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UNIVERSIDAD COMPLUTENSE DE MADRID

FACULTAD DE PSICOLOGIA
Departamento de Pscilogia General

TESIS DOCTORAL

Evaluación y tratamiento de la tartamudez

MEMORIA PARA OPTAR AL GRADO DE DOCTOR


PRESENTADA POR

Juan García Moreno

Madrid, 2015

© Juan García Moreno, 1985


TP
■ A l5

Juan Garcia Horeno

* 5 3 0 9 8 6 8 3 1 6 * I
UNIVERSIDAD COMPLUTENSE

EVALUACION Y TRATAMIENTO DE LA TARTAHUDEZ

Dspartanento de Paicologia General


Pacuitad de Paicologia
Unlveraldad Conplutense de Madrid
1985
C o l e c c i o n T e s i s Doctorales. H - 73/85

Juan Garcia Moreno


Edi t a e imprime la E d i t o r i a l de la U n i v e r s i d a d
C o m p l u t e n s e de Madrid. S e r v i c i o de R e p r o g r a f i a
Noviciado, 3 28015 M a d r i d
Madrid, 1993
Xer o x 94 0 0 X 721
Depé s i t o legal: H-12842-1985
U N IV E R S ID A D C D M PLU TE N SE DE M A D R ID

E A C U L T A D DE PSICOEOGIA

TESIS D O C T O R A L:

E V A L U A C IO N Y T R A T A M IE N T O DE LA T A R T A M U D E Z

("Eficacia cllnica de dos alternativas terapeùticas

en el tratam iento de la tartam iidez".)

Autor; Juan G arcia Moreno

D ire c to r: D r. José Luis Pinillos Dtaz

(C ated rético de Psicologfa).

M adrid, 1983.
AGR A D E C IM IE N T O S

M i agradecim iento sincero a todos los que, de una form a o de o tra, me han ofrecldo

su ayuda.

En prim er lugar, al profesor D r. José Luis Pinillos, que qentilm ente aceptô la

direccién de la tesis, y siempre que la he necesitado, me ha prestado generosamente su

orie n ta c ién y asesoramiento.

Quiero expresar desde aqui mi adm iracién y aqradecim iento al D r. Pablo MuRoz

Sotés, que desde un principio acogié nuestro planteam iento y nos recibié en el

departam ento de L og o-Eoniatrfa, que él dirige en la Ciudad S an itaria de "la Paz", de la

Seguridad Social, de M adrid, donde nos o fre c ié todo lo que necesitabamos para este

trabajo; o rientacién, sujetos, m a te ria l diverse, disponibilidad de locales adecuados, y

siem pre su interés humano y c le n tffic o y su cordial amistad.

D entro de la facultad he contado con numerosfsimas aportaciones y sugerencias,

desde d iferentes especialidades, por p arte de p ro fe'o res compaPieros, y con la ayuda

eficacfsim a de numerosos grupos de alumnos de 59 y ex-alumnos que dentro de

Seminarios y de grupos operativos han contribuido a preparar la b ib liog rafla, las

transcripciones en sucesivas reform ulaciones, y me han ofrecido una ayuda, sin la cual

este trabajo hubiera resultado imposible.

De modo especial mi agradecim iento a cuantos (alumnos y ex-alumnos de esta

facu ltad y del C .E .U .) form aron equipo conmigo y me brindaron su incomparable

aportacién.

No obstante, la ayuda recibida, acepto mi total responsabilidad en cuanto p la n ifi-

qué, ejecuté y escrihî, siendo por tanto el ûnico responsable, en û ltim o térm ino de este

trabajo.
I N D I C E

Agradecim ientos.

Resumen. 1

Introducciôn. 2

1. Revisiôn de la lite ra tu ra . 5

1.1. C o nceptu alizacién yfactores del tartam udeo. 7

1.1.1. Introducciôn. 8

1.1.2. Factores del tartam udeo y deladisfiuidez norm al. 11

1.1.2.1. F actores verbales: 11

1. R epeticiones. 12

2. Prolongaciones y bloquées. 15

3. Pausas. 17

A. R apid ez-p recip itaciôn . 17

5. Palabras quebradas o rotas. 18

6. Tensiôn verbal. 18

7. D é fic ie n te vocalizaciôn -articulaciôn . 18

8. A lteraciôn del ritm o verbal. 18

9 . Retrocesos y nuevos intentos. 19

10. Revisiones. 19

11. Com port ami entos deevitaciôn-escape. 19

1.1.2.2. Concom itantes autonômicos. 22

1. Sudor palm ar (S.P.) 22

2. Conduccién e lé ctric a de la p iel. (R .G .P .) 22

3. R itm o cardiéco y presiôn sangufnea. (R .E .C .) 23

4. Trastornos respiratorios del tartam udo. 23


5. Tensiôn muscular. (R .E .M .G .) 24

1.1.2.3. M ovim ientos corporales asociados. 26

1.1.2.4. Fenômenos psicolôqicos y personalidad del tartam udo. 28

1.1.2.5. Resumen. 32

1.1.2.6. Cravedad del tartam udeo. 35

1.1.2.7. Evoluciôn y etapas del tartam udeo. 37

1.1.2.8. L a palabra-momento del tartam udeo como unidad de medida. 40

1.2. E studios expérim entales, teorlas y terapeûtica del tartam udeo. 42

1.2.1. Teorlas organicistas sobre el tartam udeo. 44

1.2.1.1. Autores antiguos. 44

1.2.1.2. Tratam ientos precientlficos y tradicionales. 45

1.2.1.3. Autores pnsteriores (a p a rtir de los ados tre in ta del s. X X ). 47

1. Teorlas varias. 47

2. Teorla de la tartam udez como enferm edad m ental que conlleva

tartam udeo artlculatorio con trastornos asociados (Pichon y Borell,

Borell-M aisonny, 1967). 48

3. La herencia fa m ilia r, genética y amblental del tartam udeo. 50

4. Teorla del tartam udeo como alteraciôn en la biorretroalim entaciôn

del habla. 52

5. L a teo rla del tartam udeo producido por tensiôn muscular. 65

6 . L a tartam udez por alteraciones motôricas, respiratorios, fônicas y

a rtic u la to ria. 49

7. La tartam udez problems de ritm o . 79

1. Resumen bibliogrôfico del ritm o terapeûtico para ta r-

tamudos. 79

19 Clases de ritm o terapeûtico. 79

29 Resumen histôrico de tratadistas del ritm o tera ­

81
peûtico.
m

39 Aspectos de ta e fectivid ad del ritm o . 93

49 C ara c te rls tic a s de ia efec tiv id a d dei ritm o . 94

59 A firm aciones emptricas de la investiqaciôn en torno a

la e fe c tiv id a d terapeutica del ritm o . 85

1. R itm o -e fe c to beneficioso, no por distracciôn, 85

2. R itm o -e fe c to beneficioso, no por enmas-

caram ien to . 89

3. R itm o -e fe c to beneficioso por hacer inservible la

retro alim entaciôn aérea y ôsea. 89

4. R itm o -e fe c to beneficioso, no por len tificaciô n . 90

5. R itm o -e fe c to beneficioso, no por inducida regu-

iaridad en el habla. 91

6. R itm o -e fe c to beneficioso por los mismos factores

que se dan en el canto. 93

7. Resumen. 93

8. Condiciones que reducen sustancialmente el ta r - 99

tamudeo.

1- Esquema de Bloodstein.

2 - Factores de e fe c tiv id a d . 188

3 - Algunas otras situaciones especfficas que

elim inan o reducen el tartam udeo. 181

1. Seguimiento o 30 mb reado. 181

2. L ec tu re sim ulténea. 182

3. L ee r en voz a lta y a coro. 183

4. Hablar en voz baja y susurrando. 183

5. P râctica negativa. 183

6. P râctica masiva. 184


IV

7. R epetlciôn de la palabra flulda, antes 1Q4

tartam udeada.

B. Resumen y valoraciôn de las teorlas organicistas o fisiolôgicas. 104

1.2.2. Teorlas psicolôglcas. 108

1.2.2.1. E l tartam udeo problema psicolôgico. 108

1.2.2.2. E l tartam udeo problema de personalidad. 109

1. E l tartam udeo como conversion somôtica de confllctos emo-

cionales (Freud, 1895). 109

2. E l tartam udeo como un tipo de neurosis de conversiôn pregenital.

(O . Fenlchel, 1946). 112

3. E l tartam udeo como expresiôn inadecuada por im paciencia, vora-

cldad, e inhibiciôn de la agresividad. (Péris, 1947). 118

4. O tros autores psicodinômicos. 122

5. Julcio c ritic o acerca de las teorlas psicodinémicas. 123

1 .2 .2.3 . E l tartam udeo problema del aprendizaje. 126

1. E l tartam udeo problem a de ansiedad condicionada. 128

1. El tartam udeo, problema de ansiedad condicionada a la

disfiuldez y del tartam udeo como un com portam iento instru­

m ental (Johnson, y K n o tt, 1936; Wischner, 1950). 128

2. Teorla de la ansiedad condicionada y del refu erzo positive del

tartam udeo. (Sheehàn, 1951). 128

3. E l tartam udeo por c on flicto aproxim aciôn-evitaciôn. (Shee­

han, 1953). 129

4. Teorla del doble fac to r de la tartam ud ez. (B rutten y Shoema­

ker, 1958). 131

5. T eorla del con flicto del roi social del tartam udo. (Sheehan,

1970). 134
6. T eo rla del tartam udeo por friistraciô n . (Van R ip er, 1972). 135

7. Resumen de las teorla especialm ente oentradas en la ansie­

dad y el conflicto. 135

8. Estudios expérim entales en relaciôn con la ansiedad del

tartam udeo. 139

9. Problemas relacionados con la medida de la ansiedad en el

tartam udeo. 141

10. T ra ta m ie n to del tartam udeo, reduciendo la ansiedad. (O.S.) 142

11. T ra ta m ie n to del tartam udeo, tartam udeando m is fluida-

m en te. (Van R ip er, 1979; Sheehan, 1979; Bloodstein, 1975). 144

12. Exploraciôn del habla e increm ento del habla normal suave,

sin tensiôn. (W illiam s, 1971). 147

2. E l tartam udeo problema del control opérante. 149

1. E l control opérante del habla norm al. 149

2. El control opérante del tartam udeo. 150

1- R efuerzo del tartam udeo. 150

1. R efuerzo negative. 150

2. Producelôn de nuevo patrôn de habla, mediante

elim lnaciôn de un estim ulo aversivo. (R -A .D -) 151

3. R efuerzo positive. 153

2 - Castigo terapeûtico del tartam udeo. 154

1. Con ruido blanco aversivo. 154

2. Con tiem po fuera. (T .E .) 155

3 - R efuerzo terapeûtico de la fluidez verbal del ta r ta ­

mudo. 158

4 - Resumen, valoraciôn y explicaciôn del control de las

contlngencias. 159
VI

1.2.3. Teorlas integrativas del sfndrome tartam ud o. 164

1.2.3.1. C lastficaciô n e integraciôn de los distintos enfoques acerca del

tartam udeo. 165

1.2.3.2. T era p ia integratW a. 168

1.2 .3 .3 . A ctitu d e s de los tartam udos. 168

1. Introducciôn. 168

2. Cam blo cognitive del tartam udo 169

3. Cam bio a fe c tiv o . 173

4. P sico terap ia para los tartam udos. • 176

5. Psicoterapia y terap ia de la tartam u d e z. 177

6. Necesidad o conveniencia de la psicoterapia. 180

7. Ejem plos de terap ia in te g ra tiv a . 181

8. Esguem a-resum en de problemas y técnicas de consejo psicolôgico y

p sicoterapia. 183

9. Resum en. 185

2. Estudio e x perim ental. 188

2.1. J ustificaciôn del trabajo. 188

2.2. P lan team ien to s de problem as. 190

2.3. F orm ulaciôn de hipôtesis. 193

2.4. M étodo. 195

2 .4.1. Sujetos. 196

1. Selecciôn de los sujetos: M ucstreo. 196

2 .4.2. Lugar de la investigaciôn. 198

2.4.3. Aparatos. 199

2 .4.4. M a te ria l de evaluaciôn. 199

1. H is to ria cllnica o anamnesis. 199

2. Evaluaciôn de la personalidad del tartam udo. 199


VII

1 - C uestionario de personalidad de Eysenck y Eysenck. 201

2 - Cuestionario de m otivaciôn y ansiedad de ejecuciôn (M .A .E .) 202

de V . Pelechano.

3 - E scala low a de actitudes hacia la tartam ud ez. (Johnson y

otros). 203

3. Evaluaciôn objetiva del com portam iento verbal del tartam udo. 204

2.4 .5. DiseRo y procedim lento experim ental. 207

2.4 .5 .1 . DiseRos. 207

Z .4.5.2. A plicaciôn de pruebas. 207

2.4.5.3. T era p ia y terapeûtas. 200

2.4 .5 .4 . Consejo Psicolôgico, Psicoterapia y P sicoterapeûta. 210

2 .4 .5.5 . Grupos expérim entales igualados en cuanto a tiem po dedicado. 211

2.5. Anâlisis estadisticos. 213

2.5 .1. N iv e l de significaciôn. 213

2.5.2 Fiab ilid ad de las medida s. 213

2 .5.3. Control del experim entador. 216

2 .5.4. Puntuaciones del tartam udeo en el p re -tra ta m ie n to y ordenaciôn de

los sujetos por rangos en grupos. 217

2.5.5. Bajas personales a lo largo del proceso experim ental y los sujetos y

grupos d éfinitives para el tra tam ie n to estadfstico. 221

2.5 .6. T ra ta m ie n to estadfstico de las variables dependientes y resultados. 226

2.5.6.1. V ariab le tartam udeo. 226

2.5.6.2. Variable actitud al tartam udeo. 230

Z.5.6.3. Variable ansiedad perturbadora ( A j). 238

2.5.6.4. Variable neuroticism o, (N ). 245

2 .5 .6.5 . C orre la d ones. 252


V IIII

2.6. Com probaciôn de hipôtesis. 264

2.7. Conclusiones. 266

2 .8 . Discusiôn general. 268

3. B ib lio g ra fla . 273

4. Anexos. 309
IN T R O D U C C IO N

Uno de los problemas mâs acuciantes de todos los tiempos para el médico, prim ero,

y después para el psicôlogo ha sido el c la rific a r el sfndrome tartam udo. Resultô siempre,

y sigue siéndolo, en sus raices mâs pro fondas, un enigma, no obstante el gran avance que

se ha ve rifica d o en estos ûltimos afios en relaciôn a la descripciôn de caracterîsticas

con stitutivas, y en cuanto a técnicas de intervenciôn terapéutica.

T radlcio nalm en te el tra ta m ie n to ha venido presentando muchisima d ific u lta d , sobre

todo por el problem a de la "recalda", a la que esté expuesto siempre el tartam udo,

aunque haya mejorado por tra ta m ie n to o por recuperaciôn espontanea.

La b ib liog raffa disponible en EspaRa, al respecte, es reducidfsima, con una

inform aciôn de manual excesivam ente escueta, unas veces, y en un contexte no actual,

otras.

L a présente investigaciôn tra ta , por todos los medios, ademés de o frec e r un trabajo

clfnico experim ental

- de presenter una inform aciôn, lo més amplia posible, de lo més im portan­

te , en el pasado y en la actualidad, acerca de la evaluaciôn del

tartam udeo, con una clara conceptual!zaciôn del mismo y de sus

factores constituyentes y accesorios;

- y de exponer, especificando al m éxim o, las teorlas en relaciôn al origen,

m antenim iento, precipitaciôn situacional y tra tam ie n to del tartam udeo.

A qui, como en otras parcelas de la patologla, se concentran todas las teorfas

psicolôgicas, y sus técnicas para tra ta r de c la rific a r el problema y superario.

A ctualm en te el enfoque es in te g ra tiv e . A la visiôn puram ente m édica, orgénica,

sucede la puram ente psicolôqica, y a esta la conductual.

Se esté evidenciando que ni el médico ni el psicolôqo deben centrarse sôlo en lo

orgénico, o sôlo en lo psicolôgico o conductual, sino que la intervenciôn debe ser

com pleja e integral, en todas esas vertientes, y, a ser posible, con la participaciôn en
equipo, de los représentantes de esas dimenslones o niveles.

T anto e l trabajo clfnico, como e l b ib llog réfîco de este trabajo , in ten tan situar el

enfoque hacia el tartam udeo en esta com plejidad de caminos que convergen en el

tartam udo que tartam u d e a , con su orqanicidad, sus im plicaciones psicolôgicas, y su

c om portam iento, en un con texto social.


1. R E V IS IO N DE L A L IT E R A T U R A
Se present an una m ultitud de enfoques, sistemas, teorfas y técnicas de in te r­

venciôn, en relaciôn con la teo rfa y la praxis terapéutica del tartam udeo, y résulta un

verdadero problema reducir a sfntesis y clasificaciôn todo ese m a te ria l acumulado.

L a distinciôn entre teorfa y praxis terapeû tica résulta c la ra , pero d iffc il de llevarla

a la p râctica en cada caso, y en cada sistema, con el peligro de disgregarlas y destruirlas

por fa ita de encuadre en el sistem a re fe re n c ia l.

O tra clasificaciôn que se ofrece comunmente es la siguiente

- Teorfas médicas y fisioiôgicas;

- Teorfas psicoanalfticas y psicodinémicas;

- Teorfas conductistas.

(Y a fe s , 1970, pâg. 136)

Esta clasificaciôn parece un tanto tendenciosa, y da la impresiôn de no reducibles

el sequndo y el te rc e r apartados.

R ealm ente las teorfas psicoanalfticas y psicodinémicas y, tam bién las conductistas,

son teorfas psicolôgicas, y ambas se deben encuadrar en el gran marco psicolôgico,

aunque, como es lôgico, se an enfoques diferentes.

Por ello ia clasificaciôn mâs clara, mâs lôqica, y mâs adaptada a la realidad

b ib liog râfica actual y pasada es,

19 Teorfas fisiolôqicas, segûn el enfoque médico.

29 Teorfas psicolôqicas, segûn el enfoque psicolôgico, que a su vez, se

subdividirfan en

- Teorfas psicodinémicas, psicoanalfticas o no;

- Teorfas conductuales; ■

39 Teorfas inteqratlvas, tanto entre las fisioiôgicas y psicolôgicas, como

entre las psicodinémicas y com portem entales.

Parece que esta clasificaciôn re fle ja exactam ente la evoluciôn histôrica de la

teo rfa y de la praxis terapeûtica en torno al tartam udeo.


H is tô ric a m e n te , prim ero se di6 el enfoque médico, después el psicolôgico, y dentro

de este, p rim ero las teorfas psicodinémicas y especialm ente las psicoanalfticas, y

p osteriorm ente las conductuales, para lleg ar en el présente, al enfoque in te g ra tiv e de lo

fisiolôgico con lo psicolôgico y de lo psicodinâmico en sus aspectos cognitivos, em o-

cionales, actitu d in a le s , con lo com po rtam en tal.

D e n tro de este gran m arco re fe re n c ia l discrim inarem os entre lo teô rico , en

relaciôn con las hipôtesis acerca del origen, m an ten im ien to , y p recip itaciô n de! ta rta m u ­

deo, su conceptualizaciôn y factores, y la praxis tera p e û tic a con sus procedim ientos

especfficos de intervenciôn.

A l final de cada apartado daremos un resum en-valoraciôn de aquellos puntos que

juzguemos més im portantes.

Hem os recogido tanto el m a te ria l actu al como el tra d ic io n a l, pues ésto es

necesario para com prender ambos, ademés de qué teorfas abandonadas se estén de nuevo

replanteando a la luz de otros datos cientfficos. P a re ce como si todo lo abservado

c lîn ic a m e n te , y muchas de la inferencias realizadas, aporten valid ez perm anente,

aunque, por el m om ento no se sepa o no se pueda encajar en el todo re a l, como piezas de

un puzzle d iffc ll.


1.1. C O N C E P T U A L IZ A C IO N Y F A C TO R E S D E L T A R T A M U D E O .
1.1.1. IN T R O D U C C IO N

D u ra n te los ûltimos 30 aflos se ha dado un gran Interés en dem ostrar que el

tartam udeo era debido a factores am bientales. E llo ha llevado a investigar las d lfe re n -

cias o varlaciones del tartam ud eo .

Se ha planteado tam bién el problema de si entre el habla normal y la tartam udez

hay sélo una d iferen cia c u a n tita tiv a dentro de un continuo unidimensional, o si, por el

con trario , se tra ta de dos realidades c u a lita tiv a m e n te d ife re n te s , bidimensionales.

E l problem a se inicié en relaciôn con el tartam udeo de los nifios, pregunténdose si

la c a ra c te rls tic a disfiuidez del niRo era tartam udeo o no.

Los estudios de Wendell Johnson (1956), dieron base para pensar que la d iferencia

es d iffc il de especificar, llegando incluso a decir, que, realm en te, no hay d iferen cia

esencial.

El mismo Johnson (1956), ha argüido que una d efiniciô n verdaderam ente objetiva

del tartam udeo es "imposible" y que el nifio se con vierte en tartam udo cuando sus padres

o compaReros lo clasifican de esta manera.

C ie rta m e n te si comparâmes a los tartam udos més flufdos con los no tartam udos

menos flufdos resultaré muy d iffc il clasi ficarles corre c ta m e n te , aûn a los expert os del

lenguaje.

Si se c a liftc a el tartam ud eo, del nIRo, segûn c ie rta s caracterîsticas, se veré la

d ific u lta d de d ife re n c iarlo de la "disfiuidez normal" del niRo no tartam udo.

L a tab la siguiente de Johnson (1956), ofrece las diferencias c u an titativas entre

niRos considerados "tartam udos" y "no tartam udos".


N um éro promedio de varias clases de fa ite s de fluidez por

cada 100 palabras en el habla de 42 tartam udos y de 42 no

tartam udos(Edad M edia: 5 afios)

Tipo de fa lta de flu id ez Tartam udos No tartam udos

- Interposiciôn.................................. ......................... 2,9 % 2,7 %

- R epeticiôn de p arte de palabra................... 4,2 % 0,4 %


- R epeticiôn de toda la palabra.......................... 4,5 % 1,2 %

- R epeticiôn de frase............................................. 1,4 % 0 ,5 %

- Revisiones................................................................ 1,4 % 1,5 %

- Frases incom pletas............................................... 0,2 % 0,05 %

- Palabras interrum pidas 0,1 % 0,03 %

- Prolongaciones....................................................... 1,5 % 0,15 %

Po steriorm ente, el mismo Johnson (1961), am plia esta visiôn a los adultos.

Este juicio acerca de la d ific u lta d diagnôstica del tartam udeo y de su d iferen cia

real de la disfiuidez del "no tartam udo", aparece bastante extendido y aceptado entre

muchos teôricos y profesionales patôlogos del habla.

West's (1958), llega a decir que "todo el mundo, menos 16s expertes, saben lo que es

el tartam udeo". Com o si realm ente hubiese una d iferen cia real y algo muy especffico, en

el tartam udo, fâc ilm en te id e n tific a b le , pero d ific ilm e n te dem ostrable con datos y

factores.

Las investigaciones, en este campo, ofrecen tam bién datos que evidencian que los

patôlogos "p ric tic o s " del habla pueden id e n tific a r répidam ente, a nIvel p ré c tic o , y de un

modo in tu itiv o , el tartam udeo, a pesar de su fa lta de sutilezas teôricas acerca de la

etiologfa y de los factores esenciales y accesorios.

Incluso, parece que el juicio hecho, a este respecte, por no cientfficos y p ro fe­

sionales puede ser tan certero como el de los teôricos y précticos profesionales. (T u th ill,

1946; Boehmier, 1958; B ar, 1960).


10

Mâa todavCa, los no patôlogos son més coïncidentes en su juicio que los patôlogos; lo

que significa que son més objetivos. Pero esto no significa, en absoluto, que el camino

emprendido por los cientifico s del habla no sea el verdadero, sino que se tra ta de algo

d iffc il de especificar fa c to ria lm e n te y que, poco a poco, se va consiguiendo a c ia ra r la

realidad, que induce la intuiciôn verdadera u ojo clfnico de los no profesionales y

profesionales précticos.

Todo esto, tiene més aplicaciôn en el caso de los "nifios", donde e l tartam ud o es

d ific il de d ife re n c iar del no tartam ud o , que présenta gran disfiuidez.

Pero, en el fondo, aparece un despiste c ie n tffic o por no saber concretam ente qué es

una realidad u o tra , o si ambas son la misma realidad c u a lita tiv a m e n te .

Pero la verdad es que, a pesar de este despiste c ie n tffic o , se van dando pasos

firm es y se va viendo més claro en el camino de la Iden tiflcaciô n, sobre todo, a p a r tir de

los afios setenta.

Wendahl y Cole (1961), a firm a n que el tartam udeo se d iferen cia re a lm e n te del no

tartam udeo o disfiuidez norm al, y otros autores como M etrau x (1950), V o eiker (1944) y

Van R ip er (1954), han demostrado que las faltas de fluidez normales de nifios "no

tartam udos" Incluyen la rep eticiô n de palabras y frases enteras (c a ra c te rfs tic a que, en

algunos casos, persiste en la vida adulte), més que la repeticiôn de sonidos y sflabas

(c a ra c te rls tic a del nifio tartam udo).


11

1 .1 .2. f A C TO R ES D E L T A R T A M U D E O Y DE L A D IS F L U ID E Z N O R M A L .

Para una visiôn integral del sfndrome tartam udo es necesario especiflcar, para no

quedarse en un simple constructo a n tlc ie n tlfic o , Ios niveles y factores que definen el

tartam udeo y la disfluidez norm al. T ra ta ré de I os fenômenos de disfiuidez, y de

tartam udeo, sigulendo, en prim er lugar, la descripciân pormenorizada de los diverses

autores, que comprendan todos los aspectos especificos del sfndrome tartam udo con sus

factores verbales constituyentes, con sus correlates flsicos, autonâmicos y fisiolôglcos -

m otores, y con sus correspondlentes fenômenos psicolôglcos, para term in ar con un

resumen, que desde ml perspective subraye aquellos aspectos més im portantes de la

descripciôn a n te rio r, tan variada en term inologla, en contenldos, y en clastficaciones.

I.I.2 .I. F A C T O R E S VERBALES

A nivel com portam ental nos encontramos con la conducta verbal, que los autores

dividen en: - Fluidez;

- D isflu idez - Norm al;

- Anorm al ("tartam udeo")

(R ile y , 1972; W lngate, 1976; Hood, 1976,.,)

Pero es necesario d éfinir la conducts verbal en términos de respuestas especfficas,

seleccionando las caracterfsticas adecuadas topogrâflca y funcionalm ente.

Para W ingate (1976) es necesario id e n tific a r los factores esenciales del tartam udeo

para - L Ie g a r a un pronéstico sequro;

- P réparer y aplicar una terapia apropiada.

Segûn Cooper (1979) e l problems de d éfin ir el tartam udeo es "un problems mfis

teôrico que re a l, ya que padres y terapeutas pueden determ iner con confianza cuândo un

nifio esté iucliando con su disfiuencia o experim entando sentimientos que podrfan

exacerbar el problems, aunque se dan casos de ninos con "disfluencia muy marcada" sin

aparente lucha-esfuerzo y sin respuesta emocional.

C ie rta m e n te , esta apreciaciôn subjetiva (Cooper, 1979) es una identificacién


12

in tu itiv e y no e s p e c ific a tiva . Es necesario llegar a una discrim inaciôn especifica de

elementos o factores esenciales del tartam udeo basada en la observaciôn m etôdica y en

la Investigaciôn.

R elaciô n de facto res verbales de disfluidez norm al y anorm al o tartam udeo

1. R E P E T IC IO N E S

1) C la s ific a c ién

- C o lom bat, 1034 (citado por Pichon, 1967-1973) insiste en que un aspecto esenciai

del tartam ud eo es la rep e tic lé n convulsive. Segün él, e l tartam udeo coreico (fre n te

al le té n ic o , que consiste en un bloquée inm obilizador muscular, denominado

"tânico" llamado p osteriorm ente "clônico') consiste en la repetlcldn convulsive de

una sllaba, antes de que com ience o continue la emisiôn de una frase.

- L a Escuela de Vlena (Froeschols y discfpulos, 1950), distingue e n tre las rc p e tl-

ciones

- p rim aries, que se re a liza n siguiendo un ritm o norm al de elocuciân;

- espasm6dicas, ("clonus”), en que las consonantes se ven perturbadas

por tremolacionfes de los mûsculos artic u la to rlo s .

- Johnson y K n o tt (1936) distlnguen e n tre rep etlciô n de

- p arte de palabra;

- toda la palabra;

- frase.

- Pichon (1967,1973), a firm a que existen dos tipos de repeticiôn

- p a llfe m ia pura, sin sobresalto ni impulsiôn convulsive incoercible

muscular;

- cl6nica("espâstica" o "eclâm p tica") con sobresalto e impulsiôn convul-

siva incoercible muscular.

- Launay, 1967-1973 (en introducciôn al libro de Pichon, 1967-1973) distingue entre

repeticiones de fonemas,de sllabas,o de palabras que pueden ser


13

- simples repeticiones, a las que denomina "tartam udez fisiolôgica", sin

tensiân muscular, y que no es propiam ente tartam ud ez.

- repeticiones con tensiôn muscular,que son ta c a ra c terls tic a de ta r­

tam udez.

Brow nell (1973) especifica entre

- repeticiôn de unidad monosilôbica

- sonido;

- sllaba;

- palabra monosilôbica.

- repetlciôn de unidad pollsilfibica

- palabra;

- frase.

■W ingate (1976) distingue entre

- repeticiôn elem ental de fonem a, grupo fonético o sllaba, que es fac to r

esenciai del tartam udeo si posee, ademés de esta lonqitud minim a

- très o môs repeticiones por momento;

- sobreesfuerzo indebido;

- y , a veces, pausa o intervalo anormal entre las re p e ti­

ciones;

- repeticiôn de palabra monosilôbica, que puede ser un fac to r anorm al si

va acompafiada de otros indicios anormales;

- repeticiôn de varias sllabas, como p arte de palabra, palabra entera y

frase, y que no es fac to r esenciai.

■ Hood (1977) hace una c la ra distinciôn entre

- repetlciôn audible -vocalizada de

- p arte de palabra;

- palabra;

- varias palabras.
14

- rep etlciô n audible -no vocalizada de

- p a rte de palabra.

- R yan (1979) distingue e n tre

- rep eticiô n de p arte de palabra;

- rep etlciô n de palabra.

2) Las repeticiones monosilébicaa de palabras polisfiabas y el tartam udeo

- Los estudios de "reacciôn oyente", ban mostrado gran acuerdo en c la s ific a r làs

respuestas de sonido y sllaba, como tartam u d e o . (D avis, 1939; V o eiker, 1942;

B oehm ler, 1958; G iolas y W illiam s, 1958; W illiam s y K e n t, 1958; E m rick, 1971);

- Los padres de los "niPios tartam udos", Inform aron de la presencia de rep etlciô n de

sonidos y sllabas, en el com ienzo de la ta rta m u d e z, sign ificativam ente més a

menudo que los padres de un grupo Ignalado de "niPlos no tartam udos". (Johnson,

1959)

- Segûn muchos autores representatives, sôto la re p e tlc iô n de unidad monosilôbica,

o de m ener extensiôn, sea audible, o no (Hood, 1977), es Indice de tartam u d e z

(R ile y , 1972; W eb ster,1979...) si posee o conlleva, estos indicadores

a) Tensiôn espasmôdica; (C o lo m b a t, 1834; Pichon y Launay, 1967;

Cooper, 1973, 1976; W ingate, 1976);

b) Van R ip er (1971, a) exige ademâs, que estas repeticiones espas-

môdicas

- se den, dentro de una m uestra rep resentativa de 500

palabras, en el 2% o mâs de las palabras;

- seen très o més repeticiones por momento de tartam udeo;

- conlleven patrones Irregu lares del habla.

c) C oncom itantes flsicos observables como

- sobreesfuerzo (W ing ate, 1976; W ebster, 1979);

- p recipitaciôn (W lngate, 1976);

- posturas intencionadas (W ebster, 1979).


15

- visibles movim ientos oistractivos extrados de cuerpo, cara

y boca (R ile y , 1972; W lngate, 1976; Webster, 1979; Pichon y

Launay, 1967-1973; R ile y , 1972; W lngate, 1976; Webster,

1979).

Estos concom itantes flsicos observables, por lo menos, en frecuencia y

cantidad, son algo esenciai del tartam udeo, en etapas ya evoluclonadas

y complejas.

3) R epeticiones de unidad polisilébica, como de parte de palabra, de palabra entera, y de

frase, no es considerado como fa c to r esenciai del tartam udeo por todos estos autores y

especialm ente por W lngate, 1976, que lo tra ta extensam ente.

2. P R O L O N G A C IO N E 5 Y BLOQUEOS

1) D e fIn ic iô n y clasiflcaciôn

Diversos autores incluyen la prolongaciôn y el bloquée como fa c to r esenciai del

tartam ud eo. L a term inologla empleada es d ife re n te y diversa, pero indirectam ente se

aprecia, a través de esta term inologla diversa y clasificaciones, unos mismos contenldos,

que podrian quedar incluldos en "prolongéeiones" y "bloquées", y a veces, en "pausas

tensas" y en "hesitaciones".

- C olom bat (1834) especifica el tartam udeo teta n ic o , al que, en la actualidad, se da

el nombre de tônico, que consiste en un estado de inm obilizaciôn muscular que

impide to ta im e n te el habla.

- La Escuela de Viena, describe el "estadio tônico", en el que el habla sufre

..iterrupciones (no em ite sonido); el enferm e se pone rojo, casi se asfixia e tc ..., y

luego se dispara, a menudo, con ritm o "taquifém ico".

- Pichon y Borel-M aisonny (1967-1973) resalta el " tartam udeo tônico con bloquée

espasmôdico del habla".

- Launay, (1967-1973), menciona las "tensiones tônicas": bloqueos con tensiôn

espasmôdica.

- Em rick (1971); habla de "Prolongaciones o fonaciones disritm icas".


16

- R ile y (1972), distingue entre

- bloquée, que es una prolongaciôn a rtic u la to ria silenciosa;

- Y prolongaciôn de sonido, a la que llam a propiam ente prolongaciôn.

- Van R ip er, (1971) a) a firm a que la prolongaciôn es c rite ria de disfluidez anorm al o

tartam ud eo , si la prolongaciôn

- se da en el 1%, o mâs, de las palabras dentro de una m uestra

rep resentativa de 500 palabras;

- tiene un segundo o mâs de duraciôn.

- W lngate (1976) a firm a que

- prolongaciôn es una extensiôn del fonem a, mâs allô de su duraciôn

apropiada;

- es obvio que no puede in c lu ir mâs de un elem ento verbal;

- es fé c il de d e ta c ta r por "violentas contracclones lingülsticas sin

interrupciôn y con duraciôn inapropiada".

- que la prolongaciôn puede ser

- silenciosa por bloquée artlc u la to rio ;

- audible.

- Hood (1977) distingue entre

- prolongaciôn de sonido que consiste en une interrupciôn audible

vocalizada;

- fiia c iô n silenciosa. de postura a rtic u la to ria , que es una interrupciôn

inaudible.

- E m ric k (1971) habla de las "fonaciones d isritm icas como prolongaciones sonoras

discordantes.

- W ebster (1979) menciona

- e l bloqueo fonatorio;

- la prolongaciôn de sonido.
17

Tanto una como la otra conllevan sobreesfuerzo, p recipitaciôn y posturas extradas.

3) PAUSAS

- Brow nell (1973) hace una distinciôn entre pausas

- no llenadas que pueden ser qram aticales (pausas normales en las

junturas q ram aticales, y no qram aticales, o vacilaciones o hesitaciones,

que son pausas anormales con tensiôn y duda;

- llenadas con interjecciones de sonidos simples o de palabras.

Parece que las pausas no llenadas, no qram aticales o vacilaciones, con tensiôn, se

corresponden con los bloqueos (no sonoros) y que las pausas llenadas con inter*

jecciones de sonidos simples se podrfan corresponder con las prolongaciones y

bloqueos sonoros.

- W ingate (1976), a firm a que las pausas o hesitaciones son intervalos silenciosos en

el habla. C la s ific a las pausas en

- pausas o hesitaciones normales, que son voluntarias, m éditatives, o

circunstanciales.

D ic e que no hay ninguna razôn para sospechar que la lonqitud de la

pausa sea de p a rtic u la r relevancia.

- pausas o hesitaciones anormales, que son involuntarias, y se las conoce

por bloqueo. Se distlnguen de las normales por

- factores visuales, que ocurren durante o al final de la

pausa, como movimientos exagerados e inapropiados de boca

o de cara;

- factores auditivos del sonido siquiente a la pausa, como

rep eticiô n, prolongaciôn sonora...;

- localizaciôn inapropiada;

- por su duraciôn inapropiada.

a. R AP1D ËZ-PR EC IP1TA C 10N

Hood (1976), afirm a que esta "es una de las caracterfsticas mâs aparentes del

tartam udo". (Hood, 1976; P arellada F eliu , 1973).


18

5. P A L A B R A S Q U E B R A D A 5 O R O T A S

Las palabras quebradas o ro tas, frecuentes en los tartam udos, no son sino la

résultante de los factores esenciales como la rep etlciô n , la prolongaciôn a rtic u la to ria ,

sonora e inaudible, o el bloqueo por incapacidad m om entanea a rtic u la to ria , por lo que

tienen de a lte ra ciô n de un sonido o sllaba de una palabra.

6 . T E N S IO N V E R B A L

Consiste en im p rim ir al habla una violencia y sobreesfuerzo cla ra m e n te percep­

tib le , a lo largo del dlscurso del tartam ud o.

7. D E F IC IE N T E V O C A L IZ A C IO N -A R T IC U L A C IO N

N o rm alm e n te ésto es debido a la ansiedad y p recipitaciô n, no a la f a lta de

capacidad o habilidad para vo c a liza r o a rtic u la r.

En ocasiones, se encuentran tartam udos que vocallzan y artic u la n m al; entonces

habrïa que pensar en que el mismo tartam ud eo pueda ser un résu ltan te de esta fa lta de

habilidad que produce inseguridad, ansiedad y tartam ud eo.

B. A L T E R A C IO N D E L R IT M O VE R B A L

Esta alte ra ciô n es algo im p ortan tlsim o en el tartam ud o.

Pichon (1973) c la sific a las alteraclones ritm ic a s del tartam udo en

- taq u lfe m ia o rapldez preclpitada del habla, tan frecuen te en el

tartam ud o, y tan condlcionante del tartam udeo;

- b raqu ifem ia o le n titu d , que sue le ser intenclonada, y suele darse

cuando el tartam udo tra ta , con la le n titu d v erb al, de superar el

tartam udeo;

- festinaclôn que incluye, por una p a rte , le n titu d verbal, que poco a

poco va degenerando en p recipitaciô n y b raqu ifem ia.

- d is ritm ia verbal, cuando las frases estén cortadas en unidades

acentuadas anorm alm ente;

- habla escandida, propia de la disfem ia asinérgica cerebelosa, en donde


19

- cada acto da emisiôn lingüFstico exige esfuerzo violento;

- y cada sllaba estâ como desligada del resto, y aparece

como separada o "disgregada".

9. R E T R 0 C E S 0 5 Y NUEVOS IN T E N T 0 5

- Hood (1976) menciona esta alteraciô n unida h "palabras rotas". El retroceso

supondrla on intento fallido de pronunciaciôn de palabra ("palabra ro ta") y séria una

vueIta atrôs, para intentar, de nuevo, una buena pronunciaciôn. Esto se da frecuen te-

m ente en los tartam udos.

,10. R E V I5IO N E 5

L a revlsiôn es una pausa Intenclonada y funcional, que sôlo se conoce por el

testim onio del sujeto, o por la interpretaciôn (Hood, 1977), y que consiste en atender a

algo que se ha dicho, para ver cômo se ha dicho, o a algo que se ha om itido...

Segûn W lngate (1976), las revis!ones

- provocan cambios y alteraclones en la estructura m orfolôgica, sintéc-

tica y fonética del habla, y en los mismos contenldos;

- se las considéra como disfluidez normal y se las encuentra en todos los

habtantes, sin relaciôn esenciai con el tartam udeo, aunque vayan

frecuentem ente con él, debido a la inseguridad verbal y situaclonal que

las condiciona.

Las revisiones no constituyen fac to r esenciai del tartam udeo y pueden darse, aûn

frecuentem ente en hablantes normales con disfluidez (Van R ip er, 1971 a; W ingate, 1962,

I9 6 0 , 1976; W ebster, 1979), y son una aportaciôn de los psicolingülstas (G regory, 1979).

11. C O M P O R T A M IE N T O S DE E V IT A C 1 0 N -E 5 C A P E

Dentro de este apartado se integran una serie de com portamientos funcionales e

instrum entales que tratan de e v ita r o huir del fonema, palabra o situaciôn tem ida (Hood,

1976) como

- interposiciones, (o introyecciones, interjecciones, em bolofrasias...) que consistée


20

en e n tre c o rta r y e n tre m e te r sonidos, sllabas, palabras o frases como "eh", "oh", ya

sabe usted, pués, e tc ... (Pichon, 1967-1973; Hood, 1976; R ile y , 1972...). Brownell

(1973) las considéra como pausas o intervalos llenados de sonido.

Algunos las consideran como pausas llenadas de sonido, ya que son elementos ajenos

al dlscurso y no integrables n atu ralm en te,(B row nell, 1973; W ingate, 1976; Hood,

19 7 7...)

L a interposiciôn para que constituya un fac to r esenciai del tartam udeo debe ser

monofônica o silâbica y ser e m itida con esfuerzo inapropiado visible. Es conside­

rado como com portam iento intencionado o e v ita tiv o del precom ienzo (Hood, 1976).

- arranques, a los que algunos autores denominan tam bién "principios o iniciadores"

(Hood, 1976; W ebster, 1979) o "form as verbales" o "m uletillas" (W lngate, 1976)

5e los considéra como fa c to r intencionado (Hood, 1976) y fa c to r accesorio (Hood,

1976; W ingate, 1976; W ebster, 1979).

- formas verbales (W lngate, 1976). Son una fo rm a de "in terjecciô n norm al" e

incluyen "expresiones verbales" de una palabra o varias palabras. Estân asociadas

con senales de lucha y esfuerzo para pasar un punto dificultoso (" in te n d onados").

Se localizan en puntos re la tiva m e n te inapropiados dentro del con texte del mensaje.

O curren inm ediatam ente antes de un punto en el que podria ocu rrir un tartam udeo.

A veces, con su u tlliza c ié n , se puede e v ita r el tartam udeo, pero otras veces no se

consigue, por lo que suelen ir seguidas de évidentes repeticiones y prolongaciones

monosilôbicas.

Algunos los consideran como verdaderos "arranques" o "iniciadores" del ta r­

tam udeo. Son el resultado de un aprendizaje. Los tartam udos sueleri ser sumamente

hébiles para usarlas, como si fuera "elocuciôn", de ahf la d ific u lta d de detectarlas.

- la sustituciôn de palabras, es muy frecuen te en el tartam udeo, y es, sin duda

alguna, un com portam iento e v ita tiv o e intencional para huir de aquellas palabras

"tem idas" (B ru lte n y Shoemaker, 1967; Hood, 1977..,).

C o nstitu ye, sôlo por si mismo, un fac to r accesorio del tartam udeo (W ebster,1979).
21

- circunloquios, que son un com portam iento intencionado para e v ita r una fonaciôn

"peligrosa", y consistirfa en un rodeo linqüfstico g ra m a tic al. (Hood, 1976).

- palabras o frases incom pletas, y que consisten en la omisiôn de algûn sonido,

sllaba, palabra o palabras (Brow nell, 1973; W ingate, 1976), y suponen un com porta­

m iento intencional para e v ita r el "tropiezo peligroso" (W lngate, 1976) o la misma

emisiôn del habla, por lo que ésta tiende a abreviërse, a incom pletarse, a

suprim irse...
22

I.I.2 .2 . C O N C O M IT A N T E S A U T O N O M IC O S

Diversos autores, en relaciôn con los factores fisiolôgicos del tartam udeo, se han

centrado en los "Concom itantes autonômicos" del tartam udeo.

Las respuestas alteradas autonômicas de los tartam udos se han venido utilizando

frecuen tem ente como vàlidos indicadores de la tensiôn em ocional, y ansiedad reaccional

y situacional, que sufre el tartam udo en sus accesos de a lte ra ciô n verbal.

Se distinguée, las siguientes respuestas, que frecuen tem ente se han venido u tilîz a n -

do en la medida de la ansiedad relacionada h ip o té tic a m e n te con el tartam udeo?

D Sudor p alm ar (SP)

Diversos autores afirm a n quo el sudor de la palm a de la mano es vâlido como

m edida de la respuesta autonôm ica de la em ocionalidad en pacientes neuropsiquié-

tricos. (Silverm an y P w e ll, 1944; Gladstone, 1949; B ixenstine, 1955; Kuno, 1956;

B ru tte n , 1957; Davis, 1957; e tc ...)

- Haywood (1963) a firm a que el sudor palm ar del dedo es un Indice vâlido de la

ansiedad. M idiô el ritm o cardlaco, la preslôn del pulso, y el sudor palm ar, antes,

durante, y después de una prueba con feed-back a u d itiv e demorado (R A D ) y

concluyô que el S.P. es una medida, fécilm en to In te rp ré ta b le , de los cambios

momentaneos del n ivel de acliva c iô n fisiolôgica, y especialm ente de la ansiedad

relacionada con el habla.

En relaciôn con el m étodo concrete para la medida del sudor palm ar, M ow rer (1953)

a firm a que e l método colo rim etro , tien e a lta va lid e z, y es menos compllcado y més

libre que cualquier otro para la medida fisiolôgica de la ansiedad.

- G ray y B ru tte n (1964) insisten en que la medida del sudor palm ar (S.P.) es un

Indice vâlido de la ansiedad y que se consigue fâc ilm en te por el método del

Sudorim etro de L a b lin e .

2) Conducciôn e ld c tric a de la piel (R .G .P .)

- Adams y Vaughn (1966) afirm a n que "un examen de estas varias opciones
23

fisiolôgicas (G ra y , 1961, 1963; G ray y B ru tte r. 1964), ha llevado a conaeguir dos

métodos - el sudor palm ar;

- y la conducciôn e lé c tric a de la piel (R .G .P .).

Ambos aparecen librarse de influencias contam inantes, mâs que otros procedlm len-

tos. E l més e fic le n te de éstos parece ser la conducciôn e lé c tric a de la piel".

- L o mismo vienen a a firm a r R eed y L in gw all (1976), respecte a la R .G .P ., como

p arâ m e tro fisiolôgico de la ansiedad.

3) R itm o cardlaco y presiôn sanquinea

- Hayw ood, (1963) u tillza n estos parâm etros fisiolôgicos "antes, durante, y después

de una prueba de R .A .D . (re tro a lim e n ta c iô n auditive dem orada), como indicadores

de la ansiedad en tartam udos.

4 ) Trastornos respiratorios del tartam udo

- L eg ry (1934), discipulo de Pichon, en su tesis doctoral, a firm a que los trastornos

respiratorios, por acusados que sean, sôlo aparecen con ocasîôn del habla o de su

preparaciôn.

- A insw orth (1939) dice que los tartam udos m ientras tartam udean presentan

a lteraclones respiratorias.

- M ohr (1951), insiste en que fuera del inmedi atam ente antes, y durante el habla,

los tartam udos no son, de ninguna m anera, torpes en el uso voluntarlo de la

m usculature resp iratoria.

- Pichon (1967-1973); "Todas las teorfas que prelenden h allar en los trastornos

respiratorios p rim itiv e s la causa de la tartam ud ez deben ser declaradas caducas".

- M itrin o w ic z (citado por Pichon, 1967-1973) a firm a que pretende subrayar la

im portancia de los trastornos respiratorios en la tartam udez y que los explora

m ediante "radioscopia del diafraqm a". Concluye finalm en te que, en el estadio de

repeticiôn p rim a ria , los movim ientos del diafraqm p son normales: durante el habla,

ese tabique m ioaponeurôtico se hunde râpidam ente en el momento de la inspira-


24

ciôn, y vuelve a levantarse lentam en te durante la emisiôn llngO lstica, segûn las

propias necesidades de esa emisiôn.

En cuanto a la a lte ra ciô n del ritm o c in é tic o , al c a ré c te r sincopado de los

m ovim ientos, a la disminuclôn de la excursiôn, a la a s im e trla la te r o la te r a l, a la

aslncronfa de los m ovimientos del d iafrag m a con los demés elem entos musculares del

habla, y especialm ente a la anticipaciôn del com ienzo de la ascensiôn re s p ira to ria del

d iafrag m a, sôlo en el perfodo tônico o sincinético de la ta rta m u d e z, aparecen a través de

la radioscopia del d ia fra q m a .

- Autores modernes, especialistas en ta rta m u d e z, a firm a n que el tartam u d e o es "el

resultado de la no coordlnaciôn de los procesos respiratorios, fonatorios y artic u la to rlo s "

(W ayne, 1976; Perkins, 19 7 9).

- O tros autores modernes, recalcan que la respiraciôn esté frecuen tem ente

interrum pida y es irre g u la r, durante el tartam ud eo (Beech y F ra n s e lla , 1968; Cooper,

1973, 1976, 1979; A z rln y Nunn, 1974; W aÿne, 1978).

- Segûn Santacreu Mas, Cardona y C arrobles (1980) "Los sujetos tartam udos,

durante la le c tu re , presentan una reducida tasa de inspiraciones (M e d ia = 7*22,

fre n te a M edia = 8'00, de no tartam udos), con expulsiôn répida, resultando un ritm o

resp irato rio a lte ra d o .

En le conversaciôn esponténea, el grupo de tartam udos o frec e una media de

inspiraciones de 5'22 f rente a 7'88 del grupo de no tartam udos (d ife re n c ia

sig n ific a tiv e al 1%).

5) Tensiôn muscular (R .E .M .G .)

Diversos autores a firm a n que la tensiôn muscular aparece como una c a ra c te rls tic a

tlpica del tartam ud ear (Hanna y C o l.,1975; Lanyon, Barrington y New m an, 1976;

Lanyon, 1977; Hood, 1977) especificando

- tensiôn muscular de larinqe y tra c to bucal (C ooper, 1973, 1976, 1979; Hanna y

otros, 1975; W ebster, 1979...);


25

- tensiôn del masetero (W illiam s, 1955; Shrum, 1967; Lanyon y otros, 1976);

- patrôn muscular defectuoso (A z rin y Nunn, 1974; Wayne, 1978);

- el grupo de tartam udos présenta, durante la lectu ra una media de actividad E M C ,

de Î'OO fre n te a l'4 4 en el de los no tartam udos (diferencia significative al 1%); y

respect!vam ente en el habla esponténea, I ' l l fren te a l'5 5 (diferencia sign ificativa

al 1% ). En la situaciôn de sllencio, 3'11 fre n te a 3'77; no hay diferencia

sig n ific a tiv a (Santacreu Mas y otros, 1980).


26

1 .1 .2.3 . m o v im ie n t o s C O R P O R A LE S A 5 0 C 1 A D 0 S

E l p arâm etro de concom itantes flsicos asociados es c lln icam en te im p ortan te,

porquo no puede deducirse solam ente de tas medidas de frecuen cia, duraciôn... (T r o tte r ,

1959; R ile y , 1972).

A estos m ovimientos corporales concom itantes del tartam ud eo, algunos autores los

denominan "sincinesias" o "tics nerviosos".

- La escuela de Viena (Eroeschels, 1950), a firm a que el - estadio de los

m ovim ientos asociados, en terrenos més o menos alejados dei propiam ente fônico,

comprende de los

.1) Corporales: —cabeza, —cara, —tronco, —hombros, —

extrem idades...; 2) Respiratorios

Segûn esta escuela tiene un interés un poco secundario, la descripciôn en d eta lle ,

de dichos movimientos.

- Pichon y Borel-M aisonny (1967-1973) c iasifica los m ovim ientos corporales acceso-

rios del tartam udeo (" trastornos asociados") en

- corpora les-m otores;

- vasomotores;

- respiratorios.

Para L eg ry , 1934 (citado por Pichon), el slndrome del balbismo comprende

- el tartam udeo (slntom a de la tartam udez);

- y los trastornos asociados;

- R ile y (1972) divide a los concom itantes flsicos distractivos en

- sonoros;

-y en visibles, relacionados con la cara, cabeza, y extrem idades.

- Launay, 1973 (citado por Pichon) clasifica los trastornos secundarios fisiolôgicos

-musculares: cuerpo, cara, diafraqm a;


27

-a rrftm ia s respiratorias;

-vagosim péticos.

- Cooper (1973,1976,1979) habla de los fenômenos relacionados con e l tartam ud eo ,

que divide en

-tensiôn muscular;

-m ovim ientos corporales extraRos de cuerpo, cara y boca;

-respiraciôn interrum pida y frecuen te durante las repeticiones.

- W ingate, (1976) c lasifica los factores accesorios, en

- movim ientos relacionados con el habla (area de boca), que son indicadores de

"esfuerzo inapropiado", y no es seguro que sean aprendidos; pueden ser "espas-

môdicos". Estân localizados en la boca, labios, lengua,...

- movim ientos del cuerpo, que son indicadores de "esfuerzo inapropiado"; y mâs que

aprendidos, pueden ser "espasmôdicos”. Estân localizados en cabeza, cara, cejas,

n ariz, tronco corporal y extrem idades.

- W ebster (1979) incluye dentro de los factores accesorios corporales no re la c i­

onados con el habla

- cambios en la tensiôn muscular;

- cambios posturales asociados con intentos de hablar;

- gestos faciales;

- despertam iento del S.N .A .


28

I.I.2 .4 . F E N 0 M E N 0 5 P 5IC O L O G IC O S Y P E R 5 0 N A L ID A D D E L T A R T A M U D O

Todo el ser del Individuo esté implicado en el tartam udeo.

Ademôs de las ralces y repercusiones blotégicas, nos encontram os con el nivel

psicolôqico (consciente e Inconsciente) en su dlmensiôn tanto psicodînémica como

conductual.

En relaciôn con la personalidad estructura! del tartam udo Sheehan (1953) y

Goodstein, (1958) afirm a n que "no hay evidencia de que sean, en alguna form a, diferen tes

los tartam udos en cuanto a c a ra c terîs tic a s de personalidad".

C le rta s diferencias, en tests, como depresiôn, desénimo, ansiedad, intranquilidad,

inhibiciôn en im pllcaciôn verbal y aislam iento parecen ser no causa sino e fe c to de la

misma tartam u d e z. (Johnson, 1956; Yates, 1970).

Esta constataclôn de Johnson, recogida por Y ates, incluye una relaciôn de aspectos

psicolôgicos alterados del tartam udo, que no sabemos, con segurldad, en gué medida se

apartan de la norm alidad o no. L a opiniôn actual més generalizada es que el tartam udo,

en g en eral, no posee, como tartam udo, una personalidad estructura! més anorm aiizada

que el resto de la poblaciôn; aunque se adm ite (como a firm a Johnson) que, debido a su

tartam u d e z, como problèm e, dentro de una dlmensiôn social y cu ltu ral, vive més

p ro blem atizado , y con una tendencia a la depresiôn, desénimo, ansiedad... y al com porta­

m iento e v ita tiv o , con un increm ento, a su vez, de la ansiedad, desénimo, e tc ...

L a nociôn de que el tartam udeo es un sfntoma de algûn conflictc neurôtico

subyacente, o de que es un indicatlvo de una perturbaciôn séria de la personalidad parece

no ten er ninguna base en la realidad. Los tartam udos parecen d ife rir, casi en la misma

fo rm a que los normales, de los pacientes neurôticos o psicolôgicos.

Lo que en realidad, es extraordin ario, es el hecho de que més tartam udos no

desarrollen serios trastornos de lo personalidad (Y ates, 1970).

En térm inos generates, las teorfas pstcodinémicas han venido considerando el

tartam ud eo como un indicatlvo de con flic to , de perturbaciôn de la personalidad, de

agresividad devoradora, o de hostilidad (Santostefano, 1960; Péris, 1947...)


29

Segûn Y a te s (1970), "no hay ninguna evidencia respecto a que los tartam udos sean

més o menos neurôticos que los no tartam udos. Sin embargo, continûan desarrollôndose

estudios que intentan dem ostrar ésto. Asf Adams y D ie tz e (1965) encontraron que los

tartam udos presentaban tiem pos de laten cia sign ificativam ente més largos para palabras

que indicaban culpa. Una vez més, se deberé aciarar que estos tipos de perturbaciôn

tienen igual probabilidad de ser resultado del tartam udeo que de ser la causa de él".

Lo que si podemos a firm a r, es que frecuentem ente el tartam udo sufre problèmes

psicolôgicos, y que éstos, aunque no sean acontecim ientos etiolôgicos, en un p rim er

mom ento, sf lo son en el momento actual, ya que estén manteniendo y precipitando el

mismo tartam udeo.

Bloodstein (1960 a y b; 1961), como resultado de un anéllsis cuidadoso de los

registres de muchos cientos de tartam udos, concluyô que el tartam udeo se desarrolla en

cuatro etapas. En las dos p rim eras, el d efecto re a l del habla se desarrolla sin ninguna

pertubaciôn de personalidad précédante o concom itante. En las dos etapas finales, sin

embargo, el tartam udo llega a darse cuenta de que es d iferen te de los de més y

expérim enta d ificultades en la comunicaciôn social. Es sôlo en estas etapas en las que

com ienzan las dificultades de personalidad y el com portam iento social Inadecuado. A la

luz de esta evidencia y de otras parece razonable concluir (Y ates, 1970), que le

perturbaciôn de personalidad es el resultado del tartam udeo, y no viceversa.

Las diverses variantes de esta aproxim aciôn psicodinémica, con vigencia actu al,

quedan recogidas en el estudio de sfntesis de Hahn (1956).

Los estudios centrados en las caracterfsticas personales de los tartam udos resaltan

y subrayan estos aspectos

- respuestas de emocionalidad n eqativa, y necesidad de examen cuidadoso de los

factores emocionales (todos los autores psicoanaifticos y psicodinémicos, y los que

parten de la teorfa del aprendizaje centrada en la ansiedad condicionada, y otros

como G lasner, 1970; G regory, 1973,1979; Hood, 1976...);

- Y a iri y W illiam s (1970), y Woods y W illiam s (1971) pidieron a los clfnicos del habla
30

una lis ts de todos los adjetlvos o palabras que elles preclsaban para describir

adecuadamente a los muchachos tartam udos.

En ambos estudios, los cllnicos describleron tanto a los Jâvenes como r los adultos

tartam udos en términos de caracterlsticas de personalidad, la m ayor p arte de los

cuales eran Indeseables, y en m ayor grade, que las caracterfsticas del hablante

norm al.

- Parece que en el tartam udo se da una "sensibilidad inusual y en alto grado"

(Bloodstein,1958, 1975; Hood, 1 9 7 7 ...)j

- Demanda excesiva de paternallsm o (Bloodstein, 1958; 1975 a).

- "Las m anifestaciones espontâneas de los "oyentes" do tartam udos han inform ado

quo los tartam udos "in ten tan e v ita r y lim ita r Is conversaciôn" (Van R ip e r, 1971 a).

G regory (1973; 1979) aconseja que, durante el p re tra ta m ie n to , debe llevarse a cabo

una exploraciôn psicolôqica del nifio acerca de

- intellgencia;

- emocionalidad;

- espectativas, decisiones y actitudes hacia la terapia.

-Woods y W illiam s (1976), para determ iner si existe un estereotipo de "tfpico

tartam udo", y para id e n tific a r las posibles diferencias de este estereotipo, debidas

a la exposiciôn al tartam udeo, siete grupos de sujetos, clasificados conform e a su

m ayor o menor vinculaciôn con tartam udos, puntuaron sobre 25 escalas, ordenadas

segûn la form a del d lferen cial seméntico.

Estas escalas bipolares fueron hechas con palabras previam ente juzgadas por los

clfnicos como descriptives de los tartam udos y sus antônimos correspondlentes.

Se evidenciô, que existe un fuerte estereotipo de caracterfsticas personales del

tartam udo; que este estereotipo es predom inantem ente desfavorable; y que las

caracterfsticas atribufdes a los jâvenes y a los bombres que tartam udean son

similares (p.267).
71

- Creencias, prejuicios, estereotipos, se dan tanto en el medio social a través de la

lite ra tu ra , te a tro , cine, chistes, como en el individual del que p artic ip a , en a lto

grado, el tartam ud o, y sus fam iliares.

- Muchos autores especlalizados aconsejan una evaluaciôn, previa a la terapia, de la

"percepciôn del tartam ud eo ", al sujeto tartam udo, a padres y allegados (Johnson,

1959, 1967; B ru tte n y Shoemaker, 1967; Cooper, 1973; Erickson, 1969; Gregory,

1973, 1979).

Se aconseja la exploraciôn de actitudes ante

- el habla misma;

- el tartam udeo;

- si mismo;

- los demés

(W illiam s, 1969, 1971; Hood, 1977; W ebster, 1979; Gregory, 1 9 7 9 ;...).

- Hood, (1977) distingue en relaciôn con el momento del tartam udeo los siguientes

pasos, con especificaciôn de actitudes, cogniciones, y emoclones

1) Precom ienzo con, percepciôn emocional anticipada de:- anticipaciôn; - expecta-

ciôn; - tem or; - emociôn negative; - aprehensiôn; - ansiedad, etc .

2) Tartam udeo: "interrupciôn de la fluidez", con com portam ientos de escape-

e v ita c iô n ...

