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La Caligrafia

1-Cola-pen

2-Suede-pen

3-Calamo

4-Pluma de ave

5-Medios I: Las tintas

6-Medios II: Los pigmentos

7-Herramientas y Resultados

8-Herramientas y Resultados II

9-El uso de las Automatic-pens

10-Efectos Especiales

11-Tiralíneas mon amour

1._ COMO SE FABRICA UN COLA-PEN

Por Fabián Fornaroli.

El Cola-Pen es un instrumento alternativo de escritura, realizado con materiales de


uso cotidiano. El principal (que le dá nombre) es la chapa de lata de gaseosa con la que
se construye. Puede ser reemplazado por otras chapas de metal, o de aluminio más
denso y duro (latas de gaseosas energizantes, o chapas offset en desuso), que brindarán
diversos resultados en los acabados finales.

El proceso de fabricación de este instrumento es relativamente sencillo. Los elementos a


utilizar son los siguientes:

• Una lata de gaseosa cola, vacía.


• Una tijera de acero con buen filo.
• Un cutter de hoja ancha.
• 30 cm. (aproximadamente) de alambre de fardoo material similar, relativamente
maleable.
• Una varilla cilíndrica de madera de pino de aproximadamente 1 cm. de diámetro x 20
ó 25 cm de largo (habitualmente se las consigue en librerías).
• Cinta adhesiva transparente.
• Lija esmeril para metales, la más fina de todas: varias (no olvidemos que podemos
utilizarla en el futuro para asentar plumas metálicas)
Advertencia: Antes de comenzar, es importante saber que con el procedimiento
podemos lastimarnos, de modo que deberemos tener mucho cuidado al manipular la lata
de la gaseosa, por ser este material (hoja de aluminio) extremadamente cortante.

Tomamos la lata de gaseosa, a la que le deberemos quitar los extremos superior e


inferior. (Fig 1). Para quitar la chapa que rodea a la lata, es recomendable realizar un
orificio con la tijera antes de comenzar a cortar con esta más comodamente. También se
puede tomar la lata por un extremo y cortarla con una sierra de dientes finos por el otro,
para luego recortar y emparejar con una tijera, pero cabe aclarar que de esta forma se
corre riesgo de abollar la chapa, cosa que perjudicaría la construcción de nuestro
instrumento.

Luego de perforar la lata y recortar el rectángulo central, se descartan los extremos


(base y parte superior con la abertura) como observamos en el esquema de la Fig 2.

Cuando por fin obtengamos la chapa (la parte donde vertiremos la tinta será la que no
tiene impresión, es decir la parte interna de la lata), procederemos a lavarla con agua
caliente y detergente, con el fin de quitar los restos de gaseosa y glucosa que hayan
quedado adheridos a la misma. Una vez bien seca procederemos a “quemarla”, sin
llegar a ennegrecerla, con la ayuda de una pinza, pasándola (siempre en la parte
interior) sobre la llama de una hornalla de cocina. Este procedimiento sirve para quitar
las resinas que protegen al alumino de su posible oxidación. Al quitarlas, nos
aseguramos que cuando vertamos tinta en nuestro Cola-pen, ésta se deslice con la
fluidez deseada: que no se atasque, ni que fluya demasiado rápidamente.

Cuando la chapa ya se haya enfriado, marcaremos un rectángulo (Fig. 3) con la


ayuda de una regla metálica y un marcador indeleble, de aproximadamente 4,5 cm de
ancho x 7 de alto. (Ver Fig. 4)

Luego de recortar el rectángulo a la medida indicada, quitamos los dos extremos


inferiores como se indica en la figura siguiente (Fig. 3). Estas dos formas que se quitan
dejarán un extremo superior más ancho, que posteriormente será la parte con la que
escribiremos, mientras que la parte inferior será la que sirva de agarre a la varilla de
madera o mango de nuestra herramienta. Estos cortes deben hacerse con una tijera bien
filosa. El hecho de que los cortes inferiores tengan forma curva (y no recta) es para
evitar que la chapa, luego de ser doblada, siga rajándose por el mismo corte y nuestro
Cola-pen corra riesgo de romperse.

Una vez obtenida la forma de esta pequeña “palita” procederemos a ubicar la


varilla a la altura que se indica en la Fig. 5 (previamente cortada con una sierra a la
medida deseada, lijada y si se prefiere, barnizada con días de anticipación para proteger
la madera del agua y la tinta).

Luego se procederá a cerrar las dos extremidades superiores de la “palita” hacia el


centro, sin marcar el doblez con los dedos en la parte trasera, y tratando que los dos
cortes se unan lo más perfectamente posible. (Fig. 6) Luego cerramos y presionamos la
parte inferior que cierra sobre la varilla, con la ayuda del alambre y una pinza, cuidando
que no queden extremos del mismo que puedan lastimarnos los dedos cuando
comencemos a trabajar.
El resultado intermedio podrá verse en la Fig. 6 . Podemos apreciar la herramienta de
perfil, ya doblada y con el alambre que ha servido para atar la chapa a la varilla. Si se
considera más apropiado el uso de hilos de algodón en lugar de alambre, pueden
utilizarse. Lo que no se recomienda es el uso de bandas elásticas: se pudren con
facilidad, dada la exposición frecuente al agua que tendrá nuestro instrumento. En la
parte superior de la Fig. 6 podemos ver una vista desde arriba donde apreciaremos como
deberia quedar unida la chapa. En la parte central se puede apreciar la base de la varilla.

Antes de terminar, surge una herramienta intermedia: El Tag-pen Fig. 6.

Esta herramienta es muy utilizada por quienes realizan tags o graffitis. Por lo
general se realizan con latas más gruesas y se utilizan con esmalte sintético diluido.
Aqui hemos adaptado esta herramienta para poder utilizarla como una pluma alternativa
y con tintas sobre papel.

En la Fig. 7 podemos ver el resultado de una Cola-pen sin su tradicional corte


curvo lateral que la caracteriza. Para obtener esta herramienta unimos levemente con
los dedos la parte superior asegurándonos que esta unión quede lo más pareja y
uniforme posible. Acto seguido, lijamos este extremo con una lija esméril, para rebajar
las rebabas e irregularidades producidas por los cortes con la tijera. Luego unimos el
extremo lateral libre con una cinta adhesiva y por la parte trasera cargamos la
herramienta con tinta para probarla. Si fuera necesario, luego de utilizarla, ajustamos la
unión entre las chapas, volvemos a lijar rebabas y regulamos la carga de agua en la tinta,
hasta quedar conformes conformes con los flujos y resultados de las mismas. (Además,
en la Fig.9 se puede observar una linea punteada que nos indica que el ancho podría
variar de acuerdo al grosor de la escritura que se deseara ejecutar).

En la Fig.7 apreciamos el corte final que le haremos al Cola-pen. Se trata entonces


de un corte curvo, que une imaginariamente el extremo inferior derecho con el punto de
doblez superior izquierdo de la chapa. Hay que sostener con firmeza la lata, para que al
cortar, no se nos desfase ninguno de los lados: ambas curvaturas deben ser lo más
idénticas posibles.

En el grupo de imágenes de la Fig. 7 podemos apreciar las cuatro vistas


fundamentales para comprender el punto final del Cola-pen.

a) A la izquierda, ya está cortada la chapa.


b) Arriba, el Cola-pen visto desde la parte superior.
c) Al centro, la herramienta vista de frente. La ranura de la parte media se va
ensanchando en la parte inferior de la chapa, para dejarnos una hendidura donde
introducir la tinta (Fig 16).
d) A la derecha, el pliegue de la chapa que no fue forzado ni marcado, sino más bien
liberado a su posición natural luego de que se unieran con una cinta (Figura 12) los dos
extremos cortados en curvas que luego nos servirán para caligrafiar.

En las Fig. 8, 9 y 10, respectivamente, podemos apreciar el proceso de lijado del


canto de la chapa cortada (previo encintado para la correspondiente unión de los dos
extremos sueltos), que evitará que la chapa rasgue el papel al escribir. Para este fin se
utilizará una lija esmeril al agua para metales, de las más finas. Corroboraremos el
grado de eficiencia de la misma cuando advirtamos al tacto que casi no es abrasiva. Por
lo general la lija esmeril se asemeja a un papel común. En España se utiliza la llamada
"piedra de California", que sirve además para asentar las plumas metálicas (consejo que
ampliaremos oportunamente). En la Fig.13 vemos como se lija el Cola-pen, disponiendo
el filo en ángulo recto respecto del plano. Es conveniente realizar un movimiento desde
adelante hacia atrás para asegurarnos que toda la chapa sea lijada de manera uniforme.
Realizaremos este mismo proceso de manera lateral. En la Fig. 10 vemos el lijado
aplicado a la punta. Es importante saber que a pesar que la forma tradicional de esta
herramienta es como la de un cuchillo, debemos rebajar levemente la punta de la misma,
para que cuando escribamos no rasgue el papel. Debe quedar levemente rebajada.

Recién ahora podemos adherir desde los laterales, los dos extremos de lata con un
trozo de cinta adhesiva transparente, para que esta separación no permita derrames de
tinta.

Probamos el instrumento cargándolo de tinta con la ayuda de un pincel por la parte


posterior de la chapa (Fig. 11). Al probar se ajustarán las cantidades de tinta y de agua,
o se definirá si la chapa requiere ser lijada nuevamente.

Los resultados del uso del Cola-pen son absolutamente personales, característicos y
cargados de una gestualidad muy particular que no pueden lograrse con otro
instrumento.

Apéndice: Podemos construir pequeñas Cola-pen con varillas rígidas más finas, y un
modelo a una escala de 1:50 y 1:25 de la “palita” que se ha anexado, pero construido
con chapa offset. Recordemos que la parte interna debe ser la superficie de la chapa que
imprime. Por fuera queda la parte metálica reflectiva.
2._ COMO SE FABRICA UNA SUEDE-PEN

Por Fabián Fornaroli.

