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Paynaltón

El mensajero de Huitzilopochtli.

Huitzilopochtli

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Huitzilopochtli

Huitzilopochtli V.png

Civilización Mexica

Residencia 12° Cielo Teteocán y Huitztlampa

Otros nombres Tlacauepan Cuexcotzin2

Ilhuícatl Xoxouhqui3

Tezcatlipoca azul

Uichilobos(apodo español)

Significado del nombre Colibrí del sur

Templos Templo Mayor de Huitzilopochco

Capilla sur del Templo Mayor

Templo mayor de Teopanzolco

Esculturas Teocalli de la guerra sagrada

Códice relacionado Códice Florentino

Códice Telleriano-Remensis

Códice Borbónico

Adoración actual Desconocida

Genealogía

Padres 1) Ometecuhtli y Omecíhuatl4

2) Concepción virginal de Coatlicue1 y Mixcóatl

Cónyuge o dualidad femenina Desconocida

Hermanos 1) Xipe-Tótec, Tezcatlipoca y Quetzalcóatl4

2) Coyolxauqui, Centzon Huitznáhuac, Centzon Mimixcoa

3) Malinalxóchitl.
Hijos Desconocidos

Características

Armas Xiuhcóatl y Tehuehuelli

Manifestaciones Tezcatlipoca Azul, mota de plumas de colibrí

Representaciones Semillas de amaranto

Atributos Guerrero, Fundador de los Aztecas

Simbolismo La guerra, la venganza, el poder, la dominación

Ente celeste Sol5

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Huitzilopochtli (en náhuatl Huītzilōpōchtli; AFI [wiːtsiloːˈpoːtʃtɬi]:6) fue la principal deidad de los
mexicas, asociado con el sol. También fue conocido como Ilhuicatl Xoxouhqui o Tlacauepan
Cuexcotzin .7 A la llegada de los españoles a Mesoamérica, era la deidad más adorada en el
Altiplano Central por imposición de los mexicas. Su templo principal se encontraba en
Huitzilopochco (Huītzilōpōchco), ahora Churubusco. En la mitología mexica, Huitzilopochtli ordena
la fundación de México-Tenochtitlan en el lugar donde los mexicas encontraran a un águila
portando el Atl-tlachinolli, la cual tendría que estar reposando sobre un nopal entre otras
características. Este mito mexica acerca de Huitzilopochtli y la fundación de México-Tenochtitlan
se encuentra en el Escudo Nacional de México, parte de la Bandera de México actual.

De acuerdo a la mitología mexica Huitzilopochtli es el hijo de la diosa de la Fertilidad (Coatlicue) y


el Sol joven hijo del Sol viejo (Tonatiuh). La Fiesta en honor a Huitzilopochtli se celebraba una vez
al año cuyo nombre en náhuatl es Panquetzaliztli. Esta deidad mexica no es común a los demás
pueblos nahuas o mesoamericanos, y al parecer fue popularizada por el reformador Tlacaélel
(1398-1480). Después de la Caída de México-Tenochtitlan Los conquistadores lo llamaron
Huichilobos, quienes buscaron la pronta erradicación de su culto por medio de la asociación del
dios con cualidades malignas europeas y la desaparición de esculturas, templos, códices y
productos agrícolas asociados a la deidad.

Estudios recientes sugieren que la relación entre Tezcatlipoca y Huitzilopochtli era más bien de
hermano mayor y hermano menor respectivamente, donde la fiesta de Toxcatl era dedicada al
«dios descendiente» Tezcatlipoca y la de Panquetzaliztli era dedicada al «dios ascendente»
Huitzilopochtli.8

Índice
1 Mitología

1.1 Nacimiento

1.2 Huitzilopochtli y Tezcatlipoca Azul

2 Representaciones

3 Acontecimientos asociados a Huitzilopochtli

3.1 Fundación de Tenochtitlan

3.2 Templo Mayor

3.3 Altépetl de Huitzilopochco

3.4 Templo mayor de Teopanzolco

3.5 Genealogía del panteón Mexica

4 Proceso difamatorio durante y después la Conquista

4.1 Sustitución del Atl-Tlachinolli por una serpiente

4.2 Demonización de Huitzilopochtli

4.3 Erradicación del Amaranto

5 Adoración

5.1 Fiesta de Panquetzaliztli

5.2 Sacrificios humanos

6 Relato del nacimiento de Huitzilopochtli

7 Sala Huitzilopochtli en el Museo del Templo Mayor

8 Véase también

9 Referencias

10 Bibliografía

Mitología

Nacimiento

El dios de la guerra, según la leyenda, Huitzilopochtli nació de Coatlicue (o según otro mito de la
teogonía de Omecíhuatl), la Madre Tierra, quien quedó embarazada por medio de una bola de
plumas o algodón azulino que cayó del cielo mientras barría los templos de la sierra de Tollan. Sus
400 hermanos (Centzonhuitznahua) al notar el embarazo de su madre y a instancias de su
hermana Coyolxauhqui, decidieron ejecutar al hijo al nacer para ocultar la supuesta deshonra, al
ser Huitzilopochtli un hijo no natural de su padre, Mixcóatl u Ometecuhtli. Pero Huitzilopochtli
nació y tomó a la mítica arma Xiuhcóatl (serpiente de fuego) entre sus manos, venció y mató
fácilmente a Coyolxauhqui y los Centzonhuitznahua , donde Coyolxauhqui quedó desmembrada al
caer por las laderas de la montaña mitológica llamada Coatépec. Huitzilopochtli tomó la cabeza de
su hermana y la arrojó al cielo, con lo que se convirtió en la regidora de la Luna, siendo
Huitzilopochtli el regidor del Sol.

