29 13.62 13.47 12.90 12.12 11.35 10.69 10.38
27º 10.49 11.10 11.83 12.67 13.35 13.69 13.53 12.94 12.13 11.32 10.63 10.31
28º 10.42 11.06 11.82 12.70 13.41 13.77 13.60 12.98 12.13 11.29 10.57 10.23
29º 10.35 11.02 11.81 12.73 13.47 13.85 13.67 13.02 12.14 11.26 10.50 10.15
30º 10.28 10.98 11.81 12.76 13.53 13.92 13.74 13.06 12.14 11.23 10.44 10.07
31º 10.21 10.93 11.80 12.79 13.59 14.00 13.81 13.11 12.15 11.20 10.38 09.99
32º 10.14 10.89 11.79 12.82 13.66 14.09 13.89 13.15 12.16 11.16 10.31 09.91
33º 10.06 10.85 11.78 12.86 13.73 14.17 13.96 13.19 12.16 11.13 10.24 09.33
Fuente: Torres, 2001

En la tabla 5.3 se presentan las horas luz por mes, durante el transcurso del año, para las
diferentes latitudes en las que se extiende la República Mexicana. En la misma se puede
apreciar que a mayor latitud existe una mayor variación en horas luz. Así a los 33 grados de
latitud en enero se tienen 10.06 horas de insolación, mientras en junio se registran más de

91
Aurelio Bastida Tapia Los factores ambientales

14.17 horas de luz diurna. Por el contrario a los 15 grados se presentan 11.21 y 12.89 horas
de iluminación natural, para los mismos meses.

Para efectos prácticos, se debe tomar en cuenta que a mayor latitud, existe menor cantidad
de horas luz y que esta llega con mayor inclinación que en las latitudes bajas o cercanas al
ecuador, cuestión que tiene que ver con las sombras que proyecten las construcciones,
cerros y árboles sobre las estructuras e invernaderos.

5.3.1.3.- La luz dentro de los invernaderos

La energía radiante del sol es un elemento que no se puede almacenar, sólo se dispone de
ella durante el día para emplearse en la fotosíntesis. Las plantas captan la energía solar con
sus hojas, si el dosel o área foliar de las plantas no es el apropiado, no captan suficiente
energía para un desarrollo óptimo de los cultivos. Así, en los cultivos de invernadero, sobre
todo en sistemas hidropónicos, en donde la competencia por el agua y los nutrientes es
mínima, las plantas compiten por la luz del sol cuando disponen de poco espacio para su
crecimiento.

Las condiciones de iluminación, como elemento fundamental, para un invernadero, así


como la calidad y cantidad de luz son las que determinan las posibilidades biológicas y
agronómicas del mismo. Considerando lo anterior, el productor debe tomar en cuenta la
duración del día en cada época del año y en función de la latitud en que se ubica su
empresa, programar el manejo de la cantidad de horas luz que requiere cada cultivo, ya sea
mediante iluminación artificial para aumentar horas luz o cubriendo con películas o mantas
negras, mallas sombra y cubiertas de plástico de diferentes colores, para reducir horas de
iluminación natural, dependiendo de las necesidades de iluminación del cultivo. Si embargo
el control de la cantidad de luz mediante cubiertas de plásticos de diferentes colores, no esta
lo suficientemente estudiado como para dar conclusiones definitivas.

En la actualidad existen varios tipos de cubiertas de plástico, mallas sombra y pantallas con
las cuales se puede controlar tanto la calidad como la cantidad de energía luminosa, como
se describirá en el capítulo referente a materiales para construcción y acondicionamiento de
invernaderos.

La mayoría de los materiales conocidos como opacos retienen la luz sin remitirla o
reflejarla. La energía contenida en la luz se transforma en energía calorífica al hacer vibrar
los átomos de los materiales que la absorben aumentando su temperatura, aumentado la
temperatura del aire adyacente por contacto.

Los materiales usados como cubiertas en los invernaderos, salvo excepciones, deben ser
transparentes a las radiaciones luminosas para permitir el paso de la luz visible y el
infrarrojo corto, pero refractarios al infrarrojo de onda larga. El cristal y los plásticos de los
invernaderos dejan pasar los rayos de luz de poca longitud de onda, que se transforman en
calor sobre el suelo de los invernaderos. El suelo caliente irradia calor de diferentes
longitudes de onda larga, que los materiales de la cubierta no permiten que salga y calientan
el aire del interior (Fuentes, 1996; Alpi y Tognoni, 1991).

92
Aurelio Bastida Tapia Los factores ambientales

Todos los materiales empleados para cubiertas de invernaderos reflejan una fracción de la
luz que reciben del sol, que en términos generales varía del 20 al 30 %, ello ocurre cuando
los rayos inciden sobre la cubierta con un ángulo de 90º o cercano a ese valor, que es
cuando el invernadero capta la mayor cantidad de energía. Si el ángulo está entre 90 y 180º,
la pérdida de energía debido a la luz reflejada aumenta rápidamente y puede ser total
cuando el ángulo de incidencia es de 180º. Esto pone de relieve la importancia de la
inclinación y orientación de los techos en lugares donde la luminosidad sea un problema
(Fuentes, 1996; Alpi y Tognoni, 1991).

Al diseñar un invernadero debe evitarse la formación de zonas sombreadas por las sombras
que las mismas estructuras proyecten e incidan en el interior, las cuales dan origen a
distinto desarrollo de los cultivos. Los postes y demás partes de la estructura deben ser
esbeltos y estar ubicardos de tal forma que la sombra que proyecten se mueva durante el
día, para evitar demasiadas sombras sobre las plantas. Lo apropiado es que la luz que entre
al invernadero se difunda para que al incidir en los postes no proyecte su sombra sobre las
plantas. En la actualidad existen materiales para cubiertas que difunden la luz que pasa a
través de ellos, la luz difusa tiene la particularidad de no emitir sombras y llegar a todas
partes y en todas las direcciones.

La cantidad de luz que penetra a los invernaderos depende de la orientación de los mismos
y la forma o diseño de la estructura, pero sobre todo del ángulo de la cubierta con respecto
al sol.

Figura 5.6. Cantidad de luz recibida por un invernadero con relación a


la orientación y forma de la cubierta

Fuente: Alpi y Tognoni, 1999

93
Aurelio Bastida Tapia Los factores ambientales

Como se desprende de la figura anterior, la luminosidad aumenta en los invernaderos con


cubierta de forma cilíndrica o parabólica ya que el flujo luminoso que llega al invernadero
es del 90 % de la luz total y una fracción superior al 75 % podrá pasar a través de la
cubierta.

La asimetría en las vertientes del tejado modifica las condiciones de luminosidad con
respecto a una colocación simétrica. Si se coloca una vertiente orientada hacia el sur con
una inclinación de 25o sobre el horizonte y la otra orientada hacia el norte con un ángulo de
55o, se tiene un 11 % más de iluminación que la que se obtendría con un invernadero de
techo simétrico con vertientes iguales y con una inclinación de 35o. Estas características
corresponden a los invernaderos asimétricos, que se recomiendan para aquellas zonas que
en el invierno tienen menos horas luz, por ejemplo en el norte de México (Fuentes, 1996;
Alpi y Tognoni, 1991; Rodríguez, 1997).

Mediante el uso de acolchados con películas de color aluminio, blanco o plateado es


posible aumentar la fotosíntesis activando los cloroplastos del envés de las hojas. El
acolchado refleja la luz que incide sobre el suelo iluminando la parte inferior de las hojas.
A este proceso se le conoce como fertilización lumínica y ayuda a aumentar la tasa de
fotosíntesis en los cultivos.

Entre los factores que modifican la radiación solar transmitida al interior del invernadero se
encuentra el estado atmosférico. Durante los días con cielo despejado entra tanto luz directa
del sol como luz difusa del cielo, por el contrario durante los días nublados sólo se presenta
luz difusa. En algunos días nublados el suministro de energía luminosa se reduce tanto que
se requiere de cubiertas muy transparentes para captar la mayor cantidad de iluminación.
En términos generales se recomienda que los materiales empleados para la cubierta de
invernaderos transmitan del 85 al 90 % de la luz solar incidente sobre la cubierta de la
estructura (Martínez 2002).

5.3.1.4.- La radiación fotosintética activa

Es la energía radiante que se ubica entre 400 y 700 nanómetros, que es capaz de inducir la
fotosíntesis. Cuando se expresa en unidades de energía (watts o joules por segundo), esta
irradiación se conoce como radiación fotosintéticamente activa (RFA o PAR) (Salisbury y
Ross, 1994).

Tabla 5.4. Tipo de energía que alcanza la tierra

Tipo energía Rango del espectro Porcentaje


(nm) (%)
Ultravioleta 100 – 400 5.00
Fotosíntetica 400 – 700 45.00
Infrarrojo > 700 50.00
Fuente: Salisbury y Ross, 1994

La PAR o RFA puede referirse a fotones o bien a energía. En el Sistema Internacional de


medidas (SI), la unidad de energía radiante es el Watio (W). La RFA, bajo un cielo

94
Aurelio Bastida Tapia Los factores ambientales

despejado tiene un valor de 400 a 500 Wm-2. En el límite superior de la atmósfera, la


irradiancia total es de 1360 Wm-2 (constante solar), cuando esta energía atraviesa la
atmósfera hasta la superficie terrestre, gran parte de ella se pierde por absorción y
dispersión causada por vapor de agua, polvo, CO2 y Ozono, por lo que sólo unos 900 Wm-2
alcanza las plantas, dependiendo de hora del día, época del año, elevación, latitud,
condiciones atmosféricas y otros factores. De ellas cerca del 50 % corresponde al
infrarrojo, un 5 % es ultravioleta y el resto tiene longitud de onda entre 400 y 700 nm y es
capaz de inducir fotosíntesis.

Para medir la PAR se emplean aparatos como el ceptometro, el cual mide la densidad de
flujo de fotones fotosintéticos, que se define como la densidad de flujo de fotones
comprendidos en la energía PAR, también se llama densidad de flujo cuántico. A esta
energía se le conoce como flujo fotónico fotosintético (FFF), sus unidades son moles de
cuantos (fotones) por metro cuadrado por segundo. Comprende el número de fotones, entre
las longitudes de onda de 400 a 700 nm, incidente sobre la unidad de área por unidad de
tiempo. Su unidad de medida es el µ.Es-2m-2 = 1µ mol.s-1.m-2 = 6.022x1017 fotones. El
sensor ideal de PPFD responde igual a todos los fotones entre 400 y 700 nm (Salisbury y
Ross, 1994).

La fotosíntesis y otras reacciones químicas dependen no solo de la energía total que hay en
la luz, sino también del número de fotones o cuantos que se absorben. Un fotón energético,
de la porción azul del espectro, tiene casi el doble de energía que uno situado en la porción
del rojo, pero los dos fotones tienen exactamente el mismo efecto en la fotosíntesis. De allí
que en las reacciones fotoquímicas como la fotosíntesis la cantidad de luz se exprese como
el número de fotones en el intervalo de longitud de onda de 400 a 700 nm (Salisbury y
Ross, 1994).

La luz solar se encuentra en el intervalo micromolar; en un día despejado de verano


equivale entre 2000 a 2300 µmol m-2s-1. En muchos estudios de productividad fotosintética
resulta conveniente sumar los fotones para obtener un total diario, lo que lleva las unidades
al intervalo molar de 30 a 60 mol m-2d-1, para un promedio mensual en verano en latitudes
medias. En términos de energía (RFA), esto es de 6.5 a 13 MJ m-2 d-1 (megajoules por
metro cuadrado por día).

5.3.2.- La temperatura.

La temperatura es la expresión cuantitativa que indica la intensidad o cantidad de calor que


tiene un cuerpo, por lo tanto la temperatura es la medida del calor. El calor es una forma de
energía resultado del estado de agitación de las moléculas o partículas de la materia. Como
energía, la luz que llega al interior de los invernaderos se transforma en calor aumentando
la temperatura por arriba de la que existe en el exterior, con ello se propician condiciones
micro climáticas particulares, que pueden ser propicias para el desarrollo de los cultivos,
siempre y cuando no excedan determinados límites.

95
Aurelio Bastida Tapia Los factores ambientales

5.3.2.1.- Temperatura y calor

La temperatura será mayor en la medida en que el estado de agitación de las moléculas sea
mayor. Así la temperatura es la medida que determina la condición de transmisión del calor
de un cuerpo a otro cuerpo, del más caliente al más frío (Hewitt, 1995).

La temperatura varía en forma inversa con la altura y directamente con la cantidad de horas
de energía radiante; a mayor altura sobre el nivel del mar menor temperatura, a menor
altura sobre el mar mayor temperatura; a mayor número de horas luz temperaturas más
altas. La temperatura de un lugar presenta variaciones térmicas durante el transcurso del día
y a lo largo del año. Por las mañanas se registran los valores más bajos. Mismos que
aumentan conforme transcurre el día, presentando las mayores temperaturas entre las 13:00
y 16:00 horas, para el caso de México, para disminuir conforme declina el sol. Por la noche
sigue disminuyendo hasta llegar a las temperaturas más bajas que se presentan un poco
antes de que salga el sol. En invierno las temperaturas son más bajas que a finales de
primavera y principios del verano. Las temperaturas más altas, por lo general en nuestras
condiciones, ocurren antes de que inicie la temporada de lluvias.

La temperatura de la atmósfera terrestre se debe al calentamiento de la tierra por los rayos


solares, que se transforman en energía calorífica. La energía calorífica se transmite
mediante varias vías como; la radiación, la conducción o contacto de los cuerpos, la
convección y la reflexión de la misma (García, 1983; Hewitt, 1995; Fuentes, 1996).

5.3.2.2.- Formas de transmisión del calor

El calor se transmite de tres formas principales; la radiación, la conducción y la convección


y en menor medida por reflexión. Estas formas, en la naturaleza, se pueden presentar
combinadas afectando de diversas formas la termicidad de los invernaderos (Tesi, 2001).

Radiación. Es la emisión de energía, de los cuerpos calientes, como el sol, que se propagan
en el espacio en forma de ondas electromagnéticas de diferente longitud de onda. El sol
irradia energía que se transfiere a través del espacio a una velocidad aproximada de
300,000 km.s-1 y de esta forma llega a la tierra. Cuando un cuerpo se calienta irradia calor,
todos los cuerpos de la tierra que absorben la energía del sol se calientan e irradian calor.
Esta es la forma en que llega la mayor cantidad de calor a la tierra.

Conducción. La conducción es el flujo de calor a través de una sustancia o cuerpo, por


ejemplo el acero es buen conductor del calor y la madera es un material mal conductor del
mismo. La conducción de calor también ocurre cuando dos cuerpos de diferente
temperatura se ponen en contacto, de manera que el más caliente cede calor al más frío. Los
objetos y el piso del invernadero al calentarse aumentan su temperatura y cede calor al aire
que entra en contacto con ellos.

Convección. La convección implica la transferencia de calor por medio de un agente en


movimiento, ocurre mediante el movimiento de los fluidos como el aire y el agua, cuyas
partículas se desplazan de las partes más calientes a las más frías, resultado del
calentamiento al estar en contacto con una fuente de calor. El ejemplo más apropiado, en el

96
Aurelio Bastida Tapia Los factores ambientales

caso que nos ocupa, es el aire que tiende a elevarse, dentro del invernadero, una vez que se
calentó al entrar en contacto con la superficie del suelo, dejando un vacío que es ocupado
por aire más frío y pesado. Esta es la dinámica de las corrientes convectivas, presentes en la
naturaleza y mediante las cuales ocurre parte del movimiento de los gases dentro de los
invernaderos.

Reflexión. La reflexión es el fenómeno que ocurre cuando parte de la energía, o algunas de


las longitudes de onda, incluyendo las caloríficas son reflejadas por algunos objetos. Por
ejemplo, la luna refleja parte de la energía que recibe del sol. Las nubes son elementos
importantes de reflexión de la energía solar, afectando la cantidad de energía radiante que
alcanza la superficie de la tierra. Los objetos con superficie lisa como los espejos son los
cuerpos que reflejan mayor cantidad de energía. La reflexión de la energía por las cubiertas
de los invernaderos está en función del tipo de material que se emplee y del ángulo de
incidencia de los rayos solares sobre dicha cubierta.

Con ya se vio, la mayor cantidad de la energía que nos llega del sol es en forma de longitud
de onda corta. Esta se transforma en energía de onda larga al ser interceptada por la
superficie del suelo y los objetos, que la reflejan hacia la atmósfera en forma de longitud de
onda larga o energía calorífica, aumentando la temperatura del aire superficial, tanto por
contacto como por convección.

El calor captado por un objeto depende de la longitud de onda del flujo de energía incidente
y de las características físicas y químicas del cuerpo que esté recibiendo el flujo de energía.
Los cuerpos opacos o negros captan la mayor cantidad de tipos de longitud de onda de la
energía luminosa, por el contrario, los cuerpos claros reflejan una gran cantidad de la luz
que reciben. Un cuerpo liso puede reflejar la luz, mientras que un cuerpo rugoso refleja
menor cantidad de energía, captando una gran cantidad de la luz que incide sobre el mismo
transformándola en calor. El vapor de agua absorbe el calor, mientras mayor cantidad de
vapor exista en una atmósfera, mayor será la absorción de calor. Esta circunstancia se
aprovecha para enfriar los invernaderos mediante aspersiones de agua.

La cantidad de calor que entra al invernadero está en función de la cantidad de energía


luminosa que penetre a través de la cubierta. Ésta se puede regular mediante mallas sombra
colocadas por fuera de la cubierta de los invernaderos, también se controla mediante
cubiertas opacas o pintando de blanco las cubiertas transparentes.

5.3.2.3.- La temperatura y las plantas

La temperatura ejerce una gran influencia sobre el crecimiento y el metabolismo de las


plantas, no hay tejido o proceso fisiológico que no este influenciado por ella. La mayoría de
las plantas sólo pueden vivir dentro de un rango de temperatura bastante estrecha, que va de
0 a 50 ºC. Aunque algunas especies pueden sobrevivir a temperaturas extremas muy bajas o
muy altas. Sin embargo, el desarrollo y crecimiento de la mayoría de los cultivos agrícolas
ocurre dentro de un rango de temperaturas óptimas, que oscila entre los 10 y los 35 oC.
(Alpi y Tognoni, 1999)

97
Aurelio Bastida Tapia Los factores ambientales

Cuando se relaciona la temperatura con el desarrollo vegetal interesa conocer los diferentes
tipos de temperaturas que inciden sobre los cultivos (Maroto, 2000).

a) Temperatura biológica o cero vegetativo, es aquella temperatura por debajo de la


cual la planta detienen su crecimiento y deja de desarrollarse.
b) Temperaturas críticas o extremas que puede soportar un cultivo. Son las máximas o
mínimas, por debajo o por encima de las cuales se pueden producir daños a las
plantas cultivas. Así las temperaturas mínimas por debajo de las cuales las plantas
ya no se desarrollan pueden están cerca de cero grados y las temperaturas máximas,
en las cuales se detiene el crecimiento por degradación de las proteínas de los
tejidos vegetales, se ubican por arriba de los 35 a 40 grados, en diferentes especies.
c) Las temperaturas óptimas. Temperaturas en las cuales las plantas presentan su
mejor desarrollo, siempre y cuando los otros factores no sean limitantes. En la
actualidad se maneja como un rango y no como un punto único.

Los efectos perjudiciales de las temperaturas extremas sobre las plantas varían con las
especies, las variedades, el estado de desarrollo de las plantas, las condiciones climáticas y
el estado fitosanitario. Existen algunas especies que sobreviven a temperaturas muy bajas
durante los periodos de inactividad o reposo, sin embargo la mayoría de los cultivos
agrícolas no resisten las bajas temperaturas. Cada especie presenta un rango óptimo de
temperatura en el que obtiene su máximo desarrollo, crecimiento y producción.

5.3.2.4.- La temperatura dentro del invernadero

Toda la radiación infrarroja o térmica actúa sobre las plantas en sentido morfogenético y
fisiológico, pero lo más importante de su acción es el efecto térmico o de aumento de la
temperatura, puesto que cuando un cuerpo absorbe calor experimenta un calentamiento. En
el caso de los organismos vivos, al aumentar la temperatura del medio que los rodea,
aumentan sus funciones metabólicas acelerando su desarrollo, crecimiento y reproducción.

Durante el día la temperatura de las hojas de las plantas, como consecuencia de la absorción
de la energía radiante del sol, puede llegar a ser unos grados más elevada que la del
ambiente, situación que provoca mayor consumo de agua para enfriar las células y como
consecuencia se presenta una mayor transpiración, con ello introducen mayor cantidad de
nutrientes a su sistema de circulación y fotosintético.

De acuerdo con varios autores, unas de las radiaciones más importantes para la
temperatura, dentro de un invernadero, son las infrarrojas cortas, que pasan a través de los
materiales de recubrimiento y son absorbidas por las plantas, por el terreno y por los otros
materiales presentes en el invernadero, aumentando la temperatura interna e irradiando
calor que calienta el aire que está en contacto con dichos materiales.

Dentro del invernadero el calor del aire se mueve por convección y produce la transmisión
del calor de un punto a otro, mediante desplazamiento, de las partes con temperaturas altas
a las zonas con temperaturas bajas. Sin embargo, siempre se conserva la primera ley de la
termodinámica, que indica que los gases calientes son más ligeros y tienden a elevarse por
arriba de los gases de menor temperatura. Esto implica que dentro de un invernadero el aire

98
Aurelio Bastida Tapia Los factores ambientales

caliente tiende a concentrarse en la parte alta y a sal


salir
ir por las ventanas cenitales o
superiores, cuando éstas
stas existen.

Como se puede observar en la figura siguisiguiente,


nte, siempre se presentan movimientos de aire
entre el exterior y el interior del invernadero, puesto que un invernadero nunca es
perfectamente hermético
mético y además en nuestras latitudes debe ventilarse frecuentemente. En
el interior de los invernaderos se registra un gradiente de temperatura que varía de un
mínimo en la parte baja a un máximo en el techo. En la parte superior del invernadero el
aire caliente
aliente tiende a salir por efecto de una mayor presión, mientras que en la parte baja el
aire frío tiende a entrar como consecuencia de la depresión que se forma al elevarse el aire
caliente.

Figura 5.7. Movimiento


miento del aire dentro del
invernadero

En la figura de al lado se presenta un esquema


“ideal” del movimiento del aire dentro de un
invernadero con ventilas laterales en la parte
inferior de los costados, por donde entra el aire
frío y ventilas cenitales por donde sale el aire una
vez que se ha calentado dentro de la estructura.

Fuente: Bernat et al, 1990

Como ya se indico, paginas atrás, la energía llega al invernadero en forma de energía de


onda corta que atraviesa la cubierta trasparente. Al incidir sobre el sue
suelo
lo y los objetos del
invernadero se transforma en energía de onda larga o calor que es retenido por la cubierta
del invernadero. Los materiales de recubrimiento de los invernaderos son más o menos
opacos al infrarrojo largo, por lo tanto este tipo de energ
energía
ía será absorbido, reflejado o
transformado en calor por las paredes del invernadero. En general, cuando la absorción
alcanza es del 95 %, la pared del invernadero se comporta como un cuerpo negro; la
energía de la atmósfera es transformada en calor por ababsorción
sorción por parte del recubrimiento
y es emitida a su vez por irradiación; esta energía saldrá, la mitad hacia el exterior y la otra
mitad se quedará en el interior. Después de estos fenómenos, se puede decir que al interior
del invernadero ha pasado una ccantidad
antidad muy próxima al 50 % de la energía que viene de la
atmósfera (Alpi y Tognoni, 1991).

Dentro de los invernaderos, las temperaturas deben estar por arriba de la temperatura
mínima biológica, pero por debajo de la temperatura máxima que puede soportar las plantas
que se estén cultivando. Como ya se indico, llaa temperatura ideal oscila en una franja
cercana a la temperatura óptima de cada cultivo.

La temperatura dentro de los invernaderos se puede regular y controlar de diversas formas;


mediante ventilas, extractores, ventiladores y muros húmedos, aspersores de agua, con
cubiertas
ubiertas opacas y mallas sombra, mecanismos y estrategias que pueden emplearse para
reducir la temperatura. Para aumentar la temperatura dentro de los invernaderos se recurre
r a

99
Aurelio Bastida Tapia Los factores ambientales

una serie de calentadores y algunas prácticas de manejo como cerrar el invernadero cuando
existe temperatura alta y almacenar calor, así mismo se puede aumentar la temperatura
utilizando plásticos de color negro en los laterales de las estructuras.

En la siguiente tabla se presentan los diferentes tipos de temperaturas dentro de las que se
desarrollan algunos cultivos. En ella se puede apreciar que existen cultivos que pueden
sobrevivir a temperaturas cercanas o por debajo de los cero grados, para ello detienen
prácticamente todas sus actividades biológicas, esto es que no crecen ni se desarrollan sólo
sobreviven y por lo tanto no producen.

Tabla 5.5. Temperaturas mínimas, máximas y óptimas para algunos cultivos

Especie Temperatura Temperatura Temperatur Temperatura Temperatura Temperatur Temperatura de


mínima letal mínima a máxima Óptima nocturna a del germinación
biológica sustrato
Óptima Mínima
Jitomate 0-4 10 –13 28 –32 24 - 28 18 - 20 15 – 20 20 – 30 14 – 16
Pepino 0-2 12 – 14 30 – 34 24 – 30 18 - 21 10 – 21 20 – 30 14 - 16
Melón 0-4 10 – 12 30 – 34 24 – 30 15 – 18 20 – 22 20 – 30 14 - 16
Calabaza 0–2 10 – 14 28 – 35 21 – 28 16 – 18 15 – 20 20 – 30 12 – 14
Fríjol 0–4 10 – 12 28 – 32 22- 28 16 – 18 15 – 20 20 – 30 12 – 15
Pimiento 0–2 9 – 10 30 – 32 22 –26 15 – 18 15 – 20 20 – 30 12 – 15
Berenjena (-2) – 0 4–6 25 – 30 15 – 20 10 – 15 15 – 20 20 4–6
Lechuga (-2) – 0 6 - 18 – 22 10 – 13 15 - 20 -- -
Clavel (-4) – 0 4–6 26 – 32 18 - 21 10 – 12 15 – 18 - -
Rosa (-6) – 0 8 – 12 30 – 32 20 – 25 14 – 16 15 – 18 - -
Crisantemo (-6) 13 – 16 - 25 - 30 20 – 25 18 - -
Lirio 0–2 5 - 16 – 20 10 – 12 18 – 21 - 6–8
Gardenias (-8) – 0 - - 21 – 23 15 – 17 19 – 20 - -
Anthurios - 20 – 30 35 – 40 25 - 30 15 18 - 20 - -
Fuente: Elías y Castellvi, 2001

5.4.- La humedad ambiental

La humedad ambiental se refieres al vapor de agua presente en la atmósfera y es uno de los


constituyentes más variables de ella. La concentración de este elemento varía entre 0 y 4 %
en el volumen de la atmósfera, cerca de la superficie del suelo y representa un 3 % del peso
de la misma (Elías y Castellvi, 2001).

El vapor de agua está prácticamente ausente por arriba de los 10 a 12 kilómetros de altura y
presenta grandes variaciones en función de las condiciones climáticas, del estado del
tiempo, las estaciones y el transcurso del día. Así, durante el día el contenido de vapor es
más bajo que durante la noche, también presenta una variación estacional manifestada en el
hecho de que existe más vapor de agua en la época lluviosa, disminuyendo su contenido en
la época seca. La cantidad de vapor es más alta en los climas tropicales húmedos, y más
escasa en los climas secos o áridos. La mayor o menor capacidad del aire para contener
vapor de agua depende de la temperatura ambiental, así el aire caliente puede contener
mayor cantidad de vapor que el aire frío (García, 1983; Elías y Castellvi, 2001).

La forma más común de expresar el contenido de vapor de agua en la atmósfera es la


humedad relativa, que puede definirse como la relación que existe entre la cantidad de
vapor que contiene el aire, a una temperatura determinada, y el máximo de vapor que puede

100
Aurelio Bastida Tapia Los factores ambientales

contener a esa temperatura. Se expresa en porcentaje de saturación, así, cuando se toma un


m3 de aire saturado como aquel que contiene el 100 % de humedad relativa a una
temperatura determinada, cuando sólo contiene la mitad de lo que puede contener se dice
que la humedad relativa es del 50 %. Estos son aspectos que se deben considerar para la
instalación y equipamiento de invernaderos (García, 1983; Torres, 2001; Elías y Castellvi,
2001).

5.3.2.4.- La temperatura dentro de los invernaderos

La humedad relativa, dentro de las estructuras de la agricultura protegida, interviene en


varios procesos, como; el amortiguamiento de los cambios de temperatura, el aumento o
disminución de la transpiración, el crecimiento de los tejidos, la viabilidad del polen para
obtener mayor porcentaje de fecundación del ovario de las flores y en el desarrollo de
enfermedades y plagas. Cuanto más húmedo esté el ambiente, menos posibilidades existen
de aumentar la evaporación y la transpiración de las plantas, a no ser que aumente la
temperatura del ambiente. A mayor temperatura dentro del invernadero menor humedad
relativa. A menor humedad relativa mayor consumo de agua.

Cuando la transpiración es intensa, como consecuencia de la falta de humedad en el


ambiente o por las altas temperaturas, puede ocurrir mayor concentración de sales en las
partes donde se realiza la fotosíntesis y quedar disminuida esta función (Serrano, 2002).

La transpiración de las plantas se da por medio de los estomas, junto con el intercambio
gaseoso y la asimilación del CO2 atmosférico. Para ello las hojas deben mantener abiertos
sus estomas y perder agua, si la pérdida de agua es elevada, cierran estomas y disminuye la
asimilación de CO2, disminuyendo la tasa de fotosíntesis.

