UNO

La última vez que lo vi fue durante la graduación y aquello hacía ya desde hace un buen tiempo y en todos esos años no supe de su paradero sino hasta aquella mañana cuando me sorprendió con una llamada. Al teléfono estaba Amador Fonseca, ex compañero del colegio y de la universidad. —¡Hola escritor, ¿vives todavía?—me dijo con ese tonito sarcástico de selvático reconociéndome por la voz—. ¡Tengo la historia que siempre has estado buscando y estoy seguro que te va a interesar! Al principio pensé que se trababa de una broma para hacerme creer que algo importante estaba a punto de suceder en mi vida. Pero al escuchar sus palabras (entreveradas con frases incompletas de remordimientos no resueltos y pausas para tomar aire), me di cuenta que quería contarme su propia historia. —Te propongo que al término de la distancia, vengas a mi oficina para conversar del asunto —me ordenó medio en broma, medio en serio con acento militar, gastando los últimos minutos de su celular prepago—, pero aún así tuve tiempo de tomar nota de su ubicación. Al siguiente día lo visité, en su oficina en el edificio del Minsa donde trabajaba como especialista en salud pública. Me recibió alegre y chacotero como siempre, (con una sonrisa y un abrazo con paletazo en el hombro) que seguía usando desde que lo conocí. Las últimas semanas, me había estado buscando, preguntando sobre mí paradero a amigos y conocidos que vivían en la capital; sin saber que yo había perdido, (sin proponérmelo) todo contacto con mis paisanos de ciudad Paraíso; en realidad desde que ingresé

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a trabajar en el Minedu, (en un proyecto de educación a distancia para ser más exactos), enfaticé mientras me servía una taza de café. —¿Tú en el Minedu?—ojea el texto de ciencias naturales que le entregué para que vea la calidad de mi trabajo—. Pero, ¿qué hace un tocólogo en ese ministerio? ¿Acaso eres gobiernista? ¿No me digas que estás trabajando con la primera dama en el cuento de las comunidades indígenas y afro descendientes? —No, para nada hombre, a eso si yo no le entro—aclaro—. Conmigo todo por lo legal. El proyecto está siendo financiado por el BID, y allí, las cuentas están claras, al menos hasta donde yo sé. Tu sabes, he estudiado también educación. (Desde el quinto piso del edificio se ven los árboles, las combis y los buses en la avenida). Escribir lo que estás hojeando me costó, sin exagerar, sangre sudor y lágrimas; había gente muy complicada en el Minedu, que veía las cosas de manera negativa, sin ninguna pisca de autocrítica. — Y ¿Por qué ah? —Pues porque hacen del maleteo, una forma de vida. Si alguien avanza, no falta otro que lo critica no para ayudarle a mejorar sino para invalidar su trabajo, sin aportar nada a lo que está criticando. El pretexto era que el libro estaba mal concebido y por ello había que reescribirlo, después de haberlo terminado, si fuera posible habría que quemarlo porque le faltaba lo esencial, el enfoque, los conceptos, tal o cual cosa, ese o aquel tema que también debió haber sido incluido aunque nunca precisaban qué y cómo, en fin cosas enraizadas en la mente de mucha gente en este país.

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Cuando nadie le dio pistas sobre mi paradero, Amador tuvo la curiosa idea de buscarme en la guía telefónica donde para asombro suyo encontró seis homónimos míos. Llamó a los primeros cuatro números pero sin suerte, y en el quinto intento, se enteró que la persona por quién preguntaba era un deudor y moroso que debía a todo el mundo, (es decir a los bancos que otorgaban préstamos de consumo y cadenas de tiendas y supermercados que funcionaban como bancos en la capital), cuyo nombre figuraba en la lista negra del Infocorp/Equifax; y, con un discurso aprendido, alguien contestó el teléfono anunciando que yo ya no vivía allí, que me había ido fuera del país. Amador conjeturó entonces que yo, un aspirante de escritor, (agobiado por las deudas) había caído en desgracia y estaba viviendo a salto de mata escondido, haciendo creer a mis acreedores que había optado por esconderme porque había perdido toda capacidad de pago. Fonseca estuvo a punto de perder la paciencia, los buenos modales y hasta pensó en desistir de su búsqueda, cuando haciendo un último intento me encontró. Estudiamos en la misma escuela fiscal en ciudad Paraíso donde un día nuestra maestra en la primaria la Mis Lilian Peña-Herrera, nos habló en clase sobre las profesiones y a qué nos íbamos a dedicar en la vida, escuché que medio salón dijo que quería ser doctor, otros abogados, ingenieros, y algunos militares y yo fui el excéntrico que anuncié que de grande quería ser escritor. Aquello fue suficiente para que cada vez que mis compañeros me veían se acordaran de mí y me abordaran diciendo: «¿Cómo vas con tus cuentos escritor? Y, ¿cuándo publicas tu primera novela?». Comentarios que al principio los recibía con rubor y cierta incomodidad pero para que no siguieran insistiendo respondía: «paciencia, amigos que un día de estos los

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sorprenderé con algo que valga la pena publicarse». Tenía algunos cuentos, pero no sabía cómo llegar a publicarlos en ese tiempo. Cuando terminé el colegio, en vez de estudiar lo que debía para seguir mi vocación, me dejé llevar por las «responsabilidades de la vida» que era lo que mi padre llamaba al hecho de estudiar una carrera universitaria que me permitiera conseguir un empleo seguro, casarme y reproducirme; y que más tarde descubrí, era esa influencia perniciosa del hemisferio izquierdo de mi cerebro que según afirman los expertos, es el que controla nuestro lado lógico racional. Fueron también los escasos recursos económicos en la familia que pesaron para tomar la decisión de irme al seminario de Jaén para estudiar filosofía y luego regresar a ciudad Paraíso donde estudié obstetricia que obviamente, nada tenía que ver con mi vocación de convertirme en escritor y además era la única carrera cercana a la medicina que se acercaba a la medicina que era lo que mis padres querían que estudiara. Y no hice las cosas como debí haberlas hecho, viajar a la capital para estudiar literatura. Fue mi madre quien me dijo que la obstetricia, estaba de alguna manera relacionada con la literatura, «parir tiene mucho que ver con escribir», me consoló de manera lacónica el día que ingresé a la facultad y que en ese momento no entendí, sino años más tarde, cuando ingresé a trabajar en el hospital de ciudad Paraíso. Y fue así como me prometí que luego de graduarme y teniendo ya los medios y recursos suficientes me trasladaría a la capital para estudiar literatura y de allí, pensaba también viajar a España para cumplir mi sueño de dedicarme a tiempo completo al oficio de escribir. Sin embargo, cuando terminé obstetricia, nuevamente el hemisferio izquierdo al que también los especialistas señalan que tiene que ver con

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imaginando los lugares y situaciones que decían sus novelas y me atreví a escribir unos cuentos. gracias al internet. ojalá que en los colegios en verdad los usen y no se queden en los almacenes bajo siete llaves. ¿Has leído mis cuentos?. Durante mis horas libres que eran pocas. controlar a las gestantes. Esto es texto académico. Tal vez influenciado por aquellos cuentos o informado por algún paisano sobre mi fugaz experiencia en la elaboración de textos en el Minedu 5 . Fue allí donde leí a los escritores que admiraba. atender a las parturientas que llegaban a cualquier hora del día y más aún de la noche y a quienes llegaban sangrando o con graves complicaciones desde los lugares más remotos cargadas en literas luego de navegar por varios días por los intrincados ríos de la selva en botes con motores fuera de borda). a pesar que los publicaste después que me fui del país. pregunté para despejar mis dudas. y fue así como terminé trabajando en la atención clínica en el hospital de ciudad Paraíso. salir en campañas de vacunación por los pueblos aledaños vacunar a los niños. «Quiero leer lo que escribes. que los publiqué en el quincenario El Palmerino. dijo Amador.nuestra capacidad numérica. me dijiste aquella vez. me controló a tal punto que terminé creyéndome el cuento de que tenía que conseguir empleo fijo para adquirir la tan ansiada seguridad financiera y estar así preparado para la vida. de hecho tiene buen contenido. pensé. pero no te piques por mis críticas». pude leerlos. ¿lo recuerdas? Claro que sí y sigo pensando lo mismo. «¿Me habrá llamado porque creerá en mi talento?». te felicito. Sí. claro que sí. concentrado en el libro de ciencias naturales. luego de terminar mi jornada: (entregar anticonceptivos con el consentimiento informado. en el Club durante nuestra fiesta de promoción del colegio.

no has envejecido nada—me bombardea con preguntas—. apenas le alcanzaba para pagarse el alquiler de un austero departamento de soltero en el centro de la capital y luego de asegurarse de la comida. no busco el sufrimiento. Le cuento que el proyecto del Minedu había concluido y actualmente me encontraba trabajando para una ONG. Al pie del edificio. le miro el rostro con la frente en alto.fue lo que le hizo pensar que podía ser yo la persona indicada para reescribir su historia que valientemente. luz y teléfono. pero si éste llega y trata de meterse en mi vida. Por un momento pensé que el recuerdo de mi confesión en la escuela de querer ser escritor lo había conmovido y ahora como un mecenas quería ayudarme con ese material para escribir una novela. los gastos de agua. Hasta ahora no había publicado nada importante que aquellos cuentos y el libro que deshojaba 6 . no le tengo miedo. esa posibilidad se esfumó inmediatamente cuando supe que lo que Amador ganaba en el Minsa. Sin embargo. había decidido confiarme. mientras la policía los golpeaba disparándoles bombas lacrimógenas. en otras palabras. enviaba lo poco que le sobraba a su madre que aún vivía y lo esperaba en las Fiestas Navideñas y Año Nuevo en ciudad Paraíso. Cuéntame ¿Cuál es tu secreto? ¿Qué ha sido de tu vida? ¿Dónde trabajas ahora? ¿Cuáles son tus proyectos? ¿Cuántas cosas has publicado? Supe que te habías casado ¿Cuántos hijos tienes? ¿Has regresado a ciudad Paraíso? —Mi secreto es ya no preocuparme más por la crisis económica ni la política. un grupo de jubilados se encadenaba en las rejas del Minsa. —A pesar de los años.

Confío en ti. cruzando la place de la Concorde para estar aunque sea unas horas y conocer una parte del majestuoso Louvre. estuvo también cerca de dos años en Holanda donde entre otras cosas había visitado el Palacio de la Paz. Lo he iniciado pero le falta orden y no tengo la disciplina ni el tiempo suficiente para terminarlo. estoy seguro que sabrás mantener la rigurosidad y fidelidad de los hechos que 7 . Estuvo también de paso por Alemania donde se fotografió junto a las estatuas de sus héroes Marx y Engels en la plaza de Berlín.entre manos. Del cajón de su archivador Amador extrajo un maletín y un sucio manuscrito en papel bulky. —Te he llamado porque quiero que lo termines—sentenció convencido al entregarme el manuscrito—. donde había visto con deleite las pinturas de Van Gogh y Rembrandt y curioseó las vitrinas de la Zona Rosa pero de aquello no tenía pruebas. Había vivido por casi tres años en Londres. Amador me mostró unas fotos de su viaje por Europa. sólo su testimonio. la primera vez que visitó París. y aparecía junto al Big Ben. Estaba felizmente casado y tenía dos hijos con ellos viajaba todos los años a pasar las Navidades y el Año Nuevo en ciudad Paraíso. porque allí dichas celebraciones eran otra cosa. desde el Arco del Triunfo. pues allí no estaba permitido tomar fotos. pidió a un turista hindú que le tomara unas fotos al pie de la torre Eiffel y caminando bajo un radiante sol por la Avenue des Champs Élysées. las Casas del Parlamento y el London Bridge. Es más. Y. mientras que en Irlanda se emborrachó con Guiness en un pub en el centro de Dublín. en un día de verano. la Corte Internacional de la Haya y se paseó en bote por los canales de Ámsterdam.

—Nadie mejor que tú para ayudarme a narrar la violencia que se vivió en ciudad Paraíso hace más de veinte años—dijo—. —Puedes quedarte tranquilo que de eso. que las partes se articulen. despedidos y jubilados son apaleados por la policía porque tienen el valor de exigir sus derechos ¿acaso podríamos llamar a éste país todos con orgullo «nuestro país»? 8 . Una violencia que aún no ha terminado. no tienes qué preocuparte y si así van a ser las cosas. eres tú el autor de este libro. que tenga cuerpo que esté revestida. Además. —Es tan autor el que cuenta como el que escribe—corregí de inmediato—. —No es autor el que cuenta sino el que escribe—dijo con sinceridad sobre lo que creía. —Ahora sí que no entiendo nada ¿Qué tiene que ver tu historia conmigo? si yo nunca he salido del país—protesté cerrando la ventana evitando que el gas siguiera entrando. Afuera gaseaban a los desempleados despedidos arbitrariamente por la dictadura. pues sus causas están todavía presentes. asegurándote de no poner nada que sea alguna interpretación arbitraria tuya que magnifique o minimice lo que quiero contar tal y como la he vivido. —La verdad es que dependerá de ambos pues esta historia en cierto modo también se relaciona contigo—se seca los ojos con el dorso de las manos murmurando—: Es ese maldito gas que se filtró por la ventana. Mira lo que está sucediendo abajo. la historia está ya escrita y lo que quieres que yo haga es simplemente ordenarla.sucedieron en esta historia.

Amador tenía razón. de nuestros años en el colegio y en la universidad. Acordamos reunirnos en un amplio tranquilo y acogedor restaurante que recientemente había descubierto. que los sábados en las mañanas estaba casi vacío. 9 . pasaron las semanas. sin que nos diéramos cuenta. palabras y puntuaciones al texto en una sencilla laptop. en la primera cuadra de Risso. refugiándome en el escapismo de la literatura. aunque habíamos tomado caminos diferentes en la vida. cerca de las Fiestas Navideñas. mejorando y corrigiendo lo que tenía que hacerse así. manteniendo lo que ambos considerábamos estaba bien. tratando algún día escribir lo que nos había pasado. Trabajamos los sábados a fin que no interfiriera con nuestras actividades laborales y le pedí que no fuera ni en su reducido departamento en el centro de la ciudad y tampoco en la casa de mi suegra donde me encontraba alojado pues aquella casa se tornaba bulliciosa los fines de semana. quitando párrafos. contábamos con la exclusiva atención de las anfitrionas que nos servían los capuchinos y croissants que disfrutábamos con deleite mientras. la violencia política había afectado nuestras vidas en esos años y tal vez seguía haciéndolo hasta ahora. agregando. digitado por mi conciencia y mis circunstancias me quedé. los meses y los más de dos años que nos tomó tener listo el manuscrito. leíamos y corregíamos. Quedamos en trabajar en este proyecto. Y. aguantando con estoicismo que todo aquello pasara. Él se fue del país escapando de esa guerra. listo para ir a la editorial. había muchas cosas que contar. Además. Y. mientras que yo. durante todo el tiempo que nos tomó concluirla más que un trabajo fue para los dos una catarsis.

Pero el sábado siguiente. El lunes. tofis y chocolates. allí me dijeron que la semana pasada. pensé en lo peor. Entonces. podría estar en la morgue. «El lunes va a tener que explicarme y espero que sus excusas sean creíbles». Le 10 . preocupado y sin saber qué es lo que pudo haberle pasado. En la vereda. «Ha arrugado este jijuna». especulando lo que pudo haber sucedido. Lo esperé hasta muy tarde. al haber sido asesinado por delincuentes comunes que pululaban en aquel vecindario. había presentado su renuncia irrevocable. a la hora del almuerzo. fui a buscarlo en el segundo piso de un edificio en la Alfonso Ugarte. Marqué su celular y no obtuve respuesta. ¿Habrá tenido algún accidente? Podría haber sido atropellado por una combi mientras salía de casa ¿Estará en algún hospital tan enfermo que ni siquiera puede contestar su celular? ¿Habré anotado mal su teléfono? Por un momento. Entonces saqué mi agenda y lo llamé a su teléfono fijo y nuevamente la voz gravada me dijo que el número marcado no existía. pensé. al imprimir una original y fotocopiar tres ejemplares en la tiendita del Centro Comercial. la grabadora me pedía dejar mi mensaje después de la señal. me fui directo a su oficina en el Minsa. molesto y confundido por tanta irresponsabilidad. Amador no apareció. seguro de encontrarlo en su departamento.—Nos encontramos aquí el próximo sábado a la misma hora para llevarlo a Estruendomudo—se despidió Amador. una vendedora me ofreció suplicantemente caramelos. pensé con cólera todavía. preocupado. Regresé a casa. O acaso lo estaba juzgando mal. ¡Qué tal irresponsabilidad!. No pude conciliar el sueño aquella noche. y toque madera.

Pero si Amador vivía solo. —Quién pregunta por él —Un amigo—y le digo mi nombre. —Mi tío me pidió que cumpliera con este requisito —comenta la chica esta vez con una sonrisa—. todo esto me parece muy extraño». estoy lleno». lo mismo dijo la primera vez que se fue y desapareció por tres meses y la segunda vez. pensé. —¿A ver señor su DNI? Saqué el solicitado documento. lo escudriña y finalmente se convence que ese era mi DNI. Caminé por la avenida rumbo al paradero más cercano hasta un óvalo que se llenaba de combis y custers que cual enjambre de 11 . Espere aquí un momentito —desaparece y regresa casi de inmediato con un sobre manila—. Se fue el viernes a ciudad Paraíso. no le creo nada. pero para serle sincera. «¿Una sobrina?. me los llevo. Ahora ya no hay que confiar así nomás en nadie. Es para usted. —¿Cuándo regresa tu tío? —Él dijo que nunca. regresó a los seis meses—me entrega el sobre y cierra el postigo sin siquiera despedirse. peor todavía en la capital.entregué una moneda «otro día. Toqué el timbre y abrió el postigo una muchacha de ojos somnolientos. —¿Qué desea señor? —Aquí vive Amador Fonseca ¿no? —Ya no —dijo escuetamente—. me pidió que se lo entregara personalmente. le dije y se marcha cargando a su bebé al encuentro de otro transeúnte.

quiero que me hagas un último favor. Esto debido a que mi nombre ya está más que suficientemente repetido en el contenido que colocarlo también en la carátula me parece un exceso de figuretismo. Subo y en el trayecto abrí el sobre que contenía esta nota: «Estimado amigo: Cuando leas mi carta. justo cuando íbamos a publicar el libro.insectos llegaban desde todas las intersecciones. Al fondo viajaban una pareja de ancianos que se besaban acaramelados sin importarles las miradas y comentarios burlones de unos colegiales. El cobrador decía que se iba por toda la Arequipa hasta Miraflores. todo Arequipa¡» gritaba a voz en cuello el cobrador y. no había ninguno con asientos disponibles. buscando enmendarla. estoy pasando por momentos difíciles. llegó una combi pirata. seguramente ya estarás enterado y molesto sobre mi repentino viaje a ciudad Paraíso. Tengo que resolver unos asuntos pendientes que los he estado postergando por mucho tiempo pero las cosas han llegado a complicarse tanto que no puedo seguir esperando más. Dedicaste 12 . Esperé que llegara un vehículo vacío pero a esa hora. contraviene nuestro acuerdo: te propongo que aceptes publicar el manuscrito con tu autoría. A punto ya de renunciar la larga espera para tomar un taxi. «¡Todo Arequipa. sé que estoy en falta contigo por eso. Discúlpame que no te precise los detalles. aunque sé que ello. carro vacío!». Te soy franco. dirigiéndose a mí me dice: «¡habla causa.

permíteme entregarte no como regalo sino como pago por los servicios prestados. los sábados me las pasaba despilfarrando lo poco que ganaba. a decir las cosas tal como las vi y las sentí. y puedas dedicarte de una vez en cuerpo y alma a lo que te gusta.muchas horas a escribirlo y te confieso. y así abrirás esa etapa de tu vida que por muchos años la has mantenido postergada. 15 mil dólares. Para concretar este último. estoy más que satisfecho con el contenido. pues antes de ello. Gracias por ayudarme a contar esta historia. pues me ha servido para librarme de las angustias y los miedos que me atormentaban. la selva y resolver un problema pendiente. que es todo el dinero que he podido ahorrar durante este tiempo que nos tocó trabajar juntos desde que empezamos el proyecto. que los he puesto en una cuenta bancaria cuya tarjeta. anunciándose como: «amable y cariñosa masajista cumple todos tus caprichos». atándome a una vida sin sentido. Ahora puedo regresar tranquilo al lugar donde pertenezco. Citas que no eran más que desastrosas sesiones de sexo con el propósito de matar el aburrimiento en los bulines y hostales del centro de la capital y aliviar de esa manera la soledad que me ha aquejado siempre. Ahora está en tus manos publicarla y que la gente se encargue de juzgarla. solicitando los servicios de alguna dama de compañía que ofrecía sus servicios en los diarios. Ojalá algún día volvamos a vernos 13 . número y clave secreta adjunto en este mismo sobre.

respaldados por un montón de papel moneda depositada en una bóveda. efectivo disponible: $14.5. y porque por cosas como éstas ya nadie protestaba en el país pese a todas las arbitrariedades pues el que lo hacía era considerado un resentido anti-sistema. ¿Quién habrá sido el cacaseno que inventó aquello de que las cuentas necesitaban mantenimiento? Si ellas no se alimentan. ni necesitan de un hogar. había una tarjeta. Me bajé casi de inmediato de la combi en busca del primer cajero automático más por curiosidad que por credibilidad y al encontrar uno en la avenida Del Ejército. y comisión de ITF: $1. Recién entendí que no se trataba de un cuento y que iba a poder publicar esta novela. pues son sólo números en una base de datos. Maldije también al gobierno por mentirnos sobre la temporalidad del Impuesto a las Transacciones Financieras (ITF).984. Amador» Pensé que aquello era una broma de mal gusto montada por Amador para justificar su irresponsabilidad de dejarme con toda la carga del manuscrito. mantenimiento: $14. Examiné el fondo del sobre y para mi sorpresa.50 centavos.Un abrazo. menos aún tienen necesidad de vestirse ni requieren cariño. Maldije al banco por cobrarse la comisión de mantenimiento. a los banqueros.000. 14 . marqué la clave y comprobé que tenía saldo: Depósito: $15. mantienen a quienes las administran. pero nunca a los ahorristas. Eso sí.

Aprendió la lección una vez cuando a sugerencia de una vecina suya. sin pensarlo dos veces. al mes siguiente. cajas municipales. retiró su dinero. Aquella ingrata experiencia bastó para que mi madre se curara en salud y desconfiara de los bancos. Al principio pensó que se trataba de una equivocación de algún empleado o el error de una computadora y creyó que iba a ser corregido.Recordé la sabiduría de mi madre que prefería guardar lo poco que tenía bajo el colchón. cajeros automáticos y servicios afines por el resto de su vida. 15 . guardar pan para mayo. cooperativas. pero al ver que el mismo «error» se repitió el siguiente mes. creía que ahorrar en el país significaba lo mismo que en cualquier otra parte del mundo. es decir todo lo que le habían enseñado en la escuela. aprovisionarse para tiempos difíciles y progreso. puso sus quinientos dólares en un banco y vio cómo con el cuento del «mantenimiento». «¿Qué hubiera pasado si es que me hubiera ido de viaje?» pensó con la inocencia de una niña. sus ahorros en vez de crecer se redujeron sin que ella moviera un solo dedo.

cinco en las aulas y uno de internado en una clínica u hospital. para ser exactos. en sus conductas cotidianas. estudiar obstetricia luego de haber concluido sus estudios de filosofía en el seminario de Jaén. un caluroso y acogedor pueblo enclavado en la selva de Sudamérica. El día que partió. una profesión que normalmente. requería de seis años. en el aeropuerto de techos de calamina. en sus deseos y sus discursos científicos y teóricos. (un año cada vez) y por ello. Pero no fueron las locas ilusiones que lo sacaron de su pueblo y abandonar su casa para ver la capital (como dice un valse). Ocho años. le tomó más tiempo de lo requerido. en sus comportamientos sexuales. ese poder que querían tener y retener sus autoridades. Amador esperaba la llegada del avión que lo llevaría por primera vez a la capital. Amador Fonseca estaba resignado pero a la vez feliz de vivir por veinte y tantos años en ciudad Paraíso. la universidad donde estudió y trabajó había sido recesada dos veces. sino el miedo a la guerra que se había desatado en ese lugar. hacía más calor que de costumbre. casi lo linchan y lo calificaron de recontra contra-revolucionario. fueron por causas políticas. docentes y estudiantes en sus cuerpos. ¿Qué por qué se recesó la universidad? Bueno. el peor insulto que un estudiante de izquierda podía recibir en ese tiempo. Aquello coincidió con una huelga de estudiantes 16 . por las pugnas de poder en ese recinto. donde nació. que les permitiera existir y ser reconocidos como tales. Cuando Amador escribió un artículo sobre ese tema del poder y lo pegó en la marquesina de la universidad. Hace unos años. según me dijo.DOS Al concluir la universidad.

esas mismas autoridades en complicidad con los dirigentes administrativos y docentes. Tomaron el campus y aquella manera de protestar dejó de ser un último recurso para convertirse en la manera más común y efectiva forma de resolver los problemas. El rector y sus allegados se pagaban sueldos y bonificaciones por estudios y capacitaciones que nunca realizaban y por propuestas de investigación que jamás iniciaron. por el contrario. las autoridades adujeron que los vehículos habían sido blanco de los delincuentes comunes. hasta nuevo aviso». Además. el rector 17 . La subversión. Cuando los afectados reclamaron. muchos alumnos nunca más regresaron a las aulas. ANR decretó: «suspender temporalmente todas las actividades universitarias. sobrevaluaban la compra de bienes y servicios que adquiría la universidad.exigiendo el cambio de las autoridades universitarias. pero aquello no convenció a nadie y exigieron la intervención de la Contraloría General de la República. había logrado penetrar y controlar la organización estudiantil y docente en la universidad y las huelgas y paralizaciones estudiantiles sirvieron de caldo de cultivo para la infiltración subversiva. acusadas de corruptelas e ineptitud. El día que los estudiantes tomaron el campus universitario exigiendo la renuncia de las autoridades nadie les hizo caso. Sin embargo. los problemas se agravaron y por ello fiel a su estilo el presidente de la Asamblea Nacional de Rectores. Hubo tal caos y descontrol en esa casa de estudios superiores que de la noche a la mañana alguien canibalizó los vehículos destinados para el trasporte de los estudiantes durante las prácticas de campo. Medida que duró un año y gustó tanto al presidente que lo repitió dos años más tarde y cuando los recesos fueron levantados.

iba él también a sentar cabeza.pidió la protección de la policía que acordonó el campus y bombardeó con gases lacrimógenos a los huelguistas. contrariamente a lo que él creía. vendió todos sus bienes. una estufa eléctrica que podía usarse como horno y dos cajas con utensilios de cocina (todavía sin estrenar) que desde hace unos meses. Un piquete de huelguistas reforzó el frontis. un televisor de 14 pulgadas marca Philips. tenía para él un valor intrínseco. y los hubiera preocupado más todavía si les hubiera dicho que había decidido viajar a Londres. otro el cerco perimétrico y los más ágiles se treparon a los techos sin dejar un solo espacio sin control y vigilancia. Pero más que en dinero. para sus amigos y conocidos. había empezado a comprarlos porque al igual que sus amigos y coetáneos sabía que tarde o temprano y en el momento menos pensado. aquel patrimonio de unos doscientos títulos. fue de su biblioteca. mientras disfrutaban el inchicapi. sino sólo en alguna 18 . Cómo no iba a ser así si eran primeras ediciones con tapas de cuero. pues. que no eran muchos ni gran cosa para un recién graduado que aún no había cumplido su primer año laboral: una moto Honda 70 color azul. En respuesta a ello los huelguistas se radicalizaron. Algo de lo que le tuvo problemas de deshacerse. —Me voy bien lejos porque aquí es imposible vivir— dijo Amador a sus padres cuando le preguntaron por su viaje a la hora de la cena. al notar la presencia de un pelotón de asalto más estudiantes se plegaron a la lucha y no sólo un grupúsculo de revoltosos como había declarado el rector en la radio local. adornadas con filigranas y letras doradas imposibles de encontrar en cualquier librería. Faltando unos días para su partida. no tenía tanto valor.

convencido que ya la tenían perdida». Èmilie Durkehim. sólo le alcanzaba para costearse el pasaje de ida a Londres. a amigos y conocidos más cercanos para que pudieran ver e interesarse en algún ejemplar en particular y le hicieran una oferta a la que Amador no pudiera rechazar. hubiera sido el comentario de los subversivos. se dio cuenta que lo que había logrado recaudar con la venta de sus bienes. «Si estaba vendiendo sus cosas era porque se está yendo del país» hubieran especulado y si se iba de ese modo era porque seguramente estaba metido en algo turbio. la Enciclopedia Británica. Todo dependía desde donde se viera el asunto. la Historia de la República. No le pareció una buena idea poner un anuncio en la emisora ni en el periódico local. las obras completas de Nietzsche. «Podría tratarse de un terruco arrepentido que abandonaba la lucha armada. hubieran pensado los del Servicio de Inteligencia. que era donde vivía. nadie quiso pagar un 19 . así como compendios de ciencias biológicas. Una biblioteca bien surtida con clásicos de la literatura universal moderna y contemporánea. porque aquello hubiera atraído no sólo a libreros sino también al Servicio de Inteligencia y a los subversivos. Karl Marx. Pero. O se grataría de un reaccionario que había apoyado solapadamente al gobierno desde su cargo en la posta de salud. la Historia de la Filosofía de Frederick Clopeston. Entonces no le quedó otra alternativa que convocar en casa de sus padres. fisiología y patología humana. Herbert Spenser. y no tuvo más remedio que deshacerse de una vez por todas y sin remordimientos de sus libros. Alexis de Tocqueville y varios títulos de medicina. Freud. Auguste Comte. Cuando estaba casi todo listo.excéntrica tiendita de antigüedades en la capital.

hasta Miami donde tenía que tomar un vuelo de conexión en la British Airways que lo llevaría a Londres su destino final. debía esperar las dos horas. pues habiendo sido clasificado como «pasajero en tránsito». y. no podría deambular libremente por los pasillos. se levantó en vilo los seis pesados sacos con todos los tratados de medicina y ciencias biológicas por un precio que no valdría la pena ni siquiera mencionarlo. y. mientras que el resto —por el que nadie quiso ofrecer nada— tuvo que venderlo por kilos. Amador calculó que con todo lo recaudado. menos aún. Con la información proporcionada por Quiquiriqui Tours. Al no contar con la Visa Americana. cuanta obra literaria clásica. pequeña extravagancia que sabía estaba reservado para pocos turistas extranjeros y nacionales con quienes se había topado en las calles de ciudad Paraíso antes de que llegara la subversión. una tarde de mediados de otoño se fue del país. 20 . hospedándome en hostales bed and beakfast. cafeterías y tiendas del aeropuerto. dos y hasta un dólar. eso sí. haciendo escala en una ciudad de la selva fronteriza. le explicaron en la agencia que al llegar a Miami. salir de allí. Luego de una semana de estar en la capital obtuvo su pasaporte. por sólo tres.justiprecio por aquellas reliquias impresas y con resignación. dejó que se llevaran enciclopedias completas por la friolera suma de cinco. dos días después. fácilmente podría vivir sin contratiempos en el viejo continente por lo menos durante dos meses. diez y hasta veinte dólares. custodiado por agentes de migraciones. una de las más reconocidas y serias agencias de viajes y turismo en ciudad Paraíso. premunido de un triciclo. tal como fue la oferta de un ocasional reciclador que por allí pasaba.

Para su propia tranquilidad. (a excepción de España). reconocimiento y sorpresa el buen trabajo del dictador en aquel remoto país. Aquello también contribuyó para que en esos años. sino también a muchos inocentes. sino que ésta les era otorgada y rara vez denegada al llegar al destino. Con ello proyectó al mundo. Menos lo era para la Gran Bretaña que debido a la barrera del inglés. al 21 . la ineficiencia del Estado para proveer con servicios públicos y. el país estaba siendo gobernado por un dictador confundido que no sabía si era chino o japonés que una mañana despertó con unas desenfrenadas ganas de gobernar el país junto a su prole por cien años para lo cual decidió cerrar el Congreso e instaurar una de las dictaduras más nefastas y corruptas pero eso sí. le dijeron que la presión migratoria de sudamericanos a la Comunidad Europea. muy efectivo en la lucha contra la subversión. no recibía el «tsunami» de migrantes latinos que sí recibía España. de combatir también la corrupción. según sus partidarios. a costa de asesinar y mandar a las mazmorras no sólo a subversivos convictos y confesos. en el llamado «puerto de ingreso». ávido de buenas noticias. ¡muérete de risa!. Aquello fue suficiente para que los gobiernos europeos y en particular el de la Gran Bretaña. otrora considerado una republiqueta bananera. la imagen de un eficiente estadista sudamericano. es decir. En ese tiempo. corrector de los históricos problemas de su país: la crisis económica. un verdadero problema y dolor de cabeza para los gobiernos y autoridades europeas. la Embajada Británica se mostrara por decir de algún modo. viera con respeto. «flexible» con los ciudadanos del país al no exigirles visa de viaje. no constituía como hoy en día. en ese tiempo.

—¿Y cuál es el propósito de su viaje señor Fonseca?—volvió a preguntarle el oficial. ella te va a ayudar. tratando sin éxito de disimular su nerviosismo. los viajeros tenían que responder de manera convincente una lista de preguntas que los oficiales de migraciones. alivio o alegría. actuando a nombre de su gobierno y su reina. para una visa de turista. cruzaría el Atlántico en la British Airways y en ocho horas llegaría a Londres. Eso sí. —Me voy a Londres. respondió. Poco a poco Amador empezaba a aliviar su nerviosismo y suspiró no sé si de tristeza. hacían a los solicitantes. Una vez en la sala de espera llamó a su madre. —Cuídate hijo mío que Dios te bendiga—le dijo su madre—. 22 . —De vacaciones —repuso mirándole directa y firmemente a los ojos. examinando minuciosamente la fotografía y los datos de su pasaporte. Saludos para tu prima Victoria. —¿A dónde se dirige usted sin visa?—le dijo de manera inquisidora el oficial de migraciones del aeropuerto de la capital cuando Amador le enseñó su pasaporte al intentar pasar a la sala de embarque de los vuelos internacionales.momento de pisar territorio británico. —Que tenga un buen viaje señor Fonseca —dijo estampando el sello de salida en el documento. (estaba a punto de tomar el avión) e hizo un lacónico recuento de su itinerario: desde la capital a Miami el vuelo duraría cinco horas con cuarenta minutos aproximadamente y luego de dos horas de espera.

bolsas y mochilas y no había espacio para su maletín tipo James Bond. creí que ya nadie más iba a subir al avión. El asiento de la ventanilla me corresponde. Pausadamente ella abrió los ojos: —Lo siento—dijo—. Como una gigantesca anaconda. la cola seguía larga y no quedaba otra que resignarse a ser el último pasajero en subir al avión. la fila de gente entraba en la nave y calculó que toda aquella odisea de llegar al Reino Unido para pedir asilo político le tomaría (incluyendo el tiempo de espera) no menos de dieciséis horas.En ese momento. que llevaba todas las tardes a la universidad con apuntes para sus alumnos. Esperando que la multitud se descongestionara un poco y para asegurarse que las necesidades fisiológicas no lo traicionaran en pleno vuelo al cruzar la Cordillera de los Andes. siempre y cuando no se presentaba algún percance. Tenía el pelo algo alborotado y echó agua sobre la glostora antes de peinarse y a pesar de las dos tazas de café expreso que había tomado en el desayuno. al menos eso era lo que Amador pensaba. todos querían subir primero. Amador se fue al baño. Al regresar del baño. la counter anunció a los pasajeros que debían abordar el avión y la gente empezó a aglomerarse. sus incisivos lucían blancos y sopló para comprobar que su aliento mantenía aquel olor a menta cuando salió de casa. encontró que estaba siendo ocupado por una mujer que. Las gavetas de equipaje de mano del avión estaban atiborradas con maletines. —Disculpe señorita—dijo mostrándole su boleto con el número asignado—. Al identificar el asiento que le habían asignado junto a la ventanilla. 23 . cerrando los ojos fingía dormir.

Y haciendo un mohín se sentó en el asiento del medio que era el que realmente le correspondía. ignorando las instrucciones de seguridad que daba la aeromoza. mientras que en el asiento al otro lado del pasadizo. «Joven y bien conservada». Cuando el avión se estabilizó y el capitán había apagado las señales de abrocharse los cinturones. acostumbrada a los viajes internacionales. Amador exploraba furtivamente ese rostro que a juzgar por su simetría. la mujer miraba de reojo. un pasajero leía un Condorito y a su costado una jovencita. sus formas y proporciones. Para pasar el tiempo y calmar en algo su ansiedad. se sintió más tranquilo. escuchaba relajadamente música con unos audífonos. No estaba dormida. de decirle algo que 24 . en el momento en que el avión empezó a moverse. ella simplemente rezaba el rosario como buena católica. sentía el impulso natural y mundano de mirarla. pensó. No sé si fueron sus rezos o algo más terrenal o quizás las dos cosas juntas que hicieron calmar en algo los nervios de Amador y cuando el avión levantó vuelo. preparándose para el despegue. sosegado y seguro de viajar junto a alguien que no sólo era católica sino también muy bella. dedujo que frisaría por los cuarenta. De cuando en cuando. Amador cogió su diario y continuó escribiendo detalles de su viaje. Amador trató de concentrarse escribiendo pero no pudo. sumados a la lozanía del cutis. y la larga cabellera azabache que apenas rosaba sus mejillas acariciadas por un ligero rubor. por la ventanillas y sus labios no dejaban de susurrar plegarias y letanías.

se fijaron en la película: El día de la marmota. iban a la par con sus mejillas y una naricita natural. no creo que esté alucinando debido a la altitud pues este Boeing 737 tiene buena presurización. Amador la sorprendió mirando por la ventanilla. 25 . Sintiéndose ignorado. Luego de pasar por un cúmulo de nubes. pensó Amador. que hacía sólo unos instantes había empezado. Su cabellera suelta deslizándose por sus hombros. La mujer llamó a la aeromoza para pedirle un juguito de naranja. pero no tan perfecto como para que otro selvático no se diera cuenta. y ya le estaba causando risa que seguramente hubiera querido compartirla con alguien que no era aquel compañero de viaje desconocido que estaba a su costado. ¿qué hará por la vida?. Sus labios resaltados con el rouge. Vio los picos y promontorios herrumbrosos de montañas donde no vivía nadie. luego separarse kilómetros más adelante. y unas arqueadas cejas. desde donde se divisaban nubarrones y alguna que otra nube blanca. «Estoy seguro que es de la selva».iniciara una conversación. En un momento. lograba camuflarlo bien. como copos de algodón y de cuando en cuando un escampado de complicadas formaciones rocosas de la cordillera y cadenas de montañas que se anudaban entre sí para. apareció ante sus ojos un majestuoso glaciar. ¿qué gustos tendrá? Sus ojos marrones rodeados por largas y rizadas pestañas resaltadas por el rímel. con ese tonito que solamente le salían a las selváticas pero que —quien iba a saber por qué causa o motivo—. tocaba el borde del escote posterior de su vestido adornado con pequeñas lentejuelas que brillaban a la luz de los fluorescentes. ¿Quién será?. confirmaban la sospecha de Amador de estar viajando junto a alguien que bien podría tratarse de una reina de belleza o una modelo de pasarela.

—La cuenca amazónica se inicia en la cordillera y no en las montañas —corrigió la mujer al intruso. —Quiere decir blanco amanecer —sonrió ella. ¿Sabías que está ubicado en el límite de tres departamentos? —¿Acaso ya estamos en la cuenca amazónica?—interrumpió el pasajero que hojeaba el Condorito quien la había escuchado y observaba durante el viaje.634 metros de altura. una turista más. tratando de romper el hielo y llamar la atención de la mujer. miró por la ventanilla. sin atreverse hasta ese momento a dirigirle la palabra. entrecerró los ojos por el resplandor del sol que brillaba sobre esa gran mole de hielo que pasaba frente al avión y por primera vez la mujer habló: —¡Es el nevado de Yerupajá! Con nada menos que 6. Luego ella volteó. Pasaron unos segundos y no hubo respuesta. Inmediatamente Amador cayó en la cuenta que no estaba viajando con una pasajera cualquiera. una cara bonita. La segunda montaña más alta del país y el punto más elevado de la cuenca amazónica. —¡Qué lindo se ve ese cerro cubierto de nieve¡ —dijo Amador aclarándose la garganta. —¿Qué significa Yerupajá?—dijo Amador restándole importancia a la interrupción del entrometido y sorprendido por el especializado conocimiento que ella tenía sobre un tema que creía reservado sólo para los naturalistas que escribían en la National Geographic.por la falta de comunicación. cayó en la cuenta que su primera experiencia de viajar seis horas en avión sería de un total y completo aburrimiento. sino alguien que 26 .

A esto ella repuso. para no quedarse atrás. Allí esperó media hora que le parecieron segundos. Ni siquiera las turbulencias al sobrevolar el llano amazónico que hicieron gritar y pedir perdón a Cristo a una mujer que frisaría los sesenta por los pecados cometidos sirvieron para sacarlo de esa especie de hipnosis en el que Amador se encontraba. a juzgar por su indumentaria: pantalones cortos. camisas color caqui y sombreros de safari. explicándole su significado en castellano de cada una. Una cerveza helada. parecían personajes salidos de las tiras cómicas de Tarzán que Amador leía con devoción religiosa en sus tiempos de colegial. basada en la teoría de las placas tectónicas. y. Sólo bastó ese click temático para que cual cotorra a la que le han colocado un piojo en el oído. con vuelo directo a Miami y se olvidó por completo de su diario. La aeromoza preguntó por cuarta vez si deseaba algo de beber o comer. 27 . empezara a hablar y hablar sin parar. Aquello mantuvo a Amador ocupado todo el tiempo que quedaba para llegar a ciudad Fronteriza. extendiéndose en sendas y didácticas explicaciones sobre la formación de la cordillera de los Andes y la Amazonía. nombrándolas en su nombre originario. Amador comentó que sólo en su país. un juguito de naranja con hielo. Tampoco notó en qué momento el avión despegó nuevamente y esta vez.conocía bien la geografía y seguramente también la cultura del país. dijo él y la mujer. tiempo suficiente para que subieran otros pasajeros provistos de enormes mochilas que. habían más de cincuenta montañas de más de cinco mil metros de altura. Fonseca estaban tan concentrado que ni se dio cuenta en qué momento el avión tocó la pista de aterrizaje en ciudad Fronteriza.

Un sol abrasador se filtraba por las ventanillas del avión. Nada. Soy Belinda Araoz. ¿Qué nos falta?. ¿no crees?. somos gente que trabaja duro todos los días. me voy a Londres de vacaciones. recursos naturales. Aquello ayudó en algo a disminuir el calor pero era insuficiente para terminar con la incomodidad de sudar a seis mil metros de altura. hablando de cosas mundanas y asegurarse más del dejo sacarle ese dejo al hablar. Yo la verdad no sé porqué. Tenemos todo. nos sacamos la mugre. nos va tan mal con lo generosos que somos. castigando a los pasajeros del lado izquierdo.La chica regresó pronto con lo solicitado y unas toallitas húmedas y calientes que emanaban un vaho aromático. —Son para las manos. —Y ¿Siempre eliges Londres para irte de vacaciones? 28 . —Esta línea aérea derrocha en amabilidad con sus pasajeros— comentó Amador. en un ratito van a servir la cena —dijo ella. —Yo tengo un vuelo de conexión en Miami. vivo en la capital y me voy a un congreso y de paso. ¿Vive usted en Miami?—preguntó Amador. somos así—dijo Amador. —¡No me llames Señora!—repuso ella fingiéndose ofendida—. cordiales con la gente—repuso sonriendo nuevamente—. —Es verdad. —Así somos nosotros. dejando escapar por enésima vez sus diminutivos. tratando de cambiar de tema. aprovecharé para visitar a mi hija. —Señora. quienes para protegerse cerraron las mamparas y abrieron al máximo las perillas del aire acondicionado.

