Está en la página 1de 52

TRABAJO DE FIN DE GRADO

Modalidad:

PREVENCIÓN DE LESIONES EN LAS MMA

AUTOR: César Gallut García


GRADO: CAFyD
PROFOESOR / TUTOR: Dr. María Perrino Peña
FACULTAD DE EDUCACIÓN
(UPSA)

Salamanca, a de de 201

1
INDICE

Título del Trabajo de Fin de Grado “ Prevención de lesiones en las MMA”

Índice
Resumen
1. Introducción (p. 5)
2. Objetivos (p. 7)
3. Marco teórico (p. 7)
3.1. Historia y evolución de las MMA (p. 7)
3.2. Contexto competitivo de las MMA (p. 10)
3.3. Lesiones comunes en las MMA (p. 13)
3.4. Diferencias entre las MMA y otras modalidades de lucha en los mecanismos de
lesión (p. 17)
3.5. Las orejas de coliflor (p. 20)
3.6. Otros factores de riesgo (p. 21)
4. Metodología, Fuentes y recursos (p. 22)

5. Desarrollo de la investigación: (p. 31)


5.1. Prevención de lesiones comunes en las MMA (p. 31)
5.1.1. Laceraciones / abrasiones (p. 31)
5.1.2. Conmociones cerebrales (p. 32)
5.1.3. Contusiones (p. 36)
5.1.4. Fracturas (p. 37)
5.1.5. Distensiones (p. 37)
5.1.6. Esguinces / luxaciones y dislocaciones (p. 38)
5.2. Deficiencias biomecánicas y posturales (p. 41)
5.3. Otras estrategias preventivas (p. 42)
6. Conclusiones (p. 43)
7. Prospectiva futura de investigación (p. 44)
8. Referencias bibliográficas y webgrafía (p. 45)

2
INDICE DE TABLAS Y FIGURAS

Tablas

1. Percentage of technical knockout (TKO) stoppages caused by blows to the head


and the incidence of knockout (KO) and KO/TKO per 100 athletes-exposures
(AEs). (p. 12)
2. Common fight and training injury mechanisms (p. 13)
3. Most common fight and training injuries by rank (p. 14)
4. Frequencies and rates of mixed martial arts injuries to professional competitors,
September 2001 through December 2004, Nevada (p. 15)
5. Correlational data sleep, performance and injury (p. 22)
6. Fuentes de la bibliografía extraída (p. 24)
7. Posibilidad de prevención en función de la tipología de la lesión (p. 31)
8. Classification of concussions (p. 33)
9. UFC fighters versus non-combat athlete normative values for respective
orthopedic evaluation variables (p. 39)

Figuras

1. Helio Gracie en un combate de Valetudo (mayo 1955) (p. 8)


2. Average UFC fight time (2002-2017) (p. 11)
3. Regiones corporales más lesionadas anualmente en los peleadores de MMA
(p. 16)
4. BJJ (p. 17)
5. Judo (p. 18)
6. MMA (p. 18)
7. Oreja de coliflor (Dan Henderson) (p. 20)
8. Common cut and lacerationbm in a face from boxing (p. 32)
9. K.O. en un combate de UFC (p. 35)
10. Jiujitsu armbar (p. 38)
11. Deficiencias biomecánicas y posturales típicas de los atletas de las MMA (p. 41)

3
RESUMEN

El presente trabajo tiene por objeto definir y profundizar en los aspectos más
condicionantes de la incidencia lesional en el deporte de las Artes Marciales Mixtas
(MMA). Una vez establecido el contexto físico-deportivo y técnico-táctico de la
modalidad, se procedió a identificar los factores de riesgo y mecanismos de lesión más
comunes entre los atletas, a fin de encontrar ciertas estrategias de prevención primaria
válidas desde la perspectiva de la ciencia del entrenamiento y con aplicabilidad en
clubes y gimnasios, en base a la literatura disponible. Para ello, se realizó un trabajo de
revisión bibliográfica desde un enfoque cualitativo, sometido a un proceso de
razonamiento deductivo, con el fin de hallar cierto consenso entre los investigadores
citados, tanto en lo concerniente a la causalidad de la lesión, como a su capacidad para
prevenirla. Los resultados obtenidos mostraron una mayor frecuencia de lesiones como
laceraciones y contusiones entre los atletas de la modalidad en el ámbito competitivo,
mientras que las lesiones de naturaleza articular y muscular, a menudo más severas,
eran más frecuentes en el entrenamiento. Especialmente preocupante es el riesgo de
lesión por conmoción cerebral, por tratarse de una lesión de consecuencias
potencialmente catastróficas, por lo que se considera la necesidad de establecer líneas
de investigación futuras con finalidad preventiva sobre ésta problemática. En general
consideramos que el trabajo de prevención de lesiones (ya de por sí importante en
cualquier programa de preparación deportiva) resulta especialmente interesante en el
ámbito de las MMA, donde la lesión es prácticamente un hecho intrínseco a la práctica,
pero también un objetivo en competición, y que las estrategias preventivas extraídas
cuentan con un potencial suficiente para ser incorporadas a un plan de acción efectivo y
necesario en cualquier programa de entrenamiento destinado a atletas de MMA.

4
1. INTRODUCCIÓN

Debido al reciente auge y proyección de un deporte tan espectacular como son


las Artes Marciales Mixtas (Andreasson & Johansson, 2019) o como se denominan en el
ámbito internacional, Mixed Martial Arts (MMA) resulta necesario profundizar más en
un campo tan interesante, actual y, a la vez, tan paradójicamente inexplorado como es la
preparación física en esta área. Podríamos decir que al ser las MMA un deporte
integrador de muchas disciplinas de contacto y artes marciales predecesoras, podría al
mismo tiempo integrar precisamente tales procedimientos preparatorios para el
incremento del rendimiento en este tipo de atletas. Parecería razonable por tanto beber
de la ya evolucionada materia científica relativa a deportes como boxeo, wrestling,
judo... o también de otras tal vez no tan desarrolladas en materia científica pero no por
ello menos relevantes como pueden ser el muay thai o el jiu-jitsu brasileño.
Si pensamos en la naturaleza de este deporte, se observa que su objetivo es el de
dominar y superar al adversario durante y al finalizar el combate (esto si el combate se
decide a puntos en manos de los jueces), pero el objetivo principal del luchador será la
búsqueda de la finalización mediante 3 vías (Bledsoe, Hsu, Grabowski, Brill & Li,
2006): ya sea por medio del knockout (KO), anglicismo utilizado en deportes de
contacto cuando un deportista se encuentra incapacitado para levantarse de la
lona/tatami por un periodo específico de tiempo durante el contexto competitivo, ya sea
por cuestiones de fatiga o daños (lo que provoca una pérdida de equilibrio y/o de
consciencia); technical knockout (TKO), un término derivado del anterior, aunque la
diferencia entre ambos reside en que en este último es el árbitro quien diagnostica a ojo
clínico la incapacidad del deportista para poder continuar el combate cuando éste se
encuentra en condiciones inferiores a las de su adversario, normalmente cuando es no es
capaz de defender la técnica aplicada sobre él (y sin necesidad de haber caído a la lona);
o sumisión, la cual puede ser simple (por tapeo), verbal (un grito resulta también válido)
o técnica (cuando la técnica utilizada para la sumisión acaba por llegar a término, ya sea
por pérdida de consciencia en el caso de las estrangulaciones o generalmente con una
luxación/fractura en el caso de las palancas articulares). De entre todas éstas vías el
TKO resulta la manera más frecuente de finalizar la lucha, seguida por la vía de la
sumisión según Bledsoe et al. (2006), relacionando también una mayor edad del atleta
con un mayor riesgo de lesión. En todo caso el objetivo del atleta durante el combate es
el mismo; provocar una lesión en el oponente.

5
En una revisión de 10 años y 642 combates llevada a cabo por Buse (2006), se
halló que 182 (28,3 ± 3,4%) y 106 (16,5 ± 2,9%) de ellos fueron detenidos por causa de
impacto en la cabeza y estrés músculo esquelético respectivamente, mientras que 91
(14,1 ± 2,7%) fueron detenidos por estrangulamiento y 83 (12,9 ± 2,6%) por traumas
variados. De los combates restantes, 173 (27 ± 3,4%) finalizaron al expirar el tiempo de
competición y 7 (1 ± 0,8%) por desclasificación de alguno de los deportistas (los
valores entre paréntesis representan los porcentajes de variabilidad con un intervalo de
confianza del 95%).
Por tanto, simplemente atendiendo a la naturaleza lógica de los objetivos del
deporte, la preparación en materia de prevención frente a una posible lesión resulta
imprescindible en primer lugar para no resultar perdedor de la competición, y en
segundo lugar para que estas potenciales lesiones no alejen al atleta de futuras fechas
competitivas y de su lugar de entrenamiento.
Con todo esto, resulta un hecho inherente a los eventos de MMA el ver
constantemente caerse combates (muchas veces en las fechas más próximas a la
competición) por causa de lesiones entre los atletas. Esto se debe a que el mismo
entrenamiento del deporte resulta potencialmente lesivo y a que los recortes de peso
(frecuentemente drásticos) sitúan al atleta en un contexto de debilidad fisiológica que le
hace más vulnerable al riesgo de lesión y en términos de salud, algo que es una
preocupación creciente entre los profesionales de la medicina deportiva (Jetton et al.,
2013). Tal vez lo más sorprendente de todo esto sea el hecho de que todas las luchas
caídas (las cuales causan importantes pérdidas económicas a los promotores) ocurren
incluso en las mejores ligas, como son Ultimate Fighting Championship (UFC) o
Bellator, por lo que parece si resultaría más necesario aún profundizar en las vías para
conseguir prevenir lesiones en atletas de MMA, y en el ya irremediable caso de haberse
producido, conseguir readaptar al deportista con la mayor brevedad y el menor riesgo de
recidiva posible (Curran-Sills, 2018).
Es por ello que las preguntas clave de este estudio son las siguientes: ¿es
conocido el deporte de las MMA, así como sus principales lesiones?; ¿qué
peculiaridades poseen las MMA respecto a otras disciplinas similares?; ¿conocemos
herramientas preventivas para las lesiones comunes de las MMA?

6
2. OBJETIVOS

 Definir y dar a conocer las características y la situación actual del deporte de las
MMA.

 Recopilar información acerca de las lesiones más comunes en las MMA,


atendiendo tanto al tipo de lesión como a su localización.

 Definir estrategias preventivas válidas de los mecanismos lesivos en las MMA,


en base a la literatura disponible, que tengan aplicabilidad en clubes y gimnasios.

3. CONTEXTO O MARCO TEÓRICO

3.1. Historia y evolución de las MMA

Las Artes Marciales Mixtas (MMA) suponen una modalidad deportiva con un
componente intrínsecamente espectacular que lo convierte en uno de los deportes
individuales de oposición más complejos en cuanto a contenido técnico-táctico y
estratégico dentro de los deportes de lucha, especialmente por el volumen y diversidad
de sus acciones, movimientos y situaciones que lo dotan de una lógica interna tan única
y emocionalmente imprevisible para el público que hace que resulte no demasiado
enrevesado pensar que puede tratarse de uno de los deportes emergentes con más
proyección en la actualidad.
Si continuamos con la definición de la modalidad, no podemos obviar el hecho
de que está constituido como resultado de la mixtura de algunos de los estilos de lucha y
deportes de contacto de más éxito de las últimas décadas, según Camilo y Spink (2017):

El MMA se caracteriza por una lucha que emplea técnicas corporales de


varias artes marciales y deportes de combate, tales como: jiu-jitsu, boxeo,
kickboxing, muay thai, lucha grecorromana, kung fu, karate, capoeira, judo,
entre otros (Alonso & Nagao, 2013; Awi, 2012; Franchini & Vecchio, 2011).
La pelea se desarrolla en un espacio casi siempre rodeado de rejas, que da la
sensación de jaula o cárcel, siendo su forma más conocida el denominado
“Octágono”. (p. 20-21)

7
Éstos mismos autores nos muestran el hilo histórico del deporte desde sus
orígenes hasta la actualidad. La historia del MMA actual está estrechamente relacionada
con la familia Gracie en Brasil, la cual desarrolló un nuevo arte marcial posteriormente
conocido como “Gracie jiu-jitsu”, “jiu-jitsu brasileño”, o como abreviación mediante
sus siglas en inglés de éste último término: “BJJ”. Ésta nueva modalidad nació de la
historia personal de un judoka japonés llamado Mitsuyo Maeda (o Conde Koma, su
nombre artístico adoptado en España tras varios combates realizados en el año 1908), el
cual era conocido por derrotar a sus adversarios (en gran cantidad de casos muy
superiores a él físicamente) desarrollando la mayor parte de la lucha en el suelo,
mediante un estilo de lucha resultado de una evolución del judo suelo o ne-waza.
Como consecuencia de una recopilación de relatos de varias personas
involucradas en la historia, Awi (2012), citado en Camilo & Spink (2017) considera el
nacimiento de ésta modalidad en el año 1917, cuando Gastón Gracie conoció a Mitsuyo
Maeda en una relación en un principio incentivada por motivos empresariales y que
derivó en el aprovechamiento del estilo de lucha de Maeda por parte del primogénito de
Gastón Gracie (Carlos Gracie), por aquel entonces de 15 años de edad, que fue discípulo
de Maeda y al mismo tiempo enseñó a sus hermanos menores: Oswaldo, Gastón Filho,
George y Helio, siendo éste último quien perfeccionó el arte marcial hasta el estilo más
parecido al BJJ actual.

