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Contaminación del aire

de interiores y salud
8 de mayo de 2018

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Datos y cifras
 Unos 3.000 millones de personas cocinan y calientan sus hogares con
fuegos abiertos y cocinas en los que queman biomasa (madera,
excrementos de animales o residuos agrícolas) y carbón.
 Cada año, más de 4 millones de personas mueren prematuramente por
enfermedades atribuibles a la contaminación del aire de los hogares
como consecuencia del uso de combustibles sólidos para cocinar.
 Cada año, 3,8 millones de defunciones prematuras debidas a
enfermedades no transmisibles, en particular accidente cerebrovascular,
cardiopatía isquémica, neumopatía obstructiva crónica y cáncer de
pulmón, son atribuibles a la exposición al aire de interiores
contaminado.
 Más del 50% de las muertes por neumonía en menores de 5 años son
causadas por partículas inhaladas en interiores con aire contaminado.

Contaminación del aire de interiores y energía doméstica: los 3.000 millones olvidados

Unos 3.000 millones de personas siguen cocinando y calentando sus hogares con
combustibles sólidos (es decir, madera, residuos agrícolas, carbón vegetal y
mineral y excrementos de animales), en fuegos abiertos y en cocinas con fugas.
En su mayoría son personas pobres que viven en países de ingresos bajos y
medianos.
Estos combustibles y tecnologías ineficientes para cocinar producen elevados
niveles de contaminación del aire de interiores dado que liberan elementos
nocivos para la salud, tales como pequeñas partículas de hollín que penetran
profundamente en los pulmones. En viviendas mal ventiladas el humo puede
producir concentraciones de partículas finas 100 veces superiores a las
aceptables. La exposición afecta particularmente a las mujeres y los niños, que
pasan la mayor parte del tiempo cerca del hogar.

Consecuencias para la salud


Anualmente, 3,8 millones de personas mueren prematuramente por enfermedades
atribuibles a la contaminación del aire interior causada por el uso de combustibles
sólidos ineficientes (datos de 2012) para cocinar. Entre esas defunciones:

 27% se deben a neumonía


 18% a accidente cerebrovascular
 27% a cardiopatía isquémica
 20% a neumopatía obstructiva crónica, y
 8% a cáncer de pulmón.

Neumonía

La exposición a la contaminación del aire de interiores casi duplica el riesgo de


neumonía en la niñez. Más de la mitad de las defunciones de niños menores de
cinco años causadas por infección aguda de las vías respiratorias inferiores se
deben a la inhalación de partículas del aire de interiores contaminado con
combustibles sólidos (OMS, 2014).

Accidente cerebrovascular

Casi una cuarta parte de todas las defunciones prematuras debidas a accidente
cerebrovascular (aproximadamente 1,4 millones de defunciones, la mitad de las
cuales corresponden a mujeres) se pueden atribuir a la exposición crónica a la
contaminación del aire de interiores provocada al cocinar con combustibles
sólidos.

Cardiopatía isquémica
Aproximadamente un 15% de todas las defunciones por cardiopatía isquémica,
que representan más de un millón de defunciones prematuras cada año, se
pueden atribuir a la exposición al aire de interiores contaminado.

Neumopatía obstructiva crónica

Más de una tercera parte de las defunciones prematuras debidas a neumopatía


obstructiva crónica (EPOC) entre adultos de países de ingresos bajos y medianos
se deben a la exposición al aire contaminado de interiores. Las mujeres expuestas
a altos niveles de humo en interiores tienen 2 veces más probabilidades de
padecer EPOC que las que utilizan combustibles más limpios. Entre los hombres
(que ya corren un alto riesgo de EPOC debido a las altas tasas de consumo de
tabaco), la exposición al humo de interiores casi duplica (multiplica por 1,9) ese
riesgo.

Cáncer de pulmón

Aproximadamente el 17% de las defunciones prematuras causadas cada año por


el cáncer de pulmón en adultos son atribuibles a la exposición a los carcinógenos
del aire de interiores contaminado por el uso de combustibles sólidos tales como
madera y carbón vegetal o mineral para cocinar. Las mujeres corren mayor riesgo
a raíz de su papel en la preparación de alimentos.

Otras consecuencias sanitarias

En general, las pequeñas partículas y otros contaminantes del humo de interiores


inflaman las vías respiratorias y los pulmones, dificultan la respuesta inmunitaria y
reducen la capacidad de oxigenación de la sangre.

