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Generalidades [editar]

Mente, en psicología, puede definirse como una propiedad diferente del cerebro, pero
que emerge de éste (ver concepto de Emergencia), y cuyo funcionamiento explicaría la
conducta manifiesta de los seres humanos. Sin embargo, está más vinculada a la
filosofía, véase Mente en filosofía.

Otros científicos y filósofos sostienen que el cerebro es condición necesaria, pero no


suficiente, para que la mente realice sus funciones. Por ejemplo, Eccles, neurólogo y
Premio Nobel de Medicina, y Popper, filósofo de la ciencia. Aunque con posturas
diferentes, ninguno de los dos es materialista; no identifican el pensamiento con la
actividad cerebral.1

Ontogénesis de la mente [editar]


LEER~ En términos generales, se puede decir que la mente nace en el momento que hay
una parte asignada en el cerebro que tiene el potencial de evaluar el desgaste general de
las distintas regiones, otorgar una prioridad en base al menor coste emocional y/o ser
capaz de razonar el proceso o por lo menos tener el potencial de hacerlo. La mente
induce comportamientos emocionales sujetos a la línea de 'menor sufrimiento o líbido.
Por lo tanto, la naturaleza del cerebro y la prioridad de la mente, será encontrar una
solución que aporte el mayor beneficio con el menor sufrimiento. El inconsciente marca
el patrón conductual de todo ser que posea una mente y define la psiquis en base al
desgaste emocional, que guarda relación con el desgaste energetico. La parte consciente
depende de la energía disponible, cuando nos evaluamos, hacemos una consulta
inconsciente al subconsciente, rescatamos parte de esa información y damos una
estimación sobre si podremos o no abordar una tarea. La pulsión aparece cuando existe
un objetivo que estimamos bueno. El inconsciente, y el consciente son diferentes
niveles de influencias en los recursos emocionales-energéticos: El entorno y el cuerpo
somete a la mente a constantes influencias, dependiendo del peso que tenga la influencia
en el proceso de integración de la información en la mente, esta lo tratará como
información de proceso y almacenamiento automático (inconsciente), como
información de importancia relativa, dependiente de otros factores (preconsciente) o
como información absolutamente relevante en función de la tarea que estemos
realizando en ese momento (consciente).

La realimentación de la información que procesa la neurona, da la capacidad de


proyectar en el tiempo estos datos y dota al hombre de la capacidad de imaginar y
especular posibles futuros o como mejorar pasados desagradables. Solo el hombre tiene
la capacidad de realimentar sus pensamientos en base a datos especulativos sobre como
se podría sentir su semejante, tomando como base como él mismo se siente y si ese
sentimiento es generalizado o personal. El 'yo' humano, va más allá de los aspectos
puramente de bien estar físico. Esta es la base de la Teoría de la Mente.

Trastornos de la mente [editar]


Se caracterizan por un desarrollo patológico de las facultades ontogénicas de la mente,
dependiente de la especie en cuestión. Por norma general ocasiona dificultades al
individuo o a sus semejantes, al grado de poner en riesgo las facultades homeostáticas,
bien propias o ajenas pudiendo afectar a individuos y/o sus bienes. La desvirtuación
sólo puede definirse respecto a un patrón medio comparativo con los demás individuos
y su historia, por lo que a lo largo de esta la lista de trastornos reconocidos como tales
ha variado.

Este funcionamiento "anormal" puede deberse a causas ambientales que causan lesiones
o a factores genéticos. En un momento dado, puede colapsarse la parte racional, siendo
incapaz de encontrar caminos que enfrenten la realidad, originando un trastorno puntual
o bien demostrando que lo puntual es la pauta general. Comunmente es provocado por
un agotamiento emocional, que por norma general nace de una situación no deseada o
aquella que la mente evalúa como insostenible desde su punto de vista. Las patologías
mentales nacen en el momento que el individuo ha incorporado como parte de la
solución, un proceso que induce un riesgo para su propia salud o la de cualquier otro
individuo de forma sostenida en el tiempo. Estos patrones de comportamientos se
pueden catalogar como lesiones.

