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INSTITUTO
PACÍFICO
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El PROCESO INMEDIATO
Alllores:
© Víctor Cubas Villanueva • Alonso R. Pena Cabrera Freyre • Alfredo Araya Vecp •
Mercedes Herrera Guerrero· Víctor Jirnmy Arbulú Martínez • Víctor Manuel B,z; !ar
Paz • Francisco Celis Mendoza Ayma • Elder J. Miranda Aburto · Dalmiro Huad,,;:;a
Sánchez • Carlos Enrique Núñez Núñez • José Diego Rabies Palafox, 2017

Prólogo: José Antonio Neyra Flores


Coordinador: Francisco R. Heydegger
Primera edición-setiembre 2017

Copyright 2017
Instituto Pacífico S.A.C.
Diseño, diagramación y montaje:
Luis Ruiz Martinez
Gerson Raul Quico Príncipe
Edición a cargo de:
Instituto Pacífico SAC.·2017
Jr. Castrovirreyna N.º 224-Breiía
Central: 332-5766
E -rnail: preprensa@aempresarial .corn
Tiraje: 7,000 ejemplares

Registro de Proyecto Editorial : 315()1051700948


ISBN : 978-612-322-025-9
Hecho el Depósito Legal en la
Biblioteca Nacional del Perú N.' :2017-11486
Impresión a cargo de:
Pacífico Editores SAC
Jr. Castrovirreyna N.· 224-Breiía
Central: 330-3642

Derechos Reservados conforme a la Ley ele Derecho de Autor.


Queda terminantemente prohibida la reproducción total o parcial de esta obra por cualquier medio. ya sea electrónico.
mecánico. químico, óptico, incluyendo el sistema de fotocopiado. sin autorización escrita del autor e instituto Pacífico
SAC., quedando protegidos los derechos de propiedad intelectual y de autoría por la legislación peruana.
Esta publicación es muy importante porque a través de varios ex-
positores y sus ponencias se analizan una serie de tópicos para el éxito
del proceso inmediato reformado. El proceso penal especial inmediato
reformado en Perú es uno de los temas más actuales e importantes en
la justicia penal. El proceso penal debe cumplir con proveer los dos so-
portes fundamentales de un proceso justo como son las garantías, que
se respeten los derechos de los imputados, y eficiencia, que haya una
respuesta a la víctima, a la sociedad, que no haya impunidad, encon-
trando un punto de equilibrio donde converjan ambas.

La sociedad con derecho exige un proceso penal rápido. El D. Leg.


N.º 957, que el 1 de julio del 2006 puso en vigencia el Código Proceso
Penal, comprendía un proceso penal común y procesos especiales, entre
ellos, el inmediato. Hasta el 20 I 5 era facultad del fiscal provincial reque-
rírselo al juez de la investigación preparatoria; dentro de las fórmulas
de simplificación procesal penal solo se aplicó en un 0.24 %, es decir
no sirvió para generar procesos sin dilaciones indebidas y descarga
procesal. El 29 de noviembre del 2015 cI D. Leg. N.º 1194 lo reforma
estableciendo que deberá requerirlo cuando haya flagrancia delictiva,
confesión y prueba evidente multiplicándose su aplicación para toda
clase delitos, incluso con penas de cadena perpetua. Estableciéndose
una audiencia previa, en 3 días, donde hoy se discuten la procedencia de
la incoación del proceso inmediato, principio de oportunidad, acuerdo
reparatorio o terminación anticipada. Medida coercitiva requerida por
el fiscal de declararse procedente, en dos días más un juicio en audiencia
única. Se aplicó en un primer caso contra la Sra. Silvana Buscaglia por
violencia y resistencia a la autoridad, imponiéndole 6 años y 8 meses,

s
vícrou Cí..JB/\S VHJJ\NlJEVA 1

produciéndose un rechazo social, considerando desproporciona] la pena,


por la conducta de tal imputada contra un policía nacional, vista por
toda la opinión pública, en los medios de comunicación social. Por lo
que la Presidencia del Poder Judicial convocó a dos acuerdos plenarios
penales extraordinarios el 1-2016 por el delito de violencia y resistencia
a la autoridad y el 2·-2016 sobre proceso inmediato reformado. En el
primero desde una interpretación histórica, sistemática, teleología, desde
el principio de legalidad, lesividad y proporcionalidad, se estableció que
la intensidad y sanción de estos delitos estaba en función de las lesiones
al cuerpo y la salud que produzcan. Y en el segundo que solo se podían
aplicar en caso donde la pena concreta no supere los 15 años privativa de
libertad, porque en penas más altas el imputado tiene derecho a contar
con un proceso con todas sus etapas, para determinar si es responsable
y en caso positivo para la sanción.

En España y otros países, solo se aplica en penas no mayores a S


años privativas de libertad, en el nuestro no contribuiría a procesos sin
dilaciones indebidas y descarga procesal penal, para atender otros casos
que exijan todas las etapas del proceso que el principio de aceleramiento
procesal no significa que desaparezcan las garantías y que solo en caso de
flagrancia, bajo un concepto simple y riguroso, de percepción sensorial
que frente a uno, se está produciendo un delito, sin necesidad de hacer
ninguna inferencia o razonamiento para convertir indicios en prueba
indiciaria y si hay duda, es improcedente el proceso inmediato. Igual
en el juicio oral, si serequiere actividad probatoria que sea imposible
en el día, se convierte en juzgamiento de proceso común. Se busca efi-
ciencia, pero siempre debe haber garantías. En este ínterin se produjo el
proceso inmediato del señor Chu Cerrato, a quien también se le imputó
violencia y resistencia a la autoridad, cuando iba en el asiento de atrás
de su camioneta, conducida por su chofer. Se encontraba en estado de
ebriedad con 2. 7 gramos de alcohol por litro de sangre, según la tabla de
alcoholemia debería estar en coma. Sabía que iría a una reunión social
donde bebería licor y por eso llevó a un chofer, para impedir conducir
en estado de ebriedad. Se quedó dormido en el asiento de atrás de su
camioneta y despertó durante la intervención policial a su chofer, bajó el

6
l PHÓI.OG-0

vidrio de la ventana y tocó a un policía en e! pecho dos veces con su dedo


índice. Este hecho fue considerado un abuso por lo que fue detenido,
para luego ser procesado inmediatamente por violencia y resistencia a
la autoridad y condenado a 4 años y 8 meses de pena privativa de
libertad efectiva. ¿Qué flagrante delito habría, si no era imputabler, no
se puso adrede en ese estado de ebriedad para tocarle el pecho al
policía, no es una caso de actio libera causa doloso o culposo.
Simplemente es un caso de grave alteración de la conciencia. Si falta un
demento del delito como es la culpabilidad no hay delito. Entonces,
¿qué flagrancia habría?

¿Cuánto importa que una persona tan ebria le toque dos veces el
pecho a un policíar, ¿califica como falta contra la persona, lesiones leves
o graves? No. En suma, en este caso se afectaron los principios de legali-
dad, necesidad y proporcionalidad. La pregunta es entonces: ¿Quién es
la victimar, ¿el señor policía o el señor Chu Cerrato -quien tiene una
orden de captura, estando a la espera que el Tribunal Constitucional
resuelva el habeas corpus que ha interpuesto?

Es necesario el proceso inmediato reformado, pero con jueces,


fiscales y defensores que conozcan la ley, doctrina, jurisprudencia
y los hechos. Es urgente que los jueces motiven sus autos y sentencias
conforme al pleno vinculatorio, con los requisitos de motivación de
autos y sentencias, del CNM N.º 120-2014, de mayo del 2014. O
sea que comprendan el problema, y comuniquen sus decisiones de
manera clara y accesible, mediante el uso adecuado de las reglas de la
lógica y la argumentación. Con congruencia. Esto es, que hagan un uso
racional de la ley, doctrina y jurisprudencia. Asimismo, es necesario que
los fiscales y defensores compartan con los jueces lo que estos no saben
y escuchen con paciencia las audiencias para lograr el éxito de sus
pretensiones, considerando que la brevedad de los alegatos es el manjar
de los jueces, esto es, los hechos concretos del caso. Que sepan que los
mejores ale- gatos orales son los que primero se hicieron por escrito,
se prepararon adecuadamente cumpliendo con los requisitos
imprescindibles para ello +conocer el caso, conocer el caso y conocer el
caso+, no se improvisaron, y donde no se dejaron de decir los puntos
sustanciales sin redundar.
7
Vf(:;rc)R r_·:l.JB/\S VLLi..-t\NUE-\/{\ ¡

Este año se resolvieron las casaciones N.º 842-2016-SuUana, y N.''


692·-· 2016-Lima Norte, ambas sobre proceso inmediato, emitidas por la
Sala Penal Transitoria de la Corte Suprema, donde se desnudaron serios
errores en torno a la aplicación de este proceso especial. En la primera,
22 horas después de ocurridos los hechos (violación a Ia libertad sexual
de menor de 12 años de edad), se detuvo al imputado, sosteniéndose
que la sindicación en su contra se corroboraba con lo narrado por la
madre y tía de la agraviada, a quienes esta les habría contado lo ocurrido
(testigos de oídas). Su detención fue considerada como flagrancia, por lo
que se aplicó eI proceso inmediato, resultando en un condena en primera
y segunda (30 años de pena privativa de libertad), aunque el imputado
siempre negó su responsabilidad.

En el segundo caso, a las 2.00 am una señora denunció un robo


agravado que habría ocurrido en la Av. Universitaria (Los Olivos, Lima),
al cual no prestó mayor resistencia porque los atacantes estaban arma-
dos, pero atinó a apuntar la placa del vehículo. Algunas horas después,
cuando la agraviada se encontraba cenando con sus padres en el distrito
de Puente Piedra, se percató que el vehículo que acababa de estacionarse
frente a ellos, tenía el mismo número de placa que el vehículo que había
participado en el robo que había sufrido. Por esta razón; se llamó a la
policía y se detuvo a] conductor, 3 horas después se efectuó el registro
vehicular correspondiente y no se encontró ninguna de las pertenen-
cias de la agraviada, pero 6 horas después se practicó un nuevo registro
vehicular, con presencia de dos Fiscales Provinciales Adjuntos, y esta
vez se dejó constancia que se encontró la cartera y otros bienes de la
denunciante. El intervenido se negó a firmar el acta, no se le dijo que
tenía derecho a contar con dos testigos, ni a su abogado defensor, y pese
a que no había una alta urgencia y necesidad para prescindir de tales
garantías, fue juzgado en un proceso inmediato reformado, terminando
condenado por robo agravado.

En ambos casos se declaró fundada la casación y nula la sentencia


de segunda instancia, en insubsistente la sentencia de primera instancia,
ordenándose que la causa se tramite conforme al proceso común, y se

. .8. "
i Pnótoc;o

decretó la inmediata libertad de los imputados por el vencimiento del


plazo ordinario de prisión preventiva al tratarse de casos simples y haber
transcurrido más de 9 meses desde que se dictara la medida.

Todo esto demuestra que debemos continuar con la capacitación


de todos los operadores y ejercer un control riguroso sobre el cumpli-
miento de los principios de legalidad, lesividad y proporcionalidad por
los operadores de primera, segunda instancia y extraordinaria en todos
los casos de proceso inmediato a través de las casaciones penales. Por
tanto, invito a toda la comunidad examinar con sumo interés cada uno
de los artículos que componen esta publicación, con la seguridad que será
un gran aporte a su formación jurídica y a lograr los fines del presente
proceso especial, encontrando un punto donde converjan garantías y
eficiencia.
Lima, setiembre del 2017

Dr.josé Antonio Neyra Flores


Juez Sala Penal Permanente Corte Suprema
Profesor de Derecho Procesal Penal y Litigación Oral en la PUCP, UNJVISM,
USMPyAMAG

9
de

fJ1óJO(JO ....

EL PROCESO INMEDIATO
'\fÍC''W!i tUE!AS VllLANlH::VA.

·1 Introducción: Sobre la reforma procesal penal .. 17


2. Análisis de las normas sobre proceso inmediato .. 24
3 Naturaleza del Decreto Legislativo N.° 1194 .. 27
4. Definición de proceso inmediato 27
tí. Concepto de flagrancia 28
6. Notas esenciales de la flagrancia .. 29
7. La confesión corroborada . 30
8. La evidencia delictiva .. 3·1
9. Otros supuestos de aplicación del proceso inmediato. 32
rn. Trámite procesal 32
·11. Facultad para optar por otro medio de solución 34
12. La audiencia única de incoación de proceso inmediato 34
13 1 mpugnación . 35
14. Requerimiento de acusación y resolución judicial. 35
15 Rechazo a la incoación de proceso inmediato 36
16 Trámite del proceso inmediato. Audiencia única .. 37
17 Problemas en la incoación del proceso inmediato . 39
18. Logros alcanzados con aplicación del proceso inmediato .. 41
19. Retos que hay que afrontar. 43
20. Conclusiones .. 44
2·1. Referencias bibliográficas . 45

11
EL _l}ROC.ESO 1.N"rl.H.'.:.í)l.f\TO j.

EL PROCESO INMEDIATO COMO MANIFESTACIÓM DE SIMPLIFICACIÓN PROCESAL EN El


MUEVO CÓDIGO PROCESAL PENAL Y SU UMITt,DA ACTU!�CiÓN EN H MARCO DE LA POLÍ-
TJCA CH!MJNAL DEL DERECHO PENAL SECUAITARIO
ALONSO R. PE�A CABRE�A fílEVfU:.

Conceptos preliminares . .. . .. . .. .. 47
2 El proceso inmediato .. 51
3. La obligatoriedad de incoar el proceso inmediato por parte del fiscal 55
4. El delito flagrante .. 62
4.1. Fundamentos político criminales de la flagrancia delictiva. 62
4.2 Base perceptiva de la flagrancia 63
4.3. La cuasi-flagrancia 64
4.4. La flagrancia presunta. 66
5. Premisas conclusivas 67
6, Referencias bibliográficas 70

APORTES Y REPERCUSIONES DE LOS PROCESOS EXPEDITOS


ALFíU:.DO Aff.AVA VIEGA

l. La política criminal detrás del Decreto l.eqislativo N. º 1194 . 71


·1.1. Política criminal ¿Quién legisla y por qué lo hace? . 71
1.2. Política de persecución penal 74
2. Realidades del sistema acusatorio qarantista .... 78
2.1. Ineficacia e ineficiencia. 78
2.2. La justicia penal y celeridad procesal 79
2.3. Segundad humana y justicia 80
2.4. La justicia restaurativa como modelo evolutivo de respuesta ante el delito ..... 84
2.4. l. Ámbito internacional ...... 84
2.4.2. Nuevo modelo de respuesta al delito . 86
2.4.3. Principios . 87
2.4.4. Papel comunitario 87
2.4. 5. Requisitos. 88
2.4.6. Abordaje . 88
2.4.7. Estado actual . 89
3. Resultados del proceso inmediato reformado 89
3.1. Beneficios 89
3.2. Posibilidades de mejora 94
4. Referencias bibliográficas 94

12
'T'A,.BLA, }}E CO.N'.!'ENI.DO

EL CARÁCTER EXCEPCIONAL DEL PROCESO INMEDIATO EN H DECRETO LEGlSlP.Tl\/0


N. º 1 "194. ESPECIAL REFERENCIA A LOS PRESUPUESTOS MATEBIAtES
MERCE!lfS �1fRRERA GiJiEiUl�RO

·1. Introducción.. 95
2 E! carácter excepcional del proceso inmediato a partir de sus presupuestos
materiales l
01
2. I. l_a evidencia delictiva. 101
21. ·¡ _ Flagrancia delictiva y proceso inmediato 104
2.1.2. Evidencia delictiva y confesión..... . .. 108
2.1.3. Delito evidente . 109
3. Proceso inmediato y nulidad absoluta .. ·1 ·11
3.1. La evidencia delictiva y su relación con la flagrancia delictiva. 111
3.2. Nulidad absoluta y preclusión 115
4 La ausencia de complejidad o simplicidad.. ! ·¡ g
4.1. El principio de proporcionalidad y el análisis concreto de la complejidad.. 123
5. Apuntes finales sobre la excepcionalidad del proceso inmediato 124
6. Referencias bibliográficas .. . 127

PROCESO INMEDIATO REFORMADO POR El DECRETO LEGISLATIVO N. º 1194


Y VUELTO A REFORMAR POR El DECRETO LEGISLATIVO N.º 1307
VICTOR JIMMY ARBULÚ MÁRTINEZ
l. Planteamiento del problema . 131
2. Los cambios normativos . 133
2.1. La detención del imputado y la realización de la audiencia única . 138
2.2. E! cambio en el orden para el pronunciamiento del juez en el proceso
inmediato..... . . 139
2.3. Impugnación del auto que se pronuncia sobre el requerimiento del proceso
inmediato..... . .. . . . 141
2.4. El juicio oral. .. 142
3. Puesta en vigencia artículos de! Código Procesal Penal respecto al proceso
inmediato para aplicarlo en el sistema procesa! del Código de Procedimientos
Penales '144
4. Conclusiones .. ·¡43
5. Referencias bibliográficas. 148

13
ANÁUSIS A LA CASACíÓN N.º 692-2m 6-UM,� NORTE HAGRANCIA,
FLAGHANCIA PRESUNTA Y DIUGENCI/\S Pflf::UMiN/J.RES
VÍCTO� MAir,R!El [EIAZtlJ.ti,.R �AZ

1. Introducción "14CJ
2. Marco teórico. 151
2 ·¡ Flaorancia presunta .. 151
2. 1 .1. F1equisitos sustanciales .. 154
a) La inmediatez temporal. I f:i5
b) La inmediatez personal ... 150
2.1 2 Requisitos procesales .. 170
a) La necesidad urgente de la intervención policial .. 171
b) El peligro de fuqa u obstaculización .. 172
3. Marco práctico análisis de ia Casación N e 692-20"! b-Uma Norte .... 172
4. Epílogo .. 175
5. Referencias bibliográficas "175

LA CONSTITUCIONAUZACIÓN DEL PROCESO INMEDIATO


PROPORCIONAUDAD V PRESUPUESTOS MATERIALES
fRANC!SCO CHIS MEN[)OZA AYMA
l. Nociones previas.
!79
2. Perspectiva procedimental.
181
3. Interpretación conforme a la constitución ... 182
4. Eficacia y garantía
184
5. La garantía del plazo razonable.
185
6. Presupuestos materiales
188
6.1. Prueba evidente . ]SCJ
6.1. 1. Flagrancia delictiva.
190
6.1.2. El delito confeso ..
192
6.1.3. El delito evidente ..
193
6.2. Simplicidad o ausencia de complejidad 194
7 Supuestos específicos de prueba evidente y simplicidad .. 196
7.1. Omisión a la asistencia familiar (OAF)
1%
7.2. Conducción en estado de ebriedad o drogadicción (CEE). 198
8. Conclusión ..
199
9. Referencias bibliográficas
200

14
EL PROCESO !NMEDI/\TO EN CASOS DE FLAGRANCif\ DEUCTíVA UN
ANÁLISIS CON RESPECTO A LAS ÚLTIMAS MODlF!Cf:l.C!ONf:S DEL
DECBETO LEGISLATIVO N.0 1307
HDirn J. MrniA!\!M JlH�u1riro

tntroducción ...
2 Principales mooificaciones del proceso inmediato . 2
3. Análisis de las principales modificaciones del Decreto Legislativo N.º 1307 .. 2
3.1. El sobreseimiento en el proceso inmediato en casos de flagrancia delictiva 2
3.2 Las convenciones probatorias en el proceso inmediato en casos de flagrancia 21
4. Estadísticas del requerimiento de prisión preventiva y proceso inmediato en los distritos
fiscales a nivel nacional.. 2
5. A manera de ccnclusión.. 2
6. Refeíencias bibliográficas 2

ALGUNAS EXPERIENCIAS SOBRE LA PRÁCTICA DEL PROCESO


INMEDIATO V LOS EFECTOS EN LA DEFENSA PÚBLICA
DAlMIIRO HUACHACA SÁNCHEZ

l. introducción ... 221


2 La reforma al texto legal y el factor humano de la justicia 223
3. El rol de la defensa pública en los procesos inmediatos 226
3.1. Cuestiones prácticas. 226
3.2. De la notificación personal como pres u puesto para la incoación
del proceso inmediato por el delito de omisión alimentaria 229
4. Reflexiones sobre el proceso por conducción en estado de ebriedad. 233
5. A modo de conclusión. 234
6. Referencias bibliográficas .. .. . .... . .. . ... 235

NUEVAS OPORTUNIDADES PARA UNA JUSTICIA PRONTA Y CUMPLIDA


PROCESOS EXPEDITOS EN COSTA RICA Y PERÚ
CARLOS ENRIQUE NÚÑEZ NÚÑEZ

l. Introducción . 237
2. Justicia pronta .. 238
2.1 La justicia expedita que nunca llegó a Costa Rica . 238
2.2. ¿Por qué un procedimiento expedito? . 242
2.3. El curso de un proceso de flagrancia según la ley: el deber ser 243
3. Justicia cumplida . 245
3. ·¡ Plazo corto para preparación de la defensa. 246
3.2. Inaplicación de criterios de oportunidad 248
3.3. No apelación de las medidas cautelares 249

15
EL l'ROCESO JNMEDlAJ'O i·
3.4. Garantías mínimas y proceso peruano 25·1
4. Conclusiones ,.... . . 253
5. Referencias bibliográficas . 253

EL PROCEDIMIENTO INMEDIATO EN EL CONTEXTO MEXICANO


PROCEDIMIENTO ABREVIADO
JOSÉ DIEGO ROBLES PALAFOX

1. A modo de introducción................... 255


2. Justicia pronta y expedita . 258
3. Consolidación legal del proceso simplificado mexicano . 25·¡
3.1. Una vez iniciado el proceso penal... 263
3.2. No exista oposición del inculpado a una terminación anticipada.... 263
3.3. El imputado reconozca voluntariamente la participación en el delito 264
3.4. Existan medios de convicción. . 264
3.5. Beneficios al inculpado por aceptar su responsabilidad............................. 265
4. ¿Política del Estado, estrategia o derecho? 276
5. Percepción. realidad y la ruta efectiva.i.; .. 279
6. Referencias bibliográficas... 280

ACUERDOS PLENARIOS

1. Acuerdo Plenario N.º 6-2010/CJ-116: acusación directa y proceso inmediato... 283


2 Acuerdo Plenario N.º 2-2016/CIJ- l l 6: proceso penal inmediato reformado. Legitimación
y alcances.. .. . 293
3. Acuerdo Plenario Extraordínario N.º 1-2016/CIJ- l l 6: la agravante del delito de
violencia y resistencia contra la autoridad policial. Tipicidad y determinación
judicial de la pena......... . . .. 327

EJECUTORIAS SUPREMAS & RESOLUCIONES JUDICIALES

1. Casación N.º 842-2016-Sullana: Proceso inmediato y flagrancia ,.......... 341


2. Expediente N.º 0582-2016-2-1826-JR-PE-04: sentencia de proceso inmediato en
el caso de conducir el vehículo en estado de ebriedad 351

DISPOSICIONES & PROTOCOLOS

l. Directiva N.º 005-2015-MP-FN: actuación fiscal en casos de detención en flagrancia


delictiva, proceso inmediato y requerimientos de prisión preventiva . . . . . . . . . . . . . . . . . 363
2. Protocolo de actuación interinstitucional para el proceso inmediato en casos de
flagrancia y otros supuestos bajo el D. Leg. N.º 1194.. 367

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VÍCTOR CUBAS VILLANUEVN


Univer,-idad Nacional Mayor de San Marcos

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proceso inmediato --·· ·¡ 9. Betos que f-;ay que afrontar, Conclusiones · ·

1. INTRODUCCIÓN: SOBRE LA REFORMA PROCESAL PENAL

La reforma procesal penal ha girado fundamentalmente en torno a


temas trascendentales como los siguientes:
a) La reconfiguración institucional del Ministerio Público, lo cual
quedó plasmado en la Constitución Política de 1979, que entró
en vigencia en el año 1980.
b) El reconocimiento de facultades discrecionales para los fiscales
con el fin de que puedan mantener la carga del sistema judicial
en niveles racionales, que se produce con la aprobación de la
Ley Orgánica del Ministerio Público, en marzo de 1981.

Fiscal Supremo. Profesor Titular de la Facultad de Derecho de la Universidad


Nacional Mayor de San Marcos.
@ .. 0

17
1'1111
·!:

- VÍC;TOR CUBAS V{LLNHJEVA I


e) La incorporación de las salidas alternativas: principio de opor..
tunidad y acuerdos reparatorios para solucionar el conflicto
penal; lo cual ocurre a partir de la vigencia del art. 2 del Código
Procesal Penal de 1991 y la Ley N.º 28117, del 2003.
d) La incorporación de mecanismos de celeridad procesal, a par-
tir de 1995, con la Ley N.º 26320 -ley sobre terminación anti-
cipada de proceso=-, aplicable a algunas modalidades de tráfico
ilícito de drogas, deiitos tributarios y aduaneros. Luego, en el
2003, con la Ley N. º 28122, se regula dos instituciones:
- La conclusión anticipada de la instrucción en delitos leves
descubiertos en flagrancia, o para los casos en que existiera
suficiencia probatoria o se hubiese producido la confesión
sincera, (este es el antecedente del proceso inmediato). Esta
institución no tuvo acogida y su aplicación fue nula.
Por otro lado, regulaba la conclusión anticipada del juicio
en los casos donde el imputado se allanaba a los términos
de la acusación fiscal. Esta institución técnicamente, es la
conformidad penal.
El nuevo Código Procesal Penal, aprobado por D. Leg. N.º 957, del
29 de julio del 2004, hace una recopilación en un solo texto normativo
de la dispersa legislación procesal producida desde 1980 y con una sola
orientación -proceso penal acusatorio-, adecuando la normatividad
procesal a lo dispuesto en la Constitución Política del Estado y los Tra-
tados Internaciones de Derechos Humanos suscritos por el Perú. Dentro
de ese marco conceptual se encuentra el reordenamiento de las atribu-
ciones del Ministerio. Publico respecto a la investigación preparatoria.
El nuevo CPP contiene un Título Preliminar sobre los principios
rectores del proceso penal. Estos son: presunción de inocencia, inter-
dicción de la persecución penal múltiple, titularidad de la acción penal,
competencia de los órganos jurisdiccionales, legalidad de las medidas
limitativas de derechos, legitimidad de la prueba, inviolabilidad de
derecho de defensa. Luego encontramos una regulación exhaustiva de
los sujetos procesales, la actividad procesal, la actividad probatoria, las
O O G

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O M�� "-• "�- i¡:, ( " '.1. vi ...

dad impugnatoria, los procesos especiales ·--entre los que se regula las
medidas de celeridad procesal y por ende el proceso inmediato-«, fa
ejecución y las costas, y finalmente la cooperación judicial internacional.

Un ejercicio importante de carácter académico es determinar si los


instrumentos procesales incorporados a la legislación desde 1980 hasta
el 2003 funcionaron o no. Una mirada empírica nos lleva a sostener que
tales instrumentos no se utilizaron. Los fiscales no ejercieron sus facul-
tades discrecionales y formalizaron denuncia en un porcentaje elevado
de casos, inclusive cuando no se había identificado e individualizado
plenamente al presunto autor; denunciaban un hecho pese a que era
evidente que había operado la prescripción o que había cosa juzgada;
y, no utilizaron las salidas alternativas =-el principio de oportunidad
(vigente desde 1991)--. A modo de ejemplo examinemos los siguientes
datos extraídos del anuario estadístico del Ministerio Público.

Lima, Callao y el Cono Norte de Lima registran muy pocos casos en


los que se aplicó el principio de oportunidad, esto es grave si tenemos
en cuenta que en entre los distritos judiciales mencionados hay más de
un centenar de fiscalías provinciales en lo penal, y que en el país solo se
aplicó esa institución en 1 562. En el 2004 el índice continuó siendo muy

19
VÍ(�l'OR CUIJAS v:n.JANUE\T/\ i

bajo como podemos observar en los siguientes cuadros correspondientes


a una muestra del 25 % de las fiscalías de Lima y Callao.

APLICACIÓN DEL PRINCIPIO DE OPORTUNIDAD EN a 2004 (UMA)

APLICACIÓN DEL PRINCIPIO DE OPORTUNIDAD EN El 2004 (CAl.LAO)

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TOTAL 2507 l 00 03 OO. 1 j

20

Los casos en los cuales se aplicó el principio de oportunidad solo


alcanzaron el 0.49 % en Lima y el 0.11 % en el Callao.

Por otro lado la Ley N.0 28117 -Ley de celeridad y eficacia


procesal penal'>: en su art. 3, dispuso incorporar al art. 2 del Código
Procesal Penal el siguiente párrafo:

En los delitos de lesiones leves, hurto simple y apropiación ilícita de


los artículos 122, 185 y 190 del Código Penal y en los delitos culposos
[ ...], antes de formalizar la denuncia penal, el Fiscal citará al imputado
y a la víctima para proponerles un acuerdo reparatorio !_ ...][Las cursivas
son agregadas].

Es evidente que la rigidez del sistema procesal y nuestra cultura


inquisitiva no permitieron la introducción de instrumentos procesales
modernos que fueron incorporados en el afán de contribuir a solucionar
el grave problema de congestión procesal. Para los fiscales es más fácil
formalizar una denuncia, aun sin contar con elementos probatorios
suficientes y sin individualizar al autor del delito.

A partir del 1 de julio del 2006 se empezó a implementar la reforma,


en este contexto es indispensable monitorear el desarrollo.del proceso,
tarea que la realizan los Equipos Técnicos de Implementación que vienen
funcionando en las diferentes instituciones. En el marco del Ministerio
Publico, por ejemplo se elaboró el cuadro n." 1 que da cuenta de los
resultados de la gestión fiscal", Lo primero que podemos determinar es
que hay un alto porcentaje de denuncias resueltas, más del 90 %, algo
que no había ocurrido durante la vigencia del código de 1940.

Ley N.0 28117, publicada en el diario oficial El Peruano, el 10 de diciembre del


2003, modificó diferentes artículos del CclePP y en su art. 3 dispone incorporar
un párrafo al art. 2 del CPP de 1991.
2 Los cuadros estadísticos que presentamos han siclo ela horados por la Secretaria
Técnica del Equipo Técnico de Implementación del Código Procesal Penal del
Ministerio Público.

21
En el cuadro n." 2 que da cuenta de la gestión fiscal, podemos
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J. e ,1 � f a cu l
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C"t , ,.- ,} .J l \>._,)
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1

ingresaron al sistema 1 ,846,260 denuncias (100 %) y fueron archivadas


957, I 58 lo que constituye el 51.80 %. Asimismo se hace uso de las
salidas alternativas: Principio de Oportunidad que fue aplicado en
124,31 O casos y Acuerdos Reparatorios que fueron aplicados en 21 ,
680 casos representando el 6.7 3 % y el L 17 % respectivamente. En
cuanto a los mecanismos de celeridad procesal, observamos que la
Terminación Anticipada de Proceso se aplicó en 24,641 casos
representando el 1.3 3
% pero no ocurre lo mismo con el Proceso Inmediato que en todo el
tiempo de implementación de la reforma (diez años), solo se aplicó
en
1,573 casos que representan el 0.09 %.

CUADRO N. e ·1

Denuncias
Aho
ingresadas

Casos denunciados del O J .. 07 ··06 ai 31-05-16


<·) Denuncias al 31 ·05· 16
Fecha de Corte: 1 s-os- ·15
Fuente: Ministerio Público, Oficina Central de Iecnolóqica de la Infonnacrón ·· Sistema de Gestión
Fiscal
Elaborado: Secretaria Técnica del rru NCPP
22
F:J. IYf".{.(..)C.ES() i.N:M}\')_ ',/-\,,T. <·,.),

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o
5

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23
.

El proceso inmediato fue regulado en los arts, 446 al 448 del CPP,
pero como hemos visto en el cuadro anterior, se aplicó en muy pocos
casos, pese a que es un instrumento procesal que tenía como finalidad
resolver célerernente los procesos, conforme a los tiempos establecí dos,
garantizando eficacia y eficiencia.

El Equipo Técnico de Implementación del CPP en el Poder Judicial,


a la luz de los resultados antes citados, consideró que los operadores del
sistema de administración de justicia no estaban cumpliendo cabalmente
su rol, por lo que era necesario adoptar acciones inmediatas, por lo cual,
mediante Resolución Administrativa N.º 231-2015-CE-PJ, publicada
el 1 S de julio del 201 S en el diario oficial El Peruano, se estableció un
Plan Piloto para la Implementación de Órganos Jurisdiccionales de
flagrancia delictiva en el Distrito Judicial de Tumbes, el que entró en
vigencia a partir del 1 de agosto del mismo año. Se trataba de consolidar
un proceso expedito para delitos flagrantes, siguiendo las experiencias
argentina, ecuatoriana y costarricense. Reiteramos, la finalidad era re-
solver céleremente los procesos conforme a los tiempos establecidos,
garantizando eficacia y eficiencia.

Con posterioridad a ello, el 30 de agosto del mismo año, el Poder


Ejecutivo, al amparo de la autorización concedida por el Congreso
para legislar contra la inseguridad ciudadana y la criminalidad
organizada, promulgó el D. Leg. N.º ll 94 modificando las normas
del CPP sobre el proceso inmediato.

2. ANÁLISIS DE LAS NORMAS SOBRE PROCESO INMEDIATO

El art. 446.1 del CPP establecía:

El Fiscal podrá solicitar la vía del proceso inmediato cuando:


a) El imputado ha sido sorprendido y detenido en flagrante delito;
b) El imputado ha confesado la comisión del delito; o
c) Los elementos de convicción acumulados durante las diligencias
preliminares y previo interrogatorio del imputado sean evidentes
[La cursiva es agregada].

.. . ..
24
El art. 446.1 del CPP modificado en forma y fondo por el D. Leg.
N. º I 194, establece lo siguiente:

El Fiscal debe solicitar la incoación del proceso inmediato cuando se


presente alguno de Ios siguientes supuestos !...] [Las cursivas son
agregaC1' asJ'.

De esa manera, lo que se interpretaba como facultativo ( o


discrecional) se convierte en obligatorio. Además en cada uno de los
supuestos citados en el primer párrafo, hace precisiones remitiéndonos a
lo dispuesto en las partes pertinentes del CPP (arts. 259 que regula los
casos de flagrancia, y
160 sobre los presupuestos de la confesión corroborada).

Como señala SAN MARTÍN CASTRO, "el propósito más evidente del
cambio normativo se orienta en tres perspectivas. Primera, disponer
la obligatoriedad de este proceso especial, antes meramente faculta-
tivo para el fiscal, a fin de garantizar su aplicabilidad [ ... ].
Segunda, completar la configuración especial del proceso inmediato,
regulando incluso el modelo de enjuiciamiento y, antes, profundizar
la oralidad del procedimiento penal afirmando la necesidad de
audiencias. Tercera, facilitar en suma, la aplicación de sus normas,
haciéndolas más claras y con un definido acento en su utilidad práctica,
de suerte que se consiga la incoación de estos procesos y, con ello, que
las fiscalías y los juzgados puedan dedicarse con más ahínco a las
causas más complejas":'.

Respecto a la obligatoriedad de incoar el proceso inmediato, HuA-


YLLA MARÍN sostiene que "ello no de entenderse en función a la litera-

lidad de la norma sino, por el contrario, en función a la finalidad del


procedimiento especial, que es lograr la celeridad de las investigaciones
sin utilizar plazos innecesarios con miras a lograr una sentencia con-
denatoria. Esto significa, a modo de ejemplo, que de existir un
delito de hurto cometido en flagrancia, donde exista la declaración de
la parte agraviada, de los efectivos policiales que realizaron la
intervención, así

3 SAN MARTÍN CASTRO, César, "El proceso inmediato (NCPP originario y D. Leg.
N.º 1194)", en Gaceta Penal ,t'I Procesal Penal, n." 79, Lima: enero del 2016, p. 160.

25
VÍCfOR CUBAS V!lJ.ANUléV,\ !
como la aceptación de cargos del propio investigado lo que corresponde
es que el fiscal, durante las primeras 24 horas [ ... ] inste un criterio
de oportunidad y así culminar el proceso sin necesidad de
judicializarlo. Si no es posible aplicar un criterio de oportunidad en
esas 24 horas, lo único que le queda al fiscal es incoar el proceso
inrnediato'".

En el inc. 2 del art. 446 del CPP, se establece qué casos están excep-
tuados de los alcances del proceso inmediato: "[aquellos] casos en los
que, por su complejidad, de conformidad con lo dispuesto en el numeral
3 del artículo 342, sean necesarios ulteriores actos de investigación".

Ahora bien, el art. 342.3 del CPP, modificado por la Ley N.º 30077,
establece que corresponde al fiscal emitir la disposición que declara
complejo el proceso, cuando:
a) Requiera de la actuación de una cantidad significativa de actos
de investigación.
b) Comprenda la investigación de numerosos delitos.
e) Involucra una cantidad importante de imputados o agraviados.
d) Demanda la realización de pericias que comportan la revisión
de una nutrida documentación o de complicados análisis técni-
cos.
e) Necesita realizar gestiones de carácter procesal fuera del país.
f) Involucra llevar a cabo diligencias en varios distritos judiciales.
g) Revisa la gestión de personas jurídicas o entidades del Estado; o
h) Comprenda fa investigación de delitos perpetrados por inte-
grantes de una organización criminal, personas vinculadas a
ella o que actúan por encargo de la misma.
El art. 447.3 del CPP dispone que: "Si se trata de una causa seguida
contra varios imputados, solo será posible el proceso inmediato si todos

4 HUAYLLA MARÍN, José Antonio, "El proceso inmediato: A propósito de


su modificación por el Decreto Legislativo N.° ] 194", en Gaceta Penale/ Procesal
Penal, n.° 77, Lima: noviembre del 2015, p. 223.

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anterior y estén implicados en el mismo delito. Los delitos conexos en


los que estén involucrados otros imputados no se acumularan salvo que
ello perjudique al debido esclarecimiento de los hechos o la acumulación
resulte indispensable".

3. NATURALEZA DEL DECRETO LEGISLATIVO N.º 1194

El tema materia de regulación en el D. Leg. N.º 1194 no se refiere


a la flagrancia, sino al proceso inmediato; como se sostiene en el fun-
damento jurídico 6 del Acuerdo Plenario Extraordinario N.º 2-2016:
"[Ejl Código Procesal Penal del 2004 estructuró un proceso a través de
un procedimiento común destinado desde una perspectiva general, a
todo tipo de delitos y situaciones procesales, que a su vez se erigió en
un procedimiento ordinario, bajo la primada del principio procesal de
contradicción y del principio procedimental de oralidad, y con la plena
vigencia de las garantías constitucionales que definen un proceso justo y
equitativo acorde con el programa procesal penal de la Constitución'".
Además, el CPP incorporó un conjunto de procesos especiales, con la
finalidad de plasmar respuestas institucionales a la persecución procesal
gue sean adecuadas =-entre ellos, el proceso inmediato=-.

4. DEFINICIÓN DE PROCESO INMEDIATO

El proceso inmediato "es un proceso especial y además una forma


de simplificación procesal que se fundamenta en la facultad del Estado
de organizar la respuesta del sistema penal con criterios de racionalidad
y eficiencia, sobre todo en aquellos casos en los que por sus propias
características son innecesarios mayor actos de investigación?".

5 Corte Suprema, Acuerdo Plenario Extraordinario N.' 2-2016/CJJ-116, Lima: 1


de
junio del 2016, f. j, n." 6.
6 Corte Suprema, Acuerdo Plenario N. o 6-20 JO/Cj-116, Lima: 1 O de noviembre
del
2010, f. j, n." 7.

"""'
27
l.
V.ÍC:'TÓR CUBAS \/I.LLANU.EVA ¡

El proceso inmediato se sustenta en dos grandes ejes:


a) EI primer eje es la noción de simplificación procesal. Su propó-
sito es eliminar o reducir etapas procesales y aligerar el siste-
ma probatorio para lograr una justicia célere sin mengua de su
efectividad.
b) El segundo eje está en el reconocimiento de que la sociedad
requiere una decisión rápida, a partir de la noción de evidencia
delictiva o de prueba evidente, lo que explica la reducción de
etapas procesales o de períodos en el desarrollo de cada una de
estas etapas.

La ley reconoce dos presupuestos materiales para la configuración


del proceso inmediato:
a) La evidencia delictiva expresada a través de lo siguiente:
La flagrancia delictiva a que se refiere el art. 259 del CPP.
La confesión corroborada, conforme a lo establecido en el
art. 260 del CPP.
- La evidencia delictiva, es decir, la existencia de
elementos de convicción acumulados durante las
diligencias prelimi- nares.
b) La ausencia de complejidad o mejor dicho, simplicidad; este re-
clama, en tanto norma de excepción, una interpretación estric-
ta de las normas habilitadoras.

5. CONCEPTO DE FLAGRANCIA

La flagrancia es una situación fáctica en la que el delincuente es


sorprendido en el momento mismo de delinquir o en circunstancias
inmediatas a la comisión del delito. Habrá flagrancia cuando el autor
del hecho punible es sorprendido en el momento mismo de su comisión,
o inmediatamente después de cometerlo o mientras sea perseguido; o
cuando tenga objetos, o presente algún vestigio que haga presumir que
acaba de cometer o participar en algún ilícito. RODRÍGUEZ SoL sostiene

28
-
1 El. PHOCí(ci<) lNtvtED(!\l"C)

que e l a d.jetr. vo ".fIl agrante "d.err. va d e 11 atm' fragas, que s1. gmifKa
" quemar " o "arder" y por lo tanto flagrante es propiamente "lo que está
ardiendo", en el sentido de aquello que se presenta a la percepción
sensorial de modo inequívoco". En ese sentido, se habla de flagrante
delito cuando la realización de un hecho punible es actual y en esta
circunstancia el autor es descubierto.

El Tribunal Constitucional en reiterada jurisprudencia ha recorro-


cido la inmediatez temporal y personal como requisitos necesarios
para definir la flagrancia. Veamos:

La flagrancia en la comisión de un delito requiere el cumplimien-


to de cualquiera de los dos requisitos siguientes: a) la inmediatez
temporal, es decir, que el delito se esté cometiendo o se haya co-
metido momentos antes; y b) la inmediatez personal, es decir, que
el presunto delincuente se encuentre en el lugar de los hechos, en
el momento de la comisión del delito, y esté relacionado con el
objeto o los instrumentos del delito".

En consecuencia, la flagrancia delictiva exige las notas de inmediatez


personal, inmediatez temporal y necesidad urgente de la intervención
policial; esto es, cuando el agente es sorprendido realizando actos de
ejecución del delito. La flagrancia es opuesta a clandestinidad propia
de la comisión del delito; el sujeto activo está en el teatro de los hechos
o muy cerca de él y en una relación inmediata con los bienes delictivos.

6. NOTAS ESENCIALES DE LA FLAGRANCIA


a) Inmediatez: implica que la acción delictiva se esté desarrollan-
do o se acabe de realizar.

7 R_oDRÍGUEZ SoL, Luis, Registro domiciliario y prueba licita, Granada: Coma res, 2016, pp.
llOylll.
8 Cfr. Tribunal Constitucional, Expediente N. e 2617-2006-PJ-JC!TC, Lima: 17 de mayo
del 2006, f. j. n." 5; Idem., Expediente N." 1923-2006-PHC/TC, Lima: 16 de marzo del
2006, f. j. n.' S; e, ídem., Expediente N.º 7376-2005-PHC/TC, Lima: 17 de octubre
del 2005, f. j. n.' 4.

29
.
\l.ÍCl'OR. CUBAS \IU_J_.ANti'EVA
'
j

b) Relación directa del imputado con la cosa: esto es, con el ins-
trumento, objeto o efectos del delito.
e) Percepción directa de la situación delictiva: el policía o el ciu-
dadano está observando directamente lo que ocurre.
d) Necesidad de urgencia de la intervención: para evitar la con-
sumación o el agotamiento del delito o la desaparición de los
efectos del mismo.

7. LA CONFESIÓN CORROBORADA

Por confesión debe entenderse el reconocimiento del imputado de


su participación en el hecho objeto de imputación. Esta declaración debe
ser intrínsecamente válida, prestada libremente y en estado normal de
las facultades psíquicas del declarante, ente el fiscal, en presencia de su
abogado defensor.

CAFFERATA NoRES señala que se entiende por confesión al recono-


cimiento voluntario y libre realizado por el imputado ante la autoridad
judicial acerca de su participación en el hecho delictivo", Este medio
probatorio está regulado por los arts, 160 y 161 del CPP, ambos modi-
ficados por la Ley N.º 3007610 •

El vigente art. 16o' del CPP establece:

1. La confesión para ser tal, debe consistir en la admisión por


el imputado de los cargos o imputación formulada en su contra.
2. Solo tendrá valor probatorio cuando:
a) Este debidamente corroborada por otro u otros elementos
de convicción.

9 Cfr. CAFFERA.TA N ORES, José, La prueba en el proceso penal, Buenos Aires: Depalma,
1988, p. 169.
10 Ley N.º 30076 --Ley que modifica los Códigos Penal, Procesal Penal, de Ejecución
Penal y de los Niños y Adolescentes y crea registros y protocolos con la finalidad de
combatir la inseguridad ciudadana, publicada en el diario oficial El Peruano, el 19 de
agosto del
2013.

"".,
30
.;p;a.sa

1 ü:L PROCESO lt\l.rvlED!i\J'O

b) Sea prestada [ibrcmente y en estado normal de "las facultades


psíquicas;
e) Sea prestada ante el juez o el fiscal e11 presencia de su abogado;
,, . � f.��
d) Sea s1ncera y espontanea s ' .

Por su parte el vigente art. 161 del CPP establece como efecto de la
confesión sincera, lo siguiente:

El juez puede disminuir prudencialmente la pena hasta en una tercera


parte por debajo del mínimo legal, si se cumplen los presupuestos
establecidos en el articulo .l 60. Este beneficio es inaplicable en los
supuestos de flagrancia, de irrelevancia de la admisión de los cargos
en atención a los elementos probatorios incorporados en el proceso y
cuando el agente tenga la condición de reincidente o habitual de con-
Iormidad con los artículos 46-·B y 46-C del Código Penal.

8. LA EVIDENCIA DELICTIVA

Fuera de los supuestos de flagrancia y confesión, deben presentarse


actos de investigación o actos de prueba pre constituida que permitan
establecer, de modo cierto, claro, patente y manifiesto, la realidad del
delito y la vinculación del imputado con su comisión. Recordemos
que durante las diligencias preliminares se practica lo que constituye
prueba pre constituida que queda registrada en las actas levantadas
por el fiscal o la policía y ello nos permite tener convicción acerca de
la comisión de un delito y la participación del imputado. Por ejemplo,
las actas de detención, reconocimiento, registro, inspección, revisión,
pesaje, hallazgo, incautación y allanamiento, entre otras .. Para sostener
que existe evidencia delictiva, con independencia de la posición procesal
del imputado y como consecuencia de las diligencias preliminares deben
existir datos sólidos que produzcan convicción razonable de la realidad
del delito y la vinculación del imputado con su comisión.

31
VÍCTOR CUBAS VILlAJ\rUE:VA i

9. OTROS SUPUESTOS DE APLICACIÓN DEL PROCESO INMEDIATO

De conformidad con lo dispuesto en el art, 446.4 del CPP, con


inde- pendencia de lo señalado en los apartados anteriores, el fiscal
también deberá solicitar la incoación del proceso inmediato en los
siguientes casos:
a) En los delitos de omisión de asistencia familiar; y
b) en los delitos de conducción en estado de ebriedad o drogadic-
ción.
Respecto a estos puntos sostiene San Martín Castro que "en pureza
desde la propia configuración de tales delitos -salvo el caso del artículo
1 SO del CP-, se tiene que se trata de ilícitos penales, el primero de
evidencia delictiva -por la resolución judicial proveniente del proceso
civil de alimentos que es un elemento del tipo objetivo-; y el segundo,
de flagrancia, pues la acreditación de la drogadicción o de la ebriedad
consta en la pericia de alcoholemia (dosaje etílico) o toxicológica co-
rrespondiente, realizada inmediatamente luego de la intervención del
imputado -cuya valorabilidad, incluso a los efectos de asumir la exis-
tencia de proceso inmediato, debe reconocer su absoluta legalidad-.
Tal connotación acreditativa permite entender, como configuración
implícita, que en su constancia fluyen las notas de evidencia delictiva
o de flagrancia"!'.

10. TRÁMITE PROCESAL


El trámite pro�esal del proceso inmediato está establecido en el art.
447 del CPP inicialmente modificado por el D. Leg. N.º ll 94 y vuelto
a modificar por el D. Leg. N.º 130712• Esta norma dispone que: "[A]l
tér- mino del plazo de la detención policial establecido en el artículo
264, el

11 SAN MARTÍN CASTRO, "El proceso inmediato", art. cit., p. 163.


12 El D. Leg. N.º 1307, dictado por e1 Poder Ejecutivo de conformidad con la
autorización concedida por el Congreso de la República, publicado en el diario
oficial El Peruano, el 30 de diciembre del 2016, modifica, entre otros, los arts. 447
y 448 del CPP que regulan el proceso inrnedia to.

e e 0

32
fiscal debe solicitar al juez de la investigación preparatoria la incoación
del proceso inmediato. El juez dentro de las cuarenta y ocho horas (48)
si·o,mientes al requerimiento fiscal realiza la audiencia única de
incoación para determinar la procedencia del proceso inmediato. La
detención se mantiene hasta la realización de la audiencia".

El art. 264 del CPP, modificado por el D. Leg. N.º 1298u


dispone lo siguiente:

O La detención policial solo dura un plazo de veinticuatro (24) horas


o el término de la distancia.
2) La detención preliminar dura setenta y dos ('72) horas. Excepcío ..
nalrnente, si subsisten los requisitos establecidos en el numeral 1)
del artículo 261 del presente código y se presenten circunstancias
de especial complejidad en la investigación, puede durar un plazo
máximo de siete (7) días.
3) En los delitos cometidos por organizaciones criminales, la deten-
ción preliminar o la detención judicial por flagrancia puede durar
un plazo máximo de diez ( 10) días [ .. .],

Se dispone también que dentro del mismo requerimiento de in-


coación el fiscal debe acompañar el Expediente Fiscal (sic) (lo correcto
es la Carpeta Fiscal) y comunicar si requiere la imposición de alguna
medida coercitiva, que asegure la presencia del imputado en el desarro-
llo de todo el proceso inmediato. El requerimiento de incoación debe
contener, en lo que resulte pertinente, los requisitos previstos en el art.
336.2 del CPP, es decir:
a) El nombre completo del imputado;
b) los hechos y la tipificación específica correspondiente. EI Fis-
cal podrá, si fuera el caso, consignar tipificaciones alternativas

13 El D. Leg. N.º 1298, dictado por el Poder Ejecutivo de conformidad con fa


autorización concedida por el Congreso de la República, publicado en el diario
oficial El Peruano, el 30 de diciembre del 20 J 6, modifica los a rts. 261, 264, 266
y
267 del CPP, que regulan la detención preliminar judicial y la detención judicial
en caso de flagrancia.
33
. VÍCTOR CUBAS V!LLANUEVA !

al hecho objeto de investigación, indicando los motivos de


esa calificación;
e) el nombre del agraviado, si fuera posible; y,
d) las diligencias que de inmediato deban actuarse.

H. 1''.ACUl:TAD PARA OPTAR POR OTRO MEDIO DE SOLUCIÓN

En inc. 3 del art. 447 del CPP, modificado con el D. Leg. N.°
1307, se establece que en la audiencia de incoación del proceso
inmediato las partes pueden instar la aplicación de un medio
alternativo para la solución del conflicto penal, señalando
expresamente que podría ser una salida alternativa o un mecanismo
de celeridad procesal, esto es:
a) La aplicación del principio de oportunidad;
b) la adopción de un acuerdo reparatorio; y
e) la terminación anticipada de proceso.

12. LA AUDIENCIA ÚNICA DE INCOACIÓN DE PROCESO INMEDIATO

El inc. 4 del art. 447 del CPP, modificado por el D. Leg. N." 1307,
establece que la audiencia única de incoación del proceso inmediato es
inaplazable y que para su realización rige lo dispuesto en el art. 85 del
CPP, esto es, que si el abogado defensor no concurre a la diligencia, será
reemplazado por otro que en ese acto designe el procesado o por uno
de oficio, llevándose a cabo la diligencia.

Además, pretendiendo corregir y precisar el orden en que debe


pronunciarse el juez de la investigación preparatoria en esta audiencia,
frente a un requerimiento fiscal de incoación de proceso inmediato,
dispone que lo haga oralmente en el siguiente orden, según sea el caso:
a) Sobre la procedencia de la incoación del proceso inmediato;
b) sobre la procedencia del principio de oportunidad, de un acuer-
do reparatorio o de la terminación anticipada, solicitada por las
partes, y

34
¡ EL PROCESO lNh'íEJJV\TC)
e) sobre la procedencia de la medida coercitiva requerida por el
fiscal.
Insistimos en que en este contexto, el orden lógico del desarrollo
de la audiencia y del pronunciamiento judicial debería ser el siguiente:
a) Sobre la procedencia del principio de oportunidad, de un
acuerdo reparatorio o de Ia terminación anticipada, solicitada
por las partes; porque si esto ocurre, concluye el proceso y no
habrá posibilidad de hablar de proceso inmediato, ni menos
aún de la imposición de medida coercitiva alguna.
b) Sobre la procedencia de la incoación del proceso inmediato; y
solo en esta eventualidad, se podrá plantear un tercer punto.
e) La procedencia de la medida coercitiva requerida por el fiscal,
que permita el normal desarrollo del proceso inmediato.

13. IMPUGNACIÓN

El inc. 5 del 447.5 del CPP, establece que el auto que resuelve el
requerimiento de proceso inmediato debe ser pronunciado de modo
impostergable en la misma audiencia de incoación y esta resolución es
apelable con efecto devolutivo. El recurso se interpone y fundamenta
en el mismo acto, no es necesaria su formalización por escrito. Para
resolver la apelación, el procedimiento a seguir es el previsto en el inc.
2 del art. 278 del CPP, esto es, la sala penal se pronunciará previa vista
de la causa que tendrá lugar, dentro de las 72 horas de recibido el expe-
diente, con citación del fiscal superior y del defensor del imputado. La
decisión debidamente motivada se expedirá el día de la vista de la causa
o dentro de las cuarenta y ocho horas, bajo responsabilidad.

14. REQUERIMIENTO DE ACUSACIÓN Y RESOLUCIÓN JUDICIAL

El inc. 6 del art. 447 del CPP establece que pronunciada la decisión
que dispone la incoación del proceso inmediato, el fiscal procede a
formular acusación dentro del plazo de veinticuatro (24) horas, bajo
responsabilidad, y para que esto ocurra debe tener en cuenta lo dispuesto

35
\/'lU.,. ," )R C..l.,,L, !\,.>. vn,J.!,A·.'N',.rL,.,V,.,,

en el art. 349 del CPP.Recibido el requerimiento fiscal de acusación el


juez de la investigación preparatoria, en el día tendrá que remitirlo al
juez penal de juzgamiento competente, para que dicte acumulativamente
el auto de enjuiciamiento y de citación a juicio, con arreglo a lo
dispues- to en el inc. 3 del art. 348 del CPP, es decir, que si el
requerimiento es acusatorio para unos y no acusatorio para otros
imputados, primero se pronunciará acerca del requerimiento de
sobreseimiento.

15. RECHAZO A LA INCOACIÓN DE PROCESO INMEDIATO

De conformidad con lo dispuesto por el inc. 7 del art. 447 del CPP,
"frente al auto que rechaza la incoación del proceso inmediato, el fiscal
dictará la disposición que corresponda o la formalización de la investi-
gación preparatoria. Para los supuestos comprendidos en los literales b)
y e) del numeral 1 del artículo 446 rige el procedimiento antes descrito
en lo que corresponda. Solo en estos supuestos el requerimiento se
presenta luego de culminar las diligencias preliminares, o en su defecto
antes de los treinta días de formalizada la investigación preparatoria".
Bastaba con lo dispuesto en la primera parte, pues se sobreentiende
que frente al rechazo de la incoación de este proceso, estamos frente a
dos posibilidades:
a) Si se promovió la incoación del proceso inmediato en el su-
puesto de flagrancia y el juez de la investigación preparatoria
lo declara improcedente, el fiscal deberá disponer la formaliza-
ción y continuación de la investigación preparatoria.
b) Si el fiscal requirió la incoación del proceso inmediato dentro
de los 30 días de haber formalizado la investigación prepara . -
toria, invocando los supuestos b) y e) del art. 446 del CPP -
confesión corroborada o evidencia probatoria-, frente al re-
chazo de incoación del proceso inmediato, lo que corresponde
disponer es la continuación de la investigación preparatoria.
En todos los casos la investigación continuará conforme a lo
dispuesto para el proceso común.

. ..
36
! .EL PROCESO lNMEDIArO

16. TllÁIVHTE DEL PR()CESO INMEDIKfO, AUDml>JCIA Úl\l]CA

El trámite del proceso inmediato está regulado por el art. 448 del
CPP, también modificado por el D. Leg. N.º 1307, cuyos incs, 1 y 2
establecen lo siguiente:

1. Recibido el auto que incoa el proceso inmediato el juez penal


competente realiza la audiencia única de juicio inmediato en el día.
En todo caso su realización no debe exceder las setenta y dos (72)
horas desde la recepción, bajo responsabilidad funcional.
2. La audiencia única de juicio inmediato es oral, pública e inaplaza
·· ble. Rige lo dispuesto en el artículo 85. Las partes son
responsables de preparar y convocar a sus órganos de prueba,
garantizando su presencia en la Audiencia. [Las cursivas son
agregadas]

El art. 85 del CPP regula el reemplazo del abogado defensor: djs-


poniendo expresamente que si no concurre a una diligencia inaplazable
será remplazado por otro que, en ese acto designe el procesado o por
uno de oficio, llevándose a cabo la diligencia. Por otro lado, si el abogado
defensor no asiste injustificadamente a dos diligencias, el procesado será
requerido para que en el término de 24 horas designe alreemplazante,
de no hacerlo se nombrará uno de oficio. Estas disposiciones están re-
lacionadas con la naturaleza célere del proceso acusatorio y con mayor
razón con el proceso inmediato. Con este mismo fundamento las partes
procesales deben coadyuvar a la realización del juicio, preparando, con-
vocando y garantizando la presencia de sus órganos de prueba.

El inc. 3 del art. 448 del CPP, establece que: "Instalada la audien-
cia, el fiscal expone resumidamente los hechos objeto de la acusación,
la calificación jurídica y las pruebas que ofrecerá para su admisión de
conformidad con lo establecido en el articulo 349". Este artículo regula
cual es el contenido de la acusación que debe estar debidamente moti-
vada. Es decir, el fiscal presentará su teoría del caso, para lo cual debe
tener en cuenta que el imputado debe estar identificado
plenamente, debe hacer una relación clara y precisa del hecho que le
atribuye, con sus circunstancias precedentes, concomitantes y
posteriores; señalando
37
VÍCTOR CUBAS VJLLANUEVA Í
(

la particípación que le atribuye al imputado, las circunstancias modi-


ficatorias de la responsabilidad penal que concurran, el artículo de la
ley penal que tipifique el hecho y la pena que solicite; el monto de la
reparación civil, los bienes embargados o incautados al acusado o tercero
civil que garantizan su pago y la persona a quien corresponde
percibirla y los medios de prueba para su actuación en la audiencia.
Si el juez penal determina que los defectos formales de la acusa-
ción requieren un nuevo análisis, dispone su subsanación en la misma
audiencia. Acto seguido las partes pueden plantear cualquiera de las
cuestiones previstas en el art. 350 del CPP en lo que corresponda, esto
es, observar la acusación por defectos formales requiriendo su correc-
ción, deducir medios técnicos de defensa, solicitar el sobreseimiento,
ofrecer la actuación de pruebas, objetar la reparación civil o reclamar
su incremento o extensión ofreciendo los medios de prueba pertinentes
para su actuación en el juicio.
En el inc. 4 del art. 448 del CPP se dispone que si se declara fundado
el sobreseimiento del proceso o un medio técnico de defensa, el auto
correspondiente es apelable con efecto devolutivo; y que el recurso se
interpondrá y fundamentará en el mismo acto y que rige lo previsto en
el art. 41 O del CPP, es decir, que si se trata de un proceso con pluralidad
de imputados o de delitos.estando pendiente el juzgamiento de los
otros, la impugnación que se presente, si fuere concedida, tendrá
efecto diferido
-esto es, se "reservará la remisión de los autos hasta que se pronuncie
la sentencia que ponga fin a la instancia, salvo que ello ocasione grave
perjuicio a alguna de las partes".

El inc. 5 del art. 448 del CPP dispone que el juez debe instar a las
partes a realizar convenciones probatorias y que cumplidos los requi-
sitos de validez de la acusación de conformidad con el inc, 1 del art 350
del CPP, y resueltas las cuestiones planteadas el juez penal, dicta acu-
mulativamente el auto de enjuiciamiento y citación a juicio de manera
inmediata y oral.

Finalmente, el inc. 6 del art. 448 del CPP dispone que el juicio o
juzgamiento se realiza en sesiones continuas e ininterrumpidas
hasta
. ...
38
j .EL PROCESO IN!viEDtATO

su conclusión, esto es coherente con el principio de unidad y concen-


tración de la audiencia, que es una sola, pero puede desarrollarse en
varias sesiones. La audiencia debe realizarse en el tiempo estrictamen-
te necesario; las sesiones no deben ser arbitrariamente diminutas ni
indebidamente prolongadas. La razón de este principio está en que el
juzgador, al oír y ver todo lo que ocurre en la audiencia, va reteniendo
en su memoria la información expuesta. Si la audiencia es prolongada
en el tiempo, la información se diluye y se corre el riesgo de expedirse
un fallo no justo. Además, está en relación con la naturaleza célere del
proceso acusatorio; por ello, se ha dispuesto expresamente y con mayor
razón para el proceso inmediato que "el juez penal que instale el juicio
no puede conocer otros hasta que culmine el ya iniciado". Esta es una
regla del proceso acusatorio y, con mayor razón, del proceso inmediato.

17. PROBLEMAS EN LA INCOACIÓN DEL PROCESO INMEDIATO

La instauración del proceso inmediato para sancionar a quienes


fueron sorprendidos en flagrancia, puso en evidencia graves problemas
del sistema penal, como pasamos a explicar.

En primer lugar, la vulneración de los principios de proporciona-


lidad y racionalidad de las penas, debido a las múltiples modificaciones
que se han hecho a los tipos penales desde el momento mismo en que
se promulgó el Código Penal en 1991; por otro lado, a la legislación
dictada como consecuencia de la coyuntura, como el caso de violencia y
resistencia a la autoridad. Este hecho es reconocido por la
jurisprudencia de la Corte Suprema de Justicia, como se puede advertir
en el Acuerdo Plenario N.º 1-2006/CIJ-116, donde se ha señalado que:
"[llas sucesivas reformas introducidas en el artículo 367 del Código
Penal, que regula el catálogo de circunstancias agravantes específicas del
delito de violencia y resistencia ejercida contra la autoridad, tipificado
y reprimido en los numerales 365 y 366 del citado cuerpo legal, se han
caracterizado por expresar una clara tendencia hacia la sobre
crimínalización. La cual se ha manifestado a través del incremento
reiterado de las penas conmi- nadas originalmente en dicha disposición
legal, así como con la adición
39
vieron CUBA::;- VlJ..f,A:t'-iUT�Vl\ ¡

también continua de nuevos supuestos de agravación como el que hoy


contiene el inciso 3 del segundo párrafo del artículo 367 y que consi-
dera como factor calificante, entre otros casos, que el agente del delito
dirija su conducta ilícita contra un miembro de la Policía Nacional"!".
Un ejemplo de esto es lo ocurrido con la señora Buscaglia en el Callao, a
quien se le aplicó irracionalmente la pena por violencia y resistencia a la
autoridad, con las agravantes incorporadas al CP, por la ley dada como
consecuencia de los hechos vandálicos ocurridos durante el desalojo
del mercado mayorista denominado "La Parada".

Ese hecho dio lugar a críticas infundadas, sobre todo a] proceso de


reforma del sistema de administración de justicia penal y específica-
mente al proceso inmediato.

Un proceso simplificado, como el proceso inmediato, no es el


único medio para obtener la anhelada seguridad ciudadana. Por otro
lado, consideramos que corresponde al Poder Ejecutivo restablecer la
paz social mediante la inversión pública y social, retomando el espacio
público con la difusión del arte, la cultura, el deporte, mejorando las
opciones laborales, la producción, apoyando el ernprendimiento de los
sectores sociales vulnerados. Por su parte, el Poder Legislativo debe
potenciar la creación de una política criminal adecuada que permita
reducir el catálogo de delitos y las sanciones, para así promover la au-
téntica resocialización social.

El proceso penal, las salidas alternativas y los procesos especiales


no solucionan el problema de inseguridad ciudadana, ya que ellos son
instrumentos que, bien empleados, permiten sancionar oportunamente
a los que cometen delito evitando que la población tenga esa sensación
de impunidad que tanto daño hace.

14 CORTE SUPREMA, Acuerdo Plenario Extraordinario N.º 1-2016/CJJ-116, Lima: 1 de


junio del 2016.

e " ..
40
j ·El.. PROC:fSC) fNí\.-i.EDTAf"<)

is. LOGROS ALCANZADOS CON APLICACIÓN DEL PR.OCESO


INMEDIATO

Como sostiene ARA YA VEGA, al hacer una evaluación de los primeros


días de aplicación de este proceso especial:
a) Se ha optimizado la resolución de las causas siguiendo lineas
gerenciales de eficiencia y eficacia.
b) Se ha empezado a obtener resultados positivos de cara a una
justicia pronta y comprometida en el respeto a las garantías ju-
diciales de los procesados.
e) Se ha reducido la carga procesal y los costos de la administra-
ción de justicia.
d) En ese corto periodo se atendió célerernente cerca de 8000 ca-
sos, cuya solución en el marco del proceso común hubiese de-
morado por lo menos dos años".

Por su parte, MENESES GoNZALES, al hacer una evaluación de los


primeros cien días de aplicación del proceso inmediato, manifestó:
a) que se ha repotenciado la vigencia de los principios de oralidad,
publicidad, igualdad de armas y justicia pronta. En efecto, en
este proceso se suprimen la investigación preparatoria y la eta-
pa intermedia, pero el caso se conoce en el juicio o juzgamiento
bajo la vigencia de los principios rectores;
b) se disminuye los costos de la justicia al suprimir los tiempos de
espera y retardo judicial injustificado;
e) se ha recuperado la confianza de la víctima en una justicia ade-
cuada y célere. En efecto este proceso podría durar entre diez y
veinte días, frente a un proceso común que, en el mejor de los
casos, se resuelve en no menos de 18 meses (año y medio).

15 Cfr. ARAYA VEGA, Alfredo, Nuevo proceso inmediato para delitos de flagrancia, Lima:
Jurista Editores, 2016.

41
VÍCl'OR CUBAS VJLLANUEVA ¡

d) Se ha fortalecido el uso de las salidas alternativas para la solu-


ción del conflicto penal, esto es el principio de oportunidad y
los acuerdos reparatorios, en los que no se aplica la tradicional
sanción: pena privativa de libertad, pues se privilegia el prin-
cipio de consenso. El imputado queda obligado a resarcir los
daños y perjuicios que ocasionó con la comisión del delito".

En la primera quincena de marzo del 2016, por invitación del


diario La República y del Instituto de Defensa Legal, las principales
autoridades del país dialogaron sobre las bondades y retos del
proceso inmediato, y en este marco manifestaron lo siguiente:
a) La sociedad ha entendido que la impunidad no debe ser tolera-
da. Más allá de la dureza de la pena, estoy convencido de que se
está creando una cultura diferente de respeto a las autoridades
del país.
b) En los nueve años de vigencia del Código Procesal Penal. de
un 1,003,263 denuncias ingresadas al Ministerio Publico, solo
se solicitó la aplicación del proceso inmediato en 338 casos, en
tanto que en el corto periodo de vigencia del D. Leg. N.º 1194,
10,791 personas han sido procesadas en la vía del proceso in-
mediato.

El 5 de julio del 2016, el diario Expreso, en su página judicial, sos-


tuvo que en siete meses de vigencia (de diciembre del 2015 a junio
del 2016) 30, 116 personas fueron procesadas vía proceso inmediato:
42.20 % fueron procesos por delito de omisión de asistencia familiar;
7.37 %, por conducción de vehículos en estado de ebriedad; 15.50 %,
por delitos contra el patrimonio; y, 15 % restante, por otros delitos. A
la fecha, se sabe que aproximadamente 100,000 personas han sido pro-
cesadas vía proceso inmediato, cuya situación jurídica se ha resuelto en
pocos días, frente al proceso común que dura entre ocho a doce meses.

16 Cfr. MENESES GONZALES, Bonifacio, "El proceso inmediato en el Perú. D. Leg. N.°
1194. Problemática advertida y soluciones", en Jus in Fraganti, Revista Informativa,
año 1, n." l , Lima: marzo del 2016.

42
'
! EL PROCESO INNJ.EL>!AT'O

19. RETOS QUE HAY QUE AFRONTAR

Indudablemente, no todo es positivo en la aplicación de este meca-


nismo de celeridad procesal, existen grandes y graves retos que debemos
superar, entre los cuales podemos mencionar los siguientes:
a) Es necesario monitorear permanentemente el desarrollo del
proceso inmediato para realizar los ajustes que sean necesarios.
Esta tarea está a cargo de los equipos técnicos de implementa-
ción de la Reforma Procesal Penal que funcionan en cada una
de las instituciones.
b) La aplicación del proceso inmediato en todo el territorio na-
cional ha puesto en evidencia serias deficiencias que existen en
el ámbito de los recursos humanos, fiscales y personal de apoyo
en el Ministerio Público; jueces y auxiliares jurisdiccionales en
el ámbito del Poder Judicial; y, policía especializada en inves-
tigación del delito en el ámbito del poder ejecutivo, específica-
mente del Ministerio del Interior.
e) Es imprescindible superar la deficiente capacitación de los
operadores, incluyendo los abogados que ejercerán la defensa
de los procesados.
d) Se tiene que crear las condiciones mínimas indispensables para
investigar y superar la falta de apoyo logístico. Es urgente aten-
der la creación de laboratorios de ciencias forenses para que
presten apoyo técnico oportuno a la investigación del delito
que practica el Ministerio Público y la Policía Nacional.
e) Hay que potenciar el uso de las salidas alternativas que per-
miten solucionar el conflicto penal mediante la aplicación del
principio de consenso, es decir, un acuerdo entre las partes.
f) Hay que fortalecer la cooperación interinstitucional especial-
mente entre el Ministerio Publico con la Policía Nacional, el
Poder Judicial, el Instituto Nacional Penitenciario, el Ministe-
rio de Justicia.
g) Hay que exigir a los Poderes del Estado, especialmente al Le-
gislativo y al Ejecutivo, que cumplan sus funciones en el ámbito

43
VÍCfOR CUBAS VJL!J\NVEV,,\ 1

de la administración de justicia, dotando oportunamente del


presupuesto que permita acceder a los recursos materiales
y
humanos.

