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Solución cuestionario sobre cristo, el espíritu santo y la iglesia en

el Catecismo (422-945)
Jimmy Raúl Lara Vargas
Propedéutico
2020

1. ¿Cuál es la Buena Noticia para el hombre?

La buena noticia para el hombre es que Dios ha enviado a su hijo para salvarnos: «Al
llegar la plenitud de los tiempos, envió Dios a su Hijo, nacido de mujer, nacido bajo la ley
para rescatar a los que se hallaban bajo la ley, y para que recibiéramos la filiación
adoptiva» (Ga 4, 4-5)

2. ¿Qué significa el nombre de Jesús?

Jesús quiere decir en hebreo «Dios salva». En el momento de la anunciación, el ángel


Gabriel le dio como el nombre propio el nombre de Jesús que expresa a la vez su identidad
y su misión. El nombre de Jesús significa que el Nombre mismo de Dios está presente en la
persona de su Hijo hecho hombre para la redención universal y definitiva de los pecados.

3. ¿Por qué Jesús es llamado Cristo? ¿Qué significa para ti en lo personal que
Jesús es “el Señor”?

Cristo viene de la traducción griega del termino hebreo «Mesías» que quiere decir
«Ungido». Pasa a ser nombre propio de Jesús porque el cumple perfectamente la misión
divina que esa palabra significa. El Mesías debía ser ungido por el Espíritu del Señor a la
vez como rey y sacerdote, pero también como profeta. Jesús cumplió la esperanza
mesiánica de Israel en su triple función de Sacerdote, Profeta u Rey. En lo personal, el
hecho de que Jesús es «el Señor » me lleva a creer en Él como verdadero Dios, lo que a su
vez me lleva a imitarlo en su santidad y perfección. Además, el tener a Jesús por Señor
alimenta mi deseo de seguirlo y entregarme a él por completo.

4. ¿Qué es adorar a Dios?

Adorar a Dios es reconocerle como Dios, como Creador y Salvador, Señor y Dueño de todo
lo que existe, como Amor infinito y misericordioso. «Adorarás al Señor tu Dios y sólo a él
darás culto» (Dt 6, 13). Es también reconocer con respeto y sumisión absolutos la nada de
la criatura que sólo existe por Dios, alabarlo, exaltarle y humillarse a sí mismo, como hace
María en el Magníficat, confesando con gratitud que Él ha hecho grandes cosas y que su
nombre es santo (Lc 1, 46-49). La adoración del Dios único libera al hombre del repliegue
sobre sí mismo, de la esclavitud del pecado y de la idolatría del mundo.
5. ¿Por qué el Hijo de Dios se hizo hombre?

Con el credo Niceno-Constantinopolitano respondemos a esta pregunta: «Por nosotros los


hombres y nuestra salvación bajó del cielo, y por obra del Espíritu Santo se encarnó en la
Virgen María y se hizo hombre». El Verbo se encarnó para:
V Salvarnos y reconciliarnos con Dios
V Para que nosotros conozcamos el amor de Dios
V Ser nuestro modelo de santidad
V Hacernos partícipes de la naturaleza divina

6. ¿Qué significa la palabra «Encarnación»?

La encarnación es el hecho de que el Hijo de Dios haya asumido una naturaleza humana
para llevar a cabo nuestra salvación.
"Cristo, siendo de condición divina, no retuvo ávidamente el ser igual
a Dios, Sino que se despojó de sí mismo tomando condición de siervo
haciéndose semejante a los hombres y apareciendo en su porte como
hombre" (Flp 2, 6-7)

7. ¿De qué modo Jesucristo es verdadero Dios y verdadero hombre?

La Segunda Persona de la Santísima Trinidad (el Hijo) unió a su propia naturaleza divina
una verdadera naturaleza humana, con un cuerpo y un alma como los nuestros, se hizo
carne no por transformación de la divinidad en humanidad, sino mediante la asunción de la
naturaleza humana. No es un ser con dos personalidades (la de Dios y la de hombre), sino
una Persona con dos naturalezas (unión hipostática). Tampoco es en parte Dios y en parte
hombre, ni el resultado de una mezcla confusa entre lo divino y lo humano: «Se hizo
verdaderamente hombre sin dejar de ser verdaderamente Dios» (CEC, 464).

8. Pero algunos hoy en día sostienen que Jesús nunca dijo que Él era Dios. 
¿Cómo puedes responderles?

En el misterio de la Encarnación, la naturaleza humana ha sido asumida por Cristo, no


absorbida por su divinidad. Por ello, su naturaleza humana pertenece propiamente a la
persona divina del Hijo de Dios que la ha asumido y todo lo que es y hace en ella pertenece
a Jesús, Hijo de Dios. Es decir, en Jesús existe una naturaleza humana y una divina, las
cuales forman una unidad en su Persona.

9. ¿Tenía el Hijo de Dios hecho hombre un alma con inteligencia humana? 


Apolinar de Laodicea afirmaba que en Cristo el Verbo había sustituido al alma o al espíritu.
Contra este error la Iglesia confesó que el Hijo eterno asumió un alma racional humana
dotada de verdadero conocimiento humano. Debido a su unión con la Sabiduría divina en
la persona del Verbo encarnado, el conocimiento humano de Cristo gozaba en plenitud de
la ciencia de los designios eternos que había venido a revelar.
10. Pero… ¿Jesús tenía dos voluntades: la divina y la humana?
La Iglesia confesó en el sexto Concilio Ecuménico realizado en Constantinopla que Cristo
posee dos voluntades y dos operaciones naturales, divinas y humanas, no opuestas, sino
cooperantes, de forma que el Verbo hecho carne, en su obediencia al Padre, ha querido
humanamente todo lo que ha decidido divinamente con el Padre y el Espíritu Santo para
nuestra salvación. La voluntad humana de Cristo sigue a su voluntad divina sin hacerle
resistencia ni oposición, sino todo lo contrario, estando subordinada a esta voluntad
omnipotente.

