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LA IDENTIDAD CULTURAL COMO PROCESO DE ENSEÑANZA EN LA

ESCUELA

María del Carmen Jiménez Rojas. Lic. Lengua Castellana

Jorge Eduardo Trujillo González. Lic. Artes Visuales

En la búsqueda de una educación que fomente la identidad cultural en los

estudiantes de la Institución Educativa La Perdiz, bella comunidad perteneciente al

conjunto educativo que ofrece el municipio de Algeciras –Huila; orientada en propuestas

por parte del gobierno a través del MEN y haciendo énfasis en el rescate de la cultura, se

pretende dar vida al proyecto investigativo LA IDENTIDAD CULTURAL COMO

PROCESO FORMATIVO DE AULA, con el fin de profundizar cómo cada grupo humano

construye su realidad a través del desarrollo de competencias que conduzcan a la reflexión

y critica desde el tronco multicultural y pluriétnico dentro de su contexto local.

El departamento del Huila, cuenta con un hermoso municipio, conocido según la

monografía como La Dispensa Agrícola y ganadera, lo que indica que la producción

agrícola es su principal actividad económica seguida por la ganadería. Esta legendaria

tierra se encuentra sobre una serie de accidentes orográficos que le confieren el carácter de

montañas con pendientes moderadas sobre las que se desarrollan diferentes actividades

agropecuarias y extractivas, que resultan altamente beneficiadas por factores como la

abundancia del agua, la variedad de climas y la calidad del suelo, lo cual permite a esta
población Algecireña, ubicarse como una de las zonas agropecuarias más importantes del

departamento del Huila.1

El municipio de Algeciras, brinda educación a sus hijos mediante seis variadas

Instituciones. Una de ellas es La Institución Educativa La Perdiz, hermosa comunidad

asentada en la parte central de una bella vereda denotada con su mismo nombre. Sus

seguidores recorren seis kilómetros hacia el oriente del municipio para observar, compartir

y disfrutar de este centro educativo. Su vereda está rodeada por otras fértiles tierras que

enriquecen su comercio y su cultura, conocidas como la primavera, el Pomo, la Perdicita y

Andes Medios.

Una de las problemáticas que ha repercutido en el ámbito social, cultural, político y

económico; además, ha tenido que enfrentar Algeciras, es la violencia. Los campesinos de

este municipio y la población en general han sido históricamente marginados por grupos

armados que se han organizado en el territorio, especialmente en la parte rural del

municipio. El desplazamiento interno que se presenta, lo utilizan dichas organizaciones

como una estrategia de guerra y control de este territorio, afectando a miles de

comunidades campesinas, que se ven forzadas y obligadas a abandonar sus tierras, dejando

atrás sus cultivos, anhelos, aspiraciones y sus tradiciones entre otras.

A raíz de esta violencia generada en el municipio, los jóvenes de hoy miran el futuro

sin compromiso alguno y con poco arraigo a sus costumbres. El bajo nivel educativo hace

que se fomente en las futuras generaciones el olvido y el poco respeto que queda a su tierra

y a sus costumbres.
1
Recuperado de http://www.algeciras-huila.gov.co/informacion_general.shtml. Geografía. Aspecto
físico
La Institución Educativa La Perdiz de Algeciras Huila de carácter oficial con media

académica y educación para adultos, usando como modelo pedagógico de

referencia la Escuela Nueva, forma estudiantes en competencias básicas y de

emprendimiento, de tal forma que sean capaces de actuar e intervenir en el

desarrollo sociocultural de la región. Cuenta con 280 estudiantes distribuidos en las

sedes educativas La Perdiz, El Pomo, la Perdicita, el Aguacatillo, el Quiosco y la

sede educativa el Topacio (PEI IE la Perdiz, 2015, p.15).

La situación problema que se ha podido evidenciar en la Institución Educativa La

Perdiz como comunidad académica, se atribuye a una serie de elementos que indican las

causas estructurales por las cuales existe falta de conocimiento de identidad cultural local,

regional y nacional en el contexto educativo, se relacionan con el poco reconocimiento y

apropiación de nuestras tradiciones folclóricas nacionales en un alto porcentaje de los

miembros de la comunidad educativa. Sumado a ello, nos hemos apropiado de modas y

patrones culturales foráneos dejando de lado nuestras raíces culturales y folclóricas

autóctonas, perdiendo valores e identidad cultural, en donde el currículo va en contravía

del sentido de pertenencia y arraigo cultural de lo nuestro.

No podemos pasar por alto el efecto mediático en el comportamiento intercultural del

estudiante y el sesgo de violencia que históricamente ha golpeado al municipio

destruyendo de paso el patrimonio cultural e inmaterial.

Este será entonces el inicio de la transformación de un modelo que repiense su cultura

y que enriquezca el patrimonio a partir de elementos didácticos y significativos que sirvan


para demostrar que, a partir del rescate de la identidad cultural se pueden formar

estudiantes humanistas con sentido crítico y de pertenencia, conscientes de su riqueza

material e inmaterial con una finalidad centrada en la felicidad, en la superación de sus

propios temores y sus dificultades.

