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El Libro y su lectura
Por Ricardo (pimpi) Bava

Hace tiempo, hojeando libros antiguos para leer por radio, me reencontré con esta
lectura, en un principio me pareció quizás un poco difícil para los oyentes, pero luego
cuando leí el título “Cien Lecturas” para 5ª grado, me decidí a leerlo en radio y luego en
TV, ahora se los regalo, es una lectura del Presidente Nicolás Avellaneda y dice así:

Cuando oigo decir de un hombre que tiene el hábito de la lectura estoy


predispuesto a pensar bien de él. Leer es mantener siempre vivas y despiertas las nobles
facultades del espíritu, dándole por alimento, emociones, nuevas ideas y nuevos
conocimientos.
Leer es multiplicar y enriquecer la vida interior. Leer es sobre todo asociarse a la
existencia de sus semejantes, hacer acto de unión y fraternidad con los hombres. El que
lee aunque se halle confinado en una aldea, vive del movimiento universal y puede
decirse que nada humano le es indiferente. La lectura fecunda el corazón, dando
intensidad, calor y expansión a los sentimientos.
Los egoístas no practican por lo general la lectura, porque pasan absortos en la árida
contemplación de sus intereses personales; no sienten la necesidad de salirse de sí
mismos y estrecharse con los demás. Las personas indolentes no leen, pero ¿Qué son el
ocio y la indolencia sino las formas plásticas del egoísmo?
La naturaleza es pródiga en sorprendentes escenas, en maravillosos espectáculos, que el
hombre sedentario apenas conoce y que los viajeros contemplan con extática
admiración. Los placeres sociales encantan al hombre, pero no siempre vienen a su
encuentro, ni dependen de su voluntad. Entretanto los placeres que proporciona la
lectura son de todo tiempo y de todo lugar.
La lectura es poderosa para curar los dolores del alma, y Montesquieu ha escrito en sus
“Pensamientos” que jamás tuvo un pesar que no lo olvidara después de una hora de
lectura.
El libro es enseñanza y ejemplo; es luz y revelación. Fortalece las esperanzas que ya se
disipan: sostiene y dirige las vocaciones nacientes que buscan el espacio a través de las
sombras del espíritu o de las dificultades de la vida.
El joven oscuro puede subir hasta el renombre imperecedero, conducido, como
Franklin, por la lectura solitaria.
El libro da a cada uno el testimonio de su vida íntima; es el confidente de las emociones
inefables, de aquellas que el hombre ha acariciado en la soledad del pensamiento y
cerca del corazón. Así la lectura del libro que nos ayudó a pensar, a querer, a soñar en
los días felices, en el conjunto de sus bellas visiones, desvanecidas por siempre en el
pasado.
Cuando puedo sustraerme a lo que me rodea y releo mis antiguos libros, parece que se
renueva mi ser. Vuelvo a ser joven. Lo que pasó está presente y creo por un momento
que puedo envolverme de nuevo en la suave corriente de los sueños desvanecidos,
cuando repitiendo con acento enternecido el verso de Lamartine o de Virgilio, los llamo
y los nombro con las voces de mi antiguo cariño.
Enseñemos a leer y leamos. El alfabeto que deletrea el niño es el vínculo viviente de la
tradición del espíritu humano, pues le da la clave del libro que lo asocia a la vida
universal. Leamos para ser mejores cultivando los nobles sentimientos, ilustrando la
ignorancia y corrigiendo nuestros errores antes que vayan en perjuicio nuestro a los
otros, a convertirse en nuevos actos.

Continuando con el libro “Cien Lecturas”: La verdadera cultura de una persona, su amor
por el libro, se puede valorar por la manera como trata a sus libros.
Un libro es un objeto delicado, un amigo ideal a quien no quisiéramos hacer daño, el
que estropea un libro demuestra incultura; en cambio el que verdaderamente ama los
libros, ve en cada página un pétalo de flor que puede ajarse y por eso la hojea con
cuidado y cariño.
Esa página guarda la sabiduría y la belleza y nos trae de de lejanos lugares, y a veces de
lejanos tiempos, el pensamiento de otros hombres, las inspiraciones de otras almas que
vivieron y sufrieron por nobles ideales de humanidad y de progreso.

Luego de esto, es poco lo que pueda decirse que no pierda en belleza y verdad.
Propongo como mejor opción, releerlo tantas veces como haga falta, creo…que en mi
vida lo he leído cerca de cien veces.
Les recuerdo que estamos próximos a la Feria del Libro, ese maravilloso acontecimiento
que ocurre en Buenos Aires (y países del mundo), una vez al año. La nuestra es una de
las más importantes.
La Feria Internacional del Libro de Buenos Aires 2010 se realiza en el predio de la
Sociedad Rural Argentina, como todos los años. Este 2010 comienza el 22 de abril y se
extiende hasta el 10 de mayo, siendo sus horarios diferentes según los días de la
semana: Jueves 22 de abril apertura 18:00 a 22:00 / Domingos a jueves 14:00 a 22:00 /
Viernes y sábados14:00 a 23:00 / Sábado 1º de mayo 14:00 a 01:00.
Es un acontecimiento imperdible para quienes disfrutan de los libros y la lectura. Es
lugar de encuentro entre autores, editores, libreros, educadores, distribuidores,
bibliotecarios, artistas y lectores en conferencias, diálogos, mesas redondas, talleres y
variadas actividades. Una fiesta para el espíritu y para los ojos, los Stands editoriales,
distribuidos en pabellones, se engalanan en color, presentación y variedad de ofertas.
El lema 2010 es: FESTEJAR CON LIBROS 200 AÑOS DE HISTORIA.
No falte, a nuestra 36ª. Feria del Libro de Buenos Aires.

Hasta la victoria siempre, de la libertad.


Ricardo (Pimpi) Bava