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Esrcm~os SOBRELA FORMA DE us LEYES: Grupo de Estudios sobre técnica

legislativa, GRETEL: “La forma de las leyes. 10 estudios de tkcnica


Zegiskztioo”, Barcelona, Bosch, Casa Editorial, S.A., 1986, 318 págs.
Simultáneamente, edición en catalán: “La forma de les 2ki.s”.

1. No es la técnica legishkiva un te- idioma castellano un trabajo publicado


ma que haya llamado suficientemente la en CbUe: Jorge Tapia Valdés, La lécnico
atención de los juristas; de hecho, como Zegfsluthz,Santiago, Editorial Juridica de
lo SeiialD sus autores, éste es el primer chile, 1980, 104 pf~gs.). Por otro lado,
libro sobre el tema que se edita en ES el ordenamiento juridicu positivo esptid
paf&. Esta carenda de inter& doctrimd nada dice al respecto, en contraste con
no es repetible para otros paísesdel con- otros paises europeos,que presentan im-
cierto europeo, donde existen excelentes portantes avances, especialmente Ale-
obras, algunas de las cuales sirven de mania Federal, Aushia, Suiza y, reoien-
apoyo a muchas opiniones de los auto- tenme, Italia; dichos países cuentan
res de esta colectiea; referencia espe- cm ciertas “directrices” que contienen
cial merecen los trabajos de Miiller y criterios básicos,con el fin de uniformar
Schneider en Alemania Federal; Thorton la calidad de los textos legislativos.
en Inglaterra; y una serie de escritaa Como se verA, es este un libro que
dispersosen Italia (como dato adicional trata de aspectos un poco insólitos para
desconoddo por los autores, existe en la mente del jurista que, tradicionahnen-
HIRLIOGRAFÍA

te, lleva a cabo tareas de dogmática jw luego es parte de la propia ley (es aprc-
rfdica, la que es completamente diferen- bado jato co” el resto de la misna) y
te 8. la actividad tendente a la elabora- participa por tanto de la ‘fuerza de ley’.
cih de los textos juidicos r’inger&& Dogmáticrìmente se traduce en que es
sd, como se la caMia aquí, p. ll). utilizable para interpretar sus disp&cic+
No se piense pues que sus únicos desti- nes como un elemento más que es de la
natarilrs habAn de ser quienes trabajan ley” (p8g. 32), pues m8s de una vez se
en el campo de la creaci6n del derecho: ha abrigado dudas al respecto; se anali-
pollöcos y legisladores de hecho o de za” detenidamente las tres partes que,
derecho; si bien es imprescindible para desde el punto de tita j”rídko, tiene el
ellos el conocimiento de esta obra, lo es titulo de la ley: la klicación de su ca-
tambi6n para el jukta-h&rprete de la tegorfa normativa (“Ley.. .“); su fecha
ley, pues lac riquísimos elementos que y número; y la indicación del objeto de
e” este libro se entregan sobrepasan di- la “orina. Se resalta la importancia de
chas técnicas, y entra” derechamente, en una correcta numeración, prktica, relati-
muchas ocasiones, al atilMs de sus pre- vamente reciente, que permite identificar
s”puestos y consecuencias dogmáticas. y citar exacta y económicamente a las
2. El contenido de los distintos estu- leyes, sobre todo en la actual situación
dios, como est8. dicho, aborda los dife- de “inflación legislativa”, o de ‘legisla-
rentes aspectos formales de la ttica le- cib” motorizada”, en la acertada expre-
gislativa (co” referencia especial a la le- sión de Carl Schmitt; destaca el caso de
&Jación catalana, pero perfectamente Alemania Federal, pafs en el que existe
repetible mtrtatts mutua& para cualquier una directiva que establece claras reglas
otra legislación); su criterio geaeral apun- para diferenciar el ““omb= ofiCra1” de
ta a la más correcta eshmturaCi6” for- las leyes, con su forma de citarlas (titu-
mal de la ley. Su texto discurre a ha& lo corto y título abreviado oficiales),
de diez estudios, cuyos autores (Pablo fbrnmla pelfecta”lente emulable (y
Salvador Coderch; Miguel Martín Ca- ejemplo de 10 cual se s&& aqui). Aten-
sals; Carles Viver i Pi-Sunyer; Maria Te- dibles proposiciones encontrará a lo lar-
resa Castitieha Palo”; Pedro Kirchner, y go de este par&rafo el legislador, sobre
P.F. Andugar) so” miembros de este un aspecto importante como es el titIllo,
Grupo de Estudios sobre t&cnica legisla- primer acercamiento al texto de la ley
tiva (GRETEL), y se refieren a los si- por parte del lector-int6rpret.z; “debe
guientes temas: 1) Introducct6n (breve, consepuir identiicar y descubrir exclwi-
necesaria e instructiva introducción), p&gs. va, rápida, exacta, clara, breve y plena-
7-27; II) El titulo de kl.9 leves, págs. 28 mente” (pág. 41), lo que -todos sabe-
58; rn) PrEhnbul¿J g disposiciont?s dho mos- “0 siempre es asi. En todo caso,
ticm, págs 59-02; IV) La prmulguci&n téngase presente que, como sentencia el
II 20 fecha de Lls zqws, pbgs. 93-103; V) autor: “‘no hay un buen título para un
Diaisidn de las leges, págs. 105425; VI) mal contenido” (&g. 4.8).
La parte finaf de Los Zqes, págs 127-195; b) Pmhnbub y df.qmfcimes direni-
VII) LaS zqes modqtcxzttws, págs lQ7- cas. En las directrices extranjeras nor-
220; VIII) Las remisiones, pags. 221-241; malmente se establece la necesidad de
IX) Regkz.s de citas, págs. 243257; X) motivar los proyectos legislativos, sobre
La publicncidí1 de las leyes, págs. 259-280; aspectos a veces olvidados por el legis
termina este libro co” la proposición de lador, su finalidad es evitar las leyes inú-
unas “dtrecttices” (pags. 233-304) > y un tiles 0, incluso, dafíinas; a veces, qtis,
listado de leyes catalanas No siendo pc- es mejor no legislar, decisi6n bta que
sible referirse a cada aspecto analizado debe ser razonada suficientemente co”
con el detalle deseado, destacaremos s6- anterioridad. Es altamente necesario q”e
lo algunas ideas que hemos estimado im- los “antecedentes” de los proyectos co”-
portantes: tengan estos razonamientos: saber los
a) El tltdo da las leyes. Es importan- puntos esenciales de la ley; si etitea al-
te retener lo señalado en cuanto a que ternativas a la actuaci6” legislativa; sus
“el título oficial de la ley tiene un signi- efectos, ya sea” ecw6mic0~, juridicos (in-
ficado especificamente jurídico: desde cluyendo nna “tabla de derogaciones”),
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en fi”, costos sociales. Encontramos aqui par de leyes de facena homogénea. El