Cuando la humedad relativa es elevada, el agua se condensa en la parte alta del


invernadero, por adentro de la cubierta, provocando goteo sobre los cultivos y creando
condiciones favorables para el desarrollo de enfermedades. Humedad relativa alta y altas
temperaturas son las condiciones ideales para el desarrollo de las enfermedades fungosas.
Para evitar el goteo provocado por la condensación, actualmente ya se fabrican cubiertas de
plástico con aditivos antigoteo, que hacen que el agua que se condensa en la parte superior
escurra hacia los lados, donde es recolectada por canalillos colocados para ese fin.

El agua también puede condensarse sobre los bordes de las hojas de las plantas, esto ocurre
durante la noche cuando la humedad del aire es alta y la temperatura de las hojas es más
baja que la temperatura del aire circundante.

La humedad relativa se puede controlar y aumentar mediante sistemas de evaporación de


agua, como nebulizadores, micro aspersores y muros húmedos o regando agua en el piso
para que se evapore, disminuya la temperatura y aumente el contenido de humedad relativa.

En la tabla que se presenta a continuación se aportan datos sobre los contenidos de


humedad relativa, dióxido de carbono e intensidad luminosa, necesarios para algunos
cultivos comerciales. Como se puede apreciar en ese cuadro existen cultivos que requieren
poca humedad relativa, como el jitomate que necesita entre un 50 a 60 % o las rosas y el

101
Aurelio Bastida Tapia Los factores ambientales

crisantemo que se pueden cultivar con humedad relativa del orden del 14 al 25 %, mientras
los anthurios pueden requerir hasta el 90 % de humedad.

Tabla 5.6. Niveles óptimos de CO2, humedad relativa y luz en algunos cultivos

Especie CO2 Humedad relativa Intensidad de luz


Ppm % Lux
Jitomate 1000 – 2000 50-60 10,000 - 40,000
Pepino 1000 – 3000 70-90 15,000 - 40,000
Lechuga 1000 – 2000 60-80 12,000 - 30,000
Clavel 500 – 1000 70-80 15,000 - 45,000
Rosa 1000 – 2000 14-16 A pleno sol
Crisantemo 400 – 1200 20-25 -
Anthurio Disfenbanquia 890 – 1200 85-90 A pleno sol
Fuente: Elías y Castellvi 2001; Serrano, 2002.

5.5.- El dióxido de carbono (CO2)

El dióxido de carbono, CO2, también conocido como anhídrido carbónico, es un elemento


de gran importancia para las plantas puesto que interviene en la fotosíntesis, proceso
mediante el cual las plantas liberan oxígeno y asimilan carbono formando asimilados
necesarios para alimentar a todas las células en desarrollo, formando las estructuras
morfológicas. El CO2 también se usa en la elaboración de diferentes productos de reserva
que se almacenan en frutos, semillas, raíces, tallos, hojas y otras estructuras de los
vegetales, dependiendo del tipo de cultivo. Estos órganos de reserva y almacenamiento son
los que interesan en la producción agrícola. Algunos autores indican que el 45 % del peso
de las plantas es carbono, mismo que las plantas toman de la atmósfera (Sánchez, 2000).

5.5.1.- El CO2 y la fotosíntesis

La fotosíntesis es la conversión de dióxido de carbono y agua en compuestos orgánicos,


proceso que es realizado por la clorofila en presencia de la luz. La fotosíntesis representa la
conversión de la materia inorgánica en materia orgánica. El primer producto de esta
reacción es un compuesto de almidón azucarado, que se transforma en compuestos más
complejos, mismos que las plantas utilizan para formar su estructura, alimentarse, crecer,
desarrollarse y almacenar en tejidos de reserva como los frutos y semillas.

Figura 5.9. Ecuación de la fotosíntesis en forma simplificada

CO2 + H2O + Energía luminosa = CH2O + O2 – 112 Kcal.


Glucosa
Clorofila

La cantidad de gas carbónico presente en la atmósfera es de 0.03 %, aproximadamente unas


300 a 350 partes por millón (ppm), variando de 200 ppm en atmósferas poco saturadas a
400 ppm en lugares donde existen altas concentraciones de CO2. En los últimos 50 años se
estima que el contenido de CO2 atmosférico ha aumentado en un 10 % como resultado de la

102
Aurelio Bastida Tapia Los factores ambientales

combustión de combustibles fósiles, la deforestación y las actividades agrícolas (Elías y


Castellvi 2001).

Para muchas plantas estas cantidades de CO2 disponible en la atmósfera no es suficiente


para cubrir sus necesidades y desarrollar óptimamente toda
todas sus funciones
es fotosintéticas y
metabólicas.

5.5.2.- El CO2 dentro de los invernaderos

Bernal et al.. (1987) y Alpi y Tognoni (1991) señalan que el CO2 dentro de un invernadero
durante un día varía entre 200 y 500 ppm, con un valor promedio de 300 partes por millón.
Valores que en general se consideran deficitarios para la mayoría de las plantas y constituye
un freno para su desarrollo,, dado que iinvestigaciones
nvestigaciones realizadas en diversos lugares
consideran que la mayoría de las plantas tienen su óptimo de fotfotosíntesis
osíntesis entre los 600 y
900 ppm de CO2 en el ambiente, como se puede observar en la tabla 5.6,, donde se indica el
pepino que requiere hasta 3000 ppm.

El manejo del CO2 dentro de los invernaderos presenta una serie de dificultades ya que al
tratarse de unn gas este tiende a escaparse de ellos cuando se ventila. No obstante existen
algunos métodos para su aporte los cuales se abordan en el siguiente apartado.

En invierno, a medio día, el consumo normal de CO2 es de 1.5 a 2 g CO2 m-2.h-1 subiendo
en primavera a valores medios de 3 en la costa mediterránea (Berninger, 1989; citado por
Castilla, 2005).

La concentración del CO2 dentro de los invernaderos varía mucho, sobre todo sí éstos
permanecen cerrados mucho tiempo, como se puede observ
observarr en la gráfica de la siguiente
figura.

Figura 5.10.
.10. Variación diaria del CO2 dentro
de un invernadero

A) Variación diaria del contenido normal de CO2


en la atmósfera de un invernadero.
B) Variación diaria de la concentración de CO2 en
un invernadero normal, en un invernadero tratado
y al aire libre.
(1) Atmósfera del invernadero con CO2
(2) Atmósfera del invernadero sin con CO2
(3) Atmósfera exterior.

Fuente: Bernat et al;; 1990; Alpi y Tognoni,


1991

103
Aurelio Bastida Tapia Los factores ambientales

En la figura anterior se aprecia que en las primeras horas de la mañana, en un día


despejado, la concentración de CO2 dentro de un invernadero puede ser más alta que en la
atmósfera exterior, alcanzando valores por arriba de 400 ppm. En las siguientes horas al
aumentar la intensidad luminosa y ocurrir la fotosíntesis se consume CO2, disminuye su
concentración rápidamente hasta alcanzar niveles de 200 ppm.

El umbral crítico de CO2 por debajo del cual en balance de carbono es negativo, donde la
respiración supera a la fotosíntesis, es normalmente menor a 200 ppm (Castilla, 2005).

Esta situación puede durar varias horas mientras exista la intensidad luminosa suficiente
para realizar la fotosíntesis. Cuando se nubla o disminuye la cantidad de luz, los niveles de
CO2 se recuperan y aumenta gradualmente su concentración, hasta alcanzar los niveles más
altos un poco antes que salga el sol para repetir nuevamente el ciclo.

Si el invernadero permanece cerrado o la circulación del aire se dificulta dentro del mismo,
situación que ocurre con cultivos densos y altos, la concentración de CO2 disminuye debido
a que es utilizado por las plantas y no es renovado desde el exterior. Por lo tanto, el CO2 se
convierte en un factor limitante para el desarrollo normal de las plantas y se hace necesario
aportarlo como otro fertilizante más.

La circulación continua del aire dentro del invernadero permite la renovación del CO2 que
rodea a las plantas aportando el necesario para la fotosíntesis. Se recomienda que el aire de
los invernaderos se renueve periódicamente, mínimo una renovación por minuto.

Los niveles de CO2 se pueden aumentar mediante aportes artificiales que pueden elevar su
concentración de los niveles normales de 200 a 300 ppm a niveles de 1000 a 2000 ppm.
Concentraciones muy altas pueden resultar tóxicas para los cultivos. Sin embargo, como ya
se indico, existen referencias que la mayoría de las plantas cultivadas necesitan un óptimo
entre 600 y 1000 ppm de CO2 atmosférico. (Bernat et al, 1990; Alpi y Tognoni, 1995; Elías
y Castellvi 2001).

5.6.- Ambientación de invernaderos

La ambientación o climatización de invernaderos implica el manejo de los factores y


elementos climáticos dentro de las instalaciones, con la finalidad de recrear las condiciones
óptimas o ideales para el desarrollo de los cultivos. Este manejo se realiza mediante una
serie de estrategias, prácticas y equipos que permiten controlar la luminosidad, la
temperatura y la humedad relativa en función de los requerimientos de los cultivos.

Desde un punto de vista tecnológico, los invernaderos se les pueden considerar como
ambientes vivos controlados, los cuales constituyen una zona en la que los factores que
sostienen la vida están regulados de forma total o parcial. Esta debe estar totalmente
confinada, de manera que la temperatura, la humedad, la luz y los gases atmosféricos
presentes en ella se mantengan dentro de niveles específicos, donde el tratamiento
ambiental es un sistema utilizado para controlar parte o totalidad de los factores que
mantienen estable un sistema de sostén para la vida. El sistema comprende todas las

104
Aurelio Bastida Tapia Los factores ambientales

estructuras, equipos, procedimientos y materiales necesarios para vigilar y mantener un


ambiente estático en el que no cambien las condiciones. El mejor ejemplo de ambiente
controlado es el área de vivienda de los astronautas en los trasbordadores espaciales, donde
el aire, el agua, la luz y el calor se regulan en las cantidades correctas para mantener la zona
cómoda y saludable. Estos mismos factores son los que deben de controlarse en los
ambientes vivos con fines agrícolas (DeVere, 2000).

Como ya indico al inicio de este capítulo, los factores ambientales dentro de los
invernaderos son interdependientes, de tal forma que al modificarse uno de ellos los otros
también son afectados, situación que el productor debe tomar en cuenta al tratar de variar
alguno de ellos.

Según el tipo de cultivo y las exigencias climáticas de las diferentes especies, se podrán
perfeccionar las características de las construcciones y prever los sistemas de climatización
más convenientes para obtener los niveles climáticos óptimos necesarios para determinado
cultivo. Dichos aspectos impiden en la práctica lograr un proyecto de invernadero
“universal”, adaptado a todas las situaciones, pero invitan a buscar soluciones siempre más
perfeccionadas para exigencias culturales bien definidas (Tesi, 2001).

Como ya se indico en el Capitulo 2, existen dos proyectos con invernaderos donde se ha


intentado realizar una climatización completa, el proyecto Biosfera II y el proyecto Edén.
El proyecto Biosfera II constituyó el esfuerzo más ambicioso jamás emprendido para crear
un ambiente vivo controlado. Se trato de un prototipo experimental de medio ambiental
para personas, animales y plantas que se ubico en el desierto de Arizona, Este complejo se
diseño concienzudamente para producir alimentos y oxigeno con que nutrir a las personas y
animales, y dióxido de carbono para las plantas. El agua era reciclada por los vegetales y
sufría los procesos habituales de evaporación. El plan original previsto para dos años,
consistía en sellar herméticamente el recinto para impedir la circulación de aire o el agua
hacia el exterior. Después de algunos problemas dicho plan se modifico, con aportes
exteriores de oxigeno y en los meses finales del experimento, los ocupantes del recinto
pudieron obtener alimento para ellos y sus animales únicamente con los recursos de
Biosfera II. En este primer intento de crear un ambiente artificial, los científicos
aprendieron lo difícil que es lograr un equilibrio correcto de los recursos que sostienen la
vida (DeVere, 2000).

El Proyecto Edén ocupa una vieja cantera de caolín cerca de St Austell en Cornualles en el
sudoeste de Inglaterra. Consiste de un sistema de invernaderos en forma de cúpulas
geodésicas que cubren unos 858 m de terreno, la más grande midiendo unos 200 m de
largo, 100 m de ancho y 65 m alto, constituyéndose en el invernadero más grande del
mundo. La idea de su creador, Tim Smit, fue de diseñar un inmenso jardín con todas las
plantas del mundo entero. Así que unas de las cúpulas esta dedicada a las zonas tropicales.
Otra refleja el Mediterráneo, Sur África y California con plantaciones de olivos y viñas. Y
otra área de 12 hectáreas abiertas al clima, contiene plantas locales, de Chile, los Himalayas
y Australia.(http://www.amics21.com/canaymerich/eden/)

De esta forma la ambientación de invernaderos consiste en manejar apropiadamente la


temperatura, luz, humedad relativa y los gases atmosféricos.

105
Aurelio Bastida Tapia Los factores ambientales

106
Aurelio Bastida Tapia Los factores ambientales

5.6.1.- Estrategias para aumentar y reducir luminosidad

La luminosidad dentro de un invernadero debe regularse en función de las necesidades de


luz de los cultivos presentes en su interior. Ya señalamos que existen plantas de sol, plantas
de media sombra y plantas de sombra, de tal forma que a cada grupo se le debe
proporcionar las condiciones de iluminación necesarias para su desarrollo.

La falta de luz se manifiesta en un alargamiento y debilitamiento de los tallos, así como en


la palidez y amarillamiento de las hojas, que se atrofian y caen. Este estado se ve
favorecido por un calor excesivo o por fuertes variaciones de temperatura. La luz
demasiado violenta resulta perjudicial, sobre todo para las plantas de sombra. Los brotes
nacen más pequeños y las hojas pierden su color. Los rayos directos del sol, sobre especies
de sombra, provocan manchas amarillas en las hojas, que después se ennegrecen, se secan y
caen. Incluso las plantas de sol, desarrolladas bajo media sombra, pueden presentar
trastornos si se les expone directamente al sol sin antes acostumbrarlas paulatinamente a
ello (Pribyl, 1993; Salisbury y Ross, 1994).

La intensidad fotosintética de la mayoría de las hojas aumenta con la intensidad de la luz,


hasta un punto de saturación en la que ya no tiene influencia positiva y se hace
independiente de la cantidad de luz. Así mismo existen especies en las cuales la actividad
fotosintética disminuye al aumentar la cantidad de luz.

La respuesta de la fotosíntesis a la luz está influenciada por otros factores ambientales, por
ejemplo la temperatura y las concentraciones de CO2 y varía con el desarrollo de la planta.
Las diferentes hojas de una planta presentan intensidades netas de fotosíntesis diferentes no
sólo en la posición de la hoja sobre la planta sino en relación con la edad, en parte es una
consecuencia del cambio de exposición a la luz. En el tomate, por ejemplo, la intensidad
máxima de fotosíntesis neta disminuye rápidamente con la edad de la hoja (Alpi y Tognoni,
1995).

El manejo de la luz dentro de un invernadero puede hacerse de dos formas, a) captando


toda la energía radiante que incide sobre ese lugar, para aprovecharla en plantas con altos
requerimientos de luz, y, b) disminuyendo esa cantidad de energía, cuando se cultivan
plantas con pocos necesidades de luz como el caso de las plantas ornamentales de interior.

El captar toda la energía incidente en un lugar determinado tiene que ver con el diseño y
orientación del invernadero, así como con el uso de materiales transparentes en las
cubiertas. La luz que incide en el piso del invernadero puede ser reflejada sobre la parte
inferior de las hojas mediante acolchados de color blanco o plateado. Para aumentar horas
luz se emplean focos o lámparas de diferentes tipos e intensidades.

La reducción de la intensidad y cantidad de luz dentro de los invernaderos se puede realizar


mediante varios mecanismos de sombreo, entre los que están prácticas como: a) uso de
cubiertas lechosas y opacas, b) encalado de la cubierta, c) uso de mallas sombra, d) uso de
pantallas térmicas y e) uso de cortinas negras.

107
Aurelio Bastida Tapia Los factores ambientales

Uso de cubiertas lechosas y opacas. La existencia de filmes blanco lechosos, azules, color
marrón y otros con cierta opacidad, así como el empleo de placas como policarbonatos
opacos y láminas de fibra de vidrio de diferentes colores, permiten disminuir la cantidad de
energía luminosa que entra a los invernaderos. En este caso la cantidad de luz se controla
en forma permanente por lo que debe planearse en función de las necesidades de
iluminación de las especies a producir dentro de esas instalaciones, dado que para cambiar
las condiciones de iluminación debe cambiarse el tipo de material empleado en la cubierta.

Encalado o pintado de blanco. El encalado o pintado es una práctica encaminada a reducir


la cantidad de luminosidad dentro de los invernaderos, que consiste en cubrir la cubierta
con una capa de pintura de color blanco. Si el encalado se realiza en el exterior, es lavado
con las primeras lluvias y para ese tiempo existe una disminución natural de la iluminación
por efecto de las nubes. Si el encalado se realiza en el interior permanece es permanente. En
algunos casos se emplean otros tipos de pintura, incluso permanente y de colores opacos.
Los productos que se emplean para pintar la cubierta pueden disminuir la vida útil de los
plásticos objeto de las cubiertas.

Uso de mallas sombra. Las mallas sombra pueden usarse como protección directa,
mediante la construcción de casas sombra, o emplearse sobre la cubierta para reflejar y
retener un determinado porcentaje de luz sin aumentar temperatura. Si la malla sombra se
coloca por debajo de la cubierta del invernadero disminuye luminosidad pero aumenta la
temperatura, esta condición puede resultar benéfica en invierno, pero contraproducente en
otras estaciones por el aumento de temperatura dentro de las instalaciones. Cuando la malla
se coloca sobre las cubiertas de plástico, parte de la radiación retenida incide sobre el
plástico disminuyendo el tiempo de vida útil de la cubierta. Lo ideal es colocar las mallas
un metro por arriba de cubierta, la desventaja es el aumento de costos por la estructura de
soporte que requier. Existen mallas sombra de diferentes colores; blanco, negro, verde y
azul, cuyo efecto en el aumento de la temperatura es diferencial.

Pantallas térmicas. Las pantallas térmicas son cubiertas de aluminio que reflejan una parte
de la energía solar y permiten que un porcentaje entre al invernadero. Al igual que las
mallas sombra, las pantallas pueden colocarse por debajo de la cubierta o en el exterior con
las mismas consecuencias.

Uso de cortinas negras. Las cortinas negras se emplean para manejar o disminuir horas luz
en especies de foto período corto que se estén cultivando durante el período en que existen
más horas luz de las que el cultivo requiere, por ejemplo en la producción de Nochebuenas.
Colocando cortinas negras también se aumenta la temperatura.

Uso de lámparas y focos. Cuando se requiere mayor número de horas de iluminación para
el manejo del foto período, con en el cultivo de crisantemo, se emplean lámparas eléctricas.
También existen lámparas con las que se puede proporcionar determinados tipos de energía
radiante, sin embargo el sistema representa altos costos.

108
Aurelio Bastida Tapia Los factores ambientales

5.6.2.- Estrategias para reducir y aumentar temperatura

Las bajas temperaturas retrasan el crecimiento de los cultivos. Temperaturas altas se


acompañan de una reducción de la humedad del aire. Cuando aumenta la temperatura y
disminuye la humedad relativa, aumenta la evapotranspiración de las plantas, que pierden
más agua de la que pueden absorber las raíces y las hojas se marchitan, se enrollan, se
secan y caen defoliando total o parcialmente las plantas. Si esa situación continúa, los
cultivos mueren. De allí la importancia de poder controlar la temperatura dentro de las
estructuras de cultivo.

La principal estrategia para aumentar la temperatura dentro de los invernaderos es captar la


mayor cantidad de energía luminosa y mantener caliente el aire el mayor tiempo posible.
Para ello deben diseñarse e implementarse formas de cubiertas que capten toda la energía
solar que llegue a ellas y emplear materiales trasparentes, para que la energía radiante entre
y sea transformada en energía calorífica.

El aporte de calor al invernadero también puede ser empleando energía solar almacenada
mediante el calentamiento de algún líquido, como el agua, durante el día, para ser cedido al
interior durante la noche, haciendo que circule por un sistema de tuberías en forma de
serpentín, sin embargo la infraestructura necesaria para ello resulta ser alta y hacen
incosteables los cultivos.

La estrategia más común para controlar la temperatura dentro de los invernaderos consiste
en instalar sistemas de ventilación eficientes, paredes húmedas y diferentes sistemas de
calefacción, ya sea con calentadores de gas o de algún otro combustible, la instalación de
calefacción en base a tuberías radiantes, para aumentar o mantener estable la temperatura
cuando ésta descienda en el ambiente exterior.

La disminución de temperatura se puede realizar mediante varias estrategias, algunas de las


cuales ya fueron señaladas para el control de la luminosidad; como son el uso de cubiertas
opacas, mallas, pantallas térmicas y encalados, otros mecanismos son, el uso de
ventiladores y extractores para forzar el flujo de aire dentro de los invernaderos y facilitar
la ventilación. Además del uso de aspersores y muros húmedos. Parte central del manejo de
la temperatura dentro de los invernaderos son los sistemas de ventilas para evacuar el aire
caliente.

Es común encontrar referencias que indican que se requiere de un 15 a 30 % de ventila por


metro cuadrado de superficie cubierta para tener una ventilación óptima y que los cultivos
dentro del invernadero pueden reducir el índice de ventilación hasta en un 30 %. Sin
embargo, cuando se colocan mallas anti áfidos, puede disminuir la ventilación hasta en un
80 por ciento. (Sevilla et al 1992; Gracia, 2001).

El empleo de sistemas de aspersores de agua y muros húmedos para disminuir temperatura,


influyen en el contenido de la humedad ambiental.

5.6.3.- Estrategias para controlar la humedad ambiental

109
Aurelio Bastida Tapia Los factores ambientales

Una atmósfera húmeda aumenta el riesgo de aparición de enfermedades fungosas, además


de que los frutos jugosos corren el riesgo de agrietarse. Por el contrario, la falta de humedad
ambiental se convierte en un factor limitante que provoca deshidratación de los cultivos y
aborto de flores y frutos, además de la proliferación de algunas plagas.

El aumento del contenido de la humedad relativa puede ser mediante el uso de muros
húmedos, estructuras tipo radiadores con celdas por las que circula una cortina de agua que
es atravesada por el aire que penetra al interior del invernadero, con menor temperatura y
saturado de humedad.

Otro mecanismo es mediante el empleo de micro aspersores y nebulizadores que liberan


agua al medio para disminuir temperatura y aumentar humedad relativa. Finalmente la
humedad relativa aumenta con la evaporación de agua del suelo o piso cuando se riegan los
cultivos.

El exceso de agua en los sustratos, provoca la asfixia las raíces, ya que por la falta de
oxigeno éstas no pueden respirar. Cuando la humedad perdura las raíces se pudren y
mueren. Además el cuello de la planta se ve afectado por una podredumbre bacteriana y las
hojas se tornan amarillas y se caen.

La evapotranspiración de algunos cultivos crea una atmósfera favorable en cuanto a la


humedad que requieren para su desarrollo, aspecto sobre el que no existe mucha
información, pero se puede aportar un sobre riego para aumentar la humedad relativa,
siempre y cuando se tengan controladas las enfermedades.

5.6.4.- Estrategias para el manejo del CO2 dentro de los invernaderos

El CO2 puede aportarse, cuando sea necesario, en forma de gas carbónico o mediante la
quema de materiales de cuya combustión se desprenda. Si nos basamos en los datos
analizados en el tema correspondiente, el contenido de este gas en la atmósfera no cubre los
requerimientos de la mayoría de los cultivos.

En la actualidad existen diferentes sistemas para el aporte de CO2 a la atmósfera de los


invernaderos, de ellas una de las más utilizadas es la combustión de hidrocarburos para
calentar el agua para calefacción mediante tuberías radiantes, durante el día, misma que se
almacena para hacerla circular dentro del invernadero por la noche, y el CO2, resultado de
la combustión se inyecta al invernadero. Existen otros sistemas como el aportar CO2
industrial, pero no están lo suficientemente validados, por lo que es necesario investigar
más sobre su aplicación en los ambientes cerrados.

Una forma barata de aportar CO2, es mediante una ventilación eficiente, que implique una
renovación de aire por minuto, con lo que además se disminuye la temperatura. El objetivo
de la ventilación es evitar reducciones de CO2 inferiores a 300 ppm respecto al contenido
normal del aire, 350 ppm. La ventilación para reducir temperatura que suele tener tasas de
20 a 30 renovaciones por hora suele ser suficiente para mantener niveles de CO2 adecuados.

110
Aurelio Bastida Tapia Los factores ambientales

En condiciones de alta temperatura donde se requiere ventilar, la estrategia de


enriquecimiento de CO2 recomienda mantener niveles de 350 ppm con las ventilas abiertas
y de 600 a 700 ppm con las ventilas cerradas (Castilla, 2005).

5.7.- El medio para el desarrollo de la raíz de las plantas

El medio de crecimiento de las raíces de las plantas es un elemento de gran importancia


para un buen desarrollo de los cultivos dentro de los invernaderos y otras estructuras de
cultivo. Los medios de crecimiento de las plantas cultivadas son los elementos materiales
en los que las raíces se desarrollan, obtienen el agua y los nutrientes necesarios para
alimentar a toda la estructura vegetal. Este medio puede estar constituido por elementos
sólidos, líquidos o gaseosos, cada uno de ellos presenta diferentes posibilidades y
desventajas. En México los medios más empleados para el cultivo dentro de los
invernaderos, son los materiales sólidos; los suelos naturales y los sustratos. En menor
porcentaje se utiliza el agua, sobre todo para la producción de lechugas y algunas plántulas
en sistema de balsa flotante.

5.7.1.- Cultivo en un medio sólido

El cultivo en medios sólidos puede realizarse directamente en los suelos naturales, en


suelos modificados o en materiales de diferentes características y orígenes, sobre todo
aquellos que se emplean en los cultivos hidropónicos, o semi hidropónicos, conocidos
como sustratos.

5.7.1.1.- Cultivo en el suelo

El cultivo en suelos naturales, depende del tipo de manejo. Actualmente en México todavía
es común el cultivo de ornamentales y hortalizas en suelos naturales y suelos modificados a
los que se les agrega arena, materia orgánica y otros materiales inertes u organicos para
mejorar el drenaje y otras características físicas o químicas de los mismos. En estos casos
no siempre se tiene un control completo del proceso de fertilización y nutrición de las
plantas. El sistema de riego más avanzado en el cultivo en suelo es la fertigación o
fertirrigación (López, 1997; Cadahia et al, 1998).

Para el cultivo en suelo es necesario realizar un análisis de fertilidad de mismo, además de


un análisis de la calidad física y química del agua a emplear en el riego.

5.7.1.2.- Cultivo en sustratos

El término sustrato o substrato se aplica a todos los materiales sólidos distintos de los
suelos naturales, minerales u orgánicos, que colocados en un contenedor, en forma pura o
mezclada, permiten el anclaje del sistema radical para el soporte de la planta. El sustrato
puede ser de material químicamente inerte o activo, que puede o no aportar nutrientes al
complejo proceso de la nutrición de las plantas (Cadahia et al, 1998; Abad et al; 2004).

De acuerdo con la definición anterior, un sustrato es todo material sólido, distinto del suelo
natural, que se emplea como medio para el desarrollo de las plantas. Material que

111
Aurelio Bastida Tapia Los factores ambientales

desempeña varias funciones como; anclar y aferrar las raíces, protegiéndolas de los rayos
del sol, retener el agua y los nutrientes que las plantas necesitan para su alimentación,
además de permitir un buen intercambio gaseoso.

Para efectos prácticos, podemos considerar como sustratos o todo material que utilizamos
para el cultivo de plantas, incluido el suelo, si lo manejamos fuera de su ambiente, en
recipientes o contenedores.

Desde el punto de vista hortícola, la finalidad de cualquier sustrato de cultivo es producir


una planta / cosecha de calidad en el más corto período de tiempo, con los más bajos costos
de producción. En adición, el sustrato utilizado no debería provocar un impacto medio
ambiental de importancia (Cadahia et al., 1998).

Las principales funciones de los sustratos se pueden resumir en los siguientes aspectos; 1)
proporcionan un medio apropiado para el desarrollo de las raíces, que constituye a la vez el
soporte de las plantas, 2) retienen el agua y los nutrientes necesarios para las plantas y los
aportan a los cultivos, 3) permiten la circulación del aire para propiciar el intercambio
gaseoso de las raíces, 4) actúan como amortiguadores de las reacciones químicas y los
cambios de pH. Estas también son funciones inherentes a los suelos, sin embargo los
sustratos las superan con creces (Martínez, 1994).

El empleo de los sustratos es la base de la producción de planta ornamental en maceta y los


sistemas de cultivo sin suelo, particularmente los sistemas hidropónicos en contenedores de
diversos tipos como macetas, bolsas, tablas, bancales, camas y sacos. Una planta que crece
en contenedor enfrenta condiciones diferentes a las que enfrenta una que crece en el suelo,
en la tabla 5.7 se ilustran esas diferencias.

