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Mercadeo y publicidad: ¡diferencias, puntos de

convergencia y mucho más!


A pesar de muy cercanos, mercadeo y publicidad no son lo mismo.

Diferente de lo que muchas personas creen, estas áreas no tienen el mismo concepto. Cada una tiene sus
características, pero las dos pueden traer resultados extraordinarios para el negocio si aplicadas
correctamente.

Por eso, en este post, nos proponemos a aclarar las principales diferencias y semejanzas entre
publicidad y mercadeo. Así podrás entender definitivamente la definición de cada área ¡Descúbrelo a
continuación!

¿Qué es el mercadeo?
El mercadeo es un conjunto de estrategias que ayudan a las empresas a lograr sus objetivos. Este sector es
responsable por la planificación de todas las acciones necesarias para alcanzar los propósitos del negocio.

La mayoría de las empresas tienen como objetivo acercar sus productos y servicios de los consumidores.
Para ello, el mercadeo considera los 4 Ps:

 producto;
 precio;
 punto de venta o plaza;
 y promoción.

Ellos tienen la finalidad de desarrollar tácticas a lo largo de este proceso.

Es necesario utilizar varias herramientas para atraer el interés del público objetivo de una empresa,
principalmente en los días de hoy. Con un volumen intenso de información, los consumidores son cada vez
más selectivos.

En ese sentido, el papel del mercadeo se ha transformado cada día. Después de todo, no se trata más de
aproximar un producto del potencial cliente, sino hacerlo con relevancia, generando valor.

Con tantas opciones para el consumidor, acercarse a él se ha vuelto un reto bastante complejo. Sin
embargo, las herramientas de Marketing Digital han permitido una mayor segmentación de las acciones de
las marcas.

¿Y qué es la publicidad?
La publicidad es uno de los instrumentos que el mercadeo utiliza en la creación de sus estrategias. Es el
acto de propagar un mensaje atendiendo a los diversos objetivos de mercadeo.
Una pieza publicitaria puede tener la finalidad de vender un producto, divulgar una idea o atraer más
visibilidad para la marca, por ejemplo.

Para ejemplificar: el mercadeo es como si fuera un grande pastel, y la publicidad, una de sus porciones. Es
decir, el primero existe sin el segundo, pero la promoción no existe sin una estrategia bien definida de
mercadeo.

¿Cuáles son las principales similitudes entre publicidad y mercadeo?


La planificación

Aunque sean distintas, las 2 áreas necesitan una planificación bien estructurada. De esta forma, las
acciones se vuelven más efectivas y proporcionan resultados positivos para el negocio.

Por tratarse de algo mayor, el mercadeo necesita la planificación como herramienta para organizar todas
las decisiones estratégicas. Por otro lado, definir los principales medios y la inversión en cada una de ellas
no es posible sin proyectar un camino.

El acto de planificar implica trazar las mejores estrategias para alcanzar los objetivos futuros.

Eso es fundamental, pues cualquier camino sirve para quien no sabe a dónde quiere llegar. Por esta razón,
la planificación es una de las principales similitudes entre estas dos áreas.

La persona

Otro aspecto similar es que el público que la marca pretende alcanzar es el centro de cualquier estrategia.
Si antes era común que una empresa actuara de adentro hacia afuera, hoy es muy diferente.

Las soluciones ya no pueden ser creadas para que después el consumidor las acepte y compre de una
manera impulsiva.

Al contrario: la metodología del marketing de atracción ha hecho que los potenciales clientes son los que
dictan las principales tendencias de consumo para que las marcas empiecen a producir los productos y
servicios que las satisfagan.

Sin embargo, hay un aspecto que no ha cambiado. Tanto en el ambiente macro del mercadeo como en las
definiciones específicas de la publicidad, hay que considerar a la buyer persona como el personaje
principal.

Solo conociendo muy bien con quien se desea hablar será posible conquistar a la persona adecuada para tu
negocio. Es decir, invertir en la creación de personas es esencial para ambos casos.

Esto evita muchos desperdicios de tiempo y dinero porque cuando la empresa comprende quién tiene
interés y potencial para comprar sus productos, deja de invertir en alcanzar a personas que no forman parte
de ese grupo.
En consecuencia, será necesario menos tiempo del equipo comercial para convencer a las personas y
menos publicidad ineficaz. Es decir, las campañas con foco en el público equivocado serán eliminadas y la
empresa tiene mucho que ganar.

El análisis

Al contrario de lo que muchos piensan, quien trabaja con ciencias humanas necesita, sí, lidiar bien con los
números. Así como en la publicidad, en el mercadeo también es importante entender las
principales métricas que deben evaluarse.

Invertir en acciones sin el compromiso con la evaluación frecuente de los números significa guiar un
automóvil con los ojos vendados. Es decir, es imposible comprender el desempeño de las acciones para
perfeccionarlas.