20. CONCLUSIONES

Luego de este análisis crítico acerca del proceso inmediato,


podemos llegar a las siguientes conclusiones:
El proceso inmediato es un procedimiento ágil que permite ac- ·,
tuar bajo el principio de celeridad, desterrando la sensación de
impunidad y logrando eficiencia y eficacia en la investigación
y juzgamiento de los delitos, asegurando el derecho de defensa
de los procesados.
No todo delito flagrante es de simple y sencilla solución. Los
jueces, fiscales y abogados defensores deben actuar con crite-
rios de proporcionalidad para determinar qué asuntos, por su
complejidad o por las penas a imponer, requieren una mayor
investigación. Para ello, existe la audiencia única de incoación.
del proceso inmediato.
La posible pena a imponer debe ser una alerta importante. Un
caso donde va a imponerse pena privativa de libertad de lar-
ga duración, debe ventilarse por el trámite del proceso común
donde haya una búsqueda amplia de elementos probatorios y
se supere cualquier tipo de duda sobre la responsabilidad penal
del imputado.
El proceso inmediato, corno vía procesal especial para lograr
celeridad, no establece un juzgamiento diferenciado para las
personas. Se trata de un proceso de simplificación procesal es-
tablecido para casos de simple y sencilla resolución, que pueden
resolverse a pocos días de acaecido el evento. Casos distintos,
deben ser tramitados conforme a las reglas del proceso común.
- Corresponde al fiscal, como titular del ejercicio de la acción
penal, plantear correctamente la incoación.

• o •
44
! E.L PROCESO LN?vTEJ.il/(1.\)

- En un Estado democrático de derecho, el sistema de adminis-


tración de justicia está dirigido a cumplir los principios consti-
tucionales, solucionar el conflicto, combatir la morosidad judi-
cial, dar sentido humano a la justicia, fortalecer la función del
abogado dentro de la sociedad y el sistema judicial, simplificar
el proceso, dignificar la justicia, buscar la verdad real, sustituir
la escritura por la oralidad, dar publicidad, garantizar el ejerci-
cio de las libertades democráticas, procurar la paz por encima
de la contienda, generar mecanismos de diálogo; en suma, hu-
manizar el proceso.

21. REFERENCIAS BIBLIOGRÁFICAS

ARAYA VEGA, Alfredo, Nuevo proceso inmediato para delitos de flagrancia,


Lima.jurista Editores, 2016.
CAFFERATA NoRES, José, La prueba en el proceso penal, Buenos Aires:
Depalma, 1988.
HuAYLLA MARÍN,José Antonio, "El proceso inmediato: a propósito de
su modificación por el Decreto Legislativo N.º 1194", en Gaceta Pe-
nal e« Procesal Penal, n.' 77, Lima: noviembre del 2015, pp. 215-229.
MENESES GoNZALES, Bonifacio, "El proceso inmediato en el Perú. D. Leg,
N.º 1194. Problemática advertida y soluciones", en lus in Fraganti.
Revista Informativa, año 1, n." 1, Lima: marzo del 2016.
RODRÍGUEZ SoL, Luis, Registro domiciliario y prueba licita, Granada: Co-
mares, 2016.
SAN MARTÍN CASTRO, César, "El proceso inmediato (NCPP originario
y D. Leg. N.º 1194)", en Gaceta Penal e/ Procesal Penal, n," 79,
Lima: enero del 2016, pp. 153-165.

45
.·.=p

EL PROCESO INMEDIKro COMO


MANIFESTACIÓN DE SIMPLIFICACIÓN
PROCESAL EN EL NUEVO CÓDIGO
PROCESAL PENAL Y SU LIMI1'ADA
ACTUACIÓN EN. EL MAR(�O DE LA
POLÍTICA CRIMINAL DEL DERECHO
PENAL SECURITARIO
ALONSO R. PEÑA CABRERA FREYRP
Unidad de Cooperaciónjudicial Internacional
de la Fiscalía de la Nación

· · · · �?.. E! nroceso inrneríiato

l. CONCEPTOS PRELIMINARES

El proceso penal es uno de los componentes de la política criminal


del Estado! y la sociedad, encaminado a procesar aquellos hechos
de

Abogado por la Universidad ele San Martín de Porres. Magíster en Ciencias


Penales por la Universidad Nacional Mayor de San Marcos. Título de posgrado
en Derecho Procesal Penal por la Universidad Castilla La Mancha (Toledo-
España). Docente de la maestría en Ciencias Penales de la Universidad
Nacional Mayor de San Marcos, y de la Academia de la Magistratura. Fiscal
superior y jefe de la Unidad de Cooperación Judicial Internacional de la Fiscalía
de la Nación.
En cuanto aquellos medios, instrumentos y herramientas (jurídicas - controles
47
ALONSO R. PEY,::i;\ Ct.. Bt{ERA J-i"JUtrTtE ¡

mayor perturbación social: su función, por tanto, es de definir si resulta


legítimo imponer una pena y I o medida de seguridad, sobre todos aqw.:·
llos que se les atribuye la comisión de un hecho punible. Es a partir de
su tramitación procedimental, que se va a poner fin a la controversia
generada entre el imputado y la sociedad, mediando una sentencia ju·
dicial, sea condenatoria o absolutoria.

A decir de MORENO CATENA, el proceso penal es sin duda el instru-


mento último de la política pública de seguridad, aunque naturalmente
no es el único medio con que el Estado se dota para garantizar de segu-
ridad; ni siquiera puede considerarse el más importante. Se trata de una
pieza más, que se debe diseñar junto con toda una batería de medidas
de política criminal de muy diversa índole, tanto preventiva como re-
presiva, que los poderes públicos han de adoptar'.

Constituye una de las áreas más sensibles de la política criminal,


dada la naturaleza jurídica de los intereses jurídicos que se ponen en
juego, pero en realidad su direccionamiento es más represivo que
preventivo, al tomar lugar luego de la comisión de un hecho punible,
aunque no podemos negar los efectos psico-cognitivos que despliega
hacia la comunidad, pudiendo dotársele de efectos preventivo generales-
positivos:', si es que sobre los fines de la pena hablamos. Dichos confines
represivos se vuelven más intensos, en realidades como la nuestra, donde
el legislador y el Poder Ejecutivo, no escatiman esfuerzos en ensanchar
permanentemente los marcos penales previstos en los delitos codificados
en la ley penal 4.

formales), con que el Estado y la sociedad plasman en las diversas normativas


para contener y prevenir toda manifestación de delincuencia.
2 MoRENO CATENA, Víctor, Derecho procesal penal, 2." ed., Madrid: Colex, 1997, p.
38.
3 En cuanto a la cohesión que debe generarse entre la comunidad y el orden
jurídico, a través de la confiabilidad de que el sistema jurídico se aplica a los casos
concretos, su conformación fáctica. La integración de la sociedad al sub sistema
judicial vía la imposición de penas o medidas de seguridad a quienes han lesionado
o puesto en peligro un bien jurídico tutelado por la norma penal.
4 La descripción de la realidad, es vista por ARAYA VEGA,"[ ...] como la irracionalidad
del sistema, punitivismo exacerbado, aumento de presos sin condena y de los

48
pz

: . . . . ' ' ,
J .EL P.R{)CES() !N"J\1ED.l'!\TO cq.Mo .Mi\N1FES'ü\CION l}E snvrPLIFlCl\CiON PROCES/\L EN .LL J\UE\fC CODJGO ....

El paradigma de un Estado constitucional de derecho, supone en


primera línea, que una resolución de condena solo puede ser producto
de una actuación probatoria de cargo, sometida a los principios de pu--
hlicidad, contradicción, inmediación judicial y al método de la oralidad
propio del juzgamiento. "Previa a esta etapa, se tiene a la investigación
y a la etapa intermedia, como las fases que la secundan; sin duda, es
la etapa investigativa la estructura basilar sobre la cual se sostiene el
proceso penal, es donde toma lugar la indagación de los hechos pre-
suntivamente punibles, donde se recoge las evidencias, la información
que sirve al fiscal para construir su teoría del caso. La primera fase, de
investigación, o termina con una decisión judicial que es simple y ex-
clusivamente reconocimiento de la existencia del derecho o poder de
acusar y, por eso, se permite entrar a la segunda fase de enjuiciamiento,
mediante un auto[... ] y que se llama de apertura del juicio oral, o termina
con una resolución que no reconoce, de forma definitiva o provisional,
que existe base suficiente para acusar, impidiéndose con ella entrar al
juicio oral; esa resolución recibe el nombre de auto de sobreseimiento
libre o provisional'".

Las etapas descritas del proceso penal se dan de forma preclusiva,


es decir, una vez que una de ellas fenece ya no se puede retrotraer a di--
cho estadio, a excepción de probables efectos nulificantes. Cada una de
estas etapas cumple sus propios fines y objetivos, determinando efectos
jurídico-procesales singulares, en cuanto a la actuación procesal de las
partes y del órgano jurisdiccional.

Esta visión monolítica del proceso penal, si bien puede resultar


acorde a los valores de un Estado de derecho, puede no resultar eficaz
para con una realidad criminológica desbordante, como la que acaece
actualmente en el Perú. Una delincuencia que trasvasó hace mucho el

extremos de las penas, impunidad: en resumen, desconfianza ciudadana en el


sistema de justicia, ocasionada por la percepción de inseguridad ciudadana".
ARAYA VEGA, Alfredo G., "El nuevo proceso inmediato (D. L. N.º 1194)", en
Actualidad Penal, n." 21, Lima: marzo del 2016, p. 71.
5 MoRENO CATENA, Derecho procesal penal, ob. cit., p. 54.

49
A.t/)NSO R. pr.-NA Cl·."BREÚA FREYRE !
umbral de lo razonable, donde secuestros, extorsiones, asesinatos, sica-
riatos, robos y otras ilicitudes penales se perpetran a plena luz del día y
sin temor de que sus perpetradores sean identificados por sus víctimas
y testigos. En contrapartida, delitos de bagatela, como el hurto simple,
apropiación ilícita, lesiones culposas generan también la necesidad de
articular fórmulas alternas al proceso penal común. Lo que se quiere es
una justicia penal eficaz, rápida y de mayor garantía para los justicia-
bles; por una parte la sociedad reclama que los presuntos autores y/o
partícipes de la comisión de un delito, sean debidamente procesados y
sancionados punitivamente de ser el caso. Por su parte, los imputados
demandan el respeto inescrupuloso de sus garantías fundamentales, de
que se garantice que su libertad solo se vea afectada cuando intereses
jurídicos superiores así lo aconsejen, dejando de lado todo atisbo de
arbitrariedad, subjetividad y desproporcionalidad.

La formulación de una política criminal valorativa en las últimas dé-


cadas, influenciado por la reforma de los modelos procesales en Europa
occidental y Latinoamérica basados en el principio acusatorio, supuso la
incorporación de procedimientos simplificados, basados en la consen-
so, en la libertad de las partes para convenir una solución temprana al
conflicto social provocado por el hecho punible6 •

Razones de política legislativa, presentes en la legislación compara-


da, orientadas a evitar la congestión procesal y la saturación del sistema
de justicia penal ordinario, han determinado que conjuntamente con el
proceso común se regulen una gama de vías alternativas que permitan

6 Así, CUBAS V1LLANUEVA sostiene que tradicionalmente en la reforma


latinoamericana se ha utilizado la expresión "salidas alternativas" de modo
diverso para designar prácticamente cualquier otra forma de término que no
sea la persecución tradicional [Cfr. CUBAS VILLANUEVA, Víctor, El nuevo proceso
penal peruano. Teoría y práctica de su implementación, Lima: Palestra, 2009, p. 641.];
ARAYA VEGA señala que los procesos especiales se han establecido con la finalidad
de juzgar de manera diferenciada a las personas que en virtud de condiciones
especiales, modo de comisión del hecho o forma de resolución, se realizan de
manera diferenciada a la ordinariamente establecida [ARAYA VEGA, "El nuevo
proceso inmediato", art. cit., p. 72.].

50
_ j r!:!.. PR.OCESO .l['�l·i1EJ)Í/-'i'i"'O C(}MO rvJ,t-\NIFt:STAC!:ÓN f)E S.li'vlP{JFí.CAC.iÓN PROCESAL EN El. NUJ-:,:',J() córnGO ...

diversificar las especialidades procedimientos por razón de las personas


y por razón de la materia y, de otro lado, los procesos simplificados
desarroliados bajo el principio de consenso. Entre estos, es del caso
hacer mención a los procesos por razón de terminación anticipada y el
proceso de colaboración eficaz".

2. EL PROCESO INMEDlATO

El Código Procesal Penal del 2004 trae a la luz una serie de procesos
especiales, algunos de ellos sostenidos por la idea del consenso entre las
partes y la atenuación de la sanción penal, mientras que otros tienden a
la abreviación del proceso penal, como es el proceso inmediato. En este
caso lo que se prescinde es de la investigación preparatoria, en el
entendido que el representante del Ministerio Público cuenta con la
evidencia de incriminación suficiente e idónea para ir directamente
al juicio oral. Es decir, no es necesario recorrer toda la fase
investigativa, en tanto el fiscal ha podido recabar de forma inmediata
las evidencias que pueden sustentar válidamente tanto la materialidad
del hecho punible como la
responsabilidad penal del autor y! o partícipe. Importa un criterio
válido
de política criminal, en cuanto a privilegiar la oportunidad, celeridad y
eficacia, cuando las características y particularidades del caso concreto
así lo manifiestan. Supone ir de frente al juzgamiento, cuanto el
fiscal cuenta con una teoría del caso acabada, de someter las pruebas
al test
de credibilidad, a la contradicción propia de esta fase del proceso.
En el Acuerdo Plenario N. o 6-201 O, la Corte Suprema ha indicado
que:

El proceso inmediato es un proceso penal especial y además una


forma de simplificación procesal que se fundamenta en la facultad del
Estado de organizar la respuesta del sistema penal con criterios de
racionali- dad y eficiencia sobre todo en aquellos casos en los que, por
sus propias
7 Cfr. VÁsQUEZ GARCÍA, Carlos Zoes, "La nueva configuración del proceso
inmediato: supuestos, incoación y juzga miento", en Gaceta Penal .tY Procesal
Penal, n." 76, Lima: octubre del 2015, p. 28.

51
.ALONSO R. PE�A CABRERA FR.EYRE I
características, son innecesarios mayores actos de investigación. Su
regulación, en sus aspectos esenciales, se encuentra desarrollada en el
Libro V, Sección I, artículos 446º/ 448º NCPP correspondiente a los
procesos especiales. Por tanto, siguiendo la linea fijada en el Acuerdo
Plenario N.º 05-2009/q-116, la regla hermenéutica que es del caso
utilizar será aquella que establece la aplicación supletoria del proceso
común u ordinario siempre que exista un vacío normativo, en tanto
en cuanto la norma objeto de integración jurídica no vulnere los
.c
principios que sustentan el proceso inmediato o las disposiciones y
su estructura procesal [...]8. 0
.)

En el Protocolo de actuación interinstitucional para el proceso inmediato


en casos de flagrancia y otros supuestos bajo el D. Leg. N. 0 1194, en lo que
compete a las responsabilidades asignadas a la Policía Nacional del
Perú, se indica que: "[...] el proceso inmediato es un proceso especial
regulado en los artículos 446, 447 y 448 del referido Código Procesal
Penal, el que constituye una forma de simplificación procesal que se
fundamenta en la facultad del Estado de organizar la respuesta del Sis-
tema Penal con criterios de racionalidad y eficiencia en aquellos casos
en los que, por sus propias características, son innecesarios mayores
actos de investigación [...]".

Su configuración legal, dice SAN MARTÍN CASTRO, no está en función


de la entidad del delito ni de la idea del consenso, sino de la presencia
desde un primer momento de una circunstancia objetiva referida a la
notoriedad y evidencia de elementos de cargo, que permiten advertir
con visos de verosimilitud la realidad del delito objeto de persecución
procesal y la intervención del imputado",

No perdamos de vista, que una de las razones fundamentales para


la reforma del proceso penal en el Perú, es atacar la morosidad y dela-
ción judicial, de hacer del procedimiento un mecanismo procesal que
resolver la causa en un tiempo razonable. Pilar, por tanto del modelo

8 CORTE SUPREMA, Acuerdo Plenario N.' 6-2010/CJ-116, Lima: 10 de noviembre del


2010, f. j. 11.0 7.
9 SAN MARTÍN CASTRO, "El proceso inmediato", art. cit., p. 153.
111.,.,
52
.i EL PROCESO fNlvfEDÚ\TO COM{) !\.{.1\N!FF.STt\C:t(:)N t)E SJfv1PLIFíC:,\C1Ó.r-.J P.RO(;ESAL EN EL NUEVO CÓfJlGO ...

acusatorio, es la celeridad que va de la mano de la eficacia procesal, pero


estos legítimos objetivos no pueden significar el debilitamiento de las
garantías esenciales del debido proceso y la tutela procesal efectiva. Y en
esto debemos poner el acento, pues en un contexto social cargado por
el dramatismo, la emotividad y el fatalismo por el delito, la proyección
normativa de seguro privilegiará la eficacia sobre las garantías. Situación
de tal naturaleza, advertimos en la dación del D. Leg. N.º 1194 +Decreto
Legislativo que regula el proceso inmediato en casos de flagrancia--. Sin
temor a equivocarnos, lo que inspira esta reforma legislativa es la
celeridad, inmediatez y la oportunidad, de que aquellos que sean
atrapados en flagrante delito sean inmediatamente procesados y
sancionados puni- tivamente.

La ley en mención es parte de un proyecto legislativo enmarcado


en las facultades legislativas que el Congreso de la República le otorga
al Poder Ejecutivo en materia de seguridad ciudadana. La pregunta
que se da de inmediato es la siguiente: ¿La inseguridad ciudadana que
padece nuestra Nación tiene que ver con los delitos de conducción bajo
la influencia de alcohol, omisión de asistencia familiar y otros afines>,
por supuesto que no, lo que le interesa a la gente es que no ser víctima
de un robo, de un secuestro, de una extorsión o de un asesinato. El
D. Leg. N.º 1194 entró en vigencia hace casi seis meses, y los
índices de criminalidad no se han reducido en lo más mínimos, es
decir, sus efectos preventivo generales son casi nulos. A la postre,
claro que se han obtenido sentencias rápidas, céleres con prisiones
efectivas, pero en gran porcentaje se trata personas que por sus
características per- sonales no merecen estar recluidas. Esto es algo
que parece importar poco, y que lo relevante sea mostrar estadísticas
favorables a la sociedad de que se está metiendo gente a la cárcel,
como si la pena privativa de la libertad fuese la única sanción de la
codificación penal. Se genera con ello un falso mensaje cargado de
esperanza, que contrastado en la realidad cae en saco roto.

Somos de la firme convicción que agentes que cometen robos,


secuestros, extorsiones y otras graves ilicitudes penales, merecen
ser
53
i\LONS() }\.. PEf�;\ CAI?tf(ERA FREYHE !

recluidos en un establecimiento penitenciario, más en caso de conduc-


tores que conducen bajo la influencia de alcohol o de padres omisos a su
obligación alimentaria, esta no es la respuesta racional. que debe dar el
ordenamiento jurídico. ¿Cómo se puede cautelar el pago de la pensión
alimenticia cuando el sujeto obligado es privado de su libertad?

La aplicación del proceso inmediato puede que para algunos este


reportando resultados ventajosos para con la perspectiva sancionadora
de la justicia penal, en cuanto a una gran cantidad de condenas en tiem-
pos récord"; no necesariamente producto del encauzamiento de este
procedimiento, sino de pésimas negociaciones del abogado defensor en
acuerdos de terminación anticipada del proceso. Claro, si estos datos lo
centramos en delitos como el robo, el hurtado agravado y la extorsión,
pueden resultar alentadores para con el sistema de justicia y la
sociedad, pero si quienes abarrotan las cárceles son personas que han
cometido meras bagatelas o delito de meridiana gravedad como
violencia contra funcionario público en su modalidad agravada!', la
lectura colisiona con los principios elementales de un derecho penal
democrático, que tiene en la rehabilitación su piedra angular.

La Corte Suprema de Justicia, en el Acuerdo Plenario Extraordina-


rio N.º 2-2016/CJ-116, afirma sobre el proceso inmediato reformado,
que:"[ ...] No es un proceso configurado legalmente para condenar a
los imputados. Precisamente la realización de las audiencias de
incoación y de juicio permite esclarecer probatoriarnente el hecho
punible con pleno cumplimiento de los principios de contradicción,
igualdad, publicidad, inmediación y oralidad"!', Por más que la
celeridad y la simplificación quieran impulsar este proceso especial,
ello no puede gravitar en una percepción equivocada, de que todos
los imputados que son sometí-

10 De esta postura, ARAYA VEGA, "El nuevo proceso inmediato", art. cit., p. 73.
11 Para ello no podemos basarnos en el marco penal imponible, pues por obra y
gracia del legislador constituye una respuesta desproporcionada e irracional,
según las últimas reformas sobre la materia; Vide, CORTE SUPREMA, Acuerdo
Plenario N. º J-20161CIJ- l l 6.
12 CORTE SUPREMA, Acuerdo Plenario Extraordinario N: 2-2016/Clf-116, Lima: l de
junio del 2016, f. j. n." 13.
54
.! EL PRO(]?SO tNfvH,:DiArO G0!\10 _i\.·1A.NlFES'IAClÓN ÚF'. !3fiVU>J.JFlC/\(:í.ÓN PROCESAL EN EL Nl)EVO c/Ú)IG{).,.

dos a dicho procedimiento deban ser necesariamente condenados, así


también de ser privados cautelarmente de su libertad en el decurso del
mismo. Así, en el mismo AP, se enfatiza la idea de que: "[...] si el resultado
probatorio no arroja la presencia de prueba legal, fiable,
corroborada y suficiente --que son elementos insustituibles para
cumplir con esta garantía-derecho fundamental=-, el juez está en la
obligación de dictar sentencia absolutoria"!'.

3. LA OBLIGATORIEDAD DE INCOAR EL PROCESO INMEDlATO POR


PARTE DEL FISCAL

El Ministerio Público o llamado Ministerio Fiscal es uno de los


pilares del modelo democrático de derecho, en cuanto a la creación
de una institución que se encarga de perseguir e investigar el
delito en forma de monopolio, funcional y administrativamente
autónomo, desprovisto de toda injerencia de los Poderes Ejecutivo y
Judicial. Su ubicación y posición constitucional la colocan en un sitial
privilegiado en el hemisferio, en el marco de reforma del proceso
penal bajo las aristas del principio acusatorio. Se identifica al
Ministerio Público con el principio acusatorio, en la medida que es a
este órgano estatal, que se le confía-en régimen de monopolio-, la
facultad de incoar la acción penal y más adelante la de acusar (nullum
acusatione sine iudicium); lo cual significa despojar al juzgador de los
poderes requirentes y perse- cutorios, imprescindibles para garantizar
la imparcialidad y objetividad del órgano judicial decisorio. Se incluye
así en el escenario, un sujeto procesal sui generis, al no ostentar una
legitimación material del dere- cho punitivo, es a tal efecto, un
pretensor punitivo, una parte más en el procedimiento, que
encamina su función a defender los intereses de la sociedad en
juicio y de cautelar el apego estricto al principio de legalidad.

13 CORTE SUPREMA, A.cuerdo Plenario Extraordinario N." 2-2016/Clf-116, Lima: l de


junio del 2016, f. j. n.' 13.

"""
55
La constituctonalizacum del proceso penal, tiene que ver fundamental-
mente con la actuación que debe desempeñar el fiscal en esta dinámica
procesal, donde no solo ha de buscar las evidencias y/o indicios, que
acrediten la materialidad del delito así como la responsabilidad penal
del imputado, sino también ha de abdicar en su función persecutora,
cuando de las diligencias investigativas (aquellas que le indique la de-
fensa), se devele que el hecho no constituye un verdadero injusto penal,
que concurra un causal de extinción de la acción penal o ante un caso
de evidente insuficiencia probatoria'" 15. Esta es una excelsa misión,
que se atribuye al fiscal, en el marco de un modelo acusatorio-garantista'",

14 Así, ÜRTELLS RAMOS indica que la investigación que se desarrolla en la instrucción


previa no solo tiene o debe tener por finalidad proveer de fundamento suficiente
a la acusación, sino también otros fines respecto a los que el imputado ostenta
un interés digno de tutela: proveer el necesario fundamento para la adopción
de medidas cautelares y preventivas y excluir las acusaciones infundadas. El
imputado tiene interés en que consten resultados de investigación que sirvan para
que no se adopten medidas frente a él, o para que se alcen las adoptadas, y para
revelar el carácter infundado de la acusación. Vid. ÜRTELLS RAMOS, Manuel; La
configuración orgánica del .MFy sus potestades en el proceso penal, en Revista de Derecho
Procesal Penal, año 2007, n." 2, Buenos Aires: 2007, p. 171.
15 En palabras de Coao DEL RosAL, "en la fase de instrucción el MF, es un órgano
ante el que pueden presentar denuncias los ciudadanos, ya sean perjudicados
o no. Es, asimismo, el órgano que puede a través de las diligencias
informativas o preinstructorias llevar a cabo investigaciones para obtener
pruebas de cargo, y también de descargo debido a su imparcialidad". Coso DEL
RosAL, Manuel, Tratado de derecho procesal penal español, Madrid: Cesej, 2008, p.
284.
16 Este nuevo sistema, apuntan ÜRRUTIA MEJÍA y CUESTA HOYOS, que además
de reformar completamente los roles de los partes intervinientes, modifica
radicalmente la estructura del proceso penal, teniendo en cuenta que el principio
de permanencia de la prueba se cambió por el del juicio como escenario para el
deba te probatorio, de manera que las evidencias obtenidas con anterioridad a
éste no son judiciales sino de investigación, y en consecuencia obtenidas con la
evidencia recaudada durante la indagación e investigación sea tenida como prueba
deberá ser previamente admitida en la audiencia preparatoria y posteriormente
en el juicio oral ser autenticada por los distintos métodos (cadena de custodia,
auto-autenticación, el testimonio, la marcación y la peritación) y
controvertida por las partes e intervinientes. para que de esta forma pueda
ser incorporada al juicio como tal. Cfr. URRUTIA MEJÍA, Fernando y Francisco
CUESTA Hoves, Sistema penal acusatorio. Audiencias preliminares y juicio oral (Teoría
y práctica), Lima: Ibañez, 2008, p. 24.

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56
·j$JSJ

T:l, PROCESO lNtvH'J)U(fO coxro MJ\,N!T'ES'IA(:JÓN D:E SH /l:Pl.JF1C/\.C:H.)N PROC'.ESA.L EN EL Nl.J.E\i{) CÓU!GO ...
1

actuar con plena objetividad, imparcialidad e independencia; corno


única forma de resguardar el principio de legalidad. A decir de Cono
DEL Ro SAL, "conviene, sin duda, en un Estado social y democrático de
derecho, ir desterrando la idea de un Ministerio Fiscal al servicio de la
represión, lejano de lo que se constituye en auténticas garantías para la
ciudadanía [ .. .]"l7.

Siendo esto así, la actuación del fiscal está sujeta a los contornos
estrictos de la ley, por lo que se dice que este funcionario es encargado
de defender la legalidad; pero, ¿defender la legalidad implica aplicada
sin mayor cesura y valoración en su interpretación? consideramos que
no. Por sobre los dictados de la ley está en la consagración principista
que da cuerpo programático al texto ius-fundomental, cuyo contenido y
efectos ha de hacer respetar el fiscal, conforme la cláusula constitucional
contenida en el art. 51 --Supremacía de la norma constitucional por
sobre una norma infra constitucional=-. El Tribunal Constitucional en
la STC N.º 2725-2008--PHcrrc, ha dejado sentado que:

La Constitución ha asignado al Ministerio Público una serie de fun-


ciones constitucionales, entre las cuales destaca la facultad de ejercitar
la acción pena! ya sea de oficio o a pedido de parte, tal corno dispone
el artículo 159'>, inciso 5, de la Constitución. Si bien es una facultad
discrecional reconocida por el poder constituyente al Ministerio Pú-
blico, es obvio que esta facultad, en tanto que el Ministerio Público es
un órgano constitucional constituido y por ende sometido a la Consti ·
tución, no puede ser ejercida, irrazonablemente, con desconocimiento
de los principios y valores constitucionales, ni tampoco al margen del
respeto de los derechos fundamentales".

Resulta, por tanto, inaceptable pretender sujetar la actuación del


Ministerio Público a las bisagras impenetrables de la ley, debiéndose
armonizar esta función con la independencia que la Constitución le

17 Cerno DEL RosAL, Tratado de derecho procesal penal español, ob. cit., p. 270.
18 TRIBUNAL CONSTITUCIONAL, Expediente N.º 2725-2008-PHC!TC, Lima: 22 de
setiembre del 2008, f. j. n.' 3.

57
ALONSO R. PEÑA CA!lRERA FREY!\E !

confiere al momento de tomar las decisiones más relevantes en la per--


secución penal!". El fiscal no puede ser un ciego operador de la ley, más
bien, un visionario de la ley. En consecuencia, la exigibilidad que el D.
Leg, N_º 1194, en cuanto la incoación del proceso inmediato en caso
de flagrante delito y la persecución de ciertas figuras del injusto penal,
tiene que ser evaluado con pinzas, a la luz de Ios dispositivos consti-
tucionales que en rigor regulan la actuación del Ministerio Público en
la investigación criminal. Sobre esto, la Fiscalía de la Nación aprobó la
Directiva N.° 005-2015-MP-FN - Actuación Fiscal en casos de
detención en Flagrancia delictiva, Proceso Inmediato y requerimiento de
Prisión Preven- tiva=, estableciendo en el numeral 8, lo siguiente:

Al término del plazo de detención policial. en caso de flagrancia de-


lictiva, el fiscal debe solicitar al Juez de la Investigación Preparatoria
(en los Distritos Escales donde aplica el Código Procesal Penal del
2004) y al Juez Penal (en los Distritos Fiscales donde no se aplica en
su totalidad el referido Código), la incoación del proceso inmediato,
siempre y cuando tenga los elementos suficientes de prueba.

Es decir, cuando el imputado es detenido en flagrancia delictiva, y


es puesto a disposición del fiscal, aquél incoará el proceso inmediato
ante el juez penal solo si cuenta con las evidencias de incriminación
suficientes e idóneas para acreditar en el juzgamiento la materialidad del
hecho punible corno la responsabilidad penal del detenido. Si no tiene

19 La discrecionalidad valora t:iva determinada por aquel espacio que debe contar
el persecutor público para poder tomar las decisiones más adecuadas con los
principios que inspiran su actuación en un Estado constitucional de derecho:
legalidad procesal, oficialidad y obligatoriedad en el ejercicio de la 'acción penal,
a este último se opone los criterios de oportunidad que precisamente se sostienen
en la formulación de una política criminal tendiente a priorizar los intereses de
los protagonistas del hecho punible. Así, el persecutor público promotor de los
acuerdos repara torios y otros inclinados hacia el consenso y a la colaboración
para con los fines de la investigación, son los nuevos vientos que demanda la
función del Ministerio Público, en una descripción criminológica, situacional,
operativa y funcional que exige respuestas alternativas, bajo aristas de
racionalidad, eficacia y eficiencia, sin dejar de lado las garantías que deben estar
siempre presentes en la persecución penal.

58
.\¡;::;:z; ..

.l EL PROCESO 11\J"MEDfi\l'O COTv10 ri,.1ANJFEST/\CJÓN DE S!iVIP.LlFIC:AClÓN PROCES/\L EN EL NUE�VO CÓDIGO ...

en su poder dichos elementos de prueba, a pesar de que el imputado fue


detenido en flagrante delito, deberá continuar con su investigación, sea
convalidando la detención por siete días o formalizando la investigación
preparatoria, si es que ya cuenta con una imputación concreta y precisa.

En la doctrina nacional, se estima que no basta la denuncia para


proceder a requerir la incoación del proceso inmediato de manera auto-
mática, sino que el fiscal cuenta con todas las facultades para calificarla
y evaluar los elementos que contiene para determinar, a posteriorí, si se
encuentra en los supuestos previstos para proceder con el mandato/",
Con ello se confiere al persecutor público un marco decisorio, devalo-
ración importante a fin de que la incoación del proceso inmediato, sea
objeto de un riguroso análisis y no producto de una activación auto-
mática del fiscal. Siendo desdeñable que algunos operadores jurídicos,
advirtiendo que el fiscal no incoa el proceso inmediato pretendan derivar
copias de lo actuado a los órganos de control interno del Ministerio
Público. Una actuación inaceptable que significa una intromisión a los
fueros competenciales de una entidad autónoma como es el Ministerio
Público. Es precisamente estas actuaciones las que enturbian la predi-
cada independencia de las entidades involucradas en la persecución del
delito y que colocan una "espada de Damocles" sobre el fiscal, incidiendo
en decisiones desaventuradas. No en vano se sostiene que la exigencia
coactiva de proceder bajo responsabilidad, llevara al Ministerio Publico
a promover algunos procesos inmediatos en los que habrá más de un
problema que redundara en el que hacer judicial, además, como un con-
flicto particular de sobrecarga, que pueda generarse en escala creciente".

Asunto de no menor relevancia, son las facultades legales del per-


secutor, en la promoción de los criterios de oportunidad y el acuerdo
reparatorio, que como se sabe pueden ser incoados en una etapa pre-
procesa], sin intervención del juzgador, propiciando una salida alterna-

20 VÁSQUEZ GARCÍA, "La nueva configuración del proceso inmediato", art, cit., p. 32.
21 SALAS ARENAs,Jorge Luis, "Reflexiones sobre el proceso inmediato en flagrancia y
otros supuestos en aplicación del Decreto Legislativo N.º 1194", en Gaceta Penal <E'.I
Procesal Penal, n." 79, Lima: enero del 2016, p. 170.

59
"tfl
'\�

ALONSO R. PEÑA CABRERA FREYRE ! .

tiva al proceso penal.al menor coste posible, privilegiando los intereses


de la víctima y el imputado, por lo de la sociedad, ante injustos penales
de un mínimo contenido material· o un reproche de culpabilidad de
baja intensidad. Ante tales situaciones, resulta político criminalmente
satisfactorio viabilizar estos mecanismos procesales, cuya promoción
y operatividad recala en la actuación fiscal. A partir de la entrada en
vigencia del D. Leg. N.º 1194, se puso en discusión si el fiscal contaba
aún con la facultad de promover dichas instituciones en una fase pre-
procesal, entendiendo algunos, que la misma ya no resultaba viable en
vista de la obligatoriedad del fiscal en activar su iniciación, por lo que
su aplicabilidad había de tomar lugar en la audiencia de incoación del
proceso inmediato, esto es, bajo la batuta y conformidad del órgano
judicial. Posición que no se corresponde con la legalidad que sostiene la
actuación del Fiscal en la etapa investigativa y, con los fines político cri-
minales que inspiran estas vías sui generis de despenalización procesal.

La Corte Suprema en el marco del AP extraordinario, antes citado,


adopta una postura importante, en orden a cautelar la imparcialidad
y objetividad de la actuación fiscal, sosteniendo lo siguiente: "Es claro
que si se trata de un delito menor es susceptible de aplicar el artículo
2 NCPP, modificado por la Ley número 30076, del 19-8-2013, donde
el fiscal puede optar por el principio de oportunidad. El hecho de que
el apartado cuatro, numeral b), del articulo 447 NCPP permite que se
inste el principio de oportunidad en el curso de la audiencia única de
incoación del procedimiento inmediato, en modo alguno importa la
inaplicación o abrogación del principio de oportunidad en sede preli-
minar a la inculpación formal-Disposición Fiscal tiene la potestad de
examinar, antes de inculpar formalmente a una persona, si es posible la
aplicación de algún criterio de oportunidad y, en consecuencia, decidir
bajo su propia autoridad?". Esto quiere decir, que la normativa --·in
examen- no suponía dejar sin efecto la potestad del representante
del Ministerio Público de promover los criterios de oportunidad en
una

22 CORTE SuPlrnMA, Acuerdo Plenario Extraordinario N. • 2-2016/CIJ-116, Lima: 1 de


junio del 2016, f. j. n." 16.B.

"41"
60
·.:,,·.p ·

.! EL PROCESO INMED!Aro COMO MANlFES.lACI/JN DE SífVIPUF!Ci\C!ÓN PROCES!\J. EN F.!. MIEVO CÓD!GO ...

fase pre-procesal, Jo cual es coherente con los filtros de selectividad


que deben ejercer a los casos que llegan a conocimiento del persecutor
público, conforme argumentos de acusada sustantividad.

En lo referente a la responsabilidad funcional del fiscal, por no in-


coar el proceso inmediato, se dice lo siguiente en el AP Extraordinario:
"Aquí no se impone una actuación irrazonable al Ministerio Publico, sino
que se exige el cumplimiento de la ley que sujeta su aplicación a que se
satisfagan determinados presupuestos y requisitos. La responsabilidad se
entenderá cuando sea manifiesto que se debe proceder a la solicitud de
incoación del proceso inmediato y, pese a ello, no se insta sin fundamento
razonable alguno [ ... ] siempre y cuando se den los presupuestos
--tanto materiales corno formales- y aun así no insta el Proceso
Inmediato.No sólo concurriendo el supuesto de prueba evidente y
delito manifiesto, sino que cuenta ya con el acervo de evidencia
suficiente, para acreditar
en el J uzgamiento todos los elementos constitutivos del tipo penal
en
particular (Teoría del caso)"23 • Toda actuación pública, por cualquiera
de los estamentos de la administración pública -en mayor medida
aquellos encargados de la persecución penal- se sujeta estrictamente
a los parámetros de la Constitución y la ley; el Ministerio Público en su
labor investigativa y en este caso promotora de los mecanismos de sim-
plificación procesal, a través de sus representantes, han de valorar cada
caso, a fin de si se cumple con el presupuesto de evidencia delictiva, si es
que cuenta con un acervo cognitivo (evidencia probatoria), susceptible
para construir su Teoría de incriminación, no siendo necesario mayor acto
investigativo y así solicitar al órgano judicial competente la incoación
del proceso inmediato; si no se cumple con dicho estándar probatorio,
no tendrá más camino que continuar con su investigación y ver si más
adelante promover dicho mecanismo de simplificación procesal. Como
lo expone la Corte Suprerna en el instrumento jurídico acotado, existe
un segundo momento para poder incoar el proceso inmediato: "[...] está
referido al delito confeso y a] delito evidente =-artículo 446, literales b)

23 CORTE SUPREMA, Acuerdo Plenaria Extraordinario N.' 2-2016/Clf-116, Lima; 1 de


junio del 2016, f. j. n.' 14.A.
"""'
61
J\LONSO R. PEÑA CABRERA FREYRL j

y e) del apartado 1, NCPP----, supuestos en los cuales el fiscal presenta-


ra el requerimiento de incoación de este proceso, "luego de
culminar las diligencias preliminares o, en su defecto, antes de lo
treinta días de formalizada la investigación preparatoria'?",

La postura adoptada nos permite asumir que el persecutor público


cuenta con plena legitimidad para promover acuerdos reparatorios y
criterios de oportunidad en sede pre-procesal, es decir, sin intervención
del juez de investigación preparatoria, lo cual se ajusta a las finalidades
político-criminales que inspira estas manifestaciones de la justicia penal
consensuada.

4. EL DELITO FLAGRANTE

4.1. FUNDAMENTOS POLÍTICO CRIMINALES DE LA FLAGRANCIA DELICTIVA

Con el término flagrancia se puede estar haciendo referencia a


cues- tiones diversas, a situaciones que incluso conforman el
presupuesto de diferentes actuaciones; así, entre otras, es la
circunstancia fáctica que permite una detención el uso de armas de
fuego, el ejercicio de la legí- tima defensa o hasta la aplicación de un
determinado procedimiento25.

Debe entenderse que esta actuación policial solo debe proceder


en caso de flagrante delito, y no ante otras circunstancias, que por su
naturaleza no justifican una reacción de tal intensidad. El fundamento
material es la persecución de un hecho, que materialmente reviste los
caracteres de un delito.

Los cometidos y objetivos de la flagrancia delictiva, se comprenden


en el núcleo más duro de la política criminal, de proteger a la ciuda-
danía frente al delito y como fin mediato, poner a disposición de las
autoridades (Ministerio Público), a los sospechosos de haber cometido

24 CoRTE SUPREMA, Acuerdo Plenario Extraordinario N: 2-2016/CIJ-116, Lima: 1 de


junio del 2016, f. j, n." 18.
25 DE Hoves SANCHO, Monserrat, "Análisis comparado de la situación de flagrancia",
en Revista de Derecho, vol. XII, n." 2, Valdivia: diciembre del 2001, p. 137.

62
..paz

j EL PROCESO INMEr>1ATO CO.MO MANJFES'li\Ci{)N DE SJMPl.lFl(:_i\CIÓN PROCESAL EN EL NUEVO CÓDIGO ...

un delito, así viabilizar la eficacia de la investigación. Sin duda,


tiene una vinculación con la tutela del orden público por parte de la
Policía Nacional, de contener los actos más lesivos para con los bienes
jurídicos fundamentales, entonces de proteger estos intereses jurídicos
tutelados por la norma penal, neutralizando las consecuencias
perjudiciales del delito, haciendo cesar la actividad antijurídica.

Para la Corte Suprema: "La flagrancia supone, primero, que todos los
elementos necesarios para evidenciar la comisión del delito se encuen-
tren presentes en el lugar de la detención y sean recabados durante la
captura; lo cual abre la puerta a la prosecución de un proceso inmediato;
y, segundo, que al efectuarse la detención de hecho se impide la conti-
nuación de la acción delictiva y de este modo se protegen los intereses
. de las víctimas del delito"26 •

4.2. BASE PERCEPTIVA DE LA FLAGRANCIA

El art. 259 del CPP prevé que concurre flagrancia cuando "el agente
es descubierto en la realización del hecho punible" y cuando "acaba de
cometer el hecho punible y es descubierto". Nótese que se identifica pri-
mero, una inmediatez temporal como una inmediatez personal. La primera
de que la detención se produzca de forma temporalmente inmediata
a la perpetración de un
hecho punible, en cuanto al inicio de los actos
ejecutivos de un delito o ni bien este ha sido cometido, es decir, luego
de su consumación (agotamiento).

Lo segundo importa, que el agente sea descubierto in [ragranti, con


objetos, instrumentos, herramientas que han sido empleados para la
realización del hecho punible, con el objeto material del delito (dinero,
joyas, celulares, auto-partes, etc.) o con rastros, huellas y otras eviden-
cias, que puedan inferir válidamente que ha sido protagonista de un
injusto penal. Para el Tribunal Constitucional: "[ ...] La flagrancia
en la comisión de un delito, presenta dos requisitos insustituibles: a)
La

26 CORTE SvrREMA, Acuerdo Plenario Extraordinario N.' 2-2016/CIJ-116, Lima: 1 de


junio del 2016, f. j. n." 8-A.

63
if···
ALONSO R. PEÑA CAB!IERA FRJ':YRE i
inmediatez temporal, es decir, que el delito se esté cometiendo o que
)
se haya cometido instantes antes; b) La inmediatez personal, que el !

l
presunto delincuente se encuentre ahí, en ese momento en situación y
con relación al objeto o a los instrumentos del delito, que ello ofrezca
una prueba evidente de su participación en el evento delictivo (Exp.
N.° 2096-2004-HC/TC)"27• En estos casos, se dice en la doctrina, el
sujeto es detenido, conforme al adagio popular: con las manos en la masa,
cumpliéndose con una inmediatez personal (presencia física del investí-
gado en el momento), inmediatez temporal (el sujeto perpetra el hecho
punible en el momento o instantes antes de su detención, tercero percibe
responsable) y detención inmediata (intervención del responsable por
un civil -tercero- o la Policía)28•

Para la Corte Suprema, en laflagrancia estricta: "el sujeto es sorpren-


dido y detenido en el momento de ejecutar el hecho delictivo"29 .

De forma resumida, diremos que la flagrancia propiamente dicha es


aquella que faculta a Ios órganos policiacos a una persona sin mandato
judicial, cuando esta última se encuentra ejecutando el hecho punible o
acaba de cometerlo, es decir, la correspondencia del instituto procesal sé
mide conforme las etapas del iter-criminis, que en esencia refieren a los
actos ejecutivos y a la consumación; sin embargo, no olvidemos que la
pluma incansable del legislador nacional, ha hecho que algunos delitos
sean también penados en sus actos preparatorios.

4.3. LA CUASI-FLAGRANCIA

El art. 259 del CPP, luego de sendas modificatorias, dispone en su


inciso segundo que es un supuesto de flagrancia, cuando "elagente acaba

27 TRIBUNAL CoNSTlTUCiONAL, Expediente N. • 03681-2012-PHC/TC- Arequipa, Lima:


23 de enero del 2013, f. j. n." 3.3.
28 AR.AYA VEGA, Alfredo G., El delito en flagrancia. Análisis propuesta de un nuevo
procedimiento especial, Lima: Ideas, 2015, p. 68.
29 CORTE SUPREMA, Acuerdo Plenario Extraordinario N.' 2-2016/Clj-116, Lima: 1 de
junio del 2016, f. j. n." 8-A.

64
; .EL PROCESC} IN!vt.EDJ:i\'J'O CON!{) ;'vlAN"IFES'D\CIÓN DE Sii\.TPt,!FIC/\ClÓN P.ROC:FSf\I. EN F..L NUE\/0 CÓDJGC)
...

de cometer el hecho punible y es descubierto". Importa una situación


que toma lugar una vez que el agente perpetró el delito, es decir, una
vez que lesionó, que dio muerte a su víctima, que daño la propiedad
pública y/o privada, toma la huida a fin de no ser aprehendido. Signi-
ficarían actos posteriores a la efectiva consumación del injusto penal,
pero que en ciertas figuras del injusto penal pueden ser reputadas como
el trayecto de la ejecución a la materialidad del delito, como sucede en
ciertos delitos patrimoniales como el hurto y el robo.

Para la Corte Suprema, en la cuasi [lagrancia, "el individuo es


capturado después de ejecutado el hecho delictivo, siempre que no se
le haya perdido de vista y haya sido perseguido desde la realización
del delito":". Fíjese que para definir esta figura se añade un compo-
nente no regulado en la ley procesal-penal, de que al individuo no
se le pierda de vista, si esto es así, la cuasi flagrancia se convierte en
flagrancia presunta, por lo tanto, no susceptible de poder sustentar
la incoación del proceso inmediato, conforme se encarga de indi-
carlo la Corte Suprema en el AP Extraordinario antes citado; v. gr.,
en caso de que el sospechoso logre burlar a los agentes del orden,
ingresando a un inmueble o trepando los techos de un edificio!
inclusive cambiando de vestuario, lo que no obsta a que pueda ser
nuevamente percibido por los custodios del orden. Consideramos
que este ámbito constrictor de la cuasi flagrancia, puede debilitar la
función persecutora del crimen, al margen de lo incompatible que
resulta con el principio de legalidad.

La diferencia entre la flagrancia clásica y la cuasifíagrancia se centra


en que en la primera el perpetrador es detenido por quien lo percibió lo
percibió directamente en el hecho, mientras que en la segunda el sujeto
es detenido luego de una huida sea por el tercero o cualquier otro que
tenga que tenga una percepción directa o indirecta del hecho31 • En la
segunda figura, el sujeto aprehendido en flagrancia cuenta en su poder

30 CORTE SUPREMA, Acuerdo Plenario Extraordinario N.'' 2-2016/Cl]-1.16, Lima: l de


junio del 2016, f. j. n." 8-A
}l ARAYA VEGA, El delito en flagrancia, ob. cit. p, 69.
65
ALONS·O Ft. PE�J/1,. CABRERA FH.EYRE )

con evidencias de haber cometido el hecho punible (cuerpo del delito),


empero se da una suerte de relativización temporal en su efectiva ma-
terialidad.

4.4. LA FLAGRANCIA PRESUNTA

La extensión conceptual (normativa) de la flagrancia delictiva caería


por su propio peso, tal como se desprende del art. 259.3 del CPP: "El
agente ha huido y ha sido identificado durante o inmediatamente des-
pués de Ia perpetración del hecho punible, sea por el agraviado o por otra
persona que haya presenciado el hecho, o por medio audiovisual, dispo-
sitivos o equipos con cuya tecnología se haya registrado su imagen, y es
encontrado dentro de las veinticuatro (24) horas de producido el hecho
punible". No siendo el agente capturado en el decurso de la realización
típica o ni bien haberlo cometido, se hace alusión a un acto de identifi-
cación del agente, sea por el sujeto pasivo de la acción o por un tercero
(testigo). El perpetrador -anota ARAYA VEGA- no es sorprendido en
ninguna fase del iter criminis (ni ejecución, ni consumación); es decir,
no se le sorprende ni ejecutando ni consumando el hecho, tampoco es
perseguido luego de su comisión. Solo existen indicios razonables que
harían suponerlo autor del hecho32•

Se sale notoriamente del sustento material del delito flagrante, en lo


concerniente a la temporalidad delictiva, esto es, el decurso de la reali-
zación típica, para ingresar a otros planos de valoración, sostenidos en
la percepción, en la visualización que puedan dar indicativos valederos
de que una persona acaba de cometer un hecho punible. Es por ello que
SÁNCHEZ VELARDE anota que esta fórmula constituye en sí una presun-

ción legal de flagrancia en atención a la identificación del agente, lo que


hace viable la detención de la persona, no en el momento que comete el
delito, sino luego de haber sido identificado por los medios ya indicados
y siempre que la captura se realice dentro de las 24 horas siguientes".

32 Loe. cit.
33 SÁNCHEZ VELARDE, Pablo, El nuevo proceso penal, Lima: Idernsa, 2009, p.
331.

66
,p ... ···

l }_,J, PROCESO tNtvlEDí!\"i:'O COIVlO t�·li\í"t!F.ES'l_i\C!ÓN LlE SHvlPU.FíCAClÓN PROC:ESAL lJ\l EL N!JE\.'O (/�}DIG-0 _

s. PREMISAS CONCLUSIVAS
Uno de los instrumentos jurídicos con que cuenta el Estado y
la sociedad para prevenir y combatir la delincuencia, es el pro-
ceso penal, cuya estructura lineal -investigación preparatoria,
etapa intermedia y juzgamiento=- no ha de seguirse en todos
los casos, cuando motivos político-criminales así lo aconsejen.
Aparecen así los mecanismos de simplificación procesal, ten-
diente a prescindir de ciertas etapas, a fin de priorizar la ce-
leridad procesal, componente esencial del modelo acusatorio
contenido en el D. Leg, N.º 957.
El proceso inmediato aparece como manifestación de la sim-
plificación procesal en el Libro V del CCP, corno una berra--
mienta interesante en orden a reducir la enorme carga procesal
que soportan los tribunales nacionales, priorizando la celeri-
dad procesal como eje de la reforma acusatoria. Vista su esca-
sa aplicabilidad, es que se sanciona el D. Leg. N.º 1194, con el
objetivo de reglar su obligatoria incoación por parte del fiscal,
en los supuestos previstos en el art. 446 del CPP (in fíne). En la
parte expositiva se trasluce la idea de reforzar la lucha contra
la delincuencia y el crimen organizado fue por tal razón que se
generó muchas expectativas en su funcionalización, en méri-
to a los resultados que se fueron observando en su aplicación:
condenas penales en tiempos breves y encarcelamiento a quie-
nes eran sometidos inicialmente a su incoación. Esto último lo
decimos, pues las primeras personas que fueron objeto de una
sentencia de condena, no fue a resultas del desarrollo del pro-
ceso inmediato, sino producto de una sentencia de terminación
anticipada del proceso en la audiencia de incoación del proceso
inmediato, ante defensas poco incisivas.
Los delitos que son generalmente sometidos al proceso inme-
diato -lógicamente sus autores y/o partícipes->, si bien reve-
lan fuertes dosis de antijuridicidad penal (hurto agravado, robo
agravado, etc.) no son el manifiesto duro del crimen organiza--
do; la misma ley se ha encargado en definir que este procedí-
@ .. 0

67
miento especial no procede ante investigaciones complejas. De
manera que no resulta plausible cifrar mayores esperanzas, de
que mediante esta simplificación procesal se podrá combatir
eficazmente la delincuencia organizada, por lo que operativi-
dad procesal es más bien limitada. Por lo demás, no debe enten-
derse que toda causa que se someta al proceso inmediato, debe
culminar en una sentencia de condena, como bien lo señala la
Corte Suprema, para ello debe de actuarse en el juzgamiento
medios probatorios de cargo, suficientes, idóneos y pertinentes
para enervar el principio constitucional de presunción de ino-
cencia que irradia a todo imputado.
La obligatoriedad de actuación funcional que puede predi-
carse en toda normativa, en este caso la incoación del proceso
inmediato por parte del fiscal, debe ser analizada a la luz del
principio de legalidad y conforme a la autonomía que la Carta
Fundamental y la Ley Orgánica del Ministerio Público le con-
fieren a dicho funcionario. En consecuencia, su no incoación,
no puede generar responsabilidad funcional alguna al perse-
cutor público, cuando las características y particularidades del
caso requieran realizar mayores actos de investigación. Así, la
Corte Suprema ha señalado: "[ ...] la obligatoriedad por parte del
fiscal a su incoación había que ser interpretada a la luz de todos
los dispositivos --constitucionales y legales=-, que someten la
actuación del fiscal en un Estado constitucional de derecho,
donde el imperio de ley no puede suponer degradar la valora-
ción y razonabilidad que debe guiar toda actuación pública'?",
En lo que concierne al delito .flagrante -supuesto de mayor
incidencia del proceso inmediato-, su concepto si bien debe
partir de la ley, no por ello ha de estar sustraído de un marco
interpretativo a la luz de la Constitución y los Tratados y Con-
venios Internacionales sobre la materia, pues su aplicabilidad

34 CoRTE SUPREMA, Acuerdo Plenario Extraordinario N: 2-2016/CIJ-116, Lima: 1 de


junio del 2016, f. j. n." 17.

.. .. ©

68
.: EL PR{)CESO .1T'.IJ\11"EJ.JU\:ro COi\-10 f1,l/i. '[\'ff,TS'T/\CJÓN' DE snvíP.UFTCAC!ÓN PH()CF,S/\1, .EN r:L NUEVO C/)DlCiO ...

supone una injerencia importante en la libertad de una perso-


na. Ni una extensión en su concepto ni una limitación injus-
tificada del mismo, sabedores que la postura del legislador en
las últimas reformas legales, ha sido de ampliar notablemente
su catalogación, más allá de las conocidas flagrancia estricta y
la cuasi-flagrancia a la llamada flagrancia presunta, según las
mo- dificaciones sufridas del. art. 259 del CPP. Esta última ha
sido prácticamente dejado de lado por la Corte Suprema para
sus- tentar la incoación del proceso inmediato, en la medida
que es construida por prueba indiciaria y no por la percepción
directa e inmediata que requiere la flagrancia. Podemos
concordar con esta postura (de forma parcial), mas
consideramos que en la hi- pótesis de la cuasi-flagrancia, la
Corte Suprema fue más allá de la literalidad normativa, al
exigir que el sospechoso no se la haya perdido de vista.
Estimamos que resulta correcto limitar la inter- pretación
aplicativa de instituciones procesales como el delito
flagrante, mas otra cosa significar reducir su concepto fuera del
principio de legalidad, lo que a la postre puede minar en el tra-
bajo persecutorio e investigativo del crimen.
Un proceso así concebido, gobernado por la celeridad y la sim-
plificación procesal, no puede ser incoado en todas las causas
criminales, solo en aquellas donde no exista un rigor investiga-
tivo, en el marco acreditado del delito y en la responsabilidad
penal del imputado; basta que se advierta una mínima dosis de
complejidad probatoria, de dificultad en la averiguación de los
hechos, para que deba desecharse tal alternativa procesal. Así,
la Corte Suprema ha señalad: "[ ...] en la medida que exista,
con claridad y rotundidad, prueba evidente o evidencia
delictiva y simplicidad, la vía del proceso inmediato estará
legitimada constitucionalmente" 35•

35 CORTE SuPREMA, Acuerdo Plenario Extraordinario N." 2-2016/CIJ-116, Lima: l de


junio del 2016, f. j. n." 7.
69
t·\,,,ON·S· O 1. 'v. P L0' N·,,,-; r,.A.Bt,'..'.',L-, F. lll,'·\,·h.,E I

6, REFER.ENCIAS BIBLIOGRÁFICAS
ARAYA VEGA, Alfredo G.; El delito en flagrancia. Análisi: propuesta. de
un nuevo procedimiento especial, Lima: Ideas, 2015.
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70
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O. E�X. ros\

ALFREDO AR1WA VEGA"


Universidad de Costa Rica

1. LA POLÍTICA CRIMINAL DETRÁS DEL DECRETO LEGISLATIVO


N.° 1194

El presente artículo pretende poner en discusión la introducción


del D. Leg, N.º 1194 a la luz de la política criminal y las implicaciones
de su vigencia en el sistema acusatorio garantista peruano.

1.1. POLÍTICA CRIMINAL ¿QUIÉN LEGISLA Y POR QUÉ LO HACE?

En un sistema democrático de derecho, la separación de poderes


entre el legislativo, ejecutivo y judicial es la base.
Magíster en Ciencias Penales por la Universidad de Costa Rica. Doctor h. c.
de la Universidad de Ciencias Jurídicas de México. Juez del Tribunal Penal de
Flagrancias de San José (Costa Rica).

71
·1:r

.':fi

ALFRfü)O /\P�"-Yi\ VEGA ;

Las modernas tendencias afirman que la instauración de una ley


debe pasar por el filtro de una política criminal, entendida esta como el
conjunto de procedimientos susceptibles de ser propuestos al legislador
o efectivamente utilizados por este, en un momento determinado en un
país dado, para combatir la criminalidad.

Sin embargo, día a día, somos testigos como en materia penal se ha


presentado un aumento de las facultades de los distintos poderes es tata-
les y una creciente y sostenida mayor criminalización de las conductas,
lo que SILVA SÁNCHEZ llama "la expansión del derecho penal", abando-
nando el principio de sistema penal nuclear o de mínima intervención
propuesto por HASSEMER en Alemania.

Es cierto que la sociedad cambia, y con ello las formas en que se


cometen los delitos, de igual manera es cierto que se requieren de nuevas
formas en el abordaje de los delitos y muchas veces las normas tradi-
cionales no responden de forma idónea y suficiente para encuadrar las
conductas penales (tipificación de conductas).

Sin embargo, no debe perderse de vista la necesidad que sea el Poder


Legislativo quien a través de las facultades delegadas por los ciudadanos
quienes legislen, y lo hagan amparados a un estudio serio e interdisci-
plinario (como lo propone Lolita ANIYAR DE CASTRO).

En la actualidad hemos visto cómo se ha hecho presente una po-


lítica criminal populista, es decir, creaciones de normas basadas en la
popularidad o sensación de inseguridad. El principal problema de esta
nueva política es que se crea fundada en "circunstancias de emergencias"
muchas veces propiciadas por medios de comunicación irresponsables
que incrementan la percepción de inseguridad de los ciudadanos.

Hemos podido observar cómo ante un hecho televisado surgen crí-


ticas al sistema justicia actual, y cómo las primeras noticias refieren la
necesidad de crear más leyes, con penas más altas e incluso proponiendo
la pena de muerte por los hechos.

o ....
72
.,,.•... . . ...

/\POH'fES Y !.tEPL'.H.CUSlONF'S DE 1.l)S PR(K.:ES()S EXPEDJ.'f{)S

Las principales características de esta política criminal populista son:


G Se fundan en un derecho penal de emergencia, de reacción inme-
diata, en donde el fin justifica los medios; es decir, se pueden
y deben suprimir garantías de los ciudadanos a efecto de
garan tizarles una mayor "seguridad".
No se requiere mecanismos preventivos ante el delito
(propio de la política criminal) sino de mecanismos de sanción
ante los hechos y que los mismos resulten ejemplarizantes
(prevención genera] negativa).
Hay un ocultamiento de los verdaderos factores por los cuales
el delito se comete (desigualdad social y ausencia de oportuni-
dades laborales, educativas y sociales); porque la respuesta debe
ser criminalizadora no rehabilitadora.
e No tiene un estudio científico base, sino que las decisiones se
toman al "calor" del momento, promovido por la falta de infor-
mación y las coberturas mediáticas intencionadas (hacia una
mayor seguridad) con medidas calmantes y oportunistas para
el logro de la "paz social".
Hay un ocultamiento intencionado respecto a que debe adqui-
rirse mayores mecanismos de seguridad (sin importar el costo)
en donde la vigilancia del ser humano debe ser la esencia. Esto
sin mencionar los millones de dólares que mueve el uso de la
tecnologíavigilante, los proveedores de los mismos y benefi-
ciados en su adquisición.
Se pretende un sentir social de seguridad, mediante la respues-
ta efectivista de los órganos encargados de ejercer la persecu-
ción penal, basada en estadísticas y numerologías, sin atender
las garantías más esenciales del ser humano.
Hay una sectorización respecto a qué debe entenderse por de-
lito grave, y cómo este repercute en la sociedad, si se trata
de la mera criminalidad común (los criminalizados) o los
delitos a gran escala (los desatendidos).

73
:f .. · ·
J\.LFREI)O 1\Hf\Y/\ VEGi\ i .

Las sentencias absolutorias son vistas popularmente corno in-


eficiencia del sistema y no corno una reafirmación de las garan ·-
tías individuales.

Dicho lo anterior conviene preguntarnos, ¿qué medió en la apli-


cación del proceso inmediato reformado? Recordemos los siguientes
factores:
El Poder Legislativo delegó en el Poder Ejecutivo las facultades
legislativas en materia de seguridad ciudadana por 90 días.
Fue el Poder Judicial quien propuso al Poder Ejecutivo la ins-
tauración del D. Leg. N.º 1194.
¿Por qué surgió el proceso inmediato>, ¿en respuesta a cuál fe
..
nómeno delictivo?
¿Serán esos delitos comunes los que mayormente afectan al
Perú?
0
¿Se consideró en la reforma los efectos penológicos y de aplica-
ción de las sanciones penales en el sistema penitenciario? ¿De-
terminaron las consecuencias de ese impulso de rapidez en el
. .
j uzgarm to;i
.
en

1.2. POLÍTICA DE PERSECUCIÓN PENAL

No debe confundirse los términos política criminal (que requiere de


un órgano interdisciplinario), política criminal populista (sensacionalista)
y política de persecución penal.

La política de persecución del Ministerio Público no es más que un


conjunto de hechos o de "fijaciones políticas del Ministerio Público"
sobre los delitos que se perseguirán y sobre los cuales se dirigirán los
recursos económicos dados.

Es conocido que el 100 % de los delitos no pueden atenderse, ahí


surgen las llamadas "cifras negras" (delitos no denunciados ni resueltos)
y "cifras doradas" (delitos económicos no investigados).

74
E b e " ·' " � b a e u u e
_,1-.) .._")'!,. Í.JJ!.' -• \ ., ,} ,r )¡ J (:ti..· "-�j "']_l .,
· a · q_,._hl,�.,.
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rec u r s os c n ó m
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..., rno %...<,_ -�- _).. t,,'

ocurre a nivel policial e investigativo, el Ministerio Público debe ejercer


·¡ ac titvfu.-. ., r,,rop,Í-a: ��1 l ,
r a G.,,3 e., .t1.H: D.- CiC ;,.- L'·y.
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l. , .l� lO H
1jro,,

manejo de recursos, delitos a investigar, colocación de personal en áreas


especializadas, etc.

Cuando no existe una política de persecución determinada hay caos,


porque el mecanismo de atención es reactivo, el personal es movido
conforme a los vaivenes de los delitos o de las coberturas mediáticas.

He aquí un nuevo cuestionarniento, para la instauración del D. Leg,


N.º 1 J 94, ¿se tomó en cuenta al Ministerio Público? ¿Formó parte de su
política de persecución criminal? ¿Se dotaron de recursos económicos
suficientes para llevarlo a cabo? ¿Empleó alguna política de persecución
especial el .Ministerio Público ante esta reforma?

Algunas conclusiones importantes:


Creemos que una política criminal debe atender no solo al fe--
nórneno de la delincuencia, sino también al más amplio compo-
nente de problemas de una sociedad organizada: el urbanismo,
la distribución de recursos, la educación, la salud la atención a
las necesidades de vivienda y acceso a los bienes sociales, y otra
cantidad de factores son palabras claves que tienen la virtud
de sugerir una dirección en la cual empezar a trabajar. Resulta
casi una verdad de perogrullo el decir que el problema de la delin-
cuencia tiene un gran componente social, que en muchos casos
resulta ser un detonante de muchos tipos de criminalidad.
Como propuestas prácticas para definir una política criminal
adecuada y siguiendo a ZAFFARONI se propone crear una insti-
tución con un equipo táctico especializado (Consejo de Políti-
ca criminal) que se ocupe de la opinión e imagen pública de la
misma, sin pretender limitar o controlar la comunicación, más
bien participar, debatir e informar sin tocar la libertad comu-
nicativa.
75
� Este órgano colegiado debe tener reconocimiento constitu-
cional para que sus decisiones sean vinculantes, además debe
contar con representantes de diferentes áreas del acontecer
nacional: parlamentarios, universidades, colegios, asociaciones
profesionales de sociólogos, psicólogos, abogados, economis-
tas, periodistas, científicos sociales seleccionados por concurso
abierto, etc.'

A nuestro criterio, la política criminal debe tener dentro de sus


objetivos:
Que el procedimiento penal mantenga un equilibrio entre la
necesidad de proteger convenientemente a los inocentes y ga-
rantizar la condena y el castigo del verdadero culpable. Ese
equilibrio se logra cuando se establece para el procesado una
adecuada defensa de parte de un profesional en derecho de una
parte y la imposición de una sanción penal efectiva para el con-
denado.
e Debe evitarse la lentitud y saturación de los procedimientos.
Debe definirse la persecución judicial con metas claras. Se debe
evaluar la gravedad del comportamiento con relación a la se-
veridad de la sanción, de manera tal que el derecho penal sea
reservado a las conductas verdaderamente perjudiciales.
O
Definir políticas de prevención. La prevención consiste en pre-
parar y disponer lo necesario anticipadamente para evitar un

"Sus poderes debieran ser: a) de información, en cuanto a que todos los órganos
del Estado tuvieses la obligación de brindársela cuando se la recabe o de
facilitarle el acceso a los datos requeridos cuando no estuviesen disponibles;
b) de gestión, en cuanto a que debiera disponer de autarquía financiera, con
base en un porcentaje presupuestario anual; e) de opinión no vinculante, pero
de consulta obligatoria previa a cualquier decisión del ejecutivo o del
legislativo que interese directamente a la materia; d) de opinión vinculante
respecto del número de personas institucionalizadas en condiciones dignas".
ZAFFARONJ, Raúl, "Naturaleza y necesidad de los consejos de política criminal", en
CARRANZA, Elías (coord.), Justicia penal y sobrepohlacum penitenciaría. Respuestas
posibles, México: Siglo Veintiuno, 2001, p. 100.

76
�•ª·······

j APOR'fES 'l R.F.PEH.CUSlON.ES DE LOS PH()C.ESOS EXPELH''J."OS

riesgo. "Etimológicamente la prevención es lo que viene antes,


que ar vem• r antes, i• mptid· e que se .pro(i uzca a 1g· una cosa " .
1

Lr"iesn' e el punto de vista criminológico podemos definir la


prevención
como un conjunto de medidas (que presuponen un análisis de
la realidad social), destinadas a impedir que ciertas conductas
se concierten en actos criminales. Así podemos entonces es-
tablecer que la prevención es una frase necesariamente previa
y un elemento integrante del control social que lleva a cabo la
reacción social. La naturaleza de la prevención tiene entonces
su explicación en el seno mismo de la realidad social de donde
surge una idea de democratización de la prevención para evi-
tar que la prevención sea un mecanismo de control solo para
las clases desfavorecidas, porque también se debe luchar con-
tra cierto tipo de actos ilícitos cometidos por gente de poder y
que son difícil de controlar. La prevención tiene su origen en
las preocupaciones legítimas de los ciudadanos de encontrar
indicadores que reflejen en cierta medida de dónde proviene
la delincuencia. Esta acción precisamente la que busca llevar
adelante la prevención en su lucha por el control de la crimina-
lidad.
Realización de directrices en materia criminal. Las directrices
son acciones o políticas que deben seguirse en materia de pre-
vención, para lograr que ciertos focos criminógenos sean resuel-
tos. Las directrices deben estar primeramente encaminadas a
todos aquellos sectores de la población que se encuentren más
expuestos al riesgo de integración a la vida delictiva: grupos mar-
ginados, grupos de hijos de madre soltera, persona� desocupadas
o subernpleadas (ganado sueldos menores mínimo establecido),
etc. Las directrices deben tratar de ubicar los espacios para tra-
tar de determinar si la arquitectura urbana responde bien o no
al problema de la prevención o si más bien ciertos lugares con-
tribuyen o son una invitación a la actividad delictiva, En
tercer lugar deben dirigirse acciones profundas y conscientes
hacia el campo económico tratando de establecer de qué forma
pueden
77
t\LFRE.l.:>O A.RAYA VEC/\ (

tener acceso todos los sectores de la población. Directrices que


• • • _.:,. ,<

deben buscar un desarrollo amplio y total de la personalidad hu--


mana para que todo sujeto sienta que vive dentro de un contexto
social que lo trata con dignidad y ofrece igualdad en la expectati-
va de superación. Una preparación racional de los objetivos y de
los medios necesarios para llevar a cabo una política criminal de
justicia, socialmente eficaz y justa.
Realizar un análisis de los objetivos y los medios, capacidad de
aplicación y transformación social. Una vez que los objetivos
han sido trazados, se debe hacer un recuento de los medios con
los que el país cuenta para llevar adelante cualquier plan. Para
que la política criminal sea coherente, es necesario que se dé
una congruencia entre los objetivos y los medios. Capacidad de
aplicación.
Necesidad de estudio humano. Un estudio sobre el elemento
humano que va a llevar a la práctica diversos objetivos. Si no
hay competencia en los sujetos llamados a ejercer los planes de
una política criminal, el Estado y las comunidades deben hacer
todo lo posible para capacitar a sus agentes.