Tabla 5.7. Características del ambiente de un contenedor con relación al cultivo en suelo

Factor Sustrato en contenedor Suelo


Retención de De capacidad de contenedor a De capacidad de campo a marchitamiento
humedad marchitamiento, incluso varias veces al día, en una a tres semanas
según el tamaño de la planta y el contenedor,
Aireación De baja a alta, de una a varias veces al día De adecuada a alta la mayoría del tiempo
Nutrición Depende del sistema de fertilización De alta a baja a lo largo de la temporada
PH Cambio de una a dos unidades en una a tres Relativamente constante a lo largo de la
semanas, cuando se recicla solución. temporada
Salinidad Problemas crónicos en una a cuatro semanas De baja a alta a lo largo de la temporada
Temperatura Cambio de 10 a 30º C en un día Relativamente constante a lo largo de la
temporada
Desarrollo de la Limitado por el volumen del contenedor Sin límites definidos
raíz
Fuente: Modificado de Cabrera, 1999

Existen diversos sistemas de cultivo en sustratos; producción de plántula, producción de


hortalizas en sistemas hidropónicos, producción de plantas ornamentales y frutales,
producción de planta forestal, producción de flor de corte en el suelo y agricultura orgánica.

112
Aurelio Bastida Tapia Los factores ambientales

De allí se pueden desprender las siguientes conclusiones: 1) Una planta cultivada en


sustratos depende por completo del hombre. 2) la humedad disponible en un contenedor
con sustrato puede extraerse por una planta en plena actividad de crecimiento en un
recipiente puede ocurrir en horas. 3) después de un riego, el sustrato se satura desde el
fondo del recipiente provocando un déficit de oxígeno y no es hasta que las raíces extraen
el agua en exceso o esta drena que los espacios porosos son ocupados por el aire. 4) la
nutrición debe ser constante ya que debido a lo limitado del contenedor o debido al uso de
sustratos inorgánicos, la planta no dispone de todas las posibilidades de obtener todos los
nutrientes. 5) los riesgos de aumentar los niveles de salinidad son mayores al usar sustratos
en contenedores respecto a los que se presentan en cultivos en el suelo.

Los cambios de pH son más bruscos que en los cultivos en el suelo y la temperatura puede
presentar grandes fluctuaciones, particularmente en cultivos de plantas en macetas de
colore negro donde puede llegar a ser hasta de 30 ºC entre el día y la noche (Cabrera, 1999).

Los problemas señalados para los cultivos en sustratos se solucionan mediante un programa
de manejo adecuado en el que se incluyan calendarios de riego de acuerdo a las necesidades
del cultivo, un programa de fertilización y control de pH adecuado, lavados de sales
frecuentes y el uso de mallas sombra y calefacción para evitar los cambios bruscos de
temperatura en los recipientes y sustratos.

5.7.1.2.1.- Características deseables en un sustrato

Los sustratos modifican el ambiente de cultivo de tal forma que las raíces se encuentran en
mejores condiciones de obtener fácilmente el agua y los nutrientes necesarios para un
crecimiento óptimo. Esto es debido a las características hidrofísicas y de gran
homogeneidad que presentan los sustratos, como son: a) una elevada porosidad con poros
de diferentes tamaños, b) baja densidad aparente, c) elevada capacidad de retención de agua
fácilmente disponible y d) fácil aireación (Castañon, 1995).

Un buen medio para el desarrollo de las raíces de los cultivos es aquel que además de servir
de soporte o anclaje suministra cantidades equilibradas de agua, nutrientes minerales y aire.
Los mejores materiales son aquellos que retienen del 15 al 35 % de aire y del 20 al 60 % de
agua en relación con su volumen. En general se considera que un buen sustrato es aquel que
contiene un 30 A 50 % de material sólido y el resto son poros que en forma equitativa
intervienen reteniendo humedad y aportando el oxígeno necesario para el desarrollo de las
raíces.

Los materiales empleados como sustratos deben reunir un conjunto de características físicas
y químicas que los hagan aptos para el desarrollo de los cultivos. Las principales
características que deben reunir los sustratos son; 1) alta capacidad de retención de
humedad y nutrientes, 2) circulación eficiente del aire, 3) buen drenaje, 4) apropiada
distribución de partículas, 5) baja densidad y alta porosidad, 6) buena estabilidad física, 7)
uniformidad y homogeneidad en tamaño y características, 8) capacidad de intercambio
catiónico, 9) pH apropiado. 10) libre de enfermedades, malezas, plagas y sustancias tóxicas
y 11) disponibilidad y bajo costo. Cuando un material no reúne esas características pueden

113
Aurelio Bastida Tapia Los factores ambientales

mezclarse diferentes elementos para preparar aquellas mezclas que reúnan las condiciones
deseables (Ansorena, 1994; Martínez, 1994; Cadahia et al 1998; Cabrera, 1999).

5.7.1.2.2.- Clasificación de sustratos

Los sustratos empleados en el cultivo moderno de plantas se pueden clasificar de varias


maneras. Aquí se presentan dos formas, la primera considera el origen de los materiales; 1)
sustratos naturales; orgánicos e inorgánicos y 2) sustratos artificiales, industriales o de
síntesis. La segunda considera el aporte de nutrientes a los cultivos; 1) sustratos activos y 2)
sustratos inactivos o inertes.

a) Por origen

Los sustratos son naturales o artificiales. Los primeros se obtienen directamente del medio
natural, con poca transformación para usarse, mientras que los segundos son fabricados
mediante un proceso industrial a partir de la transformación de otros materiales que
constituyen la materia prima.

Sustratos naturales. Los sustratos naturales son aquellos que se emplean directamente
como están en la naturaleza o que requieren de un proceso mínimo de transformación
primaria, necesaria para usarse en el cultivo de plantas, proceso que cambia poco las
características físicas y químicas de las partículas que los integran. En este grupo también
se consideran aquellos materiales obtenidos mediante proceso naturales, como las
compostas producto de un proceso de fermentación y descomposición natural de los
desechos orgánicos y la lombricomposta obtenida de los desechos fecales de lombrices que
son alimentadas con desechos orgánicos de diversos tipos.

Así, los sustratos naturales son de dos tipos; orgánicos e inorgánicos o minerales. Como
principales sustratos orgánicos están los suelos naturales y los suelos modificados; la tierra
de hoja de encino, el ocochal u hoja de pino, la corteza de los árboles, las pajas y rastrojos
agrícolas, el aserrín y la viruta de madera, la fibra de coco, la cascarilla de arroz, el bagazo
de caña de azúcar y la cachaza, los estiércoles, las compostas y vermicompostas, la turba o
peat moss y algunas fibras naturales o residuos de ellas.

Los sustratos minerales se obtienen a partir de rocas de diverso origen, modificando


ligeramente su estado inicial para obtener partículas pequeñas. Tienen la ventaja de no ser
biodegradables y conservar su estabilidad física, que implica poca disminución de volumen
en los contenedores. Como principales sustratos naturales inorgánicos están; arenas y
gravas de diversos orígenes, piedra pómez y carbón mineral.

Sustratos industriales o artificiales. Los sustratos industriales o artificiales son aquellos


cuya producción o fabricación requiere de un proceso industrial, mediante el cual se
trasforman las características físicas o químicas de un estado inicial a otras necesarias para
obtener una composición diferente, que permita su empleo comercial en la producción
agrícola intensiva.

114
Aurelio Bastida Tapia Los factores ambientales

Los materiales más representativos de sustratos industriales son vermiculita, agrolita o


perlita, lana roca, poliestireno y algunos otros como cascajo de ladrillo y teja recocidos,
escoria de fundición de la industria metalúrgica, geles, espumas sintéticas, residuos de
fibras sintéticas, entre otros materiales. En algunos casos esos materiales son producidos
con fines diferentes a los agrícolas; por ejemplo la fibra de vidrio, el poliestireno y el
poliuretano.

b) Por aporte de nutrientes

Por composición química los sustratos se dividen en inertes y activos. Los sustratos inertes
son aquellos que no intervienen en la nutrición de los cultivos, mientras que los sustratos
activos son aquellos que aportan nutrientes a las plantas.

Sustratos inertes. Los sustratos inertes o inorgánicos son aquellos que teóricamente no
aportan nutrientes o sustancias no deseables a las plantas. Los elementos necesarios para el
desarrollo de los cultivos se aportan a través del agua de riego, mediante sistemas de ferti-
irrigación o sistemas hidropónicos. Sistemas en los que la nutrición de los cultivos se aporta
mediante una solución nutritiva, que contiene los micro y macro elementos químicos
necesarios para el desarrollo de las plantas. Ejemplo de estos materiales son: lana de roca,
las arenas y gravas, el tezontle, la vermiculita, la agrolita, el poliestireno, la espumas
sintéticas, los residuos de fibras sintéticas, entre otros.

Los sustratos minerales, como la arena y grava, se obtienen a partir de rocas de diverso
origen, modificando ligeramente su estado inicial, para obtener partículas pequeñas. Tienen
la ventaja de no ser biodegradables y conservar su estabilidad física por mayor tiempo que
otros materiales. La mayoría de ellos son reciclables.

Sustratos activos. Los sustratos activos son aquellos materiales de origen orgánico,
principalmente, que aportan uno o varios nutrientes para el desarrollo de las plantas que
crecen sobre ellos. En la mayoría de los casos es necesario complementar la fertilización
mediante aportaciones adicionales de fertilizantes o abonos. Una característica común a
muchos materiales de este grupo es que son biodegradables, situación que hace que
disminuya su volumen, presentando poca estabilidad física.

En cuanto a su disponibilidad existen sustratos comerciales, entre los que se ubican la lana
de roca, la vermiculita, la agrolita y las turbas, a estos se ha agregado en polvo o fibra de
coco y algunas arcillas expandidas. Los sustratos regionales son aquellos materiales que se
localizan en determinadas áreas como el tezontle, que se encuentra donde existió una fuerte
actividad volcánica y la tierra de hoja de encino o tierra de monte, presentes donde existen
bosques.

5.7.1.2.3.- Sustratos disponibles en México.

En la siguiente tabla se presentan algunos de los posibles materiales, disponibles en México


para usarse como sustratos, de acuerdo con el tipo de cultivos y las actividades que se
vayan a realizar en el invernadero. Este listado puede ampliarse, puesto que existen muchos

115
Aurelio Bastida Tapia Los factores ambientales

otros materiales que se encuentran disponibles en varias regiones de nuestra geografía


nacional y que aquí no se consideran.

Tabla 5.8. Materiales para sustratos disponibles en México

Sustratos orgánicos
Suelos negros (vertísoles y feozems) Cascarilla de arroz
Tierra lama o suelos de migajón Cascarilla de cacahuate
Tierra de azolve de presas y canales Cáscara de nuez y pistache
Tierra de monte (ando soles) Compost de Champiñones
Tierra de hoja de encino Rastrojo de caña de azúcar
Tierra de hoja de pino Bagazo y cachaza de caña
Tierra de hoja de oyamel Bagazo de magueyes
Tierra de hoja de bosque mezclado Restos de poda de pastos
Corteza de árboles Rastrojo de maíz
Musgo y líquenes Rastrojo de fríjol
Aserrín y viruta Bagazo de henequén
Restos de poda de árboles Basuras orgánicas
Estiércol de ganado bovino Residuos orgánicos
Estiércol de granjas de aves Composta de lirio y tule
Estiércol de caprinos Compostas orgánicas
Estiércol de ovicaprinos Lombricompostas
Estiércol de equinos Lodos y fangos tratados
Cáscara de cacao Desperdicios de tabaco
Pulpa y cascarilla de café Fibra y polvillo de coco
Escombros de minería (jales) Fibras naturales (algodón y estopa)
Restos de magueyes Estropajo
Paja de trigo, avena y cebada Peat moss o turba
Paja de sorgo Fibra de henequén e ixtle
Paja de arroz Bagazo de industria tequilera
Sustratos inorgánicos minerales Sustratos industriales
Arena de río Vermiculita
Arena de mina Perlita o Agrolita
Arena de tezontle negro Lana de roca
Arena de tezontle rojo Poliestireno (unicel)
Arena de cenizas volcánicas Espumas sintéticas (poliuretano)
Arena de playa Residuos de fibras sintéticas
Arena de dunas Fibra de vidrio
Carbón mineral Escorias de fundición
Grava de río y mina Arcilla expandida
Grava de tezontle negro Arcilla calcinada
Grava de tezontle rojo Geles
Grava de piedra triturada Carbón activado
Suelos arenosos y tepetate Ladrillo y teja triturados
Piedra pómez, tepojal o cacahuatillo
Zeolita
Fuente: Bastida, 2002.

116
Aurelio Bastida Tapia Los factores ambientales

5.7.2.- Cultivo en medio líquido

El cultivo de plantas en un medio líquido, dentro del agua, es una técnica que esta cobrando
auge, ya que permite obtener altos rendimientos mediante el control de la nutrición a través
del agua y un ahorro significativo de este elemento al reciclarse o regularse a las
necesidades de los cultivos.

Esta técnica se conoce como acuaponia, dejando el término de hidroponía para los sistemas
que emplean sustratos inertes para el anclaje de los cultivos, a los cuales se les
proporcionan los nutrientes que requieren para su desarrollo mediante el riego con una
solución nutritiva que contiene todos los elementos necesarios para su crecimiento. A estos
sistemas también se les conoce como cultivos sin suelos o sistemas hidropónicos.

5.7.2.1.- Los sistemas hidropónicos

La hidroponía es una técnica de cultivo que significa “trabajo en el agua” o cultivo en agua,
ya que las plantas crecen con las raíces sumergidas en una solución con los nutrientes
necesarios para su crecimiento. El desarrollo de los cultivos requiere que las plantas, con
desarrollo vertical, sean sostenidas por el tallo mediante tutores o abrazaderas. Esta técnica
presenta algunas variantes que se describen a continuación (Sánchez y Escalante, 1988;
Resh, 1997; Abad, et al 2004).

1). Raíz flotante

En este caso las raíces de las plantas flotan en el agua. Técnica que presentan variantes
dependiendo del tipo de recipiente que se emplee. En todos los casos la aireación del agua
debe ser constante para reponer el oxígeno consumido por las células de las raíces, aspecto
que garantiza un buen desarrollo de los cultivos, siempre y cuando los otros elementos del
sistema se encuentren balanceados. Otro elemento a cuidar es la luz ya que algunas
especies se desarrollan mejor si la raíz se encuentra en la oscuridad. Las principales
variantes del sistema son las siguientes:

a) Sistema de cubetas o botes. Cuando el cultivo de cada planta se hace en un


recipiente individual y las raíces limitan su desarrollo al volumen del mismo. Para
mayor seguridad las plantas deben estar soportadas por guías o tutores.

b) Estanques o sistema floting. Las plantas flotan en hileras dentro de un estanque de


agua, de poca profundidad, conteniendo la solución nutritiva, en especies de
desarrollo vertical se requiere ser soportadas del tallo por un material liviano que
sirve de cubierta y tapa del estanque. La raíz se desarrolla entrando en competencia
con la de otras plantas dependiendo de la distancia entre ellas y cuando crecen se les
tutorea. El material de cubierta puede ser de láminas de poliuretano o unicel, corcho
o láminas de plástico. En otros sistemas las plantas simplemente flotan libremente,
por ejemplo en el cultivo de lechugas.

c) Sistemas hipónicos. Este sistema ha sido desarrollado en el Japón. A cada planta se


le provee de un estanque o bandeja gigante para un amplio desarrollo de las raíces.

117
Aurelio Bastida Tapia Los factores ambientales

La solución nutritiva debe estar en continuo movimiento mediante simuladores de


oleaje y dispositivos para la oxigenación, además cuenta con estrictos controles para
el suministro de nutrientes y control de la temperatura. En la exposición científica
"Expo 85" celebrada en Tsukuba, Japón, una sola planta produjo 13312 jitomates
durante los seis meses que duró la exposición. Este sistema permite un gran
desarrollo de las raíces gracias a la amplitud del recipiente y a la alta oxigenación de
la solución nutritiva (Ver No. 1, s/f).

2) Película nutritiva

Esta es una de las técnicas hidropónicas más avanzadas que se emplea dentro de la
agricultura de precisión y la plasticultura (Resh, 1997).

La película NTF (Nutrient film Technique) o técnica de película de nutrientes es un sistema


de cultivo en agua o cultivo hidropónico, en el cual las plantas crecen con su sistema
radical dentro de una lámina de plástico, a través de la cual circula continuamente la
solución nutritiva. Solución que contiene todos los elementos necesarios para los cultivos.
En la actualidad también se llama técnica de cultivo con flujo laminar de nutrientes. Los
materiales que constituyen el sistema son de importación, lo que lo hace relativamente
costoso. Otra variante se conoce como NGS (New Grow Sistem).

3) Sistemas con sustratos

Los sistemas hidropónicos con sustratos emplean materiales sólidos diferentes al suelo para
el desarrollo de las plantas, existen dos vertientes; cultivos en sustratos inorgánicos, ya se
naturales o industriales y cultivos en sustratos orgánicos.

Cultivo en sustratos inorgánicos. En los sistemas semi hidropónicos se emplean diferentes


tipos de sustratos inorgánicos, de origen natural o industrial, para el anclaje y desarrollo de
las raíces de las plantas. En este caso las plantas se riegan con una solución de agua que
contiene todos los elementos, constituyéndose en una solución nutritiva

Cultivo en sustratos orgánicos o hidroponía orgánica. Es el cultivo de plantas en sustratos


orgánicos que aportan una parte de los nutrientes y el resto se proporciona con el agua de
riego. A esta modalidad se le conoce como organoponía o hidroponía orgánica.

5.7.3.- El cultivo en un medio gaseoso

El cultivo de plantas en un medio gaseoso se conoce como aeroponía. Es una técnica poco
desarrollada que sólo existe en un nivel experimental, en algunas instituciones de
enseñanza e investigación. La NASA ha experimentado con esta técnica para el
establecimiento de cultivos en las estaciones espaciales que proveerán de verduras y frutos
frescos a los astronautas.

En los sistemas de cultivos aeropónicos, las raíces de los cultivos se encuentran


suspendidas en una atmósfera saturada de humedad, preparada con una solución nutritiva
que se aplica en forma de neblina, mediante atomizadores o nebulizadores. En la mayoría

118
Aurelio Bastida Tapia Los factores ambientales

de los casos, las raíces se introducen dentro de una cámara obscura para protegerla de la luz
del sol.

Un ejemplo, que se presenta en la naturaleza, semejante a este sistema de cultivo son las
orquídeas que se desarrollan sobre los troncos de los árboles y las bromeliáceas que crecen
sobre los alambres telefónicos y árboles. En ambos casos, mediante estructuras
especializadas captan la humedad del medio y los minerales que requieren para su
desarrollo.

5.8.- Bibliografía citada y consultada

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suelo. Urrestarazu G., M. (Coordinador). Mundi Prensa. Barcelona, España.
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Aurelio Bastida Tapia Los factores ambientales

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120
CAPITULO 6

FACTORES A CONSIDERAR PARA ESTABLECER EMPRESAS DE


AGRICULTURA PROTEGIDA
Aurelio Bastida Tapia

Williamson denominó “terraformación” al proceso de metamorfosis


necesario para conseguir un mundo similar a la Tierra.
Carl Sagan. Un punto azul pálido. 1994.

Este capítulo trata sobre los principales aspectos y factores que se deben considerar para
establecer una empresa agrícola con cultivos bajo invernadero u otro tipo de estructuras
para proteger cultivos. Se aportan algunos elementos para la elaboración del proyecto
necesario para la implantación de la empresa, como los planos y documentos que debe
contener, así como sobre las condiciones ambientales y climáticas más apropiadas para la
implantación del proyecto y los principales factores del medio social a considerar. Se
concluye con algunas recomendaciones a considerar para un buen comienzo de la empresa.

6.1.- Introducción

El desarrollo de la agricultura protegida requiere de proyectos bien elaborados y de una


plantación apropiada para la producción de alimentos altamente perecederos como son las
hortalizas y las flores. Parte fundamental del proyecto, que redundara en el éxito de la
empresa, consiste en ubicar el sitio más apropiado para establecer las instalaciones de la
empresa con agricultura protegida.

6.2.- El proyecto de inversión agrícola

Construir invernaderos para manejar cultivos dentro de los mismos implica desarrollar
proyectos de inversión financiera, en muchas ocasiones de millones de dólares. Todo
proyecto de inversión se rige por leyes económicas y variables determinadas por los
mercados y la competencia, mismas que se deben conocer para lograr el éxito deseado,
éxito que será la garantía para recuperar la inversión y obtener ganancias. Por ello se
requiere de una planeación cuidadosa de todas las actividades que el proyecto implica,
desde la construcción de las instalaciones hasta el manejo de los cultivos y la
comercialización de los productos agrícolas en los mercados deseados.

Así, cuando se va invertir en la construcción de invernaderos y otras instalaciones propias


de la agricultura protegida, siempre se deberá tener como meta la funcionalidad, eficiencia
y rentabilidad de la empresa. Situación que se logra cuando se obtienen altos rendimientos
aprovechando las ventajas competitivas de la producción en ambientes protegidos. La
finalidad, recuperar la inversión realizada y capitalizar la empresa o su posicionamiento en
el sector deseado.

Aunque desde el punto de vista técnico y de acuerdo con el actual desarrollo tecnológico,
en cuanto a dispositivos para equipar invernaderos, no hay impedimento para que estas
estructuras se puedan establecerse en cualquier condición climática o topográfica, desde el
nivel del mar hasta más de 3500 metros de altura sobre el mismo yen cuanto al relieve, con
Aurelio Bastida Tapia Factores a considerar para establecer invernaderos

la maquinaria actual, se puede nivelar cualquier tipo de terreno. Sin embargo, lo anterior no
significa que la empresa sea económicamente rentable, por ello es necesario realizar un
estudio sobre la factibilidad económica de la inversión. Aspecto que se conoce como
proyecto de inversión agrícola, misma que debe someterse a una evaluación mediante un
análisis de costos y beneficios.

Considerando el enfoque anterior, no todos los lugares son del todo apropiados para
construir invernaderos o establecer proyecto de agricultura protegida, ya que pueden existir
factores limitantes que no permitan un buen desarrollo de los mismos. Así, existen zonas o
sitios que son más aptos que otros para establecer y producir bajo invernaderos, casas
sombra o túneles, donde se pueden aprovechar determinadas ventajas climáticas o del
entorno, mismas que se potenciaran con los ambientes controlados, resultando más
eficientes y productivos, con menor consumo energético y menores gastos en el manejo de
los cultivos y de las estructuras mismas, Si otros factores también son favorables, el éxito
estará garantizado.

Sin embargo, no siempre es posible contar con que todos los factores que intervienen en la
producción sean favorables. En algunos casos la impresa puede ser inviable, por
circunstancias como falta de vías de acceso o falta de mano de obra, agua de mala calidad o
condiciones climáticas extremosas. En otros se podrá producir con ventajas ya que el
entorno será más favorable. La viabilidad se determina con estudios técnicos sobre cada
situación en particular.

Por lo anterior, antes de construir un invernadero y realizar una inversión fuerte en capital y
recursos, en un sitio determinado, que a la larga puede resultar poco apropiado, es
conveniente analizar las características del lugar donde se pretende ubicar la empresa para
determinar si reúne las condiciones mínimas recomendables, necesarias para un buen
funcionamiento de los invernaderos o de otras estructuras protectoras de cultivos. Entre
ellas condiciones climáticas favorables, infraestructura productiva y vías que permitan el
transporte de los productos hacia los mercados, personal y mano de obra capacitada o
factible de capacitarse y disponibilidad de los insumos necesarios para la producción.

En cuanto a condiciones ambientales, en términos generales se recomienda que las


estructuras de los invernaderos sean diseñadas y se construyan considerando las
condiciones climáticas de la región en que se ubicarán, esto es desarrollar un diseño
agronómico para cada ambiente. Análisis que deberá estar encaminado a disminuir los
factores de riesgo y asegurar el éxito de la empresa.

Es necesario que todo proyecto cuente con una memoria escrita donde estén asentadas las
principales características estructurales, así como los principales aspectos técnicos de las
estructuras y su construcción. Es recomendable elaborar un resumen ejecutivo donde se
sinteticen los aspectos más importantes del proyecto, factor de gran importancia en los
proyectos se va a someter a financiamiento por alguna dependencia del gobierno o para
solicitar apoyo a instituciones crediticias.

120
Aurelio Bastida Tapia Factores a considerar para establecer invernaderos

Al respecto Hernández (2005), recomienda a los inversionistas que planean invertir en


proyectos agroindustriales de invernaderos, antes de invertir, analizar los siguientes
aspectos:

1. Análisis general del negocio y planeación. i) Calendarización del proyecto. ii)


Diseño de módulos de invernadero. iii) Ubicación del proyecto. iv) tipo de cultivo a
establecer. v) Tipo de invernaderos y nivel de equipamiento. vi) Infraestructura
necesaria para el proyecto; accesos y caminos, energía eléctrica, agua, gas LP,
oficinas, empaque, cuarto frío, bodegas, cuarto de maquinas, planta de emergencia,
barda perimetral, aéreas comunes para empleados; comedores, baños, etc. vii)
Proyecto arquitectónico general de la infraestructura, viii) Proyecto arquitectónico
de los invernaderos.

2. Análisis financiero. i) Análisis de inversión del proyecto. ii) análisis de producción


estimada. iii) Análisis de ingresos. iv) Análisis de costos de producción. v) Análisis
de gastos de venta. vi) Análisis de gastos de mantenimiento. vii) Análisis de
obtención de recursos; Aportación de inversionistas, créditos internacionales,
créditos nacionales, apoyos de instituciones del gobierno. viii) Análisis de costo
financiero, y, ix) Análisis de recuperación de la inversión.

3. Análisis de mercado y comercialización. i) Análisis de precios del producto. ii)


Esquemas de comercialización; mercado nacional, mercado de exportación. iii)
Alianzas y contratos de comercialización; grandes productores de México, brokers
en USA. iv) Análisis del costo del flete del producto.

4. Análisis de asesoría técnica. i) Alianza con grandes productores de México. ii)


Importación de Master Grower de Europa.

5. Análisis de recursos humanos y capacitación. i) Gerente administrativo, ii) Jefe de


producción, iii) Jefe de empaque, iv) Jefe de mantenimiento, v) jornaleros, y vi)
Manual de procedimientos y perfil de puestos.

Como se puede ver son muchos los elementos a analizar cundo las inversiones son grandes.
Aquí se tratan aquellos aspectos que son más relevantes para las empresas pequeñas y
medianas, sobre todo aquello que tiene que ver más con las actividades técnicas.

6.3.- El tamaño de la empresa

El tamaño de la empresa es un aspecto básico a definir, los niveles son empresas familiares,
empresas pequeñas, medianas, grandes y muy grandes. Al respecto se propone la siguiente
clasificación.

En esta clasificación, los cuatro primeros niveles corresponden al sector social y los tres
siguientes al sector empresarial.

121
Aurelio Bastida Tapia Factores a considerar para establecer invernaderos

Tabla 6.1 Clasificación de empresas de agricultura protegida

Enfoque de la empresa Tamaño en superficie


Apoyo social Menos de 300 m2
Terapia ocupacional 300 a 500 m2
Familiar 500 a 2500 m2
Empresa pequeña ¼ a 1 hectárea
Empresa mediana 1 a 5 hectáreas
Empresa grande 5 a 10 hectáreas
Empresa muy grande Más de 10 hectáreas
Clasificación empírica

Apoyo social. Las instalaciones o empresas de apoyo social son aquellas apoyadas casi en
su totalidad por los programas de oficiales. Los invernaderos y otras estructuras para
proteger cultivos son elementos que se pueden utilizar en los programas de apoyo social a
comunidades marginadas y de difícil acceso, con la finalidad que en ellos se establezcan
cultivos de hortalizas y frutas frescas destinadas al auto consumo, para brindar los vegetales
necesarios al desarrollo de los niños y la dieta básica de las personas. En este caso se trata
de instalaciones pequeñas manejadas por mujeres y niños, después de terminadas sus
labores caseras y escolares. El esquema de cultivo puede ser en huertos diversificados
donde se cultivan hortalizas, plantas aromáticas y medicinales, así como ornamentales y
flores. Para ello se deben impartir capacitación y brindarles los insumos necesarios atreves
de organismos como el DIF y otras dependencias de apoyo social de los diferentes niveles
de gobierno.

Terapia ocupacional. Bajo este concepto se agrupan aquellas instalaciones destinadas o ser
manejadas por personal jubilado, adultos mayores y personas con capacidades diferentes,
que tienen como finalidad completar ingresos, brindar una ocupación para obtener
satisfacciones propias y ayudar con su manutención. La producción por lo general se enfoca
al mercado local y una pequeña parte para el consumo familiar.

Empresa familiar. Una empresa familiar es aquélla en la cual el capital y, en su caso, la


gestión o administración están en manos de una familias, que tienen la capacidad de ejercer
sobre ella una influencia suficiente para controlarla, y cuya visión estratégica incluye el
propósito de darle continuidad en manos de la siguiente generación familiar. Se trata de a
aquellas empresas de agricultura protegida donde el trabajo lo desarrollan los miembros de
una familia de bajos recursos, que puede ser la base de una empresa pequeña. Dependiendo
de los productos que cultive, hortalizas, flores o plantas ornamentales va a requerir de unos
500 metros cuadrados a un cuarto de hectárea. La producción debe estar encaminada a
mercados locales y regionales. En este nivel se ubican muchos de los proyecto de
agricultura protegida apoyados por los diferentes programas de gobierno.

Empresa pequeña. Con instalaciones de agricultura protegida de una escala de cuarto a una
hectárea, se requiere de dos a diez jornales diarios, con una producción que en promedio
puede ser de tres hasta diez veces la producción de una superficie de terreno con agricultura
de riego o temporal a campo abierto. Dependiendo del tipo de producción, el enfoque de la

122
Aurelio Bastida Tapia Factores a considerar para establecer invernaderos

comercialización de los productos esta orientada a los mercados regionales y en menor


medida a los mercados nacionales.