8
Figura 1: Helio Gracie en un combate de Valetudo (mayo 1955). Este combate
superó las 3 horas de duración. http://www.onzuka.com/graciepix.html
Fuente: Bastida (2014, p. 17)

Con el fin de demostrar la supremacía de esta nueva modalidad, la familia


Gracie desafió a las modalidades de lucha contemporáneas más influyentes (capoeira,
boxeo, muay thai, taekwondo, kung fu, karate, lucha libre…). Para popularizar el arte
marcial de su familia, Rorion Gracie (hijo mayor de Helio) creó el Ultimate Fighting
Championship (UFC) con la ayuda de Art Davie y su alumno John Milius, con una
primera edición en EEUU en 1993. El propósito de la competición (además del
incentivo económico) era cruzar combates entre luchadores de distintas disciplinas en
una jaula con formato de octógono, creando así un evento aún primitivo de lo que hoy
conocemos como MMA, en el que no existía límite de tiempo, categorías de peso,
guantes, protector bucal ni rounds (asaltos) en las luchas (las únicas prohibiciones eran
no meter los dedos en los ojos del adversario y no golpear los genitales), proscripciones
mínimas que la modalidad en sus orígenes ya compartía con su primer antecesor
histórico: el Pancracio (Pankrátion), ya desarrollado en los Juegos Olímpicos Antiguos,
y que ya por aquel entonces contaba con una gran expectación por el hecho de unir
atletismo y guerra, algo que deleitaba al pueblo griego hasta el punto de constituir la
prestigiosa final del evento (Stenius, 2013).
Debido a presiones de distintas índoles surgió una nueva reglamentación que
incluía rounds, jueces profesionales y límites de tiempo, naciendo así una
deportivización de la lucha que tras el traspaso de la empresa después de una 5ª edición
continuó evolucionando hasta la modalidad deportiva que conocemos hoy en día. Según
Sánchez y Malcolm (2010) el MMA ha auto-regulado su nivel de violencia hasta
alcanzar un equilibrio con una reglamentación cada vez más estricta con el propósito de
potenciar la atracción de cara al público, características que según un informe de
Deloitte (2012) han derivado en un incremento de sus fans, patrocinadores, practicantes,
profesionales, eventos, artículos deportivos y un cada vez mayor espacio en los medios
de comunicación. Otros autores como Bledsoe et al. (2006) parecen sugerir que las
sanciones impuestas por ciertos estados norteamericanos, empezando por Nevada o
New Jersey en 2001, han contribuido de alguna manera a que las competiciones de
MMA comenzaran a seguir reglamentaciones más estrictas, lo que podría haber
reducido el riesgo lesivo intrínseco de la modalidad.

9
3.2. Contexto competitivo de las MMA

Las MMA están caracterizadas por acciones de alta intensidad (Amtmann,


Amtmann & Spath, 2008) que provocan la acumulación de importantes cargas de
lactato y de otros indicadores metabólicos en el deportista, y requiere de unos buenos
niveles en cuanto a capacidad aeróbica y fuerza en tronco y extremidades superiores
(Schlegel & Křehký, 2019). Lindsay et al. (2017) se basan en mediciones bioquímicas y
fisiológicas para afirmar que el entrenamiento para una competición de MMA resulta
más extenuante que el de otras disciplinas. En un contexto competitivo, el ratio
promedio de trabajo-descanso varía entre 1:2 y 1:4, lo que muestra una importante
implicación del metabolismo anaeróbico (Harvey, 2018). Podríamos decir por tanto que
se trata de un deporte predominantemente anaeróbico en el que la capacidad aeróbica
resulta cada vez más determinante a medida que aumenta la duración del combate, en su
contexto competitivo.
La investigación de Miarka et al. (2019) mostró un alto número de intentos de
golpes dirigidos a la cabeza (en acciones de suelo y en pie) y al cuerpo (en acciones en
pie). Las laceraciones y/o cortes en los combates examinados por estos autores fueron
los tipos de lesión predominantes como resultado de acciones sorpresivas (la mayoría en
el 2º asalto). Estos mismos autores estiman que los atletas perdedores poseen 3 veces
más riesgo de lesión que los ganadores. Para Ngai, Levy y Hsu (2008) esta cifra sería
del 2,53, situándose en una línea similar.
En cuanto a los resultados de un total de 171 combates contabilizados por
Bledsoe et al. (2006) en un periodo temporal que abarca desde septiembre de 2001 hasta
diciembre de 2004 en Nevada (EEUU), por orden de mayor a menor frecuencia: 68
(39,8%) luchas fueron finalizadas por la vía del TKO, 52 (30,4%) por sumisión, 31
(18,1%) por decisión de los jueces, 11 (6,4%) por KO, 4 (2,3%) por estrangulación
llevada a término, 3 (1,8%) por descalificación de alguno de los competidores y 2
(1,2%) de ellas terminaron en empate.
Un dato curioso no los muestra el UFC Performance Institute (2018),
exponiendo la duración promedio de los combates entre los años 2002 y 2017:

10
Figura 2: Average UFC fight time (2002-2017)
Fuente: Elaboración propia, basado en UFC Performance Institute (2018, p. 12.)

A simple vista podemos observar (además de ciertos altibajos interanuales) una


clara tendencia alcista en la duración de las luchas, desde una duración promedio de los
combates realizados en 2002 de 8:06 minutos, hasta los 10:43 minutos de duración en el
año 2017. Según la opinión de la empresa (UFC Performance Institute, 2018), la
explicación a esta tendencia reside en los cambios en la reglamentación, la evolución de
técnicas defensivas, la cada vez mejor preparación de los atletas, etc. En el mismo
análisis de corte transversal publicado la compañía se expone también una relación
aparente entre la categoría de peso y la duración de las luchas (a mayor peso, menor
duración de la lucha), algo que a primera vista podríamos relacionar con una mayor
contundencia de los golpes. La información recogida por McClain et al. (2014) afirma
que ya en el año de la publicación las luchas analizadas por estos autores contaban con
unas tasas de lesión inferiores a las reportadas en investigaciones anteriores, sugiriendo
éste hecho como producto de los cambios regulatorios que han contribuido a una mayor
seguridad en el deporte. Por otro lado, éstos mismos autores también relacionan una
mayor duración de la lucha con un riesgo de lesión significativamente mayor, lo cual se
contradice con lo afirmado previamente en cuanto a la existencia cada vez menor de
lesiones en el deporte, dado que según los datos publicados por UFC Performance
Institute (2018) la duración promedio de las luchas es cada vez mayor entre los años
estudiados (lo que nos lleva a pensar que tal vez las tasas de lesión estén sujetas a
variables más complejas).
Una información interesante nos la brindan de forma reciente Follmer,
Dellagran y Zehr (2019), quienes consideran que existen diferencias considerables entre

11
el riesgo de lesión craneal y su incidencia dependiendo del sexo y la categoría de peso,
en atletas de MMA. Éstos autores contabilizaron el número de KO’s y TKO’s entre
luchadores de varias categorías: la categoría middleweight (peso medio) reportó un
19,53%, la categoría light heavyweight (peso semipesado) un 20,8% y la categoría
heavyweight (peso pesado) un 26,09%; lo que parece relacionar proporcionalmente la
categoría de peso y la probabilidad de KO/TKO debido a los golpes en la cabeza. Entre
atletas del sexo femenino, la categoría batamweight (peso gallo) reportó un 221% más
de probabilidades de sufrir un KO/TKO que la categoría strawweight (peso paja).

Tabla 1: Percentage of technical knockout (TKO) stoppages caused by blows to the


head and the incidence of knockout (KO) and KO/TKO per 100 athletes-exposures
(AEs). (Porcentaje de paradas arbitrales por TKO’s causadas por golpes a la cabeza e
incidencia de KO y KO/TKO por cada 100 atletas expuestos).

% TKOs to the Head 100 AEs KO 100 AEs KO/TKO to


the Head
M Flyweight 70 3,17 5,95
M Bantamweight 93,1 4,75 12,29
M Featherweight 94,1 5,73 13,07
M Lightweight 92,9 5,57 13,14
M Welterweight 93,7 6,63 15,27
M Middleweight 90 7,94 19,53
M Light heavyweight 100 9,85 20,8
M Heavyweight 95,2 11,59 26,09
M Total 92,9 6,68 15,45
F Strawweight 100 0,99 3,96
F Bantamweight 78,5 3,38 10,81
F Total 85 2 6,85
F, female; M, male
Fuente: Follmer et al. (2019, p. 283)

Por otra parte, los atletas de MMA compiten algo menos de 4 veces al año,
pero las sesiones de sparring (con y sin protecciones) son algo frecuente en los
entrenamientos (Lindsay et al., 2017), algo que condiciona la importancia de una buena
gestión de la densidad de entrenamiento y de los procesos de recuperación.
Según datos del UFC Performance Institute (2018), los mecanismos de lesión
en las distintas vías de desarrollo de la lucha difieren considerablemente, en especial las
acciones de finalización y las de golpeo, si tenemos en cuenta el contexto de
competición y el contexto de entrenamiento, taly como se muestra en la siguiente tabla
(2):

12
Tabla 2: Common fight and training injury mechanisms (Mecanismos de lesión
comunes en competición y entrenamiento).

Competición Entrenamiento
Mecanismo
Incidencia lesional Incidencia lesional
(%) (%)
Grappling 7,6% 6%
Submission 0,8% 39,3%
Striking 64,9% 45,4%
Desconocido 26,6% 9%

Fuente: Elaboración propia, basado en UFC Performance Institute (2018, p. 24)

3.3. Lesiones comunes en las MMA

En un análisis de los tipos de lesiones en MMA llevado a cabo por Ji (2016) en


el que participaron 455 atletas, se registraron las lesiones en las siguientes
localizaciones por orden de mayor a menor frecuencia:

1. Brazo (n=253)
2. Cuello (n=146)
3. Cabeza (n=118)
4. Mano (n=71)
5. Muñeca (n=65)
6. Hombro (n=37)
7. Muslo (n=30)

Información que se contradice con la recogida por Miarka et al. (2019), quienes
registran que la lesión más frecuente fue en el rostro (92,7%), seguida de hombro, codo
y mano (5,9%) y tronco, rodilla, tobillo y cuero cabelludo (1,4%).
En cuanto al diagnóstico médico del tipo de lesión, Ji (2016) registró los
siguientes datos también por orden de mayor a menor frecuencia:

1. Laceración (n=321)
2. Conmociones (n=179)
3. Contusiones (n=142)
4. Fractura (n=53)
5. Distensión (n=51)

13
6. Disfunción articular (n=45)
7. Esguince (n=25)
8. Dislocación (n=20)

Siendo las laceraciones el tipo de lesión más frecuente, algo con lo que
concuerdan Schlegel & Křehký (2019) y también Miarka et al. (2019) en un estudio de
cohorte en el que se analizaron 440 luchas de MMA acontecidas en un periodo de 12
años, observándose que más del 90% del total de luchas detenidas por TKO fueron
resultado de laceraciones faciales. Pero a las lesiones sufridas en competición han de
sumarse las producidas en el contexto del entrenamiento, algo que según Rainey (2009,
citado en Bastida, 2014) concluye en un promedio de 11 lesiones al año por atleta.
Una clasificación más acotada es la que reporta el UFC Performance Institute
(2018) atendiendo a la localización de la lesión por ranking de frecuencia en función de
si éstas habían sido llevadas a término en el contexto competitivo o de entrenamiento
(tabla 3):

Tabla 3: Most common fight and training injuries by Rank (Lesiones más comunes en
combate y entrenamiento por ranking).

Entrenamiento Competición
Incidencia lesional Incidencia
Ranking
Localización (%) Localización lesional (%)
1 Rodilla 37% Cara / Cabeza 77,8%
2 Hombro 18,5% Muñeca / Mano 19,5%
3 Muñeca / Mano 14,8% Rodilla 15,6%
4 Cuello 7,4% Pie 10,7%
5 Antebrazo 7,4% Hombro 9,7%
6 Codo 7,4% Pierna (parte baja) 5,3%
7 Tobillo 7,4% Codo 4,8%

Fuente: Elaboración propia, basado en UFC Performance Institute (2018, p. 25).