Un domingo por la tarde. Quería separarla de ese muchacho que no la convenía. Pero allí no la creyeron ¿cómo puedes hablar así del capitán?. inventó el malvado. y parecía haber logrado todo lo que se propuso en la vida: una exitosa carrera. esa denuncia no pasará. ¿le recordaba a alguien que conocía? Mientras miraba la tele. ¿Por qué le parecía que la conocía de alguna parte?. la doctora Araoz recordó lo que le ocurrió cuando aún era una adolescente. La doctora Araoz era directora del Instituto Nacional de Enfermedades Neoplásicas y había sido invitada para presentar su trabajo de investigación sobre el tratamiento del cáncer uterino. Contrariamente a la impresión que tuvo al salir de la capital. cogió un taxi hasta la Maternidad donde luego de doce largas horas de trabajo de parto nació su hija Patricia. Hablaba abiertamente sobre cualquier tema. contó todo a su madre y ella a la policía. El funesto día en que su padrastro abusó sexualmente de ella y la envió a la capital. del jefe del Ejército en ciudad Paraíso ¿Quieren que los terroristas lo maten como están haciendo con todos los violadores? Ni hablar señora.—Por supuesto que no. No contento con ello amenazó con matarla si lo denunciaba ante las autoridades. cuando le vinieron los dolores del parto. asistida por la única obstetriz que se 29 . ¿podría acaso haberla visto en ciudad Paraíso?. hace unas horas. Pero ella armándose de valor. inventando la historia que su enamorado (con quien sólo se había besado un par de veces) era el responsable de su embarazo. una hija y quizás también el amor. esta es la primera vez que voy a conocer esa ciudad. Amador se sentía privilegiado por estar viajando junto a una mujer inteligente y bella.

despierta y hábil con los números. era menor de edad y los del Ministerio de Trabajo venían a supervisarlos. Su madre que la acompañó hasta la capital se quedaba con la niña todo el tiempo y no podía faltar de ninguna manera porque los sábados y domingos el casino estaba repleto de clientes «A1» que dejaban buenas propinas. gracias a Dios que nunca le pasó nada—pensó recogiéndose el cabello la doctora Araoz. Llegó a la conclusión que era de ciudad Paraíso. Cuánto hubiera querido tener un empleo que le permitiera estar en casa con Patricia los fines de semana. ¿Por qué una 30 . El día que se presento a una entrevista. son requisitos más que suficientes para el puesto de dealer que estamos necesitando). creía que otra vez había empezado a rezar. (una cara bonita. Amador observaba a Belinda con disimulo. El otro requisito (secundaria incompleta) no importaba porque con solo cuarto de media. pero en un descuido le salía nuevamente. El problema era que no tenía papeles. eso sí los siete días a la semana con el que pudo pagar el alquiler del departamento. le dijo el Gerente General de un casino en Miraflores. los pañales y las consultas al pediatra de su hija. Estaba seguro que trataba de disimular y camuflar su acento selvático y lo lograba con éxito. Había notado algo raro en su rostro que le hacía pensar que la había visto en algún lugar pero que no lograba identificar con claridad dónde ni cuándo. carisma para atender al cliente.dio abasto para recibir a ocho criaturas más. Pero aquello podría arreglarse con el abogado del Ministerio que para suerte de la empresa también los asesoraba. la comida. Pero. El trabajo era rentable. tuvo que trabajar cuando Patricia apenas cumplió los tres meses. Para criar a su hija. Belinda había demostrado tener una capacidad numérica comparada a la de un estudiante de la UNI.

Estoy bromeando. Además. había capacitado al personal del Minsa en la detección temprana del cáncer uterino y viajaba a la selva pues allí la incidencia de dicha enfermedad era más alta. Experta que conoce el tema. Es cierto mi acento ha cambiado mucho pero no lo he perdido. —¿A mí? ¡Hazme el favor!— tomó otro sorbo de su jugo de naranja y. Soy de un pueblo que seguramente nunca has escuchado hablar. la verdad. de ciudad Paraíso. no eres la primera persona que me lo dice. tampoco me llames doctora. —Ya casi su acento ni se nota. que en otras zonas del país. dónde nació? —Por favor—dijo ella—. primero en un hospital y luego para la OMS y se quedó en su país el día que conoció a don Ulderico Rivasplata. hace años que no voy por allá.mujer abierta y segura trataría de esconder su origen con un forzado refinamiento? Y. A partir de esa fecha y durante muchos años. como un cura el Misal Romano. a ver si lo adivinas. para salir de cualquier duda preguntó: —Doctora Araoz. y salió fuera del país y se quedó a trabajar en el Reino Unido. no ha desaparecido y espero que no lo haga. Belinda le explicó que el papiloma virus era el causante principal del cáncer uterino y sostenía que debido a las condiciones climáticas en la selva se había convertido en una enfermedad endémica. ¿De dónde es usted. es parte de mi. No te voy a decir de qué parte soy. —¿En serio? ¡Yo también soy de allí! —No te creo. guardó el lápiz labial en su cartera—. quiero decir. Belinda pensaba como había empezado su carrera. ese título me enferma—sonrió retocándose el rímel con un espejito—. El escaso uso de condones 31 .

Patricia tenía miedo de regresar a un país sumido en el caos. Era época de inflaciones. hacía que el virus fuera fácilmente trasmitido a las mujeres. ¿en una ONG?. El tema de su investigación era el uso de las duchas e infusiones en baño maría con yerbas milagrosas como la manzanilla. Le contó a Amador que cuando su hija terminó su posgrado en los Estados Unidos. Solicitó al Consulado la extensión de su visado y se la negaron. 32 . que. —Lo sé—dijo Amador—. con el tiempo producía daños irreversibles en la forma y tamaño del epitelio del cuello uterino tornándolo canceroso. Pero diagnosticado a tiempo con el Papanicolaou. el matico y el llantén que afirmaba podían curar las cancerígenas úlceras cervicales. joven y con una maestría bajo el brazo ¿Qué futuro le esperaría aquí? ¿Trabajaría para el Estado? Estaba copado por los militantes del partido de turno. —Entonces no tengo que explicarte nada. Soy obstetra. aquel tipo de cáncer podría prevenirse y hasta curarse. y política acá seguía muy mal pues quienes se iban ya no regresaban más. pérdida de capacidad adquisitiva y largas colas en migraciones buscando visa para los Estados Unidos y España y si nonos ligaba ninguno de ellos.en los varones. social. El país pasaba por una tremenda crisis económica y la conmoción e inseguridad controlaban la vida de sus ciudadanos. No había trabajo. distritos y comunidades. Se había convencido que en Miami tendría un mejor futuro viendo que la situación económica. nos íbamos a Venezuela. casi todas se habían marchado. ya no quiso regresar al país. Su compromiso (como becaria responsable) era regresar y contribuir con sus estudios al desarrollo su país. explotaban los coches bomba y las incursiones terroristas en las provincias. estaban a la orden del día.

El bebé dejó de llorar. Y. y aquello era un riesgo porque frecuentemente. —Fueron tiempos muy duros para ella.Entonces no tuvo más remedio que quedarse de ilegal y fue recién el año pasado que pudo regularizar sus papeles casándose con un ciudadano norteamericano. En la película del avión. —Y ¿cómo se las arregló su hija para vivir de ilegal?—preguntó Amador. Para evitar caer en cualquier momento en la Migra. tenía hambre. la policía. Salía temprano a limpiar tiendas y oficinas en el centro de Miami. realizaba redadas para capturar a los indocumentados y deportarlos. Bill Murray frustrado en sus ambiciones y aburrido con su trabajo escuchaba el despertador con la misma melodía y se levantaba por enésima vez al día siguiente para vivir lo mismo que había vivido el día anterior. su madre lo arrulla mientras pide a la aeromoza que por favor le caliente el biberón en el microondas—. Patricia dejó la limpieza de tiendas y oficinas y se dedicó a limpiar casas particulares en Boca Ratón. menos en lo que le gustaba: el periodismo y no tuvo otra alternativa que hacer trabajos domésticos. Trabajó en todo para sobrevivir. fue en ese trajín de buses y caminatas por amplias veredas y extensos jardines de 33 . una de las zonas más exclusivas del condado de Palm Beach. y ganar mil quinientos dólares mensuales que se iban en comida y en el pago de la renta de un departamento que compartía con una colombiana con quien tomaba el autobús de las 5:30 de la mañana para irse al trabajo. sufrió mucho—un bebé llora quizá de calor o de hambre.

se daba tiempo para visitar a su anciano tío en el alberque. para conseguirle un Green Card falso y con ello obtuvo un trabajo en un McDonald con beneficios de ley sin que la Migra la molestara. por fin habían logrado el ansiado Green Card. 34 . Thomas la invitó a cenar para hablarle de su congregación. y pese a sus múltiples actividades. con el propósito de mostrarle sin ocultamientos desde el principio. Y le hizo caso. hasta el día en que encontró la felicidad cuando decidió dedicarse a cuidar ancianos en un albergue. Era una de las pocas cuidadoras que en todo momento y bajo cualquier circunstancia. Thomas era responsable de la dirección de finanzas de su sede principal en Nueva York. hijo de un ejecutivo del mundo de las finanzas. una de las más renombradas compañías globales de servicios financieros en los Estados Unidos. recién pudo ahorrar y pagar los cinco mil dólares que le pedían sus contactos. un tremendo parque en la Florida. Ese día. Encontró un empleo de lavaplatos en un restaurante italiano y los fines de semana de limpiadora de retretes en el Pinecrest Gardens. su credo porque él se consideraba un hombre de sólidos valores cristianos y con buenas intenciones. trataba con respeto y dignidad a los ancianos. se quedó allí por algo más de dos años. la Iglesia de Jesucristo de los Santos de los Últimos Días. Con ello.céspedes recién cortados donde Patricia conoció a otros latinos que otrora fueron ilegales pero que después de tanto batallar. Un domingo por la tarde. Y. que en los ochenta ocupó el más alto cargo en el Lehman Brothers Holding Inc. Allí conoció a Thomas Kaufman.. Patricia hacía su trabajo de rutina (leerles las noticias del diario a los viejitos). «Búscate otro trabajo que te saque de misia» le aconsejó una mexicana.

dueño de un restaurante le hizo la indecente propuesta de «legalizarla» cobrándole con descaro la suma de quince mil dólares. claro que al principio dudó como era de esperarse en una chica formada y educada en los valores y principios del catolicismo. Ocurrió que luego de ganarse su confianza un tal Spencer. ¿Acaso se trataba de la misma Patricia que conoció en el colegio y seguía considerándola el amor de su vida? Y que un día sin dar aviso luego de la fiesta de promoción desapareció para siempre. No se daba cuenta que aquello le complicaría la vida. Pero no faltaban latinos ignorantes. además de un «único pago en especie». 35 . se liberó de los pervertidos que con engaños intentaron aprovecharse de ella. Patricia jamás mostró un ápice de debilidad y rechazó con una contundente cachetada la propuesta del chantajista. —¡Qué corajuda ha sido tu hija!—dijo Amador—. Sí. requiere tener espíritu aventurero. Lobos que se vestían de corderos para comerse a las caperucitas. sorbió su whisky a las rocas y regresó a la realidad de estar volando. Su corazón le decía que Thomas era sincero. malpensados y lenguaraces que comentaban que los mormones seguían practicando la poligamia. escapando de lo que más despreciaba: la guerra. perdió el interés en Belinda. situación que confirmaría cuando él le pidió que fuera su esposa. Absorto en sus pensamientos.Amador había escuchado tantas veces el nombre de Patricia que su mente hurgó en los más recónditos recuerdos de adolescente. Pero la muy terca no me escuchó y se quedó. Tener el valor de arriesgarse a vivir de ilegal en un país. de su condición de ilegal. —Le advertí que si se quedaba de ilegal no iba a lograr nada. transparente y sobre todo normal en todo. pero también por las cosas que ocurrieron y vio en la comunidad latina.

preguntándoles lo que sucedía afuera. El día que Thomas le pidió matrimonio mientras caminaban por el Pinecrest. Leer era para ellos una actividad casi abandonada debido a las dificultades que tenían con la vista y el oído. Sin proponérselo. hizo un breve recuento del día y las circunstancias en que la conoció. anteayer. se dijo a sí misma. Aquella mañana sabatina cuando presintiendo que algo importante iba a ocurrirle. pero jamás venderé mi dignidad ni engrosaré la billetera de ningún pervertido abusador». llegó más temprano que nunca al asilo y la vio. sin mencionar aquellas para recordar las cosas que habían hecho trasantesdeayer. el país y el mundo. en la ciudad. Comprobó que la lectura. Patricia hizo un exhaustivo análisis y balance de esos meses en que habían salido y comprobó que también ella lo amaba y estaba dispuesta a dar ese importante paso en la vida. ayer. los ayudaba a luchar contra el Alzheimer.Esperó pacientemente todo ese tiempo: «Si me he de quedar de ilegal de por vida no importa. Su esposo pronto a ser. los rescataba de la isquemia cerebral al que parecían haber sido condenados. más allá de los extramuros. Patricia estaba más linda que nunca y sonriente de felicidad miraba a los invitados. no por resolver su situación legal sino porque sentía la necesidad de estar con él «sino era para siempre al menos por el tiempo que dure». Además uno aprende a amar no cuando encuentra a la persona perfecta sino cuando aprende a creer y confiar en la perfección de una persona imperfecta. El día de la boda. los familiares de Thomas y los amigos hispanos más cercanos. Patricia había descubierto que aquel ejercicio sencillo y rutinario. su madre. esa 36 . —se sinceró luego de darle el sí—. leyéndoles las noticias a los viejitos.

de pedazos de pan. que le brindaba más satisfacción que su anterior y mejor remunerado cargo. aceptando uno de menor jerarquía en el Lehman Borthers Bank en Miami. que su cara palidecía. empapados de fideos. algún objeto de peso normal para cualquier persona como sostener una taza de té o lo que era aún peor. —¿Te pasa algo? ¿Acaso has visto un fantasma? ¿Estás mareado por el viaje. de carne. Amador sintió que el pulso se le aceleraba. Luego de la boda. un nuevo pasatiempo. escucharla les devolvía las ganas de seguir viviendo. El ambiente cálido. encontraron en las lecturas. la comprendían mejor que a nadie. colorido y alegre de la ciudad lo convencieron de que allí era donde quería vivir y criar a sus hijos. Gracias a Patricia. Patricia Lezcano. ¿Cómo se apellida su hija? —Lezcano—. de sentirse acompañados por alguien que los ayudaba a recuperar sus recuerdos. al contrario. Y. de pollo. 37 . Otros ni siquiera estaban en condiciones de mantener por unos segundos en sus manos. tragó un poco de saliva y bebió otro sorbito de whisky y Belinda percibió la dilatación de sus pupilas. Más que con palabras. Thomas renunció a su puesto en Nueva York. o es el whisky que te está chocando? —Mucho peor que eso —repuso tartamudeando. Su curioso acento latino no era impedimento para que no la entendieran. —Si no es demasiada intromisión—preguntó Amador sin dejar de mirarla—. los ancianos. de sopas. poder alimentarse por sí mismos con la cuchara y dejaban los manteles y la ropa.misma mañana y hace tan sólo una hora. les hablaba con el corazón.

«Después de todos estos años tratando de comunicarme con Patricia desde que salió de ciudad Paraíso. junto a quien la trajo al mundo». Treinta minutos más tarde el avión aterrizó y amador le recordó que no se olvide de saludar a Patricia de su parte. aquella mujer era la madre de Patricia Lezcano. así es —tomó un sorbo de su jugo de naranja— ¿Acaso la conoces? —¡Claro que sí! La conocí en el colegio ¿le ha hablado ella de mí? me llamo Amador Fonseca. señal que pronto llegarían a Miami. Por la ventanilla del avión se veía el mar azul. 38 . el cielo y las islas caribeñas. ahora. —¿En verdad su hija es Patricia Lezcano? —preguntó balbuceando. —Así lo haré muchacho—dijo la doctora Belinda al despedirse. Amador chequeó en su libreta la dirección y el número telefónico de la casa de su prima Victoria en Lambeth donde se quedaría sólo por una semana.No lo podía creer. a dos cuadras de la estación de Stockwell. «Qué sorpresas te da la vida» —pensó Amador—. —Sí. estaba. De allí tenía planeado mudarse a vivir en el hostal YMCA.

atravesaron una puerta automática hasta llegar a una sala donde esperaban otros pasajeros en tránsito: jamaiquinos. surinameses. palabras amables y rostros risueños le preguntaban en castellano si 39 . jalando su equipaje por el largo pasillo. Paris. Amador obediente lo siguió. el procedimiento fue mucho más rápido. colombianos. Italia y Madrid. para tomar sus vuelos a Suecia. y se consoló al saber que no era el único que viajaba sin visa. —Eligió un lugar alejado para irse de vacaciones —comentó el oficial con ironía estampando el sello de «pasajero en tránsito» al documento—. Rápidamente hablaron en inglés. Luego de dos horas le dijeron que tenía que hacer el check in y abordar inmediatamente. Habló por un walkie talkie y al instante apareció otro agente con facha de policía. Amador no entendió nada y por los gestos intuyó que se referían a él. —Acompáñeme por favor—le dijo amablemente el que acababa de llegar. peruanos y ecuatorianos. Subieron y bajaron escaleras eléctricas y se dejó llevar por una faja trasportadora. Alemania.TRES En la cola de migraciones del aeropuerto de Miami. el oficial hizo un minucioso chequeo de la foto de Amador en su pasaporte: —¿A qué se dedica usted señor Fonseca? —A la docencia. Ahora sí. guyaneses. Colóquese aquí y espere un momento —apuntando con el índice el lugar exacto donde Amador debía quedarse mientras atendía al siguiente pasajero. haitianos. soy profesor universitario.

y le deseaban un feliz viaje. como si entrara en el túnel del tiempo. transitadas y complejas terminales diseñada para responder a las necesidades y requerimientos del control de pasajeros que llegaban a Londres. jugos. Amador experimentó lo que se siente salir por una manga. abordando el Enterprise. señalaba con el dedo lo que estaba en el menú y cuando veía lo que le parecía delicioso (ordenado por el pasajero de al lado). Pero. pensó.necesitaba ayuda. De esa manera pudo agenciarse de piezas de pollo. Como no hablaba inglés ni la aeromoza que la atendía castellano. Se sintió más tranquilo que cuando salió de la capital y tenía hambre y se pasó comiendo casi todo lo que le ofrecían en el vuelo de Miami a Londres. pan con jamón. simplemente repetía «ídem». A las diez de la mañana del día siguiente. de agentes de migraciones y tuvo la sensación que estaba siendo observado por cámaras de seguridad que colgaban del techo haciéndose pasar por objetos decorativos. la pimienta. ¿cuál salida?. se preguntó al llegar 40 . Tenía que encontrar a Victoria su prima que lo esperaba en la salida. el avión de la British Airways aterrizó en la Terminal Cuatro de Heathrow. vino y whisky. Nuevamente pasó por una faja transportadora y se vio como un personaje de su serie favorita: Viaje a las estrellas. la mantequilla y la mermelada podían servirse en sobrecitos y envoltorios tan diminutos que sintió estar jugando a la comidita. Miraba por todas partes tratando de encontrar la salida de los pasadizos en medio de señales y anuncios luminosos. «Ojalá hubiera estudiado el lenguaje de los mudos». de pasajeros apurados. Por primera vez vio que la sal. Amador se hizo entender con señas. el azúcar. queso. mantequilla. Para pedir algo. una de las más grandes.

41 .al laberinto de pasadizos y vericuetos de la Terminal Cuatro. sonó un «bip» y la puerta se abrió. No lo tenía a mano. Amador. —Sí. carnés. bajaron por un ascensor hasta una oficina «¿Y el chequeo de pasaporte?. ¿las grandes colas?». —¿Motivo de su viaje?— murmuró el calvo. ¿podría indicarme la salida por favor? —Por supuesto señor —respondió amablemente—. asumió que era un atajo. el block y otras chucherías. —Disculpe. entre ellos el original y la copia legalizada de su título universitario. lapiceros. nervioso y confundido que se le acercó un oficial. por aquí — e introdujo una tarjeta en la ranura de la chapa de una puerta de vidrio. en el bléiser. A su costado un sujeto leía concentrado. —Busco asilo político. —«No comprende español»—respondió el sujeto dando a entender que no quería ser interrumpido. y. —¿Puedo ayudarle señor?—le dijo el oficial. Desde las cámaras. Hizo un último intento y nervioso abrió su maletín mientras una ruma de papeles cayó al suelo. lo vieron desorientado. estaba su pasaporte. se preguntó —Su pasaporte por favor—le dijo un oficial calvo y fornido con cara de pocos amigos. Sígueme. escondido entre los documentos. en los bolsillos del pantalón y no lo encontró. rebuscó en el bolsillo de su camisa. ¿por dónde está la salida? — murmuró inseguro.

No conozco a nadie en Miami. que esa era también una manera de involucrarme. ¿No cree que debió haberlo hecho en Miami. ni mirarle en la cara—. —Acaba de decir usted algo muy claro. aquí tengo una prima y vengo a pedir protección a su gobierno. —No. nunca abría la boca. la gente se encuentra entre dos fuegos. Los más afectados son los inocentes. no hice nada. dijo el oficial con cara seria. no comentar nada también tiene su costo. Si protestas contra la injusticia es probable que te cataloguen como subversivo y si hablas en contra de los subversivos. —¿Ha hecho usted algo para que algún grupo haya atentado contra su vida?—el oficial llama a un compañero por un Chequearemos su equipaje. querían que dijera algo. por un lado los subversivos y por el otro el Ejército y los paramilitares. 42 . la gente se encuentra entre dos fuegos pero no usted en particular. donde tuvo su primera escala? Porque así indican las leyes en esta materia ¿Por qué usted no hizo lo que tiene que hacerse en estos casos señor Fonseca? —No lo sabía. En mi país mi vida corre peligro.—¿Por qué quiere pedir asilo político en el Reino Unido?—tecleó chequeando en una pantalla sus datos sin inmutarse. no puedo estar allí pues no hay a quién acudir. te tildan de soplón. y el hecho de no hablar. Aquello les molestaba. Podría precisar ¿de qué viene usted escapando?. —De la guerra que no hace diferencia entre inocentes y culpables. walkie talkie —. se ha perdido el respeto por la ley y el orden. ¿Sabe lo que me dijeron?. que me pronunciara sobre lo que estaba sucediendo.

leía pausadamente su nombre. —¿Transporta usted droga? —No —dijo Amador rotundamente. mi función será hacerle algunas preguntas que serían registradas en este documento. formularios y una lista de preguntas. Señor Fonseca. probando el té cargado. usted está solicitando asilo político en el Reino Unido. de sus pantalones. recordando las plantaciones promovidas por la Reforma Agraria en los valles de ciudad Paraíso. Chequearon cada resquicio de su maleta. las piernas y entrepiernas.El oficial lo tranquilizó diciéndole que tuviera calma. un par de marrocas. El oficial se fue y al rato apareció con el té y un folder con documentos. pasaron el detector por su cuerpo. abrieron y revisaron cada pieza de su equipaje. Por supuesto que estaba de acuerdo «debe ser té de Bangladesh por eso es tan fuerte». cada bolsillo de sus camisas. En un cuartito de dos metros cuadrados donde apenas cabían una mesita redonda y dos sillas. que todo iba a salir bien. tapas y contratapas de su maleta y lo dejaron con el responsable en temas de refugiados…Le invitó a tomar asiento sirviéndole otra taza de té con leche. pensó Amador. Lo acompañaba otro que portaba en la cintura un detector de metales. se detuvieron en el abdomen. deportados y cuestiones afines. Dijo que era el responsable en temas de exiliados políticos. de los forros. que no se preocupara. Le ofrecieron ¿té o café? Té por favor. una vara de descarga de electroshock y su infaltable walkie talkie. refugiados. luego. «¿Cuántas familias se habían beneficiado con el cooperativismo en 43 . que deberá firmarlo si es que está de acuerdo. Le explicaron nuevamente lo del chequeo. Amador debía esperar.

—Y. subversivos. muy movidas. una prima como le dije. Les habían hecho creer que a menos que se metieran en problemas. —¿Quién o quienes han atentado contra su vida?—le sacó de sus pensamientos el oficial de migraciones. a los que no militaban en los partidos políticos y a quienes como en su caso. —¿Dónde vivía usted antes de llegar al Reino Unido? —En ciudad Paraíso—respondió Amador por tercera vez—. ya volaron un canal de televisión y un vecindario en el centro comercial de la ciudad. a los pobres. La violencia era insoportable. pero aquello era más falso que currículum de congresista. Trabajaba en el Hospital y en las tardes de profesor en la universidad. la política les producía arcadas. la violencia no los iba a alcanzar. aquí en el Reino Unido ¿conoce a alguien que lo ayude? — Si. militares y paramilitares habían desatando una lucha sin cuartel en su país y ciudad Paraíso era un polvorín de donde la gente quería salir si tuviera los medios para hacerlo.esos años? ¿Acaso ese sistema no había sido un controlador social del avance del narcotráfico? La desarticulación de las empresas estatales promovida por el fundamentalismo de los empresarios y políticos neoliberales dejaron a muchas familias en la selva desprotegidas que no tuvieron otra alternativa que dedicarse al cultivo de la coca». 44 . —Y ¿por qué no se quedó en la capital?—insiste el de migraciones. la guerra estaba golpeando a quienes nunca la provocaron. —Las cosas allí también están color de hormiga.

así como los recursos para tener efectivos patrullando las calles. a los militares y paramilitares. los derechos humanos y el narcotráfico en aquel 45 . sino como un potencial enemigo. es considerado sospechoso de ser un subversivo más que tenía que ser combatido por constituir un obstáculo para la democracia. no ve al ciudadano de a pie como un aliado. Miedo a los subversivos. —¿Por qué usted no pidió protección a las autoridades de su país. consultando documentos e informes de expertos del Alto Comisionado de las Naciones Unidas para los Refugiados ACNUR sobre la guerrilla. de alguien sin ningún cargo público ni influencia política vale menos que una bala. Para ellos la seguridad de un ciudadano común. —preguntó el oficial dándosela de chistoso. hacía falta policías para proteger a las autoridades y a la población pero estos eran pocos. el progreso y la globalización.— ¿Existe un lugar llamado así en su país?. Denuncia que quedó archivada en el libro de ocurrencias. —¿Y los soldados? —Claro estaban allí haciendo su trabajo. La policía no se daban abasto para nimiedades. por ejemplo a la propia policía? —Por miedo a las represalias. pero el gobierno está perdiendo la guerra. El entrevistador lo escudriña. claro que sí —enfatizó por cuarta vez sin saber que el castellano del oficial no era tan bueno. se aleja de la gente. —¿Ciudad Paraíso?. peor si este reclama. para movilizarse e investigar mi denuncia. Cuando acudí a las fuerzas del orden me pidieron dinero dizque para la gasolina.

y lodosa carretera. donde otrora. Por unos minutos desapareció por una puerta. Pues bien. Sin embargo. no podrá usted negar que los subversivos ya han sido controlados por el gobierno en su país. sajinos. con titulares marcados con resaltador. un día salió de ciudad Paraíso con los primeros rayos del sol brillando en los cerros de la ciudad. evocó en su memoria el asesinato de nueve campesinos por una columna subversiva en Caynarachi. después de un largo viaje en camioneta por la angosta. Debía vacunar contra la tosferina y la difteria a los niños menores de siete años y contra el tétanos a las mujeres en edad fértil. acudían los venados. eran aquellas mayores de quince y menores de cuarentainueve años. Sacó de un archivador algunos recortes de periódicos nacionales. Llegó a Caynarachi al caer la noche. que de acuerdo al Minsa. (continuó el oficial). huanganas y sachavacas para lamer las rocas de halita y proveerse de este mineral muy escaso en el llano 46 . donde los cerros del último flanco oriental de la cordillera de los Andes abrían el paso a una quebrada de estrepitosas aguas que daba origen a una catarata cuya caída producía un ruido similar al bramido de un toro buscando aparearse y se perdía como una anaconda serpenteando en la foresta. majases. vivir en paz. ofreciendo al interrogado otra taza de té o algo más para beber. ¿Qué evidencias tiene para demostrar que son ellos quienes quieren hacerle daño? Amador. Nadie podía vivir ni trabajar allí pues la guerra había llegado a tocar directamente a las personas que sólo querían una cosa. En ese lugar abundaba la sal. conversó con un colega suyo y regresó al poco tiempo tomando otra taza de té con leche más sonriente que antes.país sudamericano. estoy bien así». empinada. Amador: «no gracias.

haciendo repreguntas clave y leyendo las respuestas. fecha y lugar de nacimiento. su quejido era débil y tosía mucho. Escribió las respuestas literalmente. El oficial anotó en el formulario el número del pasaporte. y confirmó los datos personales de Amador. el inguiri y se calentaba el frejol para la cena. Debe contarme en detalle lo sucedido. asegurándose que lo escrito reflejaba lo respondido. mientras la madre lo atendía y el resto de la familia rezaba en la cocina.amazónico. a las mantis religiosas. a las chicharras machacuy y a cualquier otro insecto raro. tragó saliva y se acomodó el cabello con una mano mientras que con la otra tomó otro sorbo de agua… Los perros ladraban al ver la luz de la linterna que le permitía trajinar por el caminito en medio de la calle cubierta todo el tiempo de una tupida 47 . Escuchó a lo lejos el llanto de un niño que estaba enfermo. ocasión que los cazadores aprovechaban. redundando en algunas preguntas. no había luz eléctrica. respiró hondo. cerca al fogón de la tullpa donde hervía junto al timbuchi de boquichico. ¿Dónde ocurrieron las amenazas. Caynarachi estaba en tinieblas. Cuando Amador llegó. su nombre. cuántas fueron y en qué circunstancias se dieron éstas? —La primera fue en la Universidad donde enseñaba y las otras dos en mi domicilio —rechinó los dientes Amador. Más al fondo cocía la yuca que luego de enfriarse sería masticada para preparar el masato… —¿Podemos continuar señor Fonseca?—regresó el oficial después del corto receso—. la gente se alumbraba con lamparines que iluminaban tenuemente las casas atrayendo a las polillas. para abastecerse de la apetecida carne de monte infaltable en la mesa del poblador selvático.

dormían olisqueando el pestilente fangal que inundaba la cuadra cerca de la posta médica. —Ese día estaba dando clases en la universidad—tartamudeó tímidamente Amador—. 48 .pajilla que todos los días los caballos podaban con sus dientes. —¿Se considera o consideraba usted un revisionista pro-moscovita? ¿Qué fue lo que le hizo suponer que aquello iba dirigido a usted? Podría haber sido para alguien de la clase. extendió el dunlopillo sobre la tarima en el único ambiente que servía de habitación. un alumno ¿no cree? ¿Podría haber entre ellos algún revisionista pro-moscovita? Si todo el mundo viniera a pedir asilo político sólo por haber sido testigo presencial de arengas. la Terminal Cuatro de Heathrow simplemente colapsaría y tendríamos que construir una quinta terminal señor Fonseca. Amador esquivó los charcos y el lodazal. ni bien abrió la puerta. El cansancio dominó su hambre. Lo que le quiero decir es que los argumentos que usted está esgrimiendo no son suficientes para solicitar asilo político. Tiró al suelo sus zapatillas y se sacó las medias húmedas y casi en el acto se quedo dormido… —Vayamos por partes Señor Fonseca ¿cuénteme cómo así lo amenazaron de muerte?—insistía el de migraciones. Con la ropa puesta se tendió en la tarima. saltando sobre unos troncos que servían de puente cuidando de no hacer ruido para no despertar a los cerdos que arrumados unos sobre otros. cerca de la sala de partos que también era usada como tópico y consultorio. Ingresaron al aula tres encapuchados arengando el apoyo a la lucha armada y pidiendo muerte a los revisionistas promoscovitas.

me fui a la chacra a sembrar plátano. Pero yo no quiero estar en el Partido—suplicaba el campesino—. tampoco aquello de que «el poder nace del fusil». Y. No entiendo de política. Sabía que debía quedarse quieto sin hacer ruido y entre la oscuridad. peor aún van a revisar el marxismo- 49 . ¿quién los va ayudar? ¡Por favor váyanse y no vuelvan más! Otra mentada de madre y un ruido seco cual patada de mula lo hizo callar y caer desvanecido. Por eso me escapé de allí. Si me matan ¿cómo van a vivir sin mí?. ¿Tú eres Felipe Tapullima?—preguntaron con voz firme al otro lado de la pared de la posta—. miró su Casio fosforescente que marcaba las doce de la noche. ¿Cómo pueden mis alumnos ser revisionistas? Si ni siquiera revisaban sus apuntes. tienes que unirte a la lucha armada. Cuando estuve en la escuela. ya pues conchatumadre. Lo único que quiero es vivir en paz con mi familia. fueron amenazas reales —le sube la sangre a la cara a Amador—. tampoco comprendía eso de que «la letra con sangre entra» que el profesor repetía en clase.—Eso lo tendrá que decidir un juez ¿no cree usted? Por favor le pido no hacer ningún juicio de valor y se limite a tomar mis declaraciones. «Le han dado un culetazo en la cabeza». Tengo esposa y dos hijos a quienes cuidar y mantener y no tengo tiempo para dedicarme a la revolución. ellos me necesitan. gimoteando de dolor en un acto reflejo más que por una sensación consciente. pensó Amador recostado en su dunlopillo. —No fueron sólo arengas oficial. maíz y a criar gallinas. ante la respuesta afirmativa. el Partido necesita gente. —Usted tiene derecho a contar con un abogado y un intérprete pero hoy domingo es difícil ubicarlos… Unas pisadas y golpes fuertes en la puerta lo despertaron en medio de la noche.

se cogió la cabeza y con el rostro ensangrentado. no lo maten por favor!. Y. y se lo llevaron sosteniéndolo de los brazos. que leía porque mostraba la versión no oficial de la situación social. dos. ¡Cállate!. el campesino se despertó. Ya es de día. Señora. Amador escuchó gritos. su marido está en la plaza. la mujer del campesino suplicaba que por favor no le hagan daño a su esposo. tres horas y su marido no regresaba. él era un hombre bueno que no le hacía daño a nadie. leía Sputnik. Le dieron de bofetadas. ¡no grites o mueres tú también carajo! Impulsado por el instinto de proteger a su familia. la amenazaron a la mujer que no paraba de llorar. venían a avisarle. no salgas de casa y si avisas a la policía estás muerta. no tengo por qué negarlo. dijeron los niños. se incorporó a duras penas. mi poca formación marxista. Aquí no había medias tintas. me rindo!» Vamos a buscar al soplón que conoces. ninguno ha recibido entrenamiento político en Cuba. económica y política en mi país. suplicaba ella. Volveremos en una hora. mientras sujetaban a su mujer los niños observan llorando desde un rincón de la casa.leninismo. De chico yo si milité en la Juventud Comunista. ¡Voy a tener un hijo. eso sí. abrió los ojos. Esperó una. le gritó el subversivo al hombre tumbado en el suelo de su choza. para empaparme de lo que ocurría en el mundo socialista. ¡estás con la revolución o en contra de ella soplón hijo de puta!. ¿Volverá papá? En ese momento tocaron la puerta ¡Dios mío! ¿Serán ellos? Eran los vecinos. muerto… 50 . alejado del terrorismo en todo momento y. miró a sus torturadores y suplicó: «¡Llévenme ya…. provenía del quincenario Unidad. China o la Unión Soviética.

repreguntaba. «Es para ti». 51 . y esa semana no fui a la universidad. «No les hagas caso. ¡revisionista hijo de puta!.—¿Cuénteme lo que ocurrió en los otros dos casos?—continuó interrogándolo el oficial. nervioso. exagerado en su forma de vestir: camisa crema. resumía y registraba las respuestas. Además provenía de ciudad Paraíso y (aquello era un agravante). —Soy de la Scotland Yard. preguntaba. «Tengo dengue. «Te tenemos vigilado. una zona roja debido al narcotráfico y la subversión. alcancé a escuchar antes de colgar. cumplir con el protocolo. en la universidad no hay cabida para los indecisos. —Estaba en casa de mis padres a punto de terminar la cena y llamaron por teléfono. Cuando le conté a la policía. Amador creyó que el hombre exageraba. Llamé al decano. perros que ladran no muerden». le dije y no puedo ir a clases». Su perfil de viajero solitario. Tenía pues Amador la facha y la conducta de un típico burrier. pantalón y bléiser negros con gemelos dorados en cada manga y corbata de seda multicolores. ¿Está usted transportando droga? Ante aquella forma directa de decir las cosas. para quienes no quieren apoyar la lucha armada». pero así era su trabajo. Le explicó que revisaría nuevamente su equipaje y pasaría por una inspección minuciosa con Rayos Equis. era definitivamente llamativo. Me quedé frío de miedo y sin ganas de ir a trabajar al día siguiente. —dijo otro oficial que acababa de entrar—. luego le iban a tomar las huellas digitales y también fotos. El oficial hacía su trabajo. dijo mi madre pasándome la llamada. me dijeron sin inmutarse.

se equivocó. aunque el oficial no dijo nada. Se llevaron también su colonia. Recordó el documental en el canal del Estado donde la OMS/OPS y los epidemiólogos del Minsa daban cuenta que tanto la MDR-TBI como la hepatitis B eran de hecho los principales problemas de salud pública que atacaba a las poblaciones y comunidades más pobres y alejadas de la capital. Faltaba la revisión de su cuerpo con rayos equis y para ello debía pasar por una máquina que detectaba dos cosas: cocaína y tuberculosis. Cuando el oficial lo requisó. Con ello confirmó su hipótesis que provenir de un país sudamericano. otrora casi una republiqueta bananera lo convertía en un sujeto altamente sospechoso de transportar cocaína y padecer también de alguna enfermedad contagiosa. pero ¡oh sorpresa!. Era casi nuevo. «Negativo» fue lo que entendió significaba aquello. tapas y contratapas de su maleta y no encontraron nada. El equipo de médicos y paramédicos que lo atendía sabía que no por gusto su país encabezaba el ranking de aquellos con epidemias bíblicas como la tuberculosis multidrogo resistente MDR-TBI. Y se convencieron que en su equipaje no trasportaba cocaína. que (en plena era de la globalización y apertura del mercado). desodorante y jabón Royal Regiment para los análisis de laboratorio. luego de media hora se la regresaron intacta. Amador pensó «adiós Royal Regiment». contra forros. La tuberculosis había logrado afectar a 52 . se había incrementado de manera alarmante. calcetín y calzoncillo de su equipaje y escarbaron en todos los forros. lo perdería para siempre como sucedía en el aeropuerto de su país. De nada sirvieron las explicaciones de las dosis de vacunas y refuerzos que había recibido de niño.Revisaron nuevamente cada pantalón. lo había usado una sola vez antes de salir para el aeropuerto. camisa.

Y. Pero. Sintiéndose medio enfermo. pero vayamos por partes. estetoscopio colgando del cuello. estilógrafo. no tuvieron otra alternativa que protegerse con la infusión de plantas medicinales como la Chanca Piedra. Cuando le tomaron las placas de abdomen el de la Scotland Yard se convenció finalmente que Amador Fonseca no era un burrier.familias enteras en los pueblos jóvenes y barriadas de la capital. pero estas eran insuficientes pues quienes no pudieron ser vacunados. Pancras. Trataba de entender el por qué de tanta conmoción por un simple spot y tuvo la sospecha que los galenos británicos exageraban con sus protocolos y sus procedimientos. esperó el diagnóstico confirmatorio. mientras que la hepatitis B. recetario en mano y libro de patología en brazo). aparte de su delgada contextura debido al calor del 53 . ingresó un doctor (a juzgar por su indumentaria: mandil blanco. sería sometido a otros exámenes de laboratorio y pasaría cinco días de observación en el Hospital de Enfermedades Tropicales en St. trayendo la noticia que en el lóbulo superior de su pulmón derecho habían descubierto una opacidad. había enviado vacunas. si nunca había tenido un síntoma serio. avanzaba incontrolable en las poblaciones indígenas de la Amazonía. adonde Unicef. debido a ello. Por la puerta lateral de la salita donde lo estaban entrevistado. el problema fue cuando observaron las placas de sus pulmones. casi imperceptible pero una opacidad al final de cuentas. Amador incorporó a su vocabulario el significado de la palabra spot que en ese contexto nada tenía que ver con publicidad sino con la sospecha de tuberculosis. —Puede ser muchas cosas. —¿Podría tratarse de una infección? —preguntó a su colega.

pero nada que ver con los síntomas y signos propios de la enfermedad de Koch. no fumaba y bebía solo ocasional y moderadamente. Tendría que esforzarse. —No es la costumbre. tomatoes. —¿Qué muestras? —dijo Amador con un poco de miedo —De esputo pues. una alimentación balanceada. carraspear para que no sea saliva lo que recoja. Estaba tan absorto en sus pensamientos que ni se dio cuenta el momento cuando ingresó a la habitación una enfermera que hablaba castellano y con el rostro cubierto por una mascarilla. 54 . chichen. —Tienes que hacer un esfuerzo Aquello era un problema para que Amador ¿cómo iba a cumplir con lo que le había pedido el médico. entregándole una cartilla con el menú diario y las indicaciones sencillas que sólo requerían marcar con una equis lo que iba a pedir en el desayuno. le advirtió Susana antes de marcharse. potatoes y fish. con su inglés básico sólo marcó las palabras que conocía: bread. llevaba un estilo de vida saludable. pero ¿por qué no eliges fish and chips?. unas rutinarias carrasperas y alguna que otra tosecita cuando tomaba algo helado. verás que te va a gustar. Además. Buscó si en alguna parte decía rice pero no estaba por ningún lado. en el almuerzo y en la cena. soy Susana Altamirano. pork. tea. Pero. —No tengo tos. tal como lo indicó el doctor. es típico de Londres. vine a tomarle la temperatura y a recoger las muestras. milk. butter. —Hola.lugar donde había vivido. —¿No comen arroz aquí? —preguntó al día siguiente a la enfermera.

