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RESEÑA DEL ARTE CRÍTICO EN LIMA

Una de las razones por la que estamos empantanados en una


mediocre realidad -que parece reproducirse como una fatalidad- es
por la falta de memoria.

Si no tenemos memoria, nos manipulan. ¿Tenemos los artistas


limeños un referente de qué es lo que ha pasado en el proceso
artístico cultural de nuestra ciudad en las últimas tres décadas? Los
artistas, sus obras y los espacios en los que circulan éstas obras,
están ahí, los vemos pero ¿conocemos sus trayectorias, de dónde
vienen a dónde van o cuáles son sus objetivos?

Vengo sistematizando información sobre el arte alternativo de las


últimas tres décadas, a continuación una brevísima reseña de mi
Memoria del Arte Crítico en Lima.
A fines de los 70’s la cultura del migrante andino a la ciudad fue el
punto de partida de la creación artística “comprometida” (1). Hacia
mediados de los ochenta y en el contexto del desbande la izquierda
(post proceso asamblea constituyente/ elecciones presidenciales),
el núcleo de artistas, protagonista de este periodo se dispersó,
mientras en paralelo emergía una nueva generación con identidad
propia (*).

En una ciudad casi tomada por la informalidad e impactada por la


“guerra sucia” surge la generación de creadores que, con un
referente en el punk londinense y recogiendo la prédica anarquista
de Manuel González Prada (“romper el pacto infame de hablar a
media voz”), se expresa a través de una obra cruda, simple y
directa, son los “Subterráneos” (2) o simplemente “subtes”. Junto
con los músicos los pintores, arquitectos, poetas, filósofos, artistas
visuales, configuran un “enjambre de identidades diferenciadas que
se encuentran, comunican y autoafirman en un espacio colectivo
común". ¿Qué pasó con la movida subte? la agudización de la
espiral de la violencia a fines de los noventa y luego los
psicosociales implementados por Fujimori-Montesinos luego de la
captura de A. Guzmán (1992) crearon un ambiente cerrado a
cualquier expresión crítica.

Se abrió un periodo en el que las organizaciones defensoras de los


Derechos Humanos impulsaron y dieron apoyo a diversos eventos
por la vida (3).

Avanzada la década (1997-1998) movimientos de resistencia cívica


toman las calles para confrontar a la dictadura utilizando formas de
expresión simbólica cargados de contenido ético (4).

Es en este periodo (1999-2000) que el Arte Crítico pasa de ser una


resistencia artística marginal a ser una tendencia con perfil propio
en la escena cultural de Lima. Luego de la caída de la dictadura el
término “Arte Crítico” viene ahora a designar toda manifestación
artística que expresa conciencia crítica y responsabilidad social.

La invasión norteamericana a Irak (2003) es el contexto en el que


aparece en Lima la protesta global –heredera tanto del Mayo del 68
como de Seattle 1999-. Surge una nueva agenda que gira alrededor
de los estilos de vida alternativa. Cobran protagonismo las nuevas
modelos culturales, éticas y estéticas, como el Hip Hop y el graffiti,
propuestas ecologistas como el movimiento antitaurino y el pedido
de respeto y valoración de la diversidad cultural (5).

La creatividad del Arte Crítico tiene una intensa, extensa y compleja


trayectoria, ha construido una tradición propia que es suma de
experiencias.

(*) Más información sobre este periodo en Scribd:

http://www.scribd.com/doc/33097850/Herbert-Rodriguez-Movida-Barranquina-
1979-1984

Y en mi blog Controversiarte:

http://controversiarte.blogspot.com/2010/06/la-movida-barranquina-en-mi-
memoria.html

Herbert Rodríguez