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REPÚBLICA BOLIVARIANA DE VENEZUELA

MINISTERIO PÚBLICO
ESCUELA NACIONAL DE FISCALES
DIRECCIÓN DE INVESTIGACIÓN Y POSTGRADO

LA ACUSACIÓN PARTICULAR PROPIA EN EL


PROCESO PENAL VENEZOLANO

Autora: Yamile Lujano


Cédula de identidad: V-18.496.203.
Tutora: Griselda Rodríguez
Cédula de identidad: V-6.316.492
Asesor metodológico: Marvin González
Cédula de identidad: V-12.399.162

Caracas, 2019

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REPÚBLICA BOLIVARIANA DE VENEZUELA
MINISTERIO PÚBLICO
ESCUELA NACIONAL DE FISCALES
DIRECCIÓN DE INVESTIGACIÓN Y POSTGRADO

LA ACUSACIÓN PARTICULAR PROPIA EN EL


PROCESO PENAL VENEZOLANO
Trabajo Especial de Grado para optar al título de Especialista en el Ejercicio
de la Función Fiscal

Línea de investigación: Derecho Procesal Penal

Autora: Yamile Lujano


Cédula de identidad: V-18.496.203.
Tutora: Griselda Rodríguez
Cédula de identidad: V-6.316.492
Asesor metodológico: Marvin González
Cédula de identidad: V-12.399.162

Caracas, 2019

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DEDICATORIA

A Dios, por darme la oportunidad de vivir y por estar conmigo en cada


paso que doy, por fortalecer mi corazón e iluminar mi mente y por haber
puesto en mi camino a aquellas personas que han sido mi soporte y
compañía durante todo el periodo de estudio.
A Mi madre Ana Lujano, por darme la vida, quererme mucho, creer en
mí y porque siempre me apoyas. Mamá gracias por darme una carrera para
mi futuro, todo esto te lo debo a ti.
A Mis Hijos Josué y Jesús, por ser las personas que me inspiran a ser
cada día mejor y demostrarme con su cariño la inmensidad de la creación.  

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AGRADECIMIENTOS

A la Escuela Nacional de Fiscales del Ministerio Público y a todo su


excelente personal administrativo y académico a quienes se le reconoce su
alto desempeño en la prestación de sus servicios y alto sentido de
profesionalismo gracias a su aporte por contribuir con sus conocimientos al
fortalecimiento del mejoramiento profesional.
A todos los familiares, y amistades quienes de manera directa e
indirecta colocaron un granito de arena para que esta meta se halla cumplido
con satisfacción.
A una persona ejemplar extraordinario ser humano y gran profesional,
a su apoyo incondicional mi más que tutora Griselda Rodríguez, mi gratitud y
admiración hacia Usted.
A los Docentes Abg. Carlos Sánchez Chacín y Omar Galindez por su
excelencia y profesionalismo, fueron gratificantes los aportes brindados en el
desempeño de sus roles.

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República Bolivariana de Venezuela
Ministerio Público
Escuela Nacional de Fiscales del Ministerio Público
Dirección de Investigación y Postgrado

ENFMP-DIP-008-2019

ACEPTACIÓN DEL TUTOR y ASESOR METODOLÓGICO


Informo que acepto la responsabilidad como tutor y asesor en la etapa de
desarrollo, presentación y evaluación del Trabajo Especial de Grado titulado
La Acusación Particular Propia en el Proceso Penal Venezolano, a ser
elaborado por la estudiante Yamile Vanessa Lujano Bravo, cedula de
identidad N° V.- 18.496.203, como requisito parcial para optar al Título de
Especialista en Ejercicio de la Función Fiscal.

Firma del tutor:__________________ Firma del Asesor Metodológico:________

Datos del tutor: Datos del Asesor:


Apellidos y Nombres: Abg. Rodríguez Griselda Apellidos y Nombres: Abg. González Barrios,
del Valle Marvin Emperatriz.
Nivel educativo: Magister en Gerencia y Nivel educativo: Especialista
Administración de Policía C.I.: V.- 12.399.162.
C.I.: V.- 6. 316.492 Ubicación actual: Fiscal Provisoria 18° del
Ubicación actual: Docente Escuela Nacional de Ministerio Público del Estado Miranda.
Fiscales del Ministerio Público Teléfonos: 0414-0206453.
Teléfonos: 0424-1454750 Correo Electrónico: marving1212@hotmail.com
Correo Electrónico: delvallerodriguez1968@
gmail.com Anexo: Síntesis curricular (1 hoja
acompañada de copia del fondo negro
Anexo: Síntesis curricular (1 hoja del título de postgrado)
acompañada de copia del fondo negro
del título de postgrado)

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ÍNDICE DE CONTENIDO

Pág.
DEDICATORIA iii
AGRADECIMIENTOS iv
APROBACIÓN DEL TUTOR Y ASESOR METODOLÓGICO v
VEREDICTO DEL JURADO EXAMINADOR vi
RESUMEN vii
ABSTRACT viii
Índice de Contenido ix
Índice de Cuadros x
INTRODUCCIÓN 01

CAPÍTULO I
CONSIDERACIONES GENERALES SOBRE EL OBJETO DE ESTUDIO
1.1. Planteamiento y formulación del problema
1.2. Objetivos (General y Específicos)
1.3. Justificación de la Investigación
1.4. Antecedentes de la Investigación
1.5. Metodología
1.5.1.Diseño, Tipo y Nivel de la Investigación
1.5.2.Operacionalización de la Preguntas y Triangulación
1.6. Técnicas de Interpretación y discusión de resultados

CAPÍTULO II
LA PARTICIPACIÓN DE LA VÍCTIMA EN EL PROCESO PENAL
VENEZOLANO.
2.1. Definición de Víctima
2.2. Enfoques de víctima
2.3. Tipos de Víctimas
2.3.1. Víctima directa
2.3.2. Víctimas indirectas
2.3.3. Víctimas por representación
2.4. Derechos de las Víctimas
2.5. Participación de la víctima en el proceso penal
2.6. La participación de la víctima en la obtención de los medios de prueba
2.6.1. Reconocimiento del Imputado o Imputada
2.6.2. Facultades de la víctima querellante en la investigación
2.6.3. Reserva de las Actuaciones
2.6.4. Proposición de diligencias
2.6.5. Participación de los actos
2.6.6. Prueba anticipada
2.6.7. Duración de la Investigación
2.7. De los actos conclusivos
2.7.1. Archivo fiscal. Facultades de la víctima
2.7.2. Sobreseimiento

vi
2.8. Fase intermedia: facultades probatorias de la víctima al presentar
acusación particular propia.
2.9. Fase de Juicio: Facultades probatorias de la víctima

CAPÍTULO III
LA ACUSACIÓN PARTICULAR PROPIA Y ÁMBITO DE APLICACIÓN.
3.1. Definición
3.2. Normativa Constitucional y Legal aplicable a la acusación particular
3.3. Requisitos esenciales para presentar acusación particular propia
3.4. Tribunal ante el cual debe presentarse la acusación particular propia.
3.5. Versión fáctica y jurídica que debe acoger el Juez.
3.6. Dependencia o autonomía de acusación particular

CAPÍTULO IV
LA ACUSACIÓN PARTICULAR PROPIA EN LOS DIFERENTES
PROCEDIMIENTOS DEL PROCESO PENAL VENEZOLANO
4.1. Procedimiento Especial en delitos materia de Violencia de Género
4.2. Procedimiento Penal Ordinario
4.3. Procedimiento Especial de delitos Menos Graves

CAPÍTULO V
CONCLUSIONES Y RECOMENDACIONES
5.1. CONCLUSIONES
5.2. RECOMENDACIONES
REFERENCIAS BIBLIOGRÁFICAS

vii
ÍNDICE DE CUADROS

Pág.

viii
REPÚBLICA BOLIVARIANA DE VENEZUELA
MINISTERIO PÚBLICO
ESCUELA NACIONAL DE FISCALES
DIRECCIÓN DE INVESTIGACIÓN Y POSTGRADO

Autora: Abg. Yamile Lujano.


Tutor: MSc. Griselda Rodríguez
Fecha: 2019

LA ACUSACIÓN PARTICULAR PROPIA EN EL


PROCESO PENAL VENEZOLANO

Trabajo Especial de Grado para optar al título de Especialista en Ejercicio de


la Función Fiscal

RESUMEN

La investigación estará orientada en analizar la Acusación Particular Propia


en el Proceso Penal Venezolano. La investigación se orientara
metodológicamente en un diseño de investigación bibliográfico, de desarrollo
conceptual con apoyo de una amplia revisión bibliográfica; de tipo
documental, con nivel aprehensivo, que abarca el campo de análisis y de la
interpretación, como grado de complejidad del conocimiento a lograr que se
vincula a los objetivos planteados. La importancia de la investigación radica
en que permite vislumbrar la participación de la víctima en el proceso penal,
definir la acusación particular propia y señalar en que procedimientos dentro
del proceso penal es aplicable. La información teórica se sustenta en
estudios de la Institución, doctrina jurídica e interpretación del Tribunal
Supremo de Justicia vinculantes en materia de género y procedimiento penal
ordinario y especial de delitos menos graves aplicables a la acusación
particular. La información será sometida a análisis y se utilizaran técnicas de
interpretación deductiva y hermenéutica, se concluyó que la acusación
particular propia en el proceso penal venezolano es una alternativa que
faculta a las víctimas de delito a formalizar sus pretensiones ante el órgano
jurisdiccional a fin obtener de éste las resultas que garanticen y materialicen
la tutela judicial efectiva.

Descriptores: Víctima, Acusación Particular Propia, Procedimientos del


Proceso Penal Venezolano en la Acusación Particular Propia.

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REPÚBLICA BOLIVARIANA DE VENEZUELA
MINISTERIO PÚBLICO
ESCUELA NACIONAL DE FISCALES
DIRECCIÓN DE INVESTIGACIÓN Y POSTGRADO

Autora: Abg. Yamile Lujano.


Tutor: MSc. Griselda Rodríguez
Fecha: 2019

THE OWN PARTICULAR CHARGE IN THE


VENEZUELAN CRIMINAL PROCESS

Special Undergraduate Work to qualify for the Specialist in Fiscal Function


Exercise

ABSTRACT

The investigation will be oriented to analyze the Own Private Accusation in


the Venezuelan Criminal Procedure. The research will be oriented
methodologically in a bibliographic research design, conceptual development
supported by a wide literature review; of a documentary type, with an
apprehensive level, which covers the field of analysis and interpretation, as a
degree of complexity of knowledge to be achieved that is linked to the
objectives set. The importance of the investigation lies in the fact that it allows
to glimpse the participation of the victim in the criminal process, to define the
particular accusation and to indicate in which procedures within the criminal
process is applicable. The theoretical information is supported by studies of
the Institution, legal doctrine and interpretation of the Supreme Court of
Justice binding on gender and ordinary and special criminal procedure of less
serious crimes applicable to the private accusation. The information will be
subjected to analysis and deductive and hermeneutic interpretation
techniques will be used, it was concluded that the particular accusation in the
Venezuelan criminal process is an alternative that allows the victims of crime
to formalize their claims before the jurisdictional organ in order to obtain this
is the result of guaranteeing and materializing effective judicial protection

Descriptors: Victim, Own Private Accusation, Procedures of the Venezuelan


Criminal Process in the Own Private Accusation.

x
INTRODUCCIÓN
Por norma general, la víctima desconoce los procedimientos jurídicos y
los recursos sociales que hay al alcance de la misma, lo que favorece que
muchos casos no sean denunciados. Es fundamental que las víctimas de
delitos, como alguien de su entorno o confianza, conozcan las distintas fases
del procedimiento penal, de tal forma que pueda colaborar y conozca los
recursos que están a su disposición, siendo imprescindible el asesoramiento
legal de las mismas en el debido proceso.
En un reportaje del diario digital La Razón (2016), de España, señala
que: es el único país europeo que mantiene la acusación popular, que puede
ejercer cualquier ciudadano en defensa de la legalidad, aunque no haya sido
víctima directa de los hechos investigados. (p. s/n). Por otra parte la
acusación particular es la ejercida por el perjudicado directo del delito que se
juzga. Al respecto, en los sistemas del resto de Europa sólo pueden acusar
los perjudicados de forma limitada o la Fiscalía:
En Europa, el ejercicio de la acción penal está reservado
exclusivamente al Ministerio Fiscal, que es quien tiene el monopolio
del mismo. En la práctica la totalidad de legislaciones, no se prevé
en ningún caso que alguien distinto al fiscal pueda solicitar medidas
restrictivas de derechos o tener una participación «activa» dentro
de una causa penal, y por tanto, está absolutamente vedada a que
alguien ajeno a los sujetos del proceso pueda pedir penas de
prisión para nadie, sencillamente porque no está legitimada para
intervenir en el mismo. (p. s/n)

Al evaluar lo que sucede en algunos países europeos sobre la acción


penal. Se desprende que el fiscal es quien ejerce la acción penal. Sin
embargo, en lo que respecta a la acusación particular en algunos países
europeos, el diario digital La Razón (2016), de España, reseña lo siguiente:
Si se observa el Derecho procesal de las democracias europeas se
comprobará que la tendencia legislativa es sumamente restrictiva,
pues sólo se suele reconocer el derecho a tomar parte en el
1
proceso penal, junto al Ministerio Público, a los perjudicados civiles
(Italia, Francia, Portugal) o permitir sólo una participación adhesiva
supeditada a la del fiscal (Alemania), o admitir una participación
subsidiaria en el caso de desestimiento del fiscal (Austria). (p. s/n)

Visto lo anterior, se desprende como en varios países del continente


europeo, la tendencia es que el fiscal del Ministerio Publico, es el único que
tiene la prerrogativa de dirigir la investigación penal y presentar acusación
con la fundamentación de una posible condena para el acusado; la
participación de la víctima en el proceso es restrictiva, ya que solo podrá
tomar parte, adherirse a la acusación fiscal o tener una participación
subsidiaria en el caso de desestimiento por parte del Ministerio Publico.
En este mismo orden de ideas, Tirado (2017), señala en un estudio del
Derecho Comparado europeo y latinoamericano del sistema acusatorio e
intervención de actores al margen del ministerio fiscal, lo siguiente:
La víctima se viene consolidando en los Códigos Procesales
Penales más modernos como acusador y relevante sujeto procesal
co-determinante de la decisión-solución final del proceso. Cuanto
más moderno es el Código Procesal Penal (CPP) más derechos y
más facultades se reconocen a la víctima tanto en sede de
protección de sus intereses como de intervención más decisiva en
el proceso penal. La tendencia evolutiva, pues, le asigna cada vez
un papel más relevante en dicha intervención. (p.57)

En otras palabras, surgen nuevas propuestas tanto en el continente


europeo como en el americano para empoderar a la víctima en el proceso
penal, vista como una tendencia evolutiva moderna de la víctima en el papel
de acusador y relevante sujeto procesal.
En lo que respecta a la República Bolivariana de Venezuela, a la par
con esta tendencia, a partir del año 2012, la acción penal en delitos de
acción pública dejo de ser exclusiva del Ministerio Público. Según Alonso
(2019), el Tribunal Supremo de Justicia (TSJ) le arrebató al Ministerio
Público el monopolio de la persecución penal, otorgando a la víctima la

2
posibilidad de incoar acusación particular propia con prescindencia del
Fiscal. Al respecto adicionalmente señala lo siguiente:
A partir de ahora las víctimas, directas o indirectas, de crímenes
podrán presentar acusaciones ante los juzgados contra los
presuntos responsables de los mismos, independientemente de lo
que hagan los fiscales.
La decisión la adoptó la Sala Constitucional, por dictamen
redactado por la magistrada Carmen Zuleta de Merchán. La
celebración de los juicios penales en Venezuela ya no dependerá
de que los fiscales acusen a los presuntos responsables de dichos
crímenes, porque el Tribunal Supremo de Justicia (TSJ) dio luz
verde a las víctimas directas o indirectas de dichos delitos para que
presenten ante los jueces querellas contra quienes sospechen que
hayan sido los autores de los hechos que los perjudicaron. (p. s/n)

Se observa como figura novísima dentro de nuestro sistema penal


acusatorio esta tendencia facultativa a las víctimas de delitos, de instar de
manera autónoma e independiente del Órgano Fiscal, acusación particular
propia, contra de los autores o participes de hechos punibles a causa de
quien se cometió el ilícito.
El dictamen redactado por la magistrada ordenó a todos los jueces
penales, según Alonso (2019) a que deben: admitir la acusación particular
propia de la víctima, en ausencia de acusación ejercida por el Ministerio
Público, y convocar a la audiencia preliminar, sin que se corra el riesgo de
ser desechada por este motivo. (p. s/n)
Ahora bien, el debido proceso, más allá de consagrar los derechos de
los litigantes, y el poder del juez en la forma que el constituyente ha
establecido para eliminar la fuerza en la solución de las controversias,
genera un medio idóneo para que cada quien pueda obtener la solución de
sus conflictos a través de su desenvolvimiento. Por ende, deben descartarse
todas las interpretaciones que, a pretexto de las garantías del imputado,
lesionen el derecho de la víctima y de los organismos encargados de

3
protegerla para buscar la aplicación de la sanción prevista por la ley, en
virtud de ello, Cordero, (2012). afirma que:
El deber de formalizar, implícito en las normas constitucionales,
implica pues la concreción del derecho que le asiste a toda
víctima de un hecho punible a lograr que el Ministerio Público
realice, en cumplimiento del mandato constitucional, una
investigación racional y justa, derecho fundamental que la
Constitución le asegura a toda persona involucrada en un conflicto
penal y cuya eficacia implica, como natural efecto, que cumpla
con su deber de investigar lo ocurrido en conformidad a los
parámetros expresados, dado que es el único órgano que,
conforme a la Constitución, ostenta la titularidad y el monopolio de
la dirección de la investigación criminal. (p. 43)

En este orden de ideas, el Estado ostenta el carácter de titular de la


acción penal pública en la figura del Fiscal del Ministerio Público, por
mandato constitucional, con la atribución de ordenar, dirigir y supervisar la
investigación penal y ejercer la acción penal, con el fin de demostrar la
perpetración de los hechos punibles, hacer constar su comisión con todas las
circunstancias que puedan influir en la calificación y establecer la
responsabilidad de los autores o las autoras y demás partícipes, así como el
aseguramiento de los objetos activos y pasivos relacionados con la
perpetración, reconocidos en los artículos 285° numerales 3 y 4 de la
Constitución de la República Bolivariana de Venezuela (2000) en
concordancia con el artículo 111° numerales 1, 2, 3 y 4 del Código Orgánico
Procesal Penal (2012).
No obstante, este ejercicio del Ius Puniendi se encuentra limitado por el
debido proceso toda vez, que si bien es cierto tal carácter consta en el texto
constitucional antes indicado, no es menos cierto que siguiendo la línea de
la decisión de la Sala Constitucional del Tribunal Supremo de Justicia según
sentencia N° 1268, de fecha 14 de agosto de 2012, mediante la cual
expresa, entre otras cosas en materia de género que:

4
En los procedimientos especiales de violencia contra la mujer, la
víctima directa o indirecta de los hechos punibles investigados en
dichos procesos, puede, con prescindencia del Ministerio Público,
presentar una acusación particular propia contra el imputado,
cuando ese órgano fiscal no haya concluido la investigación
dentro de los lapsos establecidos en la ley especial para hacerlo.

Ello en cuanto al origen que da cambio al Principio de Oficialidad según


el cual corresponde exclusivamente al Estado representado por el Ministerio
Público la investigación de hechos punibles considerados de acción pública,
y que con la decisión antes plasmada se observa cómo se atenúa este
principio solo en favor y defensa del derecho a la tutela judicial efectiva por
parte de las víctimas de violencia de género, y que marco un gran
precedente para el proceso penal especial que se insta en materia de
violencia contra la mujer y hoy se sigue extendiendo a los demás
procedimientos ordinarios y especiales contemplados en el Código Orgánico
Procesal Penal (2012), ya que de acuerdo a la Sala Constitucional del
Tribunal Supremo de Justicia, en fecha 14 de diciembre de 2018 según
sentencia número 902, se enfatiza lo siguiente:
En nuestro ordenamiento jurídico no se excluye la posibilidad de
que otro sujeto procesal con gran interés sobre las resultas del
proceso penal realice esa actuación en nombre propio. Todo lo
contrario, el último aparte del artículo 285 constitucional indica
que la atribución de competencias al Ministerio Público contenidas
en esa norma, no menoscaban el ejercicio de los derechos y
actuaciones que corresponden a los particulares, ello aunado a la
garantía de la tutela judicial efectiva, que incluye el derecho de los
particulares de acceso a los órganos de administración de justicia
para hacer valer sus derechos e intereses; faculta suficientemente
a la víctima para ejercer directamente la acción penal en los casos
que sea necesario, con el objeto de evitar la impunidad y lograr la
justicia sustancial.

Ratificando este orden de ideas, Palma, (2011) hace referencia a la


importancia que imprime la Organización de las Naciones Unidas sobre la
víctima:
5
Las víctimas de delito, deben ser tratadas con humanidad y
respeto de su dignidad y sus derechos humanos y han de
adoptarse las medidas apropiadas para garantizar su seguridad,
su bienestar físico y psicológico y su intimidad, así como la de sus
familiares. (p.115)

En tal sentido, está investigación se centra en analizar la Acusación


Particular Propia en el Proceso Penal Venezolano, como una Institución
alterna a la acusación fiscal en casos de delitos de acción pública, mediante
la cual la víctima de los delitos en los procedimientos autorizados para ellos
podrá si los representantes del Ministerio Público de acuerdo a las
competencias de que se trate no presentan su formal acusación ante los
Tribunales que correspondan previo agotamiento de los lapsos indicados por
las leyes para tal fin.
Para analizar la Acusación Particular Propia en el Proceso Penal
Venezolano, la investigación se estructuró de la siguiente manera:
El Capítulo I: Referido las consideraciones generales sobre el objeto de
estudio donde se indica el problema de Investigación, en cuanto a su
planteamiento, describiendo de manera amplia la situación objeto de estudio,
objetivos que enmarcan el estudio, ubicándola en un contexto que permite
comprender su origen y relaciones, su justificación e importancia enfatizando
los aspectos referenciales y fundamentales, incluyendo los antecedentes que
sustentan el tema objeto de estudio, además se detalla la metodología
utilizada, presentando el Diseño, Tipo y Nivel de Investigación,
Operacionalización de las Preguntas y Triangulación y las Técnicas de
interpretación y discusión de los resultados.
El Capítulo II: Se refiere al desarrollo del primer objetivo planteado que
consiste en: La participación de la víctima en el proceso penal venezolano,
partiendo de su definición, enfoques, tipos, Derechos de las Víctimas, y su
Participación en el proceso penal así como la participación de la misma en la
obtención de los medios de prueba.
6
El Capítulo III: el segundo objetivo plantee: La acusación particular
propia y ámbito de aplicación, dando paso a su definición, requisitos de
procedibilidad, indicando el Tribunal ante el cual debe presentarse la
acusación particular propia, cuál es la versión fáctica y jurídica que debe
acoger el Juez, y en todo caso la dependencia o autonomía de acusación
particular, señalando los lapsos para presentarla.
El Capítulo IV: en cuanto al tercer objetivo que indica: la acusación
particular propia en los diferentes procedimientos del proceso penal
venezolano, dentro de los cuales se encuentran el Procedimiento Especial
en delitos materia de Violencia de Género como precedente principal que
abre a las puertas a esta Institución prescindiendo si la situación lo amerita
de la actuación del Ministerio Público, Procedimiento Penal Ordinario y al
Procedimiento Especial de delitos Menos Graves contemplados en el
Código Orgánico Procesal Penal (2012).
Para finalizar el capítulo V contentivo de las conclusiones y
recomendaciones que se determinaron luego de estudiadas las unidades de
análisis antes descritas en los capítulos precedentes.