La educación pasa por una crisis debido a la falta de conciencia por parte de quienes

impartimos conocimiento y de quienes lo reciben. Fraile (2016) afirma “La problemática

de la educación no es de ninguna manera la que a los educadores les parece que es. Creen

que los estudiantes ya no quieren lo que se les ofrece.” (P. 2) A la gente se le quiere

imponer una educación irrelevante y sin motivación. Es responsabilidad de nosotros como

docentes, lograr que se active ese chip de motivación en cada uno de los educandos, para

que puedan recibir un aprendizaje significativo; pues la educación no está enseñando a

pensar a nuestros educandos, sino a pasar un examen, sin posibilidades de reflexión. De

igual manera el examen que actualmente se aplica no mide la comprensión, solo la

capacidad de repetir. Zuleta (2016) afirma:

En nuestro sistema educativo la gente adquiere la disciplina desgraciada de hacer lo

que no le interesa; de competir por una nota, de estudiar por miedo a perder el año.

Más adelante trabaja por miedo a perder el puesto. Desde la niñez el  individuo

aprende a estudiar por miedo, a resolver problemas que a él no le interesan (p.3).

Por tanto, se quiere lograr una educación que le dé importancia a la parte emocional, que

se eduque a personas con talento humano y la educación atienda a la mente profunda

(Fraile, 2016). De allí que la práctica de la enseñanza y el aprendizaje no se puede separar


del crecimiento emocional. Los jóvenes están presentando diferentes conflictos que afectan

su desarrollo académico. (Fraile, 2016) dice:

Los jóvenes están muy dañados afectiva y emocionalmente por el hecho de que el

mercado laboral se traga a los padres y ya no tienen disponibilidad para los hijos.

Hay mucha carencia amorosa y muchos desequilibrios en los niños. No puede

aprender intelectualmente una persona que está dañada emocionalmente. (p.3).

El quehacer pedagógico del docente está encaminado en la orientación de unos

jóvenes con mundos diferentes y de hacer maravillas con ellos desde los diferentes campos

que maneja. Para ello, es indispensable el reconocimiento de una propuesta educativa que

se fundamente en los intereses y beneficios tanto para la comunidad de la vereda la Perdiz

del municipio de Algeciras , como para la Institución Educativa, del rescate de los valores,

las formas de concebir el mundo desde los nuevos cambios, sus relaciones socioculturales y

por ultimo cómo se vislumbra la educación desde lo nacional hacia lo local y viceversa,

teniendo en cuenta unas condiciones particularmente culturales y arraigadas al territorio.

Para enriquecer nuestra investigación, hemos visto conveniente organizar nuestras

ideas a partir del modelo de análisis de la identidad cultural, planteado por Isajiw (1990) y

el cual se centra en la identificación de los componentes psicosociales que conforman la

identidad cultural. Es decir, que nos acerca al conocimiento de las conductas sociales y

culturales manifestadas por una persona o por un grupo de personas con respecto a su

cultura de origen. De estas conductas, hay algunas que son observables y que se refieren a
los componentes externos de la identidad (al ámbito social); y otras que no lo son y forman

parte de los componentes internos de la identidad (ámbito psicológico).

Dentro de los componentes internos de la identidad, Isajiw (1990) diferencia tres áreas:

a) El área cognitiva: que se refiere a la imagen y autoimagen del propio grupo y al

conocimiento que se tiene sobre la cultura del mismo, desde su historia hasta sus valores,

tradiciones, costumbres, etc.

b) El área afectiva: que se refiere a la manifestación que hace la persona de su sentimiento

de pertenencia a un grupo cultural determinado (simpatía o preferencia hacia un grupo).

c) El área moral: que se refiere al compromiso manifestado por la persona con respecto a su

grupo cultural.

A partir de lo anterior, el proyecto de investigación busca superar el enfoque

reproductivo e informativo de la adquisición de datos y modelos curriculares

estandarizados, para llegar a promover la apropiación social de viejos y nuevos saberes,

involucrar los conocimientos previos y dinamizar la práctica docente para centrarse en la

tarea prioritaria de formar ciudadanos críticos, democráticos, solidarios y consecuentes con

su propia identidad, frente a los problemas y a sus posibles soluciones. Con los constantes

cambios de la globalización y los avances de las telecomunicaciones se ha llevado a que

con gran facilidad se pueda acceder al conocimiento de otras culturas y tradiciones. Debido

a ello es común ver como los estudiantes han venido apropiándose de modas y patrones

culturales dejando de lado sus raíces étnicas y culturales, perdiendo por ende valores e

identidad.
Mediante el proyecto de investigación-intervención, se pretende empoderar a la

Institución Educativa La Perdiz hacia la producción y promoción de la cátedra de la

Huilensidad y a través de ella, del rescate de las tradiciones y costumbres heredadas por

nuestros antepasados partiendo desde el reconocimiento de la identidad cultural por medio

de actividades lúdicas y formativas mediante el aprovechamiento del tiempo libre.