La estructura final de una Suede-pen imita en forma rudimentaria a una Automatic-pen.


Usualmente estas se comercializan en el mercado a través de Internet. Pero si no nos
fuera posible comprarla (es muy útil para trabajar en formatos de más de cinco
milímetros) tenemos que recurrir a métodos alternativos, como el de la construcción
casera de esta herramienta. La estructura es muy simple. La Suede-pen consta de un
mango de madera o plástico, y una paleta rectangular de metal en el extremo con la que
se caligrafía, sobre la cual tiene adherido un paño de gamuza o material similar (de las
mismas dimensiones que las de la paleta, que va aferrada fuertemente en el mango). Sin
dudas esto lo podemos fabricar con materiales alternativos. Uno de ellos es una tarjeta
de crédito en desuso. Por supuesto que podemos utilizar metal, cortándolo con mucho
cuidado y firmeza para que no se rompa o desvíe el corte.Usualmente yo recomiendo
dos materiales muy resistentes a la oxidación: las chapas de zinc (que puede conseguirse
en las zinguerías) y las de aluminio. En la Fig. 1 observamos el conjunto de materiales
necesarios para construir nuestra pluma.

Necesitamos:
• Una tarjeta de crédito en desuso, o como dijimos anteriormente, un trozo de chapa de
aluminio o de zinc.
• Una varilla cilíndrica de pino (usualmente disponible en librerías o casas de venta de
elementos de bricolage).
•Un tornillo para madera (que no exceda demasiado el diámetro de la varilla, por
supuesto).
• Una tuerca acorde al tornillo elegido.
• Pegamento sintético (cemento de contacto liviano, o algún otro).
• Un trozo de paño de gamuza (el más fino, pero a la vez resistente, que pueda
encontrarse).

Modo de Construcción

Cortamos un trozo de varilla de veinte centímetros de largo. Es recomendable lijarla y


barnizarla varias veces para que no sufra el deterioro de la humedad.

Luego, con la ayuda de una perforadora eléctrica, perforamos con una mecha para
maderas un orificio a un centímetro, o centímetro y medio de uno de los extremos. Con
la ayuda de una sierra pequeña cortamos una ranura (de aproximada-mente un
centímetro y medio de profundidad) para luego introducir la paleta de plástico en su
interior (Fig. 2 y 3).

Por otra parte comenzamos a trabajar sobre la paletita plástica. Luego de cortar a la
medida deseada la tarjeta de crédito, sería ideal perforarla utilizando la varilla como
medio de marcación. Así ubicaremos el lugar exacto de perforación por donde
introducir el tornillo pasante. Luego cortamos una medida (equivalente a un tercio de la
tarjeta plástica) de nuestro fragmento de gamuza. Cubrimos el segmento de plástico con
la gamuza cortada. (Fig 3).

Se debe esperar a que el pegamento seque lo suficiente como para que cuando
introduzcamos la paleta dentro no se corra debido a la falta de fragua del adhesivo.

Luego de verificar que el objeto se introduzca con facilidad, perforaremos (en el caso
que fuera necesario y si nos hubiéramos excedimos de longitud) la gamuza que se
encuentre tapando el orificio de la varilla y la tarjeta plástica.

Después de cortar la ranura de este extremo, (Figs 3 y 4) nos disponemos a introducir el


tornillo y por el otro extremo ajustar con ayuda de un destornillador y una pinza, la
tuerca. Si el tornillo es demasiado largo, podemos cortarlo con la pinza.

Nuestra herramienta está lista para ser utilizada.

Nota: Se recomienda el uso de tinta un poco más diluída en agua para producir otros
efectos en la escritura. La Suede-pen también puede ser fabricada en diferentes
dimensiones para trabajar a gran tamaño.
La gran virtud de esta herramienta es la posibilidad que ofrece de "escribir en vertical",
esto se debe a que retiene la tinta en la felpa o paño, y por esta razón, la tinta puede fluir
sin caer una sola gota.
3._COMO SE CORTA UN CALAMO

De la demostración del maestro calígrafo Claude Dieterich


Por Fabián Fornaroli.

Materiales

• Caña de bambú, caña brava o caña Tacuara (cantidad necesaria).


• Una sierra pequeña.
• Un cortante de hoja fija con mango (utility knife) o cuchillo pequeño de hoja de acero
lo más recta y filosa posible (no utilizar trinchetas, ni cutters, ni cortante X-acto, para
evitar cortaduras y accidentes)
• Una lija tipo "al agua", doble (A- Ax-51: es una lija muy fina similar a la superficie
del papel común)
• Una placa de madera lisa (15cm.de largo / 3cm.de ancho / 1cm.de alto). O acrílico, o
fórmica.
• Una piedra de asentar (puede conseguirse en ferreterías o en comercios de venta de
materiales abrasivos como "Piedra Natural", en reemplazo de la que utilizan los
calígrafos en todo el mundo llamada "Piedra de Arkansas". Es sumamente útil también
para asentar y afilar las puntas de las plumas metálicas y las de pavo o ganso).
• Chapa de cobre, bronce o aluminio (las mismas que se utilizan para repujar en
bricolage) o simplemente chapa de lata de gaseosa.
• Tijeras para cortar el metal.
• Lupa
• Cinta de papel

Existen varios tipos de caña. Cada región o país posee una diversidad de éstas. En la
Argentina tenemos varias, pero la que encontraremos con más frecuencia es la caña
llamada "Tacuara". Podemos aprovechar las cañas más finas de este tipo, que luego de
ser seccionadas a la medida deseada, se las debe dejar secar un tiempo prudencial antes
de limpiarlas y cortarlas según las instrucciones.

El cálamo ha sido uno de los elementos más utilizados en la historia de la escritura,


junto con las varillas de madera en Babilonia y las varillas para planchas de cera en
Roma. Luego, al descubrirse y difundirse el uso de las plumas de ave, el cálamo fue
utilizado complementariamente para escritura de letras capitales (o de mayor tamaño)
en pergaminos.

Actualmente los calígrafos lo utilizamos muchísimo debido a que imprime


características muy particulares a los trabajos, especialmente cuando es utilizado sobre
papeles texturados o cuando se lo usa para letras góticas. El conocido calígrafo Ward
Dunham utiliza muy a menudo esta herramienta para este tipo de escrituras.

Recomendaciones previas

• Como primera medida, hay que tratar que las cañas no sean frescas ni que estén
mojadas. Si fuese el caso, deberá esperarse algunas semanas hasta secarlas, de manera
que estén firmes y no quebradizas ni frágiles. Es importante también que estén bien
limpias.
• Es conveniente cortar las cañas a una medida de aproximadamente 15 / 20 cm
evitando hacerlo en un lugar próximo a un nudo para que éste no moleste cuando
estemos escribiendo. Es útil tener en cuenta que también podemos ajustar el largo del
cálamo cortando el extremo opuesto de la punta una vez que empecemos a usarlo y
sepamos cuál será la longitud más adecuada y cómoda para nuestra mano. Para esto nos
ayudamos con una sierra de mano pequeña, por supuesto cuidando de no lastimarnos,
sobre una superficie firme y dejando en el aire la parte a ser aserrada.
• Lavar los fragmentos de caña seleccionados con agua y un cepillo blando. Dejar
secar completamente, tanto por fuera como por dentro, para poder trabajar sobre ellos.

Se recomienda tener extremo cuidado de no cortarse, respetando a conciencia las


indicaciones en el proceso de la creación de nuestro cálamo.

Procedimiento

• Cortamos sosteniendo, como se indica en la Fig. 1, el primer fragmento de caña.


Primero haremos unos pequeños cortes en un lado de la caña para poder insertar el filo
de la navaja, y luego, sosteniendo la caña con la mano izquierda y el cortante con la
derecha, sesgaremos en un solo movimiento girando levemente la mano hacia arriba
(para no realizar un corte en diagonal recta).

Es decir que primero presionamos, luego giramos hacia arriba y finalmente


completamos el corte hacia la punta (Fig. 2) . Este primer corte debe tener una
longitud aproximada de una pulgada o una pulgada y media y debe sesgar la
pluma casi a la mitad en dirección longitudinal. Luego de hacer este corte, trataremos
de emparejarlo suavemente, eliminando los fragmentos sobrantes. Cuando esté parejo
procederemos a realizar el segundo corte.

• En la mitad de la distancia cortada, disponiendo las manos del mismo modo que en el
corte anterior y realizando el mismo movimiento, haremos el segundo corte (Fig. 3) .
Esto nos acercará a la punta y nos facilitará la tarea de afinar el extremo de la caña con
el que posteriormente vamos a escribir.

• Luego afinaremos el segundo corte, tratando de utilizar una navaja afilada y más
pequeña, para enderezar y hacer lo más delgado posible este extremo si es que hubiese
tenido alguna desviación (algo habitual).

• Del mismo modo hay que destajar la parte superior de la caña (Fig. 4) , haciendo
un corte menos pronunciado, con el fin de dejar visible la fibra de la caña para que la
tinta sea absorbida y fluya con mayor facilidad.

• Con ayuda de un alambre rígido al que le habremos hecho un doblez en forma de U (o


de una aguja de crochet) (Fig. 5) extraeremos el contenido de la médula de la caña
para que no caiga más tarde sobre la tinta o sobre el papel mientras escribimos.

• Como se observa en la Fig. 6 , procederemos a cortar la punta de manera definitiva.


Es importante tener en cuenta que este corte hay que hacerlo con ayuda de un cuchillo
filoso o de un cortante de filo resistente, porque de hacerlo con una trincheta (cuyo filo
es débil, se mueve y no permanece fijo, impidiendo tener control sobre el corte preciso)
es probable que terminemos con alguna herida en los dedos o simplemente arruinando
la punta del cálamo.