7
CAPÍTULO I
CONSIDERACIONES GENERALES SOBRE EL OBJETO DE ESTUDIO

1.1. Planteamiento y formulación del problema


El planteamiento del problema es la descripción detallada de la
situación objeto de investigación, para lo cual existen diferentes vías o
caminos. Arias, (2006) lo define: Consiste en describir de manera amplia la
situación objeto de estudio, ubicándola en un contexto que permita
comprender su origen y relaciones, e incógnitas por responder. (p. 41).
Durante la redacción, es conveniente que los juicios emitidos sean avalados
con datos o cifras provenientes de estudios anteriores; en este sentido:
El tema objeto de estudio es analizar la Acusación Particular Propia en
el Proceso Penal, desde la perspectiva internacional, Tirado (2017), señala
en un estudio del Derecho Comparado europeo y latinoamericano, que: “la
víctima tiene mucho que ver en el papel que ha de reconocérsele en el
proceso penal” (p.8)
Tirado (2017), al respecto establece lo siguiente:
En todos estos modernos sistemas acusatorios se ha entregado al
Fiscal la responsabilidad de la investigación de las causas penales
con dirección de la Policía y se han innovado sus atribuciones en
orden al ejercicio de la acción penal y como actor clave en la
deducción de acusación, puesta en marcha de salidas alternativas
o aplicación de soluciones de sobreseimiento o archivo de las
actuaciones. De hecho éste es uno de los aspectos más nucleares
de estos sistemas. Pero poco se ha centrado el foco en el papel de
los otros actores o sujetos procesales posibles intervinientes en el
proceso penal al margen del Ministerio Fiscal y del encausado:
sujetos pasivos del delito como víctimas, perjudicados u ofendidos
por el delito y ciudadanos en general más o menos concernidos por
el delito. Y en ello reside el objeto de la presente ponencia: el
examen de la intervención, derechos y facultades de actores
distintos al Ministerio Fiscal en el curso del proceso penal en los
modelos de corte acusatorio o adversarial. (p. 7)

8
En este sentido, es importante resaltar lo innovador de las reformas de
los actores o sujetos procesales posibles intervinientes en el proceso penal,
distintos al fiscal del Ministerio Público, donde se otorgan derechos y
facultades a la víctima, atendiendo las reforma sobre este sistema en Europa
y América Latina, además adecuar las normas internas de cada país a los
acuerdos, convenios y tratados en materia de derechos humanos.
Tirado (2017), severa que estas reformas se han dado a nivel mundial,
atendiendo ciertas circunstancias apremiantes en el proceso penal, y opina al
respecto: “los movimientos de reforma sobre este sistema en Europa y
América Latina estuvieron animados por dos tipos de urgencias que
coinciden en sus espacios a pesar de producirse en contextos y sobre la
base de condiciones diferentes” (p.9)
Esas urgencias son señaladas por Tirado (2017), de la manera
siguiente:

La razón de ser de las reformas emprendidas ha estado, por


demás, indefectiblemente ligada a la necesidad de que los países
iberoamericanos adecuaran su legislación a los estándares
mínimos establecidos en los Tratados Internacionales de Derechos
Humanos, singularmente, la Declaración Universal de los Derechos
Humanos, la Convención Americana de Derechos Humanos y el
Pacto Internacional de Derechos Civiles y Políticos. Adicionalmente
era ineludible reformar la impartición de justicia penal buscando
soluciones para superar la inoperancia de una obsoleta maquinaria
de justicia que permanecía anclada en un formalismo exasperante,
estaba desbordada por una sobresaturación de asuntos que
acumulaban enormes retrasos y provocaba una generalizada
desconfianza ciudadana. (p.12)

Estas circunstancias dan paso a un nuevo paradigma en el proceso


penal, que incluye a la víctima como sujeto activo del proceso, a los fines de
atender sus intereses y derechos otorgados por la carta magna y la
legislación procesal de los países involucrados en los procesos evolutivos del
derecho y del proceso penal.

9
Ahora bien, para enmarcar la problemática se pretende estudiar la
acusación particular propia en el proceso penal venezolano, como institución
alterna dentro del proceso penal pues le será útil a las víctimas toda vez que
se hayan cumplido previamente los parámetros dentro de los cuales el
Órgano encargado en representación del Estado en este caso el Ministerio
Público de velar por el Ius Puniendi en casos de delitos de acción pública
satisfaga para las víctimas el cumplimiento de sus pretensiones no solo
garantizando la reparación e indemnización del mal causado en su perjuicio,
previsto como un objetivo dentro del proceso penal, tanto en lo establecido
en la Carta Magna en su artículo 30 como en artículo 23 del Código Orgánico
Procesal Penal (2012) y leyes especiales, sino dando credibilidad al proceso
como instrumento de la realización de justicia de acuerdo a lo preceptuado
por la Constitución de la República Bolivariana de Venezuela en su artículo
257, garantizando además los derechos a la tutela judicial efectiva previsto
en el artículo 26 constitucional y el principio de igualdad entre las partes.
En este sentido es importante señalar lo que en reiteradas ocasiones ha
dispuesto la Sala Constitucional del Tribunal Supremo de Justicia, en
distintas sentencias dentro de estas la N° 1268 de fecha 14 de agosto de
2012 donde se señala que la tutela judicial efectiva:
Es de amplísimo contenido que comprende el derecho a ser oído
por los órganos de administración de justicia, no solo con el
simple acceso sino del deber de conocer el fondo de las
pretensiones de los particulares, mediante una decisión dictada
conforme a derecho, determinando el contenido y extensión del
derecho deducido, caso contrario sería atentatorio de lo dispuesto
en el artículo 257 de la Constitución de la República Bolivariana
de Venezuela, pues la Justicia no se puede sacrificar por
omisiones no esenciales ya que se estaría vulnerando el principio
del Estado Social de derecho y de justicia el cual está consagrado
en el artículo 2 de la Carta Magna, que debe garantizarse siempre
la justicia expedita. Además que permite la interpretación de las
instituciones de manera amplía, tratando siempre que ese
proceso sea una garantía para que las partes ejerzan su derecho
10
a al (sic) defensa, no pudiendo los jueces colocar trabas que no
se permitan el cumplimiento de esas garantías, situación que en
el presente caso observamos que la Sala no cumplió.
En este orden de ideas, la tutela judicial efectiva no solo comprende el
derecho de acceso a los órganos de administración de justicia y a obtener de
estos una respuesta oportuna, sino que va muchos más abarcando entre
otros el derecho a ser oído y el no sacrificar el proceso por omisiones no
esenciales.
Desde la perspectiva jurídica, el Código Orgánico Procesal Penal
(2012), señala:
Artículo 122: Quien de acuerdo con las disposiciones de este
código sea considerado víctima, aunque no se haya constituido
como querellante, podrá ejercer en el proceso penal los siguientes
derechos:
5. Adherirse a la acusación de el o de la Fiscal o formular una
acusación particular propia contra el imputado o imputada en los
delitos de acción pública; o una acusación privada en los delitos
dependientes de instancia de parte.

En este orden el Código Orgánico Procesal Penal (2012), señala:


Artículo 309:
La víctima podrá, dentro del plazo de cinco días, contados desde la
notificación de la convocatoria, adherirse a la acusación de él o la
Fiscal o presentar una acusación particular propia cumpliendo
con los requisitos del artículo anterior, es decir los previstos en el
artículo 308 del mencionado Código Adjetivo.

En este sentido, partiendo de la connotación la de acusación particular


propia que en común con la acusación fiscal es aquella que se presenta en
casos de delitos de acción pública con la salvedad que mientras para las
víctimas se incoa de manera excepcional, para el Ministerio Púbico es de
carácter obligatorio de acuerdo a los principios de oficialidad, obligatoriedad
e indisponibilidad que le acompañan como director de la investigación y
como órgano al cual le corresponde la carga de la prueba.

11
En vista de esto, es resaltante el trato que se ha dado a esta figura
procesal de innegable importancia “la víctima” desde un ámbito mundial
primeramente, para lo cual se analiza información de la Declaración sobre
los Principios Fundamentales de la Justicia para víctimas del delito y del
abuso del poder proclamada el día 29 de noviembre de 1985 por la
Resolución 40/34 de la Asamblea General de la Organización de las
Naciones Unidas según la cual entre otra cosas prevé en favor de quien o
quienes resulten ofendidas por la comisión de hechos punibles perpetrado en
su contra lo siguiente:
Acceso a la justicia y trato justo
4. Las víctimas serán tratadas con compasión y respeto por su
dignidad. Tendrán derecho al acceso a los mecanismos de la
justicia y a una pronta reparación del daño que hayan sufrido,
según lo dispuesto en la legislación nacional. 5. Se establecerá y
reforzarán, cuando sea necesario, mecanismos judiciales y
administrativos que permitan a las víctimas obtener reparación
mediante procedimientos oficiales u oficiosos que sean expeditos,
justos, poco costosos y accesibles. (p. s/n)

Esto señala claramente el reconocimiento que a nivel Internacional se le


ha otorgado a la víctima como parte importante dentro del proceso penal y
que en concatenación con algunas normas de la Declaración Universal de
los Derechos Humanos (1948), hacen posible la defensa de los derechos de
las mismas, dentro de la diversidad de leyes para tal fin promulgadas en las
diferentes legislaciones a nivel Internacional; entre estas normas
relacionadas con la temática planteada por la Declaración supra mencionada
se encuentran:

Artículo 1.
Todos los seres humanos nacen libres e iguales en dignidad y
derechos y, dotados como están de razón y conciencia, deben
comportarse fraternalmente los unos con los otros.

12
Artículo 7.
Todos son iguales ante la ley y tienen, sin distinción, derecho a
igual protección de la ley. Todos tienen derecho a igual protección
contra toda discriminación que infrinja esta Declaración y contra
toda provocación a tal discriminación. (p. s/n)

De las normas precedentes se infiere la igualdad en cuanto a derechos


y garantías de protección ante la ley sin distinción ni discriminación, situación
que tiempos atrás no se cumplía en relación a las víctimas de delitos en el
proceso penal, pues durante largos años, estuvo relegada a un plano
secundario.
Ahora bien, al ahondar sobre la situación en la República Bolivariana de
Venezuela, respecto de las víctimas de delitos, se puede precisar que
gracias al cambio en el proceso penal del sistema inquisitivo al acusatorio, se
le ha reconocido y así otorgado una serie de prerrogativas y facultades que
la sitúan en comparación con su figura antagónica el imputado en una
posición igual dentro del proceso dándole un rol y empoderamiento
protagónico dentro del mismo.
En este orden de ideas, se creó la Ley de Protección de Víctimas,
Testigos y demás Sujetos Procesales (2006), en la que se prevé en el
artículo 4° que cuentan con una serie de medidas intraproceso y
extraproceso a favor de quienes corran peligro por causa o con ocasión de
su intervención actual, futura o eventual, en el proceso penal por ser víctima
directa o indirecta; y su tratamiento en el Código Orgánico Procesal Penal
(2012) se encuentra regulado a partir del artículo 120 y siguientes del Código
Procesal Adjetivo.
Sin embargo, a pesar de los esfuerzos por parte del Estado y sus
Instituciones muchas de estas personas quienes debido a su estado
vulnerable frente a la comisión del delito y al daño que a la misma se le ha
causado, dada la previsión del Estado de delegar su representación al

13
Ministerio Público el cual conforme al artículo 2 de la Ley Orgánica del
Ministerio Público (2007): tiene por objetivo actuar en representación del
interés general y es responsable del respeto a los derechos y garantías
constitucionales a fin de preservar el Estado, democrático y social de
derecho y de justicia. (p. s/n).
Muchas veces se sienten doblemente victimizadas al considerar una
burla por parte del Estado el no satisfacer las ansias y deseos de justicia por
la comisión del injusto del cual fueron víctimas.
Para recalcar lo antes mencionado, se hace referencia a García (2011):
Lo primero que se observa es la obligación del Ministerio Público
de actuar en representación del interés general, vinculado
necesariamente al Principio de Oficialidad dispuesto en las
atribuciones constitucionales del Artículo 285 y los Artículos 11 y
24 del Código Orgánico Procesal Penal (COPP), crea la
estructura jurídica necesaria que vincula la actuación fiscal a la
garantía del resarcimiento del daño causado a la víctima como
figura primigenia del proceso penal, sin menoscabo de los
derechos del imputado. (p. 21)

En efecto, la justicia expedita conlleva a la pronta protección de las


víctimas por el efecto de la comisión de un hecho punible, así como la
determinación de la responsabilidad penal y el cumplimiento de la sanción,
por parte de los ciudadanos que ejecutan el injusto punible contra aquéllas,
por lo que se precisa que los procedimientos tanto especiales como ordinario
donde se ventila la controversia que ocasiono la comisión del hecho punible,
por ser expedito, se corresponde con una pronta justicia.
No obstante, muchas veces o en innumerables ocasiones debido a la
gran saturación, además los procedimientos desalentadores por parte de los
o las funcionarias y en entes responsables de atención a la víctima que se
manifiestan a través de desestimación de la denuncia, invalidación o puesta
en duda de los hechos que narrados, remitir los asuntos a otras instancias u
organismos, retardos procesales en los procedimientos. Todas estas
14
circunstancias generan en las víctimas el síndrome de la doble victimización,
sobre todo cuando se le da un trato insensible y deshumanizante por parte
de los operadores de justicia.
Para afianzar esta postura sobre la problemática, no se puede
desconocer el hecho que si el Ministerio Público decide no formalizar o
continuar la investigación, no existe otro interviniente, órgano o autoridad
alguna que cuente con facultades para forzarlo a la práctica de dicha
diligencia. Siendo esto así, y en resguardo de sus garantías fundamentales,
parece importante tener alguna vía, por medio de la cual no se le coarte de
ejercer las atribuciones, facultades y derechos, que le garantiza la Carta
Fundamental.
Entonces, emerge la sentencia N° 1268, dictada por la Sala
Constitucional, del Tribunal Supremo de Justicia, de fecha 14 de agosto de
2012, con ponencia de la Magistrada Carmen Zuleta de Merchán, mediante
la cual expresa, en materia de violencia de género, entre otras cosas que:
En los procedimientos especiales de violencia contra la mujer, la
víctima directa o indirecta de los hechos punibles investigados en
dichos procesos, puede, con prescindencia del Ministerio Publico,
presentar una acusación particular propia contra el imputado,
cuando ese órgano fiscal no haya concluido la investigación
dentro de los lapsos establecidos en la ley especial para hacerlo.
(p. s/n)

Dando entrada emblemática de manera novedosa a lo que en la


actualidad gracias a estas decisiones del más alto Tribunal de la República,
con carácter vinculante han resuelto para garantizar los derechos
consagrados constitucionalmente en la Carta Magna a las víctimas,
innovando con ello lo que actualmente está en la palestra la participación per
se de manera protagónica con empoderamiento en pro de la defensa de sus
pretensiones a este sujeto procesal quien durante muchos años fue poco
tratado en comparación con el imputado.

15
Ahora bien, es importante resaltar, que ante tal decisión del alto
tribunal, surge apelación por parte de la vindicta pública, por lo cual surge
la aclaratoria en la Sentencia Nº 1550 de Tribunal Supremo de Justicia Sala
Constitucional de 27 de Noviembre de 2012, señalando entre otras cosas:
La materia con relación a la cual debe pronunciarse la Sala
Constitucional en esta oportunidad versa sobre la solicitud de
aclaratoria del fallo N° 1268, dictado por esta el 14 de agosto de
2012. Ahora bien, si el Ministerio Público no concluye la
investigación una vez transcurrida la prórroga extraordinaria de
diez (10) días, la Sala, en la sentencia N° 1268/2012 objeto de la
aclaratoria, precisó que la víctima, directa o indirecta de los delitos
de violencia de género, podrá presentar acusación particular propia
ante el Juzgado de Control, Audiencia y Medidas, con el respectivo
ofrecimiento de pruebas, para que se fije la celebración de la
audiencia preliminar, conforme con las disposiciones legales
establecidas en los distintos sistemas penales procesales
Para que se cumpla eficazmente con la “protección y reparación” a
la víctima, es necesario que a ésta última se le provea, como en
efecto lo está, de facultades que le permita excepcionalmente
acceder y actuar en el procedimiento especial de violencia contra la
mujer, con prescindencia del Ministerio Público, por cuanto es un
hecho notorio el alto cúmulo de denuncias que recibe ese
organismo, el gran esfuerzo que sus integrantes prestan para la
resolución eficaz de las mismos.

Decisión que ratifico la anterior facultando a las víctimas a la


formalización de su acusación en casos de inactividad por parte del
Ministerio Público y no obstante a ello, fue extendido gracias a las reiteradas
decisiones del más alto Tribunal en fecha en fecha 14 de diciembre de 2018
según sentencia número 902, en la cual se enfatiza lo siguiente:
En nuestro ordenamiento jurídico no se excluye la posibilidad de
que otro sujeto procesal con gran interés sobre las resultas del
proceso penal realice esa actuación en nombre propio. Todo lo
contrario, el último aparte del artículo 285 constitucional indica
que la atribución de competencias al Ministerio Público contenidas
en esa norma, no menoscaban el ejercicio de los derechos y
actuaciones que corresponden a los particulares, ello aunado a la
garantía de la tutela judicial efectiva, que incluye el derecho de los
16
particulares de acceso a los órganos de administración de justicia
para hacer valer sus derechos e intereses; faculta suficientemente
a la víctima para ejercer directamente la acción penal en los casos
que sea necesario, con el objeto de evitar la impunidad y lograr la
justicia sustancial.

De lo anterior se deriva el derecho de las víctimas a participar en el


proceso penal, y este se encuentra ligado al respeto de la dignidad humana.
En consonancia con lo anterior, el artículo 26° de la Carta Magna (2000),
garantiza el derecho de toda persona para acceder a la administración de
justicia. En efecto, conforme al contenido del artículo 30° (ejusdem), el
Estado está en la obligación de proteger a las víctimas de delitos comunes y
de procurar que los culpables reparen los daños causados, lo cual tiene
plena correspondencia con lo establecido en el principio de protección a las
víctimas previstas en el artículo 23 del Código Orgánico Procesal Penal
(2012).
Por todo lo antes expuesto, esta investigación se centra en analizar la
acusación particular propia en el proceso penal venezolano como garantía
alterna a solución del conflicto que acarreo su condición de víctima dentro de
los diferentes procedimientos que componen el proceso penal: procedimiento
especial en materia de género, establecido en la Ley Orgánica sobre el
Derecho de las Mujeres a una Vida Libre de Violencia. (2014), y en el
procedimiento ordinario y especial de delitos menos graves previstos en el
Código Orgánico Procesal Penal (2012) y la participación de la víctima en el
proceso penal.
En este mismo orden de ideas, en la formulación del problema, es
necesario delimitar la situación a estudiar a través de la enunciación de
varias preguntas.
Por formulación del problema ha de entenderse según Hurtado y otro
(2007) como: La formulación del problema es específicamente el asunto que
se va a investigar. (p. 80)
17
De acuerdo a lo antes planteado surgen las siguientes interrogantes:
¿Cómo es la participación de la víctima en el proceso penal
venezolano?
¿Qué es la acusación particular propia, y ámbito de aplicación?
¿En qué casos procede la acusación particular propia en los diferentes
procedimientos del proceso penal venezolano?
1.2. Objetivos (General y Específicos)
Hurtado (2012) señala que: Los objetivos permiten establecer los
propósitos y alcances que se traza el investigador, con relación a los
aspectos que desea indagar y conocer. (p.39)
La presente investigación plantea los siguientes objetivos:
Objetivo General
Analizar La Acusación Particular Propia en el Proceso Penal
Venezolano
Objetivos Específicos:
1. Explicar la participación de la víctima en el proceso penal venezolano.
2. Definir la acusación particular propia, y ámbito de aplicación.
3. Determinar la acusación particular propia en los diferentes
procedimientos del proceso penal venezolano
1.3. Justificación de la Investigación
El estudio de esta investigación se justifica en el hecho que permitirá
analizar la Acusación Particular Propia en el Proceso Penal Venezolano,
tomando en cuenta que el ordenamiento jurídico vigente y la doctrina jurídica
judicial vinculante, permite establecer una actuación alternativa para que las
víctimas con prescindencia del Ministerio Público, previo requisito de
procedibilidad puedan incoar una acusación particular propia en la comisión
de delitos previsto en la Ley Orgánica sobre el Derecho de las Mujeres a una
Vida Libre de Violencia (2014), y en los Procesos Penal Ordinario y Especial

18
para delitos menos graves previstos en el Código Orgánico Procesal Penal
(2012).
En este orden ideas, es menester referir nuevamente la jurisprudencia
vinculante en materia de violencia de género que marco precedente y dio un
cambio en cuanto al procedimiento especial y a la manera de controlar la
investigación por la víctima de violencia de género en contrapeso a su titular
el Ministerio Público, así las cosas de acuerdo a la decisión de la Sala
Constitucional del Tribunal Supremo de Justicia según sentencia N° 1268, de
fecha 14 de agosto de 2012, se indica:
En los procedimientos especiales de violencia contra la mujer, la
víctima directa o indirecta de los hechos punibles investigados en
dichos procesos, puede, con prescindencia del Ministerio Público,
presentar una acusación particular propia contra el imputado,
cuando ese órgano fiscal no haya concluido la investigación dentro
de los lapsos establecidos en la ley especial para hacerlo (p. s/n)

En este sentido, la relevancia, vigencia y pertinencia de la temática


planteada basada en las decisiones jurisprudenciales siguen extendiendo su
criterio de que las víctimas intenten una acusación particular propia, no solo
ya en materia de género debido a su especialidad sino también a los
procedimientos ordinarios y de delitos menos graves que contempla el
Código Orgánico Procesal Penal (2012) y cuyas decisiones son de data muy
reciente, las cuales apoyan y validan esta participación. Así en palabras de
la Dra. Carmen Zuleta de Marchan en la sentencia número 902 del pasado
14 de diciembre de 2018, vincula lo siguiente:
En nuestro ordenamiento jurídico no se excluye la posibilidad de
que otro sujeto procesal con gran interés sobre las resultas del
proceso penal realice esa actuación en nombre propio. Todo lo
contrario, el último aparte del artículo 285 constitucional indica
que la atribución de competencias al Ministerio Público contenidas
en esa norma, no menoscaban el ejercicio de los derechos y
actuaciones que corresponden a los particulares, ello aunado a la
garantía de la tutela judicial efectiva, que incluye el derecho de los
particulares de acceso a los órganos de administración de justicia
19
para hacer valer sus derechos e intereses, faculta suficientemente
a la víctima para ejercer directamente la acción penal en los casos
que sea necesario, con el objeto de evitar la impunidad y lograr la
justicia sustancial. (p. s/n)

De igual manera y con el mismo carácter vinculante de la misma Sala


Constitucional del Tribunal Supremo de Justicia se encuentran las sentencias
números 3267 del 20 de noviembre de 2003, 908 de fecha 15 de julio de
2013; donde se aprecia una tendencia a darle cada vez más autonomía a la
acusación particular propia. De lo anterior se deriva el derecho de las
víctimas a participar en el proceso penal, y este se encuentra ligado al
respeto de la dignidad humana. A tenor de lo dispuesto en el artículo
segundo de la Constitución de la República Bolivariana de Venezuela (2000),
consagra que Venezuela se constituye en un Estado Democrático y Social de
Derecho y de Justicia. Las víctimas y los lesionados por un hecho punible
pueden exigir de los demás un trato acorde con su condición humana, la
realización de la justicia y reparación del daño causado.
En efecto, el tema objeto de estudio se justifica ya que permitirá los
siguientes aportes:
Aporte Social: Los resultados obtenidos del estudio servirán para dar a
conocer la Acusación Particular Propia en el Proceso Penal Venezolano.
Utilidad Práctica: La investigación aportará a los profesionales en
formación y egresados de la especialización del Ejercicio de la Función
Fiscal, los preceptos jurídicos para presentar la Acusación Particular Propia
en el Proceso Penal Venezolano.
Aporte Teórico: El estudio contribuye en la ampliación de los
fundamentos teóricos en cuanto a la aplicación de la Acusación Particular
Propia en el Proceso Penal Venezolano y en los diferentes procedimientos
en la cual es aplicable.