2. REALIDADES DEL SISTEMAACUSATORKO GARANTISTA

2.1. INEFICACIA E INEFICIENCIA

Dentro de las principales quejas sociales hacia la administración de


justicia se encuentran lo lento de los procesos y la impunidad. Ambos
factores deben ser observados a partir de la eficiencia y eficacia. Sea de
la consecución de los resultados propuestos a través de los medios con
que se cuenta.

Se tiene claro que no toda denuncia debe finalizar en una sentencia,


y menos condenatoria. Incluso, en el mejor de los casos, se llevan a juicio
solo tres de cada cien denuncias.

Estadísticas comparadas, nos refieren el decaimiento de las senten-


cias condenatorias a partir del transcurso del tiempo. Está demostrado

@ " ®
78
] .APOE.'l'FS Y H.EP.EH.CUSiONES DE l..OS PROCESOS EXPEDi'I{>S
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que exi s te a rei aci o n i n ver s a ti.'. po y.. - ·1ía en(• mayor
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.
tiempo menor será la posibilidad que exista una sentencia condenatoria.

De esta forma, un proceso que sea retardatario en la resolución con-


llevará una doble inconformidad, por un lado de la persona juzgada en
el tanto ha sufrido del etiquetarniento propio del juzgamiento (labelling
approach) y por otra parte la víctima, que insatisfecha ante un proceso
lento y largo, se desvincula voluntariamente del proceso, desatendien-
do los llamados judiciales y no colaborando de forma efectiva con su
consecución, misma circunstancia ocurre con testigos del hecho, que
luego de años ya no son ubicados o no recuerdan los hechos de la forma
y manera en que ocurneron.

De este modo, lo conveniente es que la justicia sea brindada de


forma pronta, oportuna y cercana al conflicto, bajo estándares de
protección de las garantías judiciales. Esto se logra a través de la
separación de cau- sas simples y complejas. No resulta admisible que
una causa de simple y sencilla tramitación sea resuelta bajo los
estándares de un proceso ordinario, y que la misma deba "hacer fila"
con causas de alta comple- jidad, porque el resultado sería la atrofia
del sistema en sí mismo: por una parte no se resuelven los asuntos
sencillos de modo expedito y por otra parte los asuntos complejos se
atrasan por la atención de asuntos de criminalidad convencional.

2.2. LA JUSTICIA PENAL Y CELERIDAD PROCESAL

Las democracias tienen su base en el respeto de los principios y


garantías judiciales; cuyo norte se basa en la protección de la de la dig-
nidad de la persona, eje central del actuar de la totalidad de los poderes
políticos públicos.

La eficiencia y eficacia del sistema judicial debe ser la regla cons-


titucional y legal de todo Estado, sea del dotar de una justicia pronta y
cumplida y sin denegación. En los sistemas inquisitivos nadie se cues-
tionaba el transcurso del tiempo del proceso, porque el adagio era "la
justicia es lenta, pero llega"; sin embargo, esto no corresponde con una

79
. ;,# .

/\.LFREl)O .A.H.AY1.\ VEG,\ j

visión democrática. Únicamente en los sistemas autoritarios y antide-


mocráticos rige la máxima: "el fin justifica los medios".

El resultado de un sistema eficiente y eficaz debe ser observado con


detenimiento, debe lograrse el equilibrio entre las garantías judiciales y
los plazos razonables de juzgarnientos, En América Latina, sobran cosas
de juicios sumarios y ejecuciones; expeditas sí, justas está por verse.
La Corte Interamericana de Derechos Humanos se ha pronunciado de
forma reiterada acerca del plazo razonable, exponiendo los criterios
objetivos para su implementación en las justicias: a) complejidad del
asunto, b) actividad procesal del interesado y e) conducta de las autori-
dades judiciales (casos Genie Lacayo vs. Nicaragua, 1997,
considerando
77; Suárez Rasero vs. Ecuador, 1997, puntos 70 y 72; López Álvarez
vs. Honduras, 2006).

Estoy de acuerdo con la celeridad que algunos tanto enfatizan, siem-


pre que sea dentro del marco de respecto a los derechos fundamentales,
de ahí que debe velarse porque el juzgamiento se realice en un equilibrio
entre las garantías y los plazos razonables para que la eficiencia no vaya
en demérito de las garantías de las personas.

A pesar de estas fortalezas encontradas en el sistema acusatorio


garantista, no se ha logrado desmontar algunas malas prácticas de los
operadores del derecho para convertir el proceso penal en uno plena-
mente oral como estaba originalmente concebido y lograr que el mismo
discurra de forma adecuada en los plazos razonables pensados.

Es más fácil decir "somos un Estado de derecho" que serlo. Con el


sistema actual, aspiramos a hacerlo mejor, procuramos que el camino
sea en pro del ser humano, un viaje sin retorno en la democratización
de la justicia penal.

2.3. SEGURIDAD HUMANA Y JUSTICIA

Es cierto que estos procedimientos (de rápida solución) no deben


tener como objetivo único la mejora de la seguridad ciudadana
(de
80
··.p··

¡ APO.f(fFS y H.EPERCUSJ.C)NES DE LOS PROC::ESGS EXPEDrros

modo principal), por no tratarse de un aspecto multifactorial y debe ser


resuelto mediante medidas integrales de justicia social (salud, deporte,
económicas, financieras, educativas, entre otras) y no solo represivas.
Para conseguir la seguridad ciudadana que tanto se promueve, se re-
quiere de aspectos multifactoriales,

El Estado está llamado a diseñar e implementar políticas nacionales


de seguridad para los ciudadanos, basadas en la vigencia institucional
(políticas de control social formal) y medios de prevención de la delin-
cuencia (control social informal), acciones que a todas luces son mul-
tidimensionales. El Estado debe crear políticas nacionales tendientes a
dar vigencia y preponderancia a los derechos humanos, lo cual se logra
por medio de una participación de los ciudadanos en la toma de acciones
(visión democrática).

En una sociedad cuyos índices de desigualdad social son marcados,


se percibe públicamente que los problemas de seguridad ciudadana
generan un deterioro de la calidad de vida de las personas.

La inseguridad ciudadana no es causada por un solo factor, sino por


la convergencia de muchos, se convierte en un obstáculo para el desarro-
llo humano por cuanto limita las posibilidades individuales de concebir
y concretar un proyecto de vida, y erosiona la cooperación socialy la
vida cívica necesarias para el efecto. Dicho lo anterior, determinamos
que si es posible construir una sociedad más segura si se atienden las
formas de vulnerabilidad social en que proliferan la violencia y el
despojo, y se fortalecen los mecanismos colectivos de protección y la
capacidad de las personas para activados.

Pero, más allá de la seguridad ciudadana, el Estado está llamado a


la seguridad humana, entendida esta como el conjunto de condiciones
básicas y garantías mínimas para el desarrollo humano, o sea, la vigencia
de los derechos humanos.

La seguridad ciudadana es una parte vital de la noción, mucho más


amplia, de la seguridad humana. Si esta última atiende a formas de vul-
nerabilidad que comprometen el disfrute de los derechos humanos en

81
genera1 , 1 a " scgun· ul a d. ci· ucf ac, ana " se refi· ere a moui au• · ul ac,es
especi,nr· cas de vulnerabilidad -las ocasionadas por la violencia y el
despojo- y a la protección de un núcleo esencial de derechos
fundamentales de las personas. "Seguridad ciudadana" se entiende
como la condición perso- nal, objetiva (acaecimiento real de los hechos
de violencia o despojo) y subjetiva (percepción de inseguridad, amenaza
subjetiva), de encontrarse libre de violencia o despojo intencional por
parte de otros.

Una sociedad donde no se dé vigencia a la institucionalidad y donde


los índices de desigualdad social se amplían, tiene corno consecuencia
inmediata el aumento de la criminalidad, con manifestaciones de inse-
guridad ciudadana, como: delitos patrimoniales (sobre todo en lugares
públicos y casas de habitación), cantidad de homicidios dolosos, vio-
lencia intrafamiliar, formas violentas de resolución de conflictos por
acción privada (sicariato, amenazas, etc.), secuestros exprés, pandillas
juveniles, control territorial en drogas, abusos policiales. Todas estas
manifestaciones son potenciadas por la pobreza, exclusión social, des-
igualdad, marginación y, por supuesto, la incapacidad del Estado para
brindar soluciones sociales oportunas.
No pretendemos extendernos más allá de lo necesario en este tema,
pero conviene señalar cuáles han sido los factores de inseguridad:
• Preventivos: se ha fracasado en políticas sociales y no se han ins-
tituido estrategias para la prevención del delito cometido por
menores de edad. Se han aumentado las brechas de exclusión y
desigualdad social.
• Represivos: no se han implementado políticas públicas para lo-
grar la modernización y profesionalización de la policía (tanto
administrativa como represiva).
Por lo anterior, creemos que la respuesta a la seguridad humana
y, por ende, a la segurídad ciudadana, debe ser tratada integral y coor-
dinadamente por el Estado (todos los ministerios: educación, salud,
deporte, vivienda, seguridad), con el fin de lograr la inclusión e igualdad
de oportunidades a los ciudadanos, posibilitando la participación de
to-

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82
¡· AP()Rf!.·:S y RF:PE..HC.:USí.()NES DE r.os PH{)(:::r:�S()S EXPEDrros

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humanos e, incluso, reforzando los medios de control social informal,


donde se fomenten los valores sociales y morales,

Sobre la eficacia policial en la prevención del delito, VI/ALLER señala


que so l o aument' ar e_l nu, mero d. e po-11· o,as asr, gnac.r os a t' aIb. ores
po],1' o• a11 es tradicionales incrementa el gasto y no reduce el delito,
pero esto si
se consigue con la función policial orientada a los factores de riesgo
(armas, por ejemplo), mediante una respuesta inteligente y eficaz en la
prevención del delito. Por ello, como medio para reducir la criminalidad,
este autor propone la debida gestión municipal, orientada a determinar
factores de riesgo, con la debida planificación para la prevención del
delito, incrementando la inversión en programas de juventud en riesgo,
talleres de violencia familiar, prevención de delincuencia en robos de
vivienda en áreas críticas identificadas, con presencia policial y com-
promiso ciudadano. Según eI mismo autor, esto podría lograrse por
medio de la coalición entre la Policía, el gobierno local, los Ministerios
de Educación y Salud, grupos activos ciudadanos, etc.",

Ahora bien, el problema de inseguridad no debe enfocarse solo en el


nivel preventivo, sino también desde el ámbito represivo. Así, la seguri-
dad debe potenciarse con el fortalecimiento de la policía administrativa y
judicial (profesionalización), además de una respuesta judicial oportuna,
cumpliendo el principio constitucional de tutela judicial efectiva" y de
justicia pronta y cumplida.

2 Cfr. WALLER, Irvin, Menos represión. Más seguridad, México: Instituto Nacional
de
Ciencias Penales, 2007.
3 Analizado por Sala Constitucional de Costa Rica N.' l 739-92, de las 11 :45 hrs,
del
1 de julio de 1992, al señalar: "En la base de todo orden procesal está el principio
y, con él, el derecho fundamental a la justicia, entendida como la existencia y
disponibilidad de un sistema de administración de la justicia, valga decir, de un
conjunto de mecanismos idóneos para el ejercicio de la función jurisdiccional del
Estado -declarar el derecho controvertido o restablecer el violado, interpretándolo
y aplicando imparcialmente en los casos concretos--- lo cual comprende, a su vez,
un conjunto de órganos judiciales independientes especializados en ese ejercicio, la
disponibilidad de ese aparato para resolver los conflictos y corregir los entuertos
83
/\.LFH.E:no /\H;\Yf\ V:EGA j-

De este modo, la aplicación de un. procedimiento expedito (respe-


tuoso de las garantías constitucionales y legales, de conformidad con los
derechos humanos) con el cual se resuelvan los conflictos por medio de
un juicio justo, posibilita la confianza ciudadana en la administración
de justicia. La ciudadanía tiene una doble garantía con el procedimiento
expedito: por una parte, la confianza ciudadana de un proceso ágil y
oportuno a] conflicto social, y por otro lado, la confianza de la persona
que es acusada, de recibir una respuesta estatal pronta y no someterse
a un proceso criminal lento y desgastante.

Debemos recordar que el principio de tutela judicial efectiva


forma parte de las garantías procesales de los sujetos. En palabras de
CARO CoRIA, la tutela judicial efectiva se compone de el libre acceso a
la jurisdicción (entendido como el derecho que garantiza al individuo
la posibilidad de acceder al proceso jurisdiccional), el libre acceso a las
instancias (contar con recursos efectivos), una resolución fundada (que
sea motivada) y el derecho de efectividad (derecho de ejecución)".

2.4. LA JUSTICIA RESTAURATIVA COMO MODELO EVOLUTIVO DE


RESPUESTA ANTE EL DEUTO

2.4.1. Ámbito internacional

Mediante un movimiento social, ocurrida en 1972, surge en Ca-


nadá el modelo de justicia restaurativa para delincuencia juvenil. Este

que origina la vida social, en forma civilizada y eficaz, y el acceso garantizado a esa
justicia para todas las personas, en condiciones de igualdad y sin discriminación".
Lo anterior significa, en primer lugar, que el debido proceso exige la existencia,
suficiencia y eficacia de un sistema judicial y procesal idóneo para garantizar el
derecho fundamental a la justicia, que es la más importante manifestación del
derecho de petición consagrado en los artículos 27 -en general- y 41 -en especial--
ele la Constitución".
4 Cfr. CARO CoRIA, Dino Carlos, "Las garantías constitucionales del proceso penal",
en Anuario de Derecho Constitucional Latinoamericano, año 12, t. II, Montevideo:
Konrad-Adenauer-Stíftung E. V., 2006, pp. 1029-1032. Ver, en el mismo sentido,
Sala Constitucional N.° 1193-95, de las 9:18 hrs, del 3 de marzo del 2005, referido
a una consulta de constitucionalidad de la Sala Tercera.

84
] AP()R_TES Y REJ.>t-'.Hf;tiS!_()NT:S ()E LOS PROCESOS EXPEDt"f()S

modelo posteriormente llegó a los Estados Unidos de Norteamérica


a través de la figura procesal de la diversión, como un mecanismo de
resolución pacífica entre victima y delincuente, superando el encierro
como respuesta al delito y posibilitando el acercamiento entre ofensor
y víctima, mediante un proceso conciliador.

El programa "Educación para la Paz de Iglesias" de Guatemala ha


señalado que el primer caso donde se cumplió la justicia restaurativa
fue en Ontario, donde dos jóvenes fueron detenidos posterior a come . -
ter hechos de vandalismo en la comunidad. La solución fue obligar a
reparar los daños ocasionados y conversar con las veintidós familias
afectadas.

La Organización de las Naciones Unidas (ONU) define la justicia


restaurativa como una "respuesta evolutiva al delito que respeta la dig-
nidad y la igualdad de todas las personas, favorece el entendimiento y
promueve la armonía social mediante la recuperación de las víctimas,
los delincuentes y las comunidades" (Vid. Consejo Económico y Social de
las Naciones Unidas del 2002). De acuerdo con ello, el proceso
restaurativo es un modelo donde víctima, delincuente y miembros de
la comunidad participan activamente con la ayuda de un facilitador.
Dentro de las soluciones se incluyen programas de reparación,
restitución, servicio a la comunidad, todos ellos encaminados a
atender las necesidades y responsabilidades individuales y colectivas
que se hayan generado así como potenciar la reintegración pacífica de
víctima y delincuente a la sociedad. Como procedimiento restaurativo
constituye un complemento útil del sistema penal establecido.

Mediante la Resolución N. 200/ 14 del Consejo Económico y


o

Social, anexo modificado por el grupo de espertos sobre Justicia


Restaurativa, estableció en el preámbulo de la "declaración de
principios sobre los programas de justicia restaurativa en materia
penal" que el enfoque restaurativo de a las víctimas la oportunidad
de obtener reparación, sentirse más seguras e intentar cerrar una etapa,
permite a los delincuen- tes comprender mejor las causas y los efectos
de su comportamiento y asumir una genuina responsabilidad y
posibilita a las comunidades

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85
ALFR.EDO AHAYJ\ \/Ec:;t\ j ·

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bienestar comunitario y prevenir fo delincuencia.

En resumen, se trata de un mecanismo de desjudicialización don-


de la participación de la víctima tiene un carácter esencial no solo en
la aplicación de la salida alterna sino también en la decisión judicial
adoptada. Se logra romper con las tesis retributivas y restauradoras
heredadas del conflicto penal instituyendo un nuevo paradigma de jus-
ticia restauradora. Se trata de una concepción moderna donde el delito
produce un conflicto, por ello los intervinientes directos e indirectos
participan activamente a través del diálogo en la solución armoniosa del
hecho delictual, mediante un método desforrnalizado y desjudicializado.

2.4.2. Nuevo modelo de respuesta al delito

Producto del aumento de la percepción de inseguridad ciudadana,


ineficiencia e ineficacia del Poder Judicial, excesiva duración de proce-
sos judiciales y desconfianza ciudadana en la administración de justicia,
se introdujeron en los últimos diez años reformas legales y procesales
que en gran medida exacerbaron el conflicto social. Desde el punto de
vista sustantivo se incrementaron el catálogo de delitos en especial de
peligro abstracto o común, una mayor criminalización de delitos con-
tra Ia propiedad de poca monta, un exceso de los extremos mínimos
de las sanciones penales generando desproporción entre los hechos y
las consecuencias de la misma. En las normas adjetivas: se redujeron
el catálogo de delitos en los cuales era posible acudir a salidas alternas,
se bloquearon las salidas alternas en delitos de peligro abstracto y en
especial delitos pluriofensivos donde el Estado es víctima o representa
los intereses y por último se limitaron el número de salidas alternas
a una cada cinco años. Estas reformas basadas en políticas de "ley y
orden", tuvieron un efecto inmediato; se incrementó la población pe·-
nitenciaria en un 30 % los cuales en su mayoría deben descontar penas
de corta duración. Es en ese contexto como Costa Rica mediante la
frase: "a través del diálogo se hace justicia", implementó desde el 2012
el modelo de justicia restaurativa como un mecanismo resolutor de

86
conflictos judiciales; para ello creó un grupo interdisciplinario de juez,
defensor, fiscal, trabajador social. y psicólogo que de manera conjunta
y armoniosa abordan los casos y potencian en las partes la solución del
conflicto mediante los llamados "círculos restaurativos". Así, la justicia
restaurativa nace como un mecanismo resolutor amistoso para revertir
los altos índices de personas prisionalizadas. Los mensajes de incremento
del castigo fundado en un alto punitivismo conllevan un endurecimiento
social, un ánimo vindicativo y de rechazo a la resocialización. Por estas
razones, la justicia restaurativa involucra a la sociedad y a las personas
directa e indirectamente lesionadas con el actuar ilícito, y restaura las
relaciones humanas y recompone el tejido social dañado con el fin de
buscar soluciones duraderas y satisfactorias, según los acuerdos esta-
blecidos por las partes.

Este modelo se justicia restaurativa se ha realizado en Canadá, Rei-


no Unido, Nueva Zelanda, Bélgica, Francia, Italia, Finlandia, Noruega,
Alemania, Austria, España, Japón, Brasil, Sudáfrica, Australia, Costa
Rica y Colombia.

2.4.3. Principios
Dentro de los principios de la justicia restaurativa se encuentran
la voluntariedad de las partes, la confidencialidad, la escucha activa, el
respeto entre los participantes, la búsqueda de la reparación del daño
ocasionado, la responsabilidad activa y la respuesta al llamado judicial.

2.4.4. Papel comunitario


La comunidad tiene un papel preponderante en este mecanismo
resolutor, dota del espacio de resolución, participa del abordaje, su-
pervisión y cumplimiento, contribuyendo con ello en el control de
la ejecución de los proyectos a satisfacción del mayor número de
personas como ejercicio componedor del acto ilícito.

Se rompe el monopolio estatal en la cobertura de los delitos, se


supera la neutralización de la víctima, introduciendo ese nuevo modelo
del renacimiento de la víctima.

87
. /\LF.RFl)O .J\RAY/-, ···JEG/1.· ]

Por último, este mecanismo sirve de método de prevención es-


pecial positiva hacia terceros en la comisión de hechos
delictuales y una mayor confianza de la sociedad en la composición
del hecho lesionado, además de equilibrar los ingresos económicos
y benefi- cios de los trabajos que se realicen en favor de la mayor
cantidad de personas.

2.4.5. Requisitos

Dentro de los requisitos sobresalen:


Debe estar autorizado por ley.
Solo para delitos cuya sanción abstracta permita el beneficio de
ejecución condicional de la pena. Sea una pena de tres años o
menos de prisión.
Debe contar con viabilidad probatoria de la comisión del hecho
ilícito.
La persona juzgada no debe tener antecedentes penales.
No debe tener salidas alternas en los últimos cinco años.

2.4.6. Abordaje
El procedimiento es el siguiente:
Ingreso al Ministerio Público. La causa penal ingresa a la fis-
calía, momento en el cual, conforme a la valoración inicial, el
Ministerio Público debe recabar la totalidad de elementos pro-
batorios que permitan vincular de modo suficiente y eficiente
a la persona investigada en el evento delictivo. A esto se le de-
nominará "viabilidad probatoria".
Cumplimiento de requisitos. El Ministerio Público verificará
que el imputado cumpla con los requisitos de ley que le posibi-
liten acudir a la salida alterna.
e Se invita a las partes a reflexionar con sus asesores legales (fis-
cal y defensor) sobre su caso particular y a decidir la solución

0" ..
88
Í .i\PORfE.S Y R.J'.PEH.{:US!ONES .!JE -!..{)S PHO(ES-OS EXPl\l)IT"OS

que sea más justa y conveniente, posteriormente inician las


conversaciones para los acuerdos y su concreción.

2A.7. Estado actual

En la actualidad se llevaa cabo en materia penal de adultos, trata·


miento de drogas bajo supervisión y justicia penal juvenil. Se trata de
una respuesta evolutiva del delito, un cambio de paradigma que
favorece el entendimiento y propone la armonía entre las personas,
contribuyendo con esto a la paz social y a la recuperación de la
víctima, el delincuente y las comunidades; al tratarse de un daño que
trasciende a esta última. De este modo, la Justicia Restaurativa es un
complemento del sistema de Justicia Penal, no su sustitución. Se trata
de una respuesta dual a un problema social existente, separando la
acción penal y potenciando la solución alterna al conflicto mediante
un abordaje humano e integral; psicosocial, Dentro del grupo de
trabajo se encuentra un defensor, un fiscal, un psicólogo, un
trabajador social y un juez. En este proceso se respetan las garantías
judiciales pero ante todo se potencia la salida armoniosa al conflicto.

Es claro que las salidas alternas así entendidas cumplen un rol de


prevención general positiva realizándose un aporte importante en el
logro de la paz social y el bienestar común, mitigando los efectos noci-
vos implementados por la justicia ordinaria de la respuesta carcelaria
como única opción.

3. RESULTADOS DEL PROCESO INMEDIATO REFORMADO

3.1. BENEFICIOS

Debe tenerse presente que la justicia en una democracia tiene una


serie de funciones:
Resolver el conflicto
Evitar el retraso judicial
Propiciar una buena atención al usuario

89
ALFREDO MAYA VEGA i

Simplificar el proceso
Acelerar el proceso sin menoscabo de los derechos de las partes
Realizar un manejo adecuado del despacho y expediente
O Evitar la actividad judicial innecesaria
Obtener los mejores resultados con iguales costos

A través de la simplificación del proceso mediante la instauración


del proceso inmediato reformado se ha logrado parte de los fines, pero
no todos:
Resolución pronta de casos. Este trámite favoreció la resolu-
ción oportuna de la situación jurídica de los acusados, la reduc-
ción de los plazos de la prisión preventiva (presos sin condena),
y un acercamiento de la víctima al proceso con una atención
personalizada y una participación activa.
º Celeridad procesal. Se ha logrado la resolución eficiente y muy
pronta de los conflictos.
e Procedimiento oral. Uno de los logros más importantes ha sido
la verdadera implementación de la oralidad en las diferentes
etapas del proceso.
Manejo debido de evidencia. A llevarse a cabo un juzgamiento
cercano al evento, las evidencias se encontraron más disponi-
bles para las partes y no resguardadas en depósitos de objetos
de forma extensa. Debiéndose agregar la prontitud en la devo-
lución de los objetos a la víctima.
Reducción de plazos de espera policía. Uno de los temas por
resolver con el procedimiento ordinario o método habitual, era
la tardanza en la recepción de los detenidos y los informes po-
liciales. Con este nuevo modelo de trabajo, la atención de los
oficiales de policía se ha reducido notablemente.
Eficiencia jurisdiccional y mayor participación de víctimas y
testigos. En pocos días los asuntos presentados ante el juez se
resuelven de modo definitivo, pues la víctima del proceso se

90
· :, :@UP.. . .

! APOft.n.-.::s y H.EPL:H(>..!Sl()NE!:; f)E LOS PROCESOS "EXPF.DI'l'OS

mantiene atenta al avance del proceso y acude al proceso apor·-


tando sus elementos de prueba.
Mejor utilización de recursos (tanto humanos como materia-
les). Se disminuyen tiempos de espera, se reducen trámites en
despachos, se logra la despapelización y la eficiencia del recur-
so humano, a través del mayor uso de los recursos tecnológicos
y ele la infraestructura, por tratarse de horarios continuos.
e Justicia pronta y cumplida conforme a la ley. Con el cumpli-
miento de los plazos establecidos por el legislador en las dife-
rentes etapas procesales, se cumple el requerimiento constitu-
cional de justicia oportuna. De esta forma, se ha logrado una
doble finalidad: dar certeza jurídica a situaciones pendientes,
así como una resolución oportuna a la víctima del conflicto
planteado ante la administración de justicia.
e Se logró una profundización de la contradicción y participa-
ción de las partes afectadas por el conflicto, lo cual permitió
una mayor rapidez en el desarrollo del procedimiento, el cual
se agiliza por la desformalización del proceso.
Se optimizó la gestión de causas, se profundizaron los rasgos
centrales del sistema acusatorio, por la división de funciones
de las partes procesales, y se potenció el mayor ejercicio del
derecho de defensa en el proceso.
Se logró un dinamismo procesal a través de la abreviación de plazos.
Se ajustaron los procedimientos a las demandas del modelo
constitucional -una justicia con rostro humano y de calidad-.
donde las peticiones de las partes son resueltas por el juez en
audiencia, de manera oral y fundamentada, en un lenguaje ac-
cesible para todos.
" Se mejoró la capacidad de respuesta del sistema penal a los con-
flictos de los ciudadanos y, en consecuencia, la imagen institu-
cional del Poder Judicial, que ciertamente estaba deteriorada
ante la opinión pública y los afectados por "soluciones" tardías,

91
/\LF!{EDO /\.Rt\Y/\ VE(;.p, Í

que en ocasiones no satisfacen las necesidades y expectativas


de víctimas ni de victimarios.
Se mejoran los derechos procesales de las víctimas, pues se le ex-
plican las posibilidades, sus derechos y deberes, y se atienden de
inmediato sus intereses (se recibe una mejor calidad de informa-
ción, puede participar rápidamente en la solución). Se logró la uti-
lización única de la oralidad (reemplazando trámites escritos con
un proceso penal por audiencias), que facilita la adversariedad,
® La oralidad potencia la publicidad y la contradicción, por cuan-
to no solo el imputado y las partes escuchan los razonamientos
judiciales, sino que la sociedad puede ser el contrapeso necesa-
rio de la función judicial.
Se promueve una resolución con potenciación humana y de
recursos tecnológicos, y se utilizan medios digitales para res-
guardar documentalmente todas las etapas del proceso (inves-
tigativa: las pruebas existentes; jurisdiccional: de las diferentes
audiencias orales desarrolladas). Además, se suprimen los do-
cumentos de notificaciones y lo retardatario de esta gestión, ya
que se notifica en el acto a las partes.
" Con la oralidad, se da un efectivo uso de recursos tecnológicos.
Los resultados exitosos percibidos, no solo señalan una pron-
ta respuesta a la sociedad ante la comisión de un delito, sino
que han demostrado que se respetan los derechos y garantías
constitucionales de todas las partes procesales y se otorga una
efectiva solución al congestionarniento de casos en trámite.
Es un procedimiento acorde a la ley y a la Constitución,
por ser respetuoso de las garantías y derechos fundamentales
de todas las partes. La garantía de la duración del proceso se
per- cibe desde dos perspectivas: una como derecho al acceso
de la justicia de la víctima, y otra como el derecho del
imputado a un proceso ágil y rápido que brinde seguridad
jurídica.
e No es el medio para resolver los problemas de seguridad ciu-
dadana de manera única (concepción populista y demagógica),

92
¡ APOR'1'ES Y H.EPERCUS!(}NES DE "i l)S PROC'.ES{)S FXPFf.ifT'OS

sino un mecanismo pardal para brindar una respuesta pronta


a procesos sencillos (que por su notoriedad no requieren una
in vestigación profunda), que afectan directamente a fa
sociedad.
Son un aporte significativo para la lucha contra la violencia
urbana, como instrumento para devolver, por medio del dere-
cho, el equilibrio social a los ciudadanos mediante la respuesta
oportuna a los conflictos.

Dentro de los aspectos negativos visualizados al proceso inmediato


reformado hemos podido visualizar que han existido casos (Buscaglia,
Chu Serrato, caso Tacna y Arequipa sobre pena perpetua, Sullana, Lima
Norte) donde se ha evidenciado:
La ausencia de garantías judiciales mínimas para las personas
investigadas.
� Se puso en evidencia la baja preparación de las defensas, el ale-
jamiento de los criterios de representación en formulación de
impugnaciones contra actos (casos Chu Cerrato y Buscaglía).
e. Se pone entredicho la objetividad del Ministerio Público en el
ejercicio de la persecución penal.
Se duda de la transparencia de la policía judicial en su
actuar
(caso Lima Notte)
" Se ha evidenciado las falencias profesionales de abogados de-
fensores, fiscales, jueces en el sistema de justicia.
Se visualizó los problemas comunes de ausencia de imputación
concreta adecuada y de un proceso judicial equilibrado.
e Se representó las altas penas existentes para delitos de poca gra·-
vedad, sin una debida proporcionalidad y ponderación equilibra-
da (véase el Acuerdo Plenario N.º 01-2016/CIJ--116 que eiempli-
ficó la ausencia de proporcionalidad de la pena en un caso bien
se hubiera tramitado mediante el proceso ordinario).
Ha proliferado "falsos redentores" que han utilizado el proceso
para autopostularse a cargos, tomar fama, ascender en jerarquías
y hasta lograr reconocimiento social popular de sus decisiones.
93
..:\.l.,F1:l]�:l:)() /\R.i\Y,\ VEGt\ f

3.2. POSIBILIDADES DE 1\/!:EJORA

a) Establecer una Comisión Constitucional de Política Criminal,


órgano interdisciplinario que brinda asesoría legal al Poder Le-
gislativo.
b) Incorporar los mecanismos de justicia restaurativa y mecanis-
rnos alternos a la prisión (piénsese mecanismos electrónicos de
monitoreo),
e) Es saludable los procesos de aceleración sin disminución de ga-
rantías. Retomar el adecuado concepto de flagrancia como la
percepción sensorial de un delito.
d) Capacitar a los funcionarios judiciales y abogados litigantes en
el sistema acusatorio garantista, a través de las escuelas judicia-
les, colegios profesionales, universidades, centros de estudio e
institutos.
e) Visualizar la experiencia comparada de Honduras, Costa Rica,
El Salvador, Ecuador, Argentina y España en el desarrollo
de los procesos rápidos.
f) La debida aplicación del Acuerdo Plenario N.º 02-2016/CIJ-
I 16, sobre la aplicación del proceso inmediato, emitido por la
Corte Suprema de Justicia.

4. REFERENCIAS BIBUOGRÁHCAS

CARO CoRIA, Dino Carlos, "Las garantías constitucionales del proceso


penal", en Anuario de Derecho Constitucional Latinoamericano, año 12,
t. H, Montevideo: Konrad-Adenauer-Stiftung E. V., 2006.
WALLER, Irvin, Menos represión. Más seguridad, México: Instituto Nacional
de Ciencias Penales, 2007.
ZAFFARONI, Raúl, "Naturaleza y necesidad de los consejos de política
criminal", en CARRANZA, Elías (coord.), Justicia penal y
sobrepoblacum penitenciaria. Respuestas posibles, México: Siglo
Veintiuno, 2001.

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94
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Especial referencia a los presupuestos materiales"


MERCEDES HERRERA GUERRER(}'"''
Universidad de Piura

SUMARIO:

1. INTRODUCCIÓN

El D. Leg. N.º 1194, del 30 de agosto del 2015, introdujo importan-


tes modificaciones a uno de los mecanismos de simplificación procesal,
concretamente a un proceso especial ya regulado por el CPP del 2004:
el proceso inmediato.

La aplicación de esta norma generó una serie de problemas en la


práctica, incluso se adoptaron una serie de decisiones judiciales que

.y.
Para la elaboración de este trabajo se hará uso de diversas ideas utilizadas por la
autora en recientes publicaciones de la revista Actualidad Penal.
Máster en Derecho Penal por la Universidad de Alcalá (España). Doctora en
Derecho (Doctorado europeo) por la Universidad de Navarra (España).

95
MERCEDES l·IERRER,\ GUERRERO I
distan mucho de ser justas, sobre todo en relación con delitos graves, o
en casos en los que era necesario evaluar con más detenimiento el caso
concreto y realizar más actos de investigación.
Ante la complejidad de los problemas que suscitó la aplicación
del D. Leg. N.º 1194, se vio conveniente realizar un Pleno [urisdiccional
Extraordinario en el que participaron diversos especialistas. Como re-
sultado de esta labor de análisis y estudio de la aplicación del proceso
inmediato, se emitió el Acuerdo Plenario Extraordinario N.º 2-2016/
CIJ-116, publicado en El Peruano, el 4 de agosto del 2016.

En las próximas líneas, intentaremos subrayar el carácter ex-


cepcional del proceso inmediato conforme al D. Leg. N.º 1194. Tal
característica esencial de este procedimiento acelerado se relacio-
nada estrechamente con los presupuestos materiales de aplicación
de este mecanismo de simplificación procesal. Se trata sin duda, de
uno de los tópicos más relevantes que desarrolla el AP Extraordina-
rio N.º 2-2016/CIJ- I 16, ya que estamos frente al aspecto de mayor
incidencia práctica.
Si nos preguntamos acerca de la constitucionalidad del proceso
inmediato según el D. Leg. N.° 1194 y del debido proceso en los casos
juzgados conforme .a este procedimiento, la respuesta solo puede en-
contrarse en los fundamentos o presupuestos del mismo.
Solo a partir de una correcta delimitación de cuándo debe aplicar-
se "obligatoriamente" este procedimiento especial, es posible alcanzar
soluciones que hagan compatibles el debido proceso con la celeridad
procesal.

El procedo inmediato es excepcional, no es una regla, ni debe


utilizarse en todos los casos. La característica de excepcionalidad se
encuentra estrechamente vinculada con la celeridad propia de esta ins-
titución. Recordemos que el CPP instauró procedimientos especiales, e
incluyó determinados mecanismos de simplificación procesal. Alguno
de estos mecanismos puede implicar la supresión o disminución de
ciertas garantías procesales.
.. o •
96
I El. CARAGJ}�R EXCEPCIONAL DEL P.ROCESO fNMEDJAIO I'.:N EL .DECRE'f() LEGJSLt<TTVO N.() 1194

Asimismo, es preciso advertir que el proceso "garantista" por ex-


celencia es el proceso penal carmín, con etapas claramente definidas y
plazos establecidos por ley (para algunas etapas y actos procesales). Los
procedimientos especiales que prevé el CPP, responden a una lógica
excepcional, se sitúan en el marco de situaciones especiales.

En este contexto, el proceso inmediato busca dar respuesta ademan-


das de celeridad, en determinados contextos procesales, se trata de un
mecanismo de simplificación procesal. En efecto, la excesiva duración
de los procesos penales puede afectar los derechos del imputado y de la
víctima (en tanto el primero espera la pronta definición de su situación
jurídica y la segunda la reparación oportuna del daño causado), y en
este sentido, se persigue un objetivo legítimo: la satisfacción del dere-
cho a un proceso sin dilaciones indebidas y la reparación con eficacia y
celeridad de las necesidades económicas de la víctima'. No obstante, la
legítima finalidad de los denominados mecanismos de simplificación
procesal, no puede absolutizarse la celeridad procesal. Si bien es cierto
que los procedimientos simplificados pueden contribuir a disminuir y
gestionar de forma eficiente la carga procesal, la celeridad y economía
procesal no pueden buscarse como fin a cualquier precio, es preciso
realizar una delimitación concreta y una sistematización debido a los
problemas que suscita la renuncia a ciertas etapas procesales2. Y más
aún, no puede ignorarse la perspectiva sustantiva, la necesaria coheren-
cia sistemática de estas figuras. Se debe determinar también hasta qué
punto son compatibles con el derecho penal material".

Como exponentes de la tendencia a la simplificación del proceso


penal a nivel comparado tenemos: en España el proceso penal abreviado,
establecido por la LO 7 /1988 de 28 de diciembre, los denominados "jui-

Sobre este último punto vid. MIRA Ros, Corazón, Régimen actual de la conformidad,
Madrid: Colex, 1998, p. 206.
2 Vid. HAACK, Tim, Die Systematik der vereinfachten Strafverjahren, Baden-Baden:
Nomos, 2009, p. 13 y ss,
3 Sobre el particular véase, HERRERA GUERRERO, Mercedes, La negociación en el nuevo
proceso penal. Un análisis comparado, Lima: Palestra, 2014, p. 193 y ss.

<D ....

97
NIER.CEDES 1--Jf'._RftEH./\ G"UERRERO j

cios rápidos", introducidos mediante LO 8/2002 y Ordinaria 38/2002,


cuya aplicación se refiere a delitos flagrantes y a hechos punibles cuya
investigación resulte sencilla y que por medio del otorgamiento de
mayores facultades al Juzgado de guardia, a la Policía Judicial y al Mi-
nisterio Fiscal posibilita el juzgamiento o la emisión de sentencia
de
conformidad =-según sea el caso-�- en un plazo más breve. En Italia el
Codice di. procedura penale de 1988 contempla el gíudizio abbreviato (art.
438 y ss.), l'applicazione della pena su rtchiesta de lle partí o pateggiamento
(art.
444 y ss.), giudizio diretttssimo (art. 449 y ss.), giudizio immediato (art. 453 y
ss) y procedimento per decreto (art. 459 y ss). En Alemania la StPO regula
tres tipos de procedimientos simplificados: el juicio sumario (das Stra-
[oefehlsverharen o Verfahren bei Strafbefehlen) § 407 StPO y ss., el proceso
acelerado (Beschleunigtes Verfahren) § 417 StPO y ss, y sobresimiento de
la causa bajo condición (Einstellung unter Auflagen und Weisungen) § 153 a.
Asimismo, los acuerdos en el proceso penal forman parte de la práctica
procesal penal desde los años 704. En el 2009 se aprobó la ley respectiva
(Gesetz zur Regelung der Verstéindigung im Strafverfahren).

En Latinoamérica, el movimiento de reforma que tomó como base


el Código Procesal Penal, modelo para lberoamérica de 1988 y que
impulsó la aprobación de nuevos códigos en materia procesal penal
en Guatemala, Costa Rica, El Salvador, Chile, Argentina, Venezuela,
Ecuador, Bolivia, Nicaragua, Guatemala, Perú, Panamá y República
Dominicana se caracteriza por la inclusión de mecanismos de simpli-
ficación procesal, cuyo fin es disminuir eficazmente la carga procesal,
definir con rapidez la situación jurídica del imputado y contribuir a la
oportuna reparación de la víctima",

4 Vid. RoxIN, Claus y Bernd ScHÜNEMANN, Strafverfahrensrech, 27.º ed., Múnich: Beck,
2012, p. 96 y SS.
5 Vid. ÜRÉ GUARDIA, Arsenio y Liza RAMOS DÁVILA, "Aspectos comunes de la
reforma procesal penal en América Latina", en AsENCIO MELLADO, José María y
Olga FUENTES SORIANO, (coord.) Nuevos retos de la justicia penal, Madrid: La Ley,
2008, p. '72 y SS.

98
¡ FL CARACTEÚt l:'·'.XCFPC:JONAL DEL PRC1C;.ESO INJVIE.DlA'T'O FJ>i EL .DEC'.RETO LEG.ISL/\T!.VO N.'� J 194
En el nuevo modelo procesal, y especialmente en los diversos meca-
nismos de simplificación procesal, subyace una visión de la persecución
penal que convierte el uso de tales mecanismos en una cuestión de es-
trategia que permite una amplia diversificación de la respuesta punitiva
del Estado para combatir el gran problema de la carga procesal".

El D. Leg. N.º 1194, que modifica el proceso inmediato nace en un


contexto de inseguridad ciudadana y demanda de intervención punitiva
por parte del Estado; como puede advertirse de la propia norma, se da
en eI marco de la Ley N.º 30336 -que delega en el Poder Ejecutivo la
facultad de legislar en materia de seguridad ciudadana, lucha
contra la delincuencia y el crimen organizado-. En suma, la
finalidad clara de la norma que analizamos es hacer frente de manera
eficiente a la criminalidad.

No obstante, tanto estudios empíricos como investigaciones de


ímportantes autores alemanes, muestran que la eficacia preventiva de la
intervención estatal a través de la amenaza de la pena o de la ejecución
de la pena dista mucho de ser significativa. A este tenor, los estudios
empíricos realizados por ScHUMANN muestran que la influencia del.
derecho penal en la moral social se ha sobrevalorado, que los penalistas
corren el peligro de atribuir al derecho penal una eficacia mucho mayor
a la que realmente tiene".

Asimismo, HAsSEMER afirma que la prevención general presenta


tres requisitos empíricos: a) los ciudadanos en los que se espera surta
el efecto preventivo-general deben estar informados; b) los desti-
natarios de la norma deben ser susceptibles de motivación a través
de esos factores, y e) la motivación debe ser causada por el factor

6 Vid. BINDER, Alberto, "Tensiones político-criminales en el proceso penal", en


BlNDER, Alberto y Víctor BURGOS MARIÑOS, Horst ScHóNBOHM, Florencio M1xÁN
MÁs, Julio César CASTAÑEDA Díxz, Niccy Mariel VALENCIA LLERENA y Silvia
CUAN CHANG, La realidad de la reforma procesal penal en el Perú, Trujillo: Ediciones
BLG, 2009, p. 35.
7 Vid. ScHVMANN, Karl, Positive Generalpravention. Ergehnisse und Chancen der
Forschung, Heildeberg: C.F. Müller, 1989, pp. 51 y 52.

99
. preventivo-general. En este punto resalta además, que la norma no
incide directamente en el actuar del afectado, sino que la prevención
depende de numerosas instancias de comunicación, por ejemplo los
medios y otros grupos sociales8•

La prevención general es, en efecto, un complejo entramado, que


solo es susceptible de comprobación empírica de un modo limitado.
Conceptos como "seria afectación de la confianza en el derecho por
parte de la población" o "conmoción de la confianza de la población
en la inviolabilidad del ordenamiento y protección del orden social"
empíricamente pueden proporcionar información sobre la actitud y
los conocimientos del ciudadano. Sin embargo, la ponderación de estos
resultados empíricos y su valoración de acuerdo con las exigencias del
deber ser jurídico-penal sigue siendo una cuestión normativa9•

La discusión acerca de la dificultad de probar empíricamente la


verdadera eficacia preventiva de las normas penales no es un tema
zan- jado. De una parte, a través de una mera observación se constata,
que a pesar de toda la criminalidad, la mayoría de la población se
comporta
de modo fiel al derecho. Con ello, sin embargo, no se resuelve aún la
pregunta de en qué medida esa fidelidad al derecho se puede adjudicar
a la prevención general positiva o negativa 10.

Los estudios empíricos realizados efectivamente muestran que la


eficacia preventiva del derecho penal es limitada, mucho más modesta
de lo que muchos autores suponen". La prevención general como tal
�--·--·
8 Vid. Winfried, Einführung in die Grundlagen des Strafrechts, 2." ed.,
HASSEMER,
Múnich: C.H. Beck, 1990, p. 310 y ss,
9 Vid. ScHÜCH, Heinz, "Empirische Grundlagen der Generalpravention", en VoGLER,
Theo (edit.), FS für Hans-Heinrich [escheck zum 70. Geburtstag, Berlín: Duncker &
Humblodt, 1985, p. 1083.
10 Vid. Rox1N, Claus, Strafrecht Algemeiner Tell, 4.º ed., Múnich: Verlag C. H.,
2006,
p. 81.
11 A esta conclusión llega también HóRNLE, Ta tja na, "Claus Roxins
Straftheoretischer Ansatz", en HEINRICH, Manfred, Christian JAGER, Hans
AcHENBACH, Knut AMELUNG, Wilfried BoTTKE, Bernhard HAFFKE, Bernd
ScHÜNEMANN y Jürgen

o • e
100
¡ F'.L Cr\RACThR. EXCEPCIONAI.. !)Ei.. PROCESO f.NfvlE.f)[,'\,:l'O EN EL 1)EC:Rlrl'() LECIS'i.. AT'tVO N.···· 1191,1

es una tarea que no le corresponde exclusivamente al derecho penal,


sino que se refiere a la generalidad de los ciudadanos". Como afirma
HAsSEMER hay muchos otros medios estatales o sociales, tales como la
educación y la familia pueden contribuir en mayor medida que las
penas
a la prevenc1·'on de d e 1·itos
n, .

Aplicando las anteriores consideraciones al proceso inmediato


reformado por el D. Leg. N.º 1194, fácilmente se advierte que la fina--
Edad de combatir la criminalidad no puede lograrse a través de este
mecanismo de simplificación, no de manera significativa. Más aún, los
alcances de prevención general se atenúan frente al carácter excepcional
del proceso inmediato.

2. EL CARÁCTER EXCEPCIONAL DEL PROCESO INMEDIATO A


PARTIR DE SUS PRESUPUESTOS MATERIALES

2.1. LA EVIDENCIA DELICTIVA

Una terminación "acelerada" del proceso es, desde la óptica de Ia


economía procesal, de gran ventaja para el fiscal, el juez y el acusado;
sin embargo, esta puede ser en ocasiones difícilmente conciliable con un
Estado de derecho. Incluso en casos de delito flagrante, tanto el acusado
como el fiscal necesitan tiempo para valorar los hechos de acuerdo con
los elementos de convicción con los que se cuenta. Además, el acusado
necesita tiempo para ejercer adecuadamente su derecho de defensa,
en este caso, para hablar con su abogado, analizar detenidamente los
hechos y los indicios con los que se cuentan y elaborar su estrategia de
defensa. Asimismo,' el fiscal debe contar con el tiempo suficiente para
decidir tanto la calificación jurídica correcta, como la pella que puede
proponer según el derecho y los indicios existentes.

WoLTER (edits.), Strafrecht als Scientia Universalis. FS [ur Claus Roxtn zum
80. Gebuitstag am 15. Mai 2011, Berlín; De Gruyter, 201 l, p. 8.
12 Vid. KAuFMANN, Arrnin, Die Aufgabe des Strafrechts, Düsseldorf:
Westdeutscher
Verlag, 1983, p. 17.
13 Vid. HASSEMER, Einfiíhrung in die Grundlagen des Strafrechts, ob. cit., p. 31 O y
ss,
101
tv'll\HCEDES l-l.ERRERI\ GUERRERO i

La celeridad procesal no puede erigirse en un valor absoluto e irres-


tricto. Su aplicación debe ser compatible con la toma de una decisión
justa y que asegure la paz social; de lo contrario estaríamos frente a un
proceso antijurídico!", en el que también podrían darse importantes
vulneraciones a derechos y garantías procesales de carácter fundamental,
como el derecho de defensa en sus distintos aspectos �--entre otros, el
plazo razonable para preparar la defensa=-.
En el AP Extraordinario N.º 2-2016/CIJ-11615 , se reconoce que el
proceso inmediato es un mecanismo de simplificación procesal, y como
tal, implica una reducción de etapas procesales, que en este caso se jus-
tifica por la "evidencia delictiva suficiente" y la simplicidad procesal o
ausencia de complejidad. A contrario sensu, cuando no concurren estos
dos presupuestos, la celeridad propia de este procedimiento especia]
puede ir en desmedro de la justicia, y en este caso estaremos frente a
una aplicación inconstitucional del proceso inmediato, al limitarse irra-
zonablemente las posibilidades de defensa del imputado y la necesidad
de esclarecer la verdad material en el proceso.

En este sentido, la obligatoriedad del proceso inmediato está con-


dicionada ineludiblemente -como acertadamente lo han reconocido
los jueces supremos en el AP Extraordinario citado-- a que concurran
en efecto, los dos presupuestos básicos, que político-criminalmente
subyacen al D. Leg. N.º 1194: i) evidencia delictiva suficiente y ii) la
ausencia de complejidad.

Con acierto, se establece asimismo, que la interpretación acerca de


los presupuestos del proceso inmediato debe hacerse de modo restricti-
vo, de conformidad con el art. VII. 3 del TP del CPP: "La ley que coacte

14 Vid. Gossst., Karl-Heinz, "Quo Vadis, Strafverfahren? Zweckma ísigkcit


versus Gerechtigkeit: Vom rechtsstaatlichen Strafprozess zum geheimen
Wíllkürverfahren in der babylonischen Gefangenschaft der justiz", en
Festechrift für Gerhard Fezer zum 70. Geburtstag am 29. Oktober 2008,
Weblau, Edda / Wohlers Wolfgang (Hrsg.), Berlín 2008, p. 502 y ss.
15 Vid. CORTE SUPREMA, Acuerdo Plenario Extraordinario N. º 2-2016/CJJ-116, Lima: 1 de
junio del 2016, f.j. n." 7.

102
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como la que limite un poder conferido a las partes o establezca sancio-


nes procesales, será interpretada restrictivamente L . .]". En efecto,
la valoración del cumplimiento o no de los requisitos o presupuestos
del
proceso inmediato debe hacerse de conformidad, no solo con las nor-
mas del TP de nuestro Código adjetivo, sino también de acuerdo con
la Constitución y los tratados internacionales, en cuanto reconocen y
regulan derechos fundamentales al imputado y otros sujetos procesales.

De acuerdo al fundamento jurídico 8 del AP Extraordinario


N.º 2-2016/CIJ-116:

L,1 "prueba evidente" o "evidencia delictiva" se define a partir de tres


instituciones, dos de ellas con un alcance legislativo en el propio
CPP --que es pertinente matizar para los efectos de los alcances
del proceso inmediato=-: delito flagrante, confesión del imputado y
delito evidente. Su objetivo o efecto es meramente procesal. Estriba,
instrumentalmente, en concretar el ámbito de aplicación de un proce-
di miento especial más rápido y sencillo, menos formalista y complejo
que el común u ordinario.

En este sentido, la aplicación del proceso inmediato requiere desde


el inicio notoriedad y evidencia de los elementos de cargo, es decir que
exista suficiente verosimilitud acerca del hecho delictivo y de la parti-
cipación del imputado en el mismo 16•

Desde nuestra perspectiva, la evidencia delictiva debe entenderse


como probabilidad alta, como aquel grado de convicción que como regla
general, debe haber alcanzado el fiscal para acusar. Así, para poder so-
meter una causa al proceso inmediato, el fiscal debe contar con todos los
elementos (declaración de los agraviados, acta de intervención, pericias,
etc.) que le permitan inferir una causa probable, teniendo en cuenta que

16 Sobre este punto véase SAN MARTÍN CASTRO, César, Derecho procesal penal.
Lecciones,
Lima: Inpeccp-Cenales, 2015, p. 803.
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103
MERCEDES lIERREHi� GUEHJ,ERO i

en un lapso de 24 horas formulará acusación. El D. Leg. ]\L.º 1194 al


hablar de "obligatoriedad" pareciera pretender la "automaticidad" del
fiscal.

De no existir los elementos de convicción suficiente, es decir,


de no haber evidencia delictiva suficiente, no es posible tramitar un
caso conforme a las normas del proceso inmediato.

Ahora bien, la evidencia delictiva con la que cuente el fiscal debe


aprobar un "test de credibilidad o razonabilidad", solo así podrá aplicarse
de forma constitucional una vía tan célere como es el proceso inme-
diato. Puede ocurrir, que el fiscal cuente ya con diversos elementos de
convicción, por ejemplo, el acta de intervención en delito flagrante, el
acta de incautación del arma, peritaje de balística forense, antecedentes
penales por tenencia ilegal de armas y otros delitos vinculados, declara-
ción de testigos, etc. No obstante, si la defensa cuestiona +-aportando
elementos de convicción pertinentes- la legitimidad de la intervención,
la veracidad del acta y aporta otros elementos sobre presuntas irregula-
ridades en el desempeño de las funciones policiales de los efectivos que
realizaron la intervención, no se supera el test de credibilidad, necesario
para poder juzgar un caso de modo acelerado.

ElAP Extraordinario N.º 2-2016/CTJ-116, siguiendo el orden esta-


blecido en el art, 446 del CPP, desarrolla como supuestos de evidencia
delictiva los tres previstos en la citada norma: a) flagrancia delictiva,
b) confesión según los alcances del art. 160 del CPP, e) cuando los ele-
mentos de convicción acumulados durante las diligencias preliminares,
previo interrogatorio del imputado, son evidentes.

2.1.1. Flagrancia delictiva y proceso inmediato

El art. 2 inciso 24 f) de nuestra Constitución Política establece


que nadie puede ser detenido sino por mandamiento escrito y mo-
tivado del juez o por las autoridades judiciales en caso de flagrante
delito. De conformidad con este precepto la detención policial sin
orden judicial es legítima cuando nos encontremos frente a un su-
puesto de flagrancia.

104
·:'::)&!.·

j E:L C:.A.RAcn.,.R EXCEPCION.AJ. DEL PROCESO INfvff'.Dlt\TO .El.'',; EL DECH.. ETO LEGISL/\'.ITVO N.:;
JJ..94

La flagrancia delictiva exige las notas de inmediatez personal,


inmediatez personal y necesidad urgente de intervención policial. Pre-
cisamente, lo característico de la flagrancia es descubrir al agente en el
momento mismo en que realiza el hecho delictivo, sorprenderlo en el.
mismo lugar de ejecución del delito, o muy cerca de él, de tal modo que
la actuación policial sea necesaria".

Nuestro Tribunal Constitucional ha establecido en reiterada juris-


prudencia los requisitos de la flagrancia delictiva: a) la inmediatez tem-
poral, es decir, que el delito se esté cometiendo o que se haya cometido
instantes antes; y, b) la inmediatez personal, que el presunto delincuente
se encuentre en el lugar, en ese momento, en dicha situación; y, con
relación al objeto o a los instrumentos del delito, que ello ofrezca un
prueba evidente de su participación en el hecho delictivo 18•

En la sentencia recaída en el Expediente N. º 046 30-2013- PH e/re


el Tribunal Constitucional señaló:

La flagrancia es un instituto procesal con relevancia constitucional que


debe entenderse como una evidencia del hecho delictuoso respecto
de su autor. Así la flagrancia se configurará cuando exista un conoci-
miento fundado, directo e inmediato del hecho punible que se viene
realizando o que se acaba de realizar instantes antes, situación en la
que, por su particular configuración, es necesaria la urgente interven-
ción de la Policía para que actúe conforme a sus atribuciones. En este
sentido, lo que justifica la excepción al principio constitucional de la
reserva judicial para privar de la libertad a una persona es la situación
particular de la urgencia que, en el caso, concurriendo los requisitos de
la inmediatez temporal e inmediatez personal de la flagrancia
delictiva, comporta su necesaria intervención policial".

17 Vid. SAN MARTÍN CASTRO, Derecho procesal penal, ob. cit., p. 804.
18 Véase por ejemplo, TRIBUNAL CONSTITUCIONAL, Expediente N. e 04557-2005-HC!
TC, Lima: 4 de diciembre del 2005, f. j. n.' 4; ídem, Expediente N: 04630-2013-PH!
TC, Lima: 26 de junio del 2014, f. j. n." 3.3.
19 TRIBUNAL CONSTITUCIONAL, Expediente N. 04630-2013-PH!TC, f. j. n." 3.3.4.
o

105
MERCEDES HERRFJU\. GUERRERO I

Así pues, para que se configure la flagrancia, es preciso que el delito


se perciba, se observe con evidencia y sea necesaria una intervención ·Y-
inmediata.

El CPP con sus modificaciones ha introducido supuestos sui


generis: la presunción o ficción de flagrancia que son los incs. 3 y 4 del
art, 259. Esto es que se habla de flagrancia, cuando una persona se
encuentra durante las 24 horas -48 a decir de la reciente
modificación del art.
2.24.f) de la Const. Pol.- con las personas que perpetraron el delito o
con los instrumentos con los que se cometió. En estos supuestos no se
dan los requisitos de flagrancia, se trata más bien de una ficción legal.
El juez en el caso de obligatoriedad del proceso inmediato en casos de
flagrancia debe interpretar los supuestos 3 y 4, utilizando los requisitos
del proceso que son la evidencia delictiva suficiente. Por ejemplo, sí
hay flagrancia, pero no evidencia suficiente no procede incoar proceso
inmediato, el caso debe tramitarse en un proceso común donde se es-
clarezcan adecuadamente todas las circunstancias del hecho delictivo.

El concepto de "flagrancia" resulta de gran importancia para de-


limitar el poder de la policía, pues la Constitución Política del Perú
señala que este es el único supuesto por el que se puede detener a una
persona sin orden judicial. El Tribunal Constitucional, en el Expediente
N.º 04557-2005-HC/TC, señaló que la inmediatez personal con rela-
ción al objeto o a los instrumentos del de.lito requiere que se ofrezca
prueba evidente de la participación del hecho delictivo. Esta verifica-
ción de la inmediatez temporal o personal solo puede darse a través
de la percepción sensorial directa. Como ha afirmado el Tribunal
Supremo español "la flagrancia se ve, se observa, no se demuestra, y
aparece vinculada a la prueba directa y no a la indirecta, circunstancial
o indiciaria'?",
En nuestro ordenamiento originalmente el art. 259 del CPP,
sí se reguló la flagrancia de acuerdo con las notas característi-
cas de inmediatez temporal y personal, así en su inc. 2 estable-
---··--·---
20 Vid. STS 31-1-1995 (2384/ I 994).

• • e
da: "Existe flagrancia cuando la realización del hecho punible es
actual y, en esa circunstancia, el autor es descubierto, o cuando
es perseguido y capturado inmediatamente de haber r ealiz a-
do el acto punible o cuando es sorprendido con objetos o hue . .
Has que revelen que acaba de ejecutarlo". No obstante, el D. Leg .
N.º 9. 8..1.,, pu. 'b'.['Ka,d L" dr:e J.U.tt!:O c¡ e l 2.·, 007 1ia noci. o, d.. e no
o ei1 2� ampn1·,o n a-
grancia delictiva. A partir de esta norma, y su posterior modificación
mediante Ley N.º 29569, publicada el 9 de junio del 2009, se prevén
cuatro supuestos de flagrancia. Además de la flagrancia en sentido
estricto, se regula la cuasi flagrancia, y dos supuestos de flagrancia
presunta, esto es, se establece el plazo de 24 horas ·--48 a decir de la
reciente modificación en el art. 2.24.f) de la Const. Pol.v- para que
el agente sea encontrado luego de que ha sido identificado, lo que
obviamente excede las características de la intervención inmediata
de la flagrancia.

A partir de estos cambios legislativos se advierte que la política


criminal que subyace a los mismos no es adecuada. El objetivo que el
legislador se trazó consistía es disminuir la sensación de inseguridad
ciudadana, no obstante la prevención de delitos poco tiene que ver con
este tipo de medidas. La ampliación del concepto de flagrancia que
legitima a la Policía para detener a una persona poco tiene que ver con
medidas preventivas, se trata más bien de una represión de la crimina-
lidad'", cuya eficiencia es bastante cuestionable.

En el AP Extraordinario N. º 2-2016/ CIJ-116 se afirma que a tra-


vés de la Ley N.º 29596 (que modificó el art, 259 del CPP) se amplió
excesivamente la relación entre la percepción del hecho y el momento
mismo de la intervención al imputado, lo que afectó a la inmediatez
temporal y personal.

Sin embargo, para los efectos de la compatibilidad de la flagrancia


delictiva con el proceso inmediato, en la noción de evidencia siempre

21 Sobre este punto véase ÜRÉ GUARDIA. Arsenio, Manual de derecho procesal penal.
Las medidas de coerción en el proceso penal, Lima: Reforma, 2014, p. 93.
107
. MERCEDES HERRERA GUERRERO j

ha de primar: claridad de la comisión del delito por el imputado y


lógica concluyente de lo que se aprecia y se observa=incluso a través de
medios audiovisuales=-, con descarte razonable de alguna duda o
información incompleta que fluye de los actos de investigación
provisionales realiza- dos inmediatamente o con carácter de urgencia y
tiempo imprescindible, que es a lo que se le denomina "diligencias
policiales de prevención"22•

Si bien en el Acuerdo Plenario Extraordinario se admite que la


flagrancia presunta puede presentar dificultades, los vocales supremos
omiten pronunciarse con más profundidad sobre el particular; es de-
cir, sobre si procede o no incoar el proceso inmediato en los supuestos
regulados por los incs. 3 y 4 del art. 259 del CPP. Sobre el particular
consideramos que en estos dos casos no siempre será de aplicación
"obligatoria" el proceso inmediato. Solo lo será en los casos en los que
exista suficiente evidencia delictiva y ausencia de complejidad jurídica
y probatoria, es decir solo cuando se pueda verificar sin duda alguna
que concurren los presupuestos materiales del proceso inmediato.

En los casos de flagrancia presunta no hay inmediatez temporal ni


personal. Esto supone un reto para que el Fiscal, quien debe reunir los
elementos de convicción que vinculen al imputado con el delito, a fin
de tener una "causa probable". Pero incluso aunque concurra flagrancia
en sentido estricto o cuasiflagrancia, lo determinante es verificar en
cada caso concreto, si el fiscal cuenta con una probabilidad alta a) de la
realización del hecho delictivo, b) de la participación del imputado en
el delito.

2.1.2. Evidencia delictiva y confesión

La confesión está regulada en el art. 160 del CPP. De acuerdo a la


norma citada se deben contar también con otras fuentes o medios de
investigación. No basta por tanto, una confesión pura o simple, es decir,
solo la propia declaración incriminatoria del imputado. Asimismo,
será

22 Cfr. CORTE SUPREMA, Acuerdo Plenario Extraordinario N.° 2-2016/CIJ-116, Lima: 1


de junio del 2016, f. j. n.º 8-A.

• • o
108
"�·:J'°:t.,.._:···

! El. CARÁCTfü( EXCEPCiONAL DE!. !>ROCES() !NMJ,Dl,•:ro EN EL DLKRETO LECISLl(rl\/0 N.°"J I 94

. preciso verificar que efectivamente el imputado ha sido informado de


sus derechos.itiene la capacidad legal para declarar de forma libre (no
padece enfermedades psíquicas que invaliden su confesión) y que declare
sin ser coaccionado por autoridad policial o fiscal.

El AP Extraordinario N. e 2-2016/ CIJ-116 excluye del


proceso inmediato la denominada "confesión calificada", cuando el
imputado incluya en su relato circunstancias que tienden a eximir o
atenuar de responsabilidad penal. Salvo que ese dato alternativo se
pueda verificar con mínima prueba de urgencia.

Como puede advertirse, de los fundamentos expuestos en el AP


citado, la sola confesión no basta para tramitar una causa conforme a
las normas del proceso inmediato reformado, es preciso que en
cualquier caso, el fiscal cuente con actos de investigación que
proporcionen cierta
verosimilitud al relato del imputado23 •

2.1.3. Delito evidente


Finalmente, el AP Extraordinario desarrolla el tercer supuesto
previsto por el art. 446 del CPP =-modíficado por el D. Leg. N.º 1194-,
que se refiere al "delito evidente": "los elementos de convicción acumu-
lados durante las diligencias preliminares, y previo interrogatorio del
imputado, sean evidentes".

En relación al "delito evidente", se afirma: "Los iniciales actos de in-


vestigación deben reflejar, sin el menor asomo de duda o incertidumbre,
la realidad del delito y de la intervención en su comisión del imputado.
Fuera de los casos de flagrancia o confesión -en tanto supuestos pro-
pios de evidencia delictiva-«, las fuentes de investigación o los medios
de investigación llevados a cabo han de apuntar, con certeza manifiesta,
con conocimiento indudable, la comisión de un delito y la autoría o
participación del imputado".

·--------
23 CORTE SuP1U,MA,Acuerdo Plenario N.' 2-2016/CIJ-116, Lima: l de junio del 2016, f.j.
n.º 8-B.

109
¡vrrm.CEDES }H'.Ri{ERA GUERRERO i
Desde nuestra perspectiva se incurre en un error al definir lo que
debe entenderse por "delito evidente" en relación aI proceso inmediato,
ya que se confunde conceptualmente los "actos de prueba" con los "actos
de investigación'?", Conforme a esta distinción ampliamente desarro-
llada por la doctrina, se postula que solo los primeros son capaces de
desvirtuar la presunción de inocencia, en tanto los actos de investigación
tienen como única finalidad brindar al fiscal elementos de convicción
suficientes para acusar o no hacerlo. Esta categórica separación es en
cierto modo consecuencia de la función que la propia norma asigna a los
actos de investigación y de la naturaleza que en consecuencia, se asigna
a la fase de prueba en que se practican: determinar si el fiscal debe o no
acusar; en cambio, con el concepto "actos de prueba" se designa el con-
junto de actos que -bajo los principios de contradicción e inmediación
y demás garantías procesales- se orientan a producir convicción en el
juzgador sobre los hechos".

Aplicando estas breves consideraciones doctrinales al "delito evi-


dente", podemos concluir que en sede de incoación del proceso inme-

24 La distinción entre los actos de prueba y los actos de investigación es un tema muy
estudiado por la doctrina española. Vid. 0RTELLS RAMOS, Manuel, "La eficacia
probatoria del acto de investigación sumarial. Estudio de los artículos 730 y
714 de la LECrim", en Revista de Derecho Procesal Iberoamericana, n." 2<3, año
1982, p.
365 y ss.: ToM.Íi GARCÍA, José Antonio, DE LA OLIVA, Andrés, Sara ARAGONESES
MARTÍNEZ. Rafael HINOJOSA SEGOVJA y Julio MuERZA ESPARZA, Derecho procesal
penal, 7.º ed., Madrid: Centro de Estudios Ramón Areces (CERA), 2004, p. 478
y ss.; GrMENO SENDRA, Vicente, Manual de derecho procesal penal, Madrid: Colex,
2008, p. 415; y, ARMENTA DEu, Teresa, Lecciones de derecho procesal penal.
Madrid:
Marcial Pons, 2015, p. 228 y ss. Asimismo, el Tribunal Constitucional español a
partir de la STC 31/81, ele 28 de julio estableció que solo pueden considerarse
auténticas pruebas a las practicadas en el juicio oral. Criterio que ha sido reiterado
en numerosas sentencias, entre otras: STC 182/89, de 3 de noviembre; 217/89, de
21 de diciembre; STC 98/90, de 20 de junio; STC 32/1994; de 31 de enero;
STC
199/1996, de 3 de diciembre; STC 40/1997, de 27 de febrero; STC 141/2001,
de
8 de junio¡ STC 94/2002, de 22 de abril; STC 206/2003, de l de diciembre; STC
l/2006; de 16 de enero; STC 108/2009, de 11 de mayo; STC 68/2010, de 18 de
octubre.
25 Vid. GIMENO SENDRA, Manual de derecho procesal penal, ob. cit., p. 415 .
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110
j FJ. (J\R/\CTER E)(CEPCl()N!\J., I)EL PROC:FSO INMl::l):í.Af(l EN EL DECRt·:-¡·o .LEGtSIJ\'.I'JVO _¡-..;,;·. J. J.94

diato no es posi.,nt' e contar con certeza ..I .a P J ena convt. cci. o, n acerca
d· !.e 1ra realización del hecho delictivo así como la intervención de]
imputado recién se adquiere en el juicio oral, después de la actuación de
la prueba. De modo que la categoría del "delito evidente" solo puede
referirse a la probabilidad alta sobre el hecho aparentemente delictivo.
Afirmar que ya en sede de diligencias preliminares, o incluso en otras
etapas (investiga- ción preparatoria propiamente dicha y etapa
intermedia) se cuenta con ese "conocimiento indudable", significa
desconocer la citada distinción entre actos de prueba y de
investigación, la misma que constituye un aspecto básico de nuestro
proceso penal reformado.

La evidencia delictiva debe entenderse entonces como una proba-


bilidad alta o convicción razonable -con hase en los actos de investi-
gación realizados- acerca del hecho aparentemente delictivo y de su
vinculación con el imputado".

Las dudas acerca de la suficiencia razonable de los actos de in-


vestigación significan en la práctica que el proceso inmediato no es el
adecuado, y que la causa debe seguir conforme a las normas del proceso
común, donde el fiscal contará con un plazo más amplio para investigar
y formular más adelante, si fuera el caso, acusación.

3. PROCESO INMEDIATO Y NULIDAD


ABSOLUTA

3.1. LA EVIDENCIA DELICTIVA Y SU RELACIÓN CON LA FLAGRANCIA


DELICTIVA

Para desarrollar este punto, lo resuelto por la Primera Sala Penal


Transitoria de la Corte Suprema, mediante la Casación N.º 842-2016-
·Su- llana, del 16 de marzo del 2017. En este caso, según el auto de
incoación del proceso inmediato, se declaró procedente el proceso
inmediato porque se estimó que el imputado fue detenido en
flagrancia delictiva. La fiscalía provincial acompañó a estos efectos la
denuncia verbal, la declaración de la víctima y de su madre, la
declaración del imputado -
26 Vid. SAN MARTÍN CASTRO, Derecho procesal penal, ob. cit., p. 805.