Para hacer el corte como se observa en la imagen, deberemos sostener la cuchilla sobre
la punta de la caña, y ésta debe estar sobre nuestra placa de madera para no rayar ni
hacer cortaduras en la mesa sobre la cual se trabaja. Hay que tener en cuenta que el
corte se hace ligeramente hacia adelante en dirección de la punta del cálamo , y no
a 90º con respecto a la horizontal, es decir: debe estar levemente inclinado y hacia
adelante. Esto facilita que la punta tenga un filo agudo, lo que nos permitirá escribir con
trazos finos muy delgados.

• Después ajustaremos el ancho de nuestro cálamo (Fig. 7) . Desde el extremo interno


hacia la punta realizaremos dos cortes, uno a la izquierda y otro a la derecha para
establecer el ancho deseado. Estos cortes deben estar hechos con precisión y suavidad
para no arruinar el proceso anterior. Para facilitar la realización de los mismos, se
recomienda hacerlos lentamente.

• Con una lupa o un cuentahilos observaremos que el corte esté absolutamente recto y
no tenga curvaturas ni deformaciones. Si las hubiera, la escritura no será pareja y los
trazos serán irregulares en lugar de ser rectos. Si fuera necesario volvemos a cortar con
el cuchillo la punta de la caña para rectificar el trabajo.

• Después procederemos al lijado, en dos direcciones (Fig. 8). Para el primer lijado
hay que poner la punta de la caña sobre el papel de lijar, y pulir de manera firme pero
suave en forma circular, y luego hacia los lados para emparejar y no dejar
imperfecciones. Posteriormente podremos asentar el cálamo lijando sobre la Piedra
Natural, para alisar las posibles imperfecciones que el papel de lija no suavizará. Es
aconsejable utilizar la lupa para rectificar los lijados y corroborar que la punta esté lo
suficientemente lisa y fina, sin desniveles. Hacemos lo mismo del otro lado de la caña
con el fin de facilitar la realización de un filo muy delgado.

Existe la posibilidad de utilizar el cálamo así, trabajándolo hasta este punto. Pero
también podemos añadirle tres accesorios más:
• realizarle un orificio central (Fig. 9) de tamaño pequeño;
•abrir la punta en dos (Fig. 10) , como observamos en las plumas metálicas;
•agregarle un reservorio (Fig.11).

Todo esto proveerá a nuestro cálamo de dos ventajas: el orificio y el corte central harán
que cuando lo presionemos funcione de la misma forma que una pluma común, y se
abra permitiendo trazos ensanchados. Mientras que el reservorio permitirá que nuestra
autonomía sea más duradera, sin tener que estar todo el tiempo cargándolo de tinta.

Como se trata de un material frágil, para hacer el orificio utilizaremos un drill, o taladro
pequeño. Para conseguirlo deberemos ir a un comercio de herramientas, y tratar de
conseguir un taladro para joyeros. Esto es un pequeño taladro de 10 cm. de largo por 1
1/2cm de diámetro. Posee el mismo dispositivo de inserción de mechas que un taladro
convencional, pero sirve para realizar pequeños orificios en materiales muy frágiles. Es
muy económico y se consigue fácilmente en comercios del ramo.

Apoyamos la caña sobre una superficie de madera lisa. Giramos el drill con suavidad
apretando con cierta fuerza hacia abajo. Cuando el orificio se haya hecho, extraemos sin
girar el drill hacia arriba. Ya tenemos el orificio. Luego con cuidado, y con el filo de
nuestra herramienta cortante, solamente nos queda abrir la punta del cálamo en dos.
Notaremos que cuando hagamos este corte que es definitivo, la perforación hecha
anteriormente evitará que el corte central continúe abriéndose a lo largo de toda la caña.

Luego procedemos a hacer el reservorio (Fig. 11). Podemos adquirir una plancha de
bronce o cobre en una papelería, o utilizar una lata de gaseosa. Tomaremos en cuenta el
diámetro del orificio de la caña para no exceder el ancho de la chapa con la que vamos a
fabricar el reservorio. Cortamos un largo aproximado de dos pulgadas y media y luego
lo doblamos como indica la imagen. Lo introducimos dentro del orificio de la caña y
nos aseguramos que la lengüeta de metal que coincide con la punta del cálamo esté bien
firme y en contacto con la parte inferior.

• Procederemos entonces a probar la herramienta , llenando (con la ayuda de un


pincel) el reservorio de nuestro cálamo. La escritura con cálamo de caña es muy
particular, con ella podemos obtener diversos resultados y experimentar escrituras a
diferentes tamaños si carecemos de otras herramientas en anchos mayores a seis
milímetros. Algunos calígrafos consideran que después de ser utilizadas, estas
herramientas deben ser lavadas con agua tibia y un pincel. Pero en mi opinión estas
cañas jamás deberían ser lavadas, y menos aún recortadas. Es útil saber que cuando
pierden el trazo fino de la punta puede recuperarse, lijándolas nuevamente con suavidad
y cuidado. Asi, se le quita parte de la tinta que queda adherida y se vuelve a conseguir la
exactitud del trazo original.

• Finalmente, enroscamos una cinta adhesiva de papel con mucho cuidado a la altura
en que nuestros dedos toman la herramienta (Fig. 12) hasta que formemos un rollo
uniforme de 3 ó 4 milímetros de espesor. Se trata de un "truco" que nos facilitará la
posibilidad de rotar el cálamo utilizando sólo los dedos, controlando mejor los trazos.
Ahora sí, nuestra herramienta ya está lista para usar!
4._ COMO CORTAR UNA PLUMA DE AVE
(Según el método del maestro y calígrafo Claude Dieterich)

Por Fabián Fornaroli fabian@caligrafiar.com.ar

Materiales

• Plumas de ganso o pavo (preferentemente las denominadas "remeras" o "pointers


feathers"), una buena cantidad
• Un cortante de hoja fija con mango ("utility knife") o cuchillo pequeño de hoja de
acero lo más recta y filosa posible (no utilizar ni trinchetas, ni cutters, ni cortante "X-
acto" para evitar cortaduras o accidentes)
• Una lija doble del tipo al agua (A- Ax-51: es una lija muy fina similar casi a la
superficie del papel común)
• Una placa de madera lisa (15 cm. de largo por 3 cm. de ancho por 1 cm. de alto),
acrílico o fórmica
• Una piedra de asentar (puede conseguirse en ferreterías o en las casas de materiales
abrasivos con el nombre de "piedra natural"
• Chapa de cobre, bronce o aluminio, o simplemente chapa de lata de gaseosa
• Un recipiente descartable donde hervir agua
• Hilo del tipo de algodón para embalar o similar
• Tijeras para cortar metal
• Lupa
• Cinta de papel

El orden de pasos a seguir para la preparación y corte de plumas de ave es muy


similar al de nuestro taller anterior, por lo que es muy útil haber probado suerte
con la caña de bambú para luego proceder a cortar las plumas. Como se dijo
anteriormente es preferible conseguir plumas "remeras" o "pointer feathers" debido a
que éstas son las plumas más resistentes que tienen las aves.

Quienes no realizan demasiada presión al escribir optan por las de plumas de ganso, ya
que son más blandas y apropiadas para los trazos delicados. Por el contrario, las de
pavo son más duras y poseen paredes internas más gruesas, por lo que resisten una
presión más enérgica y son indicadas para escritura de mayor tamaño y ancho de trazo.
Pero de todas maneras podemos probar también con otras plumas de ave, incluída por
supuesto las de avestruz y de águila : a pesar de ser difíciles de conseguir, es posible
utilizarlas a la hora de trabajar. Las plumas de aves se han utilizado desde tiempos
inmemoriales para la escritura, hasta que finalmente con la industrialización fueron
reemplazadas por las plumas metálicas. A pesar de ello, la mayoría de los calígrafos
las prefieren por su versatilidad, su elasticidad y su ductilidad.

Como es costoso conseguir este material, aconsejamos contactar con criaderos de aves
de corral debido a que no existen locales comerciales donde se vendan estas plumas en
nuestro país.

Procedimiento
• Comenzaremos eligiendo las plumas más grandes para realizarles un corte en la
punta a todas ellas con ayuda de un cortaplumas o nuestra navaja de cortar (Fig. 1) .

• Luego quitamos las barbas de la pluma sosteniéndola firmemente desde el cañón


(Fig. 2) , y tirando desde la mitad de la pluma hacia abajo. Con fuerza y de un tirón
eliminamos estos elementos que van a ser molestos a la hora de escribir. Con una tijera
seccionamos el extremo superior de la pluma.

• Liberada la pluma de estos elementos inservibles externos, ahora limpiamos el


interior con ayuda de una aguja de tejido al crochet, o con un alambre doblado en "u"
en un extremo. Lo introducimos en el interior del cañón a través del orificio hecho
previamente, para retirar toda la materia grasa que debe ser descartada, con el fin de que
cuando escribamos ésta no se mezcle con la tinta (Fig. 3).

• Ahora procedemos al curado de las plumas (Fig. 4) . Es importante tener en cuenta


que existen dos tipos de curado de plumas. Uno (el más tradicional) es aquel en el que
se utiliza arena caliente, pero el que recomendaremos ahora se realizará con agua
hirviendo. Se atan las plumas todas juntas y se cuelgan verticalmente de un soporte
superior dejándolas en suspenso dentro de un recipiente con agua hirviendo sobre el
fuego, durante diez a quince minutos. Luego de este lapso deben dejarse secar por
completo al aire. Hay que tener en cuenta que como las plumas son muy livianas, si no
se las ata y se las suspende y se opta por dejarlas sumergidas en el recipiente,
comenzarán a flotar y salirse del mismo luego que el agua entre en ebullición, pudiendo
quemarse y quedando inutilizables.
Es necesario controlar y vigilar todo el proceso de curado para evitar cualquier tipo de
accidente con el fuego.