Según lo que dijeron y supieron los naturales viejos del nacimiento y principio del diablo que se
dice Uitzilopuchtli, al cual daban muchas honra y acatamiento los mexicanos, es que hay una sierra
que se llama Coatépec, junto al pueblo de Tula, y allí vivía una mujer que se llamaba Coatlicue, que
fue madre de unos indios que se decían centzonuitznáoa, los cuales tenían una hermana que se
llamaba Coyolxauhqui. Y la dicha Coatlicue hacía penitencia barriendo cada día en la sierra de
Coatépec; y un día acontecióle que andando barriendo descendióle una pelotilla de pluma, como
ovillo de hilado, y tomóla y púsola en el seno junto a la barriga debajo de las naguas; y después de
haber barrido quiso tomar y no la halló, de que dicen se empreñó.

Bernardino de Sahagún, Historia General de las cosas de Nueva España, Vol III Cap.I9

Este suceso era celebrado por los Mexica-Nahuatlacas el último día del decimoquinto mes del
calendario náhuatl que es Pānquetzaliztli (Levantamiento de las Banderas), donde su equivalente
al calendario actual es el 9 de diciembre del calendario juliano o el 19 de diciembre del vigente
calendario gregoriano, con la variante del 18 de diciembre en años bisiestos.10

Huitzilopochtli y Tezcatlipoca Azul

Véase también: Tezcatlipocas

Al ser Huitzilopochtli una deidad originaria de México-Tenochtitlan y sin predecesores


identificables a los distintos pueblos mesoamericanos, los antiguos mexicas elevaron a
Huitzilopochtli a la misma posición de otras deidades más reconocidas como Xipetótec,
Quetzalcóatl y Tezcatlipoca como uno de los Cuatro Tezcatlipocas, dejando reflejada su
identificación mítica como el Tezcatlipoca Azul, cuyo reino sagrado o punto cardinal fuese el Sur.
Pero tras el auge del México-Tenochtitlan, los culhuas-mexicas habrían separado el nacimiento de
Huitzilopochtli en dos mitos individualizados, el Huitzilopochtli nacido de los dioses primordiales
Ometecuhtli y Omecihuatl bajo el relato de la creación del universo, siendo quien incendiara al
Medio Sol creado por Quetzalcóatl, representando así la voluntad para decidir y ordenar la
creación del mundo, el universo y a la humanidad; mientras el Huitzilopochtli hijo de Coatlicue (la
tierra), la cual según el mito quedara embarazada al tocar unas plumas (o alternativamente de
Mixcóatl) ayudará a su madre contra su hermana Coyolxauhqui (la luna) y sus hermanos Centzon
Huitznáhuac (las estrellas meridionales), que desearon asesinarla por deshonra, símbolizando así
la perpetua lucha entre el sol y la luna a través del firmamento como el dios solar patrón del
fuego, de la guerra, de las batallas y de las tácticas bélicas.

Por lo tanto y desde entonces los Tlahtoānis de la Gran Tenochtitlan, fortalecian al dios
Huitzilopochtli con la ejecución de guerreros enemigos cautivos como en la mitología mexica del
nacimiento de Huitzilopochtli, la cual lograría alimentar la vida indefinidamente del Sol sobre la
cima del Templo Mayor, distinguiéndose entre dos manifestaciones representadas por dos
historias; Tezcatlipoca Azul o Huitzilopochtli (voluntad solar) y Huitzilopochtli (guerra solar).

Representaciones

A pesar de ser el dios más importante para la vida de los mexicas, no se han encontrado
representaciones de Huitzilopochtli, excepto en algunos códices, debido a que la deidad era
exclusivamente mexica y los pueblos Tlaxcaltecas, Huejotzingas entre otros, aliados de los
españoles, quienes no rendían culto alguno a Huitzilopochtli . Por parte de la investigación
española no se apreciaba la cultura nativa y todo lo relativo a la religión local era considerada
demoníaca y se procedió a la erradicación cultural del dios mexica.

Es, cierto, cosa de grande admiración que haya nuestro señor Dios tantos siglos ocultado una
selva de tantas gentes idólatras, cuyos frutos ubérrimos sólo el demonio los ha cogido, y en el
fuego infernal los tiene atesorados

Fray Bernardino de Sahagún, Historia General de las cosas de Nueva España, Vol. 1 Prólogo

Huitzilopochtli, está descrito en el Códice Telleriano-Remensis. p. 05r.

Huitzilopochtli en forma humana en el Códice Telleriano-Remensis.

Tezcatlipoca Azul, Códice Fejérváry-Mayer.

Huitzilopochtli, Códice Borbónico.