11. ¿Tenía Cristo un verdadero cuerpo humano?

Como el Verbo se hizo carne asumiendo una verdadera humanidad, el cuerpo de Cristo era
limitado. La Iglesia siempre ha admitido que, en el cuerpo de Jesús, Dios que era invisible
en su naturaleza se hace visible. En efecto, las particularidades individuales del cuerpo de
Cristo expresan la persona divina del Hijo de Dios. Él ha hecho suyos los rasgos de su
propio cuerpo humano hasta el punto de que, pintados en una imagen sagrada, pueden ser
venerados porque el creyente que venera su imagen, venera a la persona representada en
ella.

12. ¿Qué representa el Corazón de Jesús? 

Jesús, durante su vida, su agonía y su pasión nos ha conocido y amado a todos y a cada uno
de nosotros y se ha entregado por cada uno de nosotros: «El Hijo de Dios me amó y se
entregó a sí mismo por mí » (Ga 2, 20). Nos ha amado a todos con un corazón humano. Por
esta razón, el sagrado Corazón de Jesús, traspasado por nuestros pecados y para nuestra
salvación, representa aquel amor con que el divino Redentor ama continuamente al eterno
Padre y a todos los hombres.

13. ¿Qué significa la expresión «concebido por obra y gracia del Espíritu Santo»?

La Anunciación a María inaugura la plenitud de los tiempos, es decir, el cumplimiento de


las promesas y de los preparativos. María es invitada a concebir a aquel en quien habitará
corporalmente la plenitud de la divinidad. La respuesta divina a su ¿cómo será esto, puesto
que no conozco varón? se dio mediante el poder del Espíritu: «El Espíritu Santo vendrá
sobre ti» (Lc 1, 35).  La misión del Espíritu Santo está siempre unida y ordenada a la del
Hijo. El Espíritu Santo fue enviado para santificar el seno de la Virgen María y fecundarla
por obra divina, haciendo que ella conciba al Hijo eterno del Padre en una humanidad
tomada de la suya. El Hijo único del Padre, al ser concebido como hombre en el seno de la
Virgen María es Cristo, es decir, el ungido por el Espíritu Santo.

14. ¿Por qué María es verdaderamente Madre de Dios? 

Llamada en los Evangelios la Madre de Jesús, María es aclamada por Isabel bajo el
impulso del Espíritu como la madre de mi Señor desde antes del nacimiento de su hijo. En
efecto, aquél que ella concibió como hombre, por obra del Espíritu Santo, y que se ha
hecho verdaderamente su Hijo según la carne, no es otro que el Hijo eterno del Padre, la
segunda persona de la Santísima Trinidad. La Iglesia confiesa que María es
verdaderamente Madre de Dios [Theotokos].

15. ¿Qué significa, entonces, para una creatura humana ser Madre de Dios?
¿Cómo puede una creatura humana engendrar a Dios?

Para cumplir el designio de Dios Padre, Jesucristo asumió la naturaleza humana, es decir,
es verdadero Dios y verdadero hombre. En efecto, aquél que María concibió como hombre,
por obra del Espíritu Santo, y que se ha hecho verdaderamente su Hijo según la carne, no es
otro que el Hijo eterno del Padre, la segunda persona de la Santísima Trinidad. La Iglesia
confiesa que María es verdaderamente Madre de Dios ["Theotokos"]. También es de
resaltar que María no engendró Jesús, ya que eso solo lo hace Dios Padre, ella solo
participó en la obra de la encarnación del hijo de Dios.

16. ¿Qué significa «Inmaculada Concepción»? 

Para ser la Madre del Salvador, María fue dotada por Dios con dones a la medida de una
misión tan importante. El ángel Gabriel en el momento de la anunciación la saluda como
"llena de gracia". En efecto, para poder dar el asentimiento libre de su fe al anuncio de su
vocación era preciso que ella estuviese totalmente conducida por la gracia de Dios.  A lo
largo de los siglos, la Iglesia ha tomado conciencia de que María había sido redimida desde
su concepción. Es lo que confiesa el dogma de la Inmaculada Concepción, proclamado en
1854 por el Papa Pío IX:
«La bienaventurada Virgen María fue preservada inmune de toda la mancha de
pecado original en el primer instante de su concepción por singular gracia y
privilegio de Dios omnipotente, en atención a los méritos de Jesucristo Salvador
del género humano (Pío IX, Bula Ineffabilis Deus).
17. ¿Qué diferencia hay entre la Inmaculada Concepción y la concepción de Jesús
en el seno de la Santísima Virgen María?

La inmaculada concepción es el designio divino por el cual la Virgen María fue preservada
de toda mancha de pecado; concebida sin pecado original. Esto con el fin de que fuera la
Madre del Salvador, y concibiese por obra y gracia del Espíritu Santo al hijo de Dios,
Jesucristo Señor nuestro. Es decir, la Inmaculada concepción hace parte de la preparación
de la venida del Mesías.

18. ¿En qué sentido María es «siempre Virgen»?