Además, se ha demostrado la relación entre la contaminación del aire de interiores


y el bajo peso ponderal, la tuberculosis, las cataratas y los cánceres nasofaríngeos
y laríngeos.

La mortalidad debida a cardiopatía isquémica y accidente cerebrovascular también


se ve afectada por factores de riesgo tales como la hipertensión, la dieta malsana,
la falta de actividad física y el consumo de tabaco. Los factores de riesgo de
neumonía infantil incluyen la lactancia materna insuficiente, el bajo peso al nacer y
el humo de tabaco ajeno. En cuanto al cáncer de pulmón y la neumopatía
obstructiva crónica, el consumo de tabaco y el humo de tabaco ajeno también son
factores de riesgo importantes.

Repercusiones en la equidad sanitaria, el


desarrollo y el cambio climático
Sin un cambio sustancial de las políticas, el número de personas que dependen de
combustibles sólidos se mantendrá prácticamente sin cambios hasta 2030 (Banco
Mundial, 2010). Por otra parte, el uso de combustibles contaminantes supone una
pesada carga para el desarrollo sostenible.

 La recolección del combustible consume una parte considerable del tiempo


de las mujeres y los niños, lo que limita la realización de otras actividades
productivas y aleja a los niños de la escuela. En entornos poco seguros, las
mujeres y los niños se exponen a sufrir traumatismos y violencia mientras
recogen combustible.
 El hollín (partículas de hollín) y el metano emitidos por la combustión en
cocinas ineficientes son contaminantes que contribuyen considerablemente al
cambio climático.
 El hecho de que al menos 1200 millones de personas no tengan acceso a
la electricidad y de que muchas de ellas utilicen lámparas de queroseno para
alumbrarse expone a los hogares a niveles muy altos de partículas finas y
crea otros riesgos para la salud, tales como quemaduras y otras lesiones e
intoxicaciones por ingesta de combustible, además de poner trabas a otras
oportunidades de salud y desarrollo que requieren una buena iluminación,
como los estudios o las actividades artesanales y comerciales a pequeña
escala.

Respuesta de la OMS
La OMS presta asistencia técnica a los países para que realicen sus propias
evaluaciones y fomenten tecnologías y combustibles domésticos que preserven la
salud. La OMS está fortaleciendo la capacidad nacional y regional para hacer
frente al problema de la contaminación del aire de interiores mediante la
organización de talleres y promoviendo la elaboración de herramientas que
ayuden a diseñar y aplicar políticas relativas al consumo de energía en el hogar y
a hacer un seguimiento de las mismas.

Otras actividades de la OMS:


Nuevas directrices sobre calidad del aire y uso de combustibles en
los hogares

Para asegurar que el aire de la vivienda y de su entorno sea saludable, las nuevas
directrices de la OMS sobre calidad del aire y uso de combustibles en los hogares
contienen recomendaciones relativas a los tipos de combustibles y tecnologías
para proteger la salud, así como estrategias para la difusión eficaz de esas
tecnologías energéticas domésticas. Esas recomendaciones se basan en las
directrices sobre calidad del aire exterior de la OMS y las orientaciones de la OMS
sobre los niveles de contaminantes específicos en interiores.

Base de datos sobre energía en los hogares

La base de datos de la OMS sobre energía en los hogares se utiliza para realizar
el seguimiento de los progresos mundiales en la transición hacia combustibles y
cocinas mejoradas, y facilitar la evaluación de la carga de morbilidad relacionada
con la energía doméstica y la situación del acceso a la energía en los países de
ingresos bajos y medianos. Recientemente esta base de datos se ha ampliado
para incluir en ella, además de datos detallados sobre los métodos de cocción,
información sobre las tecnologías y los combustibles domésticos utilizados para
calentar e iluminar y sobre otros aspectos como el tiempo invertido en recoger
combustible.

Investigación y evaluación de programas

La OMS colabora con países, investigadores y otros asociados con el objeto de


armonizar métodos de evaluación en diferentes entornos, de modo que se puedan
evaluar con coherencia y rigor las consecuencias sanitarias, e incorporar también
la evaluación económica de las prestaciones de salud.