111
. .
!
.
fvlFRCEDES J-!EHRER/\ GUERRERO

quien negó los cargos=-, actas de reconocimiento en rueda, fotografías


documentos y actas de inspección. No obstante, como dato esencial,
debe tenerse en cuenta que en el Acta de Intervención Policial del 20
de enero del 2016, se indica que cuando la menor agraviada, su madre y
personal policial en una unidad policial se dirigían a la Fiscalía Provin-
cial de Sullana, "[ ... ] la madre de la menor logró visualizar al
presunto autor del delito contra la libertad sexual (actos contra el
pudor), quien se desplazaba por la carretera Panamericana Norte [ ...]
en un vehículo menor [... ], siendo intervenido e identificado [... ]".

La Sala Penal Transitoria en esta casación (fundamento jurídico


segundo) reconoce que en el juicio oral y en la sentencia de primera
instancia se ratifica la forma cómo se realizó el reconocimiento, esto es,
que fue la madre de la presunta agraviada, quien identificó al imputado
a efectos de su detención.

El art. 446. l .a) del Código Procesal Penal dispone que el


proceso inmediato procede cuando, entre otros supuestos, "el imputado
ha sido sorprendido y detenido en flagrante delito, en cualquiera de los
supues- tos del artículo 259, y concretamente el inciso 3 establece:
"El agente ha huido y ha sido identificado durante o inmediatamente
después de la perpetración del hecho punible sea por el agraviado o
por otra per- sona que haya presenciado el hecho, [ ...],y es encontrado
dentro de las veinticuatro (24) horas de producido el hecho punible'?".

A este tenor, la sala explica los alcances de la cuasi flagrancia en los


siguientes términos:

Se trata de la denominada cuasi [tagrancia, en cuya virtud el


delincuente sorprendido en plena comisión del hecho punible o
cuando inmedia- tamente acaba de cometerlo -pero siempre en el
mismo teatro de los hechos->, por diversas factores o circunstancias,
logra huir de la escena del delito, no obstante lo cual ha sido
reconocido o identificado por la propia víctima, por la policía, o en
todo caso, por un testigo presencial

27 Ca be agregar que a partir de la reciente modificación del art. 2.24.f) de la Const.


Pol., el nuevo plazo de detención por flagrancia es de 48 horas.

112
l EL CARACl'ER EXCEPCIONAL DEL PROCESO fNMCDlAJCJ EN EL DECRETO LEGlSLAiT\TO [�.' 1194

=-este último puede ser el acompañante del agraviado o un tercero


que se encontraba por el lugar de los hechos-«.

Ser testigo presencial del delito +verbigracia: víctima, policía, sereno


u otra perscna+ importa que directamente y a través de sus sentidos
exponga acerca de lo que observó y esta observación está referida,
precisamente, a la comisión de un delito. No cumple con este requi
sito la institución del testigo de oídas o de referencia, pues solo puede
mencionar lo que alguien le contó acerca de un suceso determinado
--·su información es indirecta, la obtiene a través de manifestaciones o
confidencias de terceras personas]...]---; y, por tanto, en tanto prueba
indiciaria -·al no haber sido percibidos los hechos con sus sentidos-«,
su información debe ser contrastada por el testigo fuente, que
sería el presencial".

En este caso, los policías que detuvieron al imputado no presencia-


ron la comisión del delito, tampoco la madre de la presunta agraviada,
ni su tía. Ambas expresaron lo que, según su versión de los hechos, les
refirió la menor, luego del suceso. La sala penal, señala entonces que
este delito no puede calificarse de flagrante.

El concepto de flagrancia resulta de gran importancia para


delimitar el poder de la policía, pues la Constitución Política del Perú
señala que este es el único supuesto por el que se puede detener a una
persona sin orden judicial. Enla STC N.º 04557-2005-HC/TC, el
Tribunal Consti- tucional ha señalado que la inmediatez personal con
relación al objeto o a los instrumentos del delito requiere que se
ofrezca prueba evidente de la participación del hecho delictivo y que
esta verificación de la in-
mediatez temporal o personal solo puede darse a través de la percepción
sensorial directa 29. En el mismo sentido, el TS español ha afirmado que

28 PRIMERA SALA PENAL TRANSITORIA, Casación Nº 842-2016-Sullana, Lima: 16 de


marzo del 2017, f. j. cuarto.
29 Vid., TRIBUNAL CoNSTITUCIONAL, Expediente N.·' 04557-2005-HC/TC, Lima: 4 de
diciembre del 2005, f. j. n." 4.

113
[\ti:t:.Rcr:DES T-IER.RFR/\ GUEHREF.O ¡

"Ia flagrancia se ve, se observa, no se demuestra, y aparece vinculada a


la prueba directa y no a la indirecta, circunstancial o indiciaria":".
En nuestro ordenamiento jurídico, originalmente el art. 259
del CPP sí reguló la flagrancia de acuerdo con las notas
características de inmediatez temporal y personal, así el art. 259.2
establecía que: "Existe flagrancia cuando la realización del hecho
punible es actual y, en esa circunstancia, el autor es descubierto, o
cuando es perseguido y capturado inmediatamente de haber
realizado el acto punible o cuando es sorprendido con objetos o
huellas que revelen que acaba de ejecutarlo". No obstante, el D.
Leg. N.º 983, publicado el 22 de julio del 2007, amplió la noción
de flagrancia delictiva. A partir de esta norma, y su posterior
modificación mediante la Ley N.º 29569, se prevén cuatro
supuestos de flagrancia; además de la flagrancia, en sentido
estricto, se regula la cuasi flagrancia, y dos supuestos de flagrancia
presunta, esto es, se establece el plazo de 24 horas -48 a decir de la
reciente modificación del art. 2.24.f) de la Const, Pol.- para que el
agente sea encontrado luego ele que ha sido identificado, lo que
obviamente excede las características de la intervención inmediata
de la flagrancia.

En el AP Extraordinario N.º 2--2016/CJ-116, se afirma que a través


de la Ley N.º 29596 (que modificó el art. 259 del CPP) se amplió excesi-
vamente la relación entre la percepción del hecho y el momento mismo
de la intervención al imputado, lo que afectó a la inmediatez temporal
y personal; "[sjin embargo, para los efectos de la compatibilidad de la
flagrancia delictiva con el proceso inmediato, en la noción de evidencia
siempre ha de primar: claridad de la comisión del delito por el impu-
tado y lógica concluyente de lo que se aprecia y se observa =

incluso a través de medios audiovisuales=-, con descarte razonable de


alguna duda o información incompleta que fluye de los actos de
investigación provisionales realizados inmediatamente o con
carácter de urgencia

30 Vid. STS 31-1-1995(2384/1994).

114
3.2. NULIDAD ABSOLUTA Y PRECLUSIÓN

El artículo 150 del CPP reconoce las nulidades absolutas, corno


aquellas que conciernen a la inobservancia del contenido esencial de los
derechos y garantías previstos en la Constitución Política pueden ser
declaradas de oficio. Más aún, es posible afirmar que en un Estado de
derecho, los jueces deben declarar de oficio la nulidad de actos procesales
que afectan gravemente el contenido esencial de derechos y garantías
procesales fundamentales, siendo este extremo un requisito de validez
y legitimidad del proceso mismo.

El criterio seguido en esta definición es que la protección de


los derechos fundamentales es parte de la esencia del ordenamiento
jurídico y, por tanto, labor del magistrado. Entonces, podemos se-
ñalar que una grave afectación a los mismos será entcndible como
un vicio grave que acarrea la nulidad absoluta del acto procesal que
la originó.

La nulidad en el proceso penal tiene un valor no solo formal, sino


también sustancial, ya que esta se produce cuando se vulnera el debido
proceso penal, ya sea en la forma o en el fondo". Lejos de ser una carga
para los litigantes, las formas se han establecido en su favor, constitu-
yen una garantía que debe ser respetada. Cuando un determinado acto
procesal carece de algún elemento esencial se produce un estado de
anormalidad en el proceso. Sin embargo, tal estado no trasciende sí a
pesar de no cumplir con la forma, alcanza la finalidad del acto.

31 CoRTE SUPREMA, Acuerdo Plenario Extraordinario Nº 2-2016/Cj-116, Lima: 1 de


junio del 2016, f. j. n.' 8.A
32 Vid. PAnÓN GóMEZ, Germán, De la casación y la revisión penal en el Estado
Constitucional, social y democrático de derecho, 2." ed., Bogotá: Ediciones Doctrina y
Ley, 2003, p. 524.

115
• I·
MEtlcrn1:.s HERRERA GUE.RR.ERO ¡

' .
A efectos de definir la nulidad procesal, consideramos acertado el
concepto expuesto por VILELA CARUAJAL, quien defiende el siguiente
concepto de nulidad procesal: "es un instrumento procesal consistente
en la valoración de la adecuación entre uno o más actos procesales y
las normas que regulan su proceso de formación, esto es, las normas de
procedimiento y los principios procesales básicos, de modo que, apre-
ciada una infracción, actúa la consecuencia jurídica prevista en la ley
consistente en la eliminación del mismo, como si no hubiera existido.
Y dicha consecuencia se aplica, según la importancia que el legislador
haya otorgado a los valores justifica y seguridad jurídica al regular este
mecanismo procesal de nulidad"33.

Como puede advertirse un acto procesal será nulo cuando debido


a un defecto o vicio en uno de sus elementos esenciales no alcanza el
fin pretendido. Este modo de entender las nulidades, conduce necesa-
riamente a concluir que en el proceso apenas existen nulidades, ya que
estas se convalidarán cuando hayan alcanzado su finalidad. De ahí que
las nulidades se limitan a las de carácter absoluto, que generalmente
tienen lugar en caso de indefensión".

Así, la nulidad de un acto procesal implica que el mismo se en-


contraba viciado y por tanto debe dejar de existir en el ordenamiento
jurídico; y, en atención a la gravedad de la causal de nulidad es que se
puede hablar de nulidades absolutas y de nulidades relativas. La dife-
rencia entre ambos tipos radica en la gravedad del vicio que origina a
la nulidad. Si se trata de vicios leves, los cuales naturalmente podrían
ser susceptibles de convalidación, entonces nos encontramos frente a
una nulidad relativa. Por el contrario, si nos encontramos frente a
vicios muy graves, no convalidables, entonces nos encontraremos
frente a la nulidad absoluta.

-----· --------
33 Cfr. VILELA CARBAJAL, Karla,Las nulidades procesales en el derecho procesal civil,
Lima: Instituto Pacífico, 2015, p. 73.
34 Vid. PoDETTI, Ramiro, Tratado de los recursos, Buenos Aires: Ediar, 2009, p.
329.

e ,. •
116
i EL CA.RAcrER !O(CEPC!ONÁL DEL PROCESO lNMEDlATO EN El DECRETO .l.EGJSJ ..\T!VO N.º 1194
Aplicando esta teoría al proceso en resuelto por la Casación
N.º 842-2016-Sullana, se advierte el error en que incurre el juzgado
penal colegiado al concluir que si la defensa técnica no cuestionó la
arbitrariedad de la detención en la audiencia de incoación del proceso
inmediato, ya no se puede alegar ese vicio. Tras esta afirmación subyacen
dos ideas completamente erradas:
a) La preclusión en materia de nulidades absolutas. Según entien-
de el juzgado penal colegiado, si no se pudo alegar oportuna-
mente en la audiencia de incoación del proceso inmediato -en
este caso, porque el imputado tuvo una defensa ineficaz- la
arbitrariedad e inconstitucionalidad de la detención, no existe
ya posibilidad de cuestionar ese extremo -tan importante-
más adelante.
b) La negación misma de la figura procesal de la nulidad absoluta,
la misma que por su gravedad no se convalida. Es jurídicamen-
te insostenible afirmar que la inacción de los abogados conva-
lida nulidades absolutas.
Como acertadamente señala la Sala Penal Transitoria en la Casa-
ción N.º 842-2016-Sullana, antes citada, si bien el auto de incoación
de proceso inmediato no fue recurrido por el imputado, no es posible
sostener que operó la regla de la preclusión de ese momento procesal,
y que por tanto, tal resolución no puede ser cuestionada en otras etapas
procesales. Más aún; cuando se ha afectado una garantía constitucional
. vinculada al debido proceso, como es la "interdicción de ser desviado de
la jurisdicción determinada por la ley", a la que hace mención el
segundo párrafo del art. 139 .3 de nuestra Constitución Política. La
sala es clara y enfática al recordar a los órganos jurisdiccionales y a
todos que la convalidación o el saneamiento no es de aplicación
cuando concurren vicios procesales que configuran una nulidad
absoluta, como es el caso de autos (fundamento jurídico primero). El
propio Código Procesal Penal en su artículo 150, literal d), dispone
taxativamente que serán
nulos y podrán ser declarados aún de oficio, los defectos concernientes

• • e
117
_: (
MERCEDES HERREPJ, GUERRERO !

a la inobservancia del contenido esencial de los derechos y garantías


previstos por la Constitución Política.

E�l acta d e i. ntervenct. ó,n po 1·rci. ail en 1 a que se consi. gna i1 a d�


etenci. ó'n del imputado ha sido utilizada como elemento de cargo en
la senten- cia condenatoria de primera instancia y confirmada en
su "validez" por la sentencia emitida por el juzgado penal
colegiado, materia del presente recurso. Sin embargo, tal acta es
una prueba prohibida conforme a los alcances del artículo VIII.2 del
Título Preliminar del CPP, el mismo que establece lo siguiente:
"Carecen de efecto legal las pruebas obtenidas, directa o
indirectamente con violación del contenido esencial de los
derechos fundamentales de la persona". En efecto, al haberse
vulnerado la libertad personal del encausado por haber sido
detenido sin que concurra flagrancia delictiva;. esa acta carece de
validez, está viciada de forma absoluta, conforme a los alcances del
artículo 150 del CPP. De ello se sigue, la prohibición de valoración
de esta prueba para todos los jueces que intervienen en el proceso.

Así, el proceso materia de análisis en la Casación N.º 842-2016-Su-


llana está viciado de nulidad absoluta, ya que la flagrancia delictiva ha
sido un presupuesto esencial en el Acta de Intervención Policial, de fecha
20 de enero del 2016,· siendo la misma utilizada en el proceso
como
elemento de convicción, e incluso luego como prueba de cargo tanto
en la sentencia de primera instancia como por la sentencia materia del
recurso de casación, habiéndose tramitado esta causa bajo las normas
del proceso inmediato, como si se tratase de un supuesto de flagrancia
delictiva, cuando en ·realidad nunca concurrió tal supuesto.

Con este procedimiento se afectó el derecho del imputado a ejer-


cer adecuadamente su defensa en un proceso ordinario o común, pues
la flagrancia de conformidad con el AP Extraordinario N.0 2--2016/
CIJ-116, antes citado, está estrechamente vinculada con la evidencia
delictiva que es uno de los presupuestos del proceso inmediato, cuyo
fundamento reside básicamente en la presunta suficiencia de materia!

"
118
. ..
: EL CARACl'ER EXCEPCIONAL DEL PROCESO !N"MEDJA.TO EN El. DECRKl'O l.EGlSl.J{fJVO N.o 1 J 94

probatorio, que amerita precisamente un juzgamiento expeditivo,


en plazos más breves.

En este sentido, son presupuestos materiales o responden a la


naturaleza del objeto del proceso inmediato: i) la evidencia delictiva
y ii) la ausencia de complejidad o simplicidad -a los que se refiere
el artículo 446, incisos 1 y 2, del CPP (modificado mediante D. Leg.
N.º 1194)--, las cuales :reclaman una interpretación estricta de las
normas habilitadoras de este proceso especial. Cabe recordar que
el proceso inmediato, por ampararse en la simplificación procesal,
reduce al mínimo indispensable -aunque no irrazonablemente-
las garantías procesales de las partes, en especial las de defensa y
tutela jurisdiccional de los imputados.

4. LA AUSENCIA DE COMPLEJIDAD O SIMPLICIDAD

La primera referencia a la complejidad procesal la encontramos en


el art. 342.3 del CPP, norma que contempla ocho supuestos de
complejidad de la investigación preparatoria: a) cuando el proceso
requiera de una significativa cantidad de actos de investigación; b)
comprenda la investi- gación de numerosos delitos; e) cuando se trate
una cantidad importante de imputados o agraviados; d) cuando sea
necesario realizar pericias complejas; e) cuando sea preciso realizar
gestiones procesales fuera del país; f) cuando en el proceso deba
revisarse la gestión de personas jurídicas o entidades del Estado; g)
cuando comprenda la investigación de delitos perpetrados por
integrantes de una organización criminal o personas vinculadas a ella.

En los supuestos antes mencionados, será preciso acudir al proce-


so penal común, incluso con un plazo más amplio en la investigación
preparatoria, a fin de esclarecer diversos aspectos relacionados con el
hecho delictivo y la participación de los imputados.

o • C>

119
IvlERCEDES HERRERA GUERRERO !

Tal como se señala enel .AP Extraordinario N.0 2-2016/CIJ-l 1635


el proceso inmediato se caracteriza por la simplicidad de los actos de
investigación y por su rapidez en la tramitación. Esta premisa per-
mite ya ab initio excluir a) hechos complejos, es decir, aquellos en los
que existan diversas circunstancias por acreditar; y b) aquellos en los
que los iniciales actos de investigación sean equívocos, es decir, que
admitan interpretaciones contrapuestas o diversas, y precisamente
por ello, sea preciso realizar actos de investigación ulteriores. En este
supuesto, estamos frente a una complejidad probatoria del proceso
en cuestión.

La cuestión principal a la que se debe responder para determinar


si cabe solicitar la incoación del proceso inmediato, y en su caso decla-
rar fundado el requerimiento del fiscal es si los actos de investigación
proporcionan evidencia delictiva suficiente, o si por el contrario,
aún es preciso efectuar otros actos de investigación para poder alcanzar
una probabilidad alta y acusar.

Ahora bien, la complejidad del caso no depende únicamente del


hecho aparentemente delictivo en sí mismo, sino también de las con-
diciones materiales con las que se cuente para investigar; distancia,
remisión de muestras, realización de pericias, tiempo que tardan los
diversos organismos públicos para emitir un documento, etc.

Se consideran complejos, asimismo, los hechos en los que existen


motivos fundados para dudar de la legalidad, suficiencia, fiabilidad o
congruencia de los actos de investigación realizados. Por ejemplo, si la
defensa cuestiona válidamente la licitud de los elementos de cargo obte-
nidos por la fiscalía, o si existen elementos de convicción que permiten
poner en tela de juicio la regularidad o solvencia de los indicios de cargo.
En estos supuestos no se supera el "test de credibilidad o razonabilidad"
de la evidencia, lo que amerita la exclusión del proceso inmediato.

35 CORTE SUPREMA, Acuerdo Plenario Extraordinario N.º 2-2016/CTJ-116, Lima: l de


junio del 2016, f. j. n." 9.

120
···=.. �P.-· .

! EL Ci\RÁCIÍ'.H EXCEPCIONAL DEL PROCESO INMF.DJ/ífO FN EL DECRETO LEG!5L!(f'JVO (\!." J J 9,¡

Estrechamente vinculada con la complejidad probatoria se encuen-


tra la complejidad jurídica, la misma que se refiere a los supuestos que
excluyen o en su caso, atenúan la responsabilidad penal. Especialmente
en los primeros, el proceso inmediato aparece como inadecuado, puesto
que la determinación de un estado de necesidad exculpante o justifican-
te, según el caso, exige un debate jurídico y probatorio más amplio, el
mismo que solo puede llevarse a cabo en un proceso ordinario o común.
Así, por ejemplo, cuando concurre legítima defensa, el abogado defen-
sor puede alegar complejidad, en la medida que necesita un plazo más
amplio para acreditar el cumplimiento de los requisitos establecidos en
el art. 20.3 del CP.

Puede citarse también corno ejemplo los casos de inimputabilidad


por trastornos psiquiátricos o por algún otro motivo. De conformidad
con los arts. 20 y 21 del CP, estas circunstancias pueden excluir o atenuar
la responsabilidad penal. Es precisamente el abogado defensor quien
debe analizar con detalle su caso, para poder alegar en la audiencia de
incoación de proceso inmediato que no concurren los presupuestos
materiales para la aplicación de este procedimiento especial. Es posible
que el fiscal también pueda advertir estas circunstancias; sin embargo,
debido a los breves plazos que ha instituido el D. Leg. N.º 1194, nada
puede garantizar que este tipo de datos de descargo sean en efecto ad-
vertidos por el fiscal.

Tal corno está configurado el proceso inmediato reformado, el


principio de objetividad del fiscal apenas tiene vigencia real.

Recordemos que el CPP en su art. IV.2 del TP establece que el


Ministerio Fiscal o Ministerio Público debe actuar con' objetividad,
indagando los hechos constitutivos de delito, los que determinen y
acrediten la responsabilidad o inocencia del imputado. A este tenor, el
art. 61.2 del CPP establece para el fiscal la obligación de practicar los
actos de investigación que correspondan, no solo para esclarecer las
circunstancias que incriminan al imputado, sino también las que exi-
man o atenúan su responsabilidad penal. Asimismo, el CPP señala que
la etapa de la investigación preparatoria tiene como función reunir los

121
MERCEDES HERRERA G'UliRf{f;JlO !

elementos de convicción de cargo y de descargo que permitan al fiscal


decidir si formula o no acusación (art. 321). En virtud de estos
preceptos algunos autores entienden que en la fase de la investigación
:::·
prepara·· toria el fiscal no persigue la sanción del imputado, sino que
es a partir de la acusación cuando deja de ser imparcial". Esta
afirmación tiene, en efecto, fundamento en la norma procesal penal.
No obstante, en el proceso inmediato conforme al D. Leg. N.º 1194 el
fiscal tiene ·--como regla general+- un plazo muy breve para acusar, lo
que determina que entre la incoación del proceso inmediato y la
acusación no se produce una actividad de investigación significativa
conforme al principio de objetividad; por el contrario, el fiscal
perseguirá como fin principal hacer acopio de los elementos de
cargo pertinentes que le permitan acusar y, posteriormente sustentar
su acusación en la audiencia única de juicio inmediato.

En el f. j. n.º 15 del AP Extraordinario N.0 2-2016/CIJ-116 . i

se señala ---con acierto--- que también en los delitos de omisión de


asis- tencia familiar y de conducción en estado de ebriedad o
drogadicción, deben concurrir los presupuestos materiales de
evidencia delictiva y ausencia de complejidad. Se señala además: "La
justificación consti- tucional del proceso inmediato -su
fundamento material- se basa, precisamente, en ambas nociones.
Sin ellas, se vulnera la garantía de defensa procesal y se restringe
irrazonablemente la garantía de tutela jurisdiccional, pues se
propendería a la emisión de sentencia con prueba inidónea y con
un nivel de celeridad que conspiraría contra
la regularidad y equidad del proceso jurisdiccional". En este sentido,
se precisa que de la
decisión de la justicia civil sobre la obligación
de alimentos del imputado, si bien es útil para incoar el proceso
inmediato, no determina de modo automático que deba emitirse
una sentencia de condena, ya que lo determinante en el tipo
penal de omisión de asistencia familiar es el dolo; es decir, omitir
prestar alimentos pudiendo hacerlo.

36 Vid. ÜRÉ GUARDIA, Arsenio, El Ministerio Fiscal en el nu,'Vo Código Procesal


Penal peruano, M.adríd: Iustel, 2006, p. 171.

122
;@ . •.•.

EL CARAGrVR EX.C.:EP(:iOf'.'iAL DEL PHüCESO IJ\fM.FJ.)J/(fO EN E1 .. f)ECR!:--.:'f(_) r.EGISI.P:r1vo N,"·' 1194

4.1. EL PRINCIPIO DE PROPORCIONALlDAD Y EL ANÁLISIS CONCRETO DE


LA COMPLEJIDAD

El .AP Extraordinario N.0 2--2016/CIJ-116, en su


fundamento jurídico I O, establece que a efectos de decidir si se
debe o no acu- dir a la vía del proceso inmediato es preciso aplicar
el principio de proporcionalidad. En este sentido, a mayor gravedad
del hecho, más intensa es la necesidad de limitar la aplicación de este
mecanismo de simplificación procesal.

El principio de proporcionalidad puede definirse como un crite-


rio jurídico utilizado a nivel comparado para la aplicación judicial de
derechos fundamentales, en concreto, frente a cualquier limitación
de los mismos deben considerarse los subprincipios de idoneidad,
necesidad y el mandato de ponderación o proporcionalidad en sen-
tido estricto:".

Se reconoce que el proceso inmediato en realidad permite una


cierta flexibilización de las garantías de la defensa procesal y la tutela
jurisdiccional, lo que determina la exclusión de este procedimiento de
los delitos especialmente graves, en los que es preferible aplicar el pro-
ceso común. El proceso ordinario previsto por el CPP sería entonces
el idóneo para juzgar estos casos, en los que por la propia naturaleza de
las cosas, hace falta una investigación más basta, que comprenda tanto
las circunstancias típicas como los datos relevantes para la medición
de la pena38•

Se trata de un criterio importante para la delimitación en la apli-


cación de este procedimiento especial, que vincula especialmente a los
fiscales y jueces, pero que será sin duda muy útil para la defensa. Por
regla general los delitos graves requieren una investigación más amplia y

37 Vid. BERNAL RUBIO, Carlos, El principio de proporcionalidady los


derechosfundamentales.
El principio de proporcionalidad como criterio para determinar el contenido de los
derechos [undamentales vinculante para el legislador, 4.º ed., Bogotá: Universidad
Externado de Colombia, 2014, p. 31.
38 CORTE SUPREMA, Acuerdo Plenario Extraordinario N.º 2-2016/Clj-116, Lima: 1 de
junio del 2016, f.j. n." 10.

123
MERCEDES HERRERA GUt:RliliRO !

detallada de las diversas circunstancias.de realización del hecho punible


y de la intervención delictiva.

A modo de ejemplo se citan delitos con pena de cadena perpetua


como el delito de sicariato (art.108-C, tercer párrafo), secuestro (art.
152, cuarto párrafo), violación sexual de menor de edad seguida de
muerte o lesión grave (art. 173-A), robo con circunstancias especia-
les agravantes (art, 189, tercer párrafo), extorsión (art, 200, noveno
párrafo). También se mencionan algunos delitos con pena privativa
no menor de 25 años, tales como feminicidio (art. 108-B, segundo
párrafo) y, delitos con pena privativa no menor de 15 años como
ciertos supuestos de tráfico ilícito de drogas con agravantes (art. 297,
primer párrafo).

En el fundamento jurídico 11 del AP Extraordinario se explica


que, frente a delitos graves, el juez ha de optar por un criterio se-
leccionador muy riguroso para aceptar la incoación de un proceso
inmediato en relación con delitos que traen aparejada una sanción
especialmente grave. Más aún se llega a afirmar que desde una
perspectiva político-criminal no es conveniente juzgar con las ·
normas del proceso inmediato delitos respecto a los cuales se prevé
una sanción especialmente grave; ya que, como regla general, estos
requieren una investigación más amplia y no sería suficiente una
"actividad probatoria mínima", rasgo característico del proceso
inmediato.

5. APUNTES FINALES SOBRE LA EXCEPCIONAUDAD DEL PROCESO


INMEDIATO

El proceso inmediato modificado por el D. Leg. N.º 1194 no es un


procedimiento inconstitucional, como se ha señalado en distintas oca-
siones, sobre todo debido a su inadecuada aplicación en varios casos
difundidos a través de los medios de comunicación. Sin embargo, es
preciso tener en cuenta que la legitimidad del mismo depende esencial-
mente de su correcta aplicación por parte de jueces, fiscales y abogados
litigantes. La norma antes citada, modifica un mecanismo de simplifi-

124
! l:"i'.i., (�:AnAc:rEil EXCEPClONAI., f)f�L PH.O(:ESO rN.tvlEf)lA'.1"0 EN E[, DI�CRE'T'() LF.GISL/.(f_l\/0 ¡\)_'' J} <).lj

cación procesal, que es útil y legitimo desde una perspectiva político-


criminaL A través de él se busca procesar y juzgar casos sencillos, en los
que se cuenta con evidencia delictiva suficiente. Estos son, corno se ha
analizado en el presente artículo, los presupuestos materiales del proce-
so inmediato. Ergo, la aplicación constitucional de este procedimiento
especial depende, esencialmente, de que el mismo se utilice únicamente
cuando concurran estos dos presupuestos. En cualquier otro caso nos
encontramos frente a una vulneración del derecho de defensa, del debido
proceso y de la tutela jurisdiccional.

Por tanto, la obligatoriedad a la que se refiere el art. 446 del CPP ha


de interpretarse desde los presupuestos materiales del proceso inme-
diato. Es decir, solo será obligatoria la incoación del proceso inmediato,
cuando concurran los dos requisitos que hemos analizado con detalle:
la evidencia delictiva y la ausencia de complejidad procesal. Es en este
sentido que este procedimiento especial se erige en una institución de
carácter excepcional. Si se aplicase -como se ha hecho en los prime-
ros meses de vigencia del D. Leg. N.º 1194- como una regla general,
estaríamos frente a una aplicación inconstitucional e ilegítima de un
mecanismo de simplificación procesal, que puede llevar consigo im-
portantes consecuencias procesales, entre las que podemos mencionar
la nulidad del proceso mismo, por afectarse de manera irrazonable el
derecho de defensa del imputado.

El proceso inmediato reformado presenta esta característica de


excepcionalidad precisamente porque solo debe aplicarse a situaciones
en las que las evidencias, actos de investigación, indicios sean suficientes
o abundantes; de tal modo que no haga falta una investigación ulterior.
Por el contrario, frente a casos complejos, la vía del proceso ordinario
o común se impone como obligatoria39.

39 De modo similar véase, MIRANDA ABURTO, Elder, "El proceso penal inmediato
reformado. Legitimación y alcances", en Actualidad Penal, n." 27, Lima: septiembre
del 2016.

G " 0
125
JvJ.ERCEDES IlEHREB1\ G·UERRER() !

La Casación 842--2016-SuHana es un claro ejemplo de una inade-


cuada aplicación del proceso inmediato reformado a un caso complejo.
No se cumplió el presupuesto de evidencia delictiva (flagrancia), tam-
poco concurre el presupuesto de simplicidad de la presente causa, pues
el proceso penal versa sobre un tipo de delito, como es el de violación
sexual, que demanda de un procedimiento de averiguación amplio y par-
ticularmente difícil. Además de ello, debe tenerse en cuenta la gravedad
del hecho objeto de imputación desde la perspectiva de la conminación
penal -en pureza, la pena esperada en atención a la culpabilidad por
el hecho y por la culpabilidad del autor=-, siendo que el delito que se le
imputa a mi patrocinado apareja la máxima pena privativa de la libertad
como es la cadena perpetua.

En este sentido, de conformidad con el AP Extraordinario


N. 0 2-2016/ CIJ-116 la idoneidad y estricta proporcionalidad del
pro- ceso inmediato que asegura una respuesta rápida al delito, pero
con una flexibilización de las garantías de defensa procesal y tutela
jurisdiccional, siempre debe estar en función a delitos que no sean
especialmente graves. Basta una duda mínima acerca del cumplimiento
de estos presupuestos y requisitos para optar por el proceso común,
cuya preferencia es obvia.

A este tenor, considero acertada la conclusión de la Sala Penal


Transitoria en cuanto establece:

[ ... J Se desvió al imputado del procedimiento legalmente


preestablecido, que es el común, derivándolo irrazonablemente el
proceso inmediato. Se vulneró, en tal virtud, el artículo i 39, apartado
3, 2c1° párrafo, de la Constitución, y al infringirse el artículo 466,
apartado ] , literal a) del Código Procesal Penal, se incurrió en la
causal de nulidad prevista en el artículo l 50, literal d), del aludido
Código. Ello determina a su vez. que debe ser amparada la causal de
casación procesal establecida en el inciso 2) del artículo 429 del
Código citado.

La nulidad incurrida por ser absoluta es insubsanable. No cabe sanea--


miento ni convalidación, pues no se trata de una mera inobservancia
de las formalidades previstas en el Código, sino de una auténtica lesión
al debido proceso legal desde la perspectiva del procedimiento legal
126
I fi:J, CARA.c·rrtR F:XCF'.:P(:IONAL f);:,:i.. PROCF.S() INfvlEDlAT() EN t:J, .t)ECRETO LECIS!J\f'.IVO N '1194

preestablecido que determine una retroacción de actuaciones radical.


Corno no se trata de un mero incidente de nulidad de actuaciones -------
que, por lo demás, ha de ser interpuesto en la instancia respectiva=-:
y, dado que la pretensión impugnativa está dirigida contra todo el
procedimiento y, señaladamente, contra las sentencias de mérito, lo
único que se exige es que se plantee adecuadamente como un motivo
impugnativo puntual ---que es lo que se ha hecho-«. Por lo demás, los
efectos lesivos del procedimiento incoado y delas consecuencias emi-
tidas son evidentes: plazos breves, eliminación de fases procesales¡ y
con ello la imposibilidad de articular medios de defensa, con el tiempo
razonable que requieran los delitos no flagrantes:".

El proceso inmediato modificado por el D. Leg.N.º1194 no es un


procedimiento inconstitucional. Sin embargo, es preciso tener en cuenta
que la legitimidad del mismo depende esencialmente de su correcta
aplicación por parte de jueces, fiscales y abogados litigantes. La norma
antes citada, modifica un mecanismo de simplificación procesal, que
es útil y legítimo desde una perspectiva político-criminal. A través de
él se busca procesar y juzgar casos sencillos, en los que se cuenta con
evidencia delictiva suficiente.

6. REFERENCIAS BIBLIOGRÁFICAS

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129
PROCESO IN.MEDIA'.T() REFORJVIADC)
POR EL nscarro
LEGISLA1'IVO
N.º 1194 YVlJEL'TO A RE:FORMARPOR
EL DECRErfO LEGISLATIV() N .. o
1307
VICTORJIMMY ARBULÚ MARTÍNEZ·'
Universidad Nacional Mayor de San Marcos

�--; ; ; ,.}! .,, '

1. PLANTEAMIENTO DEL PROBLEMA

En el presente trabajo nos hemos propuesto analizar los cambios


normativos realizados en el proceso inmediato, y las falencias que to-
davía tiene este proceso especial. Determinar si las modificaciones son
positivas o no, y fijar criterios en aras de su legitimación constitucional.

La Corte Suprema ha realizado un esfuerzo para dar solución a un


conjunto de problemas detectados en su aplicación, estableciendo cri-

Abogado por la Universidad Nacional Mayor de San Marcos, magíster por


la misma casa de estudios. Docente de la Academia de la Magistratura y en la
Unidad de Posgrado de la UNMSM. Juez Superior Titular de la Corte de Lima.

131
\/ICTOR J IMMY /\l\BULÚ Tv1!\HTÍNE? !

terios de constitucionalización del proceso inmediato a fin de asentar


el mismo frente a los cuestionamientos de la comunidad jurídica.
Hemos sostenido que como herramienta de lucha contra el crimen,
el proceso inmediato ha sido eficaz en cuanto a la búsqueda de un re-
sultado rápido, pero no siempre se han respetado las garantías insertas
en un debido proceso, pues por estas deficiencias, el mismo proceso
ha sido objeto de duras criticas. El proceso inmediato no resuelve el
problema de la delincuencia. Es una herramienta para coadyuvar, pero
no es la solución, de allí que suscribimos las afirmaciones del jurista
costarricense ARAYA VEGA quien señala:

Un proceso expedito o simplificado si bien puede permitir el juzga-


miento inmediato de las delincuencias, per se no es el único
medio para obtener la seguridad ciudadana anhelada. Corresponde al
Poder Ejecutivo restablecer la paz social mediante la inversión
pública y social.

Conjuntamente con ello, el Poder Legislativo debe potenciar la crea-


ción de una política criminal adecuada, que resulte interdisciplinaria
y que permita reducir el catálogo de conductas delictivas y las
altas sanciones establecidas, de modo que potencie la resocialización
social a través de programas a personas privadas de su libertad y en
regímenes extra muros. Debe reducirse de los extremos mínimos de
i.a pena bajo criterios de proporcionalidad y dosimetría penal. Se debe
ponderar la posibilidad de establecer nuevos límites para acceder a
salidas alternas; mejorar los extremos de reducción de pena en caso de
terminaciones anticipadas o confesión sincera.

A nivel penitenciario deben realizarse evaluaciones para determinar


condiciones de cumplimiento mediante abordajes externos no insti-
tucionalizados: potenciación de mecanismos de control y monitoreo
electrónico como medios de cumplimiento las sanciones penales.

Por otra parte, en los casos que sea posible posibilitar la realización
de servicios de trabajos comunitarios o de obra pública como medio
de descuento penal. De igual modo, para reducir el hacinamiento car-
celario se puede ponderar que las personas sólo pernocten en horas

132
PR.OCF.SO INM.Fl)V\TO R.E.FORM.ADO'POR EL l)ECRETO l,F.GlS_l... Af1\/(} J\l.·;: 1194 y· VUT]Jü r: H.F.FORJ\.1/\H....

de la noche y q ue puedanparticipar de terapias grupales o grupos de


apoyo para et abordaje de su proclividad delictiva 1 •

La idea de un instrumento célere, y que responda a los requerimien-


tos de la política criminal actual, no significa de ninguna forma avalar las
arbitrariedades que se hayan cometido en su aplicación. En esta misma
línea se sostiene que la reforma del proceso inmediato no puede ser ex-
presión del derecho penal del enemigo, sobrecriminalizador y efectista'.
El proceso inmediato podría tener un efecto disuasivo; pero lo dejamos
en condicional mientras no haya elementos fácticos que lo confirmen.

2. LOS CAMBIOS NORMATIVOS

Decíamos que el proceso inmediato ha sido doblemente reformado


a través del D. Leg. N.º 1307 emitido por el ejecutivo. Un primer cambio
se evidencia en los actos procesales dentro de la audiencia única para
resolver sobre petición de proceso inmediato. El texto actual dice:

Artículo 447.- Audiencia única de incoación del proceso inmediato


en casos de flagrancia delictiva
l. Al término del plazo de la detención policial establecido en el
artículo 264, el. Fiscal debe solicitar al Juez de la investigación
preparatoria la incoación del proceso inmediato. El Juez, dentro
de las cuarenta y ocho horas (48) siguientes al requerimiento fis-
cal, realiza una audiencia única de incoación para determinar la
procedencia del proceso inmediato. La detención del imputado
se mantiene hasta la realización de la audiencia [ .. .].

Debido a la forma desordenada que se diseña la política criminal


observamos un desfase entre la actuación del ejecutivo bajo delegación

ARAYA VEGA, Alfredo. "El nuevo proceso inmediato (Decreto Legislativo N.° 1194).
Hacia un modelo de justicia como servicio público de calidad con rostro humano",
en Tus Fraganti, n." 1, Lima: Coordinación Nacional de Flagrancia, 2016, pp. 6-12,
p. 11
BURGOS MAR!ÑOs, Víctor, "Eficacia y garantía en el proceso inmediato", en
Tus
Puniendi n." 1, Lima: marzo-abril del 2017, p.
83

133
V!GTOR JíMMY Af\BULÚ MARTÍNEZ 1·

de facultades, y el propio Congreso de la República. Por ejemplo, aho-


ra hay un desfase ya que el art. 264 del CPP3 establece que el plazo de

3 El art. 264 del CPP, señala:


Artículo 264 Plazo de la detención.-
1. La detención policial sólo dura un plazo de veinticuatro (24) horas o el término
de la distancia.
2. La detención preliminar dura setenta y dos (72) horas. Excepcionalmente,
sí subsisten los requisitos establecidos en el numeral 1) del artículo 261 del \¡
presente Código y se presenten circunstancias de especial complejidad en la ·.� '

investigación, puede durar un plazo máximo de siete (7) días.


3. En los delitos cometidos por organizaciones criminales, la detención preliminar
,!
o la detención judicial por flagrancia puede durar un plazo máximo de diez
(lO)días.
4. La detención policial o la detención preliminar puede durar hasta un plazo no
mayor de quince días naturales en los delitos de terrorismo, espionaje, tráfico
ilícito de drogas.
5. El juez penal, en estos casos, está especialmente facultado para adoptar las
siguientes medidas:
a) Constituirse, a requerimiento del detenido, al lugar donde se encuentra
el detenido y averiguar los motivos de la privación de la libertad, el
avance de las investigaciones y el estado de su salud. En caso de advertir
la afectación indebida del derecho de defensa o de irregularidades
que perjudiquen gravemente el éxito de las investigaciones, pone tales
irregularidades en conocimiento del fiscal del caso, sin perjuicio de
comunicarlo ocurrido al Fiscal Superior competente. El fiscal dictará
las medidas ele corrección que correspondan, con conocimiento del
Juez que intervino.
b) Disponer el inmediato reconocimiento médico legal del detenido, en
el término de la distancia, siempre y cuando el fiscal no lo hubiera
ordenado, sin perjuicio de autorizar en cualquier momento su
reconocimiento por médico particular. El detenido tiene derecho, por
sí sOlo, por su abogado o por cualquiera de sus familiares, a que se
le examine por médico legista o particulares, sin que la Policía o el
Ministerio Público puedan limitar este derecho.
e) Autorizar el traslado del detenido de un lugar a otro de la República
después de efectuado los reconocimientos médicos, previo pedido
fundamentado del Fiscal, cuando la medida sea estrictamente
necesaria para el éxito de la investigación o la seguridad del detenido.
La duración de dicho traslado no puede exceder del plazo señalado en
el primer párrafo de este artículo y debe ser puesto en conocimiento
del Fiscal y del Juez del lugar de destino.
6. Dentro del plazo de detención determinado por el Juez, el Fiscal decide si

134
"' ... ..... ,
�.;;¡;;µ.... ··

. [ PROCESO. JN.\\ilEDl/''.:ro REFORJ\1ADO POH. EL DECRE'J'O LEc:;rsL..:\'TJ\/0 j\J. {;. 1 ·194 Y \'U.EI.:ro p,_
REFOR[vL'\lt.

detención es de 24 horas, de conformidad con la Constitución de 1993,


sin embargo, actualmente este plazo ha sido modificado por la refor-
rna realizada al texto constitucional por el Congreso de la República.
El texto primigenio del lit. f, del inc. 24, del art, 2 de la Constitución
Política, señalaba:

Art, 2. Derechos de Ia persona


[ ... ]
24. A la libertad y a la seguridad personales. En consecuencia:
[...]
f. N adíe puede ser detenido sino por mandamiento escrito
y motivado del juez o por las autoridades policiales en caso
de flagrante delito.
El detenido debe ser puesto a disposición del juzgado corres-
pondiente, dentro de las veinticuatro horas o en el término
de la distancia.
Estos plazos no se aplican a los casos de terrorismo, espío-
naje y tráfico ilícito de drogas. En tales casos, las autoridades
policiales pueden efectuar la detención preventiva de los
presuntos implicados por un término no mayor de quince
días naturales. Deben dar cuenta al Ministerio Público y al
juez, quien puede asumir jurisdicción antes de vencido dicho
término.

Este texto ha sido modificado por la Ley N.º 30558, publicada el 09


mayo del 2017, el nuevo texto es el siguiente:

Art, 2. Derechos de la persona


l....]
24. A la libertad y a la seguridad personales. En consecuencia:

ordena la libertad del detenido o sí, comunicando al Juez de la Investigación


Preparatoria la continuación de las investigaciones, solicita la prisión
preventiva u otra medida alternativa.
7. Al requerir el Fiscal en los casos señalados en los incisos anteriores la prisión
preventiva del imputado, la detención se mantiene hasta la realización de la
audiencia en el plazo de cuarenta y ocho horas (Vigencia adelantada por D.
Leg. N.' 1298, publicado el 30 diciembre del 2016).

135
VICJ'OH JU\.1.MY f\R.P;ULÚ {'vlAHTfNf:Z [
ít.···Jj

.f. Nadie puede ser detenido sino por mandamiento escrito :')'
motivado del juez o por fas autoridades policiales en caso
de flagrante delito. La detención no durará más del tiempo
estrictamente necesario para la realización de las investiga-
ciones y, en todo caso, el detenido debe ser puesto a dispo-
sición de] juzgado correspondiente, dentro del plazo máximo
de cuarenta y ocho horas o en el término de la distancia.
Estos plazos no se aplican a los casos de terrorismo. espío-
naje, tráfico ilícito de drogas y a los delitos cometidos por
organizaciones criminales. En tales casos, las autoridades
policiales pueden efectuar la detención preventiva de los
presuntos implicados por un término no mayor de quince
días naturales. Deben dar cuenta al Ministerio Público y al
juez, quien puede asumir jurisdicción antes de vencido dicho
término [Las cursivas son agregadas].

En la medida que el plazo no ha sido modificado en el art. 264 del


CPP, el que debe aplicarse es el de 24 horas, sin embargo, en el cambio
normativo realizado por el D. Leg. N.º 1298, publicado el 30 diciembre
del 2016, se le ha agregado otro elemento: el término de la distancia. Esto
implica que el plazo es de 48 horas, pero puede ampliarse por el término
de la distancia. Aquí surge una interrogante ¿Cómo se calcula el término
de la distancia? En este caso hay que remitirnos al art. 148 del CPP que
dice que se computa teniendo en cuenta la sede geográfica, y el medio
de locomoción utilizable y disponible para el caso concreto y la Corte
Suprema elaborará el cuadro correspondiente. El cuadro de términos
se concreta en la Resolución Administrativa N.º 288-2015-CE-PJ, del
16 de setiembre del 2016, que debe emplearse a fin de limitar los plazos
y no convertir las detenciones en arbitrarias. Esta resolución precisa
algunos conceptos que deben emplearse para el criterio de ampliación
de detención en su art. 5:

Artículo 5. Definiciones;
Distancia. Es el espacio geográfico que inedia entre dos lugares.
Plazo Procesal. Tiempo en que debe realizarse un acto procesal.

0 ,;¡ "
136
.l PROCESO lNNlF'.D!/\1'() HEF(JRiVlAl)O P()R E.l. DEClU.::TG T... Ef."!iSJ..xnvo N.c 1194 V VUEt:f() t\ .REFORt\ii/\.R.,,

Término procesal. Límite _clel plazo en que debe realizarse un acto


procesal.
Término de Distancia. Período de tiempo que se concede, cuan-
do el lugar en que se ubica el órgano jurisdiccional ante d
cual debe efectuarse el acto procesal es diferente de aquél
donde se encuentra la o las personas o parte que debe practicarlo
y que se suma al plazo ordinario fijado en la ley para la
realización del acto procesal,
Sede [udictal Principal. Ubicación de la presidencia de CSJ de un Distrito
Judicial en una Provincia especifica.

El término de la distancia es el resultado de la suma de un plazo


extraordinario al plazo ordinario fijado por ley, por lo que en la
práctica se autoriza que se amplíe el plazo de 24 horas instituido
en el art. 264 del CPP y que ha sido aumentado a 48 horas en la
Constitución de 1993, a otro que puede ser 72 horas o más, limitado
por los tiempos adicionales fijados por la resolución administrativa
Resolución Administrativa N.º 288-2015-CE-PJ. No dejamos de
tener en cuenta que la realidad rebasa las normas de allí que, en cir-
cunstancias especiales, complejidad, lejanía, el plazo de 24 horas no
se cumplía por lo que el agregado de termino a la distancia que es un
sincerarnicnto a nivel normativo, siempre en casos excepcionales.
Sobre este aspecto el Poder Judicial cuenta con una herramienta
de cálculo para determinar de acuerdo a la ubicación geográfica el
término de la distancia".

Hay que considerar además que este problema ya había sido de-
tectado por los que han participado activamente en la aplicación del
proceso inmediato. Así se ha sostenido que el plazo para que el juez de
investigación preparatoria señale fecha de audiencia de incoación de
proceso inmediato es muy corto, en los casos que el imputado radica
en lugares muy alejados, esta situación se acrecienta cuando la fiscalía

4 Véase <bit.ly/2tQYvLa>.

137
VlCTOR JlMMY ARBULÚ lVlM(['ÍNEZ j

señala varios domicilios sin tener la certeza de cuál es el domicilio real


del imputado".

2.1. LA DETENCIÓN DEL JMPUIADO Y LA REALIZACIÓN DE LA AUDIENCIA


ÚNICA

El art, 44'7 del CPP dice que el imputado debe estar detenido hasta la
realización de la audiencia única, lo que implica una medida cautelar tasada,
que nacida de la flagrancia se encuentra en problemas cuando el fiscal no
va a solicitar la prisión preventiva. Entonces fluye la siguiente
interrogante:
¿Es necesario mantener la detención del imputado hasta la audiencia si no
va a existir pedido de prisión? Nosotros hemos afirmado que nos parece
incorrecto que a una persona se le mantenga con detención, debiendo ser
puesta en libertad hasta la realización de la audiencia. Esta cuestión fue
formulada en el Pleno Jurisdiccional Penal y Procesal Penal realizado en
Moquegua el 9 y 10 de junio del 2017, en los siguientes términos:

¿En un proceso inmediato, sí el Ministerio Público no requiere prisión


preventiva, debe ponerse al detenido a disposición del juzgado hasta
la realización de la audiencia?

Luego de una amplia discusión por mayoría los jueces acordaron ío


siguiente:

Antes de aplicar la ley, debe ser interpretada dentro de un contexto


constitucional. Y los literales b) y f) del artículo 2 numeral 24 de la
Constitución Política del Estado establecen: "b) No se permite forma
alguna de restricción de la libertad personal, salvo en los casos previstos
por la ley] ... ]". Y, "Í) Nadie puede ser detenido sino por
mandamiento
escrito y motivado del juez o por las autoridades policiales en caso de
flagrante delito. La detención no durará más del tiempo estrictamente
necesario para la realización de las investigaciones y, en todo caso, el
detenido debe ser puesto a disposición del juzgado correspondiente,
dentro del plazo máximo de cuarenta y ocho horas o en el término
de la distancia",

5 MENESES GoNZALES, Bonifacio, "El proceso inmediato en el Perú D. Leg.


1194.
Problemática advertida y soluciones", en Jus Fraganti, n." 1, Lima: Coordinación
Nacional de Flagrancia, 2016, p. 137.
138
.PROCESO fNM.EDI/\°i'O REF0Rfv1AD0 POfl. EL DECH.. E.'T"{) LEGI.SLA!.'IVO N.'·' '.1194 Y \iUFJ:T'() r. H.EFORMi\H_
..

Esta postura mantiene la medida cautelar tasada, y decirnos estos


porque se subvierte los presupuestos básicos de una medida cautelar
personal como es elfurnus comissi delicti y el periculum in mora. Y se salta
la barra de algo que también puede darse, la imposibilidad jurídica de
solicitud de media cautelar de prisión preventiva en delitos con penas
conminadas menores o iguales a cuatro años de privación de Libertad.

2.2. EL CAMBIO EN EL ORDEN PARA EL PRONUNCIAMIENTO DEL JUEZ EN


EL PROCESO INMEDIATO

El D. Leg. N.º 1194 instauró el siguiente orden para que el juez


se pronuncie por las solicitudes del Ministerio Publico:

4. La Audiencia única de incoación del proceso inmediato es de carác-


ter inaplazable. Rige lo establecido en el articulo 85. El juez, frente
a un requerimiento fiscal de incoación del proceso inmediato, se
pronuncia oralmente en el siguiente orden, según sea el caso:
a) Sobre la procedencia de la medida coercitiva requerida por
el fiscal;
b) Sobre la procedencia del principio de oportunidad, de un
acuerdo reparatorio o de la terminación anticipada, solicitado
por las partes;
e) Sobre la procedencia de la incoación. del proceso inmediato.

El D. Leg. N. o 1307 ha modificado el orden de pronunciamiento


del juez de la siguiente forma:

a) Sobre la procedencia de la incoación del proceso inmediato.


b) Sobre la procedencia del principio de oportunidad, de un acuer-
do reparatorio o de la terminación anticipada, solicitado por las
partes;
e) Sobre la procedencia de la medida coercitiva requerida por el
Fiscal.

La última modificatoria se ha puesto en consonancia con el


Protocolo de actuación ínterinstitucional para el proceso inmediato aprobado
la Comi- sión Especial de Implementación del CPP, constituida por
representan-
139
VJCTOR .HMMY ARI\\.iÜ! Mi\RTÍNE?: i

tes del Poder Judicial, Ministerio Publico, Policía Nacional y Defensa


Publica. Este protocolo, en contra de lo que decía el D. Leg. N.º
1194 y el principio de legalidad, modificó el orden de las pretensiones
del Ministerio Publico. El juez debía resolver la primera pretensión,
esto es el requerimiento de prisión preventiva, el mismo que debía
entenderse como un proceso cautelar que debe darse o no evaluando
la existencia de sus presupuestos, esto es, el [umus comissi delicti y el
pertculum in mora. Cuando el Protocolo hizo la inversión, se discutía no
la medida cautelar sino la procedencia del inmediato, y si este no se
aprobaba, debía ser remitido los actuados al juez del Código de
Procedimientos Penales de
1940, sin pronunciamiento sobre la prisión preventiva; y cuando llegaba
a manos de este, resolvía retornar los actuados al juez de investigación
preparatoria, porque no se había pronunciado. Ahora si el juez de la
investigación preparatoria denegaba el proceso inmediato y dictaba la
prisión preventiva, en el esquema del proceso ordinario del CdePP de
1940, se sostenía que no podía existir una medida cautelar sin proceso,
aplicando estos parámetros a un proceso especial, como el inmediato
que tenía su propia especificidad además que el Decreto Legislativo
antes referido así lo había establecido. La Corte Suprema en el Acuerdo
Plenario Extraordinario N.º 2-2016/CIJ-l 16, del 1 de junio del 2016,
señaló con claridad que el incidente cautelar era un proceso autónomo.
Ahora, cuando el imputado ya tenía una prisión preventiva dictada por
juez de la investigación preparatoria, y llegaba al juez penal del CdePP
de 1940, por no haberse aprobado el proceso inmediato, este debía
pronunciarse sobre la apertura de instrucción y sobre la procedencia de
la prisión preventiva. Si abría proceso penal, se convalidaba la prisión
preventiva, y sin dictaba un no ha lugar abrir instrucción, la prisión
preventiva dejaba de existir.

El nuevo orden de pronunciamiento, no sabemos por ahora, si co-


rregirá los problemas que se derivaban de la versión del D. Leg. N.º
1194, sin embargo, advertimos que, desde la perspectiva de
simplificación pro·- cesal, el orden que ha instaurado el D. Leg. N. o 1307
tampoco coadyuva en la celeridad que es connatural al proceso
inmediato. Consideramos que el primer pronunciamiento del juez
debe ser sobre la procedencia
140
s;;:;;;;;;z.,. . .. ·.

! PROCESO JN?vlE!}lr'\:ro REFOIUvlt'\DO POR E!. DECRE"fO .LEc;-rSL/\T'f\/() .N.'·' 1.194 -,( VUE:r.:ro /\ H.EF0Rlv1AR. ...

de algún criterio de oportunidad o de la terminación anticipada si es


que hay voluntad del Ministerio Publico y el imputado en arribar a un
acuerdo. El juez de investigación preparatoria haría el control de lega ..
lidad del acuerdo, y si lo aprueba, culmina el proceso, y si no, procede
a examinar si se cumplen los supuestos del proceso inmediato y con su
aprobación o no, se pasa a evaluar la medida cautelar solicitada.

2.3. IMPUGNACIÓN DEL AUTO QUE SE PRONUNCIA SOBRE EL


REQUERIMIENTO DEL PROCESO INMEDIATO

La impugnación del auto que aprueba el proceso inmediato, también


ha sido modificada. El D. Leg. N.º 1194 señalaba lo siguiente:

5. El auto que resuelve e! requerimiento de proceso inmediato debe


ser pronunciada, de modo impostergable, en la misma Audiencia
de Incoación. La resolución es apelable con efecto devolutivo.

El D. Leg. N.º 1307 ha traído la siguiente modificación:

5. El auto que resuelve el requerimiento de proceso inmediato debe


ser pronunciada, de modo impostergable, en la mismaaudiencia
de incoación.
La resolución es apelable con efecto devolutivo, el recurso se
interpone y fundamenta en el mismo acto. No es necesaria su
formalización por escrito. El procedimiento que se seguirá será
el previsto en el inciso 2 del artículo 278.

En la Iínea de garantizar la celeridad, la norma dispone que el auto


que resuelve sobre el pedido de proceso inmediato debe apelarse y
fundamentarse el recurso en la misma audiencia, y no se requiere que
se haga por escrito, lo que nos parece conforme a la naturaleza de sim-
plificación procesal que es una de las notas esenciales de este proceso
especial. El procedimiento recursal es similar al de la apelación de la
prisión preventiva (art. 278.2. CPP) que a la letra señala:

141
V!CTOR J,i\,\MY i\J\lfü[,Ú 'f\/L1\RTÍNEZ i
Artículo 27B. Apelación
1. ... 1

2. La Sala Penal se pronunciará previa vista de la causal que tendrá


lugar, dentro de las setenta y dos horas de recibido el expediente,
con citación del Fiscal Superior y del defensor del imputado. La
decisión, debidamente motivada, se expedirá el día de fa vista de la
causa o dentro de las cuarenta y ocho horas, bajo responsabilidad.

La remisión al art. 278.2 del CPP cubre un vado existente en el


proceso inmediato pues al no haber plazos, pese a que eI mismo CPP
establece que el juez puede fijar plazos cuando no se hayan señalados",
entonces esto se dejaba a] arbitrio del juez, atentando contra la celeridad
que está implícito en el proceso inmediato.

2.4. EL JUICIO ORAL

En el ámbito del juicio, el D. Leg. N.º 1307 tiene


modificaciones que nos parecen relevantes para el análisis. El D. Leg.
N.º 1194, sobre el juicio oral inmediato, estableció las siguientes
reglas:

3. Instalada Ia Audiencia, el fiscal expone resumidamente los


hechos objeto de la acusación, la calificación jurídica y las
pruebas que ofreced para su admisión. de conformidad con
lo establecido ·en e! artículo 349. Si el juez penal. determina
que los defectos formales de la acusación requieren un nuevo
análisis, dispone su subsanación en la misma audiencia. Acto
seguido, las partes pueden plantear cualquiera de las cues-
tiones previstas en el artículo 350, en lo que corresponda. El
Juez debe instar a las partes a realizar convenciones proba-
torias. Cumplidos los requisitos de validez de la acusación de
conformidad con el numeral ! del artículo 350 y resueltas las
cuestiones planteadas, el juez penal dicta acumulativamente
el auto de enjuiciamiento y citación a juicio, de manera in-
mediata y oral.

6 El art. 146 del CPP, señala:


"Art. 146, Subsidiariedad. El fiscal o el juez podrán fijar plazos a falta de previsión
legal o por autorización de ésta".

142
l"'ROCESO INfvlEI)Ji\t'O i{EFORMADO PO.R .EL DECRE'T'O I..EC:JSI../\]'IVO N. e 1 J. 9·4 y· \-'UEL:ro ;.':.,. R.EFOR"iV1/\R.,.

4. El juicio se realiza en sesiones continuas e ininterrumpidas hasta


su conclusión. El juez penal que instale el juicio no puede conocer
otros hasta que culmine el ya iniciado. En lo no previsto en esta
Sección, se aplican las reglas del proceso común, en tanto sean
compatibles con la naturaleza célere del proceso inmediato.

El D. Leg. N.º 130'7 en la modificatoria del juicio oral tiene esta


nueva redacción en el art. 448 del CPP:

4. El auto que declara fundado el sobreseimiento o un medio téc-


nico de defensa es apelable con efecto devolutivo, el recurso se
interpondrá y fundamentará en el mismo acto. Rige lo previsto
en el artículo 410.
5. El Juez debe instar a las partes a realizar convenciones proba-
todas. Cumplidos los requisitos de validez de la acusación, de
conformidad con el numeral l del artículo 350.: y resueltas las
cuestiones planteadas, el Juez Penal dicta acumulativamente el
auto de enjuiciamiento y citación a juicio, de manera inmediata
y oral.
6. El juicio se realiza en sesiones continuas e ininterrumpidas hasta
su conclusión. Eljuez Penal que instale el juicio no puede conocer
otros hasta que culmine el ya iniciado. En lo no previsto en esta
Sección, se aplican fas reglas del proceso común, en tanto sean
compatibles con la naturaleza célere del proceso inmediato.

Como podemos ver en el texto del D. Leg. N.º 1307, se incorpora


expresamente la posibilidad del sobreseimiento que es el resultado de
un control de la acusación presentada por la fiscalía, en la medida que se
cumplan los presupuestos para declarado así de acuerdo a Jo dispuesto
por el art. 344.2 del CPP7 . Igualmente, si se funda un medio de defensa

7 El art. 446.2 del CPP, señala:


Art 344. Decisión del Ministerio Público.
[ ... ]
2. El sobreseimiento procede cuando:
a) El hecho objeto de la ca usa no se realizó o no puede a tribuírsele
al imputado;
b) El hecho imputado no es típico o concurre una causa de justificación,
de inculpabilidad o ele no punibilidad:

143
vrcrou Jt!vlt.;fY !\.RBULÚ JVJi\RT.ÍNF:Z f

técnico, la apelación, si es interpuesta, se concederá con efecto devo-


lutivo, a fin de que continúe: el proceso principal, y además en aras de
la celeridad se debe fundamentar en el mismo acto. En la medida que
una apelación de resolución interlocutoria si se eleva a la Sala Superior,
puede complicar el proceso, y atentar contra la simplificación procesal,
se justifica la remisión al art, 41 O del CPP8 que implica que la apelación
tendrá el carácter de diferida.

3. PUESTA EN VIGENCIA ARTÍCULOS DEL CÓDIGO PROCESAL


PENAL RESPECTO AL PROCESO INMEDIATO PARA APLICARLO
EN EL SISTEMA PROCESAL DEL CÓDIGO DE PROCEDIMIENTOS
PENALES

La puesta en vigencia del proceso inmediato en el sistema del Có-


digo de Procedimientos Penales ha provocado Ia urgencia de poner
en vigencia diversos artículos para poder aplicarlo sistemáticamente,
cubriendo vacíos legales. La Sétima Disposición Final del D. Leg. N.º
1307 ha dispuesto el adelantamiento de la entrada en vigencia de los
arts. 401 al 409, 412, 414, 417 al 426 del D. Leg. N.º 957, en los distritos
judiciales donde aún no se encuentre vigente dicha norma, se entiende
que se aplica del Código de Procedimientos Penales, para su aplicación
en el proceso inmediato.

e) La acción penal se ha extinguido; y,


d) No existe razonablemente la posibilidad de incorporar nuevos datos
a la investigación y no haya elementos de convicción suficientes para
solicitar fundadarnente el enjuiciamiento del imputado
8 El art. 410 del CPP, señala:
Art, 41 O. Impugnación diferida
l. En los procesos con pluralidad de imputados o de delitos, cuando se dicte
auto de sobreseimiento, estando pendiente el juzgamiento de los otros, la
impugnación que se presente si es concedida reservará la remisión de los
autos hasta que se pronuncie la sentencia que ponga fin a la instancia,
salvo que ello ocasione grave perjuicio a alguna de las partes.
2, En este último caso, la parte afectada podrá interponer recurso de queja, en el
modo y forma previsto por la Ley.

144
F'R.OC:f:S{) lNf'1,iED.1ATO f.{F}«:}RlvlAfJ() POH. EL DEC.1-U/.'"I{) LE.c;1SL/-.}'JVO "[\]_:� 1] 9.·:j. y vur�iJ"O /�. H.EFOR.l\·V<.R, ..

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. .l.,,,, .. ' \..._ . J... ·
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.•.. i.. � .,., . l'
e c u r s o d .. P
\....1 <-..., ....... A v\ J' " .. .....
-'--"�n_t· °�.....--

lación de la sentencia resultante de un juicio oral del proceso inmediato.


El recurso se interpone en el mismo acto de lectura y no se requiere
que se formalice por escrito. Si el acusado no concurre a la
audiencia de lectura, tiene plazo de tres días para apelar conforme al lit.
e) del inc. I del art. 414 del CPP.

La Sala Penal Superior, recibido el cuaderno de apelación, comu-


nicará a las partes que pueden ofrecer medios probatorios en el plazo
de tres días. La diferencia con el proceso común es que los plazos se
acortan dada la naturaleza célere del inmediato.

El art. 403 del CPP dispone la inscripción de la condena en los


registros del Poder Judicial, lo que siempre se ha realizado, y señala
además que caduca automáticamente con el cumplimiento de la pena o
medida de seguridad. Esta norma procesal. debe interpretarse sistemá-
ticamente con lo que dispone el art, 69 del CP'I, para evitar que surjan
contradicciones en su aplicación.

El art, 404 del CPP señala qué sujeto procesal está legitimado para
recurrir las resoluciones que sean según el procedimiento son impugna-
bles. Los recursos impugnatorios se interponen ante el juez que emitió
la resolución recurrida. Las formalidades del recurso impugnatorio

9 El art. 69 del CP, dispone:


"Art. 69. Rehabilitación automática
El que ha cumplido la pena o medida de seguridad que le fue impuesta, o que de
otro modo ha extinguido su responsabilidad, queda rehabilitado sin más trámite.
La rehabilitación produce los efectos siguientes:
1. Restituye a la persona en los derechos suspendidos o restringidos por la
sentencia.No produce el efecto de reponer en los cargos, comisiones o empleos
de los que se le privó; y,
2. La cancelación de los antecedentes penales, judiciales y policiales. Los
certificados correspondientes no deben expresar la pena rehabilitada ni la
rehabilitación.
Tratándose de pena privativa de libertad impuesta por la comisión de delito
doloso, la cancelación de antecedentes penales, judiciales y policiales será
provisional hasta por cinco años. Vencido dicho plazo y sin que medie
reincidencia o habitualidad, la cancelación será definitiva".

145
vieron .J.lMMY AíUlULÚ MA!tJ'INEZ i

están previstas en el art, 405 del CPP. que dispone que el recurso que
se presente lo realice la parte legitimada. El recurso interpuesto para
el proceso inmediato debe ser oral, en la misma audiencia. El apelante
está obligado a precisar cuáles son los errores de hecho o de derecho
de la decisión que impugna y refuta, y debe concluir formulando una
pretensión concreta que puede ser la nulidad o la revocatoria. Para com-
pletar el sistema de recursos para el proceso inmediato, se ha puesto en
vigencia el art. 406 del CPP que regula el desistimiento - lo cual puede
efectuarse hasta antes de dictarse la resolución sobre el grado-. El .�

apelante debe expresar las razones por las que se desiste, lo que tiene un
sentido constitucional pues hay un reconocimiento de la pluralidad de
instancia. El desistimiento no puede ser realizado por el abogado defen-
sor sin que haya sido autorizado por el patrocinado. El art. 407 del CPP
establece el ámbito del recurso en los que puede presentar su pretensión
el apelante, el imputado y el Ministerio Público pueden impugnar del
objeto penal o del objeto civil de la resolución y el actor civil solo
podrá recurrir respecto al objeto civil de la resolución y los efectos
extensivos del recurso en el art. 408 del CPP. En las modificaciones
observamos que no hay una regulación específica para la intervención
de la víctima y su constitución como actor civil; vacío que ha sido
criticado en la doctrina como la postura de SALAS ARENAS, quien
afirma:

Según el anterior texto del artículo 447 del CPP, en que había 29 días de
investigación preparatoria antes de promover el proceso inmediato, en
algunos casos, correspondía al juez de la investigación preparatoria
aten- der el pedido del agraviado y constituir, si corresponde, en actor
civil.

Ante el vacío actual, se tendrá que administrar el pedido del agraviado


en la parte inicial de la audiencia única de juzgamiento: si no se
admite, se estaría obstruyendo; el derecho de defensa del agraviado.
En el control de acusación las partes pueden ofrecer medios de prue-
ba, el juez de juzgamiento puede innovar en el marco de la ley, llenar
la laguna con un sentido principista y dar lugar a la constitución en
actor civil",

10 SALAS ARENAS,jorge, "Reflexiones sobre proceso inmediato en flagrancia y otros

e • "
146
P.ROCESO lNMED1AI'O REFOf:UVIADO POR E!., .DE(:RE'f'() .LEC�JSl.l-Y.t'!VO N .'' 1194 "'J.' vunrro /\ rn.·:FO.RNI/\R ...

Se ha puesto en vigencia el art. 409 del CPP que establece las


competencias del tribunal revisor. Aquí es de anotar que esta norma
posee mayores precisiones respecto de las facultades que tienen los
órganos revisores que actúan bajo las reglas del Código de Procedi-
mientos Penales.

En eI plano de la ejecución tenemos que con la aplicación del art.


412 del CPP se dispone la figura de provisionalidad de la
ejecución de la resolución, y que en el caso de las impugnaciones
contra las sentencias y resoluciones que dispongan la libertad del
imputado, no podrán tener efecto suspensivo, es decir que se debe
ejecutar si o si la libertad. Esto se complementa con el art, 418 del
CPP que como efecto establece que el recurso de apelación tendrá
efecto suspensivo contra las sentencias y los autos de sobreseimiento,
así como los demás autos que pongan fin a la instancia, y si son
sentencias condenatorias con pena privativa de libertad efectiva,
esto se puede ejecutar pro vi- sionalmente. Se faculta al tribunal
superior que en cualquier estado del procedimiento impugnatorio
decida mediante auto inapelable, atendiendo a la situación concreta,
si la ejecución provisional de la sentencia debe suspenderse.

