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DESARROLLO ORGANI ZACIONAL

SINDY STEFANIA PAREDES PLATA

ROBERTO ARDILA

UNIVERSIDAD LIBRE SECCIONAL SOCORRO


FACULTAD DE CIENCIAS ADMINISTRATIVAS Y CONTABLES
DESARROLLO DE LAS ORGANIZACIONES
2020
CONTENIDO
INTRODUCCION
OBJETIVO GENERAL
OBJETIVOS ESPECIFICOS
MARCO CONTEXTUAL
EMPRESAS
ANALISIS
LECCIONES APRENDIDAS
LECCIONES POR APRENDER
INFOGRAFIA
OBJECTIVO GENERAL
Conocer las empresas y organizaciones como han tenido que enfrentarse a las
problemáticas actuales a nivel económico, cultural y general debido a la pandemia y las
decisiones que han tenido que tomar.
Objetivos específicos
1. Investigar 10 empresas nacionales e internacionales
2. Investigar cifras del DANE de economía del país tiempo atrás y los cambios que ha
tenido en la actualidad, en indicadores de desempleo, de producción en las
organizaciones.
3. Cultura organizacional, políticas y valores.

Desarrollo de trabajo

El camino de Arturo Calle para enfrentar la adversidad


Donaciones, apertura de nuevas líneas y un cambio en su esquema de ventas son parte de
la adaptación
Luego de ser una de las primeras en entregar mercados y elementos de aseo en diferentes
ciudades o remunerar a sus empleados en medio de la cuarentena, aun con la recesión
económica que sufre, este objetivo sigue intacto.

Pero, al mismo tiempo, la situación que afronta ha sido un elemento que la ha llevado a
innovar y replantearse para mantenerse en actividad en medio del déficit.

(Le puede interesar: La verdad de lo que está pasando con el coronavirus en Cartagena)
Es así como lanzó una operación en conjunto con el Grupo Ecopetrol y Bio Bolsa, con el fin
de fabricar 147.000 trajes de protección para el personal de la salud. El insumo para la
dotación médica fue donado por Esenttia, y esta materia prima fue entregada a Bio Bolsa,
que la transformó en 330.000 metros de tela no tejida.
La tela especial fue entregada al Grupo Arturo Calle, que se encargó de la confección de
las prendas en sus tres plantas de fabricación en Bogotá y Pereira, generando un valioso
aporte para la prevención del personal y una ayuda significativa para la conservación del
empleo en la empresa.

Y, teniendo en cuenta que el sector salud seguirá demandando dotación médica para
atender la pandemia, las fábricas de la marca continúan confeccionando batas, tapabocas,
cofias, polainas, entre otros artículos, para ofrecer un portafolio más completo a los
clientes institucionales.

Entre tanto, la firma colombiana continúa en su esfuerzo de mantener en verde sus


operaciones comerciales mientras sus puntos de venta se mantienen cerrados.
Analisis:
El mundo laboral y la pandemia: cómo reaccionaron las organizaciones frente al
coronavirusLa aparición del COVID-19 tomó por sorpresa a más de un lugar de trabajo. De
hecho, es tan excepcional la situación, que ninguno de los planes de continuidad o de
manejo de situaciones de crisis lo contemplaban. Los detalles
La aparición del COVID-19 fue tan sorpresiva que ni la más previsora de la organizaciones
-pública o privada- lo tenía en su agenda 2020 o como escenario en su plan de negocios.
De hecho, es tan excepcional la situación, que ninguno de los planes de continuidad o de
manejo de situaciones de crisis lo contemplaban.

Es interesante analizar en profundidad cuáles han sido (y están siendo) las diferentes
maneras de responder que tuvieron las empresas ante un acontecimiento de tal
magnitud, que ha sacudido sus bases mismas y que ha puesto a prueba todos los
mecanismos y capacidades.

Si bien el futuro sigue siendo extremadamente incierto y volátil, con un dinamismo que va
evolucionando día a día, está claro que todo aquello que se fue diseñando durante mucho
tiempo debió modificarse de manera repentina, generando estrategias alternativas y
aprendiendo a trabajar de formas que nunca se hubieran imaginado.

Pensemos que han pasado menos de 100 días desde la aparición del COVID-19 (el día 31
de diciembre del año pasado fue el primer reporte desde el Comité de Salud Municipal de
Wuhan, la ahora famosa ciudad China), con lo que recién están apareciendo los primeros
aprendizajes de la experiencia de aquel país asiático.
Un estudio de McKinsey presentado estos días destaca que los factores críticos de éxito en
las empresas chinas que pudieron transitar satisfactoriamente la crisis sanitaria fueron:
tener una estructura efectiva, aprender a liderar desde lejos, tener instalada una cultura
del cuidado, poder encontrar nuevas rutinas, incrementar la batería de formas de
comunicación, aprovechar el poder de la tecnología, tomar en serio la seguridad y adoptar
una mentalidad de “prueba y aprendizaje”. A ello se puede agregar un aspecto más que
significativo que detectaron en otro estudio de MIT Management Review: las acciones de
voluntariado y conexión con la comunidad. La solidaridad ayuda, siempre, y más en estos
casos en los que casi todos necesitamos tanto.