La Liturgia de la Iglesia celebra a María como la «Aeiparthenos», la siempre virgen. Con


ello confiesa la virginidad real y perpetua de María, reconociendo que ella fue virgen antes
del parto, durante el parto y después del parto, lo que nos lleva también a afirmar que su
matrimonio con José fue vivido con mucho amor, pero en total castidad

19. Pero los Evangelios nos hablan de “los hermanos de Jesús”…

A la creencia en la virginidad de María objeta a veces que la Escritura menciona unos


hermanos y hermanas de Jesús (Mc 3, 31-55). La Iglesia siempre ha entendido estos pasajes
como no referidos a otros hijos de la Virgen María. En efecto, Santiago y José "hermanos
de Jesús" son los hijos de una María discípula de Cristo que se designa de manera
significativa como "la otra María". Se trata de parientes próximos de Jesús, según una
expresión conocida del Antiguo Testamento (Gn 13, 8)

20. ¿Qué nos enseña el Evangelio sobre los Misterios del nacimiento y la infancia
de Jesús?  (CIC-C # 103)

El Evangelio enseña que Jesús nació en la humildad de un establo, de una familia pobre (Lc
2, 6-7); en esta pobreza se manifiesta la gloria del cielo. La Iglesia no se cansa de cantar la
gloria de esta noche. "Hacerse niño" con relación a Dios es la condición para entrar en el
Reino; para eso es necesario abajarse, hacerse pequeño; más todavía: es necesario "nacer de
lo alto" para "hacerse hijos de Dios". El misterio de Navidad se realiza en nosotros cuando
Cristo "toma forma" en nosotros.

A cerca de la infancia de Jesús, enseña a cerca cuatro acontecimientos principales

V La Circuncisión de Jesús (Lc 2, 21), al octavo día de su nacimiento es señal de su


inserción en la descendencia de Abraham y de su consagración al culto de Israel en
el que participará durante toda su vida.

V La Epifanía es la manifestación de Jesús como Mesías de Israel, Hijo de Dios y


Salvador del mundo, la Epifanía celebra la adoración de Jesús por unos "magos"
venidos de Oriente (Mt 2, 1-11). En estos "magos", representantes de religiones
paganas de pueblos vecinos, el Evangelio ve las primicias de las naciones que
acogen, por la Encarnación, la Buena Nueva de la salvación.
V La Presentación de Jesús en el Templo (Lc 2, 22-39) lo muestra como el
Primogénito que pertenece al Señor. Jesús es reconocido como el Mesías tan
esperado, "luz de las naciones" y "gloria de Israel", pero también "signo de
contradicción".

V La Huida a Egipto y la matanza de los inocentes (Mt 2, 13-18) manifiestan la


oposición de las tinieblas a la luz: "Vino a su Casa, y los suyos no lo recibieron"(Jn
1, 11). Toda la vida de Cristo estará bajo el signo de la persecución.

21. ¿Qué nos enseña la vida oculta de Jesús en Nazaret? (CIC-C #104)

Enseña que durante la mayor parte de su vida, Jesús compartió la condición de la inmensa
mayoría de los hombres: una vida cotidiana de trabajo manual y sometida a la ley de Dios.
De todo este período se nos dice que Jesús estaba sometido a sus padres y que progresaba
en sabiduría, en estatura y en gracia ante Dios y los hombres. Con la sumisión a su madre, y
a su padre legal, Jesús cumple con perfección el cuarto mandamiento. Es la imagen
temporal de su obediencia filial a su Padre celestial. El hallazgo de Jesús en el
Templo (Lc 2, 41-52) es el único suceso que rompe el silencio de los Evangelios sobre los
años ocultos de Jesús. Jesús deja entrever en ello el misterio de su consagración total a una
misión derivada de su filiación divina: "¿No sabíais que me debo a los asuntos de mi
Padre?".

22. ¿Por qué Jesús recibe de Juan Bautista el «Bautismo de conversión para el
perdón de los pecados» (Lc 3, 3)?  (CIC-C # 105)

El bautismo de Jesús es la aceptación y la inauguración de su misión de Siervo doliente. Se


deja contar entre los pecadores; es el Cordero de Dios que quita el pecado del mundo;
anticipa ya el "bautismo" de su muerte sangrienta. Viene ya a cumplir toda justicia, es
decir, se somete enteramente a la voluntad de su Padre. A esta aceptación responde la voz
del Padre que pone toda su complacencia en su Hijo. En su bautismo, se abrieron los cielos
que el pecado de Adán había cerrado; y las aguas fueron santificadas por el descenso de
Jesús y del Espíritu como preludio de la nueva creación.

23. ¿Quién es invitado a formar parte del Reino de Dios, anunciado y realizado
por Jesús? (CIC-C #107)

Todos los hombres están llamados a formar parte del Reino de Dios, este Reino Mesiánico
está destinado a acoger a los hombres de toda raza, lengua, pueblo y nación. Aun así, el
Reino pertenece a los pobres y a los pequeños, es decir, a los que lo acogen con un corazón
humilde. Además, Jesús llama a los pecadores al Banquete del Reino.

