Está en la página 1de 164

Queda prohibida, salvo excepción prevista en la ley, cualquier forma de reproducción, distribución, comunicación

pública y transformación, total o parcial, de esta obra sin contar con autorización escrita de los titulares del Copy-
right. La infracción de los derechos mencionados puede ser constitutiva de delito contra la propiedad intelectual
(Artículos 270 y ss. del Código Penal).
DE VNITATE ET VNO
DE DOMINICVS GVNDISSALINVS
M.ª JESÚS SOTO-BRUNA
CONCEPCIÓN ALONSO DEL REAL
(EDITORAS)

DE VNITATE ET VNO
DE DOMINICVS GVNDISSALINVS

ESTUDIO, EDICIÓN CRÍTICA Y TRADUCCIÓN CASTELLANA

introducción, texto crítico y traducción de


Paulino Castañeda Delgado,
José Carlos Martín de la Hoz
y Eduardo Fernández

EDICIONES UNIVERSIDAD DE NAVARRA, S.A.


PAMPLONA
COLECCIÓN DE PENSAMIENTO MEDIEVAL Y RENACENTISTA
FACULTAD DE FILOSOFÍA Y LETRAS • UNIVERSIDAD DE NAVARRA

CONSEJO EDITORIAL
DIRECTOR
ÁNGEL LUIS GONZÁLEZ
SUBDIRECTORES
JUAN FERNANDO SELLÉS
CRUZ GONZÁLEZ AYESTA
SECRETARIA
Mª IDOYA ZORROZA

www.unav.es/pensamientoclasico

Nº 154
M.ª Jesús Soto-Bruna / Concepción Alonso del Real,
De unitate et uno de Dominicus Gundissalinus. Estudio, edición crítica y traducción castellana

Trabajo realizado con una subvención del Ministerio de Economía


y Competitividad:
«Universitas rerum y metafísica del Logos en la interpretación
neoplatónica medieval del proceso emanativo-manifestativo de la
causalidad. De E. Eriúgena a M. Eckhart»,
nº ref.: FFI2011-28729 (IP: María Jesús Soto-Bruna) 2012-2014.

Primera edición: Enero 2015

© 2015. M.ª Jesús Soto-Bruna / Concepción Alonso del Real


© Ediciones Universidad de Navarra, S.A. (EUNSA)
© Plaza de los Sauces, 1 y 2. 31010 Barañáin (Navarra) - España
© Teléfono: +34 948 25 68 50 – Fax: +34 948 25 68 54
© e-mail: info@eunsa.es

ISBN: 978-84-313-2942-6
Depósito legal: NA 3-2015

Imprime: GRAFILIA, S.L. Boadilla del Monte (Madrid)


Printed in Spain - Impreso en España
ÍNDICE

PARTE I. ESTUDIO FILOSÓFICO, Mª Jesús Soto-Bruna


La causalidad del uno y la dialéctica de lo múltiple. Estudio


preliminar al De unitate et uno de Dominicus Gundissalinus

1. Antecedentes y propósito de la edición del tratado Sobre la
unidad y lo uno .............................................................................. 11

2. Lo uno como causa en un planteamiento metafísico sobre la
unidad ............................................................................................ 31

3. ¿“Manifestación” o “multiplicación” de la unidad?....................... 38

4. Unidad, dualidad y pluralidad en la naturaleza.............................. 45

5. Unidad y bien ................................................................................. 57

Bibliografía ........................................................................................ 64


PARTE II. ESTUDIO FILOLÓGICO, Concepción Alonso del Real

I. Introducción
1. Autoría............................................................................................ 83

2. El texto latino ................................................................................. 85

3. Esta edición .................................................................................... 96

4. Bibliografía

a) Ediciones ................................................................................... 97

b) Fuentes ...................................................................................... 97

c) Estudios ..................................................................................... 98

5. Sigla................................................................................................ 99

8 Índice

II. TEXTO LATINO-CASTELLANO AFRONTADO


De unitate et uno / Sobre la unidad y el uno, Dominicus
Gundissalinus ................................................................................ 102

III. ÍNDICE DE TÉRMINOS ..................................................................... 149



PARTE I

ESTUDIO FILOSÓFICO

Mª Jesús Soto-Bruna
Toledo, Biblioteca Capitular Metropolitana, manuscrito 47-15 f. 78v
LA CAUSALIDAD DEL UNO
Y LA DIALÉCTICA DE LO MÚLTIPLE
ESTUDIO PRELIMINAR AL DE UNITATE ET UNO DE
DOMINICUS GUNDISSALINUS

1. Antecedentes y propósito de la edición del tratado Sobre la unidad


y lo uno
El ‘De unitate’ contiene como doctrina fundamental
que Dios creó inmediatamente, sin intermediarios, tres
géneros de seres: los “cielos”, con todos sus
individuos, los “generables” y los “corruptibles”, y los
“ángeles”1.

El tratado De unitate et uno de Dominicus Gundissalinus es una de las


obras medievales en las que más claramente se muestra el tema fun-
damental de la metafísica, en tanto que aborda la cuestión del ser como el
problema de lo uno y lo múltiple; problema con el que se inició la filo-
sofía como quehacer propio de la razón humana. Es uno de los primeros
tratados que va más allá de la unidad predicamental para adentrarse en el
uno trascendental, que conviene y acompaña a todo ente; no como aña-
diéndole algo real –sea sustancial o accidental– sino según una conside-
ración de razón que expresa la identidad de cada ente consigo mismo; y
ello aun cuando esa identidad sea alcanzada a través de la diferencia, de
la composición, de la división. Pues, en efecto, esta unidad se ha definido
ya, referida al ente, como aquello que expresa la indivisión de cada ente
consigo mismo –lo que le proporciona su identidad– y su división

1
M. Alonso Alonso, “El autor del Liber de causis primis et secundis”, en Temas filosófi-
cos medievales. Ibn Dawud y Domingo Gundisalvo, Universidad Pontificia de Comillas,
Santander, 1959, pp. 183-207; cita en pp. 183-184. Compara la doctrina aquí contenida con
la que expresa Tomás de Aquino en Summa Theologiae, I, q. 9, a. 2; I, q. 46, a. 3.
12 Mª Jesús Soto-Bruna

respecto de todo lo demás. Esta última “división” enseñará la entidad


propia de lo finito y su relación a lo uno originario.
Dominicus Gundissalinus (ca. 1110-1190) es ya considerado en la ac-
tualidad como el primer pensador medieval que trató la temática central
de la metafísica desde una perspectiva estrictamente racional2, conside-
rando que el ens causatum es el objeto propio de esta disciplina. La meta-
física trataría del ente, el cual apunta a su causa como fundamento de to-
da existencia3. Desde esta apreciación se encuentra en su obra especu-
lativa un tratamiento especial acerca del planteamiento del estatuto de la
relación entre la unidad y la multiplicidad, el cual redefine el panorama
neo4platónico –y no menos la recepción de Aristóteles– presente en el
ambiente filosófico de la época, así como la herencia aviceniana y ga-
biroliana que recibe a través de las traducciones realizadas entonces en
Toledo4. Sabemos, en efecto, que Domingo Gundisalvo5 tradujo al latín

2
Cfr. A. Fidora, “Dominicus Gundissalinus and the Introduction of Metaphysics into the
Latin West”, The Review of Metaphysics, 2013 (66), pp. 691-712; N. Hasse / A. Bertolacci
(eds.), The Arabic, Hebrew and Latin Reception of Avicenna’s Metaphysics, Walter de
Gruyter, Berlin / Boston, 2012.
3
Cfr. A. Fidora, “Dominicus Gundissalinus and the Introduction of Metaphysics into the
Latin West”, p. 706, donde se refiere a la p. 100 de la obra de Dominicus Gundissalinus De
divisione philosophiae, según la edición: A. Fidora / D. Werner (eds.), Dominicus Gudissali-
nus, De divisione philosophiae – Über die Einteilung der Philosophie, Herders Bibliothek
der Philosophie des Mittelalters, vol. 11, Herder, Freiburg im Breisgau, 2007. Haré referen-
cia, normalmente, a esta edición en las sucesivas citas de la obra De divisione philosophiae
de Domingo Gundisalvo.
4
Cfr. mi estudio: “Domingo Gundisalvo y el De processione mundi”, en M. J. Soto-Bruna
/ C. Alonso del Real, De processione mundi. Estudio y edición crítica del tratado de Do-
mingo Gundisalvo, Eunsa, Colección de pensamiento medieval y renacentista, Pamplona,
1999, pp. 19-107. A partir de ahora citaré esta edición cuando me refiera al tratado gundi-
salino De processione mundi. El trabajo fue realizado a partir de la publicación: G. Bülow
(ed.), Des Dominicus Gundissalinus Schrift “Von dem Hervorgange der Welt” (De pro-
cessione mundi), Beiträge zur Geschichte der Philosophie des Mittelalters, Band XXIV, Heft
3, Aschendorff, Münster, 1925. Existe, de esta obra, una traducción inglesa reciente: J. A.
Laumakis (ed.), Dominicus Gundissalinus. The Procession of the World, Marquette Univer-
sity Press, Milwaukee, 2002.
5
Es aceptada en la actualidad esta traducción al castellano del nombre del autor que nos
ocupa; la identidad del mismo ha sido comprobada a través de los estudios de los manus-
critos de la Biblioteca Nacional de París y de Oxford. Ver al respecto: P. Correns, “Domi-
nicus Gundisalvi ist der Verfasser der Abhandlung De unitate” (Dominicus Gundisalvi,
Gundissalinus, Gondisalinus, Gumdissalino), en Die dem Boethius fälschlich zugeschrie-
bene Abhandlung des Dominicus Gundisalvi De unitate, Beiträge zur Geschichte der
Introducción 13

la Metaphysica de Avicena6 y que colaboró en la traducción del Fons


vitae de Avicebrón7.
Es inicialmente en su tratado De unitate et uno donde expone, no ya la
relación entre la unidad y el ser, sino la caracterización del uno como un
trascendental que conviene al ente en cuanto tal; para pasar después a
analizar los diferentes tipos de unidad que se encuentran en el orbe de lo
finito. Estas cuestiones son planteadas desde una especulación filosófica
que admite la creación y, por lo tanto, el abordaje del análisis de la propia
entidad del ser finito que, en su condición de compuesto, remite a una
unidad fundante.
Existen ya varias ediciones contemporáneas de la obra De unitate et
uno que, si bien inicialmente fue considerada de autoría boeciana, es ya
de común consenso su atribución a Domingo Gundisalvo. De 1891 data
el ejemplar de P. Correns8; en esta impresión Correns muestra, tras un
minucioso análisis de manuscritos y de paralelo de textos, las diferencias
significativas entre el De unitate y la Consolatio boeciana; aunque la ape-
tencia de todo ser a la unidad, como al bien –una de las tesis medulares
del tratado gundisalino– se halla en ambos autores, de lo cual hablaré al

Philosophie des Mittelalters, Band I, Heft 1, Aschendorff, Münster, 1891, p. 31. La identidad
y el nombre del autor que nos ocupa fue también investigada y confirmada por J. García
Fayós, “El colegio de traductores de Toledo y Domingo Gundisalvo”, Revista de la Bi-
blioteca, Archivo y Museo, 1932 (33), pp. 109-123; p. 113: “De este cotejo de documentos se
infiere, pues, que los distintos nombres de Gonzalo, Gundisalvo y Gundisalino parecen refe-
rirse a un mismo personaje”. Cfr. F. Rivera, “Nuevos datos sobre los traductores Gundisalvo
y Juan Hispano”, Al-Andalus, 1966 (31), pp. 267-280: “Su nombre concreto fue Dominicus
Gundisalvi”, p. 268. Ver asimismo: G. Díaz, Hombres y documentos de la filosofía españo-
la, Instituto de Filosofía Luis Vives / CSIC, Madrid, 1980-2003. Más recientemente: A.
Fidora / M. J. Soto-Bruna, “Gundisalvus ou Dominicus Gundisalvi. Algunas observaciones
sobre un reciente artículo de Adeline Rucquoi”, Estudios Eclesiásticos, 2001 (76), pp. 467-
473.
6
Cfr. París, B. N., lat. 6443, f 43: “Completus est liber quem transtulit Dominicus
Gundisalvi archidiaconus Toleti de arabico in latinum”. Cfr. M.-Th. D’Alverny, “Notes sur
les traductions médiévales des oeuvres philosophiques d’Avicenne”, Archives d’Histoire
Doctrinale et Littéraire du Moyen Âge, 1952 (19), pp. 337-358.
7
Cl. Baeumker (ed.), Avencebrolis (Ibn Gabirol) Fons vitae ex Arabico in Latinum
translatus ab Iohanne Hispano et Dominico Gundissalino; ex codicibus Parisinis, Amplo-
niano, Columbino, Beiträge zur Geschichte der Philosophie des Mittelalters, Band I, Heft 3,
Aschendorff, Münster, 1892.
8
Edición citada, anteriormente, en la nota 5.
14 Mª Jesús Soto-Bruna

final de este estudio. Deja claro asimismo que el escrito de Gundisalvo es


posterior a la traducción del Fons vitae, de ahí que el toledano recoja la
idea central de la composición del ente finito, pero exponiendo su síntesis
teórica partiendo de la primera unidad, y no resolviendo la estructura de
la finitud en una suerte de materia universal. Señala también como fuente
del escrito las Regulae theologicae9 de Alanus de Insulis, así como sus
Distinctiones dictionum theologicarum10. Concluye su estudio sobre la
autoría del De unitate et uno, con una comparación paralela de textos y
doctrinas filosóficas entre este último y el posteriormente escrito De pro-
cessione mundi. Su reflexión final sobre el lugar del tratado De unitate en
la historia de la filosofía muestra dos conclusiones principales, que iré
desarrollando a lo largo de esta investigación. Primera, aristotelismo y
platonismo se hallan presentes en la obra: tanto por el papel que juega la
unidad en la explicación del mundo en su referencia a la unidad primera,
como en la explicación de la noción de forma para exponer y desarrollar
la unidad que conviene a todo ente para ser y ser tal. Segunda, advierte
con claridad que la explicación del proceso creador no sigue el emanacio-
nismo presente en el Fons vitae. Ambos resultados serán explicados en el
transcurso de esta Introducción al tratado que nos ocupa.
En 1965 Manuel Alonso publicó una nueva edición crítica, en la que
tenía en cuenta la establecida por Paul Correns y en la que examinaba
algunas precisiones en la transcripción de ciertos términos11. Para nuestro

9
Alanus de Insulis, Regulae theologicae, J. P. Migne (ed.), PL, vol. 210, col. 624E, p. 20:
aun habiendo edición crítica, sigo aquí la citación de P. Correns. Véase, para la obra de
Alanus, M.-Th. D’Alverny, “Avendauth?”, en Homenaje a Tomás Vallicrosa, CSIC, Bar-
celona, 1954. Cfr. L. E. Corso de Estrada, “Teoría de la realidad y antropología ciceroniana
en la concepción de la virtud de Alanus de Insulis”, en M. J. Soto-Bruna (ed.), Metafísica y
antropología en el siglo XII, Eunsa, Colección de pensamiento medieval y renacentista,
Pamplona, 2005, pp. 335-248; L. E. Corso de Estrada, “La naturaleza como ‘instinctus’. Una
tesis de tradición estoica en la Summa de bono de Felipe el Canciller”, en J. Meirinhos / M.
Lázaro Pulido (eds.), Pensar a naturaleza. Problemas e respostas na Idade Média (séculos
IX-XIV), Faculdade de Letras da Universidade do Porto, Porto, 2011, pp. 105-116: véase, en
este capítulo, el apartado “Antecedentes”.
10
Alanus de Insulis, Distinctiones dictionum theologicarum, J. P. Migne (ed.), PL, vol.
210, col. 987C, pp. 29-30.
11
M. Alonso Alonso (ed.), Dominici Gundisalvi liber De unitate et uno, edición publicada
en Pensamiento, 1956 (45, 12), pp. 69-77 (correspondientes a las páginas 5-13 de la
edición). En su Introducción, señala en efecto que: “El aparato de variantes que Correns nos
presenta está muy bien hecho y aún hoy día parece aceptable […]. Son, pues, bien pocas las
Introducción 15

propósito, conviene recordar que la variante más importante que Alonso


introduce respecto de Correns se refiere a las líneas 12 y 13, página 4, en
la versión de este último y que corresponden a las líneas 22 y 23, página
6, del primero. Apunta esta variedad a una de las tesis que recorre el
escrito gundisalino sobre la unidad; a saber, se trata de la concepción de
ésta, en el ente finito, como algo que el creador concede a las cosas, una
vez que, inteligiéndose a sí mismo, intelige su creación, y entonces su vo-
luntad se dispone a dar a las cosas que han de ser creadas aquello sin lo
cual no podrían ser ni permanecer en la existencia, a saber, la unidad.
Una unidad que es trascendental y no –en este respecto– solamente nu-
mérica; de ahí que entendamos mejor la transcripción de Alonso: “Quia
enim creator vere unus (est), ideo rebus, hoc in munere dedit, ut una-
quaeque habeat esse una”, que la de Correns: “Quia enim creator vere
unus est, ideo rebus, quas condidit in hoc numero, dedit, ut unaquaeque,
habeat esse una”, ambas citas en los lugares que acabo de mencionar. En
la presente edición crítica, tras el examen de los manuscritos –tal como
analiza C. Alonso del Real–, hemos considerado más acorde con la espe-
culación de Gundisalvo mantener la expresión hoc in munere dedit, antes
que in hoc numero, dedit; dado que la creación es entendida, en el con-
junto de la especulación gundisalina, como una donación de ser a la cria-
tura, donación que implica configurar de modo inédito la unidad entre lo
que es denominado como “primeros principios de las cosas”, en nuestro
caso, la materia y la forma: cuando esa unión es producida, se da a la
criatura el ser con la unidad, que ya no es, en efecto, numérica, sino tras-
cendental.
En el sentido apuntado, considero que la reflexión textual que introdu-
ce la tesis final a la que acabo de aludir es la siguiente:
“En efecto, debido a que el creador es el verdaderamente uno, por ello
a las cosas a las que creó, con este don les ha concedido el que cada
una tenga el ser una. Y por ello, desde que una cosa tiene el ser, es
una, precisamente por eso el movimiento de todas las sustancias es
hacia lo uno y en función de lo uno. Y ninguna de aquellas cosas que
son tiende a ser múltiple, sino que así como todas las cosas tienden al
ser, así mismo a ser uno. En efecto, puesto que todas las cosas natural-
mente desean ser, mas no pueden ser si no son uno, por ello todas las

cosas que en el texto merecen algún reparo y no hay por qué repetir ese aparato de
variantes”.
16 Mª Jesús Soto-Bruna

cosas tienden al uno. Pues la unidad es la que une todas las cosas y re-
tiene todas las cosas diseminadas en todas las cosas que son.
Por lo cual, puesto que la materia no tiene el ser salvo por su unión
con la forma, y a su vez (nada) retiene a la forma unida con la materia
sino la unidad, por ello la materia está necesitada de la unidad para
unirse y para acoger al ser. En efecto, la materia es contraria a la uni-
dad, porque la materia de suyo se disemina y a su naturaleza le co-
rresponde multiplicarse, dividirse y esparcirse; en cambio la unidad
retiene, une y recoge”12.
La unidad se presentará, desde la meditación de las proposiciones ano-
tadas arriba, como el bien que todas las cosas apetecen y en el cual perse-
veran si no les adviene la destrucción o separación de sus primeros ele-
mentos metafísicos. En esta dirección, la introducción de M. Alonso a su
edición es destacable por resumir de modo magistral el aristotelismo que
Gundisalvo elabora desde el inicio del tratado; de un modo específico,
trata la índole de la identificación del uno con el ente que leemos desde el
principio y que se desprende del ulterior desarrollo del texto. Señala que
Gundisalvo pudo conocer la metafísica aristotélica en árabe, y que sin
duda conoció también la Vetustissima latina. Reconoce asimismo la in-
fluencia agustiniana, el posible influjo de Alejandro de Afrodisia e in-
cluso del destacado De eodem et diverso de Adelardo de Bath13. Enfatiza
también la presencia del platonismo –más específicamente neoplatonis-
mo– que no abandona nunca el arcediano de Segovia.
La edición de Alonso muestra justamente cómo Domingo Gundisalvo
se sitúa bien en una tradición filosófica que ha tenido como preocupación
capital, en el proceso interno de la configuración de su sistema, la rela-
ción entre lo uno y lo múltiple; y ello bajo el eje central de una concep-
ción de la unidad que se aleja en todos los sentidos de la monopolaridad

12
Domingo Gundisalvo, De unitate et uno, P. Correns (ed.), p. 4, 12-24; p. 5, 1-14. Véase
asimismo la edición de M. Alonso, pp. 70-71 de Pensamiento y pp. 5-6 de la edición, 22-39.
La traducción al castellano está tomada de la actual edición bilingüe de C. Alonso del Real,
§§ 4 y 5.
13
Cfr. H. E. E. Willner (ed.), Des Adelard von Bath Traktat De eodem et diverso, zum
ersten Male herausgegeben und historisch-kritisch untersucht, Beiträge sur Geschichte der
Philosophie des Mittelalters. Texte und Untersuchungen, Band IV, Heft 1, Aschendorff,
Münster, 1903. Aquí me refiero a la version clásica de la edición. En seguida citaré, según
las exigencias de la argumentación de esta introducción, una edición más reciente.
Introducción 17

del uno parmenídeo. En efecto, es el problema, el de lo uno y lo múltiple,


que atraviesa –según Beierwaltes– a los sistemas neoplatónicos, al menos
hasta el siglo XII: “Desde este respecto debe en efecto investigarse a Cal-
cidio, Boecio, Gundisalvo (De unitate), Avicebrón (Fons vitae), Adelar-
do de Bath (De eodem et diverso), el platonismo de Chartres, especial-
mente Bernardo Silvestre, Thierry de Chartres y Clarembaldo de
Arras”14. Y es el problema que, desde la metafísica medieval del Éxodo,
plantea la tesis que sostiene la creación de la pluralidad de los seres por
el Ser: si el ser se identifica con el absoluto, no cabría atribución de ser al
ente finito; advertencia que impulsa el arranque de toda una historia de la
metafísica dispuesta a indagar la entidad de la finitud, compuesta y múlti-
ple, en su dependencia del primer ser, que es uno.
Una primera traducción al castellano del tratado De unitate et uno de
Domingo Gundisalvo fue realizada por Noboru Kinoshita en su libro El
pensamiento filosófico de Domingo Gundisalvo15. En el Prólogo que Mi-
guel Cruz Hernández escribe a este libro se realza el pensamiento gundi-
salino como una filosofía que sobresale en el siglo XII con una síntesis
dialéctica propia. Me explicaré. Habría –según los resultados de sus estu-
dios– cuatro Aristóteles en la Edad Media: “El heredado del neoplatonis-
mo y que se extiende desde el siglo V al XI, y para el cual habría que re-
servar el calificativo de vetustissimus; el del siglo XII, que sería el autén-
tico vetus; el Aristóteles ex arabico, facilitado por los traductores desde
1150 a 1240, y el Aristóteles ex graeco, que es el auténtico novus”16; en

14
W. Beierwaltes, Identität und Differenz, Klostermann, Frankfurt a. M., 1980, p. 50. Con
respecto a Adelardo de Bath: P. Mantas, El “De eodem et diverso” de Adelardo de Bath: la
búsqueda de una síntesis en el renacimiento del siglo XII, Universidad de Córdoba, Servicio
de Publicaciones, Córdoba, 1995; Ch. Burnett, Adelard of Bath: An English Scientist and
Arabist of the Early Twelfth Century, Warburg Institute, University of London, London,
1987; Ch. Burnett (ed. y tr.), Adelardus de Bath, Conversations with His Nephew: On the
Same and the Different, Questions on Natural Science, and On Birds (con la colaboración de
I. Ronca, P. Mantas España y B. van den Abeele), Cambridge University Press, Cambridge,
1998.
15
N. Kinoshita, El pensamiento filosófico de Domingo Gundisalvo, “Prólogo” de M. Cruz
Hernández, Universidad Pontificia de Salamanca, Salamanca, 1988, pp. 123-128.
16
M. Cruz Hernández, “Prólogo”, a N. Kinoshita, El pensamiento filosófico de Domingo
Gundisalvo, p. 11; Cfr. Ch. Burnett, “The Blend of Latin and Arabic Sources in the Meta-
physics of Adelard of Bath, Hermann of Carinthia, and Gundisalvus”, en M. Lutz- Bach-
mann / A. Fidora / A. Niederberger (eds.), Metaphysics in the Twelfth Century, Brepols,
Turnhout, 2004.
18 Mª Jesús Soto-Bruna

segundo lugar, hallamos la labor de traducción, en la que sobresalen Do-


mingo Gundisalvo y el filósofo judío del que hablaremos en seguida; am-
bos autores asimilirían las doctrinas expresadas en las obras traducidas
–principalmente las que he mencionado más arriba–, pero sin, por así
decir, sucumbir a las doctrinas relatadas o defendidas en ellas, especial-
mente de carácter neoplatonizante. Además, en las obras de ambos auto-
res se refleja el conocimiento de Porfirio, san Agustín, Calcidio, Boecio,
el Corpus Dionysiacum, Juan Escoto Eriúgena17, Thierry de Chartres,
Gilberto de la Porrée, además de los ya citados más arriba. Por otra parte,
se advierte, desde el influjo árabe, el conocimiento y la circulación de las
lecturas del liber sextus De naturalibus –excelente paráfrasis aviceniana
del De anima aristotélico– y que es entendido desde la metafísica de la
luz de la Teología del pseudo Aristóteles. Miguel Cruz Hernández nos
advierte asimismo de la confluencia de las obras árabes sobre el intelecto
–los De intellectu de Al-Kindi, Al-Farabi, Avicena– con los libros meta-
físicos –como el De causis y las propias cuestiones metafísicas de los
filósofos árabes citados, así como del pseudo Aristóteles.
Desde el complejo literario y especulativo presente en el siglo XII,
Domingo Gundisalvo –según los resultados de las indagaciones de Cruz
Hernández– elaboró sus obras metafísicas, De processione mundi, De
anima18, De unitate et uno y De immortalitate animae19– habiendo optado
por una síntesis que reuniría la doble dialéctica de los tratados sobre el
intelecto así como de las obras metafísicas que habían confluido en el si-

17
Cfr. N. M. Häring / M. Th. D’Alverny, “Une rencontre symbolique de Jean Scot Érigène
el d’Avicenne. Notes sur le De causis primis et secundis et fluxu qui consequitur eas”, en J.
J. O’Meara / L. Bieler (eds.), The Mind of Eriugena, Irish University Press for The Royal
Irish Academy, Dublin, 1973, pp. 170-179; A. Fidora, “Dominicus Gundissalinus and the In-
troduction of Metaphysics into the Latin West”, pp. 703-704.
18
J. T. Muckle (ed.), “The Treatise De Anima of Dominicus Gundissalinus”, Mediaeval
Studies, 1940 (2), with an introduction by Etienne Gilson, pp. 23-103. Cfr. C. Alonso del
Real / M. J. Soto-Bruna, El ‘Tractatus de anima’ atribuido a Dominicus Gundi[s]salinus,
estudio, edición crítica y traducción castellana, Eunsa, Colección de pensamiento medieval y
renacentista, Pamplona, 2009, obra que citaré en lo sucesivo por esta última edición, si no
indico lo contrario. El título y la tipografía del mismo corresponden al original.
19
G. Bülow (ed.), Des Dominicus Gundissalinus Schrift Von der Unsterblichkeit der Seele;
nebst einem Anhange, enthaltend die Abhandlung des Wilhelm von Paris (Auvergne) De
immortalitate animae, Beiträge zur Geschichte der Philosophie des Mittelalters, Band II,
Heft III, Aschendorff, Münster, 1897.
Introducción 19

glo XII desde la cuádruple tradición aludida: aristotélica, platónica, árabe


(y árabe-judaica) y griega.
En efecto, la reflexión sobre la actividad intelectual del ser humano se
halla en Domingo Gundisalvo expresamente vinculada a sus especulacio-
nes sobre la estructura del universo creado y su dependencia de un Dios
creador; de tal modo que la plena afirmación de la inteligibilidad que le
corresponde al mundo, conlleva de modo paralelo la declaración o con-
firmación de que las potencias cognoscitivas humanas se hallan abocadas
de un modo natural al conocimiento de la verdad de este cosmos, el cual
refleja a su Hacedor. Consciente entonces de que la posibilidad del pen-
samiento metafísico no puede dejar fuera las dimensiones gnoseológicas
fundamentales, se aplica al estudio del alma humana y la existencia en
ella de una facultad que sea la encargada de dirigirse al conocimiento de
lo que ya desde Aristóteles se ha denominado como “las cosas divinas”20.
En este tema, los principios filosóficos gundisalinos suponen sin lugar a
dudas un importante avance con respecto a los estudios medievales rea-
lizados hasta el primer cuarto del siglo XII.
En el contexto aludido, el arcediano español del siglo XII Domingo
Gundisalvo ocupa un lugar central en la configuración y sistematización
del cuerpo de la filosofía medieval. Esto es debido, por un lado, al trabajo
ejercido en uno de los centros culturales más renombrados e influyentes
en la Europa de ese momento, en lo que se refiere a la recepción y trans-
misión de los nuevos documentos del pensamiento árabe al Occidente la-
tino21: la así denominada “Escuela de Traductores de Toledo”, lugar de
encuentro de las tres principales culturas del momento22; donde, su tra-
ducción de la Metafísica de Avicena le ayudó, de hecho, a desplegar la
teoría del conocimiento aviceniana a través de sus propios tratados –co-

20
Cfr. Aristóteles, Metafísica, Ε, 2, 1026 a 10-30.
21
Cfr. J. I. Saranyana / E. Tejero (eds.), Hispania christiana. Estudios en honor del Prof.
José Orlandis Rovira en su septuagésimo aniversario, Eunsa, Colección de Historia de la
Iglesia (Universidad de Navarra), Pamplona, 1988.
22
Cfr. J. A. García-Junceda, “La filosofía hispano-árabe y los manuscritos de Toledo. Una
meditación sobre el origen de la escuela de traductores”, Anales del Seminario de Historia
de la Filosofía, 1982-1983 (III), pp. 65-93; M. González Palencia, El arzobispo don Rai-
mundo de Toledo, Labor, Barcelona, 1942; M. Menéndez Pidal, “España y la introducción
de la ciencia árabe en Occidente”, Revista del Instituto Egipcio de Estudios islámicos en Ma-
drid, 1995 (III), incluido en R. Menéndez Pidal, España, eslabón entre la Cristiandad y el
Islam, Espasa-Calpe, Austral, Madrid, 1956, pp. 33-60; T. Millás Vallicrosa, Las traduccio-
nes orientales en los manuscritos de la Biblioteca Catedral de Toledo, CSIC, Madrid, 1942.
20 Mª Jesús Soto-Bruna

mo veremos– sobre el alma y a revelar asimismo un nuevo análisis del


denominado intelecto agente23. Es sabido además que la colaboración en
la traducción del Fons vitae de Avicebrón24 influye y se encuentra pre-
sente en el filosofar de Domincus Gundissalinus25.
Mas, por otro lado, el progresivo conocimiento y estudio de las obras
traducidas, impulsó a nuestro autor a escribir algunos tratados indepen-
dientes que incorporaban gran parte del legado transmitido, repensándolo
a la luz de la filosofía latina desarrollada hasta entonces. De ahí que el es-
tudio de su obra constituya una clave para la comprensión del desarrollo
ulterior de determinados conceptos, entre los que se encuentra el de “in-
telecto agente”, o, como se expresa frecuentemente en su tratado sobre el
alma, “inteligencia agente”. Gundisalvo constituye entonces un nuevo hi-
to en la historia de las interpretaciones del De anima de Aristóteles (III,
5, 430 a 10-19).
En este orden de cosas, se han atribuido a Dominicus Gundisalvi o
Gundissalinus verdaderos tratados filosóficos; en los cuales se hallan in-
coadas algunas de las tesis metafísicas que van a ocupar la atención en un
ámbito nuclear de la filosofía del siglo XIII. Así, aunque no es un pensa-
dor independiente –en el sentido moderno de esta última expresión– sus
obras, en gran parte compilaciones de textos e ideas recogidos de otros
autores, incluyen ciertas modificaciones de lo recibido y proponen a la
historia del pensamiento nuevas expresiones y planteamientos filosóficos
que acogen gran parte del legado árabe, judío y también latino26.

23
Cfr. J. F. Sellés Dauder, El intelecto agente y los filósofos: venturas y desventuras del su-
premo hallazgo aristotélico sobre el hombre, vol. I: Siglos IV a.C.-XV, Eunsa, Colección de
pensamiento medieval y renacentista, Pamplona, 2012.
24
Cfr. Cl. Baeumker (ed.), Avencebrolis (Ibn Gabirol) Fons vitae ex Arabico in Latinum
translatus ab Iohanne Hispano et Dominico Gundissalino. Para una mayor información: M.
Alonso Alonso, “Traducciones del arcediano Domingo Gundisalvo”, Al-Andalus, 1947 (12),
pp. 295-338.
25
Cfr. M. J. Soto-Bruna, “La ‘lux intelligentiae agentis’ en el pensamiento de Domingo
Gundisalvo”, Revista Española de Filosofía Medieval, 2003 (10), pp. 335-355; esp. 335-337.
26
Tal vez el caso más paradigmático de esta recepción se encuentre en el De divisione phi-
losophiae, editado primero por L. Baur en Beiträge sur Geschichte der Philosophie des
Mittelalters, Band IV, Heft 2-3, Aschendorff, Münster, 1903; tratado que ha sido estudiado,
entre otros por: N. Kinoshita, El pensamiento filosófico de Domingo Gundisalvo, pp. 47-56;
A. Fidora, “Die Rezeption der boethianischen Wissenschaftseinteilung bei Dominicus Gun-
dissalinus”, en R. Berndt / M. Lutz-Bachmann / R. Stammberger (eds.), Scientia und Disci-
Introducción 21

La propuesta especulativa de Gundisalvo a partir de tales antecedentes


puede situarse dentro de una corriente neoplatónica, que se aplica a la in-
vestigación metafísica de la estructura del mundo, con objeto de probar la
existencia de una primera causa, que no será sino Dios como ser nece-
sario y creador ex nihilo. Este razonamiento se encuentra explicitado en
el De processione mundi27, obra en la que expone las coordenadas nu-
cleares de su metafísica, acorde con la estructura del conocimiento y de
las funciones de las facultades del alma que presenta en el De anima28 y
en el De immortalitate animae29; habiéndose escrito de este último que
“fue la primera presentación occidental de la metafísica aviceniana del
alma, con los análisis que derivan de ahí relativos a la teoría del conoci-
miento (intelecto agente, intellectus adeptus)”30. Es muy probable que es-
ta obra sea posterior a la que hemos mencionado como metafísica, según
al menos la opinión de G. Bülow en los Beiträge; aceptado lo cual, puede
con certeza aseverarse que en el desarrollo de su pensamiento, el arce-
diano procede según el esquema clásico de la filosofía: de la estructura
de los seres creados se dirige al modo conocimiento de los mismos, para
culminar en su causa primera. Y es que, para él y en última instancia, la
filosofía no es sino la assimilatio hominis operibus creatoris secundum

plina. Wissenstheorie und Wissenschaftspraxis im Wandel vom 12. zum 13. Jahrhundert,
Akademie-Verlag, Berlin, 2002, pp. 178-191. O también: De scientiis, compilación a base
principalmente de la “Magala fi ihsa” al-Bulun de Al-Farabi; texto latino establecido por M.
Alonso Alonso, Consejo Superior de Investigaciones Científicas, Instituto Miguel Asín, Ma-
drid, 1954.
27
Además de las ediciones citadas en la nota 3 de este estudio preliminar, puede verse: De
processione mundi, de Domingo Gundisalvo, por M. Menéndez Pelayo, en Historia de los
heterodoxos españoles, Espasa-Calpe, Austral, Madrid, 1992 (reed. de 1880), vol. II, pp.
189-220, aunque no coincido con sus apreciaciones explicativas sobre el supuesto monismo
o panteísmo gundisalino.
28
La discusión acerca de la atribución de esta obra a Juan Hispano se tratará en breve. Por
la argumentación del texto de M. Alonso Alonso veremos que pudieron circular dos tratados
De anima. En mi opinión, uno de ellos podría ser el “Prólogo” realizado en Toledo al texto
aviceniano, hipótesis que, subrayo, no he podido comprobar.
29
De estas obras, de las que presumimos la auténtica autoría gundisalina, cito ahora y aquí
las siguientes ediciones: Liber Dominici Gundisalini De Anima ex dictis plurium philoso-
phorum collectus, en J. T. Muckle (ed.), “The Treatise De Anima of Dominicus Gundi-
ssalinus”, pp. 23-103; G. Bülow (ed.), Des Dominicus Gundissalinus Schrift Von der
Unsterblichkeit der Seele; nebst einem Anhange, enthaltend die Abhandlung des Wilhelm
von Paris (Auvergne) De immortalitate animae; más adelante precisaré sobre esta edición.
30
M.-D. Chenu, La théologie au douzième siècle, Vrin, Paris, 1966, p. 138.
22 Mª Jesús Soto-Bruna

virtutem humanitatis, un allegarse del hombre a las obras del creador se-
gún la fuerzas de la humana naturaleza31.
Desde esa perspectiva, a Gundisalvo le interesa tanto el estudio de las
“obras del creador” como la fundamentación de las “fuerzas de la huma-
na naturaleza”, de un modo tal que quede asegurada la posibilidad men-
cionada; esto es que el conocimiento humano pueda allegarse, en una
cierta forma de asimilación, al conocimiento de las formas de las cosas y
de su primera causa, que es principium agens et creans32. Es en este pun-
to donde ha de jugar su papel la luz de la inteligencia agente.
Por su parte, Noboru Kinoshita, en su interpretación del opúsculo De
unitate et uno33, señala que la obra comienza y concluye con una misma
tesis: “Vnitas est, qua unaquaeque res dicitur esse una”; “Vnitas igitur
est, qua unaquaeque res est una et id quod est”34: “Es la unidad por la que
se dice que cada cosa es una”; “Por lo tanto es la unidad por la que la co-
sa es una y es lo que es”35. Considero, sin embargo, que la proposición
con la que concluye el tratado, al añadir el quod est, supone toda la refle-
xión filosófica que intermedia entre el inicio y el final del pensar gundi-
salino en esta breve obra; pues, en efecto, la conclusión trasluce un aná-
lisis detallado de la noción de unidad con la que se trabaja a lo largo de
las páginas que median entre una y otra afirmación: la unidad del crea-
dor, la acción de otorgar unidad al compuesto, la índole misma de la uni-
dad del ser creado, la analogía de la noción unidad, así como la jerarquía
de unidades que componen el cosmos, en su mayor o menor lejanía res-
pecto de la primera unidad. Es cierto, no obstante –y advierte bien Ki-
noshita– que el conjunto del De unitate implica necesariamente la distin-
ción entre la creatrix unitas y la creata unitas, advirtiendo la simplicidad
de la primera y la composición de la segunda. Como veremos a lo largo
de nuestra exposición, Gundisalvo recurrirá a la noción de forma para
explicar lo que la cosa es en su unidad; esta recurrencia, en consonancia
con la primacía de lo uno que recorre el tratado, muestra bien la síntesis

31
Dominicus Gundissalinus, De divisione philosophiae, L. Baur (ed.), p. 6, 1-2.
32
Domingo Gundisalvo, De anima, J. T. Muckle (ed.), p. 93, 6.
33
N. Kinoshita, El pensamiento filosófico de Domingo Gundisalvo, pp. 77-84.
34
Domingo Gundisalvo, De unitate et uno, C. Alonso del Real (ed.), § 2; P. Correns (ed.),
p. 3, 1; p. 11, 13-14, respectivamente; M. Alonso (ed.), p. 5, 1; p. 13, 162, respectivamente.
35
Domingo Gundisalvo, De unitate et uno, C. Alonso del Real (ed.), §§ 2 y 11, respectiva-
mente.
Introducción 23

platónico-aristotélica que está presente en el pensar de Domingo Gundi-


salvo.
Se trata de una elaboración propia a partir de sus traducciones de Avi-
cena y de Ibn Gabirol. En este sentido, la traducción de N. Kinoshita se-
ñala acertadamente los textos paralelos de la Metaphysica de Avicena y
del Fons vitae de Ibn Gabirol, pero también recoge la tesis sobre lo uno
presente en los Elementa de Euclides, en el De Trinitate de Boecio, en
los comentarios a Porfirio de este último, y asimismo algunas variantes
presentes el De Genesi ad litteram de san Agustín y en la propia metafí-
sica aristotélica. Esta documentación se halla detallada en el capítulo so-
bre las fuentes del pensamiento de Domingo Gundisalvo, donde, además,
dedica un apartado al influjo de Plotino y la corriente judeo-árabe36.
Partiendo de la influencia inmediatamente antedicha, Alexander Fido-
ra y Andreas Niederberger publicaron en el año 2002 el volumen Vom
Einen zum Vielen37, recogiendo una interesante y significativa serie de
textos del neoplatonismo del siglo XII en los que se trata la temática
acerca de la relación entre lo uno y lo múltiple. Se incluye ahí una tra-
ducción al alemán, con el texto latino, del ensayo De unitate et uno de
Dominicus Gundissalinus38. Los autores y obras recogidos ahí habrían
partido de las enseñanzas del platonismo medio, que abarca desde el año
50 a.C. hasta el 244 d.C., con la fundación de la escuela de Plotino en
Roma. Se trata de autores que retoman el pensamiento central de Platón,
referido tanto a su cosmología como a su teoría de las ideas, renovándolo
en el ámbito de una teología filosófica que se halla esbozada en la obra
de Aristóteles39. Las ideas platónicas habrán sido interpretadas a lo largo
del medievo como pensamientos eternos en el nous divino; tesis que en-
laza con la teoría aristotélica de un pensar que se piensa a sí mismo.

36
Cfr. N. Kinoshita, El pensamiento filosófico de Domingo Gundisalvo, pp. 95-96.
37
A. Fidora / A. Niederberger (ed., intr., tr. y com.), Vom Einen zum Vielen. Der neue Auf-
bruch der Metaphysik im 12. Jahrhundert. Eine Auswahl zeitgenössischer Texte des Neopla-
tonismus, Vittorio Klostermann, Frankfurt a. M., 2002.
38
A. Fidora / A. Niederberger, “Dominicus Gundisalvus. De unitate et uno” / “Von der
Einheit und vom Einen”, en A. Fidora / A. Niederberger (ed., intr., tr. y com.), Vom Einen
zum Vielen, pp. 66-79.
39
Cfr. A. Fidora / A. Niederberger (ed., intr., tr. y com.), Vom Einen zum Vielen, los edito-
res remiten a: R. M. Jones, “The Ideas as Thought of God”, Classical Philology, 1926 (21),
pp. 317-326, p. IX de la Introducción.
24 Mª Jesús Soto-Bruna

Según lo anterior, el neoplatonismo que recorre el siglo XII retoma


entonces tanto las cuestiones cosmológicas neoplatónicas, como el rol de
las ideas divinas en el proceso de creación del mundo; especialmente des-
de la perspectiva de la pregunta por el surgimiento de lo múltiple –el
mundo creatural– a partir de lo uno. Cuestión esta no ajena al pensar gun-
disalino cuando establece, en el De processione mundi –obra que supone
una amplia explicación de las tesis contenidas en el De unitate et uno–,
que el ser de lo creado se halla “en la sabiduría del creador”: “in sapientia
creatoris est”40, o –recordando la Sagrada escritura– “quod factum est, in
ipso uita erat”41, y que remite a la cuestión de la primera inteligencia en
el opúsculo De unitate et uno42. Sin duda, se halla aquí la doctrina pre-
sente en el Liber de causis sobre la creatio mediante intelligentia, pero,
como tendremos ocasión de comprobar, la síntesis especulativa del Gun-
disalino se apartará del peculiar necesitarismo y emanacionismo conte-
nidos en el De causis, desarrollando una doctrina acerca de la causalidad
creadora como procesión y emanación en la que la única, por así decir,
materia, de la creación no es sino la sabiduría divina; en lo cual habrá de
apartarse de algunas tesis del Fons vitae como de la noción aviceniana de
creación ministerial43.
Es cierto que, rigurosamente entendido, el término processio y en su
relación a emanatio, designa, en la vertiente neoplatónica de la que pro-
viene en su intento de explicación del origen del mundo, la procedencia
de las cosas a partir del primer principio –sea éste entendido como uno,
bien, sustancia pensamiento, etc.– mediante un proceso de efusión y por
lo tanto con una parcial disminución de la propia realidad del primer
principio. En su origen neoplatónico, hay “un principio uno y universal
que se despliega, se divide, se fracciona en una multitud de realidades

40
Domingo Gundisalvo, De processione mundi, n. 33, 15.
41
Domingo Gundisalvo, De processione mundi, n. 39, 3.
42
Domingo Gundisalvo, De unitate et uno, C. Alonso del Real (ed.), § 7; P. Correns (ed.),
p. 4, 14; M. Alonso (ed.), p. 9, 63.
43
Cfr. R. Ramón Guerrero, “Sobre el uno y la unidad en la filosofía árabe: Apunte historio-
gráfico”, en M. J. Soto-Bruna (ed.), Metafísica y antropología en el siglo XII, pp. 69-80; so-
bre la noción de causa en Avicena: F. O’Reilly, “La causa essendi como verdadera causa
metafísica en el Avicenna latinus”, Patrística et Mediaevalia, 2011 (32), pp. 91-98; p. 91.
Introducción 25

particulares”44, mientras que Gundisalvo mantiene la distinción entre la


unidad creadora y la unidad creada: creata unitas a creante omnino di-
versa esse debuit et quasi opposita45.
Considero, desde lo anterior, que el debate que recorre esta tradición
medieval acerca de la composición de materia y forma para todo lo crea-
do, si bien encuentra un punto argumentativo en el De unitate et uno, en
general, la obra de Domingo Gundisalvo no muestra una clara decisión
por la inclusión de la materialidad en lo que se refiere a las sustancias es-
pirituales. Así lo sostuvieron en su momento los resultados de la inves-
tigación de M. Alonso46, que estudiaré y expondré en lo sucesivo.
La última publicación contemporánea del tratado De unitate et uno se
ha realizado en el año 2013: se trata de la edición de una traducción he-
brea medieval. Esto es fruto de un proyecto que analiza la recepción del
pensamiento latino medieval en círculos medievales47.