Pero el mecanismo de lesión difiere en forma y severidad dependiendo de las


vías en que se desarrolle la lucha, como se muestra en la tabla 3, en base a la
información obtenida por la empresa mediante datos tomados directamente desde sus
luchadores. Teniendo en cuenta la severidad de la lesión, el grappling y los takedowns
suponen los mecanismos lesivos más peligrosos. El UFC Performance Institute (2018)
afirma que “las lesiones sufridas durante derribos o la lucha no estructurada y caótica

14
desarrollada en el suelo tienen una duración promedio exagerada de lesiones de 112 y
129 días, respectivamente” (p. 24). En la misma información se resalta la existencia de
lesiones por sobreuso, con un promedio de 50 días de recuperación, que son muy
prevenibles desde la ciencia del entrenamiento, hasta el punto de que deberían ser
inexistentes en un programa de preparación deportiva competente.
Podemos destacar por tanto la información que nos brinda la empresa respecto
a las lesiones por uso excesivo, siendo éstas el principal objetivo a abordar desde el área
de la prevención de lesiones, lo cual consideramos claramente evitable.
Bledsoe et al. (2006) también contabilizó las siguientes tasas de lesión en un
total de 171 combates con 220 luchadores diferentes, como se observa en la tabla 4:

Tabla 4: Frequencies and rates of mixed martial arts injuries to professional


competitors, September 2001 through December 2004, Nevada (Frecuencias y ratios de
lesiones en artes marciales mixtas en competidores profesionales, desde Septiembre de
2001 hasta Diciembre de 2004, Nevada).

Injury site Number (%) Injury Rate per 100 Competitors


Facial laceration 46 (47,9) 13,45
Eye 8 (8,3) 2,34
Ear 1 (1) 0,29
Nose 10 (10,4) 2,92
Mouth 0 (0) 0
Jaw 1 (1) 0,29
Neck 1 (1) 0,29
Shoulder 5 (5,2) 1,46
Arm 1 (1) 0,29
Elbow 2 (2,1) 0,58
Hand 13 (13,5) 3,8
Chest 0 (0) 0
Abdomen 0 (0) 0
Back 2 (2,1) 0,58
Knee 3 (3,1) 0,88
Ankle 2 (2,1) 0,58
Foot 1 (1) 0,29

Fuente: Bledsoe et al. (2006, p. 137)

Como podemos observar, las laceraciones faciales suponen la principal


amenaza por lesión, con casi la mitad de la frecuencia total de lesiones pero con un
promedio de atletas lesionados del 13%. Este hecho nos comunica una concentración de
las lesiones en éste porcentaje de atletas, algo que en principio parece indicativo de un
número considerable de golpes en las luchas realizadas por éstos. Muy por detrás de las
laceraciones en el rostro, pero aún significativamente más frecuentes que el resto de

15
lesiones se posicionan las lesiones en ojos y nariz, lo que tras conocer la información
anterior nos hace imaginarnos que las acciones técnicas dirigidas a la cabeza (golpes)
suponen un objetivo clara en la dinámica competitiva de los combates examinados. La
mano también parece contar con una incidencia ligeramente superior, lo cuál
suponemos que se debe al número de puñetazos lanzados, lo que parece corroborar
nuestra hipótesis anterior. La incidencia lesional del resto de regiones corporales no
parece especialmente preocupante en vista a los datos recogidos por Bledsoe et al.
(2006), a excepción tal vez de las lesiones en hombro.
El riesgo de lesión en cabeza/cuello/cara parece también alertante según los
datos de Bastida (2014), aunque éste autor también expone datos que muestran una alta
frecuencia en las lesiones en extremidades inferiores y superiores, seguidas por las
lesiones de torso, algo menos frecuentes. La diferencia entre la información de Bledsoe
(2006) y Bastida (2014) radica en que éste ultimo toma como referencia valores anuales,
lo que supone una exposición del atleta a los factores de riesgo intrínsecos tanto en
competición como en el entrenamiento, contextos que cuentan con mecanismos de
lesión diferentes, como ya hemos visto (tabla 2).

Figura 3: Regiones corporales más lesionadas anualmente en los peleadores de


MMA.
Fuente: Bastida (2014, p. 44)

3.4. Diferencias entre las MMA y otras modalidades de lucha en los


mecanismos de lesión

Los mecanismos de lesión son debidos a factores intrínsecos y a factores

16
extrínsecos, siendo los factores de riesgo intrínsecos los relacionados con las
características biológicas o psicosociales del individuo, y los factores de riesgo
extrínseco los relacionados con la metodología del entrenamiento, el equipamiento, la
superficie de juego y las condiciones ambientales (Belloch, Soriano & Figueres, 2010).
Schlegel & Křehký (2019) no encuentran diferencias significativas entre las
tasas de lesiones de las MMA respecto a otras artes marciales a nivel profesional. Un
dato interesante recogido en competiciones oficiales de Lucha Leonesa es que los
luchadores de mayor nivel son lo que menos se lesionan (Blasco et al., 2018), siendo las
contusiones las lesiones más frecuentes y los esguinces el tipo de lesión más grave de
esta modalidad.
El área de las MMA inspirada en las técnicas de grappling encuentra la misma
problemática en lo que se refiere a la incidencia lesional en los brazos (codos y
hombros). Lesiones previas sobre judokas muestran una mayor frecuencia de esguinces,
distensiones y contusiones (a menudo en hombro y rodilla), mientras que otra
investigación (limitada) muestra una mayor frecuencia de esguinces de rodilla y codo
entre practicantes de BJJ, tal y como nos muestran Stephenson y Rossheim (2018),
también gráficamente:

Figura 4: BJJ
Fuente: Stephenson y Rossheim (2018, p. 429)

17
Figura 5: Judo
Fuente: Stephenson y Rossheim (2018, p. 429)

Figura 6: MMA
Fuente: Stephenson y Rossheim (2018, p. 429)

En las lesiones de cuello, Kochhar, Back, Mann & Skinner (2005) informaron de
que cuando se analizaron varios movimientos de lucha (varios takedowns), se llegó a la
conclusión de que las fuerzas involucradas eran similares a las observadas en las
lesiones por latigazo cervical. Es por ello que no sólo un cuello fuerte mejora el
rendimiento de los luchadores, sino que también reduce potencialmente el riesgo de
lesión.
La cabeza puede resultar el área más sensible a patologías graves. Shin et al.
(2014) encontraron que el número de nocauts en boxeadores predijo un aumento de la
difusividad transversal (medida en que se difunden las moléculas en una dirección
transversal) en las regiones de materia blanca y materia gris subcortical, lo que conduce
a un aumento de la difusividad media y una anisotropía fraccional (medida de
microestructura y microdinámica de los tejidos biológicos) reducida en las regiones
correspondientes. Los luchadores de artes marciales mixtas tenían mayor difusividad
transversal en el cingulado posterior. Heath y Callahan (2011) ya alertan sobre el
peligro de la vuelta a la competición tras conmoción cerebral. En un estudio de 642
combates (Buse, 2006) se halló una mayor proporción de finalizaciones por
traumatismo craneoencefálico en MMA (28%) que en boxeo (9%) y kickboxing (8%),
mientras que Bledsoe et al. (2006) sugieren que las competiciones de MMA poseen un
riesgo reducido de TBI (Traumatic Brain Injury) en comparación a otras modalidades
de striking. También Miarka et al. (2019) reportan un mayor número de conmociones

18
cerebrales en atletas de MMA que en boxeo y otras modalidades de lucha, en una
investigación posterior a la llevada a cabo por Bledsoe et al. (2006), quienes
encontraron el doble de incidencias de KO en boxeadores que en atletas de MMA,
aunque el número de TKO’s era similar entre ambas disciplinas. Además, se sabe que
los guantes de 4oz empleados en MMA no mitigan el impacto respecto al desuso de
guantes, mientras que guantes de 16oz como los utilizados en ciertas competiciones de
boxeo sí parecen reducir el impacto (Schwartz, Hudson, Fernie, Hayashi & Coleclough,
1986).
Mayer et al. (2018) encuentran que los atletas de MMA muestran una mayor
incidencia lesional y grado de degeneración articular en mano y muñeca en
comparación con boxeadores. Diesselhorst, Rayan, Pasque y Peyton Holder (2013)
también relacionan la protección en las manos con la prevención de lesiones en mano y
muñeca.
Según Pappas (2007), el área técnica del grappling (wrestling) posee un mayor
riesgo de lesión en materia de distensiones y esguinces que el área técnica del golpeo
(boxeo).
Se estima que la alta incidencia de esguinces y dislocaciones halladas en
grapplers resulta preocupante debido a patologías degenerativas tempranas asociadas al
trauma articular, según Ross et al. (1998), y von Porat et al. (2004), citados en Pappas
(2007). Por otro lado, Bledsoe et al. (2006) reportan una mayor incidencia lesional en
modalidades de striking respecto a las de grappling. Estos mismos autores estiman que
las MMA poseen una tasa de lesiones (28,6%) relativamente acordes a otras
modalidades de striking, mucho mayor a las modalidades de grappling, como el
collegiate wrestling (estilo de lucha libre olímpica amateur practicado en escuela
secundarias y en universidades principalmente estadounidenses) que cuenta con una
incidencia lesional de tan sólo el 1% sobre el tiempo de entrenamiento y competición
(Jarrett, Orwin & Dick, 1998).
Una comparativa interesante de las zonas más afectadas entre las MMA y varias
modalidades es la que nos muestran Miarka et al. (2019). Según sus hallazgos, la región
de cabeza/cuello fue la más afectada entre los atletas de MMA, con un 64%. En
boxeadores ésta proporción fue del 84%, en karatekas del 74% y en kickboxers del 55%.
Las extremidades (inferiores y superiores) eran más propicias a verse afectadas en
modalidades como taekwondo (51%) y judo (47%).

19
Por su parte, Scoggin et al. (2010) reportaron una menor incidencia lesional en
MMA (23-28%) que en kárate (29-31%), aunque similar en boxeo (25%) y mayor que
en taekwondo (6,3%). Información recogida en una revisión llevada a cabo por Walrod
(2011) en la que expone que la incidencia lesional en boxeo oscila entre 17-25%,
mientras que en las MMA esta cifra es cercana al 24%, basándose en éstos autores
(Scoggin et al. 2010) y en otros.

3.5. Las orejas de coliflor

Las orejas de coliflor o cauliflower ears, conocidas clínicamente como


hematoma auris, son una lesión frecuente en luchadores y otros deportes de contacto,
debido a la susceptibilidad de la oreja a padecer laceraciones, avulsiones o traumatismos
cerrados, precisamente por la posición prominente de las orejas sobre una superficie
ósea (Williams y Sternard, 2018).

Figura 7: Oreja de coliflor (Dan Henderson)


Fuente: Wang (2011, p. 44)

El mecanismo de esta lesión se inicia comúnmente con un golpe/s o abrasión/es


sucesivas en la parte externa de la oreja, lo que produce un coágulo de sangre que
provoca que el cartílago se separe de pericondrio (capa de tejido conectivo denso que
rodea el cartílago de la oreja y que suministra los nutrientes). Tras esta separación, se
interrumpe el flujo de nutrientes proporcionados por el pericondrio, lo que causa una

20
necrosis del cartílago (que es la estructura primaria que le da al oído su forma), lo que
unido a la aparición de tejido cicatricial supone un cambio para la apariencia de la oreja
(Wang, 2011). Según este mismo autor, ésta lesión no suele provocar pérdida de
audición, excepto cuando la inflamación del pericondrio es excesiva, algo que sí puede
bloquear el canal auditivo.
Para la prevención de este tipo de lesión se hace uso de material como orejeras o
cascos específicos pero sólo útiles en el entrenamiento, ya que el contexto competitivo
de las MMA no admite tal uso (a diferencia de en wrestling o ciertas modalidades de
grappling).
Según Williams y Sternard (2018), la lesión debe tratarse en un máximo de 24h
después de su producción a fin de reducir la deformación, preferentemente por un
cirujano plástico o por un especialista en otorrinolaringología, y si bien su tratamiento
no resulta demasiado complejo, una mala praxis puede causar ciertas complicaciones
como condritis o hematomas (entre las más comunes).

3.6. Otros factores de riesgo

Según Peacock et al. (2019) una menor latencia de sueño (tiempo que una
persona tarda en quedarse dormida) se relaciona con una disminución de las lesiones, y
un déficit crónico de sueño se correlaciona con un mayor riesgo de lesión (también de
depresión, estrés y ansiedad). Estos mismos autores opinan que el mantenimiento de un
horario de sueño consistente puede tener efectos beneficiosos en materia de prevención
de lesiones para los atletas de MMA, mientras que la relación entre las variables del
sueño, el riesgo de lesión y otras variables físicas son mostradas en la siguiente tabla:

Tabla 5: Correlational data sleep, performance and injury (Correlación entre datos del
sueño, rendimiento y lesión).