Y Susana tenía. —Su solicitud de petición de asilo político será estudiada—dijo el oficial de migraciones que lo acompañaba y escuchaba y observaba todo—. —Eso no los sabemos nosotros—respondió el doctor—. porque a partir de ese día (después de la cecina con tacacho). los médicos y Susana ingresaron a la habitación con el rostro descubierto. Estaba completamente sano y no representaba ningún peligro para la salud pública. Dando el ejemplo. saltó de la cama con alivio y por ello. es decir de pequeñas piedrecillas. Dentro de un mes su caso será visto en una corte especializada. pero se han dado casos. muy raro. tener contacto y hablar con la gente sin necesidad de usar una mascarilla protectora. Amador podía deambular libremente en Londres. Amador consideró al pescado con papas fritas su plato preferido. Cuando recibió la noticia de que sus análisis de esputo. traduciendo lo que el médico había dicho. mientras tanto el gobierno ha autorizado su permanencia temporal en el Reino Unido 55 . Te lo dirá el Home Office Si bien todos los exámenes habían resultado negativos y certificaban que estaba clínica y físicamente sano. los médicos decidieron darle de alta. le dijo Susana. la pregunta que le rondaba en la cabeza era: ¿a qué se deberá ese spot en su pulmón? Podría tratarse de una microlitiasis alveolar. —¿A mi país?—preguntó Amador consternado. tenía razón. al igual que las pruebas de reacción a la tuberculina habían resultado negativos. por lo tanto. al quinto día de internamiento. anunciándole que se iba a casa.

en caso de que usted cambie de domicilio. «eso sí. Amador cruzaba el Vauxall Park para tomar el tren y dirigirse al centro de la ciudad a limpiar las oficinas de una corporación financiera japonesa y una coreana. desde las seis de la tarde. Cansado de esta 56 . Usted comprenderá que recibimos cientos de peticiones todos los días y el suyo así como el de muchos. Y agregó. Afuera su prima Victoria lo esperaba. deberá informar a la policía». era más flaco de lo que se había imaginado y tenía el bléiser ajado que flameaba con el viento en las afueras del hospital.hasta tomar una decisión. Ahora sí luego de cinco días. dentro de un mes—reiteró el oficial—. la hora y la fecha de la comparecencia. Amador guardó el documento y salió del hospital y por primera vez vio la ciudad de Londres sin la interferencia de los ventanales de un hospital o por las lunas de una ambulancia. está en lista de espera. En la parte superior llevaba el membrete del Home Office. Por cuarenta libras a la semana. mientras se resolvía su caso. Le entregaron un papel o cédula de identidad donde estaba su nombre y apellidos. (temporalmente en posesión de las autoridades migratorias británicas). Además contará con un abogado de oficio especializado en asuntos migratorios. —Por ahora me quedare en casa de una prima Victoria en Lambeth hasta encontrar un lugar propio. recibirá una carta indicando el lugar. Una semana antes de su cita. Aquel documento reemplazaba a su pasaporte. con la fecha y el lugar de nacimiento y su nacionalidad. recién podía verlo. durante los primeros quince días de su estadía en Londres. —Con este documento deberá presentarse a la corte como le dije.

se dirigió al hostal YMCA en Stockwell Road. además de una biblioteca medianamente abastecida. Era también un espacio para compartir historias comunes con jóvenes que estaban esperando las respuestas de sus peticiones de asilo político. o peores condiciones que el suyo y que antes sólo había escuchado en sus clases de historia universal. El lugar era perfecto para hacer nuevos amigos y en poco tiempo. tres veces por semana y en horarios vespertinos a un costo simbólico de treinta libras mensuales. latinoamericanos y europeos. Por supuesto que sí podía o mejor dicho. estaba repleto de jóvenes de diferentes países y nacionalidades entre dieciocho y treinta y cinco años: africanos. Por las conversaciones con los colombianos que llevaban más tiempo y hablaban bien el inglés. Amador se enteró que los fundamentos de su caso no eran tan contundentes como la de muchos de ellos.rutina. económica y política de países en vías de desarrollo en igual. para ver si tenían un cuarto disponible. organización social. Amador aprendió los nombres de países que nunca antes había escuchado. y conociendo más sobre la cultura. hombres torturados y mujeres 57 . un lunes luego del trabajo. asiáticos. Contaba con facilidades y servicios básicos que necesitaba un recién llegado para iniciar una nueva vida en el Reino Unido. le habían otorgado este beneficio y esa misma tarde Amador se mudó. mejor. costumbres. «Hay si puedes pagar sesenta y cinco libras a la semana» le dijo el administrador. una de tenis de mesa y también de televisión. Tenía habitaciones simples y contaba con los servicios de comedor. una de fulbito. El lugar. una sala de billar. empezando por las clases de inglés que se impartían. cocina y lavandería y también con un gimnasio. actualizándose en política internacional.

africanos y asiáticos.violadas en sus países que llegaron escapando de sus captores a pedir la protección y contar al mundo las atrocidades cometidas por los gobiernos dictatoriales y grupos armados de todas las tendencias con el pretexto de transformar la sociedad y hacer los cambios y trasformaciones estructurales mediante la lucha armada. Había también jóvenes becados por el Consejo Británico que realizaban estudios de postgrado con el compromiso de retornar a sus países de origen y contribuir a su desarrollo. jóvenes sin futuro. Amador pensó en lo mal que estaba su país. 58 . condenados a vivir en la pobreza en un país asolado por la guerra. buscando conocer más de cerca la vida y costumbres de latinoamericanos. Una francesa y una pareja de médicos españoles recién graduados vivían también allí. Al ver a esos jóvenes entrar y salir sonrientes con sus libros y mochilas. cometían crímenes de lesa humanidad. este nunca los juzgaría. Benefactores que actuando en nombre de las mayorías. creyendo tal vez que al estar lejos y apartados del mundo.

CUATRO Aquella tarde de invierno en el seminario. Amador Fonseca evocaba las palabras de desaliento de su padre que no entendía cómo un hijo suyo. tendrá que ser para estudiar lo que yo quiero y no lo que mis padres han decidido. —¿Acaso ya les has dicho y han aceptado? —Todavía no lo saben. tampoco quería contradecir frontalmente la decisión de sus padres pues 59 . Si me voy a la capital. pero lo haré mañana y se van a llevar una sorpresa. había optado por estudiar filosofía. pero. no tendría sentido irse a la capital. Sabía que si no estudiaba filosofía. Amador no comprendió si fueron las carencias que su progenitor soportó en su infancia para luchar contra la pobreza o la manera como el trabajo rutinario lo habían convertido en una persona que veía la vida con un pragmatismo dogmático que producía en su hijo tal temor de confesarle que lo suyo no eran las ciencias sino las letras y que no quería estudiar medicina que era los que sus padres esperaban que Amador hiciera. una carrera que desde su punto de vista no tenía arte ni oficio y más que una profesión era producto de su flojera para no asumir las responsabilidades de la vida de ciudadano que tarde o temprano tendría que llevar como por ejemplo la conducción de una familia. —Te sorprenderás que he decidido no estudiar medicina sino filosofía —repuso Amador contento de confiarle algo a la muchacha de quien estaba enamorado—. —Me imagino que pronto partirás para postular a la Facultad de Medicina —le dijo Patricia en la fiesta de promoción.

invirtiendo en ti. la verdad es que me voy a ir a Jaén. 60 . sé realista y no pierdas tu oportunidad. Mira. Igual veré cuál de ellas me podría llegar a gustar. —¿Estás loco Amador? ¿Vas a perder la oportunidad de estudiar en la capital? —Bueno. estudia una carrera segura. —Por nada del mundo estoy dispuesto a cambiar mi vocación Patricia. Tú sabes. —Todavía no lo sé pero entre las carreras que ofrece la universidad no está ninguna a la que yo quisiera dedicarme. ¿dedicarte a enseñar?. — Y ¿Qué carrera es lo que piensas estudiar aquí si se puede saber? —preguntó Patricia desconcertada. ¿Acaso la venta de las reses de su fundo no significa nada para ti? ¡Por favor reflexiona! No seas terco. pero olvídate. en tu futuro. —En el peor de los casos. tú si vas a estudiar literatura. ¿investigar? Estudia primero medicina y de allí haz lo que quieras con tu vida.aquello los afectaría y seguramente pensarían que su hijo no estaba decidiendo por él mismo. a lo que no me voy a dedicar en el futuro. Nadie puede obligarme a estudiar algo que no me gusta. me quedaré a estudiar en ciudad Paraíso— dijo Amador. sino influenciado por algún profesor o cura comunista del colegio. donde el diablo perdió el poncho? —dijo Patricia levantando la voz. A ti si te apoyan ¿verdad?. la filosofía es muy incierta qué vas a hacer con ella. es sólo una posibilidad. —¿Queeé…te vas a ir a estudiar a ese lugar tan lejano. ¿escribir?. el regalo que te están haciendo tus padres.

Amador fue por unas bebidas y un poco de agua helada hizo que se sintiera mejor. Durante quince años viví con esa mentira creyendo que mi abuela era mi madre. —¿A qué te refieres con ello? ¿Acaso tienes algo que no quieres contarme? Patricia no dijo nada. los pies le dolían y tenía sed. —Vamos Patricia. Patricia ya no quiso bailar más se sentía cansada.—No Amador—dijo Patricia—. con el propósito de tapar el escándalo y evitar que los vecinos comentaran sobre el asunto que hubiera provocado la reacción de los familiares y afectado su carrera militar. Mira nomás lo que han hecho los escritores más talentosos y famosos del país. no se trata de eso. Las cosas tampoco son fáciles para mí. eso me dice la sensatez. Ella misma me lo contó todo. estudiaron primero otras carreras para después convertirse en escritores. — ¿Acaso no te sientes capaz de lo que quieres hacer? —No. puedes confiar en mí —insistió Amador. bajó la mirada mientras unas lágrimas rodaron por sus mejillas. casi todos a excepción del más consagrado. La sola idea de irme a la capital me emocionó. pero jamás pensé que a quien creía mi madre era realmente mi abuela. Quiero ser escritora y creo que el camino para ellos es el periodismo. envió a mi madre a la capital para que 61 . —¿Por qué desapareciste de ciudad Paraíso sin siquiera despedirte de tus amigos? —Mi madre vino para llevarme a la capital y me fui con ella. Acababa de cumplir dieciséis años cuando su padrastro la violó y.

necesitaban una dealer.allí pasara el embarazo. buscó trabajo sin mucha suerte pues apenas había hecho el cuarto de media. El 62 . Ambos se responsabilizaban de cuidarme haciéndome creer que era el fruto de una relación de unos padres amorosos. Un día mientras caminaba por la avenida Larco. Nací en la maternidad y no en el hospital de ciudad Paraíso como me lo hicieron creer. —Cuando mi madre le contó todo a mi abuela. —Y ¿por qué nunca el capitán fue denunciado?—interrumpió Amador consternado ante semejante revelación. leyó un anunció en un lujoso casino. ella era una muchacha que no había perdido esa alegría por seguir viviendo. el parto hasta que yo tuviera dos años. Vivieron en un departamentito en el centro de la capital. A pesar de sus problemas. Llegaba a las seis de la mañana a su departamento cansada y cuando se despertaba a eso del medio día. La mente maquiavélica del capitán del Ejército era hacer creer a todo el mundo que su mujer había regresado de la capital adoptando una niña porque él no podía concebir. Trabajaba en el horario nocturno mientras que mi madre la ayudaba cuidándome. Las únicas personas que acompañaron a mi madre durante el parto fueron mi abuela y la obstetra. que ella no debiera pisar el palito siendo parte de una conspiración. se presentó por si acaso y la tomaron para el puesto. Mi madre luchó duro para sobrevivir en la capital y superar el trauma. me atendía sintiéndose la madre más feliz y mi abuela la veía como una niña jugando con una muñeca. El insistió en que su hija estaba siendo utilizada por sus enemigos los terroristas. ella se indignó pero la amenazó y por eso ella no pudo encarar el problema como debió haberlo hecho. era desenvuelta y bella.

una copia de esa foto. cruzó la calle principal. Mi madre salió del departamento. fueron los mejores alicientes que lo ayudaron a superar poco a poco aquel trauma. caminó unas cinco cuadras por el bulevar y llegó hasta un centro comercial y allí vio en las vitrinas de los quioscos con luces multicolores y bombitas de navidad. Un domingo mientras daba un paseo por el parque en el centro de la capital. me cantaría canciones y me dormiría. pues le parecía justo. se apreciaba como era de suponer un acelerado movimiento comercial en las calles de la capital. muñecas que lloraban. «A quién en su sano juicio se le ocurriría pedir permiso para tomarte una foto. su belleza no sufrió mella y mantuvo siempre esa fuerza interior para sobrevivir y salir adelante. «¡Gringo raro!» —comentó mi abuela sonriendo—. En una de las tiendas vendían la 63 . se le acercó un fotógrafo. tomó la foto y se fue. Un ambulante le ofreció perritos de peluche con ojos incandescentes que caminaban y ladraban y gatitos que maullaban dando volteretas. Cuando cumplí dos años a mediatos de diciembre de ese año.apoyo de su madre y ver crecer. gatear y dar mis primeros pasos. Belinda aceptó con gusto pero con una condición: de que le enviara. principalmente en los alrededores del centro. Mi abuela la animó para que saliera a hacer lo que tenía planeado porque ella se encargaría de cuidarme. un extranjero quien le pidió permiso para fotografiarla. quisiera salir a comprarme un regalito. hablaban y hacían popó. El turista aceptó. El tiempo era propicio para que mi madre hallándose de buen ánimo. Pese a los cambios que produjo en su cuerpo el embarazo. ¡Ni que fueras de la farándula!». pues luego de que comiera algo. que no se preocupara.

primero tendrían que descartar lo que generalmente sucedía. no lo permitas! Se le pasó por la mente que pudiera haber sido secuestrada. insistió y no tuvo respuesta. (ojalá que nunca suceda. podríamos haber sido tropelladas por una combi asesina mientras cruzábamos la avenida. Tocó el timbre pero nadie abrió la puerta. Se imaginó que mi abuela y yo no habíamos perdido en los vericuetos de las complicadas calles de la capital. carritos y trencitos a pilas y a control remoto. un choque de una custer contra un 64 . se persignó en silencio y tocó madera). pero abrigaba la esperanza que pronto encontraríamos el camino de regreso. la gente de provincia se perdía fácilmente. ¡Oh Dios mío. soldaditos de plástico. Pensó que la abuela me había sacado a dar un paseo. Buscó las llaves en su cartera y no encontró a nadie.casita de Barbie. Un mal presentimiento pasó por su mente. En la comisaría le pidieron documentos (mi partida de nacimiento y una foto mía) para asegurarse que ella era la madre y no alguien queriendo suplantarla para engañar a la policía. La policía le pidió tener calma y un poco de paciencia (estaba dentro de las hipótesis) pero no podían todavía ponerlo en el parte. esperó no una sino tres horas más de lo que quedaba de la mañana y se preocupó ¿Por qué se demoraran tanto? Lo mismo hizo durante la tarde y cuando ya casi oscurecía dio aviso a la policía. Podía ser también que me había enfermado y mi abuela me habría llevado de emergencia a una clínica local ¿Podían estar en un hospital?. dijo el comisario mientras se iba en el patrullero a atender una diligencia. «Estas cosas pasan señora ya nosotros lo sabemos». no descartó aquella posibilidad. Se decidió por el gatito que maullaba dando volteretas y regresó a casa. pelotas Viniball.

Pasaron las horas y no hubo ninguna llamada. en los días más difíciles de su embarazo. También puso un anuncio en la televisión pero nadie había visto nada. De la foto de su llavero reprodujeron los afiches que ella personalmente se encargó de pegarlos en postes y paredes. no había una sola pista. encuéntrenla!—le suplicó al comisario cuando retornó de la diligencia. Una madre abnegada ayudando a su hija a compensar lo que el padrastro la había hecho. Tómate todo el tiempo que necesitas. le dijo. —¡Por favor. ¿Podría ella estar metida en este asunto? No. «Haga usted su denuncia. aquello sería un absurdo ¿Por qué razón lo haría? Si la apoyaba en todo momento.motociclista. en el parto y el cuidando de su hija con ese amor que sólo puede provenir de una persona que ama. La policía le dijo que ni bien tuvieran noticias la llamarían. esto es una cosa muy delicada—le dijo. creo que ya hemos esperado lo suficiente». me daba de comer. Me cambiaba los pañales. me hacía jugar con el sonajero y me cantaba canciones de cuna a la hora de dormir. no podía ser parte de una cosa así. mi ropa y también la de mi abuela. Llorando le contó todo a su jefe. mi madre no encontró la partida de nacimiento ni las fotos que guardaba en su neceser. acudió otra vez a la policía. Faltaban también algunas cosas. El comisario había ordenado el patrullaje en varios distritos de la ciudad. Pasaron los días y llegó la semana sin que se supiera algo sobre el secuestro 65 . En su departamento. no vieron a nadie llevarse a ninguna niña. Mi madre no podía quedarse a esperar encerrada en su departamento y ni bien amaneció.

dos de sus sicarios. Dijeron que traían una encomienda de ciudad Paraíso y cuando abrí para recibir el encargo. pensando que la policía le traía alguna noticia alentadora sobre la captura de los responsables de tal felonía. Al salir. Como impulsada por un resorte mi madre se levantó de la cama. el más flaco cogió el portafotos de la mesa y rebuscando en los cajones donde guardabas los documentos y el dinero. tocaron a la puerta. Pasaba las noches sin dormir y descuidó su arreglo personal y ni bien amanecía. y se metieron. luego de dieciocho días de intensa búsqueda e insoportable espera. llegaron al departamento. Afuera su jefe nos estaba esperando en un auto con lunas polarizadas. Hasta que una mañana. sus juguetes y algunos trapos míos. Ella lloraba en su departamento. empujaron la puerta. gorra de beisbolista y hablaba tan suelto de huesos sobre la orden expresa del 66 . «Ni bien saliste. pero aquello cambió cuando supo que la carta que le entregaba era de mi abuela que le escribía desde ciudad Paraíso. a eso de las nueve. Y. recorría como una zombi. Sin embargo. tomó la partida de nacimiento de tu hija.de su hija. dijo que la mataría si es que se comunicaba con mi madre. las calles. plazuelas. Llevaba lentes oscuros. no había otra cosa en su mente que no fuera encontrarme o tener al menos algún indicio o señal que diera con mi paradero. parques y mercados buscándome. y habían venido para llevarnos a las dos y así creyeras que yo había secuestrado a tu hija. A las justas me dieron tiempo para empacar la ropa de Patricia. grande fue su decepción cuando vio que era el cartero. pese a que el desnaturalizado capitán la había prohibido cualquier comunicación sobre este tema especialmente con los familiares y amigos. Estaban armados.

El viaje por tierra duró dos largos días de calor y aburrimiento y sólo parábamos en algún puesto donde una solitaria vendedora nos ofrecía gaseosas y humitas saladas y al llegar a algún pueblito. su mujer volvía a casa sana y salva. —Váyanse usted y la genética al diablo—respondió alterado—. su mujer dio a luz a una niña. Nueve meses más tarde. nació su segunda hija y aquello le causó tal malestar que decidió de una vez por todas aclararlo con el doctor. usted solamente puede aportar con cromosomas «x». ¿a dónde vamos?. comimos trozos de pollo ensartados en palitos. Cuando llegamos a ciudad Paraíso el capitán hizo correr la noticia a los vecinos. tenía miedo de contradecirle quería evitar que le 67 . consultaré con otro médico.capitán de trasladarnos a ciudad Paraíso. Tuve asco del hombre me obligaba a tener sexo para que le diera un hijo». pues habíamos adoptando una niña. —Sin ánimos de ofender capitán —le dijo el galeno. y ¿quiénes son ellos?»—preguntaba Patricia. recuperándose de un tratamiento complicado. Y logró su cometido aunque no como él lo había previsto. pero él no se quiso dar por vencido y siguió insistiendo para que le diera un varón. asegurándome que a Patricia no le faltara agua y comida. Soporté ese viaje. conocidos y familiares que luego de dos años de estar en la capital. «¿Dónde está mi mamá?. Esa misma noche mientras daba de lactar a la niña le abordó: ¿Cómo es eso de los cromosomas ah?. ¿crees que los míos son tan débiles como dicen? Ella no dijo nada. Antes que la niña aprendiera a dar sus primeros pasos. El convocó a los familiares y amigos a un ágape y presentó a la Patricia como su hija adoptiva.

la niña se llenó de alegría y no pudo soportar las ganas de disfrutar de un espacio tan amplio y se puso a correr por los pabellones y a brincar por el jardín. las mariposas. 68 . Su abuela buscó algo que fuera accesible a sus ingresos y encontró uno cerca a un mercado. el sol brillaba más radiante que nunca. aunque jamás quiso aceptar que él era el problema en todo este asunto. Ella se dio el trabajo de buscar y marcarle la pagina. clavó su aguijón con sus últimas fuerzas en el pulgar de la niña. Compadecida por el insecto. tratando de atrapar a las escurridizas mariposas monarca. al día siguiente el capitán se fue a la biblioteca Municipal con cara de preocupado y solicitó a la bibliotecaria el tomo de la Enciclopedia Británica que trataba sobre los cromosomas. Patricia saltaba como un potrillo salvaje. las abejas y los abejorros.siguiera insultando y humillando con comentarios tan hirientes que hicieron de ella una persona apagada y sin ganas de seguir viviendo. Por primera vez desde que egresó del Ejército. entendió el tema. iluminando los coloridos rosales y las matitas de geranios que atraían a los colibrís. Recién así. desconociendo aquella buena intención humana. persiguiendo a las palomas que se disputaban las migas de pan que dejaban las monjitas. Patricia creció separada de su madre desde los dos años en ciudad Paraíso y cuando cumplió los cinco. se dio cuenta que una abeja pataleaba y batía las alas con desesperación buscando salvarse de morir ahogada. Junto a un grupo de niños. Cuando fue a matricularla. Al pasar por la pileta de la escuela. tenía que ir al Nido. sin pensarlo dos veces la cogió de las patitas pero la abeja. Aquella mañana.

separadas por tan solo por un año de diferencia. Los vecinos y familiares sospechaban de esa farsa. pese a que el agua era 69 . cultura. corredores y la capilla. le gustaba la capital porque en ella encontraba oportunidades de estudio. impulsando el instinto materno de la abuela. Patricia le mostraba el pulgar con el estilete clavado y la diminuta glándula moviéndose. Allí estudiaría la carrera que había elegido. Andar siempre alerta y saber escoger bien a sus amistades. Patricia se resistió con berrinches a ingresar al su salón porque en la puerta su profesora había decorado la clase con la imagen magnificada de una abeja para inculcar en los pequeños el hábito de la organización y la laboriosidad. y sólo supo la verdad el día que su madre regresó a ciudad Paraíso y le pidió que se fuera con ella a la capital. Patricia creció bajo la mentira de que era la hija mayor de una familia unida por el amor. Patricia dijo que a pesar de esa falta de seguridad que se respiraba en todas partes. Cuando Patricia llegó a la capital. pues le había agarrado pánico no solo a las abejas sino a todo insecto antófilo. su rostro se llenó de rabia y comprendió porqué su madre se había ausentado durante todo ese tiempo. inyectando el veneno en la sangre. acudieron raudas también a atender la emergencia las monjitas y la madre Asunta trajo el mentol chino y también el árnica por si el caso lo ameritaba.Un grito seguido de un llanto rompió el silencio. Belinda la advirtió que debía tener cuidado porque la ciudad podría ser el peor lugar para vivir y por ello debería tomar sus precauciones. comida. Patricia ingresó al aula. Junto a sus hermanas. Sólo cuando retiraron aquella imagen. Desde los pasillos. Mientras la escuchaba. Cuando empezaron las clases. moda.

hasta tuvo dificultad también para lactar. Algunos familiares y vecinos se creyeron el cuento del capitán pero otros hicieron preguntas a las que él respondió dando más información y detallando lo complicado que había sido la enfermedad de su mujer. Con ello. pero ella no le hizo caso. Pero si aún eres una menor de edad y tengo autoridad sobre ti. 70 . —¿Y qué fue de Belinda?—preguntaron los familiares. Que él no era su padre para decidir lo que ella quería hacer con su vida. el capitán convenció a quienes no lo creyeron. Nació de manera prematura. le había advertido. —¡No quiero saber nada de esa malagradecida!—respondió con cinismo—. Les dijo que se había ido de casa a la capital con un pituquito miraflorino que decía que era periodista que había venido a cubrir el evento de la elección de la reina del aniversario de la ciudad y que iba a escribir un reportaje sobre las chicas de ciudad Paraíso. Dijo que había tratado de convencerla para que no se fuera. no podía respirar y estuvo en una incubadora durante ocho semanas. Se ha convertido en una niña mala.salobre y no podía pasarla y el cielo estaba gris casi todo el año como la panza de una sachavaca. Dijo que Patricia era una huérfana salvada de una madre que quiso abortarla por no tener los medios para criarla y cuando los médicos creyeron que su embarazo iba a ser normal tuvo un problema de Placenta Previa. Por poco pierde la vida la niña de no haber sido por la intervención de los pediatras. Belinda cruzó apresurada la cuadra trece la avenida Principal para dar aviso a la policía que su hija estaba en ciudad Paraíso. No me importa fue lo que ella le respondió.

el representante del Colegio de Ingenieros. el subprefecto. sostuvo el anciano de cara colorada que fungía de presidente del jurado. días antes su padrastro le había propuesto que participara en ese certamen pues ya tenía la edad suficiente. por el Papa. era la más linda. el alcalde y su séquito de concejales. por la madre Teresa de Calcuta y por supuesto también por sus padres que las habían educado en el amor y solidaridad hacia el prójimo. del Colegio de Abogados. Mientras esperaba la respuesta del comisario. donde se habían dado cita cerca de seis mil personas. —En la selva. el rector de la universidad. «Todas tenían sus encantos». Aquella fue una noche de celebraciones con serenata y baile en la plaza de Armas. Ella detestaba ese tipo de concursos. En el tabladillo estaban las autoridades: el prefecto. Según el jurado. el capitán del Ejército y por supuesto los presidentes de los clubes sociales. el presidente de la Cámara de Comercio. el gobernador con su esposa y sus hijos. Belinda recordaba lo que le había pasado esa noche de la coronación de la Miss ciudad Paraíso. los consideraba cursis. Pudo más el autoritarismo del padrastro para que subiera a ese tabladillo levantado en la plaza de Armas especialmente preparado para aquella ocasión. pavoneándose ante la 71 . predecibles y aburridas como ese gran amor y admiración que sentían por Cristo. «Tuvimos unas tarea difícil para elegir a la reina que conmemoraría el aniversario número ciento ochentaicinco de la fundación política de ciudad Paraíso». Eligieron a Belinda. las candidatas daban respuestas trilladas. carismática e inteligente de las diecinueve candidatas que se habían presentado al certamen.—¿Y dónde diablos quedaba ese lugar? —se intrigó el comisario.

—Ella no toma alcohol—dijo el capitán— entregándole a Belinda una gaseosa que se la tomó en el acto. Tragos iban y tragos venían en la fiesta que duró hasta el día siguiente. 72 . que nadie con ese rango. Cabernet Sauvignon. Siéntate adelante. —Nos vamos hija. bebidas espirituosas locales. para calentar los ánimos de los asistentes de a pié se repartió gratis. —Qué me hic…—pudo decir antes de quedarse profundamente dormida. que les permitiera bailar una última pieza con la reina. Quería recriminarle. pedir auxilio pero la voz no le daba y se sintió como si estuviera en una pesadilla. Pero si no había tomado una sola gota de alcohol en toda la noche. Smirnoff. podía dejar así nomás la celebración. luego todo a su alrededor empezó a darle vueltas como si estuviera dentro de una licuadora. abriéndole la puerta del auto. Las autoridades tomaban gratis los Ballantine’s. Solo recordaba. Bayleys. ¿Acaso sería esa gaseosa? ¿Había algo raro en esa Coca Cola? Sintió la boca seca y tenía la sed de un camello. gritar. nivel y posición. una fotito antes de retirarse. el capitán dijo a Belinda que había llegado el momento de retirarse pero sus amigos insistían que un ratito más.multitud que había empezado a consumir las más de mil cajas de cerveza arrumadas al costado del tabladillo. sube al carro—le ordenó despidiéndose de sus amigos—. un brindis. Ya en la madrugada. Y.

—¿Qué te ha pasado. buscó una roca que apenas podía levantarla y la estrelló contra el faro derecho de su auto y raspó ese mismo lado del vehículo en la pared rocosa del cerro para simular que había tenido un accidente. con premeditación y alevosía. salió de su auto. tambaleándose se metió en su cuarto. la boca entreabierta y una respiración estertorosa. Belinda abrió los ojos. ¡Por el amor de Dios. dime! Belinda no podía hablar. Su madre la abrazó llevándola a su recamara. Belinda apenas podía sostenerse. y. quiso levantarse para abrazarla y estalló en llanto. Luego. amor! Por no atropellar a un mototaxista imbécil choqué contra un poste—dijo a su mujer. pensó el desnaturalizado al ver el cuerpo flácido de Belinda tendido en el asiento. despierta. ¿Acaso has bebido?. —¡He tenido un feo accidente. sació su abominable deseo. hija?—le sacudió su madre—. desconectada en tiempo y espacio. Nervioso y acelerado. las palabras se le atascaban en la garganta y lloraba con rabia y miedo. miró a su madre. balbuceaba incoherencias. Un vaho de alcohol y tabaco inundaba la sala.«Que efectiva es la escopolamina». —¡¿Qué te ha sucedido hijita?—gimoteó la madre—. mientras Belinda semidormida. con la cabeza hacia atrás. Al llegar al puente. tomó la ruta que conduce al pueblo de San Antonio y se detuvo antes que alcanzar una pendiente y allí. yacía en el sofá. Cuando llegó a casa. desapareciendo raudamente por la oscura carretera que salía de la ciudad. 73 . el pedófilo torció el volante en dirección al río. contéstame.

al día siguiente. Entró al cuarto donde el pervertido dormía inmóvil como un lagarto. tuvo la prueba contundente de lo que le decía su hija. —¡Lárgate de mi casa degenerado!—le increpó mientras dormía como un tronco macerado en alcohol. Entonces sintió un calor en la cara pues la sangre comenzaba a hervirle en las venas. blanqueaba la ropa y purificaba el agua. —¡Maldito borracho!. Las instaló en un hostal. déjame dormir si no quieres tu plomazo!—farfulló. pensó. Examinó la trusa impregnada de sangre y aquel olor a lejía con el que todos los días desinfectaba los baños. ¡Me ha violado! ¡Me ha violado el maldito! ¡Me ha hecho daño! La mujer escuchó anonadada el testimonio de su hija y vio la mancha del delito en su vestido. —¡Cállate mierda. sin abrir los ojos pese a la cachetada que le había propinado su enfurecida mujer. las semanas y llegó el mes en que Belinda esperaba su periodo pero éste no aparecía. En ese momento su furia era más que aquel supuesto amor que le había impuesto la familia para que se casara con aquel hombre que un día llegó con un maletín lleno de dólares de la zona de emergencia. Pasaron los días. Aquello resolvería el problema. Su madre la consolaba 74 .—¡Me ha hecho daño mami!—dijo cuando por fin pudo tragar saliva y pasar ese nudo que tenía en la garganta—. las envió a la capital. advirtiéndolas que por nada del mundo lo llamaran. ¿cómo has podido hacerle esto a mi hija?—gritó la mujer haciéndose escuchar por toda la casa. Para no dejar huella alguna ni despertar la sospecha de los vecinos y familiares.

Lo primero que hizo fue aprender inglés y gracias a este trabajo. Durante todo ese tiempo. —¿Quieres ser modelo? —¿Modelo de qué? —De modas. pues su meta más importante desde pequeña era estudiar medicina. le daba alguna esperanza para que no fuera cierta su sospecha. nadie sabía ni comentaba sobre ella y su nombre nunca sonó en el círculo farandulero de la capital. viajando por Europa y los Estados Unidos. Al otro lado de la línea estaba aquel turista que una vez le propuso tomarle una foto en el parque y le proponía hacerle una sesión de fotos para una revista de modas. Belinda trató de salir de esa vida mediocre trabajando en la capital. Belinda jamás imaginaría que aquel turista del parque era nada menos un afamado fotógrafo que vivía en Londres y que había descubierto su belleza y contextura para ser parte de una compañía internacional de modelaje. Esa misma tarde. fueron a la farmacia. pudo conocer el ambiente de la moda.diciendo que esperara unos días más. Debe ser por el trauma. Pero un día menos pensado. Los sueños de niña de Belinda habían empezado a materializarse. Aquello le dio la oportunidad de codearse con la crema y nata del mundo de la moda y la belleza. se hizo la prueba de embarazo en orina y el resultado salió positivo. Pero en su país. Un mes más tarde Belinda partía al Reino Unido contratada por la revista Vogue. recibió una llamada inesperada. En poco tiempo pudo comprarse un departamento al sur de Londres donde pasaba los 75 .

dejó el modelaje. la sola idea de dormir con alguien soportando sus pedos y ronquidos la irritaba. pues nunca se le conoció enamorado alguno a pesar de haber recibido propuestas serias. decía que nunca iba a casarse. Belinda mantenía contacto con sus amigas. Belinda visitaba regularmente los países de la región con el propósito de establecer convenios de cooperación en la investigación epidemiológica del cáncer del cuello uterino entre el Minsa y las facultades de medicina de las universidades públicas y privadas en los países de la región. George’s Hospital de la Universidad de Londres y cinco años más tarde. obtuvo sobresalientes calificaciones que le permitieron ingresar a la Facultad de Medicina del St. graduarse con honores y una oferta de trabajo en el hospital de St Pancras y luego en un proyecto financiado por la OMS para la detección y tratamiento del cáncer uterino. Tenía juventud. pero lo peor de todo.pocos días de descanso que tenía después de largos periplos en las pasarelas europeas. Según sus propias palabras. 76 . talento e inteligencia para estudiar lo que se había propuesto ser en la vida y poco antes de cumplir los veintitrés se inscribió en el College para prepararse en tres materias que exigían a los postulantes a medicina: Human Biology. ex colegas del modelaje que también en ese tiempo ya habían incursionado en el negocio de restaurantes y discotecas. Sin embargó. Pero. Belinda aún no creía en el amor. para relajarse. En todas ellas. y a partir de ese momento. Como Coordinadora Regional del proyecto para América Latina y el Caribe. era tener que dar explicaciones al marido cuando llegaría tarde a casa o se demoraba más de la cuenta. Chemistry and English Literarture. Salía con ellas los fines de semana pero no veía cómo podría darle tiempo al amor que siempre exigía mucho a cambio de muy poco y así.

y ello. don Ulderico Rivasplata lo escuchó disertar durante la ceremonia de graduación y quedó impactado con la tesis del ingeniero. capacidad que desarrolló cuando aún era estudiante. conoció a don Ulderico Rivasplata.. Por casualidades de la vida. habiendo logrado establecer su propio negocio en el rubro de los pesticidas y los agroquímicos en una de las calles más comerciales de ciudad Paraíso. que lo convertiría en el primer experto del país en el cultivo de esa palmera traída por esclavos del Golfo de Guinea en el África Occidental a inicios del siglo pasado.prefirió vivir soltera. uno de los más prósperos empresarios del país. Se sorprendió con la visión que Roberto tenía sobre la selva. —Un joven emprendedor. CINCO Luego de graduarse como ingeniero agroindustrial. Se recibió con honores en su clase al sustentar su tesis: Potencialidades agroindustriales de la Elaeis guineensis (Palma Aceitera Africana) en la Amazonía. al presentar a Roberto como el nuevo Gerente de Operaciones de Oleaginosas Inc. en ciudad Paraíso. mucho más de lo que sus compañeros lo hicieron. porque el tema se relacionaba con Oleaginosas Inc. una de sus empresas en ciudad Paraíso. había logrado en pocos años. Roberto Cifuentes. gracias a su capacidad para aprovechar las oportunidades que le deparaba la vida. visionario y con buenos conocimientos agroedafológicos sobre la palma aceitera es el perfil que necesitamos—enfatizó don Ulderico. mientras el personal le daba la bienvenida y su apoyo en medio de aplausos y brindis. dedicándose de lleno al trabajo hasta el día en que cuando llegó a ciudad Paraíso. 77 .

sino de hacer que las cosas sucedan—filosofaba ante sus colegas el ingeniero—. preguntó Roberto al campesino que llegó a su tienda a comprar plaguicidas.—Y no se trata de suerte. Aquello coincidió con la huelga de los estudiantes universitarios que habían tomado el campus. las gallinas. cubiertos por una gruesa capa de polvo. Una warmi lluvia como la llamaban los lugareños. los cerdos. el excremento de las polillas que caían del cielo 78 . rendido porque te da igual que llueva o dejara de llover pues la vida tenía que seguir su curso normal: levantarse temprano para ir a la chacra y llevar al mercado el plátano. tendrán que hacerlo sentados. en medio de una ruma de papeles desparramados en el suelo. la carne del monte. sino a toda la parte amazónica de su país que había sido deforestada. Se encaramaron cubiertos con hules en las murallas. porque parados se cansarán. el pescado. Y allí. porque sino ese día no comes. Si esperan que las cosas lleguen solas. ¿Cómo así se le ocurrió escribir una tesis sobre una palmera que nunca nadie había escuchado antes en ciudad Paraíso? Transcurrían los días de la primera huelga universitaria. ¿Por qué la llaman así?. solicitando la remoción de las autoridades. en un territorio cubierto con el verdor de la palma. mientras tanto Roberto aprovechaba para hurgar en los apolillados estantes de la biblioteca. a inicios de marzo de ese año en que una menuda pero perseverante lluvia que se prolongaba más de lo necesario había logrado paralizar por cerca de una semana a ciudad Paraíso. Roberto se había propuesto convertir no sólo la zona sur de de ciudad Paraíso. menos aún de labia o carisma. Porque te jode y jode todo el día que terminas obedeciéndola. la leña y las frutas.

junto con otros documentos. ¿Por qué alumnos. Con ello. estaba destinado a desaparecer consumido por la humedad del calor selvático. visitó ciudad Paraíso con el propósito de estudiar la posibilidad y potencial cultivo de la palma aceitera en el país. el maniqueísmo reduccionista imperaba en la cultura y visión egoísta de algunos empresarios que veían la vida y el futuro de su país reducido al dogmatismo pragmático y simplista de entender la 79 . a solicitud del gobierno. docentes y visitantes. A esto sumaba el factor humano del que tanto hablan y escriben los psicólogos organizacionales para que los gerentes lo pusieran en práctica: el difícil acceso que los usuarios tienen a los servicios. ¿acaso era difícil hacer eso? «Qué mejor oportunidad que una toma de local para saltarse los trámites y complicaciones burocráticas y darse un paseíto sin interrupciones ni vigilancia entre la ruma de periódicos y papeles en la húmeda y polvorienta biblioteca. no hacían uso de la hemeroteca? Si sólo tenían que llenar una sencilla ficha. pensó Roberto. Movido por la seguridad de no ser visto por nadie decidió sustraer el informe completo de la comisión francesa que le serviría para escribir su tesis. También en esos años. la voracidad de las polillas y la alta fecundidad de las ratas que eligieron la ruma de papeles como nido para reproducirse.raso y los orines de los roedores. motivado por el éxito comercial del producto don Ulderico Rivasplata fundó Oleaginosas Inc. IRHO. una misión técnica francesa que en 1969. donde. el gobierno creó la empresa Emdepalma y tres años más tarde. encontró el pormenorizado informe del Institut de Recherches pour les Huils et Oleagineux. el voluminoso documento había ido a parar a los apolillados anaqueles de la hemeroteca universitaria. Olvidado por los especialistas.

se respondió el mismo. Según sus notables y más destacados voceros de la prensa escrita y la televisión. Otra cosa que tendrían que tomar en cuenta era que el Estado en su país. o algún designio sobrenatural? No. ni ninguno fuera tan pobre que se tuviera la necesidad de venderse. la diferencia no estaba en nuestro nacimiento. por ahí no iba la cosa—chasqueó la lengua. en aquel país. era pues un ente. burocrático y corrupto mantenido con el dinero 80 . Pues todos éramos iguales. haciendo una pausa—. Y. en ciudad Paraíso para la fabricación de aceites. De allí que la democracia debiera guardarse de dos excesos: el espíritu de desigualdad que conducía a la plutocracia y el espíritu de igualdad extrema que los llevaría al despotismo. un monstruo macro-cefálico que andaba lento.realidad y el desarrollo de acuerdo a lo creían era bueno para ellos y malo para las mayorías. mantecas y jabones a partir de la palma aceitera. ¿Por qué? ¿Acaso tenían un mandato especial. nada de eso. No entendían que no podía haber una sociedad floreciente y feliz cuando la mayoría vivía en la pobreza y la desdicha. un fenómeno. Por supuesto que el sector privado. Aducían que lo público. y en consecuencia sólo uno de ellos debiera ser promovido y esa prioridad qué duda cabe la tenía el sector privado. ¿Quiénes eran los llamados a crear empresa en el país? — preguntó retóricamente a sus subordinados—. Don Ulderico habló de la fundación de Oleaginosas Inc. Proponía una igualdad que consistía en lograr que ningún ciudadano fuera tan opulento que pudiera comprar a otro. distorsionaba lo privado. se permitía la existencia de lo público y lo privado pero de ninguna manera su simultánea prosperidad. sino en la virtud de esforzarnos para alcanzar nuestras metas. era ineficiente.

de los contribuyentes —se encorvó bajando los hombros imitando a un paquidermo don Ulderico—, generando risas entre los presente y trazó un círculo imaginario con el índice derecho apuntando arriba. Que el Estado no hacía bien su trabajo ni siquiera en lo necesario que era el de proveer con servicios básicos en salud, educación, infraestructura y seguridad ciudadana a la población. ¿Qué había que hacer entonces con el Estado? Si solo señalaríamos el problema sin planteamos soluciones, estaríamos haciendo demagogia, por ello proponía reducir el Estado y así disminuir el pago de planillas, principal causante del desequilibrio fiscal, pues con ello mejorarían los servicios. ¿Qué hacía tanta gente calentando los asientos en los ministerios? ¿Qué hacían tantos profesores sin alumnos en las zonas rurales? ¿Acaso no sería más eficiente reasignarlos a las escuelas urbanas? Pero advirtió que no lo confundieran con un político barato, porque no estaba en campaña buscando ser presidente, ni congresista, simplemente protestaba por lo que estaba sucediendo y aunque muchos quizá no lo creían, se consideraba un hombre de izquierda. Con aquella lógica maniquea, la plutocracia apoyaba al dictador confundido en el país quien hizo un llamado a la «modernización del Estado y la inserción de su economía en el mundo global». Para ello, contrataron a los más recalcitrantes lobistas y publicistas anti-estatales que implementaron campañas de desprestigio contra las empresas públicas fundadas por el anterior gobierno, con el argumento de que eran ineficientes, improductivas, burocráticas y corruptas. Entre ellas estaba Emdepalma, empresa

significativa para el desarrollo agroindustrial en ciudad Paraíso. Pronto esa empresa fue liquidada y sus activos: una oficina destartalada, una planta

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procesadora que rendía 20 TM de aceite diarios y 5,273 hectáreas de plantaciones de palma aceitera en producción, fueron repartidas entre sus accionistas, los agricultores empobrecidos que no tuvieron otra alternativa que venderla a precio de remate a don Ulderico Rivasplata. Luchar contra la indiferencia, la resistencia al cambio y la apatía de algunos trabajadores, fue lo que Roberto se había propuesto para darle un nuevo empuje a Oleaginosas Inc. y para ello, propuso reunirse con todo el personal en un hotel. Cuando leyeron la requisición de gastos, los responsables de finanzas se miraron entre sí. Los costos de aquella reunión estaban por encima de lo que solían asignar para esas cosas. ¿Valdría la pena gastar un carajal de dinero sólo para complacer al nuevo Gerente de Operaciones? ¿Duraría tanto con ese tipo de propuestas? Habían decidido desechar su propuesta de no haber sido por el aval que recibió Roberto de don Ulderico quien iba a inaugurar el evento. Los días que siguieron en la reunión, fueron para discutir cómo mejorar el desempeño, la participación y la camaradería y allí, todos estuvieron de acuerdo. A partir de ese entonces, mejoró el recurso humano: trabajadores que casi no coordinaban con sus compañeros o que a duras penas se saludaban, secretarias desmotivadas que se pasaban buena parte del tiempo limándose y esmaltándose las uñas y escuchando música estrambótica, comenzaron a trabajar mejor. En poco tiempo, se dieron los primeros resultados; mejoró la comunicación y el clima laboral en la

empresa. Con ese clima laboral mejorado, los sectoristas acudían a las chacras a dar el apoyo técnico a los agricultores y se incrementó la

producción de palma aceitera.

