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NICOLE SCHUSTER

GUERRA ASIMÉTRICA Y CONVENCIONAL


LECCIONES PARA LA ACTUALIDAD
GUERRA ASIMÉTRICA Y CONVENCIONAL
LECCIONES PARA LA ACTUALIDAD
NICOLE SCHUSTER

Este libro no podrá ser reproducido ni total ni parcialmente sin el


previo permiso escrito del autor. Reservados todos los derechos de esta
edición para Latinoamérica y el resto del mundo.

© Nicole Schuster
nicole.schuster2013@gmail.com

©Primera publicación, febrero 2016.


©Segunda publicación, abril 2016

Diagramación de texto:
Nicole Schuster

Diseño de Portada:
Verónica Huanca Flores

Ilustraciones de Portada:

Avión Ilyushin II-2 Sturmovik. (Foto de dominio público), en:


https://es.wikipedia.org/wiki/Ilyushin_Il-2#/media/File:Il2_sturmovik.jpg
Figurines «partisans soviétiques de la seconde guerre mondiale».
Imagen de la carátula tomada de: 1/35-ICM 35631- (4 figurines, en:
http://www.1001maquettes.fr/petits-soldats/55439-icm-35631-partisans-
sovietiques-de-la-seconde-guerre-mondiale-partisans-sovietiques-4-figurines-
4823044402809.html

Hecho el Depósito Legal en la Biblioteca Nacional del Perú Nº 2016-01979

Impreso en Perú / Piru llaqtapi qillqasqa / Printed in Peru


МОЕЙ БАБУШКЕ АННЕ ПОСВЯЩАЕТСЯ:
ЗА ЕЁ БЛАГОРОДСТВО
И СПОСОБНОСТЬ ПЕРЕЖИТЬ ВСЕ ТРУДНОСТИ.

A ceux qui ont marqué ma vie de leur empreinte


et continuent à le faire
ÍNDICE

ÍNDICE pág. i

INTRODUCCIÓN pág. 1

CAPÍTULO I pág. 5
El arte operacional pág. 5
Prolegómenos pág. 5
Primeras manifestaciones teóricas del arte
operacional en Rusia pág. 12
El arte operacional después de
la Guerra Ruso-japonesa pág. 16
El arte operacional en la era soviética pág. 20

CAPÍTULO II pág. 37
Definición del concepto de arte operacional pág. 37

CAPÍTULO III pág. 49


Las operaciones en la profundidad
en la teoría pág. 49

CAPÍTULO IV pág. 77
Las operaciones en la profundidad antes
de la teorización del arte operacional pág. 77
La Guerra Ruso-japonesa pág. 77
La Primera Guerra mundial
y la Guerra Civil Rusa pág. 83

CAPÍTULO V pág. 87
Operaciones en la profundidad
y arte operacional durante la
Segunda Guerra mundial pág. 87

-i-
-ii- Índice

Operación Urano y el arte operacional pág. 93


Operación Ciudadela – Kursk pág. 97
La Batalla de Projorovka pág. 102
Kursk y el arte operacional pág. 103
Operación Rumiantsev pág. 107
Operación Bagration pág. 109

CAPÍTULO VI pág. 119


El movimiento partisano soviético pág. 119
Movimientos partisanos antes de la
Segunda Guerra mundial pág. 119
El fenómeno partisano soviético a la luz
de las enseñanzas de Clausewitz pág. 121
La formación del movimiento partisano
soviético pág. 129
Acciones partisanas pág. 137
Contraofensivas alemanas pág. 147
Conclusión pág. 150

CAPÍTULO VII pág. 153


El arte operacional y las operaciones
en la profundidad después de 1970 pág. 153
AirLand Battle pág. 153
La vigencia de las operaciones
en la profundidad en la actualidad pág. 158

Consideraciones finales pág. 165

Bibliografía pág. 169


Guerra asimétrica y convencional. Lecciones para la actualidad -iii-

ILUSTRACIONES

Adjunto a continuación una lista de links que los


lectores podrán consultar para tener acceso directo a los
gráficos explicativos de las batallas tratadas en esta obra.
Asimismo, mapas suplementarios e ilustraciones relativas
a los movimientos de tropas descritos en este libro pueden
ser hallados en los documentos que fueron descargados de
sitios web cuyas referencias figuran tanto en las notas al
pie de página como en mi bibliografía. El orden de
enumeración de las ofensivas militares sigue la estructura
del índice.

Mapa de la Unión Soviética y videos de las principales


batallas:
http://9may.rt.com/es.html
Sitio RT en español

Las operaciones en la profundidad:


https://en.wikipedia.org/wiki/File:SOVIET_DEEP_BATTL
E_ISSERSON_PLAN.bmp
Wikipedia, Free encyclopedia

Operación Barbarroja
https://es.wikipedia.org/wiki/Frente_Oriental_(Segunda_
Guerra_Mundial)
Wikipedia, Free encyclopedia

Operación Urano:
https://es.wikipedia.org/wiki/Operaci%C3%B3n_Urano#/
media/File:Map_Battle_of_Stalingrad-en.svg
Wikipedia, Free Encyclopedia
-iv- Índice

Batalla de Kursk – Operación Ciudadela


https://es.wikipedia.org/wiki/Batalla_de_Kursk#/media/
File:Battle_of_Kursk_(map).jpg
https://commons.wikimedia.org/wiki/File:Battle_of_Kursk
,_southern_sectorV2.png
Wikipedia, Free Encyclopedia

Operación Projorovka
https://en.wikipedia.org/wiki/Battle_of_Prokhorovka#/me
dia/File:Prokhorovka,_Battle_of_Kursk,_night_11_July.png
Wikipedia, Free Enciclopedia

Operación Rumiantsev
https://es.wikipedia.org/wiki/Cuarta_batalla_de_J%C3%A
1rkov#/media/File:Battle_of_Kursk,_southern_sectorV2.pn
g
Wikipedia, Free Encyclopedia

Operación Bagration:
https://es.wikipedia.org/wiki/Operaci%C3%B3n_Bagratio
n#/media/File:BagrationMap2.jpg
Wikipedia, Free Encyclopedia
INTRODUCCIÓN

El estudio de la participación de la URSS en la Segunda


Guerra Mundial y de los fundamentos militares operacio-
nales que llevaron a la expulsión de los nazis del
territorio soviético constituye una rica fuente de
enseñanzas, sobre todo porque esos principios opera-
cionales han adquirido un carácter universal. Sería, sin
embargo, un desacierto pensar que la presente
retrospectiva teórica pretende impulsar la reproducción
del modelo de guerra convencional soviético expuesto en
este libro. Las circunstancias históricas que llevaron a la
fundación de la URSS y la situación geográfica, política,
económica y sociocultural en que estaba inmersa le eran
propias.
Dentro de esta óptica, y situándose por encima de las
diferencias que caracterizaban a las relaciones este-oeste
durante la Guerra Fría, historiadores y analistas occiden-
tales versados en temas militares se empeñan, desde
décadas, en sondear la metodología discursiva que sirvió
a los oficiales castrenses y altos políticos soviéticos para
elaborar, en los años 1920-1930, la teorización del “arte
operacional” y de su paradigmático concepto de “opera-
ciones en la profundidad”. De esas investigaciones se

-1-
Guerra asimétrica y convencional. Lecciones para la actualidad - 2 -

desprende que la ocupación de los países europeos por


los nazis se habría prolongado más allá del año 19451 si
el Estado Mayor de las Fuerzas Armadas Soviéticas (la
Stavka) no hubiera, en el transcurso del conflicto,
replanteado sus ofensivas en función de los principios
operacionales ideados en las décadas anteriores. Además,
el elegir una estrategia de guerra híbrida coadyuvó de
forma positiva en el desenlace del conflicto.
A fin de desarrollar los argumentos antes mencio-
nados, se hace en esta obra un recorrido por la línea de
reflexión doctrinal militar que se esbozó en la segunda
parte del siglo XIX y que conduce, en primer lugar, al alto
oficial Alexander Andreyevich Svechin2, quien conceptua-
lizó, en el periodo de Entreguerras, lo que él denominó
“arte operacional”. Desde esa misma perspectiva, se
analiza la contribución brindada por los mandos militares
Mikhail Tukhachevsky, Vladimir Triandafillov, Nikolai
Varfolomeev y Georgii Isserson, entre otros, a la
definición del arte operacional y, en especial, de las
“operaciones en la profundidad”.

1
Ver, entre otros, el artículo titulado: “Soviet Union could have won
WWII alone” donde se cita al Historiador, Professor Geoffrey Roberts,
cuando afirma que: “The Soviet Union alone indeed could have won
World War II, but would have done it at a much slower pace. (…) Yes,
the Soviet Union did not ultimately need its allies to win the war […].”,
en: http://rt.com/news/wwii-soviet-union-role-history/
2
Ver Michael D. Krause and R. Cody Phillips (2005), Historical
Perspectives of the Operational Art, Washington, D.C., USA: Center of
Military History, United States Army, p. 200, en:
www.history.army.mil/html/books/070/70-89-1/cmhPub_70-89.pdf
- 3 - Introducción

Luego, se examina la forma como este legado teórico


se reflejó en la práctica durante la Segunda Guerra
mundial. Un capítulo consagrado a la evolución del movi-
miento partisano, que era supervisado por las altas
esferas del poder, pone de manifiesto las operaciones
realizadas por esos combatientes de la resistencia en la
retaguardia enemiga.
Se muestra en el último capítulo que la victoria contra
la Wehrmacht que experimentaron los soviéticos indujo a
Estados Unidos a estudiar, en los años 1970, las bases
teóricas soviéticas que llevaron al concepto de las
operaciones en la profundidad para, de esa manera,
desarrollar la capacidad de los efectivos de la OTAN de
responder a cualquier amenaza proveniente de los países
del Pacto de Varsovia. El profundizar en el corpus teórico
y metodológico militar soviético desembocó en la
formulación de la doctrina de la Batalla Aeroterrestre
(AirLand Battle) estadounidense y en la materialización de
esta última a través de la primera Guerra del Golfo. Hasta
hoy, los principios soviéticos relativos a las operaciones
en la profundidad han guardado su vigencia y sustentan
la organización operacional de ciertas ofensivas militares
occidentales lanzadas últimamente en África.
CAPÍTULO I

EL ARTE OPERACIONAL

PROLEGÓMENOS

Antes de que fuera conceptualizado e integrado en


un corpus teórico a fin de poder ser aplicado en la
práctica por los rusos, el arte operacional era una
dimensión inexistente en la conducción de la guerra. La
participación directa en los conflictos bélicos de los
dueños de un reino hacía que lo político y lo militar
formaran una unidad, puesto que las decisiones
políticas de los dirigentes se plasmaban en las
disposiciones adoptadas durante las campañas. Los
líderes de la política eran los que dirigían
personalmente las tropas por lo que es el mismo
monarca quien definía cuándo, cómo combatir y qué
riesgos aceptar para que los resultados finales
superaran los daños que implicaba la toma del riesgo 1.
De esa manera, la batalla decisiva se confundía con el
final del litigio que había llevado al conflicto entre las

1
Ver Justin Kelly, Mike Brennan (Sept. 2009), Alien: How
Operational Art devoured Strategy, Carlisle, United States: Strategic
Studies Institute of the US Army War College (SSI), p. vii, en
http://www.strategicstudiesinsitutie.army.mil/

-5-
Guerra asimétrica y convencional. Lecciones para la actualidad - 6 -

partes involucradas. Un ejemplo de ello es Alejandro


Magno, quien tomó por sorpresa a Darío, el Emperador
persa, cuando libró una batalla decisiva contra el
Ejército persa, el cual era cuantitativamente mucho
mayor que su adversario griego. La iniciativa de
Alejandro muestra que el tiempo, el espacio y la acción
eran dimensiones que el “strategos” 2 dominaba en el
teatro de guerra3.

Pero, si bien antes de los rusos no hubo una


racionalización del llamado “nivel operacional”, la
masiva ampliación de los Ejércitos indujo a grandes
jefes de la guerra a estructurar sus campañas, de las
cuales sobresaltan aspectos que son directamente
ligados a las características de lo que hoy se entiende
como “arte operacional”. Federico el Grande, Gengis
Kan, Napoleón 4 adoptaron modalidades de mando y
control durante la guerra que permitieron a los futuros
analistas poner de relieve la importancia de esta
dimensión. En una época en que se hablaba de

2
El “Strategos”, en Grecia, era un General, un jefe de guerra, que
tenía responsabilidades tanto a nivel político como militar, en lo
que se distinguía del jefe de combate.
3
Ejemplo citado en Le niveau opératif: une perspective historique,
Institut Français d'Enseignement Stratégique et Opératif, en:
http://ifeso.org/index.php/fr/historique.
4
Ver Christopher Paul McPadden (2006), Mikhail Nikolayevich
Tukhachevsky (1893-1937), Practitioner and Theorist of War, The
Landware Papers, Arlington, Virginia, USA: The Institute of Land
Warfare, Association of the United States Army, p. 2.
- 7 - El arte operacional

“combatir sin maniobra” y de “maniobrar sin combatir”,


Federico II enseñó el arte de la maniobra a escala de
pelotones y batallones. Posteriormente, Napoleón
optimizó a su máximo grado los aportes de Federico de
Prusia5. Creó, a su vez, la función de “Mariscal”, que
asumían los altos mandos militares en quienes
confiaba, poniéndolos a la cabeza de otra de sus
creaciones, los Cuerpos. Estos tenían las mismas
atribuciones que el Ejército y agrupaban divisiones de
la caballería, la infantería, la artillería y unidades de
soporte 6. Los Cuerpos llevaban a cabo en forma
distribuida y autónoma las misiones que Napoleón les
asignaba, por cuanto su tamaño les permitía liberarse
de la problemática logística al vivir de lo que les daba la
tierra, obrar separadamente y reagruparse cuando la
situación lo requería. Esta movilidad dio lugar, a nivel
de estrategia, a dos variantes: la “reunión” y la
“concentración”, que son distintas en la medida en que
la primera significa la reunión de las diferentes partes,
las cuales, no obstante, permanecen a una cierta
distancia la una de la otra con la finalidad de

5
Ver Société de savants, de littérateurs, d’artistes français et
étrangers (1842), Encyclopédie des gens du monde. Répertoire
universel des sciences, des Lettres et des Arts avec des notices sur les
principales familles historiques et sur les personnages célèbres,
morts et vivants, Tome XVIIème, Paris, France: Librairie de Treuttel
et Würt, p. 277.
6
Ver Major James Wasson, The Development of The Corps D'Armée
And Its Impact on Napoleonic Warfare, en: http://www.napoleon-
series.org/military/organization/c_armycorps.html
Guerra asimétrica y convencional. Lecciones para la actualidad - 8 -

imposibilitar que el enemigo las ataque separadamente


o impida su concentración, mientras que la segunda
representa el agrupamiento de todas las partes en un
punto espacio-temporal definido para librar la batalla
destinada a aniquilar el adversario 7. Vale mencionar
que, en materia de guerra, el Emperador se benefició de
la lógica de los contingentes masivos y de la
condensación de las tropas que aquella acarreaba para
adecuar la subdivisión de “Cuerpos” al axioma de
“marchar dispersos, combatir unidos 8”, que hizo suyo 9.

La enseñanza que deja el análisis de la campaña de


Jena-Auerstadt conducida por Napoleón y sus jefes de
guerra revela que el Emperador tenía el talento, en una
cierta época de su vida militar, de poder enfrentar
cualquier situación mediante la articulación de un
liderazgo determinante y audaz con la capacidad de
reconocimiento, de información y de constituir

7
Ver Bruno Colson, Napoléon, De la Guerre, France, Editions Perrin,
p. 184.
8
Ver James J. Schneider (1989), The Loose Marble – and the Origins
of Operational Art, U.S. Army War College, Carlisle, PA., USA:
Parameters, p. 89, en:
www.dtic.mil/cgi-bin/GetTRDoc?AD=ADA517707
9
El Mariscal alemán Molkte retomó el mismo lema a fin de
sustentar el objetivo de sus campañas, que era destruir al enemigo
mediante la práctica del envolvimiento. Ver Krause Michael D. and
Phillips R. Cody, Historical Perspectives of the Operational Art, op.
cit., p. 191.
- 9 - El arte operacional

unidades de armas combinadas 10. Supo manejar


hábilmente la necesidad de optar a veces por la
dispersión y, en otras, por la concentración, para llevar
sus tropas hacia el punto decisivo.
Otro rasgo operacional que caracterizó la naturaleza
de la guerra napoleónica fue su famosa estrategia de la
“maniobra en la retaguardia”. Con ella, el Ejército
napoleónico buscaba fijar al enemigo en sus posiciones
al interrumpir sus líneas de comunicación para que este
solamente tuviera dos opciones: o aceptar el combate
con las tropas de Napoleón o encontrar una ruta de
escape 11. Si optaba por la primera solución, el oponente
estaba reducido a combatir aislado de sus bases
logísticas, lo cual lo colocaba en una posición
desfavorable 12. Si intentaba fugar, se exponía al
hostigamiento de los soldados napoleónicos que lo
perseguían para precipitar su desmantelamiento.
En ese momento de la historia en que el aspecto
logístico empezaba a tomar importancia a medida que
crecían los efectivos, la innovadora maniobra de
Napoleón en la retaguardia se revelaba muy ingeniosa.
Se puede afirmar que, aun si el objetivo de la guerra fue
10
Ver Ronie L. Coutts, Maj. (2003), Deep Maneuver, Past Lessons
Identified For Future Bold Commanders, Fort Leavenworth, Kansas,
USA: Faculty of the U.S. Army Command and General Staff College,
p. 8.
11
Ver Michiko Phifer (2012), A Handbook of Military Strategy and
Tactics, New Delhi, India: Vij Books India, Pvt Ltd., pp. 9-10.
12
Robert Leonhard, The Art of Maneuver, Maneuver-Warfare Theory
and Airland Battle, Novato, California, USA: Presido Press, p. 41.
Guerra asimétrica y convencional. Lecciones para la actualidad - 10 -

la batalla decisiva con la tradicional concentración en


un punto preciso de las formaciones enemigas, las
modalidades de ejecución de las maniobras que el
Emperador promovió pusieron al descubierto indicios
de lo que sería, después, integrado en la teoría del arte
operacional.

Según el estratega alemán de la guerra Carl von


Clausewitz, se han presentado a lo largo de la historia
dos opciones a los gobernantes en el momento de fijar
su objetivo de la guerra: tomar posesión de un
territorio, por lo que se tiende, en ese caso, a elegir una
forma de guerra que favorezca, para las tropas, la
dispersión; o buscar la destrucción del centro de
gravedad de la fuerza enemiga, lo cual significa
concentrar las tropas para asestar al adversario,
mediante la batalla decisiva, el golpe decisivo que lleve
a aniquilarlo. La segunda modalidad, que se mantuvo
hasta la Primera Guerra Mundial, era la que priorizaba
Napoleón. Nikolai Isserson la denominó “la estrategia
del punto único”. Fue luego eclipsada –debido a las
circunstancias socio-económicas, industriales y a las
innovaciones militares– por otra forma de guerra en
que se privilegiaba la maniobra, pero viendo a ésta
desde una perspectiva diferente a la que regía en los
tiempos anteriores. Para entender mejor el surgimiento
del nuevo paradigma que dio al pensamiento
estratégico militar un giro determinante, se debe tener
- 11 - El arte operacional

en cuenta que, a partir de la época napoleónica, la cual


coincide con el inicio del auge de la Revolución
industrial, hubo un incremento exponencial del número
de soldados reclutados y de la producción de armas. El
paso de la estrategia “clásica” (caracterizada por la
concentración de las fuerzas en un punto único para
llevar a cabo la batalla decisiva que se libraba sobre un
espacio raramente superior a cuatro millas cuadradas 13)
al “arte operacional” se realiza porque se instaura un
proceso de distribución de las fuerzas militares en el
teatro de guerra, el cual nace de la amplificación de las
tropas y de su consecuente extensión en el teatro de
guerra, tanto a nivel de anchura como de la retaguardia.
La dilatación del teatro de guerra y el incremento del
poder de recuperación de las tropas que derivó del
aumento de estas, dieron lugar a una planificación de
las campañas, la cual se manifestó a través de la nueva
forma “operacional” de ver a la guerra en la que la
maniobra era un aspecto central. Svechin, por ejemplo,
la relacionó estrechamente con el arte operacional, al
que describía como:
“la totalidad de maniobras y batallas en un teatro
de acciones militares destinadas a lograr un

Georgii Samoilovich Isserson (1936), The Evolution of Operational


13

Art, Combat Studies Institute Press, US Army Combined Arms


Center, Fort Leavenworth, Kansas, USA, 2013, p. xv.
Guerra asimétrica y convencional. Lecciones para la actualidad - 12 -

objetivo común fijado como punto final en un


periodo dado de la campaña militar” 14.

PRIMERAS MANIFESTACIONES TEÓRICAS DEL ARTE


OPERACIONAL EN RUSIA

Pedro I de Rusia se preocupó intensamente por


asentar su posición frente a las potencias occidentales y
orientales. Su proyecto de reformar el país no solo era
de carácter socio-cultural, sino que englobaba
igualmente a la esfera militar, la cual fue sometida por
el Emperador a un proceso de modernización que
implicó la instauración del servicio militar obligatorio y
la integración de los avances en el sector de la guerra
que se daban en occidente. En el siglo siguiente, el
curso evolutivo de Rusia fue profundamente marcado
por la Revolución francesa y por el espíritu nacional y
luchador de los franceses que Napoleón supo explotar.
La victoria de Rusia sobre Bonaparte reforzó el afán de
los rusos de afirmarse en el mundo y de forjarse una
identidad y un arte de la guerra que les fuesen
propios 15. Pero la derrota rusa sufrida durante la guerra

14
Ver Jan Angstrom, J.J. Widen (2015), Contemporary Military
Theory: The Dynamics of War, New York, USA: Routledge, p. 59.
15
Ver Walter S. Zapotozny, The Soviet Formula for Success in World
War II: Deep Operations to Defense in Depth, en:
http://miliaryhistoryonline.com/wwii/articles/sovietformulaforsuc
cess.aspx
- 13 - El arte operacional

de Crimea a mediados del siglo XIX eclipsó por un


tiempo esas ambiciones. Sin embargo, la guerra de
Francia contra Prusia en 1870-1871 y el conflicto ruso-
turco en 1877-1878 –que desencadenó el proceso de
liberación de los países balcánicos de la dominación
otomana gracias a la directa participación rusa en el
enfrentamiento– insuflaron a los militares de la Rusia
zarista un nuevo ímpetu que relanzó la discusión sobre
las formas de combate a adoptar a fin de poder
afrontar las nuevas modalidades de guerra que estaban
surgiendo. En efecto, de ambos conflictos se desprendió
la necesidad de incorporar en los enfrentamientos
futuros, de la manera más provechosa posible, los
avances tecnológicos a nivel de armamento, así como se
tomó conciencia de que esos progresos, aunados a la
introducción del telégrafo y del uso de las vías
ferroviarias, representaban una revolución en materia
de tiempo y espacio 16. El efecto concomitante con la
situación que se perfilaba fue un afianzamiento
progresivo de la idea de planificar las campañas y
organizar la logística, para así estar en posición de
monitorear considerables cantidades de efectivos
humanos y materiales en un lapso de tiempo más corto
que en las guerras anteriores.

16
Ver Michael D. Krause and R. Cody Phillips, Historical Perspectives
of the Operational Art, op. cit., pp. 190-191.
Guerra asimétrica y convencional. Lecciones para la actualidad - 14 -

Luego, dos corrientes se impusieron: la de Mikhail


Dragomirov 17 y la de Genrikh Antonovich Leyer 18. La
primera se caracterizaba por la prevalencia de la
voluntad y del espíritu combativo sobre la tecnología, y
la segunda, que era propensa a una lógica idealista,
ponía el énfasis en la idea, en el sentido supremo como
motor primigenio del hecho. Para Leyer, la historia
militar era indispensable, y “cada operación o secuencia
de operaciones militares encarnaba una idea
fundamental” de la que dependían no solo la
planificación organizativa y la ejecución al pie de la
letra de las etapas para que coincidieran con el objetivo
buscado en la guerra, sino también el éxito o fracaso
experimentado por el comandante. En otras palabras, el
llevar a cabo la línea estratégica diseñada con
antelación y que era la expresión suprema de la “idea”,
no toleraba ningún cambio que hubiera podido alterar
el plan concebido a priori. Además, conforme al orden
lineal tradicional, la marcha y la maniobra formaban
parte de un proceso que debía desembocar en una
batalla decisiva directamente inspirada del estilo
napoleónico, del cual Leyer era adepto 19.
Con el Teniente Coronel zarista A. Gulevich surgió a
finales del siglo XIX una nueva forma de ver la guerra,
que, según él, era indisociable del contexto socio-

17
(1830-1905)
18
(1829-1904)
19
Ver Michael D. Krause and R. Cody Phillips, Historical Perspectives
of the Operational Art, op. cit., pp. 193-194.
- 15 - El arte operacional

económico20. Las ideas de Gulevich coincidían con las


del banquero polaco Jan S. Bloch que analizó, en su
obra “La guerra del futuro en sus relaciones técnicas,
económicas y políticas”, la articulación que se daba
entre esos sectores. Bloch llamaba la atención sobre el
carácter crecientemente letal de la parafernalia bélica y
sobre el volumen de las masas involucradas en las
guerras a venir. En vista de lo anterior, conjeturaba para
las sociedades altamente industrializadas un futuro
negro e insistía en la imposibilidad, en los conflictos a
venir, de lograr una victoria decisiva debido a los
extensos ejércitos y a las armas siempre más precisas
(en esta época los disparos sin humo eran considerados
una innovación tecnológica de primer orden). Su
discurso tuvo un tenor profético. La Primera Guerra
mundial resultó ser, como lo había dicho 21, una guerra
de atrición22 –o sea de desgate– que se desenvolvió en
trincheras, así como fue testigo de una hecatombe de
una amplitud nunca vista antes. Gulevich, por su parte,
puso de relieve tanto la obsolescencia de la estrategia

20
Ver Peter Paret, Gordon A. Craig, Felix Gilbert (1986), Makers of
Modern Strategy from Machiavelli to the Nuclear Age, Princetown,
New Jersey, USA: Princetown University Press, p. 365.
21
Ver Paul Reynolds, The Man Who Predicted the Great War, History
Today Volume 63, Issue 5 May 2013.
22
“Se habla de estrategia de atrición cuando se busca la decisión
mediante el debilitamiento progresivo de las fuerzas materiales o
morales del adversario para llevarlo a que se niegue a continuar la
lucha”. Ver François Géré (2000), Dictionnaire de la Pensée
stratégique, Paris, France, Editions Larousse, p. 15.
Guerra asimétrica y convencional. Lecciones para la actualidad - 16 -

de la batalla decisiva como la instauración de un tipo de


guerras alargadas en el tiempo que serían jalonadas por
ininterrumpidas batallas, una descripción que lo
convierte un tanto en el precursor de Tukhachevsky.
Ante las guerras prolongadas que se anunciaban, hizo
hincapié en la obligación para el Estado de construir
una economía fuerte orientada a cubrir la constante
demanda de reservas que provenía de los frentes 23.
Bloch y Gulevich dejaron una huella significativa para
los futuros militares y altos funcionarios guberna-
mentales al articular el contexto socio-económico y
político con la guerra, con lo que abolían el hermetismo
que reinaba entre esas categorías. El legado de ambos
pensadores a las generaciones posteriores se tradujo
por una reflexión sobre la prioridad que se debía dar,
según la situación geopolítica, a la defensa o a la
ofensiva, e influyó en las respuestas ofrecidas a inicios
del siglo XX en cuanto a la forma que las operaciones
habían de adoptar para lograr la victoria.

El ARTE OPERACIONAL DESPUÉS DE LA GUERRA


RUSO-JAPONESA

Los estudios posguerra ruso-japonesa indicaron cuán


menester era operar un cambio drástico en la conduc-

23
Ver Krause Michael D. and Phillips R. Cody, Historical Perspectives
of the Operational Art, op. cit., p. 196.
- 17 - El arte operacional

ción de la guerra y en la estructura de las formaciones


militares. Nuevas unidades dotadas de una organiza-
ción más autónoma en la jerarquía del mando y control
implicaban la posibilidad de: reorientar el curso de una
batalla durante el combate para adaptarse a las circuns-
tancias; y, por ende, de estar en posición de apartarse
del plan original. Ello marcaba el inicio del fin de la
línea de Genrikh Antonovich Leyer y de la predominan-
cia de la teoría pura que inducía a enfocar la estrategia
de guerra como una suma de leyes inmutables, como
una ciencia. La visión de Leyer reveló ser, en este nuevo
contexto, una metodología rígida, inadaptada a la
situación moderna. Acarreados por la introducción de
nuevas tecnologías y por las modalidades de guerra
basadas en las maniobras, los tiempos de la compleji-
dad habían llegado. Todo apuntaba a una revolución de
la ejecución de las operaciones a nivel de tiempo y
espacio 24.
Ciertos autores reprochan a los alemanes no haber
podido –contrariamente a los soviéticos– llevar al nivel
operacional sus éxitos tácticos. Lo anterior se debe a
que, si bien en el tiempo del teórico militar de finales
del siglo XIX, General von Schlichting, se puso al descu-
bierto el lazo que se daba entre la táctica y la estrategia
y se creó el concepto de “operativ”, ello se realizó sin
que se entendiera que era necesario explotar el paso de

24
Ver Krause Michael D. and Phillips R. Cody, Historical Perspectives
of the Operational Art, op. cit., p. 198.
Guerra asimétrica y convencional. Lecciones para la actualidad - 18 -

un nivel a otro. Se suponía, en ese entonces, que no


existía una delimitación entre ambas dimensiones 25.
En 1907, luego del conflicto ruso-japonés, los círculos
militares fueron inducidos a estudiar las nuevas
modalidades de hacer la guerra que surgían, por lo que
el militar Alexander Gerua y E.E. Messner introdujeron
una innovación de orden terminológico. Mientras, según
ellos, la estrategia era algo que remitía a la forma global
de hacer la guerra y la táctica era considerada como la
conducta del combate partiendo del nivel de Cuerpo de
Ejército hacia abajo, la dimensión que se relacionaba
con la conducta de la batalla (y, por ende, las
operaciones) a nivel de Ejército requería un término que
la definiría. Es dentro de este marco taxonómico que
Gerua y Messner acuñaron dicha dimensión con el
término “operatika” 26, al que Svechin reemplazaría, en
el periodo de Entreguerras, por “arte operacional” 27.

