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TUTELAS RAD: 2020-00143.

ACCIONANTE: EDUARDO DIAZ GRANADOA ABADIA.


ACCIONADO: CARLOS CAICEDO OMAR.

JUZGADO SEGUNDO PENAL MUNICIPAL


CON FUNCIONES DE CONOCIMIENTO Y DEPURACIÓN
SANTA MARTA- MAGDALENA
CALLE 23 NO. 5-68 OFICINA 414 TEL: 4210677
J02pmsmta@cendoj.ramajudicial.gov.co

Santa Marta, 19 de junio de 2020

Oficio No. 2582

Señores
EDUARDO AGATON DIAZ GRANADOS ABADIA
JULIAN QUINTANA TORRES (Apoderado)
jq@julianquintana.com
julianquintanat@gmail.com
Carrera 10 NO.-97ª-13, Oficina 303 Torre B, Edif. Bogotá Trade Center
Bogotá D.C.

Ref. Acción de Tutela Rad. 2020-00143


EDUARDO AGATON DIAZ GRANADOS ABADIA por medio de Apoderado.

Por medio del presente me permito notificar a usted, el fallo de Tutela de fecha 18 de junio
del cursante mediante el cual se, RESOLVIÓ: “PRIMERO: DENEGAR el ampara
constitucional solicitado por EDUARDO AGATON DIAZ GRANADOS ABADIA, en virtud
de las razones expuestas en la parte motiva de esta providencia. SEGUNDO: Esta
providencia podrá ser impugnada dentro de los tres (3) días hábiles siguientes a su
notificación. TERCERO: NOTIFÍQUESE esta providencia de acuerdo con lo establecido
en el Decreto 2591 de 1991. CUARTO: REMÍTASE el proceso a la H. Corte
Constitucional para su eventual revisión en caso de no ser impugnada esta providencia.
ORIGINAL FIRMADO, ENDER DE JESÚS EGURROLA MENDOZA, JUEZ”.

Atentamente,

ORIGINAL FIRMADO

CIELO ACOSTA P.
ESCRIBIENTE

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TUTELAS RAD: 2020-00143.
ACCIONANTE: EDUARDO DIAZ GRANADOA ABADIA.
ACCIONADO: CARLOS CAICEDO OMAR.

JUZGADO SEGUNDO PENAL MUNICIPAL


CON FUNCIONES DE CONOCIMIENTO Y DEPURACIÓN
SANTA MARTA- MAGDALENA
CALLE 23 NO. 5-68 OFICINA 414 TEL: 4210677
J02pmsmta@cendoj.ramajudicial.gov.co

Santa Marta, 19 de junio de 2020

Oficio No.2583

Doctor
CARLOS EDUARDO CAICEDO OMAR
GOBERNADOR DEPARTAMENTO DEL MAGDALENA
notificacionjudicial@magdalena.gov.co
tutelas @magdalena.gov.co
tutelas@gobernaciondelmagdalena.gov.co
Carrera 1No. 16-15 Palacio Tayrona
Santa Marta – Magdalena

Ref. Acción de Tutela Rad. 2020-00143


EDUARDO AGATON DIAZ GRANADOS ABADIA por medio de Apoderado.

Por medio del presente me permito notificar a usted, el fallo de Tutela de fecha 18 de junio
del cursante mediante el cual se, RESOLVIÓ: “PRIMERO: DENEGAR el ampara
constitucional solicitado por EDUARDO AGATON DIAZ GRANADOS ABADIA, en virtud
de las razones expuestas en la parte motiva de esta providencia. SEGUNDO: Esta
providencia podrá ser impugnada dentro de los tres (3) días hábiles siguientes a su
notificación. TERCERO: NOTIFÍQUESE esta providencia de acuerdo con lo establecido
en el Decreto 2591 de 1991. CUARTO: REMÍTASE el proceso a la H. Corte
Constitucional para su eventual revisión en caso de no ser impugnada esta providencia.
ORIGINAL FIRMADO, ENDER DE JESÚS EGURROLA MENDOZA, JUEZ”.

Atentamente,

ORIGINAL FIRMADO

CIELO ACOSTA P.
ESCRIBIENTE

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TUTELAS RAD: 2020-00143.
ACCIONANTE: EDUARDO DIAZ GRANADOA ABADIA.
ACCIONADO: CARLOS CAICEDO OMAR.

