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TERAPIA COGNITIVA POST- RACIONALISTA


Afecto, sexualidad y significado personal
Lic. Perla Marzano

FUNDAMENTOS DE UN ENFOQUE NOSOLÓGICO EXPLICATIVO PROCESAL SISTÉMICO Y


EVOLUTIVO, CENTRADO EN LOS “PROCESOS DE MANTENIMIENTO DE LA COHERENCIA DEL
SIGNIFICADO PERSONAL”

En los primeros años de vida, el niño, a través de las relaciones afectivas con las figuras
de apego, acuña internamente tanto los modelos operantes de la figura significativa como la
propia, en relación con aquella “organizando un sistema para transformar la experiencia
intersubjetiva en conocimiento personal” (Guidano,1991).

Es importante recalcar la importancia y la incidencia que los patrones vinculares como


reguladores y organizadores tienen sobre el sí mismo para la Organización del significado
personal.

La Organización del significado personal es la resultante de una combinación entre: la


experiencia inmediata con su propia manera de estructurar los tintes emocionales básicos y el
nivel de explicación. La explicación es la forma de hacer consistente lo que experimentamos.
Explicación que se ordena ya en pensamientos, en teorías ó conceptualizaciones.

Durante la interacción de reciprocidad entre las figuras significativas y el individuo en


desarrollo, se conforma en éste una forma de experimentar y contarse su propia vida, un
significado emocional, peculiar y único de sí y del mundo.

En esta interdicción del sí mismo emocional con la realidad la persona ordena su


experiencia con un tipo de organización que es su forma específica de mantener su coherencia
sistémica (Balbi 1994).

A esta modalidad V. Guidano la llama Organización Cognitiva del Significado Personal.


Es este concepto de “organización del significado personal” el que permite entender las
terapias cognitivas Posracionalista de V. Guidano.

Esta conceptualización permite crear la construcción de un orden nosológico en


términos evolutivos, sistémico–procesales y explicativos.

El diagnóstico entre otros modelos ha sido siempre descriptivo pues son modelos
tomados de la medicina tradicional y de la psiquiatría, por ejemplo el DSM IV.

Los Diagnósticos basados en los síntomas a los que intenta, siempre eliminar, han sido
el gran déficit de los modelos descriptivos. Las ciencias maduras son “explicativas”, así lo
demuestran el epistemólogo Wainer (1977).

En el modelo propuesto por Guidano se utiliza una metodología evolutiva y orientada


hacia la comprensión y explicación de los procesos de significación; de este modo,
conceptualiza a la psicopatología como una ciencia explicativa del significado personal
(Guidano 1987-1991).
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LOS CUATRO TIPOS DE ORGANIZACIÓN DE SIGNIFICADO PERSONAL

En el modelo Cognitivo Procesal Sistémico de Vittorio Guidano sólo hay cuatro patrones
de Organización del significado personal.
1- Organización tipo D.A.P. (Desórdenes alimentarios psicógenos)
2- Organización fóbica
3- Organización depresiva.
4- Organización obsesiva–compulsiva.

El nombre dado a las organizaciones cognitivas equivale al tipo de sintomatología que,


sólo a veces se evidencia en el momento de una eventual descompensación de la
organización.

En la mayoría de los casos y durante la mayor parte del tiempo las personas ordenan su
experiencia según estos cuatro patrones sin que se presenten perturbaciones de orden clínico.
Mantener un sentido consistente del significado personal constituye la invariante que determina
el conocimiento de sí durante toda la vida.

El paciente experto en sí mismo recodificará su experiencia inmediata, se descubrirá


realizando una lectura de su realidad antes teñida por emociones bloqueantes; el terapeuta
experto en métodos y técnicas ayudará al paciente en el proceso de autoobservación, eje
modal de la terapia, junto a las perturbaciones que provoca a fin de poder ofrecer a posteriori
nuevas explicaciones alternativas que permitan el gradual cambio de los puntos de vista que el
paciente tiene de sí mismo.

Cabe señalar que el cambio esperado es un cambio emotivo, no es suficiente que lo


que cambie sean los contenidos de las explicaciones. Deben surgir en el interior del sistema de
significado personal nociones nuevas de sí más abstractas e integradas de organización que le
proporcionan más plasticidad y viabilidad sea cual fuere la Organización de sistema personal.
El paciente adopta una nueva estructura de base o teoría de conocimiento que determina el
campo de experiencia subjetiva dando como dice M. Reda (1993).
1- un nuevo poder explicativo a su pasado
2- una nueva coherencia interna a su presente y
3- una nueva eficacia para resolver los problemas futuros”

En cuanto al terapeuta tiene varios deberes, todos conectados entre ellos.


a) Proporcionan antes que nada una base segura
b) Compartir con el paciente sus explicaciones dándoles coraje al considerar sea las
situaciones en que tiende a encontrarse actualmente con personas significativas y cómo
responde a nivel de sensaciones, pensamientos y actos a los mismos.
c) Atraer la atención del paciente sobre el modo en el cual, aunque involuntariamente tiende a
interpretar sentimientos y comportamientos del terapeuta.
d) Afrontar las eventuales y frecuentes dificultades de separación del paciente siendo tales
modalidades parte de los esquemas pasados, formulándolos como tema para una última
revisión final.
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CAMBIOS PROFUNDOS

La dificultad de afrontar las implicancias profundas de conciencia, la falta de un


paradigma bien estructurado y el temor de confundirse con escuelas de dirección
psicoanalíticas, han hecho sí que pocos autores cognitivistas se hayan ocupado de cambios
profundos en psicoterapias.

Vittorio Guidano entiende por cambio profundo la reestructuración de la identidad personal del
paciente con la elaboración de un nuevo comportamiento acerca de sí mismo y el mundo que
comporta un encuadre alternativo de los problemas que se le presentan al paciente.
La búsqueda de procederes a un cambio profundo debe partir del paciente después que el
terapeuta le ha explicado la oportunidad, estimulando en él el deseo de ulterior conocimiento.

Esto es porque
1- La exploración de modalidad profunda está acompañada de fluctuaciones emotivas
2- El cambio para ser real debe ser efectuado en primera persona del paciente
“El paciente deberá establecer por sí mismo la dirección del cambio y los vínculos nuevos con
los cuales reorganizar la propia complejidad, por lo tanto es necesario todo su empeño de
decisión.” (Guidano 1987)

El “Cambio profundo” se produce en el momento en que el paciente adopta una nueva


estructura de base o teoría del conocimiento que determina el campo de experiencia subjetiva
(Reda 1986).

También M.J. Mahoney distingue como objetivos terapéuticos los cambios superficiales o
resoluciones de los cambios profundos o revoluciones personales (Mahoney 1991).
Las experiencias que ocurren precozmente en la vida, especialmente si son emotivamente
intensas y repetidas, dejan una impronta notable de la experiencia de un individuo en la fase de
desarrollo. Las reglas centrales de un paradigma personal son extremadamente difíciles de
verbalizar y por lo tanto obviamente de modificarse. Esto no quiere decir que sean inmutables
pero que “pueden ser así tácitas y penetrantes y que la propia identificación y reestructuración
requiera intensas y complejas intervenciones terapéuticas.” (Mahoney 1991)

“El proceso de revolución personal intenso” es casi como el transformarse en otra persona.
El terapeuta debe ayudar al paciente a modular la crisis y a reducirla, pero de manera de
respetar los mecanismos autoprotectivos de una organización cognitiva compleja.
Se evita así la turbulencia emotiva excesiva y los obstáculos al cambio que derivan del temor
de disociación del yo (Mahoney 1991).