• El proceso de cortado y posterior ajuste es casi idéntico al de la preparación de los


cálamos de caña (Fig. 5) , con la diferencia que el material que constituye a la pluma es
más pequeño y delicado por lo que es útil tener cuidado a la hora de cortar y es
indispensable elegir instrumentos acordes al tamaño de las mismas. Es decir que sería
apropiado cortarlas con cortaplumas pequeños, de mango de fácil agarre y con los que
luego podamos ajustar los anchos de la punta de nuestra pluma de ave, sin producirle
daños al instrumento. Como puede verse en la imagen hay que realizar un primer corte
de aproximadamente 1 cm de longitud, y luego otro (esto también dependerá del tamaño
de la pluma con la que estemos trabajando). A mayor tamaño, mayor longitud de los
cortes. Aunque no variará demasiado.

• En la Fig. 6 apreciaremos que debemos cortar la punta en forma oblicua,


exactamente de la misma manera que con el cálamo. Es recomendable ir chequeando
con ayuda de la lupa para que los cortes sean lo más rectos posibles.

• Luego realizaremos dos cortes curvos en los extremos laterales para dar el ancho
deseado a nuestro instrumento (Fig. 7).

• De manera cuidadosa y realizando esto de adentro hacia afuera, desde la parte interior
del cañón de la pluma, procederemos a hacerle la incisión media (Fig. 8) , cuidando de
no excedernos en la intensidad y presión del corte, porque corremos el riesgo de rajar el
instrumento y que esta rajadura continúe hacia la parte superior arruinando la pluma
para su futuro uso.

• En la Fig. 9 observamos nuevamente como, con ayuda de un fragmento rectangular de


chapa de gaseosa, podemos fabricar nuestro reservorio. Debemos tener en cuenta
que hay que calcular la longitud y ancho del reservorio en relación a los cortes hechos
previamente y al diámetro del cañón de nuestra pluma.

• Debido a que las plumas son demasiado delgadas y teniendo en cuenta que nuestros
dedos pueden estar acostumbrados a instrumentos de escritura más anchos, es muy útil
realizarle un aditamento fabricado gracias a la adición de un segmento de cinta de
papel, (Fig. 10) con el que además impediremos que nuestra pluma se resbale de
nuestros dedos y podremos controlar los giros y los movimientos con mayor precisión.

• Una vez finalizada procederemos a probar nuestra pluma, recurriendo a la lija y a


nuestra piedra de asentar en caso que presente imperfecciones a la hora de la
escritura. Luego de esto nuestra pluma de ave ya estará lista para utilizar.

Nota: tanto al cálamo de caña como a la pluma de ave no es necesario lavarlos para
quitarle la tinta acumulada. Para recuperar la precisión de sus primeros trazos se los
deberá simplemente lijar con mucho cuidado.
5._ MEDIOS I: LAS TINTAS
(Variedades, consejos y recetas)

Por Silvia Cordero Vega silvia@caligrafiar.com.ar

Origen

El uso de las tintas es milenario y sigue estando en discusión el verdadero origen de las
mismas, se sabe que data tanto de China como del Antiguo Egipto. Lo cierto es que sí
existen manuscritos tanto chinos, como egipcios que muestran la existencia de una
sustancia liviana, ideal para escribir. Las tintas que usaban los ecribas medievales
provenían de dos recetas usualmente preparadas en aquellos tiempos. Una era la mezcla
del negro de humo con goma y agua que era realmente eficaz y duradera, y la otra era la
mezcla de sulfato ferroso con una poción realizada de las agallas de roble. La venta
comercial de tintas preparadas se popularizó en el siglo XVIII. El avance de la pluma
metálica requirió otro tipo de tintas distintas a las usadas hasta ese momento con pluma
de ave, ya que el tipo de tinta existente corroía las plumas metálicas. Luego en el siglo
XIX, se empezaron a producir tintas más adecuadas para escribir con plumas metálicas.
En 1856 se introdujeron los colores provenientes de anilinas que resultaron ser menos
corrosivos que los colores anteriormente empleados.

El término tinta (del latin tincta) alude a ese líquido coloreado, fluido, que se utiliza
para escribir o dibujar mediante un instrumento apropiado.

La importancia de la tinta no es menor, ya que, de una buena elección de la misma


dependerá nada menos que la fluidez, la persistencia y la belleza de la escritura.

Variedad y tipos de tinta


Tintas hay de muchos tipos, colores y variedades. Tintas para dibujo, pintura, caligrafía
y otros menesteres. Tintas muy pesadas, acuosas, fluidas, sutilmente translúcidas, tintas
verdaderamente chinas o aquellas mal llamadas chinas.

La elección de una tinta para caligrafía es indispensable para llegar a un resultado


óptimo. Debería por sobre todo, no ser corrosiva, ni dañina, ni fácil de borrar, y dicho
una vez más, debería tener como características primordiales: fluidez, persistencia y
belleza.

Por ejemplo, las que llevan la denominación waterproof (impermeables) son aquellas
que no son modificadas por el agua cuando se secan. No son tan amigables, ya que
contienen goma laca, la goma laca que es la que les da la propiedad de impermeables y
justamente impide que la pluma se deslice bien. Son densas y algo pegajosas, no fluyen
muy bien, pero sí son convenientes para hacer outlines y luego rellenar con otras tintas
o acuarelas. Justamente la elección más acorde a la hora de escribir, sería elegir una
tinta non-waterproof (permeables) que permite una gran fluidez y por lo tanto una
buena manipulación de las herramientas.

La llamada y comercializada como Indian ink es para algunos el producto final del
frotado de una barra de tinta china con una barra de tinta japonesa la cual se vende ya
preparada en frascos de tinta líquida.

Las tintas estilográficas no son tan recomendables para caligrafía por ser más acuosas y
además están pensadas para usar con este tipo de plumas.

Cuando observamos un antiguo manuscrito y nos deleitamos con su color negro


amarronado o sepia debemos saber que este color no fue originariamente así, ya que
cuando fue escrito, las tintas eran negras pero con el tiempo el negro se amarronó por el
paso del tiempo. En el mercado existen tintas de color sepia que se realizan a través de
los taninos de ciertos árboles. Las más utilizadas y recomendables para escribir son
aquellas que provienen del nogal. Estas tintas son popularmente llamadas walnut ink
(tinta de nuez), de hecho hay una marca que la comercializa con ese nombre). Los
franceses la llaman brou de noix. En Perú existe una tinta proveniente del huarango
(ver GLOSARIO) la cual se fabrica bajo la receta original, previo a la conquista. Estas
tintas con este color tan particular se venden ya preparadas en botellas o frascos. La
virtud de las mismas es que por ser tan naturales no dañan las herramientas, así es que
no hace falta lavar las plumas de inmediato, es más, se pueden haber usado y volver a
usar sin necesidad de limpiarlas previamente.

Existen otras tintas, que tienen una consistencia más densa y tupida, que son tintas
acrílicas, de consistencia más gomosa, que para algunos efectos pueden resultar
interesantes (Pebeo, Plaka, FW, etc.). También las hay de consistencia más ligera que se
diluyen con agua (Fluidine, Calli, Ecoline, Windsor & Newton, etc.). Todas ellas vienen
en su versión de color negro y en una gama amplísima de colores.
Tintas 100% naturales vegetales y animales

Hoy en día se fabrican tintas 100% naturales, realizadas por especialistas que son
capaces de elaborarlas con las mismas propiedades de conservación, tono y resistencia a
la luz que otrora. Estas tintas vegetales y animales se inspiran en las tintas medievales
conservando los antiguos preceptos de aquellas pero adaptándolos a la química
moderna. Son únicas por sus tonos sutiles y significan algo muy valioso para los artistas
que buscan matices vegetales, pero también, para aquellos que desean emular cierta
calidez y textura de los antiguos manuscritos. Los tonos obtenidos proceden
principalmente de taninos de árboles, y el único componente de origen animal es el
colorante proveniente de la cochinilla (ver GLOSARIO).

Tintas en barra

Existe la tinta china o japonesa en barra , también llamada tinta de palito o


stick ink . Esta barra de uso milenario está fabricada a través de negro de humo, más
algún aglutinante que le permite compactarse. La calidad de la misma depende de la
materia prima para realizar el negro de humo. Las mejores tintas en barra son aquellas
de las cuales sus humos han sido extraidos de oleaginosas o de resina de pino. Las
barras de tinta japonesa se hacen generalmente de los aceites vegetales y por lo tanto
tienden a producir un negro muy denso. Los japoneses hacen la tinta solamente una vez
durante el año (en el otoño), para reducir la posibilidad de agrietarse y mejorar la
consistencia. Utilizan una serie de puntos en el extremo de cada barra para clasificar la
calidad de sus tintas. Cinco puntos para la calidad más fina, mientras que pocos puntos
significan poca calidad. La calidad de la tinta china en barra es más azarosa, y no hay un
parámetro aconsejable a la hora de elegir una barra más que la vieja usanza de "prueba y
error".

Frotado de la barra

La tinta líquida se obtiene frotando uno de los extremos de la barra en forma circular
sobre una piedra de paredes abrasivas con cierta cavidad en uno de sus extremos para
albergar la tinta. Según la filosofía oriental, lo correcto sería sostener la barra con cuatro
dedos respetando el sentido de la escritura que generalmente aparece grabada en dichas
barras.

La técnica del frotado se realiza antes de comenzar la práctica caligráfica como parte de
una meditación y de una introspección antes de comenzar el trabajo.

Al principio de su uso, se debe frotar la barra con más vigor, ya que presenta una laca
que la conserva a su alrededor.

