Está en la página 1de 7

Maldad

La palabra “maldad” en el pasaje anterior se tradujo del hebreo “avlá” que significa perversidad.
¿Dónde nació la perversión? ¡En el corazón de Luzbel! En Isaías 14 nos deja ver algunos destellos de
este misterio: Dice que Luzbel viendo su reflejo se dijo “me sentaré en el trono de Dios y seré
semejante al Altísimo.” Nunca algo creado es mayor que su creador, pero Luzbel pensó que era igual
que Dios. ¿El auto que creó Henry Ford es mayor que Henry Ford? ¡Nunca! ¿El avión que crearon los
hermanos Wright es mayor que ellos? ¡Nunca! Lo creado nunca es mayor que el que lo creó. Por eso
es que Dios es soberano y está sobre la creación. “Avlá” también significa “distorsión moral”. Esto
habla de la distorsión de los pensamientos, de las intenciones de su corazón. Seguro Luzbel decía:
“¿A poco sólo él es Dios? No. Yo también tengo poder. También sabrán quién soy yo.” ¡Se
distorsionó!
A-.METAFÍSICO-ONTOLÓGICO: “En el cosmos no existe el mal, sino que existen solamente grados
inferiores de ser en comparación con Dios, dependientes de la finitud de las cosas creadas y del
diferente grado de esta finitud. Desde una visión de conjunto, cada cosa, incluso la aparentemente
más insignificante, posee su propio sentido y su propia razón de ser y, por lo tanto, constituye algo
positivo.” .
B-EL MAL FÍSICO: Enfermedades, dolores físicos, cambios anímicos etc. son parte del mal físico,
originado por el primer pecado, el de Adán y Eva, una alma pecadora responsable de la corrupción
en el cuerpo.
C-.EL MAL MORAL: Se genera a partir de la desviación del ser, del camino establecido por Dios
todopoderoso, por su propia voluntad, es decir, el libre albedrío, tendiendo de ésta manera al no
ser. Por esto último no merece tener un rasgo positivo, pues solo las cosas creadas por Dios, los
seres, poseen esa cualidad.
D.- EL MAL MORAL ES EL PECADO: Si la denominada voluntad realiza lo que por naturaleza le
corresponde, es decir, dirigirse hacia el bien no estaríamos en presencia del mal; pero, en ocasiones,
hay una especie de una mala voluntad que, dentro de la gran variedad de bienes existentes en el
mundo, elige el que se aleja de Dios, transformándose en un no ser. Esta voluntad no es sinónimo
de mal por dirigirse a las cosas negativas sino porque no respetó el designio divino.

Por Qué Dios Odia los Pensamientos Malvados


Dios odia los malos pensamientos porque los malos pensamientos residen dentro de las mentes
malas para diseñar planes malvados. Dios creó a los seres humanos para que fueran perfectos, para
tener corazones perfectos y mentes perfectas que expresaran deseos perfectos en acciones
perfectas. Este fue su sueño y deseo para la humanidad.
Pero los primeros seres humanos permitieron que sus mentes se perdieran y sus deseos se
torcieran. Ellos cayeron y, al caer, “se hicieron vanos en sus razonamientos y su necio corazón fue
entenebrecido. Profesando ser sabios, se volvieron necios, y cambiaron la gloria del Dios
incorruptible por una imagen en forma de hombre corruptible, de aves, de cuadrúpedos y de
reptiles.” (Romanos 1:21-23). Ellos rechazaron la soberanía de su Creador y pronto negaron su
propia existencia. “Y como ellos no tuvieron a bien reconocer a Dios, Dios los entregó a una mente
depravada, para que hicieran las cosas que no convienen” (Romanos 1:28).
Los malos pensamientos son una señal segura de los corazones malvados. Los corazones malvados
son una señal segura de las personas malvadas que han dado la espalda a su buen Creador.
El Juicio de Dios Sobre los Que Piensan Malos Pensamientos
El juicio de Dios sobre los que piensan mal es rápido y seguro. Su juicio cae inmediatamente cuando
los “entregó” (Romanos 1:26) a su mal comportamiento. Incluso en esta vida, Dios afloja su mano de
contención en la humanidad y les permite sufrir las consecuencias de su maldad. Él les permite
expresar sus malos deseos a través de sus pensamientos, palabras y hechos. El mal que desean y
persiguen es su castigo infligido a sí mismos, pues mientras prometen vida, sólo producen muerte.
Pero hay un castigo futuro más terrible por venir: “Mas por causa de tu terquedad y de tu corazón
no arrepentido, estás acumulando ira para ti en el día de la ira y de la revelación del justo juicio de
Dios” (Romanos 2: 5). Los que pecan contra Dios deben sufrir la ira de Dios. Aquellos que niegan a
Dios encontrarán, a su eterno peligro, que él existe y que él es el juez de los vivos y los muertos.
Esperanza Para los que Piensan Malos Pensamientos
Pero todavía hay esperanza. Hay esperanza incluso para aquellos cuyos corazones son malvados y
rebeldes. “Y no os adaptéis a este mundo, sino transformaos mediante la renovación de vuestra
mente, para que verifiquéis cuál es la voluntad de Dios: lo que es bueno, aceptable y perfecto”
(Romanos 12: 2). Habiendo discernido la voluntad de Dios, podemos hacer la voluntad de Dios. Es el
gozo y el deleite de Dios transformarnos de adentro hacia afuera.
Cuando nos volvemos a Cristo en arrepentimiento y fe, quita nuestros duros corazones de piedra y
nos da corazones de carne (Ezequiel 36:26). Nos da un nuevo corazón con nuevos deseos. Ahora
anhelamos reconocer a Dios, adorar a Dios, buscar a Dios, vivir para la gloria de Dios. Ahora, por fin,
vivimos las vidas que él diseñó que viviéramos.
Versículos Clave
Si desea participar en algún estudio adicional, aquí hay versículos clave sobre el odio de Dios hacia
los malos pensamientos.
1. Los malos pensamientos son la condición natural de la humanidad pecaminosa (Génesis 6: 5)
2. Los seres humanos pecadores se vuelven inútiles en su manera de pensar (Romanos 1:21-23)
3. Dios odia los pensamientos de los impíos (Proverbios 15:26)
4. Dios odia planes malvados contra los demás (Zacarías 8:17)
5. Dios odia un corazón que maquina imaginaciones perversas (Proverbios 6:18)
6. Dios odia a los que aman la violencia (Salmo 11: 5)
7. Dios ama renovar nuestras mentes para que podamos tener buenos pensamientos (Romanos
12: 2)