* * *

Las ediciones mencionadas de la obra gundisalina De unitate et uno


muestran, en definitiva, la original especulación de Domingo Gundisalvo,
quien elaboró una síntesis propia que se encuadraba ya en una metafísica
cristiana que admite la creación. En esta síntesis, Gundisalvo aparece sin
duda como uno de los autores medievales más destacados a la hora de so-
lucionar el estatuto de lo múltiple, transformando a la vez la validez del
principio platónico –recogido en diversas tradiciones– que se resume en
la conocida tesis acerca de que de lo uno no puede sino proceder lo uno.
Domingo Gundisalvo, en efecto, repite en su obra metafísica, y como ya

44
Chr. Erismann, “Processio id est multiplicatio. L’influence latine de l’ontologie de Por-
phyre: Le cas de Jean Scot Erigène”, Revue des Sciences philosophiques et théologiques,
2004 (88), pp. 401-460; p. 415.
45
Domingo Gundisalvo, De unitate et uno, C. Alonso del Real (ed.), § 4; P. Correns (ed.),
p. 5, 18-19; M. Alonso (ed.), p. 8, 45-46.
46
Cfr. M. Alonso Alonso, “El Liber de unitate et uno. Gundisalvo, intérprete de sí mismo”,
Pensamiento, 1957 (13, 50), pp. 159-199; Temas filosóficos medievales. Ibn Dawud y
Domingo Gundisalvo.
47
A. Fidora / H. J. Hames / Y. Schwartz (eds.), Latin into Hebrew, Texts and Studies, Brill,
Boston, Leiden, 2013, edición hebrea del De unitate et uno de Y. Schwartz en pp. 281-287.
26 Mª Jesús Soto-Bruna

se ha dicho, frente al principio ab uno simplici non venit nisi unum, que
dua simplicia ab uno simplici primum creari debuerunt48.
Recordaré, finalmente, que, refiriéndose al De unitate et uno ya en el
siglo XIII Tomás de Aquino señalaba que “non est Boetii”49; y –como ha
señalado Concepción Alonso del Real– es claro, desde las investigacio-
nes de Correns y Alonso, que tanto desde el estudio de los manuscritos
como por la incorporación de textos del Fons vitae de Ibn Gabirol (ca.
1021-ca. 1058) a la obra que nos ocupa, la autoría del de De unitate ha
quedado fijada para Domingo Gundisalvo, como también lo ha señalado,
ya en el siglo XXI, Cristina D’Ancona50.
El propósito de la presente edición consiste en explicar cómo en la
obra de Dominicus Gundisalvus se encuentran los elementos principales
que contribuyen a esclarecer el problema metafísico acerca de la relación
entre lo uno y lo múltiple, y que W. Beierwaltes señaló como la cuestión
capital de la metafísica: “En las múltiples tentativas de pensar lo que es
primero como Uno o como lo Uno se articula uno de los problemas fun-
damentales de la filosofía. […] Lo Uno como lo Primero no debe empero
ser nunca pensado en sí mismo, de modo aislado o abstracto, sino siem-
pre en relación con lo Otro, lo Múltiple o la Multiplicidad. Lo Uno y lo
Múltiple, Unidad y Multiplicidad, constituyen por lo tanto la relación
fundamental. […] En la especulación sobre la Multiplicidad, la Unidad o
lo Uno es ciertamente determinante, puesto que lo Múltiple no puede ser
adecuadamente pensado en sí y por sí, sino solamente en referencia a una
Unidad o a algo Uno y en ligazón a ello”51. Significa esto que lo múltiple
no es solamente una determinación de la unidad fundamente, como pen-
sara el idealismo hegeliano; la tesis mencionada retrata antes bien el deli-
neamiento de lo múltiple como unidad que articula en su seno los ele-
mentos constitutivos del ente.
Puede aseverarse que el De unitate expresa la afirmación absoluta del
ser, en el sentido de que todo ente es, y lo es por la unidad. Donde esa

48
Cfr. Domingo Gundisalvo, De processione mundi, n. 25.
49
Cfr. Tomás de Aquino, Quodlibetales, IX, a. 6; De spiritualibus creaturis, a. 1.
50
C. D’Ancona, “Alexander of Afrodisias, De unitate: a Pseudepigraphical Testimony of
the De unitate et uno by Dominicus Gundissalnus”, en A. Akasoy / W. Raven (eds.), Islamic
Thought in the Middle Ages: Studies in Text, Transmission and Translation, in Honour of
Hans Daiber, Brill, Leiden / Boston, 2008, pp. 459-488.
51
W. Beierwaltes, Denken des Einen, Vittorio Klostermann, Frankfurt a. M., 1985, p. 9.
Introducción 27

unidad se refiere tanto a la que poseen –como se verá– los primeros prin-
cipios de las cosas, como al ser primero que otorga el origen y da funda-
mento a la existencia en la primera acción de unir una materia y una for-
ma en el momento de constituir un ente finito, materia y forma que úni-
camente existen en la sabiduría del creador. Habrá de entenderse esa ac-
ción como creación de la nada en la medida en que aquellos primeros
principios preexisten in sapientia, en la sabiduría del creador, donde no
poseen un ser propio, sino el ser de la inteligencia primera, de donde han
de proceder.
Debe recordarse que Domingo Gundisalvo expone en su obra De divi-
sione philosophiae definiciones significativas en orden a elaborar una no-
ción racional sobre el tema que nos ocupa en su obra metafísica, esto es,
la relación entre lo uno y lo múltiple en el contexto de una metafísica
creacionista que entiende el primer principio como unidad, y el mundo es
explicado desde la multiplicidad procedente de aquel. Gundisalvo trata
este asunto conforme a los presupuestos del siglo XII52, en un momento
en el que ya es conocida la metafísica aristotélica. En efecto, el De uni-
tate et uno fue presumiblemente compuesto antes que el De processione
mundi –la segunda gran obra metafísica de Gundisalvo–, siempre des-
pués de 1140 y algo antes de 1170. Entre 1170 y 1180 es la fecha en la
que se estima fue compuesto el De processione mundi53. Según M. Alon-
so, y continuando con la tesis que aquí mantenemos, Gundisalvo escribió
su tratado De unitate et uno, hipotéticamente tras la aparición de un Trac-
tatus de anima, el cual, en algunos puntos, contradiría el fondo filosófico
de la tesis de la creación. Su propósito habría consistido en rebatir la tesis
sobre la unidad mantenida por el autor54, y que amplió con explicaciones
exhaustivas en el De processione mundi.

52
Sigo aquí la siguiente edición, ya citada: Dominicus Gundissalinus, Über die Einteilung
der Philosophie.
53
Cfr. el conjunto de los escritos de M. Alonso Alonso, a algunos de los cuales ya nos
hemos referido y que fueron publicados, sucesivamente en la revista Pensamiento: M.
Alonso Alonso, “El Liber de unitate et uno”, Pensamiento, 1956 (12, 45), pp. 65-78; 1956
(12, 46) pp. 177-202; 1956 (12, 48), pp. 431-472; “El Liber de unitate et uno. Gundisalvo,
intérprete de sí mismo”, 1957 (13, 50), pp. 159-199.
54
Para una primera discusión ver M. Alonso Alonso, “Gundisalvo y el Tractatus de
anima”, Pensamiento, 1948 (4, 13), pp. 71-77.
28 Mª Jesús Soto-Bruna

Más concretamente, según M. Alonso55, y continuando en parte con la


hipótesis que aquí apuntamos, Domingo Gundisalvo escribió –habiendo
ya realizado gran parte de su labor de traductor– su Tratado De unitate et
uno, como escrito de pensamiento y elaboración propios. Nos recuerda
Manuel Alonso, algo que ha quedado ya establecido, a saber, que fue B.
Haréau56 quien por primera vez resolvió la autoría del De unitate.
Una vez resuelta la autoría del escrito57, Manuel Alonso nos sitúa en el
siglo XII con la aparición del Liber de causis primis et secundis, que se-
ría la primera obra en el contexto toletano que citaría, en forma de crítica,
el Liber de unitate et uno58. En su opinión, el De causis primis et se-
cundis habría sido compuesto por Juan Hispano –autor distinto de Juan
Hispalensis– y que, según sus investigaciones, sería el judío converso Ibn
Dawud que trabajó como latinista y arabista junto con Domingo Gundi-
salvo.
Aunque no constituye estrictamente el tema de nuestro estudio, la
identidad de Juan Hispano con Ibn Dawud ha sido ya puesta en entre-
dicho. No fue cuestionada durante las investigaciones de Manuel Alonso;
como él sostiene: “Todo este conjunto de hechos nos ha hecho sospechar
que el autor del Tractatus de anima es Juan Ibn Dawud, el filósofo israe-
lita. Trabajaba con el arcediano Gundisalvo”59. Manuel Alonso habla in-

55
Cfr. M. Alonso Alonso, “El Liber de unitate et uno”, p. 66.
56
Cfr. B. Haréau, “Mémoire sur la vraie source des erreurs attribuées à David de Dinant”,
Mémoires de L’Academie des Inscriptions et Belles-Lettres, 1879 (29, 2), pp. 319-330: cito
siguiendo la referencia del autor.
57
Cfr. la comparación con Alejandro de Afrodisia, y el interesante estudio de fuentes
citadas en el opúsculo: C. D’Ancona, “Alexander of Afrodisias, De unitate: a Pseudepigra-
phical Testimony of the De unitate et uno by Dominicus Gundissalinus”, en H. Daiber / A.
Akasoy / W. Raven (eds.), Islamic Thought in the Middle Ages. Studies in text, Transmission
and Translation in Honour of Hans Daiber, Brill, Leiden, 2008, pp. 459-488.
58
Cfr. M. Alonso Alonso, “El Liber de unitate et uno”, p. 66.
59
Recordemos que M. Alonso Alonso atribuye a este autor un Tractatus de anima, ins-
pirado en Avicena, además del Liber de causis primis et secundis; hoy se investiga la tesis de
si no fue un autor árabe el que escribió este último. Cfr. M. Alonso Alonso, Temas filo-
sóficos medievales. Ibn Dawud y Domingo Gundisalvo, p. 41; p. 44: “Se infiere de todo lo
dicho que Juan Hispano (Juan ibn Daewud) es traductor del De anima de Avicena, y también
autor del Tractatus de Anima”.
Introducción 29

distintamente de Ibn Dawud o Juan Hispano; así como de que el De uni-


tate refutaría algunas de las tesis ahí contenidas60.
Tras lo anterior, es preciso tener en cuenta que, en nuestros días, M.-
Th. D’Alverny ha puesto de manifiesto que no es clara la identificación
de Juan Hispano con Ibn Dawud o Avendauth61. Y esclarece definiti-
vamente la confusión establecida por Manuel Alonso entre Juan, nom-
brado arzobispo de Segovia, y sucesor de Raimundo, con “el filósofo is-
raelita62. Ciertamente, la autoría de las obras mencionadas es un tema de
actual investigación; y ya, siguiendo a Manuel Alonso, el autor sería el
arzobispo Juan, a quien el padre M. Alonso confunde con el filósofo
israelita, atribuyéndole definitivamente tanto el Tractatus de anima,
como el De causis primis et secundis63.
En todo caso, queda hoy fijado que quien trabajó con Gundisalvo en el
Toledo del siglo XII fue el pensador judío Ibn Dawud. Del siguiente
modo lo ha expresado Alexander Fidora: “Frente a lo primero, es sabido
que Gundisalvo se sirvió, por lo menos al iniciar su carrera, de diferentes
colaboradores arabistas que le ayudaron en sus traducciones (o
viceversa). Uno de ellos, el llamado “Avendauth, israelita philosophus”
(a quien muy probablemente hay que identificar con el gran erudito judío
Abraham Ibn Dawud), en su prólogo al De anima de Avicena nos cuenta
que él pronunciaba palabra por palabra en vulgae (“singula verba
vulgariter proferente”) mientras que el latinista Gundisalvo las vertía al
latín (“in latinum convertente”)64.
Ciertamente, la composición del De unitate –y continuamos nuestra
argumentación– se aleja en sus principios del De causis primis et se-

60
Cfr. M. Alonso Alonso, Temas filosóficos medievales. Ibn Dawud y Domingo
Gundisalvo, p. 33.
61
M.-Th. D’Alverny, “Avendauth?”, en Homenaje a Tomás Vallicrosa, CSIC, Barcelona,
1954, pp. 19-43. Agradezco a Alexander Fidora sus indicaciones en esta dirección.
62
M.-Th. D’Alverny, “Avendauth?”, p. 27. Para una visión general, véase: M.-Th. D’Al-
verny, Pensée médiévale en Occident: théologie, magie et autres textes des XIIe-XIIIe siècle,
Ch. Burnett (ed.), Ashgate Variorum, Aldershot, 1995.
63
Cfr. M. Alonso Alonso, Temas filosóficos medievales. Ibn Dawud y Domingo
Gundisalvo, p. 44; opinión que radicaliza en la página 59 y en la página 227.
64
A. Fidora, “Nota sobre Domingo Gundisalvo y el Aristoteles Arabus”, Al-Qantara, 2002
(23, 1), pp. 201-208; el texto en p. 201; donde hace referencia a la citada obra de M.-Th.
D’Alverny, así como al Liber de anima seu de Sextus de naturalibus, de Avicena, en las no-
tas 2 y 3.
30 Mª Jesús Soto-Bruna

cundis65. Se acepta en ambas obras la simplicidad divina, en la que coin-


ciden el id quod est con el id quo est. Pero la fórmula gundisalina esse ex
forma est, a la que subyace una doctrina de la creación de los primeros
principios de las cosas, estaría ausente en la obra De causis primis et se-
cundis66. En otras palabras, el creador, según Gundisalvo, procede cau-
salmente, proporcionando la unidad a aquello que en potencia se en-
cuentra en su sabiduría: la forma y la materia de las cosas. Se trata, a mi
juicio, de un modo sumamente original de superar el hilemorfismo ga-
biroliano, cuando en éste se entiende que la materia y la forma son en
acto; además de conjugar perfectamente la doctrina aristotélica del ente,
con una metafísica de lo uno, que no deja de poseer el ser y el logos y
que, desde su sabiduría, conoce la pluralidad a la que, creándola, le otor-
ga la unidad para que sea.
Domingo Gundisalvo, autor cristiano, advirtió pronto la incompatibi-
lidad de la fusión de las doctrinas aviceniana y gabirolianas67 para elabo-
rar una ontología del ente creado. Se trataba de desplegar una ontología
especulativa, más allá de la cosmología, en consonancia con una meta-
física del uno que no excluyese de sí al ser y que permitiera comprender,
al menos racionalmente, la posibilidad de la creación, y, con ella, la exis-
tencia de entes múltiples que constituidos cada uno y en su totalidad cos-
mológica por elementos cuya unidad debía depender de aquel primer ser,
originario y fundante.
En la investigación de M. Alonso, Ibn Dawud o Juan Hispano, con ob-
jeto de solidificar sus propias posiciones filosóficas, habría escrito ade-
más el opúsculo Liber de causis primis et secundis –que, por su clara
inspiración en fuentes árabes comienza hoy a considerarse obra de algún
autor musulmán–68. Esta obra refutaría a su vez el Liber de unitate et uno,
tesis que considero uno de los mayores hallazgos en el estudio de la his-
toria de la filosofía medieval, a la hora de comprender el núcleo de la me-
tafísica misma: el ser y lo uno. Trataré de ello más adelante.

65
Cfr. M. Alonso Alonso, “Gundisalvo y el De causis primis et secundis”, Estudios
Eclesiásticos, 1947 (21, 80), pp. 367-380.
66
Coincidiendo con la segunda gran obra metafísica de Domingo Gundisalvo, De pro-
cessione mundi, n. 32, en la edición citada de Eunsa.
67
Cfr. Domingo Gundisalvo, De unitate et uno, C. Alonso del Real (ed.), § 5.
68
Cfr. M. Alonso Alonso, “Domingo Gundisalvo y el De causis primis et secundis”, Estu-
dios Eclesiásticos, 1947 (80, 21), pp. 367-380; cfr. “El autor del Liber de causis primis et
secundis”, pp. 184-208.
Introducción 31

Ciertamente, y ya muerto Juan Hispano, Domingo Gundisalvo –con-


solidado definitivamente su pensamiento– escribió su segunda gran obra
metafísica: el tratado Sobre la procesión del mundo, que ya he in-
troducido; siempre después de 1170 y probablemente alrededor de 1180.
Por su parte, y como ha quedado demostrado, el libro Sobre la unidad y
lo uno presupone la previa traducción de la metafísica aviceniana y de la
obra gabiroliana.

2. Lo uno como causa en un planteamiento metafísico sobre la uni-


dad

“La búsqueda de la unidad es una preocupación básica en la historia


de la filosofía. De acuerdo con Hegel, el conjunto de la filosofía no es si-
no “el estudio de las determinaciones de la unidad”69. En la introducción
a este estudio, hemos leído ya el comienzo del Liber sobre la unidad y lo
uno: “Es la unidad por lo que se dice que cada cosa es una”. Sabemos
que esta doctrina es mantenida fielmente en la metafísica gundisalina; no
otra es la razón de que encontremos la misma tesis en su segunda gran
obra metafísica, De processione mundi: “Todo lo que es, es por esto, por-
que es uno”70. Si bien la proposición pudiera dar pie a la interpretación de
un sistema de tradición enteramente neoplatónica, esto sería contradicho
cuando se sigue leyendo lo que sigue en ambas obras a la explicación de
la unidad por la cual es cada cosa. En efecto, y de un modo inmediato,
hallamos la forma, de cuño sin duda aristotélico, como el elemento que
permite la perseverancia de la cosa en la unidad de sus elementos. Y es
que el ser uno, que no añade al ser sino la negación de división, conviene
siempre al ente finito, que es compuesto, mientras sus componentes no

69
J. A. Aertsen, La filosofía medieval y los trascendentales. Un estudio sobre Tomás de
Aquino, Eunsa, Colección de pensamiento medieval y renacentista, Pamplona, 2003 (trad.
del original: Medieval philosophy and the transcendentals: the case of Thomas Aquinas,
Brill, Leiden, 1996; M. Aguerri, M. I. Zorroza (trads.), J. Cruz Cruz (rev.), p. 199; y la refe-
rencia a G. W. F. Hegel, Vorlesungen über die Philosophie der Religion, en Sämtliche
Werke, H. Glockner (ed.), Frommann-Holzboog, Stuttgart, 1928, vol. 15, p. 113.
70
Domingo Gundisalvo, De processione mundi, n. 33.
32 Mª Jesús Soto-Bruna

estén separados, sino cuando, unidos, se constituye el compuesto. En


Gundisalvo, el agente de la indivisión es tanto la unidad como la forma71.
En lo que se refiere al De unitate et uno, lo hemos advertido ya; y en
el De procesione mundi se encuentra la misma doctrina, expresada ahí de
un modo simple: “La unidad es forma”72. En ello difiere de la conocida
fórmula plotiniana expresada en la Enéada sexta, según la cual todo ente
es uno y todo uno es ente.
Considero que los argumentos transcritos –que, sin duda, aúnan tanto
tesis platónicas como aristotélicas– dejan entrever una referencia inigua-
lable e ineludible para comprender filosóficamente la multiplicidad, en la
cual, para ser y ser tal, debe incluirse la unidad. La filosofía moderna ha
solucionado este problema situando la unidad en la subjetividad del pen-
sar: desde la percepción monádica lebniziana hasta la apercepción tras-
cendental en el kantismo: la filosofía de la unidad se ha situado contem-
poráneamente en la reflexividad del yo, reduciendo entonces el orbe de la
entidad finita al reino, por así decir de lo irracional73. En confrontación,
con ello, en el breve tratado sobre la unidad de Gundisalvo, del cual he-
mos citado antes el que consideramos el texto central, el autor –como se
ha escrito recientemente– “desarrolla su solución específica al problema
de la materia y la forma en el marco de una metafísica del Uno orientada
en Ibn Gabirol”74; aunque alejándose tanto de la interpretación de un mo-
nismo que lo ligaría en exceso a la materialidad del principio, como de
aquella que redunda en un dualismo extremo, tal que hace imposible con-
cebir la inmaterialidad de las sustancias espirituales.

71
Cfr. Tomás de Aquino, Summa Theologiae, I, q. 11, a. 1.
72
Domingo Gundisalvo, De processione mundi, n. 34.
73
La unidad es –ya en Kant– introducida en la naturaleza por nuestro psiquismo, KrV, A
125. Cfr. J. Jalabert, “Leibniz, philosophie de l’unité”, Zeitschrift für philosophische Fors-
chung, 1996 (20), pp. 447-455; M. J. Soto-Bruna, “Le déploiement de la causalité: d’Érigène
à Spinoza”, en C. González-Ayesta / R. Lázaro, (eds.), Causality in the Early Modern Phi-
losophy, Georg Olms, Hildesheim, 2013, pp. 69-87; H. Schepers, Leibniz. Wege zu seiner
reifen Metaphysik, Akademie Verlag, Berlín 2014. Véase además el sugestivo estudio al
respecto: L. Honnefelder, Scientia Transcendens: die formale Bestimmug der Seiendheit und
der Realität in der Metaphysik des Mittelalters und der Neuzeit (Duns Scotus, Suárez, Wolff,
Kant, Peirce), Meiner, Hamburg, 1980.
74
A. Fidora, “Una nota sobre Conrado de Prusia, comentador del De unitate de Gundi-
salvo”, en VV. AA., Lo uno y lo múltiple. Homenaje a Félix del Valle y Díaz, Real Aca-
demia de Bellas Artes y Ciencias Históricas de Toledo, Toledo, 2009, p. 145.
Introducción 33

Con ello, se puede mostrar bien que el siglo XII vive tanto la influen-
cia greco-latina como la greco-árabe, lo cual queda demostrado en el De
unitate et uno de la autor hispano Domingo Gundisalvo75; obra que nos
indica adecuadamente cómo la aporía de lo uno y lo múltiple es recogida
en el siglo XII con todos los antecedentes platónico-aristotélicos, tanto
desde la tradición judeo-árabe, como desde la corriente latino-cristiana.
En lo sucesivo, trataré de exponer este panorama en el que se encuadra la
problemática aludida, dentro de la obra metafísica de Domingo Gundi-
salvo.
El texto citado en el epígrafe anterior del tratado gundisalino sobre la
unidad y lo uno recoge y resume perfectamente su concepción de lo uno
como origen y causa de la unidad derivada en la naturaleza. Reuniendo el
aristotelismo y el platonismo, en el siglo XII, Domingo Gundisalvo esta-
blece que la naturaleza no puede darse ontológicamente sin la unidad,
procedente de la unidad primera. A su vez, la unidad creada, manifiesta
en el orbe natural, no puede poseer los caracteres de la unidad primera
originaria y fundante: de ahí la reunión de la materia y la forma en una
unidad, sustentada, ante todo, por la forma: “Por consiguiente, la forma
que existe en la materia, que perfecciona y custodia la esencia de cada
cosa, es la unidad que desciende de la primera unidad, que la creó”76. En
este otro texto leemos de un modo definitivo la exclusión de la monopo-
laridad de lo uno: “En efecto, la unidad primera y verdadera, que es uni-
dad por sí misma, creó una unidad diferente que sería inferior a ella. Pero
–puesto que todo creado es completamente diverso (de aquello) por lo
cual es creado– indudablemente la unidad creada debió ser completa-
mente diversa y como opuesta a la unidad que la creó. Por ello, a la uni-
dad creada le sobreviene la multiplicidad, la diversidad y la mutabili-
dad”77.
En esta síntesis, Gundisalvo aparece sin duda uno de los autores me-
dievales más destacados a la hora de solucionar el estatuto de lo múltiple,
transformando a la vez la validez del principio platónico –recogido en di-

75
R. Ramón Guerrero, “Sobre el uno y la unidad en la filosofía árabe: apunte historio-
gráfico”, p. 69.
76
Domingo Gundisalvo, De unitate et uno, C. Alonso del Real (ed.), § 5; P. Correns (ed.),
p. 5, 11-14; M. Alonso (ed.), p. 7, 30-33.
77
Domingo Gundisalvo, De unitate et uno, C. Alonso del Real (ed.), § 6; P. Correns (ed.),
p. 5, 15-20; M. Alonso (ed.), p. 8, 44-48.
34 Mª Jesús Soto-Bruna

versas tradiciones– que se resume en la conocida tesis acerca de que de lo


uno no puede sino proceder lo uno. Domingo Gundisalvo, en efecto, re-
pite en su obra metafísica, frente al principio ab uno simplici non venit
nisi unum, que dua simplicia ab uno simplici primum creari debuerunt78.
Lo anterior implica que, desde un comienzo, se establece la distinción
entre la unidad creadora y la unidad creada. La unidad creadora es sim-
ple, no tiene principio ni fin mientras que la unidad creada es compuesta,
incluye en ella la multiplicidad, que no se dispersa debido a la forma que
mantiene la unidad en lo creado: “Sed, quia creatix unitas non habet
principium neque finem, nec permutationem, nec diversitatem, ideo crea-
tae unitati accidit multiplicitas et diversitas et mutabilitas”79. En realidad,
el texto nos muestra cómo la unidad y la multiplicidad es el verdadero
horizonte especulativo desde el cual debe ser pensado hoy el gran tema
de la identidad y de la diferencia80, que no es sino el tema del ser y de la
analogía del ser.
En otros términos, si para Hegel la filosofía no consistía en otra cosa
sino en el estudio de las determinaciones de la unidad, diríamos, leyendo
hoy el opúsculo De unitate et uno, que Gundisalvo resalta por primera
vez del influjo neoplatónico del uno para afrontar el que desde ahora será
el complejo tema de la metafísica occidental: el ser y la analogía del ente.
Veremos más adelante este asunto el tratado que nos ocupa.
De momento, nos encontramos –como acabamos de leer– una unidad
pura, absuelta, no relacionada; y, además, una unidad ordenada, en sí
subsistente, pero relacionada a un uno unificante. A partir de aquí, se es-
tablece un modo peculiar de entender la identidad y la diferencia; pues, si
bien, en ambos casos hablamos de unidad, encontramos que la diferencia
debe hallarse la indagar en la relación existente entre la unidad fundante
y la unidad fundada.
En el ya citado De divisione philosophiae se encuentran definiciones
significativas en orden a elaborar una noción racional sobre el tema que
nos ocupa en su obra metafísica, esto es, la relación entre lo uno y lo

78
Cfr. Domingo Gundisalvo, De processione mundi, n. 25.
79
Domingo Gundisalvo, De unitate et uno, C. Alonso del Real (ed.), § 6; P. Correns (ed.),
p. 5, 19-21; M. Alonso (ed.), p. 8, 46-48.
80
Cfr. W. Beierwaltes, “Einheit und Identität als Weg des Denkens” / “Unità e identità
come camino del pensiero”, en VV. AA. L’uno ei molti (a cura di V. Melchiorre), Vita e
pensiero, Milán, 1990, pp. 3-24 y pp. 25-48.
Introducción 35

múltiple en el contexto de una metafísica creacionista que entiende el


primer principio como unidad, y el mundo es explicado desde la
multiplicidad procedente de aquel. Gundisalvo trata este asunto conforme
a los presupuestos del siglo XII81, en un momento en el que ya es
conocida la metafísica aristotélica.
Por otra parte, y como he apuntado más arriba, el texto sobre la
división de la filosofía constituye una suerte de revolución en la concep-
ción de la ciencia establecida hasta ese momento; de entrada, en efecto,
se distingue a la filosofía como disciplina de la razón, de la ciencia
propiamente divina82. La filosofía es aquella sabiduría que ilumina al
hombre tanto para el conocimiento de la verdad [cognitionem veritatis]
como para el amor del bien [ad amorem bonitatis]83. Desde esta pers-
pectiva racional se abordará el problema que habrá de ocuparnos: la
creación de lo múltiple por el que es uno; siempre a condición –fuera ya
entonces del platonismo de la monopolaridad de lo uno– de que el uno no
excluya de sí al ser. Se trata además de una concepción de la metafísica
que, recogiendo, el influjo aviceniano, sitúa en primer término la
causalidad para esclarecer el tratamiento específico del ente en su unidad
y multiplicidad; tal como ha escrito O’Reilly haciendo referencia al
Avicenna Latinus: “La presentación de la causalidad en el ámbito de la
metafísica abre una dimensión nueva en la reflexión sobre el ente,
aunque exige tener presente la dimensión física como antecedente. La
metafísica viene así a completar la investigación realizada en la física”84.
Abundando lo anterior, es en sus dos obras estrictamente metafísicas,
el De processione mundi y el De unitate et uno, donde expone los
fundamentos para la comprensión de la relación entre lo uno y lo

81
Sigo aquí la mencionada edición: Dominicus Gundissalinus, Über die Einteilung der
Philosophie.
82
Cfr. Dominicus Gundissalinus, Über die Einteilung der Philosophie, pp. 13-15.
83
Dominicus Gundissalinus, Über die Einteilung der Philosophie, pp. 54-55. Cfr. A.
Fidora, Domingo Gundisalvo y la teoría de la ciencia arábigo-aristotélica, Eunsa, Colección
de pensamiento medieval y renacentista, Pamplona, 2009; Presentación: M. J. Soto-Bruna;
trad. del original alemán: A. Fidora, Die Wissenschaftstheorie des Dominicus Gundissalinus;
Voraussetzungen und Konsequenzen des zweiten Anfangs der aristotelischen Philosophie im
12. Jahsrhundert, Akademie, Berlin, 2002.
84
F. O’Reilly, “La causa essendi como verdadera causa metafísica en el Avicenna Latinus”
p. 91.
36 Mª Jesús Soto-Bruna

múltiple desde su doctrina especulativa de la causalidad creadora85. Son


tratados escritos en la segunda mitad del siglo XII por el Gundisalino,
entonces arcediano de Segovia, y que encontramos en Toledo como re-
presentante más significativo de la así denominada Escuela de Tra-
ductores de Toledo, que ejerció su autoridad bajo el impulso y protección
del arzobispo D. Raimundo de Toledo (1126-1152). El tema tratado en
estas obras es especulativo. Versa, en efecto, acerca del origen y de la
estructura del universo, con el fin de demostrar la existencia de una causa
primera y la existencia de un proceso causal desde la unidad que permite
hablar, ya en su pensamiento de la inteligiblidad inscrita en lo múltiple
del universo creado, inteligibilidad de las cosas que se halla en con-
sonancia –«dependencia» y «participación»– con la unidad –armonía–
que rige el proceso causal originario.
Puede aseverarse que el De unitate expresa la afirmación absoluta del
ser, en el sentido de que todo ente es, y lo es por la unidad. Donde esa
unidad se refiere tanto a la que poseen –como se verá– los primeros prin-
cipios de las cosas, como a aquello que otorga el origen o fundamenta en
la primera acción de unir una materia y una forma en el momento de
constituir un ente finito. Habrá de entenderse esa acción como creación
de la nada en la medida en que aquellos primeros principios preexisten in
sapientia, en la sabiduría del creador, donde no poseen un ser propio,
sino el ser de la inteligencia primera, de donde han de proceder.
Se ha escrito por ello, acerca del De unitate et uno que “nada puede
decirse más característico de Gundisalvo que el que la unidad y el ser son
algo intrínsecamente constitutivo de los entes”86, lo cual se refleja en la
fórmula leída: esse ex forma est; de tal modo que la unidad no puede
advenirle exteriormente al ser. Solamente cuando la unidad es producida
con la creación de la materia y de la forma, que preexisten, ciertamente,
en la sabiduría del creador, puede hablarse de la existencia del ente finito.
La importancia inmediatamente aludida a la noción de forma se
muestra más claramente en la obra que desarrolla nuestro opúsculo, esto
es, la que trata de la procesión o creación del mundo: “omne esse ex
forma est”87, y el ser que es por la forma es ser en acto, no en potencia.

85
Cfr. A. Fidora / A. Niederberger, Vom Einem zum Vielen, pp. VII-XLVII; esp. pp. XVI-
XVIII.
86
M. Alonso Alonso, “Domigo Gundisalvo y el Liber de causis primis et secundis”, p. 369.
87
Domingo Gundisalvo, De processione mundi, n. 32.
Introducción 37

En este contexto entendemos que la unidad divina –distinta de la uni-


dad creada– no puede otorgar sino una manifestación de sí en lo creado;
pero una manifestación participada, esto es, la unidad múltiple y dife-
rente. En realidad, podríamos aseverar que la existencia adviene cuando
la materia es unida a la forma mediante la acción unificante de la primera
unidad. No puede por ello hablarse tanto de una “multiplicación” de la
unidad, sino de una “manifestación” de la unidad, como adelantaremos
en el siguiente epígrafe de esta presentación al tratado De unitate et uno.
Resulta interesante subrayar que los textos citados, tanto del De pro-
cessione mundi como del De unitate, nos mustran que estamos ante obras
que van más allá de los tratados cosmológicos sobre la naturaleza, para
entrar de lleno en una nueva metafísica que renace en el siglo XII; como
en su momento señaló D’Alverny, y, más recientemente, A. Fidora88.
La especulación sobre la naturaleza de las cosas desarrollada por
Domingo Gundisalvo en el De processione mundi y en su tratado acerca
de la unidad, está sin duda emparentada con el emanacionismo neopla-
tónico, pero no contradice al concepto de creación. En la processio y en
la creatio todo lo que existe tiene una causa de su existencia, y esa causa
no deviene ella misma cuando produce el mundo. La permanencia en sí
del primer principio entraña su distinción respecto del mundo. M. D.
Chenu ha señalado que en el uso de esta terminología se revela el influjo
de la obra neoplatónica De Causis, cuya exposición metafísica influye
notablemente en las elaboraciones del siglo XII. De ahí deriva la impor-
tancia de la investigación en la estructura de la creatura, pues ella ha de
revelar su procedencia de un primer principio o ser. El mundo de las cria-
turas aparecerá entonces como una suerte de jerarquía de unidades, jerar-
quía que se establece según su proximidad a la primera unidad: cuanto
más lejos de esa primera unidad, la criatura es más múltiple y compuesta.
Tal como se expone en las obras metafísicas de Gundissalinus, la unidad
que se da en la materia de la inteligencia, es una unidad de simplicidad;
la unidad existente en la materia del alma está por debajo de aquella, por
lo que en ella se dan la mutación y la diversidad; en último lugar está la
unidad de la materia con cantidad, espesa, compacta, corpulenta, «oscu-

88
Cfr. N. M. Häring / M. Th. D’Alverny, “Une rencontre symbolique de Jean Scot Érigène
el d’Avicenne. Notes sur le De causis primis et secundis et fluxu qui consequitur eas”, pp.
170-175; A. Fidora, “Dominicus Gundissalinus and the Introduction of Metaphysics into the
Latin West”, pp. 703-704.
38 Mª Jesús Soto-Bruna

ra». Así, la unidad varía poco a poco degenerando su simplicidad y virtud


según la materia que sostiene, hasta llegar a ser algo uno solamente por
continuidad o por pura agregación. Es de este modo que el De pro-
cessione mundi va explicando las principales tesis del De unitate et uno.
Dentro del contexto descrito, se entiende bien –como hemos ido repi-
tiendo– que en la base de la especulación gundisalina se halla el tema
central de la metafísica: la cuestión del ser, que no es otra que la referida
a la relación entre lo uno y lo múltiple. 

En efecto, engarzada con la pregunta por el ser, la cuestión de la uni-
dad se presenta inevitablemente en todo sistema metafísico. Se trata, no
solamente del interés por la unidad del ente concreto y, en consecuencia,
por el individuo; si no que, en última instancia, importa dilucidar la uni-
dad originaria y fundante –idéntica a sí misma– de la que procede la
unidad, por así decir, relacionada, existente en el mundo de la diferencia.
Unidad y multiplicidad son nociones que se presentan entonces como el
horizonte especulativo que permite articular la relación entre lo idéntico
y lo diverso en el universo de los entes89. Significa esto que lo múltiple
no es solamente una determinación de la unidad fundante, como pensara
el idealismo hegeliano; la tesis mencionada retrata antes bien el delinea-
miento de lo múltiple como unidad que articula en su seno los elementos
constitutivos del ente.

3. ¿“Manifestación” o “multiplicación” de la unidad?

Consecuencia de lo anterior, es que la unidad se identifica, en el trata-


do que comentamos, con la cosa misma, no es una mera denominación
extrínseca. Por ello, cuando Gundisalvo habla de processio en el título
del segundo de sus tratados metafísicos quiere indicar, por un lado, su fi-
liación neoplatónica, ciertamente; pero, más allá, está aludiendo a la
manifestación de sí que el creador presenta al crear una unidad que

89
Cfr. G. Reale, “Introduzione”, a W. Beierwaltes, Pensare l’Uno. Studi sulla filosofia
neoplatonica e sulla storia dei suoi influssi, Vita e Pensiero, Milán, 21992, p. 11. Cfr. M. J.
Soto-Bruna, “Dialéctica Neoplatónica. De Plotino a Eriúgena”, en M. J. Soto-Bruna / J. Cruz
Cruz (eds.), Metafísica y Dialéctica en los períodos carolingio y franco (s. IX-XI), Eunsa,
Colección de pensamiento medieval y renacentista, Pamplona, 2006, pp. 255-272.
Introducción 39

participa de la suya propia. La procesión es entonces la consecuencia de


una previa manifestación intelectual a sí mismo; tal como ha de
entenderlo Tomás de Aquino en el siglo XIII.
En este contexto temático, “procesión” alumbra o ilumina de un modo
especial la relación entre el creador y las criaturas; significa exactamente
el momento de la creación como difusión divina, en una interpretación ya
cristiana del emanacionismo platónico90, e implica la idea de que el
mundo creado es una teofanía o manifestación de su primer principio.
Pero, como he dicho, esta manifestación solamente puede darse en la
medida en que existe una previa automanifestación intelectual del mundo
“en la sabiduría” del creador.
Processio muestra así la relación entre el primer ser, que es aquí
unidad de simplicidad, y las realidades que de él proceden; siendo
esencial a toda procesión el que se realice mediante semejanza de lo
derivado con aquello de lo cual deriva. Esa semejanza es, insistimos,
participación, y por ello Domingo Gundisalvo, que ya ha recogido la
enseñanza aristotélica a través de Avicena principalmente, recurre a la
noción de forma, más cercana a la unidad e incluso a la acción de unificar
el compuesto; un texto revelador al respecto es el que dice “Quapropter
quia materia non habet esse nisi per unionem sui cum forma”: “La
materia no tiene el ser salvo por su unión con la forma”91. Pero, como
sigue el tratado, tampoco la forma podría quedar unida a la materia sino
es por la acción misma de la unidad. Pues bien, esta acción implica la
creación simultánea de materia y forma, entendiendo que la unificación
es ya la primera creación. Por cual, entendemos ahora mejor que la
unidad de la naturaleza no es tanto multiplicación, cuanto manifestación
de la primera unidad. Y no de otro modo debe leerse, en nuestro tratado,
que lo primero creado fue la materia de la inteligencia, como puede
leerse en la primera parte del parágrafo séptimo de la presente edición.
Con esa idea comenzará precisamente el De processione mundi: “Las
cosas invisibles de Dios son contempladas, inteligidas, por la criatura del

90
El término es empleado en general en el neoplatonismo cristiano; se encuentra así en
autores como: Pseudo-Dionisio Areopagita, Thierry de Chartres, M. Eckhart, Juan Escoto
Eriúgena o Nicolás de Cusa; cfr. a este respecto: C. Riccati, «Processio» et «explicatio». La
doctrine de la création chez Jean Scot et Nicolas de Cues, Bibliópolis, Nápoles, 1983.
91
Domingo Gundisalvo, De unitate et uno, C. Alonso del Real (ed.), § 5, P. Correns (ed.),
p. 4, 21; M. Alonso (ed.), p. 7, 29-30.
40 Mª Jesús Soto-Bruna

mundo a través de las cosas que han sido creadas. Pues si contemplamos
atentamente estas cosas visibles, precisamente a través de ellas subimos a
la contemplación de las cosas invisibles de Dios. Pues las huellas del
creador son las admirables obras de la criatura visible, y por eso ras-
treando a través de ellas, que de Él proceden, llegamos a Él mismo”92. La
explicación entonces del origen del mundo desde su procesión a partir del
primer principio no implica en esta obra disminución alguna del primer
principio, el cual permanece siempre en sí mismo y trascendente al
mundo.
Es cierto que, rigurosamente entendido, el término processio emplea-
do por Gundisalvo en la segunda obra metafísica y en su relación a
emanatio, designa, en la vertiente neoplatónica de la que proviene en su
intento de explicación del origen del mundo, la procedencia de las cosas
a partir del primer principio93 –sea éste entendido como uno, bien, sus-
tancia pensamiento, etc.– mediante un proceso de efusión y por lo tanto
con una parcial disminución de la propia realidad del primer principio.
En su origen neoplatónico, hay “un principio uno y universal que se des-
pliega, se divide, se fracciona en una multitud de realidades particu-
lares”94, mientras que Gundisalvo –como ya he repetido– mantiene la dis-
tinción entre la unidad creadora y la unidad creada: creata unitas a
creante omnino diversa esse debuit et quasi opposita95.
Se entiende, alcanzado lo anterior, que el ser es uno, que el uno se
convierte con el ser. Y que ese carácter de uno sobrepasa géneros y espe-
cies; de ahí que solamente pueda entenderse la trascendentalidad en una
metafísica del Logos que admite la creación. El De unitate muestra bien,
desde el comienzo, que trata de entender la unidad trascendental que
conviene a todo ente creado.
El ya clásico estudio de A. Forest mostró cómo la estructura –com-
puesta– del ente finito no niega la unidad aludida, recogida asimismo por
Tomás de Aquino. Así, refiriéndose a la ontología de la unidad, declaró:
“La expresión más concisa que conocemos de estas doctrinas es la que se

92
Domingo Gundisalvo, De processione mundi, n. 1.
93
Domingo Gundisalvo, De processione mundi, n. 1.
94
Chr. Erismann, “Processio id est multiplicatio. L’influence latine de l’ontologie de
Porphyre: Le cas de Jean Scot Erigène”, p. 415.
95
Domingo Gundisalvo, De unitate et uno, C. Alonso del Real (ed.), § 6; P. Correns (ed.),
p. 5, 18-19; M. Alonso (ed.), p. 8, 45-46.
Introducción 41

encuentra en el tratado De unitate, que la Edad Media atribuyó a Boecio:


“omnia unitatem appetunt ut etiam quae multa sunt unum dici velint.
Quaecumque enim sunt id quod sunt, aut vera unitate esse nituntur aut
saltem imitando nituntur”96. Sabemos además que la tesis expresa la
fuente dionisíaca, según la cual a partir de la unidad primera surge, por
un proceso de causalidad, la unidad de las cosas; tesis recogida, cierta-
mente a través del avicenismo, en Alberto Magno y Tomás de Aquino97.
En el caso de Tomás de Aquino, es sabido que recoge esa larga tra-
dición medieval, e introduce, ya en el siglo XIII, una explicación de la
creación como processio ex nihilo98, situándola con ello más allá del mo-
delo aristotélico del cambio, que presuponía siempre el sustrato per-
manente de la materia, a partir del cual no surge en acto sino aquello que
ya preexistía en la potencia de la materia. La noción de creación obliga,
por el contrario, a pensar en una acción de la que se halla ausente toda
potencia pasiva, pues el Creador, si es tal, actúa sin ninguna potencia
previa; de tal modo “que no hay proporción alguna entre lo que no posee
ninguna potencia y la potencia que presupone el poder de todo agente
natural. Ambas (potencias) se comportan entre sí como el no-ser y el
ser”99. Y de ahí la ya clásica descripción de la creación que fijó el Aqui-
nate: “emanationem totius entis a causa universali, quae est Deus: et hanc
quidem emanationem designamus nomine creationem”100, explicando así
que el acto creador se dirige propiamente al ser, sin materia previa o
supuesto alguno101 y, por lo tanto, es creación de la nada102.

96
A. Forest, La structure métaphysique du concret selon saint Thomas d’Aquin, Vrin,
París, 1956, pp. 39-40, donde cita la edición de P. Correns, p. 9.
97
S. J. T. O’Shaughnessy, “St. Thomas and Avicenna on the nature of the One”, Grego-
rianum, 1960 (41), pp. 647-679; A. Bertolacci, “The Reception of Avicenna’s ‘Philosophia
Prima’ in Albert the Great’s Commentary on the ‘Metaphysics’: The Case of the Doctrine of
Unity”, en Albertus Magnus 1200-2000. Zum Gedenken nach 800 Jahren: neue Zugänge.
Aspekte und Perspektiven, W. Senner et al. (eds.), Akademie Vg., Berlin, 2001, pp. 67-78.
98
Tomás de Aquino, Summae Theologiae, I, q. 44: De processione creaturarum a Deo, et
de omnium entium prima causa.
99
Tomás de Aquino, Summae Theologiae, I, q. 45, a. 5, ad3.
100
Tomás de Aquino, Summae Theologiae, I, a. 1, co: “Unde, si consideratur emanatio
totius entis universalis a primo principio, impossibile est quod aliquod praesupponatur huis
emanationi. Idem autem est nihil quod nullum ens. […] Creatio, quae est emanatio totius
esse, est ex non ente quod est nihil”.
101
Aunque introductoria, considero precisa en sus términos la exposición del pensamiento
de Tomás de Aquino referente a la creación presentada por L. Renault en su libro Dieu et les
42 Mª Jesús Soto-Bruna

Ese ex nihilo presupone un acto cuya presunta “justificación” rebasa


los límites de la racionalidad humana y se sitúa, de inmediato en el, por
así decir, “misterio” de la liberalidad divina que otorga el ser mismo a lo
que no es. Y lo otorga de un modo tal que no es pasajero, sino que hunde
sus raíces en la eternidad, esto es en aquellas formas o manifestaciones
que el Absoluto pronuncia desde su Palabra creadora. Por ese motivo, en
el caso de Domingo Gundisalvo, M. Alonso llega a decir que la creación
no se reduce solamente a una manifestación de las ideas divinas, ni se
realiza por teofanía en las inteligencias y por efectos sensibles en la
materia, como ocurre en el Liber de causis primis et secundis. Antes
bien, el de la nada es explicado desde la distinción entre el ser material
de la cosa, que es el que poseen materia y forma en la sabiduría del
creador, y el ser formal de la cosa, que es el que posee en acto, una vez
que, por la unidad, retiene el ser en la existencia103.
La noción de creación implicaba ya en la obra metafísica de Gundissa-
linus la distinción entre el ser y la nada –que no fue pensada en el período
griego– y, después, la distinción de la criatura respecto del Creador, a la
vez que la inteligencia de este último como identidad no dialéctica, esto
es como identidad que admite la distinción que supone la criatura; y una
criatura caracterizada principalmente por la unidad; ello es así hasta el
punto que se ha escrito: “El ser lo produce no la unidad del primer prin-
cipio, sino la forma al unirse con la materia y es una producción positiva
con término real”104.
Desde la creación, esa distinción supone a su vez la manifestación de
sí de Aquel que propiamente es, que es el ser sin restricciones, y una ma-
nifestación de sí que no es producto de la necesidad, sino de la libertad;
consistiendo entonces la donación de ser una liberal llamada del no-ser al
ser, a la vez que una novedad respecto de aquello que manifiesta a su
causa, esto es lo creado.
La reducción a la unidad como origen de la multiplicidad, la caracteri-
zación de esta unidad originaria como identidad absoluta y a su vez

créatures selon Thomas d’Aquin, París, Presses Universitaires de France, 1995, en el capí-
tulo titulado: “Création et distinction”, pp. 50-70.
102
Así lo expresé en: M. J. Soto-Bruna, “Causa y finitud en M. Eckhart”, Revista Española
de Filosofía Medieval, 2013 (20), pp. 69-85.
103
M. Alonso Alonso, “Domingo Gundisalvo y el De causis primis et secundis”, p. 371.
104
M. Alonso Alonso, “Domingo Gundisalvo y el De causis primis et secundis”, p. 369.
Introducción 43

principio de la alteridad y de la distinción, y, por fin, la inclusión del ser


en este principio, se encuentra ya en la obra de Gundisalvo.
Visto lo anterior, las obras De unitate et uno y De processione mundi
no pueden considerarse dentro del marco del neoplatonismo antiguo, sino
que suponen una respuesta al problema de la creación en términos de la
prioridad de la unidad sobre el ser; y ello en un contexto cristiano que ya
ha asumido la proposición aristotélica acerca de la conversión del ente y
el uno. Por ese motivo, no se puede aplicar aquí el esquema procliano de
un modo estricto. A falta –en efecto– de la recepción, dentro de su pro-
yecto especulativo, de una metafísica de la creación es seguramente este
el motivo por el que Proclo –en los inicios de la sistematización del
neoplatonismo y a través de sus comentarios a la obra platónica– sostuvo
que la individualidad no puede considerarse fuera de su intrínseca
pertenencia a la unidad divina; más allá de la cual no hay sino la nada.
Así, en efecto, lo expresó: “Lo Uno se encuentra en todo, pues los seres
individuales proceden ciertamente de los dioses, pero no se han separado
propiamente de ellos, sino que permanecen arraigados en ellos. ¿Hacia
dónde podrían apartarse, si los dioses lo envuelven todo, todo lo abarcan
y lo contienen todo en sí mismos? Ciertamente, más allá de los dioses no
hay sino la pura nada. Pues todo ser es comprendido en los dioses y está
en ellos. Es misterioso entonces cómo todos los seres proceden de ellos y
no proceden de ellos. Ningún ser puede hallarse separado de los dioses.
Pues separado de ellos no podría existir”105. De ahí que se haya comen-
tado que Proclo entiende la causalidad como un proceso en el que lo
causado no comienza nunca como un ser conferido u otorgado que pueda
mantenerse fuera de la causa106. Estas frases se comprenden dentro de un
contexto neoplatónico en el que la unidad tiene primacía sobre el ser, y
en el que el uno primero posee, en su ser y en potencia a la vez, todas las
cosas, como han demostrado grandes estudiosos del tema107.