Índices de tolerancia [editar]


Hemos de tener en cuenta que, el mayor desgaste que tiene la mente, es el aprendizaje,
y todo lo que ello conlleva: Aprendemos porque nos estresamos, nos emocionamos, nos
enamoramos... en definitiva, todo lo que nuestros sentidos nos aportan los relacionamos
con las sensaciones y la mente los asocia a valores que reutilizaremos o procuraremos
evitar. Lo que aprendemos incorpora cambios a nuestro comportamiento. Dado que esto
conlleva la creación de nuevos enlaces sinápticos, se puede decir que el cerebro tiene
una tolerancia máxima a la organización de la información directamente proporcional al
número de enlaces sinápticos establecidos durante la etapa de aprendizaje. El
aprendizaje facilita la neurotransmisión y minimiza el consumo, optimizando el
funcionamiento general. No aprendemos para solucionar el estrés, o evitar sufrir, ni tan
siquiera para aprender a controlar las emociones; sino que estas son las causas por las
cuales incorporamos nuevos patrones de comportamiento y por lo tanto es consecuencia
directa de nuestro aprendizaje. Podemos buscar soluciones a un estado indeseado, tratar
de recrear realidades placenteras o buscar la verdad... pero todo acto que creemos
voluntario, está condicionado por una motivación emocional, que es la que rearma la
pulsión que nos motiva a actuar. Al ser una respuesta evolutiva, esta acción nos
proporcionará más posibilidades de sobrevivir al proceso de selección natural, por lo
que nos permite la supervivencia y la preservación de la especia durante millones de
años. Si bien la mente nunca termina de aprender, sí que se establecen dos tipos de
aprendizajes diferentes, según las modificaciones que el cerebro tenga que realizar para
incorporarlos en su nuevo esquema:

• Aprendizaje sostenible: Se define en base a aquello que la mente ha


conceptualizado como bueno y lo fomenta.
• Aprendizaje insostenible:. Se define en base a aquello que destruye u
opone resistencia a la consecución de lo bueno.

Analogías [editar]
Existe la tendencia a comparar al cerebro con los constructos electrónicos del hombre.
No se debe hacer, pues se suele caer en demagogia y alguna que otra falacia argumental.
No existe base científica que logre demostrar sin margen de error que los datos de las
comparaciones sean fiables al 100%, por lo que esos estudios son estimaciones por
comparación entre conceptos equivalentes. Si bien las equivalencias pueden llegar a
satisfacer los requerimientos de ciertos científicos, ellos mismos reconocen sus límites a
la hora de entender el funcionamiento exacto del cerebro.

Salvando las diferencias [editar]

Los ingenios del hombre suelen reflejar el funcionamiento interno de la mente, es decir,
el funcionamiento interno se demuestra por la evidencia externa (transforma energía
bioquímica en trabajo). No es raro, por tanto, que se establezcan analogías que nos
permitan realimentar la capacidad creativa y a su vez nos desvelen aun más secretos del
funcionamiento cerebral. No es raro que en ciencias se usen paralelismos. Por ejemplo,
en paleontología, cada descubrimiento se suele contrastar con las evidencias actuales y
las funciones que actualmente desempeña la especie más afín con los huesos
descubiertos, trazando un paralelo razonable que permita explicar las funciones de la
especie descubierta por el paleontólogo.

En el campo de la informática [editar]

Es evidente que un sistema de transferencia de cargas bioeléctricas (cerebro) no es lo


mismo que un sistema de transferencia de procesos (clúster informático). En el primero
se transforma la energía, en el segundo se transforman procesos que resultan ser
verdaderos o falsos.

En un cerebro no hay (o no debería haberlo) problemas a la hora de transformar la


energía, por lo que los problemas se relacionan con la capacidad de las regiones
metabólicas de hacerlo con la eficiencia adecuada y asegurándose de que lo inicial es
equivalente a lo final (simetría). En los cerebros de los homínidos, hay un gran coste por
parte de nuestros progenitores: Dependemos de la educación. La educación establece las
prioridades, la moral, los objetivos, en definitiva, nuestra relación con el medio, nuestro
ego... en definitiva, la educación configura el funcionamiento de nuestra mente.

En un clúster no hay (o debería no haberlo) problemas con el suministro de energía, por


lo que los problemas se relacionan con la capacidad del o los microprocesadores de
atender las solicitudes para acceder al hardware que les permitirá ejecutar los procesos
adecuados. Para ello se ha creado software que se encarga de evaluar la carga de
procesos por microprocesador y asignarlos a los procesadores menos cargados. Para
gestionarlo adecuadamente hay otro tipo de software que se encarga de balancear la
carga de los procesadores implicados en tareas seleccionadas por los administradores
del sistema.

