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UNIVERSIDAD CENTRAL DE VENEZUELA

FACULTAD DE HUMANIDADES Y EDUCACIÓN


COMISIÓN DE ESTUDIOS DE POSTGRADO
MAESTRÍA EN COMUNICACIÓN SOCIAL

LA EDUCOMUNICACIÓN EN CENTROS PENITENCIARIOS COMO


HERRAMIENTA DE INTERVENCIÓN SOCIAL.
Trabajo presentado como requisito para optar al
título de Magíster Scientiarum en Comunicación Social

Autor: Avilera Kelvin C.I: 18129075


Tutor:

Caracas, Septiembre de 2018


CAPITULO I

LA EDUCOMUNICACIÓN

La educomunicación en Centros Penitenciarios

Desde la perspectiva humana y social, el hecho educativo es esencialmente


un hecho informativo y comunicativo, no se puede hablar de educación y
comunicación como ciencias diferentes o aisladas, ambas son corrientes que
forman los componentes pedagógicos del aprendizaje. La educación y
comunicación son disciplinas que ofrecen formación cultural al ser humano y
unidas forman un complejo denominado educomunicación.

En este sentido, la educomunicación fue aceptada por La Organización de


las Naciones Unidas para la Educación, la Ciencia y la Cultura UNESCO (1979),
quienes la definieron como:

Educación y formación en materia de la comunicación


empleando todas las herramientas posibles para enseñar la
utilización de los medios de comunicación a todos los agentes
sociales. (p. 64).
Por tales motivos, se entiende por educomunicación la forma de estudiar y
aprender sobre educación para los medios. El proceso de educomunicación es
entendido en un contexto social de frecuente cambio cultural, dialectico e
interactivo ya que su principal objetivo es desarrollar en el ser humano un
pensamiento crítico en un mundo de constante información. La cultura
educomunicativa genera espacios de interacción donde facilita la adquisición del
conocimiento comunicativo mediante la construcción colectiva del saber sobre los
medios de comunicación.

En esta perspectiva, es importante destacar que el Grupo Comunicar de


España (1974), ha sido punto de encuentro y ente dinamizador de quienes, en todo
el mundo, plantean la necesidad e importancia de destacar la educomunicación
como proceso de cambio. El objetivo principal del grupo es lograr un mundo en el
que, a partir de los esfuerzos de educadores y comunicadores, la información sea
responsable, los espectadores dejen de ser pasivos para pasar a ser, activos e
intercomunicados. Por ello, refieren a la educomunicación como un campo de
práctica interdisciplinar y la vez transdisciplinar que aborda dimensiones teóricas
y prácticas de la educación y comunicación.

Partiendo de la idea de ofrecer un panorama más amplio sobre lo que es la


educomunicación, diversas organizaciones y autores han dado sus posturas con
relación a este hecho, por tal motivo, el Consejo Internacional de Cine y
Televisión CICT, (1973), citado por Morsy (2012), definen a la educación en
materia de comunicación como: “el análisis, el estudio, la enseñanza y el
aprendizaje de los medios de comunicación y sus expresiones como parte de una
esfera de conocimientos dentro de la práctica pedagógica”. (p. 7). Entonces el
proceso de la educomunicación incluye todas las formas de estudiar, aprender y
enseñar, en todos los niveles y circunstancias, sobre el lugar que ocupan los
medios de comunicación y su repercusión en la sociedad.

De igual forma, el Seminario Latinoamericano de la Comunicación (2010),


celebrado en Chile por el Centro de Investigación de Medios para la Educación
CIME, dentro de su publicación “Manual latinoamericano de Educación para la
comunicación”, editado por la UNICEF y la UNESCO, se acuerda que:
La educomunicación incluye, el conocimiento de los múltiples
lenguajes y medios por los que se realiza la comunicación
personal, grupal y social. Abarca también la formación del
sentido crítico, inteligente, frente a los procesos comunicativos y
sus mensajes para descubrir los valores culturales propios y la
verdad. (p. 9).

Por otra parte, Mario Kaplún (1998), luego de una amplia experiencia en
diversos países latinoamericanos, en su obra “Una pedagogía de la
comunicación” establece que: “la educomunicación tendrá por objetivo
fundamental potenciar a los educandos ofreciéndoles posibilidades, estímulos y
capacitación para la autogeneración de mensajes” (p. 244). Es por ello que la
educomunicación se concibe con un espacio de formación en disciplinas que
dotan a la persona de competencias para su creatividad y desempeño
comunicativo.
En esta línea discursiva, cabe señalar que desde Venezuela, Martínez de
Toda (2015) en su teoría “Las seis dimensiones en la educación para los medios”,
define a la educomunicación como:
Un proceso que busca formar en el sujeto estas dimensiones
educativas: alfabetizado mediáticamente, consciente, activo,
crítico, social, y creativo, pero entendidas según las teorías más
recientes. Tal educación le permitirá participar más plenamente
en la cultura popular contemporánea, tal como es presentada en
los medios masivos. (p. 23).