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Al año siguiente, con resultados a la vista, don Ulderico Rivasplata, ascendió a Roberto al cargo de Gerente Regional y le dio la responsabilidad para dirigir tres oficinas en igual número de ciudades en la selva para extender el cultivo de palma y la producción de aceites, manteca y jabones en todo el país. Pese a las dificultades del narcotráfico y la subversión en la zona, la carrera de Roberto iba en ascenso. Pero, sin que nadie se diera cuenta, en menos de lo que silba el tunchi, los carteles de la droga (con el apoyo de la subversión), llegaron un día a controlar toda la economía y la política en ciudad Paraíso. —Uno de los cultivos que podría hacerle frente a la coca ilegal es la palma aceitera —planteó Roberto en una reunión de la Cámara de Comercio de ciudad Paraíso, en presencia del Director de la Agencia de los Estados Unidos para el Desarrollo Internacional USAID—. Ahora ya nadie sembraba otra cosa que no fuera la coca. Pero, no era suficiente demostrar que la palma aceitera era efectiva como cultivo alternativo, también se necesitaba financiamiento. En paralelo se debería combatir a los barones de la droga que estaban en todas partes ¿Quiénes se encargarían de hacerlo? ¿El Ejército?; si había generales que se robaban hasta el rancho de los soldados ¿Los congresistas?; si habían contratado a narcotraficantes como sus asesores; ¿El presidente?; si encontraron cocaína en el mismo avión presidencial. Los narcotraficantes eran como las hormigas curuhinses en la selva, dejaban una secuela de muerte y desolación al arrasar con todo lo que se movía, con todo lo que tenía vida. Un sábado por la tarde de finales de marzo de un año que no logro recordar, llegó la fatalidad a ciudad Paraíso, cuando cerca de 300

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subversivos atacaron el puesto policial frente a la plaza de Armas. La población entera escuchó el agudo silbido de un lanzacohetes liderado por un subversivo que se hacía llamar el comandante Grillo, cuyo objetivo era volar la antena parabólica que se erguía como símbolo de que Estado estaba presente y preocupado por lo que sucedía en el país. —¡Mierda esos carros!—rugió el subversivo al no lograr su objetivo, pues el proyectil había impactado en la tolva de uno de los camiones requisados aquella madrugada por transportar madera sin permiso de las autoridades de agricultura—. «Muerte a los perros y represores del pueblo», arengaron sus seguidores disparando a diestra y siniestra desde las esquinas de la plaza de Armas. Un corto silencio seguido de la explosión de una instalaza, perturbó la tranquila tarde y encontró desprevenidos a sesenta y dos efectivos policiales dentro de la comisaría, unos jugaban una partida de póker para matar el tiempo y la rutina; mientras que otros, hacían siesta, aprovechando el descenso del calor en dos grados centígrados, según registraba en ese momento el termómetro de pedestal en el escritorio del Mayor Moscoso, responsable del destacamento. Las balas y explosiones, despertaron a toda la población que sin enterarse de lo que estaba sucediendo, corrió a aglomerarse en la plaza de Armas y ver ipso facto lo que estaba pasando. Los policías repelieron inmediatamente el ataque, mientras pedían auxilio por radio a las bases más cercanas del Ejército. Para estar más seguros, llamaron también al Ministro en la capital. Cuando el radio operador recibió la llamada de auxilio en el sótano del ministerio, se comunicó inmediatamente con el edecán del hombre fuerte de dicha cartera que en ese momento tomaba el té de las cinco de la

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cargando y recargando una y otra vez sus cacerinas. ¡Señor Ministro esto es muy grave. habla el Ministro! —respondió con voz carrasposa y temblorosa el Ministro—. ¡El líder y el Partido respetaran sus vidas si se rinden! —¡Se nos están acabando las municiones. abastecidas desde los techos de las casas contiguas por sus compañeros. pronto llegarán esos refuerzos! Los policías repelieron con valor el ataque.tarde en el jardín de su casa. UMOPAR. Ustedes también son hijos del pueblo y están siendo explotados y enviados como carne de cañón por la burguesía. manden urgente un helicóptero. descargando con furia la cacerina de su AKM—. también se está desplazando. inmediatamente les envío refuerzos» —le escucharon decir por la radio cuando se comunicó con el Mayor Moscoso. Acaba de salir un helicóptero desde la Base Militar y la Unidad Móvil de Patrullaje Rural. 85 . Tres delincuentes arrestados por robo agravado esa mañana. —¡Ríndanse carajo!—rugió por segunda vez el comandante Grillo. miró a su familia. cuatro policías cayeron fulminados por una ráfaga de balas. gritaban desde sus celdas pidiendo ser puestos a buen recaudo. colocándose su favorita casaca marrón. a una guerra que ya la tienen desde hace tiempo perdida. «No se preocupen compañeros. Con aire preocupado y levantando las cejas. Dentro de la comisaría. ¡Resistan. tenemos varias bajas! —¡Mayor Moscoso. vengan pronto —insistió en la radio el Mayor Moscoso—. mientras que los heridos eran atendidos por una mujer. pidió a su edecán que hacía las veces de chofer que lo llevara al Ministerio—. —Me disculpan—dijo—. Tengo que resolver un problema de Estado — y.

Son más de las siete de la noche y la visibilidad es muy mala. —¡Me rindo. no podemos solos. frustración y lágrimas el Mayor Moscoso al Ministro—. nos tienen cercados y ya no hay balas.Nadie los escuchaba. malísima. son muchos. —¿Qué sucede capitán. Media hora más tarde ya no gritaban más. mi comandante. desde donde salían relámpagos que iluminaban el cielo mientras gruesas gotas de lluvia impactaban en las ventanas—. por qué regresamos?—preguntó el Comandante al piloto del helicóptero que había despegado desde la base más cercana del Ejército. una bala había impactado en la cabeza del último efectivo que hacía sólo unos instantes había resistido valerosamente el ataque desde el techo de la comisaría. tengo órdenes superiores de abortar la operación. 86 . estaban agonizando en medio de un charco de sangre. La base del Ejército está cerca ¿por qué no ha llegado el helicóptero? ¿Qué es lo que está pasando? Nuevamente otra ráfaga de balas desde el lado de los sediciosos y ya no hubo respuesta de los policías. —¡Ayúdennos de una vez carajo!—gritó con ira. —Me acaban de comunicar que hay mal tiempo en la zona —contestó el piloto haciendo girar la nave bordeando la nube gris. me rindo!— gritó desde la comisaría levantando una tela blanca el Mayor Moscoso. no tenían tiempo para atender sus súplicas ahogadas por el sonido de los disparos. dicen que no podemos arriesgar a perderlo todo. ¿Por qué se demoran tanto? Está oscureciendo. tenían la cabeza y el pecho destrozados. estamos pidiendo ayuda desde hace dos horas.

—Y. dicen que nos tienen preparado una emboscada en tierra. —se resignó el comandante. Acabo de recibir información de otros destacamentos que también están abortando la operación y la ayuda por aire y tierra. ¡Tenemos que ir a ayudar a esos policías cueste lo que cueste! ¿Están conmigo?—arengó a la tropa y les infundió valor el comandante—. ¿qué mierda pinto yo aquí?—levantó la voz el comandante—. pero aquí está en juego la vida de quienes se fajan por el país. —No sólo a nosotros nos están dando esa orden mi comandante — dijo el capitán—. y las llamadas fuerzas del orden no estamos respondiendo a la altura de las circunstancias! Está bien que entre tombos y milicos no nos llevemos. aceptando lo anunciado—. En ciudad Paraíso los terroristas están matando policías y. Sólo nos queda rezarle a Dios para que proteja a esos policías. Según inteligencia. iluminando sus rostros sudorosos. no la van a hacer muchachos. Los nueve soldados del helicóptero asienten. sino por seguridad comandante. Vamos a disparar desde el aire. están en 87 . donde manda ministro no manda general. —¿Estoy soñando o es cierto lo que te acabo de escuchar capitán?. a ahuyentarlos y atacarlos por sorpresa. Solos. un nuevo relámpago atravesó el vidrio de las ventanas. ha dicho usted ¿también la base militar más cercana a ciudad Paraíso? ¡Si sólo está a diez minutos! —No es por la lluvia. ¿por esta lluvia vamos a abortar la operación? ¿Me consultaron acaso antes de decidir? ¿Tendrán la más mínima idea de lo que está pasando allá? ¿Se dan cuenta cómo actúa la burocracia en la capital? ¡Hay terrucos matando policías. —¡Carajo!.

haciéndose el desatendido (al escuchar a la mujer) y apuntando a los policías 88 . Descerrajaron las puertas de las tiendas y la gente robó todo lo que pudo. «Ministro hijo de puta. Veamos que dice el pueblo de ustedes. a estas alturas. A ver. —¡Salgan con las manos en alto mierdas!—rugió por tercera vez el comandante Grillo—. no hacen eso —respondió alguien desde el tumulto—. ¿les roban?. los policías contemplarían por última vez el cielo estrellado. —¡El líder y el Partido respetará sus vidas! —Rugió por cuarta vez. ¿les quitan sus gallinas?. —¿Cómo se comportan con el pueblo estos policías?—preguntaba el comandante Grillo a la gente—. atravesado de lado a lado por esa enorme mancha blanca: la Vía Láctea. Nos cuidan. ¿quién es el jefe aquí? ¡Rapidito nomás. un capitán y un alférez fueron sacados a empellones de la comisaría y llevados al centro de la plaza para el «juicio popular». quiero nombres.desventaja numérica. En ese momento. Luego quemaron los vehículos de la policía. «¿Por qué serán tan incapaces. maldice el Mayor Moscoso en su fuero interno. respetan y hacen respetar la ley aquí —gritó la mujer que atendía a los policías heridos. aquella noche de luna llena. apellidos y cargos carajo! Los galones en sus uniformes los delataron. tan inhumanos los del gobierno?». seguro que aquello ya debe haberse convertido en una masacre. no nos enviaste refuerzos». deben ser muchos los terrucos y. El Mayor Moscoso. ¿Son abusivos?. Amarrados en los postes de luz. ¿matan a sus reses y violan a las mujeres? —No. rompieron las puertas metálicas del Banco y los subversivos se llevaron en costales el dinero de la caja fuerte.

Cerca a ciudad Paraíso. igual le gustaba a la gente. Estaban allí preparando la emboscada por si acudían refuerzos militares a ciudad Paraíso. La mujer que había hablado hace uno instantes agonizaba con un agujero en la cabeza y un cartel en el cuello: «Así mueren las soplonas». Desde ahora ustedes son nuestros prisioneros de guerra y de acuerdo a la Convención de Ginebra. dijeron mientras se embarcaban en una camioneta. «Nos abandonaron». «Muerte al imperialismo yanqui». una columna subversiva había detenido en la carretera a dieciocho camiones cisterna que transportaban aceite de palma a la capital. arengaron los subversivos mientras un puñado de pobladores observaba con impotencia tal ensañamiento. Se dieron tiempo para realizar pintas: «¡abajo los explotadores del pueblo!». «Que las clases dominantes tiemblen ante la revolución comunista porque los proletarios nada tenían que perder sino sus cadenas y eso sí tenían un mundo que ganar».el comandante Grillo—. Escucha un disparo y la gente se aglomera en una esquina. La revolución tenía que hacerse con la acción y no con el discurso. Se habían cansado de esperar agazapados entre los shapumbales y por eso atacaron. incendiaron los camiones y atacaron las instalaciones de Oleaginosas Inc. si se mezclaban los lemas. madera y puertas de calamina. 89 . respetaremos sus vidas. «¡viva la lucha armada! «¡Patria o muerte. Derramaron el cargamento en la vía. venceremos!» Qué chucha. Dejaron inscripciones con la hoz y el martillo en las paupérrimas casas con paredes de barro. porque no somos terroristas. dijeron. piensa y rechina los dientes de rabia e impotencia el Mayor Moscoso.

de turno. 90 . se pregunta rechinando de rabia e impotencia el Mayor Moscoso. Cuando se acercaron sus victimarios. el Mayor Moscoso. a apoyar la lucha armada. —Déjalo. dos mujeres hacían guardia en la puerta de la emisora y una cuadra más arriba estaba otra (que hacía de campana). Al día siguiente. Con sus AKMs en ristre. al dictador vende patria y asesino del pueblo. otro perro menos y mañana será otro día. Así es la guerra popular. Propalaron una cinta llamando a la población a la insurgencia. ya está muerto —dijo el comandante Grillo a su camarada que vaciaba su cacerina en el cuerpo del Mayor Moscoso—. amarrado en el poste de luz su alférez recibe un disparo en la sien.«¿Con cuánto habrán aceitado los narcos a los terroristas para que crecieran tanto?». la ganas o la pierdes. ya no escuchaba ni sentía nada. Cierra los ojos y a veinte metros de distancia. hablando disimuladamente con su walkie-tolkie. y por última vez contempló el cielo estrellado que se apagaba a su alrededor quedándose en la más completa y eterna oscuridad. un escuadrón subversivo tomó las instalaciones de la radio local en ciudad Paraíso. Luego otro disparo le revienta la cabeza al capitán que se desploma junto a la glorieta de la plaza de Armas. le había invadió una luz cegadora. a derrocar al gobierno.

había propuesto a los propietarios. la televisión por cable. y la subversión. los DVDs. y otro. Ir al cine en ese tiempo. acudía a ver más de una vez la misma película. casi nadie salvo algún cinéfilo empedernido. sin aburrirse como si escuchara música. que los martes fueran días populares y que las entradas costaran la mitad del precio normal. era toda una odisea debido a la poca capacidad de aforo que tenían las salas y para conseguir entradas. y. Un diario de izquierda llegaba puntualmente de la capital con titulares mesiánicos anunciando que el país estaba at portas de una revolución proletaria que cambiaría los cimientos de la injusta sociedad y ahí sí. cada ciudadano tenía que elegir o apoyaba la revolución proletaria o defendía el continuismo de la dictadura. hicieron que los cines desaparecieran en ciudad Paraíso. la gente hacía largas colas desde temprano o se resignaba a comprar entradas de reventa. el dictador confundido. Para una ciudad alejada de la modernidad de la capital con cerca de treinta mil habitantes. la llegada del Betamax. cinco cuadras más arriba.SEIS Había en ciudad Paraíso dos cines. O eras parte de la solución o eras parte del 91 . el cine constituía la principal distracción de la gente y de cuando en cuando llegaban películas de estreno que se ponían en cartelera durante varias semanas como si fueran las obras de Cattone. Uno en la esquina de la plaza de Armas. Para que el cine estuviera al alcance de todos. Con el paso del tiempo.

Se presentaron catorce postulantes. felicitándole por haber ganado el puesto. el profesor Gilberto Santibáñez lo llamó por teléfono. a los obreros y a los campesinos que constituían la reserva moral para que se unieran y lideraran la lucha armada. de los cuales sólo quedaron tres finalistas. 92 . a los estudiantes.problema. económica y política. un docente y un representante del tercio estudiantil. —Es un puesto de profesor auxiliar y por algo tengo que empezar. la universidad requería de un profesor de filosofía. —Ahí tienes la oportunidad de demostrar lo que has logrado aprender en todos esos años—le dijo su padre a Amador mientras ordenaba las fotocopias de los certificados y diplomas de su currículo. —Y ¿Auxiliar de quien vas a ser? —Todavía no lo sé. escribía el columnista parafraseando al revolucionario bolchevique ruso. Luego de las fiestas de fin de año. El tema que Amador había preparado era sobre los Principios fundamentales de filosofía ¿Cómo se debía comenzar el estudio de la filosofía? El materialismo dialéctico como base científica del marxismo para entender los grandes problemas de la vida y la sociedad. y hacía un llamado a los jóvenes. Dos días después. Y continuaba con aquello de que las élites que gobernaban el país habían perdido toda credibilidad y no tenían la autoridad moral para seguir conduciéndolo pues éste atravesaba por una tremenda crisis social. Cada uno debía preparar una clase magistral de quince minutos y presentarla ante un jurado constituido por: el director académico.

el debate continuó dándose en las aulas y en los pasillos del campus universitario. La universidad era el espacio más codiciado por los dirigentes políticos y sus partidos para el reclutamiento de jóvenes militantes. vas a trabajar conmigo— sonrió Santibáñez en el auricular. presentó sus Siete tesis equivocadas del marxismo. dijo que Santibáñez sabía más de liberalismo y comunismo que los polemistas juntos. lúcido. los comunistas no quisieron quedarse atrás. Por parte de los liberales llegó a ciudad Paraíso un jovenzuelo imberbe que irónicamente se apellidaba Barba quien era un cuadro mayor y de peso en su partido. se preguntaban los estudiantes. Hubo tal efervescencia política cuando se conformaron las listas y presentaron sus planes de trabajo promoviendo el debate ideológico con el propósito de ganar la conducción de la Federación de Estudiantes. el rector con juicio independiente. Terminada la presentación de los oradores. Por su parte. y trajeron a un tal De la Puente: contestatario. Así que el día del debate ambos grupos se declararon ganadores ¿Cuál era el veredicto que daba el moderador?. ¡Felicitaciones! colega. Tenía una completa formación en filosofía y doctrina. Santibáñez tenía que pronunciarse porque así lo estipulaba el reglamento. —¡Gracias!—dijo Amador emocionado. orador convincente y pésimo escritor. Además. buen analista. Los partidos políticos trajeron a sus más destacados cuadros de la capital para el debate. uno de sus libros considerado por sus seguidores como la biblia del liberalismo.—Alcanzaste el puntaje máximo en la clase magistral y en la documentación presentada. Habían 93 . buen orador y gran polemista. El hilo conductor de su tesis era un profundo y venenoso anticomunismo.

los automóviles. habían hecho de ese país latinoamericano. Bajo la sombra de un frondoso árbol de mango. mientras que la mayoría vivía en la pobreza y la marginalidad. el mismísimo dictador confundido. Los comunistas. reaccionaron de manera iracunda. Que no tenía el interés de construir un país libre y fuerte en lo económico y en lo social. el gas. En resumen. una republiqueta bananera. confiscarían todo: las casas. la plata. la madera y últimamente el petróleo. Santibáñez incluyó en el 94 . la cosecha y el ganado de las familias. querían al país para saquearlo y acumular riqueza. Los liberales acusaban a los comunistas de querer aplicar una ideología totalitaria que abolía la propiedad privada. el debate de las listas continuaba.grupos que discutían sobre el modelo económico neoliberal que habiéndose iniciado en Chile. Esa era la manera de trabajar al susto a la población que hacían los liberales. que en caso de llegar al poder. igualito el que implementaba el dictador confundido en el país y de aquello estaban todos bien hartos. había sido trasladó al país a inicio de los ochenta. que la dictadura del proletariado sería un gobierno totalitario. acusando a los liberales de traidores a la patria. al costado de las aulas universitarias. a tal punto de haberse aliado con los grupos de poder. con la oligarquía y cogobernado con su más sanguinario perseguidor. Una ideología que promovía la abolición de la propiedad privada de los medios de producción no se quedaría tranquila sólo con estatizar los medios de producción. sino en convertirlo en una chacra de donde las trasnacionales sacaban el oro. de tener un doble discurso de ser una escopeta de dos cañones y de haber claudicado en comprobados momentos históricos con los ideales y principios de su máximo líder y fundador. sino que también aboliría cualquier forma de propiedad privada y subsistencia de las familias.

las fuerzas combinadas de la DEA y el Ejército incursionaron en ciudad Paraíso y fue a partir de allí que se inició el primer Programa de Desarrollo Alternativo promovido por USAID. De un momento a otro. explicaron utilizando el mismo mecanismo de las gráficas y tablas que durante la década de los 80. se construyeron edificios y se instalaban negocios y en las calles circulaban los últimos modelos de automóviles y camionetas con lunas polarizadas y motocicletas de gran cilindraje. Al final hubo conatos de reyerta entre los estudiantes y de no haber sido por la intervención oportuna del rector y del propio Santibáñez. constituía la base de la economía en ciudad Paraíso. era también un problema social. el comercio y el transporte público en ciudad Paraíso. proponiéndoles que presentaran en detalle sus planes de 95 . había mucho dinero que llegaba a afectar los índices de inflación del país. además de ser un tema delincuencial. Hasta que un buen día. Estudiantes y docentes escuchaban atentos que aquella veintena de participantes pronto se convirtió en una reunión de casi cien personas.panel el problema del narcotráfico y los factores que promovieron su auge en ciudad Paraíso. El representante de los comunistas explicó utilizando un gráfico que la producción de la hoja de coca que iba a ser convertida en cocaína. las cosas hubieran llegado a mayores. La situación mejoró cuando llamaron a la calma a los participantes. Cuando les toco el turno a los liberales. económico y político que debía ser interpretado dentro del contexto nacional y mundial. para nadie era un secreto que en menos de una década se había convertido en el centro de lavado de dinero proveniente del narcotráfico más importante del país. Puso en evidencia que el problema. pues. Como consecuencia de ello. florecieron debido a avance del narcotráfico.

Luego de varios meses de búsqueda e indagaciones. Al día siguiente. tampoco se encontraba en casa ¿Qué ha pasado con Santibáñez?. ¿Acaso tenían algo que ver con su desaparición? Por supuesto que no. jamás llegarían al extremo de atentar contra su vida. el equipamiento de los laboratorios de química. acusaron a Santibáñez de haberse coludido con los rojos y juraron que lo iban a linchar.trabajo. Uno de los productos bandera que autoridades y estudiantes universitarias habían identificado era el cultivo de cítricos y hasta hubo una ONG que había instalado y puso a funcionar una moderna planta para la producción de néctares de naranja. Los liberales. hubieron coincidencias en las propuestas: mejorar el rancho del comedor universitario. Cuando se retomó la campaña. estudiantes y docentes se olvidaron de la desaparición de Santibáñez y se concentraron en temas del desarrollo económico sostenible de la zona como por ejemplo. pese a no compartir sus ideas. 96 . preguntó el rector y los liberales dijeron que también ellos lo estaban buscando. aprovechar el potencial agropecuario de la selva. Para ello se requería utilizar tierras deforestadas y promover la agricultura intensiva y la agro-exportación que ayudarían a los agricultores a salir de la pobreza pues se producía principalmente para el autoconsumo y el mercado local. física y biología y la adquisición de vehículos para el trabajo de campo. Santibáñez no fue a la universidad. si bien lo consideraban persona no grata. En ese momento hubo un mutismo y en las siguientes semanas nadie dijo nada. Una semana más tarde se realizaron las elecciones y el Comité Electoral publicó los resultados mediante un comunicado colocado en la marquesina otorgándole la victoria a la lista de los comunistas. respondieron tajantemente.

que así nomás no podían malograrse en tan corto tiempo. revisaba el cerco perimétrico para ver que nadie había ingresado a robar alguna pieza y se aseguraba que todo estaba tal y como la dejaron el día que se paró. ayudar en las cosas del hogar. Cuando la planta dejó de funcionar. sin embargo. voy a ver esa fábrica. Quienes habían diseñado todo el proceso. entraba a la sala de máquinas. que era su culpa por no leer bien el manual de funcionamiento y por último. una mañana la planta dejó de funcionar y los agricultores no tenían a quién vender lo que habían cosechado. subir el cerro para cortar el plátano y traer la leña. nadie pudo repararla y no había otra cosa más que hacer que dejarla al cuidado de un lugareño que de vez en cuando abría la tranquera de alambre corrugado. por el contrario. El encargado de logística acusó al administrador que pese a sus reiteradas solicitudes pidiendo dar mantenimiento a la planta. una mañana se despertó fatigado. Se levantó de la cama. no le había hecho caso. Ya vuelvo.mandarina y zumo de limón. el administrador se había ido por las ramas y la tangente diciéndole que esperara hasta el siguiente mes y cuando llegó el siguiente mes le dijo lo mismo y así hasta que lo cansó. Aquello motivó a los agricultores para llenar sus chacras con plantaciones cítricas. dijeron que no habían calculado bien el impacto que iba a tener la planta en las expectativas de los agricultores. y dar de comer a las gallinas y los cerdos. Entonces vino con el pretexto de que las máquinas estaban nuevas. ir a traer agua del río. tampoco había dinero para el mantenimiento. Hizo esa rutina por unos meses hasta que se cansó pues nadie le pagaba un centavo y sintió que estaba perdiendo el tiempo que decidió dejar de cuidar ese montón de chatarra para dedicarse a algo más productivo. le 97 . había soñado algo que lo dejó preocupado. Pero.

desenredó las lianas que durante habían logrado sellar la puerta y al entrar.dijo a su mujer y salió de prisa de casa. bombardeando la fábrica con helicópteros artillados. el volante y hasta el cárter. el dictador confundido. el cilindro. huyeron a tiempo al monte sin ninguna baja y desde allí repelieron el ataque y con una instalaza lograron derribar a un viejo helicóptero ruso Mi-17 que apenas podía levantar vuelo. en suma habían robado el motor completito y canibalizado otras piezas más que no supo describirlas cuando dio parte a la policía. dijo al ver que faltaban los pistones. era esto. Los subversivos la estaban utilizando también como refugio y centro de operaciones. se dio cuenta que ya no estaba tal como la dejó la última vez. Para compensar a la gente que había quedado traumada con aquella incursión. el Ejército. las válvulas. Los pobladores que vieron y escucharon el estallido de las bombas y el repique de las metralletas haciendo eco en la inmensidad de la selva. el bloque. me lo suponía. la culata. brillaba. A la hora en que empezaban a cantar los gallos. había sido cubierta por las mandrágoras y enredaderas. Le fue difícil encontrar la puerta de alambre corrugado que otrora en los buenos tiempos. Pero como habían sido alertados por alguien. Ajá. El decano de la Facultad de Agroindustrias estuvo contento con aquel acto pues constituía un 98 . se hizo presente para desalojar a los inquilinos precarios. A golpe de machete. el árbol de levas. instruyó al alcalde para que en ceremonia pública ofreciera la construcción y puesta en funcionamiento de una moderna fábrica de trasformación de cítricos en ciudad Paraíso que iba a ser administrada por la universidad. pensaron que el día del juicio final había llegado y luego de varias horas sólo quedaba un montón de fierros retorcidos de lo que otrora fue la fábrica de cítricos.

en una casa con paredes de barro y caña brava fue donde un somelier galo vino a catar el vino de San Antonio. Los productores los recibieron con alegría. a continuación hizo todo el ritual correspondiente: movió la copa en círculos para observar el color. el cuerpo. los viñedos y las bodegas en San Antonio. Entusiasmado por los cambios y las buenas relaciones con el gobierno. acercó su nariz para oler todos los azúcares. un pueblito ubicado a sólo doce kilómetros de ciudad Paraíso. cultivo emblemático traído por los jesuitas que llegaron a estas tierras enseñando a los locales a fabricar el vino y de esa manera San Antonio. alumnos y autoridades locales. Durante su discurso de agradecimiento al jefe de la Base Militar que representaba al dictador confundido que vivían en palacio. visitó las chacras. el francés pidió que le trajeran el vino. taninos y fenoles y finalmente lo probó. Hizo el consabido 99 . la consistencia. las autoridades universitarias invitaron a un catador francés con el propósito de que pudiera in situ evaluar la calidad del vino del lugar y una comitiva integrada por docentes.hito en la adquisición de tecnología de punta para la formación de los futuros ingenieros y quería dejar en evidencia que la universidad no sólo formaría profesionales competentes sino que también industrializaría los productos agrícolas en la selva. el decano se refirió a la uva Borgoña. los lugareños querían tener el honor de recibir a la comitiva y poder contar a sus hijos y a las futuras generaciones que allí. invitándoles a tomar el mejor caldo de gallina de chacra que se había preparado jamás. Para poder hacer su trabajo. se había convertido en la meca de la industria vitivinícola. donde fermentaban el zumo de uva para convertirla en vino.

—¿En serió míster?. dándole una servilleta. frunció el seño. —sonrió respirando hondo contando en silencio hasta diez y entregando la copa al decano—. —Que pasa míster—acudió en su auxilio el decano con rostro preocupado—. al escuchar tal blasfemia o en el mejor de los casos. ¿Quién era él o la responsable de haber llenado con vinagre y no con vino la copa del somelier? —Cálmate. ¡Señores.enjuague de boca y pucheros correspondientes tratando que sus papilas gustativas y cada resquicio de su boca capturaran el sabor exacto del vino. esto no es vino. no ha habido ninguna confusión. luego se puso rojo mirando a la comitiva. buscando entre ellos a alguien que le explicara lo que estaba pasando. trajimos al de cacao?—metió cizaña entre la comitiva—. estoy bien. bajó la mirada hacia esa mancha roja en la arena seca. —No pasa nada. ¿Cómo puede ser que hable así del vino de San Antonio? El resto hubiera querido apedrearlo. mil disculpas—fue lo primero que le vino a la mente al decano. ¿Será verdaderamente un experto? ¿No nos habremos equivocado de catador y en lugar del de vinos. ¿Se está ahogando? ¿No le gusta nuestro vino? —¿Monsieur est quelque chose de mal?—intervino la traductora sin entender lo que ocurría. le hemos servido vino—le susurró el director académico. —¡Aaaaaggg!—arrojó en el piso de arena seca lo que acababa de meterse a la boca. es vinagre puro! El rostro del decano palideció. declararlo persona no grata por proferir semejantes 100 . —Entonces el confundido es él—se adelantó a juzgar el decano—.

disfrutando en la mesa el concentrado caldo de gallina que humeaba en el plato. cantidad y calidad del etanol. trata del estudio de la biología y el cultivo de la uva. Además. del sacha inchi y de la uña de gato. un catador de catadores. la acidez del suelo había hecho que su pulpa tuviera menos azúcares. debido a que es uva Borgoña. Por eso en San Antonio. pues le ha ganado a gente de peso en cuanto certamen se ha presentado y sabe mucho de enología. aceptaron la cruda realidad que en San Antonio. menos ácido málico y tartárico. y baja la voz. —Esta uva deberá ser usada en la elaboración de helados y chupetes y no para el vino—sentenció el experto. Pongo las manos al fuego por él que en verdad es un experto en vinos. lo cual quiere decir que se ponía ácido y daba como resultado vinagre tinto. Tuvieron que pasar varios minutos para que la comitiva se tranquilizara y con los ánimos más calmados.infundios contra lo que todos consideraban el producto estrella de exportación en ese lugar. El intenso sol de la selva hizo que la Borgoña tuviera una cáscara más gruesa y con altas concentraciones de antocianinas. 101 . el vino se picaba. —¡No seas ridículo!. responsables de darle aquel intenso color tinto. había sufrido adaptaciones a las condiciones climáticas de la zona y no así mutaciones como equivocadamente había supuesto un profesor principal que enseñaba taxonomía vegetal. —frunció el seño aplastando una uva entre sus dedos el director académico—. se producía vinagre. muy por encima del solicitado camu-camu. que para que lo sepas. más que vino. traída de España. así como también de ampelología. importantes componentes para la fermentación.

maizales y yucales. Y. cada vez que me excedía un poquito con este vino que lo probé por primera vez cuando llegué a estas tierras. las cosas para San Antonio no fueron nada buenas pues se inició una crisis que afectó la economía de las familias que tenían viñedos. A partir de allí. atraídos por el paisaje de sus cataratas. De igual modo. Amador recordó el día cuando Patricia regresó a ciudad Paraíso. el ladrido de los perros y la risa de las lavanderas del río. las primeras matitas de coca. había terminado su carrera y conducía el noticiero del canal de televisión local. sentí que la cabeza me iba a estallar a tal punto que la dueña de la pensión donde vivía me recomendó que me la amarrara con una pretina y sólo de esa manera pude aguantar la resaca. para anidar y remedar el cacareo de las gallinas. Los bares y cantinas de ciudad Paraíso dejaron de abastecerse con ese vino y prefirieron el que provenía de la capital. Los consumidores optaron por no comprar más el vino picado y bastó unos cuantos meses solamente para que toda la industria vitivinícola se derrumbara. empezaron a abrir sus hojas al sol. ya convencido de lo que decía el francés—. hasta los loros que hacían sus nidos en las casas abandonadas de los comejenes. Esa mañana le despertó el ruido de una moto-taxi y no tenía ganas de levantarse pero tampoco podía seguir durmiendo. los pocos turistas que habían empezado a llegar al pueblo. por el vuelo y canto de los guacamayos multicolores en las bromelias suspendidas en los árboles y los cerros ya no llegaron más.—Con razón —repuso el decano. los rayos de sol que entraban por su 102 . se habían mudado a quien sabe qué lugar del monte. Mientras que en las chacras otrora llenos de viñedos.

Mejor báñate en el río. salió a sacar agua del bidón que un día antes se había llenado con agua de lluvia. el pensamiento era la forma superior de la materia y esta era a su vez la que generaba al espíritu. en la dimensión de las ideas valga la aclaración. pues con él reflexionamos sobre el mundo que nos rodea. Si bien la materia tenía una existencia objetiva (fuera de nuestra conciencia. —Te va a dar reumatismo si te bañas con esa agua—le advirtió su madre—. era simplemente agua destilada y haciendo caso omiso a la advertencia de su madre se baño con el agua de lluvia. era la primera vez que llevarían un curso de filosofía. Prendió el ventilador de su cuarto y se tendió en la cama. independiente del espíritu). Leyó la página veinte ¿Cuáles eran los principios y argumentos de los materialistas?. el gobierno 103 . siempre lleva implícito el aspecto subjetivo y lo subjetivo también tiene una existencia real. Amador no creía que el agua de lluvia producía reumatismo.ventana llegaban directamente a su cama y sintió un ardor en las piernas. la apreciación que nos hacemos de ella. Sabía que sus alumnos no tenían buena base. quería refrescarse del calor antes de empezar a leer Principios Elementales de Filosofía de Georges Politzer que el profesor Santibáñez le había regalado cuando aún era colegial. —El río está crecido. Una manera científica de entender el mundo y al ser humano que según Engels. la relación intrínseca entre la materia y el espíritu. sobre lo objetivo y lo subjetivo. pero al abrir la llave no había una sola gota de agua y con la toalla enroscada en la cintura. Tenía que preparar la clase y esos conceptos deberían quedar claros. Se levantó y fue a ducharse. Y a aquello ¿podríamos también llamarlo pensamiento?.

—¿Qué es de tu vida ?—dijo Patricia saludándolo con un beso frío. se vistió. 104 . A esa hora. Amador aceleró para darle alcance fuera del acecho de las motocicletas que saturaban la pista. Entonces recorrió la Manco Capac y unas cuadras más abajo dobló por el jirón Shapaja y de allí por Orellana ¿Estará en el balneario ¿Qué le diría cuando la vea? ¿Cómo se verá ella ahora? ¿Seguirá siendo la misma o será que el ambiente de la capital la había cambiado? Al llegar a un semáforo en rojo frenó. Por la sonrisa que vio dibujarse en su rostro se dio cuenta que lo había reconocido. tomó un desayuno frugal y salió en su motocicleta. se quitó el casco y su larga cabellera se desordenó con el viento. la ceremonia del izamiento del pabellón nacional había empezado y la gente tenía que permanecer en silencio y con una mano en el pecho mientras cantaba el himno nacional. acentuados por el taconeo de sus botas al pisar el empedrado y estaba más bella que nunca. la policía había bloqueado las calles aledañas a la plaza de Armas. Patricia se estacionó junto a un quiosco a la sombra de un techo de palma. ni siquiera se escuchaba el ladrido de los perros que se enfurecían cuando pasaban las motos. Caminaba con pasos cortos. puntiagudas botas de cuero taco aguja y un polito negro que mostraba su vientre plano y en el centro el ombligo que parecía un ojal. y para su sorpresa. todo estaba en silencio. Dejó el libro en la mesa. Al cambio de luz. al frente estaba Patricia en una Chapi 70.lo había eliminado del currículo de educación básica y del plan nacional de estudios porque consideraba que la filosofía servía para convertir a los jóvenes en comunistas. Llevaba jeans a la cadera. Cuando pasó por la casa de Patricia.

105 . Más adelante quizá (sin precisar cuándo) pensaba irse a trabajar a la capital. Se sentaron a la sombra del techo del quiosco ¿Cómo pasaba el tiempo.—Aquí. —¿Y qué paso con la literatura?. y estoy dedicada a lo que está sucediendo en el país y creo que escribir novelitas en este momento sería una extravagancia de mi parte. ¡Felicitaciones!. si ganaste los juegos florarles en el colegio. habían entrado en la clandestinidad. haciendo algo—repuso Amador—. pero prefirió regresar a ciudad Paraíso porque aquí estaban las noticias y las cosas que pasaban tenían que ser conocidas en el mundo. Algunos se habían metido a la lucha armada. estar a cargo del noticiero del canal de televisión local le parecía un buen comienzo para hacer lo que se había propuesto. Ella se había graduado con honores en la universidad y había recibido una oferta de empleo de un importante diario en la capital. el que podía se iba del país. otros habían muerto en enfrentamientos con el ejército. el noticiero está mucho mejor contigo. no? Estaba contenta de saber que Amador estaba vivo pese a los problemas que atravesaba el país. limpiando el polvo de la mesa. Patricia pidió una copa de mango y taperibá y Amador una de aguaje y humarí. Ya no había nada más que hacer aquí. y. —Tengo helados de fruta —les ofreció la señora. pero uno cambia ¿no? El ensayo es mi fuerte. ¿Acaso no te vas a dedicar a escribir novelas? —Así pensaba en el colegio. te vi en la tele. Un aire fresco sopló en esos momentos el lugar. sacudiendo las ramas de los mangos que había alrededor. el resto buscaba de cualquier forma salvarse. unos estaban en la cárcel.

tuve que darles el 106 . suscitó la reacción de los grupos conservadores y de poder en ciudad Paraíso. sobre el Imperio Bizantino que Santibáñez había encargado. consultando un libro para una tarea del colegio. ¿Cómo te fue en el seminario. Felizmente todo eso ya pasó. también él necesitaba consultar el mismo libro y preguntó a la bibliotecaria cuando iba a estar disponible para el próximo lector. presionaron al director del diario para despedirme acusándome de comunista. Amiga ¿estás en quinto? ¡Claro. Pese al tiempo trascurrido. me gradué y me está yendo bien. Aquella vez. eso son gajes del oficio. ¿Por qué no se lo preguntas a la señorita directamente? Sugirió la bibliotecaria. —Así es. tú sabes. —A propósito. Entonces él la abordó. cada uno en su tema. el artículo sobre las consecuencias de las políticas neoliberales en el país que escribiste. Su blusa negra llevaba unas tiritas que recorrían sus hombros bronceados por el sol. ella.Tenemos que cambiar el país y si puedo contribuir a ello desde el periodismo sería fabuloso. invitándole a sentarse junto a ella para hacer la tarea. Amador seguía enamorado y quería que ella lo supiera. Desde el día que la vio en la biblioteca Municipal. —¿En qué piensas?—interrumpió Patricia volviéndolo a la realidad —. si estamos en el mismo colegio. sobre la caída de Constantinopla en manos de los turcos otomanos y él. Estoy de profe ahora y también estoy estudiando obstetricia en la universidad. te he visto! En su mente estaba la imagen de Patricia sonriendo. terminaste filosofía? —Sí. los auspiciadores.

siento que ambas se complementan —Patricia. quería que la tierra se lo tragara. Patricia sonrió fingiendo que no lo había escuchado —Pero si estás conmigo en este momento—dijo con sorna y quiso hablar de un libro que acababa de leer. lo que siento por ti es sólo aprecio. Quiero estar contigo—susurró tartamudeando.» «Pero padre. La entrada de la iglesia estaba llena de muchachos viendo pasar a las chicas mientras en el púlpito el padre Asenjo aconsejaba la práctica de la abstinencia como el método infalible para evitar el embarazo no deseado y sin duda también el Sida. «Quienes practican el pecado de Onán. yo te veo como amigo. Patricia se ruborizó y sonrió llevándose la cucharita de helado a la boca. mas les valdría no haber nacido porque es un acto sucio que atenta contra la vida y las buenas costumbres. Pero sacó valor para jugar sus últimas cartas y recordó aquel sábado cuando le propuso ir al cine luego de la misa. me gustas como amigo—repuso ella con contundencia limpiándose los labios con una servilleta—. Quiero que conservemos nuestra amistad. estoy enamorado de ti desde que te conocí—se mandó Amador—. ¿verdad? —Creo que igual. Discúlpame. pero es así. ¿qué clase 107 . —No me cambies de tema—insistió Amador. —Amador. Sin proponérselo. —Pero no más que la filosofía. finalmente me di cuenta que me gusta. A Amador. el mundo se le vino abajo.gusto a mis padres con el tema de la medicina. desde esa noche le encontró sentido a la misa juvenil. Que no confundamos los sentimientos.

sus rostros desconocidos al principio. para nada!—. Algunas veces era una 108 . Disfrutaban de esa suerte de danza tribal para caerle a una chica. —Te entiendo —dijo Amador—. a la quinta o sexta vuelta. lo que Patricia le dijo. cómo te llamas? Y la chica respondía: «no me llamo. dejaban escapar. una sonrisa amigable y coqueta. ¿Estás con Roberto. Amador no insistió. me llaman». De tanto verlas dando vueltas en la plaza de Armas. Tampoco aquello podría tomarse como un gesto de amistad. no quiero caerte pesado y peor aún. cuestionaban los jóvenes al terminar la misa. fue suficiente para bajar la guardia y respetar lo que ella sentía por él. con una risita burlona y seguía caminando poniéndose seria cuchicheando con sus amigas. A la salida de la misa sabatina. ocasión que ellos aprovechaban para preguntarles ¿Amiga. Quería olvidarse del asunto. lo que menos quería era que esa amistad se enfriara por malos entendidos y no quería perder «soga y cabra» como decía su abuela. En verdad era una respuesta bastante hostil. Una especie de ritual llamado «molida de caña».de dios es ese que ordena al hermano del difunto quedarse con su cuñada?». recogiéndose el cabello que volaba con el viento—. Con Roberto somos amigos como tú y yo. perder tu amistad. te ven conversar con alguien y al toque te emparejan. Patricia se sorprendió por la pregunta. en alusión a la forma cómo una acémila hacía funcionar el trapiche para extraer el jugo de la caña que al fermentarse se convertía en ventisho. No sabias si aquella respuesta burlona era una buena o mala señal. los muchachos daban vueltas y vueltas como pollos rostizándose en el perímetro de la plaza de Armas. no? —¡No. ¡Mira como es la gente!.

armarse de valor en un entorno de violencia política envuelta con el manto de la inocencia y la timidez de la adolescencia. Así eran los cánones en esos tiempos. decirle que la conocías. 109 . Pero como ya dije. el resultado era de tu entera responsabilidad. eso dependía de tu suerte. eso dependía ya de ti. la abordabas con una fórmula harto conocida y por eso mismo riesgosa. citas en la glorieta o el obelisco. una sucesión de caminatas alrededor de la plaza de Armas. dar un paso adelante. Luego de unas vueltas más podrían cambiar las cosas para bien o también empeorar. Si te atrevías. nadie lo sabe. si es que tenías el coraje.ventanita que se te abría para dejar pasar ese resquicio de esperanza que te permitiera avanzar. miradas y coqueteos. —Quiero seguir siendo tu amigo—fue lo último que Amador dijo antes de que Patricia encendiera su Chapi 70. Tenías que darte cuenta cuándo estabas presionando demasiado y más bien tener paciencia. claro podrías también invitar a tu amiga. —¿Por qué no vas por el canal para hablar de temas que nos interesan a ambos ¿Sabes quién es ese que se hace llamar el comandante Grillo? —La verdad. hacer que aquello madurase como una jagua y cayera por su propio peso. ni me lo imagino. mucha paciencia. que estudiabas en su colegio y que ibas siempre por su cuadra donde vivía a hacer la tarea con una amiga vecina suya y que justo el sábado habían acordado ir al cine ¿te gustaría venir con nosotros?.

drogadictos. Detuvieron a muchos inocentes por estar en el lugar y en el momento equivocado. ciudad Paraíso arderá en llamas y no habrá abogados. Y esto. Los subversivos hicieron lo que ellos denominaron «limpieza social» y una noche amanecieron asesinados en las calles.SIETE La violencia había llegado a proporciones inimaginables en el país que se producían enfrentamientos a cualquier hora del día o de la noche en pueblos y caseríos. homosexuales y prostitutas. —¿No cree que está usted exagerando profesor Fonseca?—intervino una alumna—. políticos. Su lectura de la situación es lo que recoge la prensa sensacionalista ¿Debemos dar crédito a todo lo que sale en los periódicos? 110 . se reunía clandestinamente una célula subversiva. Un día llegó a ciudad Paraíso una patrulla del Ejército para peinar la zona porque se sabía que en las huertas y solares abandonados. ya no es ningún secreto pues por todas partes del país se ha desatado la guerra contra el Estado opresor y es solo cuestión de tiempo para que los subversivos tomen el poder. Desde la penumbra de las casas. médicos ni curas que apaguen tal incendio—explicaba el profesor Amador Fonseca en su clase de sociología—. justos pagan por pecadores. llegar a hombres y mujeres armados sin saber si eran subversivos o militares. La universidad y otros centros de educación superior estaban llenos de subversivos que el Sistema de Inteligencia los tenía identificados y como siempre en esas cosas. —Dentro de poco. los pobladores veían a través de sus postigos.

dominado por una oligarquía cuya fuente de riqueza y de poder era la explotación de los recursos naturales y la provisión de materias primas al sistema capitalista en lugar de promover el desarrollo de la industria nacional. es decir el capitalismo. hazme el favor. golpeándose el pecho con aire paternalista—. Claro.Es cierto que la subversión está aumentando. Claro. —Y ¿Por qué se alzaron en esos años profesor? —Porque no soportaban vivir en pleno siglo XX. incluyendo la exportación de productos manufacturados. la más importante de ellas era que seguíamos siendo un país semi-colonial. llamándolos delincuentes comunes y abigeos. No debemos cerrar los ojos ante lo que está pasando. Además. existe una gran diferencia. — ¿Y. donde unos pocos eran los dueños de los recursos naturales. Se alzaron en armas pensando tomar el poder. que hay cosas que se les están escapando de las manos a las autoridades pero. llamada a trasformar la vieja sociedad feudal y dar paso al nuevo sistema emergente. pero la guerrilla ha surgido nuevamente en el país señores. cuál era la concepción que tenían del país? —Que la burguesía. de la producción y comercialización de bienes y servicios que el país necesita para su desarrollo. —¿Exagerado yo? para nada preciosa. mientras que las grandes mayorías —los trabajadores— no tenían siguiera un lugar donde vivir. simplemente estoy siendo realista —respondió Amador. de allí pensar que los subversivos tomaran el poder. 111 . algunos quisieran negar la realidad. en un país medieval. igualito que en los años sesenta. no podía cumplir ese rol histórico en el país por varias razones. el gobierno comete el error al subestimarlos.

pero la oligarquía no estaba dispuesta a hacer ese importante cambio porque no tenía una visión de desarrollo. primero tendríamos que convertirnos en un país libre. sólo unos cuantos empuñaron el fusil. obreros. querían liderar la revolución con las masas. Los explotados no se habían planteado nunca en serio tomar del poder por las armas. ¿Por qué los subversivos no recibieron el apoyo de la izquierda? —Inspirada en la Revolución Cubana. ¿estaban dadas las condiciones para que los campesinos y proletarios explotados quisieran tomar el poder con las armas? —Para serles franco. Sin embargo. la izquierda se llenaba la boca diciendo que en el país la revolución sería una creación histórica.para entrar en este nuevo sistema. faltaba mayor concientización en el pueblo. sin calco ni copia de la revolución socialista liderada por un partido marxista-leninista que movilizara a los campesinos. Además. pues implicaba abrirnos al mercado y hacer que la riqueza no solo fuera producida y beneficiara como ahora a unos pocos. con el proletariado por considerarla la vanguardia 112 . en todas partes y desde diferentes frentes. aquello afectaría sus propios intereses. sino mediante la participación en elecciones democráticas donde siempre ganaba la oligarquía. cuando sus ideólogos plantearon que la guerra popular iba a ser liderada por los campesinos. Las condiciones objetivas estaban dadas desde siempre. Los partidos de izquierda tenían sus propias posiciones influenciadas por los dogmas del modelo soviético y chino. sino a todos gracias a las reformas sociales. —Y en ese tiempo. una democracia donde todos pudiéramos decidir qué y cómo producir. estudiantes e intelectuales y por ello la lucha tenía que hacerse desde el campo a la ciudad. —Y.