Huitzilopochtli, Códice Ramírez


Chimalpopoca personificando a Huitzilopochtli, Códice Xólotl

Acontecimientos asociados a Huitzilopochtli

Fundación de Tenochtitlan

Véase también: México-Tenochtitlan

La mayoría de las fuentes indican que los mexicas eran originarios de Aztlán, sitio sobre el que se
debate su ubicación precisa y su existencia real. De acuerdo con la Crónica Mexicáyotl, en Aztlán
los futuros mexicas eran esclavos de los aztecas y llevaban este nombre. Cuando Huitzilopochtli
manifestó a su pueblo el imperativo de que marcharan hacia nuevas tierras, también les ordenó
que dejaran de llamarse aztecas porque a partir de ese momento serían todos mexicas.11 Este
episodio también es recreado por el Códice Aubin12 y el Códice Durán.13 La Tira de la
Peregrinación señala que Aztlán estaba ubicado en una isla donde había seis calpulli y un gran
templo, probablemente dedicado a Mixcóatl.14 En la Tira, Huitzilopochtli sólo aparece después
que los aztecas llegaron a Teoculhuacan en el año 1-pedernal. De ahí partieron ocho calpulli
encabezados por cuatro teomamaque ("cargadores de los dioses"); uno de ellos, identificado
como Tezcacóatl, cargaba el bulto de Huitzilopochtli.15

Los "Anales de Tlatelolco" menciona el día "4 Cuauhtli" (águila) del año 106416 ó "1-Tecpatl"
(1064-1065) como la salida definitiva del territorio de Aztlan-Colhuacan y correlacionado al 4 de
enero de 1065, día del Perihelio.17

Siguiendo las órdenes de Huitzilopochtli, los mexicas deambularon por varios lugares, siempre en
busca del signo que indicara cuál era la tierra prometida por su dios. De acuerdo con la Tira de la
Peregrinación, la gente de Cuitláhuac se separó del resto de los calpulli cuando aún estaban en
migración. Más tarde, los mexicas llegaron a la región de Tollan-Xicocotitlan, donde Huitzilopochtli
les ordenó que desviaran el cauce de un río para crear una laguna en torno de un cerro. El placer
de vivir en esa tierra casi llevó a los mexicas a olvidar que su dios les había prometido otra tierra, y
viendo esto, Huitzilopochtli les hizo salir de ese sitio y continuar la migración.18 Llegaron entonces
al valle de México y pasaron por varios pueblos, hasta que se asentaron en territorio de los
tepanecas de Azcapotzalco, a quienes les sirvieron como guerreros mercenarios. Finalmente,
encontraron el sitio señalado por Huitzilopochtli en un islote del lago de Texcoco. En la Crónica
Mexicáyotl, Tezozómoc dice que cuando hallaron el lugar, el sacerdote Cuauhtlequetzqui dijo las
siguientes palabras:

Id y ved un nopal salvaje: y allí tranquila veréis un águila que está enhiesta. Allí come, allí se
peina las plumas, y con eso quedará contento vuestro corazón: ¡allí está el corazón de Copil que tú
fuiste a arrojar allá donde el agua hace giros y más giros! Pero allí donde vino a caer, y habéis visto
entre los peñascos, en aquella cueva entre cañas y juncias, ¡del corazón de Cópil ha brotado ese
nopal salvaje! ¡Y allí estaremos y allí reinaremos: allí esperaremos y daremos encuentro a toda
clase de gentes!

por Nuestro pechos, nuestra cabeza, nuestras flechas, nuestros escudos, allí les haremos ver: a
todos los que nos rodean allí los conquistaremos! Aquí estará perdurable nuestra ciudad de
Tenochtitlan! El sitio donde el águila grazna, en donde abre las alas; el sitio donde ella come y en
donde vuelan los peces, donde las serpientes van haciendo ruedos y silban! ¡Ese será México
Tenochtitlan, y muchas cosas han de suceder!19

Las fuentes señalan que este suceso ocurrió en el año "2 calli" (Casa), 1325 del calendario
occidental. Los Anales de Tlateloco mencionan el día de su fundación: día con signo "1-Cipactli"
(Cocodrilo) correlacionado con el 20 de junio y con el comienzo del solsticio de verano.20

La leyenda de la Fundación de Tenochtitlan tiene similitudes con la Mitología maya, donde como
en el caso del sarcófago de K'inich Janaab' Pakal, un árbol también emerge del cuerpo de un
personaje esculpido sobre la lápida mortuoria del gobernante maya.

Fundación de Tenochtitlan en el códice Azcatitlan f.18, el nopal surge del príncipe Copil de
acuerdo a Huitzilopochtli

Fundación de México-Tenochtitlan. Códice Durán, s. XVI.

Templo Mayor

Véase también: Templo Mayor

El Templo Mayor (Huēy Teōcalli 'Gran Templo' en náhuatl) y el espacio físico donde se ubicaba,
conocido como Recinto del Templo Mayor fueron el centro absoluto de la vida religiosa mexica,
esto es, la de los aztecas de México-Tenochtitlan. Los templos gemelos coronan la base piramidal
reflejan la antigua y persistente visión cosmológica de una serie de oposiciones coincidentes, entre
ellas: cielo / tierra, sequía / lluvia, solsticio de verano / solsticio de invierno y los cultos a los dioses
Tláloc – Tlaltecuhtli /Cihuacóatl-Coatlicue Coyolxauhqui. Cada uno de estos templos estaba
dedicado a un dios, a Huitzilopochtli del lado derecho (SUR), donde se encuentra el monolito de
Coyolxauhqui. El otro templo está dedicado a Tláloc, del lado izquierdo (NORTE) donde está el
Chac Mool.