Para tales efectos, surge la necesidad de proporcionar a las personas una


educación para los medios ya que genera competencias expresivas esenciales para
su desenvolvimiento comunicativo y a la vez sirva de estímulo para el desarrollo
de su creatividad.
En el contexto social, observando estos conceptos surge la necesidad de
hablar de educomunicación para el cambio social, esta se entiende como un
proceso de conexión para el dialogo público y privado en donde las personas
manifiestan sus necesidades, aspiraciones y deliberan colectivamente sobre cómo
alcanzar sus metas para mejorar su calidad de vida; es decir, son los propios
grupos sociales quienes deciden de forma autónoma, mediante el dialogo
participativo, su porvenir mediante las acciones.
Ante todo lo esbozado, en el ámbito de la educomunicación para el
cambio social, establece Pascuali (2012) que: “distingue de modo preciso entre
información y comunicación; la información orienta a la transmisión de datos,
ideas y habilidades, en cambio la comunicación es un proceso de doble vía e
interacción entre los agentes sociales. (p. 117). Por tales aspectos, la
educomunicación para el cambio social busca resultados formativos en un núcleo
social determinado, hace que los destinatarios se conviertan en productores de los
mensajes formativos lo cual transforma su realidad y produce un cambio social.
En consecuencia, la educomunicación para el cambio social implica una
vía de formación para la formulación de propuestas creativas que transformen a la
sociedad mediante a participación de grupos o comunidades con características
específicas, tal como es el ejemplo de los privados de libertad.
Ante estos planteamientos, se observa que resulta todo un desafío realizar
prácticas educativas en los centros penitenciarios, en especial realizar
educomunicación en centros penitenciarios con los privados de libertad como
herramienta de intervención social.
Para el caso de los Centro Penitenciarios de Venezuela, el Observatorio
Venezolano de Prisiones (2015), ha puesto en manifiesto que:
Las cárceles representan una parcela humana donde imperan los
actos delictivos, hacinamiento, clasificación inadecuada, abusos
de poder y abusos entre reclusos, tráfico y consumo de
sustancias ilícitas, tenencia de armas, deterioro de vínculos
familiares, violación de normas institucionales y una acentuada
estigmatización de los medios de comunicación hacia los
privados de libertad. (p.23).

Es por ello que, a raíz de estos planteamientos cabe destacar las palabras
de Gonzales (2012), quien en su obra Ciudadanía Mediática, afirma que: “el que
se ve constantemente hostigado, sigue hostigando para protegerse hasta aun
cuando no haga falta”. (p. 83), esta postura nos da una idea para entender que el
acercamiento y trabajo hacia las personas que viven tras los muros de una cárcel
se entorna complejo, amerita de expertos calificados con herramientas educativas
que estén dispuestos a poner en marcha proyectos de impacto social.
Ahora bien, ante todos estos planteamientos, es importante señalar que en
Venezuela no existe ningún programa que ofrezca educomunicación en centros
penitenciarios dirigido a los privados de libertad, cabe destacar que una persona
privada de libertad tiene enormes dificultades para reincorporarse a la sociedad y
comprender los cambios que en ésta han acontecido, el proceso carcelario se
convierte en un tiempo muerto para la persona, es decir, paralización de su
realidad social, este hecho le impide alcanzar su rehabilitación y por ende su
reincorporación positiva a la sociedad.
La idea de desarrollar un proyecto de educomunicación en centros
penitenciarios parte del consentimiento de que el derecho a la enseñanza y a la
educación también es parte del acceso a los bienes culturales de la sociedad.
Por ello, la privación de libertad no debe privar ni limitar los demás
derechos de la persona, por ello, todo aquello que pueda servir para garantizar
esos derechos debe ser exigible, es por eso que la educomunicación en centros
penitenciarios busca convertir a los privados de libertad en activos y
participativos con repercusión social. En este panorama, se presentan las
interrogantes que se especifican a continuación:
¿Cuál la percepción sobre los medios de comunicación que tienen los
privados de libertad?
¿Existe educomunicación en centros penitenciarios como herramienta de
intervención social?
¿Cuáles son las herramientas educomunicativas empleadas en centros
penitenciarios como intervención social?
¿Existe algún programa de educomunicación en centros penitenciarios
como herramienta de intervención social?

Objetivo General
Analizar la educomunicación en los centros penitenciarios como
herramienta de intervención social.

Objetivos Específicos:
Identificar la percepción sobre los medios de comunicación que tienen los
privados de libertad.
Describir la educomunicación en centros penitenciarios como herramienta
de intervención social.
Establecer herramientas educomunicativas en centros penitenciarios como
herramienta de intervención social.
Proponer talleres de educomunicación en centros penitenciarios como
herramienta de intervención social.
Justificación.

El desafío de hacer investigación en centros penitenciarios emana de una


realidad silenciosa y oculta que merece ser expuesta a la luz, como lo es la
experiencia de los privados de libertad y su modo convivencia en su vida tras las
rejas. Por ello, el hecho de la privación de libertad de la persona, no debe privar el
derecho a la educación ni tampoco a la adquisición de nuevas culturas y
herramientas que garanticen su adaptación positiva a la sociedad posterior al
proceso penitenciario.
En este sentido, surge la necesidad de poner en marcha la propuesta de
realizar talleres de educomunicación en centros penitenciarios dirigido a los
privados de libertad ya que, en primer lugar garantiza el derecho a la educación en
medios de comunicación a una comunidad con beneficios limitados y en segundo
lugar, estimula a la producción de conocimientos en materia comunicativa lo que
convierte al privado de libertad en un ser participativo con mayor compromiso
social.
En este aspecto, es evidente que los medios de comunicación en los
centros penitenciarios juegan un papel importante, muestran la realidad, el
proceso y el estilo de vida de los penitentes y sus necesidades mediante su
participación; participación que se ve restringida por organismos y entes
gubernamentales. En esta perspectiva, la investigación pretende generar los
siguientes aportes:
Desde el punto de vista científico, pretende generar investigación en torno
a la educomunicación en la comunidad penitenciaria y su impacto en su desarrollo
sociocultural.
Desde el punto de vista académico, presente servir de referencia para el
desarrollo de futuras investigaciones y complementos teóricos.
A demás, desde el punto de vista educomunicativo, pretende generar
investigación educomunicativa que sirva de fuentes y referencias internacionales
sobre estudios de la comunicación en Venezuela.