Además, es necesario tener la capacidad de extraer de estos indicadores de resultados valiosos y


transformarlos en información determinante en la toma de decisiones. De esta forma, es factible encontrar
los puntos que deben ser mejorados y replicar lo que está funcionando.

En consecuencia, las posibilidades de elevar el retorno sobre la inversión crecen considerablemente.

Es importante resaltar que no todo lo que puede ser medido debe ser medido. Por lo tanto, busca identificar
las métricas más relevantes para el negocio antes de comenzar a medirlas.

¿Y cuáles son las principales diferencias entre mercadeo y publicidad?


La medición de resultados

Aunque las 2 áreas necesiten la medición de resultados, en la publicidad esto sucede de manera más
inmediata.

En cualquier momento es posible cambiar un elemento de la campaña para obtener resultados mejores.
Así, es de suma importancia medir los resultados con más frecuencia para optimizar las campañas y
maximizar el ROI rápidamente.

En el mercadeo, es necesario definir una periodicidad para la evaluación, ya que las acciones son mayores
y necesitan un plazo mayor para mostrar resultados expresivos. Por lo tanto, no se recomienda evaluar una
planificación de mercadeo todos los días, por ejemplo.

La medición de los resultados requiere tiempo y disciplina. Por eso, en muchos casos, contratar una
agencia especializada puede ser una excelente solución.

El enfoque en el público externo

El mercadeo contempla no solo estrategias para comunicación con el mercado, sino también con el público
interno de una empresa.
Los colaboradores de una organización representan su esencia y pueden convertirse en grandes defensores
de una marca atrayendo cada vez más clientes.

Por eso, existe otro punto diferente entre las 2 áreas, pues la publicidad se preocupa solo con el público
externo. Es decir, el enfoque de la publicidad está totalmente orientado a la creación de anuncios para
atraer nuevos consumidores.

Contrariamente, el mercadeo también se preocupa por las estrategias que involucran al público interno de
la empresa.

Las tácticas de endormarketing son un ejemplo de la comercialización orientada hacia el negocio.

La especialización y las habilidades

El mercado todavía confunde las habilidades que cada sector exige de los profesionales.

En la mayoría de los casos, el responsable del mercadeo tiene un perfil multidisciplinario, con una visión
más amplia. Es necesario que comprenda una serie de aspectos, como los siguientes:

 el mercado,
 el público objetivo,
 la competencia,
 los datos
 y todas las herramientas disponibles para crear estrategias exitosas.

El profesional de mercadeo no es solo responsable de la creación de los objetivos de la campaña.

Él necesita saber, por ejemplo, que existe una jornada de compra en la que el consumidor transita antes de
convertirse en un cliente.

Por lo tanto, es necesario identificar en qué etapa de ese camino el consumidor se encuentra, para
transmitir al publicista.

En consecuencia, el responsable de la publicidad debe crear el contenido del anuncio más apropiado a la
fase en la que el cliente potencial está.

El publicista, por otro lado, tiene una visión más específica y comprende parte de todo el proceso realizado
por el mercadeo.

Su papel es fundamental para lograr resultados positivos, pero el perfil del profesional es diferente del
mercadólogo. Es necesario que comprenda profundamente todos los medios disponiblesy sus
características.

Además, debe tener una experiencia en la distribución del presupuesto del negocio, así como las métricas
que deben tenerse en cuenta en cada medio. Es decir, es necesario tener un conocimiento más profundo
sobre las técnicas básicas para obtener éxito con los anuncios.
¿Mercadeo y publicidad pueden caminar juntos?
El mundo perfecto sucede cuando las empresas utilizan estos 2 brazos de comunicación en sinergia.

Sin embargo, la situación real nos muestra que varias organizaciones aún no percibieron que, caminando
lado a lado, mercadeo y publicidad son las claves para el éxito.

Principalmente cuando se habla del ambiente digital, el volumen de información crea pobreza de atención.

Por este motivo, es primordial que los datos del mercadeo sean considerados en la creación de una
publicidad eficiente.

En internet, el consumidor deja rastros y los profesionales de mercadeo deben estar atentos a ese
fenómeno. Orientados a los datos, es posible planificar y crear muchas estrategias de promoción más
creativas.

En los días de hoy, el consumidor ya no quiere ser interrumpido por la publicidad como antiguamente. Con
eso, el mercadeo de permiso debe ser capaz de orientar cada vez más a los publicistas en la creación de
mensajes relevantes entregados en el momento ideal.

¿Cuáles son los beneficios de esta unión?


La buena relación entre los equipos de publicidad y mercadeo permite crear un diferencial
competitivo en el mercado.

Además, el mal desempeño de una de las áreas sin dudas perjudicará a la otra. Por eso, la mejor alternativa
es utilizar la experiencia de cada uno de los sectores para que juntos, sean capaces de generar resultados
espectaculares para el negocio.

El mercadeo digital se transforma muy rápido y, por eso, es cada vez más difícil elegir el camino correcto
para seguir.