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J\rr§chlHñ-

rcücAürr

ffi§ffiffiffi$§ffi§&ffi
ffi§& .mffiffiffiffi
MICHEL FOUCAULT

}fICROTI§ICA
DEL
PODER

Edición y traducción de
Julia Varela y
Fernando Alvarez-Uría

TERCERA EDICION

tlls EmcIouES m
'"'T,¡iinl:Y;i"il:,T);;;f;'l:::ffi:o"'
Tltulo original:
MicroPhYsique duPouwr

INDICE

Nietzsche, Ia Genealogía, la Historia


I
Más allá del Bien y del Mal
3l
§obre la justicia popular. Debate con los maos
TERCERA EDICION 1992
45
Los intelectuales y el poder. Entrevista Michel i.;;-
cault-Gilles Deleuze 77
Entrevista sobre la prisión: el libro y su método
87
Poder-Cuerpo .. .. 103
Preguntas a Michel Foucault sobre la Geografia . . .
Curso del 7 de enero de 1926
. ill
. . . .'. . 125
Curso del 14 de enero de lg26 . . r.. . . 139
Las relaciones de poder penetran en los cuerpos r53
Poderes y estrategias t63
175

Diseño de la cubierta:
Roberto Turégano

@ de la edición original
Michel Foucault
@ de la edición Para EsPaña
Las Ediciones de La Piqueta '

@ Ediciones EndYmión
C/ .CruzYetde,22
28004-Madrid
ISBN:84-7?31-102'l
Deoosito Legal: M-36'42ó- 199 I
*
trnét en óráficas Garcia Rico
C/. Maria del Carmen, 30
2801l-Madrid
NIETZSCHE,
ir,,LA GENEALOGIA,
]i¡ILA HISTORIA*
I,, l. La-genealogfa es gris; es meticulosa y pacientemente
f" documentalista. Trabaj" sábre sendas embiouá¿as,
1:ltdas, muchas veces reesCritas.
s"i;ü"r;,r1
]"'p!i_'ü'}'il;r;ül'"o-o
gÉnesis-lineal-es,
ros insreses, ar describir r*1
al or.trnar, po, e¡empiá,
eupación de la utiüdad, todi ta hístoria
.;; L ;;;;,.i.'
á.; ¡4
Ia ¡rrur
mo.al,aI; como §¡
.i'
palabras hubiesen guardado r" t "oÁ"
,:,.las a.rl*'r"-aii."-
l,:f:j,ti: como.si o,. "iiáo,'lrril;-o'"",;ffi;
1rqueridas !_.T_'Iluocá;
no hubiese conocido '"u"¿o
invasiones, l""t"r,-r"pj;;,,dir:
trampas. De.-a.9uj
I indispensable:
!11es, r. a.rir" p"i"i feneatogra una tarea
percibii la singuh;iáaJá.iJ, ,,r"oor, fuera
toda finalidad monótona; encontrarlos allf donde'_.;;; de
y en aquello que-pasa desapercibido por
;;
T¡:T" no ,."..
rr de historia
:, -los sentimiántos, .l á*oi, i"-conciencia, los""¿"
tintos-; captar ins-
su retorno, pero en absoluto para trazar la
i curva lenta de una evolución, sino p"ru-r..rr"ontrar las
dife-
en las que han jugado diferentes papeles;
,,
f1:.: escenas definir
incluso el punto de su ausencú,-.t *o*.rrio;;';íil'*il;
. La Genealogie, I.,Histoiren
"Nietzsche,pUF, en «Hsy¡l¡nqfe a Jean
Hyppotite". Ed. paris, i§ií. pZü ül¡ii.
Michel Foucault Nietzsche, la genealogla, la historia
en Mahoma"')' Para el uso de
Iugar (Platón en Siracusa no se convirtió
*;;;;;"iG"
tenido gran _tod.os estos términos, y para los juegos
exige, por-tanto' el §aber minucioso' propios del término Ursprung,
Sus omonumentos
.".r,iJuá-á. máterialei "pil"dot' paciencia'd6 ";;;-i;, texros más
tivss es et prórogo ¿r.licr"Zl;;;".-;;;"mienzo
del
significa-
texto, es
t, a golpe errores
.añ;;;, no debe deiribarlosverdádes sin apariencia'
"grandes
esta- *1,llo" et objeto de la investigr.:á; ;;; et origen de
Jurc¡os morales; el término utilizado .rrorr.., Ios pre.
benéficos,, sino de upeq"eñas a Herkunft.
2' Después Nietzsche vuerve
blecidas Por un método severo' historia de esta
En resumen, lr".táin t"carnizamiento-en la erudiciÓn' La "oat,--ü"..',"
encuesta en su propia vida; recuerda
-pr.[r,r"l"
el tiempo en el que
de águila y ligrafiaba" ta filosofia y ;"""á;;; él «ca-
genealogía,ro,. opo.,. t" f it'o'i" como la.visión si habÍa que
"
profunda del filósofo- t" á"tiá" a la mirada escrutadora del arribuir a Dios el origen del mal.. C*rt-ie
de que le hace ahora
por d;;;;;;til" al despliegue metahistórico sonreír y respecto a la_ cual aice justáÁerri.
sabio; se opone qr.r.
una búsqueda de Ia (lrsprung;.i *ir.".',erminose trataba de
las sisnilicaciorr", i¿."it' y at tot indefinidos
teleolÓgicos' Se
terizar un poco más adeünt.á ;;";;j;; para cErEC- r
oponJ u la búsqueda del norigen"' paul Reez. Después
evoca-los análisis propr¿mente
de la palabra i"rros que comenzaro.
2. Se encuentran en Nietzsche dosse empleos
lo encuentra en alter-
con Humano, dernasiado humano; "i.trr'.t
p"." f"r".r.rizarlos, habla
ursp:ru;; Ú. .rnptto ttta fijado: ¿t ryrnySflhypothesen.. Ahora bil;,- aq,ri
"o et empleo del
nancia con términot i"itt t"t"t Entstehung'
Herkunft'- 4b: término Herkunft
por ejemplo' habla no es sin a"a" p;;i;;g"";
hunft, Geburt. La Geiiijegra d'e la' moral' "rlii.".iliri*. consagrados
muchos textos de HuryaJro, d"*;i"d;-ii*on,
de la falta' de su
Aní;: ;" relación "r átútiv al sentimiento origen de la moratid."l_df-h
á; i"-j.,r,i"iu
al
en. la Gava Cienc-in' se
;;;;;;;"s ,o*o d.-iu uisbrur¿sr; Y, sin embargo, 1199§is
en todos .rió, a.r"rrolios,
y det castigo.
había sido utilizada entonces era (Jrsprunga. la palabra que
ru ragica v al conocimiento' tanto de una
;;i;,';?.t".i0.,
;r;;;";g, de" níit'n",¿g:' como de una Herkunfta ' Como si en la
" ";i;; como "i^- en efecto
empt.o ¿.ii¿t-i"" está marcado' Ocurre primer
época de ta Geneatogía, y el,t..r;"-il;;;';el
quisiese'hacer valer una oposiciór, texro Nietzsche
q"Ñi.i^.r*'lo sitúa en oposición a otro término: el
que no habÍa utilizado casi diez
..r,ri ffa kunft y (Jrsprung,
frente a frente años aii.r-. p.ro muy pronto,
párrafo de Humano, aiÁ*;"a' humano' sitúa tras la utilización especificada d. ;;;;;;
que busca la metaffsica' términos,
Ii.iis.tt *ilagroso (win¿""oqruzrg)histórica que'^por tY P-111t: -
últimos párrafos Nietzshe
a'r pJlü" a un uso neutro y
v l,os"análisis de una filosofíi ü:H,::,::s
und A-nfang' Ocurre tambrén
irf""r."'.".tii oies üb.er Hethunft
de un modó irÓúico p:ry:1tlt:
¿Por qué Nietzsche gerrealogista rechaza, ar
menos en cier-
que (Jrsprung sea utilizado Iongtnano
este fundarnento
ras ocasiones, la búsq-ueda deiorige\(U;;*"g,t?
porque en
ño, .j.mplo, ¿en qué consiste uEn horri-
primer lugar se esfuerza-por recoger
(Ursprang)a. r" *olli q'tg se busca.desde Platón? allÍ Ia ásencia exacta de la
;;;'p;;;1", .o,,.ÑÁts' Puaenaa 9'ico:.u'.. o'.:i", *i:l cosa, su- más pura posibilidad, iu identidad
replegada sobre sÍ misma, su forma ."id"d;;;.;;;
;á;;á. ir"y qr. buscar este origen de la religión
(Ursy11ryg)
aquello que es externo, accidental
*ó;;iy anterior a tod.o
ü. ñ;;¿"t.rr., ti,"auu en un cierto sentimiento metaflsico
origen, es intentar encontrar ao q.re v ,".oiJo.-;;;; il1;
del más allá? simplemei,..r rrrr" invención.(Erf;ndund, L111 Ilo mismo" de una imag-en exactamente
;;;;;" dado,, lo .aqus-
secreto ce
juego de manos, en un artificio (KunststücÉ)' en un por adventicias toda las p-eripeci", adecuada a sÍ; es tener
fabricación,.r, ,r., piá..ái*i.rr,o de magia negra, en el trabajo lugar, todas las trampas y todos'los ;;;-lr" podido tener
de los Sc/¿¡¿orzkünstler
6' Jirfrr.t.'Es intentar levan-

t La Gata Ciencia, S 7 f.a obra p.


plittdttngen.de Rer: se llamaba lJrsprung der moralischen Em-
7 .