Se coloca en el centro de la piedra unas gotas de agua destilada, que tras el frotar de la
barra sobre la misma, va transformándose en un líquido negruzco. La consistencia de la
tinta depende de cuanto la amasemos, más la cantidad de agua agregada.
La tinta china o japonesa en barra es una de las más preciadas por los calígrafos, desde
los escribas medievales, pasando por Edward Johnston, hasta los contemporáneos; ya
que permite una excelente fluidez y perdurabilidad. Estas barras no solo existen en color
negro, sino que se comercializan en distintos colores.
CONSEJOS

• Si una tinta resulta pegajosa, demasiado pesada, no está mal rebajarla con unas gotas
de agua destilada* hasta alcanzar la textura que nos agrada y la que nos hace manipular
la herramienta, ya que si la tinta no fluye bien, los trazos serán dudosos e irregulares.

• No mantener en ningún recipiente la tinta china en barra ya diluida, lo mejor y lo más


recomendable es prepararla momentos antes de su uso.

• Siempre mantener seca la barra de tinta china cuando se deja de usar. Lavar la piedra
de frotado una vez usada.

• Una buena tinta para caligrafía sería aquella tan consistente que se sostenga, por
decirlo de alguna manera, en el reservorio de la pluma, es decir, que tenga la suficiente
densidad, el peso necesario como para poder fluir.

• Los mejores tinteros para conservar la tinta son los de vidrio, pero por practicidad y
economía las tintas se manufacturan en botellas plásticas. Recomendamos trasladar la
cantidad de tinta necesaria para un uso corto, en frascos de vidrio con una tapa lo más
hermética posible.

• Si se utiliza tinta evasada, agitarla antes de usar, y removerla cada tanto mientras se la
utiliza.

RECETAS

En los antiguos tratados o manuales de escritura se encuentra una variedad de recetas


para fabricar tintas, muchas de las cuales han sido efectivas ya que han persistido el
paso del tiempo y su color casi no se ha alterado. Se basaban en la mezcla de negro de
humo proveniente de oleaginosas o maderas de pino mezcladas con algún aglutinante
como una goma, otras recetas populares, eran aquellas que mezclaban sales de hierro
con algún tanino o sal y agallas de roble (oak-gall, iron-gall).
Fabricar tintas a través de ciertas recetas puede resultar un proceso arduo, pero a la vez,
lleno romanticismo y de alquimia.

Básicamente se pueden utilizar materias primas naturales para fabricar una tinta, cada
una de ellas tiene una función específica, que es:

• Aglutinar: clara de huevo


• Diluir: agua destilada*, o agua de lluvia hervida y colada en un filtro de papel o en su
defecto agua potable hervida, filtrada y obviamente enfriada. Algunos también utilizan
vinagre como diluyente.
• Colorear: cúrcuma
• Conservar: clavo de olor o esencia de clavo de olor.

A continuación 3 recetas para fabricar tintas caseras


Receta 1 Tinta ferrosa (Iron Ink)
Una de las recetas más antiguas para fabricar tintas

• 10 g de algún tanino
• 6 g de sulfato ferroso
• 10 g de goma
• 200 cl de agua

Receta 2 Tinta de Nogalina

• Nogalina en polvo cantidad necesaria


(para diluir en agua, se compra en madereras)
• Agua cantidad necesaria
• Gotas de goma Arábiga cantidad necesaria (ver Glosario)

Esta receta da una tinta sepia, de la misma familia que la tinta de nuez, que no es
corrosiva, es translúcida y fluye muy bien. La densidad dependerá de la calidad y la
cantidad de la nogalina. Dejamos que cada uno experimente y llegue a la
consistencia deseada.

Receta 3 Tinta para Cooperplate


Autor: Norman Braun

• 3 partes de tinta Pelikan 4001 violeta


• 1 una parte de tinta Mont Blanc roja
• 10 gotas de goma Arábiga (ver Glosario)

Esta receta da una tinta amarronada ideal para realizar escritura Cooperplate. También
Norman recomienda como ideal, usar como soporte el papel Rodhia.
6._ MEDIOS II: LOS PIGMENTOS
(Variedades, consejos y recetas)

Por Silvia Cordero Vega silvia@caligrafiar.com.ar

Un poco de historia...

La palabra pigmento proviene del latín pigmentum que significa materia colorante que
se usa en pintura. Sustancia colorante que, disuelta o en forma de gránulos, se encuentra
en el citoplasma de muchas células vegetales y animales.

Desde las pinturas rupestres, la búsqueda del color fue un tema considerado y
desarrollado a lo largo de la historia. Cada pueblo con su geografía, su cultura, ha hecho
uso del color, ya sea de manera deliberada o casual, aportando disitintos significados en
su cultura.

Un período interesante con respecto al tratamiento del color, a los materiales empleados
y a las diversas técnicas para generarlos, fue el medioevo. El monje copista, el monje
iluminador o miniaturista como figura epicéntrica, en su scriptorium, era un
laboratorista de los colores basándose para su fabricación en diversas recetas. La paleta
que ellos usaban era recortada y generalmente sus tinteros tenían dos bocas: una para el
indefectible negro, y otra para el rojo. El rojo era utilizado para títulos, destacados,
correcciones, etc. También exisitían el azul y el verde, pero usados menos
frecuentemente sobre todo en la escritura.

Han existido y existen un gran número de tratados, manuales, donde se detallan las
técnicas, secretos y recetas utilizadas para la iluminación de manuscritos. Uno de los
más antiguos es el códice Terence del siglo IV, y Roman Virgil que data del siglo V.
Mappae Clavicula, un recetario medieval de comienzos del siglo X. Anonymus
Bernensis de clarea, un manual de fórmulas y alquimia y aprendizaje del uso de la clara
de huevo como aglutinante. De diversis artibus, o Schedula diversarum artium escrito
por un monje llamado Theophilus en el 1130.
Pero sin duda los dos más famosos y consultados han sido: El texto italiano dell'Arte de
Libro, de Cennino Cennini, el cual se ha traducido dos veces a inglés, dos veces en
alemán, y una vez en francés. Es una obra muy completa y ordenada.
El otro tratado considerado una de las más importantes fuentes sobre técnicas de
iluminación es De arte illuminandi. Este tratado medieval de finales del siglo XIV no
tiene ningún título o firma y los derechos fueron cecidos a su primer editor, Demetrio
Salazaro. Contiene recetas para la fabricación, preparación y la mezcla de pigmentos y
de colorantes. Es un manual simple, pero bien organizado, compuesto claramente para
enseñar el arte de la iluminación. Describe consecutivamente los colores, la aplicación
de oro, las témperas y los usos de estos materiales. Y recomienda especialmente una
paleta de ocho colores naturales para iluminar: negro, blanco, rojo, amarillo, azul,
violeta, verde y rosa.
Introducción

Tanto la tinta, como los pigmentos, son medios que nos sirven para escribir. En este
taller nos referiremos a los pigmentos, no sólo como la sustancia colorante, sino a los
medios importantes como los colores en polvo, las acuarelas, los gouaches, que se
producen a tavés de los mismos. Si bien la bibliografía es amplia, he basado mi
investigación fundamentalmente en los conceptos que vierte Marie Angel en su libro
"Painting for calligraphers".

Para poder escribir letras con colores pero sin perder la fluidez en la escritura, la
consistencia, los trazos finos armonizando con los gruesos, bien puede elegirse un
medio con un alto contenido de pigmento. La mayoría de las tintas son quizás
demasiado líquidas y acuosas, otras resultan un poco pegajosas; esto tiene que ver con
la elección de cada escriba y también del maridaje perfecto de herramienta + medio +
soporte. Es en esta tríada, donde radica gran parte de su trabajo y del resultado
del mismo.

La posibilidad que nos brindan tanto los colores en polvo, las acuarelas, los goauche, es
que, siendo tan nobles como materiales, podemos armar infinitas paletas de colores,
produciendo nosotros mismos los colores deseados y así la experimentación
es más aguda.

Estos pigmentos tienen la capacidad de poder llevarse a una consistencia de tinta donde
se podrá garantizar calidad en la fluidez, juego de texturas e intensidad en el color.
Clasificación

Los pigmentos pueden ser:

• Orgánicos (de origen animal o vegetal).

• Inorgánicos (de origen mineral).

A la hora de elegirlos debemos tener en cuenta su permanencia, su durabilidad a lo


largo del tiempo. Algunos colores son poco duraderos, pero tienen una belleza y una
fuerza irremplazable, entonces se debería evaluar su real aplicación. Por ejemplo, si el
pigmento se va a utilizar para la realización de un libro, se podrá elegir un color menos
permanente ya que no estará expuesto directamente a la luz. En cambio, para un mural o
un trabajo que será expuesto debería cuidarse la elección del color y no usar uno no
perdurable. Lo ideal sería elegir colores resistentes a la luz. Por esta razón de
persistencia a la luz y al tiempo, es que los pintores medievales tenían una
paleta limitada.

Variedad y tipos de pigmentos

• Colores en polvo

Los colores en polvo seco son los más parecido a los colores preparados por los
iluminadores medievales. Estos pigmentos molidos son realmente pigmentos puros,
genuinos y necesitan algún aglutinante para poder usarse, como el huevo o la solución
de goma (ver aglutinantes) y así poder fijarse a la superficie.
El hecho de hacer uno mismo las mezclas de estos pigmentos, es una excelente manera
de experimentar y entonces poder encontrar la consistencia y fluidez deseada.