Empresa mediana. Con una superficie de una a cinco hectáreas de estructuras para la
agricultura protegida implica que se debe contar con un promedio de diez a cincuenta
trabajadores en forma permanente, con rendimientos de tres a diez veces los obtenidos en la
misma superficie de agricultura mecanizada de riego pero a cielo abierto. Los mercados
pueden ser regionales, nacionales y mediante convenios comerciales con empresas más
grandes o asociaciones de productores se puede llegar a exportar.

Empresa grande. Las empresas con cinco a diez hectáreas de agricultura protegida bajo
invernaderos o casas sombra, son empresas que van a requerir un promedio de 300 a mil
trabajadores. Pueden contar con instalaciones de proceso de productos como empaques y
cámaras frías. Su mercado puede ser nacional o de exportación, dependiendo de los
productos obtenidos.

Empresa muy grande. Cuentan con más de 500 trabajadores y generalmente su producción
se destina a los mercados nacionales y de exportación.

6.4.- Elaboración del proyecto técnico y planeación de actividades

Como primer elemento, cuando se pretende establecer proyectos productivos, sobre todo
aquellos de gran magnitud, es necesario contar con un proyecto completo, donde se
contemplen todas las instalaciones y actividades a desarrollar, así como cada una de las
diferentes etapas del proyecto, además de los requerimientos en cuanto a recursos y capital.
Un aspecto fundamental consiste en considerar la superficie de terreno que se requiere para
todo el conjunto.

Por lo tanto, en dicho proyecto se deben plasmar todas las instalaciones y elementos que
integraran la empresa, en su fase de consolidación; como invernaderos, casas sombra,
empaques, oficinas, servicios al personal, bodegas e infraestructura de apoyo, etc.

El proyecto ejecutivo es un factor determinante para la planeación y ejecución de las obras.


Esta constituido de una memoria con un conjunto de planos que contiene el registro
detallado de las construcciones, instalaciones y equipos, elementos que permiten realizar
una planeación adecuada de todas las labores y de los tiempos que se requieren para su
realización, así como una calendarización de las inversiones y gastos a realizar. Así mismo,
permite contar con la información necesaria para elaborar los estudios de rentabilidad de la
empresa. El contar con un proyecto ejecutivo completo, evita improvisar y cometer errores
en la ejecución de los trabajos, mismos que se traducen en pérdidas de tiempo y dinero,
situación que pone en riesgo la terminación de las obras y la viabilidad del proyecto
(Rosete, 1998).

123
Aurelio Bastida Tapia Factores a considerar para establecer invernaderos

6.4.1.- Instalaciones necesarias en una empresa productiva

Para un buen inicio de la empresa, se deben definir las instalaciones necesarias para el buen
funcionamiento del proyecto, de tal manera que todos los elementos deberán estar ubicados
en forma planificada y funcional para facilitar todas las labores. En caso contrario, puede
caerse en la improvisación en cuanto a la ubicación de las instalaciones que terminan por
ocupar espacio sin ningún sentido funcional, con estructuras construidas donde no deberían
y obstruyendo labores fundamentales como el desplazamiento apropiado y la perdida de
tiempo.

A continuación se presenta una lista de la infraestructura que puede ser necesaria para una
empresa de pequeña a grande, instalaciones que puede variar de acuerdo con la orientación
productiva de la empresa y el tamaño de la misma. Sobre todo en lo referente a la
infraestructura de apoyo. Así, empresas grandes requerirán contar con la mayoría los
elementos indicados, de acuerdo a sus condiciones particulares, mientras las pequeñas solo
requerirán de las instalaciones más indispensables para su funcionamiento.

a) Instalaciones productivas. Son aquellas fundamentales o centrales de la empresa y están


constituidas por:

1) Módulos de invernaderos, casas sombra o unidades productivas, instalaciones que


deben estar equipadas con todo lo necesario para funcionar y contar con sistemas de
riego.
2) Módulos semilleros o productores de plántula, cuando así lo requiera el proyecto.
Completamente equipados.

b) Infraestructura de apoyo. Fundamental para una buena operación y manejo de la


empresa. Los principales componentes son:

1) Depósitos de agua e infraestructura hidráulica.


2) Vías de comunicación, acceso y caminos.
3) Bodegas, almacenes, cámaras frías y empaques.
4) Oficinas y áreas comunes para el personal (servicios sanitarios, sala de
reuniones, etc.).
5) Estacionamiento y áreas de carga y descarga.
6) Infraestructura eléctrica y planta de emergencia.
7) Maquinaria y herramientas de trabajo.
8) Comedor para el personal.
9) Depósitos de combustibles y CO2.
10) Área de concentración y transformación de desechos orgánicos e inorgánicos.
11) Cercado perimetral.
12) Cuarto de maquinas.
13) Flotilla de trasportes para personal, productos e insumos.
14) Caseta de vigilancia y casa para veladores.

Mucha de la infraestructura de apoyo no forma parte del proyecto principal. En ocasiones


las instalaciones de apoyo tienen un costo mas elevado que las instalaciones productivas,

124
Aurelio Bastida Tapia Factores a considerar para establecer invernaderos

por ello deben contar con un proyecto propio para su implementación. Para algunas de ellas
se puede pedir apoyo al gobierno, sobre todo cuando se trata de caminos que beneficiaran a
comunidades cercanas al proyecto.

6.4.2.- Memoria del proyecto

La memoria de un proyecto, además de los objetivos, metas, beneficios y finalidad de la


empresa, debe incluir la siguiente información: 1) plano de localización del sitio donde se
construirán todas y cada una de las instalaciones, 2) descripción general de las instalaciones
y los materiales a emplear, 3) plano general o de conjunto, 4) planos de módulos, 5) planos
de secciones, 6) planos de distribución de áreas de cultivo y manejo, 7) planos de los
sistemas de riego e instalaciones hidráulicas, 8) planos de las instalaciones eléctricas, 9)
planos de acabados y 10) planos de los sistemas de mecanización y automatización, entre
otros (Rosete, 1998; Sánchez et al, 1998; Villegas, 1999).

A continuación se describen los principales elementos de un proyecto para la construcción


de instalaciones permanente, como invernaderos y casas sombra.

Plano de localización

Todo proyecto deberá contar con un plano de localización del sitio donde se van a construir
las instalaciones. En este plano se ubicará el predio o terreno donde se van ubicar los
invernaderos o casas sombra, con especial atención a las vías de acceso a los mismos, con
la finalidad de facilitar la llegada de proveedores de materiales e insumos, así como el
transporte de los productos a los mercados de consumo. El plano deberá estar orientado en
función de las coordenadas geográficas y las principales carreteras o poblados cercanos.

Descripción general de las instalaciones y los materiales a emplear

Este punto consiste de una descripción suficiente del tipo de instalaciones que se van a
construir, sus principales características técnicas y los materiales que se van a emplear en
las mismas. Su finalidad es dar una idea rápida de las estructuras y materiales a emplear en
el proyecto.

Plano general o de conjunto

El plano general es un croquis horizontal que presenta la ubicación de las diversas


construcciones o instalaciones que integren el proyecto completo, con las acotaciones
necesarias para conocer sus dimensiones y ejes de referencia. Este plano es necesario para
realizar la proyección y el trazo de cada una de las instalaciones sobre el terreno,
considerando las interrelaciones que deben existir entre ellas para un buen desarrollo de las
actividades diarias.

En este plano deberán estar indicadas todas las construcciones integrantes de la empresa,
ubicadas en su lugar definitivo. Invernaderos, semilleros o viveros, tanques de
almacenamiento de agua, oficinas, bodegas, instalaciones eléctricas, estacionamiento,
empaques, caminos principales, etc. Con ello se facilita la ubicación de las instalaciones en

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Aurelio Bastida Tapia Factores a considerar para establecer invernaderos

el mejor lugar para cada una de ellas, de tal manera que el desplazamiento y movimiento de
insumos y productos y las maniobras necesarias para el manejo, sean eficientes evitando
pérdidas de tiempo innecesarias debido a una mala planeación. Por ejemplo la bodega y
almacenes lejos del área de carga y descarga.

En algunas ocasiones será necesario que contenga indicaciones de los accidentes


geográficos, árboles o construcciones que puedan proyectar sombras sobre los
invernaderos. En anexo por separado se podrán establecer los trabajos a realizar para la
nivelación de terrenos y el volumen de material a remover.

Figura 6.1. Plano general de las instalaciones

Fuente; Sánchez et al, 1998

Planos de módulos

Generalmente cuando los proyectos son grandes, se establecen mediante una serie de
estructuras modulares o prototipos, con las mismas características. Por ello será necesario
contar con los planos de vista general de cada módulo, donde se especifiquen las
principales características y dimensiones de los mismos.

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Aurelio Bastida Tapia Factores a considerar para establecer invernaderos

Figura 6.2. Plano de módulos a naves.

Fuente: Baudoin, et al. 2002

Planos de secciones

Los planos de secciones, áreas o vistas parciales, contienen la información suficiente de


cada una de las partes y detalles de importancia como seccionsecciones
es transversales, vistas
frontales y laterales, detalles de refuerzos, sistemas de apertura y cierre de cortinas y de
puertas, cortes longitudinales y transversales, detalles constructivos, estructurales y de
montaje o armado, entre otros.

Figura 66.3. Ejemplo de planos de secciones

Cortesía: Invermex

127
Aurelio Bastida Tapia Factores a considerar para establecer invernaderos

Los cortes transversales y longitudinales muestran en un plano vertical las alturas y niveles,
la estructura y cubierta con sus dimensiones. Los detalles constructivos se refieren a todas
aquellas partes de la obra que por su ubicación y tamaño es difícil identificar claramente en
forma y dimensión en otros planos y que por sus características se constituyen en elementos
clave en la ejecución de las obras, de aquí la necesidad de detallarlas ampliando el tamaño
del dibujo a escalas más accesibles. Los detalles estructurales y de montaje se refieren a los
tipos de estructuras, sobre todo cuando son prefabricadas, las conexiones y uniones
necesarias para el armado y los anclajes de las estructuras (Rosete, 1998).

Planos de distribución de áreas de cultivo y manejo.

El plano de distribución de áreas de cultivo y manejo deberá contener detalles sobre el tipo
de instalaciones necesarias para el desarrollo de los cultivos como la distribución y
dimensiones de las camas de crecimiento, tamaño y ubicación de los pasillos, sistemas de
tutoreo de cultivos, etc.

Planos de los sistemas de riego e instalaciones hidráulicas,

Se requiere contar con un plano de ubicación de los principales componentes de los


sistemas de riego como; cisternas, depósitos de preparación de solución nutritiva, equipo de
fertilización, bombas de impulsión, sistemas de filtro, líneas de distribución, sistema de
drenaje y los dispositivos de control del sistema. Sobre todo cuando existen instalaciones
subterráneas. Además de datos como potencia de las bombas y la capacidad de
almacenamiento de los depósitos.

Planos de las instalaciones eléctricas

Los planos de las instalaciones eléctricas deberán contener las especificaciones necesarias
en cuanto a capacidad de las mismas y su distribución dentro de los invernaderos,
considerando la ubicación de contactos y toma corrientes.

Planos de especificaciones, acabados y equipamiento de módulos

Los planos de acabados dan una idea de cómo serán los módulos una vez que se hayan
terminado de construir. En ellos se puede indicar la ubicación de los equipos de apoyo
como calentadores, muros húmedos, ventiladores y extractores, etc.

Planos de los sistemas de mecanización y automatización.

Cuando la infraestructura contemple la instalación de sistemas de mecanización o


automatización, será necesario contar con una memoria sobre su ubicación y componentes.

Otros planos de interés

Cada proyecto cuenta con sus particularidades, por lo que se recomienda la elaboración de
todos los planos necesarios para un buen diseño del proyecto.

128
Aurelio Bastida Tapia Factores a considerar para establecer invernaderos

Figura 6.4
.4. Ejemplo de planos para un invernadero

Fuente: Rosete, 1998

6.4.3.- Programa de ejecución de las construcciones

Para evitar retrasos en la construcción se debe contar con un programa de construcción de


las instalaciones,, donde se especifique claramente cada una de las etapas y la conclusión de
cada una de ellas, especialmente de las instalaciones productivas
productivas, con la finalidad de que se
pueda iniciar la operación de los mismos sin demoras, que se traducen en perdidas
económicas, sobre todo para poder iniciar los cultivos de acuerdo a una programación
establecida.

6.4.4.- Presupuesto y administración de recursos

ecesario contar con un presupuesto sobre los recursos económicos y financieros


Es necesario
necesarios para efectuar todas las actividades que se van a realizar, desde la preparación del
terreno donde se instalaránn las construcciones de la empresa
empresa, el costo de las
as mismas
mism y su
instalación, los gastos a realizar para la infraestructura de apoyo, como cisternas, bodegas,
hasta la implementación del primer cultivo y su comercialización. Se debe tomar en cuenta
que la inversión se empezará a recuperar hasta que se realice la venta de la primera
cosecha.

Los gastos de inversión que se deben contemplar son: a) costo de las instalaciones y de
preparación del terreno, b) costo de la infraestructura de apoyo, c) costo de la mano de

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Aurelio Bastida Tapia Factores a considerar para establecer invernaderos

obra, d) costo de los gastos de operación y manejo de cultivo, e) costo de los insumos y f)
costo de maquinaria, herramientas y equipos.

Cada etapa, del proyecto ejecutivo deberá estar presupuestada, con un programa o
calendario de inicio y término de las obras o actividades. Aspectos que se constituyen en
los principales elementos para determinar el monto de las inversiones y el tiempo
aproximado para la ejecución de las obras y aplicación de los recursos por consecuencia
lógica, es la información mínima indispensable para determinar la rentabilidad del proyecto
(Rosete, 1998).

En la actualidad, las diferentes empresas dedicadas a la construcción de invernaderos, tanto


nacionales como extranjeras, cuentan con la infraestructura y la tecnología computarizada
necesaria para la elaboración de presupuestos de proyectos tipo, a base de paquetes
integrados que permiten atender cualquier alternativa o generar las opciones de acuerdo a
las necesidades de cada situación concreta.

El presupuesto para la instalación de la infraestructura de apoyo es por separado del


presupuesto de construcción de los invernaderos. En varios casos la nivelación y
acondicionamiento de terrenos esta en un rubro aparte.

6.4.5.- Programa de manejo de cultivos y comercialización

Un aspecto de gran importancia para alcanzar el éxito de la empresa es contar con un


programa de manejo de los cultivos y comercialización de los productos obtenidos. El
programa se establecerá mediante un calendario donde se indiquen todas las actividades a
realizar en los cultivos, mismo que debe elaborarse al inicio de la temporada o del ciclo de
cultivo. El calendario debe contemplar las fechas de siembra, trasplantes, prácticas de
manejo, control de plagas y enfermedades, fertilización o preparación de solución nutritiva
y riego, así como la fecha de inicio de la cosecha, de acuerdo al tipo de cultivo o cultivos
que se estén trabajando. Adicionalmente se puede llevar una bitácora donde se anoten todas
las actividades que se realicen dentro del invernadero y que puedan servir de historial de
referencia para la solución de problemas futuros.

La comercialización de los productos obtenidos dentro del invernadero, es la parte central


de toda empresa productiva, por lo tanto se deberá producir de acuerdo a los estándares de
calidad que el mercado requiere. Si se tienen contratos de entrega determinados
preestablecidos o si la producción debe salir en determinadas fechas, como sucede con las
flores, el cultivo debe manejarse de tal manera que la producción se obtenga de acuerdo con
esa programación, ya que de ello depende el éxito.

6.5.- Características ambientales y servicios

Las características ambientales y servicios se refieren a los principales aspectos del medio
natural y social que influyen en la construcción de invernaderos.

130
Aurelio Bastida Tapia Factores a considerar para establecer invernaderos

6.5.1. Ubicación y acceso

El terreno o sitio a elegir para la construcción de empresa de agricultura protegida debe


contar con vías de acceso para el transporte de insumos, productos de las cosechas y
personal. Es recomendable que su emplazamiento se ubique a poca distancia de carreteras
pavimentadas que comuniquen la zona donde estará la empresa con los principales
mercados o centros de distribución y consumo de los productos.

Los caminos de enlace de la empresa con las vías pavimentadas deberán ser transitables
todo el año, en caso contrario se deben realizar las adecuaciones necesarias para evitar
contingencias. En la medida de lo posible deberá evitarse la construcción de invernaderos
cerca de caminos de terracería que sean muy transitados para evitar que el polvo, que de
ellos se levanta, depositándose sobre las cubiertas disminuyendo la luminosidad y
constituyéndose en un factor que afecta el proceso de fotosíntesis de los cultivos.

6.5.2.- Características del terreno

Los terrenos destinados a la construcción de invernaderos o casas sombra deberán reunir


determinadas condiciones para un mejor aprovechamiento de los mismos, entre las más
importantes están:

a) Tamaño o dimensiones

Estas características deben ser examinadas desde el punto de vista técnico económico. Por
lo que respecta a la extensión en superficie mínima óptima para la instalación de una
empresa, depende de la finalidad a la que se destine y el tamaño de los módulos o naves.
Por ejemplo para enraizamiento o cultivo de plantas ornamentales puede resultar eficiente
con superficies reducidas, entre 100 y 500 metros cuadrados, según la cantidad de planta a
producir. El destinado a cultivo ordinario sobre suelo precisa de una superficie mayor, entre
1 000 y 2 000 m2 para permitir una mecanización adecuada. Para cultivos que necesitan
calefacción, el invernadero múltiple en bloque único resulta más adecuado por la menor
dispersión térmica. Así, en Holanda, para el cultivo hortícola se prefieren invernaderos en
bloques isodiamétricos de una a una y media hectárea (Tesi, 2001).

En Italia, la superficie media por invernadero estaba comprendida, en 1960, entre 200 y 500
m2, mientras que en 1969 era de 700 a 750 m2. La tendencia a aumentar la superficie media
ha conducido al comienzo de los años 90,s del siglo pasado, a la instalación de
invernaderos de tipo profesional con superficies de 1000 a 3000 m2 para floricultura y de
2000 metros cuadrados a una hectárea para horticultura, hasta llegar a bloques únicos de
más de 10 hectáreas (Tesi, 2001).

En México los parámetros pueden ser deferentes, así, las dimensiones para que una
empresa sea rentable dependen de varios factores. El FIRA recomienda que sea de media
hectárea, en adelante, dedicada a la producción, sin embargo, la economía de escala puede
ser otra, dependiendo del cultivo, mercado al que este destinado y nivel tecnológico
empleado en la producción. (Rosete, 1998).

131
Aurelio Bastida Tapia Factores a considerar para establecer invernaderos

En la práctica se ha encontrado que superficies menores de mil metros cuadrados en la


producción de jitomate, no son suficientes para emplear óptimamente un trabajador de
tiempo completo. En el cultivo de flor de corte se indican de 3 a 5 hectáreas cuando se trata
de una empresa comercial, y de dos mil a ocho mil metros cuadrados para una explotación
familiar o ensayo experimental (HFF, 1999).

La anchura mínima recomendable de una nave de invernadero Tesi (2001), la recomienda


de 8 a 10 m para permitir una fácil ejecución de las operaciones de cultivo y mecanización.
Agrega que no es conveniente superar anchuras de más de 20 metros porque el costo
unitario aumenta.

En cuanto a superficie el terreno donde se proyecte la construcción de una empresa, deberá


tener el tamaño suficiente para establecer todas las instalaciones necesarias para una
producción planeada. De ser posible se debe contemplar espacios para un crecimiento
futuro de la empresa.

Antes de empezar a construir, deberá contarse con el proyecto de construcción con planos y
diagramas que contemplen todas las instalaciones necesarias para la empresa; como naves
de invernaderos, bodegas, áreas de empaque y trabajo, depósitos de agua, oficinas,
estacionamiento, área de embarque, andadores y pasillos, para poder ubicarlas en el lugar
más apropiado para cada una de ellas. Se recomienda que el área de empaque, bodegas y
oficinas estén cerca del estacionamiento y este cerca del área de ingreso.

Cuando se trata de invernaderos manejados bajo esquema de economía familiar o de los


otros niveles del sector social, para el autoconsumo o mercantil, se puede hacer caso omiso
de lo anterior, puesto que los parámetros a manejar son de carácter social.

b) Topografía y relieve

De preferencia los terrenos para establecer los invernaderos, deben ser planos o con
pendientes ligeras, para reducir costos de nivelación y movimiento de tierra. Este ideal no
siempre puede cumplirse, por lo que es necesario adaptarse a las condiciones concretas del
terreno y aprovecharlas lo mejor posible. En este caso la recomendación es adaptarse al
terreno y construir modelos que capten alta radiación solar, como los invernaderos tipo
túnel.

Dependiendo del sistema de cultivo y del sistema de riego a emplear es posible establecer
invernaderos en relieves ligeramente ondulados o en lomas siguiendo el contorno del
terreno, siempre y cuando la estructura no tenga capacidad de carga, por ejemplo en la
producción de plantas ornamentales en macetas en el suelo.

En caso de que el invernadero vaya a soportar el cultivo, la construcción de módulos o


naves de invernadero en terrenos accidentados, con pendientes fuertes, requiere que dichas
estructuras se establezcan en terrazas niveladas, ya que construir naves con postes
asimétricos, unos de mayor altura que otros, el tirón del peso de los cultivos provoca que
las estructuras se incline de un lado. En algunos casos es posible construir siguiendo el
contorno del terreno o curvas de nivel. En otros casos la construcción sigue el relieve sin

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Aurelio Bastida Tapia Factores a considerar para establecer invernaderos

ningún problema y la construcción de terrazas o nivelación, para adecuar el terreno al


cultivo, se realiza en el interior de los invernaderos.

Si existen montañas altas, árboles o bardas altas, debe evitarse que las sombras proyectadas
por esos objetos incidan sobre los invernaderos y casas sombra durante las primeras horas
de la mañana o por la tarde, en detrimento de la actividad fotosintética de los cultivos y
disminución de la calidad de los productos. Por otro lado los accidentes topográficos, como
los cerros e hileras de árboles pueden aprovecharse para proteger las estructuras del embate
de los vientos, realizando el emplazamiento de dichas estructuras del lado contrario al que
azotan los vientos dominantes, siempre y cuando las condiciones locales lo permitan.

El relieve también influye para el establecimiento de un determinado sistema de riego,


sobre todo cuando se usan sistemas hidropónicos cerrados donde se trata de recuperar la
solución nutritiva sobrante. Otro factor importante es que puede aprovecharse la pendiente
del terreno para establecer sistemas de riego donde se aproveche la fuerza de gravedad para
distribuir el agua sin empleo adicional de energía.

c) Drenaje del agua de lluvias

El terreno para ubicar un invernadero debe poseer buen drenaje, tanto superficial como
interno, para evitar que el agua de lluvia se concentre dentro de las naves y áreas de trabajo.
En caso contrario, se deberán construir las obras de drenaje necesarias para el desalojo del
agua, tanto de la lluvia como del subsuelo. Para ello debe evitarse instalar naves o construir
instalaciones en las partes bajas y en las áreas donde exista el riesgo de estancamiento de
las aguas de lluvia o inundaciones. En algunos casos estas áreas se pueden aprovechar para
establecer depósitos de almacenamiento de agua para el riego, agua que será almacenada
para usarse en la época en que esta escasee. Así mismo es conveniente prever la
eventualidad de aluviones, inundaciones y otros fenómenos naturales que puedan dañar las
instalaciones.

Existen terrenos que por su naturaleza requieren que se construyan obras de drenaje,
situación que debe valorarse para instalaciones con cultivos que se van a establecer en el
suelo y que requieran de buena aireación y drenaje eficiente.

d) Uso del suelo

El uso del suelo se divide en agrícola, pecuario, forestal, industrial y urbano, en términos
genéricos, los tres primero usos corresponden a terrenos rústicos. Esta clasificación y la
ubicación de los mismos con respecto a vías de comunicación, servicios y distancia de las
poblaciones, determinan los precios de los terrenos y el pago de impuestos prediales,
elementos que varían considerablemente de un uso a otro. El valor de los terrenos de zonas
de uso urbano o industrial, o de los ubicados cerca de ellos, es más alto en comparación con
el precio de los terrenos rústicos empleados en la agricultura y ganadería.

Cuando el avance de las construcciones urbanas es acelerado puede englobar invernaderos


construidos cerca de ellas, ocasionando problemas en el suministro de agua y dificultar la

133
Aurelio Bastida Tapia Factores a considerar para establecer invernaderos

obtención de terrenos para un crecimiento posterior de la empresa, sino se aseguró, con


anticipación, terreno suficiente para ello.

Por otro lado, construir invernaderos dentro o cercanos a una zona urbana tiene la ventaja
de la cercanía del mercado para vender la producción, situación que debe entrar en el
análisis cuando se presente el caso y poder aprovechar las ventajas que da una ubicación
estratégica.

Las características en cuanto a profundidad, tipo de suelos y fertilidad del mismo sólo
tienen importancia cuando se va a iniciar la producción con cultivos en suelo, no cuando se
van a cultivar en sustratos o con cultivos hidropónicos.

6.5.3.- Agua y energía eléctrica

Es recomendable que el terreno cuente con los servicios básicos y necesarios para la
producción, entre ellos agua y energía eléctrica.

a) Disponibilidad de agua

El agua para el riego debe ser de buena calidad y estar disponibles en las cantidades
necesarias. Es recomendable enviar muestras de agua a laboratorios especializados para un
análisis de la calidad de la misma. Cuando la calidad del agua no sea la adecuada para el
riego, se deben establecer las instalaciones y el equipo necesario para su tratamiento,
situación que aumenta los costos de producción. En este caso el agua para consumo
humano deberá ser embotellada.

En cuanto a la cantidad, el abastecimiento de agua debe ser suficiente para cubrir todas las
necesidades de la empresa y disponer de ella todo el año. En caso contrario se deben
diseñar las estrategias necesarias para la captación y almacenamiento del agua en la época
que abunde, generalmente durante las lluvias, para su empleo en la temporada seca.

Debe calcularse la cantidad de agua necesaria para un buen funcionamiento, con base al
consumo por metro cuadrado para cada cultivo, durante todo el ciclo de desarrollo y para
cada tipo de sistema de riego. Dependiendo de la especie cultivada, el tamaño del cultivo, el
sistema de manejo implementado y la época de cultivo, se puede llegar a necesitar hasta de
2.5 a 3 litros por planta. Dada la naturaleza de la producción bajo invernaderos o casas
sombra, lo más recomendable es emplear sistemas de riego modernos, que optimicen el
vital líquido; como son los sistemas de riego por goteo, subirrigación, fertigación,
aspersión, nebulización y sistemas hidropónicos. Se considera que las necesidades hídricas
de los cultivos bajo invernadero están comprendidas entre los 1000 y 1500 litros por m2 por
año (Tési, 2001).

b) Energía eléctrica

La energía eléctrica es necesaria en todos los invernaderos, y en otras instalaciones, para la


operación de equipos de calefacción, ventilación, sistemas de riego y procesos de
automatización para el control del ambiente interno del invernadero. Es imprescindible en

134
Aurelio Bastida Tapia Factores a considerar para establecer invernaderos

aquellas empresas, dedicadas a la producción de plantas ornamentales y flores que


requieren de iluminación artificial en determinadas etapas de desarrollo de los cultivos para
obtener productos de mejor calidad, como por ejemplo el crisantemo. Si el terreno no
cuenta con energía eléctrica se debe considerar el costo de introducción de la misma o
contemplar el uso de energías alternativas, como la instalación de celdas solares o
aprovechar la energía del viento para proveerse de la energía eléctrica necesaria para el
funcionamiento de las instalaciones productivas.

6.6.- Condiciones climáticas y orientación de las estructuras

Es de gran importancia considerar las condiciones climatológicas de la región donde se van


a construir los invernaderos. Si estas se asemejan a las requeridas para los cultivos que se
tiene planeado manejar, el costo de climatización y manejo serán menores. En caso
contrario, los costos de climatización serán más altos (Jiménez, 1999).

El considerar los factores climáticos prevalecientes en una región determinada tiene como
finalidad aprovechar las ventajas climatológicas, puesto que no se trata de luchar contra los
elementos climáticos, sino de adaptarse lo mejor posible a ellos y aprovechar sus
beneficios, diseñando y construyendo el tipo de invernadero más adecuado a cada región e
instalando los equipos más apropiados para cada una las condiciones naturales de cada
lugar.

Se requiere analizar los datos meteorológicos de los últimos 10 años para conocer todas las
variaciones climáticas que se pueden presentar en la zona donde se van a construir los
invernaderos. Los principales elementos que se requieren conocer son las temperaturas
máximas y mínimas extremas, máximas, mínimas y medias mensuales y anuales, con
particular énfasis en los días de heladas, la velocidad y dirección de los vientos dominantes
y locales, los meses lluviosos y meses secos, humedad relativa del ambiente, intensidad y
frecuencia de las lluvias, granizadas y nevadas, intensidad de la radiación solar, la
evaporación, los días nublados y duración del día.

No está por demás conocer los riesgos de nevadas, granizadas, ciclones, remolinos, así
como otros factores atmosféricos que puedan afectar el funcionamiento de los invernaderos
y otras instalaciones. Considerando la condiciones especificas de una ubicación
determinada, tiene relevancia conocer la dinámica de los vientos locales en las horas de
mayor temperatura, para diseñar apropiadamente los sistemas de ventilación.

Los datos se pueden obtener de las estaciones meteorológicas más cercanas o encargarse un
estudio a una empresa especializada. En algunas regiones ya existen instaladas redes de
estaciones automatizadas que proporcionan, vía Internet, la información ambiental
requerida para el manejo de los cultivos y el control de plagas.

El cálculo de resistencia de la estructura deberá considerar la fuerza de los vientos


dominantes y locales de mayor intensidad que puedan presentarse durante la vida útil del
invernadero. También se debe considerar el desalojo del agua de una tormenta intensa y el
peso del granizo o nieve que pueda llegar a acumularse sobre la cubierta y canalones.