24. ¿Por qué Jesús manifiesta el Reino mediante signos y milagros? (CIC-C #108)
Los signos que lleva a cabo Jesús testimonian que el Padre le ha enviado e invitan a creer
en Él. Concede lo que le piden a los que acuden a él con fe, por tanto, los milagros
fortalecen la fe en Aquel que hace las obras de su Padre: éstas testimonian que él es Hijo de
Dios. No pretenden satisfacer la curiosidad ni los deseos mágicos. A pesar de tan evidentes
milagros, Jesús es rechazado por algunos; incluso se le acusa de obrar movido por los
demonios. Es importante tener en cuenta que no vino para abolir todos los males aquí
abajo sino a liberar a los hombres de la esclavitud más grave, la del pecado 

25. ¿Qué autoridad confiere Jesús a sus Apóstoles en el Reino?  (CIC-C #109)

Jesús ha confiado a Pedro una autoridad específica: "A ti te daré las llaves del Reino de los
cielos; y lo que ates en la tierra quedará atado en los cielos, y lo que desates en la tierra
quedará desatado en los cielos" (Mt 16, 19). El poder de las llaves designa la autoridad para
gobernar la casa de Dios, que es la Iglesia. El poder de "atar y desatar" significa la
autoridad para absolver los pecados, pronunciar sentencias doctrinales y tomar decisiones
disciplinares en la Iglesia. Jesús confió esta autoridad a la Iglesia por el ministerio de los
Apóstoles y particularmente por el de Pedro, el único a quien Él confió explícitamente las
llaves del Reino.

26. ¿Cuál es el significado de la Transfiguración? (CIC-C #110)

En la Transfiguración, Jesús muestra por un instante su gloria divina. Muestra también que
para "entrar en su gloria" es necesario pasar por la Cruz en Jerusalén. Se da también un a
Epifanía Trinitaria: el Padre en la voz, el Hijo en el hombre, el Espíritu en la nube
luminosa. Es decir, la transfiguración es una «Visión anticipada del Reino».

27.  ¿Qué eran “los infiernos” a los que Jesucristo descendió después de su


muerte?

Para la tradición Judeo-Cristiana los infiernos, sheol o hades, es el lugar de los muertos.
Allí se encontraban privados de la visión de Dios. Hay que distinguir entre «Infiernos» e
«Infierno», ya que este último es el estado destinado para satanás y los demonios. Jesús
descendió a los infiernos para liberar a los justos que allí se encontraban y conducirlos al
Padre.

28. ¿Se puede ser cristiano sin creer en la Resurrección de Cristo? 

La resurrección de Cristo es un hecho histórico, así lo demuestra el sepulcro vacío.


Además, como dice el apóstol, «Y si no resucitó Cristo, vacía es nuestra predicación, vacía
también vuestra fe» (1 Cor 15,14). Es decir, negar la resurrección de Cristo acarrea
múltiples errores doctrinales tales como negar la divinidad de Jesús y afirmar que Jesús
reposa en el lugar de los muertos no junto al Padre. Así, alguien que no cree en la
resurrección de Cristo, de ninguna manera puede llamarse cristiano.

29. ¿Qué significa que Jesús resucitó?


La resurrección de Cristo es cumplimiento de las promesas del AT, también es confirmada
la verdad de su divinidad. Con ella realiza la adopción filial, porque los hombres se
convierten en hermanos de Cristo, no por naturaleza sino por el don de la gracia. Por
último, la resurrección de Cristo es principio y fuente de nuestra resurrección futura.

30. ¿Cómo fue que los discípulos empezaron a creer que Jesús había resucitado? 

El primer “indicio” de la resurrección de Cristo es el sepulcro vacío. María Magdalena y las


santas mujeres fueron las primeras en encontrar al Resucitado. Así, las mujeres fueron las
primeras mensajeras de la resurrección incluso para los apóstoles. Luego, Jesús se apareció
a ellos, primero a Pedro y después a los doce. Es decir, los apóstoles dan testimonio de lo
que vieron y oyeron, y ellos vieron al mismo Cristo glorificado en su naturaleza humana.

31. Mediante su Resurrección ¿Cristo vuelve al estado físico corporal que tuvo
durante su vida terrena?

Al resucitar al tercer día Jesús se presenta con el mismo cuerpo con el que había sido
martirizado y crucificado, ya que sigue llevando las huellas de la Pasión. Sin embargo, este
cuerpo auténtico y real posee al mismo tiempo las propiedades nuevas de un cuerpo
glorioso: no está situado en el espacio ni en el tiempo, pero puede hacerse presente a su
voluntad donde quiere y cuando quiere, porque su humanidad ya no puede ser retenida en la
tierra y pertenece al dominio divino del Padre.         

32. ¿Qué demuestra Jesús con su Resurrección?

La obra de la Resurrección es un acontecimiento de inimaginable valor y trascendencia. En


ella Jesús demuestra que es verdaderamente el Hijo de Dios, mostrando así su indudable
Divinidad. También la resurrección demuestra el poder de Dios, su dominio sobre la
muerte.

33. ¿Qué significa cuando decimos que Jesús ascendió al Cielo?

Cuarenta días después de su resurrección, y luego de haber instruido a sus discípulos sobre
el Reino, Jesús entra con su humanidad a la gloria divina simbolizada por la nube y por el
cielo. El hecho histórico de la Ascensión marca la transición de la gloria de Cristo
resucitado a la de Cristo exaltado a la derecha de Dios.

34. ¿Qué significa que Jesucristo está sentado a la derecha del Padre?

En el momento de la ascensión, Jesús se “sentó a la derecha del Padre”: "Por derecha del
Padre entendemos la gloria y el honor de la divinidad, donde el que existía como Hijo de
Dios antes de todos los siglos como Dios y consubstancial al Padre, está sentado
corporalmente después de que se encarnó y de que su carne fue glorificada. Sentarse a la
derecha del Padre significa la inauguración del reino del Mesías, cumpliéndose la visión del
profeta Daniel respecto del Hijo del hombre: "A él se le dio imperio, honor y reino, y todos
los pueblos, naciones y lenguas le sirvieron. Su imperio es un imperio eterno, que nunca
pasará, y su reino no será destruido jamás" (Dn 7, 14).

