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Resumen de Ludopatía

Esta es una patología que consiste en la alteración progresiva del comportamiento por
la que el individuo experimenta una necesidad incontrolable de jugar, por encima de
cualquier consecuencia negativa. La ludopatía se produce en los juegos que tienen
capacidad adictiva, que son aquellos en los que transcurre poco tiempo entre la
apuesta y el premio conseguido. El ludópata es como un drogodependiente que
necesita el juego y hace lo que sea por jugar, es decir, convierte el juego en una
primera necesidad urgente.

Aunque la ludopatía sea una adicción que no tiene como referencia material una
sustancia, el ludópata presenta los mismos rasgos que un adicto:

Repetición de una conducta o acción que resulta placentera y aumento de su


frecuencia para obtener los efectos deseados. Diferentes sustancias químicas, como la
dopamina y las endorfinas, actúan como estimulantes y refuerzan las conductas
patológicas.

Pérdida de control de la persona derivada del fallo de los mecanismos cerebrales de


inhibición de la conducta.

Causas:

No tiene una relación directa con ninguna causa concreta, sino que es un conjunto de
factores lo que puede conducir a desarrollar un trastorno de juego patológico. Aunque
es una enfermedad que se desarrolla de forma diferente en función de la predisposición
y el entorno del individuo, se establecen diferentes factores de riesgo:

 Entorno familiar y social


El entorno más directo (padres y educadores) representa el modelo de
aprendizaje e imitación de muchos jóvenes. Si se fomenta el juego sin restricción
o se practica como un hábito normal dentro del entorno, existe el riesgo de que
más adelante el joven se convierta en un jugador patológico.
 Problemas psicológicos y sociales
Las personas que estén pasando por momentos de inestabilidad psicológica o
que tenga problemas personales y sociales representan un grupo de riesgo
importante a la hora de desarrollar ludopatía. El juego puede servir de escape
para huir de la realidad y acabar convirtiéndose en un hábito patológico
necesario.

Síntomas:

Se manifiesta a través de las consecuencias que derivan del juego patológico. Los
signos que pueden indicar un caso de ludopatía son:

 Abandono de la vida laboral y social: El juego empieza a ocupar un lugar


preponderante en la vida de los individuos, que comienzan a despreocuparse de
su vida laboral y de sus relaciones sociales. La pasividad repentina y la conducta
excesivamente reservada, asociadas a factores como que la persona acuda de
forma frecuente al casino o que esté constantemente apostando en internet,
pueden indicar un caso de juego patológico.

 Problemas económicos: Gastos imprevistos, préstamos, falta de dinero,


etcétera. Todo esto hace que el individuo pueda recurrir a la mentira para eludir
responsabilidades y ocultar las consecuencias derivadas de su ludopatía.

 Trastornos de ansiedad y depresión: El ludópata tiene necesidad de seguir


apostando, a pesar del daño que le hace. Su mente está preocupada por las
apuestas, en obtener fórmulas para ganar y en conseguir dinero para apostar.
Todo esto, unido al hecho de que en muchas ocasiones el ludópata no tiene
acceso al juego, puede provocar trastornos de ansiedad. Por otro lado, el
conjunto de problemas económicos, mentiras acumuladas, deterioro de las
relaciones sociales y familiares y el resto de las situaciones conflictivas que
conlleva el juego patológico pueden conducir a una depresión.
 Cambios en la personalidad: Los problemas derivados de la ludopatía y la
necesidad constante de jugar pueden producir cambios en la conducta, como
irritabilidad, falta de comunicación o, incluso, agresividad.

Prevención: En muchas sociedades el juego está considerado como un acto


socialmente aceptado y forma parte de la cotidianidad. Una de las claves para prevenir
la ludopatía es encontrar el límite entre el juego sano como actividad de ocio y el juego
patológico o perjudicial; para ello son necesarias la información y la comunicación.
Encontrar alternativas de ocio y mantener una vida ocupada también pueden ser una
forma de prevención.