135
Aurelio Bastida Tapia Factores a considerar para establecer invernaderos

La velocidad de los vientos se puede disminuir mediante el establecimiento de barreras o


cortinas rompe vientos, que pueden ser mediante vegetación natural o empleando cortinas
de mallas de plásticos. Debe cuidarse que la sombra de ellas no caiga sobre los
invernaderos, sobre todo cuando son cortinas naturales. Los árboles y construcciones de los
lados este, sur y poniente de los invernaderos deberán estar a una distancia del doble de su
altura, para evitar sombras sobre las estructuras.

En aquellos lugares con alta nubosidad, como las regiones de la vertiente oriental del país,
donde frecuentemente existe niebla o nubes, es necesario considerar el costo de iluminación
artificial para complementar la intensidad luminosa y las horas luz faltante para el
desarrollo de los cultivos, o establecer especies y variedades apropiadas a esas condiciones
de luminosidad. De preferencia se deberá cultivar especies adaptadas a condiciones de alta
humedad relativa y poca luminosidad.

La orientación más apropiada para la construcción de los invernaderos es aquella que capte
mejor la energía solar y presente la menor resistencia a los vientos dominantes. En la mayor
parte de México el primer aspecto se logra mejor cuando el eje longitudinal de las naves
tiene una orientación Norte - Sur, ya que de esta manera se tiene menor incidencia de las
sombras de las estructuras sobre los cultivos. La segunda condición no siempre coincide
con la primera, ya que depende de la dirección de los vientos dominantes. Como un tercer
elemento esta la topografía y las características de los terrenos.

La captación de energía radiante esta relacionada con el perfil de las construcciones. Si se


trata de invernaderos con cubierta circular o elíptica, es más fácil darles diferentes
orientaciones, dado que proyectan poca sombra.

Un caso especial con respecto a la captación de la luz son los invernaderos asimétricos tipo
caseta o capilla, en los cuales la cubierta de mayor tamaño se orienta al sur para captar la
mayor cantidad de energía y la cubierta norte es de tamaño reducido. En cambio cuando se
construyen invernaderos simétricos tipo capilla, a dos aguas, orientados de Este a Oeste, la
vertiente norte capta menos energía y recibe más sombras que la vertiente sur, provocando
un desarrollo desigual de los cultivos.

El diseño de los invernaderos debe considerar todos los factores señalados, por ejemplo en
zonas tropicales se requiere establecer invernaderos altos para una mejor aireación, pero se
debe cuidar que resistan el embate de los vientos. En lugares templados y fríos donde se
requiere aumentar la temperatura interna del invernadero por las noches, para ello es
recomendable el uso de doble capa, a la altura del canal, para establecer una capa térmica
entre el ambiente interno y el exterior del invernadero, calentando un menor volumen de
aire, que permita amortiguar los cambios de temperatura.

Aunque en México existen regiones con climas muy favorables, al grado que se les
considera “invernaderos naturales”, es conveniente usar estructuras protegidas, como casas
sombra, cubierta plásticas o invernaderos, para disminuir algunos riesgos como granizadas,
vientos fuertes, disminuir luminosidad o enfriar el ambiente interno en alguna temporada,
para dar las condiciones ideales que aceleren el desarrollo de los cultivos.

136
Aurelio Bastida Tapia Factores a considerar para establecer invernaderos

6.7.- Disponibilidad de personal

Existen diferentes tipos de capital; entre ellos, capital económico y financiero, capital
cultural y capital humano. Aunque parezca una contradicción, el capital humano y el
cultural son los que más escasean. Existe poco personal capacitado para producir bajo
invernadero, como resultado de la poca cultura y tradición sobre la agricultura protegida en
nuestro país.

Para el manejo eficiente de una empresa rentable es necesario tener personal capacitado y
especializado en la producción bajo agricultura protegida, así como los trabajadores
necesarios para realizar todas las labores de cultivo durante todo el año. Para ello se
requiere establecer un programa de capacitación para el personal y contar con la asesoría
técnica especializada necesaria para un buen desarrollo de todas las actividades de la
empresa.

Existen regiones en las que, por temporada, se presenta una escasez de mano de obra y
trabajadores, ya sea por la emigración o por los ciclos de la agricultura de temporal. En
otras regiones, los salarios de la industria o los servicios son más altos que en el campo, por
lo que los salarios a pagar deben ser lo suficientemente atractivos para retener a los
trabajadores. Un buen trabajador siempre va a recibir ofertas superiores de salario, más si
está especializado en alguna fase del proceso productivo, por lo que se hace necesario
establecer programas para estimular e incentivar a los empleados, mejorar su rendimiento y
la calidad del producto final.

Se la empresa se construye en un área saturada de invernaderos o con una agricultura


desarrollada, es posible que la mano de obra sea escasa y se tenga que traer de más de 50
kilómetros de distancia, por lo que deben evaluarse los costos de trasporte de personal.

6.8.- Costos de las instalaciones

La inversión inicial de capital para la construcción de invernaderos es alta, por ello se


recomienda, que dentro de la gama de materiales para estructuras y cubiertas de
invernaderos, que es relativamente amplia, deberán buscarse aquellas opciones que mejor
se adapten a las posibilidades económicas de cada productor y de acuerdo a las condiciones
naturales donde se vaya a construir.

Cuando no se dispone de suficiente capital, es conveniente iniciar con una superficie de


tamaño apropiado, ubicada dentro de una distribución y diseño general, adquirir
experiencia, capacitar personal y capitalizar la empresa, para posteriormente seguir
construyendo. En caso de que el capital no sea una limitante, se recomienda optar por la
mejor opción tecnológica de acuerdo a la finalidad del proyecto.

En términos generales si se construyen una instalación de invernaderos por un millón de


pesos, se necesitará entre medio millón y tres cuartos de millón para sacar el primero
cultivo.

137
Aurelio Bastida Tapia Factores a considerar para establecer invernaderos

6.9.- Cultivos y tipo de mercado

Los cultivos a producirse dentro de un invernadero pueden determinar la construcción de


algunas instalaciones como la estructura soporte o tutorado, necesaria para algunos
cultivos, por ejemplo jitomate de crecimiento indeterminado y cultivos de guía como la
sandia, melón y pepino.

Debido al costo de los invernaderos, para que la empresa tenga éxito y sea rentable, se
recomienda cultivar especies de alto valor comercial, como hortalizas, flores, plantas de
ornato, especies aromáticas, hongos o especies animales. Es necesario destacar que se
puede requerir un estudio de mercado y comercialización de los productos y programar la
cosecha en la temporada en que tenga mejor precio.

Los mercados selectos, de exportación o nacionales, establecen estándares o normas de


calidad altos, en contrapartida pagan buenos precios, por lo tanto las ganancias son
mayores. Si se piensa producir para ellos deben conocerse y cumplirse estrictamente esas
normas.

Para una amortización rápida de la inversión y mayor rentabilidad el invernadero debe


usarse en forma permanente e intensiva. Ello implica que las instalaciones deben usarse la
mayor parte del año bajo una programación y planificación adecuada.

No es recomendable iniciar una empresa de grandes dimensiones sin antes conocer el


mercado porque puede ocurrir que no se encuentre donde vender la producción. Se
recomienda iniciar una empresa de invernaderos cuando se tenga asegurada la venta de los
productos o se conozcan los canales de comercialización. Para ello deben realizarse los
estudios de mercado necesarios para conocer todo el esquema insumo / producto de los
cultivos o especies a producir.

6.10.- Sugerencias y recomendaciones

En todos los casos conviene consultar especialistas en la materia, ya sea para el diseño y
construcción de invernaderos, como para el manejo de los mismos y los cultivos o para la
comercialización de los productos.

Si se trata de un proyecto que va a ser financiado por alguna dependencia de gobierno, a


nivel estatal o federal, lo más apropiado es conseguir el formato que se requiere llenar y
elaborar el proyecto cubriendo los puntos que allí se piden.

Finalmente se debe considerar que el sector de la agricultura protegida bajo invernaderos y


casas sombra cada vez se vuelve más competida, pero a su vez cada día hay más
experiencias que se pueden aprovechar para no cometer errores.

Si usted va a iniciar una empresa con cultivos protegidos, se le recomienda tomar en cuento
los siguientes aspectos:

138
Aurelio Bastida Tapia Factores a considerar para establecer invernaderos

• Planifique las construcciones de acuerdo a sus necesidades económicas y recursos


reales, aun considerando los apoyos de gobierno que puedas conseguir.
• Primero ubique y si es posible asegure el mercado para sus productos, así como los
periodos donde el producto alcanza mayor valor. No cometa el error de primero
producir y después ver donde va a vender.
• Estudie e infórmese sobre el comportamiento de la producción del cultivo de su
interés, para ello consulte todo los datos disponibles y a los técnicos especializados.
• Visité algunos invernaderos o estructuras de la zona donde va a ubicar su empresa o
con cultivos similares a los que piensa establecer, para conocer sus características y
manejo.
• Solicite cotizaciones y presupuesto a varias empresas constructoras de invernaderos,
distribuidoras de equipos e insumos y decida con quien comprar después de un
análisis de las cotizaciones y presupuestos, comparando precios y calidad de
materiales, productos y servicios que cada una de ellas ofrece.
• Infórmese sobre la seriedad y cumplimiento de las empresas con las que va a
establecer tratos comerciales.
• Asesórese por personal especialista en invernaderos y cultivos protegidos.
• Si no tiene las posibilidades de contratar un técnico, procurar empezar con un
modulo de invernadero pequeño o casa sombra, que te permita aprender su manejo
y obtener experiencia, al menos de un ciclo de cultivo y después elabore su
programa de crecimiento.
• Si compras un invernadero, no olvides en tu análisis financiero el capital necesario
para el montaje, infraestructura y capital de trabajo del primer año (insumos y mano
de obra).
• Busque tecnología apropiada a sus condiciones particulares.
• Asesórese y, capacite a su personal con la participación de expertos.

Esperamos que estas recomendaciones y sugerencias les sean de utilidad cuando este
construyendo su invernadero, casa sombra u otras instalaciones de agricultura protegida.

6.11.- Bibliografía citada y consultada

Bastida T., A. y Ramírez A., J. A. 2002. Invernaderos en México. Diseño, construcción y


manejo. Departamento de Preparatoria Agrícola. Universidad Autónoma Chapingo.
Chapingo, México.
Bastida T., A. 2006. Manejo y operación de invernaderos agrícolas. Departamento de
Preparatoria Agrícola. Universidad Autónoma Chapingo. Chapingo, México.
Bauddoin, W. et al.2002. El cultivo protegido en clima mediterraneo. FAO. Roma, Italia.
Castilla P., N. 2005. Invernaderos de plástico. Tecnología y manejo. Mundi prensa. Madrid,
España.
Jiménez M., O. 1999. Invernaderos. Diseño, establecimiento y manejo. Antología. DGETA,
SEP. México.
Hernández, L. 2005. Los candidatos a proyectos de invernaderos. Revista Tecnoagro Año
6. Numero 20 Mayo/Junio. Editorial Elto. México.
Hernández, L. 2005. Experiencias en proyectos de invernaderos. Revista Tecnoagro Año 6.
Numero 22 Julio/Agosto. Editorial Elto. México.

139
Aurelio Bastida Tapia Factores a considerar para establecer invernaderos

Hortalizas Frutos y Flores. 1999. Floricultura bajo invernadero: Una industria próspera.
Revista Hortalizas, frutos y flores. Mayo de 1999.
Rosete D., J. 1998. Invernaderos: Construcción e instalaciones. Boletín informativo. Núm.
305. FIRA, Banco de México. Morelia, Michoacán. México.
Sagan, C. 1994. Un punto azul pálido. Una visión del futuro humano en el espacio. Editorial
Planeta. Barcelona, España.
Sánchez et al. 1998. Proyecto para la creación de una unidad de validación y demostración
de tecnología para la producción de hortalizas y ornamentales en sistemas hidropónicos
bajo invernadero. Departamento de Fitotecnia. UACh. Chapingo, México.
Tesi, R. 2001. Medios de protección para hortoflorofruticultura y el viverismos. Versión
española de J. M. Mateo Box. Ediciones Mundi-Prensa. Madrid, España. 288 p.
UACh. s/f. Proyecto ejecutivo para la construcción de una hectárea de invernadero con
fines de producción comercial y trasferencia de tecnología, en la Universidad Autonoma
Chapingo. Chapingo, Mexico.
Villegas R., H. 1999. Proyecto para la creación y operación de un centro de producción de
esquejes de crisantemo en Texcoco, Estado de México. Depto de Fitotecnia. UACh.
Chapingo, México.

140
CAPÍTULO 7

ELEMENTOS ESTRUCTURALES Y COMPONENTES DE LOS


INVERNADEROS Y OTRAS INSTALACIONES PARA PROTEGER CULTIVOS.

Aurelio Bastida Tapia

Podemos imaginar hábitats transparentes en


forma de cúpula sobre la superficie de los asteroides.
Carl Sagan. Un punto azul pálido. 1994.

En este capítulo versa sobre los principales elementos que conforman las estructuras de los
invernaderos y túneles, así como sus funciones. Algunos de estos componentes son
comunes a todos los tipos de estructuras, por ejemplo las columnas o postes, elementos que
se usan en la mayoría de las estructuras protectoras de cultivos, mientras que otros son
exclusivos de algunos tipos de invernaderos, como las diagonales perimetrales que solo se
utilizan en los invernaderos con paredes laterales inclinadas y algunas casas sombra y los
canales de desagüe, que se ubican principalmente en los invernaderos en batería o
multinaves.

También trata sobre los tipos de cubiertas, donde se incluye una clasificación de las
diferentes formas que las mismas pueden adoptar, sus ventajas y desventajas. El capitulo
concluye con una reseña general de los principales sistemas que participan en el
acondicionamiento y equipamiento de los invernaderos y otras estructuras de protección de
cultivos.

7.1.- Introducción

La finalidad de este tema es aportar algunos datos sobre los principales componentes de los
invernaderos, su finalidad e importancia, como una forma de aportar algunos de los
conocimientos que permitan un mejor diseño y manejo de las estructuras, de acuerdo las
condiciones ambientales, aspecto que será tratado con mayor amplitud en otros capítulos.

Los elementos estructurales son las partes constituyentes del cuerpo o conjunto de un
invernadero. Existen dos tipos básicos; estructuras rígidas, que presentan resistencia a los
embates del viento y estructuras aerodinámicas. Las estructuras rígidas están diseñadas en
función de líneas rectas, tanto en los laterales como en los techos, formando paredes planas
las cuales presentan mayor resistencia a las corrientes de aire. Por el contrario varios
autores han señalado que los invernaderos con techos y paredes curvas o inclinadas, son
más aerodinámicos ya que presentan mayor capacidad para desalojar los vientos que
inciden sobre ellos.

En la rigidez o flexibilidad de las estructuras también interviene el tipo de unión las


diferentes partes, que puede ser en forma rígida cuando se emplea soldadura, o tener cierto
grado de flexibilidad, cuando se emplean tornillos, tuercas y abrazaderas.
Aurelio Bastida Tapia Componentes estructurales de los invernaderos

Las estructuras de los invernaderos, también se pueden agrupar por su capacidad en cuanto a
soportar peso adicional al peso de los materiales de la propia estructura y la cubierta o
equipos colgados de la misma; al respecto se consideran como estructuras con capacidad de
carga y sin capacidad de carga.

En estos aspectos se consideran en las especificaciones contenidas en la Norma Mexicana


para el Diseño y Construcción de Invernaderos NMX-E-255-CNCP-2008 en la adaptación
de la misma que pronto se emitirá.

La diversidad de formas o tipos de las estructuras no es muy grande, pero si lo suficiente


para considerarse como un aspecto importante en el manejo de las mismas.

7.2.- Elementos estructurales y partes de un invernadero

Es de gran importancia conocer todas las partes y elementos estructurales de un


invernadero como sistema, así como la función de cada una de ellas, para considerarlas en
el diseño y construcción de cada tipo de estructura. Con ello se pretende que cada
invernadero sea diseñado y construido para cumplir las funciones que de el se esperan, en
función de las necesidades del cultivo y su manejo en una región o zona climática
determinada. Los requerimientos en cuanto a equipamiento y las adaptaciones que al
mismo se hagan, se derivan del uso y operación de un determinado tipo de estrucutra en
diferentes condiciones geográficas, diferentes climas y con diferentes cultivos.

Como aspectos centrales se debe considerar que los sistemas portantes de los invernaderos
deben reunir características adecuadas de estabilidad y seguridad para los usuarios, al
mismo tiempo que permitir una buena hermeticidad con un reducida superficie de sombreo
(Tesi, 2001).

Los principales elementos de los invernaderos como sistemas de producción son: 1) la


estructura, 2) la cubierta, 3) el área de crecimiento y manejo de los cultivos, 4) el sistema de
riego y drenaje, 5) el sistema de ventilación y aireación, 6) el sistema de calentamiento y
enfriamiento 7) el sistema de iluminación, y, 8) los sistemas mecánicos y de
automatización.

Los invernaderos deben proyectarse comprobando que no se superen ningún estado límite,
de tal forma que cumplan con las condiciones necesarias de seguridad, tolerancia,
durabilidad, mantenimiento y reparaciones necesarias para un buen funcionamiento.

A continuación trataremos sobre la función de cada uno de los elementos, sus funciones y
componentes y en el siguiente capítulo trataremos sobre los materiales con los que se
construyen.

7.2.1.- La estructura y sus componentes

La estructura es el armazón que constituye el cuerpo del invernadero, casa sombra o


cualquier otra instalación para proteger cultivos, esta integrado por piezas de diversos tipos,
dimensiones y funciones; como columnas de soporte, arcos, largueros, travesaños y tensores,

137 Invernaderos en México


Aurelio Bastida Tapia Componentes estructurales de los invernaderos

entre otros elementos, que en conjunto y de forma ordenada deben cumplir con la función a
que está destinada con un grado de seguridad razonable y de manera que tenga un
comportamiento adecuado en las condiciones normales de servicio a que están destinadas
dichas estructuras (CNCP; 2008).

Enumerando los principales elementos estructurales que se pueden encontrar en los distintos
tipos de invernaderos, están los siguientes; 11) la cimentación y en ocasiones un muro
perimetral, 2) las columnas, postes o pilares, 3) el capiteles, 4) los arcos o formas, 5) los
largueros y travesaños, 6) las canaletas de desagüe y bajadas de agua,, 7) las puertas y
ventilas, y 8) los tensores o tirantes y contra vientos. Habrá modelos de invernaderos que
contengan otros elementos estructurales como las diagonales perimetrales,
rimetrales, sistema
sis de
tutoreo o cabinas sanitarias, para mencionar algunos
algunos. En las siguientes figuras se ilustran
algunos de estos elementos.

Figura 7.1.. Principales componentes estructurales de un invernadero en batería

Fuente: CNCP. 2008

Cuando la estructura del invernadero se va a emplear para soportar de ellas los cultivos, se
debe considerar el peso adicional de las plantas y los equipos que van a cargar y emplear en
su construcción los materiales y calibres aptos para que resistan el peso
eso de las plantas en
plena producción, con rendimientos máximos
máximos,, así como el peso adicional de los equipos.
equipos

La Norma Mexicana NMX--E-255-CNCP-2008, considera idera capacidades de carga de 10


kilogramos sobre metro cuadrado para cosechas ligeras, de 20 kilogramoss para invernaderos

138 Invernaderos en México


Aurelio Bastida Tapia Componentes estructurales de los invernaderos

capacidad media y de 35 kg/m2 para cosechas de carga pesada. Cuando las capacidades de
carga sean superiores a las señaladas, las estructuras se den considerar como construcciones
especiales. Los invernaderos que se diseñan sin capacidad de carga deben tener capacidad de
soportar el peso de la estructura, del material de cubierta, los equipos que de ellas se cuelgan
y las cargas eventuales por nieve, granizo, vientos y sismos, así como le peso de los
trabajadores realizando actividades de mantenimiento y reparación.

Se recomienda que los materiales construcción de las estructuras sean ligeros, resistentes y
esbeltos, para que tengan poco volumen y así se eviten sombras excesivas sobre las plantas.
Además deben ser de fácil construcción, mantenimiento y conservación, modificables y
adaptables al crecimiento y expansión futura de la empresa, sobre todo cuando se planea
ensamblar o adosar construcciones en batería, para un posterior crecimiento de la empresa.

Un elemento central es la estructura de soporte del techo o cubierta, misma que esta
formadas por piezas en forma de arco en invernaderos con líneas curvas, y piezas de formas
triangulares en el caso de invernaderos de líneas rectas. Estas piezas van unidas y fijas entre
sí, en la parte superior, mediante otras piezas conocidas como largueros y travesaños. Los
arcos y largueros por lo general son de materiales más ligeros y de menor grosor que las
columnas. En ambos casos deben ser adaptables a los materiales empleados para las
cubiertas y no presentar aristas que dañen el material de recubrimiento, sobre todo cuando
se utilice plástico flexible.

En ocasiones se recomienda proyectar y construir sistemas o estructuras de tutoreo,


espaldera, guía o soporte de los cultivos, independiente de la estructura del invernadero,
sobre todo cuando se van a cultivar especies que se desarrollan en forma vertical o que
presentan guías; como los jitomates de crecimiento indeterminado, el pepino, el pimiento
morrón, el fríjol de guía, la zarzamora, el melón, la sandia y algunas flores de corte como las
rosas, claveles y crisantemos. Sin embargo, lo más común es que la estructura del
invernadero sea diseñada con la capacidad de carga necesaria para soportar el peso que
representen los cultivos colgados de la estructura del invernadero. Con ello se disminuyen el
exceso de puntos de soporte y apoyo dentro de las instalaciones, que en caso contrario
pueden convertirse en un obstáculo por la obstrucción del libre desplazamiento en el interior
del recinto.

A continuación se describen, en forma breve, cada uno de los elementos más comunes que
conforman las estructuras de los invernaderos.

7.2.1.1.- Los cimientos

Los cimientos constituyen un elemento muy importante en cualquier tipo de construcción,


ya que tienen como función principal anclar las columnas y recibir todos los esfuerzos que
sobre la estructura incidan para trasmitirlos hacia el terreno donde se disiparan. De una
buena cimentación depende la seguridad, duración y la resistencia de la estructura a las
eventuales sobrecargas por factores externos como viento, granizadas, nevadas o sismos
(Bernat et al, 1990).

139 Invernaderos en México


Aurelio Bastida Tapia Componentes estructurales de los invernaderos

Sobre cimentación existe una amplia gama de posibilidades y materiales con los cuales
realizarse, dependiendo del tipo de invernadero, sus características estructurales y las
condiciones del terreno donde se va a instalar. Así las estructuras sencillas, tipo túnel en los
cuales se entierra un extremo del arco no son muy seguros y pueden ser afectados por los
vientos. De la profundidad y del volumen de los cimientos depende, en parte, la garantía de
resistencia de los pilares o postes y de toda la estructura en su conjunto.

En función de ello y para mayor seguridad de las estructuras deben realizarse obras de
cimentación que sean seguras. Para ello se deben considerar aspectos como el tipo de
terreno, la capacidad de carga del invernadero, la fuerza de los vientos que presenten en la
zona y los riesgos de temblores o sismos que pueden ocurrir en la región.

Dependiendo del tipo de terreno y de los elementos mencionados, en algunos casos pueden
ser simples zapatas individuales y en otros llevar sistemas de cimentación a base de cadenas
con varilla y concreto en toda la línea de postes perimetrales o sistemas de emparrillado de
varilla y cemento.

De preferencia la cimentación de invernaderos con capacidad de carga debe ser a un mismo


nivel. Para ello se recomienda primero nivelar y compactar el terreno donde se va a
establecer la estructura y posteriormente hacer las zanjas para establecer los cimientos.

Para la cimentación se deben realizar estudios sobre las características físicas de los suelos,
mismos que permitan diseñar los cimientos mas adecuados a cada condición. Cuando no se
cuenten con estos datos, se recomienda que se consideren los valores para cimentación que
se proponen en la siguiente tabla.

Tabla 7.1. La carga admisible en función de la naturaleza o tipo de terreno

Presión admisible en kg/cm2, para profundidades


Naturaleza del terreno de cimentación en metros
0 0.5 1 2 ≤3
Rocas No estratificadas 30 40 50 60 60
Estratificadas 10 12 16 20 20
Terreno sin Graveras - 4 5 6.3 8
cohesión Arenosos gruesos - 2.5 3.2 4 5
Arenosos finos - 1.6 2 2.5 3.2
Terrenos Arcillosos duros - - 4 4 4
coherentes Arcillosos semiduros - - 2 2 2
Arcillosos blandos - - 1 1 1
Arcillosos fluidos - - 0.5 0.5 0.5
Terrenos Fangos. T. orgánicos En general resistencia nula, salvo que se
deficientes Rellenos sin consolidar determine experimentalmente el valor admisible.
Fuente: Sánchez y Garcimartín, 2002

Los terrenos de roca son formaciones geológicas sólidas con notable resistencia a la
compresión. Los terrenos coherentes son terrenos formados fundamentalmente por arcillas,
que pueden contener arena y grava en cantidades moderadas; al secarse forman terrones

140 Invernaderos en México


Aurelio Bastida Tapia Componentes estructurales de los invernaderos

que no pueden pulverizarse con los dedos. Terrenos sin cohesión son aquellos formados por
partículas como gravas, arenas y limo inorgánico, en general materiales suelo, pudiendo
contener arcillas en cantidad moderada, presentan algunas dificultades para la cimentación.
Los terrenos deficientes son aquellos suelos que no son aptos para la cimentación, como los
fangosos y terrenos de relleno sin consolidar (Sánchez y Garcimartín, 2002).

Al respecto, los sistemas de cimentación pueden ser mediante: a) zapatas, b) cimentación con
cadenas, c) cimentación de canto de piedra o mampostería d) emparrillados e) barrenanclas,
etc. A continuación se presenta una breve descripción de estos tipos de cimentación.

1) Cimentación mediante zapatas

Esta es la forma más frecuente de cimentación de los invernaderos con cubiertas de


plásticos flexibles. Las zapatas son un sistema de anclaje de los invernaderos que consiste
en colar una base de cemento en cada poste o en cada elemento de soporte de la estructura.

De esta forma, en cada sitio donde se colocara cada columna o poste, se realiza una cepa en
el terreno y en ella se insertara el extremo inferior de las columnas o una pieza metálica
llamada ancla, con una varilla atravesada, conocida como espiga, donde posteriormente se
anclan las estructuras.

Figura 7.1. Alineamiento y fijada de anclas Figura 7.2. Elaboración de zapata esquinera
con concreto en la zapata

Las espigas metálicas de las zapatas deben ser macho para al recibir los postes de la
estructura, para que estas empotren dentro del poste, si es el poste que recibe la pieza de
anclaje lo hace por dentro de ella, el agua sé puede acumular en el interior de la misma
provocando la corrosión del metal con lo que disminuye su vida útil.

El ancho y fondo de la cepa para colar la zapata va a depender del tipo de terrenos y la
capacidad de carga de la estructura, así como de los elementos arriba referidos. Primero se
forma el cuerpo en el suelo mediante una cepa y después se aplica el concreto para ahogar el
extremo de la columna o la espiga para anclaje. En algunos casos, es conveniente dejar unos

141 Invernaderos en México


Aurelio Bastida Tapia Componentes estructurales de los invernaderos

15 a 30 centímetros salida la zapata sobre el nivel del terreno para proteger el perfil metálico
de la oxidación provocada por el agua y los productos químicos.

En casos particulares el anclaje de la estructura a la cimentación se hace mediante tornillos,


empotrados dentro de la estructura de cimentación, a los que se les coloca una placa de
metal sobre la que van soldados los postes.

Figura 7.3 y 7.4. Columnas con zapata de cemento elevada, para protegerlas de la oxidación

Generalmente las zapatas o cimientos de las esquina son de mayores dimensiones, que las
que se ubican en el interior, esto con la finalidad de que resistan los embates de los vientos
y otras fuerzas que incidan sobre las columnas de los extremos del invernadero.

2) Cimentación corrida o de cadena

La cimentación corrida es aquella que se establece a todo lo largo del perímetro de la


estructura formando un solo cuerpo y que se refuerza con cadenas atravesadas, que van de
un extremo al otro. Se construye empleando varillas y estribos de alambrón, con concreto
colado, como las cadenas de los cimientos de las casas. En ellas van ahogadas en cemento
las bases de los postes. Se recomienda para terrenos inestables donde se busca mayor solides
en las estructuras.

Figura 7.5 y 7.6. Cimentación de invernaderos con cadena corrida de concreto

137 Invernaderos en México


Aurelio Bastida Tapia Componentes estructurales de los invernaderos

Se forman por cuatro o seis varillas de 3/8 y estribos de alambrón colocados cada 20
centímetros de distancia y sujetando con alambre recocido o soldados a las varillas. En
algunas situaciones cuando las distancias de las cadenas son mayores de veinte metros es
recomendable colocar cadenas transversales que unan las cadenas laterales para darle
mayor resistencia y estabilidad al conjunto, sobre todo en terrenos inestables.

Los postes pueden colocarse con zapatas y posteriormente armar la cadena para colarse con
las piezas de los postes al centro de la misma

3) Cimentación de canto de piedra o mampostería

La cimentación clásica de piedra y mezcla es recomendable en terrenos accidentados donde


sea necesario recortar y emparejar el terreno para la construcción de invernaderos. En estos
casos la cimentación, además de fijación de los postes, tiene la función de retener el material
removido.