35. ¿Cómo será el Juicio Final?

El juicio final será el día en que Jesucristo vuelva cubierto de poder y majestad. Este
advenimiento escatológico está antecedido por la última prueba de la Iglesia, en la que
surgirá un pseudo-mesias que hará tambalear la fe de muchos creyentes. Entonces, se
pondrá a la luz la conducta de cada uno y el secreto de los corazones. Luego los justos
resucitarán con Cristo y los condenados serán privados de la gloria de Dios por toda la
eternidad. Ese día se establecerá el pleno poderío de Cristo y todo le quedará sometido.

36. ¿Quién es el Espíritu Santo?

El Espíritu Santo es la tercera persona de la Santísima Trinidad, consubstancial con el


Padre y el Hijo y fruto del amor entre ellos; es quien precede y despierta e nosotros la fe y
nos inicia en la vida nueva que es conocer al único y verdadero Dios y a su Mesías.

37. ¿Qué otros nombres recibe el Espíritu Santo?  ¿Cómo se representa el Espíritu
Santo?

Espíritu Santo es su nombre propio, no obstante, cuando Jesús promete su venida, le llama
«Paráclito», que suele traducirse como «Consolador». Jesús también lo llama «Espíritu de
Verdad». Además, en las cartas de San Pablo se encuentran los siguientes apelativos: el
Espíritu de la Promesa, el Espíritu de Adopción, el Espíritu de Cristo, el Espíritu del Señor,
el Espíritu de Dios, y en la carta de san Pedro, el Espíritu de Gloria. Existen diversas
maneras de representarlo, pero las más comunes son: el agua, la unción, el fuego, la nube y
la luz, el sello, la mano, el dedo y la paloma.

38. ¿Cómo podemos aplicar el signo del Espíritu Santo como viento a nuestra vida
espiritual?

El Espíritu Santo es quien alienta nuestra fe y nos guía por los caminos que conducen a
Dios, por ello, debemos ser dóciles a su influjo, con el cual cumple su obra en cada uno de
nosotros. Ser dóciles significa dejarse arrastrar por su corriente, así como una cometa se
deja llevar por el viento hacia las alturas, así nosotros debemos dejar que la brisa del
Espíritu Santo nos lleve hacia Dios.

39. ¿Cómo fue ese día de Pentecostés y qué sucedió?

"De repente vino del cielo un ruido como el de una ráfaga de viento impetuoso, que llenó
toda la casa en la que se encontraban. Se les aparecieron unas lenguas como de fuego que
se repartieron y se posaron sobre cada uno de ellos; quedaron todos llenos del Espíritu
Santo y se pusieron a hablar en otras lenguas, según el Espíritu les concedía
expresarse."(Hch 2, 2-4) El día de Pentecostés (siete semanas después de la Resurrección),
la Pascua de Cristo se consuma con la efusión del Espíritu Santo que se manifiesta, da y
comunica como Persona divina: desde su plenitud, Cristo, el Señor derrama profusamente
el Espíritu. En este día se revela plenamente la Santísima Trinidad. Desde ese día el Reino
anunciado por Cristo está abierto a todos los que creen en Él: en la humildad de la carne y
en la fe, participan ya en la comunión de la Santísima Trinidad. Con su venida, que no cesa,
el Espíritu Santo hace entrar al mundo en los "últimos tiempos", el tiempo de la Iglesia, el
Reino ya heredado, pero todavía no consumado.

40. ¿Cómo pudo suceder toda esta trasformación?  ¿Cuál era la actividad


principal de los Apóstoles antes de Pentecostés?

Esta transformación sucedió gracias al poder del Espíritu Santo (Dios) y a la aceptación
realizada por los apóstoles, que se dejan llevar por el influjo del Espíritu. Luego de la
Ascensión los creyentes esperaban el Espíritu que el Señor Jesús le s había prometido. Justo
antes del día de Pentecostés, los apóstoles habían elegido a Matías para ocupar el puesto
que Judas despreció al traicionar al Señor.

41. ¿Qué hace el Espíritu Santo en la Iglesia? (CIC-C#145)  

La misión del Hijo y el Espíritu Santo en la Iglesia, asocia desde ahora a los fieles de
Cristo en su comunión con el Padre en el Espíritu Santo: El Espíritu Santo prepara a los
hombres, los previene por su gracia, para atraerlos hacia Cristo. Les manifiesta al Señor
resucitado, les recuerda su palabra y abre su mente para entender su Muerte y su
Resurrección. Les hace presente el misterio de Cristo, sobre todo en la Eucaristía para
reconciliarlos, para conducirlos a la comunión con Dios, para que den "mucho fruto".
Cristo, cabeza de la Iglesia, por medio de los sacramentos, comunica su Espíritu,
Santo y Santificador, a los miembros de su Cuerpo

42. ¿Qué son los Carismas y para qué sirven?

Un carisma es ante todo un don gratuito que Dios concede a algunas personas en beneficio
de la comunidad. El término procede del latín “charisma” (agradar, hacer favores). Los
carismas son regalos que el Espíritu Santo concede a cada uno o de manera colectiva, para
edificar la Iglesia y para el servicio de los demás.