Por último, se ha puesto en vigencia diversos artículos del CPP,


como son: el art. 417 que fija la competencia para conocer el medio
impugna torio, el art. 419 que versa sobre las facultades de la Sala
Penal Superior, el art 420 que señala el trámite de la apelación de
autos, el art. 421 que trata sobre el trámite inicial de apelación de
sentencias, el art. 422 que versa sobre la posibilidad de ofrecer pruebas
en segunda instancia, el art. 423 que trata sobre el emplazamiento para
la audiencia de apelación, el art. 424 sobre las reglas de la audiencia dé
apelación, el art. 425 sobre las reglas para la sentencia de segunda
instancia, y el art.
426 que trata sobre los supuestos para la nulidad del juicio.

supuestos en aplicación del Decreto Legislativo N.º 1194", en Ius Fraganti, n."
l, Lima: Coordinación Nacional de Flagrancia, 2016, p. 39.
147
V!CfOR JIMMY f\RBULÚ MARTÍNEZ ¡
4. CONCLUSj[ONES
Las modificaciones realizadas por el D. Leg. N.º 1307 si bien
han tenido la virtud de cubrir vados y deficiencias del proceso
inmediato reformado por el D. Leg. N.º 1194, todavía deja
cabos sueltos que deben ser cubiertos por interpretación
jurisprudencial.
- El orden de pronunciamiento del juez de investigación preparato-
ria, sobre los requerimientos del Ministerio Publico en la audien-
cia única no es el más idóneo en aras de la simplificación procesal.
-- La mayor precisión en los plazos para los recursos impugnato-
rios y la puesta en vigencia de artículos del CPP para los distritos
judiciales en los que todavía no ingresa en su totalidad la reforma
procesal penal, permite dotar al proceso inmediato de un cuerpo
normativo sistemático hasta la ejecución de la sentencia.

5. REFERENCIAS BIBLIOGRÁFICAS
ARAYA VEGA, Alfredo. "El nuevo proceso inmediato (Decreto Legislativo .
N .º 1194). Hacia un modelo de justicia corno servicio público de ca-
lidad con rostro humano", en Ius Fraganti, n.' 1, Lima: Coordinación
Nacional de Flagrancia, 2016, pp. 6-12.
Buncos MARIÑos, Víctor, "Eficacia y garantía en el proceso
inmediato", en Ius Puniendi n," 1, Lima: marzo-abril del 2017.
MENESES GoNZALES, Bonifacio, "El proceso inmediato en el Perú D.
Leg. 1194. Problemática advertida y soluciones", en Ius Fraganii, n.º
l, Lima: Coordinación Nacional de Flagrancia, 2016, pp. 131-138
SALAS ARENAS,Jorgé, "Reflexiones sobre proceso inmediato en flagran-
cia y otros supuestos en aplicación del Decreto Legislativo N.º 1194",
en Ius Fraganti, n," 1, Lima: Coordinación Nacional de Flagrancia,
2016, pp. 28--43.
SAN MARTÍN CASTRO, César, "Proceso inmediato (NCPP originario y D.
Leg. N.º 1194)", en Ius Fraganti, n," l, Lima: Coordinación Nacional
de Flagrancia, 2016, pp. 13-27.
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148
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N.º 692-2016-LINlA NOKfE


Flagrancia, flagrancia
presunta y diligencias
preliminares
VÍCTOR MANUEL BAZALAR PAZ''
Universidad de Piura

¡..::ocfe·f'f"c:···,-··,··

l. INTRODUCCIÓN

El derecho penal por un lado, busca la máxima eficacia en la pre·-


vención y castigo de Íos delitos; por otro lado, y al mismo tiempo, busca
lograr dicha tarea respetando los derechos fundamentales y las garantías
del imputado. Esta doble función produce una tensión que amenaza
con romper el derecho penal en cualquier momento, y casi siempre,
lo hace en beneficio de la eficacia y seguridad. Por ello, corresponde a
la jurisprudencia, sobre todo a la del más alto nivel, marcar una línea
firme que permita seguir confiando en la vigencia de las garantías y

Ahogado por la Universidad de Piura, con estudios de maestría en Derecho


Público por la misma casa de estudios. Fiscal Adjunto Provincial en el Ministerio
Público.
El autor dedica el presente trabajo a Dios, a la Virgen María y a su querido Distrito
Fiscal de Sultana por su sexto aniversario, presidido por la Dra. Carolina Elena
Delgado Manrique.
149
VÍGfO.R iVIANUEL J1-'\7.Al.,;\f(PAZ j

derechos fundamentales, a pesar de retrocesos puntales que deben ser


m. mec1·iatarnente correg1idos I .

En dicho sentido, la Casación N.º 692-2016-·Lima Norte nos re-


cuerda la vigente victoria de la razón sobre la fuerza: la fuerza de la
razón frente a la razón de la fuerza". Esto es, que si bien, la policía y la
fiscalía tienen la misión de perseguir el delito, en salvaguarda del derecho
fundamental a la "seguridad" deben hacerlo dentro de las reglas de un
Estado constitucional de derecho, que se erige como la forma lógica,
racional, democrática y reglada de ejercitar la fuerza pública.

De lo contrario, la institucionalización del derecho penal del ene-


migo, eliminando las garantías procesales como el debido proceso y
el derecho a la defensa, implicaría reabrir una caja de pandora histó-
ricamente ya ha mostrado sus consecuencias más atroces, como por
ejemplo, en los pensamientos del nacional socialismo que aduciendo el
bien del pueblo trataron de justificar las vulneraciones más terribles a
los derechos fundamentales.

En el escenario mundial actual donde la seguridad y la libertad están


en constante tensión, el presente trabajo busca analizar la Casación N.º
692-2016- Lima Norte, que es la primera sobre flagrancia presunta
y proceso inmediato dictada en el Perú, y que ha marcado
importantes pautas a fin de entender y utilizar correctamente ambas
instituciones. En dicho sentido, en primer lugar, estudiaremos la
flagrancia presunta, en segundo lugar, analizaremos las conclusiones
arribadas en la Casación.

No se puede perder de vista que el fiscal puede disponer no iniciar


el proceso inmediato de una persona cuando considera que la detén-
ción no es suficiente, y que en el mismo sentido, puede disponer el no

Muxoz CoNDE, Francisco, "El nuevo Derecho penal autoritario", en Revista Nuevo
Foro Penal, n.º 66, Medellín: 2003. Recuperado de <bit.ly/Zwm'O.Ssl-I».
2 ATIENZA, Manuel, "El derecho como argumentación", p. 38, citado por GÁLVEZ
VtLLEGAS, Tomas Aladino y Ricardo César ROJAS LEÓN, Derecho penal. Parte especial,
Lima: Jurista Editores, 2017, p. 94.

150
1\J\!J\us1s /\ I.J\ ('.A.SJ\C'.l.ÓN :N.'� 692·2016--Lf.M.A NORTE

requerimiento de una prisión preventiva si considera que no existen los


suficientes elementos de convicción para ello".

2. MARCO TEÓRICO

2.1. FLAGRANCIA PRESUNTA

La detención policial por flagrancia delictiva por flagrancia presunta


es una institución del derecho procesal penal que tiene la naturaleza
de una medida cautelar personal prejurisdiccional, y que, en palabras
sencillas, consiste en que un poli da detiene a una persona, a pesar que,
no existe mandato judicial, siendo el único fundamento de la detención,
que dicha persona, es encontrada dentro de las 24 horas de realizado el
delito con objetos, instrumentos y efectos del mismo".

Por este dato objetivo y con el fin de recabar los suficientes ele-
mentos de convicción de cargo o de descargo, y, finalmente, para que
el agente, de ser el caso, reciba eficazmente la pena que le corresponde,
lográndo su resocialización en su propio bien5 y en el de la sociedad, es

3 SÁNCHEZ VELARDE, Pablo, "La detención en el nuevo Código Procesal Penal", en


Anuario de Derecho Penal, Fribourg: 1993. Recuperado de <bit.ly/2vzGsHQ>.
4 Según el principio de [urisdiccionalidad que rige las medidas cautelares recogido
en el art, IV.31 del CPP estas solo pueden ser ordenadas por la autoridad judicial
dada la especial afectación de los derechos de la persona a quien está dirigida
la medida ca utelar se reserva al juez la potestad de disponerla. Sin embargo,
se encuentran previstas algunas excepciones a la regla de la jurisdiccionalidad,
como en los casos de detención policial por flagrante delito o en los casos de
exhibición e incautación de bienes, atribución otorgada también al fiscal o a la
propia policía, conforme lo previsto en el a rt. 316 del CPP.
5 El art, IX del TP del CP establece que: "La pena tiene función [.. .jresocializadora".
"[S]e individualiza primeramente el mal, el peligro, el riesgo, o sea el delincuente,
para individualizar también después el tratamiento, el remedio, la pena. Con lo
gue entramos de nuevo por este lado en el sistema penal educativo,
psicológico y profiláctico, pidiéndolo y aplicándoselo a los adultos, como
hemos visto que se pide y se aplica a los jóvenes y adolescentes [... ]".GARCÍA
DORADO MONTERO, Pedro, Nuevos derroteros penales, Lima: Actualidad Penal, 20 I 6
(ebook editado de la versión original de 1905), p. 86.

151
que preventivamente permanecerá encerrado durante 48 de investiga-
ción, de conformidad, con el modificado art. 2.24.f) de la Constitución6.

Los casos de detención policial en flagrancia no son sencillos".


Existen detenciones policiales que carecen de justificación lógica".
Peor aún, si está difundida la práctica del "sembrado" de drogas, armas
o municiones para efectos de "legitimar" una flagrancia inexistente o
justificar una detención por el plazo de 15 días.

La detención policial mecánicamente no puede inicar el proceso


inmediato. El Acuerdo Plenario Extraordinario N.° 2-2016/CIJ-116
(En adelante AP N.º 2-2016), Í. j. n.º 8.a, segundo párr., in fine, estableció
que, la noción general de flagrante delito requiere de una aplicación
juridiccional, que siempre esté atenta a las singularidades del modo <le
verificación de cada concreta conducta delictiva".

6 Para un mayor desarrollo de la modificatoria constitucional véase: BAZALAR PAZ,


Víctor Manuel, "Análisis a la Ley N.º 30558 que modificó el artículo 2.24.f) de
la Constitución y amplió el plazo de la detención policial en caso de flagrante
delito de 24 a 48 horas", en Gaceta Penal <t'.I Procesal Penal, t. 96, Lima: junio del
2017.
7 En dicho sentido, no compartimos las posiciones de los siguientes juristas que
sustentan que todos los casos de detención policial en flagrancia son sencillos:
SAN MARTÍN CASTRO, Cesar, "El proceso inmediato (NCPP originario y D.
Leg. N.º 1194", en Gaceta Penale/ Procesal Penal, t. 79, Lima: enero del 2016, pp.
153-
165; ídem, SAN MARTIN CASTRO, Cesar, Derecho procesal penal. Lecciones, Lima:
Inpeccp-Cenales, 2015, pp. 803-816; BURGOS MARIÑOS, Víctor Alberto Martín,
"Constitución en actor civil y control de acusación en el proceso inmediato", en
Primer Congreso Internacional la Exegesis del Decreto Legislativo 1194_v-.su aplicación en
América Latina, 27, 28 y 29 de enero del 2016. Disponible en <bit.ly/2cVbqlR>.
8 Para un mayor <lesa rrollo de las detenciones policiales en falsa flagrancia véase:
ARAYA VEGA, Alfredo, "Flagrancia delictiva y actuaciones policiales", en Actualidad
Penal, n." 33, Lima: marzo del 2017, pp. 197-211.
9 Para un mayor desarrollo del AP, véase: BAZALAR PAz, Víctor Manuel, "Análisis al
Acuerdo Plenario Extraordinario N.º 2-20016/CIJ-116: Proceso penal inmediato
reformado", en REVILLA, Percy (coord.), El nuevo proceso penal inmediato. Flagrancia,
confesión y suficiencia de elementos de convicción, Lima: Gaceta Jurídica, 2016, pp.
431-464.
152
En doctrina, hay dos formas de entender la flagrancia. La primera,
como la hadan las antiguas civilizaciones, que es la que básicamente
hemos heredado". La segunda, una concepción evolucionada que se
corresponde con la realidad, que comprende a la j1agrancia presunta y a
la flagrancia por reconocimiento (directo y virtual)!', que constituyen, los
modernos supuestos de flagrancia, que permiten la captura del agente
dentro de las 24 horas de la realización del delito.

Entonces, no es jurídicamente posible excluir de plano a la flagran--


cía presunta ni a la flagrancia por reconocimiento, siempre que, el proceso
penal se rige por el principio de legalidad, y si bien, hay diferentes po-
siciones sobre la flagrancia, nuestro art. 259 no hace distingo alguno,
por tanto, la flagrancia presunta y por reconocimiento son verdaderos
tipos de flagrancia':'.

10 "La flagrancia es una institución de naturaleza procesal de larga data (desde los
inicios de la civilización) y que ha ido evolucionando con el tiempo. [ ... ] Desde
los tiempos más antiguos se ha visto directamente ligada a la detención por el
delito cometido, tal es así que se han establecido diversas modalidades o
supuestos de flagrancia". Vid., AA. VV., Laflagrancia en el nuevo proceso penal, Lima:
Universidad San Martín de Pones (Escuela de post grado), 2011, p. 7.
Recuperado de <bit ly/2o6hCvi>.
11 Para un mayor desarrollo de la flagrancia por identificación véase: BAZALAR PAZ,
Víctor Manuel, "Análisis a la Casación N." 842-2016-Sullana. La primera sobre
proceso inmediato y flagrancia", en Gaceta Penal .e-1 Procesal Penal, t. 94, Lima: abril
del 20 l 7.
12 Yid., VÁSQUEZ RODRÍGUEZ, Miguel Angel, "El proceso inmediato: ¿Cuáles son los
aportes de las modificaciones contenidas en el Decreto Legislativo N.º J 194?",
en Gaceta Penal erProcesal Penal, t. 76, Lima: octubre del 2015, pp. 48-49; SALAS
ARENAS, Jorge Luis, "Reflexiones sobre el proceso inmediato. en flagrancia y
otros supuestos en aplicación del Decreto Legislativo N.º 1194", en Gaceta
Penal
.e-1 Procesal Penal, t. 79, Lima: enero del 2016, p. 170; LOZANO, Rolando,
REÁTEGUI
"Cuando el fiscal pierde la facultad de incoar y se convierte en obligación en
casos de flagrancia. A propósito de la puesta en vigencia del D. L. N.º 1194", en
Actualidad Penal, n." 21, Lima: marzo del 2016, p. 61; SÁNCHEZ VEI.ARDE, Pablo, El
nuevo proceso penal, Lima: Idcmsa, 2009, p. 33 I: CADAVID BcnERO, Mario Nicolás,
"Rol del Fiscalía en el nuevo Código Procesal Penal y en el Proceso Inmediato",
en Primer Congreso Internacional la Exegests del Decreto Legislativo 1194 y su aplicación
en América Latina, 27, 28 y 29 de enero del 2016. Disponible en «bit.ly/2cVbqlR>;
153
vieron MANUEL BAZALAR vs: i

El AP N.º 2-2016, en su f. j. n.º S.a, sexto párr., in fine, enseña que


para los efectos de la compatibilidad de la flagrancia con el proceso in-
mediato, en la noción de evidencia, siempre, ha de primar la claridad
de la comisión del delito, descartándose, el proceso inmediato cuando
este- mos ante detenciones policiales dudosas o con información
incompleta.

2.1.1. Requisitos sustanciales


La detención policial por flagrancia presunta tiene la naturaleza ju-
rídica de una medida cautelar personal prejurisdiccional privativa del
derecho a la libertad ambulatoria. Como toda medida cautelar tiene dos
requisitos: la apariencia del derecho y el peligro en la demora, sin los cuales
su imposición sería inconstitucional.

La apariencia del buen derecho o fumus bonis iurís, en el derecho


procesal penal, lo constituye el fumus comissi delicti o apariencia de
la comisión de un delito y de su responsable. La apariencia de la
comisión de un delito, significa que, preliminarmente deben existir
razones obje- tivas suficientes que indiquen que en el mundo real se
ha cometido un delito y que una persona concreta sería la responsable,
entonces, este primer requisito, tiene naturaleza sustantiva. EIAP N.º 2-
2016, en su f. j. n.º 8.a, segundo párr., establece que, las razones objetivas o
notas sustantivas que sustentan la detención en flagrancia son: a)
inmediatez temporal, y b) inmediatez personal.

La detención por flagrancia presunta (ficta, evidencial, inferida, dife-


rida o ex post ípso) está regulada en el art. 259.4 del CPP, y su
inmediatez no es "en el momento y en el lugar que ocurre el delito"!'
sino "dentro de las veinticuatro horas y porque el agente es encontrado
con objetos, ins- trumentos y efectos del delito (las cursivas son
agregadas]"!".

y, ANGULO ARANA, Pedro Miguel, "La flagrancia delictiva y la Ley N.° 29569", en
Gaceta Penal ,<Y Procesal Penal, t. 15, Lima: septiembre del 201 O, pp. 13-38.
13 VILLEGAS PAIVA, Elky, La detención y la pris·ión preventiva en el nuevo Código Procesal
Penal, Lima: Gaceta Jurídica, 2013, p. 49.
14 SÁNCHEZ VELARDE, El nuevo proceso penal, ob. cit., p. 331.

154
J\.NA.LJ.Sif'. ./\ l . .i\ CAS.t\(:lÓ.N l\J_:·, 692-20:l.6.-LI"M:\ J\JOR'fE

a) La inmediatez temporal

El A.P N.º 2-2016, f. j. n." 8.a, segundo párr., indica que


inmediatez temporal significa: la acción delictiva se está desarrollando en
el momento en que se 1 sorprende 5, concepto que calza en el art, 259.1
del CPP. Por el contrario, el art. 259 .4 del CPP, establece que, la
inmediatez temporal significa: la acción delictiva se desarrolló hasta hace
veinticuatro horas del momento en que se sorprende. Frente a esta
disyuntiva, es necesario conocer la evolución del concepto de inmediatez
temporal, para compren-- der el significado de la inmediatez temporal en
la flagrancia presunta.

La flagrancia apareció en el Perú con la Constitución de 1826 (art,


119); sin embargo, nunca se ofreció una definición de aquella, menos un
concepto de inmediatez temporal. En el CPP de 1991 se definió por vez
primera laflagrancia, estableciendo que la inmediatez temporal significaba
"en el momento o momentos antes"; sin embargo, dicha norma no llegó
a regir". La Ley N.° 27934, Ley que regula la intervención de la Policía y
el Ministerio Público en la fase de investigación preliminar del delito, del 11
de febrero del 2003, establecía, que la inmediatez temporal significa
"actual o inmediatamente después"!'. El contenido original del art. 259

15 En el mismo sentido, las sentencias del Tribunal Constitucional N. º I 923-


2006- HCITC, Lima: 16 de marzo del 2006, f. j. n." 5 N." 5451-2005-HCITC, Lima:
1

29 de agosto del 2005, f. j. u." 5; N." 2617-2006-FJC!TC, Lima: 17 de mayo del


2006, f. j. n." 5; N. o 6142-2006-HC/TC, ff. jj. n." 4 y 6; citados por ORÉ
GUARDIA, Arsenio, "Estudio Introductorio", en REVILLA, Percy (coord.), El nuevo
proceso penal inmediato. Flagrancia, confesión y suficiencia de elementos de convicción,
Lima: Gaceta Jurídica,
2016,pp.13-14.
16 Esta decía, en su art, 370 del CPP, que se entiende que hay flagrancia cuando la
persona es sorprendida en el momento de cometer un hecho punible (flagrancia
clásica) o cuando es sorprendida con objetos, instrumentos o huellas, de los cuales
aparezca fundada mente que momentos antes ha cometido un hecho punible o
participado en él (flagrancia presunta), o cuando es perseguida por la autoridad
(cuasi flagrancia), o cuando por voces de auxilio se pide su captura (flagrancia por
identificación).
17 El art, 4 de la Ley N.0 27934, señala que se considera que existe
flagrancia "cuando la realización del acto punible es actual y, en esa
circunstancia, el autor es descubierto (flagrancia clásica), o cuando el agente es
perseguido y detenido inmediatamente después de haber realizado el acto
punible (cuasi flagrancia) o
155
.
VÍCTOR MANUEL BAZ/\1.AR PAZ
'
j

del CPP también establecía, que la inmediatez temporal significa "actual


o inmediatamente después'?".

El concepto de inmediatez temporal como "en el momento o momen-


tos antes" o "actual o inmediatamente después", cambió dramáticamente
con el D. Leg. N.0 983, del 21 de julio del 2007, que modificó el art. 259
del CPP, este establecía, que la inmediatez temporal significaba: "dentro
de las veinticuatro horas"19 . El D. Leg. N.0 989, del 22 de julio del 2007,
modificó la Ley N.0 27934, esta también establecía que, la inmediatez
temporal significa "dentro de las veinticuatro horas'?".

cuando es sorprendido con objetos o huellas que revelan que acaba de ejecutarlo
(flagrancia presunta)".
18 El art. 259 del CPP decía que, existe flagrancia "cuando la realización del
hecho punible es actual y, en esa circunstancia, el autor es descubierto
(flagrancia clásica), o cuando es perseguido y capturado inmediatamente después
de haber realizado el acto punible (cuasi flagrancia) o cuando es sorprendido con
objetos o huellas que revelan que acaba de ejecutarlo (flagrancia presunta)".
19 Está decía que, existe flagrancia cuando el sujeto agente es descubierto en la
realización del hecho punible (flagrancia clásica), o acaba ele cometerlo (cuasi
flagrancia), o cuando: a) Ha huido y ha sido identificado inmediatamente después
de la perpetración del hecho punible, sea por el agraviado, o por otra persona que
haya presenciado el hecho, o por medio audiovisual o análogo que haya registrado
imágenes de este y es .encontrado dentro de las veinticuatro horas de producido
el hecho punible (flagrancia por identificación). b) Es encontrado dentro de las
veinticuatro horas, después de la perpetración del delito con efectos o
instrumentos procedentes de aquel o que hubieren sido empleados para
cometerlo o con señales en sí mismo o en su vestido que indiquen su probable
autoría o participación en el hecho delictuoso (flagrancia presunta).
20 El art, 4 del D. Leg. N.0 989, señalaba que se considera que existe flagrancia cuando
el sujeto agente es· descubierto en la realización del hecho punible (flagrancia
clásica) o acaba de cometerlo (cuasi flagrancia) o cuando: a) Ha huido y ha sido
identificado inmediatamente después de la perpetración del hecho punible, sea
por el agraviado, o por otra persona que haya presenciado el hecho, o por medio
audiovisual o análogo que haya registrado imágenes de este y es encontrado
dentro de las veinticuatro (24) horas de producido el hecho punible
(flagrancia por identificación). b) Es encontrado dentro de las veinticuatro (24)
horas, después de la perpetración del hecho punible con efectos o instrumentos
procedentes de aquel, o que hubieran sido empleados para cometerlo, o con
señales en sí mismo o en su vestido que indiquen su probable autoría o
participación en ese hecho delictuoso (flagrancia presunta).

156
/\N¡:\l.. lS:!S.J\ 1.,i\. \'_'.¡\Si\_(�:IC)N N, 69.2.··2{)].6.,J .. !M/\ N"{)R'X'E

La Ley N.° 29372, publicada el 9 de junio del 2009, modificó el art.


259 del CPP, y con ello se regresó al significado de la inmediatez temporal
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como · an ua. i o mmec ia l" t amen t·e d espue, s - .
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l "" )!

La definición de inmediatez temporal como "dentro de las veinti-


cuatro horas" fue objeto de una demanda de inconstitucionalidad que
originó la sentencia recaída en el Expediente N.0 00012-2008-PI/TC,
del 14 de julio del 2010, empero, el Tribunal Consitucional no se llegó
a pronunciar por sustracción de la materia, pues ya se había emitido la
22
Ley N.º 29372 • Parte de la doctrina indica que de haber estado vigente
el concepto de inmediatez temporal como "dentro de las veinticuatro ho-
ras", el TC, en razón de su reiterada jurisprudencia, hubiese declarado
su inconstitucionalidad'".

La noción de inmediatez temporal como "dentro de las veinticuatro


horas", regresó el 25 de agosto del 2010, con la publicación de la Ley N.°
29569, que modificó el art. 259 del CPP. En consecuencia, actualmente
existe flagrancia cuando: "1. El agente es descubierto en la
realización del hecho punible (flagrancia clásica); 2. El agente acaba de
cometer el hecho punible y es descubierto (cuasi flagrancia); 3. El
agente ha huido y ha sido identificado durante o inmediatamente
después de la perpe- tración del hecho punible, sea por el agraviado o
por otra persona que haya presenciado el hecho, o por medio
audiovisual, dispositivos o equi- pos con cuya tecnología se haya
registrado su imagen, y es encontrado dentro de las veinticuatro (24)
horas de producido el hecho punible (flagrancia por identificación); 4.
El agente es encontrado dentro de las

21 Esta norma decía que existe flagrancia cuando la realización de un hecho punible
es actual y en esa circunstancia, el autor es descubierto (flagrancia clásica) o
cuando es perseguido y capturado inmediatamente después de haber realizado el
acto punible (cuasi flagrancia) o cuando es sorprendido con objetos o huellas que
revelan que acaba de ejecutarlo (flagrancia por identificación).
22 ANGULO ARANA, "La flagrancia delictiva y la Ley N.º 29569" art,
cit.
23 Véase, STC N.0 1958-2008-PHC, N.0 5423-2008-PHC o N.0 1871-2009-PHC, citado
por PAZ PANDURO, Moisés, "Seguridad ciudadana versus vulneración de garantías
constitucionales. A propósito de la Ley N.º 29569", en Gaceta Penal ,e1 Procesal
Penal, t. 15, Lima: septiembre del 2010, pp. 46-55.
157
VÍCTOR MANUEL BAZ.A:l.1\R P1\Z j

veinticuatro (24) horas después de la perpetración del delito con efectos


o instrumentos procedentes de aquel o que hubieren sido empleados
para cometerlo o con señales en sí mismo o en su vestido que indiquen
su probable autoría o participación en el hecho delictuoso (flagrancia
presunta)'?",

El AP N.º 2-2016, f.j. 8.a, sexto párr, establece:

[L]a modificación del artículo 259 NCPP, establecida por la Ley


N.°
29596, de 25 de agosto del 20 I O, amplió, exagerada e irrazonablemen-
te, la relación que debe existir entre la percepción del hecho y el
momento mismo de la intervención al imputado -notas sustantivas de la
flagran- cia delictiva+, lo que le resta, en gran medida, inmediatez
temporal y personal, así como evidencia. Sin embargo, para los
efectos de la compatibilidad de la flagrancia delictiva con el proceso
inmediato, en la noción de evidencia siempre ha de primar: claridad
de la comisión del delito por el imputado y lógica concluyente de lo
que se aprecia y observa (... ), con descarte razonable de alguna duda
o información incompleta que fluye de los actos de investigación
provisionales realizados inmediatamente o con carácter de urgencia
y tiempo im- prescindible, que es a lo que se denomina "diligencias
policiales de prevención" [Conforme: GIM.ENO SENDRA, Vicente,
Derecho procesal penal, segunda edición, Madrid: Editorial Civitas,
2015, pp. 354-357].

En consecuencia, si bien, en doctrina, hay dos formas de entender


la inmediatez temporal, la primera, como la hacían las antiguas civili-
zaciones", y la segunda, una concepción de inmediatez temporal mo-
derna que se corresponde con la realidad; sin embargo, la ley ha tomado
posición, y actualmente, es legítima la captura del agente dentro de las
veinticuatro horas de la realización del delito.

Si bien, parte de la doctrina argumenta la inconstitucionalidad de las


24 horas para detener, citando sentencias del Tribunal Constitucional,

24 Para un mayor desarrollo de los tipos de flagrancia véase: BAZALAR PAZ, Víctor
Manuel, "La detención policial por flagrancia delictiva", en Gaceta Penal .1&1 Procesal
Penal, t. 83, Lima: mayo del 2016, pp. 245-277.
proceso penal, ob. cit.
25 Véase, AA. VV., La flagrancia en el ..,

.
nu ev
158
l 'J\.NALlSIS /\ LA CASAC!()N N.': 692·-2016--.Ll\lt.!\ NOR'fF

estas datan de hace más de diez añosi"; por el contrario, en recientes y


más importantes pronunciamientos de la Corte Suprema la constitu-
cionalidad de la inmediatez temporal entendida como "dentro de las 24
horas", no ha sido cuestionada (véase, elAP N.ª 2-2016, la Casación N.º
842-2016-Sullana, y la Casación 692-2016-·Lima Norte).

La comprensión de las 24 horas es positiva, porque, implica la


actualización de un concepto jurídico tan antiguo y tradicional como
la flagrancia y, porque, constituye expresión de una política criminal
nueva, en la que coinciden el Congreso, el Poder Ejecutivo, el Poder
Judicial, el Ministerio Público, y la Sociedad, interesados en facilitar
la persecución policial, en atención a los graves delitos que afectan a la
sociedad. Asimismo, al incorporar el aprovechamiento de los modernos
medios técnicos de detección y/ o registro de la comisión de aquellos":

El establecimiento de las 24 horas indica un límite que siempre


tendrá pros y contras, sin embargo, el hecho de que el agente huya, no
elimina el hecho de que posteriormente fuese descubierto con objetos,
instrumentos o efectos del delito.

La delincuencia contemporánea debe ser combatida y los bienes


jurídicos protegidos de modo razonable, en dicho sentido, el derecho
debe adecuarse a los nuevos tiempos con nuevos conceptos adaptados
a la realidad actual y no facilitar premios que incentiven al delincuente
a considerar que el despliegue de su habilidad para escapar ofrecerá
como premio la impunidad.

En dicho sentido, extender la posibilidad de la flagrancia, respecto


a quien ha huido, es algo positivo para la sociedad, en tanto favorece a
los intereses de la investigación del delito, que, en sentido contrario, si
renunciara a la persecución, le ofrecería al sospechoso tiempo y con-
diciones para ponerse a buen recaudo, eliminar pruebas y presionar

26 Ord; GUARDIA, "Estudio Introductorio", art. cit., pp. 13-14; PAZ PANDURO, Moisés,
"Seguridad ciudadana versus vulneración de garantías constitucionales. A
propósito de la Ley N.º 29569", art. cit.
27 ANGULO ARANA, "La flagrancia delictiva y la Ley N.º 29569", ob. cit., pp. 13-38.

159
testigos, a partir de la convicción de que las condiciones parn su irnpuni-
dad le favorecen". En conclusión, la inmediatez temporal en la flagrancia
presunta, actualmente, significa que el imputado sea detenido dentro
de las 24 horas después de la realización del delito.

b) La inmediatez personal

Establece la doctrina legal contenida el AP N.º 2-2016, f.j, 8.a,


se- gundo párr., que la segunda nota sustantiva que distingue la
flagrancia es la inmediatez personal. El AP indica que la inmediatez
personal, significa: "[que] el delincuente es encontrado en el lugar de los
hechos, en situación o en relación con aspectos del delito (objetos,
instrumentos, efectos, pruebas o vestigios materiales), que proclamen
su directa participación en la ejecución de la acción delictiva'?".

El art, 259.4 del CPP, establece que, la inmediatez personal, significa


que, "el delincuente es encontrado con efectos o instrumentos proce-
dentes del delito o que hubieran sido empleados para cometerlo o con
señales en sí mismo o en su vestido que indiquen su probable autoría
o participación en el hecho delictuoso". Entonces, en la jurisprudencia
y en la ley el concepto de inmediatez personal como "ser encontrado con
objetos, instrumentos o efectos del delito", es el mismo.

Históricamente, dicho concepto también ha sido el mismo. En el


CPP de 1991 se definió por vez primera la flagrancia; sin embargo,
dicha norma no llegó a regir. Esta decía, en su art. 370, que se entiende
que hay flagrancia cuando la persona es sorprendida con objetos,
instrumentos o huellas, de los cuales aparezca fundadamente que ha
cometido un hecho punible o participado en él (flagrancia presunta). La
Ley N.0 27934, de- cía, en su art. 4, que se considera que existe
flagrancia cuando el agente

28 Loe. cit.
29 Vid., CORTE SUPREMA, Acuerdo Plenario Extraordinario N. '' 2- 20 J 6/CIJ-116,
publicado el 4 de agosto del 2016 en el diario oficial El Peruano, f. j, n." 8.A,
segundo párr. En el mismo sentido, véase: VILLEGAS PAIVA, La detención y la
prisión preventiva en. et nuevo Código Procesal Penal, ob. cit.

160
! ANAUS'!:S_A LA CAS.,"\C'.iÓN N ."' 692-·20] 6--LUvJ/\ NOi:r.!"E

es sorprendido con objetos o huellas que revelan que acaba de ejecutarlo


(flagrancia presuntaj.El contenido original del art. 259 del CPP decía
que, existe flagrancia cuando el autor es sorprendido con objetos o huellas
que revelan que acaba de ejecutarlo (flagrancia presunta).

El D. Leg. N.0 983, que modificó el art, 259 del CPP, decía que existe
flagrancia cuando el sujeto agente es encontrado con efectos o instrumentos
procedentes de aquel o que hubieren sido empleados para cometerlo o
con señales en sí mismo o en su vestido que indiquen su probable au-
toría o participación en el hecho delictuoso (flagrancia presunta). El D.
Leg. N.0 989, que modificó la Ley N.0 27934, decía en su art. 4, que
se considera que existe flagrancia cuando el sujeto agente es
encontrado con efectos o instrumentos procedentes de aquel, o que
hubieran sido ern- pleados para cometerlo, o con señales en sí mismo o
en su vestido que indiquen su probable autoría o participación en ese
hecho delictuoso (flagrancia presunta). La Ley N.0 29372, que
modificó el art. 259, decía que, existe flagrancia cuando el autor es
sorprendido con objetos o huellas qlle revelan que acaba de ejecutarlo
(flagrancia presunta).

Hoy está vigente la Ley N.0 29569, publicada el 25 de agosto del


201 O, que modificó el art. 259 del CPP, que establece que existe flagrancia
cuando el agente es encontrado con efectos o instrumentos procedentes
del delito o que hubieren sido empleados para cometerlo o con señales
en sí mismo o en su vestido que indiquen su probable autoría o parti-
cipación en el hecho delictuoso (flagrancia presunta).

En doctrina, hay dos formas de entender la inmediatez personal; la


primera, que incluye solo a la clásica y a la cuasiflagrancia, y la segunda,
que además comprende a la.flagrancia por reconocimiento humano directo,
a la flagrancia por medios tecnológicos (virtual) y a la presunta.

En la flagrancia presunta el agente no es descubierto y capturado al


inicio o durante la comisión del delito (flagrancia clásica), ni siquiera
finalizado el hecho delictivo ha sido perseguido y capturado (cuasifla-
grancia), ni tampoco ha sido reconocido por persona o máquina (fla-
grancia por identificación). Por el contrario, en la flagrancia presunta el
161
;
_vieron YIA.NUEL Bt\Z/\LAH PAZ ¡

agente huyó dellugar de los hechos, sin ser reconocido, además, logró
ponerse a salvo; sin embargo, es intervenido estando en posesión de
elementos físicos del delito que hacen presumir su responsabilidad en
la comisión de un delito".

De esta manera se actualizan los conceptos clásicos de inmediatez


personal y temporal. Sin embargo, a fin de evitar la arbitrariedad que se
presentaría si es que la detención del sujeto se basa solamente en la mera
sindicación, el policía debe contrastar dicha información con otros datos
que adviertan la vinculación del sujeto con el hecho punible y proceder
a la detención con un límite temporal de 48 horas.

Sin embargo, lo cierto es que, a diferencia de lo ocurrido con el con-


cepto de inmediatez temporal, el concepto de inmediatez personal siempre
ha sido el mismo en la ley y jurisprudencia, esto es, el ser encontrado
con objetos, instrumentos o efectos del delito.

Entonces, no es jurídicamente posible excluir a la flagrancia


por objetos, instrumentos o efectos del delito, siempre que, el proceso
penal se rige por el principio de legalidad, y si bien, hay diferentes
posiciones sobre la flagrancia, nuestro art. 259 (CPP) es claro y no hace
distinción alguna, por tanto, la flagrancia por encontrarse con objetos,
instrumentos o efectos del delito es verdadera flagrancia".

30 Véase, SAN MARTÍN CASTRO, Cesar, "El proceso inmediato (NCPP originario
y D. Leg. N.º 1194", art. cit., p. J 55¡ ídem, Derecho procesal penal, ob. cit. pp. 803-
816; RosAS Y ATACO, Jorge, Derecho procesal penal, Lima: Idemsa, 2004, p. 253;
CÁCERES juLCA, Roberto, "La detención policial", en Gaceta Penal .e,; Procesal Penal,
t. 7, Lima: enero del 2009, pp. 224-251; y, MAIER, Julio. Derecho procesal penal.
Tomo III. Parte general. Actos procesales, Buenos Aires: Editores del Puerto, 2011, p.
406.
31 Véase, VÁsQUEZ RooRÍGUEZ, "El proceso inmediato: ¿Cuáles son los aportes de
las modificaciones contenidas en el Decreto Legislativo N.' 1194?", art. cit.; SALAS
ARENAS, "Reflexiones sobre el proceso inmediato en flagrancia y otros supuestos
en aplicación del Decreto Legislativo N.' 1194", art, cit., p. 170; REÁTEGUI LozANO,
"Cuando el fiscal pierde la facultad de incoar y se convierte en obligación en casos
de flagrancia. A propósito de la puesta en vigencia del D. L. N.º 1194", art. cit.:
CADAVID BoTERO, "Rol del Fiscalía en el nuevo Código Procesal Penal y en el
Proceso Inmediato", ob. cit.; y, ANGULO ARANA, "La flagrancia delictiva y la Ley
N.' 29569", art. cit., pp. 13-38.

162
Considero que la comprensión de la inmediatez personal corno "en-
contrarse con objetos, instrumentos o efectos del delito" es positiva
porque implica la actualización de un concepto jurídico tan antiguo y
tradicional como la flagrancia y, porque, constituye expresión de una
política criminal nueva, en la que coinciden el Congreso, el Poder Eje-
cutivo, el PoderJudicial, el Ministerio Público, y la sociedad, interesados
en facilitar la persecución policial, en atención a los graves delitos que
afectan a la sociedad. Asimismo, al incorporar el aprovechamiento de
los modernos medios técnicos de detección y/ o registro de la comisión
de aquellos:",

En conclusión, la inmediatez personal en la flagrancia presunta,


actual-- mente, significa que el imputado es "encontrado con objetos,
instrumen- tos o efectos del delito". Objeto del delito es todo bien o
interés sobre el cual recae la acción delictiva, es decir, el bien
afectado por el delito" (por ejemplo: la persona cuando se trata de
atentados contra la vida el cuerpo y la salud, dinero, joyas, celulares,
etc.), Instrumento del delito, es el medio u objeto con el cual se ha
cometido o intentó cometer el delito; es el objeto que, puesto en
relación de medio a fin con la infracción, haya servido para su
ejecución (por ejemplo: el arma de fuego", cuchillo, pistola, palo, pata
de cabra, desarmador, alicate, cincel, llaves maestras, etc.), Efecto del
delito, es el producto o elemento proveniente del delito, el objeto que
haya sido producido mediante la acción delictiva (por ejemplo: el
alimento adulterado, la moneda o documento falsificado, el dinero
obtenido por la comisión del delito", manchas de sangre en la ropa,
nudillos hinchados, uñas rotas, ropa sucia y/o rota, con signos

32 Véase, BAZALAR PAZ, Víctor Manuel, "La detención policial por flagrancia
delictiva", en Gaceta Pena/ ,(}J Procesal Penal, t. 83, Lima: mayo del 2016, pp, 245-277;
y, ANGULO ARANA, "La flagrancia delictiva y la Ley N.° 29569", art. cit., pp. 13- 38.
33 Cfr. GÁLVEZ VILLEGAS, Tomas Ala dino, Decomiso, incautaci.ón y secuestro.
Perspectivas de lege data y de legeferenda, Lima: Ideas, 2013, p. 87.
34 Loe. cit.
35 Loe. cit.

0., ..
163
VÍCTOR Mt\NUEL BAÚ,JJ\R PAZ i

de violencia, cortes, heridas o marcas no explicables de otro modo que


por un enfrentamiento cuerpo a cuerpo:").

Los signos podrían estar presentes también en la propiedad de la per-


sona o muy cerca de ella (por ejemplo: huellas de sangre en el domicilio
visibles externamente o en la zona de su intervención; signos de violencia
en su vehículo, tales como manchas de sangre, cabellos humanos, desarre-
glo, objetos rotos o simplemente que den la idea de haber sido sustraídos
hace poco, entre otras situaciones)". La lógica es que al ser encontrada
una persona con objetos, instrumentos o efectos del delito se genera una
sospecha intensa o cualificada de su probable autoría o participación,
que justifica su detención por parte de la policía durante 48 horas, plazo
estipulado, en el art. 2.24.f) de la Const, PoL

La sospecha que en sede cautelar justifica la privación de la libertad


de una persona por 48 horas debe ser alta porque, sería inconstitucio-
naI si se permitiera la detención basada en sospechas simples o meros
indicios. La sospecha simple como construcción mínima de un juicio, es
consecuencia, de un modo natural y lógico, de una información an-
tecedente que es el indicio. El indicio es un elemento básico, un hecho,
que por ser indicativo de algo puede ser objeto de análisis y raciocinio
para que de él se pueda extraer un juicio o conclusiones, es decir, una
sospecha simple, contenida en la afirmación: "él lo hizo":".

En dicho sentido, las sospechas que llevan a la detención de un ser


humano no pueden tener como base elementos caprichosos, arbitra-
rios, inexplicables o imposibles de comunicar de modo objetivo como
podrían ser suposiciones, intuiciones, corazonadas, pálpitos o la pura
1

ac1 0 n 39· .
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mag
m •

36 Véase, Rosxs YATACO, Derecho procesal penal, ob, cit., p. 253.


37 Véase, ANGULO ARANA, "La flagrancia delictiva y la Ley N.º 29569", art. cit.,
pp.
13-38.
38 Véase, ANGULO ARANA, Pedro Miguel, "El indicio y la sospecha", en Gaceta Penal .e.,i
Procesal Penal, t. 63, Lima: septiembre del 2014, pp. 235-254.
39 ARAYA VEGA, "Flagrancia delictiva y actuaciones policiales", art. cit., pp. 197-211.
164
ftfk@,·····

f\NAL:ISJS A LA. CAS;\.C.lÓN N.·;: 69.2-2016--LL\-1/, NOR'f'E

Por ejemplo: de la "actitud sospechosa", "denuncia anónima" e


"información de inteligencia", nace un indicio, pero de este, por si solo,
no puede concluirse una sospecha cualificada sobre la responsabilidad
de dicha persona que justifique su detención. Por el contrario, estos
indicios deben ser corroborados objetivamente para dejar de ser un
rumor",

El más simple indicio, en un momento inicial, no podría ser descon-


siderado, sino que debería dar origen a intervenciones (art, 205
CPP) y registros personales (art. 21 O CPP), lo menos invasivos
posibles, bajo el principio de proporcionalidad, dándose la
oportunidad de que sea verificado o descartado, según corresponda",

Las sospechas cualificadas, fuertes, fundadas, in situ, por el mismo


policía son las que justifican que utilice su facultad constitucional de de--
tener) en dicho sentido, es ilógico y desproporcional, que en el momento
de la detención, se le exija al policía que elabore una calificación rigurosa
del delito como una acción, típica, antijurídica, culpable y punible".

Sin embargo, para que un policía detenga constitucionalmente a una


persona en .flagrante delito, sí tiene el deber de explicar cuál es el delito
por el cual se le priva de la libertad a una persona. Es inconstitucional
que la policía detenga a una persona e incaute sus bienes por un delito
que ni siquiera sabe si existe (atipicidad).

En el mismo sentido, el policía para que pueda detener legítima-


mente, debe tener una noción básica de las causales que eximen de la

40 Véase, ANGULO ARANA, "El indicio y la sospecha", art, cit., pp. 235-254.
41 Cfr. ARMENTA DE u, Teresa, ob. cit., p. 165. En dicho sentido, la autora indica que
la detención es "pura situación fáctica, sin que puedan encontrarse situaciones
intermedias entre detención y libertad" (STC 98/ 1986). En consecuencia, la
llamada "retención" no es constitucional y que solo podría permitirse supuestos
como los controles policiales en calles o carreteras, solicitudes de identificación
o detenciones momentáneas de vehículos para notificación de una infracción
de tránsito, diligencias de identificación y cacheo, así como la prueba de
alcoholemia.
42 Cfr. ANGULO ARANA, "El indicio y la sospecha", art. cit., pp. 235-254.

165
VJCTOR Nl/\N-UEL BAZAl):. .R 1?/tZ j

responsabilidad penal, y que están recogidas en d art. 20 del CP. Si un


joven dispara y mata al agresor de su novia cuando esta era violada
sexualmente, no debería ser detenido, pues, actuó en legítima defensa
conforme al art, 20.3 del CP43 (antijuridicidad).

Por el contrario, cabe mencionar que, existen acciones típicas y


antijurídicas que, si bien, no son culpables penalmente si pueden dar
Jugar a la detención policial. Si un policía observa a un joven de 16 años
que sustrae un celular, puede detenerlo en flagrancia, a mérito del art.
185 del Código de Niños y Adolescentes, pues es mayor de 14 años
y
pasible de una medida socioeducativa".

Incluso, existen actos típicos, antijurídicos y culpables que no


son punibles, en base a circunstancias que no puede exigírsele al
policía que las haya conocido al momento de la detención. Así,
un policía puede detener en flagrancia por los delitos de hurto
simple y daños simple, a pesar de que posteriormente, se determine
que el valor del bien hurtado o dañado no sobrepasa una
remuneración mínima vital, en cuyo caso no serían punibles
conforme el art, 444 del CP; y también, puede detener en
flagrancia por los delitos de hurto, apropiaciones, defraudaciones
o daños, a pesar que poste- riormente, se determine que las
partes son cónyuges, concubinos, ascendentes, descendientes,
hermanos o cuñados, en cuyo caso, estos actos típicos antijurídicos y
culpables no serían punibles conforme
45
e] art, 208 del CP •

Declarar la certeza de la existencia o no del delito y del responsable


es el objetivo final del juicio46; para la detención por flagrancia presunta,

43 Cfr. ALCÓCER Povrs, Eduardo, "La detención en caso de flagrante delito y el


derecho penal", en Gaceta Penal <tY Procesal Penal, t. 25, Lima: julio del 2011,
pp. 294-303.
44 Cfr. Ar.cócsr, Povrs, "La detención en caso de flagrante delito y el derecho penal",
art, cit.
45 Loe. cit.
46 Cfr. CALAMANDREI, Piero, Introducción al estudio sistemático de las providencias
cautelares, Lima: Ara, 2005, pp. 40-41.
166
basta la apariencia de la comisión de un delito y de que una persona
seria responsable porque es encontrada con efectos, instrumentos u
objetos del delito.

En dicho sentido, elAP N.º 2--2016, f.j, n." 8.a, sexto párr., reconoce
que la detención en flagrancia es solo una actividad policial donde puede
existir duda razonable o información incompleta, pero, no por ello será
inconstitucional 47. Así, las manchas de sangre en la ropa de una persona,
es un indicio, que justifica la intervención, conforme el art. 205 CPP;
la falta de razones objetivas sobre el origen lícito de la sangre es una
sospecha simple que justifica el registro personal, conforme el art, 21 O
CPP; y, finalmente, recabada la noticia crimina! de un homicidio en la
cercanías del lugar de la intervención, hace surgir la sospecha cualifi-
cada, que justifica su detención por flagrancia presunta. Asimismo, una
persona que "huye por la sola presencia policial", también constituye un
indicio que justifica su intervención y registro personal; la constatación
de que tiene un arma de fuego es una sospecha simple sobre un ilícito; y
finalmente, recabada la noticia criminal de un robo a mano armada en
la cercanías del lugar de la intervención, hace surgir la sospecha cuali-
ficada, que justifica su detención por flagrancia presunta. En el mismo
sentido, si un joven es advertido en "actitud sospechosa" en una casa
donde por "información de inteligencia" se sabe que se comercian bienes
robados, y al practicarse el registro personal por parte de la policía se le
encuentran varios celulares; y además se tiene que en la comisaría del
lugar, existe una denuncia de hace unas pocas horas por el hurto de uno
de los celulares encontrados en su poder; todo esto justifica la detención
del intervenido por flagrancia presunta".

ElAP N.º 2-2016, f.j. n." 8.a, sétimo párr., establece:

47 Cfr. BAZALAR PAZ, "Análisis al Acuerdo Plenario Extraordinario N.º 2-20016/CIJ-


116: Proceso penal inmediato reformado", a rt. cit., p. 442.
48 Cfr. ANGULO ARANA, "La flagrancia delictiva y la Ley N.º 29569", a rt, cit., pp. 13-
38.

0 " "'
167
vícrox tvlANUEL B/\.ZA.l.,A..R PAZ l

Debe asumirse que el supuesto· de 'flagrancia presunta' puede Ueg.ar


a presentar dificultades. Así jiménez-Villarejo Fernández previene
que '' .. .Ia tenencia de los efectos del delito no se considera, por sf solo,
suficiente para desvirtuar el principio de presunción de inocencia.
Constituye un indicio aislado que no se acredita cómo llegaron a set
poder. Los efectos del delito pueden haberse encontrado en un Jugar
próximo que fueron abandonados por el autor del hecho o haberlos
adquirido de éste, lo que podría dar lugar a otras figuras delictivas,
como la apropiación indebida de cosa de dueño desconocido oía rccep-
tación; pero se aleja de Jo que tradicionalmente se entendía por delito
flagrante. .. ". [Acusríx-Issús Pf:REZ·Crn,z NIARTlN y otros. Derecho
Procesal Penal. Navarra: Editorial Civitas, 2009, p. 69¡j.

En efecto, se debe reconocer que la flagrancia presunta Llega a pre-


sentar dificultades, al punto que gran parte de la doctrina sustenta que
la detención policial por flagrancia presunta es inconstitucional'"; y
que si bien, la ciudadanía tiene derecho a la tranquilidad y a la seguri-
dad, también se reconoce a las personas el derecho constitucional a la
presunción de inocencia; y el concepto de flagrancia delictiva no puede
arriesgar el ejercicio de los derechos constitucionales'".

49 Cfr. ÜRÉ GUARDIA, "Estudio Introductorio", a rt. cit., pp, 13-14.


SO "La sospecha de flagrancia, impone la necesidad de razonar, de elaborar una
presunción, con lo que, nos encontramos ante una construcción intelectiva que
no necesariamente corresponde a la realidad, sino que más parece pertenecer
a las denominadas ficciones jurídicas. Concluye que los elementos de
inmediatez
temporal y personal, no se encuentran en los nuevos supuestos incluidos por la
Ley N.0 295691 lo que exigirá una reevaluación del nuevo concepto de flagrancia
introducido por el legislador, precisando que veinticuatro horas es mucho
tiempo para pretender que el autor de delito aún se encuentre en proximidad
temporal y espacial respecto del delito imputado" [LAURENCE CHUNGA, Hidalgo,
"Los vaivenes de la flagrancia delictiva a propósito de su ampliación mediante la
Ley N.º 29569", en Gaceta Penal R:I Procesal Penal, t. 15, Lima: septiembre del 2010,
pp, 39-45.], "El concepto flagrancia no debe ser ampliado con el fin de obtener
medios de prueba que vinculen al autor como presunto autor del delito y con
ello vulnerar el derecho a la libertad individual" [MIRANDA ABURTO, Elder, Prisión
preventiva, comparecencia restringida y arresto domiciliario: en la jurisprudencia del
Tribunal Constitucional, Lima: Gaceta Jurídica, 2014, p. 67.].

168
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peto de los derechos humanos; al contrario, en un afán de


conseguir una supuesta justicia, vulnera los derechos fundamentales.
Más aún, los prejuicios policiales y criterios subjetivos sobre quiénes
son "sos- pechosos" o "potenciales delincuentes", son en agravio de
ciudadanos de características raciales, o de determinado origen o
condición social, estudiantes de las facultades de derecho, sociología o
filosofía (más aún si provienen de universidades nacionales)".

En todo caso, el AP N.º 2-2016, f.j. n." 8.a, cuarto párr.,


establece que toda flagrancia, incluida la presunta, supone que todos los
elementos necesarios para evidenciar la comisión del delito se
encuentren presentes en el lugar de la detención y sean recabados
durante la captura.

En su f.j. n." 8.a, quinto párr., el AP establece que la flagrancia se ve,


no se demuestra, y está vinculada a la prueba directa y no a la indirecta,
circunstancial o indiciaria. Pues si fuese preciso elaborar un proce-
so deductivo, más o menos, complejo para establecer la realidad del
delito, y la participación en él del delincuente, no puede considerarse
flagrancia. La actualidad e inmediatez del hecho, y la percepción directa y
sensorial del mismo, excluyen de por sí la sospecha, conjetura, intuición
o deducciones.

Entonces, en la flagrancia presunta, la tesis que vincula al intervenido


como presunto autor debe surgir de inmediato, y no como fruto de una
larga investigación, sino que, aparece de una vez, cuando apenas se ha
producido el hecho y los elementos de convicción inculpantes aparecen
palpitantes, objetivos, concurrentes, fuertes, lógicos, verosímiles, con
capacidad de generar firmes convicciones y hasta certezas, de tal modo
que generan la urgencia de actuar deteniendo al autor. En contrario,
la prueba por indicios aparece en el juicio oral, no existiendo cercanía
temporal ni espacial respecto al hecho acontecido52 •

5l Cfr. PAZ PANDURO, "Seguridad ciudadana versus vulneración de garantías


constitucionales. A propósito de ia Ley N.º 29569", art, cit., pp. 46-55.
52 Cfr. ANGULO ARANA, "La flagrancia delictiva y la Ley N.º 29569", art, cit., pp,
13-
38.
169
VÍCTOR -�/1,\NUEL BAZA.LAR PAZ ¡

En conclusión, el AP N." 2-2016, f.j. n." 8.a, sexto párr.,


establece que si el concepto de flagrancia se u tiliza, para efectos
procesales, a fin de decidir un procedimiento a seguir, no hay nada
que objetar a una interpretación más o menos amplia del mismo. Pero
cuando lo que se pretende es fundamentar en él una excepción al
contenido de un derecho fundamental, la interpretación debe ser
necesariamente restrictiva, por ejemplo, registro domiciliario,
medidas cautelares.

2.1.2. Requisitos procesales

Establece la doctrina legal contenida en el AP N.º 2-2016, f.j. n."


8.a, segundo párr., que las notas adjetivas que distinguen la flagrancia
son: a) la percepción directa y efectiva y b) la necesidad urgente de in-
tervención policial".

Sin embargo, disiento de dicha posición, porque, la percepción


directa y efectiva del delito es lo mismo que la inmediatez temporal y
personal en la percepción del delito, que es el requisito sustancial de la
detención policial, es el fu mus comissi deltcti, fo mus bon is iuris o a
apa- riencia del buen derecho, por lo que, carece de lógica que
nuevamente sea valorada la percepción del delito como requisito
procesal. Más aún, si los requisitos procesales siempre hacen
referencia al periculum in mora, periculim lihertatis, es decir, al peligro
que acarrea la libertad del imputado.

En dicho sentido, la detención policial en caso de flagrancia tiene


un fundamento procesal doble. Primero, en la necesaria intervención
de la autoridad policial para terminar con la realización del delito, que
es una situación anómala, porque está produciendo un daño social que
debe terminar inmediatamente o porque es posible conseguir que el
mal se corte y no vaya en aumento54 • Este primer fundamento proce-
sal es la "necesidad urgente", que supone la imposibilidad de acudir a

53 Cfr. BAZALAR PAZ, "Análisis al Acuerdo Plenario Extraordinario N.° 2-20016/Cl.J-


116: Proceso penal inmediato reformado", art. cit., p. 44 l.
54 Cfr. CÁCERES J ur.cx, "La detención policial", art. cit.

170
Jtaat.11'·.01...1id ad. J. lid.icr1 irarl.,,)a1.•a.,. l· C1, eJ1· J'o í..,.l,,e., J..US,¡-- 1i.a,
s ou·i·rc·n,.,a.r
, ,
a· •,Ik,.·10'.11, 1
J..Ue c··,A.,·n',.,.

intervención policial, sea para evitar la fuga del delincuente presunto,


para detener la consumación del delito o evitar la desaparición de los
objetos o instrumentos de aquel".

El segundo fundamento procesal, es el aseguramiento provisional


del presunto responsable de un ilícito penal, a efectos de impedir su posi-
ble sustracción o fuga o que perturbe los actos iniciales de averiguación,
oculte los objetos o instrumentos del delito o borre, altere o modifique
los elementos probatorios que puedan incriminarlo con el delito que
se investiga. En este segundo fundamento procesal, está también la
finalidad de cautelar el inicio de la fase de investigación, momento que
puede ser aprovechado por el delincuente para hacer desaparecer las
pruebas que le incrimine; o los útiles, efectos e instrumentos del delito;
o para confabularse con otros partícipes o falsos testigos, a fin de evitar
las responsabilidades derivadas del acto ilícito":

a) La necesidad urgente de la intervención policial

Que una persona sea privada de su libertad ambulatoria por un agente


policial, únicamente, es legítimo, porque dicha persona estaría o habría
cometido un delito, y no es razonable exigirle al policía una orden
judicial previa para que recién la detenga, pues, si el policía no realiza la
detención se corre el riesgo o de que se concrete el delito que se
pretende evitar o que ya concretado el imputado pueda darse a la fuga
desapareciendo las pruebas del evento. El peligro en la demora determina el
carácter de urgencia de la medida, pues de tratarse de asuntos normales,
que pueden esperar, la medida cautelar no se justificaría. En dicho
sentido, el peligro en la demora constituye la base de las medidas
cautelares'".

55 Cfr. LAVRENCE "Los vaivenes de la flagrancia delictiva a propósito de su


C1!UNGA,
ampliación mediante la Ley N: 29569", art, cit.
56 Cfr. CÁCERES JmcA, "La detención policial", a rt. cit.
57 Cfr. CALAMANDREJ, Introducción al estudio sistemático de las providencias cautelares, ob.
cit., pp. 40-41.
171
ViCtOR !V!ANUEL BAZAI.AR Pf\l. !

b) El peligro de fuga u obstaculización

En efecto como medida cautelar la detención policial Je una


persona en flagrante delito tiene por finalidad garantizar la futura
aplicación del ius puniendi y, de modo inmediato, el de proporcionar a
la autoridad policial y, consecuentemente, al fiscal el primer sustrato
fáctico respecto del hecho punible y de la posible participación del
investigado en ella, para iniciar las diligencias preliminares de
investigación".

3. MARCO PlllÁCTICO: ANÁLISIS DE LA CASACIÓN N." 692-2016--UMA


NORTE

La Casación N.º 692--2016-Lima Norte, señala en su sumilla que el


art. 259 del CPP, según la Ley N.º 29596, el inc. 4 del citado artículo re-
gula la denominada "flagrancia presunta". En este supuesto el agente, ha
de tener los bienes delictivos (instrumentos del delito, objetos del delito
o efectos del delito) en su poder y en ese momento debe ser detenido,
dentro de las veinticuatro horas de la comisión del delito.

El hecho investigado se trata de un robo agravado realizado el 29 de


enero del 2016, a las 02:21 horas, por dos o más personas con arma de
fuego y durante la noche donde la agraviada, si bien no identificó a los
delincuentes, apuntó la placa del vehículo a bordo del cual se habrían
dado a la fuga, siendo, intervenido un sospechoso horas después por
conducir el vehículo.

Se efectuó un registro personal, el día 29 de enero del 2016, a las


03: 16 horas con resultado negativo para Un bien de propiedad de la
agraviada. Luego, se efectuó un primer registro vehicular, el mismo día,
a las 03:26 horas, con resultado negativo para un bien de propiedad de
la agraviada.

Sin embargo, con participación fiscal se efectuó un segundo registro


vehicular, el mismo día a las 11 :30 horas, con resultado positivo para
un bien de propiedad de la agraviada, frente a lo cual, se concluye se in-

58 Cfr. CÁCEREsjuLCA, "La detención policial", art, cit.

172
ANAUS!S AL/\ C1\S.i\C:ió.t-.J .N·.�, 692·201(1-Ll!Vih. NORTF

fringieron los arts. 12 I y 337.2 del CPP y al no constar prueba evidente,


la causa debió tramitarse bajo las reglas del proceso común, no por las
del proceso especial inmediato.

Como dato curioso, el detenido no fue reconocido por la agraviada


en el momento en que ocurrió el robo en su agravio. EUa no le vio el
rostro. Por eso es que no lo describió en su denuncia ni en su declaración
preliminar, recién lo hizo en el juicio oral inmediato.

Enseña la Casación en su fundamento cuarto que:

Que la actuación de las diligencias de investigación preliminar =Ias


denominadas "diligencias urgentes e inaplazables'l-« son aquellas que
se realizan bajo las exigencias de una situación concreta que requiere
el rápido aseguramiento de las fuentes de investigación, diligencias
que, por tal motivo, no pueden esperar. Ese es el caso de las pesquisas
y, en especial, de un registro vehicular, regulado por el artículo 21
O,
apartados 3 y 4, del Código Procesal Penal. El imputado, en este caso,
tiene derecho de hacerse asistir por una persona de su confianza,
siempre que ésta se pueda ubicar rápidamente y sea mayor de edad.

Desde luego, una diligencia de investigación, como es la pesquisa-


registro vehicular, puede ser ampliada, más aun si en el primer registro
vehicular no intervino el Ministerio Público. En este caso, sin embargo,
no existen razones de extrema urgencia que impidan la intervención
de un abogado defensor en sede de investigación preliminar (artículo
7 I, apartados 1 y 2, literal "e" del Código Procesal Penal). En la segunda
acta no constan las razones por las cuales el imputado rehusó firmar
el acta, tampoco por qué no se contó con un abogado defensor de
confianza o, en todo caso, con un abogado defensor de oficio. Estatu-
ye, al respecto, el artículo 120, apartado 2, del Código Procesal Penal
que: ... "Se debe hacer constar en el acta el cumplimiento de las dispo-
siciones especiales previstas para las actuaciones que así lo requieran".

Establece la Casación en su fundamento quinto, lo siguiente:

Que, en consecuencia, desde la perspectiva de la calificación de la fla-


grancia del delito -�-en sus diversas modalidades=- e incluso en el
supuesto de prueba evidente del mismo, es de tener en consideración

173
VÍCTOR MANUEL fü\ZA!.AR PAZ ¡

que 'para su ca.liJicació:n se asume exclusivamente todo aquello que


constaba en determinados momentos procesales. Para el primer su·
puesto: la información que se tenia, momentos previos y en el mismo
instante de la detención (información de la victima o de un testigo
presencial del hecho, vestigios materiales o información videográfica,
entre otros). Para el segundo supuesto: los actos de investigación aco-
piados en el curso de las diligencias preliminares, hasta el momento de
la incoación del proceso inmediato. Así las cosas, no es posible afirmar
que en este caso se cumplieron con esos presupuestos para incoar un
proceso especia! inmediato.

La agraviada no había visto el rostro del imputado -.. ni siquiera lo


describió cuando denunció el delito en su periuicio ni cuando declaró en
sede prelimi- nar-. Es más: en el vehículo.. cuando se eféctuó el primer
registro vehicular, no se hallaron los objetos del delito. Es verdad que la
agraviada apuntó la placa del vehículo y. al verlo posteriormente,
luego de unas horas, identificó el coche y pidió la ayuda policial
correspondiente para su captura. Pero, en atención: (i) al tiempo
transcurrido r (ii) al hecho de que el imputado no se le capturó en el
teatro del delito, (iii) a fas protestas de inocencia de aquél, y (iv) que
al momento de la primera revisión vehicular no se encontró los
objetos del delito, no es posible concluir que se está ante un supuesto
de flagrancia presunta.

La flagrancia, por su propia razón de ser, requiere una acreditación


de los hechos por prueba directa a partir de informaciones
categóricas, procedentes del agraviado, de testigos presenciales o de
filmaciones indubitables, que demuestren, sin necesidad de
inferencias complejas, que el detenido fue quien intervino en la
comisión del delito. En el presente caso, frente a los varios probatorios
resaltados, no puede concluirse,
todavía, que el imputado era quien conducía el vehículo utilizado para
el
robo. La captura del vehículo, al coincidir su placa de rodaje con la
apuntada por la agraviada, sin la posesión del objeto del delito y sin
el reconocimiento de esta. no satisface el rigor conceptual del delito
flagrante [Las cursivas son agregadas].

Concluye la Casación estableciendo en su fundamento sexto, lo


siguiente:

Que tampoco es posible sostener el requisito de prueba evidente, que


también permite la incoación del proceso inmediato. Lo central para
G., e
174
que se dé por establecida la evidencia delictiva seria, en el
caso, el hallazgo de los bienes robados en d carro conducido por e!
i111.putado. Corno quedó dicho, e11 el primer registro vehicular 110
se encontraron parte de los bienes robados a la agraviada, Recién,
al producirse un segundo registro vehicular, es que se hallaron los
bienes descritos en el acta de fojas treinta, que luego se devolvieron
a la victima,

Empero. la diligencia no cumplió las exigencias legales que le con-


fieren fiabilidad y eficacia procesal. No estuvo presente un abogado
defensor, no se consignaron las razones por las cuales el primero no
estuvo presente y el imputado no firmó el acta. La presencia de
un abogado defensor, fuera de los supuestos de urgencia y peligro
por la demora, es insustituible. El vehículo ya estaba en poder de la
Comisaria de Laura Caller y el imputado estaba detenido, luego, no
se justifica
la inasistencia de un defensor en ese acto. Se vulneró, entonces, la
concordancia de los artículos 71, apartados J y 2, literal "e" y l 20,
apartado 2, del Código Procesal Penal.

4. EPÍLOGO

E1 proceso inmediato y el concepto de flagrancia viene siendo puli-


do jurisprudencialmente, caso por caso, lo cual considero es el camino
correcto, pues, será en el caso concreto donde se tendrá que dilucidar
la claridad o no de la flagrancia y de los elementos de convicción que
se recojan.

En dicho sentido, el fiscal es el primer llamado a ser el controlador


constitucional de la detención policial en flagrancia, labor que no puede
rehuir sin responsabilidad.

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178
,,.
LA C0 NS'TITUCIONi\LIZA.CI()N.
1

DEL PRC)CES() INI\!lEDIXfO


Proporcionalidad y presupuestos materiales
FRANCISCO CELIS MENDOZA AYMN
Universidad Nacional de San Agustín, Arequipa

"Dos cosas contribuyen a avanzar: ir más


deprisa que los otros, o ir por el buen camino".
Rene Descartes

1. NOCIONES PREVIAS

La aplicación del proceso inmediato reformado genera la oportu-


nidad para reflexionar sobre la capacidad operativa de las categorías e
instituciones del proceso penal, afectadas en un contexto de la vertigi-
nosidad del proceso inmediato, pone a prueba su constitucionalidad; y
condiciona una comprensión constitucional de las categorías e institu-
ciones procesales implicadas.

Magíster en Derecho Penal, y doctor en Derecho por la Universidad Nacional de


San Agustín. Juez Superior de la Sala Penal N acionaL

179
FRJ\NCJSCO CEUS MENDOZA AYM/\ l

La fugacidad del trámite de este ,proceso -de generalizarse su


aplicación para todos los supuestos delictivos- enervará el principio
contradictorio que configura el núcleo procesal, con afectación directa
del derecho de defensa (art. IX.1 del TP del CPP), y del tiempo razonable
para que el imputado preparare su defensa1 • El proceso inmediato por
flagrancia, aplicado indistintamente, suprime esa posibilidad procesal.
Por mero eficientismo se asume fictamente que el imputado no nece-
sita un tiempo razonable -así sean horas o pocos días-« para preparar
su defensa; se presume una voluntad ficta de renuncia del imputado a
preparar su defensa. Así, con la eliminación de la etapa de investigación
preparatoria se suprime cualquier posibilidad temporal de preparación
de defensa con actos de investigación defensivos.

La anulación de preparación de defensa durante la detención


policial supone como suficiente la situación de flagrancia; pues por
efectismo se trata de imponer una rápida condena. Esta perspectiva
atiende de mane- ra unilateral solo a la configuración de la imputación
del hecho punible, y es ajena a cualquier posibilidad de un
contradictorio. Así, se anula la posibilidad de verificar la
concurrencia de una causa de justificación o exculpación; empero, la
situación de flagrancia no hace desaparecer la eventual configuración
de una causa de justificación o exculpación.

Pero esta posición crítica frente al básico diseño legal del proceso
inmediato reformado, exige una propuesta alternativa de solución razo-
nable, para que pueda ser posible la materialización del contradictorio
-principio motor del proceso--, que permita el ejercicio amplio de la

El art. IX.1 del 'TP del CPP, señala: "Toda persona tiene derecho-inviolable e
irrestricto a que se le informe de sus derechos, a que se le comunique de inmediato
y detalladamente la imputación formulada en su contra, y a ser asistida por un
Abogado Defensor de su elección o, en su caso, por un abogado de oficio, desde que
es citada o detenida por la autoridad. También tiene derecho a que sele conceda un
tiempo razonable para que prepare su defensa; a ejercer su autodefensa material;
a intervenir, en plena igualdad, en la actividad probatoria¡ y, en las condiciones
previstas por la Ley, a utilizar los medios de prueba pertinentes. El ejercicio del
derecho de defensa se extiende a todo estado y grado del procedimiento, en la
forma y oportunidad que la ley señala" .

• • @

180
i l..A CONS'f'fftJCJO.NAIJZA(:IÓl\f DF.L PHOCES(! I:!'-fiV1EI)i.f�TO

acción penal, y el ejercido pleno del derecho de defensa, posibilitando


la producción de información directa (evidente) para una decisión judicial
de calidad.

Un Estado constitucional de derecho garantiza a los sujetos proce-


sales una situación procesal que posibilite la materialización del contra-
dictorio procesal. En ese orden, los dispositivos comprometidos con el
proceso inmediato, deben interpretarse conforme la Constitución y la
Convención Americana, para modular los efectos restrictivos de una
interpretación literal de estos dispositivos. La constitucionalización del
proceso inmediato reformado es una tarea del momento actual; precisa-
mente una interpretación conforme a la Constitución y a la Convención,
evitará la perversión del proceso inmediato en una expresión cruda del
"derecho procesal del enemigo", que materialice solo un eficientismo
como medida efectista de la lucha contra la criminalidad.

Un avance en la constitucionalización del proceso inmediato co-


rresponde a las propuestas del Acuerdo Plenario Extraordinaria 2-2016/
CJJ- 116, que sobre la base del principio constitucional de proporcio-
nalidad plantea la necesaria configuración de dos presupuestos mate-
riales: i) prueba evidente y ii) simplicidad, para la habilitar el proceso
inmediato; solo así y con rigor selectivo se reconduce la aplicación del
proceso inmediato solo para los casos "fáciles".

