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EL CAPITALISMO MODERNO PARA MAX WEBER

PRESENTA

Ena Paola Franco Meza

DOCENTE

Edgar Molina

UNIVERSIDAD POPULAR DEL CESAR

FACULTAD DE DERECHO, CIENCIAS POLITICAS Y SOCIALES

PROGRAMA SOCIOLOGÍA

VALLEDUPAR

2020
INTRODUCCIÓN

Weber define el capitalismo por la existencia de empresas que tienen como fin u objetivo
obtener el máximo de ganancia, y cuyo medio es la organización racional del trabajo y la
producción. Por eso plantea la existencia de empresas, que son las que en su deseo o
ambición genera más ganancias. En todas las sociedades conocidas hay individuos
ávidos de dinero; pero lo que ha sido raro y probablemente original, es que este deseo
tienda a satisfacerse, no mediante la conquista, la especulación o la aventura, sino
utilizando la disciplina y como consiguiente la ciencia. Una empresa capitalista persigue la
ganancia máxima mediante una organización burocrática. La expresión "ganancia
máxima" por otra parte no es del todo justa. Lo que constituye el capitalismo, no es tanto
la ganancia máxima como la acumulación indefinida. Lo que define al capitalista, es que
no limita su apetito de ganancia, y por el contrario está animado del deseo de acumular
cada vez más, de modo que la voluntad de producción viene a ser también infinita, cabe
recalcar como se menciono antereriormente con disciplina y sobre todo racionalidad.

OBJETIVOS:

 Dar a conocer las noción de Max Weber sobre el capitalismo moderno


 Tener en cuenta los pensamientos de Weber para analizar lo que esta pasando
con el capitalismo en Colombia

JUSTIFICACION

Para empezar hay que tener claro que la noción de Weber para que surgiera el
capitalismo empezó con la idea de que el individuo debe realizar un cambio cultural y un
cambio de mentalidad, en relación a esto el protestantismo hizo salir a la calle el
comportamiento de los conventos, donde los monjes trabajaban para glorificar a Dios. El
trabajo era una actividad buena en sí misma al margen del enriquecimiento personal.  El
sacrificio en el trabajo y el éxito económico no era seguido por una recompensa con
bienes terrenales sino como una prueba de ser los elegidos: la predestinación. Weber
hace la observación de que los calvinistas no hacían ostentación de sus riquezas,
gastándolas en tierras u objetos de lujo sino al contrario (todos vestían de forma modesta)
y los beneficios los reinvertían continuamente generando así un círculo virtuoso,
convirtiendo en pocas generaciones un pequeño negocio familiar en una próspera
empresa. De manera muy general, Weber considera que uno de los aportes
fundamentales de este idea protestante fue el término profesión, el cual fue adquiriendo
significaciones diversas durante el desarrollo histórico de este acontecimiento religioso en
todas las sociedades.
Según ideas morales debemos medir qué tan grato era cierto trabajo para Dios y se debía
tener en cuenta, primero, criterios éticos; esto es, las ordenanzas de la confesión y que no
se cayera en el pecado; después, destacaba la importancia que tenían para la
colectividad los bienes que han de producirse. Con base en los dogmas, Weber afirmaría
que para el ascetismo resulta odiosa la figura despreocupada del nuevo rico, aunque la
actitud austera le merece toda suerte de glorificaciones. Además, según Baxter, el
hombre es un administrador; no es dueño de la riqueza, porque algún día entregará
cuentas a Dios de los bienes que le fueron concedidos. Esta idea, según Weber, es la raíz
más fuerte de la afinidad de la ética protestante con el capitalismo moderno.

Otras de las esferas que analiza Weber y es una de las más importantes es la de la
economía, la cual constantemente entra en tensión con la ética de convicción de las
religiones de salvación. Según este autor, la racionalización económica conmueve los
cimientos de la tradición sobre los que descansa la autoridad del derecho sagrado; como
mencionaba en el párrafo anterior todo lo que hagamos debe agradar a Dios, estamos
encerrados en un circulo dividido en dos de lo que esta bien y lo que esta mal que de
cierta manera genera una inequidad y desigualdad dentro de una misma sociedad. Desde
su perspectiva, la racionalización del protestantismo encontró lugar en el capitalismo por
sus postulados calvinistas, a diferencia del catolicismo, que a través de la caridad y de la
piedad hacia los necesitados no pudo desarrollar la racionalización que experimentó
el ethos protestante.

En Colombia pasa esto que dice Weber sobre el indivio, donde su idea es la siguiente; el
individuo moderno tiene como características principales la dedicación a la idea de
profesión como vocación, entre mas profesión más plata te ganas; el apego a las normas
universales y abstractas, que ha sido un arraigo cultural; y el hecho de que ha
deshumanizado sus labores, puesto que en el desempeño de su profesión no evidencia
amor, odio, ira o pasión, y además habita en un mundo que ha sido desencantado, al cual
él mismo tiene que racionalizar constantemente a través de una ética de la
responsabilidad o de la convicción.

Por eso el capitalismo en Colombia no surge, es desigual y uno de los más grandes retos
consiste en integrar esa masa enorme de informalidad que ahoga la aparición de las
instituciones propias del capitalismo moderno, estas que solo son útiles para el estado y
su falsa democracia al momento de censarlos, ese es el único momento en la cual estos
son útiles para el Capitalismo desigual de Colombia. El disfuncional modelo de utilización
de la tierra perpetuado desde el pasado colonial deteriora la movilidad social necesaria
para que un asalariado pueda prosperar en la medida de su esfuerzo, no hay apoyo
salarial por parte de esa burguesía que menciona Weber para las microempresas, no las
dejan surgir porque solo pueden las de ellos y aquí volvemos a la desigualdad. Si el
mercado no remunera apropiadamente el trabajo de empresarios y asalariados, no
podemos esperar que Colombia rompa el círculo vicioso de desigualdad en que ha estado
inmersa desde tiempos remotos.