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LAS CIUDADES Y LOS SIGNOS.

La imagen de ciudad que poseen las personas, con la cual fueron criados y
subordinados a aprehender con firmeza, las guía a través del a misma de manera
natural, dándoles la certeza de estar en una, proporcionándole la capacidad de poder
diferenciar los integrantes de una misma. ¿Pero es esto lo correcto?
Al comienzo de la cuarentena, las personas se refugiaron con una imagen de ciudad, la
que conocían; sin tomar mucha conciencia de que el mundo que conocían estaba
cambiando de manera drástica y con él, el ideal de Ciudad. Es claro que un cambio
radical no se concreta de la noche a la mañana, pero su inicio sí; y si bien la ciudad
seguirá estando ahí y sus integrantes que la identifican seguirán siendo los mismos, sus
características podrían comenzar a cambiar. Entonces… ¿Podríamos decir que es la
misma ciudad la que encontraran a la hora de salir?

Durante muchos años se habló de la existencia y aspiración hacia una ciudad ideal, un
designo que fue perseguido por la humanidad desde su concepción, sin tomar
conciencia de que algún día podría alcanzarlo, mas no dejaría de intentarlo para así
poder estar cada vez más cerca del mismo. Hoy en día nos encontramos en una
situación crítica por la cual la humanidad se ve obligada a restructurar su paradigma,
apuntando hacia un modo de vivir completamente distinto, dándole más relevancia a
la importancia ambiental y salubridad del ecosistema. Entonces podríamos intuir que
la ciudad en la que vivíamos, a la cual estamos tan aferrados, ya que nos transmite
seguridad por ser lo que conocemos, debería cambiar, teniendo en cuenta el impacto
abrupto que podría generar en las personas que se identifican con la misma. ¿Qué
aspectos habría que cambiar para relaborar la imagen de la ciudad?