Altépetl de Huitzilopochco

Véase también: Huitzilopochco


Huitzilopochco significa, en náhuatl, "donde está Huitzilopochtli" ". Huitzilopochco fue uno de los
cuatro altépetl mexicas. Los otros eran Iztapalapa, Culhuacan y el ericho . Huitzilopochco se erigió
en un señorío satélite, que los mexicas formaron como punto de salida de los Pochtecas
(mercaderes), con la intención de acompañar a los ejércitos de la Triple alianza en sus
expediciones expansionistas o para realizar relaciones comerciales con los mayas.21 Sin embargo,
el señorío no duró mucho, ya que fue destruido por los españoles. El sitio donde se encontraba
Huitzilopochco, hoy se conoce como Churubusco.

El teocalli (templo mayor) de Huitzilopochco fue erigido en honor a Huitzilopochtli en el barrio de


Pochtlan, y era solamente menor al templo mayor de Tenochtitlan. Huitzilopochco era famoso por
sus plumas de colibrí, las cuales eran enviadas como tributo a la capital.22

Templo mayor de Teopanzolco

Véase también: Teopanzolco

Durante el período conocido como “Posclasico Tardío” (1150-1521 d.C) sobre un montículo se
erigió una enorme pirámide con frente hacia el poniente, en cuya parte superior colocaron los
templos adoratorios, en honor de Huitzilopochtli (dios de la guerra) y Tláloc (dios de la lluvia). Esa
estructura piramidal fue concebida rodeada por varias plataformas, una de las cuales, por tener la
forma rectangular adelante y circular atrás, así como por estar dirigida hacia el oriente, pudo
corresponder al lugar de adoración de Ehécatl-Quetzalcóatl en su advocación Tlahizcalpantecuhtli,
Venus, Estrella de la Mañana. También, en la parte posterior de la pirámide de las deidades de la
guerra y de la lluvia, se construyó otra de menor tamaño, dedicada (supuestamente) a
Tezcatlipoca (Espejo Humeante) dios omnipresente y omnipotente de los misterios y de la noche.

Diagrama del Templo mayor de Tenochtitlan mostrando las capillas a Huitzilopochtli y Tláloc,
etapas constructivas visibles dentro del edificio final.

Escudo del altépetl de Huitzilopochco, Códice Mendoza f.20r

Templo mayor de Teopanzolco, el cual soporta dos templos, el de Tláloc y el de Huitzilopochtli.

Genealogía del panteón Mexica

Este artículo o sección necesita referencias que aparezcan en una publicación acreditada.
Este aviso fue puesto el 10 de agosto de 2016.

Véase también: Mitología mexica

Masculino

Femenino

Ambos sexos

Omecíhuatl

Ometecuhtli
Huitzilopochtli

Quetzalcóatl

Xipe-Tótec

Coyolxauhqui

Xólotl

Tonatiuh

Tláloc

Chalchiuhtlicue

Cintéotl
Mayáhuel

Xochiquétzal

Los Centzon Huitznáhuac

Los Centzon Mimixcoa


Tecciztecatl
Proceso difamatorio durante y después la Conquista

Sustitución del Atl-Tlachinolli por una serpiente


Véase también: Atl-tlachinolli

Popularmente se creía que de acuerdo a la mitología mexica, Huitzilopochtli les ordenó que sólo
fundarían su reino donde estuviera "un águila posada sobre un nopal devorando una serpiente".
Sin embargo la evidencia arqueológica de los códices no sustenta sólo esta idea, ya que algunos
códices muestran al Atl-tlachinolli o aves pequeñas en vez de una serpiente, incluso hay algunos
donde sólo se encuentra el águila sobre el nopal. De acuerdo a la evidencia arqueológica
encontrada en el Teocalli de la Guerra Sagrada, el símbolo de la fundación de Tenochtitlan ubicado
en la parte trasera de la escultura, muestra al águila portando un Atl-tlachinolli, símbolo de
identidad mexica. Este símbolo se repite en la escultura, siendo portado por Huitzilopochtli y
Moctezuma Xocoyotzin, entre otros personajes también representados. Se cree que la sustitución
se debe a la confusión del glifo del Atl-tlachinolli con una serpiente, símbolo de la maldad en las
Religiones abrahámicas.23

Mito de la fundación de Tenochtitlan en la escultura de piedra Teocalli de la guerra sagrada,


vista posterior. Museo Nacional de Antropología, México.

Un águila sostiene con su pico al Atl Tlachinolli (símbolo de dualidad) la cual reposa sobre un
opuntia (nopal) el cual emerge del cuerpo de Copilli (príncipe nahua), de acuerdo a la mitología
mexica.

Mito de la fundación de Tenochtitlan de acuerdo al Códice Ramírez, f.91.

Escudo de armas del Emperador Agustín de Iturbide.

