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Tipo de publicación

Nº Referencia bibliográfica
Libro Cap. Art.
1

Colomer, T. 2010. La didáctica de


la literatura: temas y
X
líneas de investigación e
innovación
Mendoza. A. 2004. La educación
liteararia. Bases para la formación X
de la competencia literaria.
Cardenas, A. 2009. Literatura,
pedagogía y formación en valores.
En: Enunciación.Nº 14, núm. 2/ X
julio-diciembre de 2009 Bogotá,
Colombia

3
Cerillo.P. 2007. Literatura infantil
4 y juvenil y educación literaira X
Cerrillo.P.2014. El poder de la
5 literatura X
Colomer. T.2001. La enseñanza de
la literatura como construcción
6 del sentido. X
Cerrillo.P. 1988. Clasicos e hitos
7 literarios X
Mendoza. A. 2008. Función de la
literatura infantil y juvenil en la
formación de la competencia
8 literaria X
Rosenblatt. L. 1933. Literatura
9 como exploración X
Castrillon.S. 2003. Presencia de la
literatura en la escuela. Revista
10 nodos y nudos X
Pastoriza.D. 1962. El cuento en la
11 literatura infantil. X
Altamirano.C y Sarlo B.1984.
Literatura/sociedad. X
Descriptor

Enseñanza de la literatura/ Cultura

Modelo didáctco/ Enseñanza de la


literatura/ Cultura

Literatura

Textos literarios/ Uso de los textos


literarios
Placer Lector/ Rol Docente

Enseñanza de la literatura

Didáctica de la literatura

Educación literaria
Literatura

Función del profesor

Función de la crítica/ Función del


docente como crítico

Educación literaria
Literatura/ Cultura/ Sociedad

Didáctica /Formación Literaria/


Lector

Texto literario

Texto literario/Cultura/Didáctica
Literatura/Sentido

Sentido

Sentido

Literatura/ Construcción de sentido

Sentido/ Literatura

Enseñanza de la Literatura

Función de la literatura
Función de la literatura

Función de la literatura

Pedagogía de la literatura

Literatura/Sociedad

Literatura

Literatura
Valores/Sentido/Literatura

Literatura/Sentido/ Formación

Pedagogía/Literatura

Literatura/ Función Pedagógica

Literatura
Literatura

Lectura/ Placer de leer

Enseñanza de la literatura

Literatura

Valor educativo de la literatura


Literatura

Enseñanza de la literaura

Enseñanza de la literatura

Competencia Literaria

Competencia Literaria
Lectura literaria

Literatura

Lectura

Censura/ Educación de los niños

Sociedad/Literatura

Literatura
Literatura

Libertad

Literatura

Poder de la literatura

Literatura
Teorias literarias

Enseñanza de la literatura

Educación literaria

Textos literarios

Educación literaria/ Lectura literaria


Formación humanistica/Clasicos/
Educación literaria

Clásico

Clásicos

Formación literaria/ Competencia


literaria

Educación literaria/Placer lector


Creación literaria/Cultura literaria

Clásicos/Educación literaria

Literatura infantil y juvenil

Competencia Literaria
Competencia Literaria/
Competencia lectora

Intertexto

Función literatura infantil y juvenil

Objetivo de la competencia literaria


Competencia literaria

Lector competente

Lectura/Competencia literaria

Profesor de literatura

Literatura
Lector

Lector

Obras literarias

Profesor de literatura/ Enseñar

Labor del maestro de literatura

Literatura

Literatura
Valor de "escape"

Individuos

énfasis individualista

Profesor de literatura/ experiencias

Estudiante

Literatura/ Sociedad
Educación

Literatura/Patrón cultural

Atención del alumno/ Imaginacion


social

Literatura
Literatura/ Cultura

Literatura

Curriculo/Literatura

Literatura

Lectura crítica

Espacios

Espacios/Literatura
Literatura/ Espacios

Literatura

Cuento

Edad/ Cuento

Cuento/Moraleja

Literatura infantil
Escritor/ Cuento
Cita (pág)

La enseñanza de la literatura resulta muy sensible a los cambios producidos en


los
mecanismos de producción cultural y de cohesión social de los distintos
momentos históricos. Ello se debe a que la literatura se sitúa en el campo de la
representación social, refleja y configura valores e ideología, y participa en la
forma de institucionalizarse la cultura a través de la construcción del
imaginario colectivo. Pag 1.

El modelo didáctico surgido de estas premisas ha sido enormemente estable.


El
estudio escolar de un manual de historia con fragmentos antológicos y
ejercicios
explicativos ha constituído la práctica de la enseñanza de la literatura,
entendida como acceso a la cultura, al menos hasta la presente década de los
setenta. Además de su estabilidad en el tiempo, el modelo ha sido, también,
esencialmente el mismo desde la escuela primaria a la universidad, en el bien
entendido que los alumnos de todas las edades (es decir, que todos los
ciudadanos) formaban una misma comunidad de lectores en potencia (a través
de la «noticia» de los autores y de su reverencia anticipada) o en acto. Pag 2

En este sentido, la teoría literaria ha coincidido recientemente con la


psicología
cognitiva y otras múltiples disciplinas en considerar la literatura como un
instrumento social utilizado por los individuos para dar sentido a la
experiencia, para entender el presente, el pasado y el futuro, para iluminar su
propia entidad como personas y como miembros de una colectividad, así como
para explorar los límites y posibilidades del lenguaje. Pag 7