Describiendo las similitudes [editar]

El software es al hardware lo que la mente es al cerebro.

En un sistema homeostático no biológico se definen tres niveles de funcionamiento:


• Fuerza: Es el circuito diseñado para suministrar la intensidad eléctrica adecuada
que permitirá activar el sistem motriz que transformará la energía eléctrica en
cualquier otra forma de energía (por ejemplo, hidráulica).
• Mando: Es el circuito diseñado para condicionar el trabajo a realizar, en función
de los datos externos.
• Protección: Es el circuito diseñado para proteger al sistema completo,
informando de alarmas, emergencias y situaciones de inminente peligro.

En un sistema homeostático biológico se definen tres niveles de funcionamiento:

• Fuerza: Son los elementos biológicos que intervienen en la comunicación entre


el sistema nervioso central y los que intervienen en la transformación de la
energía bioeléctrica a trabajo.
• Inteligencia: Son los elementos biológicos que intervienen en la administración
del trabajo.
• Conciencia: Son los elementos psicológicos que intervienen para asegurar que
toda la actividad se realice dentro de los baremos que se consideran buenos, u
óptimos

La mente es el nombre más comúnmente dado al entendimiento y la conciencia, que


son combinación de capacidades como el raciocinio, la percepción, la emoción, la
memoria, la imaginación y la voluntad. La mente tiene dos tipos de procesos, los
conscientes y los inconscientes. También abarca funciones no intelectuales, funciones
afectivas.

Estudios de laboratorio, sugieren la idea de que la mente es un resultado de la actividad


del cerebro, por poder localizar la actividad pensante del individuo en regiones
concretas, tales como el hipocampo. Los neurólogos confirman que, al interactuar las
diferentes regiones, el individuo puede manifestar estados polarizados de su
personalidad. Gracias a estos descubrimientos se ha podido avanzar en los denominados
antidepresivos, con resultados muy alentadores.

Como objeto de estudio, la mente ha sido tratada por la psicología desde sus inicios, y
su conceptualización está presente en casi todas las teorías psicológicas, a excepción
prácticamente sólo del conductismo

Entendimiento
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El entendimiento o intelecto (en latín: intellectus, de intus: dentro y legere: leer) en su


sentido más común y tradicional se considera como facultad de pensar; el cómo y el
dónde se produce el pensamiento como capacidad de leer el interior de la realidad de las
cosas y, por tanto, de comprenderlas mediante conceptos adecuados a la realidad de
ellas.

Historia del uso del término [editar]


Aunque el término "intelecto" no fue acuñado por los platónicos, fueron estos quienes le
dieron su sentido filosófico. En la imagen, Platón representado por Rafael.

El término intelecto fue usado por primera vez en la escolástica medieval para traducir
la expresión Νους que los griegos contraponían a Διανοια, es decir, la razón. De Νους se
habla por primera vez en la filosofía griega antigua con Anaxágoras que lo refiere a un
pensamiento, a una divinidad ordenadora que interviene para transformar el caos inicial
en cosmos, en universo ordenado. Platón define al Νους como “intuición” de las formas
ideales.

Aristóteles le atribuyó la capacidad de leer dentro: afirma que el entendimiento logra


penetrar en la interioridad, captar aquello que tiene el ser per se, es decir, la sustancia, el
sustrato que permanece siempre único e idéntico a sí mismo, prescindiendo de las
particularidades exteriores.

En la filosofía neoplatónica (en particular con Plotino) el Entendimiento es la segunda


hipóstasis, el nivel de realidad que posee más plenamente pensamiento y ser. Es
múltiple, en cuanto está compuesto de diversos objetos inteligibles o arquetipos, pero es
más unitario en relación con el nivel sucesivo, el alma, porque cada inteligible se
conoce a sí mismo unido a los demás. Posee una forma de pensamiento intuitiva y
perfecta, no discursiva y no ligada a las categorías de espacio y de tiempo.

Entendimiento en sentido tradicional y corriente [editar]


Se identifica vulgarmente con la inteligencia, como capacidad de comprender y elaborar
conceptos, así como relacionar unos conceptos con otros mediante razonamientos. La
Razón, sería la suprema función “inteligente” que permite ir de lo individual a lo
universal, de lo concreto a lo abstracto, y de lo condicionado a las condiciones y por su
medio hasta el principio de lo incondicionado, desvelando en el proceso el
conocimiento de la Verdad.