EL ANÁLISIS DE LA HISTORIA DEL DESARROLLO

Un profundo análisis de la historia del desarrollo es el paso indispensable para alcanzar


en terapia un cambio profundo. Se elaboran durante el desarrollo, estructuras de base y
sistemas de representaciones que terminan por vincular excesivamente el flujo de estímulos
que han estado, de todos modos, expuestos a elaboraciones notablemente avanzadas antes
de transcurrir en el nivel consciente.

Una atención especial se reserva a períodos particulares de los cuales se conserva un


recuerdo velado o vago, a situaciones que han implicado cambios y descubrimientos o han
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estado marcados por intensas emociones en los períodos de pasaje de una fase de desarrollo
a la sucesiva.

Las modalidades en base a las cuales se ha operado la exclusión selectiva se observan


atentamente, porque la falta de reconocimiento de esquemas emotivos precedentemente
bloqueados, confiere excesiva confusión, incomodidad y ansiedad y torna difícil el relajamiento
de los vínculos necesarios para proceder hacia un cambio profundo.

CAMBIOS PROFUNDOS Y EMOCIONES INTENSAS

Los cambios profundos están unidos a modificaciones de la modalidad emotiva.


Las manifestaciones emotivas se consideran como parámetro que señala un cambio y como
modalidad que contribuye a obtenerlo.

Priogogine (1979), ha demostrado que el desequilibrio, cuando logra un punto crítico,


ayuda a guiar un sistema abierto hacia la reestructuración de sus procesos ordenativos.
Ha explicado también que el principio que sostiene a la autorganización de los sistemas
complejos es aquel del orden a través de las fluctuaciones.
Las fluctuaciones estimulan a dar orden a la realidad organizando la propia identidad personal,
son por eso indispensable para el desarrollo de la consciencia de sí y del mundo que
caracteriza los sistema cognitivos complejos.
En un individuo las fluctuaciones emotivas señalan la necesidad de un “acomodamiento” de la
propia estructura organizativa.
Los episodios de descompensación emotiva reflejan, por lo tanto, la exigencia de una
reestructuración: he aquí porque deben ser utilizados para obtener, en terapia, cambios
profundos en vez de buscar rápidos equilibrios emotivos que “se apresuran a silenciar al
mensajero antes de haber recibido el mensaje” (Mahoney 1991).
Por este motivo durante un cambio profundo es indispensable atravesar períodos
caracterizados de una intensa y manifiesta emotividad.
La presencia del terapeuta debe ayudar a modular la crisis no a obtener un control total.
Así, después de haber explorado atentamente las fases de desarrollo, se puede comenzar a
confrontar las actuales reacciones emotivas indeseadas, con esquemas emotivos análogos
conectados a experiencias pasadas vistas con los propios familiares; contactar como tales
experiencia emotivas no han estado elaboradas a niveles cognitivos superiores pero han
quedado a niveles subliminales; evidenciar como esto creó confusiones y tensiones al
momento de no reconocer y no poderse explicar estas emociones o como fueron conectadas a
comportamientos impulsivos, que tendieron a evitar la comprensión sin afrontar las situaciones
y sin acrecentar la conciencia de sí.
Sólo en este punto es posible poner en acción comportamientos nuevos con la intención de
descubrir sensaciones nuevas que consisten en modular la crisis y ampliar la capacidad de
aceptar los imprevistos.
La atención, no muy rígidamente vinculada, puede dirigirse a la búsqueda de nuevas
modalidades organizativas.

DE LA CONFUSIÓN-DESORDEN A LAS NUEVAS MODALIDADE ORGANIZATIVAS

El deber del terapeuta durante la fase que mira al cambio profundo, es aquel de poner
gradualmente en crisis los esquemas de base del paciente y de modular la tensión emotiva,
favoreciendo el encuentro con modalidad cognitiva distinta de aquella utilizada hasta el
momento.
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Se puede afirmar que este tipo de intervención psicoterapéutico tiende por lo tanto a ser más
perturbativo que imperativo.
De esta confusión- desorden nace la tensión emotiva- curiosidad que consiste en reordenar la
realidad mediante esquemas profundos y sistemas nuevos de representaciones.
Las nuevas modalidades serán más elásticas y por lo tanto más adaptativas respecto de los
precedentes.
El conocimiento del desarrollo de la propia identidad personal, aunque sigue siendo siempre un
modelo del pasado elaborado en el presente, permite al paciente conservar el sentido de
continuidad de la propia experiencia personal y evitar encontrarse frente a un vacío, fuente de
angustia al cual ingresa si opusiese notables resistencias.
La exploración del propio pasado y de las propias experiencias de primera mano comparada
con las sugeridas con los propios genitores, es realizada lentamente y recorriendo muchas
veces el mismísimo itinerario para poder descubrir indicaciones tácitas a veces acantonadas o
escasamente elaboradas.

DESCRIPCIÓN DE LAS CARACTERÍSTICAS DE LA ORGANIZACIÓN DE SIGNIFICADO


TIPO D.A.P. (DESÓRDENES ALIMENTARIOS PSICÓGENOS)

La Organización cognitiva que encontramos en pacientes con disturbios alimentarios


psicógenos – que son muy frecuentes aunque sin presentar sintomatología tan evidente como
la anorexia nerviosa – la definiremos con una sigla “Organización D.A.P.”. Esta organización es
frecuente en individuos de ambos sexos. La forma de manifestarse con sintomatología
específicamente alimentaria es, por razones biológico-sociales, más evidentes en el sexo
femenino.

Infancia: ambigüedad - confusión en el acercamiento afectivo

Las características principales del apego en la infancia de la organización DAP son la