25
Ver James R. Howard, Major, British Army, The Roots of Soviet
Victory: The Application of Operational Art on the Eastern Front
(1942-1943), Fort Leavenworth, Kansas, USA, 2003, p. 15.
26
Ver Milan N. Vego (2009), Joint Operational Warfare: Theory and
Practice, Reissue edition, Newport, Rhode Island, USA: Dept. of the
Navy, Naval College Press, p. (1) -20.
27
Es interesante notar que, en 1917, el General español Ricardo
Burguete estableció una distinción entre “la ruptura táctica,
obtenida en un frente de combate mediante un fuerte ataque frontal
y la ruptura operativa, obtenida en un dispositivo de conjunto
cuando, a través de un combate, se logra desgarrarle”. La ruptura
operativa se obtenía “mediante golpes rápidos [que contribuían a
vencer] a los grupos cercanos uno por uno”. Ver Hervé Coutau-
Bégarie, Traité de Stratégie, Institut de Stratégie Comparée,
Sorbonne, 4éme édition, Paris, France, Economica, p. 125.
- 19 - El arte operacional

También se distinguió el oficial zarista, Aleksandr


Aleksandrovich Neznamov 28, quien ocupó un lugar
importante en la discusión que giró alrededor del
Manual de Regulaciones del Ejército ruso elaborado en
el marco de la reforma militar posconflicto ruso-
japonés. Su experiencia en Manchuria lo llevó a hacer
un llamado a sus colegas militares para que enfocaran
el nivel operacional. Para ello, resaltó las deficiencias
que afectaron durante ese conflicto el mando y control
soviéticos. Según él, la carencia de iniciativa entre los
jóvenes comandantes a nivel táctico, así como la
impericia en el arte de controlar amplias tropas y de
combinar varias armas a diferentes niveles de Ejército 29
evidenciaron la incapacidad de los militares rusos de
entender la guerra moderna30. Esas faltas impidieron
que las capacidades de fuego y maniobra fueran
explotadas y que se usara el terreno en forma
provechosa tanto en operaciones defensivas como
ofensivas 31.

28
(1872-1928)
29
Ver Harold R. Winton, David R. Mets, Editors (2000), The
Challenge of Change: Military Institutions and New Realities, 1918-
1941, USA, University of Nebraska Press, p. 122.
30
Ver B. J. C. McKercher, Michael A. Hennessy (1996), The
Operational Art: Developments in the Theories of War, Westport,
CT., USA, Praeger Publishers, p. 63.
31
Ver Harold R. Winton, David R. Mets, The Challenge of Change:
Military Institutions and New Realities, 1918-1941, op. cit., p. 122.
Guerra asimétrica y convencional. Lecciones para la actualidad - 20 -

EL ARTE OPERACIONAL EN LA ERA SOVIÉTICA

Después de la Primera Guerra Mundial, la búsqueda


para encontrar una forma de guerra que correspondiera
mejor a Rusia se reforzó, por lo que este intento se
plasmó en una reflexión teórica que, a su vez,
desembocó en la elaboración de un nuevo corpus
doctrinal militar basado en los principios del “arte
operacional”.
El Teniente Coronel Thomas E. Hanson señala que:
“el desarrollo de una verdadera doctrina requería
la adopción formal del concepto del arte
operacional. Antes de la primera guerra mundial,
ningún ejército poseía un cuerpo codificado de
pensamiento que permitiera a los altos
comandantes militares tener una visión de los
efectos combinados de las intervenciones militares
en el tiempo y espacio 32.
La formulación de la doctrina militar obedecía a la
voluntad de trazar las líneas directrices que permitieran
al gobierno soviético garantizar la soberanía y la
prosperidad del país. Expresaba la articulación entre la
política nacional y la cultura militar 33. La Unión

32
Ver Georgii Samoilovich Isserson, The Evolution of Operational
Art, op. cit., p. iii.
33
Sobre este tema, ver Dima Adamsky (2010), The culture of
military innovation. The impact of cultural factors on the Revolution
in Military Affairs in Russia, the US and Israel, Stanford, California,
USA: Stanford University Press.
- 21 - El arte operacional

Soviética estableció los pilares de su estrategia global


en función de varios aspectos, entre los cuales se
encuentran: su seguridad interna; la política; el campo
socio-cultural; la idiosincrasia de su pueblo; la historia
militar y las lecciones sacadas de ella; las tecnologías
modernas que cambiaban el curso de la guerra al
potenciar los medios ya existentes; el estado de la
economía; y los recursos presupuestales, que dependen
de esta última. Lo particular de las deliberaciones
relativas al arte operacional es que nacen de una
concepción de la realidad de la que sobresale la visión
holística que Hegel y Marx tenían de la sociedad, la cual
trasparece igualmente en la percepción global de
Clausewitz cuando hacía de la guerra la continuación
de la política. Esta visión, que se impuso a lo largo del
siglo XIX e inicios del XX, incidió fuertemente en los
altos oficiales del Ejército Rojo Soviético en el momento
en que forjaron su corpus doctrinal.
La metodología dialéctico-reflexiva que sirvió de
sustento a la formulación de la nueva doctrina militar
pone de relieve la diferenciación que los pensadores
militares hacían entre las leyes que rigen un conflicto
armado (de las que se puede sacar enseñanzas
prácticas) y las leyes de la guerra (que brindan una
orientación más no recetas). Este sustento le otorgó a la
Guerra asimétrica y convencional. Lecciones para la actualidad - 22 -

nueva forma de ver la guerra un toque materialista 34.


Toda la polémica referente al cambio revolucionario
que experimentó el pensamiento militar soviético está
cargada de este espíritu materialista que imponían las
circunstancias socio-históricas. La razón es que la
discusión surgió cuando se hizo apremiante la amenaza
que el mundo “imperialista” representaba luego de que
la Rusia zarista se convirtiera en la “Unión de
Repúblicas Socialistas Soviéticas”. La desaprobación de
los países capitalistas en cuanto a la orientación
ideológica tomada por los bolcheviques iba a la par con
el crecimiento del sentimiento nacionalista ruso, sobre
todo si se toma en cuenta que el pueblo tenía la
profunda convicción de que la Revolución proletaria se
extendería a nivel internacional y que los países afines a
la nueva orientación política soviética representarían un
soporte indispensable ante el peligro imperialista 35.
Dentro de esta óptica, los altos oficiales militares
trataron de responder a las preguntas como: ¿qué tipo
de guerra surgirá y qué ejército se necesita para hacer

34
Ver Jacques Sapir, Le discours stratégique soviétique. Élaboration
et pertinence d’un langage stratégique. In: Mots, Juin 1997, Nº51,
pp. 22-40, doi : 10.3406/mots. 1997.2404, en:
http://www.persee.fr/web/revues/home/prescript/article/mots-
0243-6450_1997_num_51_1_2404.
35
Son esos factores que llevaron al pueblo ruso a soportar las
adversidades acarreadas por su pertenencia a un sistema que se
erigía contra la ideología capitalista. Ver Andrei A. Kokoshin (1995),
Soviet Strategic Thought, 1917-91, London, England: The MIT Press,
Cambridge, Massachusetts, p. 63.
- 23 - El arte operacional

frente a una ofensiva ajena?; ¿De qué manera la


naturaleza de la política del nuevo Estado, para que
este se refuerce, debe reflejarse a nivel de la economía
en su conjunto y en la organización de las Fuerzas
Armadas? ¿Qué estrategia militar adoptar,
considerando las fortalezas y limitaciones de los
efectivos a disposición, para que esta esté en
concordancia con la política global? ¿Cuál sería la
preferencia: una estrategia defensiva u ofensiva? ¿En
qué medida la ideología de la dominación del
proletariado puede potenciar la guerra? Entre los
interrogantes que surgieron sobresale aquel referente a
las relaciones que debían existir entre la política y la
estrategia militar: ¿la política debería ser súbdita a la
estrategia militar o lo militar debería determinar lo
político? 36
Después de Bloch y Guledavich, el militar que
influyó en el pensamiento de la guerra como fenómeno
íntimamente ligado al Estado y a las esferas socio-
políticas y económicas de un país fue Nikolai Petrovic
Mikhnevich, que formó parte de la Academia de los
altos mandos de las Fuerzas Armadas de Rusia. Según
Mikhnevich, las leyes de la guerra derivaban del
contexto social, intelectual, moral, etc., pero, a nivel
logístico, lo económico es determinante, por cuanto es

36
Ver Aleksandr A. Svechin, Strategy (2004, Translation of de
Strategiia, Voennyi vestnik, 1927), Minneapolis, Minnesota, USA:
East View Information Services, p. 7.
Guerra asimétrica y convencional. Lecciones para la actualidad - 24 -

de ese sector que provienen los recursos indispensables


para enfrentar guerras extensas 37. Su argumento
adquiría aún mayor relevancia en una época en que la
tecnología de punta emergente necesitaba de un Estado
dispuesto a desarrollarla: las armas se volvían más
letales, el telégrafo y las redes ferroviarias
revolucionaban la estructura del mando, control y de la
comunicación en el teatro de guerra, y ello repercutía
directamente en los volúmenes de hombres y medios
desplegados, así como en la naturaleza de las
operaciones 38. Un punto que Mikhnevich analizó
correspondía a la opción que elegiría Rusia si tuviera
que hacer frente a una guerra relámpago, como la de
1870-1871, o a una guerra prolongada. Aunque para él
la probabilidad de que el primer caso sucediera era casi
inexistente, la réplica a tal tipo de ofensiva sería
recurrir a la estrategia escita 39. Es decir, se regresaría a
una modalidad de guerra basada en el despliegue de
unidades de soldados que, posicionadas en la
profundidad del país y viviendo de los recursos
encontrados allí, agotarían al enemigo peleando en
forma de enjambre 40 y aplicando una política de

37
Ver Krause Michael D. and Phillips R. Cody, Historical Perspectives
of the Operational Art, op. cit., p. 203.
38
Ibídem., p. 204.
39
Ibídem., p. 203.
40
Sobre las modalidades de enjambre en la guerra, ver John
Arquilla, David Ronfeldt (2000), Swarming and the Future of
Conflict, Santa Monica, California, USA, RAND National Security
Research Division (NSRD).
- 25 - El arte operacional

atrición. Con prácticas de enjambre, se podría


desestructurar la organización del enemigo41 mientras
que la política de atrición erosionaría las tropas
enemigas, y rompería su capacidad logística, material,
física y moral con el fin de destruir su voluntad42.
El General A.A. Neznamov –cuyas ideas concordaban
con las de Mikhnevich– estaba persuadido de la
importancia que tendrían, para las guerras futuras, las
nuevas tecnologías y las formaciones masivas
desplegadas en frentes extensos. Aunque, a su juicio,
una batalla rápida y decisiva fuera la solución ideal, era
consciente de que el tamaño y la modernización del
armamento invalidaban esta eventualidad 43. Para él, la
masificación de los ejércitos y el incremento de la
potencia de fuego amplificaban la distancia y la
profundidad en todos los niveles organizativos del
campo de batalla. En consecuencia, se requería un
nuevo enfoque organizacional y cognitivo que vinculara
las batallas entre sí, en vista de que estas, en adelante,
se inscribirían en el marco de operaciones y ya no
serían libradas por un solo Ejército sino por grupos de
dos o tres Ejércitos. El rol de los comandantes dentro
de este nuevo contexto sería determinante, así como lo

41
Ver el ensayo de Nicole Schuster, La ciencia del caos y la táctica
de guerra en el caos.
42
Ver François Géré, Dictionnaire de la Pensée stratégique, op. cit., p.
15.
43
Ver Peter Paret, Gordon A. Craig, Felix Gilbert, Makers of Modern
Strategy from Machiavelli to the Nuclear Age, op. cit., p. 369.
Guerra asimétrica y convencional. Lecciones para la actualidad - 26 -

sería aquel de la planificación y preparación de las


operaciones militares 44. La misión de reestructuración
incumbiría al Estado. Para Neznamov, la patria jugaba
un papel decisivo en la edificación de las fuerzas
militares, pues, en cuanto oficial zarista, admiraba la
consistencia con que Pedro el Grande, en el nombre del
país, se sacrificó a la causa militar 45. Se podría afirmar
que tenía una concepción de la sociedad impregnada de
los principios platónicos (similar a la que plantea
Sócrates en La República46), dado que recomendaba que
los alumnos fuesen criados en función de virtudes
militares 47. Su aspiración era elaborar una doctrina
unificada militar a fin de preparar la nación en su
integridad frente a la eventualidad de una guerra, una
visión que expuso ya en la época de Nicolás II
suscitando con ello el rechazo del zar 48. Pese al
proyecto global de defensa que tenía en mente,
Neznamov promovía una estrategia de defensa sin, no
obstante, renunciar a la ofensiva. Proponía, al igual que
Svechin, una guerra que combinara defensa con

44
Ver Michael D. Krause and R. Cody Phillips, Historical Perspectives
of the Operational Art, op. cit., p. 206.
45
Ver Peter Paret, Gordon A. Craig, Felix Gilbert, Makers of Modern
Strategy from Machiavelli to the Nuclear Age, op. cit., p. 370.
46
Ver Nicole Schuster (2015), Interpretaciones políticas de la filosofía
y la literatura, Lima, Perú, Editorial Gato Viejo, pp. 19-30.
47
Ver Major Thomas Michael Lafleur (2004), Mikhail Frunze and the
Unified Military Doctrine, Fort Leavenworth, Kansas, Faculty of the
U.S. Army, Command and General Staff College, p. 7.
48
Ver Aleksandr A. Svechin, Strategy, op. cit., p. 30.
- 27 - El arte operacional

ofensiva, por cuanto su experiencia de las guerras


pasadas le enseñó que:
“los mejores líderes militares eran los que tuvieron
que actuar sobre la base de la defensa [pero]
siempre defendiendo activamente. No se limitaban
simplemente a detener la ofensiva enemiga, sino
que tomaban constantemente la ofensiva con las
mejores fuerzas, las cuales atacaban a varios
grupos del adversario y los vencían. Si las fuerzas
enemigas estaban concentradas, las dividían […]”49.

Mikhail Frunze era un militar de alto grado imbuido


de la ideología bolchevique. Al igual que Neznamov,
otorgaba al factor humano una gran importancia. Era
persuadido de que la futura guerra que se daría entre la
Unión Soviética y sus enemigos sería una “guerra de
clase” que llevaría, inexorablemente, a la aniquilación
de uno de los dos beligerantes50, tal como ocurrió
durante la Guerra Civil Rusa. Estimaba que una doctrina
militar unificada era indispensable en el proceso de
consolidación de la flamante Unión Soviética y del
Ejército Rojo, y que la experiencia vivida en la Guerra
Civil constituía la base de esa Doctrina51.

49
Ver Andrei A. Kokoshin, Soviet Strategic Thought, 1917-91, op.
cit., p. 153.
50
Ver Georgii Samoilovich Isserson, The Evolution of Operational
Art, op. cit., p. 41.
51
Ver Michael D. Krause and R. Cody Phillips, Historical Perspectives
of the Operational Art, op. cit., p. 222.
Guerra asimétrica y convencional. Lecciones para la actualidad - 28 -

Para Frunze52:
“la doctrina militar única consiste en las
enseñanzas adoptadas por el Ejército de un Estado
particular, que establecen el carácter de desarrollo
de las fuerzas armadas, los métodos de instrucción
de las tropas y su gestión, sobre la base de la visión
que el Estado prioriza [y que es] relativa [tanto] a
la naturaleza de los problemas militares que este
último debe afrontar [como] a los medios para
resolverlos, lo cual refleja la naturaleza de clase
del Estado y determina el nivel de desarrollo
económico del país” 53.
Frunze insistía en que la situación geográfica y el
estado precario de la industria, de los transportes y de
las tropas militares en ese momento de la historia
soviética acarreaban la necesidad de desarrollar una
forma de guerra basada en la ofensiva y en la maniobra
a fin de ganar la iniciativa, ya que la Guerra Civil Rusa
había demostrado la gran capacidad de adaptación del
Ejército revolucionario a esas modalidades de guerra54.
Ello, según Frunze, debía ser explotado a fin de evitar
una guerra de posición y frentes inmensos estancados

52
Luego de una fuerte polémica, este tema fue incorporado en el
Manual de Reglamentos del Ejército de 1912, Ibídem., p. 213.
53
Ver Andrei A. Kokoshin, Soviet Strategic Thought, 1917-91, op.
cit., p. 32.
54
Ver T. Derbent (2004), Clausewitz et la guerre populaire,
Bruxelles, Belgique: Les Editions Aden, p. 124.
- 29 - El arte operacional

en trincheras55. Influenciado por la Guerra Civil Rusa,


Frunze tenía una visión de un Ejército conformado por
unidades permanentes que deberían ser entrenadas
conforme al objetivo fijado por lo político, el cual, a su
vez, sería determinado por la ideología marxista. Su
percepción de la guerra era, como lo mencionamos, la
de un conflicto interestatal en que el soldado, visto
desde una perspectiva político-ideológica, estaba
animado por el espíritu de la Revolución proletaria.
Frunze contemplaba el recurrir en forma transitoria a
partisanos hasta que las fuerzas militares dispusieran
de un Ejército compuesto de soldados-trabajadores y
que el Estado alcanzara un nivel tecnológico
aceptable 56. Una doctrina militar revolucionaria
significaba igualmente, para él, la unificación de la
visión estratégica de los mandos militares, de los altos
funcionarios del Gobierno y del Partido, así como la
uniformidad en la manera de resolver los problemas de
índole militar que se presentarían 57.
Trotsky, por su parte, no veía la necesidad de
edificar una doctrina militar unificada, por cuanto
defendía la idea de que la guerra era un proceso fluido
que no resistía a la ortodoxia doctrinal 58. El análisis

55
Ibídem, p. 123.
56
Ver Major Thomas Michael Lafleur, Mikhail Frunze and the Unified
Military Doctrine, op. cit, pp. 73-74.
57
Ver T. Derbent, Clausewitz et la guerre populaire, op. cit., p. 123.
58
Ver Major Thomas Michael Lafleur, Mikhail Frunze and the Unified
Military Doctrine, op. cit., p. 45.
Guerra asimétrica y convencional. Lecciones para la actualidad - 30 -

dogmático que consideraba a la Guerra Civil Rusa la


base de una ciencia militar marxista y a la guerra en
general un fenómeno guiado por la filosofía proletaria
marxista era algo que refutaba categóricamente 59.
Aunque haya sido imbuido de la dialéctica y del
materialismo de la época, Alexander Svechin, al igual
que Trotsky, se resistía a que “la ideología de un
proletariado revolucionario tuviera el monopolio” 60. Era
evidente que rechazara toda posición restrictiva, dado
que concebía a la guerra desde un punto de vista
científico-militar universal. Aseveraba que la virtud
militar y el nacionalismo ruso eran dos elementos
presentes tanto durante la época zarista como
después 61, por lo que no se podía tratar a la guerra,
incluso en una etapa revolucionaria, como si fuera un
fenómeno perteneciente a la clase proletaria, a un
marco marxista que restringiera su enfoque. Por otro
lado, al examinar la guerra desde un ángulo científico,
Svechin no difería de los pensadores militares
soviéticos que usaron la visión clausewitziana del “arte
de la guerra” –considerada un tanto limitada– para
completar su descripción de la “ciencia de la guerra”.
Esta reagrupaba:

59
Ver Krause Michael D. and Phillips R. Cody, Historical Perspectives
of the Operational Art, op. cit., p. 222.
60
Ver Aleksandr A. Svechin, Strategy, op. cit., p. 3.
61
Ver B. J. C. McKercher and Michael A. Hennessy, The Operational
Art: Developments in the Theories of War, op. cit., p. 62.
- 31 - El arte operacional

“además del sistema de los principios del arte de la


guerra, el estudio de la guerra, las leyes de la
guerra y la preparación del país a la guerra (o sea,
los principios sociales, políticos, económicos y
organizacionales del desarrollo militar soviético,
así como los principios de la educación y del
entrenamiento)” 62.
Se desprende de la obra de Svechin que las
características políticas, económicas, militares y
sociales de un país han de ser contempladas cuando se
elabora una estrategia militar. Dentro de ello, él daba la
predominancia a la política, ya que, como manifestaba:
“las operaciones en todos los Frentes deben ser
coordinadas por la política” [y] “los estrategas no
deberían quejarse de las interferencias políticas en el
liderazgo de las operaciones militares porque la
estrategia misma es una proyección de la política” 63.
Por supuesto, esta puede asumir tal rol siempre y
cuando sea producto de un proceso de elaboración
inteligente que coincida plenamente con la situación en
que el país está inmerso, por cuanto, como advierte
Svechin:
“políticas insanas son inevitablemente seguidas por
una estrategia insana” 64.

62
Ver Jacques Sapir, Le système militaire soviétique, Editions la
Découverte, collection Cahier Libre, Paris, 1987, p. 98, citado en T.
Derbent, Clausewitz et la guerre populaire, op. cit., p. 125.
63
Ver Aleksandr A. Svechin, Strategy, op. cit., p. 84.
64
Ibídem., p. 85.
Guerra asimétrica y convencional. Lecciones para la actualidad - 32 -

El campo tecnológico, que se inscribe dentro del


contexto más amplio de la industrialización, tampoco
escapa al escrutinio de Svechin, aunque este no le haya
concedido un espacio significativo en sus análisis por
subestimar el alcance de su futuro potencial 65. Pero el
estudio retrospectivo que Svechin le consagró le indujo
a destacar el impacto que la tecnología podía tener en
la guerra y las variaciones que ese impacto adopta
según las épocas 66, así como lo llevó a evaluar la
adquisición de la parafernalia bélica con el rasero de la
evolución teórica táctica. Para Svechin:
“el pensamiento táctico y el técnico deben estar a la
par, sino podría surgir el riesgo de invertir en vano
en enormes stocks de armamento” 67.
Los planteamientos de Svechin han sido hechos a la
luz del conocimiento que tenía de la historia militar y
de la experiencia que adquirió durante el régimen zaris-
ta y con el Ejército Rojo. Ello lo colocaba un tanto en la
línea de Neznamov, que raciocinaba apoyándose en la
teoría y en su práctica militar. Además, Svechin reco-
mendaba tomar en cuenta la historia militar pasada,
considerándola casi al igual que lo hacía Neznamov, es
decir, como “un auxiliar al desarrollo teórico” 68, y no

65
Ver Aleksandr A. Svechin, Strategy, op. cit., p. 17.
66
Ver B. J. C. McKercher and Michael A. Hennessy, The Operational
Art: Developments in the Theories of War, op. cit., pp. 61-62.
67
Ver Aleksandr A. Svechin, Strategy, op. cit., p. 128.
68
Ver Michael D. Krause and R. Cody Phillips, Historical Perspectives
of the Operational Art, op. cit., pp. 201.
- 33 - El arte operacional

desde la perspectiva de un recetario que brindaría


soluciones fijas a todos los dilemas.
Su enfoque de la guerra, singularizado por la
flexibilidad y universalidad, impedía que Svechin fuese
un incondicional seguidor de la ideología del Partido,
por lo que un amplio sector de los bolcheviques lo
tildaba de reaccionario 69. Sin embargo, esas discrepan-
cias no detuvieron sus reflexiones relativas a la decisión
que la Unión Soviética había de tomar frente a las
opciones que se presentaban en materia de estrategia
ofensiva o defensiva, así como de atrición o de
destrucción. En su libro Estrategia, puso el acento en la
necesidad para un Gobierno de definir líneas directivas
tocantes a la política interior y exterior, de establecer
entre ambas un vínculo y, tomando en cuenta este
último, de proyectarse a nivel militar. Para él, una
guerra no solo se preveía en función de si debía ser
prioritariamente defensiva u ofensiva, sino también si
respaldaba una estrategia de atrición o de destrucción.
A la escuela que intercedía esencialmente en favor de
un proceso de aniquilación en que se asestaban golpes
destructivos, pasando en consecuencia por alto la
eventualidad de una estrategia de atrición, Svechin
replicaba que, durante la primera Guerra mundial, los
países de la Entente apuntaban a desarmar a Alemania
completamente y a destruirla económicamente, pero

69
Ver Aleksandr A. Svechin, Strategy, op. cit., p. 4.
Guerra asimétrica y convencional. Lecciones para la actualidad - 34 -

resultó que las circunstancias les obligaron a optar por


una política de atrición. Ello lo condujo a aseverar que:
“una estrategia de atrición, en contraste con una
estrategia de destrucción, implica operaciones con
objetivos limitados hasta el momento de la crisis
final, pero los objetivos de la guerra misma pueden
estar lejos de ser modestos” 70.
Recomendaba (mientras se consolidaba el Ejército
Rojo, su corpus doctrinal, la economía y, por ende, los
medios tecnológicos de los que carecía la Unión
Soviética en ese momento) darle la predominancia a
una estrategia de defensa que se aplicaría hasta que el
país adquiriera la fuerza que lo volvería apto para no
solo responder a los ataques sino también para lanzar
ofensivas. Sin embargo, la economía precaria de la
Unión soviética, su falta de preparación militar y de
armamento llevaban a Svechin a contemplar la
eventualidad de una ofensiva inminente contra la Unión
Soviética por parte de los países vecinos. En este
contexto, proponía sopesar las ventajas sea de una
estrategia de atrición o de destrucción. Como vemos, él
no otorgaba la prioridad a ninguna modalidad, sino
que, midiendo la situación que regía, prefería durante la
transición una estrategia de defensa y una sucesión de
operaciones encadenadas destinadas a dilatar el avance
del adversario. La orientación que se daría a la
estrategia de guerra –defensiva u ofensiva– dependería

70
Ver Aleksandr A. Svechin, Strategy, op. cit., pp. 96-97.
- 35 - El arte operacional

de la situación en que la economía del país y las tropas


se hallaban 71. En ello se parecía mucho a Clausewitz,
que preconizaba lo mismo. No era el único punto
común que tenía con Clausewitz. En realidad, su lógica
de la guerra, que sustentan sólidas bases teórico-
filosóficas, ha llevado a que se presentara a Svechin
como la versión soviética de Carl von Clausewitz. Como
para corroborar su adhesión a la visión clausewitziana
de la guerra, Svechin parafraseó parcialmente al
estratega alemán, poniendo de relieve el lazo entre la
política y la estrategia de guerra, y señaló que:
“así como la táctica es una extensión del arte
operacional y el arte operacional es una extensión
de la estrategia, la estrategia es la extensión de la
política”72.
Este aspecto del pensamiento de Svechin fue, no
obstante las disconformidades de su autor para con los
bolcheviques y el legado que heredó del zarista Nikolai
Mikhnevich, representativo del periodo de entreguerras.

71
Ibídem., p. 26. Es menester mencionar que, en cierto modo,
seguiría adoptando esta posición, décadas después, el Mariscal
Sokolovsky, que fue el primero en escribir una obra sobre la
estrategia militar soviética después de Svechin. Sokolovsky
planteaba que la “sustancia de la estrategia militar es variable. Su
naturaleza cambia según la definición del objetivo estratégico que se
presenta en un momento preciso y según los problemas ligados a la
política de Estado y a las posibilidades materiales y morales, [es
decir, según] las fuerzas y los medios disponibles”. Ver Maréchal
Sokolovsky (1984), Stratégie militaire soviétique, Classiques de la
stratégie, Paris: Editions de L’Herne, p. 26.
72
Ver Aleksandr A. Svechin, Strategy, op. cit., p. 70.
Guerra asimétrica y convencional. Lecciones para la actualidad - 36 -

Como se observó anteriormente, era evidente, para los


altos funcionarios soviéticos, que ajustarse a nivel
económico y militar en función del contexto
internacional era una decisión política que implicaría
igualmente la reorientación de la producción militar y
de la estructura táctica, la cual tiene un vínculo con la
estrategia mediante la dimensión operacional. Una
formulación de principios operacionales que derivaran
de la nueva organización militar y de la situación
político-económica era necesaria si ese país, en su
calidad de representante de una sociedad basada en el
concepto de clase, quería estar en posición de enfrentar
los destructores de la ideología de la que era portador.
CAPÍTULO II

DEFINICIÓN DEL CONCEPTO DE ARTE OPERACIONAL

El marco de pensamiento militar que el arte


operacional abría tenía un significado determinante para
la nación en su globalidad. Los debates que jalonaron el
periodo en que se esbozó la conceptualización del arte
operacional estaban marcados por valores militares y
nacionales que, a su vez, contribuyeron a reforzar el
tejido socio-político y cultural de la flamante nación
soviética. Los criterios instaurados por los bolcheviques
justificaban la transformación que se realizaba en todos
los niveles de la sociedad, por lo que fueron
gradualmente internalizados por el pueblo. Esos cambios
revolucionarios fueron impulsados por la decisiva
intervención del Estado –el cual era, en esta época,
indisociable del Partido– y por una campaña política
nacionalista proselitista difundida por doquier. Lo
anterior forjó en la población una cultura de patriotismo
que coincidió con la causa que los círculos políticos y
militares perseguían. De esa manera, cuando llegó el
momento de defender al país frente al agresor, como
sucedió durante la Segunda Guerra mundial, el pueblo,
pese a las fuertes discrepancias que solían darse entre
ciertos sectores que lo conformaban y los gobernantes del

- 37 -
Guerra asimétrica y convencional. Lecciones para la actualidad - 38 -

país, no dudó en apoyar a estos últimos. Las


consideraciones que llevaron a la teorización de la
dimensión operacional se edificaron, por lo tanto, no solo
sobre la base de la historiografía militar rusa y de la
reciente experiencia de la Guerra Civil Rusa sino también
emanaron de las características de índole geográfica,
física, socio-política, económica inherentes a ese país. La
reflexión alrededor de la estrategia a adoptar frente a los
países vecinos y la nueva visión polemológica en que
desembocaba implicaron una redefinición de los
parámetros que regían la táctica, el equipamiento y el
entrenamiento 1. Rediseñar la maquinaría de guerra, la
organización de las Fuerzas Armadas y, por consecuencia,
la manera de llevar a cabo operaciones ofensivas y
defensivas se convirtió en la preocupación principal. Que
la estrategia y la política militares se entrelazaran era un
asunto comprensible si se considera que, según los altos
mandos soviéticos, ambas están estrechamente ligadas.
De hecho, la primera tiene por finalidad:
“la parte constitutiva y la dimensión superior del
arte militar que engloba la teoría y la práctica de la
preparación de las Fuerzas Armadas y del país a la
guerra, la planificación y la conducta de las
operaciones estratégicas y de la guerra en general”
[mientras que la segunda consiste en] “la
preparación y el empleo de los medios de las Fuerzas

1
Ver David M. Glantz (1991), Soviet Military Operational Art. In
Pursuit of Deep Battle, New York, USA, Edition Frank Cass, p. xx.
- 39 - Definición del concepto de arte operacional

Armadas con vistas a alcanzar los objetivos


políticos” 2.
Por su parte, el arte operacional es, según Svechin, el
puente que existe entre la táctica y la estrategia, o, si
explicitamos, se alcanza merced a:
“los medios a través de los cuales un alto
Comandante puede transformar sus éxitos tácticos
en vínculos operacionales […] para contribuir al
éxito estratégico en un teatro de acciones militares
dado”3.

Isserson nos delinea los parámetros del arte


operacional haciendo un recorrido por la historia de la
estrategia clásica y exponiendo qué formas de guerra
deben introducirse para enfrentar el nuevo tipo de
conflictos que surgen. Sin embargo, advierte en la
introducción de su libro titulado “Evolución del Arte
Operacional” que la comprensión del arte operacional no
deriva de la confección de recetas fijas, por cuanto:
“la verdadera esencia del arte operacional
presupone la libertad de métodos y formas que

2
Ver Jacques Laurent, Un outil pour la pensée militaire soviétique,
Définitions de l’Encyclopédie militaire soviétique, pp. 58 et 76, citado
en Hervé Coutau-Bégarie (2003), Traité de Stratégie, Institut de
Stratégie Comparée, Sorbonne, 4ème édition, Paris, France,
Economica, p. 123.
3
Ver Aleksandr A. Svechin, Strategy, op. cit., p. 38.
Guerra asimétrica y convencional. Lecciones para la actualidad - 40 -

deben ser seleccionados minuciosamente para poder


adaptarse a cada caso concreto” 4.
Además, señala que es inútil tratar de sacar
enseñanzas propias al arte operacional de la Primera
Guerra Mundial, por cuanto esta se simboliza por una
estrategia de atrición y por un tiempo de realización de
las ofensivas sumamente lento 5. Y, si bien hubo durante la
Gran Guerra ofensivas en la profundidad (las cuales son
uno de los pilares del arte operacional) y otras que fueron
interrelacionadas entre sí, un análisis hecho desde un
punto de vista global revela que las batallas no obedecían
a un orden organizacional sistemático que previera su
materialización en forma continua en el tiempo ni a una
distribución espacial que las llevaría a extenderse en la
retaguardia profunda 6. En otros términos, no procedían
de una lógica de batallas en la profundidad realizadas en
función de una estrategia operacional que requiere de
operaciones sucesivas e ininterrumpidas para golpear
incesantemente al enemigo a fin de desmantelarlo en
cuanto sistema, y, por ello, se diferenciaban de lo
indicado por Isserson cuando conjeturaba que:
“una operación futura ya no será una cadena rota
de batallas que se libran en forma discontinua. Será

4
Ver Georgii Samoilovich Isserson, The Evolution of Operational Art,
op. cit., p. 5.
5
Ibídem., pp. 13-14.
6
Ibídem., p. 46.
- 41 - Definición del concepto de arte operacional

una cadena continua de esfuerzos de combates que


se combinan a través de las profundidades enteras” 7.