, i"Ááho, d'emasiado húmano, -S 3' ^


, éiiiá,toá¡" d.e tn morat, !!, !-o Y s a -. ¡ En Humano, demasiado
t ll0,1ll, 300'
La Cayl Ciencia, prung der Gerechtigheit. humano, !rel 4¡urr¡l
aforismo 92 se titulaba U¡s_
5 Aurora, S 102. s En el phopio iexto d,e
et Aurora' S 62; la Genea_logía, IJrsbrung
y Herhunft son
''i;'i;;"'C;;r,¿, s I51 v S 353.'.También de m a nera ;;; ts;#í;q,i"á.;i; ";i:
()anealogial, s 14. crrpk,ii áll'í a'út' Los grandes errores' S 7' ;i il'it',"01 ",'rJ'"..' i [;'d,
Michel Foucauh
r0 ,\liatzsche, la genealogia, la historia ll
tarrasmásc.aras'PTi.X."#L1",:'TjJ;:il:,::':ilIi,ltL:, pqi_Ull un saber que, sin embargo, lo recubre, y no cesa, en su
dad' Pues bien' t11 :' 1';;;?; iu'r.,.runsica, qué es Io
que habladurla, de desconocerlo; esiarÍa Iigado a esta articuración
"r, lnevitablemente perdida en la que la veidad de ras cosas enraza
#'*:rl§*!;'¡,"P:.-l# rur ii;::'if{ fil*::::'# ;:: con una verdad de los discursos que la oscurece al mismo
tiempo y la pierde. Nueva crueldad he la histori" q". oUfig;
:R:?#1tT:"::.'T::"&',,,.,""'i"i":*'"":':üiilJ:;'rt:; invertir la relación y.a abandonar la búsqueda *ade¡qs6s;t.,-"
detrás de la verdad, srempre reclente, avara y comedida, está la
li*"""rt'l:i""'s::x';::'lm:"',:1"'xi"il'J"TJ"'"'"
a la veraao!""i;i;tt delos
mét,odos científicos? Esto proliferación milenaria de los errores. No cñamos más'nque la
;El apeso de sus
.rr.io de la o"'rJ""ii"t' de su odioderecÍproco'
pasión
la necesidad de
verdad permanece verdad cuando se le arranca la venda;
hemos vivido demasiado para estar persuadidos de ello,l5. La
d.iscusiones fanáticas
':i#;;;-;"iot'du'"lo larso de luchas per-
triunfar -armas ""tl*t"iIlá1"d"-'' r'"*utá oy-lt
verdad, especie de eror que tiene para sf misma el poder de no
sonales-rr. ¿Será ta t'iliili'" 'll-átl
poder ser refutada sin duda porque er largo conocimiento de ra
lY.:1
realidad' ésta no es más "
que una «lnven- historia la ha hecho inalterable16. y ade¡ias ra cuestión misma
:Ifitu u"Ia"a¡-nn
Lo que'se'encuentra al comienzo de Ia verdad, el de¡echo que ella se procura para refutar el
¡ión de las clases dlrlgentes»I2' su error o para oponerse a la apariencia, Ia manera en la que
histórico d. lu. .oru,l'"" ti u 'aeilida1 1in.el'eservada 1ie
poco a poco se hace arcesible a los sabros, reservada despües
llil."-.;;rt'::::tttlhi,,'.'l"l'l;',,11;i:',:y':i:ff ;idades únicamente a los hombres piadosos, retirada *a, t.r¿e a un
il' meta'sic a que mundo inatacable en el que jugará a la vez el papel de Ia con-
o, ""it}.'il'ti ;,il'H;#'"" "'ou"p"5
an'
"
t""r ár iomienzo de todas las solación y del imperativo, rechazada en fin .orná id." inútil,
retorna en la concep:[";tü;1" esencial"rs:
til;il;A;; es lo' más precioso v superflua, refutada en todos sitios
cosas se encuentra estaban en su Per- -¿todo esto no es una his-
toria, la historia de un error que lleva
que cosas por nombre verdad?_.
se desea creer ""-*"o"'itnzos-las del creador' o de La verdad y su reino originario han teniáo su historia en la his-
de las manos
fección; que salieron
ati 'ittii""t' *t*t tf toria. Apenas salimos nosotros na ia hora de la más corta
,'^ i" t,rrci" sombra o'i*tt cuerPo' ant'
"-r., - :1.:t:ti ""r";ffi '.:i sombra,, cuando la luz ya no parece ve¡iir más ni del fondo del
fi;; á; la caída' antes del
I'Hil";.-'::Il*;"':i.ff
una teogonra' t:'^"r::-"-:.;
X;J'':1.1,'.'"'::'i",Ti:iil
paloma,
cielo ni de los primeros momenros del dia17.
Hacer la genealogÍa de los valores, de la moral, del
"^*" .f
siempre oaso de Ia ascetismo, del conocimiento no será por tanto partir a la bús-
queda de sr¡ «origen», minusvalorando como inaccesibles todos
l"*ij**:T".1'".:',*'*üi:*,':?:;lJd;ü'i"iü"¿"''
t'ace' d-esi"'ür el sentimi:1t:
ut la soberanía"del los.episodios.d;e[* historia; será por el contrario o.rp"rr. .rr1",
oSe buscaba divino: esto se convrrtro meti;cu:losidadés y en los azares de los comienzos; prestar una
;""'-t;;;""at t'.,
""imiento puerta del hombre
ahora en t'n t'*"''o u:t"'iiuiaf' n"tt por
1-l'la mueca de lo que
escrupu,losa atención a su derrisoria malevolencia; prestarse
verlas surgir quitadas las máscaras, con el rostro del otro; no
a
' está el mono»r{' rr'iJrnU* comtn'ó- que saitará a tener pudor para ir a buscarlas allí donde están *orevolviendo
Ilesaría u Z"'""'L'" *ftrn" tendÉ su simio
l"i,toaa"
'"',
Y tirará
oor su vestido' Ios baios fondos"
-; dejarles el tiempo para remontar er laberinto
En fin, último ilrr"i"il;i origen.ligado a los 1.: o]t:-t:
absolutamente
en el que ning"una verdad nunca jamás Ias ha mantenido bajo
su protección. EI genealogista necesita de la historia p"r,
ros: el origen + '"conocimiento
'"#;;;; todo :::g1.'urito
positivo' que hará jurar la quimera del origen un poco como el buen filósofo .oi-
retrotraído, y """1iá'-" necesidad del médico para conjurar la sombra del alma.
tiene
Es
tt Aurora, S 123.
'ri'it'r'áir'r-,
demasiad.o humano' s 34
ts Nietzsche contra Wagner, p..gg.
tr'Plr,¡u¡srn y su sombra' S 9' t6 I.g Gaya Ciencia, S 26b y S I10.
lbid.. S 3. tr, El Crepúsculo-d-e
'3
tt Aurora, S 49. .. los ídoios, como el mundo.verdad se convierte
unatmente en una lábula.
Nietzsche, l.a genealogía, la historia l3
t2 Michel Foucault
La procedencia permite también encontrar bajo el aspecto
sacudidas'
preciso saber reconocer los sucesos de la historia' sus único de un carácter, o de un concepto, la proiiferación de
mal digeri'
il;;;Ñ"t, las victorias afo¡tunadas' las.derrotas v de las
Sucesos a través de los cuales (gracias a los que, contra los que)
;;r, ;,I; á; cuenta de iá, comienzos, de los atavismos ge han formado. La genealogla no pretende remontar el tiempo
t.r.ri.i"tt como hay qrr. t"btt diagnosticar 'las enfermedades para restablecer una gran continrridad por encima de Ia
y
del cuerpo, los estados de debilidad de energla' su§ trastornos dispersión del olvido. Su objetivo no es mostrar que el pasado
, .rr, ,.rir,.rrcias para juzgar lo que es un discurso filosófico' La está todavía ahl bien üvo en el presente, animándolo áún en
i*."ri¿"'a.t, r..i d"bilidades, furores secre- )

iilil;;;.", sus
es el cuerpo
§ecreto después de haber impuesto en todas las etapas del ,

iár, t*'st""des agitaciones febriles y sus slncopes' recorrido üna forrna dibujada desde el comienzo. Nadi que sei
metafísico para buscarle un
;i;-; áet der"nii. Hay que ser asemeje a la evolucién de una especie, al destino de un pueblo. l

alma en la lejana idealidad del origen' I la filial compleja de la procedencia, es al cóntrario