ambigüedad, la inseguridad y la confusión.
En estas familias la madre es severa custodio del hogar que no toleraría jamás ser socialmente
desaprobada por actos manifiestos de rebelión y de abandono, pero interiormente no ha
aceptado el rol de esposa y mucho menos el de amante dócil y pasiva (S.Pallazzolli 1973 p.82).
Así resignada en un rol que no acepta, sacrifica sus aspiraciones para dedicarse forzadamente
a los hijos y manifiesta su ambigüedad forzadamente con una rabia reprimida hacia el marido
que sólo critica cuando no está.
El padre es definido como figura secundaria pero mostrando en un formalismo forzado la
“pareja perfecta”. El estilo de apego de los progenitores hace que se establezca un “estilo
familiar indefinido, caracterizado por una comunicación contradictoria con pocos encuentros
emotivos y muchas críticas y juicios implícitos”.
El modelo familiar controla y redefine primeramente los estados de ánimo y las opiniones
personales y como dice Minuchin (1978) “Cada uno termina por contribuir al mantenimiento de
esta formalidad exterior, en una situación de recíproco control, típica de la familia aglutinada”.
Desde el momento que se le impide al niño ordenar y ensamblar de manera autónoma las
propias sensaciones y emociones, el desarrollo individual se articula de manera escasamente
diferenciada de las figuras de apego y se acompaña al estructurarse de un sentido de sí
indefinido y fluctuante.
Estos desórdenes son frecuentes en niños cuyas familias no reconocen la demanda afectiva
del niño.
Si el bebé llora no saben reconocer si tiene hambre, frío o le duele la panza.
El niño no obtiene espejo de sus propias sensaciones.
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Todo esto parece ser la base de una particular focalización sobre el cuerpo y sus estados de
grosera variabilidad, no olvidemos además el énfasis familiar sobre los aspectos formales y
estéticos. Se va estructurando así una organización psicofisiológica a través de un proceso
recursivo de percepción, selección, ensamble y reordenamiento de los estados internos,
organización que funcionará como núcleo autoregulador de la actividad afectiva,
neurovegetativa y comportamental no siempre adecuados entre ritmos psicofisiológicos,
tonalidades emotivas y “patern” de activación motora.
La dificultad en la mayoría de las veces es la incapacidad de reconocer el fluir de los propios
estados internos dando lugar a una experiencia de sí vaga y oscilante.
Esta reducida percepción de sus estados internos, es decodificada como un sentido de
incompetencia personal y la ausencia de otros significativos es advertida como una sensación
de vacío, sensación que aparece en las descripciones de las propias vivencias y experiencias
en los pacientes DAP.
El sentido vacío y de incompetencia personal se vuelven los ingredientes principales del YO, un
YO que para volverse consistente y continuo en el tiempo debe focalizarse en puntos
referenciales externos.
La imagen corpórea de los dápicos cual esquema integrativo, constituido de todas las
experiencias sensoriales, motoras y emotivas relativas al cuerpo e integradas al Sistema
Nervioso Central está fuertemente confusa.
Adolescencia: dificultad de lograr un sentido de sí mismo estable.
Al final de la niñez y en el período de la adolescencia la vía de desarrollo de individuos DAP
parece caracterizarse por experiencias más o menos intensas de decepción que involucran al
padre/madre favorito. Con la progresiva aparición del pensamiento abstracto, el individuo
empieza a ver a sus padres de manera diferente ya no son sostenedores de valores y verdades
absolutas son personas corrientes, con dificultades, con incertidumbres, con sus virtudes y
defectos. Va emergiendo su sentido de individualidad y va comenzando el proceso de
separación emotiva-cognitiva de la familia.

¿Cómo logra un individuo D.A.P. ya sea anoréxico, bulímico, obeso, o que alterna delgadez-
gordura, tener un sentido de sí mismo estable?
Para conseguirlo deben obligadamente cumplimentar las expectativas de uno de sus
progenitores que represente “el modelo absoluto”.
Si al reevaluar dicho modelo surge una nueva realidad que se experimenta como “una
decepción intensa” puede cuestionarse el propio modelo de sí mismo, emergiendo un
sentimiento de soledad y un sentimiento de sí extremadamente confuso que podríamos decir
que es “casi fisiológico”.
Como resultado, la percepción de la mayoría de los impulsos y emociones permanecerán
rudimentarios e inciertos, con la notable excepción de las sensaciones corporales primitivas
conectadas al hambre y la motilidad.
Pero el adolescente tiene otra posibilidad de su “resolución adolescente” que es buscar una
intimidad sustentadora y al mismo tiempo minimizar los efectos de las desconfirmaciones y
decepciones (Guidano y Lotti 1983).
"Esto le permite construir un buen reconocimiento evaluándose como se siente (interno) y no
como se ve (externo)". (Guidano 1996 Comunicación personal).
Su trama narrativa está matizada de utilidad-practicidad.
La información de los otros les sirve para manejar luego a los demás; son los mejores
diplomáticos; excelentes profesionales del juego (póker), grandes creativos, excelentes
arquitectos, grandes actores y son diferentes según el contexto donde se encuentren.

AFECTO Y SEXO EN PERSONAS CON DESÓRDENES ALIMENTARIOS PSICÓGENOS


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· AFECTIVIDAD
Para la organización DAP el amor constituye la única y absoluta fuente de vida y de
reconocimiento personal y por esto mismo constituye el sector de mayor temor de decepción y
desilusión.
La ambigüedad del ambiente familiar donde se han gestado los sentimientos, la escasa
comunicación explícita de los afectos y la alternancia de los momentos de compresión con
aquellos; de indiferencia o desinterés; han contribuido a la estructuración de una modalidad
particularmente disfuncional en la gestión del rapport afectivo.
Por un lado está presente una búsqueda desesperada del verdadero amor, del otro lado, está
presente la expectativa de desilusión.
Todo a causa de la continua ambigüedad del ecosistema en el que se organiza la propia
complejidad.
El rapport controvertido con la figura paterna provoca un sentido de inseguridad en el desarrollo
de la autoestima en los hijos varones y un sentido de confusión en la propia amabilidad
personal y de gran desconfianza en el rapport afectivo de las hijas.
Por consiguiente:
1- Para no confirmar las terribles fluctuaciones provocadas por la separación se debe evitar
comprometerse con quienes no dan la máxima seguridad de amor así es imposible sorpresa
alguna. Para asegurarse se somete al partner a una serie de pruebas en las cuales se exige
comprensión, fidelidad, y sinceridad más allá de las humanas posibilidades.
O bien se entra en un ansia anticipatorio del encuentro con la persona que interesa
afectivamente, manifestando comportamientos autodestructivos que confirman la propia
inadecuación.
2- La expectativa de desilusión hace que el amor sea conectado a la imposibilidad.
3- Otra modalidad que se verifica es aquella de exigencia de control sobre el partener. A
diferencia del estilo fóbico donde la exigencia es sobre el control físico en el caso de la
organización DAP el control debe ser mental ya que el juicio del partener sobre él es de
fundamental importancia para la definición de la propia identidad personal.
4- También el rapport sexual representa un peligro de compromiso.

ALTERACIONES PSICOFISIOLÓGICAS

La dificultad del DAP de traducir los mensajes fisiológicos en percepciones precisas, hace que,
también a nivel sexual surjan las mismas confusiones.
Así es que podemos afirmar que en el DAP sea básica la dificultad de definirse sexualmente.
Como el sentido de sí lo da el otro, está expuesto a un perfeccionismo complaciente, así puede
evitar la crítica pero le genera ansiedad de rendimiento que a su vez le crea un sentido interno
de vacío e ineficacia. Siempre en continuo peligro, porque el riesgo de “caer” en el lugar
descalificado está continuamente presente.
Ya hemos visto que desde lo afectivo enamorarse significa afrontar riesgos afectivos. Significa
exponerse. La crítica constante del aspecto evaluador sobre el evaluado genera el desacuerdo
interior.
Esta falta de coherencia interna genera la búsqueda de la estima afuera, ausente en el interior,
colocando al sujeto en situación de necesidad constante de la aprobación del otro y
otorgándole a éste todo el poder.
Esta disociación provoca pérdida de disponibilidad de recursos en todas las áreas,
empobreciendo la personalidad.
Para evitar las vicisitudes de la intimidad afectiva una aventura erótica es la estrategia perfecta
ya que tiene características propias del apareamiento como encuentro breve, anónimo, sin
compromiso, sin identidad ni domicilio social.
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La elección de personas que en realidad no interesan anula toda posibilidad de confrontación,
de descalificación.
El eje crucial del DAP es la necesidad de ser reconfirmado por las personas que le son
significativas; esto clarifica los episodios en los cuales las disfunciones sexuales no aparecen
frente a parejas casuales de las que no se espera reconfirmación alguna.
La sexualidad del dápico está claramente comprometida sobre todo en los momentos de
descompensación donde por un lado desborda la "ansiedad de rendimiento" y por otro lado el
autoengaño se quiebra, el cuerpo se hace cargo, entre comillas, originando períodos de
anestesia sexual, disfunciones orgásmicas y alteraciones del ciclo menstrual.
La jovencita anoréxica presenta determinadas características de personalidad, por ejemplo:
una débil definición con respecto a la sexualidad.