105
Proclo, Comentario al Timeo, I 209, 21-210, 2, en: Proclus, Commentaire sur le Timée,
Introducción y notas por A. J. Festugière, Vrin, París, 1967, vol. II, p. 30. Lo Uno es la com-
prensión de todas las cosas, y fuera de él no hay nada: como se lee en la última parte de su
Comentario al Parménides, en: Proclus, Commentaire sur le Parménide, A.-Ed. Chaignet
(ed.), Minerva, Frankfurt a. M., 1962, vol. III, §§ 158-168, pp. 42-90.
106
W. Beierwaltes, Proklos. Grundzüge seiner Metaphysik, Vittorio Klostermann, Frankfurt
a. M., 1979, 2ª edición revisada y ampliada, p. 134.
107
Cfr. J.-M. Narbonne, “De l’Un de la matière à l’Un de la forme. La réponse de Proclus à
la critique aristotelicienne de l’unité du politique dans la République de Platon”, en J.-M.
44 Mª Jesús Soto-Bruna

Por el contrario, “Domingo Gundisalvo extiende la acción creativa in-


mediata a innumerables creaturas. Por eso, cuando en el De unitate et
uno va copiando a Ibn Gabirol, interrumpe repentinamente el párrafo”108,
para explicar que de Dios procede immediate, sin intermediario, de la na-
da, la multiplicidad de las criaturas. Enseguida citaré los textos funda-
mentales al respecto.
Conviene recordar que en aquellas afirmaciones, paradigmáticas de
los sistemas neoplatónicos109, pretende hallarse, una vez más, la solución
al viejo dilema platónico relativo a la legitimidad de incluir en el pensar
filosófico la temática relativa a la alteridad; para lo cual el pensador
griego ideó un cierto «ser del no-ser»110, a través de la participación de lo
que no es uno en la forma de lo distinto. Así, el «Uno que no es» expresa
una diferencia positiva, a saber, es «lo distinto del ser»111: El ser debe
hallarse presente en el no-ser, así como éste debe siempre participar del
primero; con ello pretende haberse justificado la efectiva existencia de la
pluralidad.
Por otra parte, la raigambre neoplatónica de esta teoría de la cau-
salidad como manifestación resulta hoy día indiscutible, en estrecha
ligazón con la causalidad de lo que debe ser considerado la primera uni-
dad, justifica la existencia de una pluralidad de seres armónica y jerárqui-
camente ordenados según su mayor proximidad o lejanía a aquella uni-
dad originaria. En otras palabras, se ofrece aquí el fundamento para afir-
mar la alteridad como distinción del Absoluto.
Dada la problemática anterior, entendemos que de ahí deriva la im-
portancia de la investigación –para Gundisalvo– en la estructura de la
naturaleza, pues ella ha de revelar su procedencia de un primer principio
o ser. El universo aparecerá entonces como una suerte de jerarquía de
unidades, jerarquía que se establece según su proximidad a la primera

Narbonne / A. Reckermann (eds.), Pensées de L’Un dans l’Histoire de la Philosophie. Étu-


des en Hommage au Professeur Werner Beierwaltes, Vrin, París, 2004, pp. 4-25.
108
M. Alonso Alonso, “Domingo Gundisalvo y el De causis primis et secundis”, p. 373.
109
El texto citado de Proclo, ciertamente, ha sido considerado por K. Kremer, gran inves-
tigador del neoplatonismo, como un locus classicus a la hora de comprender la singular
primacía que conviene a lo Uno en esa filosofía: K. Kremer, Gott und Welt in der klassis-
chen Metaphysik, Kohlhammer, Stuttgart, 1969, p. 47.
110
Cfr. Platón, Sofista, 256 d.
111
Platón, Parménides, 160 e.
Introducción 45

unidad. Así se ha escrito parafraseando la obra de Gundisalvo: “Cuanto


más lejos de ésta, la criatura es más múltiple y compuesta. […] La unidad
que se da en la materia de la inteligencia, es una unidad de simplicidad;
la unidad existente en la materia del alma está por debajo de aquella, por
lo que en ella se dan la mutación y la diversidad; en último lugar está la
unidad de la materia con cantidad, espesa, compacta, corpulenta. Así, la
unidad varía poco a poco degenerando su simplicidad y virtud según la
materia que sostiene, hasta llegar a ser algo uno solamente por continui-
dad o por pura agregación”112. El De processione mundi va explicando
–como se ha apuntado más arriba– las principales tesis del De unitate et
uno113, en lo que se refiere a la inteligibilidad y legalidad de la naturaleza,
en cuanto asimilación a un primer principio.
Gundisalvo responde así ciertamente al problema de la finitud, como
distinta de la infinitud del primer principio. Ha advertido bien que el ser
finito y creado debe ser compuesto, para no llevar a cabo su identifica-
ción con la unidad de la cual procede. Abordaremos a continuación la
composición –materia y forma– de lo finito, teniendo en cuenta la inter-
pretación que se ha dado del De unitate et uno como cuasi transcripción
de algunos textos del Fons vitae.

4. Unidad, dualidad y pluralidad en la naturaleza

Para precisar los límites del hilemorfismo gundisalino, convenga qui-


zá recordar que G. Bülow, en la Introducción a su edición del De pro-
cessione mundi en los Beiträge señaló que Gundisalvo negó la compo-
sición material en las sustancias espirituales en su obra sobre la inmor-
talidad del alma. Supone por ello que nuestro tratado es anterior al De
immortalitate animae y que el pensamiento de Domingo Gundisalvo
evolucionó en orden a una mayor precisión en lo referido a la estructura

112
J. P. Pastor García, “Domingo Gundisalvo, el arcediano segoviano”, en M. Fartos Martí-
nez / L. Velázquez Campo, (coords.), La filosofía española en Castilla y León. De los oríge-
nes al Siglo de Oro, Secretariado de Publicaciones e Intercambio, Universidad de Valladolid
1997, p. 67.
113
Cfr. M. Alonso Alonso, “El Liber de unitate et uno. Gundisalvo, intérprete de sí mismo”,
pp. 179-202. Cfr. De unitate et uno, C. Alonso del Real (ed.), §§ 6, 7-1.
46 Mª Jesús Soto-Bruna

de las sustancias: “Sostengo la hipótesis que el De immortalitate animae


pertenece al último período de Domingo Gundisalvo como escritor y que
es quizá su última obra […], en ella es rechazada y criticada la distinción
de materia y forma para las sustancias inmateriales y espirituales”114. Esta
afirmación redundaría en la afirmación de la imposibilidad de la exis-
tencia de una materia eterna y actual en las dos obras.
En definitiva, el De processione mundi y el tratado De unitate pre-
sentan una metafísica del universo y de la creación en consonancia con
los elementos neoplatónicos –cristianos y musulmanes– que imperan en
el contexto filosófico del siglo XII. El mundo es ante todo armonía y or-
den, índice de un creador inteligente, de un sabio, que en su crear ha se-
guido el más perfecto orden de los números. Leemos así casi al final del
De processione mundi: “Pues el sapientísimo fundador quiso instituir to-
do según la razón de los números, o sea, que así como tras la unidad se
pone en el orden natural el dos, así después de la primera verdadera y
simple unidad, que es Dios, dos unidades simples, que son la materia y la
forma; […] después como el tres se pone en el tercer lugar después de la
unidad, y el segundo después del dos, así se formaría en tercer lugar el
compuesto de materia y forma […]115”. El De unitate et uno explicará
asimismo perfectamente este orden jerárquico del universo, que se de-
sarrolla en De processione mundi mediante la precisión de la doctrina de
la creación y de la estructura del ente finito.
Esta explicación del origen del mundo implica a su vez que, a pesar de
la distinción señalada entre Dios y el mundo, la criatura diga en sí misma
una suerte de referencia al creador, pues procede de Él. Esta referencia se
halla en la propia constitución de lo natural.
Esa referencia no iguala criatura y creador, pues una es la unidad crea-
da y otra la unidad creadora. Se entiende entonces que se sostenga que
existen diversos tipos de unidad, guardando analogía entre ellos; veamos

114
G. Bülow (ed.), Des Dominicus Gundissalinus Schrift “Von dem Hervorgange der Welt”
(De processione mundi), p. XXV; hace referencia a las páginas 28 y 103 de la edición del De
inmortalitate animae: “Et de primo quidem modo manifestum est, quoniam ipsa est pura
forma et substantia immateriata et incomposita in se huiusmodi compositione, quae est ex
materia et forma”, G. Bülow (ed.), Des Dominicus Gundissalinus Schrift Von der Unster-
blichkeit der Seele; nebst einem Anhange, enthaltend die Abhandlung des Wilhelm von Paris
(Auvergne) De immortalitate animae, Beiträge zur Geschite der Philosophie des Mittelatters,
Band II, Heft III, Aschendorff, Münchter, 1897.
115
Domingo Gundisalvo, De processione mundi, n. 72.
Introducción 47

en efecto esta analogía entre el último texto citado del tratado De pro-
cessione mundi y el que introducimos permítasenos –a pesar de su
extensión– a continuación del De unitate et uno:
“Y en función de esta diversidad de forma de la unidad algo se predica
uno por la unidad no de un modo sino de varios. Pues algo es uno en
simplicidad de esencia, como Dios; otra cosa es uno por la conjunción de
[elementos] simples, como el ángel y el alma, cada uno de los cuales es
uno por la conjunción de materia y forma. Otra cosa es uno por con-
tinuidad, como el árbol y la piedra. Otra cosa es uno por composición,
como de muchas tablas una arca o de muchas partes una casa. Otras
cosas se dicen una por agregación, como un pueblo y un rebaño, un
montón de piedras y un cúmulo de trigo. Otra cosa se dice una por
analogía, como el piloto de una nave y el gobernador de una ciudad se
predican uno por la semejanza de su función. Otras cosas se dicen uno en
un accidente, como diversos sujetos de la misma cualidad se predican
uno en ésta, como la nieve y el cisne son uno en la blancura. Otras se
dicen uno en número, como los diversos accidentes que inhieren en un
mismo sujeto se predican numéricamente uno, a saber en la numeración,
como esto [que es] dulce y esto [que es] de cera o esto [que es] largo y
esto [que es] ancho. Otras se dicen uno conceptualmente, mas esto de dos
modos, ya en razón de la afinidad, como la intelección, la cosa y el
vocablo [son] un género, o en razón de un mismo misterio, como el es-
píritu, el agua y la sangre se predican uno (1 Ioh., 5, 8)”: ya en el libro
cuarto de su Metafísica el propio Aristóteles habla de que hay tantas
clases de “uno” como de “ente”.
“Otras se dicen uno en la naturaleza, como por participación de la
especie muchos hombres se dicen uno. Otras se dicen uno por la nación o
por la lengua, como muchos hombres se llaman un pueblo o una tribu.
Otros se dicen uno en su conducta, mas esto de dos modos, porque según
la coincidencia en la virtud y el amor como ‘la muchedumbre de los
creyentes tenían un solo corazón y una sola alma’ (Act., 4, 32)”116; lo que
este extenso texto quiere dar a conocer es que es la pluralidad la que pro-
cede de la unidad; y que esa pluralidad no existe de un modo subsistente
“antes” de componer el cosmos creado. Ciertamente, la unidad presente
en lo creado, implica manifestación; pero la creación no se reduce, en

116
Domingo Gundisalvo, De unitate et uno, C. Alonso del Real (ed.), § 9; P. Correns (ed.),
p. 8, 1-21; M. Alonso (ed.), pp. 9-19, lín. 79-97.
48 Mª Jesús Soto-Bruna

Gundisalvo a una manifestación que no tuviera como término el ser real


de la pluralidad, tal como acabamos de leer.
Según lo anterior, la unidad que compete al ente finito no resulta de la
unión de las partes que componen un todo. Pues esas partes se excluyen
en cuanto partes. Si el ser, en efecto, surgiera a partir de la unión de las
partes, que, precisamente, bajo su aspecto de partes, se niegan recíproca-
mente, nacería de la negación, o sea, del no-ser. Por ello entendemos bien
que en Gundisalvo la unidad es una suerte de fuerza interior por la que la
cosa persevera en su ser, en tanto que esa unidad procede de aquel ser
uno que ha otorgado esa unidad a la criatura.
De ahí deriva la importancia de la investigación en la estructura de la
naturaleza, pues ella ha de revelar su procedencia de un primer principio
o ser. El universo aparecerá entonces como una suerte de jerarquía de
unidades, jerarquía que –como se ha dicho– se establece según su proxi-
midad a la primera unidad: “Cuanto más lejos de ésta, la criatura es más
múltiple y compuesta. […] La unidad que se da en la materia de la inteli-
gencia, es una unidad de simplicidad; la unidad existente en la materia
del alma está por debajo de aquella, por lo que en ella se dan la mutación
y la diversidad; en último lugar está la unidad de la materia con cantidad,
espesa, compacta, corpulenta. Así, la unidad varía poco a poco degene-
rando su simplicidad y virtud según la materia que sostiene, hasta llegar a
ser algo uno solamente por continuidad o por pura agregación”117. Jerar-
quía que implica a su vez analogía de la unidad. La jerarquía y la analo-
gía de la unidad muestran bien la síntesis platónico-aristotélica que Do-
mingo Gundisalvo realiza en el siglo XII.
Esta jerarquía, además, nos enseña bien la distinción entre la unidad
trascendental, que es la del ente en cuanto ente considerado, por así decir,
en absoluto; y la unidad trascendental que le conviene a un ente com-
puesto que posee una sola esencia y una sola existencia. Lo que se
llamará después, en la historia de la filosofía, unidad de agregación, la
entendemos en el texto citado como la unidad per accidens o accidental,
que, en realidad, se trata de una multiplicidad de entes unidos acciden-
talmente.
Entendemos, no obstante, que en el seno de la unidad se alberga la
multiplicidad; puesto que a esta noción se llega por el concepto de

117
J. T. Pastor García, “Domingo Gundisalvo, el arcediano segoviano”, p. 67.
Introducción 49

alteridad que implica la indivisión que supone la unidad del ente. Unidad
y multiplicidad conviven en el universo armónico y jerárquico gundisa-
lino.
En efecto cuanto cada una de las unidades fuere más próxima a la pri-
mera y verdadera unidad, la materia informada por ella será tanto más
una y más simple. Y por el contrario, cuanto más alejada fuere de la uni-
dad primera, será tanto más múltiple y más compuesta. Dicho de otro
modo, el mundo creado es considerado por Gundissalinus como el medio
adecuado para la demostración y el conocimiento del Absoluto; por don-
de se demuestra la distinción y analogía a la vez entre la creatrix unitas y
la unitas creata118: “En efecto, la unidad primera y verdadera, que es uni-
dad para sí misma, creó una unidad diferente que sería inferior a ella”119.
Desde los principios que rigen su pensamiento metafísico, Domingo
Gundisalvo tratará entonces de exponer una visión de la creación de lo
que es plural por parte del que es uno que justifique suficientemente la
presencia de la pluralidad en el universo sensible que se trata de com-
prender; esa visión del acto creador deberá además fundar de modo
adecuado la diferencia entre Dios y el ente, a la vez que la trascendencia
del primero y la armonía (inteligibilidad o legalidad) del segundo: es lo
que en el tratado De unitate puede denominarse como «la causalidad del
uno».
Con estas intenciones, la primera definición de lo que es la creación
–que irá perfilándose y precisándose a lo largo del resto del tratado– es
dada en el parágrafo número veinticuatro, esta vez, del De processione:
“La creación es […] el origen de los primeros principios a partir de la
nada”120. Se entiende esta primera aproximación a la noción de creación
si se recuerdan las principales tesis que rigen el pensamiento gundisalino.
En efecto, establecida –entre las propiedades del Absoluto– la unidad de
simplicidad, resulta que es esta unidad, en cuanto causa primera, la que
ha de dar cuenta de la pluralidad existente en el mundo de las criaturas,
así como de la composición interna de cada uno de los entes y de sus le-
yes causales, en cuanto entes naturales, constituidos en “causas segun-
das”.

118
N. Kinoshita, El pensamiento filosófico de Domingo Gundisalvo, p. 77.
119
Domingo Gundisalvo, De unitate et uno, C. Alonso del Real (ed.), § 6; P. Correns (ed.),
p. 5, 15-16; M. Alonso (ed.), p. 6, 24-25.
120
Domingo Gundisalvo, De processione mundi, n. 24.
50 Mª Jesús Soto-Bruna

En esta argumentación, la existencia del hecho de la creación de la


nada se ha demostrado a partir del hecho mismo de la existencia de la
pluralidad y de la diversidad, las cuales conforman una suerte de armonía
jerárquica, la cual constituye a su vez su comprensibilidad, y ello precisa-
mente en tanto que procede de la unidad. Y es en el uno originario donde,
por así decir, se hallan, en potencia los principios que permiten hablar de
pluralidad en el mundo creado: “Dos signos distingue Gundisalvo en la
acción inmediata divina: uno, referente a dos cosas: a la materia y a la
forma, que ya estaban ambas en potencia en la sabiduría divina (tal es la
creación propiamente dicha); otro, referente a la composición de esas dos
cosas con todos los concomitantes y consecuentes (tal es la composición
como acción propia y exclusivamente divina)”121.
Advertir, en efecto, la pluralidad y la diversidad implica, de entrada,
advertir la diferencia Dios-mundo, pero es que además comporta la pro-
pia justificación de un estatuto ontológico propio de la pluralidad: la
pluralidad ha de ser tal, de otro modo se confundiría con la unidad propia
del creador. Criatura y creador deben de tener –necesariamente– propie-
dades opuestas, entonces, si el creador es uno, el acto creador debe im-
plicar pluralidad, por ello lo primero creado es lo que se ha definido
como “los primeros principios”, que en el sistema del Gundisalino son la
materia y la forma, primeros principios en la composición de las cosas, y
últimos en la resolución de las mismas: “Tienen inicio por creación los
primeros principios de las cosas, que han sido creados de la nada; estos
son el principio material y el (principio) formal. Pues el creador creó al-
gún primer principio; pero todo ser creado debe ser diverso del creante.
Luego como el creador es verdaderamente uno, con certeza el ser creado
no debió ser uno”122. Pero lo creado, para ser múltiple, requiere a su vez
diversidad, por ello no pudo crearse solamente la materia o solamente la
forma, sino ambos elementos distintos, para que pudiese tener lugar la
diversidad: “pero no pudieron ser dos materias; pues no puede consti-
tuirse nada a partir de dos materias o más sin forma. Pues como todo ser
es a partir de la forma, entonces si ambos fueran materia, no habría nin-
gún ser. De manera similar, tampoco pudo haber dos formas; pues la
forma sin la materia no puede subsistir”123. Y es que la materia y la for-

121
M. Alonso Alonso, “Domingo Gundisalvo y el De causis primis et secundis”, pp. 373-
374.
122
Domingo Gundisalvo, De processione mundi, n. 25.
123
Domingo Gundisalvo, De processione mundi, n. 25.
Introducción 51

ma, consideradas fuera de su unión, por la creación, en el ente concreto,


son solamente en potencia, no pudiéndose afirmar que una u otra posea
mayor actualidad. El ser en acto se dice de la unión de la materia y de la
forma: y tal es el objeto de la creación124. Toda legitimidad en la com-
prensión de la naturaleza y de la ley natural proviene de esta primera
composición de materia y forma, y ello aunque se hable de la inmateriali-
dad del alma humana, capaz –desde su facultad intelectiva– de acceder al
divino propósito.
La diversidad subsiguiente al acto creador implica, a su vez, la nece-
sidad de la primera unidad, pues lo múltiple solamente puede proceder de
lo que es uno, ya que la unidad es, por definición, anterior a la pluralidad.
Dios, entonces, creador de la pluralidad, ordena y armoniza el universo
de los entes. En el De unitate et uno lo expresa Gundisalvo con las si-
guientes palabras: “La forma existente en la materia que perfecciona y
guarda la esencia de la cosa, es la unidad descendiente de la primera
unidad que la creó, ya que la primera unidad, que es unidad por sí misma,
creó otra unidad que está bajo ella. Pero, puesto que todo lo creado es
completamente diferente de Él (por lo que fue creado), la unidad creada
debe ser completamente diferente y casi contraria a la unidad creadora.
Dado que ésta no tiene principio ni fin, ni permutación ni diversidad,
llega a la unidad creada la multiplicación, la diversidad y la mutabili-
dad”125. Y desde el De processione mundi se explica que anteriormente a
la creación solamente existe la posibilidad de ser, tanto para la materia
como para la forma; posibilidad que solamente se actualizará tras el acto
creador, consistente en la creación de una materia y de una forma unidas
en el ente concreto. Posibilidad contenida, en expresión gundisalina, “en
la sabiduría del creador”: no parece haber ahí una distinción entre Dios y
un mundo platónico de las ideas.
Se entiende, desde lo anterior, que lo que hemos denominado la me-
tafísica de la causalidad del uno de Domingo Gundisalvo se erige en el
siglo XII como una filosofía que explica racionalmente la creación de lo
múltiple; y ello más allá de las expresiones coincidentes con la obra del

124
Léase el n. 28 del De processione mundi, que supone una argumentación completa con
respecto a la anterioridad del creador y a la imposibilidad de una preexistencia de la materia
o de la forma antes de su creación y conjunción para formar una sustancia completa.
125
Domingo Gundisalvo, De unitate et uno, trad. de C. Alonso del Real (ed.), § 6; P. Co-
rrens (ed.), p. 5, 112-20; M. Alonso (ed.), pp. 7-8, 40-45.
52 Mª Jesús Soto-Bruna

autor judío Avicebrón o Ibn Gabirol. Asunto este que introduciré breve-
mente a continuación.
Sin duda, el Fons vitae de Ibn Gabirol es una de las obras más repre-
sentativas del neoplatonismo medieval126. Escrita originariamente en ára-
be127 en el medio que ha sido caracterizado como el Islam ibérico del si-
glo XI, su influencia en Europa se hizo notar a partir de su traducción
latina por parte del propio Dominicus Gundissalinus y de Iohannes His-
panus. Hasta mediados del siglo XIX fue conocido como fuente principal
de los panteísmos medievales de David de Dinant y Amalrico de Bene;
tal como lo relató en el año 1818 Amable Jourdain128.
El estado de la interpretación cambió radicalmente después de los
descubrimientos del historiador Salomon Munk (1859) y de la monogra-
fía de Jakob Guttmann (1889)129. En el siglo XX las investigaciones de
Ferdinand Brunner han obturado definitivamente el camino que conduci-
ría a una explicación inmanentista del pensamiento de Ibn Gabirol.
El Fons vitae no puede entenderse sino desde una de las tesis basilares
que sostiene toda la argumentación contenida en los cinco libros que la
componen, a saber, que “la causa eficiente está fuera de la esencia de lo
causado” [causa efficiens est extra essentiam causati]130. Partiendo enton-
ces de un monoteísmo trascendente, todo el interés de Ibn Gabirol se
centra en explicar la esencia de lo causado como distinta del primer ori-
gen. El tema de la distinción y de la alteridad es sin lugar a dudas el
capítulo temático que encuadra la obra que nos ocupa. En el sentido
apuntado, el estudioso encuentra en el libro del autor judeo-árabe

126
Cfr. F. Brunner, Métaphysique d’Ibn Gabirol et de la tradition néoplatonicienne,
Ashgate, Aldershot (Hampshire) / Broofield / Vermont, 1997. I: “Sur le Fons Vitae d’Avi-
cembron (Ibn Gabirol), livre III” p. 173.
127
Cfr. fragmentos del texto árabe original editados hasta hoy: S. Pines, en Tarbiz. A Quar-
terly for Jewish Studies, 1958 (27), pp. 218-233 y P. Fenton, Sefarad, 1976, pp. 293-296.
128
A. Jourdain, Recherches critiques sur l’âge et l’origine des traductions latines d’Aristo-
te, Nouv. éd. revue et augmentée par Charles Jourdain, Burt Franklin Reprints, New York,
1974, pp. 196-197.
129
S. Munk, Mélanges de philosophie juive et arabe, París, 1857, nouv. éd. Vrin, París,
1955; J. Guttmann, Die Philosophie des Salomon ibn Gabirol, Vandenhoeck & Ruprecht’s,
Göttingen, 1889; Nachdruck: Georg Olms, Hildesheim-New York, 1979.
130
Avicebrón, Fons vitae, Cl. Baeumker (ed.), Avencebrolis (Ibn Gabirol) Fons vitae / ex
Arabico in Latinum translatus ab Iohanne Hispano et Dominico Gundissalino; ex codicibus
Parisinis, Amploniano, Columbino, Aschendorff, Münster, 1895, Lib. V, § 24, p. 301, 11.
Introducción 53

múltiples argumentos que justifican la existencia de la multiplicidad


como distinta de la unidad primera.
El Fons vitae viene a recordar la polémica presente en la filosofía me-
dieval sobre la cuestión de la distinción entre el Absoluto (Factor primus,
Forma una simplex) y el mundo desde la perspectiva de la causalidad
creadora. En la obra se establecen las bases para la elaboración de una
metafísica racional –ausencia de referencias al texto sagrado– compatible
con las propias creencias religiosas. La creación es muchas veces expli-
cada como la unión de la materia –pura posibilidad– con la forma: nin-
guno de estos elementos tendría existencia propia antes del acto de la pri-
mera causalidad divina, que saca a ambos de la nada131. Así pues, y como
para separarse definitivamente del materialismo antiguo, se sostiene
tajantemente que la materia no posee ser alguno antes de la creación, ex-
cepto el que le pertenece en la sabiduría del Creador: la explicación
entonces de la unión de la materia y de la forma es a la vez la explicación
de la creación. De ahí proviene en gran parte la aceptación del hilemor-
fismo universal en algunas de las grandes corrientes de la escolástica
medieval: todo, excepto la forma primera, estaría compuesto de materia y
de forma. A partir de ahí, los principios presentes en toda generación
serán tres: la causa eficiente [a quo], la materia [in quo] y la forma [ex
quo]. Ibn Gabirol supone ciertamente una interpretación neoplatónica del
platonismo originario que explicaba la formación del mundo a partir de
una primera materia.
Por las tesis expuestas, el Fons vitae es una de las obras más repre-
sentativas de una de las formas del neoplatonismo medieval132. En efecto,
una de las tesis basilares que sostiene toda la argumentación contenida en
los cinco libros que la componen, es la que afirma que “la causa eficiente
está fuera de la esencia de lo causado” [causa efficiens est extra essen-
tiam causati]133. Partiendo entonces de un monoteísmo trascendente, todo
el interés de Ibn Gabirol se centra en explicar racionalmente la esencia de
lo causado como distinta del primer origen.
Para la doctrina gabiroliana la materia es ante todo ser en potencia,
actualizada por la forma, que le da el ser, la determina a partir del acto de

131
Cfr. J. F. Ortega Muñoz, Ibn Gabirol (1021/22-1059/60), Orto, Madrid, 1995.
132
Cfr. F. Brunner, Métaphysique d’Ibn Gabirol et de la tradition néoplatonicienne, I: “Sur
le Fons Vitae d’Avicembron (Ibn Gabirol), livre III”, pp. 171-183; p. 173; J. Schlanger, La
philosophie de Ibn Gabirol. Étude d’un néoplatonisme, Brill, Leiden, 1968.
133
Ibn Gabirol, Fons vitae, Cl. Baeumker (ed.), V, § 24, p. 301, 11.
54 Mª Jesús Soto-Bruna

la creación, que consiste en la unión de ambos principios para formar el


ser en acto, que es la sustancia concreta, compuesta siempre del elemento
material y del elemento formal; estructura ésta que es asimismo aplicada
a las llamadas sustancias incorpóreas. El sistema del hilemorfismo sostie-
ne de este modo la composición primaria de materia y forma como índice
de la distinción entre la criatura y el Creador134.
En Aristóteles, la materia y la forma se unían para componer un ser
concreto, representando dos órdenes distintos de realidad. La forma ad-
quiere prioridad, pues constituye la esencia y la quididad. El esquema es
respetado por los sucesores árabes de Aristóteles; pero las preocupacio-
nes propias del neoplatonismo introducen en el peripatetismo un espíritu
diferente. Así, Ibn Gabirol profesa la universalidad y la primacía de la
materia. En lugar de ser sólo el soporte del devenir posible, el soporte de
todo devenir posible. Desde el momento en que se supone un comienzo
intemporal para las criaturas, debe haber una materia, puesto que ello
implica un cambio. A su vez, todo lo que cambia debe ser compuesto.
Existe así por un lado aquello que puede llegar a ser, y por otra parte
aquello que recibe el ser; “la materia no es entonces otra cosa que la posi-
bilidad, y lo posible es lo que está sometido a la causa primera. […] Para
sostener su doctrina de la dualidad cósmica, Ibn Gabirol señala los si-
guientes argumentos: como el Creador es uno, lo creado debe diferir de
Él. La unidad primera de Dios se basta a sí misma, pero la unidad que le
sigue recibe la unidad: debe ser materia y forma. Todo lo creado, en la
medida en que es finito, recibe una forma. Tanto lo inteligible como lo
sensible se divide en dos elementos: la forma y lo informado, lo determi-
nante y lo determinado, la diferencia y el género. Conviene a la voluntad
divina hacer una cosa y su contrario, pues hacer lo uno y lo otro es más
perfecto que hacer sólo lo uno o lo otro. En fin, es la materia y la forma
lo que introduce la diversidad en el universo, es lo que hace que las cosas
no sean enteramente idénticas ni enteramente otras, y son los dos princi-
pios de la generación de todas las cosas”135. He aquí cómo uno de los pro-

134
El tema ocupó a Baeumker desde su libro sobre la recepción del problema de la relación
entre la materia y la forma en la Edad Media; y, posteriormente, en sus investigaciones sobre
la influencia del neoplatonismo en la configuración del filosofar en la Edad Media. Cfr. J.
Puig Montada, “Necesidad y posibilidad, Avicena y Averroes”, en M. J. Soto-Bruna (ed.),
Metafísica y antropología en el siglo XII, pp. 81-108.
135
F. Brunner, “Sur l’hylemorfisme d’Ibn Gabirol”, en Métaphysique d’Ibn Gabirol et de la
tradition platonicienne, II, pp. 28-29. Cfr. el Fons vitae de la edición de Cl. Baeumker, IV y
V.
Introducción 55

blemas capitales de la metafísica de todos los tiempos retoma con vigor


su discusión, a saber, la perenne cuestión de lo uno y lo múltiple136,
reflejada en nuestro de unitate et uno.
Las argumentaciones del Fons vitae fueron a su vez recogidas en el
siglo XII a través de la metafísica de Domingo Gundisalvo. Las obras en
las que se halla el influjo gabiroliano son De unitate y De processione
mundi. Es característico de este último escrito su referencia a Avicena
cuando trata de la noción del ser necesario; mientras que cuando se aplica
a demostrar la distinción Dios-criatura o uno-múltiple, no recurre a la
diferenciación aviceniana entre esencia y existencia, sino que recoge la
argumentación gabiroliana sobre la materia y la forma137.
No obstante lo anterior, Domingo Gundisalvo difiere de la concepción
gabiroliana general sobre la composición universal de materia y forma138.
Efectivamente, para el autor judío, el modo de proceder del pensar es-
peculativo sigue el modo de la reducción de la multiplicidad hasta llegar
a una dualidad principial que se resume en la unicidad de materia univer-
sal. Gundisalvo, en cambio, procede desde la cuestión de la multipli-
cación o manifestación de la unidad del ser primero, quien, por ser uno,
logra que aquello que preexiste en su sabiduría, esto es, los primeros
principios que conforman la materia y la forma, pueda, una vez decidida
la creación, constituir la unidad del ser uno139. Tal es la tesis central de la
obra metafísica de Dominicus Gundissalinus.
Dios es caracterizado así como la unidad creadora, distinta de la uni-
dad creada, la cual, aunque es una, consta de materia y forma, por lo que
en el mundo creado se dará multiplicidad, mutabilidad y duración. En el
ámbito de una transformación del hilemorfismo universal –inspirado sin

136
Cfr. R. Ramón Guerrero, “Sobre el uno y la unidad en la filosfía árabe: apunte historio-
gráfico”, en M. J. Soto Bruna (ed.), Metafísica y antropología en el siglo XII, pp. 69-80.
137
Cfr. M. J. Soto-Bruna, “Manifestación y causalidad en Ibn Gabirol. Su recepción en
Dominicus Gundissalinus”, en Schede Medievali: Rassegna dell’Officina di Studi medievali,
Palermo (en prensa).
138
“En un artículo publicado en la revista Al-Andalus quedó demostrada y manifiesta la
influencia de Abraham Abendabid sobre Domingo Gundisalvo, al refutar ambos la doctrina
más característica de Abengabirol”. M. Alonso Alonso, “Notas, textos, comentarios. Hugo
de san Víctor refutado por Domingo Gundisalvo hacia el 1170”, Estudios Eclesiáticos, 1947
(21), pp. 209-216.
139
Cfr. M. Alonso Alonso, “El Liber de unitate et uno. Domingo Gundisalvo, intérprete de
sí mismo”, pp. 172-173.
56 Mª Jesús Soto-Bruna

duda en Ibn Gabirol– el mundo natural es estudiado como un proceso que


se desenvuelve a partir de la divinidad y cuya materia permanece, pero
solamente en cuanto possibilitas essendi “Dios, según Gundisalvo, al
tomar la iniciativa de crear, dispone de dos elementos que no podrá juntar
sin ciertos concomitantes y consecuentes, como es, por ejemplo, la sus-
tancialidad”140.
Únicamente dentro de este contexto Dominicus Gundissalinus tratará
de demostrar que el alma humana es una forma simple –con simplicidad
relativa, distinta de la simplicidad divina– que permanece más allá de la
corrupción de la materia ligada al tiempo, como muestra en su obra De
anima141, pues la corporeidad o incorporeidad y, por ende, la sustancia-
lidad advedrán a la cosa por virtud divina.
Es entonces desde la perspectiva de una metafísica de la creación que
Dominicus Gundissalinus discute acerca de la relación que existe entre la
materia y la forma en la sustancia creada y, en concreto, en el compuesto
humano. En el De processione mundi142 inicia el planteamiento que se
refiere a la diferencia existente entre la permanencia [permanentia] del
alma humana en cuanto creada y la permanencia que le corresponde a la
materia de la creación, defendiendo la prioridad de la forma sobre la ma-
teria y, en lo que se refiere al compuesto humano, la destrucción del
cuerpo en el momento de la separación entre alma y cuerpo.
El tema anterior es desarrollado de modo especial en el capítulo octa-
vo de su Tractatus de anima. En este lugar, el autor toledano distingue
entre el hilemorfismo que respalda toda su metafísica de la creación y el
hilemorfismo mediante el cual se explica el compuesto humano; en este
último caso el alma humana es considerada como algo simple –simple re-
lativo– separado per se y por lo tanto como algo en lo que no pueden
coexistir simultáneamente «el efecto de permanecer y la potencia de des-
truir» [effectus permanendi et potentia destruendi]; pues “la potencia de
corromper no se da en el compuesto en cuanto que es uno solo, sino en la

140
M. Alonso Alonso, “Domingo Gundisalvo y el Liber de causis primis et secundis”, p.
374.
141
Recordemos las ediciones: De Anima of Dominicus Gundissalinus, Edited by J. T.
Muckle, C.S.B., with an introduction by Etienne Gilson, en Mediaeval Studies (1940), pp.
23-103. Cfr. C. Alonso del Real / M. J. Soto-Bruna, El ‘Tractatus de anima’ atribuido a
Dominicus Gundi[s]salinus.
142
Domingo Gundisalvo, De processione mundi, n. 30.
Introducción 57

materia que hay en la potencia capaz de recibir a uno y otro de los


contrarios”. Es esta doctrina acerca de la caracterización de la perma-
nencia como actualidad y de la destrucción como potencialidad la que
permitirá al Gundisalino defender al final de este capítulo la inmortalidad
del alma humana en cuanto que es forma y acto; solamente de este modo
se entiende la doctrina presente tanto en el De unitate et uno como en el
De processione mundi: todas las cosas apetecen la unidad [appetunt], y el
ser humano percibe esa unidad como el bien; de ahí que, finalmente, pue-
dan encontrarse paralelismos con la Consolatio boeciana.

5. Unidad y bien

Tras la lectura del opúsculo gundisalino, ya hemos aprendido que el


ser –todo ser– es por la unidad, y, además, persevera en la existencia por
la misma unidad, por la cual se dice uno. En efecto: “A su vez la unión
no se da sino por la unidad, la cual, cuando se separa de lo unido, se di-
suelve la unión por la que era uno. Mas, disuelta la unión, se destruye la
esencia de lo que había provenido de la unión de aquella, porque se pro-
duce lo no uno. Por ello, así como la cosa es traída al ser por la unidad,
del mismo modo también es custodiada en ese ser por la unidad. De don-
de ser y uno son mutuamente concomitantes de manera inseparable y
parecen ser simultáneamente en la naturaleza”143; pues, como siempre
han dicho los filósofos, la separación y la unión son contratrias.
En el opúsculo, en la medida en que es la forma la encargada, en el
interior de la sustancia, de mantener la unidad en una materia que –ya se
ha visto suficientemente– tiende a dispersarse, es denominada luz e ilu-
minadora de la entidad de lo finito. Pues, así como la unidad hace ser la
cosa, la forma de por sí posee caracteres unificantes, permite iluminar, y,
por lo tanto, ver, la sustancialidad del ente finito que, de otro modo, o
bien se disolvería en el caos de la materia primigenia o bien quedaría

143
Domingo Gundisalvo, De unitate et uno, C. Alonso del Real (ed.), § 3, P. Correns (ed.),
p. 4, 5-11: “Unitio autem non fit nisi unitate. Quae cum ab unito saparatur, unitio, qua unum
erat, dissolvitur. Soluta autem unitione destruitur essentia eius, quod ex earum unitione
provenerat; quare fit non-unum. Quapropter sicut unitate res ad esse ducitur, sic et unitate in
illo esse custoditur. Unde esse et unum inseparabiliter concomitantur se et videntur esse
simul natura”; M. Alonso (ed.), p. 6, 15-21.
58 Mª Jesús Soto-Bruna

oscurecido en la sombra de la mera materialidad: “Forma est enim quasi


lumen”144.
Unidad, forma y luz: nociones que quedan entrelazadas en el breve
tratado gundisalino para expresar, finalmente, y como tesis central del
mismo, que todas las cosas perseveran en la existencia en la medida en
que en ellas se da esa tríada analógica “Sic omnia unitatem appetunt, ut
etiam, quae multa sunt, unum dici velint”: “Todas las cosas apetecen la
unidad, así como también aquellas que son múltiple quieren decirse
una”145.
Enlazada con el tema de la unidad, se encuentra la cuestión del bien.
Pues ya es un tema clásico en la historia del pensar que “aquello que
todas las cosas apetecen es, en definitiva su bien. Bien que no es sino la
perseverancia en el existir, que a su vez viene dada por la unidad. De
aquí proviene la conversión trascendental entre unidad y bien. Y no
solamente esto, sino la comprensión en la interpretación del paralelismo
existente entre nuestro opúsculo y la Consolatio boeciana, a la que ya he
aludido146.
Ya Paul Correns advirtió la clara relación paralela entre la Prosa once
de la Consolatio y el texto central –citado más arriba en este mismo epí-
grafe– del Liber de unitate et uno: “Quod autem, inquit, subsistere ac
permanere petit, it unum esse desiderat; hoc enim sublato ne esse quidem
cuiquam permanebit. […] Omnia igitur […] unum desiderant”147; tesis
además de resonancia agustiniana., y que se corresponde más exacta-
mente con el siguiente de Gundisalvo: “Ac per hoc, quia ex quo res habet
esse, una est: ideo motus ómnium substantiarum es tad unum et propter
unum; et nihil eorum, quae sunt, appetit esse multa, sed omnia, sicut
appetunt esse, sic et unum esse” “(En efecto, debido a que el creador es

144
Domingo Gundisalvo, De unitate et uno, C. Alonso del Real (ed.), § 8-1; P. Correns
(ed.), p. 8, 6; M. Alonso (ed.), p. 10, 97: “La forma es como una luz”.
145
Domingo Gundisalvo, De unitate et uno, C. Alonso del Real (ed.), § 10; P. Correns (ed.),
p. 10, 14-15; M. Alonso (ed.), p. 12, 141-144.
146
Severino Boecio, Consolatio philosophiae, J. P. Migne (ed.), PL, vol. 64, col. 761-794;
Severino Boecio, La consolación de la filosofía, trad.: P. Masa, Prólogo y notas de A. C.
Piñán, Aguilar, Madrid / Buenos Aires / México, 1955.
147
Citado en P. Correns, “Die Frage nach dem Verfasser des Traktates De unitate”, en P.
Correns, Die dem Boethius Fälschlich zugeschriebene Abhandlung des Dominicus Gundisal-
vi De unitate, pp. 12-21; la cita se encuentra en p. 17 y puede compararse con la cita boecia-
na y su paralelo gundisalino de la p. 16.
Introducción 59

el verdaderamente uno, por ello a las cosas a las que creó, con este don
les ha concedido el que cada una tenga el ser una). Y por ello, porque
desde que una cosa tiene el ser, es una, precisamente por eso el movi-
miento de todas las sustancias es hacia lo uno y en función de lo uno. Y
ninguna de aquellas que son tiende a ser múltiple, sino que así como to-
das las cosas tienden al ser, así mismo a ser uno”148.
En realidad, la conversión de lo uno con el ente, además de con la ver-
dad y el bien, ha entretenido la discusión filosófica sobre lo real y su
fundamento desde el comienzo mismo del filosofar. Es cierto que la
cuestión de lo uno y el bien se planteó de un modo más claro en el
pensamiento del platonismo medio, como se ha explicado anteriormente.
Pero la recepción de Aristóteles y de los textos árabes en el nuestro siglo
XII, orientó de un modo radical la perspectiva acerca de la relación entre
lo uno, el bien y el ser. En efecto, la recepción del Aristóteles árabe, el
mismo griego y el comentado por los latinos, conllevó lo que se ha deno-
minado un nuevo comienzo de la metafísica149.
Estamos en efecto ante lo que se suele denominar el nuevo renacer de
la metafísica en el siglo XII, lo cual constituye el centro de gran parte de
las preocupaciones de los historiadores de la filosofía medieval en la ac-
tualidad: determinar, en el medievo, la constitución de la metafísica co-
mo ciencia; esto es, analizar las fuentes temáticas e históricas a partir de
las cuales se incorporan progresivamente nuevos conceptos a la filosofía
e incluso nuevas significaciones de nociones ya adoptadas, hasta su, por
así decir, fijación, en la síntesis metafísica del siglo XIII, especialmente
en la obra de Tomás de Aquino150.
O, como ha sido expresado recientemente: “La metafísica como disci-
plina se halla inseparablemente unida al nombre ya la obra de Aristóteles;
no obstante, las cuestiones planteadas en ella, aunque no ciertamente bajo
esa rúbrica (‘metafísica’), son tratadas por los autores medievales ante-

148
Domingo Gundisalvo, De unitate et uno, C. Alonso del Real (ed.), § 4; P. Correns (ed.),
p. 4, 3-17; M. Alonso (ed.), p. 6, 23-28.
149
Cfr. L. Honnefelder, “Der zweite Anfang der Metaphysik im 13/14. Jahrhundert”, en J.
P. Beckmann et al. (eds.), Philosophie im Mittelalter. Entwicklungslinien und Paradigmen,
Meiner, Hamburg 1987, pp. 165-186: L. Honnefelder, La métaphysique comme science
transcendentale: entre le Moyen “Âge et les temps modernes, PUF, Paris, 2002.
150
Cfr. J. Hamesse / C. Steel (eds.), L’élaboration du vocabulaire philosophique au Moyen
Âge: actes du Colloque international de Louvain-la-Neuve et Leuven (12-14 de septiembre
de 1998), Brépols, Bélgica, 2000.
60 Mª Jesús Soto-Bruna

riores a la recepción de Aristóteles en el siglo XII. Se advierte así en el


siglo XII un gran interés por los problemas genuinamente metafísicos,
que son abordados bajo el título de filosofía natural151 o ciencia divina;
fue este hecho el que animó a M.-D. Chenu a hablar de un “despertar me-
tafísico” [éveil métaphysique] en ese siglo. Las reflexiones de los autores
del siglo XII sobre ese complejo temático –principalmente desde los
comentarios de Boecio y los influjos del neoplatonismo– no solamente
anticiparon elementos esenciales de las discusiones del siglo XIII, sino
que se presentan u ofrecen como una decisiva contribución a la Historia
de la metafísica”152.
La denominada entonces configuración altomedieval de la metafísica
nació entonces con la pretensión de recoger algunas aportaciones de es-
pecialistas en filosofía medieval que explicasen las contribuciones de
autores significativos –de modo especial del siglo XII, o autores anterio-
res cuya obra estuvo presente en ese siglo– en aras a la constitución de la
metafísica como ciencia en el siglo XIII; recogiendo además su recepción
en la metafísica de Tomás de Aquino. Con aportaciones puntuales de di-
versos especialistas, el libro permite recorrer una parte del camino por el
que discurrió la propia especulación en el Occidente latino a partir del si-
glo XII contando con la progresiva incorporación de la obra de los pensa-
dores árabes que habían acogido tanto a Platón como a Aristóteles y
estaban influyendo a su vez en la filosofía judía153.
Pues bien, en la configuración de esta metafísica, la interrelación de
los denominados communissima, transcendentia o trascendentales, tuvo
una importancia capital. Y, si atendemos al comienzo mismo de esta his-
toria, especial relevancia cobra, como he anunciado, la relación entre la
unidad y el bien.
En realidad, la incorporación temática de los trascendentales a la me-
tafísica vino dada tras el redescubrimiento y el comentario de Tomás de

151
Cfr. A. Speer, Die entdeckte Natur: Untersuchungen zu Begründungsversuchen einer
‘scientia naturalis’ im 12. Jahrhundert, Brill, Leiden, 1995.
152
M. Lutz-Bachmann (ed.), Metaphysics in the Twelfht Century. On the Relationship
among Philosophy, Science and Theology, Brepols, Turnhout, 2004, Pról. p. XI.
153
Cfr. A. Fidora / A. Niederberger (Geleitwort: M. Lutz-Bachmann), Von Bagdad nach To-
ledo. Das ‘Buch der Ursachen’ und seine Rezeption im Mittelalter: lateinisch-deutscher
Text, Kommentar und Wirkunggeschichte del ‘Liber de causis, Dieterich’sche Verlags-
buchandlung, Mainz, 2010.
Introducción 61

Aquino al De Trinitate de Boecio154, pero también a la metafísica aristo-


télica; texto este último donde se establece de un modo más claro la con-
vertibilidad de lo uno con lo ente: una identidad real y una diferencia
conceptual es lo que funda la noción trascendental155.
Para nuestro propósito, la identificación entre la unidad y el bien man-
tiene sin duda un cuño neoplatónico156, y resulta de la amalgama de dos
textos clave: República 509 b y Parménides 137 c2157. El bien ya fue de-
finido en Platón como aquello que “preserva” la cosa, y que Aristóteles
parafraseó en su Política como aquello que salvaguarda a una cosa. Aho-
ra bien, ambas concepciones coinciden con aquella según la cual “el
efecto de propio de lo uno es asegurar la preservación y permanencia de
las cosas”158 como ha escrito J. A. Aertsen, refiriéndose precisamente a
Boecio –que es de quien tomaría referencia directa Dominicus Gundissa-
linus–: “Todos los seres aspiran a la unidad. […] Pero ya se ha demos-
trado que la unidad y el bien se identifican. […] Luego todos los seres as-
piran al bien”159.
El propio Tomás de Aquino señaló que fue el neoplatonismo quien ad-
virtió que la ratio de lo uno es idéntica a la de lo bueno. Y que fue espe-
cialmente Boecio quien demostró esa identidad: “Secundum opinionem
Platonis, qui posuit quod eadem est ratio unius et boni”. Bonum enim et
unum in idem concurrunt, ut Boethius probat in libro De Conso-
latione”160; lo cual es señalado en un contexto en el que sabemos que

154
Cfr. J. A. Aertsen, La filosofía medieval y los trascendentales, pp. 118-128.
155
Cfr. N. Polloni, “La insufiencia del platonismo”, 2014, pro manuscripto; agradezco al
autor la recepción de su artículo.
156
Cfr. C. Steel, “L’un et le bien. Les raisons d’une identification dans la tradition platoni-
cienne”, Revue des sciences philosophiques et théologiques, 1989 (73), pp. 69-85; A. Ra-
mos, Dynamic Transcendentals: Truth, Goodness and Beauty from a Thomistic Perspective,
Catholic University of America Press, Washington D. C., 2012.
157
Cfr. J.-M. Narbonne, “De l’Un matière à l’Un forme”, pp. 3-5.
158
J. A. Aertsen, La filosofía medieval y los trascendentales, p. 232.
159
J. A. Aertsen, La filosofía medieval y los trascendentales, p. 232, donde se cita la Prosa
undécima de la Consolatio de Boecio, según la edición de J. Tester / Ph. Randy, The Conso-
lation of Philosophia, Harvard University Press, Cambridge, 1978, p. 294; pp. 116-117, de la
edición castellana citada anteriormente.
160
J. A. Aertsen, La filosofía medieval y los trascendentales, p. 232, donde cita los textos de
Tomás de Aquino, que se refieren a In Posteriora Analytica, II, lect. 5, y a In de divinis
nominibus, c. 4, lect. 9, n. 421.
62 Mª Jesús Soto-Bruna

Tomás de Aquino toma sus primeras referencias sobre la unidad a través


de la Metafísica de Avicena que Gundisalvo había traducido161.
En esta doctrina el ser no es concebido sin la unidad; y en esto se se-
para del plotinismo, para quien la sustancia sería un efecto de la unidad.
Solamente de este modo se entiende que el tender las cosas a la unidad es
su mismo fin; y tal fin consiste en tender al bien. Pues todas las cosas
“apetecen” ser lo que son, lo cual es su bien, su fin; y no son sino por lo
uno, y no permanecería en la existencia sin la unidad, lo cual, para ellas,
es su bien. De algún modo, podemos decir, es la unidad la que gobierna
el mundo; y, como he citado más arriba, se entiende ahora mejor, que
Dominicus Gundissallinus desarrolle una filosofía concebida como enca-
minamiento del ser humano ad amorem bonitatis162.
El amor a la unidad y al bien es, en definitiva la tendencia a lo uno; y
nos parece que el final del tratado gundisalino, algo diferente de su inicio
–como ya he señalado– es precisamente lo que da consistencia a la cosa
en la naturaleza de lo que es: “Por lo tanto es la unidad por lo que la cosa
es una y es lo que es”; “Vnitas igitur est. Que unaquaeque res et una et
est id quod est”163.
En definitiva, todo lo que es por la unidad, por su esfuerzo en perseve-
rar en la unidad y, a la vez, en el bien. El fin se halla tanto en lo uno co-
mo en lo bueno, y es por esta finalidad por la que las cosas se acercan
más o menos al origen del uno y del bien, a Dios mismo. Comprendemos
ahora mejor las páginas centrales de nuestro tratado referidas a la jerar-
quía de la unidad en el orbe de lo creado.
El bien es, finalmente, la luz que ilumina, como forma, el ser uno y el
movimiento de la sustancia. Doctrina esta que Gundisalvo desarrollará en
De processione mundi: “Por ello la forma se llama oportunamente ornato
y luz de la materia, así como la luz suele declarar la forma de la cosa y
desvelar su ocultamiento, así por la forma aparece la materia, sin la cual
se oculta en la potencia. […] Pues todas las formas procedentes de la

161
Cfr. T. O’Shaughhnessy, “St. Thomas and Avicenna on the Nature of the One”, p. 647:
“This was the Shifâ, his most extensive but also his earliest work, of wich the section on
metaphysics had been put into Latin, rather imperfectly, by Dominicus Gundissalinus in the
previous century”.
162
Dominicus Gundissalinus, Über die Einteilung der Philosophie, pp. 54-55.
163
Domingo Gundisalvo, De unitate et uno, C. Alonso del Real (ed.), § 11; P. Correns (ed.),
p. 11, 12-13; M. Alonso (ed.), p. 12, 130.
Introducción 63

forma simple y primera de la divinidad, aquí, como en cierto espejo, se


multiplican con diferentes rostros y son aquí en verdad como ciertas imá-
genes grabadas de aquella forma. Pues la creación de las cosas por el
creador no es sino la salida de la forma de su sabiduría y voluntad; y su
impresión en la imagen en la materia es a semejanza de la salida del agua
que emana de su origen y su curso”164.
Como forma y como luz, el bien no está aquí más allá del ser; pues
incluso el Bien separado de todo lo demás es ahora un ser que en su sabi-
duría otorga a la cosa la finalidad de su existencia: la perseverancia en su
unidad y en su identidad, lo cual es el bien que obtiene por su forma y
que, a la vez, le permite mantener su unidad propia165. Nos hallamos ante
una metafísica no exenta de resonancias prácticas ni ajena al fin último
del ser; en el fondo, la tesis platónica del retorno a lo uno, presente en su
concepción de causa emanativa, se conjuga aquí con la causa final aristo-
télica y con la causalidad creadora tratada de modo muy específico en el
siglo XII166.