Se postula que los textos literarios no presentan propiedades retóricas


especiales sino que, bien al contrario, la literatura es capaz de englobar todo
tipo de discursos- no responden a un concepto universal y objetivable de
literatura, sino a un uso social de comunicación regido por unas convenciones
que regulan una relación cooperativa entre el lector y el texto. pag 7
La investigación sobre la lectura y sobre los procesos
de aprendizaje insistieron en que la implicación del lector
suponía un requisito esencial para el progreso de la competencia literaria.
Justamente el placer y la gratificación obtenidas
por el lector a lo largo de sus lecturas fueron vistas
como el motor del desarrollo de su dominio literario.Si la literatura ofrece
una manera articulada de reconstruir la realidad y de gozar estéticamente de
ella en una experiencia personal y subjetiva, parece que el papel del
enseñante debería ser, principalmente, el de provocar y expandir la
respuesta provocada por el texto literario y no, precisamente, el de enseñar
a ocultar la reacción personal a través
del rápido refugio en categorías objetivas de análisis, tal y como sucedía
habitualmente en el trabajo escolar. Pag 8

A propósito de enseñar literatura. Todorov señalaba que << el problema es el


enfoque cronologico-histórico; centrarse en una literatura y eludir las otras; no
hay metodos mejores>>. Señalaba tambien la necesidad de atender a los que él
llama <<aspectos internos>> que se ocupan de la literalidad/ categorias
literarias a través de experiencias prácticas; y de las facetas externas, que se
refieren a la vinculación de la obra literaria con otros hechos de civilización,
cultura, artístico.. Pag 2

La didáctica de la literatura ha de plantearse que el objetivo escencial y


genérico de la formación y educación literaria de los alumnos de un
determinado nivel escolar tiene un doble carácter integrador: aprender a
interpretar y aprender a valorar y apreciar las creaciones de signo estetico-
literario. Pag 3

La educación literaria (educación en y para la lectura literaria) es la


preparación para saber participar con efectividad en el proceso de recepción y
actualización interpretativa del discurso literario.
La literatura es un conjunto de producciones artísticas que se definen por
convencionalismos estético culturales y que en ocasiones es un reflejo del
devenir del grupo cultural Pag 3

La función del profesor de literatura se organiza entre su rol de mediador en el


acceso a las producciones literarias, su función de intérprete crítico de los
textos, su función de mediador en la exposición de metodologias de análisis y
las funciones docentes, que se consideran escenciales, de formador y de
estimulador o animador de lectores (Mendoza,2002) Pag 5

La función de la crítica no es sólo la de elaborar un mero juicio, reseña o


comentario de las obras, sino esencialmente la de justificar y analizar los
conceptos, las ideas directrices o los convencionalismos de época o tendencia
literaria que aportan criterios para una interpretación coherente, adecuada,
aclaradora. La función del profesor como crítico es la de potenciar una
comunicación más inteligente y, sobre todo, signifivativa con la obra literaria,
abriendo nuevos enfoques, sugerencias o perspectivas que indican en los
diversos aspectos de este ámbito de comunicación. Pag 6

La educación literaria forma parte de la formación cultural del individuo. Esta


consideración enlaza con el planteamiento didáctico que actualmente se
presenta para el tratamiento de la formación literaria, que toma como eje
principal la actividad del lector en el proceso de recepción, intengrando en él
las relaciones entre los sistemas sociales y culturales, los sistemas retoricos y
las estrategias del discurso y los sistemas de ritualización y simbolización de
lo imaginario que incluye la creación literaria. Pag 9
Es bien sabido que la literatura resulta ser un hecho social y cultural concebido
y desarrollado por una individualidad, dentro de un mometo historico, en un
contexto socio-cultural determinado. En ese sentido conviene, conviene
recordar las palabras de U. Weisstein (1975: 33): «Es en un mismo círculo
cultural donde hay que buscar aquellos puntos de contacto que la tradición,
consciente o inconscientemente, ha conservado en el pensamiento, en el sentir
y en las facultades creadoras de sus gentes y que al aparecer casi
simultáneamente podríamos denominar courants communs».

Los objetivos de la formación/educación literaria se orientan a enseñar a


valorar con matices diversos las producciones de cada época; como efecto de
esta educación resulta el matizado concepto de lector, como receptor activo,
que participa, coopera e interactúa con el texto; en ello está la base didáctica
para la educación literaria. Pag 13

«El texto literario no ha de comprenderse en función del objeto exterior (el


mundo, la sociedad, el autor), sino como elemento de un vasto sistema
textual [...] La intertextualidad permite pensar la literatura como un sistema
que escapa de una simple lógica causal: los textos se incluyen los unos a los
otros y cada nuevo texto que entra en ese sistema lo modifica, pero no es el
simple resultado de los textos precedentes; es, a la vez, su pasado y su futuro».
(Rabau, 2002: 15) Pag 10

El texto literario se presenta como una unidad semiótica, es decir como un


exponente cultural que esta condicionado, en su creacion y en su recepción,
por factores de la cultura en que se inscribe. De ahí la complejidad que
confluye en el tratamiento didáctico de la literatura para poder transmitir a los
alumnos ideas y conocimientos tan complejos y entrelazados como los que
sugieren en palabras de T. S Eliot (1962: 173): «Cada literatura tiene unas
fuentes que le son propias, profundamente arraigadas en su historia, pero
también hay otras fuentes, al menos de la misma importancia, que se
comparten con otras literaturas». Pag 10
El papel divergente de la literatura magnifica la expresión de lo analógico que
distancia las facultades humanas de lo concreto, objetivo y explora la
realidad a través de los sentidos y la imaginación, permitiéndole al hombre
recrear lo visible y crear lo posible. Por eso, la literatura tiene un gran poder
formativo y humanístico que se revela a través de la esfera axiotímica del
sentido. Pag 7