Segrrir .
i

mantener lo que pasó-en Ia dispersión que le es propia: es i


3. Términos corno Entstehung o Herkunft indican mejor percibir los accidentes, las desviaciones Ínfimas ai contrario
l

que ursprung el objeto propio de la geneaiogla' Se


los traduce
Ios retornos completos-, los errores, los fallos -o
de apreciación,
.o.ig"n», p€ro es precrso rntentar restituirles
á. otaü"rio-po, los malos cálculos que han producido aquello que existe y es
--- utilización aProPiada.
su válido para nosotros; es descubrir que en la raTt de lo que
lterkunft .i l"-frr.rr,., la proced'encia; es la vieja pertenen- conocemos y de lo que somos no están en absoluto la verdad ni
.i";;;;í;" el de tradición' el que se estable-
-"1 ¿. ,",,grt, la misma bajeza-'
el ser, sino la exterioridad del accidentezl. por esto sin duda
.. ¿",i."aqrrellos de Ia mlsma altura o dehace intervenir a la
todo origen de la moral, desde el momento en que no es
ótn rr..rrácia el análisis de la Herkunft
precisamente
venerable -ylaHerkunft no lo es nunca- se conüerte en crl-
,"o'i o.l tipo socialle. Sin ernbargo, no se trata o una idea' los tica 22.
á. .rr.orrrr"i en un individuo-, un-sentimiento
p.t*i"n a otros -J. f.hgror" herencia esta que nos es trasmitida rr¡ediante una
."ruar.r., genéricos q,r. asimilarlo . Y.decir tal procedencia. Nietzsche, en numerosas ocasiones, asocia los
'este es griego o .rr. es'inglés*;-sino de percibir'todas
las
términos de Herkunft y Erbschaft. pero no nos equivoquemos;
entrecru'
á"i.át irtills singulares', subindividuales que pueden Lejosde ser
esta herencia no es en absoluto una adquisición, un saber que
,"ir..r, él y formir una'ralz diflcil de desenredar' se aiumula y se solidifica; es ¡nás bien un conjunto de pliegues,
oi"-.",.gotia de la semejanza, un tal origen permite desem-
los
de fisuras, de capas hetéiogéneas que lo hacen ineitable y,
[rJr"t p?* por,.rl", todas las.marcas diferentes: desde el interior o por deba.io, amenazan al frágil heredero: *ia
;i;;; "pi,,t'
se'imaginan'haber llegado hasj-a el límite de. su
injusticia y la inestabilidad en el espíritu de ciertos hombres, su
el doble; se equivo-
..-pi.jiá"¿ .o"rráo ái..,, qot tierién alma
podían to":tto^I3.:
desorden y su ausencia de medida son las últimas consecuencias
caron con mucho, o *.¡ot'i"ttntaban como filrr de innumerables inexactitudes lógicas, de ausencia de profun-
la mezcolanza de razas de las que ellos se constltuyeron'" ' didad, de conclusiones prematuras, de las que los anteceiores se
donde el alma pretende unificarse, illí donde
el Yo se inventa hicieron culpables,2s. La búsqueda de la procedencia no
una coherencia, el genealogisra parte a. la bús-
,rrr"la.rrti¿"d ó
que funda, al contrariot remueve aquello que se percibfa inmóvil,
q".¿" del comienzo -de los comienzos innombrables que no fragmenta lo que se pensaba unido; muesra la heterogeneidadl
á.jr" ; sospecha de color, e§ta marca casi borrada de aqueflo que se imaginaba conforme a sÍ mismo. ¿qué con-
sabría engañar a un un poco
-áitoti"i
oio histórico-; el análisis de-la
vicción la resistirá? Aún más, ¿qué saber? Hagamos un-poco el
o o..a.tt.iu permite al Yo y hacqr pulular' en los análisis genealógico de los sabios --de aquel que coleccilna los
il*:;;;;1";"t-á;;" sÍntesis vacÍa, mil suce§os perdidos hasta hechos y los registra cuidadosamente, o de aquel que demues-
ahora.

allá del Bien y del zt Cenealogí! III, 17. Abkunft del sentimiento depresivo.
" Sr",-j..plo' La Gaya Ciencia'^S- 135; Más
2441 Geircalogla I'§ 5' .".
zz Crepúsculo, Razones de la filosofia
20d,242'
"'-í;L; c;y;'-i¡i"ii", s 348't4s; Más attá"',
lvlat, s 260' 2, Aurora, S 247.
20 Má; allá..., S 244.
Nietzsche, la gonealogía, la historia I5

lvlichel Foucault unidad substancial), volumen en perpetuo derrumbamiento.


La genealogía, como el análisis de la procedencia, se encuentra
del
por tanto en la articulación del cuerpo y de la historia. Debe
tra y refuta- ; su Herkunft descubriÉ Pronto los papeleos mostrar al cuerpo impregnado de historia, y a la historia como
o.tiU""" o las diatribas del abogado padre-24 en su
-su destructor del cuerpo.
atención aparentemente desinteresada, en su «puro» aferra-
r miento a la objetividad.
' E, fin la procedencia se enraiza en el cuerpoz5' Se inscribeen
el sistema nervioso, en el aparato digestivo' Mala respiración' 4. Entstehung designa más bien la emergencl'a, el punto
mala alimentación, cuerpo aeUil v abatido re§pecto al cual -los de surgimiento. Fs el principio y la ley singular de una
orosenitores han cometiáo errores; cuando los padfes cambian aparición. Del mismo modo que muy frecuentemente uno se
i* "ei..,ot por la causa, creen en la realidad del más allá quien
o inclina a buscar la procedencia en una continuidad sin inte-
rrupción serÍa un error dar cuenta de la emergencia por el
p1."i.." a ralor de lo eterno, es el cuerpo de los niños
sufrirá las consecuencias. Bajeza, hipocresla -simples retoños término final, Como si el ojo hubiese aparecido,, desde el
principio de los tiempos, para la contemplación, como si el
del error-; ho en el sentido socrático, no Porque sea nece§ar¡o
castigo hubiese tenido siempre por destino dar ejemplo. Estos
equivocarse para ser malo,' tampoco Por ále3arst de la verdad
y fines aparentemente últimos, no son nada más que el actual
origina.ia, sírro porque es el cuerpo q,..it" sopottá; €D su- vida
de toda episodio de una serie de servilismos: el ojo sirvió primero para
,r, Lrr.r,., .., ,r, f.r"rr" y en su debilidad, Ia sanción
Ia caza y la guerra; el castigo fue sometido poco a poco a la
verdad o error, como lleva en si también, a la inversa' el origen
la necesidad de vengarse, de excluir al agresor, de liberarse en
-la procedencia-. ¿Por qué los hombres han inventado
a género-de relación a la vlctima, de meter miedo a los otros. Situando el
vida contemplativa? ¿fo" qre han concedido este
presente en el origen, la metaflsica obliga a creer en el trabajo
existencia un valor siprernó? ¿Por qué han aeordado admitir
oscuro de un destiño que buscarla manifestarse desde el primer
como verdad absoluta tras imiginaciones que-la -con§tituyen?
uDurante las épocas bárbaras... si el vigor del í'ndiüiduo se momento. La genealogía, por su parte, restablece los diversos
sistemas de sumisión: no tanto el poder anticipador de un
debilita, si se encuentra fadgado o enfermo' r¡elar¡cólico
o
y por consiguieme Je modo temporafi sir't deseos y sin sent.ido cuanto eliuego azaroso de las dominaciones.
«lebilitado
uilx hombre relativamtn'te mejor' es La emergencia se produce siempre en un determinado estado
ñ;;il, sá .orrui"rt.-eny sus ideao pesimistas no se formulan de fuerzas. El análisis de la Entstehung debe mostrar el juego,
á!.it, át"* peligroso
la manera como luchan unas contra otras, o el combate que
;;;". , tr*rk & p"tuit"t y de"reflexiones' En este"estado de realizan contra las circunstancias adversas, o aún más, la
;;;;.i; *-á"r."irá en pensador v.anunciador' s bien su
El cuerpo -y tentativa que hacen -dividiéndose enre ellas mismas- para
i-"i"si;.iA* desarrollará sus supersniciones'26'
;;d; il;;; sB relaciona to" á GuerPo' la alimentación' el cu€rpo'
el
se
escapar a la degeneración y revigorizarse a partir de su propio
debilitamiento. Por ejemplo la emefgencia de una especie
.ii*", .ltf - es el lugar de la ÍIerhunft:-sobre
paiados' de él nacen los (animal o humana) y su solidez están aseguradas
..r.,r.rr,r":.t .*ig-. á1 los sucesos "mediante un
en él se enuelazan v largo combate contra condiciones constantemente y esencial-
;;;; i; desfdÉcimie"t* v Íot e*ores;él.se desatan' entran en mente desfavorables,. En efecto, ula especie tiene necesidad de
de pronto §e exlx€§Í¡n, pero tambiénen
lucha, se borraÉ unos a otros y continúan su
inagotable la especie en tanto que especie, como de algo que, gracias a
dureza, a su uniformidad, a la simplicidad de su forma puede
*ni.""tp":
conflicto. (mientras imponerse y hacerse durable en la lucha perperua con los
sugrerñcie de insaripe6n de los sucesos
lugar de
ore-"i f..s"aje-los tt"" y lhs'-idkas los disuelven)' vecinos o los oprimidos en revueltar. En revancha la emergen-
(al la quimirera de una cia de las variaciones individuales se produce en otro estado de
iil.t;;i# d;i Yo cual ihter¡ra' Prestar
fuerzas, cuando la especie ha triunfado, cuando el peligro
exterior ya no la amenaza y se desarrolla la lucha. ude los
egoísmos que se vuelven los unos contra los otros explotando de
24 La GaYa Ciencia, S 3ffi-349' der die
25 lbid.: "Der MenscÑñ"'-d'uu* Auflósungszitalters"'
r.rur.'t""Ii Her&unft im Leibe hat' (s 200)'
"i"á'i.iraliisou
zt Aurora, S 42.
l6 Iúichel Foucault Nietzsche, la genealogÍa, la histo¡ia