164
Domingo Gundisalvo, De processione mundi, n. 43.
165
Cfr. Tomás de Aquino, Summa Theologiae, I, q. 5, a. 1: “Utrum bonum differat
secundum rem ab ente”; R. Te Velde, “The Concept of the Good according to Thomas
Aquinas”, en W. Goris (ed.), Die Metaphysik und das Gute. Aufsätze zu ihrem Verhältnis in
Antike und Mittelalter: Jan A. Aertsen zu Ehren, Recherches de Théologie et Philosophie
médiévales, Bibliotheca 2, Peeters, Leuven, 2002, pp. 79-104.
166
Cfr. C. Steel, “The ‘Greatest Thing to Learn is the Good’. On the Claims of Ethics and
Metaphysics to be the First Philosophy”, en W. Goris (ed.), Die Metaphysik und das Gute,
pp. 1-27.
64 Mª Jesús Soto-Bruna

BIBLIOGRAFÍA

Abellán, J. L.: Historia crítica del pensamiento español, vol. I: Meto-


dología e Introducción histórica, Espasa-Calpe, Madrid, 1979.
Abeloos, É. B.: “Un cinquième manuscrit du «Tractatus de anima» de
Dominique Gundissalinus”, Bulletin de Philosophie Médiévale, 1972
(14), pp. 72-85.
Aertsen, J. A.: La filosofía medieval y los trascendentales. Un estudio
sobre Tomás de Aquino, M. Aguerri / M. I. Zorroza (trad.), J. Cruz
Cruz (rev.), Eunsa, Colección de pensamiento medieval y
renacentista, Pamplona, 2003 (trad. del original: Medieval Philosophy
and the Transzendentals, Brill, Leiden, 2000).
Alonso, M.: “Notas sobre los traductores toledanos Domingo Gundisalvo
y Juan Hispano”, Al-Andalus, 1943 (8), pp. 155-185.
–“Las fuentes literarias de Domingo Gundisalvo: el De processione
mundi y el ‘al-aquida al-rafia de Ibrahim ibn Dawud”, Al-Andalus,
1946 (11), pp. 155-173.
–“Las traducciones del arcediano Domingo Gundisalvo”, Al-Andalus,
1947 (12), pp. 295-338.
–“Notas, textos y comentarios. Hugo de San Víctor, refutado por Do-
mingo Gundisalvo hacia el 1170”, Estudios Eclesiásticos, 1947 (21),
pp. 209-216.
–“Domingo Gundisalvo y el De causis primis et secundis”, Estudios
Eclesiásticos, 1947 (21), pp. 367-380.
–“Gundisalvo y el Tractatus De anima”, Pensamiento, 1948 (4, 13),
pp. 71-77.
–Domingo Gundisalvo: ‘De Scientiis’, CSIC, Madrid, 1954.
–“El Liber de unitate et uno”, Pensamiento, 1956 (12, 45), pp. 65-78;
1956 (12, 46), pp. 179-202; 1956 (12, 48), pp. 431-472.
–“El Liber de unitate et uno. Gundisalvo, intérprete de sí mismo”,
Pensamiento, 1957 (13, 50), pp. 159-202.
–Temas filosóficos medievales (Ibn Dawud y Juan Hispano),
Publicaciones de la Universidad Pontificia de Comillas, Santander,
1959.
Introducción 65

Alonso del Real, C. / Soto-Bruna, M. J.: El Tractatus De anima atribuido


a Dominicus Gundi[s]salinus, Estudio, edición crítica y traducción
castellana, Eunsa, Colección de pensamiento medieval y renacentista
107, Pamplona, 2009.
Alverny, M. Th.: “Notes sur les traductions médiévales d’Avicenne”,
Archives d’Histoire Doctrinale et Littéraire du Moyen Âge, 1952 (19),
pp. 337-358.
–Avicenne en Occident. Recueil d’articles réunis en hommage à
l’auteur, Vrin, Paris, 1983.
Alverny, M. Th. / Verbex, M. G. (eds.): L’homme et son univers au
Moyen Âge, Septième Congrès de la Société Internationale pour
l’Étude de la Philosophie Médiévale, Walter de Gruyter, Miscellanea
Medievalia, Berlín, 1986, 1, pp. 121-154.
Armura, M. F.: “Avicenna’s proof from contingency for God’s existence
in the Metaphysics of the Shifá”, Mediaeval Studies (Toronto), 1980
(42), pp. 337-352.
Badani, A.: “Avicenne en Espagne musulmane. Pénétrattion et polémi-
que”, en M. Cruz Hernández (ed.), Milenario de Avicena, Actas del
Coloquio Internacional celebrado en Madrid, 1980, Instituto
Hispano-Árabe de Cultura, Madrid, 1981, pp. 9-25.
Baeumker, Cl. (ed.): Avencebrolis (Ibn Gebirol) Fons vitae ex Arabico in
Latinum translatus ab Iohanne Hispano et Dominico Gundissalino; ex
codicibus Parisinis, Amploniano, Columbino, Beiträge zur Geschichte
der Philosophie des Mittelalters, Band I, Heft 3, Aschendorff,
Münster, 1892.
–“Les écrits philosophiques de Dominicus Gundissalinus”, Revue
Thomiste, 1897, pp. 723-745.
–Witelo, ein Philosoph und Naturforscher des XIII. Jahrhunderts,
Beiträge zur Geschichte der Philosophie des Mittelalters, Band III,
Heft 2, Aschendorff, Münster, 1908.
–“Dominicus Gundissalinus als philosophischer Schriftsteller”,
Studien und Charakteristiken zur Geschichte der Philosophie insbe-
sondere des Mittelalters, Aschendorff, Münster, 1927, pp. 255-275.
–“Der Platonismus im Mittelalter”, en W. Beierwaltes (ed.): Platonis-
mus in der Philosophie des Mittelalters, Wissenschaftliche Buchge-
sellschaft, Darmstadt, 1969, pp. 1-51.
66 Mª Jesús Soto-Bruna

Baur, L. (ed.): Dominicus Gundissalinus, ‘De divisione philosophiae’,


Beiträge zur Geschichte der Philosophie der Mittelalters, Band IV,
Aschendorff, Münster, 1903.
Bédoret, H.: “Les premières versions tolédanes de philosophes arabes”,
Revue Néo-Scholastique de Philosophie, 1933 (41), pp. 80-97.
Beierwaltes, W. (ed.): Platonismus in der Philosophie des Mittelalters,
Wissenschaftliche Buchgesellschaft, Darmstadt, 1969.
–“Identität in der Differenz. Zur Funktion von Differenz im neupla-
tonischen Denken”, en Identität und Differenz, Klostermann,
Frankfurt a. M., 1980.
–Proklos. Grundzüge seiner Metaphysik, Vittorio Klostermann,
Frankfurt a. M., 21979.
–Denken des Einen, Vittorio Klostermann, Frankfurt a. M., 1985.
–“Einheit und Identität als Weg des Denkens” / “Unità e identità come
camino del pensiero”, en VV. AA., L’uno e i molti, a cura di V. Mel-
chiorre, Vita e pensiero, Milán, 1990, pp. 3-24 y pp. 25-48.
Bertola, E.: Salomon Ibn Gabirol (Avicebron). Vita, opere e pensiero,
Cedam, Padua, 1953.
Bertolacci, A.: “The Reception of Avicenna’s “Philosophia Prima” in
Albert the Great’s Commentary on the “Metaphysics”: The Case of
the Doctrine of Unity”, en W. Senner et al. (eds.), Albertus Magnus
1200-2000. Zum Gedenken nach 800 Jahren: neue Zugänge. Aspekte
und Perspektiven, Akademie, Berlin, 2001, pp. 67-78.
Boecio, S.: La consolación de la filosofía, trad.: P. Masa, Pról. y notas de
A. C. Piñán, Aguilar, Madrid / Buenos Aires / México, 1955.
Bouyges, P.: “Exégèse de la ‘tertia via’ de saint Thomas d’Aquin”, Revue
de Philosophie, 1932 (32), pp. 113-146.
Brasa Díaz, M.: “Traducciones y traductores toledanos”, Estudios Filosó-
ficos, 1974 (23), pp. 129-137.
Brunner, F.: “Le conflit des tendences platoniciennes et aristotéliciennes
au Moyen Âge”, Revue de Théologie et de Philosophie, 1955, pp.
179-192.
–“La doctrine de la matière chez Avicébron”, Revue de théologie et de
philosophie, 1956 (6), pp. 261-279.
Introducción 67

–“Études sur le sens et la structure des systèmes réalistes: Ibn Gabirol,


l’école de Chartres”, Cahiers de Civilisation Médiévale, 1958 (1, 3),
pp. 261-279.
–Platonisme et aristotélisme. La critique d’Ibn Gabirol par Saint Tho-
mas d’Aquin, Publications Universitaires de Louvain / Béatrice-
Nauwelaerts, Leuven / Paris, 1965, pp. 39-46.
–Entretiens sur la Renaissance du 12ème siècle, sous la direction de M.
De Gandillac / É. Jeauneau, Paris-La Haye, 1968.
–“Création et émanation. Fragment de philosophie comparée”, Studia
Philosophica, Basel, 1973 (33), pp. 33-63.
–“Sur l’hylemorfisme d’Ibn Gabirol”, en Métaphysique d’Ibn Gabirol
et de la tradition platonicienne, Ashgate, Aldershot (Hammpshire) /
Brookfield / Vermont, 1997, II, pp. 28-38.
–“Création et émanation”, en Métaphysique d’Ibn Gabirol et de la
tradition platonicienne, Ashgate, Aldershot (Hammpshire) /
Brookfield / Vermont, 1997, XIV, pp. 1-6.
Bülow, G. (ed.): Des Dominicus Gundissalinus Schrift Von der Unster-
blichkeit der Seele; nebst einem Anhange, enthaltend die Abhandlung
des Wilhelm von Paris (Auvergne) De immortalitate animae, Beiträge
zur Geschichte der Philosophie des Mittelalters, Band II, Heft III,
Aschendorff, Münster, 1897.
–Des Dominicus Gundissalinus Schrift ‘Von dem Hervorgange Welt’
(De procesione mundi), Beiträge zur Geschichte der Philosophie des
Mittelalters, Band XXIV, Heft 3, Aschendorff, Münster, 1925.
Burnett, Ch. S. F.: Adelard of Bath: An English Scientist and Arabist of
the Early Twelfth Century, Warburg Institute, University of London,
London, 1987.
–“Innovations in the classification of the sciences in the Twelfth Cen-
tury”, en S. Knuuttila / R. Työrinoja / J. Ebessen (eds.), Knowledge
and the sciences in Medieval Philosophy. Proceedings of the Eigth
International Congress of Medieval Philosophy (SIEPM), Publ. of
Luther-Agricola Society Series, Helsinki, 1990, pp. 25-42.
–“Magister Johannes Hispanus: toward the identity of a toledan
Translator”, en G. Comet (ed.), Comprendre et maitriser la nature au
Moyen Age, Drotz-Champion, Paris-Geneva, 1994, pp. 425-436.
68 Mª Jesús Soto-Bruna

–(ed. y tr.), Adelardus de Bath, Conversations with His Nephew: On


the Same and the Different, Questions on Natural Science, and On
Birds, con la colaboración de I. Ronca, P. Mantas España y B. van den
Abeele, Cambridge University Press, Cambridge, 1998.
Butterworth, Ch. / Kessel, B. A. (eds.): The introduction of Arabic
Philosophy into Europe, Brill, Leiden / New York, 1994.
Callus, D. A.: “Gundissalinus De Anima and the problem of substantial
form”, The New Scholasticism, 1939, pp. 338-355.
Chambat, L.: “La ‘tertia via’ dans saint Thomas et Aristote”, Revue
Thomiste, 1927 (32), pp. 334-338.
Chenu, M.-D.: La théologie au douzième siècle, Vrin, Paris, 1966.
Chroust, A. H.: “The Definitions of Philosophy in the De divisione
philosophiae of Dominicus Gundissalinus”, The New Scholasticism,
1951 (25), pp. 253-281.
Contenson, P. M.: De “S. Thomas et l’avicennisme latin”, Revue des
sciences philosophiques et théologiques, 1959 (43), pp. 3-31.
Correns, P. (ed.): Die dem Boethius fälschlich zugeschriebene
Abhandlung des Dominicus Gundisalvi De unitate, Beiträge zur
Geschichte der Philosophie des Mittelalters, Band I, Heft 1,
Aschendorff, Münster, 1891.
Corso de Estrada, L.: “Teoría de la realidad y antropología ciceroniana en
la concepción de la virtud de Alanus de Insulis”, en M. J. Soto-Bruna
(ed.), Metafísica y antropología en el siglo XII, Eunsa, Colección de
pensamiento medieval y renacentista, Pamplona, 2005, pp. 335-248.
–“La naturaleza como ‘instinctus’. Una tesis de tradición estoica en la
Summa de bono de Felipe el Canciller”, en J. Meirinhos / M. Lázaro
Pulido (eds.), Pensar a naturaleza. Problemas e respostas na Idade
Média (séculos IX-XIV), Faculdade de Letras da Universidade do Por-
to, Porto, 2011, pp. 105-116.
Cruz Cruz, J.: Intelecto y razón. Las coordenadas del pensamiento clá-
sico, Eunsa, Colección de pensamiento medieval y renacentista,
Pamplona, 1998.
Cruz Hernández, M.: “Algunos aspectos de la demostración de la exis-
tencia de Dios en la filosofía de Avicena”, Al-Andalus, 1947 (12), pp.
97-122.
Introducción 69

–La metafísica de Avicena, Publicaciones de la Universidad de


Granada, Granada, 1949.
–“El neoplatonismo y el punto de partida de la filosofía árabe”, en
Miscelánea de estudios en honor al profesor Antonio Marín Ocete,
tomo I, Universidad de Granada, Granada, 1974, pp. 244-245.
–“Santo Tomás y la primera recensión de Averroes por los latinos”, en
V.V.A.A., Tommaso d’Aquino nel suo settimo centenario. Atti del
Congresso Internazionale, vol. I: Le fonti del pensiero di S. Tommaso,
Edizione Domenicani, Roma / Nápoles, 1974, pp. 307-324.
–“Una introducción a Domingo Gundisalvo”, Prólogo al libro: N.
Kinoshita, El pensamiento filosófico de Domingo Gundisalvo, Univer-
sidad Pontificia de Salamanca, Salamanca, 1988, pp. 11-26.
–Historia del pensamiento en el mundo islámico, vol. I: Desde los
orígenes hasta el siglo XII en Oriente, Alianza, Madrid, 1996.
Dahan, G.: “Une introduction à la philosophie du XIIème siècle. Le
Tractatus Quidam de philosophia et partibus eius”, Archives
d’Histoire Doctrinale et Littéraire du Moyen Âge, 1983, pp. 155-193.
D’Alverny, M. Th.: “Notes sur les traductions médiévales des oeuvres
philosophiques d’Avicenne”, Archives d’Histoire Doctrinale et Litté-
raire du Moyen Âge, 1952 (19), pp. 337-358.
D’Ancona, C.: “Alexander of Afrodisias, De unitate: a Pseudepigraphical
Testimony of the De unitate et uno by Dominicus Gundissalnus”, en
A. Akasoy / W. Raven (eds.), Islamic Thought in the Middle Ages:
Studies in Text, Transmission and Translation, in Honour of Hans
Daiber, Brill, Leiden / Boston, 2008, pp. 459-488.
Davy, M.: Iniziazione al Medioevo. La filosofia nel secolo XII, Jaca
Book, Milán, 1981.
Díaz, G.: Hombres y documentos de la filosofía española, Luis Vives /
CSIC, Madrid, 1980.
Elamrani-Jamal, A.: “La réception de la philosophie arabe à l’Université
de Paris au XIIIème siècle”, en Ch. Butterworth / B. A. Kessel (eds.),
The introduction of Arabic philosophy into Europe, Brill, Leiden,
1994.
Enders, J. A.: “Die Nachwirkung von Gundissalinus ‘De immortalitate
animae’”, Philosophisches Jahrbuch, 1989 (12), pp. 382-392.
70 Mª Jesús Soto-Bruna

Erismann, Chr.: “Processio id est multiplicatio. L’influence latine de


l’ontologie de Porphyre: Le cas de Jean Scot Erigène”, Revue des
Sciences philosophiques et théologiques, 2004 (88), pp. 401-460.
Fabro, C.: “Platonismo, neoplatonismo e tomismo: convergence e diver-
gence”, en Tomismo e pensiero moderno, Pontificia Universitá
Lateranense, Roma, 1969, pp. 435-460.
–“Intorno alla nozione tomista di contingenza”, en Esegesi Tomistica,
Pontificia Università Lateranense, Roma, 1969, pp. 49-70.
Fakhry, M.: “Notes on essence and existence in Averroes and Avicena”,
en P. Wilpert (ed.), Metaphysik im Mittelalter. Ihr Ursprung und ihre
Bedeutung. Miscellanea Medievalia, Walter de Gruyter, Berlín, 1963,
pp. 414-417.
Fartos Martínez M. / Velázquez Campos, L. (coords.): La filosofía espa-
ñola en Castilla y León. De los orígenes al Siglo de Oro, Secretariado
de Publicaciones e intercambio científico, Universidad de Valladolid,
Valladolid, 1997.
Ferrer Rodríguez, P.: La inmaterialidad de las sustancias espirituales
(Santo Tomás versus Avicebrón), Extracto de la Tesis Doctoral pre-
sentada en la Facultad de Teología de la Universidad de Navarra,
Pamplona, 1988.
Fidora, A.: “Die Rezeption der boethianischen Wissenschaftseinteilung
bei Dominicus Gundissalinus”, en R. Berndt / M. Lutz-Bachmann / R.
Stammberger (eds.), Scientia und Disciplina. Wissenstheorie und
Wissenschaftspraxis im Wandel vom 12. zum 13. Jahrhundert,
Akademie-Verlag, Berlín, 2002, pp. 178-191.
–Die Wissenschaftstheorie des Dominicus Gundissalinus; Voraussetz-
ungen und Konsequenzen des zweiten Anfangs der aristotelischen
Philosophie im 12. Jahrhundert, Akademie, Berlín, 2002.
–Domingo Gundisalvo y la teoría de la ciencia arábigo-aristotélica,
Eunsa, Colección de pensamiento medieval y renacentista, Pamplona
2009; Presentación: M. J. Soto-Bruna.
–“Dominicus Gundissalinus and the Introduction of Metaphysics into
the Latin West”, The Review of Metaphysics, 2013 (66), pp. 691-712.
Fidora, A. / Niederberger, A. (ed., intr., tr. y com.): Vom Einen zum
Vielen. Der neue Aufbruch der Metaphysik im 12. Jahrhunder. Eine
Introducción 71

Auswahl zeitgenössischer Texte des Neoplatonismus, Vittorio Klos-


termann, Frankfurt a. M., 2002.
Fidora A. / Niederberger, A.: “Dominicus Gundisalvus. De unitate et
uno” / “Von der Einheit und vom Einen”, en A. Fidora / A.
Niederberger (ed., intr., tr. y com.), Vom Einen zum Vielen. Der neue
Aufbruch der Metaphysik im 12. Jahrhunder. Eine Auswahl
zeitgenössischer Texte des Neoplatonismus, Vittorio Klostermann,
Frankfurt a. M., 2002, pp. 66-79.
–Von Bagdad nach Toledo. Das ‘Buch der Ursachen’ und seine
Rezeption im Mittelalter: lateinisch-deutscer Text, Kommentar und
Wirkunggeschichte del ‘Liber de causis, Dieterich’sche Verlags-
buchandlung, Mainz, 2010; Geleitwort: M. Lutz-Bachmann.
Fidora, A.: “Una nota sobre Conrado de Prusia, comentador del De
unitate de Gundisalvo”, en VV. AA., Lo uno y lo múltiple. Homenaje
a Félix del Valle y Díaz, Real Academia de Bellas Artes y Ciencias
Históricas de Toledo, Toledo, 2009.
Fidora, A. / Hames, H. J. / Y. Schwartz (eds.): Latin into Hebrew, texts
and studies, Brill, Boston / Leiden, 2013.
Fidora, A. / Soto-Bruna, M. J.: “Gundisalvus ou Dominicus Gundisalvi.
Algunas observaciones sobre un reciente artículo de Adeline
Rucquoi”, Estudios Eclesiásticos, 2001 (76), pp. 467-473.
Fidora, A. / Werner, D. (eds.): Dominicus Gudissalinus, De divisione
philosophiae – Über die Einteilung der Philosophie, Herders Biblio-
thek der Philosophie des Mittelalters, vol. 11, Herder, Freiburg im
Breisau, 2007.
Forest, A.: Le mouvement doctrinal du IXème siècle au XIVème siècle,
Vrin, París, 1951.
–La structure métaphysique du concret selon saint Thomas d’Aquin,
Vrin, París, 1956.
Fraile, G.: Historia de la Filosofía Española, B.A.C., Madrid, 1971.
García Fayós, J.: “El colegio de traductores de Toledo y Domingo Gun-
disalvo”, Revista de la Biblioteca, Archivo y Museo, 1932 (33), pp.
109-123.
García-Junceda, J. A.: “La filosofía hispano-árabe y los manuscritos de
Toledo. Una meditación sobre el origen de la escuela de traductores”,
72 Mª Jesús Soto-Bruna

Anales del Seminario de Historia de la Filosofía, 1982-1983 (III), pp.


65-93.
Ghellinck, J. de: L’essor de la littérature latine au XIIème siècle,
Duculot, Gembloux, 1951.
–Le mouvement théologique au XIIème siècle, Culture et Civilisation,
Bruselas, 1969.
Gilson, E.: “Les sources gréco-arabes de l'augustinisme avicennisant”,
Archives d’Histoire Doctrinale et Littéraire du Moyen Âge, 1929-
1930, pp. 5-149.
–“Avicenne et le point de départ de Dus Scot”, Archives d’Histoire
Doctrinale et Littéraire du Moyen Âge, 1927, pp. 89-149.
–“Pourquoi Saint Thomas a critiqué Saint Augustin”, Archives
d’Histoire Doctrinale et Littéraire du Moyen Âge, 1926-27, pp. 3-27.
–“Las sources gréco-arabes de l’augustinisme avicennisant”, Archives
d’Histoire Doctrinale et Littéraire du Moyen Âge, 1929 (4), pp. 5-
107.
–“Avicenne en Occident et au Moyen Âge”, Archives d’Histoire
Doctrinale et Littéraire du Moyen Âge, 1969 (44), pp. 89-121.
–L’esprit de la philosophie médiévale, Vrin, Paris, 1948.
–Le Thomisme, Vrin, Paris, 1965.
Goichon, A. M.: La philosophie d’Avicenne et son influence en Europe
médiévale, Adrian-Maisonneuve, Paris, 1961.
Gómez Nogales, S.: La filosofía musulmana y su influjo en el pensa-
miento medieval de occidente, Casa Hispano-Arabe, Madrid, 1968.
–“Los árabes en la vida y en la doctrina de santo Tomás de Aquino”,
en V.V. A.A., Tommaso d’Aquino nel suo settimo centenario. Atti del
Congresso Internazionale, vol. I: Le fonti del pensiero di S. Tommaso,
Ed. Domenicani, Roma / Nápoles, 1974, pp. 334-340.
González Palencia, M.: El arzobispo don Raimundo de Toledo, Labor,
Barcelona, 1942.
Grabmann, M.: Storia del metodo scolastico, 2 vols., La Nuova Italia,
Florencia, 1980, esp. vol. II, pp. 10-15.
Grignaschi, M.: “Le De divisione philosophiae de Dominicus Gundissa-
linus et les Questiones II-IV in Sextumm Metaphysicorum de Jean de
Jandum”, en S. Knuuttila / R. Työrinoja / J. Ebessen (eds.),
Introducción 73

Knowledge and the sciences in Medieval Philosophy, Publ. of Luther-


Agricola Society Series, Helsinki, 1990, pp. 53-61.
Grundwald, G.: Geschichte der Gottesbeweise im Mittelalter bis zum
Ausgang der Hochscholastik, Beiträge zur Geschichte der Philosophie
im Mittelalters, Band VI, Heft 3, Aschendorff, Münster, 1908.
Guttmann, J.: Die Philosophie des Salomon ibn Gabirol, Vandenhoeck &
Ruprecht’s, Göttingen, 1889; Nachdruck: Georg Olms, Hildesheim /
New York, 1979.
Hamesse, J. / Steel, C. (eds.): L’élaboration du vocabulaire philoso-
phique au Moyen Âge: actes du Colloque international de Louvain-la-
Neuve et Leuven (12-14 de septiembre de 1998), Brépols, Turnhout,
2000.
Haring, N. M.: “Thierry of Chartres and Dominicus Gundissalinus”,
Mediaeval Studies, 1964 (26), pp. 271-286.
Häring, N. M. / D’Alverny, M. Th.: “Une rencontre symbolique de Jean
Scot Érigène et d’Avicenne. Notes sur le De causis primis et secundis
et fluxu qui consequitur eas”, en J. J. O’Meara / L. Bieler, The Mind
of Eriugena, Irish University Press for The Royal Irish Academy,
Dublin, 1973, pp. 170-179.
Hasse, N. / Bertolacci, A. (eds.): The Arabic, Hebrew and Latin Recep-
tion of Avicenna’s Metaphysics, Walter de Gruyter, Berlin / Boston,
2012.
Hauréau, B.: Notices et extraits de quelques manuscrits latins de la
Bibliothèque Nationale, vol. V, Librairie C. Klincksiek, Paris, 1892,
pp. 195-202.
Hauréau, M.: Mémoire sur la vraie source des erreurs attribuées à David
de Dinant, Imprimerie Nationale (Extrait des Mémoires de L'Acadé-
mie des Inscriptions et Belles-Lettres, Tome XXIX, 2. partie), París,
1879.
Honnefelder, L.: Scientia Transcendens: die formale Bestimmug des
Seiendheit und der Realität in der Metaphysik des Mittelalters und der
Neuzeit (Duns Scotus, Suárez, Wolff, Kant, Peirce), Meiner,
Hamburg, 1980.
–“Der zweite Anfang der Metaphysik im 13./14. Jahrhundert”, en J. P.
Beckmann, et al. (eds.), Philosophie im Mittelalter. Entwicklungs-
linien und Paradigmen, Meiner, Hamburg, 1987, pp. 165-186.
74 Mª Jesús Soto-Bruna

–La métaphysique comme science transcendentales: entre le Moyen


“Âge et les temps modernes, PUF, Paris, 2002.
Hourani, G. F.: “The Medieval translations from Arabic to Latin made in
Spain”, The Muslim World, 1972 (62), pp. 97-114.
Huit, Ch.: “Le platonisme au XIIème siècle”, Annales de Philosophie
Chrétienne, 1889 (20), pp. 1-60.
Jalabert, J.: “Leibniz, philosophie de l’unité”, Zeitschrift für philoso-
phische Forschung, 1996 (20), pp. 447-455.
Jones, R. M.: “The Ideas as Thought of God”, Classical Philology, 1926
(21), pp. 317-326.
Jourdain, A.: Recherches critiques sur l’âge et l’origine des traductions
latines d’Aristote et sur des commentaires grecs ou arabes employés
par les docteurs scolastiques, Joubert, Paris, 1843.
Junceda, J. A. G.: “La filosofía hispano-árabe y los manuscritos de Tole-
do. Una meditación sobre el origen de la escuela de traductores”, Ana-
les del Seminario de Historia de la Filosofía, 1982-83 (3), pp. 65-93.
Jüssen, G.: “Wilhelm von Auvergne und die Entwicklung der Philoso-
phie im Übergang zur Hochscholastik”, en W. Kluxen (ed.), Thomas
von Aquin in Gespräch, Karl Alber, Friburgo-Munich, 1975, pp. 186-
203.
Kinoshita, N.: El pensamiento filosófico de Domingo Gundisalvo,
Universidad Pontificia de Salamanca, Salamanca, 1988.
Knuuttila, S. / Työrinoja, R. / Ebessen J. (eds.): Knowledge and the
sciences in Medieval Philosophy. Proceedings of the Eighth Interna-
tional Congress of Medieval Philosophy (S. I. E. P. M.) (Helsinki, 24-
29 agosto 1987), Publications of Luther-Agricola Society Series, 19,
Helsinki, 1990.
Kremer, K.: Gott und Welt in der klassischen Metaphysik, Kohlhammer,
Stuttgart, 1969.
Laumakis, J. A. (ed.): Dominicus Gundissalinus. The Procession of the
World, Marquette University Press, Milwaukee, 2002.
Löwenthal, A.: Pseudo-Aristoteles über die Seele. Eine psychologische
Schrift des XII Jahrhunderts und ihre Beziehungen zu Salomo ibn
Gabirol, Mueller und Mueller, Berlín, 1891.
Introducción 75

Lutz-Bachmann, M.: Metaphysics in the Twelfth Century. On the Rela-


tionship among Philosophy, Science and Theology, Brepols, Turn-
hout, 2004.
Mantas, P.: El “De eodem et diverso” de Adelardo de Bath: la búsqueda
de una síntesis en el renacimiento del siglo XII, Universidad de Cór-
doba, Servicio de Publicaciones, Córdoba, 1995.
Manuel González, P.: El problema de las fuentes de la “tercera vía” en
Santo Tomás de Aquino, Convento de san Pedro Mártir, Madrid,
1961.
Menéndez Pidal, R.: “España y la introducción de la ciencia árabe en
Occidente”, Revista del Instituto Egipcio de Estudios islámicos en
Madrid, 1955 (3); incluido en España, eslabón entre la Cristiandad y
el Islam, Espasa-Calpe, Austral, Madrid, 1956, pp. 33-60;
Menéndez y Pelayo, M.: Historia de los heterodoxos españoles, C.S.I.C.,
Madrid, 1992, vol. II, pp. 189-221.
Millás Vallicrosa, T.: Las traducciones orientales en los manuscritos de
la Biblioteca Catedral de Toledo, C.S.I.C., Madrid, 1942.
Muckle, J. T.: “The Treatise ‘De Anima’ of Dominicus Gundissalinus”,
Mediaeval Studies, 1940 (2), pp. 23-103; Introducción de E. Gilson.
Munk, S.: Mélanges de philosophie juive et arabe, París, 1857; Vrin,
París, 1955.
Narbonne, J. M.: “De l’Un de la matière à l’Un de la forme. La réponse
de Proclus à la critique aristotélicienne de l’unité du politique dans la
République de Platon”, en J.-M. Narbonne / A. Reckermann (eds.),
Pensées de L’Un dans l’Histoire de la Philosophie. Études en
Hommage au Professeur Werner Beierwaltes, Vrin, Paris, 2004, pp.
4-25.
O’Reilly, F.: “La causa essendi como verdadera causa metafísica en el
Avicenna latinus”, Patristica et Medievalia, 2011 (32), pp. 91-98.
O’Shaughenessy, T.: “St. Thomas and Avicenna on the Nature of the
One”, Gregorianum, 1960, pp. 665-679.
Ortega Muñoz, J. F.: Ibn Gabirol (1021/22-1059/60), Orto, Madrid,
1995.
76 Mª Jesús Soto-Bruna

Owens, J.: “The relevance of Avicennian Neoplatonism”, en M. Parviz


(ed.), Neoplatonism and Islamic thought, SUNY, New York, 1992,
pp. 41-50.
Pastor García, J. T.: “Domingo Gundisalvo, el arcediano segoviano”, en
M. Fartos Martínez / L. Velázquez Campo (coord.), La filosofía espa-
ñola en Castilla y León. De los orígenes al Siglo de Oro, Secretariado
de Publicaciones e intercambio, Universidad de Valladolid, Vallado-
lid, 1997.
Polloni, N.: “La insufiencia del platonismo”, 2014, pro manuscripto.
Proclus: Commentaire sur le Parménide, A.-Ed. Chaignet (ed.), Minerva,
Frankfurt a. M., 1962.
–Commentaire sur le Timée, Introducción y notas por A. J. Festugière,
Vrin, París, 1967.
Puig, J.: “The transmission and reception of Arabic philosophy in Chris-
tian Spain (until 1200)”, en Ch. E. Butterworth / B. A. Kessel (eds.),
The introduction of Arabic philosophy into Europe, Brill, Leiden,
1994, pp. 7-31.
Puig Montada, J.: “Necesidad y posibilidad, Avicena y Averroes”, en M.
J. Soto-Bruna (ed.), Metafísica y antropología en el siglo XII, Eunsa,
Colección de pensamiento medieval y renacentista, Pamplona, 2005,
pp. 81-108.
Raeymaeker, L. de: “La profonde originalité de la métaphysique de Saint
Thomas d’Aquin”, en P. Wilpert (ed.), Metaphysik im Mittelalter,
Miscellanea medievalia, Walter de Gruyter, Berlín, 1963, pp. 14-29.
Ramón Guerrero, R.: La recepción árabe del De anima de Aristóteles:
Al-Kindi y Al-Farabi, C.S.I.C., Madrid, 1992.
–“Sobre el uno y la unidad en la filosofía árabe: Apunte historio-
gráfico”, en M. J. Soto-Bruna / J. Cruz Cruz, (eds.), Metafísica y an-
tropología en el siglo XII, Eunsa, Colección de pensamiento medieval
y renacentista, Pamplona, 2005, pp. 69-80.
Ramos, A.: Dynamic transcendentals: Truth, Goodness and Beauty from
a Thomistic Perspective, Catholic University of America Press,
Washington D. C., 2012.
Reale, G.: “Introduzione” a Beierwaltes, W., Pensare l’Uno. Studi sulla
filosofía neplatonica e sulla storia dei suoi influssi, Vita e Pensiero,
Milán, 21992.
Introducción 77

Renault, L.: Dieu et les créatures selon Thomas d’Aquin, Presses


Universitaires de France, París, 1995.
Riccati, C.: “Processio” et “explicatio”. La doctrine de la création chez
Jean Scot et Nicolas de Cues, Bibliópolis, Nápoles, 1983.
Rivera, F.: “Nuevos datos sobre los traductores Gundisalvo y Juan His-
pano”, Al-Andalus, 1966 (31), pp. 267-280.
Rodríguez Bachiller, A.: “La influencia de los filósofos judíos españoles
en Santo Tomás de Aquino”, Studium. Revista de Filosofía y Teolo-
gía, 1975 (15), pp. 361-379.
Roeser, T. P.: “Emanation and Creation. The doctrine of Plotinus and
Augustinus on the Radical Origin of the Universe”, The New Scho-
lasticism, 1945 (19), pp. 85-116.
Saade, F.: “El pensamiento árabe en el siglo de Sto. Tomás de Aquino”,
en V.V. A.A., Tommaso d’Aquino nel suo settimo centenario. Atti del
Congresso Internazionale, vol. I: Le fonti del pensiero di S. Tommaso,
Ed. Domenicani, Roma-Nápoles, 1974, pp. 352-360.
Safrey, H.D.: “L’état actuel des recherches sur le Liber de Causis comme
source de la métaphysique au Moyen Âge”, en P. Wilpert (ed.),
Metaphysik im Mittelalter. Ihr Ursprung und ihre Bedeutung,
Miscellanea Medievalia, Walter de Gruyter, Berlín, 1963, pp. 267-
281.
Saranyana, J. I.: Santo Tomás: «De aternitate mundi contra murmu-
rantes», Eunsa, Pamplona, 1976.
–“Sobre la inmortalidad de las sutancias espirituales (Santo Tomás
versus Avicebrón)”, Rivista di Filosofia Neoscolastica, 1978 (70), pp.
63-97.
–“Posibilidad y necesidad en Avicena”, Anales del Seminario de His-
toria de la Filosofía, 1985 (5), pp. 239-258.
Saranyana, J. I. / Tejero, E. (eds.): Hispania christiana. Estudios en ho-
nor del Prof. José Orlandis Rovira en su septuagésimo aniversario,
Eunsa, Colección de Historia de la Iglesia (Universidad de Navarra),
Pamplona, 1988.
Sarton, G.: “Oriente y Occidente en la historia de la ciencia”, Al-Andalus,
1934 (2), pp. 263-299.
78 Mª Jesús Soto-Bruna

Schepers, H.: Leibniz. Wege zu seiner reifen Metaphysik, Akademie


Verlag, Berlín, 2014.
Schneider, A.: Die Psychologie Alberts des Grossen, nach den Quellen
dargestellt, Münster, 1903.
Sellés Dauder, J. F.: El intelecto agente y los filósofos. Venturas y des-
venturas del supremos hallazgo aristotélico, desde los siglos IV a. C.
a XV d. C., Eunsa, Colección de pensamiento medieval y renacentista,
Pamplona, 2012.
Sertillanges, A. D.: “À propos des preuves de Dieu. La ‘troisième voie’
thomiste”, Revue de Philosophie, 1925 (25), pp. 24-37:
Soto Rábanos, J. M. (coord.): Pensamiento medieval hispano. Homenaje
a Horacio Santiago-Otero, C.S.I.C., Madrid, 1998.
Soto-Bruna, M. J.: “Unidad o pluralidad: de Parménides a Nietzsche”, y
“Univocidad o analogía: el problema del panteísmo”, en V.V. A.A.,
Una consideración metafísica del problema unidad-pluralidad, De-
partamento de Filosofía de la Universidad de La Sabana, Santafé de
Bogotá, 1996, pp. 33-48 y pp. 89-104.
–Expresión. Esbozo para la historia de una idea, Cuadernos de Anua-
rio Filosófico, Serie Universitaria, nº 15, Servicio de Publicaciones de
la Universidad de Navarra, Pamplona, 1994.
–La recomposición del espejo. Análisis histórico-filosófico de la idea
de expresión, Eunsa, Colección Filosófica, Pamplona, 1995.
–La metafísica del infinito en Giordano Bruno, Cuadernos de Anuario
Filosófico, Serie Universitaria, nº 47, Servicio de Publicaciones de la
Universidad de Navarra, Pamplona, 1997.
–La ‘lux intelligentiae agentis’ en el pensamiento de Domingo Gundi-
salvo”, Revista Española de Filosofía Medieval, 2003 (10), pp. 335-
355.
–“Dialéctica Neoplatónica. De Plotino a Eriúgena”, en M. J. Soto-
Bruna / J. Cruz Cruz (eds.), Metafísica y Dialéctica en los períodos
carolingio y franco (s. IX-XI), Eunsa, Colección de pensamiento
medieval y renacentista, Pamplona, 2006, pp. 255-272.
–“Le déploiement de la causalité: d’Érigène à Spinoza”, en C. Gon-
zález-Ayesta / R. Lázaro (eds.), Causality in the early Modern Philo-
sophy, Georg Olms, Hildesheim, 2013, pp. 69-87.
Introducción 79

–“Causa y finitud en M. Eckhart”, Revista Española de Filosofía Me-


dieval, 2013 (20), pp. 69-85.
–“Manifestación y causalidad en Ibn Gabirol. Su recepción en Domi-
nicus Gundissalinus”, en Schede Medievali: Rassegna dell’Officina di
Studi medievali, Palermo (en prensa).
Soto Bruna, M. J. / Alonso del Real, C.: De processione mundi. Estudio y
edición crítica del tratado de Domingo Gundisalvo, Eunsa, Colección
de pensamiento medieval y renacentista 7, Pamplona, 1999.
Speer, A.: Die entdeckte Natur: Untersuchungen zu Begründungs-
versuchen einer ‘scientia naturalis’ im 12. Jahrhundert, Brill, Leiden
1995.
Steel, C.: “L’un et le bien. Les raisons d’une identification dans la tradi-
tion platonicienne”, Revue des sciences philosophiques et théolo-
giques, 1989 (73), pp. 69-85.
–“The ‘Greatest Thing to Learn is the Good’. On the Claims of Ethics
and Metaphysics to be the First Philosophy”, Die Metaphysik und das
Gute: Aufsätze zu ihrem Verhältnis in Antike und Mittelalter: Jan A.
Aertsen zu Ehren, Recherches de Théologie et Philosophie médié-
vales, Bibliotheca 2, Peeters, Leuven, 1999, pp. 1-27.
Steenberghen, F. Van: Introduction à l'étude de la philosophie médié-
vale, Publications universitaires, Lovaina y Béatrice-Nauwelaerts,
París, 1974, esp. pp. 42-46.
–La philosophie au XIIIème siècle. Deuxième édition, mise à jour,
Peeters, Lovaina-París, 1991.
Te Velde, R.: “The Concept of the Good according to Thomas Aquinas”,
en W. Goris (ed.), Die Metaphysik und das Gute: Aufsätze zu ihrem
Verhältnis in Antike und Mittelalter: Jan A. Aertsen zu Ehren,
Recherches de Théologie et Philosophie médiévales, Bibliotheca 2,
Peeters, Leuven, 1999, pp. 79-104.
Teicher, J.: “Gundissalino e l’Agostinismo Avicennizzante”, Rivista di
Filosofia Neoscolastica (Milán), 1934 (3), pp. 252-257.
–“Gerson ben Salomon e Gundissalino”, Rendiconti della R. Acca-
demia Nazionale dei Lincei, G. Bardi, Roma, 1933 (XI), pp. 6-25.
Tester, J. / Randy, Ph.: The Consolation of Philosophia, Harvard Uni-
versity Press, Cambridge, 1978.
80 Mª Jesús Soto-Bruna

Théry, G:. Tolède, grande ville de la renaissance médiévale. Point de


jonction entre les cultures musulmane et chrétienne Le circuit de la
civilisation mediterranéenne, Heinz Frères, Oran, 1944.
Tomás de Aquino: Comentario a ‘La generación y la corrupción’ de
Aristóteles, traducción, prólogo y edición de H. Velázquez, Intro-
ducción de M. Beuchot, Cuadernos de Anuario Filosófico, Serie Uni-
versitaria, nº 32, Servicio de Publicaciones de la Universidad de Na-
varra, Pamplona, 1996.
–Cuestiones disputadas sobre el alma, Traducción y notas de E.
Tellez, Estudio preliminar de J. Cruz Cruz, Eunsa, Colección de
pensamiento medieval y renacentista, Pamplona, 1999.
Vansteenkiste, C. M. I.: “Avicenna. Citaten bei S. Thomas”, Tijdschrift
voor Filosofie, 1953, pp. 457-503.
–“Autore arabi e giudei nell’opere di S. Tommaso”, Angelicum, 1960
(37), pp. 336-401.
Vaux, R. De: “Notes et textes de l’avicennisme latin aux confins des XII-
XIII siècles”, Bibliothèque Thomiste, 1934 (20), pp. 141-178.
Vera, F.: La cultura española medieval. Datos bio-bibliográficos para su
historia, tomo I, Góngora, Madrid, 1933.
Verbeke, G.: “Transmission d’Avicenne à l’Occident latin. Les chemine-
ments de l’histoire”, Revue de Théologie et de Philosophie, 1982
(114), pp. 51-64.
Vernet, J.: Lo que Europa debe al Islam de España, El Acantilado,
Barcelona, 1999.
V.V.A.A.: Actualité de la pensée médiévale, J. Follon / J. McEvoy (eds.),
Peeters, Louvain / Paris, 1994.
V.V.A.A.: Éditer, traduire, intérpreter. Essais de méthodologie philoso-
phique, Peeters, Louvain / Paris, 1997.
Willner, H. E. E. (ed.): Des Adelard von Bath Traktat De eodem et di-
verso. Zum ersten Male herausgegeben und historisch-kritisch unter-
sucht, Beiträge sur Geschcite der Philosophie des Mittelalters. Texte
und Untersuchungen, Band IV, Heft 1, Aschendorff, Münster, 1903.
Wilpert, P. (ed.): Metaphysik im Mittelalter. Ihr Ursprung und ihre
Bedeutung. Miscellanea Medievalia, Walter de Gruyter, Berlín, 1963.
PARTE II

ESTUDIO FILOLÓGICO

Concepción Alonso del Real


Roma, Biblioteca Angelica, manuscrito 242 f. 26v
I
INTRODUCCIÓN

1. Autoría

A primera vista la hipótesis de atribución a Gundisalvo1 de este


pequeño prontuario sobre la unidad resultaba poco plausible. Tanto en la
edición príncipe de Boecio2 como en otras posteriores suyas de prestigio
no se habían planteado dudas sobre el asunto. A su vez, una cantidad
considerable de códices abonaban la autoría boeciana3. Otros se lo atri-
buían a autor de fecha tan antigua como Alejandro de Afrodisia4; no fal-
taba tampoco manuscrito que reclamase el escrito para el propio Aris-
tóteles5. Varios son los códices, en gran parte originarios de Francia, que
pretendían que su autor fuera uno de los maestros árabes, como Al-
Kindi6 o Al-Farabi7. No falta un manuscrito que, dando por bueno su

1
Para la identificación, denominación y cronología del autor véase C. Alonso del Real /
M. J. Soto Bruna, El ‘Tractatus de anima’ atribuido a Dominicus Gundi[s]salinus, estudio,
edición crítica y traducción castellana, Eunsa, Colección de pensamiento medieval y rena-
centista, Pamplona, 2009, pp. 43-45.
2
Venecia, Joh. et Greg. de Gregoriis, 1491-92. Se mantiene, como es sabido, en distintas
ediciones, incluida la de J. P. Migne en la Patrologia Latina (París, 1860-1882), vols. 63 y
64, cc. 1075-1078.
3
Por ejemplo, Castillo de Kynzvart 22-D2 (14.805) ms. 80 ff. 279r, Biblioteca Vaticana,
Manuscrito Barberini Latino 165. ff. 405r, Firenze, Biblioteca Laurenziana Medicea plut. 84
cod. 12 ff. 10r.
4
Paris, Bibliothèque Nationale, fonds latin 6325 f. 48 v.
5
Así figura en el margen de Bayerische Staatsbibliothek clm 527, ff. 11v.
6
Paris, Bibliothèque Nationale, fonds latin 6443 ff.193r y194 r.
7
Paris, Bibliothèque Nationale, fonds latin 14700, ff. 327r-328v. Engloba dentro del De
divisione philosophiae este tratado, y aquél lo atribuye a Al-Farabi.
84 Sigla

origen en Alejandro de Afrodisia, incluye a Gundisalvo como traductor8.


