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Rev Esp Med Legal.

2020;46(1):28---40

REVISTA ESPAÑOLA DE
MEDICINA LEGAL
www.elsevier.es/mlegal

REVISIÓN

Valoración forense integral del maltrato infantil


intrafamiliar
Ruth García-Martín a,∗ y Benito Morentin b

a
Unidad de Valoración Integral de Violencia de Género, Instituto de Medicina Legal de Granada, Parque Tecnológico de la Salud,
Granada, España
b
Servicio de Patología Forense de Bizkaia, Instituto Vasco de Medicina Legal, Bilbao, Bizkaia, España

Recibido el 21 de junio de 2019; aceptado el 6 de agosto de 2019

PALABRAS CLAVE Resumen El abordaje del maltrato infantil intrafamiliar (MII) es uno de los más complejos
Maltrato infantil; en medicina forense. Los objetivos periciales son la evaluación del daño físico-psíquico y de
Violencia los indicadores de MII, el análisis de credibilidad del testimonio y el estudio de la dinámica
intrafamiliar; familiar. En este artículo se revisa la sistemática de abordaje del MII (fuentes de documentación,
Violencia de género; evaluación psíquica, recogida del relato y uso de pruebas psicológicas); se propone un modelo
Medicina forense; de exploración psíquico basado en bloques, se formulan pautas para la determinación del nexo
Psiquiatría forense; causal entre hechos denunciados y daño detectado, y para el análisis de la credibilidad con el
Análisis de fin de concluir sobre la coherencia del relato. También se describen los principales indicadores
credibilidad de MII. Las conclusiones del informe forense se deben basar en evidencias sólidas ya que una
peritación deficiente podría producir daños irreparables en víctimas menores y sus familias.
© 2019 Asociación Nacional de Médicos Forenses. Publicado por Elsevier España, S.L.U. Todos
los derechos reservados.

KEYWORDS Child abuse due to domestic violence: Integral forensic assessment


Child abuse;
Domestic violence; Abstract The approach to child abuse due to domestic violence is one of the most complex in
Intimate partner forensic medicine. The objectives are the evaluation of the physical-psychological damage and
violence; of the indicators of child abuse, the analysis of credibility of the testimony and the study of the
Forensic medicine; family dynamics. In this article, the systematic approach to child abuse is reviewed: sources
Forensic psychiatry; of documentation, psychological evaluation, story gathering and use of psychological tests. A
Credibility model of psychological exploration based on blocks is proposed, guidelines for the determina-
tion of the causal relationship between allegation of ill-treatment and damage detected are

∗ Autor para correspondencia.


Correo electrónico: ruth.garcia@juntadeandalucia.es (R. García-Martín).

https://doi.org/10.1016/j.reml.2019.08.003
0377-4732/© 2019 Asociación Nacional de Médicos Forenses. Publicado por Elsevier España, S.L.U. Todos los derechos reservados.
Valoración forense integral del maltrato infantil intrafamiliar 29

formulated, and recommendations for the analysis of credibility in order to conclude on the
coherence of the story are suggested. The main indicators of child abuse are also described.
The conclusions of the forensic report must be based on solid evidence, since poor evaluation
could cause irreparable damage to children and their families.
© 2019 Asociación Nacional de Médicos Forenses. Published by Elsevier España, S.L.U. All rights
reserved.

Introducción Existen elementos que hacen que el abordaje forense


del MII sea especialmente complejo y presente mayores difi-
La victimización infantil puede definirse como el daño pro- cultades para su valoración4---11 . El MII ocurre en un ámbito
ducido a un/a niño/a por el comportamiento contrario a las privado en el que la víctima depende física y emocio-
normas sociales de otra persona o grupo de personas. Este nalmente de la persona maltratadora, lo que hace más
comportamiento puede tener graves consecuencias para el dificultoso la revelación del abuso, y favorece la existen-
desarrollo de las víctimas menores (VM) ya que la pobla- cia de interferencias tanto por parte de esta como de otras.
ción infantil es especialmente vulnerable a la victimización Estas interferencias pueden estar motivadas por un intento
debido a su nivel de dependencia y falta de autonomía frente de disuadir a la VM a contar lo sucedido, o por la intención
a la población adulta. Para el estudio de la diversidad de vic- de que exagere o distorsione lo vivenciado. Esto es especial-
timizaciones que las VM pueden experimentar a lo largo de mente peligroso en procesos de separación cruentos en los
su desarrollo hace años surgió una línea de estudio denomi- que el/la menor puede estar instrumentalizada.
nada victimología evolutiva, la cual ha tenido un impacto En otras ocasiones la dificultad se presenta porque la
importante en el conocimiento de este fenómeno. A día de evaluación forense se solicita con posterioridad a la aplica-
hoy la victimización infantil se considera uno de los princi- ción de medidas de intervención social urgente. Así ocurre
pales problemas de salud pública y comunitaria, y uno de en menores en situación de desamparo que se encuentran
los de mayor dificultad en el abordaje, tanto clínico como viviendo con familias de acogida o en centros de menores.
pericial1---3 . La VM puede mostrar rechazo a nuevas exploraciones y mos-
Dentro de los diferentes tipos de victimización que puede trarse hermética y reticente a contar detalles de su vida
sufrir un niño, en este artículo nos vamos a centrar en la familiar que crea que pueden perjudicar su vuelta al hogar.
producida en el ámbito intrafamiliar. El maltrato infantil Otro factor diferencial del MII es que concurre frecuente-
intrafamiliar (MII) se puede definir como toda acción, omi- mente con la violencia de género10 . La Ley 26/2015, de 28 de
sión o trato negligente, no accidental, que priva al/a la julio, de modificación del sistema de protección a la infancia
menor de sus derechos y su bienestar, que amenaza o inter- y a la adolescencia, extiende a los/las hijos/as de muje-
fiere en su desarrollo físico, psíquico o social y cuyos autores res víctimas la consideración de víctimas de violencia de
son personas del ámbito familiar. La negligencia es el tipo género, y les otorga la misma protección que a sus madres.
más frecuente, seguido del maltrato emocional y el físico. En estas periciales se requiere una evaluación integral de
Los casos de abuso sexual representan una minoría4---9 . En un las víctimas (mujer y menores) y del denunciado, desde una
estudio reciente de maltrato a VM evaluadas en la Unidad perspectiva física, psicológica y social, teniendo en cuenta
de Valoración Forense Integral de Bizkaia la violencia más las consecuencias no solo de agresiones puntuales sino tam-
prevalente fue el maltrato emocional y ser testigo de vio- bién del clima de violencia continuado. Esta evaluación se
lencia entre progenitores de la familia (violencia de género), efectúa en las Unidades de Valoración Integral de Violencia
seguido de la violencia física, la polivictimización y la vio- de Género (UVIVG) constituidas por equipos multidiscipli-
lencia sexual10 . nares de profesionales de la medicina forense, psicología y
El MII es uno de los traumas más dañinos para la VM y trabajo social.
puede tener graves consecuencias para su bienestar y su Con la intención de mejorar la atención a la VM mal-
desarrollo. Además, es un factor determinante de despro- tratada se han publicado recientemente varios documentos
tección infantil. Por sus características especiales requiere ministeriales sobre guías de intervención8,9 . Sin embargo,
un abordaje social, sanitario y judicial diferencial4---7 . En el su implementación en los Institutos de Medicina Legal y
ámbito forense la intervención en el MII ocupa una posición Ciencias Forenses (IMLCF) es dispar ya que el trabajo debe
de especial interés tanto por su impacto social y judicial adaptarse a la creación o no de servicios forenses especia-
como por la frecuencia creciente de solicitud de periciales lizados y a los medios profesionales existentes. El abordaje
y su complejidad. La pericial forense es una prueba cientí- integral del MII, a diferencia del maltrato infantil sexual12,13 ,
fica de primer orden en la investigación judicial mediante ha sido objeto de escasa atención en la literatura forense.
la cual se pretende lograr que el/la juez/a pueda apreciar El objetivo de este artículo es profundizar en la eva-
y valorar unos hechos delictivos, así como la repercusión de luación forense del MII, centrándose especialmente en la
estos en la salud de las víctimas. evaluación psíquica y de la credibilidad de los malos tratos
30 R. García-Martín, B. Morentin