• Acuarelas

Las acuarelas tienen como virtud, la transparencia y la fluidez a la hora de escribir y


pintar. Los pigmentos que se utilizan para fabricar acuarelas deben ser molidos muy
finos y mezclados con un medio aglutinante para que sean realmente solubles en agua.
Se manufacturan en tubo y en pastillas o panes. Los tubos tienen la bondad de conservar
limpia y húmeda la materia y de poder fraccionarse según la cantidad a utilizar. Los
colores ya vienen mezclados con goma arábiga y glicerina, sólo hay que rebajarlos con
agua. Las pastillas o panecillos son generalmente rectángulos de color preparado,
envueltos en papel. El pigmento ya viene aglutinado con goma arábiga y como no suele
tener glicerina incorporada hace que sea menos pegajoso y que fluya mejor, el único
inconveniente es que hay que humedecer la pastilla para movilizar el color y también el
color se ensucia más por estar más expuesto.

• Goauche

Son pigmentos de superficie opaca, mate, preparados con la adición de una tierra
blanca, como arcilla. Son ideales para trabajos planos, ya que tienen una gran opacidad
y son sumamente cubritivos. Se manufacturan en tubos o en tarros y se pueden diluir
con agua. También se pueden mezclar con acuarelas y así obtener un color especial
o un efecto particular. Otra virtud es, que al ser muy cubritivos se pueden tapar errores y
usar un color claro sobre uno oscuro. Son muy utilizados en heráldica y letras iniciales
decorativas, ya que tienen una gran solidez y se combinan muy bien con los dorados
(ver recetas).

• Oro en polvo

Algunos consideran al oro como un color, otros, como un efecto que junto con el
goauche hacen un duo visualmente perfecto, pero lo cierto es que ha sido singularmente
utilizado por los miniaturistas del medioevo. Se utiliza para hacer dorados, ya sea
fondos o filigranas. Algunos vienen ya preparados, pero también se puede usar el oro en
polvo mezclado con gelatina en polvo muy refinada u hojas de gelatina (ver recetas).

• Acrílicos

Son los menos recomendados para usar sobre vitela (ver GLOSARIO), o
específicamente para iluminación. Son aptos para usarlos expuestos porque son
impermeables. Son correctos para escribir pero tienen menos fluidez ya que se
secan más rápido.

CONSEJOS
• Siempre conviene usar trapo o papel absorvente para limpiar los pinceles, ya que
muchos pigmentos son venenosos, nunca saliva.

• Si bien Cennini recomendaba goma arábiga como aglutinante para el polvo de oro,
otros recomiendan la gelatina.

• Tanto los colores en polvo, como las acuarelas o las témperas son aptas para escribir,
siempre y cuando se logre una consistencia parecida a la tinta pero algo más cremosa.

• Antes de comenzar un trabajo final, es necesario hacer pruebas previas para ver si los
pigmentos utilizados se cuartean o no se adhieren bien.

MEDIOS AGLUTINANTES

• Agua destilada
• Solución de goma
• Goma arábiga
• Huevo (algunos utilizan la yema pero también puede utilizarse la clara. Este es
considerado uno de los mejores medios aglutinantes).

RECETAS DE AGLUTINANTES

• Cómo preparar solución de goma

Se mezclan:
• dos partes de goma arábiga
• una parte de agua destilada

Hay que probar como resulta, si es muy débil el pigmento se desprenderá, si es muy
fuerte tenderá a agrietarse.

• Cómo usar la yema de huevo

Se separa la yema de la clara, luego hay que sacarle la membrana a la yema y mezclarla
con aproximadamente un tercio de su volumen de agua destilada. Una vez bien
mezclada, se puede usar. Algunos expertos recomiendan tamizar la mezcla en un filtro.
Si la pintura resulta demasiado grasa se puede agregar más agua.

• Cómo usar la clara de huevo

Se separa la clara de la yema y se bate a punto nieve en un plato. Se inclina el plato y se


deja escurrir toda la noche en otro recipiente mas pequeño. El líiquido resultante es el
que se usa como medio.
Tanto la clara como la yema se conservan en la heladera por una semana
aproximadamente. Se pueden agregar conservantes a los medios para que estos
perduren, pero lo ideal sería no añadir tantos elementos a los mismos, es decir, intentar
que sean lo más naturales posible.

• Cómo preparar colores en polvo

Los colores en polvo deben molerse nuevamente, amasándolos con algún medio, ya sea
solución de goma o huevo. Se pone un poco de polvo en una plancha de cristal o en un
pocillo de porcelana (según la cantidad que se prepare), se agregan unas gotas del medio
aglutinante deseado y se amasa con una varilla de vidrio.

• Cómo preparar oro (según receta de Irene Base)

Según Irene Base no es recomendable, a la hora de preparar oro, utilizar como medio
goma arábiga, (que si era recomendada por Cennini) ya que el oro no parece lograr ser
suficientemente brillante. Para ella lo mejor es usar gelatina pura en hojas.

Se necesita:
• 6 grs de polvo de oro
• 1 plancha de gelatina de 10 X 13 cm

Se disuelve la gelatina en una cuchara con agua caliente, echando el oro en ella y
revolviendo hasta que esta mezcla se enfríe. Esperar a que el oro se seque y luego se
vuelve a humedecer un poco con el pincel mojado en agua destilada.

Conclusión

Cabe aclarar que todo lo referido a los pigmentos requiere mucha especificidad,
experimentación, es un trabajo de alquimista, de una gran minucosidad y preciosismo.

Todo este laboratorio creativo deviene del trabajo de los miniaturistas medievales que
dedicaban parte de su tiempo a componer e investigar todo lo concerniente a los
manuscritos. Este taller es solo una guía, un fluir de ideas para seguir experimentando y
urgando en los intrincados pasadizos del Arte de la Escritura.
7._ HERRAMIENTAS Y RESULTADOS (primera parte)
(De lo sofisticado a lo simple o de lo simple a lo sofisticado)

Escrito y caligrafiado por Silvia Cordero Vega silvia@caligrafiar.com.ar

De las herramientas y sus usos

Es interesante saber cuántas posibilidades nos brindan cada una de las herramientas.
Desde una simple madera cortada o una rama rota y despuntada, hasta aquellas
herramientas más sofisticadas. Como el famoso tiralíneas butterfly, metálicamente
poderoso. O las automatic pens con una gran variedad de anchos, desde pequeños que
dan trazos más finos, hasta otros bastante grandes que permiten trazos muy densos. O
los vigorosos tiralíineas como los rulings writer. Los tiralíneas folded pen más delgados
y estilizados. Las delicadas plumas de oca curadas y cortadas por uno mismo. O la
sutileza y energía que tienen los pinceles chinos embebidos en tintas en lo posible
verdaderamente chinas. O los pinceles chatos usados a modo de pluma ancha. Las
mitchells, las brauses, las speedballs, las tapes, las gilliots, etc, etc, plumillas de
distintas marcas, durezas y flexibilidades. Y así la lista interminable de utensilios para
intentar con ellos sus buenos usos y sus buenas costumbres. He aquí algunas
experimentaciones, sólo algunas, donde la diversidad fue la premisa.

Podríamos decir sencillamente, que las herramientas caligráficas tienen dos grandes
vertientes de uso. Uno, específicamente para el trazado de escrituras históricas o
formales y otras para una práctica meramente gestual y experimental. Pero
verdaderamente hay calígrafos profesionales que con mucha virtuosidad y dominio de
las herramientas pueden encontrar múltiples usos y aplicaciones.

A veces, con una simple maderita de pino o rama despeluchada se pueden conseguir
efectos que dentro del campo gestual o experimental son muy ricos forlmalmente. Un
pincel chato puede aproximarnos a un resultado más cercano a lo tipográfico. Las
automatic pens pueden permitirnos manipulaciones fabulosas con sus respectivas
modulaciones de finos y gruesos, al igual que toda la gama de los tiralíneas.

Veremos aquí, de manera muy simple y apelando a un resultado puramente visual,


algunos de los tantos resultados que podemos obtener con algunas herramientas, medios
y soportes, que combinados pueden otorgarnos una paleta de escrituras y gestos
inconmensurable. La idea fue realizar esta experimentación por un mismo escriba, como
para poder apreciar como con tan sólo algunas herramientas y algunos planteos de
escritura los caminos son inagotables. Veremos aquí dicha experimentación, donde se
estableció una ficha técnica para cada herramienta y su posible resultados.

Pluma de Ave

Ya hemos visto, en uno de nuestros talleres preliminares, como curar y cortar plumas de
ave, pero escribir con ellas es una de las mejores experiencias que he transitado. La
pluma realmente "vuela", se desliza. Se puede usar tanto para caligrafía histórica como
para caligrafía gestual.
• Ficha Técnica

Estilo de escritura: free italic o gestual


Herramienta: pluma de oca
Medio: tinta china negra Consistencia: líquida
Soporte: cartulina texturada
Cola Pen

Esta es otra de las herramientas que hemos construido en ésta, nuestra sección taller. Es
muy importante respetar la curvatura planteada para su fabricación, ya que ésta nos
permitirá un buen manejo de los gruesos y los finos. Esta herramienta es generalmente
usada para caligrafía gestual y experimental.

• Ficha Técnica
Estilo de escritura: free italic o itálica gestual (alfabeto inventado)
Herramienta: cola pen
Medio: goauche Consistencia: ligeramente espesa
Soporte: papel texturado

Tiralíneas Anchos (butterfly y moth)

Tiralíneas hay de muchas formas, tamaños y anchos. De acuerdo a esas propiedades se


logran, dentro de una misma escritura, gran contraste de finos y gruesos. Por ejemplo,
aquí hemos usado el mismo tiralíneas pero en dos tamaños. Butterfly el más ancho y
moth uno pequeño. La forma de los mismos también tiene que ver con el resultado que
se obtiene, ya que por la curvatura que cada uno porta, los trazos no tienen el mismo
resultado formal.