3) Post-interrupciones con culpabilidad; - hum illaciôn; - peticiôn de auxilio; -

vergüenza; - turbaciôn; - evasiôn; - ansiedad; - hostilidad, e tc ...


32

1.1.2.3. R E S U M E N

A través de los autores precedentes que han tra ta d o de los factores verbales del

tartam udeo hemos podido observer

19 que no hay term in olo gla, n' a veces, contenldos coïncidentes;

29 que partiendo de los contenldos conceptueles expresados, se podria llegar a una

cla sific a clô n de los factores en

1. facto res verbales, que a su v e z, se subdividen en

1) factores verbales esenciales y constituyentes del tartam ud eo, y que serlan

a) la repeticiôn motiosilâblca de sonido o sllaba p erten ecien te p rin cip al-

m ente a palabra polisilébica, y a veces a palabra monosilébica

- con tensiôn espasmôdica;

- con très o més repeticiones, por m om ento de tartam udeo;

- en el 2% o més de las palabras em itidas, dentro de una

m uestra representativa de 500 palabras;

- con patrones Irregulares de habla;

- conllevando concom itantes flsicos observables como sobre-

Bsfuerzo, p recipitaciô n, y posturas y com portam ientos In-

tenclonados de huida y evitaciô n del sonido o sllaba

tem idos..;

b) la prolongaciôn sonora, por fljaciô n a rtic u la to ria , de un sonido

- con tensiôn espasmôdica;

- en el 1%, o més, de las palabras, dentro de, al menos, una

m uestra rep resentativa de 500 palabras;

- con una duraciôn de un segundo o més.

c) el bloqueo a rtlc u la to rio inaudible ("pausa tensa", o "hesitaciôn

c o n flic tiv a")

- pero, de alguna manera visible a través de la tensiôn


33

espasmôdica de elementos o zonas impllcadas en el habla;

- En el 1%, o mâs, de las palabras, dentro un una muestra

rep resentativa de, al menos, 500 palabras;

- con una duraciôn de un segundo o més.

Estos factores esenciales parecen estar provocados inm ediatam ente por el ci erre

espasmôdico y distorsionado de la glotis, y por la distorsiôn espasmôdica del

conducto resp iratorio y a rtlc u la to rio , debido a una disfunciôn neurolôgica-m otora

"por variables fisiolôgicas, psicolôgicas o sociales" (Zim m erm ann, Sm ith y

H anley,1981).

2) factores verbales accesorios, que serlan todos aquellos que no poseen

aquellas cara c terls tic a s de esenciales, que se dan frecuentem ente en el tartam u ­

deo, y que son considerados no como tartam udeo sino como simple disfluidez verbal

dentro de lo norm al. Comprendiendo los factores de simple disfluidez norm al como

- palabras o frases incompletas;

- crasis;

- retrocesos y nuevos Intentos;

- interposiciones;

- sustituciones y circunloquios;

- d éfic ie n te articulaciôn y vocalizaciôn;

- alteraciô n del ritm o verbal por taq u lfem ia, b raqu ifem ia, festinaclôn,

d is ritm ia verbal;

- alteraclones qram aticales, m orfolôgicas, sintécticas, fonéticas, etc ,

e tc _

39 que casi todos los com portam ientos en relaciôn con la disfluidez normal y

con el tartam udeo, incluyendo al mismo tartam udeo (segûn las teortas del doble

factor y del tartam udeo como Respuesta de E v ita ciô n ...), se podrfan inclu ir dentro

de los com portam ientos de evitaciôn y escape, pues parecen tener una funcioneli-

dad e intencionaiidad "subjetiva" de evitaciôn de la disfluidez, del tartam udeo, o de


34

sus consecuencias.

49 que los fenômenos psicolôgicos que conlleva el tartam udeo pueden ser

considerados como caracterfsticas psicolôgicas que p erfila n mâs el tartam udeo y le

dan una dlmensiôn Humana profunda desde la persona del tartam udo que sufre, de

alguna m anera, por su problem a verbal dentro de las im plicaciones sociales.

Parece claro que, en general, el tartam ud eo, no es causado por una personalidad

psicolôqica, y que, por e l c on trario , el tartam udeo puede a lte ra r y, en ocasiones

psicopatologizar, la personalidad del tartam udo.

59 que todas estas alteracianes orgânicas indican cla ra m e n te que el m om ento

del tartam ud eo se vive integram en te, a nivel psicolôglco y a nivel biolôgico, con un

desencadenamiento o despertam iento bio-eléctrico-q ufm ico-h orm o nal-n eurolô gico -

muscular évidente, sea éste detectab le o no actu alm ente.

Nos queda mucho que andar para llegar a unos patrones de variables fisiolôgicas del

habla y del tartam udeo.

69 que estos diversos niveles del tartam udeo, (neurolôgico, fisiolôgico m o tô ri-

co, psicolôqico en un contexte social) con factores constituyentes esenciales, y

concom itantes accesorios, no son sino distintas vertie n te s de una misma y Onica

realidad que es el tartam udo con su problem a de tartam ud eo , y que con c e ra c terfs-

ticas especialfsimas personales vive este "problem a" personal, porque es problema

social.
35

I.I.2 .6 . G RAVEDAD DE LA TA R TA M U D E Z

A c erca de la qravedad del tartam udeo se han elaborado diverses escalas como

1. la de Johnson, D a rle y y Spriesterbach (1963) que es la més u tiliza d a ,

comprende desde 0 (no tartam udeo) hasta 7 (tartam udeo muy severe).

2. R ile y (1972). Segûn este autor la puntuacién to ta l (0-45) se convierte en

percentiles y, a su vez, en una escala, que va desde muy sueve a muy grave.

3. Cooper (1979), ofrece una escala de gravedad del tartam udeo para niRos en

funciôn de la te ra p ia , que va desde necesidad a sôlo conveniencia de la terapia.

Estos son los aspectos mâs im portantes

1) tartam ud eo grave, con necesidad de terapia, a nlRos y a padres, si bay

- frecuencia de tartam udeo, en el 5% o més de palabras, durante 6

meses;

- duraciôn del momento del tartam udeo, de 2 segundos o més;

- patrones de a rtic u la riô n , o "gestos articulatorlos", con el tartam udeo,

para luchar y librarse del mismo;

2) tartam ud eo no grave (sin las condiciones anteriores) pero con necesidad de

terapia a niRos, y , a veces, a padres, si hay respuestas coqnitivas y afectivas,

potenclcl o actu alm ente negatives y perjudiciales para el proceso verbal del niRo;

3) no tartam ud eo, propiam ente dicho, con una conveniencia de terapia a niRos,

y a veces, a padres si se dan

- disfiuencias con conductas e x tra a rtic u la to ria s concom itantes, como

extraRos m ovimientos faciales o corporales (parpadeos, balanceo de

brazos...), o tensiôn corporal perceptible;

- disfiuencias con respuestas coqnitivas y afe c tiv as negativas, respecto

a las disfiuencias, y a las reacciones negativas de otros hacia estas

conductas.

4. Hood (1976) hace un juicio sobre la gravedad de la tartam ud ez, en los


76

siguientes térm inos. A firm a que la gravedad de la tartam ud ez

- es un problèm e de subjetivldad ya que se u tiliz a n dlstintoa c rite rio s

(psicodinémicos, conductistas, neurolôgicos, e tc ...); y se tien e d istinta

percepcidn del problem a (de pacientes, de fa m iliè re s , de o tros...);

- es un problem a de etiologla, désarroilo y m antenim iento del ta rta m u -

deo, y éste no esté resuelto, ni mucho menos;

- es un problem a de definiciôn e inteqraciôn de factores esenclales y

accesorlos, y a d istinto n ivel, y éste no esté suficientem ente resuelto;

- es un problem a de intégréeI6n de situaciones que provocan el

tartam ud eo, y ésto es d iffc il, y esté condicionado por cada persona y sus

circunstancias;

- ès un problem a de consequir parém etros adecuados fiables y vélidos;

- es un problem a de procedim ientos evaluativos, que no estén resueltos;

"Sequlmos con procedim ientos p re c ien tific o s , y fa lta de tests fiables y

vélidos. Es necesario pasar de la subjetivldad a la o bjetividad cie n -

tlfic a " .
37

1.1.2.7. E V O L U C IO N Y E T A P A S D EL T A R T A M U D E O

P artien do de la observacldn clfnica se han venido ofrectendo caracterfstlcas de la

evolucidn del tartam udeo y de las etapas correspond!entes.

U ltlm a m e n te se habla mucho menos de este aspecto y se re la tiv lz a acerca

especialm ente de las etapas, quizés por la fa lta de datos reales en relaciôn con su

desarrollo.

O fre zc o unos au tores con sus claslficacioneS, y un juicio basado en el de otros

autores acerca de estos aspectos.

- Froeschels (1935), creador de la Escuela de Vlena, menclona cuatro etapas

1) "ta rta m u d e z fisloldgica o repeticiones prlm arlas"; son las rep e-

ticiones y vacllaciones del niflo que inicia el lenguaje.

2) "Clonus", con repeticiones espasmédicas, més tentas. Son posibles ya

las sincinesias;

3) "tonus", bloquées con interrupcinnes évidentes, y sin e m itir sonidos.

Luego el discurso se p récipita.

4) m ovimientos asociados y trastornos respiratorios mâs o menos

alejados de I os drganos articulatorios (muecas, tics nerviosos...)

- Bluem el (1935) distingue dos etapas

1) P rim a ria : que es la etapa in ic ia l, con repeticiones y vacllaciones en

el nlRo;

2) Secundaria, durante la cual la tartam udez se hace més com pleja

debido a trastornos emocionales y sobreesfuerzos para e v ita rla .

- Van R ip er (1954, 1972), a firm a que la tartam udez

1) evoluciona en cada sujeto segOn unas etapas

- prim era o incip ien te, (simples repeticiones o vacllaciones);

- de transicidn consciente al "problem a del tartam udeo";

- secundaria -establecida

-ro n firm a d a o avanzada


38

Con Clara presencia de repeticiones y bloqueos acompaOados de tensidn

emocional y muscular, sobreesfuerzo a rtic u la to rio , frustracldn, e v ita -

cl6n del habla, vergOenza, miedo, e tc ...;

2) varfa, de un tartam udo a otro;

3) re m ite , a veces, espontaneamente.

- Bloodstein (1960, a y b, 1961), a firm a que la observaciôn de com portam ientos

neurôticos en tartam udos ha llevado a discrim inât cuatro etapas

1) durante ia 1® y la 2®, la conducts tartam uda evoluciona sin problema

pslcol6gico precedente o concom itante;

2) durante la 3 * y 4 * etapas, el tartam udeo evoluciona como problema

psicolôgico, porque el tartam udo hace de 61 problem a, en el contexto

social.

- Lup er y M ulder (1964) menclonan cuatro etapas

1) tartam u d e z incip ien te, sin problema psicolôgico;

2) tartam u d e z de transiclôn, dôndose ya une c ie rta cronicidad del

tartam udeo con m ayor o menor severidad, pero, sobre todo, con una

c ie rta consciencia del problem a, aunque todavla con poca preocupaciôn;

3) tartam ud ez confirm ada, con mayor y môs grave tartam udeo, y con

mayor consciencia del problem a iniciândose, por e llo , la ansiedad, el

rechazo de ciertas palabras, el fenômeno do la anticipaciôn...

4) tartam ud ez avanzada, con évidente "tartam udeo problema", senti-

miontos de ansiedad, vergOenza y a c titu d e v ita tiv a .

Inicio sobre el desarrollo evolu tive y las etapas del tartam udeo

19 N o todos adm iten metodolôqica y conceptualm ente las suceslvas etapas crono-

lôgicas.

Parece que algunos casos no encajan en las etapas.

Es évidente que fa ta por investigar mucho, para poder conceptualizar las etapas

con inclusiôn de todos los casos. No obstante ésto, sigue teniendo u tilidad porque
59

- o rie n ta aproxim adam ente la evoluciôn;

- ayuda a la p lan ificaclô n de la terap ia y de las técnicas apropiadas (Hood, 1977).

29 B ru tte n y Shoem aker (1967), desde la teo ria aprendizaje afirm a n que, "desde el

punto de vista de la te o ria del doble fa c to r, los cambios experim entados en el

com portam iento de los tartam udos se deben al condicionam iento ctâsico e instru­

m en tal y dependen dé las experiencias del individuo.

No se considéra im p ortan te el concepto conslstente en que los tartam udos recorren

una secuencia f ija de etapas de desarrollo, cada una de las cuales precede a la

siguiente.

El cambio experim entado en el com portam iento depende prim ordialm ente de los

estimulos y reacciôn contingentes, en vez del. desarrollo maduracional o de la

patologta progresiva.

Los com portam ientos se clasifican y estudien m ejor en términos de los condi-

cionamientos clésicos e instrum entales m ediante los cuales fueron adquiridos que

en térm inos de una serie de etapas de desarrollo.


40

1.1.2.8. L A P A L A B R A -M O M E N T O D E L T A R T A M U D E O C O M O U N ID A D DE MEDTDA

1. E l momento del construe to "tartam udeo" ha sido uno de los paradigm es més

debatidos en los estudios de investlgaciôn de la tartam u d e z, durante los ûltim os

afios.

2. H is té ric am e n te la palabra ha sido la unidad més com unmente aceptada del

com portam iento asociado a los momentos del tartam ud eo.

3. R e cien tem en te algunos investigadores han empezado a conceptualizar los

momentos del tartam ud eo en relacién a otros aspectos del com portam iento verbal

(M ac Donald y M a rtin , 1973).

4. E l desacuerdo producido e n tre los observadores-analîstas del com portam iento

tartam udo reducido a momentos es una constante fu e n te de frustracionesi "Ocasio-

nalm ente la frustraciôn se torna desesperaciôn cuando se llega a a firm a r que

cualqulera conoce que es tartam udeo menos los expertos" (W ingate, 1976).

5. L a existencia de desacuerdo substantial entre los observadores, créa serios

problèmes metodolégicos porque la medida del tartam ud eo depende aûn del uso de

obaerbadores, asf como de la evaluaciôn subjetiva de escales (Young, 1969; Young

y Downs, 1968).

6. E l desacuerdo de los observadores tiene una significaciôn considerable te é ric a y

p ré c tic a , en relaciôn con las mismas hipâtesis del origen del tartam ud eo y con la

p ré c tic a clfnica terapeO ticat "Si los nivelas inaceptables de desacuerdo de los

observadores se m antienen résistantes a los avances metodolôgicos, entonces el

mismo constructo necesitarfa de une reevaluaciôn" (M a rtin A ., Young, 1975).

7. Los nivales alcanzados por el "c o eficien te de correlaciôn" y por el "Indice de

acuerdo", en los diverses estudios avalan el uso de la palabra como unidad de

m edida del m om ento del tartam udeo (M a rtin A . Young, 1975; R yan, 1979), hasta

que se hallen nuevas fôrmulas metodolôgicas de medida, més objetivas y més

instrum entalizadas.
■U

"La respuesta a la natu raleza del tartam udeo, no puede

venir in m e d ia ta m e n te , y de un estudio, porque la investigaclôn ade-

cuada sobre el resultado de la terapia se hace muy dificultosa"

(Bioodstein, 1975).

1.2. ES TU D IO S E X P E R IM E N T A L E S , TEO R IA S, Y T E R A P E U T IC A D E L T A R T A M U D E O .
42

A cerca de la etiologla del tartam udeo, hay que a firm a r con Van R iper (1972) que

tiene o puede tener muctios orfgenes, muctias fuentes. Cada una de las teorlas a nivel

fisiolôglco,psicolôgico o conductual aportan sus expticaclones etiolôgicas; pero el mismo

Van R iper (1970) a firm a que, en cada caso, seré muy d ific il dar con su causa original, y

que, lo més im portante para el enfoque del tra ta m ie n to , es averiguar la causa que

m antiene el tartam udeo.

Tam bién Hood (1976) sostiene que la etiologla del tartam udeo se viene centrando

en très âreas principales

- orgdôica;

- psicolôgica;

- y conductual.

El érea aOadlda por algunos autores como "sociolôqica" podria integrarse, de alguna

m anera, en los très anteriores, ya que los aconteclm ientos del medio fisico y social

podrian incid ir, en todo caso, en problèmes fisiolôgicos, psicolôgicos y conductuales

d irecta o ind lrectam ente relacionados con el tartam udeo.

Por ello, sigulendo a estos autores citados, y a otros muchos como Vates (1970,

1975), W ingate (1976) e tc ..., podemos c la sific a r las teorlas acerca del origen, m anteni­

m iento, increm ento, precipitaciô n, y tra ta m ie n to del tartam udeo en

1) Teorlas fisiolôqlcas, orgénicas o funcionales;

2) Teorlas psicolôqicas

- teorlas pslcodinémicas;

- teorlas del aprendizaje; "teorlas conductuales", segûn los condiciona-

mlentos clésico y opérante.

En muchos casos la teorlas no encajan puram ente en cada uno de los apartados

anteriores, sino que inteqran elementos de varios.


1.2.1. TEO RIAS O R G A N IC IS T A S SOBRE EL T A R T A M U D E O
44

A pesar da la opiniôn de muchos en contra de una a lteraciô n orgSnlca como base de

la tartam u d e z, en toda la H9 se ha inslstldo sobre e lla .

1.2.1.1. Autores antiquos

Segûn estos autores, en general, la causa del trastorno esté en una m alform acifin de

los ôrganos del habla y en una lesién cerebral

- M ercurialis cree en la influencia de lo hum oral. Recom ienda ejercicios corpo-

rales, de la voz y de la palabra. Sus ideas renacen en algunas terapias actuales;

- Avicena, la atribuye a lesién cerebral;

- D Ie ffe n b a c h , recomienda la extirpacién de grandes cuRas de la lengua, para la

cura de la tartam udez;

- Philips, secciona el fre n illo , aunque Velpeau no pudo curar a nadie de esta form a.

A p a r tir del siqlo X IX , se tiende a c re e r, en general, que la perturbaciôn se debe a

defectos funcionales, y no a la m alform aciôn de estructuras orales.

- L lc h tln q e r; defectuosa inhibiciûn de los centres inferio res del cerebro;

- R osenthal: m alfuncionam iento de la médula oblongata a causa de traumas

psicolôgicos sufridos en la infancia;

- Kussmal: la tartam ud ez es una d isartrla silébica, debida a una fa lta de coordl-

naciôn de la voz, la respiraclôn y la articulaciôn ;

- M e y n e rt, encuentra un caso de disfem ia por a tro fia esclerosa de la protuberancla

del cerebelo;

- G utzm an : d eficiencla en el côrtex cereb ral, lo cual produce a lteraciô n en la

coordinaciôn de la sllabes y esposmos tônico clônicos;

- B luem el: la perturbaclôn esté en la inform aciôn auditive;

- Szondi; encuentra lesiones cerebraies, y elem entos de epilépsia;

- Weiss: la disfem ia esté originada por un desorden h ere d ita ria , basada en lesiones

cereb raies o poca maduraciôn de! S .N .C .


45

1 .2.1.2. T ratam ientos p recien tificos y tradicionales

H o llin q w o rt (1931) y Van R iper (1971), nos ofrecen un resumen de los procedi­

m ientos empleados por el médico para in te n ta r correo ir et tartam udeo

1) en el aspecto fisico,

- c o rta r porciones, en form a de cuPla, de la p arte posterior de la lengua;

- separar el nervio hipogloso ("el freno lingual"), de los diverses mûsculos

intrfnsecos y extrlnsecos de la lengua;

- atravesar la lengua con agujas;

- ap licar cauterizantes, agentes ampollantes, tin tu ra de alcohol, re c tiflc a d o ,

frlcciones de p etrôleo, a c e ite de m enta, cloroform o , malos oloras...;

- a dm inistrât inoculaciones de aceite de crotdn;

- u tiliz a r electro-shock, y ruido blanco aversivo;

- colocar curias de madera entre los dientes;

- u tiliza c iô n en la boca de pledrecitas (caso de Demôstenes), de algodones (M adam e

L eigh) y alambres (Stanim er Check, 1957), como dlstracciôn, como "castigo" o

como "ayuda fisica";

- fum ar, como sedante para las cuerdas vocales;

- p ra c tic a r el descanso, la vida tranq u ila, la dieta equilibrada, la relajaciôn

muscular;

- bostezar antes de hablar;

- carraspear antes de hablar;

- silbar antes de e m itir palabras d ificiles;

- p ra c tic a r gimnasia bucal con ayuda de pesos;

- p ra c tic a r la articulaciôn,"vocalizaciôn";

- u tiliza c iô n de tranquilizantes y otros fârmacos contemporaneos, precedidos de

una publicidad internacional con promesas "paradisiacas", pero que se ban c a ra c te -

rizado por casi ninguna efec tiv id a d inm ediata y por absolutam ente ninguna m ejorla

perm anente.
46

2) en el aspecto psicolôgico

- acudir a castigos sociales tradicionales como risa, m o fa, desprecio, reprenslôn

desaprobaciôn, privaciôn de cosas positivas, e tc ...;

- acudir a refuerzos de todo tipo para la fluidez;

- u tiliz a r la instrucciôn, el consejo;

- p ré c tic a de la desensibilizaciôn en la vida real;

- u tiliza c iô n de la suqestiôn, sugerencias varias, hlpôtesis;

- relajaciôn inducida por entrenam iento, sugestiôn, hipnosis...


47

1 .2 .1.3 . A utores posteriores (a p a rtir de los afios tre in ta del siglo X X ).

1. Teorlas varias

- T eo ria de la d iferen cia constituaional con picnolepsia (leve epilepsia

in fa n til), de V/est (1950);

- T eo ria de las alteraciones neurovegetativas, de Seeman (1948);

- T eo ria de la dominancia cereb ral de O rto n (1937) y de Travis (1959);

- T eo ria de la tartam ud ez como d efecto de la te ra lid a d perceptual

aud itiva, de Tom atis (1954 a y b);

- T eo ria de la perseverancia constitucional m ental y m otora, de

Eisenson (1958);

- T eo ria del retard e en la m ielinizaciôn de los tracto s nerviosos que

coordinan los mûsculos del habla, de K a rlin (1959);

- T eo ria de ia in te rfe re n c ia cerebral por el doble hem isferio cerebral

del lenguaje, de Jones, R .K . 1966, (en P erellô 1973);

- L a tartam u d e z como enferm edad por insuficlencia linguoespeculativa,

de Pichon (1967, 1973);

- La tartam u d e z por disarmonla evolutive de P e re llô (1973);

- T eo ria de la tartam ud ez como disfasia del hem isferio derecho, de

P e re z, (1970).
48

2. T eo ria de la tartam udez como enferm edad m en tal, que conlleva tartam udeo artic­

u latorio con trastornos asociados.

Piction y Boreil-M aisonny (1967-1973), afirm a n que las funciones linqulsticas del

hombre son

1) a p e tjtlv a , con tendencia a fe c tiv a a la comunlcaciôn;

2) ordenadora, con dos form as de pensamiento o fiquraclôn m ental

- sensoactorial que opéra con imégenes de recuerdos sensoriales (audi­

tives, visuales, o lfativo s, e tc ...) y representaciones de movimientos

("cinéticas") a re a liza r;

- linguoespeculativa que opera con palabras m entales, y se constituye

por

a)in m ed iatez linqüfstlca con fluidez verbal;

b) o insuficlencia linguoespeculativa, con "tartam u dez", que

viene a ser el tartam udeo, y que consiste en un desorden

m en tal, debido a lte rn a tlva m e n te a

- insuficlencia m ental global por encefalopatfas;

- predisposiciân fa m ilia r hereditaria;

- bilinqüismo;

- trastornos de la funciôn a p e titiv a , debido a

trastornos afectivos fam lliares, o retraso simple

de la elocuciôn.

3) re aliz adora que puede ser

- apropiada, con habla flulda;

- a lte ra d a , por "tartam udeo" clônico ("repeticiones convulsivas") o

tônico ("bloqueo espasmôdico del habla") y que consiste en un desorden

artic u la to rio , que viene a ser el farfu lle o , como sfntoma e x te rio r de Is

tartam u d ez, que es una enferm edad m ental.


49

El tartam udeo se da frecuentem ente, y en procesos avanzados, con trastornos

asociados respiratorios, vasomotores y m otores. Todo lo relacionado con la funciôn

re itza d o ra , y comprendiendo tartam udeo y trastornos asociados constituye lo que Legry

(1934) llam a "sfndrome del Balbismo".

F ig . 1® Funciones lingiifsticas, segûn Pichon (1967).

L a terap ia, consiste en variados ejercicios de organizaciôn m ental tendantes a

superar la "insuficlencia linguoespeculativa" y a potenciar la habilidad linguo­

especulativa que conlleva fluidez verbal.


50

3. L a herencia fa m ilia r, fon ética y am biental del tartam udeo

1). A ju riagu erra (1969) a firm a que la herencia puede ten er im portancia para

e xplicar algunos casos de tartam ud eo, y que trabajos recientes hallan tartam udeos

fa m llia re s en altos porcentajes.

Es indiscutible que hay, a firm a , una influen cia h e re d ita ria en la apariciôn de la

tartam ud ez. Los estudios de M akven, en un m illa r de tartam udos examinados, dem ostra-

ron que el 39% de los parientes estaban afectados. Brygelson, en un estudio sobre 594

f ami lias de tartam udos, sehalô que el 74'6% de los parientes padecfan algOn trastorno de

lenguaje.

Concuerdan con esto, las estaolstlcas de G u ttm an , que halla una incidencia, de un

c le rto fa c to r h ere d ita rio , en el 50% de los casos.

P or o tra p arte , en el electroencefalog ram a de los fam lliares del tartam udo se

aprecia, como en ellos, una c ie rta disrftm ia. A firm a tam bién que si la herencia

desempefla un papel, lo e je rc e no sélo de modo dlrecto sino tam bién ind lrectam ente a

través de otros muchos factores piedisponentes, taies como trastornos de lenguaje,

trastornos m otores, retrasos del habla, e tc ...

P ara A ju riagu erra, la herencia parece no re fe rirs e sélo al fa c to r fénetlco sino

tam bién al fa c to r am biental que condicioria tam bién el acerbo fa m ilia r h ere d ita rio .

2). Bloodstein, (1975) a firm a que "los estudios fonéticos, sugîeren que el ta rta m u ­

deo, como la m ayor p a rte de otras caracterfstlcas es el producto de factores

hereditarios y am blentales".

3). J.G . Sheeham y M Sheehan C ostley, (1977), estos autores a la luz de los

recientes hallazgos en e l estudio de la esquizofrenia, que indican la existencia de

un fa c to r genético muy fu o rte , que ya habla sido a n terio rm en te "sospechado",

reexamlnan crftic a m e n te el "roi de la herencia" en el tartam ud eo , que se apoya en

cuatro fuentes de datos

- estudios de Incidencia fa m ilia r;


51

- estudios de "recuperaciôn espontânca";

- estudios de gemelos;

- y estudios de la disfiuencia p arental.

Se habla h ip o te tiza d o una razôn de 4 /1 de tartam udeo por sexo y a causa de

facto res genéticos selectivos.

E l nuevo "reexam en c rftic o " Induce a la evidencla de que el fa c to r fa m ilia r

predisponente, existe en un aproxim ado 25% de los casos de tartam udeo (p .4 7 ).

Los autores ofrecen dos tablas

- de 20 estudios acerca de la incidencia fa m ilia r en el tartam udeo, con fechas

desde 1924 a 1976 (p.50 y 51);

- de 8 estudios acerca del tartam udeo y los gemelos, con fechas desde 1937 a 1976,

(p. 55).
52

4. L a teo ria del tartam udeo como a lteraciô n en la b lo rre tro a lim en tac ié n del habla

1) B lo rre tro a lim e n ta c ié n del habla norm al.

Se dispone actu alm ente de abondante lite ra tu ra con estudios emplricos expéri­

mentales acerca de la funciôn que desempefla la re tro alim en taciô n en la emisiôn

del habla.

A qui no Interesa centrarse en ta adquisiclôn del vocabulario o en el contenldo del

habla, sino en la form a de contrôler e l habla como habilidad secuencial, como

ocurre en cualquier otro com portam iento adiestrado (to c a r el piano, conducir,

c orrer, e tc ..)

Podemos especificar en el habla très aspectos

19 lo que se hace a l h ablar. Esto supone una coordinaciôn psicom otriz, acerca de

la cual se sabe bastante.

29 cômo se adquiere el vocabulario y las siqniflcaciones. Tam bién se dispone de

abondante lite ra tu ra .

39 cômo se contrôla, lo que se hace al hablar; cômo funciona el control del

habla, como habilidad secuencial. Se tra ta del control (m onitoring) de la emisiôn

fluide del habla, que p erm its hablar, proseguir hablando, corrogir los errores,

adaptarse al medio con un nivel de ruido, e tc ...

N o cabe duda de que el hablar y la fluidez verbal como emisiôn secuencial estén

sometldos y regulados por el control de la retro a lim e n ta c iô n . Desde los afios

cincuenta se viene haciendo un qran trabajo de investigaclôn con mucha lite ra tu ra ,

al respecte.

2). E l tartam udeo experim ental mediante la retro alim entaciôn auditiva demorada

(R . A . P .).

Ls cierto que la adquisiclôn del habla supone una base genética heredada, pero

exige un adiestram iento altam ente especializado, con gran habilidad en el ensehante y

gran esfuerzo en el que aprende con ta! cümulo de dificultades que lo raro no es que haya
53

disfluidez verbal y ta rta m u d e z, al principio y después del aprend izaje, sino que todos los

humanos no seamos disfluidos o tartam udos.

E l hablar como habilidad secuencial esté controlada y regulada por el mecanismo

de re tro a lim e n ta c iô n , como cualquier otro "hacer" del ser v ivien te.

Esto quiere decir que la fluidez verbal serô susceptible de in te rfe re n c ia m ediante

la m anipulaciôn verbal.

Los trabajos de L ee (19 5 0 , a y b; 1951) y Black (1951) iniclan una serie de

investigaciones interesantfsim as en este campo del control verbal.

Estos autores distinguée très modalldades de retro a lim e n ta c iô n del habla

1® la re tro a lim e n ta c iô n cinestésica, proveniente del m ovim iento del habla;

2® la re tro a lim e n ta c iô n sonora auditiva proveniente de la sonoridad del habla

recogida por el oldo;

3® la re tro a lim e n ta c iô n sonora, v ia 6sea.

La manipulaciôn experim ental en la retroalirr^entaclôn sonora auditiva normal

m ediante una demora (R .A .D .) y una intensidad, puede in te rfe rir en la n orm alizaciô n de

la retro a lim e n ta c iô n y provocar una disfluidez y tartam udez "experim entales"(Lee, 1950,

a y b, 1951; B lack, 1951; T iffa n y y H a n le y , 1952; B u tle r y G allow ay, 1957; W inchester y

Gibbons, 1950 ; Chase y G u ilfo y le , 1962; Y ates, 1963, a y b ;...)

"D esafortunadam ente, a pesar del especial interés que tien e para el tartam ud eo, no

se han llevado a cabo investigaciones sobre R .A .D . transm itld a a través de los huesos,

aunque C h erry y Sayers (1956) info rm an que el e fe c to de la R .A .D . tan sm itida al oldo a

través de un canal de conducciôn ôseo parece ser conslderablem ente més grave que el

e fe c to de la R .A .D . transm itlda a través de audîfonos m ediante conducciôn por a ire , y en

realidad, puede ser muy angustiante". (Y a te s , 1970).

Segûn Y ates (1970) todos estos estudios indican

19 que el re tard e a rtific ia l, més allé de lo norm al, en la re tro a lim e n ta c iô n

aud itiva, parece provocar una desincronizaciôn tem poral en las relaciones de

tiem po normales entre los très principales canales de retro alim entaciôn ;
54

2 9 y que, como consecuencia de lo a n te rio r, el habla norm al puede perturbarse

severam ente;

39 que parece haber marcadas diferencias individuales en el grado de suscepti-

billd ad a la R .A .D .;

49 y que el sujeto e xp erim en tal dispone de estrategias para In te n te r superar la

pertubaciôn inicial del habla.

3). M odèle servomecanfstico

L a perturbaclôn del habla norm al, con condiciones expérim entales, debido a la

R .A .D ., se ha Interp retado como fallo de un servomecanismo.

L a m ayorla de los estudios sobre el habla d etallan la capacidad adap tative del

sujeto hablante en condiciones am blentales cam biantes (aum ento, dlsminuciôn del ruido,

am b ia n te ...), pero o m iten casi to ta lm e n te , el anélisis de la form a en que el habla

continua es contrôlada, ajustada, corregida, respecte a hechos que ocurren dentro del que

habla.

Esto quizàs se deba a la fa lta de datos preclsos acerca de los procesos neurolôgicos

del habla. A este respecte, se ha h ip otetizad o e l control continue del habla.

Segûn L e e (1951) el habla funciona como un arm a de fuego que dispara inin terru np i-

dam ente, m ientras se m antenga presionado el g a tillo . E l habla fluye m ien tras se recibe

inform aciôn norm al por re tro a lim e n ta c iô n . E l habla continûa con stituirfan por é llo, un

sistema de retro alim en taciô n de c irc u ito cerrado. P a ra poder continuar necesita de la

re tro a lim e n ta c iô n . Puede alterarse por fa llo del Impulse o fase de iniciaciôn , o por fa llo

de la re tro a lim e n ta c iô n , como en el caso de la R .A .D . En taies casos se detendrFa el

sistem a o se acudirfa a una serie de intentes adaptativos, como rep eticio nes..., hasta que

se consiguiese, de nuevo, el equilibrio para procéder al ciclo siguiente m ediante la seftal

d eviielta o feed back.

Autores como Fairbanks (1954); Chase (1958, 1965 a y b); Mysak (1959, 1960); W olf

y Wolf (1959); B u tler y Stanley (1966); Chomsky, (1968); Brown (1968); Brown, D a rle y , y

Aronson (1971, 1975); L u ria (19 7 3 , 1974 a, 1974 b, 1976); Robinson (1 9 7 5 )..,, nos ofrecen
55

modelos cibernéticos de c irc u ito cerrado en relaciôn con el habla.

Estos modelos hipotéticos de c irc u ito cerrado

19 explicarlan el control continue del habla continua. E l habla fluye auto m âtlca-

m en te sin necesidad de control d irecte adicional, a menos que la sefial de error

exceda ciertos lim ites, en cuyo caso entrarlan en Juego los mecanismos de

autocorrecciôn;

29 sugieren que el e rro r tien e que ver con la asincronla re tro a lim e n ta tîv a entre

las vlas auditiva, ôsea y cinestésica, y que la asincronla pudiera ser efe c to de la

disparidad entre el retard o "esperado" segûn "patrôn" y el que realm en te se

produce.

39 explicarlan las diferencias individuales, tan marcadas, en los patrones

tem porales, en el grado de susceptibilidad a Interferen clas, como en el caso de la

R .A .D ., y en el predominio, para cada persona, de un canal sobre otro. Esto

fundam entarfa la especificidad personal de la terapia.

Strom sta (1962), aportô d efin itlv a m e n te datos acerca de las tassa diferencîales de

transmisiôn de sonido por a ire , hueso y tejido.

Encontrô que hay notables diferencias en la velocidad de transmisiôn del sonido por

hueso y tejid o, ademés de la disparidad de la distancia e spacial a los receptores

auditivos.

M idiô los périodes mlnimos de retardo (sôlo en “ arones) en via ôsea, via tisular (de

las cuerdas vocales al proceso mastoideo), via interna ( de cuerdas vocales al proceso

mastoideo sin im p ortar la via), y en via a erea, y sus resultados de n aturaleza fisica y

fisiolôgica se pueden resumir asf

1) se dan ampli as diferencias, en la resistencla al paso del sonido por los diverses

medios; y dentro de un medio (excep te la coducciôn por aire ), la resistencla varia

segûn la frecuencia de la transmisiôn;

2) existe, por éllo, gran variabilidad en el retraso del feed-back, segûn los medios o

canales;
56

3) el tiem po de recoqer el cerebro la inform aciôn es mayor que el empleado en

producir el habla;

4) la integraciôn de las inform aciones es debida a mecanismos de n atu raleza

c entral mâs que p e rifé ric a .

Y ates (1970), a firm a que la investigaclôn al respecte debe seguir très direcciones

1® fisica y fisiolôgica. Se debe continuar la llnea de Strom sta (1962);

2® percepciôn de sonidos sucesivos, como hace Hirsch (1959, 1961). Segûn éste

autor

- dos sonic'os braves pueden distinguirse separadamente, hasta con 2

m iliseg. de intervalo; pero se requieren 17 m iliseg. para p ercibir

c o rrectam ente el orden en que ocurrieron;

- parece Insuficiente un "mecanismo p erifé rico " para juicios de orden

tem poral;

3® estudiar la relaciôn del tiem po que interviene cuando el organisme esté

recibiendo y transm itiendo simultaneam ente inform aciôn.

Y ates (1965) afirm a que, durante una transmisiôn continua de listas de letras en

clave morse construldas al a zar, con un retraso de 180 m iliseg., operadores hébiles

com eten muchos més errores en le tra s que tengan 3 ô 4 sfmbolos, que en letras que

tangan sôlo 1 6 2.

La puntuaciôn de erro r au m enta en funciôn de si las letras se transm lten

individualm ente, en fo rm a continua y a rltm o p referldo , o en form a continua y lo

més répido posible.

Investigaciones parecidas present an C herry (1953) y Broadbent (1956).

4). Procedim ientos de b io rretroallm en taclo n verbal para elim in ar el tartam ud eo .

Segûn Yates (1975, péq. 116) "es necesario, para darle a ésto su perspective

adecuada, recorder que se ha demostrado d efinitlvam ente que varias técnicas ellm inan

por com plète la tartam u d ez, y que, en todas allas, se impide al tartam udo escuchar su

propla voz, ses transm itlda por aire o por los canales ôseos, de conducciôn".
57

Estos procedim ientos o técnicas de b io rre tro a lim en tac ié n son los siguientes

19 el "sequim iento" (Shadowing) del habla (C h e rry y Sayers, 1956);

29 la le c tu ra sim ultânea (C herry y Sayers, 1956);

39 encubrim iento o enm ascaram iento, con "ruido blanco" de la retro alim entaciôn

sonora aud itiva y ôsea, o sim plem ente ôsea (componentes sonoros de baja fre ­

cuencia). Asf lo evidencian los trabajos de Shane (1955); C h erry y Sayers (1956);

M a ra is t y H u tto n (1957); P a rk e r y Christopherson (1963); Van R ip er (1965); T ro tte r

y Lesch (1967); Burke (1969); C urlee y Perkins (1969); Donovan (1971); B irties y

Dixon (1973); Brown T. Sambrooks, J.E . y M ac Culloch (1975); D e w a r, D ew ar y

Barnes (1976), e tc ...

V 3
F ig . 2 N ino con un aparato eléctronico enmascarador.
58

Con Y ates (1975, p. 116) podrlamos a firm a r que

"Si a través de audffonos se alim en ta al sistema auditivo con un ruido blanco de

al ta intensidad, de modo que ya no se escuche la retro alim entaciôn venida por el

a ire a través de los huesos, se élim in a la tartam ud ez".

"Pero de mayor im portancia es el haber demostrado que los tartam udos continuarén

tartam udeando m ientras sigan escuchando los componentes de baja frecuencia (en

especial los conducidos a través del hueso) de su propi a voz y que no tartam udearén

si se elim inan dichos componentes filtréndolos".

- Très expérim entes especialm ente parecen dar apoyo a esta manera de in te rp re ta r

el e fe c to del enm ascaram iento. Burke (1969); M urray (1969); Adams y M oore (1972);

- N o obstante ésto, se present an otros experim entos que hacen dudar de la bondad

del modelo de b io rre tro a lim en tac ié n

1. B arr y C arm el (1969).

Estos ûltim os autores no rechazan el modelo de b io rretroalim en tacién del control

del habla, pero si la explicaclôn de los efectos de enm ascarar con un ruido blanco

que, se dice, impide al tartam udo escucher el sonido de su propie voz.

Estos autores proponen dos expiicaciones a ltern ativas a la retro alim entaciôn

- bien se encuentra obstacullzada la habilidad del tartam udo para guiar el habla

propla en aquellas frecuenclas donde m uestra adaptéelôn en la prueba de d eterioro

de tono;

- o bien, su d ific u lta d surge dm la d iferen cia en la fase in te ra u ra l, causa de las

d ificultades en el proceso de gufa, y a ias que a liv ia e l enm ascaram iento, ya que el

proceso de gufa pasa al otro oldo.

2. W ebster y Dorm an (1970).

Estos autores consiguen reducir el tartam udeo sign ifîcativam ente con ruido blanco,

pero dan la siguiente explicaciôn

a) "la explicaciôn dada a los dram éticos efectos del ruido blanco sobre la

tartam ud ez (impidiendo al tartam udo escuchar su propia voz) es insostenible porque


59

el ruido blanco presentado en los periodos fie silencio fue tan e fe c tiv o como

durante los periodos de fonaciôn.

b) el e fe c to fué por el inicio o suspensiôn de un ruido subito en medio de las

contracciones musculares que ocurren en el oldo, 6 5 -1 0 0 m iliseg. antes de la

emisiôn vocal, y que en los tartam udos pueden presentar fallos en condiciones de

habla norm ales.

Por el con trario Y ates (1975, p . l l 9 ) in te rp ré ta estos experim entos en la llnea del

enm ascaram iento.

- E n tre los autores que propugnan una explicaciôn de ciertos fenômenos relaciona­

dos con eltartam ud eo, en la llnea de una alteraciô n de la retro alim entaciôn verbal

contâm es a

1. Skiar (1969) présenta el "aspecto ingenierii dei modelo servomecénico de circuito

cerrado", y lo describe como un sistema de c irc u ito cerrado oscilatorio.

L a oscilaciôn:

- se Inicla con una perturbaclôn tem poral, en el "insumo" del sistema;

perturbaciôn que pasa al producto;

- se m anifiesta a través de una "sefial de salida" que no tiene una sefial

de insumo causativa. Si el insumo recibe gran p arte de la sefial de

salida, en fase con la perturbaciôn original, la "sefial de salida" continûa

manteniendose a si m ism a, y el sistema recibe ei nombre de oscilatorio.

Y a no se necesita de la perturbaciôn original que diô lugar al producto,

para que éste se mantenga, pues ahora el sistema se alim enta de si

mismo, y tom a su insumo de la parte retroalimentm dora de su producto

constante.

SkIar, con las m atem éticas de la retro alim entaciôn ha demostrado

- que la funciôn de transferen cia de c ircu ito cerrado (K ) m anifestaré una ganancia

que esté en funciôn de A /l- A B . En donde


60

K= ganancia de la 'unciôn de transferen cia de c irc u ito cerrado;

A= funciôn de transferencia hacia delante;

B= funciôn de transferencia hacia atrôs;

L a fôrm ula séria K = A /1 -A B ;

- cômo en un sistema de c irc u ito cerrado o scilatorio , la funciôn de transferen cia es

in fin ite , y K se acerca a io in fin ite segûn el producto AB se acerca a la unidad.

Sôlo se podrâ hacer dism inuir la oscilaciôn reduciendo la ganancia (K ) del c ircu ito

cerrado

- reduciéndo la ganancia (AB) dei c irc u ito abierto a p a rtir de la unidad;

- o reduciendo la funciôn de transferen cia hacia adelante (A ).

Côm o esto û ltim o es muy d ific il lograr, se p re fle re la prim era posibilldad, y, como

Skiar lo ha indicado, hay bastantes pruebas de que al reducirse en los tartam udos la

am plltud del habla producida, disminuye la tartam u d e z. Desde luego, se puede

em plear el e fe c to de enm ascaram iento para hacer dism inuir el producto dei habla.

E l a rtlc u lo de Skiar es Im portante

- por mostrar claram en te (por prim era vez), que de poderse e xplicar la p ertu r­

baciôn in ic ia l, se enunclarfan lôgicam ente las propiedades del sistem a de circu ito

cerrado, que en ingenierla se Itaman "desbocados".

- ademés, p erm ite deducclones claras r aspecto a dônde y cômo in te rv e n ir en el

sistem a para reducir la oscilaciôn.

Eso si, no explica la perturbaciôn in ic ia l, pero recientem en te se ban propuesto dos

enfoques para hacerto.

- W ebster y Lubker, 1960;

- Strom sta, 1972.

2. Webster y Lubker, (1968) eiaboraron una teo ria de in te rfe re n c ia a u d itiv a , entre

- el canal retro alîm entado r por medio del aire;

- y el de conducciôn ôsea.
61

El modelo résulta muy sim ilar a les modèles anteriores de c irc u ito cerrado, pues en

êl se explica que la retro alim entaciôn auditiva bloquea las seRales de sallda del

"m écanism e neurolôglco" encargado de con trolar el habla--

Les autores afirm a n que se debe tal situacidn a una distorsiân en las relaciones de

fase entre la re tro a lim e n ta c iô n de conducciôn per aire, y la retro allm en taclô n de

conducciôn 6sea.

3. Strom sta, (1972) ha si do el principal defensor de la distorsién entre la

retro allm en taclô n per aire y per via ésea.

En un estudio re c ie n te , aprovechô e l bien conocido hecho de que "m edlante

métodos adecuados se compensan les movimlentos de la membrane basilar causados

per vîbraciones trasm itidas a través del hueso, per vibraciones trasm itidas per aire,

iguales y opuestas, que hacen césar les sonidos percibidos".

"Los sujetos, tartam udos y normales, cancelaron la sensaciôn auditiva binaural

evocada por sehales sinusoïdales transm itidas por el hueso, m edlante ajuste

adecuado en la fase y en la am plitud de seîiales, de la misma frecuencia,

transm itidas por el a ire , binaurales y simultaneas.

El ângulo de fase entre las dos seRales transm itidas por aire, en el punto de

cancelaciôn, sirve como medida de c rite ria de la disparidad en la fase in te ra u ra l".

Descripciôn dei experim ento de Stromsta;

1) aplicô ia seRal de transmisiôn 6sea a ios incisives medios superiores, con una

fuerza de 560 g. m edlante un cono de plexigiéss adherido a la punta p erforadora de

un transductor de pilas de cristal;

2) un generador ûnico impulsaba dos seRales transm itidas por aire (que, por

consiguiente, eran idénticas en sus caracterlsticas):

3) se establecieron para cada uno de Ios très canales (une âseo y dos aéreos) valores

de umbrales de captaciân para siete frecuencias (150, 300, 600, 900, 1.200, 1.800 y

2.400 H Z ).
62

4) enseguida se introdujo sim ultaneam ente en Ios 3 canales una serial de 25 dB;

5) con ayuda de un cam biador de fase continuam ente variable en 3609 y un

alte m a d o r de am plitud se ajustaron ios canales de transm is!6n por aire, el derecho

y el izquierdo, hasta que en Ios ofdos izquierdo y derecho, se obtuvieron Ios puntos

de menos sensaclôn;

6) entonces se ajustaron con mayor exactitu d esas seRales, hasta que en ninguno de

Ios oidos se percibleran las seflales;

7) ya logrado el estado astable de cancelaclôn en ia serial de transmisiôn ôsea, se

elim inaba el énqulo de fase e n tre las dos seflales transm itidas por aire del m edidor

del ângulo de fase as! como Ios valores de am plitud rela tive s de Ios atenuadores.

Encontrâ que en Ios tartam udos las diferencias, en el ângulo de fase, eran

notablem ente mayores en todas les frecuencias, aunque en especial apreciables en

150 y 300 A z ., resultando Interesante dado e l hallazqo de que el enm ascarar las

frecuencias inferio res a 500 H z . élim in a la tartam u d e z.

Concluyâ que

"Los tartam udos se d iferencian de Ios no tartam udos por ia disparidad

en la fase in te ra u ra l, hacîendo penser ésto que, como grupo, Ios prim eros presentan

una m ayor a sim etria que Ios segundos respecto a influencias anatâm icas o

fisiolâgicas, o respecto a la propagaciôn de la energfa a través de Ios receptores

auditivos".

L a conclus!6n sacada de todos estos expérim entes

1) es que el tartam udeo, por lo menos en algunos casos, constituye esencialm ente

un d efecto surqido de un sistem a defectuoso de control por retro alim entaciôn ,

habiéndose situado ten tativ a m e n te el luqar del fa llo en el canal ôseo.

Esta explicaciôn no niega que el aprendizaie contribuya a la form a final que tenga

la tartam u d ez, ya que el tartam udo aprende distintas maneras de in te n te r vencer

su d ific u lta d , pero se considéra que la d ific u lta d c e n tra l es un servomécanisme

defectuoso desde el nacim iento de la misma persona. (Y a te s , 1970, pâg. 115-119).


63

2) si se combi nan Ios hallazgos de diverses autores con el modelo o scilalo rio de

Skiar (1969), es posible dar una explicaciôn razonabie ai oriqen de la oscilaciôn, a

su m an ten im ien to , y a su posible interrupciôn;

3) por éllo, a pesar de las c ritic a s bêchas al rr.odelo (W ingate, 1969,1970) y de las

incômodas pruebas de que, p.e. "Los tartam udos no tartam udean cuando habion

consigo mismos a solas"; (Svab, Gross y Langova, 1972), el modelo de control por

retro a lim e n ta c iô n slque siendo de valor;

4) necesidad de te o rla y prô ctica en terap ia e investigaciôn. "El que lo que hace

unos 5 afios p arecla un problem a resuelto baya resultado incluso môs com plejo de lo

que se pensaba, de ninguna manera atenua la im portancia de la interacciôn

continua e n tre teo rla y p rô ctica". (Y a te s , 1975, p. 229).

5) "esté por investiqar si dar inform aclôn

- a u d itiv a ;

- o Visual, por medio del osciloscopio o por registros, m edlante p lu m a *

de las palabras tartam udeadas y no tartam udeadas, p erm itirô red uclr la

ta rta m u d e z". "V aldrfa la pena explorer Ios efectos de poner ante el

tartam udo

•• sea visuel,

- o a u d itiv a m en te ,

la "activid ad muscular" a n te rio r al tartam udeo para d eterm inar si el tartam udo

puede o no puede hacer dism inuir la activid ad de un modo parecido a como Ios

pacientes con dolor de cabeza por tensiôn, reducen la actividad del musculo

fro n ta l. Esté por estudiarse si en realidad te l control harla dism inuir la tartam ud ez

en si". (Y a te s , 1975, p. 229).

49 R itm o .

Segûn Y ates (1970, 1975), y otros autores, que se mencionan en el apartado

dedicado al ritm o , el habla ritm ic a , con metrônomo o sin él, a lté ra la reiaciôn
64

prqducciôn -re tro a lim e n ta c iô n , de modo que se élim ina el traslapam iento, équiva­

le n te esto a hablar estando présenta un ruido blanco.

59 L a re tro a lim e n ta c iô n auditiva demorada (R .D .A .), puede e lim in ar el tartam u ­

deo, en especial si se encuentra la "demora individual" adecuada para cada

tartam ud o (siendo la Idea base de ésto que se adapten entre si, por as! decirlo, Ios

canales de re tro alim en taciô n discrepantes: el ofdo y el hueso).


65

5. L a teo rta del tartam udeo producldo por tensiôn muscular.

P a rlien d o del supuesto de que Ios tartam udos tartam udean por la tensiôn muscular

reiacionada con el habla, ha habido una serie de trabajos para com probar cômo y en qué

m edida la u tiliz a c iô n "b iorretro alim entaciôn mediada" a través de E M G puede ta c ilita r el

control de la tensiôn muscular y la consiguiente disminuciôn del tartam udeo.

1) P la t t y Basili (1973) tomando lecturas E M G de tartam udos, del mûscuio m asetero

derecho y del grupo anterio r de mûsculos suprahioides h aliaron que "el tem blor

m a x ila r" anterio r ai tartam udeo puede Inciuir una actividad muscular isom étrica

que im pida la expreslôn oral norm al.

M IO FO N O .— Envfa si sujeto una seôal auditiva cuya


^ kttensidsd varfa segôn la actividad muscular rsalizada.
D e interés en el tratamlento de sujetos con jaquecas,
trastornos de! tenguaje, y Rehabilitacifin muscular.

Z) B. G u ita r (1975) en su investigaciôn a firm a que

Très tartam udos fueron enseRados a reducir suavizando la activid ad m uscular por

medio del feed-back eiectrom io q rô fico anâiogo desde 4 zonas, sobre diferen tes

grupos de mûsculos. Entonces fueron entrenados para reducir la activid ad muscular

antes de pronunciar las sentencias seleccibnadas.

Se iievô a cabo un anâiisis funcional para d eterm inar ia reiaciôn e n tre el


66

decrem ento en la frecuencia de la ta rta m u d e z, al inicio de les f enemas, y la

reducclôn de actividad e lé c tric a en cada zona del mûscuio.

Los sujetos dem ostraron d iferentes respuestas al entrenam iento

- en uno, el decrem ento m ayor en la frecuencia del tartam ud eo fue asociado con

entrenam iento en una zona del labio;

- en otro, en una zona larinqal;

- en el terc e ro , en las zonas labial y larinqal.

Continuando estas dem ostraciones de que el tartam udeo puede ser controlado con

feed-back ele ctro m io q ré fic o , fué aplicado un program s de direcclôn, habilidad, y

p ré c tic a a un cuerto tartam ud o. E l entrenam iento en feed -b ack para reducir la

actividad e le ctro m io q ré fic a cuando hablaba, elim inû el tartam ud eo en dos situa-

clones advertidas, conversaciones y llamadas de teléfono.

Las pruebas ban indicado que el tartam udeo ha continuado reducido en todas las

situaciones, 9 meses después del tra ta m le n to .

3) H anna, W iflin q y M c N e ll (1975) estos autores llegaron a Ios siguientes resultados

a) el numéro de puntas, crestas u oscilaciones E M G (definidas por 1 cm . de

oscilaciôn pluma) por 100 sflahas por m inute, fué més bajo durante todos Ios

periodos de feed-back que durante Ios perlodos de no feed-back;

b) la disminuciôn pequefta, bajo el faiso feed-back, no fue tan baja como en el feed­

back verdadero, notificando el sujeto "que algo no funcionaba";

c) durante todos Ios feed-back se increm entô la tasa de habla (sflabas por minute),

y decreciô en un 50% el nûmero de sllabas tartam udeadas, en reiaciôn a la Ifnea

base, y ésto a pesar de haberse increm entado la tasa de habla.

d) el e fe c to "no parece deberse al e fe c to placebo". Los contrôles placebo se usan

sôlo cuando esté demostrado que el sujeto créé en la e fic a c ia del placebo tanto

como en e l tra ta m le n to . Aqul el sujeto discrim iné bien la situaciôn diciendo (en el

falso) "no funciona".


67

En esta investigaciôn no se mencionan ni la generalizaciôn a ia vida real, ni ei

m an ten im ien to por seguimiento de la m ejorfa.

4) Lanyon, B arrington y N ew m an, (1976). Estos autores en su investigaciôn probaron

ia hipôtesis de que ios sujetos tartam udos podrfan ser entrenados para reducir

v o lu n tariam en te la tensiôn muscular del m asetero, y por tan to, la tartam ud ez.

Los seis tartam udos fueron entrenados en reiajaciôn muscular del m asetero

m edlante feed-back visual y aprobaciôn social (re fu e rzo positive).

Las sesiones fueron de 10 a 18, de una hors, a razôn de 1 ô 2 por semana.

Resultados

- Todos Ios sujetos aprendieron a re la ja r el m asetero segûn n iv e l-c rite rio , después

de 1 ô 7 horas de p r ic tic a de laboratorio;

- Todos pasaron exitosam ente por Ios cuatro estadios con un 95 % de éxito;

- El promedio de tartam udeo de todos Ios sujetos, con 35 % de palabras

tartam udeadas, descendiô a 1 % con feed-back, y a un 12 % sin él.

No se llevô a cabo ninqûn seguim iento, con ia consiguiente pérdida de dates acerca

de la perm anencia de la m ejorfa.

5) Cross (1977).

En su investigaciôn con 4 tartam udos este autor u tiliz ô un feed-back bajo très

condiciones (falso feed-back increm entado de ia activid ad E M G muscular de

laringe; falso feed-back disminuido del mismo mûscuio; y verdadero feed-back), al

mismo tiem po que se aplicaba un "te ra p ia concurrente" centrada d irectam en te en

el tartam udeo.

Los resultados fueron Ios siguientes

- ia media del tartam udeo (% de palabras tartam udeadas) descendiô

- en la 1* condiciôn, de 13% a 7%;

- en la 2® condiciôn, de 8% a 7%;

- en la 3® condiciôn, de 12% a 3%.

No hubo seguimiento.
68

"Estos resultados, al igual que otros, sugleren que el b iofeed-back EM G de la

actividad muscular del m asetero y del larinqal es un poderoso tra ta m le n to del ta r­

tam udeo. Las reducciones de la frecuencia del tartam udeo son frecuen tem ente muy

impresionantes. Sin embargo, en estos estudios, se dan algunos problèmes:

uno, de éllos es ta fa ite de verdadera medida de la g eneralizaciôn fuera de la

situaciôn de laboratorio;

O tro , es el casi uso exclusive de palabras estructuradas y de listas de frases, fren te

al habla espôntanea. Es posible que la prô ctica y la rep eticiô n de estos estimulos no

represented un anôlogo s ig n ific a tiv e de Ios problèmes de la disfiuidez del habla en

la m ayor p a rte de Ios tartam udos.

La reciente investigaciôn de Lanyon (1977) ha demostrado algûn éxito en el

entrenam iento de Ios sujetos para g en e ra llza r la reiajaciôn adquirida por biofeed­

back y la disminuciôn de la tasa de tartam udeo a Ios periodos de habla espontânea.

Es cla ra m e n te necesaria adicional investigaciôn sobre el problem a de la généra­

it zaclôn". (W .J. R a y , J .M . R aczynskI, T. Rogers, y W .H . K im b a ll, 1979, p. 44).

6) M anschreck, K a lo trin y Jacobson (1980). Estos autores a firm a n que a 8

tartam udos adultos crônicos se tes aplicô un program s de entrenam iento en

bio rretro alim en taciô n electro m io q râfico (E M G ) para reducir la tensiôn muscular

del m asetero a fin de m ejorar la flu id e z. L a duraciôn del program s fué de 10

sesiones de 30 minutos para todos.

Las medidas de la tensiôn muscular y la fluidez ofrecieron m elorta al final del

tra ta m le n to , el cual se mantuvo durante el seguimiento a ios 3 y 6 meses.


69

6. La tartam u d e z por alteraciones motôricas, respiratorias, fônicas y a rtic u -

latorias.

D e n tro de este apartado incluiremos varias teorfas im portantes.

1) La tartam u d e z es una fa lta de inhibiciôn normal en la respiraciôn que se

denomina "re fle jo d lla ta to rio dei conducto respiratorio", de Schw artz (1974; 1976).

Este re fle jo actûa dilatando las fosas nasales, y actûa a nivel de las ventanas

nasales; la lenqua; la faringe; la laringe, con la d ilataciô n del pasaje respiratorio,

cuando hay una necesidad repentina de aum entar ia respiraciôn si no se establece

norm alm ente la inhibiciôn neurofisiolôgica, el stress ordinariam ente asociado con

el habla, y aum entada la presiôn del aire envuelta en la producciôn del habla, darS

lugar al re fle jo ; "las cuerdas vocales se abren excesivam ente y se Ilega a quedarse

m om entaneam ente sin voz".

P ara compensar ésto el sujeto que anticipa ta l ocurrencia aprende a c e rra r Ios

pliegues vocales h erm étieam en te, y se produce el ilamado "laringospasmo".

"Esto es la clave del problema de ia tartam ud ez".

E l "esfuerzo tartam ud o" es la reacciôn al "laringospasmo". "La locucién féc il

favorece una tasa de respiraciôn que es b estante constante, m ientras que las

repeticiones, prolongaciones o hesitaclones con tensiôn-esfuerzo son signos de

descent ro i de la respiraciôn con una tasa excesiva usuaimente". (1 9 7 3 ,a; p.290-291)

C rite rio de habla norm al: L a norm alidad de la tasa y de la prosodia son esenciales

para un habla norm al.

2) Un m étodo répi do para e lim in ar la tartam udez por una regulaciôn de ia

respiraciôn, de A z rin y Nunn (1974).

Estos autores desarroliaron en 1973 la técnica del "cambio de hébito" para e lim in ar

hâbitos defectuosos como:

- moderse las urlas;

- chuparse el dedo;

- tirarse del pelo;


70

- menear la cabeza, cecear, e tc ...

En 1974 intentan lo mismo con el tartam udeo.

Su método titulado "un método répido para e lim in ar la tartam ud ez por una

requlacién de la respiraciôn", es puesto en p réctlcs con 14 tartam udos (9 varones y 5

mu)eres), de edad entre 4 y 67 aRos (con una media de 38), y con un tartam udeo crônico

que iba de 2 aRos a 65 aRos.

Su éxito , segûn Ios autores, fué "fulgurante" ya que en una sola sesiôn de dos horas

de counseling constguieron una elim inaciôn, m edia, to ta l (99% ) del tartam udeo, con una

perm anencia de Ios resultados a través de un seguimiento de 8 meses.

L a técnica consiste, en general, "en el uso de una actividad Incom patible con ei

acto del hébito", asf como "haciendo ésto no se puede hacer lo otro".