¿Cómo opera la dinámica de la Organización DAP en la sexualidad?

La vemos por ejemplo en un paciente que había sido criado con un alto grado de exigencia y
rendimiento, rendimiento que se cuantificaba numéricamente.

Cuando el joven llevaba sus calificaciones escolares a su casa que en su mayoría eran las
óptimas, como única respuesta paterna recibía siempre la misma frase: “Un diez, es lo menos
que puedes hacer”.

Esto que parece una conducta directriz correcta e intrascendente, si bien carente de asertividad
fue relevante y negativamente responsable cuando el joven tuvo su primera relación sexual.
Al esperar de su pareja la tan esperada y necesaria reconfirmación solo obtuvo su calificación
de 5.

En otro individuo no sería un problema pues podría aceptarse en un comienzo, pero no para
este joven que su menor rendimiento tenía que ser siempre una calificación de 10; razón por la
cual todo número por debajo pasa ser un número negativo, por consiguiente su primera
relación sexual tuvo calificación de -5 (menos cinco).

Tal fue el impacto de la descalificación que hizo un cuadro de impotencia secundaria.


Es tan fuerte la necesidad de confirmación en la Organización DAP que por ejemplo frente a un
matrimonio donde el marido que padece impotencia secundaria desde hace más de 30 años el
vínculo se mantiene y no aparece síntoma alguno de descompensación.

La explicación está centrada en el hecho que este individuo recibe de parte de su esposa la
máxima reconfirmación con la mínima exposición: la esposa permanece a su lado.
El vínculo con la figura de apego significativo no sólo no lo critica, no le exige rendimiento
alguno, sino que además permanece a su lado por lo que desaparece la sensación de vacío e
ineficacia.
El significado de sí mismo frente a una plena reconfirmación lo hace “perfecto” y su esposa
pasa a ser su base segura como el único bálsamo y sostén para la sensación de baja
autoestima.
Podría ejemplificar esta misma situación en una pareja donde después de 14 años de
matrimonio él le confiesa su bisexualidad y su travestismo compulsivo, en la actualidad ya
llevan 20 años de matrimonio.
En este caso el mantenimiento del vínculo se sostuvo pues enriquecieron sus juego sexuales,
incorporando la inversión de roles, donde ambos satisfacían plenamente su sexualidad.
Para él la reconfirmación era el paradigma absoluto y pleno ya que su mujer no solo lo
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aceptaba y permanecía junto a él sino que además le permitía jugar ampliamente y con éxito
ambos roles.
En ambos casos las mujeres tienen una Organización del Significado Personal Fóbica, esto
garantiza el mantenimiento del vínculo, ya que es la complementariedad perfecta: ellos con la
máxima reconfirmación y mínima exposición mantienen la figura de apego significativo, y ellas
gozan de la libertad absoluta, la protección afectiva y logran tener todo bajo control.
Vea el póster que ilustra lo hasta aquí desarrollado haciendo clic en la etiqueta.

DESCRIPCIÓN DE LAS CARACTERÍSTICAS DE LA ORGANIZACIÓN DE SIGNIFICADO


PERSONAL FÓBICO
Infancia: Acercamiento afectivo amenazante o sobreprotector<
Ambos patrones disfuncionales de vinculación limitan al niño en su conducta exploratoria.<O:P
La conducta sobreprotectora de los padres es en realidad la manifestación de sus propios
miedos por lo que limitan la autonomía del niño explicando su supuesta debilidad física o
fragilidad emocional.<O:P
El acercamiento afectivo amenazante es, significativamente percibido por el niño éste siente
que los padres no son viables de base segura. (Padres carentes de calidez emocional).<O:P
El mundo es amenazante y él es vulnerable, sólo si lo puede controlar es fuerte, eficiente,
confiable.<O:P
Si los padres no son base segura será él que deberá estar presente por si “lo necesitan”.<O:P
<O:P</O:P
“La angustia emocional se experimenta como parte de una situación más compleja que se
percibe como el efecto de estar amorosamente protegido de peligros imaginarios, y/o como
algo absolutamente necesario de su condición presumiblemente enfrentada a la amenaza de
abandono y soledad” (Guidano y Liotti, 1985).<O:P
Un desarrollo equilibrado cognitivo-emocional es el que permite una regulación recíproca entre
una conducta que le permita explorar y el desarrollo normal de la separación.<O:P <O:P</O:P
Esta interrelación armónica enriquece la asimilación de novedades que el ambiente le ofrece y
la comunicación de sus propias experiencias y emociones generando patrones
comunicacionales espontáneos y generadores de vínculos.
Estas características de interdependencia en un desarrollo positivo y equilibrado pasan a ser
contradictorias polarizadas en el niño en desarrollo con tendencias fóbicas.<O:P <O:P</O:P
El no haber superado en la infancia los naturales miedos infantiles como los ruidos, la
oscuridad, los animales, los extraños, etc., predispone al niño a una sensibilidad selectiva y la
tranquilidad y seguridad se encuentran sólo con las cercanías de personas conocidas.<O:P A
medida que el niño crece incorpora patrones cognitivos que le permiten “mantener dentro de
límites tolerables la percepción discrepante de sí mismo y buscar activamente estados
intermedios dentro de sus límites oscilantes de constricción representados por las experiencias
atemorizantes de soledad y constricción”. (V. Guidano “La complejidad de uno mismo”
1987).<O:P <O:P</O:P
Adolescencia: cómo consigue el adolescente su sentido de sí mismo.<O:P <O:P</O:P
Se producen en estas etapas modificaciones de la estructura vital derivada de los cambios
ambientales y de desarrollo.<O:P
Las verdades y valores que eran incuestionables durante los años preescolares, debido al
relativismo del pensamiento adolescente son relativizados, cuestionados.<O:P
Los padres no son todo lo perfecto que creían que eran, tienen defectos, tienen problemas que
no siempre resuelven, esta desidealización produce cortes en el vínculo y una nueva actitud
10
camino a una identidad adulta y una separación sana con vínculos menos centrales pero a la
vez disponibles, el vínculo en cuanto al progenitor del mismo sexo se estructura en parte como
modelo posible de madurez asociada con el propio rol sexual y en cuanto al progenitor del sexo
opuesto como para viabilizar la disposición de servir de “banco de pruebas” en la evaluación de
su capacidad de ser aprobado/a en su rol sexual.<O:P
En las familias donde impera la hiperprotectividad el temor a que la autonomía lo exponga al
peligro hace que el adolescente termine por confirmar su propia debilidad física o
psíquica.<O:P
Para que el individuo con tendencia fóbica pueda desarrollar un equilibrio estable debe
reorganizar los aspectos discrepantes de su autopercepción positivizando activamente el
control, a fin de poder enfrentar al mundo.<O:P
Si frente al sentir que “el mundo es peligroso”, lo puede controlar (y controla además sus
emociones) se siente que es fuerte, eficiente, confiable. Si no lo controla es vulnerable.<O:P
Otra característica de la resolución del adolescente fóbico es la desfocalización del límite o
constricción del ejercicio de su libertad de acción pues dicho ejercicio le permitirá no depender
de los demás como lo hizo anteriormente con sus padres. El desarrollo de un sentido de sí
definido desdibujará su sentido de debilidad, armonizará su emocionalidad y disipará el miedo a
la soledad.<O:P
Su positiva auto-estima y auto-competencia le permitirá mantener un equilibrio dinámico entre
sus antitéticas necesidades de protección y libertad.