Por ello el entendimiento, en cuanto inteligencia, es considerado en muchas ocasiones la


esencia, la diferencia específica del hombre, lo que hace que el hombre sea, como
especie, “animal racional”.
El entendimiento se ha relacionado así con la idea de alma, conciencia y, considerado
bajo la perspectiva religiosa, como un atributo especial concedido por Dios a la
naturaleza humana que, por esta capacidad, tiene algo de divina.

Esta forma de pensamiento tradicional supone la posibilidad de un conocimiento


metafísico, hoy poco admitido por la filosofía en general y totalmente excluido por
algunos científicos, dado que por la misma metodología de la ciencia el objeto de la
metafísica queda fuera de su posible estudio.

Entendimiento como objeto de estudio científico [editar]


La Psicología no considera el entendimiento como una facultad, sino que estudia el
comportamiento o conducta inteligente. La Psicología cognitivista estudia el proceso del
conocimiento como una pauta más del comportamiento, como resultado elaborado por
el sistema nervioso, en el cerebro, a partir de unos inputs o toma de datos siguiendo el
modelo cibernético.

La Neurología estudia el sistema nervioso y el cerebro en su estructura y


funcionamiento, el soporte material del conocimiento y la conducta, su almacenamiento
en la memoria y su configuración en los diversos sistemas que los configuran. Lo que
incluye tanto la movilidad de la acción como los sentimientos, así como las palabras y
el lenguaje.

En el estudio del pensamiento, conocimiento y lenguaje también hay que considerar las
aportaciones de la Lingüística, la Sociología, la Lógica, y todas las Ciencias humanas,
por lo que el tema del entendimiento, en su complejidad, desaparece como elemento
independiente y se integra dentro de un conjunto que corresponde a diversos aspectos
trasversales del estudio de lo que es la naturaleza humana y su evolución.

Tradicionalmente, conciencia se refiere al juicio moral, es decir, la capacidad que nos


indica qué está bien o mal. En el ámbito psicológico, la conciencia se entiende como la
esquematización presente de la realidad, tanto interior como exterior al individuo, y de
unas valorizaciones asociadas a los elementos constitutivos de esa realidad. La
conciencia presenta algunas propiedades claramente diferenciadas: dinamismo, unidad o
totalidad, subjetividad, intencionalidad y conocimiento. La vida psíquica de la
conciencia, es el objeto que estudia la Psicología.

Introducción [editar]
Se puede definir a la conciencia como la capacidad del sujeto para percibirse a sí mismo
actuante o modificado. Tenemos conciencia cuando sabemos lo que está aconteciendo
en nuestro Yo, ya en lo que es propio de nuestro mundo interior, ya en lo que es el
mundo exterior que en él se refleja. La conciencia presenta algunas propiedades
claramente diferenciadas: dinamismo, unidad o totalidad, subjetividad, intencionalidad
y conocimiento certero

Noción de vida Psíquica [editar]


La vida psíquica es el objeto que estudia la Psicología y, por lo tanto, es
aproximadamente un sinónimo de alma. Mas así como la noción de alma no es muy
precisa y los investigadores difieren acerca de su exacta significación, de igual modo
debemos señalar las discrepancias acerca de qué se entiende por vida psíquica. Una
definición formalmente correcta sería: la vida psíquica es el conjunto de fenómenos
psíquicos. Pero, claro está, queda sin resolver qué son los fenómenos psíquicos.

En psicología la conciencia tiene varias funciones fundamentales:

• Representa idealmente las posiciones de las personas que están incluidas junto
con él en determinadas relaciones sociales.
• Permite al individuo ser el representante de estas relaciones.
• El individuo, gracias a la conciencia, organiza la actividad propia al desarrollar
funciones básicas en la psiquis tales como: la búsqueda, la prueba y la imagen
ideal de la actividad misma.

Esta última función implica que el individuo estructure imágenes de los objetos de sus
carencias (cultura material y espiritual), o sea, al surgimiento de las necesidades que lo
impulsan a la actividad.

Este proceso ocurre mediante la búsqueda y el proceso de prueba de los medios para
satisfacer la necesidad con lo que surgen los motivos de la actividad. Pero el motivo no
produce el objeto por lo que el objeto se convierte en la finalidad de la acción. En la
búsqueda y la prueba de la finalidad el individuo define la tarea durante cuyo
cumplimiento puede producir el objeto requerido. Luego controla la realización de la
acción por medio de la voluntad expresada en la atención.