Demonización de Huitzilopochtli

Véase también: Tlacuilo

Siendo Huitzilopochtli el dios mayor y de la guerra de los mexicas, hubo un proceso de destrucción
y difamación que inició poco después de la caída de Tenochtitlan.24 Las primeras imágenes
reportadas en documentos eclesiásticos, enciclopedias, códices coloniales y demás documentos se
basan en gran medida en descripciones en tratados religiosos25 e imágenes de la Edad Media,26
donde los dioses Mesoamericanos eran representados como las representaciones europeas del
demonio judeocristiano medieval. En estas imágenes los dioses mesoamericanos son descritos con
la apariencia y comportamiento de demonios, realizando actividades asociadas a la maldad en la
religión europea, como el sacrificio, la lujuria, el canibalismo, entre otras.27
Representaciones del demonio o actividades demoniacas en la Edad Media antes del
descubrimiento de América

Demonios bajo órdenes de su amo Lucifer, anima a la gente a la lujuria. De Matfre Ermengau en
el Breviari d'amor 1288

Lucifer esperando al juicio final en el Livre de la Vigne nostre Seigneur f. 067v 1450-1470

Demonio con apariencia típica medieval.28 Piernas de animal, alas de murciélago y una cara en
la región abdominal. Tríptico de Hans Memling 1485

Demonios practicando canibalismo en el Livre la Vigne nostre Seigneur f.100r 1450-1470

Pintura difamatoria de los Judíos realizando el Libelo de sangre, sacrificio humano a través de la
extracción de sangre y corazón. Schedel en el Weltchronik 1493

Representaciones de Huitzilopochtli y otras deidades Americanas entre los siglos XVII-XIX

Representación difamatoria de Huitzilopochtli, llamado ”Uitziliputzili” en el libro francés


Description de l'univers del 168329

Representación difamatoria de Huitzilopochtli, llamado ”Viztlipuztli idolum Mexicanorum” en el


libro alemán Staat von America del 171430

Para representar una escena de práctica religiosa en Virginia USA, Arnoldus Montanus en su
obra "America" del 1671 se basa en el libro "Descripción de las Indias Occidentales" de Antonio de
Herrera y Tordesillas. El artista transformó al dios mexicano en un gran ídolo y lo colocó en un
espacio basado en un templo mexicano. La escena representaba de manera falsa a los nativos de
Virginia con una cultura casi idéntica a la de México.31

Itzapapalótl o Tzitzimime ordenando el consumo caníbal en el Códice Magliabecchiano,


producido bajo supervisión española, página 73r finales del siglo XVI
Joven ofrecido a Tezcatlipoca Huitzilopochtli para la ceremonia del Toxcatl. Códice Florentino,
Reporte español por parte de Fray Bernardino de Sahagún, 1590.

También hay evidencia de la no neutralidad de grandes obras fundamentales que describen a


Huitzilopochtli y así también a las culturas mesoamericanas, como es el caso del Códice Florentino
y la Relación de Michoacán, donde estudios recientes declaran que estos documentos fueron
realizados en su mayor parte por autoridades eclesiásticas que reportaron de manera imparcial y
bajo las reglas religiosas de reporte etnólogo medieval,32 y no un reporte científico etnográfico
moderno.

La realización de estas magnas obras rebasa con creces el objetivo principal declarado que las
motivó, a saber: conocer en profundidad la cultura de los natrurales para eliminarla y asegurar su
adecuada evangelización

María del Carmen Alberú Gómez. "La huella medieval en dos códices del siglo XVI: Relación de
michoacán y códice florentino", Introducción, p.1933

Erradicación del Amaranto

Véase también: Amaranto

Dulce de amaranto, grano asociado a Huitzilopochtli

El proceso de erradicación del culto a Huitzilopochtli alcanzó a algunos productos agrícolas como
el amaranto (o huautli en náhuatl), el cual era altamente tributado por los pueblos dominados por
los mexicas, y cuya tributación está documentada en el Códice Mendoza34 y la Matrícula de
Tributos. El huautli se mezclaba con miel para formar figuras alusivas a Huitzilopochtli, las cuales le
eran ofrendadas,35 es por esto que se prohibió el cultivo y consumo por los conquistadores
españoles,36 incluso con la pena de muerte,37 argumentando de nuevo las cualidades malignas
del dios mexica.

La sustitución del sacrificio humano por el sacrificio de Cristo fue un proceso que a los religiosos
españoles les tomó más de un siglo y que, aun así, nunca llegó a completarse, pues elementos de
las religiosidades mesoamericanas afloraron una y otra vez, aunque lo sustancial de los antiguos
cultos se erradicara. La conversión fue posible por las experiencias acumuladas en la lucha contra
los paganos pero, sobre todo, por las múltiples coincidencias vistas o inventadas por los españoles
entre los cultos de sacrificio romanocristianos y mesoamericanos

Robert M. Ogilvie, Los romanos y sus dioses, Madrid, Alianza, 196938


Otros productos agrícolas fueron también prohibidos, entre ellos la chía, la cual era utilizada como
alimento para las tropas del Imperio Mexica. Debido al uso alimenticio para las fuerzas militares
mesoamericanas, su uso fue reducido y finalmente prohibido con el objetivo de eliminar cualquier
relación con la cultura originaria.

Adoración

Fiesta de Panquetzaliztli

Véase también: Panquetzaliztli

Teocalli de la Guerra Sagrada, vista frontal en la sala Mexica del Museo Nacional de Antropología.

Escultura de la Xiuhcóatl, arma de Huitzilopochtli en la sala Mexica del Museo Nacional de


Antropología.