El profesor Julián Irigoin del IAE Business School realizó a fines de marzo, una encuesta
sobre acciones y preocupaciones de directivos de recursos humanos en la que
participaron 111 empresas argentinas, de ellas solo el 9% tenía la mayoría de sus
empleados con modalidad home office antes de la crisis y el 65% no contaba con
colaboradores trabajando desde sus hogares en ese momento.
Para poder comprender la capacidad de respuesta organizacional, y rediseñado, un
modelo propuesto por Steve Glaveski en Medium, proponemos cinco variables diferentes:
tipo de reacción (cómo han respondido ante la aparición del fenómeno), cultura (de qué
manera se comportan cotidianamente, lo que las personas hacen y cómo lo hacen),
infraestructura informática (tecnología instalada, dispositivos que ofrecen), sistemas de
información (mecanismos por los que fluye la comunicación, formas de documentar y
compartir) y procesos de trabajo (organización de actividades, metodologías). Desde ya,
podríamos incluir varios más y la secuencia podría alterarse, pero a los efectos de
simplificar la conceptualización nos focalizaremos en ellos, en este orden:
Paralizadas

Son aquellas cuya reacción ha pasado del temor al pánico. Han quedado detenidas ante el
impacto de la noticia, sin posibilidad alguna de brindar una respuesta acorde. Tienen una
cultura tradicional e inflexible, que no se ha modificado por muchos años. Su
infraestructura tecnológica es básica, sólo está preparada para el trabajo de manera
presencial y los sistemas que utilizan solo están disponibles en sus oficinas. Tienen
procesos de trabajo rígidos e inmodificables, lo que les ha imposibilitado realizar actividad
alguna en todo este tiempo.

“Radioteatro”

En las primeras décadas del siglo XX, hubo un género artístico que cautivó grandes
audiencias: el radioteatro. Se trataba de llevar a la práctica este arte sin elementos
visuales, sino exclusivamente a partir del sonido, la música y los efectos auditivos que la
radio les permitía.

Tomando esta imagen, podemos considerar que muchas empresas intentaron reproducir
su actividad presencial de manera virtual, pero teniendo pocos elementos facilitantes para
que ello fuera posible. La actitud que adoptaron fue de enojo ante el fenómeno y ante
todos aquellos que generaron medidas de prevención sanitaria. Son por lo general
jerárquicas y se manejan por silos, con poca coordinación e interdependencia entre las
áreas. Tienen una infraestructura tecnológica muy básica y sus sistemas de información
son elementales, no han sido actualizados en los últimos años, solo han hecho parches a
los mismos. En cuanto a sus procesos de trabajo, haciendo honor a la denominación, ha
intentado adaptar lo presencial a los virtual, con suerte de lo más diversa.

Avanzadas

Hay otras que han detectado la oportunidad que se genera ante tanta confusión y
desámino. Visualizan que este tipo de situación, bien aprovechada y con actitud
cooperativa y constructiva puede ser un nuevo momento fundacional. Son aquellas
organizaciones que vienen cultivando hace mucho tiempo una cultura colaborativa y de
aprendizaje, por lo que consideran que este es el momento ideal de ponerlo en práctica y
aplicarlo plenamente. Como hace tiempo vienen preparándose para crecer, su
infraestructura tecnológica es habilitante y disponen de diferentes sistemas compartidos
de archivos y mecanismos de trabajo colaborativos. Rápidamente han sabido adaptar sus
procesos de trabajo ante un escenario que así lo requirió, capitalizando cada posibilidad
que se presentó.
Full-digitales

Consideraron que el cambio de contexto, a diferencia de la mayoría, les generó una


ventaja estratégica (incluso algunos tuvieron la capacidad de modificar su propio logo en
solo 48 horas). Tienen una cultura ágil y viven lo digital desde su ADN; son digitales por
naturaleza. Tienen una infraestructura tecnológica distribuida, donde todos los
colaboradores tiene acceso remoto y sus sistemas informáticos impulsan la co-creación, la
colaboración y la interacción permanente. Sus procesos son dinámicos, de forma tal que
van revisándose constantemente y haciendo las actualizaciones necesarias según los
requerimientos que vayan surgiendo. Estas son las organizaciones que toman más impulso
ante esta modificación repentina, son las que siempre tuvieron una actitud de tomar la
delantera en cuanto a adopción de las novedades en cada uno de los campos, probar,
aprender y seguir mejorando constantemente.

