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Por el momento, interrumpiré esta discusión de Adorno

[...]para considerar no la relación que un sujeto tiene con la


moral, sino una relación previa: la fuerza de la moral en la
producción del sujeto. La primera cuestión es crucial y la
investigación que sigue no la ignora, porque un sujeto
producido por la moral debe encontrar su relación con ella.
Por más que se quiera, no se puede omitir esta condición
paradójica de la deliberación moral y de la tarea de dar
cuenta de sí. Aun cuando la moral proporciona un conjunto
de normas que producen un sujeto en su inteligibilidad, no
por ello deja de ser un conjunto de normas y reglas que el
sujeto debe negociar de una manera vital y reflexiva"
J. Butler, Dar cuenta de sí mismo.
 “Lo que continúa preocupándome más son los
siguientes tipos de preguntas: ¿qué constituye una
vida inteligible y qué no, y como las suposiciones
acerca del género y las sexualidad normativos
deciden por anticipado lo que pasará a formar parte
del campo de lo ‘humano’ y de lo ‘vivible’? Dicho de
otro modo: ¿cómo actúan las suposiciones
normativas del género para delimitar el campo
mismo de la descripción que tenemos de lo humano?
¿Con qué medios advertimos este poder
demarcador, y con qué medios lo transformamos?”.
J. Butler, El género en disputa
Inteligibilidad de lo humano: normas sexo-
generizadas (histórica

“Más o menos humano”, “más o menos
varón”, “más o menos mujer”…

Habitabilidad/vulnerabilidad
 “En la medida en que las normas de género
(dimorfismo ideal, complementariedad heterosexual
de los cuerpos, ideales y dominios de la masculinidad
y la feminidad adecuadas e inadecuadas, […])
determinan lo que será inteligiblemente humano y lo
que no, lo que se considerará ‘real’ y lo que no,
establecen el campo ontológico en el que se puede
atribuir a los cuerpos expresión legítima. Si hay una
labor normativa positiva en El género en disputa es
poner énfasis en la extensión de esta legitimidad a
los cuerpos que han sido vistos como falsos, irreales
e ininteligibles.”.
Butler, J., El género en disputa, ed. cit., p. 28-29
Normas: principios de inteligibilidad

Poder prescriptivo, correctivo y
performativo


Campo ontológico
Matriz heterosexual

 "Esa heterosexualidad institucional exige y crea


la univocidad de cada uno de los términos de
género que determinan el límite de las
posibilidades de los géneros dentro de un
sistema de género binario y opuesto. Esta
concepción del género no sólo presupone una
relación causal entre sexo, género y deseo:
también señala que el deseo refleja o expresa al
género y que el género refleja o expresa el
deseo“
J. Butler, El género en disputa
Normas de identidad/género: socialmente
instauradas y mantenidas

Ideales de (in)coherencia y (dis)continuidad

Relación causal

SEXO ► GÉNERO ► DESEO (y prácticas sexuales)


(causa) (causa)
Relación expresiva

DESEO ► GÉNERO ► SEXO (y prácticas sexuales)


(expresa) (expresa)
Ideales de coherencia normativos:

Masculino →Género “varon”→ Deseo hacia mujeres


(prácticas penetrativas)
↗ ↘
Sexo (Binarismo y complementariedad)
↘ ↗
Femenino→ Género “mujer”→Deseo hacia
varones
(prácticas: ser
penetrada)
La “matriz heterosexual”

 “Como consecuencia, el género no es a la cultura


lo que el sexo a la naturaleza; el género también
es el medio discursivo/cultural a través de cual la
“naturaleza sexuada” o “un sexo natural” se
forma y establece como “prediscursivo”, anterior
a la cultura, una superficie neutral sobre la cual
actúa la cultura”. (…) Esta producción del sexo
como lo prediscursivo debe entenderse como el
resultado del aparato de construcción cultural
nombrado por el género”
Identidad de género/identidad
personal
 Identidad de género/personal: efecto de una prácticas
discursiva, de una práctica reguladora que puede definirse
como heterosexualidad obligatoria.