20
Utilidad Metodológica: El estudio contribuirá con las definiciones de las
variables e indicadores y unidades de análisis, relacionadas con el problema
planteado desde la perspectiva de una investigación documental que
permitirá destacar la participación de las víctimas de delitos en los
procedimientos indicados por el más alto Tribunal en cuanto sus
resoluciones, y han sitiado a las mismas como parte importante dentro del
proceso penal; así lo han indicado en los dictámenes en cuanto al
procedimiento especial de violencia contra la mujer, y los otros dos procesos
supra señalados en los cuales se faculta a las víctimas para presentar
acusación particular propia y finalmente presentar las conclusiones y generar
las recomendaciones.
1.4. Antecedentes de la Investigación
Según la Guía para la elaboración de Trabajos Especiales de Grado
Escuela Nacional de Fiscales del Ministerio Público (2017) los antecedentes
de la investigación:
Se refiere a los estudios previos relacionados con el problema
planteado, es decir, investigaciones realizadas anteriormente y
que guardan alguna vinculación con el objetivo de estudio. Debe
evitarse confundir los antecedentes de la investigación con la
historia del objeto de estudio en cuestión. (p. 25)
Tomando en cuenta lo anterior a continuación se indican en orden
secuencial y cronológico aquellas investigaciones consultadas y que guardan
conexión con la investigación propuesta abordando primero el ámbito
Internacional:
Salas. (2017), desarrolló la tesis de Maestría presentada a la
universidad Andina Simón Bolívar de Ecuador, titulada: “La acusación
particular y el reconocimiento de los derechos de las víctimas”, cuyo objetivo
fue el análisis de la aplicación de la Constitución y de los instrumentos
internacionales sobre Derechos Humanos, dando como resultado que la
acusación particular debe ser excluida totalmente del ordenamiento jurídico

21
ya que es un limitante de los derechos de la víctima, utilizó un estudio
bibliográfico de distintas fuentes relativas al tema, legales, jurisprudenciales,
administrativas y doctrinarias; en la cual concluyó que:
La acusación particular como mecanismo que diferencia a los
intervinientes en el proceso y por el cual habilitaba el goce de
derechos ya reconocidos internacionalmente a las víctimas, era
ajena a estándares de derechos internacionales, lo cual se
evidenció mediante un ejercicio de control constitucional tanto
abstracto como concreto. En donde se comprobó sin justificación
real la exclusión que sufre la víctima tanto legislativamente como
dentro del proceso penal cuando esta no propone acusación
particular. (p.82)

Esta investigación se relaciona porque logra analizar la víctima


actualmente como consecuencia de su estatus de parte procesal, tiene la
facultad de recurrir resoluciones judiciales, lo que le garantiza que el fallo en
caso de ser ajeno a sus intereses será revisado, ello no sólo se ajusta a una
función simbólica del proceso judicial, sino que por sobretodo existe un
reconocimiento a dicho derecho por su calidad de afectado e interesado lo
que le ubica en igualdad de condiciones con los demás actores procesales.
Arbona. (2017), desarrolló el trabajo presentado en la universidad
Pública de Navarra, Pamplona, titulada: “La Víctima en el Proceso Penal”,
cuyo objetivo fue analizar el cambio que ha tenido lugar en los últimos años
respecto a quien antes era la gran olvidada dentro del proceso penal, la
víctima, utilizó un estudio bibliográfico de distintas fuentes relativas al tema,
legales, jurisprudenciales, administrativas y doctrinarias; en la cual concluyó
que:
En definitiva, no cabe duda del gran paso que el Estatuto de la
Víctima del Delito ha supuesto para el avance de la posición de la
víctima en el Derecho penal. Para el futuro a corto plazo queda la
necesaria adecuación de todas las previsiones normativas a esta
nueva ley (puesto que ya se ha observado, por ejemplo, que
algunas normas no se han adecuado a la nueva denominación),
el verdadero desarrollo y regulación de la mediación penal, y la
22
efectiva actuación de todas las instituciones y órganos que de
cualquier forma participan en el proceso penal para cumplir, de
manera coordinada, con las encomiendas que les realiza el
Estatuto. (p.48)

Esta investigación refleja que de este modo, el nuevo papel


protagonista de quien ha sufrido un ilícito penal, simplemente por su propia
condición de “víctima”, constituye el necesario punto de partida para el
desarrollo de todo el proceso penal, relacionándose con el objeto de estudio.
Salazar. (2015), desarrolló la memoria para optar al grado académico
de licenciado en ciencias jurídicas y sociales presentado en la Universidad
de Chile, titulada: “La Víctima y el Forzamiento de la Acusación: Un
Problema Constitucional en el Proceso Penal”, cuyo objetivo fue realizar una
reinterpretación de las normas que permita efectivamente la aplicación del
forzamiento de la acusación, sea en presencia o ausencia de formalización
previa, utilizó un estudio bibliográfico de distintas fuentes relativas al tema,
legales, jurisprudenciales, administrativas y doctrinarias; en la cual concluyó
que:
Aportamos nuevas perspectivas para estimular la discusión socio-
jurídica en torno a una realidad que enfrentan diariamente las
víctimas de delitos en su paso por el sistema penal. De esta forma
esperamos contribuir al ejercicio del forzamiento de la acusación,
evitando que termine siendo letra muerta por su escasa aplicación
y dando coherencia al sistema jurídico, a través de una
interpretación alternativa de las normas legales que regulan la
materia, de manera que la solución al conflicto constitucional
opere de forma inmediata, y sin la dilación que supondría una
modificación legal. (p.59)

Se corresponde porque esta investigación parte de la identificación de


un problema constitucional en el proceso penal: en la constitución chilena se
le garantiza a la víctima el ejercicio a la acción penal y en el Código Procesal
Penal la recoge, a través del forzamiento de la acusación. Sin embargo, en la
práctica, cuando el fiscal del Ministerio Público, sin haber formalizado la
23
investigación, decide no continuar con la persecución penal, por medio del
sobreseimiento o de la decisión de no perseverar, los tribunales nacionales
han negado sistemáticamente a los querellantes deducir el forzamiento de la
acusación.
Soto. (2013), desarrolló la tesis doctoral presentado la universidad
nacional de educación a distancia de Madrid, España, titulada; “El Estado
como Garante de los Derechos Fundamentales de las Mujeres en Venezuela
Bajo el Marco de la Nueva Ley Orgánica Sobre el Derecho de las Mujeres a
Una Vida Libre de Violencia”, cuyo objetivo fue determinar la eficacia y
aplicabilidad de la Ley Orgánica sobre el derecho de las mujeres en
Venezuela a una vida libre de violencia, con el propósito de sentar unas
bases que aseguren y perfeccionen su ejecución, utilizó un estudio
bibliográfico de distintas fuentes relativas al tema, legales, jurisprudenciales,
administrativas y doctrinarias; en la cual concluyó que:
Existen grandes dificultades para el enjuiciamiento y penalización
de los autores de violencia contra mujeres, por insuficiencias de
los Tribunales de Violencia Contra la Mujer, tales como
diferimientos injustificados de audiencias, carencia de
instituciones o programas para la reeducación de los hombres
maltratadores y ausencia de sitios de reclusión, con las
condiciones adecuadas para el cumplimiento de las sanciones, lo
que provoca el sobreseimiento de las denuncias o su archivo
definitivo, propiciándose de ese modo la impunidad y la
reincidencia. (p.72)

La misma se interrelaciona porque esta investigación logra estudiar


todas las formas de protección posible que brinda el Estado venezolano al
llamado sexo débil, en aras de resguardar los derechos en los cuales aún en
el siglo XXI las mujeres son discriminadas. Se hace énfasis en la búsqueda
de la determinación del grado de eficiencia y aplicabilidad de la Ley Orgánica
que reglamenta la defensa del derecho que tienen las mujeres a una vida

24
libre de violencia, derecho que es constantemente transgredido al cometer
actos de violencia de todo tipo.
Santiesteban. (2012), desarrolló el trabajo fin de estudios presentado la
Universidad Austral de Chile, titulada: “El Rol de la Víctima en el Proceso
Penal”, cuyo objetivo fue mostrar las características y actuaciones que puede
realizar la víctima en el proceso penal actual, respecto a estas características
y actuaciones, se pretende realizar un análisis comparado, basado en el
sistema procesal penal Español. Utilizó un estudio bibliográfico de distintas
fuentes relativas al tema, legales, jurisprudenciales, administrativas y
doctrinarias; en la cual concluyó que:
La víctima a pesar de poseer una posición notoriamente mejor
que en el antiguo sistema, aún le falta ser desarrollada de mayor
forma por el legislador, otorgándole mayores facultades de
actuación, para poder encontrarse en un plano de igualdad frente
a los demás intervinientes, quienes se encuentran dotados por la
CPR y las leyes, de una mejor situación procesal para poder
ejercer sus derechos y facultades. Pero a su vez se debe destacar
el avance recientemente realizado, con la modificación del art 19
n°3 CPR, en que se establece asesoría y defensa gratuita, para
que la víctima pueda ejercer sus derechos, lo cual nos indica que
nuestra sociedad, se ha ido percatando de la importancia de la
víctima y la necesidad de darle una adecuada protección y
desarrollo de sus derechos. (p. 65)

Esta investigación se relaciona porque permitió conocer que dentro de


las acciones civiles en el proceso penal, sólo se encuentran legitimados para
presentar demanda civil, la víctima del delito y sólo contra el imputado, y
todos los demás perjudicados por el hecho punible, deben trasladarse al
sistema procesal civil, para ejercer sus pretensiones indemnizatorias, al igual
que debe realizarse en caso que el legitimado pasivo, sea un tercero diverso
del imputado.

25
Finalizada la relación que investigadores a nivel internacional han
realizado y que guardan conexión con el caso en estudio, se va a tomar
como referencia investigaciones en el ámbito nacional, en este sentido:
Núñez. (2016), desarrolló en su Trabajo Especial de Grado presentado
en la Universidad de Carabobo, sobre “El Rol de la Víctima de Violencia
Contra la Mujer y la Procedencia de la Suspensión Condicional del Proceso”,
cuyo objetivo fue analizar el rol de la víctima en la procedencia de la
suspensión condicional del proceso en los casos de violencia contra la mujer,
utilizó un diseño de investigación bibliográfico, de tipo documental, con un
nivel analítico; en donde concluyó:
Para la procedencia de la suspensión condicional del proceso, se
escucha al Ministerio Público y a la víctima sólo si ésta estuviere
presente. En ausencia el fiscal asumirá su representación,
evidenciándose que el Estado en los delitos de violencia contra la
mujer los ha declarado de orden público, concentrando la acción
penal dejando a la víctima en una posición relegada, secundaria,
escuchando la opinión del imputado y dándole las facultades al
Juez para que resuelva lo pertinente de acuerdo al caso
planteado, por lo que el rol de la víctima no es determinante para
su procedencia, recomendándose divulgar los resultados
obtenidos de la presente investigación así como la continuación
del estudio de los roles que asume la víctima dentro del proceso
penal, a los fines de tener en cuenta el efecto que genera su
participación en la administración de la justicia y de la
preeminencia de los derechos y garantías de las mujeres que son
víctimas de estos delitos para evitar propagar este tipo de
conductas. (p.82)

Esta investigación se relaciona con la que se desarrollará toda vez que


analiza el rol de la víctima en la procedencia de la suspensión condicional
del proceso en los casos de violencia contra la mujer, investigación que
contribuye con la consolidación de la institución procesal del sistema de
justicia venezolano.
Cali (2010), desarrolló el Trabajo Especial de Grado presentado a la
Escuela de Derecho de la Universidad Metropolitana, titulada: “Los Derechos
26
de las víctimas de delitos en Venezuela y las Instituciones Gubernamentales
que los protegen. (balance actual)”, cuyo objetivo fue ubicar las reflexiones
sobre los Derechos de las víctimas en los diferentes instrumentos
internacionales y en Venezuela en el Sistema Penal Venezolano, utilizó un
diseño de investigación bibliográfico, de tipo documental, con un nivel
analítico; en la cual concluyó que:
Luego de haber realizado el estudio sobre los más variados
instrumentos legales que rigen en Venezuela protegiendo los
derechos de las víctimas, y aun habiendo estudiado las
instituciones gubernamentales que existen en la actualidad y que
se encargan de ejecutar y garantizar los derechos de las víctimas
de delitos, podemos llegar a la conclusión de que en Venezuela
nos encontramos en el desarrollo formal de un estado de derecho
y de justicia para las víctimas de delitos. (p. 159)

Se relaciona con la investigación toda vez que establece los diversos


instrumentos internacionales, legales y las instituciones gubernamentales
que se encargan de garantizar los derechos de las víctimas de los cuales
son signatarios.
Pérez. (2007), desarrolló el Trabajo Especial de Grado presentado la
Universidad Católica Andrés Bello, titulada: “La Participación de la Víctima y
la Garantía de los Derechos Humanos en el Sistema Penal Venezolano”,
cuyo objetivo fue ubicar las reflexiones sobre la participación de la víctima y
la garantía de los Derechos Humanos en el Sistema Penal Venezolano,
utilizó un diseño de investigación bibliográfico, de tipo documental, con un
nivel analítico; en la cual concluyó que:
Es necesario proporcionar una nueva interpretación al sistema
penal, una orientación que debe permitir reconocer la
participación de la víctima en un justo papel en la dinámica de la
persecución del fenómeno delictivo, para ello se deben desarrollar
las garantías procesales contempladas en la CBRV (1999). Se
recomienda: que el proceso penal pase a ser un mecanismo de la
sociedad que permita salvaguardar el régimen valores, garantías
derechos y libertades fundamentales que están consagradas en la
27
CBRV, (1999), en favor de los derechos humanos, obligaciones y
necesidades de la víctima. (p. 5)

También se relaciona porque esta investigación sustentada en fuentes


primarias de autores venezolanos y extranjeros ubica las reflexiones sobre la
participación de la víctima y la garantía de los Derechos Humanos en el
Sistema Penal Venezolano.
Bello. (2005), desarrolló el Trabajo Especial de Grado presentado la
Universidad Católica Andrés Bello, titulada: “La Víctima de Delito en
Venezuela su Situación a Seis Años de Vigencia del Código Orgánico
Procesal Penal”, cuyo objetivo fue El análisis realizado en el presente estudio
determinó que la ausencia de leyes y la carencia de programas de asistencia
integral, inciden en la precaria situación que actualmente confrontan las
víctimas de delito en Venezuela no obstante encontrarse a seis años de
vigencia, el Código Orgánico Procesal Penal, utilizó un estudio de estilo
monográfico, a un nivel descriptivo; en la cual concluyó que:
La indiferencia legislativa, la falta de seguridad social, la
saturación del Ministerio Público y la tozuda actuación de algunos
administradores de justicia que de diversas maneras, aun hoy,
restringen su participación en el proceso penal, constituyen
obstáculos que en la mayoría de los casos la víctima,
especialmente la de escasos recursos económicos no logra
superar. Corresponde al Ministerio Público sobreponerse y ejercer
en su defensa, la debida tutela legal. (p. 7)

De igual manera se relaciona porque esta investigación expone en


forma específica la situación de la víctima de delito en Venezuela, a seis
años de vigencia del Código Orgánico Procesal Penal. El orden planteado
permitirá confrontar la posición que ocupan las víctimas en Venezuela con
respecto a la que ostentan actualmente en el ordenamiento mundial.

28
1.5. Metodología
Arias (2006), explica el marco metodológico como: el conjunto de
pasos, técnicas y procedimientos que se emplean para formular y resolver
problemas. (p.16). Este método se basa en la formulación de hipótesis las
cuales pueden ser confirmadas o descartadas por medios de investigaciones
relacionadas al problema.

1.5.1. Diseño, Tipo y Nivel de la Investigación


El diseño atiende al proceso de recolección de datos que permita al
investigador lograr la validez interna de la investigación y generar un alto
grado de confianza en las conclusiones generadas, conclusiones que van en
consonancia con los objetivos establecidos.
Diseño de investigación bibliográfico
El diseño de una investigación se entiende como el plan de
actuación que permitirá al investigador recoger los datos para solucionar el
problema de su investigación, Según Palella y Martins (2010) citado por la
Guía para la elaboración de Trabajos Especiales de Grado Escuela Nacional
de Fiscales del Ministerio Público (2017) indica:
Se fundamenta en la revisión sistemática, rigurosa y profunda de
material documental de cualquier clase. Se procura el análisis de
los fenómenos o el establecimiento entre dos o más variables.
Cuando opta por este tipo de estudio, el investigador utiliza
documentos, los recolecta, selecciona, analiza y presenta
resultados coherentes. El diseño bibliográfico utiliza los
procedimientos lógicos y mentales de toda investigación: análisis,
síntesis, inducción, deducción, entre otros; es un proceso que se
realiza de forma ordenada y con objetivos precisos, con la
finalidad de fundamentar la construcción de conocimientos. Se
basa en diferentes técnicas de localización y fijación de datos,
análisis de documentos y de contenidos. (p. 30)

Tipo de investigación documental


Para Arias. (2012):

29
Es aquella que se basa en la obtención y análisis de datos
provenientes de materiales impresos y no impresos. La
investigación documental es un proceso basado en la búsqueda,
recuperación, análisis e interpretación de datos secundarios, es
decir, los obtenidos y registrados por otros investigadores en
fuentes documentales: impresas, audiovisuales o electrónicas.
Como en toda investigación, el propósito de este diseño es el
aporte de nuevos conocimientos. (p. 27)

En este mismo orden de ideas, Galeano (2012) citado por la Guía para
la elaboración de Trabajos Especiales de Grado Escuela Nacional de
Fiscales del Ministerio Público (2017) considera que:
La investigación documental no requiere que el investigador
participe del mundo que estudia, por el contrario su trabajo lo
realiza “desde afuera”. La estrategia de investigación documental
en fuente privilegiada de información numérica y no numérica, y
es componente invaluable en los procesos de triangulación de
información. (p.31)

Por otro lado, Arias. (2012) define este tipo de investigación de la


siguiente manera: La investigación documental es un proceso basado en la
búsqueda, recuperación, análisis, crítica e interpretación de los datos
secundarios, es decir, los obtenidos y registrados por otros investigadores en
fuentes documentales: impresas, audiovisuales o electrónicas. (p. 279)
Según Palella y Martins (2012), citado por la Guía para la elaboración
de Trabajos Especiales de Grado Escuela Nacional de Fiscales del Ministerio
Público (2017) indican que: Este tipo de investigación tiene como propósito
profundizar un tema o problema sobre el cual no es posible que el estudiante
haga aplicaciones prácticas. (p. 31)
De acuerdo a la Guía para la Elaboración de los Trabajos Especiales de
Grado. Escuela Nacional de Fiscales del Ministerio Público (2017), La
investigación de tipo documental jurídica permite al investigador profundizar
en temas vinculados con la problemática jurídica o legal en el contexto

30
actual, propiciando el análisis y la reflexión con la finalidad de dar respuesta
a inquietudes del investigado. (p. 32)
En este mismo de ideas, continuando con la Guía para la Elaboración
de los Trabajos Especiales de Grado. Escuela Nacional de Fiscales del
Ministerio Público (2017):
Esta investigación tiene por objeto el estudio del derecho. Al
realizar una investigación jurídica debe tenerse en cuenta que su
especialidad radica en cuanto al derecho a contenido, y contiene,
aspectos esenciales como la normativa que se refiere al
ordenamiento (sin importar su vigencia) y su ciencia; la
factibilidad: se refiere a los hechos que dan lugar al nacimiento de
ciertas normas y que, por tal razón, son hechos regulados por el
derecho. Igualmente quedan contemplados los efectos históricos
y sociales del derecho. Y la axiología que hace referencia a la
valoración que tienen las normas jurídicas (injustas o justas) y a
las concepciones prejurídicas (valores que impulsan la creación o
derogación de ciertas normas positivas. (p. 32).

Nivel de investigación
De acuerdo con la Guía para la elaboración de Trabajos Especiales de
Grado Escuela Nacional de Fiscales del Ministerio Público (2017) en el nivel
de investigación: Se considera el criterio del objetivo general como
referencia o base para definir el nivel de profundidad y complejidad del
conocimiento con que se pretende alcanzar la investigación. (p. 33)
En este sentido, de acuerdo a ideas de Hurtado (2012), citado por la
Guía para la elaboración de Trabajos Especiales de Grado Escuela Nacional
de Fiscales del Ministerio Público (2017) existen cuatro grados de
complejidad del conocimiento, que implican en el nivel más elevado del
conocimiento:
El nivel integrativo, que transciende el campo de las explicaciones
para expresarse en acciones concretas y corresponde a los
objetivos de evaluar, confirmar y modificar. En el nivel
comprensivo del conocimiento, el investigador establece
conexiones entre diversos eventos, a partir de los cuales puede

31
formular explicaciones, se ubican en este nivel los objetivos de
investigación de proponer, predecir y explicar. En el nivel
aprehensivo el investigador relaciona características y reinterpreta
sus observaciones para percibir o captar en el evento de estudio
aspectos o cualidades que no se captan en el evento de estudio.
Abarca el campo de análisis y de la interpretación. Como grado de
complejidad del conocimiento a lograr se vincula a los objetivos de
comparar y analizar. El nivel perceptual corresponde al estudio del
evento desde lo más evidente y manifiesto de sus características,
se relaciona con los objetivos de explorar y describir. (p.33)

De acuerdo a lo señalado por Palella y Martins (2012), citado por la Guía


para la elaboración de Trabajos Especiales de Grado Escuela Nacional de
Fiscales del Ministerio Público (2017): el nivel de investigación se refiere: al
grado de profundidad con que se aborda el objeto o fenómeno de estudio. (p.
33).
Precisamente, en este estudio el nivel de investigación fue aprehensivo,
con análisis hermenéutico; vinculando la temática con el verbo analizar.