Al igual que muchos de sus colegas militares que


querían romper con los principios de la era zarista
considerados obsoletos, y convencido como lo era por
ejemplo Frunze del carácter de clase que marcaría las
guerras futuras entre la Unión Soviética y sus enemigos
“imperialistas”, Isserson abogaba por un nuevo tipo de
guerra. O sea, ideaba una forma de mando, control y de
conducta operacional diferente a la anterior ya que ni el
modelo napoleónico de la batalla decisiva y de la
estrategia del “punto único” (como la llamó Isserson
hablando de la guerra clásica 8) ni el orden de combate
lineal de Moltke 9 respondían a los requisitos que los
conflictos a venir acarreaban. Sin embargo, el problema
que los militares enfrentaban es que no existían todavía
propuestas que contemplaran la manera como penetrar el
frente enemigo, el cual se había convertido, en la Primera
Guerra Mundial, en un frente posicional de una extensión
y densidad enormes e impedía la realización de
maniobras en los flancos. Según Isserson, con el
surgimiento después de la Primera Guerra Mundial de
nuevas tecnologías más letales y potentes (uso
sistemático de la aviación en el apoyo cercano y en la

7
Ibídem., pp. 47-48.
8
Ibídem., p. 15.
9
Ibídem., p. 12.
Guerra asimétrica y convencional. Lecciones para la actualidad - 42 -

profundidad, de los blindados y del incremento


considerable de la fuerza motorizada), se abría la
posibilidad de planificar campañas constituidas por
operaciones sucesivas en la profundidad cuyo éxito
táctico sería capitalizado a nivel operacional, y, por ende,
estratégico.

En el manual militar provisorio de Reglamentos


publicado por el Ejército Rojo en 1936 donde se enfoca a
la estrategia ofensiva, figuran varios conceptos
operacionales. Tenemos a la movilidad, la simultaneidad,
las armas combinadas, la sorpresa, el tiempo, la masa, el
choque, el mando y control, la inteligencia, la
profundidad y el perseguimiento del enemigo 10. Desde la
perspectiva del arte operacional, las nociones de
“maniobra” y “movimiento” están intrínsecamente
ligadas. En efecto, el movimiento es la condición sine qua
non de la maniobra, por lo que, a menudo, se confunden
ambas nociones 11.
Cuando Jacob Kipp habla del arte operacional y de dos
de sus sustentos, la “escala operacional” y el “alcance
operacional”, nos presenta a ambos como si fueran la
esencia de la maniobra y la llave del éxito. Los analiza
articulando el concepto de movilidad con el de masa. Para

10
Ver Kevin M. Brisson (2014), Ten Principles of Soviet Operational
Art: Red Army Operations in Theory and Practice, 1936-1942, Calgary,
Alberta, Canada: Centre for Military and Strategy Studies, p. 17.
11
Robert Leonhard, The Art of Maneuver, Maneuver-Warfare Theory
and Airland Battle, op. cit., p. 18.
- 43 - Definición del concepto de arte operacional

Napoleón, este vocablo evocaba el dinamismo, pues


percibió que el efecto de masa acoplado por la velocidad
potenciaba la fuerza del Ejército y los resultados
esperados 12. Al igual que Bonaparte, debemos, a fin de
entender la noción de masa tal como se conceptúa a
partir de inicios del siglo XX, verla no desde la imagen de
mastodonte forjada por occidente para describir las
fuerzas militares soviéticas y sus tanques, sino –en el
marco de la planificación operacional– como la
concentración de los efectos del poder de combate en un
tiempo y espacio definidos para lograr resultados
destructivos y constructivos.
La preocupación en cuanto a la movilidad no data de
los albores de la teorización del arte operacional, sino que
se remonta al tiempo de las legiones romanas. Creció
durante el auge de la era industrial, que, como lo hemos
manifestado, era caracterizada por una ampliación
considerable del volumen de efectivos en los teatros de
guerra13. En términos operacionales, la movilidad es:
“la habilidad de mover fuerzas y medios rápidamente
antes de combatir y durante la batalla”14

12
Ver Steven T. Ross (1985), Napoleon and Maneuver Warfare; US Air
Force Academy Harmon Memorial Lecture, Nº28, en:
http://www.usafa.edu/df/dfh/docs/Harmon28.pdf
13
Ver Dictionnaire de la Pensée stratégique, François Géré, op. cit., p.
180.
14
Ver Dr. Jacob Kipp (2008), Mass, Mobility, and the Red Army’s Road
To Operational Art, 1918-1936, Fort Leavenworth, Kansas: USA
Foreign Military Studies Office, en:
http://fmso.leavenworth.army.mil/documents/redopart.htm.
Guerra asimétrica y convencional. Lecciones para la actualidad - 44 -

para realizar una acción planeada. Dentro de este


contexto, la escala operacional se entiende como:
“la capacidad de reunir y controlar un amplio
número de efectivos en el teatro de batalla”.
La definición del alcance operacional 15 complementa la
de la escala operacional, dado que es:
“la capacidad de un Ejército de moverse de una
acción táctica a otra incorporando la logística y un
oportuno manejo de la función de mando y control 16.

En el contexto soviético de elaboración del arte


operacional, entendemos mediante esta descripción el
gran desafío que representa para la función de mando y
control el proceso de proyección de la fuerza y de
coordinación de un volumen de efectivos siempre mayor
hacia un sector preciso del teatro de operaciones. El
movimiento que la maniobra acarrea, pretende, en su
esencia, generar un conjunto de condiciones favorables
con el fin de obtener una ventaja posicional sobre un
enemigo y así permitir a aquel que realiza las maniobras
mantener su libertad de acción o arrebatar al otro la

15
Ver Major William A. Hammac (2013), The Russo-Japanese War of
1904-1905 and the Evolution of Operational Art, Fort Leavenworth,
KS., USA: School for Advanced Military Studies, pp. 8-9.
16
El Mando y Control (en ingl. Command & Control, cuya abreviatura
es C2) es, en el entorno militar, el ejercicio de la autoridad, la
conducción y seguimiento de las fuerzas asignadas por parte del
mando operativo expresamente designado para el cumplimiento de
una misión, en: https://es.wikipedia.org/wiki/Mando_y_control
- 45 - Definición del concepto de arte operacional

capacidad de tomar la iniciativa para explotar al máximo


la situación en la profundidad 17.
Dentro de este marco, es fundamental que el jefe de
guerra sepa beneficiarse de los efectos provechosos del
azar, la suerte y la sorpresa, puesto que la evolución del
movimiento de los efectivos descrita anteriormente va
acompañada de la creación de un escenario en el cual es
indispensable atacar al enemigo en forma rápida e
imprevista, a fin de poder explotar cada éxito táctico y
traspasar el efecto combinado de esas victorias a nivel
estratégico. En este proceso, resulta transcendental el rol
del “choque”, dado que, con ello, se inicia una enérgica
penetración en el dispositivo enemigo a la que el apoyo
de grupos móviles contribuye. Se prosigue con una serie
de golpes en la retaguardia del enemigo, lo cual crea una
situación de transición entre la batalla en la profundidad
y la operación en la profundidad 18. Esas modalidades de
combate procuran desembocar en la ruptura organizativa
del enemigo y en su retiro/capitulación. Para acelerar el
desmantelamiento del dispositivo enemigo, se
recomienda acosar y perseguir sus tropas para que no

17
Ver James J. Schneider, Ph. D., Professor of Military Theory (1992),
Vulcan's Anvil: The American Civil War and the Foundations of
Operational Art, Fort Leavenworth, Kansas, USA: SAMS/USACGSC, pp.
30-31.
18
Ver Stephen Michael Walsh (2009), Leadership and Command on the
Eastern Front (1941-1945): The Military Style of Marshal Konstantin
Rokossovskiy, Cranfield University, Cranfield Defence and Security,
Department of Applied Science, Security and Resilience, U.K., p. 272.
Guerra asimétrica y convencional. Lecciones para la actualidad - 46 -

logren reorganizarse19. Ello era una maniobra que


Napoleón aplicó en Prusia y que los soviéticos emplearon
igualmente durante la Segunda Guerra mundial. La
función de inteligencia es una gran aliada en la
realización de esta fase de la operación. De hecho,
conocer con antelación la composición de los efectivos
adversarios, su posición y sus puntos débiles revela ser
decisivo si uno quiere combinar adecuadamente la
potencia de fuego y la maniobra 20 a fin de optimizar la
operación de choque. Efectuar la maniobra conforme a los
principios que rigen el arte operacional y asestar al
enemigo los golpes que lo desestabilizan evita así al
atacante ser precipitado en una guerra de atrición, pero,
en cambio, permite empujar en esa situación al enemigo
si este ha perdido su libertad de acción 21.
El principio de simultaneidad significa asignar una
misión táctico-operacional específica a varias formaciones
que deben cumplirla de manera sincrónica para que la
suma de los resultados alcanzados por cada una de ellas
converja hacia un mismo objetivo estratégico22. Puesto
que las ofensivas de la índole descrita anteriormente
demandan una coordinación perfecta entre los diversos

19
Ver François Géré, Dictionnaire de la Pensée stratégique, op. cit., p.
219.
20
Ibídem., pp. 39-40.
21
Ver James J. Schneider, Ph. D.Professor of Military Theory (1992),
Vulcan's Anvil: The American Civil War and the Foundations of
Operational Art, op. cit., p. 32.
22
Ver Kevin M. Brisson, Ten Principles of Soviet Operational Art: Red
Army Operations in Theory and Practice, 1936-1942, op. cit., p. 7.
- 47 - Definición del concepto de arte operacional

cuerpos que realizan los sucesivos pasos de la ofensiva, la


comprensión del concepto de simultaneidad y su
aplicación oportuna por parte del jefe de guerra son
básicas. En lo que atañe a la Unión Soviética, la puesta en
práctica del principio de simultaneidad, que la magnitud
de los varios Frentes y la extensión del teatro de guerra
optimizaron, tuvo un efecto de palanca único durante la
Segunda Guerra Mundial.
Las operaciones en la profundidad, que representan un
aspecto transcendental en el arte operacional soviético,
ocupan un espacio tan amplio en la doctrina militar
soviética que han inducido a muchos a pensar que no era
una parte “de” sino “el” arte operacional en sí. En vista de
ello, esta modalidad de hacer la guerra merece que se
ahonde en el contexto que condujo a integrarla en la
ciencia de la guerra soviética y que se resalte el alcance de
su contribución a la victoria sobre los alemanes.
Guerra asimétrica y convencional. Lecciones para la actualidad - 48 -
CAPÍTULO III

LAS OPERACIONES EN LA PROFUNDIDAD


EN LA TEORÍA

A inicios del siglo XX, el mundo militar estaba llegando


a un cruce que marcaba la necesidad imperiosa de
superar las corrientes existentes que emanaban de dos
escuelas del arte militar. Por un lado, la práctica del
envolvimiento en el periodo de la estrategia lineal se
limitaba a una maniobra de concentración en un punto
único de las líneas internas del enemigo que llevaba a la
batalla decisiva (estilo napoleónico). Por otro lado, se
efectuaba una maniobra de envolvimiento mediante la
distribución de las tropas entre varios puntos situados a
lo largo de las líneas externas del adversario (estilo
Moltke) 1. La nueva era que se abría –con los frentes que se
habían dilatado en anchura y profundidad– requería que
el envolvimiento y la penetración en el dispositivo
adversario se combinaran para ser parte de una misma
maniobra2. En la Primera Guerra mundial, el estilo Moltke
experimentó un cambio: se fusionaron en una línea
continua los diversos puntos de ataque que antes se
1
Ver Georgii Samoilovich Isserson, The Evolution of Operational Art,
op. cit., p. 69.
2
Ibídem., p. 70.

- 49 -
Guerra asimétrica y convencional. Lecciones para la actualidad - 50 -

repartían de forma esparcida a lo largo del frente


enemigo3. Eso desembocó en el fiasco caracterizado por el
proceso de atrición y estancamiento en trincheras de las
inmensas líneas de fortificaciones. Después de este
conflicto, se forjó un consenso sobre la necesidad de
adoptar una estrategia ofensiva y de modificar la forma
de planificar las operaciones, haciéndolas más flexibles y
distribuidas en el tiempo y espacio, lo cual sería facilitado
por el empleo sistemático de nuevas tecnologías que
potenciarían las acciones realizadas por los Ejércitos. En
otras palabras, la preparación estática de las tropas para
que estas se reunieran en un punto y dieran golpes
frontales en las formaciones adversarias era obsoleta. Era,
en adelante, imperativo constituir cinturas escalonadas en
la profundidad que avanzaran de manera dinámica en el
dispositivo enemigo, que explotaran la ruptura en este y
que cercaran al adversario desde su misma retaguardia
para acorralarlo y destruirlo4. De ahí nace, en la Unión
soviética, el nuevo paradigma operacional centrado en la
maniobra y en las operaciones en la profundidad. La
impresionante envergadura de su territorio era única, y
ningún país europeo vecino podía rivalizar en este
aspecto, por lo que un sistema de guerra basado en el
escalonamiento de varias cinturas de defensa/ofensa en
la profundidad era algo que solamente la Unión Soviética
podía poner en marcha. Además, con la ampliación de los

3
Ibídem., p. 75.
4
Ibídem., pp. 70-72.
- 51 - Las operaciones en la profundidad en la teoría

Ejércitos y su estiramiento en la profundidad, la noción


de retaguardia se volvía más extensa. Se incluyeron en
ella las zonas pobladas alejadas del teatro de guerra (en
las que los combatientes encontraban un apoyo tanto
logístico como psicológico), así como la infraestructura
económica (industrias, centros de distribución y otras
redes vitales para el país), la cual se enmarcó en lo que se
denominó la “profundidad socio-económica”5. Es en vista
de la importancia creciente de esas zonas que el teórico
de las fuerzas aéreas italiano y General Giulio Douhet,
preconizó, en su obra titulada The Command of The Air
(1921), una política de operaciones de bombardeos
estratégicos en la retaguardia profunda y en el interior del
país en general. Para llevar a cabo esta estrategia, definió
como objetivos cinco centros de gravedad que orientarían
las campañas de bombardeos: la industria del país
enemigo; la infraestructura de las comunicaciones; los
nodos de comunicación; los edificios gubernamentales; y
la voluntad de la población, ya que se creía que el miedo
infligido a la población bajaría su moral y la incitaría a
presionar al gobierno para que capitulara6. Douhet
priorizaba tal estrategia, otorgando a las fuerzas aéreas la
supremacía sobre el resto de las fuerzas armadas,

5
Ver François Géré, Dictionnaire de la Pensée stratégique, op. cit., pp.
14-15.
6
Ver Nigel D. White, Christian Henderson (2013), Research Handbook
on International Conflict and Security Law, Jus Ad Bellum, Jus in Bello
and Jus Post Bellum, Cheltenham, UK: Edward Elgar Pub. Limited, p.
350.
Guerra asimétrica y convencional. Lecciones para la actualidad - 52 -

mientras que el nuevo panorama que se perfilaba con la


teorización del arte operacional contemplaba la
combinación de todos los sectores de las Fuerzas
Armadas (aviación, artillería, infantería, etc.) en forma
simultánea.

Con la teorización del arte operacional, los estrategas


militares soviéticos le otorgaron un lugar privilegiado a la
retaguardia profunda, dado que se ajustaba a la
perfección a la situación geopolítica que vivía la URSS en
ese momento preciso de la historia. La idea de las
operaciones sucesivas y su proyección en la retaguardia
profunda se inscriben dentro de un contexto geopolítico
desfavorable para la Unión Soviética, por cuanto esta se
enfrentaba a países altamente industrializados. Se
contemplaba por esa razón hacer participar al pueblo en
la guerra que, según los altos oficiales soviéticos, se
libraría en un futuro próximo. Así se podría, mientras la
Unión Soviética culminara su proceso de industrializa-
ción, compensar la falta de efectivos tecnológicos con el
espíritu de lucha de los campesinos y obreros soviéticos 7,
un tema que polarizó los círculos militares.
Un análisis retrospectivo de la Guerra Civil Rusa (1917-
1921) mostró que las operaciones en profundidad
adquirían importancia para la Unión Soviética. Durante
este conflicto, varias innovaciones fueron puestas a

7
Ver Jacques Sapir, Le discours stratégique soviétique. Élaboration et
pertinence d’un langage stratégique, op. cit.
- 53 - Las operaciones en la profundidad en la teoría

prueba y llevaron a la victoria de los bolcheviques. Ya en


ese tiempo, las acciones tácticas formaban un conjunto de
operaciones ligadas entre sí de tal modo que repercutían
en la estrategia global. La realización de esas operaciones
tácticas apuntaba a facilitar una penetración en la
retaguardia enemiga, por lo que se preveía concentrar
varios cuerpos de combate para abrir el frente adversario,
cercarlo y destruirlo en su profundidad. Ello se
materializaba mediante la articulación de maniobras en
las que predominaba la movilidad 8.
Los estrategas militares soviéticos que estudiaron la
Guerra Civil Rusa enfocaron con interés el despliegue de
los destacamentos avanzados en la retaguardia enemiga
en la zona del Ural 9. En ese conflicto, Lenin y Trotsky
maximizaron el rendimiento de las vías ferroviarias que
servían para transportar los contingentes destinados a
unirse a los frentes. Ello reveló la importancia de las
reservas estratégicas, así como la de poder realizar
operaciones tácticas en la profundidad que tuvieran
efectos estratégicos 10. Asimismo, se estudió la inclusión

8
Ver David M. Glantz y Jonathan M. House, Cuando Chocan los
Titanes. Cómo el Ejército Rojo detuvo a Hitler, Capítulo 1. El Ejército
Rojo, en:
https://es.scribd.com/doc/136007142/David-Glantz-Cuando-chocan-
los-titanes-Como-el-Ejercito-Rojo-detuvo-a-Hitler
9
Ver Walter S. Zapotozny, The Soviet Formula for Success in World
War II: Deep Operations to Defense in Depth, op. cit.
10
Ver David M. Glantz y Jonathan M. House, Cuando Chocan los
Titanes. Cómo el Ejército Rojo detuvo a Hitler, Capítulo 1. El Ejército
Rojo, op. cit.
Guerra asimétrica y convencional. Lecciones para la actualidad - 54 -

de ofensivas constituidas por tropas numéricamente


reducidas que formaban parte de las operaciones
lideradas por frentes amplios y que se empeñaban en
penetrar en el frente enemigo y en ejecutar maniobras
alrededor de los flancos enemigos para así cercar al
enemigo. Esas maniobras se caracterizaban por su
rapidez y movilidad, que potenciaba el apoyo proveído
por una combinación interarmas 11.

El grupo que se interesó en particular por el tema de la


guerra en la profundidad estaba conformado por los altos
mandos Alexandr Svechin, Mikhail Tukhachevsky, Nikolai
Varfolomeev, V. K. Triandafillov e Isserson, entre otros. Se
suele atribuir a Tukhachevsky el monopolio del
descubrimiento de las operaciones en la profundidad,
pero, en realidad, cada uno de los militares antes
mencionados hizo su aporte.
Al enfocar el campo de batalla desde la profundidad,
Svechin puso de relieve la amplitud del territorio soviético
y la ventaja que representaba la ausencia de grandes
obstáculos naturales. Realizar operaciones en la
retaguardia profunda, así como librar una guerra de
maniobras con unidades móviles –lo cual imposibilita el
estancamiento de las tropas en trincheras como ocurrió
durante la Primera Guerra mundial– era la solución

11
Ibídem.
- 55 - Las operaciones en la profundidad en la teoría

idónea 12. Además, los recursos naturales disponibles y la


eventual asistencia por parte de la población a los
soldados combatientes concurrían a que se garantizara el
flujo logístico 13. El cambio cuantitativo de las tropas
implicó la revisión de la percepción organizativa que se
tenía de los frentes. Estos empezaron a ser vistos como
una unidad compacta regida por una estructura logística
y una función de mando y control más elaboradas, por
cuanto cada Frente estaba compuesto de varios Ejércitos
que conducían una operación simultáneamente o el
conjunto de los Frentes estaba desplegado en un mismo
teatro de guerra14. La organización del plan de campaña
se proyectaba tomando en cuenta el mando y los límites
de este último en relación con los frentes adyacentes y
con las fronteras interiores 15. Las demarcaciones de la
retaguardia del Frente se fijaban en función del carácter
sea defensivo u ofensivo de la operación, puesto que la
ofensiva implicaba reducir la profundidad de la
retaguardia y, así, permitir a las unidades traseras
avanzar hacia las unidades delanteras, mientras que, en la
defensiva (una situación en que el retiro es más probable),
era preferible espesar el Frente en la profundidad para

12
Ver James R. Howard, Major, British Army, The Roots of Soviet
Victory: The Application of Operational Art on the Eastern Front
(1942-1943), op. cit., p. 3.
13
Ver Jacques Sapir, Le discours stratégique soviétique. Élaboration et
pertinence d’un langage stratégique, op. cit.
14
Citado en Aleksandr A. Svechin, Strategy, op. cit., p. 225.
15
Ibídem.
Guerra asimétrica y convencional. Lecciones para la actualidad - 56 -

poder escalonar sus unidades logísticas. Todo ello estaba


ligado igualmente a las líneas de comunicación, en
particular ferroviarias 16.

Como lo señalan el Mayor Lee K. Grubbs y el Mayor


Michael J. Forsyth del Ejército estadounidense, el área
profunda de un campo de batalla representa una
estructura temporal previsible en la cual el comandante
puede, si logra realizar su operación de manera
secuencial, provocar un combate cercano que fomentará
la paralización del enemigo. Esta se materializa cuando el
comandante neutraliza ciertos nodos que se revelan
indispensables para el enemigo, como aquellos relativos a
los puntos de almacenamiento logístico, de transpor-
tación y los centros de mando y control 17. Huelga decir
que la inhabilitación de esos nodos tiene un efecto
altamente rentable para el atacante.

Se desglosa de ello que el término de profundidad,


cuando uno habla de “operaciones en la profundidad”,
remite a un pensamiento centrado en la espacialidad. Las
ofensivas se realizan con la intención de tener efectos
más allá de las líneas frontales del enemigo y las acciones

Ibídem.
16

Ver Major Lee K. Grubbs and Major Michael J. Forsyth, U.S. Army, Is
17

There a Deep Fight in a Counterinsurgency? Military Review July-


August 2006, pp. 28-31.
- 57 - Las operaciones en la profundidad en la teoría

tácticas tienen por propósito servir directamente de


sustento a un objetivo estratégico mayor 18.

Mikhail Nikolayevich Tukhachevsky exploró, después


de Alexandr Svechin, las repercusiones que las maniobras
en la profundidad podían tener en la articulación de los
ataques tácticos con los objetivos estratégicos a través de
la estrategia operacional, así como reflexionó sobre el
hecho de inscribir esta última dentro de un contexto
ideológico-político y de revolución mundial 19. Si bien
Tukhachevsky, siguiendo la línea de Svechin, retomaba la
idea de vincular la guerra con el ámbito socio-político, los
dos tenían una posición distinta. Svechin, que analizaba la
guerra desde la perspectiva de una ciencia militar, partía
del nivel estratégico para llegar al operacional, mientras
que Tukhachevsky, que gozaba de una experiencia de jefe
de operaciones impregnada de un fuerte espíritu
revolucionario, enfocaba lo táctico para llegar a lo
estratégico 20. A diferencia de Svechin, que resaltó las
ventajas que podía conllevar una estrategia de defensa en
ciertos periodos del desarrollo económico-militar y en un
marco geopolítico específico, Tukhachevsky creía a ciegas
18
Ver Major John W. Brengle (2013), Returning to Deep Attack as an
Option for the Operational Commander, United States Army School of
Advanced Military Studies, United States Command and General Staff
College, Fort Leavenworth, Kansas, p. 8.
19
Ver Christopher Paul McPadden, Mikhail Nikolayevich Tukhachevsky
(1893-1937), Practitioner and Theorist of War, op.cit., p. 9.
20
Ver B. J. C. McKercher and Michael A. Hennessy (eds., 1996), The
Operational Art: Developments in the Theories of War, op. cit., p. 61.
Guerra asimétrica y convencional. Lecciones para la actualidad - 58 -

en la estrategia ofensiva. En el marco de la elaboración del


arte operacional soviético, su visión ofensiva prevaleció
sobre la de defensa preconizada por Svechin debido a que
aquella expresaba mejor las ambiciones del ideal
revolucionario. Además, sus planteamientos respectivos a
las operaciones sucesivas no divergían de los de Svechin,
aunque llegó a ellos desde otro enfoque estratégico.
Sacando lecciones de la Batalla de Varsovia, y en
particular de los planes que había, durante ese episodio,
intentado realizar para atravesar la Vístula, Tukhachevsky
llegó a la conclusión, como varios de sus colegas, de que
un Frente amplio moderno ya no estaba en posición de
destruir el Ejército enemigo mediante un golpe decisivo,
sino que este objetivo solo podía cumplirse a través de la
realización de una serie de operaciones sucesivas 21.
Tukhachevsky ha coadyuvado en asentar el
desplazamiento de la teoría de la batalla en profundidad –
un concepto táctico– hacia la teoría de las operaciones en
profundidad, que atañen al nivel operacional. Su aporte
fundamental puede ser sintetizado en cuatro puntos, los
cuales se basan en: su creencia en el rol de la tecnología
emergente; la ejecución de las operaciones interarmas
(blindados, motorizados, aviación, unidades aerotranspor-
tadas, instrumentos de reconocimiento); la importancia
del mando y control; y el rol fundamental del soldado en

21
Ver David M. Glantz, Soviet Military Operational Art. In Pursuit of
Deep Battle, op. cit., p. 21.
- 59 - Las operaciones en la profundidad en la teoría

la guerra22. Esos aspectos son significativos dado que, a


través de ellos, se transparentan principios pertenecientes
a la maniobra que son un gran sostén para las
operaciones en la profundidad, a saber: la iniciativa, la
flexibilidad y el manejo oportuno del tiempo y del
espacio. Su enfoque es la penetración de la formación
enemiga y el uso de la maniobra operacional a fin de
ganar la iniciativa que tenía el enemigo y conservarla. Solo
de esa manera se podría capitalizar el éxito táctico
perteneciente a la primera fase de la operación e ir
desmantelando al enemigo en su retaguardia. La
penetración en el conjunto del dispositivo de la
retaguardia enemiga se efectuaría, según Tukhachevsky, a
través de operaciones escalonadas. En la primera etapa,
una fuerza de contención procedente de la infantería
sustentada por tanques y unidades de artillería fijaría al
enemigo en sus posiciones para impedir que obstaculice
el avance de las fuerzas móviles y de las unidades de
perseguimiento. Luego de que el primer escalón
cumpliera con su tarea, el segundo, compuesto de
tanques, atacaría al frente enemigo para abrir una brecha,
penetraría en el frente enemigo y, en una fase posterior,
se neutralizaría a las formaciones del enemigo posicio-

22
Citado en Christopher Paul McPadden, Mikhail Nikolayevich
Tukhachevsky (1893-1937), Practitioner and Theorist of War, op.cit., p.
10.
Guerra asimétrica y convencional. Lecciones para la actualidad - 60 -

nadas en su retaguardia llevándolo al colapso psicológico


y operacional 23.

En la década de los años 1920, V.K. Triandafillov


ahondó, en su libro The Nature of the Operations of
Modern Armies 24, en el análisis de la guerra futura, en la
que la tecnología moderna –sobre todo los tanques–
tendría un papel de suma importancia. El marco de
comprensión de la guerra y de las operaciones modernas
que propuso se inscribe dentro de la perspectiva del
tiempo y espacio. Este sustento al entendimiento de la
guerra moderna estableció de manera precisa el contexto
operacional y logístico, así como las estructuras de
mando y control ajustadas al marco en que se
desarrollarían las operaciones bélicas 25. A la luz de las
innovaciones que se estaban dando y desde el ángulo de
una estrategia de atrición o de destrucción, Triandafillov
examinó las diversas maneras de desplegar las tropas en
el campo de batalla y las capacidades operativas que
tenían los Cuerpos de Ejércitos, los Ejércitos, los Cuerpos

23
Citado en Major David P. Casey (2001), Tukhachevskii and Airland
Battle, Master of Military Studies, Quantico, Va, USA: United States
Marine Corp Command and Staff College, pp. 8-9.
24
Ver V.K. Triandafillov (1994), The Nature of the Operations of
Modern Armies, Routledge, London, UK.
25
Ver Shimon Naveh (2004), In Pursuit of Military Excellence. The
Evolution of Operational theory, Oxon, Great Britain: Frank Cass
Publishers, pp. 186-187.
- 61 - Las operaciones en la profundidad en la teoría

y las Divisiones 26. El Frente era para él un cuerpo


estratégico en un teatro de operaciones alrededor del cual
se aglomerarían todas las fuerzas para lanzar ataques en
varias direcciones operacionales y cuyos éxitos se
proyectarían a nivel estratégico 27. Calculó con una
rigurosidad matemática la densidad, la profundidad, la
potencia de fuego de las formaciones y la extensión de la
penetración deseada en el dispositivo del oponente. Con
esas estimaciones, se empeñó en determinar el tiempo, la
cantidad y la distribución de efectivos requeridos por
kilómetros (infantería, artillería, blindados) y el conjunto
logístico que debía ser puesto en marcha antes, durante y
después de las operaciones28. Conforme al principio de
combinación de armas, planeaba el soporte aéreo a los
tanques a fin de que se realizara la penetración en la
defensa táctica del adversario, que sería seguida de
ofensivas sucesivas en la profundidad operacional 29. Para
que la operación se desarrollara exitosamente, era
indispensable que el comandante tuviera una visión
global de las operaciones desde el inicio hasta el final de

26
Military Science, The Great Soviet Encyclopedia, 3rd Edition (1970-
1979), The Gale Group, Inc., en:
http://encyclopedia2.thefreedictionary.com/Modern+war
27
Citado en David M. Glantz, Soviet Military Operational Art. In
Pursuit of Deep Battle, op. cit., p. 69.
28
Citado en The Nature of the Operations of Modern Armies, par V.K.
Triandafillov, Par le lecteur, Mars 2012, GM Europe, en:
http://www.mapiledelivres.org/dotclear/index.php?q=triandafillov
29
Ver David M. Glantz, Soviet Military Operational Art. In Pursuit of
Deep Battle, op. cit., p. 69.
Guerra asimétrica y convencional. Lecciones para la actualidad - 62 -

su desenvolvimiento y no solo durante la fase de la


ofensiva en proceso de realización 30. De hecho, era
esencial, para obtener la superioridad en la profundidad e
impedir que las fuerzas enemigas intentaran cualquier
acción en la retaguardia, saber beneficiarse de los
principios de masa y velocidad (momentum), de
simultaneidad y del “obkhod” 31, es decir, ser dotado de un
gran talento que permitiera coordinar adecuadamente las
unidades para que realizaran la maniobra. El obkhod no
era una simple etapa de la operación que obedecía a una
lógica lineal, sino, más bien, precipitaba la convergencia
de varios puntos en el tiempo y espacio, por cuanto, al ser
un movimiento giratorio efectuado por las tropas para
tomar las formaciones enemigas desde la parte posterior
de su retaguardia, iba, generalmente, a la par con la
modalidad de envolvimiento. Contribuía a que las
formaciones, unidades y subunidades de armas
combinadas avanzaran en la retaguardia enemiga a fin de
colocarse en una posición ventajosa en relación con el
enemigo y estuviesen, de este modo, preparadas para
asestarle los golpes decisivos que llevarían a su
desmantelamiento 32. Lo anterior representaba una fase de

30
Ver Major David P. Casey, Tukhachevskii and Airland Battle, op. cit.,
p. 10.
31
Ver Shimon Naveh, In Pursuit of Military Excellence. The Evolution of
Operational theory, op. cit., p. 187.
32
Ver V.K. Triandafillov, The Nature of the Operations of Modern
Armies, op. cit., p. lii.
- 63 - Las operaciones en la profundidad en la teoría

la evolución de la ofensiva en la profundidad que se


consideraba fundamental si uno entiende que:
“el poder de combate de un enemigo reside en la
profundidad entera de sus operaciones defensivas y
no en la fuerza de su perímetro táctico” 33.

