Está en la página 1de 15

UNIVERSIDAD DEL CARIBE

ASIGNATURA

ECONOMIA I

TEMA

APORTE DE LA ECONOMÍA INFORMAL A LA SOCIEDAD


DOMINICANA DESDE EL 2018

SUSTENTANTES

OSCAR ORNELIN PAREDES PINEDA

FALICITADOR

RICARDO MATEO NINA

SANTO DOMINGO, D. N., REPUBLICA DOMINICANA

NOVIEMBRE 2018
ÍNDICE

INTRODUCCIÓN..................................................................................................1

APORTE DE LA ECONOMÍA INFORMAL A LA SOCIEDAD DOMINICANA


DESDE EL 2018...................................................................................................2

LA INFORMALIDAD LABORAL EN CIFRAS.......................................................4

LA INFORMALIDAD Y EXPECTATIVAS DE SU APORTE A LAS


RECAUDACIONES..............................................................................................8

CONCLUSIÓN....................................................................................................11

BIBLIOGRAFÍA...................................................................................................12

ANEXOS.............................................................................................................13
INTRODUCCIÓN

En el siguiente trabajo se presentara un informe donde se conocerá en forma


práctica y sencilla, recurriendo los conceptos y características de los aporte de
la economía informal a la sociedad dominicana desde el 2018.

La informalidad se expresa de diversas formas: vendedores ambulantes,


chiriperos, establecimientos comerciales con locales, pero que no están
debidamente formalizados debido, principalmente, al exceso de burocracia
para acceder a la formalidad y el posterior incremento de costos que
representa para pequeños negocios.
Una situación riesgosa porque puede extenderse a otros sectores de la
economía, degradando las condiciones de masas de trabajadores dominicanos,
dejando el estado sin medios para operar y creando un círculo vicioso que
obligaría al gobierno a aumentar todavía más la presión fiscal para cubrir su
presupuesto.

El problema de raíz, según algunos expertos, es la existencia de actividades


difíciles de controlar, diseminadas, dispersas y atomizadas. Generalmente, no
se encuentra economía informal en los bancos, o las multinacionales, sino más
bien sectores como la construcción, y los micro-emprendimientos.

En efecto, de acuerdo a los datos oficiales sobre el mercado de trabajo, al


comparar 2017 con el año 2016, las estadísticas arrojan una disminución en el
total de puestos de trabajo formales privados. Los mismos datos indican que
los únicos empleos formales nuevos fueron creados en el sector público, es
decir, con recursos de los contribuyentes.

Preocupa la tendencia de la informalidad, así como la incapacidad de las


instituciones formales de facilitar la actividad económica en el país. Si existe un
incremento en la informalidad, es un reflejo de que el costo de la legalidad en
República Dominicana es muy alto.

1
APORTE DE LA ECONOMÍA INFORMAL A LA SOCIEDAD DOMINICANA
DESDE EL 2018

La economía informal es uno de los principales paliativos de las precariedades


que enfrenta la población adulta y en ocasiones de menores de edad, cuando
no pueden acceder a un empleo formal para abastecer al menos una parte de
sus necesidades.

Las estadísticas oficiales son más que evidentes. De acuerdo con la Encuesta
de Fuerza de Trabajo del Banco Central, el 56% de la mano de obra activa en
el país trabaja en actividades laborales de informalidad.

El hecho de que los trabajadores informales representen más de la mitad del


universo de empleados en el país, evidencia la importancia que tiene la
informalidad en la economía nacional.

La informalidad se expresa de diversas formas: vendedores ambulantes,


chiriperos, establecimientos comerciales con locales, pero que no están
debidamente formalizados debido, principalmente, al exceso de burocracia
para acceder a la formalidad y el posterior incremento de costos que
representa para pequeños negocios.

Sin embargo, muchas empresas formales también fomentan la informalidad,


pues tienen en esos hombres y mujeres a sus principales intermediarios
comerciales.

Por ejemplo, los vendedores de tarjetas de llamadas son trabajadores


informales que se nutren de la formalidad.

Otro ejemplo es el de las empresas productoras de ron, cerveza y cigarrillos, ya


que gran parte de sus ventas se desarrolla en colmados que operan de manera
informal en barrios de la capital y pueblos del interior.

En nuestro país pareciera que nos conducimos hasta una sociedad dual, donde
coexisten una economía moderna integrada al mundo, competitiva, con otra
informal, fuera del alcance del estado, e imposibilitada de crecer y expandirse.

2
Esto tiene graves efectos no solo económicos, sino en términos de cohesión
social, reducción de la pobreza y igualdad de oportunidades. República
dominicana figura entre los países de mayor proporción de informalidad,
superada en la región solo por Paraguay, Haití, Honduras y Nicaragua.