CARACTERÍSTICAS DE LA AFECTIVIDAD Y SEXUALIDAD DE LA ORGANIZACIÓN FÓBICA


Y LAS DISTINTAS DISFUNCIONES QUE SE PRESENTAN
· Afectividad
La necesidad de protección vs. necesidad de libertad oscilan entre ellas recursivamente.
En ambas circunstancias su función de agente controlador tendrá distintas funciones: en la
primera es decir para lograr figuras protectoras deberá confirmar por sí su habilidad de lograrlo
y en la segunda es decir en su logro de autonomía e independencia la protección deberá ser
adecuada léase “no coercitiva” permitiéndole absoluta libertad.
En cualquier relación afectiva que pueda ser percibida como bloqueando o impidiendo,
experimenta emociones no como modelo de su afectividad sino como una realidad exterior
peligrosa, amenazante.
Es así que sentimientos y emociones son vistos como externos a sí mismo.
Las amenazas de soledad o constricción son autorreferidas como causas externas y se
traducen en quejas somáticas o psicológicas.
En estas circunstancias el control se ejerce a favor de autoprotejerse automáticamente
evitando las emociones.
Es evidente la discrepancia entre la necesidad de buscar relaciones afectivas generadoras de
protección adecuada y la incapacidad de un desarrollo armónico y efectivo de su humana
afectividad.
El primer raport afectivo tiene distintas características entre mujeres y varones. Características
que signarán no sólo el futuro rol afectivo-sexual sino las disfunciones sexuales en ambos
géneros.
La jovencita al elegir eventuales chicos con quien salir tiene generalmente una autonomía
limitada por el control celoso ejercido por sus padres. La conducta de los progenitores con la
amenaza de “peligros” “perversiones” “perdición” “abandono” “soledad” facilita la fantasía y el
deseo-temor de libertad sexual.
En cuanto al joven el conquistar a una joven es motivo de afirmación pero la crítica explícita o
implícita preferentemente expresada por la madre que estima aventurado o apresurado el
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alejamiento del hijo, la propia dificultad del joven en implicarse afectivamente, las situaciones
constructivas debido a los excesivos reclamos de las niñas y cuando a la vez presume una
separación o desinterés aumenta la sensación de debilidad peligrosa.
Surge así un modelo afectivo típico que para “autoprotejerse” sustituye a la joven por otra
creándose un típico donjuanismo pues el placer se centra en “la conquista”.
Es así, que no tendrá capacidad de expresar sus emociones no como en el caso de la
organización con desórdenes alimentarios patógenos por temor a la crítica y a la no
reconfirmación sino que la necesidad de autocontrol provoca miedo e impide reconocimiento
emocional alguno. El autocontrol permite mantener la autoestima.
·
Sexualidad
Cuando se puede desfocalizar el vínculo parental el joven puede tener una vida amorosa
adecuada y equilibrada pues es en esta etapa donde las relaciones afectivo-sexuales se
jerarquizan y le permiten transformaciones cualitativas y la reorganización de las estructuras
yoicas.
La capacidad de abstracción en esta reorganización determinará la calidad de las temáticas de
vida y su clara percepción y un compromiso consigo mismo en cuanto a la concreción de metas
y los proyectos adecuados para alcanzarlas.
La situación que contribuye a la descompensación de una organización de tipo fóbica es
aquella de crisis en el raport matrimonial.
El estilo afectivo del individuo con tendencia fóbica se caracteriza por tener un partner a su
disposición, evitando toda dependencia y teniendo a buen resguardo la propia libertad. Ya
vimos que el hombre a menudo exhibe “seguridad” frente al mundo pero tiene un acercamiento
donjuanesco hacia las mujeres. Continuos affaires superficiales sin compromiso emocional
donde el vínculo se da con un predominante interés sexual, son su modelo.
La mujer con tendencia fóbica revela una marcada conducta controladora respecto de su pareja
sexual.
En ambos casos aparecen disfunciones sexuales en primer lugar por la profunda dificultad de
entrega.
El controlar tranquiliza, si no tiene control tiene ansiedad.
· Respecto de las disfunciones sexuales en personas de organización fóbica.
Ciertas fobias sexuales específicas pueden jugar también un papel importante en algunos
casos de impotencia. Por ejemplo, algunos hombres impotentes son fóbicos a los genitales de
la mujer o a ciertos aspectos concretos de éstos, por ejemplo, la secreción vaginal o el olor a
los mismos.
El temor al abandono por parte de la compañera es algo que muchos especialistas en esta
área consideran un posible generador de impotencia.
Distintas publicaciones recientes centraron su atención sobre los efectos negativos de las
exigencias sexuales de la “nueva mujer liberada” sobre la potencia masculina.
Otra causa inmediata de la impotencia es la imposibilidad de entregarse a las sensaciones
sexuales prácticamente universal en pacientes fóbicos.
La ansiedad aguda rompe el delicado equilibrio fisiológico de la respuesta de erección. A
consecuencia de esa ansiedad puede que también eviten fóbicamente situaciones que el sujeto
crea que pueden desencadenar un ataque de pánico.
Respecto de la mujer que se halla en un estado de temor cuando se pone a hacer el amor
interrumpe el flujo visceral. Por lo que, la vaso congestión genital refleja que produce la base
fisiológica de su reacción durante las fases de excitación y de meseta, no tiene lugar y es muy
probable que no pueda responder sexualmente.
Hay mujeres que sólo pueden alcanzar el orgasmo en el coito al controlar a su pareja desde la
posición femenina superior pues a la inversa se sienten constreñidas u oprimidas generando
12
ansiedad fóbica aguda.
La posición superior además del control les proporciona unas gran dosis de presión y
estimulación clitorídeas. Al tener el control no tiene ansiedad y la estimulación clitoridiana les
proporciona placer.
Los temores, tanto conscientes como inconscientes que subyacen a la inhibición orgásmica son
muy diversos. Algunas mujeres temen morir si tienen un orgasmo, otras identifican el orgasmo
como una pérdida de control, otras que se preocuparán excesivamente por el sexo y casi todas
creen en un cambio dramático a partir de su primer clímax.
Las pacientes con vaginismo suelen ser también fóbicas al coito.
La fase del deseo que fue descuidada en un principio como elemento de la respuesta sexual es
de significativa importancia clínica.
La inhibición de la fase del deseo se da tanto en los hombres como en las mujeres y se
manifiesta en la disminución de la libido en ambos sexos.
Lo más interesante es el haber descubierto que los trastornos de la fase del deseo tienen
pronóstico reservado pues son más graves que las disfunciones de las fases de excitación y
orgásmicas.
Clínicamente se sabe bien que una intensa reacción del simpático, tal como pueden producirla
la ansiedad y el miedo, puede drenar instantáneamente el caudal sanguíneo extra del pene y
provocar así una pérdida psicogénica de la erección.
En nuestra cultura, la inhibición del deseo sexual en varones y mujeres parece estar asociada
con un espectro de factores algo diferente. Por ejemplo, si bien hombres y mujeres pueden
“apagarse” si están enojados con su pareja (esto sucede más frecuentemente con las mujeres)
la mayoría pierden el deseo por un compañero por falta de confianza en la relación o amenaza
de abandono, situaciones típicas que provocan aumento en la dificultad de entrega, aumento
de la ansiedad, sensación de soledad, todas estas “cualidades” de los individuos con
organización cognitiva del significado personal fóbico.
Vea el póster que ilustra lo hasta aquí desarrollado haciendo clic en la etiqueta.