En 1924, Nikolai Varfolomeev concordaba con la


posición de sus colegas, entre los cuales se encontraba
Tukhachevsky. Para él, era fundamental:
“articular la penetración en el frente enemigo y el
perseguimiento en la profundidad para estar en
posición de destruir al enemigo a lo largo de su
entera retaguardia. Pero ello no podía ser realizado
de un solo golpe, sino mediante operaciones
sucesivas en la profundidad”34.
A efectos de llevar a cabo la propuesta antes
mencionada, Varfolomeev recomendaba emplear, en
calidad de guardia avanzada, Ejércitos de choque
ofensivos que irían acompañados de grupos de caballería
para evitar el aprieto que podrían experimentar las tropas
soviéticas durante el lapso de tiempo que se extendía
entre la primera ofensiva lanzada por el enemigo y la
llegada de las reservas 35. La victoria de los soviéticos
dependería de la suma de éxitos tácticos en la

33
Ver Major David P. Casey, Tukhachevskii and Airland Battle, op. cit.,
p. 6.
34
Ver Dr. Jacob Kipp, Mass, Mobility, and the Red Army’s Road To
Operational Art, 1918-1936, op. cit.
35
Ibídem.
Guerra asimétrica y convencional. Lecciones para la actualidad - 64 -

profundidad, que una planificación operacional


preliminar minuciosa fomentaría. Una organización
logística idónea, una interrelación constante entre el
frente y la retaguardia36 y la sucesión de operaciones en la
profundidad evitarían que la ofensiva degenere en una
guerra de atrición.

En la obra Evolución del Arte Operacional de Isserson


aparece un cuadro recapitulativo en que figuran las
etapas evolutivas del carácter de la operación desde los
tiempos napoleónicos hasta la época soviética de la
estrategia en la profundidad. En ese cuadro, Isserson
expuso la manera como se repartirían las formaciones en
la profundidad e indicó que las operaciones en la
profundidad posibilitarían el flujo continuo de batallas
interrelacionadas que se realizarían a lo largo de una
formación operacional distribuida en varios escalones 37.
En la estructura que diseñó, tenemos dos dimensiones
principales representadas por dos escalones estratégicos.
El primer escalón estratégico ocupa una superficie de
unos 1.000 kilómetros o más. Se divide a su vez entre tres
escalones operacionales (y la aviación), que se extienden
sobre unos 250 a 300 kilómetros. Cada uno de ellos tiene
su propia profundidad y está separado del que sigue por
una distancia de varias decenas de kilómetros. El segundo

36
Ver Michael D. Krause and R. Cody Phillips, Historical Perspectives
of the Operational Art, op. cit., p. 231.
37
Ver Georgii Samoilovich Isserson, The Evolution of Operational Art,
op. cit., p. 76.
- 65 - Las operaciones en la profundidad en la teoría

escalón estratégico se confunde con la retaguardia al


interior del país.
En el proyecto de despliegue en la profundidad ideado
por Isserson, incumbiría primero a la aviación
bombardear las posiciones del enemigo. Le seguirían los
grupos móviles de nivel de un Ejército de vanguardia
compuestos de la artillería, la caballería, los motorizados
–más no la infantería que es demasiado lenta para
moverse con rapidez, tal como lo requiere este tipo de
maniobra38–, que serían el primer escalón de guardia
delantera terrestre. Su tarea será romper y destruir la
concentración enemiga en la profundidad y luego
reposicionarse en los flancos para asistir al escalón
estratégico operacional en la realización de la ofensiva
general 39. Mientras el segundo escalón operacional de
ataque (constituido por la artillería, los tanques, la
aviación) perteneciente al primer escalón estratégico se
dirigirá hacia el punto de penetración en las líneas
enemigas, las unidades aerotransportadas, por su lado,
serán las primeras en ser lanzadas en la retaguardia
enemiga. Esta, antes de ser invadida por este inmenso
escalón operacional de ataque, será objeto de los
bombardeos de la aviación de largo alcance que impedirá
que las reservas enemigas vengan a reforzar la ruptura
efectuada en su dispositivo. El escalón de ataque principal

38
Ibídem., p. 68.
39
Ibídem., p. 62.
Guerra asimétrica y convencional. Lecciones para la actualidad - 66 -

avanzará como una ola de lava gigantesca 40 para explotar


la brecha abierta por los grupos móviles a fin de colocarse
en la retaguardia enemiga. Después de haber sido las que
iniciaron la operación en la profundidad, la caballería, las
columnas de fuerzas motorizadas intervendrán de nuevo
al final 41. El rol de todas esas formaciones es contribuir a
la capitalización del resultado táctico obtenido de la
ruptura llevada a cabo por los grupos móviles y crear una
profundidad operacional en el dispositivo adversario para
poner en marcha el proceso de envolvimiento. Con el
avance de varios cuerpos, golpes frontales serán
asestados en las líneas (tanto internas como externas) del
adversario. El envolvimiento será seguido de la
destrucción del enemigo 42. El vencedor en este modelo de
guerra será, como lo afirma Isserson, el que dispondrá del
Frente más profundo y de los escalones en la profundidad
más poderosos 43.
Tratándose del monitoreo de Frentes enormes, es
evidente que la tarea del Comandante se revela hercúlea.
Según Isserson, las ofensivas en la profundidad
anunciaban la desaparición de las guerras de atrición 44,
puesto que ese nuevo proyecto estructural operacional
procurará descansar sobre una capacidad logística fluida

40
Ibídem., p. 68.
41
Ibídem., p. 69.
42
Ibídem., p. 70.
43
Ibídem., p. 66.
44
Ibídem., pp. 41 y 74.
- 67 - Las operaciones en la profundidad en la teoría

e ininterrumpida45. Además, pondrá de relieve la


capacidad de conducción del comandante cuyo éxito
dependerá de su talento para coordinar todas las armas,
sincronizar las maniobras de los diferentes cuerpos
combatientes y guardar la iniciativa a efectos de poder
destruir el adversario en toda su profundidad
operacional 46. La era de la guerra en la profundidad
significa el advenimiento de las series de batallas
marcadas por golpes aplastantes y objetivos
concluyentes, y la disminución drástica de las
casualidades. Isserson asevera que el carácter de las
operaciones será determinado por los medios
tecnológicos, dado que fomentan velocidad, movilidad y
alta eficiencia47. En resumen, la posición de Isserson era
que el nuevo armamento potenciará la innovadora manera
de combatir en la profundidad, la cual, para ser
capitalizada a nivel estratégico, deberá ser puesta en
marcha no en forma de una estrategia lineal con una onda
única de esfuerzos operacionales 48 (que es incapaz de
lidiar con un problema ofensivo destinado a cubrir la
entera profundidad) 49, ni de “series de operaciones”, sino
“de series de esfuerzos estratégicos”. Esas series de
esfuerzos estratégicos serían escalonadas operacional-
mente y se desarrollarían en secuencias, siguiendo un

45
Ibídem., p. 47.
46
Ibídem., p. 72.
47
Ibídem., p. 41.
48
Ibídem., p. 53.
49
Ibídem., p. 55.
Guerra asimétrica y convencional. Lecciones para la actualidad - 68 -

orden creciente en intensidad que apuntaría hacia el


mismo objetivo, a saber: romper la resistencia enemiga a
lo largo de toda su profundidad. O sea, no habrá una
única ruptura en la cintura defensiva enemiga ni tampoco
una batalla decisiva de por sí, sino un proceso de combate
que tendrá su propia lógica ligada a la estructura orgánica
de las formaciones en la profundidad. A su vez, una
misma guerra sería también conformada por series de
campañas separadas” 50.

Durante el proceso de penetración y desmembración


de las formaciones enemigas, se enfocaba al atacante y al
defensor en cuanto sistemas. Esta visión del dispositivo
militar entendido en calidad de unidad global emana de
Bertalanffy, el biólogo austriaco, quien elaboró en el siglo
XIX su teoría del organismo considerado como un sistema
abierto, cuyos elementos se mantienen en estado de
constante interacción con el entorno. Un sistema se
define, según él, en función de tres parámetros, los cuales
son: el número de elementos que lo conforman; la materia
que lo constituye; y la naturaleza de las interrelaciones
que liga los elementos entre sí 51. Señala que, en la
sociedad, todo organismo vivo puede ser percibido como
un sistema.

Ibídem., p. 48.
50

Ver Shimon Naveh, In Pursuit of Military Excellence. The Evolution of


51

Operational theory, op. cit., p. 4.


- 69 - Las operaciones en la profundidad en la teoría

En el contexto militar soviético, el sistema se traduce,


en primer lugar, por el lazo jerárquico que une entre sí las
operaciones escalonadas; en segundo lugar, por el
objetivo que ha dado nacimiento a su formación. El
objetivo es el núcleo que articula todos los elementos
integrantes de este sistema y determina la naturaleza de
sus interrelaciones, por lo que le da a este último su
cohesión y su fuerza. Además, la capacidad de los
elementos de interrelacionarse entre sí permite
igualmente que el todo se auto-regule. De esa forma, el
sistema asegura su sobrevivencia pese a las fricciones y
perturbaciones exteriores52. Cuando se centraron en el
arte operacional, los soviéticos sabían que, viendo al
enemigo como sistema, su organización debía recibir el
golpe en su núcleo, el cual, de ser desarticulado, llevaba a
que el sistema perdiera el motor que le da su fuerza, su
cohesión. “UDAR” (en ruso: УДАР) es el término que
emplea Simon Naveh para reproducir el efecto de choque
de una operación. El UDAR, en el sentido operacional que
lo entiende Naveh, representa la maniobra de ataque en
profundidad que conduce a la neutralización de la razón
de ser del sistema enemigo. Es decir, se actúa de tal
manera que el adversario resulte incapaz, a causa de ese
choque operacional, de concretar las acciones que se
había propuesto para lograr su objetivo estratégico final 53.
El defensor, al poner en marcha operaciones sucesivas en

52
Ibídem., p. 6.
53
Ibídem., p. 18.
Guerra asimétrica y convencional. Lecciones para la actualidad - 70 -

la profundidad, crea en el sistema enemigo un tal


desorden que descompone la ofensiva lanzada por el
enemigo y lo impide seguir con ella. Este derrumbamiento
ocasionado en el conjunto organizacional del enemigo a
nivel operacional tiene, como vemos, directas
consecuencias a nivel estratégico, pues no deja que el
enemigo siga con sus planes e incluso lo fuerza a retirarse
o entregarse.

El Manual de Regulaciones del año 1936 acopia los


análisis en materia de arte operacional que desarrollaron
los altos mandos militares soviéticos y presenta de
manera concisa y técnica la formación operacional
destinada a alcanzar el objetivo de desmembramiento del
sistema enemigo. Esta consistiría de: un escalón de
ataque; un escalón para explotar el éxito; las reservas; las
fuerzas aéreas de asalto; y las fuerzas de la aviación. La
ejecución de esas operaciones podría ser puesta bajo la
responsabilidad de un Frente único o de varios Frentes,
con el soporte de las fuerzas aéreas. Los Frentes se
encargarían de efectuar, en un orden sucesivo, las
operaciones en profundidad de mayor escala y de
penetrar, gracias a una combinación de armas, las
defensas enemigas a lo largo de líneas de ataque que
convergerían hacia un punto común para así poder
envolver y destruir las fuerzas principales 54.

54
Ver David M. Glantz (1991), Soviet Military Operational Art. In
Pursuit of Deep Battle, op. cit., p. 79.
- 71 - Las operaciones en la profundidad en la teoría

El principio de “profundidad” era, en el caso de la


Unión soviética, la condición sine qua non para lograr el
éxito. Es evidente que toda formación, que sea entendida
dentro de un contexto de estrategia de defensa o de
ofensa, crea su propia profundidad cuando se extiende en
forma escalonada. Aunque este tipo de distribución de los
efectivos se haya dado también en conflictos anteriores,
la teorización del arte operacional puso en evidencia que
la clave del éxito no descansaba solamente en la
estructura de posicionamiento de las tropas, sino que
requería de la intervención de un buen jefe de guerra que
supiera transformar las victorias tácticas en la
profundidad en victorias estratégicas.
Conceder a los comandantes la capacidad de operar de
una forma más independiente tiene consecuencias
significativas. Los comandantes se convierten en un
eslabón fundamental en la ejecución de la misión
operacional de la que se les encarga, pues son
responsables de la manera y de los medios a los que
recurrirán para alcanzar la meta final. Tener una visión
global del teatro de operaciones y una forma de pensar
desde la perspectiva operacional les permite detectar los
puntos de gravedad del enemigo, calcular la densidad de
concentración y el momento oportuno del ataque, y así
concretar los fines operacionales fijados guardando
Guerra asimétrica y convencional. Lecciones para la actualidad - 72 -

siempre en vista los objetivos estratégicos 55. Un


comandante que goza de una mayor autonomía flexibiliza
el proceso de realización de las acciones que emprende,
en tanto tiene mayores oportunidades de conservar la
iniciativa, acelerar la culminación del objetivo de la
misión y, de esa manera, precipitar el curso de la guerra a
su favor. Dentro de este proceso, evaluar el nivel de
coordinación de las diferentes armas (principalmente la
fuerza aérea) del enemigo y la habilidad para mantener la
velocidad de ejecución de las acciones es primordial si se
quiere conservar la superioridad sobre el oponente 56. Ello
tiene aún más relevancia cuando se toma en
consideración la recomendación hecha por Tukhachevsky
de introducir unidades móviles ligeras aerotransportadas
y de tanques para suscitar el miedo e inducir la
destrucción en las zonas de retaguardia enemiga. Bajo
esta óptica, una coordinación idónea por parte del jefe de
guerra de las acciones de esas unidades con las del Frente
principal representa un factor decisivo en la evolución de
la operación en la profundidad, dado que incita al
enemigo a utilizar una gran parte de sus efectivos para
bloquear los ataques aéreos, lo cual causa un
estrechamiento de sus líneas frontales 57.

55
Ver John W. Mengel (1998), An analysis of the operational leadership
of General Heinz Guderian, Newport, R.I., USA, Naval War College, p.
2.
56
Major David P. Casey, Tukhachevskii and Airland Battle, op. cit., pp.
12-13.
57
Ibídem., p. 11.
- 73 - Las operaciones en la profundidad en la teoría

Del análisis de las varias propuestas hechas por los


altos militares soviéticos, se desglosa que el concepto de
operaciones en la profundidad descansa principalmente
en la capacidad de:
“romper las fuerzas enemigas al atacar
simultáneamente los objetivos estratégicos en la
profundidad, los objetivos logísticos intermedios y los
objetivos de combate inmediatos” 58.
Para ello, se definió un proceso de envolvimientos
locales en las líneas frontales destinados a
desmembrarlas, a lo que contribuyen grupos de asalto
móviles y la caballería tanto al inicio como en la fase final
de la operación, es decir, en la etapa última en que se
persigue a los elementos enemigos que buscan escaparse
del envolvimiento. A lo largo del transcurso de la
ofensiva, el enemigo es visto en cuanto sistema cuya
coherencia debe ser inducida al colapso por el atacante, el
cual se beneficia de un enorme contingente de reservas
constantes para asistir a los Frentes en cuanto urgiera
hacerlo 59.

En 1986, al estudiar la batalla de Kursk, el Major Crow


del Ejército estadounidense aportó valiosas precisiones

58
Ver Brett Steele (2005), Military Reengineering Between the World
Wars, Santa Monica, CA., USA: Rand Corporation, p. 38, en:
http://www.rand.org/content/dam/rand/pubs/monographs/2005/R
AND_MG253.pdf
59
Ver Brett Steele (2005), Military Reengineering Between the World
Wars, Santa Monica, CA., USA: Rand Corporation, p. 38.
Guerra asimétrica y convencional. Lecciones para la actualidad - 74 -

que permiten entender mejor los matices que existen a


nivel de esencia y de proceso entre la “profundidad
táctica” y la “profundidad estratégica”, que, en su opinión,
escapan a consideraciones de orden cuantitativo. En
conformidad con la visión del General y estratega suizo
Antoine-Henri Jomini 60, quien no enfoca la profundidad
en términos de tamaño y posición sino la percibe desde la
constante interacción entre las fuerzas de los oponentes
en la que el factor tiempo es determinante 61, Crow plantea
que la profundidad táctica no es aquella donde se sitúan
las unidades, y la profundidad operacional tampoco se
define en función de su pertenencia al espacio ubicado
entre la profundidad táctica y la estratégica. O sea, la
valorización de cada dimensión no depende del tamaño
de la unidad ni de la superficie del terreno que esta
ocupa. Lo que determina la esencia de ambas es la
naturaleza de las misiones asignadas a las unidades, la
locación de las reservas y la perspectiva desde la cual son
vistas. Según Crow, las unidades que defienden la
profundidad táctica se empeñan en negarle al atacante la
posibilidad de efectuar maniobras y en destruir las
unidades enemigas que penetraron en la profundidad
táctica, para, de esa manera, mantener la defensa intacta.
La profundidad operacional es la dimensión donde ambos
adversarios tratan de conseguir su libertad de maniobra

60
(6 de marzo de 1779 - 22 de marzo de 1869)
61
Ver Mayor Charles L. Crow (1986), Tactical and Operational Depth,
School of Advanced Military Studies, Forth Leavenworth, Kansas: U.S.
Army Command and General Staff College, pp. 6-7.
- 75 - Las operaciones en la profundidad en la teoría

y, de lograr ese objetivo, el defensor tiene la oportunidad


de destruir o desmantelar las fuerzas adversas sin
necesidad de exponer las fuerzas que conforman sus
defensas 62. En resumen, se pasa de la profundidad táctica
a la estratégica cuando el atacante ha alcanzado un punto
en que decide cómo aprovecharse de la oportunidad que
se abre ante él, mientras que el defensor debe tomar
acciones drásticas frente a esta situación o sino corre el
riesgo de sufrir una destrucción total. De ambos niveles
de profundidad destacan dos pasos importantes: el de
negación de área y el de oportunidad 63, en los que el
tiempo juega un papel fundamental. Para Crow, la batalla
de Kursk evidencia dos aspectos: la ventaja que
constituye la planificación de una defensa altamente
desarrollada en la profundidad, y lo que ocurre si el
enemigo no logra explotar la profundidad operacional de
la defensa 64. Ello será analizado ulteriormente.

62
Ibídem., pp. 2-3.
63
Ibídem., p. 24.
64
Ibídem., p. 22.
Guerra asimétrica y convencional. Lecciones para la actualidad - 76 -
CAPÍTULO IV

LAS OPERACIONES EN LA PROFUNDIDAD


ANTES DE LA TEORIZACIÓN DEL ARTE OPERACIONAL

LA GUERRA RUSO-JAPONESA

Hemos visto que la profundidad operacional empezó


a ser un tema de relevancia antes del periodo de
Entreguerras, que es el lapso en que se normalizaron los
parámetros teóricos para definir el arte operacional. Si
bien la Guerra Ruso-japonesa significó humillantes
derrotas para los rusos tanto en el campo terrestre
(Mukden) como en el naval (Tsushima), también brindó a
los estrategas militares zaristas y bolcheviques
elementos de análisis que reorientaron el pensamiento
estratégico. En efecto, las investigaciones posteriores
revelaron que la victoria del Japón se debió a su
estrategia naval ingeniosamente articulada con una
estrategia terrestre coherente, en que interactuaron los
diferentes sectores de decisión del país. A lo largo de
este conflicto resaltaron aspectos propios al arte
operacional como lo son la noción de “masa” 1, de alcance

1
Ver Dr. Jacob Kipp, Mass, Mobility, and the Red Army’s Road To
Operational Art, 1918-1936, op. cit.

- 77 -
Guerra asimétrica y convencional. Lecciones para la actualidad - 78 -

operacional, la planificación en el tiempo y espacio del


mando y control, así como la capacidad de adaptación,
que tiene como corolario la agilidad. A nivel de
tecnología de punta, el uso de las armas de fuego sin
humo, de la metralleta, del telégrafo, del trasporte
ferroviario, entre otros, representó un elemento
impactante a nivel operacional. Además, se observó en el
campo terrestre una reorganización de las operaciones
mientras estas estaban librándose, lo cual constituía un
gran avance en comparación con la forma rígida que,
antes, regía la ejecución de los planes de campaña. La
Guerra Ruso-japonesa ratificó la obsolescencia de la
formación de frentes napoleónicos rígidos. Como lo
analizó A.A. Neznamov, se volvía necesario elaborar
planes de campañas en que se ligara lo táctico con lo
operacional para que esta articulación repercutiera en lo
estratégico 2. Para Neznamov, las nuevas guerras
requerían de una planificación y preparación de las
campañas que se adaptaran a la situación enfrentada. De
la (relativa) exactitud de la planificación dependería la
buena conducta de las operaciones y batallas 3. Este
argumento fue puesto de relieve por los japoneses,
quienes, gracias a los conocimientos recogidos a lo largo
de la segunda mitad del siglo XIX ante los círculos

2
Ver Michael D. Krause and R. Cody Phillips, Historical Perspectives of
the Operational Art, op. cit., p. 200.
3
Ibídem., 204-205.
- 79 - Las operaciones en la profundidad

militares occidentales (como las enseñanzas 4 referentes a


la forma de guerra aplicada por el Ejército prusiano y a la
guerra naval inglesa), estuvieron en posición de idear un
plan de guerra que integró los éxitos operacionales y la
proyección de estos hacia la dimensión estratégica y, por
ende, política.
El plan japonés se concretó merced a la optimización
de las ventajas acarreadas por una conducta y un control
idóneos y por una excelente capacidad de maniobra de
las tropas. Lo anterior fue orquestado en función de una
eficaz modalidad de combinación de armas y sin perder
nunca de vista el objetivo a cumplir. Pese a que las
operaciones se desenvolvieron en espacios geográficos
muy alejados del punto de partida de lanzamiento de las
tropas, el todo fue integrado dentro de una configuración
logística estratégica pensada de tal manera que
posibilitara la realización de los planes de campaña 5.
Existen ejemplos notorios de esta extrapolación de los
efectos operacionales a nivel estratégico-nacional como
aquellos que proporcionan las batallas de Port Arthur y
de Tsushima. La destreza japonesa contrastaba con la
dificultad de los rusos de adecuarse a las circunstancias.
Varios autores que analizaron este conflicto lo
corroboraron: entre ellos se encuentra Neznamov, así
como, medio siglo después, el Mariscal Sokolovsky. Es

4
Ver Major William A. Hammac, The Russo-Japanese War of 1904-
1905, op. cit., p. 56.
5
Ibídem.
Guerra asimétrica y convencional. Lecciones para la actualidad - 80 -

decir, se estaba perfilando con más precisión la


dimensión operacional de la guerra, dentro de la cual se
organizaría operaciones simultáneas o seguidas que
estarían ligadas entre sí. Es durante ese conflicto que se
asombra –aunque con mucha discreción todavía– el arte
de la guerra en profundidad, que una combinación de
unidades interarmas optimizaría en las décadas
posteriores.
El Major William A. Hammac asevera que la derrota
rusa en 1905 reside en que –contrariamente a los
japoneses y pese a que Rusia había mostrado en guerras
previas al conflicto ruso-japonés una cierta
predisposición a agrupar fuerzas extensas y a aplastar el
enemigo mediante la fuerza brutal– los militares zaristas
no estaban, en ese momento de su historia militar,
familiarizados con un pensamiento teórico que explotara
el nivel operacional 6. En realidad, Hammac adopta la
misma posición que el Mariscal Sokolovsky cuando este
reconocía –cincuenta años antes de que lo hiciera el
Mayor estadounidense– que el ejército ruso no logró,
durante la guerra rusa-japonesa, sacar beneficio de la
habilidad que tenía para movilizar amplias tropas y que
su deficiencia incumbía a su falta de capacidad y lentitud
para organizar maniobras que hubieran llevado a un
éxito estratégico. Por ejemplo, las tropas rusas estaban
esparcidas sobre un espacio gigantesco que englobaba a
Manchuria, las regiones marítimas y del Amur, y el

6
Ibídem., p. 10.
- 81 - Las operaciones en la profundidad

Transbaikal 7. Para Sokolovsky, la Guerra Ruso-japonesa


puso al descubierto lo difícil que era manejar tropas
gigantescas, pero abrió el horizonte sobre un nuevo tipo
de escenario distinto al clásico, en que no se diera solo
una sino varias batallas libradas paralelamente o en
forma sucesiva 8. Además, aunque Rusia gozaba de la
línea ferroviaria transiberiana que hubiera podido
convertirse en una enorme prerrogativa a nivel logístico,
la interrupción de las vías férreas a nivel del lago Baikal
la puso en posición de desventaja frente a Japón que sí
manejaba mejor el aspecto logístico. El corte de las vías
férreas se debía al hecho de que las fuentes de
abastecimiento podían ser, al final del camino ferroviario,
transportadas por bote en verano y sobre el hielo en
invierno9. Asimismo, al dejar el dominio de los mares a
los japoneses desde el inicio del conflicto, Rusia permitió
que las tropas japonesas desembarcaran en Corea y en
Manchuria y tomaran la iniciativa en el teatro de
operaciones terrestres. Efectivamente, puesto que el
General ruso Kuropatkin decidió lanzar un ataque sólo
seis meses después del comienzo del conflicto (o sea en
cuanto todos sus efectivos fueran desplegados), los
japoneses tuvieron todo el tiempo para realizar

7
Ver Maréchal Sokolovsky, Stratégie militaire soviétique, op. cit., p.
348.
8
Ibídem., p. 349.
9
Ver Major William A. Hammac, The Russo-Japanese War of 1904-
1905 and the Evolution of Operational Art, op. cit., p. 42.
Guerra asimétrica y convencional. Lecciones para la actualidad - 82 -

ofensivas 10. Rusia fue sumamente perjudicada por la


política de defensa que adoptó, lo cual, supuestamente,
hubiera sido el resultado de la mala influencia que
ejerció el escritor Tolstoi sobre los círculos militares y
políticos, pues su novela Guerra y Paz habría inducido a
preferir un plan de guerra fundamentado en la defensa
en detrimento de la ofensiva11. Hubo, por parte de los
rusos, una falta de comprensión total en cuanto a lo
fundamental que era la capacidad de hacer maniobrar las
tropas 12.
Después del conflicto, el General A.A. Neznamov
resaltó la importancia de las operaciones en profundidad
con unidades de armas combinadas orientadas a apoyar
a las unidades a abrirse un camino hacia puntos
difícilmente accesibles, como los puertos de montañas 13.
Asimismo, las lecciones sacadas de la derrota en Mukden
demostraron cuán beneficiosa fue la intervención de la
caballería japonesa destinada a explotar las debilidades
de los rusos en la profundidad 14. Esas enseñanzas
permitieron coadyuvar a la elaboración de una estrategia
de penetración en la profundidad del enemigo gracias a

10
Ver Maréchal Sokolovsky, Stratégie militaire soviétique, op. cit., p.
348.
11
Citado en Major William A. Hammac, The Russo-Japanese War of
1904-1905 op. cit., p. 25.
12
Ibídem., p.10.
13
Ver Walter S. Zapotozny, The Soviet Formula for Success in World
War II: Deep Operations to Defense in Depth, op.cit.
14
Ver Major William A. Hammac, The Russo-Japanese War of 1904-
1905 and the evolution of operational art, op. cit., p. 25.
- 83 - Las operaciones en la profundidad

la comprensión de los errores ocurridos durante la


Guerra Ruso-japonesa y de las ventajas que la
mecanización de las fuerzas podía acarrear15.

LA PRIMERA GUERRA MUNDIAL Y LA GUERRA CIVIL


RUSA

La Primera Guerra Mundial y la Guerra Civil Rusa


fueron igualmente un terreno de investigación y de ellas
despuntan acciones en la retaguardia profunda, como las
ofensivas lanzadas por los alemanes en marzo 1918 y
mayo 1918 y aquella organizada por las fuerzas de la
Entente donde se operó una apertura en el frente alemán
hasta una profundidad de 100km. Sin embargo, Isserson
nota, que, si bien las fuerzas estaban escalonadas en la
profundidad, las penetraciones en el frente enemigo
resultaron ser acciones solo tácticas y los golpes frontales
no fueron desarrollados a lo largo de la profundidad16, en
tanto que debe existir un lazo cognitivo y físico que los
conecte entre sí para poder trasponer el efecto
operacional a nivel estratégico.

La Guerra Rusa Civil ofreció algunos ejemplos de


operaciones en la profundidad que los estrategas como

Ibídem., p. 11.
15

16
Ver Georgii Samoilovich Isserson, The Evolution of Operational Art,
op. cit., p. 68.
Guerra asimétrica y convencional. Lecciones para la actualidad - 84 -

Neznamov y Tukhachevsky, entre otros, estudiaron. Una


operación que ilustra esta forma de combatir es la de
Perekop-Tchongar 17, cuyo objetivo fue desalojar de
Crimea a las tropas del Ejército blanco liderado por
Wrangel. Del análisis de esta batalla –la cual fue
determinante para la victoria del Ejército Rojo sobre el
Blanco–, sobresalieron elementos que sirvieron para
echar las bases de la teoría de la guerra en la
profundidad 18.
La operación Perekop-Tchongar fue puesta bajo el
mando de Frunze. Durante esa batalla, el Frente Sur del
Ejército Rojo desplegó sus fuerzas ofensivas en tres
escalones: el 4º Ejército y el 6º, que conformaban el
primero escalón, penetraron en la retaguardia profunda
de la defensa del Ejército Blanco en un lapso de tres
horas; los dos Ejércitos de Caballería del Ejército Rojo
fueron colocados en el segundo escalón a fin de explotar
el éxito de la penetración preliminar y de entrar en la
profundidad operacional en dirección de Evpatoria,
Simferopol y Sebastopol; y el 13º Ejército de Caballería
del Ejército Rojo constituía la reserva operacional.
Todas esas operaciones recibieron el apoyo de la

17
La batalla (7-17 de noviembre 1920) lleva el nombre del istmo de
Perekop que une la península de Crimea a Ucrania mientras que
Tchongar se encuentra al sur-este de Perekop.
18
Ver Oleksiy Nozdrachov, Lieutenant Colonel (2010), Kharkiv Tank
Institute, Ukraine, 1997, Application of the Soviet Theory of “Deep
Operation” During the 1939 Soviet-Japanese Military Conflict in
Mongolia, Fort Leavenworth, Kansas: Faculty of the U.S. Army
Command and General Staff College, p. 10.
- 85 - Las operaciones en la profundidad

aviación, que destruyó el 7 de noviembre las flotillas y


neutralizó los fuegos de artillería del enemigo.
Esta ofensiva es un ejemplo claro de la ventaja que
representó para el RKKA (Ejército Rojo de los
Trabajadores y Campesinos) librar una guerra de
maniobra en lugar de lanzar ofensivas frontales contra
un frente amplio 19.

