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INTRODUCCION DEL NARCISISMO (1924)

Capítulo 1:
El término narcisismo fue elegido por Näcke para designar aquellos casos en los que un individuo toma como objeto
sexual su propio cuerpo y lo contempla con agrado, lo acaricia y lo besa, hasta llegar a una completa satisfacción. El
narcisismo constituye una perversión que abarcó toda la vida sexual del sujeto. Este narcisismo está unido a otras
perturbaciones, como la homosexualidad y las neurosis. Así, el narcisismo no sería ya una perversión sino el
complemento libidinoso del egoísmo del instinto de conservación. Freud denomino al narcisismo al proceso por el que
la libido se dirige hacia uno mismo.

La libido para Freud comienza por caracterizarse sobre el yo; lo que se refiere a narcisismo primario, antes de ser
mandada hacia los objetos exteriores; llamado libido de objeto.
• Narcisismo primario: Freud la plantea como modelo para lo ulterior en las relaciones objetales. Para que haya un
narcisismo debe haber un yo. En el yo como objeto Freud aclara que se da en el narcisismo primario, que es donde la
libido no va hacia los objetos todavía sino que se toma a uno mismo como ese objeto.
• Narcisismo secundario: es la vuelta del yo hacia la libido.

Al delirio de grandeza Freud lo llama como “narcisismo secundario” que se forma sobre otro. La libido de objeto es
máxima en el amor, y tiene su oposición en la fantasía paranoica del fin del mundo.

Los instintos autoeróticos existen antes del desarrollo del yo: cuando éste se desarrolla, se instaura el narcisismo. La
división de la libido en libido del yo y libido de objeto es una clasificación de las pulsiones. La diferenciación primitiva en
pulsiones yoicas y sexuales determinó la libido yoica y la del objeto. A su vez esa diferenciación primitiva es inevitable.

Capitulo 2:
La demencia precoz y la paranoia nos permitirán entender la psicología del yo. Sin embargo, para aproximarnos al
conocimiento del narcisismo, se tomarán otros caminos como: la enfermedad orgánica, de la hipocondría y de la vida
amorosa de los sexos:

• La enfermedad orgánica:
La persona afligida por un dolor orgánico y por sensaciones penosas resigna su interés por todas las cosas del mundo
exterior que no se relacionen con su sufrimiento. Mientras sufre, también retira de sus objetos de amor el interés
libidinal, cesa de amar. El enfermo retira sobre su yo sus investiduras libidinales para volver a enviarlas después de
curarse. Libido e interés yoico tienen aquí el mismo destino.

• Hipocondría
La hipocondría se exterioriza, al igual que la enfermedad orgánica, en sensaciones corporales penosas y dolorosas, y
coincide también con ella por su efecto sobre la distribución de la libido. El hipocondríaco retira interés y libido de los
objetos del mundo exterior y los concentra sobre el órgano que le atarea.

Erogenidad: actividad por la cual una parte del cuerpo envía a la vida anímica estímulos de excitación sexual. A su vez, la
erogenidad es considerada como una propiedad general de todos los órganos, y ello nos autorizaría a hablar de su
aumento o disminución en una determinada parte del cuerpo.

La hipocondría es a la parafrenia, lo que las otras neurosis actuales son a la histeria y a la neurosis obsesiva; depende de
la libido yoica, así como las otras dependen de la libido de objeto.

Nuestro aparato anímico es considerado como un medio que ha recibido el encargo de dominar excitaciones que en
caso contrario provocarían sensaciones penosas o efectos patógenos.

PARAFRENIAS:
Freud usa el término parafrenia para designar al grupo paranoia-esquizofrenia. Dice que existen dos características
principales de estos:
• Delirio de grandeza: intento de curación de su propia enfermedad. Hay mucha energía en el yo que es creada por el
delirio de grandeza.
• Extrañamiento al mundo exterior: El parafrénico, retira su libido de las personas y las cosas del mundo exterior, sin
haberlas sustituido por otras en su fantasía. El delirio de grandeza permite el procesamiento de la libido devuelta al yo.

La parafrenia a menudo trae consigo un desasimiento parcial de la libido respecto de los objetos, pueden distinguirse
tres grupos de manifestaciones: 1) las de la normalidad conservada o la neurosis; 2) las del proceso patológico; y 3) las
de la restitución.

