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CUANDO VIVAS MOMENTOS EN QUE CREES QUE NO PUEDES SEGUIR ADELANTE.

(UNA CARTA A MÍ MISMO)

Si alguna vez dudas acerca de lo que puedes lograr, por favor recuerda tu momento más difícil
y bastará para que sientas que puedes con el mundo entero.

Ya hemos pasado por esto, recuerda tres cosas: tranquilo, te amo y todo pasa, este momento
también pasará. Has recorrido un largo camino, viviste cosas que jamás, ni en el sueño más
remoto imaginaste, pasaste por los momentos más bonitos y complicados de tu vida, así que
no hay razón para entrar en pánico, eres fuerte y cada día lo serás un poco más.

Te admiro mucho, tanto que eres mi orgullo más grande, sé lo que has pasado y que cada día,
uno a uno intentas ser la mejor persona posible, todo lo demás es secundario; si alguna vez
dudas acerca de lo que puedes lograr, por favor recuérdate en ese que fue tu momento más
difícil y bastará para que de nuevo sientas que puedes con el mundo entero, porque hasta hoy
no conozco persona más fuerte y decida que tú, cuando te lo propones.

Vive este momento, no como un castigo ni algo desafortunado sino como una oportunidad, tú
más que nadie sabes que nada es eterno así que toma lo que necesites, aprende lo que pueda
servirte para después y fluye con la vida, recuerda que el miedo, la tristeza, el dolor, la rabia y
la desesperanza también son parte de ella y de ti, entre más resistas más duele así que dales
oportunidad y las gracias por lo que vinieron a enseñarte, luego déjalos ir.

No eres un super héroe, de esos tan comunes en las películas hoy día, permítete equivocarte y
caer, llora si lo necesitas y muéstrate frágil, que hoy estoy convencido que eso es fortaleza, y
no es malo; recuerda ser humilde, que exigirte perfección es arrogancia.

No te reproches jamás el confiar en la gente, dales una oportunidad cuando lo creas prudente
y confía en tu instinto cuando te diga que no; si alguien hace algo que te lastima recuerda dos
cosas, son humanos igual que tú y si se equivocaron comprende, pero si lo hicieron con
intención solo déjalo ir, entiende que no hay algo malo contigo y sus decisiones no te
pertenecen ni tienen que ver con tu valor, no siempre eres el indicado para toda la gente y eso
está bien, entonces suelta y continúa.

Agradece siempre, nada ni nadie pasa por tu vida sin tener una misión en ella, sé receptivo y
mantente dispuesto a aceptar lo hay para ti, suelta aquello que ya no encaja más y mantén las
manos abiertas para lo que viene, pero no te aferres a lo que duele o no funciona, que ocupa
el espacio de cosas mejores.

Quiérete tanto que solo permitas para ti lo mejor, rodéate de todo lo bueno, personas,
momentos, lugares.

Recuerda lo infinitamente feliz que has aprendido a ser en tu propia compañía, y si en algún
momento alguien quiere entrar a tu vida, asegúrate que supere eso, porque para menos, ya no
estás.
Recuerda de dónde vienes y ten claro a dónde vas, pero si en algún momento no lo sabes,
disfruta entonces de explorar las posibilidades, a veces encuentras lo que no sabías que
buscabas.

Ama tu pasado, abrázalo y agradécele, que tiene mucho que ver con quien eres hoy, pero
céntrate especialmente en tu presente, que es mucho de lo que serás mañana.

Siente mucho, has mucho, da mucho, ama mucho, arriesga mucho y siempre, siempre, ganarás
en mayor proporción.

Sé fiel a ti, no temas decir ‘no’ cuando así lo sientas, de cualquier forma nunca se acaba de
complacer a los demás; pero sobre todo, apasiónate por lo que haces y llena tu vida de ‘sí’, sí
voy, sí quiero, sí puedo, sí lo hago, sí aprendo, sí… ¡Vivo!

Ama a los demás, sean familia, amigos, conocidos o pareja, pero sobre todo ámate a ti,
recuerda lo que aprendimos y es ‘no romperse en pedazos para mantener a los demás
completos’, tal vez la lección más liberadora del mundo fue cuando nos quedó claro que cada
persona es tan grande y completa que para ser feliz se basta con ella misma, entra a la vida de
los otros para hacerla un poco mejor, vive con ellos, pero siempre para ti; estar rodeado de
amor y personas mejora mucho la vida, pero tengo la certeza de que hasta el día de hoy tu más
grande y bonito descubrimiento fue saber que eres un ser completo, que aquello que necesitas
está ahí, dentro de ti y que definitivamente, cada día tienes la posibilidad de sea el más feliz de
tu vida.

Te amo incondicional, sincera e infinitamente, estoy aquí contigo y solo quise recordarte que
esta es nuestra aventura, hagamos que valga la pena el viaje.

Sonríe, que me encanta cuando lo haces, y recuerda que bonito estás y si mantienes esa
sonrisa, a tu mente y corazón les será más fácil trabajar juntos para que tu luz brille donde
quiera que estés.

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