Figura 7.7 y 7.8. Cimentación de invernaderos con mampostería

En terminadas condiciones topográficas, de relieves accidentados y pendientes fuertes,


condiciones que abundan en los lugares montañosos de nuestro país, la cimentación de
invernaderos puede requerir de ubicar y construir bardas o retenes de mampostería para el
lado de abajo del terreno. Tanto para evitar que la tierra de relleno sea deslavada por el
agua de la lluvia como para asegurar la cimentación del invernadero.

Esos muros se construyen con cemento, piedra, cal, arena y varilla para los castillos.
Pueden estar rematados por una cadena de varilla y cemento para mayor estabilidad,
uniendo todo el conjunto. Los postes pueden ir colocados sobre los castillos o dentro de las
cadenas.

4) Fijación mediante barrenanclas

Algunas empresas dedicadas a la construcción de estructuras de protección de cultivos,


emplean sistemas de anclaje basados en piezas metálicas, con puntas en forma de brocas,

137 Invernaderos en México


Aurelio Bastida Tapia Componentes estructurales de los invernaderos

barrenas o tornillos sin fin con aletas, mismas que se introducen en el terreno como si
fueran tornillos. En el extremo superior estas piezas llevan una estructura o dispositivo
para el acoplamiento de los postes o columnas de la estructura.
Esta pieza queda enterrada bajo el poste confiriendo una gran estabilidad y resistencia a la
extracción, en ocasiones superior a la lograda con las zapatas, según afirman los
constructores. Se utiliza para anclar túneles y retenidas de diagonales en invernaderos con
paredes laterales inclinadas.

Figura 7.9. Postes con barrenanclas Figura 7.10. Túneles altos con barrenaclas,
Región de Zamora, Michoacán

Este tipo de cimentación no es muy recomendable para terrenos arenosos y pantanosos


porque las piezas no se adhieren con la misma facilidad que en los terrenos firmes. Así
mismo su empleo se ve limitado en terrenos pedregosos por la dificultad de perforar las
rocas.

5) Cimentación con emparrillado

El emparrillado es una cimentación de concreto, en forma de plataforma, que va armada con


varilla y alambre recocido, con dimensiones variables de uno a 1.5 metros por lado que se
emplea en terrenos poco firmes. Por lo general se ubica una en cada poste o toda una
plataforma corrida sobre el perímetro de los postes, para darle un mejor apoyo a cada uno de
ellos. En otros casos, la cimentación queda completada con una losa de cemento en toda la
superficie del invernadero.

El emparrillado de varilla se construye en aquellos terrenos inestables, como terrenos


pantanosos y en los invernaderos de gran altura o sometidos a los embates de vientos fuertes.
Consiste en colocar zapatas individuales con varilla armada de 3/8 o 5/4, de unos 50
centímetro de lado, al centro de las cuales se colocan los postes, también se puede armar un
emparrillado de unos 30 a 50 centímetro de ancho debajo de toda la línea de postes. Sobre
ese emparrillado se vierte el concreto. En ocasiones, lo más recomendable es no construir
invernaderos sobre este tipo de terrenos.

137 Invernaderos en México


Aurelio Bastida Tapia Componentes estructurales de los invernaderos

Del emparrillado se puede desprender la base de los postes o estos se pueden colocar
dentro de zapatas coladas por debajo del nivel del emparrillado para mayor seguridad.
Ambas estructuras se pueden colar de una sola pieza. Sobre el emparrillado se vierte
concreto a base de cemento, arena y grava revuelto con agua suficiente. El acabado del
concreto puede se liso o achurado.

7.2.1.2.- Muro perimetral

El muro perimetral o redondel es un pequeño muro, de unos 30 a 90 centímetros, o más,


que se coloca en algunos invernaderos, en toda la periferia o en los frentes y posteriores,
con la finalidad de evitar la entrada de aire frío o el agua de la lluvia. A partir de ese muro
inician las columnas laterales y las ventilas laterales. El muro puede ser construido de
ladrillo y mezcla de cemento, lámina de asbesto o algunos otros materiales aislantes.

Este elemento es común en los invernaderos tipo túnel con paredes rectas dedicados a la
producción de plántula en el Bajío y en algunos otros tipos de invernaderos. Otro ejemplo
son los invernaderos de la región de Atlacomulco, Estado de México, que se construyen con
muros en todas las paredes laterales. Estos invernaderos se emplean para la producción de
planta en maceta o como cámaras de germinación.

Figuras 7.11 y 7.12. Dos ejemplos de muro perimetral o redondel

Más comúnmente los invernaderos llevan un faldón de plástico o redondel, sostenido por un
tirante de alambre o un travesaño de cualquier perfil tubular, en te caso ya nos es parte de la
estructura, sino de la cubierta.

7.2.1.3.- Columnas, postes o pilares

La estructura, armazón o cuerpo del invernadero, por lo general, se construyen con columnas
de soporte, también conocidos como puntales, postes o pilares.

Las columnas son piezas rectas que sostienen toda la estructura, reciben las cargas y
esfuerzos, tanto de la misma estructura como de las fuerzas que inciden sobre ella, para
transmitirlos al suelo. Secundariamente tienen la función de delimitar las paredes, sostener la

137 Invernaderos en México


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cubierta de los laterales y servir de soporte para la ubicación de puertas y ventilas. En


muchos casos los postes también tienen la función de soportar el peso de los cultivos,
además de los equipos necesarios para el manejo de los invernaderos.

La tolerancia de las columnas, en cualquier dirección de la posición proyectada, no debe


exceder más de cinco milímetros por metros de altura de la columna, de la cimentación al
canalón. En el caso de desviación respecto a la inclinación proyectada debe tomarse en
cuanta la influencia de las acciones y térmicas. La temperatura bajo la cual se fabrican los
componentes puede tomarse como de 20 ºC. La tolerancia de una base de cimentación no
debe exceder de cinco milímetros por metro entre columna y columna de la posición
proyectada entre ejes en ambas direcciones (CNCP, 2008).

Figura 7.13. Columnas o poste Figura 7.14. Colocación de arcos sobre los
postes

Por su ubicación, los postes o columnas pueden ser de dos tipos; centrales y laterales. Los
postes centrales son aquellos que están en la parte útil o central de la nave, los postes
laterales son los que se colocan en la periferia de las estructuras y sirven para delimitar la
superficie que ocupa la instalación, ya que sobre ello se coloca la cubierta del invernadero.

Figura 7.16. Postes laterales


Figura 7.15. Postes centrales
En algunos casos los postes reciben directamente el arco o la forma de la cubierta, misma
que se fija mediante tuercas, tornillos, abrazaderas o cualquier otro dispositivo apropiado
para ello. En otros casos sobre los postes se coloca una solera, tubo o perfil unido al poste o

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una estructura conocida como capitel y sobre esas piezas se recibe y descansa la estructura
de la cubierta. Los postes también sirven de soporte para colocar travesaños o tirantes
uniéndolos entre sí, con los que se forma el cuerpo de frentes y posteriores, así como los
espacios de las ventilas y puertas. Los espacios entre postes son conocidos como claros.

En la parte inferior los postes van anclados al terreno mediante algún tipo de sistema de
fijación, que como ya se indico pueden ser; zapatas con espigas, barrenanclas o
cimentación con cadenas de concreto en las que se introducen los postes. El tamaño de los
postes de una línea puede ser uniforme o variar de acuerdo al lugar donde van colocados y
al diseño del invernadero. Postes de diferentes líneas difieren de tamaño en función del
diseño de las estructuras.

La capacidad de carga de un invernadero esta directamente relacionada con las dimensiones


de los perfiles utilizados para los postes, ancho o diámetro de la pieza, el grosor o calibre de
la lamina con la que se fabrica el perfil y la distancia entre postes o columnas.

7.2.1.4.- El capitel

Esta pieza se utiliza principalmente en construcciones de invernaderos en batería, donde


cumple una función central del armado de este tipo de estructuras. Consiste de una pieza
galvanizada que une y da firmeza a las otras piezas de la estructura y la cubierta como los
postes, los arcos, los canales y los tirantes. Existen algunos capiteles muy elaborados, que se
coloca fácilmente mediante tornillos y tuercas, a ellos se unen las otras piezas de forma muy
sencilla y rápida, lo cual facilita el armado de las estructuras.

Figuras 7.17 y 7.18. Capiteles para el armado de invernaderos en batería

En estructuras sencillas, como invernaderos rústicos y túneles altos, se emplean capiteles en


horquetas con forma de “Y” o alguna variante de esta forma, van unidad con soldadura, a
ellas de unen los arcos y sobre ellas se colocan las canaletas.

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7.2.1.5.- Arcos y formas de la estructura para la cubierta

Los arcos y las formas constituyen la estructura del techo de los invernaderos, que tiene
como principal finalidad sostener el material utilizado en la cubierta, en alguna medida,
están en función del tipo de material a emplear para cubrir el invernadero.

Los arcos de utilizan en invernaderos de formas curvas. Un arco es una pieza formada con
un perfil de acero galvanizado o de otro tipo, en forma curva, segmento de una
circunferencia o un semicírculo que constituye la estructura del techo de los invernaderos.
La principal función es sostener el material de la cubierta. La tolerancia a deformaciones de
los arcos quedan limitadas a dos factores; no debe existir acumulamiento de agua o granizo
sobre la cubierta y no debe provocar que las columnas excedan su tolerancia (CNCP, 2008).

Tipo capilla Tipo curva

Figuras 7.19 y 7.20. Formas básicas de los techo de los invernaderos

Los invernaderos o túneles de formas circulares están construidos con arcos, que pueden ser
de una pieza, cuyos extremos van anclados al piso formando una semicircunferencia, estas
son las estructuras tipo túnel clásico. En la mayoría de los invernaderos modernos, las
estructuras están formadas por arcos completos cuando no llevan ventila cenital, o por
secciones de arcos que se unen a un poste en la parte central, a diferentes alturas, dejando un
claro para colocar ventilas cenitales, originando los invernaderos tipo túnel modificado, en
este caso generalmente los arcos se desprenden de postes rectos. Los arcos curvos también
se emplean en invernaderos elípticos, semielípticos, góticos y todos aquellos que presentan
formas aerodinámicas.

En los invernaderos tipo capilla o techo a dos aguas, la estructura que sostiene la cubierta se
conoce como armaduras, mismas que están elaboradas en función de formas triangulares. La
forma puede ser de una pieza o de varias formando triángulos. Estas piezas van colocadas
sobre los postes.

En algunos casos debajo de los arcos o formas, van piezas rectas de un extremo a otro, que
reciben los nombres de tirantes o barras de cultivo, de las que se desprenden secciones
rectangulares que sostienen los arcos y proporcionan mayor estabilidad. Estas piezas reciben
nombres tales como pendones, diagonales, tornapuntas o montantes. Por lo tanto, las formas
básicas de cubiertas de invernaderos son el triángulo y el arco, simple o compuesto.

Se recomienda pintar de color blanco la parte superior de los arcos o piezas metálicas que
van a estar en contacto con el plástico de la cubierta, con la finalidad de que reflejen la

137 Invernaderos en México


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radiación que incide sobre ellos y no se eleve mucho la temperatura, ya que ello daña el
material utilizado como cubierta disminuyendo la vida útil de la misma.

7.2.1.6.- Largueros y travesaños

Los largueros y travesaños, son piezas de tubos o perfiles tubulares, redondos o cuadrados,
que van colocados en la parte superior de las estructuras y en los laterales, soldados o
atornillados a los arcos o formas de la estructura que sostiene la cubierta. Los largueros se
ubican a lo largo del invernadero y los travesaños atravesados a lo ancho.

La principal función de los largueros es unir entre a los arcos y formas de las cubiertas, unir
los postes laterales y otras piezas para darle solidez a la estructura.

Figura 7.21 y 7.22. Largueros y arcos

A la pieza que va en la parte superior o cumbrera se le conoce como larguero principal o


primario, los que se colocan en los lados se les conoce como secundarios y largueros
terciarios. Estas estructuras también van colocados en las paredes laterales formando el
espacio donde se colocan las ventilas laterales, en la parte superior formando las ventilas
cenitales o dando soporte al canalón y en la parte inferior sostienen al sistema de fijación del
plástico que forma el faldón. En algunos modelos de invernaderos los largueros también
pueden ser de cables de acero, aunque son poco frecuentes.

Las piezas que van atravesadas a los largueros se le conoce como travesaños. Los travesaños
son los soportes que unen los postes de los frentes y posteriores de los invernaderos, para
contribuir a una mejor estabilidad y disipar las cargas que inciden sobre las estructuras. Los
travesaños, junto con los postes, forman los marcos de las puertas y las ventanas.

Las dimensiones de los largueros y travesaños, al igual que otros elementos, son
determinadas mediante un análisis estructural.

138 Invernaderos en México


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7.2.1.7.- Tensores, tirantes y vientos

Existen elementos cuya finalidad es contribuir a darle mayor estabilidad a la estructura. A


estas piezas se les da el nombre de tensores, tirantes, vientos o estabilizadores.

Los tensores o tirantes son piezas de perfiles estructurales de acero o cables que trabajan a
tensión, esto implica jalar, para proporcionar refuerzo y estabilidad a la estructura. Cuando
son piezas de perfiles solidas también pueden trabajar a compresión.

Generalmente se colocan en las partes de las estructuras que están sometidas a esfuerzos, por
ejemplo en las esquinas o entre en segundo y tercer poste después del perimetral, formando
una X o cruz de San Jorge, retenidas o refuerzos. Los materiales de refuerzo pueden ser del
mismo tipo de la estructura o cables de acero con tornillos para tensarlos.

Algunas piezas ubicadas en diagonal se encargan de trasmitir las cargas de la estructura a los
postes o directamente al suelo.

Figura 7.23 y 7.24. Tensores o barras de cultivo

Determinados tipos de estructuras situados en lugares sometidos a fuertes vientos pueden


requerir de tirantes, conocidos como contra vientos o vientos, que se fijan al suelo mediante
"muertos", amarrados a piedras o pilares de concreto enterrados. En algunas ocasiones estos
elementos van de un conjunto de invernaderos a otros darles mayor solidez. En ambos casos
se ubican por fuera de las estructuras.

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Figuras 7.25 y 7.2


7.26. Vientos o estabilizadores (Cortesía de BN Serres)

7.2.1.8.- Puertas de acceso y cabina sanitaria

Las puertas son los espacios de acceso a los invernaderos. Pueden ir colocadas en las partes
frontales y traseras o en los laterales de los invernaderos. Las mismas pueden
ueden ser puertas
corredizas, puertas basculantes, de una o dos hojas y puertas abatibles. Generalmente se
construyen del mismo material que los otros elementos de la estructura o de materiales
diferentes.

Figura 7.27. Puertas sin cabinaa sanitaria Figura 7.28.. Cabina sanitaria

Se debe cuidar que las puertas cierren bien y sean herméticas para evitar pérdidas de calor o
renovaciones de aire no deseadas. Por cuestiones de sanidad se recomienda establecer una
cabina sanitaria, con puerta válvula doble
doble, para evitar que la entrada de corrientes de aire,
que provoquenen alteraciones en los cultivos, así como la introducción de organismos no
deseados como plagas y enfermedades.

Conviene que las puertasas sean diseñadas con las dimensiones apropiadas para permitir la
entrada y salida de la maquinaria que se va a emplear dentro del invernadero. Por ejemplo,
sistemas de riego que se trasladen
sladen de un invernadero a otro o la entrada
trada del equipo de

140 Invernaderos en México


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fumigación y maquinaria. Se deben diseñar y colocar todas las puertas que sean necesarias
para el manejo de las instalaciones con diferentes cultivos.

7.2.1.9.- Ventilas o ventanas

Las ventilas son los espacios que permiten la renovación del aire dentro del invernadero con
la finalidad de aportar el CO2 necesario al desarrollo de los cultivos y disminuir la
temperatura interna. Existen cuatro posibilidades de colocar las ventilas; a) en la parte alta
del invernadero o ventilas cenitales, b) en la parte alta a un lado del canal o ventilas al canal,
c) en los costados o ventilas laterales, y d) en la parte alta de los frentes y posteriores o
ventilas frontales. Cuando en todos los costados llevan ventilas se les conoce como
perimetrales.

7.29. Ventilas cenitales dinámicas 7.30. Ventila cenital estática

Las ventilas laterales se colocan en los costados de los invernaderos, las ventilas frontales
van ubicadas en la parte posterior y el frente de las construcciones y las ventilas cenitales
son la que se ubican en la parte superior de las estructuras. Estas últimas tienen como
finalidad expulsar el aire caliente que tiende a concentrarse en la parte alta al centro de las
naves.

La ventila puedes ser estáticas o dinámicas. Las primeras se pueden cerrar mediante
cortinas, generalmente con dos posiciones en cuanto a la cortina, abierto o cerrado. Las
ventilas dinámicas son con dispositivos automáticos para su apertura y cierre, por lo que
pueden tener varias posiciones intermedias.

Las ventilas se deben proteger con mallas antiáfidos para impedir el paso de insectos y aves,
además se deben proveer de una cortina de plástico enrollable, en forma manual o mediante
malacates provistos de flechas sobre las que se enrolla el plástico, para bajar y subir las
cortinas. Cuando el material de construcción sea de placas rígidas, como el vidrio o acrílico,
las ventanas se articulan por medio de dos perfiles y su apertura se realiza mediante bisagras,
sistemas de piñón y cremallera o sistemas corredizos. También se pueden instalar ventanas
abatibles en los frentes y posteriores, así como en los techos.

141 Invernaderos en México


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En términos generales, se estima que superficie que ocupen todas las ventilas deben
representar alrededor del 30 % de la superficie cubierta del invernadero, esto sin las mallas
antiafidos, cuando llevan mallas, dicha superficie debe ser mayor.

7.2.1.10.- Canaletas de desagüe

Las canaletas se requieren, principalmente en aquellas construcciones realizadas en baterías


de naves, donde se colocan en la unión de dos estructuras para desalojar el agua de las
lluvias captada por la cubierta.

Figura 7.31. Canales de lámina galvanizada Figura 7.32. Fijación de canaletas a la


estructura del invernadero

Las canaletas pueden ser de láminas de acero galvanizado o películas de plástico y se


utilizan para colectar, canalizar y evacuar el agua de las lluvias, de los invernaderos en
batería, de tal manera que no causen problemas para desarrollar las actividades dentro de las
instalaciones.

Figuras 7.33 y 7.34. Invernaderos con canaletas de desagua de plástico transparente

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Las estructuras de desalojo del agua están constituidas por la cubierta, que hace las veces de
cuenca captadora, las canaletas y tubos de desagüe. En función de las vertientes de la
cubierta, la estructura de las naves y las condiciones pluviométricas de la región, deberán
diseñarse las canaletas adecuadas y suficientes, con la inclinación apropiada para recoger el
agua y conducirla hacia las bajadas. Estas últimas deberán ubicarse en función de la cantidad
de agua que pueda concentrarse durante una lluvia de máxima precipitación en la zona
donde se ubique el invernadero.

Cuando se utilizan canalones de lámina de acero galvanizado, también tienen la función de


elementos estabilizados de la estructura y como elementos de apoyo en operaciones de
mantenimiento. Las más recomendables son aquellas de base plana para facilitar el tránsito
de operarios durante el montaje, las operaciones de colocación y cambios del plástico o
durante otras operaciones de mantenimiento.

La unión de las piezas de los canalones deben se sobre los postes y no en el claro entre dos
postes, deben tener un traslape mínimo de 15 centímetros entre dos piezas, la unión debe ser
sellada con silicón y la sección transversal de un canalón debe diseñarse en forma y calibre,
para resistir las cargas de agua pluvial, nieve o granizo, o personal de montaje y
mantenimiento que se desplacen sobre ellos (CNCP, 2008).

Figura 7.35. Bajada de agua a un depósito de Figura 7.36. Baja de agua a canal de
almacenamiento desagüe

El agua de lluvia puede ser aprovechada para riego, ya que por lo general es de buena
calidad, en estos casos se debe disponer de depósitos con capacidad para almacenar un gran
volumen.

Cuando los canalones para desalojar el agua se elaboran con películas de plástico, puede ser
del mismo empleado en las cubiertas, colocado en una sola o dos películas, o puede ser de
un calibre mayor. Las películas se sostienen mediante travesaños inferiores y dos laterales,
que van por encima de los postes.

Las bajadas deben estar ubicadas estratégicamente de tal manera que el agua que se
concentre no rebase el límite de la canaleta. Las bajadas o desagües pueden ser de tubos de

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pvc (policloruro de vinilo), metal o mediante bajadas inclinadas construidas con polietileno
sobre los travesaños, o caída directa del agua cuando termina el canalón, situación no
recomendable en terrenos inclinados por la erosión que la caída del agua puede provocar.

7.2.1.11.- Otros componentes estructurales

En determinados tipos de invernaderos pueden llevar otros componentes estructurales, de


acuerdo a su diseño. Por ejemplo algunas estructuras cuentan con diagonales de
apuntalamiento en el interior de los invernaderos.

Figuras 7.37 y 7.38. Retenes, trancas o riostras dentro de invernaderos

Otros cuentan con refuerzos diagonales cabeceros, cruces o dos piezas en forma de X para
disipar los esfuerzos o refuerzos en los arcos, llamados pendones, diagonales o tornapuntas.

Figura 7.39. Refuerzo de los arcos Figura 7.40. Unión mediante reducciones y
tornillos

7.2.1.12.- Sistemas de unión o fijación de componentes

144 Invernaderos en México


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Un elemento de importancia es la forma de unión de los distintos componentes estructurales,


al respecto existen dos sistemas. Uno mediante la soldadura de las piezas, que determina un
sistema rígido y el otro utilizando tornillería, tuercas, abrazaderas, bridas y otros elementos
de uniones flexibles, dando como resultado estructuras menos rígidas al embate de los
vientos y de mayor resistencia a la carga de cultivos, por lo que se recomienda más este
sistema, sobre todo para estructuras modulares, permitiendo acoplar módulos y crecer en una
determinada secuencia.

Figuras 7.41 y 7.42. Uniones de piezas mediante tornillos, tuercas y abrazaderas

La soldadura además presenta la desventaja que daña el acabado de los perfiles galvanizados
y se convierte en el punto por donde puede iniciar la oxidación de una pieza. Se utiliza en
invernaderos artesanales y de pocas dimensiones.

7.2.2.- La cubierta

La cubierta esta constituida por el material que se coloca sobre una estructura de
invernadero, macro túnel, o casa sombra, la cual puede ser impermeables al viento y la lluvia
como las películas plásticas, las placas o láminas de plástico y vidrio, o permeables como las
mallas de diferentes tipos.

La principal características es que sean relativamente trasparente a la radiación luminosa que


proviene del sol, en función de los requerimientos de los cultivos y los sistemas de manejo
que se implementen en el interior de las estructuras, con excepción de los invernaderos para
la producción de hongos y lombricompostas los cuales pueden llevar cubiertas obscuras.

Las cubiertas tiene como finalidad proteger el interior de las instalaciones de los factores
adversos y crear un micro clima favorable para el desarrollo de los cultivos, por ello deben
ser de materiales transparentes a la radiación solar o traslucidos, dentro del rango visible, a
la vez que deben ser opacos a los rayos ultravioleta y retener el calor para conservar estable
la temperatura.

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Las cubiertas impermeables pueden ser flexibles como las películas de plástico, placas
semirrígidas y rígidas como el vidrio. Las cubiertas permeables son las mallas y pantallas
térmicas.

Figura 7.43. Colocación de cubierta superior Figura 7.44. Colocación de cubierta lateral

Las cubiertas flexibles adquieren la forma de la estructura que la sostiene y al igual que las
rígidas o semirrígidas, deben estar diseñadas con la pendiente suficiente para desalojar el
agua, granizo o nieve que precipite sobre los invernaderos.

Para que una estructura se considere invernadero, al menos debe tener la cubierta superior
de un material impermeable al agua y los laterales con mallas. Es el caso de los las
estructuras que se establecen en los trópicos. En otras condiciones climáticas, lo más
común es que los invernaderos lleven cubiertas impermeables en toda la estructura
incluidas las cortinas. Por el contrario las casas sombra llevan mallas en toda la estructura.

Como parte de los invernaderos con cubierta de plástico esta el faldón o redondel, que
consiste de una franja de plástico, colocada por debajo de la ventila lateral. Esta pieza tiene
la función de no permitir la entrada del agua y ni del aire frío en la parte baja del
invernadero.

6.2.2.1.- Orientación y formas de las cubiertas de los invernaderos

La orientación y la forma del techo del invernadero inciden de forma importante en el


balance lumínico y térmico y son objeto de estudios por parte de muchos investigadores,
mediante la utilización de métodos directos de medición y de cálculo teórico. Se debe
precisar que la orientación se refiere siempre a la dirección de la línea de la cumbre del
invernadero. De las investigaciones realizadas por Nisen, en las condiciones de iluminación
de Bélgica (50º de latitud N) se pueden obtener útiles indicaciones (Tesi, 2001).

Este autor ha analizado diversos factores que influyen sobre la iluminación del invernadero,
determinando teóricamente las consiguientes variaciones de la luminosidad con relación a la
orientación, al tipo de materiales utilizados y a la forma del invernadero. El cálculo ha sido

146 Invernaderos en México


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realizado en correspondencia con cuatro días típicos (equinoccios y solsticios) y se refiere a


la acción directa del sol en función de su azimut y de la radiación luminosa presente en
atmósfera en ausencia de nubosidad. Bajo condiciones de cielo cubierto, la iluminación
resulta bastante diversa y es prácticamente igual en cualquier dirección y por ello poco
variable con la pendiente y la orientación de las paredes. El cálculo se refiere a condiciones
ideales de iluminación, aunque no por ello tiene un menor valor práctico y orientativo.

Los resultados obtenidos para algunas formas del techo diversamente orientadas se refieren a
la radiación luminosa incidente sobre la superficie del techo (1) y a la que penetra en el
interior (1') sobre una superficie paralela al techo, considerando un índice de refracción del
material igual a 1.5 (Ver la figura 5.6).

7.2.2.2.- Clasificación de tipos de cubiertas

La diversidad de formas que pueden tener las cubiertas de los invernaderos en amplia. Como
ejemplo, en la siguiente figura se presentan diez y seis forma, nueve de ellas con cubierta en
líneas rectas y las siete restantes con cubiertas curvas.

Figura 7.45. Esquema general de los tipos de cubiertas

Fuente: Gonstincar, 1998

Esta propuesta, no contempla todas las variantes, así Tesi (2001), manifiesta que entre las
características puestas de manifiesto por las diversas formas del techo, destacan las
siguientes.

147 Invernaderos en México


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Techo con vertientes. En los invernaderos tipo capilla a dos aguas, a igualdad de altura y de
anchura, presenta en relación con la forma curvilínea una menor superficie lateral,
limitando el enfriamiento del ambiente así como la recepción de la luz con respecto a
la forma curvilínea.

Techo elíptico. Está caracterizado por una curvatura reducida en su parte central, más
elevada por los lados. Es interesante para los invernaderos de altura limitada porque
permite un fácil manejo de las operaciones culturales a lo largo de las paredes. Sin
embargo, presenta el inconveniente de favorecer el goteo del agua de condensación a
causa de su débil inclinación.

Techo fusiforme. Presenta un comportamiento que no es muy diferente del de techo con
vertientes de la misma altura, aunque con respecto a este último recibe una mayor
cantidad de luz.

Techo en asa de cesto. Esta forma deriva de la combinación de dos arcos (colocados en
posición lateral) con un tercer arco central de doble radio. Permite recibir una mayor
cantidad de luz con respecto a las formas anteriores de igual altura.

Techo asimétrico. Constituido por dos vertientes o techos inclinados y por lo tanto con
diferente desarrollo. Los resultados obtenidos por cálculo realizado indican que se
obtiene una iluminación mayor orientando la cubierta de mayor superficie y menos
inclinada hacia el sur. La vertiente más inclinada recibe una mayor iluminación
unitaria, pero su reducida superficie limita la iluminación total. Son los techos que
permiten una mejor utilización de la radiación solar a condición de estar bien
orientados.

Techo semicircular. Presenta la mayor relación entre la superficie lateral y la superficie


cubierta. Entre los techos simétricos es la forma que permite una mayor iluminación
interior del invernadero.

Generalmente los invernaderos de techo curvo, sean de sección elíptica o semicircular,


permiten obtener mayor iluminación con respecto a las formas lineales de análoga altura.
Con el objeto de lograr una mejor utilización de la luz los cultivos deben quedar orientados
en hileras orientadas N-S para evitar un sombreo reciproco aunque el invernadero este
orientado E-O (Tesi, 2001).

Lo anterior nos da una idea de la cantidad de luz que puede recibir un invernadero y el
manejo de ella en función de la forma del techo.

Por su parte Maroto (2002), clasifica las cubiertas de invernaderos en; a) planas o semi
planas, b) cubiertas planas asimétricas a dos aguas, c) cubiertas planas simétricas a dos
aguas, c) cubiertas semicirculares, y d) cubiertas elípticas. Cada tipo de cubierta corresponde
a determinado tipo de estructura, así las cubiertas planas simétricas y asimétricas se utilizan
principalmente en estructuras tipo capilla, las circulares y elípticas en estructuras con techo
curvo. A esta clasificación se pueden agregar otros tipos que se encuentran en invernaderos
especiales.

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El tipo de cubierta es un elemento fundamental en la funcionalidad de los invernaderos e


incluso apoya en la clasificación de invernaderos. De tal forma que aquí se hace un
recuento de los tipos de cubierta y las agrupamos en; 1) cubiertas planas, 2) cubiertas rectas
inclinadas, 3) cubiertas simétricas rectas inclinadas, 4) cubiertas asimétricas rectas
inclinadas, 5) cubiertas circulares, 6) cubiertas elípticas 7) cubiertas geodésicas, 8)
cubiertas mixtas, compuestas o dobles, y, 9) cubiertas especiales. A continuación se
describen las características de cada tipo.