• Ficha Técnica

Estilo de escritura: free italic o itálica gestual (alfabeto inventado)


Herramienta: tiralíneas butterfly
Medio: nogalina Consistencia: bien líquida
Soporte: papel boceto
• Ficha Técnica

Estilo de escritura: emulación de distintos modelos históricos


Herramienta: tiralíneas moth
Medio: tinta china Consistencia: líquida
Soporte: papel boceto
Pincel Chato

Lo ideal es buscar pinceles con cerda de nylon, estos se deslizan muy bien sobre
diversas superficies, como las rugosas. Un maestro del buen uso del pincel chato fue el
padre Catish (>>ir a) quien realizó una metodología para poder reproducir en papel las
capitales romanas talladas en la columna Trajana; y ni que hablar del magistral
John Stevens donde en su site muestra en un video la maestria y el don de trabajar con
el pincel chato (>>ir a). La idea es usar esta herramienta muy vertical e ir deslizándola,
siempre con esa verticalidad, a través del papel. Aquí he usado acuarelas en panes con
una consistencia bastante densa sobre una cartulina muy texturada, lo cual permitió que
en el trazado se marque la rugosidad del soporte. Se realizaron letras en estilo uncial.

• Ficha Técnica

Estilo de escritura: Uncial


Herramienta: pincel chato casan
Medio: acuarelas en panes Consistencia: espesa
Soporte: cartulina texturada
Automatic Pen

Las automatic pens son plumas metálicas muy resistentes. Son buenas para aprender a
practicar caligrafía, ya que por su porte y dureza permiten deslizarse muy bien y dan
seguridad al escribir. Son ideales para trazar modelos históricos pero son tan versátiles
que permiten realizar y elaborar nuevos alfabetos. Se pueden girar y manipular de
muchísimas maneras y lograr una muy buena modulación entre trazos finos y gruesos.
Vienen en un rango amplio de anchos que van de la número 1 a la número 6A.

• Ficha Técnica

Estilo de escritura: alfabeto inventado


Herramienta: automatic pen nro.5
Medio: nogalina Consistencia: líquida
Soporte: papel boceto
Rama

Puede parecer extraño, pero una simple rama de árbol, despuntada pueda darnos efectos
y texturas interesantes, sobre todo con una escritura más experimental.

• Ficha Técnica

Estilo de escritura: experimental


Herramienta: rama de árbol
Medio: nogalina Consistencia: bien líquida
Soporte: papel boceto

La intención de este taller fue mostrar diversas herramientas y algunos de sus posibles
usos y resultados o experiencias con las mismas. Invitamos a que experimenten!!!
8._ HERRAMIENTAS Y RESULTADOS (segunda parte)
(De lo sofisticado a lo simple o de lo simple a lo sofisticado)

Escrito y caligrafiado por Silvia Cordero Vega silvia@caligrafiar.com.ar

Más herramientas

Aquí mostraremos, como continuación del taller anterior, otros tipos de herramientas y
algunos de sus resultados. No sólo es importante tener buenas herramientas, sino saber
manipularlas, esto no es ninguna novedad, pero realmente los alumnos siempre están
muy preocupados por llegar a conseguir aquellas más sofisticadas sin pensar si podrán
usarlas de inmediato.

Me gustaría que partamos del análisis, luego ir a la experimentación y volver al análisis,


intentando agudizar el ojo, comprendiendo el acto de cómo es nuestra manera de
escribir, nuestro ductus.

Muchos de los ejemplos aquí planteados han sido experimentaciones, otros,


demostraciones en los talleres con mis alumnos, algún que otro logotipo, principios de
trazos inagotables que llevan un recorrido incesante.

Pluma ancha

Las plumas anchas o de punta plana son las más apropiadas para realizar estilos de
escritura histórica. En este caso se utilizó una pluma Speedball C, cuya dureza en su
metal podríamos decir que es intermedia, es decir, no son tan blandas como las
Mitchells ni tan duras como las Brauses. Así como las Brauses, las Speedballs C tienen
el reservorio arriba, lo cual es muy cómodo a la hora de escribir. Permiten deslizarse
muy bien y poder llegar a resultados totalmente gestuales. Para este ejemplo que aquí
muestro, he realizado una itálica gestual basada en un manuscrito
de Brody Neuenschwander.

• Ficha Técnica

Estilo de escritura: free italic o itálica gestual


Herramienta: Speedball C
Medio: tinta china Consistencia: líquida
Soporte: papel boceto
Pincel chino

Los pinceles chinos usados para caligrafía occidental pueden ser un gran desafío y
necesitar una gran manipulación por parte del escriba. Los hay de muchos tamaños,
variedades y cerdas diferentes. Los mangos generalmente de bambú, sostienen las
puntas de diferentes pelos las cuales son delicadas y deben mantener siempre su
forma original.

• Ficha Técnica

Estilo de escritura: free italic o itálica gestual (alfabeto inventado)


Herramienta: pincel chino fino
Medio: tinta china Consistencia: líquida
Soporte: papel boceto
Ruling Pen o Ruling Writer (tiralínea ancho)

Como ya se dijo, tiralíneas hay de muchas formas, tamaños y anchos. En el caso de los
Ruling pens o Ruling writers, éstos son anchos y el fino que permiten no es tan fino
como los logrados con otros tiralíneas. Algunos vienen con reservorio, lo que permite
mayor cantidad de medio para poder escribir.

• Ficha Técnica

Estilo de escritura: free italic o itálica gestual (alfabeto inventado, boceto)


Herramienta: ruling pen
Medio: tinta china Consistencia: líquida
Soporte: papel boceto
Cola Pen

• Ficha Técnica
Estilo de escritura: free italic o itálica gestual (logotipo)
Herramienta: cola pen
Medio: sumi ink (tinta china) Consistencia: líquida
Soporte: papel texturado

Nuevamente invito a experimentar con las herramientas, ya sean sofisticadas o caseras,


importadas o nacionales, lo más importante es escribir con ellas, y que el escribir sea un
perenne recorrido.
9._ EL USO DE LAS AUTOMATIC-PENS

Escrito y caligrafiado por Silvia Cordero Vega silvia@caligrafiar.com.ar

Más herramientas

Las automatic-pens, originarias de Inglaterra, son terminadas a mano y son preciadas


por poder escribir con ellas en cualquier sentido.
Se manufacturan en una gran variedad de anchos, desde pequeños que dan trazos más
finos, hasta otros bastante grandes que permiten trazos muy anchos, completando la
colección, las automatic de múltiple punta que sirven para hacer trazos dobles de una
sola vez.

Las automatic- pens pueden permitirnos grandes manipulaciones y lograr


modulaciones entre finos y gruesos (imagen de abajo).

Para estrenarla hay que manternerla en agua tibia y así remover la película
aceitosa que tiene para proteger su punta.

Las automatic- pens tienen dos brazos metálicos que vistos de perfil tienen una
forma romboidal, que es nada más ni menos que su reservorio, es decir, donde con
un pincel debemos cargar la tinta. Uno de sus lados tiene un dentado, los
fabricantes aconsejan usar el dentado hacia arriba, pero realmente por la
ductilidad de las mismas no es necesario, cada escriba puede usar las automatic
según mejor pueda sostenerla y mejor pueda lograr los trazos. No hay una regla
tan ortodoxa al respecto.
Las automatic-pens son ideales para usar con tintas non-waterproof, también gouaches,
acuarelas. La consistencia debería ser líquida, tal cual como si fuese tinta, así la pluma
puede dejar fluir el medio utilizado. Si se usan tintas impermeables o tintas acrílicas,
como éstas suelen secarse con rapidez, lo aconsejable es limpiar la pluma
inmediatamente después de su uso y remover el exceso de tinta con un elemento
cortante o en todo caso usar papel abrasivo y remover la tinta seca.

Estas plumas son tan versátiles que pueden ser usadas por un principiante como por un
experto, por un niño o por alguien que no se dedique enteramente a la caligrafía. Son
fáciles de usar, de deslizar y se pueden obtener resultados muy interesantes.

Lamentablemente no se pueden conseguir en Argentina, pero si se pueden pedir en el


exterior, aquí va un direccionario de los lugares donde se pueden comprar.
Direccionario:

Nancy Ouchida-Howells
14 Mill Hill Drive
Shoreham-by-Sea
West Sussex BN43 5TL
England, Great Britain
http://www.automaticpens.co.uk

L. Cornelissen & Son Ltd.


105 Great Russell Street
London WC1B 3RY
http://www.cornelissen.com

Falkiner Fine Papers


76, Southampton Row
London WC1B

Russell & Chapple Ltd


68 Drury Lane
London
WC2B 5SP
http://www.randc.net

Graphic London Centre


76, Southampton Row
London WC1B
http://www.londongraphics.co.uk/

John Neal, Bookseller


Post Office Box 9986
Greensboro, NC 27429
EEUU
http://:www.johnNealbooks.com

Paper and Ink Arts


3 North 2nd St. Woodsboro,
MD 21798
EEUU
http://www.paperinkarts.com/

Symposion
Oostmeers 41, 8000 Brugge
Bélgica
http://www.symposion.be/

Comptoir des Ecritures


82, rue Quincampoix
75003 Paris
http://www.comptoirdesecritures.com/
10._ HERRAMIENTAS PARA EFECTOS ESPECIALES Y ESPECIFICOS

Escrito y caligrafiado por Silvia Cordero Vega silvia@caligrafiar.com.ar

Herramientas FX

El mundo de las herramientas para caligrafía es amplio e inimaginable. Podemos


inventar nuestras propias herramientas para crear y re-elaborar escrituras o usar las
tradicionales en forma no tradicional. En este taller, intentaremos mostrar algunas
herramientas para crear algún tipo de efecto, que puede ser un trazo doble o múltiple
realizado de una sola vez o herramientas que permiten un resultado más experimental.

Dobles, triples, múltiples trazos...