2. PERSPECTIVA PROCEDIMENTAL

El abordaje de] proceso inmediato conforme a una exégesis proce-·


dimental de los arts. 446, 447 y 448 del CPP, es muy limitado, pues se
desde esa perspectiva, se asigna a este proceso especial el objetivo de
una pronta eficacia del poder punitivo/; así se discurre con celeridad,

2 En esa linea, "[sji se contempla el derecho procesal desde una vertiente


exclusivamente instrumental, se antepondría en su estudio su finalidad práctica".
LoRcA NAVARRETE, Antonio Maria, "El derecho procesal como sistema de
garantías", en Boletín Mexicano de Derecho Comparado (nueva serie), afio XXXV!, n."
107, México: mayo-agosto del 2003, p. 539.

181
FRANCISCO c:ELlS Tv!ENDC)ZA A"'{MA ¡

conforme a la interpretación literal de los dispositivos procedimenta


les mencionados. Bajo esta perspectiva, se trata solo de dar una rápida
respuesta punitiva a los hechos con apariencia delictual inicial.

No se debe confundir la eficacia que brinda el sistema de garantías,


con el "efectismo punitivo", "efectismo libertario" o "efectismo deciso-
rio". Cualquier forma de efectismo, es expresión pura de voluntarismo
y/ o autoritarismo, y confronta antagónicamente con un sistema mínimo
de garantías, configurados para controlar esos impulsos efectistas vo-
luntaristas y/ o autoritarios. El efectismo es congruo con la concepción
instrumental (ferroviaria) del proceso; así, el proceso inmediato, realiza
un recorrido mínimo, de 24 horas, 48 horas y 72 horas, pues su objetivo
es solo alcanzar metas punitivas inmediatas.

Empero, el proceso penal tiene como eje central, el conflicto de


bienes de entidad constitucional: no solo debate Ia lesión o puesta en
peligro del bien jurídico con el hecho punible, sino también se debate
la libertad, el proyecto de vida, etc. Sin embargo, una interpretación
literal de los dispositivos que regulan el proceso inmediato trivializa
el objeto del proceso penal; no discrimina casos simples de casos difí-
ciles y la importancia de asignarle mayor tiempo para la preparación,
saneamiento y juzgamiento, en un contexto temporal razonable de
configuración de garantías.

3. INTERPRETACIÓN CONFORME A LA CONSTITUCIÓN

El sentido literal de los arts. 446, 447 y 448 del CPP, como trámite
rápido, es consecuencia de considerar a estos dispositivos normativos
reductivarnente solo como un soporte atemporal, acrítico y meca-
nicista'. No es razonable interpretar estos dispositivos como mera

3 "En cambio, el procedimiento es atemporal y acrítico a través del soporte


que le brindan, sólo y exclusivamente, las formas procesales técnicas y
mecanicistas. Por ello, el procedimiento es técnicamente una realidad formal y
rituaria frente al proceso (de la función) jurisdiccional que, a diferencia del
procedimiento, es la realidad conceptual que posibilita el acceso al garantismo
del derecho procesal, a través de la llamada tutela judicial efectiva,
mediante el debido proceso

1.82
j !.J\ C()NS'lTTUCi()N;\l .. iZACJÓN DEt. PJU)('.E.SG :iN"I'ltET)f/\'I'{)
h r ra
.1,.:,;,,, .. . C! ta ·' ) T ' " '' l a
�l. � � l . ( .t. . C - . , . , ,,1¡ z a de P''O
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m.u..i. e...., pt·r'on t a ,.1.. ci ó n


_l.' de
1..... U. L.. ....S , h a c ,_,
.. .... ,. s, ..... e

necesaria una interpretación conforme a principios constitucionales


básicos como el debido proceso, el principio de proporcionalidad,
el plazo razonable, la motivación de las resoluciones, el derecho de
defensa, el contradictorio, etc.

Estos principios como base del sistema de garantías constitucio-


nales, tienen eficacia directa, pues el diseño del proceso penal, está
previsto en la Constitución y otorga contenido a cualquier tipo de
procedimiento. Aún, dentro de sus límites procedimentales, carga de
contenido al "proceso inmediato reformado". Por imperativo cons-
titucional de supremacía normativa, no es posible prescindir de su
contenido, pues estas garantías dotan de sentido al procesamiento
penal y son impuestas por la Constitución y la ley. "[ ... ] El proceso
es sustantividad comprometida. El procedimiento es formalidad
acrítica y rnecanicista. El proceso, por tanto, con su sustantividad
garantista justifica y corrige las 'anomalías' en la aplicación
mecanicista y técnica del procedimiento'",

Una garantía penal es "un medio jurídico-institucional de derecho


público que la Constitución y la ley contemplan para hacer posible el
ejercicio controlado del poder punitivo y el ejercicio de los derechos
y libertades de las partes procesales -imputados, actor civil,
tercero civilmente responsable->". Esta definición comprende a los tres
sujetos procesales en el ejercicio de sus funciones, poderes y
derechos; así, la garantía es un medio jurídico-institucional público,
en cuyo seno: a) el juez ejercita con seguridad (garantía) su función
jurisdiccional; b) el Mi- nisterio Público puede ejercitar, con seguridad
(garantía) la persecución punitiva; y e) y el imputado, con seguridad
(garantía) pueda ejercitar sus derechos y libertades. Garantía es
seguridad; es control -heterocontrol y autocontrol=. Las garantías son
instituciones de derecho público, en cuyo marco los jueces adjudican
consecuencias jurídicas. Estas institu-

sustantivo". LoRCA NAVARRETE, "El derecho procesal como sistema de garantías",


art, cit.
4 [bid, p. 542.
183
ciernes son estándares mínimos de racionalidad procesal, configuradas
para que las partes puedan ejercitar sus derechos y deberes en igualdad
de condiciones. Son los jueces quienes tienen el poder-deber de hacer
efectivo el sistema de garantías".

4. EFICACIA Y GARANTÍA

La aplicación del proceso inmediato reformado, en eI contexto de la


reforma procesal genera una aparente dicotomía entre la eficacia de la
persecución punitiva y las garantías penales; se afirma que las garantías
como sistema procesal afecta la eficacia punitiva, que "ha mayor respeto
a las garantías, menor eficacia punitiva; y, a menor respeto a las
garantías, mayor eficacia punitiva". Pero, i) la eficacia de la persecución
punitiva dependerá de su realización en un marco de garantía; ii) la
eficacia del ejercicio de los derechos de defensa del imputado,
dependerá de que se realice dentro de un marco de garantía, y iii) la
eficacia de la función jurisdiccional ·-efectividad de la tutela
jurisdiccional=-, dependerá de que se realice dentro de un marco de
garantías. Ese marco de garantías es el proceso como "sistema de
garantías". La predicada eficacia corres- ponde a los tres ámbitos y
roles del proceso: eficacia punitiva, eficacia defensiva y efectividad de la
tutela jurisdiccional.

En ese sentido, no se encuentra contradicción entre la


eficacia y garantía; por lo contrario, es acertado sostener,
respecto de la actividad persecutoria penal, que "a mayor garantía,
mayor eficacia de la persecución punitiva", y en ese orden, "a
menor garantía, me- nor eficacia de la persecución punitiva", en
razón de la defectuosa o poca calidad de la información obtenida.
Desde otro fado, en el iter de todas las etapas del proceso
--investigación, saneamiento y juicio oral- la observancia de las
garantías condiciona la calidad de las decisiones judiciales.

En efecto, la eficacia de las garantías, no se satisface con su mero


cumplimiento formal o aparente las garantías, sino el objeto de la eficacia

5 Así se manifiesta la efectividad de la tutela jurisdiccional

.... 0
184
1 . .

i IA CONS'TTJ:uc:tONAl .. I.Zi\CJ.{)N J)l..;J, PHOc:;r,:su lN[\·1E.Dl:\J'C)

de las garantías es otorgar seguridad y control a la actividad procesal


de los sujetos procesales. El concepto de garantías procesales
excede el considerar a estas como derechos subjetivos del imputado";
no obs- tante, queda claro que no se trata solo de derechos del
imputado, sino centralmente son medios para el ejercicio de los roles
de cada uno de los sujetos procesales. Se confunde efectismo con
eficacia. La eficacia es razonable con la configuración plena de las
garantías; el efectismo es transitorio, y generalmente negador de
garantías.

5. LA GARANTÍA DEL PLAZO RAZONABLE

Es tópico común citar la "doctrina del plazo legal" y la "doctrina del


no plazo", como posiciones adversas; empero, ambas doctrinas tienen
en común el concepto de plazo razonable. La única diferencia es que
la "doctrina del plazo legal" atiende a la necesidad de un término legal
previsto como límite temporal máximo del proceso" -o de la etapa
procesal=-, en cuyo contexto se configura el plazo razonable, caso por
caso, en atención a las necesidades concretas de su objeto. La "doc-
trina del no plazo" no exige un límite temporal previsto legalmente,
pues el plazo razonable se configura en función de las necesidades
concretas del objeto del proceso", La esencia de ambas doctrinas es el
plazo razonable.

La razonabilidad del plazo, atiende al concepto de necesidad con-


creta de tiempo; sin embargo, uno de los primeros obstáculos para su
comprensión ha sido considerar los plazos legales como plazo razonable.
En efecto, es frecuente encontrar posturas que asumen que la razonabi-

6 Una garantía no es un principio. Un principio es el fundamento, es la base de una


garantía. Una garantía no es un derecho subjetivo, ya que éste es una facultad o
poder reconocido a una persona por la ley vigente y que le permite realizar o no
ciertos actos.
7 Ello en razón de la desconfianza en los operadores penales que dejan discurrir
los plazos de manera irrazonable, con las consecuencias negativas de procesos
dilatados. presos sin condena, etc.
8 Esta doctrina asume como presupuesto operadores diligentes en la conducción
del proceso

I!) .. .,
185
FRANCISCO CEUS MI'NDOZ,\ AYMA i

lidad del plazo ya fue considerada por el legislador, y no


correspondería a los operadores judiciales la modulación del plazo,
sino solo aplicar el plazo en su límite máximo expresamente previsto
en la ley.

Empero, uno es el plazo legal máximo previsto, y otro el plazo nece-


sario para la realización del objeto de la etapa del proceso. El primero
atiende a una racionalidad legal ---abstracción y generalidad=; en tanto
que el segundo, atiende a las necesidades concretas de un determinado
proceso penal. El primero es creación legislativa, y el segundo, se con-
figura judicialmente; el plazo legal es el marco legal para determinar el
plazo necesario.
Los términos de 48 horas", 3010 o 120 días!', son de inicio y de fin,
el tiempo que discurre entre ambos términos es el plazo que tiene que
ajustarse a la necesidad de satisfacer el objeto de cada etapa procesal.
Nuestro CPP regula plazos máximos para configurar el objeto de cada
etapa procesal. Los mínimos y máximos legales y constituyen puntos
de referencia legales; en ambos supuestos, se trata de ponderar plazos
en función de su objeto, no de determinar términos.
El recorrido formal del máximo del plazo legal, sin atender
a la satisfacción de su objeto es irrazonable. Esa práctica ha sido la
causa principal de procesos morosos de mero y dilatado trámite
burocrático, sin atender al cumplimiento de su objeto. Los marcos
legales máximos solo servían para justificar las moras fiscales y ju-
diciales, pervirtiendo su función de garantía de ser plazos máximos
de persecución punitiva.

La configuración del plazo razonable atiende a la complejidad o no


del caso. Si el objeto del proceso es un caso fácil, entonces el plazo ne-
cesario para la satisfacción de su objeto será breve. Empero, no se debe
asumir fictamente cumplido su objeto por la mera flagrancia, y con
ello

9 Tiempo de la detención preliminar por flagrancia.


10 Plazo máximo de la investigación en el proceso inmediato
(regular).
11 Plazo máximo de la investigación preparatoria en el proceso común, que no tiene
por objeto un proceso complejo.
186
¡ L,\ CGNSTffl..1('.iON/\LtZ:\CJÓN iJ.EL PROCESO 1N�./(E1.Jít�H)

anular la garantía del plazo razonable. Si el caso es complejo, incluso


el plazo puede prolongarse o prorrogarse conforme a los límites que el
mismo ordenamiento proceso admite. En realidad se trata de problemas
de razonabilidad, esto es, de necesidad concreta del plazo. En síntesis
"[... [la noción del plazo razonable comprende no solo el derecho de que
los procesos se desarrollen sin dilaciones indebidas y evitar que sean ex-
cesivamente largos, sino a su vez comprende el derecho del justiciable a
ser sometido a un proceso que no sea excesivamente corto, a tal extremo
que no le permita realizar su defensa al imputado"!". La razonabilidad
del plazo en función del objeto del proceso +pretension y oposicum-« es
el estándar que debe considerarse para determinar la procedencia de la
incoación de un proceso inmediato.

El plazo razonable debe configurarse en función de la compleji-


dad del caso; empero, una cosa es la modulación del plazo en función
de las necesidades concretas del caso, y otra asumir fieramente que el
momento de las 24 horas configura el plazo necesario para preparar
una estrategia de defensa, por más que el caso sea "fácil". De hecho los
casos complejos previstos norrnativamente -·-·y los de complejidad no
previstos normativamente-« requieren de los plazos previstos para el
proceso común.

El proceso inmediato, que elimina la investigación preparatoria, solo


configuraría la garantía del plazo razonable cuando se verifica concre-
tamente la falta de necesidad de ulteriores actos de investigación para
dar peso conviccional a la pretensión punitiva -causa probable- o de
la oposición o resistencia. El proceso inmediato solo puede ser com-

12 Así, TROCKER señala: "razona ble es un término que expresa una exigencia de
equilibrio en el cual estén moderados armoniosamente, por un lado, la instancia
de una justicia administrada sin retardos y, por otro, la instancia de una
justicia no apresurada y sumaria". 'fROCKER, Nicolo, "U nuevo articolo 111 della
Constituzione e il 'giusro processo' in materia civile: profili generali", citado por
DoNAYRE MONTESINOS, Chistian, "El proceso constitucional de hábeas corpus",
en CASTILLO CóRDOVA, Luis (coord.), Estudios y jurisprudencia del Código Procesal
Constitucional. Análisis de los procesos constitucionales y jurisprudencia artículo por
artículo, Lima: Gaceta jurídica, 2009, p. 89.

187
FRANCISCO CELIS IV'.ENOOZA AYMA !

prendido en el contexto del plazo razonable; así el concepto de proceso


inmediato tiene que conectarse directamente con el plazo razonable
para el objeto del proceso. Sin el plazo razonable como contenido nu-
clear del proceso inmediato, este proceso degenera en un apresurado
procedimiento con plazos urgentes que cumplir con independencia
que se afecte o no la posibilidad de configurar una pretensión punitiva
adecuada y/ o una resistencia.

En síntesis, para salvar de vicios de inconstitucionalidad a la nor-


mativa que regula el proceso inmediato y su operatividad, debe com-
prenderse el plazo razonable como base y criterio de interpretación de
los dispositivos (art. 446, 447 y 448 del CPP) que regulan el trámite del
proceso inmediato.

6. PRESUPUESTOS MATERIALES

Las consecuencias generadas por la aplicación del proceso inme-


diato reformado, motivó fuertes cuestionamientos desde la academia
y la comunicad jurídica, en ese contexto se esperó con expectativa la
difusión del Acuerdo Plenario Extraordinaria 2-2016/CIJ-116. En
efecto, la interpretación conforme a la Constitución de los dispositi-
vos que estructuran el proceso inmediato reformado, marcan límites
materiales para la aplicación del proceso inmediato, evitando sus
desbordes efectistas.
Estos presupuestos materiales son: i) la evidencia delictiva y ii) la
ausencia de complejidad o simplicidad. Dos conceptos que en términos
de la teoría estándar de la argumentación, configuran un "caso fácil".

Es un "caso fácil" cuando en el silogismo normativo básico: i) la


premisa normativa es clara en su interpretación y ii) la premisa fáctica
no presenta problemas probatorios dado que la información produci-
da por las fuentes de prueba están directamente relacionadas con las
proposiciones fácticas; en ese orden, la conclusión del silogismo lógico
está justificada. Se aprecia una adecuada configuración del silogismo
normativo (modus ponendo ponens).

•••
188
j 1.A. CONS'!'l.IlJCl(}Ni\LIZ/\{::-lÓN DEJ.. PR{)C:ESO JNlvíFÜl:Ar()

Es un "caso difícil" cuando: i) existen problemas de interpretación


respecto de la premisa normativa, porgue se le puede atribuir dos o
más sentidos normativos; en efecto, pueden presentarse supuestos de
aparentes conflictos normativos que requieren de una adecuada jus-
tificación de la premisa normativa; ii) o, cuando la premisa fáctica no
es construida sobre la base de información directa, sino que requiere
de prueba indirecta, exigiendo un proceso de reconstrucción lógica de
la información demandado una carga argumentativa que justifique la
premisa f áctica como verdadera. En síntesis un caso es difícil cuando es
problemático afirmar la corrección de las premisas. En ninguno de los
supuestos de un caso difícil es procedente el proceso inmediato.

6.1. PRUEBA EVIDENTE

EI AP antes aludido establece su alcance conceptual:

Propiamente, el concepto de prueba evidente está referido a la valora·


ción del resultado de la prueba =-si esta se produce de un modo seguro
y rápido-> y es la que proporciona la comprensión completa del hecho
delictuoso en modo irresistible y rápido; significa solamente prueba
que demuestra de un modo seguro. necesario y rápida la existencia
de un determinado hecho, demostración que puede emerger implíci-
tamente de uno o más elementos de convicción unívocos, por lo que
no se requiere un laborioso proceso lógico para el convencimiento
judicial a partir ele los elementos de cargo [Brichetti, Ciovanne. Obra
citada, pp. 68-70, }5) 11. u
Son las tres las instituciones que reconducen el concepto epistémico
de prueba evidente o causa probable 14: i) el delito flagrante, ii) la confesión
del imputado y iii) el delito evidente.

i3 CORTE SUPREMA, Acuerdo Plenario Extraordinaria N.º 2-2016/CIJ-116, Lima: I de


junio del 2016, f. j. n." 8.
14 El art. 8 del Código Procesal Constitucional, señala: "Cuando exista
causa probable de la comisión de un delito, el juez, en la sentencia que declara
fundada la demanda en los procesos tratados en el presente capítulo, dispondrá la
remisión de los actuados al Fiscal Penal que corresponda para los fines
pertinentes".

" ® @
189
FRANCISCO C-E.J.IS ti{ENDOZ/\ /\Y:tVJA j

La determinación de prueba evidente o causa probable no tiene regu-·


lación expresa como fase o etapa procesal, pero, qué duda cabe, es la
base material para decidir el inicio del proceso. El juez de investigación
preparatoria determinará la configuración de prueba evidente o causa
probable -como base cognitiva de la imputación concrcta=- para
decidir la procedencia del proceso inmediato. La determinación de
prueba evidente exige la verificación de la existencia de elementos de
convicción directos y suficientes que conduzcan a un juicio de pro-·
babilidad positiva. El proceso inmediato requeriría de elementos de
convicción suficientes -causa probable-; este estándar probatorio
tiene que ser evaluado por el juez para efectos del inicio de un proceso
inmediato.

El CPP emplea el término "elementos de convicción", para referir


la información producida por los actos de investigación; y, utiliza los
términos de "fundados y graves?", "suficientes", "evidentes" para referir
la cantidad y calidad de la información requerida bien para formalizar
investigación preparatoria, para requerir la medida coercitiva de prisión
preventiva, para acusar, o para el inicio del proceso inmediato, etc.

6.1.1. Flagrancia delictiva

La flagrancia (art, 259 CPP) es condición necesaria pero no suficien-


te para requerir la incoación del proceso inmediato. La prueba
evidente configurada por la situación de flagrancia es el criterio
epistémico de suficiencia para habilitar el inicio del proceso
inmediato. La flagrancia clásica está vinculada con fuentes directas e
inmediatas de información que permiten la construcción, general sin
mayor dificultad, de una
imputación concreta. En esa línea, "el delito flagrante encierra en sí la
prueba de su realización"16; y se configura por: "[l]a evidencia sensorial

15 Cfr. art. 268 del CPP.


16 "El delito flagrante encierra en sí la prueba de su realización por existir una
percepción sensorial directa del hecho delictivo, de suerte que la flagrancia se ve,
no se demuestra, apareciendo vinculada a la prueba directa y no a la indirecta,
circunstancial o indiciaria". SAN MARTÍN CASTRO, Cesar, "El proceso inmediato
190
ze;gg¡¡:;;.
··'.f,······: ...

del hecho delictivo que se está cometiendo o que se acaba de cometer


en el mismo instante de ser sorprendido el delincuente; de suerte
que se conoce directamente tanto la existencia deI hecho como la
identidad del autor y se percibe, al mismo tiempo, la relación de este
último con la ejecución del delito y se da evidencia patente de tal
relación"!".

Las notas sustantivas que configura la flagrancia delictiva son: a)


la inmediatez temporal ---que implica que: i) la acción delictiva se esté
desarrollando o ii) acabe de desarrollarse en el momento en que se
sorprende o percibe=-: y, b) la inmediatez personal, esto es, que el sujeto
activo se encuentre en el lugar del hecho en situación o en relación con
aspectos del delito (objetos, instrumentos, efectos, pruebas o vestigios
materiales), que proclamen su directa participación en la ejecución de
la acción delictiva".

Las notas adjetivas que integran el delito flagrante son: a) la


percepción directa y efectiva: visto directamente o percibido de otro
modo, tal como material fílmico o fotografías (medio audiovisual) =-
nunca meramente presuntiva o indiciaria= de ambas condiciones
materiales: "la flagrancia delictiva se ve, no se demuestra, y está
vinculada a la prueba directa y no a la indirecta, circunstancial o
indiciaria"; y, b) la necesidad urgente de la intervención policial, que debe
valorarse siempre en función del principio de proporcionalidad, para
evitar intervenciones desmedidas o la lesión desproporcionada de
derechos respecto al fin con ellas perseguidas". Para la habilitación del
proceso inmediato, la interpretación del art. 259 del CPP tiene que ser
restrictiva, y debe limitarse su alcance solamente al supuesto de
flagrancia estricta.

(NCPP originario y D. Lcg. N.° 1194", en Gaceta Penal ,tY Procesal Penal, t. 79, Lima:
enero del 2016, p. 154.
17 CORTE SUPREMA, Acuerdo Plenario Extraordinaria N.' 2-2016/Clj-116, Lima: 1 de
junio del 2016, f. j. n." 8.
18 Loe.
cit.
19 Loe.
cit.

191
l:7RA.NCJSC() CEUS MENDOZA AYMA i

En el contexto de la flagrancia se presenta una situación favorable


propicia para la obtención de información con correspondencia directa
con las proposiciones fácticas que configura prueba evidente que permita
construir con sencillez una imputación concreta. Con la información
directa y sus fuentes es suficiente para demostrar la realización del hecho
imputado en el plenario del juicio inmediato. La mínima actividad de
investigación se circunscribe al acopio y aseguramiento de la informa-
ción inmediata y sus fuentes en la situación de flagrancia. Es innecesario
un plazo para investigar y resulta inútil formalizar investigación.

En los supuestos de cuasi flagrancia o flagrancia presunta (art. 259


CPP) se acude generalmente a información de fuentes indirectas, en esa
línea, en el AP se señala que: "[ ... ] si fuese preciso elaborar un
proceso deductivo más o menos complejo para establecer la realidad
del delito y la participación del delincuente no puede considerarse
un supues- to de flagrancia". Si la imputación descansa en fuentes
indirectas de información, se tiene que habilitar un plazo de
investigación para la incorporación de información de fuentes
indirectas; por tanto, declarar improcedente la petición de inicio del
proceso inmediato.

Es preciso señalar que se presentan situaciones de fiagrancía


estricta que no necesariamente configuran prueba evidente. Así, son
frecuentes los supuestos en que se necesitan información de experticia
por demora en su realización. En otros casos de flagrancia no se tuvo
mayor diligen- cia para el acopio de información y configurar una
causa probable, etc. En estos supuestos de flagrancia que no configuran
prueba evidente, no procede el proceso inmediato por flagrancia.

6.1.2. El delito confeso

La confesión se clasifica en: i) confesión pura o simple, ii) confesión califi-


cada. El proceso inmediato solo procederá en el caso de la confesión
simple.

La confesión simple puede rendirse de manera libre y debe cumplir


con los requisitos siguientes: i) rendirse ante juez o fiscal y con pre-
sencia del abogado del imputado, ii) debe ser sincera y espontanea; y

.. o ..
192
iii) esencialmente =-requisito de validez=- debe estar corroborado con
otros actos de investigación, que permita alcanzar certidumbre y ve-
rosimilitud de la realización del hecho imputado. Este último requisito
conduce directamente a la categoría de prueba evidente.

La confesión calificada incorpora en la aceptación de los hechos otras


circunstancias que tienden a eximir o atenuar la responsabilidad penal;
por tanto, no es un supuesto de confesión idónea para el proceso inme-
diato. Por excepción puede habilitarse el proceso inmediato si ese dato
circunstancial es claro o fácilmente demostrable con mínima prueba
de urgencia. Tampoco procede el proceso inmediato si la confesión es
esencial para extender la investigación y determinar la existencia de
otros intervinientes en su comisión.

6.1.3. El delito evidente


Es aquel cierto, claro, patente y acreditado sin duda alguna. Exige
una prueba que convenza de su correspondencia con la realidad, con
extrema probabilidad positiva. Los iniciales actos de investigación de--
ben reflejar, sin duda la realización del delito y de la intervención del
imputado. Todos los ámbitos relevantes deben estar cubiertos por un
medio de investigación, idóneos y con suficiente fiabilidad inculpatoria.

El concepto de "prueba evidente" está referido a la valoración del


resultado de la prueba que proporciona de modo seguro y rápido la
comprensión completa del hecho delictuoso. Demostración que puede
emerger implícitamente de uno o más elementos de convicción uní-
vocos, por lo que no se requiere un laborioso proceso lógico para
el
convencimiento judicial a partir de los elementos de cargo".

Los tres supuestos --flagrancia delictiva, confesión simple y delito


evidente-, deben configurarse sobre la base de prueba evidente que
generalmente está vinculado con la prueba directa. Si la prueba es in-
directa, no debe requerirse la incoación del proceso inmediato.

20 Loe. cit.
193
6.2 . SUvlPL!CíDAD O AUSENCIA DE COMPLEJIDAD

La simplicidad de los actos de investigación y su contundencia


desde un primer momento, constituyen un presupuesto material para
habilitar el proceso inmediato. Si el hecho puede ser reconstruido con
facilidad y certidumbre desde sus primeros momentos, entonces se obvia
o reduce al mínimo la investigación preparatoria y se habilita el proceso
inmediato. Este presupuesto material es de central importancia, para
excluir el proceso inmediato los casos que no tienen esa característica de
simplicidad. En ese orden, están excluidos los procesos complejos. Un
ámbito de estos supuestos de complejidad tiene expresa regulación en el
art. 342.3 del CPP (modificado por la Ley N.º 30077), y están referidos a
la i) naturaleza interna del acto de investigación. Así, se regulan 8 supuestos
que atienden a criterios de pluralidad de imputados, agraviados, cantidad
de actos de investigación o de tiempo a emplearse en la obtención de
esa información, que exigen una actividad de investigación también
compleja, incompatible con un mecanismo de simplificación procesal
como el proceso inmediato y evidentemente no habilitan el proceso
inmediato.

Otros supuestos de complejidad atienden a las ii) condiciones ma-


teriales de la ejecución del acto de investigación o en su incorporación a la
causa, por razones diferentes: distancia de remisión de muestras y su
análisis, saturación de los servicios periciales, demora en la expedición
de informes por parte de diversos órganos públicos, etc. Y también
se considera como supuesto de complejidad, si iii) se imputa un hecho
delictivo a varias personas, y la prueba evidente o evidencia delictiva no
comprende a todos ellos.

Otro supuesto de complejidad es iv) la gravedad del hecho objeto


de imputación atendiendo a la gravedad de la pena conminada. A mayor
grave-- dad del hecho, más intensa será la necesidad de limitar la
procedencia del proceso inmediato. La exclusión atiende al principio
constitucional de proporcionalidad, pues la idoneidad y estricta
proporcionalidad del proceso inmediato asegura una respuesta rápida
al delito, pero con fle- xibilización de las garantías de defensa procesal
y tutela jurisdiccional
194
! I.A· CüNST'lTLJ'CJONt\J,¡Z/\CfÓ:N t)};:¡_, PROC:ESO íNf/!_EDIAf'O

para delitos de gravedad mínima; en ese orden, excluye de su trámite


los delitos especialmente grave.

Los delitos especialmente graves demandan un nivel profundo de


esclarecimiento, y una actividad probatoria más intensa y completa de
los hechos configuradores del injusto culpable y de las circunstancias
modificativas de responsabilidad, por tanto, proscribe constitucional--
mente la vía del proceso inmediato. En este supuesto, tenemos a los
delitos con pena de cadena perpetua o con pena privativa de libertad no
menor de veinticinco años, o con pena privativa de libertad no menor
de quince años.

La indefinición que presenta el AP Extraordinario N.º 2-2016,


respecto a lo que se estima como "delito especialmente grave" es pro··
blernática, pues esa fundamentación no está configurada como una
directriz operativa, sino como una estimación de carácter general que
puede ser o no considerada por el operador jurisdiccional. La
propuesta, en los fundamentos propios deI Juez Supremo SALAS
ARENAS, es más definida, pues considera que no existe una norma que
establezca un parámetro, marcador o cuantificador vinculado al
marco abstracto de la pena privativa de libertad", para la viabilidad del
proceso inmediato, entonces propone unos criterios cuantificadores
necesarios como límite objetivo-normativo, que paute razonablemente
la viabilidad del proceso inmediato. En efecto, es razonable tomar como
fundamento normativo
la vana prevista en d art, 427 del CPP, que establece como límite si
el
extremo mínimo de la pena abstracta supere los 6 años de pena privativa
de libertad. No cabe duda que los criterios cuantitativos tienen razonable
operatividad cuando se trata de limitar el poder punitivo.

Finalmente, v) otro supuesto de complejidad se presenta al momento


de determinar el tipo de concurso de delitos: real y/o, ideal y los
recurrentes

21 A diferencia del COlP de Ecuador, que en su art. 640.2., establece que el


procedimiento directo, "[pjrocederá en los delitos calificados como flagrantes
sancionados con pena máxima privativa de libertad de hasta cinco años y los
delitos contra la propiedad cuyo monto no exceda de treinta salarios básicos
unificados del trabajador en general calificados como flagrantes".
195
FRANCi.SC:o t::ELlS Nl:i�J'1DO?A .AY!v'If\ ¡

equívoco con apariencias concursales (concurso aparente). De cualquier


manera, si se tiene dos bienes jurídicos comprometidos, ello ya supone
un nivel de complejidad que no puede ser procesado en la urgencia de
un proceso inmediato.

'J. SUPUESTOS ESPECÍFICOS DE PRUEBA EVIDENTE Y SXMPUCIDAD

7.1. OMISIÓN A LA ASISTENCIA FAMILIAR (OAF)

Se habilita el proceso inmediato reformado solo en tanto el delito


de omisión a la asistencia familiar se configura con: i) prueba evidente
y ii) simplicidad.

La técnica legislativa para individualizar un comportamiento orni-


sivo es diferente a la que individualiza un comportamiento cornisivo. En
estos últimos el delito se traduce en una acción; en otras, en una situa-
ción y hasta en un proceso -en el lavado de activos se individualiza un
tramo o fragmento de todo un proceso-. El delito de OAF, como todo
delito de omisión propia, para su realización tiene como presupuesto
lógico una situación típica. Así, los elementos del tipo se interpretan para
configurar una situación típica, pues es en ese contexto que la omisión
adquiere sentido".

Los componentes configuradores de la situación típica pueden sin-


tetizarse en dos: i) el mandato judicial; y ii) la capacidad del obligado
con el mandato. Estos dos elementos estructuran la imputación
concreta, y deben ser propuestos fácticamente para configurar
objetivamente una situación típica. Sólo en el seno de esa situación
típica adquiere sentido la imputación del acto de omisión alimentaria
que contraría el mandato concreto de cumplimiento de la obligación.

Para mayor precisión de la imputación del delito de OAF, el AP


Extraordinario N.º 2-2016, analiza sus elementos típicos: i) la
previa

22 La omisión con el sentido normativo de que inobserva el imperativo que fluye del
mandato judicial, para que cumpla con pagar el monto liquidado.

6 "' "'
196
j LA C:ONS"JTTJ!CiONi\.UZACJÓN .f:H·�L PROCE.S() 1Ni\.fEI)lAI'O

decisión judicial que se pronuncie acerca del derecho del alimentista y


de la obligación legal del imputado, ii) el monto mensual de la pensión 23,
y iii) del objetivo incumplimiento del pago previo apercibimiento; pero
expresa como elementos esencial a iv) la "posibilidad de actuar", como
elemento del tipo objetivo, señalando que lo que se pena no es el "no
poder cumplir" sino el "no querer cumplir". Esta postura es distinta a
la posición del Juez Supremo SALAS ARENAS, quien considera que el no
poder es un problema del tipo subjetivo": Si el sujeto activo no puede
cumplir con la prestación alimentaria, no es un problema de tipicidad
subjetiva, sino de falta de configuración de la situación objetiva típica.
Una cosa es no poder y otra no querer; no poder es un problema obje-
tivo, no querer uno subjetivo.

Sin embargo, ha sido práctica fiscal imputar fácticos únicamente


del componente típico del mandato judicial, y el incumplimiento con
la obligación alimentaria; se omite imputar fácticos correspondientes a
la capacidad material del obligado; así no se configura la situación típi-
ca =-presupuesto típico necesario-e- en cuyo seno recién tiene sentido
la omisión. Se asume equivocadamente que la posibilidad económica
se da por presupuesto con la sentencia. No obstante, así la posibilidad
económica estaría ya fijada en la sentencia, no exime al Ministerio Pú-
blico la carga de proponer el fáctico de esa posibilidad económica, que
se desprende de la propia sentencia y que puede ser probada con este
documento es un problema de carácter probatorio ..

Si no se postula la proposición fáctica de la capacidad económica


del obligado -con base en los fundamentos de la sentencia civil->: en-
tonces, no se configura la situación típica, y con ello se afecta el deber de

23 En realidad el monto de lo adeudado no es un elemento del tipo.


24 El caso del anciano al que le falta una pierna y que vive del apoyo de sus hijos, y
que sin embargo, se le notifica con una orden judicial para que pague una pensión
alimentaria a su anciana esposa, no es un problema de ausencia de dolo, como lo
considera el profesor Jorge Salas Arenas, sino un problema de configuración de la
situación típica objetiva, Cfr. SAN MARTÍN CASTRO, "El proceso inmediato",
art. cit., p. 17 4.

197
.FH/',NC'ISCC CEL"IS f·IIENl)OZ/\ AY¡\1j\ ¡

la carga de la prueba del Ministerio Público, pues se asume fictamenr-


laet pae c.,i_ d d m .ca t e r ial1 de\..,l. i m1 o_}-'u._.tad,.,.}.o. rcoad
_(l.. ,_ . . . L \.., r. ult:'.b a
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0

determinando que sea el imputado quién tenga que probar su falta de


capacidad económica, afectando la presunción de inocencia del impu-
tado, así se eximiría indebidamente al Ministerio Público la carga de
formular la imputación fáctica y la probanza de la capacidad material
del imputado.

Esta es una razón suficiente para que el juez de investigación prepa--


ratoria rechace el inicio del proceso inmediato, por falta de imputación
fáctica de la capacidad económica del imputado; y, por tanto, la exigen ..
cia para que el Ministerio Público, dentro el plazo de los 60 días de la
diligencias preliminares o dentro de los treinta días de formalizada la
investigación preparatoria, se construya la imputación de la capacidad
material.

7.2. CONDUCCIÓN EN ESTADO DE EBRIEDAD O DROGADICCIÓN (CEE)

Se habilita el proceso inmediato para estos delitos solo cuando


configuren un supuesto de "prueba evidente"; de hecho se presenta
con frecuencia situaciones en las que no obstante que se considera
una ebriedad cualitativa por los signos exteriores, no obstante, por di-
versas situaciones -distancia del laboratorio, etc.- no se cuenta
con el resultado del dosaje etílico, y dado que el tipo exige una
referencia cuantitativa del grado de intoxicación alcohólica, entonces no
es posible habilitar el proceso inmediato. En ese orden, se ha
establecido en el AP Extraordinario que procederá el proceso
inmediato, "[ ... ] siempre que importe la intervención policial del
imputado conduciendo un vehículo motorizado en ese estado, con la
pruebapericial respectiva ---dentro de los marcos y con estricto
respeto del art. 213 NCPP--, constituye un claro supuesto de 'evidencia
delictiva'. Es indiscutible que la regularidad de la prueba, antes de la
intervención policial debe estar consolidada. Deben agregarse al
requerimiento de incoación del proceso inmediato las actas y pericias
que exige el citado art. 213 NCPP".
198
Se ha precisado además los elementos del tipo: i) la conducción en
estado de ebriedad o drogadicción de un vehículo automotor, ii) la dis-
n1J . U l ,C 1u J . l
' Ó . i .; ·1-,<.�, C"< A l:-'<" '(,'J. cL 1 ( j� r¡Y.. ::s>ic'"of1 ís i C��a, 'de-l.
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.C'-, f.•

consecuencia, iii) la minoración de la seguridad del tráfico.

supuestos de prueba evidente o evidencia criminal y son supuestos


de casos simples o no complejos; en ese orden, se precisa que "[e]n la
incoación del proceso inmediato por delitos de omisión de asistencia
familiar y de conducción en estado de ebriedad o de drogadicción, según
el apartado 4), del artículo 446 NCPP, como anteriormente se aclaró,
pareciera que no hace falta que concurran los presupuestos y requisitos
de evidencia delictiva y de ausencia de complejidad. Tal conclusión
interpretativa, no obstante, no es de recibo en sus estrictos términos'?".

8. CONCLUSIÓN

La constitucionalización del proceso inmediato, exige necesaria-


mente considerar dos presupuestos materiales: la prueba evidente y
la simplicidad del caso. En efecto, estos presupuestos materializan el
principio constitucional ele proporcionalidad, y solo conforme a este
es posible la aplicación constitucional del proceso inmediato; sin esos
límites, el diseño simple y básico del proceso inmediato lo hace inidó-
neo para el trámite de casos con relativa complejidad. En ese orden,
los operadores penales deberán sumamente rigurosos en verificar
su configuración, de tal manera que frente a un mínimo de
incertidum- bre de información o de simplicidad dudosa, se tiene que
inhabilitar el proceso inmediato. El propio AP Extraordinario, es claro
en señalar que el proceso inmediato por su diseño básico es restrictivo
de principios y garantías, por esa razón la interpretación de sus
dispositivos tendrán que realizarse siempre de manera restrictiva
conforma al mandato

25 CoRTE SuPREMA,./\.cuerdo Plenario Extraordinaria N' Z-2016/Clf-116, Lima: I


de junio del 2016, f. j. n." 15.
199
constitución previsto en el art. 1.39.9 de la Const. PoL, para
modular esos principios y garantías.

9. .R.EFERENOAS BlBUOGRÁF1CAS

DoNAYRE Mox'rusmos, Chistian, "El proceso constitucional de hábeas


corpus", en CASTILLO CóRDOVA, Luis (coord.), Estudiosy jurispruden-
cia del Código Procesal Constitucional. Análisis de los procesos
constitucio- nales y jurisprudencia artículo por artículo, Lima:
GacetaJurídica, 2009.
LoRcA NAVARRETE, Antonio María, "El derecho procesal como sistema
de garantías", en Boletín Mexicano de Derecho Comparado (nueva serie),
año XXXVI, n.º 107, México: mayo-agosto de] 2003.
SALAS ARENAS, Jorge, "Refelxiones sobre el proceso inmediato en
fla- grancia y otros presupuestos en aplicación del Decreto
Legislativo N.º 1194", en Gaceta Penal k'1' Procesal Penal, t. 79, Lima:
enero del 2016.
SAN lVIARTÍN CASTRO, Cesar, "El proceso inmediato (NCPP originario
y D. Leg. N.º 1194)", en Gaceta Penal ,iY Procesal Penal, t. 79,
Lima: enero del 2016.

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Un análisis con respecto a las últimas


modiiicacumes del Decreto Legislativo N. º 1307
ELDER. J MIRANDA ABUR.TO"
Universidad i'iaciona/ Federico Villarreal

1. INTRODUCCIÓN.

El proceso inmediato es uno de los procesos especiales contem-


plados en el Libro V del Código Procesal Peruano del 2004, regulado

�- Doctor en Derecho. Maestro en Derecho Penal. Estudiante de la maestría de


Derecho Constitucional de la Pontificia Universidad Católica del Perú. Egresado
de la Facultad de Teología de la Universidad Seminario Bíblico Andino. Docente
de la Escuela de Posgrado de la Universidad Nacional Federico Villarreal,
Universidad Privada San Juan Bautista, Universidad Peruana Los Andes y
Universidad César Vallejo. Docente de pregrado de las universidades Inca
Garcilaso de la Vega, Universidad Nacional Federico Villa real y Universidad
Privada del Norte. Miembro del Instituto Panamericano de Derecho Procesal.
Integrante de la Comisión Consultiva del Colegio de Abogados de Lima. Miembro
integrante de la Comisión Revisora del proyecto del Código Penal por el Ilustre
Colegio de Abogados de Lima.
201
EJ...LJFH.. J. IV[iR/\ND/\. ABUR.TO ¡

Eran tres los supuestos de aplicación del proceso inmediato que


se encontraban tipificados en el art. 446 del CPPI, posteriormente con
el D. Leg. N.º 1194 se incluyó dos supuestos más, al señalarse que el
fiscal deberá solicitar de manera obligatoria la incoación del proceso
inmediato para los delitos de omisión de asistencia familiar y los de
conducción en estado de ebriedad o drogadicción, bajo el contexto de
la flagrancia delictiva. Al respecto, considero que en el caso de
estos dos últimos supuestos, su actuación debió quedarse en el ámbito
fiscal a través del principio de oportunidad y no obligar a la fiscalía a
iniciar el proceso inmediato en casos de flagrancia delictiva.

Esta institución perdió el impacto y la importancia cuando el 4 de


Agosto del 2016, se publicó en el diario oficial El Peruano, el II Pleno
Jurisdiccional Extraordinario de las Salas Penales Permanente y Tran-
sitoria de la Corte Suprema de Justicia de la República, en ese pleno se
emitió el Acuerdo Plenario Extraordinario N.º 01-20I6/CIJ·l 16, que
era necesario porque se había creado una inseguridad jurídica con la
promulgación del D. Leg. N.º J 194, por que los presuntos actos delictivos
que se suscitaron eran encuadrados en su gran mayoría por no decir
todos dentro del tipo penal de violencia y resistencia contra la autori-
dad en su forma agravada por la calidad policial del sujeto pasivo", es

El art. 446 del CPP señala:


Artículo 446. Supuestos de aplicación del proceso inmediato:
1. El Fiscal debe solicitar la incoación del proceso inmediato, bajo
responsabilidad, cuando se presente alguno de los siguientes supuestos:
a) El imputado ha sido sorprendido y detenido en flagrante delito, en
cualquiera de los supuestos del artículo 259;
b) El imputado ha confesado la comisión del delito, en los términos del
artículo 160; o
e) Los elementos de convicción acumulados durante las diligencias
preliminares, y previo interrogatorio del imputado, sean evidentes]...].
2 El segundo párrafo del art, 367 del CP señala como formas agravadas del delito de
violencia y resistencia a la autoridad, que en los casos de los artículos 365 y 366, la
pena privativa de libertad será no menor de ocho ni mayor de doce años cuando:
[ ... ]

202
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[ E{. PROC·.ESO .lNl\1.ED1.i\fO E:N (_j\S()S f)F FLAGR1\NC::u\ DEL.I(:·r.fV/\.

decir, el presunto acto delictivo que se realizaba contra miembros de la


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en el delito antes mencionado en su forma agravada".

Ahora bien, el proceso inmediato no siempre será estrictamente


necesario de aplicarlo solo en casos de flagrancia delictiva, pues bastará
que se cumplan los supuestos de delito confeso o delito evidente para
que resulte viable que el fiscal inste también el proceso inmediato. Que-
dando descartado su aplicación cuando se trate en procesos complejos,
es decir donde exista una dificultad en el proceso investigatorio.

La elaboración de una política criminal para luchar contra la


inseguridad que vive actualmente nuestra sociedad no debe basarse
en subjetivismo y arbitrariedades del poder legislativo sino que debe
proteger los mandatos de la constitución, especialmente los principios

3. El hecho se realiza en contra de un miembro de la Policía Nacional o de las


Fuerzas Armadas, magistrado del Poder Judicial o del Ministerio Público,
miembro del Tribunal Constitucional o autoridad elegida por mandato
popular, en el ejercicio de sus funciones [...].
3 Comparto plenamente la posición asumida por la Corte Suprema cuando en
el CORTE Sur REMA, Acuerdo Plenario Extraordinario N. º 1-20 I 6/CJJ-116, señala
Jo siguiente:"[ ... ] el delito de violencia y resistencia contra la autoridad policial
sólo puede configurarse y ser sancionado como tal, cuando en el caso sub judice
no se den los presupuestos objetivos y subjetivos que tipifican de manera
independiente los hechos punibles contra la vida o la salud individual del
funciona río policial que se han señalado anteriormente. La penalidad, por
tanto, del delito de violencia y resistencia contra una autoridad policial no
puede sobrepasar la pena mínima fijada para las lesiones leves en el artículo
122, inciso 3, literal a. Es decir, en ningún caso puede ser mayor de tres años de
pena privativa de libertad, si es que la violencia ejercida contra la autoridad
policial no ocasionó siquiera lesiones leves . Pero, si el agente con las violencias
ejercidas produjo dolosamente lesiones leves o lesiones graves a la autoridad
policial, su conducta sólo debe asimilarse a los delitos tipificados en los
artículos 121 y 122 del Código Penal, respectivamente, aplicándose, además, en
tales supuestos, la penalidad prevista para la concurrencia del agravante
específicos que se funda en la condición funcional del sujeto pasivo. Esto es,
si se ocasionan lesiones graves la pena será no menor de seis ni mayor de doce
años de pena privativa de libertad, y, si sólo se produjeron lesiones leves, la
sanción será no menor de tres ni mayor de seis años de pena privativa de
libertad".
e ".,
203
ELDER. J. IVI.U{.ANI)A /\BURTC) j

básicos que rigen un proceso penal y los derechos fundamentales que


protegen al imputado, estos no pueden ser sacrificados por un proceso
rápido, sencillo y efectivo, si aceptamos tal hipótesis estaríamos frente
a la aplicación del derecho penal del enemigo que fue introducido por
Günther JAKOBS, en un congreso celebrado en Frankfurt en 1985, en
el contexto de una reflexión sobre la tendencia en Alemania hacia la
"crirninalización en el estadio previo a una lesión" del bien jurídico. A
partir del Congreso de Berlín de 1999, surge una segunda fase orientada
hacia delitos graves contra los bienes jurídicos, en esta ponencia.jxxon,
manifiesta la necesidad de separar en caso excepcional al derecho penal
del enemigo del derecho penal de los ciudadanos con el fin de conservar
el Estado liberal. El autor propone entre el derecho penal del ciudada-
no dirigido a personas y el derecho penal del enemigo destinado a no
personas y que es, según jAKOBs, necesario para combatir por ejemplo
el terrorismo",

2. PRINCIPALES MODIFICACIONES DEL PROCESO INMEDIATO

El proceso inmediato reformado en casos de flagrancia delictiva


conforme al D. Leg. N." 1194 tenía graves violaciones al debido proceso
y al derecho de defensa. Por ejemplo, se eliminó una etapa fundamental
del proceso penal que es la etapa intermedia, asimismo el orden del
inicio de la audiencia única se iniciaba con la procedencia de la medida
coercitiva de carácter personal, es decir primaba la situación jurídica
del imputado en el proceso que verificar la procedencia de proceso
inme- diato --esto es, si cumplía con los presupuestos que establecía la
ley-; pero ahora con el D. Leg, N.º 1307, prevalece determinar la
procedencia del proceso inmediato.

La Corte Suprema en e] Acuerdo Plenario Extraordinario N. e

2-2016/ CIJ-1 I 6, respecto a la aplicación del proceso inmediato con-

4 jAKOBs, Günther, "La autocomprensión de la ciencia del derecho penal ante los
desafíos del presente", traducción de Teresa Manso, en Muuoz CoNDE, Francisco
(coord.), La ciencia del derecho penal ante el nuevo milenio, Valencia: Tirant lo Blanch,
2004, pp. 53-64.

204
i TU, PR(JCESO }Ntvn-:-:DJA]'O EN CAS()S DE FLAGRAr�C;JA DLUC'llVA

forme al D. Leg. N.º 1194, señalo: "[la aplicación del proceso inmediato],
a su vez necesita, como criterios de seguridad para que la celeridad y
la eficacia no se instauren en desmedro de la justica, la simplicidad del
proceso y lo evidente o patente de las pruebas de cargo; así corno, en
consecuencia, una actividad probatoria reducida, a partir de la noción
de 'evidencia delictiva'; lo que asimismo demanda, aunque a nivel se-
cundario pero siempre presente, una relación determinada entre delito
objeto de persecución y conminación penal"5• Asimismo, señala que: "[El]
proceso inmediato, por ampararse en la simplificación procesal, reduce
al mínimo indispensable aunque no irrazonablemente las garantías pro-
cesales de las partes, en especial las de defensa y tutela jurisdiccional de
los imputados. Por consiguiente en la medida que exista con claridad y
rotundidad, prueba evidente o evidencia delictiva y simplicidad, la vía
del proceso inmediato estará legitimada constitucionalmente'".

Muchas sentencias que se han dictado bajo el proceso inmediato


en segunda instancia han sido declarados nulas porque no existe una
adecuada valoración de la prueba, ya que existe un marcado interés de
los operadores de justicia de resolver casos en el menor tiempo posible
sin importar la manera de impartir justicia, prevaleciendo en la mayoría
de los casos el poder mediático de la prensa y que influía en los opera-
dores de justicia. Comparto la posición que asumió la Segunda Sala de
Apelaciones de la Corte Superior de Lima señala en el Expediente N.º
00] 86--2016-1-1826-JR--PE-03: "El proceso penal de flagrancia no tiene
por qué reemplazar a los procesos ordinarios, sino que la complemen-
ta, la hace ágil e inmediata por las circunstancias en que se descubre el
hecho, por la contundencia probatoria directa y porque ya no resultan
viables debates estériles e innecesarios que derivan en lademora pro··
cesal, pero no puede aplicarse a aquellos casos donde no hay evidencia,
donde no hay prueba directa ni donde los hechos y la prueba no están
suficientemente determinados, casos en los que se tiene que conducir

5 CORTE SUPREMA, Acuerdo Plenario Extraordinario N: 2-2016/CI]-116, Lima: 1 de


junio del 2016, f. j. n." 7.
6 CORTE SurREMA, Acuerdo Plenario Extraordinario N: 2-2016/CI)-116, Lima: 1 de
junio del 2016, f. j. n." 7.

205
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sultado positivo o negativo pero más cercano a la verdad y la justicia,


en consecuencia, en este caso es preciso que se reconduzca el proceso
por la vía ordinaria",

En la Casación Nro. 842-2016-SuUana de reciente publicación, la


Primera Sala Penal Transitoria, de manera acertada con respecto a las
graves violaciones que se viene realizando en la actualidad al momento
de la aplicación del proceso inmediato, ha señalado lo siguiente: "[ ...]
Es verdad que el auto que, aceptando el requerimiento de la Fiscalía
Provincial, dispuso se siga la causa en la vía inmediata, no fue recurrido
por el imputado. Sin embargo, no es posible sostener corno regla jurídica
pétrea que operó la preclusión de ese momento procesal y, por tanto,
que tal declaración jurisdiccional ya no se puede cuestionar en las demás
etapas procesales. Cuando se cuestiona sostenidamente +en apelación y
casación de las sentencias de mérito- la licitud de la concreta incoación
del proceso inmediato, en el que se compromete una garantía consti-
tucional, vinculada al debido proceso, como es la "interdicción de ser
desviado de la jurisdicción; determinada por la ley", a que hace mención
el segundo párrafo del numeral 3) del artículo 139 de la Constitución,
no es de recibo aceptar el principio de convalidación por omisión de
cuestionamiento en el momento en que se advirtió su infracción. La
convalidación y el saneamiento procesales no caben cuando el vicio
procesal configura una nulidad absoluta o insubsanable, que compro-
meten derechos y garantías fundamentales (artículo 150, literal 4 del
Código Procesal Penal), sino únicamente cuando no se observan las
formalidades previstas en la Ley para el desarrollo de un acto procesal
-se circunscribe a los defectos no absolutos'".

7 SALA PENAL DE APELACIONES, Expediente N." 00186-2016-J--1826-JR-PE-03, Lima:


16 de mayo del 2016, f. j. n." 5.34.
8 PRIMERA SALA PENAL TRANSITORIA, Casación N.'' 842-2016-Sullana, Lima: 16 de
marzo del 2017, f. j. primero.

206
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J u <.!. d.U. . �p,··n, el,
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inmediato en el siguiente cuadro comparativo:

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Arlículo 448. Aufüenda única déi Jüicío l\riJcq!o 44S..Atidiene:ia única .del Jurcio
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208
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3. AI'-,TAIJ:SIS DE LAS PRINCIPALES NíODiflCAGONI�S DEL DEC:IlE'rO


LEGISLATIVO N.º B07

3.1. EL SOBRESEIMJEN'I'O EN EL PROCESO INMEDIATO EN CASOS DE


FLAGRANCIA DELICTIVA

El art. 448.4 del CPP, modificado por el D. Leg. N.º 1307,


señala: "El auto que declara fundado el sobreseimiento o un medio
técnico de defensa, es apelable con efecto devolutivo, el recurso se
interpondrá y fundamentará en el mismo acto. Rige lo previsto en el
articulo 41 O".

El sobreseimiento es aquella resolución judicial que pone fin al pro·-


cedimiento o bien se suspende o paraliza el proceso. Si es un
sobresei- miento definitivo se pone término al procedimiento, en caso sea
temporal se suspende el proceso. Cuando lo solicite el fiscal o
cualquiera de los intervinientes el tribunal puede decretar la reapertura
del procedimiento cuando la causa por la que se decretó el
sobreseimiento se extinga. El sobreseimiento es parcial o total. Es total
cuando abarca a todos los de- litos y a todos los imputados, y es parcial
cuando solo se circunscribe a algún delito o algún imputado, del total
que son materia de disposición de formalización de la investigación
preparatoria. Está regulado en los arts. 344 al 348 del nuevo CPP.

El sobreseimiento es la resolución firme, emanada del órgano juris-


diccional competente en la fase intermedia, mediante el cual se pone
fin a un procedimiento penal incoado con una decisión que, sin actuar
el íus puniendi, goza de la totalidad o de la mayoría de los efectos de la
cosa juzgada."

CORTÉS DoMÍNGUEZ explica que el sobreseimiento es una declaración


judicial de que no es posible abrir el juicio oral porque de
antemano se sabe que por unas causas o por otras no es posible la
condena del imputado, por lo que al negarse anticipadamente el
derecho de penar

9 GtMENO SENDRA, Vicente et. al., Derecho Procesal. T JI. Proceso Penal, Valencia:
Tirant lo Blanch, 1996, p. 592.
209
. .
ELDf\H:. J. MIRANDA ABUR.TO
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del Estado, se exige la misma estructura externa que la sentencia, sobre


todo en lo que se refiere al relato de hechos probados 10•

En el caso que el fiscal decida por el sobreseimiento de la causa,


esto es, que no hay mérito suficiente para pasar a la última etapa o fase
(juzgamiento), entonces lo dictará así. Pero este sobreseimiento solo
procede en los siguientes casos:

a) El hecho objeto de la causa no se realizó o no puede atribuírsele


al imputado.
b) El hecho imputado no es típico o concurre una causa de jus-
tificación, de culpabilidad o de no punibilidad: vale decir, que
el hecho imputado resulta ser atípico u otra circunstancia que
amerite un cuestionamiento a la estructura de la teoría del de-
lito.
e) La acción penal se ha extinguido: esto es, que, por ejemplo, el
ejercicio de la acción haya prescrito o se presente otra causa de
extinción.
d) No existe razonablemente la posibilidad de incorporar nue-
vos datos a la investigación y no haya elementos de convicción
suficientes para solicitar fundadamente el enjuiciamiento del
imputado: quiere decir que a criterio del juez de la
investiga- ción preparatoria considera que efectivamente los
elementos de convicción no resultan idóneos o suficiente que
ameriten pasar a la última etapa de juzgamiento.

El plazo para que _el juez se pronuncie, en la investigación prepa-


ratoria, es de quince días. Si considera fundado el requerimiento fiscal,
dictará auto de sobreseimiento. Si no lo considera procedente, expedirá
un auto elevando las actuaciones al fiscal superior para que ratifique o

10 CoRTÉS DoM.éNGUEZ, citado por G!MENO SENDRA et. al., Derecho Procesal., ob. cit.,
p. 620.
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210
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.EL PHOC"E:SU .!Nrv'iED:tt\TO l:l:.t'·J CAS\)S DE Fi. ./\.GHAN(:U\ DFJ;i(:Tf\!!\

rectifique la solicitud del fiscal provisional). La resolución judicial debe


ser expresar las razones en que funda su acuerdo 11.

3.2. LAS CONVENCIONES PROBATORIAS EN EL PROCESO INMED1Xf'O EN


CASOS DE FLAGRANCIA

El art. 448.5 del CPP señala: "El juez debe instar a las partes a reali-
zar convenciones probatorias. Cumplidos los requisitos de validez de la
acusación, de conformidad con el numeral 1 del artículo 350; y resueltas
las cuestiones planteadas, el juez penal dicta acumulativamente el auto
de enjuiciamiento y citación a juicio, de manera inmediata y oral".

Esta institución aplicable al proceso inmediato constituye un gran


avance porque las convenciones probatorias surgen en el marco de la
simplificación del proceso, en aras de la celeridad y economía procesal,
son acuerdos entre el fiscal y la defensa técnica como ejes principales
del nuevo proceso penal a fin de tener por probado algunos hechos o
sus circunstancias, así como los medios de prueba que van a ser utili-
zados para probar determinados hechos, esto no implica que los demás
sujetos procesales como el actor civil, tercero civilmente responsables,
etc., puedan participar, pero solo será con respecto a la reparación civil
que pueda originarse de la comisión del delito. Este acuerdo se lleva a
cabo dentro de la audiencia de control de acusación, que está estipulado
en el art, 350.2 del nuevo , que se enmarca dentro de la "justicia
CPP12
penal negociada".

ll R.OSAS YATACO, Jorge, Manual de derecho procesal penal, con aplicación al nuevo procesal
penal, Lima.jurista Editores, 2009, pp. 573-574.
12 El art, 350 del CPP, en cuanto a la notificación de la acusación y objeción
de los demás sujetos procesales, señala:"[ ... ) 2. Los demás sujetos procesales
podrán proponer los hechos que aceptan y que el juez dará por acreditados,
obviando su actuación proba to ria en el Juicio. Asimismo, podrán proponer
acuerdos acerca de los medios de prueba que serán necesarios para que
determinados hechos se estimen probados. El Juez, sin embargo, exponiendo los
motivos que lo justifiquen, podrá desvincularse de esos acuerdos¡ en caso
contrario, si no fundamenta especialmente las razones de su rechazo, carecerá
de efecto la decisión que los desestime".
211
. El.DER. J..MIRANDA AllURTO !
Esta justicia penal negociada se estructura como un instrumento
· de resolución. de conflictos que se generan en el seno de la sociedad,
adoptando así una concepción de resolución definitiva de los conflic-
tos sociales, restableciendo la paz social, quebrantada por la conducta
contraria a la norma. El proceso de negociación en la que consiste debe
ser analizado como una forma de que ambos actores intervinientes en
ese conflicto, tanto el victimario como la víctima, lleguen, a través de
un entendimiento, a una superación de ese conflicto, haciendo posible
una reparación concreta del daño, y facilitando el rol del mediador
como garante del acuerdo que lleguen ambas partes".

DELMAS-MARTY señala que la expresión de "justicia consensuada"


o "justicia contratada" está teniendo mucha aceptación en el derecho
comparado europeo. "En la era del disenso, la justicia negociada
pretende favorecer el consenso, o al menos el acuerdo. El origen de
este tipo de justicia en el ámbito del derecho penal se puede situar en el
movimiento de transformación que ha caracterizado el derecho penal
desde los años
70, tras el declive de la rehabilitación y del desmoronamiento del Estado
intervencionista. Una solución negociada de los conflictos parece una
solución más fácilmente aceptada que un arreglo impuesto. La justicia
negociada aparece vinculada a la mediación, especialmente a los pro-
gramas de mediación entre delincuentes y víctimas que se desarrollan
en Francia e Inglaterra. Con ello se confunde la tradicional clasificación
del derecho penal en el derecho público, introduciendo en el mismo
elemento del derecho privado"!",

HINOJOSA SEGOVIA indica: "La insuficiencia de medios materiales


y personales de la administración de justicia se hace necesaria la sim-
plificación de los procesos. Las discrepancias son grandes a la hora de
la búsqueda de soluciones técnicas para el enjuiciamiento penal. La

13 VARON A MARTÍNEZ, Gema, La mediación reparadora como estrategia de control


social: Una perspectiva criminológica, Granada: Coma res, 1998, p. 255.
14 DELMAS-MARTY, Mireille, Procesos Penales de Europa. Alemania, lng/aterra y
Gales, Bélgica, Francia e Italia, traducción de Pablo Morenilla Alard, Zaragoza:
Edijus,
2000, pp. 661-695.

212
. ,�;z;

¡ EL PROCESO [Nf·.-1E;f)IA.:ro E.N CASOS :i)E FL/\GRt\NCLi\ DELiCTf\1/-\

influencia del sistema jurídico norteamericano en algunos países de


nuestro entorno y en el nuestro propio se ha dejado sentir en dos lineas
muy marcadas: la tendencia hacia la privatización del proceso penal, y
en consecuencia hacia la solución negociada del conflicto, particular-
mente conocida como 'criminalidad de bagatela'[ ... ], y la que
pretende la desaparición del juez de instrucción y su sustitución por el
Ministerio Fiscal"15•

Dentro del derecho comparado, encontramos en la legislación


chilena una categoría especial de hechos no controvertidos que son los
que forman parte de las convenciones probatorias, es decir, los hechos
fijados en las convenciones probatorias no pueden ser objeto de debate
en el juicio oral. Esta institución impone un principio fuerte de hechos
no controvertidos y, en esa medida, suprime la carga de la prueba. El
art. 275 del Código Procesal chileno, sobre las convenciones proba-
torias, nos señala: "Durante la audiencia, el fiscal, el querellante, si los
hubiere, y el imputado podrán solicitar en conjunto al juez de garantía
que de por acreditados ciertos hechos, que no podrán ser discutidos en
el juicio oral. El juez de garantía podrá formular proposiciones a los
intervinientes sobre la materia".

Si la solicitud no mereciere reparos, por conformarse a las


alegacio- nes que hubieren hecho los intervinientes, el juez de
garantía indicará en el auto de apertura del juicio oral los hechos que
se dieren por acre- ditados, a los cuales deberá estarse durante el juicio
oral.

En la legislación colombiana tiene otra denominación: "estipulacio-


nes probatorias", que vienen a ser los acuerdos celebrados entre la fiscalía
y la defensa para aceptar como probados alguno o algunosde los hechos
o sus circunstancias, y se encuentra regulado en el art. 356.4 del Código
Procesal colombiano, donde señala: "Que las partes manifiesten si tienen
interés en hacer estipulaciones probatorias. En este caso decretará un

15 HINOJOSA SEGOVIA, Rafael, "Un siglo de Derecho Procesal", en Revista ICADE,


n.v
46, Madrid: enero-abril de 1999, pp. 147-163.
213
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audiencia t... iara .q.. ue la . la defensa se manifiesten al respecto",


Fiscalía .;

Asimismo, debemos de recordar que conforme al art. l S6 del


CPP peruano, son objeto de prueba: los hechos que se refieran a la
imputación, la punibilidad y fa determinación de la pena o medida de
seguridad, así corno los referidos a la responsabilidad civil derivada
del delito, pero no las máximas de experiencia, las leyes naturales, la
norma jurídica interna vigente, aquello que es objeto de cosa juzgada,
lo imposible y lo notorio, pero las partes podrán acordar que determi-
nada circunstancia no necesita ser probada, en cuyo caso se valorará
como un hecho notorio".

Supongamos que en un caso el propio imputado ha reconocido que


amenazó de muerte a la víctima una semana antes del homicidio. Tal
vez el defensor haya presentado al más creíble de los testigos (digamos,
sor Teresa de Calcuta) quien aseguró haber estado ese día en el lugar, y
que la amenaza jamás se produjo; a eso, el defensor agrega eI más claro
razonamiento de sentido común: si en verdad quería matarlo, ¿por qué
hacer algo tan absurdo como amenazarlo en un lugar lleno de público,
justo unos días antes de consumar su supuesto plan? Quizá jamás haya
habido un testigo más creíble que sor Teresa, y tal vez sea completamente
absurdo desde el punto de vista del sentido común creer que lo ame-

l6 El hecho notorio además de ser cierto, es público, y sabido del juez y del común de
las personas que tienen una cultura media. El art. 190 del Código Procesal Civil,
señala:
"Los medios probatorios deben referirse a los hechos y a la costumbre cuando
ésta sustenta la pretensión. Los que no tengan esa finalidad, serán declarados
improcedentes por el juez.
Son también improcedentes los medios de prueba que tiendan a establecer:
1. Hechos no controvertidos, imposibles, o que sean notorios o de pública
evidencia;
2. Hechos afirmados por una de las partes y admitidos por la otra en la
contestación de la demanda, de la reconvención o en la audiencia de fijación
de puntos controvertidos.
Sin embargo, el Juez puede ordenar la actuación de medios probatorios
cuando se trate de derechos indisponibles o presuma dolo o fraude procesales;
3. Los hechos que la ley presume sin admitir prueba en contrario j...]".
214
J. � �-- �-- ,....,...._ .._.. .. .... °"'. .. .., <...l' .i.;....._,.._ ,., ·-
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propio perjuicio, admitió su existencia. Siendo ello así, no importa cuán


creíble haya sido sor Teresa ni cuán razonable el argumento del aboga-
do: los hechos conocidos son una piedra de tope para evaluar el resto
de la prueba y, por lo tanto, aunque realmente no podamos sospechar
ni remotamente por qué sor Teresa dice lo que dice, probablemente
debamos asumir que está en un error.

El art. 352.6 del CPP señala: "La resolución sobre las convenciones
probatorias, conforme a lo dispuesto en el numeral 2) del artículo 350,
no es recurrible. En el auto de enjuiciamiento se indicarán los hechos
específicos que se dieren por acreditados o los medios de prueba nece-
sarios para considerarlos probados".

4. ESTADÍSTICAS DEL REQUERIMIENTO DE PRISIÓN PREVENTIVA


Y PROCESO INMEDIATO EN LOS DISTRITOS FISCALES A. NIVEL
NACIONAL

La justicia no debe ser basada solo en cuestiones de productividad


cuando se vulnera derechos fundamentales del imputado, si bien es
cierto hay que buscar mecanismos para disminuir la excesiva carga
procesal que existe, pero el imputado no puede ser víctima del poder
coercitivo del Estado.

Uno de los grandes problemas que afectó la constitucionalidad del


proceso inmediato fue su mediatización, es decir, si se aplicaba una pena
grave estábamos hablando de una verdadera justicia. El proceso inmedia-
to tuvo un gran impacto al momento de la promulgación del D. Leg. N.º
1194, respecto al delito de violencia y resistencia contra la autoridad en
su forma agravada por la calidad policial del sujeto pasivo, allí las penas
que se imponían eran muy graves creando una división de posiciones
con respecto a las duras penas que se aplicaban en los diferentes casos
como los que señalaremos a continuación: El primero sucedió el pasa··
do 18 de marzo, en horas de la noche, donde una sub oficial detuvo un
taxista, debido a que éste había estado recogiendo pasajeros en medio
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este en un gesto de búsqueda, acelera el vehículo y se fuga del lugar,


arrastrando al efectivo policial varios metros adelante. Producto de esta
conducta, el citado suboficial resultó con lesiones en el brazo izquierdo
y fractura en la muñeca. Asimismo, cabe agregar que el examen de
dosaje etílico que se le practicó resultó negativo El taxista al darse a la
fuga, arrastrando a la sub oficial con su vehículo, impidió que se le
aplique una papeleta por infracción de tránsito. Con ello, es evidente
que se ha impedido a una policía de tránsito el ejercicio de funciones a
través de la violencia, configurándose así el delito de violencia a la
autoridad. Sin embargo, por la calidad del sujeto pasivo, es decir, un
miembro de la Policía Nacional queda configurado la agravante del art,
36'7.3 del CP, aplicándose, entonces, una pena privativa de libertad no
menor de seis ni mayor de doce años.

El segundo caso que tuve que afrontar corno abogado, ocurrio


cuando el imputado, quien se encontraba en estado de ebriedad, se
dirigía a su casa y al pasar por una iglesia hizo actos contrarios al orden
público, posteriormente al ser interceptado por dos policías evitó ser
detenido -originándose golpes entre el imputado y el agraviado-.
La teoría del caso enmarcó dicha conducta en un delito distinto a lo
establecido en el art. 367.3 del CP, citando doctrinas diversas entre ellas
la española. Originando como respuesta por parte de los magistrados,
tanto de primera instancia como de segunda instancia, que la realidad
de las legislaciones extranjeras eran distintas a la peruana y que por
tanto el delito era de violencia y resistencia contra la autoridad y que
debería llegar a una terminación anticipada con el fiscal de manera
rápida. Me sugerían una pena no menor de ocho años, a pesar de tener
conocimiento que las lesiones ocasionadas no superaba los 1 O días de
incapacidad física.

Se puede crear instituciones procesales y/ o modificarlas,


pero estas deben ser sometidas con todas las garantías judiciales, entre
ellas la aplicación ineludible del principio de inocencia que hoy en día
se ve

216
resquebrajado por la primada del sistema inquisitivo, aun aplicado por
los operadores de justicia, a pesar de tener un nuevo Código Procesal
Penal desde hace más de 12 años.