DESCRIPCIÓN DE LAS CARACTERÍSTICAS DE LA ORGANIZACIÓN DE SIGNIFICADO


PERSONAL DEPRESIVO<O:P</O:P
Infancia: Pérdida temprana del afecto parental por separación o abandono.<O:P <O:P</O:P
Empíricamente se ha conocido, desde siempre, las consecuencias negativas ocasionadas en la
temprana separación de los niños de sus padres.
La separación en casos extremos lleva al niño a la inanición y a la muerte en su último estadio
de caquexia (Spitz 1946) llamada por este autor depresión anaclítica.<O:P
Las situaciones dramáticas, o la elaboración de un sentido de pérdida de figuras de apego
significativas, por muerte, divorcio, alejamiento, abismo emocional con las figuras parentales, la
imposición de la obtención del éxito con esfuerzo, pece a los inconvenientes, y la inversión de
roles (hijos que se hacen cargo de sus padres desde temprana edad) en “un período de vida en
el cual las instancias biológicas son exactamente opuestas, provocando una situación de
autonomía forzada con sensación de fatiga y una imagen de sí que sólo se ocupa en función de
los otros” (Mario Reda 1986) contribuyen a acuñar una organización de la propia personalidad
de sentido depresivo.<O:P Percibir las pérdidas reales o las desanteciones que son el fracaso
en la interrelación de un apego seguro, genera una organización del sistema personal
depresivo, cuya defensa será el apego evitativo y cuya finalidad es no corroborar el no ser
correspondidos y por ende no angustiarse por ello.<O:P
Evitativos y esquivos les queda la soledad como situación protectiva de autocuidado.<O:P
Por esto su desarrollo social será inadecuado pues son inadecuados sus despliegues afectivos
incrementando así su soledad, donde se encuentra a sí mismo.<O:P<O:P</O:P
13
Adolescencia: Difícil búsqueda del sentido de sí mismo.<O:P <O:P</O:P
La necesidad de correspondencia afectiva presente en todo ser humano al faltar genera
angustia e ira.
El depresivo al sentirse abandonado o recriminado se siente desamparado solo y triste, tristeza
que se liga a la ira.<O:P
Así en su experiencia inmediata se empieza a referir, que es él que tiene dificultades, si puede
estructurar un sentido de control intentará ser mejor toda su vida; pero "si se percibe sin
recursos de control frente a la realidad adversa y rechazante, el sentido de sí mismo será un
conjunto de emociones vividas como ajenas pudiendo iniciar un brote sicótico en su
adolescencia." (V. Guidano).<O:P
Si por el contrario atribuye a los otros el problema, su dificultad de control recaerá sobre su ira,
así los sentimientos de rabia se manifestarán en la droga o en el pensamiento y convicción de
“la muerte como alivio”, o en otras conductas agresivas.<O:P
Si en la adolescencia logra una explicación de resolución interna logrará controlar la ira e
intentará no estar solo.<O:P
Quien ha desarrollado en la fase precedente la propia organización cognitiva en sentido
depresivo se encuentra en la adolescencia en situaciones prolongadas de aislamiento o de
dificultad de encuentros o intercambios afectivos.<O:P
La inadecuación en el despliegue afectivo lo aísla, desarrollando actividades solitarias y
autónomas.<O:P
Si en la resolución adolescente logra flexibilidad tendrá como resultado el incremento de su
creatividad.<O:P</O:P
CARACTERÍSTICA DEL ESTILO AFECTIVO Y SEXUAL DE LA ORGANIZACIÓN DEPRESIVA
Y LAS DISTINTAS DISFUNCIONES QUE SE PRESENTAN.<O:P <O:P</O:P
· Afectividad<O:P <O:P</O:P
Para obtener, aunque sea una pequeña parte de las cosas deseadas necesita incrementar el
esfuerzo, esfuerzo que si logra su cometido sería positivo pero, una vez obtenido el logro, ya
deja de valer.
Como el depresivo tiene una autovaloración negativa, pero amable y hasta indigna de ser
amado, trata de arreglársela sólo, constituyéndose en motivo más que suficiente para que los
potenciales de retorno respecto de sus pares o de los adultos sean la incomprensión y el
distanciamiento generando la confirmación de su profecía autocumplida.<O:P <O:P</O:P
· Sexualidad<O:P</O:P
En prácticamente todas las depresiones, el impulso sexual decae de forma clara: una quinta
parte de los depresivos interrumpe totalmente sus relaciones sexuales. Solamente en un tipo
de depresión -la llamada atípica- caracterizada por un humor muy reactivo y en cortocircuito, es
decir de escasa duración y desproporcionado a los estímulos inductores -hipersomnia (exceso
de sueño) y bulimia (accesos de exceso de comer)- puede presentarse un impulso sexual
normal incluso paradójicamente aumentado. Cabe destacar que en el estado opuesto a la
depresión, la manía -caracterizada por una cierta euforia- se comprueban actitudes y conductas
de exaltación del interés sexual que recuerdan a la llamada ninfomanía, concepto que es más
literario -excepto en los casos patológicos- que real. Este efecto negativo sobre el impulso
sexual está claramente provocado por los propios cambios bioquímicos que causan el estado
depresivo: los neurotransmisores cerebrales -y especialmente la dopamina- están bloqueados
en su funcionamiento, lo cual afecta el tono vital del sujeto (pérdida de energía,
enlentecimiento, tristeza, pérdida del placer por las actividades habituales, pensamientos de