1) Cubiertas planas

Las cubiertas planas son con escasa o nula inclinación, proporcionan buena luminosidad y el
viento las impacta poco, en contrapartida desalojan mal el agua de la lluvia, granizo o nieve
formando bolsas que pueden romper el plástico o colapsar la estructura. Para evitar la
acumulación de agua se perforan los materiales de las cubiertas y esta cae sobre las plantas.
Sólo son recomendables para climas secos, no son apropiadas para zonas con alta
precipitación. El mejor ejemplo son los invernaderos tipo parral clásico de la zona de
Almería, España. No se recomiendan para México, salvo en condiciones poco lluviosas del
norte del País, donde adicionalmente son elementos que resisten los fuertes vientos del fin
del invierno e inicio de la primavera, ya que el plástico de la cubierta va entre dos mallas de
alambres.

2) Cubiertas rectas inclinadas

En este caso se trata de cubiertas de una sola vertiente, que se emplean en algunos
invernaderos adosados a otra estructura. Tienen una inclinación suficiente para desalojar el
agua de la lluvia, por lo tanto el invernadero es más alto de un lado con respecto al otro.
Generalmente se emplean en invernaderos adosados a casas y edificios.

Figuras 7.46 y 7.47. Invernadero con cubierta inclinada a un agua. Zinacantán, Chiapas

Este tipo de cubiertas las presentan unas estructuras rusticas, construidas de madera, que se
utilizan para la producción de flores en Zinacantán, Chiapas.

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3) Cubiertas simétricas rectas inclinadas

Son las cubiertas rectas con dos vertientes simétricas, de los invernaderos tipo capilla
clásica. Ambas vertientes tienen el mismo ángulo de inclinación y por lo general, las
mismas dimensiones. Las dos alas de la cubierta pueden incidir en un punto común
formando la cumbrera. En otros casos una vertiente termina varios centímetros por arriba
de la otra dejando espacio para la ubicación de ventilas cenitales como se observa en la
figuras siguiente.

Figuras 7.48 y 7.49. Cubiertas recta inclinada en invernaderos tipo capilla

4) Cubiertas asimétricas rectas inclinadas

En el caso de las cubiertas rectas inclinadas, con vertientes asimétricas, con diferente ángulo
de inclinación, generalmente se diseñan con la vertiente de mayor dimensión expuesta a los
rayos del sol para obtener una mejor captación de la energía luminosa.

Figuras 7.50 y 7.51. Cubiertas asimétricas a dos aguas. Zinacantán, Chiapas

150 Invernaderos en México


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La exposición de menor superficie presenta mayor pendiente y por lo tanto ofrece mayor
resistencia a los vientos, pero un rápido desalojo de la precipitación. Este tipo de cubiertas
son una variante de las cubiertas tipo capilla y se recomiendan para altas latitudes donde el
sol incide con un ángulo de inclinación muy grande con respecto a la vertical.

En México en común encontrar este tipo de cubiertas en la región de Zinacantán, en los altos
de Chiapas, en invernaderos rústicos construidos en terrenos con pendiente de diversos
tipos, los cuales se utilizan para cultivo de flores de corte.

5) Cubiertas semicirculares

Las cubiertas semicirculares corresponden a los invernaderos tipo túnel y sus variantes,
tienen la ventaja de proporcionar una elevada iluminación, permite un buen desalojo del
agua, la nieve y el granizo, ofrece poca resistencia a los vientos y son de fácil instalación,
requieren de estructuras metálicas con diseños curvos.

Figuras 7.52 y 7.53. Cubiertas semicirculares

Pueden ser dos cubiertas con distintas dimensiones de arco, como las que se presentan en los
túneles modificados que cuentan con ventila cenital y que para ello se establece una cubierta
por arriba de la otra de tal manera que la diferencia de alturas deja un claro donde se
establece el sistema de ventilas cenitales. Son comunes en los invernaderos tipo túnel
modificados.

6) Cubiertas elípticas

Las cubiertas elípticas presentan características similares a las coberturas circulares, con la
desventaja de menor capacidad para evacuar el agua, debido a la menor inclinación. Se
emplean para cubrir espacios grandes con una sola estructura y ocasionalmente para
invernaderos en batería.

151 Invernaderos en México


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7) Cubiertas geodésicas

Cubiertas de estructuras tipo domo o cúpula. Es el tipo de estructura que capta mayor
cantidad de energía solar. Los invernaderos con este tipo de cubierta solo se construyen con
fines de investigación.

8) Cubiertas mixtas, compuestas y dobles

Son resultado de la combinación de algunos de los tipos de cubiertas anteriores.

a) Doble techo. Cuando los invernaderos tipo capilla, o de otro tipo, disponen de un doble
sistema de ventanas cenitales, para colocarlas se establece una cubierta plana por arriba del
nivel de la cubierta principal dejando un claro a ambos lados de las paredes de la segunda
capilla donde se colocan las ventilas.

b) Cubiertas mixtas. Estructuras con cubiertas combinadas, donde una es plana o recta y la
otra es circular o elíptica.

9) Cubiertas especiales

Corresponden a las cubiertas de algunas estructuras especiales como los invernaderos


poligonales con forma de quiosco o torres, los cuales son poco comerciales.

7.2.2.3.- Sistemas de fijación de las cubiertas

La forma de sujetar la cubierta a la estructura varía en función del nivel tecnológico y del
tipo de cubierta empleada. Las primeras cubiertas de vidrio se sujetaban con argamasa.
Cuando se empezaron a usar las películas flexibles se sujetaban mediante listones de madera
clavados o atornillados a la estructura, sistema que actualmente no se recomienda por el
daño físico y desgarre que ello provoca en el material de cubierta.

Actualmente las cubiertas flexibles y las mallas se sujetan mediante diferentes sistemas que
no dañan los materiales. Entre ellos están; a) sistema de perfiles y resortes, b) sistema de
perfil omega, c) sistema de perfiles integrado, d) otros sistemas.

Es el sistema que más se esta empleando en la actualidad en México, consiste de un perfil


con pestañas o bordes en los que se introducen las cubiertas y mallas para ser sujetadas con
alambres sujetador en forma de resortes en zig-zag, ambos manufacturados en láminas
galvanizadas.

152 Invernaderos en México


Aurelio Bastida Tapia Componentes estructurales de los invernaderos

Figura 7.54 y 7.55. Sistema de sujetador de perfil y resorte (Cortesía de ACEA)

a) Sistema de perfiles y resortes

El perfil sujetador se fija a la estructura mediante tornillos o remaches y en el se introduce


las películas de plástico y las mallas, mismas que se fijan con el resorte de alambre. Estos
dispositivos tuvieron como antecedente la sujeción del polietileno con perfiles de cortinas
empleando alambres

Figura 7.56. Fijación de la película con 7.57. Sujeción del plástico con alambre resorte
alambre en zigzag en el perfil sujetador.

b) Sistema de perfiles omega

Este sistema de fijación de cubiertas es utilizado por varias empresas constructoras de


invernaderos. Consiste en sujetar los plásticos mediante un perfil acanalado, sin borde,
donde después de colocar las películas y mallas se introduce, a presión, una barra de plástico
en forma de tubo, para sujetar las películas. Existen de varios tipos y con diferentes
presentaciones.

153 Invernaderos en México


Aurelio Bastida Tapia Componentes estructurales de los invernaderos

La omega es una pieza galvanizada en caliente por inmersión, se emplea en los frontales,
laterales y en todas aquellas partes donde se sujete la película de polietileno. La sujeción
está determinada por la omega que tiene la particularidad de recibir un tubo de polietileno y
entre ambos sujetan al plástico. Otra característica de la omega radica en su profundidad ya
que en el momento de colocar el plástico e introducir el tubo de polietileno, la película se
tensa automáticamente, además, esta profundidad aumenta la superficie de contacto con el
plástico que lo hace más resistente a los esfuerzos de tensión y por lo tanto aumenta la vida
útil del mismo. El listón es de polietileno para que no se caliente demasiado, eliminando así
la posibilidad de cristalización del plástico por temperatura. Esta omega sirve tanto en la
sujeción del plástico en el techo como en las laterales.

Figura 7.58. Sujetador en forma de Omega (Cortesia de INVERCA)

C) Sistema de perfil integrado

Este sistema consiste de un perfil sujetador formado en el interior de un tubo de lámina


galvanizada, mismo que sirve como perfil estructural, larguero o barra para enrollar el
plástico de las cortinas.

Figura 7.59. Sistema de perfil integrado (Cortesía de Agro Control Integral)

Además de los sistemas de sujeción de películas flexibles descritos, existen otros más
sofisticados, que en México son menos comunes.

En algunas regiones, las distintas formas de fijación de las cubiertas, se complementan


sujetando toda la capa de la cubierta con flejes de cintas de plástico, de diferentes anchos, así
como sogas y cordeles, para evitar los daños ocasionados por los vientos.

154 Invernaderos en México


Aurelio Bastida Tapia Componentes estructurales de los invernaderos

Para colocar placas de cristal y plástico rígido o semirígido, existen varios sistemas, ya sea
mediante molduras o baquetas de aluminio y lámina, en todos los extremos, mismos que se
atornillan a los perfiles de las estructuras o mediante sistemas de los empleados para colocar
coloca
y sujetar los cristales de los grandes edificios.

7.3.- Áreas de crecimiento y manejo de los cultivos

La superficie cubierta de un invernadero se divide en área de crecimiento y área de manejo.


El área de crecimiento es el espacio destina
destinado al desarrollo
lo de las plantas. La distribución
entre el área de crecimiento y el área de manejo o los pasillos debe estar bien diseñada para
aprovechar eficientemente la superficie cubierta y ser funcional para facilitar todas las
actividades de manejo. Parte importante de todo este conjunto es la infraestructura de
soporte de los cultivos y los sistemas de riego.

7.3.1.- Áreas de crecimiento


iento y pasillos

En términos generales se acepta que del total de la superficie cubierta entre un 15 % y hasta
un 50 % se utilice como pasillos y áreas de maniobras para realizar las labores dentro del
invernadero,, sin embargo existen sistemas de cultivo que en pasillos ocupan más del 50 %
de la superficie del invernadero
invernadero.. Dependiendo del tipo de cultivo, los pasillos deben ser de
un ancho suficiente para permitir el desplazamiento de las personas, encargadas de las
diferentes labores en el interior de los invernaderos
invernaderos,, con los equipos que sean necesarios,
necesa
como mochilas aspersoras, recipientes de cosecha y transportes para la cosecha.

Figuras 7.60 y 7.61.. Distribución de aéreas de cultivo y pasillos en el interior de las instalaciones

El piso del invernadero puede ser de diversos materiales, dependiendo de los sistemas de
cultivo y del nivel tecnológico empleado. Pisos de tierra se emplean en los invernaderos
donde se cultiva
tiva directamente en el suelo, en estos casos se recomienda revestir los pasillos
con arena, grava, tezontle o cualquier otro material que evite el lodo, permita el drenaje y
propicie una circulación eficiente. En otros casos todo el piso puede ser revestido
revesti con grava
o arena en su totalidad, sobre todo cuando se destina a la producción de planta en envase.
También puede cubrirse con mallas que impiden el desarrollo de las hierbas, en estos casos
se recomienda poner debajo de la malla una capa de algún matematerial
rial permeable, como arena,

155 Invernaderos en México


Aurelio Bastida Tapia Componentes estructurales de los invernaderos

tepojal o tezontle fino, sin embargo esta medida puede disminuir la vida útil de las mallas
por desgate debido a la fricción con las partículas del tezontle o arena.

Lo recomendable en cuanto a los pisos de los invernaderos consiste en cubrir toda la


superficie con plásticos blancos para reflejar la luz que incide sobre el piso y proyectarla en
el envés de las hojas aumentando la eficiencia fotosintética. En otros casos el piso puede ser
de concreto o cemento.

Figura 7.62. Piso con grava en la producción Figura 7.63. Bancales elevados en la
de noche buena. producción de plántula de hortalizas.

El revestimiento del piso puede ser en forma parcial considerando sólo los pasillos o
totalmente, esto depende de cada situación concreta en función de la orientación productiva
y de los sistemas de cultivo y manejo que se vayan a emplear.

Cuando los cultivos se desarrollen en el suelo, se recomienda que sean terrenos planos y
fértiles, con suelos profundos, libres de patógenos y enfermedades. En suelos con problemas
de fertilidad o con plagas no es muy recomendable por la dificultad en el manejo de la
fertilización y el control de plagas, como los nematodos y enfermedades inherentes al suelo
y a los cultivos. Una forma de evitar esta situación es utilizando plántula injertada sobre
patrones resistente a la problemática atribuida al suelo. En otras situaciones es mejor
manejar los cultivos en sustratos u otros sistemas como acuaponía.

Lo recomendable es establecer los cultivos en camas, platabandas o filas de crecimiento con


pasillos a ambos lados. Las camas de crecimiento, en cultivos de desarrollo vertical o altos,
no deben ser mayores de 1.5 metros de ancho por la dificultad que representa a los
trabajadores el manejar anchos mayores, el ancho ideal es 1.2 metros, con estas dimensiones
es posible manejar la mitad de las plantas de un lado y la otra mitad del otro. Otra modalidad
es el cultivo en bancales elevados unos 70 a 90 centímetros del suelo, sistemas empleados en
producción de plántula y en algunos sistemas hidropónicos.

Cuando se cultivan ornamentales de porte bajo o plántula, es posible establecer camas más
anchas, por ejemplo de tres a cinco metros ya que las plantas requieren poco manejo
individual y el aporte de humedad se hace empleando sistemas de riego móviles o bastones

156 Invernaderos en México


Aurelio Bastida Tapia Componentes estructurales de los invernaderos

que permiten alcanzar todas las plantas. En la producción de plántula basta con un pasillo
central.

El cultivo en bolsas o contenedores individuales y con cultivos de desarrollo vertical,


ejemplo jitomate y pimiento, no es recomendable establecer más de dos filas, ya que con tres
hileras se dificulta el manejo de las plantas de la fila central.

Entre los espacios de crecimiento deberán dejarse pasillos de 60 a 120 centímetros, para
facilitar labores y cuidados que deban darse al cultivo, por ejemplo el paso de una persona
con el equipo de aspersión. El largo puede ser variable y depende de las dimensiones del
invernadero, sin embargo, no son recomendables distancias mayores de 50 metros. Si las
dimensiones son mayores es conveniente establecer pasillos intermedios atravesados a las
camas de crecimiento que permitan interconexiones y un mejor desplazamiento dentro de las
instalaciones.

Los pasillos o andadores se deben ubicar estratégicamente entre las áreas de crecimiento
para ahorrar espacio y manejar apropiadamente los cultivos. El ancho de los mismos debe
estar en función de las labores e instrumentos y equipo que se use en las prácticas. Pueden
ser de 40 a más de un metro de ancho, así mismo es conveniente ubicar un pasillo central de
más de dos metros de ancho para que a él confluyan los pasillos secundarios, facilitando el
desplazamiento del personal y las cosechas dentro del invernadero.

En la medida de lo posible se recomienda establecer las hileras de los cultivos en la


dirección del viento dominante para facilitar la circulación del aire dentro de los
invernaderos.

7.3.2.- Sistemas de soporte o tutorado de cultivos

Los sistemas de tutorado, espaldera o soporte de los cultivos, consisten de una serie de
estructuras que permite sostener y guiar el crecimiento de cultivos que lo requieran, por
ejemplo jitomate, pepino, fríjol ejotero, chícharo, melón, sandia, etc. La principal función es
impedir que las plantas y ramas se caigan por el peso de los frutos. En la producción de flor
requiere de otro tipo de estructuras de soporte como mallas verticales y horizontales.

La estructura de soporte puede ser la misma estructura de los invernaderos, los cuales
deberán ser diseñados y construidos con refuerzos para soportar el peso de los cultivos.
Generalmente son estructuras robustas que soporten un peso adicional de entre 20 a 35 kilos
por m2.

Otra forma de tutorado consiste en establecer una estructura por separado, mediante postes,
tipo porterías, afianzados al suelo que sostienen travesaños con alambres de los que se
soportan los cultivos. Los postes pueden ser de metal de diversos tipos, metal cubierto de
plástico o madera, en todos los casos las plantas y frutos se sostienen empleando alambres,
hilos de plástico y mallas plásticas.

157 Invernaderos en México


Aurelio Bastida Tapia Componentes estructurales de los invernaderos

Figura 7.64 y 7.65. Sistemas de tutorado para cultivo de desarrollo vertical

7.3.3.- Sistemas de riego y drenaje

Los sistemas de riego y drenaje están constituidos por todos los elementos y dispositivos que
sirven para conducir el agua que requiere el cultivo, así como las estructuras diseñadas para
desalojar o recuperar el agua que sobra una vez realizado el riego. En ellos se consideran los
dispositivos necesarios para la circulación y distribución del agua, como tuberías, canales,
bombas, depósitos y los sistemas de drenaje de los excedentes de agua.

Figura 7. 66. Sistema de riego y drenaje Figura 7.67. Sistema de riego con manguera
manual

Cuando se programa la instalación del sistema de riego en un invernadero se aborda uno de


los puntos clave para el funcionamiento del mismo, ya que mediante el riego se modifican
las condiciones naturales de aporte de humedad para intensificar la producción agrícola. El
sistema de riego debe responder en todo momento a las necesidades del cultivo, ya que en
muchos casos no solo aportará el agua, sino que es la vía para aportar los nutrientes
necesarios para su desarrollo.

158 Invernaderos en México


Aurelio Bastida Tapia Componentes estructurales de los invernaderos

Los métodos de riego que se pueden emplear dentro de los invernaderos son muy diversos,
desde riego rodado hasta riegos localizados. Es recomendable introducir sistemas de riego
avanzados para hacer un uso eficiente que permita optimizar agua. Entre los sistemas de
riego localizados están el riego por goteo, micro aspersión, aspersión y nebulización. El
tema de riego se abordará a mayor detalle posteriormente.

7.3.4.- Sistema de ventilación y aireación

Los sistemas de ventilación están integrados por las ventilas y los dispositivos de apoyo para
la circulación del aire dentro del invernadero, como ventiladores y extractores. El objetivo es
remover el aire con la finalidad de disminuir la temperatura interna del invernadero y aportar
el CO2 necesario para la fotosíntesis de las plantas. Existen dos sistemas de ventilación, a)
ventilación natural y b) ventilación forzada.

La ventilación natural es aquella en la que se aprovechan las diferencias de temperatura y las


corrientes convectivas para desalojar el aire caliente del invernadero. Esta acción se facilita
empleando un sistema de ventilas cenitales colocadas en las partes más altas de los
invernaderos, por las que se desaloja el aire caliente, mientras que por las ventilas laterales
penetra aire fresco y rico en CO2.

Figuras 7.68 y 7.69. Invernaderos con ventilas cenitales dinámicas

La ventilación forzada o mecánica, es aquella en la que se emplean ventiladores y


extractores para forzar el movimiento del aire para que circule dentro del invernadero, para
finalmente obligarlo a salir. La circulación puede ser libre o mediante conductos
distribuidores, mismos que se pueden llevar a todos los rincones de la estructura.

Se requiere que los invernaderos estén bien ventilados, para ello las ventilas deben ser
amplias y a todo lo largo del invernadero. Comúnmente se acepta que la superficie de
ventilación debe ser entre un 15 a 30 % de las superficie cubierta, aunque existen
condiciones climáticas que requieren de más del 50 % de ventilas, con respecto a la
superficie cubierta, para garantizar una renovación eficiente del aire con el CO2 necesario
para la fotosíntesis, por ejemplo en los invernaderos establecidos en condiciones tropicales.

159 Invernaderos en México


Aurelio Bastida Tapia Componentes estructurales de los invernaderos

Figuras 7.70 y 7.71. Extractores para ventilación forzada de invernaderos

7.3.5.- Sistemas de calentamiento y enfriamiento

Los sistemas de calentamiento de los invernaderos consisten de calentadores de diferentes


tipos y fuentes de energía diversas, cuya finalidad es aumentar la temperatura interna del
invernadero e impedir que ésta descienda por debajo del mínimo letal para las plantas que se
estén cultivando en el interior del mismo.

Existen diferentes sistemas de calentamiento, en México los más comunes son con
calentadores de gas y combustión directa, lo que implica que los gases de la combustión se
descargan dentro del invernadero.

Después están los calentadores con separación de gases, los cuales mediante una chimenea
se arrojan al exterior. Para ello es necesario contar con tanques de almacenamiento de dicho
combustible, también existen calentadores eléctricos y calentadores de rayos infrarrojos.

Figuras 7.72 y 7.73. Sistemas de calefacción de invernaderos

160 Invernaderos en México


Aurelio Bastida Tapia Componentes estructurales de los invernaderos

Otros sistemas de calentamiento están diseñados en función de la circulación de agua


caliente por tuberías debajo de los cultivos y en los laterales. El agua se calienta en calderas
que emplean combustibles fósiles, durante el día y se almacena en grandes depósitos para
hacerla circular durante la noche.

También es posible calentar el agua aprovechando la energía solar mediante paneles por los
que circula agua para que se caliente durante el día, y al igual que el caso anterior se
almacena y se hace circular durante la noche.

Los sistemas de enfriamiento dentro de un invernadero están constituidos por las ventilas,
ventiladores, muros húmedos y micro aspersores.

Las ventilas, como resultado de la renovación del aire, disminuyen en algunos grados la
temperatura, los ventiladores al forzar el movimiento del aire permiten que la temperatura se
distribuya con mayor homogeneidad. Los muros o paredes húmedas son estructuras
construidas con diferentes materiales por los que circula agua formando una cortina o
pabellón, se colocan en los laterales para que al penetrar el aire se enfríe y baje la
temperatura. Los aspersores y micro aspersores dispersan el agua disminuyendo la
temperatura en algunos grados.

7.3.6.- Sistemas de iluminación

Los sistemas de iluminación están constituidos por la iluminación natural que brinda el sol
al pasar a través de la cubierta, así como por lámparas eléctricas de diferentes tipos que se
instalan para la iluminación artificial del invernadero durante las noches cuando
determinados cultivos requieren más horas luz.

En algunos casos específicos se consideran como parte del sistema de iluminación la


colocación de mallas de sombreado para disminuir la cantidad de luz que incide dentro de
las estructuras y las cortinas negras con las que se disminuyen horas luz a cultivos como la
flor de noche buena.

Los materiales empleados en acolchados plateados y aluminio, cumplen la función de


reflejar la energía luminosa que incide sobre ellos e iluminan la parte inferior de las hojas
activando los cloroplastos ubicados debajo de las hojas.

7.3.7.- Sistema eléctrico.

El sistema eléctrico es fundamental para la iluminación y la operación de una serie de


dispositivos, como motores y calentadores. Está constituido por la instalación eléctrica
dentro del invernadero y las instalaciones externas, cuya función es permitir que el flujo
energético llegue al mismo.

En algunos casos, como parte del sistema eléctrico, será necesario instalar celdas solares o
molinos de viento para generar la energía eléctrica necesaria para el funcionamiento de la
empresa.

161 Invernaderos en México


Aurelio Bastida Tapia Componentes estructurales de los invernaderos

7.3.8.- Sistemas mecánicos y de automatización

Los sistemas mecánicos están integrados por una serie de aparatos como bombas eléctricas,
bombas de combustión interna, ventiladores y motores de ambos tipos. Los sistemas
mecánicos son necesarios para facilitar una serie de operaciones como el riego mediante el
uso de bombas eléctricas o de combustión interna y dispositivos mecánicos para abrir y
cerrar puertas y ventanas.

Los sistemas de automatización están integrados por dispositivos semi automatizados y


automatizados como timmers, temporizadores o relojes que controlan bombas de riego y
ventiladores, celdas fotoeléctricas para encender lámparas y programas de computadora con
dispositivos para censar y controlar sistemas de riego y otras actividades que se realizan en
forma cotidiana para manejar los invernaderos.

Figura 7. 75 Moto reductor para Figura 7.76. Rack o cremallera dentada


automatización

7.4.- Bibliografía citada y consultada

Bastida T., A. 2000. Propuesta de clasificación de invernadero con base en el equipo


empleado para su manejo. XI Jornadas de presentación de avances y resultados de
investigación. Encuentro de investigadores 2000. Dpto. de Preparatoria Agrícola.
UACH: Chapingo, México.
Bastida T., A. y Ramírez A., J. A. 2002. Invernaderos en México. Diseño, construcción y
manejo. Departamento de Preparatoria Agrícola. Universidad Autónoma Chapingo.
Chapingo, México.
Bastida T., A. 2006. Manejo y operación de invernaderos agrícolas. Departamento de
Preparatoria Agrícola. Universidad Autónoma Chapingo. Chapingo, México.
Bernart J., Carlos; Andrés V., Juan J. y Martínez R., José. 1987. Invernaderos: Construcción,
manejo, rentabilidad. Editorial Aedos. España.
CNCP. 2008. Norma Mexicana NMX-E-255-CNCP-2008. Invernaderos - Diseño y
Construcción - Especificaciones. Centro de Normalización y Certificación de
Productos, A.C. Naucalpán, Estado de México, México.

162 Invernaderos en México


Aurelio Bastida Tapia Componentes estructurales de los invernaderos

Franquet B., José M. 1995. Cálculo estructural de los túneles-invernaderos. Asociación de


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Matallana G., Antonio y Montero C., Juan I. 1988. Invernaderos. Diseño, construcción y
ambientación. Ediciones Mundi-Prensa. Madrid, España.
Rodríguez D., Eduardo. 1997. El diseño de invernaderos asimétricos. Memorias del V Ciclo
de conferencias sobre producción en invernaderos “Expo invernadero 97”,
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Sagan, C. 1994. Un punto azul pálido. Una visión del futuro humano en el espacio. Editorial
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Memoria del Doctorado en Mecanización y tecnología de invernaderos. Universidad
Politécnica de Madrid. Universidad Politécnica de Valencia. Universidad de
Guanajuato. Irapuato, Guanajuato. México.
Santiago de, José. 1997. Hortalizas en invernaderos. Canadá, Estados Unidos y México.
Revista Productores de Hortalizas. Año 6 Núm.3.
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España.
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española de J. M. Mateo Box. Ediciones Mundi-Prensa. Madrid, España. 288 p.
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Universidad de Almería – Instituto de Estudios Almerienses. Almería, España.

163 Invernaderos en México


CAPITULO 8

MATERIALES PARA CONSTRUCCIÓN DE INVERNADEROS Y OTRAS


ESTRUCTURAS PARA PROTEGER CULTIVOS

Aurelio Bastida Tapia

En este capítulo se describen las principales características de los materiales más comunes,
empleados en la construcción y recubrimiento de los invernaderos, túneles y casas sombra.
La mayoría de los materiales disponibles en México son los mismos que se utilizan en todo
en mundo, situación entendible en una economía globalizada. Dichos materiales son
diversos, van de la madera a las aleaciones de metal, para las estructuras, y, del vidrio a los
filmes térmicos de polietileno para las cubiertas, pasando por lo plásticos rígidos o semi
rígidos.

8.1.- Introducción

Las estructuras de los invernaderos constan de varias piezas o elementos, cuya función ya
se explicó en el capítulo anterior. A continuación se describen algunas características
generales de los materiales mas usados para cada uno de los elementos estructurales de los
invernaderos y otras estructuras de la agricultura protegida, iniciando por los empleados en
la cimentación, la estructura, los elementos de apoyo y terminando por utilizados en las
cubiertas.

8.2.- Materiales para cimentación.

La cimentación es la base de toda buena construcción, esto es válido también para los
invernaderos, casas sombra y túneles altos. Los cimientos constituyen el elemento que da
soporte y resistencia a toda la estructura, puesto que son el punto donde se apoyan los
postes que sostienen toda la construcción, incluida la cubierta, dándole solidez y
estabilidad a toda la construcción.

Como ya se señalo, los cimientos reciben los esfuerzos que son transmitidos por las
columnas y los disipan en el terreno.

Los cimientos consisten de una mezcla fraguable en el que se empotran las bases de las
columnas, misma que al solidificarse les proporcionan el anclaje necesario al terreno y le
dan estabilidad toda la estructura. La parte que se ancla es la base del poste o pieza
conocida como espiga.

Los materiales empleados para la cimentación de invernaderos y otras instalaciones


similares, más comunes, son; piedra, cemento, arena, cal, varilla, alambre recocido y
diferentes piezas de metal. Dependiendo del tipo estructura y el terreno donde se va a
construir, es el tipo de cimentación a establecer y los materiales empleados en su
construcción.
Aurelio Bastida Tapia

La forma más sencilla y elemental de anclar o fijar estructuras pequeñas, como los túneles
bajos, consiste en enterrar en el suelo, unos 20 a 30 centímetros, ambos extremos de la
pieza que forma el arco. Esta técnica de fijación no es recomendable para estructuras de
mayor tamaño como los túneles altos e invernaderos. Para estos se recomienda que se
construyan con una cimentación sólida que garantice mayor estabilidad y duración posible.

La mezcla para cimientos se hace con arena, grava y cemento, en una proporción de una
parte de cemento por tres de arena y dos de grava, o cualquier otra proporción, según la
resistencia del concreto que se quiera tener, mezclada con agua suficiente y revolviendo la
mezcla para que el concreto fragüe bien.

8.3.- Materiales para estructuras

En nuestro país, los materiales empleados para la construcción de las estructuras de los
invernaderos, túneles y sombreadores han sido diversos; entre ellos encontramos; carrizo,
bambú, madera rolliza y aserrada, alambre galvanizado, concreto o cemento, ángulos de
acero y aluminio, tubos de acero negro, perfiles estructurales de acero negro, perfiles
estructurales de acero galvanizado, polines estructurales y columnas de concreto. En menor
medida se han empleado otros materiales como perfiles de aluminio y aleaciones de
diferentes materiales. Los invernaderos actuales se construyen combinando varios de estos
materiales.