Gracias a esta travesía del sentido, es posible comprender la manera como la vida
humana sienta posiciones, adopta actitudes y confluye con su carga vivencial en el
desarrollo de simbolismos y de sentimientos que se sincretizan en valores
(Rubinstein, 1967) cuya fuerza expresiva genera nuevos sentidos desde contextos
axiológicos a partir de los cuales se puede apuntar a la totalidad compleja que es la
actividad humana. Pag 7

El sentido no surge de la ceguera ante la realidad, no es neutro ni inocente,


obedece al carácter cosmovisionario del conocimiento y desarrolla principios
fundamentales de conducta a partir de la intersección de los campos lógico y
analógico, que generan la plenitud de lo expresable, de lo conocido, de lo
creado, de lo inacabado. Pag 7

la literatura da cuenta de las evidencias primarias que dan sentido a la


existencia humana como experiencia de la relación yo / mundo / otro. Así, la
realidad avistada desde la literatura, más que un referente extrínseco, es la
configuración de lo que la gente siente, quiere, piensa, sabe y valora de ella.
Pag 8

El sentido en literatura es producto analógico transductivo o conjunción


sincrética de imágenes, indicios y símbolos que le dan
mundo al deseo y al recuerdo, al sentimiento y a la emoción, a la
fantasía y la ficción. Pag 8

En lo concerniente a la faceta cognitiva, la enseñanza de la literatura


pretende varios fines: Desarrollar la capacidad para percibir vitalmente
el mundo, el hombre y la sociedad; para abrir el conocimiento a las formas
analógicas y, en consecuencia, contribuir a la transformación de los
modelos cognitivos de aprendizaje. Pag 8

Con respecto a la dimensión estética, interesa a la literatura


fomentar la expresión y la creatividad a través del
ejercicio de la sensibilidad y de la imaginación. Pag 8
En relación con la ética, le corresponde consolidar actitudes y valores acerca
de la vida humana que impliquen la formación para la responsabilidad y el
desarrollo de una sociedad respetuosa
de la persona y la visión crítica de la riqueza cultural, social e histórica del
hombre. Pag 8

Con esa finalidad, corresponde a la literatura potenciar conocimientos,


capacidades, actitudes y valores, y dotar al hombre de herramientas para
afrontar la vida y ponerla al servicio de su humanización desde los perfiles de
una analéctica crítica y creativa. Pag 8

La pedagogía de la literatura, al acometer estas tareas, debe vincular la


construcción del conocimiento y del comportamiento con las tendencias
centrales de la acción del individuo sentir, imaginar, pensar, actuar pero,
también, con la capacidad expresiva y con la cultura, como totalidad de
sentido devida humana. Pag 8

El sujeto se produce en la heteroglosia social a la cual acude la literatura para


enriquecer estéticamente el lenguaje y deslizarse entre la complejidad del
sentido, configurando la distancia, el diálogo, la participación, la divergencia,
como manifestaciones netas del intento de existir y convivir, de construir la
existencia del hombre rodeado y condicionado por otros. Pag 13

La literatura, entonces, conduce a una educación en valores anclada, como lo


dice Freire (1997: 35), en la “corporeidad del ejemplo”, en la
actitud responsiva frente al otro, en el reconocimiento y el respeto por la
diferencia. Pag 18

La sensibilidad y la imaginación, así como el conocimiento analéctico, son las


fuentes estéticas creadoras de este espacio. Y el llamado, la búsqueda y el
encuentro con el otro, serán los cronotopos de su expresión. En esa
dirección, para Sábato, “la literatura no es un pasatiempo ni una evasión, sino
una forma –quizá la más completa y profunda de examinar la condición
humana” (1983) Pag 16
En este universo se producen los valores como síntesis simbólica de la esfera
axiotímica, y como expresión analéctica de lo vivido; el fundamento es la analogía a
través de la cual se manifiesta el sentido diferencial de la experiencia, ambiente
desde donde se potencian las actitudes y las acciones humanas, y se configura la red
simbólica con que se responde al contexto histórico-cultural de la trama axiológica y
tímica del sentido. Es así como los nexos entre valores y literatura provienen del
símbolo como expresión de una experiencia vivencial, configuración imaginaria y
contextualización histórica-axiológica (Oñativia, 1978: 110) de la vida. Pag 7

La propuesta engarza sus raíces al poder de la extraposición y a la


configuración arquitectónica que brinda la literatura, donde se produce un
excedente de conocimiento, de visión, de sensibilidad y de imaginación que
alimenta el sentido, que introduce nuevas formas de percibir el mundo,
diversas maneras de sentirlo y de imaginarlo. Estas son posibilidades que el
maestro de literatura no puede desaprovechar a la caza de la contra-palabra
(Bajtín, 1992: 142) como herramienta y ámbito de la formación de los
estudiantes de los diversos niveles de educación formal. Pag 17

En relación con los valores estéticos, la pedagogía, más que orientarse a


los consabidos juicios de valor, debe contribuir al desarrollo de vivencias en
torno a la literatura como generadora de miradas que configuran la realidad
de manera saturada, distinta, profunda; a verla desde puntos de vista
extraños, que rebasen los límites de lo lógico, ofrezcan saturación
perceptiva, apuntalen la agudeza sensorial, convocando, en dosis adecuadas,
los ángulos de la intuición, el instinto, las emociones, los sentimientos, los
afectos, el juego, el sueño, la imaginación y el entendimiento. Pag 12

Con esa finalidad, corresponde a la literatura potenciar conocimientos,


capacidades, actitudes y valores, y dotar al hombre de herramientas para
afrontar la vida y ponerla al servicio de su humanización desde los
perfiles de una analéctica crítica y creativa. Es preciso, entonces, re-
conocerle a la literatura una función pedagógica que se deriva de los
principios formulados y de los ámbitos de la formación integral del hombre,
en particular, con el conocimiento analógico, los valores, la lectura y la
escritura. Pag 8