muerte), y también el deseo hacia el sexo, que depende, como sabemos, en gran parte de esas
sustancias bioquímicas.<O:P <O:P</O:P
En el período de desarrollo sexual tiene como todo joven deseos de afecto y de contacto físico.
Sus grandes enemigos para conseguirlo son su baja autoestima y sus dificultades para entrar
14
en comunicación con sus pares.<O:P
Si logra algún contacto será incidental, es decir sin continuidad ni consolidación que sólo le
dejará un sentido de vacío afectivo y la vuelta a la soledad.<O:P
Si la relación logra continuidad tiene “la habilidad” de, a través de situaciones reprobables
poner a prueba al partner, hasta llegar a la confirmación, que una persona así no es
querible.<O:P
Si hay una palabra precisa para calificar qué es lo que pretende el depresivo de su partner es
incondicionalidad.<O:P
La depresión es un trastorno del estado anímico caracterizado por sentimientos de tristeza y
abatimiento, junto con una dificultad o incapacidad para experimentar placer. Se calcula que
entre el quince por ciento y el veinte por ciento de la población adulta experimenta episodios
depresivos durante su vida, apareciendo estos con mayor frecuencia en mujeres que en
hombres. Los síntomas de la depresión abarcan numerosos aspectos de la vida, pero casi
siempre se halla como denominador común una pérdida de energía y de interés en actividades
que hasta el momento resultaban más ó menos placenteras. Así, se afecta la capacidad de
iniciativa para realizar actividades positivas, disminuye el apetito y hay una pérdida de interés
en las actividades sexuales.<O:P
Aproximadamente, un setenta por ciento de los pacientes deprimidos experimenta una
significativa reducción del impulso sexual. Hay que señalar que el impacto de la depresión
sobre la sexualidad no siempre guarda relación con la gravedad de ésta. Mientras que en
algunas personas deprimidas la pérdida del interés sexual constituye el primer, y a veces único,
síntoma de depresión, en otras -gravemente afectadas en otras áreas- no hay disminución
importante en este terreno y continúan su vida sexual como antes de iniciar el cuadro
depresivo. Es de suponer que otros factores, como la conducta sexual del compañero o la
propia actitud frente a la sexualidad, juegan un papel importante en la visión del sexo por parte
de la persona deprimida, aparte de la problemática sexual propiamente creada por la
depresión.<O:P
En consonancia con esta pérdida de impulso sexual, existen menos fantasías sexuales y
pensamientos sobre el sexo. Por regla general, los mecanismos de la excitación y el orgasmo
no quedan alterados, aunque sí puede ocurrir que la percepción de esta excitación sexual
quede negativamente afectada.<O:P<O:P</O:P
Siendo la imagen de sí como la de un constante perdedor es casi imposible que pueda
desarrollar su rol sexual adecuadamente.
La torpeza, la falta de training sólo acarrean un aumento de sentimientos de rabia y de auto-
agresión.<O:P
Los correlatos emocionales de esta dinámica tan cargada tienen necesariamente que interferir
en los mecanismos de erección.<O:P
La incapacidad para actuar libremente y comunicarse con espontaneidad con su partner
coartan la posibilidad de imponerse sexualmente.<O:P
En una mujer previamente inhibida, al alcanzar de una manera patente el placer sexual puede
movilizar el temor a ser abandonada pués el compañero puede cansarse de atenderla; así una
situación placentera se convierte en generadora de depresión. Esta puede en muchos casos
convertirse en una verdadera depresión clínica.<O:P
La falta de interés sexual en uno u otro cónyuge, la impotencia en el hombre y las dificultades
orgásmicas en la mujer reavivan el fuego de la depresión de base siendo esta situación de mal
pronóstico, porque la depresión bloquea la libido y la respuesta ante la excitación sexual.<O:P
Cuando el sujeto se ve decepcionado dirige su hostilidad hacia adentro y se convierte en una
persona emocionalmente autodestructora.<O:P
Una persona deprimida rara vez es un compañero que inspire sexualidad y la depresión del
cónyuge podría afectar de manera negativa la propia sexualidad de un individuo sensible.<O:P
15
Las emociones normalmente vinculadas a los sentimientos eróticos son la ternura y el afecto,
en tanto que la agresión es un impedimento que debe soslayarse, neutralizarse o
resolverse.<O:P
Esta resolución se torna difícil para una organización depresiva con un muy mal manejo de la
ira.<O:P
También la depresión es una de las causas comunes del deseo sexual hipoactivo.<O:P
Como en algunos casos de anorgasmia ésta va asociada con una psicopatología más profunda
y representa una defensa contra ella, y la terapia sexual tradicional no será exitosa es pues
necesario trabajar terapéuticamente parta lograr un cambio profundo a fin de reestructurar la
identidad del paciente con la elaboración de un nuevo comportamiento acerca de sí mismo con
una nueva estructura de base, -paradigma de la terapia cognitiva postracionalista.<O:P
A posteriori podrá lograr una sexualidad satisfactoria.
Vea el póster que ilustra lo hasta aquí desarrollado haciendo clic en la etiqueta.