JUZGADO SEGUNDO PENAL MUNICIPAL


CON FUNCIONES DE CONOCIMIENTO Y DEPURACIÓN
SANTA MARTA- MAGDALENA
CALLE 23 NO. 5-68 OFICINA 414 TEL: 4210677
J02pmsmta@cendoj.ramajudicial.gov.co

Santa Marta, 19 de junio de 2020

Oficio No.2584

Señores
PROCUARADURIA REGIONAL DEL MAGDALENA
Procesosjudiciales@procuraduria.co
Calle 15 No.- 3-25, Edificio BCH Piso 9
Santa Marta

Ref. Acción de Tutela Rad. 2020-00143


EDUARDO AGATON DIAZ GRANADOS ABADIA por medio de Apoderado.

Por medio del presente me permito notificar a usted, el fallo de Tutela de fecha 18 de junio
del cursante mediante el cual se, RESOLVIÓ: “PRIMERO: DENEGAR el ampara
constitucional solicitado por EDUARDO AGATON DIAZ GRANADOS ABADIA, en virtud
de las razones expuestas en la parte motiva de esta providencia. SEGUNDO: Esta
providencia podrá ser impugnada dentro de los tres (3) días hábiles siguientes a su
notificación. TERCERO: NOTIFÍQUESE esta providencia de acuerdo con lo establecido
en el Decreto 2591 de 1991. CUARTO: REMÍTASE el proceso a la H. Corte
Constitucional para su eventual revisión en caso de no ser impugnada esta providencia.
ORIGINAL FIRMADO, ENDER DE JESÚS EGURROLA MENDOZA, JUEZ”.

Atentamente,

ORIGINAL FIRMADO

CIELO ACOSTA P.
ESCRIBIENTE

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TUTELAS RAD: 2020-00143.
ACCIONANTE: EDUARDO DIAZ GRANADOA ABADIA.
ACCIONADO: CARLOS CAICEDO OMAR.

REPÚBLICA DE COLOMBIA
RAMA JUDICIAL DEL PODER PÚBLICO
JUZGADO SEGUNDO PENAL MUNICIPAL
CON FUNCIONES DE CONOCIMIENTO Y DEPURACIÓN DE SANTA MARTA

Juez: ENDER DE JESÚS EGURROLA MENDOZA


Referencia: ACCIÓN DE TUTELA
Radicado: 2020-00143
Accionante: EDUARDO DIAZ GRANADOS ABADIA
Accionado: CARLOS CAICEDO OMAR

Santa Marta, dieciocho (18) de junio de dos mil veinte (2020).

I.- ASUNTO.

Procede el Despacho a dictar el fallo que en derecho corresponde, dentro de la acción de tutela
impetrada, a través de apoderado, por EDUARDO DIAZ GRANADOS ABADIA contra la CARLOS
CAICEDO OMAR por la presunta vulneración de su derecho fundamental al buen nombre.

II. HECHOS.

El accionante manifestó que los días 12 y 13 de mayo de 2020, el ciudadano Carlos Eduardo
Caicedo Omar, en su condición de Gobernador del Departamento del Magdalena, en una cadena
radial de gran difusión realizó señalamientos falsos en su contra del siguiente tenor:

 Expresó que el accionada había asegurado que él pertenecía a un clan o mafia corrupta, es
decir, que lo señaló de la comisión de delito de concierto para delinquir.

 Que se había robado el dinero público de la salud del Departamento del Magdalena.

 Que había cometido del punible de tráfico de influencias, al haber influido en la intervención
de la Superintendencia de Salud en los hospitales públicos del Magdalena.

 Que el actor y el clan al que supuestamente pertenece el accionante, habían dejado la salud
del Departamento como una olla podrida y quebrados.

En ese orden, explicó el accionante, que ninguno de los señalamientos realizados por el Gobernador
del Magdalena tenía sustento en decisión ejecutoriada proferida por autoridad competente, de modo,
que s estaba afectando la presunción de inocencia del actor, así como su buen nombre y honra.
Asegura a su vez, que solicitó al accionando la rectificación de sus dichos.