Sin embargo. quienes decidían qué producir (o explotar) y quienes se beneficiaban de todo ello. los subversivos exigen cambiar el status quo. y uno que otro de vez en cuando decía estar de acuerdo en las causas del problema con ciertos matices de enfoque. principal problema que tendríamos que resolverse profesor. políticas y culturales en el país. ¿De qué nos sirve tener tanta riqueza natural si la mayoría continúa viviendo en la pobreza y de ellos un tercio en la indigencia total? —Aunque no estoy de acuerdo con sus métodos—opinó un estudiante al final de la clase—. Pienso que la desigualdad y la pobreza. exporta pobres. las cosas no pueden seguir así. pues las condiciones objetivas están allí intactas. seguimos siendo un país que luego de oro y gas. desde entonces. tienen una causa común. Los demás escuchaban. tal como están. políticas y culturales del país. Amador Fonseca explicaba que no se debería confundir pobreza con desigualdad pese a que ambas categorías estaban íntimamente relacionadas 113 . Cambios que deberían atacar las causas y las raíces de la pobreza y no simplemente sus efectos. Y ¿Dónde estarían esas causas? No había que ser prestidigitador ni zahorí para saber que están en las estructuras económicas. Los estudiantes proponían profundas reformas socio-económicas. es decir. inclusive se han profundizado. tal como lo soñaron Marx y Engels. en cómo estaba conformado. Querían evitar que se produjera el caos. la injusticia. sociales. el desborde social y el resurgimiento de la subversión que se nutría del descontento popular. de metodología pero unánimemente rechazaban la lucha armada. las cosas no habían cambiado mucho para evitar el resurgimiento de la subversión.de la revolución.

sino que han perdido también sus derechos a ser aceptados y tratados como personas en una sociedad controlada por una élite que acumula riqueza y arrebata a la mayoría el derecho de ser tratadas como personas. en suma. económica y política. era esa gran brecha económica y social donde sólo unos cuantos puede acceder y usar los recursos. necesitábamos de una profunda reforma social. —Para que ello ocurriera—dijo Amador—. sin embargo. se puede afirmar sin temor a equivocarse que la desigualdad. El Estado debe garantizar los derechos de toda persona sin excepción y hacer que las leyes se apliquen a todos por igual. Los pobres. tenía que hacerse atacando ambas cosas. La desigualdad. De allí que buscar acabar con la pobreza. Eso sí nunca 114 . poniendo reglas de juego correctas y trasparentes al llamado libre mercado. al desarrollo. —intervino un alumno que se sentaba cerca de la puerta—. esa injusticia era la madre del cordero. Una persona con una adecuada educación y un estado saludable tiene la capacidad para generar riqueza y al hacerlo. al mismo tiempo que contribuye también a procurar el bienestar de los demás. Implica garantizar el derecho a la educación. si quisiéramos responder a la pregunta retórica de qué fue primero la pobreza o la desigualdad. Por tanto. —Sin embargo. aquí si no hay duda alguna. decía no solamente viven (milagrosamente) con un dólar al día. a la protección.como las dos caras de una misma moneda. según el Banco Mundial. Aquí entra en juego el Estado cumpliendo el rol que le corresponde: distribuir los recursos con justicia y equidad. a la salud. Esa diferencia. mientras que el resto vive de las migajas. logra primero la satisfacción de sus propias necesidades (y por ende su propio bienestar). distribuir debe ir más allá del simple hecho de repartir.

aprovecharon esa coyuntura para plantear acabar de una vez y para siempre con la postergación histórica a la que los habían condenado los gobiernos de turno. Una mañana las paredes de las casas en ciudad Paraíso amanecieron con pintas alusivas a la lucha armada. y en la televisión de la incursión de 115 . la subversión no quería seguir actuando a escondidas. los pobladores de ciudad Paraíso se declararon en huelga indefinida. Los campesinos.debe entrometerse en el control de la producción de bienes y servicios que el sector privado brinda porque aquello desmotiva la productividad y mata la innovación y el emprendimiento. Aquello fue interpretado como una afrenta al orgullo y la dignidad de los pobladores que plantearon a la dictadura una contrapropuesta para convertirse en una región autónoma. considerados las fuerzas vivas de esa lucha. rechazando la forma cómo el dictador confundido quería imponer la regionalización anexándolo a uno de sus bastiones partidarios. Las noticias sobre el inicio de las actividades subversivas por todas partes daban cuenta que se había acabado de joder el país. En esos días. Se leían en los titulares de los periódicos que llegaban de la capital. Se suspendieron las clases en todos los centros educativos y vino el Servicio de Inteligencia para evaluar el asunto. alcanzando la categoría de republiqueta bananera controlada un dictador confundido que se coludía con el narcotráfico y la subversión. sino haciéndose notar para que todo el mundo se enterara que ellos ya controlaban el país. Tomaron fotos de las pintas y dijeron que probablemente los autores materiales e intelectuales de esas pintas se escondían en el propio campus universitario.

ancianos. cada vez que lo tenían cercado. ofreció por su captura vivo o muerto una recompensa de cincuenta mil dólares. La capacidad para camuflarse en el bosque hizo que el comandante Grillo tuviera fama de poseer el don de la invisibilidad a tal punto que el otrora Capitán y ahora General responsable del Frente Antisubversivo del Ejército de ciudad Paraíso. niños. masacraban a hombres. El comandante Grillo derrotó en sangrientos combates a la Policía y al Ejército en los valles del Huallaga. gobernadores y dirigentes vecinales. mujeres. reconociendo el fracaso de sus métodos convencionales. Aquello hacía presagiar que los días sangrientos y los tiempos de exilio habían llegado. Buscando dar una respuesta contundente y extirpar el problema desde palacio de gobierno se dio la orden de militarizar de lo que ya estaba el país. lograba escaparse. Se corrían voces que la columna subversiva liderada por el comandante Grillo iba tomar por asalto ciudad Paraíso y aquello preocupó a la población porque se sabía que donde incursionaban no respetaban a nadie. El gobierno encargó al Servicio de Inteligencia el control de la situación. haciéndose invisible como el aire a tal punto que el General comentó en una reunión en el palacio de gobierno que e que jamás en sus veinte y tantos años de experiencia y entrenamiento militar había conocido a alguien con tal capacidad para moverse y camuflarse en la selva como ese delincuente que se hacía llamar comandante Grillo. pero ésta empeoraba día a día como un cáncer y no quedaba ningún recóndito lugar que no estuviera afectado por esa lacra social.revoltosos en los pueblos y caseríos más alejados. el Mayo. 116 . y el Caynarachi. Y. y a todo aquel que no quería unirse a su causa. autoridades municipales.

lo describirían como un hombre flaco. en un terreno abandonado. Tenía la manía de sustentar lo que decía con citas bibliográficas. Personalmente decidió investigar al escurridizo personaje cuando supo que en esos días en alguna parte de la ciudad. estaba siendo vigilado. el comandante Grillo se reunía todas las noches con sus huestes. sino el respaldo que le brinda de la población que está dispuesta incluso a dar la vida con tal de protegerlo de sus enemigos—comentó Patricia en su programa de televisión. Quienes lo habían visto y escuchado en los pueblos y caseríos donde había incursionado. Y su fama sobrepasó los confines locales y nacionales que un día llegó la BBC con el propósito de entrevistarlo. la capacidad de dominar la mente con la ayuda de un chamán que custodiaba los linderos de la cordillera Escalera. —No son poderes sobrenaturales los que posee ese subversivo. no fue fácil localizarlo porque sus seguidores más cercanos habían estrechado un casi impenetrable cerco de seguridad a fin de evitar que el Servicio de Inteligencia (que había ofrecido una recompensa por su captura) lo identificara y cualquier movimiento sospechoso en la población. donde otrora se realizaba la Feria 117 . Sin embargo. en una huerta de árboles de plátano abandonada. atlético y con una gran capacidad para convencer y persuadir incluso a los más resistentes y escépticos a la causa de la revolución comunista. Supo que sucedía lo mismo al otro lado del río.Decían los lugareños que aquel cabecilla subversivo tenía poderes sobrenaturales para transformarse en un árbol o en un animal pues había adquirido gracias al ayahuasca. muy cerca al aeropuerto.

El Ejército patrullaba los barrios. el carro patinó raudo por la escarpada carretera y se detuvo en la cúspide del cerro Punta del Gallinazo. Abordaron una moto-taxi. Sin embargo. aquello era una estrategia psicosocial del Servicio de Inteligencia para confundir a los propios subversivos que habían logrado proteger con éxito la identidad de su líder. Cuando Grillo supo que la BBC quería entrevistarlo. que se desplazaba a sus anchas en ciudad Paraíso a altas horas de la noche. el río brillaba como una gigantesca serpiente al reflejarse el sol en sus aguas y desde esas alturas se sentía el aire fresco.Agropecuaria y Artesanal de la Amazonía y de igual manera la gente decía que lo vieron en tal o cual barrio de la ciudad. pero terminen tranquilos sus helados. cruzaron el río en una balsa cautiva. A un costado se encontraba un inmenso peñón a punto de desprenderse hacia el 118 . moviendo los maizales y haciendo planear a los gallinazos que con sus alas extendidas se posaban en las cumbres. la consideraba una periodista con agallas). le agradó la idea pues quería aclarar las leyendas que se tejían sobre él y envió a una emisaria que se contactaría con Patricia (a debido a su independencia. por el llano ascendían las termópilas. mientras que. Desde allí se veía el valle. Saldremos en diez minutos. mientras que la Policía Nacional al no tener los recursos tuvo que renunciar a ese mandato dejando todo en manos de los militares. que los llevó hasta una gasolinera a la salida de la ciudad y desde allí un auto los condujo hacia Lago Azul. —Soy Mónica—se presentó una chica con una falda diminuta que dejó por un instante virolo al muchacho de la BBC—. Se hicieron los arreglos para la cita y el Cream Rica fue el lugar convenido para el contacto.

acantilado. Aquel bloque de granito servía de señal para un pasaje secreto, camuflado a los ojos de los viajeros con los gramalotes. Bajaron por el escabroso camino al fondo del acantilado cubierto de arbustos, enredaderas y una alfombra de helechos. Una vez en el llano, encontraron una choza cuyo techo de hojas de yarina, dejaban filtrar los rayos del sol como filudos cuchillos tocando el suelo. —Patricia Lezcano bienvenida a Punta del Gallinazo—salió con el rostro sin pasamontañas del fondo de la choza el comandante Grillo—. Quienes me persiguen creen que soy un fantasma, tú estás confirmando que soy de carne y hueso. Ahora ha llegado el momento para que se sepa quién soy. Todo este tiempo en la clandestinidad me ha servido para organizar el Frente Nororiental y como lo estás viendo, la gente nos ha escuchado, ha seguido nuestra propuesta y está dispuesta a dar la vida con tal de alcanzar la liberación de la explotación y el subdesarrollo. Patricia se quedó mirándolo, alelada, no podría ser, tanto tiempo sin verlo, creía que se había ido lejos debido a las amenazas de los liberales, que lo habían matado, pero allí estaba, la frente ancha, el pelo ensortijado llegándole a la nuca, los lentes más gruesos debido al aumento de su miopía y ese cuerpo de músculos notorios gracias al kung fu, no podía ser de otro que el profesor Gilberto Santibáñez. La noticia sería una bomba, la gente no lo iba a creer, los estudiantes menos todavía, si siempre sostuvo que estaba en contra de la lucha armada. Bueno, sólo Dios y los imbéciles no cambian. «Pero en su caso el cambio fue un retroceso», pensó Patricia. A la mañana siguiente en el noticiero se emitió la entrevista que le hiciera la BBC al comandante Grillo.

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—No puede ser que ese delincuente salga en televisión —golpeó la mesa del restaurante del hotel, mientras tomaba su desayuno el General Lezcano—. ¡Santibáñez¡ miren pues ¿quién lo hubiera creído no?, ¿con razón ya no lo veíamos por acá?, dijeron que los liberales lo habían matado, otros que había regresado a su tierra para no volver jamás; amargado, herido en su amor propio, pues nunca se había enamorado tanto como, aquella vez de una de sus alumnas. Ni siquiera esperó a que ella terminara el semestre para proponerla que vivieran juntos. No sé, tienes que hablar con mis padres, yo sí quiero, pero ¿qué dirán ellos? Y, un fin de semana viajaron al pueblo de la muchacha para conversar con su familia. Que más iba a hacer su padre si el profesor ya había tenido contacto carnal con su hija y aceptó esa relación, los bendijo a ambos, deseándoles que fueran felices y prometió regalarles un pedazo de tierra para que hicieran su casa en el pueblo. Pero la pareja prefirió alquilarse un departamento que lo amuebló a su antojo. Ella le pidió que le comprara una moto para que fuera a sus clases, y de allí al hospital cuando le tocaba hacer guardia. Es que el internado es así pues amor, bien saturado. Entonces Santibáñez aceptó, le compró la moto y ella salía todas las tardes cuando el sol ya no quemaba tanto a visitar a sus amigas. Ya vuelvo en un ratito se despedía besándole en la mejilla. ¿A qué hora regresas? ¿Puedo acompañarte? Sí, por supuesto, puedes venir y así conoces a mis amigas ¿Acaso desconfías de mí? No, para nada, mejor me quedo, tengo que preparar mi clase, vete sola, eso sí, maneja con cuidado. Por su mente pasó lo que había escuchado cuchichear a sus colegas: «Su hembrita era una pendeja le sacaba la vuelta, con un médico en el hospital». No creía, pensaba que era por envidia, por picones porque ella era joven y

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muchos hubieran querido estar con ella. «La tiraba en el cuartito al final del pabellón de operados cuando ambos coincidían en las guardias». Después de tanto escuchar esos rumores, Santibáñez recién se puso mosca. El día que ella tuvo guardia no la llamó; se fue directo al hospital y halló que las cosas aparentemente estaban tranquilas, había un solo paciente en la emergencia y el huachimán medio dormido le dijo que la señorita interna estaba trabajando. Santibáñez regresó con un cuarto de pollo y una gaseosa y así pudo pasar para hablar con ella pero ya una compañera le había pasado el dato. La chica llegó con el pelo desordenado y la cara roja y Santibáñez quiso darle un beso en la boca, pero ella le entregó la mejilla. ¡Qué milagro, a qué se debe tu visita!, fingió sorprenderse. Sólo pasaba y quise saludarte, pero ya me voy ¿Está todo bien? Sí, no hay mucho trabajo. El jueves de esa semana, Santibáñez decidió seguirla en una mototaxi; ella dijo que iba a dar un paseo y se fue por el balneario y entró en una discoteca. Él esperó agazapado como un chullachaqui detrás de un quiosco hasta que el local se llenara y cuando la música estaba a todo volumen, ingresó al local y vio a las parejas bailando apretaito, apretaito el meneíto, el meneíto... En la pista de baile, no cabía una persona más; Santibáñez se paró detrás de una columna, aspirando el olor a tabaco sudor y axilas que se impregnó en su cuerpo. Pidió tres cervezas chicas y se las tomó al toque. Sus ojos no dejaban de mirar por todas partes, a los costados, en la barra, en los baños. Se movió entre las mesas sin ser percibido, sin rosarse con los cuerpos y tan ágil como un grillo y se detuvo en un claroscuro sin ser visto y si alguien lo hubiera notado, no lo habría reconocido. Al frente, en el escenario, las bailarinas movían el cuerpo quien sabe a cuántas revoluciones

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por minuto y sus protuberancias vibraban al chocar con el láser que revotaba en sus cuerpos, creando cuadraditos multicolores. Se quedó perplejo, sintió la taquicardia, la sangre que le llegaba a la cara y un fuerte nudo en la garganta al verla a cinco metros de distancia, separada sólo por una mesa llena de botellas vacías. Ella se besaba con su amante en el sofá, tratando de acomodarse la falda que se le corría y quiso evitar que se le viera el calzón que resaltaba con las luces fosforescentes. Santibáñez se quedó tieso como una pared y sintió la contracción de sus músculos, apretó los puños, rechinó los dientes y sus ojos inyectados, miraron las bocas y comisuras que se entrelazaban en un prolongado beso. Recién cuando cambió la música los amantes se separaron y se dieron cuenta que alguien estaba allí mirándolos, mucho más inmóvil que la columna donde apoyó para no perder el equilibrio por tanta rabia. ¡Profe… qué…haces…aquí! balbuceó ella subiéndose la falda con el rostro, pálido y su sangre helada electrizándole todo el cuerpo. Se paró como impulsada por un resorte y salió disparada, cual huangana escapando del perro montaraz, dejando a toda su mancha en la disco. El General protestó ante el administrador del canal por dar empleo a una comunista que en confabulación con la BBC estaba haciendo apología al terrorismo y al día siguiente Patricia fue despedida. Como jefe máximo cívicomilitar de ciudad Paraíso, señaló que el reportaje propalado no contribuía a fortalecer la paz, la democracia y la gobernabilidad en el país. Amenazó con llevarla a la cárcel y por ello, Patricia decidió regresar a la capital. —Te ha llegado una carta de la Fullbright, le dijo su madre ¿estás postulando a una beca?

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—Sí. 123 . no te lo quería contar. ábrela por favor y dime que dice. —«Le informamos que su solicitud a una beca en la Universidad de la Florida ha sido aceptada. por favor acercarse a nuestras oficinas para continuar con los trámites del proceso».

impartía lecciones sobre la historia y fundación de ciudad Paraíso. la vida de los nativos valía menos que la de una carachupa. debido a lo avanzado que representaba la tecnología del arcabuz frente a la lanza. en ese entonces. Los oriundos resistieron en feroces combates. fue derrotado pero nunca capturado por sus enemigos. organizaron varias expediciones con la intención de encontrar el legendario Dorado. pues para ellos. aguerridos guerreros descendientes de un líder Ancoallo que según la leyenda. el factor decisivo para que Ancoallo fuera vencido y poner fin a su intento de tomar el Cusco. la capital del imperio incaico. Había sido la superioridad numérica de los incas más que su estrategia militar. Hombre de mediana estatura. el líder Chanca. Describía que el origen de ciudad Paraíso se remontaba a la época de la expansión del imperio incaico. tez 124 . Cuando Pedro de Ursúa y su lugarteniente. llevando a los indígenas casi a la extinción. que en los próximos días él y su grupo de setenta subversivos planeaban tomar por asalto. Luego de haber logrado varias victorias. los españoles vencieron. Asesinaron indígenas que no se unían a su causa. sin embargo. donde vivió escondido hasta su muerte en la cumbre más alta de Lamas. Escapó con un puñado de seguidores hacia la Ceja de Selva. la ciudad de tres pisos naturales. Lope de Aguirre llegaron a la Ceja de Selva en la segunda mitad del siglo XVI. habría salido de las profundidades de una laguna andina con el propósito dirigir la resistencia de su pueblo en defensa del afán expansionista de los incas.OCHO En un campamento enclavado en plena selva. a los tiempos de la resistencia del pueblo Chanca. el comandante Grillo.

Aguirre estaba seguro que era porque esa persona estaba tramando alguna conspiración en su contra. Aguirre era un padre muy celoso y no permitía que ningún muchacho se la acercara. consecuencia de una antigua herida en su pierna derecha obtenida en una batalla en España. Aguirre mató sin piedad ni motivo a todos los que hallaba a su paso. tanto sufrimiento.blanca resecada por el sol y pelo hirsuto que le cubría la frente. por el sólo placer de para saciar su sed de odio y venganza. si había alguien que estaba alegre o demasiado eufórico. Aguirre maldijo a Dios por haberle arrebatado a su hija y en las noches se levantaba con sobresaltos al no soportar el tormento de su propia conciencia. Si alguien estaba triste o no sonreía cuando él lo notaba. Pero los Marañones no aguantaron más esa locura y pese al temor que los había infundido. Caminaba con una cojera. Dice la leyenda. lo que le daba un aspecto aterrador hasta a sus propios hombres que lo apodaron el loco. Aquello hizo que Elvira viviera en un infierno. lo asesinaron en Barquisimeto y desde ese 125 . una bella joven de apenas dieciséis años. menos aún cortejara a tal punto que obligaba a su hija a dormir en la misma cama. Se sentía el ser más miserable en la tierra hasta que un día al no soportar tanta humillación. le atravesaba con la espada la garganta. que lo vieron siempre acompañado de su hija Elvira. Lope de Aguirre era el más temido de todos. Para lograr el control absoluto de los hombres de la expedición del Dorado. entonces lo asesinaba u ordenaba que otro lo hiciera y así iba diezmando a su propia tropa. la poca energía que le mantenía viva se extinguió y amaneció muerta en el lecho de su padre. Días después decidió sublevarse contra Pedro de Ursúa y se declaró con sus seguidores los Marañones en rebelión contra el Rey Felipe II. Tenía la mirada dura y brillosa de un lunático.

De repente. celebrado por sus subalternos. bromeaba el comandante. Los hombres asustados creyendo que eran los militares. mientras que en el cielo estaba la gente cuya vida era sencilla y de poco interés para él ¿Sobré que cosa podría hablar con un pescador o un campesino? Era noche de luna llena y los cantos de los insectos generaban un concierto de sonidos chirriantes y armoniosos que rompían la monotonía del bosque. el silencio del bosque volvió a ser el mismo y para romper nuevamente la monotonía. erizando la piel a cualquiera que no estuviera familiarizado con el lugar. —Me siento más seguro al escuchar la melodía de mis hermanos los Grillos. pues el mismo había dicho que prefería irse al infierno porque allí se encontraría con Julio César y Alejandro Magno con quienes tendría la oportunidad de hablar sobre temas interesantes.tiempo su espíritu errante recorre los ríos y médanos de la selva sin encontrar la paz. Después de este incidente. el comandante decidió contarles 126 . Las peludas criaturas se quedaron quietas al ser sorprendidas en posiciones amatorias en una de las ramas del renaco y siguieron en lo que ya habían iniciado sin importarles la interrupción de los voyeristas. pusieron sus AKM en ristre. Cuatro potentes ojos reflejaron hacia abajo la luz de la linterna. el concierto fue interrumpido por un par de monos nocturnos que en esos momentos se apareaban ruidosamente aprovechando la luna llena en la copa de un renaco. —No se preocupen camaradas no son más que un par de chosnas que vienen a visitarnos—dijo el comandante enfocando con su linterna hacia el dosel del bosque.

127 . enclavado en un valle habitado por plantas y animales prehistóricos. protegiéndolos de todo peligro y los trasformó en criaturas mitológicas. encontró refugio en las faldas del cerro Escalera. las lágrimas del niño originaron las aguas del río Shilcayo. Existe también una dramática leyenda sobre el origen de ciudad Paraíso—coloca más leña a la fogata y con un tizón. Mientras que la niña fue convertida en una ninfa del bosque tan linda como una mariposa que camuflándose entre las orquídeas que abundaban en el lugar. Al regresar y enterarse de la desgracia. quiso compensar en algo esa desdicha.Cuentan que del exterminado pueblo de los Cumbazas. quienes no se percataron de la masacre de su familia la madrugada cuando atacaron su aldea para robarles el oro que creían poseía ese pueblo de menos de una veintena de casas. El dios Apu que todo lo ve se compadeció del sufrimiento de las criaturas huérfanas que sin tratar de alterar el curso de los hechos. sobrevivieron gracias a que jugaban por los alrededores de la aldea dos hermanitos: un niño y una niña. cuyos bramidos producían feroces tormentas eléctricas que hacían enmudecer y temblar de miedo y buscar refugio a los animales y la gente. tan negro como sólo pueden ser las noches sin luna llena en la selva.otra historia antes de que todos (a excepción de los que tenían que hacer la guardia nocturna). los hermanitos lloraron inconsolablemente durante varios días y noches sin que nada ni nadie pudiera calmar su dolor. a manos de los sanguinarios conquistadores. se retiraran a descansar para así estar listos para planificar al día siguiente una de las operaciones más importantes y temerarias: la toma de ciudad Paraíso. Al niño lo convirtió en un bravísimo toro. enciende un cigarrillo el comandante Grillo—.

que envolvió rápidamente al criminal a pesar de sus vanos intentos por nadar. la ninfa del bosque. quiso hacerla suya. no sólo del acecho de los humanos. hoy. una inmensa colpa muy asediada debido a la abundancia de animales que venía a beber de sus cristalinas aguas y a comer los frutos del aguaje y la shapaja. la ninfa trató de escapar y corrió y voló todo lo que pudo. pero el sátiro al darse cuenta que no iba a alcanzarla. llegaron a las orillas de la laguna. Había allí peces de todo tipo y tamaño que le daban un misterioso resplandor 128 . hiriéndola de muerte. sin percatarse que había sido descubierta por un arcabucero. quien tanta belleza en ese extraordinario ser. la orilla se alejaba cada vez más hasta perecer ahogado. sus lágrimas se convertían en una laguna. en aquel tiempo. No fue sino hasta después de muchos años que los descendientes del general Ancoallo. no pudo soportar la nostalgia de haber perdido a sus padres y un día.donde iba a estar protegida por el tupido bosque y su hermano. clamar por ayuda y tratar de mantenerse a flote chapoteando. Mientras ella ensangrentada agonizaba. disparó su arcabuz contra la indefensa criatura. se desataba una tormenta que ennegrecía el día y los hacía desistir de su intento. sino también de cualquier sátiro. y desaparecida por la modernización que las autoridades decidieron convertirla en uno de los barrios más céntricos de ciudad Paraíso. Cada vez que los conquistadores querían llegar al cerro Escalera. descendió por las faldas de la cordillera hasta llegar el lugar donde antes estado su aldea. seca. Sin embargo. surcando el cauce del río. Lo que quedó cuando ya todo fuera consumado fue la laguna. Al darse cuenta de sus intenciones.

cuyos lomos brillaban al reflejo del sol se debía a la escasa presencia de depredadores feroces como la yacumama. La abundancia de cardúmenes de boquichicos. carachupas. mojarras y bujurquis. Durante el tiempo que duró la abundancia. el Dorado. el lagarto 129 . Por ello. Por eso es que los montaraces. nadie tenía necesidad de perseguirlos para cazarlos. Aquellos cuadrúpedos no huían. se frotaban en los horcones y en las esquinas de las bancas de troncos y se iban sin prisa. hasta que poco a poco. sino que dócilmente como mascotas. imitar el cacareo de los gallos. entre ellos: venados colorados. picuros. Al único depredador que conocían los animales en ese tiempo era al otorongo pues ignoraban el peligro que para ellos representaban los humanos. regresaban varias veces al lugar para aprovisionarse de la carne y el pescado. había una relación harmónica entre animales y humanos. sábalos. nadie tuvo necesidad de utilizar la fuerza ni gastar energía en persecuciones y menos aún disparar una lanza o una flecha. sin que se dieran cuenta. En aquella especie de paraíso terrenal —acentúa su relato el comandante Grillo ante las atentas miradas de sus subalternos—. En un principio sirvió de colpa de los animales más cotizados (debido al sabor de su carne) por los pobladores. ingresaban en la cocina buscando alimentarse. se fueron quedando e instalando con sus familias en las orillas del lago. sólo los llamaban como hacían con las gallinas al alimentarlas. motelos. paujiles y hasta perdices de doble pechuga. tan seguros de sí mismos como si estuvieran en su propia madriguera.dorado lo que hizo que los españoles creyeran que en el fondo de la laguna se encontraba lo que andaban buscando. Al inicio. husmeando en las paredes de barro y caña brava. gamitanas.

provendría del hecho que quienes la fundaron. De igual modo sucedió con el tamishi. la chonta y el sapote. La segunda. y. Tuvieron que morir y nacer muchas generaciones antes de que se diera la fundación española de ciudad Paraíso como tal. el humarí. todos esos años fueron de abundancia y bienestar hasta que llegó el tiempo de la escasez y las penurias a tal punto que ya no era fácil de obtener la carne del monte pues los animales. 130 . Utilizado como envoltorio por excelencia en la elaboración de los juanes. para cubrir el techo de las casas. hojas también eran utilizados en la preparación y conservación de los alimentos. Era una tierra fértil donde florecían frutales como el caimito. brindando un ambiente refrescante y agradable durante los días de calor. Según han escrito los cronistas. Y. se volvieron huraños y los peces escurridizos. una liana tan resistente y flexible como el alambre que servía para amarrar los horcones y las vigas. cuya corteza dura como el acero servía para la construcción de los cercos y entablados de las casas. estaba la hoja del bijao que mejoraba también el sabor y la preservación los alimentos. el bijao y el dale-dale cuyos tallos. sostiene que el nombre es la combinación de vocablos o dialectos indígenas que traducido al castellano quiere decir lugar donde se hacía el trueque. hacían uso de las hojas de yarina y shapaja que no dejaban pasar un sólo resquicio de agua y luz. encontraron a orillas de la laguna abundantes palmeras y por eso la llamaron paraíso. el origen del nombre de ciudad Paraíso tendría al menos dos versiones: La primera.negro y la anguila eléctrica. y plantas comestibles como el bombonaje. pues resistían las tempestades y las torrenciales lluvias. Los pobladores ya habían descubierto la pona.

se comió a los peces 131 . Desde la colina de su tambo. Ancoallo identificó el lomo de la yacumama que dormitaba enroscada (como una ruma de llantas) en el fondo trasparente. la yacumama. Primero dio cuenta de los cardúmenes de mojarras y bujurquis. cuando en la pampa contigua. Al principio creyeron que la escasez era producto del aumento de la población. Tenía la cabeza tan grande como un batán y con solo abrir y cerrar la boca. con el tiempo. les puso el ojo a los espinosos boquichicos. Según dicen los cronistas. había estado viviendo allí por siglos sin que nadie notara su presencia. —es decir de los bocaditos— y. Luego de satisfacerse de esos manjares. aquella hipótesis fue descartada cuando descubrieron que la laguna tenía su madre. su tamaño llegó a tener proporciones descomunales que asustó de veras a los pobladores.—Se vienen tiempos difíciles hermanos—había pronosticado Ancoallo. sentenció el jefe de la tribu. sin embargo. cuando estos se acabaron. se alimentaba de todo aquello que solía acercársele. cuando el sol iluminaba sin clemencia las aguas cristalinas. atestada de filosos dientes. una enorme yacumama que se alimentaba de los mismos recursos que servían de sustento a las familias: los peces del lago y los animales de la colpa. La silueta de esa enorme boa constrictora fue vista por los pobladores en contadas ocasiones durante el día. extendieron el cuerpo hecho pedacitos el día que la mataron. Debido a su forma de alimentarse. «Tiene nueve metros de largo y el grosor de un tronco de shapaja». Nadie tenía la menor duda que los cardúmenes de peces en el lago y los animales que llegaban a la colpa habían disminuido por causa de la yacumama. pacos y gamitanas.

la yacumama lo enroscó con sus potentes anillos constrictores y entre aullidos y ladridos lastimeros. Se escuchaba el retumbar de coletazos y chapoteos de esas inmensas presas que en vano se resistían a ser devoradas. Los vecinos que habitaban en la orilla. Lo mismo hizo con los lagartos negros. aceptaron con resignación que se trataba de la ley de la vida: comer y ser comidos y que sobre ella. y fueron los únicos peces encontrados el día en que se desaguó la laguna. sólo quedaron las carachamas y los bagres. Luego se escuchó un crujir de huesos y del pobre animal sólo quedó una bola de pellejo que la bestia engulló de a poquitos empezando por la cabeza hasta finalizar con las patas por si acaso intentaría escapar. rápida como un relámpago. 132 . En unos segundos.gordos: los tremendos paiches y zúngaros. Un día. al perro de Ancoallo. la mascota más querida. Al final. patos y cerdos que al principio cuando éstos fueron pocos. fueron los primeros en notar la desaparición de sus gallinas. escucharon un largo siseo. no había nada que pudiera hacerse menos aún interferir en lo que la naturaleza había decidido. seguido de un tremendo chapuzón que los hizo salir apurados de sus casas para curiosear lo que pasaba. Saltarín luchaba en vano tratando de desprenderse de su captora que lo apretaba hasta dejarle sin aliento. Se quedaron estupefactos cuando vieron atónitos. emerger de las aguas a la enorme yacumama y atrapar en un abrir y cerrar de ojos. debido a su capacidad para camuflarse en el lodo. pues los anillos constrictores de aquella bestia eran más fuertes que cualquier cabezazo de los paiches y zúngaros y los coletazos de los lagartos. mientras celebraban una fiesta.

Pasó una semana. avancarga o similar). sino para salvaguardar la vida de todos. no por venganza. 133 . He visto en mi toma de ayahuasca que aquello no va a pasar.Aquel macabro espectáculo colmó la paciencia del pueblo y ese mismo día. —Hagamos oídos sordos a temores infundados—dijo frente a esto Ancoallo optimista como siempre—. y sin recuperarse todavía de la ira. inundaciones y hambrunas que harían desaparecer a ciudad Paraíso. especialmente de los niños que podían ser las siguientes víctimas. Con mucha paciencia y organización. Sin embargo. escopeta. lo suficientemente potente que pudiera matarla. se producirían sequías. los pobladores desaguaron la laguna. La imagen del perrito pidiendo auxilio sin que nadie pudiera hacer algo para salvarlo produjo tal conmoción en la gente que sin pensarlo dos veces organizaron un plan (encabezado por Ancoallo) para matar a la yacumama. Como medida de precaución. llevaron a cabo el plan pero alguien que se opuso hizo correr el rumor de que si mataban a la madre de esa laguna. no había arma de fuego (retrocarga. tampoco podían hacerlo con lanzas porque la yacumama había desarrollado tal capacidad instintiva para detectar el peligro que parecía entender cualquier intención humana para hacerle daño y respondía en el acto. Ancoallo dio instrucciones para que ninguna persona se acercara a la orilla y que las madres mantuvieran a sus criaturas muy lejos de la laguna. por el contrario en el fondo se encuentra sepultada bajo el lodo la ciudad perdida del Dorado y mañana habrá suficiente oro para que no exista ningún pobre en el pueblo. decidieron acabar con el monstruo.

Se abrieron zanjas y canales desde las orillas para drenar el agua en diferentes direcciones. acumulada con el paso de los años servía de refugio a los bagres. En el fondo no encontraron ninguna ciudadela de oro. 134 . machetes y lanzas untadas con el curare paralizador. Sin darle tiempo para salir de la cocha y atacar a sus agresores. Cuadrillas de hombres y mujeres trabajaron en turnos durante varios días hasta secarla poco a poco y ver aparecer un espinazo negro y encorvado que se desenredaba buscando abandonar su ancestral recinto. en su lugar una gruesa capa de coral. Minutos más tarde. mientras los cardúmenes de bagres y carachamas chapoteaban en el lodo. ésta yacía muerta cortada en mil pedazos a un costado de lo que antes había sido la laguna. emitiendo sonidos asmáticos. la yacumama fue embestida de manera sincronizada por una treintena de hombres armados con afiladas hachas. carachamas y shiruis (con pulmones rudimentarios) que les permitían vivir fuera del agua y desplazarse por tierra firme.

Y. ¿quiénes serían sus maestros?. escapando de la monotonía y el estrés que producía la capital? En la cola para la inscripción. «No sabe a nada» decían. ¿qué estudiaría?. acostumbrados en su tierra a usar chompas. no sabía por cuál de ellas se iba a decidir. ¿Acaso ese afán aventurero y explorador de todo ser humano. Se quedaban boquiabiertos al ver a las chicas en ropas diminutas. lo que más les llamó la atención fue el inguiri. en cuanto a la comida. ¿qué iba a ser de su futuro?. acompañado de uno de sus empleados un indio matarife. otras personas. ¿de dónde vendrían y qué aprendería de ellos? A medida que pasaban las semanas y los meses en la academia. ¿Qué era lo que les había atraído a ese lugar?. buscando conocer otros lugares. casacas y chalinas. Aquello le rondaba la cabeza. se preguntaba el pre-universitario. era infaltable en la mesa del poblador de ciudad Paraíso. Roberto recordó las palabras de su padre: «Tienes que ser alguien en la vida porque se vienen tiempos difíciles». Roberto fue conociendo a quienes iban a ser sus profesores. la mayoría de ellos. si por una de las tres ingenierías o por la de obstetricia. Su madre había hecho sacrificios para lograr 135 . Sin embargo.NUEVE Cuando Roberto Cifuentes postuló a una de las cuatro carreras que ofrecía la recientemente creada Universidad en ciudad Paraíso. nunca había estado antes en la selva de allí que la comida y las costumbres les resultaban extrañas. Tenía muchas dudas. un sentimiento de culpa por no acompañarle a comprar los cerdos y dejó que él solito se fuera. otras culturas y aprovechar las oportunidades que les deparaba la vida.

haciendo aún más larga la espera en medio de las protestas y silbatinas de quienes buscaban con desesperación alcanzar la vereda para protegerse del sol. propósito. Pensó que tal vez en lugar de ingresar a la universidad. le iría mejor vendiendo caramelos y cigarrillos en la plaza de Armas pero se dio cuenta que aquello era una actividad que no le sacaría de 136 .que Roberto pudiera terminar el colegio y desde pequeño aprendió a ganarse la vida vendiendo caramelos en la plaza de Armas. Un muchacho entregó una ficha mal llenada y le pidieron que rehiciera su solicitud. Cuanto hubiera querido Roberto tener un año sabático. Quizás debía ser más práctico y sensato como hubiera querido su padre. sus fotos tamaño carné en fondo blanco y sin anteojos oscuros y el recibo de pago de admisión del Banco de la Nación. conocer un poco más su país y viajar a la capital antes de meterse a la universidad. tratando de hallar alguna luz. ¿Estaba siendo egoísta al pensar primero en él más que en sus hermanos? La fila avanzaba lenta como un caracol ante el inclemente sol de ese día. Roberto leía y releía el prospecto. Resonó en su memoria las palabras del profesor Santibáñez sobre las «disquisiciones pequeñoburguesas» que atormentaban a los jóvenes que en vez de dedicarse de lleno a la revolución se entregaban a la holgazanería. estudiar cualquier carrera universitaria y ponerle toda la pasión. Con el fólder manila bajo el brazo que contenía su solicitud. objetivo y cualquier contenido que lo iluminara para elegir la carrera a la que iba a postular. pero aquello era un lujo para él. ¿Cómo podía darse el lujo de preguntarse si tenía o no vocación? Si el hecho mismo de estudiar una carrera (para él que trabajaba duro para ganarse el pan de cada día y ayudar a su madre en el cuidado de sus hermanos) era ya de hecho un éxito.

Bajo la sombra y el calor del techo de calamina Roberto tuvo un momento de lucidez y decidió postular a ingeniería agroindustrial. Un profesor de la academia. Ese día su padre fue a comprar cerdos en 137 . —¿Por qué entonces no se llama industrias alimentarias en lugar de agroindustrias? —Es la misma pregunta que me hago y se la hice al profesor—se secó el sudor de la cara con papel higiénico—. Cuando Roberto tenía doce años. las menestras. Lo que pasa es que la selva requiere industrializar lo que produce: el arroz. las frutas tropicales y también la acuicultura fue lo que ese profesor me dijo y que no bastaba con que ciudad Paraíso tuviera ingentes recursos agro-biológicos. —Un híbrido entre la agronomía y la ingeniería industrial—Comentó Amador Fonseca que estaba postulando a obstetricia luego de concluir sus estudios de filosofía en Jaén. asesinaron a su padre y a partir de allí él tuvo que trabajar y estudiar. atraído más por el nombre que por tener claro de lo que se trataba. Se sentaron a la sombra de un frondoso árbol de mango que adornaba el patio interior del campus universitario. esperando protegerse del calor. —¿Por qué te inscribiste en agroindustrias?—preguntó Amador —Porque no tengo otra alternativa—dijo Roberto—.misio y decidió meterse al negocio de los pesticidas y agroquímicos. requieren de mejores conocimientos para obtener productos que demandaba el mercado local. que se graduó en la Agraria me dijo que la currícula de Agroindustrias. se parecía a la de industrias alimentarias. necesita también de tecnología moderna y los campesinos.

no quería tener la mala suerte de sentir sus filosas garras destrozándole las entrañas y sus fauces rompiéndole los huesos como si fueran galletas pues era mejor tener una retrocarga y no usarla que necesitarla y no tenerla. su familia ¿Qué sucederá con su mujer y sus hijos? ¿Quién se haría cargo de ellos? Mientras 138 .una comunidad ubicada a cuarenta kilómetros de ciudad Paraíso. Y. adoptándolo como su principal medio de vida. le dijo el ayudante. al que se dedicó desde que era un adolescente. algún venado asustado o un despistado majás. Recorría caseríos. así lo hizo. Lo más terrible de todo fue que el asesino había sido su propio ayudante en quien había depositado toda su confianza y le enseñó el oficio de matarife. pueblos y villorrios comprando reses y cerdos que transportaba al camal de ciudad Paraíso. Tenía que ir siempre con la Winchester por si acaso lo sorprendía en el camino el otorongo. luego de unos minutos. Habían caminando ya varias horas y al llegar a un recodo: «vaya usted nomás adelantando patrón que ahorita le doy el alcance pues el cuerpo me pide hacer mi necesidad». antes que verse sorprendido y derribado por sus moquetes. escuchó un disparo que le destrozó la espalda mientras todo a su alrededor se oscurecía. Su ayudante lo convenció para que salieran al despuntar el día y confiando ciegamente le entregó la Winchester calibre doce que llevaba en bandolera cada vez que transitaba por aquellos parajes donde de cuando en cuando se cruzaba con alguna manada de sajinos. animales cuya carne era más apreciada que la del cerdo y la vaca. se adelantó el patrón sin acelerar el paso hasta que. Esa tarde había visto las huellas de ese felino impregnadas en el lodo del camino y era mejor estar alerta. días antes de las fiestas navideñas. En contados segundos pensó en su vida.

hurgó por los costados entre los matorrales creyendo que se trataría de algún perro muerto o una acémila a medio enterrar que había atraído a los gallinazos que se congregaban en el lugar. Abriéndose paso entre las higuerillas. Pasaba por allí un arriero y percibió el nauseabundo olor en el ambiente. pues los perdigones del la Fanacasa le habían atravesado el pulmón y llegaron a alojarse en el ventrículo izquierdo del corazón. El informe que hicieron los forenses que se rehusaron a llevarlo a la morgue debido al avanzado estado de descomposición. encontró un cuadro espeluznante: el cadáver emaciado bocabajo y sobre él encaramados los gallinazos de cabeza pelada levantando sus alas. haciéndose pasar como un comerciante que llevaba cocos y naranjas para venderlos en una ciudad fronteriza. le dijeron. abandonado al costado de un camino. se crispaban las ramitas al romperse con el peso de su cuerpo que caía de bruces al suelo y ya no pudo ver el verdor de la selva. Preso de sus propios remordimientos. Lo vieron pasar por pueblos y caseríos donde se detuvo para aprovisionarse de comida. siguió la pista de las aves y a veinte metros monte adentro. Cuando no regresó a casa. lo cual indicaba que el disparo pudo haberse hecho efectivo desde un metro y medio de distancia aproximadamente.su rostro rozaba la hierba. huyó en una balsa por el río. Durante una semana su cuerpo estuvo allí. picoteaban el cuerpo del difunto. 139 . su mente se había sumergido en una oscuridad eterna. No ha venido por aquí. el asesino. pero desde hacía seis meses que nadie lo había visto en ese pueblo. su mujer tuvo una corazonada que algo malo le había pasado y salió a buscarlo. concluyó que el occiso no había sufrido mucho al momento de morir.

