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Caso Práctico

(Trastorno Delirante).

Remitido por:

Hombre de 45 años, empleado en una empresa publica de telefonía, remitido por su jefe
inmediato por que presenta insomnio y falta de sueño, durante el cumplimiento de su jornada
laboral, provocando una disminución en su nivel de compromiso y cumplimiento de las actividades
asignadas.

Datos del sujeto:

Paciente Juan Carlos Ríos, de 45 años de edad, su residencia esta ubicada en la ciudad de
Medellín-Antioquia, vive solo y es el hijo de en medio de tres hermanos, donde son dos hombres y
una mujer, todos de los mismos padres.

Historia del desarrollo:

En el transcurso de su niñez siempre se destaco por ser un niño muy inteligente y capaz de
entender muchas situaciones que para su corta edad eran y debían ser mas complejas de
comprender, en su etapa de estudios primarios recibía menciones en las cuales siempre
resaltaban su buen rendimiento académico y su excelente comportamiento con sus compañeros y
sus profesores. Al pasar los años y llegar la adolescencia se fue forjando de un carácter un débil y
hasta más distante de la sociedad que lo rodeaba, era un chico de pocos amigos. Con sus padres
nunca se mostro rebelde o grosero, siempre fue muy reservado y hasta cierto punto cerrado ante
la idea de compartir su día a día con su familia. Cuando cumplió 18 años y termino sus estudios
escolares, decidió estudiar una técnica básica para así tener con que defenderse, al terminar esta
decidió buscar empleo porque quería ayudar a su madre a salir adelante, desde ese momento
tiene ese puesto en esa tan grande empresa de telefonía pública. A sus 22 años fue remitido a un
psicólogo por presentar un cuadro leve de depresión, esto efectuado por las múltiples presiones y
situaciones difíciles que s ele presentaban a diario, solamente asistió a una sección, luego de esto
empezó a consumir marihuana, según para hacer las situaciones mas llevaderas. Empezó de
fumarse un porro diario a llegar a fumarse hasta 3 porros diarios. Esto a sido así hasta la
actualidad.

Contexto familiar:

La infancia de este hombre no trascurrió de la mejor manera posible ya que su padre el señor
Juan, de ahora 75 años decidió abandonar a su madre, la señora Edilma de 70 años e hijos para
irse a hacer una nueva familia con otra mujer, así que el y sus hermanos fueron criados solo por su
madre pasando muchas necesidades ya que la señora no contaba con ninguna clase de estudios,
se desempeñaba como empleada de servicios en las casas de personas adineradas. Juan Carlos no
compartía mucho tiempo con su madre o hermanos al contrario cuando tenía sus días de descanso
solo pasaba a ver como estaba su madre y así mismo se regresaba a refugiarse en su soledad y en
su entretenimiento. No tiene ni esposa, ni hijos y al parecer eso no le interesa.
Historia escolar:

Durante su trayectoria escolar primaria siempre se destaco por ser un alumno casi ejemplar,
sacaba buenas calificaciones, tenia un muy comportamiento, todas las maestras que estuvieron a
su cargo se referían a el solo con elogios. Cuando llego a la secundaria, durante el desarrollo de
esta bajo sus calificaciones y su comportamiento no era ni bueno, ni malo, era básicamente
intermedio, a pesar de esto se logro graduarse, no con honores, pero lo logro, nunca perdió un
año escolar. Nunca evidencio problemas de conducto o cosas por el estilo.

Problemas o dificultades que presenta:

No obstante, este paciente había consultado dos años antes, acompañado por sus hermanas y por
petición de ellas. Referían que se mostraba muy suspicaz con el vecindario, y que el deterioro en
su vida social y personal había sido evidente de un par de años hasta esta parte. Una vecina alerta
a las hermanas porque lo veía muy mal. Al parecer el paciente se quejaba de dolor abdominal y en
el pecho ocasionado por que una vecina que es bruja me los provoca, no comía (había perdido 20
kilos de peso en unas semanas), había colocado por la casa diversos objetos para ahuyentar los
malos espíritus. En este momento ya el paciente se fuma de siete a ocho porros al día, vivía
recluido en su casa, faltaba al trabajo, ya prácticamente solo mantenía contacto con sus hermanas,
que iban a visitarlo y a ayudarlo en las tareas básicas. Entre los antecedentes personales del
paciente había un episodio psicótico previo, este se presentó siete años antes y se remitió, en este
se le recomendó abstinencia de cannabis y tratamiento farmacológico. En aquel entonces el
paciente creía que sus compañeros de trabajo le espiaban y le escupían, mostrándose suspicaz
ante el entorno, por lo estudiado en ese entonces parecía más un desarrollo paranoide que un
cuadro esquizofrénico. Se le puso en contacto con los recursos asistenciales de drogas, y se
recomendó valoración orgánica. En aquella ocasión el paciente no volvió a siguientes visitas.

En la actualidad no se muestra muy partidario de comentar las posibles causas de la situación


actual, actúa con suspicacia, sin querer profundizar en su ideación, reconoce que sigue existiendo
problemas con los vecinos. Insiste, en que los vecinos emplean la brujería para influir y
perjudicarlo y que este es el motivo del insomnio. Para el, lo que presenta es una buena
demostración de que su ideación delirante era y es real. En cualquier caso, no acepta una posible
una equivocación en sus planteamientos, a pesar de que aparentemente acepta tratamiento
farmacológico en realidad no lo toma porque dice no estar loco. Probablemente el consumo de
cannabis haya actuado como disparador del cuadro psicopatológico en esta persona que se
mostró previamente predispuesta.