• Vida amorosa de los sexos: En el niño, las primeras satisfacciones sexuales autoeróticas son vivenciadas por funciones
vitales que sirven a la autoconservación. Las pulsiones sexuales se apuntalan al principio en la satisfacción de las
pulsiones yoicas, y más tarde se independizan de ellas; ese apuntalamiento se da hacia las personas encargadas de la
nutrición, el cuidado y la protección del niño, en donde devienen los primeros objetos sexuales, como ser: la madre, o su
sustituto.

Elección de objeto: pueden ser de apuntalamiento o anaclítico. Freud dice que hay un segundo tipo: aquellas personas
en las cuales el desarrollo de la libido ha sufrido alguna perturbación (los perversos y los homosexuales), no eligen su
objeto de amor según el modelo de la madre, sino según el de su persona propia, es decir, se buscan a sí mismos como
objeto de amor, exhiben el tipo de elección de objeto que ha de llamarse narcisista.
Todo ser humano tiene ambos caminos para la elección de objeto, pudiendo preferir uno o el otro. Decimos que tiene
dos objetos sexuales originarios: él mismo y la mujer que lo crió.

El narcisismo de una persona genera gran atracción sobre aquellas otras que han desistido de la dimensión plena de su
narcisismo propio y andan en requerimiento del amor de objeto.
Caminos para la elección de objeto: se ama:

1. Según el tipo narcisista:


a. A lo que uno mismo es (a sí mismo),
b. A lo que uno mismo fue,
c. A lo que uno querría ser,
d. A la persona que fue una parte del sí-mismo propio

2. Según el tipo de apuntalamiento:


a. A la mujer nutricia
b. Al hombre protector

• Elección de objeto en el Hombre: En el hombre se ve un amor completo al objeto y es una transferencia del
narcisismo infantil sobre el objeto sexual, lo cual permite el enamoramiento.
• Elección de objeto en la Mujer: En la mujer (sobre todo si es bella), nace una complacencia por ella misma: se ama a sí
misma con la misma intensidad con que el hombre la ama. No necesitan amar, sino ser amadas. La mujer narcisista
encuentra una salida para el amor de objeto con su hijo. Hay mujeres que no necesitan tener un hijo para pasar del
narcisismo al amor de objeto.

Capitulo 3:
En el adulto las tendencias libidinosas ceden a una represión cuando entran en conflicto con sus representaciones éticas
y culturales. Para poder reprimir, el yo construye un ideal con el que compara su yo actual.

• El yo ideal: sobre él se desplaza el narcisismo, el amor a sí mismo desde la niñez. El sujeto no quiere renunciar a la
perfección de su niñez, por lo que intenta conquistarla de nuevo, pero bajo la forma del ideal del yo.
El ideal y la Sublimación: es un proceso que se relaciona con la libido de objeto, consiste en que el instinto se orienta
sobre otra meta el cual está alejado de la satisfacción sexual.
El ideal y la Idealización: La idealización es un proceso que envuelve al objeto, elevándolo psíquicamente, sin
transformar su naturaleza.

• El ideal del yo: surge de la influencia critica ejercida por los padres, educadores, etc. La persona quiere desligarse de
todas estas influencias, comenzando por la de sus padres y retirar de ellas la libido homosexual. Su conciencia moral se
le opone de manera regresiva.
Luego, aparece el sentimiento de sí, que es una expresión de la magnitud del yo. Todo lo que una persona posee o
logra, ayuda a incrementar el sentimiento de sí. El sentimiento de si depende de la libido narcisista. Para esto hay dos
hechos: que el sentimiento de si aparece intensificado en las parafrenias y debilitada en las neurosis de transferencia,
y que en la vida amorosa el no ser amado disminuye el sentimiento de si, y el serlo, la incrementa.
La dependencia al objeto amado es causa de disminución de este sentimiento: el enamorado es humillado. El que ama
pierde, una parte de su narcisismo, y sólo puede compensarla siendo amado. La fuente principal de este sentimiento es
el empobrecimiento del yo. Si no llega a formarse el ideal del yo la tendencia sexual va a formar parte de la
personalidad del sujeto en forma de perversión,
La vuelta de la libido de objeto al yo y su transformación en narcisismo representa como si fuera de nuevo un amor.
El enamoramiento consiste en un desborde de la libido yoica sobre el objeto. Tiene el poder de levantar represiones y
volver a instituir perversiones. Exalta el objeto sexual a la categoría de ideal sexual. Se idealiza a lo que cumple la
condición de amor. Se ama a aquello que hemos sido y hemos dejado de ser.