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1. El rey se alegra en tu poder, oh Jehová; ¡¡Y en tu salvación, !!

cómo
se goza!

El Rey David tenía muchas razones para alegrarse en el poder de


Dios. Quizás esta alegría vino de la perseverancia y éxito en batalla o
de alguna otra liberación.

 El salmista alaba a Dios por su poder que está a su favor y lo


hace fuerte. Como Dios está a su favor, el rey consigue la
victoria

2. Le has concedido el deseo de su corazón, Y no le negaste la


petición de sus labios. Selah

El poder y salvación de Dios llegaron a David en respuesta tanto


al deseo de su corazón y sus oraciones habladas.

Esto habla hacia el lugar especial que la oración contestada tiene en la


vida del creyente. Cada Cristiano debe conocer la emoción de las
respuestas frecuentes y maravillosas a las oraciones. Cuando un
Cristiano no disfruta la bendición de la oración contestada es porque
no hacen oraciones, oran mal, o porque hay un estorbo en la oración.

 Hay muchas cosas que pueden estorbar a la oración en la vida


del creyente:
o No Permanecer en Jesús: (Juan 15:7): Si permanecen en
mí y mis palabras permanecen en ustedes, pidan lo que
quieran, y se les concederá. 
o Oración Egoísta (Santiago 4:3): Y, cuando piden, no
reciben porque piden con malas intenciones, para
satisfacer sus propias pasiones.
 
o Pecado No Confesado (Santiago 5:16): Por eso,
confiésense unos a otros sus pecados, y oren unos por
otros, para que sean sanados. La oración del justo es
poderosa y eficaz.
o Orgullo (Santiago 4:6):  Pero él nos da mayor ayuda con su
gracia. Por eso dice la Escritura: «Dios se opone a los
orgullosos, pero da gracia a los humildes»
o Mentira y Engaño (Salmo 17:1): Señor, oye mi justo ruego
escucha mi clamor; presta oído a mi oración, pues no sale
de labios engañosos.
o Confianza en la Duración de la Oración (Mateo 6:7): Y al
orar, no hablen solo por hablar como hacen los gentiles,
porque ellos se imaginan que serán escuchados por sus
muchas palabras.

 Los bienes que recibió el rey

 Al salir a la batalla, el rey tenía peticiones en su corazón y Dios


las concedió.
 Antes de ir a la batalla, el salmista puso la situación en manos de
Dios.
 Las batallas se ganan de rodillas, encomendado a Dios la causa.
 No le negaste lo que sus labios pronunciaron... Dios le concedió
al rey cada cosa que pidió.
 Dios contesto la oración de rey porque estaba de acuerdo a la
voluntad de Dios (Salmo 37:4: Deléitate en el Señor, y él te
concederá los deseos de tu corazón.
Juan 15:7): Si permanecen en mí y mis palabras permanecen en
ustedes, pidan lo que quieran, y se les concederá. 

¿Qué fue lo que el rey pidió? Te pidió vida, se la concediste: una vida
larga y duradera.

3. Porque le has salido al encuentro con bendiciones de bien; Corona


de oro fino has puesto sobre su cabeza.

 El Rey David podía ver que el bien de Dios le había salido al


encuentro. Dios se lo trajo a él, más de lo que David haya podido
perseguir dichas bendiciones de bien.

El bien y gracia de Dios nos sale al encuentro en todo tiempo.

 La gracia de Su amor nos ama antes de que le amaramos.


 La gracia de la restricción nos guarda de cometer pecados que
nos pongan más lejos del alcance del Evangelio.
 La gracia de salvación sale a nuestro encuentro, trayendo la
bondad de Dios y haciéndonos capaces de recibir el Evangelio.
 La gracia del ministerio nos prepara de mil maneras para lo que
Dios tiene para nosotros en el futuro.
 La gracia del servicio prepara el camino en donde obraremos
antes de llegar allí.

David llevó la corona, tanto del trono de Israel (la nación especial de
Dios) y la corona de la victoria. La naturaleza del oro fino muestra que
tan especial era la nación y la victoria.

Dios ni siquiera espero a que el rey llegara a él, Dios mismo salió a su
encuentro.
 Dios proveyó al rey grandes favores, bendiciones.
 Esta corona se refiere al reconocimiento que obtuvo por la
victoria.
 La frase oro fino indica la grandeza de la victoria que Dios le
concedió.
 Dios mismo fue quien corono al rey, eso es un gran honor

4. Vida te demandó, y se la diste; Largura de días eternamente y para


siempre.

David fue a la batalla orando que Dios preservara su vida, y ahora


celebraba la respuesta a esa oración. En el peligro de vida y muerte
de la batalla, a David le fue dada vida y largura de días.

Dios prometió a David que su misericordia estaría con el y que


permanecería permanentemente (2 Samuel 7:15-16): Sin embargo, no
le negaré mi amor, como se lo negué a Saúl, a quien abandoné para
abrirte paso. 16 Tu casa y tu reino durarán para siempre delante de mí;
tu trono quedará establecido para siempre.

 La victoria más grande que Dios da es la salvación de una


condenación eterna por medio de nuestro Seños Jesucristo.
 No importa cuantas batallas enfrente en esta vida, la victoria
mayor será sobre la muerte la cual es el último enemigo que
cada persona enfrentara y porque Jesús la venció, nosotros
venceremos.
5. Grande es su gloria en tu salvación; Honra y majestad has puesto
sobre él.