8 tipos de malos pensamientos y cómo cambiarlos


 

1. Buscas problemas donde no los hay


Este tipo de pensamiento negativo se suele dar sobre todo cuando estamos al borde de una crisis. A
mí me pasó cuando arranqué mi primer negocio y perdía dinero con él en vez de ganarlo.
Empecé a entrar en una espiral de negatividad: todo me parecía que iba mal, no veía ninguna luz
de esperanza incluso en el hecho más positivo que me podía ocurrir. Cómo puedes combatir este mal
pensamiento?
Cuando empieces a pensar en esos problemas potenciales, pregúntate a ti mismo: ¿por qué deberían
importarme?
La mayor parte del tiempo te darás cuenta que a la larga, lo único que has visto es un pequeño
inconveniente que con un solo paso, se puede solucionar.
No es un problema real por el que debas estar preocupado día tras día.
Aunque estés acostumbrado a buscar soluciones constantemente, eso no significa que debas intentar
siempre descubrir un problema para resolverlo.
 
2. Llegas a conclusiones sin ninguna prueba
Aquí entrarían pensamientos del tipo creo que esa persona me mira mal porque no le caigo bien o no
lo lograré porque no tengo fuerza para hacerlo.
Esto suena inocente, pero puede convertirse en un pensamiento altamente destructivo que te
desconectará de la realidad más rápido de lo que piensas.
Si tiendes a hacer conclusiones sin ninguna evidencia que las pruebe, tu perspectiva del mundo será
muy limitada.  una mente que tiene límites nunca te empujará a seguir avanzando en la vida. Lo
único que conseguirás con eso es tener una mente que no quiere crecer más, y que te hace creer que
entiendes el mundo perfectamente.
Así es como básicamente le cierras las puertas a tu crecimiento personal futuro: poniéndote
barreras construidas a partir de lo que crees saber, pero que no es cierto.
La mejor forma de eliminar estos malos pensamientos es cuestionándote tus propias conclusiones y
buscando pruebas más evidentes y reales cada vez que creas que pienses en algo así.
 3. Estás demasiado a gusto en tu zona de confort
Si estás atrapado en tu propia mentalidad y te niegas a cambiar la dirección de tus
pensamientos, nunca conseguirás alcanzar un cambio positivo en tu vida.
Esto es lo que se llama la zona de confort: un lugar en el que te has acostumbrado a ciertos
pensamientos y costumbres que no te cuestan poner en práctica, y que no quieres cambiar porque
eso supondría trabajo y esfuerzo.
Pero la vida trata de enfrentarse a lo desconocido, de probar cosas nuevas y salir de esa zona
cómoda para aprender de esos nuevos retos una y otra vez, y expandir nuestro conocimiento.
Si te bloqueas a ti mismo para no luchar contra lo incómodo y lo que da miedo, estarás saboteando
tu crecimiento personal. ¿Qué puedes hacer para superarlo? Examina tu zona de confort y prueba a
dar un pequeño paso fuera de ella.
Poco a poco irás haciendo cambios que te darán menos miedo y te permitirán estar cómodo con los
nuevos retos.
Recuerda esos momentos del pasado en los que probaste algo nuevo que te daba un poco de miedo o
hiciste algo loco, y al final fue uno de los mejores momentos de tu vida.
El 95% de las veces, lo nuevo es algo divertido y emocionante. Pero nunca experimentarás estas
increíbles sensaciones si te quedas encerrado en tu zona de confort.
4. Ves el mundo en blanco y negro
La vida es caótica y nunca sigue unas reglas. Y aún así, hay muchas personas que la ven en blanco
y negro.
Piensas que si tú tienes razón, otra persona debe estar equivocada. Crees que las cosas son de una
manera o de otra, sin excepciones.
Pero en realidad esta actitud sólo te lleva a tener una visión pobre del mundo, nublando tus
pensamientos y haciéndote increíblemente inflexible. El mundo no es blanco o negro: hay muchos
más colores en medio. Y para cada situación, problema, o pensamientos, hay cientos de soluciones u
opciones entre los que elegir.
Para romper esta barrera, debes esforzarte por comprender a los demás cambiando tu punto de
vista.
Presta atención a tus propios patrones de pensamiento y atrévete a preguntarte a ti mismo si
existe otro ángulo desde el que mirar las cosas.
En vez de centrarte en un pensamiento negativo, intenta encontrar una excepción a eso y te darás
cuenta de que antes simplemente no estabas viendo la imagen completa, sólo una pequeñísima
porción de ella.
 
