Está en la página 1de 2

La economía familiar, comunitaria, cooperativa y

asociativa y su impacto en la transformación de la


estructura social en Nicaragua
En Nicaragua más del 70% del empleo y del 40% del PIB de
Nicaragua son generados por trabajadores por cuenta propia,
es decir por la economía familiar, comunitaria y cooperativa.
Desde el 2007 al asumir la presidencia el Cmdte. Daniel
Ortega, al frente del GRUN, se han venido desarrollando
acciones a través de los programas insignes “Hambre cero” y
“Usura cero” con el fin de reducir la vulnerabilidad de las
familias rurales y urbanas sumergidas en la pobreza por los
gobiernos neoliberales.
Desde el 2012, cuando se organizó el Ministerio de la
Economía Familiar, Comunitaria, Cooperativa y Asociativa
(conocido como MEFCCA), este sector se ha visto fortalecido.
Programas socioeconómicos del MEFCCA
El MEFCCA implementa diferentes programas socioeconómicos,
como el programa de “Emprendimientos en el campo”, que dota
de créditos a familias en zonas rurales, además de brindar
acompañamiento técnico, ya se han otorgado estos créditos a
más de 26 mil emprendimientos. La meta para este año es
llegar a 10 mil más.
La estrategia nacional de adaptación al cambio climático es
otro programa del MEFCCA, con más de 4 mil familias
protagonistas, se invertirán más de 140 millones de córdobas
en los rubros de café y cacao. Fomentando las buenas
prácticas productivas, hasta el procesamiento y empaque.
El programa NICAVIDA fomenta la capitalización de las
familias, pero sobre todo el proyecto se basa en fortalecer
la seguridad alimentaria y nutricional de las familias más
vulnerables, el acceso al agua, la adaptación al cambio
climático con la implementación de capacitaciones y
organización comunitaria como complemento a la capitalización
financiera.
Ante las necesidades, se organizan en asociación durante 18
meses para ejecutar el plan familiar, de negocios y
territoriales ejecutados conjuntamente con las alcaldías de
estos municipios. En este programa ya hay 30,000 familias de
las cuales 3600 son indígenas.
La economía popular como forma de defensa
La economía familiar comunitaria, cooperativa y asociativa es
la economía popular, o también entendida como economía
social, es la forma fundamental en la que el pueblo, se
defiende a sí mismo. Se defiende puesto que a través del
trabajo es como las familias se sostienen, luchan ante las
adversidades. Es esta economía la que, en medio de una
pandemia global se vuelve el arma principal, que es el
trabajo.
Transformación social y cooperativismo
El avance en materia de la economía familiar comunitaria,
cooperativa y asociativa tiene un impacto en la sociedad
nicaragüense. Si fortalecemos este sector que los empresarios
mal llaman “sector informal”, y lo reconocemos como
“trabajadores por cuenta propia”, y no simplemente
reconocerlo, sino además impulsarlo, a través de programas,
proyectos, y políticas públicas, transformamos la base
económica que es el sostén de toda economía, de todo país.
De esta manera un sector que se le considera “informal” por
los capitalistas, se va “formalizando”, organizando,
cooperativizando. Nicaragua es el país de Centroamérica con
más cooperativas, son ya más de 5 mil cooperativas, en las
cuales las familias nicaragüenses se organizan y buscan ese
modelo de organización, de transformación, económica, social
y cultural.
El modelo cooperativo está en el centro del modelo
sandinista, y es una de sus mayores fortalezas. Sandino dijo
en una entrevista a Belausteguigoitia, “Yo me inclino por un
régimen de cooperativas”. De la misma manera en la primera
etapa de la RPS, se vio el crecimiento de las cooperativas a
través de las tierras de la reforma agraria. En nueva etapa
de la Revolución, el modelo cooperativo, transforma la
sociedad, pues nos fortalece económica, social, y
culturalmente, además que fomenta la organización
comunitaria, el cambio social y la cultura de Paz.