El proceso terapéu tico comprende Ios siguientes pasoss

1. M o tiv a r y autom otivarse;

2. Conscienciar la acciôn de tartam ud ear.

3. Aprender a relalarse;

4. P ra c tic a r la respuesta com p e titiv e , segûn cada sujeto, m edlante actlvidades

incom patibles con el tartam udeo como

- relajarse;

- in terru m p ir el tartam udeo;

- respirer profunda, lenta y regularm ente;

- hablar inm ediatam ente, después de inspirât;

- e n fa tiza r las prim era sllabas o palabras del discurso;

- al principle discurso corto y pause;

- después ir poco a poco mejorando la fluidez, alargando Ios periodos del

habla;

- entrenam iento co rre c tivo , en caso de tartam udeo

- parando;

- practicando la respuesta com petiliva;


71

- volviendo a hablar.

- entren am iento preventlvo, ante la expectaciôn del tartam udeo me­

dlante

- el darae cuenta del proreso;

- prô ctica de la actividad com petitiva.

- enaayo slmbôlico

- imaginando aituaciones précipitantes del tartam udeo;

- descubriendo la activid ad com p e titiv a .

- p rô ctic a positiva estructurando por medio de

- lectura;

- conversaciôn d irecta;

- conversaciôn telefô n ica;

- lecturas con textos de nivel de d ificultad fônica.

- apoyo social;

- adiestram iento en la generalizaciôn a la vida social;

- p rô ctic a p o s t-tra ta m ie n to ;

- seguim iento.

E l tra ta m le n to aparece como muy interesante; pero io que résulta "curioso", por no

decir "in creible", es el resultado fulgurante obtenido por Ios autores, aunque

hubiese si do preparado y ejecutado con medios, instrumentes y personal "a la

américana".

3) Anôlisis y m odîficaciôn de la tartam udez m ediante nuevos patrones psicomotores

del habla. (G regory, 1968, 1973 a, 1977, 1979).

El autor m arca un com plejo proceso terapeûtico con las siguientes etapas;

1. Anôlisis y desensibllizaciôn a Ios estim ulos despertadores de ansiedad, incluyendo

al mismo tartam ud eo, fam iliarizôn do le con la topograffa de su tartam u d e z, como lo

p ractlcan Van R ip e r, Sheehan y otros...

Esta etapa incluye ejercicios de :


72

- discrim lnaciôn y anôlisis del tartam udeo;

- p rôctica negativa;

- cancelaciones o supresiones;

- alterados Juegos preparatories;

- disfiuidez voluntarie o tartam ud ear mas fluidam ente;

- respuestas retardadas.

2. C ontracondlcionam iento del tartam udeo por la prô ctica de nuevos patrones

psicomotores del habla de la misma m anera que lo hacen P erkins, Ryan y Webster,

centrôndose en la adquisiciôn de la fluidez v erb al. Esto supone un auténtico

programs de p la n ific a c iâ n m otora como io hace F ric k (1965).

En esta eta p a , cuando ya disminuyen Ios com portam ientos de evitaciôn y escape y

se van increm entando las tendencias de aproxim aciôn, se acentûa la adquisiciôn de

habilidades verbales con

- un apropiado control de le tasa verbal a travôs de Ios sonidos;

- una m ejo r inflexiôn vocâiica;

- una elevada consciencia de ias variaciones en la presiôn a rtic u la to ria .

Todo ésto aum enta las espectativas positivas del tartam u d o , la esperanza, la

"aproxim aciôn" al habla, y la ficx ib ilid a d verbal...

G regory (19779, ha descrito programas especificando

- estim ulos, respuestas, consecuencias;

- c rite rio s de iden tlflcaciô n;

- control del habla (m onitoring);

- m odîficaciôn del tartam udeo;

- procedim ientos de transferoncia, e tc ...

4) T eo rla de que el tartam udeo consiste en una d ific u lta d para in ic ia r y term in e r ia

fonaciôn independientem ente de Ios actos de e m itir el habla y el tartam udeo, de

Adams y Hayden (1976) segôn Ios autores diez tartam udos jôvenes, form aron un

grupo experim ental y otros diez hablantes normales, iguatados en edad y sexo, el
73

otro grupo.

L a tares experim ental exigié que todos ios sujetos empezasen y term inasen la

fonaciôn tan rôpidam ente como fuese posible después de o ir cada m iem bro una

serie de tonos puros de 1.000 H z . apareados y no apareados.

Las vocalizaciones de Ios sujetos fueron reproducidas perm anentem ente sobre un

oscilôgrafo ôptico.

Los resultados m ostraron que ambos grupos m ejoraron (disminuyeron el tiem po) la

iniciaciôn y term inaciôn de la fonaciôn desde el com ienzo al fin a l dei experim ento.

Tlp icam ente, sin embargo, Ios tartam udos fueron s ig n ificativam en te môs lentos que

Ios sujetos no tartam udos, en la m ayor p arte de las medidas tem porales, (p. Z90),

T erapia

A n terio rm ente otros autores como G iffo rd hablan insistido en "lib é râ t la voz con

une espiraciôn fltiida y suave". E l autor p arte dé una observaclôn, en esta misma

direcclôn, no verificad a por la investigaciôn. "Algunos tartam udos gracias a un poquito

de aire fiuido antes de h ab lar, hablaban, asegurando (sin v e rifica c iô n ) que usaban ta l aire

fluido para asegurar una apertu re de las cuerdas vocales antes de hablar". (1976, p. 84).

L a técnica (a em p lear, en tal caso) del aire fluido pasivo que im pide el tartam udeo

serfa la siquientet E l sujeto debe inspirât y después inm ediatam ente e m itir las palabras.

Esto impide el tartam udeo. Poco a poco, ir increm entando el numéro de palabras

monosilôbicas habladas, par espiraciôn.

Es necesario una terap ia intensive durante las etapas prim eras, con cambios en el

autoconcepto tanto como en la fluidez que puede ser inm ediata.

5) E l tartam udeo es una discoordlnaciôn de la respiraciôn fonaciôn y articulaclôn ,

de Perkins (1973, a y b; 1974; 1979). Este autor propugna un "cambio de la

tartam udez por un habla normal" y ha aiineado ias

- bases teôricas de la terapia;

- el proceso terapeûtico;

- Ios objetivos del tra tam le n to ;


74

- y Ios procedim ientos terapeüticos.

L a necesidad p rim aria de Ios procedimientos de control de "tasa norm al" es servir

com o andamio para conseguir las habilidades del control de la respiraciôn normal

del habla norm al, que incluyen

- ajuste a la longitud de frase;

- iniciaciôn de frase con un ataque vocal fécil y suave;

- m an tenim iento continua de la fluidez del a ire , desde el comienzo hasta el fin a l de

frase;

- locuciôn con tasa norm al.

6) E l tartam ud eo es una discoordlnaciôn de la fonaciôn, con la articulaclôn y la

respiraciôn, de W. Perkins, J. Rudas, L . Johnson y J. Bell (1976).

En un estudio de estos autores se sim plified sistem étlcam ente Ios ajustes de la

com plejidad fon ato ria y resp iratoria, en 30 adultos tartam udos bajo très condi­

ciones de habla

- vocalizeda;

- susurrada;

- y a rtic u la d a, sin fonaciôn.

E l tartam ud eo se redujo considerablem ente con susurro, y se elim inô prâcticam en te

con articu laclô n silenclosa.

L a posibilidad de que el tartam udeo res u lte consistentem ente de la com plejidad de

las coordinaciones fonatorlas con la articulaclôn y respiraciôn parece tener sôlido

fundam ento.

Las tasas de hablar increm entadam ente, bajo condiciones que disminuyen el

tartam udeo, parece evidenclar que ia fluidez ritm ic a e fic le n te del habla es fa c iiita d a por

la slm plificaciôn de Ios ajustes fonatorio y respiratorio. L a sim plificaciôn resp iratoria,

fônetica y a rtic u la to ria

- fa c ilita la fluidez;

- y reduce el tartam udeo.


75

Por el contrario la com plejidad resp iratoria, fon ato ria y a rtic u la to ria explica, con

otros factores etiolôgicos, e l tartam udeo.

7) Nuevo patrôn a rtic u la to rio , de Goldiamond, (1977).

- H a dejado de usar la R A D ;

- M odela un nuevo p atrôn de habla articulad a dei tartam udeo, que puede ser

enseRado en aproxim adam ente 20 sesiones de 1 h ir e .

Les dice a sus futuros clientes que "pueden usarlo o no, como un nuevo abrlgo que

puede ser usado o puede dejarse en el arm ario".

8) T ra ta m le n to resp irato rio y a rtic u la to rio , de P arellada F e llu , J. (1970).

Este autor c a ta lâ n , en su iibro "Las causas de la tartam u d e z" (vlas hacia su

correcciôn), en donde no se encuentra absolutam ente ninguna re fe re n c ia b i-

b lio q ré flc a :

1. D istin g u e'las c a ra c te rls tic a s o factores comunes del tartam ud eo ast

- tensiôn interio r;

- p recipitaciôn al pensar, decidir, le e r, escribir, moverse, a c tu a r, resp irât, a r-

tic u la r-v o c a liza r;

2. Especifica très tipos de tartam ud ez

- con sistema nervioso tem piado y bastante dominio de si;

- con algOn dominio en si;

- con déficiente dom inio nervioso; ■

3. M arca un proceso terapeû tico con "22 lecciones acûsticas de O rto fe m ia " (estas

lecciones ejercicios ios présenta escritos y grabados en c in ta m agnetofônica), y

aplica ias siguientes técnicas

a) ejercicios de respiraciôn con

- inspiraciôn preventive prolongada profunda y d ia fra g -

m âtica;

- inspiraciôn s u p e rfic iai-e je cu tiv a al hablar para m antener

lo m ejo r posible el nivel de la inspiraciôn p reventiva.


76

b) ejercicios de producciôn y emiaiôn de habla, aprovechando la

espiraciôn suave y lenta.

c) ejercicios de colocaciôn de la voz.

d) ejercicios de dominio de la

- p recipitaciôn m ental;

- emociôn en situaciones sociaies;

- dominio de actlvidades fisicas.

e) conocim iento y anôlisis de su propia psicologta disfôm ica para

adquirir m ejor control de si mismo.

9) "Habla sistem aticam ente le n tiflc a d a ".

Un nuevo tra ta m le n to para la tartam udez es presentado por P .A . Resick, P.

Wendiggensen, S. Ames y V. M ey e r, (1978).

El propôsito del présente estudio fué determ inar la e fe c tiv id a d del tra ta m le n to de

la tartam ud ez basado en la le n tific a c iô n sistem âtica del habla, y en el manejo de la

ansiedad.

Los sujetos fueron 6 tartam udos, entre Z I y 36 aRos. Las tareas consistieron en

conversaciones grabadas con extranjeros, leyendo y conversando por teléfon o,

durante el p re tra ta m ie n to y pos-tratam ien to , con un seguimiento de 6 meses.

Los particip antes fueron enseRados a leer y hablar progre si vam ente a razôn de 50,

70 y 90 palabras por m inuto, a lo largo de un periodo de 2 semanas y recibieron

e ntrenam iento en el control de la ansiedad, para fa c ilite r el m antenim iento del

habla le n tiflc a d a fuera de las sesiones de! tra tam le n to .

Los resultados indîcaron una sign ificativa efe c tiv id a d dei tra ta m le n to en lectu re y

conversaciôn, m antenide durante Ios 6 meses.

L a tares del teléfono, que fué usada como una medida de generalizaciôn, m ejorô

sign ificativam ente pero no se mantuvo en el tiem po.

10) E l tartam udeo consiste esencialm ente en un c ie rre distorsionado de la laringe y

en alteraciones del tra c to bucal, de Webster (1979).


77

P ara Webster (pég. 214-216) el "complejo tartam udo" incluye

1) acontecîm ientos del habla que son oriqinados por la m usculature de la laringe

(c ie rre distorsionado) y del tra c to bucal y que son percibidos por Ios observadores

externos como bloqueos fonatorios, prolongaciones de sonidos, y repeticiones de

sonidos, sllabas y palabras;

2) respuestas accesorias del habla que incluyen esfuerzo violento de la m usculature;

3) respuestas accesorias no verbales del cuerpo que incluyen cambios de la global

tensiôn muscular, cambios posturales asociados con intentos de producir habla,

gestos o posturas faciales y despertam iento del sistema nervioso autonômico;

4) y reacciones personales del tartam udo hacia si y hacia otras personas.

"La c a ra c terfstic a esencial es que ios factores centrales del tartam udeo se

encuentran d ire c ta m en te y solam ente en los acontecim ientos que ocurren a nivel de

iarinqe y del tra c to bucal. El désarroi lo de nuestro program s terapeû tico nos ha

p erm itido opinar que ios acontecim ientos prim arios del habla tartam ud a incluyen

actividad distorsionada en ios mûsculos de emisiôn de la voz y del con tro l de ios gestos

articu lâto rio s. Los très factores centrales del complejo tartam udo incluyen bloqueo

fon ato rio , repeticiones y prolongaciones. Estos très tipos de respuestas distorsionadas

parecen c o m p a rtir un "fa c to r comûn", por el que las posturas intencionadas, la

precipitaciôn de la respuesta y el sobreesfuerzo norm alm ente adquieren im portancia.

Mucho nos queda por aprender acerca de la frecuencia con que ocurren estas

distorsiones y acerca de sus manifestaciones especfficas.

Trabajos como el de F reem an (1975), basados en medidas directas de ia actividad

muscular son relevantes para p e r fila r la definiciôn de las alteraciones. L a inform aclôn

acerca de las caracterlsticas de estas distorsiones se ha adquirido por manipulaciôn de

pequefios detailes de los gestos dei habla y por iden tlflcaciô n de su im pacto sobre ia

propagaciôn dei habla fluyente.

Los acontecim ientos dei habla distorsionada aûn no pueden ser expiicados c la ­

ram ente por identlflcaciôn de variables, en ei tiem po présente.


78

Una hipôtesis razonabie serfa "que las propiedades orgénicas figuran fuertem en te

en la determ inaciôn del habla tartam uda".

Aunque el aprendlzaje esté muy implicado en el proceso terapeû tico de recupe-

raciôn del habla, no parece prudente asum ir que las distorsiones son "aprendidas".

Wingate (1976), com parte la misma opiniôn. Esto signifies que fren te a ia opiniôn

generaiizada anterio r de que el tartam udeo es "aprendido", se va oponiendo la hipôtesis

de que el tartam udeo, en su base estructural esté determ inado por factores fisiolôqicos,

que no cabe duda que hen podido ser desencadenados por acontecim ientos psico-sociales

(problèmes de adquisiciôn del habla, de reiaciôn parental o social, de sucesos ansiôgenos,

e tc ...) que han cristalizad o en distorsiones neuroflsiolôgicas.

11) El doctor Mufloz Sotés, P. y otros (1977; 1980), a firm a n que es necesaria la

integraciôn de los môdulos cerebrales sensores, pslcoafectlvos (sistema Ifmbico)

con ios motores para explicar la acciôn tartam uda.


79

7. La tartam u d e z problem a del ritm o

1. Resumen blblloqrôflco sobre las investlqaclones acerca del ritm o terapeû tico en

tartam udos.

Los aspectos més im portantes sobre ei ritm o terapeûtico en tartam udos, se pueden

resumir en los siguientes puntos

19 Clases de ritm o tera p e û tic o con tartam udos.

1) R itm o con m etrônom o no p o rta til

- auditivo;

- visual;

- tâ c tii.

2) R itm o con m etrônom o p o rta til electrônico

- auditivo;

- t â c tii, (" v itr o té c til" o "pulsaciones eléctricas").

3) R itm o sin instrum ento

- con ritm o corporal

- qolpeteo de dedo, pié;

- balanceo de brazo, pierna, cuerpo, andar...

- con ritm o Im aqinativo ("ritm o eidético" o "m ovim lentos impulso");

- con e l "ritm o intrfnseco" del habla mismo;

- con ritm o de canto.

4) H a b la siiébica o ritm o silébicn con sllaba por golpe (beat).


M etrônom o P rim itiv o
no p o rta til.

F ig . 5

M etrônom o o "m erca pesos"

electrônico p o rta til de Bra­

dy (1968) colocado detrôs -

de la oreja.
81

29 Resumen histôrico de tratad istas del ritm o terapeû tico con tartam udos.

Autores, clases de ritm o , e instrumentos empleados en la terapia dei tartam udeo.

Antecedentes y siqlo X IX .

1. Demôstenes

R itm o corporal, al andar.

2. T h e iw a li, 1.800

R itm o verbal recalcando el acento silâbico.

3. D upuytren, 1.820

R itm o verbal sin especificar.

4. Colom bat (1834)

R itm o verbal con m etrônom o auditivo no p o rta til, Ilam ado Isochrone, después

M uthonom e, y por fin m etrônom o.

5. Varios autores de finales del X IX en

- In q la te rra ; C u ll y Shuldhan.

- F rancia: V io le tte y Roum a.

- Alem ania: Blum e, Lechwess, Wyneken, Kussmaul, G un ther...

R itm o verbal, de varias form as imprecisas.

Siqlo X X

6. Robins (1935). T eo rla del ritm o .

7. Johnson y Rosen (1937).

R itm o con tvietrônomo A u ditivo no p o rta til.

R itm o corporal con balanceo del brazo y qoipes digitales en cualquier p arte .

8 . Barber (1940).

- H abla siiébica;

- R itm o con M etrônom o A u ditivo no p o rta til;

- R itm o con M etrônom o Visual no p o rta til;

- R itm o con M etrônom o T é c til no p o rta til.


82

9. Van D a n tzig (1940).

H abla siiébica con golpeteo d ig ital, y con la imaginaciôn ("movimlentos impulse" o

"tiebla siiébica eidética").

10. M eyer y M a ir (1963).

- R itm o con Metrônom o té c til y visual no p o rta til;

- R itm o con Metrônom o electrônico auditivo p o rta til.

11. Andrews y H arris (1964).

H abla siiébica.

12. Franselia y Beech (1965).

R itm o con M etrônom o Auditivo no p o rta til.

13. H oigate y Andrews (1966)

H abla siiébica.

14. Franseila (1967).

R itm o con M etrônom o electrônico auditivo no p o rta til.

15. Brandom y H a rris (1967).

H abla siiébica.

16. Brady (I9 6 0 ).

R itm o con M etrônom o electrônico auditivo p o rta til.

17. Horan (1968).

R itm o con M etrônom o electrônico auditivo p o rta til.

IB . A zrin , Jones y F lye (1960).

R itm o electrônico de pulsaciones eléctricas téctiles p o rta til ("vibrotéctil").

19. Wohi (1968).

R itm o con M etrônom o electrônico auditivo p o rta til.

20. Brady (1969).

R itm o con M etrônom o electrônico auditivo p o rtatil y visual no p o rta til.

21. M eyer y Com ley (1969).

R itm o con M etrônom o electrônico auditivo p o rta til.


83

22. Jones y A z rin (1969).

R itm o con M etrônom os auditivo no p o rta til;

R itm o con M etrônom o eiectrônico tâ c tii p o rta ti ("v ib ro té c til").

23. R othm an (1969).

R itm o con M etrônom o electrônico auditivo p o rta tii.

24. WohI (1970).

R itm o con M etrônom o eiectrônico auditivo p o rta til.

25. G reenberg (1970).

R itm o con M etrônom o auditivo no p o rta til.

26. Brady (1971).

R itm o con M etrônom o eiectrônico auditivo p o rta tii.

27. Silverm an (1971).

R itm o con M etrônom o auditivo no p o rta tii.

28. Donovan (1971).

R itm o con m etrônom o eiectrônico de pulsaciones eléctric a s téc tile s ("v ib ro té c til")

y con "enm ascaram iento (ruido bianco encubridor de i etroaiim en taciô n sonora).

29. Andrews e Ingham (1972 a, y 1973 b).

H abla siiébica.

30. Berman y Brady (1973).

Encuesta sobre el e fe c to terapeû tico del ritm o a logopedas y psicôlogos.

31. Silverm an y T ro tte r (1973).

R itm o con M etrônom o auditivo no p o rta til.

32. W ingate (1976).

R itm o intrfnseco del habla mismo.

33. H ealey, y otros (1976).

34. Perkins (1979).

R itm o intrfnseco del habla.

39 Las afirm aciones emptricas fondam entales en reiaciôn con la afec tiv id a d terapeûtica
84

del ritm o en tartam udos se pueden con cretar en

- el ritm o favorece la fluidez verbal;

- y élim in a, por tan to , el tartam udeo y la disfiuidez norm ai.

49 L a e fe c tiv id a d del ritm o en tartam udos segûn los autores anteriores, tien e estas

c aracterlsticas

1) Inm ediata, y autom ética;

2) T otal o casi to ta l;

3) C ontinua, no in te rm ite n te , con el ritm o;

4) U niversal, para superar toda clase de disfiuidez sea tartam ud a o no, supuesto el

aprendlzaje de la articulaclôn y vocalizaciôn de Ios fonemas hablados;

5) Independiente del ritm o estim ular

- externo - M etrônom o auditivo;

- M etrônom o visuel;

- M etrônom o té c til.

- interno - C orporal: dedos, brazo;

- Im ag inative o de "impulses Ideomotores".

- intrfnseco, ai mismo habla.

6 ) am pila: para superar

- ia tartam ud ez;

- los "rasgos secundarlos" como tics nerviosos, m ovimlentos concom i­

tantes, e tc ...;

- superaciôn de ia ansiedad y actitudes nocivas, con el é x ito sobre el

tartam udeo;

- desajustes de personalidad provocados por el tartam udeo;

- la "disfiuidez normal" del no tartam udo.

7) no es perm anente.

Esto supone, como con otras técnicas, un problema de afianzam iento y de duraciôn

en el tiem po.
85

L a ûnica soluclôn es un proqram a terapeû tico de

19 Tasa progrès!va de la velocidad ritm ic a del habla

a) E ta p a in ic la l de tasa tenta de la velocidad del ritm o In fe rio r a 90 beats por

m inuto. Se ha demostrado que la le n titu d no es un proceso intrfnseco de la

e fe c tiv id a d del rftm o , pero sf un "proceso concurrente" beneficioso sobre todo al

principio;

b) E tap a de tasa progreslva hasta conseguir la tasa de habla norm al.

29 P rô c tic a constante y continuada a través del tiem po terapeû tico y p ostterapeûtico.

39 Una pregunta fundam ental es i a qué proceso sa debe este e fe c to beneficioso del

ritm o ? .

49 Las hipôtesis expiicativas de la efec tiv id a d terapeû tica del rftm o , de cualquier tipo,

se centran en un proceso de

- d istracciôn, apartando a tartam udo de su "problem a tartam udo";

- le n tific a c iô n del habla, im pidiendo la "p recipitaciôn tartam uda";

- encubrim iento o "enm ascaram iento" de la re tro a lim e n ta c iô n sonora de habia.

L a investigaciôn, al respecto, se puede resum ir en ias siguientes afirm aciones

59 A firm acio nes empirfcas de la investigaciôn fre n te a ia e fe c tiv id a d tera p e û tic a dei

ritm o .

1. R itm o -e fe c to beneficioso, no por distracciôn.

Varias investiqaciones han aportado argumentos de que el e fe c to beneficioso no es

debido a la "distracciôn", ya que hay otros fenômenos més distrayantes que el

rftm o , como el "ruido", el "m etrônom o arrftm ic o ", "ta re a subsidiaria", y sin

embargo no tienen ei efe c to dei rftm o .

a) Ruido distrayente.

1. Beech y Bubbane (1962).

Estos autores comprobaron que tartam udos hablando en situaciôn distrayente, de

ruido am b iental, alto e im previsto, no mejoraban su tartam udeo, al igual que en

condiciones normales sin ruido.


86

Esto parecB indicar que ta distracciôn, por if misma sola, no tien e el e fe c to

beneficioso del rftm o .

b) R itm o Irre g u la r.

1. M ey e r y M a ir (1963). Comprobaron quo

1) el ritm o irre g u la r, predecible, era menos e fe c tlv o s ig n ific a tiv a m e n te

que el rftm o regular, pero algo e fe c tlv o ;

2) el ritm o irre g u la r, no predecible, no afe c ta b a a ia flu id e z.

Como el ritm o irre g u la r, no p redecible, exige més atenciôn para ajustarse a é i, es

mSs d is tra y e n te — pero menos e fe c tlv o .

P arece, por tan to , que no explica este fa c to r (distracciôn) la e fe c tiv id a d del ritm o .

2. B a rb e r, (1940).

Com probô que II tipos d iferen tes de ritm o silôbico (internos o externes ai

tartam ud o) beneficiaban sign ific a tiv a m e n te al tartam udo; pero una condiciôn de

ritm o irre g u la r (acen tu ar cada te rc e ra palabra) fué claram en te in fe rio r a las otras,

a peser de ser mfis distrayente.

3. F ra n s e lla y Beech, (1965). Los autores encontraron que

1) la condiciôn de "M etrônorno rftm lc o " con lectu re ritm ic a y silôbica, era

s ig n ific a tiv a m e n te superior a la de M etrônorno a rrftm ic o (con la misma tasa m edia

de habla del rftm lc o , pero sin especificar la am plitud de le tasa aperiôdica, cosa

que tIen e c ie rta Im p ortan cia tratôndose del metrônorno a rrftm ic o ).

En la condiciôn de M etrônom o a rrftm ic o se le instruis al sujeto tartam udo para

"escuchar" con cutdado los beats, para ver si era capaz de discernir algôn patrôn en

su habla, distrayéndole asf môs de su propia voz.

2) la condiciôn de M etrônom o a rrftm ic o era sôlo ilgeram ente superior (no

s ig n ific a tiv a m e n te ) a la del habla sin m etrônom o.

4. A z rin , Jones y F ly e (1968). Seqün estes autores

1) la condiciôn de le c tu ra ritm ic a y silôbica con m etrônomo " tô c til" , con una tasa

de 90 pulsaciones por minuto, fué s ign ificativam ente superior (reducciôn del 90 %
87

del tartam udo), que la condiciôn de lectu ra cc i metrônomo " tô c til" a rrftm ic o con

la misma tasa media de 9 0 /M , pero con intervalos irregulares desde 0*3 a l'3

segundos.

2) la condiciôn de le c tu ra a rritm ic a no tuvo efectos diferenciadores en relaciôn

con ia de no m etrônomo.

5. B rady, (1969). Comprobô que

1) el habla silôbica de frases improvisadas con m etrônomo rftm ic o , con una tasa

de 120 beats por m inuto, fué môs e fe c tiv a sig n ific a tiv a m e n te , para superar el

tartam udeo que la condiciôn de m etrônomo a rrftm ic o con la m ism a tasa m edia de

120, pero con intervalos entre beats, que variaban a teato riam en te de 0'3 a 0'7

segundos.

2) la condiciôn de habla silôbica con m etrônom o a rrttm lc o , aunque era s ig n ifi­

cativam en te in fe rio r en efe c tiv id a d a la de m etrônom o rftm lc o , era tam bién

bastante e fe c tiv a (en relaciôn con la de no m etrônom o) pero evidenciaba una "ta re a

d iffc il y confusa" y sin la cadencia suave del habla con m etrônomo rftm ic o .

Todo ésto significa que, si al habla con metrônomo a rrftm ic o se le aplica una

am plitud de intervalos no muy grande, como aquf de 0'3 a 0'7 ( en A zrin y C ol fué

de 0'3 a l'3 segundos) y una tasa de velocidad de 1 2 0 /M , se puede conseguir un

habla que tiene "algo" de rftm o y cadencia, y que , por ello, tien e una c ie rta

e fe c tiv id a d ; m ayor que con el no m etrônom o y con un m etrônom o a rrftm ic o

fu e rte m e n te arrftm ico .

Es como si entre ritm o y no ritm o hubiese un continuo dimensional.

En todo caso

1) es évidente que el ritm o tiene una e fe c tiv id a d s ig n lflc a tlv a , con relaciôn al

metrônomo a rrftm ic o .

Parece problabe que si la irreqularidad del "m etrônom o arrftm ic o " es predecible, de

intervalo entre beats no alto (p.e. de 0'3 a 0'7 segundos) y de tasa de 120 beats por

m inuto, se puede conseguir una c ie rta e fe c tiv id a d , s ign ificativam ente in fe rio r a la
88

del ritm o m etronôm ico; pero positiva en reiaclcn ai no metrônomo;

2) parece évidente que la efec tiv id a d del ritm o no puede atribuirse a la "dis­

tracciôn ", ya que el habla con m etrônomo a rrftm ic o (incluso con instrucciôn

expresa para que se atienda al patrôn de habla) es mucho môs distrayente que con

e l m etrônomo rftm ico y, en cam bio, no es e fe c tiv a .

c) T area subsidiaria.

1. F ransella, (1967). Comprobô que

1) la lectu ra con m etrônom o rftm ico era sign ificativam ente superior en e fe c ­

tivid a d sobre el tartam ud eo, que la le c tu ra , con la ta re a subsidiaria de escriblr al

mismo tiem po numéros que eran reproducidos por c in ta m aqnetofônica, con

intervalos Irregulares que iban de 1 a A segundos, y que, por tanto exigian mayor

atenciôn y mayor distracciôn de su propia voz.

2) este habla a rritm ic a irre g u la r, fu e rte m e n te d istrayente, no ofrecfa ninguns

e fe c tiv id a d ; igual que bajo la condiciôn de no m etrônomo.

2. Brandy, (1969). Replicô la investigaclôn de Fransella (1967) con Idénticos

resultados.

3. G reenberg, (1970). En su Investigaclôn el autor, comprueba que

1) los niffos tartam udos que conversan sobre juguetes, con la "instrucciôn"de que

ajusten su habla al rftm o m etronôm ico (para distraerles de su voz), a una tasa de 98

beats por m inuto, consiguen la misma e fe c tiv id a d que los nlOos que converser (sin

instrucciôn alguna) con un ritm o m etronôm ico de fondo que no era foco de atenciôn

de los sujetos, pero con el cual "sincronizaban". (A z rin y C o l. 1968);

2) ambas condiciones son sign ificativam ente d iferentes del habla c o rrie n te de los

tartam udos sin ritm o m etronôm ico, en cuanto a e fe c tiv id a d , ya que esta u ltim a no

reduce el tartam udeo.

L a investigaclôn de G reenberg, parece indicar claram ente

- que la efectivid ad es debida al ritm o mIsmo;

- que no es debida a la distracciôn, ya que con ritm o m etronôm ico distrayente


89

(instrucciôn de aten der) y con ritm o no d istrayente, se consigue el mismo e fe c to

beneficioso.

2. R itm o -e fe c to beneficlos o no por "enm ascaram iento".

Parece que enm ascaram iento (tam bién llamado "sombreado" y "encubrim iento") se

d ife re n c ia de ta "distracciôn" en que el prim ero Im pide escuchar ffslcam ente (proceso

fisico) la voz propia, del b io -fe e d -b ac k auditivo, po, e fe c to de cualquler ruido suflcien-

tem en te intense (com o p.e. "ruido bianco" de mayor o menor întensidad; "ruido

m etronôm ico" de los b e a ts ...) y la segunda por desviaciôn de la atenciôn psicolôgica

("distracciôn") de la propia voz, a otro foco de atenciôn.

La explicaciôn de que ei enm ascaram iento auditivo, como e fe c to de ritm o aud itivo

Im pide el tartam ud eo, es tam bién inadm isible por dos razones

1) otros estfmulos rftm icos auditives, y por canales no auditives, producen el

mismo e fe c to beneficioso que los estfmulos auditives rftm icos.

Los ritm os visuales por flashes (Barber, 1940; M ey e r y M a ir, 1963; Brandy, 1969),

los té c tiles (B arb er, 1940; M ey e r y M a ir, 1963); los corporales (m o vim iento de

cabeza, p ié, brazo, c uerpo ...) y los sim plem ente Im aginatives e intrfnsecos al habla

mism a, producen el mismo e fe c to .

Esto significa e viden tem en te que el e fe c to no es por enm ascaram iento o encubri-

m iento dei sonldo de la re tro a lim e n ta c iô n , que es un fenômeno auditivo.

2) ei hecho de que el m etrônom o a rrftm ic o (de la clase estim u la tiva que sea) no

produzca e fe c to sobre el tartam udeo, siendo como es un proceso auditivo, como el

rftm ic o , dem uestra que e l e fe c to no se debe asignar a enm ascaram iento aud itivo ,

que se darfa, por igual, en un caso y en otro.

3. R itm o -e fe c to benéfico ç>or hacer inservible la retro alim en taciô n de conducclôn aérea

y ôsea.

Para Y ates (1970 y 1975), " el por qué el ritm o con habla silâbica (sflaba por b ea t) o

con habla rftm ic a (palabra o palabras por beat) puede reducir tan substancialm ente el

tartam udeo no es claro tod avia. Es posible que, reduci endo la longitud de las unidades de
90

habla (reducir la duraciôn de la unidad hablada) y aumentando la longitud de intervalo

e n tre esas unidades, la retro alim entaciôn , de cada unidad de habla, caiga com pletam ente

dentro del in te rv a lo entre unidades de habla. E i e fe c to séria entonces ei mismo que el

logrado por el ruido blanco por "enm ascaram iento": la retro a lim e n ta c iô n no tendrla que

ver con la em isiôn, y el tartam udo estaria habiando en realidad, sin retro a lim e n ta c iô n de

conducclôn aérea ni ôsea", o m ajor todavia, la Retroalim entaciôn real se h aria inservible

por e lim in ar la trasiapaciôn de la emisiôn y retro a lim e n ta c iô n , como unidad tem poral,

exiqlda por el orqanismo como sistema de retro alim entaciôn .

4. R itm o -e fe c to beneficioso no por "len tificaciô n".

1. B arb er, (1940).

Comprobô que el ritm o m etronôm ico, tanto a una tasa le n ts (de 92 beats por

m inuto) como a una répida (1 8 4 /M .), consegula el mismo resultado de efectivid ad

s ign lflcatlva con relaciôn al no ritm o , en tartam udos.

2. Fransella y Beech, (1965).

E l e fe c to beneficioso sobre el tartam udeo fué m ayor con una tasa menor a la usual

de cada uno, en las très condiciones de m etrônomo rftm ic o , a rrftm ic o y no

m etrônom o, que con la tasa usual en las 3 mismas condiciones.

Este tra b a jo , como se ve, parece apoyer la hipôtesis de que la lentificaciôn

personal del habla rftm ic a bén éficia a la fluidez verb al, evidenciando que cada

sujeto tien e une tasa usual personal.

3. Brady (1969) este autor hallô que leyendo a una tasa normal individual

(conseguida enterio rm ente de cada tartam udo) con ritm o m etronôm ico se consegula

un e fe c to beneficioso sign ificativam ente superior que leyendo en situaciôn normal,

(con esa misma tasa) pero sin ritm o m etronôm ico.

l os trabajos de estos autores

1) evidencian que el ritm o , por sf mismo, (sin dar ninguna explicaciôn indlcativa) es

e fe c tlv o para elim in ar o dism inuir el tartam udeo.

2) parecen indicar que probablem onte la lentitu d personal, tam bién bénéficia a la
91

flu id e z , en alguna medida (Fransella y Beech).

3) Aunque la dlsm lnuciôn de la tasa es una consecuencia n atu ra l del hablar del

ritm o , y de hecho se exagéra intencionadam ente en la tera p ia , al principle, sobre

todo, hay evidencia bastante ind lcativa de que el e fe c to del ritm o no es debido

solam ente a la disminuciôn de la tasa.

L a disminuciôn de la tasa no es un proceso intrfnseco substanclal para expllcar el

e fe c to beneficioso, sino un proceso concurrente, no necesario con el ritm o para

fav o recer la flu id e z, sobre todo al principio de la tera p ia . (W ingate, 1976).

5. R itm o -e fe c to beneficioso, no por inducida "reqularidad" en el habla.

L l trabajo de Jones y A zrin (1969) aporta datos de que un ritm o no tan regular si no

es notablem ente irreg u lar) produce casi el mismo e fe c to que otro môs regular; y que

incluso, un m etrônom o irre g u la r puede reducir s ig n ific a tiv a m e n te ei tartam ud eo (Brady,

1969).

Por esto, parece insostenible el a firm a r que el ritm o produce to ta lm e n te su efe c to

sobre el tartam udeo a través de la regularldad del habla.

C ie rta m e n te ia regularldad Inducida en el habla es im p o rtan te, pero "debe

funcionar môs como gufa de un patrôn de habla m odificado". (W ingate, 1976).

R eqularidad del ritm o y del habla.

1) D e fin ic iô n : L a regularldad es la emisiôn sincronizada de las unidades de habla

con el ritm o .

2) C lasificaciô n :

a) Segûn el origen

- reqularidad "inductora" del ritm o estim uiar, sea e x te rn a , interna o

in'trfnseca (al habla);

- reqularidad "inducida" en el habla por la "inductora", que puede ser,

silôbica, de palabra o palabras.

b) Seqôn el qrado

- reqularidad re la tiv e
92

-prévisible; -no prévisible.

L a regularldad re la tiv e es "una irreqularidad re la tiv a ".

E n tre la reqularidad absolute y la irreqularidad tam bién absoluta bay una ifnea continùa

unidimensional. L a disminuciôn de la reqularidad supone aum ento de la Irrequ laridad y

viceversa.

El problems esté en la clasificaciôn tfpica de la irrequ laridad o reqularidad

re la tiv a , en relaciôn con la e fe c tiv id a d , y en los c rite rio s para desiqualar la "regularldad"

o "Irreqularidad", que parecen reiacionados con la e fe c tiv id a d .

3) C a ra c te rls tic a s y funclonalldad

1* la reqularidad "Inductora" no produce, en la misma medida o qrado, ia

reqularidad "inducida", a no ser en el caso de sTIaba por beat; y aûn, en este mismo

caso, la veriaciôn tiende a aum entar si disminuye la tasa de velocidad por minuto

(Jones y A z rin , 1969), y si ei ritm o es generado corporaImene (qolpeteo d ig ita l,

balancée de cuerpo, brazo, e tc ..,)

28 no es necesario conseguir en e l habla la môxima regularldad rftm ic a inductora,

para el e fe c to bénéfice sobre la d isfiuidez. Se consiguen los mismos resultados

bénéfices con una regularldad re la tiv a in fe rio r en la inducida;

38 la Irreqularidad inductora prévisible (cada très palabras; B arb er, 1940) e

im prévisible (m etrônom o a le atc ria m e n te arrftm ico ; Brady, 1969), producen reduc-

clones significatives en el tartam udeo, aunque en m ayor medida la prévisible que la

im prévisible.

48 la regularldad "Inductora" parece més deseable, més sencilla de producir, més

fé c ll de seguir y de m ayor e fe c tiv id a d que cualquler o tra irre g u la r.

Aunque la regularldad es el fac to r més obvio del ritm o , especlalm ente del ritm o

simple, la reqularidad, contribuye solam ente en el sentido de que sim ptifica y

fa c ilita ia funclôn inductora-quiadora del ritm o . Esto sugiriô que esta funciôn

guiadora pudiera ser considerada el fac to r c en tral del e fe c to del ritm o . Més bien

hay que considerar a la regularldad como un proceso no substanclal imprescindible


93

ai no como "concurrente" y fa c ilita d o r del e fe c to . (W ingate, 1976).

5 * no se sabe qué lim ite s de regularldad de ritm o inducido se precisan para el

e fe c to m ëxim o.

6. R itm o -e fe c to beneficioso por los mismos factores que se dan en el C anto.

Con W ingate (1976,p. 209), podemo's a firm a r, en relaciôn al e fe c to del ritm o

- que aunque una disminuciôn en la tasa del habia es una consecuencia natural de

hablar rftm ic a m e n te y ésto se increm ents cuando el ritm o es u tiliza d o intenciona­

dam ente en la tera p ia , parece évidente que el e fe c to del ritm o no es sôlo debido a

la disminuciôn de la tasa de habla;

- que aôn cuando la reqularidad es el fa c to r més obvio del ritm o , especlalm ente del

ritm o simple (palabra por golpe rftm ic o ), la regularldad, probablem ente contribuye

sôlo a s im p lific a r y fa c ilita r la funciôn inductora y guiadora del ritm o . Esta funciôn

guiadora constituye el elem ento central y esencial del e fe c to del ritm o ;

- las c a racterlsticas especfficas de esta funclôn y de su e fic a c ia , serfan las

siquientes

1). L a funciôn guiadora del ritm o significa que los acentos del ritm o , sea éste

regular o irre g u la r, proveen de una serle de focos de organizaciôn de la expresiôn

verb al. E l aspecto de regularldad del ritm o , es de una im portancia secundaria; un

ritm o regular es superior a uno irregu lar sôlo porque es més fé c ll organizar algo en

relaciôn a un sistem a regular que a uno irreg u lar. Lo im p ortan te esté en averiguar

cômo el habla se fo c a liza en torno a los acentos rftm icos.

2). E l hablante liga las sflabas a estos focos o nûcleos constituidos esencialm ente

por determ inadas clases de sflabas, y de acuerdo a un pdtrôn p a rtic u la r. Estas

especificas clases de sflabas son las sflabas acentuadas, especlalm ente estas sflabas

que reciben el acento p rim ario; significando p rim ario ei "acento de frase", fren te al

acento de palabra. Este aspecto de lig ar los acentos rftm icos a las sflabas que

llevan el acento p rim ario de frase puede no ser féc ilm en te p erceptible por una

observaciôn superficial del ritm o . Por ejem plo, en el patrôn més simple, de "hablar
94

siléblcam ente" (sflaba por acento rftm lc o ) se encontraté que norm alm ente las

sflabas Inacentuadas concurren tam bién con los acentos, como se ve en el p rim e r

renqlôn de la ilustraclén siguiente.

t l i
1 Munz spilf mci bf cks prcst laik fiïs

i ■ 1 i
2 wunz spîtf mctlM cksprcst laîk Ôîs
• e • • # ' # # *
1 - : 1 1
3 v. urtz spitj mci ~ bi ckspr est hlk Ois

F Ig . 6 F rases en inglés con rftm o .

3). Por o trà p arte , tam bién cuando uno habla al ritm o , dentro de patrones no

silâbicos, determ lnados acentos rftm icos se loc a liza râ n en las pauses, como otros

en sflabas acentuadas y no acentuadas.

En el diagram a a n te rio r se ve cla ra m e n te cémo la m ism a frase es em itld a con très

patrones d iferen tes de concurrencia sflaba-acento rftm ic o . Cada renglén re p ré ­

senta, con una pequeha flécha v e rtic a l, los acentos rftm icos de un ritm o regular.

En la p rim e ra Ifnea, e l ritm o es simple: sflaba por acento rftm lc o . En ia segunda y

te rc e ra ifnea se representan dos niveles de tasa Increm entada de ritm o , aunque

taies patrones pueden ser expresados sin tal Increm ento.

En la segunda y en la te rc e ra Ifnea determ lnados acentos rftm icos se asocian con

pausas.

H a y que n otar que las sflabas que recib irén m ayor énfasis en el habla norm al

(identificad as por las fléchas) perm anecen las mismas en cada uno de los très

patrones. Si oyésemos a un hablante expresendo estos très patrones, oirfamos una

acentuacién m ayor dada a estas sflabas ordinariam ente acentuadas.

Asf, a través de la funciôn guiadora dei ritm o , el hablante es lievado a ligar sflabas
95

con acentos rftm icos. Adem és el ritm o lo consigue de un modo especial: liga las

sflabas, n orm alm ente acentuadas, con los acentos del ritm o . Estas ligaclones

espéciales son los focos o nOcleos de reorganizaciôn del habla al ritm o . Elios

contituyen la estructura bésica del patrôn. Cuando uno habla al ritm o , su patrôn

bâsico consiste en moverse de un foco a o tro.

4 ). Las relaciones sflaba-acento rftm lc o , en los intervalos e n tre estos focos,

dependen de la n atu ra le za, del ritm o , norm alm ente de su tasa. M uy frecuentem ente

hay otras concurrencias sflaba-acento rftm ico ; pero los acentos rftm icos tam bién

concurrirân con pausas como cuando el hablante m arca el peso en orden a lig a r una

sflaba norm alm ente acentuada con un acento rftm lc o . L a regularldad del habla,

habiando rftm ic a m e n te , es solo una posibilidad en el caso Ifm ite de hablar una

sflaba por acento rftm ic o .

5). S ig n ific ativ a m e n te , ia ejecuciôn de cualquler patrôn rftm ic o es llevada a cabo

por la locaüzaciôn del énfasis sobre ei nûcieo silôbico.

Este hecho, que podrfa ser claram en te perceptible por un a te n to observador

d ire c te , ha si do experim entado.

Boom siiter y Hastings (1971), investigaron el lugar de la ocurrencia de las "crcstas"

o picos siiébicos dentro del habla de sujetos normales habiando el ritm o de un

m etrônomo.

6). Encontraron que lo que ellos denominan "instante" de la sflaba, coïncide casi

exclus!vam ente con su secciôn vocal. Esta acciôn de lo c a llza r el énfasis rftm lco

sobre el nûcieo sllâbico es el medio por el cual la funciôn guiadora del ritm o se

constituye en impuiso y soporte dei elem ento esencial del efe c to del ritm o . A ésto

se llam a " énfasis sobre la fonaciôn".

Los nûcleos siiébicos son predom inantem ente vocales, los cuales constituyen el

mayor componente fonatorio del habla.

7). El énfasis expresivo de estos componentes produce p rim a riam e n te un incre­

mento en su "duraciôn", y algûn increm ento en el "volûmen" de voz.


96

Es Indudablemente significativo del efecto global sobre el tartam udeo, que

ordinariam ente este énfasis envuelve tam bién a otras vocales, ademés de aquellos

p ertenecientes a las sllabas norm alm ente acentuadas. Esto es especlalm ente

verdadero del ritm o simple, que tiene ei efe c to mayor sobre el tartam udeo.

8). Cuando una persona habla rftm icam en te, se produce una reducclén concom i­

tan te en los contrastes del acento rftm lco.

Ademés, con el mayor énfasis localizado ahora sobre las vocales, se da una

correpondiente subordinacién re la tiv a de la articulacién consonante.

9 ). E l efecto to ta l del ritm o se Increm enta naturalm ente con las tasas rftm icas

lentes. El uso del ritm o en la terapia del tartam udo siempre em pieza con un tasa

muy lenta. Esta tasa lenta es expresada esencialm ente a traves de una mayor

duracién de los elem entos vocales.

Por lo cual, el efe c to del ritm o puede coincidir con los mismos factores del canto,

y estos serfan los més Im portantes efectos saludables;

- irxjrem ento en la fonaciôn;

- tasa més lenta;

- moderaciôn de contrastes de acentuaciôn, rftm ic a y de articulaciôn consonante.


97

7. Resumen

S in tetizand o, podemos a firm a r

19 qua aunque el ritm o disminuye la tasa del habla, esta disminuciôn no explica

esencialm ente el e fe c to del ritm o ;

29 que la reqularidad del ritm o , aunque es el fa c to r môs obvio del ritm o , no expiica

tam poco, el e fe c to del ritm o , si no que fa c ilita le "funciôn guiadora del ritm o ", que

es el fa c to r esencial de la e fe c tiv id a d del ritm o ;

39 que las c aracterlsticas especfficas de esta funciôn guiadora del ritm o serfan las

siquientes

1) el ritm o , regular o no, (pero més e fic ie n te m e n te el regular) prove de una serie

de focos de organizaciôn verbal;

2) estos focos organizativos del habla estén constituidos por sflabas con acento

p rim a rio , o de frase, fre n te al de palabra solamente;

3) en patrones de habla rftm ic a , no silébica, con igual o mayor tasa de ritm o , el

acento rftm ic o puede coincidir, ademés de con las sflabas, con acento p rim a rio , con

otras sflabas y con pausas; pero los nûcleos o focos de organizaciôn verbal siguen

siendo los mismos (sflabas con acento prim ario);

4) las relaciones de ios acentos rftm icos con las silabas y pausas depende de la

n atu ra le za del patrôn del ritm o , especlalm ente de su tasa (m ayor o menor

aceleraclôn rftm ica);

5) el foco reorganizador del habla coincide con el "instante de ia sflaba" que esté

casi exclusivam ente en la vocal silébica. A esto se le itam a "énfasis sobre la

fonaciôn";

6) esta énfasis sobre ia fonaciôn produce increm ento de la duraciôn vocal y del

volûmen de la voz;

7) el ritm o ademés produce reducciôn de contrastes en los acentos rftm icos, y

subordinaciôn re la tiv a de la articulaciôn consonéntica;

8) el e fe c to del ritm o se incrém ents, sobre todo al principio de la tera p ia con


98

tartam udos, con tasas rftm icas mâs (entas, para fa c ilita r més la funclôn organiza-

dora y guiadora del ritm o ;

9) el e fe c to del ritm o viene, por tan to, produc i do por los mismos factores de

e fe c tiv id a d que en el canto, hablar a coro y sequim iento.

- funciôn qui adora de orqanizaciôn verb al, que es el fac to r esencial, a

través de focos o nûcleos de frase, que increm entan la fonaciôn;

- tasa verbal més lenta;

- moderaciôn y suavlzaciôn de contrastes en los acentos rftm icos y de

a rticulaciôn consonéntica.

8. Condiciones que reducen substancialmente el tartam udeo.

A continuaciôn ponemos una lista interesante de modos especfficos de hablar, un

am plio nûmero de situaciones rftm icas, que consiguen reducir en môs del 85 % el

tartam udeo, debido, segûn Bloodstain y W ingate, a diverses factores.


99

8. Condiciones que reducen subatancialm ente el tartam udeo.

A continuaciôn ponemos una lista interesante de modos especfficos de hablar,

un am plio nûmero de situaciones rftm icas, que consiguen red ucir en més del 05 %

el tartam ud eo, debido, segûn Bioodstein y W ingate, a diverses factores.

D E 5 Q U E M A D E LAS C O N D IC IO N E S QUE R E D U C E N S U B S T A N C IA L M E N T E

E L T A R T A M U D E O (més del 85% ) EL T A R T A M U D E O (B LO O D S TE IN ;1949)

F a c to r d e e fe c tiv id a d
N9 sujetos % Condiciones

50 100,0 L e e r a coro,el mismo m a te ria l


("L ec tu ra sim ultanea") ^
50 100,0 H a b la r a un anim al

46 100,0 C a n ta r X

37 100,0 H a b la r a un niMo

28 100,0 H ablar y escribir al mismo tiem po

47 97'7 M ald e c ir

45 97’0 H a b la r el sôlo el mismo

26 96’2 H a b la r rftm ic a m e n te a trcvés del brazo X

49 95'9 L e e r a lto sin nadie présente

42 95'2 Im ite r un d iaiecto regional (nacional)

40 95'0 H a b la r sintiendote tranquilo y relajado

36 94’4 Im ite r la manera de hablar de otra persona

17 94’1 H ablar rftm ic a m e n te a través de ia


torsiôn rftm ic a de ia mufleca de la mano X

17 94'1 H ablar rftm ic a m e n te "paseando" X

33 93'9 Im fta r un diaiecto o idiom a extranjero

24 91’7 H a b la r al ritm o dei golpeteo del pie. X

48 91*7 H a cer un com entario intrascendente

31 90*3 Cuando habla alegrem ente X

(continùa)
100

IB 88'9 H ablar con los dientes cerrados X

33 87’9 H a b la r como cantando X

30 86'7 H a b la r con un tono môs bajo X

35 05'0 H a b la r entregando al oyente unescrlto


con la inform aciân deseada X

34 85’3 H a b la r an un est ado de atrevim iento


y violencia X

27 85'2 H ablar a un jâven amigo X

47 85'1 H a b la r mi entras prô ctica un déporté X

A continuaciôn se coloca la relaciôn de factores gue h ip o téticam en te estarfan en la

base de la e fe c tiv id a d ritm ic a haciendo relaciôn (con los nômeros) al esquema an te rio r.

2) F A C T O R E S D E ,E F E C T IV ID A D (RLO O DSTEIW , W 49; W IM O A T C 1976)

1. C o inciden cia al menos de dos factores siquientes

a) increm ento de la fonaciôn silôbica rftm ic a por acentuaciôn p rim aria

de frase (W ingate, 1976);

b) le n tific a c iô n de frase (W ingate, 1976);

c) suavizaciôn de contrastes en los acentos rftm icos, y de articulaciôn

a rtic u la to ria ;

2. C am bio de fonaciôn (a);

3. L e n tific a c iô n de habla (b);

4. Relaciôn;

5. L e n tific a c iô n de habla, y una concurrente exageraciôn de los elementos

prosôdicos.
101

3) Alqunas otras situaciones especfficas que elim inan o reducen el tartam udeo.

1. Sequim iento o sombreado.

Consiste esta técnica en re p e tir en voz a lta lo que otro (présente, por radio,

g rabaciô n...) va leyendo o habiando para m arcarle el paso. Depende de ia habilidad del

locutor que "m arca el paso" conseguir el sequimiento. Con este técnica, de un modo

râpido, se reduce el tartam ud eo y se restaura el habia norm al.

Autores que la han practicado

1. C h e rry y Sayers (1956); M aclaren (1960). Con esta técnica han conseguido

resultados muy positivas.

2. M e y e r y M a ir (1963), despuês de la puesta en p rô ctica, llegaron a conclus!ones

pesimistas en cuanto ai m antenim iento de la m ejorfa que se obtenfa rôpldam ente con

este técn ica.

3. Kondas (1967), aplicé esta técnica a una muestra de 19 nifios y un adulto al final

del tra ta m ie n to consiguiô un 70 % de m ejorfa "a lta m e n te siqn ificativa" con transferen cia

a la vida re a l.

D u ra n te el sequimiento se consi gui 6 un m antenim iento del 59 % , a lo largo de très

afios.

4. K elham y M cH ale (1966) aplicaron esta técnica a 38 nifios y adolescentes, en

situaciôn clfn ica y en progrès!va situaciôn social. Se consiguiô una m ejorfa de un 6 7 -7 5 %


de é x ito . Fué mayor la m ejorfa con los môs jôvenes. No hailaron relaciôn en tre,

in teligen cla y éxito .

"En los u ltim es clnco ados no parece haberse prestado atenciôn al sequim iento o

sombreado, como técnica tera p e ô tic a , aunque no hay la menor duda de que se loqra

inh ibir por com plete, la tartam ud ez sombreôndola, y se puede proporcionar una e x p llc a -

ciôn teô rica razonada sobre las posibilidades del burn éxito con un empleo". (Y a te s ,

1975).

2. L ec tu ra sim ultanea
102

Consiste en ieer al mismo tiem po el tartam udo con otro- E l tartam udo, por lo

g eneral, seguiré leyendo sin errores, aûn cuando el o tro lecto r

- cam bie a una p arte d ife re n te del pasaje;

- o com ience a Ie e r frases sin sentido.

P e ro si el otro le c to r déjà de Ie e r, el tartam udo retornarô gradualm ente a su

acostum brada lectura v acilan te.

P . EfectO ! supresiôn to ta l del tartam udeo, m edi ante no més de 40 6 50 palabras de

p rô ctic a .

M ed iante el uso de audifonos y de micrôfonos adecuadam ente colocados, es posible,

grabar c la ra m e n te la voz del tartam udo con la voz del otro le c to r que se escucha

d eb ilm en te al fondo. D e esta form a se pueden dem ostrar fé c ilm e n te los distint os efectos

antes mencionados. (C h e rry y Sayers, 1956).

2). tn terp retaciô n de la e fe c tiv id a d en el sequimiento y en la lectu ra sim uitônea.

a) P or distracciôn sobre la re tro alim en taciô n : "En e l sequim iento y en la lectu ra

sim ultanea el tartam ud o, de nccesidad, se centra en seguir al d ire c to r del habla, y

no en su propia voz". (Y ates, 1975). Esto es propiam ente "distracciôn". Pero parece

que la distracciôn no puede exp llc a r, por si mism a, la elim in aciô n de la tartam ud ez

ya que, tareas sum am ente distrayantes, y môs distrayantes como por ejem plo ei

h ab lar con m etrônomo a rrltm ic o (M e y e r y M a ir, 1963; B a rb e r, 1940; F ransella y

B eech, 1965; A zrin , Jones y F ly e , 1968; Brady, 1969), o el h ab lar ejecutando alguna

ta re a subsidiaria (Fran sella, 1967; Brady, 1969; G reenberg, 1970; e tc ...) no elim inan

el tartam udeo.

b) P or apoyo al tartam udo. Es extrafio que, entre estos autores, no se acuda a esta

explicaciôn como hipôtesis a lte rn a tiv a . Parece un hecho éviden te, y fécilm en te

experim entable por el mismo tartam udo que él, en el sequim iento y lectura

sim ultanea, se siente acompafiado, "apoyado", y môs seguro... Si a un tartam udo

que p rôctica el sequimiento o la lectu ra sim ultanée, se le pregunta por qué no

tartam ud ea, contestarô casi siempre que porque se siente môs seguro, menos
103

inseguro, mâs apoyado...

3). E n tre n a m ien to en la dependencia del control normal de la re tro a lim e n ta c iô n via

a u d ltiv a .

Si en la ta rta m u d e z hay un de fee to en el control de la re tro a lim e n ta c iô n n orm al, ya

que la info rm aciô n "vfa ôsea" prédom ina anorm alm ente sobre la "via a ud itive", que es la

n orm al, se podria, por la p rô ctic a del sequim iento y de la le c tu ra sim ultanea, lleg ar a

depender h ab itu alm en te del control norm al de la inform aciôn, via a ud itive, y a superar el

tartam u d e o {Y a te s , 1970).

3. L e e r en voz a lta y a coro.

"L e e r en voz a lta , estando en un grupo de lectores norm ales o de tartam udos,

produce una évidente dism inuciôn y eiim in aciô n de la tartam u d e z". (B arker, 1939).

4. H a b la r en voz ba)a y susurrando.

M ed ia n te este procedim iento ei tartam udo deja de tartam u d e a r inm e d ia ta m e n te

(Y a te s , 1970; Perkins, 1979).

5. P rô c tic a n eqativa.

1). D istin ciôn

- "No es lo mismo que "p rôctica masiva"

1) P rô c tic a neqativa: consiste en re p e tir frases con inclusiôn de

palabras tartam udeadas, dôndose apreciables intervalos de tiem po e n tre

las palabras tartam udeadas;

2) P rô c tic a masiva: consiste en re p e tir tas palabras tartam udeadas sin

haber in te rv a lo , o muy poco, e n tre ella s...

- P ra c tic a m e n te no se ha experim entado con tartam udos. (Y a te s , 1970).

2). A utores

1. Dunlap (1932) In ic ia estudios en prô ctica neqativa.

2. Fishman (1937), aplica a 5 tartam udos consigulendo m ejorta en los 3 que

"repetfan" palabras y letras Iniciales; y no m ejorta en los 2 que se "bloqueaban".

3. Case (1960), consiguiô éx ito con casi un te rc îo de tartam udos:


104

4. L a e fe c tiv id a d de esta técnica es évidente segûn diverses autores com o Donohue

(1955), Johnson y K n o tt (1937), Jones (1955), T a te y Culiinan (1962), C u llin an (1963, a y

b).

3). Interpretaclones

1) C rec im ien to de la "inhibiclén re a c tiva " (G ray y B ru tte n , 1965). Segûn Yates

(1970,p. 145) prô ctica negative no es lo mismo que prôctica masiva y, por tanto,

aquf no se puede hablar de inhibiclén re a c tiva (IR );

2) Dism inuciôn de la ansiedad (D ixo n , 1955; Shulman, 1955; SIegel y Haugen, 1964).

Esta explicaciôn fué re fu ta d a por G ray y B rutten ,(1965).

6. P rô c tic a masiva.

B ru tte n y Shoemaker (1967), recomiendan

- un cuidadoso anôlisis de las conductas contendientes instrum entales ("conductas

secundarias") en el tartam udo;

- el uso de la "prôctica masiva", sim ila r, no igual, a la "prôctica negative", para

extin gu ir estas respuestas.

7. R epeticlôn de la palabra fluida, antes tartam udeada.

R e p e tir una y o tra vez la palabra fluids, que antes se habla tartam udeado, antes de

* seguir con la palabra siguiente, p.e.: pe-p e-p e-p ero , pero, en lugar del habituel pe-p e-p e-

pero. "D e esta m anera, ios tartam udos, como u tillzand o sus "propios contrôles", conse-

gulan una sig n ific a tiv e disminuciôn en el tartam ud eo, después de c ie rto nûmero de

enseyos". (Sheeham ,1951).

8. Resumen y valoraciôn de las teorfas orqanicistas o fisîolôqicas.

19 No cabo la menor duda de que el tartam udo vive su tartam udeo esencialm ente

enraizado en lo neurofisiolôgico, como tam bién en lo psico-com portam ental.

29 En cuanto a ta constituciôn bioqufm ica- neurolôgica orgônica del tartam udo, hay

que a firm a r una absoluta integridad y sin lesiones orgônicas (fu e ra de algunos casos

especiales), pero con évidente disfunciôn neuro-psico-m otora que es lo que constituye

esencialm ente el tartam udeo. Este es el aspecto môs im p ortan te resaltado por autores
105

recientes, antes citados.

En relaciôn con el p rim e r aspecto

- H ill (1944. a y b) a firm a "que no hay evidencia de que los tartam udos sean

d ife re n te s en cuanto a caracterTsticas bioqufmicas y flsioiôgicas".

- Stro ther y K riegm an (1945; 1944), liegan a la conclusiôn de "que no hay evidencia

(salvo excep ciones) de que haya aigûn d efe c to en las estructuras m otoras del

habla. Los tartam udos son tan hâbiles como los no tartam udos en la ejecuciôn de

m ovim ientos voluntariam ente adiestrados de la musculatura resp iratoria y del

habla".

Esto no niega que presenten perturbaciones motoras, incluso graves, m ientras

hablan (Y a te s , 1970).

Parece que, por el m om ento, no se han detectado alteraciones cuan titativas o

c u a llta tiv a s de elem entos orgânicos a través de anâlisis de orina, sangre o aire respirado.