5. Inviertes tu tiempo en poner excusas
Sabes lo que tienes que hacer para cambiar tu vida. Sabes que quieres hacerlo y que lo tienes todo
para conseguirlo.
Sin embargo, sigues aferrándote a las viejas excusas que sólo te paralizan en el mismo sitio donde
estás y no te dejan seguir adelante.
Cuando tienes una trabajo basura, quieres emprender un negocio para salir de ese agujero, pero no
tienes dinero para hacerlo ni puedes dejar tu empleo.
Cuando te suben el sueldo en ese trabajo, ahorras algo de dinero para iniciar tu negocio, pero dices
que no tienes tiempo para hacerlo. Y así las excusas van creciendo y creciendo pero nunca haces
nada porque en realidad no quieres ni deseas esforzarte para lograrlo.
Deja de inventarte excusas y enfréntate a ti mismo con la verdad. Si realmente quieres algo, ve a
por ello.
¿Por qué vas a perder el tiempo cuando sólo tienes una vida que vivir?

6. Crees que tu situación actual durará para siempre


Cuando estamos en una mala época, creemos que lo que sentimos en ese momento durará para
siempre.
Este es un mal pensamiento muy destructivo que todos experimentamos en algún momento de
nuestras vidas.
Si te encuentras a ti mismo alguna vez sintiéndote mal y pensando que esa situación es permanente,
estás en el camino correcto para cambiar esa costumbre.
Para empezar, debes darte cuenta de que NADIE puede predecir el futuro (ni siquiera la adivina
favorita a la que visita tu madre o tu abuela).
No puedes saber cómo te sentirás dentro de 30 minutos, así que usa ese tiempo para disciplinarte y
ver que tu mente no siempre es la mejor fuente de sugerencias cuando te enfrentas a la realidad.
 7. Tienes celos del éxito de los demás
La envidia puede convertirse en un pequeño monstruo que hace tu vida miserable, llenándola
hasta arriba de negatividad y sufrimiento.
En vez de compararte con otros, concéntrate en ti mismo para ver cómo has crecido y qué logros has
conseguido.
Se agradecido por lo que tienes e involúcrate en tu propia vida: pasa tu tiempo viviendo y
explorando todo lo que puedas, no analizando lo que otros tienen y tú no.
8. ¡Piensas demasiado!
Si piensas demasiado de forma enfermiza, a menudo te encontrarás a ti mismo incapaz de tomar
acción, paralizado por tus análisis en profundidad que a menudo serán muy exagerados.
Si hago esto puede pasar esto, pero si no lo hago esto otro sucederá…
Pensar demasiado es el primer paso para encontrar negatividad en el mundo que te rodea.
Deja de pensar tanto y empieza a vivir más. ive en el presente y minimiza pensar tanto
intercambiando puntos de vista con otras personas.
No dejes que tus pensamientos te controlen: contrólalos tú a ellos.
No hagas caso de esos malos pensamientos que corretean en círculos en tu mente y que te molestan
como si fueran una mosca a tu alrededor.
Respira hondo y considera cambiar los patrones de pensamiento que te hacen sentir miserable.
Ganar el control sobre tu vida siempre es posible, pero no esperes que esto pase de la noche a la
mañana. Cambiar tu forma de pensar es un excelente primer paso para lograrlo.
¿Qué malos pensamientos son los que más te frenan a ti? ¡Déjame un comentario aquí abajo para
saber qué piensas!