 David proclamó que era el más bendecido para siempre, pero era la
misma presencia de Dios mismo que fue su mayor bendición y alegría.
David estaba más emocionado con la presencia de Dios que con la
corona de la victoria.

David declara su confianza en la misericordia de Dios, y que


continuaría a preservarle y bendecirle en el futuro.

 Su grandeza del rey aumento gracias a las victorias dadas por


Dios
 Dios le proveyó al rey de:
o Gloria
o Honra
o Majestad
Después de la victoria el rey podría darse el mérito a el mismo o a
otras cosas, pero no lo hace así, lo atribuye a Dios
 Israel después de salir de Egipto, en lugar de darle la honra a
Dios, se la dieron a otros dioses (Exodo 32:4): Entonces exclamó
el pueblo: Israel, ¡aquí tienes a tus dioses que te sacaron de
Egipto
Dios sabe que tenemos la tendencia de olvidar después de obtener la
10 
victoria, así le advirtió a Israel (Deuteronomio 8:10-11) »Cuando
hayas comido y estés satisfecho, alabarás al Señor tu Dios por la tierra
buena que te habrá dado. 11 Pero ten cuidado de no olvidar al Señor tu
Dios. No dejes de cumplir sus mandamientos, normas y preceptos que
yo te mando hoy. 

Pablo a pesar de todo su conocimiento y habilidades, reconoció que


las victorias eran gracias a Dios (1 Corintios 15:10) 10 Pero por la gracia
de Dios soy lo que soy, y la gracia que él me concedió no fue
infructuosa. Al contrario, he trabajado con más tesón que todos ellos,
aunque no yo, sino la gracia de Dios que está conmigo. 
Recuerde que las verdaderas victorias vienen de Dios, no de nosotros
mismos
6. Porque lo has bendecido para siempre; Lo llenaste de alegría con
tu presencia.

 Las bendiciones de Dios permanecen, él no deja de bendecir al


rey.
 A pesar de todas las bendiciones, la presencia de Dios es lo que
da alegría al rey

Feliz el pueblo cuyo rey hace que la fuerza de Dios sea confianza, y la
salvación de Dios su gozo; que se complace y confía en Dios para
apoyarlo en todo lo que hace para el servicio de la misma. Todas
nuestras bendiciones son bendiciones de Dios, y se les debe, no a
ningún mérito nuestro, sino sólo a la bondad de Dios.

En vida se pueden tener muchas cosas, pero nada se comparará con


la presencia de Dios en la vida del creyente

7. Por cuanto el rey confía en Jehová, Y en la misericordia del


Altísimo, no será conmovido.
EL salmista está a punto de dar el secreto del rey por lo cual es tan
bendecido.

La clave de la victoria del rey es la confianza que tiene en Dios.

El hombre que confía en Dios es bienaventurado, doblemente feliz


(Salmo 84:5, 12).

Este verso indica que hay personas que confían en otras cosas, como
en su armamento (Salmo 20:7).

A pesar de prepararse bien para la batalla, al final Dios es quien da la


vitoria (Pr 21:31).

No ponga su confianza en sus recursos, habilidades o posición, sino


en Dios de los ejércitos.

También en rey confía en la misericordia de Dios, en el favor que le da


sin merecerlo.

El rey comprende que la bendición solo viene de Dios, pero eso


implica aceptar los mandamientos de Dios.

El rey sabe que Dios es fiel a sus pactos, vale la pena confiar solo en
Dios porque no fallara.

La parte del rey y el pueblo es confiar, la parte de Dios es sustentar al


rey y a su pueblo.

8. Alcanzará tu mano a todos tus enemigos; Tu diestra alcanzará a los


que te aborrecen.

La mano de Dios, es símbolo de poder, la cual se estirará lo suficiente


para defender.
Dios no dejará que ningún enemigo del rey escape, Dios,
personalmente, le hará justicia al rey.

9. Los pondrás como horno de fuego en el tiempo de tu ira; Jehová


los deshará en su ira, Y fuego los consumirá.

La ira de Dios llegara contra aquellos que decidieron atacar al rey.

Los enemigos no logran ver que hay un tiempo de gracia de parte de


Dios para que se arrepientan, Pero ese tiempo se terminará después
vendrá un tiempo de furor.

10. Su fruto destruirás de la tierra, Y su descendencia de entre los


hijos de los hombres.

Dios acabara con los descendientes de los malos -----

Dios no dejara progresar a los malos.

Dios también se encargará de los descendientes de los inicuos.

Es importante que Dios se encargue de los descendientes, porque


estos llegaran a querer vengarse del rey.

11. Porque intentaron el mal contra ti; Fraguaron maquinaciones, mas


no prevalecerán,

Nuevamente el salmista indica que el ataque fue contra Dios Pablo


entendió que, al perseguir a la iglesia de Jesucristo, con quien
realmente peleaba era contra el mismo (Hc 9:5).

12. Pues tú los pondrás en fuga; En tus cuerdas dispondrás saetas


contra sus rostros.
13. Engrandécete, oh Jehová, en tu poder; Cantaremos y alabaremos
tu poderío.

El rey pide que Dios muestre su poder -----

El salmista pide que Dios muestre su gran poder

El salmista anima a la congregación a cantar himnos a Dios por su


gran poder.

Hay motivos para que el pueblo también alabe a Dios ya que como el
rey es bendecido, también el pueblo lo es.

Ya que los enemigos no solo son del rey sino también del pueblo.