Está en la página 1de 8

¿El COVID-19 puede ser considerado una enfermedad

profesional? ¿El SCTR puede ser activado para accidentes de


trabajo remoto? Análisis al SCTR a raíz del COVID-19 y su
implicancia en las relaciones laborales

Ivan Parédez Neyra & Daniel Paniura Jiménez| 16291Lunes, 13 de


abril de 2020

Los autores afirman que el COVID-19 debe ser considerado una enfermedad
profesional en la realización del trabajo remoto, y por ende, debe activar el
Seguro de Trabajo de Riesgo (SCTR). Al respecto, señalan como sustento el
D.S. N.º 010-2020-TR, que califica como enfermedad o accidente de trabajo a
todo hecho producido durante la ejecución de las labores, independientemente
del espacio físico en el que se desarrollen. Asimismo, las empresas deben
informar a los trabajadores sobre las medidas de seguridad y salud a adoptarse
en el trabajo remoto.

En primer lugar, debemos señalar que el Seguro Complementario de Trabajo


de Riesgo (SCTR), es aquel seguro mediante el cual el empleador contrata a
favor del trabajador un seguro de salud y otro de pensiones con una empresa
aseguradora, siendo la empresa aseguradora la que se encargará de otorgar
las prestaciones médicas o pensionarias al trabajador accidentado o que
contrajo una enfermedad profesional.

Así, todo trabajador que realice actividades que impliquen riesgo para su salud
y que se encuentren contemplados en las normas– debe tener la cobertura del
SCTR, siendo este último adicional al Seguro Social en Salud (Es salud o una
EPS) o el sistema pensionario en el que se encuentre inscrito (AFP u ONP).
En efecto, este seguro es adicional y de cuenta exclusiva del empleador, por lo
que el trabajador no tiene que realizar pago alguno para su suscripción y
tampoco tiene que realizar ningún tipo de copago a la empresa aseguradora
para hacer efectiva sus atenciones médicas o pensionarias.
 
 
I. ¿Qué actividades están comprendidas bajo la cobertura obligatoria del
SCTR?
 
Para determinar la obligación de contratar el SCTR, lo principal será identificar
el tipo de actividad que realiza la empresa, independientemente de que esta
sea o no la actividad principal.

Así, para establecer el tipo de actividad que debe estar cubierta por SCTR,
tenemos que remitirnos al Anexo Nº 5 del Reglamento de la Ley 26790,
aprobado mediante Decreto Supremo N.º 009-97-SA, donde se contempla un
listado de actividades calificadas como riesgosas, entre las cuales podemos
encontrar las de extracción minera, fabricación de productos químicos,
limpieza, salud y otros.
 
En la medida que esta lista no contempla la totalidad de actividades de riesgo
identificadas a nuestra realidad nacional, mediante leyes se fueron agregando
otro tipo de actividades, como es el caso de los periodistas o como el caso de
la Ley N° 30485 mediante el cual se incorpora al personal que labora en el
mantenimiento del orden público y de seguridad – Serenazgo.
 
 
II. ¿Qué prestaciones otorga el SCTR?
 
De conformidad con lo establecido en la Ley N.° 26790 y sus complementarias,
las prestaciones que otorga el SCTR se dividen en dos grandes grupos: las
prestaciones de salud y las prestaciones económicas, cada una con reglas y
naturaleza distintas.
 
2.1. Las prestaciones de salud
 
Las prestaciones de salud cubren las atenciones médicas, la rehabilitación,
adaptación laboral y la entrega de aparatos de prótesis y ortopédicos
necesarios al asegurado. Para que los trabajadores que laboren en actividades
de riesgo tengan derecho a estas prestaciones, el empleador tiene que
contratar un seguro de SCTR-Salud con EsSalud o una EPS. Este seguro no
cubre los subsidios económicos que son por cuenta del Seguro Social de
Salud.
 
Los aportes quedan exclusivamente a cargo del empleador (sin que se puedan
asignar carencias o copagos a cargo del trabajador), los mismos que son
establecidos de acuerdo con los tarifarios que determine cada entidad. Las
retribuciones a las EPS o las compañías de seguros deben quedar
establecidas libremente.
 
2.2. Las prestaciones económicas
 
Las prestaciones económicas mínimas que establece la Ley N° 26790, y sus
normas complementarias son: las indemnizaciones, las pensiones de invalidez,
las pensiones de sobrevivencia y los gastos de sepelio. El tipo de prestación
que se le dé al trabajador dependerá del grado de menoscabo que sufra como
consecuencia del accidente de trabajo o la enfermedad profesional.
 
Para que los trabajadores que laboren en actividades de riesgo tengan derecho
a estas prestaciones, el empleador tiene que contratar un seguro de SCTR-
Pensión con una aseguradora o con la Oficina de Normalización Previsional –
ONP actuando como empresa aseguradora.