Dios mayor de una civilización dedicada a la guerra, era un dios eminentemente guerrero; cuando
los aztecas tomaron los dioses de las otras culturas nahuas, como la Tolteca, elevaron su dios al
nivel de los dioses mayores de Mesoamérica, como Tláloc, Quetzalcóatl y Tezcatlipoca. Por esta
razón, construyeron un templo con dos altares en el centro de Tenochtitlan , uno dedicado a Tláloc
y el otro a Huitzilopochtli. Sobre el templo, cada 52 años se la añadía otra construcción, cada vez
más grande. En las ruinas actuales se pueden ver las distintas etapas de construcción.39

En el centro ceremonial de Tenochtitlan, en el templo más importante, el Templo Mayor, se


realizaba el culto a Huitzilopochtli, el cual tenía dos templos en la cima uno dedicado al dios de la
guerra y otro a Tláloc. Dentro de la jerarquía mexica había dos sumos sacerdotes, uno llamado
Quetzalcoatl Totec Tlamacazqui el cual regulaba el culto a Hutzilopochtli, mientras que el
Quetzalcoatl Tlaloc Tlamacazqui dirigía la adoración a Tlaloc40

Sacrificios humanos

El propósito de las ejecuciones de guerreros cautivos a Huitzilopochtli cada 52 años (xiuhmolpilli)


era darle vigor para que pudiera subsistir en su batalla diaria, y lograr así que el sol volviera a salir
en el siguiente ciclo de 52 años. Según la tradición nahua, han transcurrido 4 eras que terminaron
en desastre, y vivimos en la quinta creación que terminará en un año «uno movimiento», esta
fecha se repite cada 52 años en el calendario. Los mexicas pensaban que alimentando al sol,
Huitzilopochtli, se podría posponer el fin al menos por otro ciclo.[cita requerida]

El sacrificio humano mexica es un fenómeno ampliamente estudiado y comprobado por fuentes


históricas y arqueológicas. Si bien, existen propuestas que debaten la existencia de estos actos, la
arqueología ha comprobado la importancia del sacrificio en la religión mesoamericana. Ofrendas
como la 111 de Templo Mayor echan por tierra la tradición negacionista.[cita requerida]

El sacrificio diario entre los mexicas es considerado una tradición sensacionalista renacentista[cita
requerida], donde el supuesto sacrificio de seres humanos es discutido por muchos etnógrafos e
historiadores modernos, donde se argumenta que el sacrificio humano fue un argumento de
desprestigio de las culturas nativas americanas con el objetivo de justificar la invasión y
colonización de América. Las atrocidades de los conquistadores españoles y el proceso de la
conquista fueron discutidos en la Junta de Valladolid en 1550 donde Bartolomé de las Casas fue la
parte defensora mientras que Juan Ginés de Sepúlveda defendía la erradicación de las culturas
americanas.

El que pudiendo no defiende á su prójimo de tales ofensas, comete tan grave delito como el que
las hace. De ahí que la guerra sea justa, que sea lícito apropiarse de las nuevas tierras, porque con
ello se beneficiarán las víctimas inocentes pues serán menos los muertos por la dominación
cristiana que por los antiguos sacrificios

Juan Ginés de Sepúlveda, Tratado sobre las justas causas de la guerra contra los indios, México,
FCE, 1987, p. 13141

¿Qué cosa pudo suceder á estos bárbaros más conveniente ni más saludable que el quedar
sometidos al imperio de aquellos cuya prudencia, virtud y religión los han de convertir de
bárbaros, tales que apenas merecían el nombre de seres humanos, en hombres civilizados en
cuanto pueden serlo; de torpes y libidinosos, en probos y honrados; de impíos y siervos de los
demonios, en cristianos y adoradores del verdadero Dios?

Juan Ginés de Sepúlveda, Tratado sobre las justas causas de la guerra contra los indios, México,
FCE, 1987, p. 13341

...Esto de sacrificar hombres y comerlos, como dice Gómara, yo creo que no es verdad, porque
siempre oí en aquel reino de Yucatán que ni hobo (arc.) sacrificios de hombres, ni se supo qué cosa
era comer carne humana, y decirlo Gómara, como ni lo vido (arc.) ni lo oyó sino de boca de Cortés,
su amo y que le daba de comer, tiene poca autoridad, como sea en su favor y en excusa de sus
maldades; sino que esto es lenguaje de los españoles y de los que escriben sus horribles hazañas,
infamar todas estas inversas naciones para excusar las violencias, crueldades, robos y matanzas
que les han hecho, y cada día y hoy les hacen

Bartolomé de las Casas, Obras Completas, México, 1994, p.228542

Relato del nacimiento de Huitzilopochtli


El códex florentinus que contiene la Historia general de las cosas de la Nueva España es una
recopilación de textos del siglo XVI escrito en náhuatl, que recoge el siguiente relato del
nacimiento de Huitzilopochtli:

Mucho honraban los mexicas a Huitzilopochtli sabían ellos que su origen, su principio fue de
esta manera:

En Coatépec, por el rumbo de Tula, había estado viviendo, allí habitaba una mujer de nombre
Coatlicue.

Era madre de los cuatrocientos Surianos y de una hermana de éstos de nombre Coyolxauhqui.

Y esta Coatlicue allí hacía penitencia, barría, tenía a su cargo barrer, así hacia penitencia, en
Coatépec, la Montaña de la Serpiente. Y una vez, cuando barría Coatlicue, sobre ella bajó un
plumaje, como una bola de plumas finas. En seguida lo recogió Coatlicue, lo colocó en su seno.