importa”tes consideraciones sobre el autor propone sllpiimir estas tres cate-
prePmbulo; de su nulo valor nonnativo y gorh, smtituy&“dose por un solo capítu-
~1510 interpretativo; su relacib” co” el lo co” titulo gen&ico: “disposiciones fina-
señaltiento del objetivo de la ley (que les”. Pero como la generosidad intelectual
no de su finalidad); importante diferen- de ““estros autores no se plantea límites,
ciacibn del “fracaso tebricó’ y del “fra- para el caso de que “se considere útil
caso de la ley”, el señalamiento de co”- m?3”te*t?r estas tres c&gorías, ya sea
tenidos que DO correspcnde” B la ley (v. por trdk!ió* . (pág. 138), se señalan
gr.: Ln fubeat, non kzudot), considera- algunos criterios básicos a respetarse, y
ciones tanta veces olvidadas. En fin, ex- se propone un orden y clasificación de
celentes proposiciones acerca de las “dis- las grandes categorias que debieran com-
po$ciwes directivas” (LAtcorschirfften),), poner las disposiciones adicionales, han-
importantes btas por su carkter dispc- sitorias y finales, consideraciones todas
sitivo, y guia del intérprete para conccer éstas Ilenas de contenido útil para una
la finalidad persepuida por las leyes. buena t&nica legislativa y de tanta ri-
c) En cuanto * la prol”lduacf6n y lo queza, que nos remithnos si” m8s a
fecha de 7a.s Lyes, de acuerdo a su arr- ellas, págs. 136195, las que considero
tor, ‘desde una perspectiva de politica de lechw casi “obltgadá’ (como todo el
legislativa, existen argunentos mPs que libro, por cierto) para nuestros ‘face-
suficientes para afirnlar que la prom”l- dores y desfacedores de leyes”.
gadión es n” acto perfectamente ocioso f) Las leyes modiffc<dfoBs so” objeto
que podrfa y, en rigor, deberfa ser sus- de una serie de recomendaciwes sobre
tituido por la simple orden de publica- sus partes; su ordena&“; sus fórmulas y
ción” (pág. 95); en todo caso, junto con datos a incluir, co” el objeto de evitar
señalar los rasgos actuales de esta ‘Yig”- ambigüedades y de que sirvan de ver-
ra evanescente, institnto falto de ““as dadera ayuda al intkprete.
caracterltilcas propias y especificas bis” g) Las mLrbnes Es importante con-
delimitadas” (pág. Se), como no se du- siderar detenidamente 1~ criterios a se-
da e” calificar a la promulgación, y sin guir en cUant0 a remisiones; es Asta und
cerrarse el autor en esta actitud dogmá- tkcnica juridica que plantea. problemas
tica, encuentra aqui el legislador impar- muy heterogkneos y debe tenerse en
tanta indicaciones, lo tio que en cuenta la certeza del derecho y SII
cuanto al tema de la fecha de las leyes. comprensibilidad, SU clara accesibilidad.
d) Capitulo importante el dedicado a Luego de uo. excelente anAisis sobre las
la dfuisih de las Zqes, con el objeto de formas de efectuar Las remisiones, de sus
uniformar su sistemáeica, a partir de la consecuencias dogmáticas y de sus para-
unidad bfisica de toda ley: el artículo; dójicos contrastes pone en evidenda el
sn conecta tipografía; “umeraci6” y autor lo peligroso del uso indebido de
construcción formal, sm~ objeto de rece- esta “arma de doble filo” (pág. 241).
mendaciones y a”&is. h) Las reglas de dtos; se incluye una
e) La parte ptuml de 20s leyes. Se *“a- serie de reconxndaciones co” el fin de
lizan aqui los tres tipos de disposiciones unificar criterios y facilitar su “so (in-
de que se compone la parte final de las cluso informático), proponiéndose ade-
leyes: &sposiciones adicionales, trae5t+ más un listado de abreviaturas (pág.
rias y finales; es éste ll” capítulo muy 255). Esperamos un esf”eno similar por
bien logrado, LXHI excelentes proposicio- parte de los hacedores de byes.
nes, ordenado análisis metodológico y i) Por ÚItimo, es objeto de análisis la
dognAico. Se ordena la verdadera “ma- pubZfcacf6n de las leyes. Junto con expo-
rafia” en que se ha transformado la parte nem la disputa doctrinal sobre su val¡-
final de las leyes de todos los dias, en las dez, pone en evidencia el autor cbmo la
que vemos introducir los mismos conte- publicación de las leyes en el Boletín
“idos en una ” otra categoria de disp+ Of-icial de1 Estado (Diario Oficial) es
ticiones, y viceversa, casi “0 encontrkn- una mera exigencia legal (Cbdigo Civil);
dose en las recopilaciones legislativas w1 no tiene esta exigencia carácter constitu-
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cional; por lo tanto, es s610 un modo que para quienes trabajan diariamente