Liderazgo y actividades de promoción en los sectores de la salud, la


energía y el clima
Sector sanitario

En mayo de 2015, la Asamblea Mundial de la Salud adoptó por unanimidad una


resolución sobre la contaminación del aire y la salud, en la que se pedía la
integración de los problemas de salud en las políticas nacionales, regionales y
locales relacionadas con la contaminación del aire. El año siguiente, la Asamblea
Mundial de la Salud adoptó una "Hoja de ruta para una acción mejorada" y pidió
una mayor cooperación intersectorial para abordar los riesgos para la salud de la
contaminación del aire.
 

La OMS trabaja para integrar la orientación y los recursos de apoyo a la energía


doméstica limpia, en los instrumentos mundiales de las iniciativas de salud y de
apoyo para la toma de decisiones, entre ellos el Plan de acción mundial sobre
neumonía y diarrea o la Estrategia Mundial de Salud de las Mujeres, los Niños y
los Adolescentes, así como en otros aspectos de la propia orientación normativa
de la OMS. En diversos foros globales sobre cuestiones de salud maternoinfantil
relacionadas con la neumonía, así como en foros sobre enfermedades no
transmisibles en adultos, la Organización sostiene los convincentes argumentos
sanitarios en favor de una energía doméstica más limpia. Esto puede acrecentar la
sensibilización acerca de la importancia de ampliar el suministro de energía
doméstica más limpia, como una medida esencial de prevención en el ámbito de la
salud pública.

Salud y cambio climático

La OMS es uno de los asociados de la Coalición Clima y Aire Limpio para Reducir
los Contaminantes de Corta Vida. Como miembro del grupo especial sobre salud
de esa Coalición, la OMS presta asistencia técnica para aprovechar los beneficios
sanitarios de las medidas orientadas a reducir los contaminantes de corta vida, y
trabaja con el fin de mejorar la calidad del aire y afianzar el compromiso del sector
sanitario para hacer frente al problema que plantean esos contaminantes.

Salud, energía y desarrollo sostenible

Las reducciones de la carga de morbilidad por enfermedades relacionadas con la


contaminación del aire (interior y exterior) se utilizarán para hacer un seguimiento
de los progresos realizados hacia el logro del Objetivo de Desarrollo Sostenible
relativo a la salud (ODS 3).

Garantizar el acceso universal a tecnologías y combustibles limpios es una meta


del Objetivo de Desarrollo Sostenible relativo a la energía (ODS 7). El
cumplimiento de esta meta evitaría millones de muertes y mejoraría la salud y el
bienestar de miles de millones de personas que dependen de tecnologías y
combustibles contaminantes para cocinar, calentarse y alumbrarse.
Para evaluar mejor los riesgos sanitarios y las repercusiones diferenciadas por
género de la energía doméstica, la OMS está liderando una iniciativa junto con los
países y los organismos encuestadores (por ejemplo, la Encuesta sobre
Demografía y Salud [DHS] de la USAID, las encuestas de indicadores múltiples
por conglomerados [MICS] del UNICEF y el estudio de medición de los niveles de
vida [LSMS] del Banco Mundial) para mejorar, armonizar y poner a prueba nuevas
preguntas para los censos nacionales. En el marco de esta iniciativa también se
realizará un estudio para recopilar información más completa sobre todas las
tecnologías y combustibles utilizados en los hogares para cocinar, calentar y
alumbrar, así como sobre otros aspectos como el tiempo invertido en recoger
combustible.

La OMS también contribuye al desarrollo y actualización del marco de seguimiento


mundial utilizado para evaluar los progresos realizados hacia el logro, para 2030,
del objetivo de acceso universal a la energía limpia incluido en la Iniciativa de
Energía Sostenible para Todos establecida por el Secretario General de las
Naciones Unidas.

La OMS también apoya las iniciativas internacionales destinadas a reducir la


contaminación del aire y las repercusiones sanitarias conexas, como la Alianza
Mundial para Estufas Limpias y la Coalición Clima y Aire Limpio.

La contaminación del aire


interior en cifras: economía y
salud
PUBLICADO POR S&P EL JUL 02, 2018
3 COMENTARIOS
Cerca de siete millones de personas mueren cada año por la
exposición a las partículas finas contenidas en la contaminación
del aire, o al menos esto es lo que dice unos de los últimos
informes sobre la calidad del aire publicado este año por la OMS
(Organización Mundial de la Salud).