III. ¿Se puede contratar el SCTR de manera facultativa?


 
La respuesta es afirmativa. Así, de encontrarnos ante el supuesto en el que,
pese a calificar una actividad como una de alto riesgo, y ésta no se encuentre
contemplada en el Anexo 5 del Decreto Supremo N.º 009-97-TR, nosotros
consideramos que es recomendable contratar a favor del trabajador el SCTR,
ello a fin de que dicho seguro pueda asumir la contingencia en el supuesto de
configurarse un accidente de trabajo o enfermedad profesional.
 
Así, la contratación del SCTR a favor de los trabajadores que realicen
actividades de alto riesgo no contempladas en el Anexo 5 del Decreto Supremo
N.º 009-97-TR, se encuentra habilitada en el último párrafo del artículo 7° de
las Normas Técnicas del SCTR, en el cual se señala que: “La Entidad
Empleadora puede optar por extender el seguro complementario de trabajo de riesgo
a los trabajadores que no tengan la calidad de asegurados obligatorios, en cuyo caso
las entidades referidas en el artículo anterior no podrán negarse a otorgar la
cobertura solicitada.”
 
Cabe precisar que la ausencia de un contrato del SCTR únicamente generará
responsabilidad para los casos en los cuales la afiliación a este contrato es
obligatoria (actividades contempladas en el Anexo 5 del Decreto Supremo Nª
009-97.TR); sin embargo, su suscripción facultativa reduce los riesgos de que
el empleador pueda asumir pasivos por accidentes de trabajo ocurridos dentro
de la empresa o con ocasiones del cumplimiento de las funciones del
trabajador.

IV. ¿El coronavirus COVID-19 puede ser calificado como una enfermedad
profesional?
 
En nuestra opinión la respuesta es afirmativa. Para ello, es preciso tener
presente que según las Normas Técnicas del SCTR: “(…) se entiende como
enfermedad profesional todo estado patológico permanente o temporal que
sobreviene al trabajador como consecuencia directa de la clase de trabajo que
desempeña o de medio en que se ha visto obligado a trabajar”.
 
Así, para que se configure una enfermedad profesional el elemento
fundamental es la configuración de un nexo causal. En efecto, el Tribunal
Constitucional en la STC N.º 2513-2007-PA/TC precisó que para que se
configure una enfermedad profesional debe existir la relación de causa –
efecto, entre las actividades que realiza el trabajador y la enfermedad alegada.
De no existir relación entre las funciones realizadas por el trabajador
(entiéndase por orden expresa de su empleador) y la enfermedad alegada, no
estamos ante una enfermedad profesional.
 
Por ello, independientemente de que una enfermedad no se encuentre
contemplada en el listado elaborado por el Ministerio de Salud, de comprobarse
la existencia del nexo causal, sí podremos hablar válidamente de la existencia
de una enfermedad profesional, tal es así que en las Normas Técnicas del
SCTR (Decreto Supremo N.º 003-98-SA) se precisa en su artículo 3° que “En
caso que una enfermedad no aparezca en la Tabla de Enfermedades Profesionales a
que se refiere el parágrafo anterior, pero se demuestre que existe relación de
causalidad con la clase de trabajo que desempeña el trabajador o el ambiente en que
labora, será reconocida como Enfermedad Profesional (…)”
 
En consecuencia, considerando que el SCTR tiene como objeto dar cobertura
integral a los riesgos a los que el trabajador se encuentra expuesto por la labor
que realiza, o como la norma señala, el medio en el que se ha visto “obligado a
trabajar”; podemos afirmar válidamente que ante la realización de actividades
que implican una exposición a personas con el coronavirus COVID-19, por el
lugar donde realizan sus labores, podemos catalogar válidamente al COVID-19
como enfermedad profesional.
 
Finalmente, es importante precisar que la OIT también se inclina a calificar al
Coronavirus COVID-19 como una enfermedad ocupacional, siempre que esta
se haya adquirido en actividades relacionadas con el trabajo. [1]

V. ¿Los profesionales del periodismo están cubiertos por el SCTR?


 
La prensa en el escenario de la pandemia del COVID-19, salvo muy aisladas
excepciones, viene jugando un rol muy importante en su función de
mantenernos informados sobre la actualidad de la realidad peruana y mundial,
informándonos sobre el número de contagiados, la problemática que afronta
nuestro  sistema de salud, el estado de los diversos lugares alrededor del país,
los operativos policiales que se vienen llevando a cabo para dar efectividad al
estado de emergencia nacional y otros aspectos de trascendencia diaria.
 