Otro aspecto importante que caracterizó la Guerra


Civil Rusa es el constituido por el espíritu de clase que
habitaba los combatientes soviéticos durante el conflicto.
Para muchos de los altos militares soviéticos, esta fuerza
ideológica se convirtió en la energía que nutría la moral
de las tropas, vista esta en cuanto motor de la lucha, por
lo que el RKKA estuvo en posición de realizar ataques
aplastantes en la retaguardia profunda del enemigo20. La
fe que tenían los soldados proletarios en que, en un
futuro inminente, se realizara el ideal de igualdad y paz
que el nuevo régimen prometía, fue uno de los factores
determinantes para lograr la victoria 21.

19
El relato de esta ofensiva proviene en su casi totalidad de la
monografía del Lieutenant Colonel Oleksiy Nozdrachov, Application
of the Soviet Theory of “Deep Operation” During the 1939 Soviet-
Japanese Military Conflict in Mongolia, op. cit., pp. 10-11.
20
Ver Georgii Samoilovich Isserson, The Evolution of Operational Art,
op. cit., p. 8.
21
Ver Oleksiy Nozdrachov, Application of the Soviet Theory of “Deep
Operation” During the 1939 Soviet-Japanese Military Conflict in
Mongolia, op. cit., p. 10.
Guerra asimétrica y convencional. Lecciones para la actualidad - 86 -
CAPÍTULO V

OPERACIONES EN LA PROFUNDIDAD
Y ARTE OPERACIONAL
DURANTE LA SEGUNDA GUERRA MUNDIAL

Para Hitler, la guerra contra la Unión Soviética era de


orden ideológico. El Führer quería aniquilar esta nación
entregada al comunismo, que abominaba. Culpaba a los
bolcheviques y judíos de los males económicos y sociales
que Alemania tuvo que soportar después de la firma del
Tratado de Versalles, por lo que la guerra del Este sería,
para él, el Armagedón que culminaría con la destrucción
absoluta de uno de los adversarios: sobreviviría Alemania
o la Unión Soviética, pero no habría ninguna solución
intermedia, ninguna concesión, porque el bolchevismo no
podía cohabitar con el nacionalsocialismo 1. La visión
ideológica de Hitler lo conducía a anhelar la ampliación
del “Lebensraum” (espacio vital) de la raza aria y, por
ende, a emprender un proceso de ocupación de la
mayoría de los países europeos. Agrandar el espacio
geográfico nazi iba a la par con la apropiación de las
materias primas, de los vastos recursos alimentarios y de
1
Ver Alexander Hill (2005), The War Behind the Eastern Front: The
Soviet Partisan Movement in North-West Russia, 1944-41, New York,
USA: Frank Cass Edition, p. 1.

- 87 -
Guerra asimétrica y convencional. Lecciones para la actualidad - 88 -

la producción industrial soviética para satisfacer las


necesidades de los alemanes 2. A esos factores se añade el
hecho de que, cuando la campaña belicista alemana inició
su curso, la mayoría de los países europeos estaban bajo
el yugo de la potencia alemana o eran sus satélites.
Inglaterra era el último bastión de Europa del oeste que se
oponía a Alemania. No quería seguir el ejemplo de Francia
cuyo Presidente del Consejo, el Mariscal Pétain, firmó el
22 junio 1940 el Armisticio con Alemania, sancionando de
esa manera la ocupación gala por los nazis. Por lo tanto,
Inglaterra rechazó ceder ante las presiones belicistas de
Hitler arrojando dudas, con esta determinación, sobre un
supuesto respaldo que recibiría de otro país europeo,
cuya identidad fingía no querer revelar. Debido a que la
única nación que quedaba libre de su dominación era la
Unión Soviética, Hitler dedujo que era ella la que apoyaba
a Inglaterra. Estaba persuadido de que la Unión Soviética
no deseaba tener por vecino un adversario poderoso que
hubiera representado una amenaza para su soberanía. Así
que una derrota de Inglaterra implicaba olvidarse del
Pacto Molotov-Ribbentrop de no-agresión firmado entre
Moscú y Berlín en 1939 y lanzar un Blitzkrieg (operación
codificada, más tarde, con el nombre de “Barbarroja”)

2
En el caso de la Unión Soviética, se llamaba “Weltanschauungskrieg”,
o “guerra de la visión del mundo”, la lucha racial entre los arios y los
rusos. Jonathan Duhoux (2014), La bataille de Koursk: Hitler face à
l'Armée rouge, un charnier de sang et de métal, Collection Grandes
Batailles, numéro 29, Namur, Belgique, Lemaitre Publishing.
- 89 - Operaciones en la profundidad y arte operacional

contra la Unión Soviética3 que, según el Führer, hubiera


culminado en un tiempo récord.
La invasión sorpresa de Alemania en 1941 y la guerra
de atrición a la que dio lugar corroboraron la validez del
pensamiento de Svechin y la inexactitud del razonamiento
de Tukhachevsky. En efecto, durante el periodo de
Entreguerras, Svechin contemplaba las ventajas de una
estrategia de atrición en caso de que la Unión Soviética no
estuviera lista, militar y económicamente, para enfrentar
un oponente superior a ella. Tukhachevsky se
diferenciaba de su colega al creer que, de ser necesario,
los soviéticos podrían tomar la iniciativa, invadir el país
adversario y vencerlo en forma inmediata mediante una
estrategia de destrucción 4. Pero acertó cuando vaticinó un
Blitzkrieg librado por los alemanes contra la Unión
Soviética a fin de aprovechar el efecto sorpresa5. Su
profecía se volvió realidad con el lanzamiento de la
ofensiva “Barbarroja” que confundió a Stalin, el cual no
imaginaba que la Wehrmacht tomara tal decisión6, por
cuanto imaginaba que Alemania respetaría el Pacto de no-
agresión de manera incondicional.

3
Ver Jérémy Rocteur (2015), La Bataille de Stalingrad, La Wehrmacht
en déroute face à la ténacité héroïque de l’URSS, Namur, Belgique:
Edition 50 minutes, Decitre, p. 7.
4
Ver The Partisan’s Companion (Updated & Revised Edition, 1942),
The Red Army’s Do-It-Yoursel Nazi-Bashing Guerrilla Warfare Manual,
Havertown, PA., USA: Casemate Publishers, p. xi.
5
Ver Michael D. Krause and R. Cody Phillips, Historical Perspectives of
the Operational Art, Washington, op. cit., p. 238.
6
Ibídem., p. 248.
Guerra asimétrica y convencional. Lecciones para la actualidad - 90 -

La puesta en marcha imprevista de lo que


supuestamente sería una “guerra relámpago” para los
alemanes encontró al Ejército Rojo inmerso en una
posición de debilidad en materia de conducción, de
entrenamiento y de logística. Mostró igualmente que la
Unión Soviética no estaba lista para luchar contra la
Wehrmacht, la cual sí se había preparado para la guerra
desde la toma del poder por Hitler. Pero a partir de
finales del año 1941, los soviéticos empezaron a revisar
sus modalidades de guerra, aun si, en octubre, la
densidad de fuego de su infantería no era alta, lo que
mantenía sus capacidades defensivas en estado de
precariedad. Pese a esas insuficiencias, se reintrodujo a
partir de noviembre el principio de concentración 7 al que
el Ejército Rojo había recurrido de forma selectiva más no
sistemática durante la Guerra Civil Rusa a causa de la
falta de medios y fuerzas de combate de la que sufría. La
concentración es definida como el arte de:
“determinar con precisión el punto geográfico más
peligroso y escoger, conociendo la situación, aquel
que se debía golpear con la fuerza máxima, [para
luego] concentrar de manera decisiva a los hombres
y medios en la dirección del objeto seleccionado” 8.

7
Ver Colonel David M. Glantz, Soviet Defensive Tactics at Kursk, July
1943, CSI Report Nº11, Combat Studies Institute, U.S. Army
Command and General Staff College, p. 6.
8
Ver Maréchal Sokolovsky, Stratégie militaire soviétique, op. cit., p.
187.
- 91 - Operaciones en la profundidad y arte operacional

Como vemos, los soviéticos trataban de revertir la


situación adoptando una posición ofensiva y no solo
defensiva. Al proponerse este cambio, mantenían vivo el
pensamiento de von Clausewitz, cuya forma dialéctica de
raciocinar lo conducía a aseverar algo que, para muchos,
puede parecer contradictorio, a saber, que: no es el
invasor el que decide de la situación sino es el defensor
quien determina el curso de la guerra al negar a aquel la
toma de posesión del territorio. En otras palabras, el
defensor dicta las leyes del juego puesto que decide si
rechaza o acepta la batalla y en qué momento y qué lugar
la librará 9. La reinserción en la planificación de la guerra
del principio de concentración de los esfuerzos y medios
en un punto que otorga al atacante la superioridad sobre
el enemigo10 entraba en esta línea de pensamiento
ofensivo. Tukhachevsky insistía en su incorporación en la
lista de preceptos del arte operacional, lo cual concordaba
con la tradición que los rusos tenían desde siglos de
privilegiar los cañoneos masivos, los asaltos arrolladores,
que acompañaban de ofensivas rápidas y decisivas 11.
Además, en el siglo XVIII, el Generalísimo ruso Alexander

9
Ver T. Derbent, Clausewitz et la guerre populaire, op. cit., p.30.
10
Es uno de los principios militares rusos descritos en The Soviet
Army: Operations and Tactics, Field Manual FM 100-2-1 (1984),
Washington, DC, USA: Headquarters, Department of the Army, pp. 2-
3.
11
Citado en Major William J. Mc Granahan, US Army Reserve (1978),
The Fall and Rise of Marshal Tukhachevsky, Parameters, Carlisle, PA,
USA: Army War College, p. 64, en:
http://www.dtic.mil/dtic/tr/fulltext/u2/a510945.pdf
Guerra asimétrica y convencional. Lecciones para la actualidad - 92 -

Vasilyevich Suvorov no solo solía sembrar el caos en la


retaguardia enemiga, sino que también recurría al
principio de la concentración12. En el caso de la Batalla de
Kursk, la puesta en práctica de este último se realizó
intensificando la potencia de los fuegos en las zonas
delanteras, lo cual, en un inicio, tuvo un efecto contrario
al fomentar una reducción de la posibilidad del
comandante de espesar sus defensas y de lanzar
contraataques.
No obstante, esas faltas fueron subsanadas
gradualmente mediante la integración y articulación en la
defensa táctica de un número mayor de efectivos
humanos, de fuerzas de artillería antitanques y antiaéreas
y de un reforzamiento de la capacidad de efectuar
maniobras 13. El proceso de concentración iniciado a
finales del año 1941 llevó a que se forjaran cinturas
defensivas tácticas múltiples. La edificación de cuantiosas
fortificaciones en la profundidad, el perfeccionamiento
del arte de combinar las armas, el aumento cuantitativo y
cualitativo de estas, el acrecimiento de la movilidad
fueron algunos de los factores que hicieron que las
tentativas de penetración de los alemanes en las defensas
soviéticas resultaran muy costosas a nivel de hombres y
material 14. La revisión de la estrategia de guerra y de la
manera de cumplir los objetivos que emprendió el

12
Ibídem., p. 64.
13
Ver Colonel David M. Glantz, Soviet Defensive Tactics at Kursk, July
1943, op. cit., p. 6.
14
Ibídem., pp. 62-63.
- 93 - Operaciones en la profundidad y arte operacional

Ejército Rojo coadyuvó en la eliminación de las deficien-


cias sufridas a inicios de la ofensiva Barbarroja.

OPERACIÓN URANO Y EL ARTE OPERACIONAL

Es a partir de la Operación Urano 15, que se enmarca


dentro de la batalla de Stalingrado 16 y de la campaña de
invierno17, que los soviéticos integraron en su forma de
hacer la guerra los principios de las ofensivas en la
profundidad y abandonaron paulatinamente su posición
puramente defensiva en beneficio de una estrategia de
contraofensiva 18. La campaña de invierno, que marcó el
paso a la tercera fase de la guerra, culminó con la entrega
del sexto Ejército alemán, la penetración en las defensas
alemanas a lo largo del Dniéper y con la invasión de
Bielorrusia y Ucrania en 1943.
La operación Urano fue diseñada para derrocar las
fuerzas alemanas. Había sido precedida de la ofensiva
alemana “Azul”, que apuntaba a fomentar el avance de las
tropas enemigas en la retaguardia profunda soviética, a

15
(19-23 noviembre 1942)
16
(23 de agosto de 1942 - 2 de febrero de 1943)
17
(noviembre 1942-diciembre 1943). Ver David Glantz (2001), The
Soviet-German War, 1941-1945: Myths and Realities: A Survey Essay,
Clemson, South Carolina, USA: Strom Thurmond Institute of
Government and Public Affairs, Clemson University, p. 11.
18
Ver V.I. Chuikov – V.S. Riábov (1985), La gran guerra patria de la
Unión Soviética, 1941-1945, Moscú, Edición Planeta, p. 12.
Guerra asimétrica y convencional. Lecciones para la actualidad - 94 -

fin de que los nazis se apoderaran de los pozos


petrolíferos del Cáucaso 19. Durante la operación Urano,
las tropas soviéticas se enfrentaron a los 3º y 4º Ejércitos
rumanos que protegían los flancos del 6º Ejército alemán.
Para los soviéticos, el objetivo de esa batalla, de la que
salieron victoriosos, era asestar fuertes golpes a los
flancos de las tropas enemigas para poder cercar y
derrotar los Ejércitos blindados alemanes, así como los
efectivos que los apoyaban 20. Este logro se materializó
luego de que las fuerzas alemanas se encontraran
atrapadas en la caldera de Stalingrado.
Para los alemanes, Stalingrado representaba un envite
de suma importancia: Hitler necesitaba esta victoria para
levantar la moral de sus tropas y del pueblo alemán
después de su fracaso en Moscú y quería destruir la
imagen simbólica que la ciudad de Stalin encarnaba. Su
afán desesperado por aniquilar este emblema del
estalinismo se volvió desmedido y lo llevó a tomar
medidas erráticas y contraproductivas con las que ni sus
altos jefes militares estaban de acuerdo. Por ejemplo,
cuando el General alemán Friedrich E. E. Paulus pidió a
Hitler el permiso para capitular porque el sexto Ejército
había sido atrapado en Stalingrado por las tenazas
soviéticas y no encontraba la manera de huir del Kessel

19
Ver Kevin M. Brisson (2014), Ten Principles of Soviet Operational
Art: Red Army Operations in Theory and Practice, 1936-1942, op. cit.,
p. 84.
20
Ver V.I. Chuikov – V.S. Riábov, La gran guerra patria de la Unión
Soviética, 1941-1945, op. cit., p. 12.
- 95 - Operaciones en la profundidad y arte operacional

(caldera) en que se encontraba embolsado, el Führer se


obstinaba en su idea de tomar la ciudad de Stalingrado,
aunque las esperanzas de lograr este objetivo se habían
esfumado. Su hybris se convirtió en el factor promotor de
la victoria para los soviéticos.

Al contrario, los soviéticos supieron, durante la


operación Urano, beneficiarse de la aplicación de la
mayoría de los principios del arte operacional
consignados en el Manual de Reglamentos del año 1936.
En la práctica, esos principios se tradujeron por: la
combinación interarmas a la que participaron la
infantería, la artillería, los blindados, las fuerzas aéreas y
aerotransportadas, entre otras; la sincronización de las
ofensivas lanzadas contra, por ejemplo, los flancos norte
y sur del 6º Ejército, así como la articulación de las
acciones de los tres Frentes21 soviéticos que impidió que
tropas alemanas fueran al rescate de los efectivos

21
Pese a tener la misma terminología que la de los alemanes, las
formaciones soviéticas tenían una estructura que difería de la de
aquellos. Durante la Segunda Guerra Mundial, después de que los
soviéticos perdieran algunas batallas frente a los alemanes, los
Cuerpos mecanizados fueron reorganizados para ser más flexibles.
Dado que la estructura del Ejército de tanques variaba con cada
operación, a veces el Frente le restaba un cierto número de Cuerpos
de tanques o lo reforzaba con más Cuerpos mecanizados. Ver
Lieutenant Colonel William M. Connor (1987), Analysis of Deep Attack
Operations, Operation Bagration, Belorussia, 22 june-29 Augusto
1944, Fort Leavenworth, Kansas, USA: Combat Studies Institute, p. 15.
Guerra asimétrica y convencional. Lecciones para la actualidad - 96 -

atrapados en situaciones dificultosas 22; la organización de


formaciones destinadas a cumplir misiones operacionales
específicas y cuyo tamaño y fuerza variaron en función de
las necesidades propias a cada misión 23; el efecto
sorpresa, dado que los alemanes subestimaron el
volumen de las fuerzas soviéticas y el nivel de perfección
alcanzado por los soviéticos en materia de arte
operacional, así como fueron sobrecogidos por la
realización inesperada de operaciones durante la noche,
por la desinformación y por el uso de otros
subterfugios 24; el ritmo adoptado para fomentar un
incesante movimiento hacia adelante que contrarrestara
la resistencia enemiga al mismo tiempo que le impidiera
reforzar la defensa de sus líneas posicionadas en la
profundidad; los principios de masa y combinación de
armas que se reflejaron en la coordinación de un número
exponencial de efectivos militares (hombres, artillería,
aviación, tanques, etc.) desplegados en la retaguardia; y la
explotación del principio de operaciones en la
profundidad del sexto Ejército potenciado por la
combinación de armas, lo que permitió a los tres frentes
soviéticos catapultar sus éxitos operacionales al nivel
estratégico 25.

22
Ver Kevin M. Brisson, Ten Principles of Soviet Operational Art: Red
Army Operations in Theory and Practice, 1936-1942, op. cit. p. 90.
23
Ibídem., p. 92.
24
Ibídem., p. 94.
25
Ibídem., p. 96.
- 97 - Operaciones en la profundidad y arte operacional

OPERACIÓN CIUDADELA – KURSK

El cambio en la conducción de la guerra esbozado a


partir de la operación Urano siguió su curso durante la
Batalla de Kursk, que tuvo lugar en julio y agosto 1943.
Esta batalla reforzó entre los soviéticos la convicción de
que la aplicación del principio atinente a las operaciones
en la profundidad era la forma más idónea de vencer al
enemigo. En realidad, esta modalidad de guerra se
prestaba de maravilla a la estrategia de defensa táctica,
que no significaba en absoluto pasividad y reacción ante
las actividades del enemigo, sino defensa activa, la cual
buscaba explotar el éxito de una operación defensiva y
transformarla en un contraataque. Con ello se presentaba
la oportunidad de recuperar la libertad de acción y la
iniciativa de las que el enemigo gozaba al ser él quien
iniciaba la ofensiva.
Esta forma de combate ilustra también la validez de
las recomendaciones de Svechin, que, en su época, fue
fustigado por Tukhachevsky, entre otros, quien se adhería
a una política ofensiva pura, cuando Svechin recalcaba la
validez de una estrategia de defensa si las circunstancias
socio-económicas y políticas lo requirieran 26.

26
Sobre el tema, ver David R. Stone, Misreading Svechin: Attrition,
Annihilation and Historicism, The Journal of Military History 76 (July
2012), The Society of Military History, Marshall Library, Virginia
Military Institute, Lexington, Va., USA., pp. 678-680.
Guerra asimétrica y convencional. Lecciones para la actualidad - 98 -

De la misma manera, Kursk revela el valor de las


enseñanzas de Clausewitz, que postulaba que:
“habrá que servirse de ella [la defensa] mientras se
necesite debido a la debilidad, y habrá que
abandonarla en cuanto se sea lo bastante fuerte
como para fijarse una finalidad positiva. Como, en
tanto uno se convierte en vencedor con su asistencia,
normalmente se crea una más favorable relación de
fuerzas, el proceso natural en la guerra es empezar
por la defensa y terminar con la ofensiva” 27.
Las batallas libradas durante los años 1942-1943
representaron para el Ejército Rojo un campo de
experimentación que tuvo un gran impacto en las
ofensivas ulteriores, sobre todo en lo que atañe a las
operaciones en la profundidad. Tal como lo manifestó el
Major Crow, Kursk mostró lo funesto que resultó ser para
el atacante el no poder explotar la profundidad
operacional.
Lo que deseaba Hitler, cuando lanzó la ofensiva de
Kursk, era realizar de forma simultánea en el norte y en el
sur una maniobra en tenaza para atrapar a las fuerzas
soviéticas 28, lo cual se concretaría con la penetración en

27
Ver Carl von Clausewitz (2005), De La guerra, Madrid, España,
Editorial La Esfera de Los Libros, S.L., p. 354. El fenómeno relativo al
cuán propicio es recurrir a una estrategia defensiva u ofensiva ha
sido ampliamente desarrollado por Clausewitz en su obra De la
Guerra.
28
Ver Jonathan Duhoux, La bataille de Koursk: Hitler face à l'Armée
rouge, un charnier de sang et de métal, op. cit.
- 99 - Operaciones en la profundidad y arte operacional

las defensas soviéticas y la destrucción de sus reservas


operacionales 29.

Del lado ruso, conforme a los principios operacionales


presentes en el Manual de los Reglamentos de 1936, se
puso el énfasis en la sorpresa y en la información. La
calidad de los servicios de información y las capacidades
de reconocimiento terrestre y de la aviación permitieron a
los soviéticos estar al corriente de todos los preparativos
de la Wehrmacht30. Por ejemplo, fue la red de espionaje
Lucy la que puso al descubierto los planes alemanes de
lanzar la ofensiva de Kursk. Lo que se denomina en ruso
“maskirovka” –o sea el engaño, o la desinformación–, es
otro axioma del arte operacional que condujo a los altos
mandos militares a enviar efectivos en lugares no
previstos para el combate con el solo fin de hacer creer a
los alemanes que eran los teatros de operaciones donde
las tropas enfrentarían a los alemanes, cuando las
verdaderas unidades de combates esperaban al enemigo
en otras partes 31.
Los efectivos soviéticos eran abrumadores. El Frente
Central y el Frente Vorónezh fueron desplegados
29
Ver Mayor Charles L. Crow, Tactical and Operational Depth, op. cit.,
pp. 15-16.
30
Ver David M. Glantz y Jonathan M. House, Cuando Chocan los
Titanes. Cómo el Ejército Rojo detuvo a Hitler, Capítulo 11. De Kursk
al Dnepr. Planes y Fuerzas. La estrategia soviética, op. cit.
31
Ver David M. Glantz y Jonathan M. House, Cuando Chocan los
Titanes. Cómo el Ejército Rojo detuvo a Hitler, Capítulo 10. Rasputitsa
y Pausa Operacional, op. cit.
Guerra asimétrica y convencional. Lecciones para la actualidad - 100 -

respectivamente en el norte y en el sur. Sus posiciones


fueron reforzadas mediante la colocación de centenares
de millares de minas, de espacios adaptados para la
artillería y de la excavación de trincheras que se extendían
sobre miles de kilómetros.

El 4 de julio 1943, la Wehrmacht lanzó la ofensiva


contra los puestos de vanguardia soviéticos en el sur,
donde se encontraba Vatutin a la cabeza del Frente
Vorónezh. Pero el avance de los alemanes era muy lento y
el despliegue de los efectivos de Vatutin, que apuntaba a
frenar la progresión de von Manstein, tomó a los
alemanes de sorpresa 32. El Frente Central, al igual que el
Frente Vorónezh, estaba compuesto de cuatro Ejércitos de
armas combinadas, un Ejército de tanques, otros dos
cuerpos separados de tanques y uno de infantería33.
El Ejército Rojo había organizado tres profundidades
de defensa en Kursk. En la profundidad táctica se
encontraban tres líneas defensivas conformadas por los
Ejércitos delanteros de armas combinadas. Detrás de esos
Ejércitos fue desplegado un conjunto de tres líneas de
defensa escalonadas. La tercera de estas líneas era la
cintura estratégica de defensa que se extendía a lo largo

32
Ver Jonathan Duhoux, La bataille de Koursk: Hitler face à l'Armée
rouge, un charnier de sang et de métal, op. cit.
33
Ver Mayor Charles L. Crow, Tactical and Operational Depth, op. cit.,
p. 16.
- 101 - Operaciones en la profundidad y arte operacional

del río Don 34. Se le atribuía a cada una de las series de


líneas detrás de los Ejércitos una misión defensiva que
varía en función de su profundidad. Detrás de la línea de
defensa táctica, los Ejércitos de tanques se encargaban, en
virtud de su mayor movilidad, de neutralizar las
tentativas de los alemanes de penetrar en la defensa
soviética, así como de contratacar. Las formaciones
distribuidas en la profundidad operacional tenían por
meta limitar la capacidad de maniobrabilidad de los
alemanes., lo cual se efectuaba a través de acciones de
defensa, de la dilatación del avance del enemigo y de la
protección de las tropas soviéticas 35.

La estructura de esas defensas en la profundidad


remite directamente a aquella descrita por Isserson dos
décadas antes con la diferencia de que la profundidad del
conjunto de barreras de defensa se extendía, durante la
Segunda Guerra mundial, en una profundidad mucho más
amplia. Los soviéticos tomaron conciencia de que su
organización defensiva no toleraba ninguna debilidad ni
desequilibrio, sino se exponían a una derrota garantizada

34
Teníamos en primer lugar: la línea de defensa del Ejército principal;
la segunda línea de defensa; la línea de defensa trasera del Ejército.
Luego, la primera defensa del Frente; la segunda línea de defensa; la
tercera línea de defensa; Después de ello, el Frente de defensa de la
Estepa y, para terminar, una línea estratégica de defensa. Para más
detalles, ver Mayor Charles L. Crow (1986), Tactical and Operational
Depth, op. cit., p. 16.
35
Citado en Mayor Charles L. Crow, Tactical and Operational Depth,
op. cit., pp. 17-19.
Guerra asimétrica y convencional. Lecciones para la actualidad - 102 -

ante los ataques alemanes. En vista de lo anterior,


robustecieron su dispositivo de defensa mediante un
aumento de efectivos en su profundidad operacional.
Posicionaron a estos últimos de forma anticipada y de tal
modo que no solo esperasen para ripostar, sino que
contraatacasen inmediatamente en caso de que estuvieran
frente a un intento de penetración por parte de los
alemanes 36. Dentro de este contexto, se establecieron a
inicios de la operación Ciudadela reservas desde Moscú
hasta Vorónezh orientadas a rescatar las defensas
soviéticas o simplemente a robustecerlas para así
ponerlas en posición de contratacar 37. Así sucedió con el
Frente de la Estepa, constituido por varios grupos
móviles, que debía, durante la campaña de verano-otoño
de 1943, apoyar las defensas soviéticas en caso de que
fueran debilitadas por los alemanes.

LA BATALLA DE PROJOROVKA

Es con todo este conjunto que incorporaba inmensas


cinturas de protección en la profundidad que se
desenvolvió el 12 y el 13 de julio 1943 la batalla de
Projorovka, que fue testigo del mayor enfrentamiento de

36
Ver Mayor Charles L. Crow, Tactical and Operational Depth, op. cit.,
p. 18.
37
Ver David M. Glantz y Jonathan M. House, Cuando Chocan los
Titanes. Cómo el Ejército Rojo detuvo a Hitler, Capítulo 11, De Kursk
al Dniepr, op.cit.
- 103 - Operaciones en la profundidad y arte operacional

tanques en la historia. Como mencionamos, los rusos


redistribuyeron sus reservas de forma anticipada para
contrarrestar el avance alemán 38 y, tanto en el sur como
en el norte, los alemanes no estuvieron en posición de
cumplir con su objetivo primogénito, que era penetrar en
la profundidad operacional de los soviéticos. Ejércitos de
tanques, efectivos antitanques, las reservas en la
retaguarda profunda y la coordinación planificada de la
ofensiva de Kursk por los soviéticos fueron los elementos
que contribuyeron a que el Ejército alemán, por primera
vez, estuviera en la imposibilidad de penetrar en los
dispositivos de defensa soviéticos 39.