Con respecto a las prisiones preventivas e incoaciones de procesos


inmediatos, según el Informe N. 02, de junio del 2016, emitido
n

por Registro Nacional de Detenidos y Sentenciados a Pena Privativa


de Libertad Efectiva, de los requerimientos de prisión preventiva a
nivel nacional, durante el mes de junio del 2016, de un total de 726
requeri- mientos, el distrito fiscal de Lima es quien presenta la mayor
cantidad (contando un total de 155), a continuación se ubica el
distrito fiscal de Lima Norte (con 114 en total), en seguida se observa a
la Libertad (con
63), y los distritos fiscales de Puno y Cajamarca, informaron solo un
requerimiento de prisión preventiva.

Así, desde la entrada en vigencia del D. Leg. N.º 1194, hasta el


13 de enero del 2017, los juzgados de flagrancia tramitaron 2,843
procesos en todo el país, de los cuales 653 se interpusieron contra
conductores ebrios (23.12 %) y 625 contra padres de familia que
no asisten con una pensión alimentaria a sus hijos (22.40 %), según
estadísticas oficiales.

En el siguiente cuadro vamos a observar los requerimientos de


prisión preventiva y/ o incoaciones del proceso inmediato a nivel
nacional (julio del 2016). La gran mayoría por los delitos de omisión
a la asistencia familiar y peligro común (conducción de vehículos en
estado de ebriedad y/o drogadicción), que muy bien se pudo haber
resuelto mediante fa aplicación del principio de oportunidad y no de
proceso inmediato!".

17 Véase <bit.ly/2uPv3CA>.
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El proceso inmediato reformado de acuerdo al D. Leg. l"�.º 1194


ha servido para contrarrestar los embates de la delincuencia que
se está produciendo en lugares en la actualidad. Ahora, con el D.
Leg. N.º J 307, se han producido algunas modificaciones, pero no lo
suficiente para que el proceso inmediato no sea considerado como un
proceso especial inconstitucional por las graves violaciones al debido
proceso y el derecho de defensa.

El proceso inmediato implica un excelente mecanismo procesal para


obtener una justicia rápida y oportuna, pero existen cuestionamientos
sobre la eficacia al momento de su aplicación. Si no realizamos una
correcta interpretacion de los principios constitucionales que rigen el
proceso penal, estaríamos frente a una manisfestación más de un dere-
cho penal del enemigo que a todas luces no puede ser aplicable dentro
de un Estado de derecho.

6. REFERENCIAS BIBUOGRAHCAS

DELMAS-1VIARTY, Mireille, Procesos Penales de Europa. Alemania, Inglaterra


y Gales, Bélgica, Francia e Italia, traducción de Pablo Morenilla Alard,
Zaragoza: Edijus, 2000.
GrMENO SENDRA, Vicente et. al., Derecho Procesal. T U. Proceso Penal,
Valencia: Tirant lo Blanch, 1996.
HINOJOSA SEGOVIA, Rafael, "Un siglo de Derecho Procesal", en
Revista
ICADE, n.> 46, Madrid: enero-abril de 1999, pp. 147-163.
jAKOBS, Günther, "La autocomprensión de la ciencia del derecho penal
ante los desafíos del presente", traducción de Teresa Manso, en
Munoz CONDE, Francisco (coord.), La ciencia del derecho penal ante
el nuevo milenio, Valencia: Tirant lo Blanch, 2004.
Rosxs YATACO, Jorge, Manual de derecho procesal penal, con aplicación al
nuevo procesal penal, Lima: Jurista Editores, 2009.
VARONA MARTÍNEZ, Gema, La mediación reparadora como estrategia de
control social: Una perspectiva criminológica, Granada: Comares, 1998.
219
ALGtJNAS EXPE
. �RIENCIAS S()BRE
LA PRACTICA I)EL PR()CESO
INMEDIATO Y LOS EFECTOS EN. LA�
DEI 'ENSA PlÍBLICA 1

DALMIRO HUACHACA SÁNCHEz·•


Ministerio de Justicia y Derechos Humanos

1. INTRODUCCIÓN

El presente trabajo tiene como propósito compartir algunas expe-


riencias sobre cuestiones prácticas del proceso inmediato que permitan
conocer cómo se vienen desarrollando en un determinado distrito judi-
cial este proceso especial, consecuentemente no es un texto de carácter
estrictamente académico, y la finalidad es que en el futuro las reformas
que se hagan al sistema de justicia penal consideren algunas cuestiones
fundamentales con la finalidad que en la práctica sus objetivos se con--
soliden, las observaciones que se hagan no necesariamente atacan en
estricto a la eficacia que puede tener el proceso inmediato, sino a otras

-�
Defensor público del Ministerio de Justicia y Derechos Humanos.

221
Dt,LMIRO IfüACH/\Ci\ 'SÁNCHEZ j

cuestiones que son importantes que-en un ámbito general son propios


problemas del sistema, pero en esta ocasión nos sirve para analizar este
proceso especial, por eso que en el texto hablaremos en general de la
reforma y en estricto sobre el proceso inmediato, pero de cuestiones
que en el fondo tienen que ver más con cuestiones administrativas y
de gestión.

Las reformas al sistema de justicia penal en Latinoamérica, vinieron


acompañados de novedades jurídicas dentro de los cuales destaca el de-
nominado proceso inmediato. Con la vigencia del nuevo Código Procesal
Penal (D. Leg. N.º 957) este tipo ele proceso no tuvo mayor resonancia, es
mediante el D. Leg. N.º 1194 que cobra especial importancia dentro de la
sociedad y en el ámbito académico nacional 1. Este Decreto Legislativo,
cobra especial importancia, entre otros aspectos, porque modificó la
postulación del proceso inmediato como obligatorio a diferencia de lo
que ocurría con el texto original del nuevo CPP, donde era estipulaba
como una facultad del órgano persecutor postular o no, lo cual motivó
a que sea utilizada en la práctica.

Este proceso de duración corta, se instauró en el marco del fortaleci-


miento de la seguridad ciudadana, lucha contra la delincuencia, el crimen
organizado y con la finalidad de dotar de celeridad a los procesos
penales y así descongestionar la carga procesal (política de descarga
procesal)",

Estos procesos son de naturaleza especial, la obligatoriedad, solo


procede cuando se cumplan con los supuestos de aplicación regulado
en el art. 446 del CPP, modificado por el D. Leg. N.º 1194.

En el ámbito nacional, los académicos más reconocidos se pronun-


ciaron sobre estos tipos de procesos especiales, por lo que para mayor

Especialmente debido a los casos emblemáticos corno el de la ciudadana Silvana


Buscaglia Zapler, en la que la sociedad y la comunidad jurídica se dividieron a
favor y en contra.
2 En este proceso se incluye a los delitos de omisión de asistencia alimentaria y
conducción en estado de ebriedad, dos de los delitos que genera mayor carga
procesal.

.. 0 "
222
análisis el lector deberá remitirse a ellos. intención del presente
trabajo es exponer algunas reflexiones en torno al proceso inmediato,
sus problemas en su aplicación y los efectos en la defensa pública, la
reforma al texto legal y eI factor humano de la justicia, esto es, sobre la
notificación personal y el agotamiento de las formalidades de la ley con
la finalidad de imputar el delito al ciudadano para este pueda ejercer su
derecho de defensa. También queremos reflexionar sobre el rol de la
defensa pública en este proceso especial, atendiendo a que no se toma
en cuenta a esta institución a la hora de realizar reformas, a pesar de
ser quienes despliegan la mayor actividad procesal en la actualidad.
Como podrá advertir el lector no es un texto que pretenda discutir la
eficacia o ineficacia del proceso inmediato como institución, sino
transmitir algunas reflexiones sobre cuestiones colaterales que en
alguna medida afectan a la defensa pública, debiéndose entender desde
ya que no son problemas propios de la proceso inmediato como
proceso especial, sino problemas propios del sistema en su conjunto.

2. LA REFORMA AL TEXTO LEGAL Y EL I:;'A,CTOR HUMANO DE LA


JUSTICIA

Las ilusiones legislativas de unos se convierten en verdaderos


problemas para el sistema de justicia de un país que importan procedi-
mientos extraños a su realidad, claro que las intenciones siempre son
buenas, ya que no tendría sentido importar instituciones procesales con
la finalidad de hacerle daño a nuestro sistema de justicia penal. Solo que
cuando importarnos algo, lo hacemos sin el debido análisis, debate y sin la
debida preparación y adaptación a la realidad. Por ello, todas las buenas
intenciones legislativas quedarán -valga la redundancia- en buenas
intenciones, ya que la desesperación por instaurar novedades jurídicas
resultan más importantes, frente a las consecuencias que estas puedan
causar con una importación y adaptación descuidada, más aun cuando
existen ejemplos en los países de la región sobre su implementación y
puesta en práctica, y con experiencias similares, entonces la pregunta
que nos hacemos es ¿por qué importar una institución procesal que en
otros ámbitos con realidades distintas, tienen problemas similares de

223
'
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adaptación? La respuesta a este cuestionamiento es un verdadero reto,


ya que podríamos encontrar muchas respuestas subjetivas, aunque son
sus autores quienes guardan el secreto de sus reales intenciones y que
no necesariamente puede estar descritas en la exposición de motivos.

Frente a los problemas de justicia penal, civil, laboral, etc., los estados
como alternativa principal optan por las reformas a los textos legales,
pero estas reformas a los textos legales ¿Realmente solucionaron los
problemas de la justicia en general? ¿El proceso inmediato realmente
está cumpliendo su objetivo, frente a la criminalidad organizada o como
política de descarga?

Todo lo hasta aquí expuesto tiene una razón fundamental y quizá,


el menos, tratado para su reflexión. Entre los pocos que han tratado
el tema, destaca el profesor madrileño Andrés DE LA Oi.rvA, quien en
la Conferencia de clausura de las XX Jornadas Iberoamericanas de Derecho
procesal en Málaga, el 27 de octubre del 2006, señaló que: "se opina sobre
la justicia, se juzga su estado y se propone su reforma prescindiendo
de la inmersión de la Justicia en una concreta sociedad". Continúa el
mencionado profesor: "Del mismo modo, se prescinde del 'factor hu-
mano' y, sobre todo, no se relaciona con el estado de la sociedad, como
si los servidores de la Justicia constituyesen una raza humana especial
o habitasen en un medio social propio y herméticamente aislado?". Por
último, señala: "[ ... ] 1) El estado de la justicia no debiera
examinarse, evaluarse y ser objeto de reforma sin otorgar la máxima
relevancia al
'factor humano' (magistrados, fiscales, secretarios judiciales, etc.): 2)
Ese
'factor' responde en gran medida al estado de la sociedad; 3) El elemento
humano de la justicia estará a la altura de sus cometidos si no nos con-
formamos con que sólo refleje el ambiente social, sino que procuramos
que lo lidere y lo lidere eiemplarmente'".

3 Víd. DE LA ÜLIVA SANTOS, Andrés, "El 'factor humano' en la justicia


(Hablando
claro sobre el tópico 'Justicia y Sociedad')", en Ius et Praxis, 12 (2), 2006, pp. 255-
264. Recuperado de <bit.ly/2sKlsJ7>.
4 Vid. DE LA Ot.rvx SANTOS, "El 'factor humano' en la justicia", art. cit.
S Loe. cit.
224
/\1.GU_N,,\S IIXPEHJENCLA.S SOBRE L.A F.RAC'T'IC/\ DEJ, PROCESO fNfV:lFDI/\f() Y :U)S EFECros ..

La consolidación de una reforma al texto legal dependerá de la


voluntad y asimilación de la reforma por parte de los que integran el
factor humano de la justicia --·los operadores jurídiccs->. Para que la
reforma responda a una sociedad concreta y considere al factor humano
de la justicia y que estos lideren la misma, depende de los legisladores
=-esto es, que estos no hagan reformas aisladas de quienes en el futuro
serán los operadores juridicos=-. Toda reforma al texto legal tiene una
fase previa donde debe considerarse todo lo anteriormente expuesto
y una vez hecha la reforma debe estar acompañado con procesos de
implementación que impliquen una serie de cuestiones fundamentales
= equipamiento, capacitaciones de los operadores jurídicos, recursos
económicos, humanos, etc.-, empíricamente se puede juzgar al proceso
de implementación como aún pendiente ya que hacernos renovaciones
legislativas con grandes objetivos, pero con compromisos de implemen-
tación débiles, y dejamos en manos de los operadores jurídicos --quizá
con buena voluntad, pero sin herramientas para contribuir- el proceso
de consolidación de la reforma.

Sobre el tema, el profesor chileno Juan Enrique VARGAS, nos habla


de dos fases de la reforma procesal: las reformas de primera
generación, en la que la reforma al texto legal era la más importante; y,
las rejormas de segunda generación, en la que toma mayor importancia el
proceso de implementación", Existe suficiente experiencia sobre
procesos de im- plementación, sin embargo, en el ámbito nacional, aún
seguimos con reformas de primera generación. Los legisladores
consideran que los problemas del proceso penal se resolverán
únicamente con las reformas al texto legal y esta es la principal razón
por la cual los objetivos de las reformas queden solo en buenas
intenciones. En el fondo lo único que ocurre como con el actual
proceso inmediato es la desprivatización =si cabe el término- de los
casos penales para trasladarlos a la esfera pú- blica; esto ocurre en la
actualidad, y con ello el incremento en la defensa pública.
--- ····-------------··----········-········

6 Vid. VARGAS VrANcos,Juan Enrique, "La nueva generación de reformas procesales


penales", en Urvio. Revista Latinoamericana de Seguridad Ciudadana, n.º 3, Quito:
enero del 2008, p. 35.

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225
OALMlRO !IUACHACi\ S.ANCHEZ '.

3. EL ROL DE LA DEFENSA PÚBUC..A EN LOS PROCESOS H\l'fVíJElDUTOS

La defensa pública en el nuevo sistema de justicia penal asume un


rol protagónico e importante y frente a los procesos inmediatos. Su par--
ticipacióri es de vital importancia, ya que no es posible el proceso penal
sin la participación de la defensa, por tanto, en ausencia de la defensa
privada, la defensa pública se convierte en una garantía de legitimidad de
las eventuales condenas que se dicten. La defensa pública se encuentra
regulada en la Ley N.º 29360, del 14 de mayo del 2009, y su reglamento
(D. S. N.º 013-2009).

3.1. CUESTIONES PRÁCTICAS

Conforme al art. 447.4 del CPP, modificado por el D. Leg. N.º 1194,
la audiencia de incoación de proceso inmediato es de carácter inapla-
zable, consecuentemente, en ausencia del imputado y su defensa, será
la defensa pública quien asuma la defensa.

El carácter de inaplazable de la audiencia, como anteriormente,


señalamos incrementó notablemente la actividad de los defensores
públicos y, especialmente en los delitos por omisión de asistencia ali-
mentaria y conducción en estado de ebriedad. Debemos considerar
que el incremento de la carga de la defensa pública no es un problema
propio del proceso inmediato, sino de problemas propios del sistema y
que afectan y seguirán afectando a las posteriores reformas, nos referi-
mos, por ejemplo, al problema de las notificaciones que afectan a todo
el proceso penal, pero que a nuestro entender en el ámbito del proceso
inmediato requiere un análisis especial en los delitos de omisión de
asistencia familiar y el de conducción en estado de ebriedad para darle
una trata tiva especial y que en la práctica se tome en cuenta para
efectos de garantizar en un plano real el derecho de defensa.

Ante el requerimiento del órgano jurisdiccional, en garantía al


respeto de los derechos de la persona que sufre persecución penal, es
obligación del defensor público verificar estrictamente la notificación
personal o el agotamiento de las formalidades de ley, atendiendo que

226
ALCUNA.S I:'.XPERíENCll\S SOBi:-lF'. LA PRACrlCA DEL PROCESO iN!ViEl)1!�TO Y LOS "EFECTOS --

con estos actos de comunicación, en el ámbito penal corno acto urgente


se permitirá la imputación penal, para efectos de activar el derecho de
defensa y consecuentemente como privilegio contar con un abogado de
libre elección, un abogado de su entera confianza. Con posterioridad,
el defensor público antes de asumir la defensa del ciudadano previa--
mente debe verificar estrictamente la notificación personal para efectos
de la imputación penal conforme la exigencia del art, 127.3 del CPP,
que señala: "Salvo que el imputado no detenido haya fijado domicilio
procesal, la primera notificación se hará personalmente, entregándole
una copia, en su domicilio real o centro de trabajo". Y conforme al art.
IX del TP del CPP del 2004: "Toda persona tiene derecho inviolable e
irrestricto a que se le informe de sus derechos, a que se le comunique de
inmediato y detalladamente la imputación formulada en su contra, y a
ser asistida por un Abogado Defensor de su elección o, en su caso, por
un abogado de oficio, desde que es citada o detenida por la autoridad".
Es sobre la base de las normas citadas, que el defensor debe verificar la
notificación personal para efectos de la imputación penal y así poder
activar su derecho de defensa y participar válidamente.

El problema es que no siempre será posible la notificación personal


como lo estable el art. 127.3 del CPP, por lo que, la siguientealternativa
del Estado es agotar las formalidades de ley.

En cuanto a la imputación penal, existen dos situaciones que


debemos analizar: primero, el Estado tiene la obligación de imputar
personalmente al ciudadano para que así este pueda defenderse sin
limitación alguna. Segundo, el Estado, ante la imposibilidad de notificar
personalmente, tiene la opción de agotar las formalidades de ley
con la finalidad de no afectar el éxito de fa persecución penal. En
cuanto al primero no hay mayor problema, pero si respecto al
segundo; nos referimos a las formalidades de ley que generan un gran
problema al sistema de manera general y específicamente al proceso
inmediato. Recalcamos, no es un problema propio del proceso
especial, sino del sistema y está pendiente de resolver.

227
Ante la incoación del proceso inmediato, el defensor debe objeti-
vamente verificar ambas opciones, si existe la notificación personal no
habría mayor problema en continuar con la defensa; y, en el segundo
caso -·-formalidades de ley-·--, debe observarse todas las medidas conve-
nientes para localizarlo, conforme al art. 128 del CPP7• Se debe verificar
la situación especial del ciudadano, si es campesino, miembro de una
comunidad nativa, el acceso que tiene a la tecnología, acceso a los medios
de comunicación, etc., y exigir que el Estado cumpla con agotar todos
los medios necesarios que hagan posible que este tenga conocimiento de
la imputación pena] para efectos de defenderse -imputación formal=-,
de modo que no se convierta en una regla general la notificación bajo
la puerta conforme a la práctica diaria, pues, otorgarle credibilidad
a este tipo de notificaciones con pre avisos judiciales no acreditados, es
prestarse a las barbaridades del Estado para legitimar procesos penales
en absoluta indefensión.

Las distintas realidades del país, obliga a que los jueces administren
justicia de acuerdo a cada realidad. Deberían verificar la residencia de
los ciudadanos y que se cumplan con todas las garantías constitucionales
para efectos de poner en su conocimiento la imputación penal en su
contra como punto de partida de su derecho de defensa y que además
le otorgue mayores posibilidades al defensor público de elaborar una
estrategia de defensa eficaz en ausencia de una defensa privada. Hacer
que las notificaciones, los edictos, la radiodifusión u otros se ordenen
con la finalidad de poner conocimiento real de la imputación y no como
simple acto "formal" ligero únicamente para continuar el proceso; que
se tenga certeza de que los periódicos, a través de los cuales se publica
el edicto, son distribuidos en la comunidad sean estas campesinas o
nativas; y, que los avisos judiciales se acrediten con cualquier medio
idóneo", de lo contrario estamos ante procesos nada garantes de los
derechos del ciudadano.

7 "Art, 128 [CPP]: [... l sin perjuicio de las medidas convenientes para localizarlo".
8 En el ámbito práctico se puede equipar cámaras fotográficas y se tomen fotografías
con fecha y hora, que acrediten que realmente el pre aviso fue pegado un día
anterior y que ala día anterior se está dejando la notificación, que el notificador

228
ALGUNAS EXP.ER.IENClP..S SOBH.L Lh. PRAC:'f:í(j\ DEL P!�OCESO ]NrvrEDJA:rG y i.os F.FEG{"OS

E1 servicio de defensa pública muestra una realidad distinta de


personas que sufren persecución penal, quizá por eso se hace alusión
especial a campesinos, donde además debemos añadir a los obreros, in--
formales, quienes no cuentan con el privilegio de acceder a una defensa
privada, y por carencia de recursos económicos no deben mermar su
derecho a la defensa, por ese motivo que el rol que cumple la defensa
pública es de suma importancia en este tipo de procesos, ya que no es
lo mismo defender a un desconocido ·-en el sentido que se desconoce
su historia, su situación real, su situación económica, personal, entre
otros factores=-, que defender a un conocido, con su historia, con sus
elementos probatorios y con solvencia económica.

3.2. DE LA NOTIFICACIÓN PERSONAL COMO PRESUPUESTO PARA LA


INCOACIÓN DEL PROCESO INMEDIATO POR EL DELITO DE OMISIÓN
ALIMENTARIA

En las líneas precedentes se hizo mención suficiente a los problemas


de las notificaciones como propios del sistema, pero que es necesario
analizar en un espacio especial del proceso inmediato y que en mayor
medida se presenta en la tramitación del delito de omisión de asistencia
alimentaria.

El D. Leg. N.º 1194, adicionalmente permite incoar procesos in--


mediatos por los delitos prescritos en el art. 446.4 del CPP, que señala:
"[...] el fiscal también deberá solicitar la incoación del proceso inmediato
para los delitos de omisión alimentaria? y los de conducción en estado
de ebriedad o drogadicción [ ...]".Nos concentraremos únicamente sobre
el primero, pues, a nuestro criterio, es el que mayor problema genera
en la práctica en cuanto a las notificaciones 1 º-

que viajo algún lugar especial, adjunto los pasajes u otros que permitan
conocer que realmente se cumplieron con las formalidades de ley.
9 Delito que forzadamente se tramita como proceso especial.
10 La diferencia frente a los procesos por conducción en estado de ebriedad es la
imputación penal, por lo que si bien es cierto presenta problemas en cuanto a la
notificación por problemas propios de las diligencias preliminares, lo importante

229
.i)l\í._M1RO HUí\CH'/\CA Sf\NC.HEZ f

Conforme al D. Leg. N.º 1 I 94, las audiencias de incoación de proceso


inmediato, son de carácter inaplazable, consecuentemente los juzgados
emiten los apercibimientos para que en ausencia de la defensa privada
sea la defensa pública quien asuma la defensa del ciudadano ausente, por
ello que en la práctica la mayoría de procesos inmediatos se realizan con
defensores públicos esta información puede verificarse de las estadis-
=

ticas que esta institución maneja desde que entró en vigencia el Decreto
Legislativo aludido't-c-. Por regla general, en los procesos por omisión
de asistencia alimentaria, estos se realizan con defensores públicos y
reducidamente con la participación de la defensa privada, el origen de
este problema, si lo querernos considerar así, es una notificación con
pre aviso judicial no acreditado.

En la práctica jurisdiccional, se presta muy poca importancia a la


notificación personal y la imputación penal para efectos de activar el
derecho de defensa. Recordemos que el problema de la notificación
personal no es propio de nuestros tiempos, en ese sentido el profesor
Jordi NIEVA FENOL señala que "[djesde tiempo inmemorial, la búsque-
da de fa persona notificada había sido una constante, puesto que de
lo contrario era completamente imposible comunicarse con alguien.
Para ello era esencial localizar su domicilio, lo que dio origen a un
amplísimo anecdotario de maniobras a través de las cuales el notifica-
do pretendía escabullirse de la notificación. Esas maniobras es la que
pretende combatir la ley"12• Para no restar el éxito al proceso penal, a
través de la notificación personal, se tiene como segunda opción las
formalidades de ley. Dentro de ese contexto, para efectos de nuestra
pretensión, nosotros distinguiremos entre el proceso civil y el proceso
penal, ya que se discuten "pretensiones" diferentes y con consecuencias

que el ciudadano tenía conocimiento de los cargos en su contra, situación


diferente en el delito de omisión asistencia familiar.
11 Nos referimos estrictamente a las estadísticas manejadas por la defensa pública de
la dirección distrital de Madre de Dios, que es el punto de partida para el presente
análisis.
12 NIEVA Funot..jordí, Derecho procesal l. Introducción, Madrid: Marcial Pons, 2014, p.
392.

230
¡ .A.L(;uNAS EXFER!.FJ",iCJ.i\S .S()BRE l./\ PRAC'I'(CA_DEl, PHOCE.SO !Nrvn�:Dí.i\TO y ],OS CFL(tfOS ...

jurídicas diferentes. En el.ámbito civil debemos aceptar que las noti-


ficaciones con avisos judiciales se prestan a estrategias inaceptables
con el solo fin de declarar rebelde al demandado y con ello obtener la
pretensión civil del demandante y en la práctica los jueces no hacen
mayor control a este tipo de notificaciones, la validan, se cumple el
simple "formalismo". Las barbaridades de la notificación bajo la puer··
ta del proceso civil con avisos judiciales no acreditados, que hasta la
fecha no tienen solución, no pueden permitirse en un proceso penal
atendiendo que las consecuencias jurídicas afectan directamente el
derecho fundamental a la libertad y las garantías del debido proceso.
Entonces, tenemos primero la notificación personal y las formalidades
de ley13 para validar un proceso penal.

El Código Procesal Penal peruano del 2004 regula la notificación


personal y establece además ciertas garantías que estrictamente deben
observarse y cumplirse para efectos de considerar el respeto a un
proceso penal democrático. Los actos de comunicación en materia
penal están destinados a poner en conocimiento sobre la imputación
penal primi- geniamente y por ello la finalidad concreta a través de la
notificación personal o mediante formalidades de ley, es en primer
lugar poner en conocimiento de la imputación penal y como
consecuencia de pueda activar el derecho de .defensa de un ciudadano.

Ante la imposibilidad de la notificación personal y el riesgo del


éxito de la persecución penal, se establece ciertas formalidades de ley
para efectos de comunicar la imputación penal, las mismas que deben
ser analizadas con el mayor celo posible, por el órgano acusador aten-
diendo a su función de garante del. principio de legalidad, por el juez
en su función de garantías y por el defensor como garante de la defensa
eficaz y garante del nuevo sistema de justicia penal.

13 Lo cual comprende una serie de supuestos que deben tener como finalidad
comunicar sobre la imputación penal como cuestión urgente para activar el
derecho de defensa.

231
))M.Mrn.o HU!\CH1\(:t, .SANcmz i

Dentro de las formalidades de ley, debemos entender como regla,


que el Estado debe agotar todos los medios necesarios e idóneos para
efectos de poner en conocimiento sobre la imputación penal y no simples
formalismos no acreditados que atentan el proceso penal democrático,
nos referimos que los jueces deben en cada caso particular realizar un
control estricto de las formalidades de ley en ausencia de la notificación
personal, en lo posible se debe verificar que estas proporcionen certeza
de que se agotaron todos los medíos necesarios para efectos de comu-
nicar la imputación penal y así salvaguardar el derecho de defensa de
todo ciudadano que sufre persecución penal. Las diferentes opciones
que se tiene dentro de las formalidades de ley (edictos, pre avisos,
ra- diodifusión, etc.) serán evaluados por los jueces, quienes en su
función jurisdiccional de garantías controlen y validen en cada caso
particular el agotamiento formal, con estricta observancia del fiscal y el
defensor. En ese sentido, los edictos judiciales serán útiles en algunos
casos y en otros no, y en esa línea las demás formalidades de ley, la
radiodifusión resultará en algunos casos más efectivos que un edicto en
la página web del Ministerio Público o del Poder Judicial, de acuerdo a
la realidad de cada región y al lugar especial, ya que los edictos en
páginas webs no tienen sentido alguno para comunicar la imputación
penal a un miembro de una comunidad campesina o nativa, por lo que
no se podría validar un proceso penal coneste tipo de notificación.
Asimismo, las notifica- ciones bajo la puerta con pre avisos judiciales,
deben ser controladas estrictamente por el juez principalmente, y es
que en la práctica este tipo de notificación ha perdido credibilidad,
consecuentemente debe exigir el juez la acreditación del pre aviso
judicial, es decir, que se acredite que el aviso judicial efectivamente fue
pegado un día anterior y que la cedula se dejó al día siguiente 14, esto
validara y dará certeza de que legalmente se agotó la formalidad de ley,
que la persona tiene conocimiento de la

14 Una de las formas de acreditar que el aviso fue realmente dejado un día anterior, es
a través de impresiones fotográficas con hora y fecha, otra forma de Acreditación,
si es en un lugar lejano, con boletas de pagos, impresiones fotográficas, entre otros,
todo aquello que permita acreditar, que realmente el aviso y la notificación fueron
dejados.
., ., e
232
imputación del delito y que por su rebeldía el Estado no puede dejar
de administrar justicia y finalmente el exceso de la tramitación de pro··
cesos con notificaciones bajo la puerta genera resultados opuestos a la
política de descarga.

4. REFLEXIONES SOBRE EJL PROCESO POR CONDUCCIÓN EN


ESTADO DE EBRrnDAD

De conformidad al D. Leg. N.º 1194, adicionalmente permite in-


coar procesos inmediatos por los delitos prescritos en el art. 446.4 del
CPP, que señala;"]. .. ] el fiscal también deberá solicitar la incoación del
proceso inmediato para los delitos [ ... J y los de conducción en
estado de ebriedad o drogadicción [ ...]".

Los procesos por conducción en estado de ebriedad representan


un porcentaje considerable de carga procesal y es lo que motivó a que
este tipo de procesos sean tramitados de manera rápida. Debemos
entender que no todos los problemas del proceso penal se resuelven
con cuestio- nes normativas únicamente. El reconocimiento en el texto
de la ley es solo un paso importante, que de no estar acompañado con
una debida implementación el éxito de la vigencia de la norma, solo
queda como un propósito como anteriormente hemos señalado. La
experiencia práctica nos demuestra que la mayoría de procesos por
conducción en estado de ebriedad no son tramitados con celeridad por
diversos motivos, entre ellos, el problema en algunos distritos
judiciales con la derivación de las muestras de sangre a otras
ciudades para su análisis, sumado a la deficiente actividad de
investigación donde no se recaban con exactitud los domicilios,
celulares, croquis, entre otros. Estos factores motivan que este tipo
de procesos sigan representando en la práctica un grave problema que
enfrentar y resolver, y que su actual regulación no solu- ciona el
problema, por el contrario, genera un perjuicio en la carga de la
defensa pública, ya que al no recabar los domicilios exactos, croquis,
etc., se procede con las formalidades de ley, y por ende más carga para la
defensa pública, debemos insistir nuevamente que este problema no es
propio del proceso inmediato, pero en la práctica terminan afectándolo.
233
DALMIRO HUACflt\CA S;\NCHEZ !
Estos problemas deben enfrentarse institucionalmente (Poder
Judicial, Ministerio Publico, defensa pública), con el apoyo del órgano
encargado de la reforma ya que son problemas administrativos y de ges-
tión los que en realidad terminan afectando el proceso especial. Como
se pudo apreciar a lo largo del texto, la notificación no es un problema
propio del proceso inmediato, tampoco lo es el incremento de la carga
judicial en la defensa pública o la remisión de las muestras en el delito
de conducción en estado de ebriedad a otras ciudades; pero estas y otras
cuestiones administrativas y de gestión terminan afectando el éxito de
este proceso especial.

5. A MODO DE CONCLUSIÓN

El trabajo muestra algunas reflexiones y prácticas propias del


autor producto de la experiencia en un determinado territorio, la
misma que puede variar en cada territorio en el cual se realiza este
proceso especial.
La mayor cantidad de incoación de procesos inmediatos se producen
por la conducción en estado de ebriedad y omisión asistencia alimen-.
taria; esto debido a que son tramitados con notificaciones sujetas a for--
malidades de ley -generalmente bajo la puerta con pre avisos judiciales
no acreditados-, y como consecuencia de este tipo de notificaciones se
incrementó la carga de la defensa pública.
Es evidente, que los esfuerzos de la norma no soluciona el proble-
ma, pero si es evidente que el proceso de implementación es un asunto
pendiente. Es importante herramientas de gestión y soluciones admi-
nistrativas urgentes que doten de efectividad al proceso inmediato, las
soluciones simbólicas no contribuyen al fortalecimiento del Estado de
derecho o al sistema de justicia penal; por el contrario, contribuyen
con su desprestigio por no cumplirse con las expectativas· ciudadanas
debido al exceso de publicidad que se hacen al momento de su entrada
en vigencia.

• • o
234
r\I,GUN/\S EXFER.\ENC:I/\:S SOB.RF. i.J\ .PR/\C'T'l(j\ i)EL Pl\OCFSf) J;"\J:[\.1E:OI.:\f() Y LC>S EFF'.CT'OS .

6. REFERENCIAS BIBUOGR.ÁflCAS

DE LA Ot.rvx SANTOS, Andrés, "El 'factor humano' en la Justicia


(Hablan- do claro sobre el tópico 'Justicia y Sociedad')", en Ius et
Praxis, 12(2),
2006, pp. 255--264. Recuperado de -cbit.ly/Zsk ls]?».
VARGAS VrANCOS, Juan Enrique, "La nueva generación de reformas
procesales penales", en Urvio. Revista Latinoamericana de
Seguridad Ciudadana, n.º 3, Quito: enero del 2008, pp. 33-47.
NIEVA FENOL, jordi, Derecho procesal J. Introducción, Madrid: Marcial
Pons, 2014.
235
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JUS'TICIA PRONlA v CUMPLIDlt
Procesos expeditos en Costa Rica y Perú
CARLOS ENRIQUE NÚÑEZ NÚÑEZ·•
Tribunal ele Flagrancia del Segundo
Circuitojudicial de San José,
Costa Rica

"Una cualidad de la Justicia es hacerla pronto


y sin dilaciones; hacerla esperar es injusticia".
[ean. de la JJruyere

SUMAFilO: . ..,;,

",r' ,, ,•
/ ' , ' '

1. INTRODUCCIÓN

Las reformas procesales en Latinoamérica pueden verse en tres


grandes olas. La primera de ellas, en los años noventa tocó a los mo-
delos centroamericanos, mientras la segunda llegaba a algunos países
sudamericanos (Chile, Colombia y otros), y luego una tercera ola llegó a

-l<
Juez Penal de Flagrancias del Segundo Circuito Judicial de San José de Costa Rica.
Máster en Administración de justicia Penal de la Universidad Nacional de Costa
Rica.
237
México y Perú . En todas estas la consigna era contar con procesos más
ágiles, rápidos y transparentes 1•

¿Se logró lo propuesto en la justicia ordinaria? Con esta pregunta


inicio este pequeño acercamiento al procedimiento expedito para juzgar
delitos en flagrancia en Costa Rica y su relación con el proceso expedito
peruano. Desde la primera parte abordaremos las promesas de la re-
forma en los procesos acusatorios y los resultados que tuvo Costa Rica
luego de quince años de haber entrado de vigencia la reforma en 1998.

Para abordar el tema dividiré en dos partes principales mi expo-


sición: la justicia pronta y la justicia cumplida. En la primera de ellas, el
análisis sobre los tiempos que duran los procesos y la lucha eterna entre
el deber ser y el ser, en cuestiones de plazos, será lo relevante.

En el segundo aspecto se valorará si la justicia en procedimientos


expeditos es cumplida dentro del respeto absoluto al debido proceso,
trayendo a colación las principales críticas a esta forma rápida de justicia.

Finalmente cerraré con algunos retos que enfrentan estos procesos


en su aplicación y su vigencia en nuestros países.

2. JUSTICIA PRONTA

2.1. LA JUSTICIA EXPEDITA QUE NUNCA LLEGÓ A COSTA RICA

Desde la Convención Americana de Derechos Humanos, al regular la


tutela judicial efectiva en su art. 8.1, establece el derecho humano a una
"justicia pronta". Asf indica: "Toda persona tiene derecho a.ser oída, con
las debidas garantías y dentro de un plazo razonable". De manera más
directa, la Constitución Política de la República de Costa Rica regula
este aspecto de la siguiente manera: "Artículo 41. Ocurriendo a las leyes,
todos han de encontrar reparación para las injurias o daños que hayan
recibido en su persona, propiedad o intereses morales. Debe hacérseles

Así incluso reza parte del slogan del proceso acusatorio en Panamá: "Rápido y
moderno". Véase <bit.ly/2tOrQGj>.

238
justicia pronta, cumplida, sin denegación y en estricta conformidad con
las leyes". Finalmente, en el capítulo de Principios y Garantías del Código
Procesal Penal costarricense se señala: "Artículo -t.justicia pronta. Toda
persona tendrá derecho a una decisión judicial definitiva en un plazo
razonable".

De toda esta regulación se desprende la importancia que tiene contar


con justicia, pero que además la misma, para ser llamada como tal, debe
ser pronta, como lo señalaba jean DE LA BRUYERE.

En 1996 se promulgó el Código Procesal Penal de Costa Rica (CPP)


que basó su expectativa en una justicia más expedita basada en: l. Una
investigación desforrnalizada a cargo del Ministerio Público, 2. Plazos
cortos entre la investigación, la audiencia preliminar y el juicio oral, y 3.
Reforzamiento de la oralidad en el juicio para evitar dilaciones dentro
del mismo.

Todo ello auguraba un proceso aligerado y más rápido. Su aplica-


ción a partir de 19982 mostraría todo lo contrario. En primer término,
todas las investigaciones que antes llevaban los juzgados de instrucción
pasarían a las distintas fiscalías del país. Atiborrados con tanto caso, el
primer respiro que el CPP costarricense les dio, estaba en su art, 171:
"El Ministerio Público deberá concluir la investigación preparatoria en
un plazo razonable".

Si compararnos este artículo con el de otros Códigos de la misma


época e incluso de las siguientes olas de reforma latinoamericana, no-
tamos que, sin decir mucho, permite que la investigación a cargo del
Ministerio Público se prolongue sin un término definido. Esto generó
(y aún genera) en Costa Rica, que el único plazo al que la fiscalía se en-
cuentra obligada a observar es el de la prescripción de la acción, la cual
oscila entre los 3 y los 1 O años según la pena máxima del delito que se
investiga.

2 La entrada en vigencia se dio luego de la vacatio legis de dos años.

239
l.
(:1\RLOS ENTlfQUE NÚiJEZ 'Nt'JfjEz j

Esta primera ventana nos aleja de una justicia pronta, en tanto la


única forma de definir un plazo en la investigación seria a través de una
fijación que se encuentra regulada en el artículo de cita y que señala que:
"Cuando el imputado estime que el plazo se ha prolongado indebida-
mente, le solicitará al tribuna] del procedimiento preparatorio que le
fije término para que finalice la investigación. El tribunal le solicitará un
informe al fiscal y, si estima que ha habido una prolongación indebida
según la complejidad y dificultad de la investigación, le fijará un plazo
para que concluya, el cual no podrá exceder de seis meses".

Derivado de lo anterior, y partiendo del límite del plazo de la in-


vestigación basado en la prescripción, debemos también acotar que
el sistema de plazos de la misma también resulta amplia. El plazo se
toma de acuerdo a la pena máxima posible a imponer en el delito que
se persigue, sin que este pueda ser menor a tres años y superior a diez.
Solamente después de la declaración indagatoria del imputado el plazo
se reducirá a la mitad. Aún con esta reducción en el caso de los delitos
con penas menores de tres años, la fiscalía cuenta con año y medio
para investigar, puesto que el plazo se interrumpirá y volverá a correr
nuevamente con el señalamiento para audiencia preliminar, misma que
se celebra al haber terminado la investigación por parte del ente fiscal.

Como vemos, si para un delito de tan bajas penas la fiscalía cuenta


con año y medio, esto supera con creces los plazos que brinda el derecho
comparado latinoamericano que oscila entre los seis meses y el año para
culminar la investigación en este tipo de delitos.

El peso del retraso de los procesos judiciales recae, inicialmente, en


eJ Ministerio Público y el CPP costarricense que ha resultado permisi-
vo para la lentitud de Ias investigaciones. Sin embargo, los juzgados y
tribunales también cuentan con una cuota de responsabilidad. Desde la
celebración de audiencias preliminares meses después de ingresado el
expediente a los juzgados, y la celebración del debate oral casi un año
después del ingreso del mismo al tribunal de juicio, hace ver que existen
serios problemas de agenda y gestión de las mismas .

.. " ®
240
NlJE\/l\S (}PORTUN!D!•..Dl�:S P/\.Ri\ UNA .JUS'T1Cl/\ PH.ONT,{\ Y c;¡_.J0/iPLH)/,

La esperanza de un procedimiento célere luego de la reforma de


1998 no solamente no se dio, sino que la velocidad más bien ha dismi-
nuido. El estado de la justicia' brinda números sobre el retardo de la
justicia, indicando, en primer término, que es la materia penal la que
ocupa un tercio del total de causas que ingresa al PoderJudicial. Además
de esta alta litigiosidad, señala que la duración de los procesos oscila
entre los 3 y los 6 años.

Antes de la entrada en vigencia de la reforma, los procesos rondaban


los 500 días, y luego de 1998 cada caso penal termina en no menos de
750 días".

Si tornarnos en cuenta el "deber ser" de la legislación peruana, un


proceso judicial penal duraría aproximadamente entre I O y 12 meses,
claro está, respetando los plazos establecidos en la ley.

Basados en lo anterior, podríamos concluir sin ninguna duda que la


promesa de un procedimiento más rápido con una investigación menos
formalizada no se logró con la implementación de la reforma de finales
de los años 90 en Costa Rica.

Además, para casos simples, la respuesta de un año o más que ofrece


Perú con el nuevo Código Procesal Penal, tampoco se consideraría una
justicia del todo prorita,

3 El Programa Estado de la Nación difunde anualmente, y desde el a ño 1995, un


"Estado de la cuestión" en Costa Rica, a través de un informe elaborado por
un grupo interinstitucional compuesto por el Consejo Nacional de Rectores
(CON ARE), las cuatro instituciones de educación superior universitaria esta
tal (Universidad de Costa Rica, Instituto Tecnológico de Costa Rica,
Universidad Nacional y Universidad Estatal a Distancia), así como la
Defensoría de los Habitantes de la República. De ese mismo programa surgió el
Estado de la Justicia, dedicado exclusivamente a brindar la información del Poder
Judicial en varios ejes fundamentales, entre los cuales se analizó el Penal.
4 MERINO, Leonardo (coord.), Programa Estado de la Nación en Desarrollo Humano
Sostenible, San José: 2015, p. 157. Recuperado de «bit.ly/zjgiwwv».

241
CM.LOS ENRIQUE NÚÑE:t Nú:fn::z i

2.2. ¿POR QUÉ UN PROCEDIMIENTO EXPEDITO?

Las razones para impulsar un procedimiento expedito no son tan


diversas de país a país. Podría alegarse que dichos procedimientos
reducen la impunidad y la tasa de delincuencia. Esto último no ha
podido ser demostrado en ninguno de los dos países estudiados en
este trabajo.

Lo cierto es que su nacimiento deriva del clamor social de mayor


respuesta represiva a la delincuencia. MORALES CHINCHILLA indica:
"Debe reconocerse que la promulgación de la ley indicada, se produce
en momentos de efervescencia social, derivada de la inconformidad
colectiva hacia el tema de la incidencia de la criminalídad en el país y
su tratamiento por parte de los tribunales de justicia"5•

Un excelente resumen de ese momento histórico lo hace SÁNCHEZ


DELGADO, quien al referirse, en un breve extracto, a la relación entre
proceso expedito y seguridad ciudadana, señala lo siguiente: "La dura-
ción del proceso como parte de la seguridad ciudadana genera
confianza o desconfianza en la población respecto de la forma en la
que se atien- den sus asuntos [...J es ahí donde había una considerable
deuda de los sistemas procesales [...)"6.

En Perú la situación no era diversa. Señalan MENESES GoNZÁLEZ


y MENESES ÜCHOA, que "los altos índices de criminalidad ocasionan
una prolongación excesiva del tiempo en el desarrollo de los procesos
judiciales debido a la sobrecarga procesal que existe en el Ministerio
Público y en el Poder Judicial produciendo dilaciones indebidas en los

5 MORALES CHINCHILLA, Carlos, "Procedimiento expedito de flagrancias:


prevención, legitimidad y pendientes", en SÁNCHEZ DELGADO, Daniel (coord.),
Procedimiento de Flagrancia: Temas actuales, San José: Investigaciones Jurídicas,
2014, p. 47.
6 SÁN CHEZ DELGADO, Da níel, "Tribunales de flagra :ncia: Una realidad
invisibilizada", en SÁNCHEZ DELGADO, Daniel (coord.), Procedimiento de Flagrancia:
Temas actuales, San José: Investigaciones Jurídicas, 2014, p. 289.

• " e
242
:
¡ NUfV,<\.S OPORTUNff),ADES Pi\.Ri\ UN/\ JUST!Clli.. PROr-{D\ ·y (JJr,,'1.PU.Di\

procesos, generando impunidad y una percepción de insatisfacción por


parte de la sociedad hada el Sistema de Administración de justicia'".

Corno podemos ver, la doctrina relaciona de forma directa el tema


de la seguridad ciudadana con la creación de los procedimientos
expeditos o inmediatos. En este espacio no se dedicará a la crítica o a la
ausencia de datos científicos que demuestren que los procesos
instaurados disminu- yan o colaboren en el combate a la criminalidad y
a mejorar la seguridad ciudadana, puesto que lo que interesa acá es
mostrar las motivaciones al momento de promulgar las normativas
que le dan su base.

2.3. EL CURSO DE UN PROCESO DE FLAGRANCIA SEGÚN LA LEY: EL DEBER


SER

En Costa Rica se pasó de un plan piloto a la vía legislativa y se


incluyó el procedimiento expedito para los delitos de flagrancia dentro del
Código Procesal Penal a través de la Ley N.º 8720, del 4 de marzo del
2009, denominada Ley de Protección a Víctimas, Testigos y demás sujetos
intervi- nientes en el proceso penal. Así, se creó el Título VIII, el cual
forma parte del Libro II del Código que se denomina "Procedimientos
Especiales".

En este apartado no abordaré la procedencia ni el cumplimiento de


garantías, que dejaré para la segunda parte; sino que haré anotaciones
con respecto al plazo.

Este proceso, para Costa Rica, presenta un cambio total de para-


digma. Una vez que la persona es detenida y puesta de inmediato a la
orden de la fiscalía, inicia la investigación. Contrario a lo que ocurre en
el proceso ordinario, acá si hay un momento determinado para
terminar la investigación, y coincide con el tiempo que tiene el
Ministerio Público para tener a una persona detenida: 24 horas.

7 MENESES GoNZÁLEZ, Boniíacio y Jean Paul MENESES OcHOA, Proceso inmediato


para investigar y sancionar delitos flagrantes como respuesta a la criminalidad, Lima:
Grijley, 2016, p. 45.
243
C:ARLOS ENRIQUE NÚÑJ',Z NÚÑEZ i
La ley establece un procedimiento no jurisdiccional en el art. 425,
en el que pareciera que ese plazo puede ser extendido si quien está a
cargo de defender a la persona acusada requiere de un plazo de 24
horas más para "preparar su defensa".
Sin embargo, para que la fiscalía pueda extender el plazo estando
detenido el imputado es solo mediante orden de juez. Así las cosas, en la
práctica judicial, una vez que la fiscalía tenga el caso preparado, y antes
de que transcurran las 24 horas de detención, se pedirá la audiencia
ante el juez de juicio encargado de la audiencia inicial y será ahí que la
defensa pueda pedir el plazo extendido de las 24 horas.
Si contabilizamos tiempos, desde el momento de la detención del
encartado hasta el inicio del juicio habrán transcurrido 48 horas.
Ahora bien, una vez superado ese plazo, el tribunal deberá convocar
a juicio de inmediato.
Por otro lado, la medida cautelar de prisión preventiva puede ser
dictada por un plazo máximo de I 5 días. Ese plazo no es antojadizo,
pues precisamente es coherente con el plazo máximo que otorgó el le-·
gislador en el art. 435 como duración del proceso. Indica dicho artículo:
"Cuando proceda la aplicación del procedimiento expedito, en ningún
caso debe transcurrir un plazo superior a quince días hábiles entre el
inicio del procedimiento y la celebración de la audiencia por parte del
tribunal". Podemos contabilizar entonces 24 horas más 15 días hábiles
para el inicio del juicio oral y público.

En este punto, se debe aclarar que las reglas del juicio oral
ordinario son aplicables a este 'proceso, por lo que la duración del
mismo en el desahogo de la prueba testimonial, pericial y documental
será igual a la de cualquier otro proceso.

Finalmente, el plazo de la apelación es el mismo también que el


procedimiento ordinario, es decir, no existe un plazo definido para re-
solver la apelación, sobre todo considerando que no existen tribunales
de apelación especializados en procedimiento expedito de flagrancia,
sino que son ordinarios. No obstante, en caso de encontrarse el impu-

'" • e
244
· ·fil'·· ····

! NUEVAS OP(H{TlJNJi)/"..J)E�:; .PARA UNA .JU'STICI/\ PRON'I/\ Y c:u1v1P.LfD.A

tado en prisión preventiva, el plazo de la misma solo puede extenderse


por seis meses más después de dictada la sentencia condenatoria (art.
430, párr. 3).

Este plazo puede contrastarse con los plazos escogidos para el


proceso inmediato peruano" que establece que luego de 24 horas de la
detención debe el fiscal solicitar la incoación del proceso al juez de la
investigación preparatoria. Luego de recibir tal solicitud el juez cuenta
con 48 horas para realizar la audiencia, mientras tanto la persona per-
manece detenida.

Transcurridos esos plazos se debe señalar juicio oral dentro de las


siguientes 72 horas. Al igual que en Costa Rica, una vez iniciado el juicio,
el mismo se regirá por la legislación ordinaria en cuanto a su duración
y de igual manera la apelación de la sentencia.

En total, entre la detención y el inicio del juicio la legislación pe-


ruana maneja un plazo menor contabilizado en días naturales ele 6 días,
contabilizado como tales por ser establecidos en horas. La diferencia
en ese tanto es bastante amplia entre los 15 días hábiles del proceso
costarricense frente a 6 días naturales del proceso peruano.

De cualquier manera, sigo considerando una justicia pronta la que


establece el Código Procesal Penal de Costa Rica, máxime si se compara
con los tres años de duración aproximada del proceso ordinario, y el
año que dura un proceso también ordinario en Perú según su Código
Procesal Penal.

3. JUSTICIA CUMPLIDA

El proceso de flagrancia ha recibido muchas críticas en cuanto al


cumplimiento o no de las garantías del debido proceso para la persona
acusada. En Costa Rica pasó de llamársele justicia "express" a
incluso

8 Este proceso es regulado a partir del art. 446 del Código Procesal Penal de Perú.
Fue insertado en el Libro Quinto de Los Procesos Especiales bajo la Sección I, a
través del D. Leg. N.º 1194, del 30 de agosto del 2015.
245
Ci\RLOS ENR!.QOF NÚ{�EZ 'N(;frEZ

acuñar la frase de la "Mcfronaldización" de la justicia como "justicia de


com1id a ra, pvida "9 .

La jefa de la Defensa Pública de Costa Rica escribió las criticas al


proceso de flagrancia, dividiéndolas de la siguiente manera: a) el plazo
corto para preparación de la defensa en 24 horas; b) imposibilidad de
obtener prueba a favor de la persona acusada; e) inaplicación por parte
del Ministerio Público de los criterios de oportunidad por exigua lesión
al bien jurídico, y d) supresión deI derecho de impugnar la resolución
que ordena medidas cautelares 10•

En este trabajo se abordarán las principales críticas a los procesos


expeditos y el análisis que se hace también en Perú sobre el tema.

3.1. PLAZO CORTO PARA PREPARACIÓN DE LA DEFENSA

En realidad este punto está relacionado con el que señala de obten-


ción de prueba a favor de la persona imputada. Así Io hace ver Munoz
CASCANTE: "En estos plazos le resulta imposible a la Defensa Pública
recabar prueba a favor de los acusados y acusadas, y aun cuando se
cuente con una Unidad de Investigadores estos son solo l O para todo
el país"!'.

En referencia al plazo y las pruebas deben hacerse dos acotaciones


prácticas. En primer término, ese plazo de las 24 horas para armar
la estrategia de defensa, al menos en Costa Rica, varía de acuerdo
a las necesidades especiales del caso concreto para la defensa
efectiva,

9 Incluso se le denominó proceso propio del "derecho penal del enemigo". CAMPOS,
Federico, "Seguridad ciudadana y derecho penal del enemigo", en La Nacum, San
José: 22 de junio del 2010, recuperado de <bit.ly/2tOAKUs>.
10 Dicha crítica se encuentra en: Muñoz CASCANTE, Marta Iris, "El
procedimiento expedito de tramitación de delitos en flagrancia. Orígenes,
aspectos procesales y vulneración de derechos fundamentales", en SÁNCHEZ
DELGADO, Daniel (coord.), Procedimiento de Flagrancia: Temas actuales, San José:
Investigaciones Jurídicas,
2014, pp. 317-327.
11 MuÑoz CASCANTE, "El procedimiento expedito de tramitación de delitos en
flagrancia", art. cit. p. 320.
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C-oa,c,O,
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tomo en consideración el Tribunal de Flagrancia del Segundo Circuito


Judicial de San José, en el cual laboro. Ahí las agendas están usualmente
ocupadas de señalamientos a debates y audiencias iniciales en los días
más próximos. Se buscará el espacio más cercano, siempre y cuando no
se superen los 15 días hábiles antes mencionados.

En similar sentido, y de forma clara, el AP Extraordinario, en Perú,


señaló que ese plazo (referido a las 72 horas para el inicio del juicio oral)
podría extenderse para efectos de darle al imputado un tiempo razona-
ble para preparar su defensa, pero el mismo debe ser "siempre breve?":

Por otra parte, en la audiencia inicial e incluso antes de las 24 horas


de preparación de su estrategia, la defensa de la persona acusada puede
solicitar la obtención de pruebas de elementos de prueba o el ofrecimien-
to de fuentes de prueba (V. gr. Videograbaciones del lugar de los hechos,
peritajes, informes policiales, fotografías, inspecciones oculares, etc.).

A partir de esa solicitud pasarán dos cosas: la primera será el filtro


que haga el juez o jueza de esa etapa sobre pertinencia y utilidad de la
prueba, pues debe al menos ser referente al tema que se discute como
delictivo 13.

En un segundo momento, de ser admitida la necesidad de la prueba,


ordenará el juez al Ministerio Público recabarla, ello con base en el nu-
meral 63 del CPP costarricense que indica que el Ministerio Público:"[ ...]
deberá investigar no sólo las circunstancias que permitan comprobar la
acusación, sino también las que sirvan para eximir de responsabilidad
al imputado". Por ello, si la defensa requiere de una prueba, y el Minis-
terio Público se niega a traerla al proceso, el Tribunal podrá ordenar la
misma a ese ente fiscal para que lo haga.

12 CORTE SUPREMA, ACUERDO PLENARIO EXTRAORDINARIO N: 2-2016/Cl}l 16,


Lima: 1 de junio 2016, antecedente 18.
13 El art, 183 del CPP de Costa Rica índica que "Para ser admisible, la prueba deberá
referirse, directa o indirectamente, al objeto de la averiguación y deberá ser útil
para descubrir la verdad".

247
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,. , t\R 1 .ü . , h N h H ) l.íl :. , - i L N l. : . Z : , l. , _N l ·. t . 1

Salta la pregunta: ¿Y si en el plazo máximo de 15 días no se logra


obtener esa prueba? Esta es una de las preocupaciones de la jefa de la
Defensa Pública. En realidad la respuesta es muy simple. Si alguna pericia
o elementos de prueba no es posible recabarlo en menos de los 15 días
a partir de la primera audiencia del proceso de flagrancias, el juez o la
jueza de la audiencia inicial deberá ordinariar el proceso, y pasará a la
fiscalía correspondiente para que continúen con la investigación, con
los plazos del proceso ordinario.
Con ello queda claro que no es cierto que el poco tiempo del proceso
de flagrancia sea un obstáculo para obtener prueba de calidad, así como
tampoco que exista una regla de las 24 horas para preparar la defensa.
Lejos de ello, considero que el plazo de flagrancias presiona más a
la Fiscalía que a la defensa. En caso de que esta última renuncie al plazo
de las 24 horas, tendrá que presentarse la acusación con la prueba con
que cuente, no contando con plazo alguno para hacer llegar otra prueba
que sustente su teoría del caso. Es por esa razón que corresponde al
Ministerio Público y no a la defensa el solicitar el trámite en el pro-
cedimiento expedito, puesto que quien queda más comprometido a la
prueba de calidad en menor tiempo es el órgano fiscal.

3.2. INAPLICACIÓN DE CRITERIOS DE OPORTUNIDAD

Sin lugar a dudas, creo que se confunde la crítica entre el proceso y


la política de persecución criminal del .Ministerio Público.

Los criterios de oportunidad reglados, no buscan crear impunidad


sobre la persecución de los hechos delictivos, sino que se compone de
un balance en el cual el Estado es consciente que no puede perseguirlo
todo, debiendo priorizar aquello sobre lo cual quisiera enfocarse. De
esta manera, la política de persecución (que se contrapone al estricto
principio de legalidad convertido acá en principio de oportunidad) va
a variar de país a país y de estado a estado. Pero ello es una decisión,
repito, del Ministerio Público.

• • 0

248
i .NUEVAS OPOR'{'l.fN.iDArJ.ES PA-.ll/\ UN/\ .JUS'T'ICJ/\ PRON'1"'/\ \' CUNfPJ,ID_/\

Los procedimientos expeditos como el de flagrancias en Costa Rica


y el inmediato en Perú, abren una ventana al Estado al decir: tengo los
recursos para perseguir delitos que antes me era difícil perseguir.

Ello no hace por sí mismo al proceso de flagrancia como algo ne-


gativo, sino que se presentapara las víctimas como una posibilidad de
terminar un proceso que otrora resultaba improbable. Quede algo claro:
el procedimiento expedito no hace que nazcan figuras delictivas, ni
aumenta el número de delitos ocurridos, sino que mejora la capacidad
del Estado de perseguirlos y juzgarlos.

La crítica debe ir bien dirigida: podría criticarse la posición del Mi-


nisterio Público al perseguir esos hechos, o la jurisprudencia reiterada
de la Sala Penal costarricense que señala que aún con bajos montos en
una tentativa de hurto aún se da Ia antijuridicidad material; todo ello no
demerita la existencia y respeto de garantías con que cuenta el proceso
penal especial expedito para juzgar delitos en flagrancia.

3.3. NO APELACIÓN DE LAS MEDIDAS CAUTELARES

En el proceso inmediato peruano se estableció no solo la apelación


a la declaratoria del proceso como inmediato (art, 447.5 CPP), sino
además contra la resolución que ordena las medidas coercitivas. El AP
Extraordinario abordó el tema indicando:

En el caso de la apelación al auto de prisión preventiva, rige el artículo


278.1 del NCPP. La apelación en este caso, es igualmente devolutiva
y no suspensiva.

Ello lo permite la conformación de los tribunales que participan


dentro de todo el procedimiento expedito, pues en Perú se han dividido
las fases iniciales y la de juicio entre jueces de investigación
preparatoria y los jueces penales!", Ello permite que la medida
coercitiva pueda ser apelada y elevada al juez penal inmediato.

14 Como una aclaración de términos: jueces penales en Perú son los que en Costa Rica

249
CAJÚ.os ENRCQUE NÚÑllZ NúÑEZ !

No ocurre lo mismo en Costa Rica. La resolución que dicta las


medidas cautelares no tiene apelación. Esto fue criticado por varios
sectores y no solo ello sino que fue llevado hasta la Sala Constitucional
que resolvió que en el Voto N.º 2009-110991 que la inexistencia de re-
curso alguno contra el dictado de la prisión preventiva no violenta el
debido proceso.
La razón por la que no existe ese recurso es por la configuración
del proceso especial. En Costa Rica no existe para el proceso para
juzgar los delitos en flagrancia, la figura del juez de fase de
investigación sino que conoce directamente desde el inicio un juez de
juicio (juez penal en el nombre utilizado por Perú) que conoce la fase
inicial y que luego es suplido por otro y otros (según sea unipersonal o
colegiado el debate) para la realización del juicio oral.

Esta especial conformación de los tribunales de flagrancia com-


puesto únicamente por jueces de juicio no permite contar con un
tribunal que cuente con competencia para revisar la decisión del juez.
El juez CASCANTE MORA lo explica de la siguiente manera: "[...] sobre
esta de- cisión [prisión preventiva] se carece de recurso de apelación,
esto pro cuanto la decisión la toma un juez de juicio, sin que exista
previsión legal expresa que permita plantear el recurso al superior de
este juez, y principalmente porqué por lo expedito del procedimiento
es esperable que esa privación de libertad sea mínima":".

En efecto, la Ley Orgánica del Poder Judicial de Costa Rica, al


determinar las competencias, señala que los tribunales de juicio debe-
rán revisar en apelación las medidas cautelares dictadas por los jueces
penales (de la etapa preparatoria e intermedia), mientras que los tribu-
nales de apelación deben conocer en alzada las sentencias dictadas por

se denominan jueces de juicio. Mientras en Costa Rica a los jueces que participan
en la investigación preparatoria y etapa intermedia se les denomina jueces
penales.
15 CASCANTE MoRA,Adrián, "Prisión preventiva y procedimiento expedito de
flagrancia", en SÁNCHEZ DELGADO, Daniel (coord.), Procedimiento de Flagrancia:
Temas actuales, SanJosé: Investigaciones Jurídicas, 2014, pp. 139 y 140.

250
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prisiones preventivas dictadas por estos últimos.

Esta es, quizás, la critica que pueda llegar a compartir contra el


procedimiento expedito de flagrancia. En efecto se trata de un trato
diferenciado en una de las garantías que tiene una persona acusada.
Ciertamente, la Sala Constitucional lleva razón al indicar que el derecho
a la doble instancia hace referencia a la sentencia dictada en un juicio;
no obstante, debe considerarse el principio de progresividad de los
derechos humanos, y si en Costa Rica para el procedimiento ordinario
se tuvo a la apelación de las medidas cautelares como parte del debido
proceso, debió entonces también integrarse como tal dentro del pro-
cedimiento expedito de flagrancia a través de un cambio legislativo en
cuanto a las competencias del tribunal de apelaciones, como parte de
una reforma integral.

Ahora bien, a pesar de ese último aspecto, el proceso expedito para


juzgar los delitos cometidos en flagrancia no vulnera el debido proceso.
Pero debe aunarse un terna más: el juicio oral.

La fase de investigación y las audiencias iniciales contienen la va-


riación al proceso ordinario. A partir de la elevación a juicio, el proceso
sigue su marcha al igual que el ordinario. Se reciben testigos, se
desahoga la totalidad de la prueba, y este puede tener la duración que
precise. Acá no hay plazos disminuidos. Todo transcurre igual que el
proceso común. Luego del dictado de la sentencia, incluso, los plazos
para interposición de recursos contra la sentencia siguen siendo los
mismos, así como el plazo para resolver dichos recursos.

3.4. GARANTÍAS MÍNIMAS Y PROCESO PERUANO

Al igual que en el caso de Costa Rica, no he encontrado en el pro-


ceso inmediato de Perú violación alguna a las garantías fundamentales.
Incluso, como dije anteriormente, este proceso resguarda de mejor
manera los derechos del imputado en cuanto a su derecho de apelar la
resolución que ordena la prisión preventiva.

251
'CARLOS ENRJQUE NÚ�EZ NÚÑF7. j

A pesar de su velocidad, no se considera que el tiempo sea una vio-


lación al debido proceso, pues no puede considerarse la desidia de las
víctimas y el olvido de los hechos como un derecho humano.

No obstante, el AP Extraordinario (de previa cita) menciona en


varias ocasiones que podríamos estar ante un proceso de "garantías
mínimas", lo cual no puedo compartir, por dos razones principales: 1.
Porque cualquier proceso que incluya la prisionalización de una persona
o la imposición de una sanción penal requiere del máximo resguardo
de garantías procesales sea para un día de cárcel o para cinco años; y 2.
Porque no considero que el proceso inmediato peruano reduzca a un
mínimo las garantías.

Sostiene el AP Extraordinario: "en cuanto al proceso inmediato, por


ampararse en la simplificación procesal, reduce al mínimo indispensable
las garantías". Luego indica que el proceso inmediato"( ...] asegura una
respuesta rápida al delito, pero con una flexibilización de las garantías
de defensa procesal y tutela jurisdiccional [... ]".

Todo lo anterior fundamentaba finalmente la necesidad de no juzgar


delitos graves (aún flagrantes) por esta vía considerando que ese proceso
'' en cuanto se circunscriba a los delitos evidentes y a los supuestos
de investigación simple o sencilla en modo alguno afectan el debido
pro-· ceso, la tutela jurisdiccional y la defensa penal". Esta posición la
avala ARAYA VEGA al indicar que: "resulta lógico que a partir de la
experiencia forense y el juzgamiento de casos graves de manera
expedita, se requiera de una dosificación de la misma?".

Seré reiterativo: el proceso inmediato reduce el plazo que tiene la


fiscalía para investigar, no reduce las garantías del imputado, por lo que
la gravedad del hecho o la pena posible a imponer no debería ser una
variable para acudir al procedimiento, sobre todo si consideramos que
el juicio oral guarda las exactas características de un procedimiento
ordinario.

16 AR.AYA VEGA, Alfredo, El nuevo proceso inmediato para delitos en flagrancia y otras
delincuencias, 2: ed., Lima: Jurista Editores, 2016, p. 405.

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252
i NUEV/.. ,E OP())rn.INlDADES PARA U}IA JUST'!Cl;\ PHOtfIA y CU\{Pf.JDA

4. CONClf.JJSIONES

Hay mucho más de qué hablar sobre los procedimientos expeditos


o inmediatos. Aún y cuando en Perú no es novedad por haber estado
regulado desde antes en su legislación procesa], es lo cierto que el ma-
nejo y la especialidad le han convertido en un proceso no solamente
llamativo sino también de profundo estudio.

Más que nunca el ciudadano y la ciudadana tienen derecho a exigir


justicia pronta y cumplida, sin denegación alguna, es decir, sin excusas.
El tiempo no puede seguir siendo el obstáculo para lograr una justicia
de calidad, es decir, debemos ser céleres pero además cuidadosos de las
garantías fundamentales. Esa es la verdadera misión.

No pueden admitirse procedimientos especiales que violenten ga-


rantías fundamentales, o que reduzcan las mismas solamente porque
la pena es menor, o porque el delito es "evidente". Aceptar eso, sería lo
mismo que permitir en nuestra era democrática un proceso capaz de
enviar a la cárcel a una persona sin que se respete su dignidad y en un
trato desigual sin justificación.

De este pequeño ensayo pueden extraerse semejanzas y diferencias


entre el proceso expedito para juzgar los delitos en flagrancia de Costa
Rica y el proceso inmediato de Perú, pero no pretende ser exhaustivo,
sirvan más bien estas líneas para empezar a compararnos y para lograr
extraer lo mejor de cada uno y lograr con ello una justicia más demo-
crática, que no someta a Ia víctima a una larga espera ni al imputado a
una pena de banquillo. Después de todoJean DE LA BRUYERE no hacía
distinción a las partes cuando acuñó su frase.

5. REFERENCIAS BIBLIOGRÁFICAS
ARAYA VEGA, Alfredo, El nuevo proceso inmediato para delitos en flagrancia
y otras delincuencias, 2.ª ed., Lima:Jurista Editores, 2016.
CAMPOS, Federico, "Seguridad ciudadana y derecho penal del enemigo",
en La Nación, 22 de junio del 2010.

253
,C/1JlLOS ENRIQUE NÚÑEl NÚÑEZ i

CASCANTE MoRA, Adrián, "Prisión preventiva y procedimiento


expedito de flagrancia", en SÁNCHEZ DELGADO, Daniel (coord.),
Procedimiento de Flagrancia: Temas actuales, San José:
Investigaciones Jurídicas,
2014.
MENESES GoNZÁLEZ, Bonifacio y Jean Paul MENESES OcHOA, Proceso
inmediato para investigar y sancionar delitos flagrantes como respuesta
a la criminalidad, Lima: Grijley, 2016.
MERINO, Leonardo (coord.), Programa Estado de la Nación en Desarrollo
Humano Sostenible, San José: 2015. Recuperado de -cbit.ly/Zjgi'Wwv»,
MORALES CHINCHILLA, Carlos, "Procedimiento expedito de flagran-
cias: prevención, legitimidad y pendientes", en SÁNCHEZ DELGADO,
Daniel (coord.), Procedimiento de Flagrancia: Temas actuales, SanJosé:
Investigaciones Jurídicas, 2014.
Mursoz CASCANTE, Marta Iris, "El procedimiento expedito de trami-
tación de delitos en flagrancia. Orígenes, aspectos procesales y
vulneración de derechos fundamentales", en SÁNCHEZ DELGADO,
Daniel (coord.), Procedimiento de Flagrancia: Temas actuales, San José: .
Investigaciones Jurídicas, 2014.
SÁNCHEZ DELGADO, Daniel, "Tribunales de flagrancia.Una realidad in-
visibilizada", en SÁNCHEZ DELGADO, Daniel (coord.), Procedimiento
de Flagrancia: Temas actuales, San José: Investigaciones Jurídicas,
2014.
o • "
254
Procedimiento abreviado
JOSÉ DIEGO ROBLES PALAFOX'
Univeni<lad Autónoma de Baja California, México

1. A MODO DE INTRODUCCIÓN

La reforma judicial penal latinoamericana ha transitado por


diversos momentos de madurez, es válido afirmar que existieron
ciertas partes del cuerpo que desarrollaron con mayor complejidad
y lentitud en comparación con otras; pese a este fenómeno, hoy
podemos percatar- nos que los sistemas. judiciales penales en los
Estados Latinoamericanos han alcanzado un nivel de maduración
óptimo desde una perspectiva regional integral,

.y,
Licenciado en Derecho por la Universidad Autónoma de Baja California;
diplomado en Reforma Procesal Penal (Sistema Acusatorio) por Cetys
Universidad, con estudios en el Pretrial [ustice Instuute de Washington D.C., en el
Centro de Estudios de Justicia de las Américas (OEA) y en la Universidad Diego
Portales de Santiago, Chile.