1.5.2. Operacionalización de la Preguntas y Triangulación


Este proceso denominado Operacionalización de las preguntas, según
lo expresado por Quiroz y Morgan (1987), citado en la Guía para la
Elaboración de los Trabajos Especiales de Grado. Escuela Nacional de
Fiscales del Ministerio Público (2017):
Solo es posible si paralelamente se va desarrollando la
conceptualización, que explicita los contenidos de los términos
incluidos en las preguntas, ello supone articular teoría
(concepciones vigentes sobre participación) y practica
(características y formas de actuar del objeto de estudio). (p.34)

La Operacionalización es un proceso que consiste en definir


estrictamente variables en factores medibles. El proceso define conceptos
difusos y les permite ser medidos empírica y cuantitativamente.

32
Operacionalización de las preguntas
Cuadro I: Operacionalización de las preguntas

Interrogantes Categorías Unidades de análisis


¿Cómo es la participación de La participación de la víctima Definición de Víctima
la víctima en el proceso en el proceso penal Enfoques de víctima
penal venezolano? venezolano. Tipos de Víctimas
Derechos de las Víctimas
Participación de la víctima en
el proceso penal
La participación de la víctima
en la obtención de los
medios de prueba.
¿Qué es la acusación La acusación particular Definición
particular propia, y ámbito de propia, y ámbito de Normativa Constitucional y
aplicación? aplicación legal a la acusación
particular propia
Requisitos esenciales para
presentar acusación
particular propia
Tribunal ante el cual debe
presentarse la acusación
particular propia.
Cuál es la versión fáctica y
jurídica que debe acoger el
Juez.
Dependencia o autonomía
de acusación particular
Lapsos para presentar una
acusación particular propia
¿En qué casos procede la La acusación particular Procedimiento Especial en
acusación particular propia propia en los diferentes delitos materia de Violencia
en los diferentes procedimientos del proceso de Género
procedimientos del proceso penal venezolano Procedimiento Penal
penal venezolano? Ordinario
Procedimiento Especial de
delitos Menos Graves

Fuente: La autora (2019).

Triangulación
Según Ruiz (2012), citado por la Guía para la elaboración de Trabajos
Especiales de Grado Escuela Nacional de Fiscales del Ministerio Público
(2017): la triangulación: Es una herramienta que emplea diversos métodos
de investigación para proporcionar un mayor grado de confianza al
investigador, utilizando múltiples comparaciones de procedimientos y
33
perspectiva sobre los datos obtenidos, como una manera de validar los
hallazgos de la investigación. (p. 36).
De acuerdo a las ideas de Galeano (2012) quien de igual manera es
referido por la Guía para la elaboración de Trabajos Especiales de Grado
Escuela Nacional de Fiscales del Ministerio Público (2017): La triangulación
es una técnica de validación que resulta fundamental en la investigación
documental, donde todo debe revisarse desde varios ángulos, considerando
diversos autores, teorías, fuentes y datos. (p.36)
Según Oppermann (2000) citado por la Guía para la elaboración de
Trabajos Especiales de Grado Escuela Nacional de Fiscales del Ministerio
Público (2017):
En las ciencias sociales la triangulación se ha extendido como un
concepto que permite dar mayor validez a los resultados finales,
en consecuencia cuanto mayor sea la variedad de las fuentes y
datos empleados en el análisis de un problema específico, mayor
será la confianza y seguridad en los resultados. (pp. 36-37).

El prefijo tri de triangulación no hace referencia literal a tres tipos de


medidas, sino a la pluralidad de enfoques e instrumentos de investigación.
Uno de los autores que ha prestado mayor atención a la triangulación
es Denzin (1970), para quien, según la Guía para la Elaboración de los
Trabajos Especiales de Grado. Escuela Nacional de Fiscales del Ministerio
Público (2017):
La triangulación puede ser de datos, de investigadores, teorías,
de métodos o múltiples.
La triangulación de datos supone el empleo de distintas reseñas,
antecedentes y testimonios, su objetivo es verificar las tendencias
detectadas en un determinado grupo de observaciones; la
confrontación de datos puede estar basada criterios espacios
temporales y niveles de análisis.
La triangulación de investigadores consiste en una pluralidad de
observadores frente a la técnica convencional de un observador
singular. Este tipo de triangulación incrementa la calidad y la

34
validez de los datos al eliminar el sesgo o subjetividad de un único
investigador.
La triangulación de teorías que Denzin (1970) define como el uso
de distintas perspectivas teóricas para analizar un mismo grupo
de datos. Es evidente que confrontar distintas teorías en un
mismo grupo de datos permite una crítica eficiente, coherente con
el método científico.
Existe también, la triangulación múltiple que es definida como la
combinación de múltiples métodos, tipos de datos, investigadores
y teorías en una misma investigación. (pp. 37-38)
Oppermann (2000) referenciado por la Guía para la elaboración de
Trabajos Especiales de Grado Escuela Nacional de Fiscales del Ministerio
Público (2017) estableció que:
La triangulación, es un proceso de ampliación y verificación de
resultados. En su desarrollo se tratan de identificar y corregir las
limitaciones metodológicas, los sesgos de los datos y de los
investigadores. Es un principio inspirador de la investigación
orientado invariablemente hacia el proceso científico. (p.38).

35
Cuadro II: Triangulación Teórica
La acusación Fiscal según La acusación Privada según el La acusación particular propia
Rondón (2016) Código Orgánico Procesal según el Código Orgánico
Penal (2012) Procesal Penal (2012)

Es el acto conclusivo que debe Es aquella que puede presentar Es aquella que puede presentar
presentar el Fiscal del la víctima en casos de delito de la víctima en casos de delitos de
Ministerio Público, en casos de acción privada. Así lo prevé el acción pública, amparándose en
delitos de acción pública, artículo 122 numeral 5 del lo previsto en el Código
cuando estime que la Código Orgánico Procesal Penal Orgánico Procesal Penal en sus
investigación proporcione que dispone: “Derechos de la artículos 122, numeral 5:
fundamento serio para el víctima. Quien de acuerdo con “Derechos de la víctima. Quien
enjuiciamiento público del las disposiciones de este código de acuerdo con las
imputado. sea considerado víctima, disposiciones de este código
aunque no se haya constituido sea considerado víctima,
En otras palabras, la acusación como querellante, podrá ejercer aunque no se haya constituido
fiscal es un acto jurídico que en el proceso penal los como querellante, podrá ejercer
prevé un conjunto de siguientes derechos 5. en el proceso penal los
proposiciones y diligencias “Adherirse a la acusación de él o siguientes derechos 5.
durante el transcurso de la fase la Fiscal o formular una “Adherirse a la acusación de él o
de investigación en cuanto a la acusación particular propia la Fiscal o formular una
colección de los elementos de contra el imputado o imputada acusación particular propia
convicción por parte del director en los delitos de acción pública; contra el imputado o imputada
de la Investigación, en este o una acusación privada en los en los delitos de acción pública”
caso el Fiscal del Ministerio delitos dependientes de y el artículo 309, tercer aparte
Público en representación del instancia de parte. ejusdem.
Estado procede a presentar su
teoría del caso a través del En este sentido Ferrajoli (2001) Es aquella atribuida a la persona
escrito de acusación formal citado por Rondón (2016) señala o personas que directa o
ante los órganos que este tipo de delitos: son indirectamente son afectadas
jurisdiccionales en materia aquellos lesivos de derechos e por la comisión de un hecho
procesal penal. intereses disponibles y punible, quienes gracias a los
confiados por completo a la distintos criterios
autonomía de su titular. (p. 48) jurisprudenciales con carácter
En este orden de ideas este tipo vinculante facultan su actuación
de delitos en principio es con prescindencia del Ministerio
facultativo de la víctima en Público de exigir de manera
cuanto a su actuar, pues oportuna sus pretensiones ante
lesionan derechos los órganos jurisdiccionales en
personalísimos que afectan su favor de garantizar los derechos
esfera individual; y solo constitucionales que le son
proceden si la persona afectada reconocidos.
presenta una acusación privada,
pudiendo disponer o desistir de
ella en cualquier estado y grado
del proceso. Constituyendo una
excepción ya que solo procede
el enjuiciamiento del imputado a
instancia de parte agraviada,
como ejemplos de estos delitos
se encuentran la difamación, la
injuria, apropiación indebida
simple, los daños, todos
contemplados en el Código
Penal entre otros.
Fuente: La autora (2019).
36
1.6. Técnicas de Interpretación y discusión de resultados
Siguiendo lo previsto en la Guía para la elaboración de Trabajos
Especiales de Grado Escuela Nacional de Fiscales del Ministerio Público
(2017):
En este punto se describe lo referente a la interpretación y análisis
de las posibles técnicas lógicas (inducción, deducción, análisis,
síntesis) que puedan ser empleadas para descifrar lo que relevan
los datos que sean recogidos de acuerdo al objeto de estudio.
Las técnicas de interpretación y razonamiento constituyen formas
de razonamiento lógico, que permiten al investigador diversas
posibilidades de desarrollar y derivar los hallazgos y conclusiones
más relevantes del tema en estudio. (p.40)

La información obtenida, durante el desarrollo de la investigación será


examinada conforme a los objetivos e interrogantes que fueron planteadas
en la temática, a partir de material bibliográfico estudiado. Se sistematizara la
investigación con base a una estructura lógica, directamente relacionada con
el diseño del trabajo, el cual permitirá el desarrollo de ideas principales y
secundarias de forma racional y coordinada.
A tal efecto como técnica se utilizara el análisis de contenido, que de
acuerdo a Palella y Couso (2017) citado por la Guía para la elaboración de
Trabajos Especiales de Grado Escuela Nacional de Fiscales del Ministerio
Público (2017): Es un método de investigación que permite describir la
estructura interna de la comunicación en el contexto de la información de un
documento, de manera organizada y sistemática. (p.45)
El análisis será de tipo hermenéutico según Echeverría (2000),
citado por la Guía para la elaboración de Trabajos Especiales de Grado
Escuela Nacional de Fiscales del Ministerio Público (2017): en vista que se
utilizará información de tipo escrita, aunado a ello se empleara la técnica o
método deductivo, a fin de obtener conclusiones lógicas y ordenadas, desde

37
diferentes perspectivas que correspondan con el objetivo general de la
investigación. (p.45)
En este sentido siguiendo a Sabino (2007) de igual forma citado por la
Guía para la elaboración de Trabajos Especiales de Grado Escuela Nacional
de Fiscales del Ministerio Público (2017) prevé que:
La información no nos habla por sí misma, no es capaz por sí sola
darnos las respuestas deseadas hasta tanto no se efectúe sobre
ella un trabajo de análisis e interpretación y agregar además que
para desarrollar la tarea analítica hay que tomar cada uno de los
datos o conjunto homogéneos de datos obtenidos, e interrogamos
acerca de su significado, explorándolos y examinándolos
mediante todos los métodos conocidos. (p.45)

38
CAPÍTULO II
LA PARTICIPACIÓN DE LA VÍCTIMA EN EL PROCESO PENAL
VENEZOLANO
2.1. Definición de Víctima
Según García (2011):
La víctima, legalmente concebida es una figura procesal de
innegable importancia, por ella nace el proceso, contra ella es
dirigido el ataque que comprende el bien jurídico vulnerado en su
esfera individual (o colectiva) de derechos, y finalmente hacia ella
va dirigido el resarcimiento de daños luego de movilizada la
maquinaria de justicia del Estado. (p. 19)

Este aspecto es importante desarrollarlo, ya que de esto depende la


actuación en el proceso, donde la participación de la víctima tiene que
empoderarse para presentar acusación particular propia por el o los delitos
por cuales fue calificado los actos cometidos en su contra.
2.2. Enfoques de víctima
Según Bertolino (2003), citado por Vásquez (2011): son cuatro los
enfoques que ha tenido la víctima en el proceso penal:
1. “Neutralización” de la víctima: Conforme a esta orientación la
víctima es expropiada del conflicto, el Derecho Penal no es una
relación entre el delincuente y la víctima, y la compensación y el
acuerdo se sustituyen por la acción penal pública. En el caso
venezolano podríamos convenir que este era el trato dado a la
víctima a quien ni siquiera se denominaba de esta manera, bajo la
vigencia del derogado Código de Enjuiciamiento Criminal.
2. “Renacimiento” de la víctima: Aun cuando Bertolino prefiere
hablar de “redescubrimiento” de la víctima, sostiene que su
neutralización habría generado su exclusión del proceso penal
convirtiéndola, e decir de Alber Eser, en una “figura marginal”
desplazada por el Ministerio Público, a diferencia del imputado
que constituye la figura central pues todo gira en torno a su
culpabilidad o inculpabilidad.
3. “Protagonismo” de la víctima: No es suficiente advertir el
renacimiento de la víctima, su protagonismo supone no sólo
intervención sino también participación, es decir formar parte del
enjuiciamiento del hecho penal. Así, actualmente, se evidencia un
mayor reconocimiento de sus afecciones intereses y derechos, sin
39
que pueda afirmarse que ha desplazado a su persona la atención
que tradicionalmente se ha prestado al imputado.
4. “Asistencia” de la víctima: Este enfoque surge como
consecuencia de los reclamos de protagonismo y presenta una
doble vertiente: hacia la tutela en el proceso penal y hacia la
búsqueda del resarcimiento del daño causado por el delito. (p. 48-
49)
Se puede determinar que la investigación se enfoca en el protagonismo
de la víctima, a los fines que intervenga en el proceso para presentar
acusación particular propia. En efecto, analizando los cambios y
adecuaciones que han surgido en el proceso penal acusatorio, se observa
que sitúa a la víctima a partir del artículo 120 y siguientes del Código
Orgánico Procesal Penal (2012), siendo el artículo 121 donde el legislador
realiza de forma más concisa una precisión de los conceptos y acepciones
de la víctima como figura procesal.
De esta manera, es menester indicar lo que La Declaración sobre los
Principios Fundamentales de la Justicia para víctimas del delito y del abuso
del poder proclamada el día 29 de noviembre de 1985 por la Resolución
4034 de la Asamblea General de la Organización de las Naciones Unidas
establece sobre:
Se entenderá por "víctimas" las personas que, individual o
colectivamente, hayan sufrido daños, inclusive lesiones físicas o
mentales, sufrimiento emocional, pérdida financiera, o menoscabo
sustancial de los derechos fundamentales, como consecuencia de
acciones u omisiones que violen la legislación penal vigente en
los Estados miembros, incluida la que proscribe el abuso de
poder. Podrá considerarse "víctima" a una persona con arreglo a
la presente Declaración, independientemente de que se
identifique, aprehenda, enjuicie o condene al perpetrador e
independientemente de la relación familiar entre el perpetrador y
la víctima. En la expresión “víctima” se incluye además en su
caso, a los familiares o personas a cargo que tengan relación
inmediata con la víctima directa y a las personas que hayan
sufrido daños al intervenir para asistir a la víctima en peligro, o
para prevenir la victimización.

40
Las disposiciones de la presente Declaración serán aplicables a
todas las personas sin distinción alguna ya sea de raza, color,
sexo, edad, idioma, religión, nacionalidad, opinión política o de
otra índole, creencias o prácticas culturales, situación económica,
nacimiento o situación familiar, origen étnico o social o
impedimento físico. (s/p)

Es importante resaltar que parte de esta definición expresada por la


Declaración antes transcrita, se encuentra inserta dentro de la definición que
por victima directa se indica en el artículo 5º de la Ley de Protección de
Víctimas, Testigos y demás Sujetos Procesales; y que su consideración se
extiende no solo a las personas directamente ofendidas o lesionadas por el
hecho injusto, sino aquellos familiares que indirectamente el impacto en la
comisión hecho punible causo una sensación devastadora, que puede
abarcar cualquier persona sin importar su condición o posición dentro de la
sociedad.
2.3. Tipos de Víctimas
Es necesario de acuerdo a lo que el legislador ha estatuido como
víctima en sus diferentes acepciones indicar lo que la doctrina ha esbozado
de acuerdo al artículo 121 del Código Orgánico Procesal Penal (2012) como
una tipología o clasificación de las víctima; en este sentido de acuerdo con
García (2011), las víctimas se clasifican en:
2.3.1. Víctima directa
El legislador patrio fue bastante amplio en todo el espectro de
definición de la víctima como figura procesal, avocándose de forma directa y
precisa en el numeral primero del artículo 121 de la legislación comentada,
en donde es lapidaria la definición legista que suscribe “la persona
directamente ofendida por el delito”. En este sentido se observa como el
legislador circunscribe en una frase corta al protagonista del proceso penal.
En este orden de ideas, para el autor estudiado García (2011):

41
La víctima, en sentido amplio, es la persona, bien sea natural o
jurídica, a la que se le ha menoscabado uno de sus derechos de
existencia, y por lo tanto se encuentra en minusvalía frente a una
situación de hecho, en donde otro sujeto ha sido el autor de dicha
vulneración y en consecuencia se crea la obligación para el
Estado del resarcimiento y reparación mediante el ejercicio de la
acción penal. (p. 22)

De igual manera en atención a lo dispuesto por el autor García (2011):

Merece la pena destacar, que este rol preeminente de la víctima


ha sido duramente criticado por algunos autores patrios, restando
importancia a la condición de víctima por varias circunstancias,
entre las que destacan la supeditación de la misma a la actuación
del Ministerio Público, situación que supone para algunos una
llamada “expropiación del conflicto” por parte del Estado
(Modolell, Juan Luis, La justa medida de principio de protección a
las Víctimas: dos aplicaciones en el proceso penal venezolano).
(p. 22)

2.3.2. Víctimas indirectas


Enmarcadas en lo establecido en los numerales dos y tres de
mencionado artículo 121; de esta manera continuando con García (2011)
para quien las víctimas indirectas son: aquellas que padecen de igual forma
la comisión del hecho punible, pero de una forma mediata, es decir, por la
empatía afectiva o consanguínea que posean con la persona que sufre el
embate de forma inmediata. (p. 23).
Igualmente, es de destacar, que en numeral tercero que se
comenta aparece una situación de insoslayable consideración
para el intérprete, por cuanto se reputa como víctima siempre y en
todo caso, al representante de un incapaz o de un menor de
dieciocho años, para ello deben considerarse las normas de
representación y la incapacidad e interdicción prevista en el
Código Civil Venezolano vigente. (p. 23)

2.3.3. Víctimas por representación


Para García (2011):
Esta modalidad de víctimas la enmarcan los numerales cuatro y
cinco del artículo estudiado conteniendo en el primer supuesto a
42
las víctimas consideradas como tales, por representar los
intereses de una persona jurídica de carácter mercantil, en donde
dicha ficción legal ha sido menoscabada en sus intereses
legítimos y en consecuencia pasa a afectar el patrimonio e
intereses de sus representantes. (p. 23)

Del análisis precedente estatuido por el autor se vislumbra como el


legislador en la definición de víctima incluye las modalidades expresadas
dando relevancia a esta figura procesal, extendiendo no solo la participación
de quien sufre el daño directamente sino de aquellos familiares quienes
también resulten indirectamente ofendidos por el delito y en el peor de los
casos cuando la víctima directa resultare occisa o incapacitada para actuar
por si sola en estos casos sus familiares en su representación reclamarían
sus pretensiones.
A este carácter se añade el múltiple, pacífico y reiterado criterio de la
jurisprudencia que ha producido nuestro más alto Tribunal para concederle
el espacio ganado y bien merecido por la víctima, por citar solo una porción,
se mencionara la Sentencia de la Sala de Casación Penal Nº 418, de fecha
26 de julio de 2007 en donde se consagraba en atención a los Derechos de
la Víctima:
La víctima como parte afectada directa e indirectamente por un
hecho punible, tiene el derecho de intervenir en todo el proceso
penal, sin importar que se hubiere o no constituido en querellante,
acusador privado o se hubiere adherido a la acusación fiscal. (p.
41-42)

En consecuencia, encontramos que el Tribunal Supremo de Justicia


como ésta y las distintas sentencias que en la materia ha producido, en
especial en cuanto a darle la importancia que la víctima merece como sujeto
procesal, siguiendo a García (2011): no cabe la menor duda que:
Ha ubicado al sujeto procesal objeto de este estudio en un sitial
indicado para su condición, brindando una cercanía de protección
para con el Estado en pro de su función garantista, sin ultranza ni

43
en desmedro de la sola condición antagonista que padece el
imputado. (p. 42).

Así las cosas, su estudio merece especial mención en cuanto a la


participación de las víctimas para presentar acusación particular propia en
los diferentes procedimientos autorizados por la Jurisprudencia y la Ley para
tales fines.
2.4. Derechos de las Víctimas
Para adentrase en lo que respecta a los derechos que le asisten a las
víctimas es necesario partir, desde la óptica planteada por el legislador tanto
en el Código Orgánico Procesal Penal (2012) como en la ley especial que
regula la violencia de género debido a que ambas leyes presentan
diferencias sustanciales en cuanto a la definición de los mismos ̧ sin embargo
en virtud del principio de especialidad de la norma, se aplicará la ley especial
dejando a salvo las remisiones que esta haga a los fines de salvaguardar los
derechos y de resolver el caso concreto conforme a la ley; a su vez también
tratada en la Ley de Protección de Víctimas, Testigos y demás Sujetos
Procesales (2006).
Así las cosas, el Código Orgánico Procesal Penal (COPP) permite en
principio disponer de un proceso con la finalidad de que sea el instrumento
para alcanzar la justicia, tal como lo dispone la Constitución en su artículo
257; de igual manera la ley adjetiva le otorga facultades a la víctima para
participar en el proceso penal, siguiendo en todo caso, las normas
dispuestas para ello.
En consecuencia, se les reconocen los siguientes derechos tal como lo
establece el Código Orgánico Procesal Penal (2012), en su artículo 122 que
reza:
Artículo 122. Quien de acuerdo con las disposiciones de este
Código sea considerado víctima, aunque no se haya constituido
como querellante, podrá ejercer en el proceso penal los siguientes
derechos:
44
1. Presentar querella e intervenir en el proceso conforme a lo
establecido en este Código.
2. Ser informada de los avances y resultados del proceso cuando
lo solicite.
3. Delegar de manera expresa en el Ministerio Público su
representación, o ser representada por este en caso de
inasistencia al juicio.
4. Solicitar medidas de protección frente a probables atentados en
contra suya o de su familia.
5. Adherirse a la acusación de él o de la Fiscal o formular una
acusación particular propia contra el imputado o imputada en los
delitos de acción pública; o una acusación privada en los delitos
dependientes de instancia de parte.
6. Ejercer las acciones civiles con el objeto de reclamar la
responsabilidad civil proveniente del hecho punible.
7. Ser notificada de la resolución de él o la Fiscal que ordena el
archivo de los recaudos.
8. Impugnar el sobreseimiento o la sentencia absolutoria.

