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Elena Aragón Borreguero

5ºTEI+HUM

EL ESPAÑOL EN SU VARIEDAD

PRÁCTICA 4- ANÁLISIS DE LA TRANSCRIPCIÓN DE UN TEXTO


COLOQUIAL

Como hemos aprendido la lengua coloquial se produce en circunstancias específicas y a


menudo señala la falta de planificación del discurso por parte del hablante. Esta se aleja
de la gramática normativa produciendo en algunos momentos variaciones en la
gramática, sin embargo, no dependen del nivel cultural del hablante ni constituyen nada
negativo.

A lo largo de está práctica se va a analizar la transcripción del texto coloquial que a


parece al final de este documento.

En el texto se observan rasgos propios de la lengua coloquial, tanto rasgos fonéticos,


léxicos y morfosintácticos.

Antes de comenzar a detallar los diferentes rasgos que se observan es importante


mencionar lo siguiente. En la conversación intervienen únicamente dos interlocutores, el
A y el B. El tema de la conversación tiene como objeto la perdida de unos papeles por
parte de uno de los interlocutores y la discusión entre ambos sobre si es posible
encontrar los papeles o no.

En ambos interlocutores se observan rasgos dialectales concretos pertenecientes al


andaluz. Un ejemplo de ello es la perdida de la /d/ intervocálica (perdío, preocupao,
pasao), uso de la forma analógica “haiga” en lugar de “haya” (se te haigan perdío),
alteración del orden (se me cayó- en lugar de se me cayó) y expresiones típicas (me
cago en el copón).

En cuanto a los rasgos propios de la lengua coloquial se distingue lo siguiente.

En el texto aparecen rasgos fonéticos como la pausa (/ y //) o la entonación suspendida


(reflejada en el texto con una flecha →). De entre los rasgos léxicos se aprecian los
verba ómnibus (tener, mirar, ver, haber, eso) pues se prefiere el uso de los términos
neutros. Además, también abundan las exclamaciones que intensifican la actitud del
hablante (¡me cago en la hostia!). En cuanto a la morfosintaxis destaca el uso de
construcciones de tipo declarativo (eso es /eso es etc.), enunciados suspendidos,
topicalización haciendo uso del “yo” y el “tú” (yo me tengo que ir, fíjate tú),
paralenguaje (exclamaciones, ¡ahí yo!) y los intensificadores. En este último recurso
destaca tanto el intensificador por medio de una oración interrogativa (¿qué no?) como
el intensificador para aumentar la intensidad del hablante (que te sientes). Por último,
cabe destacar el uso de las repeticiones simples que aparecen a continuación para su
mejor comprensión destacadas en rojo en la transcripción del texto.

Transcripción de un texto coloquial

A: que te sientes aquí con nosotros/ me cago en el copón/ que vamos a→//
mira/ tú estás preocupao porque se te han perdido los papeles/ ¿no?
B: eso es
A: eso es
B: se me han perdío de aquí a→
A: pero eso/ tiene solución// que tiene solución/ se te haigan perdío donde
se te haigan perdío/ (repetición simple)
B: es un crimen→
A: ¡me cago en la hostia!/ pero mira a mí me se murió el año pasao mi
padre/ y fíjate tú si→ eso sí que no lo voy a encontrar más
B: pero bueno/ pero es que no es lo mismo
A: los papeles se encuentran
B: no se encuentran
A: sí se encuentran
B: porque yo me tengo que ir/ cómo me va a dar igual
A: lo mismo
B: no
A: un papel se encuentra
B: ahí yo/ ya veremos a ver si se encuentran
A: un papel se encuentra/ lo que no se encuentra es lo que no se
encuentra(repeticiones)/ es lo que se ha perdío pa siempre/ pero un
papel→/ ¡me cago en la leche!/ pero volado que lo encuentras/ ¿que
no?