Es precisamente en el ejercicio de sus funciones que los reporteros de la
prensa hablada y escrita están en constante riesgo, hecho que ha conllevado a
que a la fecha tengamos noticias de un periodista fallecido por el COVID-19 y
un camarógrafo con el diagnóstico positivo de esta enfermedad. Así, por
lamentable que parezca, para los trabajadores de prensa, el estar más cerca a
la noticia implica estar más cerca al peligro, no solo de contraer la enfermedad
del COVID-19 que nos agobia, sino también el de sufrir accidentes o
enfermedades vinculadas a su trabajo.
 
Así, en razón al inminente riesgo que implica la labor de la prensa de campo,
mediante la Ley N.º 28081 en el año 2003, se incorporó a este rubro
profesional como una actividad que necesariamente debía contar con un
Seguro Complementario de Trabajo de Riesgo (SCTR). La norma
expresamente señaló que: “Los afiliados regulares o potestativos del Régimen
Contributivo de la Seguridad Social en Salud que desarrollen actividades como
profesional en periodismo y camarógrafos de la prensa televisiva, radial y escrita que
se dedican a la investigación de campo que implique riesgo para su vida y salud,
tienen la cobertura adicional del Seguro Complementario de Trabajo de Riesgo”.
 
Por ello, no solo las actividades de riesgo contempladas en el Anexo 5 del
Decreto Supremo N.º 009-97-SA (Reglamento de la Ley de Modernización de
la Seguridad Social de Salud), entre otros, están comprendidas en el SCTR,
sino que por normas especiales se han ido incluyendo otras actividades, como
en el caso de los profesionales en periodismo y camarógrafos de la prensa
televisiva, radial y escrita que se dedican a la investigación de campo, quienes
actualmente se encuentran en las calles exponiendo su salud al exponerse al
riego de contraer la enfermedad del COVID-19.

Ahora bien, pese a que los profesionales de periodismo deben estar cubiertos
con el SCTR, hemos tomado conocimiento que un gran sector de ellos ni si
quiera tienen conocimiento de que les corresponde la cobertura de este seguro,
encontrándose sus empleadores en un escenario de evidente incumplimiento
de protección de sus trabajadores, más aún que por sus labores de campo son
más propensos a contraer la enfermedad del COVID-19.
 
 
VI. ¿El SCTR puede ser activado para casos de accidentes ocurridos en la
ejecución del trabajo remoto realizado durante el estado de emergencia
nacional o sanitaria?
 
Nuestra legislación ha entendido el accidente de trabajo como todo aquel
suceso repentino que sobrevenga por causa o con ocasión del trabajo y que
produzca en el trabajador una lesión orgánica, una perturbación funcional, una
invalidez o la muerte. Así, se ha hecho énfasis en que es también accidente de
trabajo aquel que se produce durante la ejecución de órdenes del empleador, o
durante la ejecución de una labor bajo su autoridad, y aun fuera del lugar y
horas de trabajo.
 
En ese sentido, todo hecho producido durante la ejecución de las labores
encomendadas por el empleador, independientemente del espacio físico en el
que se encuentre, será considerado como accidente de trabajo. Ahora bien,
respecto al caso específico del trabajo remoto que se realiza durante el estado
de emergencia nacional, hay quienes sostienen que, de ocurrir un siniestro,
este sería responsabilidad solo del trabajador y no de la empresa; sin embargo,
no compartimos esa opinión.
 
A nuestro entender, cuando el accidente ocurra en la ejecución de las órdenes
del empleador, aunque este hecho se haya producido en el domicilio del
trabajador, sí se podrá considerar accidente de trabajo. Nuestra opinión tiene
sustento en el Decreto Supremo N.º 010-2020-TR, que desarrolla disposiciones
para el trabajo remoto en el Sector Privado, figura que es regulada mediante
Decreto de Urgencia N.º 026-2020, Decreto de Urgencia que establece
medidas excepcionales y temporales para prevenir la propagación del COVID –
19. Así, se precisa que el empleador debe “especificar el canal a través del cual
el/ la trabajador/a pueda comunicarle sobre los riesgos adicionales que identifique y
que no se hayan advertido previamente, o los accidentes de trabajo que hubieran
ocurrido mientras se realice el trabajo remoto con el objeto de que el/la empleador/a
le indique las medidas”.
 
Como se podrá apreciar, de una interpretación sistemática de las normas, al
darle la opción al trabajador de que especifique los riesgos en los que se
encuentra laborando remotamente y al darle la opción de comunicar los
accidentes de trabajo que ocurran durante las labores remotas ejecutadas
durante el estado de emergencia nacional o sanitaria, está convalidando que
pueden existir riesgos y accidentes que al ocurrir mientras se trabaja
remotamente, sean considerados accidentes de trabajo y, por ende, cubiertos
por el SCTR.
 