Lo más interesante, es que estamos visualizando que las respuestas han sido de lo más
variadas y, muy posiblemente, en diferentes aspectos cada una haya reaccionado de
acuerdo con alguno de los estilos mencionados o bien con algunos matices de cada estilo,
en una amalgama propia, demostrándonos que hoy-más que nunca-hay múltiples
opciones de grises y ya hay pocas cosas puras.

En este punto, es importante distinguir el “home office” del “working from home”.
Mientras que el “home office” es la capacidad de trabajar de manera distribuida y desde
los hogares luego de un abordaje holístico, generando las condiciones para que así sea
posible. El “working from home”, por su parte, es la respuesta improvisada que muchos
debieron implementar a partir de la declaración del aislamiento social preventivo y
obligatorio. El primero es proactivo y el segundo es reactivo.
Es para destacar cómo en situaciones críticas como las que estamos atravesando el factor
cultural (que no se genera de un día para otro, sino que se cultiva con mucho trabajo, cada
día!) se torna en un catalizador y potenciador. Cada vez más se percibe como la cultura se
come a la estrategia, en el desayuno.

Muy posiblemente, estemos entrando en la “Era CO”, impulsada por el Coronavirus pero
basada en la Cooperación, Colaboración, Coordinación, Comunidad, Co-creación,
Construcción, Compartir, Conexión y la inteligencia Colaborativa.

Sintetizando, no es que cambiaron las reglas del juego. Cambió el juego y es el momento
para demostrar todo aquello para lo que nos estuvimos preparando durante mucho
tiempo. Depende de cada uno demostrar de qué lado está y cómo quiere posicionarse
ante este nuevo mundo que recién está naciendo; más humano, más creativo, más
conectado, más colaborativo.

Análisis
La estrategia de Bimbo para enfrentar el coronavirus
EMPRESAS | 5/8/2020 12:04:00 PM
La estrategia de Bimbo para enfrentar el coronavirus
La empresa diversificó su estrategia para atender los embates del coronavirus con
donaciones, alivios a sus deudores y ampliación de su red de distribución.
Ampliación de los plazos de pagos a clientes que han visto afectada su actividad comercial,
donación de productos a la población más vulnerable, a través de los bancos de alimentos
y una nueva página web, hacen parte de la estrategia de la empresa Bimbo Colombia,
durante la pandemia del coronavirus.

A la fecha, la empresa de origen mexicano ha donado cerca de 15 toneladas de pan, a


bancos de alimentos, fundaciones y alcaldías, con destino a la población más necesitada;
proceso que seguirá, con el fin de apoyar a terceros que enfrentan la emergencia
sanitaria.

Para los consumidores, ha dispuesto del sitio web www.resuelveconbimbo.com que


ofrece a las personas alternativas de recetas saludables y creativas para esta cuarentena.

La compañía invertirá US$ 6.8 millones para fortalecer la capacidad de sus fábricas con
nueva tecnología y continuará ampliando su planta de personal, al contratar 140
personas, según anunció el gerente de Bimbo Colombia, Fernando López.

Comienzan los despidos masivos en la economía colaborativa


Otra de las medidas es que se amplió la flota de transporte, para asegurar la
disponibilidad de producto fresco en más de 100.000 puntos de venta y se flexibilizaron
los horarios en las plantas y centros de distribución.

Las 7 plantas en Colombia están funcionando y han puesto especial énfasis en la


producción en pan tajado, pan tostado, croissants y tortillas, productos de mayor
demanda por parte de los consumidores, y que facilitan variar el menú con diferentes
opciones en cualquier momento, aseguró López.

Además, se han realizado acuerdos con proveedores, para garantizar las materias primas,
especialmente importadas, que se han reajustado 20%, más de lo esperado para este año,
debido a la devaluación de la moneda colombiana.

Amazon ve caer un 29% sus ganancias por cuenta del coronavirus


Bimbo implementó las medidas necesarias para brindar la posibilidad de trabajo remoto,
turnos especiales, la restricción de reuniones, la suspensión temporal de viajes y visitas a
otras empresas, eventos y programas que impliquen las aglomeraciones.
ANALISIS

La aplastante realidad de la pandemia del coronavirus, con sus estrepitosas consecuencias


económicas, ha llevado a muchos negocios a cerrar o, en el mejor de los casos, a
replantearse su estructura.
Los gobiernos de algunos países de Latinoamérica han empezado a anunciar medidas de
auxilio para las pequeñas y medianas empresas (pymes) en medio de cuarentenas y de
una paralización de la actividad.