43. ¿Cuál es la misión de la Iglesia? (CIC-C #150)

Dios decidió elevar a los hombres a la participación de la vida divina, a la cual llama a
todos los hombres en su Hijo: "Dispuso convocar a los creyentes en Cristo en la santa
Iglesia". Principalmente la Iglesia tiene dos tipos de misión:
Comunión:
V Llevar hacia el Padre, por Jesucristo, en el Espíritu Santo; ·
V unir a los hombres con Dios, para vivir su vida, su amor y su verdad; ·
V Transformarse y transformar en El (ya no vivo yo, es Cristo quien vive en mí...)
Participación:
V Recibir la vida nueva y los demás dones de Dios;
V Unirse a su acción salvadora: dar lo recibido y ser signo e instrumento suyo.

44. ¿La Iglesia es sólo una institución?

La palabra institución puede entenderse de dos formas: como fundación o creación y como
organismo con una labor propia. La iglesia cabe en amabas definiciones, la primera se ve
ne que fue instituida por el mismo Cristo sobre el cimiento de los apóstoles. La segunda
abarca encierta medida la realida de la Iglesia, es una realidad visible y a la vez espiritual:
“Cristo, el único Mediador, estableció en este mundo su Iglesia santa, comunidad de fe,
esperanza y amor, como un organismo visible. La mantiene aún sin cesar para comunicar
por medio de ella a todos la verdad y la gracia". La Iglesia es a la vez:
V Sociedad dotada de órganos jerárquicos y el Cuerpo Místico de Cristo.
V El grupo visible y la comunidad espiritual.
V La Iglesia de la tierra y la Iglesia llena de bienes del cielo.
Estas dimensiones juntas constituyen "una realidad compleja, en la que están unidos el
elemento divino y el humano"

45. ¿Qué significa que la Iglesia es Pueblo de Dios? 

En su designio divino quiso Dios santificar y salvar a los hombres no individualmente y


aislados, sin conexión entre sí, sino hacer de ellos un pueblo para que le conociera de
verdad y le sirviera con una vida santa. Por eso la Iglesia es Pueblo de Dios, llega a ser
miembro de ese cuerpo, tiene por cabeza a Jesús, su identidad es la dignidad y libertad de
hijos de Dios, su ley es el mandamiento del amor, su misión es ser sal de la tierra y luz del
mundo y su destino es el Reino de Dios.

46. ¿Qué significa que la Iglesia es el Cuerpo de Cristo?

Jesús prometió a los apóstoles quedarse con ellos hasta el fin de los tiempos y les envió su
Espíritu. Por eso, la comunión con Jesús se hizo en cierto modo más intensa: Por la
comunicación de su Espíritu a sus hermanos, reunidos de todos los pueblos, Cristo los
constituye místicamente en su cuerpo. La comparación de la Iglesia con el cuerpo arroja un
rayo de luz sobre la relación íntima entre la Iglesia y Cristo. No está solamente reunida en
torno a Él: siempre está unificada en Él, en su Cuerpo. Tres aspectos de la Iglesia "cuerpo
de Cristo" se han de resaltar más específicamente: la unidad de todos los miembros entre sí
por su unión con Cristo; Cristo Cabeza del cuerpo y la Iglesia Esposa de Cristo.

47. ¿Por qué decimos que la Iglesia es la “Esposa de Cristo”?


La unidad de Cristo y de la Iglesia, Cabeza y miembros del cuerpo, implica también la
distinción de ambos en una relación personal. Este aspecto es expresado con frecuencia
mediante la imagen del esposo y de la esposa. El Señor se designó a sí mismo como "el
Esposo". El apóstol presenta a la Iglesia y a cada fiel, miembro de su Cuerpo, como una
Esposa "desposada" con Cristo Señor para "no ser con él más que un solo Espíritu". Ella es
la Esposa inmaculada del Cordero inmaculado a la que Cristo amó y por la que se entregó a
fin de santificarla, la que él se asoció mediante una Alianza eterna y de la que no cesa de
cuidar como de su propio Cuerpo 

48. ¿Qué queremos decir cuando rezamos que la Iglesia es Una?

La Iglesia es una debido a su origen: El modelo y principio supremo de este misterio es la


unidad de un solo Dios Padre e Hijo en el Espíritu Santo, en la Trinidad de personas. La
Iglesia es una debido a su Fundador: Pues el mismo Hijo encarnado por su cruz reconcilió a
todos los hombres con Dios restituyendo la unidad de todos en un solo pueblo y en un solo
cuerpo. La Iglesia es una debido a su "alma": El Espíritu Santo que habita en los creyentes
y llena y gobierna a toda la Iglesia, realiza esa admirable comunión de fieles y une a todos
en Cristo tan íntimamente que es el Principio de la unidad de la Iglesia. Por tanto, pertenece
a la esencia misma de la Iglesia ser una. No obstante, posee una gran diversidad que
procede a la vez de la variedad de los dones de Dios y de la multiplicidad de las personas
que los reciben: "diversidad de operaciones, pero es el mismo Dios que obra en todos." (1
Cor 12,6)

49. ¿Y los demás Cristianos no-Católicos no son nuestros hermanos?

Desde el principio la Iglesia se ha visto afectada por algunas escisiones (Herejía,


apostasía y el cisma) que atentan contra la unidad del cuerpo de Cristo. Los
hombres que nacen hoy en las comunidades surgidas de tales rupturas y son
instruidos en la fe de Cristo, no pueden ser acusados del pecado de la separación
y la Iglesia católica los abraza con respeto y amor fraternos, justificados por la fe
en el Bautismo, se han incorporado a Cristo; por tanto, con todo derecho se
honran con el nombre de cristianos y son reconocidos con razón por los hijos de
la Iglesia católica como hermanos en el Señor.

50. ¿Por qué decimos que la Iglesia es Santa?