algrln modo, y que luchan juntos por el sol y la luz"'? ' Ocurre cr siempie la misma: es aquella que indefiinidamente
tábi¿n qo. i" fu.t a lucha contra sf misma: y -no. solamente qoresyrosa"-i""áL.'a".;;;;;r';;*i
en la ebriedad de un exce§o que'le permite dividirse, sino :l::r"tT,¡¡
I otros hombres, y es así .o*o n".. ü jÍi.*"i".iAn
de los
también en el momento en el quq s,e debilita. Reacciona contra ;;;;;:r"*-
su decaimiento sacando fuerzas de la misma flaqueza que-no fjl:de libertad
,:::_lll,:rT.,,,d.Tt"."
e2;
que homb...," "* "o*n ,,u"1
cesa entonces de crecer, y volüéndose ha-cia ella para macha- ,: "pr"piililj;rX::r'.i;:
carla aún más, imponiéndole llmites, suplicios y maceraciones' que i:ir,^:,I:
o l1T ].s_imqongan
las asimilen "ii"_,a"."Jbn
oor la. r.19rru.
que no
;il; Iugar
disfrazándola de un alto valor moral y asl a su vez retomará nto de.la lógicars La r.l".iár, l.
el
vigor. Tal es el movimiento por el que nace el ideal ascético uen d3 nretación, ómo er -.r"s";;;i;;iiü a'orni"rr"'"i0,,i.rr.
el-instinto de una vida áegenerante que"' lucha por- la
existenciar2s; tal es tarnbién elmovimiento Por el cual nació la :,,1::--.:,1,.
ierte en un l.::-,*mente á" ."i." ;;;#il'ili'l,lil'r?.li
ritual; impone obligaciones-y-ali..t
ji il i;J;.ár,
or,
reforma, alli precisamente donde la iglesia estaba 99fios É*"úi..¿, ñ"i."r, "o*-
corrompida2o; en la Alemania del siglo XVI el catqlicismo ::,110.,r:-' e incluso ; i;;-;;.;;:;'";. s.u¡"
_nrocedimienror.
en tas cosas "i:::
tenfa áún bastante fuerza para volverse contra sí mismo' lora de deudas. Universo d. ,.cú;;í.-;r:rrl:;
castigar su propio cuerpo y su propia historia y espiritualizarse uto destinado a dulcificar, sino al .áiiriri.=l'r"iirr..*
err'una pura religión de la conciencia. ¡cia. serÍa un error creer, sisuienJ;'J;r;";*a l"
tradicio-
--!" La'emergerr.i" .t pues, la entrada en
e§cena de las fuerzas; gue la guerra general,
;;' ;r;;;;T
.rtro itr,rp.ün, el movimiento de golpe por el que saltan de las
bambalinás al teatro, cada una con el vigor y la juventud que li.,jl*::en",las
¡f misma 1^. : 1:_1" i :
leves
i
f"s.ia"á.r.-
a a viorenci ; i.'d; "#;:T:
t

ra nai
a
üHil:
t. .t propi". Lo que Nietzsche llama la Entstehungsherdso del ,l*:j:,*l
!1
encarnizami.r,tó, .,":d:'i;';;i;':r":l;]:H:
r" r".,!r.'!rometida. EIa
.ot de bueno no es exactamente ni la energfa de los '¡nite yelanzar sin cesar .l jy:s" d;
tr-á;;í;ión. Inroduce
"ütoni la reacción de los débiles; es más bien esta e§cena en
fuertes, repetida
la gue se disribuyen los unos.frente-a los otros, los unos por
:ti:::.,::1'lllencia
a d u u r a d el com o ro-m r.. L_mett.,rlosa*.r,i.. Et deseo de
I Iz
;; ó"'iu.i
";;;;;i Tár.,,r,ul"il"l.l,i
ü'
i

de los otros; es el espacio que los reparte y. se abre entre 0," ,:


"rr.i*o
ellos, el vacfo a través del cual intercambian sus amenaz¿-s y sus ,-", i:: l:li.:tó? 1,;;;i
Ir,,a las reglas, a^ decir .; .;ft",ir
fl:"_ que ha
p"l"Lra., Mientras que la procedencia desig¡á la cualidad de tado y la perversión: .falta, ".rarJ, ; ;;'#; lll :1
un instinto, su gradoi su dCuitidad, y la marca que éste deja en 1¡¡-d:
emergencia en el "-o".i.""ii-aJe", ti.rr., ,.,
de.echo a.'"üjlsl.ü;,.y":fril
.rr, .rutpo, la ámergencia designa un lugar de enfrentamiento; ¡odo lo.que es. grande .r, li-ti.rr" 'h;--riJ;
p.ro .rrri" vez más h"y qou tener cuidado de no imagrnarlo :iTrr.: -:T: La humanidlá ;. ;;;c.*" t.rrr",n.rr,"l
¡ado de snrgr€»,a.
como un camPo cerrado-én el que se desarrollarfa una lucha, c1m!.at9, una ...ip-r..?á"a universar en
u" pt"" en el que los adve¡sarioJestarfan en iguald-ad.de.condi- l,?Lo:,:^:l^ .hasta
¡ue las-reglas sustituirán prru ri"-p.;';-i;;.rra; instala
es másbien -como lo prueba el ejemplo de los buenos
v"iones:
dI los malos- un no lügar, una pura distancia, el hecho que iiili^*:,i',,11.":j* en uri sisteli; ¿';ú", y va asr de
en dominación.
íos/adre.sarios no pertenecen a un mismo espacio' Nadie es
pú.t t tpottable dó úna emergencia, nadie puede vanagloriar' l;: ,1.,::i::.-li r¡¡? que permite. que se haga
a Ia violenci.a, y que-,"on" oti" ao_irruiiarr'd:á;
lL; ésta ie produce siempre en el intersticio'
' 'En un sentido, la obra rePresentada sobre ese teatro sin :-ilTl!'
rs están vaclas,
pj'-"' que domina". rr,-'riijr*", 1",
violentas, no finalizaáas;
r a esro o aquello; pueden ;;á; h."ffiil;
ser empleada. uoirrrt"a de este
27 Más alló...., S 262.
"
'!,'i;"'á!.á"ri)),;)? s r48. Es también a una anemia de .la
,rr""üá, iá.¡.n tt"f i"e atribuir la Entstehung del Budismo y del
G en e a t'sta tt t2

Crístianismo, S 347.
x Genealogla l, 2. $ $;y;fi;gi¡;!l;t3?:'u"
l8 MichelFtiucaqlt

se arnparará Nictzsche, la genealogía, la historia lg


o cle aquel' El gran juego de l1 lhtolii:
de las regla.s-, q,,i¿" oT'op"iá t"
pt"'" 1-otrittt
de. aquellos que las
a
utilizarlas todo segú-n una obietividad de apocalipsis; porque
utilizan, quién se ¿itit"i'"ii-p*a1 ryrve1]fas' las habfán im- verdad eterna, un alma que no muere, una
aqu;l.los 1e
contrapelo, y utilizarl'as:---r;' ^una
puesto; quién, ir,,toaittiiiá;; F el
comPlelo cia siempre idéntica a sí misma. Si el sentido histórico
¿. t"l',,,-táo que los dominadores
tT:yl'
*"p"t1'-1'^-lo ganar por el punto de vista supra-histórico, entonces la
il;il;"il", emergen'
Xil"¿.tiri"""ált páit"t piápias reglas' Las diferentes
de una '"ill*':::,1*, :"Iil
de una conciencia jl¡"'?l: §já"á,i; Ü;:"l;;
cias que pueden n."iuittl'"i"
*; üt qs"i1t de sustituciones'
sucesivas objetiva, imponerle ," dr;pi; l

trectot ismo,. En revancha el sentido hist-órico escapará a la


misrna significaciónt';;";át;L" para converrirse en el instrumento privilegiado de
emplazamiento, v dt'ffi#;t;;'
;";quistas disfrazadas' d'es- l

aclarar lentamente una la 3i no se posa sobre ningún absolutt. ú á;ü;;;