El panorama es desolador: la proyección es que la economía de la región, incluido el


Caribe, se contraerá un 5,2%, según estima el Fondo Monetario Internacional (FMI).

Qué países de América Latina están mejor y peor preparados para enfrentar la crisis
económica provocada por la pandemia de coronavirus
“Las pequeñas y medianas empresas que dependen de las ventas diarias y tienen escasas
o nulas reservas de liquidez también pueden verse sometidas a un grave estrés financiero
y es posible que tengan que despedir trabajadores”, describe un informe publicado el 9 de
abril por el Banco Interamericano de Desarrollo (BID).

ANALISIS

Para ello, han de cumplir con los estrictos criterios de seguridad y salud ocupacional. De
no hacerse, las sociedades se enfrentan a un eventual resurgimiento del virus. En
particular, las medidas de control de riesgos deben adaptarse específicamente a las
necesidades de los trabajadores en la primera línea de la pandemia, como los de la salud y
el sector de alimentación.
A medida que aumenta la presión sobre los países para aliviar sus restricciones de
bloqueo, la Organización Internacional del Trabajo (OIT) ha instado a los Gobiernos a
tomar medidas para prevenir y controlar el contagio del COVID-19 en el lugar de trabajo,
con una participación y un diálogo con las organizaciones de empleadores y de
trabajadores.

Todos los empleadores deben evaluar los riesgos y asegurarse de que sus lugares de
trabajo cumplen de antemano con los estrictos criterios de seguridad y salud ocupacional,
para minimizar el riesgo de la exposición de los trabajadores coronavirus.

La seguridad y la salud de toda nuestra fuerza laboral es primordial hoy en día

Sin tales controles, los países enfrentan el riesgo real de un resurgimiento del virus. Poner
en práctica las medidas necesarias minimizará el riesgo de una segunda ola de contagio
contraído en el lugar de trabajo.

“La seguridad y la salud de toda nuestra fuerza laboral es primordial hoy en día. Frente a
un brote de enfermedades infecciosas, la forma en que protegemos a nuestros
trabajadores ahora dicta claramente qué tan seguras son nuestras comunidades y cuán
resistentes serán nuestras empresas, a medida que esta pandemia evolucione ", dijo el
Director General de la Organización Internacional del Trabajo, Guy Ryder.

"Es solo mediante la implementación de medidas de seguridad y salud en el trabajo que


podemos proteger la vida de los trabajadores, sus familias y las comunidades más
grandes, garantizar la continuidad del trabajo y la supervivencia económica", agregó
Ryder.

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Seguridad de los trabajadores en el frente contra la pandemia
En particular, las medidas de control de riesgos deben adaptarse específicamente a las
necesidades de los trabajadores en la primera línea de la pandemia. Estos incluyen
trabajadores de salud, enfermeras, médicos y trabajadores de emergencias, así como
también aquellos que se dedican a la venta minorista de alimentos y servicios de limpieza.

La Organización Internacional del Trabajo también destacó las necesidades de los


trabajadores y las empresas más vulnerables, en particular los de la economía informal,
los trabajadores migrantes y domésticos.

Las medidas para proteger a estos trabajadores deben incluir, entre otros, educación y
capacitación sobre prácticas laborales seguras y saludables, provisión gratuita de equipos
de protección según sea necesario, acceso a servicios de salud pública y alternativas de
medios de vida.

Día Mundial de la Seguridad y la Salud en el Trabajo


El llamado de esta Organización, que este año conmemora su centenario, coincide con la
celebración del Día Mundial de la Seguridad y la Salud en el Trabajo este 28 de abril.

Con motivo de ese Día, el director general de la Organización Mundial de la Salud aseguró
que la pandemia de COVID-19 ha puesto de relieve la urgente necesidad de programas
nacionales sólidos para proteger la salud y la seguridad de los trabajadores de la salud, los
profesionales médicos, los servicios de emergencia y los muchos otros trabajadores que
arriesgan sus vidas en nuestro nombre.

"En el Día Mundial de la Seguridad y la Salud en el Trabajo, pido a todos los países que
garanticen condiciones de trabajo bien definidas, decentes y seguras para todos los
trabajadores de la salud", agregó Tedros Adhanom Ghebreyesus.

ANALISIS
Desempleo: el sector entretenimiento perdió más de 500.000 ocupados
Desocupación ya refleja el efecto coronavirus. Fuerte aumento en población que trabaja
menos horas.
Podría decirse que marzo tuvo la mitad de días activos en términos laborales y la otra
mitad, inactivos, teniendo en cuenta que la orden de confinamiento obligatorio en el país,
por la pandemia de coronavirus, se produjo el 25 de marzo, pero Bogotá y Cundinamarca,
una de las zonas de peso en mano de obra, realizaron una semana de simulacro previa (a
partir del 19).