Con el aproximadamente 56% de su economía sumergida en la informalidad,


de acuerdo con el último reporte del Consejo Nacional de la Empresa Privada,
publicado en Mayo de este año, nuestro país tiene una importante proporción
de su Producto Bruto fuera de la supervisión del Estado.

Una situación riesgosa porque puede extenderse a otros sectores de la


economía, degradando las condiciones de masas de trabajadores dominicanos,
dejando el estado sin medios para operar y creando un círculo vicioso que
obligaría al gobierno a aumentar todavía más la presión fiscal para cubrir su
presupuesto.

El problema de raíz, según algunos expertos, es la existencia de actividades


difíciles de controlar, diseminadas, dispersas y atomizadas. Generalmente, no
se encuentra economía informal en los bancos, o las multinacionales, sino más
bien sectores como la construcción, y los micro-emprendimientos.

Sin embargo, otros atribuyen el fenómeno al exceso de intervención del estado


en la economía local. Es decir, muchos emprendedores y trabajadores
simplemente no pueden ingresar a la economía formal porque esta impone
sobre las sociedades latinoamericanas un costo tan oneroso que resulta
impagable para los individuos y los empresarios con bajos ingresos. Es decir,
las principales causas de la económica informal serían la elevada presión fiscal
y el exceso de regulaciones.

El año 2017 se caracterizó por el incremento de la informalidad en República


Dominicana. Para los trabajadores dominicanos, 2017 fue un año en el cual el
sistema institucional prevaleciente en el país les impidió obtener empleos
formales en el sector privado.

En efecto, de acuerdo a los datos oficiales sobre el mercado de trabajo, al


comparar 2017 con el año 2016, las estadísticas arrojan una disminución en el
total de puestos de trabajo formales privados. Los mismos datos indican que

3
los únicos empleos formales nuevos fueron creados en el sector público, es
decir, con recursos de los contribuyentes.

Preocupa la tendencia de la informalidad, así como la incapacidad de las


instituciones formales de facilitar la actividad económica en el país. Si existe un
incremento en la informalidad, es un reflejo de que el costo de la legalidad en
República Dominicana es muy alto. Las reglas de juego prevalecientes
impulsan a los ciudadanos a operar fuera del ámbito legal.  

La informalidad laboral en cifras

 Las más recientes estadísticas oficiales del mercado laboral son claras sobre
la prevalencia de la informalidad en República Dominicana. De igual forma, los
datos de la Superintendencia de Pensiones señalan un porcentaje bajo de
empleados que cotizan dentro del sistema de pensiones, otro reflejo de este
problema.

 Las cifras de la informalidad laboral total de la economía dominicana indican


que esta continúa en ascenso. En 2017 el promedio para los cuatro trimestres
del año fue 58.6%, superior al 56.9% de 2016. Los datos se refieren a la
informalidad total, ya que miden la cantidad de empleados que están laborando
en empresas informales y dentro de las formales;  estos últimos son

4
establecimientos formales, pero a cuyos dueños los costos del sistema legal les
impulsan a realizar parte de sus actividades fuera del mismo.

Características del sector informal

El sector informal se ha categorizado de formas diversas: superpoblación


relativa, ejercito industrial de reserva, sector marginal, etc., Así también se han
asignado diferentes denominaciones a sus actividades: trabajador informal,
trabajador por cuenta propia, chiriperos, micro-empresarios, pequeños
empresarios entre otros. Pasemos a caracterizar algunos de estos sectores.

En la sociedad dominicana comúnmente se da el nombre de chiripa a la


actividad que se realiza para "conseguir algo en lo que aparece un empleo
formal", siendo chiripero quién realiza la actividad. La socióloga dominicana Isis
Duarte, lo define de la siguiente manera:

La modalidad del chiripero es diversa en la República Dominicana. Esta puede


abarcar desde aquella persona que hace lo que a parece, que no tiene lugar
fijo para realizar su actividad, aquellos que solo hacen una misma actividad
pero que esta nunca ha sido fija, hasta aquellos que no tienen empleo fijo, que
en algún momento lo perdieron y que considera lo que están haciendo como
transitorio, etc.

Así mismo están los chiriperos que se dedican al comercio o pequeña o


microempresa los cuales que por general se dedican a la venta de servicios,
que aparentemente no están vinculados al modelo capitalista de producción
pero si dependen del comportamiento económico macro, ya su permanencia o
desaparición están determinado por este.

Las empresas y actividades que se desarrollan en este sector no estructurado


de la economía inicialmente fueron definidas por la economía formal con las
siguientes características:

-En el caso de los chiriperos,

-Alta inestabilidad en el trabajo

-Ingresos generalmente bajos

5
Por lo general los ingresos no alcanzan para el sustento diario empleándose
diferentes mecanismos para complementar el sustento

En el caso de la micro y pequeña,

-Empresas de subsistencia que no logran acumular grandes capitales

-Las empresas emplean a todos los trabajadores que no han conseguido ser
reclutados por en el sector formal

-Las empresas Carecen de registro fiscales y controles administrativos

Algunos analistas de la temática consideran que para el caso de las


microempresa estas características son ambiguas, ya que frecuentemente se
encuentran empresas que presentan algunas de estas características, ( por
ejemplo registros legales y controles), pero que no se pueden calificar como
empresas del sector informal.

