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LOS BOSQUES PRIMARIOS Y EL SIMBOLISMO

Los Bosques primarios, aquellos en los cuales la presencia humana -pasada o presente-
no es evidente, son la génesis más fuerte de biodiversidad en todo el planeta. Hoy, la
presencia humana es la mayor amenaza sobre este tipo de bosques. El 30% de globo
terrestre esta cubierto por bosques, lo que es equivalente a unos 40 millones de
kilómetros cuadrados, de esa extensión el 30% lo ocupan los Bosques Primarios, es decir
un millón 200 mil kilómetros cuadrados. Lo cual parece una cifra grande, sin embargo, si
tomamos en cuenta que 60.000 km2 de bosques primarios desaparecen cada año,
podemos concluir que para el año 2028 habrán desaparecido por completo.

Sí a estos datos, le sumamos otras amenazas, como por ejemplo: el fuego o inestabilidad
climática, el año en que los Bosques Primarios no existan más sobre la faz de la tierra,
pudiera estar mucho más cerca de lo que todos pensamos.
Los cambios en el clima son una amenaza real para los Bosques, mencionaré un par de
ejemplos devastadores del poder de la naturaleza vinculados al clima: El huracán Mitch
en 1998, más de dos millones de hectáreas de bosques fueron afectadas en Nicaragua,
Guatemala y Hondura; Por los efectos del fenómeno del niño, en 1997-1998 dos millones
y medio de hectáreas se vieron comprometidas en Centroamérica.
¿Por qué, merece la pena que le prestemos atención al tema? Porque en los bosques
primarios está el 90% de las especies que viven en el planeta, desde orquídeas hasta
búhos, osos, hormigas, incluso especies aun desconocidas para la ciencia moderna;
Porque la destrucción de la selva contribuye en un 20% a la emisión de CO2; Porque son
el hogar de números grupos étnicos, de las ultimas comunidades indígenas y de todo lo
que ello conlleva; Porque son una gran "biblioteca" genética.
En los Bosques primarios pudiera estar la cura para males modernos, recordemos sino lo
que la quinina significó para el mundo "occidental" en el tratamiento de la Malaria, la
planta de quina cuyo nombre original fue "la Corteza de Loja", descubierta en el siglo 17,
cerca de Malacatos (uno de los valles cercanos a mi querida Ciudad de Loja), el febrífugo
absoluto.
La historia de la Quina escenifica dos cosas: las posibilidades que las plantas tienen y
pueden tener sobre el tratamiento de enfermedades del hombre; pero también, lo
irracional que la explotación no controlada puede llegar hacer de esas
potencialidades, actualmente no existe en Loja una sola planta de quina, fue
literalmente barrida del mapa, es por tanto un ejemplo claro de porque debemos cuidar
que no suceda lo mismo con otras especies vegetales, incluso de esa misma zona. Hoy
esta amenazada, paradójicamente por un acuerdo del Ministerio de Ambiente cuya
revisión he solicitado por todos los medios y formas a la señora Ministra Aguiñaga, la
existencia del Podocarpus, un árbol que es símbolo nacional.
Hoy, que esta de "moda" hablar de simbolismos y de elementos incluidos en los Escudos,
la Quina que fue orgullo y el sustento para la economía de Loja y del Ecuador durante
más de dos décadas, y que le permitió a la humanidad dar pasos gigantes en la lucha
contra una enfermedad terrible que le amenazaba, no está en el Escudo Nacional
Ecuatoriano, pero sí, lo está en el Escudo Nacional de la República del Perú, como
representación del Reino Vegetal.
Las paradojas de la vida: lo que para unos no posee importancia alguna, para otros es
motivo de orgullo y de simbolismo.

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