Con esa prerrogativa, el desempleo en el tercer mes del año empezó a mostrar el efecto
de la crisis coyuntural, al registrar una cifra de 12,6 por ciento, señalada por el director
del Dane, Juan Daniel Oviedo, como la más alta en la última década.
El cambio en la cifra de ocupados, según los datos divulgados este jueves por el Dane,
evidencia lo sucedido con el empleo en el país. De 22,1 millones de personas que tenían
alguna ocupación en el tercer mes del 2019 se pasó a 20,5 millones, es decir, 1’583.00
millones de ocupados menos.

(Lea interesar: Desempleo de marzo, el más alto en 10 años: se ubicó en 12,6 %)

La tasa de desempleo nacional fue superior en 1,8 puntos porcentuales a la registrada en


el mismo mes del 2019, cuando fue de 10,8 por ciento.

Si bien el mercado laboral en Colombia venía en deterioro desde hace algún tiempo, el
resultado de marzo muestra el golpe adicional propinado por la cuarentena.

En las 13 principales ciudades y áreas metropolitanas del país, donde se concentra la


producción de la economía y, por consiguiente, el empleo, la tasa de desocupados pasó
del 12 por ciento en marzo del año pasado a 13,4 por ciento en igual mes de este año. La
contracción en el número de ocupados fue de 952.000.
El mayor desplome, como era de esperarse, estuvo por el lado de las actividades artísticas,
de entretenimiento y recreación, que fueron las primeras en ir cancelando eventos debido
a la necesidad de aislamiento social para reducir el riesgo de contagio del virus. En ese
sector se redujo el número de ocupados en 512.000. Lo mismo sucedió en los sectores de
industrias manufactureras y del comercio. Entre los dos perdieron 732.000 ocupados.

Más que en cualquier otra época del año, con el confinamiento que llevó a la mayor parte
de la población del país a resguardarse en sus hogares, el conteo de los inactivos que hace
el Dane cobra especial importancia, puesto que algunos analistas estiman que este
indicador podría estar generando un subregistro en la tasa de desempleo para el mes. De
hecho, durante la presentación de las estadísticas, Oviedo puso varios ejemplos para
explicar que una persona con un restaurante, actividad que en cuarentena no tiene
permiso para operar, es considerada ocupada, porque reabrirá tan pronto pase la orden
de confinamiento.

Según las estadísticas presentadas ayer, la población inactiva (no tiene trabajo ni está
buscando puesto) pasó de 14,4 millones en el tercer mes del 2019 a 16,2 millones en el
2020, es decir, más de 1,7 millones de personas más.

Desde la perspectiva de Stéfano Farné, director del Observatorio Laboral de la Universidad


Externado, “hay un subregistro del desempleo debido a que la gente no puede buscar un
empleo y luego se clasifica como inactiva. Ahí hay muchísimos que perdieron el empleo y
que no pueden buscar uno nuevo. Apenas se levante el confinamiento se dispararía el
desempleo”.

En el mismo sentido, el director de Fedesarrollo, Luis Fernando Mejía, sostuvo que “la tasa
de desempleo en este caso oculta el tamaño del problema, porque una gran proporción
de los 1,7 millones de inactivos son involuntarios, es decir, no salen a buscar trabajo
porque no lo pueden hacer en el confinamiento. Corrigiendo por ese efecto, la tasa de
desempleo efectiva puede ser entre 4 y 5 puntos porcentuales más alta que la registrada
por el Dane”.

Para Mejía, “es la peor caída en el empleo en lo corrido de este siglo. Estimamos que este
año se perderán entre 1,4 y 2,5 millones de empleos, así que preocupa mucho que solo en
marzo, sin los efectos plenos de la crisis, ya se hubieran perdido 1,6 millones de empleos”.

En las estadísticas del Dane se evidencia, además, que la mano de obra femenina fue una
de las que llevó la peor parte. El desempleo en las mujeres pasó de 14 por ciento en marzo
del año pasado a 16,1 por ciento en este año. Y el empleo juvenil (de 14 a 28 años), que el
Dane mide por trimestres, entre enero y marzo del 2019 era de 19,5 por ciento y pasó a
20,5 por ciento en 2020.