La literatura oral primero y la literatura escrita después nos permiten rastrear


toda la historia de la humanidad, sin duda porque la Literatura ha sido uno de
los medios de comunicación, de expresión y de cultura más importantes de
los que ha dispuesto el hombre. Pag 9
La literatura nos ofrece mundos diversos sin necesidad de decirnos qué
opinión debemos tener de ellos: las lecturas literarias en libertad nos
permiten entender e interpretar el mundo en sus realidades complejas,
diversas y, en muchos casos, también ambiguas. Pag 12

La lectura despierta el gozo intelectual de las personas, eso que


solemos denominar como el «placer de leer», que no es más que el
gozo que representa en el lector la ampliación de conocimientos, el
acceso al saber o la comprensión de otros mundos y culturas. A ese
«placer» sólo se llega con el tiempo, primero por medio de la lectura
comprensiva (competencia lectora), y después con la lectura literaria
(competencia literaria). Pag 14

En cualquier caso, el profesor o el futuro profesor debiera asumir


un concepto de la enseñanza de la literatura diferente del que ha prevalecido
hasta hace unos pocos años. Dicho concepto se basaría, al
menos, en estos cuatro pilares:
1. La defensa del atractivo de la lectura de la obra literaria en sí
misma.
2. La aceptación de las interpretaciones personales que cada receptor haga
de la lectura de la obra literaria.
3. La concienciación sobre los valores formativos de la lectura literaria.
4. El trabajo simultáneo de lectura significativa y escritura significativa. Pag
18

Muñoz Molina ha dicho que la literatura es un «lujo de primera necesidad» y


es que la función estética de la literatura no es algo banal o accesorio, sino
esencial, porque hace posible un conocimiento crítico del mundo y de la
persona. pag 19

Aunque han sido muchas las propuestas de interpretación de la naturaleza de


la literatura, algunas de las realizadas en los últimos años han coincidido al
afirmar el valor educativo de la literatura, considerándola una vía privilegiada
para acceder al conocimiento cultural y a la interpretación de las diversas
formas de vida del hombre y, con ellas, a la identidad propia de cualquier
colectividad. Pag 20
La literatura, como conjunto de historias, poemas, tradiciones, dramas,
reflexiones, tragedias, pensamientos, relatos, comedias o farsas, hace posible
la representación de nuestra identidad cultural a través del tiempo,
registrando al mismo tiempo la interpretación que nuestra colectividad ha
hecho del mundo, permitiéndonos conocer los progresos, las
contradicciones, las percepciones, los sentimientos, los sufrimientos, las
emociones o los gustos de la sociedad y de los hombres en las diferentes
épocas. Pag 20

Probablemente, lo que hoy se necesite, más que enseñar literatura de


acuerdo al concepto tradicional referido, sea enseñar a apreciar la literatura,
o, en todo caso, poner a los alumnos en disposición de poder apreciarla y
valorarla. Pag 21

De este modo, la enseñanza/aprendizaje de la literatura debe tener unos


objetivos que cumplan el logro de esa competencia; de una enseñanza de la
literatura que atendía, sobre todo, al conocimiento de movimientos, autores
y obras, se debe pasar a una enseñanza que busque que el alumno aprenda a
leer, a gozar con los libros y a valorarlos: es decir, a hacer posible la
experiencia personal de la lectura, que, por su parte, conllevará un
conocimiento cultural variado, un análisis del mundo interior y la capacidad
para interpretar la realidad exterior. Pag 22

La competencia literaria no es una capacidad innata del individuo, sino que se


llega a adquirir con el aprendizaje, dificultado por esa complejidad referida,
que es una consecuencia de las implicaciones que para la recepción tienen
numerosos aspectos que forman parte del propio hecho literario: la relación
con el contexto, que la obra literaria sea oral o escrita, que pertenezca a un
género literario o a otro, que se considere una obra
canónica o clásica, etc. Pag 23

También debemos saber que en la competencia literaria intervienen factores


variados: desde los lingüísticos a los psicológicos, pasando por factores
sociales, históricos, culturales o, por supuesto, literarios; por ello, no es
descabellado considerar la nueva educación literaria como la unión de una
serie de factores que posibilitan la maduración personal, destacando, por sí
misma, la experiencia lectora, entendiendo como tal también la que se
produce en la etapa anterior al aprendizaje de la lectoescritura, en la que la
literatura oral aporta una experiencia literaria que ayuda a formar un
imaginario personal en el niño prelector. Pag 24
No debemos olvidar que la lectura literaria nos transportará siempre a algún
mundo, en el que viviremos aventuras reales o en el que conoceremos
hechos maravillosos protagonizados por hadas, encantadores, magos o
héroes épicos; en el que se nos mostrarán costumbres y formas de vida de
animales y de personas, del pasado y del presente, de países remotos y hasta
del llamado «país de las maravillas». Pag 13

La literatura no puede cambiar el mundo, pero sí a las personas, y estas, con


sus acciones, pueden ayudar a hacer un mundo mejor, más solidario, libre y
justo. Si la literatura no tuviera la capacidad transformadora de provocar en
los lectores emociones o respuestas nunca vividas, los dictadores no la
hubieran visto como un peligro y una
amenaza para su poder Pag 5

La lectura aporta al lector criterio propio, capacidad para el juicio crítico,


conocimiento del mundo. Pag 5

En LIJ, como en el resto de la literatura, han existido y existen censuras


“soterradas”, debido a que quienes dirigen la educación de los niños se
muestran, a veces, más preocupados por controlar la información que se les
transmite o los conocimientos que se les enseñan, que por su formación
integral como personas, en la que el desarrollo de un pensamiento propio
debiera ser más importante que ciertos aspectos morales o doctrinales que
se les imponen. Pag 11