No hay evidencia, por el m om ento. Si alguna vez se llegase a encontrar alguna alteraciôn

bioqufm ica habrfa que preguntarse si éllo es causa del tartam udeo o e fecto del mismo.

Segûn Y a te s (1970), la idea de que ios tartam udos se pueden d ife re n c iar de los no

tartam udos en aspectos orgénicos (desôrdenes de musculature vocal; perturbaciones en la

coordinaciôn de la respiraciôn; volûmen de la sangre; perturbaciôn endocrine; m étabo­

lisme y asf sucesivam ente, ad in fin itu m ) se puede desechar, sin més consideraciones.

No hay ninguna evidencia repecto a que los tartam udos d ifieran sign ificativam ente

de los no tartam udos en c aracterlsticas flsioiôgicas, bioqufmicas o neurolôgicas, aunque

las perturbaciones, en algunas funciones, puedan ser un resultado del tartam udeo, (por

ejem plo, el tartam udeo persistenle puede conducir, al fin, a una desorganizaciôn de los

m ovim ientos que intervienen en el habla, résultante de los esfuerzos del tartam udo para

superar su problem s.

Tam bién es c ie rto , no obstante lo an te rio r, que hay tartam udeos (poco frecuentes)

originados por lesiôn y paréiisis ce re b ra l, llamados "tartam udeos afésicos", por alteraciôn

(incluso con base probablem ente qenética) de la percepclôn de la retro alim entaciôn
106

sonora, vfa ôsea o aud itive e tc —, pero c ie rta m e n te son excepclôn.

En cuanto a la disfunciôn n eu roffsio-m otôrica del habla ésta es évidente por su

resultado verbal, que es el mismo tartam ud eo, y aunque, por el momento, no hay

evidencia de esta dlsfluidez cereb ral, a través del E E C y de los potenciales evocedos

(M ufioz Botes, 1977) no quiere decir que no se llegue a d e te c ta r en el futuro con técnicas

més acabadas.

5® A través de los autores citados, médicos y psicôlogos se evidencia una fu e rta

tendencia a los enfoques inteqrativos con una despolarizaciôn de aspectos parciales,

como psicolôgicos, conductuales, e tc ..., para buscar un m arco conceptual intégrât!vo més

a m p lio, en el que caben todos los niveles que constituyen el mismo tartam udeo (neuro-

fisio lôg ico -m o tô rico verb al, psicolôgico, social y com portam ental). (Zim m erm ann y

otros, 1981). MûRoz Sotés y otros (1977; 1980)

P arece como si el enfoque médico necesitase del psicolôgico y el psicolôgico del

m édico, para poder com prender el sindrome del tartam u d e o , enraizado en el tartam udo

que tartam ud ea con todos sus niveles y circunstancias.


{Of

1.2.2. T EO R IA S PStCOLOGICAS
108

I . 2 . Z . I . E L T A R T A M U D E O P R O B L E M A PS IC O LO G IC O

Segûn W lngate, (1976) durante Ios ûltim os afIos viene imponiéndose una hipôtesis

que a firm a que el tartam udeo es un problema psicolôgico.

Las dos interpretaclones môs im portantes de esta hipôtesis son

- las teorfas psicodinômicas, Insistiendo en el tartam udeo como sfntom a-conse-

cuencia de alteraciones estructurales de personalidad;

- y las teorfas del aprendizaje, poniendo el acento en un problem a de aprendizaje

debido a problemas por ansiedad condicionada (condicionam iento ciôsico).

Estos dos enfoques tienen en comûn un problema psicolôgico de miedo, o ansiedad o

c on flicto en ia base del tartam udeo.

Esta hipôtesis com partlda por ambos enfoques (por o tra parte tan distintos) se

apoya en una opiniôn generalizada entre el pueblo ("tartam ud eo problema psicolôgico") y

en las interp retaclo n es am bientalistas, constitucionalistas o genetistas acerca de ciertas

observaciones e investigaciones clfnicas. H a y que contar, en la base de esta hipôtesis con

la herencia cu ltu ra l occidental apoyada por el dogma rellgioso de que todos somos

creados y nacemos iguales y que las diferencias individuales y los problemas lo son por

influen cia del medio que créa problemas de todo tipo, y psicolôgicos, en los sujetos

(W ingate, 1976).

Vamos a recoger las explicaciones de autores representativos de ambos enfoques

que, no cabe duda, aportan défini tiva m e n te datos im portantfsim os, desde ôngulos

d iferen tes, al anôlisis y tra tam ie n to del tartam udeo, con muchas cosas en comûn aunque

d ifieran en sus enfoques, irreducibles en muchos aspectos.


109

l.Z .Z .2 . E L T A R T A M U D E O P R O B L E M A D E P E R S O N A L ID A D

Segûn este enfoque, el tartam udeo es un sfntoma aparente y simbôllco de un

problem a la te n te de personalidad.

Esta teo rla es com partlda por la m ayorla de los psicodlnâmlcos tradicionales que

explican e l com po rtam ien to tartam ud o como consecuencia de problemas cognitivos,

em ocionales, m otivacionales, a c titu d in a le s ..., de la personalidad desajustada o desinte-

grada, o no sufic ie n te m e n te integrada.

En p rim e r iugar, aparecen los psicoanalistas, y después, otros autores psico-

dinômicos.

1. T e o rla del tartam ud eo como conversién som ética de conflictos emocionales. (Freud,

1895,1,33,1967)

F reu d tra ta el problem a del tartam ud eo con ocasiôn del tra ta m ie n to , por hipnosis

c a tâ r tic a , de la sePlora Em m y (la seRora casteltana del B é itic o ) de 40 aRos de edad en

mayo del aRo 1889.

L a p acien te presentaba sfntomas inte rm îte n te s

- verbales, como d ific u lta d de hablar, tartam ud eo espasmédico, frecuentes in te -

rrupciones espasmédicas al hablar, produciendo un singular ruido a rtic u la to rio :

"chasquido de la lenqua", "castaReo a rtic u la to rio " y "tic lingual".

A firm a F reud, "que el tartam ud eo y el chasquido lingual tienen en comûn que son

verdaderos sfntomas crônicos, y tienen visible conexién (p rim itiv a o p erm an ente)

con traum as, de los cuales se constituyen sfmbolos en la actlvid ad m ném ica" (p.

58);

- no verbales, como agitacién constante de dedos entreiazados, y frecuentes

contracciones, como tics, que recorren los mûsculos de la ca ra , ("tics faciales") y

del cuello.

Como origen del tartam udeo espasmédico y del singular ruido a rtic u la to rio

- en e l pasado, encuentra un accidente que la seRora sufrié al desbocarse los

caballos de su coche. Este tartam udeo contingente al accid ente, desaparecio al


110

poco tiem po, pero de nuevo retorna y se cro nifica In te rm ite n te m e n te a p a rtir de

una gran torm enta de rayos, cuando viaja en su coche, en o tra ocasiôn;

- en el présente, especifica

1) el estado actual del sujeto afectado por susto, sobresalto, espanto, intran qu ili-

dad, m iedo...;

2) ia complicada form a de conversién (frecuente en neurétlcos) debido al mécanis­

me de "objetivaclén de la representacién contrastante" que "consiste en représen­

te r im aginativam ente que se va a hacer aqueilo que se terne hacer (p. e. imaginer

que hacla ruido m ientras su hija enferm a descansaba dormida), y que es opuesto al

propésito (lucha entre el propésito y la representacién contrastante) y que se

constituye en nosotros singularmente cuando no nos sentimos seguros de la

ejecucién de un propésito im p ortan te, y llegamos a comprobar que, contra toda la

voluntad, se ha producido lo que tem iamos (objetivaclén") I , pâg. 56, 1967.

3) alteraciones motoras.

- por simple conversién de la excita c lé n psfquica en un fenémeno m otor;

- por inhibiclén convulsiva de los érganos vocales, debida a desusados caminos de

Inervacién de los mûsculos vocales;

- par presa de una afasia espasmédica.

E l singular ruido a rtic u la to rio ("chasquido", "castaFieteo" o "tic lingual") consistante

en varios sonidos espasmédicos em itidos y separados por iigera pausas, tien e en relacién

con el tartam udeo

1) caracterlsticas comunes, como

- génesis traum ética afin , anéloga;

- el mismo mecanismo de la "objetivaclén de la representacién contrastante";

- manifestaciones motoras p a r e d das;

- una misma significaciôn sintom ética;

- mutua asociacién;

- cro nificacién por re p e tic ié n ("anélogo al original, lo co n v irtié en sfntoma perm a-


Ill

nente").

2) d iferenclas especlficaa, como

- el ruido a rtic u la to rio , re vela huellas del proreso al que debe su origen. Debido a

la lucha, "ésta da al tic su c a ra c te r peculiar y lim ita su representaciôn contras­

tan te a desusados caminos de inervaciôn de les ôrganos vocales" (p. 56);

- el tartam udeo révéla el proceso mismo de Inervaciôn o intento de inervaciôn

convulsiva de los ôrganos vocales: "un suceso de anâloga natu raleza dejô très de sf

la inhibiciôn espasmôdlca del habla, la singular tartam ud ez, con la d lferen cla de

que el recuerdo r.o eliglô aqul, para sfmbolo del suceso, el resultado de inervaciôn

fin a l, o sea, el g rlto , si no el proceso mismo de Inervaciôn, ésto es, el Intento de une

inhibiciôn convulsiva de los ôrganos vocales", (p. 56).

Segûn el mismo F reud , el tra ta m ie n to terapeû tico conslstiô en

- tranq u ilizàciôn : "el chasquido y contracciôn del rostro desaperecieron m om enta-

neam ente por tranqullizaciôn";

- anôlisls hipnôtico;"rem em oraciôn verbalizada, en hipnôsis".

El tartam udeo y castaHeo, o chasquido, no se elim inaron por com plete ("por

recuerdo verbalizado"), pero sf disminuyeron notablem ente su frecuencia. "Pero el

anâtisis hipnôtico pudo dem ostrar que aquel aparente "tic " posela un preciso significado,

y si e l método de G rever no consiguiô, en esta caso, hacer desaparecer, de una vez y por

compleo, ambos sfntomas, éllo fué debido a que la catarsis solo recayô sobre los très

traum as principales, sin extenderse a los secundariam ente asociados" (p.57).

Segùn Van R ip e r (1971), "la influencia de Freud, que equiparaba la form aciôn del

sfntoma con la necesidad de protegerse a sf mismo contra el sufrlm iento de la ansiedad,

ha invadldo todas las formas de la psicoterapia.

Freud (1920) escribiô que hay "una conexiôn muy im p ortan te entre el desarrollo de

la ansiedad y la form aciôn del sfntoma. Son dos reaiidades intercam biables". ^

Desde que la ansiedad fué considerada como una respuesta de conflicto^èrWijcio!?'

nales profundamente asentados y prolongados, el psicoanéiisis insistiô en c j z e Ç


112

conflictos deben ser atacados antes y m is que los sfntomas. Como resultado, la terapia

s in to m itic a ha si do no solo desenfatizada, sino ta m b iin vista con m is desprecio que

reserve".

2. El tartam udeo como un tipo de neurosis de conversiin preqen ital. (O tto Fenichel,

1946)

Fenichel distingue entre

- tartam udeo ocasional y suave, por simple Inhibiciôn transito rla , a causa de une

palabra censurable por su contenido;

- tartam udeo c rin ic o y grave, que dontro de los trastornos funcionales del habla es

un ejem plo tfplco del grupo de neurosis de conversacl6n p reqen ital, resultado de un

co n fllc to de tendencies antagônicas, de querer hablar y "no deber hablar", por la

significaciôn censurable del contenido del habla, o del hecho mismo de hablar.

No obstante ta l c la s lfic a c iin , Fenichel a firm a el mismo mecanlsmo inhibidor en

ambos casos.

El proceso Inhibidor comün Inclurfa

- conscientem ente, querer hablar, d eclr algo;

- Inconscientem ente, prohiblciôn de hacerlo, debido a lo censurable;

- bloqueo del habla.

SegOn Fenichel el an ilisis de los tartam udos evldencia que el tartam ud eo c rin lc o -

-q rav e , dentro de los trastornos funcionales del habla, e s ti constltufdo por una "neurosis

de conversiôn pregenital"

- es el resultado, como bloqueo, de un confllcto;

- es el sfntoma m aniflesto de una regreslôn patôgena al nivel s id ic o -a n al.

En el tartam udeo, como en la neurosis obsesiva, ciertos estados y factores

conducen a la sexu alizaciin del habla, que es de c a r ic te r anal, con consecuencins

espocfficas;

- la base del tartam udeo, como sfntoma, es el universe de impulsos, deseos y

fantasias sidico-anales. E l tartam udeo es un desplazam lento hacia a rriba, hacia el


113

habla de p rim itivos conflictos, deseos y tem ores sidico-anales.

En la fase s id ic o -a n a l las heces tîenen para el niPio una trip le s ig n ific a c lin y

fu n c lin :

1) lOdIca; el nino manipula sus propias heces jugando con ellas, constituyendo una

actividad a u to e r itic a placen tera; pero s e ri reprendido y e m p e z a ri a considerarlas

como "sucledad", algo que no debe tocar, algo de lo que d e b e ri apartârse;

2) de propiedad: las heces son algo suyo, de su propiedad. T e n d e ri a retenez las

heces como reaseguram iento contra la exp ro p laclin . Pero le o b lig a rin a despren-

derse de ellas a echarlas fu e ra ...

3) aqreslva; u s a ri, en ocasiones sus heces, la d e fe c a c lin , para ensuciar, fas tld ia r y

agredir a los d em is, pero s e ri reprendido, educado y sometido a los momentos

oportunos.

En todas estas situaciones el niflo tendré que soportar la censura prohibitiva de los

mayores y te n d ri que considerar las heces como suc las, como algo de lo que se tiene que

desprender, y como algo de lo que no se puede valer para agredir. E llo constituye un

auténtico c o n fllc to que d e b e ri ser resuelto para seguir adelante en la edu caclin

socializadora.

En la fu tu ra etapa de las palabras que salen de au boca, como antes las heces de su

ano, se puede rep lantear todo el co n fllc to de la etapa s id ic o -a n al a nterio r, sobre todo, si

ésta no fué satlsfacto riam en te superada. En este caso tas palabras p odrin ten er tam bién,

como antes las heces, una trip le s ig n ific a c lin y fu n c lin

1) lûdica, el hablante te n d e ri a una actividad a u to e ritic a p lacentera, oyéndose a sf

mismo, recreéndose en sus propias palabras, exhibiéndose al hablar, dicléndo

palabras obscenas..., pero s e ri reprendido, sobre todo, en este u ltim o caso, y te n d ri

el peliqro de considerar a las palabras como malas, sud as, como antes a las heces,

y p od ri caer en la inhibiciôn verb al, en el bloqueo tartam udo;

2) de propiedad, el hablante en ocasiones con siderari las palabras como algo de su

propiedad, de lo que no q u e rri desprenderse y por tanto no q u e rri declr nada.


114

cayendo en un mutiemo o bloqueo tartam udo, o si reprim e esta tendencla, p o d ri

caer en la ansiedad o p re c ip ita c iin tartam uda con traria;

3) aqreslva, el hablante te n d e ri a veces, a usar sus palabras para Insuliar, agredir,

m eterse con pero s e ri obligado a Inhibirse verbalm ente.

En los très casos se da, como en la fase sadico-anal, una tendencla espontanea, en

ocasiones, a usar les palabras, inclufdas las obscenas o feas, para juger con illa s , para

hablar lo que sea y cuando sea, en ocasiones , a no usar las palabras de su propiedad, a no

comunicarse, "a no dar palabras"..., y a veces, a insultar, a m aldecir, a blasfem ar a

agredir v erb alm ente..., pero en las très ocasiones, te n d ri que inhibir Inconscientemente,

sus impulsos espontineos, como antes en la fase sid ico anal.

P or una p arte , q u e rri hablar o no hablar, y por o tra , Inconscientemente no d eb e ri

hacerlo, o d e b e ri hacerlo. Aquf e s ti el c on fllcto de querer conscientem ente y no querer

inconscientem ente. E l bloqueo tartam udo no es sIno el sfntoma de este con fllcto s id ic o -

anal, situado en el nlvel de las palabras, o del hablar.

SegOn F en ichel, en el tartam udo hay que discrim iner otros impulsos instlntlvos

In fan tiles. El hecho de que los deseos sidico anales desempefien el papel prépondérante

en el tartam udeo, no significa que otras formas de erotism o, u otros componentes

Impulsives no form en parte del mismo.

Junto al componente sexuel, que es dom inante, pueden p artic ip e r, aquf, accesori-

am ente, como en otros sfntomas, todo género de componentes Instintivos infantiles.

Très son los intégrantes instintivos que desempeUan comûnmente un papel c a ra c te-

rfstico en el sfntoma del tartam udeo: el f illc o ; el oral; y el exhlbicionlsta.

1) Impulsos filic o s , con fantasias edfpicas y de castraciôn.

F recuentem ente la fu n c lin del habla se halla vinculada Inconscientemente a la

f iiit r lin g en ita l, especialm ente a la masculine.

H a b la r, signifies poder, potencia.

Incapacidad, de hablar, signifies castraciôn.

En m itos, cuentos de hadas, sueMos y fantasias neurôticas: "estirpaciôn de la


115

lengua", sirnboliza castraciôn; "la lengua", como ôrganos del habla es un sfmbolo del falo.

L a lengua, en la p ré c tic a sexual se u tiliz e con funciôn de pene.

E l tartam ud eo , como c o n fllc to e Inhibiciôn verbal, puede sim bollzar Inconsciente­

m ente autocastraclon.

La apariclôn de tendencies fillc a s en el tartam udeo prueba que los factores

esenclales anales que se dan, se producer! por regreslôn.

Cuando no se encuentran tales tendencies Fôlicas, puede deberse a una detenclôn o

fijaciôn del desarrollo en las etapas pregenitales.

2) Impulsos orales, con fantasias sidico -o rales.

"La regreslôn, en el tartam udeo, frecuen tem ente no se Interrom pe en el nivel

s id ic o -a n al; ta m b iin el erotism o oral, en ocasiones, pasa a p rim e r piano a tra v is de

conflictos promovidos tanto alrededor de deseos de incorporaciôn de objetos como

alrededor de deseos orales autoerôticos" (p. 356).

E l habla es un fenômeno respiratorio o ral, y el placer erôqeno del hablar, es, en sf

mismo, erotism o resp iratorio o ral. E l destine de la libido resp lratorio -oral es un elem ento

s ig n ific a tiv e en el desarrollo de los trastornos del habla, y las palabras son representa­

tives de objetos introyectados.

Las palabras que deben y no deben ser pronunciadas tlenen en el piano m is

profundo, el significado de objetos introyectados. C o nflictos antiguos entre el sujeto y un

objeto, se expresan ahora entre el yo y las palabras representatives de objetos

introyectados.

E l tartam udeo puede in c lu ir Incluso un erotism o oral:

- "el tartam udo en lugar de u tlliz a r la funciôn del habla para la comunicaciôn la

u tiliz a para lograr sensaciones placentera en los ôrganos vocales".

E l tartam udo juguetea con el habla para lograr sensaciones orales placentera" (p.

357).

- en ocasiones el tartam udeo comprende una amblciôn verbal.

"La intensa erogeneidad oral se expresa ta m b iin frecuentem ente en una amblciôn
116

a lta m e n te desarrollada en el terreno del habla" (p.357).

"A veces esta am blciôn se desarrolla después del sfntoma y constituye una reacciôn

sobre-com pensatorla al mismo, Oemôstenes llegô a ser orador por haber sido

tartam udo.

"Un excesivo interés por la filologfa y lenguas extranjeras pueden ser una sobre-

compensaciôn por un com plejo do inferio rid ad en le infancia por el tartam udeo".

"A veces la amblciôn se desarrolla antes del sfntoma representando tendencias

prohlbidas (sexuales o agresivas) anteriores incluso a la capacldad de hablar como

"hacer m is ruido quo los mayores", o "conocer tan to como los adultos", por una

"id e n tific a c iô n con el agresor tem ido" (p.357).

- Antes del habla-com unicaciôn, los ôrganos bucales tuvieron una funciôn llbidlnosa

y agreslva, que puede condicionar la etapa posterior del habla.

Las etapas crfticas y co n fllctlvas del eprendizaje lingtifstlco que pueden concurrir

con otros factores a la form aciôn del tartam udeo son

- etapa del balbuceo y chillldo autoerôtlco;

- Influencia m ig ic a sobre el am biante a tra v is del uso de la palabra "om nipotente":

p retender conseguir lo que so pide verbalm ente;

- gradual adquisiciôn de la comprenslôn verbal;

- adquisiciôn graduai del habla-com unlcaciôn.

3) Impulsos exhiblcionlstas con fantasias inconscientes om nipotentes.

El tartam udeo puede ser una amblciôn exhlbicionlsta de h ablar en pôbltco,

reprim îda.

D e suyo hablar puede inclulr una funciôn de adm irer, hechizar, a tra e r la atenciôn, e

in flu e n c ier m égicam ente con palabras onm ipotentes y con medios inconscientem ente

luuy 'lidicos y destructives, como reaseguram iento contra la angustia de castraciôn y

satisfacciôn de alguna necesidad narcisista.

Incluse, a causa del sadismo inaceptable para el reaseguram iento, la angustia de


117

castraciôn, que ha provocado ta l reaseguram iento, se puede in te n s iflc ar aûn m is , y se

provoca auto m éticam en te une inhibiciôn del exhibicionismo que conlleva el tartam udeo.

E l yo del tartam ud o, como en el neurôtlco obsesivo, tiene que com batir en dos

fren tes a la vez

- contra los impulsas censurables;

- y contra el super-yo, s id ic o , y arcaico.

E l tartam ud eo puede satisfacer las exigencias del super-yo excesivam ente severo

que tiende a Inhibir la censurable, y del ^ para no ser destruido o castrado.

F enichel ve en el tartam udeo un medio de conseguir "beneflcios secundarios" que le

re fo rz a rla n

- puede parecer gracioso y a tra e r la sim patfa de otros;

- puede inspirer compaslôn - piedad;

- puede con stituir una q ra tific a c iô n de un sentim iento inconsciente de desprecio, y

castigo, aumentado par la regreslôn patôgena;

- puede resultar a lta m e n te g ra tific a n te como aqresiôn la te n te al interlo cutor.

Pronôstlco del Tartam udeo

Présenta d ificultades, como en los neurôticos obsesivos, segûn Fenichel: "si el

tartam udeo es suave, por inhibiciôn simple, el pronôstlco es m is bien favorable, y se

conocen inform es de curas rip id a s " (p. 360).

"Si el tartam udeo es grave, el diagnôstico es d iflc ll, como en los neurôticos

obsesivos y d ific il su tra ta m ie n to " (p. 360).

T erapia del Tartam udeo

S e r i, para F enichel, la tera p ia psicoanalftica. Pero ésta présenta dificultades

- la funciôn perturbada del habla, necesaria para el psicoanâlisis;

- a causa de la regreslôn pa tôgena, al nivel s id ic o -a n al, como en los neurôticos

obsesi vos.

No obstante ésto, résulta favorable el hecho de que el sfntoma del tartam udeo, en

sf mismo, puede ser, a menudo, elim inado antes de que los elementos pregenitales
118

subyacentes hayan sido exhaustivam ente elaborados en el anâtisis.

En general

- "debe aconsejarse el Psicoanâlisis;

- se debe emprender un "Anélisis de prueba", con las mismas precauciones que en la

neurosis obsesiva" (p.360).

3. E l tartam ud eo como expresiôn inadecuada por im paciencia, voracidad e inhibiciôn de

la aqresividad. (Peris, 1947).

Eh "Y o , ham bre y agresiôn" Peris a firm a que "el tartam udeo es una expresiôn

Inadecuada".

C la s lficaciôn del tartam udeo

1) tartam udeo ocasional, que com eten los hablantes normales, en ocasiones, por

tim id e z , turbaciôn, hablar en pûblico, e tc ...;

2) tartam udeo crônico q rave, cuyas caracterfsticas m is im portantes son

- Im paciencia con un sentldo no desarrollado del ttem po, quo consiste en hablar no

secuencialm ente en el tiem po, sino atropelladam ente, queriendo decirlo todo al

mismo tiem po;

- voracidad que expresa un deseo de tragarlo todo Im pactentem ente y "sin

m astlcarlo", como en la etapa predental, y que cerelste en hablar Im paclentem ente

espirando e inhalando al mismo tiem po, confundlendo y mezclando espiraclôn e

inspiraciôn, revelando asf su inclinaciôn a tra g a r incluso cuando e s ti emitiendo

palabras;

- agresiôn Inhibida con excitaciôn, im paciencia, nerviosismo...

E l tartam udo emplea siempre, en form a inadecuada e insuficiente sus dlentes; su

agresiôn, privada de su funciôn n atural, se convertirâ en excitaciôn, impaciencia y

nerviosismo, y buscarà siempre salidas falsas (p. 338);

El tartam udeo desaparece con la agresividad y violencia: "con frecuencia el

tartam udo puede pronunciar una palehra d ific il después de haber padecido una pequeRa

explosiôn de agresiôn violenta, como golpear una mano contra otra, o a p re ta r violenta-
119

m e n té lo s dientes, o golpear el suelo con un pîé" (p.330).

- autoexpreslôn inadecuada por inhibiciôn: "cuendo el tartam ud o tien e que expre-

sarse a sf mism o, se im p a c ie n ta ri y cuanto més se e x c ite , m is grave s e r i su

tartam ud eo" (p. 339).

T ra ta m ie n to

Péris présenta un proceso terapeû tico consistente en la aplicaciôn de

1) técnicas p reparatorias

- con ejereicios a rtific la le s de elocuciôn: "El tartam udo debe, al principle,

contentarse con la emisiôn de sentenclas a rtific la le s , antes de que pretenda

expresarse a s( mismo" (p. 339);

- con explicaciones e instrucciôn: "Para saber distlnguir entre situaciôn de

entren am iento y situaciôn re a l". "El no ten e r en cuenta esta dlsmlnuciôn ha echado

a perder los esfuerzos de muchos alumnos. A l principle solo puede lograrse hablar

fluidam ente en situaciôn de entrenam iento" (p. 339);

- con ejereicios para el tra ta m ie n to especffico de la ansiedad, que es excitaciôn

con in su ficiente abastecim iento de oxfgeno, por inhibiciôn de los mûsculos respira-

torios: "El tartam udo siem pre tiene dificultades con su respiraciôn". No percibe la

confusiôn entre su inhalar y su exhalar; no tiene conclencia de respiraciôn

econôm ica. Parece tonto y banal a firm a r que el auténtico tartam udo no tiene

conclencia del hecho de que se habla espirando" (p.440).

2) Procedim ientos directes y esenciales para le reorganizaciôn de la agresiôn y de

la im paciencia para adquirir la capacidad de autoexpresarse: "Por éso, para curar el

tartam ud eo es absolutamente necesario ajustar prim ero la agresiôn, y re a iiz a r los

ejereicios del c a p itu le "concentréeiôn en la com ida", especialm ente los que se re fie re n a

va c ia r la boca después de cada bocado.

A d em is de los ejereicios para el tra ta m ie n to espectfico de la ansiedad (cap itu le

siguiente al présente) aconseja los siquientes ejereicios qraduados:


120

1) inhale y exhale sin ninguna in te rfe re n c ia o acciôn, pero perciba y distinga entre

entrada y salida. N o debe hacer ni tensiân ni exageracidn. Acuéstese sencillam ente y

concéntrese en "sentir" su respiraciôn. Résista toda inclinaciôn a cam biar cualguier cosa.

Prosiga hasta que -sin in te rfe re n c ia ni errabundeo m e n ta l- pueda perm anecer respirando

conscientem ente durante un par de minutes.

2) Inhaie norm alm ente y exhale con el sonido de "M -N -S " hasta que resuite natural.

Este exhalar deberla ser un tipo de colapso, sim ilar al suspirar o gém ir.

3) Tome una frase que le guste e inhale después de cada sllaba de esta forma: "La

(inhale) rosa (inhale) que (inhale) v i/ (inhale) v e/su /pe/q ue/H o / m o /m e n /to ,/ m e /r e /c e /-

més a /la /b a n /z a / q u e /la /flo r / e s /c u l/o i/d a .

4) R e p ita en su fantasia este e jerciclo siempre que tenga ocasiôn de hacerlo. Lo

im portante es Inhalar entre cada sllaba. Siptede hacerlo durante 5 minutes, ha dado el

paso més im p ortan te para respirer bien y dom iner la Im paciencia.

5) Sôlo después de que haya dominado por com plete los ejereicios anteriores haga

los mismos ejereicios (3 y 4) con palabras com plétas, en vez de sllabas.

6) E l e je rc ic lo siguiente requiere pensar un poco. C o rte todas sus frases en grupos

pequeflos, g ram aticalm en te correctes.

Por ejem plo:

"Es més fé c il (Inhale) pretender (Inhale) ser (Inhale) lo que no se es (inhale) que

ocu ltar (Inhale) lo que realm en te se es (inhale) pero e l que (inhale) puede re a iiza r las dos

cosas (inhale) tien e poco que eprender (inhale) en hipocresfa".

7) H able a la gente en su fantasia, aplicando la técnica precedents. H able al

principio en sllenclo, despues con un m urm ullo, con voz sin sonido. Més tarde afiada cada

vez més sonido a su habla.

8) Aprenda a dar form a continua a su voz. T ra te de e m ilir cada palabra con un

crescendo y un decrescendo. Résulta Imposible sobrestimar la im portancia de este

e je rc ic lo . Aborde las palabras que ofrecen la mayor d ific u lta d , por ejem plo, las que
121

com ienzan con una "P". Respire Hondo, re la je su boca y los mûsculos de la garganta y

pronuncie la "P" lo més suavem ente que pueda, pero acentûe -con un crescendo-la vocal

que sigue.

9) Pruebe a transform ar la situaciôn de entrenam iento en la real: tom e a un amigo

que tenga paciencia y desee ayudarle, pldale que lo detenga cada vez que recalga en una

respiraciôn inco rrects.

10) Busqué en su fan tasia situaciones de excitaciôn , turbaciôn o autoconsciencia y

aplique, de nuevo, el e je rc ic lo 7.

11) R e a lic e un entrenam iento en no hablar. Desarrolle el a rte de escuchar. Trague

més bien las palabras de los demés que las suyas propias. Sobre todo, recuerde: toda

reapariciôn del tartam ud eo debe ser una serial de peligro para usted, un aviso para

deternerse y relajarse. Recuérdolo, hay pocas situaciones en la vida en las que es

adsolutam ente indispensable d ec ir algo.

12) Una vez que haya aprendido a guardar silencio y a escuchar, prepérese para

alcanzar el a rte del silencio in te rio r. Por muy paradôjico que suene, usted aprenderé a

hablar bien con un buen silencio. Los ejereicios de concentraciôn corporal son tam bién de

gran im p ortan cia. Descubra gué mûsculos contrae (m andlbula, garganta, o d iafrag m a) no

sôlo cuando guarda silencio (co n tracciô n crônica), sino tam bién en la situaciôn misma de

hablar. E l fin es aprender cômo se genera el tartam ud eo. Una vez que se logre el pleno

control consciente de la produce iôn del tartam ud eo con todo d eta lle , se aprende

fé c ilm e n te a hablar sin tartam udeo. Sin em bargo, iqué pocos tartam udos querrén

tartam u d e a r conscientem ente, abandonar su hostilidad hacia ello y dejar de luchar contra

ello! |Qué pocos querrén asumir una responsabilidad plena de su tartam udeo!

13) U na vez que se acepte esta responsabilidad, el senti do del tartam udeo con

frecuencia se re v e laré por sf mism o. E l propôsito puede ser ganar tiem po para ocu ltar la

autoconsciencia p rim aria o, como en el caso siguiente de ml experiencia, encubrir placer

sadista oculto.
122

El anélisis de un joven tartam udo revelô que tenla un hermano mayor que

tartam udeaba mucho. Nuestro paciente sufrla una aqonla cuando tenla que escucharlo.

Como era un c a râ c ter muy im paciente, su ansiedad, su tensiôn ai ofrlo era més intensa

que en los demés. Més tarde introyecté el tartam udeo de su hermano y ésto se con virtiô

en e l "m edio con el cual" to rtu ra r a la gente que lo rodeaba, del mismo modo que se

habla sentido atorm entado por el tartam udeo de su hermano. A l mismo tiem po podfa

alegar inocencla colocando la responsabilidad en una Ineptitud flsica.

Si usted es tartam udo îq u é togra con este su sfntoma?.

4. O tros autores psicodinémlcos

A p arté de los autores anteriores centrados en el psicoanélisls, hay una serie de

intentos desde la psicologla para tra ta r pslcoterapéuticam ente el tartam udeo. E n tre

éstos encontram os a

- W illiam s (1955) révisé toda la lite ra tu re psicoterapéutica del tartam udeo desde

1920 a 1949 y "no encontré nada valloso de ser inform ado", y él mismo aporté sôlo

un BStudio proplo con inform es detallados de cuatro varones a los que se les apllcé

o rientéeién psicoterapeûtica durante 6 -8 semanas, con poco resultado.

- Santostefano (1960), e firm e que el tartam udeo es indicativo de con fllcto

pslcolégico, p erturbeclén y hostilidad, necesiténdose aplicar, en estos casos,

psicoterapia.

- Murphy y Fitzsim m ons (1960), aplicaron terapia de jueqo para tra ta r a nifios

tartam udos con algûn resultado p réctlco .

- H ejna 81960) y Barbara (1962) emplearon la psicoterapia centrada en los

c onflictos y actitudes de los tartam udos.

- Wyat y H erzan (1962) acudieron a la psicoterapia de la relacién m adre-hilo para

tra ta r a ciertos niRos tartam udos.

- B arbara y otros (1961) y Sadoff y Siegel (1965) u tilîzaro n la psicoterapia qrupai

con tartam udos de ambos sexos.


123

- Adam s y D ie tz e (1965) encontraron que los tartam udos presentaban tlem pos de

la te n c ia sign lflc a tlv a m e n te més largos en palabras que im plicaban culpa, in flrlen do

por éllo, la necesidad de la psicoterapia con tartam udos.

- L any on (1965) présenta uno de los pocos estudios expérim entales acerca de los

e fe c to s de la psicoterapia con tartam udos. M 'd i6 capacidad adaptative y consls-

ten cla tartam u d a en 33 tartam udos, antes de ia psicoterapia; predijo que puntua-

ciones altas en ad ap ted 6n y bajas en consistencia correlacionarfan p ositivam ente

con m e jo rfa sign ificativa respecto al resto de los casos.

L a psicoterapia se aplicd durante un ado. Encontré un moderado apoyo en fav o r de

su hipdtesis, teniendo como c rite rio de mayorfa

- el aum ento de la tasa de expresiôn;

- la disminuciôn en frecuencia de la disfluidez;

- la evaluaciôn por jueces im parciales.

- H atin (1956) revisô y recogiô exhaust ivam ente las teorias psicodinémicas en

relaciôn con e l tartam udeo.

5. Juicio c rttic o acerca de las teorias psicodinémicas.

13 Son adm irables y positivas las aportaciones de los psicoanallstas; Freud,

F en ichel, P é ris ..., con una serie de detalles y observaciones clfnicas interesantfsim as. No

todas las afirm acion es son féciles de com prender ni de a d m itir;

29 Es aceptable como posible, la evidencia de una relaciôn , en el origen o en el

m an ten im ien to , e n tre los conflictos psicolôgicos como el miedo, ansiedad, situaciones

ansiôgenas...,y el tartam udeo, pero no siempre la relaciôn de causa-efecto;

39 Es posible, y muy probable que, en muchos casos, las vicisitudes c o n fllctlvas de

los ajustes orales, anales (educaclôn de esffnteres) y génitales, condicionen més o menos

d e fiiiitiv a m e n te la personalldad de ios sujetos, y pueden predisponer a ciertas a lte ra -

ciones verbales y no verbales; aunque o tra cosa es aceptar muchas de las afirm aciones de

los psicoanalistas;
124

49 Es interesante el aporte y la u tiliza c iô n de técnicas psicoanalfticas y psicotera-

péuticas para tra ta r determinados problemas de los tartam udos, como la ansiedad...

Pero por el contrario hay que decir

59 Que fa lta investigacién serfa (apenes la hay en este enfoque) con un control

riguroso de casos en el tra tam ie n to y en el seguimlento: "Son miles de horas-hombre

empleadas en el tra tam ie n to psicoterapeûtico de tartam udos" sin metodologla c ie n tffic a

(Y a te s , 1970).

69 Que fa lta n publicaciones responsables con los resultados psicoterapeûticos y

menos cuan titativo s (Y ates, 1970).

79 Que es g ra tu its y falsa, en general, la a flrm a c iô n de que haya relaciôn causai

entre los desajustes psicopatolôgicos de la personalldad y el tartam udeo, pudiéndose

a firm a r, més bien, lo contrario: que los desajustes personales y sociales podrlan ser

e fe c to , no causa, del mismo tartam udeo. A este respecto nos encontramos con las

opinlones de autores.

- Goodstein (1950), a firm a que después de reviser inform es acerca de tartam udos

durante los ùltim os 20 aRos, ua encontrado poca evidencia de que el tartam udo

incluya un peculiar modelo de personalldad neurôtica o desajustada. P or el

contrario si ha encontrado indicaciones de que los tartam udos adultos tlenen, en

general, més problemas que los no tartam udos, pero sin poder id e n tific a r ninguna

relaciôn causal y especffica hacia el tartam ud eo. Los tartam udos son, més

parecidos a los normales, que a los pacientes psiquiétrlcos;

- Sheehan (1958) encontré resultados contradictories, pero, en todo caso, no

d lferen cla sign ificative en personalldad entre tartam udos y no tartam udos;

- Murphy y Fitzsim m ons (1960) afirm aron la no posibilidad de id e n tific a r un modelo

• lescriptivo especifico de la personalldad de los tartam udos, como grupo;

- Bloodstein (1960 a y b; 1961), encontré, después de varies estudios de investiga-

ciôn, que el tartam udeo se desarrolla en cuatro etapas: en las dos prim eras, se
125

desarrolla sin ninguna p ertu rb aciân de la personalldad precedents o concom itante,

en las dos ultim as, debido al problem a de! tartam udeo, com ienzan los conflictos y

com portam ientos neurôticos. Segûn ésto, por tan to , parece évidente que la

problem Stica de la personalldad del tartam udo es més e fe c to que causa.

09 Que d ific ilm e n te , en la qeneralidad de los casos, se pueda tra ta r exitosam ente a

los tartam udos con la psicoterapia si no va acompaHada de técnicas d lrectam en te

loqopédicas.

L a uniôn de psicoterapia y de terap ia logopédica parecen ser el m ejor tra tam ie n to

hollstico del tartam udo en relaciôn con el tartam udeo y con los problemas psicolôgicos

que con lleva, segûn veremos en el apartado relacionado con las actitudes y la psicotera­

pia, o bjetivo p rim o rd ial de esta tesis: "El empleo de la psicoterapia solam ente en el

tra ta m ie n to del tartam ud o, fuera de casos aislados, testiflcados por psicodinémlcos, ha

sido un ro tunto fracaso" (W lngate, 1976, p .l3 7 ).


126

I.2 .2 .3 . EL T A R T A M U D E O P R O B L E M A DE A P R E N D IZ A J E

Segûn este enfoque, el tartam udeo es un com portam iento aprendido o un hébito.

L as teo rias conductuales (repelid as por los principios del eprendizaje) ban intentado

abordar la problem Stica del tartam ud eo, desde su proplo ângulo de visiôn.

Los psicodinémlcos sitûan e l co n fllc to en la estructura neurôtica o psicôtica de la

personalldad, siendo el tartam udeo un sfntoma.

Los conductuales lo sitûan en el proplo com portam iento alterado; pero por e fecto

de la estim ulaciôn antecedente {condlcionam iento clésico) y de la estim ulaciôn subse-

cuente (condlcionam iento opérante).

Uno se pregunta, y se preguntan muchos autores conductuales, ig u é sucede entre el

E y la R 7 . D e n tro del organismo se da una realidad flsica-neuropslquica con unos

componentes cognitivos y emocionales que estén en la base del com portam iento

p e rifé ric o de la simple respuesta.

Lo que es évidente es que para los psicodinémlcos y los conductuales el tartam udeo

es consecuencia de un miedo y de una ansiedad, p arta de un c on fllcto estructurado de la

personalldad o de un condlcionamiento clésico, o instrum ental.

Segûn unos y otros, el co n fllc to y el miedo-ansiedad estén en el fondo del

tartam udeo.

Segûn W ingate (1976), las teorias de! eprendizaje del tartam udeo, re fle jan la

antigua creencla de que el tartam udeo es una conducta aprendida baséndose en

- el aprendizaje de cada "tartam udeo evolutivo", o en los cambios que ocurren en el

mismo, a medlda que crece el niho;

- o en el aprendizaje d ife re n te , o especlficam ente personal, del tartam udeo entre

los mismos tartam udos. Cada uno lo aprende y lo desarrolla a su propia manera.

Van R iper (1971 a) a firm a , en relaciôn con el advenim iento de las teorias del

aprendizaje, que "durante la década de los cincuenta, parece haber ocurrido un cambio

bésico en la aceptaciôn de la terapia sintom ética no solo para los tartam udos sino
127

tam bién para cualguier otro m al que afiige a la natu raleza humane.

D u rante los aRos cincuenta cualquter terapia que tratase dlrectam en te de los

com portam ientos desajustados era inm edlatam ente considerada sospechosa y era necesa­

rio defenderla fu e rte m e n te .

Ambos, los terapeutas y los tartam udos tendfan a creer que cualguier tra ta m ie n to

que no rem oviese las causas esenciales y originales del desorden deberla ser considerado

con esceptlcism o-

En el tiem po présente, debido am pliam ente a los teéricos (Skinner, 1 963...) a los

terapeutas (W olpe, 1958; Eysenk, I9 6 0 ...) y a ios experim entadores (Goldiam ond, 1965...)

la terap ia sintom ética ha superado la etapa de la m ala fam a" (Van R ip er, 1971 a).

"Los teéricos del aprendizaje describen la tartam ud ez en térm inos de adquisiciôn y

m odificaciôn de las relaclones entre estîmulos y respuestas. D ifie re n entre ellos, sin

embargo, respecto a la n atu ra le za del aprendizaje que conlleva el tartam udeo. Algunos

hacen hincapié en el condlcionam iento clésico (estim ulaciôn antecedente) y otros dan

m ayor énfasis al condlcionam iento instrum ental y opérante (respuesta-estim ulaciôn

contingente) e n tre estos dos tipos de condlcionam iento" (B ru tte n y Shoemaker, 1967).
128

I . EL T A R T A M U D E O PR O B L E M A DE A N S IE D A D C O N D IC IO N A D A

1. La teo rfa de la ansiedad condiclonada a la disfluidez, y del tartam udeo como un

com portam iento instrum ental, de Johnson y K n o tt 1936, 1937; Wlschner, 1950. Suponen

estos autores que

- los nifios normales com eten en el aprendizaje lingülstico muchas faltas de flu ld e z,

que poco a poco desaparecen al desarrollarse la habilidad verbal. Esto es lo que se

suele llam ar disfluidez o tartam udeo evolutivo;

- algunos padres y educadorea interp retan estas faltas normales de fluldez como

serial de que el niPlo esté empezando a tartam udear, y por éllo le corrigen, lo

reprueban y hasta lo castlgan;

- por esta contlgüidad de castigo-disfluidez, la ansiedad queda condiclonada a la

d isfluidez, y el nifio em pieza a hacer problema y a v iv lr ansioso por éllo;

- esta ansiedad condiclonada octua como una pulsién que m otiva un "com porta­

m iento instrum ental de evitacién" que busca reducir la ansiedad que la m otivé.

Segûn estos autores, el mismo tartam udeo représenta este intento de evitacién de

la disfluidez (Johnson y K n o tt), o de las consecuencias de la fa lta dé fluidez

(W ischner, 1950). Una a lte rn a tive al tartam udeo lo constituiré el silencio. D e esta

manera el tartam udeo (o silencio) reducirfa la ansiedad y quedarfa reforzado

n egativam ente.

2. T eorla de la ansiedad condiclonada y del refu erzo posltivo por la palabra

correcta contingente. (Sheehan, 1951).

Este autor, en su prim era teorfa acerca del origen y m antenim iento del tartam u ­

deo, supone

- que en el habla norm al la palabra escrita, imaginada u ofda como estfmulo, evoca

una respuesta, en el sujeto, de habla norm al, cuya ejecuclén exitosa logra la m eta

de term in er esa secuencia p artic u la r (es decir, la comunicaciôn) quedando asf

reforzada positivam ente.


129

A s f puea:

2 __________________________ R__________________ M e ta de la comunicaciôn


palabra habla norm al (palabra hablada)

- que en el tartam udeo, sin embargo, la palabra, como estlm ulo, provoca una

respuesta de ansiedad condicionada, y ésta, como estfm ulo, una respuesta de

tartam ud eo, que es reforzado porque precede inm edlatam ente a la palabra correc-

tam e n te dicha.

E---------------------------------- R ------------ —
------------- R ---------------------- M eta de la comunicaciôn
p alabra ansiedad tartam udeo (palabra hablada)

3. Tartam udeo por co n fllc to aproxim aciô n-evitaciôn , de J.G . Sheehan, 1953.

Las bases se encuentran en Johnson y K n o tt (1936) y Wischner (1950). E l tartam udeo

es una résu ltan te de un co n fllc to de aproxim aciôn - e v ita c ié n , de impulsos opuestos a

hablar y a re tra e rs e de hablar.

Las hipôtesis principales relacionadas con el com portam iento del tartam udeo

p arten de dos cuestiones fondam entales

- i,qué es lo que produce el bloqueo?

- iq u é d éterm ina su disolucién?

"La hipôtesis dei c o n fllc to a firm a que, el tartam udo se bloquea o se para, siempre

que las tendencias de aproxim aciôn y ev ita c ié n alcanzan un equilibrio".

L a hipôtesis de la reduccién del miedo supone que, "la ocurrencia del tartam udeo

reduce suficientem ente el miedo que lo e iic ité , hasta p e rm itlr la liberacién de la palabra

bloqueada, resolviendo el co n fllc to m om entaneam ente y posibilitando al tartam udo

continuar. D e este modo el tartam ud eo queda reforzado y mantenido.

E l co n fllc to se expresa dlrectam en te en sfntomas prim arios de rep eticiô n y

prolongacién, que re fle jan una cafda en la secuencia de los movimientos necesarios para

hablar; pero tam bién sfntomas secundarios envuelven el com portam iento aprendido,

a c tu a l!zando esfuerzos compensatorios para superar la evitacién y alcan zar la m eta por
130

un camino indirecte.

E l co n fllc to puede ocu rrir a varies nivelas:

- Palabra; c on fllcto entre desear hablar y no hablar;

- situaciôn: c o n flic to entre desear hablar en ta l situaciôn y e v ita r hacerlo;

- contenido emocional; co n fllc to entre desear e fe c tiv am e n te comunicar algo y

e v ita r hacerlo;

- comunicaciôn; c on flicto entre desear comunicarse con alguien y desear evitarlo ;

- protecclôn del Y o : c on flicto entre exponerse y re tra e rs e defensivamente.

Las hipôtesis de Sheehan encaran dos problemas im portantes del tartam udeo

1) e l bloqueo momentanée, que Im p lies bloqueo de la palabra, y repeticiones por

causa de una situaciôn de c on flicto de aproxim aciôn-evitaciôn (querer hablar y no

querer; querer catlar y no querer).

Segûn Y ates (1970) Sheehan hace una presentaclôn detallada de la evidencia

experim ental del bloqueo, pero esta form ulaciôn de sus hipôtesis suena bien, pero parece

estar epoyada por la poca evidencia disponible actu alm ente.

2) la liberaclôn del bloqueo tartam udo, debido a una reducciôn de la ansiedad.

L a pura ocurrencia del tartam udeo reduce el tem o r antlcipatorio, que le provocô,

poniendo en claro todo el proceso y proporcionando més Inform aciôn propioceptiva

acerca del bloqueo, y reduce, con su agresividad, la pulsiôn aqreslva que la provocô

(supone que el tartam udeo es un acto de agresividad). Consecuentem ente a la reducciôn

del tem or antlc ip a to rio , y a la reducciôn de la pulsiôn aqreslva, sucede una reducciôn de

la evitaciôn , y , por tan to, una liberaclôn de la palabra bloqueada n una aproximaciôn

actual a la misma palabra flulda.

D ice Y ates (1962, 1970), que el problema de la libéra 11zaciôn-soluciôn del bloqueo

tartam udo no ha sido resuelto satlsfactoriam ente por ningûn teôrico; pero que es un

intento ioabie el de Sheehan aunque con argumentes débiles.

L a evidencia experim ental de la liberaclôn del bloqueo es mucho menos obvia que
131

la explicaciôn del bloqueo. Parece d iflc ll de ver cômo el tartam udo pueda reducir la

ansiedad con el tartam ud eo mismo, cuando parece més bien que la aum enta.

La te o rla de la aproxim aciô n-evitaciôn relaciona el miedo, la evitaciôn y el

c o n flic to del tartam udeo de un modo sistem ético, a fin de que las m e tas del tra ta m ie n to

se tiagan aparentes a p a rtir de la m ism a teo rfa.

E l tra ta m ie n to procédé a través de una psicoterapia inteqrada y con una terap ia del

habla, encam inada a a ta c a r las palabras y las situaciones tem ldas, a llberar los

sentlm ientos, a m ejo rar las relaclones, y a tibrar a los indlviduos de las metas

inadaptadas, y , por é llo , a conseguir una reducciôn to ta l del miedo y de la tendencla de la

e v ita c iô n , responsable del co n flic to d el tartam udo.

En resumen la teorfa de Sheehan (1953) incluye estos aspectos fondam entales

- condlcionam iento clésico de la ansiedad a la disfluidez;

- disfluidez prevista (en cada situaciôn) y tem ida;

- c o n flic to de aproxim aciôn a la com unicaciôn verbal, y de evitaciôn de la

disfluidez con bloqueo verbal;

- condlcionam iento opérante con refu erzo neqativo, m ediante la u tiliza c iô n del

tartam udeo como respuesta de evitaciôn (R .E .) de la disfluidez (con reducciôn de la

ansiedad) y con re fu e rzo posltivo del tartam udeo, ya que él mismo precede

inm edlatam ente a un evento re fo rza n te , como es la emisiôn g ra tific a n te de la

palabra c orrecta;

- instauraciôn de un c irc u le vicioso por el increm ento de ansiedad por el

tartam udeo castigado socialm ente, y por el increm ento del tartam udeo reforzado

negativa y positivam ente.

4. T eo rla del doble fac to r de la ta rta m u d e z, (B ru tten y Shoemaker, 1968).

Segûn ésta teorfa

- el tartam udeo, en sf, no reduce la ansiedad, sino que represents una desorqaniz-

aciôn de una respuesta m otora com pleja en situaciones que im plican la inducciôn de altos
132

estado de emociôn;

- esta desorqanlzaciôn es inicialm en te una reacciôn no aprendida de fa ita de

fluidez verbal, pero finalm ente se convierte en una reacciôn aprendida que se in te s ific a

porque produce reacciones auditives negativas, que a su vez, aum entan la ansiedad.

Las seriates producidas por la respuesta, provenientes del habla, pueden convertirse

tam bién en estfmulos que provocan ansiedad.

Segûn Y ates (1970, pég. 143) ' deberé tenerse cuidado en n otar que no es que la

respuesta de habla desorganizada reduzca la ansiedad que la produce, més bien, son otras

conductas instrum entales las que reducen la ansiedad.

Esas teorias en las cuales se supone que el condlcionamiento clésico e Instrum ental

représenta dos tipos distintos, aunque interactivos, de aprendizaje, se conocen con el

nom re de teorias de doble fa c to r (de dos factores).

En la teo rla del doble fa c to r, la serie de com portam ientos que tradlcio naim en te ha

venido llaméndose tartam ud ez, se considéra que conlleva el condlcionam iento clésico de

reacciones emocionales negativas y el condlcionamiento instrum ental de respuestas de

ajuste. E l condlcionamiento emocional neqativo trastorna o desorganlza norm alm ente el

habla flulda y origine las faltas de fluidez involuntarias que definen la tartam u d ez. Las

respuestas de escape y evitaciôn , frecuentem ente asociadas con la tartam u d ez, son

adquirldas m ediante un condlcionam iento instrum ental. E l escape y la evitaciôn son las

respuestas condicionadas instrum entalm ente de los tartam udos ante estfmulos perni-

ciosos y castlgadores. Las diferenclas individuales existantes en la reacclonabilidad y en

la tendencla del habla a trastornarse, contrlbuyen a d eterm iner los indlviduos especfficos

que van a desarrollar una tartam ud ez constante y duradera.

El estudio de "dos factores", enfocado hacia el condlcionam iento, p erm ite que se

aclaren varias dudas del campo de la tartam ud ez. En prim er luqar, muchos de los

resultados contradictories obtenidos en el estudio del castigo en ia tartam u d ez, pueden

oxpllcarse si se considéra ei failo de los experim entadores de distlnguir separadamente


133

las respuestas que han sido clésicam ente condicionadas de las que ban sido condicionadas

in s tru m e n ta lm en te. Los teôricos del aprendizaje generalm ente han supuesto que la

tartam u d e z es una respuesta instrum ental (opérante). SI la tartam u d e z es una reacciôn

Instru m en tal debe obedecer a la ley del e fe c to , uno de los principios prim ordiales de este

aprend izaje. E sp e clfic a m e n te , la tartam u d e z recomponsada o castlgada debe aum entar o

dism inuir su frecuen cia, resp ectivam en te. Aunque poco trabajo se ha realizado en cuanto

ai e fe c to de la recompensa en la tartam u d e z, sf se ha llevado a cabo mucho, respecto al

e fe c to del castigo. Sin em bargo, los resultado obtenidos con estos ultim os estudios, han

sido incohérentes: algunos Indlcan que la tartam ud ez aumentaba cuando se castlgaba,

algunos gue dism lnufa, y otros que no se vefa a fe c ta d a . U n esmerado anélisis de estos

estudios re vela que la fa lta de coherencia en los resultados es prim ordialm ente el

resultado de las definiciones asignadas a la tartam ud ez y a los procedimientos expéri­

m entales que son demasiado molares y fallen al dlstinguir las reacciones condicionadas

clésicam ente de las condicionadas instrum entalm ente. En otras palabras, no se han

distinguido suficientem ente las repeticiones y prolongaciones involuntarias résultantes de

emociones negativas, clésicam ente condicionadas, de las respuestas de escape y e v ita ­

ciôn condicionadas instru m en taim en te. Sôio estas ultim as parecen funcioner de un modo

coherente respecto a la ley del e fe c to .

L a teo rfa del doble fa c to r tam bién aclara la relaciôn entre ia fiuidez, fa lta de

flu id ez y la tartam u d e z. Aunque los no tartam udos acusan faltas de fluidez, el habla

norm al es c a ra c te riza d a por la flu ld ez y no por la fa lta de flu id e z. Incluso el tartam udo

c orrien te tien e un habla f lui da la m ayor p arte del tiem po. La fiuidez es normal y la fa lta

de fluidez es anorm al. Sin embargo, sôlo el u ltim o de estos casos es tartam ud ez.

F in a lm e n te , la teorfa de doble fa c to r p iantea ia necesidad de evaiuar, de nuevo, el

concepio de desarrollo de la tartam u d e z. Desde ei punto de vista de la teorfa del doble

fa c to r, los cambios experim entados en el com portam iento de los tartam udos se deben

conjuntam ente al condlcionam iento clésico e instrum entai y dcpenden de las experienclas
134

del Indlviduo. N o se considéra im portante el concepto consistente en que los tartam udos

recorren una secuencia flja de etapas de desarrollo, cada una de las cuales precede a la

siguiente. E l cambio experim entado en el com portam iento es p rim ariam ente una funciôn

del estlm ulo antecedente y de la respuesta-estim ulaciôn contingente, en vez del

desarrollo m aduracional o de la patologla progrès!va. Los com portam ientos se clasifican

y se estudian m ejor, por lo tan to, en términos de los condlcionamientos clâsicos o

instrum entales, m ediante los cuales fueron adqulridos, en vez de en términos de una serie

de etapas de desarrollo.

Tra ta m ie n to

Segûn esta teo rla b ifa c to ria l, en el problema del tartam udeo, es esenclat una doble

acciôn. Se deben u tiliz e r técnicas de desenslbilizaclôn sistem fitlca, para reducir la

ansiedad condicionada asociada con el tartam udeo, junto con refuerzos y castigos, y

a demés, otras técnicas més dlrectam en te relacionadas con la superaciôn de! tartam udeo,

como el ritm o , seguimlento, encubrim iento, e tc ...

5. Teorfa del c o n fllc to del roi social del tartam udo, (Sheehan, 1970).

Este autor a firm a que el tartam udeo es un trastorno de la representaciôn social de

si mismo por el ro i, y, secundariam ente, un problema de las relaclones Interpersonales.

Béslcam ente el tartam udeo no es un trastorno del habla, sino un confllcto del si

mismo del tartam udo, y de su roi social; es un problema de Iden tificaciô n personal.

Debido a que el tartam udeo es una conducta e specifics desde el roi social dei

tartam udo, Im plica esencialm ente al roi del locutor y a la relaciôn con el escucha. Se

necesitan dos personas para tartam udear.

E l tartam udeo varia de acuerdo a dos factores principales

- la variable del sujeto; relacionada con la percepciôn de sf mismo y con su posiciôn

en le situaciôn social que requiere expresiôn oral. Se tartam udea conforme al roi

social, no conforme a la personalldad Intim a del tartam udo;

- la variable del in te rlocutor-escucha, relacionada con la percepciôn que tiene el


135

sujeto tartam udo del escuchante y de su posiciôn en la situaciôn social. Se

tartam u d e a conform e a la percepciôn que tiene el tartam udo del roi com ple-

m e n ta rio del in te rlo c u to r escuchante, no conform e a la persona del escuchante.

6. T eo rla del tartam ud eo por frustraciôn (Van R ip e r, 1972).

E l auto r insiste en los siguiente aspectos:

- la necesidad que e l niüo tiene de expresarse, de com unicarse, de c on trô ler, de

in flu ir en los dem és...;

- problemas de com unicaciôn, debido a que los demés no atienden a sus palabras, a

que le fa lta vocabulario, a que tiene d ific u lta d en la vocalizaciôn y artlculaciôn , a

que com ete disfluidez v e rb a l...;

- fru straciô n, como consecuencia de lo a nterio r, con ansiedad, tensiôn psl-

colôgica...;

- tartam ud eo, por la fru straciô n, con repeticiones, bloqueos... y con un sobrees-

fu e rzo para e v ita rlo , pero que lo increm ents.

7. Resumen de las teorias del aprend izaje, especialm ente centradas en la ansiedad y el

c o n flic to .

19 Estas teorias anterio res, basadas en la teo rla del aprendizaje, segôn Yates,(1970,

p. 143), pueden explicar satis fa cto ria m e n te el m an ten im ien to , pero no la qénesis del

tartam ud eo.

W lngate (1962 a, b y c) exam iné la evidencia em p lrlca en favo r de la teo rla

e valu ativa de Johnson, sobre la génesis del tartam udeo, y concluyô que la evidencia era

c o n tra d ic to ria y poco convincente.

Parece claro que los padres, f ren te a la disfluidez del niflo, pueden hacer problema

donde no lo habla, y por tan to, ansioqenar al nino en estas situaciones, "sin embargo es

imposible ver por gué el niflo loqra reducir la ansiedad ya sea continuando con la no

flu id e z , o desarrollando un tartam udeo. En cualguier caso, el nino tal vez recib iré més y

no menos "castigo".
U6

Los intentes de Wischner (1950), de superar esta d ific u lta d bâsica son com pléta-

m ente inconvincentes, al a firm a r que con el tartam ud eo el niOo intenta, poi una p arte

e v ita r les consecuencias de la fa lta de flu ld e z, es decir, la desaprobaclôn de los

padres,(re fu e rzo negative) y, per o tra p arte , a tra e r la atenclôn de los padres (refuerzo

positive).

Y a te a (1970, p. 145) aporta una soluclôn a lte rn a tiv e , que aunque tlene un cierto

sentido, el autor mismo no conffa mucho en a lla , y que conslstlrfa en que la fa lta de

disfiuidez o el tartam udeo podrlan reducir la ansiedad Impidiendo la apariclôn del

estfmulo nocivo Incondicionado (desaprobacldn de los padres), desde el momento mIsmo

en que el nIRo em pleza a tartam ud ear, quedando éste reforzado negativam ente. La

atenclôn desaprobadora de los padres estarfa présente en el momento previo al

tartam udeo para im pedlr éste, pero desaparecerla cuando éste ya se da.

Resum iento, Yates (1975, p. 113) a firm a que "esté claro que en la situaclén actual

de la teo rla respecta a la tartam ud ez, las pruebas de que dispone, no dan apoyo a la

teo rla de la reducclén de la ansiedad” por el mismo tartam udeo, quedando éste reforzado

negativam ente.

2S Estas teorlas dan Im portancla prim ordial a las "situaclones estlm ulares del

tartam udeo por ansiedad condicionada". Muchos autores ban Insistido en

- la Im portancla de evaluar la consîstencla del tartam udeo en determlnadas

situaclones (Johnson, D a rle y y Sprlesterbach, 1963; Fundaclén Am ericana del habla,

196Z, 1964, e tc ...);

- la necesidad de une evaluacién d iferen clal de estfmulos provocadores (sltua-

clonales y ciscunstanclales) del tartam udeo (B ru tte n , 1975);

- y e n los factores de p recipitacién y m antenim lento del mismo (5heehan,1970; Van

R ip e r, 1973; Hood, 1977;...).