Por ciudades, Quibdó (Chocó) se mantiene liderando la mayor tasa de desempleo: 22,5


por ciento, y en el extremo opuesto está Barranquilla, con 9,1 por ciento. Entre
tanto, Bogotá registra una cifra de 11,8 por ciento, por debajo de la tasa nacional.
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¿Por qué preocupan Villavicencio, Ipiales y el Amazonas?
Más gente redujo horas laboradas
Las horas trabajadas por la población ocupada en marzo de 2020 reflejan los efectos de la
cuarentena en la actividad laboral.

Buena mayor parte de las actividades económicas quedaron paralizadas, otras producían a
media marcha (como algunas ramas de la industria) y el personal administrativo, de
ciertas áreas con esa posibilidad, avanzó en el teletrabajo.

A ello se le agrega que muchas empresas adoptaron medidas como las licencias no
remuneradas o el envío de los trabajadores a vacaciones.

Todas esas situaciones se reflejan en lo hallado por el Dane en el mercado laboral de


marzo: “No solo se redujeron los ocupados, sino la intensidad de horas, y por ende el
volumen de horas trabajadas, por ese menor número de ocupados”, destacó el director de
la entidad, Juan Daniel Oviedo.

Las cifras así lo confirman. Mientras que en el tercer mes del 2017 el porcentaje de
ocupados que trabajaba hasta 20 horas a la semana (es decir, media jornada), era solo del
13,6 por ciento en el total nacional, en marzo del 2020 la cifra se duplicó, al pasar a 27,3
por ciento.

De igual manera, se redujo ligeramente el número de trabajadores que laboraron más de


40 horas a la semana, de 57,4 por ciento en marzo del 2017 a 48,7 por ciento, lo que
sugiere una disminución de horas extras, por ejemplo.

En la zona urbana, es decir, las 13 principales ciudades y áreas metropolitanas, el cambio


es aún más fuerte, teniendo en cuenta que en las capitales grandes se concentran el
comercio, la industria, la hotelería, los restaurantes, ramas de la economía que
prácticamente se detuvieron en su totalidad.

Es así como, de los 9,8 millones de ocupados en las 13 ciudades este año, un 31,4 por
ciento trabajó menos de 20 horas a la semana en marzo. En 2017, en cambio, esta cifra
fue de apenas el 13,1 por ciento. Entretanto, la población ocupada que trabajó más de 40
horas a la semana en ese mes, que en el 2017 era de 61,8 por ciento, este año pasó a un
49,2 por ciento.

No solo se redujeron los ocupados, sino la intensidad de horas, y por ende el volumen de

horas trabajadas, por ese menor número de ocupados


 FACEBOOK
 TWITTER
Hay que elegir soluciones
La Escuela Nacional Sindical presentó este jueves su informe de coyuntura laboral 2020,
titulado ‘El trabajo en crisis’, en el que señala que si bien no existe consenso sobre la
magnitud ni la duración de la pandemia ni sus efectos sobre la economía, “en Colombia se
proyecta una pérdida de empleo de entre 4,2 por ciento en el corto plazo y 7,7 por
ciento en el largo plazo; y de mantenerse una recesión prolongada la pérdida llegaría al
14,4 por ciento”.

La institución, dedicada a la educación y a la investigación laboral, subraya en su informe


que “unos 15 millones de trabajadores informales y ‘cuenta propia’ (la mayor fuerza
laboral del país) ya han perdido total o parcialmente sus ingresos debido a la crisis, lo que
conduciría a su empobrecimiento si no recibe los subsidios de la emergencia económica y
sanitaria”.

El documento pone también en el visor lo que, desde el comienzo de la emergencia


sanitaria en el país, ha sido motivo de críticas: “lo que ha dejado al descubierto la crudeza
de la pandemia es la precaria condición laboral del personal médico y paramédico
colombiano, resultado de casi 30 años de vigencia de la Ley 100, que en 1993 creó el
sistema de seguridad social integral”.
En ese contexto, que el Gobierno, los empresarios y los trabajadores se encuentren en
una cumbre urgente, “para buscar fórmulas que permitan encontrar soluciones a corto,
mediano y largo plazo a la crisis generada por la pandemia que ya ha causado el
desempleo de más de tres millones y medio de personas tanto del sector formal como las
del denominado rebusque”, es la propuesta que lanzó este jueves el presidente de la
Confederación General de Trabajadores (CGT), Julio Roberto Gómez.

El dirigente gremial, en particular, solicitó a la alcaldesa de Bogotá, Claudia López, acelerar


la reapertura del sector productivo de la ciudad con los debidos protocolos de seguridad
porque, “el hambre es, también, otro flagelo de la mayor gravedad. Qué mal pueden
causar unas personas de un taller de mecánica o de un almacén, por ejemplo”, sostuvo.