La contaminación atmosférica provocó por si sola aproximadamente 4,2 millones


de muertes en 2016, mientras que la contaminación del aire doméstico originada
por la cocción de alimentos con combustibles y tecnologías contaminantes causó
unos 3,8 millones de muertes en el mismo periodo.

Y a pesar de estos datos, la mayor parte de los usuarios desconocen, bien por falta
de información o bien por falta de formación, las consecuencias y el riesgo para la
salud que supone el hecho de pasar el 80% de su tiempo en un espacio cerrado, en
el que, con toda probabilidad, estará respirando un aire entre dos y cinco veces
más contaminado que el que se respira en el exterior.

La calidad del aire interior, un asunto de vital


importancia
Debemos ser conscientes que el tiempo que pasamos en nuestra vivienda, lugar
de trabajo, edificios públicos, etc. estamos expuestos a distintas fuentes de
contaminación como la combustión de productos (tabaco, gas, carbón,
etc.), agentes biológicos (bacterias, hongos, pólenes, ácaros); compuestos
orgánicos volátiles y semivolátiles (emitidos por los materiales de construcción y
los productos químicos), partículas en suspensión y emanaciones de gases del
suelo (gas radón). Por todo ello, agencias de salud pública internacionales y los
distintos gobiernos y organismos públicos consideran en la actualidad, el tema de
la calidad del aire interior, como un asunto de vital importancia para la salud de las
personas.

La contaminación del aire interior en cifras


“Healthy Homes Barometer 2017” es el primer informe realizado en Europa que
incluye datos estadísticos detallados procedentes del Eurostat Union Statistics on
Income and Living Conditions que demuestra la correlación entre la salud de las
personas y las condiciones de los edificios en los que habitamos.

Y es que los edificios “enfermos” y en malas condiciones de salubridad afectan no


solo a la salud de sus residentes sino también a la economía.

Si tenemos en cuenta que, los actuales hábitos de vida nos obligan a pasar más de
dos terceras partes de nuestro tiempo en espacios cerrados con una calidad del
aire interior muy deficiente por falta de adecuados sistemas de ventilación y
renovación del aire, no es de extrañar que se produzca un aumento
de enfermedades respiratorias como el asma, alergias… e incluso otro tipo de
enfermedades no respiratorias y también asociadas a una prolongada exposición
a una mala calidad del aire interior.

Todo este impacto en la salud se traduce en cifras muy significativas. Y es que el


informe “Healthy Homes Barometer 2017” estima que el coste para la sociedad
europea de enfermedades como el asma o el EPOC (enfermedad obstructiva
crónica pulmonar) es de 82 mil millones de euros al año.

Costes directos e indirectos


Según el mismo documento, la mitad de esa cantidad estaría destinada a sufragar
los costes directos de estas enfermedades, como medicinas y cuidado de los
enfermos, y la otra mitad, casi 40 mil millones de euros, se atribuyen a costes
indirectos como, por ejemplo, la pérdida de productividad laboral.

Y aunque la investigación que se ha llevado a cabo para la realización de este


informe revela que, en general, casi el 70% de los hogares europeos está en
disposición de realizar la inversión necesaria para la renovación de su vivienda con
el objetivo de buscar una mayor eficiencia energética y un óptimo nivel de
salubridad, el hecho es que, los niveles de renovación son aún muy bajos. De
hecho, en España, el impulso a la rehabilitación y regeneración urbana es una de
las líneas prioritarias que recoge el Plan Estatal de Vivienda 2018-2021, aprobado
por el Gobierno.

Descarga gratis nuestra guía «Los efectos de la contaminación


atmosférica en la salud de las personas» 

Normativa a tener en cuenta para la mejora de la


calidad del aire interior
A diferencia de lo ocurrido con la contaminación atmosférica, la incorporación en
las actuales normativas de parámetros y medidas específicas relativas a la mejora
de la calidad del aire interior son relativamente recientes y de aplicación
obligatoria tanto en obra nueva como a la hora de abordar cualquier proyecto de
rehabilitación.

El RITE (Reglamento de Instalaciones Térmicas de Edificios) o el CTE (Código


Técnico de la Edificación) incorporan definiciones y requerimientos de
instalaciones y ambientes interiores realizadas a partir de la tipología de los
edificios, actividad de los ocupantes, o concentraciones máximas de
contaminantes y en este sentido, se establecen las exigencias básicas de
salubridad de los edificios en las que la ventilación cumple un papel fundamental
para cumplir los requisitos básicos de higiene, salud y protección del medio
ambiente.