tradicional y habitual de hacerlo; pero con las leyes, no importando la rama del
concluye: ‘la institución del Diario Ofi- derecho que se culöve, no es recomen-
cial o Boletín Legislativo constituye UD dable dejar de leerlo, sobre todo por los
punto de “0 retomo en la seguridad jwí- valiosos elementos que proporciona para
dica que cabe superar, pero en relaci6” su interpretación. Veo en 61 un libro
al cual no cabe retroceder” (pbg. Ure). “tibajado”; es notorio y fluye de su texto
DeHende el a”t”r una amplia @io el intenso a”Gsis previo no ~61” de la
k@.s, mostr8ndose critico -con razón, doctri”a sobre el tema sino, en especial,
pe”.?amo~ co” la pníctica de las leyes de las leyes, cuya forma es sn ob$zto
que entran en vigor el mismo dia de su particular de análisis. Tiene el m&ito de
publicaci6”; sus raumes: “prinxro, la exi- abrir camino a temas usualmente no tera-
gencia de publicación no es una Hccibn tados y que creemos a partir de ahora
ni puede vaciarse simplemente de COD- sedn objeto de una mayor preocupaci6”
tenido pues, en segundo lugar, la publi- y a cuyo esclarecimiento importantes
cación de una ky no es una mera im- aportes ofrece esta excelente colectánea.
presión de la misnm en los talkres del No do ofrece an&Is y recomendaciones
diario Oficial. Antes bien, es algo que de la forma que deben adoptar las leyes
supone un p2u.s: la edición y distribuci6n sino, tambi&“, y siempre co” acierto, un
del Diario Oficial, de forma tal que se estudio previo de las consecuencias juri-
pueda tomar objetivamente conocimiento dicu de cada solución, lo que acrecien-
de su contenido” (p8g. 273), fiases lo su- ta el interés para quienes no ese IIR-
ficientemente expresivas que “os “horra” nudos a redactar leyes, sino a interpre-
todo come”tario [me permito hacer aqui tarlas 0 aplicarlas.
una pequeóa ir&zación bibliogr&ca: jun-
Pienso que no debo eludir el merecido
to co” la aparición reciente en España
elogio B sus autores; trasluce de esta
del libro de Jorge Rodríguez Zapata, obra una gra” generosidad cientlfica, esa
Sa*, promdg.oción g p&icncMn de ta” escasa virtud, generosidad planteada
leyes, Madrid, Fxlitorid Tecnos, 1988, d&e la misma idea de sus wtores de
sobre el tema del conocimiento del dere-
agruparse para estudiar en c”“ju”to en
cho, vide recientemente tambi8n el ex- pro del avance de la tkcnica legislativa,
celente estudio de H&n Felipe Cmral aspecto que a ellos mismos se les debió
Talclani, De la ignoromh de lo ky. El plantear como una novedad en un prin-
prindpb de su inercu¿nbilfdad,Santiago, cipio. Su actual trabajo es una entrega
Editorial Juridica da Chile, 1987, 314 p&- no do a la critica de la comtidad
ginas, especialmente el capítulo VII, cientifica como cualquier otra obra sino,
págs. 285 y siguientes]. Finalmente: los más que eso, a un in social concreto:
errores; segú” el autor, por cierto, ellos lograr una mejoría en la t&mica de ela-
son inevitables y lo importante es dispe boraci6n de las leyes.
ner de regulación adecuada para su co-
rrección. Hay una asombrosa homogeneidad en
los trabajos, pues el libro se deja leer de
Termina el libro co” unas “directrices”
corrido; no hemos señalado más arriba
cuyo contenido se encuentra razonado
al autor de cada trabajo no por falta de
previamente en los estudios anteriores; si
espacio ni por comodidad ” olvido, sino
bien se formula” como “directrices” o (BD
premeditadamente, con el fin de resaltar
puridad) como rearmendadón o propo-
la unidad de grupo cientlfico que veo en
sición de directrices, elhas n>nstituyen
ellos (si” c”““cerlo5 personahnente) ; creo
propiamente las conclusiones de estos tra-
que incluso ni a sus autores importar6
bajos; son setiladas, por 10 demás, ad-
mucho esa omisió” mia; es que ellc~ no
mirablemente, co” una ttica como la
ha” hecho simplemente un libro co” tra-
predicada para las leyes: breves, precisas baja de varios autores, sino que en este
y claras. Para ser tomadas en cuenta. caso varios autores han hecho ~11 libro;
3. A la hora de valorar este libro es el fmuto de un estilo de tmbaj” que se
creo que el balance es altamente positivo; deja ver en el texto; si bien es obvia la
me parece q”e ea un libro de aquellos autorfa de cada trabajo, fruto del estudio
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individual, es tambi6n notoria la mutua libro es verse prontamente superado”