En una sociedad que sobrevalora el consumo, el espectáculo, la frivolidad y el


éxito efímero, no es fácil encontrar apoyos a los valores formativos, no solo
educativos, de las humanidades, que han propiciado importantes
logros del saber; pero ello no justifica que la literatura, como las demás
Humanidades, sea considerada en algunos ámbitos del poder un “lujo
cultural prescindible”, pues es depositaria de conocimientos que debieran
ser obligatorios en una sociedad de personas libres, juiciosas y críticas, al
tiempo que es el mejor vehículo para satisfacer la necesidad
que el hombre ha tenido de comunicar mensajes a los demás. Pag 13

Pero la literatura, en muchas ocasiones, ha sido un instrumento que ha


servido para adoctrinar, moralizar o enseñar modelos, sobre todo en la
infancia y la adolescencia. Sin embargo, los lectores, con su aprobación o su
rechazo, han seleccionado y, por tanto, perpetuado lo que más les ha
interesado o gustado. Pag 13
La literatura es como un depósito universal que alberga la memoria colectiva,
en la que se juntan historias y sueños, emociones y sentimientos, llantos y
risas, luces y sombras, vientos y calmas, de escritores de todas las culturas y
tiempos que quisieron que sus obras estuvieran siempre a disposición de
todos los lectores, fuera cual fuera su época o su lengua: la literatura como
depósito de vida y como memoria de las palabras. Pag 14

La humanidad debe reivindicar, a través de sus instituciones, la libertad de las


personas en toda su dimensión, también la libertad para leer cualquier libro,
porque es un derecho y porque, en muchos casos, se ha demostrado que es
una forma de apartarse de dogmatismos y doctrinas impuestas, ofreciendo
posibilidades múltiples de interpretación. Pag 14

La literatura estimula la imaginación, desarrolla el pensamiento crítico y libre,


aumenta el conocimiento y es una inagotable experiencia estética y creativa,
tanto cuando nos habla de profundas tristezas, injusticias, muertes o
desamparos, como cuando nos habla de alegrías y amores, o nos transmite
consuelo. Pag 15

Ese es el poder de la Literatura que, durante miles de años, ha sido


inspiración e intérprete de importantes realidades históricas, culturales y
sociales, con capacidad para proporcionar libertad personal, juicio crítico y
opinión propia a quien practica asiduamente su lectura. Pag 15

La buena literatura siempre nos enseña algo importante del mundo y de la


vida con su capacidad para transformar lo cotidiano en extraordinario y lo
extraño en familiar, pero el mensaje de una obra literaria no debe ser
unívoco: debemos tener la impresión de que al leerla aprendemos, pero sin
saber muy bien qué. La buena literatura siempre se impone a los dedos
acusadores, a las delaciones, a los índices prohibitorios, a las persecuciones:
es el triunfo del arte, de la belleza, de la escritura; es el desciframiento que la
lectura literaria hace de la vida y que cobra todo su sentido en un cuento de
hadas, una tragedia clásica, un romance juglaresco, una fábula, una novela
picaresca, una comedia de enredo o un poema de amor. Pag 15
Las teorías literarias, por otra parte, evolucionaron desde los planteamientos
formalistas y estructuralistas, tanto hacia la consideración de los factores
externos del funcionamiento social del fenómeno literario, como hacia los
factores internos de construcción del significado por
parte del lector. Pag 4

Si el modelo decimonónico de enseñanza de la literatura se basaba en la idea


de la adquisición de un patrimonio, puede decirse, como hace Bronckart
(1997), que se trata esencialmente de un patrimonio de los debates humanos
sobre las interpretación del mundo. Pag 5

Es desde este valor formativo que puede afirmarse que el objetivo de la


educación literaria es, en primer lugar, el de contribuir a la formación de la
persona, formación indisolublemente ligada a la construcción de la
sociabilidad y realizada a través de la confrontación con textos que explicitan
la forma en la que las generaciones anteriores y las contemporáneas han
abordado y abordan la valoración de la actividad humana a través del
lenguaje. Pag 5

En segundo lugar, la confrontación entre la diversidad de textos literarios


ofrece a los alumnos la ocasión de enfrentar la diversidad social y cultural, al
tiempo que se inician en las grandes cuestiones filosóficas abordadas a lo
largo del tiempo. Pag 5

Entender la educación literaria como un aprendizaje de interpretación de los


textos ha renovado su enseñanza en las aulas (Colomer,
1997a). Centrarse en la lectura literaria conlleva una práctica educativa que
se desarrolla a través de dos líneas de fuerza: la lectura directa de los textos
por parte de los aprendices y la lectura guiada para enseñarles la forma de
construir sentidos cada vez más complejos.
Pese a todo, e independientemente de que seamos partidarios
de una lectura de los clásicos en las aulas (de Secundaria Obligatoria
y Bachillerato) lo cierto es que la formación humanística debe
sustentarse –entre otros pilares– en la lectura de los clásicos, puesto
que albergan gran parte de la cultura y la tradición del mundo,
porque son modelos de escritura literaria, porque favorecen la
educación literaria, son una herencia dejada por nuestros antepasados
y porque han contribuido a la formación de un imaginario cultural
que ha aportado una peculiar lectura del mundo en sus diferentes
épocas. Pag 14

Cerrillo (2013a: 89) concluye que debemos entender como clásico un


libro capaz de sobrevivir a la barbarie del desprecio intelectual
injustificado e irracional y, por supuesto, a la lectura que hacen
lectores de varias generaciones, un libro que sobrevive a su presente,
a su contexto e, incluso, a su autor