Apoyándonos en diversas estrategias para acceder a conocimientos básicos que busquen

afianzar el sentido de pertenencia por nuestra tierra , nuestras costumbres , formas de ser y

de pensar , de la memoria fresca de lo que se ha perdido y por sobre todas las cosas, del

deseo de aprender a memorar en el municipio, en la vereda y en la escuela.  Esto se logra

entre otras cosas atendiendo al individuo, es decir, de respetar y valorar su identidad

personal como prerrequisito para el posterior establecimiento de vínculos interculturales

que nos lleven al mutuo respeto y a la comunicación intercultural. DM Mata (2004).

Para tal fin es importante el papel del docente como ente formador y etnoeducador en

la sucesión del aprendizaje rompiendo paradigmas y haciendo frente a problemáticas

puntuales como la falta de estrategias y metodologías que fortalezcan en los estudiantes el

rescate de su identidad cultural, con el fin de potencializar habilidades en el

reconocimiento intelectual y que puedan mantenerlas vivas y puedan ser transmitidas de

generación en generación.

…un profesor, a mi juicio, no estriba en la cantidad de títulos que ostenta, ni en el

volumen de conocimiento que posee, ni en los resultados de sus estudiantes; el

valor de un profesor está en la capacidad que tiene de asumirse como un artesano de


sus prácticas, como profesional en su ejercicio y sobre todo , en un ser humano que

disfruta su quehacer y reflexivamente busca mejorar sus prácticas (Barragan,2016,

p.3).

Por todo el trabajo que hace un profesor, su valor es incalculable, pues tiene que

tener una sensibilidad frente a la vida cotidiana de las instituciones educativas: “el patio

ruidoso, las quejas constantes de los chiquillos, las palabras de confort, las clases eludidas”

es en todas estas cosas intangibles donde el verdadero maestro crece y va más allá de la

simple trasmisión de conocimientos (Barragán, 2016). Un maestro tiene una tarea

importante en su vida, no solo la de trasmitir saberes, sino de formar individuos con

razonamiento crítico, capaces de desenvolverse en su contexto; pero con valores de

autoestima y sensibilidad; es decir su comportamiento como persona dentro de una

sociedad.

Dentro del proceso investigativo que se ha iniciado, se han podido realizar diarios

de campo, encuestas, historias de vida y demás que dan cuenta de alumnos sin

conocimiento de su identidad, con poco sentido de pertenencia por la Institución, con

problemas de agresividad y apáticos frente a actividades sociales y de integración.

Al estudiante se le debe considerar poseedor de conocimientos sobre los cuales

construye nuevos saberes. “Sólo habrá aprendizaje significativo cuando lo que se trata de

aprender se logra relacionando de forma sustantiva y no arbitraria con lo que ya conoce

quien aprende, es decir, con aspectos relevantes y preexistentes de su estructura cognitiva”.

Ausubel (1976)
Es decir, a partir de los conocimientos previos de los educandos, el docente guía a sus

estudiantes hacia la construcción de conocimientos nuevos y significativos, siendo ellos los

actores principales de su propio aprendizaje. Un sistema educativo que adopte el

constructivismo como línea psicopedagógica y que oriente a llevar a cabo un cambio

educativo en todos los niveles de enseñanza.

Zuleta, es un pensador antioqueño. El nunca quiso que sus hijos fueran al colegio; en

su Carta de Estanislao Zuleta a los maestros (2016) dice: “Necesitamos maestros que sean

capaces de darle al estudiante el juego y la oportunidad para que sea él mismo” (p.1). Para

que cada estudiante tenga la posibilidad de amar lo que hace y sentir el deseo de querer

mejorar y progresar en todas las falencias que día a día descubra. Para ello se necesita que

nuestras Instituciones Educativas cuenten con maestros que se deleiten en el ejercicio de su

labor, que amen lo que hacen, solo de esa forma se puede lograr que un estudiante ame el

aprendizaje, nadie da de lo que no tiene, por tanto, debemos como educadores reflejar ese

amor que sentimos por nuestro trabajo pedagógico. La escuela necesita urgente la

transformación de docentes, que salgan de esa zona de confort donde se encuentran,

docentes que motiven a sus estudiantes a un conocimiento transformador y maestros con

verdadera vocación. Maestros que expanden su corazón en gloriosos proyectos.


REFERENCIAS BIBLIOGRÁFICAS

Ausubel, D.P. (1976) Psicología educativa: un punto de vista cognoscitivo

Proyecto Educativo Institucional IE la Perdiz. Marco general, Misión. 2015

ISAJIW, W. (1990): “Ethnic-identity retention”. En R. Breton, W. Isajiw, W. Kalbach

y G. Jeffrey (Eds.): Ethnic-identity and equality.Toronto, University of Toronto, pp.34-

91.

MERINO MATA, D. (2004): “El respeto de la identidad como fundamento de la

educación intercultural”. Rev. Teoría de la Educación, Vol.16, Ediciones Universidad,

Salamanca, pp.49-64.

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