Hoy te voy a hablar sobre pensamientos de mal, o malos pensamientos que no están conforme a Dios.
Cuales son los malos pensamientos?
De hacer engaño como Ananías y Safira
De hacer prejuicios como Eli con Ana (opinión de índole negativa que nos hemos formado de alguien
o algo de manera anticipada sin el debido conocimiento)
De hacer un daño como David comenzó a planear la muerte de Urías.
Es tomar ventaja de alguien como Giezi , cuando siguió a Naamán el planeo ahí hacer mal.
Los malos pensamientos vienen de ver lo que no conviene, vienen por lo que oímos Saul escucho el
cantico de las mujeres Saul mato a sus miles David a sus diez miles ahí satanás le atasco su mente.
Insensatez:  aoia (a[noia, 454) significa literalmente “sin entendimiento”
, significa carente de sentido, una indigna carencia de entendimiento. Algunas veces connota un
reproche moral; en contraste con sofron, de mente sobria, con dominio propio; y describe a uno que
no gobierna sus concupiscencias (Tit 3:3) “carencia de integridad mental y de sobriedad, un hábito
mental desenfrenado y desconsiderado” (Hort), o “la carencia de la percepción de sentido común de
la realidad de las cosas naturales y espirituales †¦ o el ordenamiento imprudente de la propia vida con
respecto a la salvación, es una persona con una ira violenta que es propensa a las disputas
Soberbia –
ver, HUMILDAD vet, (Iat. «superbia»).Un deseo y pretensión de superioridad sobre los demás, junto
con un rechazo de sometimiento a Dios; pretensión de autosuficiencia y autoexaltación. Es un estado
opuesto al de la humildad ( véase HUMILDAD). El soberbio no reconoce su dependencia como
criatura de su Creador, ni la mutua dependencia con sus semejantes.
La soberbia es la falta de verdad acerca de nuestra posición e importancia en el mundo. Al soberbio le
gustaría ser el más importante. Naturalmente no puede. Pero sí puede engañarse acerca de su posición
en el ranking. Puede convencerse de que su impacto en la marcha de la vida es más grande de lo que
en realidad es. Eso le hace sentirse poderoso. No soporta pensar que alguien pueda tener más
influencia que él en los acontecimientos. Quiere controlar totalmente su vida, sin pedir nada a nadie
La soberbia hace imposible que se tenga una perspectiva correcta con respecto tanto de Dios como
del hombre. Engaña al corazón (Jer 49:16) y lo endurece (Dn 5:20). Provoca contiendas (Pro 13:10
La maledicencia puede definirse como calumnia, difamación, o engaño. Esto puede lograrse
desparramando falsos informes (Pr. 12.17; 14.5, 25) o dando a conocer alguna verdad en forma
maliciosa, e.d. chismeando (Lv. 19.16; Pr. 26.20).
Maledicencia es sinónimo de calumnia, difamación, engaño, mentira, malicia y vituperio. La forma
de lograr que se produzca la maledicencia es divulgando informes falsos o parciales, dando a conocer
algún hecho de forma maliciosa o derechamente utilizando el chisme. (Levíticos 19.16). Es un pecado
toda vez que vulnera los derechos de otras personas y se cae fácilmente en la mentira, aún cuando lo
que se cuente, se crea que es verdad, el sólo hecho de difundirlo es señal de engaño, porque los seres
humanos le agregan elementos que hacen que el rumor y el chisme se acreciente como levadura en el
pan.
: La amargura es un cinismo rencoroso que se traduce en una intensa discordia o aversión hacia los
demás. La biblia nos dice: "Quítense de vosotros toda amargura, enojo, ira, gritería y maledicencia, y
toda malicia". Y a continuación nos dice cómo lidiar con esa amargura y sus frutos, siendo "benignos
unos con otros, misericordiosos, perdonándoos unos a otros, como Dios también os perdonó a
vosotros en Cristo " (Efesios 4:31-32).
Como adjetivo, la palabra amargo significa "afilado como una flecha o picante al gusto, desagradable,
venenoso". La idea es la del agua amarga que se les dio a las mujeres sospechosas de haber cometido
adulterio en Números 5:18: "las aguas amargas que acarrean maldición". En su sentido figurado, la
amargura se refiere a un estado mental o emocional que corroe o "carcome". La amargura puede
afectar a alguien que experimenta una profunda tristeza o cualquier cosa que actúa sobre la mente, de
la misma forma como el veneno actúa sobre el cuerpo. La amargura es ese estado mental que
intencionalmente se aferra a los sentimientos de enojo, listo para ofenderse, capaz de estallar en ira en
cualquier momento.

También podría gustarte