Los clásicos pueden ayudar mucho a la educación literaria de los


adolescentes y jóvenes, contribuyendo a la formación de su imaginario
colectivo. Pag 23

Una buena formación literaria que contemple la lectura de los


clásicos debería orientarse hacia una práctica de la “intertextualidad”
que fomente el desarrollo de la competencia literaria por medio de un
aprendizaje significativo basado en actividades con textos. Pag 24

El objetivo de la educación literaria debe ser que los jóvenes alcancen el


placer de leer por leer, una tarea que no es fácil, pero por la
que merece la pena todo esfuerzo. Es cierto que este objetivo no
siempre es sencillo de conseguir cuando un adolescente se enfrenta a la
lectura de un texto clásico, por admirable y magistral que este sea,
porque se encontrará con ciertas dificultades que seguro entorpecen su
comprensión del texto, como el vocabulario, el contexto en que fue
escrita la obra, las causas que pudieron provocar la redacción de la
misma, etc. Por eso es tan importante la buena selección de episodios y
fragmentos de estas obras, de modo que el primer acercamiento a los
textos clásicos haga posible el desarrollo del gusto estético, el
conocimiento de lo sucedido en otras épocas y contribuya a su
educación literaria. Pag 27
La creación literaria no es un ejercicio aislado de los demás sistemas
culturales. Los textos literarios de la antigüedad grecolatina, de las culturas
orientales o del mundo medieval pueden ayudar a la formación cultural del
lector juvenil de manera claramente interdisciplinar. La cultura literaria que
transmite la escuela introduce al alumno en un imaginario colectivo
mediante el llamado canon formativo (Mendoza, 2003: 364), una de cuyas
referencias son los clásicos. Pag 24

En definitiva, este tema de los textos clásicos, como cualquier


cuestión relacionada con la educación literaria, debe ser abordado desde
una perspectiva crítica, evitando siempre el dogmatismo y la
intransigencia de cara a conseguir nuestro objetivo final: el
acercamiento de los más jóvenes a literatura y, en este caso, a los
clásicos. Obras que portan la esencia de la mejor literatura, pero que
posiblemente necesitarán de estrategias como la lectura fragmentada o
las adaptaciones, siempre teniendo en cuenta los riesgos que estas
conllevan. Pag 28

En este estudio, en el que se considera la función de las obras de la


Literatura Infantil y Juvenil en la formación de la competencia literaria,
hay que destacar que estas obras son las primeras manifestaciones
(orales o escritas) estéticas y de creación a través del lenguaje desde las
que el individuo accede a la cultura de su grupo y que son las
mediadoras del primer encuentro del lector con el sistema semiótico de
literatura. Pag 1

 la competencia literaria es una necesidad en cualquier orden de la vida


cotidiana y no sólo en situaciones de recepción literaria. La apelación
del texto publicitario a los referentes literarios es una muestra de que la
competencia literaria se proyecta no sólo en la recepción de
producciones estéticas, sino que participa en múltiples actos de
comunicación y relación sociocultural. Pag 3
La competencia literaria y la competencia lectora mantienen una
estrecha interdependencia. Por una parte la competencia lectora es un
componente de la competencia literaria, pero, a su vez, esta se desarrolla
en gran medida en función de las habilidades lecto-receptoras del
individuo y de sus aplicaciones en múltiples casos de recepción. La
competencia lectora es la llave que abre el acceso a la interacción entre
el texto y el lector, pero también al goce estético. Pag 6

se entiende que el intertexto del lector es el esencial conjunto de


saberes, estrategias y de recursos lingüístico-culturales que se activan a
través de la recepción literaria para establecer asociaciones de carácter
metaliterario e intertextual y que permiten la construcción de (nuevos)
conocimientos significativos de carácter lingüístico y literario que se
integran en el marco de la competencia literaria. A su vez, el intertexto
del lector potencia la actividad de valoración personal a través del
reconocimiento de conexiones y del desarrollo de actitudes positivas
hacia diversas manifestaciones artístico-literarias de signo cultural. Pag
7

Con esta primera aproximación sobre el carácter intertexual de la


literatura comienzo por señalar una doble función de la literatura infantil
y juvenil respecto al desarrollo de la competencia literaria. En primer
lugar la función de proyectar y mantener los valores, formas, estructuras
y referentes de la cultura; y, en segundo lugar, la función de destacar
que las peculiaridades del discurso y de los géneros literarios se basan
en la reelaboración de modelos y estructuras presentes en la tradición
literaria. Pag 9

De los rasgos de la funcionalidad de la CL así como de las fases y niveles de su


desarrollo que se han mencionado se colige que el objetivo de la formación
de la CL es formar lectores que autónomamente estén preparados para gozar
de los textos y para llegar a establecer valoraciones e interpretaciones. Pag
19
La competencia literaria permite reconocer, identificar, diferenciar
producciones de signo estético-literario. La presencia de la competencia
literaria se constata a partir de su actuación, es decir, a partir de los efectos
-comprensión, reconocimiento estético, actitud lúdica, goce artístico o
intelectual...- y reacciones que el mensaje provoca en el receptor. Pag 21

Podría afirmarse que un lector competente (en términos de lector ideal)


es el que coincide con el denominado lector implícito, que es el previsto
por el autor como destinatario ideal de sus textos. Por ello se le concibe
como un lector dotado de específicos conocimientos previos que le
permitan identificar e interpretar legítimamente las referencias textuales,
a través de una activa cooperación de su intertexto, en la que intervienen
las ineludibles aportaciones de las variables personales. Pag 22