III.- PRETENSIONES.

El accionante solicita se ordene a Carlos Eduardo Caicedo Omar se retracte por escrito en video de
todos los comentarios falos que lanzó. Que retire de sus redes sociales toda información falsa que
haya expresado en contra del accionante. Y finalmente, que se abstenga, en el futuro de realizar
señalamientos como los descritos.

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ACCIONANTE: EDUARDO DIAZ GRANADOA ABADIA.
ACCIONADO: CARLOS CAICEDO OMAR.

IV. ACTUACIÓN PROCESAL

La solicitud fue puesta en conocimiento de este Despacho Judicial el día 4 de junio de 2020, razón
por la cual, se procedió a su admisión, acto seguido, se ordenó oficiar del presente trámite
constitucional a la Procuraduría Departamental, para que emitiera un concepto si lo consideran
pertinente. En ese entendido, se corrió traslado del libelo tutelar a todos los intervinientes en el
presente trámite.

V. ARGUMENTOS DE LA DEFENSA.

Tanto el accionado, Carlos Eduardo Caicedo Omar, quien fue notificado a través del correo
electrónico notificacionjudicial@magdalena.gov.co, correo oficial del Departamento del
Magdalena, el día 8 de junio de 2020, así como el Ministerio Público guardaron silencio, sobre
los hechos de la demanda de tutela.

VI. DE LA COMPETENCIA

El Despacho es competente para conocer de la presente acción de tutela en virtud de lo establecido


en el artículo 37 del Decreto 2591 de 1991, en concordancia con lo expresado por la Corte
Constitucional en los autos 124, 198 de 2009 y 061 de 2011.

VII. CONSIDERACIONES

- De la acción de tutela en términos generales:

La acción de tutela es el mecanismo legal que tienen los ciudadanos para reclamar ante los jueces,
mediante un procedimiento preferente y sumario, la protección inmediata de sus derechos
fundamentales constitucionales, cuando quiera que estos resulten vulnerados o amenazados por la
acción u omisión de cualquier autoridad. Esta acción sólo procederá cuando el afectado no disponga
de otro medio de defensa judicial.

El artículo 86 de la Carta Política, señala que esta acción pública sólo procede contra particulares
encargados de la prestación de un servicio público, cuyo comportamiento afecte de manera directa
los derechos constitucionales de interés colectivo, o cuando el solicitante se halle en estado de
subordinación o indefensión frente al mismo, parámetros de procedencia que encontramos
reglamentado en el artículo 42 del Decreto 2591 de 1991.

Explicado lo anterior resulta necesario exponer lo que la Corte Constitucional ha decantado frente al
derecho al buen nombre. Así por ejemplo, en sentencia T 117 de 2018 se indicó lo siguiente:

¨2.2.2. Procedencia de la acción de tutela para la protección constitucional de los derechos a


la honra, al buen nombre y a la intimidad personal

La acción de tutela procede cuando el afectado no disponga de otro medio de defensa


judicial idóneo y efectivo para la protección de sus derechos fundamentales o, en caso de
existir tal recurso judicial, se ejerza como mecanismo transitorio para evitar el acaecimiento
de un perjuicio irremediable. El carácter subsidiario de esta acción “impone al interesado la
obligación de desplegar todo su actuar dirigido a poner en marcha los medios ordinarios de
defensa ofrecidos dentro del ordenamiento jurídico para la protección de sus derechos
fundamentales (…) y sólo ante la ausencia de dichas vías o cuando las mismas no resultan
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idóneas para evitar la ocurrencia de un perjuicio irremediable, resulta admisible acudir a la


acción de amparo constitucional.”[19]

Para la protección de los derechos al buen nombre, a la honra y a la intimidad personal el


ordenamiento jurídico cuenta con instrumentos diferentes a la tutela, como lo es la acción
penal. En efecto, cuando se presenta la lesión de los mencionados derechos fundamentales,
los delitos de injuria[20] y calumnia[21] permiten preservar la integridad moral de la víctima.