Por su parte, la Escuela Nacional Sindical aboga por “un ingreso mínimo vital de al menos
un salario mínimo para trabajadores informales, domésticos, autónomos, población en
discapacidad sin ingresos, entre otros de estratos 1, 2 y 3”.
ANALISIS
Pasar de hacer máscaras de ‘Halloween’ a caretas de protección
Los Romero Bautista reactivaron su fábrica de plástico, devolviéndole la actividad a 40
empleados.
Viviana Romero Bautista estaba preocupada por cómo iba a seguir pagando la nómina de
su fábrica de plásticos cuando, por casualidad, le llegó un video por WhatsApp en el que
una niña creaba una careta de protección facial reutilizando una carpeta transparente
para guardar papeles.

Esa misma semana me habían hecho pedidos de láminas de plástico transparente,


entonces cuando vi el video até los cabos y me di cuenta de lo que tenía que hacer”,
cuenta Romero.

Llevaban varias semanas quietos por la cuarentena nacional decretada para detener la
pandemia, así que después de revisar los estándares de seguridad que recomiendan las
organizaciones de salud y de gestionar el permiso del distrito para trabajar en el sector de
los implementos de salud, Romero reabrió parcialmente la fábrica y redujo su oferta a un
solo producto: máscaras transparentes para protegerse del contagio del coronavirus.
Un proyecto para invertir en el país a través de las pymes
Las redes sociales, un nuevo universo para emprendedores
Los drones, una clave para la construcción de empresas poscovid

Una vez que la actividad de la empresa se reactivó y su producción les permitió


recuperarse y poner a 40 de sus empleados a trabajar, parecía casi imposible que no se les
hubiera ocurrido antes la idea de utilizar esa máquina de termoformado que Viviana
Romero y sus padres, los fundadores de la compañía, habían importado hace diez años.

El material que esta máquina procesa se llama ‘PET G’. Las primeras tres letras son la
abreviación de politereftalato de etileno, un tipo de plástico que se utiliza, por ejemplo,
para hacer botellas de líquidos. De ahí la expresión que usan las marcas de bebidas
cuando anuncian sus ‘botellas pet’.

Lo que significa la letra 'G' en el material que usan los Romero Bautista para hacer las
protecciones faciales es que al polímero se le agrega Glycol-modificado, lo que altera su
composición química y lo hace más transparente, más resistente y fácil de procesar.

“Es el material perfecto para hacer caretas —explica la empresaria—. Ahora mismo hay
muchas en el mercado, pero la máquina que nosotros tenemos nos permite lograr una
gran calidad en una producción masiva a bajo costo. Con el ritmo que estamos
manejando, podemos hacer 50.000 mascarillas diarias”.

Lo curioso es que la empresa comenzó su negocio en 1993 produciendo máscaras de


Halloween. Hacían máscaras para asustar y ahora, cuando el pánico colectivo es
creciente, hacen máscaras para protegerse de las amenazas.

Viviana Romero cuenta que en algún momento su madre, María Bautista, tuvo problemas
con la importación desde China de la materia prima para fabricar las máscaras de los
disfraces, y que fue entonces cuando su padre, Julio A. Romero se unió al negocio
trayendo todo su conocimiento sobre la elaboración de plástico, pues había trabajado en
un fábrica de este material durante toda su vida.

Ahora, cuando la pandemia parecía ponerlos en riesgo, tuvieron que poner de nuevo en
práctica esa capacidad de innovación para adaptar su negocio a las condiciones y de paso
para ayudar no solo a sus 170 empleados, sino a las personas que compran su producto.
ANALISIS
¿Cómo será el turismo pos COVID-19?

El pensamiento grupal y las sinergias serán herramientas claves en la transformación del


sector, golpeado por la pandemia.
Los líderes y expertos del sector turístico han empezado a resaltar que desde la empresa
privada se deberá tomar la iniciativa para -cuando se pueda hacer la reapertura del sector-
estén listas las herramientas, los protocolos y las estrategias que aseguren una
reactivación exitosa, entendiendo que el turismo no será el mismo y tampoco lo serán las
necesidades de los viajeros.
tendrán que trabajar más en equipo las empresas asociadas a la industria, donde habrá
que dejar de lado el “individualismo” al que estaban acostumbradas.

Isabel Cristina De Ávila, presidenta de Tictur Colombia, señaló que “en el país estamos
trabajando en conjunto, unidos. Entendiendo desde las empresas cómo administrar y
mitigar los efectos de la crisis”.

“En ese orden de ideas, elaboramos una coordinación y alineamiento con las medidas
legales y de seguridad que decreta el Gobierno Nacional en beneficio de la industria, lo
importante es hacerlo de manera unificada”.

La representante de Tictur agregó que también hay un enfoque en prepararse para la post
pandemia, ya que, por lo general, las crisis generan oportunidades y el sector tendrá que
afrontar nuevas exigencias.