Cuando terminó de barrer, buscó la pluma, que había colocado en su seno, pero nada vio allí. En
ese momento Coatlicue quedó embarazada. Al ver los cuatrocientos Surianos que su madre estaba
encinta, mucho se enojaron, dijeron: -“¿Quién le ha hecho esto? ¿Quién la dejó encinta? Nos
afrenta, nos deshonra”.

Y su hermana Coyolxauhqui les dijo: “Hermanos, ella nos ha deshonrado, hemos de matar a
nuestra madre, la perversa que se encuentra ya encinta. ¿Quién le hizo lo que lleva en el seno?
Cuando supo esto Coatlicue, mucho se espantó, mucho se entristeció. Pero su hijo Huitzilopochtli,
que estaba en su seno la confortaba, le decía:

-“No temas, yo sé lo que tengo que hacer” Habiendo oído Coatlicue las palabras de su hijo, Y
entretanto, los cuatrocientos Surianos se juntaron para tomar acuerdo, y determinaron a una dar
muerte a su madre, porque ella los había infamado. Estaban muy enojados, estaban muy irritados,
como si su corazón se les fuera a salir. Coyolxauhqui mucho los incitaba, avivaba la ira de sus
hermanos, para que .mataran a su madre.
Y los cuatrocientos Surianos se aprestaron, se ataviaron para la guerra. Y estos cuatrocientos
Surianos, eran como capitanes, torcían y enredaban sus cabellos, como guerreros arreglaban su
cabellera. Pero uno llamado Cuahuitlícac era falso en sus palabras.

Lo que decían los cuatrocientos Surianos, enseguida iba a decírselo, iba a comunicárselo a
Huitzilopochtli. Y Huitzilopochtli le respondía: -“Ten cuidado, está vigilante, tío mío, bien sé lo que
tengo que hacer”. Y cuando finalmente estuvieron de acuerdo, estuvieron resueltos los
cuatrocientos Surianos a matar, a acabar con su madre,

luego se pusieron en movimiento, los guiaba Coyolxauhqui. Iban bien robustecidos, ataviados,
guarnecidos para la guerra, se distribuyeron entre sí sus vestidos de papel, su anecúyotl, sus
ortigas, sus colgajos de papel pintado, se ataron campanillas en sus pantorrillas, las campanillas
llamadas oyohualli.

Sus flechas tenían puntas barbadas. Luego se pusieron en movimiento, iban en orden, en fila, en
ordenado escuadrón, los guiaba Coyolxauhqui. Pero Cuahutlícac subió en seguida a la montaña,
para hablar desde allí a Huitzilopochtli, le dijo: -“Ya vienen”- Huitzilopochtli le respondió: -“Mira
bien por dónde vienen”.

Dijo entonces Cuahuitlícac: “Vienen ya por Tzompantitlan” Y una vez más le dijo Huitzilopochtli:
-“¿Por dónde vienen ya? Cuahuitlícac le respondió: -“vienen ya por Coaxalpan”.

Y de nuevo Huitzilopochtli preguntó: -“Mira bien por dónde vienen”. En seguida te contestó
Cuahuitlícac: -“vienen ya por la cuesta de la montaña”. Y todavía una vez más le dijo
huitzilopochtli: -“Mira bien por dónde vienen”.

Entonces le dijo Cuahuitlícac: -! Ya están en la cumbre, ya llegan, los viene guiando


Coyolxauhqui”.

En ese momento nació Huitzilopochtli, se vistió sus atavíos, su escudo de plumas de águila, sus
dardos, su lanza-dardos azul el llamado lanza-dardos de turquesa. Se pintó su rostro con franjas
diagonales, con el color llamado ‘pintura de niño. Sobre su cabeza colocó plumas finas, se puso sus
orejeras.

Y uno de sus pies, el izquierdo era enjuto, llevaba una sandalia cubierta de plumas, y sus dos
piernas y sus dos brazos los llevaba pintados de azul. Y el llamado Tochancalqui puso fuego a la
serpiente hecha de teas llamada Xiuhcóatl, que obedecía a Huitzilopochtli. Luego con ella hirió a
Coyolxauhqui, le cortó la cabeza, la cual vino a quedar abandonada en la ladera de Coatépetl.

El cuerpo de Coyolxauhqui fue rodando hacia abajo, cayó hecho pedazos, por diversas partes
cayeron sus manos, sus piernas, su cuerpo. Entonces Huitzilopochtli se irguió, persiguió a los
cuatrocientos Surianos, los fue acosando, los hizo dispersarse desde la cumbre del Coatépetl, la
montaña de la serpiente. Y cuando los había seguido hasta el pie de la montaña los persiguió, los
acosó cual conejos, en torno de la montaña. Cuatro veces los hizo dar vueltas. En vano trataban de
hacer algo en contra de él, en vano se revolvían contra él, al son de los cascabeles y hacían golpear
sus escudos. Nada pudieron hacer, nada pudieron lograr, con nada pudieron defenderse.
Huitzilopochtli los acosó, los ahuyentó, los destruyó, los aniquiló, los anonadó. Y ni entonces los
dejó, continuaba persiguiéndolos.