El Fondo para el Financiamiento de la Microempresa, FONDOMICRO, con el


fin de definir el universo de estudio de sus de su investigaciones, ha elaborado
una definición para la micro y pequeña empresa. FONDOMICRO no retoma el
criterio de legalidad, sino el tamaño de la empresa.

Para esta institución un micro empresa es aquella unidad no agrícola dedicada


a la actividad productiva, comercial o de servicio, con una población laboral de
1 a 10 trabajadores permanentes. Por otra parte una pequeña empresa es una
unidad no agrícola de producción, comercio o servicio, que tiene de 11 a 50
trabajadores permanentes.

Existen característicos particulares que podrían utilizarse para otras


clasificaciones específicas. Estas podrían ir desde la temporalidad,
organización, tipo de mercado, tipo de servicio, tipo de material utilizado.

Otros estudiosos del sector se atreven a considerar otra clasificación de las


empresas del sector informal para poder abarcar aquellas empresas que se
encuentran en un renglón inferior a los definidos anteriormente, estas son las
llamadas empresas de subsistencia.

6
Los sectores donde más abunda la informalidad son el de la construcción, y los
pequeños y medianos comerciantes. El caso de los vendedores ambulantes en
América Latina es muy demostrativo del fenómeno.

En todos los países de la región se observan comerciantes en las calles, para


los cuales el costo de la legalidad, es decir, de la formalidad de registrar sus
emprendimientos, cumplir con todos los requisitos de las burocracias
gubernamental, pagar los altos impuestos y en muchos casos agravado por la
corrupción de los funcionarios públicos, les haría imposible tener un negocio
rentable.

Es decir, el fenómeno de la economía informal presenta una complejidad


enorme para los gobiernos de la región, y en particular para el de nuestro país.
Un estado que realmente llegue a todos los ciudadanos no puede permitir altos
niveles de economía informal, que significa que centenares de ciudadanos no
gozan de los derechos laborales básicos, y muchos pequeños
emprendimientos, que podrían contribuir fuertemente al desarrollo económico y
a la generación de empleo, no pueden crecer debido a que se encuentren fuera
de la ley formal. Sin embargo, no es un mayor control legislativo o policial la
solución del problema, aunque en algunos casos marginales sea el caso, sino
una economía donde el marco regulatorio es claro, simple, y no sobrecarga al

7
sector empresarial. Una economía donde el sistema judicial funciona, y todos
son iguales frente a la ley.

Desde el Congreso hemos impulsado algunas iniciativas en esa dirección,


como ley de Competitividad, los proyectos de leyes de sociedades comerciales
y empresas individuales de responsabilidad limitada y la ley de reestructuración
mercantil y liquidación judicial.

En este marco, también son relevantes las leyes ya vigentes de incentivos a los
pensionados y rentistas de fuente extranjeras y la ley de presupuesto
participativo municipal. Pero no es suficiente, debemos trabajar
coordinadamente con el poder ejecutivo y judicial para avanzar con mayor
rapidez en reducir el sector informal de nuestra economía. Los trabajadores
dominicanos, y la economía general así lo requieren.

La informalidad y expectativas de su aporte a las recaudaciones

Nos parece que las esperanzas sobre el efecto tributario o recaudatorio de la


informalidad en el caso dominicano, se explican en parte por:

a) El desconocimiento del detalle de algunos aspectos de la aplicación del


sistema tributario local;

b) La inclusión de transacciones informales que realizan los formales dentro de


la informalidad; y

c) La confusión entre los efectos de la informalidad laboral y tributaria.

La definición más aceptada de los informales es la que denomina como tales a


los individuos o empresas que no cumplen con las obligaciones tributarias
regulares y otras regulaciones para hacer negocios. De la propia definición se
desprende una posible confusión, que provoca que se atribuya a cualquier
incumplimiento de obligaciones el mismo resultado que el incumplimiento de
obligaciones tributarias.

Se puede decir que la informalidad es explicada por múltiples factores, que


son:

8
a) La rigidez del mercado laboral

b) La carga tributaria general y particular sobre la nómina y las personas físicas

c) El nivel de contribución a la Seguridad Social

d) El grado de sindicalización

e) La educación y cultura ciudadana, así como la moral tributaria

f) La falta de regulación adecuada para operaciones muy pequeñas

g) La fortaleza de las instituciones llamadas a reglamentar y hacer cumplir las


leyes tributarias, laborales y comerciales

h) La inflación

Según las características de cada país, estos factores pueden incidir en mayor
o menor medida para que unos ciudadanos prefieran operar como informales.
En nuestro país se pretende atribuir el nivel de informalidad exclusivamente a
los factores impositivos y de seguridad social.