Hood (1977) distingue dos tlpos de factores del tartam udeo

- factores de predisposiclén, especlflcos en cada caso;


137

- factores situacionales précipitantes o de presiôn.

D e n tro de este tlp o . Hood Incorpora los sels factores situacionales de potencia-

lldad y probabllldad del tartam udeo, de Van R ip e r (1972) aRadIendo él otros ocho

més. L a lista com pléta de taies facto res es la slquiente

1) fa lta de habllldad para encontrar o recordar las palabras apropiadas;

2) fa lta de habllldad para pronunclar o a rtic u la r determ lnadas sdabas o palabras;

3) tem or a las consecuencias de la com unicaclôn verbal;

4) excitaclôn provocada por la mism a com unlcaciôn verb al, deblda a contenidos

anslôgenos, por experienclas desagradables, como por ejem plo accidentes, inju stl-

cias...;

5) am enaza o tem o r de obstruccionismo o interrupciôn verb al, tenlendo en cuenta

experienclas anterlores;

6) pérdida de atenclôn del oyente, que puede a fe c ta r anslôgenamente al hablante;

7) com petlciôn o ribalidad por hablar en ciertas situaclones sociales;

8) presiôn tem po ral, cuando uno quiere decIr mucho en poco tiem po;

9) exhibicionismo o dem ostraclôn verb al. E l p retender "luclrse" verbalm ente

conlleva, a veces, alteraciones verbales;

10) qrden o m andate de hablar, por ejem plo por p arte de los padres a los nlRos.

Los nlRos, en taies situaclones se vuelven Inseguros verb alm ente (Van R ip er, 1973);

11) m anifestaclôn de ôrdenes y mandates, perclbidos especlalm ente por el qrado,

volumen e Intensidad de la sonorldad verbal (Sheehan, 1970);

12) situaclones relaclonadas con actitudes valorativas como tem or a com eter

faltas, hipersensibllldad a las faltas, frustraclôn por errores, perfecclonism o,

m oralism e, escrûpulos, etc ..;

13) percepclôn de ser percibido como "mal hablante”...;

14) hablar cuando se esté excitado, atem o riza d o ...

Todas estas situaclones pueden a fe c ta r a cualquler hablante (todos tenemos


139

experienclas parecldas o Igueles, pasadas y présentes) pero de un modo especial al

tartam udo.

A esta excelente relaciôn de situaclones précipitantes de alteraciones verbales

podemos aRadlr, siguiendo a otros autores, otras

- situaclones conflictivas debldas a castigos excesivos, fa lta de amor, exigenclas

excesivas o perfecclonism o, conflictos fam illares, educacionales, (aprender a leer,

escrlblr, e stu diar...) laborales, e tc ...;

- perfecclonismo en el habla, como es el caso bastante frecuente de padre y de

educadores que exigen una perfecclôn verbal Inadecuada, creando problema por

ciertas alteraciones o defectos évolutives que, de suyo, no suponen problema en el

nlflo;

- fa lta de habllldad llnqülstlca y com plejldad q ra m a tic al. F a lta Investlgaclôn

d efin itiv e , pero hay evidenclas de ciertas variables impllcadas en la disfiuidez,

como fa lta de habllldad llngüfstica, nivel de Infrecuencla de las palabras, exceso de

complejldad m orfolôgica, slntéctlca y fon ética, longitud de frase, e tc ...

Parece que complejldad linqillstica y disfiuidez verbal estén positivam ente re la c lo ­

nadas. A mayor com plejldad, m ayor numéro de falta s de disfiuidez (Haynes, 1976);

pero les faltas de disfiuldez estân més relaclonadas con la com plejldad sintéctica

que con la m orfolôgica (M um a, 1973).

A mayor longitud de frase, més tartam udeo (Bloodstein, 1974; Tornick y Bloodstain,

1976).

A m ener edad (menos habllldad llnqülstlca) y m ayor com plejldad verbal, mayor

disfiuldez evolutive (Hood, 1977).

Lee (1974) aconseja que en los casos de aum ento de faltas de fluldez verbal se

averigüen los tlpos y modos de lenquaje Implicados con la técnica del "desarrollo de

clasificaclôn de frases, D C F".

Segûn todo lo anterio r, parece que, por lo menos, ciertos tlpos de tartamudeos
139

podrlan estar relacionados con una fa lta de habllldad llngOfstlca m orfolôgica,

sintéctica o fon ética.

Todo ésto se deberfa esclarecer, desde el nrlnclpio, porgue condlclonarla el

tra ta m ie n to adecuado y especifico de cada tartam udo;

- retrasos en el desarrollo del lenquaje, con problèmes especlflcos de habla

retardada, de le c tu ra oral, de articulaclôn de sonidos, sllabes y palabras, de

estlm ulos verbales (B e rry, 1938; Bloodstein, 1958, 1975 a: B ru tte n , 197 5;...).

- d ificultades en relaclôn con el mensaje com unlcatlvo, parecido al fac to r cuarto

de la lista anterio r de Hood. (Bloodstein, 1967; E m rlck, 1971; Blow nell, 1973;

D ejoy, 1975).

Todas estas situaclones précipitantes de la disfiuldez verbal o tartam udeo tienen en

comûn que son creadoras de ansiedad. E l miedo o la ansiedad condicionada parecen estar

en la ra iz de no pocos tlpos de tartam ud eo aprendido. Todo ésto avala el principle

fundam ental de la teo rla del aprendizaje que a firm a que el tartam udeo, como muchas

otras alteraciones verbales o no verbales son aprendidas.

39 Estas teorlas del tartam udeo, desde la teo rla del aprendizaje, centran lôgica-

m ente la terap ia en la elim lnaclôn de la ansiedad condicionada al tartam ud eo, y a

las situaclones directam en te relaclonadas con el tartam udeo, m ediante técnicas de

desenslbillzaclôn sistem ética, de aproxim aciôn In vivo, de instrucclones acerca del

proceso tartam udo, de verbalizaclôn de todo la relaclonado con el tartam udeo, de

refuerzos a la fluldez verbal y de castigo a la disfiuldez, aunque acueden tam blén a

otras técnicas més d irectam en te relaclonadas con la superaclôn del tartam udeo.

8. Estudios expérim entales en relaciôn con la ansiedad del tartam udeo

Tanto las teorlas psicodinémicas como las de la ansiedad condicionada del

tartam udeo, dentro de la teo rla del aprendizaje, suuonen la ansiedad en la base del

tartam udeo; algo que es cuestlonado am pllam ente desde un gran sector del conductismo.

D e ahf la necesidad de revlsar los estudios expérim entales en relaclôn con la h ipôtetica
140

ansiedad en el tartam udeo.

1). G ray y B rutten (1965) hallaron, en el estudio-investigaciôn sobre la "relaciôn

e n tre ansiedad, fatig a y recuperaciôn esponténea de la tartam udez", que no habla

relaciôn necesaria entre el cambio en la frecuencia de la tartam udez y el cambio

en el nivel de la ansiedad medida por el sudor palm ar de la mano.

2) Inghan y Andrews (1971 b) en un estudio sobre terapia de la tartam udez con

habla silâbica rftm lc a , R .A .D ., y sistema de fi chas, "no encontraron cambios en

las medidas de la ansiedad, relacionados con los del tartam udeo". No correlaclôn

e n tre cambio tartam udos y de ansiedad.

3) G ray y England (1972) Insisten en que uno de los aspectos més simples, y més

com unmente observados y cllnlcam ente més elusivos es el de la relaclôn e n tre

ansiedad y tartam ud eo..., y en que si la ansiedad pudiera ser reducida s lg n iflc a tlv a -

m ente, entonces podrfa apoyarse la relaciôn causative, si hay alguna, entre

ansiedad y la etiologfa, el m antenim lento y el Increm ento del tartam udeo.

Estos autores apllcaron una desenslbillzaclôn sistem ética a un grupo de ta rta m u ­

dos consigulendo disminuir la ansiedad general y la especifica de hablar, y la

frecuencia del tartam udeo, pero no encontraron correlaclôn alguna entre las dos

variables, durante el proceso terapeûtico.

4 ) M .R . Adams y W .H . M oore (1972) en el estudio sobre "los efectos del

enm ascaram iento auditive sobre el nivel de ansiedad, la frecuencia de la disfiuldez,

y las caracterlsticas vocales selecclonadas del tartam udeo", con medidas de la

ansiedad, por el sudor palm ar, encontraron sign ificativam ente menos tartam udeo y

més Intensidad vocal en el condîciôn de enm ascaramiento; pero las diferencias

Intercondiclones en el tiem po de le c tu ra , y en la ansiedad fueron pequePlas y poco

conflables.

Estos resultados, segûn los autores, han si do Interpretados como bésicos en la

explicaciôn de la "vocallzaclôn modi fi cada por el enm ascaram iento, pero negatives
141

para la hipôtesis de la ansiedad relacionada con el tartam udeo.

5) Bloodstein (1972) p arte de la hipôtesis de la antlclpaclôn en su investlgaclôn:

"Una persona tartam udea porque

- cree que es d ific ll hablar y fécll fracasar al intentarlo;

- lucha por e v ita rlo . El esfuerzo mismo conlleva tartam udeo".

El experim ento, con terapia de habla rftm lc a , R .A .D ., ruido blanco, técnicas de

adaptaclôn y castigo, no confirm é la hipôtesis previa, resultando una no relaclôn

entre la ansiedad y el tartam udeo, durante el cambio terapeùtico.

6) Ickes y P ie rce (1973) en un estudio experim ental con varies tartam udos y no

tartam udos, y midlendo la ansiedad con la am plltud de la vasoconstricciôn

("volumen sangulneo") d ig ita l, m ediante una pluma de reg istre, hallaron que los

tartam udos m anifestaban

- al acercarse a las palabras tartam udeadas un increm ento sign ificativam ente

mayor en la vasoconstricciôn d ig ita l que los no tartamdudos;

- al acercarse, por el contrario, a las palabras fluidas, un no Increm ento de la

vasoconstricciôn , de la mIsma m anera que los no tartam udos.

Las diferencias que hacen los autores se pueden reducir a éstas

- la palabra flulda, por st misma, no causa ansiedad en el tartam udo, ni antes, ni

durante, ni después de la elocuciôn;

- las palabras tartam udeadas, por el con trario , confirm an la hipôtesis de la

anticipaciôn ya que el tartam udo al aproxim arse a éllas, aum enta su ansiedad

sign ificativam ente, produciéndose la recuperaciôn de la vasoconstricciôn durante y

después de la emisiôn de las palabras tartam udeadas.

9. Problèmes relacionados con la medida de la ansiedad en el tartam udeo

1) C lasificaclôn de la ansiedad, Speilberqer (1966) distingue

a) estado de ansiedad, que se re fie re al nivel fluyente, y en un momento

determ inado;
1 42

b) rasqo de ansiedad, en relaciôn a la Inclinaciôn o tendencla de la

persona a reacclonar con un especifico patrôn personal, en situaclones

concretas.

2) Parâm etros fislolôqicos del estado de ansiedad situacional. E l rasgo y el estado

especifico personal de la ansiedad se re fle jan a través del cuerpo, "Existen una

variedad de parâm etros fislolôgicos que pueden u tilizarse para obtenez algûn Indice

del estado de la ansiedad del sujeto. Sin embargo, muchos tienen otros correlatos

que causan sus influenclas en la Valencia, Impidiendo una sola correspondencia con

la ansiedad" (G ray y England, 1972).

Los parâm etros fislolôgicos que se han venido utillzando, en relaclôn con la

ansiedad (como puede verse, més en d eta lle , en el apartado correspondiente de los

factores del tartam udeo) son los siquientes

- el sudor palm ar (S.P.);

- el sudor palm ar y la conducclôn elé ctric a de la plel (R .G .P .);

- am plltud de la vasoconstricciôn d ig ital ("volumen sangulneo");

- el ritm o cardiaco y la presiôn sanguines.

- e l ritm o y am plltud de la respiraciôn;

- tensiôn muscular, (R .E .M .G .).

3). Los Instrumentos para m edir la ansiedad-rasqo o estructural, son los cues-

tlonarlos, basados en las respuestas verbales del sujeto.

10. T ratam iento del tartam udeo reductendo la ansiedad

1) Supuesto bôsico

L a tartam udez es causada o, al menos, incrementada por la "ansiedad condicio­

nada"

- al habla misma;

- a situaclones especificas,

"Posibilldad de que el tartam udeo puede ser ocasionalmente una respuesta de


143

ansiedad, en especial, en aquellos casos en los que el tartam udeo parece estar

llgado a situaclones de estfmulo re la tiva m e n te especificas, taies como hablar por

teléfon o. (Y a te s , 1970).

2) Dos problemas implicados en este tra tam ie n to son el descondiclonamiento y la

medida de la ansiedad

"Si el problèm e esté en reducir la ansiedad y ver el efe c to de esta reducclén sobre

el tartam udeo, entonces hay Impllcadas dos cuestiones y problemas

1) iP o r qué procedim iento podria reduc irse la ansiedad?

2) iC ô m o habrla que m edlr la ansiedad? (G ray y England, 1972).

3) Autores que han tratado el tartam udeo mediante la desenslbillzaclôn condicionada

(P .C .)

1. Browing, (1967) consiqulô un tra ta m ie n to exitoso, con un nlRo esquizofrénico

tartam udo con

- O.S. para reducir la ansiedad asociada al tartam udeo;

- técnicas directas, para conseguir la fluldez verbal.

2. B rutten y Shoemaker (1967). Para estos autores la terapia de la tartam udez

im plica

- descondicionamiento de la emociôn n egativa, que a través del aprendizaje ha

venido a desorganizar el habla, y ha causado la tartam udez (definida como

repeticiones y prolongaciones de parte de palabra);

- contracondiclonam lento de las conductas instrum entales que el tartam udo apren-

de m ientras lucha con las emociones negativas, por medio de una terapia compleja

("m ultitnodal").

3. Rosenthal (1968) llevô a cabo una desensibllizaciôn sistem atica con éxito en un

tartam udo grave, valiéndose de la lista de situaclones précipitantes del tartam u ­

deo.

4. L any on (1969) parece que tuvo éxito con O.S., en un tartam udo."l_a anormalldad
144

del paciente (largospériodes de silencio, antes de e m itir una palabra que, sabla él, le

producirla tartam ud ez) no era muy c a ra c terls tic a y los resultados no muy claros"

(Y ates, 1970).

5. B .8 . G ray y Gene England (197Z). "Algunos efectos del descondicionamiento de la

ansiedad sobre la frecuencia del tartam udeo" que se tomaron 15 tartam udos, en un

procedim iento de descondicionamiento de la ansiedad, para averiguar el efecto de

la reducclén de la ansiedad sobre los fallos de fluldez.

Los hallazqos principales fueron

1) los procedimientos de la "Inhibiclén reclproca" para las reacciones de ansiedad

parecleron dism inuir les reacciones de ansiedad en esta muestra;

2) una reducclén signlflcatlva en la frecuencia de los fallos de fluldez en las tareas

de lectura oral.

3) no correlaclôn entre frecuencia de tartam udeo y ansiedad, més allé de lo

m arginal y accidentai.

11. T ra ta m ie n to del tartam udeo, tartam udeando més fluldam ente.

Segùn Gregory (1979, p. 2) "este procedim iento es el prim ero de las dos aproxim a-

clones terapeûticas actuales, centradas en tartam udos confirmados". Es practicado

especllamente por Sheehan y Van R ip er.

1) Supuestos bésicos

- E l tartam ud eo conlleva una ansiedad condicionada, y constituye una conducts de

evitaclôn;

- el tartam udo debe acercarse, conocer, fam ilia riza rs e , aceptar y no tem er su

propla tartam udez;

- asi, dism lnulré su tartam udeo, como com portam iento e v ita tivo y conseguiré la

fluldez verbal.

2) Terapias del tartam udear més fluldam ente

1. T erapia acum ulativa de Van R ip er, 1979).


145

Este autor que asume la teo rla del aprendizaje, ofrece una terapia "acum ulativa"

que incide tan to en los aspectos conductuales como en los actitudinales del

tartam ud o.

Podemos distinguir, en e lla , los siquientes apartados

a) proceso del tartam udeo con etapas especificas

- tartam udeo Incipiente;

- tartam udeo problema;

- tartam udeo establecido;

- tartam udeo confirm ado.

b) facto res que aqravan el tartam udeo

- penallzaclôn o castigo (P);

- frustraciôn (F);

- ansiedad (A);

- culpabilidad (C);

- hostllldad (H);

- miedo a situaclones (Ms);

- miedo a palabra (Mp);

- stress com unicaclonal (Sc).

c ) facto res que suavizan el tartam udeo

- m oral o m otivaciôn (M);

- cantidad de fluldez conseguida (C f).

d) Indice terapeùtico:

(P ,F ,A ,C ,H ,) més (Ms,M p) més Sc


M més C f

La tera p ia acum ulativa Intenta disminuir los factores del num erador, y fo rta le c e r

los factores del denominador.

e) el proceso terapeùtico im p llcarla una secuencia de fases


146

19 m otivaciôn para la tera p ia , mediante una d etallada inform aciôn del

origen, desarrollo y consecuencias del tartam udeo;

2* aproxim aciôn al tartam udeo, por una Iden tificaciô n y conscien-

ciaclôn -de las conductas m aniflestas (o v e rt) del tartam udeo y de las

respuestas de evitaclôn y aplazam iento;

-de las reacciones encubiertas (co v e rt) de miedo y de rechazo e tc ... del

tartam udeo.

39 desenslbillzaclôn de la ansiedad condicionada con técnicas apro­

piadas;

49 m odificaclôn

-de la conducts general, y de las actitudes générales de la persona,

negatives al proceso terapeùtico;

-de las ' conductas m aniflestas y encubiertas, evita tiva s del ta r­

tamudeo;

59 adqulsiciôn de mayor fluldez mediante un m ejor control propio-

ceptivo con actividades més d irectam ente relaclonadas con la fluldez,

como enm ascaram iento, R .A .D ., pantom im e, e tc ...;

69 qenerallzaciôn de los cambios conseguldos en la clfnica, a la vida

re a l, mediante "actividades aproxim ativas";

S tarkw eath er (1973) ofrece un Interesante anéllsls conductual del proceso

terapeù tico de Van R ip er.

2. Aceptaciôn y ejecuciôn del roi de tartam udo, de Sheehan (1968, 1970 a, 1975, 1979).

D eflende una form a terapeùtlca mediante

1) Reducclén de la evitaclôn del tartam udeo aceptando y elecutando su roi de

tartam udo, lo que conlleva un cambio en el self. "Cualquler form a directa o

especial de aborder directam ente la fluldez es probablem ente errônea". "Un hecho

paradôjlco del problems es que la aceptaciôn del roi de tartam udo conlleva la
147

capacidad de poder re a liza r el rol de hablante norm al, y el intento de convertirse

en un hablante norm al conlleva el retroceso al rol de tartam udo" (1970a,p. 30). "La

intensificacidn del rol con autoim plicaciôn es el m ejor modo de que se produzca el

cambio en el autoconcepto (se lf) segûn el oicho "eres cambiado por lo que

haces"(Gregory, 1979, p.4).

2) Por todo lo a n te rio r, el tartam udo llega a saber con trôler su propio habla y a

adquirir m a y o r-fluldez aceptando y ejecutando el rol de hablante norm al, lo que

conlleva un cambio en el self.

3. Id e n tific a ciô n y aceptaciôn del tartam udeo, de Bloodstein (1975 a).

Sostiene una tera p ia de aceptaciôn real del tartam udeo para una recuperaciôn més

durable y d e fin itiv a

"El problem a c e n tra l del tra ta m ie n to no es la d ific u lta d de adquirir fluldez, sino la

a ita probabllldad de reacida; unas pocas curas intensives pueden ser durables; y en

general, la form a més segula de conseguir una duradera reducciôn de la tartam u e z es

re a liz a rlo ienta y gradualm ente, a través de un proceso que supongala comprensiôn de

los tartam udos, de qué hacen, cuando tartam udean, por qué lo hacen,y cômo yporqué

son espaces de a ite ra r sus conductas" (1975 a,p.79).

Como Sheehan y Van R iper, describe técnicas para "id e n tific a r" ei proceso

tartam udo, como

- descripciôn del aparato fonatorio y articulatorio;

- anéllsls de io que hace,cômo y por qué io hace al tartam udear.

Su objetivo prim ero es la aceptaciôn dei roi de tartam udo, m ediante la

adqulsiciôn de un patrôn de tartam udez més sereno, més senciilo, menos esforzado

y menos e v ita tiv o (1975 a, p. 82).

Por û ltim o , y m ediante ios pasos anteriores, el tartam udeo llegaré a la adqulsiciôn

dei rol de hablante norm al.

12. ELxploraciôn del habla e increm ento del "habla normal suave, sin tensiôn, de Williams

(1971).
140

Centréndose en la terapia con niRos tartamudos de edad escolar, prescribe

- un anélisis y expioraciôn dei com portam iento verbal del sujeto, en todos sus

aspectos, discriminando

- cômo habla;

- cômo in te rfie re en el hablar "hablando d iffc ilm e n te ". Segùn W. "una

persona aprende que cuando com ete un erro r m ientras habla, puede

faciim en te com eter ese error".

P reviene de no concentrarse en la tartam ud ez y de luchar d irecta­

m ente contra é lia , sino en el con junto general del modo de hablar.

- un Increm ento dei habla normal féc il y suave ("sin lucha ni violencia") mediante la

consclencia de lo que ocurre en é l, al hablar, como fru to de ese anâiisis y

exploraciôn de todo ei com portam iento verbal "encubierto" y "abierto".


149

2. EL T A R T A M U D E O P R O B L E M A D E L C O N T R O L O P E R A N TE

1. C o ntro l opérante del "habla norm al".

El apendizaje del habla, como fluida ejecuciôn secuencial, es una actividad de

superadiestram iento que supone

- una predisposiclén biolôqica genética;

- una im itaciôn por la observaciôn auditive y visual;

- un control tanto del fee d -b e fo re , como del feed-back;

- y un control opérante, por las contingencias internas y externas.

Pero (.cômo y en qué medida el habla, como habilidad secuencial, esté sometida al

control opérante de las contingencias? (.cômo las contingencias controlan, ajustan,

m odifican, y a ite ra n el habla norm al?. "Una explicaciôn detallada de cômo el aprendizaje

opérante contrôla, el habla, es una cuestiôn que queda por re a liza r en el future". (Y ates,

1970).

Las aportaciones de Skinner (1957) evidencian que las contigencias positivas y

negativas externas, controlan e fic ie n te m e n te el habla y conforman, en p arte , al menos,

las diferencias individuales de cada hablante, en la form a de hablar, y en sus contenidos.

Sin embargo Skinner prestô menos atenciôn a las contingencias internas de

autorefuerzo y autocastigo y de la aiim entaciôn hacia adelante y hacia atrâs.

E i hecho de que el control opérante influye, en alto grado, en el habla normal ha

si do demostrado a de més por los extensos estudios de Goldiamond y sus colaboradores

(1959; 1965).

Elanagan y otros (1959), produjeron un habla crônica, sem ejante al tartam udeo, en

individuos con fluldez norm al al hacer contigente la term inaciôn de Un toque elé ctric o

sobre la ocurrencia de lenquaje no f lui do (refuerzo negativo de la disfiuldez). Es més, la

no fluldez (que originalm ente producla conducta de escape) desarrollaba todas las

caracterlsticas de la conducta aversiva, resistente a la extinciôn.

Por otra p arte , Siegel y M artin (1965 a y b; 1966) h an demoistrado que la no fluldez.
150

en sujetos normales, disminuye si produce un estfmulo aversivo (shock elé ctric o o castigo

verbal).

Shames y Sherrick (1965) han esbozado las formas en las que, por ejem plo, en las

prim eras expresiones dei habia, se pueden re fo rz a r manifestaciones naturales no fluidas

(especiaim ente con base en un programa de refuerzo p arcial).

"Todos estos experim entos (y otros posteriores) indican, a ias claras, que ia fiuidez

verbai puede ser seriam ente aiterada por factores dei aprendizaje opérante" (Yates,

1970).

Z. Control opérante del "tartam udeo"

"El hecho de que se pueda lograr la m odificacién del com portam iento tartam udo,

mediante el control de sus consecuencias, ha sido am piiam ente demostrado" (Y ates,

1970, p. 159).

Siegel (1970) ha revisado, de manera concienzuda, todos los estudios acerca del

control opérante de la tartam u d ez, hasta aproxim adam ente esta fecha.

Goldiamond (1965) ha sehalado que el tartam udeo puede ser reforzado por una de

dos posibles contingencias

- bien produce una situacién re forzante (refuerzo positive);

- o bien é vita o escape de un estfmulo aversivo ("refuerzo negative").

1). R e fu e rzo del tartam udeo

D entro del marco del condicionamiento instrum ental, centrado en el tartam udeo,

es necesario ver cémo puede ser éste reforzado de varias maneras dificultando su

tratam iento por ia terapia.

1) R efuerzo negative del tartam udeo.

Los autores de ia ansiedad condicionada y del doble fa c to r, relacionados con el

tartam udeo, consideran a éste como una respuesta de evitacién (R .E .) afirm ando,

por lo mismo, que puede quedar reforzado negativam ente de varias maners i

- el tartam udeo (R .E .) como intento de e v ita r la disfiuldez ansiégenada (Johnson,


151

K n ot, 1936, 1937; B ru tte n y Shoemaker, 1968;...) y el tem or a nticipatorio (Sheehan,

1958);

- el tartam udeo (R .E .) como intento de e v ita r las consecuencias de la disfiuldez

(desaprobaclôn, castig o ...); asf Wischner (1950);

- el tartam ud eo (R .E .) como intento de superar la tensiôn aqresiva (Sheehan, 1958).

F lanagam y otros (1958) demostraron que se podia restablecer el tartam udeo si éste

desconectaba el ruido bianco continuo, que se le aplicaba al sujeto.

2) Producciôn de un nuevo patrôn de habla m ediante la elim lnaclôn de un estfmulo

aversivo (R .A .D .)

1. Goldiamond (1965) u tilizô ia R .A .D . como control opérante aversivo, y se

encontrô inesperadam ente que la elim lnaclôn de dicho estfmulo aversivo (R .A .D .)

contingente sobre el tartam udeo.

- no aum entaba el tartam udeo;

- sf lo dism inufa, en cam bio, o lo eliminaba;

- o producfa un nuevo patrôn de habla que, no era como el habla norm al, ni como el

tartam udeo.

L a explicaciôn que diô fué que la R .A .D . altéra las reiaciones de retro alim entaciôn

norm ales, propioceptivas y auditives y provoca formas de adaptaclôn a ia misma

R .A .D .

E i sujeto puede in te n te r restaurar el "statu quo" en una de varias formas diferentes

- cuchicheando para reducir ei componente auditivo molesto;

- desintonizando el componente auditivo y fiôndose entonces de la retro alim en ­

taciôn propioceptiva no perturbada;

- prolonqando las unidades de habla ("nuevo patrôn de habia") para superar la

desincronizaciôn de inform aciones por retroalim entaciôn, y restaurar, en lo posible,

la traslapaciôn entre emisiôn y retro alim entaciôn

- L a aplicaciôn te ra te ü tic a del "nuevo patrôn de habla" por R .A .D . fué llevada a


152

cabo con ocho tartam udos a través de los siquientes pasos

1) nuevo patrôn de habla por R .A .D .,que consistfa en "prolonger las unidades de

habla";

2) m oldeam iento del "nuevo habla" por medio de "lectura rftm ic a cronom etrada"

con perceptoscopio para hacerlo més normal y més répida. Se u tilizô el percep-

toscopio que presentaba suces! vos m ateriales de lectu ra a ritm os controlados, para

aceierar ia ie c tu ra y h acer més normal el habla;

3) disminuciôn proqresiva de la R .A .D . (por incrementos de 50 milisegundos) desde

200 milisegundo a cero;

4) entrenam iento en transferen cia para general!zar ios nuevos patrones de habia

normal a situaclones fuera dei laboratorio.

- Los resultados

- en la situacién de laboratorio fué que el tartam udeo se élim iné to talm en te en los

ocho sujetos, y que el ritm o de lectu ra llegô a ser normal;

- en la situacién de la vida norm al fué que se consiguiô la transferencia sôlo en

algunos casos.

2. Ingham y Andrews, (1971 a) lleveron a cabo une com paraciôn entre

- "adiestram iento de habla regulada por sflabas (R .S.)" sin "sistema de fichas";

- "adiestram iento de R .A .D ." tam bién wn fichas.

E l resultado fué de superioridad de la R .A .D .

3. Andrews e Ingham , (1972 a) em plearon una "terap ia compuesta", con las

siguientes técnicas

- adiestram iento del habla regulada por sltabas (R .S.)" o terapia del control de la

tasa de conversaciôn" con R .A .D . (Goldiamond, 1965) para e lim in ar ei tartam udeo;

- "sistema de fichas" (no "economfa de fichas") que sustituye al T E , para m oldear, e

"in crem entar" ta tasa de habia Ienta, hasta una tasa de habia normal.

Sujetos: gran numéro de sujetos i’ 56) en consulta intern a y externa.


153

E l tiem po de tra tam ie n to fué intenso, pero breve

Las técnicas evaluatîvas (cu a n titativ a s y cualitativas), fueron com plejas.

Resultados:

- en el seguimiento de 9 meses, 23 de 56 tartam udos (41 % ) no tartam udeaban; 11

con tasa de habla normal;

- e l "sistem a de fichas" ejerce su mayor influencia durante ei periodo inicial de

tra ta m ie n to intensivo y "que probablem ente no valga la pena gastar el enorme

tiem po que necesita la terapia de m antenim lento, pues poco se gana durante el

periodo de seguimiento" (Y ates, 1975, pag. 110).

4. Andrews e Ingham (1972 b) llevaron a cargo una comparaciôn entre

- adiestram iento dei habla, regulada por sflabas (R.S.)", con "sistema de fichas";

- y"adiestram iento con R .A .D ." (Goldiamond, 1965) y con "sistema de fichas".

E l resultado fue de superioridad e fe c tiv a de la R .A .D .

"Hablando en general, por complicados que sean los articules de Andrews e Inghan,

estén dedicados, sin duda, al trabajo terapeùtico de m ayor im portancla entre los

realizados hoy dfa". (Y ates, 1975, p. 110).

3) R e fu e rzo positive

E l tartam udeo, como actividad instrum ental, puede quedar positivam ente re fo r-

- al p récéder inm ediatam ente a la disoluclôn del bloquée tartam udo por con flicto

de evitaclôn - aproximaciôn (B ru tten y Shoemaker, 1 968...) y al p receder a la

palabra c o rrecta em itida (Sheehan, 1951...);

- al poner en claro todo el proceso lingfifstico actual, proporcionando més info rm a-

ciôn propioceptiva acerca del bloquée, reduclendo asf el tem or an tic ip a to rio del

tartam udeo que le provocô (Sheeham, 1958);

- al conseguir, en ocasiones, la atenciôn, protecciôn, compasiôn, interés de otras

personas (W ischener, 1950);


154

- al ser considerado, a veces, como "una gracia" que hace re ir a los demés , etc ..;

- socialm ente el tartam ud eo conlleva, en algunos palses y situaclones, una

protecciôn o amparo econômico (becas, ayudas especificas para tera p ia ...) que

pueden condicionar p ositivam ente ei tartam udeo.

2). C astigo terapeù tico del tartam udeo

A firm a Y ates (1975, pag. 106) que "no parecen haberse empleado mucho en la

terapia las consecuencias aversivas (un choque e lé ctric o , o una réprim anda de viva voz),

por una p arte , y, por o tra, el aiabo contingente u otro reforzam ien to cuaiquiera dado a la

fiuidez"; sin em bargo, dentro de un m arco opérante générai, se tienen avances muy

interesentes. E l prim ero, en em plear procedimientos de tiem po fuera (T .F .), donde se

considéra al T .F . una consecuencia aversiva".

C ie rta m e n te los trabajos presentado al respecte son muchos y muy variados:

1. Con ruido blanco aversivo.

- Flanagan, Goldiamond, y A zrin , (1958), present an un experim ento con castigo al

tartam udeo. A firm aro n haber demostrado la m anera de hacer disminuir notable-

m ente la tartam udez cuando ésta ocasionaba una explosiôn de ruido blanco de suma

intensidad.

- Reed y L in gw all (1976) investigaron, en 10 sujetos, los efectos simulténeos del

castigo contingente (ruido blanco)

- sobre el com portam iento tartam udo;

- y sobre la frecuencia de las desviaciones de la respuesta galvénica de la piel

(R .G .P .).

Las respuestas de tartam udeo y las R .G .P . fueron registradas durante la tasa

base, e l tra ta m ie n to , y las condiciones de extinciôn

Los resultados evidenclaron

- un decrem ento del 50 % o més del tartam udeo durante el tra tam ie n to ;

- que la frecuencia media, de todos los sujetos, de las desviaciones de la R .G .P .,


155

perm anecieron eatables o decMnaron a través de las condiciones del estudio;

- que un anâiisis de los datos individuales révélé que las desviaciones de la R .G .P .

durante el tra ta m ie n to , en comparaciôn con ia lînea base,

- se increm entaron en h sujetos;


- se m antuvieron igual en 2;

- y disminuyeron eh 4 sujetos.

Estos resultados sugieren que ios procedimientos expérim entales que consistée en

un castigo funcional contingente al tartam udeo, y que lo reducen, pueden no estar

asociados con un patrôn "predecibie" de arousal autonômico con com itan te (p. 197).

2. Con tiem po fuera (T .F .)

Haroldson, M a rtin y S ta rr, (1968) emplearon de tiem po fuera (T .F .) como

consecuencia aversiva, con disminuciôn considerable de la tartam u d e z con ios

siquientes pasos

- uso de ta rje ta s con palabras escritas para ser leidas por los tartam udos durante un

tiem po determ inado;

- después de dos sesiones de "tasa base", se introducla un T . F ., cada vez que el

sujeto tartam udeaba

- se encendfa una luz roja;

- y se le pedia al sujeto que permaneciese callado durante 10 segundos

hasta que la luz se apagara; entonces el sujeto volvia a le e r.

Adams (1970) c ritic ô este estudio por el anélisis estadistico que se em pleô.

Fué respondido por M a rtin , Haroldson y Starr (1971).

Esta técnica del T .F ., usada con otras, viene ofreciendo repetida e fe c tiv id a d , (Y ates,

1975, p. 106).

Perkins y C u rlee (1969) u tlliza ro n una terapia de control de la tasa de habla, sobre 15

tartam udos (adolescentes y adultos)

- con el empIeo del T.F.;

- y de la R .A .D , segûn Goldiamond (1965).


156

Los resultados fueron excelentes, ya que en menos de 30 horas de tra tam ie n to la

reducciôn promedio dei tartam udeo bajô de 170 momentos por cada 30 minutes, a menos

de 2, en el mismo tiem po, consiguiéndose una transferencia a la vida social dei 90 - 95 %

de los casos.

H arris, M a rtin y Haroidson (1971) consiguieron resuitados altam ente satisfactorios con

- castigo de la anticipaciôn del tartam udeo;

- y con castigo de T .F .

En reiaciôn con ei castigo de la anticipaciôn, encontraron que disminula la

frecuencia de la espectativa del tartam udeo y la frecuencia del tartam udeo, pero que no

habla relaciôn entre los dos aspectos.

Kuhi y Haroldson (1972) present an un empleo interesante e impresionante dei T .F . con

dos niRos tartam udos de 3,6 y 4,6 aRos. D urante 20 minutes que dura cada sesiôn (42 en

to ta l) e l nlRo habla con una m arioneta situada en una caja iium inada, puesta detrés de

una pantella de visiôn unidireccional; pero cada v e r que el niRo tartam udea se aplica el

T .F . de 10 segundos, durante el cual la m arioneta desaparece y guarda siiencio.

Los resultados con un niRo:

- el tartam udeo descendiô significativam ente desde ia 19 sesiôn de terapia (59; las

4 prim eras para "tasa base");

- en la 69 (109) descendiô a cero;

- de la 69 a la 279 ( 3 1 9 ) con T .F . se mantuvo prôxim a a cero;

- a p a rtir de la 289 (329) gin T .F . se mantuvo el tartam udeo prôxim o a cero;

- transferencia exltosa a ia vida real;

- en el seguimento a los 11 meses el tartam udeo era in fe rio r al 1 %.

Perkins (1973 a y b) u tiliz ô con buen éxito ei "control de tasa dei habla" mediante

terapia compuesta: T .F .; y R .A .D . con "conversaciôn", y no con iectura, como en

Goldiamond.

Descripciôn de las 3 etapas:


157

P Em pleo de R .A .D . con 250 milisegundos de retraso, con un nivel de intensidad

eievado.

- Cuando se logra habiar durante dos périodes consecutivos de 15’ sin tartam udeo,

SB va reduciendo ia demora de 250 mseg., por decrementos progresivos de 50 mseg.

Sf, en cualquler periodo de 5', se present an 2 tartam udeos se vuelve a ia demora

a n te rio r, més la rg a que la presente.

- Cuando se iogra una demora de cero sin tartam udeos se inicia la 29 etapa.

2) Técnica del T .F ., cuando el sujeto tartam udea més de 2 veces en 5’ se apaqa la

luz del c uarto para el sujeto y experim entador durante 30” , y estén en silencio.

3) Transferen cia de lo consequido a "situaclones” y "personas” cada vez més

d iflc iles .

J.E . James, (1981) lle v é a cabo dos experimentos para exam inar la e fic a c la del tim e ­

out from speaking contingente ai tartam udeo, con un solo sujeto, en varias situaclones.

En ei prim ero se consiguiô une reducciôn sign ificatlva de la disfiuencia, en codas

las situaclones observadas, con el procedim iento del tim e -o u t contingente.

En el sequndo se combiné ei "response-cost" cun el "tim e -o u t" contiqentes para

aum entar la e fe c tiv id a d , consiguiéndose una disminuciôn del tartam udeo, en todas les

situaclones controladas hasta menos del 1%, de las palabras habladas, manteniéndose la

m ejorfa a los 6 y 12 meses del seguimiento.

3. Con shocks - eléctrico s

C u riee y Perkins (1968) llevaron a cabo un experim ento con estim ulaciôn aversiva

contingente a la "anticipaciôn del tartam udeo", con très grupos

- tartam udos con "choques" ante la "anticipaciôn" del tartam udeo;

- tartam u d os con "choques no contingentes" a la anticipaciôn;

- tartam udos "de control" a los que no se apllcaron choques.

Los resultados m ostraron que los tartam udos del grupo prim ero reducfan significa­

tiva m e n te ei tartam ud eo, evidenciando la efectividad del castigo.


150

B erecz (1973) u tiliz ô una "te ra p ia de a ie rta m ie n to cognoscitivo con castigo ffsico".

Momentos

1) aie rta m ie n to im aginative: el tartam udo im agina, de m anera vtvida (no sôlo

visualm ente, sino con todos los correiatos) el m om ento de irse acercando al tartam udeo;

2) castigo, mediante un shock electrôn ico , para in te rru m p ir el "patrôn de especta­

tiva".

Los resultados; "Berecz no ha proporclonado nigôn dato sdlido sobre la e fic a c la de

este tlpo de terapia opérante". (Y a te s , 1975, p .l l 5 ) .

M a rtin , Kenneth, Haroldson y Hasbrouck (1975) a firm a n en su estudio que, cinco

adultos varones tartam udos fueron sometidos a un tra ta m ie n to con electro-shock.

Tres sujetos, do los cinco, fueron tratados bajo ias tres condiciones siguientes

1) "escape" del electro-shock, por tartam udeo (re fu e rzo rtegativo);

2) estim ulaciôn aversiva (sh o ck-eléctrico contingente al tartam ud eo ("castigo");

3) libre elecciôn, de una condiclôn de shock, por el sujeto.

Dos de los 5 sujetos, tam bién bajo las tres anteriores condiciones, excepto que se

in v irtiô ei orden de "escape" y de "castigo".

Los resultados evidencian que, los cinco sujetos se com portaron de un modo

d ife re n te , bajo las varias condiciones expérim entales

- en la condiclôn de "escape", para 3 sujetos, el porcentaje de palabras tartam udea­

das cambiô muy poco; m ientras que para los otros dos supuso un increm ento del

tartam udeo;

- en la condiclôn de "castigo", ei porcentaje de palabras tartam udeadas

- para un sujeto, cambiô muy poco;

- para dos sujetos se increm entô;

- para dos sujetos decreciô.

- en la condiclôn de elecciôn preferida hubo poco cambio en los 5 sujetos. (p. 478).

3. R efuerzo terapeùtico de la "fiuidez verbal" del tartam udo.


159

Frecuentem ente el refu erzo positivo de la fiuidez verbal ha venido siendo utilizado

con fines terapeuticos e n tre ios autores de ia teorla dei aprendizaje, que se han centrado

en ei tra tam ie n to de los tatam udos.

- R ickard y Mundy (1965) consiguieron resultados alta m e n te satisfactorios, tanto en

laboratorio como en ia transferen cia a la vida social, con un niRo tartam udo de 9 aRos, a

quien ios mismos padres aplicaron un program a de refuerzos positivos a la fiuidez verbal,

consistente en recompensas extrfnsecas como helados, e tc ..., e instrfnsecas como subir

en la linea base de la fiuidez y b ajar en la del tartam udeo.

Los padres, asesorados por los autores, reforzaban e Iban poniendo el "c rite rio de

dl ficu ltad ".

- Shriberg (1971) consiguiô buen éxito al condicionar la frecuencia fundam ental-

m ente normal de ia fiuidez verbal proporcionando contingencias dîferenciales positivas,

cuando e l tartam udo consegufa m antener en la fiu id e z verbal el nivel determ inado de

antem ano.

4). Resumen, valoraciôn y explicaciôn del control de las contingencias.

19 Es necesario re c a lc a r io positivo de la aportaciôn de la teo rla del aprendizaje,

con abundantlsimos trabajos de investlgaclôn, como acabamos de exponer, acerca del

control opérante

- en el hablante norm al, con respecte a la conform aciôn y modelaciôn del habla

fluida, a la form aciôn de ias diferencias individuales, a la disfiuldez y al

tartam udeo provocados experim entalm en te..;

- en el tartam udo

1) en relaciôn con la disfiuldez tartam uda m ediante

- re fu e rzo n egative (R .E .);

- re fu e rzo positivo, interno y externe;

- creaciôn de nuevos patrones de habla por la R .A .D .;

- castigo terapeù tico , en sus distintas modalidades (shock e lé ctric o ,


160

castigo verbal, tiem po fuera - T F - , e tc ...);

2) en relaciôn con su fluldez verbal, m ediante refuerzos negativos, y positivos

consistantes en recompenses intrfnsecas y extrlnsecas.

29 Tam bién es alta m e n te positivo el hecho de que los autores més modernos

intenten in teg rar las técnicas opérantes, dentro de una terapia més am piia, como un

fa c to r com plem entario modelador y conform ante de la fiuidez verbal.

39 H ay que observar, no obstante todo lo an te rio r, que hay trabajos de investiga-

ciôn y explicaciones de autores a lta m e n te representatives dentro de la teo rla psicolôqica

y tera p e ù tlc a que cuestionan, ia e fe c tiv id a d intrlnseca causal de los procedimientos

opérantes, por io menos de un modo aislado y exclusive.

1). efec tiv id a d de las contingencias no por "opérantes" sino por inform aciôn o

indicios de las contingencias.

1. Cooper, Cady y Robbins (1970) parece que consiguieron e i mismo resultado

("disminuciôn del tartam udeo") aplicando consecuencias verbales positivas, negativas o

neutres; ’

2. Brookshire (1973) hizo noter la distinciôn existante en ios "denominados

opérante" entre

- el aspecto de "in centive" o re fu e rzo , y de castigo;

- y ei aspecto de inform aciôn o indicios de las contingencies.

3. Siegei, Lenske y Broen (1969) explicaron que el "costo de respuesta" hace

dism inuir la fa lta de fiuidez més bien debido a indicios que a m otivaciones de incentives.

4. Siegel y Hanson (1972) a firm a n , en su investlgaclôn, que los cambios de fiuidez

ocurridos en ios sujetos normales, sometidos al control de las contigencias, tenlan como

base "indicios".

2) e fe c tiv id a d del ruido blanco aversivo, no por castigo sino por "distracciôn".

1) BIggs y Sheehan (1969) reprodujeron el experim ento de Flanagan, Goldiamond y

A z rin (1958) consistente en el control aversivo, con ruido blanco, dei tartam ud eo, y
161

hallaron igtial disminuciôn del misma; con ruido bianco contingente; con huida-fuqa

del ruido bianco; con ruldo bianco no contingente.

Estos autores acuden a la explicaciôn de la ''distraccidn" para la efec tiv id a d del

ruido bianco aversivo y Y ates (1975, p. 115) a firm a que "un examen de los

procedim ientos indica que pudo ser e fe c to de la "adaptacifin", la disminuciôn

ocurrida en ei tartam udeo. D e cualquler modo, los resuitados del estudio plantean

sérias dudas sobre la validez de la teo rla del control aversivo, duda forta le c id a por

los resUItados obtenidos en varlos otros estudios.

2. Moore y R itte rm a n (1975) llevaron a cabo un experim ento con castigo (shocks

eléctricos) y encontraron que hacfa dism inuir el tartam udeo, fuese coïncidente o

consecuente con él.

3) el tîem po fuera, considerando (e fe c tîv o tera p e ü tic a m e n te ) no como aversivo sine

como "relajan te".

- "La técnica se basa en suponer que el TF es una consecuencia aversiva.

En el caso de la tartam ud ez, se toma como aversivo el imponer un silenclo, lo que

constituye una curiosa manera de razonar.

Adams y Popeika (1971) quienes aplicaron TF a tartam udos, inform an que sus

sujetos, le|o3 de encontrar avers!vos los T F , los consideraron "relajan tes", por lo que no

esté Clara la explicaciôn dada a la efectivid ad del T F". (Y a te s , 1975, p. 108).

4a increm entam os esta valoraciôn con el juicio c rftic o de dos autores, actuales y

representatives en este campo:

1) W ingate (1976) a firm a acerca del model o opérante centrado en el tartam udeo,

que

- no tenemos razones substanciales para creer que el tartam udeo es una respuesta

instrum ental, pues el modelo opérante aquf, com parte con la teo rla b ifa c to ria l

inconsistencias y contradicciones;

- no bay evidencia de que el tartam udeo


162

- se origine en la disfiuidez natu rel o sea un em peoram iento de la

disfiuldez;

- sea agravado por el castigo;

- y sea reforzado por las contingencias.

2) Y a te s (1975, p . l l 5 ) a firm a que "en los ûlttmos cinco aflos, se ha debilltado

serlam ente la teo rla de que la tartam udez esté sujeta a control opérante".

59 No obstante todo lo a n te rio r, quedô evidencia de que las contingencias del

tartam udeo y de la flu id e z, son efic ie n te s para m o d ificar el uno e increm entar la o tra,

sea cualquiera la explicaciôn aducida. En todo caso, parece que este procedim iento

opérante, deberla aplicarse, sobre todo, como moldeam iento del babla, y por tan to,

dentro de una terapla verbal més ampli a".

Segûn ésto. Shames, Egolf y Rhodes (1976), han Intentado modos de lle v a r a cabo

une terapla con tartam udos, a la m anera de Van R ip er, (1963), Sheehan (1958, b) y otros,

mediante la utlJlzaclôn de los principios del condicionamiento opérante, aunque su

objetivo d ire c te no va dirigldo hacla un tartam udeo més fluido sino a re fo rz a r, las

m odificaclones del habla encaminadas més d irectam ente a increm entar el com porta-

m iento opérante de la fluidez verbal.

Tampoco se han propuesto con éllo una terapla al estilo de Goldiamond, Perkins o

W ebster directam en te program ada para establecer la fluidez. Estarfan més bien en un

térm in o medio entre los prim eros y los segundos. 1

En su obra "El condicionamiento opérante y el control de la tartam udez" (1976) han

insistldo en que los procedimientos del condicionamiento opérante pueden inteqrarse en

la terapla con tartam udos, surqida de «arias teorlas sobre el desorden y su tra tam ie n to .

Estos autores conclben los com portamientos opérantes de un modo amplio, inclu-

yendo las respuestas actltudlnales "encubiertas" (c o v e rt).


1.2.3. TE O R IA S IN T E G R A T IV A S D EL S IN O R O M E T A R T A M U D O
164

Después de reviser, lo més exhaustivem ente que hemos podido, toda la lite ra tu ra

acerca del sfndrome tartam udo con sus vertientes fisiolégica y psicolégica, hemos

Ileqado a la conclusîôn, évidente para nosotros, de que no debe haber o tra form a de

tra ta r y ayudar al tartam udo que m ediante ta integraciôn de ambas vertientes a nivel

teé ric o , a nivel de praxis terapeû tica y a nivel de egecutores de la misma.

Se puede a firm a r, tam bién que la qran m ayorla de los autores modernos del enfoque

orqanicista, segûn el enfoque médico, tienden, de una manera o de o tra, a dar cada vez

més im portancia a los aspectos psicolûglcos, y que los autores centrados en el enfoque

psicolôgico tienden tam bién a polarizarse en los fanômenos fônico articulatorios,

rftm icos e tc ... Como si desde ambos extrem os se "gritase" la Integraciôn te é ric a y

préctica.
165

1 .2.3.1. C L A S IF IC A C IO N E IN T E G R A C IO N DE LOS D ISTIN TO S ENFQ O UES A C E R C A

D E L TARTAM UDEO

19 P a re ce claro cla sific a r todos los enfoques anteriorm ente revisados, en

1) Teorlas orqaniclstas o fisioléqlcas, segûn el "modelo médico" tradicional y

actual;

2) Teorlas psicolûqicas, segûn el "modelo psicolôgico", que a su vez, se subdividen

en

- psicodinémicas;

- segûn la teo rla del aprendizaje.

3) Teorlas Inteqrativas de ambos modelos.

Esta clasiflcaclûn intenta re fle ja r la evolucién h istérica de la teo rla y tra tam ie n to

del tartam udeo.

H a y una prim era etapa de enfoque médico, de siglos pasados; sucede superponlén-

dose hasta el présente, una sequnda, con una visién psicolégica opuesta a la p rim era, y

casi siempre olvidéndose de alla , hasta los aMos 70, y parece que ahora, desde el campo

médico, se pide ayuda al psicolégo para dar respuesta a muchos interrogantes, y desde el

campo psicolôgico em pieza una polarizaciôn, cada vez m ayor, sobre aspectos orgénlcos

funcionales, como alteraciones neuro-fisiolôgicas- orgônicas-m otôricas de las estructuras

respiratorias, vocalizadoras y articu lato rias, consideréndo a éstas alteraciones como lo

esencial y constituyente del mismo tartam udeo, dentro de unos condicionantes genéticos,

fisiolôgicos y psicosociales.

29 A nte la évidente confusion que hay en conceptos y term inologla en relaciôn con la

causa del tartam ud eo , parece necesarlo especificar lo siguiente:

1) el tartam udeo se puede conceptualizar como constîtuido esencialm ente por una

a lteraciô n del fenômeno fô n ico -artic u la to rio , audible o sim plem ente visible del habla,

como en el caso del bloqueo tartam udo, que se evidencia en una fluidez y ritm o verbal

alterados. A este respecte dice Adams (1974) que la "discoordlnaciôn de estos elementos
166

se m anifestan como una dîftcuU ad en la ejecuciôn de las presiones transglôticas que

suscitan el flujo preciso de a ire glôtico regulado, y la vocalizaciôn requerlda para

fa c lllta r une Clara articulaciôn del habla. Asf la discoordlnaciôn del habla no causa el

tartam udeo, sino que es ya tartam udeo".

2) la causa Inm ediata de este tartam udeo, como alte ra ciô n del fenômeno fôn ico -

a rtic u la to rio , es una disfunciôn neurofislolôqica, que se m an ifiesta en alteraciones

orgénicas con tensiôn muscular, y fo lta de coordînaciôn m otora de los ôrganos resp ira-

to rlo -fo n a to rio -a rtlc u la to rio (alte ra c iô n del ritm o respiratorio, c le rre distorsionado de la

glotis, a lteraciô n a rtic u la to ria , fa lta de coordînaciôn m o tora...);

3) la causa m ed lata del tartam udeo o Inm ediata de la disfunciôn neurofisiolôgica

an te rio r, puede ser

- orqénica, por factores de leslôn y parâllsis cerebral ("tartam udeo afâslco"),

d efecto perceptual de los mécanismes de re tro alim entaciôn, program aciôn neurolô-

gica auto m a tiza d a ...;

- psicolégica por problèmes de personalldad, cognitivos, emocionales, aprendizaje;

- psico-social, debido a situaciones estim ulares, y continqenciales previstas, que

pueden, en cada momento del habla, p ré c ip itâ t y desencadenar el tartam udeo

m ediante la disfunciôn neurofisiolôgica correspondlente;

3) la causa p rim era, llam ada "etlologla", "orfgen” del tartam udeo podrfa ser

m ô ltip le , y en cada caso concreto, d lfic llm e n te Id e n tiflc a b le , como

- predisposicôn, orgénlca heredada o adquirida por mecanismos de im itaciôn ,

Id e n tifia c iô n ...;

- problem as-confllctos del aprendizaje verbal o no verbal;

- conflictos emocionales interpcrsonaies de gran variedad;

- shocks ffsico-psfquicos, como accidentes,etc, e tc ...;

30 de esta m anera, no caeremos en una confusiôn, provocada por la conccptualizaciôn

y una term inologie insuficientes e inadecuadas, que hablan sim plem ente de causa de
167

tartam udeo, como de un constructo inespecfftco, sin discrim inar suficientem ente los

distintos tipos de causas; in m ed iata, m ediata, p rim era.

Esto parece resolver s a tlsfacto riam en te mucbas contradicciones e inespecifica-

ciones de autores teôricos, investigadores y terapeûtas, cuando hablan de la "causa del

tartam udeo".

P ara Hood (1974, 1977) el planteam iento de la etlo log la esté potencialm ente

desorientada por ser p ré c tic a m e n te imposible descubrir la causa p rim era, y los factores

de 1 9 , 2 9 y 3 9 orden, en la etlologla; y porgue la correlaciôn entre hechos, conductas y

emociones no im p licarfa necesariam ente relaciôn de causa-efecto , aunque apoye una

"pradisposiciôn" al tartam udeo.

En cam bio, a firm a que es més e fe c tiv o d ete rm in e r, a través de la historié clfnica,

entrevlsta, observaciôn d ire c ts , cuestionarios, e tc ..., otros tipos de causa a c tu a l, como

"factores précipitantes" del tartam ud eo présenté;

49 por o tra p a rte este enfoque g erm ite un marco conceptual inte q ra tiv o de todas las

teorlas y enfoques en relaciô n con el fenômeno del tartam ud eo.

Este interés in te q ra tiv o vienc sîendo un hecho évidente de investigadores y

précticos del sfndrome tartam udo en los OItimos afios. As! Ainsw orth (1975; 1977); Mufloz

Sotes y otros, (1977); Zim m erm ann y otros (1901), e tc ...

Lo que es évidente es que el tartam udeo, como problem s, es una realldad com pleja

con ralces neurofisiolôgicas-psicolôgicas que provocan una disfunciôn m otôrica resp lrato-

ria -fo n a to ria -a rtic u la to ria , con una m anifestaciôn del tartam udeo, y dentro de un

contexte psicosocial condicionante y précipitante; y ésto no se puede olvidar. E lle exige

una teorizaciôn y un tra ta m ie n to terapeû tico com plejo desde ambos campes, con un

trabajü en eguipo, y en condiciones de iqualdad, e n tre médico y psicôlogo. Lo con trario ,

que es io que se ha venido haciendo, en gran medida, es reducir sim pllsticam ente y

p arc ializa r una realidad tan com pleja, como es la persona que tartam udea, que es no sôlo

algo orgànico o alqo psicolôgico sino ambas cosas, como vertientes especificantes de una

y ûnica realidad.
160

1.2.3.2. T E R A P IA IN T E G R A T IV A

Segûn todo lo a n te rio r la "T era p la inteqraiva" deberla com prender

1) terapla verbal d irecta;

2) consejo psicolûqico y psicoterapla en relaciôn con problèmes cognitivos, em ocio­

nales, m otlvacionales , actitudimales, Intencionales, conductuales y sociales, més o

menos relacionados con el tartam udeo.

Como la tera p la verbal del tartam udeo ha si do am pllam ente expuesta a través de

toda la exposiciôn de la lite ra tu ra del tartam ud eo, vamos a continuaciôn a presenter los

aspectos fundam entales en relaciôn con el Consejo Psicolôgico y la Psicoterapia del que

tartam ud ea, centrados en los aspectos cognitivos, emocionales, m otlvacionales, a c titu d i-

nales, intencionales..., del mismo.

1.2.3.3. A C T IT U D E S DE LOS T A R T A M U D E O

1. Introduce iôn

G regory (1960, 1979) haciendo re fe re n d a a A llpor# (1935) y M ow rer (1960, a y b)

considéra a las actitudes como respuestas mediadoras y como disposiciones para

responder de ciertas formas basadas en el condicionamiento emocional y en las creenclas

de la persona. Segûn ésto, las actitudes incluyen elem entos cognitivos y emocionales.

Las actitudes son identificadas, valoradas, y medidas a través de las vorbaliza-

ciones, com portam ientos no verbales y respuestas fisiolôgicas autonômicas (G regory,

1979). Se a d m ite , entre estos autores, que un cambio de com portam iento (tartam udeo,

superaciôn del tartam u d e o ...) trae consigo camblos cognitivos y emocionales y, por tanto,

actltudlnales. Esto es afirm ado por los patôlogos del habla-lenguaje, en general, y

psicôlogos como Ryan (1974, 1979) y Webster (1974, 1979), dentro de un enfoque

conductual. Lo mismo es reconocido por autores psîcodinémicos, como Sheehan (1970 a,

1975, 1979) que afirm a que "el cambio de conducts ("promulgaciôn del roi") conlleva

camblos actltudlnales y de autoconcepto. E l problema no esté, por tan to, en el cambio

actitud inal a través del cambio conductual (que es generalm ente adm itido) sino en la
169

posibilidad de Ilegar a un cambio actitud inal a través de camblos cognitivos y emociona­

les (G regory, 1979). M o w rer (1960, e y b) a firm a que los aspecto cognitivos, afectivos y

motores de la conducta estén condiclonados recfprocam ente, unos con otros, por el

condicionamiento clésico.

2. Cam bio coqnitivo del tartam udo

En p rim er lugar, se tra ta del cambio a ctitud inal a través del cambio cognitive,

Bandura (1969) recaica la im portancia de la consclencla de las conductas-m eta (lo

que se esté reforzando y bajo qué condiciones) aflrm ando que ésto tiene una gran

Influencia en el aprend izaje. Los indicios simbéllcos e iméqenes m entales represent an el

medio cognitive para esta consciencia (G regory, 1979).

Wischner (1969) al com entar sobre la terap la de conducta y terapla de la

tartam u d ez, se pregunta por el e fecto de la autoverbalizaclén del tartam udo (lo

cognitive) sobre el com portam iento tartam udo.

D entro del Counseling y de la Psicoterapia de la tartam ud ez hay una larga

tradiciôn en el uso de la entre v ls ta Individual y grupal para explo rer las creenclas de los

tartam udos y de sus padres, para poder ofrecerles la inform acién c o rrectors més

p ertin ente. P ero, la verdad, es gue hay una opinién generalizada, tanto en psicoterapia

(psîcodinémicos) como en terapla de conducta, de que estos aspectos cognitivos, son en

com paraclén con los emocionales menos im portantes en el tra ta m ie n to de la tartam ud ez.

Gregory (1979) recogiendo la opinién de varies autores da, al respecte, la

recomendaciôn de h ablar sobre el problem a, pero no tan to que impida el tra ta m ie n to del

habla,

Una constatacién évidente es que todos los clfnicos del habla, de una manera o de

o tra, a través de la interacciôn verbal, por com entarios, correcciones, infom aciôn e

instruccién e tc ..., tra ta n de influenciar las creenclas acerca del problema (ta rta m u d ez,

disfluidez, actitudes ante la te ra p la ...), de si mismos y de le terap la (W illiam s, 1960).

La interacciôn verbal es una parte tan esperada y aceptada de nuestra sociedad que
170

es d iflc il im aginer una situaciôn en que el clfnico no influencie al c lie n te a través de este

proceso (G rego ry, 1979),

G regory (1968, 1979), especifica los objetivos del cilnico que intenta m o d ificar las

creenclas y actitudes, a través del uso del lenguaje o de la v e rb alizacién con el c lie n te

1. descubrir las actitudes por medio del inform e verbal del c lie n te ,

2. com unicar nueva term inologie al c lie n te para ayùdarle a com prender sus

actitudes y com portam iento;

3. re fo rz a r selectlvam ente determ inadas afirm aciones positivas;

4. in te rp re te r apropiadam ente las actitudes analizadas.

Johnson (1961, b; 1967) y W illiam s (1957, 1968, 1969) han insistido en

- la im portancia del papel de las valoraciones y creenclas en el desarrollo de la

tartam ud ez;

- la Influencia de la sem éntica sobre el concepto de la ta rta m u d e z, el autoconcepto

y el com portam iento del tartam udo;

- y la necesidad de exam iner estas creenclas, y de m o d ific a r la percepcién y

valoraclén de taies creenclas.