La conciencia aparece como una capacidad cognitiva relacionada con la atención, que
permite a los seres humanos percibir de manera más profunda la entidad global de un
objeto y su propia existencia. No obstante, el significado del término es más amplio ya
que refiere a la capacidad básica de un organismo de tener experiencia, lo cual incluye a
las sensaciones, los sentimientos, los pensamientos. En tal sentido, ser o no consciente,
equivale a poder o no sentir o pensar.

Estudios sobre la conciencia [editar]


Los Estados Unidos, donde el psicoanálisis no hizo escuela, fueron la cuna de nuevos
estudios sobre la conciencia. Incluso, de posturas que desdeñaban la oposición
conciencia-inconsciente y la idea general de conciencia. En las primeras décadas del
siglo XX, algunos psicólogos volcaron el fiel de la balanza sobre la conducta como
objeto de estudio. Para John B. Watson, todo estaba en el comportamiento. De hecho
escribió que se podría estudiar la psicología humana sin hacer una sola mención a la
conciencia. Watson creó la escuela de psicología conocida como conductismo.

Hacia los años 50 del siglo XX el estudio científico del sueño descubrió que éste no
implica la desaparición de la conciencia, sino otro tipo de actividad cerebral cercana a
aquella. Los movimientos oculares rápidos (REM, por las siglas de las palabras inglesas
Rapid Eyes Movement) se producen durante el sueño, a intervalos de unos 90 minutos.
El estudio de la fase REM reveló que en esos momentos las ondas registradas por un
encefalograma son similares a las de la vigilia. Esto sugirió la posibilidad de ampliar el
concepto de conciencia. En esos años, apareció la idea de "estados alterados" de
conciencia, que se difundió rápidamente en la cultura estadounidense. La utilización de
alucinógenos, la meditación, la creencia en percepciones extrasensoriales referían a una
percepción del mundo distinta de la habitual, no ubicada en lo inconsciente, sino en
zonas no exploradas de la conciencia.

Ese movimiento cultural New Age, parecía expresar, la necesidad de comprender toda la
actividad y el potencial de la mente humana. E implicaba que las ideas morales
convencionalmente aprobadas debían ser sujetas a revisión. Para muchos, el uso de
sustancias alucinógenas significó poner al descubierto la parte oculta de la conciencia y
una amplitud de visión que estaba más allá del bien y del mal.

Nuestra memoria y nuestros recuerdos, así como toda su carga emocional están
compuestos por los contenidos que hemos almacenado de forma consciente a lo largo de
nuestra vida. Y, también, por aquellas vivencias que han sido adquiridas de forma
inconsciente. Los estímulos subliminales, bien visuales, auditivos, olfativos o de
cualquier otra índole perceptual, pueden ser emitidos con baja intensidad o de forma
más o menos oculta y en general, con una exposición breve que evita que sean captados
de forma consciente. Sin embargo, sí serán captados a nivel inconsciente y almacenados
en nuestra mente. Precisamente por eso, tendrán un efecto que en mayor o menor
medida influirá en nuestro comportamiento futuro.

Estados de conciencia [editar]


Para los estados clínicos de la consciencia y sus alteraciones, véase articulo de
fisiología: Estados de conciencia

Hay diferentes desarrollos de esta función cerebral:

1. Conciencia individual: se refiere a la conciencia de uno mismo y de cómo el


entorno lo puede perjudicar o favorecer. Se establece lo que es bueno y malo
para uno mismo. El ejercicio acertado de esta función mental se llama instinto
de supervivencia. En el hombre, el resultado de su racionalización le dota de
mayor capacidad de autodominarse, de una mayor creatividad y de esto nace la
Inteligencia preconsciente (Véase nota).
2. Conciencia social: se refiere a la conciencia del estado de los demás miembros
de su comunidad y de cómo el entorno los puede perjudicar o favorecer. Se
establece lo que es bueno y malo para una comunidad. El ejercicio acertado de
esta función mental se llama instinto de protección. En el hombre, el resultado
de su racionalización le dota de capacidad cooperacional, y de esto nace la
Inteligencia social.
3. Conciencia temporal o competente: se refiere a la conciencia del medio que le
rodea y de cómo afecta a uno mismo y a los demás en la línea del tiempo. Se
establece lo que es bueno y malo para el futuro de la comunidad. El ejercicio
acertado de esta función mental se llama inteligencia racional (véase también:
razón).
4. Conciencia emocional o empatía: Se establece lo que es bueno y malo en
función de datos emocionales, y de cómo el entorno y la forma de actuar de uno
mismo, afecta al estado emocional de su comunidad. El ejercicio acertado de
esta función mental se llama inteligencia emocional.
La conciencia puede funcionar en 'piloto automático', o sea, sin necesidad de ejercitar
inteligencia alguna, únicamente basándose en los instintos. El individuo es consciente
de lo que está haciendo, pero no se plantea si es bueno o malo.