Sistemas de ventilación admitidos por el CTE


En concreto y con respecto a los inmuebles considerados como objeto de
aplicación del CTE, es decir, “los edificios de viviendas, al interior de las mismas,
los almacenes de residuos, los trasteros, los aparcamientos y garajes; y, en los
edificios de cualquier otro uso, a los aparcamientos y los garajes. Se considera que
forman parte de los aparcamientos y garajes las zonas de circulación de los
vehículos…” los sistemas de ventilación admitidos por el CTE para una adecuada
calidad del aire interior se exponen a continuación.

Ventilación en viviendas:

 Híbrida
 Mecánica

En almacenes de residuos y trasteros:

 Natural (se establecen criterios prescriptivos)


 Híbrida
 Mecánica

Y en cuanto a la ventilación en aparcamientos y garajes:

 Natural (se establecen criterios prescriptivos)


 Mecánica

Requerimientos del RITE


En cuanto al RITE (Reglamento de Instalaciones Térmicas en los Edificios) o
normativa que tiene como objetivo establecer las exigencias de eficiencia
energética y seguridad que deben cumplir las instalaciones térmicas en los
edificios, se establecen las exigencias y requerimientos relativos a la calidad del
aire interior en la Instrucción Técnica IT 1.1.4.2. Dicha IT establece como
necesario “…un sistema de ventilación para el aporte del suficiente caudal de aire
exterior que evite, en los distintos locales en los que se realice alguna actividad
humana, la formación de elevadas concentraciones de contaminantes, de acuerdo
con lo que se establece en el apartado 1.4.2.2 y siguientes. A los efectos de
cumplimiento de este apartado se considera válido lo establecido en el
procedimiento de la UNE-EN 13779”.

¿A qué sistemas favorece la actual normativa?


En esencia, la actual normativa favorece la instalación de sistemas de ventilación
mecánica y los sistemas de filtración de aire como elementos fundamentales para
la obtención de una calidad del aire interior que proporcione un ambiente
saludable y de mayor confort a los usuarios. La reducción de los niveles de
contaminantes del aire interior se ha convertido en los últimos años en una
cuestión de vital importancia y relacionada no solo con la salubridad, sino también
con la economía.

Los cinco productos que utilizas en la


limpieza de tu hogar que deberías
desterrar
Un informe publicado en la revista del Instituto Nacional de Consumo francés alerta de
la peligrosidad de algunas de las sustancias que usamos para limpiar nuestra casa.
i-stock

No es ningún secreto: en hogares y centros de trabajo se utilizan productos de limpieza que


pueden resultar peligrosos para la salud, dada su elevada toxicidad. El Real Decreto
255/2003, que regula en España la clasificación, envasado y etiquetado de preparados
peligrosos, obliga a informar en los envases del nivel de toxicidad de estos productos, pero
detrás de indicativos como “tóxico”, “nocivo” o “corrosivo”, se esconden muchas
composiciones distintas, que desconocemos por completo.
“A diferencia de los cosméticos, los artículos de los estantes de limpieza y droguería son poco
estudiados”, señala Adeline Trégouet, editor de la revista '60 millions de consommateurs', la
publicación oficial del Instituto Nacional del Consumo francés. “No se requiere mencionar la
composición en el envase. Sin embargo, estos productos contienen en su mayoría sustancias
no deseables, que representan un riesgo para la salud humana y el medio ambiente”.

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Las instrucciones de estos productos “están lejos de ser claras”, lo que puede
ocasionar una exposición excesiva a sustancias tóxicas nada recomendables.

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Trégouet ha dirigido un informe en el que alerta del peligro que puede suponer la utilización
indiscriminada (y sin tomar las debidas precauciones) de cinco tipos concretos de productos
de limpieza muy habituales en nuestros hogares.
Según el reportaje, aunque la legislación exige a los fabricantes informar en las etiquetas de la
presencia de ciertos compuestos, así como la dosificación adecuada y las precauciones que
hay que tomar al aplicar el producto, las instrucciones “están lejos de ser claras”, lo que puede
ocasionar una exposición excesiva a sustancias tóxicas nada recomendables, cuando no un
accidente doméstico grave.
Estos son los cinco tipos de productos con los que debemos ser especialmente precavidos:

1. Antibacterianos y desinfectantes

El miedo a los gérmenes es un reclamo muy utilizado por las marcas de limpieza, pero como
llevan alertando décadas médicos y microbiólogos nuestra excesiva cultura de la higiene está
provocando diversos problemas difíciles de medir, como el cambio en la composición de la
flora intestinal y el desarrollo de la temida resistencia bacteriana. “La mayoría de las
enfermedades se propagan por las manos”, afirma el informe francés, “por lo que lavarnos a
fondo con agua y jabón es suficiente para eliminar los microbios”.