Sin embargo, esta Corporación ha establecido en reiterados pronunciamientos[22] que la


simple existencia de una conducta típica que permita salvaguardar los derechos
fundamentales, no es un argumento suficiente para deslegitimar por sí sola la procedencia
de la acción de tutela, toda vez que: (i) aunque la afectación exista y sea antijurídica, se
puede configurar algún presupuesto objetivo o subjetivo que excluya la responsabilidad
penal, lo cual conduciría a la imposibilidad de brindar cabal protección a los derechos del
perjudicado; (ii) la víctima no pretenda un castigo penal, sino solamente su rectificación; y
(iii) la pronta respuesta de la acción de tutela impediría que los efectos de una eventual
difamación sigan expandiéndose y prologándose en el tiempo como acontecimientos reales
y fidedignos.[23]
(…)

2.3.2. Por su parte, el derecho al buen nombre hace referencia al concepto que se forman
los demás sobre cierta persona. De esta manera, la jurisprudencia de esta Corte ha definido
el derecho al buen nombre como “la reputación, o el concepto que de una persona tienen los
demás” y “la estimación o deferencia con la que, en razón a su dignidad humana, cada
persona debe ser tenida por los demás miembros de la colectividad que le conocen y le
tratan”.[43]

Este derecho puede ser vulnerado tanto por autoridades públicas como por particulares, lo
cual ocurre cuando se divulga información falsa o errónea, o se utilizan expresiones
ofensivas o injuriosas, lo que conlleva a que la reputación o el concepto que se tiene de la
persona se distorsionen, afectando también su dignidad humana.[44]

En este sentido, la Sentencia T-1095 de 2007 indicó: “La vulneración del derecho al buen
nombre puede provenir de una autoridad pública, pero es incuestionable que algunos
comportamientos de particulares llegan también a afectarlo y habrá de acudirse a lo
determinado en el artículo 86 de la Constitución”.[45]

Al respecto, la Corte ha sostenido que:

“En suma, el derecho al buen nombre debe ser objeto de protección constitucional cuando
se divulgan públicamente hechos falsos, tergiversados o tendenciosos sobre una persona,
con lo cual se busca socavar su prestigio o desdibujar su imagen, por consiguiente para
constatar una eventual vulneración al buen nombre es preciso examinar el contenido de la
información, y evaluar si es falsa o parcializada o si adjudica a determinadas personas
actividades deshonrosas que le son ajenas. Para el mismo efecto resulta imprescindible

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ACCIONANTE: EDUARDO DIAZ GRANADOA ABADIA.
ACCIONADO: CARLOS CAICEDO OMAR.

establecer si las expresiones cuestionadas corresponden al ejercicio de la libertad de


información o se inscriben en el ámbito de la libertad de opinión.”[46]

En esa medida, al estudiar casos relacionados con la vulneración al buen nombre de una
persona, el juez de tutela debe analizar la situación fáctica que se le presenta, dado que
este derecho guarda una estrecha relación con la dignidad humana y, por ende, al
evidenciar los elementos previamente mencionados, debe proceder al restablecimiento y
protección del derecho.

2.3.3. En relación con el derecho a la imagen, la Corte Constitucional ha señalado que este
es “el derecho de toda persona al manejo de su propia imagen” que comprende “la
necesidad de consentimiento para su utilización” y que constituye “una expresión directa de
su individualidad e identidad”.[47] En este sentido, se ha establecido que la imagen de una
persona no puede ser utilizada o manipulada por terceros de manera libre,[48] lo que implica
que para que otros puedan utilizarla se requiere el consentimiento del titular del derecho.

VIII. DEL CASO CONCRETO.

De la providencia que se acaba de citar, se desprenden varias subreglas en orden a determinar la


procedencia de la acción de tutela, en tratándose del derecho al buen nombre. También se
desprenden algunos presupuestos a tener en cuenta para dilucidar si el derecho al buen nombre ha
sido afectado.

Tenemos entonces, como primer presupuesto que el afectado haya solicitado la rectificación. El
accionante aportó con el escrito de tutela una solicitud de rectificación y la constancia de haberse
remitido vía correo electrónico.

Ahora examinaremos las afirmaciones hechas por el accionado en varios medios de comunicación.
Así las cosas, escuchadas las entrevistas en los enlaces aportados por el actor y habiendo leído
atentamente las transcripciones que hiciere el accionante, se puede rescatar de las afirmaciones del
accionado lo siguiente:

 Se refiere de manera abstracta a un clan o mafia denominada la Cotes- Díaz Granados.