También se da repetidamente sin autoría.
Una dificultad y no pequeña para que el autor haya sido un no cris-
tiano fue puesta de manifiesto por P. Correns: en el actual parágrafo 9
hay una referencia muy explícita a un pasaje del Nuevo Testamento (1
Jn. 5, 8), que, además, forma parte de la argumentación sobre los tipos de
unidad, e incluye una categoría expresamente cristiana en ello: ratione
unius sacramenti. Por si fuera poco, un poco más abajo las aplicaciones
que da al tipo de unidad moral están expresadas con las citas de Act. 4,
32 y 1 Cor. 6, 1. Todo ello excluye tanto a Aristóteles y a Alejandro de
Afrodisia, como a los autores árabes.
El propio Correns incluye también los posibles lugares paralelos del
tratado con algunas de las obras boecianas9, que no dan lugar para una
atribución segura. Hay que sumar a estos importantes datos aportados por
el estudioso germano el hecho de que en la historia del texto los ma-
nuscritos que lo atribuyen a Boecio en general no son los de fecha más
temprana.
Por otra parte, tanto los lugares paralelos del De unitate que nos ocu-
pa, como la inclusión de textos escriturísticos en los sectores finales del
texto acercan la obra a otras de Gundisalvo: es cierto, como prueba
Correns10, que se da un número y extensión de paralelos con el Fons
vitae de Ibn Gabirol; más cierto aún es que el esquema de otras obras
gundisalianas, especialmente su De anima, mantienen estos importantes
paralelos y suman a ello referencias a textos y conceptos procedentes del
mundo cristiano en las secciones finales; serían en todo caso así un resu-
men de parte de la obra de Ibn Gabirol, pero ad usum christianorum11. El

8
Paris, Bibliothèque Nationale, fonds latin, 6325 f. 48 v.
9
P. Correns, Die dem Boethius fälschlich zugeschriebene Abhandlung des Dominicus
Gundisalvi De Unitate, Aschendorff, Münster, 1891, pp. 15-21.
10
P. Correns, Die dem Boethius fälschlich zugeschriebene, pp. 21-28.
11
También P. Correns, Die dem Boethius fälschlich zugeschriebene, pp. 28-31, cita a Alain
de Lille, Distinctiones theologicae, s. v. unum, PL 210, col. 987 y Regulae theologicae, reg.
2, PL 201, col. 624. Ambas coinciden en citar Act., 4, 32 del mismo modo que De unitate, 9.
También se hace eco del De consideratione libri V ad Eugenium, V, cap. 8, 18, de San
Bernardo de Claraval (PL 183, col, 807-837), que aduce la misma cita en sentido similar. El
estudioso alemán deduce de esta coincidencia la posibilidad de que haya existido una fuente
común con el tratado que estudio aquí. De manera más genérica me inclino a pensar que ese
pasaje escriturístico es un punto de referencia obligado en ámbito cristiano. Correns pone
Introducción 85

esquema, por tanto se repite, y no es extraño en los opúsculos de este


arcipreste cristiano, traductor de obras tan importantes de los autores
árabes, procedentes de la filosofía griega. Por razones de esta naturaleza
ya Correns considera esta obra como una de las propias del archidiácono
de Segovia12.

2. El texto latino

Para la presente edición he partido de la ya citada de Correns, hasta


ahora el texto latino de referencia13.
Se han revisado y tenido en cuenta asimismo la Editio Princeps14, la
de Basilea de 1546 de Henrikpeter15, utilizada como punto de partida por
Correns, y la editada en la Patrología Latina de Migne16.
El rastreo de fuentes bibliográficas ha ampliado considerablemente la
posibilidad de conocer la difusión de este pequeño tratado: habida cuenta
de la cantidad de los manuscritos que lo transmiten y su difusión por la
geografía europea, ha resultado ser un texto que gozó de importante auto-
ridad17. Aunque no ha sido posible examinar todos ellos, se ha trabajado

también en relación con este hecho el que la cita también aducida en De unitate de 1 Cor., 6,
17 guarda correlación con citas del versículo inmediatamente anterior en los lugares citados
en las obras de Alain de Lille.
12
En otro lugar he dado cuenta de la discusión sobre la identidad del autor: cfr. C. Alonso
del Real / M. J. Soto Bruna, El ‘Tractatus de anima’ atribuido a Dominicus Gundi[s]sa-
linus, pp. 43-45.
13
Siguen este texto la traducción alemana de A. Fidora / A. Niederbeger, Vom Einen zum
Vielen: Der neue Aufbruch der Metaphysik im 12. Jahrhundert: Eine Auswahl zeitgenössis-
cher Texte des Neoplatonismus, herausgegeben, eingeleitet, übersetz und kommentiert, V.
Klostermann, Frankfurt am Main, 2002; y las castellana anteriores de M. Alonso Alonso, “El
Liber de unitate et uno”, Pensamiento, 1956 (12, 45), pp. 65-78 y N. Kinoshita, El pensa-
miento filosófico de Domingo Gundisalvo, Universidad Pontificia de Salamanca, Salamanca,
1988.
14
Venecia, Joh. et Greg. de Gregoriis, 1492.
15
ff. 965-967.
16
Vol. LXIII, cc. 1075-1078.
17
Así lo había postulado, por ejemplo, M. Alonso Alonso, “El Liber de unitate et uno”,
Pensamiento, 1956 (12, 45), pp. 65-78; 1956 (12, 46), pp. 177-202; 1956 (12, 48), pp. 431-
86 Sigla

inicialmente sobre los de mayor antigüedad, leyendo la práctica totalidad


de los pertenecientes a fecha anterior al siglo XV. Así pues, la edición ha
partido de la lectura de los siguientes testigos, que agrupo como sigue:

1. Un primer grupo que puede considerarse un trasunto de la familia


que Correns denomina18 P1, más directamente relacionada con el texto
que dan los códices parisinos de su edición, y por tanto con una impar-
tante cercanía al textus receptus. Es relativamente numerosa, no puede
considerarse derivada directamente de un solo arquetipo, la relación de
los códices entre sí no permite asegurar dependencias exactas, aunque sí
parentescos y estaría compuesta por los siguientes testigos:

–Graz, Universität 482 (olim Sancti Lamberti) (G) ff. 242r-242v.


Fechado alrededor del año 1300. Según el catálogo de online de esta
Universidad19 procede del N de Francia y perteneció a la Biblioteca es-
tatal de Prusia, colección V. Rose. Se encuentra en muy buen estado de
conservación. Texto prácticamente completo, salvo dos pequeñas omi-
siones y muy legible. La lectura es tan coincidente con la edición de Co-
rrens que cabría la duda de si se trata de “un testigo protegido”.
–British Museum Library, Col. Sloane, 2461 (L) ff. 38v-40r. Fechado
en el siglo XIII (L): el texto es muy completo, teniendo sólo pocas y bre-
ves omisiones, si se exceptúa una pequeña parte del párrafo 5, actual-
mente incluida en aparato crítico común a un grupo amplio de manus-
critos. Presenta algunas adiciones al margen de breves términos del texto.
Letra legible y clara, sin excesivas abreviaturas. Tiene una importante
coincidencia con la edición de Correns; en este sentido cabe unirlo con
los manuscritos parisinos colacionados por Correns, y con G.
–Paris, Bibliothèque Nationale, fonds latin 644320 (Z) (olim Thua-
neus), ff. 193r-194r. Datado en el siglo XIV. Denominado C por Correns.
Texto completo, muy legible, con pocas abreviaturas. Tanto en el incipit

472; como queda de manifiesto en primer lugar en los comentarios de autores posteriores
que allí presenta (pp. 431-470) y en el rastreo de ecos posteriores contenido entre las pp.
179-202. Posteriormente son numerosos los autores que se hacen eco de su importancia.
18
P. Correns, Die dem Boethius fälschlich zugeschriebene, p. 50.
19
http://www-classic.uni-graz.at/ubwww/sosa/katalog/katalogisate/482.html
20
Paris, Bibliothèque Nationale, fonds latin 6443, 2.
Introducción 87

como en el explicit atribuyen la obra a Al-Kindi. Parece un testigo de


especial importancia para la edición de Correns.
–Paris, Bibliothèque Nationale, fonds latin 14700 ff. 327r-328v (V)
(olim Sancti Victoris). Es designado B por Correns, que lo considera del
siglo XIV. También de origen gálico21, presenta abundantes omisiones
propias y emendaciones relativamente abundantes. Según Baur “tiene
muchas faltas de ortografía, lagunas y equivocaciones sin sentido”22. El
texto, que se encuentra englobado en la epistula de assignanda causa, da
el título de diuersitate unitatis y finaliza liber de diuisione philosophiae
in tres partes et partium in partes suas secundum philosophos.
–Roma, Bibliotheca Angelica 242 (C. 4. 10) (A), ff. 26r-27r, proce-
dente de la Biblioteca del convento de los Agustinos en Roma. Datado
por M. T. d’Alverny en el el siglo XIII23 y procedente de un scriptorium
italiano. Texto de buena calidad filosófica y filológica, completo excepto
por dos omisiones de unas dos líneas, ambas en la sección final del texto.
Presenta un incipit posterior al texto en el f. 26r en tinta roja que lo atri-
buye al filósofo y explicit de la primera mano que lo atribuye a Alejandro
el filósofo (scil. de Afrodisia); el explicit está tachado en tinta roja por la
misma mano que ha incluido el incipit.
–Bayerische Staatsbibliothek, clm 8001 (C) ff. 26v-27v. Procede de la
abadía de Kaiserheim (Ciuitas Caesariensis). Datado en la segunda mitad
del siglo XIV según el Catálogo online del Centro de Digitalización de la
Biblioteca de Munich24; D’Alverny lo atribuye a amanuenses noreuro-
peos, posiblemente de Alemania Occidental y lo data en el siglo XIII25.
Este manuscrito atribuye el texto a Egidio en glosa marginal. La mayor
parte del texto es de buena calidad; no emplea exceso de abreviaturas y
presenta algunas omisiones de un cierto cuerpo, coincidentes en ocasio-

21
Codices. Avicenna, descr. M. T. d’Alverny, addenda coll. S. van Riet et P. Jodogne,
Académie Royale de Belgique-Peeters, Louvain-La-Neuve, 1994 p. 282. En adelante se cita-
rá como Codices. Avicenna.
22
L. Baur, Dominicus Gundissalinus, ‘De divisione philosophiae’, Beiträge zur Geschichte
der Philosophie der Mittelalters, Band IV, Aschendorff, Münster, 1903, p. 151.
23
Codices. Avicenna, p. 78.
24
De acuerdo con el de K. Halm / G. Laubmann / W. Meyer, Catalogus codicum Latino-
rum Bibliothecae Regiae Monacensis, I, III, Monachii, 1873, p. 214.
25
Codices. Avicenna, pp. 212-213.
88 Sigla

nes con F y con A. La más significativa de ellas es el punto en que fina-


liza el texto y la adición de una coda en parte coincidente con F.
–Biblioteca Vaticana, Manuscrito Barberini Latino 165 (F) ff. 405r y
v. Pertenetece al siglo XIII26. Presenta variantes propias en un número
relativamente amplio, y otras comunes con A o con C, como queda ano-
tado; otras con V y en ocasiones con manuscritos no pertenecientes a este
grupo.
–Cambridge, Gonville and Caius College, 497/266 (H) ff. 46r-47r.
Datado en el tránsito del siglo XIII al XIV27. Da escritura clara y con po-
cos errores; no es acentuado el empleo de abreviaturas; da escasas omi-
siones de una cierta duración. No presenta proximidad especial con nin-
guno de los otros manuscritos, dentro de las semejanzas existentes entre
los de este grupo.
–Paris, Bibliotèque Nationale, fonds latin 16.605 (olim Sorbonnae) (S)
ff. 73r-v. Denominado por Correns A. Siglo XIII (ca. 124028). En la me-
dida que es legible, da un buen texto29. El problema, y no pequeño, es
que en el f. 73r presenta una laguna que abarca más de la mita de la
extensión del texto y que hay partes de este mismo folio que son ilegi-
bles, porque se han disipado los caracteres en algún pasaje. Este acciden-
te es aplicable a la práctica totalidad del f. 73 v. Por lo cual la fiabilidad y
seguridad del texto que ofrece queda reducida a algunas líneas y términos
de los primeros seis parágrafos actuales.
Para establecer el texto he operado con los siguientes criterios sobre
los manuscritos de estes grupo: El último citado queda descartado por su
estado de extremo deterioro, que además finaliza en el actual parágrafo 6.
A su vez, Cambridge, Gonville and Caius College 497/266 no se muestra

26
Según datos facilitados por la Biblioteca Apostolica Vaticana “Nell’inventario Pieralisi
(fine Ottocento) il Barb. lat. 165 è datato al sec. XIII”. Cfr. Index Codd. mm.ss. Latinorum et
Occidentalium Bibliothecae Barberinianae, red. et dig. cura et studio Reverendi Domini
Sanct. Pieralisi Bibliothecarii et in XLII tomos divisus [manoscritto] Indice alfabetico per i
Barb. lat. 1-6337.
27
M. R. James, A descriptive catalogue of the Manuscripts in the Library of Gonville and
Caius Catalogue, Cambrigde University Press, Cambridge, 1908, vol. II (355-721), pp. 495-
497.
28
P. Correns, Die dem Boethius fälschlich zugeschriebene, p. 1.
29
P. Correns, Die dem Boethius fälschlich zugeschriebene, p. 2: “Das Fragmenten dieser
ältesten und besten Handschrif reicht indes in”. Una vez examinado el manuscrito no me es
posible mantener que sea el mejor, aunque sí parece ser el más antiguo.
Introducción 89

como un testimonio de interés relevante en el conjunto para establecer el


texto, especialmente por su cercanía con F, y en menor medida con C, y
por no aportar lecturas de interés, teniendo en cuenta el elevado número
de testimonios de que disponemos.
Por otra parte los códices A, C y F guardan un parentesco importante
dentro del grupo, especialmente relacionado con la conclusión del texto,
dando lugar a un subgrupo, aun cuando no se pueda establecer propia-
mente una relación de dependencia entre ellos.
Cabe hablar en términos análogos respecto a las relaciones entre L y
G. Por el contrario, V y Z no dan un parentesco tan estrecho entre sí
como para agruparlos de otro modo que no sea la pertenencia genérica a
esta familia.

2. En el extremo opuesto, se encuentra otro grupo de manuscritos uni-


dos entre sí de forma clara, discrepantes del textus receptus en una me-
dida considerable. Sobre las relaciones con la familia anterior y las que
guardan entre sí, son aplicables las observaciones que apunto para la
familia anterior. Está compuesto por los siguientes testigos:

–Bayerische Staatsbibliothek clm 317 (B), ff. 291v-292v. Datado en la


segunda mitad del siglo XIII30. Perteneció a la Biblioteca del Elector de
Baviera. El texto presenta numerosas omisiones breves y algunas particu-
laridades suyas propias sin gran relieve.
–Castillo de Kynzvart 22-D2 (14.805) ms. 80 (K) ff. 279r-280v. Data-
do por D’Alverny en el siglo XIII, quien le atribuye un posible origen in-
glés31. Da un texto elegante, con pocas abreviaturas, pequeñas omisiones
bastante numerosas y variantes propias; coherencia no del todo buena.
–Viena, Hofbibliothek 5508 (olim Universitatis) (U) ff. 204r-205r.
Corresponde a E de la edición de Correns32. Pertenece al siglo XV33. El

30
Catálogo online de la Biblioteca 15.IX.2011 de acuerdo con C. Halm / G. Laubmann / G.
Meyer, Catalogus Codicum manu scriptorum Latinorum Bibliothecae Regiae monacensis, I,
I, p. 81, Bibliothecae Regiae prostat in Libraria Regia Palmiana, Munich, 21902.
31
Codices. Avicenna, p. 373, que se remite a F. Cada, Codices manuscripti Bibliothecae
Castelli Kynzvart in Bohemia Occidentali, Pragae, 1965, n. 80, pp. 122-130.
32
P. Correns, Die dem Boethius fälschlich zugeschriebene, p. 50.
33
P. Correns, Die dem Boethius fälschlich zugeschriebene, p. 50.
90 Sigla

texto está completo, salvo pequeñas omisiones, aunque éstas alcanzan un


número elevado.
–Lisboa, Biblioteca Nacional, Manuscrito F. G. 2299 (Q) ff. 138v-
140v. Datado en el siglo XIV y de origen gálico34. La escritura no es
clara ni buena; el texto introduce a veces lecturas aberrantes. No contiene
lagunas ni omisiones de cierto peso, aunque sí muy numerosas omisiones
de menor importancia para la comprensión del texto. Tampoco presenta
un texto especialmente fiable para establecer el texto definitivo.
–Oxford, Merton College, ms. lat. 278, (X) ff. 185b-1187b. Corres-
ponde al siglo XV. Texto completo, salvo pequeñas omisiones; con las
mínimas abreviaturas. Presenta anotaciones, glosas y correcciones entre
líneas del texto atribuibles a una segunda mano. Presenta cierta tendencia
a la elisión y a la iteración de elementos no estrictamente necesarios para
la lectura del texto.
–Bayerische Staatsbibliothek, clm 3708 (Y2), ff. 16v-18v (olim Biblio-
thecae Capitularis Monacensis). Pertenece al siglo XIV35. Da el texto
completo, salvo pequeñas omisiones; incluye algunas adiciones propias,
que más bien parecen proceder de glosas, así como una coda propia des-
pués del explicit.
–Avignon, Bibliothèque Municipale manuscrit 253 (Q2) ff. 21v-24r.
(olim Monasterii Ordinis Praedicatorum Avennionensis), datado a co-
mienzos del siglo XIV36. El texto presenta bastantes omisiones y varia-
ciones propias, si bien no son de gran extensión.
Entre estos manuscritos se puede observar un subgrupo constituído
por B, K y U, que manifiestan una proximidad digna de ser tenida en
cuenta.
Por otra parte, no considero de interés para establecer el texto del De
unitate la recensión de X y de Q, teniendo en cuenta el número de tes-
tigos de este texto y la proximidad del contenido de estos códices con los

34
Codices. Avicenna, p. 251.
35
Catálogo online de la Biblioteca de Baviera: H. Hauke / A. Freckmann, Projektmitar-
beiter am Handschriftenzentrum der Bayerischen Staatsbibliothek München, enero, 2008.
36
In principio. Incipit index of Latin texts= Incipitaire des textes latins = index latei-
nischer Textanfänge, Brepols, Turnhout, 2003; cfr. Catalogue Général des Manuscripts del
Bibliothèques Publiques de France, Départements, t. XXVII, M. L-H. Labande, Plon-
Nourrit, Avignon, 1894, t. I, pp. 170-172.
Introducción 91

agrupados con ellos. Q2 presenta un texto de menor calidad, muy próxi-


mo al de Q y con importantes concordancias con B y con K, y por ello
cercano también al texto de X y de U. Menor calidad de lecturas da Y2,
muy cercano a K, a X y a Q2.
A pesar del parentesco entre estos códices, no es posible establecer
una dependencia clara de unos respecto a otros. Dado lo numeroso de los
textos, más bien prefiero señalar un origen común, sólo parcialmente
coincidente con el primer grupo, el que se podría considerar en sentido
lato parisino.
No me parece acertado tampoco identificar el subgrupo con el P2 de
Correns37, dado que sólo uno de ellos (U) queda incluido en este grupo y
no es el de mayor calidad ni el más antiguo.

3. En posición intermedia entre ambos grupos se encuentran los si-


guientes manuscritos:

–Venezia, Biblioteca Nazionale S. Marco. ms. lat. VI.150 (M) ff. 63-
64. Datado en el siglo XIV38. Presenta algunas omisiones propias y otras
que lo aproximan al grupo parisino, así como la inclusión en el texto de
algunos términos, posiblemente glosas anteriores.
–Oxford, Bodleian Library, Ms. Auct. 5. 28 (O) ff. 172rb-173rb. En
los folios que contienen este opúsculo, corresponde al siglo XIII avan-
zado39. Procede de un scriptorium inglés y perteneció al Oriel College.
En glosas marginales de los siglos XIV-XV da atribución a Al-Farabi y
numerosas correcciones de amanuenses contemporáneos y posteriores.
Presenta un número relativamente alto de variantes propias y algunas
omisiones no muy extensas del mismo tipo.
–Praga, Biblioteca Capitular Metropolitana, L. LVII (1.323) ff. 133r-
134v. datado en el siglo XIII por d’Alverny40, quien lo atribuye a varios

37
P. Correns, Die dem Boethius fälschlich zugeschriebene, p. 50.
38
Cfr. catálogo online de Jordanus 5/6/2009 de acuerdo con J. Valentinelli, Bibliotheca
manuscripta ad S. Marci Venetiarum. Codices manuscripti latini, t. IV, Venetiis, 1871, S. 27
(X. Cod. 39).
39
Codices. Avicenna, pp. 378-384.
40
Codices. Avicenna, p. 334.
92 Sigla

amanuenses germánicos41. El texto es claro y elegante pero no da buena


calidad de lectura; presenta adiciones propias no coherentes.
–Toledo, Biblioteca Capitular Metropolitana, ms. 47-15 (T) ff. 78ra-
78va, perteneciente al siglo XIII. Su texto según d’Alverny, se presenta
eleganter sed negligenter42.
–Paris, Bibliothèque Nationale, fonds latin 6325 (Ñ) f. 48v. Datado en
el siglo XIV43. Presenta Incipit liber Alexandri de unitate translatus D.
Gundisaluo in latinum; da al final solamente Explicit. El texto, de buena
calidad, sin embargo está parcialmente desvanecido.
–Paris, Bibliothèque Nationale, fonds latin 16082 (W) ff. 321v-323r.
Datado a principios del siglo XIV y anteriormente perteneciente a la Sor-
bona44. El texto es de bastante buena calidad, excepto en el final (actual
parágrafo 9). La gran mayoría de sus coincidencias se producen con el
grupo no parisino y con X y Q, si bien algún rasgo de importancia lo une
a los manuscritos los G V Z F.

Todos ellos presentan lazos de unión con los dos grupos anteriormente
señalados, si bien en diferente proporción. Así M es especialmente
cercano a A, aunque también da relaciones con P o con J, con B y T, con
los que comparte alguna omisión de una cierta longitud. En el caso de O,
aunque el parentesco no es tan estrecho como en el de otros de este
grupo, al que se encuentra más cercano es el parisino, por la frecuencia
de coincidencias (especiamente el grupo A, C, F) y por ciertas omisiones.
Con todo, también comparte bastantes con B, que manifiestamente se se-
para de este grupo.
P se encuentra cercano a B, K y T y entre éstos tiene mayor pro-
ximidad con T. Por tanto, en principio se podría situar junto al grupo no
parisino, aunque algunos otros datos lo aproximan a L y a O. A su vez, T
presenta la mayor afinidad con K y B y con P y con U, pertenecientes al
grupo no parisino como con X y Q, y a pesar de ello la proximidad de

41
Codices. Avicenna, p. 334.
42
Codices. Avicenna, p. 243. Véase J. Millás Vallicrosa, Las traducciones orientales en los
manuscritos de la Biblioteca de Toledo, Instituto Arias Montano, Madrid, 1942, pp. 55-64.
43
Cfr. M. Alonso Alonso, “El Liber de unitate et uno”, pp. 65-78.
44
Catálogo online de Jordanus de acuerdo con L. Delisle, Inventaire des manuscrits latins
de la Sorbonne, Bibliothèque de l’École des Chartes, 1870 (31), p. 36.
Introducción 93

algunas lecturas suyas con M o con W, que no está tan claramente iden-
tificado en este grupo, permitirían mantenerlo en una posición intermedia
entre los dos grupos claramente identificados. Se registra la signi-
ficativamente mayor afinidad de Ñ con el grupo no parisino, si bien com-
parte algunos rasgos con éste, como es la atribución a Alejandro del
explicit del manuscrito A. A su vez, la gran mayoría de las coincidencias
de W se producen con el grupo no parisino y con X y Q, si bien algún ras-
go de importancia lo une a los manuscritos los G, V, Z y F.
Respecto a la recensión de los manuscritos aquí agrupados, considero
de interés tener en cuenta la de Ñ para la historia del texto, dado que es el
único de los examinados que mantiene la atribución a Gundisalvo de la
traducción, a pesar de presentar la autoría de Alejandro de Afrodisia.
Aunque el texto de M no es ni de los más tempranos ni de los de más alta
calidad, ha parecido oportuno mantenerlo, habida cuenta de que la editio
princeps de esta obra se dio en Venecia. En sentido análogo mantengo
las lecturas de T en el aparato crítico, dado que es el único manuscrito to-
ledano cierto entre el numeroso elenco de los que dan el texto del De
unitate.
Por el contrario, al no proporcionar O lecturas de especial interés, no
se considera relevante para establecer el texto ni para su historia; de ma-
nera similar he procedido respecto a P.

4. Hay que tener en cuenta también los manuscritos que dan textos
mútilos, que señalo a continuación:

a) En primer lugar hay cinco que presentan una gran omisión que va
del actual párrafo 5 al 8-1. Además de éstas son muy numerosas las
coincidencias entre ellos de omisiones, cambios de orden, y adiciones. Se
trata de los siguientes:

–Viena, Hofbibliothek 195, (R) ff. 139v-140v, procedente de la


Biblioteca Palatina Regia y datado en el siglo XIII. Corresponde al
manuscrito designado como D por Correns45. Corta el texto un término
antes que D, J e Y.

45
P. Correns, Die dem Boethius fälschlich zugeschriebene, p. 50.
94 Sigla

–Vaticanus Latinus 725 (D) ff. 48v-49v. Siglos XIII-XIV46.


–Firenze, Biblioteca Laurenziana Medicea plut. 84 cod. 12 (J) ff.
10r-11r. Datado a comienzos del siglo XIV47. El texto posee una calidad
media.
–Mainz, Wissenschaftliche Satdtbibliothek II.194 (I) ff. 2r y v. Siglos
XIII-XIV48. No da buenas lecturas, con omisiones no muy significativas
en longitud, pero sí en frecuencia.
–Bayerische Staatsbibliothek, clm 9676 (Y) ff. 73-35. Siglo XIV, de
origen germánico, perteneció al monasterio benedictino de S. Pedro en
Obernaltach49. Carece de la misma sección central, aunque comienza dos
términos después que ellos. Presenta omisiones no muy significativas en
longitud, pero sí en frecuencia. La calidad filosófica del texto deja
bastante que desear y da lecturas aberrantes en algunas ocasiones.

Este subgrupo da un texto semejante entre sí, y relacionado especial-


mente con el no parisino, aunque la gran laguna central y algunas otras
variantes no permitan unirlo directamente con aquél. Las relaciones de
mayor proximidad se dan entre R, D y J, que son los de una mayor ca-
lidad. Podría postularse para ellos una fuente común. La menor calidad
de I e Y me inducen a no incluirlos en la recensión y aparato crítico del
texto. Por otra parte hay que notar que R había sido unido por Correns
con el llamado por él grupo P2.

b) En segundo lugar coinciden los siguientes manuscritos en que su


texto finaliza en el actual parágrafo 8, aunque en este punto E incluye
explicit, mientras N no lo incluye. Hay también un número considerable
de variantes coincidentes en el texto conservado:

46
F. Ehrle / A. Pelzer, Bibliothecae Apostolicae Vaticanae codices manu scripti, Codices
Vaticani Latini, t. II, 1, Bibliotheca Apostolica Vaticana, Roma, 1931, p. 48.
47
Datos facilitados por la Biblioteca Laurenziana Medicea.
48
Catalogo online de Jordanus (septiembre 2011) según el Catalogus manuscriptorum Bi-
bliothecae Moguntiae, vol. I.
49
Codices. Avicenna, p. 393.
Introducción 95

–Avranches, Bibliothèque Municipale, 232 (N), ff. 198r-v. Según el


catálogo en archivo estos folios pertenecen al siglo XIII. Es originario del
Norte de Francia. El texto está ligeramente desvanecido, aunque es legi-
ble. Presenta coincidencias con E, además de la gran omisión final.
–Bayerische Staatsbibliothek, clm 527 (E) ff. 10v-11v. Procedente de
Biblioteca Regia, fondo del Elector. Corresponde a F de Correns, que lo
data en el siglo XIV50. Presenta explicit liber Aristotelis de unitate et uno,
en 8-2, donde finaliza el texto. Muestra vínculos con N, aunque presenta
mayor número de omisiones que éste y es de fecha posterior.

No se puede colegir claramente la dependencia de una versión respec-


to a la otra, aunque se postula un original común para ambos manus-
critos. Además de sus mutuas relaciones, son próximos a los textos de P
y de T, y en segundo término a B y a U. También en este subgrupo se
encuentra incluído uno de los manuscritos agrupados por Correns como
P2. En consecuencia, la consistencia de este posible grupo queda progre-
sivamente en mayor duda.

5. Finalmente, constan también los siguientes manuscritos que, dado


el periodo de tiempo en el que se ha realizado el presente proyecto, no
han podido ser incluidos en el estudio:

–Brugge, Stadsbibliotek ms. 133 ff. 90v-92v.


–Brugge, Stadsbibliotek ms. 510 A, ff. 54r-55v.
–Bruxelles, Bibliothèque Royale II 2556 ff. 17v-18v.
–Firenze, Biblioteca Medicea Laurenziana, plut. 15, cod. 9.
–Oxford, Corpus Christi College cod. 86, ff. 188 ss.
–Kues, Bibliotheca Hospitalis 205, ff. 39r-39v.
–Cambridge, University Library ms. Hh. IV 13 ff. 35-37.
–Cambridge, University Library ms. Dd. XII. 46. 14, c ff. 125v-128v.
–Österreichische National Bibliothek, Wien ms. 4700 ff. 296v-297v.
–Paris, Bibliothèque Nationale ms. 8247 ff. 102-193.

50
P. Correns, Die dem Boethius fälschlich zugeschriebene, p. 50.
96 Sigla

–Troyes, Bibliothéque Municipale ms. 951, ff. 2


–Milano, Biblioteca Ambrosiana s. 70, ff. 311v-314r.
–Vaticano ms. lat. 2127, ff. 128r-129r.
–Durham, University Library, Bishop Cosin Library, V. 2. 5. 2 p. 2 ff.
1-4.
–Melk, ms. lat. 796 (732 N 8) fol. 139 v.
–Worcester, Cath. and Chap. Lib. Q. 13 ff. 198-199.
–Perugia, Bibl. Comunale Augusta A. 39, ff. 152 153.
–Pisa, Biblioteca del Seminario Santa Caterina, 124.
–Napoli, Biblioteca Nazionale VII. C. 20 ff. 125rc-126vd.
–Salamanca, Biblioteca Universitaria ms. 2311 ff. 17r-19r.

3. Esta edición

Presento una versión bilingüe latino-española con textos afrontados.


He optado por la regularización ortográfica completa. Lo he dividido en
párrafos numerados que siguen la disposición originaria de la edición de
Correns, salvo en el caso de los parágrafos 7 y 8, que he subdividido en
7-1/7-2 y 8-1/8-2; de este modo la cita de los pasajes es más sencilla y la
referencia en el índice de términos también. Indico en margen las páginas
de la edición de Correns, con objeto de facilitar el cotejo de los textos.
La versión española se ha realizado, naturalmente, sobre el texto lati-
no presentado en la presente edición. Como en otras traducciones ante-
riores de obras de Gundisalvo, he preferido dar un texto castellano bas-
tante literal, teniendo en cuenta el interés de mantener la terminología
usada por el autor. Espero que esto ayude a una mejor comprensión de la
mente y la expresión utilizadas originalmente y, en consecuencia, a ob-
tener un instrumento de trabajo fiable para otros estudiosos.
En este mismo sentido, he visto conveniente incluir en el trabajo un
índice exhaustivo de términos latinos, como ya hice en las ediciones de
De processione mundi o del Tractatus de anima.
Introducción 97

4. Bibliografía

a) Ediciones

Venecia, Joh. et Greg. de Gregoriis, 1491-92.


Basilea, Henrikpeter, 1546, ff. 965-967.
J. P. Migne: Patrologia Latina, Paris, 1860-1882, vol. LXIII, cc. 1075-
1078.
Die dem Boethius fälschlich zugeschriebene Abhandlung des Dominicus
Gundisalvi De Unitate, P. Correns (ed.), Aschendorf, Münster, 1891,
pp. 15-21.

b) Fuentes

Alanus de Insulis: Liber in distinctionibus dictionum theologicarum;


Patrologia Latina 210, col. 617-687.
–Regulae theologicae, Patrologia Latina 210, col. 807-1012.
S. Agustín de Hipona: De moribus Manichaeorum; http://www.augusti-
nus.it/
– De vera religione; http://www.augustinus.it/
Aristóteles: Metafísica, Ed. trilingüe por V. García Yebra, Gredos,
Madrid, 1982, 2ª ed. revisada.
Avencebrolis (Ibn Gabirol): Fons vitae ex Arabico in Latinum translatus
ab Iohanne Hispano et Dominico Gundissalino; edidit Cl. Baeumker,
Münster, Aschendorff, 1995, 2 Aufl.
Anicii Manlii Severini Boethii: Philosophiae Consolatio, Brepols, Turn-
holti, 1957.
– De trinitate; Saur, Monachii-Lipsiae, 2000.
Sancti Bernardi Claraevallensis: De consideratione libri V ad Eugenium,
Patrología Latina 182, cols. 807-834.
98 Sigla

–De processione mundi, estudio y edición crítica del tratado de


Domingo Gundisalvo, M. J. Soto Bruna / C. Alonso del Real, Eunsa,
Colección de pensamiento medieval y renacentista, Pamplona, 1999.
–El ‘Tractatus de anima’ atribuido a Dominicus Gundi[s]salinus,
estudio, edición crítica y traducción castellana, C. Alonso del Real /
M. J. Soto-Bruna, Eunsa, Colección de pensamiento medieval y
renacentista, Pamplona, 2009.
–The Commentary of Conrad of Prussia on the ‘De unitate et uno’ of
Dominicus Gundissalinus, ed. y trad. inglesa de J. Bobik y J. A. Cor-
bett, Lewiston, New York, 1989.

c) Estudios

Alonso, M.: “El Liber de unitate et uno”, Pensamiento, 1956 (12, 45) pp.
65-78; 1956 (12, 46), pp. 179-202.
Baur, L.: Dominicus Gundissalinus ‘De Divisione Philosophiae, Beiträge
zur Geschichte der Philosophie des Mittelalters, IV, 2-3, Aschendorff,
Münster, 1903.
–Codices. Avicenna; descr. M. T. d’Alverny; addenda coll. S. van Riet
et P. Jodogne; Académie Royale de Belgique-Peeters, Louvain-La-
Neuve, 1994.
Fidora, A. / Niederbeger, A.: Vom Einen zum Vielen: Der neue Aufbruch
der Metaphysik im 12. Jahrhundert: Eine Auswahl zeitgenössischer
Texte des Neoplatonismus; herausgegeben, eingeleitet, übersezt und
kommentiert, V. Klostermann, Frankfurt am Main, 2002.
Kinoshita, N.: El pensamiento filosófico de Domingo Gundisalvo,
Universidad Pontificia de Salamanca, Salamanca, 1988.
Millás Vallicrosa, J.: Las traducciones orientales en los manuscritos de
la Biblioteca de Toledo, Instituto Arias Montano, Madrid, 1942.
Introducción 99

5. Sigla

A Roma, Bibliotheca Angelica 242


C Bayerische Staatsbibliothek, clm 8001
F Biblioteca Vaticana, Manoscrito Barberini Latino 165
L British Museum Library, Col. Sloane, 2461
G Graz, Universität 482
V Paris, Bibliothèque Nationale, fonds latin 14700
Z Paris, Bibliothèque Nationale, fonds latin 6443

B Bayerische Staatsbibliothek clm 317


K Castillo de Kynzvart 22-D2 (14.805) 80
U Wien, Hofbibliothek 5508

Ñ Paris, Bibliothèque Nationale, fonds latin 6325


M Venezia, Biblioteca Nazionale S. Marco. ms. lat. VI.150
T Toledo, Biblioteca Capitular Metropolitana, ms. 47-15
W Paris, Bibliothèque Nationale, fonds latin 16082

R Wien, Hofbibliothek 195


D Vaticanus Latinus 725
J Firenze, Biblioteca Laurenziana Medicea plut. 84 cod. 12
N Avranches, Bibliothèque Municipale, 232
E Bayerische Staatsbibliothek, clm 527

a: consensus codicum A C F
l: consensus codicum L G
b: consensus codicum B K U
r: consensus codicum R D J
100 Sigla

n: consensus codicum N E
ω: consensus codicum omnium
ε: consensus editionum omnium

Hp: Henrikpeter
Pl: Patrologia latina
Ven: Venetiae
2. TEXTO LATINO-CASTELLANO AFRONTADO

DOMINICVS GVNDISSALINVS

DE VNITATE ET VNO



102 Dominicus Gundissalinus

/3 C/ DE VNITATE ET VNO

2. Vnitas est qua unaquaeque res dicitur esse una. Siue enim sit
simplex siue composita, siue spiritualis siue corporea, resa unitate una est.
Nec potest esse una nisi unitate, sicut nec alba nisi albedine, nec quanta
5 nisi quantitate. Non solum autem unitate una est, sed etiam tamdiu est

1. De unitate et uno scripsi: De unitate liber Correns: de unitate et uno. Anitii Manlii
Severini Boethii de unitate et uno, liber unus Hp: An. Manl. Sev. Boetii [H] de unitate et
uno. (G, S)* Pl: de unitate et uno Ven: incipit liber philosophi de unitate A2: incipit
tractatus de unitate Boethii F: libellus de unitate et uno C: add i. im. incipit Aegidius (?)
subpallidum C2: de diuersitate unitatis V: incipit liber Al-qindi de unitate Z: liber de uno et
unitate K: liber Boethii de unitate K2: incipit liber de unitate et uno U: liber [tractatus] de
unitate et uno T: incipit liber Alexandri de unitate translatus D. Gundisaluo in latinum Ñ:
incipit liber de uno et unitate W: de uno et unitate quasi euan. D: incipit Aristotelis de
unitate et uno i. m. E2: om. l N R B M J.
2. 2 unitas e a l b n r Z T Ñ M W: utilitas V // qua om. A M: quia N: s. l. Ñ //
unaquaeque e a b n r G V Z T Ñ M W: unaquaque L // dicitur esse una l F C V U T M N:
dicitur una esse Z: esse una dicitur Ñ W: dicitur una r B E: una esse K: esse una A // enim
om. r K U Ñ M E // sit om. Hp Pl Ven r // 3 siue e l r A F V Z B T Ñ W: uel C: siue sit M:
siue composita om. K U: siue… unitate om. N // composita e a l n r V Z K U T Ñ M W:
composita siue om. B // post siue add. sit e F G U Ñ W N // spiritualis siue corporea
Correns Pl Ven l n A F V Z K M W: spiritualis siue corporalis r B U Ñ: spiritualis siue sit
corporea C: spiritualis siue corpora Hp: spiritualis corporalis siue T i. lac. // res e a l n V
Z U: res unita M: et T: om. B K Ñ W E: res… est om. r // 4 nisi e a l b V Z T Ñ M W N:
sine r: nisi unitate om. E // nec om. Hp Pl Ven // nisi e a l V Z U M: sine n r B K T Ñ W //
quanta e a l b n r V Z T Ñ M: aliquanta W // 5 nisi e a l V Z M: lac. 3 litt. –e T: sine b n r Ñ
W // non om. U // solum autem e a l b n V Z T Ñ M W: solum semel D: autem solum semel
R J // una est e a l V Z K T Ñ M W N: est una r: est B E: unita U // etiam e a l n r V Z Ñ M
W: et T: om. b // tamdiu e a l b n V Z T Ñ M W R: quamdiu D J // est om. F.
a
Vid. Boeth. Cons. phil. III, pros. 11, 10-12.
Sobre la unidad y el uno 103

SOBRE LA UNIDAD Y EL UNO

2. Es la unidad por la que se dice que cada cosa es una. En efecto, ya


sea simple, ya compuesta, ya espiritual, ya corpórea, la cosa es una por la
unidad. Y no puede ser una sino por la unidad, así como tampoco blanca
sino por la blancura, ni cuanta sino por la cantidad. A su vez, por la
unidad no sólo es una, sino que además cualquier cosa es lo que es tanto
104 Dominicus Gundissalinus

quidquid est id quod est quamdiu in se unitas est.


Cum autem desinit esse unum, desinit esse id quod est. Unde est illud:
‘quidquid est, ideo est, quia unum est’a. Quod sic ostenditur:

3. Omneb enim esse ex forma est, in creatis scilicet. Sed nullum esse
5 ex forma est nisi cum forma materiae unita est. Esse igitur non est nisi ex
coniunctione formae cum materia. Vnde philosophi sic describunt illud

1 quidquid est Correns a l n r V Z K U T Ñ M W: quidquid Hp Pl Ven B // id quod est


om. b T W Ñ E: id… unitas est om. r: id… quidquid est om. N // quamdiu Correns Hp Ven
a l b V Z T Ñ M W: quandiu Pl: tamdiu E // ante in add. est T: in se om. Z // se e a l b n V
Ñ M W E: eo T // est om. T // 2 cum e a l b r V Z N T Ñ M W: quod E // autem e a l n r V Z
K T Ñ M W: ergo B: tamen U // esse om. A: post esse add. quidquid J // unum om. F U D
R E // desinit esse om. r F U // id… illud om. J // quod… illud om. V // post est iter.
quamdiu unitas est cum autem desinit esse unum desinit esse id quod est Z: add. unum
numero non est R: add. unum non est D // unde e a l n V Z B U T M W J: unum uero K Ñ:
unde est illud om. R: unde… quidquid est om. D // est illud Correns l A C V Z U T W E:
illud est M: est hoc Hp Pl Ven: illud B: est idem F: est K: est notandum quod U //
3 quidquid e a l b n V Z T Ñ M W D: quidquid autem R J // est om. M // ideo est om. Z //
est om. V K R E // quia Correns Ven a l b n V Z T Ñ M W D J: quod Hp Pl T: ut R // post
unum add. uno T: post unum add. numero R D // est om. A C B // quod e l r A C V Z B K T
Ñ M W: et quod U: et F: quia E: quod… ostenditur om. N // post sic add. esse K U T Ñ W
3. 4 enim om. n U T // ex forma est e l F C V Z B K T Ñ M W R D: est ex forma A: ex
forma U E: forma N: ex materia J // in creatis scilicet Correns F G V Z T N: scilicet in
creatis B: in creatis Ñ W D: in rebus creatis Hp Pl Ven A C K M R s. l.: in creaturis L et
add. s. l. scilicet: in… ex forma om. U: esse unitatis in creatis scilicet E: unitatis J // 4 esse
ex e a l b r V T Ñ M W N: est quod E: esse quod ex Z // 5 forma om. E // est Correns Hp
Pl a l b n r V Z T Ñ M W: sed Ven // materiae e a l b n Z V T Ñ M D R: materia J: natura W
// unita Correns Hp Pl a l b r V Z T Ñ M W N: unitas Ven E // est e a l n r V Z B K T Ñ M:
sit U: et W // igitur non est nisi scripsi F C G V B U T Ñ W D R J N: igitur est nonnisi
Correns Z: igitur non nisi E: igitur est A: ergo non est nisi L: ergo non est K: enim non est
nisi Hp Pl Ven M // ex om. N V L D // 6 coniunctione e a l n V Z B U T Ñ M W R J:
compositione K // formae e a l r V Z M E: materiae B K T s. l. Ñ W N: materia U // materia
e a l V Z M E: materia et e contrario J: materia uel e conuerso R D: forma B U W: forma
aut ex conuerso K T: forma et ex contrario N: forma uel e contrario Ñ // unde… unitur om.
et add. est autem forma materiae unitatis E // sic describunt illud Correns l A V Z T M W:
sic illud describunt K Ñ: sic esse describunt U: describunt sic J: describunt illud F R D:
dicunt Hp Pl Ven: sic describunt C B.

a
Vid. De proc. §33 p. 172, 12.
b
Boeth., De trin., c. 2 l. 83; De proc., § 25, p. 156, 21 y § 28 p. 162, 17-18.
Sobre la unidad y el uno 105

tiempo cuanto en ella hay unidad. A su vez, cuando deja de ser uno, deja
de ser lo que es.