DESCRIPCIÓN DE LAS CARACTERÍSTICAS DE LA ORGANIZACIÓN DE SIGNIFICADO


PERSONAL OBSESIVO.<O:P </O:P
Infancia: Ambivalencia de las figuras de apego<O:P <O:P</O:P
La organización de significado personal obsesivo se estructura a través de los estímulos dobles
y opuestos ambivalentes que en el contacto físico reciben los niños de sus figuras de
apego.<O:P
Así el niño percibe a la vez afecto y rechazo. Aunque parezca imposible percibir opuestos a la
vez esto ocurre ya que las actitudes larvadas de rechazo quedan disfrazadas con el reverso de
la medalla: gran devoción y preocupación.<O:P
Esta percepción de doble cara genera la imperiosa necesidad de buscar certeza.<O:P
La formación del niño se realiza bajo estrictas normas morales y sociales a través de una
hiperverbalización, encuadrada en formalidad tal que nunca hay expresión de ternura o
cualquier otra expresión de afecto, frialdad, rigidez e inexpresividad son el matiz de
verbalizaciones sobre los importantes valores del mundo comenzando por el amor
parental.<O:P
Las emociones son inevitables en el ser humano, pero en estas familias están prohibidas las
emociones de rabia, las vinculadas con la sexualidad, y todas aquellas que transgredan los
valores morales y sociales, esto coloca al niño en una situación paradojal de difícil o imposible
control.<O:P
Las personas con una organización del sistema personal obsesivo tienen un self dicotomizado.
Ellas se sienten aceptadas en un momento, rechazadas en otro.<O:P
Sólo manejan ideas, frases a nivel lógico. Irónicos y sutiles con el lenguaje, tenor usado en el
manejo de la bronca que no registran pues es muy controlada.<O:P</O:P <O:P</O:P
Adolescencia: turbulencia bipolar <O:P</O:P
En la normal crisis adolescente de la personalidad obsesiva la fluctuación emotiva interna será
excesiva ya que, advertir dentro de sí, dos personas tan diferentes torna difícil modelar las
sensaciones de incomodidad, de no sentirse a gusto.<O:P
La solución será la de buscar confirmar las cualidades de su yo positivo, distanciándose de las
estrictas reglas concretas y absolutas acuñadas precedentemente. Logran una imagen de sí
unitarias definida a través del “todo o nada” es decir coherente con la realidad que como
diferencia en un caso será positiva y en otro negativa controlable una, incontrolable la
otra.<O:P
La búsqueda de la perfección como proyecto de vida le permite o casi depende de ser fiel a
reglas morales a la justicia a la verdad al equilibrio minucioso y detallista.<O:P
Pero el equilibrio obtenido se ve amenazado por la paradoja entre la búsqueda de certeza y la
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duda sistemática, el control excesivo sobre los estados emocionales y el incontrolable aflorar
de sentimientos y emociones e imágenes intrusas.<O:P<O:P</O:P
CARACTERÍSTICAS DE LA AFECTIVIDAD Y SEXUALIDAD DE LOS OBSESIVOS Y LAS
DISTINTAS DISFUNCIONES QUE PRESENTAN<O:P <O:P</O:P
Afectividad
“El individuo tiene la tendencia a experimentar los sentimientos más mínimos que escapan de
su control como extremadamente intensos, con la consecuente tendencia a sobrerreacionar
indebidamente” (V. Guidano 1987).<O:P
Si los sentimientos más mínimos son sobredimensionados la intensidad de sus vivencias
dificultan la vida emotiva del obsesivo.<O:P
El control, la duda, la búsqueda compulsiva de certeza enrarece la empatía.<O:P
“La ternura o las expresiones de afectos se deben sofocar porque pueden llevar a compromisos
excesivos e inconvenientes” (Mario Reda 1986).<O:P
Si ya en el primer año de vida la organización del conocimiento de tipo obsesivo presenta
conductas definidas de tipo ritualista con el objeto de combatir la incertidumbre; en la edad
adulta en una descompensación surgida en el momento de no lograr evitar sensaciones
intensas es de esperar y así sucede el que aperezcan rituales mágicos.<O:P
Es evidente la gran dificultad del obsesivo de aceptar la respuesta emotiva como un ingrediente
natural de la vida.<O:P
Si siente puede sentir por la persona inconrrecta. ¿Quién es la persona? y aparece la duda, la
sospecha.<O:P
Cuando el proceso afectivo se rigidiza aparece la ritualización.<O:P
Vivir en la ambigüedad afectiva puede devenir en delirio celotípico. ¿Cómo estar con el otro en
el amor sin sentir goce que está por encima de lo previsto?<O:P
El sentimiento no tiene lógica y él la precisa.<O:P
Vivir en intimidad es todo un conflicto.<O:P <O:P</O:P
“Las posibilidades de un compromiso genuino e involucramiento emocional están,
entendiblemente reducidas.
La duda, la dilación, la sobre preocupación por los detalles, acompañan cada situación
significativa de la vida afectiva propia - casamiento, embarazo, nacimiento, divorcio, etc. de
manera de evitar cualquier posible error o peligro y de encontrar la actitud “certera” y “correcta”
para enfrentarla”. (V.Guidano 1987)<O:P</O:P
SEXUALIDAD <O:P</O:P<O:P</O:P
Después de la pubertad, la sexualidad se convierte para el obsesivo en otro dominio crítico a
ser controlado sin reservas ni miramientos pues no reconoce los impulsos y deseos sexuales
como parte de sí mismo.
Así por ej: el joven frente a sensaciones irrefrenables de goce y de afecto, que no logra
bloquear, le hacen temer un desliz hacia la atracción sexual, llevándolo al punto de impedirle
llevar adelante la actividad profesional.<O:P
Para la joven la falta de control sobre los propios deseos sexuales es el camino seguro hacia la
prostitución.<O:P
En ambos casos los problemas obsesivos pueden derivar en sensaciones de contaminación y
suciedad con las ritualizaciones que varían de caso a caso.<O:P
Repetitivas actividades de lavado por su exigencia de orden y limpieza en la acción,
representaciones mágicas, supersticiosas en el pensamiento, y a veces tics o movimientos
estereotipados en lo corporal.<O:P
Así la ritualización obsesiva busca controlar su sí mismo y su entorno.<O:P
Los pensamientos obsesivos bloquean un buen funcionamiento sexual.<O:P
El pensamiento obsesivo de que si pierden la erección no volverán a recuperarla se convierte
inmediatamente en una profesía autocumplida.<O:P
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La insistencia obsesiva en el orgasmo coital cuando no es factible puede ejercer un efecto
muy deletéreo sobre la relación de la pareja.
La derivación de una paciente con diagnóstico de anorgasmia por autoobservación obsesiva
con estructura caracterológica obsesivo-compulsivo sin éxito en la terapia sexual tradicional
mostró la necesidad de tratarla con la técnica de la terapia cognitiva posracionalista pues con la
terapia sexual convencional la paciente seguía siendo excesivamente rígida y escrupulosa y
seguía evitando el placer mediante la autoobservación obsesiva.<O:P
Para H. Kaplan (1985) es “más difícil disociar el deseo del resto del sistema psíquico y
conyugal que aislar del mismo la fase orgásmica o la de excitación”.<O:P <O:P</O:P
Coincidimos ya que las problemáticas son siempre vinculares.<O:P
En pacientes que sufren de eyaculación retardada con una iniciación aguda de la disfunción se
ha comprobado que fue a consecuencia de haber sido descubierto en una conducta sexual
prohibida y/o al haber sido severamente castigado por su actividad sexual.<O:P
Otros ejemplos de eyaculación retardada los han citado Master y Johnson (1970) donde esta
disfunción se presentaba en pacientes que habían descubierto la infidelidad de la mujer.<O:P
También en casos donde los pacientes fueron descubiertos por una figura de autoridad en
medio del acto sexual o masturbándose, con el consiguiente castigo por su mala
conducta.<O:P Por supuesto estos autores no los tienen consignados como pacientes
obsesivos. Diagnóstico que sí podemos corroborar ya que en la eyaculación retardada “la
respuesta queda bloqueada exactamente como si el paciente anticipara el castigo de un
descarga eléctrica cada vez que eyaculase o incluso sintiese el impulso a eyacular” (H. Kaplan
1984)<O:P El relato de un paciente con impotencia no deja dudas de que su organización del
sistema personal es obsesiva:<O:P
Se había criado en un hogar rígido habiendo sido castigado severamente y amenazado cuando
era descubierto masturbándose o cuando sus padres sospechaban que lo estaba
haciendo.<O:P
El paciente narra las grandes dificultades que tenía en tomar decisiones, era además
extremadamente limpio y pulcro con meticulosidad y excesivamente puntilloso. Era
constantemente asediado por el pensamiento obsesivo de dar azotes en las nalgas desnudas
de las mujeres al tiempo que sufría de ansiedad y de sentimientos de culpa en relación con
estos pensamientos; además la angustia se proyectaba a su trabajo torturado por temores
obsesivos de ser despedido aunque en realidad su desempeño era óptimo. Su ansiedad
alcanzaba dimensiones insospechadas cuando entraba en contacto con una figura de autoridad
masculina.<O:P <O:P</O:P
Descubrió su impotencia al poco de casarse ya que el matrimonio no había sido
consumado.<O:P
Tanto en los hombres como en las mujeres obsesivas la inhibición orgásmica, la impotencia o
el deseo sexual inhibido se producen cuando la concentración de la atención obsesiva es
puesta al servicio del control y no al servicio del placer.<O:P
Vea el póster que ilustra lo hasta aquí desarrollado haciendo clic en la etiqueta.</O:P