Tras su lectura podrá comprobarse si la personal competencia literaria


permite identificar los siguientes aspectos texto: el género (narrativa,
novela de aventuras), la tipología textual: narrativa, el punto de vista del
narrador, el tema, el argumento, la obra a la que pertenecen; y también
habrán permitido formular expectativas sobre las características de la
obra, de la acción, del carácter del protagonista... Pag 33

El profesor de literatura sera el primero en admitir que trata inevitablemente


con las experiencias de los seres humanos en sus diversas relaciones
personales y sociales. Él podra señalar que asi lo impone la naturaleza misma
de la literatura. Pag 31

Cualquiera que sea su forma, poema, novela, drama, biografia, ensayo, la


literatura vuelve comprensibles las miradas de formas en las cuales los seres
humanos hacen frente a las infinitas posibilidades que ofrece la vida. Y
siempre buscamos algun contacto estrecho con una mente que expresa su
sentido de la vida. Y tambien siempre en mayor o menor grado, el autor ha
escrito a partir de un esquema de valores, de un marco social o incluso,
quiza, de un orden cosmico. Pag 32
El lector procura participar en la visión de otro, obtener conocimiento del
mundo, sondear los recursos del espiritu humano, lograr discernimiento que
hara su propia vida mas comprensible. Pag 33

El lector debe permanecer fiel al texto del autor y estar alerta a las claves
potenciales relativas a personajes y motivos. Pero más aún debe tratar de
organizar o interpretar esas claves. Pag 37

Los jovenes que confrontan tales obras literarias estan construyendo su


sentido de los tipos de ajuste socialmente favorecidos en nuestra cultura. En
los libros encaran imágenes de la vida extraordianriamente interesantes, que
sin duda influiran en la cristalización de sus actitudes ultimas ya sean de
aceptación o de rechazo. Pag 45

El profesor de literatura, entonces, procura ayudar a seres humanos


particulares a descubrir las satisfacciones de la literatura. Enseñar llega a ser
una cuestión de mejorar la capacidad del individuo para evocar significado a
partir del texto, llevandolo a reflexionar de manera autocritica acerca del
proceso. Pag 52

La labor del maestro de literatura es propiciar interacciones fructiferas o, mas


precisamente, transacciones entre los lectores individuales y las obras
literarias individuales. Pag 52

En sus terminos mas simples la literatura puede ofrecernos una salida


emocional. Puede permitirnos ejercitar nuestros sentidos más intensa y
plenamente de lo que tenemos tiempo u oportunidad de hacer de otra
manera. Por medio de la literatura podemos disfrutar la hermosura o la
grandiosidad de la naturaleza y el esplendor exótico de paisajes en tierras
desconocidas. Además, puede brindarnos experiencias que de otro modo no
habria sido posible o prudente introducir en nuestras propias vidas. Pag 63

La literatura proporciona un vivir a través, no simplemente un conocer sobre:


no el hecho de que los amantes murieron jovenes y bellos, sino un vivir a
través de Romeo y Julieta… Pag 65
Las más grandes obras literarias pueden tener, para un lector determinado,
el valor de un "escape". Nuestra vida puede ser tan monotona , tan limitada
en su alcance, tan concentrada, en la supervivencia práctica, que la
experiencia de emociones profundas y variadas, el contacto con
personalidades calidas, sutiles, la comprension de vasta gama de las
capcaidades y los problemas humanos, nos puede ser negada excepto por
medio de la literatura. Pag 66

La meta es, fundamentalmente, lograr el desarrollo de individuos que


funcionen menos como manojos de hábitos automáticos, y mas como
personalidades flexibles, capaces de discriminar. Ya que solo estas
personalidades pueden gozar y comprender a plenitud nuestra gran herencia
de experiencias literarias. Pag 129

Hay aun otro factor condicionane que afecta que afecta la sensibilidad del
alumno hacia la literatura. El énfasis individualista de nuestra sociedad crea
una renuncia frecuente a ver las implicaciones que nuestras propias accione
tienen para los otros, o a comprender la validez de las necesidades que
motivan las acciones de los demás. Pag 116

Los profesores de literatura necesitan tomar en cuenta esta presión cultural,


ya que se opone tan directamente a la actitud mental que estan tratando de
provover. Porque la literatura; por su misma naturaleza, invoca la
participación en las experiencias de otros y la comprensión de sus metas y
aspiraciones. Pag 117

El estudiante traerá a su lectura el código moral y religioso asi como la


filosofía social que haya asimilado primordialmente de su familia y de su
comunidad de origen. Pag 118

La literatura misma no puede considerarse como aislada de las otras formas


de actividad de la sociedad. Más aún, las imágenes particulares de la vida que
presenta la literatura deberían ser enfocadas con sentido de complejidad
cultural de nuestra sociedad. Pag 183
La educación en esta era de transformación social tiene que cumplir fines
tanto críticos como constructivos. Por un lado la juventud necesita el
conocimiento y las herramientas intelectuales requeridos para la apreciación
crítica de los ideales y mecanismos sociales, viejos y nuevos. Por el otro
tienen que desarrollar impulsos emocionales positivos que estimulen la
percepción intelectual. Asi lograran liberarse de las actitudes antisociales y se
veran llevados a lograr un mundo que salvaguarde los valores humanos. Pag
202

El contacto prolongado con la literatura puede provocar una mayor


sensibilidad social. A través de cuentos, poemas y obras de teatro el niño va
cobrando conciencia de las personalidades de diferentes tipos de gente.
Aprende a ponerse imaginativamente "en el lugar de otro". Se vuelve capaz
de prever las posibles repercusiones de sus propias acciones en la vida de los
demás. Pag 207