Tipos de ludopatía:

Los tipos se determinan en función de la forma de juego a la que se enganche el


individuo. Cada juego tiene su propia estructura y componente adictivo:

 Máquinas: Su componente adictivo se basa en reforzar la conducta a través de


premios. El individuo introduce una moneda y la máquina le premia esa
conducta; aunque en la mayoría de las ocasiones no se obtiene ninguna
recompensa, siempre que la máquina otorgue algún premio reforzará la
conducta de echar la moneda.

 Juegos de azar: Aunque en este tipo de juegos (lotería, bingo, apuestas,


etcétera) exista una intermitencia del refuerzo de la conducta (dependiendo del
tipo de juego, es difícil conseguir un premio), se basan en el azar y la creación
de expectativas, que en ocasiones se ven cumplidas y premian la conducta.
 Juegos de rol: Responde a un tipo de juego patológico que se aleja, en cierto
grado, del perfil del ludópata tradicional. El principal componente adictivo de los
juegos de rol es la huida de la realidad que ofrecen. Aunque quizá no se den los
problemas económicos que acarrean otros tipos de ludopatía, causa el mismo
deterioro y problemas personales y sociales que el resto.

Diagnóstico:

El diagnóstico es posible a raíz de las consecuencias y síntomas del juego patológico.


Lo más habitual es diagnosticar ludopatía cuando el grado de enfermedad es tal que ya
existen consecuencias importantes derivadas de los malos hábitos (deudas que se
acumulan, mentiras, acudir frecuentemente a casinos y lugares donde se puede jugar,
etcétera).

La espiral comienza con tener problemas con el juego, lo que acarrea problemas
económicos y sociales, que a su vez desencadenan una serie de problemas
psicológicos, como trastornos de ansiedad y depresión.

Criterio de Diagnostico

1. Preocupación por el juego (p. ej. Preocupación por revivir experiencias pasadas
de juego, compensar ventajas entre competidores o planificar la próxima
aventura, o pensar formas de conseguir dinero con el que jugar).
2. Necesidad de jugar con cantidades crecientes de dinero para conseguir el grado
de excitación deseado.
3. Fracaso repetido de los esfuerzos para controlar, interrumpir o detener el juego
4. Inquietud o irritabilidad cuando intenta interrumpir o detener el juego
5. El juego se utiliza como estrategia para escapar de los problemas o para aliviar
la disforia (p. ej., sentimientos de desesperanza, culpa, ansiedad, depresión)
6. Después de perder dinero en el juego, se vuelve otro día para intentar
recuperarlo (tratando de “cazar” las propias pérdidas)
7. Se engaña a los miembros de la familia, terapeutas u otras personas para
ocultar el grado de implicación con el juego
8. Se cometen actos ilegales, como falsificación, fraude, robo, o abuso de
confianza, para financiar el juego.
9. Se han arriesgado o perdido relaciones interpersonales significativas, trabajo y
oportunidades educativas o profesionales debido al juego.
10. Se confía en que los demás proporcionen dinero que alivie la desesperada
situación financiera causada por el juego.

Tratamiento:

Para mejorar las posibilidades de éxito del tratamiento han de combinarse distintos
tipos de terapias. La terapia farmacológica es de gran utilidad, ya que los
medicamentos ayudan a frenar los impulsos y a manejar los sistemas de regulación de
la conducta. Se pueden administrar fármacos inhibidores selectivos de la recaptación
de la serotonina, empleados también en el tratamiento de la depresión.

También se utiliza la naltrexona, un fármaco que frena la impulsividad.

Es necesario que los fármacos se acompañen de psicoterapia individual, cuyo objetivo


es reforzar las conductas positivas y suprimir las negativas. Para resolver un problema
de adicción, hay que reconocer el problema y querer resolverlo. A partir de reconocer la
situación y querer cambiarla, existen diferentes tipos de terapia donde la implicación
familiar y del entorno desempeñan un papel crucial.

Una de las claves para tratar la ludopatía es establecer un control externo, ya que no
existe un control interno, a la hora de restringir el dinero: evitar que el paciente ludópata
vaya solo al banco, impedir que acuda a casinos, etcétera. Además, muchas veces el
juego sustituye carencias, por lo que hay que intentar reforzar ciertos factores, como
las habilidades sociales o la autoestima, para darle al individuo ese pilar que le falta y
que, de alguna manera, encuentra en el juego.