graves o reiterados con la intención de aportar una base que sexuales recientes o lesiones físicas que precisan asistencia
ayude a la homogeneización de la práctica forense. Se trata sanitaria. Las periciales programadas se solicitan ante una
de una propuesta que intenta exponer de una manera clara situación de sospecha de MII y suelen intervenir los servicios
y sencilla la metodología que se debe seguir en la valoración de psiquiatría especializados. Cuando coexiste con violencia
médico-forense de este tipo de agresiones. de género son las UVIVG las responsables.
En la evaluación programada se tendrán en cuenta las
siguientes recomendaciones:
Criterios básicos de actuación

Los objetivos principales en las periciales del MII son la eva-


luación de las lesiones físicas y psíquicas, el establecimiento • Los exámenes se deben efectuar conforme a un proto-
del nexo causal entre daño y hechos denunciados, el análi- colo estandarizado que incluya una valoración integral y
sis de credibilidad del testimonio y el estudio de la dinámica multidisciplinar de la VM y de su entorno familiar.
familiar para recomendar o no la adopción de medidas de • Los profesionales deben de tener formación específica
protección a la VM. en técnicas de evaluación que posibilite la recogida del
La intervención puede ser urgente o programada. La pri- relato y el análisis del impacto psíquico, y que además
mera requiere una valoración inmediata por el/la forense prevenga la victimización secundaria. Así mismo, deben
de guardia. Es el caso de menores que sufren agresiones de tener conocimientos sobre problemática intrafamiliar

Tabla 1 Clasificación de menores según su capacidad de comunicación


Etapa educativa Lactancia Preescolar Escolar
Etapa de desarrollo Sensorio-motora Preoperacional (3-6 años) Operacional concreto (7-11 años)
según Piaget (0-2 años) Operacional formal (12-13 años)
Competencia básica Conducta orientada a Pensamiento representacional Capacidad reflexiva
adquirida metas «(llanto Adquisición del lenguaje Capacidad de seriación lógica
demandante)» Conceptos numéricos Capacidad de clasificación
Permanencia de objetos Inicio de la adquisición de la memoria Inicio de lógica proposicional
«(lo que no se ve no narrativa Memoria narrativa
existe)»
Memoria implícita
Conducta observable Apego ansioso Interacción con el entorno Interacción con el entorno
Irritabilidad, llanto, Aceptación de normas Rol desempeñado
sonrisa Uso del juego: Nivel de autonomía
Juego: espectador y De 3 a 4 años: paralelo y asociativo
solitario De 4 a 5 años: cooperativo y
simbólico
Capacidad de Nula De 3 a 4 años: no útil Oraciones más complejas
comunicación verbal De 4 a 6 años: oraciones simples Sintaxis y pronunciación próxima
(sujeto-verbo-predicado), al adulto
vocabulario limitado y poco Dominio de las formas pasivas
descriptivo Vocabulario amplio
5 años: inicio del contexto temporal Conciencia metalingüística
(ayer, mañana) 7 a 10 años: describen
6 años: inicio del contexto horario motivaciones personales con
relación a los hechos
13 años: describen motivaciones
de otros
Limitaciones que Imposibilidad para Egocentrismo comunicativo Limitaciones puntuales
influyen en el relato obtener el relato Centralización de la percepción del relacionadas con el nivel de
suceso desarrollo que van adquiriendo
Rigidez del pensamiento
(bueno/malo)
Menor capacidad para organizar y
relacionar temporo-espacialmente
Menores estrategias de recuperación
de la memoria
Concepto rudimentario de las
emociones y dificultad para la
expresión
Valoración forense integral del maltrato infantil intrafamiliar 31

y de la infancia, recursos institucionales disponibles y respuestas amplias y la espontaneidad. Si de forma espontá-