Las herramientas para realizar trazos múltiples o doble trazos son un poco más
sofisticadas que las convencionales. Las mismas sirven justamente, para realizar dobles,
triples o quíntuples trazos siguiendo el ductus (ver GLOSARIO) natural de cada letra,
es decir, que con un solo movimiento el trazo doble o múltiple puede ser igual o con
cierta diferencia de grosor.

Estas plumas son manufacturadas y dentro de algunas de las marcas más conocidas
tenemos las COIT, que son muy duras y se presentan con una variedad de anchos y
trazos y las AUTOMATIC PEN de trazos dobles.
Dobles, triples, múltiples trazos ultra delgados

Siguendo con las marcas pero ahora ya para realizar trazos ultra delgados en un solo
movimiemto también, tenemos las MITCHELL de doble trazo y las FIVE LINES
MUSIC. Ambas corresponden a plumas de punta fina como las Gilliot o Cooperplate,
que dan trazos muy muy delgados.

Como escriben estas herramientas

En la figura siguiente, vemos como algunas de las herramientas mostradas en las


fotografías, pueden escribir en un solo movimiento varios trazos, ya sean del mismo
grosor o con diferentes anchos dentro de un mismo trazo.
EJEMPLO

• Ficha Técnica

Estilo de escritura: itálica


Herramienta: coit pen nro. 4
Medio: nogalina Consistencia: líquida
Soporte: papel obra

Trazos irregulares

Funny pen, bandipen, brochas, pinceles de rimel, pincepes viejos, etc...estos dan trazos
irregurales, experimentales y cada uno será único e irrepetible.

Las herramientas que aquí presentamos son todas de carácter artesanal o reciclado. Por
ejemplo, las llamadas FUNNY pen (imagen nro. 1 y 4) que se pueden comprar bajo esa
denominación pero que son fáciles de elaborar. Tan solo con un tubo plástico como
portapluma y en el extremo un manojo de bandas elásticas cortadas al largo que
querramos o nos sea más cómodo para escribir.

A la hora de reciclar, existen unas herramientas maravillosas para realizar trazos


iregulares que son los pinceles de los rimel o las antiguas brochas de afeitar, ya que
éstas dan efectos muy variados donde el medio (tinta, goache, etc) puede actuar de
manera sustancial en dicho resultado.

Como escriben estas herramientas

En la figura siguiente, vemos algunos resultados de las texturas que estas herramientas
escriben.
EJEMPLO

• Ficha Técnica

Estilo de escritura: experimental


Herramienta: funny pen o bandipen
Medio: nogalina Consistencia: líquida
Soporte: papel obra

El medio es el mensaje

Siempre invito a los alumnos a que experimenten con nuevas herramientas. Es así que
un día de esos que uno se pone a experimentar, me gustó la idea de usar un soporte
negro y de usarlo a manera de pizarrón para anunciar ciertos mensajes que tienen que
ver con una serie de trabajos que estoy produciendo. Fue así que surgió la idea de usar
como herramienta el famoso lápiz corrector, que deja unos gotones delicados y hace
también que los trazos tengan unos leves dentados o puntos que lo acompañan a través
de su recorrido.

Estilo de escritura: gestual


Herramienta: lápiz corrector
Medio: lápiz corrector Consistencia: espesa
Soporte: papel obra

Como siempre, invito a experimentar, a agudizar la práctica con las herramientas


tradicionales y a experimentar con herramientas nuevas, caseras o recicladas. Lo que
vale es lo que podamos generar con ellas y todo nuestro entusiasmo puesto al servicio
de la caligrafía.

11._ TIRALINEAS MON AMOUR


(Resignificación de un instrumento)

PRIMERA PARTE

Por Silvia Cordero Vega silvia@caligrafiar.com.ar

Una herramienta prosaica

Muchos de nosotros recordaremos al tiralíneas como un instrumento de precisión con el


cual se trazaban líneas, usando muchas veces, como metodología de trazado, una regla
biselada apoyada sobre el papel, permitiendo que el tiralíneas, puesto en posición
perpendicular a ésta, ejecutara esas líneas perfectamente dibujadas con tinta china,
estilográfica y témpera. Generalmente estos objetos, nada de culto, eran los compañeros
infalibles de los compases, y así en dupla giraban en la hoja dando lugar a perfectos
círculos descriptos.

Para muchos el recuerdo no es tan grato, ya que debían sortear un montón de vericuetos.
Ni que hablar de la cantidad de láminas decartadas para llegar a un buen fin. Otros sin
embargo, con gran destreza, trazaban estas líneas llegando a dibujos y composiciones
sumamente complicadas donde la técnica muchas veces superaba el aspecto semántico
de la pieza.

Ahora bien, el tiralíneas en el terreno caligráfico ha sido resignificado y pasó de ser una
herramienta prosaica, que trazaba líneas casi como soldados al pie de una batalla, a
convertirse en una herramienta de un gran potencial experimental y gestual donde la
manera de manipular el instrumento, la metodología, el accionar, cambiaron de manera
radical.

Por cierto, escasa es la data de este momento significativo en la


historia del tiralíneas como herramienta caligráfica. Es más, durante
años se mantuvo en secreto el prodigio que ésta herramienta
otorgaba, y muchos eran los que se preguntaban cuál sería la
herramienta en cuestión para dar resultados tan diversos, gestuales y
rítmicos y a la vez, con gran poder de definición en su trazado.

Mucho después que los calígrafos, casi de manera azarosa,


reinterpretaran el tiralíneas, la revista Letter Arts Review realizó un
relevamiento completísimo llevado a cabo en un artículo excelente,
escrito por el calígrafo Paul Shaw y titulado “Demystifying the ruling
pen” que muchos tomaron como eje para escribir otros artículos y
notas de interés.

Aquí haré un breve resumen de lo que investigué sobre esta


herramienta, que como ya cité, es escaso, basándome para mi
análisis, en todo lo aprendido con el calígrafo Brody Neuenschwander,
entre otros.

Definiendo

Según la Real academia española el término tiralíneas (tirar y línea) se define como un
instrumento de metal, a modo de pinzas, cuya separación se gradúa con un tornillo, y
sirve para trazar líneas de tinta más o menos gruesas,
según dicha separación.

Según el país, adopta el nombre de su lengua madre, así en inglés es “Ruling Pen”, en
holandés “Trekpen”, en alemán “Liniefeder” en italiano “Tiralinee” y en francés “Tire-
ligne” y en epañol obviamente “Tiralíneas”.
Algo de historia…

El tiralíneas fue predecesor de la pluma Graphos y de las estilográficas (éstas ya en total


desuso con el advenimiento de las computadoras) usándose como ya dijera, como
instrumento de dibujo y de precisión para el trazado de líneas netas.

Este instrumento tímido y casi desechado, fue por casualidad, tomado en cuenta por los
calígrafos de los años 50, pero no como instrumento netamente técnico, de dibujo, sino
como una herramienta poco ortodoxa, que manipulándola de tal manera, sería la
herramienta fundamental en el desarrollo de la caligrafía gestual y también en el
lettering.
No se sabe a ciencia cierta quién fue o dónde fue que este instrumento deslizado de
manera plana sobre papel, pero variando la inclinación y la energía en su trazado, diera
trazos de grosores tan distintos. Un juego de finos y gruesos, de manchas, salpicaduras,
negruras y delicadas líneas, un arsenal de trazos que se postulaban en la filas de una
riqueza formal incomparable.

Los letristas newyorquinos de las décadas del 40 al 60 ya usaban para sus anuncios
publicitarios estas herramientas que les permitían trazar letras con más personalidad y
con cierta gestualidad, diferenciadas de las tipografías de moda de esos años.
Generalmente los artistas de esta época usaban el pincel pero el “ruling pen” les
otorgaba la frescura y gestualidad del pincel pudiendo tener más control sobre la
herramienta y por ende sobre la escritura.

Una anécdota cuenta que el calígrafo alemán Friedrich Poppl, quien despúes de su
muerte fuera reconocido como un gran artista, una noche, allá por los años 50, mientras
realizaba un riguroso trabajo de diseño tipográfico donde debía dibujar con rigor las
estructuras de cada letra, descubrió que cambiando la postura al escribir, el tiralíneas
daba otras posibilidades. Aparecieron salpicaduras, trazos gruesos, gotones que eran
visualmente muy atractivos. Luego enseñó ésto a sus alumnos, entre ellos, Werner
Schneider y Gottfried Pott y ellos fueron los que continuaron con la difusión de esta
herramienta en su nuevo camino.

Al principio la difusión del tiralíneas fue de “mano en mano” y de “boca en boca” y


algunos calígrafos, al ver las posibilidades de estas herrramientas, llegaron a
manufacturarlas y de esta manera se hicieron más populares en toda la
comunidad caligráfica.
Conclusión

Después de su gran expansión y popularidad, el tiralíneas se posicionó como una gran


herramienta, para mi "la herramienta".

Es interesante ver este proceso de transformación, sobre todo para aquellos puristas que
no ven más allá de sus propias narices. Nada es como es, todo puede transformarse,
resignificarse, nada está totalmente dicho, ni hecho, y esto no es nada más ni menos que
el verdadero proceso creativo. No estancarse, sino agudizar la mirada y proyectarse.

Pero aún es mucho más interesante, analizar lo que hicieron y hacen otros calígrafos a
partir de esta resignificación, donde vuelven a dar una vuelta de tuerca en el uso de
nuestro querido tiraíineas y pueden otra vez más, casi sin cesar,
producir nuevas formas.

Oh "tiraiíneas mon amour"...

Lo próximo

El próximo taller será la segunda parte de este, donde veremos ejemplos de calígrafos,
los derivados del tiralíneas, cómo manipularlo, ejercicios para iniciarse en una práctica
que se volverá incontrolable.

Los espero!!!