KURSK Y EL ARTE OPERACIONAL

La defensa en la profundidad táctica soviética durante


la batalla de Kursk demostró que, al ser tan bien
organizada, se pudo negar al enemigo la iniciativa y
rebatársela 40. Es menester mencionar que la ofensiva
representa, para el defensor, un momento pivote en la
operación, puesto que es un acto que parte únicamente de

38
Ver Jonathan Duhoux, La bataille de Koursk: Hitler face à l'Armée
rouge, un charnier de sang et de métal, op. cit.
39
Citado en David M. Glantz y Jonathan M. House, Cuando Chocan los
Titanes. Cómo el Ejército Rojo detuvo a Hitler, Capítulo 11. De Kursk
al Dnepr, op. cit.
40
Ver Mayor Charles L. Crow, Tactical and Operational Depth, op. cit.,
p. 20.
Guerra asimétrica y convencional. Lecciones para la actualidad - 104 -

la decisión de un comandante, el cual, merced a su


aprovechamiento de la oportunidad, deberá usar la
batalla en la profundidad como palanca para sobrellevarla
del nivel táctico al operacional 41. El hecho de haber
perdido la iniciativa y de hacer frente al sofisticado
sistema de defensa soviético en Kursk implicó, para el
enemigo, estar atrapado en una guerra de atrición, dado
que no se encontraba en condiciones de aniquilar o
desorganizar la defensa enemiga42. Con ello, el Ejército
Rojo pudo desagregar el dispositivo del atacante43 y hacer
de la victoria operacional un éxito estratégico.
La regresión a nivel estratégico en el campo alemán se
debe principalmente al cambio experimentado por el lado
adversario, que desembocó en lo que se llamaría la
“segunda etapa de la guerra mundial”. El giro que se
operó y que coadyuvó a la transformación de la situación
convergía con la aplicación de uno de los aspectos del
arte operacional resaltado por Tukhachevsky, a saber: el
reconocimiento de la importancia del rol del comandante
en la toma de decisiones. En efecto, a medida que
avanzara la guerra, e inversamente a la difidencia
mostrada por Hitler hacia sus subordinados, Stalin otorgó
a sus generales un margen de confianza y autonomía más

41
Stephen Michael Walsh, Leadership and Command on the Eastern
Front (1941-1945): The Military Style of Marshal Konstantin
Rokossovskiy, op. cit., p. 366.
42
Ver Mayor Charles L. Crow, Tactical and Operational Depth, op. cit.,
p. 19.
43
Ibídem., p. 24.
- 105 - Operaciones en la profundidad y arte operacional

amplio 44. Aparte de una mayor responsabilidad en materia


de mando y control concedida a los jefes soviéticos, la
puesta en práctica de otros preceptos del arte operacional
ha ido reforzándose a partir de la operación Urano y,
sobre todo, de Kursk. Tal es el caso de la integración de la
tecnología emergente y del fenómeno concomitante con
ella: la ejecución de operaciones interarmas. De hecho, se
buscó una solución para contrarrestar el poder de los
Cuerpos Panzer alemanes y se armó Ejércitos de tanques
que unidades especializadas móviles apoyaban para
facilitar la penetración hasta una distancia de 500 km en
la profundidad y provocar el desmantelamiento del
enemigo45. La coordinación interarmas (que existía
anteriormente, pero de forma improvisada) se reforzó a
partir de 1943 en torno al Ejército de tanques. Este
constituía el núcleo alrededor del cual se aglutinaban
diversos regimientos especializados que gozaban de una
capacidad de movilidad pareja y que unidades de la
aviación, de mantenimiento, etc., apoyaban. De la misma
manera, se rediseñaron las formaciones de fusileros
(Ejércitos, Cuerpos, Divisiones) que alcanzaron un grado
de estructura compleja y que fueron respaldados, cuando
era factible, por el aporte de la combinación de armas
(blindados, ingenieros, morteros, armas antiaéreas). La

44
Ver Walter Scott Dunn (2000), Soviet Blitzkrieg: The Battle for White
Russia, 1944, London, UK: Lynne Rienner Publishers, pp. 6-7.
45
Ver David M. Glantz y Jonathan M. House, Cuando Chocan los
Titanes. Cómo el Ejército Rojo detuvo a Hitler, Capítulo 10, Rasputitsa
y pausa operacional, op.cit.
Guerra asimétrica y convencional. Lecciones para la actualidad - 106 -

Stavka creó varias fuerzas de combate de apoyo, como


grupos móviles que integraban tanques, cuerpos
mecanizados y, a veces, la caballería, que ejecutaban
misiones tácticas polivalentes. Por ejemplo, eran
asignados a los Ejércitos y Frentes para que brindaran
apoyo en la explotación de la profundidad del enemigo,
así como respaldaran el esfuerzo de las fuerzas
principales en su defensa de las fortificaciones y de las
ciudades 46. El que, por ejemplo, empezó a recurrir
frecuentemente a cuerpos individuales de la caballería a
partir de 1943 para agilizar la conducta de las ofensivas
en la profundidad de la retaguardia operacional alemana
era Rokossovski 47. En su calidad de Comandante de un
Frente, Rokossovski evidenció una gran capacidad de
sincronizar la acción de los diferentes grupos móviles, lo
cual le permitía convertir las batallas en la profundidad
que lideraba en éxitos operacionales 48.
La simultaneidad fue, en cuanto principio del arte
operacional, un factor igualmente presente, y ello a una
escala que sobrepasó los límites del campo de batalla,
dado que alcanzaba el teatro de guerra. Como hemos
visto, se estaban coordinando las acciones de varios
Frentes que se encontraban en diferentes teatros de

46
Ibídem.
47
Stephen Michael Walsh, Leadership and Command on the Eastern
Front (1941-1945): The Military Style of Marshal Konstantin
Rokossovskiy, op. cit., p. 364.
48
Ibídem., p. 366.
- 107 - Operaciones en la profundidad y arte operacional

operaciones para que luego convergieran hacia un punto


común de las formaciones enemigas y las aniquilaran.
La coherencia operacional con la que los soviéticos
actuaron durante la batalla de Kursk provocó, a nivel
estratégico, un impacto determinante no solamente
porque la Wehrmacht fue vencida ante un dispositivo
militar soviético masivo –y ello pese al mayor despliegue
de efectivos alemanes que se dio en ese entonces– sino,
además, porque los altos mandos militares alemanes
mismos supieron que esta derrota simbolizaba el inicio
de un proceso de declive de la Wehrmacht. Para Stalin, esa
victoria significó, al contrario, un nuevo ímpetu en la
voluntad de aplastar al poder nazi 49, no obstante las
considerables pérdidas en hombres y material que ella
implicó. Así que el objetivo estratégico de las operaciones
soviéticas cumplió plenamente con las características
especificadas por los teorizadores del arte operacional de
las décadas de los años 1920 y 1930.

OPERACIÓN RUMIANTSEV

Dentro de la ofensiva del 11 al 23 agosto 1943


destinada a recuperar Járkov, la Operación Rumiantsev
consagró el nuevo modo de combate de los soviéticos, lo
que reveló ser una experiencia nefasta para la

49
Ibídem., p. 33.
Guerra asimétrica y convencional. Lecciones para la actualidad - 108 -

Wehrmacht50. Durante esta operación se puso el énfasis


en la movilización sincronizada de los tanques y armas
combinadas. Se planificó la coordinación de Ejércitos de
tanques apoyados por cuerpos móviles 51 para que se
convirtieran en grupos móviles del Frente a efectos de
envolver a Járkov desde el norte y el oeste. Formaciones
de infantería y artillería fueron agrupadas para penetrar
en las defensas alemanas entre Kursk y Járkov. También
se reforzó la potencia de fuego de las divisiones de
fusileros para que estas, asistidas por el apoyo de fuerzas
antitanques, neutralizaran los ataques alemanes. Se fingió
una serie de movimientos a fin de engañar a los alemanes
en cuanto al lugar donde se daría la batalla 52.

Pese a la resistencia nazi, los soviéticos lograron


reconquistar la ciudad de Belgorod y penetraron con sus
tanques en la retaguardia profundad alemana a lo largo
de una distancia de 60km. La capacidad de sincronizar los
avances de las tropas, combinar las varias armas y hacer

50
Ver Jonathan Duhoux, La bataille de Koursk: Hitler face à l'Armée
rouge, un charnier de sang et de métal, op. cit.
51
Las fuerzas móviles eran compuestas de unos ocho Cuerpos de
tanques o Cuerpos mecanizados, lo cual equivalía al tamaño que
tenían las Divisiones de panzer alemanas. Pero cada uno de esos
Cuerpos tenía cuasi dos veces más tanques que una División
alemana. Ver Lieutenant Colonel William M. Connor, Analysis of Deep
Attack Operations, Operation Bagration, Belorussia, 22 june-29
Augusto 1944, op. cit., p. 16.
52
Citado en David M. Glantz y Jonathan M. House, Cuando Chocan los
Titanes. Cómo el Ejército Rojo detuvo a Hitler, Capítulo 11. De Kursk
al Dnepr, op. cit.
- 109 - Operaciones en la profundidad y arte operacional

converger los Ejércitos en un punto determinado del


teatro de guerra luego de que cada uno de ellos cumpliera
con su tarea de penetrar las defensas alemanas fue tal
que los alemanes no pudieron ofrecer resistencia53. La
ofensiva de Orel y Belgorod-Járkov marcó el inicio de otra
etapa en la Segunda Guerra mundial 54: para los alemanes,
el comienzo de su declive, y para los soviéticos, la
apertura de la ruta hacia la victoria en 1945 gracias a su
capacidad de conservar la iniciativa estratégica 55.

OPERACIÓN BAGRATION

La Operación Bagration organizada por los soviéticos


en la primavera del año 194456 fue una ofensiva
gigantesca. Sirvió para recuperar de forma definitiva los
territorios ocupados de Bielorrusia y el oeste de Ucrania,
empujar a los alemanes más allá de las fronteras
prusianas, abrir a los soviéticos el camino hacia Berlín,
penetrar en Polonia y neutralizar las fuerzas rumanas. Era
previsto que las operaciones lanzadas desde varios

53
Citado en David M. Glantz y Jonathan M. House, Cuando Chocan los
Titanes. Cómo el Ejército Rojo detuvo a Hitler, Capítulo 11. De Kursk
al Dnepr. Planes y Fuerzas. La estrategia soviética, op. cit.
54
Ibídem..
55
Ver David Glantz (1987), The Great Patriotic War and the
Maturation of Soviet Operational Art: 1941-1945; Fort Leavenworth,
Kansas: Combined Arms Center, p. 75.
56
(23 junio-29 agosto 1944)
Guerra asimétrica y convencional. Lecciones para la actualidad - 110 -

frentes adoptarían preferentemente un orden secuencial y


no simultáneo 57, dado que los soviéticos no estaban en
posición de lidiar con varios frentes a la vez, por lo que se
proyectó realizarlas en cuatro etapas temporales
repartidas entre: Karelia, del 10 de junio al 9 de agosto;
Bielorrusia, del 19 junio al 19 agosto; Lvov-Sandomierz,
del 13 de julio al 29 de agosto; Lublin-Brest-Litovsk, del
18 de julio al 2 de agosto; y Yassy-Kishinev, del 20 de
agosto al 7 de septiembre 58. La fase más importante de
todas las operaciones era la destrucción del Grupo de
Ejércitos Centro alemán, que ocupaba alrededor de mil
kilómetros y representaba la fuerza mayor de todas las
formaciones nazis.

Esta inmensa ofensiva evidenció el grado de


perfeccionismo al que la puesta en práctica de los
principios del arte operacional y de las operaciones en la
profundidad había llegado. A ello se aunaron varios
aportes en el campo de la tecnología. Los avances
tecnológicos, como la creación de los ejércitos blindados,
la capacidad de fuego de la artillería (más que su volumen

57
Ver Lieutenant Colonel William M. Connor, Analysis of Deep Attack
Operations, Operation Bagration, Belorussia, 22 june-29 Augusto
1944, op. cit., p. 5.
58
Ver Paul Adair (2008), La gran derrota de Hitler, capítulo 6: 1944,
Un año de decisiones, Barcelona, España, Libros del Atril S.L., p. 44. en:
https://es.scribd.com/doc/275886758/Adair-Paul-La-Gran-Derrota-
de-Hitler
- 111 - Operaciones en la profundidad y arte operacional

cuantitativo) 59, el mejoramiento de la organización de las


comunicaciones con grandes unidades operacionales,
tuvieron un fuerte impacto en la guerra en la
profundidad. Al ser transpuestas a nivel de mando y
control, esas mejoras potenciaron la maestría de los jefes
militares soviéticos. Ello pudo realizarse gracias al
proceso de maduración de la economía de guerra que la
aptitud de los soviéticos para adaptarse en materia de
arte operacional optimizó 60.

La operación Bagration fue una ilustración perfecta de


lo que se puede lograr cuando se recurre a la
desinformación, a las operaciones encubiertas y al
engaño. Los stocks logísticos principales y cinco Ejércitos
combinados fueron transportados hacia el verdadero
lugar del enfrentamiento sin que los alemanes tomaran
conocimiento de los movimientos. Mientras tanto, fuerzas
divisionarias fueron reunidas en lugares donde no se
darían ataques decisivos. Por ejemplo, el tercer Frente
ucraniano, así como el tercer Frente Báltico crearon un

59
Ver Lieutenant Colonel William M. Connor, Analysis of Deep Attack
Operations, Operation Bagration, Belorussia, 22 june-29 Augusto
1944, op. cit., p. 11.
60
Ello fue tratado en el libro de Jacques Sapir, La Mandchourie
oubliée. Grandeur et démesure de l’art de la guerre soviétique, l’art de
la guerre, Paris, Editions du Rocher, en:
http://www.mapiledelivres.org/dotclear/index.php?post/2011/03/14/J
acques-Sapir
Guerra asimétrica y convencional. Lecciones para la actualidad - 112 -

cuerpo ficticio para engañar a los nazis61. Fortalezas


fueron construidas para fingir que los soviéticos
apuntaban a una estrategia de defensa y no de ofensa. Por
otro lado, los preparativos de la ofensiva real se
efectuaban durante la noche 62. Ni el momento del
lanzamiento de la operación, ni la composición del Frente
que lanzaría la ofensiva principal, ni el lugar de
enfrentamiento pudieron ser revelados a los alemanes,
quienes, guiados por la estrategia de engaño de los
soviéticos, creyeron que los movimientos soviéticos en
zonas próximas al Grupo de Ejércitos Centro alemán eran
solo una maniobra de diversión 63, cuando la destrucción
de este y la expulsión de los alemanes de la región de
Bielorrusia eran los verdaderos objetivos del Ejército
Rojo. Poco pudo detectar la aviación alemana, por cuanto
los soviéticos sobrevolaron sin cesar el territorio
bielorruso impidiendo al enemigo usar sus propios
aviones. Lo que significó ser una maniobra muy
provechosa para los soviéticos, resultó desastroso para
los alemanes que no pudieron llevar a cabo misiones de

61
Ver Lieutenant Colonel William M. Connor, Analysis of Deep Attack
Operations, Operation Bagration, Belorussia, 22 june-29 Augusto
1944, op. cit., p. 23.
62
Ver Joseph Miranda, The 1944 Battle of Minsk & The Destruction of
Army Group Center, World at War 22, Feb-Mar. 2012, pp. 6-7, en:
http://worldatwarmagazine.com/wp-
content/uploads/2012/02/WaW_22-article_lead.pdf
63
Ver Lieutenant Colonel William M. Connor, Analysis of Deep Attack
Operations, Operation Bagration, Belorussia, 22 june-29 Augusto
1944, op. cit., p. 28.
- 113 - Operaciones en la profundidad y arte operacional

reconocimiento en esa zona ni brindar el soporte aéreo


cercano a sus tropas 64.

La Stavka preparó varias ofensivas desde diferentes


Frentes en que el recurrir a la maniobra apuntaba a
debilitar los alemanes tanto mental como materialmente,
y a conducirlos a replegarse o entregarse 65. En el caso de
Bagration, fueron las operaciones en profundidad las que
mayor beneficio sacaron del aporte de las fuerzas móviles
de asalto y de los Ejércitos de tanques 66. Éstos se
encontraban vigorizados por la concentración de fuego
proporcionada por la artillería pesada y facilitaban, junto
con los grupos de caballería mecanizados 67, la penetración
en el dispositivo enemigo para que los ejércitos pudieran
entrar en la brecha y llevar a cabo las operaciones en la
profundidad 68. La presencia de los grupos móviles era
determinante en el éxito de las ofensivas, a tal punto que:
“donde las fuerzas móviles del Ejército Rojo
operaron exitosamente, las ofensivas soviéticas

64
Ver Joseph Miranda, The 1944 Battle of Minsk & The Destruction of
Army Group Center, op. cit., p. 8.
65
Ver François Géré, Dictionnaire de la Pensée stratégique, op. cit., p.
15.
66
Ver Lieutenant Colonel William M. Connor, Analysis of Deep Attack
Operations, Operation Bagration, Belorussia, 22 june-29 Augusto
1944, op. cit., pp. 57-59.
67
Michael D. Krause and R. Cody Phillips, Historical Perspectives of the
Operational Art, op. cit., p. 260.
68
Ver David M. Glantz, Soviet Military Operational Art. In Pursuit of
Deep Battle, op. cit., pp. 147-148.
Guerra asimétrica y convencional. Lecciones para la actualidad - 114 -

fueron exitosas. Allí donde fallaron, las ofensivas


también fallaron” 69.
Esas fuerzas iban acompañadas de destacamentos
delanteros que emanaban de Ejércitos de armas
combinadas y de Cuerpos de fusileros encargados de
cercar a los efectivos enemigos70 que intentaran huir. Al
respecto, se tiene que indicar que el envolver el enemigo
se volvió más sofisticado a partir de 1944, tal como se
desprende de la exitosa operación Korsun-
Shevchenkovskiy en enero del mismo año, que coordinó
Zúkhov, dirigió Vatutin a la cabeza del primer Frente
Ucraniano, y que culminó con la aniquilación de gran
parte de las tropas alemanas 71. Korsun-Shevchenkovskiy
mostró que la práctica de cercar al enemigo constituía
una fase decisiva. Ampliaba el alcance de la operación al
crear la última dimensión de la operación en la
profundidad, sobre todo a partir del momento en que se
introdujo una segunda línea de envolvimiento. O sea, la
primera cintura tradicional que atrapaba al enemigo fue
reforzada por otra exterior, la cual contenía a las fuerzas
enemigas que intentaban escaparse del primer cordón de
contención72. Esos dos pasos en el avance en la

69
Michael D. Krause and R. Cody Phillips, Historical Perspectives of the
Operational Art, op. cit., p. 262.
70
Ibídem., p. 260.
71
Ver Stephen Michael Walsh, Leadership and Command on the
Eastern Front (1941-1945): The Military Style of Marshal Konstantin
Rokossovskiy, op. cit., p. 344.
72
Ver David M. Glantz, Soviet Military Operational Art. In Pursuit of
Deep Battle, op. cit., p. 149.
- 115 - Operaciones en la profundidad y arte operacional

profundidad eran, de preferencia, complementados por


una operación de perseguimiento73, como por ejemplo
cuando Rokossovsky, estando a la cabeza del primer
Frente de Bielorrusia, aprovechó para explotar el éxito de
la operación de envolvimiento que realizó en la región de
Bobruisk. Rokossovsky dejó una parte de sus efectivos
para que terminara la destrucción de las fuerzas
alemanas cercadas, organizó con el resto de sus Ejércitos
la persecución hasta Minsk y Baranovichi del enemigo, el
cual, al ser hostigado, fue incapaz de robustecer sus
reservas en Bobruisk74.

La estrategia de las ofensivas (y defensas) en la


profundidad que los soviéticos habían desarrollado a lo
largo de la guerra llegó al máximo de su potencia durante
la Operación Bagration. Al contrario, los militares
alemanes, que seguían ciegamente los mandatos de Hitler,
mantuvieron un orden lineal de defensa. En efecto, por
miedo de contradecir al Führer, no se atrevieron a retirar
efectivos de las formaciones principales para asignarlos a
las defensas operacionales y, de esa manera, impidieron
que se completara la segunda cintura de defensas tácticas
que hubiera podido proteger de manera más efectiva a las

73
Ver Stephen Michael Walsh, Leadership and Command on the
Eastern Front (1941-1945): The Military Style of Marshal Konstantin
Rokossovskiy, op. cit., p. 344.
74
Ibídem., pp. 343-344.
Guerra asimétrica y convencional. Lecciones para la actualidad - 116 -

líneas frontales del Grupo de Ejércitos Centro 75. Llevar a


cabo operaciones en la profundidad era, en la opinión
rusa, una fase de la guerra sumamente importante. Hasta
Rokossovsky le otorgó durante la Operación Bagration
más atención que a la práctica del envolvimiento76. Para
maximizar sus acciones en la profundidad, solía hacer
intervenir a la caballería y a los cuerpos mecanizados
móviles que asestaban golpes destructores en puntos
estratégicos a fin de debilitar el dispositivo enemigo
entero y hacerlo perder su coherencia. El engaño, la
capacidad de evaluar el estado físico y moral del enemigo,
la velocidad de acción, la maestría de la coordinación
simultánea de las operaciones77 y la combinación de
armas revelaron ser instrumentos letales, sobre todo
cuando fueron integrados en las operaciones en la
profundidad. La forma de actuar en la profundidad
contribuyó enormemente a la implosión que sufrió el
Grupo de Ejércitos Centro y que lo haría, al final,
colapsar 78. Ello muestra que la misión efectuada por cada
uno de los jefes militares soviéticos no se limitaba a crear
un efecto táctico y operacional, sino, principalmente,
estratégico. Empujar a los efectivos nazis hasta Minsk

75
Ver Lieutenant Colonel William M. Connor, Analysis of Deep Attack
Operations, Operation Bagration, Belorussia, 22 june-29 Augusto
1944, op. cit., pp. 59-61.
76
Ver Stephen Michael Walsh, Leadership and Command on the
Eastern Front (1941-1945): The Military Style of Marshal Konstantin
Rokossovskiy, op. cit., p. 343.
77
Ibídem., p. 380.
78
Ibídem., p. 37.
- 117 - Operaciones en la profundidad y arte operacional

resultó determinante para el desenlace de la operación y


de la guerra misma, puesto que la capital de Bielorrusia
era el centro que controlaba, a nivel de administración,
logística y comunicación, al Grupo de Ejércitos Centro. Si
Minsk sobrevivía, también lo haría el más robusto de los
Frentes alemanes 79. Minsk, al ser el núcleo de
comunicaciones viales y ferroviarias abrió las puertas de
reflujo de las tropas nazis hacia Alemania.

Se desprende de lo expuesto en esta obra que la


aplicación de los principios del arte operacional, y, en
particular, de la combinación de armas como modalidad
de apoyo a las operaciones en la profundidad, ha
alcanzado un grado de casi perfección en la tercera fase
de la guerra (1944-1945), de la cual occidente poco habla
hoy. En efecto, como lo nota Michael Walsh 80, la guerra no
cesó con la invasión de la Normandía, sino que duró hasta
que Alemania capitulara en mayo 1945. El llegar allí
significó, para los soviéticos, soportar decenas de
millones de pérdidas en vidas dado que las víctimas no
solo pertenecían a los efectivos militares, sino también a
la población civil, entre la cual se encontraba un alto
número de partisanos.

La colaboración de los partisanos con el Ejército Rojo


para expulsar a los nazis es un aspecto de la segunda
guerra mundial que merece un desarrollo especial.

79
Ibídem., p. 376.
80
Ibídem., p. 37.
CAPÍTULO VI

EL MOVIMIENTO PARTISANO SOVIÉTICO

MOVIMIENTOS PARTISANOS ANTES DE LA SEGUNDA


GUERRA MUNDIAL

Aunque la presencia de partisanos durante la Segunda


Guerra Mundial haya sido un fenómeno singular, la
resistencia popular no es algo que data del siglo XX. Por
ejemplo, las arduas luchas en Tirol en 18091 de los
partisanos liderados por Andreas Hofer, que se rebeló
contra las fuerzas bonapartistas, y de los guerrilleros
españoles, que neutralizaron hasta la mitad del Ejército
napoleónico entre 1808 y 1813, fueron experiencias que
marcaron la vida militar de Napoleón 2, sobre todo en
España, donde este último sufrió una derrota humillante.
Ello puede parecer sorprendente, visto que el Emperador
había impulsado prácticas operacionales innovadoras y,
en su etapa exitosa de jefe de guerra, mostró más de una
vez su capacidad de explotar las posibilidades que abría
una guerra de maniobra. Formó dentro de su Ejército

1
Para más detalle sobre la guerra de Tirol, ver Carl Schmitt, La notion
de politique. Théorie du partisan, Paris, France: Editions Champs
Flammarion, 1992, p. 211.
2
Ibídem., pp. 208-210.

- 119 -
Guerra asimétrica y convencional. Lecciones para la actualidad - 120 -

divisiones de tal modo que estas dispusieran de una


mayor libertad de movimiento. Al recurrir a la astucia, la
sorpresa y al inédito uso de francotiradores, sus jefes de
división forjaban condiciones que les permitían tomar la
iniciativa, es decir, manejar la situación a su favor por lo
que, aunque estuvieran a veces en una posición
numéricamente inferior, lograban vencer a Ejércitos de un
tamaño mayor 3. Pero, pese a que sus tropas respondieron
al fervor partisano del pueblo español con la formación
de columnas móviles, Napoleón fue vencido. En Rusia, en
el año 1812, cuando se dirigían hacia Moscú, las tropas
napoleónicas experimentaron durante unos seis meses
otra desgracia frente a las operaciones organizadas por
los partisanos rusos 4. En su campaña de hostigamiento
para obstaculizar el avance del Ejército francés, los
mujiks, esos campesinos humildes, demostraron tener un
gran espíritu de combate y, no obstante su analfabetismo,
revelaron ser, según lo expresado por el escritor Tolstoi
en su obra Guerra y Paz, más estrategas que el Imperador
francés mismo 5. En vista de los fracasos que coronaron
dos de los enfrentamientos napoleónicos con la guerrilla,
el Mariscal de campo prusiano, Gneisenau, estudió el
poder de la resistencia popular 6. A petición de este último

3
Ver Bruno Colson (1993), La culture stratégique américaine.
L’influence de Jomini, Paris, France: Editions Economica, p. 265.
4
Ver Carl Schmitt. La notion de politique. Théorie du partisan, op. cit.,
p. 214.
5
Ibídem., p. 215.
6
Ver T. Derbent. Clausewitz et la guerre populaire, p. 54.
- 121 - El movimiento partisano soviético

y de su colega, el General Scharnhorst, se redactó el


edicto del 21 de abril de 1813 que regía las condiciones
de formación de las milicias locales, los Landsturm7. A
través de este edicto, que firmó el Rey, se incitaba al
pueblo de Prusia a tomar las armas contra todo invasor
extranjero8. Constituyeron igualmente abundantes
fuentes de inspiración para los estrategas militares la
guerra de los Boers en Sudáfrica a finales del siglo XIX, la
campaña de insurgencia de T.E. Lawrence en Oriente
Medio en la Primera Guerra Mundial, la guerrilla de Mao
Zedong contra el imperialismo japonés, la insurrección de
los argelinos contra los franceses que tenía lugar desde
mediados del siglo XIX, y las formaciones partisanas
durante la Guerra Civil Rusa de 1918-1920.

EL FENÓMENO PARTISANO SOVIÉTICO A LA LUZ DE


LAS ENSEÑANZAS DE CLAUSEWITZ

Llamar a los partisanos durante la Segunda Guerra


Mundial para que se unieran a la lucha contra el enemigo
representó, para los altos funcionarios soviéticos, una
elección ineludible, sobre todo después de haber podido
apreciar en la Guerra Civil Rusa la capacidad de entrega
del pueblo a la defensa del país. La manera como la
estrategia de guerra fue diseñada y puesta en práctica por

7
Ludwig Achim von Arnim (2010), Schaubühne I, Walter de Gruyter
GmbH & Co. Kg, Berlin/New York, p. 449.
Guerra asimétrica y convencional. Lecciones para la actualidad - 122 -

los mandos soviéticos deja traslucir los aportes del


militar alemán Carl von Clausewitz. Los partisanos, en
particular, corroboraron el principio de ese estratega que
equiparaba la guerra con un fenómeno sostenido por la
figura alegórica de la “trinidad”. Esta se presenta
edificada sobre tres pilares: la violencia, equivalente a las
pasiones y la fuerza moral inherentes al pueblo; las
probabilidades (o azar), que deben, en la medida de lo
posible, ser tomadas en cuenta por las Fuerzas Armadas
en el desenlace de la guerra; y el cálculo razonable de la
guerra, o sea la decisión política, que incumbe al
gobierno. Apenas ocuparon a partir del año 1941 los
territorios soviéticos, los alemanes adoptaron una actitud
que se reveló contraproductiva. La conquista racial y
territorial fue, para Hitler, el objetivo de la guerra que
prevaleció y, por lo tanto, orientó la estrategia militar de
la Wehrmacht. El gran desprecio que sentían los invasores
hacia la raza eslava, que asimilaban a una masa de “sub-
humanos” 9, los cegó y les indujo a cometer atrocidades
contra ella. Además, Hitler pensaba que el movimiento
partisano era compuesto principalmente de judíos y
bolcheviques. Un alto oficial SS, Erich von dem Bach-
Zelewski, aseveraba que:

8
Ver Carl Schmitt, La Notion de politique, op. cit., p. 248.
9
Ver Major Gus Kostas USMCR (2001), Primordial Violence. German
War on the Soviet Partisans, Quantico, Virginia, USA: Marine Corps
Combat Development Command, p. 35.
- 123 - El movimiento partisano soviético

“Allí donde está el partisano, está el judío, y allí


donde está el judío, está el partisano” 10.
Ejercer una violencia desmedida sobre el pueblo era
antagónico con la posición de Clausewitz, quien siempre
puso de relieve el fuerte componente político que
conlleva la guerra. En otras palabras, los ocupantes no
entendieron que, en los conflictos insurreccionales que
surgen a consecuencia de una invasión, nunca se debe
perder de vista el enfoque político de la guerra, ni se
puede otorgarle la predominancia a lo militar, sobre todo
cuando el accionar de los soldados es marcado por el
odio que sienten hacia la población local 11. Las emociones
de los invasores, que caracterizan el primer aspecto de la
trilogía de Clausewitz y que repercutían negativamente
sobre la población soviética, causaban un enorme
desbalance para con los dos otros aspectos de esa
trilogía. Por lo tanto, según el raciocinio de Clausewitz,
que percibía entre esos tres elementos una relación
dialéctica, dinámica y siempre equilibrada 12, Alemania no
podía ganar la guerra. Su comportamiento brutal hacia el
pueblo ruso se reflejaba en todos sus actos e impedía que
sus éxitos tácticos fuesen llevados al nivel estratégico y se

10
Citado en Jonathan Duhoux, La bataille de Koursk: Hitler face à
l'Armée rouge, un charnier de sang et de métal, op. cit.
11
Ver David Galula (2008), Contre-insurrection, Théorie et pratique,
Préface du Général d’armée David H. Petraeus, Paris, France: Editions
Economica, p. xix.
12
Ver Major Gus Kostas, Primordial Violence; German War on the
Soviet Partisans, op. cit., p. 2.
Guerra asimétrica y convencional. Lecciones para la actualidad - 124 -

convirtieran en una ventaja política. Basta ver las órdenes


emitidas por el OKW (Oberkommando der Wehrmacht, o
sea el Alto Mando de la Wehrmacht), mediante las cuales
este advertía a la población civil que:
“todos los ataques perpetrados por enemigos civiles
contra las Fuerzas Armadas, sus miembros y
oficiales, serán reprimidos de inmediato por los
militares, empleando los métodos más extremos
hasta que los asaltantes estén destruidos”, [y] “las
personas sospechosas de un acto criminal serán
llevadas de inmediato ante un oficial, quien decidirá
si han de ser o no fusiladas” 13.
Toda suspicacia que suscitaba la gente local era
mirada por el invasor desde la perspectiva de: “donde hay
humo, hay fuego”, lo cual propició un sinfín de
ejecuciones no justificadas y fuera de la ley. Estas
prácticas, producto de la aversión visceral de los nazis
por los eslavos, y la política sistemática de usar a los
soviéticos para que laboraran en las industrias y granjas
alemanas llevaron a que la gran mayoría de los que vivían
en los territorios bajo la ocupación nazi se adhiriera a la
causa soviética. Fue una oportunidad perdida para los
alemanes, por cuanto ciertas partes de la población que
vivían en las repúblicas bálticas puestas bajo la influencia
soviética gracias al Pacto Molotov-Ribbentrop y vastos
sectores de campesinos hostiles al programa de

Ver Paul Adair, La gran derrota de Hitler, capítulo 9: Los partisanos,


13

op. cit., p. 57.