Pero, ellos mucho le rogaban, le decían: -“¡Basta ya!”. Pero Huitzilopochtli no se contentó con
esto, con la fuerza se ensañaba contra ellos, los perseguía. Sólo unos cuantos pudieron escapar de
su presencia, pudieron librarse de sus manos. Se dirigieron hacia el sur, porque se dirigieron hacia
el sur se llamar Surianos, los pocos que escaparon de las manos de Huitzilopochtli. Y cuando
Huitzilopochtli les hubo dado muerte, cuando hubo dado salida a su ira, les quitó sus atavíos, sus
adornos, su anecúyotl, se los puso, se los apropió los incorporó a su destino, hizo de ellos sus
propias insignias. Nadie apareció jamás como su padre.

A él lo veneraban los mexicas, le hacían sacrificios, lo honraban y servían. Y Huitzilopochtli


recompensaba a quien así obraba. Y su culto fue tomado de allí, de Coatépec, la montaña de la
serpiente, como se practicaba desde los tiempos

más antiguos

Códice Florentino, libro III, capítulo 1.43

Sala Huitzilopochtli en el Museo del Templo Mayor

En esta sala, número 4 de este museo, se exhiben diversos objetos relacionados con
Huitzilopochtli. Entre ellos la escultura de arcilla conocida como el “Guerrero Águila” encontrada
en La Casa de las Águilas, edificio religioso ubicado al norte del Templo Mayor, a su vez la
representación del dios de la muerte, Mictlantecuhtli, los Porta estandartes, que representan a los
Centzonhuitznahua, hermanos de Huitzilopochtli. Además, se puede apreciar una gran cabeza de
serpiente hecha en basalto, que representa a la serpiente de fuego, la Xiuhcóatl, misma que es el
arma con que Huitzilopochtli derrotó a su hermana.
Otros objetos que fueron encontrados del lado correspondiente a Huitzilopochtli en el Templo
Mayor, son: la representación de Mayahuel, diosa del maguey; uno de los varios relieves del señor
de la tierra, Tlaltecuhtli, varias esculturas del dios del fuego, Xiuhtecuhtli-Huehuetéotl, y el gran
monolito de Coyolxauhqui que se asocia con el mito de nacimiento de Huitzilopochtli, diosa lunar
que yace desmembrada y que fue hallada el 21 de febrero de 1978.

Piezas exhibidas en la Sala Huitzilopochtli

Escultura en arcilla de Mictlantecuhtli

Escultura en arcilla de un Guerrero Águila

Brasero Tláloc en la Sala Huitzilopochtli del Museo Nacional de Antropología, México.

Véase también

Huitzilopochco

Templo Mayor

Teopanzolco

Panquetzaliztli

Tlacuilo

Militarismo mexica

Referencias

Historia General de las cosas de Nueva España

Matos Moctezpore1=Eduardo (2011). «Apéndice de 2do libro de Bernardino de Sahagún».


Tenochtlitlan (3ra edición). Ciudad de México: Fondo de cultura económica. p. 62. ISBN 978-96-16-
8118-0 |isbn= incorrecto (ayuda). «La principal torre de todas estaba en el medio y era la más alta
que todas, era dedicada el dios Huitzilopochtli o Tlacauepan Cuexcotzin».

Matos Moctezuma, Eduardo (2011). «Apéndice de 2do libro de Bernardino de Sahagún».


Tenochtlitlan (3ra edición). Ciudad de México: Fondo de cultura económica. p. 62. ISBN 978-96-16-
8118-0 |isbn= incorrecto (ayuda). «En la una de ellas y más principal estaba la estatua de
Huitzilopochtli, que también llamaban Ilhuícatl Xoxouhqui».

Teogonía e Historia de los Mexicanos

Coe, Michael D. (2008). Mexico: From the Olmecs to the Aztecs. London: Thames & Hudson. p.
217.

aunque el término ha sido traducido habitualmente como 'colibrí zurdo' o 'colibrí del sur', existe
desacuerdo entorno al significado ya que el ōpōchtli 'parte izquierda' es el modificado y no el
modificador por estar a la derecha, por lo que la traducción literal sería 'parte izquierda de colibrí',
ver por ejemplo, F. Karttunen (1983), p. 91

González Torres, Yolotl. Diccionario de Mitología y Religión de Mesoamérica. México, Larousse,


1995.

Kruell, Gabriel. «Panquetzaliztli. El nacimiento de Huitzilopochtli y la caída de Tezcatlipoca».


Estudios Mesoamericanos 10: 81.

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de México.

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Códice Aubin, 22-23; León Portilla, 2000: 309.

Durán,...: cap. III.

Castañeda de la Paz, 2007: 188. En este artículo, la autora se refiere a la pictografía indígena, que
da una especial importancia al templo en la isla, sobre el que se identifica un glifo que puede
interpretarse como Amímitl ("flecha de agua"), uno de los símbolos que identificaban a Mixcóatl.

Tira de la Peregrinación, lam. 2.

Anales de Tlatelolco, Códice de 1528. Biblioteca Nacional de París, Fondo Mexicano Manuscrito 22
22bis

El Calendario de Ketzalkoatl, Cuarta Edición. Oscar Ayotzintli p 29 30

Durán,...: 24.

De Alvarado Tezozómoc, Crónica Mexicáyotl, en Garibay K., 1974.

Anales de Tlatelolco, Rafael Tena. CONACULTA 2004, p. 63; El Calendario de Ketzalkoatl, Cuarta
Edición. Oscar Ayotzintli p 33

Sahagún, Bernardino. 1950-1982.

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«Códice Florentino, libro III, capítulo 1 (original en náhuatl)».


Bibliografía

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