Resaltó que esos retos darán cómo resultado una reingeniería de los productos y servicios,
donde, nuevamente, la importancia de la cooperación es vital en el desarrollo de módulos
de formación para el talento humano en la pospandemia, para que el personal y el
turismo estén listos para los nuevos modelos de ocupaciones, los hábitos y necesidades
que tendrán los viajeros, más aún, cuando la sociedad está digitalizando todos sus hábitos
y claramente deja a la vista una transformación de cómo se prestarán los servicios
turísticos.

Además, sostuvo que se están generando mesas de trabajo para establecer proyectos y
estrategias conjuntas que lleven a sortear obstáculos rápidamente, donde las propuestas
presentadas están dando como resultado, que se replantee -en un gran porcentaje - el
modelo de turismo conocido; iniciando desde la forma de cómo se promociona, pasando
por el cómo se hace y se aprovechará el turismo local, hasta en la forma ideal para
enfrentar a los nuevos usuarios, que será un consumidor austero.

En sintonía se mostró Ernesto Aarón Calva, presidente de la Asociación de Turismo de


Aventura y Ecoturismo de México, quien afirmó que es relevante que las organizaciones
dejen el individualismo y trabajen en conjunto.

“Deberán contemplar como parte de las herramientas esenciales la concertación de


sinergias y alianzas basadas en un pensamiento en común, con mucho trabajo en
conjunto, ya que, por ejemplo, en México el Gobierno no va a destinar recursos
millonarios para el sustento del sector. Eso obliga a la industria a manejar una
comunicación para establecer medidas conjuntas, pero la iniciativa privada deberá
abanderar el tema y propiciar un futuro promisorio”.

Los expertos indicaron que la solidaridad, de alguna manera, es otra forma de ayudar a
afrontar la pandemia a nivel global y a su vez, es una alternativa para mantener activa la
industria hotelera, para que genere algunos ingresos.

Carlos Canales, presidente de la Cámara Nacional de Turismo de Perú (Canatur), detalló


que en el país se han activado hoteles de la mano de los servicios de salud para mitigar la
COVID-19.

Los repatriadas del extranjero están pasando las cuarentenas de revisión médica en
hoteles de Lima, de esa forma no exponen a familias u otras personas, si llegan a estar
contagiados,, lo que es una forma de minimizar la masificación del virus, pues los hoteles
implementaron medidas de salubridad muy fuertes.

Asimismo, ha permitido a los hoteles un ingreso cercano a los 15 millones de dólares,


minimizando un poco el impacto y evitando cierre total de la industria.

Más aspectos sustanciales para el futuro


“Debemos revisar cómo enfrentaremos los desafíos del futuro. No hay duda, el turismo
cambió en el planeta, eso significa que debemos tener otros protocolos, donde el principal
es establecer lo que tiene que ver con lo sanitario”, enfatizó Carlos Carlos Canales.

También afirmó que se tendrá que analizar el cómo asegurar el distanciamiento social y
que hay una pausa indefinida en el manejo de los destinos masivos o de los viajes en
grandes grupos, así como en el desarrollo de los congresos que aglomeraban a cientos o
miles de personas.

“Eso nos impone a organizar una reforma de lo que será la industria y los protocolos que
tendremos que ir incorporando”.

Isabel Cristina De Ávila reveló que se encuentran trabajando en la formación y asesoría


para que las empresas de la industria estén formadas en el uso de redes sociales,
herramientas TIC, habilidades blandas y marketing digital, entre otras, para que puedan
aprovechar todo el escenario más digitalizado que vendrá desde ahora, por ejemplo, que
las empresas que aún no cuentan con un portal puedan hacer el diseño de su página web
e inicien a anticiparse a todos cambios venideros.

Mientras que Ernesto Aarón Calva aseguró que, para el turismo, los destinos que se
consideraban emergentes ganarán más importancia y serán aprovechados de mejor
manera, como los ecológicos, teniendo un componente de compromiso por el planeta y su
sustentabilidad, que en un gran porcentaje, generan ayudas a las comunidades locales,
dándole un sentido social.

Eva Ballarín, docente de Ostelea e investigadora, concluyó diciendo que “la industria se
está enfocando en diferentes frentes para abordar el asunto: planificación, formación y
desarrollo de estrategias, el sector está activo en ese sentido y sabe que tiene que trabajar
de la mano para alcanzar los objetivos”.
“Tiene en sus manos el poder de acelerar y lograr esta transformación de manera
adecuada, entendiendo que muchos ya habían comenzado un camino de reconfiguración,
la coyuntura los obliga a acelerar para llevar todos estos cambios lo más pronto posible”.