Por eso es aquello: “cualquier cosa que es, precisamente es porque es


una”. Lo cual se muestra así:

3. En efecto, todo ser es por la forma; es decir, entre las criaturas.

Pero ningún ser es por la forma más que cuando la forma está unida a
la materia. Por tanto el ser no es más que por la conjunción de la forma
con la materia. Por eso los filósofos lo describen así, cuando dicen: “el
106 Dominicus Gundissalinus

dicentes: ‘esse est existentia formae in materia’.


Cum autem forma materiae unitur, ex coniunctione utriusque
/4 C/ necessario aliquid unum constituitur. In qua constitutione illud unum
non permanet nisi quamdiu unitas formam cum materia tenet. Igitur
5 destructio rei non est aliud quam separatio formae a materia. Sed
separatio et unitio contraria sunt. Igitur si ex separatione destruitur res,
profecto in suo esse nonnisi unitione conseruatur.

1 dicentes Correns a l V Ñ M W E: describentes Hp Pl Ven: dicens Z: om. b r T N // esse


est e a l b V Z T Ñ M W R E: est esse N: esse cum D J / existentia e l b n A F V Z T Ñ W R
D: i. m. C: essentia M: materia J // in scripsi Hp Pl Ven l r F C K U T Ñ M W N: cum
Correns A V Z B E // 2 autem om. T // forma materiae unitur scripsi l F V K T Ñ: materia
unitur Correns E: forma materiae unitur necesse W: materia formae unitur C B: materia
formae unita est J: forma unitur Z: forma unitur materiae M: forma materia unitur Hp Pl
Ven A U: forma materia unita est R: formae unita est D: // utriusque necessario in lac. T:
utriusque… constitutione om. U // 3 necessario e a l b V Z T Ñ M N: unde E: om. r W //
aliquid unum constituitur e l r A F V M W N: unum aliquid constituitur Z T: aliquid
constituitur E: quid constituitur C: om. Ñ // in e a l r V Z B U T Ñ M W: ex K E // post qua
add. quidem T // illud unum e l r A F V Z U T Ñ M W: unum illud E: id unum B: aliud
unum K: illud illud unum C: om. N // 4 post permanet transp. illud N // quamdiu Correns
Hp Ven a l b n V Z T Ñ M W R D: numquam J: quandiu Pl // ante unitas add. formae M:
add. ei E: add. cum materia N // formam cum e l F C V Z Ñ J E: forma cum W: forma A:
rerum N: om. b T M R: cum materia tenet om. D // materia e a l b n V Z Ñ M W R: materia
se T // tenet e a l n V Z B U T M W: tenet formam J: permanet K: retinet Ñ: post tenet
transp. formam R // igitur Correns a l V Z K M: ergo b n r T Ñ W: sed Hp Pl Ven // 5 non
est aliud e a l n V Z B K T Ñ M W D J: non est alius R: non est U // quam e a l n V Z B T Ñ
M W: nisi r K U // separatio e a l b n V Z Ñ W: separatio de T: separatio et mutatio
continua R: separatio et mutatio continua fit J: separatio… sed om. D // formae… materia
om. W: formae… contraria sunt om. R J // a… separatio om. V // sed separatio et unitio e a
Z L B U T Ñ M E: sed separatio et coniunctio K: sed separatio mutatio D: et unitio et
separatio W: sed separatio N // 6 contraria sunt e n b l A F V Z T Ñ M W: sunt contraria C
E: continua sicut D // igitur si Correns a l M: ergo si l n Ñ W: si ergo res R: ergo res J:
igitur Hp Pl Ven T: ergo D // ex om. Hp Pl Ven // destruitur res Correns l V C: res
destruitur b n A F Z T Ñ M W: si res destruitur Hp Pl: res destruitur si D: destruitur R J // 7
profecto in suo esse e a l V Z K U Ñ M W J D: profecto in sui esse B: profectio T:
perfectio fit in suo esse R: profecto n // nonnisi e a l n r V Z B T Ñ W M: non hihil K: nisi
U // unitione Correns l n A V U T Ñ M W: ex unitione R D: ex coniunctione J: unione C F
B: unitate Hp Pl Z: in unitate Ven: om. K // conseruatur scripsi Hp Pl Ven l b n r A F V T
Ñ M W: seruatur Correns C Z.
Sobre la unidad y el uno 107

ser es la existencia de la forma en la materia”.

A su vez, cuando la forma se une a la materia, necesariamente se


constituye algo uno por la conjunción de una y otra. En esta constitución
eso uno no permanece sino mientras la unidad retiene a la forma con la
materia. Por tanto, la destrucción de la cosa no es algo distinto de la
separación de la forma respecto a la materia. Pero la separación y la
unión son los contrarios. Por tanto, si por la separación la cosa se
destruye, ciertamente no se conserva en su ser sino por la unión.
108 Dominicus Gundissalinus

Vnitio autem non fit nisi unitate. Quae cum ab unito separatur, unitio,
qua unum erat, dissoluitur. Soluta autem unitione, destruitur essentia eius,
quod ex earum unitione prouenerat, quia fit non unum. Quapropter, sicut
unitate res ad esse ducitur, sic et unitate in illo esse custoditur. Vnde esse
5 et unum inseparabiliter concomitantur se et uidentur esse simul natura.

1 unitio e l b n A V Z T Ñ M W R D: unio C F: uniens J // autem e l n r C F V Z K T Ñ


M W: enim B: om. A: autem… unitate om. U // non fit om. M // nisi unitate Correns a l b n
Z T R: nisi ab unitate Hp Pl r Ñ: ubi unitate V: unitate Ven // post unitate transp. non fit M
// quae cum ab unito separatur unitio qua Correns a l V Ñ: qua est ab unitione quod Hp Pl:
qua est ab unitio quoniam Ven: quae enim cum uno separatur unitio qua B: et cum unitio
separatur ad unitate T: quaecumque ab unito separatur unitio qua M: quae cum ab unitate
separatur unitio qua Z W: et cum ab unito separatur unitio qua R: et cum ab unitate
separatur D J: et cum unitio separatur ab unitate qua N: quae ab unito separatur unitio qua
K: quae cum est ab unito separatur unitio qua U: tunc unitate sunt contraria quia ergo si ex
separatione res destruitur profecto non nisi unitione conseruatur unitio autem non fit nisi
unitate et tunc unitio separata ab unitate E // 2 unum erat Correns l b n C F V Z T Ñ M W J
R: erat unum Hp Pl Ven: unum est A: erat D: // dissoluitur e l b n A C V Z T Ñ M W D R:
dissoluetur FJ // soluta autem e a l n r V Z K T Ñ M W: soluta enim B: soluta U // unitione
Correns l A C V Z K U T M W D J N: eius unitione Ñ: unione Hp Pl Ven B F: unitate R:
mutatione E dubitanter // destruitur essentia eius e a l V Z B T M W D J N: destruitur eius
essentia Ñ: destruitur essentiam eius R: destruitur essentia U: eius dissoluitur essentia K:
destruitur esse eius E // 3 quod e a L V Z B U T Ñ W D: quam M: quae K: quia G: ut J:
cum n R // earum e l r A C V B U T Ñ W E: eorum F: unitione Z M: om. K // unitione e a G
B U Ñ W D J: coniuncione n T: unitate R K V: unione L: earum M: eorum Z // prouenerat e
a l V Z K Ñ M W D J N: prouenit B: proueniebat T: generauerat R: proueniat E:
processerat U // quia scripsi n A F G V B U T Ñ D J: quare Correns C L Z: quod W R: et
Hp Pl Ven M: quia se non se K // non om. K // 4 sicut e a l b V Z T Ñ M W R D N: sic E:
sicut res J // unitate res ad esse ducitur e l A C V Z U M: unitate res ducitur ad esse F: res
unitate ad esse ducitur n B Ñ W: res ad esse unitate ducitur T: res unitate ad esse ducuntur
K: res unitate ducitur esse R: res unitate aliquod esse dicitur D: unitate adducitur aliquid
esse J // sic et e a l U M W R D N: sic B K J N: et sic Ñ: sic etiam E: sicut etiam T //
unitate Correns n a l V Z U K T Ñ M W D J: in unitate R: unito B: om. Hp Pl Ven // in illo
esse custoditur e a l n V T Ñ W D J: in illo custoditur M: in alio esse custoditur Z:
custoditur B: in esse custodiuntur U: illa in esse custodiuntur K: in illo esse ostendetur R //
unde e a l b r V Z Ñ M W N: unde et T: unum E // 5 post unum add sese K // inseparabilter
e a l b n V Z T Ñ M W D J: inseparanter R // concomitantur se scripsi F Z W:
concomitantur sese Ñ: se concomitantur U J: comitantur se l V T M: comitantur e n C Z B
K R D: comitantur A // et e a l n V Z K U T Ñ M W D J: et etiam B: om. R // uidentur e a l
b r V Z T Ñ M W N: dicuntur E // esse simul Correns a G Z K T W J N: simul esse V L B Ñ
D R: simul Hp Pl Ven M E: simul unum U // 6 ante natura add. in Ñ.
Sobre la unidad y el uno 109

A su vez la unión no se da sino por la unidad, la cual, cuando se


separa de lo unido, se disuelve la unión por la que era uno. Mas, disuelta
la unión, se destruye la esencia de lo que había provenido de la unión de
aquellas, porque se produce lo no uno. Por ello, así como la cosa es traída
al ser por la unidad, del mismo modo también es custodiada en ese ser
por la unidad. De donde, ser y uno son mutuamente concomitantes de
manera inseparable y parecen ser simultáneamente en la naturaleza.
110 Dominicus Gundissalinus

4. Quia enim creator uere unus est, ideo rebus, quas condidit, hoc in
munere dedit ut unaquaeque habeat esse una. Aca per hoc, quia ex quo res
habeat esse una est, ideo motus omnium substantiarum est ad unum et
propter unum; et nihil eorum, quae sunt, appetit esse multa, sed omnia,
5 sicut appetunt esse, sic et unum esse. Quia enim omnia esse naturaliter
appetunt, habere autem esse non possunt nisi sint unum, ideo omnia ad

4. 1 quia enim creator e a l V K M W R J N: quoniam autem creator T: etenim creator


E: quia creator B U Ñ: quia enim natura creator Z: creator enim D // uere Correns l b A C
V Z Ñ D N: uere est F: est Hp Pl: naturae W: naturae est T E: om. R J // est om. F // ideo
om. R // quas condidit e a l b r n V Z T Ñ M: quibuslibet hoc condidit W // hoc in scripsi
Ven a r G V B U T Ñ M N: hoc enim in W: in hoc Correns Hp Pl Z: in hoc et K: in L: hanc
E: hoc F // 2 munere scripsi Hp Pl Ven l b r A C V Ñ M: numero Correns Z N: unitione T:
innitens F: minime W: om. E // ut e a b n V Z L T Ñ W D: quod R J: et G: om. M //
unaquaeque e a l b r T Ñ M W N: utraeque E: post unaquaeque add. res Z s. l. // habeat
esse Correns a l r n V Z U K T Ñ W: esse habeat B: habent esse M: esse E: esset etiam Hp
Pl Ven // post esse add. est T: add. et a G B K: add. etiam M: add. et sit J // post una add.
sit b Ñ // ac e a L M Ñ W D N: at T J: aut B: hac G E // per hoc quia Correns a l b r n V T
M Ñ: per hoc Hp Pl Ven: per hoc quod W: quia per hoc Z // post quia add. res K U R // ex
quo res e a l V Z B T M W H: ex quo K U R: res habeat B: res n: res ex quo Ñ D J //
3 habeat esse e K U E: esse habeat R: habet esse a l V Z B T M D N: habeat esse est W:
essentialiter H: sunt J // una est e a G V Z K: est una r B U T Ñ: una n L W M // omnium
Correns a l b r n Z T Ñ M W: omnes V: om. Hp Pl Ven // substantiarum e a l b r V Z T Ñ
M W N: subiectorum E // post et add. ut R: et propter unum om. D: et propter unum et om.
J // 4 propter… nihil om. R: propter unum om. V // nihil e l A C V Z B U T Ñ M W D R N:
sicut unumquodque K: uero E: inter F: naturaliter H: multiplex J // eorum iter. M // appetit
e a l b n V Z T Ñ M W D: appetunt R J // multa om. Hp Pl Ven: multa… appetunt esse om.
K: post multa add. numero E // sed e a l r n V Z K Ñ: sed etiam B T W: sed et U: et M //
omnia e a l b r Z V T Ñ M N: esse E: om. W // 5 sicut e a l r n Z V B K T Ñ M: sicut et U:
sic W // appetunt esse Correns a r l V Z T Ñ M W N: esse appetunt B U: appetunt Hp Pl
Ven E // esse… appetunt om. Hp Pl Ven: post esse add. multa J // sic Correns a l V Z B
T M R: ita n K Ñ W J: sic ita D: et U // et e l n A C V Z K U T Ñ M W R D: habet F: om. B
J // unum e a l b n Z T Ñ W D: unus V: dant R: multa J // quia Correns a l b r n V Z M W:
et quia T: om. Hp Pl Ven // enim om. E M // omnia esse naturaliter appetunt Correns A F
G V Z N: esse omnia naturaliter appetunt L K T Ñ W: esse naturaliter omnia appetunt B E:
omnia esse naturaliter appetunt J: naturaliter omnia appetunt C: naturaliter omnia esse
appetunt R D: omnia esse appetunt naturaliter U: omnes naturaliter appetunt esse M //
6 habere autem esse e a l b n Z T Ñ M W: autem habere R D: habere autem V: illud autem
habere esse J // sint scripsi F G V Z B U T Ñ R D N: sit C J: sunt W: suum K: quod L: om.
Correns Ven Hp Pl A M // post unum iter. omnia R // ideo e a l r n V Z B U Ñ M: omnino
T: om. K W // omnia ad unum e a l n V Z K U T Ñ M R J: ad unum omnia D: omnia igitur
ad unum W: omnia ad omnia B.

a
Vid. Boeth., Cons. phil., pros. 11, 34-36; Fons vitae, V, 32, Baeumker, p. 317, 20-21
y 4-8, De proc., § 31, p. 168, 2.
Sobre la unidad y el uno 111

4. En efecto, debido a que el creador es el verdaderamente uno, por


ello a las cosas a las que creó, con este don les ha concedido el que cada
una tenga el ser una. Y por ello, porque desde que una cosa tiene el ser es
una, precisamente por eso el movimiento de todas las sustancias es hacia
lo uno y en función de lo uno. Y ninguna de aquellas cosas que son
tiende a ser múltiple, sino que así como todas las cosas tienden al ser, así
mismo a ser uno. En efecto, puesto que todas las cosas naturalmente
desean ser, mas no pueden ser si no son uno, por ello todas las cosas
112 Dominicus Gundissalinus

unum tendunt. Vnitas enim est quae unit omnia et retinet omnia diffusa in
omnibus, quae sunt.

5. Quapropter, quia materia non habet esse nisi per unitionem sui cum
/5 C/ forma, formam autem non tenet unitam cum materia nisi unitas, ideo
5 materia eget unitate ad uniendum se et ad suscipiendum esse. Materia
enim contraria est unitati, eo quod materia per se diffluit et de natura sua
habet multiplicari, diuidi et spargi; unitas uero retinet, unit et colligit. Ac

1 enim e a l b r n V Z Ñ M: uero T: autem W // quae e a l b n V Z T Ñ M W D J: quod


R J // unit omnia e F L V Z T M W R J N: omnia unit G K Ñ D: unita unit B: unit U: iungat
E // retinet Correns l b C F V Z Ñ M R: tenet Hp Pl Ven A: continet T W D J N: uniat E //
omnia diffusa e a l b n V Z T Ñ M R D: omnia unita diffusaque J: diffusa W // 2 in
omnibus om. E // quae sunt om. J.
5. 3 quia materia e l b n A F V Z T Ñ M W R: materia quia D: ex materia C: materia J
// per unitionem Correns l r Z K Ñ M W: per unionem Hp Pl Ven C V T N: ex unione B:
per unitatem A F: unum E: unitatem U // 4 formam Correns a l b r N V Z T M W: forma
Hp Pl Ven n // autem e a l V Z K U T M W N: enim B Ñ: uero r: om. E // non e a l r n V Z
B U T Ñ M W: nihil K // tenet e a l n V Z K U T Ñ M W D: retinetur B: habet R J // unitam
Correns a l r V Z K M W: unitatem Hp Pl Ven: unita B U: om. n T Ñ // cum e a l b r V Z T
Ñ M W N: in E // unitas Correns a l r V Z K T M W N: unitas sit Hp Pl Ven E: unitate B U
Ñ // post ideo add. et U // 5 materia eget e a l n r V Z B K Ñ M: eget et T: materia non
eget W: materia U // ad uniendum se et ad suscipiendum esse Correns l n A F T M W: ad
uniendum se et ad esse suscipiendum b Ñ: ad uniendum se et suscipiendum esse C: ad
uniendum se et ad suscipiendum se D J: ad uniendum se et suscipiendum se R: ad
uniendum et ad suscipiendum se Z: ad uniendum se Hp Pl Ven // materia enim contraria
est Correns a l V Z W: materia enim est contraria b Ñ: materia autem est contraria T D:
materia enim contraria n: materia igitur est contraria R J: omnis quidem materia est M:
om. Hp Pl Ven // 6 unitati Correns l b n A Z Ñ M W D J: unitate C F T: om. Hp Pl Ven //
eo e a l b n V Z T Ñ M J: ideo W: ex eo R D: om. Hp Pl Ven // materia per se diffluit
Correns G V Z Ñ: materia diffluit per se R U: materia per se deffluit n A L K T W: per se
materia deffluit M: materia diffluit J: diffluit materia D: materia per se definit B: materia
per se diffinit C: materia quae differt F: om Hp Pl Ven // de natura sua e l n C F V Z B K T
Ñ M W D: de sua natura r: per naturam suam U: natura A // 7 habet multiplicari diuidi e a
l V Z M: habet diuidi multiplicari n B U T Ñ J R: habet diuidi et multiplicari W D: diuidi
habet multiplicari K // et spargi e l n A V Z K T Ñ M W R J: et dispergi B: diffugi U:
semper F: et spargi… diuidatur et om. C: et spargi om. D // unitas uero e l b r A F V Z T Ñ
M W N: unitas uero unum E // retinet unit e l A F V B K M: retinet et unit U: retinet et W:
remanet et N J: remanet tenet Z: remanet unum T: retinet R: retinet unum Ñ: remanet D E
// et om. B // colligit e l b n A F V Z T Ñ M W: colligit unum r // ac e l n A F V Z K T M W
R J: aut B: et U: at D: om. Ñ.
Sobre la unidad y el uno 113

tienden al uno. Pues la unidad es la que une todas las cosas y retiene
todas las cosas diseminada en todas las cosas que son.

5. Por lo cual, puesto que la materia no tiene el ser salvo por su unión
con la forma, y a su vez [nada] retiene a la forma unida con la materia
sino la unidad, por ello la materia está necesitada de la unidad para unirse
y para acoger al ser. En efecto, la materia es contraria a la unidad, porque
la materia de suyo se disemina y a su naturaleza le corresponde
multiplicarse, dividirse y esparcirse; en cambio la unidad retiene, une y
recoge. Y por eso, para que la materia no se divida y disperse, es
114 Dominicus Gundissalinus

per hoc, ne materia diuidatur et spargatur, necesse est, ut ab unitate


retineatur. Quidquid autem eget alio ad uniendum se, non unitur per se.
Quod autem per se non unitur, per se utique spargitur, quia omnis res,
quae facit aliquam rem contrariam agentis, facit contrariam factae rei;
5 contrariorum enim contrarii sunt effectus. Quapropter, quia unitas facit
unum, profecto materia faciet diuisionem. Ac per hoc unitas per se retinet
materiam. Sed quidquid per se retinet, non potest facere separationem.
Forma ergo existens in materia, quae perficit et custodit essentiam
cuiusque rei, unitas est, descendens a prima unitate, quae creauit eam.

1 per hoc Correns l b n A F V Z T M W D J: per haec Hp Pl Ven: hoc per se Ñ:


perhibet R // ne om. E // materia iter. E // diuidatur et spargatur e l n A V Z M W: spargatur
et diuidatur Ñ: dispargatur et diuidatur b: diuidatur et dispargatur r F: diuidatur et
spernatur T: dispagatur C // necesse est om. T // est om. V B // ab om. D // 2 retineatur e a l
b n V Z T Ñ M W R: detineatur D J // autem e l b n A C V Z T Ñ M W R D: enim F: om. J //
eget Correns a l b r n V Z Ñ M W: indiget T: eget… se om. Hp Pl Ven post ad add.
recipiendum K // non unitur per se Correns a l n r V Z B K T Ñ M W: per se non unitur Hp
Pl Ven: non uidetur per se U // post se add. igitur materia non unitur per se Correns C F G
V Z: add. ergo materia non unitur per se W: add. non unitur per se E.
3 quod Correns a Z L K U T W N D: quidquid R: quia G B Ñ: quod… non unitur om.
Hp Pl Ven M J: quod… per se om. V: quod… spargitur om. E // autem Correns a l b Z T
W D N: enim R: om. Ñ // per se non unitur e l n A F Z T Ñ W: non unitur per se D: non
unitur V K U: per se unitur C B // se e a l b n V Z T Ñ M W R D: illud J // utique om. T N //
quia om. T // post omnis add. enim T // res om. Hp Pl Ven // 4 aliquam e a l r n V Z B T Ñ
M W: materia U: om. K // rem contrariam e a l n Z K T Ñ M W D J: contrariam rem B U:
rem contraria V: contrariam… et non ita tota om. R // agentis scripsi l A C V B K M Ñ:
agenti e F Z E: agens T N: a generante U: agenti… contrariam om. W: agenti… et non ita
tota om. D J // factae rei e a l V Z B Ñ M W N: rei factae T: formae rei K: forma rei E:
forma rerum U // 5 enim contrarii e a l n B K T Ñ M W: contrariorum U // quapropter
Correns a l b n V Z T Ñ M: quia propter hoc W: om. Hp Pl Ven // unitas facit e a l V Z B K
T Ñ M W N: facit unitas E: unitas U // 6 profecto materia e a l b V Z T Ñ M W N:
imperfecta autem E // faciet Correns n l b A V T Ñ M W: facit Hp Pl Ven C F Z // ac e a l
n V Z K U T Ñ W: aut B: om. M // post hoc add. quia B // per se retinet materiam e l N V B
T W F: retinet per se materiam U Ñ: retinet et materiam per se E: retinet materiae per se Z:
per se retinet K add. materiam i. m. // 7 quidquid scripsi Hp Pl Ven a n V L B U T Ñ M W:
quod Correns G Z K // retinet iter. E // facere separationem e a l n V Z B K T Ñ M W:
separationem facere U.
8 forma ergo e a l V K M: ergo forma Z: forma igitur n B U T Ñ W // in om. U // post
materia add. est Hp Pl Ven L: rei add. B U: rei est add. Ñ // quae e a l n b V Z T Ñ W: quia
M // 9 cuiusque Correns A F G V Z: cuiuslibet Hp Pl Ven C: uniuscuiusque b n L T Ñ M
W // rei om. T W // unitas est om. Ñ: est om. F M E // descendens e l b A C V Z T Ñ M E:
ergo descendens F: descendendo W: ascendens N // eam s. l. C.
Sobre la unidad y el uno 115

necesario que sea retenida por la unidad. A su vez, cuanto necesita de


algo distinto para unirse, no se une de por sí.

A su vez lo que no se une de por sí, del mismo modo se dispersa de


por sí, porque toda cosa que produce alguna cosa contraria al agente, la
produce contraria a la cosa hecha; pues a los contrarios les corresponden
efectos contrarios. Así pues, ya que la unidad produce lo uno, sin duda la
materia produce la división. Y por esto la unidad de por sí retiene a la
materia. Pero cualquier cosa que retiene de por sí, no puede producir
separación.

Por consiguiente la forma que existe en la materia, que perfecciona y


custodia la esencia de cada cosa, es la unidad, que desciende de la
primera unidad, que la creó.
116 Dominicus Gundissalinus

6. Prima enim et uera unitas, quae est unitas sibi ipsi, creauit aliam
unitatem, quae esset infra eam. Sed –quia omne creatum omnino diuer-
sum est a quo creatum est– profecto creata unitas a creante unitate
omnino diuersa esse debuit et quasi opposita. Sed quia creatrix unitas non
5 habet principium neque finem nec permutationem nec diuersitatem, ideo
creatae unitati accidit multiplicitas et diuersitas et mutabilitas; ita ut in
quadam materia sit habens principium et finem, in quadam uero princi-
pium et non finem, quia in quibusdam subiacet permutationi et corruptio-
/6 C/ ni, in quibusdam permutationi sed non corruptioni.

6. 1 enim om. C // et uera unitas Correns l F C: et unitas uera W: unitas est uera K N:
et uera unitas est A M: unitas est uera unitas Ñ: et una unitas Hp Pl Ven: una unitas Z:
unitas est unitas B: est unitas U: unitas est natura T: unitas V E // quae est om. K // unitas
e l b n F C V Z T Ñ M W: unitas non ei A: om. B // sibi e a l n V Z B K T Ñ M W: est U //
post ipsi transp. unitas B: add. et A U // creauit e a l V Z B U M W Ñ: et creauit K: cum
autem n T // aliam unitatem e a l n V Z B K T Ñ M W: unitatem aliam U // 2 esset Correns
l V Z: est Hp Pl Ven b n T Ñ M W // infra eam sed quia e A C G V Z W: infra ipsam sed
quia M: materia eam sed quia B: materia creauit quia E: materia crearet N: in materia
causet et creet quoniam T: in terra ipsam sed quia K: intra eam sed quia L U Ñ: informans
F // omne e b n A C G V Z T Ñ M W: esse L: om. F // creatum e a l b V Z T Ñ M W N:
tantum E // omnino om. Hp Pl Ven L B U T Ñ M: omnino… eo om. K // post diuersum
transp. omnino B: transp. a quo creatum est Ñ // 3 est… est om. Ñ: post est add. ab eo
Correns Pl U K T quod seclusi // ante a transp. omnino T: a om. V Z // creatum est
Correns a n l V Z B T M W: est creatum U: creatum Hp Pl Ven: creatum est diuersum K //
post profecto add. enim B // creata e l C F V Z K U T Ñ M W N: tanta B E: om. A // a
creante unitate Correns Pl a l n V Z K T Ñ M W: ab unitate creante B U: a creante Hp //
4 omnino diuersa esse debuit e a l b n V Z T Ñ M: diuersa esse omnino debuit N: omnino
debet esse diuersa W // quasi e l b n C F V Z Ñ M W: quasi omnino T: quia A // quia om. B
// creatrix unitas e a l n V Z B U T Ñ M W: unitas creatrix K // 5 habet… unitati om. E //
principium neque finem e l b A F V T Ñ M W N: principium nec finem C Z // nec
permutationem nec diuersitatem e l A F V Z T Ñ M W N: nec permutationem nec per
diuersitatem C: nec diuersitatem b // 6 creatae e a l V Z K U T Ñ M W N: tanta B // et om.
Hp Pl Ven // diuersitas om. U // ut e l b n A C V Z T Ñ M W: quod F // 7 sit habens e a l b
n V Z Ñ M W: si habent T // post principium add. ut in generatis Hp Pl Ven A M // post
finem add. quia in quibusdam subiacet generationi et corruptioni T // in… finem om. K //
quadam Correns a l n V Z B T Ñ M W: quodam Hp Pl Ven: quibusdam U // uero e a l V Z
B Ñ M W: materia n U T // ante principium add. ut in creatis Hp Pl Ven A M // 8 non om.
Hp Pl Ven Z // post finem transp. non Z // quia e a l b V Z T Ñ M W N: et E // post
quibusdam add. tamen E // subiacet e a l b n Z T Ñ M: iacet W: om. V // permutationi et
corruptioni e a Z L M: corruptioni et permutationi n W: corruptioni et mutationi b Ñ:
permutationem et corruptionem G: permutationi V T // et… permutationi om. V T // post
corruptioni add. ut in terrenis corporibus A M: add. et E // 9 in… permutationi om. B W:
in… corruptioni om. Hp Pl Ven: ante in add. et Ñ // permutationi Correns a n L V Z K U T
Ñ M: permutationem G // sed Correns V G L i. m. B U T W: et A C F Z K Ñ M N.
Sobre la unidad y el uno 117

6. En efecto, la unidad primera y verdadera, que es unidad para sí


misma, creó una unidad diferente que sería inferior a ella. Pero –puesto
que todo creado es completamente diverso [de aquello] por lo cual es
creado– indudablemente la unidad creada debió ser completamente
diversa y como opuesta a la unidad que la creó. Pero, puesto que la
unidad creadora no tiene principio ni fin ni mutación ni diversidad, por
ello a la unidad creada le sobreviene la multiplicidad, la diversidad y la
mutabilidad. De tal manera que en alguna materia es [scil. la unidad] algo
que tiene principio y fin, en alguna [otra] sin embargo principio y no fin,
porque en algunas cosas está sometida a mutación y corrupción; en algu-
nas [otras] a mutación pero no a corrupción.
118 Dominicus Gundissalinus

In quibus enim materia est subtilis, simplex, remota a contrarietate et


separatione, parificatur ei unitas et unitur cum ea sic ut haec et illa sint
unum non diuisibile in actu; sicut in caelestibus corporibus, in quibus
unitas a materia inseparabilis est, et ideo carent fine, quia perpertua
5 sunt. In quibus uero materia fuerit spissa, debilis, non adaequatur ei
unitas, sed debilitatur in uniendo et retinendo eorum essentiam, et ob hoc
dissoluitur essentia eorum, quia non retinetur ab unitate; sicut in
generatis, quae habent principium et finem. Quantoa enim unaquaeque
unitas fuerit propinquior primae et uerae unitati, tanto materia formata

1 quibus Correns l A C Z B U Ñ N: quibusdam Hp Pl Ven F V K T M W E // materia


est subtilis simplex e l b A V Ñ: est materia subtilis simplex W: est materia simplex
subtilis C: est materia simplex subtilis et F: materia subtilis est simplex Z: materia est
subtilis et simplex T: materia subtilis simplex M // contrariertate e a l n V Z B K T Ñ M W:
qualitate U // 2 separatione parificatur Correns a l V Z M W: separatione perficitur T N:
perficit autem Hp Pl Ven: perfectione et perficitur E: separatione ut ergo perficiatur Ñ:
separatione rei B: separatione coaequata U: separatione K // ei om. Z // et unitur e a l V Z B
K Ñ M: uniturque T: unitur n U W // cum ea e a l n V Z B K Ñ M W: cum ea et T: cum eo
U // sic ut Correns a b G V Z Ñ W: sicut Hp Pl Ven N: sic T E: sicuti M: ut sic L // haec e l
b A C V Z T Ñ M W E: hic F: om. N // sint unum Correns n a b G V Z Ñ M: fit unum T: sit
unum W: sit una L: sicut Hp Pl Ven // 3 post unum add. quod est B // non diuisibile e a G
V Z K U M W Ñ E: non diuisibilis L: indiuisibile B T N // in actu e l n C F V Z K U Ñ M
W: in ea B: astrai sic T: in effectu A // coelestibus corporibus scripsi Hp Pl Ven a l V B U
T Ñ M W N: corporibus caelestibus est K: caelestibus Correns Z E // post quibus add. est
B U E: add. et Ñ // a materia inseparabilis est e a l V Z M: inseparabilis est a materia W:
inseparabilis a materia est B Ñ: inseparabilis a materia K U N: est inseparabilis a materia
T: separabilis a materia E // ideo om. U // 4 fine s. l. Z: post fine add. et principio B //
5 sunt om. Ñ // uero om. A Z // materia fuerit e a b n V G T Ñ M W: fuerit materia Z:
materia fuit L // debilis e a n V G Z K T M W: et debilis L Ñ: et diuisibilis B: diuisibilis U
// non e a b n V Z G T Ñ M W: nec L // ei Correns a l n V Z K T Ñ W: eis Hp Pl Ven: ea M:
immo U: om. B // 6 unitas e a l n V Z K U T Ñ M W: uno B // sed e a l n V Z E K U T Ñ M
W: sed… uniendo om. B // post debilitatur add. ei K // uniendo e a l n V Z K T M W: unita
U: unito Ñ // retinendo Correns a l n V Z K U Ñ M W: in retinendo B: recipiendo T: om.
Hp Pl Ven // essentiam Correns a l b n V Z T Ñ W: essentia Hp Pl Ven M // ob e l n A C V
K U T Ñ M: ab B W: propter Z: ob… eorum om. F // 7 dissoluitur e l b n C V Z T Ñ M W:
dissoluuntur A // essentia eorum quia e l V Z M: eorum essentia quia b n A C Ñ W: eorum
essentia quod T: quia F // retinetur e a l b n V Z T Ñ M: tenetur W // ab e a l V Z B M E: in
N: om. K U T Ñ W // 8 et finem om. B U // unaqueque unitas e a l b V T W N: unitas
unaquaeque Ñ: unaquaeque res M E: unitas Z // fuerit propinquior Correns l b C F V Ñ M
W N: propinquior fuerit Hp Pl Ven: fiunt propinquior T: fit propinquior A: erit propinquior
Z: propinquior E // et uerae e a l V K U Ñ M W N: et secundae T E: om. Z B.

a
Vid. Fons vitae, II 20 y 21; Baeumker, p. 61, 13 ss. y p. 62 11-63, 5.
Sobre la unidad y el uno 119

Pues en las que la materia es sutil, simple alejada de contrariedad y


separación, se les equipara la unidad y se unen con ella como si ésta y
aquélla fueran un uno no divisible en acto; como en los cuerpos celestes,
en los que la unidad es inseparable de la materia y por eso carecen de fin,
porque son perpetuos. Por el contrario en los que la materia haya venido
a ser espesa, débil, no se les equipara la unidad, sino que se debilita al
unir y retener su esencia, y por esto su esencia se disuelve, porque no es
retenida por la unidad; como en los generados, que tienen principio y fin.
En efecto cuanto cada una de las unidades fuere más próxima a la
primera y verdadera unidad, la materia informada por ella será tanto más
120 Dominicus Gundissalinus

per illam erit magis una et simplicior; et e contrario, quanto remotior


fuerit a prima unitate, tanto erit multiplicior et compositior.

7-1. Et ob hoc unitas, quae duxit ad esse materiam intelligentiae, est


magis una et simplex, non multiplex nec diuisibilis essentialiter; sed si
5 diuissibilis est, hoc siquidem accidentaliter est; et ideo haec unitas
simplicior et magis una est omnibus unitatibus, quae ducunt ad esse
ceteras substantias, eo quod immediate cohaeret primae unitati, quae
creauit eam.
Sed quia unitas subsistens in materia intelligentiae est unitas
10 simplicitatis, ideo necessario unitas subsistens in materia animae, quia
infra eam est, crescit et multiplicatur et accidit ei mutatio et diuersitas; et

1 erit magis e a l b V Z E T Ñ M W N: magis erit E // simplicior Correns a l b n V Z T


Ñ M W: simplex Hp Pl Ven // 2 fuerit e l b n A F V Z Ñ M W: fiat C: fiunt T // erit
multiplicior e a l V Z B K T M Ñ N: multiplicior U: multipliciter W: remotior quanto E.
7-1. 3 ob hoc e l n A C V K U T Ñ W: ideo Z: ab hoc B: ab hac F: haec M // unitas e l
b n A C V Z T Ñ M W: materia N: unita F // duxit e l b n A C V Ñ M W: ducit T: inducit Z:
duxitur sic F // ad esse materiam intelligentiae e l C N V Z B U M W Ñ: materiam ad esse
intelligentiae A: ad esse naturam intelligibilem T: naturam intelligentiae F K: ad esse
intelligibilem E // 4 et om. b T Ñ W E // post simplex add. et Hp Pl Ven A M // non
multiplex om. B U // post nec add. est B // diuisibilis… si om. W // essentialiter…
diuisibilis om. V // sed om. F // si s. l. C: om. A Z K // 5 diuissibilis est e a n G T Ñ M: est
diuissibilis B: diuisibilis U: diuisibilis autem K: dissolubilis W // hoc siquidem e a l n V K
U Ñ M W: hoc quidem B T: hoc si Z: om. K // accidentaliter est e l C F V B Ñ W N: est
accidentaliter E: accidentaliter A Z K U T M // ideo haec e a l n V Z K U T M W: haec ideo
B Ñ // 6 post simplicior add. est Z K U Ñ N // et om. W // magis una est e a l V Z B K M:
magis est una T: est magis una W: magis una Z K U Ñ N: magis una est una E // ducunt e a
l b n V Z T M Ñ: ducuntur W // 7 cohaeret Correns a l n Z B K T Ñ M: adhaeret Hp Pl Ven
U: cohaerent V W // primae unitati e a l b n V Z T Ñ M: unitati primae W.
9 sed e a l b V Z M W Ñ N: om. E // quia om. K: post quia add. autem E //
intelligentiae est e a l V Z B K Ñ W: est intelligentiae U: intelligentiae… in materia om. n
T M // est unitas simplicitatis e a l V Z K Ñ W: est unitas simplex U: est simplicitas B //
10 necessario e a l V Z Ñ: om. U: necessario unitas om. B K // post subsistens add. est B //
post animae transp. necessario B U: add. uel W // post quia add. est Z // 11 infra eam e l B
M W E: informat eam C F: inter eam K U: intra eam A: interest eam Ñ: materiam eam B:
aeque esse N T // est e l b A V W E: esset et M: quia scilicet est T: om. C F Z Ñ N // crescit
e a n V Z L Ñ M W: cum crescit K: creata U: tanta unitas B: om. T // multiplicatur Correns
a l b n V Z T Ñ M W: multiplicabitur Hp Pl Ven // ante et add. quia B // post accidit iter. et
multiplicatur et accidit V // ei e a l b V Z E T Ñ M: ea N: eis W // mutatio e l n A F V Z K U
T Ñ M: unio C B: unitio W.
Sobre la unidad y el uno 121

una y más simple. Y por el contrario, cuanto más alejada fuere de la


unidad primera, será tanto más múltiple y más compuesta.

7-1. Y por eso la unidad, que ha traído la materia de la inteligencia


[scil. separada] al ser, es más una y simple; no múltiple ni esencialmente
divisible; sino que si es divisible, lo es accidentamente. Y por tanto esta
unidad es más simple y más una que todas las unidades que traen al ser a
las demás sustancias, porque es inmediatamente contigua a la unidad
primera, que la ha creado.

Pero, puesto que la unidad que subsiste en la materia de la inteligencia


[scil. separada] es la unidad de la simplicidad, necesariamente por ello la
unidad que subsiste en la materia del alma, ya que se encuentra por
debajo de ella, crece, y se multiplica y le acontece la mutación y la
122 Dominicus Gundissalinus

sic paulatim descendendo a superiore per unumquemque gradum


materiae inferior unitas augetur et multiplicatur, quousque peruenitur ad
materiam, quae sustinet quantitatem, scilicet substantiam huius mundi.
/7 C/ Quae quia a prima unitate remotissima est, ideo spissa et, corpulenta
5 et constricta est, et propter spissitudinem et grossitudinem suam opposita
est substantiae superiori, quae est subtilis et simplex, quoniam illa est
subiectum principii et initii unitatis, haec uero est subiectum finis et
extremitatis unitatis.

7-2. Finis uero multum distat a principio, quoniam finis non est dictus
10 nisi defectus uirtutis et terminus. Undea secundum descensum unitatis a

1 sic e a l V Z K T U M Ñ W N: sicut E: om. B // descendendo e a l b V Z T Ñ M W N:


discendendo E // a superiore e l n A F V Z E T Ñ M W: om. b C // unumquemque Correns
n a l b V Z T Ñ M W: unum Hp Pl Ven // gradum om. C F B // 2 materiae e l b n F V Z T Ñ
M W: materia A C // peruenitur Correns a l V B M W N: peruenietur Ven Hp Pl: perueniat
K U T Ñ: peruenit Z: om. E // 3 materiam e a l b V Z T Ñ M W N: naturam E // quae
sustinet e a l n V Z B U T M W: scilicet quae sustinet Ñ: non sustinet K // scilicet om. n:
post scilicet add. ad T // substantiam om. A // huius mundi Correns a G Z B K T Ñ M N:
huiusmodi V U: huius Hp Pl Ven W E.
4 quae e l b n A V Z M Ñ W: ut T: om. C F // quia e a l b V Z T Ñ W N: quidem M:
om. E // a prima unitate e a l n V B T Ñ M W: a propria unitate U: a unitate K: om. Z //
ideo… constricta est om. Hp Pl Ven // post spissa add. est B U // et Correns a l n V K U T
Ñ M W: uel B: om. Z // 5 constricta est Correns a l V Z M N: constricta b Ñ W: stricta est
T: instricta est E // post spissitudinem add. suam U // et grossitudinem suam Correns l F V
Z K T M W N: et suam grossitudinem B: et grossitudinem U: grossitudinem suam Ven Ñ:
et grassitudinem suam E: et crassitudinem suam A C: crassitudine sua Hp Pl // opposita
est e a n V Z B K Ñ W: opposita Hp Pl Ven n U T M // 6 substantiae om. M // est subtilis e
a l n V Z T M i. m. Ñ W: subtilis est B U: est substantialis K // illa e a l b V Z Ñ M: ipsa n
T: illud W // est om. T M // 7 subiectum principii et initii e a l b V Z Ñ M W N: subiectum
primum et initium E: primam substantiam et initium T // unitatis e l A V Z K U T Ñ M W
N: unitas B: om. E C F // haec Correns n a V Z L K T Ñ W: illa B: illae U: om. G: haec…
unitatis om. Hp Pl Ven M // est subiectum Correns a l n V K T Ñ W: subiectum est B U:
om. Z // 8 extremitatis Correns a l n V Z K U T Ñ W: extremitates B // unitatis Correns a l
b V Z Ñ W: unita T: unitas n.
7-2. 9 distat e l b n A C V Z T Ñ M W: differt F // quoniam e a n V Z B K T Ñ L M W:
quia U // finis om. K // est om. M // dictus om. C K // 10 defectus uirtutis Correns V B Ñ W
N: defectus uirtutis principii Hp Pl Ven C F G M: defectus principii uirtutis L K: defectus
uirtutesque principii Z: defectus unitatis uel uirtutis U: defectus principii unitatis T:
defectus principii A: finis principii E // et terminus e l b n A C V Z T Ñ M W: et finis F //
descensum iter. Hp // unitatis e l b n A Z T Ñ M W: unitas V: om. C F.
a
Vid. Fons vitae, II, 27, Baeumker p. 63, 7-12.
Sobre la unidad y el uno 123

diversidad. Y de este modo descendiendo poco a poco desde la superior,


de grado en grado de la materia, la unidad inferior aumenta y se
multiplica hasta que se llega a la materia, que sustenta a la cantidad, es
decir la sustancia de este mundo.

Puesto que ésta está alejadísima de la unidad primera, es por ello


espesa y corpórea y es compacta; y por su espesor y grosor es opuesta a
la sustancia superior, que es sutil y simple, porque aquella es el sujeto del
principio y del inicio de la unidad; sin embargo ésta es el sujeto del límite
y del extremo de la unidad.

7-2. Por otra parte, el fin dista mucho del principio, porque el nombre
de fin no lo recibe sino el defecto y el término de una capacidad. De ahí
que de acuerdo con el descenso de la unidad desde lo más alto a lo más
124 Dominicus Gundissalinus

superiore ad inferius fit degradatio suae simplicitatis et minoratio suae


uirtutis, ad similitudinem aquae, quae in ortu suo subtilis et clara nascitur,
sed paulatim deorsum defluens in paludibus et stagnis inspissatur et
obscuratur. Sic paulatim uariatur unitas propter uarietatem materiae, quae
5 sustinet eam. Nam quia aliquid materiae est spirituale et aliquid eius
corporale est, aliquid eius purum et lucidum et aliquid eius est spissum et
obscurum; et hoc propter quantitatem, cuius partes in aliquibus sunt
rariores, ut in aere, in aliquibus uero constrictiores, ut in lapide.

1 superiore e l b n C F V Z T Ñ M W: superiori et A // inferius e l n C F V Z K U T Ñ


M W: infimis A B // fit e l b n A F V Z T Ñ M W: om. C // degradatio Correns F Z G:
degeneratio Hp Pl Ven L Ñ M W: descensio N T: generatio V B K: disgregatione A:
descensio E: regeneratio dubitanter C: de genere U // suae Correns Ven a l b n V Z T Ñ M
W: siue Hp Pl // et e l b n A F V Z Ñ M W: est C: om. T // minoratio Correns l b A F V Z T
Ñ M W N: minorationis Hp Pl Ven E: imperatio dubitanter C // 2 uirtutis e a l n V K U T Ñ
M W: unitatis Z B // ad e a l n V Z T M W: et U: et id deinde est ad B: et ad K // aquae om.
Ñ // quae e l F N V Z B K T M W: et quae Ñ: om. A C U E // in ortu suo scripsi a l b n V Ñ
M W: ortu suo e Z T // subtilis e a l n V Z T M W: tenuis B U Ñ: defluit K // et clara
nascitur e l b n A F V Z T Ñ M W: est clam nascitur C // 3 sed paulatim om. T // deorsum
om. K // in e a l b n V T Ñ M W: de Z // paludibus et stagnis e a l n V K U T M W:
paludibus de stagnis Z: paludibus B Ñ // inspissatur et obscuratur e b T L E: obscuratur et
inspissatur Z: spissatur et obscuratur a G V Ñ M W N // 4 ante sic add. et K // propter e l b
V Z Ñ N: per a T M W E // uarietatem e l b n A F V Z T Ñ M W: unitatem C // post
materiae add. uel actionem // quae sustinet e a l b N V Z T Ñ M W: et sustinet E // 5 nam e
a l b V Z Ñ M W: namque n T // quia om. B M E // aliquid e a l b n V Z T M: aliud W Ñ //
materiae est spirituale Correns a l V Z T Ñ M U N: est materiae sprituale Hp Pl Ven B:
sprituale est materiae E: materiae spirituale K W // et om. B K U // aliquid e a l n V Z B U
T M: aliud W Ñ: materia K // eius e a l V Z U Ñ M: eius est L: et E: om. Hp Pl Ven B K T
W N // 6 post corporale add. aliquid N: corporale est aliquid eius om. V // est om. a G Z B
Ñ W E // aliquid e a b L V T Ñ M E: aliud W: om. N Z G // eius e A G T M N: C F eius est
L V: est et W: et E: om. b Z: eius… eius om. et add. est primae aliud est et aliquid Ñ //
purum e a l n V Z B U T M W: spissum K // et lucidum e a l n V Z T M W: aliquid
liquidum B U: aliquid est obscurum K et om. n G M W // aliquid e a l b n V Z T Ñ M: aliud
W // eius om. n K Ñ: eius est om. B U // est om. Hp Pl Ven A V T W // 7 hoc propter e a l b
n V Z T Ñ W: haec propter V: propter M // cuius Correns a l b n V Z T Ñ W: eius Hp Pl
Ven M // in aliquibus sunt rariores e l n C F V Z K Ñ W: in aliquibus rariores sunt U: sunt
in aliquibus rariores T: sunt rariores M: enim aliquibus sunt rariores B: in aliquibus sunt
minores A // 8 ut… uero om. N // post in add. quibusdam L // uero e a l V Z T M W N: sunt
Ñ: om. b E // constrictiores Correns a n L V Z U Ñ W: strictiores Hp Pl Ven B K M:
constratiores T: om. –tiores seruato spatio 8 litt. G // lapide e n G V Z B K L M U F W Ñ:
lapides T.
Sobre la unidad y el uno 125

bajo se produce una degradación de su simplicidad y una aminoración de


su virtud. A semejanza del agua, que en su manantial nace ligera y clara,
pero poco a poco al fluir hacia abajo se espesa y se oscurece en las zonas
pantanosas y en las charcas. Así poco a poco la unidad varía en función
de la variedad de la materia que le da soporte. En efecto, puesto que algo
de la materia es espiritual y algo de ella es corporal, algo de ella es puro
y luminoso y algo de ella es denso y oscuro; y esto en función de la
cantidad, cuyas partes en algunos [scil. sujetos] son más dispersas como
en el aire, mientras en otros son más compactas, como en la piedra.
126 Dominicus Gundissalinus

Ideoa unaquaeque pars materiae secundum gradum suae elongationis a


prima unitatis origine recipit unitatem, qua dignior est ex sua aptitudine.
Inde est, quod uidemus partes ignis nimis unitas et simplices et aequales,
adeo quod forma eius uidetur una, non habens in se diuersitatem. Partes
5 uero aeris et aquae inuenimus magis diuersas et separatas, adeo, quod
partes eorum et unitates discerni possunt; in duris autem et spissis unitatis
iam maior est diuersitas et obscuritas.

