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APROXIMACIONES AL CONCEPTO DE LA PERSONA EN EL CONTEXTO DEL

DERECHO INTERNACIONAL

Sergio Andrés Acevedo Lian

Federico Suárez Ricaurte


Docente

Universidad Externado de Colombia

Otros sujetos y actores del Derecho Internacional

Maestría en Derecho Internacional con Énfasis en Derecho Internacional Público

Bogotá – Colombia

2019
Estatus de la persona en el derecho internacional clásico.

El derecho internacional clásico se cimentó sobre la base de un escenario que estaba


constituido por una comunidad internacional en la cual predominaba una estructura de
carácter interestatal. En tal sentido, esta clase de derecho tenía dos finalidades definidas,
que eran en primer lugar la regulatoria que la organización de las relaciones entre Estados y
por otro lado la competencial que era la distribución de competencias entre ellos.

Como lo precisa Pérez-León (2008):

“Esta postura originó que los Estados fueran considerados como los únicos sujetos de
derecho internacional, y desde una perspectiva doctrinal los individuos eran sólo objeto del
derecho internacional.”

En ese contexto, únicamente se consideraba como sujetos de derecho internacional a las


entidades que creaban y eran receptoras de normas jurídicas de internacional, y dichos
sujetos tenían por ende la legitimación para reclamar sus derechos – dado el caso que se
vieran conculcados o hubiere un incumplimiento de tales normas- o estableciendo una
responsabilidad – si las infringían-. Por lo tanto, la costumbre del derecho internacional no
aludía a la persona como tal, sino a la población como un elemento del Estado, por
consiguiente, se encontraba sujetado a la noción de éste y por la posición de las relaciones
interestatales.

Ahora bien, el individuo como sujeto, tuvo una primigenia idealización gracias a los
teóricos clásicos del Derecho Internacional tales como Grocio y Francisco de Vittoria
quienes reconocían la existencia de una comunidad internacional de individuos, y que éstos
al ser parte de dicha generalidad, tenían una serie de derechos y deberes. Grocio, quien en
su teoría del derecho natural fue enfático al señalar que el ser humano es el punto focal de
todo derecho, ergo, es un sujeto del derecho internacional o como éste lo mencionaba “de
las naciones”. Sin embargo autores como Vattel, consideraron que existía una dicotomía
entre el derecho natural el cual gobierna al individuo en el derecho nacional, y el "derecho
de las naciones" el cual si bien deriva del derecho natural, únicamente podía aplicarse sólo
a los Estados en sus relaciones mutuas. Desde esta óptica, el individuo entonces podría
afirmar derechos naturales frente al Estado en un nivel interno, pero es simplemente un
objeto y no un sujeto del "derecho de las naciones" como lo anota Barboza (2003)

Pero no fue sino hasta el siglo XIX en las que las teorías positivistas inspiradas en la
filosofía hegeliana florecerían pero en adversa realidad para el ser humano. Para el caso
que nos atañe, la figura del Estado sobresalía, por ende, relegaba al individuo a un segundo
plano, otorgando un estatus de sujeto de derecho internacional al Estado (Assenza, 2010),
por consiguiente, negaba la subjetividad jurídica internacional del individuo,
considerándolo meramente un objeto en una clara contraposición al postulado clásico ya
anunciado.

El individuo, pese a no estar plenamente reconocido como sujeto del derecho internacional
y a raíz de los conflictos armados que se suscitaban en el mundo, encontraría en las
convenciones de derecho internacional humanitario desde finales del siglo XIX y
comienzos del siglo XX, una ventana para su reconocimiento, al ser entonces tratado como
receptor directo de las obligaciones adquiridas mediante las convenciones estatales.

Evolución de la persona en el derecho internacional contemporáneo

A medida que fue evolucionando el concepto del derecho internacional, se fue ampliando
el círculo de sujetos del mismo. Lo anterior gracias a la expansión del ámbito objetivo del
ordenamiento jurídico internacional (tales como los tratado y la costumbre internacional),
así como una proliferación de otra clase de sujetos recipiendarios de ésta clase de derecho
en la cual, el individuo merece especial consideración.