Cuando llegó hasta el pongo de Aguirre. Pidió que le construyeran una 140 . «Será un combate cuerpo a cuerpo entre dos bestias». tuvieron que pagar muy caro su osadía pues con el golpe de sus alas. Cuando no había animales. Aquellos que intentaron matarla con lanzas y flechas. Con una rapidez impresionante para cazar sin ser sorprendida. buscando nuevos y mejores lugares para establecerse. mientras que con sus filosas garras y potente pico dentado dirigido a la yugular o al corazón de sus atacantes. aparecía con su vuelo silencioso y desaparecía rauda como un rayo. lanzas no servían de nada contra aquella criatura. se arrojaban al río para morir ahogados atrapados por las olas y los remolinos de la muyuna del mal paso. Las flechas. Aguirre hurgó un plan para matarlo. (un mal paso de remolinos y olas en el Huallaga) que hacía naufragar las balsas y lanchas de motor que se atrevían a cruzarlo. El imponente farallón mostraba en la cumbre los misteriosos dibujos que hizo aquel conquistador cuando navegó con sus marañones por ese lugar. sachavacas y majases que los balseros llevaban en su viaje por el río. dice que dijeron sus Marañones. aquel monstruo se levantaba hasta a los niños sin que sus padres pudieran hacer algo para impedirlo y no había arma que pudiera penetrar su tupido plumaje y su piel gruesa y escamosa. Los que tardíamente se arrepentían en el enfrentamiento. Enhebró en su mente aquella leyenda que en la cumbre había vivido una prehistórica ave que se levantaba en vilo los sajinos. Según dice la leyenda que sabiendo de la existencia del monstruo. sintió miedo. venados. dejaba inconsciente y fuera de la balsa a sus atacantes. mataba a quienes habían tratado de eliminarla. llevándose a su presa sin darle tiempo para reaccionar o pedir auxilio.

dejó de respirar y murió enterrando el pico en el borde del cerro. Allí cayó desvanecida. Aguirre disparó el arcabuz y la ballesta untados con curare. un territorio marcado por la codicia y la ambición.balsa con dos plataformas escalonadas y en su superficie. Con la sangre que bajaba como un hilo por el farallón dicen que Aguirre escribió su proclama declarándose en rebeldía contra el rey de España. atravesaron su gruesa piel e impactaron en su carne y sintió sólo un cosquilleo y batió sus alas tratando de levantarse a los sajinos mientras la curarina hacía su efecto y sin perder más tiempo dejó a los señuelos y con sus últimas fuerzas levantó vuelo y llegó a posarse en la cumbre del farallón. Tuvo miedo. él también podría hacerlo. ordeno que pusieran unos sacos de arena cubiertas con pieles de animales. y se auto nombró virrey de todas las tierras en Sudamérica. mientras el espíritu errante del conquistador continúa vagando en el lugar en señal de advertencia que ese era su territorio. sintió una brisa fría que le helaba el cuerpo ¿Será el espíritu errante del conquistador que rondaba en ese lugar? ¿Buscaba acaso ese espíritu reconciliarse y descansar en paz? Sintiendo un 141 . atraída por los señuelos y cuando estuvo en la mira. no dejan de sorprenderse de las figuras que quedaron impregnadas con la sangre de la bestia al filo del farallón y están allí a la vista a pesar del tiempo. dos huecos. Desde entonces cada vez que los viajeros cruzan el mal paso con potentes motores fuera de borda. uno para el cañón de arcabuz y el otro para la ballesta y él mismo puso de carnada en la plataforma a dos sajinos. dejando en el centro camuflado. La bestia no pudo distinguir la trampa y bajó rauda. Los disparos rompieron sus plumas. El criminal creyó que si Lope de Aguirre pudo atravesar esos rápidos.

escalofrío que le estremeció las entrañas, remó más rápido y con más fuerza tratando de llegar a la orilla. Pero, su balsa seguía su propio curso, acercándose peligrosamente a los rápidos. Si logro atravesarlo estaré a salvo, pensó y se encomendó a Dios, mientras la embarcación se sacudía con los remolinos. Una contracorriente le hizo girar y lo llevó hacia una muyuna desde donde creyó que nunca más saldría vivo y estuvo allí dando vueltas y vueltas sin poder hacer nada contra la fuerza de la corriente. Pasaron los minutos que le parecieron horas y por un instante llegó a perder la fe. De pronto sintió que una gran ola zarandeaba su balsa, luego escuchó un crash como si la frágil embarcación se rompiera, seguida de un fuerte sacudón que le hizo perder el equilibrio, cayendo en el vórtice del remolino. Felizmente se había atado una cuerda a la cintura. Tragó mucha agua y a duras penas levantó la cabeza, movió los pies como un palmípedo y evitó que la corriente lo arrastrara al fondo y cuando ya casi no tuvo fuerzas y a punto de darse por vencido, sintió que una contracorriente lo levantaba, salvándolo de perecer ahogado. Agradeció a la ira de Dios. «Es Aguirre» —se dijo—. Él lo había salvado y por ello, decidió esconderse allí, en ese lugar seguro que sería el mejor lugar para escapar de la justicia. La dificultad del acceso había disuadido a la policía para enviar efectivos con el propósito de capturarlo. Decían los lugareños que en ocasiones lo veían llegar al pueblo para aprovisionarse de comida y otros insumos. Cuando supieron que alguien con semejante prontuariado vivía cerca de sus casas, no supieron que hacer, ni cómo actuar, cada vez que lo vieron ingresar a las tienditas del pueblo a plena luz del día y pedir a sus anchas un costal de víveres que pagaba con

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dólares. Por esos lares, no había policía, tampoco un teléfono para llamar a los custodios. Llegaba usando unos lentes oscuros y en la cabeza, llevaba una gorra de larga visera con la que lograba cubrirse parcialmente el rostro. —Me hubiera gustado estudiar derecho —dijo Roberto con la voz quebrada—. Hacer justicia por mi padre y enviar a la cárcel a ese asesino. Su mirada reflejada dolor y amargura y en su frente unas líneas horizontales le daban dureza a su mirada. —¿Por qué no te dedicas a la política?—dijo Amador cambiando de tema. —Hay que tener buen estómago para eso. La política no me atrae; allí se expresa lo más vil de la naturaleza humana: la zancadilla, el cálculo, la hipocresía y qué duda cabe, la corrupción. Es el arte de servirse de los demás haciéndoles creer que se les sirve a ellos. —¿Estudiarás derecho después de terminar agroindustrias? —No creo, quiero desde ahora encontrarle cariño a esta carrera. La selva necesita desarrollarse, pasar de una producción de subsistencia a una que le dé valor agregado, utilizando tecnología e innovación. —Para lograr lo que dices hace falta más que ingenieros, buenos economistas. ¿Acaso te gustaría que aquí también se promoviera la agroexportación; tal y como se hace en la costa? Eso, en lugar de traer el desarrollo, llevaría a que más bosques sean deforestados y habría menos beneficios para las comunidades que viven de los recursos que les provee el bosque. —Para ello, no tenemos que utilizar los bosques primarios de la selva prístina, sino recuperar las tierras deforestadas. No seas ingenuo amigo,

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seguramente no creerás aquello de lo que dicen que dijo Raimondi, pues lo del banco de oro es puro cuento para hacernos creer que somos ricos, que lo tenemos todo y en consecuencia no hacer nada. Lo único cierto es que el país sigue siendo realmente un mendigo, pues el gobierno sigue pidiendo limosnas a las mineras en lugar de hacerles pagar lo que les corresponde, eso sí, exprime a los trabajadores. —¿No estarás siendo injusto con el pensamiento de Raimondi?—dijo Amador parándose, unas hormigas habían empezado a rodear la banca de madera debajo del mango siguiendo el olor de las gotitas de helado que habían caído al suelo—. Lo que Raimondi dijo es una verdad tan evidente que ni siquiera necesita demostrarse; mira nomás la cantidad de animales, plantas y minerales que tiene el país, estamos literalmente sentados en un banco de oro. —El problema aquí es la distribución de la riqueza y no la riqueza en sí —dijo Roberto—. Y no necesitamos expandir la agricultura hacia nuevas tierras sino como ya te dije, utilizar las tierras eriazas para hacerlas florecer; por eso creo que en la selva, podría perfectamente convivir la agricultura de subsistencia con la agro-exportación. Roberto creía que a pesar de las limitaciones y escaseces de su entorno no se quedaría atrapado en la pobreza y la marginalidad y buscaba encontrarle una salida a todo lo que la vida le había enseñado. Y, se hizo la idea que desde la agroindustria podría contribuir al desarrollo de su país y trabajar por el cambio. El día del examen, Amador se levantó temprano, tomó un desayuno ligero, (unas tostadas con huevos revueltos y una taza de café con leche) y

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se dirigió al campus. Estaba nervioso aunque trataba de disimularlo y no era para menos, el examen consistía en una batería de preguntas de dos bloques: conocimientos generales y matemáticas y ciencias, con una duración de una hora y media cada una y un receso de quince minutos nada más entre cada bloque. Por la tarde, regresó para conocer los resultados. Al promediar las cuatro, los postulantes aguardaban con impaciencia en el frontis del recinto. El encargado abrió el postigo del portón trayendo una lista y la pegó en la marquesina que daba a la calle, al mismo tiempo que un enjambre de muchachos y muchachas se aglomeraban buscando sus nombres. Se vieron exclamaciones de júbilo, gestos de alegría, rostros tristes y ojos sonrojados; padres, hijos, madres e hijas se abrazaban, felicitándose y celebrando el ingreso, mientras que otros se consolaban. —¡Chasumadre, ingresé!—exclamó Amador y buscó a algún conocido para compartir su alegría. A unos pasos estaba Roberto celebrando también su ingreso en el puesto treinta y dos del cómputo general. Dos semanas después se iniciaron las clases con ochenta alumnos, distribuidos en grupos de veinte. Había seis o siete padres de familia que estudiaban la misma carrera con sus hijos. Llevaban las mismas materias generales de matemática, física, química y biología. Uno de ellos era profesor en un colegio y era su hijo quien tenía que explicarle los complicados ejercicios de las integrales y las derivadas del curso de matemática. El primer año, transcurrió con total normalidad, habían finalizado de manera satisfactoria los dos semestres, sin embargo, las cosas empezaron a cambiar a inicios del segundo cuando se dio la primera toma del campus

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En esos tiempos se constituyó una comisión de estudiantes encargada de convocar a los comicios electorales para elegir a la primera junta directiva de la Federación de Estudiantes donde se presentaron dos listas: la de los liberales y la de los comunistas. 146 .universitario por los estudiantes exigiendo la remoción de las autoridades universitarias. acusándolas de malos manejos económicos.

Roberto buscó la manera de escapar sin darse tiempo de preparar su equipaje. no utilizó su camioneta ni la moto chacarera. menos aún el motor fuera de borda donde cuatro subversivos lo estaban esperando. y más abajo en letras más pequeñas: «Cuatro policías muertos. tal como están las cosas. pensó Roberto Cifuentes mientras viajaba de incognito en un bus rumbo a la capital. Para no levantar sospechas. no lo dejen escapar!—dijo el cabecilla que comandaba el ataque—.DIEZ «La selva es un polvorín y en estas condiciones. escapando de la tragedia y buscando recuperarse de un gran susto. Sin perder un segundo. se peguntaba Roberto. Tiene que ser sometido a juicio popular por ser un lacayo del capitalismo y servir a los dueños de los medios de producción. mal tiempo en la zona impidió apoyo del Ejército». El vehículo había partido al medio día y al amanecer se encontraba muy cerca de la capital y se detuvo para que los pasajeros tomaran el desayuno. ocasión que Roberto aprovechó para comprar el diario que a esa hora llegaba de la capital con malas. no se puede hacer nada en ciudad Paraíso». Paga nomás conchatumadre. muy malas noticias. no te vamos a proteger. sino. seguros de que iba intentar escapar por el río. danos la respuesta esta misma semana. a los explotadores del pueblo. ¿Por no pagar cupos? Si él no era el dueño de la empresa. En la carátula se leía: «Subversivos atacan puesto policial en ciudad Paraíso». —¡Busquen al gerente de operaciones. simplemente era un empleado y si así lo fuera tampoco pagaría. 147 . ¿Por qué a mí si no les hice nada?.

vete por el camino viejo le sugirió don Anselmo. Cuando Roberto llegó a la capital le contó todo a don Ulderico y pidió su apoyo y él que reconocía lo que Roberto valía como trabajador y ese 148 . Roberto cabalgó toda la noche a la luz de la luna hasta despuntar el día. las chacras. también por Dios que lo había protegido y lo seguía protegiendo en momentos como este. y la explosión de las cisternas. disminuía el paso sin darse tiempo de mirar las turbias aguas del Huallaga estrellándose contra las rocas hasta que con los primeros rayos del sol llegó a un lugar más seguro para tomar el autobús. había visto el incendio de la fábrica y escuchó los disparos de las AKMs. cruzó los pastizales. los sembríos de palma y otros tambos y se metió por atajos. caña brava y alambre de púas y pasar por los reducidos vericuetos de los barrancos al borde del río. era un proveedor de palma. Los perros salían a perseguirle y jalaban la cola del caballo cuando le daban alcance. Desde el filo del cerro. es tierno! y podrá galopar toda la noche pero no vayas por la carretera. cruzó el cerco de púas que protegía el pasto de don Anselmo y se desgarró la camisa al pasar por debajo del alambrado de púas y llegó corriendo hasta el tambo. Don Anselmo. acababa de regresar de su chacra y tenía todavía su caballo sin descinchar. desapareciendo entre los arbustos por las faldas de los cerros y solo se apeaba del animal por segundos cuando tenía que abrir las tranqueras de palos. guiado sólo por su instinto y (según él). ¿acaso te crees intocable? Roberto se escapó por el monte. están revisando a los carros. pero Roberto sólo pensaba en escapar y no se distraía por nada. ¡Llévate mi caballo.¿acaso es tu plata? Si todos está pagando ¿Por qué tu no?.

Pese a no haber pasado los criterios de inspección de las autoridades. te la regalo ¿la quieres? —Gracias—dijo Roberto tartamudeando al aceptar la entrada. No pasó ni siquiera un mes desde su llegada. dijo ella. tigres de bengala. ¿Qué celebran aquí?. y al pasar por uno de los iluminados locales. cebras y a un chimpancé. Roberto habría de experimentar el trágico suceso que lo marcaría por el resto de su vida. —Gracias. qué pena. tratando de recuperarse de ese gran susto cuando un sábado de ese mismo año. La chica volteó y regresó. escuchó el rugido de unas fieras mezclada con las risas y carcajadas de la gente. Habían contratado como anfitriones nada menos que a las fieras de un circo que hacía trabajar en doble turno a leones. —¿Amigo. —No. Y ella se despidió con una sonrisa uniéndose a su grupo que la esperaba unos pasos más adelante. se te ha caído algo —le dijo Roberto recogiendo una tarjeta. es una entrada a la disco. preguntó a una chica. Una fiesta zoológica. para un amigo que no vino. tienes fuego?—le dijo ella.talento que poseía. Algo nunca visto en la capital. Aburrido de estar sólo en el hotel donde se había instalado. la discoteca funcionaba sin licencia 149 . decidió salir a dar un paseo por un concurrido centro comercial. no tardó en reubicarlo como Asesor Comercial en una de sus empresas. no fumo (y mientras ella ya se retiraba) —Amiga. Se habían distribuido siete mil entradas para esa noche y el local tenía capacidad sólo para cuatrocientas personas. haciendo girar entre sus dedos un cigarrillo.

las fieras rugían y chillaban más por dolor que por pánico. Una de esas lenguas. haciendo arabescos y acrobacias pirotécnicas ante la sorpresa de todos. Las señalizaciones en las salidas no estaban visibles y permanecían cerradas. En menos de lo que defeca una cebra. la protesta de algunos y la risa de muchos. un impaciente y chacotero barman empezó a hacer malabares con fuego. El techo y las paredes habían sido revestidos con un material sintético para impedir que el ruido molestara a los vecinos. algún viaje al exterior a realizarse pronto o simplemente pasarla bien ese fin de semana. un nuevo empleo. imitando al hombre de las cavernas que acababa de descubrir el fuego y domesticaba a las bestias. Según los inspectores. La música retumbaba por todas partes y la gente bailaba y brindaba celebrando alguna ocasión: un cumpleaños. pues sus tímpanos sensibles no soportaban los altos decibeles y quizás presagiando también la presencia de la muerte. el hecho de haber culminadlo un curso. el pirómano disparó con un espray. seguro que con ello agradaría a los asistentes pues quería darle a la fiesta ese toque salvaje. Para darle más vuelo al espectáculo. el local era una bomba de tiempo y aquella noche estaban en la discoteca más de mil personas.y no contaba con las más mínimas condiciones de seguridad. Lo había hecho antes en una discoteca en la playa de Asia y también en su casa frente a su madre parapléjica. el más puro alcohol a la flama de su encendedor. bocanadas de fuego por todas partes. en el momento menos pensado. Adentro. empezó a lanzar como dragón o el mismísimo Lucifer. Camuflando su estado etílico con cristales de cocaína. alcanzó a prender el material sintético de una columna lateral del local y se produjo un amago de incendio que rápidamente y sin que nadie tuviera tiempo de hacer 150 .

En una mezcla de desesperación. cuyos gritos se fueron apagando mientras el fuego devoraba sus jaulas. el fuego se extendió por las paredes y el techo. para buscar agua tratando de apagar el fuego pero murieron asfixiados por el humo tóxico del material sintético que se quemaba e inundó el local. Encaramándose sobre los cuerpos y saltando sobre las cabezas de los que pugnaban por salir. En menos de lo que relincha una cebra. la mona chillaba dando brincos frenéticos y la cebra relinchaba lanzando coces de pánico y desesperación Cuando llegaron los bomberos. avanzó hacia las cortinas. pese a no estar enjaulada. Cerca de dos horas les tomó a los bomberos controlar el incendio y el local quedó en escombros. a pesar de haber 151 . la cebra no pudo hacer lo mismo y murió asfixiada al igual que los leones y el tigre. mientras el barman pedía desesperadamente un extintor que no se encontraba en ninguna parte. Un grupo corrió a refugiarse en los baños. haciendo que éstas se avivaran y terminaran por devorar las cortinas. algunos echaron el contenido de sus vasos a las llamas. pánico colectivo o el instinto de conservación.algo. Pero. Sin embargo. La gente salió despavorida y en estampida por la única salida. ruge un tigre y chilla un chimpancé. Algunas víctimas murieron mientras eran trasladadas a los hospitales y clínicas más cercanas. Los leones y el tigre rugían de dolor. la discoteca estaba hecha un infierno. el chimpancé logró escapar del local y salvar su vida. todos pensaban que lo que estaban viendo era parte del show para publicitar la última fragancia de una compañía de perfumes. Hasta ese momento. y recién en ese momento la gente se dio cuenta que se estaba produciendo un dantesco incendio. en medio de gritos y empellones de horror y desesperación.

Don Ulderico Rivasplata estaba al pié de la cama. —Fue una verdadera pesadilla—dijo Roberto tosiendo. las ambulancias con los cuerpos tiznados de las víctimas y el rostro de angustia e impotencia de los bomberos que nunca se rindieron aunque no pudieron hacer nada para salvar a quienes se quedaron atrapados en los baños. Cuando Roberto despertó en la clínica.inhalado aquel humo que quemaban los pulmones. coincidiendo con la disolución de la Unión de Repúblicas Socialistas Soviéticas en Europa del Este. dando fin a la guerra fría y un año después. sin embargo. Una enfermera ajustaba el goteo de la venoclisis para sacarlo de la deshidratación. 152 . las declaraciones de los testigos. pero muy indignado. los diarios y la televisión anunciaban el asesinato de Salvador Allende pero lo que nunca Amador se imaginó fue que dieciséis años más tarde caería el Muro de Berlín. —Ya es tiempo de que alguien haga algo para evitar que estas cosas sigan repitiéndose —protestó don Ulderico muy. Roberto no perdió el conocimiento y sobrevivió para contar su historia. los responsables estaban inubicables. Ese día las noticias en las radios. daban cuenta que había sufrido quemaduras muy graves. A su costado corrían los rescatistas. Mientras en la televisión se veían las imágenes del dantesco incendio: los cuerpos de las víctimas. Pinochet renunciaba a la presidencia. Mientras era trasladado a la clínica. a su familia y aquel primer día cuando su madre lo llevó al colegio. la indignación de los padres y el comentario de las autoridades. tenía una máscara de oxígeno en la cara. Sus brazos vendados y el rostro exfoliado. recordó su niñez.

Ella está bien en casa. La deshidratación está evolucionando bien y tenemos que seguir con el suministro de cloruro de sodio y antibióticos para prevenir la infección. Ella le agradeció por haberle salvado la vida. cuánto me hubiera gustado poder ayudar más. recordando vagamente ese momento sin tener la más remota idea de quienes eran las personas que había logrado sacar del infierno. Mañana en la noche viaja a los Estados Unidos a hacer una maestría.Los periodistas esperaban el reporte oficial de los médicos de guardia sobre el estado de salud de los heridos. A la mañana siguiente. —Mi hija quiere conocerte. Pero algo le decía que la conocía de mucho antes. eso sería mucha 153 . ¿Acaso será ella? No. pues la rescataste del infierno. pero no podía reconocerlo pues tenía el rostro vendado. casi no podía creerlo. hizo memoria y era la misma chica que la noche anterior le había regalado la entrada a la disco. —Gracias por salvar a mi hija—dijo un poco más calmado don Ulderico dirigiéndose a Roberto—. Te considera un héroe. —Sólo hice lo que pude. —¿Yo. pero cómo puede ser posible—se preguntó sorprendido Roberto. sólo tiene leves quemaduras en los pies y unas raspaduras en el antebrazo. salvé a su hija?. Cuando Roberto la vio más de cerca. —los bomberos me dijeron que tú la sacaste del local. —Usted no puede hablar —le dijo el galeno que hacía la visita y revisaba sus quemaduras—. la salvaste de una muerte segura. la muchacha y su madre fueron a visitar al paciente llevándole flores.

pudo salvarse de una septicemia. sino el de un espectro con los pómulos prominentes. mientras el sol calentaba la mañana.coincidencia. Y estuvo hospitalizado durante varias semanas. sus heridas se secaron. la mente de Roberto había quedado trastornada y se veía como un monstruo y no quería vivir con una cara así de fea. Tuvieron que hacerle varios injertos de piel. Con los antibióticos de amplio espectro y los cuidados y curaciones de sus heridas. era el mejor lugar que la familia de Patricia había elegido para la recuperación de Roberto. No se te va a notar mucho. Pero para él todo había cambiado. aunque sea por un par de horas. Sin embargo. La casa de campo en Huachipa. Por la ventana de la casa el convaleciente contemplaba el verdor del campo donde unos perros jugueteaban. despejando la neblina de los cerros. la piel transparente y unos ojos humedecidos por tanta tristeza. Cada cuatro horas le colocaban varios millones de penicilina por la venoclisis para prevenir la infección intrahospitalaria. dijeron los médicos tratando de animarlo cuando le injertaron un dedazo de su propia nalga en su cara. pues se resistía a creer que ese rostro era suyo. pensó. Roberto recibió los mejores cuidados. Sentía un dolor intenso en todo el cuerpo como si lo hubieran bañado con rocoto y no podía dormir hasta que tuvieron que inyectarle morfina para que lograra conciliar el sueño. Prefería mirar ese paisaje que verse al espejo. Y al ver a madre e hija jóvenes y bellas como dos gotas de agua. El problema no está en tu cara sino en tu mente. le dijo la 154 . aquello no funcionó como los médicos habían esperado. y luego de cuarenta y cinco días de sufrimiento. para reparar las secuelas dejadas en su rostro. confirmaría que aquella muchacha no podía ser otra que Patricia Lezcano que esa misma noche viajaba a Miami.

Cachetada no respondía a las diatribas y comentarios de sus detractores. movidos más por la envidia que por un verdadero interés por la ciencia. somníferos y ansiolíticos.doctora Cachetada. conocida psicoterapeuta que los Ribasplata habían contratado y cuya fama profesional. había traspasado las fronteras del país pues no había cirugía plástica reparadora que pudiera hacerle la competencia. Cuestionada por sus colegas los psiquiatras. Y. Pese al prohibitivo precio de sus honorarios. volvió a soñar nuevamente. —por utilizar más el chamanismo que el tratamiento científico—. habían perdido todo arte y ciencia para curar escuchando a la gente y explorando con el corazón y la mente sus dolencias tal como le enseñó su maestro y guía un Apu de una tribu amazónica. de hablar sin tapujos sobre lo sucedido. porque quienes lo criticaban. el sentimiento de culpa y la baja autoestima que traían sus pacientes a la consulta. a partir de allí. el miedo a aceptar la realidad. Para un Asistente Comercial del rubro de abarrotes. una cachetada a la pobreza y ello no hubiera sido posible sin el apoyo de don Ulderico Rivasplata. la doctora resolvía en tiempo record y mayor efectividad que cualquier terapia convencional. sólo atendía seis pacientes diarios. Fue tan efectivo el tratamiento que esa misma noche. pagar una sesión una vez por semana con la doctora Cachetada era literalmente. pero ella por salud mental y con el propósito de evitar el Síndrome de Agotamiento Profesional. el consultorio de la psicoterapeuta estaba todo el tiempo abarrotado de pacientes. una catarsis sencilla. Roberto pudo conciliar el sueño sin necesidad de hipnóticos. Con su método registrado en Indecopi. tres en la mañana y tres por 155 .

Los ojos de Roberto se humedecieron como si fueran puquiales a punto de desbordarse y no dijo nada. lentamente.la tarde. y. muy común en sus colegas los psiquiatras que de manera inconsciente. proactiva y optimista como lo conocían sus amigos. ¿dónde más podía haberse realizado esa fiesta sino en el Club Social? El lugar donde se festejaban los acontecimientos más importantes en ciudad Paraíso. La psicoterapeuta esperó pacientemente el tiempo que fuera necesario y no insistió. en el trabajo y la vida social. El Club Social era una casona de dos pisos con cierto aire colonial. De repente. la doctora Cachetada había llegado a la conclusión que la mejor manera de sacar a Roberto de esa sensación de desvalor. afectados en sus relaciones en la familia. desprecio por sí mismo y abandono en el que se encontraba era explorando su vida pasada. absorbían los traumas de sus pacientes y se convertían en seres trastornados. Recordó el día en que lo eligieron para que organizara la fiesta de promoción. en cuyo frontis resaltaban unos ventanales hechos del más fino cedro rojo. 156 . el paciente levantó la cabeza y sacó una media sonrisa. Y encontró que en la adolescencia estaban nítidos sus momentos más tristes como el asesinato de su padre y también los momentos más felices como sus años en el colegio que lo convirtieron en una persona con una gran capacidad de soportar las adversidades. A ojo de buen cubero. Trataba también de evitar el Trauma Vicario. que le otorgaban sus años de experiencia. Y. —¿Qué es lo que más recuerdas del colegio?—preguntó la Cachetada. una de las más lindas que se recuerde. se haya realizado en ciudad Paraíso.

aunque no faltaron quienes llegaron con alguna hermana o en el mejor de los casos con una prima. al lado de su hermano. la hermana de Amador Fonseca. semejantes a un tablero de ajedrez. Cuando Sonia se entero de aquello. no le hizo mucha gracia y protestó advirtiéndole que Patricia no le convenía y le advirtió a su hermano de que no cometiera el error de conquistarla porque se metería en problemas. mientras que en el centro. pero claro. esa chica tenía muchos enamorados. aceptó ir conmigo a la fiesta.en su interior. sino también observar mejor a las parejas. Sin embargo. Al fondo. él había convencido a Patricia y juraba que esa noche de todas maneras la caería. pues según ella. con grandes baldosas de cuarzo blanquinegro. estaba la pista de baile. aduciendo no haber tenido suficiente tiempo para encontrar la pareja adecuada. Pero. destacaba un vestíbulo ostentoso flanqueado por dos escaleras y balaustradas del mismo material que le daban un estilo aristocrático. linda. Esa noche. la verdad era que no se atrevieron a invitar a la chica que les gustaba. Además creyó que su deber estaba estar allí. —¿Y tú. debido a las exigencias de los exámenes de fin de año. inteligente. —Me fui con Sonia. para Amador aquello no era más que 157 . las mesas estaban colocadas de tal forma que permitían no sólo acceder sin contratiempos a la pista. Las paredes eran de tapial y decoradas con pinturas alusivas a paisajes amazónicos y unas hornacinas con los retratos de los héroes y los personajes célebres de la ciudad. a quien invitaste?—preguntó la doctora. la fiesta estuvo animada por el grupo musical de moda y asistieron todos sus compañeros con sus padres y parejas. elegante.

llevaba un lindo vestido color perla bien pegadito que hacía resaltar su cuerpo de maniquí. por casualidad o intensión (al acercarme al podio) la besé en la boca. Desde que la vi me enamoré de ella y cada vez que la encontraba en el pasadizo del colegio. —¿Tú también estabas enamorado de Patricia? —No sólo yo. Pasó el tiempo y yo seguía enamorado de ella pero ella me veía sólo como amigo. La noche de despedida que los estudiantes de cuarto hicimos a los de quinto y cuando me estaba entregando el cargo de delegado de la promoción. conducta que algunos confundían. y en el momento del ágape (con bizcotelas y gaseosa) le reiteré mis disculpas. doctora. Me disculpé. Le pregunté qué pasó con los 158 . Patricia se ruborizó en medio de los murmullos y la risita de quienes se habían ganado el pase. sino toda la promoción. no era creída. Al final de cuentas. que mejor fuéramos otro día pues había decidido ir con su madre a la misa juvenil y esa bruja no la dejaba salir con muchachos ni a la esquina. Entonces no insistí más. Esa noche de gala. se llevaba bien con todo el mundo y rápidamente se hacía amiga tuya como si te conociera desde hace mucho tiempo. Pese a ser una de las chicas más bonitas e inteligentes del colegio. sentía mariposas en el estómago. No. No se le conocía enamorado alguno porque a todos les decía que los quería como amigos. ¿Lo hiciste a propósito verdad?. Un sábado la invité al cine pero ella dijo que no podía. mientras creía ver en sus ojos la rabia contenida. la sola idea de que lo viéramos llegar a la fiesta con su hermana lo aterraba. te lo juro fue un accidente. dijo Patricia.pataletas de una hermana celosa y posesiva que no se resignaba a aceptar que él tenía ya la edad suficiente para asumir sus propios riesgos y responsabilidades.

¿Por qué no nos vamos a la disco?. Son lindos. Nos quedamos quietos. El lugar estaba repleto y nos fuimos a la barra y nos tomamos unas cervezas. té inspiras bien. me dijo de regreso a casa. sólo escuchando la música sin dejar de mirarnos y luego besarnos. prometiéndole amarla siempre. Habíamos venido a bailar y no quería estar allí sentada. Pusieron una salsa y salimos a la pista. Fui a despedirla al aeropuerto y en el único restaurante que había en aquél lugar ese tiempo de guerra. ungurahui y humarí. Al día siguiente Patricia y su madre que había venido a buscarla la llevó hacia la capital. ahora que he terminado el colegio quiero hacer algo diferente. tomamos agua de coco para que ella nunca se olvidara de ciudad Paraíso y luego disfrutamos unos helados de aguaje. ¿Es tu enamorada. La cogí de las manos y le dije que la amaba y que había sido así desde que la conocía. estoy con ella. ¿hay algún 159 . Saliste con ella la noche de la ceremonia del colegio. buscando eternizar ese momento en mis recuerdos y nada de lo que sucedía al alrededor me importaba.poemas que le había enviado. Se dejó coger por la cintura y la miré de nuevo a los ojos. Yo ni corto ni perezoso acepté. los he guardado. Pero Patricia se iba por la tangente. me propuso ella misma. ni siquiera las luces ni ese vaho de sudor que impregnaba todo el ambiente. Al abrazarla sentí el latido de su corazón y el pulso en las arterias de su delicado cuello y la besé y ella también me besó y no dijimos nada. no?. Tomamos una moto-taxi rumbo al balneario a orillas del río. Eran tan parecidas que cualquiera podría confundirlas como hermanas. Amador se enteró muy tarde que Patricia se iba a la capital y llegó cuando había ya abordado el avión. gracias. Cambiaron varias veces la música y más gente llenaba la pista. Sí. y te los puedo devolver si estas pensando en publicarlos.

pero ahí estaba Patricia al teléfono. tengo pensado viajar este año. así te enteras por ti mismo y de paso le pides que sea tu pareja de baile. saludando a los amigos y conocidos del lugar. No nos despedimos cuando regresamos del aeropuerto. controlando eso sí los celos que nos consumían por dentro. extraño la comida y acepto con gusto tu invitación. Amador no dejaba de visitar la casa de su abuela. La miré comparándola injustamente con Sonia que ni siquiera notó la presencia de su 160 . ¿Cómo le estará yendo en la universidad señora?. ¿se acostumbrará al frío de la capital?. —¿Qué fue lo que realmente pasó con ella? —Preguntó la doctora Cachetada a Roberto—.problema? No. pero desde ese día que se enteró que yo estaba con Patricia ya no me saludaba como antes en la calle. sólo pregunto. le sugirió la abuela. nos vemos allá. Deja tu mensaje o llámala más tarde. ¿vendrá de vacaciones este año? Eran sus preguntas favoritas ¿Por qué no la llamas?. Habíamos sido siempre amigos. tratando de tener noticias sobre quien consideraba la chica de sus sueños. para nada. dudando de si era el momento adecuado. Para mi sorpresa. Y eso fue lo que Amador hizo. nos tratábamos con respeto. a partir de allí no hizo ningún comentario más. Después que Patricia viajó. Y. gracias. Patricia y Amador Llegaron a la fiesta cogidos de la mano. contestó su madre. Pero a pesar de eso. Mira. cogió el teléfono pero Patricia estaba en ese momento en la ducha. ¿Cuál fue el motivo para que te terminara? —Eso recién lo supe doctora cuando Patricia regresó a ciudad Paraíso —sintió que la piel se le eriza mientras un calor en la cara le subía desde el cuello—. Llamó a eso de las once de la noche. seguramente estaba ya descansando para irse temprano a sus clases.

las felicitaciones y el grupo musical tocó una Pandilla. ¡Roberto. se entretenía viendo bailar y pasar por los pasadizos a las muchachas. envuelto en el humo de su Ducal. El vestido de raso color turquesa. al barrio. Otra vez con la matemática. Los mozos servían refrescos de frutas tropicales (carambola. resaltaba su cinturita. repuse observando sus ojos marrones. también los bocaditos. me dijo reconociéndome en el acto. Están buenísimos. a los amigos del colegio. el brindis de honor. ¡Qué alegría tenerte de vuelta!. Adelante. estaba reservada la comida típica y criolla.amiga. le gustaba. saludándome con el convencional beso en la cara. el grupo musical. Para más tarde. el coctel de algarrobina y las cervezas al polo. resaltados por aquellas largas y curvadas pestañas. Los músicos dejaron de tocar y los presentes 161 . y ese caminar felino. camu-camu y aguajina). Que todo lo que estaba percibiendo en ese momento: el local. la decoración. Sonia había acabado el primer año en la universidad en ciudad Paraíso y detestaba los cursos básicos. vinieron más saludos. el escote dejaba apenas descubierto el borde de su brasier negro. igual que en la academia muchas fórmulas y la física la aburría horrores. porque charlaba amenamente con mi madre. sin pensarlo dos veces fue a saludarla y se pusieron a charlar amenamente. Patricia estaba contenta de estar en ciudad Paraíso. dijo. las gaseosas y por supuesto el uvachado. qué gusto!. ver a su abuela. esperando que la fiesta entrara en calor para sacar a bailar a alguna amiga. mientras mi padre. Después. su abdomen plano su derrier. Armándome de valor me acerqué a Patricia. Al regresar donde Sonia le comenté que su ex compañera de carpeta estaba en la fiesta y ella. cocona.

Estaban buenísimas las empanadas. por supuesto. qué tontería. político y económico debía partir por el cambio personal. En ese momento anunciaron la presencia del director del colegio. pensé. Había que diferenciar convicción con diversión ¿verdad?.. dijo. Y. Bailemos pues.asistentes aprovecharon para tomar y comer algo. Cuando tocaron una salsa le pedí a Patricia bailar esa pieza. ¡Ay que formalito te has vuelto. pues éste. me atreví a colocar mi mano en su cintura para guiar sus pasos tomando el control del ritmo. Si era sólo un baile. Vino con el tema que no se podía aspirar a construir un país desarrollado con una mentalidad subdesarrollada y que el cambio social. ¿Ah sí?.. No íbamos a entrar en discusiones bizantinas que no era el momento ni el lugar y dejaríamos aquello para los discursos formales que estaban a punto de comenzar. no tengo ningún problema con eso. iba a pronunciar el discurso de despedida y pidieron a todos tomar asiento. —No tenía sentido mantener una relación a la distancia. dije para congraciarme con lo que ella decía. pero podríamos seguir siendo amigos ¿verdad? —Sí. respondió Patricia haciendo un mohín. mientras le comentaba que la salsa me gustaba tanto como la cumbia. antes que en la escuela se 162 . aprovechando la multitud. pero aquí sí creía que exageraban. Es una buena señal. porque el amor es como el fuego que se apaga sino es alimentado y eso sucedió conmigo. aunque algunos decían que ambos géneros musicales reforzaban la dominación del hombre sobre la mujer. —¿Por qué no contestaste mis cartas?—la increpé. siguiéndome a la pista de baile. En muchas cosas estaba de acuerdo con el feminismo. claro. La hice girar tantas veces como se dejaba llevar y hasta donde los cánones de la salsa lo permitían.

«¡Santibáñez. habían logrado 163 . Santibáñez!». Y él director sonriendo esperaba que los vítores y los aplausos cesaran para continuar su discurso. a sus más de veinticuatro mil especies de plantas y a las cinco mil especies de animales registrados hasta la fecha. Se refería ahora a la diversidad biológica del país. a la luz de lo que estábamos viviendo en estos tiempos: violencia política y corrupción ¿qué clase de futuro nos esperaba? ¿Por qué en lugar de buenos ciudadanos salían de las familias y las escuelas. Santibáñez. Y. Buenos hijos en casa sería la base para que los docentes pudieran formar buenos estudiantes y más tarde profesionales competentes pues el principal recurso que tenía el país era su gente. de su misión de cambiar su propia vida y luego la sociedad. ¿Qué cómo garantizaríamos aquello? Bueno con algo que no era tan fácil pero tampoco nada imposible: tener un país con personas sanas. Pero. preparar a los jóvenes no era una tarea fácil. corearon a voz en cuello. una educación que no solo forme sino sobre todo transforme a las personas para hacerlas conscientes de su rol. Que el odio y la envidia entre compatriotas podrían ser resueltos desde la educación. criminales y terroristas? Educar era formar personas aptas para gobernarse a sí mismas y no para ser gobernadas por otros. cuyo número iba en aumento porque se seguían descubriendo otras más. Sólo así ibamos a poder usar de manera adecuada y eficiente los ingentes recursos naturales que tenía el país. adiestrarlos en cambio era muy sencillo. A modo de ejemplo señaló que los indígenas. aplaudiendo frenéticamente los alumnos. bien educadas y con un espíritu emprendedor.iniciaba en casa. las injusticias y desigualdades creadas por las élites que manejaban los destinos del país.

además de cuatro especies de animales como la llama. sería inevitable la pérdida del hábitat de animales exóticos como el jaguar y la sachavaca. ¿Qué nos daría más y mejores recursos que no sólo beneficien a los ricos: extraer petróleo y madera de la selva o aprovechar al máximo la biodiversidad? se preguntó al finalizar su discurso y levantando su copa hizo un brindis: ¡Por la promoción y por los futuros profesionales que necesita el país!. ochentaicuatro se encontraban en el país. se preguntaba retóricamente Santibáñez y en vez de dar una definición abstracta. De todas las zonas de vida que existían en el mundo (ciento diecisiete para ser más exactos). Mis calificaciones no eran tan buenas como la de Amador Fonseca pero me mantuve en el tercio superior y tenía serios problemas con las matemáticas y en varias 164 . de gran importancia para la alimentación y la economía mundial. Y si la codicia de las transnacionales y la voracidad de los madereros no se frenaban. De allí que fuera considerado como uno centros Vavilov. como organizador del evento. Esto lo convertía en uno de los quince países con la mayor megadiversidad en recursos genéticos del mundo. la alpaca. hizo referencia a un artículo de la revista Nature.domesticar ciento veintiocho especies nativas de plantas. donde se decía que una posible cura contra el Sida y el cáncer podría hallarse en algún bicho o animal amazónico y dijo que el propio artículo decía que la gama iba desde el atractivo y venenoso sapito multicolor hasta las glándulas secretoras y hediondas de algún cuadrúpedo como el intuto. mientras todos en coro repetían: ¡Tres hurras por la promoción ochenta y dos y tres hurras también por Santibáñez! Propuesto por el director y respaldado por mis compañeros me tocó dar el discurso de despedida. el pato criollo y el cuy. ¿Y qué demonios significaba aquello?.

tangentes y cotangentes de la trigonometría en tercero. Esta era la peor lacra social y la principal enemiga del desarrollo. se trata de los generadores Skoda. pues los funcionarios del gobierno en todos los niveles eran quienes se robaban la plata destinada a los servicios públicos. cosenos. así como con los senos. trinomios y polinomios del álgebra. Ciudad Paraíso que hace treinta años contaba con sólo 25 mil habitantes ya no podía abastecerse de energía eléctrica con los Skoda que en ese año. como el que ocurría diariamente en el país. Consumían cientos de galones de petróleo al mes que dejaron en déficit al municipio pese a que había aumentado la tarifa eléctrica. comentó con tono airado el alcalde. Todo iba de maravilla la noche de gala de la fiesta de promoción hasta el momento en que se produjo el apagón que dejó en tinieblas el Club Social y toda ciudad Paraíso. que acaban de colapsar. sin embargo. ¡No es ningún atentado!. habían sido reparados varias veces. corrigió inmediatamente el alcalde. Me sentía mal por haber perdido la batalla en mi propósito de ser el enamorado oficial y exclusivo de Patricia. sus 165 .ocasiones pedía a Amador que me ayudara con los productos notables. cuarto y quinto de secundaria donde realmente se me habían complicado las cosas y con esa ayuda pude aprobar esos cursos. sino la corrupción. temiendo que se trataba de algún sabotaje terrorista. traté de que aquello no me afectara y sacaba a bailar a Sonia. El ingeniero encargado de la reparación comentó que los generadores habían dado esta vez sí y para siempre. la factorización de binomios. Hubo silbatinas de los asistentes que se calmaron cuando se encendieron cerillos y velas y a partir de ese momento la gente se marchó a casa. Y no era el terrorismo el principal causante de los sabotajes al país.

despertaron como si nada les hubiera pasando. 166 . los dirigentes convocaron a la población y conformaron una comisión que fue a presentarle el reclamo al alcalde para que de una vez por todas comprara generadores modernos que no afectaran los tímpanos y salvaguardar así la salud mental de la gente. se habían quedado sordos.Recuperarán la audición en unos días. El pescado tampoco podía comerse porque su carne estaba impregnada con ese fuerte sabor a humo de escape que se te quedaba en la garganta. produjeron tanto ruido que habían afectado a los vecinos que vivían cerca a la planta generadora a tal punto que un día después de tanto reclamar ante las autoridades. los generadores habían ocasionado otro problema en el pueblo: la contaminación. aquello nunca se dio y se quedaron sordos para siempre. ahora mugrientas debido a los residuos de petróleo. ¿Quién les iba a devolver la audición? Y ¿cómo iban ahora a trabajar? Sin perder más tiempo. Sin embargo.últimos suspiros y nada más ya se podía hacer sino comprar unos nuevos. El aceite que lubricaba sus doce pistones iba a parar directamente al río. La compra de los nuevos motores se concretó al año siguiente. Buscando solucionar el problema. Durante el tiempo en que estuvieron operativos. Aparte de la sordera. —Es psicológico—dijo el doctor—. otrora blancas y pulidas. dejando una capa negra de petróleo en la orilla que afectaba a quienes iban a lavar la ropa y tenderlas en sus piedras. el burgomaestre contrató a un médico para que los revisara y constató que los pobladores tenían el tímpano intacto.

después de una serie de trámites burocráticos y más apagones y los instalaron en el mismo lugar. pero esta vez a cuatro metros bajo tierra. 167 .