Frecuencia
Vertical Prowler Sesiones
VO2max cardiaca de Pull Ups Lesiones
Jump Push perdidas
reserva

21
Tiempo total de
 
sueño
r 0,191 -0,135 -0,126 0,191 0,669 0,155 -0,146
p 0,651 0,75 0,765 0,651 0,07 0,741 0,755
Latencia de sueño  
r -0,787* 0,776* 0,860** -0,739* -0,37 -0,457 -0,789*
p 0,02 0,024 0,006 0,036 0,366 0,303 0,035
Eficiencia de
 
sueño
r -0,137 0,539 -0,543 -0,891** -0,685 -0,628 -0,633
p 0,745 0,168 0,164 0,003 0,061 0,131 0,127
Variaciones de
 
inicio
r 0,593 -0,64 0,472 0,71* 0,219 0,682 0,788*
p 0,121 0,087 0,238 0,049 0,602 0,091 0,035
* Denota significancia p ≤ 0,05. ** Denota significancia p ≤ 0,01.

Fuente: Elaboración propia, basado en Peacock et al. (2019, p. 4)

En un estudio llevado a cabo por Kasper et al. (2019) sobre los efectos de los
recortes de peso previos a competiciones y su efecto sobre la deficiencia energética
relativa, la deshidratación y la lesión renal aguda en un atleta masculino de MMA, se
halló una deshidratación extrema del atleta en las 20 horas anteriores a la lesión renal
aguda.
Pese a la ambigüedad del término condición física en relación a los factores de
riesgo ya aportados en este trabajo, mencionar que resulta determinante, teniendo menor
riesgo de lesión los deportistas con un estado de forma física más alto (Giza & Micheli,
2005, citado en Martín-Moya & Ruiz-Montero, 2017).

4. METODOLOGÍA, FUENTES Y RECURSOS

El siguiente estudio se enmarca dentro de un enfoque eminentemente cualitativo,


y fue realizado acorde una metodología científica, concretamente mediante un
razonamiento deductivo (estudio deductivo). Este método científico tuvo la siguiente
evolución, siguiendo a Dávila Newman (2006):

I. Definición del problema: Prevención de lesiones en las MMA


II. Formulación de hipótesis (razonamiento deductivo): Si hallamos las
lesiones de los atletas y cómo prevenirlas, podremos optimizar su
rendimiento deportivo.

22
III. Recopilación y análisis de datos: Revisión, lectura científica y recogida
de información para su posterior interpretación y discusión.
IV. Confirmación o rechazo de hipótesis: ¿Podemos prevenir las lesiones de
los atletas?
V. Resultados: Cierto tipo de lesión es prevenible / no prevenible desde la
perspectiva de la ciencia del entrenamiento.
VI. Conclusiones: Capacidad / incapacidad de prevención de la lesión desde
la perspectiva de la ciencia del entrenamiento.

Ciertos autores opinan que la metodología cualitativa consiste más en


profundizar en casos específicos que en generalizar, y en cualificar y describir el
fenómeno social a partes de ciertos rasgos determinantes, según así sean percibidos en
su contexto (Bonilla y Rodríguez, 2005, citados en Guerrero Bejarano, 2016). La
investigación cualitativa gira entorno a la comprensión y profundización de los
fenómenos para su posterior análisis por parte de los participantes en su ambiente y en
relación con los aspectos que los rodean (Guerrero Bejarano, 2016).
Siguiendo este tipo de metodología, el presente trabajo se trata de una revisión
bibliográfica sobre las lesiones comunes en atletas de MMA combinado con un enfoque
preventivo de las mismas. Para su elaboración se comenzó por revisar y recopilar
literatura extraída de estudios con validez científica y que tenían que ver con deportes
de combate y artes marciales en general, y/o con las MMA en particular. Debido al
carácter multidisciplinar de un deporte relativamente nuevo como son las MMA no sólo
se reunió literatura sobre el deporte, sino también sobre otras artes marciales y deportes
de combate inherentes a las MMA como son el BJJ, el boxeo o el wrestling entre los
más destacables por la calidad de la investigación en estos deportes y cuyo contenido
atañe a las MMA de una manera transversal.
Una vez consultada la abundante literatura recopilada respecto de las principales
lesiones en entrenamientos y competiciones de atletas de MMA y deportes de combate,
se consiguió coordinar toda la información sobre la localización y tipología de las
lesiones más comunes entre los atletas, debido a la mecánica y exigencias de la
especialidad.
Una vez establecida esta problemática, el siguiente paso fue encontrar una
respuesta desde la perspectiva teórica sobre la preparación física y, más concretamente,
desde el área de la prevención de lesiones. Desde esta perspectiva se analizó la

23
viabilidad de prevenir los principales tipos de lesión que predominaban en las muestras
en base a una nueva literatura obtenida que permitió encontrar el tipo de trabajo eficaz
para la prevención de tales lesiones.
Tras un ejercicio de conceptualización y clasificación, se pudieron cincelar los
métodos de trabajo a utilizar en materia de prevención de lesiones para la posibilidad de
elaborar un plan de acción, tal vez en una futura perspectiva de investigación, que nos
permita obtener resultados eficaces frente a la incidencia lesional que perjudica el
rendimiento de los atletas.
En cuanto a las bases de datos utilizadas, éstas fueron la base de datos de la
UPSA (multibuscador de Ciencias de la Actividad Física y el Deporte) y Scholar
Google; concretamente se recogen en la siguiente tabla:

Tabla 6: Fuentes de la bibliografía extraída.

Base de
Título del libro Autor/es Título de la publicación Categoría
datos

Barreira et Epidemiology, Risk Capítulo Biblioteca


Injuries and Health Problems al. (2017) Factors, and Prevention de libro UPSA
LIBRO

in Football
Gomes et Capítulo Biblioteca
Shoulder instability
al. (2017) de libro UPSA
Williams y
Capítulo Scholar
StatPearls Sternard Ear, Complex Laceration
de libro Google
FUENTES PRIMARIAS

(2018)
Base de
Fuente Autor/es Título de la publicación Categoría
datos
TESIS DOCTORAL

Video Analysis for the


Chankuna Causes of Head and Face Tesis Scholar
Chulalongkorn University
(2006) Injuries in Amateur doctoral Google
Muaythai Boxers 
Análisis de los métodos
más frecuentes de
TDX (Tesis Bastida Tesis Biblioteca
obtención de la victoria
Doctorals en Xarxa) (2014) doctoral UPSA
en las Artes Marciales
Mixtas
Base de
REVISTA AUDITORÍAS

Fuente Autor/es Título de la publicación Categoría


datos
Muito além do futebol:
Deloitte Touche Tohmatsu Deloitte Scholar
estudo sobre esporte no Informe
Limited (2012) Google
Brasil, 2011
FUENTES

Base de
Fuente Autor/es Título de la publicación Categoría
datos
Journal of Strength Amtmann Lactate and rate of Artículo Scholar

24
perceived exertion
responses of athletes
de revista
and Conditioning Research et al. (2008) training for and Google
electrónica
competing in a mixed
martial arts event

Andreasson Negotiating violence: Artículo


Scholar
Sport in Society y Johansson Mixed martial arts as a de revista
Google
(2019) spectacle and sport electrónica

Prevention of hamstring Artículo


Scandinavian journal of Arnason et Scholar
strains in elite soccer: an de revista
medicine & science in sports al. (2018) Google
intervention study electrónica

Revista Internacional de Injuries in traditional Artículo


Blasco et al. Biblioteca
Medicina y Ciencias de la wrestling: the leonese de revista
(2018) UPSA
Actividad Física y el Deporte wrestling case study electrónica

Incidence of Injury in
Artículo
Journal of Sports Science & Bledsoe et Professional Mixed Scholar
de revista
Medicine al. (2006) Martial Arts Google
electrónica
Competitions

Sleep Data, Physical


Performance, and Artículo
Peacock et Biblioteca
Sports Injuries in Preparation de revista
al. (2018) UPSA
for Professional Mixed electrónica
Martial Arts. 
ELECTRÓNICA
SECUNDARIAS

Strength imbalances and


prevention of hamstring Artículo
The American journal of Croisier et Biblioteca
injury in professional de revista
sports medicine al. (2008) UPSA
soccer players: a electrónica
prospective study

Efficacy of a sports
specific balance training Artículo
Journal of sports science & Cumps et Biblioteca
programme on the de revista
medicine al. (2007) UPSA
incidence of ankle electrónica
sprains in basketball

Safety in mixed martial


arts: a 7-year review of
Artículo
Curran-Sills cancelled mma bouts in Biblioteca
Sports medicine-open de revista
(2018) calgary, alberta, during UPSA
electrónica
the pre-bout medical
examination period

Camilo y Mixed Martial Arts Artículo


Revista de Artes Marciales Biblioteca
Spink (MMA): sport, spectacle de revista
Asiáticas UPSA
(2018) and economics electrónica

Head Trauma Exposure


Sports Health: Artículo
Follmer et in Mixed Martial Arts Biblioteca
A Multidisciplinary Approac de revista
al. (2019) Varies According to Sex UPSA
h electrónica
and Weight Class

25
It’s not all fun and
Artículo
Giza et al. games: sports, Scholar
Neuron de revista
(2017) concussions, and Google
electrónica
neuroscience

Energy System Artículo


Journal of Australian Strength Harvey Scholar
Development in Elite de revista
& Conditioning (2018) Google
Mixed Martial Arts electrónica

Self-reported concussion
Heath y Artículo
symptoms and training Biblioteca
Research in sports medicine Callahan de revista
routines in mixed martial UPSA
(2013) electrónica
arts athletes

Artículo
The American journal of Jarrett et al. Injuries in collegiate Scholar
de revista
sports medicine (1998) wrestling Google
electrónica

Dehydration and acute


Artículo
The Journal of Strength & Jetton et al. weight gain in mixed Scholar
de revista
Conditioning Research (2013) martial arts fighters Google
electrónica
before competition

Analysis of injury types Artículo


Journal of physical therapy Biblioteca
Ji (2016) for mixed martial arts de revista
science UPSA
athletes electrónica

Case Study: Extreme


Weight Making Causes
International Journal of Sport Relative Energy Artículo
Kasper et Biblioteca
Nutrition & Exercise Deficiency, Dehydration, de revista
al. (2019) UPSA
Metabolism and Acute Kidney Injury electrónica
in a Male Mixed Martial
Arts Athlete

Prediction of injury by
limited and asymmetrical Artículo
Journal Of Sport Kiesel et al. Scholar
fundamental movement de revista
Rehabilitation (2014) Google
patterns in American electrónica
football players

Artículo
British journal of sports Kochhar et Risk of cervical injuries Scholar
de revista
medicine al. (2005) in mixed martial arts Google
electrónica

Comparison of serum
and saliva miRNAs for
Artículo
LaRocca et identification and Biblioteca
PloS one de revista
al. (2019) characterization of mTBI UPSA
electrónica
in adult mixed martial
arts fighters
The physiological
response to cold-water Artículo
Applied Physiology, Lindsay et Biblioteca
immersion following a de revista
Nutrition, and Metabolism al. (2017) UPSA
mixed martial arts electrónica
training session

26
Injury rate, mechanism,
and risk factors of Artículo
Journal of Sport and Health Liu et al. Biblioteca
hamstring strain injuries de revista
Science (2012) UPSA
in sports: a review of the electrónica
literature

Artículo
Journal of Australian Strength Lonergan et Needs analysis of mixed Biblioteca
de revista
and Conditioning al. (2018) martial arts UPSA
electrónica

Martín- Aspectos clave en


Moya y programas de condición Artículo
Journal of Sport & Health Biblioteca
Ruiz- física y prevención de de revista
Research UPSA
Montero lesiones en el fútbol: una electrónica
(2017) revisión narrativa

Handchirurgie,
Mikrochirurgie, plastische
Chirurgie : Organ der
Deutschsprachigen
Arbeitsgemeinschaft für Degenerative changes in
Handchirurgie : Organ der the hand and wrist in Artículo
Mayer et al. Scholar
Deutschsprachigen elite MMA fighting-an de revista
(2018) Google
Arbeitsgemeinschaft für MRI study in electrónica
Mikrochirurgie der comparison to boxing
Peripheren Nerven und
Gefässe : Organ der
Vereinigung der Deutschen
Plastischen Chirurgen.