Se observa como dentro de la enunciación de derechos otorgados a las


víctimas de delitos, en la legislación venezolana, se encuentra el referido a
presentar acusación particular propia como objetivo central de esta
investigación y desarrollado más adelante por la Jurisprudencia Patria y la
Doctrina.
Respecto de lo precedente las víctimas de delitos cuentan con la Ley de
Protección de Víctimas, Testigos y demás Sujetos Procesales (2006), que
prevé en el artículo 4° que cuentan con una serie de medidas intraproceso y
extraproceso a favor de quienes corran peligro por causa o con ocasión de
su intervención actual, futura o eventual, en el proceso penal por ser víctima
directa o indirecta.
En este orden de ideas, además de los derechos y garantías que están
contenidas en la Constitución, Código Adjetivo, es necesario que las leyes
especiales desarrollen y amplíen los allí enunciados con la finalidad de
brindar una mayor protección que permita ofrecer una seguridad jurídica
profunda, así como las vías idóneas para la resolución de los conflictos; así
45
como se ha realizado en materia de violencia de género en Ley Orgánica
Sobre el Derecho de las Mujeres a una Vida Libre de Violencia (2014).
2.5. Participación de la víctima en el proceso penal
Aunque ésta ha sido considerada desde un plano secundario, posee
posibilidades de participar en el proceso de ciertas maneras, al respecto
Vásquez (2011) ha establecido que:
La víctima en el régimen del Código Orgánico Procesal Penal tiene tres
posibilidades para concretar su participación en el proceso:
a) Como parte querellante. Cualidad de “parte” que adquiere a partir de
la admisión de la querella por parte del Tribunal de Control. En estos
casos la víctima para mantener tal condición debe, en la oportunidad
legal correspondiente, presentar acusación particular propia.
b) Como adherente (o adhesiva) a la acusación fiscal, siempre que
manifieste tal adhesión dentro del plazo de cinco días, contados desde
la notificación de la convocatoria a la audiencia preliminar.
c) Como víctima no parte o “víctima a secas”. (p. 52)

Éstas corresponden a las principales formas de participación que el


legislador ha estatuido en cuanto a su actuar con lo cual se dinamiza su
comportamiento en el proceso.
En este orden de ideas la autora ha planteado que en el “primer” y
“segundo” supuesto la víctima lleva a cabo un carácter secundario después
del fiscal y con respecto al tercero ha dispuesto que:
Aun cuando la víctima no presente querella su participación se
concreta de la siguiente manera: 1. Intervención activa en la fase
preparatoria a través de pedimentos al fiscal; 2. Presencia en la
práctica de pruebas anticipadas; 3. Solicitud de examen judicial
del decreto de archivo fiscal; 4. Comparecencia a la audiencia
preliminar; 5. Potestad de recusar; 6. Ejercer recursos; 7.
Convenir en acuerdos Reparatorios. (p. 53).

Estas son las acciones que concretamente se puede materializar dentro


del proceso por parte de la víctima, ejerciendo de esta manera una actuación
un poco más relevante dentro del mismo, aunque sigue estando sujeta a las

46
condiciones impuestas por la ley, queda sujeta a la representación realizada
por el Ministerio Público siempre que no se constituya en parte querellante.
2.6. La participación de la víctima en la obtención de los medios de
prueba
Siguiendo a Sánchez (2012) con respecto a la fase de investigación o
preparatoria, en el Código Orgánico Procesal Penal (2012) se contemplan
diversas disposiciones que incluyen facultades precisas otorgadas a las
víctimas y que le permiten intervenir en esta fase procesal, dentro de estas
tenemos:
2.6.1. Reconocimiento del Imputado o Imputada
Previsto en el artículo 216 del Código Orgánico Procesal Penal (2012)
que dispone:
Artículo 216. Cuando cualquiera de las partes o la víctima, estime
necesario el reconocimiento del imputado o imputada, pedirá al
Juez o Jueza la práctica de esta diligencia. En tal caso se
solicitará previamente al o la testigo que haya de efectuarlo la
descripción del imputado o imputada y de sus rasgos más
característicos, a objeto de establecer si efectivamente lo o la
conoce o lo o la ha visto anteriormente, cuidando que no reciba
indicación alguna que le permita deducir cuál es la persona a
reconocer.

De acuerdo con Sánchez (2012):


El legislador acertadamente le da al ofendido el derecho de
solicitar la realización de esta prueba aun sin haberse querellado,
con lo cual se iguala a las otras partes del proceso, garantizársele
así su derecho de participar en la búsqueda de la verdad, que
nadie mejor que ella conoce por haber sufrido el impacto del
delito. (p. 64)

Respecto de lo precedente se hace necesario señalar la distinción entre


partes y víctimas aun cuando la Sala de Casación Penal del Tribunal
Supremo de Justicia, en sentencia N° 266 de fecha 13 de julio de 2010, con

47
ponencia de la Magistrada Deyanira Nieves, se dejó sentado que la víctima y
sus representantes son parte, según lo siguiente:
Desde el punto de vista de nuestra ley procesal, son parte en el
proceso: a) El representante del Ministerio Público; Acusador
Privado o Querellante; b) La parte civil cuando ejerza tal acción
dentro del proceso penal; c) La víctima o sus representantes
legales; y d) El imputado y su defensor.

En el mismo sentido, continuando con Sánchez (2012) es pertinente


señalar: que la declaración de la víctima en el juicio, ha sido considerada
como proveniente de un testigo directo del hecho, no siendo dable excluirla
por el interés que pueda tener en las resultas del proceso. (p. 65) En tal
respecto, en la sentencia N° 179 de la Sala de Casación Penal, Expediente
N° C04-239 de fecha 10/05/2005, con ponencia del magistrado Héctor
Manuel Coronado Flores, expresó:
El testimonio de la víctima o sujeto pasivo del delito tiene pleno
valor probatorio, considerándosele un testigo hábil. Al no existir en
nuestro proceso penal el sistema legal o tasado en la valoración
de la prueba, no se produce la exclusión del testimonio único, aun
procediendo de la víctima, ello en tanto no aparezcan razones
objetivas que lleven a invalidar las afirmaciones de ésta o susciten
en el Tribunal una duda que le impida formar su convicción al
respecto.

2.6.2. Facultades de la víctima querellante en la investigación


Mediante la interposición y admisión de la querella la víctima persona
natural o jurídica adquiere el carácter formal de parte en la fase preparatoria
tal condición de acuerdo a lo previsto por el artículo 277 del Código Orgánico
Procesal Penal (2012) permite: El o la querellante podrá solicitar a él o la
Fiscal las diligencias que estime necesarias para la investigación de los
hechos.
2.6.3. Reserva de las Actuaciones
El artículo 286 del Código Orgánico Procesal Penal (2012), permite a la
víctima y a su apoderados, se haya querellado o no examinar las
48
actuaciones que adelante el Ministerio Público en la fase preparatoria; en
esta disposición legal la víctima se equipara al imputado, en forma justa e
igualitaria, ya que puede acceder a las actuaciones del Ministerio Público y
mantenerse actualizada con respecto a las diligencia de investigación que se
hayan practicado o dejado de practicar. La precitada norma dispone:
Artículo 286. Todos los actos de la investigación serán reservados
para los terceros. Las actuaciones sólo podrán ser examinadas
por el imputado o imputada, por sus defensores o defensoras y
por la víctima, se haya o no querellado, o por sus apoderados o
apoderadas con poder especial. No obstante ello, los funcionarios
o funcionarias que participen en la investigación y las personas
que por cualquier motivo tengan conocimiento de las actuaciones
cumplidas durante su curso, están obligados u obligadas a
guardar reserva.
El Ministerio Público podrá disponer, mediante acta motivada, la
reserva total o parcial de las actuaciones por un plazo que no
podrá superar los quince días continuos, siempre que la
publicidad entorpezca la investigación. En casos excepcionales, el
plazo se podrá prorrogar hasta por un lapso igual, pero, en este
caso, cualquiera de las partes, incluyendo a la víctima, aún
cuando no se haya querellado o sus apoderados o apoderadas
con poder especial, podrán solicitar al Juez o Jueza de Control
que examine los fundamentos de la medida y ponga fin a la
reserva.
No obstante, cuando la eficacia de un acto particular dependa de
la reserva parcial de las actuaciones, el Ministerio Público podrá
disponerla, con mención de los actos a los cuales se refiere, por el
tiempo absolutamente indispensable para cumplir el acto
ordenado, que nunca superará las cuarenta y ocho horas. Los
abogados o abogadas que invoquen un interés legítimo deberán
ser informados o informadas por el Ministerio Público o por la
persona que éste designe, acerca del hecho que se investiga y de
los imputados o imputadas o detenidos o detenidas que hubiere.
A ellos también les comprende la obligación de guardar reserva.

Se observa en la norma transcrita como existe un sistema de control


por parte de la víctima al titular de la investigación el Ministerio Público en
los términos expuestos en el artículo; a su vez le sirve a la víctima para
constatar las diligencias solicitadas por el director de la investigación penal y
49
de ser el caso ir solicitando copias de las mismas para llevar un control en
físico de los elementos de convicción y de darse el supuesto en que una vez
finalizado el tiempo para que el dueño de la investigación dictase su acto
conclusivo y en ausencia de ello poder incoar la acusación particular propia
contando ya con lo que se haya recabado si se está pendiente desde el
inicio de la investigación de lo aportado por esta norma como un beneficio
para la víctima.
2.6.4. Proposición de diligencias
El artículo 287 del Código Orgánico Procesal Penal (2012) prevé:
Artículo 287. El imputado o imputada, las personas a quienes se
les haya dado intervención en el proceso y sus representantes,
podrán solicitar a él o la Fiscal práctica de diligencias para el
esclarecimiento de los hechos. El Ministerio Público las llevará a
cabo si las considera pertinentes y útiles, debiendo dejar
constancia de su opinión contraria, a los efectos que ulteriormente
correspondan.

Siguiendo a Sánchez (2012): sin que la norma lo refiera expresamente,


la víctima tiene derecho de intervenir en el proceso, incluso sin haber
presentado querella ni acusación particular propia y sin haberse adherido a la
acusación del Ministerio Público, así lo ha sostenido reiteradamente la Sala
Constitucional del Tribunal Supremo de Justicia.
Sánchez (2012) al respecto señala:
Bajo esa premisa el damnificado por el delito se encuentra
facultado para solicitar al Ministerio Público como en efecto lo
hace en la práctica, diligencias de investigación, quien las llevara
a cabo de considerarlas pertinentes y útiles, y en caso contrario,
deberá dejar constancia fundada de las razones por las cuales no
estimó como necesarias las diligencias propuestas, para el
esclarecimiento de los hechos. La omisión de la referida
constancia puede acarrear la nulidad de las actuaciones de la
fase preparatoria, por violación de los derechos de la víctima de
acceso a la justicia y a la averiguación de la verdad. (p. 67-68)

50
En este sentido es fundamental visto lo anterior que la víctima siga de
cerca los acontecimientos posteriores de investigación y proposición de
actos que contribuyan al esclarecimiento de los hechos.
En sentencia N° 1891, dictada por la Sala Constitucional, el 15-12-11,
con ponencia de la Magistrada Gladys Gutiérrez Alvarado, expediente 11-
0171 se dejó sentado lo siguiente:
En tal sentido esta sala ha señalado, en reiteradas oportunidades
que las cortes de apelaciones pueden decretar de oficio la nulidad
absoluta de un acto procesal cuando exista un vicio que lo
permita, los cuales son taxativos según lo establecido en la
sentencias nros. 2541/02 y 3242/02 respectivamente. Pero la
nulidad absoluta no debe ser decretada solamente cuando se
evidencie la violación de un derecho constitucional del imputado,
sino también cuando exista inobservancia o violación de derechos
y garantías fundamentalmente previstas en la constitución y las
leyes, en donde se incluyen, evidentemente, los derechos
constitucionales de las víctimas. (p. 68)

2.6.5. Participación de los actos


Artículo 288 del Código Orgánico Procesal Penal (2012) según el cual:
El Ministerio Público podrá permitir la asistencia del imputado o
imputada, la víctima y de sus representantes, a los actos que se
deban practicar, cuando su presencia fuere útil para el
esclarecimiento de los hechos y no perjudique el éxito de la
investigación o impida una pronta y regular actuación.

De acuerdo a lo planteado por el legislador se observa, como se otorga


discrecionalidad al representante de la Vindica Pública para decidir cuándo
permitir la asistencia de cualquiera de las partes o sujetos procesales a los
actos que deba practicar. En caso de así ordenarlo, en razón de su utilidad
el ofendido participa directamente en el desarrollo y formación de la
diligencia de investigación
2.6.6. Prueba anticipada
Prevista en el artículo 289 del Código Orgánico Procesal Penal (2012)
que reza:
51
Artículo 289. Cuando sea necesario practicar un reconocimiento,
inspección o experticia, que por su naturaleza y características
deban ser consideradas como actos definitivos e irreproducibles,
o cuando deba recibirse una declaración que, por algún obstáculo
difícil de superar, se presuma que no podrá hacerse durante el
juicio, el Ministerio Público o cualquiera de las partes podrá
requerir al Juez o Jueza de Control que lo realice. Si el obstáculo
no existiera para la fecha del debate, la persona deberá concurrir
a prestar su declaración.
El Juez o Jueza practicará el acto, si lo considera admisible,
citando a todas las partes, incluyendo a la víctima aunque no se
hubiere querellado, quienes tendrán derecho de asistir con las
facultades y obligaciones previstas en este Código
En caso de no haber sido individualizado el imputado, se citará
para que concurra a la práctica de la prueba anticipada a un
defensor o defensora pública.

La norma es expresamente clara al enfatizar que antes del juicio y solo


en casos de extrema necesidad y urgencia por considerar que en casos de
experticias, reconocimientos o inspección sean considerados actos
irreproducibles en un momento posterior, convirtiéndose en todo caso en
actos definitivos; o en caso de una declaración “testimonio” por algún
obstáculo difícil de superar se presuma no se hará en juicio. Para la
realización de tales actos prevé la norma que puede solicitarlo tanto el
Ministerio Público como cualquiera de las partes al juez de control; y de
considerarlo este procedente se debe citar a todas las partes incluyendo a la
víctima no querellada quienes deberán estar presente durante su práctica.
Así las cosas de acuerdo con Sánchez (2012):
En este supuesto, la propia víctima puede ser el objeto de la
prueba anticipada al rendir su declaración, por temerse que por
razones de sus ausencia física no pueda rendirla después, o
puede ser también objeto de una experticia o de una inspección.
(p. 69)

52
2.6.7. Duración de la Investigación
El artículo del Código Orgánico Procesal Penal (2012) faculta a la
víctima para que solicite al Juez de Control que fije al Ministerio Público
un plazo para la conclusión de la investigación, transcurridos ocho
meses desde la individualización del imputado de acuerdo a lo
siguiente:
Artículo 295. EI Ministerio Público procurará dar término a la fase
preparatoria con la diligencia que el caso requiera.
Pasados ocho meses desde la individualización del imputado o
imputada, éste o ésta, o la víctima podrán requerir al Juez o Jueza
de Control la fijación de un plazo prudencial, no menor de treinta
días, ni mayor de cuarenta y cinco días para la conclusión de la
investigación.
Para la fijación de este plazo, dentro de las veinticuatro horas de
recibida la solicitud, el Juez o Jueza deberá fijar una audiencia a
realizarse dentro de los diez días siguientes, para oír al Ministerio
Público, al imputado o imputada y su defensa, debiendo tomar en
consideración la magnitud del daño causado, la complejidad de la
investigación, y cualquier otra circunstancia que a su juicio
permita alcanzar la finalidad del proceso.
En las causas que se refieran a la investigación de delitos de
homicidio intencional, violación; delitos que atenten contra la
libertad, integridad e indemnidad sexual de niños, niñas y
adolescentes; secuestro, corrupción, delitos que causen daño al
patrimonio público y la administración pública; tráfico de drogas,
legitimación de capitales, contra el sistema financiero y delitos
conexos, delitos con multiplicidad de víctimas, delincuencia
organizada, violaciones a los derechos humanos, lesa humanidad,
delitos contra la independencia y seguridad de la nación y
crímenes de guerra, el plazo prudencial al que se refiere el primer
aparte del presente artículo, no podrá ser menor de un año ni
mayor de dos. La no comparecencia de alguna de las partes a la
audiencia no suspende el acto.

De acuerdo a la temática planteada la Sala Constitucional en la ya


mencionada sentencia N° 902 de fecha 14 de diciembre de 2018 en relación
a este artículo ha puntualizado lo siguiente:

53
Por otro lado, si el Ministerio Público necesita continuar con la
investigación una vez vencido el lapso de ocho (8) meses previsto
para la fase preparatoria, el imputado y la víctima están
legitimados para solicitar al órgano judicial la fijación de un lapso
prudencial; en atención a ello, dentro de las veinticuatro (24)
horas de recibida tal solicitud, el tribunal deberá fijar una
audiencia dentro de los diez (10) días siguientes, con la finalidad
de oír la representación fiscal antes de resolver sobre el
pedimento.
Se observa como inicialmente el Órgano Investigador tiene ocho meses
para concluir la investigación, lapso considerado prudente por el legislador,
acotando que de acuerdo a la gravedad del hecho, una vez solicitado bien
sea por la víctima o el imputado al órgano judicial el lapso prudencial para
que el Ministerio Público dicte su acto conclusivo, quien deberá fijar una
audiencia en 24 horas luego de recibida la solicitud en un lapso de 10 días
siguientes a la misma, con la finalidad de oír al Ministerio Público, al
imputado y su defensa antes de resolver tomando en consideración la
magnitud del daño causado, la complejidad de la investigación, y cualquier
otra circunstancia que a su juicio permita alcanzar la finalidad del proceso.

Continuando con la sentencia en comento la misma refiere en cuanto a


la norma en análisis lo siguiente:

Es de hacer notar que, la extensión del plazo prudencial que


puede fijar el tribunal dependerá de los delitos sobre los cuales
verse el proceso de que se trate, pues, en principio, podrá tener
una duración mínima de treinta (30) días y máxima de cuarenta y
cinco (45) días; no obstante, si se trata de uno de los tipos
penales expresamente señalados en el catálogo contenido en el
penúltimo aparte del artículo 295 de la norma adjetiva penal, dicho
plazo no podrá ser menor de un (1) año ni mayor de dos (2).
Precisado lo anterior, con el fin de reforzar las garantías a la
igualdad, al acceso a la justicia y a la tutela judicial efectiva de la
víctima, esta Sala ratifica con carácter vinculante, dentro del
marco del procedimiento ordinario, en el supuesto que el plazo
54
prudencial a que se refiere el artículo 295 del Código Orgánico
Procesal Penal, haya sido fijado por el tribunal a solicitud de la
víctima, manifestando de esta manera su interés en el proceso, y
el plazo en cuestión transcurra sin que el Ministerio Público
presente el acto conclusivo, la víctima, esté o no querellada,
podrá actuar directamente, y en consecuencia, presentar
acusación particular propia en delitos de acción pública,
promoviendo los medios de pruebas correspondientes, y en fin,
cumpliendo con los requisitos exigidos a la acusación fiscal,
previstos en el artículo 308 del Código Orgánico Procesal Penal.
Así se establece.
2.7. De los actos conclusivos
2.7.1. Archivo fiscal. Facultades de la víctima
Dispone el artículo 297 del Código Orgánico Procesal Penal
(2012):
Cuando el resultado de la investigación resulte insuficiente para
acusar, el Ministerio Público decretará el archivo de las
actuaciones, sin perjuicio de la reapertura cuando aparezcan
nuevos elementos de convicción. De esta medida deberá
notificarse a la víctima que haya intervenido en el proceso. Cesará
toda medida cautelar decretada contra el imputado o imputada a
cuyo favor se acuerda el archivo. En cualquier momento la víctima
podrá solicitar la reapertura de la investigación indicando las
diligencias conducentes.

En este orden ideas, de acuerdo a la norma transcrita el fiscal del


Ministerio Público podrá decretar el archivo de las actuaciones cuando el
resultado de la investigación resulte insuficiente para acusar, sin perjuicio de
su reapertura si surgen nuevos elementos de convicción. En todo caso la
víctima deberá ser notificada de este decreto fiscal quien puede solicitar que
se reabra la investigación indicando las diligencias conducentes que deban
practicarse con lo cual se deja a su iniciativa la proposición de nuevas
diligencias de investigación.
En caso de que el fiscal acuerde el archivo de las actuaciones prevé el
artículo 298 del Código Orgánico Procesal Penal (2012) que la víctima podrá
55
dirigirse al juez de control a fin de que este examine los fundamentos de la
medida. Si el Tribunal estima fundada la solicitud lo declarará mediante
decisión fundada, en donde se acordará solicitar al fiscal Superior designe a
otro representante del Ministerio Público, para que de curso a la
investigación tan como dispone el artículo 299 del Código Orgánico Procesal
Penal (2012). En este caso, se observa igual de cierto modo el control que
ostenta la víctima por parte del titular de la investigación en el transcurso de
la misma sirviendo de contrapeso en cuanto a la realización de la justicia.
2.7.2. Sobreseimiento
De acuerdo a lo previsto por el artículo 305 del Código Orgánico
Procesal Penal (2012):
Presentada la solicitud de sobreseimiento, el Juez o Jueza la
decidirá dentro de un lapso de cuarenta y cinco días. La decisión
dictada por el tribunal deberá ser notificada a las partes y a la
víctima aunque no se haya querellado. Si el Juez o Jueza no
acepta la solicitud de sobreseimiento, enviará las actuaciones a él
o la Fiscal Superior del Ministerio Público para que mediante
pronunciamiento motivado ratifique o rectifique la petición fiscal. Si
él o la Fiscal Superior del Ministerio Público ratifica el pedido de
sobreseimiento, el Juez o Jueza lo dictará pudiendo dejar a salvo
su opinión en contrario. Si él o la Fiscal Superior del Ministerio
Público no estuviere de acuerdo con la solicitud ordenará a otro u
otra Fiscal continuar con la investigación o dictar algún acto
conclusivo

Se pueden suscitar varios supuestos planteados en el contenido de la


norma que de no aceptar el juez el pedido de sobreseimiento, enviara las
actuaciones al Fiscal Superior del Ministerio Público, para que rectifique o
ratifique la petición fiscal mediante pronunciamiento motivado. En el caso en
que ratifique el pedido, el juez lo dictará pudiendo dejar a salvo su opinión en
contrario. Mientras que de no estar de acuerdo con la solicitud el Fiscal
Superior ordenará a otro fiscal continuar con la investigación o dictar algún
acto conclusivo.