En primer lugar, es preciso mencionar que, en 1919 con la creación de la Organización


Internacional del Trabajo, se hizo una excepción a la tesis de que el Estado era únicamente
quien podía ser sujeto de derechos, ya que otorgó a los trabajadores unos derechos y
garantías de carácter universal.

Ahora bien, con la finalización de la Segunda Guerra Mundial y los posteriores Juicios
de Núremberg, hizo necesario que se reconociera al individuo como sujeto de derecho
internacional, ya que las sentencias proferidas por el Tribunal Militar Internacional,
derivaron en dos vertientes claves. La primera es que el individuo también puede ser
responsable por violaciones graves a las obligaciones internacionales y en segundo lugar
que, derivado de las atrocidades cometidas en el conflicto, el ser humano también era
merecedor de una protección a sus derechos humanos.

Fue entonces diáfano y puntual el reseñado Tribunal en la sentencia del caso Estados
Unidos de América, Reino Unido de la Gran Bretaña e Irlanda del Norte, la República
Francesa y la Unión de Repúblicas Socialistas Soviéticas Vs. Hermann Wilhelm Goering y
Otros, con ponencia del Magistrado Geoffrey Lawrence, al rebatir el añejo argumento en el
cual el Estado era el único sujeto de derechos, se pudo demostrar que también el individuo
podía ser declarado culpable por crímenes bajo el derecho internacional y que de acuerdo a
su grado de participación eran objeto de reproche o sanción alguna. Lo anterior se resume
en un extracto del referido caso que nos dice:

“Los crímenes contra el derecho internacional son cometidos por hombres, no por
entidades abstractas, y solo mediante el castigo de los individuos que cometen tales
crímenes se pueden hacer cumplir las disposiciones del derecho internacional.” (Tribunal
Militar de Núremberg, 1946- Traducción propia)

Por otro lado, es necesario resaltar la jurisprudencia de otro órgano colegiado que es la
Corte Internacional de Justicia, quien, en una opinión consultiva sobre los daños sufridos
por los agentes al servicio de las Naciones Unidas, puntualizó que:

“Los sujetos de derecho en cualquier sistema legal no son necesariamente idénticos en su


naturaleza o en el alcance de sus derechos, y su naturaleza depende de las necesidades de la
comunidad. A lo largo de su historia, el desarrollo del derecho internacional se ha visto
influido por los requisitos de la vida internacional, y el aumento progresivo de las
actividades colectivas de los Estados ha dado lugar a instancias de acción en el plano
internacional por parte de ciertas entidades que no son Estados.” (Corte Internacional de
Justicia, 1949-Traducción propia)

La persona en el derecho internacional: Conceptualización y responsabilidad ante el


Derecho internacional

Vistas las anteriores consideraciones, en las cuales se consideraba al individuo como un


elemento del Estado y máxime que éste ejerce como centro de imputación de
responsabilidad (no sólo a las personas naturales sino también a las personas jurídicas y a sí
mismo), Kelsen en su Teoría Pura del Derecho precisó respecto al individuo:

“Tanto en el derecho internacional general como en el derecho convencional se


encuentran normas que se aplican inmediatamente a los individuos. Ellas determinan no
sólo qué debe hacerse o abstenerse de hacer, sino también quién debe conducirse de la
manera prescrita. El individuo así designado es entonces un sujeto inmediato del derecho
internacional." (Kelsen, 2009)

Aterrizando en el tema, lo anterior quiere decirnos entonces que en tanto el derecho


internacional permee en el ordenamiento jurídico vernáculo, podrá por consiguiente regular
las conductas de los individuos.

Ejemplo de lo anterior puede suceder en Colombia si la Justicia Especial para la Paz creada
para investigar y juzgar a los máximos responsables del conflicto armado, no llegase a
cumplir su función de administrar justicia, se activa la competencia residual de la Corte
Penal Internacional consagrada en el artículo 86 del Estatuto de Roma que dispone:

“Los Estados Partes, de conformidad con lo dispuesto en el presente Estatuto,


cooperarán plenamente con la Corte en relación con la investigación y el enjuiciamiento de
crímenes de su competencia.” (Estatuto de la Corte Penal Internacional, 1999)

No erraba Kelsen en su escrito, al señalar con justa razón que progresivamente se juzgaría
bajo el principio de la responsabilidad individual y no sobre la base de la responsabilidad
grupal. Ejemplo de lo anterior podemos verlo en los Tribunales para la Antigua Yugoslavia
y Ruanda , en los cuales se procesó a los máximos responsables de manera individual y
cada uno con una participación definida dentro de los conflictos que dieron pie para la
creación de los estrados en comento.