estrategias socio-sanitarias a adoptar. nea no han salido referencias acerca de la violencia sufrida,
• El equipo multidisciplinar debe de trabajar de manera se intentará abordar de forma sencilla, evitando preguntas
coordinada con otras instituciones y entre sí. Cada IMLCF dirigidas o sugestivas. En un tercer bloque se realizarán pre-
debe definir el rol a desempeñar por cada profesional. El guntas cerradas que recabarán información específica y se
trabajo social se centrará en la atención de los indicado- decidirá qué instrumentos psicométricos se aplicarán.
res sociales (de riesgo y protección) presentes tanto en La entrevista deberá adaptarse a la edad y desarrollo
la VM como en su entorno. Para ello, además de inter- madurativo, tanto para marcar el curso de la entrevista,
venir en las entrevistas, deberá tener un papel activo como para elegir el tipo de preguntas a realizar. De manera
externo, con entrevistas domiciliarias, visitas a institu- genérica podemos diferenciar tres submodelos:
ciones y observación directa de la realidad comunitaria.
El trabajo de personal médico y psicológico se centrará en • Submodelo A: La evaluación de menores hasta 2 años,
las entrevistas y exploraciones realizadas en consulta. El sin capacidad comunicación verbal. Se realizará siempre
personal de psicología, además aportará los datos obteni- acompañado de un adulto, del que se obtendrá la infor-
dos en las pruebas psicológicas realizadas. El profesional mación de interés. Con el/la menor se obtendrán los datos
médico hará la valoración del daño físico y psicopatológico a través de juego y observación.
tanto de la víctima como del agresor. • Submodelo B: Para evaluación de menores de 3 a 6 años,
• Algunos operadores deberían atender al principio de con capacidad de comunicación verbal limitada.
mínima intervención limitándose a detectar la sospecha • Submodelo C: Para evaluación de menores con capaci-
de maltrato y derivar a la VM a profesionales con forma- dad para mantener una comunicación verbal desarrollada
ción específica. (preadolescencia y adolescencia).
• La entrevista se debe adaptar a la edad y etapa de madu-
rez y desarrollo de la VM ya que es determinante en su
Se debe recoger el consentimiento informado del familiar
capacidad de comunicación (tabla 1).
explicando, tanto a este como a la VM, de manera com-
• Siempre debe primar el interés superior del/de la menor.
prensible el alcance y los objetivos del reconocimiento. Si
intervienen 2 peritos hay que marcar las pautas a seguir por
Sistemática de abordaje cada profesional: uno debe jugar un papel más cercano con
la víctima, dirigiendo la entrevista, y otro mantener un rol
secundario, observando y recogiendo datos, y añadiendo,
Consulta de fuentes de información y entrevistas
en caso necesario, cuestiones no tratadas. Si se requiere
con adultos más de una entrevista, se programará en tiempo cercano
(1-2 semanas) y se realizará por los mismos profesionales.
Esta información permite una aproximación al caso, orientar A fin de que la VM hable de sus experiencias de una
la exploración de la VM y evitar reevaluaciones innecesa- manera detallada y sin reservas se recomienda5,14---19 :
rias. Además, aporta evidencias adicionales congruentes o
no con los hechos descritos. Es recomendable analizar estos
• Utilizar metodología que priorice su bienestar psíquico y
elementos: denuncia y diligencias de investigación; histo-
favorezca un buen rapport.
ria clínica; informe médico-forense de lesiones (si hubo
• Realizar la entrevista en un espacio tranquilo y adaptado
intervención de guardia); informes psicológicos e informes
de la clínica forense.
de Equipos Psicosociales de Familia, de Servicios Sociales
• Favorecer un ambiente seguro y un clima de confianza
Comunitarios y de Equipos de Orientación Educativa. El
que minimice la victimización secundaria y el miedo a
papel del/de la trabajador/a social es de gran valor para
represalias por terceros.
ello.
• Una actitud empática, abierta, de escucha activa y con
También es necesario entrevistar a adultos que tengan
contacto visual cercano. Se deben evitar las interferen-
relación con la VM (principalmente progenitores, pero tam-
cias e incentivos.
bién profesorado, pediatras, familia de acogida, etc.). La
• Utilizar preguntas sencillas y lenguaje comprensible adap-
información facilitada por progenitores, principalmente en
tado a la edad.
conflictos enconados de separación o custodia, debe valo-
• Usar materiales como juguetes o dibujos, especialmente
rarse con precaución ya que puede ser confusa o sesgada.
con los/las más pequeños/as, que estimulen la comunica-
ción simbólica y las verbalizaciones.
Entrevista y exploración psíquica de la víctima • Utilizar las referencias y conductas del/de la niño/a como
menor guías, evitando comentarios juiciosos.
• No invadir el espacio personal de la VM ni ejercer presión
El modelo de exploración propuesto se basa en una entre- temporal.
vista semiestructurada dividida en tres bloques (tabla 2). • Realizar la entrevista sin presencia de progenitores (salvo
En un primer bloque se recogen los datos biográficos, fami- en menores sin capacidad de comunicación).
liares, educativos y sanitarios, a la vez que se efectúa la
exploración psicopatológica. En un segundo bloque la entre- Con el objetivo de sistematizar las entrevistas se han
vista se focaliza en el análisis de la violencia sufrida y propuesto diversas guías de actuación como el protocolo de
sus consecuencias. Se recomienda un guión abierto y flexi- entrevista forense del Estado de Michigan (tabla 3) y el pro-
ble, con preguntas formuladas en términos que faciliten las tocolo de investigación para víctimas de abuso sexual18,19 .
32 R. García-Martín, B. Morentin

Tabla 2 Modelo de exploración propuesto: Bloques e ítems a explorar en función de la edad de la víctima menor (patrón A, B
y C)

Submodelo

A B C
≤ 2 años 3 a 6 años ≥ 7 años
Bloque 1
Organigrama familiar Estructura familia origen: Sí Sí Sí
• Padre
• Madre
• Hermanos/as
Relación entre progenitores
Relación con hermanos/as
Relaciones familiares (durante la relación y tras la
denuncia)
Lugar de residencia de familia origen
Lugar de residencia actual del menor
Convivencia con progenitores
Antecedentes familiares Factores de riesgo para maltrato en progenitores: Sí Sí Sí
• Enfermedades físicas y mentales
• Abuso de alcohol y/o drogas
• Antecedentes de abuso y maltrato
• Coexistencia con violencia de género
Datos sanitarios Antecedentes médicos Sí Sí Sí
Embarazo/parto
Seguimiento visitas pediatra/calendario vacunal
Peso y talla
Enfermedades físicas y mentales, discapacidad
intelectual
Tratamientos recibidos en la actualidad
Historia salud mental infanto-juvenil No Valorable Sí
Adicciones (videojuegos/redes sociales)
Consumo de tóxicos
Desarrollo evolutivo Area postural Sí No No
Manipulación
Socialización
Lenguaje y lógica matemática
Datos de ámbito Centro educativo al que acude No Sí Sí
educativo Horario que permanece centro (aula matinal,
comedor, actividades extraescolares)
Cambios de centro tras la separación
Curso actual
Problemas académicos (repetir curso)
Necesidad de apoyo
Actividades extraescolares fuera del centro
Relaciones con el profesorado (expulsiones)
Relaciones con iguales en centro (bulling)
Exploración Lenguaje y comunicación No Sí Sí
psicopatológica Área cognitiva
Área emocional y afectiva
Área conductual
Área sexual
Área social y moral
Nivel de autonomía
Valoración forense integral del maltrato infantil intrafamiliar 33