56
En todo caso el auto que acuerde el sobreseimiento es recurrible por
vía de apelación y casación tanto por el Ministerio Público como por la
víctima, aun cuando no se haya querellado de conformidad con lo indicado
por el artículo 307 ejusdem.
Así las cosas es importante indicar lo que el autor Sánchez (2012)
plantea en su estudio respecto de lo precedente:
Es pertinente citar la sentencia N° 1891, dictada por la Sala
Constitucional, el 15-12-11, con ponencia de la Magistrada Gladys Gutiérrez
Alvarado, expediente 11-0171, en donde se indica que la solicitud de
sobreseimiento que haga el Fiscal, de no encontrarse precedida por una
investigación, violenta los derechos de la víctima, según se aprecia:
De acuerdo con lo que fue referido, tras la denuncia o recibida la
querella, el Ministerio Público debe dar inicio a la práctica de
diligencias necesarias para el esclarecimiento de los hechos
denunciados, sin embargo, tales diligencias no fueron llevadas a
cabo por el fiscal encargado del caso.
Así las cosas, y aun cuando era evidente la inactividad del
Ministerio público, el Juzgado Sexto de Primera Instancia en
funciones de control del mismo Circuito Judicial Penal resolvió
acoger la solicitud fiscal de sobreseimiento de la causa que se le
sigue al ciudadano Francisco Bielsa García por la presunta
comisión del delito de hurto, así como también el archivo judicial
de las actuaciones de la querella interpuesta por su cónyuge, por
la presunta comisión del delito de violencia patrimonial y
económica. La referida inactividad fue observada por la Sala
Sexta Accidental de la Corte de Apelaciones del Circuito Judicial
Penal del Área Metropolitana de Caracas, al pronunciarse sobre
los recursos de apelación interpuestos por la representación
judicial de la víctima, lo que motivo el decreto de nulidad absoluta
del acto conclusivo, así como de la decisión dictada por el
Juzgado de Control que lo acordó, ordenando la remisión de las
actuaciones al tribunal que dio origen para que fuera enviado a la
Fiscalía Décima del Ministerio Público de Área Metropolitana de
Caracas para que realizara las diligencias de investigación
conforme a lo dispuesto en el artículo 283 del Código Orgánico
Procesal Penal. Es importante señalar que el acto conclusivo,
acusación, sobreseimiento o archivo fiscal debe ser precedido de
57
una investigación. En consecuencia es evidente que esta
inactividad del Ministerio público tal y como fue declarado por la
Corte de Apelaciones violentó los derechos de la víctima dentro
del proceso. (p. 72-73)

Es importante recalcar en base a lo anterior la responsabilidad que


detenta el Ministerio Público ante la denuncia o querella interpuesta que
origina el inicio de la investigación y subsiguiente a ello debe solicitar las
diligencias que a bien tenga para esclarecer los hechos sometidos a su
conocimientos, y que en ausencia de ellos estaría cercenando los derechos
de las víctimas debido a su inactividad investigativa.
2.8. Fase intermedia: facultades probatorias de la víctima al
presentar acusación particular propia.
Partiendo del soporte legal que consagra el código penal adjetivo en su
artículo 122 numeral 5, como uno de derechos del que es signatario la
víctima se encuentra la formulación de la acusación particular propia,
aplicable a los distintos procedimientos contemplados por el Código
Orgánico Procesal Venezolano.
En este mismo orden de ideas, en atención a esta fase procesal el
artículo 311 del Código Orgánico Procesal Penal (2012), prevé las facultades
y cargas de las partes antes de la celebración de la audiencia preliminar
conforme al cual:
Hasta cinco días antes del vencimiento del plazo fijado para la
celebración de la audiencia preliminar, el o la Fiscal, la víctima,
siempre que se haya querellado o haya presentado una acusación
particular propia, y el imputado o imputada, podrán realizar por
escrito los actos siguientes:
1. Oponer las excepciones previstas en este Código, cuando no
hayan sido planteadas con anterioridad o se funden en hechos
nuevos.
2. Pedir la imposición o revocación de una medida cautelar.
3. Solicitar la aplicación del procedimiento por admisión de los
hechos.
4. Proponer acuerdos reparatorios.
58
5. Solicitar la suspensión condicional del proceso.
6. Proponer las pruebas que podrían ser objeto de estipulación
entre las partes.
7. Promover las pruebas que producirán en el juicio oral, con
indicación de su pertinencia y necesidad.
8. Ofrecer nuevas pruebas de las cuales hayan tenido
conocimiento con posterioridad a la presentación de la acusación
Fiscal.
Las facultades descritas en los numerales 2, 3, 4, 5 y 6 pueden
realizarse oralmente en la audiencia preliminar.

En este sentido siguiendo a Sánchez (2011) prevé:

En el tema que nos ocupa, revisten central importancia las cargas


que se le imponen a la víctima en la fase intermedia del proceso
siempre que se haya querellado o presentado acusación particular
propia en los numerales 6 y 7 del artículo 311 del código procesal
en comento. En el numeral 6 Proponer las pruebas que podrían
ser objeto de estipulación entre las partes, mientras que en
numeral 7 se prevé que puede Promover las pruebas que
producirán en el juicio oral, con indicación de su pertinencia y
necesidad. (p. 73)

Con relación a las estipulaciones de prueba enseña el autor Eric Pérez


Sarmiento citado por Sánchez (2012) que:
Recaen sobre los hechos que las partes consideren que pueden
darse por probados convencionalmente haciendo desaparecer la
necesidad probatoria respectos a estos. En este supuesto la
víctima de forma restringida siempre que haya cumplido con las
formalidades para convertirse en parte querellante podrá hacer
propuesta sobre los hechos que considere que no requieren
actividad probatoria. (p. 74)

En otras palabras, la víctima siempre que se haya constituido en


querellante, en convenimiento con el imputado pueden excluir del proceso,
los hechos que se consideren probados.
En este orden de ideas, continuando con lo establecido en el artículo
311 ordinal 8 incorpora la opción del ofrecimiento de nuevas pruebas de las
cuales haya tenido conocimiento con posterioridad a la acusación fiscal
59
facultad de la que no se encuentra excluida la víctima que se haya
querellado y presentado acusación particular propia.
2.9. Fase de Juicio: Facultades probatorias de la víctima
Durante la fase de juicio oral la víctima que tenga carácter querellante,
por haber presentado oportunamente acusación particular propia, podrá
aparte de participar en el contradictorio en la formación de las pruebas, entre
otros, interrogando expertos y testigos, adicionalmente según lo dispuesto
en el artículo 334 del Código Orgánico Procesal Penal (2012), puede como
querellante ampliar su acusación particular, estando obligado el Tribunal de
Juicio a informar al acusado sobre las nuevas circunstancias, y la posibilidad
que tiene de pedir la suspensión del debate para preparar su defensa, así
como las partes sobre la posibilidad que tienen de ofrecer nuevas pruebas,
lo cual incluye la víctima.
Igualmente la víctima puede solicitar al Juez de Juicio la recepción de
cualquier prueba, quien podrá acordarla por vía excepcional, si en el curso
del proceso surgen nuevos hechos, conforme lo establece el artículo 336 del
Código Orgánico Procesal Penal (2012).
Y finalmente, al cierre del debate, según lo dispone el artículo 343 del
Código Orgánico Procesal Penal (2012), si la víctima está presente y se
desea exponer se le dará la palabra, ocasión en la que puede hacer sus
observaciones con respectos a las pruebas que se hayan evacuado en el
debate.

60
CAPÍTULO III
LA ACUSACIÓN PARTICULAR PROPIA Y ÁMBITO DE APLICACIÓN.

3.1. Definición
Según sostiene Oderigo (1978) citado por Rondón (2016) que: Es
acusador particular la persona del derecho privado a quien la Ley, sin
perjuicio de la función actora que corresponde al Ministerio Fiscal, confiere la
titularidad de la acción pública, y asume su papel en el proceso. (p. 85).
En este sentido el Código Orgánico Procesal Penal (2012), en su
artículo 122 numeral 5, dispone que la acusación particular propia es aquella
que ejerce la víctima en casos de delitos de acción pública.
Según la autora (2019): La acusación particular propia tiene en común
con la acusación fiscal, que ambos supuestos proceden en casos de delitos
de acción pública, con la diferencia que en la acusación fiscal dado el
carácter público, y de acuerdo a los principios que rigen la acción penal, su
investigación se hará de oficio por parte de su titular el Ministerio Público, en
estos el Estado a través de este Órgano, expropia el conflicto que causo la
comisión del hecho entre el investigado y la víctima para evitar la justicia
entre particulares y mantener la paz en la Nación.
Ahora bien, dada esta atribución al Ministerio Público que además es
obligatoria e indisponible, en las leyes especiales y adjetivas procesales
tanto en el procedimiento especial en materia de género, establecido en la
Ley Orgánica sobre el Derecho de las Mujeres a una Vida Libre de Violencia.
(2014), y en el procedimiento ordinario y especial de delitos menos graves
previstos en el Código Orgánico Procesal Penal (2012), por vía de excepción
a través de diversos criterios jurisprudenciales de la Sala Constitucional del
Tribunal Supremo de Justicia, el cual inicialmente faculto a las víctimas de
delitos de violencia de género, previos requisitos de procedibilidad en caso
de que los fiscales especializados no dictasen su acto conclusivo dentro de
los lapsos indicados por su Ley especial para tal fin, otorga a las víctimas en
61
aras de garantizar el derecho de igualdad entre las partes, y a la tutela
judicial efectiva la posibilidad de incoar la acusación particular propia con
prescindencia del Ministerio Público, criterio que recientemente se extendió
al procedimiento penal ordinario y al procedimiento especial de delitos menos
graves descritos en el Código Orgánico Procesal Penal (2012),
observándose pues como por vía excepcional se relaja el principio de
oficialidad que acompaña al Ministerio público y se faculta a la víctima de
delitos contemplados en tales procedimientos a que potestativamente y allí
radica otra diferencia entre las dos instituciones de la acusación fiscal y la
particular, que mientras allá el ejercicio de la acción es obligatoria, aquí se
faculta vía jurisprudencial a las víctimas a intentar una acusación particular
propia al estas considerar que sus pretensiones no han sido resueltas
conforme a la realización de la justicia
3.2. Normativa Constitucional y Legal aplicable a la acusación particular
El último aparte del artículo 285 constitucional indica que la atribución
de competencias al Ministerio Público, no menoscaban el ejercicio de los
derechos y acciones que corresponden a los o las particulares, o a otros
funcionarios o funcionarias de acuerdo con la Constitución y la ley. Así en el
citado artículo en su Ordinal 4 al delegar al Ministerio Público el ejercicio del
Ius Puniendi “Ejercer en nombre del Estado, la acción penal en los casos en
que para intentarla o proseguirla no fuere necesario la instancia de parte,
salvo las excepciones establecidas en la ley”.
También se limita esta facultad ello se ha vislumbrado en las recientes
interpretaciones y decisiones que sobre este particular ha esgrimido la Sala
Constitucional del Tribunal Supremo de Justicia, en pro de garantizar a las
víctimas su derecho a una justicia expedita y la tutela judicial de las misma,
en este orden de ideas señala la Magistrada Carmen Zuleta de Merchán, en
la decisión N° 1268 de fecha 14 de agosto de 2012, emanada de Sala
Constitucional un dictamen a favor de las víctimas de violencia de género
62
que a pesar de los esfuerzos de las Instituciones del Estado por mantener el
equilibrio en el sistema de justicia en el cometido de erradicar de las mujeres
la violencia que tanto las agobia a diario, continúan en la palestra cada vez
mayor índice de violencia cometidos en su perjuicio; y gracias a esta
sentencia vinculante las mujeres pueden empoderarse de los procedimientos
iniciados contra sus agresores siempre y cuando se cumplan los requisitos
de procedibilidad indicados por su Ley especial, que se hicieron Ley luego de
esta decisión de la Sala Constitucional que entre otras cosas dispone:
En los procedimientos especiales de violencia contra la mujer, la
víctima directa o indirecta de los hechos punibles investigados en
dichos procesos, puede, con prescindencia del Ministerio Público,
presentar una acusación particular propia contra el imputado,
cuando ese órgano fiscal no haya concluido la investigación dentro
de los lapsos establecidos en la ley especial para hacerlo

En el año 2014, al ordenar según gaceta oficial N° 40.551 de fecha 28


de noviembre de 2014 la reimpresión de la Ley Especial “Ley Orgánica sobre
el Derecho de las Mujeres a una Vida Libre de Violencia. (2014)”, se
contempla los pasos para realizar esta acusación.
En atención a lo antes planteado y de acuerdo con el artículo 37 de la
Ley Orgánica sobre el Derecho de las Mujeres a una Vida Libre de Violencia.
(2014): La mujer agredida podrá intervenir en el procedimiento aunque no se
haya constituido como querellante.
De la misma manera la Ley Orgánica sobre el Derecho de las Mujeres
a una vida Libre de Violencia en su artículo 106 referido a la prorroga
extraordinaria por omisión fiscal en su último aparte consagra: “La víctima
tiene la potestad de ejercer la acusación particular propia, si vencida la
prorroga extraordinaria, el o la fiscal que conoce el caso, no hubiere dictado
el acto conclusivo.”
Así las cosas y de acuerdo a lo previsto en el artículo 67 de la Ley
Orgánica sobre el Derecho de las Mujeres a una Vida Libre de Violencia.
63
(2014): Los Tribunales especializados en materia de violencia contra la
mujer, en este caso los Tribunales en Funciones de Control, Audiencias y
Medidas de violencia contra la Mujer quienes en su primera y segunda fase
procesal; son los competentes para conocer los hechos de violencia en que
la víctima sea una mujer, conforme al procedimiento especial previsto a partir
de lo estipulado en el artículo 97 y siguientes de la Ley especial y de manera
supletoria se aplicaran las disposiciones del Código Orgánico Procesal Penal
(2012) siempre y cuando no se opongan a las previstas en la Ley Especial.
De igual manera este criterio jurisprudencial se hizo extensivo a los
delitos en el proceso penal ordinario y especial de delitos menos graves de
acuerdo a lo pautado en el Código Orgánico Procesal Penal (2012), así las
cosas, en la reciente decisión de la Sala Constitucional del Tribunal Supremo
de Justicia de fecha 14 de diciembre de 2018 según sentencia número 902,
se enfatiza lo siguiente:
En nuestro ordenamiento jurídico no se excluye la posibilidad de
que otro sujeto procesal con gran interés sobre las resultas del
proceso penal realice esa actuación en nombre propio. Todo lo
contrario, el último aparte del artículo 285 constitucional indica
que la atribución de competencias al Ministerio Público contenidas
en esa norma, no menoscaban el ejercicio de los derechos y
actuaciones que corresponden a los particulares, ello aunado a la
garantía de la tutela judicial efectiva, que incluye el derecho de los
particulares de acceso a los órganos de administración de justicia
para hacer valer sus derechos e intereses; faculta suficientemente
a la víctima para ejercer directamente la acción penal en los casos
que sea necesario, con el objeto de evitar la impunidad y lograr la
justicia sustancial.

Esta facultad esta otorgada como antes se señaló en el Código


Orgánico Procesal Penal (2012), en su artículo 122 numeral cinco, dentro los
derechos de las víctimas.

64
3.3. Requisitos esenciales para presentar acusación particular propia
Tal como se establece en el tercer aparte del artículo 309 del Código
Orgánico Procesal Penal (2012), la acusación particular deberá cumplir con
los mismos requisitos de la acusación fiscal, vale decir, los previstos en el
artículo 308 ejusdem.
Artículo 308. Cuando el Ministerio Público estime que la
investigación proporciona fundamento serio para el enjuiciamiento
público del imputado o imputada, presentará la acusación ante el
tribunal de control.
La acusación debe contener:
1. Los datos que permitan identificar plenamente y ubicar al
imputado o imputada y el nombre y domicilio o residencia de su
defensor o defensora; así como los que permitan la identificación
de la víctima.
2. Una relación clara, precisa y circunstanciada del hecho punible
que se atribuye al imputado o imputada.
3. Los fundamentos de la imputación, con expresión de los
elementos de convicción que la motivan.
4. La expresión de los preceptos jurídicos aplicables.
5. EI ofrecimiento de los medios de prueba que se presentarán en
el juicio, con indicación de su pertinencia o necesidad.
6. La solicitud de enjuiciamiento del imputado o imputada.
Se consignarán por separado, los datos de la dirección que
permitan ubicar a la víctima y testigos, lo cual tendrá carácter
reservado para el imputado o imputada y su defensa.

Además, debe contener la justificación de la cualidad de victima lo cual


deberá constar expresamente o inferirse del mismo texto de la acusación
particular.
En este orden de ideas es menester indicar los requisitos esbozados
por la Sala Constitucional que en conjunto con los anteriores se hacen
necesarios para la formalización de la acusación particular; así las cosas ha
puntualizado la jurisprudencia patria en sus recientes decisiones los
siguientes:
El vencimiento de los lapsos previstos en los artículos 82 y 106 en el
caso de delitos contenidos en la Ley Orgánica sobre el Derecho de las
65
Mujeres a una vida Libre de Violencia (2014) y que al finalizar los mismos,
los fiscales competentes no hayan presentado su acto conclusivo o que
haciéndolo, la víctima debidamente asistida por un abogado considere que
esa decisión no se ajusta a la realización de la justicia y a la reparación del
daño causado en su perjuicio.
Ahora bien en atención al proceso penal ordinario procede la acusación
particular propia una vez vencido el lapso prudencial previsto en el artículo
295 del Código Orgánico Procesal Penal (2012), y el fiscal competente no
dictare su acto conclusivo al respecto, y en atención al procedimiento
especial por delitos menos graves vencido el lapso previsto en lo pautado por
el artículo 363 del Código Orgánico Procesal Penal (2012).
Así lo ha puntualizado la reciente decisión de la Sala Constitucional del
Tribunal Supremo de Justicia de fecha 14 de diciembre de 2018 según
sentencia número 902, en el tenor siguiente:
Con el fin de reforzar las garantías a la igualdad, al acceso a la
justicia y a la tutela judicial efectiva de la víctima, esta Sala ratifica
con carácter vinculante, dentro del marco del procedimiento
ordinario, en el supuesto que el plazo prudencial a que se refiere
el artículo 295 del Código Orgánico Procesal Penal, haya sido
fijado por el tribunal a solicitud de la víctima, manifestando de esta
manera su interés en el proceso, y el plazo en cuestión transcurra
sin que el Ministerio Público presente el acto conclusivo, la
víctima, esté o no querellada, podrá actuar directamente, y en
consecuencia, presentar acusación particular propia en delitos de
acción pública, promoviendo los medios de pruebas
correspondientes, y en fin, cumpliendo con los requisitos exigidos
a la acusación fiscal, previstos en el artículo 308 del Código
Orgánico Procesal Penal. Así se establece
De la misma manera y en la misma decisión extendió al procedimiento
especial de delitos menos graves previsto en el Código Orgánico Procesal
Penal (artículo 363), un aspecto análogo al analizado ut supra, en los
términos que a continuación se transcriben:
De esta manera, se observa que en comparación con el
procedimiento ordinario, el Legislador estableció un lapso más
66
sucinto para la duración de la fase preparatoria en este
procedimiento especial, pues dura tan solo sesenta días (60), con
exclusión de la posibilidad de ser prorrogado.
En atención a lo cual, esta Sala igualmente ratifica con carácter
vinculante que, en el marco del procedimiento especial para el
juzgamiento de los delitos menos graves, si el Ministerio Público
no presentare el acto conclusivo en el lapso de sesenta días (60)
continuos siguientes a la audiencia de imputación, o, en el
supuesto en que en esa oportunidad procesal el imputado se haya
acogido a la suspensión condicional del proceso, o a un acuerdo
reparatorio estipulado a plazos, y cualquiera de estos fuere
incumplido, en el lapso de sesenta días (60) continuos siguientes
a la recepción de la notificación sobre el incumplimiento de tales
medidas alternativas a la prosecución de proceso, como lo
dispone el numeral 1 del artículo 362 de la referida norma adjetiva
penal; la víctima podrá presentar igualmente acusación particular
propia, satisfaciendo los requisitos legales; con la advertencia
que, el Tribunal de Primera Instancia Penal Municipal en
Funciones de Control deberá conceder a la víctima la oportunidad
para que presente la acusación particular propia en los términos
antes expuestos; y de no presentarse la acusación, el órgano
judicial podrá decretar el archivo judicial previsto en el artículo 364
eiusdem. Así se establece.

3.4. Tribunal ante el cual debe presentarse la acusación particular


propia.
Cuadro III: Tribunal de presentación
En materia de Violencia de Género En materia del En materia del
procedimiento procedimiento
ordinario del proceso especial de delitos
penal menos graves
Esta acusación se podrá presentar ante los Se presentara ante el Se presentara ante
Tribunales de Control, Audiencias y Tribunal de Instancia el Tribunal de
Medidas con competencia en materia de Estadal en funciones Instancia Municipal
violencia contra la mujer. Y de acuerdo a la de Control en funciones de
gaceta oficial 41.584 de fecha 12 de Control
febrero de 2019, se establece competencia
excepcional en Delitos de Violencia contra
la Mujer a los Juzgados de Primera
Instancia Municipal en Función de Control;
cuando en esas localidades no exista los
tribunales especializados en materia de
violencia contra la mujer
Fuente: La autora 2019.
67
3.5. Versión fáctica y jurídica que debe acoger el Juez.
Señala Rondón, (2016): En torno a cuál versión fáctica y jurídica debe
acoger el juez en el auto de apertura a juicio, si la de la acusación fiscal, la
de la acusación particular, o ambas; existen dos criterios. (p. 90)
La opinión de Maier (2004) citado por Rondón (2016): Es que se admitirán
ambas hipótesis, y el imputado deberá defenderse de ambas. En efecto,
sostiene este autor:
En el derecho positivo argentino, el querellante puede acusar
autónomamente, esto es, sin depender de la acción que decida
emprender el ministerio público fiscal al finalizar la investigación
preparatoria. Si ambos acusan, requiriendo la elevación de la
causa a juicio, y los requerimientos no coinciden en cuanto a los
elementos que lo integran como cuando el ministerio público
acusa por homicidio culposo y el querellante por homicidio
doloso, o el querellante contiene una circunstancia agravante
(por ejemplo, en ensañamiento para el homicidio), que la
acusación fiscal no contiene, ambas acusaciones serán
eventualmente objeto del juicio y el imputado deberá
defenderse de ambas hipótesis. (p. 90)
En opinión de la autora, sería una exageración considerar que el
Juzgador admitiera ambas hipótesis porque solo debe existir una versión
fáctica de la cual el imputado a través de su defensa técnica pueda rebatir los
hechos por los cuales se le acusa.
En cambio, Pérez (2010) citado por Rondón (2016) señala que el juez
deberá escoger necesariamente una de las dos versiones. Afirma este autor
que:
El juez de control, en la audiencia preliminar, puede admitir
tanto la acusación del Ministerio Público como la de la víctima,
pero necesariamente tiene que dar cabida a una de ellas a los
efectos del auto de apertura, pues el acusado no puede
defenderse de dos versiones distintas del mismo hecho, de tal
manera que el juez tiene que escoger, de conformidad con lo
que a su libre juicio resulte de las actuaciones, a la hora de dar
cumplimiento al numeral 2 del artículo 331. (p.90)

68
En este orden de ideas y siguiendo a Rondón es propicio y ajustado este
último criterio, por ser más garantista del derecho a la defensa, quedando a
salvo, no obstante, el derecho, tanto del Ministerio Público como del
acusador particular, de sostener en el debate una versión fáctica y jurídica
distinta a la atribuida a los hechos en el auto de apertura a juicio.
Así se ha señalado en sentencia número 3632, de fecha 19 de
diciembre de 2003, ratificada mediante sentencia número 593 de fecha 14
de mayo de 2012, ambas emanadas de la Sala Constitucional del Tribunal
Supremo de Justicia, con ponencia de la Magistrada Dra. Gladys Gutiérrez,
se dejó sentado el siguiente criterio:
La víctima que ostenta la condición de parte querellante para
dicha oportunidad, fase intermedia, debe presentar acusación
propia a fin de mantener posiciones de hecho y de derecho
distintas a los de la acusación fiscal salvo que la querella hubiere
sido declarada desistida.