Ponderar los factores que influyen en el nivel de informalidad es una tarea


compleja, porque algunos de ellos, como el nivel educativo y de cultura
ciudadana, moral tributaria o la fortaleza de las instituciones, son de difícil
cuantificación.

También hay que considerar que no existe evidencia empírica contundente de


la incidencia de los impuestos a los asalariados (nómina) y la seguridad social
sobre la informalidad, dado que los diversos indicadores que pueden ser
utilizados no son concluyentes. Como hemos dicho la realidad varía de país en
país.

Es decir, que en teoría no parece que podamos encontrar en la práctica


indicadores cuantitativos que nos ayuden a tener posiciones concluyentes.

Otra complejidad en el estudio de este tema resulta de poder segregar con


certeza lo que es la informalidad tributaria y diferenciarse de otras prácticas
9
que suelen parecerse. Pueden identificarse tres prácticas distintas, que de no
distinguirse suficientemente bien, estarían distorsionando la estimación del
impacto de la informalidad en las recaudaciones. Estas prácticas son:

I. La economía ilegal, que se compone de los ingresos producidos por las


actividades económicas que violan las formas legítimas de comercio.

II. La economía no declarada, que consiste en aquellas actividades económicas


legales e ilegales que se realizan con el fin de evadir reglas fiscales
establecidas en la legislación fiscal.

III. La economía informal, compuesta por aquellas actividades económicas que


evitan los costos y están excluidos de los beneficios y derechos incorporados
en las leyes, como las normas que regulan las relaciones de propiedad,
licencias comerciales, contratos laborales, etc.

En otras palabras, si bien todo informal incumple con sus obligaciones, no todo
el incumplidor es informal. Si así fuera, la evasión y el contrabando no serían
más que informalidad.

Dicho esto, pasamos a puntualizar algunas de las características del sistema


tributario dominicano que inciden en la cuantificación del efecto de la
informalidad, dado que delimitan el incumplimiento de obligaciones tributarias.
Ya que muchos aspectos del sistema tributario implican una renuncia al cobro;
es decir, la propia ley excluye de obligaciones, a determinadas actividades o
niveles de ingresos o de gastos específicos. 

10
.

CONCLUSIÓN

Después de haber realizado el presente informe de carácter documental


basado en los aporte de la economía informal a la sociedad dominicana desde
el 2018 donde se llegaron las siguientes conclusiones arribadas a los
resultados de la investigación.

El sector informal se ha categorizado de formas diversas: superpoblación


relativa, ejercito industrial de reserva, sector marginal, etc., Así también se han
asignado diferentes denominaciones a sus actividades: trabajador informal,
trabajador por cuenta propia, chiriperos, micro-empresarios, pequeños
empresarios entre otros. Pasemos a caracterizar algunos de estos sectores.

En la sociedad dominicana comúnmente se da el nombre de chiripa a la


actividad que se realiza para "conseguir algo en lo que aparece un empleo
formal", siendo chiripero quién realiza la actividad. La socióloga dominicana Isis
Duarte, lo define de la siguiente manera:

La modalidad del chiripero es diversa en la República Dominicana. Esta puede


abarcar desde aquella persona que hace lo que al parecer, que no tiene lugar
fijo para realizar su actividad, aquellos que solo hacen una misma actividad
pero que esta nunca ha sido fija, hasta aquellos que no tienen empleo fijo, que
en algún momento lo perdieron y que considera lo que están haciendo como
transitorio, etc.

11
BIBLIOGRAFÍA

Heintz, J. y G. Chang, 2007. “Statistics on employment in the informal sector


and informal employment: A summary of updated estimates from the ILO
Bureau of Statistics database”. Inédito. Preparado para el Departamento de
Política de Empleo, OIT Ginebra.

Hussmanns, R., 2004. Measuring the informal economy: From employment


in the informal sector to informal employment, documento de trabajo núm.
53 del Departamento de Integración de Políticas, OIT, Ginebra.

Majid, N. 2001. “The size of the working poor population in developing


countries”, documento relativo al empleo núm. 16, OIT, Ginebra..

OCDE/FMI/OIT/CIS STAT, 2002. Measuring the Non-Observed Economy: A


Handbook. París: Organización de Cooperación y Desarrollo Económicos.

OIT, 1991. The Dilemma of the informal sector. Ginebra.

OIT 2002 Informe VI El trabajo decente y la economía, 90.ª reunión de la


Conferencia Internacional del Trabajo, 2002.

12
ANEXOS

13

También podría gustarte