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La primera referencia de la planta del café se localiza en los relatos del siglo lX mientras

que el café como bebida se mencionaba por primera vez en las leyendas árabes. Al parecer
el cultivo de café se inició en Etiopía en el año 575 aunque hasta el siglo XIII empezó a
tostarse. De Etiopía se difundió a la península de Arabia y de allí a constantinopla y
Venecia. Hasta finales del siglo XVIII llegó a Europa.
Aun cuando las plantas que contienen cafeína pueden haber sido empleadas por sus
efectos farmacológicos antes de la historia registrada, sólo se aisló y se dio nombre a la
sustancia cuando el interés por la química de las plantas floreció en Europa a principios del
siglo xix.
La historia científica de la cafeína comenzó en 1819, cuando, como informa Henry Watts en
su Dictionary of Chemistry [Diccionario de química] (1863), Friedlieb Ferdinand Runge aisló
por primera vez el compuesto del café. En 1827, un científico llamado Oudry descubrió en el
té un compuesto al que llamó «teína», del que supuso que era un agente diferente, pero
que más tarde Jobat, otro investigador, demostró que era idéntico a la cafeína. La cafeína
pura es un polvo amargo, altamente tóxico y fácilmente soluble en agua hirviente; está
clasificada como estimulante del sistema nervioso central y analéptico, una droga que
restaura la fuerza y el vigor. Después de ingerir la cafeína, ésta se absorbe rápida y
completamente y pasa al torrente sanguíneo, que la distribuye por todo el cuerpo. La
concentración de cafeína en la sangre alcanza su máximo después de treinta a sesenta
minutos de haber sido consumida y, debido a que tiene una vida promedio de entre dos y
media y diez horas, la mayor parte de la sustancia se elimina antes de doce horas.

Para el siglo XX, la vida cultural de la cafeína, transmitida a través del consumo de café y té,
estaba tan entretejida con los hábitos sociales y los afanes artísticos del mundo occidental
que la baya del café había llegado a ser el cultivo comercial más rentable de la tierra, y el té,
la bebida más popular del mundo. Aun cuando la sustancia química cafeína permaneció
desconocida durante mucho tiempo, tanto el café como el té fueron reconocidos siempre
como drogas y suscitan muchos más comentarios, interés y preocupación sobre sus efectos
físicos y mentales, que ahora atribuimos a su contenido de cafeína, que sobre su disfrute
como bebidas.​ [1] [2]

La cafeína y la teofilina son derivados de la metilxantina que, en cantidades moderadas, se


encuentran en bebidas como el café, té, mate o chocolate. Aunque sus efectos no sean tan
fuertes como los de la cocaína o anfetamina, son estimulantes del sistema nervioso central
(SNC). En dosis moderadas producen una mejora del rendimiento mental y físico y reducen
el cansancio y el sueño. Dosis altas pueden producir ansiedad y disforia, así como
trastornos del sueño. Incluso con dosis bajas la cafeína puede actuar como estímulo
discriminativo. Las xantinas, en una u otra forma, se han utilizado desde la antigüedad, de
ahí sus nombres: teofilina (hoja divina) y teobromina (alimento de los dioses).​[3]

Estructuralmente, las xantinas son derivados purinérgicos formados por los heterociclos
pirimidina e imidazol condensados, dando lugar a las metilxantinas, cafeína (1,3,7
trimetilxantina), teofilina (1,3 dimetilxantina) y teobromina (3,7 dimetilxantina) (fig. 1). Las
sales que forman estos compuestos son fácilmente solubles.​[3]
Figura 1​. Fórmula química de las metilxantinas. ​[3]

Figura 2.​ Estructura de la cafeína.

Espectro IR.

El espectro infrarrojo de la cafeína se tomó por la técnica ATR (Attenuated Total Reflection)
Figura 3.​. Espectro infrarrojo de la cafeína obtenida en el laboratorio.

Se observa en 3110.86 cm−1 para los compuestos aromáticos, se observan bandas de baja
intensidad por los estiramientos C-H, que usualmente se observan a 3150-3050 cm−1 . La
banda en 2952.53 cm−1 se relaciona con la presencia de grupos metilo en la estructura,
estas usualmente se encuentran entre 2850- 2960 cm−1 . La banda cercana a 1650 cm−1 se
relaciona con la absorción del enlace C-N. Cerca de 1692 - 1650 cm−1 se observa señal de
los grupos carbonilos presentes. Por las señales observadas se relaciona el espectro con el
encontrado en la literatura de la cafeína.
Bibliografía

[1]. WEINBERG, Bennett Alan; BEALER, Bonnie k. “​El mundo de la cafeína. La ciencia y la
cultura en torno a la droga más popular del mundo” ​Tenzontle. [Pdf recuperado de:
http://www.fondodeculturaeconomica.com/subdirectorios_site/libros_electronicos/desde_la_i
mprenta/017555R/files/publication.pdf]

[2]. GIL, Angel. ​“Tratado de nutrición”​ Edición 2. Tomo II. Composición y Calidad nutritiva de
los alimentos.

[3]. ​Moratalla, R. “Neurobiología de las metilxantinas” Trastornos Adictivos. Instituto Cajal. CSIC.
Madrid. España. 2018
https://www.elsevier.es/es-revista-trastornos-adictivos-182-articulo-neurobiologia-las-metilxantin
as-13128596

[4]. Colaboradores de Wikipedia. Cafeína [en línea]. Wikipedia, La enciclopedia libre, 2019
[fecha de consulta: 30 de mayo del 2019]. Disponible en
https://es.wikipedia.org/w/index.php?title=Cafe%C3%ADna&oldid=115970117

[5]. TABLAS PARA LA INTERPRETACIÓN BÁSICA DE ESPECTROS EN LA REGIÓN


INFRARROJA. [PDF reucuperado de
http://depa.fquim.unam.mx/amyd/archivero/Tabla_de_IR_20785.pdf]