Artículo
Clinical Journal of Sport McClain et Injury profile of mixed Scholar
de revista
Medicine al. (2014) martial arts competitors Google
electrónica
A 12-Year Cohort Study
International Journal of Artículo
Miarka et of Doc-Stoppage in Biblioteca
Sports Physiology & de revista
al. (2019) Professional Mixed UPSA
Performance electrónica
Martial Arts
Exposure to injury in
Artículo
British journal of sports Neville et mixed-martial-arts is Scholar
de revista
medicine al. (2017) associated with evidence Google
electrónica
of concussion injury
Injury trends in
sanctioned mixed martial Artículo
British journal of sports Ngai et al. Scholar
arts competition: a 5- de revista
medicine (2008) Google
year review from 2002 to electrónica
2007
Oral supplementation of
specific collagen
peptides has beneficial Artículo
Skin pharmacology and Proksch et Scholar
effects on human skin de revista
physiology al. (2014) Google
physiology: a double- electrónica
blind, placebo-controlled
study
What are the most
Artículo
British journal of sports Purcell appropriate return-to- Scholar
de revista
medicine (2009) play guidelines for Google
electrónica
concussed child athletes
International review for the Sánchez Decivilizing, civilizing Artículo Biblioteca
sociology of sport García y or informalizing? The de revista UPSA

27
international
Malcolm
development of Mixed electrónica
(2010)
Martial Arts

Acta Facultatis Educationis Schlegel y Physiological Aspects Artículo


Scholar
Physicae Universitatis Křehký and Injuries in Mixed de revista
Google
Comenianae (2019) Martial Arts electrónica

Biomechanical study of Artículo


Schwartz et Scholar
Journal of neurosurgery full-contact karate de revista
al.(1986) Google
contrasted with boxing electrónica

Serious fighting-related
Schwartz y Artículo
injuries produce a Scholar
Journal of Adolescent Health Beaver de revista
significant reduction in Google
(2013) electrónica
intelligence
Diffusion measures
indicate fight exposure–
Artículo
American Journal of Shin et al. related damage to Scholar
de revista
Neuroradiology (2014) cerebral white matter in Google
electrónica
boxers and mixed martial
arts fighters
Traumatic brain injury
Artículo
Contemporary clinical trials Toninato et reduction in athletes by Biblioteca
de revista
communications al. (2018) neck strengthening UPSA
electrónica
(TRAIN)
Current review of
Artículo
Current sports medicine Walrod injuries sustained in Scholar
de revista
reports (2011) mixed martial arts Google
electrónica
competition
The role of neck
musculature in traumatic Artículo
Wood et al. Biblioteca
Frontiers in medicine brain injuries in older de revista
(2019) UPSA
adults: implications from electrónica
sports medicine

Artículo
Wang Biblioteca
Black Belt Cauliflower Ear de revista
(2011) UPSA
electrónica
Oral ingestion of
collagen hydrolysate
leads to the
Artículo
Journal of agricultural and Yazaki et transportation of highly Scholar
de revista
food chemistry al. (2017) concentrated Gly-Pro- Google
electrónica
Hyp and its hydrolyzed
form of Pro-Hyp into the
bloodstream and skin

Revista espanola de Zanuy y Artículo


Influencia de la dieta en Scholar
enfermedades metabolicas Carranza de revista
la salud sea Google
oseas (2006) electrónica

Guerrero Artículo
La investigación Scholar
INNOVA Research Journal Bejarano de revista
cualitativa Google
(2016) electrónica

28
Base de
Fuente Autor/es Título de la publicación Categoría
datos
No holds barred sport
Artículo
British journal of sports fighting: a 10 year Scholar
Buse (2006) de revista
medicine review of mixed martial Google
científica
arts competition
The effects of exercise
Artículo
Clinical cases in mineral and Russo on bone. Basic concepts Scholar
de revista
bone metabolism (2009) and implications for the Google
científica
prevention of fractures

JAAOS-Journal of the Muscle contusion Artículo


Beiner y Scholar
American Academy of injuries: current de revista
Jokl (2001) Google
Orthopaedic Surgeons treatment options científica

Neck strength: a
protective factor Artículo
The journal of primary Collins et Biblioteca
reducing risk for de revista
prevention al. (2014) UPSA
concussion in high científica
school sports
El razonamiento
inductivo y deductivo
Artículo
Newman dentro del proceso Scholar
REVISTA CIENTÍFICA

Laurus de revista
(2006) investigativo en ciencias Google
científica
experimentales y
sociales
Survey of upper
extremity injuries among Artículo
Diesselhorst Biblioteca
Hand Surgery martial arts de revista
et al. (2013) UPSA
participants. Hand científica
Surgery
American Medical
Society for Sports Artículo
British journal of sports Harmon et Scholar
Medicine position de revista
medicine al. (2013) Google
statement: concussion in científica
sport
The role of vitamin D for Artículo
Current osteoporosis Holick Scholar
bone health and fracture de revista
reports, 4 (2006) Google
prevention científica
The combined use of
losartan and muscle-
derived stem cells
Artículo
The American journal of Kobayashi significantly improves Biblioteca
de revista
sports medicine, 44 et al. (2016) the functional recovery UPSA
científica
of muscle in a young
mouse model of
contusion injuries

South African Journal for Lategan y Prevention of hamstring Artículo


Scholar
Research in Sport, Physical Gouveia injuries in sport: a de revista
Google
Education and Recreation (2018) systematic review científica

29
Propuesta de
Retos: nuevas tendencias en incorporación de tareas Artículo
Leiva Biblioteca
educación física, deporte y preventivas basadas en de revista
(2014) UPSA
recreación métodos propioceptivos científica
en fútbol. 

Revista Internacional de
Llana La epidemiología del Artículo
Medicina y Ciencias Scholar
Belloch et fútbol: una revisión de revista
de la Actividad Física Google
al. (2010) sistemática científica
y del Deporte

Boxing, wrestling, and


martial arts related
Artículo
Journal of Sports Science and Pappas injuries treated in Biblioteca
de revista
Medicine (2007) emergency departments UPSA
científica
in the United States,
2002-2005
Assessment of injuries Artículo
Scoggin et Scholar
Am J Orthop sustained in mixed de revista
al. (2010) Google
martial arts competition científica
The legacy of
The international Journal of pankration: Mixed Artículo
Stenius Scholar
Combat Martial Arts and martial arts and the de revista
(2013) Google
Sciences ICMAUA posthuman revival of a científica
fighting culture
Brazilian Jiu Jitsu, Judo,
Stephenson and Mixed Martial Arts Artículo
The journal of primary Biblioteca
y Rossheim Injuries Presenting to de revista
prevention UPSA
(2018) United States Emergency científica
Departments, 2008–2015
Mobility impairment,
muscle imbalance,
Wang y Artículo
Journal of sports medicine muscle weakness, Scholar
Cochrane de revista
and physical fitness scapular asymmetry and Google
(2001) científica
shoulder injury in elite
volleyball athletes

Core stability and its


JAAOS-Journal of the Artículo
Willson et relationship to lower Scholar
American Academy of de revista
al. (2005) extremity function and Google
Orthopaedic Surgeons científica
injury. 

Fuente: Elaboración propia.

5. DESARROLLO DE LA INVESTIGACIÓN

5.1. Prevención de lesiones comunes en las MMA

30
A continuación, citaremos los distintos tipos de lesión según la literatura
científica examinada (Ji, 2016; Bledsoe et al., 2006; Miarka et al., 2019; Scoggin et al.,
2010) y se ha añadido la capacidad o incapacidad de prevenirlas desde el punto de vista
de la preparación física y/o la mejora técnico-táctica.

Tabla 7: Posibilidad de prevención en función de la tipología de la lesión.

Tipo de lesión Posibilidad de prevención desde la ciencia del


entrenamiento

Laceraciones / abrasiones NO

Conmociones cerebrales SI

Contusiones NO

Fracturas SI

Distensiones SÍ

Esguinces / luxaciones SI

Dislocaciones SI

Fuente: Elaboración propia, basado en Ji (2015), Bledsoe et al. (2006), Miarka et al. (2019) y
Scoggin et al. (2010).

5.1.1. Laceraciones / abrasiones

Gartland et al. y Zazryn et al. (2001 y 2005; 2003, citados en Chankuna, 2006)
observaron que la mayoría de lesiones (contusiones, laceraciones y abrasiones) en
practicantes de muay thai y kickboxing estaban localizadas en cabeza y rostro (un 30-
50% del total de lesiones corporales). Miarka et al. (2019) también informan de la
asiduidad de cortes en párpado superior y ceja en atletas de MMA.

31
Figura 8: Common cut and lacerationbm in a face from boxing (Cortes y
laceraciones comunes en la cara, en boxeo)
Fuente: Chankuna (2006, p. 30)

No hemos encontrado literatura concerniente a la prevención de laceraciones y


abrasiones anterior a la práctica deportiva, aunque se podría sospechar que tal vez la
nutrición jugara un papel interesante; existen estudios prometedores que relacionan los
niveles de colágeno de forma directamente proporcional con la salud de la piel (Proksch
et al., 2014; Yazaki et al., 2017). De todas maneras, se puede afirmar que existe una
falta de información sobre este tema y que tal vez una mayor profundización en el
estudio de la prevención de laceraciones vía nutrición podría reportar resultados
interesantes (más allá de la prevención “exógena” de laceraciones mediante la
aplicación de lubricantes tales como la vaselina aplicada pre-combate). Es por ello que,
desde la literatura recopilada, no podemos reportar la existencia de un método
relativamente efectivo de prevención de las laceraciones y abrasiones desde la ciencia
del entrenamiento.

5.1.2. Conmociones cerebrales

Las conmociones cerebrales, MTBI’s (Mild Traumatic Brain Injuries) o TBI’s


(Traumatic Brain Injuries) por sus siglas en inglés, dependiendo del grado de severidad
(de menor a mayor grado respectivamente) supone uno de los mayores rompecabezas
para la neurociencia contemporánea de forma relacionada (y no relacionada) con el

32
deporte. La lesión cerebral resulta la causa más frecuente de consecuencias catastróficas
en el deporte (Chankuna, 2006). Según apuntan Giza, Prins y Hovda (2017):

La lesión cerebral traumática comienza cuando la fuerza biomecánica se


transmite a un órgano blando, gomoso y arrugado que constituye el 2% del
peso corporal y absorbe el 20% de la energía corporal. Estas fuerzas
interrumpen las membranas celulares y dañan los andamios intracelulares,
liberando inundaciones iónicas y ondas indiscriminadas de neurotransmisores y
provocando una crisis de energía celular. Los axones ondulan, las sinapsis se
retraen y la conexión cerebral a la red de redes se desconecta, al menos
temporalmente. Los vasos sanguíneos se vuelven permeables y se
acumula inflamación (Giza & Hovda, 2014, citado en Giza et al., 2017, p.
1051).

Tabla 8: Classification of concussions (AMAC, cited in 34) (Clasificación de las


conmociones)

Signos y síntomas Leve (Grado 1) Moderado (Grado 2) Severo (Grado 3)


Sin pérdida, Pérdida transitoria Pérdida prolongada (más
Conciencia
aturdimiento (hasta 5 minutos) de 5 minutos)

De nada a
Confusión Ligeramente Severa
momentáneamente

Amnesia retrógrada
Pérdida de memoria De nada a ligeramente Amnesia retrógrada leve
prolongada

Tinnitus Leve Moderado Severo


Vértigos Leve Moderado Severo
Inestabilidad Normalmente no Variable Marcada

Fuente: Elaboración propia, basado en Chankuna (2006, p. 27)

Según los combates analizados por Lonergan, Tallent y Lazarczuk (2018) las
conmociones cerebrales suponían un 20% del total de lesiones, y si bien es cierto que la
exposición a lesiones en las MMA se asocia con evidencia de lesión por conmoción
cerebral (Neville, Johnson, Baracks & Rieger, 2017), no parece ningún disparate pensar
que es posible que el organismo fuera capaz de beneficiarse de unas adaptaciones fruto
de una exposición controlada y progresiva a los golpes en la cabeza en el contexto de las

33
MMA o en el boxeo como resultado de un reequilibrio de la homeostasis posterior a un
estresor regulado por un programa de entrenamiento adecuado, algo que concuerda con
los principios fisiológicos característicos del universo celular. Esto no entra en conflicto
con lo que sugieren Prins, Giza & Hovda (2014, citado en Giza et al., 2017) utilizando
una línea de pensamiento parecida:

Al mismo tiempo, el metabolismo celular se activa a toda marcha para ayudar a


restaurar la homeostasis, seguido de un período de disminución de la actividad
neuronal y del flujo sanguíneo cerebral. Es probable que nuestros cerebros
evolucionaran en entornos donde los eventos leves de TBI (mTBI) / conmoción
cerebral son bastante comunes y, por lo tanto, varios mecanismos biológicos
funcionan para restablecer la normalidad de las cosas después de dichas
lesiones, aunque puede llevar horas, días o incluso semanas. Recuperación
biológica completa. Además, en el contexto de una mayor gravedad de la
lesión, y muy probablemente también en entornos de mTBI repetidos muy
espaciados, los mecanismos homeostáticos biológicos pueden fallar, dando
como resultado discapacidades funcionales más persistentes, cambios
duraderos en la conectividad e incluso la muerte celular. (p. 1051)

Existen evidencias de que un antecedente histórico de conmoción cerebral se


asocia con un mayor riesgo de sufrir otra conmoción, también de que atletas jóvenes son
más susceptibles de necesitar una recuperación post-lesión más prolongada (Purcell,
2009), así como un mayor riesgo de sufrir una nueva conmoción asociada a lesiones
graves, y de que en deportes con reglas de juego similares el género femenino posee una
mayor incidencia lesional de éstas características que el género masculino (Harmon et
al., 2013), lo cual tal vez esté relacionado con el hecho de que ciertas asociaciones o
federaciones de deportes de combate reduzcan la duración de las luchas en el género
femenino (por ejemplo en boxeo organismos como AIBA, WBC, etc.). Éstos mismos
autores no encuentran una relación preventiva entre el riesgo de conmoción y el uso de
protectores bucales.
Desde un punto de vista predictivo, investigaciones recientes han encontrado
un subconjunto de miRNAs (un tipo de moléculas endógenas de RNA) de gran utilidad
para predecir las probabilidades de un atleta de MMA de sufrir un TBI en relación a la
cantidad de impactos que éste recibe en el cráneo (LaRocca et al., 2019).