• Nota: Actualmente, esta área está en investigación por John Kounios y Mark
Jung-Beeman, neurólogos de la Universidad estadounidense de Drexden y
Universidad Northwestern respectivamente. Se la ha calificado como creativa, a
este tipo de inteligencia. De forma general, son catalogadas como artistas y
genios las personas capaces de usar la creatividad en sus métodos de resolución
de problemas, dicha capacidad creativa procede del lóbulo temporal derecho de
nuestro cerebro.

Interrelación [editar]

Las tres primeras no son exclusivas del hombre, sólo la última. Como especie animal no
nos cuesta concienciarnos de las dos primeras, pues no depende de la educación o datos
externos, va con la propia naturaleza de la conservación de la especie. El ejercicio más o
menos acertado de la tercera dependerá de la educación recibida (los hay autodidactas),
también es innata a la supervivencia y la cuarta no todo humano logra concienciarse en
su mayor exponente (o sea, equipararla al uso que le damos a las otras tres), sino que
son dependientes de la educación, costumbres y moral local. No suele manifestarse de
forma consciente, sino como una imagen de lo que podríamos estar sintiendo nosotros
en piel ajena. Ello motiva a actuar pensando que eso es lo bueno y lo malo, sin
cuestionarlo ni racionalizarlo; las personas que lo han intentado han acabado
convirtiéndose en líderes.

Estados alterados [editar]


Artículo principal: Estados alterados de conciencia

Se entiende como estado alterado de conciencia a los estados de conciencia distintos de:

• La vigilia, activo.
• El sueño, lento.
• El sueño REM, con movimientos oculares rápidos y excitación de los órganos
sexuales.

A estos estados alterados se les asocia a veces, cierta capacidad terapéutica para sanar
ciertos trastornos psicológicos y/o psiquiátricos.

"Darse cuenta" (awareness) [editar]


Los autores de Gestalt Therapy: Excitement and Growth in the Human Personality, Paul
Goodman y Ralph Hefferline (a partir de un manuscrito de Fritz Perls), al explorar los
fundamentos teóricos para la práctica de la terapia Gestalt, concibieron la conciencia
como un fluir dinámico, por lo cual desecharon, al igual que otros autores humanistas,
el concepto psicoanalítico de consciente/inconciente, el cual resulta ser excesivamente
rígido e inadecuado para describir y trabajar con los fenómenos que se observan en la
clínica. Los términos consistentemente utilizados son "aware", "be aware" y
"awareness", que se han traducido al español como "darse cuenta", denominación la
cual, al ser un verbo, expresa esa idea de fluidez y dinamismo.

Aún desde los trabajos experimentales de la escuela alemana de psicología Gestalt, la


relación entre figura y fondo, lo que se apercibe y lo que no, es decir, lo que el individuo
se da cuenta versus lo que no forma parte de su campo de conciencia, es siempre fluido
y dinámicamente interrelacionado. En la clínica actual, el proceso de darse cuenta, es
decir, de la formación de Gestalten en la apercepción del sujeto, es el punto primario,
aunque no exclusivo, sobre lo que se trabaja en el proceso de terapia.

Potencial en psicoanalisis [editar]


Absolutamente todas las especies desarrollan su potencial ontogénico, incluyendo
hombre. La diferencia es el estado de la conciencia. Hay tres estados diferentes, al
menos en la especie humana:

• consciente, es la región de la mente en donde se establecen las prioridades.


• preconsciente, es dependiente del objetivo a cumplir y relativo a su importancia
en el desarrollo.
• inconsciente, no se racionaliza el impulso, pasa inadvertido condicionando los
resultados obtenidos. Como norma general son sensaciones que damos por
buenas.