Tabla 2 (continuación)

Submodelo

A B C
≤ 2 años 3 a 6 años ≥ 7 años
Bloque 2
Datos relacionados con Tipo de violencia presenciada (a quién se dirige): Sí Sí Sí
la violencia sufrida • Perinatal
• Intervención
• Victimización:
◦ Física
◦ Psíquica
◦ Verbal
◦ Negligencia
• De participación
• De testigo
• De observador
• De consecuencias
Respuesta frente a la violencia
Valoración del daño Tipo de lesión física Sí Sí Sí
físico Mecanismo de producción
Nexo causal
Tiempo de curación (INSS)
Secuela
Valoración del daño Reacciones agudas y crónicas en respuesta al Sí Sí Sí
psíquico trauma
Nexo causal
Tiempo de curación (INSS)
Secuela
Bloque 3
Instrumentos de Dibujo de la figura humana (DFH) No Uso contro- Uso
evaluación aplicados Test del dibujo de la familia (método Corman) vertido controvertido
Prueba gráfica de la casa, el árbol y la persona
(John Buck)
Test de la persona bajo la lluvia (Colombo,
Barilari y Agosta, 2013)
Test apercepción temática (CAT) para niños
Trauma Symptom Checklist-Alternative Version No Valorable Sí
(Runyan, 2005)
Children’s Depression Scale (CDS) (M. Lang y M.
Tisher)
State-Trait Anxiety Inventory for Children (STAIC)
Test autoevaluativo multifactorial de adaptación
infantil (TAMAI) (P. Hernández)
Escalas de valoración conductual

Áreas de análisis en la exploración psíquica Se debe valorar el curso, la entonación y el contenido del
lenguaje, así como la capacidad sintáctica y la riqueza de
Lenguaje y comunicación vocabulario.
El primer contacto debe promover una comunicación espon-
tánea. Se sugiere comenzar con una presentación informal Área cognitiva
y cercana que facilite el acercamiento con la VM. Mediante Evaluaremos la capacidad de atención y concentración, el
conversaciones sencillas se podrá evaluar su capacidad para desarrollo intelectual y las funciones mnésicas. La canti-
comunicarse, expresar ideas y pensamientos. Hasta los dad de información recordada variará según la edad: con
7 años no se desarrollan habilidades básicas de diálogo como 5-6 años se posee capacidad de memoria consistente para
pedir aclaraciones o mostrar disconformidad si creen que no ofrecer un relato con algunos detalles, pero se tendrá
han sido comprendidos. dificultad para ordenar los recuerdos de forma episódica.
34 R. García-Martín, B. Morentin

Tabla 3 Etapas propuestas para la recogida del relato en el protocolo de «Entrevista forense del Estado de Michigan» (parcial-
mente modificada)

Fase 1. Preparación del entorno de la Colocación de materiales de grabación si así se considera necesario,
entrevista recomendado especialmente en abusos sexuales. Idealmente video y en su
defecto audio.
Fase 2. Presentación Técnica adaptada a la edad del/de la menor. Su finalidad es propiciar una
intervención más cercana.
Fase 3. Competencia legal (la verdad/la Transmitir al/a la menor que solo deberá contar las cosas que ha vivido en
mentira) primera persona, para ello se decide si es necesario hablar de la verdad y la
mentira, y se adquiere un compromiso verbal para decir la verdad.
Fase 4. Establecer las reglas de base La VM será informada de que no tiene que contestar a todo lo preguntado,
solo si lo sabe. También se le informará de que tiene libertad de corregir al
profesional cuando crea que se ha equivocado o que no ha entendido algo.
Fase 5. Entrevista de práctica Necesaria para completar el rapport y facilitar que la VM hable.
La finalidad es hacer que el menor se encuentre cómodo y conseguir
información previa sobre su capacidad verbal, sus habilidades y desarrollo.
Se pueden utilizar una primera tanda de preguntas dirigidas en las que se
exploran sus gustos y actividades. En una segunda parte se le pide que nos
relate detalladamente un evento cercano y agradable. Ello ayudará a que la
VM piense que la entrevista no va a estar dominada continuamente por una
persona adulta.
Fase 6. Introducir el tema Se debe hacer una transición en la que se introduzca el tema a abordar de
forma poco sugestiva, evitando palabras que proyecten interpretaciones de
adultos (abuso, daño, lesión, malo). Podemos empezar con «...Ahora es el
momento de hablar de. . .».
Se busca la narrativa libre. Se intentará obtener información solo con
estímulos abiertos, indicando que relate lo ocurrido, aportando también
detalles pequeños, aunque no le parezcan importantes. Además, se deberá
animar con expresiones de atención. Se deben evitar en esta fase preguntas
directas, porque la información tendría menos valor.
Fase 7. Interrogatorio y clarificación Se realizará después con las dudas que nos haya generado el relato abierto.
Jerarquía de preguntas desde las más abiertas hasta las más sugestivas,
intentando dar siempre el siguiente orden: preguntas abiertas, específicas,
pero no tendenciosas (sobre detalles relativos a cuestiones ya mencionadas
por el niño), cerrado (permiten un número limitado de opciones) y
tendenciosas (sugieren las respuestas deseadas y contienen información que la
VM no ha aportado.
Fase 8. Cierre Se vuelve a temas neutros. Por último, se le agradece que haya acudido.
VM: víctimas menores.