HI t#;il.*l §ii;ñ;tartT"t* fuese
-to1o
metafísica''podría
sisnificación oculta. l"i"i'
te esta a.gudezade una mirada que distingue, reparte, d.is-
1u si interpretar es dqia jugar las separaciones y los
interpretar el devenir áe L t'"i'""iaad' Pero
-arS."L, -una especie
;;;;;, ;: :r*:ru
el **illHl;;i
reglas que no tlene
*!*Lü'{!1É:
disociante capaz de disociarse a sÍ misma y de borrar
de este ser humano que se supone .".aúci.lr-roU.-
voluntad, hacerlo hacia su pasado.
;?Ü,i; dirección, plegarlo a una
TIIII*"¿"', enronces el
se¡
en otro juego, v someterlo a reglas 5'n,i9_g histórico, y es en esto en ln que practica la
;;;;;t inlerpreiaciones' Y la iche Historie», reintroduce en el devenir todo iquello que
devenir de la humantá::":tü;::if,lt
de las morales' de los ,Ma crefdo inmortal en el hombre,
genealogía ¿"u. ,.'''iTiil;;historiat'it'otiu del concepto de ¿Creemos err-la peren-
I de los sentimientos? Sin embargo,"*.1*"-iiauidos sobre
ideales, de los conce;los;;;;ilttto'' dt dil:::it^t:
libertad o de la emcrstncia F Su. nos parecen los más noblles y los más á.ri"i.r*":
i"t
'rptlr".l""*. 'idlXtil;^;;;
st át h"te'los aparecer cqmo suceso§
en
Itleine gna,historia. Creemos en la sorda il,
"i" nos imaginamos que están siempre "r"r,r".i"-á.
' .t t.",to de los Procedimientos' Tfl I presentes, aqui-f
i¡ $o-ra cdmo antaño. pero et sabei nir^tári.o il-iL"l
definida
,

relaciones entre la.genealogía que de i para trocearlos


5.
¿Cuáles son las -mostrar sus avatares, percibir sus
como búsque d.-;d" i;;;;"1-; d' t^ nntrchuns v ro de fuerza y de debilidad, e identifi""r'rrr reinad.os
los célebres apóstro- es,,capf
taanlár ar su lenta elaboración
ordinario se ü;ilt;;i"í
llama sá conoctn
volver sobré ello
crt l^-¡o ol-L^-^-:<- I^-
y-- los -- -
se vuelven contra sl mismos, por los que p,r.dun
!
movimientos por
fes de Nietzscr," .o"ltl'r'Jit*tü'ñ;ot1:""
es designada a veces izarse en su propia destruccián s6. pinsamos
ensesuida. sir, .*i"iEo'"ii'st"Lá"da- ocasiones' es caracte-
* toáo
cuerpo, por su lado, no tiene más leyes que las de su""ro
como *wirkli.rt" Hitütil'' ""-"t""t"tas. fi-
rtlslóri-1o'55' En realidad'lo a la historia. De nuevo eiror; el cuerpo
rizada por .t .sp'itJi^tí'*t"iiát de la sesund'a de
{:_.I,Ou",escapa
aprhronado e.n una gerie de regímenés que lo atraviesan;
que Nietzsche,,,,""1;;;;;;iiq"1Í.'91é' rein-t1$*:J] por los ritmos del trabajo,-el reposo y ú f*;";;;
las intempestirns, e?t-tt" r"t*" al historia 9r1e fo por venenos *alimentos o valores, hábitos alimen-i.
supone siempre) tl;;;; át vista suprahistórico: una cerrada
hrstorra
y Ieyes morales todo junto; se proporcio""
totalidad bien r.rir,.rr.i"rii. i
que tendría po, r,r,'Iiá"i"il;;;U;1 tiempo; una oria «efectiva» se.distingue de ia áe los historiadrr.,
sobre sÍ misma, r" iri*trJJ "i
n" tt-9::id' delpartes y dar a
iis
,tO: se apoya sobre ninguna constancia: nada
.rri
en todas en el hombri
historia que nos pt;i;itr;;tconocernostot^" de la reconcilia- cuerpo- es lo
todos to, a.rpt",uoil'Jffi ñil
r' ta-lnpoco-§t¡ suficientemente fijo parq
todo'lo que está detrás de ¡ender a los otros hombres y reconocerse en ellos. Todo
ción; una historia üt I;;; tobtt
dttil dti-;;"áo' Esta historia de los historia- e": unj:e.apeg-a paia volverse hacia la historiay
ella una mirada
fuera del tiempo; preten- :"-!
en su totalidad, todo lo que permite retrazarla comá
dores se procura ;;;; á; apovo
iente movimiento continuo todo esto se trata de des-
-
,, C*ro,los¡o, prólogo, S 7vl' 2; yNló'sallá"'5224'
T..ri I.a Gala Ciencia, S 7.
't7 lbid.
zo Michel Foucault Nie tzsche, la genealogía, la historia

trgzarlo sistemáticamente-. Hay que hacer


pedazo§ lo que relanzado de Ia voluntad de poder que a roda salida
permite el juego con§olador de los reconoclliellos' gpone, para matizarla, el riesgo de un mayor azar toda-
f.!r.
'-¡.ái;;, il;ü; en el oiden histórico, no significa «encontrar §i bien el mundo que conocemos no es ot, frg.rr", simple
La historia será «efec-
d.-"";;;;i ,out. ,o¿a;""tontrarno§»! discontinuo ta, en la que todos Ios sucesos se han borrado-pará qt.r. ,a
en nuestro
;;";:;i" medida en que introduzca.lo
nues-
tcn poco a p9!o los rasgos esenciales, el sentido final, el
;tt"r;t*t. ;iñlrl-,,ot"'ot sentimiento§; dra¡natizará
v lo opondrá a sí primero y último; es por el contrario una mirlada de
;;'i;t;i"6 multiplicará nuestro cuerpo lentrecruzados; lo que nos parece hoy omarávillosamen-
mismo, No dejará ,r"áu átU";o de síque tendrla la- estabilidad arlo, profundo, lleno de sentido", se debe a que una
;;;;;;iil;;; ¿. r" uia" o de'la natu'aleza' no se dejará llevar de errores y de fantasmas, lo han hecho nacer, y lo haj ,
;;tó;;ourti.,"tián L'a" h'"i" un fin milenario'-Cavará "tqdavía- en gecretoat.
Creemos que nuestro prarárrta ,a,
;;;;ii;";"bre lo que se la quiere hacer descansar' ¡&';se I sgbr:.intenóiones profündas, necesidades estables; pe-
encarnizará contra t" ptttt"aiaa continuidad'
El saber no ha a los historiadores que nos convenzan de ello. p.;r;i;.;-
- - hecho por"
sido .orrrp,'."átt, t'" sido hecho P"t" l1^t:l^:"1:t'-,t^' se-ntido histórico reconoce que vivimos, sin referencias
e-pltiri de aquíie pueden captar los.rasgos ptop'o:-tl das originarias, en,.mirladas de sucesos perdidos. I
t i"t como Nietzsche lo.entiende' que oPonen laa ie t4mbién el poder de subvertir la relación de lo'
"iiilni*o.i.o, invierte
r

la historia tra¿i.iorrJt"-'*itftiitftt Historie'' Esta g, y- lo lejano' tal como son entendidos por la historia
relación establecida entre la irrupción del suceso al, en su fidelidad a la obediencia metiflsica. A ésta,
;i;;;á;d "oá'i*Á'e
.o.,,i,"'1"'-n"v toa" una-.tradición de la historia , le .gusta echar una mirada hacia las lejanlas y las
i

(,..rásiá. ,"ciorraliJli q'J tit"at a disolver el suceso singular c: Ias épocas más nobles, las formas más eievadas, las,
;;;;;,ii,ri¿"¿ iát"i rnovimiento- teleolósico o encade' f-n$ las individualidades más p,rrar, f p"r"i
"r uefectiva' hace resurgir el suceso
¡-. titioria la,bstractas,
esto, intenta ac€rcarse caáa vez más, ,situirse al pie de
""*i."* "rtlrr"t.
a" ü q"" puede tener de único' de cortante' Suceso -por esto cu¡nbres, resistiéndose a tener sobre ellas la fimosa
es necesario .rrt.rrd., ¡t
un tratado' .urr. reino' o Ectiva de las ranas. La historia,efectiva, po, .t
"""-álatió-n'
de fuerzas que §e invierte' un
"""tr".iol
;;;T;;ii;,-;i".;;" relación
se vu-elve con- lmas cgrc1. -sobre-el cuerpo, el sistema rieriffi:'il
l
I