En concreto, el informe advierte sobre el cloruro de benzalconio, una sustancia bactericida y


fungicida presente en numerosos desinfectantes que “puede promover el desarrollo de
bacterias resistentes”. Su uso está extendido para la desinfección de productos quirúrgicos (y
en algunos champús y cremas con indicaciones específicas, como tratar la dermatitis
seborreica), pero su utilización a largo plazo en la limpieza del hogar no es recomendable. Es
además una sustancia muy tóxica para los organismos acuáticos y, según su ficha
internacional de seguridad química, se debe evitar de forma efectiva su incorporación al
ambiente.

2. Limpiadores concentrados y perfumados

Según '60 millions de consommateurs', algunos productos de limpieza multiusos “son muy
agresivos y pueden dañar permanentemente las superficies y, lo que es peor, los ojos, las
manos y los pulmones”.
La revista también arremete contra suavizantes y limpiadores perfumados que, asegura,
tienen numerosas sustancias alergénicas. El Comité Científico para la Seguridad de los
Consumidores (CCSC) de la Unión Europea emitió un informe en el que alertaba de que entre
cinco y quince millones de europeos –entre el uno y el tres por ciento de la población– es
potencialmente alérgico a los ingredientes naturales con los que se confeccionan la mayoría
de perfumes.
Algunas sustancias, como el HICC, atranol y cloroatranol, se están retirando de la formulación
de los cosméticos ante su prohibición inminente, pero siguen presentes en numerosos
productos de limpieza.

El informe es especialmente crítico con algunas formulaciones de Don Limpio que, asegura,
mezclan hasta cuatro perfumes considerados alergénicos por la Unión Europea, y con algunos
suavizantes concentrados que pueden llegar a contener hasta 12 sustancias alergénicas e
irritantes.

3. Ambientadores

Bajo la imprecisa denominación de “productos gadget”, el informe francés engloba a todos los
productos dedicados a distintas tareas que son, a su juicio, inútiles, como las sustancias para
lavar las hortalizas o los ambientadores, que no son verdaderamente necesarios y sólo
aumentan la exposición a determinadas sustancias poco recomendables. Pero son estos
últimos los que más preocupan.

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Son los ambientadores que muchos consideran más “naturales”, como el incienso, los
más tóxicos, pues emiten altas concentraciones de benceno.

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En España, la Comisión de Sanidad y Servicios Sociales del Congreso llegó a aprobar en


2014 una proposición no de ley presentada por el Partido Popular por la que se instó al
Gobierno a “estudiar los posibles efectos nocivos de los ambientadores para (...) impulsar la
retirada de aquellos que produzcan un nivel de emisiones tóxicas que sean perjudiciales para
la salud”.
La PNL llegó tras un informe de la OCU en el que se analizaron 22 ambientadores de uso
doméstico que requieren combustión, como velas perfumadas, aceites de quemar e inciensos,
y constató que en su mayoría empeoran la calidad del aire.
Curiosamente, son los ambientadores que muchos consideran más “naturales” los más
tóxicos. El incienso, por ejemplo, emite cantidades excesivas de benceno, una reconocida
sustancia tóxica y carcinógena, en cantidades muy superiores al humo del tabaco.

4. Toallitas húmedas

Las toallitas húmedas tienen numerosas aplicaciones y cada vez están más presente en
nuestros hogares, y no solo para limpiar a los bebés. Pero si bien se trata de productos
seguros para tal fin, nunca debemos deshacernos de ellas a través del desagüe, algo
demasiado habitual. “No son reciclables ni compostables, y deben ser arrojadas a la basura
normal”, explica el informe.
Mención aparte merecen las toallitas “antibacterianas”. Al igual que los jabones de este tipo,
su uso no es recomendable si no se está tratando una infección concreta. Este tipo de
productos suelen incluir triclosán, un potente agente antibacteriano y fungicida sobre el que
pesan serias dudas sanitarias desde que se demostrara su carácter de disruptor endocrino en
animales, además de otras sustancias como el anteriormente citado cloruro de benzalconio.