Existen otros factores que influyen en el recuerdo como son capacidad para transmitirlos. Las herramientas gráficas (p.
el déficit de atención, el tiempo transcurrido desde la expe- ej., dibujos de rostros o «caritas» o del «monstruo de las
riencia y la habitualidad del maltrato, que tiende a borrar las emociones») facilitan esta valoración.
diferencias entre episodios y sustituirlos con guiones este- Se indagará sobre el estado de ánimo general y sus fluc-
reotipados. tuaciones («¿cómo te sientes casi todo el tiempo?», «¿qué
Habrá que tener en cuenta las posibles distorsiones cog- te pone feliz?», «¿qué te pone triste?»), sobre la ira y rabia
nitivas derivadas del MII como son los sesgos atribucionales («¿qué haces cuando quieres algo y no puedes conseguirlo?»,
hostiles que hacen que la VM modifique su patrón relacional «¿te enfadas mucho?», «¿te peleas fuera de casa?») y sobre
con otras personas por miedo a ser rechazado, la internali- los miedos y sentimientos de angustia («a mí me dan mucho
zación de patrones de resolución de conflictos de carácter miedo las arañas, ¿hay algo que te de mucho miedo a tí?»,
agresivo que puede aumentar el rechazo entre iguales o la «¿con qué eres capaz de apartar ese miedo?», «¿alguien te
culpa como desencadenante de la agresión. Todo ello va a ayuda cuando sientes miedo?»).
afectar su autoconcepto y en cómo interprete y relate los Se anotarán las expresiones emocionales (posturas,
hechos vivenciados. expresiones faciales, verbalizaciones) reactivas a los hechos
relatados.
La evaluación de esta área tiene especial complejidad
Área emocional y afectiva debido a la dificultad de introspección que tienen los/las
En la entrevista es primordial explorar el nivel de conoci- menores, lo que puede provocar sesgos de interpretación
miento que la VM tiene de sus afectos y emociones y su del relato.
Valoración forense integral del maltrato infantil intrafamiliar 35

Área conductual Por este motivo, se debe evaluar con cautela las manifesta-
Se evalúa la actitud de la VM al entrar en la consulta y sepa- ciones sobre cuestiones que impliquen juicios morales.
rarse del progenitor que le acompaña, la capacidad para
mantenerse sentado, las acciones y gestos, los movimientos Recogida del relato
repetitivos, las posturas extrañas y la excesiva contención
o pasividad. También su actitud con relación al profesional Uno de los objetivos principales de la pericia forense en el
que entrevista y a las preguntas realizadas, si permite el con- MII es lograr un relato minucioso sobre los hechos investiga-
tacto visual, si se muestra sumiso, cooperativo, cauteloso, dos. El relato, en ausencia de otros indicadores de maltrato,
atento, amistoso, hostil, rebelde, retador, etc. En menores es una pieza imprescindible e incluso puede ser la única
muy pequeños, dada la hiperactividad propia de su edad, prueba de cargo. Se debe realizar con cuidado evitando pre-
es recomendable ofrecer un espacio amplio que permita el guntas sugestivas y atendiendo a la especial vulnerabilidad
juego y que valdrá para analizar en qué etapa de desarrollo de la VM.
del juego se encuentra. La existencia de sesgos que pueda comprometer la obje-
tividad del informe forense es una materia de preocupación
Área sexual entre expertos en MII17 . Los principales sesgos que dificultan
Se debe analizar el grado de desarrollo y la identidad sexua- la recogida de un relato fidedigno son:
les y de género. A partir de los 6 años se comienza a fijar la
identidad sexual; hasta entonces esta depende de factores • Sesgo externo, derivado de interferencias de adultos pró-
superficiales como la vestimenta. ximos a la VM. Puede condicionar una interpretación
Para explorar la madurez sexual es práctico utilizar pelí- adulta de los hechos. Es frecuente en familias que man-
culas o cuentos que el/la menor conozca y en los que pueda tienen denuncias cruzadas por disputa de custodia.
identificarse con un personaje. Posteriormente, podremos • Sesgo de interpretación. Es imprescindible tener en
preguntarle el motivo de su elección para detectar si ha cuenta que la calidad y riqueza del relato está condi-
estado condicionado por diferencias vinculadas al sexo. cionada por la etapa madurativa y las habilidades de
Se tendrá en cuenta el conocimiento que la VM tenga comunicación del/de la menor (tabla 1).
tanto de su sexualidad como de las actividades sexuales rea- • Sesgo metodológico, que evitaremos sistematizando la
lizadas por otras personas, prestando especial atención al entrevista (tablas 2 y 3).
vocabulario, gestos y ademanes que pudieran hacer sospe-
char que mantiene un contacto sexual inapropiado para su Otras herramientas diagnósticas psicológicas
edad (especialmente en la violencia sexual).
El uso de escalas o test vendrá condicionado por la edad
Área social y moral y la capacidad de comunicación de la VM18---22 (tabla 1). Su
En el MII es primordial conocer la estructura familiar: empleo requiere tener formación y entrenamiento para su
descripción de los miembros, tipo de relaciones y roles intra- aplicación e interpretación. En la etapa preescolar los cues-
familiares y posición que ocupa la VM. También se debe tionarios son de valor muy limitado o nulo. Algunos peritos
indagar sobre su red social: visión general de la escuela, acti- usan técnicas proyectivas gráficas que permiten acceder a
tud y relaciones con el profesorado y alumnado, y relaciones los contenidos internos de la VM y ayudan a establecer un
en contextos ajenos a la escuela, como parques, actividades buen rapport23 . Se deben presentar como un juego y no
extraescolares y vecindad. como una herramienta de trabajo.
En la etapa preescolar se inician las relaciones fuera del Entre las técnicas grafoproyectivas más utilizadas se
entorno familiar. Hasta los 7 años se irá ampliando la red encuentran la prueba de dibujo de la figura humana (DFH),
social siendo el criterio de selección de amistades y personas la prueba del dibujo de la familia (método Corman) y la
importantes, la cercanía física o los atributos materiales que prueba gráfica de la casa, el árbol y la persona (John Buck).
le ofrezcan. Desde los 7 a los 12 años el patrón relacional Las pruebas proyectivo/pictóricas como el test de apercep-
da un cambio significativo y el rasgo más destacable es la ción temática (CAT) para niños utilizan láminas que deben
reciprocidad o la cooperación bilateral. ser interpretadas por el/la menor23---25 .
Para obtener datos relativos a esta área se sugieren pre- Entre los instrumentos más utilizados para la valora-
guntas del tipo «¿cuántas personas forman tu familia?», ción conductual en la edad escolar hay dos escalas que
«¿cuántas personas viven en casa?», «¿puedes dibujar a tu evalúan las conductas problemáticas a través de datos ofre-
familia?», «¿cómo te portas en casa?», «¿y cómo dicen que cidos por progenitores: el Child Behavior Checklist26,27 , que
te portas?», «¿qué pasa si uno se porta mal?», «¿qué hay que incluye los últimos 6 meses y el Weekly Behavior Report28,29 ,
hacer para portarse mal?». Para analizar el tipo de relacio- que valora la última semana. La escala Trauma Symptom
nes entre iguales se utilizarán frases del tipo: «¿a qué cole Checklist-Alternative Version30 , útil a partir de los 8 años,
vas?», «¿quién es tu profe?», «¿qué parte del cole te gusta evalúa la sintomatología característica del trastorno estrés
más?», «¿a qué te gusta jugar en el cole?», «¿tienes algún/a postraumático, ansiedad y depresión.
amigo/a?», «¿qué haces con tus amigos/as?». La utilidad de las pruebas psicológicas en la práctica clí-
En la pubertad la persona comienza a ser autónoma en nica está bien establecida mientras que no ocurre lo mismo
sus principios morales y desarrolla conciencia normativa. en el ámbito pericial19-21 . El valor forense de las pruebas pro-
Durante la etapa preescolar y escolar la obediencia del/de la yectivas o las escalas auto y hetero aplicadas es altamente
menor está vinculada al binomio «premio-castigo» y su visión controvertido y ha sido cuestionado por su escasa rigurosidad
del mundo tiene una perspectiva polarizada «bueno-malo». metodológica y no existir suficiente evidencia empírica23,31 .
36 R. García-Martín, B. Morentin