Y. el yoga y se había entregado a una alimentación frugal. Cuando no leía o escribía. además de sus gestos refinados. Santibáñez practicaba además de las artes marciales. era solicitado por las autoridades para redactar los discursos y panegíricos que se decían en las celebraciones y conmemoraciones importantes del calendario cívico-militar. Por su manera de hablar. Amador recordaba al profesor Santibáñez. argumentos que hacían reflexionar a sus interlocutores. su atuendo formal y bien cuidado. saltos. levitaciones y acrobacias que contradecían todas las leyes de la física. tenía una amplia cultura y dominaba muchas disciplinas. su deporte favorito. en una 168 . Era flaco como una mantis religiosa. Cuando asumió el cargo de director del colegio. adolescentes y jóvenes. tenía toda la pinta de un intelectual. ejecutaba los más inverosímiles movimientos. había ya formado a varias promociones de niños. se dedicaba a la práctica del kung fu.ONCE Lavando platos en un restaurante en Coven Garden. pero inteligente y sabio como un buho. Fue promotor de cuanto debate y concursos de conocimientos y búsqueda de talentos inter-escolares se dieron en esos años en ciudad Paraíso. comprometidos con el cambio social y una visión de un país nuevo y diferente. Con interesantes explicaciones lograba convencer a sus alumnos que era urgente luchar por el cambio político y social del país. Amador lo visitó una tarde y se convenció que Santibáñez se merecía el título de maestro al verlo cómo (con la destreza de un monje Shaolín). Una tarde. Con sus cuarenta y cinco años bien puestos. después de participar y ganar el concurso El saber no ocupa lugar. debido a sus dotes con la pluma y la oratoria. un castellano limpio.

Aristóteles. el profesor Santibáñez le dijo a Amador que tendría más futuro si estudiaba filosofía en vez de medicina y podría aportar más a la sociedad desde la filosofía. Platón. a Santo Tomás de Aquino. Aquello le quedó rondando en la cabeza durante varios días y lo recordaba cada vez que sus padres le hablaban sobre los preparativos para su viaje a la capital que con el propósito de sufragar sus estudios. llegó a oídos del rector de la universidad que un buen día lo convocó para enseñar el curso: Sistematización de Recursos Naturales en el recientemente creado departamento de Ciencias Sociales. Allí les mostraba a sus alumnos in situ la flora y fauna del lugar con esa capacidad de buen pedagogo para explicar los conceptos y temas abstractos y difíciles con una claridad meridiana. Kant. Descartes. Nietzsche. Santibáñez hacía sus clases llevándolos a la cordillera Escalera. La fama y talento de Santibáñez. Fueron esas clases en el colegio. su familia había vendido algunas reses de su fundo. En las mañanas estudiaba y en las tardes 169 . sin caer eso sí en el simplismo y la cacofonía. que influenciaron para que Amador se decidiera por la filosofía. Y soñaba con leer las obras de los filósofos referidos en la clase: Sócrates. éste último vivo todavía en ese tiempo. la filosofía era un buen inicio para especializarme en ciencias sociales»—pensaba Amador—. Carlos Marx. a veinte kilómetros de ciudad Paraíso. Amador recordó cómo desde niño había trabajado de lleva papeles a medio tiempo en un estudio jurídico contable en ciudad Paraíso.emisora local. El profesor Santibáñez tenía razón. pero sin quitarle tiempo a los estudios. Sartre y Foucault.

puras huevadas!. cuéntamelo. carraspeó y entre asombro. Ideas para entenderme a mí mismo. Eso es una locura hijo. ¿Qué ganas con leer esos libros. la filosofía y todo lo que se relaciona con ella. sorpresa y malestar. ¡piensa bien lo que estás diciendo! En el momento en que tus amigos se preparan para la universidad ¿tú te vas a ir al convento? Te debe estar pasando algo ¿qué es?. a abrazar ideas comunistas y a un futuro de pobreza e improductividad. dijo Amador. conducirían a su hijo a la holgazanería. ¡Huevadas. Yo tampoco puedo dar crédito a lo que acabo de escuchar. acaso sacarás algún provecho?. Todo sirve en la vida murmuró Amador decepcionado por aquellas palabras provenientes de su propio progenitor. Una noche durante la cena se armó de valor y anunció a su familia que no quería estudiar medicina sino filosofía. no te van a servir de nada sino para graduarte de ociosólogo. dijo: —¡No me digas que vas a ser cura! Eso sí que no lo voy a aceptar. Según su manera de ver la vida.trabajaba y con lo que pudo ahorrar se compró lo básico. De allí estarás a medio paso solamente para confesarte que eres m… —¡Modera tu vocabulario!—interrumpió su mujer—. Dejó de tomar la sopa. alzaba la voz su padre. los libros que tantas veces le había pedido a su padre y quien siempre le respondía con un contundente no. creyó que no lo habían escuchado pero cuando dijo que iba a hacerlo en el seminario su padre casi se ahoga con el inchicapi. alguien te está llenado la cabeza de tonterías. 170 . no te quedes callado. Lo miraron todos callados. a la vida y a la sociedad. comentó su padre a la hora de la cena cuando vio que Amador había adquirido la colección completa de Historia de la filosofía de Copleston.

—A donde quieras. castidad y obediencia y por supuesto. —¿A dónde?—preguntó Amador. convento. Lo primero que dijeron fue que Amador estaba atravesando por una decepción amorosa y él tuvo que aclarar que si bien era cierto que estaba enamorado de Patricia. sólo quiero estudiar filosofía. —No voy a ser cura. eran solamente amigos y que nunca estuvieron juntos. Y le propuso que se fuera al seminario a estudiar filosofía. Amador asistía los sábados a las reuniones de un grupo juvenil parroquial y allí el padre Asenjo creyó ver en él las cualidades que todo buen sacerdote debía tener: pobreza. da lo mismo—dijo su padre. también amor y servicio al prójimo. no al convento —Seminario. padre. tanto y le suplicó que desistiera de esa terquedad 171 . allí tendrás todo el tiempo para orar y recibir el llamado del Señor.—Al seminario mamá. los vecinos fueron los primeros en comentar sobre lo que creían estaba ocurriendo en la casa de los Fonseca y empezaron a tejer una serie de conjeturas. La posibilidad de que su primogénito no le diera nietos aterró a su madre que se entristeció. Al día siguiente. Esa noche. pero podría ser en Jaén —No tengo vocación para ser cura. nadie quiso hacer ningún comentario más en la mesa y se retiraron a dormir. sólo quiero estudiar filosofía. —De eso se encargará Cristo hijo. Dijeron también que estaba siendo víctima de un lavado de cerebro con ideas comunistas por parte del venenoso profesor Santibáñez.

Juraba y requetejuraba qué al terminar sus estudios regresaría a casa con un diploma en filosofía acreditado por el Minedu y se iba a dedicar a la docencia y hasta podría estudiar algo relacionado con la medicina. a su carrera y a los curas. —Tu vocación se desarrollará cuando hagas tus pininos en la preparación para la vida sacerdotal como dice el padre Asenjo. que se dedicara a viajar y visitara algunas universidades en la capital y ver por sí mismo el oficio o profesión a la que se iba a dedicar en la vida y no cometer el error de creer que con la filosofía iba a mantener una familia. se dirigió por las calles aledañas. Al día siguiente fue a entrevistarse con el obispo de la prelatura llevando la carta de presentación que el padre Asenjo le había entregado. que se tomara un año sabático. proponiéndole que se fuera de vacaciones. había salido a tomar helados en el Cream Rica. —Sólo quiero estudiar filosofía y en el seminario hay buenos docentes. Amador insistió y explicó que eliminaran todo tipo de temores en relación a su futuro. —Tienes buenas calificaciones y has hecho un excelente trabajo con el grupo juvenil de tu parroquia pero dices no tener vocación —le dijo el obispo al terminar de leer la misiva.de irse al seminario. Por la tarde fue en busca de Patricia pero ella no estaba en casa. Dio dos vueltas por la plaza de Armas en su Honda 70. ¿Acaso no se casaría algún día con una linda chica? Como cura no iba a darle nietos que la visitarían y sacaran a pasear los domingos. proponiendo su admisión al seminario. subió por la Grau hasta la cebichería La Concha de sus Mares en ese momento repleta 172 .

unos transeúntes se arremolinaban para leer los titulares de los diarios que habían llegado de la capital. mientras que a un lado. sin importarles las miradas de la gente ni los comentarios de un par de moto-taxistas que rompían con sus propias mandíbulas los regordetes brazos de los cangrejos de la suculenta parihuela salvaje. la conchita sabrosa. allí estaba Patricia charlando con Roberto. mientras el equipo de sonido retumbaba motivando a los comensales a bailar. aquí está el mismo que calza y viste —dijo Patricia al verlo. Dentro del local vio entre los comensales al capitán del Ejército y a su adjunto con dos guapas muchachas. la concha picante. acababan de colocar la cartelera del cine y esa noche daban Espartaco y la gente había empezado a hacer cola para conseguir entradas sin reventa. —Estamos enterados de todo. disfrutando unos helados de aguaje y humarí. ¿qué tengo que hacer para que me crean? 173 . Se había iniciado el boom de las cebicherías en ciudad Paraíso con nombrecitos morbosos como: la concha del oso. —¡Puta madre!—dijo Amador—. Parecía que estaban celebrando el exitoso cierre de algún trato o negocio y qué mejor ocasión para hacerlo flanqueado por dos hembritas. Los custodios libaban sin disimular las huachaferías que hacían con las chicas. hasta de los mínimos detalles— comentó Roberto. entre otras huachaferías de la cultura popular para utilizar el doble sentido en el marketing publicitario que tanto gustaba a los paraisinos para atraer a los clientes. la concha negra. —¡Ah!. Frente al Crean Rica. tomando cerveza. Amador salió del lugar y bajó por la San Martín en dirección a la plaza de Armas y llegó hasta el Cream Rica.de clientes. no voy a ser cura. No es como todo el mundo piensa.

económico y político. Y ese es el peligro que ven tus padres y también nosotros. Se tomarían las cosas con calma y prudencia para no caer en ningún tipo de desviación ideológica y Amador estaba convencido que los votos de pobreza. —Mi padre detesta la filosofía y la universidad porque cree que es un nido de comunistas y terminar allí una carrera me tomaría no menos de diez años lo cual significa mucho tiempo para mi familia. 174 . Eso es lo que a ellos no les cuadra. Al despedirse. castidad y obediencia que practicaba el padre Asenjo no irían con él ni a balas. —Las cosas no se dan siempre como nosotros queremos—dijo Roberto—.—Podrías estudiar filosofía en la capital—dijo Patricia. que sonreía al escucharlos. Eran conscientes de apartarse de cualquier forma de dogmatismo. Y en una privada las pensiones son tan caras que no les alcanzaría la plata. Estudiaré lo que me gusta sin que me cueste un solo cobre. un trabajo solvente. menos verte en un seminario. porque aquello conducía al fanatismo. que se yo tantas cosas. Ellos esperan de nosotros. mientras miraba con ternura. social. —Más que filósofo de allí vas a salir teólogo —dijo Roberto pagando la cuenta—. admiración y deseo a Patricia que estaba más linda que nunca. se reunirían para hacer un recuento de todo lo vivido. pues nadie se mete allí para estudiar filosofía solamente sin dejar de ser cura. acordaron que se escribirían regularmente que iban a mantenerse en contacto y durante las vacaciones de fin de año. luego una familia. —Me voy becado—se sinceró Amador—. una carrera. Aquellos comentarios no incomodaron a Amador. religioso.

sólo una carta por mes y al cumplir el sexto. Quería visitar a su abuela a sus amigas y amigos de infancia. Dio instrucciones para que lo aprovisionaran con lo necesario para su partida. —Para que sufras y te chicotees un poco en la vida—dijo entregándole doscientos dólares con los que Amador se compró ropa. en el variopinto mundo del clero y Amador iba a tener como profesor a renombrados exponentes de la Teología de la Liberación. 175 . algunos libros y material de estudio que llevaría en su equipaje. El primer mes Roberto y Patricia se escribieron cada semana y luego. Se había ya casi olvidado de ella hasta aquella noche cuando llegó a la fiesta de promoción con Amador. Convencido de la decisión de su hijo de irse al seminario.Una de las ventajas que tenía el seminario era que estaba administrado por los jesuitas. le dijo a su madre al concluir el primer año de periodismo y había cumplido ya dieciocho años. produciéndoles raspones que la abuela se encargaba de curarlos con emplastos de árnica. Roberto insistió. Habían jugado juntos de niños a las escondidas entre los árboles de mangos que abundaban en el vecindario donde los vieron correr. y aquello hacía que fueran admitidos estudiantes de diferentes tendencias y orientaciones doctrinarias. al padre de Amador no le quedó otra alternativa que apoyarlo y autorizar su viaje a Jaén. Patricia dejó de hacerlo. Amador la vio salir del taxi y. Con ello entendió que ella le había terminado sin darle ninguna explicación. esa misma tarde fue a visitarla. llamó. siguió escribiendo pero sin recibir respuesta. Regresaba de vacaciones a ciudad Paraíso. Aquel día. en los próximos meses. subirse y columpiarse en esas ramas vidriosas que se rompían.

Ana había hecho una maestría en economía del desarrollo en el Instituto de Estudios Sociales en la Haya y Victoria se había especializado en biología molecular en el Kings College de la Universidad de Londres y se quedó a trabajar allá. —Aquello sería el camino seguro hacia el comunismo—dijo—. aceptó a regañadientes que Amador estudiara filosofía. Cuando sus hijas crecieron. estaba divorciada y para cambiar de ambiente y empezar una nueva vida con sus hijas. El día que viajó. las envió a estudiar en la capital y de allí ambas se fueron a Europa. deseándole toda la suerte del mundo y le recordó que no dejara de escribirle al menos una vez por semana. Eso sí de ninguna manera en una universidad de la capital. Finalmente. Su tía era profesora.A fuerza de oraciones. había llegado a Jaén destacada de una escuela rural del Alto Mayo. Jaén era un bucólico pueblo sin moto-taxis ni ruidos de bocinas. Acababa de cumplir los diecisiete años cuando conoció por primera vez Jaén y era consciente que ese paso era importante para crecer en la vida. hermana menor de su madre. El cielo estaba casi siempre despejado y el calor no era tanto como en su pueblo. su madre fue a despedirlo al paradero de autobuses. 176 . Se quedó dos días alojado en casa de una tía. Amador salió a dar un paseo por la orilla del río y comió pescado a la plancha en uno de los restaurantes campestres. No sé qué haría si te hicieras comunista. Ana y Victoria. te volverás un rebelde más. Comparado a la bulliciosa ciudad Paraíso. su mujer logró que fuera más comprensivo con la decisión de su hijo. Allá los profesores te meterán cosas en la cabeza. eligió Jaén como su nuevo hogar.

La campana suena a las seis menos cuarto. Así que tienes sólo quince minutos para levantarte. Encendió su lámpara de noche y tratando de coger sueño empezó a leer el Concilio Vaticano II. el seminarista de turno lo recibió. Amador no pudo dormir. lograr un sueño fisiológico y reparador y que según escuchó. el colchón de una plaza y la almohada. después. —No te preocupes hermano. Por la mañana. servía también para mejorar la concentración. Luego en medio de ese círculo escribió el número cien. borró ese número y escribió el noventa y nueve y así de manera descendente hasta llegar al número cincuenta. Esa noche. Estaba haciendo ya el número cuarenta y nueve cuando se quedó profundamente dormido. sentía la cama dura. ayudándole a subir su equipaje al segundo piso donde se alojaban los del primer año de filosofía. Cerró los ojos y en su mente visualizó una gran pizarra blanca donde dibujó un círculo. Un par de seminaristas caminaban rezando el rosario. llegó a la capilla a la hora señalada y desde allí observó el patio circular del recinto. A los costados se veía el jardín con geranios y rosas mientras que en el centro creían frondosos los eucaliptos cuyas ramas 177 . pero aquello no funcionó pues no logró pegar los ojos cuando ya daban las dos de la madrugaba. Amador se instaló en el seminario.Ese domingo por la noche. estaré a las seis en punto. Entonces puso en práctica un método de relajación que le habían enseñado alguna vez para superar el insomnio. —A las seis en punto es la misa y la oración de laudes —dijo el seminarista entregándole las llaves—. no habían sido cambiados en mucho tiempo. asearse y cambiarte antes de bajar a la capilla.

cantaban los pericos. Tal como había prometido a su madre. le escribía semanalmente. Amador recibió sólo dos cartas en un año pero intuía o tenia la fuerte sospecha que a Patricia le estaba yendo bien pues efectivamente ella había empezado a hacer sus prácticas en la Unidad de Investigación de un periódico en la capital y estaba dedicada cien por ciento a sus estudios y no tenía novio. pero aquello sólo lo hizo el primer mes y luego cada vez que se acordaba. Lo mismo sucedió con sus amigos. En el seminario había jóvenes de diferentes lugares del país con quienes Amador charlaba en sus momentos libres. Así que. sobre todo el de la carne y la concupiscencia. Cerca al comedor. los frutos maduros de las higueras. Pensaba mucho en su futuro y esperaba que llegaran las fiestas navideñas y el Año Nuevo.servían de soporte a los nidos de las alondras. Cómo no iba a recordarse de los seminaristas norteños que se sentaban a comer siempre juntos para hablar de su familia. eran recogidos por los seminaristas madrugadores antes de las oraciones. el trabajo pastoral y la fe. La rutina y los horarios lo ayudaron a desarrollar esa disciplina y control de la mente y el cuerpo que tanto anhelaba. De igual modo con los seminaristas del sur del país que tenían una vocación a prueba de cualquier tentación pues nunca (según el diácono encargado de vigilarlos). algunos de ellos fueron prisioneros que se habían escapado de sus jaulas de las casas donde los tenían como mascotas. En un año. jilgueros y oropéndolas. Patricia le escribía sólo cuando pasaba algo importante y pronto comprendió que lo que ella creía importante no lo era para Amador. ninguno 178 . Rodeaban el perímetro unas palmeras en cuyo dosel en las mañanas. Amador se acostumbró a la vida monacal.

lo cual mereció el reconocimiento público en una homilía del rector del seminario. donde enseño a leer y escribir en su propio idioma a los niños indígenas. se quedó como todas las tardes. pidiendo iluminación y consejo a Dios para que le indicara el camino que debiera seguir. 179 . Se sintió impotente y frustrado por no poder hacer algo que pudiera resolver ese problema. A partir de ese día Che Carlitos complementaría su fe y vocación abrazando y defendiendo con firmeza la Teología de la Liberación. gritó al cielo con tanta fuerza que su voz resonó en el monte y una respuesta desde allí le dijo: «conviértete en el sacerdote de los pobres». el día en que después de enviar a sus alumnos a casa. En una de esas comunidades encontró el llamado de Cristo.había sucumbido a la pecaminosa costumbre de ir a ver una porno en el cine. Aprovechaba ese tiempo para pensar viendo pasar por el río las balsas con sus cargamentos de plátanos. «Desde aquí no puedo hacer nada padre». quien era uno de los más recalcitrantes defensores de la pureza del cuerpo y del espíritu monástico. Tenía más experiencia que sus compañeros y se destacaba por su conocimiento sobre la doctrina social de la iglesia. Che Carlitos vio a los niños con sus vientres abultados debido a la desnutrición y la parasitosis. Había un seminarista flaco y alto. Se hincó de hinojos y oró hasta la puesta del sol. sólo en el colegio. lograda gracias a su trabajo de maestro en los pueblos rivereños de la Amazonía. teniendo como maestros a los fundadores de esta corriente de la iglesia católica cuyas enseñanzas lo llevaría hacia la praxis sacerdotal. el selvático Che Carlitos. Aquello le permitió ver de cerca la pobreza y la necesidad de hacer de la educación un apostolado y buscaba cambiar la realidad del país. gallinas y cerdos.

—Buenos días monseñor—saludó estrechando la mano del obispo. Desde el inicio el obispo supo que no estaba en los planes del muchacho que luego de terminar filosofía. —Bienvenido y felicitaciones por concluir con honores tus estudios de filosofía ¿Y qué sigue ahora? —Aquí termina todo Monseñor. para Amador aquellos regalos. estaba el de enseñar. con quién comentaba los detalles de su formación en el seminario. Con cierta frecuencia. Sin embargo. A pocos días de su llegada. indicándole que monseñor lo esperaba para una reunión en su despacho.Todos los años (como parte del acuerdo de su beca). continuaría con los estudios de teología. 180 . el purpurado tenía la esperanza de que la vida monacal y los estudios lo convencieran y despertaran en él su vocación y de todas maneras sería un laico comprometido. Amador debía entrevistarse con su consejero y guía espiritual. Amador regresó a ciudad Paraíso con todas las ganas de trabajar en el cambio personal y social de la gente y entre sus primeras opciones para alcanzar dicho cambio. epístolas y documentos de trabajo de cuanta conferencia episcopal tuvo conocimiento. de aliento. el obispo de la Prelatura de ciudad Paraíso. Sin embargo. Cuando concluyó sus estudios de filosofía. seguían siendo sólo temas de estudio pues no quería consagrar su vida a los votos de pobreza. estoy convencido que no tengo vocación para el sacerdocio. el obispo le escribía cartas de apoyo. castidad y obediencia que exigía la vida sacerdotal. de perseverancia y le regaló encíclicas. recibió una llamada de la secretaria del obispo.

¿A qué te dedicarás ahora? —A enseñar padre.El obispo se quedó callado por un instante. luego dijo: —Muchos son los llamados. pero pocos los escogidos. Y. 181 . Fortalece tu fe y encuentra tu verdadera vocación al servicio del señor—fueron sus palabras de despedida a la salida de la prelatura—. parecía esperar esa respuesta.

El primer sábado que se mudó al YMCA fue con unos compatriotas al Tropicana. Apoyaron a los alcaldes durante tres años a promover en sus comunidades la pequeña y mediana empresa y a las familias a organizarse y capacitarlas para mejorar sus condiciones de vida y salir de la pobreza ¿Cuánto capital social traían esas familias del interior del país? El sueño del desarrollo los había empujado a migrar a la capital.DOCE Los dos mil dólares de bolsa de viaje que Amador Fonseca trajo al llegar a Londres se le esfumaron en un mes. La gente era amable y casi todos hablaban en castellano. Estaba tan a gusto en el lugar que se olvidó de su país. que nunca antes había visto bailar con tal maestría como a una pareja que hacían los giros y movimientos más impresionantes y lograba despertar la admiración de los asistentes. primero buscando mejores oportunidades para sus familias y luego escapando de la violencia. Allí se bailaba buena salsa. una de las discotecas más concurridas por latinos en el Soho de Coven Garden. 182 . Cuanto hubiera querido Amador ocupar el lugar del bailarín que la movía con tal destreza que se olvidó del mamarracho de salsa que aprendió a bailar cuando estuvo en el colegio. el de un país sudamericano y ella británica. La muchacha tenía un cuerpo perfecto cubierto sólo por una minifalda negra y una blusa cortita del mismo color que dejaba al descubierto su ombligo plano como una autopista donde brillaba un diamante. VSO luego de concluir sus estudios en ciencias políticas en la Universidad de Sussex. Se conocieron cuando Hazel llegó al país a trabajar por el Servicio de Voluntarios Británicos. Conoció a una pareja: Nigel y Hazel.

de los uniformes y las directivas de los profesores.Reclamaron el arenal cerca al mar. casacas y correas. Te gusta la flaca ¿no? Escuchando la música de Frankie Ruiz. ya tú sabes… y llevan años bailando juntos. —Son sólo pareja para el baile—dijo Nigel haciendo un círculo con el índice y el pulgar—. y nuevamente los militares están en el poder carajo! Las luces de neón. Amador evocó los años cuando derrocaron al presidente electo y se instauró la dictadura en su país. Desde que tuvo conciencia de las cosas que pasaban en su entorno. —Así es—dijo Amador presentándose—. instalaron sus esteras y construyeron sus casas y talleres con lo cual pudieron sobrevivir y algunos se hicieron empresarios que trasformaron la madera bruta que traían de los bosques prístinos de la amazonia en muebles y cualquier tipo de cuero en zapatos. —¿Eres nuevo aquí. la música. Eddie Santiago. ¡Ha habido un golpe de Estado en la capital. de las órdenes. en el vecindario y en la familia. el ambiente psicodélico y ese vaho de tabaco y cannabis que inundaba el Tropicana le hicieron añorar el año cuando librado ya de las tareas. Hacen una linda pareja ¿verdad? —comentó Amador viendo a los bailarines. de las largas formaciones en el patio. carteras. es coreógrafo. que los alumnos tenían que cumplir (sin dudas ni murmuraciones). culminó los once años de 183 . Él es del otro equipo. no?— preguntó Nigel. Fruko y sus Tesos y viendo bailar a la muchacha. Amador observó los cambios sociales. Recordó a su padre escuchando las noticias en la radio local de ciudad Paraíso. económicos y políticos que más le impactaron y no entendía el por qué de tanta conmoción en casa. Llegué hace una semana.

¿Por qué no vienes el lunes a la Casa Latinoamericana?. el mismo tiempo que requeriría para estudiar obstericia en el Reino Unido. El era biólogo. Y todo ello duraría por lo menos cuatro años. Amador preparó un manual para la atención médica con el apoyo directo de Hazel. es enfermera en el hospital St. encargarte de la elaboración en castellano de una guía de orientación al migrante. Pancras. ¿Y qué significaba todo eso? Pues un largo proceso de papeleos. brindarles orientación legal y darles terapias que los sacaban del trauma y las secuelas de la violencia que padecieron en los lugares de donde provenían. Necesitamos voluntarios para ayudar a los latinos a arreglar una consulta al médico. La chica que baila salsa es colombiana.estudios escolares con una fiesta de promoción. no iba a ser posible todavía. Para ello trabajaría de la mano con un abogado compatriota suyo que ya llevaba buen tiempo viviendo en el Reino Unido. y trabajaba en la facultad de Higiene y Medicina Tropical en la Universidad de Londres y había realizado investigaciones sobre los brotes de 184 . Dedicarse a la atención de pacientes. dijo Nigel. Luego debería aprobar un examen de conocimientos. Tendría primero que revalidar tu título y obtener una certificación en el Royal College of Midwifery que autorizaría para el ejercicio de su profesión en el Reino Unido. comentó Hazel. Podías ayudar en temas de salud. le había advertido la británica. además el de inglés avanzado. además de los certificado de estudios. más las copias certificadas del su grado y título. Pero que no se desanimara pues valía la pena seguir con el proceso. le propuso Hazel que era la directora de aquella ONG que apoyaba a los inmigrantes latinoamericanos a establecerse en el Reino Unido. Tenía que presentar los originales.

dengue en los países de la cuenca amazónica y fue el primero en reportar la epidemia de dengue ocurrida en ciudad Paraíso. —¿En el hospital St. Pancras?—Preguntó Amador sorprendido. —Así es, ¿conoces ese hospital? —Estuve internado cinco días—dijo secamente, tratando de no dar mayores detalles—.Y, ¿cómo se llama? —Susana Altamirano. —¿Queeé, sorprendido. ¿Acaso la enfermera que lo había atendido y sólo le vio la cara el día que le dieron de alta era la misma chica del hospital que en las noches se convertía en la estrella del Tropicana? No, de ninguna manera podría ser ella, seguramente se trataba de una homónima. Pero el mismo nombre, colombiana, enfermera, Hospital St. Pancras no podía ser tanta coincidencia. Su rostro le parecía diferente ¿Será por las luces, por el maquillaje o porque él estaba borracho? —Susana es también voluntaria en la Casa Latinoamericana— comentó Hazel—. Atiende los viernes en la tarde. Ha pasado los requisitos y exámenes exigidos por el Royal College of Nursery y ahora ejerce su carrera, sería bueno que hables con ella para ver tu caso. «Una razón más para ir a la Casa Latinoamericana», pensó Amador, tomándose su Heineken. Bailó con Hazel acercándose al centro de la pista para mirar de cerca a Susana pero ella sólo tenía ojos para su coreógrafo. Susana Altamirano?—Amador estaba más que

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Tratando de atraer su mirada, Amador levantó las manos para saludarla pero ella seguía bailando y sólo detuvo cuando se cansó y se dirigió a la zona vip donde tenía reservada una mesa Nigel y Hazel se fueron temprano, y las horas pasaron muy rápido entre música, bailes, alcohol, tabaco y un fuerte olor a marihuana impregnaba el ambiente. A eso de las tres de la madrugada y sin una libra en el bolsillo, Amador salió del Tropicana. Afuera hacía frío y no había gente. Los bares discotecas, bistrots y prostíbulos en el Soho de Coven Garden estaban vacíos. Los pocos parroquianos que quedaban buscaban una pareja sin que a nadie le importara. La casaca de cuero y la chompa de lana de alpaca que trajo de su país no eran suficientes para soportar el invierno londinense. A esa hora de la madrugada ya no había transporte público, sólo un bus especial que pasaba cada cuarenta minutos. La tarifa nocturna llegaba a costar el doble y Amador no tenía dinero para regresar a su hotel. Y ahora, ¡qué mierda hago!, se dijo. Lección aprendida, nunca más iba a salir a la calle si estaba misio. Rebuscó en sus bolsillos con la esperanza de encontrar algún sencillo pero no tenía ni siquiera un penique y sintió el dolor del frío cortándole las orejas. A lo lejos divisó el bus y cuando éste llegó, el conductor le abrió la puerta. Amador subió y sintió la confortable calefacción. Cargando su maquinita sumadora, el cobrador le cobró el pasaje. Amador se hizo el loco, no entendía inglés, mostraba sus bolsillos vacíos diciendo que no tenía dinero. El cobrador le pidió que se bajara del autobús. Amador se quedó quieto haciéndose el dormido en el último asiento. El cobrador se marcho puteándolo. Cuando el autobús llegó a la estación Victoria, había gente

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esperando tomar el primer tren de la madrugada, los quioscos estaban abiertos y había vehículos en todas partes. Al pasar por el Parlamento Británico, iluminado desde la orilla del Támesis, Amador sintió que Londres era el lugar donde quería vivir. Se apeó del bus y de su bolsillo sacó un mapa arrugado y caminó tratando de encontrar la estación de Stockwell. Cruzó el puente Westminster en dirección al Guys’s and St. Thomas Hospital y a paso acelerado atravesó un parque en medio de un viento gélido que le impedía respirar. Estaba cansado y pese a ello, sudaba de miedo, de perderse, de estar sólo en ese lugar. Miró su Casio marcando las cuatro de la madrugada y aceleró el paso. Unas cuadras más adelante divisó los fluorescentes de la Estación, mientras a lo lejos, la sirena de un patrullero rompía el silencio de la noche con una luna media luna escondida entre los nubarrones. Reconoció la calle, estaba cerca del YMCA. Medio dormido y con voz áspera, el portero respondió los buenos días. Subió a su habitación, se tendió en la cama y durmió como un ronsoco y no se despertó hasta promediar las dos de la tarde al escuchar el ulular de una ambulancia tratando de abrirse paso entre los vehículos de la avenida. El lunes por la tarde Amador se entrevistó con Hazel en la Casa Latinoamericana y conoció un poco más lo que hacía la ONG. Los años de voluntaria para el VSO en varios países latinoamericanos convencieron a Hazel que los inmigrantes (cualesquiera que fueron las causas para salir de sus países), necesitaban de una organización que los ayudara a establecerse sin mayores contratiempos. Tener un lugar donde vivir y cómo sobrevivir era prioritario y para ello habría que ayudarlos a llenar los formularios y acudir al

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municipio más cercano para solicitar algún tipo de subsidio. Aprender el idioma era el siguiente paso y para ello debían acudir a una escuela. Desde la Casa Latinoamericana, Amador podría ayudar a los inmigrantes y también asimismo preparándose para la revalidación de su titulo y lograr el registro para ejercer su carrera. Tienes que ir al job centre—le sugirió Hazel—. Allí te registrarán y podrás solicitar el subsidio hasta que encuentres algún empleo. —¿Voy a vivir subsidiado?—se sorprendió Amador. —Por un tiempo corto, la plata sólo te alcanzará para lo básico, no te acostumbres a ello. Hazel lo acompañó para hacer de traductora y llenar el formulario UB40. En el lugar había una fila de desempleados esperando ser atendidos. Amador tendría que encontrar empleo pronto en algo que requería poco inglés y ese era el rubro de limpieza de oficinas y restaurantes. ¿Pasaría las mismas peripecias que Patricia? ¿Cuánto tiempo tendría que esperar para que pudiera ejercer su carrera en la que tantos años había invertido? ¿Estaría atravesando una prueba de fuego? O sería éste el inicio de un gran cambio en su vida. Cada quince días se presentaba al Job Centre para dar cuenta de su situación laboral. Para ahorrar algo, compró un boleto mensual que le permitía utilizar el metro y los buses desde su hotel hasta la estación de Waterloo y podía utilizar el mismo ticket, tantas veces al día como quisiera, siempre y cuando no se pasaba de la zona dos, que era el ámbito de acceso de su boleto.

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su mente trataba de encontrar una salida. fue lo que le dijeron en la comisaría de ciudad Paraíso. ¿Te encuentras bien?. le llegó la carta del Home Office. si el señor Amador Fonseca no estaba de acuerdo con aquello. el gobierno tenía el control de la situación. Ciudad Paraíso había sido pacificada. menos aún investigado.Una mañana cuando se disponía a salir para la escuela. podría apelar ante una instancia superior siempre y cuando pudiera mostrar nuevos elementos que respaldaban su caso. indicándole que su petición de asilo político había sido rechazada por no existir elementos que sustentaban contundentemente que su vida en su país corría peligro y debería pedir protección a las autoridades de su propio país. tenía gran valor y habían pocos graduados universitarios que ninguno hubiera querido tomar un puesto como ese. le preguntó míster Norman Elis. Por medio de una intérprete. Esa mañana Amador no se sentía bien y llegó tarde a sus clases y no entendió nada las instrucciones que daba el profesor. la imagen de su padre trabajando como archivador de historias clínicas en el Hospital de ciudad Paraíso apareció en su memoria. «Perro que ladra no muerde». El abogado de oficio se encargaría de ayudarlo y un mes más tarde Amador fue citado a la corte para comparecer ante un juez. considerado demasiado bajo para un 189 . ¿Cómo podría probar su testimonio? Si ni siquiera la policía había registrado su denuncia. evocó sus años de niñez. Tienes una cara de miserable. Por unos minutos. el juez. Pero. (entendió traduciendo literalmente Amador). pidió que Amador contara los hechos que lo llevaron a salir de su país. decía la hoja que acompañaba a la decisión firmada por un oficial de migraciones. Había obtenido ese empleo al concluir la secundaria pues en aquellos tiempos tener ese nivel educativo.

para su padre. imaginándose los lugares y paisajes que miraba en los libros. le dijeron los de la comisión evaluadora cuando lo tuvieron al frente en el banquillo de los que no habían aprobado el examen. enviarles a la escuela y por su puesto permitirles jugar. pero recreándolas. Y se quedó sin su empleo al que le había dedicado treinta años de su vida. alimentarlos bien. con el pretexto de que había exceso de personal en el hospital. Amador y sus hermanos recibieron todo lo que sus padres entendían consistía dar una buena crianza a los hijos: proveerles mucho amor. en esos tiempos cuando no había llegado todavía la televisión a ciudad Paraíso. su madre dejaba a los niños en la escuela y de cuando en cuando conversaba con sus profesores para preguntarles cómo iban progresando los muchachos. su mujer fue quien sustentó a la familia y pudo educar a los hijos. Cada vez que podía les compraba libros de cuentos que eran leídos también en clase y debido a ello es que desde pequeño Amador cogió la agradable costumbre de leer todo lo que llegaba a sus manos. una nueva información. Y.profesional. Durante las tardes y noches de calor. te haces llamar así». Amador se hizo miembro de la biblioteca local a donde iba (luego de hacer sus tareas) por las tardes para leer historias nuevas. Por eso sufrió el día en que lo invitaron a renunciar. de no haber sido por la zapatería que su esposa administraba. 190 . haciendo que estas (cada vez que eran contadas). Pero. «Tú no eres estadístico. la familia se reunía en el patio de la casa para contarse las historias que habían leído. Al cumplir los doce años. parecieran como si fueran nuevas porque le agregaban un dato más. A partir de ese día. la familia hubiera sufrido mucho más. aquel trabajo era su bien más preciado. Antes de abrir la tienda.

esperando ser recogidos.Cuando el juez le preguntó exagerando las erres. hasta el inmigrante japonés de tercera generación cuyos ancestros habían llegado escapando de las guerras. consultó con sus colegas que lo flanqueaban y ordenó un receso de quince minutos. sobre el lugar de donde provenía. la madera y últimamente la coca. Movió la cabeza. 191 . Se extendió en los detalles explicando que ciudad Paraíso era un caluroso y acogedor lugar al nororiente de su país que con el propósito de darle un aire más turístico. atraídos por el caucho. donde abundaba la madera. las autoridades convinieron en ponerle ese nombre. pues muchos lo hicieron por el sueño que los gobiernos alimentaron de que la Amazonía era una región inhóspita. el petróleo. el oro y el petróleo. En la cafetería Amador pidió un expreso y conversó con su abogado quien estaba también empapado en temas amazónicos y hacía referencia a artículos de renombrados estudiosos sobre los booms que desde la colonia hasta la fecha habían escrito la historia de ciudad Paraíso. desde el poblador hablante de lenguas nativas. El juez revisó minuciosamente la primera manifestación de Amador en el aeropuerto y constató con lo que ahora decía. Amador no pudo evitar una sonrisa pues era la primera vez que escuchaba a un extranjero hablar el castellano con exagerada y graciosa dificultad. los animales exóticos. Sin embargo. era incorrecto pensar que todos habían migrado motivados por la codicia y ese espíritu de depredación de los recursos naturales y los cultivos ilícitos. Contaba para entonces con una población cercana a las cuarenta mil personas y estaba en franco crecimiento económico y poblacional. En sus calles se veían los distintos rostros del país. al igual que muchos provenientes de la capital.

mitos y leyendas que deberían estar en la guía de turismo de ciudad Paraíso. extraer plantas medicinales. se muestran las alegóricas de la fundación de la ciudad. despejar la maleza donde se instalaban las chacras para satisfacer la demanda del mercado local y mundial. sorbiendo su café —. el cuento de que es un paraíso de abundancia.El abogado estaba interesado en conocer más sobre la historia de ciudad Paraíso. En ese viaje escuché muchas historias. —Durante mi segunda visita—dijo el abogado—. (más que por la tasa de natalidad como equivocadamente pensaban algunos). doncellas y gamitanas. 192 . Estaba escribiendo un libro sobre países con recursos naturales y problemas de violencia y los conflictos que venían atravesando. Durante las celebraciones de la semana turística. cazar la carne de monte. boquichicos. solo que ahora ya no hay turistas que van a visitarla. zúngaros. políticas y sociales que originaron la violencia en ese lugar. Sabía que los colonos se instalaron preferentemente a orillas de los ríos dando origen a las poblaciones ribereñas que ahora se erigían como prósperas ciudades y que en algún momento tuvieron al narcotráfico como su principal actividad de desarrollo. hice el recorrido por el río Huallaga. Tenía previsto destinar un capítulo entero al país de Amador pues lo había visitado dos veces y tenido la dicha de haber estado en ciudad Paraíso y en la capital. originada por el mito de la abundancia. Por eso. La manera romántica como es vista la Amazonía. pescar los paiches. Que allí se requeriría mano de obra para cortar árboles. la población crece. hasta la frontera. —Ya están en la guía—dijo Amador—. —Es allí donde radica el problema—repuso Amador. cuáles habían sido las causas económicas.

Así nació la avenida Principal que años más tarde después de la eliminación de las ratas. Otros. el sándalo. habían tomado posesión de extensas tierras en ciudad Paraíso. también habían pocos turistas. cuando estuve allí. la nuez moscada y otras especies que no se cultivaban en la selva. la avenida Principal era de lejos ahora. Amador sabía que los colonos. el jengibre. el ajo. Cuando construyeron la carretera. aparecieron familias que vinieron de la capital. Cualquier muladar cercano a la plaza de Armas era convertido en mercado. la más importante arteria de doble vía con jardines coloridos y palmeras que se inclinan con el viento al paso de las moto-taxis en ciudad Paraíso. cuyos linderos llegaban hasta donde alcanzaba la vista. Otrora una trocha. Como hormigas Ata que dejan el bosque sin vegetación. Al terminar el receso Amador y su abogado estaban nuevamente frente al juez que los estaba esperando. Se establecieron en las entradas de las trochas abiertas como heridas de hacha por los madereros para extraer la caoba. encaramadas en las tolvas de los camiones y trajeron la papa. 193 . Por las clases de Santibáñez. la cebolla. Todo el que pudo se fue de la ciudad pues ya no había nada que hacer allí. —Ahora no hay ninguno por culpa de la subversión. se metieron en las entrañas del tupido bosque y se instalaron junto a los riachuelos que lloraban para llenar las lagunas que tenían madre y que se embravecían cada vez que alguien se metía en sus aguas. los migrantes se instalaron en los terrenos baldíos alrededor de la ciudad. moscas y cucarachas se levantaron muros y la convirtieron en el Mercado Modelo.—Pero eso fue siempre así.