5. Aerosoles

Según la publicación del Instituto del Consumo Francés, los aerosoles suponen una triple
amenaza en los hogares: “son productos muy inflamables, su modo de difusión multiplica por
diez la exposición a las sustancias nocivas y, en caso de un uso incorrecto, los disolventes
inhalados pueden causar la muerte inmediata”.
Quizás lo de la “muerte inmediata” sea un poco exagerado, pero es cierto que muchos de los
aerosoles destinados a la limpieza del baño o la cocina deben usarse, según sus
instrucciones, “únicamente en exteriores”, algo que resulta cuando menos contradictorio.

Las 9 claves para evitar la contaminación


intradomiciliaria
Durante este temporada aumenta la utilización de calefacción y disminuye la ventilación
en el hogar.
POR:  LA SEGUNDA ONLINE
jueves, 29 de mayo de 2014
Foto El Mercurio

Recomendaciones
• No fumar dentro de la casa.

• Ventilar diariamente todas las habitaciones, abriendo las ventanas.

• Realizar aseo profundo, de forma periódica.

• Evitar juntar diarios, botellas, u otros, para evitar la acumulación de polvo.

• Realizar mantención periódicamente de estufas, calefont y cocinas.

• No poner sobre las estufas teteras, ni otros elementos como eucaliptus, hojas, cáscaras de fruta u
otros.

• No secar la ropa dentro de la casa.

• Taparse la boca y nariz con el antebrazo al toser o estornudar.

• Si se utiliza estufa a parafina debe cambiarse la mecha todos los años y debe encenderse y
apagarse siempre fuera de la casa.

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persona
Durante el invierno, los contaminantes intradomiciliarios pueden aumentar por dos razones
principales: El uso de calefacción y la menor ventilación de las viviendas, debido al frío.

Sin embargo, la contaminación intradomiciliaria no es exclusiva de la calefacción, porque


dependerá del tipo de calefacción utilizada y de otros factores como fumar dentro de la casa, secar
la ropa dentro de la casa y la falta de pavimentación de las calles, entre otros.

“De acuerdo con un estudio realizado en el Dictuc (2010), en cual se comparó la contaminación
producida por distintos tipos de calefacción, determinó que las estufas a gas y parafina sin ductos
de evacuación de gases, son los más contaminantes”, comenta Natalia Beamín, académica de la
Facultad de Enfermería de la U. Andrés Bello.

Pero, sin duda, son los braseros a carbón los que generan más gases tóxicos y material
particulado fino, aunque su uso es muy reducido en comparación con el resto de artefactos de
calefacción.

“Los sistemas de calefacción como la central, artefactos eléctricos y estufas fijas con ductos de
evacuación de gases al exterior de la vivienda, no presentan generación de emisiones
intradomiciliarias, de acuerdo con el mismo estudio”, agrega la experta.

Según explica la enfermera, los efectos sobre la salud del uso de sistemas de calefacción
contaminantes puede clasificarse en agudos (a corto plazo), que provocan irritación de los ojos y
nariz, aumento de las infecciones respiratorias agudas altas y bajas, exacerbaciones del asma
bronquial, de enfermedad pulmonar obstructiva crónica, de cardiopatías y aumento de las tasas de
mortalidad. Mientras que los crónicos (a largo plazo) gatillan cáncer pulmonar.

Recomendaciones
La académica de la U. Andrés Bello sugiere una serie de medidas para evitar o disminuir la
contaminación intradomiciliaria:

•          No fumar dentro de la casa.

•          Ventilar diariamente todas las habitaciones, abriendo las ventanas.

•          Realizar aseo profundo, de forma periódica.

•          Evitar juntar diarios, botellas, u otros, para evitar la acumulación de polvo.

•          Realizar mantención periódicamente de estufas, calefont y cocinas.

•          No poner sobre las estufas teteras, ni otros elementos como eucaliptus, hojas, cáscaras de
fruta u otros.

•          No secar la ropa dentro de la casa.

•          Taparse la boca y nariz con el antebrazo al toser o estornudar.

•          Si se utiliza estufa a parafina debe cambiarse la mecha todos los años y debe encenderse y
apagarse siempre fuera de la casa.