 “La coherencia o unidad interna de cualquier género, ya sea


varon o mujer, necesita una heterosexualidad estable y de
oposición. Esa heterosexualidad institucional exige y crea la
univocidad de cada uno de los términos de género que
determinan el límite de las posibilidades de los géneros
dentro de u sistema de géneros binario y opuesto. Esta
concepción del género no sólo presupone una relación
causal entre sexo, género y deseo: también señala que el
deseo refleja o expresa al género y que el género refleja o
expresa el deseo”
La performatividad del
género
 “Los géneros inteligibles son los que de algún modo
instauran y mantienen relaciones de coherencia y
continuidad entre sexo, género, práctica sexual y
deseo. Es decir, los fantasmas de discontinuidad e
incoherencia, concebibles únicamente en relación
con las reglas existentes de continuidad y
coherencia, son prohibidos y creados
frecuentemente por las mismas leyes que
procuraron crear conexiones causales o expresivas
entre sexo biológico, géneros culturalmente
formados y la ‘expresión’ o ‘efecto’ de ambos en la
aparición del deseo sexual a través de la práctica
sexual”
 En este sentido el género no es un sustantivo, ni tampoco es un
conjunto de atributos vagos (…) el género resulta ser
performativo, es decir, que conforma la identidad que se supone
que es. En este sentido, el género siempre es un hacer, aunque no
un hacer por parte de un sujeto que se pueda considerar
preexistente ala acción. El reto que supone reformular las
categorías de género fuera de la metafísica de la sustancia
deberá considerar la adecuación de la afirmación que hace
Nietsche en la Genealogía de la moral en cuanto a que “no hay
ningún `ser’ detrás del hacer, del actuar, del devenir; ‘el agente’
ha sido ficticiamente añadido al hacer, el ahcer es todo”. En una
aplicación que el mismo Nietzsche no habría previsto ni
perdonado, podemos añadir como corolario: no existe una
identidad de género detrás de las expresiones de género; esa
identidad se construye performativamente por las mismas
‘expresiones’ que, al parecer, son resultado de ésta
 P, 85.
 Originalmente, la pista para entender la performatividad del género me
la proporcionó la interpretación que Jacques Derrida hizo de "Ante la
ley", de Kafka. En esa historia, quien espera la ley se sienta frente a la
puerta de la ley, y atribuye cierta fuerza a esa ley. La anticipación de una
revelación fidedigna del significado es el medio a través del cual esa
autoridad se instala: la anticipación conjura su objeto. Es posible que
tengamos una expectativa similar en lo concerniente al género, de que
actúe una esencia interior que pueda ponerse al descubierto, una
expectativa que acaba produciendo el fenómeno mismo que anticipa.
Por tanto, en el primer caso, la performatividad del género gira en torno
a la metalepsis, la forma en que la anticipación de una esencia provista
de género origina lo que plantea como exterior a sí misma. En el
segundo, la performatividad no es un acto único, sino una repetición y
un ritual que consigue su efecto a través de su naturalización en el
contexto de un cuerpo, entendido, hasta cierto punto, como una
duración temporal sostenida culturalmente.
 Butler, J., El género en disputa, "Prólogo (1999)", Barcelona, Paidós,
2007, p. 17.
iterabilidad/citabilidad

 El género es la estilización repetida del


cuepro, una sucesión de acciones repetidas
dentro de un marco regulador muy estricto-
que se inmoviliza con el tiempo para crear la
apariencia de sustancia, de una especie
natural del ser.
 La hipótesis aquí es que el “ser” del género es un
efecto, … Afirmar que el género está construido
no significa que sea ilusorio o artificial,
entendiendo estos términos dentro de una
relación binaria que opone lo “real” y lo
“auténtico”. Como una genealogía de la
ontología del género, esta explicación tiene
como objeto entender la producción discursiva
que hace aceptable esa relación binaria y
demostrar que algunas configuraciones
culturales del género ocupan el lugar de “lo real”
y refuerzan e incrementan su hegemonía a
través de esa feliz autonaturalización.
Límites de una política de la
representación: límites de las
políticas de la identidad.

Mujeres: sirve como el término


político que busca extender la
visibilidad y legitimidad de la
mujer como sujeto político
Posee una función normativa
No basta con investigar de qué forma las mujeres
pueden estar representadas de manera más precisa en
el lenguaje y la política. La crítica feminista
también debería comprender que las mismas
estructuras de poder mediante las cuales se
pretende la emancipación crean y limitan la
categoría de “las mujeres”, sujeto del feminismo
J. Butler, El género en disputa, cap. 1
Genealogía feminista de la
categoría de “las mujeres”
 Hay que “replantearse las construcciones
ontológicas de la identidad para plantear una
política representativa que pueda renovar el
feminismo sobre otras bases. Por otro lado,
tal vez sea el momento de formular una
crítica radical que libere a la teoría feminista
de la obligación de construir una base única o
constante, permanentemente refutada por
las posturas de identidad o de antiidentidad a
las que invariablemente niega.”
 Entonces, el objetivo no es tanto renunciar
las políticas de representación (lo que es
imposible) sino que:

“La tarea consiste en elaborar, dentro de este


marco constituido, una crítica de las
categorías de identidad que generan,
naturalizan e inmovilizan las estructuras
jurídicas actuales” (GT, cap 1).

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