Tabla 4 Indicadores clínicos físicos y psíquicos característicos del maltrato infantil intrafamiliar
Indicadores Consecuencias en la salud Tipología maltrato

Físico Negligecia Abuso sexual Emocional


Físicos Lesiones óseas Sí
Lesiones dérmicas Sí Sí Sí
Lesiones genitales/anales Sí Sí
ETS antes de pubertad Sí
Infecciones urinarias Sí Sí
Embarazo Sí
Intoxicaciones Sí
Malnutrición Sí
Falta de higiene Sí
Psíquicos Cognitivo Retraso lenguaje Sí Sí Sí
Retraso comprensión Sí Sí Sí
Déficit lectoescritura Sí Sí Sí
Percepciones distorsionadas Sí Sí Sí Sí
Emocional Autoestima Sí Sí Sí Sí
Ansiedad/angustia Sí Sí Sí Sí
Depresión Sí Sí Sí Sí
Conductas Hiperactividad Sí Sí
Irritabilidad, agresividad Sí Sí
Autolesivas Sí Sí Sí
Timidez, retraimiento Sí Sí Sí
Desconfianza Sí Sí Sí Sí
Evitativas Sí Sí
Regresivas Sí Sí
Somatizaciones Sí Sí Sí Sí
Sexualizadas Sí
Somnolencia Sí
Apego ansioso Sí
ETS: enfermedades de transmisión sexual.

La validez de los dibujos de figuras humanas es aún más Indicadores de riesgo familiar y sociocultural
limitada. Algunos autores, en general recomiendan abste- asociados al maltrato
nerse de aplicar estas técnicas en contextos específicamente
forenses31 . Es fundamental analizar el núcleo familiar y el contexto
En caso de usarse, las técnicas proyectivas deben inter- sociocultural en el que se desenvuelve la víctima. Partiendo
pretarse de forma complementaria e integrada con los datos de la premisa de que no hay características demográficas
de la exploración y entrevista, y su uso debería limitarse a o familiares que excluyan la posibilidad de MII, se pueden
ayudar al menor a clarificar y apoyar su relato. No deben identificar algunos indicadores que vienen recogidos en el
considerarse como un test diagnóstico ni tampoco como úni- modelo integral de maltrato infantil y que pueden facilitar
cos indicadores en la evaluación de MII24 . el abuso. Este modelo diferencia entre indicadores com-
pensadores (de protección) y potenciadores (de riesgo y
vulnerabilidad)32,33 .
Los principales indicadores de riesgo en progenitores son
Análisis de los indicadores de maltrato infantil la disarmonía socio-familiar, la historia familiar de abuso, la
intrafamiliar escasez de habilidades, las enfermedades mentales, los tras-
tornos de personalidad, la dependencia a tóxicos y el abuso
a drogas legales34 . Entre los indicadores de vulnerabilidad
El análisis de los indicadores desde un punto de vista pericial
se incluye la incapacidad derivada de enfermedades físicas
debe realizarse con cautela y con una perspectiva global.
y/o psíquicas, ya sean congénitas o adquiridas, los trastor-
Se tendrán en cuenta los indicadores de riesgo y de pro-
nos de conducta, el nacimiento prematuro y de hijos/as no
tección familiar y sociocultural que han podido favorecer la
deseados/as.
violencia dentro de la familia, los factores de vulnerabilidad
infantil y las lesiones físicas y psíquicas detectadas en la víc-
tima (tabla 4), las cuales serán valoradas como indicadores Indicadores de daño psíquico
clínicos secundarios al maltrato. Se tratan de indicadores
característicos y no específicos ya que pueden deberse a El daño psíquico puede evidenciarse a través de sintomato-
otras causas. logía heterogénea que afecta al plano cognitivo, emocional
Valoración forense integral del maltrato infantil intrafamiliar 37