La fe confiesa que la Iglesia no puede dejar de ser santa. En efecto, Cristo, el Hijo de Dios,
a quien con el Padre y con el Espíritu se proclama el solo santo, amó a su Iglesia como a su
esposa. Él se entregó por ella para santificarla, la unió a sí mismo como su propio cuerpo y
la llenó del don del Espíritu Santo para gloria de Dios»; Así, la Iglesia es el Pueblo santo de
Dios y sus miembros son llamados santos. La Iglesia, unida a Cristo, está santificada por
Él; por Él y en Él, ella también ha sido hecha santificadora. Todas las obras de la Iglesia se
esfuerzan en conseguir la santificación de los hombres en Cristo y la glorificación de Dios.
51. ¿Por qué se llama católica la Iglesia que Cristo fundó? «»

La palabra «católica» significa «universal» en el sentido de según la totalidad o según la


integridad. La Iglesia es católica en un doble sentido: Es católica porque Cristo está
presente en ella. Allí donde está Cristo Jesús, está la Iglesia Católica. En ella subsiste la
plenitud del Cuerpo de Cristo unido a su Cabeza, lo que implica que ella recibe de Él la
plenitud de los medios de salvación que Él ha querido: confesión de fe recta y completa,
vida sacramental íntegra y ministerio ordenado en la sucesión apostólica. Es católica
porque ha sido enviada por Cristo en misión a la totalidad del género humano. Cada una de
las Iglesias particulares es Católica porque en ellas está Cristo mediante la unión con sus
pastores.

52. ¿Por qué también se dice que la Iglesia es apostólica?

La Iglesia es apostólica porque está fundada sobre los apóstoles, y esto en un triple sentido:

V Fue y permanece edificada sobre "el fundamento de los Apóstoles", testigos


escogidos y enviados en misión por el mismo Cristo.
V Guarda y transmite, con la ayuda del Espíritu Santo que habita en ella, la enseñanza,
el buen depósito y las sanas palabras oídas a los Apóstoles.
V Sigue siendo enseñada, santificada y dirigida por los Apóstoles hasta la vuelta de
Cristo gracias a aquellos que les suceden en su ministerio pastoral: el colegio de los
obispos, al que asisten los presbíteros juntamente con el sucesor de Pedro y Sumo
Pastor de la Iglesia.

53. ¿A qué se llama Sucesión Apostólica?

Para que continuase después de su muerte la misión que Jesús les había encomendado de
anunciarlo a todo le género humano, los apóstoles encargaron mediante una especie de
testamento a sus colaboradores más inmediatos que terminaran y consolidaran la obra que
ellos empezaron. Estos a su vez mediante la imposición de manos nombraron sucesores
suyos a otros, que recibieron el nombre de Obispos. Es decir, desde los apóstoles se ha ido
transmitiendo de generación en generación el poder y la misión dados por Jesús a Pedro y a
los demás.

54. ¿Quién pertenece a la Iglesia Católica?

Están plenamente incorporados a la sociedad que es la Iglesia aquellos que,


teniendo el Espíritu de Cristo, aceptan íntegramente su constitución y todos los
medios de salvación establecidos en ella y están unidos, dentro de su estructura
visible, a Cristo, que la rige por medio del Sumo Pontífice y de los obispos,
mediante los lazos de la profesión de la fe, de los sacramentos, del gobierno
eclesiástico y de la comunión. No se salva, en cambio, el que no permanece en el
amor, aunque esté incorporado a la Iglesia, pero está en el seno de la Iglesia con
el "cuerpo", pero no con el "corazón"». En síntesis, la Iglesia somos todos los
bautizados que aceptamos a Cristo y nos esforzamos por imitarlo.

55. Si creemos que Cristo quiere que todos sus seguidores estén unidos en El, tal
como El oró al Padre antes de su Pasión: Que todos sean uno (Jn 17, 21), ¿qué
se está haciendo para que todos los cristianos seamos uno?

La Iglesia Católica desde el inicio ha tenido el deseo de que se cumpla las citadas palabras
del Señor: “Que todos sean uno”. Por ello considera la misión como una exigencia de su
catolicidad, afirmando que el mandato misionero proviene del mismo Cristo y por ello se
extiende a toda la Iglesia. El objeto principal de la misión es conducir a todos los hombres
hacia Dios, lo cual conlleva a caminar en comunidad guiados por los pastores elegidos por
Dios.

56. Dé un ejemplo concreto de un logro ecuménico:

El Papa Juan XXIII deseaba que el compromiso de la Iglesia católica en el movimiento


ecuménico contemporáneo fuera uno de los fines principales del Concilio. Por esta razón, el
5 de junio 1960, creó un Secretariado para la promoción de la unidad de los cristianos,
como comisión preparatoria al Concilio, y nombró como primer presidente al cardenal
Agustín Bea. Esta es la primera vez que la Santa Sede creaba una estructura consagrada
únicamente a los temas ecuménicos. La primera función del Secretariado fue la de invitar a
las otras iglesias y comuniones mundiales a enviar observadores al concilio Vaticano II.
Pero, desde la primera sesión (1962), por decisión del Papa Juan XXIII, fue asimilado a las
comisiones conciliares. Entonces el Secretariado preparó y presentó al Concilio
documentos sobre ecumenismo (Unitatis redintegratio), religiones no cristianas (Nostra
aetate), la libertad religiosa (Dignitatis humanae) y, en unión con la Comisión doctrinal, la
Constitución dogmática sobre "la Revelación divina (Dei Verbum). Además la Iglesia
Católica ha tomado parte en la CMI (CONSEJO Mundial de Iglesias).