poder confisc"do, ,r. uo."bulario retomado,y 9ue ,os y Ia digestión, las energfas-, ¡ivuelve ." U, á.""-,
,,"" áo-inación que se debilita' se distiende'
tra sus utilizaaor.r,
en e§cena' i Y si 4froata las viejas époias, es con t" .orp..f," 4"" i
' ;-;;;;;a sí misma, algo distinto que aparece lóba:sino divertida- ¿. ,rn ronroneo bá.L;;;-i;""i.:
;;;;;;r. ut r*t'ut-p"tt""tt' en l'a historiadenolaobedecen No tiene miedo de mirar bajo; pero mira alto _sümer-
ni a un destino ;;"í;;;;; til el azar luchass' ,
Be-para captar las perspectiv4s, desplegar las dispersiones
"t "como las formas sucesivas de una
No se manifie§tan
intención
dejar a cada cosa su medida y ;ii"iffñ;i_
tffi1g_*qi*S,
primordial; ,ro t"*poto el aspecto de un resultado' üu movrmrenro es inv_erso al que realizanlsim--Cj!,ji-ó-ia:
Aparecen siempre
"aol"' uttatotio v singular del
.i-til;"i;á fiItos historiadores: simulan mirai más allá d. ;i;ilmü,
ffi;]] .or,tr.rio á.r Á""¿o "ristiano, tejiflo universalmente IgaJamente, arrastrándose, se acercan a ese lejano prome-
üT ilil;tü;":;;id;'h el de la gran estupidez cósmica'
der muido ste-so dlvidido ,esto se parecen a los metafisicos
que no ven por
entre ei reino de h ;ti;;;¡ v t¡- 'T
del mundo más que r¡n más
oue un ¡llá para
mác allá -o-- prometérselá
--a--¿r--^r^ a^
más que -un solo
el mundo de la historia efecii'a 'no conoce final -sino de recorFpensa[- la historia, efectiva mira de más cerca
..r"p,*" .i-Ñ "t;;; iiptuiatntia ni causa para separarsei bruscamente y retomarlo a distancia
que sacude el
solamente *la mano át'nittio de la necesidad
d* :parecida.a.la c".-r; ;;*erg€ p¿ra
li.#;'il ü;;;;;';' Á4" no hav que cornpren$er;este -del rnédicárl-sentido
uicar y decir la diferencia).
"'a'' sino como el riesgo históico'eitá
azar como una simfle jügada dé suerte' más cercano.a la medicina que a'la filosofia-. «Histórica

s¿ Geneologla ll, 12. Genealogía ll, 12.


1e Aurora, S 130. Humano, demasiado humano, S 16.
Níelzschc, ln genealogia, la historia

22 Michel Foucault
Cr.rtracción. Uno de los rasgos de Ia historia es existir sin
: gonsidera que debe conocer todo, 'sin jerarqula de
y fisiológicamente» dice a veces Nietzscheaz-'--Esto no tiene nada
ncia; comprender todo,'sin distinción de nivel; aceptar
¿. .*,.irio,tv" q". en la idiosincrásia del filósofo se encuentra cin hacer diferenciasl No debe escaparle nada, iero al
l" ¿.s.;i"áár,'rirr.*aii." áel cue'po, v .ola falta de sentido r tiempo no debe quedar nada excluidó. Los histoñadores
tittoií"", J r.".o, .orriiu la ide¿ de devenir' el egipcianismo''
ya que esta es una prueba de tacto y de'discreción: ¿Con qué
ta ob.tin.cion de oponer al principio lo que está al {inal'' ro harían intervenir su gusto, cuando se trata de los otros,
situar ul¿s últimas .o."', de las primeras'as' La-historia cuando se trata realmente del pasado? PCro de
tiene ¿¡fr -.jo, q"" f'*tt""itt
q"t ser la-sirvienta de la filosolía y es una total ausencia de gusto; una determinada rudeza
que contar .t ,racimienio-nátt'"'io d'e la verdad y del valor; iptenta adoptar, con lo que es más elevado,'formas de'
puede ser el cono.imie;;; Ai;;;"tial de .las energfas v de
los
de los , una satisfación en encontrar lo que es más bajo.
desfallecimient<¡s, de i'"r-ul,"t"t y de los hundimientos' ador es insensible a todas las desganas: o mejor,
ser la ciencia de los re'
venenos y de los .orr,r-"rr..,os' Éuede ra'placer'en aquello mismo que deberfa levantarle el
mediosff . Su aparente serenidad se encarniza en no conocer
En fin, último rasgo de esta -historia efectiva' No teme
ser
la medida grande y en reducir todo al denominador más débil.
un saber en perspectivil i.t tti"a¡adores bulcán en
debe ser más elevado que é1. Si desea saber tanto, y saber
su saber' el
a. ro-po.iilrl-utrru, ü;; p"t¿t traicionar' enque-están'. ,.es para sorprender los secretos que se_ ¡¡ini¡¡i2¿¡¡. «Baja
lugar desde el cualmiran' el momento en el el
.,,. ¿De dónde viene la historia? De la plebe. ¿A quién
p"itia" q,r" -*an -lá ii"pt.""ble de su n"tYl*'-^EllL"*u,t¡ A Ia plebe. .Y el discurso que la constituye se parece
t isto.i.o, irl como Nietzsche'lo entiende, t: :lbt,TltPrt-t":.I":,I al del demagogo: unadie es más grande que vosotros»
no rsqh¿¿¿ el sistema á. t" pt"pia injusticia: Ivlira desde'u-n
I

I éste uy el que tenga la impresión de querer. sacar ventaja


ángrrlo determinadó con el propósito delib-erado de aPrecra:' vosotros --de vosotros que sois buenos- ése es,.¡nalo»; y el
de declr sr o no, de seguir todas los trazos del veneno' lt
t-l::I L 1

d':t-T::^:::"-4 oriador, que es su doble, le hace eco: oNingún pasado es


trar gt mejor antÍdoio. M᧠que simular "i grande que vuestro presente, y todo lo que en la historia
delante deio que se mira, más que buscar en él su \"y y tl*t^tt: I presentarse con el aspecto de la grandeza, mi saber rneti-
a éI cada uno de sus--ñouimiátos, es una -mirada 9"" :"b: I
I

os mostrará su pequeñez, maldad, desgracia,. El paren- I

dÓnd.e mira e igualmente lo que mira' El sentido lts:-tl11t Í:::


*1..'rr'páriuiirál;'J;'h;;.;' en el mismo movimiento de su
I del historiador remonta hasta Sócrates. I

coqocimiento, g..r.alogla' La uwirkliche-_ Historie" f:l-tú'' j


so üv------o--
"y-ivlr¡¡¡¡L¡rlv, es , Pero esta demagogia debe ser hipócrita. Debe ocultar su
en vertical al lugar en que está, la g-eq94!olli-.r de la hiscoria" rencor bajo la máscara de lo universal. Y del mismo
que el demagogo debe invocar la verdad, la ley de las
historia't gue esboza en ias y la necesidad eterna, el historiador debe invocar la
6. En esta !¡enealogla de la
¿istintas ias.r, NLtzt tJrelaciona el sentido hisrórico y la ividad, la exactitud .de los hechos, el pasado inamoviblé.
ttitt".i.-¿é ior'hirtori"áo..s. El uno y Ia otra no tienen sino
url- demagogo está conducido a la negación del cuerpo con,el fin
establecer la soberanía de la idea intemporal; el historiador
*r" .o*l..ro, i*p,r*-f mt"ludo' En un mismo signo' se
corno el cbnducido a borrar su propia individualidad'para que los
puede reconocer tanto eI sfntoma de una enfermedad '

gerrr¡en de una flor maravillosaa5, ambos §urgeri al mismo- entren en escena y puedan tomar la palabra. Tendrá pues
encarnizarse consigo mismo: hacer callar sus preferencias y
ii.*p", y ."r.Sia" tendrán que §ePararse' Sigarnos pue§' srn ar sus adversiones, desdibujar sU propia perspectiva par4
i[

diferenciarlo, d-. *o*.ttto, su genealogía comím' lr


ituir una geometrfa ficticiamente universal, imitar la muer-
L;-ñ;;il ri, tii'ii*¡t) áel hietóriador está clara: es de para entrar en el reino de los muertos, adquirir una
i-existencia sin rostro y sin nombre. Y e¡r este mundo en el
tz Crettúsculo de los ldalos, Vagancias in'actuales' S 44' habrá frenado su voluntad individual, podrá mostrar a'los
u llriii. lu razón en la filosofía' S I v 4' la ley inevitable de una voluntad superior. Habiendo
'14El úaiero rr su sor¿ára, S 188'
ai l.a Gála éiencia, S 537 '
Nictzschc, la genealogía, la historia
24 Illichel Foucaub 25

todos los trazos de nlcimiento. Tal es en efecto lo propio d,el Entstehung..