- 125 - El movimiento partisano soviético

colectivización estalinista habrían aceptado la ocupación


nazi si no hubieran sido tratados con tanto desprecio y
violencia por los nazis. Por lo que, al momento de escoger
entre la rudeza del tratamiento infligido por Stalin y la
barbaridad y arrogancia del enemigo que lo inducían a
destruir poblados soviéticos enteros incluyendo niños y
mujeres14, la gran mayoría de los ciudadanos soviéticos
optó por olvidarse de las fricciones que existían entre ella
y el gobierno y por unirse al “pequeño padre de los
Pueblos”, pese a sus defectos. Fue una maniobra hábil por
parte de Stalin hacer coincidir los objetivos estratégicos
de la cúpula gubernamental con el interés que tenían los
ciudadanos de proteger a sus familias y aldeas, y, en
consecuencia, lograr que estos últimos lucharan por la
sobrevivencia de la patria15. Stalin exaltaba el concepto de
“Rodina”, o sea de Madre Patria, usándolo de tal manera
que se asimilara no a la defensa del régimen soviético,
sino de la patria misma para que la mayoría del pueblo se
uniera a la causa que invocaba este eslogan 16. Lo ayudó el
hecho de que el desencadenamiento de la Gran Guerra
Patriótica legitimaba las advertencias oficiales referentes
a la inminente amenaza que representaba para la Unión

14
Ver Kenneth Slepyan (2003), Why they fought: Motivation,
Legitimacy and the Soviet Partisan Movement, Transylvania
University, Washington, D.C., USA: The National Council for Eurasian
and East European Research, pp. 15-16.
15
Ibídem, p. 19.
16
Ver Nik Cornish (2014), Soviet Partisan, 1941-44, New York, USA:
Osprey Publishing Ltd., p. 44.
Guerra asimétrica y convencional. Lecciones para la actualidad - 126 -

Soviética el enemigo interior y exterior encarnado en el


capitalismo. En ese sentido, el conflicto servía para forjar
y consolidar el lazo entre el pueblo soviético, su gobierno
y los valores que este enarbolaba. Dentro de este pacto
tácito, los partisanos constituían una herramienta valiosa
en la lucha contra los nazis. Gozaban de una ventaja
competitiva considerable: para ellos, la profundidad
geográfica era, a nivel psicológico y cognitivo, un campo
propicio, en particular porque, en el transcurso del
conflicto, la población les brindó en forma creciente el
apoyo que necesitaban. El conocer el terreno y la gente
que vivía en las áreas alejadas, así como el acceso directo
que tenían a la infraestructura vial, fluvial y férrea
permitían a los partisanos organizar, en coordinación con
las autoridades militares moscovitas y los funcionarios
del Partido, campañas de reclutamiento y de
entrenamiento para hostigar en forma incesante al
enemigo17 y “destruir como una ascua silenciosa los
cimientos del ejército enemigo” 18. En ello, las decisiones
del Estado soviético en materia de conformación de los
grupos partisanos concordaban en casi todos sus
aspectos con la posición de Clausewitz (aunque Stalin –a
diferencia de Lenin– haya tenido sus reservas para con el
estratega alemán 19). La Unión Soviética aplicaba en la
práctica los grandes rasgos desarrollados por Clausewitz

17
Ver Major Lee K. Grubbs and Major Michael J. Forsyth, U.S. Army, Is
There a Deep Fight in a Counterinsurgency?, op. cit.
18
Ver Carl von Clausewitz, De la Guerra, op. cit., p. 511.
19
Ver T. Derbent, Clausewitz et la guerre populaire, op. cit., p. 109.
- 127 - El movimiento partisano soviético

en su obra De la Guerra relativos al modo de explotar el


fenómeno de la guerra popular nacional viéndolo
únicamente desde la perspectiva de la lucha a favor de la
defensa inmediata del país 20 y en unión con el plan de
guerra perseguido por el Ejército permanente. Stalin
incitó a los partisanos a defender al Estado, es decir, les
dio la existencia en el momento en que los llamó para
combatir por la sobrevivencia del país, en tanto que los
partisanos “reforzaban el proceso de fermentación
llamado guerra” 21. En otros términos, de acuerdo con la
visión clausewitziana, la resistencia popular no actuó en
forma independiente, pues es del aparato estatal que
derivaba su razón de ser. Resalta del análisis de
Clausewitz y de la conformación de las células partisanas
concretada por el Estado soviético que, en un conflicto de
envergadura nacional, el recurrir a la resistencia popular
ofrece la ventaja de articular acciones convencionales con
no-convencionales. Como lo nota Clausewitz, un Ejército
regular pelea muy bien en campo raso 22, mientras que los
partisanos desarrollan mejor su virtud guerrera en la
montaña, los bosques, los pantanos, en los pasos de un
río, y, en general, en terrenos accidentados 23.

Ello se aplica en particular al territorio de Bielorrusia,


que está cubierto de bosques y ciénagas, e igualmente a

20
Ibídem., p. 60.
21
Ver Carl von Clausewitz, De la Guerra, op. cit., p. 511.
22
Ver T. Derbent, Clausewitz et la guerre populaire, op. cit., p. 44.
Guerra asimétrica y convencional. Lecciones para la actualidad - 128 -

Ucrania, por lo que los rebeldes hostiles a la ocupación


nazi encontraron en la retaguardia profunda alemana los
refugios ideales para librar su guerrilla.
Clausewitz señalaba que, en las regiones retraídas, los
rebeldes tienen una mayor capacidad de dar rienda suelta
a su espíritu de iniciativa, de lanzar ataques sorpresivos,
ya que una población pobre y acostumbrada a las
vicisitudes de la vida es “más belicosa y recia” 24. Asimis-
mo, su conocimiento del terreno les permite dispersarse
rápidamente ante un contraataque del enemigo y
refugiarse en lugares aislados a los que este último
difícilmente puede tener acceso 25. Svechin se inscribía en
la misma línea cuando afirmaba que los partisanos eran
de gran utilidad porque actuaban en la obscuridad estra-
tégica de la retaguardia del enemigo, por lo que
contemplaba la inmediata incorporación de esos defen-
sores de la patria dentro de un organismo de control
gubernamental. Como Clausewitz, estimaba que era
necesario que un Ejército regular los formara y los
fiscalizara en función de un objetivo fijo, porque, según
él, el siglo XX era una época de lucha de clases propicia a
la intensificación de las actividades partisanas 26.

La Segunda Guerra mundial da testimonio de que un


proyecto de coordinación entre los partisanos, las Fuerzas

23
Ver Carl von Clausewitz, De la Guerra, op. cit., p. 511.
24
Ibídem., p. 512.
25
Ibídem., p. 515.
26
Ver Aleksandr A. Svechin, Strategy, op. cit., p. 183.
- 129 - El movimiento partisano soviético

Armadas convencionales y los órganos gubernamentales,


es, como lo previeron Svechin y Clausewitz, viable.

LA FORMACIÓN DEL MOVIMIENTO PARTISANO


SOVIÉTICO

Antes del año 1941, no había necesidad de emplear a


partisanos. Además, los gobernantes y altos militares
soviéticos no estaban particularmente entusiasmados por
la idea de involucrarlos en la guerra. Su actitud se debía a
que, en una discusión en los años anteriores a la Segunda
Guerra mundial alrededor de si era más saludable darles
la predominancia a las milicias o al Ejército convencional,
los altos oficiales estimaron que era más oportuno
consolidar el Ejército Rojo y, por ende, suprimir la
milicia27. Con esta resolución tomada en 1939, se puso fin
a la disputa entre dos corrientes que habían emergido a
inicios de los años 1920: la de Kliment Vorochilov, que
propugnaba (dentro del marco de una doctrina militar
proletaria a la que se adhería Frunze) la formación de
milicias y de partisanos que debían familiarizarse con la
táctica de guerra; y la corriente de Tukhachevsky, que
contestaba la eficiencia de un movimiento partisano y

27
Ver Leonid D. Grenkevich, David M. Glantz (1999), The Soviet Parti-
san Movement, 1941-1944: A Critical Historiographical Analysis, New
York, USA: Frank Cass Edition, p. 37, así como T. Derbent, Clausewitz
et la guerre populaire, op. cit., p. 124.
Guerra asimétrica y convencional. Lecciones para la actualidad - 130 -

abogaba por el reforzamiento del Ejército convencional 28.


A ello se añadía la prevalencia por una estrategia ofensiva
que preconizaba la doctrina militar, y que, consecuen-
temente, excluía la integración de medidas defensivas
llevadas a cabo por partisanos.
Sin embargo, la sorpresiva operación Barbarroja
lanzada el 3 de julio 1941 y su violencia causaron grandes
estragos en las filas soviéticas. Stalin, consciente de que el
futuro de la nación peligraba, se rindió a la evidencia de
que era necesario involucrar en la lucha armada a un
número significante de partisanos locales que gozaran de
un conocimiento profundo de las áreas situadas en la
retaguardia profunda y que estuvieran dispuestos a
luchar contra el enemigo. Con un discurso transmitido
por radio, Stalin se dirigió a la nación. En él, Stalin
reconocía la caída de territorios soviéticos a manos de los
nazis y exhortó a la población a que:
“en las zonas ocupadas por el enemigo, unidades de
partisanos, montadas a caballo o a pie deben ser
formadas; grupos de saboteadores deben ser
organizados para combatir las unidades del enemigo
a fin de fomentar la guerra de partisanos por
doquier, volar puentes y carreteras, dañar las líneas
de teléfono y telégrafos, incendiar bosques, tiendas y
medios de transportes. En las regiones ocupadas, las
condiciones deben volverse insoportables para el
enemigo y sus cómplices. [Estos] deben ser perse-

28
Ibídem., p. 124.
- 131 - El movimiento partisano soviético

guidos y aniquilados a cada paso, y todas sus


medidas de acción deben ser frustradas” 29.
A partir de julio 1941, el Gobierno puso en marcha
una política propagandista enérgica e insistió en que se
intensificara la presencia de los comisarios y miembros
del Partido en las tropas para levantar la moral y alentar a
los combatientes locales a consolidar su lucha en la
retaguardia nazi 30. El Partido y el "Comisariado del Pueblo
para Asuntos Internos", es decir el NKVD (ex KGB),
reclutaron hombres y mujeres para que se unieran a las
filas de la guerrilla. Las directivas relativas a la
estructuración del movimiento de la resistencia y al
entrenamiento de la gente que lo integraba emanaban del
Comité Central de Partido Comunista31. El NKVD fue
encargado, entre otros, de la constitución de dos
formaciones para que actuaran detrás de las líneas
enemigas. La primera era la de los batallones de
destrucción conformados por: miembros del Partido
Comunista, entre los cuales se encontraban jóvenes
pertenecientes al KOMSOMOL, o sea a la organización
juvenil del Partido Comunista de la Unión Soviética
(PCUS); reservistas del Ejército Rojo; voluntarios; y

29
Ver Edgar M. Howell (1956), The Soviet Partisan Movement, 1941-
1944, Washington 25, D.C., USA: Department of The Army, 20-244, p.
46.
30
Ibídem., p. 46.
31
Ver Nik Cornish (2014), Soviet Partisan, 1941-44, op. cit., p. 9.
Guerra asimétrica y convencional. Lecciones para la actualidad - 132 -

obreros de fábricas 32. Muchos de ellos provenían de los


sectores de la guardia frontera del NKVD, de la policía, y
fueron incorporados en unas treinta divisiones cuyo
modelo operacional reproducía aquel de las Divisiones de
Rifles 33. Los reclutas estaban organizados siguiendo un
patrón paramilitar y tenían como tareas garantizar la
seguridad de las tropas soviéticas, luchar contra los
ataques de efectivos enemigos aerotransportados y
destruir las instalaciones alemanas en su retaguardia34. La
segunda formación era la Brigada Motorizada
Independiente de Fusileros de Designación Especial
(OMSBON), que acogía a numerosos atletas, futbolistas
profesionales, así como a voluntarios del Club de
deportes del Ejército Rojo, el CSKA 35.
A inicios de la guerra, el cuerpo de defensa partisana
se estaba componiendo en función de los eventos que
surgían y, pese a que urgía la necesidad de aglutinar más
adeptos dispuestos a luchar contra el enemigo, los
círculos oficiales eran sumamente prudentes en el
momento de proceder al alistamiento de nuevos
miembros de defensa “informales”, pues temían a los
infiltrados y a los colaboradores 36. El modelo de

32
Ver Edgar M. Howell, The Soviet Partisan Movement, 1941-1944, op.
cit., p. 44.
33
Ver Nik Cornish, Soviet Partisan, 1941-44, op. cit., p. 10.
34
Ver Leonid D. Grenkevich, David M. Glantz, The Soviet Partisan
Movement, 1941-1944: A Critical Historiographical Analysis, op. cit., p.
128.
35
Ver Nik Cornish, Soviet Partisan, 1941-44, op. cit., p. 10.
36
Ibídem., p. 10.
- 133 - El movimiento partisano soviético

formación partisana soviético recordaba mucho a lo


planteado por Clausewitz. De hecho, como lo hemos
señalado, este último siempre vio a los partisanos como
un “medio de defensa subsidiario ligado a la acción de un
Ejército convencional”37 y constituido de tal forma que no
representara una amenaza para este último. Los jóvenes
del KOMSOMOL recibían cursos de paracaidismo, de vuelo
libre, de manejo de vehículos, de transmisión de
comunicación, de equitación, etc., para que conformaran
una reserva de especialistas lista para brindar asistencia
en caso de necesidad 38.
La demanda por parte de los ciudadanos para unirse a
los grupos guerrilleros se incrementó luego de la victoria
sobre los alemanes en la batalla por Moscú, tras
Stalingrado, y se hizo aún mayor después de la ofensiva
de Kursk. La voluntad de sumarse a la corriente partisana
no solo concernía las regiones situadas en la retaguardia
profunda de las posiciones nazis, sino igualmente las
ciudades, como Moscú y Leningrado 39. Por ejemplo, la
primera intervención partisana compuesta de grupos
formados por miembros del NKVD y del OMSBON se dio a
partir de mediados de octubre 1941 durante la batalla de
Moscú, donde la resistencia se encargó de defender, entre
otros, el centro neurálgico de la capital y el Kremlin 40. El

37
Ver T. Derbent, Clausewitz et la guerre populaire, op. cit., p. 59.
38
Ver Nik Cornish, Soviet Partisan, 1941-44, op. cit., p. 13.
39
Ver Walter G. Moss (2005), A History of Russia, Volume 2: Since
1855, London, UK: Anthem Press, p. 303.
40
Ver Nik Cornish, Soviet Partisan, 1941-44, op. cit., p. 37.
Guerra asimétrica y convencional. Lecciones para la actualidad - 134 -

aumento de partisanos se debía, además, a que la política


de ocupación de los nazis se volvía insoportable, lo cual
convergía con lo expuesto por Clausewitz cuando
aseveraba que más espacio ocupa el enemigo, más
contacto tiene la población con él y mayor se vuelve la
acción subversiva por parte de esta última 41. En vista de
ello y de la fuerza de las ofensivas alemanas, el Gobierno
decidió organizar y coordinar las acciones de los grupos
de partisanos poniéndolos bajo el control de Moscú. Los
requisitos impuestos por el Partido y el Ejército Rojo para
reclutar a los partisanos eran estrictos: se exigía una
lealtad absoluta hacia el Partido. De no ser miembro del
Partido, el aspirante a la resistencia armada debía
evidenciar una gran devoción por el régimen soviético 42.
Aparte de ello, se debía tomar en consideración que, aun
si la población rural era una fuerza atractiva, sus
limitaciones en materia de defensa eran grandes: no
disponía de la capacidad propia al personal militar o al
partisano que son formados para reaccionar rápidamente
ante las ofensivas, esconderse y para tomar decisiones
con la cohesión y la estabilidad emocional que caracteriza
a una persona entrenada para la lucha. No nos olvidemos
que los soldados del Ejército clásico tampoco habían
podido beneficiarse antes de la guerra de una enseñanza
de guerra no-convencional, salvo el grupo de los
razvdchiki, la élite de infantería scout, que sí pudo

41
Ver Carl Von Clausewitz, De La guerra, op. cit., p. 511.
42
Ver Nik Cornish, Soviet Partisan, 1941-44, op. cit., p. 9.
- 135 - El movimiento partisano soviético

adaptarse rápidamente a las nuevas modalidades de


combate 43 que la Sede Central del Movimiento Partisano
fomentaba. Esta se inscribía dentro del programa de
intensificar la centralización de las actividades guerreras.
La Sede se creó en mayo 1942 y constituyó las unidades
de resistencia en función de una estructura jerárquica
militar. Al mismo tiempo, se difundió una revisión del
Manual de guerra partisana titulado “El compañero del
Partisano 44”, que incluía las enseñanzas de la lucha
guerrillera vividas a partir de 1941. La nueva
estructuración del movimiento partisano implicó la
conformación de destacamentos organizados en
compañías y pelotones. Batallones fueron integrados en
las divisiones y en los Ejércitos partisanos. Se les proveyó
de equipos de comunicación de mejor calidad para que,
desde Moscú, se reforzara la centralización y se
optimizara la función de mando y control 45. Tras la batalla
de Stalingrado, los altos oficiales militares decidieron
aumentar sustancialmente su apoyo a los efectivos
guerrilleros, lo cual se tradujo por un mayor suministro
de vituallas, medicinas y fusiles 46. A finales de la guerra,
varios sectores de la población rusa, incluyendo niños,

43
Ibídem., pp. 13-14.
44
La edición en inglés se titula: The Partisan’s Companion (Updated &
Revised Edition, 1942), The Red Army’s Do-It-Yourself Nazi-Bashing
Guerrilla Warfare Manual, Havertown, PA., USA: Casemate Publishers.
45
Ibídem., p. xiv.
46
Ver Walter G. Moss, A History of Russia, Volume 2: Since 1855, op.
cit., p. 303.
Guerra asimétrica y convencional. Lecciones para la actualidad - 136 -

jóvenes y mujeres incorporaban el movimiento. El


Gobierno también se había esforzado mucho para que
más miembros se entregaran a la causa y, de ser
necesario, se sacrificaran en nombre de la patria. En ese
proceso de alistamiento, las campañas propagandistas
jugaron un papel importante. Se usó a lo largo del
conflicto la memoria de los partisanos, bautizando las
ofensivas con el nombre de aquellos caídos en el combate.
Es así que, ya en 1941, se erigió la figura de la escolar de
18 años, Zoia Kosmodemianskaia, como héroe de la
nación luego de que fuera colgada por el enemigo por
haber tratado de hacer explotar una reserva de
municiones alemana 47. Pese al sentimiento de suspicacia
que analistas posguerra expresaron ante la difusión
oficial masiva de las acciones de los partisanos y no
obstante las campañas de demolición forjadas con el fin
de sabotear la imagen de gloria construida alrededor del
movimiento partisano, es indudable que la capacidad de
abnegación y de entrega de los que ofrecieron resistencia
al enemigo desde su retaguardia profunda tenía
dimensiones descomunales y contribuyó a apresurar
(como lo demuestra la Operación Bagration con la que
culminó la actividad partisana 48) la salida de los alemanes

Ibídem., p. 303.
47

48
Las actividades partisanas al servicio del Estado soviético duraron
hasta la liberación de Minsk (Bielorrusia), que tuvo lugar el 17 de julio
1944, Ver Nik Cornish, Soviet Partisan, 1941-44, op. cit., p. 54.
- 137 - El movimiento partisano soviético

de la Unión Soviética49. La voluntad por parte del pueblo


de participar activamente en la defensa de la Unión
Soviética fue la manifestación de una decisión tan
determinada y plural que, en 1944, las mujeres
constituían una décima parte de los guerrilleros, 30% de
los partisanos eran obreros, 41% koljosianos, y
aproximadamente 29% eran empleados. Se presume que el
número de partisanos que participaron en la guerra
giraba alrededor de 1.100.00050, de los cuales unos
374.000, que eran divididos en 199 brigadas, actuaban en
Bielorrusia y contaban con la ayuda virtual de unos
400.000 reservistas 51. La mayoría operaba detrás de los
Grupos de Ejércitos Sur, Centro, Norte 52.

ACCIONES PARTISANAS

El movimiento partisano parece haber brotado en las


zonas invadidas por Alemania y acogido, en un inicio,
miembros de las fuerzas oficiales soviéticas, puesto que,
en el marco de la Operación Barbarroja lanzada en junio

49
Sobre el tema del sacrificio de los partisanos en Ucrania para la
defensa de la patria, ver el libro de A. Fiodorov (1952), The
Underground Committee Carries On, Moscu, URSS, Foreign Languages.
50
V. I. Chuikov – V. S. Riábov, La gran guerra patria de la Unión
Soviética 1941-1945, op. cit., p. 5.
51
Ver Paul Adair, La gran derrota de Hitler, capítulo 9: Los partisanos,
op. cit., p. 60.
52
Ver Edgar M. Howell, The Soviet Partisan Movement, 1941-1944, op.
cit., p. 148.
Guerra asimétrica y convencional. Lecciones para la actualidad - 138 -

1941, militares alemanes reportaron la presencia en


Bielorrusia de combatientes guerrilleros pertenecientes al
Ejército Rojo. Se supone que los soldados convertidos a la
guerrilla, a los que se llamaba “Okruzhentsy”, eran
elementos aislados de sus tropas, que habían sido
atrapados detrás de las líneas alemanas. Mientras
intentaban escapar del invasor y reunirse con sus
unidades, buscaban el apoyo de la población local. De este
modo, podían resistir al enemigo por todos los medios
posibles e infligir el mayor daño posible a la
infraestructura logística de los nazis 53.

La invasión de la Unión Soviética por los alemanes


había sido tan inesperada que el Ejército Rojo se
encontró, en una primera etapa, en la incapacidad de
ripostar. Así que, a esta corriente partisana conformada
por los soldados separados de su destacamento se
añadieron otros elementos auxiliares provenientes de
formaciones oficiales. Entre ellos encontramos a:
paracaidistas especializados en espionaje (reconocimiento
de campos aéreos, recolecta de informaciones) y en
misiones de terrorismo (crear el pánico en la retaguardia
enemigo y organizar bombardeos); células de partisanos
locales de 50 a 80 hombres (cada una dividida, a su vez,
en unidades de diez personas) cuya conformación había
sido confiada a miembros del Partido Comunista que
solían incitar a la población local a que intensificara la

53
Ver Nik Cornish, Soviet Partisan, 1941-44, op. cit., p. 9.
- 139 - El movimiento partisano soviético

rebelión contra el enemigo54; y, como indicamos


anteriormente, batallones de aniquilación formados por el
NKVD que neutralizaban los aterrizajes del enemigo, y –
cuando las formaciones del Ejército Rojo se retiraban–
dejaban pasar al enemigo a fin de posicionarse luego en la
retaguardia de este último 55. Con el tiempo, las
formaciones de partisanos originarias del NKVD fueron
integradas en la jerarquía militar. Al final, formaron
grupos dirigidos por un oficial militar, el cual, sin
embargo, era independiente de las Fuerzas Armadas,
como en el caso del liderazgo de los partisanos asignado
al Mariscal Kliment Voroshilov 56.
Las vías terrestres soviéticas se encontraban en un
estado deficiente y eran mucho menos prácticas que la
red ferroviaria. Stalin sabía que era imperativo para los
alemanes desplazarse principalmente por las rutas
férreas, ya que sin este medio de comunicación estraté-
gico que les conectara a sus zonas de retaguardia, no
podrían recibir el sustento logístico que necesitaban. Ello
representaba por lo tanto una de las mayores debilidades
del enemigo. En vista de lo anterior, no es sorprendente
que los organizadores oficiales soviéticos insistieran en
que los partisanos destruyeran las vías ferroviarias y

54
Ver Edgar M. Howell, The Soviet Partisan Movement, 1941-1944, op.
cit., pp. 43-44.
55
Ibídem., p. 48.
56
Ver Paul Adair, La gran derrota de Hitler, capítulo 9: Los partisanos,
op. cit., p. 59.
Guerra asimétrica y convencional. Lecciones para la actualidad - 140 -

puentes y que el mismo Stalin, durante su discurso de


julio 1941 en que llamaba a la resistencia, declarara que:
“durante el retiro forzoso de unidades del Ejército
Rojo, los defensores de la Unión Soviética no pueden
dejar al enemigo ningún material rodante
ferroviario disponible, ni una locomotora o un
coche” 57.
Entre finales de junio y mediados de setiembre 1941,
se destruyó medio millar de rutas ferroviarias y puentes,
pero era difícil saber a quién atribuir los atentados,
puesto que tanto el Ejército Rojo como los partisanos se
dedicaban al sabotaje de las rutas de transporte para
obstaculizar el desplazamiento logístico alemán 58. Los
sabotajes perpetrados después de este periodo en la
región de Leningrado sí podían ser atribuidos exclusi-
vamente a los partisanos 59. Ya en febrero 1942, se notaba
que la organización de defensa partisana adquiría
siempre más coherencia, por lo que los informes de
oficiales alemanes dejaban percibir la preocupación cre-
ciente de los altos mandos nazis. El jefe del Grupo de
Ejércitos del Centro, el Mariscal Günther von Kluge, se
quejaba ante el General Halder del fortalecimiento drásti-
co de la organización y logística partisana, un fenómeno
que se volvía amenazador para el ocupante. En efecto,
mientras los rebeldes limitaban anteriormente sus activi-

57
Ver Edgar M. Howell, The Soviet Partisan Movement, 1941-1944, op.
cit., p. 50.
58
Ibídem., p. 50.
59
Ibídem., p. 51.
- 141 - El movimiento partisano soviético

dades a sabotajes puntuales en la retaguardia alemana, a


actos librados al azar y a ataques orientados a asustar al
enemigo, luego:
“bajo la dirección de firmes oficiales soviéticos, […]
trataban de llevar ciertos distritos bajo su control y
los utilizaban como bases desde las cuales lanzaban
operaciones de combate a gran escala” 60.
En numerosos casos, ello implicaba un avance aún
mayor de los partisanos en territorio ocupado y la toma
de posesión por estos de amplias áreas antes dominadas
por los nazis. De hecho, los efectivos partisanos lograron
formar destacamentos constituidos por regimientos y
brigadas de más de mil miembros a mediados del año
1942, lo que representaba una diferencia sustancial en
comparación con los apenas cincuenta partisanos que
conformaban las unidades el año anterior 61. Los actos de
sabotaje realizados mediante la colocación de minas
aumentaron a partir del momento en que Stalin ofreció su
discurso a la nación, exhortándola a participar en la
defensa del país 62.
Nombres como Sidor A. Kovpak, Dmitri Medvedev,
Anatoli Chéjov empezaron a resonar en el campo enemigo
y conseguían “que los alemanes temiesen asomar la

60
Ver Paul Adair, La gran derrota de Hitler, capítulo 9: Los partisanos,
op. cit., p. 58.
61
Ibídem., p. 58.
62
Ver Nik Cornish (2014), Soviet Partisan, 1941-44, op. cit., pp. 42-46.
Guerra asimétrica y convencional. Lecciones para la actualidad - 142 -

cabeza durante el día” 63, por miedo a las operaciones


partisanas encubiertas destinadas a eliminar a altos capos
alemanes. Es así que el famoso espía ruso infiltrado,
Nikolái G. Kuznetsov, solía ser lanzado en paracaídas tras
las líneas alemanas en la Unión Soviética, donde mantenía
un contacto constante con los partisanos, pues trabajaba
con el grupo “Victor” liderado por Medvedev, jefe del
grupo de los partisanos de la rama del NKVD 64.
A veces, esos atentados abortaban, pero los intentos
partisanos representaban en sí una amenaza para el
enemigo. Por ejemplo, Erich Koch, el comisario del Reich
en Ucrania, fue objeto –sin éxito– de una persecución
desenfrenada por parte del espía ruso Kuznetsov. Este
recibió la orden de matar a Koch en la ciudad ucraniana
de Rivne en agosto 1942, pero la seguridad personal del
mando alemán imposibilitó la ejecución del plan. Otro
atentado contra Paul Dargel, el asistente de Koch, se
materializó a finales de setiembre 1943. Fue de nuevo
Kuznetsov el encargado de llevar a cabo la operación en la
que logró herir a Dargel, ya que el atentado perpetrado
con granadas antitanques significó para el funcionario
nazi la amputación de sus dos piernas65. Gracias a sus

63
Ver William Craig (2005), La Batalla por Stalingrado, Barcelona,
España, Editorial Planeta, S.A. (sin paginación), en:
https://es.scribd.com/doc/254876832/La-Batalla-Por-Stalingrado-
William-Craig
64
David R. Marples (2007), Heroes and Villains: Creating National
History in Contemporary Ukraine, Central European University Press,
Budapest, Hungary, p. 155.
65
Ver Nik Cornish, Soviet Partisan, 1941-44, op. cit., p. 46.
- 143 - El movimiento partisano soviético

conocimientos cabales del idioma alemán, Kuznetsov se


hacía pasar por el “Oberleutnant Paul Wilhelm Siebert”. En
ese mes de setiembre 1943, Kuznetsov, camuflado como
de costumbre bajo su uniforme de militar nazi, mató a
Zehl, el jefe de finanzas de Koch. Secuestró y asesinó a
otros oficiales nazis, entre ellos el vicegobernador de
Galicia, Bauer, por cuanto Kuznetsov se había
especializado en cometer atentados contra la vida de
altos funcionarios de la administración nazi. Sus
operaciones fueron objeto de duras represalias por los
alemanes, que no dudaban en eliminar un gran número de
partisanos o civiles apenas perpetrados los asaltos contra
sus oficiales 66. Probablemente, los miembros de la
Wehrmacht y otros oficiales se sentían protegidos por
Hitler, que decretó, en enero 1943, que nadie podría ser
sumiso a un juicio por matar a partisanos 67. A su vez, por
un efecto dialéctico que Clausewitz describió como “la
subida de los extremos” en la guerra, las actividades
partisanas se endurecieron a partir de 1943. Dos días
después de la batalla de Projorovka, la Stavka dio a la
Sede Central del Movimiento Partisano la orden de lanzar
entre julio y octubre 1943 la Operación Guerra de Rieles 68
66
David R. Marples, Heroes and Villains: Creating National History in
Contemporary Ukraine, op. cit., p. 157.
67
Ver Earl F. Ziemke (2002), From Stalingrad to Berlin: The German
Defeat in the East, Washington, USA: Center of Military History,
United States Army, p. 113, en:
www.history.army.mil/html/books/030/30-5-1/
68
Ver Chris Bellamy (2007), Absolute War, Soviet Russia in The Second
World War, New York, USA, Vintage Books, p. 587.
Guerra asimétrica y convencional. Lecciones para la actualidad - 144 -

en las regiones de Rusia, Bielorrusia y Ucrania, lo que


convergía con las directivas dadas por Stalin en su
discurso de julio 1941. El número de operaciones de
sabotaje no había cesado de crecer durante el año 69, pero,
durante “la Guerra del Riel”, estas experimentaron un
incremento exponencial.
En el marco de esa guerra, se desarrollaba la
“Operación Concert”, que intensificaba las acciones del
Ejército Rojo. Durante esta operación, mientras las
fuerzas convencionales soviéticas bombardeaban las
líneas de comunicación alemanas, los partisanos
brindaban la asistencia terrestre en la profundidad y
reforzaban el proceso de destrucción de las redes de
comunicación y la interrupción del flujo logístico
alemán 70. La “Guerra del riel” resultó ser un éxito tan
grande que Bielorrusia logró reclutar 17.000 partisanos
más 71. Se habla de unas 5.800 operaciones de sabotaje
durante esta ofensiva.