Visto lo anterior de darse el caso entonces quedaría a manos del Juez


valorar de acuerdo a los conocimientos científicos, la sana crítica y las
máximas de experiencia y de acuerdo al principio iura novit curia cuál de las
dos versiones acogería.
3.6. Dependencia o autonomía de acusación particular
Según Maier (2004) citado por Rondón (2016): Los dos parámetros que
permiten calificar a la acusación particular como conjunta o adhesiva son: i)
la autonomía para recurrir la sentencia y ii) la autonomía para acusar.

i)En cuanto a la autonomía para recurrir la sentencia, el COPP de


1998, en su artículo 117, numeral 8, establecía, entre los derechos
de la víctima, el de:
“impugnar el sobreseimiento o la sentencia absolutoria, aun
cuando no hubiere intervenido en el proceso, siempre que el fiscal
haya recurrido”.
Pues bien, en la reforma del COPP del 2001 (publicada en Gaceta
Oficial Extraordinario No. 5.558, del 14 de Noviembre de 2001), se

69
eliminó la última frase de la mencionada norma, quedando su
redacción así:
“Impugnar el sobreseimiento o la sentencia absolutoria” la cual se
mantiene en el numeral 8 del artículo 122 del COPP vigente. En
tal sentido, hoy en día la víctima goza de plena autonomía para
recurrir el sobreseimiento o la sentencia absolutoria.
ii) En cuanto a la posibilidad de acusar autónomamente, del
artículo 309 del COPP se desprende que la acusación particular
sólo podrá presentarse una vez que el fiscal haya acusado, razón
por la cual, desde el punto de vista legal, en el procedimiento
penal ordinario en Venezuela la acusación particular no tiene
autonomía respecto de la acusación fiscal, sino que es
dependiente o subordinada a ésta. (p. 91-92)

Sin embargo, en la parte in fine del artículo 106 de la reciente reforma de


la Ley Orgánica sobre el Derecho de las Mujeres a una vida Libre de
Violencia (publicada en gaceta oficial No. 40.551, de fecha 28 de noviembre
de 2014), se estableció lo siguiente: “La víctima tiene la potestad de ejercer
la acusación particular propia, si vencida la prorroga extraordinaria, el o la
fiscal que conoce el caso, no hubiere dictado el acto conclusivo.”
De igual manera, en la Jurisprudencia del Tribunal Supremo de Justicia
se observa una tendencia en darle cada vez más mayor autonomía a la
acusación particular tal como se ha aseverado a lo largo de investigación en
apartes anteriores.

70
CAPÍTULO IV
LA ACUSACIÓN PARTICULAR PROPIA EN LOS DIFERENTES
PROCEDIMIENTOS DEL PROCESO PENAL VENEZOLANO

4.1. Procedimiento Especial en delitos materia de Violencia de Género


Ley Orgánica sobre el Derecho de las Mujeres a una Vida Libre de
Violencia. (2014)
Partiendo del objeto de la Ley previsto en su artículo 1 se analizara de
manera sucinta la misma, en este sentido el contenido del citado artículo
dispone:
La presente Ley tiene por objeto garantizar y promover el derecho
de las mujeres a una vida libre de violencia, creando condiciones
para prevenir, atender, sancionar y erradicar la violencia contra
las mujeres en cualquiera de sus manifestaciones y ámbitos,
impulsando cambios en los patrones socioculturales que
sostienen la desigualdad de género y las relaciones de poder
sobre las mujeres, para favorecer la construcción de una sociedad
justa democrática, participativa, paritaria y protagónica.

En cuanto a esta Ley Especial, la gran mayoría de su articulado se


centra en la prevención, atención, protección, información, y erradicación de
los distintos tipos de violencia contemplados en la Ley a fin de proteger los
derechos amparados descritos en el artículo 3 de La Ley in commento, que
entre otros se encuentra el derecho a la vida inherente a todo ser humano, la
protección a la dignidad e integridad física, psicológica, sexual, patrimonial u
jurídica, la igualdad entre el hombre y la mujer. De la misma manera dentro
de los principios procesales previstos en la Ley en comento en su artículo 8
N° 8, se encuentra el de protección a las mujeres víctimas, que incluye su
derecho a la tutela judicial efectiva por parte de los órganos del Estado, y la
reparación del daño a las que tengan derecho como parte del objetivo del
procedimiento previsto para tal fin en la misma Ley.
Aunado a lo anterior una vez que se activa el poder persecutor por
parte del Estado contra los presuntos agresores o maltratadores a las
71
mujeres víctimas de violencia contra la mujer se dicta como parte de
procedimiento especial estipulado en la Ley una serie de medidas de
protección y seguridad a favor de las mujeres víctimas de algún flagelo
cometido en su perjuicio con la finalidad de salvaguardar y proteger su vida e
integridad física, emocional, psicológica a estas mujeres víctimas, esta serie
de medidas se encuentran contenidas en el artículo 90 de la Ley; en síntesis
el procedimiento llevado a cabo en la ley especial da un trato diferente en
cuanto a los lapsos para atender con prontitud debido los casos, debido al
carácter vulnerable de la mujer y a que su situación se ha tornado a nivel
mundial como un grave problema de salud pública.
En cuanto a la prerrogativa de presentar acusación particular propia
solo se hará de inicio mediante querella con lo cual el querellante adquiere
cualidad de parte dentro del proceso, cumpliendo con lo pautado en los
artículos del 85 al 89 de la Ley Especial, y por vía excepcional a través de lo
previsto por la Jurisprudencia en la decisión de la Sala Constitucional del
Tribunal Supremo de Justicia según sentencia N° 1268, de fecha 14 de
agosto de 2012, mediante la cual expresa, entre otras cosas en materia de
género que:
En los procedimientos especiales de violencia contra la mujer, la
víctima directa o indirecta de los hechos punibles investigados en
dichos procesos, puede, con prescindencia del Ministerio Público,
presentar una acusación particular propia contra el imputado,
cuando ese órgano fiscal no haya concluido la investigación
dentro de los lapsos establecidos en la ley especial para hacerlo.

De lo anterior se deriva el derecho de las víctimas a participar en el


proceso penal, y este se encuentra ligado al respeto de la dignidad humana.
En consonancia con lo anterior, el artículo 26° de la Carta Magna (2000),
garantiza el derecho de toda persona para acceder a la administración de
justicia. En efecto, conforme al contenido del artículo 30° (ejusdem), el
Estado está en la obligación de proteger a las víctimas de delitos comunes y
72
de procurar que los culpables reparen los daños causados, lo cual tiene
plena correspondencia con lo señalado artículo 3° de la Ley Orgánica Sobre
el Derecho de las Mujeres a una Vida Libre de Violencia (2014), que prevé
en el numeral 4°: la protección de las mujeres particularmente vulnerables a
la violencia basada en género.
En efecto, la justicia expedita conlleva a la pronta protección de las
mujeres victimizadas por el efecto de la comisión de un hecho punible, así
como la determinación de la responsabilidad penal y el cumplimiento de la
sanción, por parte de los ciudadanos que ejecutan el injusto punible contra
aquéllas, por lo que se precisa que el procedimiento especial donde se
ventila la violencia de género, por ser expedito, se corresponde con una
pronta justicia.
Es importante resaltar brevemente siguiendo lo estipulado por la autora
Vásquez (2016) en cuanto a la condición de procedimiento especial lo que a
continuación se cita:
En la Ley Orgánica Sobre el Derecho de las Mujeres a una Vida Libre
de Violencia (2007) se declaró en su exposición de motivo que:
Atendiendo a las necesidades de celeridad y no impunidad, se
establece un procedimiento penal especial que preserva los
principios y la estructura del procedimiento ordinario establecido
en el Código Orgánico Procesal Penal, ante un juez o jueza
unipersonal para todos los casos, limitando los lapsos y
garantizando la debida diligencia y celeridad por parte del Fiscal
del Ministerio Público en la fase de investigación para que dicte el
acto conclusivo que corresponda, como una forma de materializar
una justicia expedita conforme lo consagra el artículo 2 de la
Constitución de la República Bolivariana de Venezuela, y a tales
efectos la Ley vigente (2014) regula de manera especial (arts. 67
al 116) el trámite del proceso penal a seguir por los delitos de
violencia a la mujer o violencia de género, incluidos los casos de
aprehensión en flagrancia, previendo de manera expresa las
formas de inicio, desarrollo y conclusión de la investigación,
régimen de los actos conclusivos, la tramitación de la fase
intermedia y de juicio oral e incluso la etapa recursiva. (p. 339)
73
Es este sentido, visto lo anterior en atención a lo especial del
procedimiento se modifican los lapsos, se simplifican los tramites, y se regula
la participación de la víctima en cuanto a su actuar dentro del procedimiento
especial, se trata entonces de un proceso especial con la regulación de un
trámite propio para los delitos contemplados en la Ley, que se encuentra a
cargo de jurisdicciones especiales en cuanto al juzgamiento por parte de
jueces especializados y en cuanto a la investigación por parte de fiscales del
Ministerio Público especializados
En este orden de ideas merece especial consideración tratar los
artículos que básicamente entre otros aspectos simplifican su trámite en
cuanto a los lapsos estipulados para concluir la investigación y en defecto de
falta de acción por parte de los fiscales especializados en cuanto a finalizar
con el acto conclusivo viene la víctima si así lo desea a presentar acusación
particular propia sin haberse querellado.
Artículo 82. Lapso para la Investigación. El Ministerio Público dará
término a la investigación en un plazo que no excederá de cuatro
meses. Si la complejidad del caso lo amerita, el Ministerio Público
podrá solicitar fundadamente ante el Tribunal de Violencia Contra
la Mujer con funciones de Control, Audiencia y Medidas,
competente, con al menos diez días de antelación al vencimiento
de dicho lapso, una prórroga que no podrá ser menor de quince ni
mayor de noventa días. El tribunal decidirá, mediante auto
razonado, dentro de los tres días hábiles siguientes a la solicitud
fiscal. La decisión que acuerde o niegue la prorroga podrá ser
apelada en un solo efecto.
Parágrafo Único: en el supuesto de que el Tribunal de Control,
Audiencia y Medidas haya decretado la privación preventiva de
libertad en contra del imputado o imputada, el Ministerio Público
presentara el acto conclusivo correspondiente dentro de los treinta
días siguientes a la decisión judicial. Este lapso podrá ser
prorrogado por un máximo de quince días, previa solicitud fiscal
debidamente fundada y presentada con al menos cinco días de
anticipación a su vencimiento. El juez, o la jueza, decidirá lo
procedente dentro de los tres días siguientes. Vencido el lapso sin
que él o la fiscal presente el correspondiente acto conclusivo, el
74
tribunal acordara la libertad del imputado o imputada o impondrá
una medida cautelar sustitutiva o algunas de las medidas de
protección y seguridad a que se refiere la presente Ley.

Se observa en principio que el plazo para la investigación será de


cuatro (04) meses. Pero excepcionalmente de acuerdo a la complejidad del
caso, previa solicitud por parte del fiscal especializado que este conociendo
de la investigación al Tribunal con diez (10) de antelación al vencimiento del
lapso indicado, solicitara una primera prorroga que no será menor de quince
(15) días, ni mayor de noventa (90), es decir de quince a noventa días
adicionales a los cuatro meses inicialmente otorgados; vale decir que serían
en caso de otorgarse los noventa días un plazo de investigación de
aproximadamente siete (07) meses, el casi equivalente al otorgado al
proceso de investigación del procedimiento penal ordinario que según el
artículo 295 del Código Orgánico Procesal Penal es de ocho (08) meses para
la culminación de la fase preparatoria, ello por supuesto que se esté
investigando a una persona en libertad; según este artículo para dar
respuesta a la solicitud fiscal de extender el lapso para la investigación el
Tribunal dará respuesta dentro de los tres (03) días siguientes de recibida
dicha solicitud.
Artículo 106. Prórroga extraordinaria por omisión fiscal. Al día
siguiente de vencerse el lapso de investigación que comienza con
la imposición de algunas de la medidas previstas en esta Ley, sin
que él o la fiscal del Ministerio Público hubiere dictado el acto
conclusivo correspondiente, el juez o la jueza de control,
audiencia y medidas notificara dicha omisión al o la fiscal que
conoce del caso, y al o la fiscal Superior, exhortándolos a la
necesidad de que presente las conclusiones de la investigación
en un lapso extraordinario y definitivo, que no excederá de diez
días continuos contados a partir de la notificación de la omisión al
o la fiscal que conoce del caso. El incumplimiento de esta
obligación por parte del o la fiscal del Ministerio Publico que
conoce del caso, será causal de destitución o remoción del cargo
por la omisión, conforme al procedimiento disciplinario previsto en
la Ley que rige la materia.
75
La víctima tiene la potestad de ejercer la acusación particular
propia, si vencida la prorroga extraordinaria, el o la fiscal que
conoce del caso, no hubiere dictado el acto conclusivo.

No obstante a lo anterior respecto de lo establecido en el artículo 82 de


la Ley especial, aun el legislador concedió otro plazo de diez (10) días
adicionales que lo denomino prorroga extraordinaria cuando vencido los
lapsos antes descritos previa exhortación del Tribunal tanto al fiscal que
conoce de la causa como al fiscal superior se le da la opción de presentar su
acto conclusivo con este lapso extraordinario y definitivo. Quedando a salvo
el procedimiento disciplinario acarreado por los funcionarios que incurrieron
ante tales omisiones. En este sentido, una vez finalizados todos estos
lapsos, se le otorga legalmente la potestad a la víctima de poder presentar
una acusación particular propia cuando el fiscal del Ministerio público no
hubiere dictado su acto conclusivo dentro de los lapsos previstos para tal fin.
En la sentencia N° 1550 de fecha 27 de noviembre de 2012, que guarda
conexión con la sentencia N° 1268 de fecha 14 de agosto de 2012, en cuanto
a su aclaratoria, dispuso la Sala Constitucional en relación a la acusación
particular propia con prescindencia del Ministerio Público acotando que
posterior a estas decisiones del más alto Tribunal de la República fue
reimpresa la Ley Orgánica Sobre el Derecho de las Mujeres a una Vida Libre
de Violencia en el año 2014, incluyendo dentro de su articulado la facultad
prevista en estas decisiones; así las cosas en dicha sentencia aclaratoria en
cuanto a esta facultad se dispuso:
En efecto, atendiendo a uno de los fines primordiales del Estado
que consiste en proveer, a través del proceso penal, la debida
reparación y protección de la víctima (artículo 30 de la
Constitución de la República Bolivariana de Venezuela), y en aras
de salvaguardar el derecho del imputado de obtener un juicio sin
dilaciones indebidas (artículo 26 eiusdem), salvaguardando,
además, al derecho de la colectividad de conocer la verdad de los
resultados de toda investigación y procesamiento de los hechos
punibles en los cuales resulte la mujer como víctima, la Sala,
76
mediante la aplicación del poder normativo, basado en la
integración de lo señalado en el Ley Orgánica Sobre el Derecho
de las Mujeres a una Vida Libre de Violencia con los principios,
reglas y normas contenidas en la Carta Magna, precisa, aplicando
los derechos fundamentales de acceso a la justicia y de igualdad
procesal, y garantizando el principio de seguridad jurídica, que la
oportunidad para que la víctima interponga su acusación particular
propia dentro del lapso de diez (10) días calendarios consecutivos
(el mismo previsto para el Ministerio Público en el artículo 103 hoy
106 de la Ley Orgánica Sobre el Derecho de las Mujeres a una
Vida Libre de Violencia) contados a partir desde la oportunidad en
que el respectivo Juzgado de Control, Audiencia y Medidas
notifique a la víctima del incumplimiento por parte de Ministerio
Público de la conclusión de la investigación dentro del lapso
extraordinario que le fue concedido.

En este orden de ideas, de lo anterior se precisa la preponderancia que


da el Tribunal Supremo de Justicia en garantizar los derechos a las víctimas
consagrados en norma fundamental como en los diversos instrumentos
internacionales suscritos y ratificados por la República en atención a las
víctimas de delitos, incluyendo por citar algunos la reparación, protección, y
el debido proceso.
En este sentido precisa la Sala en la precitada sentencia N° 1550 en
atención al lapso para presentar acusación particular propia con
prescindencia del Ministerio Público en materia de género lo siguiente:
En tal sentido, la Sala dispone que el Juzgado de Control,
Audiencia y Medidas que conozca de la causa penal deberá
notificar a la víctima, una vez precluido el lapso de diez (10) días
de prórroga extraordinaria al Ministerio Público previsto en el
artículo 103 hoy 106 de la Ley Orgánica Sobre el Derecho de las
Mujeres a una Vida Libre de Violencia, para que comiencen a
transcurrir los nuevos diez (10) días calendarios consecutivos en
los cuales dicha víctima podrá interponer  la acusación particular
propia. Esta acusación particular propia deberá ser presentada
con asistencia o representación de un abogado.
Si la víctima no presenta la acusación particular propia dentro
del mencionado lapso de diez (10) días calendarios
consecutivos, el Juzgado de Control, Audiencia y Medidas que
77
conoce de la causa penal, deberá decretar el archivo judicial de
acuerdo con el contenido del referido artículo 103 de la Ley
Orgánica Sobre el Derecho de las Mujeres a una Vida Libre de
Violencia y según las reglas del Código Orgánico Procesal
Penal.
Así las cosas, la víctima cuenta con el mismo tiempo que se otorga al
Ministerio Público en caso de acordarse la prorroga extraordinaria que
dispone el artículo 106 para que éste dicte su acto conclusivo, que en
resumidas cuentas es de diez días, y en caso de no presentar formal
acusación la vindicta pública especializada una vez notificada la víctima de
la ausencia de acusación fiscal comienzan a corren los diez días calendarios
consecutivos a fin de que esta si así lo desea, presente acusación particular
propia, en caso de no hacerlo se proceda al archivo judicial.
Según la misma sentencia aclaratoria N° 1550 de fecha 27 de
noviembre de 2012 se pueden dar dos supuestos respectos de los cuales la
víctima en este procedimiento especial puede:
Si la víctima presenta la acusación dentro del lapso antes
señalado, se celebrará la audiencia preliminar en la cual se
verificará que el libelo acusatorio cumpla con los requisitos de
ley, de forma y de fondo, para su admisión. En tal sentido, el
Juez o Jueza de Control, Audiencia y Medidas respectivo deberá
solicitarle al Ministerio Público, antes de la celebración de la
audiencia preliminar, que remita inmediatamente a la sede del
Juzgado el expediente contentivo de la investigación, a los fines
de posibilitar la celebración de la audiencia preliminar.

Estos requisitos de forma y fondo son los señalados de manera


supletoria por remisión de la Ley especial a los establecidos en el artículo
308 del Código Orgánico Procesal Penal (2012) y el lapso para la
interposición de la acusación particular propia seria de diez días luego de
haberse vencido la prorroga extraordinaria al fiscal especializado para dictar
su acto conclusivo previa notificación a la víctima de tal acontecimiento.
De la misma que se dispone para el procedimiento penal ordinario y
especial de delitos menos graves ambos contemplados en el Código
78
Orgánico Procesal Penal (2012) se estipula para este procedimiento especial
en materia de género el principio de libertad de pruebas y la figura del auxilio
judicial como soluciones en cuanto a la obtención de los medios de prueba;
en este sentido prevé la sentencia en estudio lo siguiente:.
Como el procedimiento especial de violencia de género se rige
por el principio de libertad de prueba, la víctima podrá ofrecer
cualquier medio de prueba conjuntamente con la acusación
particular propia, los cuales serán admitidos por el respectivo Juez
o Jueza de Control, Audiencia y Medidas, siempre y cuando sean
legales y pertinentes, incluyendo los informes emanados de
cualquier organismo público o privado de salud, así como los
informes y recomendaciones emanados de expertas y expertos de
las organizaciones no gubernamentales, especializadas en la
atención de los hechos de violencia, de acuerdo con la
Disposición Transitoria Segunda de la Ley Orgánica Sobre el
Derecho de las Mujeres a una Vida Libre de Violencia, los cuales
podrán ser igualmente promovidos por el Ministerio Público, en el
caso de que interponga la respectiva acusación.
En el caso de que no existieren suficientes diligencias de
investigación para proponer la acusación particular propia, la
víctima podrá acudir al Juez o Jueza de Control, Audiencia y
Medidas, para que, a través de la figura del auxilio judicial, se
recaben elementos de convicción que permitan la interposición del
libelo acusatorio.
Estas figuras referidas a principio de libertad de pruebas y la figura del
auxilio judicial se encuentran desarrolladas en los siguientes procedimientos
de manera analítica – doctrinaria.
Ahora bien dispone la Sala Constitucional siguiendo los lineamientos a
seguir la víctima para actuar en la formulación de la acusación particular
propia lo siguiente:
Una vez interpuesta la acusación particular propia por parte de la
víctima, el Ministerio Público, si no ha acusado, podrá actuar
dentro del proceso penal para facilitar la evacuación de los
medios de prueba que fueron admitidos en la fase preparatoria.
Cualquier conflicto de intereses que se presente en esta fase
entre el Ministerio Público y la víctima, deberá ser resuelto por el
Juez o Jueza que conozca de la causa penal, quien como director
del proceso y conforme con la doctrina asentada por la Sala en la
79
sentencia N° 1268 del 2012, tomará en cuenta lo pretendido por la
víctima en la acusación, quien es la afectada, directa o
indirectamente, del hecho punible objeto del procedimiento
especial de violencia de género.

Respectos de los actos conclusivos relacionados al sobreseimiento y


archivo fiscal dispuso el Tribunal Supremo de Justicia el siguiente criterio:
Cuando el Ministerio Público solicite el sobreseimiento de la
causa, la víctima (previamente notificada) podrá presentar –si a
bien lo tiene- su acusación particular propia, en cuyo caso, el Juez
o Jueza de Control, Audiencia y Medidas para decidir convocará a
las partes para la audiencia preliminar, prevista en el artículo 104
de la Ley Orgánica Sobre el Derecho de las Mujeres a Una Vida
Libre de Violencia.
Para aquellos casos en que se decrete el archivo fiscal, el
Ministerio Público deberá notificar al Juez o Jueza de Control,
Audiencia y Medidas y a la víctima, a fin de que esta última pueda
solicitar en cualquier momento el examen y revisión de los
fundamentos que motivaron el archivo; y si el tribunal estima
procedente la solicitud de la víctima ordenará el envio de las
actuaciones a el o la Fiscal Superior para que ordene a otro u otra
Fiscal que continúe con la investigación, todo ello sin perjuicio de
que la víctima pueda presentar la acusación particular propia, si el
Ministerio Público no concluye la investigación dentro de los
lapsos establecidos en la ley, como lo estableció la Sala en la
sentencia N° 1268 del 2012.