1 ideo e a n A C L V Z K U Ñ M W: ideo quia B: ideoque T // unaquaeque e l b n A C


V Z T Ñ M W: una F // pars materiae Correns l b C F V Z Ñ M: materiae pars E: res
materiae Hp Pl Ven: pars modo T: pars A: materiae N W // gradum suae elongationis e a l
b n V T Ñ W: suae elongationes gradum Z: gradum elongationis M // 2 unitatis origine e a
l b n V T Ñ M W: origine unitatis Z // recipit e b n C F V Z L Ñ M W: recepit A: accipit T:
rec- euan. G // unitatem e a l n V Z K U T Ñ M W: unionem B // qua Correns b n C F G Z
Ñ: quae Hp Pl Ven L M W: quia V T: om. A // dignior est e l b n C F V Z T Ñ M W:
digniorem A // ex e l b n A C V Z T Ñ W: a F: om. M // 3 inde est quod e a l V Z M: inde
quod W N: ideo est quod b T Ñ: ideoque E // uidemus e a l n Z V B T M W: uidemus et K
Ñ: non dicimus U // nimis unitas e a l n V Z K T: nimis unitatis M: quia eius unitas B: et
eius unitas Ñ: unitas W: nimis unitas materia U // et Correns a l n V Z K U T Ñ M W: est
B: om. Hp Pl Ven // simplices et aequales e a l n V Z K U T Ñ M W: simplex et aequalis B
// 4 adeo quod e a l V Z B U Ñ M W N: adeo quia K: ideoque T E // forma eius e a l n V Z
K T M W: forma materia eius U: forma B Ñ // uidetur una non habens in se diuersitatem e
a l V Z N: uidetur in se una non habens diuersitatem K: uidetur in se una non habens in se
diuersitatem T: uidetur esse in se una non habens in se diuersitatem W: uidetur una non
habens diuersitatem in se Ñ: uidetur una non habens U: uidetur unita non habens in se
diuersitates M: una non habens in se diuersitatem B: diuiditur in esse in materia non
species diuersitatem E // 5 uero e l b A C V Z M Ñ W N: autem F T E // aeris et aquae e n
A L V Z B U T Ñ M W: aquae et aeris K: aeris C F: et aquae s. l. G // diuersas Correns a l
b n V Z T Ñ M W: diuersificatas Hp Pl Ven // adeo e a b l V T ÑM W N: adeoque E: om. Z
// 6 et unitates e a l V Z K U T Ñ M W E: et unitates adeo B: unitates N // post discerni add.
non E // in duris autem et spissis Correns a G V Z K U Ñ W N: in autem spissis et duris N:
in spissis et duris T: in duris autem et corporibus spissis Hp Pl Ven: in duris corporibus et
spissis M: in spissis et spissis E: spissis B: in… unitatis om. L // unitatis iam maior est
Correns A V Z: unitatis maior est K M Ñ W: unitatis iam maior Hp Pl Ven: unitatis iam
maior est unitas N: unitatis maior est unitatis T: unitatis tam maior est F: iam maior est
unitatis C: iam maior est L: maior unitatis E: maior est B: unitatis U // 7 post obscuritas
add. est Hp Pl Ven.

a
Vid. Fons vitae, V y II 21, Baeumker, pp. 315, 12-21 y 63, 14-19.
Sobre la unidad y el uno 127

Por ello cada parte de la materia de acuerdo con el grado de su


alejamiento del primer origen de la unidad primera recibe la unidad, de la
cual es más o [menos] digno según su aptitud. De ahí sucede que vemos
las partes del fuego extraordinariamente unidas, simples e iguales, hasta
el punto de que su forma parece una, carente en sí de diversidad. Mas
hallamos las partes del aire y del agua más diversificadas y separadas,
hasta el punto de que sus partes y sus unidades pueden distinguirse. A su
vez, en los [scil. sujetos] duros y densos la diversidad y la oscuridad de
su unidad es aún mayor.
128 Dominicus Gundissalinus

/8 C/ 8-1. Quia igitur materia in supremis formata est forma intelligentiae,


deinde forma rationalis animae, postea uero forma animae sensibilis,
deinde inferius forma animae uegetabilis, deinde forma naturae, ad
ultimum autem in infimis forma corporis, hoc non accidit ex diuersitate
5 uirtutis agentis, sed ex aptitudine materiae suscipientis.
Formaa enim est quasi lumen, eo quod sicut per lumen res uidetur, sic
per formam cognitio et scientia rei habetur, non per materiam; sed hoc
lumen in quibusdam est clarius, in quibusdam uero obscurius, prout

8-1. 1 quia e a l B U Z Ñ M W E: quod K T N: quando V // igitur e a l b Z T Ñ M W N:


enim V: ergo E // materia e a l n V Z K U T Ñ M W: forma materiae B: a materia U //
forma intelligentiae Correns l n C F Z U Ñ M W: intelligentiae forma Ven: substantia
intelligentiae A: intelligentiae Hp Pl B K T: forma forma intelligit ut sic V // 2 deinde
Correns a l b n Z T Ñ M W: et Hp Pl Ven: om. V // animae om. Z // postea uero Correns a l
n V Z B K T Ñ W: postea U: deinde postea Hp Pl Ven: uero… forma animae om. M //
forma animae sensibilis scripsi Hp Pl Ven A F G Z K U: forma sensibilis animae Correns
V L: animae sensibilis C B Ñ W: forma sensibilis T: anima sensibilis animae E: sensibilis
N // 3 forma animae uegetabilis e l A V Z E: forma uegetabilis animae C F: animae
uegetabilis forma T Ñ W: forma animae uegetabilis forma B U: animae uegetabilis N: esse
uegetatiuae K: uegetabilis M // deinde… naturae om. K W // post naturae add. nec W //
4 autem e l A F V Z B U T M W: autem est C: et N: om. K Ñ E // in infimis Correns l n A F
V B T M: finis est Hp Pl Ven: infimis K W: in finis C U: inferius Ñ: om. Z // corporis e a l
n M B U T Ñ: corporalis K W // hoc Correns a n G Z B K T Ñ M W: hic Hp Pl Ven: sed
hoc L V: hoc enim U // accidit Correns Ven l b n A F V Z T Ñ M W: accedit Hp Pl: accipit
C // post diuersitate iter. formae corporis hoc non accidit ex diuersitate F // 5 post agentis
add. uirtutis B // aptitudine e a l b n V T Ñ M W: diuersitate Z // materiae suscipientis e a l
K U V Z T M W: materiae recipientis Ñ N: materiae recipientis suscipientis B: materiae
excipientis E.
6 post forma add. uel B // enim e a l b V T Ñ M W E: enim ei Z: om. N // est om. n A K
U W // quasi e a l n V Z K U T M W: quasi lumen om. B Ñ // post lumen transp. est A K U:
add. et splendor suae materiae Ñ // eo quod e a l b n V Z T M Ñ: eo… lumen om. W // per
lumen res uidetur e a l V U M E: res per lumen uidetur K T Ñ N: per lumen uidetur res Z:
per lumen res B: res uidetur W // uidetur… lumen om. B // sic e a l n V Z K U T Ñ M: ita
W // 7 per formam cognitio et scientia e l A F V Z K U M E: per formam cognitio T N: per
formam et substantia C // rei e a l n V Z K T Ñ M W: non U // ante habetur transp. et
scientia N: post habetur add. et A // non e a l n V Z K T Ñ W: non autem M: nisi U // hoc
om. Z // 8 lumen om. M // in quibusdam om. N // est clarius e l A C Z B U Ñ M W: clarius
est T: clarius E: clarius est quibusdam N: est… quibusdam om. V F // uero om. Hp Pl Ven
A Z B K W.
a
Vid. Fons vitae, IV, 14, Baeumker, pp. 242, 23-245, 22.
Sobre la unidad y el uno 129

8-1. Por tanto, puesto que la materia conformada en las mayores


alturas es informada por la forma de la inteligencia, a continuación por la
forma del alma racional, a su vez por la forma del alma sensible,
seguidamente más abajo por la forma del alma vegetativa, después por la
forma de la naturaleza, y aún al final en lo ínfimo por la forma del
cuerpo, esto no sucede debido a la diversidad de virtud del agente, sino
por la aptitud de la materia que la acoge.

En efecto, la forma es como una luz, porque así como la cosa se ve


por la luz, del mismo modo se tiene conocimiento y ciencia de la cosa
por la forma, no por la materia; pero esta luz, en algunos es más clara
mientras que en otros es más oscura, según que la materia en que se
130 Dominicus Gundissalinus

materia cui infunditur fuerit clarior uel obscurior. Quo enim materia fuerit
sublimior, fit subtilior et penetratur tota a lumine; et ideo substantia ipsa
fit sapientior et perfectior sicut intelligentia et rationalis anima. Et e
contrario, quo materia fuerit inferior, fit spissior et obscurior et non ita
5 tota penetratur a lumine. Quo magis enim materia descendit, sicut iam
dictum est, constringitur et spissatur et corpulentatur et partes eius mediae
prohibent ultimas perfecte penetrari a lumine. Non enim est possibile ut

1 cui infunditur e a n G V Z K T Ñ M W: quae infunditur L: om. B U // fuerit Correns


a l b n V Z T Ñ M W: forma est Hp Pl Ven // clarior uel obscurior Correns a n A F Ñ W:
clarior et obscurior Hp Pl Ven C T M: obscurior et clarior B: clarior U // quo e a l V Z K U
T Ñ W N: quanto M: omne B: si E // materia om. B // 2 sublimior e a l b n V Z T Ñ:
superior M: subtilior W // fit subtilior e a l n V Z T Ñ M W: et subtilior B U: subtilior fit K
// et om. BU: et penetratur om. F // tota e l b n C F V Z T Ñ M: totum W: om. A // ante a
add. perficitur F // ideo e a l n V Z K U T Ñ M W: adeo B // substantia ipsa e a l n V Z K U
T Ñ W: ipsa substantia M: substantia B // 3 fit sapientior et perfectior Correns a l V Z M:
fit perfectior et sapientior W: est perfectior et sapientior B: perfectior est et sapientior E:
perfectior et sapientior est T: sapientior et perfectior Hp Pl Ven K N: perfectior et
sapientior Ñ: perfectior est et perfectior U // rationalis e a l b n V Z M W: rationabilis T Ñ
// et e… lumine om. B // 4 quo e l C F V K Ñ M W E: quae uero T: quo enim A: quo ei Z:
quae immediate N: quo… lumine om. U // materia om. V N // fuerit inferior e a l n V Z T
M W: inferior fuerit Ñ: fuerit K // fit e a l n V Z T Ñ M W: om. K // post obscurior add. et
obscuratur Z // et non ita tota Correns a l n V Z T Ñ W: ita non tota M: tanto minus K: et
non ita Hp Pl Ven // 5 tota penetratur a lumine e n l A C V Z Ñ M W D J: tota a lumine
penetratur K T: tota pulchrificatur a lumine F // quo e a l V Z K U Ñ W R J: quanto n B T
M: om. D // magis enim materia Correns G V Ñ E: enim magis materia A Z L M: enim
materia magis U T W R J: materia magis Hp Pl Ven: enim materia N: enim magis B:
magis enim C F: magis enim iam K: magis D // descendit e a l b r V Z T M Ñ W E:
descendit magis N // sicut… est om. r // iam dictum est Correns l V K T W N: dictum est B
U E: iam supra dictum est Hp Pl Ven A C Z M Ñ: iam dictum N: iam supra dictum F //
6 post est add. tanto C // constringitur e a l b r V Z T Ñ W N: astringitur E // et e b r A C G
Z M W N: sic T: om. F V L Ñ E // spissatur e a l n r V Z B K Ñ W: inspissatur T M // et om.
L // corpulentantur e a l n r V Z B U T Ñ M: corpulentatur K: om. W // eius e a l b n V Z T
Ñ M W D J: huius R // mediae prohibent ultimas e l b A C V Z T Ñ M W N: mediae
prohibent ultimas partes E: mediae prohibent partes mediae R: mediae prohibent partes
eius medias J: mediae prohibent posteriores D: mediae prohibent medias F // 7 perfecte
penetrari e b C G V M N: penetrari perfecte F L Z Ñ E: partes penetrari A T: penetrari W D
J: penetrentur R // non enim est possibile e l C F V B U M E D: non enim possibile est Ñ:
non est enim possibile A: et non est enim impossibile R: non enim tantum est possibile Z:
non est possibile K T W N: et non est impossibile J // ut e a l Z T Ñ M W N D: quod B U J
E R.
Sobre la unidad y el uno 131

infunde sea más clara o más oscura. Pues en cuanto la materia sea más
elevada, llega a ser más sutil y es penetrada por toda ella por la luz. Y por
eso la propia sustancia llega a ser más sabia y más perfecta, como la
inteligencia [scil. separada] y el alma racional; y por el contrario, cuanto
más baja sea la materia, llegará a ser más densa y oscura y así no es
penetrada toda ella por la luz. En efecto, cuanto más desciende la
materia, como ya se ha dicho, se hace más compacta y más espesa y tiene
más cuerpo y sus partes intermedias obstaculizan que las últimas sean
perfectamente penetradas por la luz. Pues no es posible que tanta luz
132 Dominicus Gundissalinus

tantum luminis penetret partem secundam, quantum primam, nec ad


tertiam tantum luminis peruenit, quantum ad mediam; Et sic paulatim
donec perueniatur, usque ad partem infimam.

8-2. Quae, quia remotissima est a fonte luminis, lumen debilitatur in


5 illa. Nec tamen hoc fit sicut praedictum est propter lumen in se, sed
propter multam densitatem et obscuritatem materiae in se. Quemadmo-
/9 C/ dum lumen solis cum admiscitur tenebroso aeri, non est illius uirtutis,

1 tantum luminis e l n C F B U T Ñ M W R: tantum lumen K: tantum lux A: lux Z: tam


D J // penetret e a l b n r V Z T M: perfecte Ñ: penetret… tantum om. W // partem
secundam Correns a l V Z B U T M N R: secundam partem E: partem primam quam
secundam D: secundam Hp Pl Ven K Ñ: substantiam J // quantum e a l B U V Z T Ñ M W
N R: quam K: quae habet E: quantum om. J: quantum primam om. D // 2 tantum…
peruenit om. J // luminis e a n G V Z B U T Ñ M D W R: i. m. L: lumen K // peruenit
Correns l n C F V Z Ñ M R: perueniat Hp Pl Ven A K U: perueniet B D: om. T // quantum
e a l b r V Z T Ñ M N: quoad E // mediam e a l b n r V Z T Ñ M: medium W // paulatim
om. K // 3 donec om. R // perueniatur Correns n C F L V Z R T M W: deueniat B:
pervenietur Hp Pl Ven: perueniat K: peruenitur A G Ñ D: ueniatur U: perueniamus J //
usque e a l V Z K Ñ W: donec R: om. n B U T M D // partem infimam e b Z Ñ R J: partem
materiae infimam l C F V T M D: partem materiae W: infimam materiam A: materiae
infimam E: infimam N.
8-2. 4 quae quia e a l n V Z K T Ñ M D R: et quia U: quae prima J: nam quia W: et B //
a fonte luminis e l b n r A F V T M W: a luminis fonte Z Ñ // lumen e l n r A F V Z T Ñ M
W: et lumen K: in uia lumen B: lumen in uia U // debilitatur in illa e a l n r V T K Ñ M W:
debilitatur in ipsa Z: debilitatur B U // 5 nec tamen e a l b n V Z T Ñ M W: cum r // hoc e a
l b r V Z T Ñ M W E: cum N // fit sicut praedictum est scripsi a l V K M Ñ: fit ut iam
dictum est W: fit sicut dictum est non r: sicut dictum est Hp Pl Ven: fit Correns Z Ñ N: fit
sicut nec dictum est T: est B U: fit sicut materiam duorum est dubitanter E // propter e a l
b n r V Z T M W: per Ñ // in e a l n r V Z U T Ñ M W: ex B: in se om. K // post se add.
sicut dictum est N: add. uel in se fit deinde est B: add. sicut dictum est U // sed propter
multam om. T: sed… in se om. V C F // 6 ante propter add. hoc est B: propter om. K //
multam om. r A U // densitatem Correns l b Z T Ñ N: debilitatem E Hp Pl Ven:
diuersitatem A M W: nigredinem R: unitatem D J // et om. D J // obscuritatem materiae e l
b n A Z T Ñ M W: obscuritatem R: materiae depositam D: depositam J // se e l b A V Z T Ñ
M W: eo n: illa R: illo D: nullam dubitanter J // 7 quemadmodum e l b n r A V Z T Ñ M W:
sicut W // solis om. b n r T // cum om. r M W N // admiscitur e A F Z B U T M R:
admiscetur l C V K Ñ E D J: est admixtum W: uniuntur N dubitanter // tenebroso e a l b V
Z Ñ M W E: umbroso T N: obscuro J: om. R D // non e a l b V Z Ñ M W E: nec r N: non…
claro om. T // est illius uirtutis om. D // illius uirtutis e a l V Z K U Ñ W N: uirtutis illius B:
illius uirtutis est E: illi uirtutis M: tanta R: tantae uirtutis J.
Sobre la unidad y el uno 133

penetre la segunda parte, cuanto la primera, ni llega a la tercera tanta luz


como a la intermedia. Y así poco a poco hasta llegar a la parte ínfima.

8-2. Esta, como está muy apartada de la fuente de la luz, se debilita en


ella. Mas esto no se da, como se ha dicho anteriormente, en función de la
luz en sí, sino a causa de la mucha densidad y oscuridad de la materia en
sí. Así como la luz del sol cuando se mezcla con aire en tinieblas no
posee la capacidad de aquel que está mezclado con aire claro; así como
134 Dominicus Gundissalinus

cuius est admixtum claro aeri, uel quemadmodum pannus albus


tenuissimus, cum induitur a corpore nigro occultatur candor eius propter
abundantiam nigredinis; uel quemadmodum si tres uel plures fenestrae
uitreae una post aliam recte contra radium solis disponantur in ordine,
5 constat siquidem quod secunda minus recipit luminis quam prima, et
tertia minus quam secunda, et sic usque ad ultimam fit defectus luminis
non propter lumen in se, sed propter elongationem fenestrae uitreae a
lumine; ita et lumen formae unitatis, quod infusum est materiae,
descendendo fit debile et obscurum, ita ut primum eius multum discrepet
10 a medio et medium ab ultimo.

1 cuius e a l V Z B K Ñ M F W E: cum N r: quod cum U // est admixtum e a l n V B Ñ


M W: admiscetur r U: est admixtus Z: est cum est admixtum K // claro e a l b n V Z T Ñ M
W R: clare D J // aeri om. B U // uel e a l b r V Z Ñ M W N: aut T: om. E // pannus albus
tenuissimus e l n A C V K U Ñ M: pannus tenuissimus albus D: pannus albus et
tenussimus T: pannus albissimus tenuissimus F: pannus albus ceratissimum W: pannus
tenuissimus B: pannus clarus remotissimus Z: paries tenuissimus albus R J // 2 cum om. A
// a corpore e a l b n V Z T Ñ M W: colore r // occultatur candor e l C F V Z K T Ñ M W N
R J: obscuratur color B U: occultatus est candor A: obturatur candor D: occultatur et ardet
dubitanter E // 3 uel e a l b r V Z M W E: aut T: uel plures om. Ñ N // post fenestrae
transp. uel plures N // 4 uitreae om. E: post uitreae transp. uel plures Ñ // post aliam e a l n
r V Z B K T Ñ M W: prae alia U // recte contra radium solis disponantur e L V Ñ M: recte
contra solis radium disponantur r: contra radium solis recte disponantur C F K T: recte
contra radium solis disponuntur A: recte contra radium solis postponantur Z: contra
radium solis directe disponantur W: contra radios solis recte disponantur U: contra radium
solis ponantur B: contra radium solis disponatur n: solis contra radium recte disponantur
G // 5 constat om. spatio 7 litt. seruato F // siquidem quod secunda e a l b n r V T Ñ M W:
propter elongationem fenestrae uitreae Z // recipit luminis e a n V T K Ñ M W: suscipiet
luminis B: recipitur luminis Z: recipit lumen R D: suscipit lumen U: recipit J // quam…
luminis om. C F // a prima usque in finem om. N: om. et add. explicit liber Aristotelis de
unitate et uno E // 6 et e l r A V Z K U T Ñ M W: sed B // ante usque add. et sic est
defectus luminis Z: add. deinceps r: sic om. B // ultimam e l b A V Z Ñ M R J: ultimum T
W D // fit defectus luminis om. Z // post defectus add. uel descensus // 7 fenestrae uitreae e
a l b V Z T Ñ M W D R: uitreae fenestrae J // 8 ante ita add. et G: add. nam W: ita et
lumen om. U // et lumen Correns l C F V Z K U Ñ M W R J: ut lumen Hp Pl Ven A: lumen
B T D // formae e a l b r V Z T Ñ M: forma W // quod e a l r V Z K U T Ñ M W: cum quod
B // 9 fit Correns ω: fiat Hp Pl Ven // obscurum e a l r V Z K U Ñ M W: obscuratur B T //
ut Correns a l V Z K U T Ñ M W R D: quod J: om. Hp Pl Ven B // primum eius e a l r Z B
K Ñ M W: eius primum U: eius principium T: primum est V: primum B // multum e a l V Z
B K T Ñ M R D: ultimum W: om. U J // discrepet a e a l b V Z T Ñ M W: distat r.
Sobre la unidad y el uno 135

un paño blanco muy fino, cuando es revestido por un cuerpo negro, su


brillo queda oculto por la abundancia de la negrura. O así como si tres o
más ventanas de vidrio se colocan en línea recta en orden una tras otra
frente a un rayo de sol, está claro sin duda que la segunda recibe menos
luz que la primera, y la tercera menos que la segunda, y así hasta la
última se produce un defecto de luz, no por la luz en sí, sino por el
alejamiento de la ventana de vidrio respecto a la luz; del mismo modo,
también la luz de la forma de la unidad, que ha sido infundida en la
materia, al descender, se vuelve más débil y oscura, de modo que la
primera de ellas difiere mucho de la intermedia y la intermedia de la
última.
136 Dominicus Gundissalinus

9. Et propter hanc diuersitatem formae unitatis non uno modo sed


pluribus dicitur aliquid unitate unum. Vnum enim aliud est essentiae
simplicitate unum, ut Deus. Aliud simplicium coniunctione unum, ut
angelus et anima quorum unumquodque est unum coniunctione materiae
5 et formae. Aliud est continuitate unum, ut arbor uel petra. Aliud est
compositione unum ut ex multis tabulis una arca uel ex multis partibus
una domus. Alia dicuntur unum aggregatione, ut populus et grex,
congeries lapidum uel aceruus tritici. Alia dicuntur proportione unum, ut
rector nauis et gubernator ciuitatis dicuntur unum, similitudine officii.

9. 1 diuersitatem formae unitatis e a l b Z V T Ñ M W J D: diuersitatem formae R //


2 post pluribus add. modis Z // aliquid om. r // unitate unum scripsi C F L G K T Ñ W: ab
unitate unum Hp Pl Ven r: esse unitate unum Correns BU: unitate esse unum A: esse
unum unitate Z: aliud unitate unum V: esse unitate ab uno M // post unum add. capitulum
secundum Ven // unum enim e a l Z K Ñ W unum i. m.: unum uero T: unum B U R J: enim
in lac. R J cum igitur M: primo modo unum D // aliud est e a l b V T Ñ W: est aliud R D:
aliud fit M: est aliquid J: quod est Z // essentiae simplicitate e l r C V K U T Ñ M:
simplicitate essentiae F: essentiae simplicitatis A: essentiae Z B: esse W // 3 unum om. r //
deus… ut om. V // post aliud add. est Ñ R // simplicium e a l Z B U T Ñ M J R: simplici K:
om. D // coniunctione unum Correns a l r Z B K M W: unum coniunctione Ñ: cognitione
unum Hp Pl Ven: coniunctione T: coniunctione unum tantum U // 4 angelus et anima e a l
Z B K T Ñ M W R D: angelus U J // quorum om. L: post quorum add. autem W //
unumquodque i. m. L // est unum coniunctione e a l b Z T M R J: est coniunctione unum
Ñ: unum est coniunctione D: unum coniunctione W // materiae et formae e a G V Z Ñ M U
W R: formae et materiae B T: materiae cum forma K D J: materiae… continuitate om. L //
5 est om. U // continuitate unum e a G V Z K U Ñ M W R D: unum continuitate J:
coniunctione unum B: continuatione T: unum L // ut e l b r A C Z T Ñ M W: uel F // uel
Correns a l V Z Ñ M W R D: et Hp Pl Ven b T J // est e A C G Z B U T Ñ M W R D: om. F
L K J // 6 unum om. W // ut om. L // post tabulis add. fit C K U T: tabulis om. J // una arca
e a b r L Z T Ñ M: arca una W: arca… alia om. V // uel e a r L Z B K Ñ M W: aut T: et U //
ex om. R // partibus scripsi a l b Z T Ñ WJ D: parietibus e K R: lapidibus M // 7 una domus
e b r A C G Z V Ñ M W: domus una T L: fit una domus F // alia e a G Z V U Ñ W R J: alia
uero M: aliud L B K T D // dicuntur e a G V Z V U M Ñ W R J: dicitur L B K T: om. D //
unum e a l r Z K U T Ñ M: unum ut B: una W // aggregatione om. W // populus et grex
congeries Correns l A V U M R D: populus grex congeries Hp Pl C U T Ñ D J: populus et
grex et congeries b Z: ex congregatione grex populus W // 8 lapidum uel acerruus tritici e l
A C V U Ñ M R D: lapidum et aceruus tritici Z K J: lapidum aceruus tritici W: lapidum et
tritici B // post alia add. autem M // dicuntur om. r W // proportione unum Correns a l V B
U M Ñ: unum proportione Z K T: proportione r: praepositione unum Hp Pl Ven:
properatione W // 9 et e b A F L V Z T Ñ M W: uel C: om. r // unum om. K // similitudine e
a l b r V Z Ñ M W: per similitudinem T // officii e a l r V Z K T Ñ M W: negotii B U.
Sobre la unidad y el uno 137

9. Y en función de esta diversidad de forma de la unidad algo se


predica uno por la unidad no de un modo sino de varios. Pues algo es uno
en simplicidad de esencia, como Dios; otra cosa es uno por la conjunción
de [elementos] simples, como el ángel y el alma, cada uno de los cuales
es uno por la conjunción de materia y forma. Otra cosa es uno por
continuidad, como el árbol y la piedra. Otra cosa es uno por compo-
sición, como de muchas tablas una arca o de muchas partes una casa.
Otras cosas se dicen una por agregación, como un pueblo y un rebaño, un
montón de piedras y un cúmulo de trigo. Otra cosa se dice una por
analogía, como el piloto de una nave y el gobernador de una ciudad se
predican uno por la semejanza de su función. Otras cosas se dicen uno en
138 Dominicus Gundissalinus

Alia dicuntur unum accidente, ut diuersa subiecta eiusdem qualitatis


dicuntur unum in ea, sicut nix et cygnus unum sunt in albedine. Alia
dicuntur unum numero, ut diuersa acccidentia, quae eidem subiecto in-
/10 C/ sunt, dicuntur unum numero, id est in numerando, ut hoc dulce et hoc
5 ceruleum uel hoc longum et hoc latum. Alia dicuntur unum ratione, sed
hoc duobus modis, quia uel ratione consortii, ut intellectus et res et
uocabulum unum genus, uel ratione unius sacramenti, ut spiritus aqua et
sanguis dicuntur unuma. Alia dicuntur natura unum, ut participatione

1 unum accidente e a l r V Z B K T Ñ M W: unum U // accidente… cygnus unum om.


U // diuersa subiecta e a l V Z Ñ M D: diuersae substantiae B K T W: diuersa eiusdem quae
subiecta J // 2 dicuntur unum in ea e a l Z K T Ñ W R: dicuntur unum in ea qualitate Hp Pl
Ven M J: dicuntur unum in eo qualitate V: dicuntur in ea unum D: dicuntur unum B // sicut
e a l r V Z B K T M: ut Ñ // nix et cygnus e a l r V Z B T Ñ M: cygnus et nix K W // post
cygnus add. dicuntur r B // unum sunt e a l V Z K T Ñ M: sunt unum W: unum r B // in om.
U T J // 3 unum numero e a l r V Z T Ñ: unum in numero K: una numero W: numero… id
est om. B M // ut… numero om. A C // eidem e l F V Z U T Ñ W R D: uni K: eiusdem J //
4 post insunt add. alia s. l. U // unum e l r F V K U T Ñ W: idem Z // id est in numerando e
l r F V K U Ñ: et in numerando Z: in numerando T: numerando W // ut e a l b V Z M WJ
D: ut sed Ñ: et T: et R // et hoc ceruleum om. U // 5 ceruleum e a l r V Z K T Ñ W:
acerbum M: cereum B // uel e b A L V T M: et C F G Ñ W R D: om. J: uel hoc longum om.
Z // longum e a l b V r T Ñ M: lignum W // et Correns a l r V Z B K T Ñ M W: uel Hp Pl
Ven U // hoc latum om. U // ratione e a l r V Z B K T Ñ M J: ratione iter. F: substantiae W:
ratione… uel om. U // sed e l C F V B Ñ M W: sed et A: et r Z K T // 6 quia uel Correns a l
V K Ñ W R D: quia Hp Pl Ven Z B M: aut quia T: uel J // ratione consortii e a l r V Z K U
T Ñ M W: uocantur a forma B // ut Correns a l b V Z W Ñ R J: ut ens Hp Pl Ven M: ut
ratione D: ut… et om. T // post intellectus add. uocabulum B: add. ratione consortii ut D //
et e l r A C V Z B Ñ M W: ut F: et res et om. K U // res et uocabulum Correns a l r V Z Ñ:
uocabulum et res W: res et uocabulum et res K U T: res et uocabulum aliquid et Hp Pl Ven
M: res et B // 7 unum e a l V Z B T Ñ M R D: dicuntur unum K: quod est unum D: unum
sunt U J: unius W // genus e a l V Z Ñ M W J D: fiunt genus T: sunt genere B: om. K R //
uel e a l b r V Z Ñ M W: aut T // unius om. F G B U T // ut e l b A F V Z T Ñ M W R D: et
C: uel J // spiritus e l A C V Z Ñ M W J D: spiritus et F K R: specie et T: speciem B // 8 et
e a l b Z R T Ñ M W D: uel J: om. V // dicuntur unum e a l b r V Z Ñ M W: dicuntur esse
unum T // alia e a l b V T Ñ M W R J: an Z: aliqua D // dicuntur natura unum e C F G V M:
dicuntur unum natura r B T Ñ: natura dicuntur unum K: dicuntur unum L W: natura Z:
dicuntur U // ut e a l b V Z T Ñ M W D: uel R J.

a
1 Ioh., 5, 8.
Sobre la unidad y el uno 139

un accidente, como diversos sujetos de la misma cualidad se predican


uno en ésta, como la nieve y el cisne son uno en la blancura. Otras se
dicen uno en número, como los diversos accidentes que inhieren en un
mismo sujeto se predican numéricamente uno, a saber en la numeración,
como esto [que es] dulce y esto [que es] de cera o esto [que es] largo y
esto [que es] ancho. Otras se dicen uno conceptualmente, mas esto de dos
modos, ya en razón de la afinidad, como la intelección, la cosa y el
vocablo [son] un género, o en razón de un mismo misterio, como el
espíritu, el agua y la sangre se predican uno. Otras se dicen uno en la
naturaleza, como por participación de la especie muchos hombres se
140 Dominicus Gundissalinus

speciei plures homines unus. Alia dicuntur unum natione uel lingua, ut
multi homines dicuntur gens una uel una tribus. Alia dicuntur unum
more, sed hoc duobus modis, quia secundum consensum uirtutis et
dilectionis ut “multitudinis credentium erat cor unum et anima una”a, uel
5 secundum consensum eiusdem uitii plures homines dicuntur unum, ut
“qui adhaeret meretrici, unum corpus efficitur”b.

10. Sic omnia unitatem appetunt, ut etiam ea quae multa sunt, unum

1 ante speciei add. unius A: ante speciei add. uel J: post speciei transp. ut R // post
plures add. dicuntur B // homines unus e a l V Z K U T Ñ M W: unus homines B: homines
sunt r // post unus add. homo r C F K U T // dicuntur e a l V Z B U T Ñ M W R D: om. K J
// unum natione e a l V Z T Ñ D R: om. K J: unum cognatione B U: unum M: natione W J
// uel e a l b r V Z Ñ M W: ut T // 2 gens una uel Correns L V Ñ W R: una gens uel Hp Pl
Ven A F G Z M: una gens et T K: gens et U: una gens C: unum genus uel D J: unum et ut
in aliquibus B // alia e a l b V Z T Ñ M W R: aliqua D: om. J // 3 sed e l A C B K V Z T M
W D: et F U Ñ J R // hoc om. W: post hoc add. dicitur B U // duobus modis e a l b r V Z K
T Ñ M W: uno modo B: om. U // post modis add. uel Hp Pl F // quia e l b A V Z Ñ M W R
J: quia aut T: quia uel C F D // consensum uirtutis et dilectionis e l A C V Z K M R:
uirtutis et dilectionis consensum Ñ: consensum uirtutis ut dilectionis J: consensum unitatis
dilectionisque et cetera T: consensum uirtutis F D: uirtutis et dilectionis U: uirtutis et
distinctionis B // 4 multitudinis e a l r V Z Ñ M W: multitudo b T // erat e a l V Z Ñ M D:
om. W R J: erat… una om. et add. et cetera b T // cor unum et anima una Correns a l V Z
M Ñ W D: cor unum et anima Hp Pl Ven: cor unum et natura una R: cor unum erat et J //
uel e b r A C L V Z T Ñ M: aliter F: om. W // 5 eiusdem uitii e A F L V Z K U Ñ M W R:
uitii eiusdem C G D: uitii eiusdem ut T: eiusdem uitii uel J: uitii B // plures homines
dicuntur unum e a l b V Z T Ñ M W: dicuntur plures homines unum R: dicuntur homines
plures unum D: plures homines J // ut e l b r A C V Z T Ñ M W: unde F // 6 corpus om. D
// efficitur e a l V Z U Ñ M W R J: efficitur cum ea B K T: efficiuntur D.
10. 7 sic e a l V Z B K M Ñ W J D: sic ergo T: sicut R: et ea sic U //unitatem appetunt
e a l r V Z Ñ M W: appetunt unitatem b: appetunt unionem T // ut etiam e a l Z Ñ M R: ut T
J D: et etiam W: et V B U: ut iter. K // ea quae scripsi a l b V T Ñ M W J D: quae Correns
Z R: ea Hp Pl Ven // multa sunt Correns a l b r V Z Ñ M W: multa sunt quae Hp Pl Ven:
sunt multa scilicet T // unum dici uolunt scripsi Hp Pl Ven r A C L V T Ñ M W: unum dici
uelint Correns G K: uolunt unum dici B U: dici uolunt unum F: unum dici nolunt Z: unum
dici appetunt O.

a
Act., 4, 32.
b
1 Cor., 6, 16.
Sobre la unidad y el uno 141

dicen uno. Otras se dicen uno por la nación o por la lengua, como mu-
chos hombres se llaman un pueblo o una tribu. Otros se dicen uno en su
conducta, mas esto de dos modos, porque según la coincidencia en la
virtud y el amor como “ la muchedumbre de los creyentes tenían un solo
corazón y una sola alma”; o según la coincidencia en el mismo vicio
varios hombres se dicen uno solo, como “quien se une a una meretriz,
llega a hacerse un solo cuerpo”.

10. Todas las cosas apetecen la unidad así como también aquellas que
142 Dominicus Gundissalinus

dici uolunt. Quaecumquea enim sunt id quod sunt aut uera unitate esse
nituntur, aut saltem eam simulando nituntur. Quidquid enimb est, uel est
unum uel plura. Pluralitas autem non est nisi ex aggregatione unitatum.
Quae unitates si sunt disgregatae faciunt multitudinem, si uero fuerint
5 continuae in materia, faciunt magnitudinem. Quapropter inter unitates
quantitatis discretae et unitates quantitatis continuae subsistentis in

1 enim e l C F V Z K U T Ñ M W R D: autem J: enim quae B // sunt i. m. L // id


Correns a l b V Z T Ñ M W: idem Hp Pl Ven: quam R: id quod sunt om. J: id… uera
om. D // aut Correns a l b V Z T Ñ M W R J: ut Hp Pl Ven // uera e l A C V Z K Ñ M
R: ea B T W: a uera J: una F // unitate e a l V Z B U Ñ M W R: unitati D: unitate
unum K T J // esse nituntur e a l V Z B U M Ñ: nituntur esse unum W: nituntur D:
utuntur esse T: unum esse uniuntur R: esse K: om. J // 2 aut saltem eam simulando
nituntur Correns l F V U Ñ: aut saltem eam nituntur simulando Z: aut eam simulando
nituntur Ven: ut eam simulando nituntur Hp Pl: aut se habere eam simulando nituntur
D: aut saltem eam simulando mentiuntur C T M J: aut eam solummodo metiuntur R:
secundum ea simulando mentiuntur W: aut saltem eam simulando dicuntur A: aut
saltem eam simulando uicinantur K: aut saltem eam simulando tendunt et add. i.m.
nituntur B // enim Correns Hp Ven l b C F T Ñ M W D: igitur J: enim uel Pl: enim
eum K: om. R // uel e a l l T Ñ M K W D: uel om. B U J // est unum e a r G V Z T K
M: unum est U Ñ: unum L B W // 3 uel Correns a l r Z K Ñ W: uel est Hp Pl Ven B
M: aut est T: aut U: om. V // pluralitas i.m. C // autem e l r A C V Z B K T Ñ M W:
enim U: aliud F // non om. F // nisi e l b r A C V Z T Ñ M W: non F // ex i. m. L //
aggregatione unitatum e l C F V B Ñ M W: unitatum aggregatione T K: aggregatione
multarum unitatum r: congregatione unitatum A U: disgregatione unitatum Z //
4 unitates e a l b r V Z T Ñ M: unitas W // si sunt e l A C V Z R B K T Ñ M D: si
fuerint J: sic sunt U W: sed sint F // disgregatae e a l r V Z B K T Ñ M: segregatae U:
degregatae (sic) W // si… magnitudinem om. B F // fuerint e l A C V Z K U Ñ M W:
sint r: fuerint aggregatae aut T // 5 continuae e l A C V Z K U T Ñ M W: unitae D:
om. R J // post in add. scilicet T: in… continuae om. A // post materia add. unitate R:
add. unitae J // inter unitates quantitatis e l r C F Z U Ñ M: inter unitates continuitatis
et unitates quantitatis T: inter unitates quantitates V: inter unitates communitatis et
unitates quantitatis K: interest unitates continuitatis et inter unitates W: unitates
quantitates B // 6 discretae om. B U W: discretae… quantitatis om. F: discretae…
continuae om. Ñ // et… continuae om. T K W // unitates om. r // quantitatis e C G V Z
B M U R D: quantitatis i. m. L.: quantitates J // continuae e l C V Z M: illae R:
discretae B U: om. D J // subsistentis e a l Z K Ñ W D R: existentis M: subsistente T:
substantiae subsistentes B: subsistendi J.

a
Vid. Aristóteles, Metafísica, X, 2, 1054; S. Agustín de Hipona, De moribus
Manichaeorum, 6, 8, 32, 60 y 34, 63-64; Fons vitae, II, 22, Baeumker pp. 64, 3-13 y 65,
16-23.
b
Vid. Aristóteles, Metafísica, X, 2, 1054 a.
Sobre la unidad y el uno 143

son múltiples quieren decirse una. En efecto quienquiera que sean lo que
son, pretenden serlo por la unidad verdadera, o al menos lo pretenden
simulándola. Pues cuanto es o es uno o múltiple. Mas no hay pluralidad
sino por agregación de unidades. Estas unidades si son disgregadas
producen una multitud, en cambio sin fueran continuas en la materia
producen la magnitud. Por ello no hay diferencia alguna entre las
unidades de la cantidad discreta y las unidades de la cantidad continua
144 Dominicus Gundissalinus

materia nihil interest, nisi quia illae disgregatae sunt, istae uero continuae.
Continuum ergo non est nisi ex disgregato, quia intellectus continuitatis
/11 C/ in continuo non est nisi continuatio disgregatorum. Ac per hoc necesse
est ut continua quantitas non adueniat in substantiam nisi ex unitatibus.
5 Quamcumque enim partem quantitatis signaueris necesse est ut sit unum
uel plura. Sed omnis pluralitas, ut dictum est, ex unitatibus est. Unde
aperte datur intelligi, quod discretae et continuae quantitatis radix una est,
eo quod compositae sunt ex una re et resoluuntur ad unum; et etiam

1 nihil s. l. C // nisi om. Ven // quia e a l b r V Z T Ñ M: quod W // illae


disgregatae sunt e a l r V Z K Ñ M W: illae sunt disgregatae T: disgregatae sunt illae
B U // istae uero Correns L R: et istae G V B W: istae Ñ: illae uero J D: et illae Hp Pl
Ven C F K: illae A Z U T M // continuae e a l r V Z B U T Ñ M W: quantitate K //
2 ergo Correns a l V Z B U T Ñ M D: uero K W J: autem R: genus Hp Pl Ven non est
e a l b r V Z T Ñ M: ut W // nisi om. D // disgregato Correns a l V Z B U T Ñ: discreto
Hp Pl Ven M: congregatione R: disgregatione D: aggregatione J: degregato W:
disgregato… nisi om. K // intellectus continuitatis e a l r V Z B U Ñ W: continuitatis
intellectus M: nullus continuitatis T // 3 in continuo non est nisi Correns a l V Z Ñ M
W: non est in continuo nisi Hp Pl Ven: in continuo non est aliud quam T: in continuo
nihil aliud est nisi B: in continuo non est aliud nisi U: non est nisi r // continuatio
disgregatorum e l b C F V T Ñ M: disgregatorum continuatio A Z: continuatio
congregatorum e contratio J: continuatio degradatorum W: disgregatio continuatorum
et e contrario D: continuatorum disgregatorum R // ac per Correns a l V Z K U T Ñ M
W J R: ac propter Ven: at propter Hp Pl: at per D: et B // 4 est om. M // ut e l b r F V
Z T Ñ M W: quod J: ut… necesse est om. A C // non om. D // adueniat e l F V Z Ñ M
W R D: ueniat b T: aduenit J // in substantiam Correns Ven l b F V Z T Ñ M W: in
substantia Hp Pl: naturae uel materiae R J: om. D // nisi om. B // ex om. R //
5 quamcumque Correns l F V Z K U T Ñ M W R D: quando Hp Ven Pl: quantumcum-
que J: quamcumque… unitatibus est om. B // enim e l F V Z K U T Ñ M W J R:
autem D // partem quantitatis e l V Z K U Ñ M W R D: quantitatis partem J: partem
quanti T: partem F // signaueris e l F Z W J D: significauerimus T: signauerimus K:
significaueris V Ñ: minus U: singularis M: om. R // ante necesse transp. quantitatis F
// 6 ut dictum est e l C F V Z U T Ñ M W R J: ut… est om. A K D // ex unitatibus est e
l F V Z U Ñ M W R: est ex unitatibus D: ex unitatibus est ut dictum est A: ex
unitatibus T C J: ex unitate est K // 7 intelligi e a l b V Z T Ñ M WJ D: intellectus R //
quod om. B // discretae et continuae quantitatis e a l V Z K U T Ñ M W: continuae et
discretae quantitatis r: discretae et continuae quantitate B // radix una est e a l b V Z T
M W: una radix Ñ: radix unum uel unitas est R: radix unum uel unitas J: radix una
uel unitas ex D: radix una Ñ // 8 compositae sunt Correns a G Z K U: composita Hp
Pl Ven V B T Ñ M D: composita sunt W: compositae L J: componitur R // re e a l b V
Z T Ñ W J R: re et om. D: om. M // resoluuntur ad e l b r A C V Z T Ñ M W: soluuntur
F // et om. J // etiam om. V.
Sobre la unidad y el uno 145

subsistente en la materia, salvo porque aquellas están disgregadas,


mientras que estas continuas. Por lo tanto no hay continuo sino a partir de
lo disgregado, porque la noción de continuidad en lo continuo no es sino
continuidad de los disgregados. Y por esto es necesario que la cantidad
continua no advenga a la substancia sino a partir de unidades. Pues
cualquier parte de cantidad que señales, es necesario que sea uno o una
pluralidad. Pero toda pluralidad, como se ha dicho, es a partir de uni-
dades. En consecuencia se consigue comprender claramente que hay una
sola raíz de la cantidad discreta y de la continua, debido a que son por
una sola cosa y se resuelven en el uno. Y también porque cuanto
146 Dominicus Gundissalinus

quia partes corporis, quo magis fuerint sibi coniunctae et constrictae,


ipsum corpus erit spissius et magis quantum, ut lapis, et e contrario, quo
magis fuerint partes corporis dissolutae et rarae, ipsum erit subtilius et
leuius et minus quantum, ut aer.
5 Verum est igitur, quod continua quantitas non uenit in substantiam
nisi ex coniunctione et constrictione unitatum in illa.

11. Unitas igitur est, qua unaquaeque res est una et est id quod est.

1 quia e a l b r Z T Ñ M W: quia etiam V // partes corporis Correns a l b r V Z T Ñ


M: corporis partes Hp Pl Ven: partes corporum W // quo magis e l F V K U T Ñ M W:
quanto magis r: quanto C B: quo A Z // fuerint sibi coniunctae et constrictae e A L V
Z B T: fuerint sibi constrictae et coniunctae Ñ: sibi sunt coniunctae et constrictae K:
fuerint coniunctae et constrictae G R D: fuerint constrictae et coniunctae U: sibi
fuerint coniunctae et constrictae W: coniunctae fuerint sibi et constrictae M: fuerint
sibi coniunctae et districtae C F: sunt coniunctae et constrictae J // 2 erit e a l V Z B T
K U Ñ M W R D: est J // spissius e a l b r V T Ñ M W: spississimi Z // et om. Ñ //
quantum e a l b V Z T Ñ M W R D: et minus graue J // quo magis fuerint partes cor-
poris e a L V Z K Ñ M W D: quo magis partes corporis fuerint T J: quo magis ut fue-
rint partes corporis G: quanto magis partes corporis fuerint r B // 3 rarae Correns a l
b r V Z Ñ M W: iure Ven: latae Hp Pl: aetate T // erit om. J // subtilius e a l b r V Z Ñ
M W: subtilis T // 4 leuius e a l r V Z K U T Ñ M W: lenius B // minus quantum e a l b
r V Z Ñ M W: nimis quantum T.
5 uerum e a l V Z B U Ñ M W R D: unde K T: unum J // est igitur e a l r V Z Ñ M:
igitur est B K T W: ergo est U // continua quantitas e a l V Z B U T Ñ M W R: quanti-
tas continua D J: continua K // uenit e a l b V Z R T Ñ M D: ueniet J: ueniat W //
substantiam e a l b r V Z Ñ M W: substantia T // 6 nisi om. W D // coniunctione et
constrictione scripsi Hp Pl Ven a G Z B M W: coniunctione et confluctione Correns
V L Ñ R: confluctione et coniunctione U: coniunctione et conflatione K: coniunctione
et constructione J D:coniunctione T // unitatum e l b A F V Z T Ñ M W J D: unita C:
om. R.
11. 7 igitur est scripsi Hp Pl Ven A F L V Z B K T Ñ M W D: est igitur Correns C G:
ergo est U R J Q // qua e a l b V Z T Ñ M R D: quod J: quia W // unaquaeque e a l b V Z T
Ñ M W J D: quae R // est una et est Correns F L V U M R: una est et est Hp Pl Ven G T W:
una et est B: est et est K Ñ: dicitur una et est J: dicitur esse una et est A: dicitur unum esse
Z: est C // et… quod est om. A: om. et add. dicitur esse una siue cum sit simplex siue com-
posita siue sit spiritualis explicit tractatus de unitate F: om. et add. alia manu una siue sit
simplex siue composita siue spiritualis quanto fuerit uno determinante materia explicit de
unitate C // id e l r V Z B U T Ñ M W: ideo K // post est add. unitas R: add. unum J // add.
explicit tractatus de unitate Ven: explicit liber de unitate et uno T U: explicit liber de uni-
tate Al-qindi Z: explicit K Ñ: explicit Alexandri Philosophi de unitate A et eras. A2 rubro
atramento: explicit liber de unitate et uno a Boethio editus R: explicit liber de diuisione
philosophiae in tres partes et partium in partes suas secundum philosophos V: explicit
liber de uno et unitate D: explicit Boethius de unitate et uno J.
Sobre la unidad y el uno 147

estuvieran más unidas y trabadas las partes del cuerpo, el propio cuerpo
será más denso y más cuanto, como las piedras; y por el contrario en la
medida en que las partes del cuerpo estén más sueltas y separadas, él
mismo será más sutil y más ligero y menos cuanto, como el aire.

