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TURISMO

El futuro del turismo


alrededor del mundo
depende de su
sostenibilidad
jueves, 23 de enero de 2020

Según la OMT, el sector viene creciendo en los últimos 20 años.


Para 2019 el número de viajeros internacionales se duplicó
María Claudia Lacouture

La OMT entregó en Madrid los premios a las mejores startups que se presentaron
a la segunda edición del concurso de emprendimientos que convocó para que los
jóvenes presenten soluciones innovadoras a los nuevos retos del sector. La
mayoría y las mejores propuestas ofrecieron principalmente soluciones más
verdes para viajar, y propuestas sostenibles para los destinos.
Como dato curioso, no había un solo emprendedor colombiano o delegados del
Gobierno en un evento que busca impulsar el desarrollo por medio de la economía
naranja. Para que el turismo sea nuestro nuevo petróleo, es importante lograr
involucrarnos en estos eventos que multipliquen las herramientas que tiene el país
para fortalecer un ecosistema de emprendimiento.

Se presentaron a los jurados propuestas para un turismo sin huella de carbono en


la movilidad, en donde abundaron las ideas para medios de transporte ecológicos
o uso de la bicicleta para los tours o para involucrar mercados locales a la
experiencia del turista para impulsar la economía regional, en particular de
poblaciones más vulnerables o pequeños productores.

LOS CONTRASTES

FLAVIA SANTOROPRESIDENTE DE PROCOLOMBIA

“Sin duda el turismo debe hacerse bajo parámetros de sostenibilidad y por eso en
ProColombia trabajamos para posicionar al país como destino sostenible”.

El propio secretario general de la OMT, Zurab Pololikashvili, fue claro al manifestar


que, ante los desafíos globales, el turismo sigue adelantándose a la economía
mundial y exige no solo crecer, sino crecer mejor.

La organización espera que los beneficios del turismo se distribuyan de la manera


más equitativa, teniendo en cuenta que en tiempos de crisis económica la industria
de viajes ha crecido por encima del promedio, tanto en ingresos como en
generación de empleo, pues se calcula que mientras entre 2010 y 2018 el empleo
en el mundo, en todos los sectores, creció 10%, solo la industria de alojamiento y
hotelería lo hizo en 35%.

La palabra “sostenibilidad” se escucha por doquier por estos días en España en la


antesala de la Feria Internacional de Turismo, Fitur 2020, que este año llega a sus
40 años. Hay optimismo por los resultados de 2019, con 1.500 millones registros
de viajeros en el mundo, 4% más que en 2018 -a pesar de las dificultades
económicas que generaron incertidumbre-, y al tiempo se percibe un ambiente de
inquietud sobre cómo mantener un ritmo sostenido y sustentable de crecimiento,
sobre todo en los países emergentes, como Colombia, donde esta industria ha
demostrado que puede ser una solución transversal en el desarrollo económico y
social de la Nación.
Para poner el tema en contexto, según los mismos datos de la OMT, el turismo
viene creciendo de forma consistente en los últimos 20 años. Para 2019, el
número de viajeros internacionales se multiplico por 2,5 frente al año 2000,
cuando se registraron 675 millones de turistas. Desde 2009 los ingresos que
genera esta industria están dos puntos por encima del PIB mundial, y entre 2008 y
2018 prácticamente se duplicó el número de países en donde el turismo dejó
ingresos anuales por más de US$1.000 millones.
Este éxito viene acompañado de retos, sobre todo en un contexto de desafíos
internacionales relacionados con la equidad, el medio ambiente y aspectos socio
culturales. Esta industria se encuentra en el foco aunque no sea la única industria
que puede aportar, pero sí está llamada a dar soluciones a diario para generar un
turismo sostenible con el equilibrio entre lo social, económico y ambiental.

Ya el turismo está generando entre 8% y 10% de la emisión de gases de efecto


invernadero en el mundo, el sector de transporte 3% y la hotelería 1%.
Adicionalmente, en un estudio reciente en Túnez se determinó el impacto de los
turistas en temporada alta y se estableció que el incremento del uso de energía
fue de más de 56%, del agua entre 8 y 10 veces más, y la generación de
desperdicios creció 25%, por mencionar solo unos ejemplos.

El boom turístico es un llamado de alerta a todas las autoridades para tomar las
decisiones adecuadas que permitan que este crecimiento de viajeros se mantenga
en el tiempo, para lo cual hay que involucrar a los gobiernos como rectores de la
política, a los empresarios como ejecutores y a las comunidades como
beneficiarios del turismo, tanto por ser quienes visitan los destinos, como aquellos
lugares que reciben diferentes tipos de turistas.

Es importante entender el concepto de la sostenibilidad, no es solo el respeto por


el medio ambiente, debe involucrar de manera equitativa los componentes
económico y social para que la fórmula se mantenga en el tiempo. Los avances
tecnológicos hacen mucho más fácil viajar. Hoy es más económico, más rápido y
en pocos clics estamos listos para recorrer cualquier destino por lejano o extraño
que parezca. Al mismo tiempo, hay viajeros más exigentes, que no se conforman
con “estar” en el lugar, sino que desean ser parte de la comunidad, del cambio,
vivir la experiencia local y, eso sí, de la manera más limpia posible.

Los nuevos turistas, millennials y la generación Z ya están pidiendo opciones de


experiencias turísticas que involucren hacer un aporte a la sostenibilidad del
planeta. Son más propensos a buscar experiencias diferentes a las que estamos
acostumbrados, como ir a mirar un ícono, pero siempre acompañado de opciones
de naturaleza, de impacto social, y especialmente, en un medio de transporte
sostenible.

El reto es enorme pues en 2020 se mantiene la incertidumbre internacional


derivada de la tensión comercial China-Estados Unidos que no se resuelve del
todo y se está a la expectativa del resultado del brexit y la recuperación de la
economía de Alemania, factores que influyeron en un menor crecimiento del
turismo. Colombia tiene un papel crucial para aprovechar el buen momento que
atraviesa fruto de la nueva imagen de seguridad que nos dio el proceso de paz y
del trabajo mancomunado de años entre sector público y privado, y en donde está
llamado a fortalecer no solo su presencia en las ferias, como lo ha venido
haciendo desde hace años, sino a trazar desde ya esa hoja de ruta que se
necesita para que el turismo se convierta en motor de desarrollo para las regiones
del país.