57. ¿Cuál es la relación de la Iglesia con los judíos?

La Iglesia, Pueblo de Dios en la Nueva Alianza, al escrutar su propio misterio, descubre su


vinculación con el pueblo judío a quien Dios ha hablado primero. A diferencia de otras
religiones no cristianas la fe judía ya es una respuesta a la revelación de Dios en la Antigua
Alianza. Pertenece al pueblo judío "la adopción filial, la gloria, las alianzas, la legislación,
el culto, las promesas y los patriarcas; de todo lo cual procede Cristo según la carne, porque
los dones y la vocación de Dios son irrevocables. Por otra parte, cuando se considera el
futuro, el Pueblo de Dios de la Antigua Alianza y el nuevo Pueblo de Dios tienden hacia
fines análogos: la espera de la venida (o el retorno) del Mesías; pues para unos, es la espera
de la vuelta del Mesías, muerto y resucitado, reconocido como Señor e Hijo de Dios; para
los otros, es la venida del Mesías cuyos rasgos permanecen velados hasta el fin de los
tiempos, espera que está acompañada del drama de la ignorancia o del rechazo de Cristo
Jesús. Para facilitar la relación entre Católicos y Judíos existe el Comité Internacional de
Enlace Católico-Judío, creado después del Concilio Vaticano II, como respuesta al trabajo
ecuménico que éste promovía.
58. ¿Cómo ve la Iglesia las demás religiones?

La Iglesia reconoce en las otras religiones la búsqueda, (entre sombras e


imágenes), del Dios desconocido pero próximo ya que es Él quien da a todos
vida, el aliento y todas las cosas y quiere que todos los hombres se salven. Así, la
Iglesia aprecia todo lo bueno y verdadero, que puede encontrarse en las diversas
religiones, como una preparación al Evangelio y como un don de aquel que
ilumina a todos los hombres, para que al fin tengan la vida.

59. ¿Puede alguien salvarse fuera de la Iglesia que Cristo fundó?

De modo positivo, esta afirmación significa que toda salvación viene de Cristo-Cabeza por
la Iglesia que es su Cuerpo. A su vez, no se refiere a los que no conocen el Evangelio de
Cristo y su Iglesia, pero buscan a Dios con sincero corazón e intentan hacer la voluntad de
Dios. Por ello, corresponde a la Iglesia la necesidad y el derecho sagrado de Evangelizar.
Aun así, no podrían salvarse los que sabiendo que Dios fundó, por medio de Jesucristo, la
Iglesia católica como necesaria para la salvación, no hubiesen querido entrar o perseverar
en ella.

60. ¿Cómo está estructurada la Iglesia que es Una, Santa, Católica y Apostólica?

Las mismas diferencias que el Señor quiso poner entre los miembros de su cuerpo sirven a
su unidad y a su misión. Porque hay en la Iglesia diversidad de ministerios pero unidad de
misión. Así, se compone de dos grupos, la jerarquía y los laicos. A los sucesores de los
Apóstoles, les confió Cristo la misión de enseñar, santificar y gobernar en su nombre.
También los Laicos, partícipes de la función sacerdotal, profética y real Cristo, cumplen en
la Iglesia y en el mundo la parte que les corresponde en la misión de todo el pueblo de
Dios.

61. ¿Por qué la Iglesia no es una organización democrática?

La democracia se basa en que el pueblo elige quien lo va a dirigir, en la Iglesia en cambio,


es Dios mismo quien elige a los pastores que guiaran a su pueblo hacia Él.

62. ¿El Papa es realmente infalible?  ¿En verdad no se equivoca?

La inefabilidad del papa es un Dogma de Fe. La Iglesia, desde el principio, ha considerado


que se pueden hacer declaraciones oficiales infalibles en asuntos de doctrina de dos
maneras: mediante concilios católicos (universales) y mediante declaraciones papales ex
cathedra (preferentemente dentro de un concilio y arropado por él). Por lo demás, el Santo
Padre como humano puede cometer errores, aunque por su dignidad son leves y debe
retractarse en caso de ser necesario.

63. ¿Cuál es la misión de la Iglesia?

La Iglesia tiene tres principales misiones:


V Enseñar: Anunciar a todos el Evangelio e instruirlos en la fe.
V Santificar: Administrar la gracia del sumo sacerdocio, concediéndola a los fieles en
los sacramentos.
V Gobernar: Los obispos como vicarios de Cristo, gobiernan la Iglesias particulares
que les han sido confiadas.

64. ¿Cómo colaboran los Laicos en la misión de la Iglesia?

Los laicos participan en la misión sacerdotal, profética y real de Cristo. Por ello, están
siempre preparados para producir los frutos del Espíritu; son testigos de Cristo y les da el
sentido de la fe y la gracia de la palabra. Además, los laicos juntando sus fuerzas pueden
sanear las estructuras y condiciones del mundo, así impregnan de valores morales toda la
cultura y las realizaciones humanas.

65. ¿En qué consiste la vida consagrada?

El estado de vida consagrada es una manera de vivir una consagración más íntima que tiene
su raíz en el Bautismo y se dedica totalmente a Dios. En la vida consagrada, los fieles de
Cristo se proponen, bajo la moción del Espíritu Santo, seguir más de cerca a Cristo,
entregarse a Dios amado por encima de todo y, persiguiendo la perfección de la caridad en
el servicio del Reino, significar y anunciar en la Iglesia la gloria del mundo futuro. Para ello
realizan la profesión de los votos evangélicos (Pobreza, obediencia y castidad)
manifestando así la capacidad de dejar todo por Dios.