Sheehan (1970 a, 1975, 1979) a firm a que toda terapla de la tartam u d e z debe inclu ir

aspectos coqnitlvos actltudlnales y m otôricos. Insiste en que el rochazo del tartam udeo

p ré c ip ita el tartam udeo; y la aceptacién del mismo ("convivir con él") hace superarlo.

C ie rto s aspectos del tartam udeo (bloquées, rep eticio nes...) son experim entados por

el tartam udo como algo m alo, vergonzoso (culpabilidad p rlm a ria ), lo que le lleva a

ciertos mecanismos de defensa para p révenir, encubrir taies com portam ientos, lo que

considéra como m entira (culpabilidad secundaria). E l terapeu ta debe centrarse en esta

problem ética y a c lara r taies mecanismos para que ei tartam udo se libéré de sus

culpabilidades influenciadas por el medio social adverse.

Todo patélogo del habla debe tra ta r taies aspectos cognitivos y emocionales del

tartam udo. D e aqul la "conveniencia de que, en el futuro, los patôlogos del habla, puedan
171

Ilegar a capacitarse en psicologfa para poder tra ta r, de estos aspectos a los tartam udos".

(A insw orth, 1975; Van R ip e r, 1975).

Muchos tartam udos (Sheehan, 1954, b) necesitan info rm aclân -in strucclân para ajus­

ta rse a la fluidez em ergente y a la resoluciân de los mecanismos defensivos. La

inform aciôn-instrucciôn debe extenderse incluso a padres, e tc ..., dada la im portancia de

las actitudes de los "oyentes im portantes" en el ambiente del tartam ud o.

Van R ip er (1973) defiende una exploraciôn del cambio de las actitudes, anâloga a

una exploracifin del cam bio del habla.

Algunas discusiones de las actitudes parecen ser, en c ie rto grado, un com entario

sobre lo que estos autores observan, como resultado del énfasis contem poraneo del

"condicionam iento opérante" en la conducta m an ifiesta observable, y un no énfasis de las

variables cognitivas y emocionales que no se pueden observar fa c ilm e n te . Cooper (1965,

1968, 1976) sigue demostrando un considerable interés en las interpretaciones Inm ediatas

y privadas del tartam ud o sobre las experiencias. En sus descripciones de la T erapia de

"Comunicacién Interpersonal" (C IP ) (C ooper, 1968) y del C o ntro l de la F lu id e z Personali-

zada (C F P ) (C ooper, 1976), incluye pasos para m o d ificar las percepciones, los sentlm ien-

tos y las actitudes durante la relaciôn entre el clfnico y el c lie n te . Cooper concluye que

el conductismo, aplicado para m o d ificar el habla del tartam ud o, debe ser combinado con

c lariflcaciones fenomenolôgicas de la autoconsiclencia. C ita a Combs y a Snygg (1959):

"La gente no se com porta de acuerdo a los hechos como los otros los ven, sino se

com porta de acuerdo a los hechos tal como ellos los ven. L o que qobierna a la conducta,

desde el punto de vista del mismo individuo, son sus originales percepciones de si mismo

y el mundo en'que vive; los significados que las cosas tienen para él (Combs y Snyqg,

1959, p. 17).

Murphy Y Fitzsim ons (1960) defienden la terapla que pone énfasis en la indivlduali-

dad de cada tartam udo y el im pacto de los cambios actltud lnales. Més recientem en te,

Murphy (1970), al com entar sobre el condicionamiento en la tera p ia de la tartam ud ez.


172

dijo! "El trsbajo del cllnico debe ser m is que sim plem ente describir y fo rm a t a los

tartam udos, debe ser el experlen cier y el comprenderlos, y el ayudarles a que tracen el

camino de su propio cambio" (p. 109).

Muchos contemporaneos analistas y m odiflcadores de conducta es t i n perplejos por

dicha recom endaciôn. Preguntan iq u i es lo que hace e l cllnico? ic u ile s son las

operaclones terapéuticas?. Para M urphy, la existante subjetlvidad en la relaciôn c lle n te -

cllnico es c ru c ial, pues en realidad, la vida es personal y subjetiva. Murphy esté

preocupado por la poca atenciôn que ponen algunos terapeutas a la Interacciôn dinémica

de las relaciones interpersonales y de las reacciones intrapersonales, centréndose sôlo en

la conducta m a n ifie s ta, més observable.

R yan (1974) se re fle re a la actitud , como a un aspecto im p ortan te del tartam ud ear,

definido por declaraciones verbales. Va més a llé , sugeriendo que es el tartam ud ear lo que

produce los problemas de actitud . F in alm en te, Ryan suglere la posibilidad de un

combinado program s de terapia Incluyendo un entrenam iento de fluidez y un cambio de

a c titu d como el que fue inform ado por Blind, Shames, y E g olf (1971) y Shames y Egolf

(1976), en el que se form a el contenido tem é tlc o de la verballzaclôn del clien te. A I

m o d ificar el contenido tem é tlc o , el cllnico reacciona con la aprobaciôn verbal a las

declaraciones del c lie n te , deflnidas como positivas, y con la desaprobaciôn verbal a las

declaraciones negatives. Por ejem plo, si el c lie n te dice, "aigunas veces cambio las

palabras cuando pienso que voy a tartam ud ear", el cllnico reconoce ésto como una

respuesta positiva porque el c lie n te esté describiendo una conducta de evltaciô n y, esté

u tillzand o un lenguaje que im plica que se hace responsable de la conducta. Por tanto, e l

cllnico repi te la respuesta del c lie n te y afiade lo que Shames y Egolf (1976) llam an une

positiva Ifnea de etiquetaclôn, como, "una buena descripciôn", "lo entiendo". Los dates c#e

Shames y E g olf dem uestran que el contenido de las verbalizaciones de los tartamudos

puede ser m odificado utilizando este proceso, y concluyen que los principios operaotess

pueden ser aplicados asl para m o d ificar el contenido del pensamiento del tartamudoi.
173

Perkins (1973, b) recomlenda la reincorporaciôn de estos procesos de m odificaclân del

contenido en la terap ia para inc re m e n ta r las respuestas del lenguaje positive. E l, como

Shames, E g o lf y Rhodes (1969), da a entender que un increm ento en las respuestas del

lenguaje positiva représenta un cambio en las asunciones de la persona.

3. C am bio a fe c tlv o del tartam udo

C ie rto s procedim ientos son un in te n ta dl recto para contracondiclonar y desensibl-

lir a r la disposiciôn de la persona de responder con un e fe c to neqativo a ciertas

condiciones estim ulares. O tros son més generates e im plican respuestas a fectivas de un

c lie n te a la situaciôn clfnica en la que el clfnico ha estado aceptando y reflejan d o.

B ru tte n y Shoemaker (1967) y C ra y y England (1972) han aplicado el procedim iento

de Wolpe de desensibillzacién sistem étlca, en un esfuerzo d ire c te para reducir la

reacclôn a fe c tiv a de la em ocîén negatlva asociada con ciertos Indicios del habla. L a

relajaciôn es com unmente u tiliza d a para recfprocam ente Inhibir o contracondiclonar

emociones negatlvas. Basado en una extensa e n tre v ls ta, el clfnico ayuda al c lie n te a

construir una )erarqufa de situaciones tem idas del habla. E l c lie n te enfonces se Imagina

una situaciôn, o quizés, al principio, un aspecto de la situaciôn to ta l, intentando estar

re la tiv a m e n te relajado. Cuando se consiguen los c rite rio s de relajaclôn , en c ie rto punto

de la jerarqu fa, el mismo proceso es repetido en el siguiente n iv e l. Los clfnicos que

u tiliz a n este proceso creen que la reduccidn de la em ocîén negatlva daré como resultado:

1) una reducelén del nûcleo de las conductas de tartam u d e a r, producido por una emocién

n egatlva; 2) y una m ayor fac ilid ad para funcionar o tr a ta r con las conductas encubiertas

o secundarias, motivadas por niveles més elevados de emociones negatlvas. Tam bién

reconocemos los elem entos cognitivos implicados en esta dimensiôn. Como se ha

descrito, hay iméqenes m entales, pero sin lugar a duda, tam bién hay au to verbalizaclén .

G regory (1968) u tiliz é los procesos de relajaciéo para conseguir que los tartam udos

esten més tranquilos en situaciones ansiosas del habla. En este caso el objetivo es reducir

la emocién negatlva de una jerarqufa de situaciones de habla, comenzando con la menos


174

ansiosa. L a tarea de relajaciân es una p arte integral de un program a to ta l terapeûtico.

Tan to B rutten y Shoemaker (1967) como Gregory (1968, 1973 a) inform an dei uso del "roi

playing", en el ambiente clfnico, para preparar al cliente para la transferen cia.

Los procesos de blofeed-back, centrados en la Infom aciûn de la tensiôn muscular,

proporcionan el sujeto indicaciones observables de lo que esté ocurriendo en su In te rio r, y

se u tiliz a n como procedimientos directes para m o d ificar las respuestas emocionales de

los tartam udos (Shapiro y Surw it, 1976; Shames y E g olf, 1976; G u ita r, 1975).

Estas técnicas pueden ser utllizadas en los procesos de contracondicionam iento y

de desensibillzaclôn midiendo las respuestas electrom io g réficas. U sualm ente, estas res­

puestas estén traducidas a sedales de un feed-back visual o auditivo para los propositos

de Inform acién Clara.

Aquelios que u tiliza n procesos especfficos dirigidos hacia la m odificaclén de las

creenclas, los presupuestos, las evaluaciones, e tc .., con frecuencla describen d iferentes

tipo de reiaciones clien te-clfn ico gue son aproplados en varies momentos de la terapla.

L a natu raleza personal de esta relaciôn esté enfa tiza d a . Cuando e l c lie n te y el clfnico

estén trabajando juntos necesitan poder fiarse uno del o tro. El clfnico se convierte en una

persona ûnica en la experiencla del clie n te . D e l mismo modo, como fué mencionado por

Ainsw orth (1977 y Murphy (1970, 1974), el clfnico responds de tal m anera que el cliente

reconoce que el clfnico esté interesado en él, como un ser humano ûnico. Esto es

conocido como "humanfstico".

L a relaciôn entre el clfnico y el cliente se re fle re a la emisién, por el clfnico, de

ciertas respuestas verbales designadas como célldas, que tienen Interés, enféticas, de

apoyo, congruentes, confortantes, etc...(R ogers, 1957; Murphy y Fitzsim ons, 1960; Coo­

per, 1965, 1968, 1976; Gregory, 1968; Sheehan, 1970 a; Van R ip er, 1973, 1975; y Murphy,

1974, 1977). El olem ento im portante es la respuesta a fe c tiv a del c lie n te hacia la

conducta dei clfnico. SI la relaciôn entre el cliente y el clfnico no esté cara c teriza d a por

una manera de responder em ocionalm ente sig n ificative, enfonces se dice que es més
175

in te le c tu a l y menos significante para el cliente en térm inos de entendim iento. y

p o te n c la l, para el crecim ien to y cam bio a largo plazo. Viendo la tera p la , de este modo, ei

clfnico puede ten er objetivo, générales que pueden cunvertlrse en més especfficos, segûn

se desarrolla la relaciôn clfnica; pero al clfnico se le describe como ab ierto a la

ex perien cla original o ûnica del c lie n te . E l clfnico, entonces, no program a la terapia tan

especfficam ente como lo desearfan algunos clfnicos orientado al condicionamento opé­

ra n te , o a las instrucciones programadas.

E l responder em p éticam en te es un tipo de respuesta que muchos autores en la

psicoterapia y en la terapla para la tartam ud ez han descrito como la representaciôn de

una actuaciôn de a fe c to por el clfnico que influencia la exploraciôn y el entendim iento de

los sentim ientos del c lie n te . A l responder em p éticam en te, el clfnico se esté id e n tifi-

cando, lo m e jo r que puede, con el sentlm iento o la reacciôn a fe c tiv a que esté

experienciando al c lie n te , y esté comunicando esta comprenslôn al c lie n te . Si la relaciôn

clfnica es ta l que el c lie n te aprecia la natu raleza de su relaciôn personal con el clfnico,

entonces la em patfa del clfnico es re fo rza n te y deberé inc re m e n ta r el deseo del cliente

de continuer las expreslones de sentlm iento. Uno de los principales objetivos de ésto es el

inc re m e n ta r en el c lie n te su autocomprensiôn.

El clfnico esté diclendo, "acepta més tus reacciones emocionales y com lenza a

explorarlas". E l status del clfnico y la atm osfera clfnica son probablem ente im portantes

en el senti do de que el Interés y la aceptacién del clfnico serén reforzantes para el

clie n te . H aciendo re fe re n d a al m odeler la conducta, puede ser que el clfnico esté

modelando una actitud hacia el c lie n te (por ejem plo, menos p un itiva) la cual quiere que

ei c lie n te la adopte como una a c titu d propia.

L a id e n tific a ciô n y la discusiôn de los sentim ientos, se espera, conlleven una

reducciôn de la emocién negatlva e increm enten la habllldad del c lie n te de aceptarse

més a sf mismo y de planear més rea lis ta m e n te el futuro. En la tera p ia de la tartam ud ez,

este tipo de activid ad algunas veces reduce la tartam u d ez, pero tam bién se piensa que va
176

a p e rm itir a la persona una m ejor situaciôn psicolôgica para la m odificaclôn de su habla.

Esta situaciôn puede tam bién ser una preparaciôn para la més d irecte desensibillzaclôn

de la respuesta emocional.

Cooper (1968, 1976) Indica que el a fe c to de la relaciôn entre el cliente y el clfnico

cambia durante la terapia de tartam ud ez. Este cambio aparece como anélogo al roi

cam bianta del clfnico durante la tera p ia descrita por Sheehan (1968, 1970 a).

4. L a psicoterapia.

L a préctica actual de la psicoterapia comprende amplias diferencias filosôficas.

Estas diferencias estén més claram ente ilustradas en los supuestos y los procesos de la

terap ia psicoanélltica contrastando con la terap ia conductual basada en el condiciona­

m iento opérante. L a teorta freudiana psicolôgica ve la conducta mal adaptada como una

m anifestaciôn externa de causas Inconscientes. L a reeducaciôn emocional, y el insight,

como resultado de la asociaciôn lib re , el anélisis de los sued os, el anélisis de la

transferencia, e tc ..., conlleva a un mejorado ajuste, segûn vaya entendiendo la persona

por qué si ente y se com porta tal como lo esté haciendo. L a terapia de la conducta,

modelada por el condicionamiento opérante, e n fa tiza que estamos tratando con una mal

adaptada conducta aprendida. Esta conducta no es una m anifestaciôn externa de un

c on flicto inconsciente en el sentido freudiano, sino que conducta puede ser entendida y

analizada bajo los términos de las consecuencias de la conducta y de los estfmulos

asoclados (designados como la discriminaciôn de estfmulos). Consecuentem ente, la

conducta puede ser camblada a través del anélisis y de la reeducaciôn, que Im plica las

Instrucciones, el refuerzo, la generalizaclôn e tc ...

Considerando lo ariesgado que es la sim plificaciôn, si pensâmes en la terapia

psicoanaiftica que acentûa el insight, y en la terapia de la conducta basada en el

paradigme opérante que e n fa tiza la acciôn, la m ayorfa de las otras psicoterapias son

vlstas como parecidas a una u otra de éstas, o que combinan elementos de insight y de

acciôn. Por ejemplo, la terap ia centrada en el cliente de Rogers (1957) se ha


177

desarrollado, en p arte , como una reacciôn a la In terp retaciô n del clfnico, que es

c a ra c terfstic o del psicoanélisis; aun asf, como la terapia psicoanaiftica, el sistema de

Rogers se basa en el desarrollo del insight y sobre todo, supone que le seguiré un cambio

apropiado de la conducta. L a terapia e m o tiv o -re a lis ta de E llis (1962) se dirige a ayudar al

c lie n te a entender la relaciôn entre su pensamiento y su conducta dlstorslonada. E llls

mueve al c lie n te del insight a la acciôn, pero el cambio de la conducta del c lie n te no es

planeado por el clfnico y el c lie n te tan especificam ente como lo harfa un psicoterapeuta

que u tiliz e , como marco de re fe re n d a , el paradiqm a opérante.

Con la u tiiiza c iô n de procesos psicolôgicos, los psicoterapeutas tra ta n muchos y

d iferen tes problem as psicolôgicos relacionados con el pensamiento, la respuesta em ocio­

nal y la conducta m a n ifie s ta. Los psiqulatras que hacen psicoterapia, pueden tam bién

u tiliz a r drogas terapéu ticas. Algunos psicoterapeutas con una orientaclôn conductista,

probablem ente saben, como terapeutas de la conducta o m odiflcadores de conducta,

re a llz a r la m odificaclôn de la conducta de tartam u d ear, ademés de la m odificaclôn de las

actitudes.

5. L a psicoterapia y la tera p ia de la tartam ud ez

D u ra n te los afios 1940-1950, el modelo psicoanalftico del c o n flic to interno, que se

expresa en sfntomas, tuvo gran influencia en la psicoterapia. Los psicoterapeutas

generalm ente vefan el tartam u d e a r como un sfntoma de un c o n flic to . P o r tan to , la

psicoterapia para la tartam u d e z como la psicoterapia en general,estaba dirigida a la

resoluciôn de los conflictos emocionales. Entonces, se pensaba, se resolverfan los

sfntomas.

El desarrollo de los enfoques conductuales en la psicoterapia y las colaboraclones

como las de Sheehan, comenzando en 1954 con sus artfculos sobre la integraciôn de la

psicoterapia y de la tera p ia del habla en la terap ia de ta tartam ud ez (Sheehan, 1954,b) ha

Impedido la c rftic a de que la terapia del habla para los tartam udos, es sintom ôtica y

superficial. Sheehan (1954, b) recomendô una seciiencia de tra ta m ie n to en que la terapia


178

del habla asumiese los sentimientos del tartam udo, e intentase m anejar las implicaciones

de le palabra y de la situaciôn. Fué lo prim ero que se ofreciô asf. Se ce n tré en el tipo de

terapia del habla que desreprime la conducta del tartam udo y se centra en la reducciôn

de la evitaciôn y de la m odificaclôn del habla, en un contexte de comprenslôn de los

conflictos, los sentim ientos y las actitudes asociadas. Las partes psicoterapéuticas del

tra tam ie n to comprendfan la liberaciôn y la expresiôn de los sentim ientos, el desarrollo de

unas relaciones interpersonales més adecuadas, y la preparaciôn del tartam udo a un

ajuste de la fluidez increm entada. Como un patôlogo del habla especially ado en la

terap la de la tartam u d e z, y como un psicôlogo enseflando cursos de psicopatologla y de

psicoterapia, Sheehan actualm ente defiende una orientaclôn de acciôn, un enfoque

psicoterapéutico de cambio conductual. A l tra ta r de la psicoterapia a través de la acciôn

dice:

"La orientaclôn psicoterapéutica del Insight puede fa c lllta r el cambio cuando

com plem ents a la acciôn; ei insight retarda el cambio cuando sirve como un sustituto

para la acciôn" (1970, a, p. 284).

Van R ip er (1971 b, 1973) considéra el tartam ud ear més flu ld am en te, como una

form a de psicoterapia en que la nociôn del Yo del tartam udo se équivale con su

tartam ud ez; por tan to, al m o d ificar la tartam udez y la evitaciôn e inhibiciôn impllcadas,

cambia el autoconcepto del tartam udo. Van R ip er (1973) dice que conoce muchos

procesos psicoterapéuticas para la terapia de los tartam udos. Bloodstain (1973 a)

menciona la necesidad de una relaciôn psicoterapéutica en la terapia de le tartam u d ez.

Perkins (1977) concluye que, a no ser que se Incluya la psicoterapia en la terapla de la

tartam ud ez, lo més probable es que la terapia se résista a m odificaclones permanentes.

H ay muchos enfoques diferentes conocidos como psicoterapia, para tra ta r los

problemas con una base psicolôgica. Ademés, se ha demostrado que segûn la psicoterapia

Iba teniendo una orientaclôn, cada vez, més conductual,y segûn los psicôlogos y los

patôlogos del habla y del lenguaje, que trabajaban con tartam udos, interpretaban cada
179

vez més, lo que haclan, como psicoterapéutico, hubo una mayor aceptacién por parte de

los psicoterapeutas de la activid ad de la m o dificaclén del habla en la terapia de la

tartam u d e z (G regory, 1979).

U n tem a que conclerne a los patôlogos profesionales del habla y del lenguaje, es :

^Cuâles son las diferencias e n tre la terapia del habla y la psicoterapia, y cuénto de

psicopatôlogo necesita ser el patôlogo del habla y del lenguaje, para trabajar con

tartam udos?. Las siguientes declaraciones representan el actual punto de vista de

G regory (1979):

1. Los psicoterapeutas, los consejeros y los patôlogos del habla y del lenguaje

com parten unas técnicas en comûn; pero son diferen tes los problemas que entien-

den a través del entrenam iento y la experiencla. Todos estos especialîstas pueden

u tiliz a r los procesos dirigidos al insight, al cambio a fe c tlv o , y al cambio de la

conducta. E l ro i del "patôlogo del habla y del lenguaje" se c e n tra en los problèmes

del habla y del lenguaje. E l entiende estos problemas mucbo m ejo r que los otros

especialistas. El roi del "consejero" de com prender y de aconsejar a una persona

esté generalm ente especiflcado por las designaciones de lo personal, lo relaclonal y

lo educacional. O rd inariam ente el roi del "psicoterapeuta" es tra ta r las a lte ra ­

ciones emocionales y la conducta Inadaptada, que no estén tan especfficam ente

enfocadas como estén aquellas con que trabajan el patôlogo del habla y del

lenguaje. F in a lm e n te , todos deben com prender sus cuallficaciones y las lim lta -

ciones résultantes del entrenam iento y de la experiencla. Algunos patôlogos del

habla y del lenguaje se podrén especializar con tartam udos. Tam bién, hay algunos

psicoterapeutas que se han especializado eh la terap ia de la tartam u d ez.

2. E l clfnico com pétents, ademés de un su fie lente conocim iento de la tartam ud ez,

debe conocer los procesos para an allzar y tra ta r la conducta de la tartam ud ez, los

pensamientos (las respuestas cognitivas) y los sentim ientos (ias respuestas a fe c ti­

vas) del tartam udo.


190

6. Necesidad o conveniencia de la Psicoterapia.

Diverses resuitados han ca ra c teriza d o los hallazgos de las investigaciones re la c lo -

nadas con la personalldad y la adaptaaciân de los tartam udos, pero la m ayorla de los

com entarios en la lite ra tu ra (Goodstein, 1950; Johnson, 1967; Sheehan, 1970,a; Bloods-

tein , 1975, b) concluyen que los tartam udos, como grupo, no demuestran un patrôn

p artic u la r de personalldad. Sheehan (1970 a) dice que las ligeras diferencias entre los

tartam udos y los grupos de con tro l, demostradas en algunos estudios, son la clase de

diferencias que pueden ser reiaclonadas con las dificultades del habla. Aunque hay

desacuerdo sobre la e fe c tiv id a d de los distintos enfoques de la te ra p ia , la terapia de la

tartam ud ez que dé lugar a una reducciôn de la tartam ud ez, y a un m ayor tranquilidad en

las reiaciones Interpersonales deberé reunir las necesidades de los tartam udos, tal como

se ha revelado en estos estudios de la personalldad.

Sheehan (1970 a) concluye: "el decir que los tartam udos necesitan la psicoterapia o

pueden salir beneficiosos de e lla , es como decir que la gente n ecesita, la psicoterapia o

puede beneficiarse de élla" (p. 132).

Brady, (1968), un psiquiatra que ha empleado el m etrônomo para instaiar un habla

ritm ic a més fluida en los tartam udos, u tiliz e la terapia de desensibillzaclôn de Wolpe,

cuando es necesarlo, y la psicoterapia, si tienen una pobre auto-im agen, una conducta

pasiva y otras caracterfsticas m al adaptadas. Haciendo re fe re n d a a lo u ltim o , todos los

clfnicos que trabajan con tartam udos deben ser capaces de m anejar estas caracterfsticas

actltudlnales y com portem entales reiaclonadas con la frustraclôn social de tartam udear.

(G regory, 1979). Bloodstain (1975 a) indica que algunos tartam udos necesitan "formas

més amplias de direcciôn personal”, si su inseguridad y fa lta de adecuaclôn les produce

una d lflc u lta d para poder beneficiarse de la terapia de la tartam u d e z. Gregory, (1973 a)

sugiere que una consulta psicolôgica debe fo rm ar p arte de la evaluaclôn diferencial de

los tartam udos.

D e este modo se podrén organizer consultas psicoterapéuticas adicionales antes.


181

durante y después de la tera p ia del tartam udeo.

7. Ejem plos de T erapla In te q ra tiv a

A p a rte de los autores del enfoque orqanicista que han procurado la integraciôn

teô rica y p ré c tic a de elem entos psicolôgicos, y de los autores del enfoque psicolôgico que

han intentado tam bién una Incorporaclôn teô rica y p ré c tic a de aspectos fisiolôgicos,

segûn se vio en apartados anteriores, procuraremos presenter sôlo unos ejemplos de

autores que, de una manera o de o tra, abogan por una terap ia am plia, m ultim odai, o

in te g ra tiv a .

1). T erapia m ultim odal

"E l modelo terapéu tico m ultim odal del com portam iento (Lazarus, 1973) fue aplica­

do con e fe c tiv id a d a un tartam udo de 15 afios". (D .T . B e a ty , 1900).

2). T era p ia C o m p leja, de B ru tte n (1975).

Este autor que p ractice el descondicionam iento de la emociôn negatlva en el

tartam udo y el uso de la p ré c tic a masiva (1967), aconseja ademés (1975) una

terap la com pleja. Al com entar sobre los com plejos conductuales en el tartam udo

dice:

"El uso comûn de una té c tic a en p a rtic u la r, o la com binaciôn de procedimientos

independientes de las conductas impllcadas es cuestionable". "La consciencia de las

conductas Im pllcadas, las técticas disponibles, y la disposiciôn del individuo

necesitan reem piazar la devoclôn servil hacia los procedim ientos clfnicos in­

flexibles" e independientes unos de otros".

3). T erapia com pleja basada en la reducciôn de la "conducta asociada" y, en el

aprendizaje de qestos iniciadores de la flu id e z, de Cooper (1965; 1976; 1979)

H ace una distinciôn entre el m om ento de tartam ud eo , el acto de "estanrarse" y las

conductas asociadas, que han sida condicionadas, como reacciones a las conductas

bésicas tartam udas. L a terap ia incluye

- el anélisis e id e n tifia c iô n de estas conductas asociadas;


182

- aceptacién del mismo tartam udeo;

- m odificaclôn de las conductas asociadas, y de las tartam udas, m ediante la

u tlIlza c lô n de "ciertos gestos Iniciadores de la flu id ez (habla lenta, fé c il, suave,

e tc ...) que conllevan un increm ento del sentlm iento del control de la flu id e z, que es

el m ejor resultado de la terapla.


183

B. ESQ UEM A R E 5 U M E N DE PRO BLEM AS Y T E C N IC A S D E CONSEJO

P S IC O L O G IC O Y P S IC O TE R A P IA

PR O B LEM A S T E C N IC A S

19 N IV E L C O G N IT IV O

- experiencias negatives del hablar, desde nino Verballzaclôn

(Perkins, 1979).

- Prejuicios, estereotipos, creenclas acerca de! Inform aclôn

tartam ud eo, de si mismos (autoim agen) y de Instrucclôn

las reiaciones sociales (C ooper, Perkins, Wi­ Discusiôn en grupo

lliam s, 1979). Anélisis

- animismo interno y externe; Interp retaciô n


C lasificaciôn
- "cl tartam ud eo es espasmôdico e invo-
D efin iciôn
luntario";
Responsabilizarse

- anticipaciôn emocional d éterm inan te con Instrucclôn

reacciôn negative al tartam udeo previsto y R esponsab iliz arse

tem ido;

- "tartam udeo estigm a social"; C larificB ciô n

- "un tartam udeo déterm ina una avalanche de Inform aclôn

tartam udeo";
fntrospecclôn
- "el tartam udeo es un neurôtico, malvado,
Discusiôn
suspicaz, y m al intencionado";

- "el tartam udo esté amenazado por una desin- C lasificaciôn

tegraclôn conductual";
Inform aclôn
- desatenciôn a lo que esté haciendo, cuando

tartam ud ea, aquf y ahora, y atenciôn a las fntrospecclôn

experiencias pasadas, y a lo que terne hacer

("tartam ud ear");
184

- creer que tiene que aobreesforzarse para Instrucclôn

poder alejarse del tartam udeo, siendo re a l-

m ente todo lo contrario; Inform aclôn


Técnica espejo
- m ala inform aclôn del proceso verbal y de
Tartam udear
otros aspectos concomitantes; Fluldam ente

Introspecciôn
- percepciôn deform ada de sf, de otros y de las
Discusiôn
reiaciones;
C la riflc ac iô n
- percepciôn deformada del tartam udeo (" ta r­
Razonam iento
tamudo porque tartam udea");

- percepciôn deformada de ta evoluciôn te r a - Inform aclôn

p eù tica ("m ejor", "peor"...) R yan, 1979; Discusiôn

- autoverbalizaciones reforzantes negatlvas. Inform aclôn

Introspecciôn
Cooper, 1979.

- extrafieza de fluidez verbal con resistencia


Discusiôn grupal
al cambio, Sheehan, 1968, 1970 a.

29 N IV E L E M O C IO N A L
Tartam ud ear flulda­
- emociôn negatlva al tartam udeo y al hablar; m ente ante el espejo

- tensiôn psicolôgica y muscular; y ente los demés

- susceptibilidsd tartam uda; C o m p a rtir experiencias

39 N IV E L C O N D U C T U A L

C o m p artir
- conductas verbales y no verbales instrumen­
Experiencias
tales
A n allza r
- evitativas;
C la rific a r
- distractivas;
Autoresponsab il i z arse
- atractivas;
de cada
- reforzadoras;
situaciôn
- castigadoras.
185

9. Resumen

Partle n d o de la serie de autores y de contenidos, mencionados a nterio rm ente,

podemos a firm a r:

19 que el tra ta m ie n to integral del que tartam ud ea debe comprender

- la terap ia del habla, d ire c ta m en te c entrad a en la superaciôn del tartam udeo y de

la disfluidez verbal;

- y la orientaclôn psicolôqica, y psicoterapia centradas en la persona del ta r ta ­

mudo, y en su p ro blem ética personal, relacionada con sus cognîciones negatlvas, su

em ocionaildad a lte ra d a , sus actitudes y sus com portam ientos, opuestos a la

integraciôn personal y social;

29 que la tera p ia del habla es io p rim o rd ial y esencial, de ta l manera que, sin é lla , el

consejo y la psicoterapia no podrfan, por sf mismos sacar al tartam udos, de su

tartam ud eo ni de su problem a ni c o n flic to , y que el consejo y la psicoterapia son algo

com plem entarlo y subsidlarlo, de la terapia v erb al, de modo que

- la preparan el terreno cog nitiva, a fe c tiv a , a c titu d in a l, intencional, m otivaclonal y

c o m po rtam en talm en te;

- la re fu e rza n haciéndola més e fic a z;

- y la m antlenen, después de la misma apllcaclôn de la terapia.

39 que el consejo y la psicoterapia comprenden todos los problemas y conflictos

personaies del que tartam u d ea, de alguna m anera relacionados con los niveles expérim en­

tales; cognitivos; emocionales; m otlvacionales; Intencionales; com portam entales; y so­

ciales, como se especifica en el esquema resumen a n te rio r, después de la b lb lloq raffa al

respecte.

49 que el proceso a seguir se puede especificar en term ines de

1) ver, a través de la recogida de dates

- m ediante la apileaciôn de cuestionarios de personalldad (en este trabajo: Escala

low a de a c titu d hacia el tartam udeo de Johnson, D a rle y y Spriesterbach (1963);


186

Cuestionario da personalldad de Eysenck (N); y cuestionario M A E de ansiedad de V.

Pelechano);

- a travée de entrevlstas peraonales con el sujeto y fam ilia re s (Anamnesis o

H is to rié cllnica y recogida de inform acW n com plem entaria...);

- y por medio de la diném ica qrupal, dentro de la cuai se puede aplicar el consejo y

la psicoterapia;

2) juzqar acerca de lo observado por I d s mismos sujetos, por I os coiaborcdores y por

e l consejero-pslcoterapeuta, m ediante el anélisis, la inte rp re ta c ié n , la consciencia-

cl6n, e tc ...

3) actuar con las técnicas apropiadas, en cada caso, dentro de la relacién qrupal,

segûn el esquema resumen a n te rio r, para

- m o ttv a r, a lo larqo de todo el proceso;

- conscienclar I os problèmes y conflictos personales, y poder, asf, controlarlos

major;

- In fo rm er correctam ente, y poder, asf, superar las cogniciones negativas, como

prejuicios, estereotipos, creencias, percepciones de sf, de su tartam ud eo, de sus

relaciones y roles ;

- desenslbillzar a la ansiedad condlclonada al tartam udeo y al hablar mismo,

im aqinatlvam ente (DSl), verb alm ente, y en vivo, en el contexte qrupal;

- y entrenar, p ra c tic a r y m odelar ciertos com portam lentos relaclonados con el

habla, como m irar, situarse, acclonar y hablar al in te rlo c u to r..., m ediante diverses

técnicas, como observacién, im ita c iô n , role-playing, psicodrama, p ré c tlc a de la

rep etlclô n, refuerzos y castigos sociales, e tc ...


( J l

2. E S T U D in E X P E R IM E N T A L
108

2.1. J U S T IF IC A C IO N D E L T R A B A JO

Expuesta ya la Revisiôn B ib llo grâfica en . sus distintos aspectos pertinentes,

comenzamos esta segunda parte exponlendo, en p rim e r lugar, la Justlficacién de este

trabajo.

Necesidad o convenlencla de Counseling

P o r la propla b ib llo g rafla a n te rio r se babrâ podido observer que bay que proseguir

la Investigaciôn intentando la büsqueda de in te r ve n d ones, cada vez mës integradoras de

enfoques y técnicas, y cada vez mâs centradas en el sujeto, aqui tartam ud o, que segün

siente y élabora a ctivam en te, y que consecuentemente se com porta de un modo

determ inado. |L a intervenciôn integradora y holfstlca, con incfdencla en lo psicodlnim ico

y conductual, debe ser p referida a la parcial y unldirecclonal, a la sim plem ente

conductual verbal!.

Adem és de esta razén b ib liog réfica an te rio r, me incliné a asum ir un trabajo de

Investlgaclén terap éu tica, mi propia praxis profeslonal extraacadém ica en un gabinete de

psicologla en donde tra to de ayudar, con lo que se y puedo, a qui en acude a m l.

M l docencla u n iversitaria, centrada en el "Consejo Psicoléqico", m e exiqla una

profundizaclén en la orientaclén y psicoterapia. Y a peser de ser este area de la

psicoterapia muchisimo mâs d lflc ll, en mi opinién, que la simple evaluclén, opté por éllo.

y quizés, tam blén, por tra tars e de un problème muy c on crete, y por tan to , més abordable

que otros psicodinémicos més complejos y menos especfficos.

Pude comprobar tam blén, con rnotlvo de ml intervenciôn sobre el tartam udeo, que

la btbilograffa actual en Espafia es m inim a y excesivam ente anticuada.

Por todo é llo, y quizés, sin duda, por otras m otivaciones no aparentes a mi

conciencia, me decidl y opté por un trabajo de Investiqaciôn cllnica centrado en este

problèm e concrete y d iflc il, pero interesante. M i opciôn quedô com plem entada con la

posibilldad de sujetos en "la Paz", de la Seguridad Social, de M adrid.

Pienso que mi pequefio grano de arena puede ser é til; mi especializacién en este
189

area puede aprovechar a algunos alumnos, y mis posibles publicaciones pueden a c tu a liza r

algo la b ib lio g raffa tera p é u tic a tartam ud a en Espafia.


190

2.2. P L A N T E A M IE N T O D E PROBLEM AS

N adle duda de que la psicologla actual esté de vuelta de radicallsm os estériles y de

fragm entarism os que, en todo caso, alienan la psicologla y niegan al sujeto de la

psicologla, que sin duda percibe, siente, élabora activam en te y actûa proyectando su

propia personalldad.

L a evaluacién e intervenciôn psicolôgicas actuates p articipan en este encuentro y

redescubrîmiento hollstico del bomb re.

En el area especlfica de la ayuda al tartam udo la psicologla viene evoluclonando

u ltim am en te, tam blén, de un enfoque terapéutlco recluso, a una Intervenciôn compleja y

m ultim odal, en donde caben lo fislolôgico, lo psicodinâmico y lo com portam ental.

A una época de enfoque fislolôgico, y a o tra de terapia pstcodinémica exclusivista y

casi e steril, sucediô o tra conductista replegada en las técnicas conductuales, sin

mencionar lo psicodlnômîco. Ahora aparece una fu erte tendencla a la slntesis com ple­

m en taria en donde se bace lo uno (tr a ta r e ficazm en te el com portam iento tartam udo) sin

olvidarse de los aspectos negatives, emocionales, actitudinales, m otivacionaies, inten-

clonales, e tc ..., y sobre todo, Insistiendo en el acercam iento a un tartam udo que

tartam udea, a una persona que sufre y a voces, trégicam ente. No se tra ta de Incidlr en la

alteraciô n, sino en el sujeto. que sufre la alteraciôn.

CasI nadle duda ya, de que e l tartam udo necesita una terap ia d lrectam ente dirigida

a superar el tartam udeo con técnicas logo-foniétricas; pero se cuestlona par algunos

autores la necesidad o, por lo menos, la convenlencla de atender tam blén, a través del

Counseling, los aspectos relecionados con su incuestionable ansiedad, prejuicios y

estereotipos, introyectados desde el medio contextual, en donde p ro liferan , a través de la

lite ra tu re , el cine, te a tro , cbistes... Esto bace que el tartam udo se vea distlnto

discriminado, prejuzgado y, a veces, ridiculizado. Es algo trégico para él. Le cuesta

enorm emente aceptar su a lteraciô n, reconocer que es nada més que "otra” de las

alteraciones que sufrimos los m ortales. Todo ésto condiciona profundam ente, y re v ie rte
191

en mayor tartam ud eo. El tartam udo no lo es n orm alm ente por neurosis, o personalldad

psicopatolôqicaj pero sf tien e el peliqro de neurotizarse por no aceptar su tartam udeo, y

por q uerer luchar, sin medios proporcionados, y de un modo compulsive, contra él. Asf se

form a un cfrculo vicloso y lo uno aqrava lo o tro , y lo o tro em peora lo prim ero.

Todo ésto existe, y porque existe hay que tra ta rlo .

H a y autores (cada vez menos) de linea psicoanaiftica que consideran la tartam udez

como puro sfntoma de un problems de personalldad profunda. T ratando la psicopatologfa,

desapareceré el e fe c to tartam ud o. L a verdad es que cada vez se va viendo como menos

verdad; lo con trario es més verdad. E l tartam udeo puede vivirse como problems y

entonces puede n eu ro tiza r al sujeto, en muchos casos, al menos.

O tros autores, determ inados por el enfoque conductual (Goldiam ond, C h erry y

Sayers; Brady; W ebster; R y a n ...) defienden la necesidad y suficiencia de la terapia logo-

fo n ié tric a y, a veces, la Inutilidad de la intervenciôn psicodiném ica. El tartam udo sè

psicopatologiza por cl tartam udeo, y sôlo por la superaciôn del mIsmo tartam udeo se

despsicopatoloqizaré al tartam udo. No cabe duda, o«* que ésto es verdad, pero sôlo en

p arte . L a ayuda al tartam u d o , en su to talid ad , siempre seré m ayor ayuda que a sôlo a una

p arte , para ellm tnar el tartam udeo y para conseguir la transferen cla a la vida social, y la

perm anencia en la m ejorfa.

L a mayor p arte de los autores actuates, practican una terap ia logopédica ("conduc­

ts a bierta"), pero al mismo tiem po propugnan la necesidad, o al menos, la convenlencla,

de in< dir en la cogniciones, autoverbalizaciones, y actitudes "encubiertas" (W illiam s,

Johnson, Cooper, Sheehan, Van R ip er, Perkins, G re g o ry ...)

Muchos estudins, como se ha podido ver en la revisiôn b ib lio g ré fica , van por esta

Ifnea Investigadora. Muchas coses se estén aclarando; pero existe muchisimo més par

c la rific a r.

Este sencillo trabajo experim ental pretende aportar un pequefio grano de arena, o

un débil rayo de luz c la rific a d o r en esta misma linea.


192

Por tan to , supuesta la opciôn razonable por la convenlencla, al menos, si no por la

necesidad de la Intervenciôn psicodinémica se tra ta de ver el grado de e fe c tiv id a d ,

mediante la contrastaclôn del resultado de dos a ltern atives terapeùticas

- con sôlo tra ta m le n to logopédico en un grupo (A);

- o, ademés de la terap ia logopédica, con intervenciôn en los aspectos "encubier-

tos", en el otro grupo experim ental (B).

Resum iento, el planteam iento del problem a séria:

" tC u é l es la efec tiv id a d de estas dos a lte m a tiv a s terapéuticas, entre si, y la de

éllas p artic u la r y globélm ente, en relaciôn con el no tra ta m le n to (Grupo C)?".

Este p lanteam iento, no cabe duda, de que es actu alm ente asum ible, por ser

resoluble, y por ser enunciabte de form a c la ra . Esto posibilitaré el enunciado claro de las

hipôtesis pertinentes.
193

2.3. rO R M U L A C lO N DE HIPO TESIS

D e n tro del contexte b ib lioq râfico expuesto enterlo rm ente; supuesto el plantea-

m ien to de la problem ética tera p e û tic a , que acabamos de ver y, teniendo delante el

o b je tiv o p rincip al de este trabajo cllnico, respecto a dos intervenciones terapéuticas, la

una. A , centrada d lrectam en te en la elim ln acién del tartam udeo, a través de la técnlca

del rltm o silébico aplicada al grupo experim ental , A , y la o tra, B, que incluye ademés

del ritm o silébico, a n te rio r, el tra ta m le n to de los aspectos psicodinémicos (cognitivos,

em ocionales, m otivacionaies y actltu d in a le s -..), apllcado al grupo experim ental, B; pero

igualando al grupo A con el B, en cuanto a tiem po dedicado, m ediante un pequeRo grupo

de discusiôn no centrado en terapéu tica alguna, y traténdose de grupos homogeneîzados,

después de la evaluacién P re -T ra ta m ie n to , en cuanto a la frecuencia del tartam udeo, se

pueden form u ler estas hipôtesis

1. En relaciôn al tartam ud eo :

H IP O T E S IS ,!.1.! Si al grupo A le apllcamos el tra ta m le n to A , y al 8 , el tra tam le n to B, el

grupo B reduciré més el tartam udeo (A menos que 8 ).

H IPO TES IS , 1.2.: SI los grupos expérim entales A y B son tratados con sus respectives

terapias, y el grupo C , no lo es de nlnguna m anera, entonces los grupos A y B dlsminulrén

sig n ific a tiv a m e n te el tartam udeo, pero en menor medida el A , respecto del C , (A menos

que B, pero més que C ).

2. En relaciôn a la a c titu d neqativa hacia el tartam udeo.

HIPO TES IS 2.1.: Si se conslque una m ejorla de la fluidez verbal en los grupos A y B, y en

m ayor medida en el 8 que en el A, entonces, dism inuiré la activîd ad neqativa en ambos

grupos, y més en el B, que, ademés, seré tratad o con técnicas d lrectam en te relacionadas

con los problèmes actltudinales (A menos que B).

H IPO TES IS , 2.2.: Si en el grupo de control no se da m ejorfa de la flu id e z, ni es tratad o el

problem a ac titu d in a l, tampoco se evidenciaré disminuclôn de la activid ad neqativa.

3. En relaciôn a la ansiedad perturbadora como estado ( A j)


194

HIPO TESIS, 3.1.: Traténdose de un estado del sujeto, més o menos estable de la

personalldad, y por tan to, d lflc ll de cam b iar, pero tam blén dependiente de la situaclôn

e specifics del tartam udo, se puede pensar que si los grupos expérim entales A y B,

experim entaran una sensible m ejorfa en la fluidez verbal, y en m ayor medida el B que el

A , ésto re p ercu tirfa en una disminucién de la ansiedad, de un modo general (A menos que

B).

H IPO TESIS 3.2.! Es de suponer segün la hipétesîs a n te rio r, que el grupo de i o ntro l, sin

tra ta m le n to , y sin m ejorla sign ificativa del tartam udeo, no cam biaré respecto al nivel de

ansiedad.

4. En relaciôn al Neuroticism o

H IPO TESIS, 4 .1 .! Si en los grupos expérim entales A y B, y en m ayor medida en el B, se

diese una sign ificativa m ejorla en la fluidez verbal, tam blén se d arla una c ie rta

disminuclôn en el N euroticism o, que en parte dépende de la situaciôn especlfica

continuada del sujeto, en este caso, del tartam udeo (A y B més que C ).

H IPO TESIS, 4.2.! Es de suponer que el grupo de control C , que no m ejo raré en flu id e z,

tampoco re fle ja ré la disminuclôn del Neuroticism o.


195

2.4. M E T O D O

D u ra n te el curso 1979-80 organlzamos un curso teô ric o -p ré c tico con alumnos de

cursos superiores de Psicologla para fo rm er un eguipo de colaboradores a fin de llevar a

cabo, en "la P a z", un estudio clfnico centrado en sujetos tartam udos. L a finalidad

Inm ediata de dicho curso fué form er un conjuntado eguipo investlgador incluyendo

- adm inistradores de tests y cuestionarlos;

- observadores-anallstas de conductas;

- personal especializado en registre de datos.

D u ra n te los meses de Moyo a Julio reallzam os en la Ciudad San itaria de "la P az" de

M adrid, un estudlo-clfnico p ilo to , en colaboraciôn con el departam ento de Logo-Eoniatrfa

de dicho centro , o rientado a la aplicaclôn de las técnicas terapéu ticas de A zrin y Nunn

(1974) a dos grupos de 12 sujetos tartam udos de edad com prendida entre los 5,3 y 21,9

afios.

Este estudio m eticulôsam ente preparado, y con resultados satisfactorlos, sirvié

para la integracién del eguipo, a través de acciones de preparaclôn, accién y revisiôn, y

para la puesta a punto de los miembros del grupo en relaciôn con las distintas tareas,

para conocer la fla b illd a d del anélisis e ind entificaciôn de factores de disfluldez y

tartam u d e z, basados en registres m agnetofônicos y en la observacién d ire c ta , para

determ inar o c o n firm a r la relevancla de c ie rta s variables, y para preparar, en general el

présente estudio.
196

2 .4.1. SUJETOS

1. Selecclén de loa sujetos (M uestreo).

Los sujetos tartam udos, para este trabajo experim ental clfnico, se tom aron de la

"lista de espera para tratam len to ", que habfa en el D epartam ento de Log o-E o niatria de la

Ciudad Sanitaria de "la Paz", de M adrid.

El equlpo de selecciôn, integrado por dos médicos expecialistas en problèmes de

lenguaje, y por un psicoidgo, d irecto r de este trabajo experim ental, a través de

entrevlstas directas, y con todo el m a te ria l de las Anamnesis, y pruebas médicas y

psicolégicas delante, seleccionô a veintinueve tartamudos que reunlan la c a racterfstica

de tartam udeo en grado d ife re n te , y excluyé a cuatros très por neuro-flsiopatoloqfa y uno

por no considerarle realm ente tartam udo aunque presentaba c ie rta d ific u lta d a rtlc u la -

to ria.

En la TA B LA 1, slgulente, se presentan los tartam udos seleccionados segûn edad y

sexo.

Frecuencia de tartam udos segûn edad y sexo.

EDAD VARQNES HEM BRAS TO TALES

29 - 31 3 - 3

25 - 28 2 - 2

21 - 24 9 2 11

17 - 20 6 1 7

13 16 5 1 6
25 4 29
197

2. D istribu ciôn de los sujetos a los grupos expérim entales y de control

Una vez re a llza d a la selecciôn de los sujetos tartam udos, y segûn se indicé

a n te rio rm e n te , se procediô a la evaluacién P re -T ra ta m ie n to de todos los sujetos en las

variables tartam ud eo, a c titu d al tartam ud eo, ansiedad y neuroticism o.

Segûn se îndicaré d etalladam en te més adelante, los sujetos aproxim adam ente

igualados en tartam u d e o , fueron incltiidos en ternas, y posteriorm ente asiqnados a le ato -

riam ente a los très grupos: A , B y C , de con tro l, quedando as! como Grupos c o rre la -

cionados con igualdad de sujetos, ordenados por ranges (cada range una tern a) de

tartam udeo.
198

Z.4,2. Lugar de la Investlgaclén.

E l présenta trabajo de investlgaclén se llevé a cabo en los locales de la Ciudad

Sanitaria "La Paz", de la Seguridad îo c ia l, de M adrid, dentro de la Secclén de Logopedia

y F o n la trla , perteneciente a la R eh ab ilitacién de dicho centro sanitario.

Pudimos disponer de los locales précisés para las evaluaciones y tratam ientos.

Nos esforzamos en que tanto los sujetos, para la evaluacién individual, como los

grupos, en cuanto al tra ta m le n to , fuesen Igualados en cuanto al local.

No todas las evaluaciones ni todas las sesiones de tra tam le n to fueron en los mismos

locales, aunque sf conseguimos que tan to unes como otras quedasen balanceadas en

relaciôn a los mismos locales, y contextos Inmediatos situaclonales (m obiliario, coloca-

clôn, e tc ...).
199

Z.4.3. A paratos

P ara la recogida de m a te ria l verbal se u tiliz ô siem pre un magnetôfono cassette

m arca Sony, de gran calldad, nuevo (adquirido para este fin), y con m icrôfonos integrados

en el mismo aparato.

Se consiguiô una excelen te calidad en el reg istre, lo que fa c ilité la trascripcién del

m a te ria l registrado y el anélisis p ertin e n te .

2 .4 .4 . M a te ria l de evaluacién

P a rti en do de autores representatives del campo terap éu tlco para tartam udos, se

ban u tillza d o , en el présente estudio, diverses técnicas encaminadas a la obtencién de

info rm aclén necesaria acerca de

- h istorla c llnica o anamnesis;

- persbnalidad y ansiedad general de cada sujeto;

- actitu d es del tartam ud o hacia su propia tartam ud ez,

- com po rtam ien to verbal; disfluldez y tartam udeo;

1. h istorla c lln ic a o anamnesis

Segûn modelo de la Seccién de L o g o -F o n ia trla de "la Paz", se recogieron los datos

p ertinentes, como es costum bre enestas ocasiones, de los sujetos y de sus padres, por

m edio de un m é d ic o -fo n ia tra , profeslonal del centro.

2. E valuacién de la Personalldad del tartam udo

Segûn se v ié en el apartado dedicado a la evaluacién del tartam udo, diverses


200

autores han propugnado y u tilizado diverses técnicas para la obtencién de inform aclén

acerca de la personalldad general del tartam udo.

Aunque en general "no hay ninguna evidencia respecto a que los tartam udos sean

més o menos neuréticos que los no tartamudos" (Y a te s , 1970), sf parece evidenciarse

claram ente que en la medida en que el "com portam iento tartam udo" se convierte en

"tartam udeo problema" el tartam udo llega a darse cuenta de que es diferen te de los

demés y expérim enta dificultades en la com unicacién social, provocéndose, asf, d eterm i-

nadas dificultades de personalldad, y en ocasiones, com portam iento social inadecuado

(Adams y D ie tz e , 1965; Bloodstein, 1960, a y b; 1961). Segûn Y ates (1970) "parece

razonable conclulr que la perturbacién de personalldad es un resultado del tartam udeo, y

no vicoversa" (p. 137).

Sigue siendo interesante y necesario centrarse en el estudio de la personalldad

general del tartam udo contrasténdola con la del habtante verbalm ente normal (Lanyoo,

1966; G regory, 1969; Perkins, 1973; G u ita r, 1976;...).

1). Cuestionario de Personalldad de Eysenck y Eysenck.

- Justlflcaciénî se opté por esta prueba suficlentem ente acreditada y corocida.

- Descripcién; no bace fa lta hacer aquf una descripcién de dicho test, que es

sobradamente conocido de todos.

Se u tlliza ro n la adaptacién espaRola (T e a , s.a., M adrid, 1978) del "Eysenck

Personality Questionnaire-Junior" (E P Q -J) de 1975 para menores de 16 aRos; la adapta­

cién espaRola (T e a , s,a., M adrid, 1973) del "Eysenck Personality Inventory" (EPI) de 1964,

para mayores de 15 aRos, en sus dos formas A y B.

- A pllcaclén: de form a colectiva (no més de cuatro sujetos) se llevé a cabo por un

psicolégo largam ente entrenado, ante la presencia de otro psicolégo que observaba el

com portam iento de los sujetos y controlaba la misma aplicaclôn.

- Tiem po de apllcaclén

- antes del tratam lento;


201

- degpués del tra tam le n to ;

- durante el segulm iento, a los 3 meses;

- durante el segulm iento, a los 6 meses.

2). C u estionario de m otivacién y ansiedad de ejecuciôn (M .A .E .) de V. Pelechano (1975).

- J u s tific a c ié n ! uno de los problemas més graves entre los tartam udos es el del

interés , constancia y é x ito , en el periodo de tra ta m le n to , por una p arte, y el de la

p erseverancia en la m ejorfa, por o tra.

O tro problem a supertratado en la b ib liog raffa sobre el tartam udeo es el de la

ansiedad. P or éllo, nos p areclô in te g ra r en el estudio una prueba que midiese el

n ivel de m o tivacién y de ansiedad de ejecuciôn.

O ptam os por el Cuestionario M .A .E . de V. Pelechano, que nos ofrecfa ademés

in te g ra tiv a m e n te el aspecto m otivaclonal y la dimensiôn de ansiedad, con una

especificaciôn entre ansiedad inhibidora del rendim iento (A ^)

Asf, pensébamos que esta exploraciôn nos podrfa ofrecer algûn elem ento valioso

para d iscrim iner algunas de las diferencias personales existentes entre los ta rta m u ­

dos antes, durante la etapa tera p e û tic a y post-te ra p e û tic a , y posterior segulmiento.

Adem és, la ansiedad, (explorada en esta prueba) es el fa c to r méstratad o en la

b ib lio g ra ffa sobre la tartam u d e z, estando en la base de la teorfas deltartam udeo

como problem a psicolôgico, sea como problem a estructural subyacente de persona-

lidad, o sea como problem a situaclonal de ejecuciôn en la acciôn.

- D escripciôm "L a postura teô rica del auto r por lo que se re fie re al estudio de la

m otlvaciôn humana es la de entenderla como un c rite ria intensive psicolôgico, o de

intensidad psicolôgica, en la Ifnea de las teorfas de la activaciôn y que entienden la

m otlvaciôn como un tronco Impulsivo que tien e un sustrato biolôqlco (en nuestros

(lias no bien aislado), un sustrato com portam ental a nivel de dimensiones bésicas

aisladas con cuestionarlos y que, atravesando el mundo m otivacîonal propiamente

dicho, llega hasta el de los aspectos situaclonales activados por determ inada
20Z

situaciôn de prueba" (p. 15).

Los factores m otivacionaies medidos por el M .A .E . son

- Tendencla a sobrecarga en el trabajo (M j);

- Indlferencia laboral y separaciôn entre el mundo privado y el laboral (Mg);

- Autoexigencla laboral (M ^);

- M otlvaciôn positiva hacia la acciôn o ambiciôn positiva (M^);

" C u a tr o . procesos de aprendizaje creemos que se encuentran a la base de la

genesis de esta m otlvaciôn de ejecuciôn. E l condicionamiento clâsico y el apren-

dlzaje observacional fundam entalm ente, por lo que se re fie re a la etapa de

soclalizaclôn p rlm aria (que llegarfa hasta la adolescencia) y el aprendizaje discri­

m in ative y el instrum ental, cuando se tra ta de fases fundam entalm ente poste-

riores". (V. Pelechano, 1975, p. 9).

Los factores de ansiedad que discrim ina esta prueba son

- Ansiedad inhibidora del rendim iento (A^). Se tra ta de un estado, més que de un

rasgo de ansiedad como en el caso del neuroticism o.

- Ansiedad facilltado ra del rendim iento (A^).

Ambos factores de asiedad se presentan en el M .A .E . como independientes. Para

este trabajo, nos Interesaba especialmente la ansiedad Inhibidora (A^).

- aplicaclôn; el modo de aplicaclôn fue tam blén colectivo (no més de cuatro

sujetos) y se realizô por un psicolôgo y ante la presencia de otro psicôlogo que

observaba el com portam iento de sujetos y controlaba la misma aplicaciôn, siguien-

do fielm en te las normas de aplicaciôn.

- Tiem po de aplicaciôn;

- antes del tratam lento;

- después del tratam lento;

- durante el segulmiento a los 3 meses;

- durante el segulmiento a los 6 meses.


203

3). M edida de las actitudes hacia la tartam ud ez

E n tre los distintos cuestionarlos u tllizado s por los autores se opt6 por escala Iowa

de actitudes hacia la tartam ud ez de Johson, P a rle y y Spriesterbach (1 9 6 3 ). Esta escala es

sin duda alguna la mâs clâsica y mâs usada en estos casos.

- J u s tific a c iô n ; cada dfa se viene dando mâs im p ortan cla a los aspectos cognitivos,

valorativos, emocionales, intencionales y actltu d in ales del sujeto hacia objetos y

com portam lentos especfficos.

Se cuestiona la relaciôn de la a c titu d con ei c om po rtam ien to , al modo como se

venfa haciendo tradlcio nalm en te; se ha visto que ta relaciôn es mucho mâs

com pleja de lo que se crefa y dependiente de otras variables, como otras actitud es,

aspectos de personalldad, d ific u lta d del com po rtam ien to e tc ...

Numerosos autores modernos, centrados en la te ra p e û tic a de tartam udos, in ten -

tan tra ta r ademés del com portam iento verbal (d is flu ld e z, tartam ud eo) otros

aspectos como cogniciones, valoraclones, emoclones, intenciones, actitudes n eg a ti­

vas de los tartam udos para epoyar el tra ta m le n to lo g o -fo n ié tric o y asegurar una

m ayor perseverancia en la m ejorfa.

En este estudio uno de los grupos expérim entales recib iô tra ta m le n to de estos

aspectos actltud inales. P ara poder m edir estos aspectos y su repercursiôn en la

m ajorfa del tartam udeo y m an ten im ien to , se u tiliz ô dicha escala.

Estudlos recientes propugnan una evaluaciôn y tra ta m le n to de actitudes (G u ita r,

1975; G reg ory, 1979).

- D escripciôn; la escala consta de 45 item s discrim inando aspectos cognitivos,

valorativos, em ocionales, intencionales y actltud inales.

Se le pide al sujeto que, en las situaclones expresadas por cada ite m , évalué

conform e a muy en desacuerdo, algo en desacuerdo, in d lfe re n te , algo de acuerdo,

muy de acuerdo.

La puntuaciôn fin a l, disenada por los autores, tra ta de e v ita r los negatives
204

multiplicando la frecuencia de cada nivel por una cantidad proporcional y dividién-

dola por el n® de item s contest ados.

- A plicaclôn: form a colectiva (no més de 4). Un psicôlogo dirige la aplicaciôn y otro

observa el com portam iento de los sujetos y del mismo psicôlogo que aplica la

escala.

Después del saludo de acogida se les daba las siguientes Instrucciones:

"Vais a contester un cuestionario acerca de aspectos que nos pueden ayudar a

conoceros m ejor. Leed despacio las instrucciones; pedid, si fuera necesario, las

aciaraciones que necesiteis y con test ad lo més sinceram ente que podais sabiendo

que vuestras contestaciones redundarén en bien vuestro. Tenais el tiem po que

necesiteis".

- Tiempos de aplicaclôn:

- inm ediatam ente antes del tratam lento;

- inm edi atam ente después del tratam lento;

- durante el segulmiento, a los 3 meses;

- durante el segulmiento, a los 6 meses.

3. Evaluaciôn del com portam iento verbal del tartam udo

- Justificaclôn; si el tra tam le n to terapeûtico principal iba a estar centrado en el

cambio de la disfluldez normal y del tartam udeo, en especial, en relaciôn con la

fluidez verbal, lôgicam ente nos interesa evaluar lo més objetivam ente posible dicho

com portam iento verbal para ver su nivel base, y su cambio (variable dependiente)

debido a las variables independientes, controlando otras variables. Esta evaluaciôn

era la més Im portante y esencial, y por éllo fué objeto de una preparaclôn

minuciosa a través de la bibliograffa para id e n tific a r los aspectos especfficos del

com portam iento verbal y h allar los medios més apropiados para llevar a cabo su

evaluaciôn.

- Descripciôn: la evaluaciôn objetiva del com portam iento verbal, se Ilevô a efecto
205

segûn un proceso metodolûgico que inclula los siguientes pasos

1). iden tificaciû n de com portam ientos verbales observables, registrables, a n a liza -

bles y cuantificables, basada en la b ibliograffa actu al de la Investigaciôn sobre la

tartam u d e z.

2). E llo nos Ilevô a confeccionar una Hoja-Esquem a, lo mâs com pléta posible, de

taies factores verbales, con especificaciôn de factores de disfluencla (D ), de

tartam ud eo (T ), y de conductas concom itantes' (v e r docum entes, al fin a l), con

p eticlôn de los parôm etros de frecuencia y de duraclôn.