o conductual. En la tabla 4 se incluyen los indicado- Indicadores de daño físico


res clínicos más habituales. Su intensidad varía según las
características del abuso (tipo, duración y frecuencia), de Las lesiones traumáticas son poco frecuentes y por lo general
la familia (comorbilidad psiquiátrica, familias disfuncio- inespecíficas (tabla 4). Hay que valorar la posible existencia
nales,...), del apoyo socio-familiar posdenuncia y de la de retraso en el desarrollo pondoestatural o motor, relativa-
propia víctima (edad, experiencia subjetiva del aconte- mente frecuente en el MII reiterado y en el de negligencia.
cimiento y capacidad de sobreponerse a la experiencia Los hallazgos de los estudios complementarios médicos,
traumática). Un factor condicionante para la resiliencia será toxicológicos y biológicos son de indudable valor como ele-
el relacionado con las atribuciones cognitivas que la VM mentos objetivos en el maltrato físico y sexual. Subrayar
haga del abuso sufrido y la capacidad de hacer frente al la importancia de una actuación precoz para evitar perder
mismo. indicios físicos o biológicos.
La ausencia de daño psíquico no indica ausencia de mal-
trato. Entre el 25 y el 50% de los menores sometidos a Nexo causal entre hechos y daño. Análisis
maltrato grave se encuentran asintomáticos, y no presen- de la credibilidad
tan alteraciones emocionales o trastornos psiquiátricos en el
momento de la valoración5 . En el caso de víctimas infantiles Es uno de los puntos de mayor complejidad en la evalua-
y preescolares el grupo de personas que desarrollan un cua- ción del MII37-39 . Debido a su complejidad es imprescindible
dro clínico traumático es aún más reducido. Por otro lado, la valoración integral y multidisciplinar, y tener en cuenta
la presencia de indicadores psicológicos asociados en la lite- todas las fuentes externas de información disponibles. En la
ratura al MII en el menor peritado no indica necesariamente tabla 5 se recogen los ítems a analizar para concluir si los
que se corresponda a una victimización por MII ya que no hallazgos son coherentes o no, y en qué grado, con lo que
existe ningún síntoma específico de MII y puede correspon- cabría esperar en función del relato. El establecimiento de
derse a la exposición a otro estresor psicosocial31 . Incluso, un nexo causal entre daño psíquico y victimización requiere
en el abuso sexual se defiende que existe una sobrevalo- un análisis profundo para detectar la sintomatología exis-
ración a la hora de considerar las conductas sexualizadas tente en el momento de los hechos y del reconocimiento,
como un indicador de abuso sexual infantil31 . La determina- las secuelas, los resultados de las pruebas complementa-
ción de la existencia o no de MII no se puede interferir por la rias, así como la presencia de cambios conductuales y de
presencia o ausencia de síntomas (indicadores) psicológicos, personalidad tras los hechos (tabla 5).
siendo necesaria la evaluación global e integrada de todos Se debe investigar la influencia de factores de distorsión
los hallazgos. o confusión y la existencia de otros potenciales estresores
El síntoma agudo más frecuente en el periodo inme- psicosociales que puedan justificar el daño psicológico (tabla
diato al hecho abusivo es la angustia psicológica, que 5). Es recomendable indicar la posibilidad de establecer un
generalmente es de corta duración, aunque puede mante- vínculo monocausal entre maltrato y lesión.
nerse una vez desaparecido el estresor. Tras esta angustia Se trata de determinar la existencia de criterios de cre-
podrán aparecer cambios cognitivos, emocionales y con- dibilidad en las declaraciones realizadas por menores que
ductuales con mayor o menor intensidad y duración. hayan sufrido una historia de maltrato y determinar criterios
En ocasiones estos cambios psicológicos se consolidan de falsabilidad en aquellos que hayan falseado o inven-
durante la infancia, pudiendo desencadenar trastornos de tado la declaración. Cuando no existen indicadores físicos
la salud mental infantil que pueden continuar hasta la edad o biológicos objetivos y las pruebas recogidas de fuentes de
adulta7,8 . documentación externa son escasas o nulas, el análisis de
Las VM tienen más riesgo de sufrir trastornos de con- credibilidad del testimonio constituye un pilar fundamental
ducta, de hiperactividad, de atención, de depresión y en la investigación. En estos supuestos el riesgo interpreta-
de apego. También de desarrollar trastornos conductuales tivo y subjetivo de la persona que perita es mayor, por lo
con problemas académicos y de delincuencia durante la que debe ser especialmente cauto en las conclusiones.
adolescencia. En los casos de negligencia severa durante Se debe de tener en cuenta factores personales de la
la edad preescolar se pueden desencadenar trastornos VM que afecten su capacidad para relatar con exactitud un
del desarrollo emocional y cognitivo7 . Además, podremos suceso vivenciado: capacidad de comunicación, intelectiva,
encontrar otras psicopatologías como son trastorno por mnésica y lingüística; influencia del tratamiento psicológico
estrés postraumático, trastorno por estrés agudo, trastorno recibido; y resistencia a interferencias externas (sugestio-
adaptativo, trastorno con síntomas somáticos, trastorno nabilidad). Otras variables que pueden afectar el relato son
de ansiedad de separación, trastorno de apego reactivo, la demora entre maltrato y entrevista, la recuperación múl-
trastorno de relación social desinhibida, amnesia disocia- tiple (distorsión del recuerdo por recordar el maltrato de
tiva, regresiones y fobias7,8,17,35 . Existen diferencias según forma repetida) y el estrés durante la exploración39 .
el género, siendo las niñas más propensas a padecer La técnica más usada en el contexto forense en la cre-
trastornos de internalización (depresión, ansiedad o aisla- dibilidad es la Statement Validity Assessment (SVA) que se
miento) y los niños de externalización (alteraciones de la compone de una entrevista dirigida a obtener un testimonio
conducta). lo más extenso y preciso posible, un análisis del relato bajo
Entre las consecuencias destacables que aparecen a largo los criterios de realidad Criterion Based Content Analysis
plazo se encuentran los trastornos de socialización en la (CBCA) y una lista de validez que pondera factores externos
etapa adulta y la violencia transgeneracional36 . del relato.
38 R. García-Martín, B. Morentin