La literatura puede desempeñar un importante papel en el proceso por


medio del cual el individuo se asimila al patrón cultural. Tal como el niño y el
adolescente adquieren imágenes de conducta y formas de pensar y sentir a
partir de las acciones y las vidas de quienes los rodean, los lectores pueden
asimilar esas imagenes de la experiencia que les ofrecen los libros, al
compartir las emociones e ideas del poeta, al participar en la vida de los seres
creados por el novelista, el dramaturgo, o el biografo. Pag 211

Si contribuye a centrar la atención del alumno en las emociones reales a


través de las cuales se ha introducido en vidas ajenas, puede reforzar el
poder de la literatura para desarrollar la imaginación social. Por tanto, en el
intento de fomentar una relación personal vital entre el alumno y la obra
literaria, el profesor estará haciendo, al mismo tiempo, una importante
contribución social. Pag 211

La literatura no sólo hace posible obtenerla experiencia de diversos patrones


del pasado y el presente, sino que ofrece la oportunidad de imaginar otros
nuevos y más deseables. Pag 218
La literatura puede desempeñar un importante papel aún mas constructivo
para el individuo. Sugerirle canales socialmente aprobados para la expresión
de sus impulsos. A un jovencito cuyas fantasias han asumido una forma
antisocial consistente se le puede dirigir, a través de obras de ficción y
biografias, hacia metas que la sociedad considera sumamente valiosas. Pag
229

La literatura actúa como una de las instituciones de nuestra cultura que


transmiten imágenes de conducta, actitudes emocionales en torno a diversas
relaciones sociales, y estandares sociales y personales. Pag 245

La literatura puede revelarle al adolescente la diversidad de posibles formas


de vida, pautas de relación y filosofías entre las cuales tiene la libertad de
escoger en una sociedad democrática heterogenéa y en rápido cambio. Pag
245

En la mayoria de los curriculos, la literatura aparece en la Escuela Básica


como auxiliar de la enseñanza de la lectura y escritura; en la Media gana
autonomia sólo para convertirse en un objeto de conocimiento para lo cual
se disecciona y desnaturaliza. Pag 6

En conclusión, la función estética de la literatura no es accesoria, es


fundamental. Permite ensanchar el conocimiento crítico del mundo y del sí
mismo; su rescate deberia constituir una de las metas prioritarias de la
escuela no solamente en su papel como formadora de lectores, sino en el de
formadora de seres libres y conscientes. Pag 8

Solo cuando la lectura es crítica e invita a la reflexión tiene valor liberador


para el individuo y para la sociedad, de lo contrario está siendo capitalizada
por las fuerzas que no desean transformaciones. Pag 9

Se requieren espacios figurados y físicos: espacios amables, aún dentro del


aula, destinados especialmente a la lectura sin la presión de la nota, y
espacios para la ubicación de los libros. Pag 13

La naturaleza de la literatura exige espacios no tradicionales. Su carácter


liberador implica un espacio liberador. Con seguridad no la podremos ubicar
dentro del curriculo, de la norma, de la regla, pero tampoco en el lado del
juego intrascendente que de igualmente la despoja de todo su poder. Pag 13
La literatura es incompatible con una enseñanza tradicional, pero innovar no
significa improvisar. Es preciso diseñar espacios que se despojen de las trabas
que impidan el dialogo, la reflexión, el debate. Pag 13

Sólo quiero reiterar la necesidad del rescate de las disciplinas humanisticas


en la educación, especialmente de la literatura, ya que, como dice Santos
Alonso " son las unicas, tanto hoy como a lo largo de la Historia, capaces de
salvar a la humanidad de calamidades tan peligrosas como el irracionalismo,
el fanatismo, la esclavitud de todo tipo o el materialismo brutal". Pag 13

"Cuento en general es la narración de lo sucedido o de lo que se supone


sucedido", nos dice Juan Valera, definición que admite dos posibilidades
aplicables al fondo y a la forma: cuento seria la narración de algo aconcentido
o imaginado; la narración expuesta oralmente o por escrito, en verso o en
prosa. Pag 15

En consecuencia, todo el que escriba para niños, o selec­


cione sus lecturas, deberá recordar que el cuento que sirve
para una edad o época infantil, puede no convenir para otra. Pag 30

En lo que respecta al fin moral. Éste habrá de desprenderse del cuento


mismo, tanto de la actitud y caracteres de sus personajes, como de su
desenlace; el niño lo alcanzará, tarde o temprano, sin necesidad de
moraleja. En la medida que el cuento toque su sensibilidad,
perdurará en su memoria afectiva y, acrecentado el deseo
de volver a leerlo, irá descubriendo lecciones insospechadas
que antes le hablan pasado inadvertidas. En esto, como en
todo lo que concierne al niño y también al adolescente­
hay que saber esperar. Pag 44

Creemos. en verdad. que si hay un equivoco, no reside


en hablar de una literatura infantil, sino en considerar que
por el hecho de ser para los niños queda eximida de las más
elementales condiciones artísticas exigidas a toda obra des­
tinada al adulto. Pag 47
Como ocurre en la literatura para adultos, aqui también
el escritor puede moverse en el plano de la realidad o en el
plano de la ficción. Así, según el tema que aborde. El cuento
será real o fantástico. Pag 201
Al mismo tiempo, la literatura le proporciona a la lengua nuevas
organizaciones de la experiencia social.12 La literatura produce nuevas
significaciones que, no siempre se encuentran como dato previo en el
lenguaje. Y, lo que es más, la literatura produce un grado de conciencia social
sobre estas significaciones nuevas, que puede incidir sobre la estructuración
de formas ideológicas discursivas de lo real social.
Comentarios

Es evidente que varios autores concuerdan en que la literatura no es


ajena al contexto social y que a su vez contribuye con la representación y
analisis del mundo, dandole al sujeto la posibilidad de reflexion y
construccion de sentido colectivo del mundo
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