3). R e g is tre de datos del com portam iento verbal. Se procurô m antener en cada

re g is tre , la uniform idad del contexto prôxim o situacional por constancia del

personal (un registrador manipulador del magnetôfono, y dos observadores

directes); de la colocaclôn de la mesa sobre la que se colocaba el m agnetôfono

d elante del sujeto; de la situaciôn de los osbervadores para poder observer

absolutam ente cualquier com portam iento del sujeto (se h icieron ensayos p revla-

m ente con otros sujetos para conseguir la colocaclôn Ideal); de las clrcunstanclas,

locales Y de las Instrucciones, después del saludo de acogida: "sién tate aquf, vas a

hacer unos ejercicios de habla y lectu ra, que vamos a grabar en este aparato.

Procura c e n tra rte , lo m ejor que puedas, en todo lo que vas a hablar y leer.

Necesitam os estos datos para poder ayudarte mejor".

4 ). Medidas objetlvas del com portam iento verbal. Supuesta la recogida de datos,

por registro m agnetofônico, y por observaclôn d lrecta (en el caso de com porta­

m iento verbal no audible como bloqueos no sonoros, muy propios de los tartam udos)

y la transcripclôn de todo el m a te ria l grabado, se Ilevô a cabo un anélisis

minucloso, del mismo, por personal especfficam ente entrenado.

Segûn nuestras posibilidades, nos centram os en la frecuencia

- de las repeticiones silébicas, y de las prolonqaciones sonoras, por anélisis sobre

transcripciones de grabaciones magnetofônicas;


206

- de bloqueos Inaudibles, pero sf visibles, por observaclôn dl re c ta , durante las

pruebas de las evaluaciones.

Las frecuencias absolûtes las convertîm es en porcentajes de Palabras T artam u-

deadas (% P .T .), centrôndonos, para la medida, en la palabra-m om ento del

tartam udeo.

Esto es lo que se suele recoger en trabajos de investigaciôn cllnica como éste.

Tuvimos que renunciar al parâm etro de duraclôn por fa lta de m a te ria l adecuado y

de personal especializado.
207

2 .4 .5 . DiseRo y procedlm iento experim ental

2.4.5.1. DIseRos

Y a que el tra ta m le n to clfnico inclufa très valorem de una variable tndependiente

(1,2, y 0) y por tan to la u tillza c iô n de très grupos (dos expérim entales y uno de control)

se etigiô un DIseRo E xp erim en tal de Anélisis de V arian za de Très Grupos correlacîonados

o dependientes (apareados y homologados).

P ara el tra ta m le n to estadfstlco de las variables a c titu d al tartam udeo, ansiedad

(A^) y neuroticism o, se empleô el anélisis b lfa c to ria l .nixto (3 x 4): un fa c to r dependiente

de medidas repetidas (P re , Post, Segulm iento a los 3 meses, y a los sels), y un fac to r

independîente, correspondiente a los très valorem de la variable tra ta m le n to , correspon-

dientes a los dos grupos expérim entales tratados, y al grupo de control.

2 .4 .5.2 . A p licaciôn de pruebas

Y a SB dieron d etalles abondantes de la aplicaciôn de cada prueba en el apartado de

"M a te ria l de Evaluaciôn" dentro del m étodo. Sôlo aRadImos el Esquema G eneral de

pruebas con los tiem pos de aplicaciôn, fechas y especificaciôn de tareas a re a liza r.
208

ESQ UEM A G EN E R A L DE PRUEBAS E V A LU A TtVA S Y FECHAS P E A P L IC A C IO N

Pruebas P re -tra ta rrie n to Tratam lento P o s t-T ra t. Sequimiento


3 m. 6 m.
(16-20,11,1981) M arzo-Junlo,81 27,VI,81
25,X I,8 1 ;2 9 ,X II,8 1
1. H is to rla clfnica X

2. Tareas a re a liza r del habla

- lenguaje memorizado X X X X

- narraciôn libre (2') X X X X

- L ec tu ra periodistica ( !') X X X X

- lectu ra com pleja (!') X X X X

3. Cuestionario de personalldad

de Eysenck y E.

4. Cuestionario de m otlvaciôn

y ansiedad de ejecuciôn de V,

Pelechano

5. Escala lowa de actitudes

hacia la tartam udez de

Johnson y otros

2.4.5.3. T erapia y terepeutas

L a terap ia dlrectam ente orientado al mismo tartam udeo fué administrada por dos

psicôlogos a los tartamudos de los dos grupos expérim entales.

Estos psicôlogos fueron am pliam ente adiestrados en la terapia de tartamudos a

través de:

- un curso teô rico-préctico (curso 1979-80);

- la participaciôn colaboradora directa en la terapia dé un grupo de tartam udos en

"la Paz", y que constituyô el "estudio clfnico piloto" (m ayo-junio, 1980) prepar-
209

torio del presente trab ajo ;

- una p ré c tlc a continuada (con jornada laboral de 9 a 14 boras, de lunes a viernes)

en "la P az durante seis meses y centrada en la técnlca del ritm o silébico que iba a

ser la aplicada en este estudio. D e esta m anera se consiguiô una adecuada

capacitaciôn de los terapeutas.

Se Ilevô un control constante por parte del )e fe de la secciôn de L o g o -fo n la trfa ,

en relaciôn con el desempefîo terapeûtico de los psicolôgos. Este tra ta m le n to para

el grupo experim ental 1 y el 2 consistlô en

- terapia de "habla silébica rftm ic a ", am pliam ente descrita teô ricam en te en la

secciôn b ib liog réfica;

- Im p a rtid a por dos psicôlogos, ya mencionados;

- durante 48 sesiones, de 30 minutos, para cada te rn a . Los sujetos de los dos grupos

expérim entales se m ezclaron y dlstribuyeron asf, para balancearlos en relaciôn con

las horas, de los dias de terap ia (lûnes, m iércoles y viernes, desde el 2 de m arzo al

26 de junio de 1981) y con dos terapeutas (segûn calendario p re fija d o pasaban

las ternas por locales y terapeûtas segûn dias y horas indicados)... y sobre todo,

para e v ita r la contam inaciôn de la "m otivacién d iscrim in ativa", por p a rte de los

terapeutas: esta distribuciôn en ternas d ific u lta rfa la discrim inaciôn del grupo, al

que p erten ecfa cada sujeto por p arte de los terapeûtas y e v ita rfa consciente o

inconsclentem ente una m otlvaciôn tendenciosa favo rab le o desfavorable. A l mismo

tiem po se diô la consigna expresa a los terapéutas de que no Indagasen nada acerca

del grupo al que p erten ecfa cada tartam udo. N o se perciblô ninguna d ific u lta d al

respecto.
210

2 .4,5.4. Consejo Psicolôgico, Psicoterapia y Pslcoterapeuta.

Este tra ta m le n to orientado especfficam ente a los aspectos psicolôqicos (cognitivos

emocionales, actltudinales, intencionales...) y que se apllcô p aralelam ente a la terapia a

sôlo los miembros del grupo experim ental 2, consistlô en

- psicoterapia grupal (K . L ew in , 1947; Rogers, 1970; Egan, 1975);

- durante 16 sesiones de 90 minutos de duraclôn, los miércoles, desde el 4 de m arzo

al 26 de junio del 1981; en un local del departam ento de Log o-E o niatrfa, con

p lz a rra , rhagnetofôn, espejo grande, e tc ...

- con la participaciôn del mismo experim entador, con experiencia en psicoterapia

individual y grupal, durante varias afios, y con base teô rica am plia en counseling y

sfndrome tartam udo;

- con une orlentaclôn sem idirectiva;

- centrada en los problemas cognitivos (creencias, estereotipos, prejuicios hacia el

tartam udo) o emocionales (ansiedad condlclonada a estfmulos més o menos p rô xi-

mos o relaclonados con el tartam udeo), m otivacionaies, actltudinales, e tc ... (Van

R ip er, Sheehan, Bloodstein, G regory...);

- con aplicaciôn de técnicas concretas como

- fa c lllta c iô n -re fu e rzo de la com unicaclôn espontanea acerca de la

problem ética personal;

- discusiôn grupal sobre problèmes planteados por los miembros;

- resumen aciarato rio ;

- desenslbillzaciôn verbal, por la verbalizaciôn de las d ificultades ta r ta -

mudas;

- ejercicios ante el espejo y grupo, para desensibilizar em ocionalm ente;

- p réctlca de Role-playinq;

- grupo con Intervenciôn de los padres;

- ejercicios de graoaciôn y reproducciôn para anélisis y feed-back


211

grupal e individual;

- ejercicloa de reia|aci6n muscular (Jacobson,.*);

- elaboracidn de una escala grupal de situaciones ansiôqenas de t a r ta -

mudez, con ia p articip aclfin de tod"? Ios sujetos;

- sesiones de "desensibilizaciôn grupal" con la u tiilza c iô n de la escala

grupal (C o tie r, 1970; Donner y G uerney, 1969; Ihli y G arlln gton , 1969;

M cG lynn, 1971 a; M cG lynn, Wilson y L in d er, 1970; Cohen, 1969;

Edelm an, 1971; K ra p fl y Nawas, 1970; McDonough, Adams y Tesser,

1973; Ross y P ro c to r, 1973...);

- las apllcadas por la T erapla In te q ra tiv a , sigulendo o rientaclonalm ente

e l esguema elaborado sobre la p ré c tic a terapeû tica a tartam udos por

autores représentât I vos actueles segun se vi6 en las teorlas Inteqrativas

de la seccl6n b ib llo g râ fica .

2 .4 .5 .5 . Grupos expérim entales Iqualados en cuanto a tiem po dedlcado

Y a que el grupo 2 reclbid ademés de la terapla de ritm o sllâblco, como el 1, una

psicoterapla durante 16 sesiones de 90 minutes de duraciôn, se procuraron al grupo 1 las

mlsmas sesiones, con la misma duraciôn, en los mismos dies, y a la mism a hora, y en

local aproxim adam ente sim ilar.

Esta funciôn estuvo a cargo de un psicôlogo, p artic ip a n te del equlpo y que procuré

- centrarse en un pequeflo grupo de dlscuslôn sobre tem as no relaclonados con la

tera p la de la tartam ud ez;

- no a p lic a r ninguna técn iea, como relajaclôn , desenslbillzaclôn, e tc ... relacionada

d lre c ta m en te con el tra ta m le n to de cogniciones, emoclones y actitudes negatives.

Se préparé al psicôlogo para e n tre te n e r al grupo con una lista fa c illta d o ra de temas

cotldlanos y vulgares. No obstante ésto, se présenté alquna Intercom unicaciôn entre los

miembros de ambos grupos, alguna com paraciôn realizada por elles mismos y alguna duda

en el grupo 1 de la e fe c tiv id a d operatlva del grupo. No obstante, ésto, se pudo m antener


212

c ie rto nivel satisfacto rio de asistencia, aunque las falta s fueron m ayor en numéro, en el

grupo 1 (cerca de 1/7 ) que en el grupo 2 (apenas 1/16).


213

2.5. A N A LISIS DE DA TO S

2 .5 .1 . N iv e l de slqnificaclôn

D ecidim os desde un principio , y previo à todo anâlisis estadlstico, el nivel de

significaciôn del 5% ( o t m e n o r de 0'05) segtjn se viene haclendo en trabajos de

investigaciôn como éste (M cG uigan, 1977; S. Siegel, 1970; K erü nq u er, 1975; Am ôn, 1978,

1980).

2 .5 .2 . F la b ilid a d de las medidas

1) F la b ilid a d de los cuestlonarios

Los cuestlonarios que se apllcaron fueron los sigulentes

19 -C uestionario de Personatldad de H .J . Eysenck, y S .8 .G . Eysenck

(1964) en adaptaclân espaRola por Tea (1973 y 1978 "E PO -J").

29 -C uestionario "M A E" de m otivaciôn y ansiedad de ejecuciôn de V.

Pelechano B arbera (1975).

Los dos poseen, como Intrum entos evaluativos, una flab ilid a d y validez sufi-

c ie n te m e n te reconocidas dentro de la psicologfa. Fueron aplicadas, ademés, por dos

psicôlogos prevîam ente entrenados am pliam ente con sujetos tartam udos.

39 -Escala de lowa de actitudes hacia la tartam u d e z, de W. Johnson,

F .L . D a rle y y D .C . Spriesterbach (1963). Es un cuestionario que se viene

utillzando en evaluaciones como ésta. Es el més comocido y el més

u tillza d o por psicoterapeutas y patélogos de la tartam u d ez. Eue a p llc a -

do por dos psicôlogos con adquîrlda experlencla en situaciones p a­

rée Idas.

2) F la b ilid a d de observadores y anallstas en los reqistros del tartam ud eo


214

En el apartado bibliogrâflco quedé am pliam ente descrita la conducts tartam uda

m edlante acontecim ientos que pueden aer suficientem ente observados y registrados. Para

lle v ar a cabo la mediciôn c u a n tita tiv a se tuvo en cuenta la frecuencia en relaciôn a

factures esencialm ente tartam udos como repeticiones y prolongaciones dentro de la

palabra momento del tartam udeo. Segûn las posibilidades y necesidades metodolôgicas

- se decidieron tam blén los tiempos de las observaclones (pre y post tratam lento,

seguimiento a los très y a los sels meses);

- el contexte situaclonal (en los locales de la Seguridad Social de "la Paz" de

M adrid).

- y las tareas a re a liz e r por los mismos tartam udos (cuatro ejerciclos de gran

varledad m uestral: ienguaje m em orizado, narraciôn libre, una lectu ra periodtstica

de una com plejidad normal tornade de un perlôdico de aquellos dias, y una lectura

de al ta com plejidad m orfolôgica y sintâctica de un texto de C . José C ela).

Acuerdo entre observadores y anallstas

Se llevé a cabo la medida de la conducts tartam uda utillzando la presencla de dos

anallstas observadores directes en relaclén a los com portam ientos tartam udos no

audibles, (bloquées inaudibles), durante el registre general del m a te ria l verbal, y de otros

dos anallstas observadores, en relaclén a la discrim inaclén del tartam udeo audible a

través de la audiclén repet Ida de las cintas m agnetofénicas que contenfan la grabaclén

de los ejercicios de control, u tillzand o, al mismo tiem po, las transcripclones exactas de

dicbos ejercicios.

Se procuré encarecldam ente la capacitacién de dichos observadores y anallstas

medlante un curso teéric o -p ré ctic o sobre factures del tartam udeo con frecuentes

ejercicios de discriminaclén sobre m a te ria l grabado, y en d irecte en el departam ento de

L ogo-Fo nlatrfa de "la Paz".

Para comprobar la flabilidad de los registros conductuales relaclonados con el

tartam udeo, se sometié todo lo registrado por los dos observadores directes y par los
215

anallstas, sobre las transcripclones de las grabaciones, a un anâlisis de acuerdos y

descuerdos a fin de h a lla r la correlaclôn entre parejas de observadores. Se encontraron

frecuentes desacuerdos (fenôm eno evidenciado por Young, 1975, con estudiantes de grado

superior, pero con Indices de acuerdo de 0'18, 0'21, a 0*77 y 0'83).

Estos Indices de "acuerdo palabra por palabra" con estas puntuacionés correspon-

den, en los dos estudios llevados a cabo por el autor, a correlaciones positivas promedio

de r = 0'92, 0'93 entre los momentos de tartam udeo deflnldos com portam entalm ente.

Segûn este auto r "es de considerable Im portancia hacer n otar que tan buen acuerdo

por el to ta l de palabras marcadas como tartam ud eo, bajo varias form as de instrucclones

a los observadores, fué obtenida a pesar de las grandes diferencias en el nivel global de la

discrim inacién o reg istre, as! como de las diferencias ballades e n tre las palabras

especlficas marcadas. Sobre la base de estos datos es comprensibte cômo algunos

investigadores pueden o frec e r a lta flab ilidad en el registre de momentos del tartam udeo,

cuando el Indice de flab ilid ad esté basado en el to ta l de palabras marcadas antes que

sobre la base de "palabra por p alabra." (pég. 534).

L a v e rific a c ié n de la conducts evaluada se lleva a cabo m edlante la u tiilza c iô n de

varios observadores anallstas y el nivel adecuado de la flab ilid a d de las evaluaciones.

Para ésto se em plean diverses fôrm ulas. Una fôrm ula conocida es;

nS de acuerdos
n9 de desacuerdos més nS de acuerdos

O tro m edio es medlante la apllcaclôn de la fôrm ula del Indice de Acuerdo de

M a rtin A . Young (1975): l / ( n - l ) ( T / T D ) - 1 .

Més com unm ente se suele aplicar el cléslco C o e fic le n te de correlaclôn de Pearson,

que es el que nosotros empleamos.

En la T ab la 2, se muestran las correlaciones consequidas en el P re , y Post-

tra ta m ie n to y en el Seguimiento a los 3 y a los 6 mesos.


216

TA B LA 2

C orrelaclôn (Pearson) entre n@ de frecuencias de com portamientos tartam udos contabili-

zadas por dos anallstas sobre transcripclones, y por dos observadores directes.

C O M P O R T A M IE N TO S
S E G U IM IE N TO
T A R TA M U D O S PRE POST
3 MESES 6 MESES

Repeticiones 0'726 0*814 0*625 0*798

Proiongaclones sonores 0*867 0*970 0*711 0*016

Bloquées Inaudibles 0*574 0*692 0*589 0*772

El promedio de correlaclôn conseguido parece aceptable, tenlendo en cuenta que

M a rtin A . Young (1975) con estudiantes de grado superior de patologla del Ienguaje

consigulô un promedio to ta l de r - 0'92 y 0*93. Se puede comprobar cômo el nivel de

acuerdo es més bajo en la observaciôn directe de bloquées Inaudibles que en el anâllsis

sobre transcripclones con repetldas pasadas de las grabaciones para conseguir una mayor

flabilidad, y objetividad.

2 .5 .3.C o ntrol sobre el experim entador

Se procuré desde el p rim e r momento tra b a ja r en equlpo sigulendo las directrices

normales en un "pequefio grupo" o perative y de dlscuslôn y utillzando més especlflca-

m ente la slguiente metodoloqfa

- observaclones de aspectos positives y negativos, a lo largo de las diverses

actividades;

- evaluaciôn de la relaclén que deberla ser afectuosa, objetiva, y reforzante en

relaclén a los sujetos;

' anéllsis de las observaclones relevantes;

- medidas a tenez en cuenta en prôximas actuaclones.


217

2 .5.4. Puntuacionés del tartam udeo en el P re -tra ta m ie n to y ordenaciôn de los sujetos por

ranqos, en los grupos.

U na vez llevada a cabo la evaluaciôn del tartam udeo en el P re -tra ta m ie n to , se

ordenaron los sujetos por puntuacionés de la frecuencia re la tiv a (% de P .T .) del

tartam ud eo (de més a menos) y se distribuyeron por ranges, con très sujetos por range.

Los sujetos fueron asiqnados a le ato ria m e n te a los grupos resu ltando grupos

correlaclonados y homoqeneizados. •

A continuaciôn, en la Tabla 3 se pueden ver los dates, relaclonados con N ., Médias,

D .T ., C orrelaciones y resultados de comprobaclôn de hipôtesis previas (norm alidad de

distribuciôn e ingualdad de varlanzas) y de la prueba p a ra m é trlc a de anéllsis de varianza

de grupos correlaclonados.

TA B LA 3

1. Homogeneldad de los grupos en la variable tartam ud eo en la evaluaciôn P re -

tra tam ie n to .

DA TO S ESTADI5TTCOS

C O R R E L A C IO N E S
G RUPO S N M ED IA S D . T.
rA B , rA C rB C

A 9 10*02 4*05 0*907 0*988 0*993

B 9 9*90 4*30

C 9 9*99 4*73

II. Comprobaclôn de hipotesis de normalidad en la distribuciôn de frecuencias, m edlante

lo prueba de hondad de ajuste de una sola muestra de Kolmogorov - Smirnov, para

C<- = 0'05 y n = 9.
218

D IF E R E N C IA M A X IM A E M P IR IC A D IF E R E N C IA M A X .
GRUPOS D E GRUPOS T E O R IC A

A tri5 2 1 (7432

B (71321 (7432

C 0'1445 (7432

III. Comprobaclôn de hipôtesis de Igualdad de varlanzas, m edlante la prueba de B a rtle tt.

ES TA D IS TIC A E M P IR IC A E S T A D IS T IC A T E O R IC A

B = 0*0162 X 0*95,2 = 5*99

IV . Resultados de la prueba p ara m é trlc a : anéllsis de varianza de grupos correlaclonados.

F . V A R IA C IO N 5 .C . G .I. M .C . F. F . T E O R IC A

Personas 474*14 9-1 59*27 61*10 7*51

Grupos Exp. 0*07 3-1 0*035 0*04 3*63

Residual -15*49 16 -0*97

s ign ificative.

D e esta mènera se consegula una Iguelaclôn de los grupos, y un control de la

variable tartam udeo intrlnsecam ente relacionada con ta efec tiv id a d de los tratam ientos,

Introducléndose, ademés, asf, la correlaclôn en el esguema estadlstlco. **Cuando el

Investigador Iguala los sujetos en cuanto a variables con relaciôn slgn lflcativa con la

variable dependiente, Introduce la correlaclôn en el esguema estadlstlco*'... haclendo

posible el **identlflcar y con trolar una fracciôn m ayor de la varianza to ta l en una

sltuaclôn experim ental, al establecer niveles de une o més variables supuestamente


219

relacionadas con la variable dependiente". (K e rlin g e r, 1975, p. 195).

V ariab le de homoloqaciôn de los grupos

Esta hom ologaciôn fue llevada a cabo segûn les callficacion es de una m edida iniclal

de la denominada variable de apaream iento, gue en este caso colncidfa con la variable

dependiente, seleccionando ternas con sujetos igualados en tartam u d e o , y asignando

a le a to ria m e n te los sujetos a los très grupos, conslguléndose asf una medida Inqulada en

los très grupos; y resultando grupos correlaclonados debido a la ordenaciôn de los sujetos

por rangos.

Los sigulentes apuntes, acerca de estudios reclentes expérim entales, en relaciôn

con el pronôstico de la tera p la , ju s tific a sobradamente la elecciôn del nivel de

tartam ud eo, como el fa c to r esenclal de la homogeneldad de los grupos, antes del

tra ta m le n to , ya gue Incide, en el resultado del p os ttrata m ie n to , relacionado con el grado

de tartam udeo.

F actores del p re tra ta m le n to , asoclados con el éx ito de la tera p la del tartam ud eo

D esafo rtun edam ente, varias décades de Investigaciôn del tartam u d e o , no h an

podido o frec e r p redictores ûtlles del éx ito del tra ta m le n to (Van R ip e r, 1973). Los

resultados de algunos trabajos reclentes son representatives de la Investigaciôn en éste

area:

1) M edidas del tartam udeo

- Lanyon (1966) y Prins (1968), encontraron gue las medidas p re tra ta m le n to de

adaptaciôn al tartam ud eo no eran clfnicam ente û tlles para p re d e c ir aum ento de

cam bio en el tartam ud eo durante el tra tam le n to .

- Lanyon (1965), tam blén rechazô la consistencla del tartam ud eo en el p re tra ta ­

m lento como posible p redictor del éx ito o pronôstico.

- Gregory (1969) encontrô (como casi todos los estudios reclentes) que la qravedad

del tartam ud eo p re tra ta m le n to , correlaclonaba p ositivam ente (r = 0'78) con la

gravedad "in m ed iatam en te despué s del tra ta m le n to ", lo que p arece lôgico dado que
zzo

la mayor gravedad exige mayor d iflc u lta d y tiem po terapéu tico (G u ita r, 1976, p.

591). Pero a los 9 meses del tra tam le n to , la correlaclôn bajo de 0'78 a 0'48. Esto

parece aclarado por el hecho de que "muchos tartam udos regresan considera-

blem ente después del tra tam le n to (Ingham y Andrews, 1973; Perkins, 1973).

Incluso "estos que m ejoran més en la terapla, pueden su frir una recalda mayor més

adelante (PrIns, 1970).

"Por ello los estudios que miden el tartam udeo después del tra ta m le n to , como

Lanyon (1965, 1969), PrIns (1970) y Gregory (1969), pueden no poder asegurar nada

en relaciôn con medidas més distantes del posttratam ien to " (G u ita r, 1976).

2) Medidas de personalidad

Los investigadores han encontrado aquf aOn menos factores predeclbles de m ejo ra-

m lento de la tartam u d e z en la terapla.

- Lanyon (1966) no encontrô correlaclôn û tll clfnicam ente entre medidas del M M P I

y cambios en la tartam ud ez durante la terapla.

- G regory (1969) tam poco encontrô entre las medidas p re tra ta m le n to de las

manchas de tin ta de H o ltzm an , el catôlogo de preferenclas personales de Edwards y

el cambio de tartam u d e z en la terapla.

- Perkins (1973) no encontrô relaciôn sign ificative clfnicam ente entre très medidas

de personalidad (T e s t PF 16, Rorschach, y medida del tem peram ento de G u ilfo rd -

Zlm m erm an) y el é x ito del tra ta m le n to , medido en porcentaje de reducciôn del

tartam udeo 6 meses después de la tera p la .

- G u ita r (1976): "aunque las medidas de personalidad, por sf mismas no han si do

predictores e fe c tiv o s , podrian, combinadas con otras medidas ablertas del ta rta m u ­

deo p re tra ta m le n to , ser utiles para un pronôstico.

3) A ctitu des

"Ademés de las medidas de personalidad, del nivel del tartam udeo, alguna evalua-

clôn de las actitudes podré ser u til para poder preveer el resultado de la terapla.
221

Esto parece p a rtic u la rm a n te posible a la luz de la recien te evidencia de que las

variables coqnitivas son im portantes para determ inar y p redecir com portam ientos

abiertos." (K im b le, 1973).

4) M edidas de tartam ud eo, personalidad y actitudes, conjuntam ente.

Segûn G u ita r (1976) "fu eron obtenidas medidas del tartam ud eo, de la personalidad,

y de las actitudes acerca del habla, de 20 tartam udos, al com lenzo de la tera p la .

Estas medidas fueron correlacionadas con très medidas del tartam u d e o , un aHo

despues de la te ra p la . L as actitudes "p re tra ta m le n to " correlaclôn an més altam ente

con el resultado; después sigulé el tartam uo eo y por û ltim o las medidas de

personalidad.

E l anéllsis de regreslôn m û ltlp le de las medidas p re tra ta m le n to dem ostraron que

la com binacién de estas variables correlacionaban m oderadam ente a lto (r = 0'79,

0'6 6 , 0'73) con el resultado.

Fueron usadas las ecuaclones de predicclén, derivadas del anéllsis de regreslôn

m û ltlp le para p re d e c ir el resultado de un grupo Independiente de 10 tartam udos.

Los resultados anterio res y actuales ofrecieron una correlaclôn m oderadam ente

a lta (r = 0'75, 0*73, 0’51).

2 .5 .5. Bajas personales a lo largo del proceso e x perim ental, y los sujetos y grupos

d éfin itiv e s para el tra ta m le n to estadlstlco.

D u ra n te la etapa de tra ta m le n to hubo dos bajas: una, casi al p rin cip le, debido a que

el sujeto hublera tenido que fa lt a r a clase re lte ra d am e n te , por la misma te ra p la . Esta fué

una opciôn de los padres. E ra el sujeto 11, rango 4 9 , y pertenecfa al grupo experim ental

B;y otras, a causa de habérsele retirad o la subvenclôn o fic la l para p erm an er en M adrid

(viv fa h ab itu alm en te fuera) durante el tra ta m le n to . P erten ecfa al Grupo A y era el sujeto

1, rango 19.

A lo largo de la etapa de seguimiento se registraron otras dos bajas (a pesar de

haber puesto nosotros sumo Interés en las citaclones o ficlales de la Seguridad Social y
222

personalmente por teléfono) por no haber acudido a las evaluaciones. Pertenecfan, uno al

grupo C , sujeto 10, rango 49; y el otro al grupo A , y era el sujeto 22, rango 89.

Reducciôn de los ranqos debido a las bajas personales.

Como el diseRo experim ental era de grupos correlaclonados, con orden de sujetos

por rangos para poder controlar, por si misma, la varlble dependiente tartam udeo; se

tuvieron que é lim in er, para el tra ta m le n to estadlstlco aquellos rangos por baja de algOn

sujeto.

Segûn lo indlcado anterlo rm ente, en relaciôn con las bajas de los sujetos, hubo que

g uitar el rango 19, por baja del sujeto 1, el 49 por baja del 10 y del 11, y el 89 por la del

22 .

Los grupos, por tanto, guedaron reducidos a seis rangos, al ser elimlnados los

prim itivos 19, 49 y 89, por bajas de sujetos, con el fin de que todos lbs grupos contenqan

los mismos sujetos y queden preparados para el tra ta m le n to estadlstlco en todas las

variables dependientes.
223

2 .5.6. T R A T A M IE N T O E S T A D IS T IC O DE LA S V A R IA B LE S D E P E N D IE N T E S Y

R E S U . T AD O S.

U n a vez reelizado al tra ta m le n to terapéu tico con cada uno de los grupos expéri­

m entales, conform e a todo lo especlflcado en el diseOo expe rim e n ta l, se recoqieron dates

evaluativos de todas las variables dependientes (ta rta m u d eo , a c titu d al tartam udeo,

ansiedad (A ^) y neurotlclsm o). Tam blén se hicleron evaluaciones durante el seguim iento,

a los tres y a los sals meses.

A continuaciôn, présentâmes los datos y los resultados de todas las pruebas

estadlstlcas u tlliza d a s ta n to para la comprobaclôn de hipôtesis previas (norm alidad de

distribuciôn, e Igualdad de varlanzas) para el A nova P a ra m é tric o , como para comprobar

las hipôtesis planteadas, con sus correspondientes com paraciones de pares significatives,

en cada una de las variables dependientes.

Z .5.6.1. V A R IA B L E T A R T A M U D E O

A n te rlo rm e n te se ofrecieron todos los dates relaclonados con la evaluaciôn p re-

tra ta m ie n to , y los resultados a la comprobaclôn de hipôtesis previas, y comprobaclôn de

la homogeneldad de grupos correlaclonados, para c on tro lar, por sf m ism a, esta variable

dependiente.

A continuaciôn présentâmes, en la tab la 4 el m a te ria l estadlstlco necesarlo para ta

comprobaclôn de hipôtesis previas y de hipôtesis planteadas, con los resultados de las

pruebas estadlstlcas correspondientes, a la variable tartam ud eo, Incluyendo el p re -

tra ta m ie n to con grupos de sôlo 6 sujetos, que fueron los que p erm anecieron a lo largo del

proceso terapéutico y del seguim iento.


224

TA B LA 4

I. Datos estadfsticos da la variable tartam udeo.


C O R R E LA C IO N E S
GRUPOS E V A L U A C IO N N M E D IA D .T .
rA B rA C rBC

A P re -T ra t. 6 9'37 3’66 0*90 0*99 0'98

Post. 6 5*90 1'98 0*65 0'74 0'89

3 meses 6 5'79 1’76 0*83 0*78 (784

6 meses 6 4*83 1*60 O'40 0'37 0*95

B P r e -tra t. 6 9'25 3’53

Post. 6 1*69 1'24

3 meses 6 1'97 1'67

6 meses 6 T ie , 1*79

C P r e -tra t. 6 9*21 3'75

Post 6 9*11 4*89

3 meses 6 8'34 4'18

6 meses 6 lO'Ol 5*60


225

n. Com probaclôn de hipôtesis de norm alidad de la distribuciôn de frecuencias medlante

la prueba de bonded de ajuste de Kolm ogorov - Smirnov con (K = 0'05 y n = 6.

G RU PO S E V A L U A C IO N P IF . M A X . E M P . D IF . M A X . T E O R .

P r e -tr a t. 0*1383 0*5210

Post 0*1853

3 meses 0*5000

6 meses 0*1985

P r e -tr a t. 0*1423

Post 0*2998

3 meses 0*2935

6 meses 0*2346

P r e -tr a t. 0*1212

Post 0*3293

3 meses 0*3071

6 meses 0*3051

III. Com probaclôn de hipôtesis de Igualdad de varlanzas, m edlante la prueba de B a rtle tt,

de los grupos A , B y C .

E V A L U A C IO N VA LO R EM P. V A L O R TEO R .

P r e -t r a t . B= 0*0017 X^ 0*95,2 = 5*99

Post B= 8*6367*

3 meses B= 5*2443

6 meses B= 9*1651*

* V alo r sign ificatvo .


226

IV . Com probaclôn de hipôtesis planteadas, m edlante pruebas param étricas y n oparam étricas

de los grupos A, B y C .

EVAL. PR U EB A F . DE V A R IA C . S .C . G .I. M .C . VALOR E. V A L O R T.

P r e -tr a t. A n .V .G r.C o rr. -Personas 198'13 6-1 39*63 F= 2 3 0 * F0*95,5,10=3*33

-T r a t . 0’08 3-1 0*04 F= 0*23 F0*95,2,10=4*10

-Resid. l'7 2 10 0*17

-T o ta l 199’93 17

Post Friedm an F = 10*33* X ^0*95,2= 5*99

3 Meses A n .V .G r.C o rr. -Personas 85'38 6-1 17*08 F= 5*48* F0*95,5,10=3*33

-T r a t. 123'32 3-1 61*66 F=19*77 * F0*95,2,10=4*10

-ResId. 31'19 10 3*12

-T o ta l 239*89 17

6 Meses Friedm an F=1 2 *0 0 * X^0*95,2= 5*99

V . Com probaclôn de la d iferen cia slgn ificativa entre pares de médias de tratam ientos

sign ificatives m edlante pruebas param étricas y no param étricas.

E V A L U A C IO N PRUEBAS VA LO R EM P. VA L O R TEO R .

P re -tra ta m ie n to

Post. Wîlcoxon (no param.dep) WAB = 1 * P(W < 2 ) = 0*05

W AC =: 0 * ** '*

WBC = 0 # ** **

3 meses Scheffé (param .) TAB = 3 *7 1 * 2*66

T A C = 2*48 '*

TBC = 6*18 * "

6 meses Wllcoxon (no param.dep) WAB = 0 * P(W as 2) = 0*05

WAC =: 2 * ** '*

WBC = 0 * " •t

* V alo r slg n lflcativa.


Z27

10 - -

6 - -

PRE POST 7 MESES

G ra f. 1 (Tab la 4): Repreaentaciôn g râ fic a de las puntuacionés médias (% ) de t a r t a ­

mudeo, en las sucesivas evaluaciones, de los grupos A, B y C .

C O M E N T A R IO

19 Estadfsticos, de tendencia c e n tra l, de variabilldad y de correlaclôn .

Lo prim ero que hicim os, una vez recoqldas las frecuencias absolutas y tra n s fo r-

madas en re la tiv a s (po rcentaje de palabras tartam udeadas), del tartam ud eo (re p e ti-

ciones monositâbicas, prolongaciones sonoras, y bloquées inaudibles), fué d e te rm i­

nar los estadfsticos que nos ofrecieron para cada muestra (grupo) de la variable

tartam udeo:

- la posicién o tendencia c en tral por medio de la m edia a ritm ética ;

- la v ariabilld ad o dispersion a través de la desviacién tfp lca;

- y las correlaciones entre las puntuacionés grupales y sus evaluaciones.

1) P re -tra ta m ie n to
220

Si comparamos las medidas de nuestros grupos, en la evaluaciôn p re -tra ta m ie n to ,

con las de otros autores, constatamos una c ie rta sim ilitud. En los estudios

representativos de este campo de R yan, y Van K irk se encuentran, en e l momento

de la p re -te ra p la

- en el trabsjo de 1974 una media de 8% de palabras tartam udeadas, en

una m uestra de 50 tartam udos, con una edad promedio de 27'2 aPios;

- en el de 1974 b, una media de 40 tartam udos, con una edad promedio

de l l ' l eMos.

A través de los datos de la tab la 4 , y del g réfico correspondiente, podemos observar

cômo las médias de nuestros grupos son parecidas, aunque un poco més a llas.

En la Escala de Gravedad de la tartam udez de Johnson y otros, 1963 (vease al final

del libro) que puntOa entre cero (no existe tartam udeo) y siete (tartam ud eo muy severo,

en més del 25 % de las palabras), situarfamos a nuestros sujetos entre très (tartam ud eo

suavemente moderado; del 2 al 5% del P .T .) y seis (tartam ud eo severo; del 12 al 25% de

P .T .);

2) P o s t-tra tam le n to y seguimiento

En la evaluaciôn p o s t-tra ta m ie n to , se evidencia un claro descenso en el ta rta m u ­

deo, en los grupos expérim entales A y S , y en m ayor grado en el B, Trente al de

control C, que no présenta practicam en te ninguna evoluciôn en le variable

dependiente. Ryan y Van K Irk (1974 a y b), presentan, en la P o s t-tera p la , una media

del 0'1% , en un grupo de 30 sujetos, y del 0*2%, en otro grupo de 15 (en la Escala de

Johnson, el 1, que corresponde a tartam udeo muy suave. Nuestras medidas, en el

p o s t-tra ta m ie n to , como se ve en la tabla, son sensiblemente Inferio res: en el grupo

A , la media baja a 5'9 % (en la Escala, el 4, que corresponde a tartam udeo

moderado); y en el grupo B la media baja a l'6 9 (en la Escala, el 2: tartam udeo

suave).

D urante el seguimiento bay un suave descenso del tartam udeo en el grupo A y un


229

suave aum ento en el B, que no obstante, si gue siendo in fe rio r al del A , hasta el final del

seguimiento.

Las correlaciones de los grupos, aparecen al tas en el p re -tra ta m ie n to , debido a la

hom ogeneizaciôn por apaream iento (ternas) de los sujetos en la v a ria b le tartam udeo;

pero, poco a poco, se va perdiendo la correlaclôn a lta debido al tra ta m le n to (unos

responden m e jo r que otros a la intervenciôn tera p e û tic a y no en razôn de la gravedad y

no g rrved ad del tartam udeo). N o obstante ésto, se siguîô en el tra ta m le n to estadlstlco el

disefio de grupos correlaclonados del p re -tra ta m ie n to , ya que la c orrelaclôn era en

g eneral, superior al 0'50. Segûn K e rlin g e r "las correlaciones casi nunca equlvalen a la

unidad. Pero suelen exceder de 0*50 a 0*60. Cuanto m ayor sea la correlaclôn , m ayor serô

la varianza to ta l, y en m ayor grado puede dism inuir el e rro r" (p. 197).

29 En la comprobaclôn de hipôtesis previas;

1) acerca de la norm alidad de la distribuciôn de frecuencias, m ed lante la prueba

de Kolm ogorov - Sm irnov, no encontram os valores sign lficativo s en ninguna

evaluaciôn.

2) pero, acerca de la igualdad de varlanzas, m edlante la prueba de B a rtle tt,

hallam os valores significatives en el post y en el seguim iento a los seis meses.

39 R especte a la comprobaclôn de las hipôtesis planteadas en esta Investigaciôn, se

u tiliz a ro n las pruebas sigulentes

1) en e l p re -tra ta m ie n to , el anéllsis de v a ria n za de grupos correlaclonados

(K e rlin g e r, 1975, p. 193), dando una variaciôn a ltls im a de "personas" de F , 230,

s lg n ific a tiv a , debido a la correlaclôn de los grupos por apaream iento, y una

variaciôn de "tra ta m le n to " muy baja, ya que no se habla introducido aûn la variable

independiente y los grupos eran homogéneos. Esta es, por ta n to , una prueba de

homogeneldad de grupos.

2) en el p o s t-tra ta m ie n to , ya que la prueba de B a r tle tt o frecfa no igualdad de

varlanzas, se aplicô la prueba no p a ra m é trlc a de F rie d m a n , de K muestras


230

correlacionadas (Am ôn, 1980, p. 478), dando una F , 10*33 slgn ificativa que, a través

de la prueba in te r pares de Wilcoxon, no p aram étrlca dependiente (Am on, 19B0,p.

471) estarfa e n tre los grupos A y B, A y C , y B y C .

3) en el seguimiento, a los tres meses, supuestas probadas la norm alidad de la

distribuciôn de frecuencias, y la igualdad de varlanzas, se aplicô tam blén un

anéllsis de varianza de grupos correlaclonados, dando valores significatives la

variaciôn de personas y de tra ta m le n to que, m edlante la prueba de S heffé (W iner,

1962, p. 80 y s.s, citad o por K erlin g e r, 1975, p. 198), nos ofreciô d iferen cia

s lg n ific a tiv a e n tre los grupos A y B, y B y C.

4 ) en el seguimiento, a los 6 meses, como no o frec iô igualdad de varlanzas, de

nuevo, acudimos a la prueba no p aram étrlca de F riedm an, dando una F , 12*00

s lg n ific a tiv a , que résulté, m edlante la de Wllcoxon, en diferencias significativas

e n tre los grupos A y B, A y C , y B y C .

2 .5 .6.2 . V A R IA B L E , A C T IT U D H A C IA EL T A R T A M U D E O

En la Tabla 5 y G ré fic o correspondiente, que ponemos a continuaciôn colocamos

todo el proceso estadlstlco relacionado con este variable dependiente.


231

TABLA 5

I. Datos estadfsticos de la v ariab le a c titu d hacia el tartam u d e o .

G R U PO S E V A L U A C IO N N M E D IA S D .T .

A P r e -t r a t . 6 2*51 0'76

Post 6 l'6 4 0*49

3 Meses 6 l'8 8 0*38

6 Meses 6 l'9 7 0’24

B P r e -t r a t . 6 2'68 0 ’64

Post 6 0'78 0'25

3 Meses 6 1*25 0'54

6 Meses 6 l'4 8 0'28

C P r e -t r a t . 6 2 71 0'76

Post 6 2*39 0’76

3 Meses 6 2’39 0’68

6 Meses 6 2'47 0*47


232

IV. Comprobaclôn de hipôtesis planteadas medlante pruebas param étricas de los grupos

A , 0 y C con = 0*05.

PR U EB A F. DE V A R IA C . S.C . G .I. M .C . V A L O R E. N.S.

An. V a r. (3x4) -T ra ta m . 10*6563 2 5*3281 F , 9*3002 * 0*002

-E rro r 8*5936 15 0*5729

-E val, 10*4637 3 3*4879 F ,15*9031* 0*000

-In te r (txe) 4*0953 6 0*6826 F , 3 *1 1 2 1 * 0*012

-E rro r 9*8694 45 0*2193

V. Com probaclôn de la d iferen cia slgn ificativa entre pares de médias de tratam ientos sig­

n ific a tiv e s m edlante pruebas p aram étricas.

E V A L U A C IO N PRUEBAS V A L O R EM P. V A L O R TEO R .

P re -tra ta m .

Post Scheffé TAB = 4*10 * 2*51

T A C = 3 *1 0 * **

TBC = 7*67 * ■*

3 Meses Scheffé TAB = 0*42 *’

T A C = 2*43 **

TBC = 5*48 * **

6 Meses Scheffé TAB = 2*33 **

TA C = 2*38 *’

TBC = 4*71 ♦ "

* V alo r significativo.
233

II. Com probaclôn de hipôtesis de norm alidad de la distribuciôn de frecuencias m ediante

la prueba de bondad de ajuste de Kolm ogorov - Smirnov con «2. = 0'05 y n = 6.

G R U PO S EVALUAC. D IF .M A X .E M P . D IF .M A X .T E O R .

P r e -tr a t. 0'2005 0*5210

Post 0*2823

3 Meses 0*2303

6 Meses 0*1279

P r e -T ra t. 0*2005

Post 0*2257

3 Meses 0*2693

6 Meses 0*1746

P r e -t r a t . 0*1711

Post 0*2808

3 Meses 0*2693

6 Meses 0*1736

II I . Com probaclôn de hipôtesis de igualdad de varlanzas m ediante la prueba de B a r t le tt ,

de los Grupos, A , B y C .

E V A L U A C IO N VA L O R E M P . V A L O R TEO R .

P r e -tra t. B = 0*1884 X^ 0*95,2 = 5*99

Post. B = 4*7364

3 Meses B = 1*4928

6 Meses B = 2*3873
3 --

— ---- * C

2 - -

PRE POST 3 MESES 6 MESES

G ra f. 2 (Tabla 5): Representaclôn grâfica de las puntuacionés médias de actitu d -

negative al tartam udeo, en los sucesivos momentos evaluativos, de los grupos A ,-

B y C.

C O M E N T A R IO

19 En relaciôn a la evoluciôn de la actitud negativa hacia el tartam udeo, tan

arraigada en el tartam udo, con sus componentes cognitivos, emoclonales, evaluativos e

intenclonaies, mâs c menos relaclonados con el com portam iento tartam udo, se percibe

una c ie rta disminuciôn en el grupo A, en mayor grado en el 8 , y mlnim o en el C , como se

puede apreciar en los datos de la Tabla 4 y en el g râ fic a correspond!ente. Las

desviaciones tfpicas oscilan entre el 0'2â y ei 0'76, lo que re fle ja una acentuada,

aproxim eciôn de las puntuacionés entre sf, debido posibiem ente a las mismas caracterfs-

ticas de los admlnistradores en pedir que, a ser posible, se contestase a todos los item s,

ya que el resultado consistiô en d ivid ir las contestaciones dadas por item s, debidam ente

ponderadas segûn el grado especifico de la contestaciôn, por el nûmero to ta l de item s, de

la prueba.

Respecte a la comprobaclôn de hipôtesis previas al anova p aram étrico, mediante


275

las pruebas de Kolm ogorov - Smirnov (norm alidad de distribuciôn de frecuencias) y de

B a r tle tt (igualdad de varlanzas) no se hallaron valores signlficativos, conflrm ândose, por

tan to , las hipôtesis nulas. Consiguientem ente la prueba para la com probaclôn de las

hipôtesis planteadas, consistiô en la prueba p ara m é trlc a de Anôiisis de V a rian za (3 x 4)

re fe rid a a los tres grupos (segun el tra ta m le n to ) y a los cuatro momentos de la

evaluaciôn (p re, post, 3 meses y 6 meses del seguim iento). D icha prueba o fre c iô un valor

sign ificativo (F - 9'3002) a un nivel de signiflcaciôn del 0'002 menos que 0'05.

La com probaclôn de la d iferen cia slgn ificativa entre los pares de médias de

tra tam ie n to s sign lficativo s, se llevô a cabo m ediante la prueba de Sch effé, que m anifesté

d ife re n c ia s lg n ific a tiv a en la evaluaaciôn post, entre los tra tam ie n to s A y B, con un valor

em p irico de 4'10; e n tre el tra ta m le n to A y C con un valor de 3'10 y e n tre el tra ta m le n to

B y C , con el valor de 7'67.

Como se ve, la m ôxim a d iferen cia esté entre et grupo A y C , de c o n tro l. En el

seguim iento, a ios 3 meses, se hallô sôlo d iferen cia slgn ific a tiv a e n tre ei tra ta m le n to 8 y

C de control con valor de 5'48.

A los sels meses del seguimiento ocurriô lo mismo que en el m om ento e valu ative o

a n te rio r, haliôndose solo el valor sign ificativo entre el tra ta m le n to B y C de control.

In te rp re ta c iô n

Parece, segûn la orientaciôn actual de la teorfa de les actitudes ("Understanding

sttitud es and p redicting social behavior" de tcek AJzen and M a rtin FIshbein, 1980) que las

actitudes no son nada môs que uno de los muchos factores que se relacionan con el

com portam iento, como se aprecia en las sigulentes figuras tomadas de los autores

acabados de c ita r; pero no obstante, un fa c to r que aparece môs inm ediatam ente

relacionado con el com portam iento.

En la 1® figura slguiente vemos ei esquema "môs tradicio nal" de Rosenberg (I9 6 0 ),

relacionando las variables independientes, con las in tervin len tes y dependientes con una

relaciôn muy estrecha entre actitudes y com portam iento.


236

MfMunMe
Intervenwig dépendent

— S v n tp e th e iie n e o io u »
|A F F E C T < <«P om M
I_________ J V e r b e l i t e l t m e n » o«
«Meet__________

S T IM V U «odW dueb.
d ta e tio n t, soeief 4aue«, t — —— — — ■% P t^ e e p tu e lf
«sciai QToups. and o th c f Verbal Maternent* ot
" a n iiv d a obiecn'*

O ve rt action*
I V e rb a l M a te m fn t*
~ \^ c o n c e r n in g b e h e # io r

F IG U R E 3.1
Three-component view o f attitude.
(From Rosenberg & others. A ttitu d e Organization and Change.
New Haven: Yale U niversitv Press. © 1960 Yale U niversity Press, Inc.)

En este segundo y tercero diagram s podemos a p reciar la postura mâs actu al,

apoyada por la investigaciôn experim ental, de I os au tores antes citados (lee k A jzen y

M a rtin FIshbein, 1980), relacionando, no tan inm ediata ni tan frecuentem ente, actitudes

y com portam iento.

Eehavtoral b a lla fi
A ltitu d a tow a rd
and outcom e
the behavior
w aKiattona

Aalatlva Im portance
o f a tiliu d a and
•ubia ctiva norm

N orm ative beN«li


and m otivatio n #
to c o m p lv

F IG U R E 8.1
Relstlons among beliefs, a ttitu d e , subjective norm , in te n tio n , and behavior.
237

6 X T 6 R N A L V A R IA B L 6 S B a lfe fi (h a i th #
behavior load* fo
ce rta in o utcom es

D em ographic V ariables
A l t i t u d t towMrd
Age, sex fh#behavior
O c e u p ftro rt
Socioeconom ic status
A ellgio n
E ducation

P e h X h f# J m o o r W K *
A ttitu d e s to w o rd ta rg e t* o f a iH tu d in s I and
n e rm a iiv« c o m p o n *o l$
A ttitu d e s (o n e rd people
A ttitu d e s to w a rd
in s titu tio n s S e IM t th a t apecifie
ra fe re rttt tW rtk »
should o r sho u ld n o t
p e rfo rm th e b e heviof
P ersonality tra its

Irrtrover S io n - E » iraveraion
N e u ro ticism
A u th o rita ria n is m M o ltv a iio n lo
Oem inartca c o m p ly wf%h Ih#
tp e c ific ralarant»

. ^ P o n ib fe expla na tion s fo r o b tarvad rela tio n # betw een external vartahles and behavior

S table th e o re tic ^ reletlona lird iin g b a lle ls to behavior

fio u m e 7.1
In d ire c t e lle c » o l external variable» on behavior.

Todo ésto significa que parece haber una relaciôn més o menos estrecha (unido a

otros factores) entre a c titu d , con sos componentes cognltivos y emocionales, y compor­

ta m ie n to , pero ni tan estrecha como se pcnsaba tra d ic lo n a lm ente (Rosenberg, 1960), ni

tan alejada o negada como opt nan c ie rta s teorfas y especialm ente la conduct Ista radical

(L a p ie re , 1934; K u tn e r, W ilkins, Y a rro w , 1952; T a rte r, 1970). L a tesis conductista a firm a

una relaciôn direccional no e n tre a c titu d y com po rtam ien to sino e n tre com portam iento y

a c titu d , creando y conformando ése a ésta (T a rte r, 1970). W ebster (1979, p. 221 y s.s.)

a firm a que I os que defienden la necesidad de ca m b iar las actitudes para cam biar el

tartam ud eo, deben d em ostrarlo... y que el cam bio del tartam udeo conlleva cambio

a c titu d in a l. Mâs radical ai'in es T a rte r, 1970. (tornado de A lv ira , R e v . Reop., 1977, 49,

3 3 -5 2 ) seqûn el cual el mismo térm in o a c titu d es un constructo m en talista rechazable por


238

a n tic ie n tffic o e im productivo.

El térm ino medio, que es, seqûn acabamos de ver, el més actual relaciona, de

alguna m anera, a c titu d y tartam udeo.

Segûn todo lo a n te rio r la inte rp re ta c ié n que se nos ocurre es la slquiente:

1). el qrupo B, ha experlm entado m ayor dlsminucién de la a c titu d negativa al

tartam udeo debido a dos razones fundamentales:

la discrim inacién del com portam iento tartam udeo que es m ayor en el grupo B

que en el A;

28 debido ai tra ta m ie n to psicoterapeOtico que han recibido los del grupo B

relacionado con el cambio profonde de cogniciones y a fe c tiv id a d negativos, como

se expuso en el método.

Autores modernes, incluse algunos neoconductista a firm a n que la evidencia de

que la conducta influye sobre las actitudes, no Im p lica, de ningùn modo, que les

actitudes no e jerzan un influjo en la conducta (K elm an, 1974; L ev e n th a l, 1974;

Kendall y H o llo n, 1979; Mahoney y A rn k o ff, 1978; G old fried y otros, 1974, 1975;

M eichenbaun y C am eron, 1974).

2) la dism inucién del com portam iento tartam udo v e rifica d a estadlsticam ente en el

grupo A , e x p llc a rla , sln duda, la dlsminucién de las actitudes negatives relacionadas

con el tartam ud eo.

2 .5 .6.3 . V A R IA B L E A N S IE D A D (A ^ )

En la v ariable dependiente ansiedad perturbadora, repetim os en general el mIsmo

tra tam ie n to estadlstlco que en las restantes variables. A continuacién se expone todo el

proceso estadlstlco, a través de la Tabla 6 y del G ré fic o correspondiente.


239

TA B LA 6

I. D atas estadisttcos de la variable ansiedad ( A j)

G RUP05 EVALUA C. K> M E D IA D .T .

P r e -tr a t. 10'50 2'43

Post 8'50 1-64

3 Meses 8'83 l'9 4

6 Meses 9'67 l ’21

P r e -tra t. 10'67 l'7 5

Post T’OO l'79


3 Meses 8'17 2-14

6 Meses 8'67 l'86

P r e -tr a t. U '6 7 l'6 3

Post 9'50 2*59

3 Meses 10’50 l'6 4

6 Meses 10'17 2*14


240

II. Com probacién de hipétesis de norm alidad de la dlstribucién de frecuencias median-

te la prueba de bondad de ajuste de Kolmogorov - Smirnov con o£. = 0*05 y n = 6.

GRUPO S E V A L U A C IO N D IF .M A X .E M P . D IF .M A X .T E O R .

A P r e -tr a t. 0'1009 0*5210

Post O'1014 1,

3 Meses 0*1664 it

6 Meses 0*2088 t,

B P r e -tra t. 0*1667

Post 0*3790

3 Meses 0*2088

6 Meses 0*1492 II

C P r e -tr a t. 0*2540 II

Post 0*1673 II

3 Meses 0*2846 II

6 Meses 0*1986 II

I I . Comprobaclôn dehipôtesis de igualdad de varlanzas mediante la prueba de B a rtle tt, de los

grupos A , B y C .

E V A L U A C IO N V A L O R EM P. VA L O R TEOR.

P r e -tra t. 8 = 0*8606 X^ 0*95,2 = 5*99

Post B = 8*0002 * II

3 Meses B = 0*3061 II

6 Meses B = 1*4104 Il II

* Valor significativo.
241

IV . Com probaclôn de hipôtesis planteadas m ediante pruebas p aram étricas y no p aram étricas

oL = 0'05.

EVAL. PRUEBA F . DE VAR. S.C. G .I. M .C . V A L .E . N.S.

Todas A n .V a r.(3 x4 ) T ra ta m . 40*7776 2 20*3888 F ,2*4772 0*118

E rro r 123*4503 15

E v a l. 64*0416 3 21*3472 F ,9 '5 7 0 4 * 0*000

In te r (TxE) 7*3333 6 1*2222 F,0*5479 0*769

E rro r 100*3746 45 2*2306

Post K ru skall-W allls T =3’74 X =5'99

* V a lo r sig n ificativo .
2ft2

12 ■

Il -■

I0 --

PRE POST 3 MESES 6 MESES

G ra f. 3 (T a b la 6): Representaciôn g réflca de las puntuaciones médias de Ansiedad

Perturbadora ( A ^ , en las sucesivas evaluaciones, de los grupos A , B y C .

C O M E N T A R IO

10 Esta variable de la Ansiedad Perturbadora ( A j ) ha sido medida a través de la

escala de ansiedad del cuestionario M A E de V . Pelechano, y se re fle re a la "ansiedad

como fac to r que recoge una serie de aspectos situacionales, que llevan consigo una

reacciôn negative, perturbadora, ante una situecién stressante. A d ife re n c ia del N e u ro ti-

clsmo, se tra ta , en este caso més de un estado de ansiedad que de un rasgo de ansiedad"

(p. 22 del M anual).

20 las puntuaciones médias de los grupos obtenidos en el P re -tra ta m ie n to evlden-

cian un nivel a lto de ansiedad correpondiente a los percentiles 70, 80 y 90 en hombres, y

50, 60, 70, 80 y 90 en mujeres.

30 en la evaluacién realizada en el P o s t-tra tam ie n to aparece una méxima dism i-


243

nucién, pero pequeRa en el grupo B, un dlsminucién m edia més pequeRa en el grupo de

control C , y una dism inucién m in im a , aün més in fe rio r, en el A .

49 las comprobaciones de las hipétesis previas, para la norm alidad de la d is tri-

bucién de frecuencias (Kolm ogorov - Smirnov) y para la igualdad de varlanzas (B a rtle tt)

dié valor sign ificativo en esta segunda prueba, y en el momento P o s t-tra tam ie n to ; por

ello la com probacién de las hipétesis establecidas para esta variable consistié:

1) en la prueba p a ra m é tric a del anélisis de V a rlan za (3 x 4) de doble fa c to r y m ixto,

con una variable Independiente (tra ta m ie n to con très valores, A, B y C ) y otra

dependiente relacionada con los cuatro momentos evaluatîvos;

2) en otra prueba no p a ra m é tric a , (debido a la significaciôn de B a rtle tt en el

momento post) consistente en la Prueba de K ru s k a ll-W a llis (m uestras indepen-

dientes). En ninguna de las dos pruebas se o fre c lé ninguna significaciôn con la

e fe c tiv id a d del tra ta m ie n to , por lo que légicam en te no tuvimos que acudir a

ninguna o tra prueba para discrim inar u lterio res significaciones entre tratam ientos.

In te rp re ta c ié n

Por una p arte , nos encontram os con una dlsm inucién, estadlsticam ente significa-

tiv a , del tartam udeo en el m om ento p o s t-tra ta m ie n to , e n tre los grupos A y B, entre A y

C y sobre todo entre B y C ; d ife re n c ia que perdura s lq n ific a tiv a m e n te durante todo el

segulmiento, menos e n tre A y C , a los 3 meses.

P a recerla léqico que al menos la dlsminucién s ig n ific a tiv a del tartam udeo conlleva-

se tam bién dism inucién, al menos am plia, sino s ig n ific a tiv a , en la ansiedad.

A través del anélisis estadistico se percibe una suavizacién m ayor de la ansiedad

pero pequeRa, en el grupo B, en el que més ha disminuido el tartam ud eo, y al que se le ha

tratad o con técnicas psicoterapeéticas. Pero ^ésta pequeRa disminucién es suficlente

para expresar una c ie rta tendencia a relacionar tartam udeo-ansiedad tanto en el

aumento como en la disminucién de una de las dos partes? P a re ce rla que ésta es una

inferen cia no justificad a, por lo menos a través de esta investigaciôn, y més concrets-
244

m ente por los datos obtenidos en la escala de ansiedad perturbadora de V. Pelechano.

Vimos on la revislôn b ib lio g râ fica que, a través de los estudios expérim entales, se

encontraban datos:

1) en contra de la relaciôn entre ansiedad y cambio de ansiedad, con tartam ud eo.

Asf, G ray y B ru tten , 1965; Ingham y Andrews, 1971 b; G ray y England, 1972; Adams

y M oore, 1972;

2) a favor de la relaciôn e n tre tartam udeo y ansiedad esté el trabajo de Ickes y

P ierce, 1973.

G ray y England (1972) aunque no confirm an la hipôtesis entre la relaciôn entre

cambio en ansiedad y tartam ud eo a firm a n que "la observaciôn c lln ic a y la

disposiciôn fin a l de los sujetos suglere que en la vida real la reducciôn de la

ansiedad tiene un e fe c to pequeilo sobre la frecuencla del tartam udeo. Sin embargo,

que hay notables camblos, info rm alm ente notados, en el grado de qravedad del

tartam udeo".

Parece que, segûn est os autores habrla una c ie rta relaciôn sino en relaciôn con la

frecuencla del tartam udeo, si, al menos, con la qravedad del mismo. A favo r de la

relaciôn estarlan todos aquellos que en sus trabajos evidenclan una disminuciôn del

tartam udeo a través de una disminucién de la ansiedad por técnicas como

Oesensibilizacién Sistem ética: Browing, 1967; B ru tte n y Shoemaker, 1967; Rosen­

thal, 1968; L any on, 1969; y los autores que tra ta n de dism inuir el tartam ud eo por

un tartam udeo més fluido, més aceptado, "menos anslogenado: Sheehan, 1979; Van

R ip er, 1979; Bloodstain, 1975 a; W illiam s, 1971, 1979.

Después de ver todos éstos trabajos, y a la luz de nuestra Investigaciôn podrlamos

h allar una explicacién o in te rp re ta c ié n , con las siguientes hipétesis;

19 si se élim ina o disminuye la ansiedad, probablem ente se eiim inaré tam bién el

tartam udeo;

29 si no se élim ina ia ansiedad es posible que esta pueda ser controlada de alguna
245

m anera, sobre todo si se ha tornado consciencia de é lla p slcoterapeûticam ente, no

impidiendo asf la dism inucién del tartam ud eo... Esto es lo que concuerda con la

infe re n c ia estadfstica del presents trabajo y es lo que se evidencia, por observaciôn

cllnica, en muchos casos, en donde por conscienciaclén se puede llegar a un mayor

control de com portam ientos alterados, y por tan to , a una disminucién del mismo

camino de una elim in acién progresiva; aunque en el sujeto se siqan experienciando

niveles im portantes de ansiedad directam en te relacionados con dichos com porta­

mientos alterados.