La ontogénesis del cerebro humano le capacita para poder alterar las funciones mentales
en base a la educación e información exterior, incorporando esos datos como
condicionantes en su forma de relacionarse con su medio y su comunidad.

Los datos aportan nuevos enlaces que permiten ir extrayendo del inconsciente
elementos necesarios para estructurar la conciencia. En la práctica podemos dar por
buenos ciertos datos que nos satisfacen, pasarlos por alto y no entender desde nuestra
parte consciente como es posible que el resultado final no sea el planteado en su origen.
La razón: deseamos desde nuestro inconsciente que lo bueno se cumpla.

Interrelación: Conciencia - inconsciente [editar]

Johann Herbart fue el primero en plantear que algunas ideas pueden estar en estado
latente, mientras otras están activas. Esas ideas en estado larvario o de "tendencia"
fueron estudiadas a fondo por Sigmund Freud, que abrió el campo de lo que llamó "lo
inconsciente" o el inconsciente, a fines del siglo XIX y comienzos del siglo XX, lo que
significó un viraje sobre el discurso científico que se venía desarrollando. Freud llevó
los estudios hacia el aspecto menos conocido por el sujeto. Para Freud, la actividad
inconsciente determina la conducta de los individuos tanto o más que las ideas
conscientes. Y las ideas inconscientes a su vez son modeladas por las experiencias
infantiles. Cuando éstas producen trauma (herida), la conciencia las sepulta en el
inconsciente, desde donde siguen sin embargo influyendo en la conducta. Para explorar
el inconsciente, Freud desarrolló el método llamado psicoanálisis. Esa exploración tenía
al mismo tiempo dos objetivos: el autoconocimiento y el alivio o curación de trastornos
de conducta e incluso de patologías mentales severas.
Evidencias [editar]
Así podemos observar comportamientos humanos en individuos que son incapaces de
tener en cuenta el impacto de sus hechos en la línea del tiempo o de como van a afectar
sus actos emocionalmente a otros. Si bien sienten que pueden hacerlo, no fomentan ni
refuerzan esas facultades de su función mental. Esto se evidencia por el sentimiento de
'vacío interior', producto de la sensación de que tenemos potencial de continuar creando
nuevos caminos sinápticos, pero no hay estímulo para ello. La razón principal de esto es
porque no se ha desarrollado la capacidad de entendimiento del por qué se ha de
emplear energías en entender ciertos aspectos que por otros medios se resuelven de
forma más económica. La conclusión a la que llegan es que es una perdida de recursos
inútiles (no hay retroalimentación que permita efectuar un esfuerzo por establecer los
enlaces sinápticos que permitirán razonar en base a datos temporales y/o emocionales).

Trabajos de laboratorio [editar]


Los trabajos de laboratorio durante las últimas décadas del siglo XX, con nuevas
tecnologías, sobre todo la resonancia magnética, mostraron de qué modo se organiza la
memoria, en qué zonas del cerebro se producen las imágenes, cómo los individuos
reconocen unos objetos de otros, cuál es la región cerebral de las decisiones, cómo se
comportan los neurotransmisores, el papel de procesos fisiológicos en el desarrollo de
trastornos mentales y, en general, las bases biológicas de la psiquis humana, incluyendo
la ética, que parece tener su lugar en la corteza cerebral.

Las neurociencias, observando los cerebros en actividad, comenzaron así a librar una
batalla con las ideas de Freud y el psicoanálisis, en especial la de la existencia del
inconsciente y el trauma infantil como explicación dogmática del malestar neurótico. En
el terreno de los medios de difusión, esta polémica se expresó en la oposición maniquea
entre el uso de psicofármacos y los métodos del psicoanálisis.

En el congreso "Quantum Mind 2003", realizado por la comunidad científica para


avanzar en el conocimiento sobre la comprensión de la conciencia; se centro en estudio
de la teoría del concepto de "conciencia cuántica", en el que los procesos cuánticos
como la superposición de estados, la no localización, el entrelazado de partículas,
pueden llevar a cabo la eventual explicación de la conciencia como una manifestación
más de los procesos cuánticos de la materia. Se cree que la conciencia se comporta de
igual manera que las partículas cuánticas; al igual que algunas de las funciones
presentes en la biología molecular, que presentan procesos cuánticos.