—Señor Fonseca. Al llegar al Reino Unido usted afirmó que en su país había sido amenazado de muerte hasta en tres ocasiones. Sin embargo. las evidencias y los informes del Home Office y del Ministerio de Relaciones Exteriores. los conflictos armados. —¿Qué evidencias tiene para afirmar que tales amenazas existieron? —Ninguna. El juez hablaba de manera pausada. la subversión. —Así es su señoría —asintió Amador. etcétera. Un lugar controlado por el narcotráfico y la subversión. de cuando en cuando consultaba con los fiscales que lo flanqueaban en el atrio de la Corte y revisaban documentos. Debe saber usted que un asilado político es aquella persona cuya vida en su país de origen (por motivos políticos valga la redundancia) corre peligro y se ve forzado a salir a otro país para buscar protección. Sabemos lo que está ocurriendo en el suyo. seria simplemente un despropósito.—Señor Fonseca—dijo el magistrado acomodándose la peluca—. tendríamos que dar asilo político a toda la población de su país por el sólo hecho de la existencia de violencia política y narcotráfico y aquello. Allí estaba la resolución indicando que en base al testimonio del solicitante y ante los hechos. su señoría. He vivido en una zona de conflicto político en el Alto Huallaga y para nadie es un secreto que allí la vida de cualquiera está en permanente peligro. el narcotráfico. la Real Corte Británica había llegado a la conclusión y emitido el veredicto de que no existían pruebas contundentes que respaldaran el testimonio del solicitante para que se le 194 . —intervino el Juez después de escuchar a Amador —. disculpe usted la franqueza. tomando en cuenta sus declaraciones y la falta de evidencias.

no defendían a quienes decían defender. Miró al suelo pensando qué iba a hacer ahora. «Para no empeorar mi úlcera. sacó el ticket que correspondía a la cena de esa noche. tantas explicaciones para llegar a nada y ya no había nada más que hacer. No se preocupe señor Fonseca. En consecuencia. Al escuchar al juez.otorgara asilo político por lo que quedaba rechazada su petición de permanecer en el Reino Unido en esa condición. todavía vamos a poder apelar la decisión ante la última instancia de la corte. pensó y rebuscando en su billetera. reflejaba toda su preocupación y angustia. estaba perdido ¿Por qué durante todo ese tiempo su abogado no había abierto la boca para hacer su trabajo? Ahora sí le quedaba claro a lo que se dedicaban los abogados de oficio en los casos de asilo político. ¿A quién le contaría la noticia? ¿Quién 195 . Sumergido en sus propios pensamientos se unió a la fila de comensales. pero en el fondo defendían el sistema legal británico. Esa misma tarde luego de la larga jornada del día. a esa hora servían la cena pero él no tenía hambre. Observó que los huéspedes ya habían empezado a hacer fila en el comedor con tickets y azafates en mano. a las autoridades correspondientes si tuviera o siguiera teniendo todavía algún problema que ponga en peligro su vida. Tragó saliva pero el nudo no pasaba. Estaban para hacer la finta de que el proceso cumplía con los procedimientos del ACNUR. el señor Amador Fonseca debería retornar a su país y solicitar la protección de su propio gobierno. Amador sintió como si algo se le había atascado en la garganta. repetía entre dientes el abogado. Movió la cabeza de un lado a otro sin terminar de entender por qué tanto desgaste. Su seño fruncido. al llegar al YMCA. Amador se sentía agotado. tengo que meter algo al estómago».

llegaban al promediar las ocho de la noche a casa. los estudios y el trabajo las absorbían demasiado. dos tostadas y de paso se sirvió una taza de té. con Hazel? Seguramente a esa hora todavía no estaban en casa. Cuando terminó sus estudios mientras trabajaba en un hospital rural en las comunidades cercanas a la frontera de su país. Al fondo divisó una mesa casi vacía. había logrado su independencia ese año.podría ayudarle realmente? ¿Sería una buena idea hablar con Victoria. había sido favorecido con una beca para estudiar medicina en Cuba. éste último país. ocupada por un muchacho africano de baja estatura que sonreía a todo el mundo. Aquel conflicto complicó su trabajo que lo obligó a salir de su país. tomó un vuelo que lo llevó de Addis Abeba a Londres donde pidió asilo político y estaba realizando los trámites necesarios para que su título le fuera reconocido y pudiera trabajar como médico en el Reino Unido. un poco de frijoles. aprovechando una invitación oficial para asistir a un curso de actualización en la atención y el tratamiento de enfermedades infecciosas en Bulgaria. con Susana Altamirano. Le contó los antecedentes y pormenores de su llegada a Londres y la resolución negativa del juez para otorgarle el 196 . le sorprendió el conflicto fronterizo entre Etiopía y Eritrea. ¿Sería una decisión que podría revocarse? ¿Habría algo que pudiera hacer que el juez cambiara su sentencia? Le entregó el ticket al mozo y sin mirarlo pidió sólo embutidos de cordero. su voz monocorde y su manera pausada de hablar hicieron que Amador confiara en él. Su conversación franca. Los cinco años en la isla fueron suficientes para que pudiera hablar con facilidad el castellano. Había nacido en Etiopía y antes de llegar a Londres. él le respondió en castellano. Cuando le habló en inglés.

Una vez que la respuesta ha sido negativa.asilo político. Hasta ahora que yo sepa o haya escuchado. no les gusta contradecirse. —Pucha primo. Ellos nunca pierden. Amador no pudo concentrarse al ver las noticias en la televisión y llamó a su prima Victoria. la cosa está complicada—dijo. nadie le ha ganado al Home Office. era bien difícil revertirla. —Vente a la casa —le dijo ella con un tono de preocupación—. son bien verdes. menos aún una apelación al juez en materia de asilo. 197 . Dieron las nueve y quince cuando Amador tocó el timbre del onceavo piso donde vivía Victoria. Fueron los últimos en salir cuando arreglaban las sillas y empezaban a trapear el piso del comedor. Es muy complicado hablar estas cosas por el teléfono. El muchacho le ofreció su apoyo confortándole que encontraría una salida favorable a su situación.

camuflados en la tolva de un camión (que transportaba bolsas de cemento.TRECE Esa noche. el Mayo. atravesó una huerta. 198 . un día antes. quería llevarle ese artículo al abogado. ¿Podrían los acontecimientos de esas incursiones subversivas en los pueblos y caseríos del Huallaga. habían sido enviados a repeler un ataque en el Caynarachi. Sería una contribución al libro que estaba preparando sobre la violencia política en el África. para la construcción del puente). América Latina y el SudEste Asiático. saltó el cerco de cañabrava y llegó hasta el bote deslizador a orillas del Huallaga y sin pensarlo dos veces enrumbó río abajo y no paró hasta llegar al distrito más cercano donde pidió apoyo y refuerzos. Sólo cinco policías custodiaban la comisaría esa madrugada. Llegaron a las tres de la madrugada. atacó el puesto policial de ciudad Paraíso. Amador no pudo conciliar el sueño. encendió su computadora para escribir lo que había vivido y escuchado en ciudad Paraíso. el cual habían asaltado en la carretera hacía sólo unas horas. El teniente al mando fue el primero en caer y el sargento que lo secundaba se escabulló en el patio posterior. Fue todo tan sorpresivo que los efectivos no tuvieron tiempo de repeler el ataque y bastaron unos cuantos disparos solamente (pues el desequilibrio numérico era evidente) para que los policías se rindieran. el Sisa y el Caynarachi servir como casos? Evocó en su memoria la madrugada de un día de noviembre cuando una columna de más de una veintena de subversivos. pero allí no habían policías.

«¡que viva la lucha armada! y ¡abajo el gobierno corrupto. aduciendo que durante el estado de emergencia nadie podía reclamar nada. que las fuerzas armadas y policiales asumían el control de todo. porque ellos eran la ley y el orden? ¿Estaban allí para proteger a la gente? ¿No les pedían acaso una cuota a los campesinos porque ellos sí entregaban sus vidas y ponían el pecho para luchar contra el terrorismo? Nadie se atrevió a contradecirlos. Los sediciosos empezaron a azuzar a la gente ¿Eran policías abusadores? ¿Se comían sus gallinas. tenían miedo 199 . Querían que la población los apoyara que rechazara el estado de emergencia y el toque de queda y exigían el restablecimiento de las garantías constitucionales y ciudadanas y el respeto por los derechos humanos. no dijeron una sola palabra que pudiera enfurecerlos y poner de mal humor al cabecilla del grupo. Debido a su poderío numérico. Lanzaron arengas a la población. Los policías escuchaban las arengas sin poder hacer nada. Preguntaron a voz en cuello a la gente: «¿de quiénes eran los deslizadores que estaban en el puerto?» y todo el mundo se quedó callado. hambreador y represivo!». que iban a ser sometidos a «juicio popular».Los disparos tomaron por sorpresa a la población que salió de sus casas para enterarse de lo que estaba pasando en la plaza de Armas. La gente pensó que lo peor estaba a punto de suceder. decían y pedían la liberación de sus presos del penal de máxima seguridad de la capital. sus chanchos y sus vacas? ¿Tomaban así nomás sin pedir permiso el plátano y la yuca de las chacras. A los policías rendidos los llevaron hasta la glorieta en el centro de la plaza y los amarraron a los postes de luz. los subversivos tomaron fácilmente el control del pueblo.

sus voces herrumbrosas y esa actitud de autosuficiencia sin límites cuando se dirigían a los prisioneros y curiosos de la plaza infundían el temor en la población. botas de jebe. Por el tono de su voz y su contextura física. ahora era el momento. Conminaron a la gente para que se pronunciara sobre la conducta de los policías. venceremos!». «¡Patria o muerte. Como lo habían planificado todo. hasta el mínimo detalle. pensaba el sargento mientras bajaba por el río. Los líderes de mando medio dirigían las arengas y discursos a la población en la plaza. Un grupo se quedó en las afueras para dar aviso por si acaso se producía algún contraataque.de meter la pata. «Se lo incautamos a los narcos». Vestían camisas y pantalones verde olivo. Estaban resueltos a defender con sus vidas la toma del poder mediante la lucha armada. Sólo una anciana murmuró apretando los dientes: «váyanse a la mierda». Al no obtener respuesta. podría decirse que eran jóvenes. Sus miradas frías. se desplazaron en el lugar con total seguridad y sin prisa. tenían que reclamar por lo que les hacían. cargaban AKMs y un aparato de comunicación. mientras que el comandante como jefe máximo del grupo. Pero ellos continuaban con sus vivas a la guerra popular. 200 . En ningún momento se dejaron ver sus rostros cubiertos con pasamontañas. que hicieron enmudecer a las chicharras y provocaron que los perros ladraran enloquecidos. rugían y vitoreaban a sus líderes. era protegido por su propia guardia pretoriana. los subversivos aplaudían sus propias arengas. otro piquete patrullaba las calles y de ese modo se aseguraban que nadie pudiera dar aviso a las autoridades de la provincia o a la base militar más cercana.

—Nadie realizará ningún saqueo —dijo el comandante y aquello tranquilizó a los propietarios—. las cortinas y la ropa de cama de los guardias. arroz. Dos días después. recuperó las cortinas. pan. Y cuando estuvieron a punto de llevarse hasta los catres. El único lugar que fue saqueado durante la incursión. la radio grabadora. Una veintena de individuos se metieron para llevarse el televisor. el armamento pesado porque ellos tenían que estar livianos por si acaso las fuerzas represivas les sorprendieran en una emboscada. fideos. principalmente a los jóvenes. Querían aprovisionarse de víveres que les permitieran continuar su causa y propósito de convertir a toda la selva en un territorio controlado por la sedición. la ropa de cama y cerró la puerta con una tranquera. En el monte tenían que caminar mucho y necesitaban lomos para cargar los víveres. carne de monte y medicinas y lo cargaron todo en una camioneta. Todo aquí se compra con dólares gringos. los insurgentes se fueron a las bodegas. el agua. Los cuerpos de los 201 .Cuando el sol quemaba ya bien fuerte a esa hora del día. ante la vista y paciencia de los subversivos y la sorpresa de los policías. fue la comisaría. no sin antes tomar la precaución de que todo estuviera bajo su control y que nadie pudiera hacer movimientos sospechosos. la noticia estaba en los periódicos y en la televisión en todo el país y también había dado la vuelta al mundo. Llamaron a quienes querían sumarse al grupo y cuando nadie quiso dar un paso al frente lo llevaban a la fuerza. Compraron varias cajas de atún y sardina enlatada. llegó el cura para restablecer el orden. ellos sin querer financian la revolución. Echó del lugar a los saqueadores. las mesas y sillas. la única máquina de escribir.

Cuando su Casio marcaba las tres de la madrugada. era una cosa mucho más suave y menos fría que el hielo de una raspadilla y caía lentamente como si volara o planeaba al viento cual plumas o torundas de algodón. aquella lacra social fuera derrotada. sintiéndose ya 202 . Amador puso punto final al artículo. Oteó por la ventana de su cuarto y vio la cancha de basquetbol del YMCA cubierto con una capa de nieve. sin embargo. pese a haber trabajado por más de cuatro horas. había pescado un resfrío y por ello tuvo que guardar cama durante dos días. El gobierno haría todo lo que tenía que hacer para que de una vez por todas.policías eran trasladados en ataúdes a la capital. Para ello habían dispuesto y enviado varios destacamentos de fuerzas especiales a la selva. Hubiera querido hacer un muñeco en ese momento pero no sabía cómo porque nunca antes lo había hecho y hacerlo a estas alturas le parecía demasiado pueril. No era hielo raspado como se había imaginado de niño. entonces decidió caminar sintiendo el crujir de la nieve bajo sus pies que se hundían suavemente. Recogió los copos de nieve del suelo. pues aquello sólo lo había visto en el cine. Cuando regresó a su cuarto. no tenía sueño y tampoco estaba cansado. Mientras tanto. y ver nevar por primera vez en su vida lo emocionó. no sin antes decretar la ampliación del estado de emergencia por seis meses más en toda la zona. El Ministro del Interior los recibió con honores otorgándoles de manera póstuma el grado inmediato superior. Salió de su habitación y se dirigió a la cancha. alimentándose sólo con infusiones cítricas y galletitas saladas y fue recién el viernes por la tarde. militar y políticamente en el país. el gobierno anunciaba que iba a tomar las medidas más enérgicas a fin de capturar a los asesinos.

claro que sí. se topó con Susana Altamirano. caramba—sonrió Susana—. —¡Ah!. No se arrepintió del resfrío. con tono menos efusivo. Estuve cinco días en tus manos. Ella no lo reconoció y le respondió el saludo con un «hola» a secas como si estuviera respondiendo a un desconocido. bueno no tanto porque eso fue ya hace varios meses. se pusieron a charlar un poco más. Amador se dirigió a la cocina para prepararse un café y allí ¡oh sorpresa!. Luego. —¿Acaso no me recuerdas?—dijo Amador—. necesito un café—y se sirvió uno sin azúcar. ¡Qué memoria tengo!. uno en cada mejilla —dijo Susana. Cuando llegó. —Seis meses para ser exactos—dijo Amador. —Aquí se acostumbra dos. con una beca para hacer una maestría en enfermedades tropicales en el Kings College de la Universidad de Londres. ¿por qué se llama así? 203 . internado en el hospital. cuando se diera la ocasión. pero si eres el recién llegado. Era de Bogotá. Hazel estaba atendiendo a una familia ecuatoriana que acababa de migrar a Londres y mientras hacía hora. más bien sintió que valió la pena pagar ese precio por tocar la nieve por primera vez en su vida.restablecido. Susana lo miró por unos segundos. Ella le contó que había llegado al Reino Unido hace cinco años. Y volvieron a saludarse con un beso en la cara. salió del YMCA rumbo a la Casa Latinoamericana para hablar con Hazel. ciudad tal vez tan o más caótica que la capital del el país de donde era Amador y que le gustaría conocerlo algún día. tratando de recordar al sujeto que la abordaba de ese modo peculiar y campechano que no escuchaba hacía ya varios años.

La primera dice que el conquistador español que la fundó le puso ese nombre en honor a un día del calendario católico que coincidía con la bajada de los reyes magos y la segunda. Y desde ese día quedó establecida en cuanto decreto real se hacía referencia de ella. la menos difundida sostiene que la reina de España que era algo agorafóbica un día se despertó y le ordenó a su ujier que aquél lugar lejano en el nuevo mundo se llamase así. 204 .—Ahí sí que me agarraste. Necesitaré que me ayudes con el inglés en la traducción de unos documentos para la guía de atención en salud que estoy escribiendo. podemos tomar un bus que nos lleve desde aquí a Coven Garden. —Ese nombre nace mucho más complicado que el que me acabas de explicar —dijo Susana—. claro. yo también estaré trabajando hasta esa hora—dijo Amador sonriente—. ¿por qué no? Termino a las ocho y si no te importa esperar. produjo tal confusión que para identificarla los nativos prefirieron llamarla Bogotá (que en lengua indígena quiere decir el final de los campos) y de esa manera llegó a llamarse Bogotá a secas. preguntó Amador. —De acuerdo. Los españoles le pusieron primero Santa Fe y como habían tantas ciudades con ese nombre en Colombia y también en España. la verdad es que nadie sabe a ciencia cierta. ¿Y el de Bogotá?. Susana tenía que atender a sus pacientes que la estaban esperando y dejando la conversación a un lado Amador le propuso: —¿Podemos ir al Tropicana esta noche? —Sí. pero para no hacértela larga te contaré que existen al menos dos versiones.

Susana y la cita en el Tropicana estaban en todo momento en su mente. —Ya estamos llegando al Tropicana —dijo Susana—interrumpiendo las preocupaciones de Amador. Viajas 205 . mucha gente la conocía. Al ingresar. No te preocupes —le consoló Hazel—. Se dirigió a la cocina con la intención de incrementar la cafeína en su cerebro. pero no podía. tú sabes. por los accidentes y la contaminación. caminaron dos cuadras hasta llegar al salsódromo. Amador quiso concentrarse en el bosquejo de la guía de orientación sobre el acceso a los servicios de salud para los inmigrantes. luego. Durante la apelación los jueces sabrán considerar las pruebas que les presentes y cambiarán su fallo ya lo veras. fueron reemplazados por las combis y las custers que se han convertido en un peligro público. el asunto del asilo le roía como un comején en la cabeza. —No debe ser peor que en mi país—repuso Amador encendiéndole un cigarrillo—. pues no las tenía.Cuando habló con Hazel sobre el rechazo de su petición de asilo político Amador ya no estaba tan de capa caída y se quedó toda la tarde en la Casa Latinoamericana. ella habló sobre el pésimo transporte público que tenía su natal Bogotá. se paró en la estación de Coven Garden y de allí. Y ahora ¿qué iba a hacer? ¿Cómo podrían los jueces cambiar su decisión? No iba a poder presentar nada de lo que ellos llaman evidencias. algunos se levantaron de sus asientos para saludar a Susana. Había una mesa reservada para dos. Una vez ubicados. Eran ya cerca de las diez de la noche y el lugar empezaba a calentarse llenándose de gente. pidieron pollo al curry.Los tradicionales microbuses ya ni siquiera existen. El autobús rojo de dos pisos que los llevó cerca al Tropicana.

los jeans. peor aún si es que el ladrón identifica que tu ropa es de marca. Cuando terminé mis estudios la doctora Belinda Araoz. el reloj. alejada de la delincuencia que se ve en las capitales. lo raro es que te pase algo malo. He vivido la mayor parte de mi vida en ciudad Paraíso. —Si no fuera por la guerrilla y los conflictos sociales y políticos—dijo Susana cogiendo una pierna de pollo con las manos (explicando que esa era la manera de comer el pollo al curry) —. me ofreció un puesto en ese nosocomio. los zapatos. —Aquí en Londres. sería poco frecuente y no lo cotidiano como suele suceder en Bogotá. Es en ese sentido y salvando las diferencias por supuesto me siento más seguro en Londres que en mi país pues ahora allá la subversión y el narcotráfico controlaban todo. etcétera. tranquila y segura. te despojan hasta la ropa: te sacan la casaca. mi profesora en la maestría y directora del Hospital de Enfermedades Tropicales. Por eso prefiero Londres. estaba sobre sazonado con azafrán—. mientras que allá que deje de pasarte—comentó Amador llevándose a la boca el pollo al curry que probaba por primera vez y para su gusto. aquí puedo caminar segura a cualquier hora del día o de la noche por cualquier parte de la ciudad sabiendo que es poco probable de que me vaya a pasar algo pues todo está siendo controlado con las cámaras y si es que desafortunadamente me pasara algo. te encañonan a cualquier hora en plena luz del día y te dejan literalmente calata.Te quitan todo: la cartera. no hubiéramos venido aquí sin saber qué futuro nos espera. oportunidad que me vino 206 .encorvado mostrando el trasero y exponiéndote a que te metan la mano y roben la billetera o cualquier cosa que lleves contigo. —En Bogotá sucede lo mismo—dijo Susana—. localidad mediana.

la conocí en mi viaje. los pasos de la salsa ante la mirada de envidia de los curiosos. pero era en vano. Regresó a la pista de baile. ¿acaso estoy soñando?». Cuando se levantó para ir al baño. mira pues que chico es el mundo ¿no? Bailaron hasta altas horas de la madrugada y entre charla y recuerdos Susana le enseñó con la paciencia de una maestra de inicial. pero seguía percibiendo aquella sensación en sus pies que se deslizaban sin tocar el piso y se veía flotando como un fantasma «¿Qué me estará pasando?. —¿En serio?. Estaba seguro que aquello era producto de su imaginación o de algún tipo de alucinación pues nunca antes le había pasado algo así. la tuberculosis y la malaria que empezaban a incrementarse alarmantemente en el mundo producto como ya sabes del debilitamiento de los sistemas de salud en los países en desarrollo. vaya que coincidencia. El lenguaje del cuerpo remplazó a las palabras que le hicieron olvidar en ese instante lo que le había pasado en ciudad Paraíso. sentimiento sólo comparado con el que tuvo aquella vez en su fiesta de promoción y recordó a Patricia de quien seguía enamorado a pesar del paso de los años. igual miro sus zapatos detenidos sin tocar el suelo y se pellizcó para 207 . estaba liza y brillante como un fruto de humarí y confirmó que no estaba soñando. Miró al suelo para ver si había algo raro en la alfombra pero no había nada. pensó muerto de miedo al verse asimismo levitando a unos centímetros del suelo. Amador se sentía feliz. ¿Me habré autopepeado? ¿Podría sucederle a alguien algo como eso? Trató de dejar de pensar en ello mientras hacía la pila. —¿Belinda Araoz?. sintió como si caminara pisando espuma.como un regalo de Dios pues debido a ello inicié mi carrera en el tema de la prevención y el tratamiento del Sida.

Bueno discúlpame. bueno. es algo parecido pero más potente. —En serio ¿no la has probado?. Pucha que tonta soy. Los minutos pasaban como si fueran segundos y las horas como si fueran minutos. Acá todo el mundo la usa. no es adictiva. lo siento mucho. que lo veía igualito que antes.asegurarse que no estaba soñando. —Sí. cogiste el vaso equivocado. Amador tenía tanta sed que esa noche tomó agua como si 208 . Se miraron. te tomaste lo que era mío y yo el tuyo —sonrió jalándole para bailar otra salsa—. Inmediatamente puso en práctica lo aprendido dejándose llevar por el ritmo. Esperó el «¿qué te pasa estás loco?» y hasta ya había preparado una coartada pero contrariamente a ello. guiado por los pasos de Susana. Preguntó a Susana si notaba algo raro en él. lúcido y más atrevido. pero olvídate. —Pero es que yo nunca he con…—balbuceo Amador. sé algo sobre eso —repuso sólo por decir algo. sonrieron y continuaron en un beso interminable como si sus labios se hubieran pegado con la resina del caimito y no pensaban en despegarse si no hubiera sido porque en ese momento el DJ puso una música movida. Susana también lo besó. pucha no sabes de lo que te pierdes. ¿acaso no te das cuenta? —¡Queeé!. Me siento más alto que cuando llegue. Al regresar se dio cuenta que caminaba derecho y no estaba borracho. ¿sabes lo que es una anfetamina no?. ¿te tomaste mi agua?—dijo Susana sorprendida—. recuerda tus clases de farmacología general. Y ella le dijo que no. Se sentía feliz. Se acercó más de lo que normalmente lo hubiera hecho de no haber sido por el Éxtasis en su cerebro y la besó en la boca.

recorrió como un caracol. y siguieron con sus cuerpos pegaditos. la areola carmesí de su pezón que se elevaba y sintió una tensión debajo del ombligo y pensó que la vida había vuelto a ser otra vez generosa con él. Susana había dejado encendida la calefacción. salieron del local. tocó sus pechos duros y simétricos. con esa misma paciencia. Movidos por la energía que generaba el amor o quizás la pasión. —Si vieras cómo tengo el mío te deprimirías. —Me disculpas el desorden. adentro hacía calor. Luego. Se quitaron las casacas.fuera un camello. Vivía en un primer piso de un conjunto habitacional rodeado por una cerca de madera y un jardín que languidecía debido al abandono de los vecinos. Ella parecía ser una Venus de 209 . Cuando llegaron a la estación de Hammersmith caminaron unas cuadras hasta el departamento de Susana. iluminado por la luz tenue de la lámpara en el dormitorio. sin importarles la mirada de los curiosos. Amador desabotonó uno a uno y sin prisa los botones de la blusa de Susana y por primera vez. Susana se sacó los jeans mostrando su bien dotada anatomía. con tanto trabajo no he tenido tiempo de arreglar todo este desastre—dijo Susana recogiendo una toalla tirada en el sofá. evitando llamar la atención de las almas solitarias que a esa hora de la madrugada merodeaban a la caza de alguna víctima debilitada por el alcohol. Cuando se acostaron en la cama de sábanas pulcras. sintiéndose que se pertenecía el uno al otro. vieron sus imágenes reflejadas en el espejo. La calle estaba fría y cubierta por una intensa neblina y a la distancia divisaron las luces del autobús parrandero.

Velásquez. donde Amador no disimulaba en mirar. Los escuchaba conversar y reírse. Cuando Amador se despertó. sus cuerpos se trenzaron como culebras influenciadas por la pasión tragándose así mismas sin ofrecer resistencia. bolivianos. pero a 210 . No hicieron una. los vecinos festejaban quien sabe qué cosa. En ese momento escuchó música a todo volumen. Al verla acostada en la cama King Size. ni dos como pudiera esperarse. colombianos. ecuatorianos y venezolanos En Hammersmith. en el jardín del condómino. empapados de sudor que tuvieron que apagar la calefacción para no arder y sólo así lograron dormir al despuntar el día. la madera del catre crujió y recordó su primera experiencia de adolescente en ciudad Paraíso. eso sí con una minúscula lencería que le tapaba el pequeño triángulo de su sexo. Por alguna razón que Amador no entendía todos los peruanos decían que habían nacido en Lima. que no hubiera tenido aquella experiencia en su vida si él mismo no se lo hubiera propuesto decidiendo viajar once mil kilómetros para encontrarse con esta chica. Al primer vaivén del amor. sino tres veces el amor. Estaban allí reunidos peruanos. vivían muchos latinoamericanos que habían llegado a Londres en la década de los ochenta. Tenía mucha sed y fue a la cocina por un poco de agua. eran ya más de las dos de la tarde. Con ello confirmó que nada ocurría en la vida por el azar. lo había hecho hacía seis o siete años. Al volver. chilenos. hasta quedar exhaustos. Amador quedó convencido que no había sido un sueño y era cierto que había hecho el amor con una de las mujeres más bellas con quién jamás hubiera imaginado estar. Susana todavía dormía envuelta entre las sábanas. Una ola de migrantes peruanos. En pocos segundos.

Al otro lado de la cordillera para ser más exactos. flaco que hablaba más inglés que castellano le peguntó de dónde era y dónde quedaba el lugar de donde Amador provenía. pues las cosas no estaban tan mal. un blanquiñoso alto. Ahora sí cuéntame cómo están las cosas en tu país pues lo que aquí sabemos es que luego de la captura de los líderes subversivos. ¡Que te dure. Y contó los detalles de la resolución del juez y su apelación. compadre esa chica es la muerte! ¿Qué quería decir con eso? Pues nada. pues nunca lo había escuchado antes. respondió.juzgar por sus acentos. nuevamente se le acercó el de la caja. Es que desde la distancia aquellas celebraciones se hacían más emotivas. sin despegar un ojo de su puesto y al oído y con una palmadita al hombro le dijo: ¡Felicitaciones lecherazo!. —Ya me lo rechazaron—dijo Amador—. que era buenísima. papa a la huancaína y seco de cabrito. El encargado de la caja. le llegan a uno más al bobo. la mayoría provenían del interior del país. Aquel domingo se celebraba el día de la independencia del Perú y por ello la reunión era especial y todos correaron: ¡que viva el Perú carajo! Susana lo presentó a sus amigos y era la hora del almuerzo y había tal variedad de platos que quisieron probar de todo un poco: cebiche. O sea de la selva. arroz con pato. 211 . Cervezas iban y cervezas venían y con más confianza. te chapaste a la colombiana. los sediciosos habían sido controlados y es muy probable que te rechacen tu solicitud de asilo. añadió el de la caja levantando su vaso para hacer un brindis por la vida. Y de acuerdo a esa situación. estaba totalmente pacificado. en teoría ya no deberías estar aquí. dijeron los presentes.

asumía que la subversión había sido controlada y al país le estaba yendo bien. compadre. Habría que reconocer sin mezquindad eso sí que gracias a esa política fue que el terrorismo había sido controlado. los jueces son bien verdes aquí. nunca dan su brazo a torcer. Dependiendo de quién hacía la evaluación del asunto. pero aquello no llegaba a la gente. habló sobre la situación política de su país.—Hay un noventa por ciento de que la pierdas. menos aún con quienes recién conocía y cambiando la conversación. si era el gobierno. creciendo gracias a las exportaciones de sus materias primas y el auge de las privatizaciones de las empresas y los servicios públicos. 212 . no había empleo y la pobreza afectaba a más de la mitad de la población a tal punto que la clase media ya casi había desaparecido. Amador no quería seguir hablando sobre el tema. llegando a formar parte del ejército de los pobres ¿Cómo podría decirse que a su país le estaba yendo bien?. El gobierno de Jhon Major respaldaba los cambios que se habían dado en aquel país latinoamericano. sobre todo a su política antisubversiva. imposible pues no se sentía en el bolsillo.

denuncié ante la policía lo que me había pasado pero nunca me hicieron caso. que pidiera apoyo a alguien en casa y le enviase pruebas contundentes que respaldaran su solicitud de asilo. no la tengo.CATORCE Hazel aconsejó a Amador para que mantuviera la calma. —No vamos a poder apelar si es que no presentamos las pruebas—se sinceró el abogado—. El juez sólo aceptará la apelación si es que existen nuevas evidencias que por situaciones ajenas a tu voluntad no fueron tomadas en cuenta en tu primera declaración. tampoco el informe del ACNUR. —Entonces no podrás defender tu caso en la apelación. el temor de ir a una comisaría. allí solamente se habla de la situación social y política en la zona. —No. —Debes tener alguna copia de tu denuncia—insistió. la desconfianza que tenía la gente en las autoridades. Sólo esas evidencias 213 . Se sentía perdido ¿Cómo podría demostrar lo que le había pasado? Definitivamente no entendían la situación en su país. Para Amador las cosas se le se pusieron color de hormiga pues no tenía el tipo de evidencias que el juez estaba solicitando. las represalias que sufrías si los subversivos se enteraban que los habías denunciando ¿Tendría que haber sido torturado para que el juez le tomara en serio? ¿Qué pasaría si hiciera caso omiso a lo que le pedía el juez? ¿Y si simplemente se escondía? ¿Le pasaría lo mismo que a Patricia? ¿Tendría una vida dura? En menos de un mes debería reunir las pruebas. los recortes periodísticos no son suficientes.

El juez revisó las evidencias entregadas por el abogado. Las leyó con parsimonia. —Usted estuvo en Miami señor Fonseca —dijo el juez ya con sentencia en mano—. Amador se levantó temprano. — ¿Podría darme el nombre? —Victoria —¿Qué condición legal tiene ella? 214 . donde se decía que los sediciosos seguían incursionando en la capital y el interior del país. Había un recorte de periódico (un tabloide como lo habían clasificado). de lo contrario desestimarían la apelación dando por cerrado el caso. —No conozco a nadie en Miami señor juez. pronto llegó ese día. —Y ¿en el Reino Unido tiene a alguien que lo ayude? —Aquí tengo una prima. allí cambió de línea y se bajó en la estación de Westminster y desde allí caminó hasta The Strand donde quedaba la Corte. fue a la cocina a prepararse un café y unas tostadas con huevos revueltos. Tomó el metro hasta Piccadilly Circus. La mañana era fría y oscura y el aire gélido se sentía en la plataforma del tren a treinta metros bajo tierra. ¿Por qué no pidió asilo político allí? La legislación en esta materia indica que es el primer país a donde llega el que está buscando asilo donde debe solicitarlo.demostrarían la contundencia de los hechos. Su abogado le había estado esperando. Y. Habían asesinado a una dirigente de un asentamiento humano por negarse a colaborar con ellos y el informe de veinte páginas del ACNUR daba cuenta de la presencia de la subversión y el narcotráfico en el Alto Huallaga.

215 . si ni siquiera puedo cuidarme a mí mismo. es la única salida que tienes. —No. Amador sí que era terco. la Suprema Corte declaraba improcedente el caso del señor Amador Fonseca y rechazaba su solicitud de asilo político—se acomodó la peluca blanca y rizada. (hacía pucheros y movía de un lado a otro la cabeza). no seas terco. —Pero. menos aún podré asumir la responsabilidad de ser esposo y menos aún. Tiene usted que retornar a su país en un plazo de quince días. déjame pensarlo. no no. Y Amador se quedó frío como un sapo. —Está bien. —No es que podría. no. Tenía en mente dos alternativas: regresar a su país o quedarse de ilegal en Londres. ni hablar. padre. Amador llegó cabizbajo al departamento de Susana. Luego de un cuarto intermedio el juez tenía el veredicto: Vista las evidencias. podría ser una salida. Pero. no estoy preparado para el matrimonio. ¿quién está hablando de hijos tonto? Yo tampoco los quiero. ¿Y si se acostumbraba a la idea de quedarse con ella?. más terco que un ronsoco y desestimó la oferta de Susana. el juez mientras leía—. gracias. El día que conoció la respuesta desfavorable del juez sobre su solicitud de asilo político. no por ahora y no creo que sea contigo.—Estudiante. casarnos y así podrás tener la residencia. Sólo te estoy proponiendo una salida legal para evitar que te deporten. —Eso es todo. —Puede haber una tercera alternativa—dijo Susana—. de ninguna manera.

de todas formas era un compromiso ¿Acaso la edad de casarse no era algo que a uno le llegaba cuando era su tiempo? Es cierto. O podría divorciarse cuando el amor se terminara como lo hacía todo el mundo y no sería el primero ni el último en hacerlo. y aunque esto era sólo para arreglar los papeles. London. el amor existiría mientras duraba. Susana era linda. De repente ella se cansaría de él. muy inmaduro para el matrimonio. por la forma más que por el contenido del documento. Amador optó por quedarse de ilegal en el Reino Unido y como su inglés había mejorado. le gusta no lo podía negar. habían exigido de él lo imposible. Una mañana tres oficiales de migraciones llegaron al 40 Stockwell Road. recibió una carta del Home Office indicándole que a partir de la fecha debería retornar a su país y le daban un plazo máximo de quince días para hacerlo y de no ser así. no sé sabe adónde. hace quince días que se fue. pero estar con alguien para toda la vida era una idea que no le cuadraba. rompió la carta y se fue a trabajar. Bueno. pero no creía que pudiera ser para toda la vida. SW9 9ES y preguntaron por Amador Fonseca. dijo el administrador del YMCA. podría también darse ese caso. no se iba a ser paltas por eso. —Ya no vive aquí. A la semana siguiente. esa era su decisión final y se la dijo. No se casaría ni a balas. consiguió empleo en un asilo de ancianos en Hammersmith cerca al departamento de Susana. un amor eterno. Esta vez sí mucho más terco que un ronsoco. 216 . todavía era muy joven. el Home Office se encargaría de hacerlo de grado o fuerza.aquello no podría ser. ella lo amaba y a quienes había escuchado decirle eso. Era cierto.

inclusive el gerente del asilo de ancianos de Hammersmith está tramitándote una visa de trabajo ante el consulado. Con esa información. cerca al aeropuerto de Gatwick. pero para esa compañía el negocio no era el transporte de pasajeros sino el 217 . y dos días después. —Sólo sé que se encuentra al sur de la ciudad. No te preocupes. muchas cosas habían ya cambiado. lo capturaron en el asilo de ancianos en Hammersmith. De la capital tomó una avioneta hacia ciudad Paraíso. Ya no regresaré a Londres. —Pero dónde exactamente. Lo metieron esposado en un patrullero y lo llevaron al Centro de Detenciones de Inmigrantes. en la Casa Latinoamericana. —Gracias por tu ayuda—le dijo Amador a Susana cuando los oficiales le permitieron conversar con ella en el aeropuerto—. Las compañías de aviación nacionales habían quebrado y habían sido vendidas a empresas extranjeras. durante las fiestas navideñas viajaré a tu país para arreglar las cosas. me quedaré en ciudad Paraíso y veré si todavía puedo recuperar mi puesto de profesor en la universidad. en el Tropicana y en el departamento de Susana pero ella tampoco sabía dónde se encontraba. Cuando llegó a su país.Lo buscaron en la comunidad latina. lo embarcaron en un vuelo de la British Airways que haciendo escala en Caracas lo trajo de regreso a su país. Susana haría hasta lo imposible para evitar que lo deportaran pero no tuvo éxito. los de migraciones se quedaron tranquilos y decidieron afinar su estrategia y consultaron la base de datos del Job Centre y así un miércoles a las tres de la tarde. —Creo que en Brixton.

cansados de vivir a salto de mata escapando del cerco que les había tendido el Ejército. ¿Volverá a ejercer la docencia universitaria? —No. las cochas.de cocaína. desde allí me contactó para escribir su historia hasta aquella mañana en que desapareció y sólo supe de su paradero aquella mañana al encender la tele donde se propalaba a los cuatro vientos que el comandante Grillo y trece de sus mejores hombres. le anunció que ante la ausencia y el descrédito académico de Santibáñez necesitaban un profesor que se encargara del Departamento de Ciencias Sociales. Todos esos años en el monte le habían permitido mejorar su técnica de hacerse invisible. —La lucha armada es una utopía—fueron sus declaraciones a los medios de comunicación junto al dictador confundido. ya no quería estar en ciudad Paraíso. llegó a dominar los poderes del ayahuasca y podía invocar a las ánimas de los cerros. A partir de ese día el ex guerrillero fijó su residencia en ciudad paraíso y con el dinero producto de los cupos que pidieron fundó con sus seguidores un centro para la formación espiritual y la ciencia de la mente. un águila o una anaconda. Al entrevistarse con el Rector. 218 . por el momento no—repuso Santibáñez secándose el sudor de la frente. Mucho más que su propio maestro del la cordillera Escalera. —Y ¿A qué piensa dedicarse ahora que ha depuesto las armas?— preguntó un periodista—. anunciaban su rendición incondicional ante las cámaras de televisión. ahora le encantaba la capital y por eso se quedó a trabajar en el Minsa. los ríos y las lagunas y transformarse en un otorongo. Pero Amador había cambiado mucho.

Ese fue un día antes de que acordamos llevar el manuscrito a la editorial. Sintió que todas sus entrañas empezaban a moverse como un nido de serpientes despertando de un sueño. pues aún mantenía ese cuerpo delgado y atlético de insecto que lo caracterizaba. la falta de convicción por el cambio. de todo aquello vengo padeciendo desde que escapé de ciudad Paraíso. ni le dieron la bienvenida porque habían empezado a entrar en trance. hace un buen tiempo que necesito de ayuda. como paciente. Amador percibió el olor a tabaco de la mezcla marrón oscura del vaso de ayahuasca. me fui a Londres y me quedé en la capital. profesor. 219 . en todos estos años no he recibido noticias suyas y ahora lo encuentro convertido en un chamán para curar los males del cuerpo y el alma… —Los del cuerpo los curan los médicos. Su aspecto físico no había cambiado mucho. Tomó sólo medio vaso de aquella amarga pócima que le raspó la garganta en medio de una humareda de tabaco inundándole la mollera. Eran las serpientes del plexo solar. —La alegría es mía. aunque su cabello había ya empezado a encanecer. Amador se enteró de aquello cuando prendió la tele en su cuarto y sin perder más tiempo fue en busca de Santibáñez y lo encontró en plena sesión de ayahuasca. Y vio que en ese instante el mundo daba vueltas a su alrededor. —¡Qué alegría volver a verte! —dijo Santibáñez al reconocerlo. se dijo así mismo. yo sólo me encargo de la mente: la depresión o desinterés por la vida. Se sentó en un petate de bombonaje junto al resto de jóvenes que ni siquiera lo miraron. —Aquí me tienes. la apatía por luchar por los derechos y alcanzar nuestras metas.

sin que nadie se diera cuenta. así era el efecto purgativo del ayahuasca. poco a poco las cosas empezaron a aquietarse hasta quedarse como habían estado antes. había viajado con trece discípulos suyos y su lugarteniente desde ciudad Paraíso hasta la capital cruzando a nado el caudaloso río. bajo los efectos de la ayahuasca. convirtiéndose en un águila o en un otorongo. Escuchando la melodía del pífano sintió que no estaba solo. Luego. subieron por un Abra y cuando llegaron a la cumbre se trasformaron en águilas y volaron. Y. Luego. sintió la primera arcada y se agachó hacia la bacinica y vomitó todo lo que había comido esa tarde. Sentados en un cómodo sillón en la sala de su casa en Miami. Patricia Lezcano y su esposo. pasando por chacras. una bocanada de humo de tabaco negro que Santibáñez le echaba en la coronilla. —Pura mitología y alucinación—comentó Thomas Kaufman. afirmaba tener la capacidad de tele trasportarse por lejanos e inhóspitos parajes. Relataba cómo transformándose en un felino.Tuvo ganas de vomitar. ciudades y cumbres nevadas de la cordillera hasta que divisaron en medio de la neblina las infinitas luces de la capital. Y vio que su alma salía de su cuerpo. 220 . aterrizaron en un lugar donde se celebraba un banquete en honor al onomástico del dictador confundido. luego un poco de agua florida Murray y Timolina en la sien. veían un documental emitido en la National Geographic en el que un chamán amazónico. sintió una soplada. —Los chamanes amazónicos si pueden hacer eso mi amor—se revolcó Patricia en el sofá. consciente que no estaba muerto y se trasformó en un otorongo.

exigiendo la inmediata liberación de sus camaradas que purgaban condena en cárceles de máxima seguridad y entre quienes se encontraba la novia del comandante Grillo. ¿Eras amigo de él? Claro que sí. —Son las características de una republiqueta bananera—comentó Patricia cambiando de canal. El rostro mostrando la identidad de cada uno de los subversivos en las pantallas de televisión llamó la atención de Patricia. mostraba al dictador confundido caminando sobre los cadáveres luego de la recuperación de su residencia. ni un solo sobreviviente!—exclamo Thomas Kaufman cuando la CNN.Al día siguiente los canales de televisión mostraban las primeras imágenes del asalto a la residencia del dictador confundido por catorce subversivos. aseguraba que desde que se firmó la rendición del sujeto Gilberto Santibáñez. este nunca había abandonado la lucha armada. siendo su dimisión sólo una treta para seguir reclutando mediante el lavado del cerebro camuflado de chamán a los jóvenes y contaba con uno de sus lugartenientes más sanguinarios el filósofo y obstetra Amador Fonseca. Mediante un comunicado emitido por las emisoras locales en ciudad Paraíso. el General del Ejército. después de terminar filosofía estudió obstetricia para contentar a sus padres y luego se fue a Londres según me contó mi madre que lo encontró en el avión. 221 . (alias comandante Grillo). ¡Ese es el filósofo y obstetra! ¿A qué filósofo y obstetra te refieres? Al que conocí en la selva mi amor. —¡Que tal masacre.

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