Por otro lado, es importante que las empresas, teniendo en cuenta el principio
de prevención, establecido en la Ley N.º 29783 (Ley de Seguridad y Salud en
el Trabajo) y sus modificatorias, cumplan con sus obligaciones de informar a
los trabajadores sobre las medidas y condiciones de seguridad y salud en el
trabajo que deben observarse durante el desarrollo del trabajo remoto y se
cumpla con las directivas establecidas por el Decreto Supremo N.º 010-2020-
TR. Así, los empleadores deben cumplir con: i) Informar al trabajador a través
de soporte físico o digital que permita dejar constancia de su debida
comunicación, las medidas, condiciones y recomendaciones de seguridad y
salud en el trabajo que deberá observar durante la ejecución del trabajo
remoto, incluyendo aquellas medidas que el trabajador debe observar para
eliminar o reducir los riesgos más frecuentes en el empleo del trabajo remoto;
y, ii) Especificar el canal a través del cual el trabajador pueda comunicar al
empleador sobre los riesgos adicionales que identifique y que no se hayan
advertido previamente, o los accidentes de trabajo que hubieran ocurrido
mientras se realice el trabajo remoto con el objeto de que el empleador le
indique las medidas pertinentes a tomar.
 
Finalmente, es importante considerar que, si el personal que realiza trabajo
remoto durante el período que dure el estado de emergencia nacional o
sanitaria, tiene la cobertura del SCTR, la encargada de asumir las
contingencias derivadas del accidente de trabajo será la empresa aseguradora
con la que el empleador tenía vigente el contrato de SCTR al momento de
producirse dicho accidente de trabajo.
 

BIBLIOGRAFIA:

[*] Ivan Parédez Neyra es abogado laboralista asociado del Estudio Philippi,


Prietocarrizosa, Ferrero DU & Uría. Abogado por la Pontificia Universidad
Católica del Perú (PUCP). Estudios de Maestría en Relaciones Laborales de la
PUCP. Estudios de Doctorado en Derecho y Ciencias Políticas en la
Universidad Nacional Mayor de San Marcos (UNMSM). Estudios de Postgrado
en Relaciones Laborales en la Universidad Complutense de Madrid (UCM-
España). Correo de contacto: ivan.paredez@ppulegal.com.
[**] Daniel Paniura Jiménez es abogado laboralista asociado del Estudio
Philippi, Prietocarrizosa, Ferrero DU & Uría. Abogado por la Universidad
Nacional Mayor de San Marcos. Maestrando en Derecho Constitucional en la
Pontificia Universidad Católica del Perú. Correo de
contacto: daniel.paniura@ppulegal.com.
[1]Cfr. Las normas de la OIT y el COVID-19
(coronavirus). https://www.ilo.org/wcmsp5/groups/public/---ed_norm/---
normes/documents/publication/wcms_739939.pdf.
¿El coronavirus COVID-19 puede ser calificado como una enfermedad profesional?

Cesar Ruiz se tiene que acreditar el nexo causal causa - efecto si está dentro del anexo 5 de
las normas técnicas decreto supremo 003-98, ahora sí figura dicha actividade sigue el siguiente
paso, si la enfermedad es profesional o no profesional caso contrario es enfermedad común,
ahora en el tema de salud se amplía para servicios médicos

DECRETOS SUPREMOS

SALUD

Aprueban Normas Técnicas del Seguro Complementario de Trabajo de


Riesgo

DECRETO SUPREMO N° 003-98-SA

Artículo 3.-Enfermedad Profesional

De acuerdo con lo establecido por el Inc.n) de Artículo 2 del Decreto Supremo N° 009-97-SA, se entiende como
enfermedad profesional todo estado patológico permanente o temporal que sobreviene al trabajador como
consecuencia directa de la clase de trabajo que desempeña o de medio en que se ha visto obligado a trabajar.

La tabla de Enfermedades Profesionales y su vinculación causal con la clase de trabajo que la origina será
aprobada por el Ministerio de Salud, a propuesta de la Comisión Técnica Médica a que se refiere el Art. 30 del
presente Decreto Supremo.

En caso de que una enfermedad no aparezca en la Tabla de Enfermedades Profesionales a que se refiere el
parágrafo anterior, pero se demuestre que existe relación de causalidad con la clase de trabajo que desempeña
el trabajador o el ambiente en que labora, será reconocida como Enfermedad Profesional. El IPSS, las EPS, las
ASEGURADORAS el Instituto Nacional de Rehabilitación y el Centro de Conciliación y Arbitraje de la
Superintendencia de Entidades Prestadoras de Salud, informarán a la Comisión Técnica Médica respecto de los
casos que conozcan para que las incluya en la ulteriores propuestas de modificación de la referida Tabla.