Luego es verdad que la cantidad continua no se da en la sustancia sino


por la conjunción y la trabazón de las unidades en ella.

11. Por lo tanto es la unidad por la que la cosa es una y es lo que es.


III
ÍNDICE DE TÉRMINOS

A angelus: 9
a, ab: 3 (2); 5; 6 (6); 7-1 (2); 7-2 (4); 8-1 anima: 8-1; 9 (2)
(3); 8-2 (5) animae: 7-1; 8-1 (3)
abundantiam: 8-2 aperte: 10
ac: 4; 5 (2); 10 appetit: 4
acccidentia: 9 appetunt: 4 (2); 10
accidentaliter: 7-1 aptitudine: 7-2; 8-1
accidente: 9 aqua: 9
accidit: 6; 7-1; 8-1 aquae: 7-2 (2)
aceruus: 9 arbor: 9
actu: 6 arca: 9
ad: 3; 4 (2); 5 (3); 7-1 (3); 7-2 (2); 8-1 (4); augetur: 7-1
8-2; 10 aut: 10 (2)
adaequatur: 6 autem: 2 (2); 3 (3); 4; 5 (3); 7-2; 8-1; 10
adeo: 7-2 (2)
adhaeret: 9 C
admiscitur: 8-2 caelestibus: 6
admixtum: 8-2 candor: 8-2
adueniat: 10 carent: 6
aequales: 7-2 ceruleum: 9
aer: 10 ceteras: 7-1
aere: 7-2 ciuitatis: 9
aeri: 8-2 (2) clara: 7-2
aeris: 7-2 clarior: 8-1
aggregatione: 9; 10 clarius: 8-1
alba: 2 claro: 8-2
albedine: 2; 9 cognitio: 8-1
albus: 8-2 cohaeret: 7-1
alia: 9 (8) colligit: 5
aliam: 6; 8-2 composita: 2
alio: 5 compositae: 10
aliquam: 5 compositione: 9
aliquibus: 7-2 (2) compositior: 6
aliquid: 3; 7-2 (4); 9 concomitantur: 3
aliud: 3; 9 (4) condidit: 4
150 Concepción Alonso del Real

congeries: 9 creauit: 5; 6
coniunctae: 10 creauit: 7-1
coniunctione: 3 (2); 9 (2); 10 credentium: 9
consensum: 9 (2) crescit: 7-1
conseruatur: 3 cui: 8-1
consortii: 9 cuius: 7-2; 8-2
constat: 8-2 cuiusque: 5
constituitur: 3 cum: 2; 3 (5); 5 (2); 6; 8-2 (2)
constitutione: 3 custodit: 5
constricta: 7-1 custoditur: 3
constrictae: 10 cygnus: 9
constrictione: 10
constrictiores: 7-2 D
constringitur: 8-1 datur: 10
continua: 10 (2) de: 1; 5
continuae: 10 (4) debile: 8-2
continuatio: 10 debilis: 6
continuitate: 9 debilitatur: 6; 8-2
continuitatis: 10 debuit: 6
continuo: 10 dedit: 4
continuum: 10 defectus: 7-2; 8-2
contra: 8-2 defluens: 7-2
contraria: 3; 5 degradatio: 7-2
contrariam: 5 (2) deinde: 8-1 (3)
contrarietate: 6 densitatem: 8-2
contrarii: 5 deorsum: 7-2
contrario: 6; 10; 8-1 descendendo: 7-1; 8-2
contrariorum: 5 descendens: 5
cor: 9 descendit: 8-1
corporale: 7-2 descensum: 7-2
corpore: 8-2 describunt: 3
corporea:2 desinit: 2 (2)
corporibus: 6 destructio: 3
corporis: 8-1; 10 (2) destruitur: 3 (2)
corpulenta: 7-1 deus: 9
corpulentatur: 8-1 dicentes: 3
corpus: 10; 9 dici: 10
corruptioni: 6 dicitur: 2; 9
creante: 6 dictum: 8-1; 10
creata: 6 dictus: 7-2
creatae: 6 dicuntur: 9 (14)
creatis: 3 diffluit: 5
creator: 4 diffusa: 4
creatrix: 6 dignior: 7-2
creatum: 6 (2) dilectionis: 9
Índice de términos 151

discerni: 7-2 eo: 5: 7-1; 8-1; 10


discrepet: 8-2 eorum: 4; 6 (2); 7-2
discretae: 10 (2) erat: 3; 9
disgregatae: 10 (2) ergo: 5; 10
disgregato: 10 erit: 6 (2); 10 (2)
disgregatorum: 10 esse: 2 (4); 3 (9); 4 (7); 5 (2); 6; 7-1 (2);
disponantur: 8-2 10
dissoluitur: 3; 6 essentia: 3; 6;
dissolutae: 10 essentiae: 9
distat: 7-2 essentialiter: 7-1
diuersa: 6; 9 (2) essentiam: 5; 6
diuersas: 7-2 esset: 6
diuersitas: 6; 7-1; 7-2 est: 2 (12); 3 (6); 4 (4); 5 (3); 6 (5); 7-1
diuersitate: 8-1 (12); 7-2 (7); 8-1 (5); 8-2 (5); 9 (5); 10
diuersitatem: 6; 7-2; 9 (11); 11 (4)
diuersum: 6 et: 1; 3 (4); 4 (4); 5 (6); 6 (17); 7-1 (15);
diuidatur: 5 7-2 (17); 8-1 (12); 8-2 (6); 9 (12); 10
diuidi: 5 (11); 11
diuisibile: 6 etiam: 2; 10 (2)
diuisibilis: 7-1 (2) existens: 5
diuisionem: 5 existentia: 3
domus: 9 extremitatis: 7-1
donec: 8-1
ducitur: 3 F
ducunt: 7-1 facere: 5
dulce: 9 faciet: 5
duobus: 9 (2) facit: 5 (3)
duris: 7-2 faciunt: 10 (2)
duxit: 7-1 factae: 5
fenestrae: 8-2 (2)
E fine: 6
e, ex: 3 (6); 4; 6; 7-2; 10; 8-1 (3); 9 (2) finem: 6 (4)
ea: 6; 9; 10 finis: 7-1; 7-2 (2)
eam: 5; 6; 7-1 (2); 7-2; 10 fit: 3 (2); 7-2; 8-1 (3); 8-2 (3)
earum: 3 fonte: 8-2
effectus: 5 forma: 3 (4); 5 (2); 7-2; 8-1 (7)
efficitur: 9 formae: 3 (3); 8-2; 9 (2)
eget: 5 (2) formam: 3; 5; 8-1
ei: 6 (2); 7-1 formata: 6; 8-1
eidem: 9 fuerint: 10 (3)
eius: 3; 7-2 (4); 8-1; 8-2 (2) fuerit: 6 (3); 8-1 (3)
eiusdem: 9 (2)
elongationis: 7-2; 8-2
enim: 2; 3; 4 (3); 5 (2); 6 (3); 8-1 (4); 9; G
10 (3) generatis: 6
152 Concepción Alonso del Real

gens: 9 initii: 7-1


genus: 9 inseparabilis: 6
gradum: 7-1; 7-2 inseparabiliter: 3
grex: 9 inspissatur: 7-2
grossitudinem: 7-1 insunt: 9
gubernator: 9 intellectus: 9; 10
intelligentia: 8-1
H intelligentiae: 7-1 (2); 8-1;
habeat: 4 intelligi: 10
habens: 6; 7-2 inter: 10
habent: 6 interest: 10
habere: 4 inuenimus: 7-2
habet: 5 (2); 6 ipsa: 8-1
habetur: 8-1 ipsi: 6
haec: 6; 7-1 (2); ipsum: 10 (2)
hanc: 9 istae: 10
hoc: 4; 5 (2): 6; 7-1 (2); 7-2; 8-1 (2); 8-2; ita: 6; 8-1; 8-2 (2)
9 (6); 10
homines: 9 (3) L
huius: 7-1 lapide: 7-2
lapidum: 9
I lapis: 10
iam: 7-2; 8-1 latum: 9
id: 2 (2); 9; 10; 11; leuius: 10
ideo: 2; 4 (3); 5; 6 (2); 7-1 (3); 7-2; 8-1 lingua: 9
igitur: 3 (3); 8-1; 10; 11 longum: 9
ignis: 7-2 lucidum: 7-2
illa: 6; 7-1; 8-2; 10 lumen: 8-1 (3); 8-2 (5)
illae: 10 lumine: 8-1 (3); 8-2
illam: 6 luminis: 8-1 (2); 8-2 (3)
illius: 8-2
illo: 3 M
illud: 2; 3 (2) magis: 6; 7-1 (2); 7-2; 8-1; 10 (3)
immediate: 7-1 magnitudinem: 10
in: 2; 3 (5); 4 (2); 5; 6 (11); 7-1 (2); 7-2 maior: 7-2
(7); 8-1 (4); 8-2 (5); 9 (3); 10 (6) materia: 3 (5); 5 (8); 6 (5); 7-1 (2); 8-1
inde: 7-2 (5); 10 (2)
induitur: 8-2 materiae: 3; 7-1 (2); 7-2 (3); 8-1; 8-2 (2);
inferior: 7-1; 8-1 9
inferius: 7-2; 8-1 materiam: 5; 7-1 (2); 8-1;
infimam: 8-1 mediae: 8-1
infimis: 8-1 mediam: 8-1
infra: 6; 7-1 medio: 8-2
infunditur: 8-1 medium: 8-2
infusum: 8-2 meretrici: 9
Índice de términos 153

minoratio: 7-2 nonnisi: 3


minus: 8-2 (2); 10 nullum: 3
modis: 9 (2) numerando: 9
modo: 9 numero: 9 (2)
more: 9
motus: 4 O
multa: 4; 10 ob: 6; 7-1
multam: 8-2 (2) obscuratur: 7-2
multi: 9 obscurior: 8-1 (2)
multiplex: 7-1 obscuritas: 7-2
multiplicari: 5 obscuritatem: 8-2
multiplicatur: 7-1 (2) obscurius: 8-1
multiplicior: 6 obscurum: 7-2; 8-2
multiplicitas: 6 occultatur: 8-2
multis: 9 (2) officii: 9
multitudinem: 10 omne: 3; 6
multitudinis: 9 omnia: 4 (5); 10
multum: 7-2 omnibus: 4; 7-1;
mundi: 7-1 omnino: 6 (2)
munere: 4 omnis: 5; 10
mutabilitas: 6 omnium: 4
mutatio: 7-1 opposita: 6; 7-1
ordine: 8-2
N origine: 7-2
nam: 7-2 ortu: 7-2
nascitur: 7-2 ostenditur: 2
natione: 9
natura: 3; 5; 9 P
naturae: 8-1 paludibus: 7-2
naturaliter: 4 pannus: 8-2
nauis: 9 parificatur: 6
ne: 5 pars: 7-2
nec: 2 (3); 6 (2); 7-1; 8-1; 8-2 partem: 8-1 (2); 10
necessario: 3; 7-1 partes: 10 (2); 7-2 (4); 8-1
necesse: 5; 10 (2) partibus: 9
neque: 6 participatione: 9
nigredinis: 8-2 paulatim: 7-1; 7-2 (2); 8-1
nigro: 8-2 penetrari: 8-1
nihil: 4; 10 penetratur: 8-1 (2)
nimis: 7-2 penetret: 8-1
nisi: 2 (3); 3 (4); 4; 5 (2); 7-2; 10 (6) per: 4; 5 (9); 6; 7-1; 8-1 (3); 10
nituntur:10 (2) perfecte: 8-1
nix: 9 perfectior: 8-1
non: 2; 3 (5); 4; 5 (5); 6 (6); 7-1; 7-2 (2); perficit: 5
8-1 (4); 8-2 (2); 9; 10 (5) permanet: 3
154 Concepción Alonso del Real

permutationem: 6 quantitate: 2
permutationi: 6 (2) quantitatem: 7-1; 7-2
perpertua: 6 quantitatis: 10 (4)
perueniatur: 8-1 quanto: 6 (2)
peruenit: 8-1 quantum: 8-1 (2); 10 (2)
peruenitur: 7-1 quapropter: 3; 5 (2); 10
petra: 9 quas: 4
philosophi: 3 quasi: 6; 8-1
plura: 10 (2). quemadmodum: 8-2 (3)
pluralitas: 10 (2) qui: 9
plures: 8-2; 9 (2) quia: 2; 3; 4 (3); 5 (3); 6 (4); 7-1 (2); 7-2;
pluribus: 9 8-1; 8-2; 9 (2); 10 (3)
populus: 9 quibus: 6 (3)
possibile: 8-1 quibusdam: 6 (2); 8-1 (2)
possunt: 4; 7-2 quidquid: 2 (2); 5 (2); 10
post: 8-2 quo: 4; 6; 8-1 (3); 10 (2)
postea: 8-1 quod: 2 (3); 3; 5 (2); 7-1; 7-2 (3); 8-1; 8-2
potest: 2; 5; (2); 10 (4); 11
praedictum: 8-2 quoniam: 7-1; 7-2
prima: 5; 6 (2); 7-1; 7-2; 8-2; quorum: 9
primae: 6; 7-1 quousque: 7-1
primam: 8-1
primum: 8-2 R
principii: 7-1 radium: 8-2
principio: 7-2 radix: 10
principium: 6 (4) rarae: 10
profecto: 3; 5; 6; rariores: 7-2
prohibent: 8-1 rationalis: 8-1 (2)
propinquior: 6 ratione: 9 (3)
proportione: 9 re: 10
propter: 4; 7-1; 7-2 (2); 8-2 (4); 9 rebus: 4
prouenerat: 3 recipit: 7-2; 8-2
purum: 7-2 recte: 8-2
rector: 9
Q rei: 3; 5 (2); 8-1
qua: 2; 3 (2); 7-2; 11 rem: 5
quadam: 6 (2) remota: 6
quae: 3; 4 (3); 5 (3); 6 (3); 7-1 (6); 7-2 remotior: 6
(2); 8-2; 9; 10 (2) remotissima: 7-1; 8-2
quaecumque: 10 (2) res: 2 (2); 3 (2); 4; 5; 8-1; 9; 11
qualitatis: 9 resoluuntur: 10
quam: 3; 8-2 (2) retineatur: 5
quamdiu: 2; 3 retinendo: 6
quanta: 2 retinet: 4; 5 (3)
quantitas: 10 (2) retinetur: 6
Índice de términos 155

S spirituale: 7-2
sacramenti: 9 spiritualis: 2
saltem: 10 spiritus: 9
sanguis: 9 spissa: 6; 7-1
sapientior: 8-1 spissatur: 8-1
scientia: 8-1 spissior: 8-1
scilicet: 3; 7-1 spissis: 7-2
se: 2; 3; 5 (7); 7-2; 8-2 (3) spissitudinem: 7-1
secunda: 8-2 (2) spissius: 10
secundam: 8-1 spissum: 7-2
secundum: 7-2 (2); 9 (2) stagnis: 7-2
sed: 2; 3 (2); 4; 5; 6 (4); 7-1 (2); 7-2; 8-1 sua: 5; 7-2
(2); 8-2 (2); 9 (3); 10 suae: 7-2 (3)
sensibilis: 8-1 suam: 7-1
separatas: 7-2 subiacet: 6
separatio: 3 (2) subiecta: 9
separatione: 3; 6 subiecto: 9
separationem: 5 subiectum: 7-1 (2)
separatur: 3 sublimior: 8-1
si: 3; 7-1; 8-2; 10 (2) subsistens: 7-1 (2)
sibi: 6; 10; subsistentis: 10
sic: 2; 3 (2); 4; 6; 7-1; 7-2; 8-1 (2); 8-2; substantia: 8-1
10 substantiae: 7-1
sicut: 2; 3; 4; 6 (2); 8-1 (3); 8-2; 9 substantiam: 7-1; 10 (2)
signaueris: 10 substantiarum: 4
similitudine: 9 (2) substantias: 7-1
similitudinem: 7-2 subtilior: 8-1
simplex: 2; 6; 7-1 (2) subtilis: 6; 7-1; 7-2
simplices: 7-2 subtilius: 10
simplicior: 6; 7-1; sui: 5
simplicitatis: 7-1; 7-2 sunt: 3; 4 (2); 5; 6; 7-2; 9; 10 (6)
simplicium: 9 suo: 3; 7-2
simul: 3 superiore: 7-1; 7-2
simulando: 10 superiori: 7-1
sint: 4; 6 supremis: 8-1
siquidem: 7-1; 8-2 suscipiendum: 5
sit: 2; 6; 10 suscipientis: 8-1
siue: 2 (4) sustinet: 7-1; 7-2
solis: 8-2 (2)
solum: 2 T
soluta: 3 tabulis: 9
spargatur: 5 tamdiu: 2
spargi: 5 tamen: 8-2
spargitur: 5 tanto: 6 (2)
speciei: 9 tantum: 8-1 (2)
156 Concepción Alonso del Real

tendunt: 4 unde: 2; 3 (3); 7-2; 10


tenebroso: 8-2 uniendo: 6
tenet: 3; 5 uniendum: 5 (2)
tenuissimus: 8-2 unit: 4; 5
terminus: 7-2 unita: 3
tertia: 8-2 unitam: 5
tertiam: 8-1 unitas: 2 (2); 3; 4; 5 (5); 6 (8); 7-1 (6); 7-
tota: 8-1 (2) 2; 11
tres: 8-2 unitate: 1; 2 (3); 3 (3); 5 (3); 6 (3); 7-1; 9;
tribus: 9 10
tritici: 9 unitatem: 6; 7-2; 10
una: 2 (4) unitates: 7-2; 10 (3)
unitati: 5; 6 (2); 7-1;
V unitatibus: 7-1; 10 (2)
uariatur: 7-2 unitatis: 7-1 (2); 7-2 (3)
uarietatem: 7-2 unitatis: 8-2; 9
uegetabilis: 8-1 unitatum: 10 (2)
uel: 8-1; 8-2 (3) unitio: 3 (3)
uenit: 10 unitione: 3 (3)
uera: 6; 10 unitionem: 5
uerae: 6 unito: 3
uere: 4 unitur: 3; 5 (2)
uero: 5; 6 (2); 7-1; 7-2 (3); 8-1 (2); 10 (2) unitur:
uerum: 10 unius: 9
uidemus: 7-2 uno: 1; 9
uidentur: 3 unum: 2 (2); 3 (5); 4 (5); 5; 6; 9 (24); 10
uidetur: 7-2; 8-1 (4)
uirtutis: 7-2 (2); 8-1; 8-2; 9 unumquemque: 7-1
uitii: 9 unumquodque: 9
uitreae: 8-2 (2) unus: 4; 9
ultimam: 8-2 uocabulum: 9
ultimas: 8-1 uolunt: 10
ultimo: 8-2 usque: 8-1; 8-2
ultimum: 8-1 ut: 4; 5; 6 (2); 7-2 (2); 8-1; 8-2; 9 (15); 10
una: 2 (4); 4 (2); 6; 7-1 (2); 7-2; 8-2; 9 (6)
(5); 10 (2); 11 utique: 5
unaquaeque: 2; 4; 6; 7-2; 11 utriusque: 3


COLECCIÓN DE PENSAMIENTO MEDIEVAL Y RENACENTISTA

1. JUAN CRUZ CRUZ, Intelecto y razón. Las coordenadas del pensamiento según Santo Tomás
(1998, 32009)
2. JOSÉ ÁNGEL GARCÍA CUADRADO, La luz del intelecto agente. Estudio desde la metafísica
de Báñez (1999)
3. TOMÁS DE AQUINO, Cuestión disputada del alma. Traducción y notas de Ezequiel
Téllez. Estudio preliminar de Juan Cruz Cruz (1999, 22001)
4. PALOMA PÉREZ-ILZARBE, El significado de las proposiciones. Jerónimo Pardo (†1502) y
las teorías medievales de la proposición (1999)
5. TOMÁS DE AQUINO, Comentario al libro de Aristóteles sobre la interpretación. Traduc-
ción e introducción de Mirko Skarica. Estudio preliminar, revisión y notas de Juan
Cruz Cruz (1999)
6. VALLE LABRADA, Filosofía jurídica y política de Jerónimo Castillo de Bobadilla (1999)
7. MARÍA JESÚS SOTO BRUNA Y CONCEPCIÓN ALONSO DEL REAL, De processione mundi.
Estudio y edición crítica del tratado de Domingo Gundisalvo (1999)
8. OLGA L. LARRE, La filosofía natural de Ockham como fenomenología del individuo (2000)
9. TOMÁS DE AQUINO, Comentario a la Ética a Nicómaco de Aristóteles. Estudio preli-
minar y notas de Celina A. Lértora Mendoza (2000, 22001, 32010)
10. TOMÁS DE AQUINO, Exposición sobre el “Libro de las causas”. Introducción, traducción
y notas de Juan Cruz Cruz (2000)
11. JUAN DE SANTO TOMÁS, El signo. Cuestiones I/5, XXI, XXII y XXIII del ‘Ars Logica’.
Introducción y traducción anotada de Juan Cruz Cruz (2000)
12. TOMÁS DE AQUINO, Cuestión disputada sobre las virtudes en general. Estudio prelimi-
nar, traducción y notas de Laura Corso de Estrada (2000)
13. JUAN CARAMUEL, Gramática audaz. Traducción de Pedro Arias. Estudio preliminar
de Lorenzo Velázquez (2001)
14. JESÚS GARCÍA LÓPEZ, Metafísica tomista: Ontología, Gnoseología y Teología natural
(2001, 22001)
15. TOMÁS DE AQUINO, Comentario a los libros de Aristóteles Sobre el sentido y lo sensible y
Sobre la memoria y la reminiscencia. Introducción, traducción y notas de Juan Cruz
Cruz (2001)
16. DIEGO DE AVENDAÑO, Thesaurus Indicus (1668). Introducción y traducción de Ángel
Muñoz García (2001)
17. PEDRO DE LEDESMA, Sobre la perfección del acto de ser creado (1596). Introducción y
traducción de Santiago Orrego (2001)
18. LOUIS LACHANCE, Humanismo político. Individuo y estado en Tomás de Aquino (2001)
19. NICOLÁS DE CUSA, Diálogos del idiota, El possest, La cumbre de la teoría. Introducción,
traducción y notas de Ángel Luis González (2001, 22008)
20. FRANCISCO UGARTE, Metafísica de la esencia. Un estudio desde Tomás de Aquino (2001)
21. TOMÁS DE AQUINO, Comentario a la Física de Aristóteles. Traducción y estudio pre-
liminar de Celina A. Lértora Mendoza (2001, 22011)
22. TOMÁS DE AQUINO Y PEDRO DE ALVERNIA, Comentario a la Política de Aristóteles.
Traducción de Ana Mallea (2001)
23. IGNACIO VERDÚ BERGANZA, Thomas Bradwardine. El problema de la libertad (2001)
24. JUAN POINSOT (JUAN DE SANTO TOMÁS), Verdad trascendental y verdad formal. Intro-
ducción y traducción anotada de Juan Cruz Cruz (2002)
25. TOMÁS DE AQUINO, El ente y la esencia. Traducción, estudio preliminar y notas de
Eudaldo Forment (2002, 32011)
26. M.ª CARMEN DOLBY, El hombre es imagen de Dios. Visión antropológica de San Agustín
(2002)
27. SAN ANSELMO, Proslogion. Introducción, traducción y notas de Miguel Pérez de
Laborda (2002, 22008)
28. JOSÉ MIGUEL GAMBRA, La analogía en general. Síntesis tomista de Santiago M. Ramírez
(2002)
29. GUILLERMO DE OCKHAM, Pequeña suma de filosofía natural. Introducción y traducción
anotada de Olga Larre (2002)
30. SANTIAGO GELONCH, Separatio y objeto de la metafísica. Una interpretación textual del
Super Boetium de Trinitate, q5 a3, de Santo Tomás de Aquino (2002)
31. PSEUDO JUSTINO, Refutación de ciertas doctrinas aristotélicas. Traducción, intro-
ducción y comentario de Marcelo D. Boeri (2002)
32. JEAN-PIERRE TORRELL, Iniciación a Tomás de Aquino: su persona y su obra (2002)
33. TOMÁS DE AQUINO, Comentario a los Analíticos Posteriores de Aristóteles. Traducción,
estudio preliminar y notas de Ana Mallea y Marta Daneri-Rebok (2002)
34. TOMÁS DE AQUINO Y PEDRO DE ALVERNIA, Comentario al libro de Aristóteles sobre El
cielo y el mundo. Introducción y traducción anotada de Juan Cruz Cruz (2002)
35. TOMÁS DE AQUINO, Comentario a las Sentencias de Pedro Lombardo, I/1: El misterio de
la Trinidad (I, d1-21). Edición de Juan Cruz Cruz (2002)
36. TOMÁS DE AQUINO, Comentario a las Sentencias de Pedro Lombardo, I/2: Nombres y
atributos de Dios (I, d22-48). Edición de Juan Cruz Cruz (2004)
37. TOMÁS DE AQUINO, Comentario a las Sentencias de Pedro Lombardo, II/1: La creación:
Ángeles, Seres Corpóreos, Hombre (II, d1-20). Edición de Juan Cruz Cruz (2005)
38. TOMÁS DE AQUINO, Comentario a las Sentencias de Pedro Lombardo, II/2: El libre arbi-
trio y el pecado (II, d21-44). Edición de Juan Cruz Cruz (2008)
39. TOMÁS DE AQUINO, Comentario a las Sentencias de Pedro Lombardo, III/1: La encarnación
del Verbo y la obra de la Redención (III, d1-22). Edición de M.ª Idoya Zorroza (2013)
40. TOMÁS DE AQUINO, Comentario a las Sentencias de Pedro Lombardo, III/2: Las virtudes
en Cristo y en los fieles. Los mandamientos (III, d23-40). (En preparación)
41. TOMÁS DE AQUINO, Comentario a las Sentencias de Pedro Lombardo, IV/1: Los sacra-
mentos. Bautismo, Confirmación y Eucaristía. (IV, d1-13). (En preparación)
42. TOMÁS DE AQUINO, Comentario a las Sentencias de Pedro Lombardo, IV/2: Penitencia,
Extremaunción (IV, d14-23). (En preparación)
43. TOMÁS DE AQUINO, Comentario a las Sentencias de Pedro Lombardo, IV/3: Orden,
Matrimonio (IV, d24-42). (En preparación)
44. TOMÁS DE AQUINO, Comentario a las Sentencias de Pedro Lombardo, IV/4: Postrimerías
(IV, d43-50). (En preparación)
45. WALTER REDMOND, La lógica del Siglo de Oro. Una introducción histórica a la lógica
(2002)
46. FRANCISCO GARCÍA, Tratado utilísimo y muy general de todos los contratos (1583).
Introducción de Horacio Rodríguez-Penelas / Transcripción de Idoya Zorroza y
Horacio Rodríguez-Penelas (2003)
47. DIEGO MAS, Disputación Metafísica sobre el ente y sus propiedades transcendentales
(1587). Edición de Juan Cruz Cruz y Santiago Orrego (2003)
48. JESÚS GARCÍA LÓPEZ, Virtud y personalidad según Tomás de Aquino (2003)
49. BARTOLOMÉ CARRANZA, Tratado sobre la virtud de la justicia (1540), (Traducción cas-
tellana y texto latino). Transcripción, traducción y verificación de fuentes de
Teodoro López, Ignacio Jericó Bermejo y Rodrigo Muñoz de Juana (2003)
50. JUAN SÁNCHEZ SEDEÑO, Las segundas intenciones y el universal (1600), introducción y
traducción anotada de Juan Cruz Cruz (2003)
51. JOSEP-IGNASI SARANYANA, La Filosofía Medieval. Desde sus orígenes patrísticos hasta la
escolástica barroca (2003, 22007)
52. JAN A. AERTSEN, La filosofía medieval y los trascendentales. Un estudio sobre Tomás de
Aquino (2003)
53. ALFONSO DE MADRIGAL, «EL TOSTADO», El gobierno ideal, Introducción, traducción y
texto latino con aparato crítico y citas de Nuria Belloso Martín (2003)
54. DIEGO DE AVENDAÑO, Oidores y Oficiales de Hacienda (Thesaurus Indicus, vol. I, tít. IV
y V), introducción y traducción de Ángel Muñoz (2003)
55. ÉTIENNE GILSON, Dante y la filosofía, traducción de María Lilián Mujica Rivas (2004,
3
2011)
56. SANTIAGO ORREGO SÁNCHEZ, La actualidad del ser en la «Primera Escuela» de Salamanca
(2004)
57. CARLOS LLANO, Etiología del error. Apéndice de textos de santo Tomás de Aquino sobre la
falsedad del error (2004)
58. ÉTIENNE GILSON, Eloísa y Abelardo, traducción de Serafín González (2004)
59. RAMON LLULL, Arte breve, introducción y traducción de Josep E. Rubio (2004)
60. ALCUINO DE YORK, Obras morales, Introducción y traducción de Rubén A. Peretó
(2004)
61. JUAN SÁNCHEZ SEDEÑO, La relación (1600), introducción y traducción de Juan Cruz
Cruz (2005)
62. JUAN POINSOT (JUAN DE SANTO TOMÁS), Del alma (1635): I. El alma y su potencias ele-
mentales, introducción y traducción de Juan Cruz Cruz (2005)
63. JUAN POINSOT (JUAN DE SANTO TOMÁS), Del alma (1635): II. La sensibilidad y los senti-
dos externos e internos, introducción y traducción de Juan Cruz Cruz. (En prepara-
ción)
64. JUAN POINSOT (JUAN DE SANTO TOMÁS), Del alma (1635): III. El espíritu, el conocimiento y
el querer, introducción y traducción de Juan Cruz Cruz. (En preparación)
65. LUIS VIVES, Los diálogos (Lingvae latinae exercitatio), estudio introductorio, edición
crítica y comentario de M.ª Pilar García Ruiz (2005)
66. JUAN ENRIQUE BOLZÁN, Física, Química y Filosofía natural en Aristóteles (2005)
67. ALONSO DE SANTA CRUZ, Sobre la melancolía. Diagnóstico y curación de los afectos
melancólicos (ca. 1569), traducción Raúl Lavalle. Introducción, revisión y notas his-
tórico-médicas de Juan Antonio Paniagua (2005)
68. TOMÁS DE AQUINO, Comentario al libro de Aristóteles Sobre la generación y la corrupción.
Los principios de la naturaleza y otros opúsculos cosmológicos, introducciones y traduc-
ciones de Ignacio Aguinalde Sáenz y Bienvenido Turiel (2005)
69. M.ª JESÚS SOTO BRUNA (ED.), Metafísica y antropología en el siglo XII (2005)
70. TOMÁS DE AQUINO, Sobre la unidad del intelecto contra los averroístas. SIGER DE BRA-
BANTE, Tratado acerca del alma intelectiva, introducción, traducción y notas de
Ignacio Pérez Constanzó e Ignacio Alberto Silva (2005)
71. ÉTIENNE GILSON, Las constantes filosóficas del ser, traducción de Juan Roberto Cou-
rrèges (2005, 1.ª reimpr. en 2009)
72. WERNER BEIERWALTES, Cusanus. Reflexión metafísica y espiritualidad, traducción de
Alberto Ciria (2005)
73. TOMÁS DE AQUINO, Sobre el Verbo. Comentario al prólogo del Evangelio de San Juan,
introducción, traducción y notas de Juan Fernando Sellés (2005)
74. CARLOS I. MASSINI CORREAS, La ley natural y su interpretación contemporánea (2006)
75. CRUZ GONZÁLEZ-AYESTA (ED.), El alma humana: esencia y destino. IV centenario de
Domingo Báñez (1528-1604) (2006)
76. FRANCISCO DE VITORIA, Contratos y usura, Introducción, traducción, verificación de
fuentes y notas de M.ª Idoya Zorroza (2006)
77. JUAN FERNANDO SELLÉS (ED.), El intelecto agente en la Escolástica renacentista (2006)
78. SAN AGUSTÍN DE HIPONA, Interpretación literal del Génesis, Introducción, traducción
y notas de Claudio Calabrese (2006)
79. JUAN CRUZ CRUZ Y MARÍA JESÚS SOTO-BRUNA (EDS.), Metafísica y dialéctica en los
periodos carolingio y franco (s. IX-XI) (2006)
80. PEDRO FERNÁNDEZ, La justicia en los contratos. Comentario a Summa Theologiae, II-
II, 77-78, introducción, transcripción, traducción, verificación de fuentes y notas
de Teodoro López y M.ª Idoya Zorroza (2007)
81. JUAN CRUZ CRUZ, ¿Inmortalidad del alma o inmortalidad del hombre? Introducción a la
antropología de Tomás de Aquino (2006)
82. HORACIO RODRÍGUEZ PENELAS, Ética y sistemática del contrato en el Siglo de Oro. La
obra de Francisco García en su contexto jurídico-moral (2007)
83. DOMINGO BÁÑEZ, Tratado sobre el hombre (I), Comentario a ‘Suma Teológica’, I, q75-
q77, edición de José Ángel García Cuadrado, traducción de José Ángel García
Cuadrado, Alfonso Chacón y M.ª Idoya Zorroza (2007)
84. DOMINGO BÁÑEZ, Tratado sobre el hombre (II), Comentario a ‘Suma Teológica’, I, q78-
q79, edición de José Ángel García Cuadrado (2011)
85. DOMINGO BÁÑEZ, Tratado sobre el hombre (III), Comentario a ‘Suma Teológica’, I, q80-
q84, edición de José Ángel García Cuadrado. (En preparación)
86. DOMINGO BÁÑEZ, Tratado sobre el hombre (IV), Comentario a ‘Suma Teológica’, I, q85-
q89, edición de José Ángel García Cuadrado. (En preparación)
87. DOMINGO BÁÑEZ, Tratado sobre el hombre (V), Comentario a ‘Suma Teológica’, I, q90-
q102, edición de José Ángel García Cuadrado. (En preparación)
88. JUAN ESCOTO ERÍGENA, Sobre las naturalezas (Periphyseon), traducción de Pedro
Arias y Lorenzo Velázquez, estudio y notas de Lorenzo Velázquez (2007)
89. CARLOS LLANO, Sobre la idea práctica (2007)
90. JUAN CRUZ CRUZ (ED.), La ley natural como fundamento moral y jurídico en Domingo
de Soto (2007)
91. ÉTIENNE GILSON, Juan Duns Escoto. Introducción a sus posiciones fundamentales, tra-
ducción de Pablo E. Corona (2007)
92. THIERRY DE CHARTRES, Tratado de la obra de los seis días (Tractatus de sex dierum
operibus), Estudio preliminar de Elisabeth Reinhardt, Preámbulo filológico, tra-
ducción y notas de M.ª Pilar García Ruiz (2007)
93. DIEGO DE AVENDAÑO, Corregidores, encomenderos, cabildos y mercaderes (Thesaurus
Indicus, I. tit. VI-IX), Introducción y traducción de Ángel Muñoz García (2007)
94. JUAN CARAMUEL, Leptotatos. Metalógica (1681), traducción de Pedro Arias, estudio
preliminar de Lorenzo Velázquez (2008)
95. DOMINGO BÁÑEZ, El derecho y la justicia (Decisiones de iure et iustitia, Salamanca, 1594,
Venecia, 1595), Introducción, traducción y notas de Juan Cruz Cruz (2007)
96. DIEGO DE ZÚÑIGA, Metafísica (1597), Introducción, traducción y notas de Gerardo
Bolado (2008)
97. JUAN FERNANDO SELLÉS, Los hábitos intelectuales según Tomás de Aquino (2008)
98. HÉCTOR DELBOSCO, El humanismo platónico del cardenal Bessarión (2008)
99. FRAY LUIS DE LEÓN, Dios y su imagen en el hombre. Lecciones inéditas sobre el libro I de
las Sentencias (1570), Introducción, transcripción, traducción, verificación de fuen-
tes y notas de Santiago Orrego (2008)
100. JUAN CRUZ CRUZ (ED.), Ley y dominio en Francisco de Vitoria (2008)
101. LAURA E. CORSO DE ESTRADA, Naturaleza y vida moral. Marco Tulio Cicerón y Tomás
de Aquino (2008)
102. RÚBEN PERETÓ RIVAS (ED.), La antropología cisterciense del siglo XII. Guillermo de
Saint-Thierry, ‘De natura corporis et animaé’, Isaac de Stella, ‘De anima’ (2008)
103. DIEGO DE AVENDAÑO, Mineros de Indias y protectores de indios (Thesaurus Indicus,
vol. I, Tít. X-XI, y complementos), introducción y traducción de Ángel Muñoz
García (2009)
104. WERNER BEIERWALTES, Eriúgena. Rasgos fundamentales de su pensamiento, traducción
de Alberto Ciria (2009)
105. CORNELIO FABRO, Participación y causalidad según Tomás de Aquino, traducción de
María Lilián Mújica Rivas (2009)
106. HERIBERT BOEDER, Topología de la metafísica: la época media, traducción de Martín
Zubiría (2009)
107. CONCEPCIÓN ALONSO DEL REAL Y M.ª JESÚS SOTO-BRUNA, El Tractatus de anima atri-
buido a Dominicus Gundi[s]salinus. Estudio, Edición crítica y Traducción castella-
na (2009)
108. ALEXANDER FIDORA, Domingo Gundisalvo y la teoría de la ciencia arábigo-aristotélica.
Traducción de Lorenzo Langbehn (2009)
109. JUAN CRUZ CRUZ (ED.), La gravitación moral de la ley según Francisco Suárez (2009)
110. DIEGO DE ZUÑIGA, Física. Edición de Gerardo Bolado (2009)
111. JUAN CRUZ CRUZ, Fragilidad humana y ley natural. Cuestiones disputadas en el Siglo de
Oro (2009)
112. JAVIER VERGARA, La educación política en la Edad Media: El tractatus de morali prin-
cipis institutione de Vicente de Beauvais (1262/63). Una apuesta prehumanista de la
política (2010)
113. FRANCISCO DE ARAUJO, Las leyes (1638). Introducción, traducción y notas de Juan
Cruz Cruz (2010)
114. MARIANO ITURBE Y KALA ACHARYA (EDS.), Dios en la filosofía medieval de la India
(2010)
115. CARLOS LLANO, Examen filosófico del acto de la decisión (2010)
116. MAESTRO ECKHART, Sermones y lecciones sobre el capítulo 24, 23-31 del Eclesiástico
(Sermones et lectiones super Ecclesiastici c. 24, 23-31). Edición de Andrés Quero
Sánchez (2010)
117. JUAN CRUZ CRUZ (ED.), Delito y pena en el Siglo de Oro (2010)
118. DIEGO DE AVENDAÑO, Privilegio de los indios (Thesaurus Indicus, vol. II, Tít. XII, c.
I-X), introducción y traducción de Ángel Muñoz García (2010)
119. SEBASTIÁN FOX MORCILLO, Comentario al diálogo de Platón Fedón o La inmortalidad
del alma (1556), edición de Juan Cruz Cruz (2010)
120. M.ª CARMEN SÁNCHEZ MAÍLLO, El pensamiento jurídico-político de Juan de Solórzano
Pereira (2010)
121. VICENTE FERRER, Tratado de las suposiciones de los términos (1371/72). Introducción,
traducción y notas de José Ángel García Cuadrado (2011)
122. ÁNGEL LUIS GONZÁLEZ, M.ª IDOYA ZORROZA (EDS.), In umbra intelligentiae.
Estudios en homenaje al Prof. Juan Cruz Cruz (2011)
123. JUAN CRUZ CRUZ (ED.), Razón práctica y derecho. Cuestiones filosófico-jurídicas en el
Siglo de Oro español (2011)
124. JOSÉ BARRIENTOS GARCÍA, Repertorio de moral económica (1526-1670). La Escuela de
Salamanca y su proyección (2011)
125. JUAN CRUZ CRUZ (ED.), La justicia y los juicios en el pensamiento del Siglo de Oro
(2011)
126. LAURA E. CORSO DE ESTRADA, M.ª IDOYA ZORROZA (EDS.), Ius et virtus en el Siglo de
Oro (2011)
127. DIEGO DE AVENDAÑO, Clero indígena y obispos de Indias (Thesaurus Indicus, vol. II,
Tít. XII, caps. XIII-XXIII y Tít. XIII) (1668), introducción y traducción de Ángel Muñoz
García (2012)
128. LORENZO VELÁZQUEZ, El principio de interpretación de la ley según el Tratado sobre
las leyes de Rodrigo de Arriaga (2012)
129. JUAN FERNANDO SELLÉS, El intelecto agente y los filósofos. Venturas y desventuras del
supremo hallazgo aristotélico sobre el hombre, t. I: siglos IV a.C.-XV. (2012)
130. LAURA E. CORSO DE ESTRADA, M.ª IDOYA ZORROZA (EDS.), Justicia y liberalidad. Ante-
cedentes medievales y proyecciones en el Siglo de Oro (2012)
131. FRANCISCO DE VITORIA, De beatitudine sobre la felicidad (In primam secundae
Summae Theologiae, de Tomás de Aquino, qq. 1-5), Introducción, edición y traduc-
ción de los manuscritos Ottoboniano Latino 1000 (fols. 1v-19v) y Vaticano Latino
4630 (fols. 2r-49v) por Augusto Sarmiento (2012)
132. SAN ALBERTO MAGNO, Sobre el alma, traducción, introducción y notas de Jörg
Alejandro Tellkamp (2012)
133. MIGUEL SARALEGUI BENITO, Maquiavelo y la contradicción. Un estudio sobre fortuna,
virtud y teoría de la acción (2012)
134. JUAN CRUZ CRUZ, Neoplatonismo y mística. La contemplación en la obra de Tomás de
Jesús (s. XVI) (2013)
135. IGNACIO SERRANO DEL POZO, Debilidad de la voluntad y dominio racional. El problema
de la incontinencia y la continencia en la filosofía de Tomás de Aquino (2013)
136. M.ª IDOYA ZORROZA (ED.), Virtudes políticas en el Siglo de Oro (2013)
137. DAVID GONZÁLEZ GINOCCHIO, Ser e infinito en Duns Escoto (2013)
138. NICOLÁS DE CUSA, Examen del Corán (edición bilingüe). Estudio preliminar, tra-
ducción y notas de Víctor Sanz Santacruz (2013)
139. JUAN LÓPEZ DE PALACIOS RUBIOS, De las islas del mar océano (Libellus de insulis ocea-
nis), Introducción, texto crítico y traducción de Paulino Castañeda Delgado, José
Carlos Martín de la Hoz y Eduardo Fernández (2013)
140. LAURA E. CORSO DE ESTRADA, M.ª JESÚS SOTO-BRUNA, M.ª IDOYA ZORROZA (EDS.),
Concepciones de la ley natural: medioevo latino y escolástica española e iberoamericana
(2013)
141. CATALINA MARÍA CUBILLOS MUÑOZ, Los múltiples nombres del Dios innombrable. Una
aproximación a la metafísica de Nicolás de Cusa desde la perspectiva de sus nombres divi-
nos (2013)
142. MANCIO DEL CORPUS CHRISTI Y BARTOLOMÉ DE MEDINA, De iure et iustitia. El derecho
y la justicia (In Secundam Secundae Summae Theologiae Sancti Thomae, qq. 57-60).
Introducción, edición y traducción del manuscrito MCP5 de la Catedral de
Palencia (fols. 530v-565v) por Augusto Sarmiento (2013)
143. NICOLÁS DE CUSA, Sobre la mente y Dios (Diálogo sobre el Dios escondido, La búsque-
da de Dios, El don del Padre de las luces, Apología de la docta ignorancia, El berilo, La
igualdad, El principio, El no-otro), edición de Ángel Luis González (2013)
144. MARCELINO RODRÍGUEZ MOLINERO, Alfonso de Castro y su doctrina penal. El origen de
la ciencia del derecho penal (2013)
145. JOSÉ ÁNGEL GARCÍA CUADRADO (ED.), Los fundamentos antropológicos de la ley en
Suárez (2014)
146. NICOLÁS GONZÁLEZ VIDAL, Inconsciente, conflicto y autoengaño. La psicología de Gre-
gorio Magno en el Comentario al libro de Job (2014)
147. GABRIEL MARTÍ ANDRÉS, Naturaleza y ser del alma. A la luz de los principios aristoté-
lico-tomistas (2014)
148. MARÍA DEL ROSARIO NEUMAN, Metafísica de la inteligibilidad y la autoconciencia en
Tomás de Aquino (2014)
149. CRUZ GONZÁLEZ AYESTA, MAURICIO LECÓN ROSALES (EDS.), Causalidad, determinis-
mo y libertad. De Duns Escoto a la escolástica barroca (2014)
150. LAURA E. CORSO, M. JESÚS SOTO, M.ª IDOYA ZORROZA (EDS.), Ley y razón práctica en
el pensamiento medieval y renacentista (2014)
151. MAURICIO LECÓN ROSALES, Acción, praxis y ley. Estudio metafísico y psicológico de la
acción legislativa en Francisco Suárez (2014)
152. JOSEP IGNASI SARANYANA, Sobre Duns Escoto y la continuidad de la metafísica. Con un
epílogo de gramática especulativa (2014)
153. VIRGINIA ASPE ARMELLA / M.ª IDOYA ZORROZA (EDS.), Francisco de Vitoria en la
Escuela de Salamanca y su proyección en la Nueva España (2014)
154. M.ª JESÚS SOTO-BRUNA / CONCEPCIÓN ALONSO DEL REAL, De unitate et uno de Domi-
nicus Gundissalinus, estudio, edición crítica y traducción castellana (2015)

EN PREPARACIÓN
MANCIO DEL CORPUS CHRISTI, PEDRO LAZCANO, BARTOLOMÉ DE MEDINA, De gratia / Sobre
la gracia (In primam secundae Summae Thelogiae, Sancti Thomae, qq. 109-114), Intro-
ducción, edición y traducción de los manuscritos 9-92 (fols. 241r-332v) Biblioteca
Provincial de Gerona), Ms. 1583 (fols. 546r-665v) Biblioteca Universidad de
Coímbra, Ottoboniano Latino 1022 (fols. 248r-383v) Biblioteca Vaticana, por
Augusto Sarmiento y María Idoya Zorroza.
BARTOLOMÉ DE ALBORNOZ, Arte de los contratos (1573), introducción y edición de Ho-
racio Rodríguez-Penelas; presentación, revisión y notas de M.ª Idoya Zorroza.

También podría gustarte