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PALABRAS DEL DOCTOR RAÚL PLASCENCIA VILLANUEVA,

PRESIDENTE DE LA COMISIÓN NACIONAL DE LOS DERECHOS


HUMANOS, EN LA FIRMA DE UN CONVENIO GENERAL DE
COLABORACIÓN CON EL COLEGIO NACIONAL DE ECONOMISTAS,
A. C. PARA IMPULSAR ACCIONES DE CAPACITACIÓN Y
EDUCACIÓN EN MATERIA DE DERECHOS HUMANOS.

México, D.F., octubre 25 de 2010.

Señoras y señores:

A nombre de la Comisión Nacional de los Derechos Humanos


les doy la más cordial bienvenida a esta sede en el marco de
la celebración de un Convenio de Colaboración con el Colegio
Nacional de Economistas, A. C.

El acuerdo que hoy nos convoca tiene como objeto establecer


el compromiso de unir esfuerzos para impulsar acciones de
capacitación, promoción y protección de los derechos
humanos.

Además se promoverán diversas actividades educativas y


culturales dirigidas a la sociedad civil con la finalidad de
fortalecer la cultura del respeto y la salvaguarda de estos
derechos.

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Uno de los aspectos a desarrollar con el Colegio Nacional de
Economistas, A. C. será el estudio sistemático de los Derechos
Económicos, Sociales, Culturales y Ambientales. La eficacia de
estos derechos sólo se puede lograr de forma progresiva, a
través de la adopción de efectivas medidas legislativas,
administrativas y de políticas públicas.

A pesar de los importantes avances que en materia de


derechos humanos hemos logrado los mexicanos en los
últimos años, gracias en gran medida al trabajo de la Comisión
Nacional, de las Comisiones y Procuradurías Locales de
Derechos Humanos y de las Organizaciones de la Sociedad
Civil comprometidas con las causas sociales, como es el caso
del Colegio Nacional de Economistas, A. C.; aún prevalecen
marcados claroscuros en algunas materias que están
imposibilitando el pleno desarrollo democrático y sustentable
de la sociedad mexicana.

Estamos convencidos de que la base para otorgarle un impulso


fortalecido, al progreso de la nación, es la educación y la
capacitación de los servidores públicos y de la sociedad civil
en materia de derechos humanos. Así como la promoción de la
Cultura de la Legalidad y el efectivo cumplimiento de los
deberes de las personas.

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La Cultura de la Legalidad representa todo un cúmulo de
conocimientos para comprender la ley y los valores
democráticos que deben prevalecer en una sociedad, para
permitirle a las personas interrelacionarse armónicamente. En
consecuencia, para que en un Estado impere esta Cultura, no
sólo las autoridades están obligadas a observar las leyes, sino
también los particulares, pero la observancia de la ley por
parte de éstos requiere de voluntad, conocimiento y acción.

Si partimos del principio de que los ciudadanos están


obligados a conocer la ley, porque su desconocimiento no los
exime de su cumplimiento, debemos reconocer también, que se
les deben facilitar las herramientas necesarias para su
comprensión, de manera tal que no sólo conozcan sus
derechos y los mecanismos para hacerlos valer, sino también
estén conscientes de sus deberes con la convicción de que el
respeto a la ley es el mejor camino para construir una sociedad
plenamente democrática.

En esta tarea la labor de las Instituciones Públicas de


Derechos Humanos es fundamental. En este primer año de
trabajo, esta administración de la Comisión Nacional que me
honro en presidir, se ha dado a la tarea de fortalecer la
promoción y la divulgación de los derechos humanos en todo el
país; por ello, de enero a septiembre de 2010, se han
capacitado a 98 mil 15 personas.

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Sin embargo, estamos convencidos de que para dar más y
mejores resultados a la sociedad es necesaria la unión de
voluntades, por ello, impulsamos en forma permanente la firma
de Convenios de Colaboración como el que hoy suscribimos
con el Colegio Nacional de Economistas, A. C.

Felicito a los integrantes de este Colegio por unirse a estos


trabajos en beneficio de la colectividad, especialmente
agradezco al Diputado Jesús Alberto Cano Vélez, por su
compromiso con la democracia y el Estado de Derecho.

Finalmente, les reitero el deber de la Comisión Nacional de


aumentar sus actividades de capacitación y promoción de los
derechos humanos a lo largo y ancho del país.

Una sociedad interesada en conocer sus derechos, es menos


propensa a sufrir abusos por el mal ejercicio del poder público,
y al mismo tiempo, refuerza su cultura por la legalidad.

Muchas gracias.