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Karl Bühler en su teoría ha precisado tres elementos en el proceso de la

comunicación:

1° Hablante
2° Oyente
3° Asunto o cosa mentada

Estos tres elementos forman un modelo tripolar de comunicación lingüística a


tres grandes funciones del lenguaje: expresiva, apelativa y representativa.

De esta manera las funciones propias del lenguaje se manifiestan en todo acto
de comunicación predominando una sobre otra de acuerdo al elemento
dominante sea éste el hablante, el oyente o el asunto.

Si la comunicación está en relación directa con el mundo emocional


del hablante estamos en presencia de la función expresiva del lenguaje la que
permite expresar sentimientos y emociones íntimas.

Si la comunicación está actuando sobre la persona del oyente influyendo en su


comportamiento lingüístico o no lingüístico estamos frente a la función
apelativa del lenguaje.

Por último, si la comunicación trata de la conceptualización de la experiencia


del hablante estamos frente a la función representativa del lenguaje ya que lo
importante aquí es la transmisión de conceptos del hablante al oyente.

Uno de los desarrollos más notables de la concepción de la lengua como


herramienta es el conocido como modelo del órganon de Karl Bühler, en el que
este da cuenta de las funciones del lenguaje. Lo publica por primera vez en
1934 en su obra Teoría del lenguaje (Sprachtheorie), que fue traducida al
español por Julián Marías.
El punto de partida está en el Crátilo de Platón, donde se afirma que la lengua
es una herramienta (órganon en griego) y que esa herramienta sirve para
que una persona le diga a otra algo sobre las cosas. Bühler desarrolla y
enriquece esta metáfora platónica añadiéndole dimensiones adicionales. Su
concepción se resume en un famoso diagrama que reproducimos aquí.
En el centro está el signo (Z – Zeichen), entendido como fenómeno acústico
concreto, es decir, como algo que una persona concreta dice en un lugar y un
momento dados. Desde este, parten unas líneas hacia arriba que lo vinculan
con los objetos y estados de cosas del mundo (Gegenstände und
Sachverhalte). Cuando se establece este vínculo entre un signo lingüístico y la
realidad extralingüística, el primero adquiere la condición de símbolo, de algo
que está ahí para representar otras cosas, y nos encontramos ante la función
representativa del lenguaje (Darstellung).
La primera función del lenguaje consiste, por tanto, en decir cosas sobre el
mundo, pero no es la única. El signo también aparece unido con el
receptor (Empfänger), puesto que lo que se dice se dice para alguien. En este
sentido, el signo lingüístico es una señal que lanzamos a nuestro interlocutor. A
la función correspondiente se la denomina apelativa (Appell) por lo que tiene
de llamada dirigida a alguien, con la que se pretende captar su atención y
conseguir algún tipo de reacción ante lo que decimos.
No hay que olvidar tampoco que si el signo existe es porque alguien lo emite, y
de ahí que aparezca también vinculado con su emisor (Sender). En esta
dimensión el signo es síntoma, o sea, deja traslucir algo de lo que hay en el
interior de la persona que lo emitió y su función es expresiva (Ausdruck) por
cuanto permite al hablante sacar a la luz lo que lleva dentro.
El modelo del órganon no es solo un modelo del lenguaje, sino también de la
comunicación y constituye un importante precedente de posteriores teorías
semióticas. Será reelaborado por Jakobson, que ampliará las funciones hasta
llegar a seis.
Lo importante es entender que, por encima de su apariencia abstracta, Bühler
intenta explicar con su modelo algo tan sencillo y tan complicado como que yo
pueda preguntar a un desconocido en la calle por dónde se va a un sitio y él
me haga caso, comprenda adónde quiero ir, se dé cuenta de que estoy perdido
y un poco cansado y me acompañe hasta la esquina para mostrarme el camino
que quiero tomar.

Según Karl Bühler Artículo principal: Karl Bühler. Bühler propuso que existían
únicamente tres funciones:
 La Representativa o referencial, por la cual se trasmite una información
objetivamente. Es la función principal del lenguaje, ya que es la que transmite
información más amplia. El hablante expresa algo, informa sobre una realidad.
 La Expresiva o emotiva, que expresa sentimientos del emisor.
 La Conativa o apelativa, mediante la que se influye en el receptor del
mensaje mediante órdenes, mandatos o sugerencias. Nota: La Conativa no
puede ser usada en textos donde el lector busca entender el uso que puede
dar a una herramienta. Ya que lo limita a seguir un camino ya recorrido en
lugar de permitirle encontrar nuevos resultados. Específicamente manuales
técnicos o instrucciones de uso. Las funciones del lenguaje según Roman
Jakobson Jakobson plantea el modelo de la teoría de la comunicación. Según
este modelo el proceso de la comunicación lingüística implica seis factores
constitutivos que lo configuran o estructuran como tal. El emisor Corresponde
al que emite el mensaje.
El receptor recibe el mensaje, es el destinatario. El mensaje es la experiencia
que se recibe y transmite con la comunicación. Pero para que el mensaje
llegue del emisor al receptor se necesita además de: El código lingüístico que
consiste en "un conjunto organizado de unidades y reglas de combinación
propias de cada lengua natural". Y por último el canal, que permite establecer y
mantener la comunicación entre emisor y receptor. Este modelo permite
establecer seis funciones esenciales del lenguaje inherentes a todo proceso de
comunicación lingüística y relacionada directamente con los seis factores
mencionadas en el modelo anterior. Por lo tanto las funciones del lenguaje son
la emotiva, conativa, referencial, metalingüística, fática y poética.

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