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COSTOS SEGÚN LAZZATI

A nosotros nos tocó exponer sobre el concepto e imputación de los costos y los gastos.
Yo voy a hablar de los costos según el autor Lazzati
Este autor brinda un concepto amplio de la palabra costo. Porque abarca todas las
erogaciones, ya sean directas e indirectas, originadas en la adquisición de bienes y
servicios y también en ciertas obligaciones (como lo son los impuestos y las cargas
sociales). Comprende tanto las partidas activadas como las cargadas a los resultados
del ejercicio.
Dado que toda compra de bienes y servicios reconoce el propósito de obtener un
ingreso por medio de ella, podemos decir que los costos se invierten para generar
dichos ingresos. Entonces, resulta equitativo que aquellos se imputen en función de
estos últimos.
Por un lado, los costos que se han consumido en la obtención de los ingresos del
ejercicio, deben cargarse a los resultados del mismo. En cambio, se mantienen en el
activo aquellos costos identificables con ingresos de futuros ejercicios. Por ejemplo los
bienes de uso, los bienes de cambio, las inversiones; constituyen costos incurridos que
tarde o temprano se cargaran a los resultados de un ejercicio futuro.
Este principio de imputación de costos contra ingresos da lugar a:
A) Los gastos pagados o liquidados por adelantado, que se identifican con los
ejercicios siguientes y que no se vinculan con ciertos ingresos en especial.
Como por ejemplo, los alquileres pagados por adelantado
B) Los bienes de cambio, que se identifican con futuros ingresos por ventas y que
se cargaran a resultados en relación directa a esos ingresos
C) Las inversiones, que se vinculan con futuros ingresos derivados de las rentas
correspondientes (dividendos, alquileres, intereses) o de la liquidación de la
inversión
D) Los bienes de uso, que en principio se conectan con futuros ingresos, pero que
luego se cargaran a resultados como parte integrante de los bienes de cambio
(como las amortizaciones componentes del costo industrial), o bien se
asignaran directamente a un ejercicio (amortizaciones componentes de los
gastos de venta y administración)
E) Los bienes inmateriales y los cargos diferidos propiamente dichos, que se
comportan de modo similar a los bienes de uso
Ahora, voy a analizar por qué este principio de imputación no solo afecta al
resultado neto del ejercicio sino también a la mayoría de los rubros patrimoniales.
En primer lugar, como ya mencionamos, es necesario activar un costo para
imputarlo contra el correspondiente ingreso futuro. Por otro lado, se deben cargar
a resultados todos aquellos costos atribuibles a ingresos del ejercicio aunque ellos
no se hayan pagado o liquidado como cuenta a pagar. Este reconocimiento de los
costos no pagados ni liquidados, da lugar a los pasivos o provisiones. Y así, vemos
como se alteran los demás rubros del patrimonio del ente.
Cabe aclarar que este principio es un objetivo o pauta general, de por si no señala
como debe lograrse su aplicación. Esto se debe a que cada tipo de costo tiene su
propio comportamiento, que condiciona los criterios de imputación.
Para observar las distintas variantes, primero deben distinguirse dos conceptos
importantes:
1) La base de imputación: trata sobre los fundamentos conceptuales, que de
acuerdo a la función del costo, deben gobernar su imputación.
Existe una norma o guía general: en tanto un costo pueda identificarse (causa-
efecto) con un ingreso, tal identificación debe dar la pauta de la imputación.
Entonces, esta norma propone una cierta clasificación de los costos
a) Aquellos que se identifican con ingresos y entonces se cargan a los
resultados a medida que se acreditan los ingresos pertinentes
b) Aquellos que como no ofrecen una identificación clara con ciertos ingresos,
se cargan directamente a resultados en función propia. Entonces, el costo
se atribuye directamente al ejercicio y se aplica indirectamente contra los
ingresos. Estos son, por ejemplo, los gastos de administración.
2) El método de distribución: se refiere a los cálculos específicos que, dada la
base correspondiente, son necesarios para llevar a cabo la distribución del
costo entre determinados ejercicios.
Las cuestiones referentes a la distribución de los costos entre ejercicios pueden
agruparse en dos áreas principales:
a) Los métodos referentes al flujo de los bienes de cambio (FIFO, LIFO,
promedio ponderado)
b) Los métodos de amortización de bienes de uso, inmateriales y cargos
diferidos
Existe una gran variedad de métodos alternativos que pueden arrojar una
valuación materialmente distinta. Tal o cual método constituye una elección a
disposición de la empresa. Muchos opinan que dicha situación es una ventaja
porque entienden que así la contabilidad se adapta mejor a las situaciones
particulares. Sin embargo, para el autor, una cosa es que existan diversos
métodos aplicables a distintas circunstancias lo cual es inevitable y otra es que
la empresa pueda optar a su gusto entre varios métodos que arrojan resultados
significativamente distintos. Y esta cuestión, según Lazzati, debería tratar de
evitarse.
Algunos ejemplos para que quede clara la distinción entre base y método son:
 Generalmente los costos financieros deben imputarse al ejercicio en
que se usufructuaron los fondos, y no cargarse al costo de los bienes
adquiridos con dichos fondos. Entonces la base es el capital y el tiempo
de la financiación que originan dichos costos. Dada esta base existen
distintos métodos, como lo son el cálculo de interés simple o el
compuesto
 En el caso del costo de las mercaderías vendidas, al estar identificado en
relación a las ventas no ofrece complicaciones en la determinación de la
base. Pero si existen diversos métodos (FIFO, LIFO)
 Los gastos indirectos de fabricación, son normalmente absorbidos por el
costo de los productos fabricados. Por lo tanto, se cargan al ejercicio en
que se venden los productos. Esta base presenta una gran variedad de
métodos para distribuir dichos gastos con relación a los productos.
En cuanto a la recuperabilidad de los costos, si la condición de prudencia se llevara
a un extremo, muchos costos imputables contra ingresos futuros se cargarían a
resultados en lugar de activarse, porque no es segura la obtención de tales
ingresos. Sin embargo, los demás principios (equidad, materialidad) deben
restringir el empleo de la prudencia.
Entonces, es razonable activar aquellos costos vinculados con ingresos futuros cuya
obtención pueda estimarse en términos razonables y objetivos. O sea ingresos para
los que se demuestre que existe una gran probabilidad en cuanto a su realización.
En cambio, todo costo que no se estime recuperable a través de futuros ingresos
debe considerarse como una perdida.
Cabe destacar que para que un costo sea activado, no solo debe ser recuperable
sino también identificable con futuros ingresos. Porque un costo que no se
identifica con cierto ingreso, no puede considerarse un bien, carece de valor ya que
los futuros ingresos nada tienen que ver con dicho costo.