69
Por ejemplo, en territorios ocupados, la cuota de demoliciones de
vías terrestres y ferroviarias diarias se situaba, entre 1943 y la
primera mitad del año 1944, en aproximadamente cien, y se
multiplicaba por diez poco antes de los periodos de ofensivas del
Ejército Rojo. Ver Earl F. Ziemke (2002), From Stalingrad to Berlin: The
German Defeat in the East, op. cit., p. 308.
70
Ver David M. Glantz (2005), The Military Strategy of the Soviet
Union: A History, Abingdon, UK: Frank Cass, p. 142.
71
Ver Chris Bellamy, Absolute War, Soviet Russia in The Second World
War, op. cit., p. 591.
- 145 - El movimiento partisano soviético

En enero 1944, la Sede Central del Movimiento


Partisano 72 fue disuelta y, en cada región, la misión de
darle seguimiento al movimiento fue asignada a la
Organización del Partido. El 8 de junio 1944, el Comité
Central del Partido ordenó que se organizara en la
retaguardia alemana en Bielorrusia la formación de
partisanos para el día 20 de junio, ya que el lanzamiento
de la Operación Bagration había sido fijado para el día 22
de junio. El Centro de Personal Partisano de Bielorrusia
encargó a sus miembros de realizar misiones de
reconocimiento e interdicción en la profundidad que
servirían a los frentes 73. La metodología empleada durante
la “guerra del riel” fue retomada durante esta ofensiva 74.
Ciento cuarenta y tres mil partisanos fueron reunidos y
repartidos en 150 brigadas y 47 destacamentos. La misma
noche del 20 de junio, los ataques efectuados por los
partisanos fueron los más violentos de todos aquellos
ocurridos durante la guerra: 147 trenes fueron atacados
gracias al esfuerzo de coordinación del Ejército Rojo;
quince mil explosiones contribuyeron a inmovilizar el
tráfico ferroviario; puentes estratégicos volaron. Ello

72
La Sede Central del Movimiento Partisano era encargada de
controlar la estructura del movimiento partisano en su globalidad
salvo la de las unidades de la NKVD. Ver Nik Cornish (2014), Soviet
Partisan, 1941-44, op. cit., p. 8.
73
Ver Lieutenant Colonel William M. Connor, Analysis of Deep Attack
Operations, Operation Bagration, Belorussia, 22 june-29 augusto 1944,
op. cit., p. 27.
74
Ver Chris Bellamy, Absolute War, Soviet Russia in The Second World
War, op. cit., p. 591.
Guerra asimétrica y convencional. Lecciones para la actualidad - 146 -

afectó los transportes logísticos alemanes e impidió que


el enemigo enviara sus reservas del sector sur hacia el
sector norte75.
En julio 1944, poco antes de la culminación de esta
operación, el movimiento partisano se dividió. Algunos
miembros fueron redirigidos hacia el Ejército Rojo. Otros,
los profesionales, fueron integrados en diversas ramas, ya
que provenían de los rangos oficiales del Ejército
soviético y se distinguían de la gran parte de los
partisanos, que pertenecían a los civiles 76. Si bien varias
fuentes occidentales cuestionan el impacto que los
partisanos tuvieron durante la Segunda Guerra Mundial,
es indiscutible que aquellos contribuyeron a la salida de
los nazis de la Unión Soviética. El mismo Howell, un
acérrimo crítico del movimiento partisano soviético, fue
obligado a reconocer que la participación de los
partisanos en el año 1944 apresuró la expulsión de los
alemanes del territorio ocupado y que, considerando la
naturaleza del movimiento partisano y la potencia militar
de primer orden a la que este se estaba enfrentando, sí
tuvo un cierto éxito77. Más aún, las actividades partisanas
llevaron a que se reforzara la relación entre el pueblo y el

75
Ver Chris Bellamy (2007), Absolute War, Soviet Russia in The Second
World War, op. cit., p. 613.
76
Ver Nik Cornish, Soviet Partisan, 1941-44, op. cit., pp. 8-9.
77
Ver Edgar M. Howell, The Soviet Partisan Movement, 1941-1944, op.
cit., p. 209.
- 147 - El movimiento partisano soviético

Estado estalinista y coadyuvaron a impedir que la inva-


sión enemiga fomentara el derrumbe del régimen78.

CONTRAOFENSIVAS ALEMANAS

Ya en 1942, los alemanes habían elaborado una


estrategia de contrainsurgencia contra los simpatizantes
del Partido Comunista soviético y los campesinos locales,
puesto que el movimiento partisano actuaba en forma
organizada, como en el caso del grupo dirigido por Sydir
Kovpak, uno de los líderes guerrilleros. Se aplicaban
sanciones muy duras contra la población cuando
perpetraba actos de sabotaje o era sospechada de
complicidad en la realización de atentados de cualquier
índole contra el invasor. Esas medidas de represión
drásticas tenían el efecto inverso al esperado, dado que
eran ampliamente difundidas entre el pueblo por las
autoridades soviéticas a fin poner de relieve el carácter
sanguinario del ocupante, por lo que resultaban
totalmente impopulares y, más bien, agudizaban la
rebelión. Dentro de esas campañas de represalias destaca
la operación Cottbus, que tuvo lugar en mayo 1943, por
cuanto los alemanes estaban hartos de la política de
hostigamiento practicada por los partisanos en sus zonas
de retaguardia. La represión fue terrible. Unas veinte mil

78
Ver Kenneth Slepyan, Why they fought: Motivation, Legitimacy and
the Soviet Partisan Movement, op. cit., p. 29.
Guerra asimétrica y convencional. Lecciones para la actualidad - 148 -

personas, no necesariamente partisanas y, más bien, en


gran parte civiles, hubieran perecido en ese raid
mortífero79.
Los altos mandos nazis planificaban medidas de
contrainsurgencia que se distribuían entre las
operaciones activas, centradas en acciones ofensivas, y las
operaciones pasivas, basadas en la defensiva80. En el
marco de esas operaciones, se formaron divisiones
dotadas de armamento y de vehículos ligeros que
contribuían a la protección de las vías terrestres y
ferroviarias destinadas al transporte de las reservas
alemanas 81. Los convoyes, objetivos predilectos de la
resistencia partisana, fueron resguardados por unidades
de infantería y escoltas motorizadas posicionadas en las
partes delanteras, traseras y laterales. En las zonas de
bosques, a lo largo de las líneas férreas que las surcaban,
kilómetros de vegetación fueron erradicados. Se reforzó
la seguridad mediante patrullas que resguardaban los
puntos propicios a la infiltración de partisanos. Tácticas
de detección de minas fueron introducidas en la delantera
de los convoyes y los medios de transporte fueron

79
Ver Christian Gerlach, Kalkulierte Morde. Die deutsche Wirtschafts-
und Vernichtungspolitik in Weißrußland 1941 bis 1944,
Studienausgabe, pages 943 and following, citado en el artículo de
wikipedia titulado Opération Cottbus, en:
https://fr.wikipedia.org/wiki/Op%C3%A9ration_Cottbus
80
Ver Major Gus Kostas, Primordial Violence; German War on the
Soviet Partisans, op. cit., p. 16.
81
Ver Paul Adair, La gran derrota de Hitler, capítulo 9: Los partisanos,
op. cit., p. 59.
- 149 - El movimiento partisano soviético

blindados y equipados con armas de protección, torretas,


etc.82
Pero los alemanes nunca pudieron destruir totalmente
el movimiento partisano, pese a las grandes ofensivas,
como las operaciones Regenschauer, Frühlingsfest y
Kormoran lanzadas entre abril y julio 1944 en varias
partes de Bielorrusia y en las que participó la tristemente
célebre unidad Dirlewanger. Esas operaciones se
desarrollaron con el Tercer Ejército de Panzer alemán. La
meta era, en primer lugar, destruir en la región de
Ushachi el movimiento partisano liderado por el Coronel
Vladimir Lobanok. Unos 18.000 miembros conformaban
este grupo de rebeldes, que era considerado muy potente
por el grado de perfección de su organización. Ocupaba la
región situada entre las ciudades bielorrusas de Lepel y
Pólatsk. Los alemanes querían desmantelar igualmente el
grupo de partisanos escondidos en los territorios entre
Lepel y Siano y eliminar los rebeldes que actuaban en la
zona entre Lepel y Borisov 83. Debido a que numerosos
partisanos se habían salvado de los ataques y dispersado
en la profundidad, otra operación llamada “Kormoran” se
desarrolló en la zona de Borisov, Minsk y Molodechno
para exterminar a los supervivientes.

82
Ver Major Gus Kostas, Primordial Violence; German War on the
Soviet Partisans, op. cit., pp. 17-19.
83
Ver Earl F. Ziemke, From Stalingrad to Berlin: The German Defeat in
the East, op. cit., p. 304.
Guerra asimétrica y convencional. Lecciones para la actualidad - 150 -

Los nazis no podían soportar que, a pesar de las


pérdidas infligidas a los defensores de Ushachi y de las
otras regiones, las actividades partisanas siguieran
multiplicándose y lograran destruir blancos alemanes
estratégicos 84. La represión sangrienta de los alemanes no
tuvo límites: independientemente de si eran simpatizan-
tes o no de la causa partisana, pueblos enteros fueron
aniquilados, y un gran número de residentes locales
fueron llevados en calidad de trabajadores esclavos. Poco
después, los alemanes tuvieron que sufrir los efectos
adversos de la Operación Bagration que simbolizó el
retiro de las tropas nazis de la Unión Soviética.

CONCLUSIÓN

La ventaja estratégica que un país tiene cuando recurre


a partisanos reside en que la profundidad geográfica no
tiene delimitaciones físicas para ellos. Es precisamente
este aspecto que hacía de los partisanos soviéticos una
fuerza nebulosa que los alemanes difícilmente podían
cercar, aunque, con el tiempo, ciertas ofensivas alemanas
para acorralar a los partisanos fueron exitosas, como los
demostraron las operaciones München y Hannover 85.
Estudios realizados en el periodo posguerra fundamenta-

84
Ver Edgar M. Howell, The Soviet Partisan Movement, 1941-1944, p.
200.
85
Ver Major Gus Kostas, Primordial Violence; German War on the
Soviet Partisans, op. cit., pp. 35-36.
- 151 - El movimiento partisano soviético

dos en archivos alemanes, pero igualmente en documen-


tos difundidos a partir de 1990 por las instituciones
rusas, ponen en evidencia que, a pesar de las críticas que
historiadores 86 y militares expresaron contra el movimien-
to partisano, los nazis temían las actividades partisanas.
Ello prueba que la eficacia de sus ofensivas detrás de las
líneas nazis ha sido real 87 y no es producto de un mito.

86
Ver, por ejemplo, el análisis de Edgar M Howell en su obra The
Soviet Partisan Movement, 1941-1944, citada anteriormente en nota
de pie.
87
Ver Alexander Hill, The War Behind the Eastern Front: The Soviet
Partisan Movement in North-West Russia, 1941-44, op. cit., p. 5.
CAPÍTULO VII

EL ARTE OPERACIONAL
Y LAS OPERACIONES EN LA PROFUNDIDAD
DESPUÉS DE 1970

Al igual que lo hicieron los soviéticos cuando tomaron


las riendas de su país a inicios del siglo XX, los militares
de un país –que este se sitúe entre los llamados
“desarrollados” o “emergentes”– han de tener en cuenta la
geopolítica de los países hegemónicos y qué posición su
nación ocupa dentro de este bloque hegemónico. Estados
Unidos, a través del Pentágono, de los think-tank
relacionados con este último, y de varias instancias
educacionales privadas y públicas, también estudia la
historia de sus aliados y adversarios. Por ejemplo, es del
mismo concepto soviético de arte operacional y de su
derivado, las operaciones en la profundidad, que se
alimentó Estados Unidos después de su retiro de Vietnam.

AIRLAND BATTLE

En vista de la eventualidad de un enfrentamiento


militar que podía tener lugar en Europa del Este después
del retiro de las tropas estadounidenses de Vietnam, el
think-tank estadounidense denominado por sus siglas

- 153 -
Guerra asimétrica y convencional. Lecciones para la actualidad - 154 -

TRADOC (Training and Doctrine Command, o sea, Mando


de Adiestramiento y Doctrina) y el Pentágono, regresaron
a los fundamentos soviéticos del arte operacional de las
décadas de los años 1920-1930. Inspirados por los éxitos
soviéticos luego de la derrota en Kursk, los pensadores de
la guerra norteamericanos pusieron, a partir de la década
del setenta, el énfasis en la planificación operacional y en
la guerra en profundidad, lo cual representó un giro en la
historia del pensamiento militar estadounidense.
En el marco del nuevo corpus discursivo militar, se
puso de relieve la estrategia operacional y su esencia, la
maniobra, en detrimento de la práctica de la guerra de
atrición, la cual había fallado en Vietnam. Esas reflexiones
se cristalizaron en el nuevo concepto de “AirLand Battle”
(Batalla Aeroterrestre) que fue desarrollado a partir de los
años 1970 y sancionado a través del Manual del Ejército
estadounidense FM 100-5 (Field Manual 100-5) redactado
en 1976. La AirLand Battle nace de la preocupación de la
OTAN de enfrentar a un enemigo dotado de una doctrina
militar sólida y de una fuerza militar superior, a nivel
cuantitativo, a la suya. Efectivamente, desde finales de los
años 1960, la Unión soviética se había centrado en el
reforzamiento de sus fuerzas convencionales (vehículos
de combate blindados, aviones tácticos, entre otros), lo
que había llevado al Mariscal Ogarkov a finales de los
años 1970 a declarar que la amenaza de agresión
proviniendo de la OTAN “había sido significantemente
- 155 - Las operaciones en la profundidad después de 1970

reducida” 1. Visto su retraso en materia de armas, Estados


Unidos empezó, por medio de la DARPA (Agencia de
Proyectos de Investigación Avanzados de Defensa2), a
concebir una respuesta que contemplara el desarrollo de
armas convencionales guiadas de precisión para suplantar
las armas nucleares tradicionales y atacar al enemigo y
sus fuerzas blindadas en la profundidad de su territorio3.
Los rusos llamaron este sistema “RUK” o sea “Complejo
de reconocimiento y ataque” (Reconnaissance-strike
complex”). El RUK se sustentaba en tres pilares: las
municiones de precisión; los sensores avanzados con un
área de alcance amplio; y un sistema de mando y control
(C2) para respuestas en un tiempo real.

La Batalla Aeroterrestre es el producto de esta riva-


lidad. Paradójicamente, su nacimiento está estrechamente
ligado al concepto de “guerra en profundidad” elaborado
por los soviéticos. El paralelismo que se da entre las
formas de ofensivas estadounidenses y soviéticas aparece
en el señalamiento hecho en el Manual del Ejército
estadounidense 100-5 y que transcribimos a continuación:
1
Ver Barry Watts, The Evolution of precision Strike, Center for
Strategic and Budgetary Assessments, Washington DC., 2013, p. 5, en:
http://csbaonline.org/publications/2013/08/the-evolution-of-
precision-strike/
2
Defense Advanced Research Projects Agency
3
Ver Richard H. Van Atta, Project Leader, and Michael J. Lippitz with
Jasper C., Lupo Rob Mahoney, Jack H. Nunn, Transformation and
Transition: DARPA’s Role in Fostering an Emerging Revolution in
Military Affairs, Volume 1 – Overall Assessment, Institute for Defense
Analyses (IDA), Alexandra, Virginia, April 2003, p. S-4.
Guerra asimétrica y convencional. Lecciones para la actualidad - 156 -

“La Batalla AeroTerrestre será dominada por la


fuerza que mantiene la iniciativa y, con ataques en
la profundidad y maniobras decisivas, destruye las
capacidades de sus oponentes de combatir y de
organizarse en la profundidad”4.

A título de comparación, vale recordar que, en el


Manual de Reglamento del Ejército Soviético de 1936, la
teoría de la batalla en profundidad es descrita en los
términos siguientes:
“los tanques, la artillería, la aviación y las unidades
mecanizadas desplegados a gran escala brindan la
opción de atacar de forma simultánea la formación
en batalla del enemigo en su entera profundidad con
el objetivo de aislar, envolver y destruir el enemigo”5.

Como vemos, se señala en ambos casos que las fuer-


zas aéreas y terrestres se empeñan en:
“lanzar ataques en la profundidad, para así destruir
las capacidades del enemigo”,
poniendo de relieve los principios operacionales como el
de alcanzar y retener la iniciativa, la profundidad, la agili-

4
Ver FM 100-5 (1982), Operations, Washington, D.C., Headquarters of
the Department of the Army, p. 1-5.
5
Ver Z.C. Vince, Why the comparison of AirLand Battle with Blitzkrieg
is flawed, en:
https://birminghamwarstudies.wordpress.com/2012/09/06/why-the-
comparison-of-airland-battle-with-blitzkrieg-is-flawed/
- 157 - Las operaciones en la profundidad después de 1970

dad y la sincronización 6. Dentro de la “organización en la


profundidad” a la que Field Manual 100-5 hace mención,
se recomendaba adoptar el principio de Liddell Hart del
“torrente que se extiende”, o sea se incitaba al atacante a
buscar los puntos débiles del enemigo para luego
desplazarse a través de ellos como un torrente que se
extendía7.
La doctrina de la Batalla AeroTerrestre se materializó a
través de la Primera Guerra del Golfo. La victoria de la
Operación “Tempestad del Desierto” fue, para muchos
miembros de los círculos militares, “la” guerra limpia por
excelencia, “la” prueba de que una buena sincronización y
la integración de los blindados, de la aviación, de los
medios de reconocimiento, de los elementos motorizados,
de las unidades aerotransportadas, del mando y control y
de las operaciones en la retaguardia deciden sobre la
victoria en un conflicto. Pese a que el éxito de la guerra
del Golfo, que parecía marcar el inicio de un nuevo
paradigma a nivel de guerra, no pudo repetirse, el
concepto operacional de AirLand Battle no es una
doctrina que se encontró, como muchos otros, relegado
en la mazmorra de la historia militar. Al contrario: la

6
Ver John L. Romjue (1984), From Active Defense to Airland Battle:
The Development of Army Doctrine 1973-1982, United States Army
Training and Doctrine Command (TRADOC). Fort Monroe. Virginia, p.
57.
7
Ver Spencer C. Tucker, Editor (2005), The Encyclopedia of World War
I. A political, social and military History, California, USA: ABC Clio
Inc., p. 691.
Guerra asimétrica y convencional. Lecciones para la actualidad - 158 -

doctrina de la batalla AeroTerrestre y su transposición en


la práctica a través de la operación Tempestad del
Desierto han influido mucho en las nuevas formas de
guerras actuales. La rapidez con que se obtuvieron los
efectos buscados durante ese conflicto llevó a los altos
militares y sus adeptos a creer que la guerra podía ser
ganada en base principalmente a una tecnología de
punta8.

LA VIGENCIA EN LA ACTUALIDAD DE LAS


OPERACIONES EN LA PROFUNDIDAD

El modelo de la Primera Guerra del Golfo sirvió de


base para implementar a partir de los años mil
novecientos noventa un programa que se centró en el
desarrollo de Nuevas Tecnologías en Información y
Comunicación (NTIC) y que unió la Casa Blanca, el
Pentágono, el complejo industrial y militar, los institutos
de investigación ligados a la guerra (como la Rand
Corporation), así como las universidades. La revolución
en las NTICs potenció otro proyecto de amplia
envergadura llamado RMA o “Revolución de los Asuntos
Militares” (rebautizada hoy en “La Transformación”). En el
marco de la RMA, se analizó el cómo influir a nivel táctico
8
Es menester notar que la rapidez con que se logró la victoria
durante la primera Guerra del Golfo se debió más a los errores en la
parte adversa que a la tecnología de punta.
- 159 - Las operaciones en la profundidad después de 1970

en el ritmo de cada fase del proceso comprendido entre la


captación de la información y la respuesta que se da a
esta, a fin de desproveer al enemigo de toda libertad de
acción. Ello era una aplicación de los principios del “ciclo
OODA” 9 elaborado por el piloto de combate de la USAF, el
Coronel John Boyd, quien fue un gran inspirador de la
AirLand Battle. Esta nueva forma de combate convergió
hacia lo que fue conceptuado a partir de los años 1996
por Harlan K. Ullman y James P. Wade como el efecto de
“conmoción y pavor” (Shock and Awe). Este efecto tiene
por meta vencer al enemigo quebrándole su voluntad,
acorralándolo y forzándolo a rendirse, pero sin destruirlo.
Se materializa mediante ofensivas relámpago constituidas
principalmente por operaciones de bombardeos masivos
puntuales que buscan romper la coherencia de los centros
de gravedad conformados tanto por infraestructuras
materiales como por los hombres claves en la
organización político-militar del país atacado. Las
operaciones antes mencionadas apuntan hacia la
neutralización de la capacidad del enemigo de adaptarse
de forma inmediata a las nuevas circunstancias y
contribuyen al propósito de infligirle el golpe de gracia ya
que el enemigo resulta totalmente abrumado por la
ceguera que provoca en su dispositivo la neblina de la
guerra inducida por esa estrategia. La guerra en Irak
iniciada en 2003 por Bush Jr. estuvo pensada en función
de este esquema.

9
Siglas para: Observación, Orientación, Decisión, Acción.
Guerra asimétrica y convencional. Lecciones para la actualidad - 160 -

En la actualidad, el espíritu de los elementos


funcionales que componen el concepto operacional de
AirLand Battle que tiene, como telón de fondo, la noción
de “batalla en la profundidad”, se manifiesta a lo largo de
la evolución conceptual operativa en los términos de
“Effects Based Operations” (EBO u “operaciones basadas
en efectos”), “Rapid Decisive Operation” (Operaciones
rápidas y decisivas) y “Full Spectrum Operations”
(Operaciones de Amplio Espectro), para citar solo algunos
ejemplos.
Las EBO son una forma organizativa de operaciones
fundamentadas en la autonomía y ponen el acento en el
objetivo más que en una estructura jerárquica basada en
la ejecución de órdenes 10. El tipo de misión que les es
propio es diseñado para que se alcance un efecto preciso
en una dimensión temporal y espacial dada 11. En vista de
lo anterior, se aplica a todos los niveles del conflicto un
amplio elenco de modalidades militares y no-militares 12.
Entre los aspectos contemplados dentro del concepto de

10
O sea la Befehlstaktik, que se opone en su esencia a la
Auftragstaktik.
11
Ver Jean-Marc de Giuli, Général de division (2S), Héraclés Nº8, Mars-
Avril 2005, p. 22, en:
http://www.cdef.terre.defense.gouv.fr/publications/heracles/08/08H
_tribune.pdf
12
Ver Joseph Henrotin (Dec. 2004), Enjeux des débats entourant la
maturation de l’Airpower aux Etats-Unis, Les Cahiers du RMES,
Belgique: Réseau multidisciplinaires d’Etudes stratégiques, p. 4, en:
http://www.rmes.be/2_JH1.pdf
- 161 - Las operaciones en la profundidad después de 1970

EBO para lograr los impactos estratégicos deseados


figura:
“[restringir] la efectividad de las operaciones
enemigas mediante acciones que apuntan a
confundir y distraer al enemigo, tal como ocurrió
durante la ofensiva ‘Tempestad del Desierto’, o
cuando, durante la Segunda Guerra Mundial, grupos
de partisanos operaron en la retaguardia profunda,
así como a través de misiones en la profundidad” 13.
Como lo mencionamos anteriormente, la estrategia
operacional de las EBO fue aplicada en Irak con la
intención de provocar un efecto de “shock y pavor”, o sea
de demostrar mediante el principio de sorpresa el poder
abrumador del atacante para que Saddam Hussein
capitulara en forma inmediata.
Las RDO se sitúan en la misma línea que las EBO,
puesto que, como ellas, orientan de manera selectiva los
ataques sobre los puntos de gravedad del enemigo para
neutralizarlo y forzarlo a que no siga oponiendo
resistencia14. Entre los elementos complementarios que
conforman las RDO se encuentra la organización de

13
Ver Paul K. Davis (2001), Effects-Based Operations, A Grand
Challenge for the Analytical Community, Santa Monica, CA, USA:
Rand, NDRI and Project AIR FORCE, p. 20.
14
Ver Colonel Desportes, Attaché des Forces Terrestres près de
l’Ambassade de France à Washington (2000), «Rapid Decisive
Operations», un chapeau stratégique pour la transformation de l’US
ARMY, Objectif Doctrine Nº18, Collection de la revue "OBJECTIF
DOCTRINE" éditée par le CDEF.
Guerra asimétrica y convencional. Lecciones para la actualidad - 162 -

ataques de precisión en la profundidad por parte de


componentes terrestres aeromóviles que operan desde
distancias alejadas de su centro de establecimiento
original 15.

Otra ilustración de que la vigencia del concepto de


operaciones en la profundidad es más fuerte que nunca
es la brindada por la producción exponencial de los
drones usados para, entre otros, detectar las potenciales
amenazas en tiempo de paz como de guerra y disparar
sobre objetivos precisos. En la actualidad, el Mayor J.
Brengle aboga por un despliegue mucho mayor de los
Sistemas de Aviones No-tripulados (UAS) y plantea que:
“estos podrían proveer al ataque en profundidad la
capacidad que necesitan los comandantes operacio-
nales para reducir el riesgo operacional y aumentar
la flexibilidad operacional” 16.
Regresando a las enseñanzas soviéticas del periodo de
Entreguerras relativas a las ofensivas en profundidad, el
Mayor Brengle asevera que, aplicándolas al marco de las
“Operaciones de Amplio Espectro” (Full Spectrum Opera-
tions), Estados Unidos se beneficiaría de la practicidad de
los UAS. Según Brengle, los UAS podrían tener un impacto

15
Ver Karl H. Lowe (2002), Applying Rapid Decisive Operations:
Possibilities for 2010, Alexandria, VA., USA: Institute for Defense
Analyses, p. 17.
16
Ver Major John W. Brengle, Returning to Deep Attack as an Option
for the Operational Commander, op. cit., p. 40.
- 163 - Las operaciones en la profundidad después de 1970

importante para el comandante operacional por la mayor


capacidad que le otorga de:
“modular su entorno entre la línea de coordinación
del apoyo de fuego y la línea delantera de sus
propias tropas” (FLOT, por sus siglas en inglés),
así como lo ayudarían sustancialmente en la planificación
y la realización de ataques en la profundidad para que
alcance sus objetivos operacionales y estratégicos 17.

La Operación Serval lanzada en 2013 por el gobierno


francés en Mali, con el fin de neutralizar los terroristas
en el norte de ese país, demuestra en la práctica que la
“guerra en profundidad” y su derivado occidental, la
AirLand Battle, recobran importancia en la actualidad. La
totalidad de las ofensivas organizadas por occidente
partieron de y se desarrollaron en la retaguardia
profunda de los países africanos. Según lo señala el
General Jean-François Parlanti del Ejército francés,
durante la ofensiva Serval, se recurrió a modalidades de
guerra que parecían haber caído en la obsolescencia
desde hace mucho tiempo. Fue un conflicto en que
dominaron las maniobras aeroterrestres en la
profundidad, las cuales se tradujeron por expediciones
con blindados, combates a pie, unidades aerotranspor-

17
Ver Major John W. Brengle, Returning to Deep Attack as an Option
for the Operational Commander, op. cit., p. 2.
Guerra asimétrica y convencional. Lecciones para la actualidad - 164 -

tadas 18, así como por la intervención de fuerzas


especiales. Todas las armas fueron coordinadas, tanto a
nivel táctico como operacional, y de esa combinación
resalta la interacción entre la infantería, las armas
blindadas con la caballería y los helicópteros de combate
asociados a los diversos sustentos que optimizaron la
coordinación interarmas (e igualmente interaliada) 19.
Los militares franceses recalcaron la forma de mando
y control que rigió durante la Operación Serval, la cual
fue maximizada por un provechoso manejo del tiempo y
por la consecuente capitalización de las victorias tácticas
a nivel operacional que derivó de ello. Francia decidió, en
virtud del éxito que había experimentado durante la
ofensiva Serval, proseguir con esas “nuevas” modalidades
de guerra en Centroáfrica y Gabón 20. Sin embargo, la
operación Serval reveló también las carencias que puede
acarrear una ofensiva exclusivamente centrada en lo
militar y, por ende, la necesidad de operar dentro de un
marco de “Operaciones de amplio espectro”21. Lo
corrobora el hecho de que Francia haya estado en la
obligación, poco después de los atentados en París el día
13 de noviembre 2015, de intervenir de nuevo en Malí 22.

18
Ver Opération Serval, Le retour de la Manœuvre aéroterrestre dans
la profondeur, Réflexions Tactiques, Spécial Colloque, avril 2014,
France: CDEF, Armée de Terre Française, p. 5.
19
Ibídem., p. 77.
20
Ibídem., p. 61.
21
Ibídem., pp. 36-38.
22
Ver The Telegraph, UK, France's military intervention against
Islamist fighters in Mali, en: http://www.telegraph.co.uk.
CONSIDERACIONES FINALES

Para la mayoría de las personas de los países que no


están sumergidos en un proceso de guerra, el llamado
“arte militar” y todos los asuntos relacionados con él
suelen ser asimilados a una categoría casi inaccesible y
ajena a la realidad cotidiana. Sin embargo, vencer la
reticencia que inspira este aparente hermetismo e
interesarse por eventos que cambiaron el destino de
países –y hasta de continentes– revela ser una gran ayuda
cuando uno quiere analizar el presente. La lectura de
escritos relativos a la historia mundial favorece la
comprensión de las implicancias enormes que la lógica
militar tiene en nuestra existencia. Efectivamente, las
decisiones militares emanan de lo político y lo político
nos concierne a todos, pues nos toca vivirlo cada día.
Como decía Aristóteles, el hombre, en cuanto ser social,
es un “zoon politikon”, es decir un animal político, una
condición que no podemos obviar.
Por ello, las circunstancias y las modalidades método-
lógicas que llevaron a la conceptualización del arte
operacional soviético son, como lo apreciaron los círculos
militares estadounidenses durante los años 1970-1980,
sumamente educativas. La restructuración militar
después del advenimiento de la Unión soviética y la

- 165 -
Guerra asimétrica y convencional. Lecciones para la actualidad - 166 -

puesta en práctica en la Segunda Guerra Mundial de los


conceptos operacionales teóricos elaborados durante las
décadas de los años 1920-1930 por los rusos muestran
que el andamiaje doctrinal y material que sostiene la
política de defensa y seguridad de un país son productos
de una reflexión global coherente que prioriza los
intereses nacionales, tomando en consideración el marco
geográfico, político, económico y socio-cultural. Como
esos campos no son monolíticos, sino que interactúan
entre sí, están, en lo que atañe a su nivel de importancia,
sujetos a variaciones. Es así que un campo puede, en un
periodo dado, predominar y, en otros periodos, ser
eclipsado por los demás, ya que el orden de prevalencia
depende de un conjunto de circunstancias nacionales e
internacionales.
En nuestra época en que entidades terroristas han
logrado un grado de organización tal que están en
posición de invadir países enteros y, por ende, de poner
en peligro la existencia de estos últimos, es recomendable
que un Estado determine las modalidades de guerra que
le conviene adoptar. Para ello, las esferas decisionarias de
un país deben hacerse preguntas específicas, como, entre
otras: ¿cuáles son las corrientes dominantes que definen
el escenario geopolítico y estratégico?; y ¿cómo combatir
el enemigo que representa el mayor peligro en la
actualidad y en el futuro?
Formas de guerras convencionales articuladas con
medios asimétricos, como las que sirvieron a la Unión
- 167 - Consideraciones finales

Soviética para expulsar a los nazis, son una alternativa,


dado que contribuirían a una defensa y contraofensiva en
la profundidad del país, e igualmente a contrarrestar las
ofensivas lanzadas paralelamente por los grupos
terroristas en zonas urbanas, las cuales se han convertido
en nuevos teatros de guerra.
Dentro de este contexto, se debe considerar la adquisi-
ción de un mayor número de armas infalibles, a saber: la
cooperación y la solidaridad entre el Estado y la ciudada-
nía, que se logran mediante la internalización de valores
que promueven la moral, la ética, la dignidad nacional, la
concientización de lo que significa ser un país soberano y
unido. Ello ocurrirá siempre y cuando este lazo se
inscriba dentro de un marco dialogante y de una política
que propicie el bienestar de la sociedad. Una relación
dinámica favorecerá entre la población y las autoridades
que la representan un entendimiento mutuo y un lenguaje
común si surgen eventos susceptibles de vulnerar el
devenir del país. El ganar el apoyo poblacional a fin de
fortalecer el poder de resiliencia de una nación es una
tarea que empieza en periodo de paz para que, en caso de
urgencia, todos los agentes que conforman la sociedad
estén en posición de reaccionar de manera conjunta y
estratégica.
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GUERRA ASIMÉTRICA Y CONVENCIONAL
LECCIONES PARA LA ACTUALIDAD
de Nicole Schuster
terminó de imprimirse en fechas de abril del 2016