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Resolución No.

2015-001333 de 10 horas 50 minutos del 02 de diciembre de


2015. Sala Segunda de la Corte Suprema de Justicia. Funcionario Municipal
Interino. Despedido por sacar a concurso puesto y no queda elegible.
Reconocimiento de anualidades y cesantía por pasar más de un año en el
puesto.
“En virtud de ello, se ha equiparado, en forma sistemática, la situación de las
personas que sirven al Estado, o a sus instituciones, de manera interina, y
cuya antigüedad supere el año, a la de un contrato de trabajo por tiempo
indefinido, para los efectos de reconocerles algunos de los derechos del
funcionario nombrado en propiedad. En ese sentido, la Sala Constitucional en
la resolución n.º 5025, de las 11:25 horas del 8 de octubre de 1993, señaló:
“Ante la inexistencia de una norma especial que haga referencia al punto,
considera esta Sala que lo procedente […] es fijar ese plazo en un año,
aclarando que a partir de ese momento lo que opera es la adquisición de los
derechos de los cuales un trabajador en propiedad es titular (asimilado por la
misma jurisprudencia laboral a los derechos emanados del contrato de trabajo
a tiempo indefinido preceptuado en el artículo 28 del Código de Trabajo) […]
Cabe añadir, que en todo caso de interinazgo, sea en plaza vacante o no,
pasado un año desde el inicio de la relación laboral aún cuando no se adquiere
derecho a la plaza deben reconocérsele los mismos derechos de los propietarios,
de conformidad con las regulaciones que del contrato a tiempo indefinido hace
el Código de Trabajo”.`

“… Es así que en el voto n.º 445, de las 9:40 horas del 6 de setiembre de 2002,
se indicó: “Ahora bien, la Ley de Salarios de la Administración Pública, No.
2166, promulgada el 9 de octubre de 1957 y sus reformas, con la finalidad de
uniformar la materia salarial en el Sector Público, reconoció, en el ordinal 5, el
derecho a disfrutar, por cada año trabajado, de un paso o aumento de hasta un
total de treinta, de conformidad con la escala salarial, preceptuada en el
numeral 4 ibid. Ese derecho a percibir anualidad fue previsto, de forma
exclusiva para los servidores públicos, sin que para ello fuese decisorio,
si la relación estatutaria de servicio era de carácter temporal o
permanente. Ello es así, toda vez que, de conformidad con lo dispuesto por los
numerales 33 y 11 constitucionales, en aplicación de lo dispuesto con los
derechos fundamentales de igualdad y legalidad, en su orden, no resulta lícito
distinguir donde la normativa no lo hace. De tal forma que, ostenta la
condición de servidor público, tanto quien se encuentra nombrado en
propiedad como quien ocupa el puesto de manera interina. Tampoco es
indispensable, para computar la antigüedad del servidor, sí la
designación fue única o a través de nombramientos sucesivos, sin
solución de continuidad (ver en igual sentido los Votos de ésta Sala N°s 742,
de las 10:10 horas, del 12 de diciembre del 2001 y; 194, de las 15:10 horas del
25 de abril del 2002)” (sic. La negrita es agregada).”

Resolución No. 2015-001049. SALA SEGUNDA DE LA CORTE


SUPREMA DE JUSTICIA. San José, a las 09 horas 35 minutos del 30
de setiembre de dos mil quince. Funcionario Municipal. Año y nueve
meses de labores en forma interina. Aplica art.29 inciso 3.- a) para
cálculo de cesantía.
“Queda claro que las funciones realizadas por el gestionante, no eran
extraordinarias sino de las ordinarias de la Municipalidad, tan es así que
dicho puesto pasó a convertirse en uno de naturaleza fija dentro de la
organización municipal. Sostener lo contrario sería infringir el plazo máximo
de un año que permite el ordinal 27 del Código de Trabajo, ir en contra del
principio de continuidad de la relación de trabajo y perjudicar a la persona
trabajadora (en sentido similar ver los votos de esta Sala números 951 de las
diez horas veinte minutos del dieciséis de agosto de dos mil trece; 391 de las
once horas veinte minutos del cuatro de mayo de dos mil once, entre otros).
Así, bajo el entendido de que el contrato de trabajo lo era por tiempo indefinido
a estos efectos, es de plena aplicación a este asunto el artículo 29 del Código
de Trabajo. Ahora bien, existirá derecho al auxilio de cesantía cuan d o el
contrato por tiempo indefinido concluya por: a) despido injustificado, b) alguna
de las causas previstas en el artículo 83 u, c) otra ajena a la voluntad del
trabajador. Según se ha expresado, la Administración actuó a derecho al no
prorrogar los nombramientos del actor, razón por la que no puede tratarse de
un despido injustificado, ni de alguna de las causas del artículo 83 del Código
de Trabajo. No obstante, es del tercero de los supuestos donde nace el derecho
del recurrente al cobro de este extremo, esto es: que la relación termine por
una causa ajena a la voluntad de la persona trabajadora. Según consta en el
folio 342 del expediente administrativo (paquete 1) al actor se le informó que
ya se había seleccionado a la persona que ocuparía la plaza, la cual, a pesar
de ser una causa objetiva, se constituye como una causa ajena a la voluntad
del gestionante y, por consiguiente, le hace acreedor al pago del rubro de
auxilio de cesantía. Asimismo, si el contrato laboral se estima como a tiempo
indefinido a efectos indemnizatorios, la persona trabajadora deberá ser
indemnizada al momento de su cese también por concepto de preaviso, según
lo dispone el artículo 28 ibídem que, en lo que interesa, indica: “En el contrato
por tiempo indefinido cada una de las partes puede ponerle término, sin justa
causa, dando aviso previo a la otra, de acuerdo con las siguientes reglas: (…)
c) después de un año de trabajo continuo con un mínimo de un mes de
anticipación”. El hecho de que el actor no fuera nombrado en el puesto en
propiedad, no exime a la demandada de respetar los derechos de sus
servidores y con mayor razón si se trata de sus derechos fundamentales
derivados de la terminación del contrato de trabajo. En consecuencia, en vista
de que es un hecho no controvertido que el último salario devengado por el
actor fue de ¢698.499,00 (véase folio 20 del expediente administrativo
-paquete 2- y hecho probado número 4 de la sentencia de primera instancia),
corresponde al actor el pago de las siguientes cantidades: por auxilio de
cesantía, lo correspondiente a 19,5 días (artículo 29, inciso 3, punto “a”), es
decir, la suma de ¢454.024,35 (698.499 ÷ 30 x 19,5); por preaviso lo
correspondiente a un mes de salario (artículo 28, inciso 3, punto “a”), es decir,
la suma de ¢698.499,00.”