4.2. Procedimiento Penal Ordinario


Previsto en el Libro Segundo del Código Orgánico Procesal Penal
(2012), dentro de cual tanto las partes como sujetos procesales tiene
delimitado su campo de acción en el procedimiento ordinario, así las cosas
dentro de los actos que se realizan en las diferentes fases del proceso penal
solo ocupa especial importancia en atención a la temática en estudio lo
relativo en cuanto a la participación de la víctima para presentar acusación
particular propia. En este sentido como se indicó al principio, esta facultad
esta otorgada a la víctimas de delitos a partir de lo estipulado en el artículo

80
122 numeral 5 del código adjetivo procesal como uno de los derechos del
cual es titular, y en del tercer aparte del artículo 309 que establece:
Artículo 309. Presentada la acusación el Juez o Jueza convocará
a las partes a una audiencia oral, que deberá realizarse dentro de
un plazo no menor de quince días ni mayor de veinte.
La víctima podrá, dentro del plazo de cinco días, contados desde
la notificación de la convocatoria, adherirse a la acusación de él o
la Fiscal o presentar una acusación particular propia cumpliendo
con los requisitos del artículo anterior.
La admisión de la acusación particular propia de la víctima al
término de la audiencia preliminar, le conferirá la cualidad de parte
querellante en caso de no ostentarla con anterioridad por no
haberse querellado previamente durante la fase preparatoria. De
haberlo hecho, no podrá interponer acusación particular propia si
la querella hubiere sido declarada desistida

De igual manera dentro de las facultades y cargas de las partes la


víctima siempre que haya presentado acusación particular propia podrá de
acuerdo a lo previsto en el 311 del Código Orgánico Procesal Penal (2012)
proponer lo que a bien consideraren respecto de sus pretensiones. Por otro
lado, aun cuando no hace mención expresa también las víctimas podrán en
el proceso penal ordinario de acuerdo a lo establecido en el artículo 334
ampliar su acusación particular propia.
Ahora bien en vista del malestar y sensación de impunidad que sienten
las víctimas de delitos una vez que sus pretensiones en cuanto al cometido
de la realización de justicia por parte de Estado no son satisfechas, en el
entendido debido a la saturación que abruma al Ministerio Público como
órgano encargado de ejercer la acción penal en delitos de acción pública en
representación del Estado, surge para estas la posibilidad gracias a las
recientes interpretaciones realizadas por la Sala Constitucional del Tribunal
Supremo de Justicia con ponencia de la Magistrada Dra. Carmen Zuleta de
Merchán en la sentencia número 902 del pasado 14 de diciembre de 2018 lo
siguiente:

81
Así entonces, siguiendo el criterio establecido en las sentencias
señaladas, de conformidad con lo establecido en los artículos 26 y
30 de la Constitución de la República Bolivariana de Venezuela, y
23 del Código Orgánico Procesal Penal, se extiende a todos los
jueces y juezas de la República, con competencia penal ordinaria,
la posibilidad de admitir la acusación particular propia de la
víctima, en ausencia de acusación ejercida por el Ministerio
Público, y convocar a la audiencia preliminar, sin que se corra el
riesgo de ser desechada por este motivo.
De lo anterior se infiere que pese a que dentro del ordenamiento
adjetivo procesal no hay norma alguna de la que se deduzca que a falta de
acusación interpuesta por la vindicta pública podrá la víctima formular la
acusación particular propia con prescindencia de este órgano investigador, a
esto deben atenerse los Tribunales penales sin dejar de tomarla y estimarla
por estos motivos, ello atendiendo la garantía a la tutela judicial efectiva así
como a lo previsto en el principio de protección a la víctima que incluye los
derechos a la indemnización y reparación; los cuales son objeto del proceso
penal.

De acuerdo a lo plasmado por Alonso (2019) se formularon unas


interrogantes respecto a cómo se desenvolvería la víctima dentro del proceso
penal al momento de presentar la acusación particular propia con
prescindencia del Ministerio Público a lo que la Sala Constitucional respondió
a las siguientes preguntas lo siguiente: si la víctima acusa, ¿qué pasa?
Se celebrará la audiencia preliminar en la cual se verificará que el
libelo acusatorio cumpla con los requisitos de ley, de forma y de
fondo, para su admisión. En tal sentido, el Juez de Control
respectivo deberá requerirle al Ministerio Público, antes de la
celebración de la audiencia preliminar, la remisión inmediata del
expediente contentivo de la investigación, respondió la Sala. (p.
s/n)

En este sentido, se observa como la Sala Constitucional del Tribunal


Supremo de Justicia cuido cada detalle en relación a la intervención de la

82
víctima al momento de presentar la acusación particular propia, quien al
momento de la celebración de audiencia preliminar debe cumplir con los
requisitos de forma y fondo para su admisión por parte órgano judicial.
¿Y las pruebas para el juicio de dónde las sacará la víctima?

En el caso de que no existieren suficientes diligencias de


investigación para proponer la acusación particular propia, la
víctima podrá acudir al Juzgado, para que, a través de la figura
del auxilio judicial, se recaben elementos de convicción que
permitan la interposición del libelo acusatorio”, señaló el máximo
juzgado, el cual además indicó que el Ministerio Público, aunque
no haya acusado, “podrá actuar dentro del proceso penal para
facilitar la evacuación de los medios de prueba que fueron
admitidos en la fase preparatoria. Cualquier conflicto de intereses
que se presente en esta fase entre el Ministerio Público y la
víctima, deberá ser resuelto por el Juez que conozca de la causa
penal. (p. s/n)

Sobre este particular es necesario acotar lo que Rondón (2016)


ha señalado sobre el auxilio judicial en tal sentido:
El auxilio judicial es una investigación preliminar que puede pedir
al Juez de Control la víctima que pretenda constituirse en
acusador privado, en caso de que necesite identificar al acusado,
determinar su domicilio o residencia, acreditar el hecho punible o
recabar elementos de convicción; precisa Rondón que esta figura
tiene carácter excepcional ya que solo tiene lugar cuando el futuro
acusador lo solicita y además por cuanto debe acordarse cuando
resulte imposible o difícil para aquél recabar los datos o practicar
las diligencias indispensables que está solicitando. (p. 125)

En este orden de ideas, se garantiza de manera contundente la


intervención facultativa de la víctima de delitos en su actuar con
prescindencia del Ministerio Público para formular la acusación particular
propia y en caso de no contar con los elementos de convicción suficientes
necesarios, útiles y pertinentes para presentar su formal acusación, a través
de esta figura con ayuda del órgano jurisdiccional una vez solicitadas las
diligencias de investigación y evacuadas por el Tribunal podrá completar los
83
requisitos de forma y fondo tal como lo indica el artículo 308 del Código
Adjetivo Procesal.
Aunado a lo precedente:
Considera necesario esta Sala precisar, que al estar regido el
procedimiento ordinario por el principio de libertad de prueba,
preceptuado en el artículo 182 del Código Orgánico Procesal
Penal, la víctima tendrá la mayor amplitud en su actividad
probatoria en el ejercicio de la acusación particular propia, en
cumplimiento de los requisitos de pertinencia, utilidad, necesidad
y licitud. Asimismo, en el caso de que no existieren suficientes
diligencias de investigación para proponer la acusación particular
propia, la víctima podrá acudir al Juzgado en Funciones de
Control, para que, a través de la figura del auxilio judicial, se
recaben elementos de convicción que permitan la interposición
del libelo acusatorio.

En base a lo anterior, se vislumbra que se le abren en gran manera las


puertas a la víctima en cuanto a su amplitud en la obtención de los medios
de pruebas, de acuerdo al “principio de libertad de pruebas”, en opinión de la
autora la víctima de acuerdo a lo previsto en el artículo 150 del Código
Orgánico Procesal Penal (2012) referido al consultor técnico de considerarlo
necesario podrá ser asistida por un consultor o consultora en una ciencia,
arte o técnica, lo cual lo comunicará al Juez o Jueza. El consultor técnico o
consultora técnica podrá presenciar las experticias y en las audiencias
podrán acompañar a la parte con quien colaboran y auxiliarla en los actos
propios de su función. Acotando que sólo tendrá derecho a nombrar un
consultor técnico o una consultora técnica, quien con su arte, o ciencia
ayudaría al esclarecimiento de los hechos objeto de la controversia.
En este sentido, vale mencionar como dispone la sentencia 902 en
análisis en cuanto a la omisión de presentación de acusación particular
propia lo siguiente:
En el supuesto que la víctima omita presentar la acusación
particular propia dentro  de los  lapsos antes establecidos, el
Juzgado en Funciones de Control que conoce del asunto, deberá
84
decretar el archivo judicial de acuerdo con el contenido de los
artículos 296 o 364 del Código Orgánico Procesal Penal, según
sea el caso.

Así las cosas también previó la Magistrada Carmen Zuleta de Merchán


en cuanto a los actos conclusivos a ser dictados por la representación fiscal
con miras a la formulación de la acusación particular propia por parte de la
víctima lo siguiente:

En el supuesto que el Ministerio Público solicite el sobreseimiento


de la causa, la víctima (previamente notificada) podrá presentar si
a bien lo tiene su acusación particular propia, en cuyo caso, el
Juez o Jueza en Funciones  de Control para decidir convocará a
las partes para la audiencia preliminar, prevista en los artículos
309 y 365 del Código Orgánico Procesal Penal.

Para el caso del artículo 309 es cuanto al procedimiento penal ordinario


y en el supuesto del artículo 365 es para los casos del procedimiento
especial de delitos menos graves ambos previstos en el Código Orgánico
Procesal Penal (2012).
Para aquellos casos en que se decrete el archivo fiscal, el
Ministerio Público deberá notificar al Juez o Jueza en Funciones
de Control, así como a la víctima, a fin de que esta última pueda
presentar acusación particular propia en los términos antes
establecidos, o solicitar en cualquier momento, el examen y
revisión de los fundamentos que motivaron el archivo; y si el
tribunal estima procedente la solicitud de la víctima ordenará el
envío de las actuaciones a la Fiscalía Superior para que ordene a
otro u otra Fiscal que continúe con la investigación, todo ello sin
perjuicio de que la víctima pueda presentar la acusación particular
propia, si el Ministerio Público no concluye la investigación dentro
de los lapsos establecidos en la ley.

4.3. Procedimiento Especial de delitos Menos Graves


Se encuentra consagrado en el Libro Tercero “De los procedimientos
especiales”, Título II Del Procedimiento para el Juzgamiento de delitos
menos graves del Código Orgánico Procesal Penal (2012), y su tratamiento

85
supuestos de procedencia, formas alternas a la prosecución del proceso,
actos conclusivos, así como las reglas a tener en cuenta en las distintas
fases del proceso penal se desarrollan en los artículos del 354 al 371 del
mismo código adjetivo.
En importante destacar que según dispone el primer aparte del artículo
354: se entiende por delitos menos graves, los delitos de acción pública
previstos en la ley, cuyas penas en su límite máximo no excedan de ocho
(08) años de privación de libertad. Con las excepciones indicadas en el
segundo aparte del referido artículo.
Es menester señalar que este procedimiento constituyo un cambio e
inclusión resaltante dentro del proceso penal con la reforma del Código
Orgánico Procesal Penal (2012), caracterizado por la implementación de
nuevas instancias jurisdiccionales siendo el Juzgado de Instancia Municipal
el encargado de velar por las garantías y principios procesales que
acompañan a las partes y sujetos procesales dentro del proceso sometido a
su conocimiento; en este sentido es preciso acotar lo que la autora Vásquez
(2016) ha indicado respecto de este tipo de procedimientos: previéndose su
juzgamiento mediante la aplicación de un procedimiento breve que permita el
enjuiciamiento en libertad, y posibilite la inclusión del imputado o imputada en
el trabajo comunitario. (p. 30)
En este sentido de acuerdo a Binder (1993) citado por Vásquez (2016)
sostiene que:
Dado que el proceso penal supone una conjunción de recursos
materiales y humanos con el subsiguiente costo generalmente
asumido por el Estado como un servicio público, en ocasiones en
que el delito del que debe ocuparse el proceso es de menos
importancia en razón del monto de la pena, aquel busca
simplificar el procedimiento en su totalidad para que el costo del
servicio judicial sea menor y las víctimas reciban la satisfacción de
manera rápida y sencilla. (p. 27)

86
De allí radica la implementación de este procedimiento especial en el
Código Orgánico Procesal Penal (2012), que de acuerdo a Vásquez (2016):
Es una modalidad abreviada del procedimiento ordinario
desarrollado en el Libro Segundo del Código Orgánico Procesal
Penal (2012), con algunas particularidades, por tanto podría
afirmarse que se trata de un verdadero procedimiento especial
conformado por un sistema completo de normas para regular un
proceso específico. (p. 32)
Así las cosas este tipo de procedimientos se caracteriza por otorgar a
los investigados o imputados medidas cautelares sustitutivas a la privación
judicial preventiva de libertad de acuerdo a pautado por el artículo 242 del
mismo código adjetivo excepto como dispone el artículo 355 del código
adjetivo in comento salvo en los casos de comprobada contumacia o
rebeldía, a los procesados y procesadas, que según lo indicado por el mismo
artículo 355:
Se entiende por contumacia o rebeldía del procesado o
procesada, cualquiera de los siguientes hechos:
1. La falta de comparecencia injustificada del procesado o
procesada, de acudir al llamado del órgano jurisdiccional, o del
Ministerio Público;
2. La conducta violenta o intimidatoria, debidamente acreditada,
del imputado o imputada durante el proceso hacia la víctima o
testigos;
3. El incumplimiento de las medidas cautelares sustitutivas a la
privación judicial preventiva de libertad impuesta;
4. El encontrarse incurso en un nuevo hecho punible.
En estos casos, el Juez o Jueza de Instancia Municipal de oficio o
a solicitud del Ministerio Público, previa comprobación del hecho
podrá revocar la medida o medidas cautelares sustitutivas a la
privación judicial preventiva de libertad, que hayan sido
previamente acordadas sin perjuicio de volver a otorgarlas.

Ahora bien una vez analizado de manera sucinta este procedimiento se


describirá lo importante en cuanto a la temática planteada referente a la
posibilidad de las víctimas perjudicadas por la comisión de hechos punibles
catalogados dentro de este procedimiento de delitos menos graves en

87
cuanto a interponer acusación particular propia cuando los fiscales
competentes no se pronunciaran en su acto conclusivo dentro de los lapsos
previstos para tal fin. Así las cosas resulta pertinente traer a colación lo que
la autora Vásquez (2016) ha estudiado dentro de este procedimiento como
actos conclusivos conforme a lo dispuesto por el Código Orgánico Procesal
Penal (2012) destacando lo siguiente:
La oportunidad para que el ministerio público presente el acto
conclusivo varía atendiendo a que el imputado haya o no hecho
uso de las alternativas a la prosecución del proceso en la fase
preparatoria o que hubiere incumplido con los compromisos
asumidos para la concesión de las mismas. Por lo tanto:
a. Si el imputado o imputada hizo uso de las fórmulas alternativas
a la prosecución del proceso en la oportunidad de realizarse la
audiencia de imputación, el Ministerio Público debe concluir la
investigación dentro del lapso de sesenta (60) días continuos
siguientes a la celebración de dicha audiencia.
b. Si el imputado o imputada hubiere incumplido con los
compromisos fijados en el auto mediante el cual se acordó la
suspensión condicional del proceso o se aprobó el acuerdo
reparatorio, el fiscal dispone de un plazo de sesenta (60) días
continuos a la notificación que le haga el o la Juez de Instancia
Municipal para dictar el acto conclusivo que corresponda.
c. Si en cualquier caso vence el lapso para la presentación del
acto conclusivo y el fiscal del ministerio público omite su
presentación el juez o jueza de instancia municipal debe decretar
el archivo judicial de las actuaciones, el cual comportara el cese
inmediato de todas las medidas de coerción personal, cautelares
y de aseguramiento impuestas y la condición de imputado o
imputada. De acuerdo a lo previsto en el artículo 364 del Código
Orgánico Procesal Penal (2012). (p. 44-45)

En este orden de ideas, en el primer aparte del artículo 365 del código
en comento se prevé:
La víctima podrá presentar acusación particular propia dentro del
plazo de tres días contados desde la fecha de la notificación de la
convocatoria o adherirse a la acusación del Fiscal o la Fiscal del
Ministerio Público hasta el mismo día de la audiencia oral.

88
Ellos en aras a la celebración de la audiencia preliminar una vez
presentada la acusación el Juez o Jueza de Instancia Municipal convocara a
las partes dentro de un lapso no menor de diez días ni mayor de quince.
De igual manera en cuanto a las facultades y cargas de las partes el
artículo 367 del Código Orgánico Procesal Penal (2012) dispone en caso de
que la víctima presente acusación particular propia lo siguiente:
Artículo 367. Hasta cinco días antes de la fecha fijada para la
celebración de la audiencia preliminar, el fiscal o la fiscal, la
víctima, siempre que se haya querellado o presentado una
acusación particular propia, y el imputado o imputada, podrán
realizar por escrito los actos y cargas procesales previstos en el
artículo 311 de este Código.

Estas son las facultades otorgadas inicialmente a las víctimas que


resulten perjudicadas por la comisión de hechos punibles adecuados de
acuerdo al quantum de la pena a este tipo de procedimiento especial con la
salvedad de acuerdo a lo previsto por el artículo 353 que en lo no previsto
por este procedimiento se aplicara supletoriamente las reglas del proceso
penal ordinario siempre que no se opongan a las contenidas en el
procedimiento especial.
De esta manera se hace imprescindible citar de acuerdo a la Sala
Constitucional del Tribunal Supremo de Justicia con ponencia de la
Magistrada Dra. Carmen Zuleta de Merchán en la sentencia número 902 del
pasado 14 de diciembre de 2018 entre otras cosas lo siguiente:
Esta Sala igualmente ratifica con carácter vinculante que, en el
marco del procedimiento especial para el juzgamiento de los
delitos menos graves, si el Ministerio Público no presentare el
acto conclusivo en el lapso de sesenta días (60) continuos
siguientes a la audiencia de imputación, o, en el supuesto en que
en esa oportunidad procesal el imputado se haya acogido a la
suspensión condicional del proceso, o a un acuerdo reparatorio
estipulado a plazos, y cualquiera de estos fuere incumplido, en el
lapso de sesenta días (60) continuos siguientes a la recepción de
la notificación sobre el incumplimiento de tales medidas
89
alternativas a la prosecución de proceso, como lo dispone el
numeral 1 del artículo 362 de la referida norma adjetiva penal; la
víctima podrá presentar igualmente acusación particular propia,
satisfaciendo los requisitos legales; con la advertencia que, el
Tribunal de Primera Instancia Penal Municipal en Funciones de
Control deberá conceder a la víctima la oportunidad para que
presente la acusación particular propia en los términos antes
expuestos; y de no presentarse la acusación, el órgano judicial
podrá decretar el archivo judicial previsto en el artículo 364
eiusdem. Así se establece.
De esta manera, la víctima podrá interponer su acusación
particular propia en el lapso de treinta (30) días calendarios
consecutivos (similar al lapso mínimo previsto para el Ministerio
Público en el primer aparte del artículo 295 del Código Orgánico
Procesal Penal) contados a partir desde la oportunidad en que el
respectivo Juzgado en Funciones de Control notifique a la víctima
sobre el incumplimiento por parte de Ministerio Público de la
conclusión de la investigación, dentro del lapso de sesenta (60)
días establecido en el artículo 363 de la norma adjetiva penal, en
el procedimiento especial para los delitos menos graves, o dentro
del plazo prudencial establecido en el artículo 295 eiusdem, en el
procedimiento ordinario. Asimismo, es necesario indicar que para
el ejercicio de esta facultad, la víctima deberá en forma
alternativa, presentarla en forma personal con la asistencia de
abogado o representada por un profesional de la ciencia jurídica
debidamente facultado mediante mandato o poder, tal como lo
exige el artículo 4 de la Ley de Abogados.
Todo ellos en aras a garantizar a las víctimas de delitos lo establecido
en los artículos 26 y 30 de la Constitución de la República Bolivariana de
Venezuela, y 23 del Código Orgánico Procesal Penal referentes a la tutela
judicial efectiva, al principio de protección de víctimas, así como
considerarlas de acuerdo con:

La sentencia N° 3267 del 20 de noviembre de 2003 (caso:


Francesco Porco Gallina Pulice), estableció lo siguiente:
Ahora bien, en el nuevo proceso penal venezolano, la víctima del
delito tiene extremo interés en las resultas del proceso debido a la
lesión que recibe; en todo caso, debe dársele un trato igual que al
90
imputado, sobre todo cuando la ley no lo prohíbe, sino que por el
contrario lo establece como principio del proceso en el artículo 12
del Código Orgánico Procesal Penal, en virtud del derecho a la
igualdad procesal de las partes como expresión del derecho a la
defensa.

En este orden de ideas, gracias a lo anterior se reconoce el derecho de


igualdad ante la Ley, equiparándolo al derecho de igualdad procesal como
máxima expresión del derecho a la defensa donde la víctima tiene gran
interés en las resultas del proceso.

91
CAPÍTULO V
CONCLUSIONES Y RECOMENDACIONES

5.1. CONCLUSIONES
Finalizada la investigación y de acuerdo al primer objetivo enfocado en
explicar la participación de la víctima en el proceso penal venezolano, se
puede inferir que en la actualidad se ha dignificado la posición de la víctima
dentro del proceso penal, pues su participación se amplió en cuanto a los
diversos asuntos en los cuales pueda actuar dentro de las diversas fases que
integran dicho proceso, de acuerdo a diversos criterios jurisprudenciales
emanados por la Sala Constitucional del Tribunal Supremo de Justicia según
sentencias N° 1268 de fecha 14 de agosto de 2012, y sentencia N° 902 de
fecha 14 de diciembre de 2018 en correspondencia con lo establecido en los
artículo 26, 30 y 257 constitucional.
Con respecto al segundo objetivo específico orientado a definir la
acusación particular propia, y ámbito de aplicación, se dedujo que la
acusación particular propia es una alternativa que faculta a las víctimas de
delitos a formalizar sus pretensiones ante el Órgano Jurisdiccional en materia
especial de violencia de género ante el Tribunal de Control, Audiencias y
Medidas, en el Tribunal de Instancia Estadal en funciones de Control en
cuanto al proceso ordinario, y en el Tribunal de Instancia Municipal en
funciones de Control en materia de procedimiento especial de delitos menos
graves respectivamente; a fin de obtener de estos, las resultas que
garanticen y materialicen su derecho a la tutela judicial efectiva y a la
igualdad entre las partes.
Por último se tiene el tercer objetivo específico referido a determinar la
acusación particular propia en los diferentes procedimientos del proceso
penal venezolano se concluyó que cada vez más, se va extendiendo esta
facultad de intentarla de manera independiente en los distintos
procedimientos que integran el proceso penal venezolano, dentro de estos
92
tenemos el procedimiento especial en materia de violencia de género, el
procedimiento ordinario contenido en la Ley Adjetiva Procesal, y el
procedimiento especial de delitos menos graves de igual manera contenido
en el Código Orgánico Procesal Penal (2012), dándole empoderamiento en
cuanto a la actuación de la víctima dentro del proceso del cual resultó
lesionada.
5.2. RECOMENDACIONES
Las siguientes recomendaciones van dirigidas a: Órganos
Jurisdiccionales, Ministerio Público a través de las unidades de
adiestramiento y desarrollo y/o Escuela Nacional de Fiscales:
La publicidad del novedoso papel de la víctima para ejercer acusación
particular propia a través de afiches, pendones y medios de comunicación en
los espacios de órganos receptores de denuncias, órganos jurisdiccionales,
programas radiales y televisivos a fin de dar a conocer la decisiones que le
otorgan dichas facultades.
Humanizar la función pública, sensibilizando a sus integrantes en
materia de atención a la víctima a través de talleres, o charlas, en las
distintas sedes a nivel Nacional, Estadal o Municipal, a fin que las personas
ofendidas por un injusto acudan en búsqueda de apoyo y asesoramiento
legal en pro de dar de manera oportuna y veraz respuesta a sus pedimentos,
para evitar la doble victimización beneficiando a todos los ciudadano que se
dirijan en búsqueda de su asistencia.
Colaboración del Ministerio Público como parte de buena fe dentro del
proceso, y la cooperación de los órganos jurisdiccionales a través de la
institución del auxilio judicial con las víctimas en la obtención de los medios
de pruebas para cumplir con los requisitos esenciales al momento de
formular la acusación particular propia.

93
REFERENCIAS BIBLIOGRÁFICAS

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Ministerio Público el monopolio de la persecución penal, Prensa
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Arias, F. (2012): “El Proyecto de Investigación”, Guía para su elaboración,


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Extraordinaria No 5453 de fecha 24 de Marzo de 2000.

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94
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