34
De cualquier manera, y considerando (la por otra parte justificada) alerta social
que existen en la actualidad sobre los posibles riesgos inherentes a ciertas modalidades
deportivas (y no necesariamente ha de tratarse de deportes de contacto o modalidades de
lucha), sobre todo en atletas jóvenes y cuyos tejidos orgánicos se encuentran aún en
plena evolución (en tanto en cuanto estos atletas jóvenes poseen un mayor riesgo de
sufrir secuelas más severas) no podríamos aventurarnos a diseñar un programa de
entrenamiento que tenga como objetivo una adaptación a los golpes mediante una
exposición controlada a los traumatismos en el cráneo, ya que la evidencia científica
que respalde éste principio es aún escasa, con el aliciente que supone considerar esta
temática como un tema tabú en la actualidad. Por otra parte, consideramos que ésta
preocupación no hace sino contribuir a la necesidad de realizar más investigaciones en
ésta línea, comenzando por estudiar la adaptación a los traumatismos por ejemplo con
animales.

Figura 9: K.O. en un combate de UFC.


http://i1.mirror.co.uk/incoming/article1742111
Fuente: Bastida (2014, p. 46)

Sin embargo y por fortuna, recientemente varias investigaciones han arrojado


un rayo de luz sobre la prevención de conmociones desde la ciencia del entrenamiento,
concretamente desde la relación hallada entre la fuerza del cuello y la región cervical y
una reducción de la probabilidad de lesión cerebral (Toninato et al., 2018; Wood,
Morrison & Sosnoff, 2019; Collins et al., 2014), algo que nos lleva a especular sobre la
posibilidad de que el hecho de que el género femenino sea más susceptible de padecer

35
lesiones de éste tipo sea precisamente por el hecho de estar dotado de una menor fuerza
cervical, con lo que animamos a la posibilidad de establecer líneas de investigación
futuras sobre éste área. Por tanto, en base a la información recogida podríamos
considerar que el riesgo de conmoción cerebral es algo prevenible (hasta cierto punto)
desde la perspectiva de la ciencia del entrenamiento, aunque no exento de ciertos
condicionantes genéticos.

5.1.3. Contusiones

Como ya se apuntó con anterioridad, las contusiones suponen también una de


las lesiones más comunes en cabeza y rostro en practicantes de muay thai y kickboxing
(Gartland et al. y Zazryn et al. (2001 y 2005; 2003, ambos citados en Chankuna, 2006),
algo que comparten con los atletas de MMA, con laceraciones y contusiones también en
cabeza y rostro como lesiones más prevalentes (Lonergan, Tallent & Lazarczuk, 2018),
seguidas de conmoción cerebral. En los combates estudiados por estos autores las
contusiones suponían un 29,4% de las lesiones totales. Las contusiones musculares
suponen la segunda mayor causa de morbilidad por lesiones relacionadas con el deporte
(Beiner & Jokl, 2001).
En el contexto competitivo de las MMA, las contusiones (y los hematomas
normalmente derivados de éstas) suponen un tipo de lesión prácticamente implícita a la
modalidad. Según la severidad de la contusión, los daños físicos en el atleta pueden
resultar más o menos evidentes. Si atendemos a las contusiones de menor severidad,
éstas se sitúan como las más frecuentes de algunas investigaciones, como la llevada a
cabo por Scoggin et al. (2010), en la cual, de un total de 168 lesiones, 141 resultaron
contusiones leves.
Desde un punto de prevención terciaria de la lesión, el tratamiento simultáneo
con células madre derivadas de músculo o MDSC (Muscle-Derived Stem Cells) y
losartan parece reducir la formación de cicatrices, mejorar la recuperación funcional del
músculo y aumentar el número de miofibrillas regeneradoras en ratones jóvenes
(Kobayashi et al., 2016).
Por lo tanto, basándonos en la literatura recopilada, se concluye que no
podemos establecer una estrategia efectiva de prevención primaria desde la perspectiva
de la ciencia del entrenamiento, teniendo en cuenta que las contusiones suponen una
lesión demasiado implícita al contexto competitivo de las MMA y el desconocimiento

36
de cómo evitar éstas lesiones de forma efectiva más allá de una mejora de la condición
técnico-táctica del atleta que le permita esquivar la acciones emprendidas por su
adversario con ésta finalidad.

5.1.4. Fracturas

En el caso de las fracturas óseas el propio programa de fuerza y


acondicionamiento resulta ser preventivo de este tipo de lesión. En principio parece
lógico pensar que al margen de la densidad ósea genética y ambiental propia de cada
individuo unos músculos más fuertes protegen mejor los huesos que unos músculos
débiles o no entrenados. Hay evidencias de que la alimentación juega un papel
fundamental en la salud ósea (Zanuy & Carranza, 2006) y de que el ejercicio resulta un
importante factor preventivo de la osteoporosis (Russo, 2009). Una comparativa de
varias investigaciones discute el importante papel que juega la vitamina D en la salud
ósea y concretamente en la prevención de fracturas vertebrales y no vertebrales (Holick,
2006).
Apoyándonos en la literatura obtenida, creemos que no es posible establecer
una estrategia eficaz de prevención primaria de las fracturas sufridas por atletas de
MMA (más allá de ciertas directrices nutricionales) desde la perspectiva de la ciencia
del entrenamiento, ya que la mayoría de las investigaciones halladas tienen más que ver
con el tratamiento de la osteoporosis y métodos conductuales de prevención de la lesión
en personas de la tercera edad, por lo que aconsejamos una investigación más profunda
de este tipo de lesión a ser posible en el ámbito deportivo.

5.1.5. Distensiones

Según evidencias científicas parece que el mecanismo desencadenante de este


tipo de lesión muscular se produce al efectuarse una tensión excesiva en la fase
excéntrica del movimiento no soportado por la capacidad de fuerza muscular, siendo la
velocidad del gesto lesivo y la duración de la activación que precede a la fase excéntrica
del gesto factores condicionantes de la gravedad de la lesión (Liu, Garrett, Moorman &
Yu, 2012).
Casi la totalidad de la literatura recopilada sobre esta temática está
contextualizada en la prevención de lesión isquiotibial en el fútbol (siendo la distensión

37
de esta musculatura una lesión muy frecuente en este deporte). El nivel de fuerza
muscular es considerado un factor de riesgo en la lesión de isquiotibiales en futbolistas,
para los que el entrenamiento excéntrico de fuerza y la adquisición de un ratio funcional
en ambas extremidades suponen un buen método preventivo (Croisier, Ganteaume,
Binet, Genty & Ferret, 2008). Investigaciones también en futbolistas relacionan la edad
como un factor de riesgo directamente proporcional a la probabilidad de su sufrir
distensiones en la musculatura mencionada (Barreira, Araújo, Ferreira & Loureiro,
2017). La efectividad de los métodos de desarrollo de la fuerza con sobrecarga
excéntrica como estrategia preventiva de las lesiones en estos grupos musculares ha sido
discutida durante los últimos años por diversos investigadores en el fútbol, pero
revisiones científicas más recientes parecen validar esta teoría (Lategan y Gouveia,
2018).
Por tanto, pese a la falta de investigaciones llevadas a término en el contexto de
las MMA y en otros grupos musculares, consideramos los métodos de desarrollo de la
fuerza con sobrecarga excéntrica una estrategia preventiva de la distensión muscular.

5.1.6. Esguinces / luxaciones y dislocaciones

El agrupamiento de estos tipos de lesión se debe a su naturaleza articular. La


lesión articular da lugar cuando se produce un movimiento que excede al rango de
movilidad propio de cada articulación. En función de la violencia del gesto lesivo la
articulación sufre desgarros parciales o totales (esguinces y luxaciones o dislocaciones).

Figura 10: Jiujitsu armbar

38
Fuente: Scoggin et al. (2010, p. 248)

Investigaciones en futbolistas (Gomes, Sevivas, Randelli & Safran, 2017)


sugieren que la evaluación y el control de la estabilidad del núcleo articular del hombro
y el escápulo, la flexibilidad de las articulaciones, el control del manguito rotador y la
resistencia general suponen un método efectivo para identificar y corregir las asimetrías
y desequilibrios del hombro (escápula y manguito rotador) los cuales resultan factores
de riesgo de lesión articular. Estos mismos autores mencionan la importancia de un
desarrollo muscular equilibrado entre la cabeza anterior y posterior del hombro, siendo
los desequilibrios musculares factores de riesgo comunes entre atletas.
Ciertos autores (Cumps, Verhagen & Meeusen, 2007) opinan que el
entrenamiento propioceptivo de equilibrio resulta una estrategia preventiva del esguince
de tobillo en jugadores de baloncesto (la lesión más común en este deporte), lo que
parece ir en la línea de pensamiento de que el trabajo de fortalecimiento de la
musculatura que rodea a la articulación tiene un efecto preventivo sobre la lesión
articular (una articulación es más fuerte cuando posee una musculatura y órganos
ligamentosos fortalecidos capaz de protegerla).
Un dato interesante nos lo muestra el UFC Performance Institute, que encontró
algunas áreas con déficits de movilidad comunes entre los atletas de UFC en
comparación con otros atletas de alto rendimiento de otros deportes. Los datos se
recogen en la siguiente tabla (tabla 7), comparando la movilidad en grados del rango de
movimiento articular o ROM (Range Of Movement) de los luchadores con la de otros
deportistas de la élite:

Tabla 9: UFC fighters versus non-combat athlete normative values for respective
orthopedic evaluation variables (Luchadores de UFC versus valores normales de un
atleta no perteneciente a modalidades de combate para sus respectivas variables de
evaluación ortopédica).

UFC fighters vs. Non-combat athlete

Columna cervical

Flexión 43.6º (15-68) vs. ≥45º

Extensión 54º (20-86) vs. ≥55º

39
Rotación 68.3º (40.5-99) vs. ≥70º

Hombro

Flexión 173.8º (155-181) vs. ≥180º

Extensión 176.8º (146.5-189) vs. ≥180º

Rotación interna 60º (40-89.5) vs. ≥70º

Rotación externa 110.85º (73-150) vs. ≥90º

Cadera

Extensión 11.2º (7-24) vs. . ≥15º

Posición pélvica Inclinación pélvica anterior prevalente en atletas de


UFC

Tobillo

Total ROM 41.2º (19-66) vs. ≥35º

Pie

Arco del pie 5.1mm vs. ≤6mm

Fuente: elaboración propia, basado en UFC Performance Institute (2018, p. 22)

En base a estos datos, el UFC Performance Institute (2018) especula sobre la


posibilidad de que los déficits de movilidad en hombro y cuello sean consecuencia de la
posición de guardia adoptada por los atletas durante el desarrollo de la lucha en pie,
aunque basándonos en la biomecánica del deporte nosotros creemos que es posible que
también se deban a los numerosos microtraumas que los grapplers sufren debido a los
derribos y a las estrangulaciones de su especialidad o que la articulación del hombro
sufra demasiado estrés en luchadores strikers debido al repetido impacto de los
puñetazos, o que los rangos a los que se fuerza la cadera cuando los luchadores se hallan
en posiciones de guardia o cuando hacen takedowns o lanzan patadas altas puedan pasar
factura a medio y largo plazo.
La literatura revisada parece apuntar a que gran parte de las lesiones articulares
son llevadas a término como causa de ciertas deficiencias y asimetrías musculares
(Wang & Cochrane, 2001), para lo que el trabajo de fortalecimiento de las regiones
débiles llevado a cabo de manera sincronizada con un trabajo de movilidad articular
capaz de incrementar el ROM creemos constituiría una estrategia preventiva válida
contra el riesgo de lesión articular y deficiencias biomecánicas subyacentes.

40
5.2. Deficiencias biomecánicas y posturales

El UFC Performance Institute (2018) realizó una serie de evaluaciones


ortopédicas a sus luchadores en las que hallaron que éstos sufrían una predisposición a
padecer ciertas deficiencias biomecánicas y posturales, producto de una postura
corporal adelantada o forward posture: cabeza adelantada, hombros adelantados, cifosis
torácica, pectoral y músculos cervicales anteriores tensos, escápulas alargadas,
inclinación pélvica anterior o lordosis lumbar, flexores de cada significativamente
tensos, glúteos débiles, malos patrones de respiración y debilidad en el abdominal
inferior.

Figura 11: Deficiencias biomecánicas y posturales típicas de los atletas de las


MMA
Fuente: UFC Performance Institute (2018, p. 27).