emprendido el borrar de su propio saber la forma de lllida necesaria de lo que, duranü tanto tiemp;, -f;;b;;
no es Ia
Doder, encontrará, de parte att ót''5"to ? conocer'
preparado de antemano; es la escena en la que ;;i;
fi;"*il;i;;;;"1.- i;;bj"i"tüá
q"t'er
e" el ¡istoriador
en saber' y es' al mismo
es la
lrriesgan y se enfrentan, en_-donde pued"rr:rñ;i;;,;;;
las fuerzas se
relaciJlt
inversión de las ¿J
trmbién donde pueden ser confiscad"r. tl t,rg", a.ir-J--.r!"rr-
;t *p;, 1" creeucia,,..t'"'i" en la Provids¡c'ia' en las causas
pertefrece a cla de la metafisica fue la demagogia ateniense,
finales, y en la t.l.ofosft'-Ei historiador ],l"tl::11:
eunu'
el rencor
populachero de sócrates, rrr'.r...r.iá en ra inmortali¿-"a."ii.r.,
á. lo, «No prrádo topottar-estas tot'cgplscenclas
Platón habría podido ampararse de esru nlrr"n"'rJ..a,i¿a]
estos defensores a r'ltranza del
ideal
cas de "r.*,"5.
la historia, a tJos que hrbrfa'podido volverla .or,t." sí misma--_y sin
ascético; no puedo ,g";;;; esos sepulcro' blanqueados y lentado a hacerlo más de una vez _ . Su derroia f".
duda estuvo
producen la vida; no p"edo esos Seres fatigados h;;;.;;;;-
-§oportar y objetivi' do a fundarla. El problema en el si.glo XIles no
debilitados que se escudan en la sensatez ^Pare\fan por.el ascetismo popular de Ios históriadores, haber hecho,
dadoa6
l" qu;¡i;;;t;:
bfr hecho por el.de sócrates. Fs preciso no fundamentarro
Pasemos al Entstehung de la historia;
3u lrr$ar es la Europa en una
y b"'sardlas' época del fllosofia de la historia, sino hacerlo amcás .-partir
del siglo XIX: patria át-L""oit"zas de de alta civiliza- ptoducido: convertirse en maestro de la historia de Io que ha
hombre-mixtura' En relación a los momentos para hacer de
¿elante de los ojos dla. un uso .genealó.gico, es, decir, .rr, ,rro ,igororr*.rrte
ción, henos aq..l como bárbaros: tenemos tónico' Enronces en sentido histórico se liberará antipla-
ciudacles en ruinas, y monumentos de la historia
enrgmátrcos;
d. los muros -i1l:lti::que
abiertos; no§ Presuntamos
lupra- histórica.
;';;;;dr.t" ¡tt¡¡plos vaclos' Las
dioses han podido habitar todos estos ni tan
;;á";;.:;;. h;;n tenido tales curiosidades 7 .EI sentido histórico conlleva rres u
s| clasicismo
grandes respetos;
".';-;;;;;tctun ¡re.de3e5@resi
ignoraba Shakespeare'-m átt"at"cü de
Europa nos ofrece un
tÉrmino
" ,e.*i".--"
hl¡toria. Uno
ras tres modalidadeJtl,l?1fir":fil
es et uso de p".qdd;;;;;;;,;r
¡¡[5 fuertes de.r-ea-li-da-d, que
espectáculo inmenso "n el que los
-momeritos la
lC opone al tema de la historia _ reminiscencla
o reconocimien_
privan, o desaparece,''- Lo p'ápio de la esceril-en t"^-::: to *.; otro es el uso disociativo y desrrucror a. ia""tiálá"ffi:;
srn rr¡onumentos
Irraorr,r"*o, t' "pttt"ttt"r un teatro; vivimos en una opone a Ia historia
-continuidad y tradición*-; el ¡g.ler;;;.i
que sean obra"iror",
nuestra ni que no§ pertenezt¿n' tllo sacril'icial y desrructor_de verdad que se opone
a la historia
amalgama ¿. ¿..o,uáá'' lq'ttt *ai' el
europeo no.sabe quién :Conocimiento--. De,todas formas, se
trata d. h;;d-J i;
es; ignora qué razas t.l; *t^fado en él; busca el papel que úto1i". un uso que Ia lib.;p-;;;;lor. a., modelo, a ta vez
Se comprende
t* *aividualidad' historiador: ñÉtafÍsico y antropológico, de la memoria. Se rrata.de
;di;-;;t;óo,,d.'ü,'t'ii la h hietoria una conrra-memoria, y de desplegar hacer de
así por qué el sigto XIX es espontáneamente
desdibujado todos ; ;l;';; ,"'
anemia de sus fuerza;,]; ;.;;i;s
que han conriguiente una forma totalmente airti"t" iliü..,r';'""
las maceraciones
sus caractere, proa"tt" a mismo efecto que se encuentra' _ Utilización paródica y bufa, en principio. A este hoinbre
á.t ia imposibilidad de crear en ot'e su €ñmarañado y anónimo q.": .-r- el Éuropáo
sobre lo que se-ha' -.y que no sabe
{Ulén es, ni qué nombre áebe llevar_ .i tirtori"dor Ie ofrece
ausencia de obra, la obligación d"
"...,irrrro; apoyarse
la baja
v.r, o,tJiti*-io tot""idtn a
curiosidad ldtntidades de recambio,
hecho antes á.¡o. individualiza-
del plebeYo. ¿cÓmo puede la
É!¡ y r"ar reales que la "p"r.rr,.*."ü
suya. p.; ;i frornUr. del sentido
Pero si ésta es la genealogÍa de la histo¡iá' Có1no- continúa
Hltórico no debe engañarse sobre este ,,rr,i*,o
eue ofrece: no
hi¡tori a consrituirse .1" ;;iiJ;;nealógic.o? é 1o
puede, ! mls que un disfraz. progresivamente, se h"'"f."";iJ;";'i;
¡iendo un conocimi;; d;;cóstco
y-religigso? ¿cómo lfvolución el modelo romano, al romanticismo la
Si no es, solamente, armadura
en erta misma .r.."r,i.-Ui"r á. pápel? dll caballero, a la época wagrreriana la espada del héroe
germá_
la vuelva contra §u
parfl que uno $e u*p]tt t" ella' la domine' ñleo; pero éstos son o.opeles ."vu i...Já"á-reenuía
a nuestra
propia irrealidad. VÍa libre a algunos pur"
,.r.r". estas reli.gio-
¡ér y celebrar en Bayreuth Ia memoria d.e este nuevo
tá (;rnmlo\la lll' 25 rnás allá; li-
Nietzsche, la genealogía, la historia
26 MichelFoucault
¡r en ello. El primer resultadoes que comprendemos a
lemejantes comó sistefnas éntéi"aminte determinados
bertad a ellos para ser los trapero§ de las identidaaes yc1111-!] antes de culturas diferentes, es decir como
I
pen§ar
;;;;;tt*tt;áor, el genealogista, sabrá lo. que conviene ffi y- como modificables. Y de rechazo: que en nuestra
de toda e¡ta mascaraá;.'ÑT;; la recháce P9l :tPrti:",-1: aróluciótr, somos capaces de separar trozos. y de
*riaá"á,-q"i.t. corrtr"rio lievarla hasta el llmite: quiere
organizar un gran "r d.itiempo, en el que.]at *1:T:: los separadarr€Dte»-4e. La historiá, genealógicaáente
no tiene como finalidad reconstruir las iaÍces de
";;;;i
no"áejaran di aparecer. Quizá.más.que identificar nuestra
ldcntidad, sino por el contrario encarnizarse en disipar-
desvaÍda individualidaá' identidades Tly, Tl::_*t
"-i"r en tantas identidades
pasado, se t¡ata.de irrealizarnos
aParec¡- fy5" ¡..orrrtruir el centro. único del que provenimos,
liia . patria donde los metaflsico, .rri p.o.rr"t.r, q,rá
il;;;;"r,¿o j-.tot,toa"Jétiut-*att"t"s de Hohens-
-Frederic ; intenta hacer aparecer todas las discontinuidaáes
;r"i.'",' ¿á,ui, 6i""r*t i-7u'"tt,'tt" guizá -_' volviendo
eri
á
n'ue§tra atraviesan. Esta función es inversa a la que querí4
;;;;"; i; Lifo,eti" dá la historia, retomamo§
nios q":
leInin las Intem.pestúns, .la historia de anticuarior. Se
i#;liffi 1; id.;;iil-a'-i'i'a deÍ l" T
fo^::^
que en ella, de reconocer las continuidades en las que se
nado. uPosiblemente descubramos-p*iur'.aqul el dominio en -el I nuestro presente: continuidades del sueño, de la
i" Iri*""iii, J;;;,;á;rr " uizá q
-como
p arodistas- de
aqüí la i dÉ la ciudad; se trataba ocultivando .or, *"rro delicada
la historia v como o.l;il;;r:;e Dior,o'. Se reconoce ha existido desde siempre, de conservar, para los qúe
a1li.';;;.á;;; ir" o*'i"''.1"a" I nt empe stiaa l':::],1".1:
que tenla como tarea t:::'l:ll
i.deepués, las condicioü .., 1". .,r"i., se' h'a nacido,50.
;it;;rL-;;r,,r*."t"U' historii
fllorfa, las Intempeslr'uas objetaban que corrfa el riesgo
l"t St"na.t cumbres del devenir, mantenerlas t":" !:t-:i:11
*.oil", reconstruir las obras, las accione"' tli*rtllil, t.toda creación en nombre de la ley de fidelidad. Un
tarde. -y.ya en Hum.ano, d,emasiado hutnano_
i.g¡ú" et monograma de Pero-en^lÓ'f' \
su e§encia fntima' -11:^
Ñil;il: por entero, a ra
ac,rs"L" a esta historia, dedicada po,.
Ni-etzsche T;;';;;'.sta
la \ retoma el trabaio anticuario, pero en una dirección
n¡9 Si la genealogfa plantea por su parte la
veneración, de borrar el camino de las intensidades ?t:"l,'-:LT:il -opüesta.
¡u9!o -que nos ha'visio nacgr, ae h lengrra qüe
del
la vida, y asus creaciones. Se trata, al contrario' t"]:ti':T::
es en sI i q ó de las leyes que nól-góbiefñáñ, es para ,eralt", ios
,.*,o.,'áe parod.iarla para hacer así resaltar oue Íro historia en ''
I