255
JOSÉ DIEGO ROBLES Pf,.LAFOX !
' '
Esencialmente, el sistema de justicia penal acusatorio es visible en
cada una de las regiones que lo ha adoptado, es decir, se pueden percibir
sus principios y las figuras e instituciones que lo integran para funcionar
a plenitud. Sin embargo, los contextos adquieren singular relevancia para
comprender las variaciones entre un lugar u otro; por lo tanto, resulta
de mayor provecho el estudio de otros contextos, en el. caso particular:
la experiencia mexicana.

México, recientemente, ha podido materializar en todo su terri-


torio la reforma procesal penal, pasando por esfuerzos incipientes en
2007 en algunas entidades federativas, formalizando la reforma a nivel
constitucional el 18 de junio del 2008, hasta lograr una codificación
nacional única regulatoria del procedimiento penal acusatorio en marzo
del 2014, que logra estar vigente en toda la República mexicana el 18
de junio del 2016. Es importante mencionar que durante este proceso
se tuvo el gran reto de enfrentar diversas corrientes contrareformistas
que fueron permeando en algunas regiones, provocando en más de una
ocasión tendencias legislativas que afectaron en cierto modo la esen-
cia de figuras jurídicas dentro del sistema judicial penal, verbigracia:
ampliación de delitos graves, y supuestos de procedencia de la medida
cautelar de prisión preventiva', etc.

El procedimiento inmediato ha sido denominado en México como


procedimiento abreviado', y a lo largo del proceso de maduración de la
reforma mexicana, esta figura no ha escapado de circunstancias dignas
de analizarse para poder generarnos una noción amplia y clara respec-
to a su alcance y funcionamiento en el sistema penal mexicano como
mecanismo para lograr la solución de controversias penales cubriendo

Véase: Ríos EsPrNOSA, Carlos, y Jorge CERDIO, Las reformas de la reforma procesal
penal en Chihuahua, México: Tirant lo Blanch, 2012, pp. 109-111.
2 Libro Segundo (Del procedimiento), Título I (Soluciones alternas y formas de
terminación anticipada), Capítulo IV (Procedimiento abreviado) del Código
Nacional de Procedimientos Penales, publicado el 5 de marzo del 2014, en el
Diario Oficial de la Federación.

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256
F,..,1...., P' V ) C T T l l N Jl ! ' l \i 'l r
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las expectativas legales, institucionales y de derechos de las partes pro-


cesales.

La norma suprema mexicana ha evolucionado a raíz de la adopción


del sistema acusatorio en cuanto a la garantía que ofrece a los gobernados
para brindarles justicia en tiempos razonables mediante la institución
del. procedimiento abreviado; ahora bien, debemos ser cuidadosos para
poder observar si la normatividad secundaria ha puesto sobre la mesa
las condiciones indispensables para que lo establecido constitucional-
mente, logre su finalidad.

Es bien sabido que hasta las normas mejor elaboradas no significan


nada si estas no son utilizadas correctamente por los encargados de
velar por su adecuada aplicación, es decir, si los operadores jurídicos,
las instituciones del sistema de justicia y el Estado, no asumen una ac-
titud responsable y profesional, apegada a las necesidades sociales y a
los derechos inherentes o derivados que deben atenderse mediante el
procedimiento ínmediato o abreviado.

¿Cómo podríamos establecer un termómetro que nos pueda indicar


que lo aquí planteado tiene efectividad? Con certeza es posible afirmar
que la percepción social es medular para tener parámetros válidos; sin
embargo, dicha percepción no necesariamente siempre va ligada a una
realidad, pero tampoco implica que esa sensación carezca de justifica-
ción.

Todos los factores que se han mencionado nos conducirán a dimen-


sionar con mayor proximidad el grado de consolidación que actualmente
guarda el procedimiento abreviado mexicano en relación al panorama
general peruano, y latinoamericano, del procedimiento inmediato.

Las propuestas deben ser parte toral posterior a cualquier clase de


ejercicio de discernimiento. El derecho no debería bajo ninguna cir-
cunstancia ser estudiado sin teleología prepositiva, bajo esta
premisa se desarrolla el presente esquema.
257
JOSf. DJEGO ROBJ.f:S PALAFOX i
2. JUSTICIA PRONTA Y EXPEDITA

Cuando se habla de justicia en términos legales o procedimentales,


procuración o impartición, lo primero que viene a la mente es la
relación con la posibilidad de encontrar solución a un problema, a un
conflicto derivado de la convivencia social. En el ámbito penal, la
justicia debe ser entendida desde una perspectiva bilateral o incluso
tripartita (esta última, en la mayoría de los casos): bilateral, en un
sentido donde esta llega para la sociedad y la persona señalada de la
comisión de un delito; y tripartita, en donde esta se place en la sociedad,
la persona señalada de cometer un delito, y la víctima de la comisión
del delito. Es decir, que un conflicto de índole penal debería
resolverse mediante una decisión, que conforme a las leyes penales,
atienda derechos y obligaciones de los mencionados y sea justa para
todos. A esto podríamos denominarlo
como el primer atributo o cualidad de la justicia dentro del contexto en que
la estamos estudiando.

Pero no basta con que esta decisión llegue, ¿es justo que algo se
resuelva cuando quizá el paso largo del tiempo no permite del todo que
esa solución tenga efectividad en los derechos afectados y obligaciones
necesarias en aquel momento del conflicto?

Así, para que la justicia pueda ser plena, imprescindiblemente, tene-


mos que asociarla con el factor tiempo, lógicamente este tiene que ser lo
más breve posible: "el médico jamás debe dejar que el dolor se prolongue
temporalmente". Las normas internacionales, entre ellas la Convención
Americana sobre Derechos Humanos y el Pacto Internacional de Derechos Ci-
viles y Políticos, hacen referencia a soluciones prontas ': en armonía con
las anteriores, en el art. 17, segundo párrafo, de la Constitución Política
de los Estados Unidos Mexicanos, se establece lo siguiente:

3 Véase, Convención Americana sobre Derechos Humanos, arts, 7.5, 8.1 y 25.1; y, Pacto
Internacional de Derechos Civiles y Poiiticos, art. 9.3.

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258
·f····

¡. El, VR()C:EDllVl!EN_'l'O JNivJ.E.DJ/(f.\) EN .EL CON'fEXTO N!FX:f.CANO

Toda persona tiene derecho a que se le administre justicia por tribuna-


les que estarán expeditos para impartirla en los plazos y términos que
fijen las leyes, emitiendo sus resoluciones de manera pronta, completa
e imparcial. Su servicio será gratuito, quedando, en consecuencia,
prohibidas tas costas judiciales.

Este derecho humano ha sido previsto constitucionalmente desde


antes de la reforma del 18 de junio del 2008 en donde se adopta el
modelo penal de corte acusatorio para la procuración e impartición de
justicia 4, es decir, literalmente ya se consagraba, pero la realidad era
otra.

Los Códigos de Procedimientos Penales, tanto federal como los


de las entidades federativas tradicionalmente establecían un sistema
mixto5 que aun previendo plazos relativamente razonables (aun así más
amplios a los de los Códigos reformados), el esquema del propio sistema
no permitía darle puntual observancia al carecer de concentración y
continuidad", Por lo tanto, un reto de la reforma mexicana, y más que
eso, una oportunidad de la renovación procesal penal, fue precisamente
establecer los mecanismos adecuados para garantizar una justicia pronta
y expedita; el mismo art. 17 de la Constitución mexicana, ahora en su
párrafo cuarto, consagra:

Las leyes preverán mecanismos alternativos de solución de contro-


versias. En la materia penal regularán su aplicación, asegurarán la
reparación del daño y establecerán los casos en los que se requerirá
supervisión judicial.

4 Reforma Constitucional en materia de Seguridad y Justicia, aprobada por el


Congreso de la Unión, y publicada en el Diario Oficial de la Federación, el 18 de
junio del 2008, donde se reforman los arts. 17, l 8 19, 20, 21, 22, 73, 115 y 123 de
1

la Constitución Política de los Estados Unidos Mexicanos.


5 CASANUEVA REGUART, Sergio E.,Juicio oral. Teoría y práctica, 4." ed., México: Porrúa,
2009, p. 72.
6 Véase, MATA MENDOZA, Grecia, "Principios constitucionales del nuevo sistema
penal acusatorio adversarial", en Revista Mundo Forense, México: 13 de agosto del
2014. Recuperado de -cbit.ly/Ztyylip.S».

259
..íos:(: IJíECO ROHLFS P.A.LAFOX

Mediante esta disposición se abrió la puerta a que los Códigos


adjetivos penales previeran soluciones alternas, las cuales representan
el medio idóneo para incentivar y dar plena efectividad a la aparición
pronta de la justicia.

También encontramos en el artículo 20, apartado A, fracción VJF,


de la Norma Fundamental de México, una forma anticipada de terrni-
nación del proceso: El procedimiento abreviado.

Mediante esta manera de justicia pronta, en el supuesto lega] es


posible cumplir con mayor eficacia el factor tiempo al que venimos
haciendo referencia en la presente exposición. Superando incluso en
cuanto a resultado al procedimiento sumario" establecido en las codi-
ficaciones adjetivas tradicionales mexicanas.

Existe una gran similitud entre el procedimiento abreviado mexi-


cano y el procedimiento inmediato peruano, en esencia se obtiene un
mismo resultado en cuanto a temporalidad se refiere; sin embargo,
es menester conocer las particularidades que se presentan alrededor
de la institución jurídica mexicana para entender los resultados que

7 Constitución Política de los Estados Unidos Mexicanos:


"Artículo 20. El proceso penal será acusatorio y oral. Se regirá por los
principios de publicidad, contradicción, concentración, continuidad e
inmediación.
A. De los principios generales:
[...]
VII. Una vez iniciado el proceso penal, siempre y cuando no exista
oposición del inculpado, se podrá decretar su terminación anticipada
en los supuestos y bajo las modalidades que determine la ley. Si el
imputado reconoce ante la autoridad judicial, voluntariamente y con
conocimiento de las consecuencias, su participación en el delito y
existen medios de convicción suficientes para corroborar la
imputación, el juez citará a audiencia de sentencia. La ley
establecerá los beneficios que se podrán otorgar al inculpado cuando
acepte su responsabilidad
[...J".
8 Véase, el art. 152 del Código Federal de Procedimientos Penales, publicado en
el Diario Oficial de la Federación el 30 de agosto de 1934; y el a rt. 284-BIS del
Código de Procedimientos Penales del Estado de Baja California, publicado en el
Periódico Oficial del Estado, el 19 de octubre del 2007.
260
'
! ·Et PR.C".:CEi)L\{lE.N'f'O lNM.El.)11\TG E)\f EL (J)f1.ffEX'J'Cf 'MEXl(:!\NO

se presentan en un plano real derivado obviamente de los contextos


legales respecto a otros temas de fondo implícitos en la aplicación de
este procedimiento, y se pueda tener una noción comparada más clara
respecto a lo que acontece en Perú.

3. CONSOLIDACIÓN LEGAL DEL PROCESO SIMPLD?ICADO


MEXICANO

Debemos remembrar sintéticamente algunas cuestiones respecto


al proceso de reforma mexicana, antes de ingresar al proceso particular
de transformación jurídica del procedimiento abreviado:
1) La Constitución Política de los Estados Unidos Mexicanos,
se reforma el 18 de junio del 2008 para adoptar el modelo de
justicia penal de corte acusatorio-adversarial, y entre otras, las
soluciones alternas a una controversia penal.
2) La reforma constitucional establece una vacatio legis de ocho
años para que la federación y las entidades federativas imple-
menten el nuevo modelo de justicia, es decir, reformen sus Có-
digos de Procedimientos Penales, y demás normatividad rela-
cionada, bajo la esencia del nuevo esquema sistemático, sin que
exceda del 18 de junio del 20169•

9 Decreto por el que se reforman y adicionan diversas disposiciones de la


Constitución Política de los Estados Unidos Mexicanos, publicado en el Diario
Oficial de la Federación el 18 de junio del 2008:
"Artículo Segundo_ Transitorio. El sistema procesal penal acusatorio previsto
en los artículos 16, párrafos segundo y decimotercero; 17, párrafos tercero,
cuarto y sexto¡ 19; 20 y 21, párrafo séptimo, de la Constitución, entrará en vigor
cuando lo establezca la legislación secundaria correspondiente, sin exceder el
plazo de ocho años, contado a partir del día siguiente de la publicación de este
Decreto.
En consecuencia, la Federación, los Estados y el Distrito Federal, en el ámbito de
sus
respectivas competencias, deberán expedir y poner en vigor las modificaciones u
ordenamientos legales que sean necesa ríos a fin de incorporar el sistema procesal
penal acusatorio. La Federación, los Estados y el Distrito Federal adoptarán el
sistema penal acusatorio en la modalidad que determinen, sea regional o por tipo
de delito.
En el momento en que se publiquen los ordenamientos legales a que se refiere el
261
.JOSÉ DIEGO ROBLES PAl.AFOX

3) Se publica el S de marzo del 2014 un Código Nacional de Pro-


cedimientos Penales como norma rectora procesal única en
materia penal, para sustituir las codificaciones de las entidades
federativas (incluso aquellas ya reformadas bajo los principios
del sistema acusatorio-adversarial) y la federación.

Así, es necesario que partamos de la fuente principal, la base legal


constitucional sobre la cual se posa la esencia de] procedimiento abre-
viado. Se trata de la "llave maestra" para abrir las puertas de los
ordena- mientos legales secundarios que regulan los supuestos
particulares de esta modalidad de terminación anticipada. La norma
suprema mexicana
en su articulado 20, apartado A, fracción II, establece lo siguiente:
Artículo 20. El proceso penal será acusatorio y oral. Se regirá por los
principios de publicidad, contradicción, concentración, continuidad
e inmediación.
·::
A. De los principios generales:
( ... ] ·f
VIL Una vez iniciado el proceso penal, siempre y cuando no exista
oposición del inculpado, se podrá decretar su terminación
anticipada en los supuestos y bajo las modalidades que deter-
mine la ley. Si el imputado reconoce ante la autoridad
judicial, voluntariamente y con conocimiento de las
consecuencias, su participación en el delito y existen medios
de convicción suficientes para corroborar la imputación, el
juez citará a audiencia de sentencia. La ley establecerá los
beneficios que se podrán otorgar al inculpado cuando
acepte su responsa- bilidad [ ... ].

Esta premisa nos proporciona los elementos suficientes para que


la legislación secundaria tenga la viabilidad de prever un mecanismo

párrafo anterior, los poderes u órgano legislativos competentes deberán emitir,


asimismo, una declaratoria que se publicará en los órganos de difusión oficiales,
en la que señale expresamente que el sistema procesal penal acusatorio ha sido
incorporado en dichos ordenamientos y, en consecuencia, que las garantías que
consagra esta Constitución empezarán a regular la forma y términos en que se
substanciarán los procedimientos penales".

,r¡ o "
262
�:-�'�, . .=,,·:"
"''':';-�·;·,':":··-··.,:"·

I EL PIIOCElllMJfü.JTO lNMl'.Pl!i!'O E,,¡ f'1 CONTEXTO Ml'XfCi\NO

adecuado para poner fin al proceso penal. Pero para tal efecto, debernos
en primer orden distinguir cuáles son esos elementos que nos van a
conducir a una solución justa y rápida:

3.1. UNA VEZ INICIADO EL PROCESO PENAL

En el sistema acusatorio-adversarial, el proceso penal inicia formal-


mente al momento de la vinculación a proceso de una persona; algunos
de los mecanismos alternativos de solución de controversias, pueden
presentarse incluso antes de que se dicte la vinculación a proceso, es
decir, antes de iniciada formalmente la fase procesal. Este supuesto cons-
titucional constriñe de manera imprescindible la existencia del proceso
penal. Por lo tanto, aunque no se mencione de forma expresa, la lógica
material y jurídica evidencia que la Carta Magna mexicana sujeta a las
codificaciones secundarias a prever la procedencia del procedimiento
abreviado una vez que se haya determinado la vinculación al proceso.

3.2. NO EXISTA OPOSICIÓN DEL INCULPADO A UNA TERMINACIÓN


ANTICIPADA

Todos los derechos inherentes al debido proceso son importantes,


pero sin lugar a dudas el derecho que tiene toda persona a· defenderse
en un juicio oral 10, constituye un pilar fundamental para el éxito de la
garantía del acceso a la justicia; no obstante lo anterior, al ser un derecho,
las personas tienen la libertad de ejercerlo o no. Ante el no ejercicio,
según sea el caso, cabe la opción de que el propio Estado a través de las
partes procesales consideren que esta forma de terminación anticipada
del proceso penal sea la solución más convenientepor atender de modo
más efectivo las consecuencias que deben surgir ante la comisión de
un delito, y por ende se le proponga a la persona vinculada a proceso,
y es este preciso momento el que permite que pueda optar u oponerse
a dicha salida procesal, es decir, si renuncia a su derecho a juicio oral

10 Etapa central, y última del proceso penal acusa torio-adversarial, cuya estructura
es como sigue: a) etapa de investigación; b) etapa intermedia, y; e) juicio oral.

® ., e

263
J()¡/: DIEGO ROBLES PALAFOX !

para ser juzgado mediante el procedimiento abreviado. Por lo tanto,


se establece la base constitucional para que el legislador secundario
considere garantizar la voluntad de las personas ante esta forma de
impartición de justicia.

3.3. EL IMPUTADO RECONOZCA VOLUNTARIAMENTE LA PARTICIPACIÓN


EN EL DEUTO

Renunciar a] juicio oral es renunciar consecuentemente al derecho


a establecer una teoría del caso 11 como defensa, lo que representa e!
reconocimiento voluntario de la participación en el delito. Cuando se
menciona la palabra "voluntariamente", se entiende que el reconoci-
miento no debe ser coaccionado, lo que no significa que no pueda ser
sugerido; por el contrario, la realización de una sugerencia que pueda
llevar a la conciencia que conduzca a ese acto de voluntad corno elemento
para la aplicación del procedimiento abreviado.

La interpretación acertada de este elemento por parte de los encar-


gados de legislar en los Códigos adjetivos penales, es de vital importancia
para garantizar que se establezcan los supuestos idóneos para cumplir
debidamente con esta disposición constitucional.

3.4. EXISTAN MEDIOS DE CONVICCIÓN

No se debe confundir la no oposición y el reconocimiento vo-


luntario, con una "confesión" tradicional, esa que en las escuelas de
derecho algunos catedráticos le llamaban "la reina de las pruebas". A
los anteriores elementos debe adherirse un aspecto toral que diferencia
sustancialmente con aquella figura tradicional: medios dé convicción.
De tal manera que deben presentarse ante la autoridad judicial aquellos
datos o información que permita relacionar tácticamente y establecer
la suficiente credibilidad y coherencia respecto al reconocimiento
voluntario en la participación en el delito. La norma constitucional

11 Véase, Baytelrnan, Andrés y Mauricio Duce, Litigación penal. Juicio oral y


prueba,
Santiago de Chile: Universidad Diego Portales, 2004, pp. 47-59.

264
¡ EL PRúGEDfMJENTO H'1IY1.El)J/\'.I'() EN EL CON'TEXf() lVí.EX.'i:C:Ai"-·i'C)

indica la pauta legal para que los ordenamientos procesales prevean al


procedimiento abreviado como una herramienta que funciona objetiva--
mente, superando a una obsoleta manera de juzgar basada en aspectos
subjetivos e inciertos.

3.5. BENEFICIOS AL INCULPADO POR ACEPTAR SU RESPONSABILIDAD

Incentivos" legales. Así de claro. Es la posibilidad de que la ley


ofrezca al inculpado algún tipo de beneficio si se aplicara el procedi-
miento abreviado, con la intención de lograr una solución pronta. ¿Es
prudente que la misma ley beneficie por aceptar su responsabilidad?
Para responder esta cuestión necesariamente tenemos que visualizarlo
desde un aspecto estrechamente ligado con la posibilidad de lograr jus-
ticia y no desde una perspectiva de "premio". Entendido de esta manera,
tenemos el cimiento legal para que las normas procesales establezcan
los supuestos idóneos y prudentes para conceder estos beneficios.

Bajo esta gnosis podemos percatarnos que la Carta Magna mexicana


desde la génesis de la Reforma Constitucional del 2008, ha previsto y
prevé los elementos necesarios para la institucíón plena de un proce-·
so simplificado a través de la normatividad adjetiva. No es tarea fácil
"aterrizar" la esencia plasmada constitucionalmente, requiere de un
mínimo trabajo legislativo dotado no solamente de argumentos teóricos
sino empíricos que permita el desarrollo de sensibilidad real, social y
jurídica-operativa, para detallar los requisitos de procedencia adecuados.

Durante la primera etapa de implementación, es decir, la era de los


códigos adjetivos en cada entidad federativa 13, estos ordenamientos le-
gales respetaron la esencia constitucional del procedimiento abreviado
(los elementos ya citados), dedicándose a detallar los supuestos necesa-
rios para darle efectividad operativa; la mayoría de las codificaciones

12 Véase, "Incentivo", va. (Del lat, incentívus). Adj. Que mueve o excita a desear
o hacer algo. Cfr. Dicciona río de la Real Academia Española.
13 La Federación no a tendió la reforma constitucional, y por lo tanto, continuó
operando el sistema judicial penal bajo el Código Federal de Procedimientos
Penales, publicado en el Diario Oficial de la Federación, el 30 de agosto de 1934.

265
JOSÉ DIEGO ROBLES PAL,\FQX 1

coincidieron en considerar al procedimiento abreviado como uno de los


procedimientos especiales que estos contemplaban. Los procedimientos
especiales tradicionalmente han sido concebidos para tratar casos en
donde por las características especiales de las personas, estos requieren
un tratamiento diferenciado, aquí se consideraba elementalmente a
personas inimputables: bajo las leyes procesales nuevas se instituyeron
algunos procedimientos adicionales, que a toda luz encuadra en el con-
cepto que hemos referido, sobre todo aquel que reconoce a los pueblos
o comunidades indígenas para ser juzgados de acuerdo a sus usos y
costumbres 14• La interrogante es si teóricamente es correcto
considerar al procedimiento abreviado como un procedimiento
especial, en este momento no nos ocuparemos en dar respuesta, pero es
importante que tomemos nota y estar atentos a la respuesta en líneas
posteriores, ahora nos queda claro que las normas adjetivas
mexicanas, en esta etapa, lo han considerado como un procedimiento
especial, de la misma manera que lo considera el nuevo Código
Procesal Peruano del 2004.

Debemos revisar cuál fue la forma en la que se establecieron los


supuestos para cumplir con los elementos del procedimiento abrevia-
do, establecidos en la Constitución. Para este objeto ejemplificaremos
y analizaremos tomando como muestra el Código de Procedimientos
Penales para el Estado de Baja California, publicado el 19 de octubre del
2007, una de las codificaciones que lograron mayor consolidación en
México. Para este efecto realizaremos un ejercicio comparativo entre
la redacción inicial y la actual, para identificar la evolución a través de
diversas reformas modificatorias:

14 Véase, Código de Procedimientos Penales del Estado de Baja California, publicado


en el Periódico Oficial del Estado, el 19 de octubre del 2007, Título Noven o
(Procedimientos Especiales); Capítulo IV (Pueblos o Comunidades Indígenas),
artículo 394.

• o o
266
··�

:EL PROCEDI1Y1IEI".rro IN.MEDJ1\'fO .EN .F.1. CON'f.EX�ro i\-1.FX:!CA[,J-O

267
.Josú .Dl.EGO RO.BLES PAi.l·,.FOX

Código de Procedimientos Penales para el Estado de Baja California, publicado


el 19 de octubre del 2007; Título Octavo (Procedimiento Ordinario); Capítulo
I

268
(Etapa de Investigación); Sección 1 O (Acusación). Artículo 294.- Contenido de la
acusación> La acusación deberá contener:
I. La identificación del acusado;
Il. La identificación, en su caso, de la víctima u ofendido;
JU. Los hechos 'atribuidos y sus modalidades, así como su calificación jurídica;
IV. La mención de las circunstancias modificatorias de la 'responsabilidad
penal que concurrieren, aun subsidiariamente de la acusación principal;
V. La autoría o participación que se atribuye al imputado;
VL Los medios de prueba que el Ministerio Público se propone producir en el
juicio oral;
VIL La pena que el Ministerio Público solicite y los medios de prueba relativos
a la individualización de la misma;
VIII. El daño que, en su caso, se considere se haya causado a la víctima u
ofendido, y los medios de prueba que ofrezcan para acreditarlo; y
IX. En su caso, la solicitud de que se aplique el procedimiento abreviado.

269
..ros{: DIEGO l{OBLES P1'\.\),f\)X

270
i EL PROCEDIMIENTO lNMEDU\TO EN EL CONTEXTO MEX.lChNO

[t.as cursivas son agregadas]

Es apreciable que la norma adjetiva desde su origen ha recogido la


esencia de los elementos constitucionales que ya hemos analizado, la
oportunidad se presenta desde el inicio del proceso, incluso la redac-
ción final evolucionó para ser más detallista en cuanto a los momentos
oportunos para acogerse al procedimiento abreviado; la obligación que
la ley procesal impone al órgano jurisdiccional sobre la verificación que
debe realizar antes de resolver la solicitud del procedimiento abreviado,
es también una clara manifestación del acatamiento puntual de los ele-

@ .. e
271
JOS(..DIEGCJ H.C)BJ.E�) PA1.,AFOX

mentes constitucionales de no oposición por parte del inculpado, y del


reconocimiento de su participación en d delito, este último elemento
también se refleja en la evolución de la redacción del numeral sobre la
procedencia del procedimiento "especial".

Respecto a los medios de convicción como elemento constitucio-


nal, el mismo numeral sobre la verificación del juez, en su fracción IV,
transforma la literalidad y prevé el texto constitucional genuino dd
concepto "medios de convicción", avanzando en rubros de certeza ¡u -
rídica al garantizar que el solo reconocimiento de su participación en
el delito no basta para lograr el objetivo del juzgamiento, recordemos
que hemos superado el concepto tradicional de "confesión".

Finalmente, el elemento constitucional consistente en la posibili ··


dad de beneficios al inculpado por aceptar su responsabilidad, el
texto originario contempla la opción de reducción de la penalidad en
porcentajes inferiores al mínimo establecido para cada delito.

Ahora bien, hay aspectos especiales que deben captar nuestra aten-
ción, y nos referimos a dos rubros principalmente:
1) El peso determinante de la opinión de la víctima u ofendido
para la procedencia del procedimiento abreviado, y
2) Las solicitudes de procedimiento abreviado con base en crite-
rios generales del Procurador General de Justicia.

En cuanto al primer punto, flagra que se trata de un elemento


que no es constitucional, propiamente dicho, incluso que en la etapa
originaria de la norma procesal, no se consideraba; sin embargo, tiene
una razón de ser estrechamente relacionada con derechos elementales
de la víctima u ofendido que en la práctica se estaban dejando de lado
por parte de los fiscales, como lo explicaremos posteriormente, y que
se consideró por parte de los legisladores era un tema que bien podía
resolverse legislativamente. Aún existe mucho debate al respecto.

El segundo rubro, indiscutiblemente nos lleva a cuestionar que la


misma ley establezca que el Ministerio Público solicitará los procedí-

272
! f.iJ, PROCF.l)fMIEI'\"l'O !l'•HvlEDli\T'O E.N EL CON'T'EXTO h'IE){íCi\N()

mientes abreviados según criterios dictados por una autoridad, es decir,


no basado en supuestos legales debidamente establecidos y detallados;
esta cuestión de igual manera la abordaremos en temas subsecuentes.

El Código Procesal que hemos citado es totalmente representativo


de una realidad mexicana que se vivió durante la etapa de legislación
secundaria por regiones; legislación que con aciertos y desaciertos
logró claros avances en cuanto a la justicia pronta se refiere mediante
el procedimiento que nos ocupa. Pero quedaron áreas de oportunidad
derivadas de múltiples acciones contra reformistas en distintas regiones,
que condujeron a la necesidad de encontrar soluciones mediante una
codificación única a nivel nacional.

El Código Nacional. de Procedimientos Penales, es la etapa vigente


actualmente en nuestro país. Una norma que llegó en un momento
justo para evitar que la esencia de la reforma judicial penal continuara
en riesgo inminente de ser consumida por inoperantes e inconscientes
fuerzas que pretendían disfrazar al pasado y confundirlo entre las nuevas
formas procesales. Sin pretender desviar la naturaleza jurídica del pre-
sente estudio, quizá lo que no ayudó mucho a que tuviera la suficiente
legitimación fue el momento político en el cual nació, mismo que a la
fecha ha sido caracterizado por una serie de reformas estructurales a
nivel nacional enfocadas en el empoderamiento y control gubernamental
de la federación, así como el manejo privado de cosas públicas.

Superando cualquier tipo de contexto para-jurídico, era totalmente


necesario esta codificación única que vio el sol un 5 de marzo del 2014,
sobre todo para consolidar una reforma judicial que a pesar de casos de
éxito, seguía avanzando a paso aletargado; hasta el mes de abril del 2013,
23 entidades federativas tenían Códigos de Procedimientos Penales de
corte acusatorio (3 en operación en todo su territorio, 1 O solamente vi-
gente en una parcialidad de su territorio, 1 lo tenía promulgado pero su
vigencia dependía de una declaratoria, 7 entrarían en operación parcial
durante el 2013 y 2 iniciarían su operación parcial en el 2014). 7 enti-
dades federativas aún se encontraban discutiendo los proyectos en sus
legislaturas locales, y existían otras entidades más retrasadas en el pro-

® " ®
273
.JOSÍ': DIEGO ROBLES PALAFOX

ceso de implementación, entre ellas la capital mexicana 15• Otro aspecto


fundamental que justificó la nueva norma procesal fue la oportunidad
de unificar criterios incidentes en la aplicación del procedimiento penal
y superar conceptos y tratamientos erróneos de ciertas figuras jurídicas
por parte de las leyes procesales existentes.

Justamente en este último aspecto referido, encontramos que la


norma nacional le da un tratamiento distinto al procedimiento abre-
viado, al que se le daba en las codificaciones anteriores, dando mayor
claridad respecto a la esencia del procedimiento inmediato mexicano.
En primer orden se deja atrás regularlo como procedimiento especial,
una confusión en la que se mantuvieron algunas de las codificaciones
estatales, para ahora preverla como una forma de terminación anticipada
del proceso, diferenciándola además de las soluciones alternas. Para Jo
cual quedó establecido el Libro Segundo (Del Procedimiento), Tirulo
I (Soluciones alternas y formas de terminación anticipada); que en su
Capítulo I (Disposiciones Comunes), en sus artículos 184 y 185 regula
lo siguiente:

Artículo 184. Soluciones alternas


Son formas de solución alterna del procedimiento:
L El acuerdo reparatorio, y
II. La suspensión condicional del proceso.

Artículo 185. Formas de terminación anticipada del proceso


El procedimiento abreviado será considerado una forma de termina-
ción anticipada del proceso.

15 Véase, Anteproyecto de Dictamen de las Comisiones Unidas de Justicia y de


Estudios Legisla ti vos, Segunda por el que se expide el Código Nacional de
Procedimientos Penales. Iniciativa con proyecto de Decreto por el que se expide
el Código Procesal Penal para la República Mexicana presentada el día 30 de
abril del 2013 por los Senadores Arely Gómez González, Roberto Gil Zuarth,
Manuel Camacho Solís, Pablo Escudero Morales, Angélica De La Peña Gómez,
Ornar Fayad Meneses, Luis Armando Melgar Bravo.Layda Sansores San Román
y Dolores Padierna Luna, pertenecientes a diversos Grupos Parlamentarios. La
iniciativa en su exposición de motivos, fracción III, p. 19.

274
De esta manera, se supera el procedimiento abreviado como proce-
dimiento especial, para darle coherencia constitucional denominándolo
forma de terminación anticipada; mediante esta disposición se clarifica
el concepto como una figura encaminada a la justicia pronta de la que
habla el art. 17 constitucional.

Otro rubro que la norma única logró consolidar es el relativo a


detallar supuestos para la procedencia de beneficios al inculpado por
aceptar su responsabilidad, específicamente en el art. 202, párrafo ter-
cero y cuarto:

Cuando el acusado no haya sido condenado previamente por delito


doloso y el delito por el cual se lleva a cabo el procedimiento abreviado
es sancionado con pena de prisión cuya media aritmética no exceda
de cinco años, incluidas sus calificativas atenuantes o agravantes, el
Ministerio Público podrá solicitar la reducción de hasta una
mitad de la pena mínima en los casos de delitos dolosos y hasta dos
terceras partes de la pena mínima en el caso de delitos culposos, de la
pena de prisión que le correspondiere al delito por el cual acusa.

En cualquier caso, el Ministerio Público podrá solicitar la reducción


de hasta un tercio de la mínima en los casos de delitos dolosos y hasta
en una mitad de la mínima en el caso de delitos culposos, de la pena de
prisión. Si al momento de esta solicitud, ya existiere acusación formu-
lada por escrito, el Ministerio Público podrá modificarla oralmente en
la audiencia donde se resuelva sobre el procedimiento abreviado y en
su caso solicitar la reducción de las penas, para el efecto de permitir
la tramitación del caso conforme a las reglas previstas en el presente
Capítulo.

Así también, se enfatiza el requisito relacionado con la opinión de


la víctima u ofendido, en el art, 204:

Artículo 204. Oposición de la víctima u ofendido


La oposición de la víctima u ofendido sólo será procedente cuando
se acredite ante el juez de control que no se encuentra debidamente
garantizada la reparación del daño.

" " e
275
'.JÜSÉ DIEGO ROBLES PALAFOX !

Como lo mencionamos al momento de analizar la etapa de Códigos


adjetivos estatales, si bien es cierto, no se trata de un elemento consti-
tucional base del procedimiento abreviado, pero sí de un supuesto que
protege derechos de la víctima u ofendido en cuanto a la reparación
del daño, un aspecto que corría demasiado riesgo sobre todo conside-
rando que algunos Códigos adjetivos regulaban la posibilidad de que el
procedimiento abreviado pudiera ser solicitado de acuerdo a criterios
del Procurador General de justicia, y que no obligaba a los jueces a
revisar sí los fiscales atendieron este factor tan importante para la lle-
gada plena de la justicia. Existen juristas que siguen considerando que
esta medida obstaculiza en algunos casos procedentes que se cumpla la
finalidad del procedimiento abreviado como herramienta reparatoria
y de descongestión del sistema de justicia penal, y no tengan solución
mediante esta vía por razones de posibles criterios del fiscal general
que se contraponen con la esencia del sistema acusatorio y la justicia
pronta. en esa búsqueda confusa de seguridad ciudadana a través de
políticas criminales. Han existido criterios de fiscales generales que
prohíben a los Ministerios Públicos celebrar procedimientos
abreviados en casos de delitos de robo de cableado y ganado, por citar
un ejemplo.

Es así que esta última etapa legal (en la que actualmente nos encon-
trarnos) ha logrado consolidar y redefinir al procedimiento abreviado
mediante una atención exacta de las disposiciones constitucionales e
internacionales, garantizando una justicia pronta y expedita, mediante
un tratamiento preciso y correcto de la ley, atendiendo los derechos de
las partes involucradas en el conflicto penal.

4. ¿POLÍTICA DEL ESTADO, ESTRATEGIA O DERECHO?

La legalidad siempre será una base elemental para la conducción


adecuada de la vida social e institucional, leyes que contengan la
esencia de una necesidad y realidad social que a su vez se ajuste y/o
moldee el contexto de las instituciones. Esto es, un modelo ideal que
permite al Estado cubrirse de un sólido respaldo dogmático, mediante
el cual tenga una verdadera posibilidad de garantizar orden y
seguridad jurídica.

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276
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pragmática que tenga claridad de objetivos respecto a la conducción de


los temas sociales e institucionales mediante el uso estratégico de vías
legales para lograr resultados efectivos. El Estado, en este supuesto, es
el órgano rector, el conductor del pragmatismo aludido a través de sus
políticas públicas.

Finalmente, encontramos un tercer factor: los operadores encarga-


dos de materializar los objetivos de las políticas de Estado en atención
de lo que la legalidad dicta. Sin estos, todo lo anterior se convertiría en
letra muerta, y en propósitos bien intencionados.

'Teniendo en claro lo antes expuesto, debemos realizar los mapas


mentales relacionados con el procedimiento abreviado:

No es un secreto que el Estado tradicionalmente ha utilizado al


sistema de justicia como una herramienta o medio para g::rrantizar
resultados en aspectos que no son objetivos directos de la procuración
e impartición de justicia, especialmente el tema de la seguridad ciuda-
dana y la prevención del delito, a través del endurecimiento de penas,
amplitud de delitos graves, etc. Que si bien es cierto lejos de resolver
los problemas y cumplir con los objetivos, estos se complicaban
aún más, pero es un claro ejemplo de la utilización de figuras jurídicas
del sistema de justicia penal para buscar cumplir con un objetivo
mediante una política de Estado convertida en legalidad.

Ahora, con el sistema acusatorio nos encontrarnos con una transi-


ción que busca dejar atrás todo rasgo inquisitivo; las políticas de Estado
por supuesto que son bienvenidas, siempre y cuando sean afines con los
objetivos, derechos y obligaciones de la justicia. Así, el procedimiento
abreviado ha sido concebido como una figura legal.

En el contenido del presente trabajo se ha reiterado gue el procedi-


miento abreviado aporta de gran manera a la efectividad de la justicia
pronta y expedita, es decir, para garantizar un derecho humano, por lo
tanto se puede afirmar que esta forma de terminación anticipada del
277
.Jost D.IEGO ROBLES PALAFOX i

proceso se hace objetiva por razones de un derecho subjetivo elemen-


tal; sin embargo, existen jurisconsultos que sostienen que más que un
derecho, es principalmente una herramienta del Estado, una política
pública a través de la norrnatividad que permite al propio Estado des-
cargar al sistema penal, haciendo una especie de filtro para que las in-
vestigaciones radiquen en casos que pueden prosperar ordinariamente,
y aquellos casos en donde no se visualice una teoría del caso sólida o
se estime compleja la fase de investigación complementaria, se pueda
incluso negociar los beneficios a que hemos aludido en líneas anteriores
consistentes en reducción de penas, lo que se convierte en un incentivo
para abrir la puerta a la voluntad de las personas a acceder a esta vía
procedimental, de esta manera el Estado cumple efectivamente con
dictar justicia resolviendo inclusive esos asuntos que quizá de manera
ordinaria no hubieran llegado a un final satisfactorio socialmente; esta
es la razón por la que se afirma como política de Estado que funciona
como mecanismo de aceleración y solución de casos.

Los operadores del sistema judicial penal son en definitiva la pieza


clave y necesaria para que el procedimiento inmediato mexicano fun-
cione; los encargados directos de la aplicación de esta figura jurídica,
quienes conocen debilidades y fortalezas de los asuntos puestos bajo
su conocimiento, y es precisamente en razón de esas debilidades y
fortalezas que distinguen, lo que los lleva a optar por el procedimiento
abreviado para resolver sus casos; así, tenemos defensores que ante un
caso evidentemente perdido proyectan como estrategia la posibilidad
de conseguir penalidades menores, incluso beneficios sustitutivos de
la pena de prisión para obtener una inmediata libertad. Los fiscales,
por su parte, ven una estrategia adecuada para resolver casos donde el
rompecabezas probatorio es por demás sinuoso, de tal manera que pue-
dan conseguir resultados favorables para resarcir el daño a las víctimas,
sacrificando quizá una mayor penalidad, pero obteniendo lo realmente
importante en el fondo de la solución de un conflicto penal.

Así, podemos concluir que el procedimiento abreviado tiene carac-


terísticas de los tres factores analizados, sin embargo caeríamos en un

278
1
I EL PHOCEDIIv'iIEN'f() IJ\JtvlEJ)_iA'l'O EN El_, CON'J'EXT() f·,1EXJCI\NO

t ., ..�.- encasillándolo exclusivamente en uno de ellos, desde un P unto


., .

ro r
¡ ) .

de vista práctico--jurídico. Aunque quienes ponderamos el derecho


110 perderemos de vista jamás suí génesis en un derecho humano de
dim,ensiones inconmensurables para la restauración del orden social.

5. PERCEPCIÓN, REALIDAD Y LA RUTA EFECTIVA

experiencia mexicana aún enfrenta un sinfín de retos en cuanto


a la legitimación del procedimiento abreviado, particularmente desde la
perspectiva de víctimas que se propaga en un sentir social generalizado
cuando el enfoque operativo se estanca en una visión de política pública
ap!ic,rndo esta forma de justicia con el único objetivo de "quitarse de
encima·· un caso, sin ponderar resultados reales para los derechos de las
víctimas. resaltando su postura no vinculante sobre una propuesta justa
en cuan to a la reparación del daño, lo que sucedía frecuentemente.No es
posible que continúe sucediendo la utilización de esta forma anticipada
de terminación del proceso para efectos estadísticos que aparenten que
los casos penales se están resolviendo satisfactoriamente cuando el fiscal
y/o la defensa tienen elementos suficientes para establecer condiciones
justas para las partes al celebrarse el procedimiento abreviado, pero no
lo hacen con tal de que el caso llegue a su fin a como dé lugar.

Probablemente, la realidad en México no dista mucho del resto de


Latinoamérica, los retos son muy similares, pero sin lugar a dudas se ha
avanzado legalmente y mediante esta vía se han superado inconsistencias
que en su primera etapa no permitía que el procedimiento abreviado
cumpliera su finalidad de manera equitativa para las partes, verbigra-
(Ü: tomar en cuenta la postura de víctimas, separarlo de las soluciones
alternas en estricto sentido, clarificar su esencia como algo distinto a
los procedimientos especiales, etcétera.

Con determinación se puede afirmar que cualquier clase de análisis


es más útil cuando concluye propositivamente, este estudio no pretende
ser la excepción, tampoco tiene la fórmula exacta (tengo la certeza que
no hay quién tenga fórmulas exactas en aspectos jurídico-sociales), no

e ., .,
279
. Josi DIEGO. ROBLES PALAfOX. ¡
obstante la ruta visualizada para lograr que el procedimiento abre-
viado cumpla con su
esencia es primeramente que no se contamine
mediante "parches" legislativos disfrazados de reformas con el afán de
filtrar políticas criminales inquisitivas, así corno tendencias al populis-
mo penal", es encontrar el equilibrio legislativo que lleva a garantizar
derechos de todos; en segundo orden, una aplicación y uso estratégico
del procedimiento abreviado desde una perspectiva integral del sistema
judicial penal, y de ética profesional que cierre las puertas a negociar
condiciones injustas con tal de que se termine el caso; y tercero, que
los operadores sean capaces de sensibilizar a víctimas e imputados, y
por qué no decirlo, a la sociedad en general, sobre que una penalidad
alta no necesariamente significa justicia si no se busca como prioridad
la reparación del daño, un aspecto enfático a través del procedimiento
abreviado. México y nuestros países hermanos, con nuestras reformas
hemos dado pasos significativos para los derechos humanos ...

¡Prohibido retroceder!

6. REFERENCIAS BIBLIOGRÁFICAS
BAYTELMAN, Andrés y Mauricio Ducs, Litigación penal.juicio oral y
prue- ba, Santiago de Chile: Universidad Diego Portales; 2004.
CASANUEVA REGUART, Sergio E., Juicio oral. Teoría y práctica, 4." ed.,
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penal acusatorio adversarial ", en Revista Mundo Forense, México:
13 de Agosto del 2014. Recuperado de -cbir.ly/Ztyyfip.c-.
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go: 30 de junio del 2006. Recuperado de <bit.ly/2sP7Vaz>.
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16 PRATS, Eduardo Jorge, "Populismo penal", en Hoy Digital, Santo Domingo: 30


de junio del 2006. Recuperado de <bit.Iy/2sP7Vaz> .

.. .. 0

280
i\CUERI)C)S
PLENARJ()S
Acuerdo PH,n::uw r,l,''6-2.010/CJ--¡ 16: directa
y proceso inmediato

CORTE SUPREMA DE JUSTICIA DE LA REPÚBUCA


VI PLENO JURISDICCIONAL DE LAS SALAS PENALES
PERMANENTE Y TRANSITORIAS

ACUERDO PLENARIO N.º 6-2010/CJ-116

Fundamento: Artículo 116 TUO LOPJ


Asunto: Acusación directa y proceso
inmediato

Lima, dieciséis de noviembre del dos mil diez.

Los jueces supremos de lo Penal, integrantes de las Salas


Penales Permanente y Transitoria de la Corte Suprema de Justicia de la Re-
pública, reunidas en Pleno Jurisdiccional, de conformidad con lo dispuesto
en el artículo 116 del Texto Único Ordenado de la Ley Orgánica del Poder
Judicial, han pronunciado el siguiente:

ACUERDO PLENARIO

I. ANTECEDENTES

l. Las Salas Permanente y Transitoria de la Corte Suprema de Justicia de


la República, con la autorización de la Presidencia de esta Suprema Corte
dada mediante Resolución Administrativa N.º 165-2010-P-PJ, y a instan-
cias del Centro de Investigaciones Judiciales, acordaron realizar el VI Pleno
Jurisdiccional de los jueces supremos de lo Penal, al amparo de lo dispuesto
en el artículo 116 del Texto Único Ordenado de la Ley Orgánica del Poder

283
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t:L PR.OCE_SO JNlVlEDI/\iO ¡

judicial -··--en adelante, LOP}-- , y dictar Acuerdos Plenarios para concordar


la jurisprudencia penal.
2. EI Pleno jurisdiccional se realizó en tres fases
En la primera fase, Íos jueces supremos discutieron y definieron la
agenda para lo cual tuvieron en cuenta los diversos problemas y cuestiones
de re- levancia jurídica que han venido conociendo en sus respectivas salas
en el último afio. Fue así como se establecieron los siete temas de agenda así
como sus respectivos problemas específicos.
La segunda fase, denominada participación ciudadana, tuvo como finalidad
promover la intervención y el aporte de la comunidad jurídica del país para la
solución de cada uno de los problemas antes planteados. Para ello se habilitó el
foro de participación a través del portal de internet del Poder Judicial, habiendo
logrado con ello una amplia participación de diversas instituciones de la capital
así como de diversas provincias del país a través de sus respectivas ponencias.
Luego de una debida selección de las ponencias presentadas, se realizó en focha
4 de noviembre la audiencia pública en la que los representantes de todas las
instituciones acreditadas sustentaron y debatieron sus respectivas ponencias
ante el Pleno de los jueces supremos de ambas Salas Penales.
En dicha audiencia, con relación al tema que aborda el presente Acuerdo,
sustentaron su ponencia los señores Mario Rodríguez Hurtado -en repre-
sentación del Instituto de Ciencia Procesal Penal-; Ana Cecilia Hurtado
Huailla � -en representación del Centro de Estudios de Derecho Penal
Económico y de la Empresa-s-, y Miguel Falla Rosado ---en representación
del Centro para la Investigación y Mejora de la Calidad en el Servicio de la
Justicia-Universidad Católica Santo Toribio de Mogrovejo-s-, las mismas que
se han tenido en cuenta para en la discusión del presente Acuerdo Plenario.
Es así como finalmente se expide el presente Acuerdo Plenario, emitido
conforme a lo dispuesto en el artículo 116º de la LOPJ, que, faculta a las
Salas Especializadas del Poder Judicial a dictar este tipo de Acuerdos con la
finalidad de concordar criterios jurisprudenciales de su especialidad.
3. La tercera fase del VI Pleno Jurisdiccional comprendió ya el proceso de
discusión y formulación de los acuerdos plenarios cuya labor recayó en los
respectivos jueces ponentes en cada uno de los siete temas. Esta fase culminó
el día de la sesión plenaria realizada en la fecha con participación de todos
los jueces integrantes de las Salas Permanente y Transitoria, interviniendo
todos con igual derecho de voz y voto. Es así como finalmente se expide el

284
ACUERf)OS PLENi-\RI()S

presente Acuerdo Plenario, emitido conforme a lo dispuesto en el


artículo
116 LOPJ, que, faculta a las Salas Especializadas del Poder Judicial a dictar
este tipo de Acuerdos con la finalidad de concordar criterios jurisprudenciales
de su especialidad.
4. En el presente caso, el Pleno decidió tomar como referencia lo debatido
en audiencia pública sobre diversos aspectos de la acusación directa y el
proceso inmediato. En concreto, sobre los alcances y diferencias de ambas
instituciones según lo regulado por el Nuevo Código Procesal Penal �-
en
adelante, NCPP--. Respecto a la acusación directa, la viabilidad de la for-·
malizadón de la investigación preparatoria, el requerimiento de las medidas
de coerción personales y reales y la oportunidad de la constitución de las
partes procesales. En cuanto al proceso inmediato, si siempre se requiere
previamente formalización de la Investigación Preparatoria, audiencia para
resolver tal proceso especial, con quiénes, el requerimiento de las medidas de
coerción personales y reales, la oportunidad para la constitución de las partes
procesales y el momento de aportar los medios probatorios y controlar los
ofrecidos en dicho proceso.
5. La deliberación y votación se realizó el día de la fecha. Como resultado
del debate y en virtud de la votación efectuada, por unanimidad, se emitió el
presente Acuerdo Plenario. Interviene como ponente señor NEYRA FLORES.

H. FUNDAMENTOS JURÍDICOS

§ 1. Aspectos generales·
6. La acusación directa forma parte del proceso común y es un mecanismo de
aceleración del proceso que busca evitar trámites innecesarios. Se encuentra
regulada en el artículo 336.4 NCPP y faculta al fiscal formular directamente
acusación, si concluidas las Diligencias Preliminares o recibido el Informe
Policial considera que los elementos obtenidos en la investigación estable-
cen suficientemente la realidad del delito y la intervención del imputado
en su comisión. Esta facultad procesal se funda en la necesidad de generar
respuestas rápidas al conflicto penal, la economía procesal y la eficiencia del
nuevo proceso penal.
7. El proceso inmediato es un proceso penal especial y además una forma de
simplificación procesal que se fundamenta en la facultad del Estado de orga-
nizar la respuesta del sistema penal con criterios de racionalidad y eficiencia
285
ÚL PROCESO JNM"EDUffO I
sobre todo en aquellos casos en los que, por sus propias características, son
innecesarios mayores actos de investigación. Su regulación, en sus aspectos
esenciales, se encuentra desarrollada en el Libro V, Sección I, artículos 446
y 448 NCPP correspondiente a los procesos especiales. Por tanto, siguiendo la
línea fijada en el Acuerdo Plenario N. o 05-2009 /CJ-116, la regla
hermenéutica que es del caso utilizar será aquella que establece la aplicación
supletoria del proceso común u ordinario siempre que exista un vacío
normativo, en tanto
en cuanto la norma objeto de integración jurídica no vulnere los principios
que sustentan el proceso inmediato o las disposiciones y su estructura procesal
.: . ¡
[Acuerdo Plenario 05-2009/CJ-l 16 de la Corte Suprema de la República, del . : {:·

13 de noviembre del 2009, fundamento jurídico 6]. ·� .


§ 2. Alcances de la acusación directa conforme al artículo 336.4 NCPP y
. ¡
!
diferencias con el proceso inmediato regulado en el artículo 446 y ss. ¡
NCPP i
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8. La acusación directa como parte del proceso común faculta al Ministerio ":

Público acusar directamente, siempre que estén presentes todos los presu-
puestos de la punibilidad y de la perseguíbilidad y se cumplan los supuestos
de aplicación contemplados en el artículo 336.4 NCPP. En el presente
caso, el fiscal decide pasar directamente a la etapa intermedia prescindiendo
de la etapa de investigación formal. La acusación directa formulada por el
Ministerio Público deberá cumplir con los presupuestos contemplados en el
artículo 349 NCPP, y previo traslado del requerimiento a las partes el juez de
la investigación preparatoria ejercerá el correspondiente control de acusación
pudiendo desestimar el pedido fiscal cuando concurra alguna de las causales
de sobreseimiento, previstas en el artículo 348 N CPP.
9. El proceso inmediato es un proceso especial distinto del proceso común.
Sus supuestos de aplicación se encuentran suficientemente desarrollados en
el artículo 446 NCPP. El fiscal podrá solicitar la aplicación del proceso in-
mediato al Juez de la Investigación Preparatoria. El requerimiento de proceso
inmediato se presentará luego de culminadas las diligencias preliminares, o
en su defecto, hasta antes de transcurrido 30 días de la formalización de la
investigación preparatoria. La solicitud del Fiscal está sujeta a la decisión
jurisdiccional, pues la exigencia de su aplicación está condicionada a los
presupuestos contemplados por el artículo 446.1 NCPP. Asimismo, el re-
querimiento de incoación de proceso inmediato deberá ser notificado a las

• o e
286
.A..CUER.DOS PLENARIOS

demás partes procesales, quienes podrán pronunciarse sobre su procedencia.


En el caso que el Juez admita el requerimiento emitirá un auto que dispone
la procedencia de este proceso especial, luego de lo cual el fiscal formulará
acusación y lo remitirá al juez competente para que dicte acumulativamente
el auto de enjuiciamiento y de citación ajuicio. Al ser el proceso inmediato
distinto al proceso común y no haber etapa intermedia, sed el juez del juicio
oral quien controle la acusación y evaluará la admisión de los medios proba--
torios que podrán presentar los demás sujetos procesales de constitución en
parte procesal, así como otros requerimientos.
En el caso que no concurran los supuestos taxativos de aplicación del pro-
ceso inmediato, el juez de la investigación preparatoria podrá desestimar la
solicitud del fiscal. La decisión que desestima el pedido podrá ser apelada.

§ 3. La acusación directa yla disposición de formalización y continuación


de la investigación preparatoria
10. La Disposición de Formalización de la Investigación Preparatoria es la
comunicación formal que el fiscal dirige al imputado para efectos de hacer
de su conocimiento la imputación clara y precisa de los hechos que se le
atribuyen, la correspondiente calificación jurídica específica y, por ende, que
se va realizar una investigación formalizada en su contra, posibilitándole,
a través de su abogado defensor, aportar los medios de investigación y de
prueba que estime pertinentes.
Asimismo, este acto fiscal fija las diligencias que se actuarán en la etapa de
investigación preparatoria propiamente dicha. Es decir, que si el Ministerio
Público considera que las diligencias actuadas preliminarmente establecen
la suficiencia fáctica y probatoria del hecho y la vinculación del imputado al
mismo, dispondrá la formalización de la Investigación Preparatoria estable-
ciendo las diligencias que de inmediato deban actuarse.
11. En el caso de que el fiscal ha decidido no continuar con las diligencias
de investigación y acusar directamente -como una de sus facultades como
director de la investigación-e- el imputado solo solicitaría la realización de
elementos de convicción durante las diligencias preliminares porque no
se produciría la etapa de Investigación Preparatoria por ser innecesaria, ni
tampoco una formalización de la Investigación Preparatoria en este sentido.

287
EL PROCESO lNMEl)l!ffO i

Además, el artículo 336.4 NCPP estipula que la acusación directa podrá


formularse por el fiscal, si concluida las Diligencias Preliminares o recibido
el Informe Policial considera que los elementos obtenidos en la investigación
establecen suficientemente la realidad del delito y la intervención del impu-
tado en su comisión. Acusación directa, cuyos requisitos están previstos en
el artículo 349 NCPP, que cuenta con los mismos elementos de la íorrnali-
zación de la Investigación Preparatoria prevista en el artículo 336.1 NCPP,
por lo que se garantiza el conocimiento cierto de los cargos y la probabilidad
de contradicción.

§ 4. Funciones del requerimiento acusatorio en la acusación directa


12. Conforme a lo expuesto el requerimiento acusatorio, en el procedimiento
de acusación directa, cumple las funciones de la disposición de la formaliza-
ción de la investigación preparatoria en la etapa de investigación. Es decir:
i) Individualiza al imputado y sefiala los datos que sirven para identificarlo:
ii) satisface el principio de imputación necesaria describiendo de forma da
ra y precisa el hecho que se le atribuye al imputado, con sus circunstancias
precedentes, concomitantes y posteriores, y la correspondiente tipificación;
iii) establece la suficiencia probatoria señalando los elementos de convicción
que fundamentan el requerimiento acusatorio; iv) determina la cuantía de L.
pena que se solicita y fija la reparación civil cuando no hay actor civil; y v)
ofrece los medios de prueba para su actuación en la audiencia.
13. El derecho de defensa de las partes procesales queda salvaguardado con
la notificación del requerimiento de acusación para que en el plazo de 1 O
días puedan pronunciarse sobre el pedido fiscal.
Respecto al imputado, se le posibilita, en virtud del artículo 350.1 NCPP
observar la acusación fiscal formal y sustancialmente y, de ser el caso, ofrecer
las pruebas que considere se deben producir en el juzgamiento,
En el caso de que la víctima no haya podido constituirse en actor civil podrá
solicitarla al juez de la investigación preparatoria conforme al artículo 100
NCPP y antes de que concluya el plazo establecido en el artículo 350 NCPP,
en virtud de lo señalado por la citada normativa en el apartado 1, literal h),
conforme al cual los sujetos procesales podrán plantear en el plazo de 1 O
días cualquier otra cuestión que prepare mejor el juicio; asimismo, objetar
la reparación civil, o reclamar su incremento o extensión, para lo cual ha de
ofrecer los medios de prueba pertinentes para su actuación en el juicio oral.

288
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349.4 NCPP, indicará entre otros aspectos las medidas de coerción subsis-
tentes dictadas durante la Investigación Preparatoria; y, en su caso, podrá
solicitar su variación o que se dicten otras según corresponda
En caso que el fiscal no solicite una medida coercitiva, será de aplicación lo
dispuesto por el artículo 286 NCPP, la medida que prevé de comparecencia
simple. Excepcionalmente, y solo por razones de urgencia y necesidad de
asegurar la presencia del imputado en el proceso, d fiscal podrá requerir me-
dida de coerción personal proporcional al peligro procesal en una audiencia
autónoma a la de la etapa intermedia de control de la acusación directa, según
las reglas correspondientes a tal requerimiento.

§ S. El proceso inmediato y la formalización de la investigación prepara-


toria
15. Estando a lo dispuesto por el artículo 447. 1 NCPP, el fiscal tiene la
posibilidad de requerir la incoación del proceso inmediato en dos momentos:
i) Luego de culminar las diligencias preliminares y ii) antes de los treinta días
de formalizada la Investigación Preparatoria. En base al primer supuesto, se
estará ame un proceso inmediato incoado sin formalización de la Investigación
Preparatoria; de ahí que resulta necesario que el requerimiento de incoación
de este proceso incorpore los mismos elementos que una disposición de
formalización de Investigación Preparatoria y supuestos de aplicación que
se producen.
En cambio, en virtud del último supuesto, se tiene que en el proceso inrne-
diato, sí existe la obligación de formalizar la Investigación Preparatoria con
las implicancias que ello tiene, es decir, que se notifique de esta disposición
al imputado a fin que conozca la imputación hecha en su contra y pueda
preparar su estrategia de defensa, o de ser el caso interponer los medios de
defensa técnicos que considere pertinentes.

§ 6. El proceso inmediato y la etapa intermedia


16. Dentro de la estructura del proceso común, una de las fondones más
importantes que debe cumplir la etapa intermedia es controlar los resultados
de la investigación preparatoria, para lo cual se ha de examinar el mérito de
la acusación fiscal y los recaudos de la causa con el fin de decidir si procede o
no iniciar el juicio oral. Es decir, el juez de la investigación preparatoria como

289
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j

director de la etapa intermedia realiza un control tanto formal, sustancial y


sobre la suficiencia de los elementos de convicción de la acusación.
17. En el proceso inmediato, al ser uno especial que se particulariza en razón
de sus supuestos de aplicación: flagrancia delictiva; confesión del imputado;
y que los elementos de convicción acumulados durante las diligencias pre-
liminares, y previo interrogatorio del imputado, sean evidentes, no existe
etapa intermedia. No obstante ello, la autoridad judicial ha de realizar en
este proceso dos controles. Son los siguientes:

A. De acuerdo con el artículo 448. l NCPP el juez de investigación prepara-


toria, realiza un primer control antes de dar inicio al proceso inmediato.
Es el control al requerimiento del fiscal para la incoación del proceso
inmediato. Este primer control permite al juez de la investigación prepa-
ratoria determinar si procede o no dar inicio a un proceso inmediato, para
lo cual es preciso que dicha autoridad judicial verifique el cumplimiento
de los supuestos de aplicación de este proceso.

Asimismo, en armonía con el artículo 448. 1 NCPP, el juez de la inves-


tigación preparatoria corre traslado a las partes de dicho requerimiento
por un plazo de tres días y debe decidir, en un plazo igual, si acepta o
rechaza el requerimiento fiscal.

Sobre este punto cabe destacar que, en el marco de los principios de


oralidad, inmediación, contradicción y publicidad, así como para evitar
la indefensión, que inspiran el Nuevo Código Procesal Penal, puede ser
factible, atento a las circunstancias de la causa, establecer una audiencia
para el proceso inmediato, que se seguirá conforme a las pautas esta-
blecidas de manera genérica por el artículo 8 NCPP. Por tanto, para
que el juez de la investigación preparatoria resuelva la procedencia o no
de este proceso especial, si fuera el caso -aunque no obligatoriamen-
te-, podrá producirse un debate con la concurrencia del fiscal, quien
argumentará oralmente por qué eligió y considera la aplicación de este
proceso especial, así como con la presencia del imputado y su abogado
defensor, los cuales podrán contradecir este requerimiento fiscal y el
juez hará las preguntas aclaratorias expidiendo la resolución motivada
que corresponda.

290
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de coerción qué considere pertinentes, de manera simultánea y separada
del requerimiento de incoación del proceso inmediato, requerimiento
que será discutido en audiencia, siguiendo las consideraciones del Título
I, Sección Tres, del citado Código, según corresponda.

B. El segundo control a cargo de la autoridad judicial, es el de la acusación


fiscal, para ello es preciso referir que en virtud del artículo 349 NCPP tal
requerimiento debe cumplir determinados requisitos que condicionan su
validez, y que corresponde controlar al juez de juicio oral, quien dictará
el auto de enjuiciamiento en virtud del artículo 448.2 NCPP.

§ 7. Momento de aportación de medios probatorios en el proceso


inmediato
19. Uno de los problemas que se suscitan en torno al proceso inmediato es
que al no contar con fase intermedia, no se tiene un momento específico en
el que el imputado y las demás partes realicen la aportación de medios pro-
batorios, por lo que el acusado ingresada en desventaja al juicio. Asimismo,
que no hay oportunidad para que las partes procesales puedan constituirse
como tales.
20. En un proceso común, en el que sí se lleva a cabo la etapa intermedia
----donde las partes tienen la oportunidad de ofrecer cuanto medio de prueba
consideren- cabe la posibilidad de permitir que las partes ofrezcan medios
de pruebas al inicio del juicio oral, en virtud del artículo 373 NCPP, lo que
se condiciona únicamente a determinados supuestos, tales como: i) Que la
prueba sea nueva y que haya sido conocida con posterioridad a la audiencia
de control. ii) Que la prueba no haya sido admitida a nivel de la audiencia
de control en la etapa intermedia.
21. De ello se tiene que en el proceso inmediato resulta válida la realización
de este acto al inicio del juicio oral bajo la conducción del mismo juez de
juzgamíenro, quien ha de realizar un control de los medios de prueba ofre-
cidos para el Juicio Oral como por las demás partes que debe cumplir los
principios de legalidad, pertinencia, utilidad y conducencia. Así, la actuación
probatoria, eje central del juicio oral, será desarrollada respetando los prin--
cipios de igualdad, legalidad y contradicción, que integran las garantías del
debido proceso y defensa procesal.

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291
..
!J. PROCESO !NMED!AHJ ¡

22. Estas consideraciones no afectan .el principio de imparcialidad, que


garantiza que el juez sea un tercero entre las partes, toda vez que la regla
en base a la cual el ofrecimiento y admisión probatoria debe realizarse en
la etapa intermedia no puede ser entendida como absoluta y menos aún en
el contexto de un proceso especial que, como se tiene expuesto, se rige por
pautas propias. Por lo demás, queda garantizado el respectivo contradictorio a
que se someterán las pruebas ofrecidas al poder ser actuadas en el juicio oral.
23. Función que se realiza, siguiendo la misma lógica empleada para la
aportación de los medios probatorios, al no existir investigación preparato-
ria, ni la etapa intermedia, los sujetos procesales tendrán, al inicio del juicio
oral, oportunidad para solicitar su constitución en el proceso, y tanto en el
rol previsto en el parágrafo 21 como en el presente, la mayor garantía de
imparcialidad se comprobará con la resolución debidamente motivada que
expedirá el juez penal al respecto.

J.H. DECISIÓN

24. En atención a lo expuesto, las Salas Penales Permanente y Transitoria de


la Corte Suprema de Justicia de la República, reunidas en Pleno J
urisdiccio- nal, y de conformidad con lo dispuesto en el artículo 116 del
Texto Único
Ordenado de la Ley Orgánica del Poder Judicial; ACORDARON:
25. ESTABLECER como doctrina legal, los criterios expuestos en los fun-
damentos jurídicos del 8 al 23. .
26. PRECISAR que los principios jurisprudenciales que contiene la doctri-
na legal antes mencionada deben ser invocados por los jueces de todas las
instancias judiciales, sin perjuicio de la excepción que estipula el segundo
párrafo del artículo 22 de la LOPJ, aplicable extensivamente a los Acuerdos
Plenarios dictados al amparo del artículo 116 del citado estatuto orgánico.
27. PUBLICAR el presente Acuerdo Plenario en el diario oficial Et Peruano.
Hágase saber.
S. S.
SAN MARTÍN CASTRO I LECAROS CORNEJO I PRADO S.ALDARRJ.ACA I RODRÍGUEZ
TINE.O ! BARRIOS ALVARADO/ PRÍNCIPE TRUJll.LO I NEYRA FLORES! BARANDIARÁN
DEMPWOLF / CALDERÓN CASI'ILLO I SANTAMARÍA MORILLO

.:..

292
CORTE SUPREMA DE JUSTICIA DE LA REPÚBLICA
H PLENO JURISDICCIONAL EXTRAORDINARIO DE LAS
SALftS PENALES PERMANENTE Y TRANSITORIA

ACUERDO PLENARIO
EXfRAORDINARIO N.º 2-2016/CIJ-116

Base legal: Artículo 116 TUO LOPJ


Asunto: Proceso Penal Inmediato
Reformado. Legitimación y alcances.

Lima, uno de junio del dos mil dieciséis.

Los jueces supremos de lo Penal, integrantes de las Salas


Penales Permanente y Transitoria de la Corte Suprema de Justicia de la Re-
pública, reunidos en Pleno Jurisdiccional, de conformidad con lo dispuesto
en el artículo 116 del Texto Único Ordenado de la Ley Orgánica del Poder
Judicial, han pronunciado el siguiente:

ACUERDO PLENARIO
I. ANTECEDENTES

1. Las Salas Penales Permanente y Transitoria de la Corte Suprema de jus-


ticia de la República, en virtud de la Resolución Administrativa número
50;3--2015-P-PJ, de 31 de diciembre del 2015, y el concurso del Centro de
Investigaciones Judiciales, bajo la coordinación del señor Pariona Pastrana,
realizaron el II Pleno Jurisdiccional Extraordinario de los jueces supremos

"'"'"
293
EL.PROCESO lNIVIEDiAfO i

de lo Penal, que incluyó laparticipación en los ternas objeto de análisis de la


comunidad jurídica, al amparo de lo dispuesto en el artículo I I 6, del Texto
Único Ordenado de la Ley Orgánica del Poder Judicial (en adelante, LOPJ),
a fin de dictar acuerdos plenarios para concordar la jurisprudencia penal.
2. El II Pleno Jurisdiccional Extraordinario se realizó en tres etapas.
La primera etapa estuvo conformada por dos fases. Primera: la convocatoria
a la comunidad jurídica para proponer aquellos aspectos referidos i) a los
delitos de violencia y resistencia a la autoridad (Sección II, del Título XVIII,
del Libro II del Código Penal); y, ii) al proceso especial inmediato reformado,
necesitados de una interpretación uniforme y de la generación de una doctrina
jurisprudencia] para garantizar la debida armonización de la conducta de los
jueces en los procesos jurisdiccionales a su cargo. Segunda, la identificación
de las entidades y juristas que intervendrían en la vista oral.
3. La segunda etapa consistió en el desarrollo de la audiencia pública, que
se llevó a cabo el día 21 de enero del 2016. En ella, los juristas y expositores
especialistas convocados sustentaron y debatieron sus ponencias ante el Ple-
no de los jueces supremos. Intervinieron en el análisis del tema del presente
Acuerdo Plenario, los señores: Alfredo Araya Vcga (juez superior de Costa
Rica), Víctor Cubas Villanueva (Fiscal Supremo Provisional), Carlos Zoe
Vásquez Ganoza (Secretario Técnico de la Comisión Especial de Imple-
mentación del Código Procesal Penal), Pedro Angulo Arana (Decano del
Colegio de Abogados de Lima), Horts Schónbohm (juez alemán jubilado),
César Nakasaki Servigón (profesor de la Universidad de lima) y Boniíacio
Meneses Gonzales (juez superior de Lima, Coordinador Nacional de la im-
plementación de los juzgados de Flagrancia).
4. La tercera etapa, del IX Pleno J urisdiccional, comprendió el proceso de
determinación de los temas por cada materia: Penal material y Procesal penal,
así como la designación de los jueces supremos ponentes para cada uno de
los dos acuerdos plenarios correspondientes.
Con fecha 25 de enero último, en sesión plenaria, se designó a los señores
San Martín Castro, Salas Arenas y Neyra Flores para la formulación de la
ponencia referida al "Proceso inmediato reformado". Presentada la ponencia
pertinente, en las sesiones de fechas diez de febrero, dieciocho de mayo y
uno de junio se procedió a la deliberación, votación y redacción del Acuerdo
Plenario antes mencionado.

294
/ A(:tfERlJ()S t'LEl\)/\}(l()S

5. El presente Acuerdo Plenario, se emite conforme con lo dispuesto en


el artículo 116 de la LOPJ, que faculta a las salas especializadas del Poder
Judicial-en este caso, de la Corte Suprema de Justicia de la República-a
pronunciar resoluciones vinculantes, con la finalidad de concordar y definir
criterios jurisprudenciales del Orden Jurisdiccional que integran.
Intervienen como ponentes los señores San Martín Castro, Salas Arenas y
Neyra Flores.

H. FUNDAMENTOS JURÍDICOS

§ 1. Marco preliminar
6. El Código Procesal Penal