En este sentido, la empresa adopta una postura bastante optimista, ya que según
ellos estas evaluaciones ofrecen un gran potencial para abordar la prevención de
lesiones con enfoques complementarios simples dirigidos de manera estratégica:

- Para el tren superior: Trabajo de alargamiento de la musculatura


anterior del hombro (pectoral y cuello anterior), trabajo de fortalecimiento de la

41
musculatura posterior (manguito rotador, romboides, trapecio medio e inferior) y
trabajo de mejora del control escapular. El trabajo de fuerza y
acondicionamiento físico y demás trabajo complementario debe direccionarse
hacia la corrección de las deficiencias biomecánicas.
- Para el tren inferior: Trabajo de movilidad de la musculatura
frontal de la cadera, trabajo de fortalecimiento de la cadena posterior y trabajo
de activación del CORE inferior. El trabajo correctivo de la anteversión de
cadera capacita a los atletas para el uso de los grupos musculares de mayor
tamaño para generar y absorber fuerzas de manera óptima. El trabajo de mejora
de la posición pélvica y de la rodilla, sincronizado con un trabajo de
estabilización lumbar, resultan efectivos contra el riesgo de lesión en la cadena
cinética posterior y la espalda baja (UFC Performance Institute, 2018).

En ésta línea de pensamiento se posicionan Kiesel, Butler y Plisky (2014), que


estudiaron los patrones de movimiento de 238 atletas profesionales de fútbol americano
para identificar si el control motor de los deportistas y las asimetrías biomecánicas
tenían una relación con las lesiones por tiempo perdido en el transcurso de una
pretemporada. Los resultados corroboraban las afirmaciones de UFC Performance
Institute (2018), pues hallaron que éstas biomecánicas nocivas resultan factores de
riesgo identificables para lesiones de tiempo perdido, un dato esperanzador en nuestro
ámbito preventivo.

5.3. Otras estrategias preventivas

Desde un punto de vista individualizado, no debemos olvidar que una lesión


previa supone el factor de riesgo más determinante en deportistas, y de que los cambios
desencadenados en el control motor del individuo establecen una perpetuidad futura de
los patrones de movimiento resultantes de las consecuencias biomecánicas de la lesión
(Kieser et al. 2014).
El control neuromuscular concebido como la sistemática interactiva de las
acciones y activaciones musculares, la coordinación, la posición corporal, la
estabilización, el equilibrio y la capacidad de anticipación (Leiva, 2014) se vale del
equilibrio neuromuscular del atleta para constituir una herramienta de vital importancia
en el alto rendimiento deportivo, pero suponiendo también un desequilibrio de este

42
aspecto un importante factor de riesgo para el deportista, por lo que el trabajo preventivo
de descompensaciones y asimetrías musculares producidas durante el entrenamiento
supone un punto clave para la prevención de lesiones en nuestros deportistas (Martín-
Moya & Ruiz-Montero, 2017).
Lindsay et al. (2017) consideran que la inmersión en agua fría o CWI (Cold
Water Inmersion, por sus siglas en inglés) supone un medio de recuperación efectivo
contra el dolor muscular de inicio retardado o DOMS (Delayed Onset Muscle Soreness)
y la inflamación prolongada sin efectos negativos sobre el rendimiento.
Un elemento clave de cualquier programa multicontenido enfocado a la
prevención de lesiones es el entrenamiento de estabilidad del CORE (del inglés: núcleo)
o core stability, comúnmente conocido como el complejo de cadera-lumbopélvica,
fundamental en la transferencia de fuerza para el movimiento de las extremidades
superiores e inferiores (exigencias vitales en las MMA), para el soporte de cargas y para
la protección de la médula espinal y de las raíces nerviosas (Willson, Dougherty, Ireland
& Davis, 2005). A ésta información hacen también referencia Martín-Moya y Ruiz-
Montero (2017) para definir el CORE como la capacidad de controlar la posición y el
movimiento del tronco sobre la pelvis con el objetivo de crear una óptima producción,
transferencia y control de la fuerza y el movimiento en actividades atléticas integradas.
Este mismo concepto se asocia con el desarrollo de la musculatura del tronco, ya que
desde una perspectiva biomecánica supone una forma eficiente de maximizar la fuerza y
reducir al mínimo las cargas conjuntas de una actividad, reduciendo así la incidencia
lesional (Hibbs, Thompson, French, Wrigley & Spears, 2008, citado en Martín-Moya y
Ruiz-Montero, 2017).

6. CONCLUSIONES

Las MMA han evolucionado considerablemente desde sus orígenes hasta la


actualidad, tanto en su contexto competitivo como en el de su entrenamiento, hasta el
punto de ser considerado hoy día la máxima expresión deportivizada de la lucha,
albergando al conjunto de modalidades de combate en un formato multicontenido con
una reglamentación parcialmente afín a todas ellas y que ha ido evolucionando en unas
condiciones de equilibrio entre las presiones sociales y políticas de índole
prohibicionista y la preservación de la esencia del combate en su sentido más marcial.

43
El contexto deportivo del atleta de MMA se caracteriza por un alto grado de
desarrollo de la condición física (un ámbito cada vez más evolucionado y
profesionalizado) y habilidades y destrezas técnico-tácticas y estratégicas que
convergen en unas condiciones competitivas donde la lesión no sólo se expone a
factores de riesgo por exposición (por ejemplo, en el entrenamiento) sino que también
constituye un objetivo en sí misma con el fin de reducir físicamente al adversario en su
contexto competitivo. Es por ello que el estudio, comprensión y prevención de la lesión
deberían suponer un área clave a abordar en cualquier programa de preparación de
cualquier atleta de MMA.
Los registros de lesiones recogidos por diversos autores a lo largo de éstos
últimos años difieren entre sí posiblemente por causa del nivel de los practicantes,
reglamentación vigente, arbitrariedad competitiva, severidad de las lesiones, estilo de
lucha de los atletas, etc. Las distintas vías por las que se desenvuelve la lucha (lucha en
pie, takedowns, lucha en el suelo) también cuentan con mecanismos de lesión diferentes
entre sí, que dan como resultados lesiones diferentes. Pese a ello, parece haber cierto
consenso entre autores que afirman que las laceraciones y cortes son el tipo de lesión
más frecuente, especialmente en la región de cabeza y cara (en contexto competitivo),
seguido de las contusiones (de relativa severidad), un mecanismo de lesión más común
en el desarrollo de la lucha en pie, compartido por otras disciplinas de striking. El
desarrollo de la lucha vía grappling posee unos mecanismos lesivos más preocupante
para las articulaciones (rodilla y hombro, las más peligrosas) y músculos (distensiones),
y las lesiones generalmente son de mayor severidad. Gran parte de las acciones lesivas
vía grappling tienen lugar en el contexto de entrenamiento. Las lesiones cerebrales (vía
conmoción cerebral) continúan siendo de gran preocupación y deberían gozar de un
mayor hincapié preventivo.
En vista de la literatura recopilada, consideramos que hay cierto consenso
académico en cuanto a la existencia de estrategias de prevención válidas con suficiente
potencial de aplicabilidad para clubes o gimnasios actuales dotados de un material
mínimo (desde la perspectiva de la ciencia del entrenamiento) para conmociones,
fracturas, distensiones, esguinces/luxaciones y dislocaciones, siendo necesaria una
mayor investigación de métodos preventivos para laceraciones/abrasiones y
contusiones. Apuntamos también la importancia de realizar un trabajo compensatorio de
asimetrías y deficiencias biomecánicas comunes en luchadores, pues existe una relación
justificada entre la incidencia lesional y éstas deficiencias.

44
7. PROSPECTIVAS FUTURAS DE INVESTIGACIÓN

El paso siguiente natural a la realización del presente trabajo sería la


elaboración de un plan de acción eficaz contra las lesiones estudiadas en atletas de
MMA, basándonos en las estrategias preventivas estudiadas adaptadas al principio de
individualización del entrenamiento, con el fin de optimizar el rendimiento de los
atletas. Consideramos también oportuna la investigación en materia de prevención
primaria de otras lesiones como las mencionadas, con el fin de realizar una prevención
eficaz también contra éstas lesiones.

9. REFERENCIAS BIBLIOGRÁFICAS

Amtmann, J. A., Amtmann, K. A., & Spath, W. K. (2008). Lactate and rate of perceived
exertion responses of athletes training for and competing in a mixed martial arts
event. The Journal of Strength & Conditioning Research, 22(2), 645-647.
Andreasson, J., & Johansson, T. (2019). Negotiating violence: Mixed martial arts as a
spectacle and sport. Sport in Society, 22(7), 1183-1197.
Arnason, A., Andersen, T. E., Holme, I., Engebretsen, L., & Bahr, R. (2008). Prevention
of hamstring strains in elite soccer: an intervention study. Scandinavian Journal
of Medicine & Science in Sports, 18(1), 40-48.
Barreira, P., Araújo, J. P., Ferreira, R., & Loureiro, N. (2017). Epidemiology, Risk
Factors, and Prevention. In Injuries and Health Problems in Football (pp. 365-
373). Springer, Berlin, Heidelberg.
Beiner, J. M., & Jokl, P. (2001). Muscle contusion injuries: current treatment
options. JAAOS-Journal of the American Academy of Orthopaedic
Surgeons, 9(4), 227-237.
Blasco, M. J., Casals, M., Fernández-Villa, T., Molina, A. J., Martínez, F. V., Langohr,
K., ... & Martín, V. (2018). Injuries in traditional wrestling: the leonese
wrestling case study (2005-2015). Revista Internacional de Medicina y Ciencias
de la Actividad Física y del Deporte, 18(72).

45
Bledsoe, G. H., Hsu, E. B., Grabowski, J. G., Brill, J. D., y Li, G. (2006). Incidence of
injury in professional mixed martial arts competitions. Journal of Sports Science
& Medicine, 5(CSSI), 136.
Buse, G. J. (2006). No holds barred sport fighting: a 10 year review of mixed martial
arts competition. British Journal of Sports Medicine, 40(2), 169-172.
Collins, C. L., Fletcher, E. N., Fields, S. K., Kluchurosky, L., Rohrkemper, M. K.,
Comstock, R. D., & Cantu, R. C. (2014). Neck strength: a protective factor
reducing risk for concussion in high school sports. The Journal Of Primary
Prevention, 35(5), 309-319.
Corey A. Peacock, Mauricio Mena, Gabriel J. Sanders, Tobin A. Silver, Douglas
Kalman, & Jose Antonio. (2018). Sleep Data, Physical Performance, and
Injuries in Preparation for Professional Mixed Martial Arts. Sports, 7(1), 1.
https://doi.org/10.3390/sports7010001
Cosimo Roberto Russo, M. D. (2009). The effects of exercise on bone. Basic concepts
and implications for the prevention of fractures. Clinical Cases In Mineral And
Bone Metabolism, 6(3), 223.
Croisier, J. L., Ganteaume, S., Binet, J., Genty, M., & Ferret, J. M. (2008). Strength
imbalances and prevention of hamstring injury in professional soccer players: a
prospective study. The American Journal Of Sports Medicine, 36(8), 1469-1475.
Cumps, E., Verhagen, E., & Meeusen, R. (2007). Efficacy of a sports specific balance
training programme on the incidence of ankle sprains in basketball. Journal Of
Sports Science & Medicine, 6(2), 212.
Curran-Sills, G. (2018). Safety in mixed martial arts: a 7-year review of cancelled mma
bouts in calgary, alberta, during the pre-bout medical examination period. Sports
Medicine, 4(1), 6.
Chankuna, D. (2006). Video Analysis for the Causes of Head and Face Injuries in
Amateur Muaythai Boxers (Doctoral dissertation, Chulalongkorn University).
Dávila Newman, G. (2006). El razonamiento inductivo y deductivo dentro del proceso
investigativo en ciencias experimentales y sociales. Laurus, 12(Ext).
de Oliveira Camilo, J. A., & Spink, M. J. P. (2018). Mixed Martial Arts (MMA): sport,
spectacle and economics. Revista de Artes Marciales Asiáticas, 13(1), 20-34.
Deloitte, T. (2012). Muito além do futebol: estudo sobre esporte no Brasil, 2011.
Recuperado de:

46
https://fbf.org.br/ckfinder/userfiles/pdf/Pesquisa_Esportes_Deloitte_2011_-
_Apresentacao_completa.pdf
Diesselhorst, M. M., Rayan, G. M., Pasque, C. B., & Peyton Holder, R. (2013). Survey
of upper extremity injuries among martial arts participants. Hand
Surgery, 18(02), 151-157.
Follmer, B., Dellagrana, R. A. y Zehr, E. P. (2019). Head Trauma Exposure in Mixed
Martial Arts Varies According to Sex and Weight Class. Sports Health: A
Multidisciplinary Approach,  11(3), p. 280. Recuperado de:
http://search.ebscohost.com/login.aspx?
direct=true&db=edb&AN=136889685&lang=es&site=eds-live
García Bastida, J. (2014). Análisis de los métodos más frecuentes de obtención de la
victoria en las Artes Marciales Mixtas (Tesis doctoral, Universitat de
Barcelona).
Giza, C. C., Prins, M. L., & Hovda, D. A. (2017). It’s not all fun and games: sports,
concussions, and neuroscience. Neuron, 94(6), 1051-1055.
Gomes, N., Sevivas, N., Randelli, P., & Safran, M. (2017). Shoulder instability.
In Injuries and Health Problems in Football (pp. 335-352). Springer, Berlin,
Heidelberg.
Guerrero Bejarano, M. A. (2016). La Investigación Cualitativa. INNOVA Research
Journal, 1(2), 1-9. DOI: https://doi.org/10.33890/innova.v1.n2.2016.7
Harmon, K. G., Drezner, J. A., Gammons, M., Guskiewicz, K. M., Halstead, M.,
Herring, S. A., ... & Roberts, W. O. (2013). American Medical Society for
Sports Medicine position statement: concussion in sport. British Journal of
Sports Medicine, 47(1), 15-26.