htterogéneos, que, bajo la máscara de nuestro yo, nos


misma más que ,r" p";;;i;. Lu st"t"logía ts la toda identidad.
tanto que carnaval concertado.
I otro uso de h i;;;;'la disociación sistemática de
nuestra identidad' P.;;;;;;" identidad, bien débil Por otra
p"r,., qr.. intentamos i.S"t". y ensamllar }tig *"i-g:]::
no es más que una Pato-di", el plural la habita'
numerosas
§e entrecruzan y se
almas se páI""r, en-ella; tss
'.it sis-temas
i,,sf misma, y de una forma más general interroga a
dominan los unos i.t t. Cuando se ha estudiado la
itncia cientffica en su historia, deicubre errtonc.i l"s
"
historia, uno se ,i.rr,. -fáii-pár oposicion a los metaflsicos' de
',,,1¡ansformaciones de la voluntad de saber que es ihs-
abrigar en sf no sino rnuchas almas dpn,, encarnizamiento, inquisidor, relinamiento cruel,
""1- "iái-ináortal,
;;;;i.r,;t.,y err."da-""" ¿. estas almas, ti ltt:t^ltl:: drgcubre la üolencia de los partidos romados: partido
siempre Dresta a nacer oe contra la felicidad ignorante; coirtra las ilusiones
descubrirá una identidad olvidada, a su
nuevq, sino un .o-pr.lJ ;;;;;" át tlt""tios rnúltiples con las que se prorege la humanidad, partido tomado
,*, áir,i"*r, ,ro ao*líá¿* l, ningún poder d" tr-T:lt:'-::: lo que hay en Ia investigación de p.iigr*o y en el
t-":::1"^':
un signo de iultura superioi rnantener en plena atravle§an
á.rir-t r"t.t de la evolución que los hombres lnfirnos
demasiado humano, S 2?4.
:iones intempestitns ll, 3.
q7 lltús allá..., S 223. S l7
sa El viajerc y su sombra (Opiniones y sentencias mezcladas)'
Michel Foucault Nietzsche, la genealogla, la historia
28

- il histórico de este
' El análisis hace está limitada por la finitud del conocimiento; sino que
descubrimiento de inq uietante pues aPare- todo llmite, y toda intención de verdad en el sacrificio
gr"r, q.r.r.r-saber que recorre la humanidad
que. n9 descanse en la clla debe hacer del sujeto de conocimiento. «y es posible
cer a la vez que no n"V-to""cimiento
iij""t.ir'io":;.;.il p"'' tn el conocimiento mismo' un
y que
cxigta una única idea prodigiosa que, aún ahora, podrla
ar cualquier otra aspiración, de modo que se alzarfa con
;;;h" verdad o un'fundamento de lo verdadero)'
;'ffiñ,;"i;¿. ¿]""J*r.",o.t *"lo (que hav en él algo T"Itrlt-
q";;; qoit"-'"á" para la felicidad de los
rria sobre,el más victorioso
-quiero décir Ia id.ea de la
nlnidad que se sacrifica-. Se puede jurar que si alguna vez
;;;;;p,r.d., -toÁo'trrt"¿e
hoy' sus dimensiones más constelación de esta idea aparece en el horizánte, el
,i,."iu].tt. rfmando,
l;prt";l'a qr.i.r-t"[t' no acerca a una verdad universal; no imiento de la verdad permanecerá como el único objetivo
naturalezai al lesco al que un sacrificio semejante sería proporcioñado,
da al hombr. ,rt
"*u.ü f ttit"o dominio de lahace crecer en para el conocimiento ningún sacrificio es nunca dema-
los riesgos;
;;";;;;il;o cesa de multipticar con las-protecciones ilüsorias; grande. Enrre tanto, el problema no ha sido nunca
;;;;"; to, p.tisro';
"tJu1 en él todo lo que se encar-
ü;;.'J" unidad dál sujeto¡ libera lugar de que -el saber §e I.as Intempes¿¿uas hablaban del uso crÍrico de Ia historia:
niza en disociarle at'i"'i]t"'
y En
o de ]as nrimell¡ aba de ajusticiar el pasado, de cortar sus raíces a cuchi-
distancie poco a po.o át t"t t-piticas'
'ifttt
I.".ffi;d;; s". io t "t, hecho naqer\PaTa convertirse en pura ,,de borrar las veneraciones tradicionales, a fin de liberar
lu' tre la-raz6¡' en lugar que hombre. y de no deiarle otro origen qu9 aque-l en
;rpÑ;;Á ,rr*ir. " 'olut reglas
la afirmación
9_l ,gug él
¡mo_3-uiera reconocerse. A esta historia crítica. Nieizsche
;Jiü;J;;r, r, d.,u'Jiro " r" Jonstitución Y asiempre mayor; reprochab-á el desligarnos de todas nuestras fuentes reales
;;;;"*j"," libre, implica un encarnizamiento
las do sacrificar el movimiento mismo d.e la vida a la sola
la violencia i.,rtirrtiul ,"J ;dt;; v :e-
acreclenta;
.élsacrificio pación de la verdad. Se ve que un poco más tarde,
religiones exigÍan "n átto tiempo el -del
cuerpo
sobre no§otros re retoma por su propia cuenta esto mismo que
ffi;;.i-uu-u., exige hoy hacei experiencias de conocimis¡¡e' "El ba entonces. El lo retoma pero con una finalidad muy
mismos52, exige el tittiritit--áti "¡tto qle lo
i1-,tr"f"t*ó entre no§otros en una pasión irente: no se trata ya de juzgar nuestro pasado en nombre de
"#r.r*r."io
;1;;;;;;; d. "i"gú"-;uttificio'la'de-entenderse
v.que no tiene en el. fondo ¡, verdad que únicamente poseería .rrr.ri.o presente; se trata

*aro"" rrna sola pi.ot"p""iOt" posiblemente aperecer sí mismo"' .arriesgar la destrucción del sujeto de conocimiento en la
a la ad, indefinidamente desarrollada, del saber.
La pasión a.r .o,,oti'i'iáit-hará pn un sentido la genealogía retorna a las tres modalidades
perecer a la humanidad' ésta
.humanidad. Si la pasión no hace
'il.;;; á.¡ilia"J' ¿Aá-se prefiere? Esta esenlaelcuestión
fuego y
.la historia que Nietzsche reconocla en ,,lgZ4.r Vuelve
principal. ¿q.r.r.rnos qt"l"¡o*"'idad termine las objeciones que Ie hacÍa entonces en norribre de la

en la luz, o bien e,, ta arena¡ ' Los


53 dos grandes problemas que {e su poder de afirmar o de crear. pero retorna metamor-
sislo XIX (funda- indqlas: Ia veneración de los monumentos se convierte en
se repartieror, .r p.*i*iento filosofico-del dia; el_respeto de las viejas continuidades en disociación
mento reclproco d. i;;'d"á v ¿t t"
libertad' posibilirlad de
legadgt.qot trnática; la crítica de las injusticias del pasado por la verdad
iUsolu¡o), estos dos temas principales
;;;n,.1Hes.r, i"'nts"áá tl *o"""t9 dt ct: t,ta-^*:'it"::::
,el hombre posee hoy se convierte en dástrucciói sistemática
""'t"¡",
r* er del absoruto sujeto de conocimiento por la injusticia propia de la
;::[',;:1J';;".P*:*i
'formar paote dil fundamento
1o¡llimiento
sér'5a' Lo que no ntad de saber.
oodría la voluntad de
que
ilLT;:,il:.í:i-tt"tia'-a' la cútica'
Más alló d'el
¡t Cf . Aurora, S 429 y 432t La Gaya Ciencía' S 333;
Bien t del Mal, S 229 Y 230'
sz'Aurota, S 501.
* Ibid., s 429. rs Aurora, S 45.
* Uii om del Bien Y d'el lvlal, S 39'
GI]NI;ALOCIA DIL PO-
DI:R. "La genealogía es
grrs: es meticulosa y pa-
crentemente documentalis-
ta.'' Mediante ella "la vene-
ración de los monumentos
se conyierte en parodia; el
respeto de las viejas conti-
nuidades en disociación sis-
temátical'. Su finalidad es
hostigar y subvertir el oo-
der allí donde éste se eie¡-
ce. Proyecto necesariamen-
te histórjco que trata al
mrsmo tiempo de desen-
mascarar u.n tipo de histo-
r¡a unrversttana que escon-
de bajo el rótulo del ma¡- i
xismo su carácter liberal- :i
conciliador y uue sólo Due- i'.
de justificar su progresiimo
tras los ataques a la olica¡-
quía. GFNFALOCTA rjt:L
PODIR presentará obras
que. se sitúeh en la ó¡bita
de los análisis abiertos oo¡
el Grupo de Michel l Lul
cault. Ob¡as deliberada-
mente destructivas desti-
nadas a servir como pique-
tr rlc dcrritro (.r)ntrJ los r)o-
deres fácticos. Los textos v
las inte¡venciones polítical
de ocaslon contenidos en la
MICROF'ISICA DEL PO:
DFR indican con suficienie
cla¡idad Ia perspectiva a se-
gulr que. por supuesto.
queda abierta para todos
aquellos que están db algún
modo contprometidos en
Ias dist¡ntas h¡chas.

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