Tabla 5 Valoración de criterios de causalidad y análisis de credibilidad


1. Valoración de los datos asociados con el relato de maltrato:
a. Coherencia interna del relato: descripción plausible y lógica de los hechos en función de la coherencia contextual, la
consistencia lógica y la homogeneidad espacio-temporal
b. Equilibrio entre la información sensoperceptiva aportada (formas, texturas,...) y la información idiosincrática
(sentimientos propios y del agresor)
c. Adecuación entre el lenguaje de los hechos y las emociones con que se expresan
d. Consistencia entre los hechos y las acciones realizadas por la VM para enfrentarlas
e. Congruencia entre la comunicación verbal y no verbal en el relato de los hechos
2. Valoración de los datos físicos (síntomas y signos) consistentes con los hechos:
a. Evaluar si, en función de los conocimientos médicos, los datos recogidos se corresponden con el tipo de maltrato
alegado; o si por el contrario sintomatología que debería haber estado presente no ha sido descrita:
i. Síntomas y signos narrados durante los hechos y en el periodo inmediatamente posterior
ii. Síntomas y signos observados en el momento del reconocimiento
iii. Hallazgos de las pruebas médicas
iv. Secuelas físicas a medio y largo plazo
3. Valoración de los datos psicológicos consistentes con los hechos:
a. Evaluar si, en función de los conocimientos médicos, los datos recogidos constituyen reacciones esperables o típicas de
un estrés extremo tomando en consideración la etapa evolutiva del/de la menor:
i. Sintomatología y reacciones sufridas durante los hechos y en el periodo inmediatamente posterior
ii. Sintomatología en el momento del reconocimiento
iii. Secuelas psicológicas a medio/largo término
iv. Resultados de los test o de la evaluación psicométrica consistentes
4. Valoración de los cambios conductuales y de la personalidad tras los hechos:
a. Requiere conocer en detalle el estado previo y posterior de la VM para así poder relacionarlos temporalmente con el
suceso traumático:
i. Existencia de cambios en la personalidad objetivos y verificables
ii. Presencia de cambios funcionales (relaciones familiares, rendimiento escolar, sociabilidad,. . .)
5. Valoración de concausas:
a. Enfermedades físicas o mentales o traumas anteriores que contribuyan al cuadro clínico
b. Factores de estrés coexistentes (p, ej., separación de los padres, conflictividad por la custodia, problemas escolares,. . .)
que justifiquen las alteraciones detectadas o bien las perpetúen o agraven
6. Valoración de los factores de confusión o distorsión del relato:
a. Elementos motivacionales de beneficio/perjuicio por la denuncia:
i. Existencia de beneficios con una denuncia falsa (puede apoyar inconsistencia)
ii. Existencia de consecuencias negativas (exposición pública, vergüenza, peligro, otras) (apoya consistencia)
b. Susceptibilidad a la sugestión
c. Influencia de los progenitores
7. Elementos de corroboración o no de fuentes externas:
a. Triangulación de la información con las entrevistas a familiares, testigos, etc., y con las fuentes documentales externas
VM: víctimas menores.

El CBCA contempla 19 criterios agrupados en cinco cate- 5. Elementos específicos de la ofensa: detalles específicos.
gorías:

1. Características generales: estructura lógica, elaboración Este instrumento fue desarrollado para el análisis téc-
desestructurada, cantidad de detalles. nico de la prueba testifical en el abuso sexual infantil, y no
2. Contenidos específicos: engranaje contextual, descrip- es extrapolable a otros grupos poblacionales ni a otro tipo
ción de interacciones, reproducción de la conversación, de víctimas de delitos no sexuales, aunque se utiliza como
complicaciones inesperadas durante el incidente. metodología orientativa en otro tipo de maltrato.
3. Peculiaridades del contenido: detalles inusuales, deta- Recientes estudios han evaluado la validez del CBCA
lles superfluos, incomprensión de detalles relatados con mediante el análisis del coeficiente de correlación entre
precisión, asociaciones externas relacionadas, alusiones distintos expertos que analizaron declaraciones de abuso
al estado mental subjetivo, atribución del estado mental sexual. Los resultados no han sido totalmente homogéneos.
del autor del delito. En uno se concluyó que el SVA es un método sólido en el
4. Contenidos referentes a la motivación: correcciones entorno forense, aunque proponían mejorar algunos de los
espontáneas, admitir fallos de memoria, plantear dudas criterios39 . En otro estudio se concluyó que sus resultados
sobre el testimonio, auto-desaprobación, perdón del eran menos convincentes y proponían aumentar la precisión
autor de delito. diagnóstica del CBCA agregando nuevos criterios38 .
Valoración forense integral del maltrato infantil intrafamiliar 39

Medidas civiles 8. Ministerio de Sanidad, Servicios Sociales e Igualdad. Protocolo


básico de intervención contra el maltrato infantil en el ámbito
familiar: actualizado a la intervención en los supuestos de
El Consejo General del Poder Judicial40 aconseja que en los
menores de edad víctimas de violencia de género. Madrid, 2014.
casos en que la unidad familiar haya sido reconocida por la 9. Ministerio de Justicia. Guías de actuación en la atención a
UVIVG, el informe concluya también sobre el régimen más menores víctimas en los Institutos de Medicina Legal y Ciencias
adecuado de guardia y custodia y de visitas con el progenitor Forenses. 2018.
no custodio. Se deberá, por tanto, hacer análisis a fondo de 10. Abasolo AA. Estudio descriptivo del tipo de maltrato que
las familias y evaluar los deseos y verdaderas necesidades sufren menores evaluados en la Unidad de Valoración Forense
de la VM, sin establecer por defecto la custodia compartida Integral de Bizkaia. Rev Esp Med Legal. 2019;45:4---11,
como interés superior. El verdadero interés del/de la menor http://dx.doi.org/10.1016/j.reml.04.0042018.
será que se tenga en cuenta su opinión siempre y cuando su 11. Ruiz-Tejedor MP. Credibilidad y repercusiones civi-
grado de madurez sea el adecuado. les de las acusaciones de maltrato y abuso sexual
infantil. Psicopatología Clínica Legal y Forense.
Informe médico-forense 2004;4:155---70 [consultado 28 Sep 2019]. Disponible en:
http://dialnet.unirioja.es/servlet/articulo?codigo=2515585.
El informe debe contener los datos del equipo forense inter- 12. Pereda N, Abad J. Enfoque multidisciplinar de la exploración
viniente, los datos personales de la VM y la metodología del abuso sexual infantil. Rev Esp Med Legal. 2013;39:19---25,
http://dx.doi.org/10.1016/j.reml.2012.10.002.
seguida (fuentes de información; modelo de exploración
13. Dos Santos W, Oliveira Barroso-Júnior U. Característi-
efectuado y uso de pruebas complementarias). Se debe indi- cas de los menores de 12 años con examen médico
car los datos relevantes para la causa judicial sobre los ítems forense por sospecha de abuso sexual en Salvador, Bra-
de la exploración de los bloques 1, 2 y 3 (tabla 2); así como sil. Rev Esp Med Legal. 2016;42:55---61, http://dx.doi.org/
el tipo de daño físico y psíquico sufrido (tabla 4), la nece- 10.1016/j.reml.2015.06.004.
sidad de tratamiento, las perspectivas de recuperación y el 14. Laraque D, DeMattia A, Low C. Forensic child
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irreparables en menores y familias. Además de las cuestio- 15. Herman S. Improving decision making in forensic child
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nes directamente periciales, se deberá incluir las oportunas
http://dx.doi.org/10.1007/s10979-005-1400-8.
recomendaciones terapéuticas o medidas de protección de 16. Rueda A, Santaella G, Eguía S. Guía clínica para la
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