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Definiciones de lectura

¿Cuál sería, a su juicio, el lector ideal de su obra?


El lector ideal es aquel producido por la propia obra. Una escritura también produce lectores y es así como
evoluciona la literatura. Los grandes textos son los que te hacen cambiar el modo de leer. (Piglia, Ricardo.
Crítica y ficción; 51)

[...] Un lector es también el que lee mal, distorsiona, percibe confusamente. En la clínica del arte de leer, no
siempre el que tiene mejor vista lee mejor. [...] “El Aleph” (Borges), el objeto mágico del miope, el punto de
luz donde todo el universo se desordena y se ordena según la posición del cuerpo, es un ejemplo de esta
dinámica del ver y descifrar. Los signos en la página, casi invisibles, se abren a universos múltiples. En
Borges la lectura es un arte de la distancia y la escala. (Piglia, Ricardo. El último lector; 19-20)

El camino lector personal no es un camino de acumulaciones ni es un camino recto. Consta de entramados


de textos que vamos guardando. Unos van llamando a otros y en ese diálogo de la persona con el texto se
teje una trama propia, un piso para el viaje que no es difícil de hacer una vez que se descubre y se valoriza.
[...] la mayoría de las personas no carecemos de lecturas realizadas si ampliamos los conceptos de lectura y
de lector. Permanentemente hacemos diversas lecturas de la realidad, o a través de la escucha, o en
situaciones no formales que no se valoran por considerarse asistemáticas o eventuales [...]. (Devetach,
Laura. El camino lector; 18)

“...comúnmente se admite que leer es decodificar: letras, palabras, sentidos, estructuras, y eso es
incontestable, pero acumulando decodificaciones, ya que la lectura es, por derecho infinita, retirando el
freno que es el sentido, poniendo la lectura en rueda libre( que es su vocación estructural), el lector resulta
atrapado en una inversión dialéctica: finalmente, ya no decodifica, sino que sobre-codifica; ya no descifra,
sino que produce, amontona lenguajes, se deja atravesar por ellos infinita e incansablemente: él es esa
travesía.” (Barthes, Roland. El susurro del lenguaje; 48-49)

“El lugar del lector es el lugar de la poesía (...) uno de los pocos espacios donde se puede establecer una
temporalidad propia.” (Piglia, Ricardo, Discurso inaugural para la Feria Internacional del Libro 2007 en
Buenos Aires).

“Leer es en un sentido amplio develar un secreto. El secreto puede estar cifrado en imágenes, en palabras, en
trozos privilegiados de ese continuum que llamamos “realidad”.  Se lee cuando se develan los signos, los
símbolos, los indicios. Cuando se alcanza el sentido, que no está hecho solo de la suma de los significados
de los signos, sino que los engloba y los trasciende. El que lee llega al secreto cuando el texto le dice. Y el
texto, si le dice, entonces lo modifica. El lector entra en relación con el texto. Es él que le hace decir al
texto, y el texto le dice a él, exclusivamente. Jugar, escribir y leer tienen, parece, algunas cosas en común.
Y no creo que haya que desprender los ejemplos más elaborados de lectura de las formas elementales de la
alfabetización. Leer es leer a Joyce y también descifrar con esfuerzo una palabra. Son sólo momentos,  y
tienen mucho más en común que diferencias.” (Montes, Graciela. La frontera indómita; 83)