En la siguiente tabla se agrupan los principales elementos, que a lo largo de la historia de


los invernaderos en México, han sido utilizados en las estructuras para la protección de
cultivos e invernaderos, así como algunas observaciones sobre ellos.

Tabla 8.1. Materiales utilizados para estructuras en la agricultura protegida

Tipo de material Observaciones


Madera Vida útil corta, depende del tratamiento, cuidados y especie
vegetal empleada.
Alambrón y varilla corrugada Se oxida con facilidad y requiere pintura con regularidad
Alambre y alambrón galvanizado Mayor duración, sin problemas de oxidación
Ángulo de acero negro Vida útil larga, se oxida, requiere pintura en forma
constante. Precio alto, estructuras pesadas.
Perfil estructural de acero negro Vida útil corta, se oxida en el interior, requiere pintura.
Perfil estructural de acero Mayor duración que los de acero negro, no requieren
galvanizado pintura, pueden ser galvanizados por ambas caras.
Perfil PTR Vida útil larga y mayor resistencia que los perfiles
estructurales
Polines estructurales Para construcciones robustas, galvanizados y pintados.
Aluminio Material caro, durable y de menor resistencia.
Concreto Material prefabricado, pesado y robusto, provoca sombras.

Fuente: Bastida y Ramírez, 2002

La vida útil se refiere al periodo de tiempo que la estructura conserva sus propiedades de
uso al que esta destinado y con las especificaciones que se hayan considerado en el diseño.

155
Aurelio Bastida Tapia

En lo siguientes párrafos se señalan las principales características de los materiales


referidos, con relación a su empleo en la construcción de estructuras para invernaderos,
túneles, casa sombra, enmallados.

8.3.1.- Estructuras de madera

Las construcciones de madera son aquellos que usan este material como elemento principal
de su estructura. Los invernaderos de madera presentan múltiples problemas y son de corta
duración, solamente está justificada su construcción en los lugares donde abunda la madera
y se puede conseguir a bajos precios y cuando sean construidos por el productor (Serrano,
2002).

Las ramas, carrizo, bambú y madera rolliza son materiales que se han empleado en la
construcción de túneles rústicos y pequeños invernaderos. En estos casos se requiere de un
procesamiento de elaboración primaria muy sencillo que consiste en cortar las piezas y
eliminar los elementos que puedan romper el plástico como las aristas de la corteza o los
muñones de las ramas. Para túneles altos e invernaderos se han empleado postes rollizos y
piezas de madera aserrada con mayor elaboración.

Figura 8.1. Enmallado con postes de madera. Figura 8.2. Construcciones de madera.
Xicotepec, Puebla Zinacantán, Chiapas

La duración de las estructuras de madera, depende de las condiciones climáticas, las


especies forestales utilizadas en su construcción y el proceso de elaboración y preparación
de la madera para resistir las condiciones de uso.

La madera no es un material homogéneo, esta constituida por un conjunto de células que


desempeñan diversas funciones y que una vez lignificadas o endurecidas se convierten en
la estructura de sostén. La estructura anatómica de la madera de las especies forestales, de
clima templado y frío, está constituida por anillos de crecimiento que se diferencian entre
ellos por el crecimiento del conjunto de células que lo forman, dando origen a madera de
primavera y madera de invierno.

156
Aurelio Bastida Tapia

La madera de primavera corresponde al crecimiento de los árboles en la época de mayor


temperatura, cuando las células presentan lúmenes grandes que producen grandes
aumentos en diámetro, dando origen a madera suave y de menor resistencia, mientras que
la madera de invierno presenta células pequeñas y corresponden al incremento de los
árboles durante la época fría y seca del año. La madera de lento crecimiento produce
madera más pesada y más resistentes que la madera de rápido crecimiento. Entre las
maderas tropicales existen algunas muy resistentes y otras muy ligeras.

La duración de la madera depende del tipo de árbol del cual provenga, del clima y de los
tratamientos que se le den, sobre todo a la parte que va enterrada en el suelo la cual se ve
afectada por hongos y la pudrición provocada por el agua. Otros elementos a considerar en
la resistencia de la madera son las grietas y la presencia de nudos, elementos que debilitan
las piezas.

Por lo anterior, antes de usar la madera, conviene aplicarle un tratamiento preventivo


contra el ataque de hongos, barrenadores o polillas, así como para evitar el deterioro físico
de la las piezas. El tratamiento consiste en la impregnación de las piezas de madera con un
producto químico que no sea tóxico, como el neftanato de cobre, que impide el deterioro
por condiciones de alta humedad y alta temperatura a las que se ve sometida la madera
dentro de los invernaderos. Además conviene pintar todas las piezas de color blanco, con
una pintura de agua o que no tenga base de mercurio, para aumentar la luminosidad por
efecto de reflexión y disminuir el efecto de sombra provocado por las piezas gruesas. La
parte de los postes que va enterrada deberá tratarse con creosota, aceite quemado, diesel o
chapopote para retardar la pudrición de la madera.

Las especies, de las que se obtienen postes rollizos o madera aserrada para emplease en
construcción de invernaderos, varían dependiendo de la región, por lo tanto también varían
las características de la madera. En la parte central del país se usan árboles de pino,
oyamel, cedro blanco y encino, mientras que en los trópicos se puede emplear una amplia
gama de especies, en otros lugares puede usarse madera de eucalipto, obtenida de
plantaciones forestales.

Cuando se construye con madera rolliza se recomienda descortezar los maderos, no dejar
muñones y quitar las astillas para que no rasguen la cubierta, aunque en ocasiones se
emplea con corteza, también puede emplearse madera labrada. Los rollizos que se emplean
como postes tienen en promedio unos 8 a 12 centímetro de diámetro y los que se emplean
como parte de la estructura para la cubierta son de uno 5 a 8 centímetros de diámetro. Por
lo general la madera en rollo es económica en regiones donde abundan los bosques, su
principal desventaja es la baja duración y la dificultad de instalación de la cubierta debido a
las irregularidades que presenta.

La madera aserrada se somete a un proceso de elaboración mayor que la madera en rollo,


puede emplearse para la construcción de invernaderos completos en aquellas regiones en
que abundan los aserraderos, donde es de fácil adquisición a bajos precios. La madera
aserrada puede utilizarse en toda la estructura de los invernaderos como los postes, vigas

155
Aurelio Bastida Tapia

para el techo, piezas de travesaños, las puertas, ventilas y en las camas de crecimiento de
los cultivos.

La altura que se recomienda para estructuras de madera es de 3 a 3.5 metros en las


cumbreras y de 2 a 2.5 metros en las paredes laterales. Para evitar el alabeo o pandeo de las
piezas que sostienen al techo, los claros entre los postes se recomiendan que sean de 4
metros o menos. El ancho del invernadero puede ser de 12 a 16 metros en unidades solas,
no es común encontrar invernaderos de madera en batería (Serrano, 2002).

Para los postes de carga se recomiendan polines de 10 x 10 centímetros de ancho,


colocados a un distanciamiento de 3 x 6 metros. En estructuras de malla sombra pueden
usarse piezas de 7.5 x 7.5 a 10 x 10 centímetros con un distanciamiento de 4 x 6 metros.
Para el techo y travesaños se recomiendan listones de 5 x 10 a 7.5 x 10 centímetros
(Martínez, 1995).

Para coberturas pesadas o para la instalación de equipos se recomienda disminuir las


distancias entre postes, no es recomendable aumentar el grosor de las piezas por el
aumento del área de sombra que ello implica.

La unión de las piezas puede realizarse mediante refuerzos y cortes en la madera, con los
ángulos apropiados para que embone una pieza con otra y después fijarse mediante
tornillos o clavos. La fijación de la cubierta puede hacerse mediante listones clavados
sobre la estructura sujetando el plástico, práctica que como ya indicamos no es muy
recomendable.

Entre los principales problemas de los invernaderos de madera están la disminución de


luminosidad y el sombreado por lo ancho de las secciones, deformaciones naturales de la
madera, su limitada duración y su reducida hermeticidad. Entre las ventajas esta que en
determinados lugares es material barato, fácil de trabajar y baja conductividad térmica
(Tesi, 2001).

Los invernaderos de madera que existen en México combinan en su construcción madera


aserrada con madera en rollo. La tendencia es a disminuir el uso de invernaderos de
madera por lo ya casi no se construyen.

8.3.2.- Estructuras y elementos de metal

Los productos metálicos empleados en la construcción de estructuras de protección de


cultivos son diversos y variados. Van de los tornillos usados para fijar piezas a los
materiales empleados para las estructuras, pasando por cables de acero y alambres
galvanizados empleados en los sistemas de tutorado, hasta los perfiles estructurales de
diversas dimensiones y diámetros.

Una de las grandes ventajas de la instalación de estructuras metálicas es la facilidad y


rapidez de montaje, así como el hecho de disponer de elementos modulares para establecer
estructuras en serie con las mismas dimensiones, situación que permite abaratar los costos
de construcción.

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Aurelio Bastida Tapia

Las características de los materiales metálicos más usados en la construcción de


invernaderos son los siguientes:

8.3.2.1.- Cables, alambre, tornillos, tuercas, bridas y abrazaderas

En la construcción de invernaderos estos elementos se emplean como refuerzos, para unir


piezas, reforzar y dar estabilidad a las estructuras. Los cables y alambres como parte del
sistema de tutoreo y tensores. En ocasiones se utilizan como contravientos.

a) Alambre y cables

Existe una amplia variedad de alambres galvanizados que se emplean como apoyo en la
producción agrícola dentro de las estructuras de protección, al igual que los alambres de
diferentes calibres y diámetros para los sistemas de tutoreo o espalderas que sostienen los
cultivos, así como una amplia variedad de cables de acero usados como contra vientos.

Por ejemplo, existe un alambre galvanizado en zinc, para uso hortícola calibre 16, de 1.55
milímetros de diámetro, empleado para el tutoreo del jitomate y otras hortalizas de guía,
que rinde cerca de 65 metros lineales por kilogramo. Otro ejemplo es el alambre
galvanizado, para formar los arcos con los que se construyen mini túneles, de 3.25
milímetros de diámetro, galvanizado, del cual se reporta que tiene un rendimiento de
aproximadamente 15 metros lineales por kilogramo.

Tabla 8.2. Características de alambre galvanizado

Tipo de alambre Calibre Diámetro (mm) Rend.


Máx. Mín. m/kg.
Alambre hortícola 16 1.55 1.65 65
Alambre para microtúneles 8ó9 3.25 15

Fuente. Folletos comerciales

En las ferreterías o casas de materiales y equipos para invernaderos se consigue alambre


galvanizado calibres 8, 10, 12, 14, 16, 18 y 20. El diámetro más delgado corresponde al
calibre 20 y el más grueso al calibre 8. En la siguiente tabla se señalan las principales
características de algunos de estos alambres.

En algunos casos particulares el alambre galvanizado se emplea para tejer mallas de


alambre, en ambos lados de la cubierta para proteger el plástico de los daños que puedan
ocasionar los vientos.

El alambre recocido es empleado para el atado de las cadenas de varilla y estribos de


alambrón. Al igual que la varilla y el alambrón, es un material que se oxida fácilmente y
por ello no se recomienda emplearlos en otras partes de la estructura o como elementos de
apoyo en el manejo de los cultivos.

157
Aurelio Bastida Tapia

El sistema de cables y alambres que se instalan para tutorado o soporte de carga, deberán
cumplir con las siguientes características: El alambre, fabricado de acero galvanizado y del
diámetro o calibre necesario de acuerdo al uso a que sea destinado. Los cables, fabricados
de acero galvanizado y el diámetro dependerá del uso al que se destine; estructural o
soporte de carga (CNCP, 2008).

b) Tornillos y clavos

Los tornillos, pijas, remaches y clavos que se emplean con diversos fines dentro de los
invernaderos, fundamentalmente unir las piezas de la estructura, deberán ser de material
galvanizado u otro material que no se oxide con relativa facilidad.

En el sector de las estructuras industriales existe una amplia diversidad de productos y


herramientas para la construcción de naves industriales, que también se emplean en la
construcción de invernaderos. Así, existen pijas o tornillos auto perforantes, que no
requieren de una perforación previa en las piezas que van a fijarse.

Toda la tornillería y tuercas a utilizar en la estructura de un invernadero, tanto en


conexiones entre componentes estructurales y uniones de elementos y equipos con el
sistema, deben contar con las siguientes especificaciones: Alta resistencia, grado 5 (G5) y
ser galvanizados (CNCP, 2008).

c) Bridas y abrazaderas

Las bridas y abrazaderas, también conocidas como estribos, son piezas metálicas que
permiten unir diferentes partes de los invernaderos que no llevan soldadura. Se fabrican de
laminas metálicas galvanizadas y se sujetan mediante tornillos, para ello tiene orificios
prediseñados.

8.3.2.2.- Alambrón y varilla corrugada de acero

La varilla corrugada de acero y el alambrón son materiales indispensables para armar las
estructuras de resistencia de las piezas de concreto. Los diámetros en la varilla van de 1/8 a
2 pulgadas, ambos son materiales usados directamente para la estructura de los túneles
bajos. También se les ha emplea para la estructura de soporte de las mallas sombra o las
cubiertas de plástico, estructuras en las que forman los arco y postes que sostienen la malla
o la cubierta.

La principal desventaja, como ya se señalo, es que se oxidan fácilmente manchando el


plástico, aun cuando se aplique un protector antioxidante y un recubrimiento de pintura. En
cuanto a su resistencia sostienen sin problemas coberturas ligeras; como el plástico y
mallas sombra, pero no soportan el peso de coberturas pesadas y equipos pesados colgados
de ellos.

8.4.2.3.- Ángulos de acero negro

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Aurelio Bastida Tapia

Las piezas de ángulo de acero negro fueron de los primeros materiales usados en la
construcción de invernaderos. La forma del material en ángulo de 90 grados, facilitó el
soporte del vidrio empleado como cubierta, el vidrio se adhería a la estructura mediante
masilla. Este es un material más resistente que la varilla y se puede emplear tanto en
laterales como para la estructura de los techos. Los invernaderos construidos con estos
materiales, en muchos casos no llevaban postes, siendo los ángulos la estructura de
resistencia. En algunos otros casos llevaban vigas de acero.

Los ángulos de acero negro presentan las mismas desventajas que la varilla y el alambrón
en cuanto a la corrosión y oxidación, su mantenimiento requiere de pintura y lijado en las
partes oxidadas en forma continua. Generalmente las estructuras se forman mediante un
proceso de soldadura que deja superficies ásperas con aristas, mismas que deben lijarse
para evitar que rasguen el plástico de las cubiertas. Todavía existen algunos invernaderos
de este tipo en uso, algunos de ellos están en uso en la UACH. Son estructuras pesadas y
resistentes, con mucho material ya que las placas de vidrio eran pequeñas, por ello
resultaban costosas.

En la actualidad el uso de ángulos de acero negro en la construcción de invernaderos es


relativamente nulo, debido a su alto precio y a que existen otros materiales más
económicos y con mayores ventajas. Así, las estructuras de ángulos de acero negro, en la
construcción, de invernaderos fueron sustituidas por tubos y perfiles estructurales
metálicos.

8.3.2.4.- Perfiles estructurales de acero negro

La variedad de perfiles tubulares o estructurales es amplia, en cuanto a calibre, diámetros y


formas, por lo mismo son de los materiales más usados en la construcción de invernaderos.

Los perfiles estructurales de acero negro son usados sobre todo para invernaderos de baja
tecnología y poca duración, ya que se oxidan fácilmente sobre todo de la parte interna de
los perfiles donde no se puede dar mantenimiento.

Estos tipos de perfiles presentan características apropiadas de resistencia a cargas y


esfuerzos, pueden emplearse como postes para estructuras de invernaderos y casas sombras
de todo tipo. Son materiales que se doblan con relativa facilidad, dando la forma que se
requiere mediante una roladora o con un molde. El armado de las estructuras se hace
mediante soldadura, en los invernaderos de baja tecnología, atornillando piezas o
empleando bridas y empalmes especiales en los de tecnología avanzada. Cuando se emplea
soldadura se deben limar las asperezas para que no dañen el plástico de las cubiertas.

El número de piezas a emplear como postes y la distancia entre una y otra depende de la
resistencia de las mismas. La resistencia esta en función del calibre, del diámetro o grosor
y la forma del perfil.

Martínez (1995) recomienda postes de este tipo de perfil de 7.5 x 7.5 centímetros de ancho
o diámetro, para colocarse a una distancia de 3 x 10 metros; un perfil de 3.8 x 3.8 cm o de
3.2 x 3.2 cm cuando los postes van a una distancia de 3 x 6 metros. Para distancias

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Aurelio Bastida Tapia

menores entre postes recomienda perfiles de 2.5 x 2.5 centímetros. En techos pueden
usarse diferentes tipos de perfiles y en piezas que se colocan horizontalmente como los
travesaños. Este autor señala que los perfiles rectangulares tienen más resistencia que los
cuadrados. Los tamaños en longitud son estándares, por lo general son de seis metros de
largo, pero se pueden solicitar largos o tamaños sobre pedido.

El empleo de perfiles de acero negro requiere protegerse con una capa de algún producto
antioxidante y después cubrir con una pintura blanca que no contenga bases de mercurio ya
que desprende gases tóxicos para los cultivos. Conviene que a las partes bajas de los postes
se le proteja con un baño de chapopote, sobre todo en la parte que va enterrada, ya que se
acelera la corrosión al entrar en contacto con la tierra y la humedad.

8.3.2.5.- Perfiles estructurales de acero galvanizado

En México son cada vez más las estructuras para proteger cultivos, construidas con perfiles
de acero galvanizado, que aunque son más caros que los perfiles de acero negro, su vida
útil es mayor y presentan menos problemas.

El acero galvanizado tiene varias presentaciones; perfiles redondos, cuadrados,


rectangulares y ovales. Se fabrican productos rolados en caliente y en frio, del laminado en
caliente se obtienen productos en espesores gruesos y en frio espesores delgados, con
acabados en negro, galvanizado y pintado. Los galvanizados recubiertos con capa de zinc o
una aleación zin-aluminio. Las características de resistencia a cargas, los calibres,
diámetros y facilidad de construcción y montaje son similares e incluso mejores a las de los
perfiles de acero negro.

Figura 8.3 y 8.4. Perfiles tubulares para construcción de invernaderos

La galvanización se realiza en caliente por inmersión de las piezas para galvanizar con una
capa de zinc en la parte interna y así evitar la corrosión interna, que disminuye la vida de
las estructuras construidas con perfiles de acero negro. La galvanización, interna y externa,
con recubrimiento de una capa de zinc, permite soportar la corrosión mejor que en los otros
perfiles.

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Aurelio Bastida Tapia

Algunas empresas extranjeras dedicadas a la construcción de invernaderos, han patentado


la fabricación y construcción de invernaderos empleando postes y arcos mediante perfiles
ovales. Según ellos, estos perfiles combinan la resistencia de los perfiles cuadrados con las
cualidades de los tubos redondos. Además, han desarrollado un sistema de fijado mediante
ensamblajes basados en abrazaderas o bridas, que embonan en una adaptación especial
realizada sobre los postes y piezas del techo, dando un amarre que no requiere de soldadura
y se dice que son más elásticos a las cargas por viento.

La Norma Mexicana NMX-E-255-CNCP-2008, Invernaderos – Diseño y Construcción -


Especificaciones, establece que en la construcción de invernaderos se deben utilizarse
perfiles estructurales de acero galvanizado, ya sean redondos, cuadrados o rectangulares.
Estos perfiles deben ser fabricados mediante procedimientos en frio y unidos mediante una
costura de soldadura longitudinal, con un metalizado a base de zinc sobre dicha costura,
que en conjunto se asegure una máxima protección contra la corrosión (CNCP, 2008).

Las dimisiones nominales y exteriores de los perfiles tubulares galvanizados usados en la


construcción de invernaderos se establecen en las siguientes tres tablas.

Tabla 8.3. Dimensiones mínimas de los tubos redondos

Diámetro nominal Diámetro exterior real Calibre Espesor mínimo


(Pulgadas) (Milímetros) (Milímetros)
1 25.4 14 1.73
16 1.40
18 1.12
20 0.84
1 3/8 33.4 18 1.12
20 0.84
1½ 38.1 18 1.12
20 0.84
14 1.73
2 48.3 16 1.40
18 1.12
20 0.84
14 1.73
2½ 60.3 16 1.40
18 1.12
Fuente: CNCP 2008

Los largos comerciales estándar son de alrededor de seis a siete metros y medio, pero por
pedido en grandes cantidades se pueden comprar con dimisiones especiales en cuanto al
largos.

La materia prima para la fabricación de los producto debe cumplir con lo dispuesto por la
norma NMX-B-009, la cual determina la composición química del acero y sus propiedades

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Aurelio Bastida Tapia

mecánicas. Al respecto el acero utilizado debe ser Grado 33 con un esfuerzo de cedencia
mínimo de 2320 kg/cm2, una resistencia a la tensión de 3163 kg/cm2 y una elongación
mínima del 20 % en 50 milímetros.

Tabla 8.4. Dimensiones mínimas de los perfiles cuadrados

Designación nominal Dimensiones exteriores Calibre Espesor mínimo


(Pulgadas) (Milímetros) (Milímetros)
1/2 13x13 18 1.12
20 0.84
3/4 19x19 18 1.12
20 0.84
14 1.73
1 25x25 16 1.40
18 1.12
20 0.84
14 1.73
1 1/4 32x32 16 1.40
18 1.12
20 0.84
12 2.49
14 1.73
1 1/2 38x38 16 1.40
18 1.12
20 0.84
1 3/4 44x44 14 1.73
16 1.40
12 2.49
14 1.73
2 50x50 16 1.40
18 1.12
20 0.84
12 2.49
2½ 64x64 14 1.73
16 1.40
Fuente: CNCP 2008

El recubrimiento utilizado deberá ser el G-90, el cual consiste de una capa de zinc aplicada
en forma continua mediante el proceso de inmersión en caliente, equivalente a un mínimo
de 2.75 gr/m2, en ambas caras de la lámina, por dentro y por fuera, de acuerdo con las
normas NMX-B-009 y NMX-B-055.

En los cortes o aéreas afectada de los perfiles galvanizados, se deben hacer recubrimientos
galvanizados, utilizado pinturas con contenido de zinc, siempre y cuando la película seca
contenga un mínimo de 65 % de zinc en polvo.

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Aurelio Bastida Tapia

Cabe recordar que la Norma Mexicana para la Construcción de Invernaderos, NMX-E-


255-CNCP-2008es de carácter voluntario.

Tabla 8.5. Dimensiones mínimas de los perfiles rectangulares

Designación nominal Dimensiones exteriores Calibre Espesor mínimo


(Pulgadas) (Milímetros) (Milímetros)
14 1,73
2x1 50x25 16 1,40
18 1,12
20 0,84
2 1/2x1½ 64x38 12 2,49
14 1,73
14 1,73
2x1½ 75x38 16 1,40
18 1,12
20 0,84
14 1,73
4x1½ 100x38 16 1,40
18 1,12
20 0,84
Fuente: CNCP 2008

8.3.2.6.- Tubos de acero negro galvanizado

Los tubos redondos de acero negro galvanizado, empleados para tuberías de agua, se
llegaron a usar para construir algunos invernaderos antes de incursionar en otros materiales
más ligeros y más apropiados para la construcción de estas instalaciones. Se usaron como
postes y techos, sobre todo de invernaderos tipo túnel y se fijaban mediante soldadura o
tornillos y tuercas. En la actualidad ya no se emplean puesto que existen mejores
alternativas estructurales.

8.3.2.7.- Perfiles de PTR

Los perfiles PTR o PERT son materiales de mayor calibre que los perfiles tubulares, por lo
mismo sus paredes son de mayor grosor, característica que les proporciona mayor
resistencia al esfuerzo y soportan pesos mayores. Cuando se emplean como postes, se
pueden ubicar a mayor distancia uno de otro, obteniendo claros de mayor espacio entre
postes. El precio de los perfiles PTR es superior al de los perfiles tubulares del mismo
ancho, en contra partida duran más, soportan cargas mayores y resisten mejor la corrosión
que los perfiles no galvanizados.

8.3.2.8.- Polines estructurales

Los polines estructurales se emplean para postes y vigas de los techos de invernaderos
robustos. El polín estructural tiene forma rectangular con esquinas redondeadas o

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Aurelio Bastida Tapia

cuadradas, con la particularidad de que no presenta las cuatro paredes completas, sólo tres
de ellas, las dos de menor tamaño y una de las grandes, mientras en la otra presenta una
ceja en cada lado.

Además del polín estructural, existen los polines avícolas, que presentan algunas
características diferentes al anterior, entre ellas que una de sus caras más angostas no esta
completa, mientras lo otra si esta completa y presenta un dobles para la cuarta cara.
Algunos invernaderos en Jalisco y otras partes fueron construidos empleando estos
materiales. La principal desventaja es que debido a lo robusto del material se provocan
sombras, situación que puede corregirse utilizando materiales de cubiertas que difundan la
luz.

8.3.2.9.- Aluminio y otros metales

El aluminio y las diferentes aleaciones a base de aluminio se consideran como materiales


idóneos para la construcción de invernaderos, con acabados elegantes en los que se
emplean plásticos rígidos o cristales como cubiertas. Se recomienda para aplicaciones
corrosivas, ya que es resistente a la oxidación (Bernat et al, 1990).

Los principales productos de aluminio empleados en la construcción y montaje de


invernaderos son ángulos, perfiles tubulares rectangulares y cuadrados y molduras para
fijar cubiertas rígidas, además de tornillos y otros productos empleados dentro de los
invernaderos.

El aluminio tiene varias ventajas con respecto al hierro galvanizado, entre ellas mayor
duración, mayor resistencia a la corrosión, ya que es totalmente resistente a la acción de los
agentes atmosféricos y los costos de mantenimiento de la estructura son casi nulos, además
de que presenta una amplia diversidad de perfiles y formas.

La mayoría de los materiales empleados en las cubiertas de los invernaderos de aluminio


son rígidos, como cristal o placas de plásticos. Los perfiles de aluminio facilitan el
montaje, evitan riesgos de ruptura y se puede conseguir ambientes climáticos herméticos.
La principal desventaja del uso del aluminio es su alto costo con respecto a otros
materiales, ejemplo los perfiles estructurales galvanizados.

El acero inoxidable es un material resistente a la corrosión, que tiene algunas aplicaciones


dentro de los invernaderos. Por ejemplo para charolas o camas de adaptación de plantas
producidas mediante técnicas de cultivo de tejidos y en algunos equipos de fertiriego. El
principal inconveniente es, al igual que el aluminio, su alto costo con respecto a otros
materiales.

8.3.3.- Estructuras de concreto y tabique

En México no son comunes los invernaderos con estructuras de concreto, armados con
varillas de acero y alambrón, como lo son en otros países, sin embargo existen algunos
invernaderos que parte de su estructura es de este tipo de material. De acuerdo con diversos

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Aurelio Bastida Tapia

autores, la principal característica de estas estructuras es su alta resistencia y larga


duración, por ello son recomendables para lugares de fuertes vientos.

Las ventajas del concreto sobre otros materiales son: 1) alta resistencia a los esfuerzos
debidos a la acción del viento, el equipo, peso de la cubierta y el tutorado vertical de los
cultivos, 2) vida útil larga, ya que no se pudre ni oxida y 3) por su baja conductibilidad
térmica existe menor deterioro del plástico en las partes de contacto del mismo con los
elementos de la estructura (Serrano, 2002).

Adicionalmente podemos agregar como desventaja que las estructuras de concreto son
demasiado robustas y producen una disminución de la luminosidad dentro del invernadero.

El perfil de los invernaderos de concreto son de líneas rectas, dando construcciones tipo
capilla. En algunos casos toda la estructura es de concreto mientras que en otros se
combina con la madera y los metales. En estos casos generalmente los postes son de
concreto y la estructura del techo es de madera o perfiles galvanizados, formando techos
curvos o rectos.

Figura 8.5. Estructura mixta, columnas de Figura 8.6. Invernadero con paredes de
cemento y cubierta de metal tabique

En México existen estructuras mixtas, principalmente en la región de Atlacomulco,


México, son invernaderos con postes o columnas de concreto, de 15 a 20 centímetro de
ancho y redondel de tabique, tabicón o ladrillo y una estructura para la cubierta de perfiles
estructurales. Uno de los motivos de estas construcciones tan robustas son los fuertes
vientos que soplan en esa región.

8.3.4.- Otros materiales

En Holanda han diseñado un invernadero con una estructura que combina perfiles de acero
y cables sintéticos denominados Twaron, cuya fuerza es comparable a la del acero pero
cuyo peso es 5 veces menor. Este cable esta hechos a base de fibras de aramida con una
cubierta plástica que lo protege del deterioro por rayos ultravioletas (Wasijenber, 1992).

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Aurelio Bastida Tapia

En la actualidad se empieza a hablar de invernaderos con postes de plástico a base de


material reciclado. Los postes plástico ya es frecuente su uso para sistemas de tutorado de
cultivos.

Aquí en México se han construido algunos túneles con tubos de plástico de pvc, los cuales
han presentado una serie de problemas, por ejemplo la dificultad de repararlos cuando se
rompen es difícil repararlos.

8.4.- Materiales para estructuras estabilizadoras y de apoyo

Las estructuras de apoyo sirven para darle solidez y resistencia a los invernaderos y para
sostener el peso de la producción de los cultivos. Las principales estructuras de apoyo son
el emparrado, los contra vientos, los tirantes y tensores