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Cuando tu ser se estremece por ese deseo ardiente por

alcanzar un sueño y sin dejar tregua al cansancio no


cesas de luchar, has encontrado la fuerza inagotable
de la realización. La apasionada entrega por todo lo que
realices te llevará a conocer la profundidad de tu ser. La pasión más
cristalina es la que te impulsa a tu plena realización. Al ser humano
que realiza su trabajo apasionadamente se le llama profesionista.
Al que se entrega sin límites al arte se le llama artista. Quien no
deja de cantar al amor se le llama poeta. A quienes se acompañan
por siempre transitando en el crepúsculo y en el centro de la
tormenta sin dejar de apoyarse un instante, compartiendo la
alegría y la desgracia se les llama amigos. A quienes se enamoran
apasionadamente y se funden en la fuerza de su sensibilidad se les
llama amantes. A quienes se entregan a sus hijos sin conocer
fronteras para su bondad se les llama padres. A quien se enamora
de Dios se le llama santo. A quienes apasionadamente se dan sin
limitación alguna a los más necesitados y abandonados se les
llama idealistas. A quien vive luchando incansablemente por lograr
que lo imposible sea posible, quien entrega su vida por realizar un
sueño, quien sin límite alguno entrega su vida por forjar un nuevo
amanecer, se le llama hijo de Dios.
Miguel Ángel Cornejo