Harvey, B. N. (2018). Energy System Development in Elite Mixed Martial


Arts. Journal of Australian Strength & Conditioning, 26(4), 75. Retrieved from
http://search.ebscohost.com/login.aspx?
direct=true&db=edb&AN=131698446&lang=es&site=eds-live

Heath, C. J., & Callahan, J. L. (2013). Self-reported concussion symptoms and training
routines in mixed martial arts athletes. Research In Sports Medicine, 21(3), 195-
203.
Holick, M. F. (2006). The role of vitamin D for bone health and fracture
prevention. Current Osteoporosis Reports, 4(3), 96-102.

47
Jarrett, G. J., Orwin, J. F., & Dick, R. W. (1998). Injuries in collegiate wrestling. The
American Journal Of Sports Medicine, 26(5), 674-680.
Jetton, A. M., Lawrence, M. M., Meucci, M., Haines, T. L., Collier, S. R., Morris, D.
M., y Utter, A. C. (2013). Dehydration and acute weight gain in mixed martial
arts fighters before competition. The Journal of Strength & Conditioning
Research, 27(5), 1322-1326.
Ji, M. (2016). Analysis of injury types for mixed martial arts athletes. Journal Of
Physical Therapy Science, 28(5), 1544-1546.
Kasper, A. M., Crighton, B., Langan-Evans, C., Riley, P., Sharma, A., Close, G. L., &
Morton, J. P. (2019). Case Study: Extreme Weight Making Causes Relative
Energy Deficiency, Dehydration, and Acute Kidney Injury in a Male Mixed
Martial Arts Athlete. International Journal of Sport Nutrition & Exercise
Metabolism, 29(3), 331. Retrieved from http://search.ebscohost.com/login.aspx?
direct=true&db=edb&AN=136204968&lang=es&site=eds-live
Kiesel, K. B., Butler, R. J., & Plisky, P. J. (2014). Prediction of injury by limited and
asymmetrical fundamental movement patterns in American football
players. Journal Of Sport Rehabilitation, 23(2), 88-94. DOI:
https://doi.org/10.1123/JSR.2012-0130
Kobayashi, M., Ota, S., Terada, S., Kawakami, Y., Otsuka, T., Fu, F. H., & Huard, J.
(2016). The combined use of losartan and muscle-derived stem cells
significantly improves the functional recovery of muscle in a young mouse
model of contusion injuries. The American Journal Of Sports Medicine, 44(12),
3252-3261.
Kochhar, T., Back, D. L., Mann, B. y Skinner, J. (2005). Risk of cervical injuries in
mixed martial arts. British Journal Of Sports Medicine, 39(7), 444-447.
LaRocca, D., Barns, S., Hicks, S. D., Brindle, A., Williams, J., Uhlig, R., ... &
Middleton, F. A. (2019). Comparison of serum and saliva miRNAs for
identification and characterization of mTBI in adult mixed martial arts
fighters. Plos One, 14(1), e0207785.
Lategan, L., & Gouveia, C. P. (2018). Prevention of hamstring injuries in sport: a
systematic review. South African Journal for Research in Sport, Physical
Education and Recreation,  40(1), 55-69.

48
Leiva, J. J. A. (2014). Propuesta de incorporación de tareas preventivas basadas en
métodos propioceptivos en fútbol. Retos: Nuevas Tendencias En Educación
Física, Deporte Y Recreación, (26), 163-167.

Lindsay, A., Carr, S., Cross, S., Petersen, C., Lewis, J. G., & Gieseg, S. P. (2017). The
physiological response to cold-water immersion following a mixed martial arts
training session. Applied Physiology, Nutrition, and Metabolism, (5), 529. DOI:
https://doi.org/10.1139/apnm-2016-0582
Liu, H., Garrett, W. E., Moorman, C. T., & Yu, B. (2012). Injury rate, mechanism, and
risk factors of hamstring strain injuries in sports: a review of the
literature. Journal of Sport and Health Science,  1(2), 92-101.

Lonergan, B. M., Tallent, J., & Lazarczuk, S. L. (2018). Needs Analysis of Mixed
Martial Arts. Journal of Australian Strength & Conditioning,  26(5), 40.
Retrieved from http://search.ebscohost.com/login.aspx?
direct=true&db=edb&AN=135052309&lang=es&site=eds-live
Llana Belloch, S., Pérez Soriano, P., & Lledó Figueres, E. (2010). La epidemiología del
fútbol: una revisión sistemática.  Revista Internacional de Medicina y Ciencias
de la Actividad Física y el Deporte vol. 10 (37) pp. 22-40
Martín-Moya, R., & Ruiz-Montero, P. J. (2017). Aspectos clave en programas de
condición física y prevención de lesiones en el fútbol: una revisión narrativa.
(Spanish). Journal of Sport & Health Research, 9(3), 311. Retrieved from
http://search.ebscohost.com/login.aspx?
direct=true&db=edb&AN=130639988&lang=es&site=eds-live

Mayer, C., Hilsmann, F., Wiechmann, G. J., Zilkens, C., Krauspe, R., y Schleich, C.
(2018). Degenerative changes in the hand and wrist in elite MMA fighting-an
MRI study in comparison to boxing. Handchirurgie, Mikrochirurgie, plastische
Chirurgie : Organ der Deutschsprachigen Arbeitsgemeinschaft für
Handchirurgie : Organ der Deutschsprachigen Arbeitsgemeinschaft für
Mikrochirurgie der Peripheren Nerven und Gefässe : Organ der Vereinigung
der Deutschen Plastischen Chirurgen, 50(3), 184-189.

McClain, R., Wassermen, J., Mayfield, C., Berry, A. C., Grenier, G., & Suminski, R. R.
(2014). Injury profile of mixed martial arts competitors. Clinical Journal of
Sport Medicine, 24(6), 497-501. DOI: 10.1097 / JSM.0000000000000078

49
Miarka, B., Dal Bello, F., Brito, C. J., Del Vecchio, F. B., Amtmann, J., & Chamari, K.
(2019). A 12-Year Cohort Study of Doc-Stoppage in Professional Mixed Martial
Arts. International Journal of Sports Physiology & Performance, 14(5), 606.
Retrieved from http://search.ebscohost.com/login.aspx?
direct=true&db=edb&AN=136165733&lang=es&site=eds-live
Neville, C., Johnson, P., Baracks, J., & Rieger, B. (2017). Exposure to injury in mixed-
martial-arts is associated with evidence of concussion injury. British Journal Of
Sports Medicine, 51(11), A52-A53.
Ngai, K. M., Levy, F., & Hsu, E. B. (2008). Injury trends in sanctioned mixed martial
arts competition: a 5-year review from 2002 to 2007. British Journal Of Sports
Medicine, 42(8), 686-689.
Pappas, E. (2007). Boxing, wrestling, and martial arts related injuries treated in
emergency departments in the United States, 2002-2005. Journal Of Sports
Science & Medicine, 6(CSSI-2), 58.
Proksch, E., Segger, D., Degwert, J., Schunck, M., Zague, V., & Oesser, S. (2014). Oral
supplementation of specific collagen peptides has beneficial effects on human
skin physiology: a double-blind, placebo-controlled study. Skin Pharmacology
And Physiology, 27(1), 47-55.
Purcell, L. (2009). What are the most appropriate return-to-play guidelines for
concussed child athletes?. British Journal Of Sports Medicine, 43(Suppl 1), i51-
i55.
Sánchez García, R., & Malcolm, D. (2010). Decivilizing, civilizing or informalizing?
The international development of Mixed Martial Arts. International Review For
The Sociology Of Sport, 45(1), 39-58.
Scoggin 3rd, J. F., Brusovanik, G., Pi, M., Izuka, B., Pang, P., Tokumura, S., & Scuderi,
G. (2010). Assessment of injuries sustained in mixed martial arts
competition. American Journal Of Orthopedics (Belle Mead NJ), 39(5), 247-
251.

Schlegel, P., & Křehký, A. (2019). Physiological Aspects and Injuries in Mixed Martial
Arts. Acta Facultatis Educationis Physicae Universitatis Comenianae, 59(1), 1.
Retrieved from http://search.ebscohost.com/login.aspx?
direct=true&db=edb&AN=137035464&lang=es&site=eds-live

50
Schwartz, J. A., & Beaver, K. M. (2013). Serious fighting-related injuries produce a
significant reduction in intelligence. Journal of Adolescent Health, 53(4), 520-
525. DOI: https://doi.org/10.1016/j.jadohealth.2013.06.007
Schwartz, M. L., Hudson, A. R., Fernie, G. R., Hayashi, K., & Coleclough, A. A.
(1986). Biomechanical study of full-contact karate contrasted with
boxing. Journal Of Neurosurgery, 64(2), 248-252.
Shin, W., Mahmoud, S. Y., Sakaie, K., Banks, S. J., Lowe, M. J., Phillips, M., ... &
Bernick, C. (2014). Diffusion measures indicate fight exposure–related damage
to cerebral white matter in boxers and mixed martial arts fighters. American
Journal of Neuroradiology, 35(2), 285-290.
Stenius, M. (2013). The legacy of pankration: Mixed martial arts and the posthuman
revival of a fighting culture. The International Journal of Combat Martial Arts
and Sciences ICMAUA, 13(5), 40-57.
Stephenson, C., & Rossheim, M. E. (2018). Brazilian Jiu Jitsu, Judo, and Mixed Martial
Arts Injuries Presenting to United States Emergency Departments, 2008–
2015. The Journal Of Primary Prevention, 39(5), 421-435.
Toninato, J., Casey, H., Uppal, M., Abdallah, T., Bergman, T., Eckner, J., & Samadani,
U. (2018). Traumatic brain injury reduction in athletes by neck strengthening
(TRAIN). Contemporary Clinical Trials Communications, 11, 102-106.
UFC Performance Institute (2018). A cross-sectional performance analysis and
projection of UFC Athlete. Vol. 1. Recuperado de:
https://media.ufc.tv/ufcpi/UFCPI_Book_2018.pdf
Walrod, B. (2011). Current review of injuries sustained in mixed martial arts
competition. Current Sports Medicine Reports, 10(5), 288-289.
Wang, H. K., & Cochrane, T. (2001). Mobility impairment, muscle imbalance, muscle
weakness, scapular asymmetry and shoulder injury in elite volleyball
athletes. Journal Of Sports Medicine And Physical Fitness, 41(3), 403-410.
Wang, R. (2011). Cauliflower Ear. Black Belt, 49(3), 44. Retrieved from
http://search.ebscohost.com.ezproxy.upsa.es/login.aspx?
direct=true&db=edb&AN=57404293&lang=es&site=eds-live
Williams, C. H., & Sternard, B. T. (2018). Ear, Complex Laceration. In StatPearls
[Internet]. StatPearls Publishing. Recuperado de:
https://www.ncbi.nlm.nih.gov/books/NBK525973/

51
Willson, J. D., Dougherty, C. P., Ireland, M. L., & Davis, I. M. (2005). Core stability
and its relationship to lower extremity function and injury. JAAOS-Journal of
the American Academy of Orthopaedic Surgeons, 13(5), 316-325.
Wood, T. A., Morrison, S., & Sosnoff, J. J. (2019). The role of neck musculature in
traumatic brain injuries in older adults: implications from sports
medicine. Frontiers In Medicine, 6.
Yazaki, M., Ito, Y., Yamada, M., Goulas, S., Teramoto, S., Nakaya, M. A., ... &
Yamaguchi, K. (2017). Oral ingestion of collagen hydrolysate leads to the
transportation of highly concentrated Gly-Pro-Hyp and its hydrolyzed form of
Pro-Hyp into the bloodstream and skin. Journal Of Agricultural And Food
Chemistry, 65(11), 2315-2322.
Zanuy, M. V., & Carranza, F. H. (2006). Influencia de la dieta en la salud sea. Revista
Espanola De Enfermedades Metabolicas Oseas, 15(5), 98-104.

52