Por lo anterior y en apoyo a la tesis expuesta ut supra, el Derecho Internacional tiene


entonces la potencialidad de encomendarle al Estado, en relación con las medidas que haya
decidido tomar frente a la responsabilidad del individuo en el sentido de ordenar hacer o no
hacer. Pero también de manera subsidiaria ya que si el Estado no cumple con la función
encomendada de regular las conductas de las personas, supletoriamente el Derecho
Internacional le facilita al individuo una serie de acciones cuando ésta actúa fuera de su
Estado nativo y en el escenario global (entiéndase lo anterior como la comisión de delitos
tales como piratería, genocidio, etc.) para lograr el resarcimiento de los derechos de otro
Estado afectado por su actuar, ejemplo de lo anterior puede ser el lograr un acuerdo de
reparación con otro Estado por un perjuicio sufrido por el actuar del individuo.

Conclusiones

Primera: El Estado, sigue y seguirá siendo el sujeto principal del Derecho Internacional
ya que por definición los destinatarios directos de las normas de carácter internacional.

Segunda: Como puede derivarse de éste ensayo, la subjetividad jurídica del individuo ha
mutado considerablemente, pues de pasar a ser negado por la filosofía jurídica de corte
positivista a obtener un reconocimiento en el derecho internacional contemporáneo.

Tercera: La persona humana no puede ser un óbice para que sea considerada como un
sujeto de derecho internacional ya que como se ha podido vislumbrar ha habido un
creciente reconocimiento de su personalidad en el ámbito internacional, que si bien en
algunos casos no tenga efecto jurídico alguno, ha podido lograr el goce de algunos derechos
y ser sujeto de responsabilidad por la violación de determinadas conductas que atenten
contra el derecho internacional.

Cuarta: Si bien se ha logrado un avance en la suscripción de tratados y convenios


encaminados hacia la protección de los derechos de los individuos en el plano
internacional, es necesario ampliar cada vez as la condición de sujeto de Derecho
Internacional, mediante la suscripción de nuevos convenios o la ratificación de otros
existentes como los Pactos Internacionales de Derechos Civiles y Políticos y los Derechos
Sociales, Económicos y Culturales con el fin de lograr una verdadera humanización del
Derecho Internacional.

Quinta: En el ámbito de la responsabilidad internacional del individuo, es necesario


recurrir a los Tribunales Internacionales como garantía de imparcialidad en la impartición
de justicia, ya que si son juzgados por tribunales de carácter nacional, pueden incurrirse en
conflictos de intereses, o bien impunidad por desidia del mismo Estado en investigar y
sancionar a los máximos responsables.
BIBLIOGRAFIA CONSULTADA

Pérez- León, Juan Pablo. (2008) El individuo como sujeto de derecho internacional.
Análisis de la dimensión activa de la subjetividad jurídica internacional del individuo.
Recuperado de http://www.scielo.org.mx/scielo.php?script=sci_arttext&pid=S1870-
46542008000100018#notas
Barboza, Julio, (2003) Derecho Internacional Público. Pág. 589. Editorial Zavalía, Buenos
Aires.
Assenza, Conrado. (2010) Individual as subject of international law in the International
Court Of Justice Jurisprudence. Pp 7-10
International Military Tribunal. (1946) The United States of America, the French Republic,
the United Kingdom of Great Britain and Northern Ireland, and the Union of Soviet
Socialist Republics v. Hermann Wilhelm Goring, et al. Recuperado de https://www.legal-
tools.org/en/doc/45f18e/
International Court of Justice (1949) Reparation for injuries suffered in the service of the
United Nations. Recuperado de https://www.icj-cij.org/files/case-related/4/004-19490411-
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Kelsen Hans (2009) Teoría Pura del Derecho. Pp. 160- 161. Editorial Eudeba, Buenos
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Corte Penal Internacional (1999) Estatuto de Roma. Recuperado de
http://www.hchr.org.co/documentoseinformes/documentos/html/pactos/estatuto_roma_cort
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