 Según el Gobernador del Magdalena, ese clan se habría apropiado de forma irregular de los
dineros de la salud del Magdalena.

 Según el accionado, esas actuaciones irregulares habrían ocasionados serios problemas en


el sistema de salud del Departamento.

 Se hace alusión a varias personalidades públicas, en su mayoría personas dedicadas a la


política.

En concreto frente a un ciudadano de nombre EDUARDO AGATON DIAZ GRANADOS ABADIA o


semejante, el accionado señaló lo siguiente:

¨Los Diaz granados han manejado la salud por décadas, y particularmente ese hospital, en
la coalición que tenían los Diaz granados con los Cotes, ellos manejaban la salud, tenían un
congresista Eduardo Diaz granados, él no se presentó, pues nuevamente al

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ACCIONANTE: EDUARDO DIAZ GRANADOA ABADIA.
ACCIONADO: CARLOS CAICEDO OMAR.

congreso, pero ahora tienen un seńor Guida, ese Guida hace parte de ese equipo, igual
hay otros congresistas, Fabián Castillo, Eduardo Pulgar y Honorio Enrique Pinedo, que
hacen parte de ese círculo de los clanes que están digámosle, o estuvieron, al frente de la
gobernación del departamento, y que disputaron en la pasada elección con el Mello Cotes,
cuales clanes, los Cotes los Diaz granados los actores políticos el gerente.¨
Nota entonces este funcionario judicial, que en relación con el accionante, no existe manifestación
directa por parte del ciudadano Carlos Eduardo Caicedo Omar, en relación con la comisión de
conductas delictivas, de manejo irregular de dineros, de concertarse para delinquir o de quebrar la
salud del Departamento. Cierto es, que si el accionante se refiere al accionante cuando hace alusión
a Eduardo Diaz Granados, lo ubica como una persona del grupo político el antiguo Gobernador,
quienes inclusive por disposición legal son los encargados del manejo de la salud del Departamento.
En ese orden, se considera que contrario a lo expuesto por el demanante en el escrito de tutela, el
accionado no emprendió señalamientos directos en contra del ciudadano Eduardo Agatón Diaz
Granados Abadia. Y es que resulta de gran importancia para la afectación del derecho al buen
nombre y a la honra, así como para proferir una orden judicial, que se logre indentificar de manera
concreta, específica y clara, las expresiones que afectaron el buen nombre, presupuesto que no se
obtiene con abstracciones como las expuestas por el accionado.

No cabe duda, porque es evidente, que el accionado hace serios señalamientos en relación con las
familias Cotes y Diaz Granados, sin embargo, para la protecicón del derecho fundamental al buen
nombre y la honra de un solo accionante, debe verificarse lo que en concreto se ha expuesto sobre
éste. En el presente caso, el fragmento de las declraciones del ciudadano Caicedo Omar, que se
refieren al parecer al accionante no permiten colegir una afectación directa o concreta a su buen
nombre, honra o presunción de inocencia.

Por todo lo anterior, se negará el amparo constitucional solicitado por el actor, al no evidenciarse una
afectación concreta y clara de su derecho al buen nombre.

En mérito de lo anteriormente expuesto, el Juez Segundo Penal Municipal con Funciones de


Conocimiento y Depuración de Santa Marta, administrando justicia en nombre de la República de
Colombia y por autoridad de la Constitución y de la Ley,

VIII. RESUELVE:

PRIMERO: DENEGAR el ampara constitucional solicitado por EDUARDO AGATON DIAZ


GRANADOS ABADIA, en virtud de las razones expuestas en la parte motiva de esta providencia.

SEGUNDO: Esta providencia podrá ser impugnada dentro de los tres (3) días hábiles siguientes a su
notificación.

TERCERO: NOTIFÍQUESE esta providencia de acuerdo con lo establecido en el Decreto 2591 de


1991.

CUARTO: REMÍTASE el proceso a la H. Corte Constitucional para su eventual revisión en caso de


no ser impugnada esta providencia.

ORIGINAL FIRMADO
ENDER DE JESÚS EGURROLA MENDOZA
JUEZ