colaboración; no vemos un abandono de M3. m.
cada autor B la búsqueda exclusiva de Pienso que si de superar este libro se
argumentaciones para sostener los pm- trata, podrán hacerlo sus autores, pues
pios planteamientos; en el mismo len- el acervo que habti ganado GRETEL se
guaje de cada emito se puede verificar presenta, hoy por hoy, dificilmente su-
ese trabajo de grupo tan necesario; la dis- perable; no debe por tanto desdeñarse
cusi6n de ideas; ni un cerrado “dogma- todo ese bagaje y esperamos pronto ver
tismó’; ni un cerrar caminos; en fin, lln8 cumplida su promesa de dejar “para otra
entrega científica digoa de resaltar. Su ocasión los aspectos m&s materiales de la
tópica SOII las recomendaciones; nada de thica legislativa como son, por ejem-
creer tener la titima palabra; tampoco plo, los relativos al lenguaje legal y al
vemcs en ello falsa modestia; un botón utillaje conceptual que sirven para mon-
de muestra: “este Libro es ~610 un primer tar cualquier ley y ensamblarla adecua-
paso (. . .) y, como todo paso aislado, damen con el resto del ordemmeinto ju-
queda en algo inúiil si nadie da otro m&s rídicó’ (phg. 8). Fi3pemmos.
y otro y ORTO(. . .); en verdad, el mejor
destino qne puede experimentar este Akjandro Vergara Blanco