Si esto fuese asf se podrfan dar una dism inucién del tartam udeo, aunque persis-

tiesen niveles im portantes de ansiedad.

Esta ansiedad controlada, poco a poco, podria Ir disminuyendo, dentro de un largo

proceso de recuperacién, si progresivam ente «e fuese superando y elim inando el

com portam iento a lté ra do.

Esto légicam ente im p lic a rla nuevas investigacidnes, al respecte.

2.5.Ô.4. V A R IA B L E N E U R O T IC IS M O

A continuacién colocamos todo el proceso estadlstlco relacionado con esta variable

dependiente, siguiendo el mismo orden que hemos u tiliz a d o en las otras variables,

poniendo en p rim e r lugar la Tabla 7 con todos los datos eatadisticos, comprobaciones de

hipétesis previas, y de hipétesis establecidas, y pruebas interpares, acerca de la

diferenclas sign ificatives de los tratam ientos-grupos expérim entales y de con tro l.
246

TA B LA 7

I. Datos estadfsticos de la variable neuroticism o (N ).

GRUPOS E V A L U A C IO N N M E D IA D .T .

A P re -tra t. 6 I 4 ’00 2’53

Post 6 11'33 2’25

3 Meses 6 11'67 l'7 5

6 Meses 6 11'50 l'8 7

B P r e -tra t. 6 14’67 2'42

Post 6 9’00 l ’41

3 Meses 6 lO'OO l '4 I

6 Meses 6 10'83 l'4 7

C P re -tra t. 6 15'33 2’16

Post 6 14'00 l'7 9

3 Meses 6 12'83 l'6 0

6 Meses 6 14'33 2'58


247

II. Com probaclôn de hipôtesis de norm alidad de la dlstribuciôn de frecuencias m ediante la

prueba de bondad de ajuste de Kolm ogorov - Sm irnov con od = 0'05 y n = 6.

GRUPOS E V A L U A C IO N D IF .M A X .E M P . D IF .M A X .T E O R

A P r e -tr a t. 0'6667 * 0*5210

Post 0'2263

3 Meses 0'1480

6 Meses 0'1214

B P r e -tr a t. 0’1245

Post 0'6667 *

3 Meses 0'6667 *

6 Meses 0'2123

C P r e -tr a t. 0*1075 **

Post 0*5000 '*

3 Meses 0*3665 '*

6 Meses 0*1515 '*

* Valor s ig n ific a tiv e .


248

III. Comprobaclôn de hipôtesis de igualdad de varlanzas mediante la prueba de B a rtle tt, de los

grupos A , B y C .

E V A L U A C IO N VA L O R EM P. V A L O R TEO R .

P r e -tr a t. 0’1201 0*95,2 = 5*99

Post 0*9431

t» Il
3 Meses 0*1891

It II
6 Meses 1*4628

IV . Comprobaclôn de hipôtesis, planteadas mediante pruebas param étricas y no

p aram étricas, con oC= 0'05.

EVAL. PRUEBAS F . DE V A R . S.C. G .I. M .C . V A L O R E. N.S.

Todas A n .V ar.(3x4) T ra ta m . 111*9997 2 55*9999 F , 7*3282 * 0*006

E rro r 114*6251 15 7*6417

Eval. 123*8192 3 41*2731 F ,1 5*3231* 0*000

In te r.(T x E ) 34*2220 6 5*7037 F , 2*1176 0*070

E rro r 121*2081 45 2*6935

P r e -t. K ruskall-W allis T = 9*06 * X^ = 5*99

P o st-. K ruskall-W allis T =19*39 *

3 Meses- Kruskall-W allls T = 1 5 *3 1 *

* V alo r significativo.
249

V. Com probacién da la d ife re n c ia sign ific a tiv a e n tre pares de médias de tra tam ie n to s

sign ificatives m ediante pruebas param étricas y no p aram étricas.

E V A L U A C IO N PRU EBAS R E S U L T A DO

P r e -tr a t. Scheffé G AB = 0'86 < V a l.T eo r. = 2’51

G A C = l ’71 < "

G BC = 0’85 < " =

Post M ann-W hitney TAB = T ,5 0 '5 * oc =0’047 0'05

T A C =T,27 * eA =0'03Z 0'05

TB C =T,21 * Ot =0*01 0'05

JMeses M an n -W hitney TAB =T,49 o«- =0’66 0*05

T A C = T,32’5 oC =0'155 0'05

TB C =T,24 * oC =0'008 0*05

6 Meses Scheffé GAB =0'86 < V a l.T eo r. = 2*51

G A C =3'63 * ^ " "

GBC =4-49 * > " "

* V alo r s ig n ific a tiv o .


250

16

15

U ■■

13

12 ■

■OA
It

10 ■■

9 -

1---------- 1---------
PRE POST Î MESES 6 MESES

G ra f. 4 (Tabla 7); Representaciôn g râfica de las puntuaciones médias de N euroticis­

mo (N ) en las sucesivas evaluaciones de los grupos A, B y C .

C O M E N T A R IO

19 Las puntuaciones directes de esta variable de neuroticism o han sido obtenidas a

través de la adm inistracién del Cuestionario m ultidim ensional de personalidad,

utilizando la escala de Neuroticism o (N ): E P I, 1964, en su adaptacién espaftole T E A ,

1973; y E P Q -J , 1975, en su adaptacién espafiola T E A , 1978.

29 En el p re -tra ta m ie n to las puntuaciones médias de los grupos, muestran un nivel

general de Neuroticism o bastante alto con valores e n tre 14 - 15'33, ya que la media

de la Tabla 18, para varones, da una media de 11'34, y de la Tabla 19, para mujeres,

una media de 12'61. Las puntuaciones dlrectas de todos los sujetos, en el P re -

tra tam ie n to tienen una am p litu d total de 11-18 que se sitûan entre los centiles 50

al 95, para hombres, y entre el 65 y 90 para mujeres. L asD .T . de los grupos son
251

inferio res a las de las Tablas del cuestionario que se sitûan en 4*43 para hombres y

4'50 para m ujeres, mostrando asf una m ayor aproxim acién de las puntuaciones

personates en esta muestra que résulta en poca v a ria b illd a d o dlspersién.

39 En la evaluacién del P o s t-tra ta m ie n to se aprecia un c ie rto descenso de

neuroticism o o de inestabilldad emocional en las médias siendo méxim o en el grupo

B, medio en A , y mfnimo en el C . Las comprobaciones de las hipétesis previas de

norm alidad y de igualdad de varlanzas dan valores sign ificativo s en el pre del grupo

A y en el post y 6 meses del Grupo B. Por tan to la com probacién de las hipétesis

establecidas se re a lize a través de la prueba p a ra m é tric a de K ruskall-W allis. L a

com probacién de las diferenclas sign ificatives interp ares de las médias grupales se

h alla con las pruebas de Scheffé (independlentes p ara m é tric a s ) y de M ann-W hitney

(independientes no p aram étricas) dando d iferenclas sign ificatives en el post, e n tre

los grupos A y B, entre A y C , y sobre todo entre B y C .

In te rp re ta c ié n

19 L a escala de Neurotism o de Eysenck es p ro piam en te une escala de ansiedad

(C a tte ll, 1964 en O ccupational Psichology, 38, 6 9 -8 6 ; C ra y y England, 1972;

Eysenck, 1964, 1975).

Este fa c to r de ansiedad es propiam ente un rasgo de personalidad que incluye una

inclinacién o tendencia a m an ifester determ inados niveles de ansiedad. Una

puntuacién al ta en N . supone gran habilidad em ocional e h ip eractiva, hipersensibi-

lldad con d lfic u lta d de recuperacién em ocional, estados de preocupaclén y otros

sentim ientos desagradables con problèmes neuréticos por stress.

El modelo d escriptive para d éfin ir la n atu raleza del M. en el E P I se re fle re a la

personalidad en su aspecto fenotfpico, fre n te a otros tests y estudios expérim en­

tales que se sitûan a un nivel genotfpico. Es un fa c to r bipolar de un continue entre

N euroticism o o inestabilldad emocional y estabilidad em ocional. Esta en p arte , en

estrecha re la c ié n con el grado heredado de habilidad del S .N .A . y en parte tam bién


252

depends (fenotlpo) de influencias am bientalea.

29 En trabajos anteriores como el de G ray y England (1972) se hallâ un sign ificative

descenso de la ansiedad, como rasgo, en la escala de N . de Eyseckn entre la 1 * y la

49 prueba ( t = 4'O i, df -1 4 , p = 0'05) y entre la 3* y la 48 prueba ( l = 2'57; df = 14, p

= 0*05).

39 Este descenso podria ser expllcado en el caso del grupo B, como debido al

descenso del tartam udeo y, como consecuencia, a una disminucién del problems

tartam ud o, y debido tam bién al tra ta m ie n to relacionado con el Consejo Psicolégico

y con la Psicoterapia, centrados en los problèmes personales de los componentes

del grupo.

En el caso del grupo A la explicacién parece relacionada con la disminucién del

tartam udeo, debido a la tera p ia logopédica. El cambio conductual conlleva cambios

cognitivos y emocionales.

49 Este descenso del N . evidencia que este rasgo de la personalidad, que es en parte

heredado, tam bién depende de experiencias personales relacionadas con el medio

am biente, que en el caso del tartam udo es claro debido a los conflictos sociales que

acarrea esta a lte ra cié n verbal. Tam bién podria inferirse de aqul que el tartam udo,

si es neurético, como parece deducirse de los datos, en general (no en cada caso

personal) lo es debido al tartam udeo, y no al con trario . Una vez superado el

tartam ud eo el tartam udo desciende en sus niveles de ansiedad neurética.

2 .5 .6 .5 . C O R R E L A C IO N E S

En p rim er iugar colocamos las m atrices de correlaciones entre los grupos y entre

los momentos evaluativos de cada variable dependiente, y a continuacién las m atrices de

correlaciones in tervariab les, inter grupos o in te r momentos, de evaluacién.


M A T R IZ DE C O R R E LA C IO N E S E N T R E LAS SUCESIVAS E V A LU A C IO N E S DE LOS GRUPOS

E X P E R IM E N TA L E S EM LA V A R IA B L E T A R T A M U D E O

GRUPOS A 8 C

PRE POST 3 M. 6M . PRE POST 3 M. 6M . PRE POST 3 M. 6 M.

A PRE 1.000

POST 0'499 1-000

3 M. 0'497 0-249 1-000

6 M. 0'086 0-404 0-779 1-000

B PRE 0'9B5 0-406 0-503 0-042 1-000

POST 0-723 0-654 0-815 0-741 0-668 1-000

3 M. 0-704 0-632 0-832 0-741 0-635 0-987 1-000

6 M. 0-881 0-751 0-701 0-476 0-831 0-913 0-910 1-000

C PRE 0-994 0-547 0-475 0-092 0-985 0-723 0-689 0-885 1-000

POST 0-909 0-739 0-593 0-384 0-839 0-889 0-892 0-975 0-903 1-000

3 M. 0-918 0-416 0-776 0-399 0-925 0-862 0-835 *0-895 0-911 0-868 1-000

6 M. 0-868 0-825 0-519 0-367 0-832 0-843 0-796 0-947 0-903 0-931 0-835 1-000
M A T R IZ DE C O R R E LA C IO N E S E N T R E LAS SUCESIVAS E V A LU A C IO N E S

DE LOS GRUPOS EX P E R IM E N TA L E S EN LA V A R IA B LE A C T IT tlD A L T A R T A M U D E O

GRUPOS A 8 C

PRE POST 3 M. 6 M. PRE POST 3 M. 6 M. PRE POST 3 M. 6 M.

A PRE l'OO

POST 0-493 1-000

3 M. -0-038 0-286 1-000

6 M. -0-172 .0-496 0-171 1-000

B PRE -0-291 0-334 -0-368 0-527 1-000

POST 0-003 -0-026 -0-407 0-125 -0-052 1-000

3 M. -0-616 0-300 0-506 -0-310 0-286 -0-079 1-000

6 M. -0-117 -0-802 -0-565 0-285 -0-091 -0-214 -0-646 1-000

C PRE 0-597 0-242 0-642 0-404 -0-661 -0-075 -0-260 -0-311 1-000

POST 0-232 0-712 0-403 0-122 0-147 0-411 0-319 -0-855 0-446 1-000

3 M. 0-036 0-468 0-614 -0*331 -0-362 0-253 0-623 -0-833 0-351 0-540 1-000

6 M. 0-439 0-609 0-609 -0-148 -0-454 0-261 0-270 -0-823 0-686 0-714 0-880 1-000
M A T R IZ DE C O R R E LA C IO N E S E N T R E LAS SUCESIVAS

E V A LU A C IO N E S DE LOS GRUPOS E X P E R IM E N T A L E S E N L A V A R IA B LE A N S IE D A D (A^)

GRUPOS A B C

PRE POST 3 M. 6 M. PRE POST 3 M. 6 M. PRE POST 3 M. 6 M

A PRE l'QOO

POST -û'225 1-000

3 M. 0-573 0-157 1-000

6 M. 0-340 -0-101 0-312 1-000

B PRE 0-047 -0-556 -0-608 0-126 1-000

POST 0-138 -0-953 -0-403 0-092 0-766 1-000

3 M. 0-212 -0-712 -0-330 0-335 0-392 0-732 1-000

6 M. 0-486 -0-458 0-258 0-917 0-266 0-420 0-620 1-000

C PRE 0-958 -0-149 0-736 0-438 -0-187 -0-000 0-191 0-548 1-000

POST 0-907 -0-306 0-697 0-638 -0-000 0-173 0-271 0-747 0-946 1-000

3 M. -0-075 0-481 -0-220 0-101 -0-348 -0-408 0-256 -0-000 -0-000 -0-248 1-000

6 M. 0-790 0-313 0-731 0-489 -0-410 -0-419 -0-051 0-419 0-879 0-205 -0-381 1-000
M A T R IZ DE C O R R E LA C IO N E S E N T R E LAS SUCESIVAS E V A LU A C IO h C S

DE LOS GRUPOS E X P E R IM E N TA L E S EN L A V A R IA B LE N E U R O TIC IS M O

GRUPOS A B • C

PRE POST 3 M. 6 M. PRE POST 3 M. 6 M. PRE POST 3 M. 6 M

A PRE l'OOO

POST 0'105 1*000

3 M. 0*767 0*389 l'OOO

6 M. 0*592 -0*285 -0*061 l'OOO

B PRE -0*392 0*355 0*016 -0*618 l ’OOO

POST 0*112 0*754 0*646 -0*605 0*467 l'OOO

3 M. -0*280 -0*565 -0*162 -0*227 0*058 0*000 l'OOO

6 M. 0*215 -0*161 -0*103 0*472 0*374 -0*288 -0*000 l'OOO

C PRE 0*403 0*672 0*352 0*198 0*369 0*262 -0*786 0*461 l'OOO

POST 0*530 0*348 0*447 0*239 0*000 Û'QOO -0*870 0*152 0*776 l'OOO

3 M. -0*543 0*573 0*048 -0*901 0*704 0*618 -0*177 -0*353 0*193 0*070 l'OOO

6 M. 0*582 0*356 0*472 0*290 -0*075 O'OOü -0*876 0*123 0*765 0*996 0*016 l'OOO
A C T IT U D AL T A R T A M U D E O

GRUPOS A B C

PRE POST 3 M. 6 M. PRE POST 3 M. 6 M. PRE POST 3 M. 6. M.

A PRE -0*075 0*173 0*398 0*582 -0*127 0*558 0*220 -0*557 0*476 0*813 0*416 0*540

POST -0*082 0*506 -0*040 0*178 0*760 0*220 0*233 -0*425 -0*116 0*686 -0*113 -0*004

3 M. 0*569 0*755 0*220 -0*281 -0*148 0*499 0*118 -0*803 0*466 0*795 0*701 0*881
O
6 M. 0*769 0*916 0*039 -0*438 0*216 0*081 -0*095 -0*582 0*324 0*608 0*269 0*545
w
o
D 8 PRE -0*126 0*173 0*512 0*527 0*203 0*503 0*331 -0*616 0*497 0*794 0*537 0*611
5
< POST 0*498 0*721 0*264 0*158 0*097 0*396 0*010 -0*708 0*552 0*946 0*362 0*569
t-
cc 3 M. 0*527 0*675 0*125 0*142 0*093 0*512 -0*076 -0*648 0*496 0*912 0*319 0*633
<
6 M. 0*129 0*538 0*210 0*272 0*203 0*588 0*218 -0*711 0*331 0*958 0*385 0*557

C PRE -0*120 0*217 0*456 0*563 -0*064 0*487 0*299 -0*598 0*456 0*832 0*428 0*532

POST 0*141 0*396 0*164 0*459 0*150 0*585 0*060 0*556 0*388 0*896 0*230 0*456

3 M 0*217 0*470 0*550 0*307 -0*219 0*499 0*232 -0*768 0*633 0*920 0*639 0*814

6 M. -0*029 0*513 0*379 0*364 0*299 0*347 0*352 0*698 0*322 0*929 0*319 0*455
M A T R IZ DE C O R R E LA C IO N E S E N T R E LAS SUCESIVAS E V A LU A C IO N E S DE

LOS GRUPOS E X PE R IM E N TA LES E N T R E LAS VAR IA BLES T A R T A M U D E O Y A N S IE D A D (A ^)

ANSIEDAD

GRUPOS A B C

PRE POST 3 M. 6M . PRE POST 3 M. 6 M. PRE POST 3 M. 6 M.

A PRE (r a il -0-354 0*183 0*020 0*063 0*302 0*533 0*290 0*742 0*601 0*232 0*535

POST 0’371 -0-745 -0*414 0*323 0*832 0*869 0*790 0*584 0*203 0*345 -0*097 -0*091

3 M. Q'39Z -0-202 -0*119 -0*624 0*341 0*252 -0*120 -0*434 0*167 0*030 -0*327 -0*053

0 6 M. 0'028 -0-539 -0*348 -0*523 0*652 0*611 -0*015 -0*308 -0*701 -0*540
-0*202 -0*154
LU
Û
O B PRE 0*881 -0-253 0*314 0*053 -0*011 0*185 0*405 0*281 0*822 0*672 0*203 0*649
2
< POST 0’52B -0*690 -0*144 -0*322 0*505 0*695 0*431 0*032 0*335 0*291 -0334 -0*064

a: 3 M. 0-432 -0*638 -0*264 -0*420 0*501 0*668 0*435 -0*071 0*227 0*158 -0*240 -0*141

f- 6 M. 0-667 -0*543 -0*164 -O’IOQ 0*494 0*594 0*565 0*210 0*481 0*413 0*002 0*190

C PRE 0-859 -0*390 0*219 0*108 0*115 0*339 0*544 0*375 0*787 0*675 0*177 0*567

POST 0-618 -0*609 -0*161 -0*094 0*399 0*625 0*688 0*250 0*474 0*399 0*081 0*165

3 M. 0-801 -0*362 0*208 -0*224 0*139 0*310 0*278 0*051 0*673 0*524 -0*073 0*407

6 M. 0-780 -0*646 0*005 -0*463 0*509 0*660 0*648 0*495 0*636 0*643 -0*084 0*314
M A T R IZ DE C O R R E LA C IO N E S E N T R E LAS SUCESIVAS E V A LU A C IO N E S

DE LOS GRUPOS E X P E R IM E N TA L E S EN TR E LAS VAR IA BLES T A R T A M U D E O Y N E U R O T IC IS M O

N E U R O T I C I S M O

GRUPOS A B C

PRE POST 3 M. 6 M. PRE POST 3 M. 6 M. PRE POST 3 M. 6 M.

A PRE 0‘253 -0*640 0*127 0*230 0*003 -0*163 0*770 0*470 -0*396 -0*436 -0*542 -0*438

POST Q'006 0*023 0*445 -0*554 0*734 0*529 0*429 0*261 0*046 -0*092 0*397 -0*144

3 M. -O'OOô -0*781 -0*209 -0*624 0*062 -0*658 0*187 0*477 -0*148 0*151 -0*309 0*106

6 M. 0'069 -0*223 -0*348 -0*031 0*430 -0*264 -0*288 0*491 0*402 0*600 0*139 0*537

B PRE 0’303 -0*705 0*314 0*279 -0*151 -0*222 0*762 0*363 -0*476 -0*422 -0*616 -0*413

POST 0*249 -0*494 -0*144 0*133 0*364 -0*215 0*290 0*706 0*098 0*143 -0*238 0*098

3 M. 0'114 -0*516 -0*264 0*104 0*427 -0*271 0*318 0*749 0*075 0*070 -0*203 0*017

6 M. 0*080 -0*588 -0*164 -0*057 0*353 -0*103 0*647 0*526 -0*241 -0*238 -0*202 -0*278

C PRE 0*302 -0*607 0*219 0*183 0*002 -0*090 0*762 0*411 -0*391 -0*399 -0*506 -0*399

POST 0*129 -0*490 -0*161 0*025 0*389 -0*046 0*645 0*638 -0*150 -0*276 -0*251 -0*311

3 M. 0*313 -0*777 0*208 0*340 -0*065 -0*405 0*556 0*529 -0*296 -0*150 -0*595 -0*161

6 M. 0*285 -0*419 0*005 -0*101 0*307 0*143 0*614 0*396 -0*184 -0*168 -0*170 -0*194
M A T R IZ DE C O R R E LA C IO N E S E N T R E LAS SUCESIVAS E V A LU A C IO N E S DE LOS

GRUPOS E X P E R IM E N TA L E S E N T R E LAS VA R IA B LE S A C T IT U D Y A N S IE D A D (A.)

ANSIEDAD

GRUPOS A B C

PRE POST 3 M. 6 M. PRE POST 3 M. 6 M. PRE POST 3 M. 6 M.

A PRE -Q'268 -0*393 -0*189 -0*806 0*101 0*331 -0*152 -0*603 -0*359 -0*405 -0*587 -0*646

POST 0'307 -0*298 -0*152 -0*218 0*731 0*577 -0*043 -0*048 0*070 0*159 -0*741 -0*246

3 M. 0'795 -0*159 0*887 0*286 -0*215 -0*041 -0*175 0*354 0*843 0*846 -0*468 0*668

6 M. 0'326 -0*364 0*271 0*241 -0*377 0*188 0*685 0*456 0*478 0*414 0*400 0*346

B PRE -0'106 -0*398 -0*599 0*479 0*868 0*616 0*486 0*510 -0*243 -0*001 -0*073 -0*319

POST 0'118 0*161 -0*482 -0*453 0*091 -0*022 0*246 -0*358 -0*018 -0*248 0*630 0*055

3 M. 0*650 0*217 0*352 0*578 0*260 -0*141 -0*176 0*445 0*576 0*636 -0*060 0*668

6 M. -0*746 0*215 -0*181 0*056 -0*454 -0*261 0*075 -0*070 -0*543 -0*514 0*401 -0*342

C PRE 0*444 -0*387 0*546 -0*384 -0*333 0*146 -0*009 -0*135 0*477 0*361 -0*421 0*167

POST 0*734 -0*557 -0*013 -0*117 0*510 0*581 0*387 0*180 0*538 0*494 -0*248 0*205

3 M. 0*661 0*287 0*443 -0*201 -0*049 -0*299 -0*492 -0*231 0*547 0*398 -0*198 0*552

6 M. 0*621 -0*066 0*362 -0*463 -0*002 -0*002 -0*303 -0*324 0*490 0*330 -0*381 0*303
N E U R Q T I C I S M O

GRUPOS A 8 - C

PRE POS 3 M. 6 M. PRE POST 3 M- 6 M. PRE POST 3 M. 6 M.

A ARE 0'187 -0'079 -0*156 0*466 0*198 -0*493 -0*558 0*728 0*653 0*659 -0*183 0*625

POST 0'17A -0'298 0*302 -0*164 0*289 -0*132 -0*144 0*214 0*186 0*550 0*148 0*498

J M. Q'845 -0'316 0_*629 0*501 -0*642 -0*119 0*007 -0*069 -0*087 0*310 -0*640 0*363

6 M. Q'410 0'091 0*234 0*392 -0*001 0*238 0*393 0*466 0*068 -0*372 -0*466 -0*335

B PRE -Q'324 Q'406 0*335 -0*927 0*761 0*744 0*124 -0*245 0*078 -0*019 0*879 -0*074

POST -0‘613 -0*666 -0*691 -0*090 0*255 -0*445 0*729 0*659 -0*559 -0*709 -0*132 -0*751

3 M. 0'067 -Q‘360 0*359 -0*381 -0*321 0*147 0*414 -0*678 -0*653 -0*182 0*050 -0*169

6 M. -0 ’213 G'708 -0*240 0*026 0*095 0*300 0*304 -0*051 0*352 -0*119 0*227 -0*095

C PRE Q'749 -0*343 0*223 0*874 -0*352 -0*469 -0*149 0*666 0*312 0*391 -0*819 0*418

POST 0'241 -0*618 0*250 0*025 0*224 -0*172 0*481 0*470 -0*171 -0*009 -0*257 -0*045

3 M. Q'151 -0*869 -0*071 0*269 -0*566 -0*644 0*287 -0*135 -0*576 -0*013 -0*522 -0*005

6 M. 0'331 -0*832 -0*029 0*502 -0*378 -0*723 0*145 0*330 -0*226 0*201 -0*645 0*197
M A T R IZ DE C O R R E LA C IO N E S EN TR E LAS SUCESIVAS E V A LU A C IO N E S DE LOS GRUPOS

EX P E R IM E N TA L E S EN TR E LAS VA R IA B LE S ANS. (A ^) Y N E U R O T IC IS M O

N E U R O T I C I S M O

GRUPOS A B C

PRE POST 3 M. 6 M. PRE POST 3 M. 6 M. PRE POST 3 M. 6 M.

A PRE 0'52X -0*585 0*470 0*198 -0*340 -0*058 0*582 0*028 -0*457 -0*184 -0*540 -0*159

POST -0'481 -0*270 -0*626 0*033 -0*603 -0*430 0*086 -0*620 -0*620 -0*408 -0*114 -0*377

3 M. 0*774 -0*168 0*451 0*312 -0*865 -0*146 -0*073 -0*222 -0*127 0*173 -0*718 0*253

6 M. 0*261 0*416 0*692 -0*441 -0*045 0*817 0*234 -0*598 -0*178 -0*185 0*275 -0*149

S PRE -0*226 0*085 0*283 -0*733 0*770 0*404 0*081 0*052 0*141 0*192 0*689 0*118

POST 0*221 0*248 0*511 -0*299 0*785 0*474 -0*000 0*532 0*518 0*313 0*349 0*260

3 M. 0*074 0*236 0*338 -0*275 0*670 0*596 0*463 0*456 0*159 -0*314 0*185 -0*338

6 M. 0*425 0*366 0*818 -0*345 0*148 0*836 0*304 -0*243 -0*017 -0*120 0*179 -0*097

C PRE 0*629 -0*453 0*513 0*327 -0*489 0*000 0*520 -0*028 -0*416 -0*205 -0*637 -0*158

POST 0*702 -0*206 0*750 0*145 -0*351 0*273 0*382 -0*131 -0*250 -0*043 -0*410 0*000

3 M. -0*577 -0*162 -0*556 -0*163 0*000 0*000 0*689 -0*124 -0*620 -0*953 -0*038 -0*943

6 M. 0*333 -0*471 0*323 0*225 -0*683 -0*066 0*596 -0*371 -0*708 -0*471 -0*574 -0*411
263

C O M E N T A R IO

19 En la variable tartam udeo eg de destacar en et mem ento pre la a lta correlaciôn

positiva entre todos les grupos, debido a la igualaciôn de les grupos, per orden de

gravedad del tartam udeo, por apaream iento, evidenciândose que a m ayor v a ria b i-

lldad m ayor correlaciôn.

Estas a lla s correlaclones del momento pre, van progrès!vamente suavlzéndose, a lo

largo de las suces!vas evaluaciones, debido a las m ultivariadas respuestas personales a la

e fe c tiv id a d del tra tam ie n to . Asf el orden jerarquizado de los grupos, en razôn de la

gravedad, va desapareciendo y, por tan to , su correspondiente correlaciôn.

A p arte de esta presentaciôn de m atrices, conseguidas a través de la program aciôn

realizada en el cento de Proceso de datos de la Universidad Com plutense de M ad rid , y de

la anotaciôn an terio r re fe re n te al momento pre, de la variable tartam ud eo, con el deseo

de recalcar las correlaclones al tas y positivas entre grupos y momentos, como expresiôn

del orden Jerarqutzado y homologado de los sujetos en cada grupo, y que da fundam ento a

los grupos correlacionados, para co n tro la r por sf misma la variable tartam ud eo, no entro

en mayores explîcaciones ni com entarios ya que no es objetivo d ire c te de nuestro

trabajo.

Quedarfa como trabajo a re a liz a r en sucesivos intentes de pro fu nd izar en esta

invBstiqaciôn.

E l hacerlo ahora supondria una recopilaclôn de correlaclones e n tre , los diverses

autores, que ban realizado traba]os parecldos, para poder In te rp re te r debldam ente

nuestras correlaclones, pues el ser allas o bajas o positivas o negativas no signifies nada,

ya que la "ônlca valoraciôn razonable de un coe fic ien te de correlaciôn, es com pararlo

con los coefîcientes de correlaciôn encontrados por otros investiqadores e n tre las mismas

variables y en circonstanciés semejantes" (Am ôn, 1978, p. 196), y este traba)o ni lo he

realizado, ni es objetivo directo de mi trabajo; pero pienso que séria interesantlsim o

poderlo re a liz a r algûn dfa.


264

I
I 2.6. C O M P R O B A C IO N DE HIPO TESIS

Después del AnSIUia estadlstico, realizado en el apartado an te rio r, intentam os

ahora ver si todos esos resultados confirm an o no nuestras hipdtesis planteadas al

principio de nuestra investlgaciôn.

Memos comprobado cambios y comparacionos significativos en unas ocasiones y no

significatives en otras, pero ip u é relaciôn tiene todo ésto con nuestros objetivos y con

nuestras cuestiones fundamentales?

Vamos a ver, més especfficam ente nuestras hipôtesis, y a v e rific a r si se ban

comprobado o no.

1. En relaciôn al tartam udeo

H IP O T E S IS ,!.1.! C ie rta m e n te esta hipôtesis queda conflrm ada ya que el grupo B

reduce el tartam udeo en m ayor medida quo el A , y ademâs con una d iferen cia

estadlstica sign ificatlva.

HIPO TESIS, 1.2.: Tam bién se con firm a casi en su totalid ad esta hipôtesis pués los

grupos A y 8 , y en m ayor cuantla el B, reducen el tartam udeo, de un modo

slq n ific a tiv o , respeco al grupo C , no tratad o, de control, en los momentos

evaluativos del post, a los très meses (sôlo entre el grupo A y B, y entre B y C ) y a

los sels meses del seguimiento.

2. En relaciôn a la actitud neqativa hacia el tartam ud eo.

HIPO TES IS , 2.1.! C ie rta m e n te queda conflrm ada esta hipôtesis, ya que la reducciôn

de le puntuaciôn de actitudes negativas es évidents en ambos grupos tratados, A y

B, probablem ente debido a que el A ha reducido su com portam iento tartam udo, y

ésto ha repercutido en una reducciôn de las actitudes negativas al mismo, y a que

el grupo B, y en mayor medida que el A , ha reducido el tartam udeo, y ademâs ha

si do tratad o directam ente en relaciôn a sus probiemas actitudinales mediants el

Consejo Psicolôgico y la Psicoterapia. Se comprueba tam bién que ademâs de


265

reducir més et grupo B que el A el tartam u d e o , lo hace con una d iferen cia

s iq n ific a tiv a en la evaluacién post.

H IP O T E S IS , 2.2; E l grupo C , no tra tad o , de control ex p e rim e n ta l probablem ente,

debido a la fa lta de toda intervenciôn te ra p e û tic a verbal y a c titu d in a l, no

m an ifiesta reducciôn im p ortan te.

3. En relaciôn a la variable ansiedad perturbadpra ( A j) .

H IPO TES IS , 3.1.! Esta hipôtesis queda confirm ada pues la reducciôn de la ansiedad,

de un modo general, si queda reducida, aunque no presents valores significativos en

ninguna com paraciôn entre pares de medidas.

HIPO TES IS , 3.2.: El cambio que se v e rific a en el grupo de con tro l es m fnim o, y de

ninguna manera sig n ificatlvo .

4. En relaciôn al Neuroticism o

H IP O T E S IS , 4 . I . : Esa c ie rta disminuciôn del N e u ro tic is m o , probablem ente debido

en el grupo A a la reducciôn del tartam ud eo, y en el B, ademâs, al tra ta m ie n to

d ire c to , por Consejo Psicolôgico y P sico terap ia de los probiem as y conflictos del

tartam ud eo, si se v e rific a am pliam ente ya que se hallan valores sign ificatives en

las com paraciones post; entre B y C , de los 3 meses; y e n tre A y C , y B y C de los 6

meses del seguim iento.

H IP O T E S IS , 4 .2 .: C ie rta m e n te el grupo de con tro l C , no tra ta d o , no re fle ja

sensiblem ente, y menos s iq n lfic a tiv a m e n te , la reducciôn del N euroticism o .


266

2.7. C O N C LU SIO N ES

Las conclusiones més im portantes, que a nuestro juicio , podemos re a liz a r, a la iuz

de todo el proceso anterio r de anâlisis estadfsttco y de comprobaciôn de hipôtesis, se

podrlan red ucir a las siguientes:

1 * L a e fe c tiv id a d en la reducciôn del tartam udeo en los dos grupos expérim entales,

tre n te al grupo de control, probablem ente es debida a la intervenciôn logopédica,

que en este caso, ha si do a través del procedim iento del ritm o verbal.

2 * L a m ayor reducciôn del tartam udeo en el grupo B, probablem ente es debido

ademâs de a la intervenciôn logopédica, al tra ta m ie n to por el Consejo Psicolôgico y

la Psico terap ia, que tra ta de apoyar la interven ciô n logopédica m ediante el

tra ta m ie n to directo de los conflictos y probiemas personales relaciôn ados con los

aspectos negatives de las cogniciones, de la em ocionalidad y del com portam iento.

3* Los cambios com portam entales verificados en la disfiuidez tartam u d a , probable-

m ente conlleven, como se ha visto en este trabajo c lln ic o , cambios actitudinales en

relaciôn a sus componentes coqnitivos y emocionales.

4S E l tra ta m ie n to directo de los problèmes personales relacionados més o menos

estrechem ente con el tartam ud eo, probablem ente prépara el camino al tra tam ie n to

verbal quiténdo obstéculos personales, disponiendo positivam ente, y motivando al

sujeto, pero sobre todo, dando garanties de perm anencia en la m ejorfa.

5* Probablem ente el tartam udeo pueda superar su tartam ud eo reduciéndolo s ig n ifi-

c a tlv a m e n te , aunque persistan, durante tiem po indeterm inado, niveles im portantes

de ansiedad; pero el tra ta m ie n to d irecto de los problèmes de ansiedad condicionada

y de las cogniciones negativas puede contribuir a reducir la misma ansiedad, y, en

todo caso, a controlarla m ediante su conscienciaciôn y su aceptaciôn.

63 Los probiemas neurôticos del tartam udo probablem ente se deban al mismo

tartam udeo, y no viceversa. Segûn se desprende de este trabajo la reducciôn del


267

tartam ud eo conlleva reducciôn de actitudes negativas y de niveles altos de

N e u ro tic is m o , dada la situaciôn c o n flic tiv a en e l entorno social.

79 La interven ciô n del tartam udo deberfa hacerse, como se ha evidenciado

a n te rio rm e n te , de un modo in te g ra tlv o , desde ia v e rtie n te fisiolôgica, y psicolôgica

(conductual y psicodinâm icam ente) con la p artic ip a ciô n , en equipo, de logopeda y

psicôlogo, para centrarse en el sujeto, como persona, que tartam ud ea.


268

2.8. D ISC U SIO N G E N E R A L

O iacurriendo a través del proceso experim ental y discutlendo los aspectos més

im portantes del mismo llegamos, en este apartado, a los siguientes puntos:

19 L a evaluaclén de las variables se ha realizado en los cuatro momentos P r e ,

Post, 3 meses y 6 meses del seguimiento), y a través de tareas bastante

representatlvas del habla corriente (lenguaje m em orizado, narraciôn descriptive,

le c tu re de gran d iflc u lta d y lectu ra de gran d ific u lta d tanto sin té c tic a cimo

fon ética pero solo en la s itu ic ié n especffica de clfnica como se suele hacet en

trabajos como este. C ie rta m e n te esta situaciôn no es représentative de todas las

m ultivariadas situaciones reales del tartam udeo; pero la realizaciôn extracUnica es

d iflc il, y, en nuestro caso p racticam en te imposible. Esto es una lim itaciô n . O tra,

es, en relaciôn con la variable tartam udeo, el haber u tilizado en la medida sôlo el

p arém etro frecuencia (el més frecuente en. estes estudios), pero el use de otros,

como duraciôn del momento del tartam udeo, medida de respuestas autonômicas,

intensidad del tartam udeo, e tc ..., entraRa ta l d ific u lta d que p récticam en te en

nuestro caso, como en muchos otros, es Im practicabble; pero hay que reconocer que

es o tra lim itaciô n.

Respecte a le muestra de sujetos, es puram ente incid ental, lim ita d a , y c ie rta ­

m ente no representative de la poblaciôn de tartam udos de una ciudad como Madrid.

Esto signlfica que las inferencias del trabajo , no pueden extenderse si no a los

mismos resultados del trabajo, de los cual estâmes to talm en te convencidos.

Y en general, respecte a la evaluaciôn del tartam udeo, hay que a firm e r con Hood

(1976) que es un problema de procedimientos evaluativos, que no estân, hasta el

présente resueltos, que seguimos con métodos p recientfficos y con una falta

évidente de le s t fiables y vélidos objetivam ente, y que es necesario pasar de la

subjetividad a la objetivtdad c ie n tffic a .


269

Lo que hemos afirm sdo acerca de la evaluaciôn del tartam ud eo, en més o en

menos, lo podrfamos a m p llar a la evaluaciôn de las restantes variables.

29 En relaciôn a ia e fe c tiv id a d de los tra tam ie n to s para los grupos expérim en­

tales, afirm am os en p rim e r lugar una e fe c tiv id a d cla ra en la reducciôn de la

frecuencia del tartam udeo en el P o s t-te ra p ia , de los grupos A y B (no tan ta como

presentan autores representatives como R yan y Van K irk , 1974 a y b; W ebster,

1974, 1979, e tc ...) y en mayor grado en el B que en el A; el descenso de puntuaciôn

en las otras variables es menor y no se corresponde absolutam ente con la reducciôn

del tartam udeo. Para hacer més p atente esta correspondencia o fa lta de correspon-

dencia re la tiv a , en la reducciôn de puntuaciôn m edia de los grupos, en las cuatro

variables, hacemos las siguientes observaciones:

1) se evidencia una m éxim a puntuaciôn de los grupos A y B, en las c u a tro varibles,

en el m om ento evalu ative p re -tra ta m ie n to . Esto induce a a fîrm a r una relaciôn en

este caso, e n tre gravedad m éxim a de tartam ud eo y gravedad m éxim a en a c titu d

negativa al tartam ud eo, en ansiedad perturbadora ( A j ) y en N euroticism o .

El grupo de control no evoiuciona siqn lfic a tiv a m e n te respecte a ninguna variable

a io largo de las cuatro evaluaciones.

2) el orden de reducciôn de puntuaciôn media, en las cuatro variables, de los

grupos A y B, a lo largo del proceso e v a lu a tiv e es el slguiente, reduciéndolo a

diagram a:

Orden de reducciôn Variables Grupos y Evaluaciones

T art A c t. Aj N.

1 B,post B,post B,post B,post

2 B,3 M 8 ,3 M 8 ,3 M 8 ,3 M

3 8 ,6 M 8 ,6 M A ,post 8 ,6 M

4 A ,6 M A ,post 8 ,6 M A ,post

5 A ,3 M A,3 M A ,3 M A ,6 M

6 A,post A ,6 M A ,6 M A ,3 M
270

Segûn este esquema:

a) en el grupo B, se aprecla el mismo orden de reducciôn en tartam ud eo y A ctitu d

n egativa, y en tartam ud eo y neuroticism o, como si entre estas variables hubiese

una correspondencia entre m âxim o de gravedad y el orden de disminuciôn de la

puntuaciôn.

No ocurre lo mismo en reducciôn de tartam udeo y de Ansiedad (A ^).

b) en el grupo A , de menor reducciôn de tartam udeo, no se h alla ninguna

correspondencia ordinal entre disminuciôn de tartam udeo y reducciôn de puntua-

clôn en las otras variables, como si a menor reducciôn en tartam udeo no

correspondiese ordinalm ente la misma reducciôn en la puntuaciôn de las otras

varibles.

c) el nûm ero de correspondenclas entre ôrdenes de reducciôn de puntuaciôn, segûn

el diagram a a n te rio r, respecte a las cuatro variables, de los grupos A y B, en las

cuatro evaluaciones es el slguiente:

GRUPOS
A B TOTAL

1) e n tre - t a r t . y a c t. 1 3 4

- t a r t . y A^ 1 2 3

-ta rt. y N . 0 3 3

2) e n tre -a c t. y A^ 2 2 4

-a c t. y N . 1 3 4

3) entre - A j y N . 0 2 2

TOTALES 5 15 20

De este nuevo diagram a, como especificaciôn del anterior se podrlan b arer las

siguientes inferencias:

a) nûmero alto (15 ) de correspondencies entre ôrdenes de reducciôn, en

el grupo B, como si a mayor reducciôn de tartam udeo, correspondiese


271

m ayor relaciôn de reducciôn ordinal en las variables;

b) nûmero bajo (5) de correspondenclas entre ôrdenes de reducciôn, en

el grupo A, como si a menor reducciôn de tartam u d e o , correspondiese

menor relaciôn de reducciôn ordinal en las variables.

Todo io a n te rio r no p retende ser si no una serie deaspectos espectficos observados

en la relaciôn entre reducciones de puntuaciones médias de los grupos, en las

cuatro variables y respecte a los cuatro momentos evalu ativo s (véase M atric e s de

C o rrelaclones para el rig o r estadistico) sin que intentem os h acer extensivas estas

inferen cias a la poblaciôn de tartam udos, cuya m uestra u tillz a d a en el trab ajo no la

représenta.

N uestras inferencias no pueden Ir més allé de nuestras observaciones m uestrales.

Esto requerirfa nuevas Investigaciones.


-- 'i ’

3. B IB L IO G R A F IA
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4. AMEXOS
309

Proqram as u tilizado s en el C entro de Proceso de datos

P ara la com probacidn de hipôtesis planteadas en esta investlqaclôn, relacionadas

con la e fe c tiv id a d de la Intervenciôn logopédica y psicoterapeûtica se u tiliz ô la

program aciôn re fe rld a al A nova P a ra m é tric o de doble c rite rlo de clasificaciô n (3 x 4);

uno relacionado con la variable independiente del tra ta m ie n to realizado en los grupos,

segûn los très nivelas de interven ciô n, y o tro en relaciôn con los cuatro momentos

evaluativos del P R E -T R A T A M IE N T O , POST, y del seguim iento a los très meses y a los

sels meses. Tam bién se program aron y se re a liza ro n en dicho centro las m atrices del

c o e fic ie n te de corre la c ié n de Pearson, relacionadas con las variables, los momentos y los

grupos expérim entales y de con tro l.


310

H O JA - ESQ U EM A DE T A B U L A C IÜ N

F A C TO R E S D E D IS F L U ID E Z Y T A R T A M U D E Z

T o ta l P alab . em. T.SfIabas Em .


Sujeto C in ta Tiem po TOTAL
T . P a l. Flufdas jD is fl. jT a r t.
Tarea
T . S il. Fluides ;D is fl. ;T a rt.

I. A L T E R A C IO N E S VERBALES.

Repeticiones monosilâbicas ("CLO N U S")

D e palabra polisilébica.

de 2 Repeticiones
°1
" 3
^1
" 4
^2
" 5 "
^3
" 6
" 7 0 més "
^5
D e palabra monosllabica

de 2 R epeticiones
°2
3
^6
4 "
^7
5
^0
f» 6 "
^9
1» 7 0 més "
^10
Dj Repeticiones de palabra polisilâbica

D^ R ep etirlo n es de varias palabras

Dg Repeticiones de frase g ram atical

Prolongaciones arttcu ia to ria s sonoras ("Tonus").


311

de menos de 1"

" 1"
^11
" 2"
^12
" 3"
^13

^14 4"

" 5"
■^15
" 6"
" l6
" 7" G mâs.
" l7
^rolonqaciones - "Bloquées

de menos de 1"

1"
^18
2"
^19
3"
^20
4"
^21
5"
^22
6"
^23
7" 0 més.
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PAU SAS IN A P R O P tA D A S E N T R E SILABAS D E N T R O O E P A L A B R A

F recuencia y Duraciôn

PAU SAS tN A P R O P IA D A S - P R O L O N G ADAS E N T R E P A L A B R A S

F recuen cia y Duraciôn

PAU SAS G R A M A T IC A L E 5 "P R O LO N G A D A S " E N T R E FRASES

Frecuencia y Duranciôn

P A L A B R A S Q U EB R A D A S

A l principio.

En medio.

A l fin a l.
312

P A L A B R A S IN C O M P L E T A S PO R E L IM tN A C IO N D E SILABAS

A l principio

En medio.

A l final

CR ASIS

FRASES IN C O M P L E T A S P O R E L IM IN A C IO N I DE PA LA B R A S

A l principio.

En medio.

A l fin a l.

IN T E R P O S IC IO N E S

D e n tro de palabra.

E n tre palabras.

S U S TITU C IO N ES

C IR C U N L O Q U IO S

D E F IC IE N T E VO C A L IZA C K D N - A R T IC U L A C IO N

E specificar letras y Frecuencias.

R IT M O

T aq uifem ia (1 - 10)

B raq uifo m ia (1 - 10)

Festinaciôn (1 - 10)

D is rltm ia verbal

H abla escandida.

A L T E R A C IO N ES G R A M A T IC A L E S : M O R F O L O G IC A S ; S IN T A C T IC A S ;

S E M A N TIC A S ; Y F O N E T IC A S .

T EN SIO N F O N IC O - VE R B A L (1 - 10)
7 15

E S C A LA P A R A E V A L U A R L A G R A V E D A D D E L A T A R T A M U D E Z

D e l "Métodos de Diagnôgtico de Patologfas del habla", de W . Johnson, F .L . D a rle y ,

D .C . Sprlesterbach. N ew Y ork: H a rp e r and Row , 1967.

H a b la n te ...................................................................................... Edad............Sexo. . . . F ech a..................

Evaluaciôn.............................................................................................................................................................

Iden tificaciô n del que évalua. ............................................................................................................

0. No existe tartam udeo.

1. Tartam udeo muy suave.

- frecuencia: en menos del 1% de las palabras.

- duraciôn de la disfluencia; menos de 1 seg.

- patrones de disfluencia simple.

- no aparece asociado a "m ovim lentos del cuerpo, brazos, piernas o cabeza.

- tensiôn; muy poco perceptible.

Z. Tartam udeo suave.

- frecuencia: del 1 al 2 % de las palabras.

- duraciôn: si acaso, 1 seg.

- patrones de disfluencia sim ple.

- alquna asociaciôn a "m ovim lentos" del cuerpo, brazos, piernas o cabeza.

- tensiôn; poco perceptible.

3. Tartam udeo suavemente moderado.

- frecuencia: del 2 al 5% de las palabras.

- duraciôn: 1 seg. y no mâs.

- patrones de disfluencia norm alm ente simples (excepciones).

- ninquna a lte ra ciô n asociada a los "m ovim lentos".

- tensiôn perceptible, pero no muy perturbada.

4. Tartam udeo moderado.

- frecuencia: del 5 al 8% de las palabras.


314

- duraciôn! promedio de 1 seg.

- patrones de disfluencia que se c a ra c teriza n por una ocasional com plicaciôn del

"son!do" o "gesto feciai".

- alquna alteraciô n ocasional asociada a los "m ovim lentos".

- tensiôn ocasionalmente alte ra d a .

5. Tartam udeo m oderadam ente severo.

- frecuencia! del 8 al 12% de las palabras.

- duraciôn! promedio de 2 seg.

- patrones de disfluencia con alguna alteraciô n de "sonidos y "gestos faciales".

- alquna alteraciô n asociada a los "m ovim ientos".

- tensiôn consi st ente m ente perceptible.

6. Tartam udeo severo

- frecuencia! del 12 al 25% de las palabras.

- duraciôn! promedio de la disfluencia, de 3 a 4 seg.

- patrôn de disfluencia con notable alteraciô n de "sonidos" y de gestos faciales.

- notable alteraciô n asociada a los "m ovim lentos".

- tensiôn notable.

7. Tartam udeo muy severo.

- frecuencia: en més del 25% de las palabras.

- duraciôn: promedio de môs de 4 seg.

- p atrôn de disfluencia con muy notable pertu rb aciôn de "sonidos" y "gestos

faciales".

- muy notable perturbaclôn asociada a los movimlentos.


315

O B S E R V A C Î O N E S

1 .- Si esta evaluaciôn esté basada en una simple muestra de habla, entonces describe la

m uestra y la situacién de la misma.

2 .- Si la evaluaciôn esté basada en dos o més muestras de habla, entonces describe esas

varias muestras y las situaciones.

3 .- Si esta evaluaciôn no esté basada en una o en més muestras especfficas de habla o

en una o més situaciones especfficas, pero en cambio, abarca muchas observaciones

realizadas en una variedad de situaciones, en un periodo de tlem po, entonces indlca

el periodo abarcado y el principal tipo de muestras de habla y de situaciones

observadas:

Periodo de................................................................. a ..............................................................................

P rincip al tipo de muestras y situaciones;


316

E S C A L A IO W A D E A C T IT U D E S H A C IA L A T A R T A M U D E Z

D e "Los M étodos de diagnéstico de la patologla del habla", por W. Johnson, F .L . D a rle y y

D .C . Sprlesterbach.

N ew Y o rk : H a rp e r and Row, 1963.

N o m bre. . ...................................................................................................... Edad............ Sexo. . . .

Exam inador.....................................................................................................P u ntaje............... F echa.

Propésito de esta escala: Esto no es un test ni un exam en. Es una escala de actitudes

hacia la tartam u d e z. Para poder eyudar a los tartam udos, necesitam os conocer sus

actitudes y las actitudes de otras personas que estén en contacto con ellos. Por favo r,

sehala este cuestionario con tan to cuidado como puedas. Deseamos conocer tus a c ti­

tudes. No dudes en subrayar lo que pienses. Por fav o r, rellena prim e ram eute los

siguientes espacios vacfos. No tengas en cuenta aqueltos ftem s no aplicables a tf.

- Extension de tu educacién:

- Ensefianza p rim a ria ...........................................................................................................................................

- Ensefianza secundaria........................................................................................................................................

- Estudios universltarios. ............................................................................................................. .. ..............

- 2,H a acudido a cursos de correcciOn del habla? SI........................................N o ................................

- ;.Qué fam llJares tuyos han tartam udeado?.............................................................................................

iC u é l era la gravedad de la tartam ud ez de ellos?.

iCon cuéntos tartam udos d iferen tes a tus fam ilia re s has estado relacionado? ,
317

- iC u à l era la gravedad de su tartam ud ez? ....................... ........................................................................

- i T u ta rta m u d e z es notable? Sf............................ N o ............................. Si contestas st, m arca en

ta siguiente escala el grado de gravedad. Indlca el grado haciendo una cruz en el lugar

apropiado.

Suave Moderado Severo

- iC u fin to s hermanos varones tienes? Indlca las edades. .

- iC u â n ta s hermanas tienes?...................................................... Indlca las edades .

P R O C E D IM IE N T O

Ahora estés preparado para contestar la prueba que com ienza en la siguiente hoja. Como

respuesta a cada Ite m , pon una cruz en la p arte que m ejor re fle je tu a c titu d . T rabaja lo

més répldo posible. No emplees mucho tiem po analizando cada frase. M arca todos los

Item s. Si no estés seguro de tu a c titu d , m arca la més aproxim ada.

Recuerda; Como respuesta m arca con una cruz lo que m ejor re fle je tu propia actitud .
318

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1. Si comiendo en casa, una persona esté a punto de

tartam u d e a r, deberla cam biar esta palabra por o tra y

sequir.

2. Cuando alguien habla ante un grupo de amigos, deberla

hablar més despacio o prolongar los sonidos para e v ita r

e l tartam ud eo.

3. U n tartam ud o no deberla tom ar p arte en un debate.

4. U n sujeto deberla p re fe rir guardar silencio antes que

tartam u d e a r delante de una chica con la que esté en

una fies ta .

5. Un esposo que tartam udea deberla in te n te r que su

m ujer contestase a las llamadas de teléfono o de la

puerta.

6. Si, m ientras se presentan dos amigos, uno cree que va

:i tartam u d e a r, deberla prolongar el sonido final de la

palabra precedente o decir a -a -a , hasta que créa que

podré d ecirla bien.


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7. Si un padre pienss que va a tartam u d e a r al hablar,

deberla e v ita r h ab la r a su h ijo del sexo y del m a tr i-

monio.

8. Si una chica va en coche con el chlco que le gusta y

piensa que va a tartam u d e a r, deberla hablar lo menos

posible.

9. Si una chica tartam ud ea no deberla presentarse para

tra b a ja r en un alm acén como vendedora.

10. Un tartam ud o deberla hablar lo menos posible cuando

esté en una fies ta .

11. Una chica o chico que tartam ud ea no deberla ser je fe

de p atru lla de un grupo de "scouts".

12. Si tO tartam udeas no deberlas p repararte para Jefe de

ventes.

13. Una persona deberla avergonzarse si tartam ud ea inien -

tras cuenta algo que ha ieido en un libro.


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14. U n tartam udo no deberla presentarse voluntario a ser

delegedo de clase.

15. D eberlas avergonzarte si tartam udeas en una asamblea

del coleglo.

16. U n tartam udo no deberla presentarse a subdelegado de

clase.

17. SI piensas que vas a tartam ud ear por teléfono, debe­

rlas lle n a rte de coraje y decir "no voy a tartam udear".

18. SI una persona esté contando una historia en una fiesta

y piensa que va a tartam ud ear en un palabra, intentaré

buscar o tra palabra més fé c il.

19. Si una persona cree que tartam ud earé cuando solicita

un trabajo como conserje o p o rte ra , deberla esperar,

hasta que pudiese superar su tartam udeo.

20. Si uno va a visitar a un amign a su casa y se le

pregunta a gué le gustarla jugar, un tartam udo debe­

rla eleg ir un juego en el que tuviese que hablar poco.


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21. Si una persona va a tartam ud ear m ientras habla en

clase, deberla hablar més a lto y actuar con més

seguridad.

22. U n conductor de autobus deberla avergonzarse si ta r ­

tam udea al d ec ir e l nombre de una c alle.

23. U na muJer que tartam ud ea deberla e v ita r ir a cornprar

un sombrero a un almacén si cree que la vendedora

sentirla pena por e lle .

24. Si una persona tartam udea dando una respuesta en

clase, deberla p a ra r y em pezar de nuevo.

25. U na persona no In te n ta ré contar chistes a o tra persona

del sexo opuesto, si cree que tartam udearé al hacerlo.

26. U na chica deberla avergonzarse si tartam udea' m ien­

tras dice el nom bre de su acompaPiante, cuando se lo

présenta a aiqûn amigo.

27. U n tartam udo deberla tra b a ja r en ocupaciones que

requieran h ablar poco.


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28. U n a vendedora se avergonzarla si tartam udea m ientras

vende algo.

29. U n a persona deberé e v ita r d irig ir una charla en la

iglesia o en el colegio si cree que va a tartam u d ear.

30. U n tartam udo deberé estar en casa escuchando la

radio o viendo la T .V . antes que ir a discutir en grupo

en donde tartam u d e a ré si tiene gue hablar.

31. Si un chico cree que va a tartam u d e a r m ientras pide a

una chica que le acompaOe a una fies ta , deberla

d esistir, esperando a gue su habla sea més fluida.

32. Si cree que va a tartam u d ear, un esposo e v ita ré hablar

en un cena dada por uno de los amigos Intirnos de su

m u je r, para no avergonzarla.

33. En la iglesia, si una persona cree gue va a tartam ud ear

m ien tras présenta a unos amigos, deberla esperar

hasta gue sienta que tartam ud ea menos.


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34. Una vendedora aentirS verqOenza si tartam ud ea al

vender un libro a un hom bre.

35. U n profesor que tartam ud ea deberé o cu ltarlo sustitu-

yendo palabras d if Id le s por otras més féciles.

36. U n tartam udo no in te n ta ré ser abogado.

37. U na esposa que tartam u d ea deberla in te n ta r e v ita r la

correcciOn de su m ari do y hablar despacio o prolongar

los sonidos hasta que créa que podria decir m ejo r las

palabras.

38. U n joven no deberé prepararse para vendedor si es

tartam udo.

39. U n profesor no exiglré a los aiumnos tartam udos que

hablen en clase.

40. I In tartam udo no deberla ser conductor de autobus.

41. Si una persona tartam ud ea en clase, deberla sentir

léstim a por él.


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42. Si conocidos vienen a v is ita r a la fa m itia , un ta rta m u ­

do deberla dejar la conversacién a otro m iem bro de la

fa m ille que no tartam ud ea.

43. Cuando en una reuniôn dan a e le g ir entre dos juegos,

donde en uno sea necesario hablar mucho, y en e l otro

no, un tartam udo deberla eleg ir ei segundo.

4 4 . Una m u jer que tartam ud ea e v ita ré reuniones y conver-

saciones con amigos influyentes de su esposo.

45. U n peluquero que tartam ud ea e v ita ré hablar m ientras

c o rta el pelo.
325

S T U T T E R IN G S E V E R IT Y IN S T R U M E N T (551) de G .D . R IL E Y , 1972

-sll abas
- R epeticiôn de
1. Frecuencia (A 6 B, no ambos) de
-sonidos

- Prolonqaciôn -Sonora

-silenciosa ("bloquée")

M uestra m inim a de 150 palabras.

A . para "lectores". U sar 1 y 2. B. para 'no. lectores

1. "H ablar sobre el trabajo" 2. "L ectu ra" Descripciôn g ré fic a y conversar

Porcentaie Puntuaciôn % Puntuaciôn % Puntuaciôn

1 2 1 2 1 4

2-3 .3 2-3 2 2-3 6 15

4 4 4-5 5 4 8 T o ta l

5-6 5 6-9 6 5-6 10 Puntuaciôn

7-9 6 10-6 7 7-9 12 Frecuencia

10-14 7 17-26 8 10-14 14 A ô B,no A B

15-28 8 27 y més 9 15-28 16 A. 1 2 =

29 y més 9 29 y més 18 B. =

2. Duraciôn

Estim aciôn de la duraciôn de los 3 bloquées més prolonqados Puntuaciôn

- fuqaz................. .. ....................................................................................... 1

- medio segundo....................................................................................... 2

- 1 segundo............................. ..................................................................... 3 25

- 2-9 segundos ............................................................ .... ................................................................................................ 4 Total

- 10-30 segundos....................................................................................... 5 Puntuaciôn

- 31-60 " .......................................................................................... 6 Duraciôn

- més de 60 ".... ............................................................................................................................................................. 7


326

3. C oncom itantes ffsicos

A. Estim aciôn de su gravedad. Puntuaciôn

- N o p erc e p tib le , en absolute....................... ........................................... 0 30

- N o p erc e p tib le , a menos que se o b s e rv e .......................................... 1 T o ta l

- Poco p erceptible para un observador "causal"............................... 2 Puntuaciôn

- O is tra c tiv o (que a tra e la atenciôn y distrae del habla. . . . . . 3 Concom itantes

- Muy d is tra c tlvo .............................................................. FIsicos 4

- A p ariencia grave y penosa........................................................................... 5

B. C la s ific a c iô n

1) distractivos-audlbles! Todos los concom itantes audibles, gue acompaPian

ai tartam udeo, como : carraspear, d ec ir "a" rep etid am ente, respirer

ruidosam ente, silbar, goipear los sonidos...

Z) dlstractivos-no audibles:

a) muècas o gestos de ia cera: C uenta cualquier m ovim iento anorm ai o

tensiôn como, presionar ios iablos, apretarios, parpadear, sacar la iengua,

m ovim iento incoordinado de m andibules...

Se con tab iiizen aunque no form en p arte dei mismo bloqueo.

b) movim ientos de ia cabeza, como to rc e ria para e v ita r la m irada del

oyente, m ire r hacia abajo, re co rrer con ia vista la habiteclôn, m ira r hacia

a rrib a ...

c) m ovim ientos de ias extrem idades como baiancear ios pies o ios brazos,

a g ite r nerviosam ente aigo en ia m ano...


327

T o ta l puntuaciôn TABLA 1. Para c o n v e rtir la "puntuaciôn to ta l absoluta"

3 param étres en % y "escala de gravedad" (N = 109)

19 P u n t. T o ta l Percent!! (% ) Gravedad Tartam udeo

29 . 0-5 0-4 Muy suave

39 , 6 -8 5-11 Suave

9-13 12-23

14-15 24-40

16-19 41-60 Moderado

2 0-23 61-77

24-27 78-89 G rave

28-30 90-96

31-45 97-100 Muy grave

N . y A .A . del sujeto:

Edad jSexo ;Fecha

Exam inador

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